Todos los que son nuevos pueden comentar.
Solo enciendan el micrófono y yo voy a estar enterado que quieren decir algo.
Entonces yo voy a comenzar a pausar para darles tiempo para que hablen.
Entonces vamos a iniciar orando.
Igual cada uno puede orar si quiere pues porque es la idea.
Que nos edifiquemos los unos a los otros y entre uno de esos está la oración.
Así que vamos a iniciar.
Para el nombre de Jesús te damos las gracias por tu gran amor, tu fidelidad y
tu bondad porque cada día has puesto en nuestros
corazones tu fidelidad y tu misericordia.
Nos has encaminado, nos has tomado en la mano, nos
has sustentado con tu palabra, tu amor y tu verdad.
Tu amistad y tu cariño ha sido fiel y verdadero
y nos ha sido de fortaleza día tras día.
Gracias por amarnos, gracias por sustentarnos, gracias
por fortalecernos y gracias por guiarnos hacia la verdad.
Gracias por tus dulces palabras que dan aliento y fortalecen nuestras vidas.
Gracias Señor Jesús por tu dulce cariño y tu ternura y
porque nos has guiado hoy hacia verdes pastos para descansar.
Ayúdanos hoy y revélanos de ti para vivir por ti,
para ti y anhelarte día tras día en Cristo Jesús.
Amén y Amén.
No sé si alguien más quiere orar.
Sí, voy a orar.
Gracias Señor por esta noche, gracias Señor por todos que están aquí,
gracias Señor por el entendimiento que tenemos y
el entendimiento que vamos a recibir esta noche.
Gracias Señor por ojos abiertos y gracias Señor por tu protección.
Gracias Señor porque vas a darnos paz y vas a darnos fuerza espiritualmente y
gracias Señor por todo lo que vamos a recibir en el nombre de Jesús, Amén.
Amén.
¿Alguien más quiere orar?
¿Quiere ayudarnos en oración?
Muy bien, entonces vamos a iniciar.
Aunque creo que ya hemos hablado en parte de este tema y como mencioné anteriormente
pues realmente el verdadero nombre del tema es pecado es no creer en Jesús.
Ese es realmente el verdadero tema.
Pues el tema que es el pecado por obvias razones
pues que a veces nos bloquean o nos reportan.
Pero realmente ese es el punto inicial.
Voy a iniciar con Juan capítulo 16 versículo 8 al 9.
Dice de la siguiente manera.
Y cuando él venga convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio.
Versículo 9 de pecado porque no creen en mí.
Entonces este versículo que es de Juan capítulo 16 del versículo 8 al 9 son
palabras de Jesús hablando con sus discípulos porque prácticamente Jesús ya
va a ir camino hacia la cruz y este camino hacia la cruz representa regresar al Padre
nuevamente por eso menciona de que irá a un lugar donde ellos no pueden ir y eso
prácticamente representa regresar al Padre.
Es decir Jesús iba a morir en la cruz, iba a resucitar, iba a predicar 40 días
sobre el reino de los cielos y luego iba a
ascender como dice la biblia en el libro de hechos.
Entonces este pasaje bueno no sólo es el hecho de la confirmación de eso sino que
también los discípulos se entristecen y Dios le dice que va a venir un consolador
es decir que va a venir una persona a guiarlos a enseñarles porque él iba a
partir es decir el hecho de que Jesús le dije miren yo me voy a un lugar daba
entender de que ellos iban a entristecer porque bueno qué hacemos ahora porque no
va a haber nadie que nos explique o nos enseñe o nos haga comprender cosas y por
eso dice miren les conviene que yo me vaya porque vendrá a consolar el Espíritu Santo
pero hay un punto muy particular de lo que él habla del Espíritu Y cuando Él venga,
haciendo referencia al Espíritu Santo, convencerá al mundo de pecado.
Es decir, que una de las cosas que hace el Espíritu Santo es convencer de pecado.
Dice de justicia y de juicio.
Y aquí es donde hace la definición de lo que es el pecado prácticamente.
De pecado, porque no cree en mí.
Entonces aquí está en una definición de lo que es el pecado.
No creer en Jesucristo.
Por eso me coloqué un poquito el contexto de lo que es Juan capítulo 14, 15 y 16.
Entonces, está haciendo un señalamiento muy importante porque no está diciendo
sólo el pecado es cometer un error, o el pecado es fallar, o el pecado es
insultar, sino que el pecado va dirigido hacia una persona.
En este caso, no creer en Jesús.
Y aunque suena bien fácil la definición, por así decirlo, pero también puede ser
cuando uno ya se pone a pensar, bueno, ¿por qué razón el pecado es no creer en Jesús?
Porque el pecado, como vuelvo y repito, no sería sólo, por ejemplo, insultar a
alguien o burlarse de alguien, sino que es centrado en una persona.
Y esto es importante que lo comprendamos y lo asimilemos bien para que nosotros
también solucionemos el hecho de cómo, por así decirlo, dejar de pecar.
Es decir, de que si aquí nos dice que el pecado
es no creer en Él, ¿qué nos librará del pecado?
Creer en Él.
Es decir, que las manifestaciones de ciertos pecados que nosotros tenemos es
porque hay algo en nosotros que no está creyendo en Él.
Y eso nos va a ayudar a nosotros para poder dejar de pecar.
Es decir, ¿qué tengo que creer en Cristo Jesús para yo poder dejar de pecar?
Porque el pecado se centra en no creer en Él, ¿verdad?
Entonces, aquí entra también una interrogante, como mencioné, para entender
la pregunta, ¿por qué el pecado es no creer en Jesús?
Y vamos a tomar dos puntos principales, ¿verdad?
Que es el pecado y es Jesucristo.
Y una de las cosas que también me gustaría mencionar, en este caso en particular,
es comprender la esencia de las cosas.
En este caso, tanto sobre Jesús como sobre el pecado.
Y por eso voy a leer ahorita lo que es Romanos capítulo 2, versículo 14,
dice Porque cuando los gentiles que no tienen la ley cumplen por instinto los
dictados de la ley, ellos, no teniendo la ley, son ley para sí mismos.
Lo que estoy leyendo ahorita es la nueva versión de las Américas, pero en el
original, inclusive en el Reino de las 60, la palabra
que dice instinto realmente es la palabra naturaleza.
Es decir, por ejemplo, porque cuando los gentiles que no tenían ley cumplen por
naturaleza los dictados de la ley, ellos, no teniendo la ley, son ley para sí mismos.
Inclusive la nueva versión de las Américas tiene una nota que dice instinto,
dice hacer por naturaleza.
Entonces aquí habla que hay una naturaleza, es decir, que una persona
tiene, que de su naturaleza la persona vive.
Y aquí está diciendo que la naturaleza de ciertas personas, que en este caso cuando
habla de gentiles habla de personas que pecan, dice que hay cosas que las personas
hacen que concuerdan con lo que está escrito en la Biblia.
Porque lo hacen por naturaleza.
Es decir, nadie les enseñó.
Es decir, que cada uno de nosotros cuando ha vivido, inclusive hemos vivido fuera de
Jesús, cuando leemos la Biblia decimos, bueno, esto yo ya lo he hecho.
Esto yo ya lo he vivido.
Y yo sé que es cierto porque yo lo he cumplido,
lo he vivido, y a mí nadie me lo enseñó.
Y lo que yo he vivido está aquí escrito.
Entonces vemos que hay una naturaleza.
Entonces, ahora veamos lo que dice la ley.
En el sentido de que lo que dice es que hacen por naturaleza lo que es de la ley.
Y dice Romano 7.2 dice, así que la ley es santa y el mandamiento es santo,
justo y bueno.
Entonces aquí nos está diciendo de lo que es la ley,
es santo, el mandamiento también es justo y bueno.
Entonces ya tenemos varias cosas.
Una naturaleza, lo que es la manifestación de esa naturaleza, que es santidad.
Justicia y bondad.
Y luego también nos lleva a otro pasaje aquí,
que lo voy a colocar que es Hebreos 1.3 dicen.
Él es el resplandor de su gloria y la expresión exacta de su naturaleza.
Y sostiene todas las cosas por la palabra de su poder.
