Dios lo bendiga, Xavi Eduardo, yo sé que ya hemos hablado un poquito.
Y pues que el amor de Dios los fortalezca y los vivifique.
Vamos a esperar que también entre más personas.
Y que pues el Señor los traiga para que puedan escuchar.
Y algunos pues quedaron pendientes que iban a entrar.
Entonces vamos a orar primero para dar gracias a nuestro Dios.
Y que Él nos cimente en la verdad.
Nos dirija hacia Él y nos llene de Su Palabra y de Su Presencia.
Para poder adorarle en Espíritu y en verdad.
Señor Padre, no me asuste, agradecemos por tu gran amor, por tu gran misericordia.
Porque has estado al pendiente de nuestras
vidas, porque has fortalecido nuestras vidas.
Porque tu misericordia y tu bondad nos ha
guiado y encaminado hasta aquí el día de hoy.
Has guiado nuestros pasos para poder buscar hoy tu Palabra y compartirle tu Palabra.
Y poder ser edificados por la comunión entre los santos, como dice la Biblia.
Y que podamos ser llenos de tu presencia y de tu bondad.
Bendice hoy las personas que nos escuchan, las
personas que están aquí, las personas que entrarán.
O las personas que tal vez solo vendrán un momento y
saldrán, pero llegaron a esta cita, por así decirlo.
Aunque ellos tal vez no lo sepan.
Y bendícelos y dirígelos y fortalece sus vidas para que
sean llenos de tu misericordia, llenos de tu fidelidad.
Y que tu amor haga sobreabundar en sus corazones.
Y que ellos puedan regocijarse y alabarte eternamente y para siempre.
Te damos gracias, Amado Padre y Pastor.
Te damos gracias, Amado Señor y Salvador.
Sé tú siempre nuestra roca, nuestro sustento, nuestro alimento, nuestra gracia
y aquel que nos fortalece en amistad y en fidelidad hacia ti, Padre.
Gracias por tu gran amor, por tu consuelo, por tu ternura y por tu paciencia.
Gracias por la pericia de tus manos en nosotros, porque nos has pastoreado con la
pericia de tus manos, como dice tu palabra.
Te agradecemos eternamente y para siempre, Amado Pastor Israel.
Amén y Amén.
No sé si alguien quiere orar antes de iniciar.
Sí.
Lo puede hacer con gusto, no tenga un problema con eso.
Bueno, no comprendí.
Sí, ¿quiere orar antes de iniciar?
O sea, si alguien más quiere orar antes de iniciar.
Mi español no es bueno para orar.
Dale en portugués, no hay problema.
¿Qué aceptamos?
Cualquier español, inglés, portugués, serbio, croata.
Amén, Amén, Amén.
Señor, gracias, gracias por este momento.
Gracias porque estamos aquí para agradecer a tu santo, santo, santo nombre, Señor.
Que lo que viene a ser hablado aquí sea para tu honra y gloria.
Te agradecemos por siempre, en el nombre de Jesús, Nuestro Señor y Salvador.
Amén, Amén, Amén, Gloria a Dios.
Amén, gracias.
Bendiciones, Beatriz.
Gracias por estar aquí con nosotros.
Ok, entonces vamos a... Hola, buenas noches.
Buenas noches, Beatriz.
Buenas.
Entonces vamos a ir leyendo ahorita.
Voy a leer el Salmo 42.
O sea, el título que le puse a la fiesta es por las relaciones del Salmo 42.
No le puse el nombre completo, o sea, por ejemplo, Dios, porque a veces
lo bloquean a uno aquí, por eso, ¿no?
Pero voy a leer el Salmo 42.
Lo voy a leer todo, no solo la primera, aunque también
me voy a enfocar mayormente en la primera parte.
Pero, pues, el contexto general del Salmo 42 ayuda bastante a entender varias cosas.
Y por eso lo voy a leer aquí, dice, Salmo 42.
Esta es la Biblia de las Américas, o la nueva versión de las Américas,
y no de la Reina Valera.
Por eso, si alguien ha leído la Reina Valera, puede que haya pequeños cambios, pero.
..
Dice...
Mientras me dicen todo el día, ¿dónde está tu Dios?
Espera en Dios, pues he de alabarlo otra vez, por la salvación de su presencia.
6.
Dios mío, mi alma está en mí deprimida.
Por eso me acuerdo de ti, desde la tierra del Jordán y desde las cumbres del Ermún,
desde el monte Mizar.
7.
Un abismo llama a otro abismo a la voz de tus cascadas.
Todas tus ondas y tus olas han pasado sobre mí.
8.
De día mandará el Señor su misericordia, y de noche su cántico estará conmigo.
Elevaré una oración al Dios de mi vida.
9.
A Dios, mi roca, diré, ¿por qué me has olvidado?
¿Por qué ando sombrío por la opresión del enemigo?
10.
Como quien quebranta mis huesos, mis adversarios me
afrentan mientras me dicen todo el día, ¿dónde está tu Dios?
11.
¿Por qué te desesperas, alma mía, y por qué te turbas dentro de mí?
Espera en Dios, pues lo he de alabar otra vez.
Él es la salvación de mi ser y mi Dios.
Ese es el Salmo 42.
Son 12 versículos, pero como comenté, me voy
a enfocar mayormente en los primeros dos.
Lo voy a volver a leer en el versículo 1.
12.
Como el siervo anhela las corrientes del agua, así suspira por ti, oh Dios,
el alma mía.
Mi alma tiene sed de Dios, del Dios viviente.
Cuando vendré y me presentaré delante de mi Dios.
Entonces aquí hay algo importante con esto, porque una de las cosas que habla la
Biblia mucho, inclusive también es algo que nos puede ayudar para poder explicar
cosas, es usar una relación que ya se conoce, o que las personas ya conocen,
para poder explicar algo que uno siente, o uno entiende, o uno vive.
Por eso que Jesús, cuando Él predicaba, hablaba en parábolas.
Es decir, Él tomaba lo que ya había en la vida cotidiana, como el sembrar y
cosechar, como el trigo y la cizaña, como, por ejemplo, que se pierda la
dracma, o como el llamado a las fiestas, o como el hijo pródigo.
Son cuestiones que ya se asimilaban, porque ya se vivían, y Dios lo usaba para
mostrar una enseñanza del reino, para dar a conocer un misterio.
Entonces, basado en esto, aquí hay algo importante, porque dice lo siguiente,
Como el siervo anhela las corrientes de agua, así suspira por ti, oh Dios,
el alma mía.
Él está usando la figura de un siervo.
En la Biblia de la Reina Valera, regularmente, a veces se utiliza la
situación de, como el siervo brahma, por las corrientes de las aguas.
Entonces, el brahmido, o aquí en la Biblia de las Américas,
el anhelo, hace referencia a un sonido que hace el siervo.
No siervo en el sentido de un esclavo, sino un siervo de un animal.
Entonces, ¿qué es lo que pasa?
Según está investigando, los siervos tienen diferentes formas de sonido,
aunque algunas son para, por ejemplo, apareamiento, o para, así como los leones,
establecer un territorio.
Cuando había una escasez de agua, y él no encontraba una agua, lo que hacía
el siervo era brahmar, o, por ejemplo, hacer sonidos de angustia y de
desesperación, por no poder encontrar el agua.
Entonces, obviamente, me imagino que en ese
tiempo era muy común que ellos vieran a un siervo.
Entonces, si alguien miraba a un siervo y escuchaba el sonido de un siervo,
entonces ellos ya sabían que estaba desesperado por agua.
O ya sabían que era por apareamiento, ya sabían ellos que era por, por ejemplo,
establecer un territorio.
Había como que un sonido particular.
En este caso, el sonido de la sed era un sonido agudo, no era un sonido grave.
Entonces, él está haciendo relación a algo
que posiblemente ya se conocía en su entorno.
Para nosotros, obviamente, que vivimos aquí, en este caso, en el otro lado del
continente, no hemos visto, tal vez, un siervo que brahma.
Entonces, a nosotros se nos puede hacer un poquito más difícil
asimilar la angustia o la desesperación de un siervo por agua.
Entonces, cuando él está enfatizando esta parte, él está indicando, miren,
mi necesidad por Dios es como la de este siervo angustiado y desesperado por agua.
Entonces, pero lo que a mí me llama mucho la atención es que él no tomó una figura,
por así decirlo, exagerada, en el sentido de que a veces,
por ejemplo, alguien dirá, mira, te voy a bajar la luna.
Eso no se puede, es algo imposible o hasta un cierto punto, irreal.
Él está tomando algo natural y algo real, es decir, un siervo que brahma por agua.
Pero no solo el hecho de que él brahme por agua, sino que,
obviamente, el animal tiene una necesidad natural por agua.
Ya no es algo como que fuera que, por ejemplo, el siervo se pierda una
gaseosa o algún otro tipo de bebida que solo puede, de alguna manera, como que
satisfacer el paladar, sino que estamos hablando de agua que realmente necesita el
cuerpo y que realmente es sumamente necesario
para vivir o para sobrevivir o subsistir.
