Dios bendiga a ustedes, a cada uno de ustedes que están
aquí, tanto a Lari, Ramos y Luana que nos escuchan.
Como siempre saben, pues nos estamos reuniendo cada 15 aquí en Tanden para
hablar de ciertos temas que se hagan de edificación
y para ayudarnos a crecer en Cristo Jesús.
Vamos a orar para iniciar.
El tema hoy es las insidias del enemigo.
Escogí la palabra insidias, tal vez no es muy común, pero es porque en el español
hay dos palabras que se parecen, que es acechanza, que se puede decir con S
y se puede decir con C, entonces puede confundir.
Aunque acechanzas con C hace referencia a vigilar
y acechanzas con S hace referencia a engañar.
Entonces la Biblia de las Américas utiliza la palabra insidias,
pero insidias va relacionado a acechanza sobre engañar.
Entonces vamos a iniciar orando y que el Señor nos guíe y nos dirija.
Y obviamente cada quien que quiera orar, después de que ore, pues lo puede hacer.
Entonces vamos a orar.
Padre en nombre de Jesús, te damos las gracias porque tu amor y tu fidelidad ha
estado con nosotros, nos guía y nos dirige hacia la verdad.
Seamos de que tú eres un Dios compasivo, amoroso, un padre, un amigo, un hacedor de
maravillas, aquel que trabaja en nuestras
vidas y nos guía para estar enamorados de ti.
Te agradecemos por toda la obra que has hecho en la
Cruz del Calvario y que nos has llevado a ser tus hijos.
Te lo agradecemos.
Queremos hoy conocer tu verdad, por lo tanto provéenos sabiduría y
revelación como tú lo conoces, y provéenos sabiduría
e inteligencia para poder andar como es digno de ti.
Te agradecemos tu gran amor y tu gran fidelidad.
Te agradecemos porque continuamente estás obrando en nuestras vidas.
Gracias te damos, amigo nuestro, por tu gran fidelidad y por tu gran pasión.
Ayúdanos hoy a invocar tu nombre y ser guiados en tu palabra.
Y aquí tu palabra dice que en tu luz veremos la luz.
Te lo agradecemos y por favor ayúdanos para que sea abierto nuestro entendimiento
para comprender las escrituras y conocer más de ti.
En el nombre de Jesús, amén y amén.
¿Alguien más quiere orar?
Sí, sí, ya puedo.
¡Aleluya!
Gracias Señor por esta noche poderosa, porque estamos
aquí y estamos listos de recibir de ti, Señor.
Gracias porque nos guías fuera de las manos del enemigo.
Decidimos confiar.
Señor, gracias por abrir nuestros oídos, nuestros
ojos y gracias por lo que vamos a recibir.
En el nombre de Jesús, amén.
¿Alguien más que quiera orar?
Ramos, Giovanni o Lina.
Bienvenida, Lina.
Bienvenida, Giovanni.
Hola, hermano Rubén.
Hola a todos de acá.
Muchas gracias por la invitación.
Sí, yo voy a orar también.
Señor Jesucristo, gracias por todo.
Gracias por los hermanos, las hermanas y por esta oportunidad de estar acá,
reunidos en tu nombre, para que hoy podamos oír la poderosa palabra de Dios.
Que el Señor pueda bendecir.
Que nosotros podamos bendecir tu nombre a través de la palabra de Dios.
Que usted pueda usar poderosamente a tu siervo y también como todos acá.
Que Dios, que el Señor bendiga a todos.
Amén.
Amén.
No sé si Lina o Ramos quieren orar también.
Ok, entonces, como saben, pues, si alguien quiere hablar, pues puede
desactivar su micrófono y ya sabemos de que pueden... yo ya sabría que ustedes
quisieran compartir o preguntar algo y yo me detendría y los escucharía.
Ustedes solo tienen que inhabilitar su micrófono
o prehabilitarlo, yo ya me daré cuenta.
O si alguien quiere usar algún emoji, me lo dice, entonces
yo ya sabré que con el emoji quieren comenzar a compartir.
Ok, entonces, manos a la obra.
El tema de hoy es las insidias del enemigo.
Esto ya ustedes lo han escuchado, tal vez, porque esto va
relacionado a lo que se conoce como la armadura de Dios.
Es decir, cuando se habla de Efesios capítulo 6, cuando se habla acerca de que
no tenemos lucha contra carne y sangre, antes de decir eso,
hace esta mención y lo voy a leer en la Biblia de las Américas.
Dice acá, aquí lo tengo, Efesios 6, es capítulo 6 del versículo 10.
Dice, por lo demás, fortalézcanse en el Señor y en el poder de su fuerza.
11, revístanse con toda la armadura de Dios para que
puedan estar firmes contra las insidias del diablo.
Entonces, aquí habla de las insidias del diablo.
Luego dice el 12, porque nuestra lucha no es contra sangre y carne, sino contra
principados, contra potestades, contra los poderes de este siglo,
pero en este mundo de tinieblas, contra las fuerzas
espirituales de maldad en las regiones celestes.
13, por tanto, tomen toda la armadura de Dios para que puedan resistir en el día
malo y, habiéndolo hecho todo, estar firmes.
Entonces, si nos dan cuenta, ahí habla de la perspectiva de una batalla o una lucha,
que a veces también se menciona.
Entonces, en esta lucha o en esta batalla,
nosotros tenemos prácticamente que estar atentos.
Y ciertamente ahí nos habla de que debemos estar preparados, pero más que hablar de
la armadura, es hablar de la insidia o acechanza del enemigo.
Mencioné que utiliza la palabra insidia y no acechanza, ya que en el español está
acechanza con C y acechanza con S, y hay una diferencia.
Acechanza con C hace referencia a vigilar y acechanza con S hace referencia a engañar.
Entonces, para no confundir el término, usa insidias.
Pero lo que me quiero enfocar es cómo es que el enemigo está buscando atacarnos a
nosotros, porque si nosotros no estamos conscientes de que el enemigo ataca,
por lo tanto nosotros no buscamos defendernos.
Es decir, si nosotros somos un país de paz, por ejemplo yo estoy en Guatemala o
Brasil o Nicaragua, y nosotros estamos en paz, ¿por
qué habríamos de adquirir nosotros algún tipo de...?
Entonces,
¿por qué adquirir nosotros un tipo de defensa?
Pero si nosotros estamos en guerra y sabemos de que el enemigo se puede
levantar en guerra, obviamente nosotros buscamos establecernos en una defensa.
Entonces, hay una conciencia que tenemos que tener sobre lo que el enemigo está
haciendo, porque lo está haciendo, y eso que nosotros seamos hijos de Dios no
significa de que de alguna manera nos vamos a quedar con las manos cruzadas.
Porque si aquí está diciendo el apóstol Pablo que el enemigo se levanta en contra
de nosotros, significa que debemos estar preparados.
Pero a veces nuestra actitud o nuestra forma
de vida no está reflejando esa situación.
Entonces, por eso es de que quiero mencionar estas partes.
Entonces, Lali, ¿tienes activo tu micrófono?
No sé si quieres decir algo.
Ah, disculpe.
No, no.
Ah, no, no, solo para... Ok, entonces, por eso mencionaba ese sentido de la
importancia de saber que hay unas insidias, y de que la razón que a veces
uno no avanza, o la razón es tiene unos ciertos problemas, que como creo que en
alguna vez lo mencioné, no sé si aquí en otra reunión, es de que a veces el
enemigo, las cosas que el enemigo hace, no se van a ver a veces del todo como
algo, voy a usar este término, como fuera de lo
normal, sino que a veces se ve como algo normal.
Por ejemplo, en el caso de Job, cuando Satanás habla con Dios por la
situación de Job, claramente vemos de que hay escenarios que no se miran como que
fuesen, por así decirlo, fuera de lo normal, solo es cuando desciende fuego el
cielo, pero de los demás es, por ejemplo, hubo un viento recio y botó la casa,
vinieron los enemigos y mataron a los güeyes y se los robaron, entonces no se ve
necesariamente como que fueran cosas, por así decirlo, que se le apareció un
demonio, por ejemplo, o que de repente pasa algo muy
extravagante, sino que se miraría como un proceso normal.
Entonces, por eso, para poder ejemplificar de alguna manera las insidias o cómo es el
enemigo que está acechando continuamente, como una manera de representación,
por así decirlo, voy a mencionar aquí Apocalipsis capítulo 12 y dice aquí el
título que da la vida de las Américas, la nueva versión de las Américas,
dice la mujer, el dragón y el niño, dice una gran señal apareció en el cielo,
una mujer vestida del sol con la luna debajo de sus pies y una corona de dos
estrellas sobre su cabeza, estaba encinta y gritaba por los dolores del parto y el
sufrimiento de dar a luz, entonces apareció otra señal en el cielo,
un gran dragón rojo que tenía siete cabezas y diez cuernos y sobre sus cabezas
había siete diademas, su cola arrastró la tercera parte de las estrellas del cielo y
las arrojó sobre la tierra y el dragón se paró delante de la mujer que estaba para
dar a luz a fin de devorar a su hijo cuando ella diera a luz, ella dio a luz un
hijo varón que ha de regir a todas las naciones con vara de hierro, su hijo fue
arrebatado hasta dios y hasta su trono, su hijo fue arrebatado hasta dios y hasta
su trono, la mujer huyó al desierto donde tenía un lugar preparado por dios para ser
sustentada allí por 1260 días, entonces hubo guerra en el cielo,
Miguel y sus ángeles combatieron contra el dragón y el dragón y sus ángeles lucharon
pero no pudieron vencer ni se halló ya lugar para ellos en el cielo y fue
arrojado el gran dragón la serpiente antigua que se llama diablo y satanás el
cual engaña al mundo entero fue arrojado a la tierra y sus ángeles fueron arrojados
con él, entonces hoy una gran voz en el cielo que decía ahora ha venido la
salvación el poder y el reino de nuestro dios y la autoridad de su cristo porque el
acusador de nuestros hermanos el que los acusa delante de nuestro dios día y noche
ha sido arrojado ellos lo vencieron por medio de la
Esa es la segunda frase.
Cuando el dragón vio que había sido arrojado a la tierra, persiguió a la mujer
que había dado a luz al hijo varón, y se le dieron a la mujer las dos alas de
la gran águila, a fin de que volara de la presencia de la serpiente al desierto,
a su lugar donde fue sustentada por un tiempo, tiempos y medio tiempo.
15.
La serpiente arrojó de su boca tras la mujer agua como un
río, para que ella fuera arrastrada por las corrientes.
16.
Pero la tierra ayudó a la mujer, y la tierra abrió su boca
y tragó el río que el dragón había arrojado de su boca.
Entonces el dragón se enfureció contra la mujer y salió para hacer guerra contra el
resto de la descendencia de ella, los que guardan los
mandamientos de Dios y tienen el testimonio de Jesús.
Entonces si nos damos cuenta acá, aquí nos está dando, por así decirlo,
un ejemplo de cómo el enemigo está haciendo una insidia, un acecho,
que ciertamente ahorita vamos a leer qué significa insidia.
Insidia, por lo menos en la Real Academia Española, habla de dos definiciones.
Dice que es una acechanza, y dos, dice
palabras o acción que envuelve mala intención.
Eso es una insidia.
Y vamos a la acechanza, que significa, dice que es
un engaño o artificio para hacer daño a alguien.
Entonces nos estamos dando cuenta de que ciertamente el apóstol Pablo, en el libro
de Efesios, habla de que el enemigo está acechándonos,
a nosotros, o haciendo una insidia hacia nosotros.
Y en el libro del Apocalipsis nos muestra a nosotros la razón, o cuál es,
por qué razón él está haciendo esta acechanza.
Y aunque darle ejemplo acerca del dragón y la mujer y algunos otros aspectos,
que tal vez no entraré en detalle sobre esa situación, de la explicación de cada
parte, pero sí sobre el hecho de que este dragón
se enfoca hacia esta mujer que está dando a luz.
Y aquí hay una primera parte para poder explicar algo.
¿Por qué?
Porque dice que esta mujer que está dando a luz, dice que da un hijo, que este hijo
regirá con vara de hierro y que será arrebatado para estar en el trono de Dios.
Entonces prácticamente está hablando de alguna manera de Jesucristo.
Entonces, ¿qué significa esto?
Significa que nosotros, en el sentido de como
personas, somos los que damos a luz a Jesús.
O sea, cada uno de nosotros, como dice la parábola del sembrador, es colocada la
palabra, la semilla, y es puesta en nuestro corazón.
¿Para qué?
De fruto.
Y si lo miramos bajo la perspectiva de lo que es la Virgen María, era de que el
Espíritu Santo reposa sobre ella para que ella dé a luz a Jesús.
Entonces nosotros, en ese sentido, Dios lo que hace es el Espíritu Santo está
en nosotros para que nosotros demos a luz a Jesús.
En el sentido de que nosotros logremos mostrar, que podemos manifestar a
Jesucristo en una... si lo queremos llamar en un término
simbólico, no necesariamente en una razón pues propia.
Entonces, el Espíritu Santo está buscando
reposar en nosotros para que demos a luz a Jesús.
Entonces, ¿qué significa?
Como el enemigo conoce lo que significaría que nosotros demos a luz a Jesús,
o que nosotros mostremos quién es Jesús, entonces el enemigo busca atacarnos,
el enemigo busca acecharnos, porque él ya se enfrentó contra Jesús.
Es decir, cuando vemos el libro de los evangelios, vemos de que nada,
ninguna entidad espiritual le pudo hacer frente a Jesús.
Entonces, antes de que Jesucristo se manifieste plenamente en nosotros,
dando a entender de que hay cosas que nosotros tenemos que tratar en nosotros.
O sea, nosotros tenemos un montón de cosas que
no necesariamente están reflejando a Jesús.
Por eso, en Romanos 12, Dios dice, nos conforméis a este siglo.
Y cuando habla de conformarse, habla de tomar la forma.
Por eso no se conformen, es decir, nosotros tenemos ciertas formas que
concuerdan con el mundo, sino que es ser transformados por la renovación del
entendimiento para que comprueben cuál es la buena voluntad.
Entonces habla de que estamos conformados, es decir, con una forma del mundo,
pero necesitamos ser transformados.
¿Para qué?
Para alcanzar la semejanza del Hijo de Dios.
También lo habla en Efesios 4, cuando dice que alcancemos
la estatura del varón perfecto de la plenitud de Cristo.
Entonces nos habla de alcanzar a ser como Jesús,
darlo por completo a luz, si lo queremos llamar así.
O sea que nosotros reflejemos a Jesús tal cual es Él, porque
hay rasgos que nosotros tenemos que no están reflejando a Jesús.
Entonces, el enemigo ya se enfrentó contra Jesús y salió perdiendo.
Él ya conoce al enemigo, por así decirlo, el satanás
ya conoce a Jesús, sabe que no va a poder vencer.
Entonces, antes de que nosotros manifestemos completamente a Jesús,
nos va a comenzar a acechar y atacar.
¿Para qué?
Para que nosotros no lo reflejemos, no lo volvamos visible.
Y por eso tenemos diversidad de conflictos día tras día.
No estamos hablando que sólo es un día así y un día no.
Inclusive, si lo vemos en este capítulo 12, al final dice hacer guerra contra el
resto de la descendencia, pero también creo que arriba
dice que lo hace día y noche, es decir, sin descanso.
Entonces, ese es uno de los primeros puntos.
El segundo punto, vemos que la cola del dragón agarra la
tercera parte de las estrellas y las lanza a la tierra.
Eso también tiene una figura en relación a lo que son los principados y potestades,
porque el enemigo se trajo a la tercera parte,
como nosotros conocemos de lo que son los ángeles.
Por eso que después se ve como el satanás y sus ángeles, o el dragón y sus ángeles,
combaten contra el ejército de Dios en un
plano, por así decirlo, espiritual o celestial.
Y luego de ese plano espiritual o celestial que se ve, es decir,
una esfera invisible, luego trabajan sobre un plano terrenal, porque dice que se
echaba satanás, igual que estos ángeles o estas estrellas, a la tierra.
Y ahí cambia la manifestación de la de la guerra, por así decirlo, porque ahora en
lugar de buscar al hijo que ha sido dado a luz, comienza a perseguir a esta mujer.
Y interesantemente este dragón, que a veces nosotros cuando hablamos de
dragón, regularmente lo relacionamos al fuego,
este dragón lo que hace es lanzar agua de la boca.
No lanza necesariamente fuego, sino que dice que lanza agua.
Creo que lo va a leer acá.
Dice, cuando el dragón vio que había sido
arrojado de la tierra, persiguió a la mujer.
Es decir, que no se quedó necesariamente como quieto, ya
me vencieron, sino que él continuó buscando a la mujer.
Dice, y había arrojado a la tierra, persiguió a la mujer que había dado a luz
al hijo varón, y se le dieron a la mujer las dos alas de la gran águila,
a fin de que volara la presencia de la serpiente del desierto, a un lugar donde
fue sustentada por tiempos, tiempos y la mitad de tiempo.
La serpiente arrojó de su boca tras la mujer, agua como
un río, para que ella fuera arrastrada por la corriente.
Entonces es interesante que este acecho enfoque el agua, no necesariamente el
fuego, porque como nosotros nuestro concepto de dragón es de fuego,
pero este dragón o esta serpiente estaba lanzando agua
de la boca, para que arrastrara a la mujer por el río.
