Ok, entonces yo les doy la bienvenida a cada uno de ustedes.
Gracias aquí por estar, Lari y Jarina.
Esperamos ahí que se vayan reuniendo algunos otros.
Entonces vamos a orar para iniciar con este tema que tenemos hoy, que es la novia
del Cordero, la Nueva Jerusalén, ya que hay una relación que lo maneja
Apocalipsis con lo que es la Nueva Jerusalén y eso nos va a ayudar a entender
sobre la novia del Cordero en diferentes aspectos.
Entonces vamos a orar para que entregarle este tiempo a nuestro Señor Jesucristo.
Dios mi Padre, venimos hoy delante de ti por tu bello amor, por tu fidelidad,
por tu misericordia, porque sabemos que tú eres un Dios fiel y verdadero.
Un Dios que nos da la fuerza para seguir adelante conforme a tu parece.
Queremos darte gloria, honra, honor, polla y alabanza.
Queremos bendecirte, amarte.
Queremos glorificarte.
Queremos que nuestro corazón se alegre en tu salvación y queremos que tú traigas
sabiduría y revelación como tú conoces las cosas, no como
nosotros la podemos entender, sino conforme tú la conoces.
Agradecemos por tu gran bondad y fidelidad, por tu gran
cariño y bondad y queremos hoy serte fieles día tras día.
Te agradecemos hoy amado Padre y Pastor por acompañarnos y por tu fidelidad y
porque sabemos de que tú nos quieres guiar a delicados pastos en Cristo Jesús.
Benito eres eternamente y para siempre, Dios de Israel.
Damos gloria y honra a tu nombre.
Bendice a los que nos oyen y ayúdanos para poder hacer las cosas.
Para alabanza, la gloria de tu gracia.
Declarando que no a nosotros, ojiva, no a nosotros, sino a tu nombre sea la
gloria, por tu misericordia, por tu fidelidad,
porque tú nos has hecho y nosotros a nosotros mismos.
En Cristo Jesús, a mí y a mí.
Lari, ¿quieres orar?
Sí.
Gracias, Señor, por esta noche.
Gracias, Señor, por este lugar donde estamos aquí presente.
Y vamos a ver lo que tienes para nosotros.
Estamos dispuestos, estamos listos.
Estamos aquí porque, Señor, te necesitamos.
Sabemos que este mundo no tiene nada que nos pueda satisfacer.
El alma, nuestro corazón y nuestra sed.
Gracias, Señor, por el sacrificio que tú has hecho.
Gracias, Señor, por el amor que nos ha dado.
Y gracias, Señor, porque ahora acercamos y envuélvanos.
Señor, aquí estamos para aprender de ti, de tu palabra.
Y eso es lo que vamos a hacer.
Vamos a recibir.
Declaro que vamos a recibir en el nombre de Jesús.
Amén.
Amén.
Muy bien, entonces vamos a iniciar.
Bueno, yo creo que de alguna manera todos ya tenemos
cierto concepto de lo que es la novia del cordero.
Pero de igual manera lo voy a ejemplificar o resumir
porque hay un punto del cual quiero yo resaltar.
La Biblia nos enseña que claramente, como dice Juan 3, dice de tal manera Dios
amó al mundo que ha dado a su hijo unigénito para que todo
aquel que en él crea no se pierda más tenga vida eterna.
Entonces a veces hemos visto una situación entre
el creador y la criatura o nosotros como mundo.
Entonces hemos hablado en su momento que hay una situación de identidad.
O sea, Dios es creador, nosotros somos criatura, él es padre, nosotros somos hijo.
Y como vimos en su momento Jesucristo es el amado.
Como lo señala Efesios capítulo 1 y creo que es el
versículo 6 cuando dice que nos hizo aceptos en el amado.
O sea, que si es el amado, si la relación es padre-hijo, creación-criatura,
significa que el amado tiene una amada.
Entonces en esta relación amado-amada o en las identidades que hemos manejado,
la Biblia deja ver mucho el hecho o el punto de que Jesucristo busca a su amada.
Hay varios pasajes en la Biblia que nos pueden dar una
figura pero también Jesucristo lo explicó en las parábolas.
Cuando dice que el padre hará una fiesta porque su hijo se habrá de casar.
Podemos poner el otro ejemplo cuando Abraham ve que su hijo
ya es necesario que se case y le manda a traer una esposa.
Y vemos que Isaac es el hijo de la promesa o es el unigénito de Abraham.
Entonces, ¿qué quiero entender con esto?
De que el padre, si no Abraham, le busca esposa a Isaac Jesucristo.
Y se comienzan a ver varios ejemplos en la Biblia.
Por ejemplo, hemos visto el ejemplo de José como Zafnat-panea.
Cuando él es nombrado como Zafnat-panea, es decir, el segundo luego de Faraón.
Entonces colocan prácticamente, le dan una esposa a José.
Y así nos vemos con Moisés, que Moisés también
se convierte en pastor y le dan una esposa.
Y así podemos ir con David que vence a Goliat y le da una esposa.
Entonces vemos a lo largo de la Biblia hay diferentes figuras de que al que es
prototipo o al que es imagen de Cristo o una figura de Cristo le dan una esposa.
Inclusive, me he atrevido a veces a mencionar, por ejemplo, el caso de Jacob.
Jacob, cuando le dice el padre que vaya y busque esposa, él va en pos de una mujer
que era muy hermosa, muy linda y de muy buena figura.
Esa es la palabra.
Y él la quiere para él y él quiere trabajar para ella.
¿Pero qué sucede?
No le dan a ella sino que le dan a otra mujer y dice que era de ojos muy hermosos.
Y él quiere volver a trabajar por esa otra mujer que es Raquel.
Y pues prácticamente ya después se la dan porque
tienen que dar primero a la más grande, a la madura.
Entonces eso nos habla de una figura de Jesucristo como vino
y en lugar de que le dieran a Israel, nos dieron a nosotros.
Es decir, nos dieron a todos nosotros el pueblo
de Dios que ahora que conocemos como es iglesia.
Lo que quiero resaltar es que hay varias figuras en la Biblia que nos dan ese
señalamiento de Jesucristo en busca de una esposa.
Y el otro ejemplo que en Mara Cruz vimos aquí es
de que la iglesia nace en la Cruz del Calvario.
¿Por qué?
Porque recordemos de que cuando Dios vio que dice que no era bueno que el hombre
esté solo y le crean a Eva, bueno no crean sino que forman a Eva, una de las cosas
que sucede está de que primero hacen descansar a Adán.
Cuando descansan a Adán, entonces de Adán sacan del
costado a Eva o perdón de esa parte la forman a Eva.
Entonces tuvo que estar descansado Adán para que le pudieran formar a Eva.
Esto nos habla acerca de la Cruz del
Calvario porque Jesucristo muere en la Cruz.
Cuando Jesucristo muere en la Cruz del Calvario, él está por así decirlo dormido.
Por eso es de que cuando quieren verificar si realmente Jesús murió lo que hacen es
introducir una lanza en el costado a Jesús para ver si
realmente había muerto y lo que hace es sacar sangre y agua.
En pocas palabras del costado le sacaron sangre y agua.
Entonces qué quiere decir eso?
De que Jesucristo como el postre de Adán o el último
Adán, de su costado sale lo que es la iglesia.
Porque nos da una figura de lo que es lo espiritual que
es el agua y lo que es el alma que es la sangre o la vida.
Entonces vemos de que ahí nace la iglesia, por así decirlo, pero nace la novia o la
Eva última, por así llamarlo, en la figura que
dijo Pablo del primer Adán y el postre del Adán.
Entonces vemos a la Eva futura que tiene que ser formada.
Es decir que no sólo fue creada, porque hay una diferencia
con Eva porque Eva no la crearon, a Eva la formaron.
En las palabras que se ven en Génesis se ve esa diferencia
entre lo que es crearon a Adán pero formaron a Eva.
Entonces en Cristo pasa lo mismo.
Es decir, Eva en este caso, la figura con Cristo es de que tiene que ser formada.
Y nosotros prácticamente como la iglesia de Dios tenemos que ser formados,
tenemos que venir en un trato.
Ciertamente la vida nos habla que fuimos comprados con precios de sangre y muchas
situaciones relacionadas a un pueblo con un Dios, pero también tenemos que ver la
relación entre lo que es el amado y la amada,
pero también tienen que tener un trato.
Es decir, a veces se piensa de que la novia sólo es así, o sea, viene Cristo y
nos vamos todos, pero no vemos ese tipo de formación
que Dios tiene que hacer sobre todo el cuerpo de Cristo.
¿Para qué?
Para que de ahí se tome completamente a lo que se conoce como la novia del Cordero.
Entonces tenemos que estar en un proceso de ser formados, en un proceso de que ser
refinados, porque claramente la vida menciona acerca de eso, de que Jesucristo
se quiere presentar a sí mismo una esposa limpia, sin tacha y sin mancha.
Entonces vimos que hay un punto interesante, lo que vimos que es cierto
que comienza a ser formada la iglesia o la novia en la
cruz, pero tiene que llegar a ser completamente formada.
Así como Eva Dios tomó el costado de Adán, y la comenzó
a formar hasta darle una forma semejante a la de Adán.
Por eso que Adán hace unas declaraciones, ¿verdad?
Tú eres carne de mi carne y mi hueso de mis huesos, porque está diciendo que es
una semejante, por eso le puso por nombre Eva.
Entonces en pocas palabras Jesucristo tiene que
ver de la misma manera la iglesia, semejante a él.
Pero recordemos de que Efesio nos habla de que la
iglesia tiene que alcanzar la plenitud y la estatura.
Es decir que si Jesucristo no ve que la iglesia o la novia alcance la plenitud y
la estatura, no le puede llamar semejante, porque no es semejante.
Semejante en todos los aspectos, ¿verdad?
Porque no creo que a Eva la hicieron niña, a Eva la hicieron
adulta, para que pudiera tener una relación con Adán.
Y aquí es donde entra esta situación de que pues a veces surge un poquito esa
confusión, porque a veces pensamos de que Dios sólo nos va a tomar así por así,
o sea, inmaduros, niños, y no es de esa manera.
Tenemos que entender de que Él nos ama, pero Él quiere un amor de adultos,
no un amor de niño.
Y claramente no estoy hablando bajo la referencia de dejar los niños que vengan a
mí o que la Biblia dice que sólo los niños es el reino de los cielos, etcétera.
No estoy hablando de esa inocencia entre los actos,
porque eso a veces eso también lo dijo Pablo, ¿verdad?
Dijo que nosotros debemos ser como niños para hacer lo malo, ser inocentes, ¿verdad?
Pero que tenemos que ser maduros para lo bueno.
Entonces ahí habla de que nosotros tenemos que aprender a ser maduros, no únicamente
ser como niños en el sentido de inmadurez, ¿verdad?
Tenemos que ser maduros.
Entonces Dios busca una iglesia madura, es decir, Dios no sólo busca una iglesia y
ya, y vámonos, sino que Él busca una iglesia madura.
Por eso que Cristo no ha venido, porque Él está buscando una iglesia
madura, no sólo una iglesia, no sólo un grupo de gente, un grupo de gente,
pero maduros.
Y voy a citar algo que ya lo hemos leído, pero lo voy a leer acá igual.
Dice, estos cantares 8, 8 al 10, no, sí al 10.
Dice, tenemos una hermana pequeña y todavía no tiene pechos.
¿Qué haremos por nuestra hermana el día que sea pedida?
9.
Si ella es una muralla, edificaremos sobre ella un baluarte de plata.
Pero si es una puerta, la reformaremos con tabla de cedro.
10.
Yo soy una muralla y mis pechos como torres.
Entonces fue a sus ojos como quien halla la paz.
Pues aquí hay un contraste, ¿verdad?
Porque dice, ¿qué haremos con nuestra hermana pequeña cuando sea pedida?
Aquí está hablando de una petición de matrimonio, de tomarla por esposa.
Entonces está la preocupación es, ¿qué haremos con ella?
Porque ella es inmadura.
Por eso dice, ella no tiene pechos, porque ella no ha madurado, no ha
reflejado signos de madurez, que obviamente una mujer se refleja en los
pechos y en el varón obviamente también, pues
a veces en el vello, otras características.
Pero aquí están hablando que la niña no tiene la capacidad para casarse y
obviamente por así lo para engendrarla o para dar a luz.
Entonces aquí se habla de ella, pero luego dice en
el 10, yo soy una muralla y mis pechos como torres.
Entonces ella está diciendo, miren, yo soy una
mujer ya madura, una mujer que ha madurado.
Entonces aquí es una diferencia.
O sea, Dios no quiere una niña como esposa, una novia como niña.
Él quiere una novia madura, como aquí dice ella.
Yo soy una muralla y mis pechos como torres.
Entonces fue sus ojos como quien haya la paz.
Entonces Dios está esperando que la iglesia, el cuerpo de Cristo, madure.
Dios no quiere solo que estemos ahí reunidos en un lugar, sino que quiere que
toda su congregación o toda la iglesia se madure para cuando él venga.
Por eso que tampoco ha venido.
Entonces a veces nosotros le decimos Señor ven pronto,
pero a veces no queremos madurar y necesitamos madurar.
¿Por qué?
Porque en la madurez encontramos también cierta hermosura.
No es lo mismo la belleza de una mujer o de un hombre de los 15 o 18 años,
a la belleza de una persona prácticamente de 30 años o 35 años.