Entonces, cuando él dice, así suspira por ti, oh Dios, el alma mía, entonces él está
diciendo de que Dios es sumamente necesario para todos nosotros,
que Dios es esencial para la supervivencia, para subsistir,
para vivir, para caminar y de que todo hombre que realmente
no tenga a Dios va a mostrar angustias y desesperaciones.
Porque realmente el contexto que vemos en el capítulo completo habla de una persona
que está lejos por algún motivo, aunque no necesariamente se muestra en el
pasaje o tal vez viendo algo histórico, pero él está diciendo que él está apartado.
Él no está diciendo que está cerca de Dios, él dice que él está lejos de Dios.
Él, por alguna razón, este personaje se alejó de Dios, porque si yo estoy
anhelando algo que no tengo es porque no lo tengo cerca, lo tengo lejos y de que su
angustia se ha vuelto tan grande por haberse apartado.
Es decir, que algo provocó que él se apartara.
No necesariamente pudo haber sido que él dijo, bueno, me voy a apartar,
sino que pudo haber algo que lo haya apartado de Dios y por eso comenzó a
sentir angustias o desesperaciones y por eso lo
quiere comparar a algo para que lo logren entender.
Entonces, inclusive nosotros, cuando nos gusta
algo, nos puede decir, bueno, ¿cómo te gusta?
¿Este lado es un 10 o es un 5?
¿O te gusta tal deporte?
¿Te gusta 5 puntos, 7 puntos?
Porque nosotros evaluamos por puntajes a veces, ¿verdad?
Entonces, a veces nosotros le decimos, es muy bueno, bueno o regular.
Es una forma de comparar cosas.
Entonces, en este caso, él puso esta escala de desesperación y angustia
utilizando esta figura del siervo que hablábamos por las corrientes.
Entonces dice aquí, la otra, dice, mi alma tiene
sed de Dios, del Dios viviente y lo aclara ahora.
Es decir, yo tengo una sed, pero del Dios vivo, aquel que tiene una vitalidad en mí,
aquel que tiene ¿qué?
Una realidad en mí.
Porque a veces nosotros tenemos sed de otras cosas que son irreales, que no son
vitales, que inclusive por esa razón tenemos vacío, ya sean, llámese libros,
llámese películas, llámese relaciones sentimentales, cualquier tipo de cosas,
queremos suplir la sed de Dios y pensamos que son otro tipo de sed.
Porque obviamente el enemigo, como es un engañador, no nos vende agua pura.
Inclusive nosotros lo bebimos.
O sea, nosotros vivimos en una sociedad donde nos venden no lo que necesitamos,
sino lo que ellos nos han hecho creer que necesitamos.
Por eso a veces no tomamos agua pura, sino que tomamos
gaseosas o tomamos jugos que son prácticamente químicos.
Dicen durazno, manzana o melocotón o banano, pero son cosas con químicos.
Y como nos lo venden en televisión, radio, promociones,
pero realmente nuestro cuerpo necesita agua.
Eso es lo que necesita.
Entonces el enemigo se ha encargado de que estas angustias o estas desesperaciones
quiere suplirlas con otras corrientes filosóficas, otras religiones,
placeres, mujeres, hombres, religiones, etc.
Aún nos ha brindado un conjunto de eso, pero no se ha dado cuenta que lo vital o
que lo que realmente debe ser es el Dios vivo.
Y algo bien importante aquí.
¿Por qué dice Dios viviente?
¿Por qué no solo dijo Dios?
Y es una aclaración.
Porque los otros dioses no están vivos.
Los otros dioses dicen que son sordos, mudos, no escuchan, no hablan, no ven.
Pero nuestro Dios sí.
Y obviamente nuestro Dios va a escuchar lo que nosotros estamos pidiendo.
Luego dice, ¿Cuándo vendré y me presentaré delante de mi Dios?
Esta pregunta que él está haciendo es una manera de esperanza.
Es decir, de que él está diciendo a Dios,
mira, ¿Cuándo yo voy a lograr estar contigo?
¿Cuándo realmente yo podré volver hacia ti?
Y es una pregunta esperanzadora, porque si sabemos
de que él es Dios viviente, significa que él escucha.
Que él no es alguien sordo, no es alguien ciego,
sino que es alguien que sabe atender las necesidades.
Por eso habla de Dios viviente.
Si le hablamos a una escultura o a otro tipo de deidad, él no tiene ojo,
no puede ver, no puede oír, no nos puede responder.
Entonces la idea de la pregunta, ¿Cuándo vendré y me presentaré delante de mi Dios?
Tiene un realmente sentido, porque él va a contestar.
Es decir, Dios es un Dios que establece esperanzas.
Nosotros en el Evangelio, una de las cosas que tiene el Evangelio es una esperanza.
Es decir, la palabra de verdad es una palabra esperanzadora.
Y cuando se habla de esperanzadora es de que algo vendrá, algo se nos será dado.
Entonces, por eso está de que esta pregunta establece una esperanza delante de Dios.
Y dice de la siguiente manera, y también esta pregunta viene con lo
siguiente, dice en el versículo 3, mis lágrimas han sido mi alimento de día y
de noche, mientras me dicen todo el día, ¿Dónde está tu Dios?
Que eso también es importante porque va a relacionar las preguntas.
Él dice, mis lágrimas han sido mi alimento de día y de noche.
La pregunta es, ¿Por qué las lágrimas son su alimento?
Porque uno puede decir, bueno, ¿Cómo es posible que mis lágrimas sean mi alimento?
¿Cómo va a ser posible de que lo que yo esté llorando día tras noche?
Porque a eso no le gusta uno estar llorando.
Que yo esté llorando y llorando y que eso sea mi alimento.
Y yo cuando meditaba esto me di cuenta de que
es su alimento porque en eso está su esperanza.
Porque hay otro pasaje de la Biblia que dice que Dios
guarda nuestras lágrimas en su redoma o en un recipiente.
Es como que Él cuenta nuestras lágrimas.
No es como que Dios va a dejar por alto nuestras lágrimas.
Es igual con nuestras oraciones.
En el libro de Apocalipsis dice de que Dios abrirá, por ejemplo, las copas del
incienso, que son las oraciones de los santos.
Es decir, que esas oraciones fueron almacenadas delante de Dios.
Es decir, que esas oraciones son conservadas y, por así decirlo,
de gran valor porque si han sido guardadas hasta el día del Apocalipsis o en este
caso de lo que muestra el libro de Apocalipsis,
significa que son valiosas las oraciones de los santos.
Entonces aquí las lágrimas es una forma de esperanza para Él.
Es decir, si yo lloro, yo sé que estoy derramando mi corazón delante de Dios y de
que Él no va a quitar o no va a ignorar mis lágrimas, sino que las va a guardar.
Entonces, cuando uno comienza a ver este Salmo 42, hay muchas cosas en el cual uno
claramente puede ver sus angustias o lo que Él necesita, o los conflictos que
pueden tener las diferentes causas sobre Él, pero también las esperanzas que Él
está marcando, porque Él está marcando cosas muy potentes.
Es decir, no sólo está marcando la angustia y la desesperación, sino que
también está marcando las esperanzas que hay en Dios y de que las acciones,
en palabra o en acto, Dios no las va a ignorar, sino
que Él está bajo la expectativa que ha de venir.
Inclusive, si vemos aquí el versículo 5, dice, ¿Por qué
desesperas alma mía y por qué te turbas dentro de mí?
Es decir, Él está hablando en teoría de su alma.
¿Por qué te turbas?
¿Por qué te desesperas?
Es decir, de que cuando yo le pregunto a alguien, mira, ¿Tenés hambre?
O le digo, mira, ¿Por qué no estás tranquilo?
Es porque yo tengo otra solución, ¿verdad?
Y por eso dice, espera en Dios.
Espera es una esperanza.
Esperar en Dios, esperanza.
Pues he de alabarlo otra vez por la salvación de su presencia.
Es decir, que Él sabe de que aunque Él pueda estar lejos, que aunque Él pueda
estar habita en angustias y en desesperaciones, vendrá la salvación hacia Él.
Es decir, que Él, por así decirlo, este siervo encontrará las fuentes de aguas.
Y su fuente de aguas es la presencia de Dios.
Y cuando Él la encuentre, lo que va a hacer es entonar un cántico.
Ya no va a ser un cántico, por así decirlo, de desesperación, ¿verdad?
Ya no va a ser un bramido de angustia, sino que a veces va a ser otro tipo de bramido.
Entonces dice ¿qué?
¿Por qué?
Porque Él sabe que la presencia de Dios va a venir a salvarlo.
Y no solo lo declara en el versículo 5, sino que
cuando viene el versículo 11 dice otra vez lo mismo.
¿Por qué desesperas alma mía y por qué te dura dentro de mí?
Espera en Dios, pues lo he de alabar otra vez.
Él es la salvación de mi ser y mi Dios.
Entonces en ambos casos, obviamente no me he puesto a detallar todos los versículos,
por lo que quiero resaltar.
Hay una necesidad, hay una angustia, pero también una esperanza.
Una esperanza que Dios va a suplir hacia nosotros.
Ahora, si agarramos esto que está acá y lo comenzamos a llevar en nuestros contextos,
porque obviamente aquí estamos hablando ahorita de lo que está mencionando,
queriendo dar a entender el salmista, o en este caso lo que dicen los hijos de Coré.