Entonces vemos de que aquí hay dos figuras muy clave, por el acecho de lo que él
está, y por así decirlo, atacando a la mujer.
Y luego dice que al no lograr a esta mujer
alcanzarla, lo que hace es ir bajo su descendencia.
Entonces, lo importante para mí en este sentido, es de que si nos damos cuenta,
todo va indicando que nosotros como creyentes tenemos una persecución.
Tenemos una persecución claramente espiritual, no la vemos.
Y claramente si nosotros vamos bajo lo que es el libro de Daniel, capítulo 10,
que tal vez es uno de los ejemplos más claros, que habla acerca de lo que sucede
en la tierra y lo que sucede en los cielos en
simultáneo, es decir, como que en paralelo.
¿Por qué digo esto?
Porque Daniel dice que él trata de preguntar y afligirse acerca de las
situaciones que están pasando, que están aconteciendo, por lo que también él ayuna.
Y vemos de que él ayuna por 21 días.
En los 21 días él estaba ayunando, pero ¿qué pasó?
En ese momento, en las esferas celestes o espirituales, se ve que hay una pelea
entre dos entidades, que es el príncipe y Persia, y un mensajero que no se da el
nombre y después dice que aparece el arcángel Miguel,
para ayudar, para que logren enviar el mensaje a Daniel.
Porque desde el momento que Daniel habló, fue
enviado el ángel, pero fue detenido por 21 días.
Entonces, si nos damos cuenta, que en la tierra no se miró nada,
no parecía que hubiera nada relevante, pero él estaba ayunando por 21 días.
No que él decidiera, voy a ayunar.
Daniel dijo, yo voy a ayunar por 21 días.
No.
Daniel se dispuso a ayunar porque necesitaba una respuesta.
Esta respuesta, como no venía, él continuó ayunando.
Es decir, de que si hubiera tardado 40, 50 o 60, la respuesta en venir,
él hubiera sido ayunando 20, 50, 60 días.
Porque la respuesta no venía.
Pero la respuesta no había sido nada, pero había sido detenida.
Y esto habla del Aquilo del dragón, que primero fue una batalla espiritual y
después se manifiesta la batalla en la tierra.
Pasa de lo espiritual a lo terrenal.
Cuando Daniel claramente baja el ángel y le llega a dar la respuesta, él vino de un
plano, si lo queremos llamar así, espiritual, que alguien no está viendo,
y le cuenta lo que está pasando en los cielos.
Y se lo va a conocer ahorita él en la tierra.
Entonces, él claramente reacciona con lo que pasó aquí.
Es decir, que yo estuve ayunando 21 días, pero la respuesta ya la estaban dando.
Entonces, nos damos cuenta a veces que nosotros no recibimos ciertas respuestas.
O que a veces nosotros decimos, pero ¿por qué no me contesta?
O ¿por qué es que no avanza?
Y ¿por qué esto y lo otro?
Pero nos damos cuenta en la batalla espiritual, que se está dando primero en
los aires, para que nosotros nos den esa respuesta.
Inclusive cuando uno batalla contra cosas que son, que nosotros tenemos en la carne,
ya sea ira, avaricia, codicia, todas esas cosas que uno está batallando,
hay una batalla que está sucediendo en los aires primeramente.
Por eso tanto Daniel, como aquí en el libro de Apocalipsis, se está dando.
Y es porque el enemigo no quiere que nosotros logremos reflejar a Jesús.
¿Por qué?
Es porque el enemigo sabe lo que va a
significar que nosotros demos la salud a Jesús.
Porque si nosotros vemos qué es lo que pasa con Jesús, es de que Jesús trajo a
través del sacrificio de la cruz, una salvación para toda la humanidad.
Pero en el transcurso de la ida a la cruz, claramente Jesús anunció el evangelio,
sanó enfermos, dio a conocer el nombre de Dios Padre, hizo
un montón de cosas que llevaron a la salvación de muchos.
Y el enemigo no quiere, por así mencionarlo,
que las personas sean salvadas o rescatadas.
Simplemente porque él ya está condenado, quiere condenar a todos juntamente con él.
Porque la Biblia dice que el infierno fue hecho para Satanás y los ángeles,
no para nosotros.
Es decir, que ellos ya tenían una condenación prevista y que el enemigo,
obviamente por su maldad y todo, quiere que
todos seamos condenados juntamente con él.
Entonces el está... el enemigo está comenzando a acechar porque sabe que
nosotros vamos a salir de su reino o de su esclavitud a
alcanzar una gloria eterna que inclusive él quería tener.
Por eso también es, por así decirlo, la envidia del enemigo.
Porque si vemos al enemigo, cuando a veces se
muestra, decía que él quería tomar el trono.
Él quería ser semejante al Altísimo.
Entonces vemos de que nosotros, cuando vemos primero
a Jesús, dice que Jesús se sentó en el trono.
Trono que él quiere, Satanás.
Pero que inclusive en el libro de Apocalipsis hace referencia de que a
nosotros, dice, al que venciere se sentará junto conmigo en mi trono.
Es decir, que nosotros si vencemos, según lo que dice Apocalipsis,
nos vamos a sentar en el trono de Jesucristo.
Así como Jesús se sienta a la diestra del Padre.
Entonces si nos damos cuenta lo que Satanás quería, no lo están dando a nosotros.
La misericordia que no le dieron a él, no la dieron a nosotros.
Entonces si nos damos cuenta, hay mucho que el enemigo no le agrada de nosotros.
Entonces él está acechando, él está buscando que nosotros no seamos libres,
que tengamos la misma condenación que él tiene.
Porque él ya sabe que está condenado.
Inclusive aquí dice, en este pasaje, creo que es el 16, pero la tierra ayudó.
No, el 17.
Entonces el dragón se enfureció contra la mujer y salió
para hacer guerra contra el resto de la descendencia.
No, pero ¿dónde está?
Creo que dice, no es aquí.
No recuerdo aquí, pero lo tenía.
Dice que le queda poco tiempo, pero voy a leer, creo que no lo encontré.
Aquí está.
Dice en el siglo 12, por lo cual regocijados cielos y los que moráis en
ellos, hay de la tierra y el mar porque el diablo ha descendido
a vosotros con gran furor, sabiendo que tiene poco tiempo.
Entonces ahí habla de que sabiendo que tiene poco tiempo.
Es decir, que él ya conoce el tiempo que a veces nosotros no conocemos.
Nosotros conocemos o se nos ha hecho que
Cristo viene pronto y que hay que prepararnos.
Nosotros no somos, no hemos sido muy conscientes de ello.
El enemigo sí.
Por eso que él acelera ciertas cosas o él en estos últimos tiempos enfatiza una
guerra más fuerte, porque sabe que el tiempo es corto.
Sabe que estamos, por así decirlo, a poco de la venida del Señor, claramente.
Entonces él sabe eso.
Por eso que él busca atacarnos más, busca diferentes estrategias, diferentes formas.
Y claramente en este mundo muy corrompido, en este mundo muy dividido, porque
inclusive hace un par de años oí una entrevista de una mujer que era muy
popular, tal vez en Estados Unidos, por la forma que hacía entrevistas.
Ella mencionaba de que en esta época del mundo
estamos en la época más dividida de todas.
Dice que nunca vio tanta división en otras épocas que en este tiempo.
Y habló de divisiones en maneras de pensar,
claramente, y eso obviamente lleva a un caos.
Entonces el enemigo está acechando de diferentes formas.
No es la manera que nosotros estamos pensando, porque si nos damos cuenta aquí,
en lo que leímos de Apocalipsis 12, vemos que
el enemigo no atacó como uno puede pensar.
Es decir, no salió fuego de la boca del dragón, sino que salió agua de la boca.
Y esto es interesante.
¿Por qué?
Porque cuando vemos en la Biblia el agua, y regularmente el agua en la Biblia a
veces hace referencia a lo que es limpieza, o lo que es, por ejemplo,
la palabra de Dios.
Porque dice en la Biblia, creo que es en Efesios capítulo
5, de que Dios lavó a su iglesia con el agua de la palabra.
Lo voy a leer, creo que es en Efesios 5, déjame ver si lo encuentro.
O no sé si es en Efesios 4, pero habla de esa parte,
que lavó a la iglesia con el agua de la palabra.
Vamos a ver si lo encuentro acá.
Es en Efesios 5.
Dice, Efesios 5, 25-27, maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo
amó a la iglesia, y se dio a sí mismo por ella, para santificarla, habiéndola
purificado por el lavamiento del agua, por la palabra, a fin de presentársela a
sí mismo, una iglesia en toda su gloria, sin que tenga mancha, ni arruga,
ni cosas semejantes, sino que fuera santa e inmaculada.
Entonces ahí habla que usa el agua para santificarla.
Entonces, si nos damos cuenta, cómo es entonces
de que este dragón utiliza el agua para la mujer.
Y es porque el agua también puede ser corrompida, el agua también puede ser,
por así decirlo, un agua mala.
Ya porque inclusive, si nosotros leemos lo que son acerca de los tiempos...
están los días de Elías y los tiempos del profeta Eliseo.
Son dos tiempos, ¿verdad?
Eso lo habla Jesús en Lucas capítulo 4, del 16 al 30 creo que es, o al 25,
porque Jesús habla acerca de los días de Elías, que es regularmente lo que más
conocemos nosotros, o lo que más escucha, ver a los días de Elías.
Inclusive hay una canción que se llama eso, los días de Elías.
Pero también están los tiempos del profeta Eliseo.
Dentro de los profetaliceo, cuando uno va a revisar los tiempos del profeta Eliseo,
si no estoy mal, uno de los primeros
milagros que hace el profeta Eliseo es sanar
las aguas, porque dice que le presentaron... creo que lo voy a leer,
lo voy a leer acá, lo voy a leer porque es una
de las primeras cosas que hizo el profeta Eliseo.
Pero creo, déjenme aquí que... sí, ¿por qué es este?
Déjenme encontrar aquí... creo que es este.
No, permítame, es que voy a encontrar esa...
permítame que encuentre ese pasaje, porque ahí habla de las aguas malas,
es una de las primeras cosas que hizo el profeta Eliseo.
O sea, creo que ahí me acuerdo de cómo es... sal... sal...
esta es la sal... permítame... solo permítame que encuentre ese pasaje,
porque sí está en primera de reyes...
primera de reyes... 19... 11... perdón.
Permítame que encuentre ese pasaje, es que
creo que nos va a ayudar para entender esto.
Vamos a ver si encuentro... ahí estamos.
Es este... segunda de reyes 2, segunda de reyes 2, 21, ahí está.
Dice acá, esto es... voy a leer del versículo 15, de segunda de reyes, dice.
.. cuando lo vieron los hijos de los profetas... no.
El versículo 19, entonces los hombres de la ciudad dijeron al liceo, he aquí ahora
el emplazamiento de esta ciudad es bueno, como mi
señor ve, pero el agua es mala y la tierra es estéril.
Entonces aquí hay dos cosas, el agua es mala y la tierra estéril.
20, y él dijo, tráeme una vasija nueva y poner sal en ella, y se la trajeron.
21, y él salió al manantial de las aguas, echó sal en él y dijo, así dice el señor,
he purificado estas aguas, de allí no saldrá más muerte ni esterilidad.
22, y las aguas han quedado purificadas hasta
hoy conforme a la palabra que habló el liceo.
Entonces esto que se ve aquí es el tiempo del
profeta Liceo, las cosas que hizo el liceo.
Pero vimos que él purificó las aguas, pero vemos de
que no necesariamente él trató con la tierra estéril.
Y esto qué significa?
De que por cuanto el agua estaba mala, eso provocó que la tierra fuera estéril,
porque un agua mala no se puede colocar en la tierra, porque termina dañándola.
Entonces vimos de que esta mala agua provocó una esterilidad de tierra,
y eso claramente tiene relación con la parábola del sembrador, porque en la
parábola del sembrador habla que tiene que ser sembrada la semilla en buena tierra,
no una tierra mala.
Entonces, ¿qué relación hay?
De que este dragón no necesariamente iba a lanzar una agua pura para purificación.
Este dragón iba a lanzar una agua mala, ¿en el contexto de qué?
De que la mujer queda atrapada en esta agua mala.
Y eso nos habla de referente a las falsas doctrinas, de que no necesariamente el
enemigo va a venir solo, por parecer, a alguien y lo va a tratar de asustar,
o que en la noche de repente alejarle las cobijas, sino que realmente el enemigo va
a tratar de una sutileza doctrinal para atacarnos a nosotros.
Va a tratar de diferentes maneras.
Y de alguna manera lo vemos nosotros en el tiempo de Jesús.
En el tiempo de Jesús existían por lo menos cuatro casos.
Los fariseos, los saduceos, los herodianos, y creo que también estaban los esenios.
Cada quien manejaba sus doctrinas, cada quien manejaba sus formas.
Y obviamente también están otros sentidos, si lo queremos llamar así, tal vez
filosóficos, que serían tal vez no religiosos, o en el ámbito religioso,
sino que en el ámbito humano, como filosofías, o en este caso los
agnosticistas, los ateos, y otro tipo de corrientes.
Entonces todas esas son aguas.
Todas esas son aguas que no son el agua viva de
la palabra, sino que son otros tipos de agua.
Aguas que siempre nos van a dar sed.
No como la Biblia dice que el que beba de esta agua, dijo Jesús, correrá en el río
de agua viva, y no tendrá nunca sed, jamás.
Sino que estas son otras aguas.
No es la agua que define Jesús.
Entonces vemos que el enemigo va a acecharnos a nosotros, o nos va a mostrar
otras fuentes, y por eso inclusive hay personas que se pueden ir por ciertas
doctrinas, que inclusive podrían ser tal vez más, cómo decirlo, tal vez más
llamativas, que tal vez lo que la Biblia muestra, o que la Biblia enseña.
Entonces por eso ellos se van sobre esos tipos de doctrinas, y que por eso nosotros
debemos estar atentos a lo que la Biblia dice, y lo que la palabra nos enseña,
y estar conectados con Dios.
Y si vemos de que el enemigo está acechando, o está incidiendo
constantemente día y noche, por eso también Dios nos
pide que nosotros estemos conectados con él día y noche.
Eso es lo que habla Josué 1:8, dice, nunca se aparta de tu boca este
libro de ley, sino que meditarás en él de día y de noche, para que guardes y hagas
conforme a lo que en él está escrito, porque
entonces harás prosperar tu camino y tendrás éxito.
Y aquí es donde entra también el caso de Apocalipsis
12, cuando se le dan a la mujer las dos alas del águila.
Dice acá, en el versículo 14, y se le dieron a la mujer las dos alas de la gran
águila, a fin de que volara de la presencia de la serpiente al desierto,
a su lugar, donde fue sustentada por un tiempo y media de tiempo.
Entonces vemos que a la mujer no se le dieron necesariamente, por así decirlo,
un carro, no se le dio un caballo, carro hablando en el sentido de ese
tiempo, eran los carros que había en ese tiempo.
Tampoco se les dio caballos, tampoco las subieron tal vez a un camello.
La pregunta es, ¿por qué se le dieron alas como de águila?
¿Cuál es el sentido de Dios?
Bueno, le voy a dar alas a ella para que vuele.
Y eso nos habla de que a veces la forma de escapar de todo esto no es un aspecto
terrenal, sino que tiene que ser celestial, porque habla de un águila.
Cuando hablamos, por ejemplo, del evangelio de Juan, que a veces se le
conoce al evangelio de Juan como el águila, ¿verdad?
O como a Jesús como Dios, ya que a veces... bueno, eso no sé si todo lo
conocen, pero cuando se ven los evangelios se conocen a Marcos como el evangelio del
buey o el del siervo, Mateo como el rey o el león, Lucas como el hombre,
y este señor como es...
y Juan como el águila o como Dios.
Por eso son los cuatro, que son más o menos similares a la figura en el libro de
Apocalipsis, que salen de los cuatro seres vivientes con esos cuatro rostros.
Entonces vemos que en una, que es el águila que muestra lo celestial,
se le está dando las alas del águila para que vuele.
Es decir, que la escapatoria no está en las doctrinas de la tierra, no está en una
solución terrenal, sino que está a través de las
cosas celestiales, de lo que es la palabra de vida.
Inclusive, la biblia menciona acerca de esto, acerca de las alas.
Dice que en sus alas tendrá salvación.
Aquí está, en Malaquías capítulo 2 dice, más para vosotros que teméis mi nombre se
levantará el sol de justicia con la salud en
sus alas y sabréis y saltaréis como el establo.
Dice, más a vosotros los que teméis mi nombre nacerá el sol de justicia y en sus
alas traerá salvación y saldréis y saltaréis como verseros de la manada.
Entonces, si nos damos cuenta, la solución no son cosas terrenales,
la solución está en lo celestial, en adquisición, si lo queremos llamar así,
de un conocimiento celestial, no en uno terrenal.
Que a veces nosotros, para poder de alguna manera contrarrestar las artimañas o las
cosas del enemigo, para por así decirlo, vencer contra esta fuente de agua de las
tinieblas, a veces buscamos adquirir ciertos
conocimientos de la tierra para vencerlos a ellos.
Y eso no debe ser así.