Después de llevar a cabo la purificación de los pecados, el
hijo se sentó a la diestra de la majestad en las alturas.
Entonces aquí habla de una naturaleza.
Dice que es la naturaleza de Dios.
Y la Biblia también dice que Dios es amor.
Entonces resumiendo esto, Dios es amor.
Dice que la naturaleza de Dios es el amor.
Pero esta naturaleza lleva a que alguien sea santo, justo y bueno.
Entonces, si vemos que la naturaleza de Jesús es todo eso.
Y la Biblia dice que el pecado es no creer en esta naturaleza.
Quiere decir que la naturaleza es el hijo de Dios.
Que es buena, justa, agradable, etc.
Significa que el pecado en sí.
O sea, la palabra ya vimos lo que es en el sentido Jesús.
Que es la naturaleza de Dios Padre.
Ya vimos lo que es bueno, el amor, etc.
Y que Jesús representa todo eso.
Pero también, cuando vamos a ver el caso de lo que es el pecado.
Tenemos una definición en el griego que es jamartano.
Que si alguien quiere encontrarlo en el
diccionario Strong Concordance, por ejemplo.
Dice que en el diccionario Strong Concordance, es el número 264.
Entonces, dice que es tal vez de G1 como partícula negativa.
Y la base de G, 3313, propiamente errar el blanco.
Y así no participar del premio.
Es decir, figurativamente errar.
Especialmente, moralmente pecar.
Cometer pecado.
Pecar, practicar el pecado.
Entonces, ¿por qué menciono esto?
Porque si Jesucristo es una naturaleza.
Es decir, todos tenemos una naturaleza.
Pero en este caso Jesús.
Su naturaleza es la expresión del Dios vivo.
Y que vimos que en esta naturaleza está lo que
es el amor, la justicia, la santidad y la bondad.
Y el pecado es errar en el blanco.
Significa que pecado está errando en tomar o adquirir la naturaleza divina.
Entonces, como Él no logra dar a la naturaleza divina.
O en este caso, lograr acertar a la naturaleza divina.
Entonces, está yéndose sobre otra naturaleza.
Es decir, que no necesariamente la naturaleza de Dios a lo que está acertando.
Sino que está yéndose sobre otras naturalezas.
Entonces, vemos que aquí tenemos que Cristo en sí mismo es una naturaleza.
En el sentido de forma de vida.
No como en el sentido de ecosistema.
Sino que en el sentido de que tiene una naturaleza de vida.
Y vemos que el pecado es fallar hacia una naturaleza.
Y por lo tanto, adopta otras naturalezas de lo que no es Cristo.
Entonces, si leemos en este caso.
Juan capítulo 8, versículo 44 dice.
Ustedes son de su padre el diablo.
Y quieren hacer los deseos de su padre.
Él fue un asesino desde el principio.
Y no se ha mantenido en la verdad.
Porque no hay verdad en él.
Cuando habla mentira.
Habla de su propia naturaleza.
Porque es mentiroso y el padre de mentira.
Entonces, aquí dice que lo que es el diablo.
Tiene una propia naturaleza.
Y entre su naturaleza es la mentira.
Y que es un asesino.
Entonces, esa es una naturaleza.
Es decir que esto es el pecado.
¿Por qué?
Porque Jesucristo o Dios Padre no tiene una naturaleza de mentira.
Ni de asesinato.
Entonces, las personas.
Es decir, todos nosotros lo que hacemos
prácticamente es adquisiciones de naturaleza.
Y por lo tanto nosotros vemos esa naturaleza.
Es porque de algún momento o algún sentido.
Nos dieron alguna complacencia.
O nos dieron algún poder.
O recibimos algo a cambio.
Por eso es de que a veces nos puede estar gustando este tipo de pecado que uno tiene.
Por ejemplo, el caso en el que aquí pusieron la mentira.
Porque dicen que la mentira.
Muchas personas han utilizado la mentira como un arma para adquirir dinero.
Y ese dinero les iba a dar una estabilidad, por así decirlo, económica o cierta paz.
Por eso que existen los estafadores.
Que ellos usan el engaño y la mentira.
¿Para qué?
Para robarles dinero a las personas.
Y para ellos tener este dinero.
Y poder tener una vida tranquila.
Entonces, esta naturaleza de pecado o de mentira.
Les dio algo a cambio.
Obviamente también se exponen a ciertos peligros.
Como lo que puede ser la cárcel, etc.
Y eso sin mencionar cosas como la fornicación.
Cosas como la prepotencia.
Cosas como la altivez.
Que pueden estarle dando algo a nosotros.
Es decir, nos están dando algo.
No es el pecado.
No es sólo, por así mencionarlo, algo malo.
Pero eso malo también nos quiere dar algo.
Para que nosotros sigamos, por así decirlo, en adicción del pecado.
Entonces menciono esto porque en resumen estamos hablando de que el pecado es...
Que va en contra de la naturaleza divina.
Porque está fallando en ser como.
Y por lo tanto se está yendo sobre todos esos...
Otros blancos, en este caso, en la naturaleza del pecado de Satanás.
O en otras naturalezas que alguien tiene.
Y por lo tanto esto ha llevado a que alguien, por ejemplo, dice...
Ah, él es fornicario.
Él es adúltero.
Él es mentiroso.
Él es burlador.
Él es esto.
Entonces están generando naturalezas de pecado.
Entonces, aquí entra un punto en detalle, ¿verdad?
Porque si nosotros lo extrapolamos a nuestra vida cotidiana.
Si alguien roba, supuestamente...
Si lo ven, lo toman y lo pueden meter a la cárcel o le pueden poner una multa.
Porque el robar genera una distorsión en la sociedad.
Por lo tanto él ya no puede vivir dentro de la sociedad
porque está afectando los problemas de la sociedad.
Entonces, tienen que darle una multa.
Y si no hacen caso con la multa, lo pueden meter preso.
Obviamente dependiendo de lo que él le está robando.
Es decir, que el pecado que es entonces... El pecado es una injusticia.
Según también lo que dice... Según primera Juan...
Dice que todo pecado es injusticia.
Pero hay pecado que no es de muerte.
Es decir, cuando uno viene y hay personas que tal vez golpearon a alguien.
Robaron.
Consumieron un tipo de drogas.
Entonces ellos hicieron un pecado.
Según la ley terrenal.
Y por lo tanto una injusticia.
Por lo tanto les dan un tipo de castigo.
O en su defecto, por ejemplo, si alguien lleva arma de fuego.
Aparte golpeó a alguien.
Y aparte lleva droga.
Entonces son tres delitos diferentes.
Cuando el juez lo juzga, le va a dar una condena.
O le va a dar un precio.
Depende de esa cantidad de pecados sumados.
Ahora, ¿por qué menciono esto?
Y por qué lo menciono con respecto a lo que
estamos hablando aquí con lo que es de Dios.
Porque nosotros, delante de Dios,
obviamente tenemos una naturaleza de pecado.
Que atenta contra la naturaleza de Dios.
Es decir, va en contra de lo que Dios representa.
O lo que Dios es.
Y obviamente eso, como vemos en la sociedad, es lo que uno comete injusticias.
Está yendo en contra de la sociedad.
Está enfrentando a la sociedad.
Y en este caso nosotros estamos enfrentando al reino de Dios.
Y al mismo Dios por las maldades que tenemos.
Entonces, obviamente esta naturaleza de pecado que nosotros
tenemos, que no es necesariamente que a veces no la queramos.
Sino que realmente nosotros estamos inclusive
deleitándonos con ese tipo de cosas.
Ha cargado todos los problemas que nosotros tenemos.
Pero obviamente, así como la naturaleza del pecado está actualmente en la tierra.
Se tiene que pagar porque hay un delito que hay
que cumplirse y hay que frenar este tipo de cosas.
Eso nos indica a nosotros de que los pecados que nosotros
cometemos no se quedan prácticamente sin castigarse.
O sea, se tiene que castigar porque si la
justicia de la tierra se castiga algo como eso.
¿Cuánto no más será la justicia del celestial?
Porque entendimos de que el pecado es injusticia.
Entonces, si nosotros estamos viendo constantemente pecados.
Estamos continuando en injusticias y dañando a todo lo que nos rodea.
