Padre, en nombre de Dios damos las gracias por tu
eterno favor y bondad, por tu misericordia y gracia.
Estamos hoy con la búsqueda del conocimiento de nuestra identidad en
Cristo y pues también entender de que tú nos has cimentado en la verdad.
Dirígenos hoy, fortalécenos hoy, guíenos hoy para comprender y entender más
de ti y saber de que tú nos fortaleces, nos guías y nos da de tu amor y tu fuerza.
Gracias por darnos hoy la gracia por estar reunidos.
Tu palabra dice si dos o tres están reunidos en mi nombre, yo ahí estaré.
Así que aquí estamos recibiéndote y también aprendiendo de ti por tu Espíritu Santo.
Te agradecemos, amado Pastor.
Guíanos, apaciéntanos, guíanos y fortalécenos en la verdad en Cristo Jesús.
Padre eres eternamente y para siempre.
Amén.
Amén.
Amén.
Amén.
Ok, entonces, la identidad.
Bueno, la palabra identidad como tal no es una palabra que necesariamente aparezca en
la Biblia, ni siquiera en griego, ni siquiera en hebreo, sino que es una
palabra que es ya, por así decirlo, de un sistema contemporáneo, de nuestro tiempo.
Pero tiene obviamente una raíz, que es la como se conoce etimología,
el origen de la palabra, y la palabra identidad viene del latín que es identitas.
Lo interesante es que la palabra identidad significa igual a.
También estuve revisando otras fuentes y cuando a veces hablan de identidad,
hablan de que alguien se diferencia de algo, es decir, en diferentes partes habla
de que una identidad es cuando alguien se
diferencia de otras personas o cosas y se clasifica.
Pero la etimología no necesariamente habla de que alguien sea diferente, sino que
habla de que hay una igualdad, es decir, alguien es igual a.
En este caso, por ejemplo, yo soy un ser humano, Tamar es ser humano, Murillo es
ser humano, entonces yo soy igual a ustedes porque somos seres humanos.
Esta es nuestra identidad por una igualdad.
Entonces, basándonos en eso, la Biblia nos enseña mucho de eso, porque la Biblia dice
que cuando Dios nos creó, nos creó a imagen y semejanza a él, nos hizo igual a.
Entonces, ya al crearnos, ya cimentó Dios una identidad
en nosotros, la entidad de ser imagen y semejanza a él.
Entonces, nos hizo iguales a.
Y también la otra definición que la identidad en el latín hace referencia,
no sólo es igual a, sino aquel que permanece continuamente en un estado,
es decir, que Dios no sólo quiso crearnos a imagen y semejanza a él, sino que
continuáramos en la imagen y semejanza a él para
mantener la identidad que nos dio en el principio.
Entonces, si nos damos cuenta, aunque la palabra no exista, pero sí tiene
una base en el contexto de la Biblia y que actualmente en el mundo, yo le llamo a
veces que estamos en una crisis de identidad, porque el mundo está tomando
diferentes identidades, es decir, está creando más identidades que no
necesariamente son según lo que Dios nos dio, sino que ha creado diferentes
identidades y ha formado esas identidades que no necesariamente vienen de la imagen
y semejanza que se habló en el libro de Génesis.
Entonces, eso nos habla mucho a nosotros de lo que Dios
quiere o lo que Dios definió a lo que el mundo acarrea.
Y ahí es donde prácticamente entran varias cosas.
Ahí entra lo que ya es que Dios creó a Adán.
Él sí lo definió en una identidad para que cuidara el huerto, pero ahí se entra la
serpiente para cambiarles una identidad, porque le dice, si comieres de esto,
seréis como Dios, es decir, serán semejantes a Dios.
Les está prácticamente hablando acerca de una identidad a Adán y a Eva, es decir,
Satanás vino a que él le diera otra identidad.
Y aparentemente no parece malo ser igual a Dios,
porque realmente esa es la imagen y semejanza.
Ser como él, pero no necesariamente como lo menciona Satanás, porque Satanás lo
enfocó en ser como él en un punto como él quería, porque Satanás quería ser
semejante al Altísimo.
En el sentido que lo adoraran y que lo veneran como adoran a Dios.
Entonces Satanás les implantó una mala identidad y realmente si comían iban a ser
como Dios, pero en el sentido de conocer el bien y el mal.
Entonces vimos que el enemigo vino a tratar de formar o dar
otra identidad que no necesariamente va a acordar a Dios.
Y ahí es donde por causa de creer a la palabra engaños de la identidad que está
mostrando el enemigo, que es ciertamente similar, porque
la identidad que Dios quería era imagen y semejanza.
Y de esa misma se basa el enemigo para engañar al hombre.
Entonces vemos de que el enemigo toma algo y lo trata de trastornar.
Y por eso vemos también el caso de cuando
tientan a Jesús después de los 40 días de ayuno.
Le dicen si eres hijo de Dios, convierte estas piedras en pan.
Es decir, que le estaba diciendo su identidad.
Si tú eres hijo, eso es una identidad.
Convierte estas piedras en pan.
Entonces la identidad estaba, pero quería cambiar la manifestación de la identidad.
Porque un hijo de Dios podría realmente cambiar las piedras en pan.
Pero lo que Dios quería no era que convirtiera las piedras en pan,
sino que era que siguiéramos consagrándonos para Dios.
Porque ciertamente Dios nos llamó a consagrarnos, apartarnos, a ser como Él.
Entonces Jesús en su tiempo de ayuno le dio hambre, pero porque se estaba
consagrando para Dios, para ser semejante a Dios Padre.
Y por eso en Colosense dice que Jesús es la imagen y semejanza de Dios.
Entonces ahí entra, ya después de que Adán peca, se convierte Adán en otra identidad.
Ahora es un pecador.
Entonces Adán ya no es sólo un Adán hecho imagen y semejanza, sino que Adán ahora
cae de la gracia.
O sea, cae de la presencia de Dios y ahora tiene otra identidad.
Y esa identidad es pecador.
Y eso significa de que ahora ya no es imagen y semejanza de Dios.
¿Por qué?
Porque la imagen y semejanza de Dios es ser santo y sin mancha.
Y no necesariamente es la identidad de Dios.
Entonces Dios lo que quiere hacer con nosotros es ok, Él es pecador,
pero quiero retornarlo a mi imagen y
semejanza, a la identidad de donde había caído.
Entonces aquí entra la pregunta.
¿Qué es un pecador?
¿Qué es esta identidad llamada pecador?
Entonces si hablamos de la identidad pecador, vemos de que pecador es aquel que
no es como Dios, que está en un punto contrario.
Porque la palabra pecador en el hebreo, sí creo que no sé si hebreo es griego,
hace referencia de errar en el blanco o fallar en el blanco.
Entonces, ¿qué significa?
Significa de que el hombre no fue semejante a Dios.
Falló en ser semejante a Dios.
O sea, le dieron una identidad de ser semejante a Dios, pero lo que hizo fue
apartarse.
¿Por cuánto se apartó?
Entonces Dios hace lo que se conoce como el plan de salvación.
¿Para qué?
Para restaurarnos en identidad.
Porque habíamos perdido nuestra identidad.
Porque ahora hemos pecadores, que era todo lo contrario de Dios.
Porque Dios es santo, sin mancha, amor, justicia, benignidad, etc.
Pero todo eso lo perdimos por causa de pecar.
Entonces, por eso que cuando nosotros
nacemos, nacemos y nos forman como pecadores.
Ciertamente somos hombres, mujeres, somos personas
que tienen ciertas cualidades en la tierra.
Que ya, por ejemplo, una persona es mamá, otra persona es padre.
Y así se van formando identidades que Dios ya, obviamente, en su principio ya
definió.
Y por esa razón se fueron dando.
Por eso que la Biblia habla del padre de la fe, que es Abraham.
Es una identidad que él tenía.
Ciertamente era padre, pero era padre de la fe.
Son identidades que fueron hablando, pero significa igual que eran pecadores.
Porque no había venido Cristo a revertir la identidad de la cual nosotros adoptamos
por causa de fallar.
Entonces, vemos de que hubo algo bien marcado,
que es la identidad del pecado o del pecador.
Entonces, el único que pudo lograr cambiar otra vez y regresarnos, porque realmente
ese es el punto, regresarnos a Dios, fue por medio de Cristo Jesús en la cruz.
Entonces, Cristo lo que hizo fue, al morir en la cruz, fue pagar nuestros
pecados y regresarnos a la identidad que teníamos.