No solo en el ámbito físico, sino que también en
el ámbito mental, la sabiduría, la inteligencia.
Todas esas cosas generan una belleza en aspectos no
físicos, sino que en aspectos de carácter, etcétera.
Lo voy a decir de esta manera, es como que atractivo
hablar con alguien que tiene una madurez y una sabiduría.
Pero si vemos a una persona que puede ser muy hermosa, pero puede ser muy
imprudente, hace berrinche, eso le quita el atractivo por así mencionarlo.
Entonces nos damos cuenta de que Dios comenzó la formación
de la iglesia en la cruz, pero va a tener una finalización.
La formación no significa solo quedarlo ahí, sino que significa que Dios va a
continuar trabajando para que Eva llegue a hacer lo que nosotros estamos viendo.
Déjenme ver acá, creo que es en el capítulo 2.
Solo quiero leer el pasaje cuando Jesucristo dice...
aquí está la formación.
Aquí está, solo quiero leer esta parte donde lo declaran.
Aquí está, lo voy a leer, dice en 221.
Entonces el Señor Dios hizo caer en un sueño profundo sobre el hombre y éste se
durmió y Dios tomó una de sus costillas y cerró la carne en su lugar.
De la costilla del Señor Dios había tomado al hombre, formó una mujer y la trajo al
hombre y el hombre dijo esta hora es hueso de mis huesos y carne de mi carne.
Si hacemos cuenta, aquí no habla de la sangre.
Ella será llamada mujer porque el hombre fue tomada.
Entonces este es el inicio, por asesor en la cruz, fue
tomada para ser formada hasta llevarla a una semejanza.
Ahora, ¿dónde podemos ver esta semejanza?
Porque una de las cosas que inclusive una vez hablando con una persona me decía eso
es que en el evangelio no hay metas, decía ella.
Yo por eso ya no seguí en el evangelio porque no hay metas y me dejó eso
pensativo y eso me llevó a ser un poquito más,
en ciertos casos, un poquito más objetivo.
Saber cuál puede ser nuestra... a lo que tenemos que alcanzar.
O sea, no es que estamos viviendo aquí en la tierra de
una manera aleatoria o al azar, sino que hay un propósito.
Claramente si uno lee Efesios, por ejemplo 4, habla de que tenemos que
alcanzar la estatura del varón perfecto y la plenitud de cristo.
Nos habla de esas dos cosas.
Pero también puede sonar, la pregunta es, ok, entonces ¿cómo alcanzo la estatura del
varón perfecto y la plenitud de cristo para hacer a la semejanza del amado?
Y tampoco eso lo he hecho.
No, hermano, no se preocupe, ahí nos van a ir formando.
Ahí como Dios pueda, nosotros tenemos que tener fe.
A veces puede sonar bonito eso, que solo hay que tener fe, pero a veces
también Dios nos pide que tenemos conocimiento, entendimiento, revelación.
No solo para nosotros, sino porque nosotros podemos darle una aclaración a
otras personas, o lo que se conoce como una visión profética.
¿Qué es una visión profética?
Cuando uno ve algo, uno sabe que uno tiene que alcanzar eso.
Por ejemplo, cuando uno estaba joven, o uno está niño, uno quería, uno sabía,
bueno, yo voy a ser mayor, voy a tener esta figura.
Algo cuando uno ve al papá o a la mamá, uno se está proyectando.
Tiene una idea de cómo pueden ser las cosas.
Es una visión profética.
Entonces, ¿cuál sería entonces la visión
profética de la iglesia para mantenerse viéndola?
Para decir, a esto tengo que optar, o a esto tengo que llegar.
¿Por qué?
Porque uno no sale del camino.
Por eso es que un pueblo sin visión profética se desenfreno.
A veces uno menciona que es la profecía, otros mencionan
que es alguna palabra que le tienen que dar a uno.
Pero se puede hablar de diferentes maneras.
Yo le llamo visión profética.
Algunos dicen, por ejemplo, un pueblo sin profecía se desenfrena.
Pero hay una biblia que menciona que habla de la visión profética.
Y a mí me gusta bastante porque recordemos que la biblia dice que es la palabra
profética más segura, pero también nos muestra
visualmente cómo podrían ser las cosas.
Y aquí es donde quiero comenzar a hablar de la Nueva Jerusalén.
Porque en Apocalipsis capítulo 21, versículo 9, comienza a
hablar acerca de la Nueva Jerusalén y de las descripciones.
Dice de la siguiente manera.
Vino uno de los siete ángeles que tenían las siete copas llenas de las últimas
siete plagas y habló conmigo diciendo, ven
te mostraré la novia, la esposa del cordero.
O sea, aquí nos están diciendo que nos van a mostrar y nos va a mostrar una
finalización, no como mencionamos al inicio de la cruz, un inicio de formación,
sino que aquí está la finalización de la novia, la forma completa, te voy a mostrar.
Entonces me llevó en el espíritu a un monte grande y alto y me mostró la ciudad
santa Jerusalén que descendía del cielo de Dios y tenía la gloria de Dios.
Su fulgor era semejante al de una piedra muy
preciosa, como una piedra de jaspe cristalina.
Tenía un muro grande y alto con doce puertas y las puertas doce ángeles y en
las puertas estaba escrito los nombres de las doce tribus de los hijos de Israel.
Habían tres puertas al este, tres puertas al sur y tres puertas al oeste.
El muro de la ciudad tenía doce cimientos y en ellos
estaban los doce nombres de las doce tribus del Cordero.
El que habla conmigo tenía una vara de medir de oro para medir la ciudad,
sus puertas y su muro.
La ciudad estaba sentada en forma de cuadro y su longitud es igual que su anchura.
Y midió la ciudad con la vara doce mil estadios, dos mil seiscientos kilómetros.
Su longitud, anchura y altura son iguales.
Midió su muro mil cuatrocientos cuarenta y cuatro codos, aquí dice 62.8 metros.
Se medía medida humana que es también medida de ángel.
18.
El material del muro era de jaspe y la ciudad
era de oro puro, semejante al cristal puro.
Los cimientos del muro de la ciudad estaban
adornados con toda clase de piedras preciosas.
El primer cimiento jaspe, el segundo zafiro, el tercero agata, el cuarto
esmeralda, el quinto sardónice, el sexto sardio, el séptimo crisolito,
el octavo beril, el noveno topacio, el décimo
crisopraso, el undécimo jacinto y el duodécimo amatista.
Las doce puertas eran doce perlas, cada una de las puertas era de una sola perla.
La calle de la ciudad era de oro puro, como cristal transparente.
No había en ella templo alguno, porque su templo
es el Señor, el Dios Todopoderoso y el Cordero.
La ciudad no tiene necesidad de sol ni de luna que la ilumine, porque la gloria de
Dios la ilumina, y el Cordero es una lumbrera.
Las naciones andarán a su luz y los reyes de la tierra traerán a ella su gloria.
Sus puertas nunca se cerrarán de día, pues allí no habrá
noche, y traerá a ella la gloria y el honor de las naciones.
Jamás entrará en ella nadie inmundo, ni el que practica abominación y mentira,
sino sólo aquellos cuyos nombres están
escritos en el libro de la vida del Cordero.
Puede sonar ahorita un poquito complicado todo lo que leímos, pero si uno lo ordena
bien la idea vamos a entender lo bello que es esta descripción, porque
interesantemente no está mostrando una característica de novia, así como que
tiene un velo, que tiene un vestido largo o lino fino,
sino que está hablando de una figura de una ciudad.
Entonces, ¿cómo así que la figura de la ciudad, que es la Nueva Jerusalén,
es la formación final o plena?
Porque claramente lo está diciendo el ángel, te mostraré a la novia.
Y esto es muy importante, por lo menos bajo lo que yo he entendido de esto,
porque nos da a nosotros una muy buena pauta de
comprender qué debemos hacer para alcanzar la estatura.
Porque recordemos que Efesios también nos habla que tenemos que conocer la altura,
anchura, longitud y profundidad del conocimiento de Cristo.
O sea, nos están diciendo en Efesios y en otros pasajes cuál es el alcance que
debemos tener, pero en otros pasajes nos dan
la manera en la cual podemos llegar hacia allá.
Por eso mencionaba la formación, o sea, Dios va a formarnos, pero también
tiene que haber una cierta participación en nosotros de dejarnos ver.
Y por eso que quiero ahorita comenzar a hacer breves
descripciones de lo que leímos ahorita de la Nueva Jerusalén.
Y nos vamos a dar cuenta que si lo miramos de una
manera general nos va a ayudar a entender cosas.
Una de ellas dice que esta es una ciudad que está descendiendo.
Eso es uno.
Dos, dice que esta ciudad tiene tres cosas.
Tiene cimientos, muros y puertas.
Tres cosas.
Entonces una ciudad que desciende, una ciudad que tiene tres cosas.
Cimientos, muros y puertas.
Esto lo estoy mencionando porque voy a mencionar
qué relación tiene con la novia o con nosotros.
Y luego tenemos lo que también es de qué está formada.
Por lo menos hay tres cosas puntuales.
Está los cimientos que son de diferentes piedras preciosas.
Dos, está que la mayoría de la muralla está hecha de jaspe.
También están las piedras de cada puerta y por dentro está hecho de oro.
Pero también tenemos la otra característica y es de que no hay
tinieblas, sólo hay luz porque el cordero está dentro de ella.
Esto que lo voy a decir por parte de la novia, no lo voy a decir todo de un solo.
Vamos por parte.
La primera parte es que la nueva Jerusalén no
viene de la tierra sino que viene del cielo.
Es decir que nosotros, la figura que tenemos que tomar de cómo nosotros debemos
ser en Cristo, no son los aspectos terrenales que
vemos sino que tenemos que ver las cosas celestiales.
Por eso Colosense dice que debemos poner nuestros ojos en las cosas de arriba,
no en lo que es terrenal.
Claramente esta visión también lo ve por ejemplo Moisés porque Moisés dice que le
mostraron el tabernáculo verdadero o el tabernáculo celestial del cual él copió y
formó e hizo el tabernáculo terrenal o lo que
nosotros conocemos como el tabernáculo de Moisés.
Entonces la mirada estaba en los cielos para replicarlo en la tierra.
Entonces ahorita estamos teniendo una visión... ¿Cómo?
No, se está escuchando.
¿Ahora se escucha bien?
¿Se escucha bien ahora?
No sé si me escucha, pero...
Entonces regresando al punto, entonces hay una visión celestial.
Entonces cuando vemos ahorita aquí la Biblia nos
está mostrando lo celestial de la visión no terrena.
Entonces cuando uno lee la Biblia Dios nos muestra las cosas celestiales,
por eso es importante leer la Biblia para que uno pueda tener las visiones
celestiales de cómo debemos hacer las cosas.
Entonces teniendo este punto que es celestial aquí nos está hablando
claramente cómo debe ser la Nueva Jerusalén.
Entonces ya tenemos un primer punto, si lo queremos llamar así, para aprender.
Todo lo que tenemos que tomar de figura de Dios está en lo celestial y en lo
terrenal, pero lo celestial sirve para
replicar lo no terrenal, en este caso nosotros.
Ya lo hizo Moisés, ya lo hicieron otros varones
que reflejaron lo celestial y lo bajaron.
Es uno.
Segundo, nos habla de algo que a mí por lo menos a mí me gustó para poder entender
algo, que habla de los cimientos, la muralla y las puertas.
Esto es bien importante, ¿por qué?
Porque nos habla, si lo queremos llamar así, de lo que nosotros conoceríamos como
doctrina básica, doctrina intermedia, doctrina avanzada.
Obviamente le estoy dando estos nombres porque a veces
es muy fácil o muy común que nosotros lo entendamos.
Pero todo esto, recordemos de que si la Jerusalén celestial desciende,
tiene que haber un punto de contacto en la tierra
para que se, para que, por así decirlo, repose.
Eso nos habla de que la Biblia dice que Jesucristo es el fundamento.
Entonces Jesucristo es el fundamento donde va a estar la Nueva Jerusalén.
Por eso la Biblia en Isaías dice que Dios escogió una
roca, angular, y de que ahí deberemos estar nosotros.
Entonces también la Biblia menciona, dice que debemos andar
nosotros sobre el fundamento, los apóstoles y profetas.
No está diciendo que los apóstoles y profetas sean el fundamento, sino que los
apóstoles y profetas indican quién es el fundamento.
Jesucristo también, perdón, Pablo también dijo que él no iba a predicar donde ya
había fundamento, sino que él iba a ir a buscar donde no había fundamento para
colocarlo y luego cada quien mira cómo sobre edifica, dando a entender que el
fundamento es Jesucristo, que nuestra base principal es Jesús.
Ahora, mencioné esto, algunos dirán, es que hermano, eso ya se sabe,
pero la teoría o lo que a veces expresamos es diferente a la práctica.
Si nosotros comenzamos a evaluar si realmente nuestro fundamento es Cristo en
nuestra forma de vida, no en nuestra declaración de fe únicamente, porque uno
puede declarar, hermano, fíjese que yo en mi denominación
tenemos nuestra declaración de fe, esto, esto y esto.
Sí, pero mi vida realmente está fundamentada
sobre la doctrina de Jesús o no.
Por eso dice la Biblia de que el que dice que le conoce debe andar como el anduvo.
O sea, una cosa es decirlo y otra cosa es vivirlo.