Más bien nosotros deberíamos, por así decirlo, buscar la comunión con lo
celestial, es decir, con Dios, entrar mayormente en esa comunión,
ciertamente no viendo la palabra, no viendo la escritura, porque ciertamente
esa escritura no proviene de la tierra, sino proviene de los cielos, que es lo que
en el libro de Deuteronomio habla, de que Dios vino y dio esta palabra para
que no dijera nadie que algo fuera... a dónde iría,
al cielo o debajo de la tierra traer esta palabra.
Entonces, inclusive hay un cántico que le dan a Moisés que habla de que mi palabra
será como el rocío, dando a entender que es la palabra de Dios que desciende hacia
nosotros para que nuestra tierra sea, por así decirlo, tiene agua.
Entonces, nuestra comunión debe estar en la intimidad con Dios.
No necesariamente debemos buscar fuentes terrenales para vencer al enemigo,
no se va a poder, y es algo que nosotros no hemos entendido, y es parte de lo que a
veces se conoce como el conocimiento teológico o a veces filosófico,
que se está obteniendo afuera y no necesariamente
se está yendo a la intimidad con el Señor Jesús.
Es decir, se está enfatizando un estudio bíblico en esos términos teológicos o
otras formas que la gente habla, pero estamos evitando la comunión con el
amado, estamos evitando la comunión con él, estamos queriendo resolver o aprender
términos, o inclusive nosotros que queramos agarrar
la Biblia y forzar la mente, y no se va a poder.
Por eso no podemos combatir contra estas insidias, por eso tenemos que enfocarnos
bien en la Biblia, que inclusive aquí dice, entonces el dragón se enfureció
contra la mujer y salió para hacer guerra contra el resto de la descendencia de
ella, los que guardan los mandamientos de Dios y tienen el testimonio de Jesús.
Es decir, que también el enemigo no sólo va a acechar a cualquiera, va a acechar a
los que guardan el mandamiento y los que tienen el testimonio.
¿Por qué?
Porque son peligrosos, son peligrosos para él y su reino.
Entonces nosotros debemos permanecer.
Si el enemigo nos está atacando, debemos entender que es porque no nos
quiere hacer avanzar, y tenemos que permanecer en la comunión con el amado,
que es una de las cosas muy importantes que nosotros tenemos que considerar,
porque a veces no la estamos considerando.
No estamos considerando esta importancia de estar
en comunión con Dios y que el tiempo es final.
Porque recordemos de que ciertamente nosotros tenemos que anunciar el
evangelio, y este evangelio no significa de que va a durar años y años y años,
porque debemos entender que, como lo explicamos otras
veces, el reino de Dios es una declaración de rendición.
Cuando dices arrepiéntase porque el reino de Dios se acerca
a vosotros, era lo que se hacía antes en las guerras.
Antes no era sólo entrar en guerra.
El reino que iba en contra de otro reino les incitaba a que primero se rindieran,
para luego, si se rinden, pues todo bien.
Si no se rinden, el reino va a ser destruido, que es lo que pasa con Jeremías
cuando profetiza que se rinda al reino de Babilonia.
Entonces, como ellos no se rindieron, vino el
rey de Nabucodonosor y destruyó todo Israel.
Entonces, cuando Jesús anuncia, junto con el bautista, arrepiéntase porque
el reino de Dios se acerca a vosotros, significa de que
todos nosotros tenemos que rendirnos al reino de la luz.
Si nosotros permanecemos en el reino de tinieblas, vamos a ser destruidos.
Por eso que Jesús sólo está dando un tiempo, y
el tiempo es de que se recorra toda la tierra.
Eso tomando en cuenta, por ejemplo, Jonás.
Jonás fue enviado y recorrió toda Nínive para anunciar que, por ejemplo,
si no se arrepiente de aquí a tanto tiempo, Nínive será destruida.
Pero Nínive sí se arrepintió y Dios evitó la destrucción sobre Nínive.
Entonces, la idea es de que sea recorrida toda la tierra.
Así como Jesús, cuando cumple su ministerio, recorre
todo Israel en su tiempo de tres años y medio.
Más o menos.
Entonces, Él recorre todo Israel.
Así como Jonás recorrió toda Nínive, Jesús recorrió todo Israel.
Y Jesús dijo, yo tengo ovejas que no son de este redil.
Dando a entender, hablando a los gentiles.
Es decir, que primero Jesús se enfocó en Israel para luego alcanzar a los gentiles,
es decir, a nosotros.
Entonces, ¿qué significa cuando dice ir y predicar
el evangelio a toda criatura y a todo el mundo?
Dando a entender que este evangelio del reino
se tiene que predicar a toda la humanidad.
Todos los confines de la tierra tienen que
escuchar el evangelio para que luego venga el fin.
Inclusive en Mateo 24, cuando Jesús habla de eso y dijo, y este evangelio del reino
se predicará sobre todo y entonces vendrá el fin.
Entonces, si nos damos cuenta, nosotros también tenemos un tiempo corto.
Tiempo para anunciar el reino de Dios.
Y tiempo también significa que la venida de Cristo está cerca.
Entonces vemos que todo anuncia ciertamente un tiempo glorioso,
que es la venida de Cristo, pero también significa que
el enemigo se va a levantar más fuerte contra nosotros.
Y por eso, eso nos ayuda a estar más atentos y cuidarnos más.
Pero a veces nosotros somos muy dejados.
Es decir, como pensamos que Dios me protege y no pasa nada.
Y eso no funciona así.
Inclusive Dios a veces nos pone a prueba a nosotros.
Dios prueba nuestros corazones para ver si realmente le somos fieles o no.
Y eso implica que nosotros tenemos que entregarnos a él.
Y el enemigo nos va a acechar.
Ciertamente, inclusive Dios regula o controla los ataques que uno puede recibir.
Porque si el Dios no le pusiera límite al enemigo y los ataques que vienen hacia
nosotros, nosotros no podríamos contra el enemigo.
Es decir, aunque estemos con Dios, por así decirlo, no podríamos.
Porque el que realmente regula y protege es Dios.
Si Dios dejara que el enemigo se viniera con
toda su fuerza, nosotros no podríamos prevalecer.
No se puede.
Es decir, ellos tienen cuestiones muy altas.
Y claramente cuando Dios nos permite
enfrentarnos a los enemigos, él lo hace regulado.
Claramente Dios dice, bueno, ya alcanzaste esto, te voy a permitir luchar.
Es como el caso de Job.
Cuando llega Satanás, Dios le dice hasta dónde tiene que llegar con Job.
No fue que sólo llegara, sino que sí le
dijo a Dios, atácalo, pero no toque su vida.
Después dice, atácalo, pero no toque su espíritu, sólo su cuerpo.
Entonces uno recibe ataques.
Inclusive los ataques que uno recibe es porque uno pecó y el enemigo tiene la
facultad de llegar delante de Dios a decirle, yo lo puedo ir a atacar.
¿Por qué?
Porque está pecando.
¿Por qué?
Porque no quiere entender.
Por eso aquí dice, en este pasaje, en el versículo 10 dice, entonces oye una
gran voz en el cielo que decía, ahora ha venido la salvación, el poder y
el reino de nuestro Dios y la autoridad de su Cristo, porque el acusador de nuestros
hermanos, el que los acusa delante de nuestro Dios día y noche, ha sido arrojado.
Entonces aquí vemos cómo el enemigo se presenta delante de Dios día y noche para
decirle, por ejemplo, mira señor, tal persona
pecó y está haciendo esto y esto y eso.
¿Será que lo puedo ir a atacar?
¿Señor le puede decir sí?
Dale.
¿Por qué?
Porque la Biblia dice que cada quien de su propia
concupiscencia o de sus propios malos pensamientos es tentado.
Y Dios lo único que le da es darles permiso al enemigo.
No es que los tiente, el enemigo llega delante de
Dios y dice, señor puedo hacer esto y esto y esto.
Mira, está pecando, sigue pecando, no ha querido
hacer caso, no se ha arrepentido, nos está acusando.
Dios puede decidir, decirle no, no lo hagas o le puede decir sí lo hagas.
Es lo que dice Apocalipsis, dice, lo va a leer Apocalipsis capítulo 2,
habla de eso, acerca de Apocalipsis, que hay cosas que no tienen un tiempo.
Permítanme que lo encuentre.
Es Jezabel, ahí está.
Dice, pero tengo en el versículo 20 del libro Apocalipsis 2, pero tengo unas pocas
cosas contra ti que toleras que esa mujer Jezabel, que se dice profetiza,
enseña y seduzca a mis siervos a fornicar y a fumar cosas sacrificadas a los ídolos.
Y le he dado tiempo para que se arrepienta,
pero no quiere arrepentirse de su fornicación.
Y aquí yo la arrojo en cama y en gran tribulación a los que con ella adultera,
si no se arrepiente de las horas de ellas.
Y a sus hijos heriré a muerte, y a todas las iglesias sabrán que yo soy
el que escurría la mente y el corazón, y os daré a cada uno según vuestras horas.
Entonces, si nos damos cuenta, Dios ya sabía que ellos estaban pecando,
pero no necesariamente les dio un juicio, o no
necesariamente les mandó algún tipo de castigo.
Les dio un tiempo para que se arrepintiera.
Eso quiere decirle que el enemigo estaba ahí constante delante de ellos.
Mirá, ellos están fornicando.
Mirá, están metiéndose en esto.
Mirá, están haciendo esto.
Dios, pérense.
Paciencia, por así decirlo.
Yo ahorita, en mi misericordia, les estoy dando tiempo para que se arrepienta.
En el momento de que yo digo, bueno, miren, ya terminó la misericordia para
ellos, y ellos no se han querido arrepentir.
Sólo dile, ¿puedes ser enemigo?
Mirá, déle en verdad.
Porque ellos rompieron, por así decirlo, con seguir pecando en esas áreas.
Eso es lo que también habla, por ejemplo,
cuando se hablan de los siete espíritus peores.
De que sale un espíritu, o cuando Dios libera a alguien, ese sale, y luego dice,
volverá a mi casa.
Cuando regresa, dice que regresa con siete peores.
Porque no encuentra nada en la persona, o en su casa.
Está vacía.
Entonces vemos que el enemigo logró entrar.
Pero es porque a veces nosotros seguimos pecando.
Y ciertamente él nos ataca constantemente, porque nos quiere hacer pecar.
Quiere que uno pierda la misericordia de Dios.
Pero a veces nosotros no lo vemos.
Y a veces nosotros también no entendemos de que otras
personas están siendo esclavizadas por el enemigo.
Entonces, no nos levantamos nosotros, y tampoco nos levantamos para ayudar a
otros a que sean libres de esas insidias, de esos ataques.
Y estos ataques del enemigo, como me mostré, se aplican en diferentes formas.
Una de las cosas que tal vez yo he visto más,
son a veces con las personas que trabajan.
Que tal vez no lo ven como un ataque al enemigo, pero están atacándolos.
El enemigo los ataca de esa forma.
Inclusive aparece en el libro de Exodo.
En el libro de Exodo, lo que hacemos es pedir la liberación del pueblo.
Dice que lo que primero que hizo Faraón, dijo estos están
ociosos porque quieren ir a hacer fiesta al desierto, a celebrar.
Entonces están muy ociosos.
Por lo tanto, dice que les dieron menos recursos para hacer
la labor y también les dieron menos tiempo para hacerlo.
Es decir, lo que tenían que hacer en un mes, hagamos de cuenta con 10 personas o
con el recurso que tenían, ahora lo van a hacer, quieren que lo hagan en una semana
con el mismo recurso, pero con menos recursos.
Tanto humanos, por así decirlo, como materiales.
Eso a veces nos pasa en los trabajos, o por lo menos a
mí me pasó, de que el enemigo se levantó de esa manera.
Y a veces lo he contado, cuando yo estaba en el trabajo, yo tenía un equipo de 10
personas y teníamos ciertos recursos que hacer.
Creo que teníamos que hacer un proyecto en seis meses.
Yo logré al principio avanzar de lo que tenía que hacer
en tres meses, lo logré hacer como un mes y medio.
Cuando mi jefe se dio cuenta de eso, lo primero que hicieron fue quitarme todo
el recurso, porque dijo que es que como Juan José está
avanzando, me quitaron a todo el recurso que tenía de los 10.
Y solo me quedé yo, creo que en una persona, y después sin esa persona.
Entonces yo estaba haciendo el trabajo de todos y fue bastante difícil.
Pero vemos cómo el enemigo se inmiscuyó para quitarme
todo, porque eso me iba a hacer que me cansara.
Y claramente en ese tiempo creo que paré enfermo
dos veces, paré tirado en cama tres veces.
Y obviamente eso impidió que buscara a Dios y muchas cosas.
Entonces yo entendí cuando leí EXO que el enemigo no necesariamente se levantó como
que alguien me jalara los pies en la noche o que de repente se me aparecieran
demonios, sino que era el hecho de que usó lo natural, que era el trabajo,
que eran los recursos, la toma de decisiones de
los equipos, de los jefes, de los que manejaban.
Y eso causó que me comenzaran a apartar de mi comunión, porque obviamente yo tenía
que trabajar de ocho de la mañana a ocho de la noche.
Entonces hay estrategias que el enemigo usa en ese sentido de trabajo o de
cuestiones filosóficas o familiares y comienza a levantar un cúmulo de
situaciones para que nosotros nos ahoguemos.
Por eso mencionaba el río.
Era que él envía un río para que uno sea ahogado o atrapado en ese río de
pensamientos, de corrientes, de teologías
que pueden deber a la verdad de Cristo Jesús.
Que a veces nosotros no entendemos eso, que nosotros
debemos alcanzar la estatura del varón perfecto.
Inclusive eso es lo que se conoce como ministerio o llamado.
Eso puede ser a veces hasta un estorbo para que uno busque realmente a Jesús,
porque a veces Jesús no se centra tanto que uno tenga ministerio.
Jesús se centra más en que nosotros seamos como Él.
Que nosotros nos presentemos con una iglesia
santa y sin mancha que será arrebatada.
Pero a veces nosotros, o inclusive el enemigo, ha provocado que la gente se
enfoque en tener ministerio, en estar en las iglesias trabajando, en que a veces
estén trabajando en cinco áreas o en veinte áreas y estén alejadas de la comunión.
Y están pensando que están haciendo lo que Dios
quiere, pero no están haciendo lo que Dios quiere.
Porque la idea de que Dios quiere es que tengamos la semejanza de esos.
No que estemos trabajando día y noche.
Es lo que habla la iglesia de Apocalipsis, capítulo 2.
En la iglesia de Éfeso le dicen yo sé que tú trabajas suavemente, que reconoces
quiénes son falsos profetas y falsos apóstoles
y quiénes no, y que nunca te rindes, etcétera.
Pero tengo algo contra ti, que has perdido tu primer amor.
Entonces, ¿qué es el enemigo?
Meterlos en trabajos.
Sí, que mirar la sana doctrina, que los cinco ministerios, que tu llamado,
que el servicio en la iglesia, que tal cosa y tal otra.
El enemigo estaba enseñándoles y hablándoles y encaminándoles a otro lugar,
que no eran los amores del cordero, no eran los amores con el amado.
Entonces los llevó hacia allá, los acumuló de trabajo, los acumuló de
conocimientos y un montón de cosas, y los atrapó.
Pero vemos que aparece, parece como que fuera algo
piadoso, como algo que fuera que Dios requiera.
Por eso es la Biblia que tendrán apariencia de piedad,
pero con sus obras negarán la eficacia de la misma.
Claro, con eso no quiero decir que no nosotros
conozcamos del ministerio del llamado.
Lo que quiero es entender que se puede desenfocar de la comunión con el amado y
enfocarlo en todas estas áreas de trabajo, por así decirlo, o de activismo,
y no necesariamente los amores con el amado.
Es decir, los amores con el amado no se tienen que perder.
La comunión con el amado no la tenemos que perder.
Porque ahí dice, mira de dónde has caído.
Está hablando de algo serio.
Mira de dónde has caído, has perdido tu primer amor.
Pero si nosotros viéramos a la iglesia y decíamos, ¡ala, qué iglesia tan buena!
Está yendo a dejar comida a los presos, está yendo a dejar comida, que se llevó a
las cárceles, están predicando día y noche, tienen la iglesia abierta,
están trabajando libre.
Uno puede ver todo eso, pero para Dios perdiste tu primer amor.
Ah, pero es una iglesia muy conocida
alrededor del mundo, tienen tantas iglesias.
Sí, pero perdiste tu primer amor.
Entonces vemos de que uno a veces tampoco lo ve como que tan grave.
No vemos la gravedad.
Y claramente Jesús le dice, si tú no haces y
no te arrepientes, te quitaré tu candelero.
Entonces vemos de que el enemigo los desvió.
¿Los desvió a qué?
A un activismo, a una doctrina, a un río, si lo podemos llamar así,
donde el centro son los ministerios, donde el centro es el trabajo,
donde el centro es muchas cosas.
Inclusive el humanismo, de ir a repartir pan, de ir a hacer
esto, ir a hacer lo otro, pero se olvidaron de la comunión.
Inclusive yo he citado muchas veces este pasaje de Jeremías, que a mí me ha quedado
muy marcado por lo que dice, Jeremías 22 del 23, creo que es 21 al 22.
