Vamos a hablar sobre la ayuda que viene del cielo.
Tema propuesto por Lari.
Oramos primero para iniciar.
Y así entramos de lleno.
¿Les parece?
Muy bien.
Para el nombre de Dios te damos las gracias
por tu eterno favor, bondad y tu misericordia.
Llenos hoy en esta reunión para poder hacer tu voluntad, para poder tocar los
temas debidos, tanto para nuestra edificación como para las edificaciones
que nos hoyen, y la salvación presentada a Dios, que ha de conocer tu nombre.
Gracias te damos por tu infinita y bella presencia.
Dirígenos hoy para exaltarte, adorarte y ensalzarte hasta lo sumo.
Para el avance de la gloria de tu gracia, en Cristo Jesús, Señor nuestro.
Amén.
Y Amén.
Ok, entonces... La ayuda que viene del cielo.
Eso es lo que vamos a comenzar a tratar el día de hoy.
Que lo propuso Lari.
Ciertamente hay un objetivo principal al cual vamos a
llegar, pero siempre tiene que haber un punto de partida.
Es decir, así como cuando uno va a una meta, uno va hacia un lugar.
Entonces, si el tema es la ayuda que viene del cielo, ese es el tema.
La pregunta sería, ¿por qué es que tiene que venir una ayuda?
¿O qué se hace referencia, o cuándo se pide una ayuda?
Ok.
Bueno, yo escribí algo que dice en Romanos 8, 26, que de igual
manera el Espíritu Santo nos ayuda en nuestras debilidades.
Porque sí, tengo debilidades.
Y por eso necesitamos ayuda.
Ok, está bien.
Entonces, partimos del hecho de que si se hace referencia a una ayuda, es porque en
este caso, como mencionabas, hay una debilidad, o puede haber un problema,
o inclusive, no solo un problema, ¿verdad?, sino que también puede haber una
obra muy grande que no nos da la capacidad para lograrlo.
Es decir, si yo quiero hacer una casa, no necesariamente la puedo hacer yo solo,
porque si es de tres niveles, y yo no tengo todo el
conocimiento, yo necesitaría de alguien más, ¿verdad?
Entonces, en ese caso, necesitamos ayuda.
Ahora, ¿qué tan grande puede ser el problema
para que la ayuda sea enviada del cielo?
Muy grande.
Ok,
a eso es lo que vamos, porque cuando meditamos en estas cosas acerca de Dios,
o en este caso, las ayudas, también tenemos que dimensionar.
Porque ciertamente nosotros podemos decir, en
este caso, por ejemplo, tenemos un gran problema.
La pregunta sería, ¿qué tan grande?
Porque, por ejemplo, para Larry, un problema grande
no puede ser lo mismo para Abner, o para mí, ¿verdad?
Entonces, hay que identificar de qué manera.
Inclusive, ahora que a veces se ve en TikTok, he estado
viendo unas cuestiones del universo, hacen comparativas.
Dicen, el sol es grande, ¿verdad?
Pero muestran otros soles, y dicen, ese sol es como 300 veces más nuestro sol.
Entonces, nos dan una comparativa para poder entender qué tan grande es.
Entonces, en este caso, ¿qué tan grande es el problema de la humanidad?
¿O qué tan grandes pueden ser nuestros
problemas para que Dios nos envíe una ayuda?
Porque estamos hablando de que es una ayuda que viene.
Entonces, si viene, significa que la enviaron.
La pregunta sería, ¿nosotros la aceptaríamos o no la aceptaríamos?
¿O cómo lo haríamos nosotros para poder
entender esta ayuda que Dios nos quiere enviar?
Puede ser como estrés, defectos, pero también como tú dijiste,
responsabilidades.
A veces porque no podemos lograrlo, se cambia en casi un problema,
pero de verdad es una responsabilidad.
Pero no sé si esa respuesta fue detallada.
No, pero está bien.
Lo que pasa es que la idea es la reflexión acerca de las cosas.
Porque si te das cuenta, tú partiste de algo.
El estrés, las responsabilidades.
O sea, todo eso son pequeños, que pueden comenzar como
pequeños problemas que después se pueden incrementar.
Pero aún así también, si lo vemos individualmente,
eso no podría parecer un problema.
Porque alguien tiene estrés, ¿verdad?
Pero si ya lo vemos a nivel conjunto, como un país, imagínese un país estresado.
No una persona estresada, un país entero estresado.
¿Qué tanto puede provocar ese país?
O inclusive una persona que pueda ser violenta.
El conjunto de esas personas violentas, ¿qué puede generar a nivel global?
Y ahí es donde entra el concepto, por así decirlo, de pecado, ¿verdad?
Porque ustedes que conocen como pecado, o para ustedes, ¿qué es pecado?
Hola a todos y a todas.
Hola, Gabriel.
Hola.
Bueno, para mí pecado es como que... Miss de Mark, errar la marca.
No sé cómo se dice en español.
Exacto, eso es prácticamente pecado.
Es errar en el blanco, dicen algunos, en el griego.
Entonces vemos que el pecado se encierra en el hecho de que es un error.
A veces nosotros tenemos ciertos conceptos de pecado,
pero realmente el pecado es eso, es cometer un error.
Un error, en este caso, conforme a la naturaleza de vida que tenemos en nosotros.
¿En qué sentido?
Que Dios puso una naturaleza en nosotros.
En teoría era una naturaleza divina o celestial.
Pero el hombre, obviamente, lo que hizo fue entrarse en pecado.
Es decir, erró conforme a la naturaleza divina y se metió en otra naturaleza,
por así decirlo, animal.
Por eso hablan que nosotros somos animales racionales.
Porque uno comete un pecado que va conforme a deseos y otras cuestiones.
Entonces vemos que el sistema colectivo de errores nos
ha llevado a tener un gran problema que es el pecado.
Es decir, errar.
Entonces aquí entra la pregunta.
¿Qué tan grandes puede ser el pecado?
¿Qué tan grandes pueden ser los errores?
Para que Dios nos esté constantemente anunciando que necesitamos una ayuda.
Yo creo que no serían solo los pecados o errores, sino más como el amor
y el deseo de ayudar.
Creo que sería eso.
Ah, no, sí.
Ese es el punto.
Es decir, prácticamente el pecado es ausencia de amor.
Porque cuando hablamos de la naturaleza divina o cuando hablamos de la naturaleza
que Dios nos ha dado, Dios nos dio una naturaleza de amor.
Es decir, Timoteo dice, porque no nos dio un espíritu
de cobardía, sino poder, amor y dominio propio.
Entonces, como nosotros no fuimos conforme a esa naturaleza, nos fuimos a la otra,
que es el errar.
Errar conforme a lo contrario del amor.
Es decir, nosotros no amamos, sino que somos egoístas.
Nosotros no amamos, sino que somos violentos.
Nosotros no amamos, sino que somos tal vez arrogantes.
Porque todas esas características son lo contrario del amor.
Entonces, por eso es que fallamos.
No apuntamos al amor, sino que apuntamos a otras cosas.
Por eso lo miramos como un problema.
Explico, es decir, el pecado es el problema individual y de forma colectiva.
Pero por eso mencionaba qué tan grande es
para que Dios diga, bueno, les voy a ayudar.
Porque habíamos hablado al principio que para que alguien pueda recibir una ayuda
es porque hay un problema muy grande o una labor muy grande o hay algo.
Porque, por ejemplo, yo pido ayuda cuando a veces yo no sé, no me dan las manos,
como mencionaba Larry, que hay debilidades.
Entonces, obviamente, a veces hay personas que se
acercan a nosotros y nos dicen, mira, te voy a ayudar.
O simple y sencillamente nosotros buscamos a ciertas personas para que nos ayuden.
Entonces ahí parte lo que mencionaba de por
qué es que Dios tiene que enviar una ayuda.
Porque es que dijo, bueno, vamos a ayudar al hombre.
Larry.
Sí, sí.
Bueno, creo.
Sí.
Cierto, sí.
Claro de lo que realmente es el amor y lo que realmente es el pecado.
Y por esa razón es de que él, una de las cosas que nos ha enviado a la primera
ayuda, para que nosotros lo entendamos, es hacérnoslo ver.
Y una de las cosas de que nos ha hecho ver la magnitud
del pecado es prácticamente enviándonos aquí a la tierra.
¿Por qué?
Porque Eclesiastés menciona que todo lo que está en este mundo es vanidad.
Y también Eclesiastés, si no mal recuerdo, menciona de que Dios puso al hombre una
labor para que el hombre entendiera que hubiera Dios.
Y son situaciones de las que tal vez uno no comprendería, porque Dios en lugar de
condenarnos completamente, por ejemplo, dice la palabra que Dios socorrió,
en este caso ayudó a la descendencia de Israel, pero no socorrió a los ángeles,
es decir, no ayudó a los ángeles.
Entonces vemos de que a los ángeles los apresó en cárceles, pero nosotros nos
metió en esta tierra para que tuviéramos conocimiento de salvación.
Y claramente por esta misma razón, Él ha planeado ciertos acontecimientos,
porque no sólo el hecho, por ejemplo, de la ayuda que nos envía Jesucristo
pleno, sino que antes de enviar a Jesucristo tuvieron que venir años de años
de preparación para llegar a Jesucristo, para que nosotros
comprendiéramos el impacto de lo que puede ser pecado.
No sé si estoy claro ahí o alguien quiere agregar algo.
Sí, muy bien dicho.
Pero todo pecado es muy grande delante de un Dios puro y santo, ¿no?
Hay dos tipos de pecados, los pecados que afectan sólo a
nosotros mismos y los pecados que afectan a nuestro próximo.
