Para el nombre de JESÚS le damos las gracias por tu infinita misericordia,
por tu bondad, por tu paz, porque nos tienes aquí
reunidos para poder compartir de ti y de tu palabra.
Te agradecemos por este tiempo que nos has brindado y
por el amor derramado cada día hacia nuestros corazones.
Tu palabra dice que por medio del Espíritu Santo has derramado en nuestras corazones
de tu amor, así que lo agradecemos y ayúdanos a que hoy se dé a conocer y se
manifieste en nuestros corazones de tu presencia y de tu
bondad y de la revelación y conocimiento de tu salvación.
Así que dirígenos hoy y susténtanos hoy con tu palabra, así como dijo también el
apóstol Pablo, que por la oración y la suministración
de tu espíritu esto incurrirá en nuestra liberación.
Así que gracias por tu amor y socorro, eres amigo y pastor.
En CRISTO JESÚS te lo agradecemos para la avanza de la gloria de tu gracia.
Toma el control y declaramos que no nosotros, o que van a nosotros,
sino que tu nombre sea la gloria, por tu misericordia, por tu fidelidad,
porque tú nos has hecho y no nosotros a nosotros mismos.
En CRISTO JESÚS, a mí y a mí.
Muy bien, entonces vamos.
Y no sé si alguien quiere hablar también, para aprovechar o no.
Sí, siempre me gusta hablar.
Gracias SEÑOR por esta noche y gracias porque estamos aquí
y atentos y alertos a escuchar a su voz, a su palabra.
Glorificamos SEÑOR a ti y en esta noche damos más entendimiento, darnos más
enfoque de lo que tú quieres mostrar en nuestras vidas y en el nombre de JESÚS
celebramos que no sólo que CRISTO viene, pero celebramos QUIÉN ERES y celebramos lo
que estás haciendo aquí en TANDEM, aquí en nuestras vidas,
en esta tierra y en lo espiritual que no podemos ver.
Gracias por esta noche en el nombre de JESÚS.
Amén.
Amén.
¿Alguien más?
Aprovechamos aquí porque todo es para el avance en la gloria de CRISTO JESÚS.
Ok, entonces vamos al lugar.
Bueno, entonces el tema fue propuesto por Eyner que está aquí muy presente,
me lo comentó la semana pasada y pues por la
misericordia de DIOS lo vamos a ver el día de hoy.
Entonces el tema es acerca de la salvación, verdad.
Lo puse hace un corto para no armar un algo muy grande con respecto porque es un
tema muy extenso, pero yo entraría primero con la pregunta ¿Qué es salvación?
Porque creo que para poder comenzar en este punto nosotros tenemos que entender o
conocer qué significa salvación porque ahí va a
partir hacia donde nosotros nos tendríamos que mover.
¿Alguien sabe o conoce o cómo podría hablar acerca de la palabra salvación?
Y bueno, ¿qué empieza?
Ok, si gusta voy a leer el diccionario porque considero que también, que nosotros
tenemos un concepto de lo que puede ser salvación en nuestra mente, pero también
es bueno a veces ir al diccionario porque nos da una amplitud
y nos ayuda a traer a un entendimiento que es salvación.
Y aunque la palabra salvación en el diccionario no dice mucho más que dice
acción y efecto de salvar o salvarse o consecuencia de la gloria y bienaventuras
externas, pero como dice que salvación es el efecto o acción de salvar, entonces
cuando vamos a la palabra salvar esta ya trae una descripción mayor, dice la
siguiente librar de un riesgo o peligro, poner en seguro, usado también como
pronomial, 2 evitar un inconveniente, impedimento, dificultad o riesgo,
3 exceptuar, dejar aparte, excluir algo de lo que se dice o se hace de otra u otras
cosas, 4 exculpar, probar jurídicamente la inocencia o la libertad de alguien o algo,
esta parte está interesante, 5 vencer un obstáculo pasando por encima o a través de
él, recorrer la distancia que media entre los dos lugares, 7 rebasar una altura
elevándose por encima de ella, 8 poner al fin de la escritura o documento
una nota para que valga lo enmendado o añadido entre reglones o para que no valga
lo borrado, 9 dicho especialmente de dios o de Jesucristo, dar la gloria y
bienaventuras eternas a alguien, 10 aprobar un curso o un examen,
11 hacer la salva a la comida o bebida de los reyes o grandes señores, 12 desusado
hacer la salva con artillería y 13 religión alcanzar la gloria eterna e ir al cielo.
Entonces vemos de que la palabra realmente es muy extensa en diferentes puntos.
Entonces aquí entra el contexto, si vemos de que habla de librar,
de salvar, de proteger, de entrar en un juicio, etcétera, entonces cómo entendemos
eso en el contexto de dios, porque claramente alguien podría como sale en las
películas que a veces alguien se va a ahogar y lo salvan del mar, entonces
ciertamente hay una salvación de ser ahogado, entonces en este caso nosotros
que estamos aquí, de qué realmente hemos sido salvados.
Bueno Rubán, es una pregunta.
Sí, es una pregunta, de qué nosotros hemos sido salvados.
Bueno, yo puedo empezar.
Sí, con gusto.
Bueno, yo creo que el señor nos ha salvado solamente un concepto, porque yo creo que
los hermanos de acá, las hermanas, tienen también otros conceptos que pueden añadir.
Perdón por mi español si no quedó muy claro, pero yo creo que nosotros hemos
sido salvados de la esclavitud, la esclavitud de la mente, la esclavitud,
una nueva forma de pensar.
Amén, gracias.
¿Alguien más quería aportar algo de lo que puede ser la salvación?
O sea, ¿de qué Dios nos ha salvado?
La salvación es como tener certeza que que tiene
no solo un hogar, pero tiene todo lo que es Dios.
Entonces en él hay paz, sanidad, hay liberación de la ley, es una nueva
vida en el espíritu y todo, todo, todo.
Pero para tener salvación, creo, para poner todo en una palabra,
creo, es como acceso.
Esa es la palabra que yo pienso y políticamente,
como la salvación es tener acceso.
Entonces vamos, ¿alguien más que quiera comentar algo?
Sí, amén hermano, Dios bendiga a todos.
Amén, Inés.
Que estén bien, espero que estén bien todos.
Sí, con respecto a la salvación, como la definición lo dijo, la salvación
depende del contexto en el que se use esa palabra, porque si bien puede ser un
peligro también, como ya lo leíste, hay muchas situaciones de las cuales
podemos ser salvados, pero en el contexto bíblico, debido a la pregunta, ¿verdad?
En Hechos, capítulo 2, verso 40, dice que el apóstol Pedro estaba
predicando, dice, y con muchas y con otras muchas palabras testificaba y los
exhortaba diciendo, sed salvos de esta perversa generación.
Entonces, creo que ser salvos, en este contexto, del momento de recibir
el evangelio, es ser salvos de un estrabillo, de tener un alma perdida,
no tener una orientación, como cuando un pastor está con su rebaño y las ovejas se
descarrían, entonces estaba perdida en el monte, corriendo peligro de los animales
feroces, de los lobos, de los leones, y entonces ahora se nos dice que ha venido
el pastor de nuestras almas, para que seamos salvos de esta perversa generación,
que no hace sino dirigirnos hacia la perdición.
Ok, gracias.
Entonces, ahorita vimos que tenemos una perspectiva de lo que puede ser la
salvación, en los diferentes contextos que hemos estado, pero también hay una
dirección a la cual Dios nos dirige cuando hablamos de salvación, y entre una de
ellas vamos a leer en Mateo 1, 21, dice, y
dará luz un hijo y llamará su nombre Jesús.
Él salvará a su pueblo de sus pecados.
Entonces, aquí nos habla claramente de que la salvación va hacia el pecado,
es decir, dice, porque Él salvará.
¿Quién salvará?
Jesús, del pueblo de sus pecados, es decir, que el pecado es un peligro.
El pecado es algo que realmente lleva a la muerte, según la Biblia, porque dice que
el imperio de la muerte tenía como posesión o arma el pecado, y luego de eso,
la ley.
Entonces, el imperio de la muerte usaba el pecado para llevar a las personas a la
muerte, porque ese es el reino o el imperio que se gobernaba.
Entonces, como el imperio de la muerte es el que reinaba, usaba el pecado,
y el pecado usaba la ley.
Entonces, en este caso, cuando Jesús viene a libertar, viene a libertarnos a todos
del pecado, pero hay algo importante también aquí con el pecado, porque cuando
nosotros hablamos de pecado, hay ciertas características
que nosotros podemos decir que es pecado.
Alguien puede decir que el pecado es fornicar, otra persona
puede decir que el pecado es desadolterar, decir una mentira.
Entonces, cada uno de nosotros tenemos una definición de lo que puede ser el pecado,
pero cuando Jesucristo explica lo que es el pecado, hay una aclaración que él hace,
con respecto también a lo que el Espíritu Santo iba a venir a hacer.
Esperen un instante, se lo voy a encontrar aquí el versículo.
Porque cuando él habla del Espíritu Santo, él hace una aclaración a lo que
específicamente va a venir a ser el Espíritu
Santo, y dice de la siguiente manera.
Dicen, va desde el principio del versículo 4.
Dicen, del capítulo 16 de Juan.
Esto nos lo dije al principio porque yo estaba con vosotros, pero ahora voy al que
me envió, y ninguno de vosotros me pregunta, ¿a dónde vas?
Antes, porque os he dicho estas cosas, tristeza llena vuestros corazones.
Siete, pero yo os digo la verdad, os conviene que yo me vaya, porque si no
fuera, el consolador no vendría a vosotros, mas si me fuere, os lo enviaré.
Ocho, y cuando él venga, convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio.
Nos vemos de que el principio dice que Jesús vino a salvar de pecados,
pero luego dice que el Espíritu Santo vendrá a convencer de justicia,
de pecado, justicia y juicio.
Y luego dice aquí, nueve, de pecado por cuanto no creen en mí.
Es decir, que el pecado no necesariamente es fornicar, adulterar o mentir.
El pecado se centra en no creer en Jesús.
Entonces, cuando dice que Jesús vino a salvar del pecado,
significa que él vino a salvar de que nosotros no creamos en él.
Porque realmente ese es el punto clave.
Entonces, cuando vemos nosotros qué es el pecado, es decir, que ahorita nos están
diciendo a nosotros que el pecado es no creer en él.
Y cuando hemos visto, tal vez en otra reunión hablamos
de eso, que el pecado significa fallar en el blanco.
En el griego, la palabra pecado en el griego significa esa traducción,
fallar en el blanco.
Entonces, cuando vemos esto, de que el que no está, su fe no está puesta en Jesús,
está pecando.
Independientemente de quién sea.
Ahora, ¿por qué peca?
Porque alguien era como así, que si yo no
veo Jesús o no creo en Jesús, estoy pecando.
Porque cuando vemos la esencia de Jesús, dice la palabra que Dios es amor.
Pero también es fidelidad, también es gozo, también es paz, también es
paciencia, benignidad, todo eso, encerrado en una persona llamada Jesús.
¿Qué significa?
De que si yo no creo en Jesús, yo no creo en el amor, yo no creo en la
justicia, yo no quiero una fidelidad, yo no creo en la paz y por consecuencia
estoy creyendo en lo contrario de lo que Él representa.
Es decir, de que si Jesús es amor y yo no creo en el amor, estoy creyendo en el odio.
Si Jesús es justo y yo no creo en la justicia,
entonces estoy creyendo en la injusticia.
Porque todo está encerrado en una persona llamada Jesucristo.