Dice, no envié yo a aquellos profetas, pero ellos corrían, yo no les hablé,
más ellos profetizaban, pero si ellos hubieran estado en mi secreto,
habrían hecho oír mis palabras a mi pueblo y lo habrían
hecho volver de su mal camino y de la maldad de sus obras.
Entonces dice que no envié yo a aquellos profetas, es decir, de que a veces
nosotros queremos salir a predicar, queremos salir a enseñar, queremos que nos
den el púlpito, queremos cantar en alabanza, pero Dios no nos envió,
nosotros lo queremos hacer.
Dios está diciendo claramente, primero búsquenme mi
secreto y yo lo voy a enviar, si están en mi secreto.
Si ustedes están en mi secreto, en mi comunión, en mi intimidad,
yo mismo lo voy a enviar, yo lo voy a impulsar.
Pero aquí lo que quiero resaltar es de que el enemigo puede tomar cualquier tipo de
doctrina, si lo queremos llamar así, o de conocimiento.
Por eso habla del río que este dragón da para desviar, para atrapar, para que ella
no vaya bajo la dirección que Dios está dando.
Y eso claramente va en el desvío.
Aquí sólo mencioné el caso de los ministerios
o el caso de ese tipo de corrientes.
Hay otro tipo de corrientes, obviamente, que se pueden dar, como mencioné también
en el caso del trabajo o el caso de la
filosofía, o inclusive el caso de las teologías.
Porque también este sentido enfático de la gente que habla de que tienen que aprender
teología, considero que de alguna manera hasta veces está un poquito mal centrado,
porque se centra más en la teología que realmente entrar en una intimidad con Dios.
Inclusive bajo lo que yo conozco, la teología
a veces no es tan práctica, es más teórica.
Entonces, ¿qué significa?
Que a veces la gente se va a conocer todo el ámbito
teórico, pero no aprendió muchas cosas prácticas.
Y a veces lo que yo he visto es que mucha gente que
conoce teología no tiene mucha intimidad en oración.
Es decir, podemos hablar de un teólogo que diga, mira hermano, yo paso ocho horas
leyendo, pero su vida de oración no equivale tampoco a ocho horas de oración.
Y con eso no quiero menospreciar a las personas que entran ocho horas de estudio,
sino que si nos damos cuenta, no es lo mismo orar a leer.
Yo lo digo por experiencia, o sea, yo soy una persona que leo bastante.
Y no es que me jacte eso, sino que yo sé la diferencia que hay entre sentarme a
leer ocho horas, de lo que llaman así, a orar ocho horas.
Son cosas totalmente diferentes.
Lo que se conoce, se percibe y se vive, no es lo mismo de lo que uno tiene en
lectura, que lo que uno puede tener en oración.
Entonces, no sé si me escuchan.
Entonces, lo que quiero transmitir es de que hay corrientes que se están dando.
Con esto tampoco quiere decir que alguien no se meta a teología, sino que quiere
decir de que si en dado caso, por algún motivo se mete
en teología, no hay que olvidar la comunión en oración.
No hay que olvidar de que el enemigo también ha creado
una tradición que a veces se puede ver con ojos de piedad.
Porque si nosotros vemos el antiguo tiempo,
los fariseos dicen que eran los más rígidos.
Y cuando Jesús los clasificó, ellos dijeron, ellos están predicando bien.
Ellos y ustedes, lo que vamos a llamar así, ellos están predicando bien,
están enseñando bien, están enseñando ordenadamente, excelente.
Pero no hagan lo que ellos hacen.
¿Qué hacen?
No están viviendo lo que predican.
Entonces, si se dan cuenta, esa es otra corriente.
Eso es la levadura de los fariseos.
Y cuando Jesús habla de la levadura, habla de la doctrina.
Doctrina que es una forma de vida.
Entonces ese es otro río, si lo queremos llamar así, que el enemigo está trayendo.
Es decir, mucho conocimiento, poca práctica.
Y claramente nos estamos llenando de eso, porque cuando Jesús dijo, los escriba,
los escribas antes eran como los teólogos de este tiempo.
Y una de las cosas que también hacían los escribas era
pasar el conocimiento de los fariseos o rabinos a textos.
Pero vemos de que ellos se quedaron
enfrascados en conocimiento y no en relación.
Pero obviamente también tenemos a aquellos que se enfocan solo en qué relación,
pero no quieren saber nada de la Biblia.
Entonces también el enemigo utiliza esa falsa forma del Espíritu Santo,
porque hablan de que... es que inclusive hay una iglesia que decían es que no
necesitamos la Biblia, solo necesitamos al Espíritu Santo.
Entonces considero que ahí se están desviando también, porque están creando
una falsa manifestación del Espíritu Santo, solo en manifestaciones y milagros
y todo eso, pero no en la base de la palabra, porque el Espíritu Santo
ciertamente va a traer estas maravillas sanidades.
Pero una de las cosas que Jesús dijo, dijo y el Espíritu Santo recordará lo que
yo ya les hablé, y el Espíritu Santo los encaminará a la verdad.
Jesús no dijo el Espíritu Santo vendrá y traerá sanidades o milagros, sino que se
enfatizó en la verdad, que claramente si el Espíritu Santo manifiesta señales,
milagros, prodigios, es para que la verdad sea cimentada, para respaldar esa verdad.
Jesús dijo claramente y yo por esto hago señales y
maravillas, porque si no los hago ustedes no creerán.
¿A qué?
A la palabra que les estoy diciendo.
Entonces el señales y milagros no es solo un objeto de que
se haga, sino que es para respaldar la palabra que es Cristo.
Entonces si nos damos cuenta, el enemigo está lanzando corrientes y lastimosamente
uno puede estar atrapado por esas corrientes.
El problema está que a veces no reconocemos nosotros nuestro error,
es decir, a veces no conocemos que uno puede ser fariseo.
¿Por qué?
Porque a veces lo usamos como insulto.
O sea, cuando uno habla del fariseísmo, uno dice, ah, es que usted es un fariseo.
Y nosotros ya en la corriente cristiana, esa
palabra para nosotros es como insultar a alguien.
Es decir, el mayor insulto que haces uno le puede dar a alguien.
Entonces que uno pueda reconocer que uno es fariseo, no es grato, no es como que
uno le diga, mira señor, estoy siendo un fariseo.
Eso no llegamos necesariamente delante de Dios a decirlo.
Podemos decir que somos pecadores o que faltamos, pero que venga un señor,
soy un fariseo, eso no lo hacemos.
Pero el fariseo es como el más conocido.
Está el otro que es el saduceo, y yo considero que la mayoría a veces de
nosotros estamos siendo saduceos más que fariseos, porque los fariseos eran rígidos.
Es decir, que un fariseo no era una persona
necesariamente de falta de conocimiento bíblico.
Es decir, que un fariseo es una persona dedicada bíblicamente, pero el saduceo no.
El saduceo era más ligero en su forma de aprender, porque Jesús les dijo,
ustedes no conocen las escrituras ni el poder de Dios.
Es decir, que había una escasez de palabra y una escasez de poder.
En cambio el fariseo no.
El fariseo tenía como, por así decirlo, una abundancia de conocimiento,
pero una carencia de poder.
Entonces vemos que a veces nosotros tal vez no estamos bajo la lupa farisea,
pero sí estamos bajo la levadura de los saduceos.
Inclusive lo que actualmente se conoce como la doctrina de la prosperidad.
Esa doctrina realmente es como una doctrina herodiana, porque los herodianos
están metidos en política y economía y otras cosas,
y de alguna manera también creían en el Mesías.
Y regularmente la doctrina de la prosperidad de
esas áreas se mete mucho en la doctrina herodiana.
Entonces hay muchos herodianos allá afuera, hay muchos saduceos, pero no quieren
reconocer que son herodianos o que son saduceos.
Mucho menos, digamos, que son fariseos.
Entonces ese es el sentido que nosotros tenemos que comprender.
Es decir, que tenemos que aprender a entender y reconocer nuestro error para
saber cómo retomar, por así decirlo, el camino.
Porque ya lo que mencionamos en Apocalipsis 12, que este dragón o esta
serpiente antigua ya lanzó el río y que muchos están siendo atrapados por este río.
Un río de aguas malas, como mencioné claramente, porque
estas aguas malas no permiten que esta tierra fructifique.
Por eso en la Biblia la enablada dice, y esta ciudad está en un buen lugar,
pero esta agua mala impide que esta tierra prospere.
Entonces nosotros tenemos que entender que el enemigo está
acechando, no a la manera que nosotros estamos conociendo.
Inclusive, a veces nosotros queremos huir de pecados sexuales, queremos huir de
pecados, tal vez por así decirlo, inclusive como la codicia, que tal vez son
muy conocidos y dichos en las congregaciones o en nuestras vidas.
Pero hay otros pecados que también están ahí, pero tal vez no son tan escandalosos,
o por lo menos yo le llamo así, que no son pecados escandalosos.
Por ejemplo, si alguien fornica, se pega un grito en las congregaciones o
en YouTube que alguien fornicó o que alguien adulteró.
Es como un escándalo.
Pero hay pecados que no son escandalosos, pero que
están provocando inclusive los otros tipos de caídas.
Por ejemplo, el pecado de la pereza o el pecado de la negligencia.
¿Por qué?
Porque cuando vemos que David cae por fornicar
con Betsabé, él fue porque no fue a la guerra.
Eso que es negligencia.
Porque en el tiempo que los reyes iban a la guerra, David se quedó acostado.
Eso se llama negligencia.
Es decir, que él cayó en pecado de adulterio, no necesariamente por el
espíritu de adulterio, sino por el espíritu de negligencia.
Y él todavía se levanta tarde, es decir, que él se levantó en pereza.
Es decir, no sólo fue negligente, fue perezoso.
Esos dos pecados trajeron los otros pecados que era de adulterio y de asesinato.
Pero esos pecados no necesariamente nosotros los mencionamos.
No necesariamente mencionamos ese pecado de pereza y negligencia, sino que lo que
más hablamos cuando hablamos de David, hablamos del adulterio y del asesinato,
pero no necesariamente de la pereza y la negligencia.
Entonces, vemos claramente nosotros de que esos pecados no los consideramos.
No consideramos que nosotros somos perezosos.
No consideramos que nosotros somos negligentes o indolentes.
Y eso está afectando a nuestra vida espiritual.
Y obviamente son enemigos que claramente son formas de que el enemigo nos acecha.
Son como, por así decirlo, son enemigos que están ahí, que no miramos.
Son invisibles para nosotros, porque a veces nosotros cuando hablamos de guerra
espiritual, o cuando a veces se hablan en los predicadores de guerra, hablan de
brujos, hablan de demonios, hablan de un montón de cosas como que se les manifiesta.
Pero hay cosas que no es necesariamente el
enemigo es como que escandaloso para tratar.
El enemigo a veces es mucho más sutil.
Por eso mencionaba que está la pereza, la negligencia, inclusive está la necedad.
Y hay otros pecados que están ahí que nosotros no los tomamos en cuenta.
Por ejemplo, nosotros nos podemos dar cuenta que hay un espíritu en necedad que
nos está atacando, porque la biblia dice
que dice el necio en su corazón no hay Dios.
Es decir que cuando nosotros pecamos es un espíritu en necedad.
¿Por qué?
Porque en nuestro corazón decimos ah no está Dios, por lo tanto puedo pecar.
Cuando está Dios, cuidado y peco.
Es decir, en sentido de la conciencia.
Entonces el enemigo está acechando y está poniéndonos ministraciones de tinieblas de
diferentes índoles, que nosotros a veces no sabemos.
Que si leyéramos la biblia o que si oráramos inclusive, Dios nos despertaría
en el sentido espiritual y en el sentido de la conciencia, de ser conscientes de algo.
Pero no lo hacemos, por lo tanto desconocemos
la forma en que el enemigo está atacando.
Inclusive lo dice el apóstol Pablo.
El apóstol Pablo habla acerca de que nosotros no conoce...
Perdón, creo que lo va a leer aquí.
Ahí estamos.
Esto es 2 Corintios 2.11.
Dice para que Satanás no nos tome ventaja
sobre nosotros, pues no ignoramos sus ardides.
Es decir, nosotros no ignoramos, dice el apóstol Pablo, dando a entender de
que él ya sabía cómo el enemigo lo iba a venir a atacar.
Es decir, que por ejemplo, cada uno de nosotros que estamos
aquí, el enemigo ya nos está atacando de una manera.
Por eso es que no avanzamos, inclusive como nosotros quisiéramos.
Él ya nos está atacando.
Nosotros tenemos una rutina y en esa rutina nos podemos dar cuenta cómo nos ataca.
Inclusive nosotros podemos saber cuánto tiempo desde que caemos.
Hagamos de cuenta.
Alguien peca, a las dos semanas puede ser que vuelva a pecar.
Y él ya tuvo un ciclo de dos semanas pecando y pecando.
Y alguien se frustra.
¿Por qué me pasa esto?
Entonces uno tiene que conocer cómo está atacando al enemigo.
El enemigo usa patrones de ataque.
Él sabe una estrategia que nos puede afectar y la utiliza.
Si le falla, utiliza otra.
Entonces por eso que si uno lee la vida nos
vamos a enterar de qué manera nos está atacando.
Porque no ataca siempre de la misma manera.
Cada quien le va a atacar diferente por diferentes razones.
Ya sea por el tipo ministerio, ya sea por si inclusive es hombre o es mujer.
Diferentes formas que el enemigo está atacando.
Y vuelvo y repito, lo hace constantemente.
Ya sea que estemos durmiendo o que estemos despiertos, él va a atacar.
Él no es alguien que va a tomar un descanso.
Y lo he dicho muchas veces.
No es como que uno esté comiendo y le diga, ah,
uno está comiendo, no le vamos a hacer nada.
No, él va a atacar igual de esa manera.
Y hay otras maneras.
Como ya mencionamos, la preocupación, las aflicciones.
¿Y por qué una aflicción, una preocupación o
una angustia puede ser una manera de pecar?
Es porque a veces confiamos en nosotros.
No estamos confiando en Dios.
O sea, a veces cuando nosotros nos afligimos es porque
decimos, confiamos en nuestro poder, en nuestra fuerza.
Ah, es que no lo tengo para pagar, es que no tengo para esto, no tengo para lo otro.
Entonces ponemos nuestra confianza y poder en nosotros.
Cuando decimos, bueno, Dios proveerá, ya cambiamos la
confianza que antes había en nosotros a la confianza en él.
Entonces ya no es un centrarme en mi esfuerzo, en mi capacidad, sino que,
ok, él es un Dios que provee.
Ya mi confianza la colocó en él.
Pero si nosotros no nos esforzamos en leer la Biblia, si
nosotros nos esforzamos en orar, no vamos a poder ser libres.
Y menciono la oración no como un hecho que me ponga en el sentido de Señor fuera y
declarar, decretar o reprender, que se podría hacer.
Pero realmente a veces es más sobre el sentido de la presencia.
Es decir, si yo voy a orar, no estoy necesariamente, por así mencionarlo,
solo diciendo palabras, sino que por así decirlo,
yo estoy adentrándome en una dimensión espiritual.
Es decir, como que estoy entrando en un santuario espiritual, por así mencionarlo.
Porque recordemos que la Biblia nos enseña de que antes
estaba el tabernáculo de David, el tabernáculo de Moisés.
El tabernáculo de Moisés solo es una representación del tabernáculo celestial,
porque a Moisés se le presentó en el monte todo el diseño que existía en los cielos.
Eso lo dice el libro de Hebreos.
Entonces, cuando nosotros... ah, pero antes se entraba al tabernáculo,
se entraba a un tabernáculo terrenal.
Cuando nosotros oramos, no estamos entrando a un tabernáculo terrenal,
estamos entrando a un tabernáculo celestial.
Entonces, estamos entrándonos en una dimensión espiritual.
Aunque nosotros estemos en nuestro cuarto, en el monte o donde
sea, realmente estamos adentrándonos en un sentido espiritual.
¿Eso qué quiere decir?
De que el enemigo no va a soportar la presencia en donde estamos entrando.
Por eso que cuando más entramos en la presencia
de Dios, el enemigo no va a poder resistir.
Y tenemos nosotros manifestaciones de liberación.
Por eso, tal vez cuando ustedes oran, comienzan a orar y comienzan a bostezar.
Tal vez derraman lágrimas, tal vez tienen gases, tal vez les brinca un brazo,
tal vez les comienzan a arder los ojos.
Todas esas son manifestaciones de liberación.
Porque son... el enemigo comienza a salir del cuerpo del hombre.
Porque a veces los espíritus o demonios no
habitan necesariamente en nuestro espíritu.
Ellos toman los miembros de los cuerpos, por eso que decían que Pablo tenía un
aguijón en la carne y hablaba de un emisario de Satanás.
Pero un emisario que Dios envió para que lo aguijoneara en su carne.
Entonces, con esto quiero entender que cuando uno entra en oración, es liberado.
Por esa razón, inclusive el enemigo busca que nosotros no oremos.
Nos pone estorbo, nos pone ciertas cosas para que nosotros no entremos a orar.
Porque él sabe que si uno entra a orar, esa
dimensión de oración ellos no lo van a soportar.
Y ellos van a salir liberados.