Porque no necesariamente lo dijo David.
A veces pensamos que lo dice David, pero no.
Aquí dice claramente para el lector del coro, masquil de los hijos de Coré.
Ahora, un masquil es un salmo didáctico, o a veces se le llama un salmo de
entendimiento, porque quiere dar una enseñanza y quiere dar específicamente un
entendimiento al que lo escuche cantar o al que lo escuche leer.
Por eso se llama un masquil.
Entonces, esto cuando uno lo comienza a ver en contextos, nos damos cuenta,
o por lo menos lo que yo meditaba, es de que a veces nosotros tenemos como
bramidos, tenemos expresiones que están mostrando
que nosotros tenemos una carencia de Dios.
Por ejemplo, de repente uno dice, no, es que yo no tengo un rato libre,
no me pueden dejar tranquilo, o yo quisiera esto, o yo quisiera lo otro.
O sea, uno está haciendo bramidos, o hay formas de quejas.
Y esas quejas, o esos dolores, o esos llantos que uno puede tener,
son solamente indicadores de la falta de la presencia de Dios en ciertas áreas.
Porque alguien puede decir, hermano, pero yo voy a la iglesia cada domingo,
yo voy a la iglesia cada sábado, yo voy a la iglesia todos los días,
o yo voy a la iglesia que se yo, o yo todos los días leo mi biblia.
Sí, pero hay algo específico que está trayendo una necesidad de la presencia de Dios.
Porque no necesariamente que uno va a la iglesia
significa que uno tenga toda la presencia de Dios.
Que uno no pueda sentir una escasez de alguna manera.
Entonces, hay quejidos que la gente tiene, hay llantos que
la gente tiene en su soledad, tienen necesidades de algo.
Entonces, yo lo veo como que estuvieran bramando cuando se quejan.
Sí, es que yo necesito paz.
Sí, es que yo no puedo tener un rato de alegría.
Sí, porque no me dejan tranquilo.
Y a veces inclusive cuando uno puede estar tranquilo, o tenga
su momento de paz, se da cuenta que no es lo que uno quiere.
Que uno quiere realmente otra cosa.
Pero como a veces se nos vende la idea de que si estar solos es estar en paz,
o estar inclusive casados es estar en alegría, porque a veces las películas y
otras cosas no lo muestran, y cuando uno ya
lo tiene, dice bueno, no era lo que pensaba.
O sea, sigo sintiendo el vacío, sigo sintiendo la necesidad de otra cosa
que no sé qué es, pero algo me está faltando.
Entonces, nosotros debemos escuchar nuestras, si lo queremos llamar así,
las quejas que estamos teniendo, los dolores o expresiones que estamos
teniendo, pero entenderlo que eso no se va a solucionar con cosas.
Inclusive alguien no lo va a solucionar solo con ir más a la iglesia, o solo lo va
a solucionar con meterse a servir más en la iglesia, o en otras áreas, como a veces
la gente trabaja mucho más, otra gente tal vez se va más a fiestas, o le gusta
conocer más gente porque quiere llenar un vacío.
Es decir, necesita saciar su sed de algo, pero realmente no se han dado cuenta de
que el único que puede suplir la verdadera sed
es Dios, pero no es la manera que pensamos.
Y por eso es que a veces Dios lo que hace es, cuando inclusive, obviamente alguien
dirá, hermano, pero yo nunca siento una queja, yo nunca
he sentido un problema, yo nunca he sentido nada de nada.
Más bien yo me siento en la plenitud y no necesito a Dios, eso puede decir alguien,
y yo más bien viajo y eso es mi hobby, sí, claramente, pero es porque no se ha
dado cuenta que está en desierto, no se ha dado cuenta que todavía está en
escasez, no se ha dado cuenta que el agua no la tiene cerca, porque obviamente
cuando el ciervo brama por las corrientes, no tiene el
agua cerca, él no se ha dado cuenta de que no tiene agua.
Él está buscando y caminando y caminando y
caminando y no encuentra una corriente de agua.
Es decir, que en algún momento el ciervo está caminando y va avanzando y va,
por así decirlo, en su buen camino según lo que él piensa.
Cuando él ve que las cosas ya no, por alguna razón ya no está encontrando su
fuente de agua, pues ya se preocupa, es como nosotros, nosotros a veces
trabajamos, nos esforzamos y a veces el dinero se
va y como que uno le paga a uno y se desaparece.
¿Qué pasó?
Estoy trabajando, estoy luchando y el dinero se va como agua, el dinero se me escapa.
Ya han pasado un año, dos años y esto ya preocupa.
Entonces, ¿qué es lo que sucede?
Dios puede provocar y puede meter a alguien en angustia para que se dé cuenta
que realmente está en un desierto, que se dé cuenta que realmente está en un
peligro, de que si sigue así se va a morir, porque cuando
el ciervo brama por corrientes es porque no hay agua.
Y él obviamente si no le encuentra se va a morir.
Entonces a veces lo que tiene que hacer Dios es meter a la gente en angustia,
es meter a la gente en desesperación.
¿Por qué?
Porque si no es así no se da cuenta y si no es así no clama.
Por eso que hay un pasaje, aquí dice en versículo 6.
Dios mío, mi alma está en mí deprimida.
Por eso me acuerdo de ti desde la tierra del Jordán y desde las cumbres del Hermón,
desde el monte Mizar.
Es decir, de que si su alma no está deprimida no se acuerda de Dios.
Pues hoy se vuelve otra vez.
Dios mío, mi alma está en mí deprimida.
Por eso me acuerdo de ti.
Es decir, nos está diciendo el por qué se está acordando de Dios.
Si su alma no estuviera deprimida no se acordara de Dios.
Si el alma está en alegrías, en fiestas, no se acuerda de Dios.
Inclusive hay un pasaje, creo que es en Proverbios 11, no recuerdo, pero dice.
No me des más para que yo no diga quién es Jehová.
Y no me des menos para que yo no venga, robe y blasfeme el nombre de mi Dios.
Más bien manténme el pan necesario.
Entonces esta persona dice a mí, es bueno que yo esté deprimido,
es bueno que yo esté pasándola mal, porque si no es así, no me acuerdo de Dios.
Por eso que vemos a veces nosotros como a veces Dios nos ha metido a nosotros o a
veces mete a otras personas en angustias y en problemas.
¿Por qué?
Porque Dios dice a mí, buscame, yo soy el agua de fuente de vida.
Si no me tienes a mí, te vas a morir de sed.
Yo soy el agua viva, que inclusive Jesús menciona de que
aquel que tome del agua viva, que es él, no tendrá sed jamás.
No tendrá esta necesidad.
Por eso que cuando, por ejemplo, yo estaba meditando entre el Salmo 42 y el
Salmo 23, y decía, bueno, ok, o sea, esta persona que está en el Salmo 42,
porque está lejos, lejos, tiene angustias, tiene aflicciones, tiene sed de Dios.
Pero el Salmo 23 muestra lo contrario, porque dice, Jehová es mi pastor,
nada me faltará.
En lugares de delicados pastos me hará descansar, confortará mi alma,
me guiará por sendas de justicia.
Y dice también, lo voy a leer mejor, porque creo que me
salte un versículo, pero habla acerca de las fuentes de agua.
Salmo 23 dice, el Señor es mi pastor, nada me faltará.
En lugares de verdes pastos me hará descansar, junto a aguas de reposo me conduce.
Es decir, que aquí no va a estar gimiendo por
agua, porque sabe que el agua la tiene cerca.
Es decir, que esta ovejita se levanta de su pasto y a la par tiene la fuente de agua.
Es decir, que él no puede gramar.
¿Por qué?
Porque tiene cerca al pastor.
Cuando habla de cerca al pastor significa que está cerca de Dios.
Es decir, que el Salmo 23 muestra lo contrario del 42.
En el Salmo 23 está cerca al pastor, está cerca de Dios.
El otro Salmo 42 dice que él está alejado de Dios.
Y Dios a veces lo que hace es vernos que nosotros estamos alejados.
Alguien puede decir, hermano, pero yo solo voy a la iglesia.
Sí, pero que está en la iglesia no significa que esté cerca.
Y a veces también Dios, cuando nos mete a pruebas o a
dificultades, nos hace ver que realmente lo necesitamos.
Porque cuando pasamos por situaciones difíciles
nos damos cuenta que no lo podemos hacer.
Que es más bien que necesitamos más de la presencia de Dios.
Y por eso que nos impulsa en los problemas a orar.
Y uno ese sí claramente necesitaba más de Dios.
Estaba muy acomodado, pensaba que solo ir a la iglesia era suficiente.
O a veces puede ser lo contrario.
Puede ser que uno comience a sentir una necesidad a pesar
de que uno ya va a la iglesia, a pesar de que uno ya busca.
Y de repente dice, tengo una necesidad más grande de Dios.
¿Qué está pasando?
Y es porque obviamente Dios lo que hace es como... ¿Cómo decirlo?
Como que nos da su presencia, pero cuando llegamos a
alcanzar una plenitud de su presencia nos da una más grande.
Por eso la Biblia habla de gloria en gloria.