Entonces, vemos nosotros claramente de que Dios nos vino a salvar de no creer en Él.
Porque nosotros, como en su principio, dice que
nosotros estamos muertos en delitos y pecados.
Pero esos delitos y pecados es porque no tenemos al Hijo de Dios en nosotros.
Entonces, lo que vino a ser Jesucristo prácticamente es
mostrarse claramente tal cual es para que logren creer en Él.
Porque aunque Él fue anunciado desde el tiempo de la caída de Adán, cuando Adán
cae, fue comenzado a ser anunciado desde tiempos antiguos.
Pero las personas no estaban comenzando a creer.
Inclusive las esperanzas que le fueron dadas al
pueblo judío no estaban centradas realmente en Cristo.
Estaban centradas en otras cosas.
Entonces, Dios constantemente, cuando uno lee la Biblia, hace que la fe
se centre en Aquel que habría de venir, que era Jesucristo.
Lo que nosotros ahora conocemos como Jesucristo.
Pero que anteriormente estaba bajo la interrogante del Mesías.
¿Quién iba a ser?
Porque, por ejemplo, a Abraham le dijeron que iba a venir alguien sobre su simiente.
A Moisés dijo que iba a venir un profeta más grande que él.
David le fue a dar el anuncio de que sobre él venía un trono eterno.
Entonces vemos claramente de que Dios lo que constantemente
hacía era enfocar a la gente en Aquel que habría de venir.
Pero nosotros claramente, como a veces perdemos esa esperanza de las cosas,
nos desviamos nuestra mirada y ese desvío de
mirada lleva a que caigamos en diferentes pecados.
Entonces, cuando se hizo el manifiesto del Hijo de Dios, es decir, Jesucristo en la
tierra, comenzó a mostrar claramente qué significaba
la verdadera manifestación de Dios en la tierra.
Porque Él dio a conocer lo que realmente era el
pecado y lo que realmente era una búsqueda hacia Dios.
¿Por qué menciono esto?
Porque cuando Jesús dijo, Aquel que mira a una mujer y la codicia en su corazón,
esa persona es la que ha pecado, porque ha fornicado con ella en su corazón.
Pero las otras personas lo que hacían era mirar con codicia
y decían, no es pecado porque no estoy llevando al acto.
Y Dios vino a mostrar que el pecado no solo se daba en
el acto, sino que también en la intención del corazón.
Sí, bueno, Juan, hermano, yo creo que también muy buena la explicación que usted
ha declarado para nosotros sobre el pecado.
Hay que decir un poco más también sobre el pecado.
Según la palabra, yo creo, primeramente, yo creo que el pecado
son todas las cosas que nos hacen estar llenos del Señor.
Todas las cosas.
Por ejemplo, tienes cosas que son más acciones, no propiamente las cosas.
Por ejemplo, el teléfono.
Yo tengo un teléfono, pero el teléfono por sí mismo no me hace pecar.
Y si mis acciones, mi actitud, yo no sé cómo se
dice, acciones, acciones que yo hago con mi teléfono.
Por ejemplo, todos los días yo puedo leer la palabra de
Dios, como también ver algunos videos que me hacen pecar.
Sí, entonces yo creo que, por ejemplo, en Santiago, capítulo 4, versículo 8,
dice que dice la palabra de Dios, acérquense
a Dios y él se acercará de ustedes.
Pecadores, límpiese las manos.
Ustedes, los inconstantes, purifiquen su corazón.
Yo creo que una de las definiciones del pecado puede
ser eso también, el principal, puede ser así dicho.
Sí, entonces yo creo que es eso.
Yo creo que sí.
Y también acá no tiene, hermano, una cosa para levantar la mano.
Sí, yo estaba preparando.
Ah, por eso mencionaba de abrir el micrófono, porque así cuando me digan que
abran el micrófono, yo ya sé que van a hablar.
Ah, bueno, bueno.
Sí, cuando vi que lo activó, entonces para ello, para que usted habla.
Sí, sí, sí.
Sí, porque aquí le faltan cositas de la aplicación.
Entonces, es cierto lo que dice Giovanni, y por eso mencionaba la fe, porque
realmente la fe es como que el activador hacia las obras, porque la Biblia dice que
la fe sin obras es muerta, en el sentido que la fe es lo principal para luego
entrar a las obras, y por eso que la Biblia habla acerca de las obras de la
carne, es decir, que hay obras de la carne porque la fe no está puesta en Dios.
Entonces, como se está puesta en otras cosas que no es Dios, se va sobre esa
obra, es decir, por ejemplo, alguien no cree en el amor, pero puede creer en la
fornicación, y entonces entra en las obras de
la fornicación por tenerle fe a la fornicación.
Entonces, claramente es lo que menciona, por eso es que si alguien tiene fe en
Jesús, él va a utilizar el teléfono para las obras de Jesús, para predicar,
enseñar o aprender del Evangelio, pero alguien que no cree en Jesús,
sino que él cree en la pereza, lo que va a hacer es
estar en entretenimientos y en otro tipo de cosas.
Entonces, vemos de que la fe es clave para nosotros, porque la fe nos fue dada a
nosotros para colocarla en Jesucristo, desde un inicio, desde la eternidad,
pero obviamente como esa área de la fe está puesta, es decir, es algo natural en
nosotros, al no tener a un Dios, lo que hacemos es redirigirla a alguna
otra cosa, idolatría u otro tipo de situaciones.
Entonces, lo que quería resaltar, o lo que he querido remarcar, es de que
realmente la fe está puesta en el creer en Jesús, por eso que cuando se nos habla de
la palabra de la fe, es decir, al Evangelio se le conoce como la palabra de la fe.
Entonces, cuando se habla de la palabra de la fe, es decir, ¿de quién se predica?
Se predica de Jesús.
Entonces, cuando se predica de Jesús, se está hablando de la palabra de fe.
¿De fe en quién?
En una persona que es Jesucristo.
Pero este Jesucristo, obviamente, como se han mencionado las diferentes
manifestaciones o las obras de la carne o el pecado,
claramente nos viene a salvar de ese tipo de cosas.
Es decir, aunque el predominio general está sobre el imperio de la muerte,
el pecado y la ley, pero asimismo, nosotros a entrarnos en esas fes de
tinieblas, nos ha llevado a obrar conforme esas fes.
Por eso mencionaba, por ejemplo, nosotros a veces le tenemos fe a la mentira.
Sabemos de que vamos a salir de una situación complicada mintiendo.
Entonces, le creemos en la mentira y le damos un poder a la mentira, por lo cual
nosotros decimos, ah, ¿cómo salgo de este error o este problema?
Voy a mentir.
Entonces, creímos en la mentira, utilizamos ese poder y eso nos lleva
después a esclavizarnos o, como dijo el hermano Giovanni en sus inicios,
la salvación es que Dios nos saque de la
esclavitud, porque somos nosotros esclavizados.
¿Por qué?
Porque nos convenció este espíritu.
Es decir, así como el Espíritu Santo convence para que nos arrepintamos y
busquemos la salvación de Jesús, las entidades de tinieblas también nos
buscan convencer para que nosotros nos sometamos a sus poderes.
Entonces, ahí es donde ya entramos y le damos nosotros, como también mencionaba en
la definición, le damos una legalidad a estas
entidades para que gobierne sobre nosotros.
Y es por eso que a veces nosotros no queremos, no podemos salir de las
esclavitudes que tenemos, porque nosotros nos hicimos esclavos de ellas,
a lograr dentro de ellos y a tenerles fe a ellos.
Entonces, la única forma de que nos puedan rescatar, o lo que prácticamente hizo Dios
Padre, porque Él sabía, ahorita estoy dando un preámbulo a la manifestación
plena, es que por esa razón Dios conocía cómo se manejaban estas cosas y por eso es
de que cuando cae Adán o toda esa transgresión que generó, nos metió en una
dimensión de esclavitud, donde prácticamente
la Biblia lo define en tres partes.
Es decir, que nosotros estamos en este tiempo del
mundo como un punto intermedio para poder ser salvados.
¿Por qué?
Porque si no estuviéramos en este tiempo, por así decirlo, intermedio, entonces
nosotros hubiéramos entrado ya en una condenación, porque la Biblia dice de que
Dios no salvó o no rescató a la a la simiente angélica, a la creación angélica,
sino que Dios buscó socorrer a la simiente de Abraham o a la generación de Abraham.
Es decir, que a ellos que eran ángeles, sí los condenó cuando pecaron.
A nosotros no.
A nosotros nos dieron la oportunidad de salvación.
¿Y qué hizo Dios?
Nos metió en este lapso intermedio.
¿Por qué menciono esto?
Porque recordemos de que Dios se maneja sobre justicia.
Y a veces la justicia terrenal o la Biblia dice que
lo que lo que se ve es figura de lo que no se ve.
Y a veces nosotros cuando vemos en la tierra que cuando alguien comete un error,
roba o asesina o hace algún tipo de acto, lo que hacen es antes de meterlo al
juicio, antes de juzgarlo, lo colocan en una prisión preventiva en lo que es
juzgado para luego condenarlo completamente.
Es decir, una persona por ejemplo robó o lleva drogas, entonces ¿qué hacen?
Lo ponen en una prisión preventiva en lo que examinan las pruebas, en la que hacen
una verificación de casos y luego ya lo llevan al juzgado para dar una condena y
luego lo meten en una prisión de alta seguridad o de baja seguridad,
pero hubo algo previo o intermedio.
Es donde nosotros actualmente estamos, en este sistema de tierra.
Porque es la Biblia que los que antes pecaron
fueron destituidos de la gloria de Dios.
Entonces como fuimos destituidos, Dios nos puso en este punto medio,
en este tiempo tierra.
Y en esta tierra se manejan tres cosas bajo esclavitud.
Está la vanidad, que es lo que habla la Eclesiastés.
Vanidad, vanidad, esto es vanidad, lo que hay debajo de la tierra.
Dos, es la desobediencia conforme al alma, porque la Biblia dice claramente de que
Dios sometió a todo bajo desobediencia para poder tener misericordia a todos.
Tres, la esclavitud sobre el cuerpo.
El apóstol Pablo dice, miserable de mí, ¿quién
me va a librar de este cuerpo de muerte?
Porque con la mente sirvo la ley de Dios, pero con el cuerpo sirvo al pecado.
Entonces ahí estamos hablando de tres tipos de esclavitud.
Esclavitud vanidad, espiritual, la del alma y la del cuerpo.
Entonces si nos damos cuenta, nosotros estamos sometidos a un nivel de esclavitud
muy grande, que inclusive Dios mismo lo preparó
para poder tener misericordia en nosotros.
Porque la salvación, por eso se llama salvar o librar,
tiene que haber un punto de contacto para salvar.
Es decir, yo no voy a salvar a alguien que
es malo, a menos que le tenga misericordia.
Es decir, que lo mire en su miseria, porque la palabra misericordia habla y va
relacionada con la miseria, misericordia, miserable.
Entonces cuando uno ve a alguien que está miserable, uno es movido a misericordia.
Es decir, cuando uno mira a alguien que no tiene que comer, que tiene muchos
problemas, uno es movido en misericordia para poder ayudarle.
Entonces Dios por eso preparó estos lugares para vernos a nosotros en esta
posición y poder ser movido a misericordia.
Para decir, ok, ellos están esclavizados, ellos están sometidos, voy a ser movido a
misericordia para poder rescatarlos de su miseria.
Es decir, de no estar en la gloria del conocimiento de Dios Padre.
Entonces por eso que Dios para poder hacer eso, tiene que elaborar un plan.
