Vamos a orar para iniciar con el tema.
Nos vamos a hablar, Padre.
En el nombre de Jesús, te damos las gracias por
este tiempo, por este espacio que nos has otorgado.
Gracias por permitirnos compartir entre nosotros.
Como dice la palabra, edificándonos los unos a los otros.
Así que te agradecemos por permitírnoslo, Señor Jesús.
Gracias por tu palabra, por tu bondad.
Queremos hoy y ahora hablar de un tema específico.
Y queremos que tú seas glorificado, honrado y alabado por toda la eternidad, Padre.
Te agradecemos por tu infinita misericordia y tu gran bondad sobre nuestras vidas.
Queremos hoy glorificarte y honrarte, y que tu palabra sea la base central.
Así como lo hemos leído en Proverbios, tomar la enseñanza,
retener la enseñanza, porque es buena enseñanza de tu parte.
Así que te agradecemos y ayúdanos, por favor,
para trasladar la palabra efectivamente.
Y también que abran los entendimientos para que comprendamos las Escrituras.
En el nombre de tu Hijo Jesucristo, te lo agradecemos, Amigo y Padre y Salvador.
Toda la gloria, honra y honor sea para ti.
Declaramos que no nosotros oh Jehová a nosotros, sino que tu nombre sea la gloria.
Por tu misericordia, por tu fidelidad.
Porque tú nos has hecho, y no nosotros, a nosotros mismos.
Amén.
Ok, entonces hoy quiero hablarles de un tema
que lo puse en la sala, que se llama El Renuevo.
Esto es bastante interesante, por lo menos a mí me gustó cuando lo estaba viendo.
Porque a Jesucristo se le menciona como El Renuevo.
Es decir, entre muchas las cosas que hemos hablado, por ejemplo, que a Jesús se le
dice El Salvador, o El Amigo, o El Amado de las Naciones.
En este caso en particular vemos que Dios lo coloca como El Renuevo.
Lo voy a leer acá en uno de los pasajes.
Dice aquí en Zacarías, Zacarías 6.
12, Entonces ahí se menciona Renuevo, y no solo ahí en Jeremías.
No solo en Zacarías, sino que también lo menciona en Jeremías.
En Zacarías creo que lo mencionan tres veces, o dos veces.
Tres veces creo.
Y en Jeremías también hacen mención a Jesucristo como El Renuevo dos veces.
Entonces, eso significa que habría que prestarle
atención a por qué le están diciendo El Renuevo.
¿Qué significa que a Jesucristo le pongan por nombre El Renuevo?
Es por así decirlo, es como que hubiera un misterio del
conocimiento de Cristo en esta palabra como El Renuevo.
Claramente esto tiene una implicación en nosotros como personas para conocer.
Porque la Biblia dice que así como es un hombre, así debe ser su alabanza.
Por ejemplo, la palabra dice que Dios habita en las alabanzas de su pueblo.
Entonces uno tiene que conocer el nombre del Señor para poder alabar al Señor.
Entonces, para poder explicar esto, a qué se refiere El Renuevo, que es algo
muy interesante, voy a leer el capítulo 14 del 7 al 9.
Dice de la siguiente manera.
Versículo 7.
Porque hay esperanza para un árbol cuando es cortado, que volverá a retoñar,
y sus renuevos no le faltarán.
8.
Aunque envejezcan sus raíces en la tierra y muera su tronco en el polvo,
el olor del agua reverdecerá y como una planta joven echará renuevos.
Entonces, aquí, ¿qué está diciendo Job?
Job está hablando de dos cosas.
Está utilizando dos veces la palabra renuevos.
Voy a volver a leerlo.
Porque hay esperanza para un árbol cuando es cortado, que volverá a retoñar,
y sus renuevos no le faltarán.
Entonces, aquí está hablando de algo interesante, porque está hablando de que
hay un árbol que fue cortado, pero aún, aunque fue cortado, puede volver a retoñar.
Es decir, puede volver a traer vida, a pesar de que fue cortado.
Y luego menciona, en el 8 dice, aunque envejezcan sus raíces en la tierra
y muera un tronco en el polvo, al olor del agua
reverdecerá como una planta joven echará renuevos.
Entonces, está hablando de dos cosas, ¿verdad?
Uno, es que el árbol fue cortado, o el árbol sufrió, por decirlo,
como un envejecimiento, pero a pesar de las dos circunstancias, de ser cortado y
de envejecer, puede volver a retornar, o puede volver a revivir.
Por eso habla del renuevo.
Entonces, aquí nos habla de algo muy interesante, pues, porque está hablando
prácticamente de que, a pesar de las circunstancias, a pesar de ser cortado,
a pesar de ser destruido, o envejecido, o ya no tener
como vitalidad, aún de eso puede volver a crecer vida.
Y esto es muy importante porque eso ya es un tema,
por así decirlo, agrícola de lo que es un renuevo.
Pero también vemos el renuevo como está relacionado con la esperanza.
Por eso ahí menciona, en el versículo 7 dice, porque hay esperanza para un árbol,
y luego hace mención del renuevo.
Y esto es importante porque en el contexto de Job habla del hombre, que el hombre
muere, que el hombre prácticamente tiene un envejecimiento
y muere, pero el árbol no, en el árbol hay una esperanza.
Y cuando uno comienza a ver esta parte de lo que es el renuevo, uno ve claramente de
que aunque el árbol sea quemado, o aunque inclusive un árbol pase por
sequías, o algunas otras circunstancias, o que inclusive aquí menciona que el árbol
puede ser cortado, es decir, a veces uno ve películas o documentales y vemos como a
veces los árboles fueron cortados hasta dejar prácticamente casi nada, al ras.
Aun así de ahí puede salir un renuevo.
Y también aquí es un ejemplo de lo que puede pasar con el renuevo, dice aquí,
Isaías 53.2.
Creció delante él como renuevo tierno, como raíz de tierra seca.
No tiene aspecto hermoso ni majestad para que
lo miremos, ni apariencia para que lo decimos.
Entonces en este Isaías 53.2, dice que creció delante él como un renuevo tierno,
y luego dice como raíz en tierra seca.
Entonces si hablamos de raíz en tierra seca, significa que está en un problema.
O sea, tanto lo que menciona Job, que fue cortado, o que ha envejecido,
pero hay esperanza de vida.
O en este caso, habla de una tierra seca, pero aun así hay un renuevo.
Y esto es importante en los términos botánicos, perdón, agrícolas, porque
estaba viendo la diferencia eso, ¿verdad?
Y prácticamente nos muestran dos cosas importantes,
que inclusive lo voy a leer de Isaías 11.1.
Es decir, ahí vamos a entender un poco más la parte del renuevo.
Dice Isaías 11.1.
Entonces un retoño brotará del tronco de
Isaías, y un vástago dará fruto de sus raíces.
Lo vuelvo a leer.
Entonces un retoño brotará del tronco de
Isaías, y un vástago dará fruto de sus raíces.
Aquí está hablando acerca de la promesa de Jesucristo,
prácticamente de que él va a ser el Mesías.
Ahí después habla de los siete espíritus de Jehová que estarán sobre el Mesías.
Pero aquí es importante porque habla de dos cosas.
Habla del retoño que brotará y habla del vástago.
Dos cosas.
Que obviamente nosotros, porque no sabemos de agricultura, nos lo pasamos de largo.
¿Pero qué tiene que ver esto?
Tiene que ver porque a los dos, tanto al retoño como al vástago,
se les pueden dar el nombre de renuevos.
Es decir, para nuestro contexto de entendimiento,
tanto un retoño como un vástago, los dos son renuevos.
Pero tienen señales diferentes lo que representa
el retoño y lo que representa el vástago.
El retoño hace referencia como un indicador de que el árbol tiene vida.
Es como que dijera el árbol, estoy, sigo vivo.
Porque como vimos, si es una tierra seca, una sequía,
porque fue quemado, fue cortado o por envejecimiento.
Si alguien ve un retoño, es decir, como una pequeña ramita, algo así como los
emojis cuando miramos una pequeña ramita verde.
Si alguien ve un tronco, eso es un indicador de que
el árbol está diciendo, mira, todavía sigo con vida.
Es como decir, mira, he sobrevivido.
Es el primer indicador.
Y el segundo, la segunda señal es del vástago.
¿Qué significa ese vástago?