Porque recordemos que cuando Jesús caminaba, él a veces sólo caminaba y los
demonios se manifestaban y eran las personas libres.
Y él no necesariamente comenzaba a decir fuera tú, fuera tú, fuera tú, fuera tú.
Él sólo caminaba y se comenzaban a manifestar los enemigos.
Y eso implica que cuando a veces uno quiere
buscar una liberación para su propia vida.
Es decir, uno quiere buscar comunión con Dios.
Uno quiere entrar en entregas.
El enemigo se levanta.
Yo lo he mencionado en Marcos capítulo 4.
Cuando vemos Marcos 4, Jesús iba en la barca.
Ahí no se ve nada extraño.
Sólo Jesús iba en la barca.
De repente se levanta una gran tempestad.
Todos comienzan a escandalizarse.
Despiertan al maestro.
Jesús levanta sus manos para el clima, para la tormenta y de repente llegan a Gadara.
¿Para qué llegan a Gadara?
Jesús llega a liberar al gadareno.
Es decir, de que la tormenta se levantó.
¿Por qué?
Porque Jesús quería liberar al gadareno.
Es decir, de que estos demonios espíritus que había en el gadareno levantaron una
tormenta porque no querían ser prácticamente liberados.
Entonces vemos de que eso se replica en nuestra vida.
Como el enemigo no quiere que nosotros seamos libres porque Jesucristo se
acercaría a nosotros o nosotros estaríamos cerca de
él y eso representaría que nuestra liberación se dé.
Entonces el enemigo tiene que levantarnos tempestades, tiene que levantarnos
problemas, tiene que levantarnos cualquier tipo de cosas
para que nosotros nos acerquemos, inclusive distracciones.
Pero lo que quiero resaltar es de que por eso no quiere que oremos, si tampoco
quiere que leamos, porque vamos a conocer cómo él
opera, cómo él se levanta en contra de nosotros.
En la Biblia está reflejando las estrategias.
Dime, Lili.
Literalmente todo lo que voy a aportar, tú estás tocando.
En serio.
Ok, pero voy a practicar y aportar un poco.
No, es que exactamente lo que dijiste.
Bueno, han dicho y decimos, si el enemigo no puede acertarte, él trata de distraerte.
Porque él quiere ahogar la palabra fuera de ti.
Él quiere que la dura sea sembrada en tu corazón.
Pero cuando se muestra, Dios se muestra un esquema o insignia del enemigo.
Pues, gloria a Dios, porque es de la luz.
Cuando algo es iluminado, puedo verlo.
Y cada vez que Dios o el Espíritu Santo ilumina algo o
muestra algo, arrepiéntete y cambia tu forma de verlo.
Porque a veces algo no puede parecer tan malo o tan grande.
Pero si es un esquema o un insignia del diablo, pues
no esperes que deje y deja que el insignia te ahogue.
¿Me entiendes?
Una cuenta muy cortita.
Mi primo pasó por tiempos difíciles mentalmente, espiritualmente.
Y su hermano me dijo, mira, él está gritando.
Durante horas y horas al diablo.
Y Dios nunca dijo, esa es la manera de luchar.
Nunca.
Como Juan, tú dijiste, pon una mirada en Jesús y entra en la comunión con él.
Y bueno, yo no dí mi tiempo al diablo, ¿verdad?
Es como el versículo.
¿Qué te dice?
Someteos a Dios y resiste el diablo y huirá de vosotros.
Algo así, ¿verdad?
Sí, así es.
Sometas el bajo la poderosa mano de Dios y resiste el diablo y él huirá de vosotros.
Y una cosa más que el espíritu de sabiduría y revelación
es el espíritu santo de Miguel dentro de nosotros.
Entonces, hay otro versículo que estaba leyendo recientemente, déjame ver.
Ok, básicamente está hablando en 18 como alumbrando los ojos de vuestro
entendimiento para que sepas cuál es la esperanza a que él los haya amado y cuáles
las riquezas de la gloria de su gerencia y los santos.
Y está hablando de la grandeza y de su poder.
Está hablando de Jesús.
Y hay otra cosa.
Para nosotros los que creemos en un lado aparecieron del poder, de su fuerza.
¡Aleluya!
Y habla de su autoridad sobre todo.
Y es cuando meditamos en eso.
Eso está más grande que un esquema, que un insidio del diablo, pero como Juan
dijiste, es como que tenemos que tener comunión para
que los esquemas, los insidias, estén relevados.
Sí, y como le digo, la Biblia nos va a revelar la forma que el enemigo trabaja.
O sea, estas acechanzas o estas insidias, porque por lo menos una de las cosas que
me he dado cuenta que un creyente que va comenzando recibe mucho son las
acusaciones, es decir, las acusaciones no le dejan acercarse a Dios.
O sea, alguien peca, y lo primero que hace es alejarse más en lugar de acercarse más.
Porque claramente el enemigo, cuando alguien peca, dice, sí, mirá que pecaste,
no te puedes acercar a Dios, ¿cómo te vas a acercar así con tus pecados?
Y le comienza así, mirá que fallaste, que sos un torpe.
Entonces comienza a acusar a la persona para que no se acerque a Jesús.
Y lo que hacemos nosotros es, claramente, ya no voy a la
iglesia, no sirvo para esto, ¿para qué voy a meterme a orar?
Jesús no le va a gustar que yo esté contaminado y acercándome con mis pecados.
Entonces el enemigo comienza a trabajar con acusaciones, es decir, que nos está
acechando, nos está hablando con puras acusaciones.
Es un arma que él tiene y que yo he visto mucho que pasa con una persona que va
comenzando en el Evangelio, que también a mí me pasó.
Pero también cuando uno lee, vemos uno, que el enemigo es un acusador,
que inclusive aquí en Apocalipsis lo leímos, lo voy a volver a leer.
Aquí lo tengo, creo que es... ¿cuál era?
Macro, permítame... ah, perdón, es que me salté, perdón, confundí esto.
Era... aquí está, el versículo 12.
Por lo cual, regocíjense cielos y los que mueran en ellos, hay de la tierra y del
mar, porque el diablo ha descendido a ustedes
con gran furor, sabiendo que queda poco tiempo.
No, no era este.
Bueno, creo que me confundí, pero lo voy a leer aquí, perdón, no tengo nada.
No tengo nada.
Acusación.
Uy, ahí estamos.
Perdón, es este.
Dice 10.
Y oí una gran voz en el cielo que decía, ahora ha venido a la salvación el poder y
el reino de nuestro Dios y la autoridad de su Cristo, porque el acusador de nuestros
hermanos, el que los acusa delante de nuestro Dios día y noche, ha sido arrojado.
Entonces aquí habla que él acusa, es un acusador.
Pero también la Biblia nos da a nosotros versículos de ver cómo Dios nos defiende
de la acusación, que obviamente el acusador nos hace que nos alejemos.
Por ejemplo, yo he conocido dos que a mí me ayudaron en su momento.
Cuando yo comencé a ver que el enemigo me
acusaba, yo en lugar de acercarme, me alejaba.
Y eso es muy lógico en nosotros, porque Jesús ya sabe que nosotros estamos pecando.
Jesús ya sabe que somos hombres que van a pecar y por eso que él no sólo pagó por
los pecados que nosotros cometimos, sino los pecados que fuéramos a cometer,
porque su sangre sigue siendo efectiva.
Pero en este sentido de lo que aquí se maneja, en el libro de Juan nos habla de
que si alguno ha pecado, abogado tenemos delante del Padre.
Si habla de que abogado tenemos, es un abogado
defensor, porque el abogado acusador es el diablo.
Entonces, ahí habla de que cuando uno peca, se presenta Jesús delante del Padre
y dice, Padre, tenle misericordia, porque yo sé qué significa ser tentado.
Y él ha sido tentado.
Entonces, Jesús se presenta a nuestro favor para presentar defensa, es decir,
para que no haya un alejamiento, sino un acercamiento.
Entonces, nos habla de que igual si nosotros pecamos, podemos acercarnos a
continuar orando, porque él nos va a purificar en su presencia.
También hay otro versículo que habla en Hebreos capítulo 4, en el versículo final
le dice, porque tenemos a una, lo va a leer, eso es Hebreos capítulo 4,
Hebreos 4, 4, 4, final del 4, dice de la siguiente manera, dice, 14, por tanto,
tener un gran sumo sacerdote que traspasó los cielos, Jesús el hijo de Dios,
retengamos nuestra profesión, porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda
compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo,
según nuestra semejanza, pero sin pecado.
16, acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar
misericordia y a llegar gracia para el oportuno socorro.
Entonces aquí nos están diciendo que en lugar de alejarnos por haber pecado,
busquemos acercarnos.
Entonces ahí nos está diciendo que el enemigo me va a acusar para alejarme,
pero Jesús busca de que yo, a pesar de que peque, me acerque.
Por eso dice, acérquense con confianza.
¿Para qué?
Para recibir la gracia, después el trono reza, para alcanzar
misericordia y hallar gracia en el oportuno socorro.
Entonces vemos que el enemigo nos va a acechar o nos va a generar insidias
constantemente acusándonos de todos los pecados y todo lo que hemos hecho.
Pero Jesús dice, mira, yo ya te borré tus pecados.
Si pecaste, puedes acercarte delante de mí
y yo te voy a liberar o yo te voy a ayudar.
Es decir, que Jesús siempre busca el acercamiento, pero
el enemigo siempre busca que nosotros nos alejemos.
Entonces, si nosotros leemos la Biblia, vamos a saber de qué manera él opera.
Como dijo el apóstol Pablo, vamos a dejar
de ignorar la manera que el enemigo trabaja.
¿Por qué?
Porque él se está constantemente atacándonos a nosotros, como ya lo vimos
en Apocalipsis 12, de las diferentes maneras.
Y el hecho que mostrar también Apocalipsis 12, y fue lo que hablé en el inicio,
es de que hay cosas que el enemigo está operando en regiones celestes o
espirituales que nosotros no nos damos cuenta.
Y que lo que nosotros podamos hacer en oración, en ayuno, estamos generando un
avance espiritual, pero que a veces tampoco lo estamos viendo nosotros.
Nosotros nos miramos igualitos, tal vez así, igualitos de gorditos,
o con la misma carita, pero en una manifestación espiritual hay cambios.
Cosas que nosotros no vemos, y que debemos estar siendo guardados, que también
debemos a veces dejar los pecados ocultos que tenemos.
Muchas cosas que el enemigo refiere hacia nosotros, y que nos ataca a nosotros,
pero que Dios nos va a ayudar a mostrarnos.
Claramente todo lo que estoy mencionando es porque, como
mencionamos, hay un tiempo cerca de lo que es la venida de Jesús.
Y como la Biblia dice, es que su novia esté sin mancha y sin tacha, porque habla
de un amor entre Dios y nosotros, o entre Jesucristo y nosotros.
Entonces la novia tiene que estar preparada, pero a veces nosotros no
estamos preparados, ni sabemos los ataques del enemigo.
Inclusive en el libro de Cantar los Cantares habla sobre los valientes.
Vamos a encontrar aquí la litera de Salomón.
Lo vamos a leer acá.
Dice, ¿Quién es esta que sube del desierto como columna de
humo, sahumada de mirra y de incienso y de todo polvo aromático?
Aquí está hablando acerca del arrebatamiento, es
decir, cuando la novia se encuentra con el novio.
Por eso, ¿Quién es esta que sube del desierto como columna de humo?
7.
Y aquí es la litera de Salomón.
70 valientes la rodean de los fuertes de Israel.
Todos ellos tienen espada, diestros en la guerra, cada
uno su espada sobre su muslo por los temores de la noche.
Entonces vemos que estas personas eran diestros en la guerra porque estaban
guardando la litera de Salomón, es decir, estaban guardando la iglesia,
estaban protegiendo a la amada del Señor.
¿Por qué?
Porque ellos son expertos en la guerra.
Si son expertos en la guerra significa que conocen al adversario, conocen al enemigo.
Porque yo no voy a enviar a un grupo de personas en la noche si no saben pelear.
Entonces aquí nos habla de que nosotros tenemos que
aprender a luchar contra el enemigo, a resistir.
Y claramente en la comunión con él, o sea, con Jesucristo, nos va a ser
revelado o van a ser dispersos los enemigos.
O dentro, por ejemplo, de la lectura vamos a conocer cómo el enemigo opera y cómo
Dios nos libra en cada manifestación que el enemigo se presenta.
Porque inclusive en su momento le hemos hablado de que la
alabanza provoca una manifestación de echar fuera al enemigo.
Inclusive hay un pasaje que dice que Dios peleará.
Cada golpe de pandero será como la espada de Jehová.
Por ejemplo, una hermana o un hermano agarra un
pandero en la iglesia y se pone a golpear el pandero.
Es como que si yo sacara una espada y comenzara
a atacar a los enemigos con la espada.
Lo voy a leer para que vean que es cierto, porque a veces como que no le creen a uno.
Pero lo voy a leer.
Es en el libro de Isaías.
Aquí está.
Isaías 30.32 dice.
Y cada golpe de la vara justiciera que asienta Jehová sobre él será con pandero y
con arpas y en batalla tumultuosa peleará contra ellos.
Entonces aquí habla de que este tipo de alabanza con instrumentos es una forma en
la cual Dios pelea las batallas y hace que el enemigo se aparte.
Inclusive hay otro versículo en Salmos que dice
que él nos rodeará con cánticos de liberación.
Es como que cuando uno alaba es como que Dios levantara un muro protector alrededor
de nosotros para que el enemigo no se acerque.
Y aunque nosotros no lo veamos físicamente, pero si espiritualmente está.
Entonces significa que cuando uno quiere ser
libre de los enemigos uno se va a cantar.
No a la iglesia, sino que por ejemplo yo me voy a apartar de mi cuarto y en lugar
de estar haciendo otras cosas me voy a cantarle a Dios.
Tal vez uno no puede orar, pero sí puede cantar.
Entonces agarramos unos 15, 20 minutos, media hora y ponemos
a cantarnos en nuestra intimidad con Dios todos los días.
Entonces eso ciertamente me ayuda a tener una comunión,
pero también Dios me acerca con esos cánticos de liberación.
Entonces Dios a través de la Biblia nos está dando estas estrategias o nos está
mostrando cómo el enemigo opera, cómo podemos
ser libres de los artificios del enemigo.
Inclusive en Efesios 6 que estábamos leyendo sobre lo que es la armadura de
Dios, que ahí comienza, porque realmente ahí inicia.
Lo voy a volver a leer porque ahí inicia claramente.
Ahí habla acerca de ese caso, que lo voy a leer ahorita en el versículo 10.
¿Qué significa?
De que por cuanto nosotros también no tomamos
esta armadura, nosotros no podemos resistir.
Entonces si queremos resistir o decir no pecar, porque cuando hablamos de pecar
hablamos de caer en pecado, tenemos que tener la armadura.
Es decir, ciertamente voy a conocer cómo el
enemigo opera y también saber cómo defenderme.
Y aquí por eso dice...
Aquí algo importante con la armadura de Dios.
¿Por qué?
Porque a veces nosotros no consideramos cómo ponernos la armadura.
Yo he visto, hay personas de los que he oído, a veces dicen,
por ejemplo, oran padre, me pongo la armadura de Dios.
Otras personas dicen que hay que leer este
versículo todos los días cuando me levante.
Otras personas que dicen que eso se debe leer todas las noches, este versículo.
Pero si hacemos eso es como tomarlo solo como una cuestión
de... lo voy a poner de esta manera, tal vez se escuche mal.
Pero cuando estaban los Power Rangers y decían
Morphosis amigos y se ponían todo el traje.
Yo considero que no es del todo así.
Porque aquí está hablando de cómo ponerlo en práctica.
Él está ciertamente dando una figura, pero estas figuras
nosotros tenemos que saber cómo ceñirnos con esto.
Es decir, cómo ponérnosla.
Algo así como cuando a nosotros nos enseñan a amarrarnos los zapatos.
El papá dice, mira, tienes que agarrar esta cinta, la otra cinta y amarrártela.
Nos enseñaron de niño a hacerlo.
Igual es esto para mí, de la armadura de Dios.
¿Por qué?
Por ejemplo, dice ceñir vuestra cintura con la verdad.
Entonces, ¿cómo pongo en práctica esto?
¿Cómo puedo hacerlo para que yo día a día comience a ponerme la armadura?
Porque esto significa que es día a día.
No es algo que va a ser solo cuando alguien va a
predicar o cuando vamos a ponernos a interceder.
Esto es día a día.
¿Por qué?
Porque el enemigo día a día ataca.
Entonces, cuando habla de ceñir vuestra cintura, en el contexto de la antigüedad,
cuando se hablaba de ceñir, hablaba de que alguien iba a entrar en una práctica.
Es decir, que iba a entrar en una actividad.
Algo así como cuando uno de repente comienza a correr.
No lo mismo estar caminando que yo comienza a correr.
La actividad es más fuerte, es más seria, más activa.
Entonces, aquí habla de ceñirse.
Entonces, ellos, como sabíamos nosotros que tenían vestiduras largas, agarraban lo
que era largo, lo amarraban y se lo amarraban a la cintura.
Es decir, para que no les estorbara al correr.
Entonces, cuando habla de ceñir vuestra cintura con la verdad, está hablando de
que nosotros día a día vamos a entrar en una actividad.