Porque, por eso dice la Biblia, por cuanto todos pecaron, fueron
destituidos de la gloria de Dios.
Entonces, Jesucristo lo que hizo fue reconciliarnos con Dios, es decir,
regresarnos a la imagen.
Por eso que tanto, por ejemplo, creo que Efesios habla que los cinco
ministerios, que se habla de apóstoles, profetas, pastores, evangelistas y
maestros, fueron colocados, es decir, estas identidades llamadas apóstoles,
profetas, evangelistas y maestros, para que capaciten a los santos otra identidad.
Para que estos santos, ahora ya no son pecadores, ahora son llamados santos,
lleguen a la imagen y a la estatura de Jesús, es decir, la identidad de Cristo.
Una imagen que se había perdido.
Entonces vemos de que la idea de Dios es ciertamente darnos una identidad y
decirnos cómo debe comportarse esa identidad.
Por eso que vemos también cómo Jesús, Jesús no vino sólo a salvar, porque si no
se lo había bajado, había sido crucificado y se había regresado.
Pero él vino también a mostrar Jesús, no sólo a recuperar, sino a mostrar
literalmente cómo es la verdadera imagen y semejanza.
Por eso cuando Felipe le pregunta, le dice,
muéstranos al Padre y con eso quedamos satisfechos.
Jesús claramente le dice, tanto tiempo has estado conmigo, no has visto el Padre,
es decir, no has visto la imagen de Dios en mí.
Y por eso Colosenses dice que Jesús es la imagen del Dios invisible.
Entonces Jesús no sólo vino a recuperar nuestra identidad, sino a mostrarnos
realmente cómo debería ser esa verdadera
identidad de la cual teníamos en el principio.
Es decir, también la imagen que iba a mostrar el antiguo pacto.
Entonces Jesús vino a explicar, vino a hablar, vino a mostrar físicamente,
literalmente, en diferentes maneras.
¿Para qué?
Para que nosotros recuperáramos lo que habíamos perdido.
Los fariseos, saduceos, ese grupo de personas intentó de alguna manera lograr
manifestar lo que Dios quería, pero ellos se dividieron, cambiaron de
identidades, porque realmente la idea era ser santos, pero ellos se sectorizaron
como fariseos, como saduceos, herodianos, celotes,
esenios y no realmente en la manifestación del Mesías.
Inclusive la palabra Mesías o Cristo o ungido es una identidad.
Entonces por eso Jesús fue ungido.
¿Para qué?
Para que nosotros después tuviéramos una identidad de ungidos.
Por eso la Biblia dice claramente de que se les comenzó a decir en Antioquía,
se les comenzó a decir en Antioquía cristianos por primera vez.
¿Por qué cristianos?
Porque ellos tenían la semejanza de Cristo.
Dijeron ellos son como un pequeño Cristo.
O sea, habíamos visto a Jesús, ellos son como pequeños Jesuses.
Algunos dicen que eso fue una burla, otros dicen que fue una definición,
pero claramente la identidad se marca por eso.
Es decir, una naturaleza en una persona y esa
naturaleza se desarrolla o esa naturaleza permanece.
Es como nosotros.
Yo soy un hombre.
Cuando nací era un niño, hombre.
Fue después un joven, hombre.
Y ahora soy un adulto, hombre.
Después voy a ser un anciano, hombre.
O sea, siempre soy un hombre, pero ese hombre se fue desarrollando como bebé,
como niño, como joven, como adulto.
Entonces de igual manera en nuestro caminar como creyentes es igual.
Nosotros Dios nos define como ungidos.
Por eso que el Espíritu Santo desciende en nosotros en su bautismo y nos unge.
Entonces nosotros comenzamos a ser ungidos.
Es decir, de que nuestra identidad depende de la identidad de Dios.
No depende de otra razón.
Por eso de que el enemigo viene a dar otras identidades y a deformar identidades.
Inclusive tomando la identidad del mismo Dios que nosotros nos ha dado.
Por eso que mucha gente dice, no, es que un cristiano debe ser de esta manera.
Que no, que un hijo de Dios es de esta manera.
No, es que yo soy evangélico, yo soy bautista, etcétera.
Así se va.
¿Por qué?
Porque no están tomando una identidad en Jesús.
Por eso es que si a nosotros nos preguntan, tú qué eres, tú de qué denominación eres.
En mi caso yo aprendí no a decir, ah, yo soy tal denominación, sino que yo
aprendí a decir, mira, yo soy hijo de Dios.
Porque esa identidad fue la que Dios me dio a mí.
Es decir, Dios no me dio una identidad necesariamente evangélico o de pentecostal.
A mí me dio la identidad de ser su hijo.
Y como su hijo yo voy a vivir como su hijo,
porque esas son identidades que él me ha dado.
Entonces, si nosotros entendemos eso, vamos a poder caminar bien en Cristo.
Por ejemplo, ¿qué identidades son basadas en el Mesías, en el Cristo?
Si yo les puse una pregunta a ustedes, ¿qué identidades hay en el Cristo,
en el Mesías?
Por lo menos hay tres identidades en el Mesías, porque recordemos que en el
antiguo pacto solamente se ungía a tres personas,
a los sacerdotes, a los profetas y a los reyes.
Tres identidades, profetas, sacerdotes y reyes.
Y esas tres tenían realmente una comunión con Dios.
Es decir, que el sacerdote hablaba de un intercesor y aquel que únicamente se podía
comunicar con Dios por medio de adoración, sacrificios, etc.
Y él, todo el pueblo tenía que venir a él para poder llegar a Dios.
Dos, aquel que era prácticamente profeta, una voz de Dios o manifestar a Dios de
otra manera, en el sentido no solo por palabra,
sino que también por visión o en ejecución.
¿Por qué hablo de visión y ejecución?
Porque si hablamos de visión, hablamos de que
antiguamente al profeta se le decía vidente.
Y en ejecución, porque cuando Dios tomaba a los profetas, los llamaba a hacer un
acto, un acto que iba a representar proféticamente algo en el futuro,
no solamente por palabra.
Por eso que Abraham, en la Biblia parece que Dios, no vemos
que Abraham nunca profetizó, nunca dijo así dice Jehová.
Pero la Biblia dice que Abraham era profeta.
Dios dijo, ahora él orará por ti porque él es profeta.
Entonces, ¿qué pasa?
Dios le dijo que fuera que sacrificara a su hijo Isaac y ese sacrificio iba a
representar la muerte y resurrección con Cristo.
Es decir, que él con el acto de sacrificar a su hijo y darlo,
era lo que Dios Padre iba a hacer con Cristo en la cruz.
Dar a su propio hijo en sacrificio para luego resucitarlo.
Entonces vemos que el profeta Abraham no profetizó diciendo así dice Jehová,
pero sí lo que hizo fue un acto para mostrarnos
lo que Dios Padre iba a hacer en el futuro.
Es decir, profetizó no a través de palabras, sino a través de un acto.
Entonces vemos que claramente Dios nos da identidad, ya sea
de profeta, de sacerdote o de rey, porque el ungido era eso.
Entonces cuando viene la Biblia y dice que nosotros somos llenos con el Espíritu
Santo, es decir que somos ungidos con el Espíritu Santo.
Porque el aceite antiguamente representaba ese ungimiento
y también representaba la llenura con el Espíritu.
En el caso de Saúl, Dios derrama su Espíritu sobre Saúl, pero Dios derrama el
aceite, la unción por medio de Samuel en Saúl y luego Saúl en un versículo después
dice que llega el Espíritu Santo sobre él y profetiza.
Entonces, ¿qué pasa?
Nosotros, como he hecho en el capítulo 2, la promesa de Joel es que derramaría su
Espíritu sobre toda carne y los haría y profetizaría.
Entonces habla de un ungimiento.
Entonces nosotros somos ungidos en el sentido porque somos parte del Mesías.
Entonces Dios nos da una identidad de profeta,
una identidad de sacerdote y una identidad de rey.
Pero claramente si no entendemos esas tres identidades que Dios nos ha dado,
no podremos caminar y hacerlo bien.
Por ejemplo, la identidad de rey no hace referencia a que yo tenga riquezas o que
tenga buenos bienes, sino que habla de una responsabilidad con el pueblo,
de yo velar por el pueblo para que el pueblo camine bien.
Esa era la responsabilidad de un rey.
Y por eso Dios le dice a Jeremías, a Jeremías profetiza al hijo del rey
Josías y le dice tu padre tenía casas, casas de playa y de verano, pero se
preocupaba y hacía justicia por el pueblo, pero tú no, tú
piensas que ser rey solo significa tener un buen palacio.