Entonces nos habla que la Nueva Jerusalén, que viene del sur celestial, tiene que
casar con la forma de vida de Jesús, porque si no, es lógico que uno venga y
tome la forma de vida farisea y quiera meter a ir a la Nueva Jerusalén.
La roca es Cristo donde tiene que colocarse.
Y aquí ya se entra un punto de construcción, porque si nosotros vemos
Mateo capítulo 7 del 24-27, nos habla nosotros de que Mateo 7 dice que debemos
fundar nuestra casa sobre la roca, no sobre la arena.
Entonces, pero dice que el fundamento, en este caso donde se coloca la roca,
tiene que cavar.
Lucas dice que hay que cavar un hoyo hasta encontrar la roca.
Es decir, que hay una profundidad.
Pero Jesús está haciendo referencia de que lo que oímos y hacemos de lo que
escuchamos de Jesús, ese es nuestro fundamento.
No sólo oír, sino oír y hacer.
Entonces, ahí no están diciendo que la Nueva Jerusalén tiene que estar sobre la
roca, sobre lo que es la doctrina de Jesús.
¿Por qué menciono esto?
Porque los cimientos de los cuales se habla aquí, de los doce apóstoles,
que son piedras, eso sí, eso tiene que estar sobre el fundamento.
Es decir, que prácticamente si nosotros vemos nuestras casas, nosotros vemos una
pared, pero esta misma pared que nosotros vemos en nuestra casa, está de bajo
tierra, que es la que sostiene la pared visible, la que nosotros estamos viendo,
a eso le conoce como el cimiento.
Entonces, este cimiento está pegado al fundamento.
Entonces, que quiera entender de que lo que nos ven ahí, que son los cimientos con
las doce piedras, tiene que estar pegado al fundamento que es Cristo.
Es decir, que si alguien dice que es pastor, apóstolo o cualquier cosa de esas,
pero no está dando el fundamento que es Cristo, entonces no hay concordancia,
porque el fundamento tiene que estar pegado al cimiento, no tienen que ser diferentes.
Entonces, esto es interesante porque vemos, como vuelvo
a repetir, está el cimiento, las murallas y las puertas.
Doctrina básica, doctrina intermedia, doctrina avanzada.
Ahora te voy a explicar por qué.
Si nosotros vamos a ver el primer cimiento, que es Pedro, pero también
significa Simón, Jesucristo dijo sobre esta roca fundaré mi iglesia, por ejemplo.
Entonces, él era una piedra y él está prácticamente
pegado al primer cimiento, al fundamento.
Pero también Pedro, su nombre no era Pedro, le pusieron Pedro, se llamaba Simón.
Que Simón viene de lo que es la palabra hebrea,
Simeón, y Simeón significa aquel que escucha.
¿Cómo comienza la Biblia en los diez mandamientos?
Oye, oír a él, tu Dios uno es, y amarás al Señor tu Dios.
Entonces vemos que nos habla que la primera doctrina se trata del oír.
El primer cimiento de la doctrina debería ser aprender a escuchar a Dios.
Sólo se pone un ejemplo, porque obviamente no voy a comenzar
a hablar de los doce cimientos o de las doce puertas.
Sólo quiero una base de lo que estoy mencionando, y de generalidades,
de que nosotros, por ejemplo, nos enfoquemos en la doctrina básica.
Porque hay mucha situación de que se quiere conocer de misterios y muchas
cosas, pero la gente no quiere fundamentarse o cimentarse bien.
Y la nueva Jerusalén, o en este caso lo que estamos viendo, las estructuras tienen
que tener una buena base para sostener todo lo que viene.
Entonces a veces no sabemos nosotros la doctrina básica.
Entonces si no sabemos la doctrina básica, por eso que tenemos un caos, ¿verdad?
Tenemos un caos en diferentes maneras.
Entonces, ¿qué hay que hacer acá?
Pedirle al Señor Jesús que nos enseñe los cimientos, nos enseñe la doctrina básica,
¿verdad?
Por eso el apóstol Pablo hablaba de los rudimentos del evangelio, el escritor
hebreo, y hablaba de que aquellos que no han
aprendido eso, no pueden avanzar a lo demás.
Es decir, si yo no pongo los cimientos, no puedo subir con las murallas.
Si yo no tengo las murallas, no puedo poner las puertas, porque es un orden,
¿verdad?
O sea, no va a querer yo poner una puerta si no está la muralla.
No va a querer yo poner la muralla si no hay un cimiento.
Entonces, uno tiene que pedirle al Señor,
Señor, ayúdame a practicar la doctrina básica.
Y hablo de practicar porque Hebreos 4, 5 y 6 habla de eso, de que aquellos por
los sentidos ejercitados llegaron a alcanzar la madurez.
Entonces, nosotros tenemos como el punto de lo
que estamos hablando es la madurez de la novia.
En este caso, nosotros necesitamos ejercitarnos en los fundamentos.
Claro, ahorita no vamos a extender a hablar
de fundamentos, de todos los que son, ¿verdad?
Porque Hebreos 6 habla de un par.
Entonces, ¿qué quiero entender con esto?
De que tenemos una primera base que es el cimiento, doctrina básica.
Luego eso nos habla de las murallas y luego habla de las puertas.
Pero lo interesante entre las tres, es decir, tanto entre cimientos,
murallas y puertas, es de que en todas aparece el jaspe.
Es decir, cuando vemos la escritura, vimos de que, cuando todas las murallas
están hechas de jaspe, de que el primer cimiento que es Pedro,
por los nombres de los apóstoles y las piedras, es el jaspe.
Y entre una de las puertas, que son piedras preciosas, son los nombres de las
tribus de Israel, entre una de ellas es jaspe.
Y es muy interesante de que la ciudad como tal, su generalidad jaspea.
Y a mí me llamó la atención eso y me fui a investigar cómo se produce el jaspe.
Porque obviamente los minerales, que estas piedras vienen
de minerales, no se forman de la noche a la mañana.
O sea, tienen un proceso amplio para que se formen.
No es un proceso rápido, ¿verdad?
No es como que uno venga y como las sopitas son
instantáneas que uno hace, solo le echa agüita y salió.
Sino que eso tiene un proceso.
Aunque no voy a explicar el proceso a detalle, porque
es un poquito complejo por lo que yo estaba viendo.
Pero voy a mostrar unas generalidades, ¿verdad?
Según lo que yo vi, que obviamente también alguien me podría corregir, porque no me
sé los detalles, sino que puedo hablar de generalidades.
Es de que el jaspe comienza con una ceniza volcánica, que le llaman.
Entonces, esa dice que cae en el agua.
Entonces, en el mayor tiempo, esa ceniza volcánica se produce dentro del agua.
Es decir, tanto en lagos como en mares, con esta ceniza
volcánica, que es una mezcla en varias cuestiones.
Como te digo, no voy a hablar de cuestiones químicas, porque me quedaría yo...
Sería como un poquito de ruido.
Y lo segundo es que tal vez fallaría al explicar esa parte.
Pero el punto principal es de que este primer material cae al agua y se comienza
a formar por millones de años dentro del agua.
Y lo segundo está de que también por el peso que va generando, dice que cae más
para abajo y también se va hundiendo en la tierra.
Y así se va moldeando.
En pocas palabras tenemos tres cosas, un tiempo y
también tenemos una presión y un elemento que es el agua.
Y me llama mucho la atención porque si vemos que lleva tiempo, que eso implicaría
paciencia, porque obviamente imagínense sacar un jaspe, son millones de años.
No estamos hablando de que uno se va a esperar como, bueno, me va a esperar una
semana a que se cree el jaspe aquí, sino que estamos
hablando de millones de años para generar el jaspe.
Eso se llamaría paciencia.
Entonces hablamos de paciencia.
Segundo, que habla de una presión, es decir, que está en el mar o en el agua.
Obviamente el mar y el agua generan una presión a las cosas, por eso que los
submarinos no han podido llegar hasta cierto lugar
por la presión que el mismo agua puede ejercer.
Entonces nos habla eso acerca de las tribulaciones, que Dios a veces utiliza
tribulaciones para que nosotros seamos formados,
para que nosotros tengamos una esperanza.
Eso lo sabemos nosotros que habla el libro de Romanos.
Voy a mostrarlo acá, a ver si lo logro leer.
Aquí está.
Dice Romanos 5, 3 a 5.
Y no solo esto, sino que también nos gloriamos en las tribulaciones,
la presión del mar sobre este jaspe, sabiendo que la tribulación produce
paciencia, es decir, que son millones de años lo que
debemos estar en el agua produciéndose el jaspe, paciencia.
Y la paciencia, carácter probado.
Y el carácter probado, esperanza.
Y la esperanza nos ilusiona porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros
corazones por medio del Espíritu Santo que nos fue dado.
¿Quién nos quiere entender esto?
De que si vemos que toda la Nueva Jerusalén está hecha de jaspe,
nos está diciendo que Dios va a formar, como hablamos de Eva, ¿verdad?
O la postrera de Eva, vamos a ser formados, pero vamos a tener que pasar por
muchas tribulaciones para ser formados, para
tener un carácter, para tener una madurez.
Y eso es importante que lo mencionen porque a veces
uno dice, sí hermano, pero hay que tener paciencia.
Sí hermano, es de que no hay problema, que no hay ni tribulaciones.
El problema es cuando viene.
Pues uno lee y de repente yo he visto personas
que se quejan, sí hermano, pero ¿por qué murmura?
Sí, ¿por qué es?
Pero si usted lo leyó, ¿verdad?
O sea, porque si usted lo leyó, ¿por qué se queja?
Debería alegrarse porque le dice que ahí se alegra.
Entonces vemos que leemos cosas, pero no le ponemos importancia.
Entonces vemos de que en este caso con la Nueva Jerusalén, con lo que la Biblia
dice, Dios va a tratarnos a nosotros con presiones y esas presiones no
necesariamente van a durar poco tiempo, van a durar un largo tiempo.
¿Para qué?
Para que nuestra gloria sea como la del jaspe, porque
obviamente dice que es hasta como transparente el jaspe.
Entonces vemos de que Dios, para hacer un proceso tan bello como lo que es la Nueva
Jerusalén con el material que es jaspe, tiene que ser moldeada a la iglesia.
Por eso que tenemos pruebas, tribulaciones, ataques, porque Dios nos
está formando para tener, como dice aquí, un carácter probado.
Y lo segundo también es de que aunque el jaspe se forma en el agua,
interesantemente el oro a veces también es moldeado en el fuego.
Y dice que lo interior de la Nueva Jerusalén está hecho de oro.
Entonces vemos las dos cosas, ¿verdad?
Vemos por un lado lo que es el agua, que representa la palabra con relación con
el jaspe, o sea que Dios nos va a formar por su palabra,
pero el oro moldeado por el fuego que es el Espíritu Santo.
Entonces tenemos las dos partes de la que es la presencia de
Dios o el Espíritu Santo, pero también la palabra de Dios.
Por eso es necesario que la tengamos para ser moldeados
a una Nueva Jerusalén con ese nivel de gloria, ¿verdad?
Todavía tenemos, repetimos, ¿verdad?
Uno, el cimiento que está pegado al fundamento, que claramente habría que
explicar cada uno de los de los nombres de los apóstoles, ¿verdad?
Porque cada cimiento es el nombre de los apóstoles,
por eso mencioné que el primero es escuchar.
Andrés es el hecho de compartir el nombre de Cristo.
También podríamos hablar de Juan, de Judas, porque Judas significa alabanza,
que también Judas también se repite, es decir, Judas se repite en el cimiento,
que Judas significa alabanza o alabar, pero también está en las puertas.
Entonces vemos de que la otra relación es las murallas que están hechas de jaspe,
que es lo que acabo de explicar, y por último están las puertas.
¿Por qué?
Porque las puertas, ¿para qué sirven?
Para entrar o para salir, ¿verdad?
Eso nos da a entender a nosotros de que si nosotros aprendemos a saber qué es
permitido entrar y qué no es permitido entrar,
¿podemos dejar entrar algo o podemos echarlo fuera?
Por eso que el apóstol Pedro, el primer apóstol Pablo, en Filipenses es 4,
6, 8, dice, por lo demás hermanos, todo lo que es puro, todo lo que es justo,
todo lo que es honesto, en esto pensad.
Es decir, ábranle la puerta a eso.
Lo que no va conforme a esto, échenlo de sus puertas.
¿Por qué menciono esto?
Porque cuando hablamos de lo que hablamos de Simeón, que es que por ejemplo Pedro,
le pusieron Pedro pero él era Simón, y de ahí se lo cambian a Simeón.
Simeón es en el hebreo, Simeón significa aquel
que escucha, y esa es una de las puertas, Simeón.
Entonces, ¿qué nos quieren decir?
¿Qué es lo que yo tengo que aprender a dejar entrar en
mi oído y qué es lo que tengo que echar fuera de mi oído?
No lo tengo que permitir que entre.
De ahí podemos meter la alabanza que es Judá, y así nos podríamos ir con cada uno
de lo que es las puertas con los nombres de las tribus de Israel.
Entonces, vemos de que aquí nos está dando nosotros una guía de cómo nosotros podemos
practicar la palabra de una manera más certera a la formación de la nueva
Jerusalén, de la novia de la iglesia, que es lo que tiene que tener como base o
como característica principal la iglesia que debe aprender para que pueda relucir y
resplandecer como la gloria que aquí se está mostrando.