Y la actividad va a ser mentira versus engaño.
Y de que si yo no me pongo, por así decirlo, las pilas o no me pongo ducho con
el hecho de que el engaño está ahí, me van a engañar.
Pero si me ceño con la verdad, es decir, que cuando yo me levanto día a
día y digo, bueno, tengo que enfocarme en vivir
la palabra, me estoy ciñendo con la verdad.
Porque sé que voy a entrar en una actividad.
Esto lo digo porque según el Juan, capítulo 1, dice porque muchos engañadores
han salido por el mundo que no testifican que Jesucristo vino en carne.
Los que esto dicen es el engañador y el anticristo.
Es decir, que el enemigo está preparado para engañarnos.
El enemigo está como activo para engañarnos.
Nosotros no nos estamos ciñendo con la verdad.
Es decir, que cuando yo me levanto, a veces
agarro el teléfono para ver WhatsApp, tiktok, etc.
Pero no para leer la Biblia.
No me levanto día a día para leer la Biblia y saber que Dios me va a decir,
sino que a veces me meto en otras cosas.
Es una idea.
Entonces yo tengo que ceñirme con la verdad.
Es decir, que mi centro de mi día es, bueno, voy a iniciar poniendo en práctica
la palabra y aprendiendo de la palabra, porque me voy a enfrentar a engaños.
Hoy, y mañana, y pasado.
Luego dice, en este versículo,
vestidos con la verdad, dice, revestidos con la coraza de justicia.
Entonces aquí habla de otra parte de la armadura.
Entonces dice, la coraza de justicia.
Esto va en el pecho.
Entonces, ¿cómo lo pongo en práctica?
Ahí habla de la justicia.
Entonces, ¿qué significa?
La Biblia dice que si yo peco, pero si alguien peca contra mí,
yo tengo que perdonarlo.
Para Dios esa es justicia.
¿Qué significa?
De que si alguien viene en mi día, y a mí me falta el respeto, yo no tengo
que guardarle rencor, porque eso afectaría a mi corazón.
Yo no tengo que venir y tal vez insultarle.
Entonces, si nos damos cuenta, ellos me están atacando al pecho,
por así decirlo, en un sentido figurado, al corazón.
¿Con qué?
Con afectándome, destruyéndome, o insultándome, o burlándose.
Yo puedo guardarle rencor.
Entonces, ¿qué es lo justo delante de Dios?
Perdonarlo.
Entonces, yo estoy ejerciendo justicia, perdonándolo.
Entonces, yo tengo que preparar mi día, para que si a mí
me ofenden, yo pueda perdonar, porque eso me va a proteger.
Porque si yo no perdono las ofensas de los demás, cuando yo llegue a orar,
Dios no me va a perdonar mis ofensas.
Porque eso dice la Biblia, cuando habla el Padre Nuestro.
Entonces, significa que yo tengo que aprender a perdonar.
Yo tengo que aprender a ser justo en mi día a día.
Entonces, a veces el enemigo está atacando, pero nosotros guardamos
rencores, o nosotros lo insultamos a ellos, etc.
Y no nos estamos protegiendo.
Luego hablamos, por ejemplo, del caso...
Obviamente, esto lo que estoy dando es un resumen, ¿verdad?
O sea, hablar de cada parte de la armadura es una cuestión muy amplia.
Solo estoy dando partes agrandarradas.
Dice, y calzado los pies con el apresto del Evangelio de la Paz.
Este también creo yo que se ha confundido un
poco con el apresto del Evangelio de la Paz.
Porque las personas piensan que colocarse el apresto del Evangelio de la Paz,
o el calzado, significa ir a predicar, significa ir
a enseñar y llevar el Evangelio a toda la criatura.
Yo no considero eso.
¿Por qué?
Porque el contexto del cual está hablando el capítulo está hablando de un sistema
defensivo, no un sistema activo, en el sentido de un sistema de ataque.
Por eso la armadura se habla de defensa.
No está hablando de armamento, sino que habla de una armadura defensiva.
Entonces, ¿qué significa?
El Evangelio de la Paz no significa necesariamente predicar.
El Evangelio de la Paz significa que Jesús nos enseñó a habitar confiados en Él.
¿De qué significa?
De que a veces nosotros somos apresurados, afligidos, desesperados.
Es decir, por ejemplo, a veces nosotros vamos caminando y vamos muy rápido.
O sea, vamos con alguien caminando y de
repente alguien dice, ¿por qué vas tan rápido?
Es que fíjate que voy a llegar tarde a la clase.
O fíjate que mi jefe me pidió esto.
Entonces vamos muy apresurados, afligidos, desesperados, estresados.
Entonces vemos que nuestro calzado no es de paz.
Nuestro calzado es de aflicción.
Nuestro calzado es de odio.
O nuestro calzado es de frustración o de estrés.
No es de paz.
Y eso lo habla Jesús también cuando dice, ¿Por qué os preocupáis?
¿Por qué os afanáis de qué van a comer?
¿O qué habrán de beber?
¿O qué habrán de vestir?
Cada día trae su propio afán.
Más bien buscar primeramente el reino de Dios y su justicia.
Entonces vemos que ahí, bueno, digo yo, bueno, no tengo para comer, no importa.
Voy a estar en la paz de Jesús.
No tengo para vestir o no tengo para tal cosa.
No voy a caminar en afán, no voy a caminar en aflicción.
Me voy a colocar el evangelio de la paz.
Ay, perdón.
¿Qué dice el evangelio de la paz?
Dice, por nada estéis afligidos si no sean
conocidas vuestras oraciones delante del Señor.
En toda oración rojo y súplica.
Y la paz que sobrepasa todo entendimiento
guardará vuestras mentes y vuestros corazones.
Entonces para mí personalmente, ese es el evangelio de la paz.
Confiar en Jesús.
Si no tengo para pagar, no tengo para vestir, no tengo para muchas cosas,
yo puedo confiar en Él.
Entonces estoy depositando mi fe, mi forma de vivir en Él.
Mi caminar en Él.
Para mí eso es el calzado de la paz.
No tanto evangelizar, porque aquí está
hablando de un contexto de proceso defensivo.
Claramente también está la parte de la predicación,
que ese es otro contexto cuando habla el apóstol Palo.
Dice, porque las armas de nuestra milicia no son carnales,
sino poderosos en Dios para la destrucción de fortalezas.
Destruyendo todo argumento y sujetándonos a la cautividad de Cristo.
Ahí está hablando claramente de que ya nosotros de pasar a un modo defensivo,
pasamos a un modo de ataque.
Porque ahí es la espada que aquí se menciona es Majaira en el griego.
Y hay otra espada que es de ataque, que aparece en Apocalipsis.
Entonces aquí no está hablando de un contexto defensivo, pero también nosotros
podemos pasar a un contexto de ataque en guerra espiritual.
Es otra cosa, pero aquí en este contexto estoy hablando de esto.
Entonces dice 16, en todo toma el escudo de la fe, con
el que podréis apagar los dardos encendidos del maldito.
Entonces aquí habla de la fe, es decir que si yo vengo y comienzo a leer en la Biblia
sobre la fe, de la fe en Jesús, de lo que Él hace cuando vienen problemas
a mi vida, yo sé de que voy a tener un escudo en Él.
Si yo me pongo a depender de mi conocimiento, de mi manera de ser,
estoy poniendo una fe en mis capacidades, no en Él.
Por ejemplo, en Salmos capítulo 3 dice, oh Jehová, muchos son mis adversarios,
muchos son los que se levantan contra mí, muchos son los que dicen de mí,
para Él no hay salvación en Dios.
Mas tu Jehová, eres escudo alrededor de mí, mi gloria y que levanta mi cabeza.
Si nos damos cuenta, Él primero tuvo temor.
¿Por qué?
Porque muchos se levantaron contra Él, lo cual sobrepasa sus capacidades.
Dice, oh Jehová, muchos son mis adversarios,
muchos son los que se levantan contra mí,
muchos son los que dicen de mí, para Él no hay salvación en Dios.
Entonces Él vio todo eso, por lo tanto tuvo
temor, porque sabía que humanamente no podía.
Y a veces eso nos pasa a nosotros, humanamente no nos damos a capacidad.
Pero luego dice, porque tú, oh Jehová, eres escudo
alrededor de mí, mi gloria y Él quien levanta mi cabeza.
Entonces Él puso ya su fe en Él y esa fe lo protege.
Entonces el enemigo nos lanza cosas, como que tú no
vas a poder, tú no eres capaz, tú esto, tú lo otro.
Nos lanza cosas.
Entonces nuestra fe debe comenzar a colocarse en Jesús.
Tenemos que aprender acerca de la fe como un escudo.
Entonces luego dice, Toma también el yelmo de la salvación.
Entonces aquí habla la yelmo de la salvación y la espada del Espíritu.
Entonces el yelmo de la salvación es prácticamente que nosotros dejemos de
estar pensando cosas que no involucran a Jesús.
Porque a veces nosotros, con los pensamientos que tenemos, armamos cosas.
Por ejemplo, a esta señorita me gusta, ¿será que le digo que sí, sí o si no?
¿Será que nos vamos a casar?
Y hay gente que arma ya toda su historia amorosa solo por ver a alguien.
Entonces él dejó que algo en su mente se metiera y comenzó a armar las cosas.
Hay personas que, por ejemplo, dicen, van a pagar
el 15, voy a hacer esto, esto y esto y esto y esto.
Y me va a quedar para esto y me va a quedar para lo otro.
Y en su mente están planificando aquí como para seis meses qué van a hacer.
Y el enemigo se los puede llevar al afán.
Porque, por ejemplo, no pagaron el 15.
Ah, entonces me va a hacer falta para esto, para lo otro.
Y dentro de un mes, entonces ya armaron todo de un mes solo por un solo evento.
Entonces ellos están descubiertos.
Entonces, ¿qué pasa?
La Biblia nos enseña de que nosotros podemos
armar nuestro casco, nuestro yelmo de salvación.
Por ejemplo, el apóstol Pablo, que lo voy a leer, habla en el libro de
Filipenses, capítulo 4, cómo podemos tener nuestro yelmo.
Inclusive va después del versículo que dije, versículo 8.
Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo,
todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre, si hay virtud alguna,
si algo digno de alabanza, en esto pensad.
Lo que aprendiste y si recibiste, si oíste y si viste sin mí, esto hace.
Y el Dios de paz estará con vosotros.
Entonces, ahí habla de que nosotros vamos a
ser salvados por medio de nuestro pensamiento.
¿Qué vamos a dejar entrar y qué no dejamos entrar?
Entonces, si nosotros viene un pensamiento, la pregunta sería,
¿este pensamiento realmente entra en la verdad?
¿Entra en lo honesto?
¿Entra en lo justo?
¿Entra en lo puro?
¿Entra en lo amable?
¿Entra en lo que es de buen nombre?
No.
Para afuera.
Me protege la forma que yo pienso.
Y también José 1.8 dice...
Habla que de día y de noche tenga en mi mente la palabra de Dios.
Y aunque a veces suena fácil, a veces cuesta
estar nosotros meditando en la palabra.
Y eso significa, y yo lo he dicho, que la armadura que aquí se propone,
en Efesios 6, hay que crearla.
Hay que forjarla.
¿Por qué?
Porque ahí nos están dando el modelo.
A veces nosotros no sabemos cómo hacerlo.
Yo lo menciono porque yo estudié eso, de este tema.
En el libro, en el Antiguo Testamento, hay una frase
que dice que vayan a traer a todos para la guerra.
Inclusive, a aquellos que se les dificulta ceñirse la armadura.
Es decir, que se les dificulta ponerse la armadura.
Es decir, que estos no eran expertos.
Inclusive, si nosotros miremos a David, cuando le dan la armadura de Saúl,
él dice, yo no puedo caminar con esto porque no lo he practicado.
Y no significa que David estaba menospreciando la armadura de Saúl.
Sino que él sabía, y nosotros sabemos que para
una guerra necesitamos un armamento, una armadura.
Sino que él sabía que él no había practicado.
Y si él se va a la guerra sin practicar, significa que le iba a hacer estorbo.
Entonces, él dijo, no, mejor quíteme la
armadura y voy a pelear como que a mano limpia.
¿Pero qué pasa?
Después vemos a un David peleando en la guerra con su armadura.
Porque él era un guerrero.
Él aprendió a, si lo queremos llamar así, él evolucionó en su guerra.
¿Me entienden?
Es decir, que al principio no usó armadura, pero después sí, porque era necesaria.
Él ciertamente venció a Goliat con la piedra y con la onda.
Pero después no peleó, no andaba con onda, cada rato iba a pegarle a la gente.
Él era una persona que supo usar las flechas y también supo usar...
Pero en el arco y la flecha, y también supo usar la espada.
Menciono esto porque ahí habla lo que
mencionaba de aprender a andar con la armadura.
¿Qué significa?
De que puede ser que yo voy bien con mis calzados, con mi cinto, con mi coraza,
pero se me olvidó llevarme mi casco.
¿Cómo así?
De que yo me levanté y de repente tengo una entrega
en el trabajo, y el jefe me va a regañar, tal cosa.
Y ya comenzó a operar en mi mente no tener el yelmo.
Entonces, la idea de que nosotros practiquemos, que
formemos esto que Dios nos está dando, que es la armadura.
Que hay que practicar para andar con ella.
Y eso lo vamos experimentando cuando lo ponemos por práctica.
¿Para qué?
Para enseñarle a otra gente cómo tener su armadura.
Menciono esto porque a veces a nosotros se nos da...
Yo creo que tengo todavía un tema en el blog de internet
que se llama los materiales de la armadura de Dios.
¿Por qué menciono?
Porque vemos que cada parte de la armadura tiene un material.
El uno es el material de la salvación, el otro es la justicia, el otro es la paz,
etc.
¿Qué significa?
De que a veces cuando escuchamos un predicador,
él nos da partes de la armadura, por así decirlo.
Ya sea los de mal o los de bien.
Porque a veces nos enseñan cosas que no son bien, no están bien.
Y a veces nosotros comenzamos a meditar en eso.
Y entonces tenemos una malformación de eso.
Por ejemplo, hace años yo vi un artículo donde una mujer hablaba de que a las
mujeres no se le tienen que decir princesas,
sino que se le tienen que decir reinas.
Y de que si a una mujer se le dice princesa, eso es de Satanás.
Que a una mujer solo se le tiene que decir reina.
Y dio un montón de versículos bíblicos para eso.
Entonces yo me pregunté, ¿de qué sirve decirle a una
mujer rey o reina, o que una mujer se diga rey o reina?
O inclusive que yo me diga yo no soy príncipe, yo soy rey.
¿De qué me sirve?
Eso solo alimentaría mi ego, mi altivez, etc.
Bajo el sentido de lo que esta persona estaba hablando.
Entonces, ¿qué significa?
Que ella le dio un pensamiento a estas mujeres.
Y ellas pueden estar con su mente pensando en eso.
Entonces significa que ellas crearon algo, un tipo de armadura que no es de Dios,
es del enemigo.
Porque si vamos a leer a Goliat, Goliat también tenía una armadura.
Goliat tenía una armadura, era de bronce, su yelmo.
Y su coraza era de, si no estoy mal, de metal.
Entonces él también cargaba una armadura.
Es decir que el enemigo también llevaba una armadura.
Entonces, pero no significa que el pensamiento de ser príncipe esté mal.
Porque para mí, el pensamiento de príncipe, si yo lo aplico bien,
me va a enviar a una buena postura en Cristo.
¿Por qué?
Porque a veces cuando se habla de ser príncipe o rey, se habla más de dinero,
de economías, etc.
Y eso está mal para mí.
Para mí, más bien, el hecho de ser príncipe significa una responsabilidad.
Porque realmente el príncipe o el rey de un pueblo, sabía que si él caía,
caía todo el pueblo.
De que si él no tomaba una decisión, todo eso recaía sobre el pueblo.
De que si él no se comportaba, si lo que vemos así, diplomáticamente,
podía provocar una guerra entre reinos.
Entonces vemos que el hecho de tener una mentalidad de príncipe o de rey,
en el sentido del reino, nos lleva a cambiar de percepción.
Nos lleva a entender que si yo, como príncipe de su pueblo, en el sentido
de Dios, me comporto de una manera arrogante, tomo malas decisiones,
eso va a afectar a toda mi comunidad de creyentes, es
decir, a la comunidad en la cual yo vivo como creyentes.
Pero si yo me comporto de una buena manera, algo así como el apóstol Pablo
menciona en su carta en Filipenses, cuando dice que él, por ser perseguido,
estar preso y resistir, provocó que los demás creyentes
comenzaran a predicar más libremente el evangelio.
Es decir que este príncipe llamado apóstol Pablo, provocó de que por su
perseverancia, por su entrega y su dedicación, muchas más personas se
añadieran a predicar el evangelio, por causa de sus cárceles.
Pero si él no hubiera hecho eso, hubiera hecho que todo el pueblo se
desinflara, por así decirlo, o se desanimara.
Entonces, otra cosa que aquí habla la armadura de Dios, que tal vez no lo habla
tan muy por el clara, si lo queremos llamar así, es el arco.
