Ok.
Damos gracias a Dios por estar aquí nuevamente para poder compartir la Palabra
de Dios y edificarnos los unos a los otros.
Ya que también la idea es que vamos a compartir entre
cada uno y así edificarnos como dice la Palabra.
¿Qué hay entre vosotros cuando os reunís?
Hay salmos, hay doctrina, hay revelación que hay entre vosotros, entonces por eso
Dios nos provee a cada uno para edificarnos cada uno.
Así que vamos a iniciar orando.
Que su misericordia y su gloria se derrame en nuestras
vidas para la alabanza de la gloria de su gracia.
Padre, no me asusta más las gracias por tu eterno amor, fidelidad y gloria.
Queremos hoy agradecerte, queremos hoy amarte, queremos hoy Señor Jesús que nos
reveles de tu Palabra y de tu misericordia.
Ayúdanos a ser fieles y ayúdanos a ser ministrados
por tu gracia, por tu amor y por tu poder.
Ayúdanos para que cada día seas tú nuestra fortaleza y nuestra torre fuerte.
Aquel que nos revela y nos guía hacia la verdad,
aquel que nos pastorea y nos guía por verdes pastos.
Te lo agradecemos, amado mío, por el gran amor que nos
tienes y el rescate que has hecho a nuestras almas.
Te agradecemos en Cristo Jesús, te agradecemos por todo lo que haces,
has hecho y harás.
Bendícenos hoy y ayúdanos hoy para que todo sea conforme a la dirección de tu espíritu
y conforme a la verdad de tu Palabra.
En Cristo Jesús.
Amén.
Y Amén.
¿Alguien más que quiera orar?
¿Princesa?
Amén.
Sí, sí, lo voy a orar.
Señor, damos gracias porque qué precioso es tu presencia.
Y en este momento yo sé que vas a atraer a la gente que necesita.
Ser animados en Cristo, aleluya.
Y Señor, gracias por literalmente todos que están aquí debajo de mi voz son que
están fieles y que yo sé que tú vas a bendícenos y más que
todo darnos un nivel de entendimiento que no teníamos antes.
Sobre su gloria, sobre esta tierra, sobre nosotros y sobre...
y que tienes cosas que no podemos imaginar.
Y gracias, Señor, por tu misericordia, por tu gracia, por tu poder y presencia.
Y gracias, Señor, por la revelación de quién tú eres.
Y damos gracias y agarramos de esta verdad, verdadera verdad, la palabra.
Y gracias, Señor, en el nombre de Jesús.
Amén.
Amén.
Sara, si usted le gusta orar, también.
Hola, Dios nos bendiga.
Hola.
Emisión de Sara.
Dios te bendiga.
Y Nicole, hola, ¿cómo estás, amiga?
Ok, entonces, algo que podemos hacer ahora es de que la persona que quiera hablar,
o sea, yo voy a estar hablando, pero si alguien quiere hablar algo,
puede activar su micrófono y yo ya sabré que
quieren compartir algo, entonces yo ya...
ya pueden hablar, ¿verdad?
Cuando yo examine eso.
Entonces, esa sería una manera, porque estamos hablando la vez anterior
con Tamara de eso, que ya sólo desactiva y yo puedo saber
que van a hablar y les doy el lugar para que hablen.
¿Les parece bien?
Sí, está bien.
Ok, muy bien.
Ok, entonces, como el título lo menciona, la vanagloria y la gloria, esto es algo que
está aquí en Filipenses capítulo 2, versículo 3.
Aparece pocas veces realmente la palabra vanagloria.
Prácticamente sólo sería una vez en el Antiguo Testamento.
Ha sido traducida dos veces en el Nuevo Testamento, pero hay una diferencia.
Por ejemplo, en este caso, que es Filipenses 2, 3, dice, no hagan nada por
egoísmo o por vanagloria, sino que con actitud humilde cada uno de ustedes
considera al otro como más importante que a sí mismo.
4.
No buscando cada uno sus propios intereses, sino más bien los intereses de los demás.
Pero también aparece en 1 Juan, que también lo voy a leer aquí.
En 1 Juan 2.16 dice, porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne y
los deseos de los ojos y la vanagloria de la vida, no provienen del Padre,
sino del mundo.
Entonces, esto nos deja algo bien importante,
porque nos está hablando de la vanagloria.
Regularmente nosotros, cuando hablamos mucho de la
palabra de Dios, hablamos mucho de lo que es la gloria.
Pero no necesariamente entendemos qué puede ser la vanagloria.
Entonces, es importante ver esto, porque puede ser que nosotros estemos
teniendo vanagloria y no nos estamos dando cuenta.
Y la idea es, como dice la palabra, que el Dios
nos trae de las tinieblas a su luz admirable.
Y aunque ahí habla, por así mencionarlo, lo que dijo Pedro, en un sentido,
por así decirlo, de salvación, de la oscuridad de las tinieblas a la luz.
Pero también nosotros, como dijo también el mismo Pedro, apartarnos de la vana
manera de vivir que aprendimos de nuestros padres.
Es decir, ciertamente Dios nos salva, pero también
Dios nos enseña, porque Él se vuelve nuestro Padre.
Y hay cosas que nos han formado, o que nosotros mismos hemos formado,
que no necesariamente provienen de la luz.
O, en este caso, proceden de la gloria que Dios nos ha transmitido.
Por esa razón es importante ver eso, y también eso nos ayudará a saber cómo dar
a entender a otras personas acerca de lo que
significa una vanagloria y lo que significa una gloria.
¿Por qué menciono esto?
Y aunque la palabra en sí, que es vanagloria, puede ser un... lo podemos ver
así de una manera rápida, como que es una gloria vacía o algo que no tiene sentido.
Pero realmente es una palabra compuesta.
Tanto en español como en el griego, que se
menciona aquí, es una palabra que está dividida.
Vana, gloria.
Que en el griego también significa está dividida.
Son dos palabras diferentes.
Y vana, tanto en el griego como en el latín, significa vacío.
Y gloria, pues es algo que nosotros ya tenemos tal vez una idea o noción.
Pero la palabra vana o vanidad o vacío, aunque a veces se puede mencionar así como
algo vacío o algo hueco, pero también tiene otras formas de aplicarse.
Algo así como cuando dice esto lo hice por gusto, o esto lo hice en vano,
es decir que no tiene ningún resultado, o uno lo hizo por gusto, o realmente uno
hizo algo pero no tiene sentido lo que hizo.
Entonces hace sentido hablar de vanidad, perdón, de vano o vacío.
Entonces cuando se habla de una gloria vacía o una gloria vana, significa que esa
gloria está vacía.
Es decir, no tiene un peso.
O si lo metemos en un sistema de tiempo, el tiempo de esa
gloria es efímera, es decir que es un momento, es momentáneo.
Entonces cuando se habla de vana gloria, se puede hablar, cuando mencionamos Juan,
la vana gloria de la vida, significa que son cosas que duran momentáneamente.
Pero cuando hablamos de una verdadera
gloria, significa algo que dura eternamente.
Entonces vemos que aunque la vana gloria puede ser una gloria vacía, pero también
puede tener esos diferentes matices en lo que sí es vacío, o lo que puede ser en
vano, o lo que puede ser algo momentáneo, que
no necesariamente dura por varios tiempos.
Es decir, inclusive hay personas que, por ejemplo, hicieron cosas en el pasado
que todavía uno las recuerda.
Por ejemplo, el caso de Jesús, ¿verdad?
Jesús hizo algo y nosotros recordamos hasta la fecha lo que Él hizo.
Es decir, que esa es una gloria que trasciende los siglos.
Hay otras personas que tal vez consideramos, o tal
vez ponemos algún recuerdo, pero no todos lo tienen.
Inclusive cuando se habla acerca de la palabra vana, que se utiliza en vana
gloria, es cuando dice que si Jesucristo no ha resucitado, vana es nuestra fe.
Es decir, que no tiene sentido nuestra fe si Jesucristo no resucitó.
Pero por cuanto Jesucristo resucitó, nuestra fe sí tiene valor, sí tiene un
peso, porque habla de un poder que va más allá de la muerte.
Entonces, ahí se utiliza esa palabra vana, también en otros contextos, pero lo que
quería comentar es que ese es un término que se utiliza en la vana gloria.
Pero en otro sentido, lo que puede ser vana gloria
significa buscar una gloria para nosotros mismos.
Es decir, nosotros alcanzar logros, pero
realmente esos logros son sólo para nosotros.
Es como un punto de egoísmo.
Por ejemplo, podemos decir a alguien que le gusta ir a
las Olimpiadas y alcanzar una carrera y ser el mejor.
Eso es una vana gloria, porque realmente lo está haciendo sólo por Él.
Aunque inclusive puede ser que lo haga por su familia, por su nación, pero realmente
lo está haciendo para Él mismo, y por Él mismo, y para gloria de sí mismo.
Entonces la persona puede venir y decir, yo hoy
soy el mejor del mundo en atletismo, en boxeo.
Pero la pregunta sería, ¿esa gloria para qué le sirve?
¿Qué sentido tendría más que sólo decir, soy el mejor?
No necesariamente va a trascender en los siglos o en eternidades.
Sino que se va a quedar hasta ahí.
Y es una de las formas que se ha traducido también vana gloria, como jactarse.
Inclusive, como mencioné, el caso de Primera de Juan, cuando dice la vana
gloria de la vida, no es una palabra que se utiliza.
O sea, si uno la ve en otras traducciones, como la Biblia de las Américas,
o en otras Biblias, no lo traducen como vana gloria, sino como jactancia,
arrogancia, soberbia.
Entonces, es bien importante mencionar esto, porque a veces nosotros podemos
estar haciendo las cosas, aunque digamos que
pueda ser para Dios, para nosotros mismos.
Inclusive puede ser que predicamos la palabra para nosotros mismos.
Y eso lo dice Filipenses también.
Dice que algunos predican por amor, otros predican
por contienda y otros predican por envidia.
Es decir, que se está predicando, pero no para la gloria de Dios,
sino para la gloria propia.
Entonces, ahí es donde uno tiene que comenzar a examinar su corazón,
para saber si lo que estamos haciendo realmente es para una gloria eterna,
o es para la gloria de Dios.
Y ahí puede uno comenzar a cuestionar y decir,
sí, es que yo lo estoy haciendo para Dios.
Yo realmente lo estoy haciendo para su evangelio, o para su esplendor.
Y aquí es donde entra el otro punto, porque aunque nosotros ya conocemos un
poquito lo que puede ser gloria, o sea, es una palabra que nosotros la
usamos mucho, pero por lo menos en mí, cuando yo lo he visto, he tenido como que
un poquito de dudas, porque siento que es una palabra muy extensa.
Pero vamos a tratar de dar un par de especificaciones.
Según ciertos diccionarios, la gloria se conoce
como honor, fama, reconocimiento de grandes logros.
En otras traducciones a veces se ha colocado como inclusive esplendor.
Entonces, ya cuando lo vemos en la Biblia, también es algo muy importante,
porque aunque aquí nos hablan de honra, alabanza, etc., es decir, cuando ahí lo
trasladamos para poder entenderlo, podemos decir, por ejemplo, una persona
puede ser inteligente, entonces él tiene una gloria, la gloria de su inteligencia.
Entonces, él recibe una honra o una alabanza por una capacidad que él tiene,
que él inclusive puede haber desarrollado como la inteligencia.
Pero también podemos ver, por ejemplo, en el caso de hombres o mujeres,
que el hombre o mujer pueden tener una belleza, entonces ellos tienen una gloria,
pero recordemos de que esa gloria se va a desaparecer, lo que hablamos de vanagloria.
Es decir, ciertamente es una gloria y una hermosura de cierta edad, pero cuando
llegan a la vejez, esa gloria se desaparece.
Es decir, que la gloria de los 20 años no es
la misma gloria de los 50, inclusive en fuerza.
Una persona puede tener mucha fuerza a los 15, pero no necesariamente a los 50 o 60.
Y eso lo dice la Biblia también en Corintios, de que Dios le asignó glorias,
por ejemplo, le asignó una gloria al sol, le asignó una gloria a la luna,
nos asignó inclusive a nosotros una gloria de un cuerpo terrenal, pero también dice
que nos van a dar una gloria de un cuerpo celestial.
Es decir, que la gloria terrenal que ahorita
vemos en nuestro cuerpo es una gloria.
Es decir, tiene un nivel de honra porque nuestro cuerpo se regenera, nuestro cuerpo
se cura, nuestro cuerpo tiene sistemas de, por así decirlo, de saber cómo lidiar
contra enfermedades y un montón de cosas, y muchos aspectos como evolutivos, etc.
Es decir, que nuestro cuerpo ya es digno de alabanza,
por así decirlo, es decir, que ya tiene una gloria.