Es como que estamos en una gloria, ya llenamos esa
gloria y Él quiere darnos una gloria más grande.
Entonces obviamente nuestro ser quiere buscar esa gloria más grande.
Tenemos una sed por Dios, tenemos una necesidad.
El problema es que puede ser que alguien diga, bueno,
entonces voy a ir dos veces a la iglesia y no solo una.
Pero realmente no es así.
O lo que yo quiero enfatizar es, aquí el pasaje en
cuarenta y dos no dice que él se fue a la iglesia.
Dice que él se fue con Dios, del Dios viviente.
Y estamos hablando de una intimidad diaria, es decir Dios diariamente debería
estar recibiendo el agua de Jesucristo, el agua de la palabra.
Yo diariamente debería estar recibiendo la presencia de Dios.
Debería estar recibiendo el sustento de sus cánticos.
Porque cuando leemos aquí el versículo ocho dice, de día mandaré al Señor su
misericordia y de noche su cántico estará conmigo.
Elevaré una oración al Dios de mi vida.
Entonces habla de una comunión diaria, no habla necesariamente de yo ir a cantar
el domingo a la iglesia, sino que habla de una comunión diaria con Dios.
De que Él me va a hacer sustentar diariamente con su misericordia y con su cántico.
Dando a entender que el cántico es una manera de
fortalecerse, una manera de sustentarse con la presencia.
Por eso también vimos el versículo cinco y el versículo once que hablando mismo
cuando dice espera en Dios pues he de alabarlo
otra vez por la salvación de su presencia.
Es decir que hay una relación entre alabanza y presencia.
En el texto capítulo 15 versículo 2 dice que en la versión española dice y le daré
alabanza, pero en la versión en la quince dice y le prepararé habitación.
Como que fueran dos cosas diferentes pero realmente son similares.
Es decir, la alabanza lo que hace es hacer descender a Dios.
La Biblia dice que Dios habita en las alabanzas de su pueblo.
Si Él habita significa que la alabanza lo que hace es atraerlo a su casa.
Es decir, que la alabanza es como que fuera
una casa para Dios, un lugar de habitación.
Y si yo le alabo significa que estoy invocando
su nombre, estoy diciéndole ven hacia mí.
Entonces, por eso que la alabanza está en el Salmo 42, se está colocando mucho.
Porque ese es el énfasis.
No habla tanto de leer la Biblia o de orar,
sino que habla de alabar por diferentes razones.
Pero lo que quiero resaltar con esto es, si nosotros estamos viendo quejidos en
nuestras vidas, o bramidos, de problemas, dificultades, quejas, o yo debería esto,
lo otro, ¿no será eso un llamado o un bramido
de que necesitamos más de la presencia de Dios?
No sé, ¿será un llamado de debería estar leyendo más?
¿Debería estar orando más?
¿Debería estar ayunando más?
Porque si yo tengo esa queja, significa que estoy
lejos, no cerca, como lo vimos en el Salmo, ¿verdad?
En el Salmo 23 muestra lo que está viviendo, o
sea, qué bonito es estar aquí con Dios, ¿verdad?
Qué bonito es que Dios me haga descansar, qué bonito es que Dios me haga ver sus
corrientes de agua, qué bonito es sentirme confiado que Dios está conmigo.
Es decir, las expresiones del Salmo 23 al Salmo 42 no son las mismas.
Uno no habla de una queja, uno habla de una experiencia grata, ¿verdad?
Obviamente, si yo estoy en una isla disfrutando
del sol, el aire y todo eso, qué maravilloso va.
Yo no voy a decir qué playa tan fea es esta, que el sol como me quema.
No voy a hacer eso.
Yo voy a disfrutar y con mi boca voy a decir qué bonito va.
Pero si yo estoy pasándola mal en el tráfico, con buia, con esmojo,
la gente gritando, viendo su celular y yo ya cansado de haber salido de trabajar a
las 7 de la noche, obviamente voy a decir, este tráfico qué horrible.
O sea, yo quiero ya llegar a mi casa, quiero ir a comer, quiero ir a dormir,
quiero ir a descansar.
Obviamente porque los dos puntos estamos hablando de cosas diferentes.
Algo así está expresando el Salmo 42 y el Salmo 23.
Entonces, si hay quejas en nosotros, ¿qué nos hace falta de Dios?
¿Qué nos hace falta conocer de Él?
Porque claramente nosotros conocemos a Dios de una manera.
A veces nosotros conocemos a Dios como el Señor, como el Todopoderoso, como el
Guerrero, como el Poderoso Gigante, por ejemplo.
Pero a veces no hemos conocido facetas de Él como el Justiciero o como, por ejemplo,
el Amado o el Amigo.
Porque ciertamente a veces nosotros no hemos adquirido de una
manera profunda ese sentir de amistad o ese sentir de amado.
Porque el amado, cuando la Biblia habla del amado, no está hablando del amado por
Dios, sino que una relación de amado como una persona amorosa.
Algo así como un marido con una esposa.
No como un papá que quiera un hijo, ¿verdad?
Sino como un esposo que ama a una esposa.
Y obviamente cuando un esposo ama a una esposa, utiliza palabras como te amo,
te quiero, mi amor.
Me explico.
O sea, cuando hay una relación sentimental, hay palabras gratas.
Si yo estoy delante de un señor, yo le digo ¿Qué quiere?
¿Qué necesita?
¿Será que le puedo ayudar?
Porque sé que él es señor.
Pero cuando él es mi amado, ¿a qué me llamará Dios?
Me llamará a seguir órdenes, a seguir reglamentos.
Y claramente un señor lo puede hacer.
Pero cuando estoy hablando de un amado, ¿a qué me va a llamar?
¿Un esposo o una esposa?
Sino a amores.
A una relación de intimidad en amor.
A palabras gratas.
Y por eso nos habla de que uno puede acercarse a Dios con palabras gratas.
Con palabras de Dios eres mi amado.
O como David en el Salmo 18.1 dice.
Dice, te amo, oh Jehová, fortaleza mía.
Es una expresión cálida.
Te amo.
O sea, no es una expresión de un señor que es lo que quiere, ¿verdad?
O que aquí estoy dispuesto a obedecer tus órdenes.
Sino que estamos hablando de una expresión cálida.
De una expresión de gratitud.
Y eso obviamente habla de que él tenía una relación de amor.
Por eso que a David se le dice, el dulce cantor de Israel.
Porque obviamente él tenía un conocimiento de Dios en ese tipo de foque.
Obviamente a veces nosotros cuando vamos a la iglesia
nos habla mucho de Dios como pastor, de Dios como señor.
Pero a veces no le ponemos mucha atención al amado.
O lo que la Biblia dice, al marido.
O como dice la Biblia también, al deseado de nuestras almas.
O el deseado de las naciones.
Entonces a veces nos podemos sujetar solo a aspectos de orden, conocimiento y otro
tipo de cosas que son necesarias pero que a veces necesitamos calidez.
A veces necesitamos consuelo, ternura, que obviamente la vamos a encontrar en Dios.
Es decir, Dios es un padre que es tierno.
Que por ejemplo en mi caso a veces mi papá me ponía en el pecho
y me comenzaba a por ejemplo a sobar la cabeza o la espalda.
Y pues yo me sentía bien, me sentía cómodo, me sentía grato de niño.
Inclusive a veces de grande un par de veces lo hice.
Porque me quería sentir querido o cálido, por así decirlo.
Pero cuando hablamos del amado, es decir, aquel que nos puede dar un amor
muy profundo, no a la manera de términos paternales, sino con una manera muy cálida
y muy profunda, como yo he citado libros de cantares que dicen, oh si él me besare
con los besos de su boca, porque mejores son sus amores que el vino, ojalá
entráramos a su recámara y nos envergaramos de amores hasta la mañana.
Está hablando de una profundidad de amor.
Obviamente no estamos hablando de algo carnal, estamos hablando de algo espiritual.
Yo creo que lo he explicado en otras ocasiones, que cuando ella dice,
oh si él me besare con los besos de su boca, obviamente en el mundo un beso lo
entendemos por una relación boca a boca, pero en términos espirituales la palabra
beso hay dos formas de traducirla o de entenderla.
Una es armar o capacitar a alguien, es decir, armarlo con algo.
Y la segunda es fuego.
Es decir, son dos formas de esa palabra en hebreo señalar la palabra beso.
Es decir, cuando yo digo, oh si él me besare, es decir,
oh si Dios pusiera el fuego de su espíritu dentro de mí.
Entonces estoy hablando de un deseo que él ponga su espíritu en mí, pero entonces eso
se traduce, oh si él me besare, es decir, oh si él pusiera el fuego,
oh si él me equipare con su presencia, por
ejemplo, porque mejores son sus amores que el vino.
Y cuando dice, si él me tomare y me llevara a su recámara, si nos envergaramos
de amores hasta la mañana, por ejemplo, habla de un nivel
de intimidad de la llenura del Espíritu Santo en mi vida.
Porque obviamente cuando dice, nos envergaramos, cuando la Biblia habla
de envergarse, hace una relación con el Espíritu Santo.
Por eso dice, no os enverguéis con vino, en lo cual
hay dislusión, más bien sed llenos del Espíritu Santo.