Yo lo mencioné una vez, pero me criticaron por eso, porque cuando termina la armadura
de Dios, se habla de la espada del espíritu, que es
la palabra, después habla de la oración, dice, y orad.
Y cuando la Biblia habla de la oración, habla acerca del arco y la flecha.
Eso es lo que yo he leído en la Biblia, la verdad.
Y es una arma, porque inclusive lo habla Jeremías, porque dice, y las palabras de
ellos, sus lenguas son como arcos, y lanzan sus palabras.
Entonces, cuando nosotros estamos orando, estamos generando un arco.
¿Por qué hablo de eso?
Porque regularmente las batallas con espadas son
cercanas, las batallas con arcos son lejanas.
Cuando yo estoy intercediendo por alguien en mis
oraciones, estoy peleando una batalla con arco.
Y por eso que ahí menciona, dice, y orad siempre en el espíritu,
y por mí, para que yo pueda esto y esto y lo otro.
Posiblemente yo he mencionado esto, que tal vez no lo menciona el apóstol
Pablo dentro de la armadura, porque tal vez la armadura romana no tenía arco,
porque él tomó el ejemplo de la armadura romana.
Pero luego también habla de la espada del espíritu, y la espada del espíritu,
nosotros también tenemos que aprender a utilizarla.
Porque a veces nosotros no sabemos cómo utilizarla.
¿Por qué digo esto?
Porque cuando dice ahí, la lucha no es contra carne y sangre.
Cuando nosotros nos hablan personas, a veces nosotros no sabemos cómo hablar
con las personas y entender qué es el enemigo.
Por lo tanto, tenemos que saber cómo usarlas.
Inclusive cuando nosotros vemos, el mayor ejemplo del uso de una armadura
de Dios, es Jesús cuando es tentado en el desierto.
Cuando Jesús es tentado en el desierto, él sabe actuar conforme
a la armadura de Dios, y sabe usar la espada del espíritu.
Por ejemplo, cuando Jesús menciona y dice, hasta Satanás se presenta y le dice,
cuando dice que tú, hombre, si tú eres hijo de Dios, convierte estas piedras en pan.
Entonces, ahí, por lo menos cuando yo lo vi, el enemigo le está atacando a Jesús,
su identidad como hijo.
Le está diciendo, mira, tú eres hijo, tú tienes un poder,
un poder tan grande como transformar las piedras en pan.
Jesús no le dijo, ah, sí, yo tengo la capacidad.
O Jesús no lo reprendió, no le dijo, no tentarás al Señor tuyo.
Entonces, cuando vemos, cuando examinamos a Jesús, cómo pelea su guerra espiritual,
cómo es acechado, inclusive cuando vemos el enemigo lo estuvo observando por 40
días, y allá en su momento de debilidad lo
ataca, vemos en los tres puntos que lo ataca.
Yo, por lo menos, lo que he visto es uno le ataca la identidad de hijo,
le atacan su identidad como... la otra forma que lo atacan es con la palabra,
y la última que lo atacan es con su adoración.
Entonces, Jesús supo usar la palabra en el
momento indicado para pronunciar esas palabras.
No era solamente, como a veces nosotros usamos, como reprender, rechazar o
declarar o decretar, que no significa que no se pueda
hacer, sino que significa que a veces no usamos la Biblia.
Es decir, no tomamos la Biblia para
utilizarla, y eso hay que aprender a hacerlo.
Yo les menciono esto porque yo he vivido momentos, tal vez, de tristeza,
de desánimo, y sé que la Biblia ayuda a vencer.
Por ejemplo, Salmos capítulo 128, versículo 24 dice,
Este es el día que yo me gozaré y me alegraré en él.
También dice, Nehemiah capítulo 8, versículo 10,
También la Biblia dice,
También otro versículo que dice,
Entonces, si nos damos cuenta, si nosotros usamos la palabra,
la palabra misma nos ayudará a salir de los tiempos de tristeza, los momentos de
aflicción, que el enemigo a veces nos engaña.
Porque a veces yo me levantaba triste porque decía, le fallé a Dios,
otra vez, otro día, más que a combatir o a enfrentar.
Y eso se vuelve difícil a veces.
Pero cuando Dios nos da todas estas palabras, todos estos versículos de la
Biblia que nos ayudan a avanzar, son una fortaleza.
Es decir, el enemigo nos ataca con cosas, con
pensamientos, pero la Biblia nos enseña a avanzar.
Y en ese momento aprendí muchas cosas.
Inclusive, Isaías 62, 1, que dice, Por amor de Dios no callaré y por amor de
Jerusalén no descansaré hasta que salga como resplandor
su justicia y su salvación se encienda como una antorcha.
Porque a veces uno se debilita ahora.
O dice, ¿para qué voy a seguir si no me escuchan?
O ¿por qué voy a seguir si esto y lo otro?
Pero la Biblia nos enseña.
Y en el enemigo nos dice, sí, mira que no te están
escuchando, así que mira, no te pongas la atención.
O mira que para qué te estás esforzando tanto.
Entonces uno en ese momento saca la palabra.
Dice, por amor de Dios no callaré y por amor de Jerusalén no descansaré hasta que
salga como resplandor su justicia y su salvación se encienda como una antorcha.
O en el Salmos 18.24, este es el día que yo me gozaré y me alegraré.
Y el Dios nos da la fuerza para seguir adelante.
Entonces menciono todo esto por el hecho de que el enemigo va a atacar sin cesar.
Si nosotros desfallecemos, debemos entender que podemos
hacer que todo un grupo desfallezca junto con nosotros.
Y que el enemigo va a atacar.
Que si nosotros aprendemos a estar en su comunión y a leer la Biblia, nos va a
ayudar a saber cómo poder contrarrestar estas insidias.
Y también pues obviamente Dios nos va a revelar a cada quien según lo que está
viviendo, porque cada quien vive cosas muy diferentes.
Ya sea por la región en la que vivimos, si somos hombres o mujeres, si alguien
tiene un ministerio, si alguien trata con niños.
Realmente son varias cosas que el enemigo opera.
Pero tenemos a Jesucristo y su Espíritu Santo.
La idea es que le hagamos caso, que le seamos obedientes.
Porque a veces nosotros no somos obedientes.
Por eso en el libro de Apocalipsis 12, a esta
mujer le dieron la indicación donde tenía que ir.
Si ella no iba a ese lugar, iba a tener problemas.
Y eso es lo que nos pasa a nosotros.
Dios nos dice a veces, pero a veces nosotros no cumplimos con lo que nos dice.
Y luego el enemigo nos ataca y nosotros fallamos.
Y algo tan sencillo, puede ser que yo sienta, por ejemplo, orar, pero no lo haga.
Ah, no voy a orar después.
Pero casualmente después, tal vez a la hora, tengo un problema familiar.
Porque el enemigo levantó ese problema para afectarme a mí.
Pero como yo no oré, yo en lugar de responder sabiamente o con mansedumbre,
termino insultando a toda la familia.
Y me creo un problema más grande.
Pero si yo hubiera ido a orar y le hubiera hecho caso a Dios, y se levanta este
problema, tal vez yo le hubiera dicho, miren, tranquilos, no tengan problema.
Los hubiera calmado, hubiera apaciguado.
Como dice la Biblia, que las palabras suaves aplacan la ira.
Entonces yo en lugar de ir para encender más fuego, por
haber orado, Dios me dio la mansedumbre para aplacar eso.
Pero a veces no.
Ah, mejor lo voy a hacer después.
Entonces no estamos atentos a la dirección que Dios nos da.
Y como mencionábamos, en lugar de tratar las cosas de una manera celestial,
en el sentido de las alas del águila, estamos
tomando las cosas de una manera terrenal.
Y eso provoca problemas.
Entonces, en resumen, es lo siguiente.
El enemigo está de día y de noche atacándonos, incesantemente.
No lo estamos viendo.
A veces no nos estamos dando cuenta.
Hay otras cosas que sí son más visibles que otras.
Pero tenemos un salvador llamado Jesús.
Que quiere que estemos preparados para su venida y que lo demos a conocer.
Por esa causa, el enemigo nos ataca.
Porque vamos a manifestar a Jesús.
Pero también, ya estamos siendo atacados y ya estamos siendo vencidos.
Porque a veces uno dice que estamos en victoria, pero eso es mentira.
A veces estamos vencidos el enemigo, estamos pecando en áreas.
Estamos estancados, perdimos el primer amor.
Pero ahí es donde la palabra de él y su
espíritu nos abre los ojos para darnos cuenta.
Y pedir su salvación.
Porque por eso se llama salvador.
Porque estamos en una condena o un problema.
Y también eso lleva a que después vamos a dar una expresión de gratitud.
Por ejemplo, a mí el que más me ha gustado es el salmo 18.1.
¿Por qué me gusta ese salmo?
Por dos razones.
Una, porque ahí dice que ese salmo lo hizo
David porque fue liberado de todos sus enemigos.
Esa es la indicación que habla el salmo.
Dice, salmo de David o cántico de David porque fue liberado de todos sus enemigos.
Es decir que eso es un cántico de victoria.
Es una canción de alegría porque ya fue liberado de todos sus enemigos.
Y el cántico dice, te amo, oh Jehová, fortaleza mía.
Es decir, que él pudo expresar la gratitud de cómo fue salvado.
Y a mí me gustó ese salmo cuando yo lo meditaba
y decía, bueno, ¿y esto cómo lo aplico a mí?
¿Cómo va mi vida?
Y me di cuenta de que yo también voy a ser librado de todos mis enemigos.
Yo también, así como David, aquí en la tierra voy a recibir persecución,
ataques, acechanzas, insidias.
Y el enemigo se puede levantar en contra mí de un montón de formas.
Pero voy a obtener un día una victoria.
Y en ese día de victoria le voy a decir a Jehová, te amo Jehová, fortaleza mía.
Eso es lo que voy a hacer.
Allá en los cielos, verdad.
Es decir, lo pongo en un sentido figurado, verdad.
De que cuando yo sea liberado yo voy a
poder expresar las mismas palabras de David.
Te amo Jehová, fortaleza mía.
Entonces, yo aliento a cada uno de ustedes para que
se fortalezcan Dios, para que no pierda el ánimo.
Sino para que entiendan que es el enemigo que se levanta.
Si ustedes son afectados, también otras personas son afectadas.
A veces ustedes pueden decir, no, es que a mí si yo igual busco a Dios,
la gente no pasa nada, nadie me pone atención.
Pero realmente esos son los ataques del enemigo.
Porque si yo me levanto en Cristo, voy a poder trasladar palabras de
esperanza a otras personas que no lo tienen.
Y a veces, esta vez por lo que a veces vemos en redes
sociales o vemos eventos así de estadios con gente llena.
O predicadores de que vemos que va un montón
de gente a escucharlo, un montón de cosas.
No entendemos de que a veces no necesitamos ese montón de cosas.
Sino que a veces solo necesitamos llegar a
personas que están a la vuelta de la esquina.
Personas que a veces en su momento yo hablaba
con Dios y le decía a Dios envíame a la gente.
O sea, la gente se está muriendo, la gente
se está condenando, mándame a mí a predicar.
Y Dios lo que me trató de decir en ese momento, y yo
lo traté de decir, era no te enfoques en multitudes.
Es decir, mira, no te enfoques en estadios o en hacer campañas.
Mejor enfócate en Abraham.
Y yo decía, ¿cómo así que me tengo que enfocar en Abraham?
Y entendí que a veces hay personas que representan a Abraham.
Nosotros a veces queremos llegar a las
multitudes, pero no queremos llegar a un Abraham.
¿Por qué?
Porque realmente Abraham representa una multitud.
Significa que si yo vengo y le predico a alguien, a esta sola
persona, a esta única persona, puede ser que él sea un Abraham.
¿Qué significa?
De que yo le predico a un Abraham, pero este Abraham llega a una multitud.
De que esa gente que a veces miramos nosotros en una campaña evangelística de
miles con estadios y demás, él fue predicado por una persona.
Y porque esta persona se atrevió a hablarle, a predicarle, luego esta otra
persona llegó a predicarle a toda una gran multitud.
Entonces yo entendí que a veces no es tanto llegar a una multitud, sino que a
veces es tratar con una sola persona y tratar de que él reciba y aprenda de Jesús.
Y a veces nosotros queremos llegar a todo eso, e
incluso el enemigo lo usa como un estorbo para nosotros.
Ah, porque no alcanzo a miles, no sirvo.
Es ilógico, ¿verdad?
No hemos tenido el valor de una persona, de la
salvación que Dios quiere sobre una persona.
Queremos a esas multitudes y no queremos tratar con individuos.
Entonces yo animo a cada uno de que entienda que el enemigo está atacando.
Entienda que uno tiene un corazón dispuesto a Dios y el enemigo lo sabe.
Pero también sabe más Dios, como Él puede ayudarnos.
Por eso Él se presenta como el Salvador, como el
Redentor, como aquel que nos ama con amor eterno.
Pero tenemos que aprender a creerle, tenemos
que aprender a refugiarnos en su palabra.
La Biblia dice que lo que antes escribió para nuestra enseñanza se escribió para
que por medio de las escrituras tengamos paciencia
y consolación y seamos llenos del Espíritu Santo.
Entonces vamos a pelear las batallas con la llenura del Espíritu Santo.
A Zorobabel le dijeron, no es con ejércitos
o con caballos, sino con mi Santo Espíritu.
A veces no es con nuestras fuerzas, no es con nuestra inteligencia,
sino siendo llenos del Espíritu Santo para pelear estas batallas.
Pero claramente la Biblia también dice, mi
pueblo perece porque le hizo falta conocimiento.
Por eso mencionaba, Pablo dice, porque
nosotros no ignoramos las insidias del enemigo.
Entonces Dios los bendiga.
No sé si alguien quiere comentar algo, aportar algo.
Pueden preguntar o compartir lo que ustedes necesiten o quieran.
Con gusto.
Bueno, solo quería decir que esta noche...
No sé sobre ustedes, pero Dios bendiga muchas
cosas, prácticas, muchas cosas que necesitamos.
Quiero que todos hayan aprendido algo.
Y Dios bendiga.
Ha sido muy, muy, muy bueno esta noche.
Dios bendiga.
Ok, entonces si no alguien más quiere comentar algo, preguntar algo,
pasaríamos a orar.
Buenas noches.
Yo alcancé a oír quizás una gran parte, pero algo
está más que claro en lo que se ha explicado.
Nosotros como hijos de Dios, como soldados de Dios, debemos estar siempre preparados.
Ustedes detallan muy bien lo que es la armadura de Dios y de lo que estamos
constantemente siendo asediados por el enemigo.
Y como hijos de Dios debemos estar siempre conscientes que las 24-7 debemos estar
alineados con Dios para poder vencer todo ataque del enemigo.
Así que yo estoy de acuerdo con lo que usted comentaba.
Y la verdad es que no nos queda otro que no rendirnos.
Sabemos que no luchamos con nuestras fuerzas
y que no nos avergonzamos del Evangelio.
Y donde quiera que nos movamos, nosotros digamos, yo soy cristiana.
Porque la verdad es que si algo nos pasa, es tratar de la que muere.
Porque el alma y el espíritu sabemos para dónde va.
Así es que nada, solo darle gloria a Dios.
Y qué bueno que, aunque hablemos poquito,
sabemos que estamos metándole con un propósito.
De reflejar la luz de Dios para todas las personas que pasan por ustedes.
Sólo.
Amén.
Gracias hermana Roxana.
Bienvenida Maya.
Y ahorita que mencioné eso, voy a mencionar los
versículos que mencionó usted, que nos atacan.
Y hay cosas que a veces cuando nos atacan uno puede como que comenzar a desanimarse.
Pero por lo menos a mí me han servido dos versículos.
Uno dice, no temas porque yo estoy contigo.
No desmayes porque yo soy tu Dios que te esfuerzo.
Siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia.
El otro es Romanos 8.18.
Dice, porque tengo por cierto que las aflicciones del tiempo presente no son
nada comparado con la gloria que nosotros a ese revela.
Y no sé si alguien más quiere compartir algo, comentar o preguntar algo.
Yo pues le doy gracias a Dios.
Porque estas palabras eran las que necesitaba.
Porque de alguna manera me he desviado un poco del camino.
Y pues sé que no soy perfecto, pero de alguna manera
estas palabras que tú has hablado han llegado a mí.
Y sé que de alguna manera pues es Dios que de alguna
manera siempre quiere que vuelva a él como del lugar.
Porque sé que lo necesito y cada uno de ustedes también.
Y estoy muy agradecido y pues gloria a Dios la verdad.
Te agradezco estas palabras que han sido muy importantes para mí también.
He aprendido cosas que no sabía.
Pero ahora me doy cuenta de cuán grande es Dios y cuán grande es su misericordia.
Sobre todo porque de alguna manera siempre está ahí presente.
A pesar de que muchas veces como joven nos desvíe por las cosas del mundo,
por las pasiones juveniles, tantas cosas que hoy en
día a veces a los jóvenes nos distrae tantas cosas.
Pero sí, estas palabras y todo lo que tú has aportado aquí el
día de hoy han sido importantes para mí y pues gloria a Dios.
Amén, gracias Kevin.
Y esperamos que Dios te siga fortaleciendo.
Porque sabemos que tenemos un refugio en él y él está ahí como dice la Biblia,
con los brazos abiertos para reconfortarnos.