Entonces Dios le está diciendo que el punto de que nosotros nos hayamos hecho
reyes, como dicen los reyes, sacerdotes, no significa que yo tenga buenos bienes o
que tenga carros y casas, sino que significa que
es una responsabilidad de velar por mi pueblo.
Es decir, que si hagamos de cuenta que yo nací en el tiempo de Israel en ese tiempo
y yo era hijo del rey, era el primogénito, significaba que yo iba a ser rey.
Por lo tanto mi educación iba a ser
diferente, mi formación iba a ser diferente.
Yo tenía que ser sabio, inteligente, conocedor, para que cuando me tocara el
puesto de rey yo pudiera saber cómo gobernar efectivamente.
Por eso que Salomón le pide a Dios sabiduría e inteligencia
para que él pueda saber cómo gobernar el pueblo.
Entonces vemos que esa identidad nos habla de que un rey es sabio, un rey es
inteligente, un rey que es valeroso, que intercede por un pueblo.
Entonces esa es nuestra identidad.
Que somos reyes.
¿Por qué?
Porque nos permite a nosotros velar por nuestros hermanos en Cristo.
Eso es lo que Dios nos hace.
Y por eso dice la Biblia que él saca del polvo al pobre otra identidad y hacerlo
sentar con príncipes, con los príncipes de su pueblo.
Entonces eso nos habla a nosotros de saber, tener sabiduría e inteligencia.
Si lo miramos en el término del profeta, Dios nos dio una identidad de profeta.
¿En qué sentido?
De que nosotros tenemos que decir únicamente lo que corresponde a Dios.
Que tenemos que ser una voz de Dios y una imagen de Dios en la tierra.
Esa realmente es la figura del profeta.
Si nosotros salimos fuera de eso, ya no estamos dando el mensaje que Dios quiere.
Por eso que la Biblia menciona, creo que es 1
Corintios, dice que nosotros somos cartas escritas.
Pablo dice, ustedes son una carta de recomendación escrita acerca de nosotros.
¿Qué significa que Dios escribe en nosotros?
Porque en este nuevo pacto, dice la Biblia que Dios
escribirá en nuestra mente y en nuestros corazones.
Para que cumplamos la palabra, pero para que seamos una carta para los demás.
Para que cuando los demás nos miren, lean
en nosotros y digan, ah, él es hijo de Dios.
Él no es como los demás.
Como lo que le pasó a Daniel, ¿verdad?
Porque Daniel dice, manden a llamar al Daniel, en
el cual habita el espíritu de los dioses santos.
Es decir, que ya sabían algo en él.
Asimismo, la identidad del profeta que nos ha dado.
Y la identidad del sacerdote habla de la comunión con Dios.
Que el sacerdote prácticamente hacía todo para poder estar en comunión con Dios y
llevar al pueblo a tener una comunión con Dios.
Porque el sacerdote le explicaba al pueblo cómo era la manera de agradar a Dios.
Si presentaban sus sacrificios, sus ofrendas...
Miren, Dios lo requiere de esta y esta manera.
Y si esto lo hacen, van a tener un agrado con Dios.
Entonces, les estaba mostrando, les estaba enseñando.
Entonces, son identidades que ya fueron
definidas y que Dios quiere que recuperemos.
Y es otra cosa también muy importante, porque en el
antiguo pacto había identidades que no hay en el nuevo.
Por ejemplo, la identidad del sacerdote solo le correspondía a los hijos de Harón.
Es decir, estaban todos los levitas, pero de todos los
levitas, únicamente a la simiente de Harón era sacerdote.
Todos los demás levitas eran ayudantes de los sacerdotes.
Y eso involucraba el punto de intimidad.
¿Por qué?
Porque el sumo sacerdote podía entrar en plena intimidad con
Dios una vez al año en lo que se conoce como el Lugar Santísimo.
Los sacerdotes solo podían entrar al Lugar Santo.
Y el pueblo solamente al atrio.
Entonces, vemos claramente que había algo que esa identidad impedía.
Ahora, en este nuevo pacto, a través de Jesús, ya todos somos sacerdotes.
Es decir, que todo aquel que nace en Cristo Jesús ahora es un sacerdote.
¿Por qué?
Porque Jesús es el sumo sacerdote.
Y así como con Harón, todos los hijos de Harón ahora son sacerdotes, en Jesús,
todos nosotros que somos hijos de Cristo, somos sacerdotes.
Porque es un nuevo sacerdocio.
Entonces, es una identidad ahora de comunión.
Por eso la idea de leer la Palabra, porque la Palabra nos enseña a nosotros
las identidades que Dios nos ha dado.
Por ejemplo, la identidad de real sacerdocio, la identidad
de un pueblo santo, la identidad que habla de la novia.
Porque todas esas identidades dependen de Dios.
Si yo digo real sacerdocio o un reino de sacerdotes, ¿sacerdote por qué?
Porque hay un Dios.
Si yo digo la novia de Cristo o la amada de Dios, ¿por qué?
Porque hay un esposo llamado Jesús.
Si yo hablo de la identidad, por ejemplo, del ministro,
la Biblia habla que el ministro es amigo del esposo.
En este caso, ¿quién es el esposo?
Jesús.
Entonces vemos que toda nuestra identidad depende de
Él, porque fuimos hechos imagen y semejanza de Él.
Entonces ya después viene el enemigo y comienza
a querer trastornar las diferentes identidades.
O trata de hacer que no conozcamos las identidades que Dios nos ha dado.
Y por eso que impide que nosotros conozcamos la Biblia.
Y uno de los que va a intentar hacer es que dejemos leer la palabra.
Va a enviar personas para que vengan con argumentos y otras cosas para que nosotros
no leamos la palabra, porque la palabra trae la identidad.
Yo quería añadir, si puedo, Juan, que cuando se trata de los tres de esa
parte, escuché hace unos días un video corte y un chico joven hablaba en un
podcast un hombre, historia de Salomón, y había dicho que Salomón he pedido
sabiduría de Dios, y es cierto, y que después han llegado riqueza y todas
otras cosas.
Pero la parte que él no había dicho, la parte crucial, es que Salomón he pedido
sabiduría por una intención de que puede guiar al pueblo.
Así que hay gente que predican y hablan de ciertas cosas, tomando no diciendo cosas
cruciales.
Así que solamente quería añadir que nosotros tenemos que leer también Biblia
por causa de eso, porque si uno ve un video
y dice así es, así es, pero falta algo, ¿no?
Entonces no podemos decir que Salomón recibió sabiduría y riquezas solamente
porque era rey, sino por una causa para una causa, para guiar al pueblo.
Sí.
Eso es todo que quería añadir.
Sí, muchas gracias.
Lo que hablas es muy importante porque cuando también vemos las tentaciones.
Cuando leí el caso de que lo primero que hizo
Satanás fue atacar la identidad de Jesús.
Si tú eres hijo, haz esto.
Entonces él está definiendo que hay un cambio
en una identidad, y eso es lo que está pasando.
Que a la gente le dicen solo una identidad, como el caso del rey,
pero están cambiando la causa así como tú mencionas.
Porque dices, si tú eres hijo, crea estas piedras en pan.
Y Dios no necesariamente es la identidad de un hijo.
La identidad de un hijo es la obediencia.
Entonces Dios no le mandó a estar cambiando las piedras en pan.
Dios le llamó a que se consagrara y que ayunara.
Luego en la segunda tentación que va relacionada a lo que mencionas con la
Biblia es de que cuando Satanás lo lleva a un monte alto, le dice lánzate o tírate de
aquí, porque escrito está, a sus ángeles mandará
para que no tropiezas, creo que menciona.
Pero ¿qué es lo que sucede?
Ese versículo no lo dijo Satanás completo.
Tiene una parte del versículo quitada.
No es completo el versículo.
Le quitó la parte que dice no harás tropezar en piedra.
Esa parte se la quita.
Entonces es lo que tú mencionas.
Que él dijo algo, pero en lo que mencionó le quitó la responsabilidad.
O sea, ciertamente él habló acerca de las riquezas, pero no la responsabilidad.
Entonces ese es el punto con el hecho de las identidades.
Que Dios ciertamente las define y por eso hay que leer la Biblia y también hay que
orar claramente porque en la oración lo que
hace Dios es resaltar la identidad que tenemos.
Es decir, porque es espíritu.
Nos conectamos a Dios y nos hacemos uno con Dios.
Entonces todo lo que realmente somos comienzan a fluir nuevamente.