El vástago está diciendo algo un poco diferente al retoño.
Y el vástago está diciendo, todavía puedo volver a recobrar mi ciclo de vida.
Es decir, puedo volver a dar fruto, a pesar de que fui
destruido o quemado o llegué a un punto de culminación.
Pero puedo volver a renacer para volver a dar fruto.
Entonces, son dos señales.
Uno es la señal de que dice que está vivo.
Y el otro es el vástago que empieza a reconstruir para volver a dar fruto.
Entonces, nos están dando una señal prácticamente de esperanza.
Los dos, tanto el retoño como el vástago, que ambos se pueden llamar renuevos,
son señales de esperanza.
Y aquí está lo interesante, porque a Jesús se le dice que es el renuevo.
Y por eso voy a volver a leer aquí Zacarías, capítulo 6, versículo 12.
Dice, y dile, así dice el Señor de los ejércitos, vendrá un hombre cuyo nombre es
renuevo, porque él brotará del lugar donde está y reedificará el templo del Señor.
Entonces vemos que cuando se muestra el renuevo, inclusive relacionado con
Zacarías 11.1, nos están dando un punto de esperanza, pero también nos están
enseñando o mostrando de que las cosas estaban mal.
Porque así como cuando hablamos del retoño o el vástago, que ambos se hacen relación
al renuevo, es decir, a los dos se les puede
mencionar como renuevo, pero bajo diferentes señales.
Pero eso vino a causa de que hubo una poda o cortaron el tronco, hubo tal vez un
incendio y quemaron el árbol, hubo tal vez un envejecimiento o pudo haber pasado por
una sequía, pero aún así puede volver a nacer,
puede volver a volverse fructífero el árbol.
Y cuando él habla de la reedificación, significa que si hubo una reedificación,
está hablando de que hubo una destrucción.
Eso nos da a entender a nosotros, en términos históricos, de que Israel
estaba en pecados, en maldades, en desenfrenos, y que prácticamente lo que
provocó es como que él, por así decirlo ahora, secó todo lo que procedía de Dios.
Se metió, por así decirlo, en pecados, en maldades,
y eso provocó que estuviera en sequía espiritual.
Porque cuando la Biblia a veces menciona acerca del agua, hace referencia a juicios.
Es decir, por ejemplo, cuando estuvo Elías, él no hizo llover por tres años.
Es decir, fue un juicio de sequía.
Entonces, ¿qué significa?
De que no había presencia de Dios.
Porque la lluvia también hace figura de la presencia de Dios.
Por eso nos habla de la lluvia, a veces como el Espíritu Santo.
Entonces, ¿qué quiero entender con esto?
De que Israel muestra el problema que tuvo.
O sea, este punto de hablar del renuevo, habla de que las cosas estaban mal.
Que las cosas estaban en depravaciones, engaños, en idolatrías, etc.
Que provocaron que el árbol, por así mencionarlo, o la gloria...
Porque también la Biblia nos menciona a nosotros como árboles de justicia.
Como algo hermoso.
Inclusive el Salmo capítulo 1 habla acerca de que...
Y el que se deleita en la ley de Jehová será como árbol plantado junto a
corrientes de agua que da su fruto a su tiempo y su hoja no cabe.
Y todo lo que hace prosperará.
Pero esta figura nos muestra que no estuvieron
meditando una palabra ni deleitándose.
Sino que estuvieron en el otro extremo.
El meditar en la maldad, andar en los pecados.
Y por lo tanto hubo una sequía, hubo juicios, hubo muchas cosas.
Por lo que prácticamente no quedaba nada.
Por así mencionarlo, no hay esperanza para ellos, aparentemente.
No hay una muestra de que hay una esperanza como tal.
Entonces, cuando viene Dios y dice el renuevo...
Entonces les está mostrando una esperanza a ellos.
Les está diciendo que por el pecado, por las maldades, por todo eso...
Ellos están así, sin vida.
Prácticamente a punto de morir.
Pero le dice, mire, vendrá el renuevo.
Es decir, que aún así, prácticamente en su agonía, en sus maldades, prácticamente que
están a punto de inexistir... Dios les da una esperanza de gloria.
Porque inclusive la palabra, cuando vimos en
Isaías 1, cuando dice, del retoño de Isaí, brotará.
La palabra Isaí significa existente.
Es decir, que algo existente, o sea, lo que nada más queda, que son las raíces,
se mostrará la señal de esperanza, de decir,
todavía hay vida, todavía hay una esperanza.
Pero que esta esperanza la traen a través del
renuevo, es decir, a través de Jesucristo.
Y para entender un poco más lo que estoy
mencionando, voy a leer Jeremías capítulo 33.
Porque en Jeremías 33 se da la notación, la explicación más extensa de lo que
menciona Zacarías, de la restauración del templo, que
prácticamente sería la restauración de la gloria por el renuevo.
Dice Jeremías capítulo 33.
Voy a leer todo.
Inclusive el título que le da la Biblia de las
Américas dice, promesas de restauración, dice así.
Entonces vino la palabra del Señor a Jeremías por segunda vez, mientras él
estaba aún detenido en el patio de la guardia.
Así dice el Señor que hizo la tierra, el Señor que la formó para establecerla.
El Señor es un hombre.
Clama a mí y yo te responderé y te revelaré
cosas grandes e inaccesibles que tú no conoces.
Porque así es el Señor Dios de Israel.
Acerca de las casas de esta ciudad y acerca de las casas de los reyes de Judá,
las cuales han sido derribadas para hacer defensas
contra los terraplenes de asalto y contra la espada.
Mientras ellos vienen a pelear contra los caldeos que llenarán la ciudad con los
cadáveres de los hombres que herí en mi ida y en mi furor, pues yo había escondido
mi rostro de esta ciudad a causa de toda su maldad.
Entonces aquí nos están dando una especificación del problema.
Ok, seis.
Pero ciertamente yo le traeré salud y sanidad y lo sanaré.
Y le revelaré abundancia de paz y de verdad.
Restauraré el bienestar de Judá y el bienestar
de Israel y lo redificaré como era al principio.
Ok, hay que ver esto.
Y lo redificaré como al principio.
Siete, perdón.
Restauraré el bienestar de Judá y el bienestar
de Israel y lo redificaré como era al principio.
Lo limpiaré de toda la maldad que cometieron contra mí.
Y perdonaré todas las iniquidades con que pecaron
contra mí y con las que se rebelaron contra mí.
Nueve.
Y la ciudad será para mí un nombre de gozo y de alabanza
y de gloria ante todas las naciones de la tierra.
Las cuales oirán de todo el bien que yo les hago.
Y temerán y temblarán a causa de todo el bien y de toda la paz que yo les doy.
Diez.
Así dice el Señor.
En este lugar del cual ustedes dicen es una desolación sin hombres y sin animales.
En las ciudades de Judá y en las calles de Jerusalén que están desoladas sin hombres,
sin habitaciones y sin animales.
Se oirá de nuevo voz de gozo y voz de alegría.
La voz del novio y la voz de la novia.
La voz de los que dicen ven gracias al Señor de los ejércitos porque el Señor es
bueno, porque para siempre es su misericordia.
Y de los que traen ofrenda de acción de gracias a la casa del Señor porque
restauraré el bienestar de esta tierra como fueron al principio, dice el Señor.
Constantemente remarca al principio.
Así dice el Señor de los ejércitos.
En este lugar desolado, sin hombre y sin animales y en todas sus ciudades habrá de
nuevo morada de pastores que hagan descansar sus rebaños.
En las ciudades de la región montañosa, en las ciudades de las llanuras,
en las ciudades del Negev, en la tierra de Benjamín, en
los alrededores de Jerusalén y en las ciudades de Judá.
Volverán a pasar las ovejas bajo las manos del que las cuenta, declara el Señor.
Vienen días, declara el Señor, en que cumpliré la buena palabra que he
hablado a la casa de Israel y a la casa de Judá.
En aquellos días y en aquel tiempo haré brotar de David
un renuevo justo y él hará juicio y justicia en la tierra.
En aquellos días Judá estará salvo y Jerusalén morará segura.
Y este es el nombre con el cual será llamado.
El Señor es nuestra justicia.
Porque así dice el Señor, nunca le faltará a David
quien se siente sobre el trono de la casa de Israel.