O sea, ¿hay alguien más que quiere compartir ahí o preguntar algo?
Porque también estamos buscando resolver preguntas, ¿verdad?
No, si no, pues podemos comenzar ahora.
Hola Maya.
Hola, hola.
Yo no es que nada quería saludar.
Hace mucho tiempo que no pasaba por acá, así que quería saludarla, saludar a Larry.
Nunca olvidé la oración que hiciste en ese momento que lo necesitaba.
Y nada, me gustaría que haya un espacio acá para nosotros, ¿no?
Que tengamos la respuesta en Cristo.
Y nada, la mayoría ya lo seguí porque lo que he tratado de hacer es que el grupo,
ya sea para practicar inglés o para lo que sea, esté rodeado de hermanos.
Y nada, quería saludarlos a todos.
A mí un gusto tenerte aquí, Maya, también.
Y pues también a los hermanos Kevin, Roxana, Rachel y Luana.
Aquí estamos cada 15 días, aquí en tándem, a las 7.
Hay días claramente que se extienden más que otras.
Y pues también a veces tratamos de que si alguien
quiere preguntar o comentar algo, lo puede hacer.
A veces pues yo me extiendo por ciertas cosas, pero a
veces también depende el tiempo, a veces hago preguntas.
Entonces este es un espacio como que no tan, tal vez
rígido, sino que también puede tomar diferentes formas.
Los días, nosotros, por ejemplo, la próxima
semana nos reunimos regularmente por Google Meet.
Aunque ahorita quiero ver si me cambio tan a
Zoom, porque ahorita Google Meet le puso tiempo.
Pero nos estamos reuniendo ahí para una
lectura de la Biblia en español y en inglés.
La idea es que nosotros practiquemos, porque realmente, como somos creyentes,
queremos buscar practicar por ese medio.
Entonces leemos la Biblia de la Reina Valera con la traducción al inglés y
también leemos la King James con su traducción al español.
También lo leemos en español-inglés y en inglés-español.
Y buscamos también compartir, comentar la Biblia en español y en inglés,
dependiendo el caso.
Por si alguien también se quiere animar los días viernes a
las 7 en horario Guatemala, en esa modalidad que tenemos.
Entonces cada 15 aquí en Tandem, con estos temas, y cada 15 en Google Meet o Zoom.
Y también, pues, lo otro es que si alguien
quiere un tema que tratemos, lo podemos hacer.
Yo encantado, la verdad.
Puedo unirme.
Sé que esto es algo que no me lo esperaba, pero le agradezco a Dios, la verdad.
Yo encantado.
Y me avisan cuando ustedes son los días viernes,
dice, todos los viernes a las 7 de la noche.
Pero yo les podría recomendar por qué no usar Discord.
Fíjate que, para serte sincero, lo he tenido pensado.
Pero lo que voy a pensar es que yo me acuerdo que
Discord tiene límite de personas que ingresan.
Pero fíjate que puede ser una buena opción.
Porque hasta donde yo sé, en Discord se puede crear una comunidad, verdad.
Exacto.
Y fíjate, lo he tenido pensado, pero a veces está
desportada la dificultad de inicios de Discord.
Porque hay que configurarlo un montón.
Pero me puedo animar, fíjate.
Porque sí lo he tenido en mente, para serte sincero, sí lo he tenido en mente.
Pero no lo he podido hacer.
Pero ahorita que me estás planteando eso, voy a ver si me animo a hacerlo.
En parte sería mejor como para todos también, para que puedan ingresar.
¿Cuál es la ventana que hay?
¿La ventana?
Que puedes interactuar de muchas maneras y te
dan mucha facilidad de muchas cosas también.
Escribir mientras estamos hablando.
Estas cosas, ¿no?
Porque yo anteriormente estuve en una comunidad así, pero mayormente de jóvenes.
O sea, no es tan maduro, por así decirlo, porque a veces hay días de películas,
por ejemplo.
Días de oración, días de leer la Biblia, días de
peticiones para hablar y todo eso, de cada persona.
Y así, ¿no?
Ah, es que esa es un poquito la... es un poquito otra vez porque me...
Ay, me dicen ahí, perdón Pastor.
Dices ahí cuál es y cuando ya está organizada me escriben.
Que con mucho gusto yo estaré, solo faltaría una vez al viernes.
Porque así como ahora viene tarde porque vengo
de un grupo de mujeres, una vez al mes, por eso.
Así que, a mí con ello, puede ser, ¿sí?
Oye, Rafael, yo creo a lo mejor podríamos hacer un grupo de WhatsApp.
Fíjate que tenemos un grupo en Telegram.
¿Tenemos un grupo en Telegram?
¿Oh, en Telegram?
Sí.
Sí, porque en WhatsApp lo que pasa es que a algunos no les gusta dar su teléfono.
Entonces, en Telegram no hay necesidad de... Claro, claro.
Entonces, en Telegram está la ventaja de que no necesariamente se da el teléfono,
sino el perfil, ¿verdad?
Entonces, por eso estamos en Telegram.
Y la otra ventaja de Telegram es de que tiene espacio ilimitado.
Entonces, yo a veces lo que hago es, como yo grabo las
reuniones, subo también los videos de las reuniones.
En este caso, por ejemplo, alguien entró a la mitad y no escuchó a la otra mitad.
Entonces, cuando yo subo el video pueden escuchar a la otra mitad, por ejemplo.
Y lo subo en video y en audio, porque...
Claramente no pongo el rostro de nadie.
Lo que hago es poner una imagen y solo se escucha el audio, ¿verdad?
Pero lo pongo siempre en video para poder subirlo a YouTube.
Sin los rostros, solo una imagen.
Y en audio, para que las personas lo puedan escuchar sin necesidad de YouTube.
Entonces, por eso lo hago.
También las personas, en el inicio que tuvieron,
me dieron el visto bueno para poder subirlo.
Entonces, por eso hago esa dinámica.
Y también las reuniones que hacemos de lectura, también las grabo.
Sin los rostros, claro.
Con las pantallas de inglés y español.
Y también lo subo en Telegram.
Entonces, por eso que tengo la ventaja de Telegram.
En WhatsApp yo tengo un grupo aparte que se llama Oración y Lectura.
Entonces, a veces ahí ponemos peticiones de oración o envío yo links u otra cosa.
Pero es un grupo tal vez muy aparte.
En el sentido que tal vez no está Lari, no
está Lina que estaba antes u otras personas.
Pero en WhatsApp yo ya tengo ese grupo de hace años.
No es enfocado en idiomas prácticamente, pero es como dinámica general.
Igual siempre mando también los links de acá.
Pero en Telegram ya tenemos eso específicamente para idiomas.
A veces yo comparto en español e inglés versículos o cosas por el estilo.
Entonces, ¿podría crearlo en Discord?
Lo voy a pensar porque creo que ese sería el pequeño conflicto a veces.
De personas que tal vez no conocen la plataforma.
Pero me parece buena idea porque también se pueden
crear chats de personas que quieran aprender inglés.
Por ejemplo, quieran practicar ante creyentes.
Se levantan la plataforma y comienzan a aplicarlo.
Pero voy a ver cómo ordenarlo porque eso hay
que meterle permisos y un montón de cosas.
Sí, es un poquito complicado, pero todo es posible.
Tiene sus ventajas.
Voy a meditarlo y voy a ver si lo logro ahí.
De igual manera, creo que solo con el link se puede entrar.
Eso es lo que tenemos.
La próxima reunión aquí en Tandem sería dentro de 15 días.
Y la próxima semana sería en Meet o Zoom.
Lo que prácticamente sería la lectura en español e inglés.
Igual les podemos compartir aquí el link en Telegram.
Por el que quiera integrarse en el grupo que tenemos en Telegram.
Sí, yo quiero, por favor.
Si en dado caso, ya no aparezco aquí en Tandem porque ya me dieron las tres apps.
Por dar temas de cristianos, ¿verdad?
Entonces, tal vez les vuelva a escribir.
O yo creo otra cuenta y les mando ahí el link, ¿verdad?
Por si ya no puedo.
A mí me llamó la atención Tandem.
Sí, a veces solo porque no quieres que hablen de política ni religión.
Guau, qué terrible.
A mí eso me pasó en TikTok ahora.
Me bloquearon después porque yo también subo predicaciones.
O sea, predico en vivo.
Y guau, qué terrible.
Bueno, eso sabemos de dónde viene.
Nosotras pues sigamos adelante.
Por sernos, sigamos adelante porque es entendido a qué hemos sido llamados.
Desde el momento que recibimos, sabemos que somos discípulos de Dios.
Que somos consul, donde quiera que nos movamos.
Y nadie nos va a caer.
Lo más recomendable es estar en el canal de Telegram.
Ya poco a poco traen más personas.
Sí, claro.
Mira, tengo otra cuenta de pago, pero
regularmente uso esto solo para las reuniones.
Y la cuenta de pago la tengo ahí porque
también tengo otra gran cantidad de personas.
Entonces, por si han dado caso, les escribo o algo así de otra cuenta.
Entonces, pero siempre voy a estar ahí.
Estamos en Telegram, en WhatsApp, ya por mi cuenta, como te comento.
De un grupo que ya tengo hace años de oración y lectura.
Y pues ahí estamos tratando de hacer las cosas como Dios nos pueda impulsar.
Entonces, yo los bendigo a todos.
Si quieren, oremos para finalizar.
Igual vamos a orar para aquellas personas que quieran aceptar a Jesús.
Yo sé que algunos ya aceptaron.
Pero como digo, estos videos los subo también a TikTok, los subo a YouTube y a
otras plataformas como Rumble, The Life, etc.
Entonces, por eso siempre hago la oración.
Y también, pues, oramos todos al final.
Entonces, vamos a hacer ahorita una de que si
personas quieren aceptar a Cristo o reconciliar.
Que es lo que hacemos, vuelvo y repito, por las grabaciones.
Y último, pues, cada quien puede tener un espacio para que ore.
Porque sabemos de que la oración de cada uno
va a ayudar a edificarnos los unos a los otros.
Entonces, vamos a orar.
Padre, te damos las gracias por tu amor y fidelidad.
Venimos hoy a ti porque hay personas que quieren reconciliar contigo.
Hay personas que te quieren aceptar por primera vez.
Y por eso que vamos a orar de la siguiente manera.
Padre y Dios venimos hoy delante de ti.
Arrepintiendonos de nuestros pecados porque hemos reconocido
que hemos fallado delante de ti y que hemos pecado.
Y por lo cual venimos arrepintiéndonos y buscando una reconciliación contigo a
través del sacrificio de Cristo en la cruz.
Ya que por medio de la cruz, Jesús reconcilió a Dios con todos nosotros.
Así que por la sangre del Cordero venimos hoy, Padre eterno.
Porque solo por medio de Jesucristo tenemos el
perdón de los pecados y podemos acercarnos a ti.
Así que hoy confesamos a Jesús como Señor y Salvador.
Y que tú lo resucitaste dentro de los muertos.
Y que ahora yo participaré de una nueva vida.
Y que ahora seré llamado tu hijo y caminaré según tu palabra y tu verdad.
Por favor, permíteme bautizarme en agua.
Ser bautizado con tu Espíritu Santo.
Y participar de la Santa Cena.
Para que yo pueda corresponder a tu amor y a tu bondad.
Te agradezco, Padre eterno, en el nombre de tu hijo Jesucristo.
Amén y Amén.
Bueno, ahorita voy a orar por la reunión en general.
Y luego cada quien se busca puede orar.
Padre, nosotros venimos hoy dándote las gracias.
Porque sabemos que has trasladado a nuestra vida
del conocimiento que el enemigo está acechándonos.
Pero también nos has enseñado cómo poder sobrellevar estas insignias.
A través de la comunión y oración.
Y a través de leer la palabra.
Porque nos mostrarás cómo el enemigo opera.
Para así ya no seguir ignorando su manera de hacerlo.
Y así poder estar preparados para tu venida.
Porque tú esperas que seamos una iglesia que
esté sin tacha y sin mancha para tu venida.
Sabemos de que tú quieres que permanezcamos en la fe.
Y que podemos resistir contra las asechanzas del enemigo.
Te lo agradecemos.
Te amamos.
Y te agradecemos porque te has manifestado como un Dios.
Pero también como un amigo.
Como un padre.
Pero también como un salvador.
También como un poderoso guerrero.
Y también como aquel que consuela.
Aquel que bendice, guía.
Como un maestro.
Y un consejero.
Te agradecemos, amado amigo.
Y socorro.
Sabemos de que tú eres nuestro apóstol.
Sabemos de que tú eres nuestro profeta.
Sabemos de que tú eres nuestro evangelista.
Nuestro pastor y nuestro maestro.
Así que ayúdenos hoy para aprender de ti, amado Consolador.
Y buscar ser llenos de tu Espíritu Santo.
Agradecemos tu bondad y tu benignidad.
La cual nos guía al arrepentimiento.
Gracias, amado amigo y socorro.
Por tu misericordia y por tu fidelidad.
O amado de las naciones.
Amén.
Llame.
No sé si alguien quiere orar.
Ok.
Ok, bueno.
Roxana, ¿tú quieres?
Siguiente.
Sí.
Gracias.
Ok.
Altísimo Padre que estés en el cielo.
Es ahora el día de la resurrección.
Y le explicamos, amado Dios, que tome control de nuestras vidas.
Que perdone nuestras ofensas, nuestras malas intenciones.
Y toda aquella con que me hemos ofendido.
La alma presosada y preciosa.
Y a una señora le pedimos, señor, que en su tiempo de resurrección.
Que por favor le des a un día, señora, tan pobre y desequilibrado.
Que se mueva, que haya enloquecido su corazón y no quiera nada con usted, señor.
Que su alma se resfrie, que no se quede sin un ser propio y solitario.
Que se mueva en esta plataforma de la medicina.
Amado Padre.
Que esté muy pronto bien, señor.
Y todos nosotros los que utilizamos tu palabra,
sabemos cuál es nuestra responsabilidad.
Que crea en Dios, en el nombre de Jesús.
Que se extienda, que se extienda, que toque el corazón de los jóvenes, señor.
Que haya en ellos el deseo de buscar su presencia
ahora que todavía la gracia está, señor.
Para eso le suplico a los jóvenes, señor.
Que vienen con sus padres, que vienen solos.
Que sean jóvenes, señor.
Que alguna vez lo conocieron, pero que se han alejado de su camino, señor.
Y envuélvanlos, Espíritu Santo, con su sangre limpia.
Y de excelentes niños, que sean muy bien.
Para que ellos puedan comprender, señor, que sin usted no son nada.
Le ruego, amado Dios, en el nombre poderoso de Jesús.
Que los aplauda a su plazo.
Que se extienda su misericordia, en el nombre de Jesús.
Amén.
Amén.
¿Alguien más que quiera hablar?
Gracias, hermana Roxana.
Ok, bueno.
Aleluya.
Gracias, señor.
Porque hace novedad muchas cosas, de las que quizás no éramos conscientes.
Y gracias, señor.
Por la capacidad de dirigirnos aquí.
Entramos, señor, en tus áreas.
Con alabanza, señor.
Y vamos a entrar en tu presencia, más y más y más.
Gracias, señor, por este lugar secreto.
Donde vas a relevar tu plan por cada uno de nosotros.
Y vas a relevar insidias del enemigo.
Para que no caigamos en lugares donde no deberíamos estar.
Gracias, señor, por tu sabiduría.
Gracias, señor, por tus maneras, tus gracias que sobrepasan todo entendimiento.
Damos tu valoría y la honra.
Amén.
O sea, ¿alguien más siéntese libre para poder hacerlo?
Créanos que nos va a ayudar, porque la
oración se presenta delante del Rey, ¿verdad?
Y Él responderá.
Hola, pues mi nivel de español no es muy bueno,
así que quizás esto hubiera sido otro en inglés.
Con gusto.
Sí, y solo quería decir que estoy muy agradecida que
es mi primera vez ver una sala como esta en tandem.
Pero me encanta cómo podemos buscar y recordar a Dios.
Incluso en cualquier manera, en nuestras metas, en cada parte de nuestra vida.
Así que, déjame ahora movilizar esto.
Señor Padre, muchas gracias por esta oportunidad de escuchar la oración de tu
palabra, de ser recordado por tu bienes, de poder escuchar tu palabra y las
Escrituras en cualquier idioma, y que el Espíritu, el Espíritu Santo,
procede de tu palabra, y que no importa en qué idioma hablas, pero que aun puedes
alcanzar a tu gente y sus almas con el poder
del Espíritu Santo, y muchas gracias por eso.
También queremos agradecerle a Dios por su soberanía, por su perfecta voluntad,
que nada puede derrotar tu voluntad, y que si tu palabra continúa, no volverá a
ser vacía, sino que alcanzará todo lo que has intentado.
Muchas gracias, Señor Padre, por esta oportunidad de tener
esta asociación con otros hermanos y hermanas en Cristo.
Y gracias a Dios, que no incluso la lengua nos puede
separar, y que aún somos parte de tu iglesia cristiana.
Por favor, ayúdanos a estar más conformados en la imagen de Cristo, por tu gloria.
Y en el nombre de Jesús, que nos bendiga.
Amén.
Amén.
¿Alguien más que quiera expresarse?