Pero también con la palabra nos dice la verdadera identidad
de alguien es de esta manera y camina de esta manera.
Por eso definimos lo que es la novia de Jesús, porque ¿la novia qué hace?
Amar a su esposo.
Entonces si nosotros no estamos amando al esposo en
este caso o al novio que es Jesús, hay un detalle.
Y esa identidad nos habla de saber cómo también expresarnos.
Porque si lo vemos en el sentido terrenal,
alguien viene a la tierra y conoce a una mujer.
Si conoce a esta mujer, pues son amigos.
¿De ahí qué sucede?
Bueno, se llevan bien, tal vez se hacen novios.
Después de hacerse novios se hacen esposos.
Entonces en eso de amistad, en esa cuestión de noviazgo y esa cuestión de
esposos, no son los mismos tratos.
Porque si yo quiero tratar a una señorita como esposa,
no se puede, porque no es mi esposa, es mi amiga.
Entonces vemos que la amistad, el noviazgo y el matrimonio
van a dar más detalle, en el sentido de algo más íntimo.
Inclusive cómo expresarme con esa mujer en este caso.
Entonces, ¿qué significa?
Con el caso de Dios es lo mismo, pues porque cuando Dios nos habla de
novios, es la forma de saber cómo expresarnos con Él.
Habla de una cercanía con Dios.
Por eso cantarles, cantarles, dice o si él me besare con los besos de su boca,
porque mejores son sus amores que el vino.
Ojalá nos embriagarnos de amores hasta la mañana.
Entonces ahí habla de un punto de intimidad.
Habla de poder llamarlo a amores o a besos, porque es un novio.
Habla de una cercanía con Dios.
Y habla de, inclusive del amado.
Entonces ciertamente nosotros con Dios entendemos de que
Él es Dios, pero no hemos entendido que Él es el amado.
Que inclusive Efesios habla de eso.
Dice que Dios nos hizo aceptos en el amado.
No dice aceptos en el Salvador.
No dice aceptos en el Todopoderoso.
Dice aceptos en el amado.
¿Por qué?
Porque Él tiene una identidad de amores.
Por lo tanto yo soy en la iglesia es la novia, la amada.
Y como amada, ciertamente lo puede honrar con palabras, en el sentido de que Dios es
grande o Todopoderoso, pero también decir Él es mi amado.
Él es mi amor.
Hay personas que no les gusta decirle a Dios mi amor.
¿Por qué?
Porque solo lo ven como padre.
Porque es la identidad que Dios tiene de padre.
Entonces ellos solo lo conocen como padre.
Entonces cuando dicen Dios padre celestial y está bien.
Pero cuando entendemos de que Dios también es amigo, también es el amado,
yo también me puedo expresar de una manera con Él.
Porque Él mismo me está abriendo la pauta porque está diciendo yo soy amigo.
Si Él es amigo, ¿qué significa?
Que yo soy amigo también.
Si Él es mi amado, significa que yo soy la amada y
por lo tanto me puedo expresar de otra manera con Él.
¿Por qué?
¿Cómo lo decíamos?
Mi identidad depende de la identidad de Él.
Si Él es esposo, yo soy esposo.
Si Él es amigo, yo soy amigo.
Si Él es padre, yo soy hijo.
Si Él es Dios, yo soy sacerdote.
Si Él es rey, yo soy rey.
Si Él es Dios, también yo soy profeta.
Pero obviamente en el sentido de lo que Dios ha marcado con el Mesías.
Y así mismo nuestra labor.
Y eso es lo que el enemigo viene a bloquear.
Uno quitando la palabra y ya cuando no la puede quitar, lo
que hace es trastornarla o darle otro sentido y otro camino.
Y ahí es donde nosotros tenemos que cimentarnos en la comunión y en la palabra
diariamente para, uno, conocer la identidad de Dios porque sabemos que mi
identidad depende de la de Él y así mismo yo poder conocer
mi propia identidad y darle a conocer a otro la identidad.
¿Por qué?
Porque nos vamos a dar cuenta de que la Biblia dice
que Dios es de esta manera y yo soy imagen y semejanza.
Significa que si yo tengo ciertas acciones que no van
conforme a lo que la palabra dice, bueno, ¿qué pasó?
¿Quién me formó o quién me dio esta identidad?
Por ejemplo, como a veces la Biblia menciona en 1 Timoteo que dice,
porque no nos ha dado un espíritu de timidez, otro dice
cobardía, otro dicen de vergüenza, sino de poder, amor y dominio.
Es decir, lo que quiero entender es, miren, yo les di a ustedes una identidad
de poderosos, una identidad de poder amar y una identidad de poder dominar pero
alguien los vino a engañar y les puso timidez, les puso cobardía.
¿Quién fue?
Lo mismo que le pasó con Eva.
¿Quién fue la que te engañó?
La serpiente.
¿O quién te dijo a ti que estás de nudo?
Entonces, claramente hubo algo externo para engañar.
Entonces, ¿qué pasa?
Cuando nos hablan a nosotros, los papás o amigos nos pueden decir a nosotros que no
somos inteligentes o que somos de esta manera o se burlan para marcar otra
identidad de nosotros y esa otra identidad no la comienzan a decir, por eso se llaman
los apodos o los motes cuando nos ponen de efecto por nuestra nariz, ojos,
oídos, nos comienzan a decir otras cosas.
Entonces, ¿qué sucede?
Que nosotros nos creemos eso y ahí es donde entra el enemigo
y ahí comienza a formar otras identidades en nosotros.
Por eso que también en las identidades actúan
los espíritus y la Biblia habla mucho de eso.
¿Los espíritus?
¿Por qué?
Porque si alguien fornica, es porque un espíritu
de fornicación lo convenció para que lo hiciera.
Entonces, esa persona ahora tiene un espíritu de fornicación
que lo lleva a fornicar, por lo tanto es fornicario.
Si hay un espíritu de adulterio, lo lleva a adulterar, por lo tanto ahora
es adúltero.
Si una persona tiene un espíritu de robo y lo convence,
roba, y ahora tiene otra identidad que es ladrón.
Entonces, todos esos espíritus comienzan a formar
el alma de la persona para darle una forma.
Por eso que son espíritus, porque esos espíritus forman a una persona.
Y eso porque es importante, porque por eso Dios nos dio a nosotros el Espíritu Santo.
Para formarnos en santidad, ser ahora santos.
Sí, y también es muy importante decir que a veces el espíritu está ahí desde la
niñez, y entonces la persona acepta su parte, parte del espíritu como algo
propio, y funciona en eso.
Cuando se trata de homosexuales, u otras tendencias que gente tiene,
y dicen, pues yo me sentí así toda mi vida.
Entonces, es algo que llegó dentro de generaciones, o algo que le atacó en
niñez, o cuando él no era tan maduro para entender.
Así que eso también pasa, y gente va con eso toda la
vida sin pensando que eso realmente no es de Dios.
Porque como he dicho, creen que es parte de su personalidad, ¿no?
Sí, es parte, como mencionas, porque lo que tiene un espíritu también es de que
interactúa, ya sea en una o en cambio de inclusive los
sentidos, pero también hay una formación en el alma.
Es decir, hay varias cosas implicadas.
Obviamente también, así como Dios puede tomar a una persona para que haga una
evangelización, también el enemigo toma a personas para que ya fueron formadas,
que ya experimentaron cosas, para que ellos sean portavoces de ellos.
Portavoces, por así decirlo, de nuevas identidades, por eso que ahora se maneja
las identidades de género.
Porque hubo un espíritu que ya gobernó en varias personas, que ya los formó,
que ya les dio una manifestación, y que los lleva ahora a ser portavoces.
Y por lo tanto se forma lo que se conoce como identidad LGBT.
Y así pasa con otras, porque hay personas ahora que se creen animales, hay una
cuestión que le llaman los furros, son personas que se visten de animales.
No es lo mismo que se crean animales a que se vistan como animales.
Entonces ellos ya hacen convenciones vestidos como
animales, y otros que se comportan como animales.
Entonces vemos que el enemigo ha estado por el espíritu que ministra, y a veces
eso llega como pensamientos, y también de ellos creen eso y lo comparten a otros.
Y claramente así se va formando.
Por eso queríamos hablar de dar a conocer el Evangelio de Cristo.
Un Evangelio que es poder de Dios.
¿Para qué?
Para llamar a otras personas a la comunión con Dios.
A retornarlos a la verdadera identidad que Dios necesita que tengamos.