Pero en última instancia todo pecado molesta a Dios, afecta a Dios,
como que es un des respecto a la santidad de Dios.
Y por eso todo pecado es muy grande delante de Él.
Claro, muy cierto lo que mencionas.
Y cabal lo que mencionas es lo que estoy mencionando, ¿verdad?
Porque nosotros no lo entendemos, el que lo entiende es Dios, y por eso es
que la Biblia dice que lo que antes escribió
fue sombra y figura lo que habría de venir.
Entonces Dios utilizó todas las figuras antiguo testamentarias, como el
tabernáculo, los corderos, para que nosotros estuviéramos atentos a su ayuda.
Planeándolo Dios en un sentido pasado, presente y futuro, ¿verdad?
Porque obviamente nosotros miramos hasta cierto punto el pasado, ¿por qué?
Porque la Biblia menciona que cuando alguien pecaba, lo que pasaba era que
tenían que presentar un cordero.
Entonces, ¿para qué servía el cordero?
Para que la persona cuando presentara, pusiera sus manos en el cordero.
Entonces el pecado de la persona se introducía en el cordero.
Entonces venía, y el cordero lo mataban.
Y la persona miraba como mataban al cordero, y
prácticamente era por el pecado de la persona.
Es decir, que Dios estaba poniendo, como nosotros decimos coloquialmente,
con peras y manzanas, enseñándonos lo que iba a pasar con Jesús.
Es decir, que el pecado era tan grande, que tenía que venir alguien a morir por mi
pecado, porque mi pecado era muy grande.
Y por lo tanto, la ayuda que me iban a mandar, iba a venir a recibir mi problema.
Y por lo tanto, este personaje llamado Jesús, iba a morir por mi pecado.
Es decir, por mi problema.
Y por eso que vemos en la cruz que la palabra dice,
que al que no conoció pecado, Dios lo hizo pecado.
Para que nosotros, fuésemos justicias en él.
Entonces si nos damos cuenta, a través del antiguo
testamento, Dios nos está mostrando la gravedad del pecado.
Para que cuando miremos a la cruz, entendamos el acto tan grande de su ayuda,
que fue enviada del cielo, que es Jesucristo.
Ahora la pregunta sería aquí, ¿por qué la ayuda del cielo es Jesucristo?
¿Por qué podría tener el nombre Jesús como una ayuda del cielo?
Yo pienso que es porque no había otro capaz de sanar esta deuda.
De vivir una vida perfecta, vivir lo que él vivió, y en último morir como murió.
Como que Jesús era la única solución, yo pienso.
Gabriel, creo que usted iba a decir algo, ¿no?
Disculpe.
No, es que pensé que iba a activar el micrófono.
Creo que tienen fallos con internet.
¿Alguna pregunta, Larry?
Hoy vamos bien.
Una pregunta.
No puedo pensar en una pregunta acerca de lo que mencionaste.
Yo pensaba en como...
Bueno, la ayuda del cielo sí es Jesús cuando...
Él hizo lo que...
Bueno, lo que Gabriel dijo.
Jesús hizo lo que no podemos hacer.
Pero también hay un lado...
Como que después de alguien ha entregado su vida a Jesús,
como que él envió nuestra ayuda del cielo, como que...
Ayuda en la vida.
Como nuestro consolador.
Nuestro...
¿Cómo se dice?
Pareja de vida, de verdad.
Y yo pensaba más en ese aspecto.
No sé si me entiendes.
Ah, no, sí.
Es que lo que pasa es que para poder llegar allá, a tomar la importancia de
esta ayuda llamada Espíritu Santo, porque realmente a ese punto queremos llegar.
O sea, el tema va hacia el Espíritu Santo.
Pero para entender la importancia del
Espíritu Santo, tenemos que entender a Jesús.
¿Por qué?
Porque nadie puede tener el Espíritu Santo si no es por Cristo.
Amén, sí.
¿Además?
¿De qué?
¿En serio?
No, es que yo pensé en como que Dios es el Dios del pacto.
Y Él no puede mentir.
Entonces, parte del pacto sí es el perdón y misericordia.
Pero eso es como la introducción.
La introducción a una vida empoderada por el Espíritu Santo.
Aleluya.
Claro, entonces, a eso es lo que iba.
Porque nosotros sabemos de que necesitamos ayuda y como tú lo mencionaste,
las diferentes debilidades o cosas que nosotros no podemos lograr.
Entonces Dios sabe de que ciertamente el pecado nos está evitando muchas cosas.
Y juntamente con el pecado hay otras cosas que
nos influencian, que nos enseñan, que nos forman.
Entonces tuvo Dios que mandara a Jesucristo para morir en la cruz,
resucitar el tercer día y por lo tanto enviar una ayuda que va a ser eterna.
¿Por qué menciona eterna?
Porque Jesucristo de alguna manera vino en hombre.
Porque Él se engendró en un cuerpo de hombre.
Entonces, porque ahí está basada también nuestra fe.
Entonces, ¿qué es lo que sucede?
Si hubiera estado Jesús en este tiempo, como Él estuviera en un cuerpo de hombre,
no podría, por así decirlo de alguna manera,
ayudarnos a todos de forma independiente.
¿Por qué?
Porque Él estaba en un cuerpo humano.
Inclusive si nos damos cuenta, cuando estaba en el monte, cuando Él
comienza a repartir los panes y los peces, había
miles de personas, pero Él no los repartió todos.
Él necesitó de gente que le ayudara a repartir.
Entonces, por eso Jesús cuando dice que les conviene que yo me vaya, es decir,
después de haber sido crucificado.
Pero antes de ser crucificado, Él dijo, les
conviene que yo me vaya porque yo voy hacia la cruz.
Entonces, ¿qué es lo que pasa ahí?
De que Él es el que quería darnos esta ayuda del Espíritu Santo.
Pero para que pudiera venir esta ayuda, tenía que ser crucificado.
Entonces, después de que Él resucita, Él claramente sube y luego dice, yo les voy.
Esperen en Jerusalén, porque yo les enviaré al Espíritu Santo.
Y Él los guiará, toda verdad, y estará con ustedes hasta el fin.
Es decir, que el Espíritu Santo es nuestra ayuda, si lo queremos llamar así,
idónea, como lo mencionaste, porque está siempre con nosotros.
Inclusive, lo que leímos la semana pasada con el Señor de Juan, dice que la verdad
que está en nosotros y permanece con nosotros para siempre.
Es decir, que el Espíritu Santo nos ayuda continuamente.
Pero, para poder nosotros tener la confianza, o por ejemplo, alguien que
tenga la ayuda del Espíritu Santo, tiene
que tener un concepto de Cristo crucificado.
No sé si me vayan a entender de esa parte.
Entonces, ¿por qué menciono esto?
Porque realmente la cruz nos muestra el pecado.
¿Por qué también menciono esto?
Porque recordemos que la palabra Espíritu Santo habla de que los espíritus
regularmente lo que hacen es dirigir a la persona hacia algo.
Como por ejemplo, el espíritu de violencia, si lo queremos llamar así,
está impulsando a alguien a ser violento.
Si estamos hablando de un espíritu de fornicación,
está impulsando a alguien a ser fornicario.
Entonces, si hablamos del Espíritu Santo, ¿es de
que está enviando o moviendo a la persona a qué?
A ser santo.
Es decir, que por eso la ayuda perfecta al Espíritu Santo.
Porque nos ayuda a ser como la naturaleza caída que nos derribaron.
Es decir, nosotros estábamos con Dios, por así decirlo, nos caímos en pecado,
perdimos una naturaleza divina, y ahora tenemos que retomar el camino.
Bueno, ese es el problema que hablamos en el principio.
Pero para que nosotros podamos retornar a esa gloria, por eso
es que nos han dado la ayuda perfecta que es el Espíritu Santo.
Pero por eso mencionaba de que para nosotros asimilar la ayuda perfecta que es
el Espíritu Santo, primero tenemos que entender el sacrificio de Jesús.
Por eso que nosotros, para poder recibir o para indicar a la persona que el Espíritu
Santo lo puede ayudar, necesita conocer a Jesucristo y a este crucificado.
¿Me explico?
Es decir, de que por eso que Jesús claramente decía, yo primero voy a ir a la
cruz, después de que yo muera y resucite, vendrá el Espíritu Santo.
Por eso que nosotros necesitamos hacer conciencia primero nosotros, que somos
creyentes, y también si alguien tiene un problema,
por eso que primero se le presenta a Jesucristo.
Porque Jesucristo va a abrir la pauta para que entre el Espíritu Santo.
¿Por qué?
O por ejemplo, ¿por qué creen ustedes que primero tiene
que venir Jesús para después venir el Espíritu Santo?
Amén.
Sí.
Para que podamos ser vencedores del pecado.
Y también Dios nos ha conseguido sabiduría, revelación.
También solo el Espíritu de Dios nos revela nuestro propósito.
Entonces, para recibir todos los beneficios también, para ser vencedores.
Pero para recibir todos los beneficios es para los que se rinden y quieren ser
discípulos, es decir, seguir Jesús.
Claro.
Eso es.
Lo que pasa es, como te mencionaba, el primer punto es el problema.
El problema está de que el Espíritu Santo no puede ayudarnos
completamente si nosotros no nos arrepentimos del pecado.
¿Por qué?
Porque es como que, hagamos de cuenta, ha pasado que a veces uno quiere ayudar a
alguien y la persona no quiere recibir ayuda.
O sea, uno dice, mira, te quiero ayudar.
Y dicen, no, ni siquiera te estoy pidiendo tu ayuda.