Y alguien puede decir, por ejemplo, que bien es el cuerpo del ser humano
porque tiene todas estas características, pero la gloria que nos van a dar a
nosotros corporalmente, es decir, no sólo una gloria espiritual como la
gloria de Dios y su presencia, sino que también nos van a cambiar de
cuerpo, es decir, este cuerpo va a tener otra gloria.
Primero de Corintios, capítulo 15, cuando habla de las glorias, inclusive la
Iglesia dice que ni siquiera Salomón se vistió, inclusive
en su tiempo de su gloria, como Dios vistió a los lirios.
Es decir, que en este sentido esas plantas tienen un nivel de
gloria mucho mayor que las vestiduras que nosotros tenemos.
Es decir, las telas que nosotros usamos, los pantalones, gorras,
no necesariamente son comparables con la gloria de una flor.
Por ejemplo, que Dios le asignó a esa flor.
Entonces vemos que todos esos aspectos nos hablan de gloria, de una manifestación.
Entonces, ya entendiendo a qué se refiere con eso de vanagloria y un poquito también
entender lo que es gloria, aquí en este versículo del pasaje, versículo 3,
que lo voy a volver a leer, dice... bueno, lo voy a leer desde el 1.
Por tanto, si hay algún estímulo en Cristo, si hay algún consuelo de amor,
si hay alguna comunión del Espíritu, si hay algún afecto y compasión,
hagan completo mi gozo, siendo el mismo sentir, conservando el mismo amor,
unidos en espíritu, dedicando a un mismo propósito.
3.
No hagan nada por egoísmo o por vanagloria, sino con actitud humilde,
cada uno de ustedes considera al otro como más importante que a sí mismo.
No buscando cada uno sus propios intereses, sino más bien los intereses de los demás.
Entonces, si nos damos cuenta, el contexto de lo que viene hablando es de
que no hagamos nosotros las cosas para nosotros mismos, para gloria de nuestro
propio nombre, que fue inclusive lo que dijo Nabucodonosor en el libro de Daniel,
cuando dice que él levantó a Babilonia para la gloria de su propio nombre.
Entonces, bajo esa idea, vemos de que lo que está diciendo el apóstol Pablo dice
que no estemos buscando nosotros gloria propia, ni en la alabanza, ni en la
predicación, ni, qué sé yo, en el estudio, o cualquier otra cosa que nosotros podamos
mantener en Cristo, sino que la idea es que
hagamos las cosas para edificar a los otros.
Hagamos las cosas para edificar al cuerpo de Cristo.
Que hagamos las cosas realmente para que todo sea para la gloria de Dios.
Porque realmente Dios no está buscando necesariamente algo sólo para sí mismo.
Y casualmente, en el caso del versículo 5
que sigue, nos da el ejemplo de cómo hacerlo.
Es decir, no sólo nos está diciendo ahí la Escritura lo que debemos hacer,
sino que también ahorita nos va a comenzar a decir cómo debemos hacerlo.
Dice el versículo 5, haya pues en ustedes esta actitud que hubo también en Cristo.
Entonces, en el versículo 3 habla de una actitud humilde.
Y en el versículo 5 dice, ustedes esta actitud que hubo también en Cristo Jesús.
6.
El cual, aunque existía en forma de Dios, no consideró al ser igual a Dios,
como algo a que aferrarse.
Es decir, que él está hablando de una gloria.
Es decir, Jesús estaba en una gloria eterna, como lo dice Juan 1.1.
Dice, en el principio era el verbo, y el verbo estaba con Dios, y el verbo era Dios.
Es decir, que Jesús estaba en una gloria.
Y porque también dice en la Biblia que la luz era la gloria de los hombres.
Entonces, ¿qué está diciendo nosotros?
Que él tenía una gloria.
¿Sino que qué hizo?
Versículo 7, sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de ciervo,
haciéndose semejante a los hombres.
Es decir, que cambió de gloria.
Es decir, no vino necesariamente de una gloria a otra gloria mayor, sino que,
¿qué hizo?
Reducirse en gloria.
Porque ahora vino en cuerpo de hombre y en servicio.
No vino en un punto para ser adorado.
Inclusive lo dice la palabra, que él no vino a ser adorado, a ser servido,
sino, perdón, no vino para ser adorado, para que
le sirviéramos a él, sino él para venir a servir.
Entonces vemos que él se despoja de una gloria para venir aquí a la tierra y
enseñarnos a nosotros qué realmente es gloria.
Y qué realmente es la gloria.
¿Por qué?
Porque muchas personas vienen a hacer que les sirvan a ellos, a hacer que los adoren
a ellos, pero no necesariamente a despojarse de ellos mismos.
Y eso es lo que Jesús hizo.
¿Despojarse para qué?
Para servirnos.
Por eso dice la palabra que él vino a servir.
Ahora, si seguimos leyendo aquí dice, tomando forma de siervo, haciéndose
obediente, perdón, a semejante a los hombres, ocho, y hallándose en forma de
hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte y muerte.
Quiero decir que no solo vino y se despojó y vino a hacer lo que él quería,
sino que él vino, ¿a qué?
A sujetarse a una gloria mayor, en este caso es a Jesús.
Entonces, ¿qué nos da a entender también esto con relación a la vanagloria?
De que en este caso Jesús se despoja de una gloria, pero se somete a otra gloria,
en este caso es Dios Padre.
Entonces, ¿qué significa también nosotros estando en este mundo?
Porque recordemos de que nosotros aquí en este mundo
hay muchas cosas espirituales que no entendemos.
Inclusive la palabra gloria, cuando a veces la revisamos en la Biblia,
también habla de las potestades, pero no está hablando
de potestades solamente de luz, sino de tinieblas.
Entonces dice que aquellos que blasfeman las potestades, dice Juan, y también lo
menciona Pedro, haciendo referencia a aquellos
blasfeman a Satanás u otras autoridades de tinieblas.
Entonces, ¿qué significa?
De que las personas en la tierra lo que hacen a veces es someterse a glorias de
tinieblas, por lo tanto lo que hacen es darle gloria a las tinieblas, es decir,
una vanagloria porque están sometidos.
Es decir, hay personas que se van a la ciencia, o hay personas que se van
inclusive a la prostitución, o a las armas, que hay personas que les gusta
inclusive grabarse disparando con pistolas y creyendo que ellos son los mejores,
o algunas otras cosas que hay personas que les gusta andar en discotecas,
en prostituciones, o drogándose, y ellos realmente están mostrando una vanagloria.
¿Por qué?
Porque están esclavizados y sometidos a las potestades de tinieblas.
Y es lo que Dios nos hace libres, nos hizo libres de toda potestad y
autoridad de tinieblas, para ya no tener una
vanagloria, sino que tener una gloria a Él.
Gloria de diferentes tipos, porque no solo nos dieron la gloria de una creación,
como ya mencioné, de los cuerpos, sino que
nos dieron la gloria de ser llamados hijos.
No necesariamente solo una creación, es decir, nos cambiaron de gloria.
Antes éramos criaturas, ahora somos criaturas hijas de Dios.
Y no solo eso, sino que también dice Pedro, somos un real sacerdocio y nación santa.
Es decir, que ahora somos una gloria sacerdotal, y una gloria en un reino
también, porque en unas traducciones dice reyes y
sacerdotes, y en otras dice un reino de sacerdotes.
Pero independientemente de eso, vemos cómo
Dios nos asignó una gloria en la salvación.
¿Pero qué significa?
Que también en las tinieblas, las tinieblas pueden asignar glorias,
si lo queremos llamar así, pero en un punto de vanaglorias, a las personas.
Y las visten, porque en las glorias también hay vestiduras.
Por eso, que hay mujeres, por ejemplo, que visten provocativamente, las tinieblas
lo que hacen es, después, asignarles vestiduras de tinieblas más grandes.
Y por eso, vemos desde 1960 hasta nuestra fecha, que antes las mujeres se cubrían
más, y cada vez se han cubierto menos, porque ha venido una vanagloria sobre
ellas, que a veces nosotros no podemos entender.
¿Por qué?
Porque así como Dios galardona, el enemigo también galardona.
En, por ejemplo, Apocalipsis capítulo 3 menciona de que Dios galardonará aquel que
venciere con vestiduras de blanca, dice una traducción, pero en el original
dice que serán puestos con vestiduras de luz.
¿Qué significa?
De que si Dios galardona, porque es una potestad, también las entidades
espirituales galardonan, pero galardonan con vestimentas de vanagloria.
Ya como en el caso de las mujeres o los hombres, inclusive, por ejemplo,
el deporte, o inclusive cuando estaba el movimiento de los emos, ellos tenían una
vestimenta de emo, y esa era su gloria, o su vanagloria.
Entonces, las personas se pueden jactar de ese tipo de cosas, que ellos pueden ser
fuertes para hacer violencia, ellos pueden, por ejemplo, que nadie los puede
someter, cualquier cosa pueden estar expresando, y realmente lo que están
haciendo es dándole una gloria a la potestad de tinieblas.
Entonces, nosotros, cuando Jesús menciona aquí, dice que Él se sometió a una gloria.
¿Qué gloria?
A la gloria de Dios Padre.
Y dice, y se hizo obediente a la muerte y muerte cruz.
¿Qué quiere decir?
De que estas entidades nos van a guiar hacia un lugar.
Y obviamente, en el caso general, todos nos van a llevar hacia la muerte.
Independientemente sea luz o tinieblas, todos van a llevar a la muerte.
Sólo que una muerte para gloria y otra muerte para vergüenza.
¿Por qué menciona esto?
Porque la Biblia dice, porque la paga del pecado es muerte.
Mas la dadiva de Dios es vida en Cristo Jesús.
Pero para poder tener vida, primero hay que pasar por la muerte.
La muerte a nosotros mismos.
Es decir, necesitamos ser crucificados juntamente con Cristo.
Eso nos habla de morir.
También la Biblia dice, hacer morir lo malo que hay en vosotros.
Entonces, en este caso dice que Dios nos hizo hasta la muerte y muerte cruz.
Es decir, que cada gloria nos lleva hacia algún lugar.
Inclusive cuando se ministra dentro de una congregación o lo que una persona nos
transmite, nos está llevando hacia un punto.
Entonces, el punto será hacia dónde nos están llevando con lo que nos están
diciendo, con lo que nos están compartiendo.
O inclusive si nosotros leemos la Biblia, hacia
dónde nos está llevando lo que estamos leyendo.
¿Nos está llevando a gloriarnos a nosotros mismos?
¿O nos está llevando a gloriar a Dios Padre a través de morirnos a nosotros mismos?
Entonces, esto nos ayuda a nosotros a ver el camino de Dios.
Porque claramente nosotros decimos, Jesús es el camino, la verdad y la vida.
También la Biblia dice que están las sendas antiguas.
Pero la pregunta sería, ¿hacia dónde llevan esas sendas antiguas?
¿Hacia dónde lleva ese camino?
Entonces, aquí nos dice que esta gloria, Jesús se despoja a una gloria,
toma una forma, se somete a Dios Padre, por
lo cual también Dios lo exaltó hasta lo sumo.
Entonces, ¿aquí qué pasó?
Como Jesucristo lo hizo por el amor al prójimo, porque claramente Jesús dice
esto, no hay mayor amor que este, que alguien dé su vida por sus amigos.
Entonces, significa que Jesús, como dice el
versículo 3, no ha ganado por egoísmo o vanagloria.
Es decir, que Jesús no lo hizo para sí mismo o para una gloria vacía,
sino para que nosotros fuéramos rescatados de la maldad
que en nosotros habitaba y que a veces todavía nos atacaba.
Entonces, Dios se vino y se despoja.
¿Para qué?
Para traernos a salvación.
Entonces, significa que Él buscó una verdadera
gloria, no un egoísmo, no una vanagloria.
Entonces, dice, por lo cual, es decir, que Dios nos evalúa.
Es decir, ok, ¿tú estás haciéndole por amar a otros?
¿Tú lo estás haciendo realmente para la gloria de mi nombre?
Cuando se habla de gloria para su nombre, significa que a veces uno busca exaltar el
amor, exaltar la justicia, exaltar la bondad, exaltar la fidelidad, porque todo
eso representa a Jesús y todo eso representa a Dios.
Cuando uno dice que yo creo en Jesús, uno está diciendo yo creo en el amor,
en la justicia, en la fidelidad, en la gracia, en la bondad.
Entonces, por lo cual, también Dios lo exaltó hasta lo
sumo y le confirió el nombre que es sobre todo nombre.
Es decir, que Dios le asignó una gloria por cuanto Él se sujetó a la gloria de Dios.
Dice que también, sobre todo nombre, para que al nombre de Jesús se doble toda
rodilla de los que están en los cielos y en la tierra y debajo de la tierra.
Y toda lengua confiesa que Jesucristo es Señor para la gloria de Dios.
Es decir, que van a dar gloria a Jesucristo.
Entonces, ¿por qué también menciono esto?
Y con respecto a las glorias y nosotros.
Porque recordemos que en el tiempo antiguo estaban los fariseos, que ellos buscaban
gloria para sí mismos.