Entonces hace relación entre no se enverguen
de vino terrenal, sino que el vino celestial.
Cuando se señala en el Pentecostés, en el capítulo 2, que cuando se habla del
Espíritu Santo dice, y estos porque están llenos de mosto, porque se han embriagado,
porque hace la relación de la llenura del Espíritu Santo.
Entonces en la relación que habla Cantares, si uno la ve así superficial,
la ve como carnal, pero si uno ve la figura espiritual, es la iglesia,
la amada de Dios, que Dios compró con precio de sangre,
teniendo una necesidad de que sea llena del Espíritu Santo.
De que el fuego de la presencia es en la vida de una persona.
Y que por esa razón él puede caminar en el amor de Dios.
Un amor sumamente profundo, no solo paternal o de
amistad, sino que una verdadera relación de intimidad.
Porque está siendo saciada de amores, por así decirlo.
Porque obviamente nosotros tenemos necesidades.
Alguien puede ser que no tenga una necesidad de ser reconocido
profesionalmente, pero sí tiene necesidad de tener
un amor con una esposa porque se quiere casar.
Entonces él tiene el éxito, si lo queremos llamar así, en términos de negocios o
términos familiares, pero siente que le hace falta algo que puede ser el amor de
un hogar o de él amar a un niño, por poner un ejemplo.
Entonces lo que quiero entender con esto y su relación con Dios es que a veces
nosotros ciertamente hemos conocido a nuestro Señor, ciertamente hemos conocido
su paternidad y tal vez también su amistad, pero
hay otras cosas que necesitamos conocer de él.
Que son, aunque alguien dirá que es el mismo Dios, sí,
pero son manifestaciones que necesitamos conocer de él.
Que él se da a conocer a nosotros y a veces para poder darse a conocer,
tiende a preparar escenarios.
Por eso el caso de Salmo 42, cuando vimos el versículo 6 donde dice, Dios mío,
mi alma está deprimida, por eso me acuerdo de ti.
Quiere decir que Dios puede preparar un escenario que me lleve a una circunstancia
para que yo busque algo específicamente de él.
Por ejemplo, cuando vemos el éxodo capítulo 6, dice Dios a Moisés,
con mi nombre Jehová me presento ante ti, pero con el nombre de Jehová no me di a
conocer a Abraham, Isaac y Jacob, sino que
ellos me conocieron como el Dios Todopoderoso.
Dice que Abraham, Isaac y Jacob no conocieron a Dios como Jehová,
lo conocieron como el Dios Todopoderoso, pero ahora Moisés conoce a Dios como Jehová.
¿Pero por qué?
Porque el escenario que Dios había preparado sobre el pueblo de Israel,
de que el pueblo de Israel en ese momento estaba en Egipto, que ellos habían
levantado un clamor hacia Dios y que Dios había escuchado,
dio lugar para que ellos conocieran a Jehová como Jehová.
Cuando habla de Jehová es el nombre de guerra, su nombre de guerra es Jehová.
Y hay otros pasajes, por ejemplo, el caso de Abraham cuando va a subir al
monte a sacrificar a Isaac y ahí se da a conocer Jehová Yireh.
Y no tenemos cabrito.
Dios proveerá, Jehová Yireh proveerá para el cabrito o para la abeja.
Y así sin mencionar, por ejemplo, Jehová Anisí, Jehová Sirkenú, Jehová Rafa,
Jehová Rohe, Jehová Roji.
Y así sucesivamente él se da a conocer, él se da a revelar hacia nosotros.
Y la idea de lo que quiero mencionar con esta parte es de que nosotros tenemos que
darnos cuenta de eso, tenemos que darnos cuenta de qué es lo que estamos
reclamando, diciendo o en pocas palabras, bramando, por
lo cual nos hace entender qué es lo que necesito de Dios.
Necesito conocer a Dios como amigo, necesito a Dios conocer como padre,
qué es lo que necesito conocer a Dios, cómo es que
quiere revelar a mí para yo saciar esta necesidad.
Porque si no lo hacemos, lastimosamente, como mencionaba, el enemigo es engañador y
el enemigo se nos va a presentar para que nosotros
vayamos hacia otra fuente o hacia otro lugar.
Por ejemplo, cuando dice que Jesús estaba en el
desierto, dice que estaba llorando por 40 días.
Dice que en el día 40 tuvo hambre, que hizo Satanás, lo vino a tentar.
Si tú eres hijo de Dios, convierte estas piedras en pan.
Y qué dijo Jesús?
No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios.
Es decir, que había una necesidad de Jesús.
Él tenía una necesidad en ese momento, como nosotros decimos
coloquialmente, le rugieron las tripas, se tenía hambre.
Entonces, qué pasó ahí?
Había una necesidad.
Satanás se quería aprovechar esa necesidad
y le dijo me conviertas las piedras en pan.
Y qué dijo Dios?
Qué dijo Jesús?
No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios.
¿Por qué lo dijo?
Porque realmente el mandamiento o la palabra de Dios sobre Jesús era ayuna.
Porque la Biblia dice que por el Espíritu de Dios fue impulsado al desierto.
Es decir, que había una voluntad de Dios o la palabra de Dios de que ayunara,
no que comiera pan.
Entonces Jesús se quería mantener en la palabra
de Dios, no en el hecho de satisfacer sus deseos.
Y eso nos habla claramente que el enemigo viene
a engañar, viene a presentarnos otras cosas.
Inclusive alguien puede tener una necesidad de querer amar a alguien.
Pero la idea de amar a alguien no es necesariamente tener una esposa o hijos,
sino que la idea es amar a Dios.
Y a veces cuando se presenta esta idea de amor, dice,
no, lo que pasa es que yo quiero amar a alguien.
Pero por qué no amar a Dios?
Dios se quiere que lo ame a usted como ama a un esposo, por ejemplo.
Pero usted puede ser que ande buscando a señoritas
o a varones para poder tener una relación.
Entonces el enemigo dice, sí, lo que pasa es que necesitas una señorita.
Y de repente puede aparecer por ahí una y esa la
puede llevar a desviarse de los caminos de Cristo.
Entonces ahí es donde uno tiene que darse cuenta y decir, la primera opción es Dios.
Por eso es que hablábamos de la vitalidad.
El siervo, su vitalidad estaba en el agua, lo esencial estaba en el agua.
Entonces nosotros igual, cuando venga cualquier tipo de necesidad.
La pregunta es, esta necesidad a qué parte de Dios me señala?
Me señala su servicio?
Me señala proclamar su palabra?
A qué me señala?
Porque cuando vemos el caso de Jeremia ahora, Jeremia dice que él no quería
predicar, no quería profetizar, pero dice que el fuego
dentro de él hacía que predicar o que profetizar.
Él no lo podía soportar ahora.
Entonces había una necesidad.
Inclusive el apóstol Pablo también lo dice.
Dice, hay de mí si yo no predicar el evangelio porque me es impuesta una necesidad.
Entonces vemos que hay necesidades en nosotros, pero nosotros podemos equivocarlas.
Y por eso que el mundo está refugiado en vicios, está refugiado en deseos,
en maldades, porque son sus clamores.
Están gimiendo, están bramando, están necesitando.
Y ellos obviamente llegan a un punto y dicen, ya probé de todo.
Inclusive uno ha oído testimonios y la gente dice, ya probé
de todo, ya hice de todo, pero nada, nada me satisface.
Y lastimosamente no hay un pueblo de Cristo a veces que llega a decirles de que
Cristo es la única solución, que el único
que puede saciarlos verdaderamente es Cristo.
Porque a veces ni siquiera el mismo creyente se ha sentido saciado,
porque no ha ido a ahondar a las profundidades del amor de Dios.
No estamos hablando de las profundidades del conocimiento del todo, sino que del
amor de Dios, porque eso realmente es un mar que hay del amor de Dios.
Entonces uno tiene que darlo a conocer, uno tiene que darlo.
Obviamente también está el conocimiento, que no lo tenemos que pasar por alto.
Pero lo que voy es de que uno no promulga la palabra, ¿por qué?
Porque a veces uno no la conoce, uno la ha vivido.
Por eso mencionaba el Salmo 23 al Salmo 42, porque obviamente el Salmo 42 está
hablando de una persona que necesita algo, pero el Salmo 23 dice yo ya lo logré,
yo ya estoy cerca, yo ya tengo este privilegio y lo estoy anunciando,
lo estoy declarando.
Entonces a veces nosotros, porque en el Evangelio no nos hemos sentido saciados,
llenados, sostenidos, fortalecidos, no lo vamos a conocer.
No hay una abundancia de palabra que sale de nuestra boca dándole a conocer a la
gente, creyente y no creyente, que Él es el único, que Él es el que nos
puede saciar, el que nos puede llenar, el que nos puede
fortalecer, el que nos puede sostener, el que nos puede guiar.
Y por eso que a veces uno titubea en hablarle a la gente, porque uno dice,
bueno, si yo ni siquiera he resuelto mis
problemas, ¿cómo me van a resolver los otros?
Pero es porque a veces lo dejamos en nuestras manos y no en las manos de Dios.