Por lo tanto, Dios tiene que generar un castigo.
Y ahí es donde entra lo que se conoce como la condenación.
Es decir, que este pecado nos arrastra a una condena.
Porque obviamente no es la gravedad de la conciencia del pecado que nosotros tenemos.
No es la misma conciencia de pecado que Dios tiene.
Es decir, para nosotros decir una mentira es mentir.
Inclusive a uno le dice, es una mentira piadosa.
Es más, inclusive he oído ciertos predicadores que dicen
que no es malo que alguien diga una mentira piadosa.
Pero es simple y sencillamente es una mentira.
Y si es mentira, significa que está negando a Cristo.
Es decir, que está saliendo algo que no es Cristo de nuestra boca.
Entonces, basado en esto, significa que Dios a nosotros nos tiene prácticamente
bajo una sentencia por la acumulación de nuestros continuos pecados.
Pecado que obviamente también nosotros adquirimos
por lo que se conoce con el primer Adán.
La Biblia dice que por Adán entró el pecado y por el pecado la muerte.
Y claramente nosotros tenemos en nosotros mismos ya esta naturaleza.
Por eso mencionaba las naturalezas, porque naturaleza es algo que ya nace.
Por ejemplo, un león nace león y vive como león.
Él aunque quiera ser un ave no puede hacerlo.
Entonces, nosotros cuando venimos de la naturaleza de Adán.
Es decir, cuando nacimos aquí en este mundo,
ciertamente tenemos naturaleza de pecado.
Pero también como hice mención hace un momento,
nosotros también nos hemos inclinado en eso.
Es decir, que aunque nosotros no queramos... tenemos la opción para no
vivir en el pecado, a veces nosotros lo seguimos haciendo.
Pero como todo, nosotros hemos visto las consecuencias del pecado.
Es decir, nosotros mismos hemos visto como a veces nuestra falta de humildad,
la burla, los insultos, etc.
Han provocado ciertos daños.
Y por eso nosotros, por los daños que hemos
causado hacia nosotros mismos y hacia los demás.
Han provocado de que nosotros prácticamente no queramos hacerlo.
Pero aquí es donde entra el detalle.
Aunque no queramos hacerlo porque hemos visto un cierto
daño, en otros casos que no hemos visto un aparente daño.
Y porque sentimos ciertos deleites con el pecado lo queremos seguir haciendo.
Pero no significa eso que no haya ahí un problema
o un daño o inclusive un peligro colectivo.
Es decir, que cada decisión individual, como somos
seres colectivos, va a afectar a una sociedad completa.
Entonces menciono esto porque la Biblia dice
que no hay una sola persona que busque a Dios.
No hay ningún solo entendido que lo busque.
Dando a entender que si una persona se pone a examinar lo que puede provocar el
pecado y entiende eso, terminaría buscando a Dios.
Pero no hay ningún entendido en la tierra que
realmente busque esta naturaleza de amor o de justicia.
Siempre hay otros deseos involucrados por el caso
de lo que se viene de la naturaleza de Adán.
O de esta naturaleza que fue adquirida de pecado.
Entonces ahora entramos en otro punto.
Por así decirlo, las especificaciones relacionadas al pecado.
¿Por qué menciono las especificaciones relacionadas al pecado?
Porque a veces nosotros el pecado solo lo podemos
ver como un punto o un sentido de fallé en algo.
Pero bajo el contexto espiritual.
Es decir, cuando nosotros vemos el sentido que lo espiritual existe.
Unas cosas, unos aspectos de la mente que
regularmente la psicología solo abarca, la psique.
Pero vemos que nosotros somos seres espirituales.
Mi cuerpo.
Es decir, el espíritu en mi cuerpo tiene afecciones.
Les afecta algo.
Y regularmente lo que es el pecado va a afectar a las tres áreas.
Y menciono esto porque el espíritu, lo que nosotros conocemos como espíritu.
Tiene ciertas características que afectan, pero
que nosotros no observamos o no podemos observar.
Entre una de ellas es el caso de que el pecado genera, por así decirlo,
una repulsión.
Es decir, por ejemplo, si uno mira a un animal muerto, o uno mira a estiércol.
Uno lo repudia.
Lo ve como algo que no es grato o agradable.
Entonces el pecado no solo es el hecho de ejercerlo,
sino que eso también trae una contaminación.
Y eso significa que nuestro ser espiritual, prácticamente por así decirlo
en términos de olores, va a traer un mal olor.
Menciono esto porque la Biblia menciona eso.
La Biblia dice en el libro de Apocalipsis que hay copas
del incienso en los cielos que son las oraciones del justo.
Es decir, cuando hablamos del incienso estamos hablando
de un olor, y este olor de alguna manera es agradable.
Entonces, si están diciendo que las oraciones que son espirituales y están
haciendo almacenadas en los cielos producen un buen olor, que es un acto de
adoración, entonces ¿qué está produciendo el pecado?
Y quiero resaltar esta parte del pecado por el hecho de que el pecado no es solo
el acto, sino que el acto va a traer repercusiones de contaminación.
Y este pecado también va a traer no solo la contaminación, sino que este pecado
también va a traer ciertas deformaciones y también ciertas manchas espirituales.
Por ejemplo, si una persona se va a jugar al lodo, claramente puede obtener el olor,
pero también se le va a quedar el lodo en la ropa.
Y obviamente, si la persona no se lava, eso puede
traer otras infecciones y enfermedades en el cuerpo.
Entonces, vemos que el pecado es un conjunto de cosas, no solo el acto como
moral o el hecho de que algo está mal, sino que también va a traer consecuencias
y va a traer deformaciones, y se va a incrementar más y más.
Es decir, como mencionamos que el pecado es un espíritu, eso se va a incrementar.
Y por esa razón es de que tanto alcance genera
de que la persona toma la forma de ese pecado.
Es decir, por ejemplo, alguien viene y tiene una relación sexual con alguien,
pero solo tuvo un acto de relación.
Pero la persona comienza a hacerlo, y hacerlo, y hacerlo, y hacerlo,
y termina siendo un fornicario.
Inclusive dentro de los mismos... por ejemplo, cuando uno
está en el colegio, en la escuela, ya le tienen nombres.
La fulanita o la sultanita, o así una forma despectiva de hablar acerca de un
hombre o acerca de una mujer, cuando las personas se juntan.
Porque la persona ya adoptó la figura completa de ese pecado, y eso involucra no
solo el hecho del espíritu que ya reposa en él, que puede llegar a tener una
posesión, contaminaciones y otro conjunto de cosas que
la persona puede adquirir por causa de este pecado.
¿Por qué menciono todo esto?
Por lo que menciono, del caso de que es contrario a la naturaleza de Jesús.
También menciono todo este caso de, por ejemplo, los olores, o la impregnación
del pecado, o la llenura del pecado, o los diferentes tipos de contaminación
del pecado, porque esto entra bajo un mayor sentido de lo
que Jesucristo tuvo que hacer para quitarnos el pecado.
Porque no solo fue el hecho de, bueno, les perdón, yo firmo en un papel,
por ejemplo, Dios venga y firme un papel en los
cielos, y bueno, ya les quito todos sus pecados.
Porque si fuese solo por un sentido moral, pues así se hubiera podido hacer.
Pero vemos que la carga del pecado fue demasiada, y la contaminación es
demasiada, que Jesús tuvo que venir a formar muchas cosas.
Porque, uno, no solo vemos que es una naturaleza, porque vemos el caso de Adán.
Dos, no solo vemos que a veces nos gusta ese tipo de naturaleza de pecado,
y la vivimos.
Tres, este tipo de pecados han incrementado
y nos han contaminado y nos han malformado.
Cuatro, obviamente, también como mencionamos de que la Biblia dice que hay
que santificarnos en espíritu en mi cuerpo, no solo entre en aspectos
espirituales, sino que también en la formación en nuestra alma, en la manera en
que nosotros aprendimos y hemos ejercido las cosas.
Es decir, nosotros ya hemos inclusive aprendido a mentir, y sabemos cómo hacerlo.
Inclusive puede que haya libros de cómo mentir.
Y aparte de todo eso, todo esto lo hemos, por así decirlo, perfeccionado al mal.
Y hemos, pues, creado un reino con un gobierno.