Jesús dijo, aquel que viene a hablar de sí mismo, su propia gloria busca.
Pero yo hablo las palabras de mi Padre para darle gloria a Él.
Entonces, vemos el caso de los fariseos, que ellos hacían ciertas cosas para que
los demás los admiraran, los alabaran y dijeran grandes cosas acerca de ellos.
Por ejemplo, esta persona como ayuna, esa persona
ve como canta, esa persona mira como predica.
Y ellos lo hacían por eso.
Aunque ellos estaban errando inclusive las mismas escrituras, aunque ellos inclusive
podían predicar verdaderamente la palabra de Dios.
Porque recordemos de que los fariseos predicaban bien.
O sea, los fariseos no eran los que predicaban mal.
Porque la Biblia menciona y dice, Jesús dijo, hagan todo lo que ellos dicen,
pero no lo que ellos hacen.
Es decir, que ellos predicaban bien.
Y predicaban exactamente la palabra.
Pero lo estaban haciendo para gloriarse a sí mismo.
Para que la gente los mirara y dijera, ah que consagrado esta persona.
Entonces, de eso hay que tener cuidado.
No solo que las personas que están en el mundo están en cierta perdición por causa
de la esclavitud, del pecado que los está arrastrando a ello.
Y nosotros tenemos que de alguna manera, por medio de la palabra del poder de Dios,
dar a entender que por lo que están trabajando, no va a valer.
Y no vale la pena.
Porque todo se va a quedar aquí.
Pero, si ellos buscan a la gloria de Dios, va a ser una gloria eterna.
Inclusive la esperanza a la cual nosotros estamos sujetos, es a la gloria de Dios.
¿Por qué digo esto?
Porque Romanos 8.18 dice, porque tengo por cierto que las aflicciones de este tiempo
no son nada con la gloria venidera que a nosotros ha de manifestarse.
Entonces ahí habla de una gloria venidera.
Es decir, que lo que a nosotros nos mantiene día a día,
es de que hay una gloria que ha de venir para nosotros.
No solo en la venida de Cristo, sino que también en el pasar por las
pruebas y dificultades que a veces nosotros tenemos.
Por decirlo así, cuando Moisés pasa en el Mar Rojo, ellos
tenían la esperanza de llegar a alcanzar la gloria de Canaán.
Pero para poder llegar a alcanzar la gloria de Canaán,
tenían que pasar por diferentes dificultades y batallas.
Cuando ellos logran esas aflicciones y sufrimientos y lo logran pasar,
obtienen la gloria de Canaán.
Entonces igual nosotros.
Nosotros estamos peleando contra las tentaciones, contra el pecado.
Pero si nosotros entendemos que esos pecados, esas
tentaciones y lo demás no valen, no tienen peso, están vacíos.
Y si lo hacemos, lo hacemos por gusto.
Si nosotros entendemos eso, nos va a llevar a nosotros a no hacerlo.
Porque a veces nosotros pecamos o fallamos o no nos dedicamos porque no le hemos
visto un valor o un peso a lo que estamos haciendo.
En este caso, por ejemplo, pecamos porque nos puede estar gustando o porque sentimos
un placer o sentimos algún otro tipo de cosas.
Entonces nosotros nos sujetamos a esa vanagloria.
Llámese prostitución, llámese lascivia, llámese entretenimiento o pereza.
Porque la pereza también puede ser un placer para alguien, ¿verdad?
Entonces todo eso nos gusta y nos vamos en por eso.
Pero si nosotros entendemos que eso no tiene sentido y que eso no tiene valor,
lo desechamos.
Por ejemplo, la Biblia dice, ¿has visto un hombre diligente?
Delante de los reyes está.
Es decir, de quien nos está diciendo que el que no es diligente, es decir,
que es perezoso, no va a lograr estar con la gloria de los reyes.
Va a estar en otro tipo de vanagloria.
Pero aquel que se somete a la diligencia, que es lo contrario, va a alcanzar una
gloria de rey.
Entonces nos habla de que Jesucristo fue diligente en todo lo que hizo.
Jesucristo fue dado en el amor para nosotros, para rescatarnos a nosotros,
y por lo tanto tuvo que tomar ese camino.
Y en esto nos está explicando a nosotros qué camino tomar.
Porque si nosotros comenzamos a evaluarnos, nos podemos dar cuenta que no
necesariamente estamos tomando el camino de la cruz.
Estamos tomando otros caminos, pero no necesariamente el camino de la cruz.
Porque el camino de la cruz, como dijo Jesús, el que quiera venir en pos de mí,
tome su cruz y sígame.
¿Qué significa?
Morir a sí mismo.
Y nosotros tenemos que estar día tras día en la
mentalidad de Cristo, de tengo que morir a mí mismo.
¿Por qué?
Porque la muerte mía va a causar una salvación a todos los demás.
Es decir, que yo no voy a morir por gusto.
Así como Jesús no murió por gusto.
Jesús murió y esa trajo una salvación.
¿Por qué también menciono esto?
Porque aquí en el libro de 1 Corintios, cuando habla acerca de las semillas,
dice de la siguiente manera, dice 35.
Pero alguien dirá, ¿cómo resucitan los muertos?
¿Y con qué clase de cuerpo vienen?
Necio, lo que tú siembras no llega a tener vida si antes no mueres.
Y lo que siembras, no siembras el cuerpo que nacerá, sino el grano del nudo.
Quizá de trigo o de alguna especie.
Pero Dios le da un cuerpo como él quiso y cada semilla su propio cuerpo.
¿Qué nos da a entender esto?
Nos da a entender de que Jesucristo era la semilla.
Y que él murió.
Al morir, cayó en la tierra.
Y al caer en tierra, ¿qué hace una semilla cuando crece?
Fructificar.
Eso nos habla a nosotros de que cuando Jesús murió,
él fue una semilla que fue plantada porque es la fe.
Y él generó una gran hortaliza.
Quiere decir que nosotros somos fruto de él.
Entonces, ¿qué significa?
De que yo tengo que morir.
Porque eso es lo que hace el grano, la semilla.
Morir.
¿Para qué?
Para poder dar fruto.
¿Fruto de qué?
Fruto para salvación.
Entonces, si nosotros queremos realmente llevar una salvación a las personas,
lo que nos corresponde es seguir el camino de Cristo.
Ser crucificados.
Primero, despojarnos de la gloria que tenemos.
En este caso, la gloria que tenemos realmente es vanagloria.
Porque eso es lo primero que dijo.
Dice, haya pues en usted la actitud que también hubo en Cristo Jesús.
El cual, aunque existía en forma de Dios, no consiguió ser igual
a Dios como cosa que barrer, sino que se despojó así mismo.
¿Qué significa?
De que si yo realmente quiero vivir una vida digna, si yo realmente quiero llevar
el mensaje de la palabra del evangelio a las demás personas, para que ellos tengan
vida eterna, lo que tengo que hacer es, primero, despojarme.
Es decir, que tengo que ver que realmente es vanagloria, en mi propia vida,
que lo que yo puedo estar luchando, y que no va a contar, porque es para mi
gloria realmente, no para la gloria de Dios, y comenzar a despojarme de eso.
Porque es lo primero que hizo Jesús, despojarse de sí mismo.
Pero en este caso, aunque Él se despojó de una gloria verdadera, nosotros tenemos una
vanagloria, de la cual nos tenemos que despojar.
¿Para qué?
Para tomar forma de siervos.
Porque fue lo segundo que hizo.
¿Qué significa?
Para servicio de los demás.
No para que me sirvan a mí, o que me alaguen a mí, o para que me alaguen a mí,
sino para yo servir a los demás.
Porque eso es lo que menciona el apóstol Pablo.
No hagan nada por egoísmo o por vanagloria, sino con actitud humilde,
cada uno de ustedes, considere al otro como más importante que a sí mismo.
No buscando sus propios intereses, sino más bien el interés de los demás.
¿Y cuál es el interés de los demás?
Que generen y manifiesten una salvación, o sanidad, o liberación, o perdón,
o amor, o cualquier otro tipo de situaciones que ellos necesitan.
Entonces, ¿nos entramos bajo el servicio?
Tomando la semejanza del hombre Adán, es decir, de Jesucristo.
8.
¿Y hallándonos en forma de hombres, humillándonos delante de qué?
Delante de Dios.
¿Para ser obedientes hacia la muerte y muerte de?
Cruz.
Si nosotros hacemos eso, es decir, entramos a la cruz para manifestar una
salvación, lo que Dios va a hacer con nosotros es darnos una verdadera gloria.
Es decir, ciertamente tenemos una gloria del unigénito aquí, ahorita, en este
tiempo, pero lo que Dios va a hacer es darnos una gloria mayor delante de Él.
Por eso dice después, 9.
Por lo cual, Dios también lo exaltó hasta lo sumo y
le confirmó un nombre que es sobre todo un hombre.
Ahora, en este caso, este pasaje aparece en Apocalipsis.
Cuando habla de... inclusive en el libro de Hebreo, lo va a leer el Hebreo 12,
1 al 2, para que veamos esa parte, dice.
Por tanto, puesto que tenemos entero nuestra tan grande nube de testigo,
despojémonos, otra vez aquí despojarse, también de
todo peso y del pecado que tan fácilmente nos envuelve.
Y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante, puesto los ojos en
Jesús, el autor y consumador de la fe, quien por el gozo puesto delante de Él,
soportó la cruz, menospreciando la vergüenza, perdón, despreciando la
vergüenza, y se ha sentado a la diestra de Dios Padre.
Esto aparece en Apocalipsis, porque cuando la Biblia habla del que venciere,
voy a ver aquí, perdón.
Esto es, aquí está.
Creo que es del versículo 3.
Capítulo 3, perdón.
Ahí está.
Esto es la Iglesia de la Odisea, dice, del versículo 19.
Capítulo 3, del versículo 19.
Yo reprendo y disciplino a todos los que amo, sé pues celoso y arrepiéntete.
20.
Yo estoy a la puerta y llamo, si alguien oye mi voz y abre la puerta, entraré a él
y cenaré con él y él conmigo.
21.
Al vencedor le concederé sentarse conmigo en mi trono,
como yo también vencí y me senté con mi Padre en su trono.
22.
El que tiene oídos, el que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a la ciencia.
Entonces, aquí nos está diciendo, tanto en filipenses, como en hebreos,
como en apocalipsis, de que Dios le otorgará una gloria a aquel que venciera.
¿Y cómo va a vencer?
A través del mismo camino de Cristo.
¿Cómo?
Despojándose, siendo obediente y con una muerte de Cristo.
Buscando una gloria verdadera, porque no significa que
uno va a luchar por Dios y que Dios no nos va a dar nada.
Claramente la Biblia menciona que Dios nos da.
Y también dice la Biblia que aquellos que buscan
gloria, honra y honor, Dios se los va a dar.
Pero es una gloria, honra y honor verdadera.
¿Haciéndolo a través de qué?
De ser servidores de los demás.
De someternos a la obediencia de Jesús.
Es decir, en pocas palabras, debemos examinar no sólo la vanagloria que podemos
estar teniendo, que podemos estar buscando, que pueden
estar dentro de nuestros corazones si no nos cuentan.
Por ejemplo, en el caso de TikTok o YouTube, a veces lo
que uno puede ver es Ah, ¿cuánta gente me está viendo?
Ah, me están viendo cincuenta, me están viendo cien, me están viendo ochocientas.
Entonces la persona dice, ah, me miran a mí ochocientas personas.
O se siente triste porque no entraron ninguno.
¿Por qué se va a poner triste si está haciendo la voluntad de Dios que le pidió?
Entonces, muchos bombardeos que nos han dado
y que podemos tenerlos dentro del corazón.
Tal vez escondidos, pero Dios quiere que no nos despojemos de eso, pero que también
busquemos lo que es para los demás, lo que los demás necesitan.
Y eso nos va a ayudar a nosotros a poder orar, a poder inclusive ayudar,
porque es para la sal... para la gloria de Dios primero, pero también para la
salvación de otras personas en las diferentes áreas.
Porque ciertamente está la predicación del Evangelio, pero también está el apoyar a
las personas con inclusive cosas económicas.
Por lo que le dijeron a Pablo, que le dijeron que se recordara a los pobres.
Entonces también significa que hay pobres y que hay que ayudarlos.
Ciertamente hay que enviarles el Evangelio, pero también la provisión si es necesario.
Entonces, basado en esto, también nos habla ahí de la obediencia.
Es decir, que a veces nosotros no somos obedientes.
Y eso es lo que tenemos que buscar practicar diariamente, ¿verdad?
Una verdadera obediencia.
¿Por qué?
Porque la obediencia nos va a dar una gloria a nosotros.
A veces la gente quiere liberar, quiere echar fuera demonios, quiere hacer
cualquier tipo de manifestación, pero no quiere ser obediente.
Y realmente la verdadera gloria está en la obediencia.