Entonces, ya vimos uno, el fundamento que es Cristo, que tenemos que enfocarnos
también en lo celestial, que el fundamento tiene que estar pegado al cimiento,
que también hay diferentes cimientos.
Ya pusimos el caso de Pedro, el caso de Andrés, el caso de Judá, que son de los
doce apóstoles, y luego también lo que son las murallas de Jaspe y cada puerta que
representa los nombres de las tribus de Israel, que implicaría lo que mencioné,
que dejamos entrar y que no dejamos entrar.
Porque también recordemos de que de dónde vino prácticamente, en este caso en
particular, las tribus de Israel vinieron de la promesa de Isaac.
Fueron engendrados, por ejemplo, de Israel.
Entonces nos habla que nosotros tenemos que ser
nacidos y sólo dejar entrar lo que es del espíritu.
Lo que no es del espíritu no se puede dejar entrar.
Ahora, vemos el otro punto que también se menciona
aquí, que dice que la gloria de Dios estará con ellos.
Y fue lo que dijo el apóstol Pablo, que dice que acaso no
saben que nosotros somos templo y murada del Espíritu Santo.
Entonces, ¿por qué están dejando entrar ustedes otras glorias?
Porque obviamente sabemos de que hay otras glorias.
Está la gloria de Cristo y están otras glorias, son glorias humanas.
Claramente se llamarían vanaglorias porque son vanidad, pero estamos hablando de que
son glorias que a veces nosotros dejamos entrar.
Puede ser la gloria del, por ejemplo, los músicos
que cantan, personas que son buenos artistas.
Entonces están buscando glorias y esas glorias reposan en ellos.
Nosotros la gloria que tenemos que buscar es
la gloria del Hijo, la gloria de Jesucristo.
Y obviamente eso significa que nos tenemos que desprender de glorias para que la
gloria de Cristo repose en la Nueva Jerusalén,
en la iglesia, en la novia, en plenamente.
Y para entender esto, porque esto a mí me gustó
bastante, porque dice que no habrá oscuridad.
Dice que siempre habla luz y de que la luz estará en la Nueva Jerusalén porque Cristo
es la luz y que nunca más tendrá oscuridad.
Y hay algo muy importante con lo que mencioné de dejar la gloria de Cristo en
nosotros, de romper con toda gloria que no esté de Cristo, porque estas otras glorias
nos dan oscuridad, pero la gloria de Cristo nos da luz.
Y esto lo menciona Isaías 58.
Lo voy a leer porque habla del ayuno.
No se trata no sólo de que uno se ponga a ayunar, sino que habla de que el ayuno
sirve para romper cosas, es decir, para echar glorias que no son de Cristo,
de nosotros.
Y habla de lo que mencioné ahorita, de que la gloria es luz completa.
Y eso lo menciona aquí en el libro de Isaías 58.
Lo voy a leer desde el versículo 6.
Isaías 58.
No es este el ayuno que yo escogí.
Desatar la ligadura de impiedad, soltar las coyundas del
yugo, dejar ir libres a los oprimidos y romper todo yugo.
Cuando hablamos de yugo, hablamos de qué?
De pecados.
Es una de las cosas que en su momento hablamos,
que el yugo de Cristo es vivir conforme a Jesús.
El yugo de la fornicación o el adulterio, el engaño, son yugos.
Por eso que a veces dicen, pero por qué yo no puedo dejar de pecar?
Porque por más que yo quiera, luche, tengo todavía este pecado.
Porque la persona tiene un yugo y ese yugo tiene que ser roto.
Para qué?
Para poder tomar el yugo de Jesús.
Por eso que aquí habla de romper todo yugo.
A través del ayuno que hacemos, rompemos todo yugo.
7.
No es para que compartas tu pan con el hambriento y recibas en la casa a los
pobres sin hogar, para que cuando veas al desnudo
lo cubras y no te escondas de tu semejante.
Entonces aquí viene lo interesante.
8.
Entonces tu luz despuntará como la aurora.
Entonces habla aquí de la luz.
La luz despuntará.
Si habla de que hay una luz que despunta, significa que hay una oscuridad.
Es decir, que uno tiene oscuridad.
Por eso que Jesús dijo, la luz que ustedes hay es tiniebla, lo dijo los apóstoles.
Cuánto no más eran las mismas tinieblas.
Entonces ciertas actitudes, pecados que nosotros
tenemos son como oscuridades que hay que echar fuera.
8.
Entonces tu luz despuntará como la aurora y tu recuperación brotará con rapidez.
Delante de ti irá tu justicia y la gloria del Señor será tu retaguarda.
Entonces invocarás y el Señor responderá.
Clamarás y el dirá, aquí estoy.
Si quitas de en medio de ti el yugo, el amenazar con el dedo y hablar iniquidad.
Y si te ofreces ayuda al hambriento y sacias el deseo del afligido, entonces
surgirá tu luz en las tinieblas y tu oscuridad será como el mediodía.
Entonces si nos damos cuenta lo que estamos leyendo, del 8 al 10 nos habla de la luz.
No sólo que la luz se va a manifestar más, sino que
también está hablando de que no habrá oscuridad.
Porque aquí dice y tu oscuridad será como el mediodía.
Uno sabe que en el mediodía hay un gran sol, a menos que uno esté en la Antártida,
pero cuando uno está regularmente, está uno en verano, en primavera y uno
sale a la calle, uno ve un gran sol al mediodía.
Uno no ve oscuridad al mediodía, uno ve un sol al mediodía.
Entonces para que aquí diga y tu oscuridad será como el
mediodía, ¿cuánto será entonces la luz que menciona ahí?
Y eso menciona esto por la Nueva Jerusalén porque
dice que en la Nueva Jerusalén no hay tinieblas.
En la Nueva Jerusalén está sólo la gloria del Cristo, de Jesús.
Y aquí nos está diciendo en Isaías 58 que aquella persona que ayuna realmente para
Dios y es libre de los yugos, es libre de todas esas cosas, no tendrá tinieblas.
Y si en dado caso tuviera, sus tinieblas serían similares a la luz del mediodía.
Entonces nos está hablando a nosotros, si nos damos cuenta, si agarramos todos
los contextos que estamos hablando aquí, la Nueva Jerusalén
nos está explicando a nosotros cómo vivir en el Evangelio.
En resumen, verdad, uno, que nosotros nos enfoquemos en
el modelo de arriba porque la Jerusalén viene de arriba.
Dos, que tenemos que estar en el fundamento, porque si no, ¿cómo caería lo
que es el fundamento con la Nueva Jerusalén?
Porque recordemos que ahí dice que la Nueva Jerusalén tiene medidas.
Entonces está la medida que es Cristo, es decir, el fundamento.
Pero si le ponemos otra medida no va a alcanzar,
va a quedar muy chiquita o muy grande, ¿ves?
Tiene que ser la medida de Cristo.
También tenemos que ser sobre los cimientos de la doctrina de Cristo,
la doctrina apostólica y profética.
Por eso mencioné al principio Pedro, porque ahí se mencionan las dos,
porque cuando dice bajo el fundamento de los apóstoles y profetas, con lo primero
que señalé como ejemplo, que era Pedro, que es el Jasper, el primer cimiento.
Pedro, ciertamente vimos que significa roca, piedra, pero también significa que
es Simón y Simón viene del hebreo que es Simeón y eso significa oír.
Por eso dije yo en el principio cuando Moisés menciona y dice, oye oye Israel,
el Señor tuyo es uno es.
Eso lo dijo un profeta llamado Moisés.
Es una doctrina de un profeta, pero también dice, como mencionamos
estamos tomando a Pedro como base y estamos hablando que Pedro es Simón, que es oír.
Entonces es un cimiento que va con relación a los profetas y al apóstol.
Por eso dice bajo el fundamento de los apóstoles y profetas.
Las murallas, que sería como mencioné, la
doctrina intermedia y también las puertas.
Luego que es la luz de Cristo, como mencionamos aquí por la
santificación, la consagración, que es el ayuno y otras cosas.
Entonces nos está dando a nosotros un panorama más claro de qué es lo que
deberíamos estar haciendo y en este caso principal es enfocarnos en lo espiritual,
enfocarnos en lo que es lo que es de arriba, dijo Colosenses,
y también en el fundamento que es la doctrina básica.
Entonces aquí es una de las cosas que uno podría poner y
pensar, ok, ¿será que yo estoy en el fundamento que es Cristo?
¿Será que yo estoy en, por ejemplo, llámese la doctrina básica?
¿Sé que realmente es doctrina básica?
Entendería yo que es, por ejemplo, los principios de los rudimentos,
el arrepentimiento, el juicio eterno, la imposición de manos, etc.
¿Por qué?
Porque si uno ya sabe y ya logró un fundamento, un
cimiento, obviamente dice, bueno, ¿ahora qué me queda?
Bueno, tengo que subir a la siguiente que es la intermedia.
En este caso, le pusimos así ahorita para ejemplificar, que serían las murallas.
Ok, entonces tengo que ver cómo la manera de enfocarme en las murallas.
Y menciono esto de las murallas porque es algo también muy interesante cuando uno lo
ve en las figuras en el Antiguo Testamento.
¿Por qué?
Porque una de las cosas que hizo Nehemías, o sea, voy a rebobinar esto, cuando Dios
envía a todo el pueblo pecador a Babilonia, hay una declaración del rey
Siro en el libro de Esdras que regresen todos otra vez a
Jerusalén para restaurarla, para que restauren Jerusalén.
¿Pero qué es lo que se dice?
Dice que primero envían a grupos, ¿verdad?
Y ellos se enfocaron, por ejemplo, Zorobabel, Josué, Ageo, Zacarías y otro
grupo, Esdras también, a restaurar Jerusalén.
No sólo en el ámbito general, ¿verdad?, sino
que también en los sacerdotes, etcétera.
Pero luego entra a la escena Nehemías, porque el punto está que ellos lograron
restaurar muchas cosas, pero no lograron restaurar las murallas ni las puertas.
O sea, ellos como que se enfocaron en toda la parte interior de la ciudad,
pero olvidaron las murallas y las puertas.
Eso está destruido.
Cuando Nehemías viene, él prácticamente en tiempo
récord logra restaurar las murallas y las puertas.
Y lo interesante de esto está, es de que una de las cosas finales que se
hacen, cuando ya tienen las murallas restauradas,
es de que ellos alaban en las murallas.
Es decir, que ellos no como... A veces cuando se lee ese pasaje de Nehemías,
ellos cuando comienzan a alabar, no es como que estaban como que en el
piso, ¿verdad?, o en la tierra, cantando, dándole vueltas a Jerusalén,
sino que ellos se subieron a las murallas y en las murallas comenzaron a cantar.
Decían que unos agarraron, por ejemplo, para mano derecha, otros agarraron para
mano izquierda para ir cantando y rodear las murallas con alabanza.
¿Por qué menciono esto?
Porque a veces se habla de la restauración del Tabernáculo de David, a veces se habla
de que quieren restaurar la alabanza y la gente se quiere enfocar en sacar nuevos
corritos o nuevas canciones o quieren mezclar música, pero no se puede traer una
restauración de la alabanza si no hay murallas.
Por eso mencionaba que primero es la doctrina básica.
Entonces, hay muchas personas que tal vez son cantantes
de alabanza y todo, pero no saben la doctrina básica.
Entonces, ¿cómo quieren restaurar la alabanza si no hay...
primero no tiene cimiento, no tiene muralla, ¿verdad?
Porque eso fue lo que hizo Nehemías, para que pudieran alabar.
Y aparte estamos hablando de la restauración del sacerdocio, que no me voy
a meter a hablar de eso, pero lo que quiero entender es que como hablamos de
las murallas, que son doctrina intermedia, ¿verdad?
O sea, que ya pasaron un sistema de madurez por el ejercicio
de la práctica, lo básico, y avanzaron a otro punto.
Y a veces nosotros nos podemos dejar llevar porque alguien sacó una nueva
canción muy bonita y que todo va bien, pero no necesariamente esté en las
murallas, en el sentido de que esa persona no necesariamente alcanzaba una madurez
espiritual para cantar sobre las murallas.
Puede sonar raro, pues, lo que estoy diciendo, pero lo que quiero entender es
la figura de lo que quiero entender con el hecho de lo que es la alabanza,
porque inclusive en el libro de Segunda y Crónicas hay una palabra en el hebreo,
que si no estoy mal, creo que es bin, que hace referencia a que dice el texto
que los sacerdotes, los levitas, fueron instruidos en los cánticos de
Jehová, y ahí se utiliza la palabra bin, y la palabra bin hace referencia a un
entendimiento, o a ser expertos en algo, es decir, cuando dijeron, por ejemplo,
y fueron instruidos en los cánticos de Jehová, en el original diría algo así como
ellos los volvieron expertos en los cánticos de Jehová, o sea, que ellos no
sólo cantaban, ellos eran expertos, no en el sentido de que sabían tocar el
piano, el teclado, o cositas así, o que sabían cómo cantar y tuvieran tipo
de voces, sino que estaban hablando que tenían el entendimiento de qué era lo que
provocaba ese cántico, cuándo se tenía que cantar, cómo se tenía que cantar,
en qué fluido se tenía que cantar, en qué instrumento tenía que cantar.
Todos esos aspectos formaban parte de una alabanza madura, de una alabanza
perfeccionada en la verdad, por así decirlo.