O a veces uno quiere aconsejar a alguien y
le dicen, mira, ni siquiera pedí tu consejo.
Le dicen uno así como un poquito abusivo.
Y en parte está bien, ¿verdad?
Entonces, ¿qué pasa?
El Espíritu Santo puede venir a ayudar, pero la persona puede rechazar.
Entonces, por eso es la idea de hacer conciencia en nosotros, y también en las
otras personas, de que para poder recibir una ayuda plena de lo que es el Espíritu
Santo, necesitamos reflexionar de que estamos en un error.
Porque si yo miro a alguien que está tratando de componer algo, y no le
funciona, y le digo, mira, te quiero ayudar,
y él dice, no, yo estoy haciéndolo bien.
Y uno está viendo claramente que está en un error.
Y le digo, mira, no, ¿verdad?
Yo tampoco puedo venir y traerle un ingeniero, porque él tampoco me va a
decir, mira, y me puede decir, no, es que yo lo estoy haciendo bien.
Ah, pero yo soy ingeniero.
Sí, pero no.
Entonces, por eso es la idea de que nosotros tenemos que comprender la
magnitud del pecado, y la magnitud del sacrificio de Jesús en la cruz,
para valorar lo que quiere hacer el Espíritu Santo.
Porque realmente lo que quiere hacer el
Espíritu Santo es resolvernos todos los errores.
Es decir, en pocas palabras, resolver todos los pecados que tenemos.
Porque por eso es que el Espíritu Santo, dice, redarguye el pecado.
Es decir, que hace cambiar la mente de la persona
para entender que está cometiendo un error.
Pero si nosotros no entendemos la gravedad de ese problema, o la gravedad de ese
pecado, no podemos entender la magnitud de la gran ayuda que Dios Padre y Jesús
hicieron para darnos al Espíritu Santo.
Por eso mencionaba la idea del mensaje de la cruz.
Porque si la cruz no pasa, el Espíritu Santo no puede venir.
Porque recordemos que un Espíritu Santo ya estaba desde el principio.
Génesis 1, ¿qué dice?
Lo va a decir el versículo 1.
En el principio creó Dios los cielos y la tierra.
Y la tierra estaba desordenada y vacía.
Y las tinieblas estaban sobre la faz del abismo.
Y el Espíritu de Dios se movía sobre las aguas.
Pero no hay una interacción completa con las otras cosas.
También se ve en el Antiguo Testamento que el Espíritu Santo solo reposaba.
No entraba en la persona.
Inclusive Moisés dijo, quisiera yo que Dios derramara
su Espíritu sobre cada persona y que profetizara.
Entonces, ¿qué pasa?
El Espíritu Santo no podía ayudar o interactuar
de una manera, por así decirlo, plena o completa.
Porque en el hombre habitaba maldad y pecado.
Entonces, por eso es la magnitud de la importancia de un Cristo crucificado.
Porque ya con un Cristo crucificado, o nosotros
aceptar a Jesús, el Espíritu Santo ya puede morar.
Ya no es necesariamente que va a solo interactuar desde afuera, como lo hacía en
el Antiguo Pacto, sino que ahora puede morar.
Y no solo morar en una persona, o solo en un grupo de personas,
en todos aquellos que creen en Jesús.
No sé si ahí voy bien, o si alguien quiere mencionarlo.
Sí, es muy interesante el contraste con el Antiguo Testamento, cuando el Espíritu
habitaba solo en una persona a la vez.
Los profetas, los reyes, las personas que Dios usaba.
Y ahora nosotros tenemos como que este regalo de Dios que
solo los reyes y profetas tenían en el Antiguo Testamento.
Exacto, muy bien lo que menciona Gabriel, de que Dios cuando ungía a alguien.
Cuando se habla de unción en el Antiguo Testamento, se hablaba de que derramaba un
aceite en la cabeza del profeta, del rey o del sacerdote.
Para que él pudiera servir a Dios de una buena manera.
Y que solo era para ellos.
Es decir, nadie más podía tener esa capacidad.
Entonces, ¿qué pasa?
Cuando la Palabra nos enseña que Jesucristo vino a morir en la Cruz del Calvario.
Entonces, lo que hizo Jesús fue derramar la sangre para el infierno de todo pecado
y preparar lugar para la entrada del Espíritu Santo.
Entonces, ¿qué hace el Espíritu Santo?
Volvernos a nosotros un pueblo de sacerdotes.
Por eso el Apóstol Pedro dice que somos nación santa, pueblo escogido de Dios,
un real sacerdocio.
¿Por qué?
Porque el derramamiento del Espíritu vino.
Y ese derramamiento sirve para que nosotros podamos ayudar a otras personas.
Es decir, que el Espíritu Santo opera en nosotros
para poder ayudar a otras personas con sus problemas.
¿Por qué menciono esto?
Porque el sacerdote en la Antigüedad lo que tenía que hacer es hacer eso.
Lo que mencionamos en un principio, la persona se presentaba con el sacerdote
y el sacerdote sacrificaba el cordero.
¿Para qué?
Para que la persona se haya perdonado su pecado.
Entonces, el sacerdote tenía que identificar que el
cordero estuviera sin mancha, sin tacha y presentarlo.
Entonces, en este Nuevo Testamento, o en esta nueva parte que es por causa de
Jesús, nosotros lo que tenemos que hacer es a la persona hablarle del cordero.
Hablarle de un cordero perfecto, sin manchas, sin defectos, que él pagó su
pecado en la cruz.
¿Para qué?
Para que la ayuda del Espíritu Santo pueda fluir en él.
Es decir, que el Espíritu Santo no puede ayudarnos
completamente a nosotros a veces, porque estamos en pecado.
Por eso que a veces no puede fluir del todo en nosotros.
Si nosotros dejamos de pecar, comienza a fluir más,
y comienza a fluir más, y comienza a fluir más.
Inclusive nos puede decir a nosotros cosas muy gratas, si lo queremos llamar así,
o resolvernos problemas que nosotros tenemos
y venimos teniendo o acarreando de años.
Pero la única manera de poder captar y tener la ayuda perfecta del Espíritu Santo
es ver hacia la cruz.
Porque la cruz nos muestra la gravedad del pecado.
Si nosotros entendemos esa gravedad del pecado, entendemos esa gran ayuda.
¿Por qué lo menciono?
Porque si ponemos un ejemplo a Pablo.
Todos conocemos a Pablo como alguien lleno del Espíritu
Santo, como alguien que caminó así como Jesús caminó.
Entonces vemos a alguien prácticamente a la semejanza de Jesús.
Porque nosotros leemos las Epístolas y las entendemos.
Entonces, ¿qué pasa?
Él antes de Jesús, para él estaba cumpliendo la palabra de Dios,
aunque él era pecador.
¿Pero qué pasa?
Cuando se le presenta a Jesús en el camino de Damasco, Dios le abre los ojos a él.
Y él entiende que es pecador.
Por eso que después, creo que es en Timoteo o en otra carta, dice,
y yo el primero entre todos los pecadores.
Entonces, ¿por qué dice que él era el primero entre todos los pecadores?
Para mí, no es porque él mataba gente o algo así, sino que él era porque antes no
entendía el pecado y que ahora entiende el pecado.
¿Y quién le abrió los ojos?
Jesucristo.
Entonces, Jesús le abrió los ojos para entender el pecado.
Entonces, por lo tanto, él acepta la ayuda del Espíritu Santo, porque sabe que el
único que lo puede realmente guiar verdaderamente
en este camino es el Espíritu Santo.
Es decir, que si nosotros no entendemos la gravedad del pecado, no vamos a entender
la gran ayuda del Espíritu Santo.
Es decir, esos dos conceptos están relacionados.
Por eso se llama Espíritu Santo, porque lo santo es lo contrario del pecado.
Y también, el otro concepto que había dicho Juan, que creo que no sé si tenía
problema con internet, que le dijo acerca del amor, ¿verdad?
Porque realmente el amor y la santidad son lo mismo.
Porque también Dios dijo en un pasaje, dice que él derrama
de su amor por el Espíritu Santo en nuestros corazones.
Dice que cuando hablamos de Espíritu Santo, estamos hablando de amor.
Y ya habíamos hablado que el amor es lo contrario del pecado.
Así como la santidad es lo contrario del pecado.
Es decir, que amor y santidad es lo mismo.
¿Alguien había escuchado acerca de ese término?
Que el amor y la santidad es lo mismo.
Sí, sí.
Muy interesante.
Que el amor y la santidad es lo mismo, es lo que dijiste.
¿O alguien puede transmitirle la idea de por qué es el amor y la santidad lo mismo?
Porque no se puede separar las dos cosas cuando
estamos hablando sobre el carácter de Dios.
No se puede separar.
Exacto, no se puede separar.
Ahora la pregunta sería, ¿cómo explicamos o cómo
entendemos que la santidad y el amor es lo mismo?
O sea, ¿qué versículos podemos dar para entender que por qué razón es lo mismo?
Vamos a buscar en nuestros biblias.
Muy interesante.
Porque a veces cuando pensamos en amor y santidad,
a veces pensamos como dos cosas distintas.
Como que Dios es amor y Dios es santo también.
Como que Jesús es el amor, es la personificación del amor.
El amor es un verbo, es actuar, es acción.
Mientras santidad es un punto que uno desea alcanzar.
Sí, muy bien.
Es cierto, es muy cierto por qué.
Vamos a poner este ejemplo.
Según lo que estamos hablando de la ayuda que viene del
cielo, es de que Dios Padre por amor nos envió a Jesucristo.
Es decir, la ayuda primera que es Jesús.