La gloria que Jesús tuvo fue porque Él realmente fue obediente.
Por ejemplo, cuando la Biblia menciona y dice, en Marcos capítulo 1, dice que
Jesús, cuando se presenta con Juan el Bautista, para ser bautizado por Él.
¿Y qué es lo primero que dice?
Es necesario que cumplamos toda justicia.
Es decir, es necesario que yo sea obediente a la palabra de Dios en este momento.
Entonces Jesús es bautizado.
¿Cuándo se bautiza qué pasa?
Dice que el Espíritu de Dios desciende y reposa sobre Él.
Entonces ahí nos está diciendo que Él, por obediencia, recibió la gloria de Dios.
Es decir, el Espíritu Santo que reposó sobre Él.
Entonces nos habla ahí de que si nosotros somos obedientes, la gloria va a reposar.
Pero si nosotros solo buscamos la gloria,
pero sin obediencia, ahí tenemos un problema.
Entonces nosotros debemos buscar ser
obedientes a la palabra, como lo hizo Jesús.
¿Por qué?
A veces se quiere ser obediente por lo que se siente, por lo que se piensa,
o por X o Y cosas.
Pero realmente la verdadera obediencia también es por la palabra.
Porque Jesús, todo lo que hizo, lo hizo conforme a la Escritura.
Y a veces es difícil entender cómo es que a veces nosotros
solo queremos obedecer por sueños, o visiones, o palabras.
Pero no buscamos obedecer por la Escritura.
Cuando Jesucristo dijo claramente, he aquí, yo vengo Padre,
así como en el libro del rollo está escrito acerca de mí.
He aquí yo vengo Padre a ser tu voluntad.
Entonces ahí nos está hablando nosotros de obedecer por la palabra.
Y eso es lo que tenemos que buscar primeramente.
A veces queremos inclusive ir a evangelizar, queremos ir a enseñar.
Pero realmente no nos sometemos día a día a la obediencia por la palabra.
Y no sólo de una forma inconsciente, o tal vez espontánea,
sino una situación de sentarnos y realmente leer.
Dedicados para saber cómo es la obediencia de Dios
Padre y reflejar a Jesucristo en nuestras vidas.
¿Por qué?
Porque como ahorita estamos viendo de glorias también, recordemos que la Biblia
dice que a la iglesia se le ha concedido que se vista el lino fino.
Es decir que le están dando a la iglesia una gloria, una gloria que nosotros
debemos alcanzar, que Dios nos está dando, pero hay que prepararla.
Entonces a veces la iglesia y nosotros no nos estamos
vistiendo el lino fino para esperar la venida de Cristo.
Entonces nosotros decimos Señor ven, pero con vestiduras rotas.
Es decir, con una gloria que no debe ser, porque la Biblia menciona y dice que
Jesucristo busca prepararse para sí mismo una iglesia que esté ataviada.
Que esté limpia y sin mancha.
Entonces no es posible que nosotros queramos esperar la venida de Cristo y
comencemos a decir que los tiempos son finales, que hay terremotos, que hay
anuncios y señales en los cielos, pero vivamos con una vida en vanagloria.
No una vida con la gloria del lino fino que lo tenemos que esperar.
Porque esa es la idea, que la esposa lo espere con vestiduras magníficas.
Es decir, con una vestidura de gloria, no que lo espere con vestiduras rotas.
Porque por eso es el que está buscando prepararse.
Entonces si nosotros nos levantamos cada mañana con diferentes tribulaciones,
preocupaciones y un montón de cosas, ¿nos estamos
vistiendo con las vestiduras del lino de Dios?
¿O nos estamos vistiendo de afán?
¿Nos estamos vistiendo de tribulación?
¿Nos estamos vistiendo de arrogancia?
¿De qué nos estamos vistiendo?
Dios va a venir con una iglesia limpia y resplandeciente.
Porque eso es gloria.
Gloria también habla de resplandor.
No está hablando de oscuridad.
Entonces nosotros tenemos que comenzar a ver la gloria que Dios ha depositado,
inclusive si la estamos utilizando.
Porque como ya mencionamos, con la gloria del sol, la luna, Dios ha asignado a cada
criatura, inclusive cuando dice que es la gloria del sol, o
la gloria de las estrellas, cada estrella tiene su gloria.
No son iguales.
Entonces, ¿qué significa?
Ciertamente nosotros creímos al anuncio del evangelio.
Ciertamente Dios nos trasladó de las tinieblas a la luz.
Pero a cada uno nos ha dado una gloria.
Gloria que a veces no tomamos.
Es decir, una gloria obviamente de comunión con Él.
No estamos hablando de una gloria de alguien solo echar fuera demonios.
Sino que una gloria de comunión con Él, que no estamos tomando o utilizando.
Sino que lo estamos dejando a un lado y estamos yendo a las labores cotidianas.
Y esa misma gloria que tenemos en comunión con Él, nos va a ayudar a nosotros a...
Ah, perdón, creo que no se escucha.
Ahí estamos.
No se escucha.
Creo que no se escucha.
Ahí está.
Ahora sí.
Entonces, a lo que voy es de que no estamos buscando esa comunión.
Y Dios quiere enseñarnos a tener una bella comunión con Él diariamente.
Y realmente eso se va a reflejar también en nuestra predicación.
Porque realmente el punto no es aprender los temas para predicar.
Porque temas para aprenderse a predicar uno lo puede hacer.
Pero realmente la idea es la comunión íntima.
Esa comunión íntima, como dice la Biblia, de
la abundancia del corazón, va a hablar la boca.
Entonces se va a reflejar cuando uno esté hablando, predicando, enseñando...
La gloria que Dios ya depositó a nosotros en la comunión.
Como dice Jeremías 23.22 Si ellos hubieran estado
en mi secreto, yo le hubiera dado mis palabras...
para que ellos se convirtieran en mí.
Entonces Jesús también menciona muchos casos en los evangelios.
Dice, todo lo que yo dije en secreto, decirlo ahora en las azoteas.
Entonces siempre Él habla de intimidad primero, y después de anunciar a gran voz.
Pero a veces nosotros solo queremos anunciar a gran
voz, pero no olvidarnos de lo íntimo, de la comunión.
Entonces, debemos recibir la gloria que Dios quiere para nosotros.
Es decir, dejarnos llenar de la gloria de Dios, y no llenarnos de vanagloria.
Y hay prácticas de llenura.
Por ejemplo, la Biblia dice, cuando habla acerca de la llenura por el Espíritu
Santo, por ejemplo dice, no os embraguéis con vino.
Hace referencia de que, júntense para lavar, para edificarse, para llenarse.
Y esto provocará que ustedes sean llenos.
Pero si nosotros comenzamos a agarrar TikTok, o andamos nos preocupando por
cosas, buscar a veces cuestiones de dinero, etc.
Estamos llenándonos de una vanagloria.
Y ciertamente podemos alcanzar las cosas, pero realmente no por o para Dios.
Con esto no quiero decir que alguien no trabaje, no quiero decir que alguien no
haga nada, sino que quiero entender que
comience a realinear o alinear lo que tiene.
Si alguien está estudiando, que estudie para Dios.
Porque alguien puede estar estudiando para sí mismo.
Yo voy a estudiar para darle gloria a Dios.
Alguien también va a decir, bueno yo estoy trabajando, ahora en lugar de trabajar
para mi familia, voy a trabajar para darle gloria a Dios.
Si yo tengo mi familia, yo voy a educar a mis hijos para la gloria de Dios.
Entonces va a comenzar a reordenar su vida.
¿Por qué menciono esto?
Porque también un pasaje en el libro de Salmos
dice, el que ofrece acción de gracias, me honra.
Pero el que ordenare bien su camino, le mostraré la salvación de Dios.
Entonces significa que si uno ordena las cosas en él, y uno comienza a ordenar su
vida espiritual, eso va a traer una gloria.
La vanagloria que teníamos va a ser cambiada a una verdadera gloria,
para anunciar la verdad del evangelio como él lo quiere que se anunciara.
Porque a veces nosotros estamos anunciando de una manera,
pero realmente hay una verdadera forma de cómo ser anunciada.
Y ese mensaje solo se va a lograr en la intimidad y en la comunión con él.
No se va a obtener tomando libros de teología o escuchando predicadores,
sino que esa gloria se va a obtener en intimidad.
Él va, por así decirlo, a brindarte esa gloria que él tiene y dárnosla a nosotros.
Porque a veces él nos da glorias porque no las cuidamos.
Y eso fue lo que le pasó a Nabucodonosor, porque
Dios le asignó a Nabucodonosor una gloria.
Inclusive cuando se menciona a Nabucodonosor,
Dios dice, Mi siervo Nabucodonosor.
Y Dios le dio y le dio muchas glorias.
¿Pero qué pasó?
Él no reconoció que la gloria era de Dios.
Y por eso cuando Dios le todavía envía un recordatorio y le dijo a través de sueños,
y Daniel lo interpreta y le dice, de que si él no reconoce que Dios le ha
dado todas las cosas, y que realmente todo lo que tienes es por gloria de Dios,
y que fue lo que Dios le asignó, entonces le van a traer un juicio.
Cuando después de un año, a él se le olvidan las palabras, no lo considera,
al año, al año dice que él estaba en su azotea, y vio toda la gloria de su reino,
y dijo, ¿Acaso no es esta la gran Babilonia?
La cual yo levanté para alabanza de mi gloria, y para majestad de mi reino.
Entonces en ese momento viene una voz que dijo, en este momento ha sido juzgado,
y cayeron sobre él siete años de juicio.
Donde él se comportó, por así decirlo, como un animal.
Y eso nos habla a nosotros de que, inclusive si nosotros lo vemos en el
deporte, en otras áreas, yo mayormente lo he visto en el deporte, de que hay
personas que pueden ser muy buenas jugando al baloncesto o al fútbol, pero vemos de
que han sido muy arrogantes, y que esa arrogancia ha llevado a que ellos cayeran
de una gloria, y ya no juegan más basquetbol.
Inclusive creo que hace muchos años yo di una noticia de eso, en un curso que tenía,
de que había una persona que estaba al mismo nivel que LeBron James, por ejemplo,
e inclusive podía jugar mejor, pero porque era muy arrogante,
hacía muchas cosas que no son gratas, después cayó su gloria.
¿Qué quiero entender con esto?
De que si nosotros comenzamos a dar gloria a nosotros mismos, de que nosotros por
nuestra capacidad, por nuestra fuerza, y de que
es porque nosotros nos hemos esforzado mucho, etc.
Esas vanaglorias van a provocar una caída.
¿Cómo dice la escritura?
Antes de la caída viene la altivez de
espíritu, y esa altivez de espíritu se declara.
Por eso que Nabucodonosor ya entra 7 años de juicio, como animal.
¿Qué significa?
De que por eso creemos que las personas allá afuera, en la calle, de diferentes
formas, tienen un comportamiento, una naturaleza animal.
Es decir, no se están comportando como humanos.
Se están guiando por sus instintos y deseos.
Es una gloria terrenal.
Es una vanagloria.
Y peor aún, que ellos quieren buscar llevar
la gloria de Dios con esa naturaleza animal.
¿Por qué menciono esto?
Si lo vemos en el caso de David, cuando él quiere...
Perdón, voy a retomar un poco más.
En 1 Samuel se habla de que el reino israelí perdió su gloria.
Cayó.
¿Por qué?
Porque el sacerdocio se corrompió, y querían ir a la guerra,
y los guerreros, sin permiso del sacerdote, llevan el arca.
Se roban el arca, y ahí lo que se manifiesta
es el ikabot, la pérdida de gloria.
Es decir, que en ese momento ellos tenían una vanagloria,
porque ya no tenían gloria, ahora estaban vacíos, sin gloria.
Se la llevan.
Cuando Dios quiere restaurar el reino por David, dice que ellos querían volver a
traer el arca, para restaurar la gloria de Israel.
¿Pero qué hicieron?
Ciertamente David se viste así de gloria, por decir con
vesturas sacerotales limpias, como un rey, y comienza a danzar.
¿Pero qué pasó?
El arca, que representa la gloria de Dios y la presencia
de Dios, está siendo llevado por animales, por bueyes.
Es decir, una naturaleza animal.
Una naturaleza que se va conforme a sus pasiones.
Entonces, ¿qué pasa?
Una persona quiere tocar para que el arca no se caiga, y termina muriendo.
Todos se asustan, y van a dejar el arca en la casa de Obededón.
Todos comienzan a ser...
La casa de Obededón comienza a ser bendecida, y de repente, ¿qué pasó?
¿Qué es lo que está sucediendo?
Porque está diciendo bendecido, pero el otro se murió.
Se fueron a leer las escrituras.
Los sacerdotes vieron que el arca la tenían que llevar los sacerdotes.
Y también David va a leer, y dice que tenía que llevarse por sacerdotes.
Entonces, ¿qué pasa?
Cuando entienden eso, ya el arca, la gloria, la
presencia, comienza a ser llevada por sacerdotes.