Entonces, ¿qué significa con esto?
De que la iglesia, la novia de Cristo tiene que saber alabar a Jehová.
Por eso el pasaje, ¿no?
Benditos aquellos que saben dar gritos de júbilo.
También la palabra dice, el otro pasaje dice
que él habita en las alabanzas de su pueblo.
Entonces la novia de la iglesia de Cristo tiene que saber alabarle.
Pero para poder saber cómo alabarle, ¿qué tiene que haber?
Murallas.
En el ejemplo de... ¿qué son las murallas?
Como lo vimos en las murallas, es jaspe.
¿Y el jaspe qué es?
Pruebas, tribulaciones, para ser perfeccionados en paciencia,
para tener carácter aprobado, para tener esperanza.
Por eso nosotros vemos que en el libro de los
salmos, vemos de que hay mucha persecución.
Por ejemplo, vemos a David en el salmo 3, que dice que es perseguido por su hijo.
Salmo 18, que dice que él concluye de haber derrotado a sus enemigos, etcétera.
Salmo 45, así como el siervo Abraham por las corrientes de las aguas.
Y así nos vemos con los salmos, vemos de que hay mucha
persecución que tiene David, tiene muchas cargas.
Pero la persona a veces no quiere pasar por esas dificultades.
Y en esas dificultades salen las alabanzas.
Por eso mencioné las murallas con relación al jaspe.
Porque David claramente fue el dulce cantor israelí, pero qué tribulaciones,
qué problemas, qué persecuciones tuvo que vivir para que dieran a luz esos cánticos.
Que a mí me sorprende, inclusive me sorprende mucho el salmo 3, porque
interesantemente, por lo menos en lo que yo
conozco, hay un montón de canciones del salmo 3.
Por lo menos yo me conozco unas cinco canciones
del salmo 3 que he oído de diferentes tonos.
Unas tal vez con melodía suave, otras más como tal vez como sería la
palabra, con tonos más rápidos, con diferentes énfasis.
Y yo digo qué raro porque el salmo 3 dice, oh Jehová muchos son mis adversarios,
muchos son los que se levantan contra mí, muchos son
los que dicen de mí no hay para el salvación de Dios.
Es decir que lo estaban persiguiendo, lo querían matar.
Estaba preocupado porque no sólo lo iban a matar a él, sino que su ciudad.
Y dice que su propio hijo lo quería matar.
Así es el salmo 3.
Y en esa persecución, en esos problemas, en esas cosas, ¿qué pasa?
Nace un bello canto como el salmo 3.
Y hay canciones que ahorita las podría cantar yo, que son de diferentes grupos.
Y digo yo, ¿por qué impactó tanto este salmo 3?
Porque cada persona ha vivido, se ha sentido que tiene muchos enemigos,
que tiene muchos adversarios, que no tiene salida.
Y de repente sale del corazón de las personas los cánticos.
¿Por qué?
Porque están en el jaspe, están en las murallas.
Entonces una iglesia tiene que estar formada, tiene que dejarse formar.
Y obviamente Dios lo va a hacer si la persona se sujeta a él.
Porque obviamente sabemos de que David fue moldeado y
capacitado porque se dejó formar, porque confió en Jesús.
Él mismo decía él es mi roca.
Claramente a veces Dios no nos va a meter en ciertos
asuntos de formación si nosotros no estamos agarrados de él.
Por eso que Dios metió en prueba a Job.
¿Por qué lo metió en prueba?
Porque Dios sabía que Job no lo iba a moldear.
Dios no fue así como que descuidado de venir y meter a una prueba a Job.
Dios sabía de que Job se iba a dejar moldear.
Dios sabía del resultado que iba a tener Job.
Por eso lo mete a la prueba.
Y obviamente él fue moldeado y obviamente él vivió una gloria mayor.
Entonces ¿qué significa esto?
Que nosotros debemos confiar en Jesús para ser tratados en las murallas.
Es decir, con el jaspe, con la preparación, con la paciencia, con la presión.
Pero tenemos que agarrarnos de la palabra de Dios.
Tenemos que agarrarnos de Jesucristo.
Tenemos que confiar en él para ser moldeados.
Si no, no nos pueden moldear.
Porque si no, lo que va a pasar es que nos van a meter a moldear y salimos huyendo.
¿Por qué menciono esto?
Porque en el libro de Éxodo, cuando Dios quiere llevar al pueblo de Israel a
Canaán, muchos han criticado de que por qué no... por qué tuvieron que pasar por
el Mar Rojo y no tuvieron que... que les quedaba cerca y ellos no daban la vuelta,
que no tenían que haber pasado por el Mar Rojo.
Y es cierto.
La misma Biblia lo explica.
Dice que Dios no quiso pasarlos, o sea, rodear el
Mar Rojo, sino que los iba a hacer pasar en medio.
No porque Jesucristo no supiera, sino que él dice que sabía de que si ellos
rodeaban, iban a llegar con los filisteos, iban a entrar en guerra.
O sea, no era que Dios no nos podía librar de la guerra, sino que lo que iba a pasar
es de que ellos, nomás saliendo de Egipto y meterse a la guerra,
eso iba a hacer desfallecer los corazones de las personas.
Entonces, por eso Dios no los llevó por esa ruta,
sino que lo que hizo Dios fue enviarlos al Mar Rojo.
¿Para qué?
Para alentarlos, no para que desfallecieran.
Para que cuando vieran cómo se abriera el Mar Rojo, ellos cobraran ánimo.
Y claramente fue lo que pasó.
Porque cuando ellos pasan el Mar Rojo, ven que los enemigos son destruidos,
¿qué es lo primero que sale?
Una alabanza.
¿Por qué?
Por una persecución.
¿Por qué?
Por una presión.
Estaban siendo presionados por Egipto.
Por eso que Dios tuvo que poner una columna
de fuego para no dejar entrar a los egipcios.
Hasta que pasaron todos esos, Dios quita la columna
de fuego y comienzan a ir los egipcios en poder.
Dios deja caer, regresa al lago otra vez por mano de Moisés y ellos cuando ven la
derrota de sus enemigos comienzan a... como dice que María toma el pandero y
juntamente con las otras hermanas comienzan a danzar y a cantar.
Entonces ahí se manifestó una alabanza por la victoria, pero que hubo una presión,
que hubo una tribulación para ser formados.
Pero claramente obviamente nos quiso llevar para el otro
lado porque iban a entrar en guerra e iban a desfallecer.
Entonces ¿a qué quiero yo entender con eso?
Dios a veces no nos puede formar como él
quiere porque nosotros no estamos preparados.
No estamos preparados para enfrentar las cosas, no estamos preparados para agarrar
bien de la mano al Señor y estar sujetos a él.
Si a veces con las cosas que nos van pasando a veces nos ponemos a criticar,
a alegar y a hacer muchas cosas en contra de Dios, imagínense que nos metan una
verdadera prueba, así como estamos viendo aquí la de la elaboración del jaspe,
de estar en esa presión, de estar en esa situación.
Entonces nosotros tenemos que aprender a tomarnos bien de la mano del Señor y
decir, Señor prepárame, ayúdame, me voy a tomar de tu mano y tú me vas a preparar.
¿Para qué?
Para tener la gloria de la Nueva Jerusalén, esta gloria de jaspe,
esta gloria de oro, esta gloria de lo que están hablando de las perlas, etcétera.
Porque obviamente esto se mira bello, pero uno a veces en la poca imaginación
que uno tiene uno lo mira muy bonito, o sea lo mira muy hermoso, y eso es lo que
quiere Dios para la iglesia, pues hablar de la formación.
Por eso también dice la Biblia que es necesario que por muchas tribulaciones,
dice la escritura.
Entonces no estamos hablando de una tribulación, habla de muchas.
¿Pero qué significa?
Que nos van a moldear, nos van a capacitar.
Pero obviamente, como mencioné, hay que aprender también de las cosas que
nos da la figura de la Nueva Jerusalén, que es la novia del Cordero.
Porque recordemos que en principio estábamos
hablando acerca de las figuras de la novia, ¿verdad?
Y claramente cuando vemos el caso de Esther, ahí habla
de cómo la novia es llamada y la novia es formada.
Es decir, hacen un llamamiento, porque claramente el Rey
Azuero dice que la reina Vasti no quiso llegar por su desobediencia.
Bueno, pongan a otra, mandan a llamar a todas las mujeres bonitas, vírgenes,
y llega entre ellas Esther.
Y estando Esther ahí, dice que prácticamente les colocaron
a Eunucos u otras personas para que les prepararan.
Y de ahí es que escogen a Esther, ¿verdad?
Pero obviamente hay varios puntos de la preparación.
Dice que fue para... no sé si son seis meses en mirra, seis meses en aloes,
o en otras... ¿cómo se llama?
En otras cuestiones de su preparación.
Pero interesantemente la isla también dice lo siguiente.
Dice, van a la hermosura y engañosa la gracia, pero la mujer que teme a Jehová,
esa será lavada.
Entonces, a Esther la escogieron, ¿por qué?
Porque ella alababa a Jehová.
No solo porque era bonita, sino que ahí dice que
la verdadera hermosura está en la obediencia.
Dice la palabra que ella obedecía a Mardoqueo.
Ella era una mujer obediente.
Entonces, por eso fue... halló gracia entre los ojos del rey y fue tomada.
Pero también fue preparada.
Entonces, ¿qué nos habla aquí?
Que Dios hace un llamamiento para que seamos la novia, ¿verdad?
Pero también Él nos va a preparar para que estemos en hermosura, ¿sí?
Pero también tenemos que hallar gracia ante sus ojos.
Entonces, por eso está mencionando este caso de la nueva Jerusalén.
Dios nos va a moldear.
No es solo que Dios venga así, ¡ahí vámonos!
Así como mencionamos, como una mujer inmadura, ¿verdad?
Sino que también tiene que haber una madurez.
Tenemos que aprender nosotros a buscar la madurez.
Y obviamente, por eso mencionamos todo esto para que uno ya comience a leer o,
en este caso, yo lo que estoy mencionando es porque yo lo he estado leyendo y
estudiando para preguntarle al Señor y
decirle, Señor, ¿cuál es la doctrina básica?
Porque obviamente a veces no se le pone mucha atención
o nosotros no le ponemos mucha atención a lo básico.
Y si uno dice, Señor, ¿cuál es lo básico?
¿cuál es lo esencial?
¿cuál es lo fundamental?
Y uno se va ahí, uno va seguro.
Inclusive uno sabe que si uno logra hacerlo bien, uno va a pasar a lo siguiente.
Si uno logra hacer bien lo intermedio, lo van a pasar a lo perfecto.
Y con esta base que mencioné de lo que estoy hablando, estos, por ejemplo,
básico, intermedio y avanzado, con lo que mencioné el jaspe, es
interesante porque, como mencionamos, la piedra del apóstol, Pedro, es el jaspe,
las murallas son de jaspe y Simeón es jaspe.
Entonces, ¿qué quieran tener con esto?
Si mencionamos que en este caso, Pedro, que es jaspe, habla del oír,
es decir, que hay una doctrina básica de cómo oír a Dios.
Pero también significaría que si las murallas son intermedias y el jaspe va
relacionado con Simeón y con Pedro, también significaría
que hay una doctrina intermedia de cómo oír a Dios.
Y si las puertas son la doctrina avanzada y entre ellas está Simeón y el jaspe,
¿qué significaría?
Que hay una doctrina avanzada de cómo oír a Dios.
Imagínense si nosotros lo poco que hemos experimentado
de cómo oír a Dios nos deja con la boca abierta.
¿Cómo será conocer la doctrina avanzada de cómo Dios habla?
Nos dejaría a nosotros, pero asombrados o anonadados, porque obviamente la biblia
dice que es como la luz de la aurora que va en aumento.
Dice que las doctrinas y enseñanzas que Dios enseña van creciendo y creciendo y
creciendo y cada vez vamos viendo una
hermosura mayor de la forma de vida de Cristo.
Entonces, a eso lo que quiero resaltar con lo que habla de las doctrinas,
porque cuando meditaba en eso decía, si esto es una doctrina básica y es
bellísima, cómo escuchar a Dios, ¿cómo sería
la doctrina avanzada de cómo ir a Dios?
Porque obviamente uno sabe que hay formas de cómo Dios habla.
Dios habla por la palabra, Dios habla por sueños, Dios habla por visiones
proféticas, Dios habla por diferentes tipos de formas
que por lo menos yo en su momento conté como 12, ¿verdad?
Pero claramente hay diferentes formas que uno va
experimentando cuando uno va viviendo una vida en Cristo.
Para no ir tan lejos, ¿verdad Pedro?
Porque Pedro, vemos que Dios le muestra en éxtasis, es decir, que en oración,
en el éxtasis de una oración, Dios le enseña a Pedro una doctrina, la doctrina
de que ahora la salvación es para los gentiles.
En la oración le enseño eso.
A veces uno dice, es que hermano yo no miro nada como Pedro en oración.
Sí, porque tal vez está en lo básico.
Si usted sigue llorando, si usted sigue intercediendo y usted metiéndose con Dios,
Dios lo va a mandar a éxtasis, así como Pedro le va
a dar éxtasis y le va a mostrar en éxtasis las cosas.
¿Por qué?
Porque uno va avanzando, porque la vida en Cristo no es un estancamiento,
sino que uno va avanzando y avanzando.