Tampoco a los sacerdotes levitas le faltará quien en mi presencia ofrezca
locaustos que me ofrendan de cereal y prepare sacrificios todos los días.
Y vino palabra del Señor a Jeremías.
Así dice el Señor, si ustedes pudieran romper mi pacto con el día y mi pacto con
la noche, de modo que el día y la noche no vinieran a su tiempo, entonces también se
podría romper mi pacto con mi siervo David, y él no tendría
hijo para reinar sobre su trono con los sacerdotes levitas.
Mis ministros, como no se puede contar al ejército del cielo, ni se puede medir
arena del mar, así multiplicaré la descendencia de
mi siervo David y de los de levitas que me sirven.
Y vino palabra del Señor a Jeremías.
¿No has observado lo que dice este pueblo?
Las dos familias que el Señor escogió, él las ha desechado.
Desprecian a mi pueblo, ya no son una nación ante sus ojos.
Así dice el Señor.
Si no hubieran permanecido mi pacto con el día y con la noche, y si yo hubiera
establecido las leyes del cielo y de la tierra, pero yo no hubiera establecido las
leyes del cielo y de la tierra, entonces hubiera desechado a la
descendencia de Jacob y de mi siervo David, para no tomar de su descendencia
quien gobernará sobre la descendencia de Abraham, de Isaac y de Jacob.
Pero yo restauraré su bienestar y tendré misericordia de ellos.
Entonces, yo sé que fue largo el capítulo, pero si se dan cuenta, el punto del
versículo 15 dice, en aquellos días y en aquel
tiempo haré brotar de David un renuevo justo.
Entonces, ¿por qué nos están dando el contexto?
De que ellos hicieron lo malo, de que por causa de la continuidad de
maldad, prácticamente la ciudad fue desolada.
Fueron cortados los hombres, fueron
cortadas las personas, inclusive la alegría.
Todo fue prácticamente destruido por la maldad que ellos habían.
Había una desolación.
Había muchas cosas malas que estaban pasando por la maldad de sus corazones.
Entonces, Dios les da la esperanza de volverlos a retomar como en el principio.
Y por eso es de que ahí sale el renuevo.
Porque como vimos con lo que es el retoño y el vástago, que a ambos se les menciona
renuevo, el retoño hace indicaciones de vida.
En este caso dice, miren, no está perdido todo, le está diciendo Dios.
Pero con el vástago quiere decir de que el vástago comienza otra vez su ciclo de vida.
Es decir, como que él reactivara todo desde el inicio.
Porque el vástago inicia desde la raíz.
Es decir, el retoño, que es un renuevo, que muestra la señal
de vida, es decir, estoy vivo, eso se muestra en el tronco.
Pero el vástago aparece en la raíz, no en el tronco.
¿Y para qué es?
Para poder volver desde el principio, o sea,
como para reiniciar el ciclo de vida nuevamente.
Y es la señal del vástago.
Por eso que aquí menciona y dice Dios, yo le restauraré como al principio.
¿Por causa de quién?
Del renuevo Jesús.
Entonces Dios le está marcando una esperanza y
al Mesías se le está dando el nombre del renuevo.
Y eso es muy... por lo menos cuando estaba leyendo
me estaba gustando por la esperanza que nos da.
Ahora, esto obviamente tiene mucho que ver también con nosotros.
Porque a veces nosotros puede ser que nos sintamos secos, nos podamos sentir,
por así decirlo, desolados, o que no estamos produciendo fruto, o inclusive por
muchas circunstancias o muchos pecados, nosotros no estamos produciendo fruto,
porque realmente un árbol la idea es que produzca fruto.
Entonces aquí nos habla de una esperanza de poner nuestra vida en Cristo Jesús.
Si nosotros damos nuestra vida a Cristo, si nosotros nos enfocamos en la esperanza
de Cristo, si inclusive nosotros hemos matado cosas dentro de nosotros,
Dios puede volverlas a hacer, a retornar, a volverlas otra vez de nuevo,
porque hay una esperanza en Cristo Jesús que es el renuevo.
Si el renuevo no estuviera, es decir, que si Jesucristo no estuviera,
nosotros realmente no tuviéramos esperanza.
Nosotros realmente no tuviéramos prácticamente un motivo por qué alegrarnos.
Pero teniendo a Cristo, las cosas pueden retornar, pueden volverse a la vida,
a pesar de que no haya vida.
Y obviamente ese es el mensaje que Cristo mencionaba.
El mensaje del Evangelio, el mensaje del reino es de que cualquier persona que tal
vez haya pasado por dificultades, a pesar de que pueda ser rechazado,
abandonado, o puede ser que la persona esté en agonías o en cualquier tipo de
cosas, como que fuera un árbol cortado, un árbol que ha pasado por sequías,
un árbol que ha pasado por pruebas de fuego, si lo queremos llamar así,
un árbol que inclusive ha querido ser cortado, de ahí puede brotar el renuevo,
es decir, ahí puede venir la manifestación de Cristo en la persona, para que traiga
los frutos del Espíritu Santo, porque el vástago lo que hace es producir
el fruto, los frutos, eso es lo que trae el vástago, frutos.
Entonces la idea de que nosotros, que no valíamos nada por nuestros pecados,
por nuestras faltas, Dios trae un renuevo llamado Cristo, para que dentro nosotros
comience a nacer, se da la señal de vida, porque el renuevo, o sea, el retoño,
muestra el indicador de que hay vida, pero el vástago indica que comienza un
nuevo ciclo de vida, porque habla de una regeneración.
Por eso que nosotros cuando aceptamos a Jesucristo como Señor y Salvador,
y nos arrepentimos de nuestros pecados, pasan de que Dios nos trae a una novedad
de vida, y lo que hace es, nos da una regeneración.
Por eso que el apóstol Pablo dice que
nuestro ser interior se renueva día con día.
Dios nos habla de una renovación en Cristo Jesús, y por eso nosotros podemos
proclamar o comenzar a hablar a las personas de que hay una esperanza en
Cristo Jesús como el renuevo, de que si el pueblo de Israel fue tan malo,
fue hecho prácticamente desolado, como que ahí se menciona en Jeremías,
la desolación del pueblo de Israel, y muestra toda la maldad que el pueblo de
Israel hizo, pero aún así Dios les dio esperanza a través del renuevo.
Y también significa de que nosotros con el renuevo en el sentido de Jesucristo,
nos va a hacer volver la gloria que perdimos a causa de nuestros pecados,
porque si leemos Jeremías 6.12 dice, y dile, así dice el Señor de los
ejércitos, vendrá un hombre cuyo nombre es renuevo, porque él
brotará del lugar donde está, y redificará el templo del Señor.
Entonces nos está hablando de que si es redificar el templo, ¿qué significaría?
Hacer volver la gloria, porque si no hay un templo, no habría gloria.
Por eso que cuando se da el decreto en el libro de Esdras con el rey Ciro,
de que restauren otra vez a Jerusalén, y que levanten el templo, entonces ¿qué pasa?
Cuando ellos logran restaurar el templo, dice que viene la gloria, cuando inclusive
Salomón levanta el templo, hora para que la gloria descienda.
Entonces lo que quiere entender es que Jesucristo es
el renuevo, es decir, que Jesucristo es la esperanza.
La esperanza en un mundo donde no había nada,
es decir, no había vida, no había fruto.
Por eso que cuando Jesús nace, se da la señal del renuevo, es decir, hay una vida.
Y cuando Jesús nace como el vástago, significa que Él comienza a...
al verlo a Él comienza a volver la gloria, y claramente por eso Jesús dijo,
yo soy la luz del mundo.
Entonces al ver a Jesús vemos la esperanza, una gloria, la esperanza,
una vida, el retomar el hecho de que tengamos frutos del Espíritu Santo,
porque Él es el renuevo, Él es alguien esperanzador para todos.
Y que claramente su crecimiento nosotros no lo conocemos como tal, verdad,
porque hay 30 años que están por así decirlo ocultos,
que no se conoce, no se sabe, pero Él fue creciendo.
Pero sí vimos la abundancia de su fruto para todo Israel.
Él mostró una esperanza que Israel ya había perdido la gloria de Dios.
Por eso dice el versículo, por cuanto todos
pecaron, fueron destituidos de la gloria de Dios.
Esta Biblia de las Américas dice, por cuanto todos
pecaron, no pueden alcanzar la gloria de Dios.