Entonces, ¿qué fue lo que cambió de vanagloria a gloria?
La palabra.
La escritura de Dios cambió.
Le dio la instrucción de qué quitar.
Quitar la naturaleza animal para tomar la naturaleza sacerdotal.
Es decir, cambiar la gloria de un animal a la
gloria sacerdotal que Dios nos ha otorgado.
Entonces, a veces nosotros queremos ver gloria, queremos restaurar una gloria de
Dios y muchas cosas, pero no lo hacemos conforme a las escrituras.
Lo queremos hacer conforme a sólo lo que vimos en una prédica, conforme a lo que
tal vez me yo vi por ahí, pero no realmente le hemos preguntado,
señor, si yo hay una cosa que tengo que es vanagloria o algunas otras cosas,
que el preguntarle es, señor, cámbiame.
Dime en las escrituras para yo ser transformado.
Por eso la Biblia habla de, no os conforméis a este mundo, sino
transformados por medio de la renovación de vuestro entendimiento para que
comprobéis cuál es la buena voluntad de Dios.
En la Biblia, en la nueva versión de las Américas dicen, y no os adaptéis a este
mundo, y no se adapten a este mundo, sino transfórmense mediante renovar su
mente para que verifiquen cuál es la buena voluntad de Dios, aceptable y perfecta.
Es decir, que hay una verificación, uno comprueba.
Pero tiene que cambiar la forma del mundo, porque uno toma una forma para cambiar a
la forma de Dios.
Es decir, cambiar la forma de anticristo,
porque el mundo representa al anticristo ahora.
Entonces, no se conformen a tener una forma anticristiana o anticristo,
sino que busquen tomar la forma de Cristo.
Entonces, si hacemos eso por la palabra de Dios, Dios nos va a transformar.
Y obviamente también en la oración, porque en la oración hay transformaciones.
Por ejemplo, cuando Jesús está en el monte, la
transfiguración fue porque Él estaba en comunión con Dios.
Entonces, ¿qué pasó?
Dios, por la gloria que tenía Él, lo transfiguró, le cambió la forma.
Entonces, si nosotros vamos a orar, lo que va a hacer Dios es transfigurarnos,
cambiarnos la forma, ya no será una forma
anticristiana, sino que será una forma de Cristo.
Pero es por medio de la oración, por medio de su presencia, por medio de la
intimidad, donde se manifiesta la ley de los profetas, es decir, Moisés y Elías.
Y eso es por la palabra.
En la intimidad Dios nos va a revelar su palabra, la ley de los profetas,
nos va a traer la revelación de la ley de los profetas.
Entonces, por esta causa nosotros debemos comenzar
a ver y darnos cuenta que realmente es vanagloria.
Y claramente cada quien es diferente, ¿verdad?
Cada quien Dios le podrá mostrar para decir, ok, ciertamente me doy cuenta que
esto es vanagloria.
Tengo que quitarlo, ya no tengo que seguir en esto.
Pero también, obviamente, si hay una vanagloria,
significa que podría saber cuál es su contrario.
Por ejemplo, cuando la Biblia habla de insensatez,
lo contrario de insensatez es entendimiento.
Cuando la Biblia habla, por ejemplo, de
fornicación, lo contrario es la presencia de Dios.
Cuando la Biblia habla, por ejemplo, de
maledicencia o maldecir, lo contrario es bendecir.
Entonces, así sobre cada uno nos podemos ir, porque nos muestra su contrario,
su contraparte.
Lo que es vanagloria y lo que es la gloria.
Y obviamente Dios nos va a ordenar por su palabra,
porque realmente necesita que tengamos su gloria.
Es decir, el que más ha estado interesado durante los siglos de los siglos,
para que nosotros tomemos una gloria verdadera, es el mismo Dios.
O sea, nosotros a veces no nos enteramos,
inclusive de hecho de la predicación del Evangelio.
A veces uno se entera que hay que predicar, pero Dios ya lo sabe.
Pero si no vamos a la intimidad y no nos dejamos
formar a la semejanza de Jesucristo, no va a suceder.
Inclusive el arrebatamiento, la venida de Dios, si nosotros no tomamos la forma de
la amada en madurez, tampoco va a venir Él, porque
Él está esperando que la iglesia tome una gloria.
Una gloria madura verdad, no una gloria necesariamente pequeña.
Por eso en el libro de Cantares dice, ¿qué
haremos con nuestra hermana que no tiene pechos?
Haciendo referencia a que no es madura.
Sí, ¿qué pasa si la piden en matrimonio?
Entonces ella dice, pero yo soy una mujer madura.
Y comienza a describirse como una mujer madura.
Entonces Dios no solo viene por una iglesia
inmadura, Dios viene por una iglesia madura.
Pero nosotros a veces no estamos incentivando a las
personas para que tomen la madurez de la gloria de Dios.
Es decir, inclusive en pocas palabras, no es mismo un niño que pueda ser cirujano
a los 14 años, no va a ser lo mismo que una persona a los 40 años que sea cirujano.
Aunque los dos por así decirlo sean buenos,
pero la madurez de cada uno va a ser diferente.
Entonces Dios no solo espera por ejemplo que seamos
cirujanos, sino que seamos cirujanos maduros.
Dios no solo espera que la iglesia tenga una
gloria, sino que tenga una gloria en madurez.
Por eso que a veces nosotros no somos muy sensatos para muchas cosas.
Entonces, basando en esto, no sé si alguien quiere compartir algo.
Le voy a dar la palabra para que si alguien quiere compartir algo,
o quiera decir algo, o preguntar algo, de lo que acabamos de hablar.
Tome toda la libertad para poder hacerlo.
¿No?
¿No preguntas?
Bueno, yo no tengo preguntas.
Bueno.
¿O compartir algo?
¿De tu experiencia?
¿De lo que has vivido?
¿De lo que has leído?
Yo creo que sí.
No sé si estoy equivocada.
Pero todo eso que he transformado en cuanto a la arrogancia, si somos
arrogantes, si somos orgullosos, y todas esas cosas que son vanaglorias en
este mundo, son transformadas bajo la gloria de Dios.
¿Verdad?
Porque yo pienso que cuando alguien, cuando nosotros caminamos bajo esa
cobertura de Dios, Dios, a través de su Espíritu Santo, nos va quitando muchas
cosas que no son, van en sintonía con nuestro Padre Celestial.
Entonces, si caminamos bajo esa dirección del Espíritu Santo, por ejemplo,
como yo, que yo era una persona muy irritable, muy enojona, y cuando Dios me
dio la oportunidad de trabajar con niños, fui aprendiendo primero la humildad,
segundo la paciencia, y fui entendiendo que a través de esas cosas negativas que
yo tenía, o sea, trabajar con niños para mí era una terapia.
Entonces, Dios me enseñó, por ejemplo, también con un niño que era sumamente
irritable, que yo no lo aguantaba, porque yo era igual.
A él le enseñó el amor, la paciencia, y a mí también me enseñó como el gozo de
su presencia, a poder entenderlo, porque cuando él se irritaba yo tenía que
orar porque yo también me desesperaba demasiado.
Entonces, cuando yo entendí eso y el Espíritu Santo me fue revelando poco a
poco esas cosas, pues, fue cambiando mi forma, mi forma de ser, mi forma de
actuar, mi forma de comportarme con él, mi forma de hablarle.
Y eso es lo que yo pienso, que cuando uno camina bajo esa dirección del Espíritu
Santo, eso es lo que es vanagloria del mundo, va bajo la gloria de Dios,
o sea, porque nosotros mismos con nuestra fuerza no podemos hacer nada, sino bajo
esa dirección del Espíritu Santo vamos nosotros transformando nuestra manera de
vivir, nuestra manera de actuar, nuestra manera de pensar, nuestra manera
de observar las cosas, y hacer que eso negativo fluya de una manera como
aprendizaje para transformar eso negativo en algo positivo.
Creo que si Dios va con uno, entonces allí cada paso y con bajos de nota y
sufrimiento vamos viendo esa gloria de Dios, que es la
transformación de lo que nosotros éramos en un pasado.
Gracias Sara, y gracias por el ejemplo también, porque como lo estás mencionando,
Dios lo que hace con nosotros también es que nos mete en escenarios, así como en
este caso tú te metió en un escenario, un punto práctico por así llamarlo,
donde te diste cuenta de que por el amor te llevó a cambiarlo, como le decía aquí
en filipense, no hagan nada por egoísmo o por vanagloria, sino con actitud humilde,
cada uno de ustedes considera a otro como más importante a sí mismo, no buscando
cada uno sus propios intereses, sino más bien los intereses de los demás.
Es decir, que a ti te interesaba que él recibiera un amor, entonces por lo tanto
tú orabas, te diste al cambio, por el amor de él ya no lo hiciste en
vanagloria, para orar a ti, sino que para orar a Dios, para que él recibiera el
amor, la transformación, y obviamente Dios preparó todo eso para que ambos
recibieran, como ahí mencionaba, este mismo sentir, conservando el mismo
amor, unidos en el Espíritu, dedicados a un mismo propósito.
Entonces te agradezco por compartirnos lo que has vivido, y claramente Dios nos
transforma por su Espíritu Santo y por su Palabra, porque la
idea de orar realmente es eso, que Él ministra nuestras vidas.
O sea, no es necesariamente oramos solo para alcanzar cosas, sino oramos para que
Él habite en nosotros, y habitar en nosotros
nos va a guiar a nosotros a ser transformados.
Igual cuando uno lee, la idea de leer es conocerlo
a él para que eso transforme nuestras vidas.
No sé si, Kandri, quieres aportar algo, ahorita que entraste, sobre lo que es la
gloria de Dios, o lo que puede ser vanagloria,
¿alguna experiencia que quieras compartir?
Hola, gracias por invitarme.
No sé, ¿quieres compartir algo sobre lo que
es la gloria de Dios, o lo que es vanagloria?
¿Alguna experiencia que quieres tener?
Pues, de pronto no algo así específico, pero sí me he dado cuenta que,
o sea, como dice la misma palabra, Dios es siempre Él mismo, Él nunca cambia.
Pero a veces siento que las personas quieren, no sé si es de pronto por no
tener el conocimiento apropiado de las cosas de Dios,
pero quieren vivir de glorias pasadas, ¿me entiendes?
Y eso como que siento que es una interferencia en que las personas conozcan
más a Dios y sientan más a Dios en su vida.
Y por eso creo que hay tanta ausencia de la presencia de Dios en muchos lugares,
no solo en la iglesia, sino también en la vida, en
la conducta social de nosotros como seres humanos.
O sea, si te entendías, como que ellos vivieron cosas grandes, por ejemplo,
pero se aferraron a esas y ya no quieren vivir mayores.
Exacto, no quieren, o sea, como que no quieren expandir la gloria, no la quieren
manifestar más en el sentido más amplio de la palabra.
Oye, como que no van de gloria en gloria, sino que se quedaron ahí en una gloria y
eso siente suficiente.
Sí, sí, sí.
Eso también es parte de lo que a veces se menciona como el conformismo, que
inclusive Romano XII dice, no es conformismo.
Entonces, ese es un tipo de enemigo que la Biblia menciona, que él nos deja en un
estado, no quiere que avancemos, y cuando la palabra
nos enseña de buscar ir a una gloria más grande.
Pero obviamente no significa necesariamente, como hablamos,
solo echar fuera de demonios o liberar o tener
experiencias, sino más bien que se habita en la comunión.
Es decir, habitar en la comunión va a provocar la manifestación pública.
Por eso dice la Biblia que debemos buscar lo no secreto.
Y nuestro padre que nos ve en lo secreto nos recompensará en público.
Y ese público se puede mencionar dos cosas.
Uno, el público de cuando uno predica, enseña, hay un respaldo.
Porque la Biblia dice que Dios testificando juntamente con ellos,
con señales maravillosos y prodigiosos.
Dice que Dios está respaldando su comunión que uno tiene.
Y segundo, que también el secreto y lo público, los secretos en la tierra y lo
público también se van a dar en los cielos.
En los cielos se van a manifestar glorias.
Es decir, cuando Dios galardone acá en los cielos, va a manifestar glorias.
Y las glorias que nosotros debemos buscar por
el cielo no es aquí necesariamente en la tierra.
Sino que la gloria que debemos buscar es allá delante de Él.
Cuando hablamos de gloria, obviamente también hablamos de comunión.
Porque cuando hablamos de la comunión con Dios, o inclusive cuando vemos los siete
galardones en Apocalipsis, habla acerca de la comunión con Él.
Ya cada galardón habla de una comunión con Él, las vestiduras, el nuevo nombre.
Entonces, la idea de buscar la gloria es ciertamente
puesto los ojos allá en las cosas celestiales.
Pero, como dijo Jesús, que por el gozo puesto delante
de Él, soportó la cruz y menospreció lo propio.
Y ese gozo es un gozo eterno, que se va a manifestar cuando se consuman todas las
cosas en eternidad, después de los juicios.