Dios es un ser todopoderoso, no solo porque está escrito, sino porque uno ha
vivido ese todopoder en nosotros, o ese todo amor en nosotros, o esas
caricias, por así decirlo, o esa ternura en nosotros.
Por eso lo damos a conocer.
Entonces hay un mundo que clama, hay un mundo que está dramando,
porque el mundo se alejó de Dios por los pecados.
Porque la Biblia dice, por cuanto todos pecaron, fueron destituidos de la gloria.
Dicen que están lejos, no tienen la fuente de vida.
Cuando Jesucristo vino a la tierra, una de las cosas que Jesucristo hizo fue
morir en la cruz, para que el hombre pudiera tener el agua de vida eterna,
para que el hombre pudiera saciarse con el Dios viviente.
Porque Jesucristo dijo, esta es la vida eterna, que te conozcan a ti o padre.
Es decir, que lo que hizo Jesús fue, por así decirlo,
mostrarle al mundo donde estaba la fuente de agua.
El mundo estaba dramando, el mundo estaba en sus
angustias y desesperaciones, que todavía está, ¿verdad?
Pero Dios le dice, mira, ahí está la fuente de agua.
La fuente de agua es el conocimiento del Padre.
Ahí te saciarás.
Por eso ahí menciona, tengo sed del Dios vivo.
Y Jesucristo es la única manera de llegar al Dios vivo.
Jesucristo es la única manera de poder saciarnos, porque Él nos da la fuente de
agua de vida eterna, porque claramente Jesús lo menciona.
Entonces vemos claramente que Jesús trae salvación.
Jesús trae un verdadero saciar de las cosas.
Pero en el mundo no.
En el mundo la gente sigue entrándose en vicios, en pecados, en desórdenes.
Y nosotros tenemos que ser anunciadores de que
hay un Dios viviente que puede saciar la sed.
Pero también nosotros tenemos que sentirnos saciados.
Obviamente, ¿cómo voy a ofrecerle yo algo a alguien si no lo he probado?
Por ejemplo, mira, esto sabe a naranja y de repente a Dios le sabe sabor a lodo.
No, ¿verdad?
O a durazno.
No puede ser así.
Yo tengo que realmente vivir la palabra de vida.
Yo tengo que saber y experimentar claramente lo que yo voy a llamar así.
Las delicias de su misericordia.
Las delicias de su amor.
La ternura que en Él hay para Dios.
Obviamente, si miras que Dios es un Dios tierno, amoroso.
Sí puede ser a veces rígido, pero en su amor,
en su intimidad, es hermoso lo que uno siente.
Es precioso lo que uno siente.
El estar en su presencia y sentir una calidez, una esperanza.
Hemos hablado de eso ahí, ¿verdad?
Lo que a mí me gustó últimamente es la palabra que
dice que Él nos pastorea con la pericia de sus manos.
Cuando habla de pericia, habla de ser experto, ¿verdad?
Que es ser delicado, ser detallado, ser cuidadoso cuando trata con alguien.
Entonces, uno puede expresarlo porque le dice
que la abundancia del amor habla en la boca.
Y uno sabe y le puede dar ese mensaje a la persona, o inclusive a otro creyente,
¿verdad?
Que realmente, donde encontrar la fuente.
En este caso, por ejemplo, alguien que puede
buscar una esposa, busca a Dios como marido.
Que inclusive, para un dato curioso, ¿verdad?
Cuando a veces se habla en Latinoamérica sobre el día del cariño o el día del amor
y la amistad, hay un espíritu o un ídolo que se llama Baal.
Y Baal casualmente significa esposo o marido.
Entonces, ahí quiere decir que el enemigo quiere sustituir a Dios.
Quiere decir que el verdadero amor está de esa manera, de esa manera tan lujuriosa o
esa manera, como dice en el griego, esa manera que no
es un amor verdadero de Dios, sino que es un amor eros.
Lo está vendiendo de esa manera.
Pero realmente Dios tiene el verdadero amor.
El verdadero amor que es el amor ágape de Dios.
Un amor profundo.
Eso lo habrá dicho en el libro de Oseas, por si alguien quiere revisar.
Porque dice, yo quitaré la boca de los Baales.
Ya no dirán más Baal, sino que dirán Baal.
Es decir, yo seré su marido, dice Dios.
Ya no tomarán a Baal como esposo, sino me tomarán a mí.
Entonces, el enemigo quiere sustituir.
Quiere sustituir de diferentes maneras.
Pero obviamente nosotros sabemos que el que realmente
va a brindar la verdadera satisfacción es Dios.
Por ejemplo, Salmo 23, 31, cuando la mamá de Salomón le dice a Salomón, dice,
no bebas porque no es para los reyes el vino.
Más bien déjale el vino al almosto a aquellos que andan desesperados,
a aquellos que andan angustiados, a aquellos
que no se quieren recuperar de sus problemas.
Y habla de que los más necesitados del Espíritu Santo, porque hablamos del vino
como el Espíritu Santo, son los necesitados.
Son los angustiados, son los desamparados.
Es decir, que nosotros debemos buscar, suministrar y ser llenos del Espíritu
Santo para suministrar a otras personas del Espíritu Santo.
Al angustiado, al preocupado, al que no tiene diferentes dificultades,
brindarle una suministración del Espíritu Santo.
Obviamente por la palabra de verdad.
Entonces, a lo que voy con esto es, podemos nosotros estar bramando,
podemos estar nosotros teniendo sus suspiros de necesidades.
Pero debemos preguntar al Señor, ¿qué es lo que quieres que busque de ti?
O sea, ¿qué es lo que tú me estás llamando a conocer?
En este caso particular, porque somos creyentes, hay
cosas particulares que Dios quiere que conozcamos de Él.
A veces la Biblia dice, buscad mi poder, dice la Biblia.
A veces la palabra dice, buscad mi verdad, o buscad mi amor.
Hay diferentes partes, porque obviamente hay gente que tiene el amor de Dios.
Pero a veces es de que Dios les quiere mostrar su poder también.
En el caso por ejemplo del Salmo 18-19, ahí claramente se
presenta de que yo ya conocía el amor de Dios o su salvación.
Pero Él quería llevar el Espíritu Santo, el poder de Dios, a esta iglesia de Éfeso.
Entonces hay cosas que a veces uno puede
sentir esa necesidad y por lo tanto hay quejas.
No me siento tan como ahora, me gustaría mejores alabanzas, me gustaría más esto.
Hay quejas.
Pero Dios la va a suplir, y no necesariamente como en este caso alabanza,
no significa que de repente va a encontrar un disco en internet o en otro idioma.
Sino que significa de que así como dice aquí en este Salmo, lo voy a leer.
Versículo 8 dice, de día mandaré al Señor su
misericordia y de noche su cántico estará conmigo.
Elevaré una oración al Dios de mi vida.
¿Qué quiere decir?
De que a veces esta necesidad de alabarle, que eso uno puede decir, porque no hay más
alabanzas bonitas a Dios, o porque no hay más cánticos que
yo pueda expresarme en mi intimidad y yo puedo ponerlo.
Pero tal vez Dios no quiere darme eso, o sea Dios no quiere darme que escuche
otro cantante, que escuche otro grupo, o que inclusive yo escuche canciones de
otro idioma, sino que Él me quiere dar a mí cánticos.
Él me quiere dar a mí canciones para poder
alabarle a Él, para poder expresar con palabras.
Porque a veces, no lo digo de mala fe, pero hay canciones que a veces uno las
canta, pero uno siente que no puede expresarle a Dios lo que realmente uno siente.
Que no son como que las palabras adecuadas, porque no se están utilizando.
Porque obviamente uno tiene palabras y esas palabras significan entendimiento,
sentimiento, razón.
Y cuando uno ya quiere cantar, pues ellos cantan de
una manera porque tienen un conocimiento de algo.
Pero cuando uno está en la intimidad, cuando uno está en la comunión con Dios y
uno comienza a cantarle un cántico nuevo, una canción que Dios está poniendo,
uno usa las palabras que entiende, lo que tiene para uno un significado, una razón.
Por eso cuando habla del Salmo 18.1, cuando dice, te amo, Jehová, fortaleza
mía, yo me preguntaba, ¿por qué no dijo la otra cosa?
¿Por qué no dijo, te amo, Jehová?
¿Por qué te quiero?
¿Por qué me consuelas?
¿Por qué eres tierno?
¿Por qué utiliza la palabra fortaleza?
¿Por qué no utiliza otra palabra?
¿Por qué no puedo decir, tú eres Jehová, el poderoso o el gigante?
¿Por qué tuvo que decir mi fortaleza?
Y obviamente cuando uno ve el Salmo 18.1, o el Salmo 18.1, dice que es porque Dios
le dio la victoria sobre todos sus enemigos.
¿Qué quiere decir?
De que Dios, desde que David nace, lo fue fortaleciendo, lo fue sosteniendo,
lo fue cuidando hasta el Salmo 18.
Es decir, hasta que venciera sobre todos sus enemigos.
Entonces la expresión de David fue, te amo, fortaleza mía.
Te amo, aquel que me ha fortalecido sobre todo lugar o todo momento.