Entonces quiso Jesús, vino a redificar otra vez, es decir, a
traer de vuelta la gloria de Dios, porque Él es el renuevo.
Él es el que comenzó creciendo, así como una pequeña esperanza que se
logró ver, así como cuando se ve el nacimiento de Él.
Eso es un renuevo en algo que se está diciendo.
Mira, hay vida nuevamente, porque no había.
Por eso que algunos le llaman entre Malaquías y Mateo como los...
no sé si le llaman los 400 años de silencio.
No había profecía, no había nada, porque Dios había callado todo.
Aunque algunos lo desmienten, pero hay un detalle.
A lo que quiero entender es que cuando se ve a un
Jesucristo que nace, se ve la esperanza de un retoño.
Es decir, hay vida, hay gloria nuevamente, hay una esperanza de gloria, pero
juntamente con eso, en el interior, si lo queremos llamar en lo más
espiritual, está el diciendo, miren, la gloria va a retornar nuevamente y va a
comenzar a recorrerse el ciclo de la vida, por así
mencionarlo, para que la gloria Israel regrese.
Por eso cuando Jesús camina, prácticamente ya después, a los 30 años, él trae la
gloria de Dios, por así decirlo, con la abundancia de fruto.
Él mostrándose como el verdadero renuevo, por
así mencionarlo, que trae la gloria de Dios.
Claramente no lo vieron las personas, porque ellos tenían una manera de ver a
Cristo ahora, pero obviamente también esta figura del renuevo lo podemos ver en
diferentes circunstancias, como también la renovación del nuevo pacto, que Dios cortó
el antiguo pacto para traer un nuevo pacto en Cristo Jesús.
Hay una renovación del pacto para nosotros.
Y por lo tanto, si sabemos que Dios, o en este caso también Jesús, es el
renuevo, significa que Jesucristo puede renovar
cualquier vida, que hay esperanza para cualquier persona.
Independientemente lo malo que la persona puede percibir su vida, y puede decir,
no hay esperanza para mí, el renuevo, es decir, el nombre de Jesús, mala figura
que está mostrando, muestra que él tiene la capacidad de renovar las cosas de cero.
Y ahí es donde la palabra menciona, por ejemplo, el caso de David.
David capítulo 51, nosotros sabemos de que
él pecó con Betzabé, y también mandó a matar.
En pocas palabras, David estaba como árbol seco, es decir, sin la gloria de Dios,
sin la presencia plena, por eso que él comienza a anunciar sus pecados,
sus maldades, y él dice, renueva un espíritu recto dentro de mí.
Y también hay un pasaje que dice que él enviará su espíritu y renovará las cosas.
Entonces nos habla de que Dios es un Dios que renueva, no solo en el sentido de
traer algo nuevo, sino que también bajo esta figura de lo que puede ser de que,
aunque no haya parentes, ningún tipo de esperanza,
Dios trae una verdadera esperanza para nosotros.
Y ese anuncio hay que darle a las personas, porque hay personas que creen
que no hay esperanza, que no tienen ellos ningún tipo de esperanza, pero que Jesús,
hay que anunciar que él es el renuevo, es decir, que él trae la verdadera
esperanza para que la vida vuelva a manifestarse.
Que a pesar de muy poquitas cosas, porque cuando está investigando esta parte
de lo que es el retoño y el vástago, o sea, cómo es posible que para un árbol
que aparentemente no tiene vida, aún puede haber una esperanza de volver a
florecer, por así decirlo, poder volver a traer fruto.
Y dice que sólo necesitan las raíces, sólo necesita que la raíz tenga un tipo de
ciertas características para que pueda mostrar el primer signo que es el retoño y
de ahí pues también que se manifieste el vástago.
Pero lo que nos habla esto está de que Dios no necesita
mucho realmente para volver a traer la vida a él.
Sólo que su fe esté en el existente, porque por eso mencioné a Isaí,
y Isaía cuando dice un retoño brotará del tronco de Isaía, la palabra Isaí
significa existente, es decir, que sólo con que tengamos
nosotros una fe en Dios, él va a traer a la vida.
¿Por qué?
Porque nosotros sabemos de que cuando hablamos de Jehová, como cuando en el
libro de Éxodo dice yo soy Jehová, o en algunas palabras
lo llaman como el auto existente, o yo soy el que soy.
Entonces cuando habla del tronco de Isaí, no está hablando necesariamente por así
decirlo del todo del papá de David, sino que es una figura profética para
anunciar la fe que tengamos en Dios Padre, en Cristo Jesús, nuestra fe en el
existente, nuestra fe en Dios, para que de ahí basado en esa fe comienza
a salir todo el renuevo, para que comience a salir el retoño y el vástago.
Y que eso, nosotros vengamos y seamos como dice la palabra, la parábola de sembrador,
que Dios quiere que demos fruto y lo demos en abundancia, pero es por medio de creer
en Cristo Jesús, en el pacto que nos ha dado, en la esperanza de salvación que nos
ha otorgado, eso es lo que nos anuncia prácticamente el renuevo, eso es
prácticamente lo que nos está anunciando Dios al hablarnos de lo que es el renuevo.
Vamos a ver si me pasó algo más aquí.
Entonces, como mencionamos, es retomar otra vez la gloria para nosotros.
Claramente Dios va a trabajar en cada uno de nosotros a hacernos volver a la gloria,
pero sí tenemos palabras de esperanza para nosotros y para las demás personas.
Y sabiendo que Dios claramente nos da a conocer a Jesucristo, que es una de las
cosas que nosotros tenemos que hacer, conocer a Jesús
y tenemos nuestra esperanza puesta en Jesucristo.
Entonces, no sé si alguien tiene una pregunta o una duda de lo que hablamos.
Yo no, pero me encanta, me encanta esa palabra de lo renuevo, porque cuando uno
se ha experimentado esa renovación de Dios, no hay nada que se compara.
Y muchas gracias por las palabras de esta noche, porque las palabras dicen mucho
sobre los señores que ya vieron esa renovación, sólo que tenemos que recibirlo.
Muchas gracias, me encanta este tema.
Y hay algo que ahorita que hablaste me hiciste recordar.
También en este proceso, es decir, cuando hablamos de que Dios nos trae una
nueva esperanza a través del renuevo, es decir,
cuando traemos al creer en Cristo Jesús, ¿verdad?
De tanto de lo que es el retoño como el vástago, para que continúe el proceso,
es decir, esa es como que la señal de vida y la señal de que todo volvió desde el
principio a volver a ser un árbol, si lo queremos llamar, frondoso, dará con fruto.
Pero dice que por lo menos hay tres cosas que
necesita ese árbol, ya teniendo estos dos renuevos.
Y dice que necesita tres cosas.
Necesita el sol, o en lo que es la luz,
necesita el agua y también necesita ser podado.
Dice que hay dos formas de la poda.
Está la poda que es natural, o la que un hombre viene y poda prácticamente el árbol.
Pero lo que me llama la atención es que necesita del sol y necesita del agua.
Es decir, que no es como que solito va a comenzar a arrancar todo.
Es decir, él da los primeros pasos para sobrevivir, pero hay que estarlo
constantemente brindando del agua y de la luz para que él pueda seguir.
Y prácticamente nos hablaría de una figura de lo que es la palabra de Dios y del
Espíritu de Dios en la persona para que este renuevo entre en su plenitud.
Porque como mencionamos, nosotros somos una nueva
criatura en Cristo por la regeneración del creer.
Al creer somos regenerados.
Pero ¿qué significa?
No hay que dejarlo ahí.
Necesitamos de la palabra y del Espíritu Santo.
Porque la Biblia dice, el lámpara es a mis
pies, tu palabra, y lumbrera a mi camino.
Y también dice que el Espíritu Santo es una figura del agua.
Aunque también la palabra, pero lo que quiero transmitir con esto es que
necesitamos constantemente brindarle, nosotros en la figura del árbol,
por así mencionarlo, necesitarle de estos recursos que la palabra enseña.
Dios trata con nosotros para podarnos, por así decirlo.
Dice la Biblia para que llevemos más fruto.
Vamos a ser podados.
Es decir, que Dios nos va a tratar a nosotros
en la vida para que podamos dar más fruto.
Pero todo vino bajo el inicio del renuevo, es decir, de creer en Cristo Jesús,
de tener la esperanza en Cristo Jesús.