Y obviamente nosotros tenemos que ver esa gloria que también se es mostrada.
O sea, a través de la palabra, porque realmente la Biblia es como una
ventana al futuro, o sea, lo que debemos llamar así.
Porque nos permite ver las glorias venideras.
Inclusive, cuando nosotros leemos, dice la Biblia que el siglo venidero,
dice la Biblia, no en este siglo, sino en el venidero.
Entonces, nos habla de las glorias futuras.
Y por eso es importante leer inclusive lo que se menciona en las profecías,
porque eso nos da una ventana, una puerta para darnos una esperanza para continuar.
Como lo que mencionaba Romano 8.18.
Porque tengo por cierto que las aflicciones del tiempo presente no son
nada comparado con la gloria que nosotros ha de manifestarse.
¿Por qué?
Porque nos habla de la gloria del Mesías, o el Reino Eterno, o algunas otras cosas
que nos ayudan.
Como también dice la palabra, lo que antes se escribió, para nuestras enseñanzas se
escribió, para que por medio de la paciencia
y de la consolación tengamos esperanza.
Es decir, que la palabra nos ayuda a ir en pos de esa gloria que Dios tiene para
nosotros, ya sea terrenal, aquí en la tierra, o en los cielos.
Por eso la palabra nos ayuda a resistir.
Porque a veces nos dan desánimos, desganos, por las diferentes dificultades.
Y ahí es donde uno, por todos esos desánimos, por no tener el peso,
el entendimiento de la gloria, nos desviamos y tomamos vanagloria.
Y también, en este caso, es conocer también la gloria,
como mencionamos, la gloria que nos dio a nosotros.
Porque a todos nosotros nos dio una gloria, una medida, por así decirlo,
que tenemos que alcanzar.
Pero no todos, a veces, sabemos eso y nos esforzamos por alcanzar esa gloria.
Es decir, por ejemplo, aquí todos los que están viendo
tienen una gloria de parte del Señor que hay que alcanzar.
Por ejemplo, el apóstol Pablo lo alcanzó.
En filipense dice que él ya terminó su carrera, ya alcanzó lo que tenía que
alcanzar, es decir, que su gloria la culminó.
Y lo único que le quedaba es ir hacia el cielo.
Es decir, en pocas palabras, de que si nosotros logramos alcanzar la gloria que
nos dieron aquí en la Tierra, nos vamos arrebatados antes de que le venga.
Como Elías o como... solo que Pablo escogió quedarse.
No sé si alguien quiere comentar algo más de eso.
Tengo una pregunta.
Yo, no sé, que me perdonan, pero es que a veces siento algo.
Que el sentimiento de gloria, aunque queramos o no, viene un poco arreglado,
lastimosamente, en nuestro ADN, contaminado por la
infracción de la ley principalmente, ¿me entiendes?
Entonces, la pregunta mía es, ¿en qué grado la vanagloria, o sea, qué acciones
pueden hacer que la vanagloria se manifieste y por ende
corrompa las leyes o los mandatos de Dios acerca de eso?
Porque tengo entendido que eso está mal, bíblicamente hablando.
No sé si me entiendes.
Sí, la situación es que todo se manifiesta, o
sea, nosotros como turistas ya cargamos cosas.
Lo que pasa es que no sabemos.
Y por eso la idea de la palabra, porque la palabra lo que va a hacer es enseñarte.
Yo creo que sí hay algo, pero de pronto se malinterprete, que no sé si decirlo,
pero nosotros somos, no que seamos como Dios, nosotros somos unos dioses acá,
pero semejanza, no que seamos iguales.
Y entonces, por ende, tenemos esa, como que esa cosa de vanagloriarnos,
creernos más que otras especies.
O si tienes algún talento o sobresales en algo,
quieres ser motivo de vanagloria, y eso es malo.
O sea, lo veo mucho en muchas personas.
Por eso es que te he comentado lo anterior.
Ah, sí, por eso te menciono que la idea es poder identificarlo.
Porque a veces nosotros no identificamos, inclusive nosotros
mismos no sabemos de que podemos estar en vanagloria.
O buscando una vanagloria.
O sea, a veces no lo sabemos.
Por eso Jesús menciona y dice, en Isaías, perdón, en Isaías se menciona y
dice, dejad de hacerlo malo y aprended a hacerlo bueno.
Darlo a entender de que a veces nosotros no sabemos que algo es malo.
Y por eso que la palabra dice, en tu luz veremos la luz.
Porque estamos en una oscuridad.
Entonces, cuando uno está en oscuridad no lo puede ver.
El caso es el caso de Pablo.
Cuando tú ves a Pablo, ves que él por la Biblia, por la Torá, por la palabra de
Dios, lo que hace es perseguir a los cristianos.
¿Por qué?
Porque él está buscando una gloria verdadera.
O que la Torá decía que no había que tener otros dioses.
Tomando en cuenta que ellos están adorando a Jesús.
Entonces, le dan persecución a Jesús.
Entonces, al darle persecución a los cristianos.
Entonces, Pablo está buscándolo para una gloria verdadera, según él.
Pero cuando él se le presenta a Jesús en Damasco, dice que
él, pero en camino a Damasco, dice que él se queda ciego.
¿Por qué se queda ciego?
Porque se le manifestó lo que tenía adentro.
Hay un pasaje en los Evangelios donde dice que él iba
a revelar, pero iba a dar la vista a los pecadores.
Entonces los fariseos dijeron, entonces nosotros estamos ciegos.
Dijeron, ustedes no, porque si ustedes estuvieran ciegos, los podía hacer ver.
Dando a entender que al que es pecador, se le abre la vista para que deje de pecar.
Pero ellos que se dicen no pecar, ¿para qué abrirles la vista?
Entonces cuando Pablo hace eso, una de las cosas que hace Pablo cuando se
presenta, es el pecado que él tenía adentro.
Cuando se acerca a la luz, lo que hizo la luz fue manifestarle lo que tenía adentro.
Dice que él era un ciego espiritual, pero se le
manifestó hasta que se encontró con Jesucristo.
Por eso la idea de nosotros buscarlo en intimidad.
La intimidad a través de la palabra, o la intimidad a través de la oración,
o la alabanza, etc.
Porque él va a comenzar a sacar en liberación, o a mostrarnos qué es lo vano,
qué es lo que es erróneo.
Porque ya nos define, porque nosotros no tenemos
un conocimiento o entendimiento de ciertas cosas.
Por eso que hemos estado haciendo ciertas cosas a lo largo del camino.
O por ejemplo, en mi caso así me pasaba.
Cuando yo comencé, yo por ejemplo, pensaba que no
era malo escuchar música del mundo y otras cosas.
Para mí no me parecía malo.
Pero ya cuando leí la Biblia y comencé a percibir
ciertas cosas, me di cuenta de que traen maldad.
Quieran o no quieran, y ya lo traen.
Inclusive las canciones cristianas, que pueden
ser rap o hiphop cristiano, por ejemplo.
Cuando uno las escucha, puede ser que no vea
nada malo, inclusive pues nada de gloria a Dios.
Pero hay niveles de gloria o de comuniones que
uno tiene, que ya las escuchas y no las aguantas.
O sea, las rechazas porque percibís contaminaciones.
Entonces, la comunión en palabra, o sea, por entendimiento,
por la palabra en entendimiento y esas cosas.
Y la comunión de su presencia en oración, nos
va a ayudar a nosotros a distinguir qué es malo.
O inclusive él nos va a venir a decir a nosotros qué es o qué no es.
Porque a veces nosotros pensamos que hay cosas que son correctas.
Un ejemplo, que también lo vi hace años.
Yo a veces celebra mis cumpleaños.
Es decir, yo tenía la costumbre de abrazar a todo el mundo.
O qué tal con tu cumpleaños.
Pero también, cuando yo fui creyente, mi forma de celebrar los cumpleaños era
bañarme, arreglarme.
Y a las 12 de la noche, por el que comenzaba mi nuevo año, pasarla con Dios.
A cantarle, a adorarle.
Así fue mi manera de hacerlo.
Así día y cada año.
Por lo menos creo que, no sé si fue por dos años o tres años.
Eso dicen.
En uno de esos años, Dios me habló y me
dijo, mira, ¿para qué celebras tu cumpleaños?
Si eso es una persona eterna, si para ella tienes
eternidad, ¿qué sentido tiene que celebrar tu cumpleaños?
Y lo dejé de hacer.
Porque entendí algo.
Obviamente también fui a leer la Biblia, qué significan los cumpleaños.
Qué tradiciones van relacionadas con el paganismo.
Porque el cumpleaños tiene relaciones con el paganismo.
Con Egipto, personalmente.
Y también con los griegos.
Entonces, en esas comuniones, Dios les revela a nosotros.
Obviamente, a veces yo casi no cuento mis experiencias.
Porque prefiero que queden cimentadas en una palabra.
Pero lo que quiero con esto es tener entender que a veces nosotros no sabemos.
Ya tenemos una naturaleza que pensamos que no es errónea.
Y cuando ya se acerca a Dios, por eso nos llaman al arrepentimiento.
Porque el arrepentimiento es cambiar de una postura a otra.
Entonces Dios nos habla y nos enseña y nos revela.
Y por eso toqué en este caso, en el caso de Romanos 12.2 No os conforméis a este siglo.
Porque la palabra conformar habla de tomar la forma.
No conforméis.
Inclusive en el griego también es una palabra compuesta.
No se conformen a este siglo.
Es decir, no temen la forma del mundo.
Sino transformados por medio de la renovación del entendimiento.
Para que comprobéis cuál es la voluntad de Dios.
Entonces, esa palabra transformar también habla de cambiar la forma.
Pero obviamente, como mencionaba también Sara, la gloria de Dios los transforma.
Pero obviamente, si no te expones a la gloria
de Dios, ¿cómo vamos a ser transformados?
O sea, no es solo que Dios me transforme.
Porque aquí Dios tiene dos formas de tratar con nosotros.
O nosotros nos acercamos, o Él hace que nos acerquemos.
¿El problema cuál es?
De que si nosotros no nos acercamos a las buenas, si lo queremos llamar así.
Él nos trae arrastrados.
Y eso se ve con el Hijo Prodigo, por ejemplo.
O con otro versículo que dice, bueno, me fue haber sido humillado.
Dice, por cuanto Él les acercó, Dios por el amor que tiene, lo hizo acercarse.
También otro versículo dice, porque Él, el que hace la herida, Él mismo la sana.
Es decir, que Dios te puede herir, pero también para sanarte.
Fue lo que le pasó con Job.
Él permitió que Job fuera tratado de tal manera.
¿Pero por qué?
Porque Job tenía ciertas vanaglorias.
Entonces, Dios cuando lo trata, Él dice, de oídas te había oído,
pero ahora mis ojos te ven.
Es decir, que Él cambió sólo de oír a Dios, ahora a ver la revelación de Dios.
Y en el proceso se dio cuenta que tenía pecados que no había confesado.
Entonces, media vez uno es cuidado por Dios y usted comienza a revelar.
Pero lo que Dios siempre nos pide es acercarnos por la oración y por la lectura.
Y obviamente también Él como Padre, así como mencionó Sara, que Él nos trata,
Él nos mete en escenarios.
Porque como a veces también nosotros no lo captamos o no lo entendemos, Él lo que
hace es meternos a los escenarios.
Porque a veces por la palabra no la practicamos.
Entonces, así como en la escuela, uno le enseña toda cosa, pero cuando a
veces dice, mire ahorita vamos a lo práctico.
Lo mete uno a lo práctico.
Si uno estudió, las cosas van a ser menos peligrosas.
Pero si uno no estudió, cometes varios errores.
Y aunque lo haces por la práctica, sí está bien.
Pero no necesariamente era de esa manera.
Por eso que hay personas que, como alguno menciona, no salen de su desierto por eso.
Porque no han hecho morir lo malo.
Cuando Dios los envía al desierto por 40 años, la idea
era que se muriera todo aquello que no había confesado.
O aquello que no había creído.
Hasta que se muere el último, Dios los deja entrar.
Entonces, ¿qué pasa?
Nosotros a veces no salimos del trato que Dios tiene con nosotros.
Dios nos trata, nos trata, nos trata.
Y como nosotros no hacemos morir, porque ahí no es de que Dios te haga que moras.
Ahí es de que a ti te dicen que lo mates.
Por eso el apóstol Pablo dice, haced morir lo malo que hay en vosotros.
No dice que Dios lo hace morir por vos.
No, tú lo tienes que hacer morir.
¿Cómo?
Entregándote a comunión, entregándote por la palabra, etc.
Pero obviamente bajo la dirección de Dios, porque Dios es el maestro.
Lo que pasa es que a veces nosotros vamos por otra línea.
No sé si eso resuelve la pregunta.
Sí, Manuel.
Gracias por eso.
Entonces la Biblia nos deja ver varios ejemplos a nosotros de cómo hacer morir.