Y este plan no es un plan cualquiera, porque este plan no sólo nos va a
involucrar nosotros la creación que pecó, sino que va a involucrar otras creaciones.
Es decir, una liberación plana y completa.
Pero para hacer eso, él no sólo tiene que entrar en libertad, sino que él tiene que
generar un plan de salvación muy elaborado, porque nosotros somos poco entendidos.
Y por eso que en el libro de Efesios dicen, en
la dispensación del cumplimiento de los tiempos.
Y también dice que nosotros fuimos bendecidos desde antes de la fundación del
mundo, con toda bendición espiritual, pero
también dice para luego ser adoptados hijos suyos.
Eso nos da a entender de que Dios ya había preparado
para nosotros ser adoptados en Cristo Jesús.
Es decir, para ser rescatados a través de Cristo Jesús.
Y por eso es de que marcaba el punto de que Dios a través de los tiempos antiguos,
es decir, por ejemplo, Adán, Noé, Abraham, lo que hizo fue tener prototipos
de Cristo, para que sea un ejemplo a nosotros de aquel que habría de venir.
Por ejemplo, Adán, cuando dice el Apóstol Pablo de que
está el antiguo Adán que pecó, y ese pecado trajo muerte.
Pero que el postre era Adán, es decir, Jesucristo.
Él, por causa de la obediencia, trajo a la vida eterna.
Vemos a un Noé que era el único íntegro entre todos, y que Dios lo utiliza para
traer salvación a una nueva generación, a los que están en la familia de Noé.
Y todo aquel que no está bajo la familia de Noé,
va a entrar una condenación por causa del diluvio.
Y así nos vemos sobre cada uno, Moisés, David, Josué.
Entonces Dios, ese plan que permitió manifestarse en todas las edades,
es para que todos señalaran que la única salvación viene hacia Jesús.
Y este Jesús, no sólo viene a decir, miren, ya lo salvé, o viene a hablarlo,
porque para que nosotros realmente seamos salvados del pecado, que es lo que estamos
hablando, inclusive la muerte, porque el pecado nos lleva a la muerte,
lo que Jesús tiene que hacer, es darnos una muerte, y luego traernos a una vida.
Porque realmente la Biblia dice que la paga del pecado es muerte.
Y Dios no puede fallar a su palabra.
Es decir, que ciertamente muerte, y tiene que manifestarse esa muerte.
Por eso que cuando Jesús viene, viene a morir en la cruz del Calvario.
Y no lo hace sólo por, de bienes sean salvos, sino que
recordemos de que para pagar algo, tiene que haber un valor.
Es decir, como el caso que vimos de las personas que están presas.
A veces a las personas se les da una fianza,
para que paguen y puedan ser liberados.
En este caso lo que hizo Jesús fue pagar con su vida nuestra libertad.
Y que no sólo nos den una libertad, sino que esa sangre nos purifique a todos
nosotros, y que nos podamos adentrar en una nueva vida.
Porque nosotros nos hacen nuevos en Cristo Jesús.
Entonces, por esa razón es que nosotros, a la hora prácticamente de escuchar el
mensaje de salvación, tenemos que prestarle atención
a lo que realmente también puede ser el pecado.
Porque el mensaje de salvación va en esa línea, el pecado.
Ya por eso es la Biblia que, si alguien quiere estar en comunión con Dios,
no tiene que estar en pecado.
Por eso es la Biblia de cuando todos pecaron,
fueron destituidos de la gloria de Dios.
Es decir, fueron rechazados por causa del pecado.
Entonces lo que hace Jesucristo, es para que nosotros pudiéramos adquirir
esta gloria eterna con él, tuvo que hacer morir el pecado en él.
Es decir, de que todo el pecado a la tierra, todo el pecado lo que pueda haber,
se metió dentro del cuerpo de Jesús.
Eso no lo digo yo, eso lo dice la Biblia.
Él le dice, al que no conoció pecado, Dios lo hizo
pecado, para que nosotros fuésemos justicia ellos en él.
¿Por qué?
Porque en el antiguo tiempo, para poder ser alguien salvado o librado,
tenía que presentar una ofrenda de cordero carnero, ponerle la mano en el cuello,
para que la transferencia del pecado de la persona, fuera hacia el cordero.
Y que el cordero muriera en vez de él, para ser salvado.
Y eso fue lo que mismo quiso Jesús en la cruz.
Entonces, por ese acabo sabemos nosotros de que el pecado
es lo que a nosotros nos ha sometido en diferentes áreas.
Y por eso nuestra lucha debe ser sobre el pecado, que
fue prácticamente lo que Jesús nos vino a enseñar.
Y a decir, arrepentíos porque el reino de los cielos se ha acercado a vosotros.
¿Por qué menciono lo que es el reino de los cielos?
Porque como mencioné al inicio, estaba el imperio de la muerte.
Y como es un imperio, un imperio está constituido de diferentes reinos.
Entonces, cuando Jesús viene, él viene bajo un mando de un imperio.
Es decir, el reino de los cielos.
Así como está la muerte, así está el reino de Dios.
Y como son dos reinos, cuando hay reinos que son contrarios, antes de poder venir e
ir en contra del reino o destruirlo, primero se hace un anuncio de rendición.
Primero se dice, ríndanse o no sea que nosotros lo vamos a destruir a ustedes.
Y luego de hacer el anuncio, se tenían que rendir.
Si no se rendían, ya se venía a destruir completamente este otro reino.
Entonces, ¿por qué menciono esto?
Porque el hecho de que Jesús diga, arrepiéntanse, porque el reino de los
cielos está acercado a nosotros, es porque también
nosotros a veces nos hemos hecho amigos del pecado.
Hemos sido participantes con el mismo pecado.
Y nos gusta y nos agrada ese pecado, del cual Dios no quiere que lo hagamos.
Ciertamente nos vino a salvar en la cruz, pero él también requiere que abandonemos
esa naturaleza de pecado, porque esa nos está destruyendo y nos va a destruir.
Y si no, Dios va a venir a destruir todo aquello, porque él
no puede lidiar realmente con el pecado por mucho tiempo.
¿Por qué menciono esto?
Porque Génesis dice de que Dios, su espíritu, contendía contra el espíritu
del hombre constantemente, porque todo designio del hombre de hacer mal.
Es decir, de que nosotros, inclusive nosotros, cuando hay personas que tal vez
no nos agradan, o hay lugares donde no estamos
bien, buscamos estar en un mejor lugar.
Entonces, Dios sabiendo eso, de que no quiere destruir necesariamente al hombre,
sino que darle una oportunidad para arrepentirse, no sólo envía a Jesús para
que muera, sino para que enseñe y muestre realmente qué es el reino de los cielos.
Entonces, él nos comienza a enseñar a nosotros qué es el pecado, qué
manifestaciones hay del pecado, y él viendo cómo hay demonios que han
poseído a las personas por causa de los pecados, y viendo
la manifestación de la esclavitud estando en sus cuerpos.
No sólo en los demonios, sino también en las enfermedades, como en el caso de la
mujer de Pedro, perdón, la suegra de Pedro, donde lo
que hace Jesús es reprender al espíritu de enfermedad.
Es decir, que no estamos hablando de una enfermedad necesariamente física,
sino que fue un espíritu que provocó la enfermedad.
Claramente también hay otras enfermedades, como las que aparece aquel del ciego de
nacimiento, pero el punto que voy es de que el pecado del cual Dios nos quiere
salvar, y que es no creer en él, manifestó muchas cosas.
No sólo esclavitudes, enfermedades, dolencias, injusticias, inclusive ahorita
lo que nosotros vemos en general, la generalidad que vemos en la tierra,
es una manifestación y fruto del pecado.
Es decir, de no tener la vista en Jesús.
Entonces, al entender eso, nosotros vemos de que cuando Jesús viene, vino a
confrontar completamente el pecado, porque es contrario al reino de Dios.
Y también vemos claramente de que Jesucristo, siendo el príncipe del reino
de Dios y el embajador, vino no sólo a hacer una declaración de rendición,
sino que también a manifestar la muerte
sobre el pecado a través de morir en la cruz.
¿Por qué?
Porque cuando Jesús muere en la cruz, él muere
en el Gólgota, que significa la calavera.
Y lo que hace la cruz, es prácticamente caer
en el centro de la calavera, el Gólgota.
Entonces, cuando Jesús es crucificado, lo que está haciendo es una declaración de
muerte sobre la... pero una declaración de muerte sobre la muerte.
Por eso no dice la palabra, ¿dónde estaba muerte tu aguijón y sepulcro tu victoria?
Porque él la mata y al resucitar, él vence sobre la muerte.
Y al vencer, él vence sobre el imperio de la muerte.
Entonces Jesús hace tres cosas para vencer y hacernos libres a nosotros.
Una, primero tiene que vencer a la ley, porque ese es el aguijón del pecado.
Y el pecado es el arma... pero lo va a leer, que aquí
lo tengo, aquí lo tenía a la mano, pero se me fue.
Es pecado y ley, permita.
Ahí te lo voy a leer para que me quede aquí, que lo tengo.
Aguijón.
Primero Corintios.
Ahí está.
Primero Corintios 15, 50.
Dice, ya que el aguijón de la muerte es el pecado y el poder del pecado la ley.
Entonces aquí nos sale lo que mencionan las tres cosas.
Entonces Dios, para poder vencer estos tres, primero, para
quitarle el poder del pecado, tiene que cumplir la ley.
Entonces el pecado viene Jesús y cumple la ley.
Al cumplir la ley, le quita el poder del pecado.
Luego de eso, para vencer al pecado, tiene que
meter el pecado en él y morir juntamente con él.
Lo que mencionaba, que el pecado estuvo en el cuerpo de Jesús, porque dice la Biblia,
al que no conoce pecado, Dios lo hizo pecado
para que nosotros fuésemos justiciados en él.
Y tres, para vencer a la muerte, tiene que ir y resucitarle
entre los muertos, para poder vencer a la muerte.
Entonces, si vemos Jesús y las tres, para generar en nosotros una verdadera
libertad, para que ahora ya no andemos en ley, sino que andemos en gracia,
por lo tanto ya no hay un poder del pecado y por lo tanto también nosotros vivir en
el poder de la resurrección, para no tener ya
ahora una potestad de la muerte sobre nosotros.
¿Por qué menciono esto?
Porque la Biblia dice que la fe en la cual nosotros debemos estar cimentada y la cual
nos mantiene en salvación, es el conocimiento de su resurrección.
Por eso dice el apóstol Pablo, si nosotros no creemos que Jesús resucitó,
van a nuestra fe.
Pero si nosotros creemos que Jesús no resucitó, nuestra fe tiene un valor
incalculable, porque sabemos que resucitaremos en el día postrero.
Entonces, nos damos cuenta nosotros de que Dios, para poder rescatarnos y salvarnos,
tuvo que generar varias cosas en su entendimiento para darnos a entender la
gravedad del pecado, el conflicto con la ley y también
la situación que es el poder o la potestad de la muerte.
¿Por qué?
Porque estamos siendo gobernados por todos ellos y claramente, como mencioné en un
principio, que estaba la vanidad, la desobediencia que era en el alma y lo
que era la esclavitud en el cuerpo con el pecado, Dios
también tiene que operar en eso para hacernos salvos.
En el sentido de salvarnos, porque cuando hablamos de salvarnos significa liberarnos.
Entonces, ¿qué hace Dios?