Por eso la idea de que cada día Dios nos llama a nosotros a leer su palabra,
y a recibir de su espíritu, porque como vuelvo a repetir,
ese espíritu nos forma nosotros para tener una identidad.
Por ejemplo, Isaías 11.2 habla de que el
Mesías, el Vástago, iba a tener siete espíritus.
El espíritu de Dios, el espíritu de sabiduría, el espíritu de... esto lo voy a
leer completo, que siempre se me olvidan los... el espíritu de inteligencia,
el espíritu de consejo, el espíritu de poder, el espíritu de conocimiento,
y el espíritu de temor de Jehová.
¿Por qué?
Porque eso nos va a formar a nosotros.
Es decir, que el espíritu de Jehová formó a Jesús como ser imagen de Jehová.
El espíritu de sabiduría llevó a Jesús a ser un hombre sabio.
El espíritu de inteligencia llevó a Jesús a ser un hombre inteligente.
El espíritu de consejo llevó a ser a Dios consejero.
El espíritu de poder llevó a Dios a ser... a Jesús a ser poderoso.
El espíritu de conocimiento llevó a Jesús a ser un
hombre conocedor de la palabra, o maestro de la palabra.
Y el espíritu de temor de Jehová para que Jesús sea temeroso de Dios.
Entonces vemos que todo eso nos forma a nosotros.
Pero obviamente el espíritu lo vamos a obtener en la comunión.
Y también cuando uno lee, va adoptando la formación en el alma y uno lo va
practicando, porque claramente uno cuando ve la identidad, lo ve como las actitudes
que la gente está teniendo.
O sea, la gente tiene una actitud, tiene una forma de comportarse y uno dice,
ok, por ejemplo, si él es pecador, significa que él está
haciendo cosas que no van conforme a lo que dice la palabra.
Sí, claro.
Hay una parte en Génesis que es capítulo 4, cuando se trata de Caín y Abel,
y en versículo 7 dice que habla de nosotros tenemos que dominar el espíritu
porque dice, si hicieras lo bueno, podrías levantar la cara pero como no lo
haces, el pecado está esperando el momento de dominarte.
Y en varias traducciones dice, el espíritu, sin embargo tú puedes dominarlo a él.
Así que es muy importante que nosotros también tenemos autoridad, pero tenemos
que ser conscientes de lo que nos ataca, lo que
está ahí, no está de acuerdo con Dios que no...
que está... como empieza muy sutil, pero puede causar pecado, y entonces es
muy importante ver cuando el enemigo está tratando poner ciertas cosas, ciertas
dudas, pensamientos, para que poco a poco ingresa o involucra o impone ese pecado.
Sí, por eso que él habla, lo que mencionaba es que él le enseña,
él le enseña a hacer algo a nosotros nos muestra, por eso que la palabra nos dirige
a saber que realmente tomar para evitar los conflictos.
Inclusive Dios nos habla pues de que cuál es el... que dependiendo de la identidad
que tomemos, es el final que vamos a tener.
Por eso el Salmo 1 menciona, dice que el camino
del pecador si no se hace mal es la muerte.
Voy a leerlo porque ahorita no me recuerdo,
pero ahorita que mencionaste esto me recuerdo.
Dice, porque Jehová conoce el camino de los
justos, mas la senda de los malos perecerá.
Es decir, ahí habla de la identidad malos.
Esa identidad, ¿cuál es?
El final del perecer.
Mas la senda de los justos Dios la conoce porque ella camina en esa senda.
Entonces, si nosotros entendemos eso, le podemos dar, indicar a... bueno,
primero podemos nosotros conocer que si estamos
haciendo algo malo, ¿cuál puede ser nuestro fin?
Pero también, si sabemos lo contrario de esa identidad que en este caso lo
contrario de los justos, también vamos a conocer su fin.
Y por lo tanto le podemos decir a alguien, no lo hagas.
¿Por qué?
Porque va a tener este problema.
Y es donde las personas no entienden cuando
se habla acerca, por ejemplo, de condenación.
Ah no, es que me estás condenando.
No.
Te estoy avisando para que no seas condenado.
Porque yo si le digo algo, mira si tú robas, te van a meter preso.
¿Me estás amenazando?
No.
Te estoy diciendo de que la ley de nuestra tierra dice que si alguien roba,
lo puede meter preso.
Y te vas a ir tal vez unos tus tres años, cuatro años, depende de la gravedad.
Igual es nosotros cuando hablamos de Cristo, del Evangelio.
Es decir, alguien es pecador.
Mira, si tú lo sigues haciendo, puede pasarte eso a tu vida.
Porque le estamos indicando la identidad y también lo que trae esta identidad.
Pero, si tú crees en Jesucristo, ahora eres cambiado a
ser hijo de Dios y tienes una comunión con Dios Padre.
Entonces, ahí habla también esta identidad hacia donde nos lleva.
No es solamente de que Dios solo nos da una identidad y se acabó.
Por eso de que Dios nos habla de una nueva criatura.
Es decir, que ahora somos una nueva creación.
No se habla de una identidad.
Somos nueva creación.
Y como nueva creación, hay cosas que necesitamos aprender, porque es nuevo.
Nosotros hemos aprendido a vivir como humanos y como pecadores.
Pero no hemos aprendido a vivir en esta nueva creación.
En esta nueva nacionalidad.
En ser real sacerdocio.
Y tenemos que aprenderlo.
Porque así como a un niño le enseñan desde pequeño.
Mira, tú te tienes que comportar así, así y así.
Y nos encamina.
Así mismo Dios quiere con nosotros.
Ciertamente nos da la naturaleza, pero esa naturaleza tiene que desarrollarse.
Y obviamente también hay habla de una identidad
de niño y una identidad de un hombre maduro.
Que es lo que habla Gálatas.
Gálatas claramente dice de que el niño mientras es niño estará con tutores y
curadores hasta el tiempo señalado por el padre.
Es decir, hasta que el niño madure.
Cuando el niño madura, ya no hay tutores y curadores.
¿Por qué?
Porque ya cambió, ya se desarrolló.
Entonces Dios quiere también nosotros de que ciertamente somos hijos, hijos niños.
Pero quiere que seamos ahora hijos maduros.
Y claramente el trato que va a haber entre Dios con nosotros
niños, a Dios con nosotros maduros va a ser diferente.
Porque obviamente con nuestros padres o madre lo hemos experimentado.
Nuestro padre y madre cuando éramos niños nos decían agú, agú.
Pero cuando ahora somos grandes ya no nos dicen agú, sino que ahora nos dicen,
hablan con nosotros de ciertos temas que cuando éramos niños no trataban.
Entonces igual pasa con Dios.
Dios nos habla de una manera, Dios trata con nosotros de una manera.
Mientras vamos creciendo en madurez y Dios informándonos ya nos ve diferente.
Porque Él cambia de identidad.
Si vemos en el caso de los apóstoles o los discípulos,
Jesús les dijo antes eran siervos, pero ahora son amigos.
Él les dio el cambio de identidad.
O sea, siempre eran conocedores con Él.
Siempre eran discípulos, pero pasaron de ser discípulos siervos a discípulos amigos.
Y por eso Jesús les comienza a hablar diferente.
Si ustedes leen ese pasaje y lo mencionan, dice antes el siervo no le decía nada,
no le dice nada a sus siervos, pero a los amigos sí se les dice.
Y por eso Jesús les comienza a hablar acerca de la cruz.
Entonces vemos que ciertamente Dios nos forma, nos habla, nos da identidades para
que caminemos en ella y obviamente para tener un deleite y comunión con Él.
Pero si nosotros rechazamos esas identidades, o si no entendemos inclusive
en qué identidades estamos, no vamos a poder desarrollarnos.
Porque si nosotros nos creemos adultos, por ejemplo, y queremos tocar temas de la
Biblia así, de madurez, no se va a poder porque somos niños.
Es como yo, si yo estoy en primaria, aprendiendo sumas y restas, y quiero
aprender de física nuclear, no, no me va a concordar.
Soy niño y tengo que aprender las cosas básicas.
Entonces así mismo Dios quiere retornarnos a la
identidad, pero por eso tenemos que conocerlo a Él.
Porque nuestra identidad depende de Él.
Como mencionamos que identidad, que era en latín, hace referencia a ser igual a.
Entonces nosotros, por eso la Biblia habla que nosotros tenemos
que tomar la imagen de Cristo, es decir, ser igual a Cristo.
Pero si no le conocemos, no podemos saber cómo
tenerlo, porque nuestra identidad depende de Él.
Y por eso explicarle a las personas cómo Dios quiso recuperar nuestra identidad,
porque era una identidad perdida.