Pero también hay un proceso de crecimiento.
Porque obviamente cuando hablamos de los frutos del Espíritu Santo, no estamos
hablando nosotros de que va a pasar algo de la noche a la mañana.
Significa que hay que, por así mencionarlo, de que hay que estar
brindándole el sol y brindándole el agua para
que vaya creciendo, para que se va fortaleciendo.
Porque si no, no va a tener la fuerza para seguir ese ciclo de crecimiento,
en este caso el vástago, porque viene prácticamente de un punto donde casi no
tiene vida, casi no tiene recursos, pero aún así está
haciendo un esfuerzo para nacer, por así mencionarlo.
Entonces, lo que quiero ver con esto está que ciertamente nosotros conocemos de que
Jesucristo es el renuevo, es decir, tenemos la esperanza que a pesar de que no
pueda haber solución o vida o cualquier otra cosa que nosotros podamos ver,
el renuevo nos dice que hay esperanza.
Pero que esa esperanza puesta en él también hay que poner de nuestra parte por
medio de pedir la palabra y la comunión con el Espíritu Santo.
Pero esto tiene que ser constante, constante, constante, constante.
No tenemos que bajar la guardia para que podamos dar los frutos del Espíritu,
para que podamos dar, por así como dice Jesucristo,
para que demos fruto y lo demos en abundancia.
Y eso nos habla claramente la vida diaria en Cristo Jesús, que a veces no lo
hacemos, pero a veces dejamos ahí, no nos alimentamos, no le damos luz,
por así decirlo, y no le damos prácticamente del agua.
Pero también lo interesante es que la Biblia menciona y que aquí se menciona
sobre el renuevo ahora, de que el renuevo es justo.
Y aquí menciona y dice, por ejemplo, lo va a leer el 15 de Jeremías 33.
En aquellos días y en aquel tiempo haré brotar a David un renuevo justo.
Es decir, que hay una relación de renuevo con la justicia.
Y lo interesante es que también la Biblia dice que Jesús
es el sol de justicia o Dios es el sol de justicia.
Entonces vemos que van las cosas relacionadas a la justicia.
Es decir, no es agarrar la palabra de Dios a nuestra
conveniencia, dando a entender que la palabra es la luz.
Significa que la palabra que nosotros leamos, la palabra que estemos escuchando,
no sea una palabra en el egoísmo, no sea una palabra en nuestra propia
conveniencia, sino que sea una palabra que sea de justicia.
Una palabra que sea de la confianza en Dios, porque realmente esa es la justicia.
La justicia se trata de la fe en Dios.
Por eso la Biblia dice que Abraham creyó a Dios y le fue contado por justicia.
Entonces nos habla de que nosotros hay que creer a la
palabra de Dios para que eso se manifieste en justicia.
Entonces nosotros caminemos a la luz de la palabra de
Dios en justicia, no bajo nuestros propios beneficios.
Entonces habla de la justicia obviamente para la
justificación a Dios Padre, para glorificarla.
Por eso cuando nosotros vivimos la palabra de Dios, lo
que hacemos es justificar a Dios y glorificar a Dios.
Un ejemplo que puedo poner es cuando dice que cuando Jesús mencionó y habló acerca
de Juan el Bautista, decía que no había otro más grande, sino
que Juan el Bautista era el más grande de los nacidos de mujer.
Dice que las personas cuando escucharon el testimonio de Jesús sobre Juan el
Bautista, dice que comenzaron a bautizarse y justificaron a Dios y lo glorificaron.
Es decir, a la hora de cumplir la palabra o al cumplir el mandamiento de ser bautizado.
Entonces lo que voy es de que la palabra relacionada al sol o en este caso a la luz
o al sol de justicia es de que la justicia debe ser el creer en Dios Padre,
es decir, creer a su palabra.
No usar la Biblia o la palabra como una justificación para hacer lo que nosotros
queremos, porque claramente es lo que está pasando ahora en el mundo.
La gente utiliza la palabra para, por ejemplo, una persona dijo una vez de
que los chistes cristianos estaban bien porque la Biblia
mencionaba acerca de no sé qué palabra y que Jesús hacía bromas.
Entonces dije, ¿de dónde se sacan eso?
Ellos están justificando ser burladores, meterse en comedia, etc.
Y están tomando la Biblia para justificarse ellos
mismos de que lo que están haciendo es bíblico.
Cuando realmente la Biblia, prácticamente en el
Salmo uno dice que no hay que ser un burlador.
Que no hay que burlarse prácticamente y tiene relación con el árbol de justicia.
Por eso el Salmo capítulo uno dice, bienaventurado el varón que no anduvo en
consejos malos, ni en caminos de pecadores estuvo, ni hacía escarnecedores asentados.
El escarnecedor significa un burlador.
Entonces, lo que quiero entender con esto es que no busquemos nuestra justificación,
sino busquemos justificar a Dios Padre.
Busquemos glorificar a Dios Padre, es decir, por eso va a
hablar de las tres cosas que se necesitan para que crezcamos.
¿Qué quiero entender con esto?
De que nosotros como creyentes y que anunciamos a la persona una esperanza,
tenemos que anunciar al renuevo.
En este sentido, que crean en Cristo Jesús, que hay una esperanza en Cristo
Jesús, pero también que tienen que continuar brindándole o brindándose,
por así mencionarlo en este sentido, la Palabra de Dios y el Espíritu de Dios,
que estén en una constancia.
Porque si no, van a estar igual en otra sequía, pues, porque si ellos siguen en
las idolatrías, como mencioné en el juicio del agua, de la lluvia, con Elías que dice
que no iba a llover en tres, que no iba a llover, sino que hasta que lo que dijera,
eso fue un juicio de no traer lluvia, y por lo tanto hubo una sequía.
Entonces, aquí nos hablan nosotros de que nosotros, porque si ya nos dieron vida por
el renuevo, es decir, por medio de Jesucristo,
entonces, ¿por qué queremos seguir en las idolatrías?
Que nos van a volver a traer sequías y nos van a volver a traer
otra vez al punto de la desesperanza, al punto de la maldad.
Y por eso el Evangelio habla del arrepentimiento para perdón de pecados.
No significa que solo la gente haga una oración o que las personas solo digan,
ah, sí, yo creo en Dios, ¿verdad?
Porque a veces se confunde.
El hecho no es creer en Dios.
El hecho es creer en Jesucristo.
Porque Dios Padre dijo que en Jesucristo iba a estar la salvación.
No dijo que el que crea en Dios, el que crea en Jesús,
que Él es Dios y que en Él está la salvación, ¿verdad?
Porque si no, entonces los judíos serían salvos
y también otras personas que creen en Dios.
Pero realmente no es el punto de creer en Dios, es creer en Jesucristo.
Y claramente, si alguien realmente cree en el verdadero
Dios, lo que va a hacer Dios es presentarle a Jesucristo.
Y va a creer al anuncio de Jesucristo.
Porque Dios declaró que en este renuevo iba a restaurar las cosas.
Que en este renuevo iba a traer a la vida a las personas nuevamente.
No en otra persona, no en Pablo, no en Pedro, no inclusive en un predicador.
Que de repente puedan decir que en ellos hay la esperanza.
La esperanza está en el renuevo, es decir, en Jesucristo.
No en nadie más.
Entonces menciono esto porque nosotros tenemos
que conocerlo y practicarlo para enseñarlo.
Por eso que la Biblia me dice, iría a ser discípulos bautizándolos y
enseñándoles a guardar lo que ustedes guardan.
O sea que nosotros no podemos enseñarle a alguien
si no hemos vivido o lo hemos aplicado primero.
Entonces debemos reforzar nuestra vida para saber de que si a este árbol,
es decir, a este nacimiento que Dios nos ha dado, le estamos brindando lo necesario.
Por eso la importancia de lo que habla también el Salmo 1 que dice, Y el que se
deleita en la ley de Jehová y medita en él de día y noche será como árbol plantado
junto a corrientes de agua que da su fruto a su tiempo y su juego no cae.
Y habla de meditar constantemente.
Sin mencionar que la Biblia habla de que
seremos árboles de justicia, plantío de Jehová.
Entonces también nos habla bajo el sentido de que somos como árboles.
Pero estos árboles es porque el renuevo vino.
Nos pudieron llamar árboles de justicia.
Porque el renuevo es un renuevo justo.