Por eso es que vamos en gloria en gloria.
Entonces la pregunta sería, si yo estoy estancado,
¿es porque hay algo que no he aprendido?
Si yo lo logro aprender, yo voy a avanzar a una gloria mayor.
Voy a aprender inclusive lo mismo, pero una gloria más grande.
¿Por qué?
Porque vamos de gloria en gloria.
Es algo, por ejemplo, tan sencillo, hagamos de cuenta como los carros.
Uno utiliza a veces el carro solo para ir a hacer cositas sencillas, ir a manejar
para ir a traer a la esposa o el esposo, a comprar unos víveres.
Pero hay otras personas que lo han usado para hacer carreras y carreras muy buenas.
Y hay otras personas que han utilizado manejar, ¿para qué?
Para salvar vidas por las ambulancias.
Entonces lo que voy a decir es que toda doctrina que Dios nos enseñe, ya sea como
Él habla, que inclusive creo que deberíamos
nosotros aprender a conocer cómo Dios habla.
Por eso mencionaba el principio de que Dios habla, o el hecho de Oye o Israel,
para que uno aprenda a saber cómo Dios habla.
O sea, nosotros tendríamos que saber eso y enseñarle a otra gente cómo Dios habla,
en sus diferentes maneras.
¿Por qué menciono esto?
Porque, por lo menos, hay dos pasajes que hablan de eso.
Y obviamente también la novia, la amada, tiene que aprender a escuchar a su amado.
Hay dos pasajes.
Uno dice en Hebreos capítulo 1 y Dios habiendo hablado de muchas veces y de
muchas maneras a los padres por los profetas,
ahora nos habla por medio de su hijo.
Algunos usan ese versículo para decir que Dios no habla,
Dios habla a través del hijo, pero no está hablando de eso.
Está hablando de que en este momento Dios va a usar al hijo como profeta para hablar.
Pero también está diciendo que Dios habla de muchas formas y de muchas maneras.
Pero también primera de Samuel, creo que es capítulo 3 o capítulo 4,
dice de que Dios llamó a Samuel y le dijo Samuel, Samuel.
Y en ese pasaje dice que no había muchas visiones ni palabra de Jehová y que
tampoco Samuel había conocido a Dios ni le había sido revelada la palabra de Dios.
Entonces él cuando le hablaban pensaba que era Eli y se iba corriendo a Eli.
Eli, ¿me llamaste?
No, yo no te llamé.
O sea que él confundió lo espiritual con lo terrena.
Hasta que Eli le enseñó a Samuel cómo Dios hablaba, lo pudo escuchar.
Dijo, cuando escuches otra vez que te estén
llamando, di M aquí, que tu siervo escucha.
Cuando ya le enseñan a saber cómo escuchar y responder
a la voz de Dios, él lo hace y Dios le da una profecía.
Pero primero le tuvieron que enseñar.
Es decir, que a veces uno dice, ¿por qué Dios no me habla?
Porque uno no ha aprendido.
¿Por qué?
Porque no nos han enseñado o porque uno no ha ido a la Biblia a ver cómo Dios habla.
Y algo tan sencillo son los sueños.
O sea, uno a veces lo que hace es salir corriendo para hablar con alguien,
para que me diga, fíjese pastor que soñé esto.
Entonces uno recarga el hecho de los sueños en personas, para que le digan a uno.
Pero si la Biblia dice que Dios quiere hablar a la persona en sueños,
una persona dice, no es lo que pasa, que tiene que haber intérprete de sueños.
No necesariamente, porque la Biblia menciona y dice en Job, dice que de una o
de dos maneras Dios habla, pero el hombre no entiende.
Una por visión nocturna, es decir, que Dios le va a hablar de una manera,
si lo queremos llamar así, a todo el mundo por sueños.
Porque claramente está diciendo que Dios le va a hablar a todo el mundo por sueños.
Inclusive lo menciona en, si ustedes leen el libro de Génesis, desde Génesis 1 más o
menos, por ejemplo, hasta el libro de Éxodo, se van a dar cuenta que la mayoría
de veces que Dios habla con alguien es por sueños.
Casi siempre, por ejemplo, dice que estaba Jacob acostado y dice que vio soñando,
vio que había un ángeles que subían y bajaban, y Dios le habló en sueños.
Dice que cuando alguien quería tomar la esposa de Abraham,
dice que Dios vino y habló con esta persona en sueños.
Y así se van cuando ustedes comienzan a leer desde Génesis a Éxodo, se van a dar
cuenta que muchas cosas dice, y Dios vino y habló,
y hay una relación entre el hablar y los sueños.
Cuando ya entra el hecho del éxodo, ya hay cambios, porque ya Dios habla
directamente a una persona, a un profeta, también
Dios manda ángeles, pero siguen los sueños también.
Por ejemplo, a Gedeón le hablaron de esas tres formas.
Les hablaron por sueños, le hablaron por
profetas, y le hablaron por medio de un ángel.
Tres cosas, por lo menos mínimas, que le hablaron a Gedeón.
Cuando uno comienza a seguir así en la Biblia
leyendo, se da cuenta que hay muchas formas.
Por ejemplo, a Jeremías.
A Jeremías le dijo Dios, ¿qué es lo que ves, Jeremías?
Y él dijo, yo veo una vara almendro.
Esa vara almendro no es como que él la vio en el aire flotando, así una imagen.
La vara almendro ahí estaba, era física, era terrenal.
O sea, tal vez estabas, te cagamos de cuenta, sentado a la puerta de su casa y
vio el sembradío y había una vara almendro.
Y Dios le habla.
Inclusive lo podemos ver también en Jeremías 18, ve a
la casa del alfarero y ahí te haré oír mis palabras.
Entonces vimos que Dios habla de muchas maneras.
O sea, pero el problema está que nosotros no lo sabemos.
Y por eso que a veces no sabemos ni para dónde ir y por qué ir.
Con eso tampoco le estoy quitando, por así decirlo, importancia a la palabra.
Porque como yo hablaba con un amigo, bueno, con una persona hace un par de
días, decía que, bueno, los sueños, las visiones, los sentires, un montón de
cosas que es como Dios nos habla, a veces pueden ser confusos.
Es decir, aunque yo tenga un sueño, aunque a veces yo pueda sentir algo o
inclusive a veces yo vea una visión, etcétera.
Es un poquito confuso, pero tengo a veces la Biblia.
La Biblia nos confusa.
La Biblia ya está ahí y dice claramente lo que hay que hacer.
Pero también a veces con la Biblia yo puedo ver el sueño, con la Biblia yo puedo
ver la visión, con la Biblia yo puedo ver los sentires, con la Biblia puedo ver las
visiones proféticas, con la Biblia puedo ver las diferentes otras cosas también.
Por eso que es la palabra profética más
segura y que también es la que menos usamos.
Es decir, a veces preferimos la voz audible o preferimos, por ejemplo,
las visiones o los sueños, pero no la Biblia.
Bueno, la Biblia es más básica que todo eso y la Biblia nos enseña cómo Dios habla
y no sólo cómo Dios habla, porque a veces pensamos que sólo
que Dios hable y que nos diga cosas cuando no funciona.
A veces es así.
A veces la voz de Dios no es sólo instrucción, sino que la voz de Dios
genera un poder y algo que va en contra de la maldad.
Por ejemplo, voy a mencionar dos pasajes.
Uno de ellos es un versículo que dice, creo que es Salmo 19, dice un día
transmite sabiduría a otro día y no escucha a su voz ni oida sus palabras.
¿Cómo así que un día le transmite sabiduría a otro día y no se escuchan sus palabras?
Entonces nos habla de que el sistema de comunicación de Dios no es como nosotros.
Nosotros como somos humanos queremos que nos hablemos por sonido, porque el sonido
es cuando un cuerpo vibratorio golpea con el aire.
Eso es un sonido.
Nosotros queremos que nos hable así, pero si él es un ente espiritual,
entonces, ¿por qué necesariamente tendría que hablar de una manera material?
Entonces ahí nos habla de que dice que Dios habla al espíritu nuestro.
Dios puede hablar y transmitirle sabiduría al espíritu
nuestro, pero nosotros no entenderlo, no saberlo.
Por eso que cuando uno ora, Dios nos puede estar hablando
a nosotros, aunque nosotros aparentemente no escuchamos.
Eso es uno, en el sentido de la transmisión de información, si lo queremos ver así.
El segundo punto basado en eso mismo, es de que la Biblia enseña de que dice voz
de Jehová sobre las aguas, voz de Jehová en el firmamento, voz de Jehová que
derrumba los cedros del libano, voz de Jehová en el desierto.
Ahora, ¿qué tiene que ver eso con lo que mencioné?
Lo que están mencionando es la instrucción y el poder.
¿Qué significa?
De que si yo me pongo a escuchar la voz de Dios, no es que necesariamente sólo voy a
escuchar algo, sino que puedo percibir algo y puedo yo librar batallas con eso.
¿Por qué?
Porque si esa voz de Jehová en el desierto, ¿qué hay en el desierto?
Soledad.
Es decir, de que Dios, aunque yo me sienta solo, su palabra me va a quitar la soledad.
¿Qué significa que derrumbe los cedros del libano?
Significa que el cedro puede ser una cuestión de orgullo, que yo sea muy
orgulloso y que en su palabra, en su presencia, cuando me la transmita,
derrumba mi orgullo.
Y así nos podemos ir con cada cosa.
Pero lo que quiero resaltar con esto, y con lo que estoy mencionando con esto de
cómo Dios habla, etcétera, estoy hablando de la Nueva Jerusalén, ¿verdad?
O sea, no me estoy desenfocando el tema, sino que estoy hablando de las dos cosas.
¿Por qué?
Porque vemos de que es el jaspe, el cómo oír a Dios.
Vemos que es Pedro, que es Simeón, que es escuchar a Dios, ¿verdad?
Entonces uno tiene que aprender a saber cómo escuchar
y enseñarle a otra gente cómo es que Dios habla.
Porque hay mucha gente que dice, es que Dios no me habla, Dios no me quiere.
Y hay gente que se ha salido el Evangelio porque dice que
Dios le ha dicho a Dios muchas cosas y no me ha contestado.
Y puede ser que Dios ya le habló y no se dio cuenta.
Así como Samuel, ¿verdad?
Dios le habló como tres veces y no había modo
que se enterara de que Dios les estaba hablando.
Pero es una doctrina básica.
Según lo que estamos viendo aquí en jaspe, o lo que vimos en la Nueva Jerusalén,
debería ser una doctrina básica saber cómo escuchar a Dios.
Pero nosotros no hemos ido a aprenderlo.
Inclusive con los sueños, ¿verdad?
No hemos ido a saber cómo Dios habla por sueños.
Y puede ser que uno estaba a hablar y va a hablar y va a hablar y uno va a soñar.
Es que no sé por qué estoy soñando mucho ahora.
¿Por qué Dios le está hablando?
Porque usted todavía no se ha enterado.
Y una de las cosas es porque a veces estamos en nuestra vida cotidiana,
estamos con tanto problema, con tanto estrés, con tantas cosas, que a veces ni
siquiera la gente que tenemos enfrente le ponemos atención.
Imaginémonos a Dios.
Entonces a veces Dios utiliza ese reposo cuando no duerme para hablarnos.
Por eso ahí menciona en Job que de una de dos maneras habla Dios para extender su
consejo al oído de las personas para que se aparten de un mal camino.
Pero el hombre no hace caso, dice Job.
Entonces menciona esto porque necesitamos nosotros, o en este caso la iglesia,
la novia, que obviamente va a mostrar una belleza espiritual,
tener una claridad de cómo adoptar esa belleza espiritual.
Ciertamente uno confía en Dios, pero la Biblia también
dice mi pueblo perece porque le faltó conocimiento.
Y también la Biblia menciona que uno tiene que dejarse saber cómo formar.
Entonces ya cuando uno está en los procesos, en los problemas, en las
tribulaciones, ya no es como así otra vez, Dios me está probando que Dios es esto,
sino que ya uno diría Dios me está formando para tener la gloria de la Nueva Jerusalén.
Dios me está formando para ser su novia madura.
Entonces uno ya se va a alegrar.
Ya no es como así otra vez que me está llevando, como dice el Niágara en
bicicleta, que otra vez me está pasando esto, que otra vez me está pasando...
más bien uno se va a regocijar.
Por eso Jesús decía regocíjense, alégrense, porque están tristones.
Pero es porque uno no ha tomado la escritura para meditar en ello.
Por eso el punto de la novia, del hecho de la novia del cordero de hoy, no es sólo
decir que hay una novia, que tal vez ya lo sabemos,
sino que Dios nos quiere formar para ser novia.
Y eso implicaría no sólo evangelizar, porque a veces cuando
pensamos en el evangelio, sólo pensamos en evangelizar.
O los otros, otro grupo piensa en irse a meter en la teología, pero estamos
hablando de dejarnos formar, dejarnos hacer que Dios nos lleve a la madurez.
Sí, porque no sólo es evangelizar, sino que también es ser formados.
Porque si nos dejamos en forma, vamos a
poder evangelizar o enseñar de mejor manera.
Porque tampoco sólo evangelizar, también es enseñar.
Entonces, viéndolo aquí en general, para poder
terminar, tenemos algo glorioso y hermoso.
Porque, o por lo menos yo lo que vi aquí en la Nueva Jerusalén, cuando estuve
leyendo, es algo maravilloso, algo precioso.