Y uno de ellos es el bautismo en agua, por ejemplo.
También lo que hace es hacer morir.
El bautismo en agua en Romanos 6 dice que nosotros morimos juntamente con Cristo
para resucitar a una vida nueva.
Si no nos bautizamos, esa vida nueva no se manifiesta.
Igual como, por ejemplo, la alabanza.
Porque la alabanza lo que hace es, alabar es darle gloria a Dios, ¿verdad?
O sea, poner a Dios en un lugar alto.
Entonces cuando nosotros alabamos y lo ponemos en un
lugar alto, lo que él hace es descender a nuestra vida.
Entonces, ¿qué pasa?
La gloria de él desciende en nosotros.
Entonces somos transformados y entramos en liberaciones porque invocamos a un hombre.
Dice que él habita en las alabanzas.
Entonces, si él habita, significa que somos liberados.
Entonces, son ejercicios espirituales que a veces
practicamos, pero no necesariamente los hemos perfeccionado.
Porque todo se perfecciona en Cristo.
La idea de Dios es que llegamos a una perfección.
A veces nosotros lo hacemos, pero no una perfección.
Y no necesariamente significa que es gloria nuestra, sino que Dios nos enseña,
como dijo el apóstol Pablo, estando dispuestos a castigar toda desobediencia,
cuando vuestra obediencia sea perfecta.
Entonces, por eso es que nosotros, en teoría,
deberíamos volvernos expertos en obedecer.
Y obviamente eso lleva también en los diferentes ejercicios.
La lectura, la oración, la alabanza, el ayuno, para tener la gloria de Dios.
Porque inclusive ayunar nos lleva a ser libres.
Es decir, romper con la vanagloria para traernos una gloria grande.
Eso lo dice ella en 58.
Entonces, si alguien quiere compartir ahí sobre
lo que hemos estado hablando de la gloria.
¿Alguna pregunta?
¿Algo más?
Buenas.
Dios les bendiga, Dios les guarde a todos.
Llegué tarde porque estaba también en otra reunión.
Mis hermanos, Dios les bendiga, compartiendo sobre la vanagloria y la
gloria, me gustaría añadir, no sé si ya hablaron de eso antes.
En 2 Corintios 10.5 dice que nosotros, en realidad el capítulo 10, ya del
capítulo, del versículo 4 por ahí, ya nos habla de unas armas espirituales.
Pero en el versículo 5 dice, derribando argumentos y toda altivez que se levanta
en contra del conocimiento de Dios y llevando
cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo.
Entonces, lo que pudiera compartir con este versículo es que todo el tiempo que
nosotros vemos que en nuestra mente surgen pensamientos altivos que quieren colocar
la palabra de Dios por debajo, o que quieren colocar el conocimiento de
la humildad de nuestro Señor Jesucristo por debajo, tenemos que saber que es el
enemigo que está operando, atacando nuestra mente
y tenemos que utilizar las armas espirituales.
Porque es como dice el hermano Juan, tenemos que permanecer en una humildad,
permanecer sumisos.
Incluso el apóstol Pedro también nos enseñó que nos mantengamos humillados bajo
la poderosa mano de Dios para que nos exalte cuando sea el tiempo.
Porque toda la gloria, todo, todo le pertenece a Dios.
De verdad, quería compartir eso.
No sé si alguien quiere decir algo más.
Pobre hermano Juan.
Gracias Aina, sí tiene razón porque como mencionamos sobre la vanagloria que es
algo vacío o algo que no tiene sentido o efecto y a veces esos son los pensamientos
que vienen a nosotros, o los argumentos, como dice ahí, los argumentos que el
enemigo usa y que a veces nosotros le creemos a esos argumentos.
Por eso nos afanamos, nos preocupamos, inclusive
en las tentaciones porque nos da argumentos.
Es decir, por ejemplo, mira, no vas a poder pagar lo de la casa, o mira,
no te va a alcanzar para el fin de mes, y que mira tal cosa.
Entonces él comienza a dar argumentos,
argumentos inclusive basados en esta tierra.
Porque a veces uno puede que no tenga recursos, no tenga estudios, no tenga
muchas cosas, y mira, fíjate que por no tener recursos, no tener estudios,
porque nos puede hablar cualquier tipo de argumentos.
Entonces él nos está dando vanidades, nos está hablando vanidades, cosas que no
tienen sentido, porque la Biblia dice claramente.
Por nada estéis afanosos, si no sean conocidas vuestras oraciones delante del
Señor, que lo hagamos con oración de gracias y con ruegos, y la paz de Dios,
que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestras mentes y vuestros corazones.
Entonces, él nos está argumentando.
Entonces, ¿nosotros qué debemos hacer?
Tomar la gloria de la palabra.
¿Para qué?
Para derrumbar esos, como mencionaba, las armas de nuestra milicia no son
carnales, sino poderosas en Dios, para la destrucción de fortalezas.
Y son fortalezas que el enemigo ha creado en, ¿cómo se llama?, alrededor de los años.
Porque él ha creado y ha construido cosas en nuestra mente.
Entonces a esos hay que derribarlos, así como Jericó, ¿verdad?
, que se derrumbaron.
Así mismo nosotros también usar la palabra para hacerlo.
Y por eso que nos da también especificaciones.
Porque alguien dirá, bueno, ¿entonces cómo le hago para
identificar si es un pensamiento de Dios o del enemigo?
También el mismo Filipe se hace en ese capítulo 4 y dice, por lo demás,
hermanos, todo lo que es justo, todo lo que es puro, todo lo que es digno
de alabanza, lo voy a leer para que no me confundan.
A veces me puedo confundir, pero aquí lo voy a leer para que no me confundan.
Dice aquí...
Me permite hacer el capítulo 16.
Vamos a ver, hermanos.
Aquí está.
El versículo 8 es, por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero,
todo lo digno, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo honorable,
si hay alguna virtud o algo que merece elogio, en esto mediten.
Lo que también han aprendido y recibido y oído y visto en
mí, esto practiquen y el Dios de paz estará con ustedes.
Entonces aquí nos habla de lo que puede venir a
nuestra mente y ver, ah, bueno, esto es de Dios.
No, quitarlo y poner otra cosa.
Es como administrar nuestra mente, por así decirlo.
¿Por qué nos detiene?
Es decir, lo que mencionábamos también, ¿verdad?
Todo el pensamiento que viene nos lleva hacia algún lugar.
Pero todo el pensamiento que Dios viene nos lleva hacia otro lugar, ¿verdad?
Es decir, que el pensamiento de Dios aquí nos va a llevar a su gloria, pero el
pensamiento que tiene él nos va a llevar a la gloria de él.
Lo que mencionamos de que a veces nosotros nos sujetamos a potestades, porque la
palabra potestades que a veces se utiliza en la Biblia es gloria.
A las potestades celestes o a las potestades en Reinos
Aires a veces se menciona esa palabra como gloria.
Entonces a veces nosotros sujetamos o nos esclavizamos a
esas glorias y por lo tanto damos alabanza a esas glorias.
Entonces si nosotros decimos no a esas glorias y nos sometemos a la gloria de
ellas, por lo que creo que mencionabas tú,
decías, humillabas pues bajo la poderosa mano.
Eso significa someterse a la potestad de Dios, al reino de Dios.
Por eso es que hay que buscar el reino de Dios para cambiar de gloria.
Entonces él nos reviste de gloria y de majestad.
¿Para qué?
Para dar a conocer su nombre.
Pero por eso está la comunión, es decir, la comunión por la escritura y
la comunión por su espíritu, porque son ambas cosas.
Eso lo menciona el apóstol Pablo en 1 Corintios.
Dice eso, dice, oraré con el espíritu, pero oraré también con el entendimiento.
Cantaré con el espíritu, pero cantaré con el entendimiento.
Entonces ahí habla de dos cosas, lo que es espiritual y lo que es en entendimiento.
Y entonces es por eso que hay cosas que pueden ser espirituales, como el ayuno.
A veces uno no entiende por qué ayunar o por qué tiene que, por decirle así,
alguien luchar con el hambre, pero eso trae una gloria bien grande.
Por lo menos hay personas que lo han experimentado, se han dado cuenta de eso,
de la gloria que a veces trae el ayuno.
A veces uno no lo entiende, pero trae una gloria.
Pero juntamente con el ayuno también se puede leer la palabra.
¿Para qué?
Para traer entendimiento sobre el ayuno.
Por eso cuando dice, por ejemplo, alguien puede leer Isaías
58 y llevar un entendimiento sobre lo que el ayuno es.
¿Para qué?
Para que lo haga, porque eso es lo que es el entendimiento.
Llevarnos a hacer las cosas, porque no las entendemos.
Por eso la vida nos enseña que si alguien no entiende, no lo termina haciendo.
Esa es la parábola del sembrador, cuando dice que la semilla cae junto al camino.
¿Por qué dice?
Porque no entiende la palabra y por lo tanto el enemigo la arrebata, la semilla
que fue sembrada, haciendo referencia a la palabra.
Por eso que hay un entendimiento que tenemos.
Es decir que si a nosotros hay algo que no lo estamos haciendo en el reino de Dios,
es porque ese entendimiento no ha llegado.
Por esa misma razón también, a veces por esa razón,
hacemos cosas en tinieblas, porque las entendemos.
Es decir, hemos probado el fruto de ese pecado, por así decirlo, o ese tipo de
gloria, y por eso que lo queremos ir haciendo.
Entonces, por eso tenemos que darnos cuenta de esa vanagloria.
Es decir, bueno, cometí este pecado, pero este pecado, ¿qué tipo de vanagloria es?
¿A dónde me lleva?
¿Qué me hace?
No hace nada.
Bueno, entonces, ¿para qué lo estoy haciendo?
¿Qué es lo contrario?
¿Qué es en Dios?
¿Qué significa?
Bueno, uno lo entiende, ¿verdad?
Si no lo hacemos, no vamos a poder despojarnos.
Entonces, por eso hay que evaluar las dos partes.
Es decir, bueno, ¿esto sí me sirve o no me sirve?
Entonces, no, ¿para qué?
Por eso dice, el proverbio dice, Vana es la hermosura, y engañosa es la gracia.
Pero la mujer que teme a que vayas a ser alabada.
Entonces, eso nos ayuda a nosotros para
entender que hay cosas que son vanas y vacías.
Ya sea la hermosura de un hombre o la hermosura de una mujer.
Bueno, van a la hermosura, así que se va a perder, se va a acabar.
¿Por qué me tengo que fijar en eso?
Me tengo que fijar en el sentimiento o en el pensamiento
de la persona para poder tener una relación con la persona.
Y no necesariamente en su figura física, ¿verdad?
¿Por qué?
Porque vana es, se va a acabar, se va a finalizar.
Hubo unos cinco años y se quitó, ¿verdad?
Entonces, saber que puedes ser engañosa.
Ahí nos está diciendo, vana es la hermosura y engañosa es la gracia.
Bueno, entonces tengo que tener cuidado.
Y eso en cuanto a las cosas, porque inclusive ahorita con la tecnología,
la inteligencia artificial o algunas otras cosas que van saliendo ahorita,
son atractivos para nosotros.
Y nosotros podemos ir en pos de eso.
Entonces, pero la pregunta sería, ¿para qué me va a servir?
¿Qué sentido tiene?
No tiene sentido, entonces, ¿para qué lo voy a hacer?
Ya, entonces, esa es la idea realmente de cada cosa.
Evaluarla en Cristo, ¿verdad?
Entonces, si alguien más quiere compartir o comentar algo, pregúntale.
Sí, bueno, si nadie más va a compartir.
Quería decir que...
Ah, ahorita estoy un poco preocupado y pensando mucho en cómo el conocimiento se
ha convertido, el conocimiento incluso de la Biblia o el conocimiento de algo,
de la profecía o de algo que vaya a suceder, se
está convirtiendo en un centro de vanagloria.
Porque crea orgullo dentro del corazón de saber que conoces algo y ese conocimiento
te envanece, te hace simple delante de Dios.
Porque el conocimiento solo no salva, sino que lo que salva es la fe en el Señor
Jesucristo y que hayamos nacido espiritualmente.
Y nacer espiritualmente, quiere decir también que tenemos que nacer y tener la
misma simiente de Jesucristo, es decir, el Espíritu Santo y producir los frutos
del Espíritu Santo que están en el libro de Gálatas 5.22.23.
Entonces, es ese carácter de Cristo que no es para nada altivo y que no se llena de
una gloria propia, sino que le da toda la gloria al que lo envió.
Es decir, en nuestro caso, el que nos envió es nuestro Señor Jesucristo.
Entonces, le damos toda la gloria al Señor Jesucristo.
Amén, gracias.
¿Ibas a decir algo, Sara?
Sí, yo quería también decir algo.
Lo que dice Angel también es importante porque yo ahorita estoy viendo que mucha
de la gente que estudia demasiado la Palabra de Dios veo mucho espectáculo.