¿Por qué?
Porque habíamos tomado la identidad de pecadores, o incluso la identidad de
transgresor, y la identidad de impío, que son diferentes.
O sea, un pecador es una persona que cometió un error, que está pecando,
que no sabe que está perdido.
Pero un transgresor no, porque un transgresor significa alguien que ya le
dijeron algo, por ejemplo, esto de robar es malo.
Entonces él viene, roba.
Él ya es un transgresor, porque ya sabe que es malo robar.
Si una persona robó y no sabía que era malo, él pecó.
Pero si ahora sabe que robar es malo y roba, él transgredió.
Entonces él es un transgresor, no un pecador, es un transgresor,
porque sabiendo que es malo, lo está haciendo.
Y peor aún, una persona que es impía, porque un impío no sólo es aquel que
transgredió, sino que sabe y planea lo que va a hacer.
Es decir, sabe que es malo robar, sí, pero voy a hacerlo.
¿Por qué?
Porque quiero hacerle daño a tal cual, quiero obtener ciertas ganancias y ciertas
cosas, y por lo tanto él lo hace, lo planifica.
Entonces eso es una identidad de impío.
Entonces vemos que ciertamente en esas áreas hay ciertos tipos de identidades.
Entonces yo lo que quiero hacer es llamarnos al arrepentimiento.
Es decir, cambiar de manera de pensar para cambiar
la manera de actuar, para cambiar la identidad.
Por eso si leemos Romano 12.2 dice, no os conforméis a este siglo,
sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento,
para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.
Entonces, ¿qué quiere decir ahí?
Cuando dice el pasaje, no os conforméis, la
palabra conformar significa tomar la forma de.
Eso significa conformar, porque es conformar, conformar, tomar la forma.
No se conformen, no tomen la forma del mundo.
Es decir, para que no sean mundanos, su identidad es mundana, sino que sean
transformados.
Habla de transformar, cambiar la forma o cambiar la identidad.
¿Cómo lo vamos a cambiar?
Por renovar el entendimiento.
Entonces renovamos, ¿qué significa renovar?
Dale una nueva forma.
¿Para qué?
Para que cambiemos como Jesús.
Entonces, bendiciones Amy.
Y pues, vemos que Dios nos lleva a eso.
Y por eso Filipenses 2.5 habla de eso.
Dice, hay esta misma manera de pensar que hubo en Cristo Jesús.
Que no tuvo nada que aferrarse, sino que tomó forma de siervo.
Y eso es semejante a los hombres.
Haciéndose obedientes hasta la muerte, y muerte y cruz.
Entonces ahí nos está hablando nosotros, ¿cómo podemos comenzar a ser como Jesús?
Teniendo su forma de pensar.
Y esa forma de pensar nos va a dar una forma de vida, una identidad.
¿Por qué?
Una identidad diferente en Cristo.
Entonces, ahora la pregunta sería, ¿qué otras formas ustedes pueden
identificar de cómo tomar la identidad de Cristo?
Pues, a mí me recuerda, por ejemplo,
no estar en ciertas cosas que sabemos que no son limpias.
Y digo también por cosas que no siempre son tan claramente como perdón,
mi español no es tan bien, pero no es tan bueno.
Pero por ejemplo, música secular.
A veces no es nada grave.
Pero si realmente estamos más cercanos a Dios, se siente que una canción habla de
un amor que aunque la canción es así simpática, romántica y todo eso,
habla de pecado.
No habla de nada que nos va a conformar, cambiar y hacer más cerca a Jesús.
Por ejemplo, no digo que no hay canciones en música secular que podemos oír,
pero digo que si estamos mucho tiempo en esa música, nos afecta.
Y nos afecta como yo he dicho, primeramente inconscientemente,
o a veces conscientemente, pero tú dices, pues no es nada grave, y continúas.
Y entonces después tienes pensamientos que van a ese curso, ¿no?
Así que hay cosas que mejor prevenir, si se puede decir así en español,
y no tocar, no mirar ciertas cosas, aunque tú entiendes que...
como estás maduro, y ya entiendes que no es bueno, pero no pasa nada, voy a...
esa parte va a pasar, o algo así, si me entienden.
Entonces yo creo que a veces es mejor no entrar en esas zonas, si puedo llamarlas
así, porque te toma.
Si no estás mucho, muy fuerte, muy maduro en escritura, te puede tomar.
Te puede tomar en...
como en unos días, por ejemplo.
Te puede llevar y dar pensamientos que no has tenido.
Escuchando alabanzas, leyendo biblia, y ahora estás pensando en otras cosas,
ahora empiezas a volverte atrás, y sientes que hay hecho de menos estas
cosas, hecho de menos este sentimiento, por ejemplo, ves que hay ciertas partes
que el mundo tiene, y tú no puedes tomar, porque no son de Dios, y entonces piensas,
pues tal vez no es tan grave, pero realmente puede ser.
Claro, porque como tú mencionas, por ejemplo, el cantante, o en casos
visuales, como dice Eclesiastés, que el ojo
no se sacia de ver, ni el oído de oír.
Entonces, ¿qué pasa?
Cuando alguien canta, o inclusive por ejemplo una serie de televisión,
ellos toman identidades.
Por ejemplo, aquí en Latinoamérica está mucho el reggaetón, y a veces el reggaetón
habla mucho de la fornicación, etc.
Entonces ellos están tomando desde una postura de fornicario o de adúltero,
o inclusive a veces de idolatría, porque ya sea que idolatren al hombre o a
la mujer, entonces están de una posición, de una identidad en contra de Dios.
Y cuando ellos cantan, tratan de seducir, por así decirlo, para que ellos tomen
nosotros tomemos su identidad, la identidad de ellos.
Por eso hablamos de que ellos lo que hacen es anunciar.
Los espíritus toman a los hombres para que anuncien,
y claramente lo anuncian con su propia cultura.
Entonces ellos toman ritmos, porque esos ritmos
siempre ministran un espíritu de tinieblas.
Entonces ellos no solo lo están buscando que los codicien por lo que se ve,
sino que también seducen por lo que se oye, y ahí es donde uno cae, porque nos
están suministrando un espíritu contrario, porque claramente todo lo que alguien hace
o dice, transmite un espíritu, basado de una identidad.
Por eso que cantan, ¿cantan qué?
Cantan de adulterio, o inclusive pueden cantar de una filosofía, de algo que ellos
tienen, porque claramente las diferentes canciones nacen de diferentes identidades.
Por ejemplo, el rap nació de alguna manera, o se popularizó, de los barrios
que eran bajos en Estados Unidos con la violencia.
Entonces ellos ¿qué cantaban?
Lo que vivían.
Cantaban de violencia, de drogas, de cosas sexuales, porque ellos vivían
eso, esa era su identidad, y esa identidad la estaban manifestando por canciones.
Y claramente por eso se volvió muy popular.
Por eso que el latinoamericano tiene otro tipo de ritmos, porque su identidad es
diferente, por eso que se manifiesta diferente.
Por eso que es más el holgor y todas esas cosas, que tal vez otras cuestiones
europeas o asiáticas, porque basado en esas identidades y que esos espíritus que
los han suministrado, los llevaron a ministrar algo.
Y por eso Dios decía, no se mezclen con ellos
en el antiguo pacto, no tomen sus costumbres.
Yo ya les di una identidad a ustedes, ¿por qué quieren tomar otra identidad?
Y es importante lo que mencionas, porque dice la
Biblia, dejar de hacerlo mal y aprender a hacerlo bueno.
¿Qué quiere decir?
Dice que hay cosas que nosotros si sabemos que son malas, pero a veces también
tenemos que aprender a saber si son malas, porque también la Biblia menciona que Dios
nos iba a dar pastores para que nos ayudaran
a diferenciar entre lo santo y lo profano.
Es decir, que no podemos hacerlo.
También cuando Dios manda a Jonás a Nínive, y Dios le habla con Jonás y le
dice, mira, ¿acaso yo no tendré misericordia de Nínive, que no sabe
distinguir entre su mano izquierda y su derecha?
Por eso es de que nosotros cuando anunciamos el Evangelio, tenemos que hacer
notar entre lo que es malo y lo que es bueno.
Y también hacia dónde va a llevarnos lo bueno y hacia dónde va a llevar lo malo.
Para que la persona sepa.
Y cuando tropiece, diga claramente lo que me dijeron fue cierto.
Entonces Dios nos llama a nosotros a indicar que es lo malo.