Justificados por medio de la fe en Cristo Jesús.
Entonces nosotros tenemos que enfocar bien las cosas.
O sea, ver la belleza de lo que Dios nos ha dado con el renuevo.
Pero también anunciarle de buena manera a las personas el renuevo.
Que el renuevo no vino solo porque me aparecí, listo.
Porque inclusive hablando con un hermano hace poco.
Veíamos la necesidad de recalcar de la salvación.
O sea, las personas a veces solo piensan de que es, ah, voy a creer en Dios y listo.
Pero realmente no es solo el hecho de, ah, sí voy a creer.
Sino que el punto está que nosotros estamos en una condenación.
Las personas que están en la tierra están condenadas.
Y necesitan, ¿qué cosa?
Una salvación.
No es solo el hecho de que, ah, yo creo en Dios.
No, es el hecho de que la gente tiene que arrepentirse de su pecado.
Y por eso cuando hablamos aquí del renuevo, habla de eso.
El renuevo vino porque había una maldad.
El renuevo vino, ¿por qué?
Porque la gente estaba depravada.
El renuevo vino porque ellos, por sus pecados y sus faltas, entraron en sequías.
Trajeron el fuego del juicio.
Entonces la gente está en maldad.
Y uno tiene que hacérselo ver a la persona que está en maldad.
Por eso se llama salvación.
¿Salvo de qué?
No salvo de las drogas.
No salvo de la prostitución necesariamente.
No salvo necesariamente la arrogancia.
Es salvos porque creímos en Jesús.
Entonces nosotros tenemos que aprender a saber bien qué es nuestra salvación.
Y hacerle anunciar a la gente que el hecho no es las drogas.
Las drogas es como, así como en el caso que vimos del retoño.
Las drogas es anunciar o es un fruto del no creer en Jesús.
Por eso que cuando uno cree en Jesús es como que
Dios vino y nos cortara todo y nos saca el renuevo.
Entonces nosotros tenemos que entender primero nosotros que hay una condenación.
Que estamos mal realmente.
Porque si no, ¿cómo vamos a tener la esperanza de Jesús?
Claramente Dios a veces permite que las personas pasen por cosas malas.
O que se manifiesten cosas para que ellos logren entender que están mal.
Porque si no, no van a entender que están mal.
Por eso que Eclesiastés dice que es mejor estar en una casa de luto.
O en la casa de, por así decirlo, en un funeral que en la casa de la fiesta.
O en una discoteca.
Porque la persona que está en un funeral, esa persona reflexiona sobre la vida.
Pero aquel que anda en fiesta no anda reflexionando sobre la vida.
No es como que le llama la atención que el final del hombre es la muerte.
Pero el que está en el funeral está viendo claramente que su final es la muerte.
Entonces lo hace pensar.
Por eso que cuando vimos el caso de Job, que
creo que lo voy a leer desde el principio.
Para que entendamos un poco más ese sentido.
Del 14, él está hablando de la vida.
Y por eso está hablando del renuevo.
Voy a leerlo.
Ahí te lo voy a leer.
14, vamos a leerlo.
Porque quiero remarcar esa parte de que nosotros entendamos que fuimos salvados.
No necesariamente de drogas o depresión.
Sino de una condenación eterna.
Una condenación que nosotros mismos la merecíamos por nuestros pecados.
Dice acá.
El hombre nacido de mujer corto de días y lleno de tormentos.
Como una flor brota y se marchita.
Y como una sombra huye y no permanece.
Sobre él ciertamente abres tus ojos y lo traes a juicio contigo.
¿Quién hará algo limpio de lo inmundo?
Nadie.
5.
Ya que sus días están determinados, el número de sus meses te es conocido.
Y has fijado sus límites para que no puedas pasarlos.
Aparta de él tu mirada para que descanse hasta que cumpla su día como jornalero.
7.
Porque hay esperanza para un árbol cuando es cortado
que volverá a retoñar y sus renuevos no le faltarán.
Aunque envejezca sus raíces en la tierra y muera su tronco en el polvo.
El olor del agua reverdecerá y como una planta joven echará renuevos.
Pero el hombre muere y ya se inerte.
El hombre expira y como está.
Como las aguas se evapora del mar.
Como un río se agota y se seca.
Así el hombre se acuesta y no se levanta.
Hasta que los cielos ya no existan.
No se despertará ni se levantará de su sueño.
Lo que quiero entender aquí es que hay esperanza
para un árbol, pero no hay esperanza para mí.
Eso es lo que está diciendo.
El hombre se muere y se acabó.
Pero el árbol, aunque esté seco, puede volver a retoñar.
Puede volver a dar fruto.
Eso es lo que está diciendo.
Se está quejando.
Lo que quiero entender es que nosotros estamos en esa posición.
No hemos entendido la gravedad del juicio de nuestros pecados.
Y tenemos que hacerlo ver a las personas de que ellos están en graves pecados.
No bajo un mal sentido.
No es como forzando las cosas, sino bajo el entender.
Que realmente el hombre está enjuiciado por parte de Dios.
Que el hombre prácticamente está en una condena.
Inclusive esta condena es esperanzadora, por así decirlo.
Porque en lugar de que Dios nos mandara a castigo eterno de una vez.
Nos metió en una prisión llamada tierra.
Es decir, cuando los vigilantes que habla la Biblia en el libro de Génesis.
Ellos fueron metidos en prisiones eternas.
Es decir, ellos pecaron con las mujeres de los hombres
y ellos fueron encarcelados, fueron enjuiciados.
Ellos no tienen salvación.
Pero la Biblia dice que Dios le dio salvación a la descendencia de Abraham.
A los ángeles no.
Los ángeles pecaron y enjuiciados.
Pero a nosotros nos dio esperanza de salvación.
Entonces la gente a veces se queja y dice.
Sí, cómo hace posible que Dios nos va a condenar.
Y que uno no puede ir al cielo aparentemente.
Pero qué es lo que pasa.
No hemos entendido que estamos condenados porque algo hicimos.
Y de que Dios en su misericordia.
En lugar de prácticamente mandarnos a condena instantáneamente.
Se ha piado de nosotros y nos metió en este cuerpo.
En qué sentido.
La Biblia habla de que uno está bajo la prisión de la vanidad.
Sometidos a vanidad.
El sometimiento a desobediencia.
Y el sometimiento a un cuerpo de muerte.
Eso lo habla el libro de los romanos.
Qué significa.
Dios lo hizo para poder tener misericordia en nosotros.
Entonces a veces las personas se quejan.
Inclusive creyentes.
Pero es porque no hemos entendido la gran misericordia de Dios.
Y que aún así en estos pecados, en estas sequías.
O en estas por así decirlo.
Desesperanzas.
Dios nos anuncia el renuevo.
Por lo que aquí dice Job.
De que sí hay una esperanza.
Que es Jesús.
Porque aquí menciona, Job lo que está diciendo.
Hay una esperanza para el árbol.
Para nosotros como hombres no estamos.
Nosotros estamos expuestos a condenación.
Pero cuando Dios dice, miren les traigo el renuevo.
Está diciendo de que aquel que no tenía vida.
Aquel que no tenía más que solo esperar su muerte, su agonía, etc.
Está la esperanza del renuevo.
O sea que sí hay una esperanza.
Porque Job lo entendía.
Pero obviamente él no conocía la promesa.
Porque la promesa obviamente fue dada después en Jeremías.
Pero la promesa fue dada ¿por qué?
Porque había desesperanza, había maldad, había engaño.
Dios está ofreciendo algo para volverlos a traer la vida.
Y el renuevo redificará la gloria.
En pocas palabras tenemos que dejar de pecar.
Tenemos que entender la gravedad del pecado.
Porque la gravedad del pecado nos trajo a ser como troncos secos.
Entonces nosotros tenemos que reflexionar.
A veces no solo que la gente allá, sino que el punto nosotros.
Y obviamente nosotros vamos a traer la esperanza.
Al entender esto, vamos a anunciar de mejor manera que hay un renuevo.
Tal vez no vamos a decir renuevo ¿verdad?
Pero vamos a hablar bajo la esperanza del renuevo.
A la esperanza de una justicia.
Y eso nos va a ayudar a nosotros para dar gloria a Dios.
Dar por así los gritos de salvación ¿verdad?
Por eso la palabra habla de gritos de júbilo y de salvación.