¿Para qué?
Para darnos la otra ayuda que es el Espíritu Santo.
Entonces, si nos damos cuenta, la Biblia dice que Jesús por amor fue crucificado.
Porque mismo dice, yo doy mi vida y a mí nadie me la quita.
No hay mayor amor que éste, que alguien dé su vida por sus amigos.
Entonces, vemos que Él no está hablando en ese momento de
santidad, sólo está hablando de amor como el primer punto.
El amor, como mencionó el hermano Gabriel, el verbo, la acción continua.
Entonces, esta acción continua que es amar, lo manifestó en un acto que fue la cruz.
Y en la cruz se manifestaron dos cosas.
Dice la palabra que se manifestó la justificación.
Y la santificación.
Por el amor.
Como mencionaba Gabriel, de que la santidad lleva hacia un punto.
Entonces, ¿qué significa?
Que el amor de Jesús, por vernos a nosotros miserables, llenos de errores,
llenos de problemas, y el montón de características que nos llevó a
encaminarnos en esta condenación, Él le envía el amor
de Jesús, pero necesitamos la justicia y la santidad.
Entonces, Jesús, a través de la muerte en la cruz, nos santifica y nos justifica.
Pero no sólo eso, sino que tiene que enviar al
Espíritu Santo para mantenernos en santidad.
Para tomar la imagen plena de su Hijo Jesucristo.
Es decir, en pocas palabras, continuar caminando en el amor.
¿Por qué?
Porque la palabra dice que el que ama cumple toda la ley.
Y aquella persona que cumple toda la ley, ¿qué es?
Es una persona justa.
Porque justo es sólo aquel que cumple algo.
No podemos llamar justicia sólo así, ¿por qué sí?
Entonces, el apóstol Pablo dice que el que ama cumple toda la ley.
Es decir, que el que ama termina siendo una persona justa.
Y uno de los conceptos de santidad, o de santo, significa sin culpa, o sin mancha.
Entonces vemos que el amor lleva a que alguien sea justo.
Y alguien justo es alguien sin culpa, y por lo tanto, al justificarse,
entra en la santidad.
¿Y esto por qué es importante?
Porque por eso el Espíritu Santo lo que procura es llevarnos a la santidad.
Pero ¿de dónde va a comenzar?
Con el amor.
Es decir, que el Espíritu Santo por eso es amor, porque la ley dice que Dios es amor.
El Espíritu Santo es amor.
Entonces, el Espíritu Santo, el objetivo final es llevarnos a la santificación.
¿De qué?
Del amor.
Por esa razón, es de que no se pueden
separar los conceptos del amor y la santidad.
Porque el principio de la santidad es el amor.
¿Qué más podemos decir de esto?
De que la Palabra enseña, de que en el Apocalipsis, la adoración celestial,
que adoración significa amor profundo.
Entonces, dice santo, santo, santo, es el Señor, Dios Todopoderoso.
Entonces vemos que esa adoración no dice amoroso, amoroso, amoroso, dice santo.
¿Por qué?
Porque la santidad es la cúspide del amor.
Y eso es lo que quiere llevarnos Jesús, a través de ayudarnos con el Espíritu Santo.
Quitarnos todos los errores, quitarnos todos
esos problemas para alcanzar la santidad.
Porque también, un sinónimo de santidad es perfección.
Es decir, alguien sin pecado.
Por eso, cuando mencionamos a un Jesús perfecto, estamos hablando, o sea,
cuando hablamos de un Dios perfecto, estamos hablando de un Dios santo.
Entonces, si hablamos de que pecado es
error, entonces Jesús no tiene ningún error.
Por eso que se llama santo.
Y por eso que Él también quiere que nosotros seamos perfectos.
Y seamos sin error.
Para alcanzar eso, necesitamos al Espíritu Santo, la ayuda del Espíritu Santo.
Ahora, no sé si se puede asimilar un poquito mejor, porque
es que comencé a hablar primero del error de la cruz.
Para poder mencionar acerca de la preciosa ayuda del Espíritu Santo.
Guau, sí, muy bueno.
Ser santo es como no tener manchas, ser limpio, tener buenas acciones.
Como tú has dicho, ser justo, ¿cierto?
Ser justo.
Y yo creo que es por eso que la Biblia dice que nosotros somos la justicia de Dios.
No porque nosotros somos perfectos y solo tenemos acciones de justicia.
Pero porque Él es perfecto y Él nos ha justificado.
¿Comprendí bien?
Sí, exacto.
Él nos ha justificado por su sangre.
Y por eso es que Él nos da la ayuda del Espíritu Santo,
porque sabe Dios de que nosotros necesitamos aprender.
Por ejemplo, el caso que se ha mencionado mucho de Felipe y el etíope, que dice el
etíope, ¿Cómo podré saber esto si no hay alguien que me explique?
Entonces nosotros tenemos la costumbre de tener maestros.
Entonces es por eso que Jesús envió al Espíritu
Santo, para que estuviera todo el tiempo con nosotros.
Es decir, que la mejor forma de enseñanza no es como se presenta en universidades o
salones de clases, donde a veces hay hasta mil o quinientas
personas que se ven a veces en televisión, o a diez personas.
Eso no es la mejor forma de enseñanza.
La mejor forma de enseñanza es la individual, uno a uno.
Entonces, ¿qué pasa?
Si Jesús todavía estuviera caminando en la tierra,
no podría tener esa enseñanza uno a uno con nosotros.
O sea, si nosotros quisiéramos, no pudiéramos.
Por eso que Jesús se enfocó en un grupo pequeño.
Sólo se enfocó en doce apóstoles.
No extralimitó una medida.
Ciertamente se ve que Él le predica a mucha gente, pero
vemos que ciertamente Él quería enseñar individual.
Él no podía, por su función humana en ese momento.
Entonces dijo Él, bueno, mi Padre les va a enviar
una bella ayuda, y va a ser al Espíritu Santo.
¿Para qué?
Para que esté con cada uno de ustedes, 24-7.
Por eso que en primera de Juan capítulo 2 dice, y Él ha derramado la unción en
ustedes, y no tienen necesidad que nadie los enseñe.
Sino la misma unción que fue puesta en ustedes, Él les enseñará todas las cosas.
Haciendo referencia al Espíritu Santo.
Que el Espíritu Santo que mora en nosotros, que a causa del sacrificio en
Cristo en la cruz mora en nosotros, nos está enseñando, nos está capacitando.
Es nuestro perfecto instructor, nuestro perfecto maestro.
No como los otros personajes, porque ciertamente alguien puede tener un pastor
o alguien que le enseñe, pero esa persona no
necesariamente va a estar 24-7 con nosotros.
Uno podría querer a veces que alguien que conoce mucho a Dios esté siempre con
nosotros y hablándonos y enseñándonos, pero no tenemos esa capacidad.
Y a veces nosotros quisiéramos resolver los problemas que tenemos, y tal vez
podemos llamar al hermano, pero puede estar ocupado
atendiendo a otra persona que tiene otro problema.
Entonces vemos como hablamos del principio de los problemas, entonces hay muchos
problemas que pueden haber, y por eso la Biblia
dice que la mies es mucha y los obreros son pocos.
Entonces Dios sabía de que ese problema se iba a dar.
Entonces por eso que dijo, bueno, la solución aquí es enviar al Espíritu Santo.
¿Para qué?
Para que esté con cada uno de ellos, para que les instruya, para que los
consuele, para que los forme, para que los encamine, para que les desenjuague,
por así decirlo, toda lágrima, para que esté con cada uno.
Por eso es lo hermoso de la ayuda del Espíritu Santo sobre nosotros.
Pero recordemos que, vuelvo a repetir, que el punto clave es el problema del pecado.
Porque nosotros seguimos cometiendo errores, ¿verdad?
Por eso que el Espíritu Santo nos tiene que corregir.
¿Por qué?
Porque a veces nosotros no entendemos que estamos cometiendo un error.
Ahora aquí entraría la pregunta, ¿cómo es que nos podemos enterar que el
Espíritu Santo nos está corrigiendo el pecado?
En este caso, corrigiendo nuestros errores.
Yo creo que a través de nuestra conciencia.
Ajá, es uno.
¿Qué más puede decir otra relación con el Espíritu Santo?
¿Y cómo nos corrige o nos enseña?
Sí, porque él está corriéndome mucho.
Creo que Juan 14 dice que el Espíritu Santo enseñará a los
discípulos todas las cosas y les recordará lo que Jesús dijo.
Y él ilumina cosas que dice Dios.
Y no sé si a veces olvidamos o lo que sea, pero él revela las cosas y enseña cómo
caminar en esas cosas.
Porque es fácil decirlo, pero a veces necesitamos a alguien agarrando la mano
para ayudarnos.
Y eso es él.
Exacto.
Ahorita vemos por lo que dijo Gabriel, lo que dijo Larry, que hay una forma que
él nos ayuda a través de nuestra conciencia.
Es decir, que a veces uno comete un error y viene una
conciencia que nos dice, mira, cometiste un error.
Ese es el Espíritu Santo.
Lo que pasa es que a veces nosotros le
llamamos conciencia o le llamamos pensamiento.
Pero es el Espíritu Santo diciendo, mira, cometiste un error.
Le fallaste aquello o no hiciste bien las cuentas.
Algo que viene en nuestra mente corrigiéndonos.
Ese es uno.
Lo otro que también dijo Larry es
importante porque dice que él nos recordará.
¿Qué significa?
Que a veces cuando uno va a hacer algo, viene
el Espíritu Santo y como que nos recurda.