Cuando nosotros venimos y creemos en Jesucristo, pues si tenemos una fe en él,
claramente limpia nuestro pecado y nuestra alma que estaba en vanidad, porque
caminaba y vivía en vanidad, ahora es resucitada y
ahora necesita caminar en el reino de los cielos.
Ya no en la vanidad del mundo, sino en el reino de Dios.
Por eso dice la Biblia, buscad primeramente el reino de los cielos y su justicia.
O dice, poner vuestra mirada en los cielos y no en las cosas de la tierra.
Entonces nos habla de que nuestra esperanza está
en que nosotros somos extranjeros en este caminar.
Entonces nos cambia nuestra naturaleza al revivirnos en el espíritu.
Ya tenemos un punto de liberación que no teníamos antes.
Segundo, él comienza a tratar con nuestra alma, porque antes estaba en desobediencia.
Como dice el apóstol Pablo, el apóstol Pedro Bernice, de la vana manera de vivir
que aprendiste de vuestros padres, desechando lo malo, desead ahora,
como niños recién nacidos, la leche espiritual no
adulterada, que los pueda hacer aptos para salvación.
Y luego también en Romanos 12.2 dice, no os conforméis a este mundo,
sino transformados por medio de la renovación de vuestro entendimiento,
para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.
Y también el apóstol Pablo dice, y estando dispuestos a castigar toda
desobediencia, cuando vuestra obediencia sea perfecta.
Entonces todo apunta de que la perfección en el alma, se acerca a la obediencia.
Entonces Dios nos da su palabra y su espíritu, para que
podamos caminar hacia la misma obediencia que Cristo.
Y esa es la que estamos continuando en operación.
Y la última va a ser la liberación de nuestro cuerpo, porque la última
liberación que se va a manifestar, es la liberación del cuerpo.
¿Por qué menciono esto?
Porque el apóstol Pablo dice, de que cuando nosotros resucitemos, cuando venga
Cristo, y los muertos de Cristo resucitarán primero.
Dice que nosotros seremos juntamente transformados.
Es decir, los muertos resucitan, y nosotros quedamos juntamente con ellos,
y luego somos transformados de cuerpo.
La pregunta es, ¿por qué tenemos que ser transformados de cuerpo?
Porque este cuerpo está sometido en pecado.
Hay una ley en nuestros miembros, que es pecado.
Todo lo que hace Dios, para poder habitar en lugares
celestiales, nos tiene que dar un cuerpo celestial.
Porque este cuerpo está en pecado, y este cuerpo
de pecado, no podría entrar en lugares celestiales.
Entonces, como también este cuerpo tiene pecado, y
estamos esclavos, pues Dios nos cambia el cuerpo.
Por eso era la esperanza del apóstol Pablo, acerca de la venida de Cristo Jesús.
¿Por qué?
Porque sabía, como dicen romanos, ¿quién me librará de este cuerpo de muerte?
Entonces, la esperanza de que Jesucristo venga en su venida, es nuestra
manifestación de salvación sobre este cuerpo de pecado, que seremos
completamente libres de este cuerpo de pecado.
Porque este cuerpo de pecado, te lo tenemos.
Inclusive, cuando el apóstol Pablo dice, que me fue puesto un aguijón en la carne,
para que no se elevara.
Y Dios le dijo, bástate mi Entonces, ¿por qué él se altivaba?
Por el pecado y la carne que tenía dentro de él.
Entonces, por eso vemos nosotros de que Dios, ciertamente nos salva en la cruz,
y al creer en Él, pero también Él continúa manifestando
ciertas cosas en salvación en nuestras vidas, hasta su venida.
¿Por qué?
Porque también tenemos que experimentar la
plenitud de salvación que adquiere para nosotros.
Porque ciertamente, cuando uno peca, o inclusive ahorita en este tiempo,
uno desobedece, entra en cierto punto de condena.
No condena en el sentido que uno se va al
infierno, sino una condena por los enemigos.
Los enemigos, cuando uno peca, se burlan, afligen angustia, y entran en acusaciones.
Entonces, uno tiene un sentido de tormento.
Mas, por la gracia de Dios, que dice que Él nos defiende delante de Dios Padre como
intercesor, nosotros somos rescatados de esas acusaciones, burlas y condenas.
Pero, ciertamente, cuando Jesús viene y nos libra,
no sólo nos libra, es decir, no sólo nos hizo libres.
Por ejemplo, si yo vengo a salvar a una persona que está presa en la cárcel,
no sólo lo salvé en el caso de Jesús, sino que Él vino y a ese preso,
que era violador, que era adúltero, que era
lo que sea, ahora lo convierte en su hijo.
Es decir, Dios no sólo nos salva del pecado que era nuestro hay, o los hayes,
como se dice en la Biblia, sino que, no solamente ese base, sino que su
misericordia se extiende a convertirnos en sus hijos.
¿Por qué hablo de convertirnos en sus hijos?
¿Y qué tiene que ver con la salvación?
Porque cuando Jesús nos convierte en sus hijos, Él extiende más su misericordia.
Porque si Él sólo nos hubiera salvado y mantenido como criaturas, es decir,
cuando uno cree en Jesús, es cambiado a criatura, pero aún venimos de criaturas,
pero no nos deja en sentido de criatura, sino que nos convierte en hijos.
¿Por qué menciono esto?
Porque cuando se habla de los hijos, nosotros con los hijos, o con inclusive
los familiares, le tenemos más misericordia que lo que no son hijos.
Como una vez oí una persona dijo, si usted no hubiera sido mi hijo,
ya hace ratos que lo hubiera golpeado, dijo una persona.
Pero como usted es mi hijo, le he tenido paciencia, dijo esta persona.
Entonces, ¿qué significa eso?
Significa de que al hijo se le tiene más misericordia.
¿Qué quiere decir?
Que Dios sabía que nosotros, a pesar de ser salvados y perdonados por ser,
inclusive estando en esta tierra, por lo que mencioné, el cuerpo de pecado,
sabía que íbamos a continuar fallando.
Sabíamos que íbamos a continuar y no
apreciando el sacrificio de Cristo en la cruz.
Entonces, para él, por así decirlo, decir, bueno, airarse, como ya lo había
hecho en el caso de, como se menciona con Moisés, que quería destruir al pueblo de
Israel, él dijo, bueno, entonces una de las maneras para que yo pueda ahora tener
más misericordia de Dios y extender mi salvación
sobre ellos, es convirtiéndolos en hijos.
Porque cuando es engendrado un hijo, se le tiene un amor intrínseco,
es decir, un amor que es natural, que no se pierde.
Yo le puedo perder, inclusive a las personas, cuando se conocen y se aman,
o ser un hombre y una mujer, ese amor se puede perder, se puede desvanecer.
Pero un amor que es nacido de las entrañas de un padre, una madre, no se pierde.
Que diga alguien que se vaya a perder es casi nulo, a
pesar de que el hijo pudo haber hecho un montón de cosas.
Por eso cuando yo a veces visitaba las cárceles y miraba mucha mamá, que a pesar
de que el hijo era tabelador, violador,
cualquier cosa, asesino, la mamá siempre iba.
Pero por qué?
Por un amor que era, que nacía de entrañas.
Entonces Dios nos convierte a nosotros en hijos, para qué?
Para tenernos un amor a nosotros y tenernos compasión a pesar de nosotros fallar.
Entonces vemos como su salvación y su misericordia se manifiesta sólo con el
hecho de habernos convertido a nosotros en hijos.
Y obviamente también pues tenemos que entender el
nivel de condenación de aquellos que no quieren creer.
Porque ciertamente una condenación es no creer en Jesús.
Y la condenación ya la traíamos.
Por eso se llama salvación, librar.
Por eso se llama de que obviamente si nosotros no somos parte o no queremos
participar del reino de Dios, obviamente no nos queda otro lugar.
Es por ejemplo, yo ahorita estoy en Guatemala.
Si yo no quiero tener los requisitos que me pide Estados
Unidos para entrar a su país, no puedo entrar a su país.
Es ilógico que yo pueda entrar, porque él me pide unos requisitos.
Él me pide unas cosas, qué sé yo, que tenga tal vez una buena economía,
etcétera, porque para no, por así decirlo, quedarme ahí con ellos.
Entonces qué pasa en el reino de Dios?
Obviamente como una persona, si no quiere reconocer al reinado, en este caso Jesús,
y no puede entrar a ese reino que es espiritual, qué le queda?
Todo lo que no representa el reino espiritual.
Y ahí es donde se conoce, por ejemplo, como algunos le llaman el infierno,
o algunos le llaman Seol, otros le llaman Hades, pero
realmente es la dimensión espiritual de las tinieblas.
Es decir, ya no es el reino de Jesús, sino que es el reino de todas las tinieblas.
Y ahí prácticamente Dios les está dando
lugar a todas esas tinieblas para que operen.
Entonces cuando una persona muere, es decir, sale de este lugar intermedio,
esta persona lo que hace es ir a condenación,
porque no puede entrar al reino de Dios.
Le es prohibido, porque el requisito es creer en Jesús.
Entonces, por consecuencia, esa persona entra en el otro
reinado de tinieblas, y en ese reinado de tinieblas no hay paz.
Es decir, que principados, potestades y reinos espirituales de maldad tienen un
gobierno, y ellos están sometidos a sus tinieblas.
Y eso involucra que nosotros, si somos entes espirituales, que no nos dejamos
gobernar por la luz, significa que ellos van a
tomar una posesión y un gobierno sobre nosotros.
Aquí en este tiempo, en esta tierra que estamos viviendo, Dios lo está regulando.
Es decir, Dios está permitiendo qué se puede hacer sobre
nosotros y qué no se puede hacer, según lo que habla Job.
Pero ya cuando entra la persona dentro de lo que se conoce como infierno,
ya no hay una regulación, porque este es el punto en el cual estamos viviendo para
que haya esa regulación, para que haya este punto de salvación, para que nosotros
conozcamos y experimentemos lo que puede ser la salvación de Dios.
Pero ya cuando no se quiere creer para nada,
ya no queda más que un lugar de condena.
Y es por eso que a veces también nosotros tenemos que anunciar que hay un infierno.
Es decir, dar a conocer de que ciertamente la paga el pecado de muerte, porque
ciertamente eso no se puede quitar, pero que también esa muerte va a llevar a
que si no se puede entrar con pecado al reino de
Dios, no nos queda más que el reino de las tiñeras.
Y ahí es donde ellos van a entrar en tormentos, porque si en la tierra,
cuando son reinos diferentes, o en este caso por ejemplo Ucrania y Rusia,
que dice que Rusia y Ucrania estaban liberando sus presos y que ellos sufrían
abuso, a pesar de que hay leyes que regulan las situaciones con prisioneros de
guerra y ellos estaban haciendo maldad, imagínense qué puede pasar en un reinado
de tinieblas donde no hay una regulación, donde
no hay un respeto realmente por otras cosas.
Entonces ciertamente hay un nivel de condena en el infierno, que es un punto
real, pero si nosotros aceptamos que hemos pecado y hemos fallado y ponemos y creemos
al anuncio de la palabra de fe que es creer en Jesús, eso no sólo nos lleva a
poder entrar al reino de los cielos y tener una nueva, ser una nueva criatura,
es decir borrar todo lo anterior para darnos a una oportunidad nueva,
sino que también nos permite tener el conocimiento de Dios
Padre, porque realmente eso es lo que viene a ser Jesús.
Nosotros no teníamos acceso a Dios Padre.
Cuando Dios nos da acceso a Dios Padre, a través del sacrificio, podemos tener una
comunión con Él y conocerlo, que realmente es la vida eterna.