Por eso la Biblia habla del imperio de la muerte, que utiliza al pecado y a la ley.
Y hemos prácticamente hecho un caos.
Y eso, obviamente, va a traer lo que la Biblia conoce
como el Inicuo, el hombre de pecado, que es el anticristo.
Obviamente todavía no hemos llegado a ese punto, pero a lo que quiero resaltar con
todo esto es entender la gravedad de lo que es el pecado.
Y por qué razón por eso no nos podemos acercar a Jesucristo.
Menciono todo eso porque el hecho del pecado, mencionado otra vez, que no es
solo el hecho del acto, sino que el hecho de la contaminación.
Es decir, aunque la figura puede sonar muy cruda, pero si yo veo que una persona está
llena de estiércol, yo no voy a correr a abrazarla necesariamente.
Más aún si esa persona tiene un cuchillo y me va a querer matar a mí.
Entonces, por eso la Biblia dice que por cuanto todos
pecaron, fueron destituidos de la gloria de Dios.
Porque no pueden estar en esa presencia por lo que mencioné.
Porque su forma de actuar, sus olores, sus actitudes, formaciones, etc.
Ya contrarían todo lo que Dios representa.
Y entre uno de ellos es el acto de la rebelión, que es lo que Satanás quiso
hacer al rebelarse en contra del trono de Dios
y el querer poner su trono en lugar de Dios.
Entonces vemos de que entró el pecado hasta la rebelión.
Por eso aquí menciona el padre de mentira.
Entonces, todo esto lo estoy mencionando por el caso del
sacrificio de Cristo en la cruz para poder quitarnos el pecado.
Por eso mencionaba que no es sólo decir, bueno ahí les voy a borrar el pecado que
lo voy a quitar ahí del libro que tengo y listo.
Sino que vimos de todo el aspecto que el pecado puede hacer a nosotros y por lo
tanto Jesucristo sabía inclusive que nosotros no
podíamos alcanzar el conocimiento de la verdad.
Y él tuvo que venir en carne.
Es decir, la idea de que Jesucristo viniera en carne no
es sólo el hecho de que vamos a ir a morir en la cruz.
Sino que habla acerca del sentido de que el hombre no sabe dónde está la cosa.
A pesar de que está la escritura, a pesar de que están los profetas,
no hay manera de que ellos estén entendiendo
lo que significa vivir en la verdad.
Entonces la verdad misma tuvo que descender para darse a conocer.
Por eso que Cristo es la verdad.
Por eso inclusive Juan 1.1 dice que Jesucristo es el verbo.
En el principio era el verbo, el verbo era con Dios,
el verbo era Dios y dice que este verbo se hizo carne.
Entonces si nos estamos dando cuenta en este sentido que el verbo se hizo carne,
es decir que la verdad se hizo carne para darse a conocer.
Por eso Jesús dijo que yo soy el camino, la verdad y la vida.
Entonces nos estamos dando cuenta de que hay una verdad que
está caminando y está mostrando la realidad de las cosas.
Porque las personas no se habían dado cuenta.
Por eso mencionamos que hay grupos cuando ven a Jesús.
Fariseos, Saduceos, Herodianos, Esenios.
Pero por muy avanzados, si lo queremos llamar así, en ciertas comuniones o en
ciertas doctrinas, no lograron entender la verdad.
Por eso inclusive Jesús dijo que a los fariseos escribas
se les había dado la llave para que pudieran entrar.
Pero ellos no quisieron entrar ni dejaban entrar a otros.
Pero bueno, ya Cristo se revela, no solo porque Él tuvo que venir encarnado
para mostrar la verdadera naturaleza de Dios y también a enseñar, por lo que
hablamos de cuestiones en el alma, que la persona
tiene una mal formación porque así le enseñaron.
Es decir, a nosotros nos enseñaron algo que
era malo y nosotros lo aprendimos y lo hicimos.
Por ejemplo, yo aprendí a ponerle apodos a la gente y aprendí a burlarme de la gente.
Eso fue lo que me enseñaron.
Y yo lo hice.
Y me gustaba.
Entonces cuando Jesús viene y enseña, dice que
no hay que burlarse de las personas, por ejemplo.
Inclusive lo dice el Salmo capítulo 1.
Entonces vemos que Jesucristo nos viene a enseñar y también nos viene a mostrar de
que hay algo más allá de solo la carne o solo
el alma, sino que también hay un espíritu.
Por eso que vemos que hay liberaciones espirituales en las personas.
De que estas fue porque ellos les dieron lugar por causa de pecar y tentar el
pecado y entró dentro de ellos y fueron poseídos.
Por eso que Jesús tiene que hacer ciertas liberaciones.
También Jesús viene a mostrar de que hay
enfermedades que vinieron a causa de pecado.
Y por eso mencionaba que el pecado afecta espiritualmente al cuerpo.
Es decir, de que hay personas allá afuera que están en hospitales, que pueden estar
en casas o en aviones que tienen ciertas enfermedades, pero
esas enfermedades vinieron a causa de que ellos pecaron.
Pero ellos no lo saben, porque el pecado está afectando a todo.
Entonces, cuando Jesucristo vino para caminar y vino para traer la luz,
para revelar que nosotros estamos en oscuridad y que el pecado nos está
destruyendo y consumiendo, Él no solo mostró en términos de palabras,
sino que también en hecho, y también si lo queremos
llamar en términos del sabor de la palabra.
Porque la Biblia dice en los Salmos que la palabra de Dios es como miel, es dulzura.
Por eso que a veces nosotros, cuando escuchamos ciertos predicadores o leemos
la Biblia, nosotros sentimos algo bello en
nosotros, porque es un espíritu de parte de Dios.
Entonces, vemos que la labor de Jesús ciertamente era enseñar, ciertamente era
mostrarle el reino de Dios, mostrar o dar a conocer
las diferentes causas que el pecado está provocando.
Por eso también, si no esté mal sana alguien de la ceguera,
dijo, ve y no peques más para que no te pase algo peor.
Entonces, vemos que el pecado trae consecuencias, no solo en el aspecto ya
condenatorio que nosotros tenemos, sino que también en el aspecto terrenal,
que el pecado nos va a traer cierto tipo de problemas.
Entonces, vemos que es bien complejo, y por eso que no sólo era borrar una
hojita, sino que él tenía que moldear todo esto Jesús.
Y aparte de que lo que se conoce como el sacrificio expiatorio de Cristo en la
cruz, representaba un acto muy... ¿cómo lo diría?
Muy impresionante, porque habla literalmente
de borrar nuestros pecados y purificarnos.
¿Por qué menciono todo este hecho de la purificación o la pureza?
Porque, como hemos mencionado, de que nosotros el pecado nos trae,
por así decirlo, un mal olor, o una contaminación en términos espirituales,
y cosas que no nos estamos dando cuenta o que no vemos, o que no sentimos u olemos.
Cuando Jesucristo expía nuestros pecados en la cruz, Él generó una purificación de
alguna manera, hasta así decirlo, global, sobre toda la tierra.
Por eso que en Hechos capítulo 10, menciona Dios al Padre que Dios Jesucristo
purificó todo con su sangre, inclusive hasta los animales.
Entonces vemos de que estos animales del cual Jesús hablaba, perdón, en la ley
hablaba, que estaban contaminados, porque algunos pensaban que era porque se
iban a meter a lodo o alguna otra cosa, pero nosotros teníamos
una contaminación terrenal, sino que también espiritual.
Entonces vemos y dice que ahora nosotros somos
santificados o somos purificados con su sangre.
Y eso significa literalmente que nos quitaron las inmundicias que en nosotros
había, y que nosotros, si lo queremos llamar, pasamos de un olor de peste a un
olor de santificación, o de olor grato, como el incienso.
De que las contaminaciones que nosotros teníamos espiritualmente, que no veíamos
nosotros, o algo así como ver a un méndigo, ahora
Él dice que nos viste con vestiduras de gala.
Menciono esto porque si leemos el libro de Zacarías, en Zacarías muestran que Josué
tuvo una visión cuando lo llevan al cielo y Él dice que él estaba con vestiduras
viles, y de que un ángel reprende a Josué, y Dios dice, vayan y cámbienle las
vestiduras, y le dan vestiduras de gala, que eran vestiduras sacerdotales.