Y le dice, mira, recordá de que aquí ves tu mamá te dijo que eso no se tenía que hacer.
Entonces ahí nos está recordando el Espíritu Santo.
Entonces vemos que aquí hay dos formas de hacer referencia que el Espíritu Santo nos
está interactuando con nosotros para ayudarnos y corregirnos.
Lo otro que menciona también Larry, que también
es importante, es acerca de la revelación.
Cuando mencionó también de iluminar.
¿Por qué?
Porque a veces nosotros nos han dicho algo, el papá, la mamá, todo eso,
pero no hemos sido iluminados.
¿En qué sentido?
Voy a poner un ejemplo.
Mi papá antes me decía mucho esto.
Me decía, mire, sus palabras tienen poder.
Siempre.
Y él no era creyente.
Sus palabras tienen poder.
Y ahora cuando vengo al Evangelio, el Espíritu Santo me dijo, mira,
recordate lo que tu papá te dijo hace años.
Que la palabra tiene poder.
No mi palabra.
La palabra de Dios tiene poder.
Y mientras yo leía Génesis, cuando estuve leyendo Génesis,
miraba que la Biblia decía, y dijo Dios, sea la luz.
Y después dijo Dios, expanda.
Y luego dijo Dios, produzca.
Y luego dijo Dios, colóquense las lumbreras.
Dice que mi amor Génesis, que todo lo que
Jesús hizo en Génesis, lo hizo por la palabra.
Entonces miro yo el poder de la palabra.
Entonces, ¿qué hizo el Espíritu Santo?
Me iluminó.
Me reveló algo que me habían dicho.
Me trajo una verdad.
Entonces vemos aquí que hay tres cosas ya que vimos del Espíritu Santo.
Pero hay una que también es clave.
Y que tal vez nos puede pasar.
Que tal vez a ustedes les ha pasado.
Que se pueden poner tristes.
Es decir, ustedes cometen un error y a veces
lo primero que pasa es que se ponen tristes.
Les ha pasado que se ponen tristes.
Eso que ustedes sienten, esa tristeza que pueden sentir, eso es el Espíritu Santo.
Porque se entristece por el pecado que se han hecho.
Entonces ustedes los que perciben es esa tristeza que es el Espíritu Santo.
Y esa tristeza lleva a que uno entre en un arrepentimiento.
Entonces aquí es lo que sucede.
Cuando a veces uno se pone triste, lo primero
que hace es, ah, me voy a poner música.
O uno lo primero que hace es, ah, me voy a poner esa otra cosa.
Pero no se pone a reflexionar que es el Espíritu
Santo intentando guiarme para que me arrepienta.
Ahora, aquí ahorita estamos hablando de una nueva palabra, arrepentimiento,
que es lo que el Espíritu Santo va a usar para nosotros.
¿Qué es el arrepentimiento según lo que ustedes han leído o conocen?
El arrepentimiento es como que caminar en la
dirección opuesta de donde estabas caminando.
No es solo una reflexión mental o se sentir mal, pero empezar a hacer el
opuesto de lo que estabas haciendo es como que una metanoía de mente.
Habla de mudanza de mente también.
Cambio de mente, la forma de pensar.
Muy bien, es parte del arrepentimiento.
¿Alguien más quiere mencionar algo del arrepentimiento?
Entonces, como mencionaba Gabriel, es parte del arrepentimiento.
Es eso, de que es como que uno va a la derecha y luego le dice, mira,
ahí no es, es a la izquierda.
Pero en este caso, como nosotros, a veces lo que sucede, por ejemplo,
cuando uno tiene un conflicto con alguien, uno a veces tiende a hablar de más.
Y a veces uno lo que hace es dañar con las palabras a la otra persona.
Entonces, a veces, cuando uno discute con el papá, la mamá, el amigo, el hermano,
de repente a uno se le sale una ofensa y uno daña a la persona.
De repente uno va en la calle y se comienza uno a sentir triste.
Y es porque el Espíritu Santo le está diciendo, mira, me entristecí.
O sea, le ofendiste al otro.
Lo dañaste, lo golpeaste.
No lo vistes, pero lo hiciste.
Entonces él lo que hace es, por medio de esa tristeza,
hacerme cambiar de pensar de que yo ofendía a la otra persona.
Entonces el Espíritu Santo me dice, cometiste un error.
Algo así como lo que mencionaba Gabriela.
Es decir, la derecha era la ofensa y la izquierda era
el mejor guardar silencio para no pecar con los labios.
Entonces el Espíritu Santo le dice, mira, no tenías que haberlo hecho.
Pero a veces uno dice, no, mejor voy a poner música, mejor voy a hacer otra cosa
para pagar eso.
Entonces por esa razón de que si uno a veces siente esa tristeza, puede ser el
Espíritu Santo llamando arrepentimiento.
Y por eso tenemos que hacerle caso en atenderlo.
Obviamente hay diferentes formas, por eso mencionamos la conciencia,
mencionamos la revelación e iluminación, o mencionamos en este caso de la tristeza.
Y puede haber ciertas cosas que tal vez nosotros
ya tenemos, pero que no hemos entendido.
Por ejemplo, hay otro caso del Espíritu Santo cuando dice que el Espíritu Santo
impulsó a Jesús al desierto.
Es decir, que a veces el Espíritu Santo actúa por impulsos.
Es decir, que nos puede impulsar a leer la Biblia.
Hagamos de cuenta que de repente uno viene y en la
mañana, bueno, agarra uno la Biblia y quiere leerla.
Eso fue un impulso del Espíritu Santo.
Diciendo, mira, te voy a hablar.
Pero entonces uno dice, bueno, ahí mejor lo voy a dejar para después.
Interesante.
Y también el Espíritu Santo puede nos parar.
Por ejemplo, yo recuerdo que Pablo ha hablado de una vez que él quería ir en
cierta dirección hacia ciertas ciudades, pero el Espíritu no le permitió.
Como que él nos guía, nos impulsa, pero también nos para.
Exacto, muy cierto.
Eso es lo que hace el Espíritu Santo.
Nos puede impulsar a hacer la verdad o nos puede detener a hacer lo malo.
Ahora aquí entra la pregunta.
¿Qué es eso malo que también nos impulsa?
Porque aquí estamos tomando en cuenta de que si nos quieren
detener es porque hay algo malo que nos está también impulsando.
Es decir, que así como el Espíritu Santo nos puede revelar cosas buenas,
hay cosas que nos están revelando cosas malas.
También hay una tristeza que procede de Dios.
También dice la palabra que hay una tristeza que procede de lo malo.
Entonces la pregunta sería, ¿qué es eso malo?
¿Cómo caracterizamos?
Si estamos hablando del Espíritu Santo,
significaría entonces que hay otros espíritus.
¿Cómo identificaríamos nosotros esos otros espíritus que nos pueden estar impulsando?
Esto menciono porque hay que aprender a detectar
que si es el Espíritu Santo o es otro espíritu.
¿Cómo podríamos identificar?
Yo creo que cuando somos impulsados, guiados por el Espíritu Santo,
tenemos paz en el camino que estamos a seguir.
Eso no es decir falta de pruebas, pero una paz que no podemos explicar
cuando estamos siguiendo las direcciones dadas por el Espíritu.
¿Qué piensas?
Ah, está bien.
Pero también hay que entender algo.
Por ejemplo, el ejemplo que pusiste del Pablo
y Silas, o creo que era Pablo y Bernabé.
No me recuerdo.
Entonces, ¿qué pasa?
Ellos iban con paz.
Entonces, ¿por qué los tuvo que detener?
Y eso es importante considerarlo porque si somos impulsados...
Es decir, que una de las acciones que los espíritus hacen es impulsos.
Entonces, por eso que a veces nos damos cuenta que cuando estamos en una
conversación, uno es impulsado a maltratar a alguien.
Uno es impulsado a ofender a alguien.
Entonces, ¿qué es lo que sucede?
Ahí es donde entra cuando el Espíritu Santo hace uso de la Palabra de Dios.
Es decir, que el Espíritu Santo nos impulsa a leer la Palabra para que podamos
identificar cuándo es Él el que puede estar haciendo algo o cuándo es un enemigo.
Y si ese enemigo se presenta y, por así decirlo, como dijo Larry en su
momento, como que me agarrara la mano y me haría o me obligara a querer hacerlo,
yo pueda tener, por así decirlo, un arma o algo que detenga eso.
Por eso que la Palabra, en ciertas ocasiones,
dice que el que ama pasa la ofensa por alto.
Entonces, cuando hablamos del amor y del Espíritu Santo, vemos que hay una relación.
Entonces, ¿qué sucede?
Si alguien me maltrata o algo, yo tal vez le quiero decir sus verdades,
por así decirlo, como nosotros decimos coloquialmente,
pero ya el Espíritu Santo me trae la Palabra a la mente.
Es decir, no solo le impulso, porque ese no solo va a ser un impulso, sino que me
trae la Palabra a la mente y me dice, el que ama pasa por alto la ofensa.
Entonces, yo sé que la otra persona me puede estar ofendiendo y yo podría decirle
algo o defenderme, pero mejor lo voy a dejar pasar la ofensa.
Pero también no significa que me voy a dejar maltratar, significa que después
puedo aclarar, porque a veces nos podemos ser impulsados por la ira.
Yo creo que podemos identificar y definir la diferencia, porque primero,
el Espíritu Santo nunca va a decir algo, nada contrario a Dios.
Y también tenemos que recordar que el Espíritu Santo, como ya mencionaste,
va a corregirnos.
A veces quedamos como los dones del Espíritu Santo, como el amor.