Es decir, la vida eterna es vivir eternamente, porque los que van a estar en
condena pueden estar en condena eternamente, sino que el hecho de la vida
eterna, como dice Jesús, la vida eterna es conocer al Padre.
Esa es realmente la vida eterna.
Es decir, no necesariamente inclusive puede ser conocer temas doctrinales,
sino que la vida eterna es conocer a Dios Padre.
Así que cada tema de la palabra que nos lleve
a conocer a Dios Padre, esa es la vida eterna.
Entonces, si nos estamos dando cuenta, por esa razón es que
también Dios nos quiere hacer partícipes de la salvación.
Es decir, no sólo nosotros poder ser salvos y experimentar esa salvación,
sino también dar testimonio a otras personas
de lo que puede ser la salvación de Dios.
Pero para poder conocer la grandeza de la salvación de Dios, obviamente también
tenemos que conocer qué gran peligro es el pecado
y la muerte, como hemos estado hablando ahora.
No sólo la condenación en el infierno, sino la esclavitud en el cuerpo,
la esclavitud en el alma, la esclavitud que puede ser en el espíritu.
Para hacer entender a alguien la gravedad de lo que puede haber en condena,
para decirle, mira, tienes esta condena, también está esa salvación para ti.
Por eso que hay personas que dicen, ¿quién me va a poder librar de este pecado?
Y uno le dice, mira, Jesús puede liberar cualquier pecado.
Por eso lo hizo en la cruz.
Entonces, si nos damos cuenta de eso también, nosotros vamos a entender mejor.
Es decir, si nosotros comenzamos a examinar lo que es el pecado y lo que la
Biblia habla de las esclavitudes, vamos a poder
darnos cuenta de que la única solución es Jesús.
Y por esa razón vendríamos nosotros cada día y cada mañana a buscar recibir de su
gloria para no caer en las artimañas del enemigo, ya que como mencionamos,
el enemigo, sabiendo que antes pertenecíamos a su reino y que ahora
pertenecemos al reino de la luz, él nos ve como rebeldes, él nos ve como
traidores y por eso nos quiere quitar del reino
de Dios y por eso nos ataca constantemente.
Entonces, ahí también entra la salvación de Dios, porque él nos habla de su
armadura, él nos habla de que él es un escudo.
Inclusive está hablando que él es mi torre de salvación, porque el enemigo
constantemente me quiere atacar y Dios lo que quiere hacer es constantemente
librarme, es decir salvarme de lo que es el enemigo, porque él necesita que también
probarme y mantener y que ver que yo me mantenga firme
para que yo pueda estar ahí y habitar con él plenamente.
Entonces son cositas que la vida le enseña y aquí pues hay obviamente también entran
puntos donde alguien puede decir bueno entonces qué requisitos hay para la
salvación y otro tipo de cosas y realmente la salvación sólo se centra en creer en
Cristo Jesús y arrepentirse de sus pecados y ya lo
que mencionábamos de que pecado es no creer en Jesús.
Pero también hay una parte que se menciona y que también es controversial para muchas
personas que es el bautismo en agua, porque el bautismo en agua muchos lo ven
como un aspecto religioso, como algo de que para qué lo voy a hacer si ya creí en
Jesús y un montón de cuestiones con respecto al bautismo en agua.
Entonces hay mucha gente que sí ha creído en Jesús pero no se ha bautizado en agua y
eso tiene una respuesta muy clara con lo que hemos venido hablando desde el
principio, que la base de lo que se está hablando es la fe.
O fe en Jesús o fe en lo que no es Jesús.
Y como también menciona la palabra la fe sin obras es muerte puesto que aquel que
no cree en Jesús hace las obras de la carne, purificación, adulterio,
hechicería, vanagloria, etcétera.
Pero aquel que está en la fe de Jesús también hace conforme a la fe de Jesús,
el amor, la justicia, la verdad, etcétera.
Entonces en este caso vemos de que realmente lo que es el bautismo en agua es
una manifestación de la fe, del creer en Jesús.
¿Por qué?
Porque el bautismo en agua lo que hace es manifestar
la muerte de Cristo y la resurrección con Cristo.
Porque claramente Jesús dice, pero en el apóstol Pablo en Romano 6, de que aquel
que se ha sumergido en el agua participa de la muerte con Jesús y aquel que sale
del agua entra en la resurrección juntamente con Jesús.
Entonces vemos que están los dos puntos en el bautismo en agua.
Entonces alguien dirá, pero eso no tiene sentido.
Tiene sentido porque realmente cuando nosotros
hacemos algo comenzamos a movernos en esa fe.
Es decir, si a mí me dicen mira levanta la silla que
tienes ahí, ok, yo por fe me levanto y levanto la silla.
Entonces en este caso, todo lo que nosotros hacemos lo hacemos movido por una fe.
Entonces cuando Dios nos dice a nosotros, mira yo necesito que te bautices en agua,
entonces ahí entra realmente si creo en Él.
Porque ese acto manifiesta la fe que yo tengo.
El ejemplo que puedo poner es el ejemplo de Abraham.
Cuando Dios le dice a Abraham de que sobre su simiente iba a estar su promesa,
él creyó.
Inclusive tuvo a Isaac.
Tuvo a su hijo Isaac y ahí estuvo.
Inclusive llegó a los 13 años.
Pero luego Dios le dice, mira yo necesito que
me entregues y sacrifiques a tu hijo Isaac.
Entonces la pregunta es por qué se lo pide si en él estaba la promesa.
Y era porque Dios quería ver la fe de Abraham.
Y la fe de Abraham ciertamente, como menciona la historia, que él llevó a
su hijo para que lo sacrificara, pero realmente vemos
el acto pero no necesariamente la esencia de la fe.
Porque cuando Abraham va a sacrificar a su hijo, va sobre una fe.
Y la fe sobre la cual va Abraham es la fe de la resurrección.
Porque él decía, el libro hebreo dice, de que cuando Jesús, pero cuando Abraham
iba a sacrificar a su hijo, lo hizo bajo entender de que si sacrificaba a su hijo,
Dios lo iba a resucitar dentro de los muertos, porque la promesa estaba en que
sobre su hijo, en su simiente, iba a venir la promesa.
Entonces la fe de Abraham para poder llevarlo a sacrificar, por así decirlo,
era la resurrección, la fe de la resurrección.
Bueno, hermano Rubán, usted estaba hablando de la fe.
Yo quería compartir un pasaje que se encuentra en el libro de Santiago para
contrastar con lo que usted estaba hablando,
que es muy bueno, es muy bueno sobre la fe.
Sí, entonces el libro de Santiago dice que,
sin embargo, yo estoy leyendo el texto ahora.
Sin embargo, alguien dirá, tú tienes fe y yo tengo obras.
Pues bien, muéstrame tu fe sin las obras, yo te mostraré la fe por mis obras.
Entonces, ¿qué dice este pasaje?
Dice que yo, por mis obras, le mostraré mi fe.
O sea, el cristiano tiene que tener obras, tiene que tener obras.
Por las obras, los cristianos, nosotros cristianos, hemos mostrado nuestra fe.
Porque las obras, Jesucristo no nos ha salvado
por obras y sin por la misericordia de Dios.
Pero nosotros que somos cristianos, mostramos nuestra fe por las obras.
Sí, gracias.
Bueno, muchas gracias.
Otra cosa también, cuando yo voy a hablar, yo voy a hacer así, colocar este dedo.
Yo creo que es mejor para usted porque a veces usted está hablando y para no cortar
tu punto de vista, tu raciocinio, yo voy a hacer así.
¿Ok?
Sí, está bien, no hay problema.
Bueno, muchas gracias.
Entonces, claro lo que me decía mi hermano Giovanni, por eso cuando Dios prueba a
Abraham es para ver bajo qué fe está haciendo esa obra, porque el hecho no es
solo hacer una obra, sino que esa obra lleve una fe incrustada.
Entonces, cuando Abraham va a sacrificar a su hijo en la cruz, en sacrificar al hijo
para darle el holocausto, iba bajo la fe de la resurrección.
No fue así como que, ah bueno, voy a sacrificar
a mi hijo y de igual manera a mi hijo ni sirve.
Sino que fue bajo el sentido de que, bueno, mi hijo es valioso y sé que tan
valioso es la promesa de que me dijo de que sobre él lo iba a resucitar.
O si yo lo llevo hasta las cenizas, de entre las cenizas va a ser resucitado.
Entonces vemos de que esa es la fe.
Inclusive en el libro de Filipenses dice que hay unos que predican por contienda y
otros predican por envidia y otros predican por amor.
Es decir, que la obra de la predicación existe,
pero no todos tienen la misma fe sobre esa obra.
Dice que hay unos tienen la fe en el amor de la... o sea, para algunos cuando
predican su fe está cimentada en el amor, otros cuando predican su fe está cimentada
sobre la envidia y otros están cimentadas sobre la contienda.
Entonces, cuando vemos el bautismo en agua, vemos de que la fe, pero esta obra,
el bautismo, si lo queremos llamar así, está
cimentada en la muerte y resurrección con Cristo.
Entonces, cuando Dios nos pide a nosotros que nos bauticemos, nos está hablando
sobre estar bajo esa fe, la fe de la muerte y la resurrección.
Es decir, que Dios nos ha puesto sobre la manifestación de una obra de fe,
que es el bautismo en agua, y que inclusive el mismo Jesús lo hizo,
y que Jesús no lo hizo sólo por hacer tan poco, porque vemos a Jesús en Marcos
capítulo 1, que Él se bautiza en agua, pero que cuando Jesús se bautiza en agua,
Él estaba haciendo una cosa muy importante, que cuando Jesús se bautiza en
agua, Él estaba profetizando acerca de su muerte y su resurrección, y estaba
profetizando que Él era el Jonás, que habría de la señal del profeta Jonás,
porque vemos que el profeta Jonás, lo que hacen es de que Él lo meten al
agua, o sea, lo lanzan al mar, y Dios luego lo saca del mar, para después
comenzar a predicar a Nínive, que se arrepiente de sus pecados.
Entonces, cuando vemos a un Jesús que se sumerge en las aguas, está diciendo,
mire, yo soy el Jonás, y cuando Él sale a las aguas, un Jonás que ahora predica a
Nínive, es decir, a esta generación perversa,
que es lo que Eyner había dicho en su momento.
Entonces vemos claramente ahí, de que tenemos a un Jesús que estaba
anunciando que era la señal del profeta Jonás, pero también un Jesús que estaba
anunciando, de que así como Él iba a ser sumergido, así estaba muriendo,
y como Él iba a ser resucitado, así iba a ser resucitado entre los muertos.
¿Por qué menciono esto?
Porque en el libro de... en ese pasaje, vemos claramente que hay un sumergimiento,
una salida de las aguas, y luego de que hay una declaración,
dice, este es mi hijo amado, en el cual mi alma se deleita.
Cuando vemos el libro de Romanos, el versículo 1, el capítulo 1,
perdón, dice de que Jesucristo fue resucitado con poder,
y que fue declarado hijo de Dios al ser resucitado.
Entonces, ¿cómo así que fue declarado hijo en la resurrección?
Si también ya fue declarado hijo en el bautismo en agua.
Significa de que esto era una figura para las personas terrenales, porque hubo una
voz del cielo que habló, este es mi hijo amado, aquí mi alma se deleita,
pero en la resurrección fue dada a conocer sobre todas
las entidades potestades que hay sobre todos los reinos.