Porque claramente el mismo cordero la eligió, y la
presentó y permitió que se viera de esta manera.
Pero tenemos que permitir que Él trate con nosotros.
Tenemos que rendir nuestra vida.
Tenemos que rendir nuestra confianza.
Decirle Señor, haz lo que quieras conmigo, fórmame.
Yo quiero estar en esta gloria.
Esta gloria que estoy viendo, puede ser que no la vea completa, pero por eso es
que a mí me gustan los versículos de Romanos 8 y 18 que dicen, porque tengo por
cierto que las aflicciones del tiempo presente no
son nada con la gloria que nosotros haces revelar.
Es decir, con un mira esto de acá, esta gloria que nos se va a hacer revelar.
Bueno, voy a pasar por las pruebas.
¿Por qué?
Porque ya tengo una gloria.
En Hebreos 12.2 dice lo mismo.
Puesto los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, que por el gozo
puesto delante de él, soportó la cruz y menospreció lo propio.
¿Por qué?
Por el gozo.
¿Qué gozo?
De la gloria de ver esto.
Imagínense que el amado... bueno, yo como no estoy casado, no sé,
pero lo diré de esta manera, como yo lo pensaría, que si viene
una mujer hermosa a taviar, ¿acaso no se alegraría el esposo?
O viceversa, si la esposa miraría a su esposo o el que va a ser su futuro esposo,
ahí bien hermoso, bien guapo, bien arreglado,
¿cuánto no alegría le causará a ese momento?
Y en este caso lo mismo con Cristo y la iglesia.
Pero tenemos que buscarlo, tenemos que llenarnos, tenemos que dejarnos moldear y
preparar para esta gloria que Dios tiene para nosotros.
Y obviamente, ya cuando estemos ahí, nuestra imaginación
se va a quedar corta, pero va a ser precioso.
Va a haber pruebas, va a haber tribulaciones, va a haber conflictos,
pero por eso ya nos están avisando.
Por eso aquí en Guatemala dicen, bueno, no sé si en otros países,
en guerra avisada hay muertos, porque Dios nos está dando a conocer que
lo que viene, cómo prepararnos, en qué deberíamos enfocarnos.
O sea, no es como que a veces la gente sólo quiere venir y que
de repente venga alguien y diga, sí, señor, tal y tal cosa.
Como que se acostumbran a ese modelo, u otras
personas sólo quieren el modelo de teología.
Pero realmente el mejor modelo es el Espíritu Santo y la palabra.
Es estar a los pies constante de Cristo y decir, el Espíritu Santo, ¿qué necesita?
Y cómo comunicarnos con Él.
Porque recordemos de que el Espíritu Santo es el que va a preparar y va a indicarle a
la novia qué es lo que necesita, qué es lo que requiere.
Por eso que en las figuras de Esther que vimos, estaba el eunuco, que el eunuco le
tenía que decir qué es lo que le agrada, qué es lo que le agradaba al rey.
Esa es la figura del Espíritu Santo.
El Espíritu Santo le tiene que decir a Esther, que es la iglesia, qué es lo que
le agrada al amado, qué es lo que no le agrada al amado,
cómo se tiene que preparar, en qué no se tiene que enfocar.
Sabiendo eso, uno tiene que preguntarle al Espíritu Santo, mira Espíritu Santo,
yo ahorita entiendo esto, oí una predica tal cosa,
háblame y decime cómo es la situación, porque no entiendo.
Entonces Dios nos va a hablar, nos va a decir.
Entonces yo digo esto porque es una comunicación.
Inclusive en el libro de...
cuando uno conoce la palabra del sembrador, que es muy común ver la palabra
del sembrador, hay un punto donde dicen algunos
que los apóstoles vinieron y preguntaron.
Y Jesús les dijo, para ustedes es el misterio.
Pero algunos dicen que el misterio sólo salió para los apóstoles, y no es así,
porque en otros evangelios dice que un grupo de discípulos, no dice los
apóstoles, un grupo de discípulos, porque recordemos que no sólo estaban los
apóstoles, los discípulos de Jesús eran muchos,
y de entre esos discípulos Dios escogió a doce.
Entonces hubo un grupo de discípulos que se acercó y le dijo, Señor, dime,
explícanos.
Y Dios les explicó, si ustedes comienzan a leer todos los evangelios, o Mateo,
Marco, Lucas y Juan, se van a dar cuenta que cada vez que los discípulos preguntan,
Dios les contesta.
Aunque los regañe, pero les contestó.
Pero a mí eso, cuando yo lo leí, me dio mucha esperanza, porque digo,
si yo tengo una duda, Dios me va a contestar.
Porque a veces en la tierra, a veces uno va con maestros, va con, inclusive con
esta cosa, y a veces no nos responden lo que nosotros queremos.
Inclusive a veces cuando uno va con maestros, a veces enojados, por qué me
preguntas eso, que tan tonto que sos, conciencia
así, pero cuando uno se acerca a Jesús, le explica.
Entonces yo he entendido que la mejor idea
aquí es preguntarle, y Dios nos va a ayudar.
Y una de las razones por las cuales mencioné esto de la Nueva Cristalina,
y por la cual yo también les estoy hablando hoy
de esto, es porque yo le pregunté eso a Dios.
Le dije, mira, ayúdame, porque yo necesito saber cuál
es lo básico, cuál debería ser la doctrina básica.
Entiendo, o sea, yo me expresé a Él de esa manera, pero entiendo que la Biblia
menciona acerca de lo, cómo se llama, el arrepentimiento a horas muertas,
la doctrina de los bautismos, eso lo entiendo, le expliqué yo a Dios,
eso creo que lo logré entender, como dice Hebreo 6.
Pero no creo que sólo ese listado de 3, 4 cosas sea, le pregunté, y no
necesariamente sé que lo que todavía me están enseñando en la iglesia,
o donde están en la teología sistemática, o
teología X o Y, pueda ser lo que sea correcto.
Así que necesito que me explique.
Y ahí llegué a esto, llegué a esto, lo que les estoy mencionando yo ahora,
de la Nueva Jerusalén, porque ahí habla de los, del fundamento, el cimiento,
y también lo que mencionamos de, como que doctrina básica, intermedia,
avanzada, que lo pusimos en ese contexto sólo para un sentido didáctico.
Pero yo digo, bueno, aquí nos dice, o sea, si yo no tengo el fundamento,
no tengo el cimiento, no puedo avanzar a la muralla,
necesito primero esto para avanzar a la muralla.
Si yo tengo ya la muralla, puedo poner las puertas, si no tengo las puertas,
no puedo hacerlo, porque son manifestaciones muy puntuales,
que cuando uno pone a revisarse en la biblia,
lo dejaría uno boquiabierto, por ejemplo.
Voy a poner un ejemplo, cuando dicen que lograron restaurar las cosas, que son las
murallas y las puertas en Nehemías, la lectura
de la palabra se dio en la puerta de las aguas.
Interesantemente, porque la palabra es el agua, y casualmente, para que ellos puedan
se restauraron, fueron lavados con el agua
de la palabra, porque en Nehemías 8 habla de
eso, que leyeron desde la mañana hasta el anochecer, la palabra de Dios y dando el
entendimiento para que comprendían las escrituras.
Cuando ellos lograron eso, dice que todo el pueblo se arrepintió y lloró,
y ellos le dicen, no vayan, que significa que
Dios los limpió con el agua de la palabra.
¿En dónde?
En la puerta de las aguas.
Entonces, hay muchas puertas en la biblia, o sea, cuando uno se podría poner a
estudiar las puertas, yo le hablaría a uno, mira, esta es la puerta del muladar,
esta es la puerta de esto, y le va explicando y revelando a Dios.
¿Por qué?
Porque es parte de la Nueva Jerusalén, y también por las figuras que hemos visto.
Puede haber que unas cosas puedan ser un poquito complicadas, pues, porque yo me
topo con cositas que no les voy a mencionar ahorita, porque no es el punto,
pues, pero... que pueden ser complicadas, pero sí
tenemos una ventaja que tenemos al Espíritu Santo.
Sí tenemos una ventaja que tenemos la palabra.
Entonces, los incentivo a que se dejen moldear por
Dios, a través de su Espíritu Santo y por la palabra.
Que vean que... y el propósito también de hoy era que vean la hermosura o la gloria
que nos espera, porque aunque esté en figura aquí de lo que es una ciudad,
pero nos está mostrando una gloria, nos está mostrando una hermosura,
nos está mostrando ciertos puntos que vimos y explicamos sobre la gloria y la
presencia y la luz, etcétera, y que Dios nos está dando una visión profética.
¿Algo qué?
Algo que se puede alcanzar.
¿Por qué?
Porque como mencionamos, a la estatura del verano perfecto es la plenitud de Cristo.
Sí, pero ¿cómo llego?
Aquí me están diciendo cómo puedo llegar.
Ya Dios en el camino claramente me va dando un mejor entendimiento, una mejor
formación, y uno ya va con un paso más seguro, ya no se puede desenfrenar.
¿Por qué?
Porque uno dice, bueno, voy a agarrar para este lugar.
Ah, pero la palabra me dice a mí que este camino no es, porque la vida es en tal y
tal lugar que Dios iba a preparar de esta y esta manera.
Entonces, ya no me desenfreno.
Por eso mencionaba aquí, que mencionamos en el
versículo, un pueblo sin visión profética se desenfrena.
Pero como ahora ya tengo una visión, en este caso la Nueva Jerusalén,
a lo que tengo que llegar a ser, ya no me puedo desenfrenar, porque esa es mi guía.
Si de repente digo, voy a tomar esta decisión.
Ah, pero esta decisión, ¿va a concordar lo que vi en la Nueva Jerusalén?
No.
Ok, entonces voy a ir a revisar otra vez para qué camino
tomar, en mis formaciones, en mi servicio, en diferentes áreas.
Porque obviamente esto es una figura que
ahorita lo aplicamos en un punto individual.
No lo quise formar o agarrar una manera eclesiástica, o una manera así solamente
de iglesia, sino que lo traté de poner en un punto individual.
¿Por qué?
Porque aquí decía que la Nueva Jerusalén, la gloria del Cordero estaba en ella.
Lo que dice el Corintio, que somos templo y morada del Espíritu Santo.
Entonces tenemos que guardarlo.
Por eso ahí dice que esta Nueva Jerusalén no deja entrar nada inmundo.
Entonces, si nosotros estamos dejando entrar cosas
inmundas, no estamos cumpliendo con la Nueva Jerusalén.
Entonces, esto nos traguía, por eso hablaba de la visión profética,
que es lo que tenemos que alcanzar.
Es como un modelo, ¿verdad?
Por eso el apóstol Pablo dice, imíteme a mí así como yo imito a Cristo,
para que pueda tener uno algo visual, ¿verdad?
Por eso que en 1 Corintios capítulo 4 dice que
Pablo envía a Timoteo a la iglesia de Corinto.
Y dice, imiten a Timoteo, pero para que cuando
vean a Timoteo se recuerden de mí, dijo Pablo.
O sea, que ellos necesitaban ver algo para saber cómo se deberían hacer las cosas.
Entonces, él les tuvo que enviar a alguien que a la perfección, hasta cierto punto,
seguía la doctrina de Pablo.
Para que no sólo por la letra o escritura, sino para lo visual, al verlo,
a ver su comportamiento, su forma de ser, su forma de andar, dijo, ah, así como es
Timoteo, así es Pablo, y así como es Pablo, así es Cristo.
Entonces, en este caso estamos viendo la figura, la imagen de la nueva Jerusalén.
¿Para qué?
Para cuando al verla, ah, así debe ser la novia, ¿verdad?
La novia tiene que ser perseverante, la novia tiene que ser paciente,
la novia tiene que aprender a sufrir las tribulaciones.
¿Por qué?
Porque le espera esta gloria.
Por eso creemos en Jesucristo en la cruz va con diferentes problemas, cargas,
sí, pero porque alcanzó una gloria y Dios se la
dio con sus paciencias, con su perseverancia.
Entonces Jesucristo, por eso ve, por eso hay figuras de Cristo también con
relación al bronce bruñido, a él con un cinto de oro,
cuestiones así, que también nos da una imagen de él, ¿verdad?
Pero a lo que voy está de que Cristo tiene una estatura, tiene una plenitud y esto
nos está mostrando nosotros cómo, cómo tener una
verdadera imagen de Cristo o de la novia y nosotros.
¿Por qué?
Por lo que mencionamos desde el inicio, que así como el primer Adán le fue formada
una Eva y ella cuando vio a Adán, cuando vio a Eva dijo,
este es hueso mi carne, mi carne y hueso, mi hueso.
Así tiene que ser el Cordero también, el postre de Adán, porque ciertamente le
comenzaron a formar a la novia en la cruz del clavario.
Entonces el Adán, el postre de Adán, tiene que decir lo mismo en la iglesia.
Ella es hueso, mi hueso y carne, mi carne.
Pero la tiene que ser formada, pero tenemos que dejarlo formar,
pues, porque por eso es que no ha venido Cristo.
Si Cristo ya hubiera venido, si se hubiera dejado formar la iglesia, pues,
ya, pero a veces no nos dejamos.
Por así decirlo, no nos dejamos amar.
Entonces tenemos que dejarnos amar por Cristo y obviamente no estábamos hablando
sólo de besitos y abracitos, sino que estamos hablando de formación,
formar el carácter, tener un punto de madurez.