Y por lo tanto nosotros cuando le damos la Biblia tenemos que ver realmente que es
malo porque hay cosas que no sabemos en su principio que son malas.
Pero también tenemos que aprender que es lo bueno.
Entonces, por ejemplo, bueno, ¿por qué es malo escuchar música?
Ah, porque son espíritus que quieren marcar una identidad en mí.
Porque me están ministrando, me están enseñando, están
tratando de seducirme para que yo tome la imagen de ellos.
Porque realmente ese es el punto, ¿verdad?
Por eso mencionábamos de que cuando nos llevan a personas a seducirnos en
fornicación, para que nosotros seamos fornicarios.
Es decir, ciertamente puede haber un deleite si lo queremos llamar así,
pero también va a haber una consecuencia.
Y también va a haber un desorden social porque las personas
fornican, pero esa fornicación ya trajo problemas sociales.
Y eso que a veces no ven la persona, ¿verdad?
Y alguien dice, no, es que yo solo me metí con una persona.
Sí, pero si somos una población de un millón, y ese un millón, el cincuenta por
ciento, comete ese pecado de fornicación, significa
que tenemos un problema social de cincuenta por ciento.
Y eso ya trajo el aborto, eso también trajo problemas de disfunción familiar,
es decir, que niños solo nacen con... tienen una madre, pero no un padre,
y entonces hay problemas y crisis social.
Entonces la gente quiere que se resuelvan los
problemas sociales, pero no se quieren resolver ellos.
Entonces por eso hay diferentes problemas sociales.
Y claramente también de ahí nace el aborto, porque el aborto...
por ejemplo, ¿por qué quiere abortar a una persona?
Porque tuvo un acto de fornicación, tuvo un hijo no
deseado, y ese hijo no deseaba lo quiere eliminar.
¿Pero cuál fue la causante?
La fornicación.
¿Por qué?
Porque una canción le dijo algo, que tuviera una sola aventura,
que no había ningún problema, y que lo hiciera.
O otras canciones que cantan adúlteros y dicen, no, es que no importa, porque yo
amo al otro, y que aunque tengo mi marido, realmente mi verdad va a estar en el otro,
y con el otro se mete y destruye una familia.
Entonces vemos que las mismas canciones están provocando una destrucción social.
¿Por qué?
Porque eso es lo que hacen la identidad de las tinieblas, destruir.
No están para edificación, sino que están para destrucción.
Y por eso Dios nos habla de que todo lo que hacemos va a tener un final.
Y claramente por eso Él menciona y va a recompensar a
aquellas personas que realmente tomen la identidad de Cristo.
Pero aquellos que no tomen la identidad de Cristo también van a tener su castigo.
Y además ya lo tienen, porque realmente cuando la Biblia dice que nosotros estamos
perdidos, significa que estamos condenados.
O sea, ya tenemos una identidad, pero de condena.
Por eso la Biblia habla de la salvación de Jesús.
Porque Jesús vino a ¿a qué?
A salvarnos.
¿Por qué?
Porque Él tomó la identidad de salvador.
Es decir, de su identidad de amado.
Porque antes de que Él estuviera aquí en la tierra de Jesús, Él era el amado,
como espíritu amado.
Pero Él tomó una forma ya de hombre.
Entonces este amado, el amado de las naciones que hablan los profetas,
este amado de las naciones, tomó la identidad
ahora de salvador para salvarnos a nosotros.
Porque ya estábamos condenados.
Porque ya teníamos identidades de pecado y de muerte.
Entonces las personas a veces no quieren aceptar
a Jesús y dicen que Dios me condena a muerte.
No.
Condenado ya estás.
Lo que vino a hacer es salvarte de una condenación.
Por eso se llama salvador.
Si no tuviéramos ningún peligro, no se puede salvar.
Porque no hay ningún peligro.
Pero sí hay un peligro, que es la condena.
¿Por qué?
Porque nosotros escogimos tener una identidad de maldad.
Por eso es la Biblia.
Creo que en la Biblia de la Semanita dice, y este es el juicio que vino la luz y los
hombres amaron más las tinieblas que la luz.
Entonces alguien puede decir que yo sí amo a Dios.
Sí, pero amó más las tinieblas que a Dios.
Amó más la identidad de las tinieblas que la identidad de la luz.
Entonces nosotros por eso el apóstol Pablo dice, examinaos a vosotros mismos.
Es decir, él habla de que revisen cuál es su identidad.
Revisen cuáles son sus acciones.
Revisen si realmente están teniendo la identidad de santos.
La identidad de amada.
La identidad de hijos.
Y hijos amados, porque la Biblia también habla de hijos.
Hijos amados por su padre.
¿Por qué?
Porque inclusive por eso hay fallas en nuestra comunión con Dios.
Porque nosotros no conocemos cómo es Dios.
Entonces cuando leemos la Biblia, Dios nos muestra la
verdadera identidad de Dios para saber cómo acercarnos a Dios.
Porque a veces pensamos que Dios solo es un
Dios que condena, que corrige, que castiga.
Pero no vemos la accesibilidad que Él da.
Por eso dice, acercados con confianza al trono de la gracia.
Y por eso yo he dicho muchas veces que por eso Dios nos dio una identidad de hijos.
Porque un hijo no es como una persona cualquiera.
Dios nos hubiera podido solo salvar y bueno, hagan lo que quieran.
Pero no.
Dios nos dio una identidad de nueva criatura pero
también a esta nueva criatura la convirtió en hijo.
Que no es lo mismo.
¿Y por qué menciono esto?
Porque un padre ama a su hijo solo por el hecho de haber nacido.
Es decir, el hijo no tuvo que hacer nada.
Porque si lo vemos de un punto de vista el niño lo único que
hace es a veces pedir comida, llorar, hacer sus necesidades.
Y no necesariamente hizo algo productivo.
Lo único que hizo fue nacer.
Y lo ama por haber nacido.
Entonces Dios que es padre, cuando ve a su hijo, o a nosotros,
nos ama solo por el hecho de haber nacido en Cristo Jesús.
Y a veces las personas piensan que tienen que hacer algo por ser amados por Dios.
Y no necesariamente va a ser así.
Y por eso a veces eso les impide acercarse de las mentiras cuando pecan.
Y por eso dice Dios, acérquense con confianza.
Yo soy un Dios pero también soy su padre.
Acérquense conmigo.
Y hablo de la paternidad de Dios porque la paternidad nos da un mejor acceso.
Porque por ejemplo si yo voy con una persona y le digo
papá y lo abrazo lo primero que hace es me va a empujar.
Y usted que en eso.
Inclusive si yo estoy en una empresa y trabajo para
alguien, no me va a tratar igual como que trata a su hijo.
Porque al hijo le tiene un amor natural.
Le tiene un amor, por así decirlo, intrínseco.
Es un amor que ya nace y fluye.
Inclusive, hagamos de cuenta, si yo trabajo con el hijo del jefe en una
empresa, si yo cometo un error no va a ser lo
mismo que el hijo del jefe cometa un error.
Al que le van a tener más paciencia va a ser al hijo del jefe y no a mí.
¿Por qué?
Porque él es hijo.
Entonces Dios se dio cuenta que solo darnos una
identidad de nueva criatura no iba a ser suficiente.
¿Por qué?
Porque si únicamente nos daba la identidad de
nuevas criaturas, igual podíamos seguir pecando.
Y yo creo que en su misericordia nos dio a nosotros la identidad de ser hijos.
¿Para qué?
Para tenernos más misericordia porque sabíamos que íbamos a pecar.
Y también claramente también una formación como hijos.
Pero lo que voy a decir es que la paternidad, o sea la identidad,
solo el hecho de decir padre ya nos da un gran acceso y confianza con él.
O el hecho de decir que él es el amado nos da un acceso a poder decir ciertas
palabras que no se pueden decir con otra persona.
Por eso mencionaba, por ejemplo cuando alguien tiene una relación sentimental en
la tierra le dice mi amor Entonces la palabra mi amor es porque hay una relación
de novios o de esposos que no se le puede decir un
amigo o no se puede decir necesariamente un padre.
Entonces por eso vemos que las identidades de Dios son importantes de conocerlas
porque nos dan un acceso a él y nos da un acceso de intimidad con Dios.
Si nosotros no buscamos conocer las identidades
de Dios Padre, vamos a tener otros conflictos.
Y por eso que la Biblia nos muestra, por ejemplo, Primera de Juan, dice
claramente y como dice, y si habéis pecado
hijos míos abogado tenemos delante del Padre.
Nos habla de la identidad de Jesús como abogado.
¿Por qué?