O sea, no se muestra lo que realmente es nuestro Padre, el Señor Jesucristo y el
Espíritu Santo, sino que ya está mostrando mucho espectáculo.
O sea, donde la gente ora por otros y la unción del
Espíritu Santo, y entonces eso se vuelve un espectáculo.
Entonces, no sé si eso está bien o mal, pero no me gusta cuando ya cogen las
cosas, la Palabra de Dios y eso todo, como un espectáculo, como dice Angel,
para gloriarse, para juzgar, para señalar a otros y querer
yo decir, ah, no, yo soy salvo, yo estoy en lo correcto.
Eso es lo que, o sea, yo no estoy de acuerdo cuando hay ese espectáculo.
Cuando ya Dios no se vuelve un Dios
todopoderoso, sino que los dioses son otros.
Sí, hola a todos.
Estoy de acuerdo con Sara.
Eso quería decir, creo que está pasando un tren.
No es solamente un tren.
La gente está buscando a Dios, ¿no?
Estamos en los últimos días, pero como mucha gente cree que están llamados de
predicar ahora, de tomar posiciones, aunque no están en una madurez,
por ejemplo, y eso trae muchos problemas, no solamente para ellos, para ellos muchos
problemas, pero también para otra gente.
Y sí, están llenos de la escritura, pero no siempre es usada en una manera
correcta o no siempre tienen frutas en su vida, por ejemplo.
Entonces tienen mucho conocimiento de las escrituras, pero no tanta sabiduría.
Así que también la práctica falla.
Así que sí, es muy atractivo servir a Dios.
Creo que eso como a todos nos gusta, ¿no?
Servir a Dios, agradecer a Dios.
Pero el diablo tiene su manera de confundirte, de causar un caos.
Y creo que eso también está pasando.
Sí, quería decir eso, que no se trata solamente de la escritura.
Es mejor saber poco y practicarlo, sino creer
que sabes mucho y caer en el proceso, ¿no?
Ser humilde es algo básico, algo esencial.
Eso digo porque si eso no pasa en el tiempo de Dios, es mala gloria.
Realmente es como una mezcla de bueno y de mal.
Gracias por aportar.
Yo quiero aclarar dos cositas.
Uno, creo que el conocimiento no está mal, sino
que es hacia donde se dirige ese conocimiento.
Es decir, que si se estudia para gloria propia, está mal.
Si se utiliza para la gloria de Dios, está bien.
Ahí es donde está el problema ahora.
La dirección que se está tomando.
Por esas razones de que si uno estudia la palabra, o lee la Biblia, o conoce algo,
debe dirigirse hacia Dios.
Debe filtrarse.
Porque por no filtrarse es donde ocurren los problemas.
Entonces, por esa causa debemos nosotros...
debemos nosotros dirigirnos.
¿Por qué menciono esto?
Porque he visto que el hecho de que a veces se miren personas que conocen mucho,
pero que no están haciendo las cosas bien, ha provocado
que las personas quieran aprender menos de la palabra.
Y tal vez solo se enfoquen en querer orar, en querer,
por ejemplo, en ser dirigidos por el Espíritu Santo.
Pero eso está provocando otro problema.
Que la gente se está yendo al otro extremo.
Algo así como cuando alguien tiene un problema con un novio o una novia,
ah, porque me hizo daño, entonces voy a dejar,
ya no voy a querer tener novio o novia, ¿verdad?
Y dicen todos los hombres son iguales, o todas las mujeres son iguales.
Yo considero que eso está pasando en el Evangelio también.
Es decir, se están manifestando muchas personas que pueden conocer mucho,
que sí, que sean títulos de teología, seminarios, etc.
Pero no están mostrando la piedad de Dios o el amor de Dios.
Eso está provocando que la gente no quiera tener mucha relación
con la palabra y se quieran ir como sobre manifestaciones.
Y eso está provocando lo otro que me mencionó Sara y lo que me mencionó Ina.
Que por enfocarse en las manifestaciones y el poder,
etc., se entran en el show y otros espectáculos.
Entonces ahí es donde uno tiene que ser
equilibrado en el sentido con Dios, ¿verdad?
Buscar ambos.
Por eso que cuando en Hechos 6 se habla acerca de los apóstoles dicen que nosotros
perseveraremos en la oración y en el ministerio de la palabra.
No dijeron, por ejemplo, nosotros perseveraremos en la oración o no solo
dijeron, nosotros perseveraremos en la palabra.
En las dos, la oración y en la palabra.
Entonces yo creo que esos dos movimientos generan ese problema porque los que hacen
mucho espectáculo dicen, no, ¿por qué hacen tanto espectáculo?
El poder, etc.
Entonces ellos se van hacia la palabra y descartando todo ese movimiento que
también se está dando espiritual y se van solo a la
palabra y desechando los dones, las manifestaciones.
Y el otro caso igual, ¿verdad?
Quieren enfocarse solo en las manifestaciones y se
olvidan de la palabra y ahí es donde está el error.
¿Por qué?
Porque si nosotros realmente quisiéramos, por ejemplo, ser útiles para el Señor para
dar a conocer la verdad debemos aprender las dos áreas.
¿Por qué?
Porque entre más crezcamos, más personas nos
van a contradecir como en el caso de Jesús.
Cuando vimos que Jesús comienza a predicar y a hacerse famoso o a decir, tener una
gloria en la tierra las personas comenzaron a atacarlo por la palabra.
Dijeron, mira, pero ¿cómo así con la resurrección de los muertos?
O mira el César, ¿qué es del César o de esto?
O mira los fariseos, mira esto y esto y esto y Jesús, no solo por así decirlo,
fluía por el Espíritu sino que también Él tomaba la base de la palabra y dijo ¿Acaso
no habéis leído en la palabra que dice esto y esto y esto?
¿O acaso ustedes no han visto esto, esto y esto que dice la palabra?
Entonces Él resaltaba la palabra, ciertamente
dirigido por el Espíritu pero en la palabra.
¿O para qué?
Para dar gloria a Dios.
O sea, para mí, yo he visto los casos que me están mencionando, me he dado cuenta
pero también he dicho yo, tengo que ir con cuidado porque no
sea que por el efecto que he visto en otros eso repercute en mí.
Y yo terminé yéndome por una línea diferente.
Entonces, por eso es buscar la sintonía.
Es decir, ciertamente estoy leyendo y tengo que irme examinando
que lo que estoy leyendo lo estoy poniendo en práctica.
Por otro lado, no tengo que olvidarme de la comunión.
Porque a veces puede pasar que uno solo puede estar orando y leyendo y cantando
pero no leyendo la Biblia, no meditando en la palabra, no estudiándola.
Y sin saber de que a veces los que están en altas esferas y queremos enseñanza,
si nos van a hacer una pregunta y a nosotros nos
van a derrumbar, no vamos a saber cómo contestarla.
Por mucho a veces que tengamos un Espíritu de parte de Dios, ¿verdad?
Porque a veces son preguntas muy fundamentales que Dios nos necesita hablar.
A menos de que Dios nos lo hable y nos lo diga horriblemente pero también que
significa que a veces nosotros somos un ejemplo.
Lo que nosotros hacemos lo van a hacer los demás.
Si yo solo me dedico a orar, eso le voy a enseñar a la Iglesia.
Pero si yo solo me dedico a leer, eso le voy a enseñar a la Iglesia.
Pero si yo me dedico a las dos, eso le voy a enseñar a la Iglesia.
Entonces yo por eso veo que el equilibrio de no perderlo es decir, por el error o
por el daño que a uno le pueden haber hecho o que
uno ve, porque a veces uno se decepciona, ¿verdad?
Pero tiene que ver que es necesario.
Por ejemplo, el caso de la teología.
Yo no estoy muy de acuerdo por el punto de la teología, los seminarios, etc.
Pero sí sé que yo tengo que ponerme, por así decirlo, en ese sentido,
como que a la altura, en ese conocimiento pero en la dirección de Dios.
Y para ello puedo entenderlo y no irme solo a decir teología sino irme a lo que
dice Lucas capítulo 1, el 1 al 4, dice de que muchos nos han dicho las
cosas, nos han enseñado que son ciertas, pero dice que él buscó las cosas desde su
origen, diligentemente para saberlas en orden,
para que Teófilo conozca bien la verdad.
Entonces ahí me habla y eso es lo que está mencionando ahí, en esos términos está
hablando de la teología sistemática que hablan los teólogos porque hay teología
bíblica, teología práctica y teología sistemática y otras.
Entonces, obviamente yo no voy a hablar de teología sistemática, pero lo que está
diciendo Lucas es teología sistemática, buscando las cosas desde su origen en
orden para que conozcan bien la verdad que esa es la idea de la teología sistemática,
pero ya le pusieron estos nombres pomposos para que suene atractivo, para que suene
como vanagloria realmente, y no la verdadera gloria de la palabra entonces yo
considero que está bien lo que ustedes dicen de conocer poco pero práctico pero
también, como dijo el apóstol Pablo, esto es una carrera correr la carrera del
evangelio obviamente no en afán, sino como dice la Biblia, con paciencia
pero tener cuidado con el ataque del enemigo, porque el
enemigo agarra esas cosas y ya no la presenta de otra manera.
Yo lo digo porque a mi me ha pasado entonces es como que tener cuidado de los
ataques del enemigo, porque la Biblia dice en Efesios que él usa las artimañas del
error para engañar entonces a nosotros nos pueden engañar y yo me he dado cuenta de
eso con algunas personas que personas que han estado en la palabra y les han hecho
daño no quieren saber nada de la Biblia quieren hablar solo lo que les sale del
corazón y tal vez tomar uno que otro versículo que no digo que esté mal,
porque realmente es una parte de la comunión pero si considero que ya hay un
daño, el problema está que ya lo enseñan y ese daño lo comienzan a expresar en la
congregación y dicen que en manos no hay, para qué me voy a llenar de palabra pero
la Biblia nos enseña esas partes de la palabra que si yo estoy lleno de palabra,
Dios va a transformar toda esa palabra en revelación por ejemplo en el caso de Jesús
cuando está en las fiestas de Cana dice que llenen las tinajas de agua y que las
presenten al maestre Sala y en ese momento se convirtieron el agua en vino eso nos
habla de que si nosotros nos llenamos de palabra y obviamente estamos en la
comunión con Dios cuando nos toque ir a predicar al maestro Sala a maestros de la
palabra que conocen el sabor de la palabra y tenemos mucha palabra en ese momento por
el espíritu va a comenzar a salir el vino el gozo de Dios y el maestro Sala,
los maestros de la palabra van a saber de lo que realmente
estamos hablando es palabra de revelación y no palabra muerta
a mi así es bueno Juan disculpa, ya yo me
tengo que retirar porque no estoy en la casa
quería decir algo más un versículo antes de irme si me permiten en el libro de
primera de Timoteo capítulo 3 verso 2 dice pero es necesario que el obispo hablando
del líder de la iglesia sea irreprensible de una sola mujer sobrio, prudente,
decoroso hospedador, apto para enseñar y esto es para el líder pero en el segundo
de Timoteo 2.24 dice porque el siervo del señor no debe ser contencioso sino amable
para con todos, apto para enseñar, sufrido entonces nos dice que no es nada
más para el pastor el conocimiento sino también para el siervo y que tenemos que
ser aptos para enseñar pero sufridos, humildes, sencillos no altivos,
porque la altivez no proviene de Dios quería decir eso antes de irme Dios les
bendiga a todos no se si alguien tiene más que compartir o si no nos vamos para la
casita así lloramos para finalizar ¿Les parece?
Lloremos pues.
Padre en nombre de Dios te damos las gracias por tu tiempo, por tu misericordia
y fidelidad gracias por permitirnos compartir la palabra y ser ministrados por
la misma, gracias por recibir la ministración de los hermanos y como dice
tu palabra edificarnos los unos en los otros para gloria a tu nombre.
Te agradecemos, ayúdanos y muéstranos en qué áreas hemos estado manifestándonos en
vanagloria o buscando nuestra propia gloria y sabemos que tú con tu amor y tu
bendición nos vas a corregir, nos vas a encaminar porque tú eres nuestro buen
pastor y nos guiarás por senos de justicia, por amor a tu nombre te lo
agradecemos amado padre, entréganos tu tiempo para la alabanza de la gloria de tu
verdad sin Cristo Jesús, te agradecemos por el bello y preciso amor y sostennos en
tu diestra bendito padre eternamente y para siempre.
En Cristo Jesús amado mío, guiándonos a tomar el camino de Cristo que no tenía
nada que hacer, se despojó de sí mismo tomando forma de siervo, haciéndose
valientes a la muerte y muerte para la alabanza de
la gloria de tu gracia en Cristo Jesús, amén y amén.
Yo le bendigo a todos, gracias por haber estado con nosotros.
Entre 15 en Tanden y entre 7 en Google Meet.
Gracias Juan por la invitación.
Gracias.