Entonces él obviamente se expresó, sacó la abundancia
de lo que había en su corazón y lo expresa.
Entonces, lo que quiero transmitir con esto es que a veces nosotros buscamos
cosas que no las vamos a encontrar afuera,
las vamos a encontrar en la fuente de vida.
En este caso, pues, con Dios, ¿verdad?
O sea, en este caso, la inspiración que proviene de él, la revelación,
porque obviamente David y otros cánticos no vinieron y cantaron sólo porque,
ah, bueno, a ver qué letras me invento.
Sino que fue una revelación de parte de Dios para que ellos expresarla.
Por eso aquí mencionaba esta parte que decía, otra vez, en el 42.8.
De día mandaré el Señor su misericordia, y de noche su cántico estará conmigo.
Es decir, que el cántico lo confortaba, el cántico lo hacía tener esperanza.
Y ahora, esta parte que hemos estado hablando también, y lo quiero resaltar
esta parte con la venida de Cristo, porque Cristo dice la palabra que él vendrá.
Y obviamente, saber que él vendrá también significa que yo estoy bajo una esperanza,
porque no tengo la plenitud de la gloria plena en mí, sino que estoy esperando que
venga su venida para poder disfrutar o saborear de la plenitud de su presencia.
Y que a veces uno, estando aquí en la tierra y saber que no puede tener la
presencia, nos puede desesperar, nos puede angustiar, nos puede afligir,
porque yo quisiera que estuviera toda plena, y que
este cuerpo de muerte, dice la palabra, no me deja.
Me desespero por tener este cuerpo, quisiera salir de él,
porque eso es lo que me impide poder tener la presencia plena.
Pero lo que me reconforta es de que él me provea un cántico cada noche.
Que yo pueda levantar mis labios, su Espíritu Santo venga, me inspire y yo
pueda expresarme, y eso me puede dar un refugio, me puede dar una esperanza de
poder cantar un cántico nuevo a él en su presencia plena.
Por ejemplo, estar con él en su presencia después de su venida, porque esto se
acabará, este mundo, con sus aflicciones, con sus prisiones, con sus
desesperaciones, y todo lo que el mundo puede ser, se terminará.
O como dicen los paulistas, este sistema de Gomorra, y de Egipto, y de Roma,
se va a concluir, y yo podré estar en la plenitud de Dios.
Entonces este salmo, también puede expresar el bramilo de, estoy esperando tu venida.
O sea, quiero que ya vengas, y que uno pueda tener ese refugio.
Pero lo que vamos es, hay necesidades, esas necesidades no van a ser suplidas por
cualquier cosa química, que el mundo puede presentar, y tenemos que entenderlo bien.
Y tenemos que dar las respuestas en Dios, en todas las áreas de nuestras vidas.
Cualquier área que se pueda presentar, que se pueda brindar, buscarla en Jesús.
Y por eso hay que leer la Biblia, hay que orar y preguntarle, porque si no
el enemigo va a venir, se va a querer presentar de una manera, y nos va a engañar.
Y por eso también la Biblia dice, según Timoteo 4, dice que en el final de
los tiempos vendrán tiempos peligrosos, porque la gente ya no soportará la sana
doctrina, sino que tendrán convención de oír, y comenzarán a oír falsas doctrinas.
¿Por qué?
Porque hay necesidades en ellos, pero esas necesidades son carnales,
por eso dice la Biblia, según sus vanos deseos.
Pero realmente Dios tiene lo verdadero, entonces el enemigo se levanta.
Inclusive 2 Juan dice eso, muchos engañadores han salido por el mundo,
que no confiesan que Jesucristo vino en carne.
Los que esto hace son los engañadores, y el anticristo.
Entonces nos da a entender que son muchos, no dice que son 1, no dice que son 2,
dice que son muchos engañadores.
Entonces uno tiene que tener mucho cuidado,
colocar realmente la verdadera necesidad en Jesús.
Si uno tiene cualquier necesidad que uno tenga, está en el Dios viviente.
Porque si Dios nos creó, y nosotros venimos de
Él, significa que nuestra solución está en Él.
Es como, por ejemplo, uno compra un celular, ya sea Android o iPhone,
uno va a encontrar realmente los verdaderos
repuestos con la empresa iPhone o Android.
No necesariamente con el que vende a la vuelta, que tal vez se
robó las cosas por ahí, y nos está vendiendo hasta más caro.
Y tal vez algo hecho, creado, y no necesariamente la fuente original.
Por eso que a veces uno compra repuestos originales.
Porque sabe que le pueden durar más, porque sabe que son efectivos,
que es para el modelo exacto.
Cuando compramos cosas genéricas, a veces no funcionan.
Igual es con Dios.
Dios nos creó.
Realmente todo lo que necesitamos está en Él.
Pero el enemigo nos está engañando de un montón de maneras.
Y por eso la necesidad siempre de leer la palabra, de
orar, y pedirle mucho al Espíritu Santo que nos dirija.
Porque si no, vamos a seguir sintiendo necesidades, siempre quejas, siempre cosas.
Y no poder expresar lo que dice Salmo 23, sino que solo habrán las quejas del Salmo
42, o las necesidades, o las angustias, otras cosas.
Entonces, centrémonos, porque también vuelvo y repito, no porque ya estemos
yendo a la iglesia, no significa que no tengamos necesidades.
No porque, inclusive podemos estar continuamente sirviendo en la iglesia,
o alguien esforzándose en otras cuestiones terrenales, lo va a encontrar.
Sino que Dios va a traer la verdadera respuesta.
Él realmente va a traer la verdadera necesidad.
Y por eso está la esperanza, de la cual hablábamos en el 42.
Que mucho de lo que refleja el 42, no solo la necesidad que Él tiene,
sino que sabe de dónde vendrá.
En este caso, sabe que viene Dios.
Sabe que su esperanza y su sustento viene de Dios.
Que en el momento puede que no venga, porque a veces uno quiere las cosas ya.
Dámelo, pero quiero ya.
Obviamente por la desesperación.
Alguien que está angustiado, alguien que está necesitado, quiere las cosas ya.
Obviamente porque está pasando por una angustia o un dolor.
Pero también Dios la tiene reservado.
A veces Dios trabaja en nuestra paciencia,
en nuestra fidelidad, en cosas por el estilo.
Y por eso tenemos que aprender a esperar.
Y sustentarnos en esa espera son los cánticos, como aquí mencionaba.
De día el Señor su misericordia, y de noche su cántico estará conmigo.
Entonces, por eso nosotros tenemos que cantarle a Dios.
Si tenemos desesperaciones o problemas, cantemos.
No necesariamente nos quejemos.
Sí, porque Dios no viene, es porque Dios no es.
Mejor cantemos, le damos un cántico.
Eso nos va a fortalecer, nos va a mantener lúcidos.
Y vamos a poder esperar en Dios.
Inclusive hay un pasaje que dice en la Biblia que
Dios se recuerda a la persona que está angustiada.
Dios no lo deja pasar por alto.
Pero sí debe ser nuestro enfoque de Dios, ¿verdad?
Y decirle al Señor, ayúdame a saber qué necesito buscar de ti.
Qué es lo que necesito enfocarme de ti.
Para que Dios hacia esa área.
Que Dios hacia eso que necesitamos en nuestras vidas actualmente.
Y así, obviamente, conocerlo más.
Sentir o vivir su realidad.
Y obviamente eso nos va a dar, como dicen por ahí,
material suficiente para poder darlo a conocer.
Cumplir la palabra dice que anunciaremos las virtudes de
aquel que nos llamó de las tinieblas a su luz admirable.
Vamos a poder proclamar a Dios de una grata manera.
De una manera, si lo queremos decir, apasionada.
No necesariamente elocuente, sino que realmente con palabras verdaderas.
Con palabras y con una realidad y una confianza y una certeza.
Y de alguna manera, la gente se va a dar cuenta de que no estamos hablando
mentiras, que no es cuento lo que estamos diciendo.
Sino que estamos hablando una verdad.
Inclusive una persona me dijo, cuando yo escuché al
predicador me di cuenta de que él era sincero, dijo él.
Él me daba la espina que era sincero, decía él.
Y es por eso, la gente se da cuenta.
Y además el Espíritu les da testimonio.
Entonces, considero que debemos comenzar a
pedirle al Señor que es lo que necesitamos.
Y si nos estamos quejando, mejor vayamos y veamos que necesitamos de Él.
Sólo es una señal lo que nos está pasando.
Esos bramidos, esas quejas, esas inconformidades, sólo
son señales de que hay algo que nos hace falta de Dios.
Y que el mismo Dios nos da respuesta.
Y que el mismo va a suministrar los cánticos para que
nosotros nos sintamos confiados y que las cosas vendrán.
Y de que también hay esperanza.
Claramente verdad, porque hay gente que cuando no
encuentra respuesta lo que hace es ir a ver al mundo.
Entonces, tengamos esperanza en Él, tengamos
seguridad en Él, que Él va a proveer para nosotros.
Entonces, yo con esto cierro.
No sé si alguien tiene una pregunta, duda, o quiera
complementar, o quiera dar un comentario, etc.
Lo puede hacer para edificar nosotros a nosotros.
¿No?
Ok, entonces...