Ahí en la tienda de los justos.
Y esa palabra que menciona en el sábado dice gritos de júbilo y de salvación.
Ahí en la tienda de los justos.
Porque el júbilo es la expresión más grande de alegría que hay.
Menciona alegría porque es lo que más conocemos ¿verdad?
Pero realmente en las escalas el júbilo es como... 5 veces más la alegría.
O 10, por ejemplo.
Y que el júbilo no se marca como algo constante.
Sino que habla de una expresión relacionada a la salvación.
Es decir, gritos de júbilo y de salvación.
Ahí en la tienda de los justos.
Y la salvación si nos damos cuenta es algo muy marcado.
Aunque nosotros no hemos experimentado guerras necesariamente.
Porque no hemos vivido en esos tiempos de guerra.
Pero cuando se marca que hay una guerra.
Y ellos no tenían esperanza de que iban a ser destruidos.
Y que son salvados.
Y gritan de alegría.
Es como cuando a veces uno ve los deportes ¿verdad?
El fútbol en los estadios.
Tal vez la Champions, el Mundial.
Y de repente alguien gol.
Todo el estadio hasta retumba.
Entonces eso prácticamente es un júbilo que ellos tienen por así decirlo.
Es un clamor de salvación ¿verdad?
Entonces lo que quiero entender es que cuando nosotros entendemos esto.
Que Dios nos ha dado el renuevo.
Debería haber este tipo de explosión de júbilo en nosotros.
Pero obviamente como no lo entendemos.
Tenemos que traer constantemente este sentido de buscar entender.
Que Dios me ha dado la esperanza del renuevo.
Porque yo estaba mal.
Y no solo es el hecho de que estaba mal porque fumaba.
Pero ¿qué pasa si alguien no fuma?
¿Qué pasa si alguien no se drogaba?
¿Qué pasa si alguien es buena persona?
Él igual tiene esperanza.
Porque solo el hecho de estar aquí en la tierra es porque ya está condenado.
Y Dios le quiere la esperanza.
Por eso que nos hablan de creer en Jesucristo.
Porque el libro de Juan habla de que.
Y este es el pecado.
Que no cree en mí.
Dice la escritura.
Es decir que no creer en él.
Es la base para que pequemos en las demás áreas.
Es decir que si nosotros estamos pecando en ciertas áreas.
No solo es el hecho de luchar con esas áreas de pecado.
Sino que... ¿Qué es lo que necesito creer en Jesucristo para que me libere de esto?
Hay algo en mí que no estoy creyendo de él.
Por eso que hay personas que tal vez buscan mucho un marido.
O por ejemplo otras personas buscan una esposa.
Porque no han visto en Jesucristo como el amado.
Entonces obviamente su ser interior anda en la búsqueda de esos amores.
Pero realmente esos amores son suplidos por Dios Padre.
Por los amores del hijo.
Pero la persona lo está buscando en la tierra.
Porque no sabe que existen los amores del hijo.
Porque obviamente nosotros necesitamos plenamente de Dios.
No en lo terrenal precisamente.
Entonces buscamos en lugares equivocados.
Porque no creemos en él.
Entonces Dios nos quita.
Por ejemplo a través de conocer a Dios Padre nos quita el espíritu de orfandad.
A través de conocer a Jesús como el amado.
Nos quita esa idea de los sentimientos del hombre.
En el sentido de lujuria, etc.
Entonces lo que voy a decir es que el conocimiento
de él apaga todos los pecados que nosotros hay.
Y por eso que debemos conocerlo.
Debemos preguntar ¿qué es lo que yo necesito conocer de Jesús ahora?
En este caso ya hemos hablado por ejemplo como Jesús el amado.
O en este caso hoy Jesús el renuevo.
Y así sencillamente Dios nos muestra su palabra
para aprender de él y para ser suplidos.
Por eso la Biblia habla de que somos suministrados con el espíritu de Dios.
Entonces lo que voy a estar de que... o en resumen es...
Dios cuando habla del renuevo nos habla de esperanza de salvación.
Esperanza de vida.
Esperanza de que las cosas no están perdidas.
Y que nos quiere llevar a nosotros a algo mucho mejor.
Pero claramente también es la idea de estar también en el sentido de proveerle
la palabra y el espíritu santo diariamente.
¿Para qué?
Para que se logren dar los frutos del espíritu.
Para que demos la abundancia de lo que Dios quiere traer.
Porque obviamente el proceso inicial ya comenzó.
Entonces cuando creemos ya vino la nueva vida y la regeneración.
El retoño y el vástago.
Pero también hay que proveerle el agua y la luz.
Y ya Dios se encarga de la poda.
Por las situaciones que nos permite pasar.
O Dios dice bueno, es tiempo de poda.
Sí, pero ¿para qué?
Para que demos más frutos.
Quiero ver si le encuentro este versículo porque...
Es que hay un versículo que habla de eso pero no me recuerdo dónde está.
No sé si buscarlo ahorita o mandarlo después.
¿Qué dice?
Vamos a ver.
Déjeme encontrar si lo encuentro así rápido.
Biblia, vamos a ver.
Dar más frutos.
Vamos a ver si lo encuentro.
Es que no me recuerda ese versículo pero qué va a ser.
Ahí está.
Creo que es el...
Juan 15, 2.
Vamos a ver.
Juan 15 del 2 al 11.
Voy a leerlo.
Lo voy a leer.
Esto es en el versículo...
En la Biblia de las Americas Vamos a leer.
Dice...
15.
Yo soy la Vir verdadera y mi padre es el viñador.
Todo sarmiento que en mí no da fruto lo quita.
Y todo el que da fruto lo poda.
Aquí hay una referencia y se lo limpia.
Para que dé más fruto.
Ustedes ya están limpios por la palabra que les he hablado.
Permanezcan en mí y yo en ustedes.
Como el sarmiento no puede dar fruto por sí mismo si no permanece en mí.
Así tampoco ustedes si permanecen en mí.
No permanecen en mí.
Yo soy la Vir, ustedes los sarmientos.
El que permanece en mí y yo en él.
Ese da mucho fruto.
Porque separados de mí nada pueden hacer.
Si alguien no permanece en mí es echado fuera como un sarmiento y se seca.
Y lo recoge y lo echa al fuego y se quema.
Entonces aquí habla de qué?
En el versículo 2 habla acerca de la poda.
Y dice... Y todo aquel que da fruto lo poda.
Por lo que mencionamos, verdad, el renuevo.
¿Qué necesita?
¿Qué cosa?
Necesita 1.
Agua.
2.
Luz.
Y 3.
Una poda.
Ya sea natural o ya sea manual, por así decirlo directamente.
Por eso que el Padre trata con nosotros administraciones espirituales o los
procesos en la vida nos llevan a podar, es decir, a ser limpiados, verdad.
Entonces voy a cerrar con lo siguiente.
Tenemos esperanza.
Y esa esperanza la tenemos que conocer diariamente.
Por eso que cuando uno lee la Biblia, Dios nos va a mostrar que el hombre
ciertamente tiene maldad, engaños, etcétera, injusticias.
Dios le ha proveído al hombre, e inclusive a la nación, una esperanza.
Y esta esperanza se llama el renuevo.
Es decir, que ahora cuando uno lea la Biblia y uno vea el renuevo, le va a hacer
recobrar más un entendimiento mayor, una
alegría mayor, porque uno lo está entendiendo.
O cuando uno lee la Biblia y uno mira un árbol, o mira un olivo, o algunas otras
cosas, porque claramente se extiende esa parte de cómo se manejan el retoño y el
vástago, porque parece que para cada planta es un poquito diferente,
pero se puede aplicar para diferentes cosas.
Dios nos puede hablar a nosotros bajo la esperanza que hay en Cristo Jesús.
Y anunciar a la gente que hay esperanza para ellos.
Hay una esperanza para las personas en Cristo Jesús.
Una nueva vida, una nueva forma de ser que va a producir verdaderos frutos.
Entonces vamos a orar para pedirle a Dios que
nos ayude, para que Él reedifique en nosotros.
Porque cuando hablamos de la reedificación,
obviamente estamos hablando de retornar la gloria.
Porque claramente la Biblia dice que vamos de gloria en
gloria, es decir, que vamos siendo reedificados cada día.
Nosotros tenemos defectos, pero nosotros claramente
hay cosas en nuestra alma que nos formaron.