Y claro, él trae todas esas cosas así, pero las raíces son como los frutos,
como amor, paciencia, fe, bondad, cosas así, paz.
Si no viene de esas raíces, pues no es del Espíritu Santo.
Claro, pero aquí es donde entra otra pregunta,
aquí es importante también resaltarlo.
¿Cuál es la pareja o cuál es la ayuda idónea del Espíritu Santo?
Porque eso que le estoy mencionando ahorita es
lo que tú estás diciendo para poder resolverlo.
¿Cuál es la pareja del Espíritu Santo o de qué se ayuda
el Espíritu Santo para poder resolver lo que mencionaste?
¿Estás hablando de lo que yo dije como pareja?
Sí, lo que sucede es que mencionaste el amor, la paciencia.
O sea, mencionaste las cosas que son importantes.
¿El problema qué es?
El problema es que a veces nosotros no lo podemos identificar.
Por ejemplo, ¿tú conoces qué es el membrillo?
¿Alguna vez has escuchado el membrillo?
Membrillo... déjame buscar esa palabra porque en español no la he escuchado.
Exacto, eso es lo que oí.
En español nunca lo he escuchado.
Es decir, que a veces nosotros no conocemos esas verdades.
La paciencia, el amor, el cariño.
Hay cosas que nosotros no conocemos.
Entonces, por no conocerlo, no lo podemos hacer.
Y por no saberlo hacer, también no lo podemos identificar.
Si estamos, en este caso, en un lugar y yo te digo, mira,
anda a agarrar el membrillo, no podrías porque no sabes.
Entonces, a nosotros así nos pasa con nuestra vida.
Nosotros hemos estado en pecados, en errores,
en afanes, en impaciencia, un montón de cosas.
Y que a veces no nos hemos dado cuenta de que tenemos el error.
Por ejemplo, yo antes pensaba que yo era ordenado.
De repente comencé a conocer a personas que
tenían una su agenda, que eran bien ordenadas.
Y yo me di cuenta y dije, realmente yo pensaba que era ordenado.
Pero me di cuenta ahora que no soy ordenado.
Entonces, por eso mencionaba...
¿Qué significa esa palabra en inglés?
Ah, membrillo es una fruta.
Es como el limón en el sentido del sabor.
Pero tiene una forma como que fuera una esfera cortada.
Pero a lo que quería resaltar, por eso te hice la pregunta de que uno desconoce.
Por eso la palabra dice, dejad de hacer lo malo y aprended a hacer lo bueno.
Es decir, que uno ya sabe que algo es malo.
A veces.
Pero no sabemos que es lo bueno, por eso lo tenemos que aprender.
Dejad de hacer lo malo, aprended a hacer lo bueno.
Entonces, por eso mencionaba la pareja o la ayuda del Espíritu Santo.
Porque la palabra dice que el Espíritu Santo, como tú lo
mencionaste hace un momento, decía que Él nos recordará.
¿Qué nos va a recordar?
Lo que dice lo que yo os he dicho.
¿Quién dijo eso?
El verbo.
Es decir, Jesús.
Jesús es la palabra.
El Espíritu Santo va a tomar de Jesús, porque Jesús también dijo eso en Juan 14,
15 y 16.
Dice, y Él tomará de lo mío y se los hará saber a ustedes.
Es decir, que Jesús es la palabra viva.
Entonces, por eso la ayuda o la pareja del Espíritu Santo es la palabra.
¿Por qué lo menciono?
Porque la palabra en original para consolador, porque
Jesucristo dijo, yo les enviaré el otro consolador.
Entonces, consolador significa en el original, paracletos.
Es decir, yo les enviaré al otro paracletos.
¿Y por qué menciono la pareja?
Porque regularmente, cuando hay una mejor forma
de atender a las cosas, se utilizan en pareja.
Por ejemplo, la Biblia dice que si dos se pusieran en
acuerdo, en todo lo que se pusieran en acuerdo será hecho.
También la palabra enseña en Isaías capítulo 1, versículo
2, dice que Él envió a los siete espíritus de Dios.
Y regularmente, de entre los siete, está el Espíritu Santo.
Y desde el Espíritu Santo para abajo, todo se vuelve en pareja.
Es decir, la sabiduría y el poder, el conocimiento y el consejo.
Entonces, cuando uno los comienza a ver, están en pareja.
El único que no está en pareja es el Espíritu Santo, el Espíritu de Dios.
Yo me hice la pregunta, ¿pero por qué el Espíritu Santo no tiene pareja?
Y me di cuenta de que cuando la Biblia, ahí menciona en Isaías, dice que el
Espíritu, esos siete espíritus reposarían sobre Jesús.
Entonces, me di cuenta de que la pareja del Espíritu Santo era Jesús.
¿Por qué menciono esto?
Porque estamos analizando o pensando de que el Espíritu Santo ciertamente nos va a
hablar y nos va a indicar, pero que el
Espíritu Santo se va a apoyar en la palabra.
Por eso que Él nos impulsa a leer la palabra, para que nosotros identifiquemos,
para que nosotros veamos qué es paciencia, para que nosotros veamos qué produce la
paciencia, porque la paciencia produce esperanza.
Entonces, lo que hace el Espíritu Santo a veces cuando estamos muy afanados y
preocupados, nos puede decir, mira, la palabra dice, no os afanéis por nada.
La palabra dice, ten paciencia.
La palabra dice, si tú tienes paciencia, se manifestará en esperanza.
Por eso que el Espíritu Santo nos está probando y
manifestando la esperanza de la venida de Jesucristo.
Entonces, Él usa la palabra para formarnos.
Porque a veces nosotros no podemos identificar
realmente qué es paciencia o qué es bondad.
Nosotros podemos confundir la bondad.
Y por eso es la idea de la ayuda del Espíritu Santo, conforme a la palabra.
Para decir que la palabra y el Espíritu Santo van a andar caminando, para decirlo
juntos, de la mano, para nosotros, actuar en nosotros efectivamente.
Porque a veces no podemos discernir entre una cosa y la otra.
Por eso sí, si leemos el libro de Jonás, dice que Dios le dice, ¿Acaso no tendré yo
piedad o misericordia de una nación como Ninive, que no
sabe distinguir entre su mano izquierda y su mano derecha?
Entonces, por esa causa de que el Espíritu Santo se apoya en la palabra.
Puedo poner otro ejemplo.
Si leemos Hechos capítulo 8, vemos que dice que un
ángel le habló a Felipe, le dijo, ve y a el desierto.
Y él cuando ve en el desierto, dice que hay un carro.
Y el Espíritu Santo le dice, súbete a ese carro.
Y Felipe le pregunta, ¿qué es lo que lees?
Le dice, estoy leyendo el libro de Isaías, pero no sé de quién se habla aquí.
Dice que comenzó desde esa escritura a comenzar
a hablarle del Evangelio de Jesucristo.
Entonces, ¿qué utilizó el Espíritu Santo?
La palabra.
¿Para qué?
Para que pudiera discernir, distinguir, de que
quien se hablaba en la escritura era Jesucristo.
Entonces, si te das cuenta, ahí está la pareja, el Espíritu Santo y la palabra.
¿Para revelar a quién?
A Jesús.
¿Por qué hay que revelar a Jesús?
Porque tenemos un problema llamado pecado.
Porque Jesús limpia de todo pecado, libra de todo pecado.
Porque ya vimos que el pecado, pero en el problema que tenemos,
se basa en el error o en el pecado.
Entonces, Jesús viene, sana el pecado, limpia el pecado.
¿Para qué?
Para entrar en la operación del Espíritu Santo en la persona.
Y para enseñarnos continuamente.
Entonces, por eso hablaba de la pareja del Espíritu Santo.
No sé si hay medida en tener con esa parte de la pareja.
Eso es un muy buen punto.
Como tú dijiste, el Espíritu Santo y leyendo la palabra con el Espíritu Santo.
Porque necesitamos el Espíritu Santo para leer.
Para poder percibir lo que Dios está haciendo
en nuestra vida a través de la palabra.
Porque no hay forma naturalmente de acceder a las cosas de Dios, sino por el
Espíritu de Dios.
Porque, por ejemplo, hay ateos que no tienen
el Espíritu Santo, pero leen la Biblia.
Pero ellos no tienen el discernimiento, no pueden percibir lo que Dios está haciendo.
No están recibiendo la agua viva que la Biblia trae y todas esas cosas.
Pero eso es un buen punto.
Claro, pero también hay que ver que el mismo Espíritu
Santo lo pudo haber impulsado a que leyera la Biblia.
Porque el Espíritu Santo no solo va a impulsar
al creyente, sino también al no creyente.
A todos.
Es decir, el Espíritu Santo ciertamente va a
ayudar más o va a operar más en el creyente.
Porque la sangre de Jesús limpió el recipiente, por así
decirlo, o nos preparó para que entrara el Espíritu Santo.
Pero lo que va a hacer el Espíritu Santo también va a ser operar en el no creyente.
Y por eso que puede impulsar a alguien a leer la Escritura o a
escuchar el mensaje de salvación de personas que están afuera.
¿Por qué menciono esto?
Porque cuando Jesús menciona, y mayormente lo hace la Juan, que el Espíritu Santo
vendría, dice que Él convencería al mundo de pecado, de justicia y de juicio.
Tres cosas.
Pecado, justicia y juicio.
¿Pecado por qué?
Porque no cree en Jesús.
Entonces si nos damos cuenta que el error cuál es,
o el problema qué es, la falta de creer en Jesús.
Entonces vemos que el Espíritu Santo lo que va a hacer es revelarnos a Jesús.
Esa es una de las principales funciones del Espíritu Santo.