Si quieren, oremos.
O sea, ahorita vamos a hablar por el tema.
Luego hablaríamos por aquellas personas que quieran
aceptar a Jesús, por si en dado caso entra alguien.
Y por último, pues las peticiones, ¿no?
Entonces, vamos a hablar.
Padre, nosotros te damos las gracias por este tiempo.
Sabemos de que tú has suministrado de tu palabra, de tu entendimiento.
Queremos hoy, Señor Jesús...
Y entendemos, y yo lo digo, verdad Padre, que hay
cosas en nosotros que a veces nosotros nos quejamos.
O nos desesperamos, o nos angustiamos.
Pero se nos ha olvidado que estamos en ti.
O sea, que en ti está la respuesta.
Tú nos puedes dar solución, nos quieres manifestar y dar a conocer algo de ti.
Y que por eso queremos conocerlo, queremos
verlo, queremos que nos muestres el camino.
Hay una queja, hay una angustia, hay algo en nosotros, o inconformidades.
Pero ayúdanos a saber que si viene el enemigo a
querer ofrecernos alguna otra cosa, que lo rechacemos.
Que nos demos cuenta, realmente, de que nos quiere engañar.
Así como a Jesús le querían dar los reinos de la tierra.
Cuando realmente tú ya le habías dicho en el Salmo, verdad Padre, de que si
Jesucristo te pidiera, tú le darías todos los reinos.
Satanás está ofreciendo algo que tú ya prometiste en los Salmos.
Así que de igual manera nosotros queremos entender de que a veces el enemigo nos
quiere dar algo que realmente tú no lo vas a dar.
Él no lo va a poder saciar, no lo puede porque nosotros procedemos de ti.
Es el Dios vivo que provee todas las cosas.
Así que por favor, llénanos de tu presencia, danos de tu cariño,
denos de tu bondad.
Ayúdanos a ver qué es lo que hay en nosotros, qué necesidad tenemos,
y qué es lo que tú te quieres revelar, tú te quieres mostrar.
Y también la confianza de que vendrá, porque puede
ser que por un par de diferentes razones se pueda...
Podemos a veces pensar que puede venir rápido, pero se puede tardar por X motivo.
Ayúdanos a tener esperanza.
Sabemos según este Salmo que tú proveerás de cántico, tú proveerás de misericordia.
Ayúdanos a aprovecharlo, y cantar, y fortalecernos.
Saber que tu venida está cerca, y que también tener una esperanza,
que pronto vendrás, y que eso nos ayudará a sobrellevar el día a día.
De que esto será temporal, y que lo que vendrá será eterno.
Como dice tu palabra en Romanos 8.18 Porque tengo por cierto que las
aflicciones del tiempo presente no son nada
comparado con la gloria que nosotros ha desrebelado.
Te agradecemos Amado Pastor y Amigo.
Amén.
Amén.
Bueno, entonces vamos a orar por las personas que
quieran aceptar a Jesús como Señor y Salvador.
Dios y Padre, venimos hoy delante de ti porque sabemos que hemos pecado,
sabemos de que hay una necesidad en nosotros, pero que lastimosamente la
gastamos en pecados, en afanes, en desenfrenos, pero hemos entendido que
la esperanza está en ti, que el consuelo está en ti, y que por eso queremos venir a
ti Dios vivo, y pues reconocerte como Señor y Salvador,
y que tú nos has liberado de nuestros pecados.
Por eso hoy confesamos que tú eres Señor y Salvador, que tú has resucitado de dentro
de los muertos, y por lo tanto tenemos vida eterna en ti.
Gracias.
Sabemos que tú saciarás nuestras vidas con tu
presencia, y que nos darás la fuente de agua de tierra.
Por favor ayúdanos a ser bautizados en agua, bautizados con tu Espíritu Santo,
y participar en la Santa Cena.
En el nombre de Jesús Amado Padre.
Amén.
Amén.
Ok, entonces ahorita vamos a orar por las necesidades, no sé si alguien tiene alguna
petición de oración, o algo por lo que quieras
colocar en oración para que nosotros oremos ahorita.
¿Puedo pedir oración?
Ah, por oración, no sé si quieres oración por algo.
Este es mi hijo, él no es creyente, pero ahora él parte de mi creencia en
Dios, y él siente una batalla espiritual muy fuerte en la mente.
Muchas veces habla de suicidio, pero ahí nos vamos conversando, estudiando.
Este primer amor, esta primera batalla es muy grande en la mente de él.
Tiene 30 años, y de repente...
es muy mundano, ¿verdad?
Es difícil, es infinito.
No lo entiende muy bien.
¿Puedo pedir oración?
Ok, está bien.
¿Quién es la persona, amigo?
Su hijo.
Ok, Fernando, ok.
Ok, vamos a orar por él.
¿Quién más?
¿Alguna petición?
Así lo haremos.
Ok, entonces vamos a orar ahorita por Fernando, que es el hijo de Eliane.
Vamos a orar por él, y después voy a volver a preguntar por si alguien quiere.
..
Entonces, padre, venimos delante de ti, señor Jesús, porque hoy...
Eliane, que nos acompaña, ha pedido una petición de oración.
Por la vida de su hijo, Fernando, que está pasando por diferentes batallas o
dificultades... en su mente, en su corazón.
Venimos hoy, señor Jesús, que tú traigas reposo, para que tú traigas sanidad,
para que tú traigas...
el conocimiento de tu nombre y tu presencia en la vida de él.
Y que él pueda tener reposo en su alma y su corazón.
Y que tú traigas refrigerio para la vida de él y para
su casa, para que pueda haber paz y sanidad en su vida.
Y que tu salvación sea conocer, padre.
Te agradecemos hoy por tu misericordia, por tu fidelidad,
y por la misericordia que brindas en nuestras vidas.
Así que te pido hoy por la vida de Eliane, por su familia,
porque tu palabra dice, yo y mi casa serviremos a Jehová.
Así que hoy reclamamos esta promesa, para el alabanza y la gloria de tu gracia,
para que tú seas glorificado otra vez.
Y de que haya una proclamación de labios que
declaren tu salvación y tu misericordia y tu bondad.
Te agradecemos hoy por la vida de Eliane y su familia, que guardes y vivifiques sus
corazones, y que coloques un yermo de salvación.
En el nombre de Jesús, amado padre.
Amén y Amén.
Entonces, no sé si alguien más quiere que oremos por algo.
Si no, haremos una oración general.
No?
No siento.
Voy a orar general por las peticiones de oración.
Padre en el nombre de Jesús, venimos hoy delante de
ti, porque hay diferentes necesidades en tu pueblo.
Sabemos que hay diferentes cuestiones en el corazón de cada uno.
Te pedimos hoy que examines escudriñe los corazones y respondas las peticiones de
oración que hay en cada corazón, que han habido en cada labio, en cada
mente, que se ha levantado hoy aquí en esta reunión, para que tú contestes,
respondas según tu misericordia, según tu bondad, y que haya una pasión
sobre cada uno de nosotros para glorificarte y honrarte.
Bendice hoy, Señor, a la vida del huérfano.
Bendice hoy, Señor, a la anciana, a la anciana.
Bendice hoy, Señor Jesús, a la persona que no tiene hogar, no tiene trabajo,
o tiene diferentes necesidades, inclusive de comer, para que tu nombre sea
exaltado y ellos declaren que tú eres Jehová proveedor.
Gracias, te amamos, bendice las naciones, traelas arrepentimiento y buena Guatemala,
y que todos nosotros podemos buscarte.
Envía oradores a las mías, porque las mías son muchas y los oradores son pocos.
Te agradecemos, amado amigo y pastor, por tu dulce y misericordia.
Y queremos hoy agradecerte y bendecirte.
Bendito eres eternamente, amado pastor, provee tu ministración, provee tu gloria,
provee tu conocimiento y tu fidelidad.
Bendito seas eternamente, amado padre y pastor.
Amén.
Bueno, entonces con esto finalizaremos.
No sé si alguien tiene algunas palabras que mencionar, pero le recordamos siempre
que estamos aquí cada 15 días en tándem, y tenemos otras
reuniones que son cada 15 días, pero es en Google Meet.
En Google Meet leemos en español y en inglés, y también pues procuramos comentar
en español y en inglés para ir practicando el idioma.
Entonces eso nos tocaría la próxima semana.
La próxima semana sería en Google Meet, y pues dentro
de 15 días nos tocaría otra vez aquí en tándem.
Y pues nos juntamos.
A veces hay más gente, a veces hay menos, dependiendo de cómo está la cosa.
Pero pues aquí estamos presentes.
Igual yo procuraré enviarle las invitaciones si tienen tiempo,
pues ahí comentamos.
No sé si alguien más quiere mencionar algo, comentar algo.
Ok,
entonces con esto nos despedimos.
Dios los bendiga fuertemente.
Dios los fortalezca la verdad y los dirija en cada paso.
Y pues paso a retirarme y que Dios los bendiga con su misericordia.
Y que todos solucionen según su verdad.
Y Dios los fortalezca.
Entonces un fuerte abrazo.
Nos vemos entre ocho días o entre quince días.
Dios los bendiga siempre y paz a sus corazones.