Entonces, cuando Jesús nos pide a nosotros que nos bauticemos, también nos hace una
declaración, es decir, cuando nosotros bautizamos en agua, nos sumergimos
declarando que él murió en la cruz, pero también cuando salimos de las aguas
que él resucitó, y en ese momento Dios nos declara a nosotros hijos.
No es que no seamos hijos, sino que nos declara hijos, es decir, nos vuelve
legales ante todo, o nos presenta ante todas las entidades espirituales.
Entonces, eso lo menciono, y también, también entender que el bautismo en agua
realmente es un principio eterno, es decir, no fue algo
que sólo se le ocurría a Dios de, bueno, ¿qué hacemos?
Vamos a hacer que la gente se bautice en agua, sino que es un principio que se
marca desde Génesis, porque vemos en Génesis que la tierra fue bautizada en
agua, no sólo en Génesis 1, en Génesis 6, y cuando comenzamos a ver todas las partes
de la Biblia donde hay un agua, se manifiesta un bautismo, y cada vez que
hay un bautismo hay un cambio, si lo queremos llamar así, dimensional.
Por ejemplo, cuando Dios, en Génesis 1.1, dice que Dios creó los cielos y la tierra,
luego Génesis 1.2, la tierra estaba desordenada y vacía, ¿qué pasó?
Pero dice que el Espíritu de Dios se movía sobre las aguas, dice que la tierra estaba
inundada, porque algo pasó entre el 1 y el 2, se desordenó.
¿Por qué?
Había maldad, ¿qué tuvo que hacer Dios?
Inundar a la tierra en agua, para luego comenzar a crear, es decir, que nos vemos
una inundación, que literalmente bautismo significa
inundar en agua, y luego generó una nueva creación.
Génesis capítulo 6, que hizo Dios para destruir toda carne, bautizar en agua,
a la tierra otra vez.
¿Para qué?
Para que haya una nueva generación de íntegros con Noé.
Cuando vemos Egipto, que Dios quiere sacar al pueblo israelí
de Egipto, a una tierra prometida, los pasa por el agua.
Cuando vemos de que después Josué, con la nueva generación, quiere pasarlos a
la tierra prometida, los pasa por el río Jordán.
Cuando vemos de que David huye de su hijo Absalón, tiene que pasar sobre el agua.
Cuando vemos que Gedeón es escogido para poder vencer a los medianitas,
pasan a 300 por las aguas.
Cuando vemos, y comienzo a explicar cada uno de los puntos del agua, siempre vemos
de que el agua marca un nuevo punto de vida.
Por eso que Dios nos pide eso, y por eso la figura de lo que representa,
el bautismo en agua, y la autoridad de la predicación del
evangelio, va bajo la misma autoridad del bautismo en agua.
Porque cuando Jesús dice, o le cuestionan a Él, con qué autoridad tú sanas,
enfermos y todo, y Él dice, yo les voy a hacer una
pregunta, ¿con qué autoridad Juan el Bautista andaba?
Y ellos tuvieron temor de decir, si decimos que Juan el Bautista era
profeta y era del cielo, ¿por qué no le creíste?
Y si decimos nosotros que Él no era profeta, entonces Él
dirá, el pueblo nos apedreará porque tenía a Juan por profeta.
Entonces dijo Jesús, yo no les diré entonces
con qué autoridad yo hago estas cosas.
Y eso da no entender de que la autoridad de
Jesús conforma el bautismo de Juan el Bautista.
Y también Juan el Bautista dijo, el mismo que me dijo a mí, a quien vea,
pero el mismo que me dijo a mí, que bautizar en agua, es el mismo que me
dijo de quien vea que el Espíritu Santo descienda sobre Él, ese es el Cristo.
Entonces vemos de que la autoridad que Él menciona con la predicación del Evangelio,
es la misma autoridad con el bautismo en agua.
Por eso dice la Escritura, el que crea y sea
bautizado será salvo, porque van de la mano.
Si inclusive lo relacionamos con el antiguo pacto, la Biblia mencionaba que
ciertamente aquel que nacía en el pueblo de Israel, era prácticamente entrado
dentro del pueblo, pero que también tenía que
ser circuncidado, porque era la marca del pacto.
Entonces si comparamos esa manifestación, entendemos de que nosotros nacemos en
Jesús, así como aquellos nacían en la tribu de Israel, pero también era
necesario de que aquellos que nacieron, tenían que
hacer la marca del pacto, que era la circuncisión.
¿Eso qué significa?
De que la Biblia menciona que la señal del pacto de este Nuevo Testamento,
es el bautismo en agua.
Porque la Biblia menciona que fuimos circuncidados por el bautismo en agua,
que es la circuncisión de Cristo.
Entonces, ¿por qué menciono todo esto?
Por la relación de la salvación que Dios nos pide.
La salvación que Dios nos pide nada más es eso,
que creamos en Él y que seamos bautizados en agua.
Claramente había que especificar que el bautismo en agua no es rociamiento,
porque la palabra bautizar significa sumergir, teñir y
otro tipo de cosas que hablan de ser sumergidos en agua.
Y que nosotros cuando debemos predicarle a las personas del
Evangelio de Cristo, que Él los va a salvar de cualquier cosa.
No importa la gravedad del pecado, no importa los
errores que hayan cometido, no importa nada eso.
Lo único que importa es que crean en Jesús y que también junto con eso prediquemos
que la gente se tiene que bautizar en agua, porque ese acto va a manifestar
muchas cosas, porque Dios se mueve por actos proféticos.
O sea, lo que Dios pide a veces no es por el solo simbolismo,
sino que también marca algo impactante en la vida de alguien.
Que solo aquel que lo experimenta lo puede conocer, o lo puede, inclusive puede ser
difícil de mencionarlo con palabras, pero las
personas entran en un punto de liberación.
Y yo, pues que estuve por un año casi bautizando en agua, me di cuenta de varias
cosas y de manifestaciones que hubieron a la
manera cuando las personas se bautizaban en agua.
Entonces lo que quiero resaltar con todo esto y con el hecho de la salvación,
de lo que Dios pide en su salvación, es creer en Él.
Punto.
No hay más que eso.
Creer que Él nos salva y obviamente eso significa
arrepentirnos de los pecados que hemos cometido.
Es decir, no es solo el hecho de creer en Él, sino creer en
Él sabiendo de que Él nos ha rescatado de nuestros pecados.
Porque el pecado principalmente, como decíamos en un inicio, es no creer en Él.
Y segundo, de que Él quiere que nos bauticemos en agua.
Porque vuelvo a repetir, ciertamente marca la muerte y la resurrección y esa
resurrección también involucra en su ascensión.
Es decir, el mismo camino que Jesús.
Jesús ¿qué hizo?
Venir aquí a la tierra, caminar aquí en la tierra,
morir en la cruz, resucitar y luego ascender.
Que prácticamente es nuestro caminar.
Entonces venimos aquí a la tierra, tenemos que ser crucificados juntamente
con Cristo, tenemos que morir, es decir, en nuestros pecados y delitos,
resucitar en Él y luego ascender con Él.
Entonces si nos damos cuenta, si no pasamos por el agua
es como que nos estuviéramos muriendo y resucitando.
Entonces eso es lo que Dios nos pide prácticamente en la salvación.
Y por esa razón también es de que nosotros estamos esperando su venida.
Es decir, el hecho que estemos aquí todavía en la tierra es que no hemos
anunciado en los confines de la tierra su salvación.
Porque así como lo mencionamos con Jonás ¿verdad?
Con Jonás.
Jonás dice que tuvo que recorrer toda Nínive para
que pudiera ser escuchado el mensaje por todos.
Por eso decía, aquí en Nínive, aquí a tres días o diez días será destruida.
Dice que él recorrió toda Nínive dando el anuncio para que se arrepintiera.
Entonces así nosotros también, todos nosotros, tendríamos que entrar en
la labor de recorrer toda la tierra para anunciar de que Jesucristo tiene una
salvación y de que se arrepientan porque el reino de los cielos se ha acercado.
Porque si no van a ser destruidos.
Entonces bajo eso, lo que estoy mencionando,
nos habla de que nosotros debemos anunciar.
Inclusive como a veces nosotros no hemos querido anunciar, por eso que Dios entra
con Mateo 24, cuando Jesús dice acerca de las cosas que vendrán en el fin.
Dice y este mensaje del reino será anunciado
a toda la tierra y entonces vendrá el fin.
Pero es porque como nosotros no hemos querido anunciar el evangelio del reino a
toda criatura, entonces Dios tuvo, tiene
que hacer una obra milagrosa para salvación.
Pero ahí es lo que se conoce o que algunos conocen como el último avivamiento.
Entonces Dios en este último avivamiento va a derramar de su gracia, porque es
donde abundó el pecado, sobreabundará la gracia.
Entonces Dios enviará una gloria más grande que
en los tiempos de los apóstoles para la salvación.
¿Para qué?
Para que todos vayan y prediquen el evangelio del reino a toda criatura.
¿Para qué?
Para que venga el fin.
¿Por qué?
Porque nosotros no nos hemos puesto en la diligencia de la predicación del evangelio.
Entonces Dios necesita que el evangelio se predique
sobre todo reino y lugar para que él pueda venir.
¿Y eso qué significa?
Para manifestar plenamente una salvación.
¿Por qué?
Porque si él viene ya va a acabar todo dolor,
toda tristeza, todo engaño que haya en la tierra.
Por eso le dice la biblia el apocalipsis y entonces él enjuagará toda lágrima y
quitará todo dolor y ya no habrá más llanto ni tormento.
Entonces por eso que la manifestación de su reino o el hecho de que uno predique el
evangelio es para manifestar que él venga pronto
para que la salvación se manifieste plena.
Y también significa por ejemplo en este caso personas que predican el evangelio de
que todos nosotros que estamos aquí en la tierra tenemos una misión.
Es decir, cualquiera de los que está aquí en la tierra tiene una misión que cumplir.
Es decir, ya creen en Jesús, lo que algunos conocen
como ministerio, otros lo llaman llamada, etc.
Porque si nosotros logramos inclusive cumplir
esta misión, nosotros vamos a ser rescatados.
En el sentido de que ya no tenemos nada que hacer en la tierra, nos vamos con él.
Como le pasó a Elías, como le pasó a Pablo, porque el apóstol Pablo dice en
filipenses de que él terminó su carrera, concluyó con
todo y de que únicamente está esperando irse con Jesús.
Pero Jesús dijo, mira pues o te quedas o te vas.
¿Por qué?
Porque ya no tienes nada que hacer.
Ya terminaste todo lo que tenías que hacer.
Inclusive en Romano dice eso.
Yo ya logré cumplir con toda la esfera de gobierno que me ha sido demandada.
En otras Biblias dice con toda la región.
En la original habla de Cano, pero en la Biblia de las Américas habla de la esfera.
Entonces yo ya recorrí todo lo que Dios me dijo que
recorriera, pero ahorita se me ha abierto una puerta en España.
Entonces cuando vimos en filipenses, habla y dice que yo ya terminé mi carrera,
pero yo me voy a quedar con ustedes porque creo que es
necesario porque ustedes necesitan el conocimiento de salvación.
Es decir que él se podía, el apóstol Pablo se podía ir arrebatado como Elías,
pero no quiso.
Entonces, ¿qué significa?
Que eso también nos aplica a nosotros.
Inclusive Jesús cuando logra cumplir con su
mandato aquí en la tierra, Jesús se fue ascendido.
Eso nos da a entender nosotros de que si nosotros cumplimos
con lo que Cristo nos encomendó, nos vamos con él.