Y entonces la pregunta es, ¿de dónde salieron esas vestiduras viles?
Así de referencia que la forma de vida que tenía Josué, mantuvo una contaminación,
pero que Dios en su misericordia les cambia las vestiduras, y obviamente está
hablando de un sentido espiritual, porque no estamos hablando del terrenal, ¿verdad?
Porque Él podía tener en su armario las vestiduras sacerdotales, o le hubiera
dicho a Dios, miran, cuando te despertés, o
después de la visión, anda lava tu vestidura.
Entonces no está hablando de una terrenal, está hablando de una espiritual.
Entonces, menciono todo esto porque nos damos cuenta de que Jesús, el hecho del
pago del sacrificio de una cruz, no sólo nos vino a borrar en un listado,
ahí en el cielo, sino que también vino a generar esta purificación, esta
santificación, y por eso la Biblia dice que Él nos lavó, porque había una
contaminación, había algo que estaba pudriéndose en nosotros, ¿verdad?
Y que Él nos restaura.
Y aquí entra también un punto muy importante con relación al pecado y a lo
que hizo Cristo en la cruz, porque este resucitar
dentro de los muertos que hizo Jesús, ¿verdad?
Nos habla de que todo aquel que cree en Jesucristo nos da una nueva vida.
Ahora, ¿por qué hablo de esto?
Porque vemos de que la naturaleza del hombre pecado, bajo la simiente de Adán,
no se puede quitar.
Es decir, que no es una cosa que nosotros podamos lograr con capacidades,
que con esfuerzos, que con disciplina, o como por
ahí menciona, con ejercicios atómicos, ¿verdad?
Sino que eso no se puede quitar.
No hay una manera de removerlo.
Y de que la única manera de removerlo es creer en Jesucristo.
¿Por qué?
Porque aquí habla del engendramiento.
Es decir, así como alguien que nace en la simiente de Adán, es decir, en el hecho de
que nació el Adán, todos nosotros, y adquirimos una naturaleza del pecado,
la Biblia dice que todo aquel que cree en Jesucristo es una nueva criatura.
Y la Biblia dice también de que es engendrado en el
espíritu, no es por la carne, es por el espíritu.
Entonces eso significa de que si el primer Adán tenía una naturaleza del pecado y
nosotros por causa de nacer bajo esa línea genealógica, por así decirlo, tenemos
estos pecados y no los podemos quitar, y tenemos una naturaleza de pecado en sus
diferentes áreas, entonces significa de que ahora si nacemos en el espíritu,
bajo la naturaleza divina de aquel que nos salvó, que es Jesucristo, porque él tiene
una naturaleza, dice que ahora tenemos una naturaleza que es contraria al pecado.
Ya no es una naturaleza de pecado, sino que es una naturaleza de amor,
de justicia, de santidad.
Nos cambiaron de naturaleza.
Es decir que no es sólo el hecho de que les borro sus pecados, los perdono,
ya no tienen esas inmundicias, contaminaciones, malformaciones, etc.
, sino que ahora les doy una nueva naturaleza.
Una naturaleza de vida eterna, una naturaleza de compasión.
Pero obviamente, como mencionaba, el alma tiene ciertas formaciones,
y hay donde a veces uno inclusive quiere volver a hacer ciertos pecados y como que
hay algo en uno que ya no dice, pero ¿por qué lo voy a hacer?
O si uno lo hace, pero ¿por qué lo hice?
No me siento como que antes lo hacían, porque nos cambiaron de naturaleza.
Entonces vemos que el impacto de lo que Jesucristo hizo en la cruz, no es sólo el
hecho de, ah sí, voy a retopecar una lista, sino que es la, por así decirlo,
la plenitud de eliminarnos de la naturaleza del pecado, en todos sus aspectos.
Y por eso que nos da una nueva naturaleza de vida en la cual caminar.
Por lo cual, inclusive en Romanos capítulo 6, el apóstol, inclusive creo que comienza
desde el 5 y abarca el 6, y el apóstol Pablo dice que ¿por qué nos vamos nosotros
a volver a esclavizar bajo la naturaleza del pecado cuando Cristo ya nos liberó de
toda esa naturaleza, cuando resucitamos entre los muertos en el bautismo?
Quiere decir que cuando uno es bautizado en agua, es como que muriera el pecado,
juntamente con Cristo, y cuando uno sale del agua, es como que uno resucitara a
novedad de vida, como cuando Cristo resucitó entre los muertos.
Entonces, ¿por qué debemos nosotros entonces dar otra vez, tener una nueva
naturaleza, volver a querer adquirir la naturaleza del pecado?
No se puede.
Entonces, por eso es que el creer en Jesús, o sea, el
pecado, es todo contrario a la naturaleza de Cristo.
Pero también es porque Cristo es la bondad, el amor, la justicia, y Dios nos
posiciona, si lo queremos llamar así, en su naturaleza.
Entonces, si nosotros estamos negando la naturaleza de Cristo, es decir,
si estamos negando vivir en la bondad, en la justicia, en la verdad, estamos
totalmente negando a Cristo, ¿verdad?, porque Él es todo eso.
Y por eso que el pecado no es hacer esfuerzos para
dejar de pecar, sino que es centrarlos en una persona.
Y esto que estoy mencionando, es clave porque ya no es... por eso es la idea de
querer buscar conocer a Jesús, y es lo que hablamos
la semana pasada de quién es Jesús, ¿verdad?
Por llenarnos del conocimiento de Jesucristo, vamos
a entender por qué es que tenemos que dejar de pecar.
Porque el enemigo, a la hora de entender de qué pecado es no conocer a Jesús,
por lo tanto, él nos presenta falsificaciones de quién es Jesús para que
nosotros nos desviemos bajo esas falsificaciones.
Voy a poner un ejemplo.
El caso de Baal, que aparece en el libro de... creo que es Oseas.
A Baal a veces se le conoce como el Señor o como
el marido, algo que Jesucristo viene a hacer.
Jesucristo viene y dice que Él es nuestro Señor y nuestro Esposo.
Y dice que Dios que va a quitar de la boca, ya no se llamará más Baali o Baal,
porque va a quitar de la boca ese nombre.
Entonces, ¿qué significa?
De que nos están presentando a nosotros falsificaciones, por así decirlo,
de lo que Jesucristo puede ser, para que nosotros nos
dirijamos a esa falsificación y estemos en pecado.
Por eso la idea de conocer al verdadero Cristo, para estar verdaderamente en la
plenitud de Él y entender que no es sólo un sentido moralista por lo que hablamos
de lo que es el pecado y lo que la Biblia dice la purificar los espíritus en mi
cuerpo, o los otros aspectos espirituales que habla, porque
es una plenitud en diferentes casos lo que Cristo nos da.
Es decir, una plenitud de paz, de gozo, de amor, etc.
Y que es una gloria que va creciendo en nosotros,
que obviamente ustedes lo han experimentado.
Y que a veces nosotros nos sentimos estancados o vemos que no podemos avanzar,
pero es porque no hemos contemplado el crecer en el conocimiento de Jesús.
Y ese conocimiento de Cristo en nosotros nos va a
revelar que es lo que nosotros estamos haciendo mal.
Y entre una de las cosas que nosotros
estamos haciendo mal es menospreciar a Jesús.
Cuando hablamos de menospreciar a Jesús, estamos
hablando de darle un valor menor a lo que Él es.
Y eso es lo que nosotros estamos haciendo.
Así, por ejemplo, cuando a David no le ponían importancia sus familiares,
sus hermanos, su papá, y lo tenían ahí en un rincón pastoreando
ovejas, a veces así nosotros tenemos a Jesús por no conocerlo.
Entonces nosotros estamos pecando en menospreciarlo.
Es decir, no dándole el precio y el valor de lo que Él hizo.
Porque realmente Cristo hizo algo muy importante en nosotros.
Por eso mencionaba el caso de lo que es el pecado y lo que Él es.
Porque bajo esa balanza nosotros entendemos.
Por eso que la Biblia dice que al que mucho se le perdona, mucho ama.
¿Por qué?
Porque prácticamente Él entendió la gravedad de que fue librador.