Porque al ver a Jesús vemos la perfección y por eso podemos ver nuestro error.
Por eso dice en Hebreos 12.2, puesto los ojos
en Jesús, el autor y consumador de la fe.
Entonces el Espíritu Santo siempre va a impulsar a que veamos a Jesús.
Por eso nosotros cuando hablemos del Evangelio tenemos que señalar a Jesús.
Y el Espíritu Santo nos va a dar conocimiento de quién es Jesús,
por diferentes razones.
Porque vemos en Jesús el apoyo de un padre, el apoyo de un amigo, el apoyo de
un hermano, el apoyo de un, por así decirlo, un conciudadano del reino.
El apoyo de, como dice la otra palabra, está la consolación de Jesús.
También la palabra dice que Dios es nuestro ayudador.
Entonces en Jesús está todo en todo.
En Jesús está la esperanza, o yo le llamo así, que en Jesús está la esperanza de las
esperanzas.
Toda ayuda que necesitamos está en Jesús y por eso que el Espíritu Santo grita,
por así decirlo, a voces a través de diferentes personas que
nos enfoquemos en Jesús porque en Jesús está la salvación.
Y por eso es la idea del Espíritu Santo en
nosotros y señalar constantemente a Jesucristo.
Porque eso es lo que hace el Espíritu Santo, mostrarnos y revelarnos a Jesús.
Todos podemos tener conocimiento de cosas, pero el conocimiento de Jesús solo puede
ser por revelación.
Entonces el Espíritu Santo va a traer la revelación de Jesús.
¿Para qué?
Para mostrarle a las personas quién es Jesús.
Un ejemplo es... en el libro de Cantares aparece
que hay una... lo voy a poner de esta manera.
Dice que hay dos personas que se amaban, pero llegó una
persona de madrugada a tocar para tener amores con la amada.
Dice que la amada no le abrió y el amado se fue porque no le abría.
Hace referencia a que el hombre rechazó a Jesús.
Pero que de repente sale la mujer a correr y dice, ayúdeme a encontrar a mi amado.
Dice, ¿quién es tu amado?
Y él no dijo, miren, mi amado.
Dice que se arrepientan, no.
Dice, mi amado es bello, señalado entre diez mil.
Sus ojos son hermosos, su cabello es precioso, su cuerpo...
y comienza a mostrar quién es Jesús.
Comienza a describir quién es Jesús en la figura, ¿verdad?
Y cuando dice que se quedan sorprendidos de
qué tan bello es porque les causó curiosidad.
Bueno, entonces vamos a buscar juntamente contigo a tu amado.
Entonces eso nos habla de que cuando uno expresa el evangelio ciertamente es
señalar el pecado a la persona.
¿Pero por qué?
Porque el pecado evita que uno se acerque al amado.
Por ejemplo, si hay una persona que no le gusta que la insulten y yo la estoy
insultando, yo no me puedo acercar a esa persona
porque yo soy una persona que lo insulta.
Si yo quiero acercarme a hablar con ella, tendría que dejar los insultos.
Entonces lo mismo pasa con Jesús.
Jesús quiere tener una comunión con nosotros, quiere amarnos, quiere
honrarnos, quiere abrazarnos, resolver nuestros problemas, consolarnos,
enjuagar toda lágrima.
Todas esas cosas las quiere hacer.
¿Pero qué es lo que pasa?
Nosotros somos menospreciadores, angustiadores y un montón de cosas que
están impidiendo que la ayuda se
desenvuelva efectivamente en nuestras vidas.
Entonces lo que va a hacer el Espíritu Santo es
señalar, mostrar que hemos cometido un error.
Que hemos rechazado al Hijo de Dios.
Y por eso la idea de que cuando el Espíritu Santo nos revela, nos va a
revelar, como dice la palabra, al amado de las naciones, que es Jesús.
Nos va a describir quién es Él para también darlo a conocer a las otras personas.
Ciertamente no significa que no vamos a dar a conocer el conocimiento de pecado.
Ya porque realmente el pecado es lo que nos aparta.
Vamos a poner un ejemplo sencillo.
Si hay personas que se divorcian, ¿por qué se divorcian?
Porque hay un conflicto.
Hay un conflicto de intereses entre cada uno y por eso no pueden estar juntos.
¿Cuál es la manera de poder resolver el problema de la separación del divorcio?
Es de que las personas lleguen a un acuerdo.
Que las personas, si tal vez se están insultando, se dejen insultar.
Si las personas tal vez robaban, dejen de robar.
Para llegar al acuerdo de poder volver a manifestar los amores.
Entonces, ¿qué es lo que pasa?
El hombre pasó eso.
El hombre pecó en contra de Dios.
Entró en un conflicto de intereses con Dios.
Por eso Génesis capítulo 6 dice que el Espíritu de Dios contendía contra el
hombre, porque todo designio del hombre era hacerlo malo.
Y la palabra contender, que se habla ahí en el
hebreo, dice que es un conflicto de intereses.
Es decir, no hablamos de una contienda en el sentido que se agarraban a golpes,
sino de una contienda como de un juzgado, cuando las personas se van a divorciar.
¿Por qué se van a divorciar?
Ah, porque él me robó.
¿Por qué se van a divorciar?
Porque él me insultó.
¿Por qué se van a divorciar?
Porque él me golpeó.
Entonces, de eso es lo que hace mención en eso.
Entonces, ¿qué es lo que ha buscado Dios, Padre?
Buscar la reconciliación con los hombres a través de Jesucristo.
Y por eso que le envió a su hijo un ejemplo para salvación.
Y ahora, el otro punto.
O sea, ya se resolvió el conflicto de intereses a través de la cruz,
a través del Espíritu Santo, para que continuemos en lo que le agrada a Dios.
Ya.
Sí, sí.
No, solo quería mencionar que durante todo eso, conociendo
a Jesús, acercando a Jesús, el Espíritu Santo está orando.
Él está cambiando tu corazón, tus deseos.
Y... ¿cómo se dice?
Se dice... mi yugo es... ay, ayúdame, Juan.
No sé exactamente cómo se dice.
Mi yugo es fácil.
Mi yugo es fácil.
Ajá.
Y ligera mi carga.
Ajá.
Eso es.
Y... no sé, creo... cuando estás experimentando eso, no tienes que pensar,
ay, no voy a llegar al punto donde no voy a
tener problemas con ese pecado o ese pecado.
No, es que... no... no te rindes la fe, porque... Él nunca para en un trabajo.
No sé si yo dije eso correctamente, pero... Él siempre está orando.
Sí, ahí me recuerdo que dice, el que comenzó la buena obra, la finalizará.
Eso.
Ajá.
Eso, diría.
Entonces, sí, es cierto.
Por eso, lo importante, lo que mencionaste del yugo.
Porque dice que Él quebranta todo yugo.
¿Qué es un yugo?
El yugo era cuando dos bueyes que araban la tierra, es decir, que hacían los surcos
en la tierra para poder sembrar u otras cosas, unía a dos cosas.
Entonces, cuando la Biblia dice que Él rompe todo yugo, significa, por ejemplo,
de que el pecado, o el error, o el problema que es el pecado, era un buey.
Y que nosotros, por así decirlo, éramos como otro buey.
Es decir, que nos iba, en la antigüedad, el
buey más grande era el que marcaba el camino.
Y el buey más joven era el que le seguía.
Porque si no, si fueran dos fuertes, agarrarían
uno para un lado y el otro para el otro.
Entonces, ¿qué pasaba?
El pecado nos marcaba el camino a nosotros.
Y el camino del pecado es la muerte.
Entonces, cuando la Biblia dice que el Espíritu Santo rompe todo yugo,
hace referencia a que Él rompe la relación entre el hombre y el pecado.
¿Para qué?
Para colocarnos el yugo de Jesús.
Por eso dice la palabra que el yugo de Jesús es fácil y ligera su carga.
Porque también estamos en un yugo.
Por eso la palabra también dice, no os unáis en un yugo desigual.
¿Qué significa?
No se una con una forma diferente de pensar, que es la del Espíritu Santo.
Entonces, el Espíritu Santo, si alguien tiene, por ejemplo, una esclavitud,
un problema, algo, puede abocarse al Espíritu Santo para que le ayude.
Pero obviamente también, para poder alcanzar plenamente la ayuda del Espíritu
Santo, necesita pasar por el sacrificio de la cruz.
Es decir, si alguien que no cree en Jesús necesita ser liberado de opresión,
de problemas, de esclavitudes, que se yo, tal vez tienen sueños o
problemas de cualquier tipo, que tal vez no entendemos, debería rendirse ante
Jesucristo en el sentido de que aceptara a Jesús como Señor y Salvador.
Y por lo tanto, vendrá la ayuda plena del Espíritu
Santo que lo ayudará y lo encaminará en toda su vida.
Nunca se apartará de Él.
Entonces, ya abriéndose la puerta para esto, si quieren, vamos a orar para
aquellas personas que quieran aceptar a Jesús como Señor y Salvador.
Y también para aquellas personas que, después de terminar la oración,
vamos a orar por el tema.
Y también vamos a dar lugar para que personas quieran
comentar, que están oyendo, para completar la llamada.
No sé si les parece.
O al revés, primero invitamos a las personas y después oramos.
¿Qué dices tú, Hilaria?
Ok, no, sí, sí, está bien.
¿Primero orar o después hablar?
Sí, sí, sí.
Dile a alguien que quiera hablar primero.
No sé si alguien de los que están ahí, participantes,
quiere comentar algo, preguntar algo o aportar algo.
O los que están aquí, participantes.
Hola, buenas noches.