Porque ¿qué hace un abogado?
Defender aquel que falló.
¿Delante de quién?
Delante de un juez.
Entonces vemos claramente que Dios nos dio una identidad.
¿Pero Jesús tiene una identidad?
¿Una identidad de qué?
De abogado.
Entonces eso me da confianza a mí de que si yo falle, claramente, viene a mí.
Él no viene como un juez a juzgarme y ejecutarme, sino que realmente él viene
como un defensor.
Él me viene a defender porque ella pagó en la cruz por mis pecados.
Y así sucesivamente con la identidad de Rey que él tiene.
¿Por qué?
Porque me puedo acercar a pedirle un favor a mi Rey porque yo tengo dificultades.
Y así mismo con el Señorío.
Por ejemplo, con el Dios Todopoderoso.
La Biblia también dice que él es el ayudador.
Entonces significa que si él es ayudador significa que ayuda.
Su identidad es ayudar.
Por eso dice Isaías 41.10.
No temas porque yo estoy contigo.
No desmayes porque yo soy tu Dios que te esfuerzo.
Siempre te ayudaré.
Siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia.
También dice que él es el hacedor.
Dice que él hace maravillas.
Él dice que él es el alfarero.
Entonces vemos que cada identidad de él me ayuda a entender cómo acercarme a él.
Si yo tengo un problema puedo pedirle ayuda.
Si yo tengo algo que ser formado en mí, me voy con el hacedor porque la Biblia
claramente define.
También si yo tengo una necesidad en cierta manera de conflictos, problemas,
aflicciones puedo acercarme al pastorado de él.
Porque dice que el pastor nada me faltará.
En lugares de delicados pastos me hará descansar.
Confortará mi alma.
Me guiará por señales de justicia por amor de su nombre.
Entonces vemos que si yo tengo batallas,
problemas, dice la Biblia que él es el guerrero.
En Éxodo capítulo 15 habla acerca de que él es mi guerrero.
Por eso aquí dice por ejemplo el capítulo 15 dice que Jehová es varón de guerra.
Jehová es un hombre.
Entonces vemos que él toma una identidad de guerrero.
¿Por qué?
Porque hay batallas que yo tengo que pelear.
Pero como no las puedo pelear solo yo llamo a mi
guerrero Jehová para que él pelee en mis batallas.
También la Biblia menciona que él es el poderoso gigante.
¿Por qué?
Porque si yo tengo problemas que son muy difíciles de resolver, que los miro
gigantes, yo tengo un gigante más grande que se llama Jehová de los ejércitos,
que le va a librar mis batallas.
¿Por qué?
Porque esa es la identidad de él.
Lo conozco a él.
Sé cómo es él.
Entonces por eso me ayuda a mí a tener un acceso.
Me ayuda a tener a mí una accesibilidad.
¿Y por qué menciono esto?
Porque realmente cuando Jesucristo nos vino a nosotros a mostrar el Evangelio del
Reino, una de las cosas que es el Evangelio
es dar ese acceso de conocimiento al Padre.
Por eso Jesús dijo y esta es la vida eterna que te conozcan a ti o Padre.
Entonces ese conocimiento es conocerlo a él en todas sus manifestaciones.
¿Por qué?
Porque eso me ayuda también en la manifestación de mi propia identidad.
Entonces por eso es lo importante que nosotros busquemos a Dios, tanto en
oración como en la palabra, para conocer a él.
Porque mi identidad depende de la identidad de él.
Y claramente también al conocer su identidad puedo acceder yo de una mejor
manera porque él es un Dios accesible que se
hace para que todos los podamos conocer a él.
Entonces, no sé si quieren comentar o agregar algo más ahí.
Porque caso contrario oramos y finalizamos.
Porque esa es una de las cosas que hoy quería compartirles de la identidad.
Porque si necesitamos conocer a Dios y conocer nuestra identidad y darla a
conocer, porque como mencioné en principio,
actualmente la tierra tiene crisis de identidad.
Cada quien está tomando de diferentes.
Y esto se va a ir poniendo peor como ya mencionamos,
pues ya se dio acceso al homosexualismo.
Eso va a traer otros problemas con las personas que
a veces se quieren casar con carros y otras cosas.
Solo quería decir que hoy escuché buena parte de tu predicción.
No es que quería acrecentar, pero solo quería decir que, por ejemplo,
esa mujer, creo que es Tamara que se llama, ¿no?
¿Cómo es?
Tamara es el nombre de la mujer que estaba con nosotros.
Ella dijo que hablamos sobre músicas seculares y solo quería decir que esto es
mejor que siempre, o sea, todos los días, porque ciertas músicas me recuerdan de un
tiempo que yo quería mucho ser jugador de fútbol.
Bueno, yo tengo hoy 25 años y a veces desde los 10, más o menos, hasta los 22,
estaba volviendo atrás de eso.
Entonces, durante todo este tiempo, tenía muchas músicas que ya era cristiana,
pero tenía muchas músicas que me daban motivación, etc.
Aún hoy escucho un poco y sé que es un equivoco, porque muchas veces son músicas
que, por ejemplo, la letra no es... es normal.
La letra puede ser normal, pero atrás tiene por ejemplo, artistas que son
consagrados a demonios.
Entonces, sé que es algo malo y tengo que parar.
Eso es todo.
Ok, gracias.
Sí, porque como mencionaste, es como que casa
entre lo que yo quiero y así me lleva un poco.
Hablaba de motivación, ¿verdad?
Entonces, ¿eso te motivaba a alcanzar una identidad contraria, una identidad que vos
habías obtenido aquí en la tierra, o que querías, por así decirlo?
Y obviamente, pues ahí están otras cosas, ¿verdad?
Porque a veces hay algo siempre que el enemigo busca como
que hacer un clic o linkear para que uno lo siga escuchando.
Entonces, te agradezco tu comentario.
Entonces, vamos a orar para finalizar, pidiéndole al Señor que nos ayude a que
nos restauremos en nuestras identidades.
Y obviamente eso se va a lograr uno, primero conociendo a Dios, porque vimos
que nosotros hemos hecho imagen y semejanza.
Entonces, al verlo a Él, nos da nuestra identidad a nosotros.
Él es padre, yo soy hijo.
Él es el amado, la iglesia.
Él es el novio, yo puedo ser el amigo también, porque eso lo hablaba Jesús.
Y cómo ellos, que son amigos del novio, se regocijan junto con el novio.
Entonces, habla de la novia, que es iglesia, los amigos, los ministros,
y Jesús, el novio.
Entonces, para que el Señor restaure todo en nosotros y
que nos ayude a crecer en nuestra identidad de madurez.
Entonces, vamos a orar.
Padre, en el nombre de Jesús, que amas las gracias por tu amor, por tu fidelidad,
por tu bondad, porque nos llamas hoy para tener una
identidad marcada y una identidad enamorada de ti.
Una identidad, padre, de hijos obedientes, una identidad
de tomar la imagen y semejanza de Cristo Jesús.
Te lo agradecemos, padre, por tu bendición, por tu amor, por tu ayuda,
por tu reposo, por tu gracia.
Ayúdanos a reposar en ti.
Ayúdanos a ser santos y sin mancha.
Ayúdanos a ser personas que clamen a una voz que tú vienes pronto y decir,
ven, Señor Jesús, que es una identidad como amados en Cristo.
Es una identidad como llenos en Cristo Jesús.
Te lo agradecemos, amado padre, y ayúdanos hoy a reconocerte como Señor y
Salvador y que tú resucitaste dentro de los muertos.
Te agradecemos, amado amigo, restáuranos hoy inclusive nuestra amistad contigo,
nuestra relación contigo y que nosotros podamos hacer uso de las identidades que
nos has dado para poder expresar delante de ti y poder decirte con cariño y con
amor que tú eres nuestro amigo y nuestro amado.
Y así mismo tomar esas palabras que dijo el Libro de Cantares, o si él me besare
con los besos de su boca, porque está
haciendo un llamado, amor, es decir, al amado.
Te lo agradecemos, padre eterno, en Cristo Jesús, gracias por amarnos con
amor eterno, gracias por cambiar nuestra identidad
de pecadores a santos en Cristo o a justificados.
Te lo agradecemos, amado padre, gracias por lo que Jesucristo hizo en la
cruz para darnos un cambio de identidad y también una identidad verdadera y otras
identidades que no teníamos antiguamente, pero por causa de Cristo nos fue dado.
Te lo agradecemos, padre mío, en socorro mío, en Cristo Jesús.
Amén.
Amén.