Entonces obviamente en este sistema de pecado pues también tenemos el hecho de lo
que es las personas que pecan y estas personas que
pecan como someten a otras y como ellos se deleitan.
Por eso están las opresiones.
Hay personas que vienen y oprimen a otros y les gusta oprimirlas.
Entonces obviamente estas personas están más propensas a buscar un rescate.
Por eso que Jesús dijo que los publicanos y las
rameras iban delante ellos en el reino de los cielos.
Más que los fariseos.
Porque ellos por así mencionarlo han
experimentado el menosprecio de la sociedad.
Como los han insultado, los han agravado.
No tienen oportunidades.
Y cuando se les presenta la esperanza del Evangelio ellos
la adquieren porque es su esperanza, es su solución.
Pero nosotros debemos comprender por así decirlo que la presencia de Jesús o el
conocimiento de Jesús y su naturaleza, lo que Él es.
Vamos a comenzar a a comprender también a ese
mismo nivel lo que realmente es el pecado.
Porque es lo contrario de Cristo.
Es la naturaleza contraria de Él.
Y eso nos va a llevar a nosotros obviamente a dejar
querer abandonar más el pecado y añadirnos más a Cristo.
A conocerle más.
Porque no es conocer necesariamente temas.
No es conocer necesariamente cosas que están allá afuera.
Por ejemplo, que a veces uno quiere conocer los ángeles, los querubines.
Y que uno puede sentirse impresionado por las figuras que salen en Ezequiel o Isaías.
Sino que uno va a buscar a Cristo Jesús.
Que si lo vemos, lo que hace el Espíritu Santo es eso.
Llevarnos hacia Cristo.
Porque como dice la Biblia, por Él fueron creadas todas las cosas.
Inclusive Efesios dice que Dios va a buscar en esta dispensación del
cumplimiento de los tiempos de reunir todas las cosas en Cristo.
Entonces vemos que lo que nos está apartando de recibir la gloria de Dios es
no conocer a Jesús y por lo tanto eso
significa que no sabemos qué pecados tenemos.
Porque obviamente lo que está limitando percibir la gloria de Cristo o el conocer
a Cristo o las glorias de Cristo es el pecado.
Por eso es la Biblia que por cuando todos pecaron fueron destituidos.
Es decir que si nosotros queremos recibir más de la presencia de Dios, de la gloria
de Dios, de la sabiduría, de la ciencia, de la bondad, etc.
Si lo queremos llamar así, del pastorado de Dios,
deberíamos conocer más a Jesús para creer en Él.
Y eso nos va a apartar del pecador.
Por ejemplo, algo como en este caso que menciona el pastorado.
A veces nos toca trabajar cada vez proveer a la casa.
Pero a veces nosotros confiamos en nuestras habilidades.
Nosotros confiamos en que la sociedad nos va a dar un buen
trabajo para nosotros pagar la casa o pagar otras cosas.
Pero eso todo lleva a que nuestra confianza se cimente en el dinero.
Entonces si se cimenta el dinero, entonces mi
señoría está en el dinero, no está en Jesús.
Aunque uno diga que de mano yo creo en Jesús.
Pero cuando Dios nos mete en pruebas, nos dimos
cuenta de que nuestro proveedor no era Jesús.
Que nuestro señoría no estaba en Jesús.
Que nuestra confianza no estaba completamente en Cristo.
Puede ser que hubo cierta parte en cierto momento.
Pero cuando nosotros comenzamos a conocer que Él es un proveedor, y que el proveedor
inclusive está ligado al pastorado, y algunos otros aspectos que la Biblia
habla acerca de un Dios proveedor, y que la provisión no se cimienta
regularmente en cosas terrenales, sino que como mencionaba en este caso,
algo que no se puede suplementar únicamente de una manera
tan cotidiana como lo que es el perdón de los pecados.
Entonces uno entiende que Dios nos proveyó del Cordero de Dios que quita el pecado
del mundo, y que esa provisión es mayor que
cualquier otro tipo de provisión terrenal.
Y si Él ya proveyó para este aspecto, si lo queremos llamar así, el perdón de
nuestros pecados, y la santificación de nuestros pecados, y las otras cosas que Él
hizo con nosotros, ¿cuánto no más estas cosas terrenales que a veces tenemos?
Pero a veces nosotros nos sitiamos más en lo terrenal que en este aspecto del
proveedor celestial, en este caso al dar a Jesucristo una cruz.
Entonces vemos que ya entendemos de mejor manera, y por lo tanto nuestras oraciones
cambian ya no en un sentido egoísta, ya no en un sentido, señora ayúdame para
las cosas del trabajo, sino que bueno, yo ya sé que si ya proveyó a Jesucristo,
esto me lo va a proveer, porque si ya proveyó algo que no se podía quitar,
es decir, estamos hablando del pecado, que para el pecado tuvo que venir Cristo
Jesús a la tierra, ¿cuánto no más las otras cosas en la tierra?
¿cuánto más el pavo del colegio o el agua del teléfono?
Eso sería para Dios nada, porque el pecado fue tan grave que tuvo que descenderle
mismo a Dios para morir en la cruz, eso es lo que quiero dar referencia.
Entonces nuestra confianza se comienza a meter en Él, nuestra fe se comienza a ir
hacia Él, y por lo tanto uno se arrepiente, Señor perdóname porque mi
confianza no estaba en Ti, sino que en otras cosas, y por lo tanto uno se
desenvuelve, a veces cuando uno no cree en Jesús, comienza a confiar más en su propia
voluntad, en su propia fuerza, inclusive a veces menospreciando el
consejo de Dios que a veces nos habla y nos dice cosas, y nosotros preferimos
decidir sobre nuestro consejo y menospreciamos el consejo de Dios.
Por eso mencionaba acerca del menosprecio que a veces nosotros le hacemos a Dios,
porque le estamos dando un valor menor al sacrificio de Cristo en la cruz,
o a lo que Dios representa, y eso es lo que hace nuestra vida cuando a veces,
tal vez no leemos mucho, no oramos mucho, tomamos así como que ya cumplí la tarea
del día que es orar cinco minutos, leer cinco minutos, ya hice como alguno
menciona, ya hice mi devocional de media hora, y no es el hecho de eso pues de
generar el sentido, ah ya hice mi devocional, ya cumplí con el domingo la
iglesia, porque eso es menospreciar a Cristo.
¿Por qué?
Porque no hemos entendido qué es o quién es, y por lo tanto lo menospreciamos,
no creemos en Él a la manera que deberíamos y por lo tanto entramos en pecado.
Entonces si nosotros comenzamos a conocerle la belleza de quién es,
lo que ha hecho por nosotros, vamos a comenzar a desprendernos del pecado,
porque esa es la correlación ¿verdad?
Creer en Él lleva a dejar de pecar, no creer en Él lleva a pecar más,
porque le estamos dando arias ¿verdad?
Por ejemplo, otro caso que es muy particular con el hecho de las relaciones
personales amorosas mayormente, la sociedad nos ha enseñado, o lo que
hemos conocido nosotros, de que la felicidad está en casarse y tener hijos.
Y obviamente muestra a través de romances o comidas románticas, etcétera,
todos los escenarios para ver que luchan por un amor y pelean por un amor.
Y las personas tienen la idea de eso, de que van a
casarse y van a tener la felicidad plena ¿verdad?
Pero esa no es la felicidad plena, obviamente
la felicidad plena está en Jesucristo.
No que la relación personal con una esposa o un esposo no pueda traer cierto nivel de
felicidad, o inclusive los hijos, pero ya la sociedad
está centrando y apuntando todo que es a la felicidad.
Pero realmente la verdadera felicidad es conocer al Hijo de Dios.
Y esta felicidad de conocer al Hijo de Dios va a llevar para que yo disfrute,
inclusive de mi familia, si yo tengo hijos o esposa, para que lo disfrute en una
plenitud más grande, pero toda la desviación está sobre ese sentido.
Entonces, ¿qué pasa?
Hay personas que por la ilusión vienen y se casan, se casaron sin entendimiento,
sin saber, de repente a los 2 o 3 meses se divorcian, se
casan con otro y ya tienen hasta 5 matrimonios y 5 divorcios.