Hola, buenas noches.
¿Cómo están?
¿Todo bien?
Todo bien.
Solo quería decir que Jesús es el único Señor y Salvador, no hay otro.
Y decir que no sé vivir sin Él.
Mi vida es completamente sin gracia, sin Jesús.
Y decir que Él bendice la vida de cada uno de
ustedes, en esta noche, en la familia de ustedes.
Gracias, muy amable.
Entendemos y aquí queremos también que Jesús sea el Señor y el Salvador.
Y también por eso vamos a hablar ahorita, para eso, para las
personas que quieran aceptar a Jesús como Señor y Salvador.
Para que así mismo puedan tener también esta preciosa ayuda del Espíritu Santo.
Hola.
Yo solo quería decir que es un tema muy interesante
y que estoy de acuerdo con muchos puntos.
Pero puedo añadir que cuando tú, Juan, preguntaste
de... como que es la pareja del Espíritu Santo, ¿no?
Sí.
Así fue la pregunta, ¿no?
Sí.
Yo pensaba un poco, no sé por qué, la primera
cosa que me vino a la mente fue como humildad.
Porque creo que, aunque entiendo tus puntos, pero no sé, pensaba como que
muchas veces podemos leer la Palabra y el Espíritu Santo nos habla.
Pero si no tenemos como humildad, no podemos experimentar el cambio.
Y, no sé, de eso he pensado.
Porque muchas veces que sí, te puede impulsar
el Espíritu Santo a hacer algo o no hacer.
Pero si tú no estás dispuesto a como poner tu manera de pensar o tus hábitos aparte y
recibir algo nuevo de Él, no vas a experimentar un cambio.
De eso he pensado.
No, eso es un buen punto también.
Yo pensé en obediencia con esta pareja del Espíritu Santo.
Pero humildad también, ay, me gusta.
Así fue.
¿Y para ti?
Para decir que sí, es que nos cuesta.
Muchas veces yo creo que nos cuesta mucho porque no es algo que te sale naturalmente.
Especialmente en la hora de un conflicto o, no sé, resolver algunas cosas,
ya tú sabes cómo hacer.
Tú ya tienes muchos hábitos y pensamientos de cómo hacer.
Y bueno, de verdad que si sigues con estos hábitos que
tú ya sabes, pues vas a recibir los mismos resultados.
Pero en la vida de seguir al Espíritu Santo, Él te enseña.
Mira, no, es algo nuevo que quiere enseñarte y realmente
quiere que tú pones aparte lo que tú ya lo sabes.
Es como resolver o hacer la manera de vivir y por eso como, si no tienes
humildad, el Espíritu Santo puede llamar a tu intención todo el día y va a estar en
vano porque tú no estás dispuesto a recibirlo.
No sé si me explico.
Claro, sí, te entiendo y te comprendo lo que quieres transmitir.
Y es muy importante lo que mencionas y por eso mencionaba yo
la pareja del Espíritu Santo, pero ejemplificándola con Jesús.
Es decir, que Jesús, por eso mencioné que era la palabra.
O sea, Jesús es la palabra personificada.
Por eso que cuando hablaba de la palabra... Sí, sí, yo entiendo tu punto totalmente.
Entonces, el ejemplo que... y por eso lo quería remarcar... quería remarcar eso
para poder remarcar lo otro que... o sea, la importancia de lo que tú estás diciendo.
Por eso rebobiné el cassette.
¿Por qué?
Porque la Biblia claramente dice, venid y aprended
de mí, que yo soy manso y humilde de corazón.
Esto es mi favorito versículo.
Entonces, ahí hace referencia a Jesús como la palabra.
Es decir, que Jesús, que es la palabra, él es manso y humilde.
Entonces, por eso que cuando tenemos que ver a la palabra, es decir, cuando
queremos ver realmente cómo es la palabra de Dios, lo vemos en Jesús.
Entonces, por eso remarcaba lo que mencionaba.
Que Jesús es manso y humilde.
Por eso que el perfecto ejemplo de cómo ser guiado por el Espíritu Santo es Jesús.
Porque ciertamente Jesús estuvo en la tierra, pero él no hizo las cosas sólo a
su manera, sino que él se fue guiado en todo momento por el Espíritu Santo.
Entre uno y otro, cuando hablamos de los impulsos,
dice que el Espíritu Santo impulsó a Jesús.
Y Jesús, humildemente, se dejó impulsar.
¿Para qué?
Para obedecer.
Entonces, por eso mencionaba claramente, o sea, lo que estoy
haciendo es remarcando lo que tú decías, dándole más importancia.
Y también lo que mencionaba Larry con respecto a la obediencia.
Entonces, claramente Jesús nos da el bello ejemplo de que la
humildad es la clave para ser dirigidos por el Espíritu Santo.
Gracias mucho por tu aporte.
Y también de Larry.
Entonces, ¿alguien más quiere decir algo o entramos a la oración?
Yo puedo decir de este versículo que es mi favorito y también veo como que cuando
Jesús dice que, pues, aprende de mí porque yo tengo corazón humilde, manso,
y gentil, muchas palabras en distintos como sinónimos.
Y eso siempre como me inspira a pensar que realmente Jesús es lo único que te puede
decir así como, como lo digo, como que es una palabra fuerte en el sentido de como
aprende de mí.
No creo que cualquier persona merece que tú aprendas de ella.
Y para mí es como refleja, es como Él dice el por qué.
Porque su corazón es tan bueno y gentil y manso y humilde que pues Él es el único
que merece y que como puede decir así, como aprende de mí.
No sé, porque de mucha gente yo no quiero aprender.
No merece, no sé.
No sé, este versículo de verdad me gusta mucho porque muchas veces tú puedes
enfrentar muchas cosas y mucha gente que no, no son buenas.
Y es como, con ese versículo, tú ves el contraste de cómo es Jesús.
Claro, sí, muchas gracias.
Gracias porque nos ayuda a fijarnos en Jesucristo, en su humildad.
Así que, muchas gracias.
Entonces vamos a orar para aquellas personas que nos están oyendo,
que quieran aceptar esto por primera vez.
Y luego vamos a orar para el tema, para sellar el tema en nuestros corazones.
Padre bendito, en el nombre de Jesús venimos delante de ti.
Sabemos que hay personas que necesitan una ayuda, un apoyo.
Necesitan la ayuda de la salvación porque tenemos un problema que es el pecado.
Y venimos hoy a declarar que tú eres Señor y Salvador y
que tu Hijo es el único intercesor entre tú y nosotros.
Que a través de su sangre, a través de su sacrificio nos reconcilió.
Y por esa razón venimos hoy delante de ti a aceptar esta reconciliación,
entrar en amores y aprender de ti.
Y por eso sabemos que vamos a tener esta preciosa
manifestación y ayuda del Espíritu Santo.
Te lo agradecemos amado y Dios y Salvador.
Por favor ayúdanos a ser bautizados en agua y tú nos bautices con el Espíritu
Santo y así mismo participar de tu Santa Cena.
En el nombre de Jesús.
Amén y Amén.
Ahorita vamos a orar por la ayuda del Espíritu Santo sobre cada uno de nosotros.
Es decir, lo necesitamos, así como mencionaba
Dari, como lo mencionaba Lari y otras personas.
Necesitamos la ayuda del Cielo, del Espíritu Santo.
Y por eso también hablábamos de ser conscientes de nuestros pecados porque así
apreciaremos de mejor manera al Espíritu Santo.
Entonces vamos a orar.
Padre bendito en el nombre de Jesús.
Queremos hoy agradecerte.
Venimos con un corazón agradecido a declarar de que tú eres Dios.
Y de que te agradecemos porque para poder darnos la ayuda del Espíritu Santo nos
diste a un Salvador llamado Jesús.
Que a causa de nuestro problema, a causa de nuestro pecado, derramó su vida
y la dio para que pudiera venir el Espíritu Santo, ya
que sin Jesucristo no podemos recibir el Espíritu Santo.
Así que hoy agradecemos, amamos tu gran bondad, tu gran ayuda.
Perdónanos que a veces no hemos querido recibir tu ayuda del todo.
Perdónanos porque a veces nos hemos vuelto reacios.
Y también como mencionaba Señor Jesús, nuestra hermana Dari, de que a veces por
la altivez de nuestro corazón no hemos aceptado la ayuda del Espíritu Santo.
Así que ayúdanos por favor a tener un corazón manso y humilde.
Aprender de Jesús que eres manso y humilde de
corazón para poder aceptar tu bella y preciosa ayuda.
Para que seamos encaminados a la perfección, seamos encaminados a tener la
imagen de tu Hijo, a ser encaminados hacia un bello y tierno cariño en tu presencia.
Te lo agradecemos precioso Dios.
Tráenos hoy el abrazo del Espíritu Santo y conmuévenos y también reargúyenos,
corrígenos y si es necesario también ayúdanos a ser castigados.
Porque también entendemos que el castigo y la corrección nos manifiesta que somos tus
hijos y te agradecemos por habernos hecho tus hijos
y por haberse llevado el Espíritu Santo a nosotros.
Y sabemos que una de las muestras es que tu Espíritu Santo, tu amor se manifiesta a
través del derramamiento del Espíritu Santo.
Así que por favor, hoy llena la vida de cada una de las personas y que cada
persona pueda ser instruida, guiada, formada y tener la confianza para
acercarse y recibir la preciosa ayuda y consuelo del Espíritu Santo, porque Él es
nuestro Consolador, nuestro Maestro.
En el nombre de tu Hijo y Amado Dios Jesucristo, Amado Nuestro.
Amén y Amén.
Amén, Amén.