Ya sea que nos vamos muertos o sea que nos vayamos ascendidos como Elías o como Enoc.
¿Por qué?
Porque qué vamos a quedarnos haciendo si ya cumplimos con todo lo que tenemos.
Entonces la manifestación de nuestra salvación se va a manifestar.
Porque como en el punto estamos hablando aquí de salvación de diferentes ámbitos,
no sólo el ámbito general, sino que también el ámbito de
cómo Dios nos salva y nos rescata de los ataques del enemigo.
También cómo nos salva de nuestro mismo cuerpo, como
ya mencionamos, de la transformación del cuerpo.
Y también cómo Dios nos salva en este sentido de ya no
experimentar más aquí la aflicción e irnos ya a descansar con él.
Entonces vemos que nosotros si no logramos entender la gravedad del pecado,
si no logramos entender los niveles de esclavitud, lastimosamente no vamos a
comprender la grandeza de la salvación de Dios.
Y por eso la idea de leer la palabra o inclusive orar.
Porque nos damos cuenta en oración o en muchas cosas que
hay cosas que nos están impidiendo acercarnos a Dios.
Y la respuesta es muy sencilla, pecado.
Hay algo que nos está impidiendo acercarnos a Dios, es un pecado.
Porque es lo único que nos puede impedir acercarnos a Dios, lo único.
La Biblia claramente lo dice.
Incluso lo dijo mi hermano Giovanni, acercados a mí y yo me acercaré a vosotros.
Y después de esa parte, porque es un versículo completo, dice pecadores limpiar
vuestras manos y vosotros los de doble ánimo limpiar vuestros corazones.
Entonces ahí claramente nos dice, bueno, quieren acercarse a mí, dejen de pecar.
Y cómo vamos a dejar de pecar, creyendo en Jesús.
Y cómo vamos a creer en Jesús, la Biblia dice, la
fe viene por el oír y el oír la palabra de Cristo.
¿Qué significa?
Que si yo leo la Biblia, la idea es que cuando yo leo
la Biblia me dé palabras de fe para creer en Jesús.
No necesariamente leer la Biblia significa aprenderme leyes y mandamientos y
estatutos de que yo rígidamente los quiera hacer, sino que
realmente leer la Biblia significa poner mi mirada en Jesús.
Por eso el escritor de Hebreo dice, porque teniendo en nuestra carrera tan
grande no hay testigos, despojémonos del peso y del pecado que nos asedia y
corramos la carrera con paciencia, puesto los ojos en Jesús, el autor y
consumador de la fe, que por el gozo puesto delante de él, menospreció la cruz
y el oprobio, y se sentó a la diestra de la majestad de Dios.
Entonces si nos damos cuenta nos sale de
poner nuestros ojos y nuestra mirada en Jesús.
Cuando leamos la Biblia tenemos que ver Jesús.
Moisés, una figura de Jesús.
No es una figura de Jesús.
El tabernáculo es una figura de Jesús, porque la Biblia dice que todo era sombra
y figura de lo que habría de venir, es decir, a Jesucristo.
Y el hecho, vuelvo a repetir, de estar bajo la esperanza de la venida de Cristo,
es anunciarles a las personas una esperanza de que si luchamos y enfrentamos
y combatimos contra el pecado, contra muchas cosas,
y damos a conocer a las personas, nos va a ir bien.
Pero obviamente este anuncio, este evangelio, esta salvación, también tenemos
que adentrarnos bajo las otras palabras de fe, de no sólo la palabra del anuncio,
sino que también en las manifestaciones de liberación, o de los dones, o de otras
características que ayudan a la salvación, o a la expresión de salvación,
porque a veces las personas no creen.
Es decir, el apóstol Pablo dice, también romanos, de que yo vengo con
demostraciones de poder para que vuestra fe no esté cimentada en vana palabrería,
o en argumentos, sino en el poder de Dios.
Jesús también dijo, si yo sólo les hablare, tengo que hacer milagros y
señales, porque si no, ustedes no creerían.
Es decir, si Jesús no hacía liberaciones, si Jesús no
hacía sanidades o milagros o prodigios, la gente no crea.
Por eso que Jesús nos dejó al Espíritu Santo y
junto con el Espíritu los dones espirituales.
O en el original dice, los asuntos del Espíritu.
Es decir, cuando uno lee la Biblia textual cuarta edición, no dice dones,
inclusive en inglés también dice gift, o como dones, o
regalos, pero en el original dice asuntos espirituales.
Y entre los asuntos están los ministerios, los dones y las operaciones.
¿Para qué sirven?
Para manifestar salvación.
El apóstol Pablo en 1 Corintios 14 dice eso.
Dice que pidamos los mejores dones, sobre todo que profeticemos.
Porque si profetizamos, alguien se presentaría, nosotros le diríamos las
cosas y esa persona se arrepentiría porque por todo fue juzgado.
Entonces vemos que todo lo que nos muestra Jesucristo
en sus palabras es para que sea para salvación.
Y entre esos son los dones y los ministerios, etcétera.
Entonces menciono todo esto porque es necesario
que nosotros entendamos que hay una salvación.
Pero si hablamos de salvación significa que hay un peligro, hay una condena,
hay muchas cosas que están ahí que a veces no la hemos visto porque cuando a veces
uno habla de salvación lo habla solo como un tópico o algo así extra.
Pero cuando uno habla de salvación significa que hay una condena,
que hay un dolor, que hay una angustia.
Por eso alguien necesita ser salvado.
Es como cuando uno habla de sanar.
Si uno habla de sanar es porque hay algo que está herido, algo que está destruido.
Entonces Dios lo que hace es salvarnos en todos los niveles.
Y no sólo decir ah Dios me sacó el alcoholismo, Dios me sacó las drogas,
sino que hay algo mucho más grande que eso que habita en nosotros.
Y Dios lo que hace es transformarnos a un punto de
santidad y amor y que inclusive nos enseña a amar.
Porque uno a veces, yo por lo menos no sabía
amar y Dios ahora le enseña a uno a amar.
Y cada vez que uno va avanzando más en el amor se da
cuenta la gravedad de las cosas que hay aquí en la tierra.
Entonces por eso es de que es importante que primero, como
en resumen, entendamos de que el pecado es no creer en Jesús.
Y que por causa de no creer en Jesús se dan las sobras de la carne.
¿Eso qué significa?
De que si yo estoy ahorita con un pecado que yo tengo,
ya me es envidia, murmuración, hechicería, engaño.
Lo primero que tenía que revisar es ¿en qué área de mi alma estoy creyendo en Jesús?
Y esto lo digo porque el apóstol Pablo dice
examinaos a vosotros mismos si estáis en la fe.
Es decir que uno tiene que examinar su fe.
Entonces cuando uno peca en una área no sólo tiene que luchar como que ah voy a
dejar así como cuando uno se pone de no, no quiero pecar en esto, no quiero pecar
en esto, sino que el hecho es hay algo en esta área que no está creyendo en Jesús.
Necesito colocar mis ojos en esta área en específico en Jesús.
Y cuando uno lee la Biblia dice bueno aquí me está diciendo que esto es Jesús.
Entonces si yo creo en esto voy a dejar de hacer esto otro.
Porque eso es lo que dice la palabra.
Dejar de hacerlo malo y aprender a hacerlo bueno.
Entonces cuando uno entiende eso ya se centra, ya se
enfoca en quien es Jesús y eso le ayuda a uno a ser libre.
Pues se le debe conocer la verdad y la verdad nos hará libres.
Entonces si nosotros entendemos eso nos va a ir mejor
porque sabemos de que la centralidad debe estar en Jesús.
Es como cuando Dios Padre dice orar en el nombre de Jesús.
Orar en el nombre de Jesús no significa Padre te pido estar en el nombre de Jesús,
sino que orar en el nombre de Jesús significa orar en amor, orar en justicia,
orar en fidelidad, orar en fe, orar en santidad, orar en esto,
orar en lo otro.
Porque si yo oro con amor Dios va a decir así ora mi hijo, mi hijo ora con amor.
Pero si yo pido Señor dame una gran casa para presumirle a los demás, no estoy
orando en amor, estoy orando en vanidad, o en engaño, o en alguna otra área,
o en presunción, pero no estoy orando en amor.
Entonces Dios nos quiere salvar de todas las áreas que nosotros tenemos y eso
también implica que nos va a ayudar a dar a conocer el mensaje de salvación a otros
que también están pasando muchas cosas muy graves y que a veces tampoco lo vamos a
lograr sólo con palabras, sino con la demostración del poder del evangelio de
Cristo Jesús en sus diferentes manifestaciones.
Pero debemos entender de que el mensaje va sobre
lo que es la predicación y el bautizarse en agua.
¿Para qué?
Para que reciban el Espíritu Santo y él nos ayude a ser
liberados de muchas cosas que hay aquí en la tierra.
Y obviamente podemos decirle a la gente, mire cualquier problema que tengan,
sea pornografía, alcoholismo, drogadicción, que
Dios los puede rescatar, los puede sacar de ahí.
Pero que claramente no es el único problema.
Es como que la obra de la carne manifestaba mayormente.
Pero hay otras áreas que a veces uno no tiene y uno no conoce
que ahí están y que están evitando que uno busque a Jesús.
En mi caso particular yo recuerdo que cuando ya comencé a conocer más a Jesús me
di cuenta que uno de los pecados que tenía era la burla.
Que Dios no lo miraba como pecado sino que lo miraba como
a comedia, como conversar con la gente, pasarla alegre.
Pero me di cuenta que es una burla.
Uno se burla a la gente, uno menosprecia a la gente.
Y entendí muchas cosas.
Y cada vez que uno avanza más en la luz de Jesús
se da cuenta que uno tiene pecados que no sabía.
Por eso David dice, líbrame los pecados que me son ocultos.
Pero claramente la idea es de que si yo quiero recibir la gloria plena de Jesús,
o sea quiero sentir ese cariño, ese amor, eso tan pleno que uno necesita,
el pecado es lo que nos tenemos que enfocar, dejar de pecar.
Porque el pecado nos lleva a toda cesárea o esos
tormentos que a veces uno tiene es por eso, por pecar.
Entonces la oración nos ayuda a tener fe, la lectura
nos ayuda a tener fe y a recibir la presencia de Dios.
Entonces, no sé si alguien tiene dudas o preguntas de lo que hablamos, de que
hablamos varias cosas, pero que quiera comentar o alguien
quiera aportar, no sé si alguien quiera aportar ahí.
Buenas, buenas noches, hermano Juan.
Buenas noches, Larry.
Yo también.
Yo estaba escuchando ustedes hablar.
Fue una excelente clase de teología, sobre todo la explicación sobre la
salvación del alma y también los perdones de los pecados.
Entonces yo estaba solo oyendo porque es todo lo que dijo.
Es nada más que eso, porque la salvación nos implica también a tener fe y a
arrepentirse de nuestros pecados como un señal de que estamos en la verdadera fe.
Es que estamos en arrepentimiento y también
las acciones que demuestran que tenemos frutos.
Los frutos son una prueba que estamos en la... que estamos en la videra,
en este árbol, este árbol que es Jesús.
Porque cuando estamos en Jesús, siempre hemos de dar frutos.
Y estos frutos son lo que nos muestran que estamos verdaderamente en la fe verdadera.
Pero es esto que yo quería decir.
Además estuvo muy bien las explicaciones en las clases sobre los perdones de
pecados, la confirmación en el bautismo, sobre
todo como una confirmación de nuestra fe.
Porque es un mandamiento de nuestro Señor también.
Que no solo creyemos como también bauticemos a nosotros y también las
personas que han de creer en este evangelio.