Por eso hay personas que cuando pasan cosas difíciles son maduradas de forma más
rápida, por esas situaciones que han vivido, los han formado.
Entonces Dios también sabe que hay momentos que nos tiene que meter en
procesos para formar nuestro carácter, para quitar todo eso malo, como Job.
Job, según él, era el mejor, pero él lo reconoce.
Él dijo, en Job 42, dice él mismo, yo reconozco que no sé nada.
Cuando alguien dice yo reconozco que no sé nada, significa que él creía que sabía,
pero cuando él lo reconoce, dice, yo me arrepiento en polvo y en ceniza.
Y de oídas te había oído, mas ahora mis ojos te ven.
O sea, que el vato mucha teoría, o sea, Job mucha teoría, pero poca práctica.
Ya cuando él vio la situación por el proceso, por la tribulación, pero también
significaba que él trajo una gloria más grande.
O sea, por eso dice que fue restaurado siete veces.
¿Qué significa eso?
Que él cuando comenzó el proceso, la tribulación, la preparación,
tenía una estatura de gloria, un nivel de gloria.
Cuando él termina el proceso de parte de Dios, él ahora tiene una gloria mayor,
porque dice que siete veces.
Eso significa una gloria.
Entonces, cuando Dios nos mete a ciertas situaciones,
tenemos que entender que va a venir una gloria más grande.
No es capricho de Dios, o cosas al azar de Dios, o uno dice, no sabes que Dios,
tal vez nos razonaste bien, pero si realmente Dios
lo que quiere es darnos una gloria más grande.
Pero obviamente hay que pasar por ciertas
situaciones, ciertos moldeos, para alcanzarlo.
Porque si no, nosotros no somos formados de esa manera.
A veces no apreciamos, a veces no valoramos, o a veces se nos puede subir
las cosas a la cabeza, como el caso de Nabucodonosor.
Nabucodonosor pensó que por sus propias fuerzas había logrado todo ese imperio,
cuando el mismo Dios había decidido dárselo a Nabucodonosor.
Por eso fue que él fue prácticamente castigado.
Y no sólo eso, Dios le avisó un año antes de que reflexionara, que pensara,
que se diera cuenta de que no fue por sus fuerzas, no fue por su poder, no fue por
su potestad, sino porque Dios se lo entregó.
Pero él no le puso atención.
Entonces vemos que inclusive con Nabucodonosor, Dios tomó misericordia,
porque dice que lo volvió semejante al pensamiento de una bestia, para que luego
de siete años él abriera los ojos y lograra
reconocer de que Dios era el verdadero Dios.
Y ese es el testimonio de Nabucodonosor, creo que en el capítulo 4 y 5,
que Nabucodonosor es como que enviara una carta de testimonio a todas las naciones.
Entonces lo que hoy está de que tenemos una belleza, una hermosura en la gloria de
Cristo, y que él nos quiere ver a su propia semejanza.
Por eso que mencioné el caso de Adán y Eva, porque la
vida dice que Jesucristo es el postrero, el postrera Adán.
Y si hay un postrera Adán, hay una postrera Eva, de la cual él rescató,
que él compró con precio de sangre, pero que también él espera que esté ataviada.
Por eso ahí dice, con el pasaje que vimos, dice que venía la nueva cristalina
ataviada, hermosa, y que son figuras que nos ayudan nosotros a meditarlas,
a verlas, y que nos ayudan a encaminarlo.
Porque como mencioné, no hay un... Dios no puso la figura necesariamente de una mujer.
Aunque si vemos el caso de Cantar de los Cantares, que hemos estado más o menos
hablando en estas reuniones, nos damos cuenta que Cantar
de los Cantares muestra una figura de una mujer, ¿verdad?
Y da características muy puntuales, como el versículo que utilizamos para
hablar ahorita, que era Cantares 8.8, que decía yo soy... o sea, mis pechos son
como torres y mis murallas, te está hablando una mujer madura.
Entonces Cantar de los Cantares también nos habla de nosotros como novia,
como iglesia, qué deseos deberíamos tener, ¿verdad?
Como hemos señalado Cantares 1, que dice, o si él me besare con los besos
de su boca, porque mejor esos son sus amores que el vino.
Ojalá que me tomara y me llevara a sus recámaras
y nos embriagáramos de amor hacia la mañana.
Que hemos explicado que eso nos habla de ser llenos del Espíritu Santo,
de buscar la presencia de Dios, ¿verdad?
Por lo que hemos explicado que beso significa fuego, y
el embriagarse habla de la llenura con el Espíritu Santo.
Eso lo hemos hablado en su momento, de que nosotros deberíamos tener esos
deseos con el amado, no sólo el hecho de predicar o enseñar, sino que el hecho de
estar en intimidad con Jesús, estar en el cuarto
orando, o estar leyendo la palabra y deleitarnos en él.
Esos deseos o esas características nos enseñan la palabra, ¿verdad?
No sólo porque a veces cuando uno ve eso, uno ve eso y es así como que me están
regañando que perdí el primer amor, ¿verdad?
Pero cuando uno ve el primer amor en Cantares, en esa figura, ah, recuerdo que
yo hacía esto, recuerdo que yo pasaba las noches cantándole a mi Dios, ¿verdad?
Por eso David decía eso, que él se recordaba en sus meditaciones de la noche,
tocando el arpa.
Entonces él traía recuerdos de su intimidad con Dios, ¿verdad?
Ya, porque él tenía unas dulces comuniones en sus vigilias.
Entonces, menciono todo esto por el hecho del amor de Cristo, de la gloria que nos
tiene preparadas, pero que también lo tenemos que dejar preparado.
Entonces voy a finalizar con eso, vamos a orar para que Dios nos ayude,
para que nosotros nos dispongamos para ser preparados, para ser moldeados,
para ser capacitados y obviamente también para enseñarle a otros, pues.
No enseñarles en el sentido de que Dios te va a enseñar, sino que en el sentido de
que hay momentos que la gente va a venir con dudas, hay momentos que Dios va a
usarnos para hablar a otros, no en un sistema de arrogancia o de, ah,
sí, yo te voy a enseñar, sino que en el sentido de que, mira, pues, Dios nos ama,
Dios nos quiere que nos preparemos a una semejanza.
Perseverar, seguir adelante, la gloria que vendrá es mucho más grande, ¿verdad?
Resistir, perseverar, mirar la palabra dice y ahí vamos hacia adelante.
Entonces vamos a orar.
Padre, me sostengo las gracias por tu eterno amor, por tu eterna fidelidad,
porque tu amor nos quiere moldear, nos quiere
sustentar, nos quiere apaciguar, nos quiere consolar.
Nos estás mostrando la gloria que tú deseas para nosotros y es más,
no que deseas, sino que se va a manifestar, pero que debemos ser parte de ello.
Debemos permitir que tú moldees cosas en nuestra vida, que tú trates en nosotros.
Queremos agarrarnos de tu mano, queremos fortalecernos en ti, queremos ser
sustentados en ti, queremos ser llenos de tu presencia para poder lidiar contra las
diferentes situaciones que se nos presentan en la vida.
Te agradecemos por tu eterno y bello amor, Padre eterno.
Ayúdanos hoy y dirígenos para vivir por ti, para ti, y ayúdanos
a ser sustentados en tu misericordia y en tu fidelidad.
Libéranos hoy de todo mal y dirígenos hoy para agradecerte, para amarte,
para bendecirte y para amarte.
Dirígenos a poder ver tu palabra bien, para poder sustentarnos bien en tu
palabra, para tomar la dirección de la palabra, la palabra profética más segura,
y para andar en tus amores.
Te agradecemos por todo el cariño, la bendición, la fidelidad.
Perdónenos que a veces no hemos sido muy fieles a ti, pero sabemos de que tu
fidelidad nos guiará, nos apacentará, nos consolará.
Y tenemos esta bella esperanza que tú eres fiel.
En el mundo nos podrán traicionar, nos podrán
tener infidelidades, pero tú permanecerás fiel.
Te agradecemos por eso.
Y también nos disculpamos por nuestras infidelidades.
Te agradecemos hoy por todo el amor y la bondad.
Gracias por tu misericordia.
También bendice hoy, Padre, las personas que nos escuchan acá.
Bendícelas por nombre a cada uno, Padre, y
llénalos de tu presencia y de tu fidelidad.
En el nombre de tu Hijo Jesucristo, te lo agradecemos, amado Padre, a mí y a mí.
No sé, ¿alguien más quiere orar?
¿O preguntar?
¿Porque también se puede?
Bueno, venga.
No, ya hasta luego.
Quiero decir que no sé sobre ustedes, pero estoy lista
de cerrar la puerta y quedar tiempo con el Señor.
Muchas gracias por las palabras de esta noche, Juan.
Bueno, si quieren también recordemos que ahorita... Le voy a comentar algo,
pues, que no se lo había mencionado, pero estamos hablando con Lari,
que ahora al final vamos a también comenzar a hacer unos cánticos.
O sea, vamos a comenzar a cantar.
Y, pues, si están dispuestos, nosotros... bueno, yo ahorita voy a... vamos a cantar
unas canciones para también incentivar la comunión con Dios, ¿verdad?
Entonces vamos a cantar.
Si usted nos quiere acompañar, gloria a Dios.
Pero también vamos a orar ahorita para las personas que quieran aceptar a Cristo,
quieran reconciliar o también por las diferentes necesidades.
Si tienen... alguno de ustedes tiene una petición de oración, también la puede
colocar o nos puede escribir y nosotros buscaremos también orar en la semana.
Pero también asimismo... ¿cómo se llama?
Orar.
Y, pues, también tenemos un canal de Telegram y otras cuestiones ahí que si
quieren nos preguntan o les mandamos ahí el link donde, pues, compartimos
versículos o alguna otra información que luego se va presentando.
Ya que como... pues, por si no saben, también a veces cuando uno hace este tipo
de reuniones lo penaliza uno y a las 5, creo
que penalizaciones, le bloquean la cuenta.
Entonces, por si en dado caso les escribo con
otra cuenta, soy yo, pero con otra cuenta.
Entonces, vamos a orar por eso.
Vamos a orar por las personas que quieran aceptar a Cristo, reconciliar y,
lo segundo, para las diferentes necesidades o peticiones de oración.
Y, por último, vamos a cantar.
Entonces, vamos.
Padre en el nombre de Jesús, te damos las gracias.
Queremos hoy, Señor Jesús, venir a reconciliarnos contigo.
Si hay una persona ahí, Padre, que está queriendo ser reconciliar,
hoy vamos a orar para eso, Padre.
Dios, venimos hoy delante de ti para reconciliar contigo, saber que hemos
pecado, fallado, que hemos cometido, tal vez, actos
indebidos, pero que tu amor y tu bondad nos quiere sustentar.
Que tú enviases a Jesucristo en la Cruz del
Calvario para nuestra reconciliación y salvación.
Por eso venimos hoy arrepintiéndonos y reconociendo a Jesucristo como Señor y
Salvador, sabiendo que tú lo resucitaste de entre los
muertos y que nos darás Villa Nueva en Cristo Jesús.
Queremos caminar conforme a tu palabra y conforme a tu bondad.
Te agradecemos, amado Pastor y Rey, en Cristo Jesús.
Amén y Amén.
Queremos ser bautizados en agua, bautizados con
tu Espíritu Santo y participar de la Santa Cena.
Te agradecemos, amado Padre, en Cristo Jesús.
Amén y Amén.
Vamos a orar por las diferentes necesidades.
Como dice la palabra, mi Dios suplirá todas vuestras
necesidades conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús.
Padre, venimos hoy delante de ti porque hay diferentes necesidades en tu pueblo.
Entre una de ellas es que queremos alcanzar
la estatura de Cristo y elevar a un perfecto.
Gracias por hablarnos sobre la Nueva Jerusalén y
queremos hoy, Señor Jesucristo, darte gloria y honra.
Queremos bendecirte y queremos exaltarte.
Queremos hoy que examines los deseos de nuestro corazón y que los contestes.
Lo que hay en cada corazón, lo que hay en cada vida, ¿verdad, Padre?
Porque necesitamos a una voz darte la gloria.
Te lo agradecemos, amado Padre, y socórrenos, guianos y bendícenos en ti.
Libranos de todo mal y guíennos en tu fidelidad.
Provee hoy tu Espíritu Santo, un espíritu de oración, de amor, un espíritu de Elías
para hacer reconocer a los padres, los hijos y los hijos a los padres.
También, amado Padre y Pastor, queremos hoy, Padre, que proveas a la
viuda, al huérfano, al anciano, a la anciana, al padre y madre solteros,
a las personas que no tienen hogar, comida o algún otro tipo de necesidad.
También que tú traigas medicina, traigas sanidad, traigas salud,
traigas liberación, milagros, señales, maravillas y prodigios.
Te lo agradecemos en tu eterno y fiel amor.
También, amado Padre, queremos hoy darte la gloria, honra, honor y poder,
y pedimos por las naciones de las personas que están aquí hoy, para que las naciones
de las personas que están aquí entren arrepentimiento y busquen tu rostro.
Para que también tú envíes los obreros a la mies,
porque la mies es mucha y los obreros son pocos.
Te lo agradecemos, amado Padre y Pastor, en Cristo Jesús.
Amén.
Amén.
Muy bien,