Pero porque el hombre desvió la mirada de aquel que debería ser el centro,
inclusive creyentes, personas que son creyentes en Cristo dicen, Señor,
me quiero casar antes de que Tú vengas.
Entonces, ¿qué están haciendo ellos?
Ellos están menospreciando a Cristo y están apreciando más lo que el mundo les
ha mostrado, que la felicidad está en la tierra casándose con alguien.
Cuando realmente la felicidad completa es de que Cristo venga, porque la Biblia
habla de las bodas del cordero, es decir, de que ellos están apreciando
más sus propias bodas que las bodas del cordero.
Significa que es un pecado de menosprecio, le están dando un
valor menor a las bodas y están dándole un mayor amor a sus bodas.
Y obviamente porque también cuando estemos en el cielo, pues, o estemos con Cristo,
no necesariamente dice la Biblia que va a haber matrimonios o va a haber cierto tipo
de cosas, sino que va a haber otro tipo de sistemas.
Por eso la Biblia menciona que no se casarán ni se harán casamiento,
sino que serán como los ángeles del cielo, que no se casan ni se harán casamiento.
Entonces, vemos nosotros de que tenemos que buscar la naturaleza de Cristo.
Y obviamente también tenemos que formar ciertas cosas en nuestro ser que están mal.
Por eso el apóstol Pedro dice, desead como
niño nacido la leche espiritual no adulterada.
Es decir, si nos habla de desear como niño recién nacido la leche espiritual no
adulterada, es porque hay una formación que nosotros tenemos.
Es decir, que el pecado nos enseñó.
Como mencionaba, no sólo nos pudo haber sometido, no sólo teníamos la naturaleza
por causa de Adán, no sólo teníamos las contaminaciones, las opresiones,
etcétera, sino que también la formación que el pecado hizo en nosotros.
Entonces, con nosotros, ciertamente, Cristo nos purifica, Cristo nos santifica,
nos justifica, nos llena de su presencia, nos da
una nueva criatura, nos coloca una nueva naturaleza.
Sí, pero en nuestra alma tenemos cosas que están formadas y aunque a veces no las
queremos hacer, de repente se nos salen y aunque tal vez tengamos una naturaleza de
parte de Cristo, hay cosas que están formadas en el alma.
Por eso la Biblia habla de la santificación en el alma también.
Entonces, ¿qué tenemos que hacer ahí?
Por eso Dios nos dio su palabra.
Palabra que va conforme a su naturaleza.
Es decir, que la Biblia nos va a encaminar a tener la imagen de Jesús.
Porque realmente eso fue lo que hizo Jesús.
Jesús fue tomar la Biblia y caminar conforme a esa palabra y por eso Él tomó
la forma de lo que nosotros conocemos como Jesús.
Es una formación que le dieron.
Entonces, si nosotros estamos leyendo la Biblia, estamos orando, estamos buscando,
pero no estamos comenzando a tomar la forma de Jesús, entonces tenemos un problema.
Porque realmente ese es el sentido.
Que nosotros tomemos la forma.
Por eso es la Biblia que ven en Efesios 5, pero en Efesios 4, de que por eso están
los ministros para capacitarnos, para que alcancemos
la estatura del varón perfecto y la plenitud de Cristo.
Es decir, que otra vez lo coloca sobre una persona.
No lo coloca sobre un grado.
Por ejemplo, no es que todos lleguemos a ser
diáconos, por ejemplo, sino que habla de una persona.
Y esto es muy importante, el hecho de mencionar
a Jesús o la dirección sobre una persona.
Es decir, que nosotros nos enfoquemos en
Jesucristo, porque Jesucristo también lo hizo.
Es decir, que el ejemplo siguiente de Jesucristo era Dios Padre.
Inclusive hay pasajes en la Biblia donde Jesús dice, todo lo que yo hago,
lo voy a hacer a mi Padre.
Y todo lo que yo digo fue lo que oí decir a mi Padre.
Es decir, que así como nosotros, nuestro punto es enfocarnos en Jesús,
lo que hizo Jesús fue enfocarse en Dios Padre.
Porque la Biblia dice que Jesucristo es la imagen del Dios Invisible.
Entonces, pero nosotros obviamente, porque tenemos un montón de problemas aquí
en la Tierra por diferentes maneras, por lo que mencioné que Jesús tuvo que
venir para mostrarnos y que nosotros logramos enfocarlo, así como Jesús lo
enfocó en Dios Padre, nosotros nos enfoquemos en Jesucristo.
Claramente, nosotros obviamente no tenemos la imagen clara de Jesús plenamente,
pero por eso es que el Espíritu Santo reposa en personas, o por eso la idea es
ser lleno del Espíritu Santo y que Dios moldee a alguien por la misma comunión,
intimidad, y de que cuando nosotros miremos a alguien, él
sea para nosotros un ejemplo de cómo puede ser Jesucristo.
Es decir, cuando nosotros miremos a una persona, dice,
bueno, él podría ser como Jesús, esa podría ser la forma.
Incluso nosotros lo hemos vivido.
Por ejemplo, tal vez dice la Biblia, es que Jesús es paz.
Pero hemos conocido muchas personas que dicen, bueno, tal vez eso puede ser paz,
y de repente aparece alguien con un nivel de paz o con una manifestación de paz,
y uno dice, bueno, esta persona sobresale en la paz de todo lo que yo he vivido,
¿cuánto no más será la paz de Jesús?
Es decir, ya hay un señalamiento hacia Cristo.
Pero obviamente vemos que la comunión plena que Jesús tuvo fue hacia el Padre.
Se enfocó plenamente en el Padre.
Por eso él oraba, por eso él leía la palabra para conocer al Padre.
Que ya lo hemos mencionado, que realmente la vida eterna no es un estado en el
tiempo, por así decirlo, eterno, sino que realmente
la vida eterna es el conocimiento de Dios Padre.
Entonces, por esa razón, Cristo vino para que
nosotros lo podamos ver al Padre a través de Cristo.
Y por eso es la necesidad del Espíritu Santo
para mostrarnos y darnos a conocer a Jesús.
¿Por qué?
Porque eso es el pecado.
Entonces, a través de ver a Cristo, yo puedo
conocer mis pecados, yo puedo conocer la realidad.
Es como verme un espejo.
Entonces, yo puedo decir, bueno, estoy mal.
¿Por qué?
Porque yo no tengo las semejanzas de Cristo.
Inclusive, el libro de I Juan dice que la esperanza de todo creyente debería ser
alcanzar la imagen de Cristo, y de que si él tiene la esperanza de que al poder ver
a Cristo, él tomará su semejanza, entonces se purifica a sí mismo,
teniendo la esperanza de ser como Cristo.
Entonces, vemos de que esta esperanza me purifica.
Entonces, si nos estamos dando cuenta, todo lo centralizan en Jesús.
No necesariamente inclusive en poderes, ¿verdad?
Porque eso nosotros decimos cuando hablamos de
Espíritu Santo, hablamos de poderes, de milagros.
No digo que esté mal que lo hagamos.
Lo que quiero decir es que al no centralizar las cosas en Jesucristo,
podemos desviarnos e irnos por los poderes sin Jesús.
Pero realmente la idea es ver a Cristo y predicarlo a Él, y
decir que Él tiene la capacidad de sanar, no necesariamente yo.
Pero obviamente Dios me puede dar esta característica, por decirlo, de poder
sanar, porque yo voy a decir, miren, pues, eres
un sanador, para que ellos dirijan su fe hacia Él.
Porque realmente la fe no es hacia mí o que yo pueda sanar,
sino que la fe es hacia aquel que puede sanar, ¿verdad?
Y demostrar que Él es Jehová Rafa, es decir, Jehová es un sanador.
Entonces, por eso la Biblia dice que el que creyere en mi nombre echará fuera
demonios, pondrá sus manos en los enfermos y sanarán, echarán fuera demonios,
hablarán nuevas lenguas, etc.
Todo aquel que cree, no solo un grupo selecto, sino que todo aquel que cree,
aparte son lotones.
Pero realmente todo señala, inclusive Dios desde el inicio de la humanidad,
señaló todo en Jesús.
Es decir, que todo lo que se profetizó, todo lo que Dios habló desde sus inicios,
señalaba Jesús.