Entonces es esto.
Estuvo muy bien.
Muchas gracias por la clase que tuvimos hoy de teología, de sobre todo la explicación.
Muchas gracias, Uban.
A la orden de Ana.
Lary, ¿quieres aportar algo o comentar algo?
Bueno, algo que me di en cuenta con la salvación y como cuando se abren los ojos
del sí, soy pecador y todas las cosas que Dios muestra.
Es como que sabemos que no hay nada que se pueda ayudar.
La ley, nada, sino que Jesús.
Y en ese lugar, cuando Él es su única opción, en cualquier situación,
pero estamos hablando en el aspecto de la salvación, pero
no sé, es un entendimiento más alto del universo, no sé.
Y desde este punto se puede empezar, de verdad, empezar la vida.
Porque no sé sobre ustedes, pero todas las cosas anteriores, no es la vida,
no es nada.
Pero gracias a Dios por esta enseñanza y ese entendimiento, ¿verdad?
A la orden.
No sé si Elío quiere comentar algo o preguntar algo o aportar algo.
Buenas noches a todos, buenas noches Juan, ¿qué tal?
Bueno, yo no soy hermana, no sé cómo decirlo, hermana, no, este, aún,
pero bueno, siempre me ha gustado escuchar personas que saben, que leen la Biblia,
la verdad que no pertenezco a ninguna religión,
pero siempre, bueno, hay cosas, problemas, ¿no?
En la vida y siento que cada vez que escucho eso, como si me diera paz,
como si me dijera, entre aquí, este, lo que has hablado, me da un poco de
tranquilidad porque no lo estoy pasando muy bien, pero entre porque la verdad es
que a veces uno necesita como que ánimo, ¿no?
Para enfrentar las cosas de la vida, entonces siento que, como si me hablara
por intermedio lo que tú has dicho, entonces eso me da también un poco de
calma y agradezco, agradezco tu tiempo, tus palabras.
Sí, a la orden.
Y como tú mencionabas, que la alma de Jesús, que Jesús, también cuando nosotros
nos acercamos a Él, dice, Él nos promete que Él estará con nosotros todo el tiempo,
nos ayudará.
Y es algo muy bonito, pues, porque Él, también cuando mencionamos un poquito de
la salvación, hablamos de nosotros antes éramos enemigos, pero cuando uno cree en
Jesús comienza a ser llamado amigo, es decir, que tenemos
un amigo en los cielos que nos acompaña y nos ayuda.
Entonces, que Dios te bendiga en todo lo que tengas y claramente no necesitas ser
de alguna religión porque, como mencionamos,
la salvación está en Jesús, verdad?
No en una denominación, no en una iglesia, sino que la salvación está en Jesús.
Y ciertamente Él te ayudará en todo.
Y también vamos a orar para que el Señor nos se manifieste su salvación, verdad?
Porque no significa de que alguien, ya sea creyente, no tenga situaciones
difíciles, sino que también se van a manifestar cosas difíciles, pero también
significa que la salvación de Dios se va a manifestar.
Así que, ¿les parece si oramos?
Y así oramos también por todos, para que Dios nos ayude en cada momento y
cada área, porque sabemos de que cada uno está viviendo ciertas características.
¿Les parece bien?
Sí, sí es.
Muy bien, entonces vamos a orar.
Igual si alguien quiere orar, con fe y alegría, ¿verdad?
Entonces yo ahorita voy a orar y pues luego damos lugar a que alguien más quiera orar.
Para el nombre de Jesús, te damos las gracias
por este tiempo, gracias por darnos a conocer.
Oí que tú eres un Dios que salva, que ha dado su Hijo en la cruz,
ha dado su Palabra.
Así que ayúdanos hoy, Padre, para creer en ti.
Y sabemos de que tú, en tu misericordia y tu amor, constantemente nos hablas y nos
enseñas y nos haces un llamado para estar contigo.
Y claramente tú extiendes tus brazos para estar junto a ti.
Te damos las gracias por tu cariño, por tu ternura, por tu dulzura,
por tu salvación y tu perdón, y por llamarnos
a ser hijos tuyos, a ser amados por ti.
Te lo agradecemos por esta paz que tú manifiestas
y por esta bondad que das a nuestros corazones.
Te agradecemos, Señor, porque aunque no entendamos la dimensión tan grande que sea
la salvación, pero sí logramos entender un poco de tu amor cuando nos hablas,
con los cariños que tienes hacia nosotros, con la instrucción de tu Palabra y con las
diferentes manifestaciones, como en este caso de Trinón Rodríguez.
Te pido por la vida de Lari, por la vida de Leonardo, por la vida de Liu,
por la vida de Giovanni, que está aquí presente.
Sólo tú sabes lo que están viviendo, o lo que habrán de vivir, o lo que ya vivieron.
Y te pido hoy, Señor Jesús, que tú te levantes en su favor para que ellos
declaren que tú eres su salvación, Padre bendito, y ellos puedan reencontrar
un reposo, un consuelo, y también conozcan qué tan grande eres tú, y cómo es que tú
estás atento a ellos, aunque tal vez ellos
no lo tengan presente, tal vez continuamente.
Pero te doy las gracias porque sabemos de que estás al pendiente de nosotros,
y nos amas constantemente.
Te lo agradecemos por este amor tan bendito en Cristo Jesús, y te pido que
manifiestes tu salvación a cada uno, y que
continuamente le enseñes acerca de tu salvación, Padre.
Porque sabemos que es un conocimiento tan grande, pero también tan bello,
y que constantemente tu palabra nos hace ver de que no importa qué tan grande,
o qué tan pequeño sea la situación, tú salvarás, como lo dice tu palabra.
Y aunque las cosas se levanten tan grandes como dice David, muchos son mis
adversarios, muchos son los que se levantan contra mí, muchos son los que
dicen de mí, no hay para de salvación en Dios, más tú Jehová
eres escudo alrededor de mí, mi gloria, y que levanta mi cabeza.
Con mi voz clame a Jehová, y él me escuchó desde su monte santo.
Así que sabemos de que aunque se levante guerra contra nosotros, tú nos salvarás.
Te agradecemos, amigo, y socorro.
Te lo agradecemos, pastor, y sostén en el nombre de tu Hijo Jesús.
Gracias, amigo nuestro.
Amén y amén.
Amén.
Amén.
¿Alguien más que quiera hablar?
Bienvenido.
Sólo quiero hacer un apunte que yo les dijo videira.
Yo creo que ustedes no conocen esta terminación porque yo he mezclado con
portugués la terminación que ustedes conocen es vide.
Estamos en la vide.
Estamos en la vide.
Listo.
Disculpa por lo mezclado de mi idioma con español.
Entonces, a veces esto se pasa, pero... No te preocupes.
Si me escucharas hablar en portugués, me pasaría lo mismo.
Yo a veces hablo en portugués, pero si se me escapa.
No, pero la palabra es vide.
Yo sí te entendí, o sea, sí entendí.
Te agradezco por la aclaración, ¿verdad?
Estamos en la vide, muy amable.
Muchas gracias por las enseñanzas, Juan.
Fue muy aclarada sobre las explicaciones que tuvimos sobre la salvación del alma,
también los perdones de los pecados y toda la
explicación que ustedes hizo sobre la salvación del alma.
Entonces, fue muy edificante para nosotros.
Yo nuevamente les agradezco por todo lo que habló, nos enseñó.
Fue muy edificante por hoy.
Muchas gracias, hermano.
Claro, y fíjate, comento por los que quieren entrar.
Dentro de 15, o sea, nosotros estamos durmiendo
cada 15, es decir, aquí en la plataforma de TANF.
Entonces, aquí hacemos temas, a veces bajo petición,
porque realmente la petición de este tema fue de Eyner.
Eyner nos pidió que habláramos de la salvación y por eso hablamos el día de hoy.
Entonces, igual si ustedes quisieran que diéramos algún tema para dentro de 15,
lo pueden proponer.
Nosotros también procuraremos orar para poder brindarlo.
También, la otra semana, que también damos
cada 15, pero eso lo hacemos en Google Meet.
Hacemos una lectura en español y en inglés.
Ahorita estamos leyendo el libro de Eclesiastés con comentarios.
Es decir, leemos en la Reina Valera, luego la
Biblia King James y luego hacemos un comentario.
Lo hacemos por parte, por si quieren participar.
Lo hacemos la próxima semana.
También se hace cada 15.
Entonces, cada 15 aquí en TANF y cada 15 en Google Meet a las 7 de la tarde,
horario Guatemala.
Dime una cosa, hermano.
¿Cuál es la versión de la Biblia más común en Centroamérica que ustedes usan?
La Biblia Reina Valera 60.
Ah, 60.
Esa es la más conocida.
A algunos ya pues les gusta la nueva versión internacional y a algunos otros la
Biblia de las Américas, pero regularmente vas a
encontrarte en todos lugares con la Reina Valera 60.
Creo que también la Reina Valera.
Usan las terminaciones que hablan más común en España también.
Las terminaciones vosotros y todo más.
La NBI les usan más, ustedes, estas
terminaciones más comunes aquí de Centroamérica.
Es verdad.
Si quieres una Biblia un poquito más actual, así con un lenguaje más común,
puedes escoger la Biblia de la traducción
lenguaje actual o la Biblia lenguaje sencillo.
Esos dos son un idioma un poquito más común y también está un poquito más
interpretado, más que traducido, un poco interpretado,
pero ayuda para poder comprender un poquito más el idioma.
Como si fuera una traducción dinámica de los vocablos.
¿Cómo se llaman estas versiones?
Se llama traducción lenguaje actual y Biblia lenguaje sencillo.
En teoría, esas las hicieron para niños, pero como les
gustó la gente, también las usan para grandes, para adultos.
Les usan más los vocablos que ustedes hablan en
el cotidiano y las conversaciones más comunes.
Exacto, esas traducciones son así.
Yo estoy leyendo en NBI, también estaba leyendo
en la Reina Valera, yo creo que es 1969, no sé.
La más común en 1960.
Pero por ahora estoy leyendo en NBI, la nueva versión internacional.
Sí, realmente la nueva versión internacional
viene de la Reina Valera de los 60.
Tomaron la base de la Reina Valera de los 60
para sacar la NBI con un lenguaje más actual.
¿Alguien más quiere hablar para aprovechar el punto de relación?
¿Lari?
Sí, sí, ya sabes que no puedo concluir sin orar.
Ok, aleluya, gracias Espíritu Santo porque yo sé que
tú estás tocando la puerta de los corazones aquí.
Señor, yo sé que tú tienes un plan maravilloso para cada uno de nosotros y
más que todo, que tú has entregado la bendición
y la revelación y el regalo de la salvación.
Y en este momento, si alguien quiere recibir ese regalo y entrar en una
relación con Dios, el creador, es muy sencillo, de verdad.
Puedes repetir esa parte de la oración conmigo y la cosa
más importante es creer en tu corazón que Dios va a entrar.
Entonces, si tú quieres recibir, repite conmigo y dice así, Señor Jesús,
entra en mi corazón, perdona todos mis pecados, liberarme, limpiarme,
gracias que tú moriste por mí y creo que tú resucitaste y que regresas de nuevo por mí.
Lléname con el Espíritu Santo y para hacer buenas obras y para conectar más contigo.
Te acepto como Señor y mi salvador.
Soy salvo y estoy entrando en una nueva, en una vida nueva.
Amén.
Amén.
Amén, hermana.
Muchas gracias por la oración.
Muchas gracias, hermana.