Por eso la Biblia dice, de la vana manera de vivir que aprendiste vuestros padres,
hay que dejarla.
Y hay que tomar la leche espiritual, desear como niño recién nacido,
la leche espiritual no adulterada.
Entonces ahí nos habla que claramente nosotros debemos dejar
de hacer lo malo y comenzar a abrazar la palabra del Señor.
¿Por qué?
Porque vamos a ser reedificados.
Así como creo que fue hace 15 días que hablamos acerca de la Nueva Jerusalén.
Con relación al jaspe, de que tenemos que ser
restaurados o edificados como la Nueva Jerusalén.
Con las bases de la doctrina fundamental, de los cimientos, las murallas,
las puertas, para mostrar una Nueva Jerusalén en una plenitud de gloria.
Entonces claramente tenemos que ser edificados por la palabra.
¿Pero es por qué?
Por el renuevo.
El renuevo lo que hace es reedificar.
Por eso tenemos que tener conocimiento de Jesucristo constantemente.
Entonces vamos ahora para que el Señor nos ayude a darle gracias por su salvación,
por su sentido de esperanza.
Y porque obviamente, como también dice Primera
de Juan, que a mí me gusta mucho ese versículo.
Porque dice, y esta confianza tenemos, dice el
versículo, de que si pedimos Dios nos lo dará.
Pero no me enfoco en ese sentido, solo el hecho de pedirse me dará.
Sino que en el contexto del capítulo dice de que si alguien tiene algún pecado,
si alguien tiene alguna falta, tenemos la confianza de que si oramos a
Dios por esa persona, Dios nos va a escuchar por esa persona.
Es decir, que nosotros tenemos personas que quieren una esperanza de salvación.
Entonces si oramos al Señor, Señor, dale una esperanza de salvación a esta persona.
Tiene pecado, sí, pero dale esperanza de salvación.
Tenemos la promesa del renuevo y la promesa que dice Juan, que Dios nos va a escuchar.
Entonces vamos a orar para que el Señor nos ayude y nos
dirija para conocerle y abrazar el entendimiento del renuevo.
Padre en el nombre de Jesús, te damos las gracias por tu amor, por tu fidelidad,
por tu bondad, porque tú nos has llenado de vida y de justicia.
Queremos hoy agradecerte y bendecirte por la
bondad que has puesto en nuestros corazones.
Queremos hoy, Señor Jesús, que traigas a un entendimiento mayor nuestro corazón,
para que nosotros podamos comprender de mejor manera el renuevo.
De mejor manera, verdad padre, porque tú en tu palabra utilizas mucho
estas cosas que a veces uno las ha pasado de alto.
Como dice ayer uno que habla del retoño y del vástago.
Y que nos hablas, Padre Benito, que le has dado nombre a tu Hijo
Jesucristo, que tiene un sentido muy claro o muy concreto que hoy estamos viendo,
verdad padre.
Y que es de que Jesucristo es el renuevo.
Y que nos habla y nos da a entender de que hay vida, hay esperanza.
De que tú has traído esperanza al hombre, tú has traído al hombre una regeneración,
una nueva vida, verdad.
Te agradecemos, amado Padre, y ayúdanos también nosotros a proveer o participar a
través de la lectura y de la oración del Espíritu Santo.
La llenura con el Espíritu Santo, ¿para qué?
Para que demos fruto y fruto en abundancia.
Te lo agradecemos, amigo y padre.
Bendice también a las personas que están aquí presentes.
Y ayúdanos, por favor, a regocijarnos y anunciar de que tú eres el renuevo.
Es decir, que tú eres la esperanza, anunciar que tú das nueva vida,
anunciar que tú regeneras, anunciar, amado Padre y Pastor, de que tú eres la
esperanza de nuestros corazones y que nos reedificarás.
Es decir, que nos guiarás a alcanzar nuevamente
la plenitud y la gloria de Dios Padre.
En el nombre de Jesucristo, amado Padre, amén y amén.
¿Nos dice alguien más que quiere orar?
Sí, sí, sí.
Gracias, Señor, por ser el renuevo.
Que está presente y que tenemos... lo que tenemos es esperanza.
Gracias, Señor, por tu presencia.
Y gracias porque tú tienes agua viva.
Se puede renovar todo lo que es dentro de nosotros.
No hay nadie que expanda eso.
No hay nadie que no se puede aliviar.
Gracias por todos los que están aquí.
Y gracias porque yo sé que vas a renovar cosas en cada uno de nosotros.
También son la honra y la gracia de que tú eres el renuevo.
Amén.
Gracias a todos los que quieran arrepentirse
y recibir a Jesús, decir al renuevo.
Y las diferentes necesidades, como lo hemos estado haciendo.
Entonces vamos a orar.
Padre, te damos las gracias por tu misericordia y tu fidelidad.
Queremos hoy arrepentirnos hoy de nuestro pecado
y reconocerte como nuestro Señor y como Salvador.
Sabemos de que tú eres un Dios de esperanza y por eso nos hablas del renuevo.
Saber de que tú traerás vida a nuestras vidas.
Que nos harás producir fruto.
Nos ayudarás, Padre Benito, a salir de cualquier escasez, cualquier desierto,
cualquier sequía, cualquier problema.
Tú nos guiarás a ello a través del creer en Cristo Jesús.
Y Él nos traerá una nueva vida y una regeneración.
Y también, Padre Benito, queremos participar a través de buscar la llenura
con el Espíritu Santo y de la lectura de la Palabra.
Te confesamos y creemos de que tú, Padre,
resucitaste a Jesucristo dentro de los muertos.
Y queremos ser bautizados en agua, participar de la
Santa Cena y que tú nos llenes con tu Espíritu Santo.
En el nombre de Jesús te lo agradecemos, amado Padre, a mí y a mí.
Y también ahorita vamos a orar por las personas, por las diferentes necesidades.
Si hay necesidades vamos a orar por ello y
lo vamos a entregar todo en manos de Cristo.
Padre Benito, estoy delante de ti porque hay
diferentes necesidades en las personas y en tu pueblo.
Queremos interceder y pedir para que tú examines los corazones que hay en las
personas y de que proveas lo que hay en sus corazones conforme a tu voluntad.
Que ellos logren entender que tú estás
cumpliendo con las peticiones de su corazón.
Porque a veces no entendemos o no nos damos cuenta
que tú estás respondiendo a nuestras peticiones.
No a la manera que nosotros pensamos, sino a
la manera de tu sabiduría y tu inteligencia.
Así que queremos hoy, Señor Jesús, que nos
traigas a entendimiento, nos traigas a razón.
Nos traigas, Señor Jesús, a conocer más de ti.
Perdona nuestras faltas y pecados, provee hoy,
Señor, de tu espíritu de gracia y oración.
Provee hoy, Señor Jesús, de tu poder, de tu
entendimiento, en el entendimiento el renuevo.
Y también, Padre bendito, ayúdanos a
comprender de tu salvación y de tu fidelidad.
Queremos hoy conocer de ti, vivir por ti, para ti.
Y queremos que tú seas siempre nuestro estandarte y torre fuerte.
Provee, trae restauración familiar, trae un espíritu del día.
Trae, Señor, de sanidad, de medicina.
Trae hoy, Señor Jesús, de milagros, señales y prodigios
para aquellos que lo necesitan, Padre bendito.
Y también pedimos hoy, Señor Jesús, para aquellos que no tienen hogar,
a aquellas personas que no tienen trabajo o vivienda
o comida, que tú proveas a cada uno de ellos.
Y también pedimos, Padre eterno, para que tú veles por la vida del
huérfano, que también, Señor Jesús, cuides al anciano y las ancianas,
a los padres y madres solteros.
También, Padre bendito, pues, a las diferentes necesidades que hay en las
naciones, que traigas arrepentimiento para la salvación en las naciones.
Y que también, Padre bendito, pues, podamos regocijarnos en tu paz y en tu salvación.
Te damos las gracias por todo el amor y el cariño que tienes con nosotros.
Y queremos que Guatemala y los países que nos
escuchan entren arrepentimiento para la salvación.
Y también, amado amigo y Señor, pedimos, Señor Jesucristo, que envíes
obreros a la cosecha, porque la cosecha es mucha y los obreros son pocos.
En el nombre de tu Hijo Jesucristo.
Amén.
Y Amén.