Por eso el escritor hebreo dice que todo era
sombra y figura de lo que habría de venir.
Es decir, nosotros conocemos obviamente una sombra.
Es decir, cuando yo me coloco en el sol, miro mi sombra.
Pero la sombra no es la realidad, la realidad soy yo.
En este caso Jesús, Él era la realidad, pero todo lo demás era sombra.
Es decir, Moisés, el tabernáculo, David, Elías, todo era una sombra de Cristo.
Era para que nosotros al ver todas esas figuras
podamos decir, ok, así iba a ser Cristo.
En el sentido de, por ejemplo, Moisés dijo en Deuteronomio 18,
18, Vendrá un profeta más grande que yo, a él escuche.
Dando a entender de que si Moisés vino y liberó de esclavitud al pueblo Egipto para
llevarlo a una tierra prometida y darle descanso de la esclavitud.
De que si este Moisés dio revelaciones del cielo para que ellos
pudieran vivir en armonía y bajo sabiduría e inteligencia.
De que si este Moisés que le pegó una peña, salió agua de la peña.
Porque cómo va a salir agua de una peña.
Y podemos ver las otras cosas que pudieron haberse manifestado con Moisés.
¿Qué es lo que vendría entonces a ser este que es más grande que Moisés?
Y obviamente lo que la Biblia menciona, ¿verdad?
¿Dio Jesucristo vino a libertarnos del reino de las tinieblas?
Para llevarnos a un reino de luz.
Es decir, a una Canaán.
Jesucristo vino, y dice la Biblia que como Moisés vino a la ley, sobre Jesucristo
vino la gracia, y el apostolado, y la obediencia.
Entonces, si sobre Jesucristo, perdón, sobre Moisés dio un agua para que
la gente se saciara del agua, ahora tenemos, como dice la Biblia, el agua de
vida eterna, que es Cristo Jesús, que no tendremos sed jamás.
Y así comenzamos a comparar Elías, David, e inclusive Josías, que para mí
Josías habla del paréntesis de gracia, ¿verdad?
Porque Dios dijo con Josías de por cuanto Josías vivió conforme a la Biblia,
o se dedicó para comprometerse con la palabra, toda la ira que Dios iba a
desatar sobre el pueblo de Israel, sobre el pueblo de Israel, iba a detenerse
y no se iba a manifestar en el tiempo de Josías.
Entonces, que nomás concluyera el tiempo de Josías, iban a caer todos los juicios.
Es decir que Josías prácticamente fue un paréntesis de gracia para Israel.
Y eso es lo que habla prácticamente de nosotros.
Actualmente nosotros estamos en una gracia que no ha culminado sino hasta que se
manifiesten todas las cosas y comenzaran a caer todos los juicios.
Entonces Jesucristo es nuestro Josías, por así decirlo.
Entonces Dios tuvo que dejar muchas cosas anteriormente para darnos a conocer a
Cristo, que Él es el que salva, de que es
la naturaleza a la cual nos debemos enfocar.
Y obviamente al ver la naturaleza de Cristo vamos a decir, ok, todo lo que no
corresponde a la naturaleza de Cristo es la naturaleza del pecado.
Y obviamente esto está afectando a las iglesias porque nosotros no nos estamos
enfocando en la naturaleza de Cristo o cómo Cristo es o cómo Cristo se expone,
sino que nos estamos enfocando más en lo que conocemos
del reino o cómo opera el reino pero de una mala forma.
Es decir, las personas viven en un reino, por así decirlo, espiritual y lo pueden
aprender a conocer de alguna manera pero al tener pecado lo usan en pecado.
Por eso que existe la brujería, la hechicería y
algunos otros aspectos de la psicología y demás.
Pero cuando ya estamos en Cristo Jesús, Dios nos muestra la realidad de cómo es el
reino de Dios, cómo es verdaderamente un reino espiritual, cómo es realmente la
realidad de ciertas cosas y nos da a conocer su reino.
¿Por qué?
Inclusive menciono esta parte del reino porque hablaba
con una persona y le decía, bueno, ¿qué es el evangelio?
Y el evangelio realmente es el evangelio del reino al
que debemos predicar, es decir, la buena nueva del reino.
Ahora, ¿por qué hace el énfasis en el reino Jesús?
Porque eso fue lo que hizo Jesús, tanto Juan
el Bautista como Jesús predicaron lo mismo.
Arrepiéntanse porque el reino de los cielos se ha acercado.
Entonces cuando yo me puse a meditar en eso, me puse
a preguntar, ok, pero ¿por qué está diciendo el reino?
¿Por qué no dijo solo arrepiéntanse?
¿O por qué no solo dicen busquen a Dios?
¿O por qué no dijeron Dios los ama?
¿Y por qué el mensaje tanto de Juan como de Jesús fue el mismo?
Arrepiéntanse porque el reino de los cielos se ha acercado.
Una respuesta puede ser, ah, ¿porque Dios así les dijo?
Sí, pero la pregunta sería, ¿cómo fue que Juan el Bautista y Jesús llegaron a la
misma conclusión de que la forma de predicar era
arrepiéntanse porque el reino de los cielos se ha acercado?
Y una es porque, como mencionaba el caso de Jesús, ¿verdad?
El concentrarse en Jesús o el concentrarse en
Dios Padre, es porque el reino depende del rey.
Porque la palabra reino, tanto en hebreo como inclusive en
inglés, o por lo menos yo lo entendí más en inglés, ¿verdad?
Que la palabra en inglés es kingdom.
Kingdom son dos palabras compuestas.
Kingdom, es decir, rey y dom que significa dominio.
En pocas palabras, el dominio del rey.
Es decir que el reino recae en el rey, así como ese rey es su reino.
Por eso que la Biblia habla del reino de Dios.
Entonces significa que el reino de Dios, con lo que mencionamos, con su justicia,
con su bondad, con su naturaleza de hermosura, etc.
No puede estar en el mismo lugar que el reino de las tinieblas.
Porque el reino de las tinieblas somete, el reino de las tinieblas, por así
decirlo, daña, contiene contra el reino de la luz.
Entonces no pueden habitar, no pueden coexistir
los dos reinos, porque son contrarios.
Inclusive si el rey, que es justo, mira del
otro lado la injusticia, no la va a soportar.
Entonces lo que hizo Jesús fue entender el punto de cómo se manejan los reinos.
Cómo se manejaban antes de que, antes de entrar a la
guerra con otros reinos, se les anunciaba rendición.
Por ejemplo decía, en la Biblia aparece en el libro de Isaías, también en los croques
reyes, de que el rey de Asiria mandó a una persona.
El hijo, el hijo, ahí estaba reinado el rey de Asiria, dijo, rindanse,
porque si no, vendremos y los destruiremos.
Pero si ustedes se rinden, van a adquirir una gloria, van a adquirir todo eso,
pero tienen que generar tributo al rey de Asiria.
Entonces, esa es una costumbre en los reinos.
Primero, decir que se rinda, y si no se rinden, se destruyen.
Entonces, ¿qué pasa?
Cuando Jesucristo vino a anunciar, igual que Juan Bautista, arrepiéntase
porque el reino de los cielos se ha acercado a nosotros,
quiere decir, nosotros somos del reino de la luz.
Ustedes se tienen que rendir, porque si no, los vamos a destruir.
Y prácticamente es lo que va a acontecer el hecho cuando Cristo venga.
Es decir, que Cristo no va a soportar que el
reino o la situación del pecado se mantenga.
Es decir, Él no va a poder soportar con sus ojos estar viendo continuamente la
operación del afligido, como aparece en Iglesia Este, ¿verdad?
Como gimen y no tienen consuelo, como algunos no tienen que comer, etc.
Pero Dios en su gracia está permitiendo el arrepentimiento y dando la gracia para que
estas personas aquí en este reino se arrepientan.
¿Por qué?
Porque después del anuncio de arrepentimiento que se da sobre todo el
reino, que es lo que hizo también Jonás, predicar
sobre todo en Nínive, así es el hecho en la tierra.
Por eso que Jesús dijo que el fin no vendría sino que este
evangelio del reino fuera predicado sobre todo el mundo.
Entonces, es decir, que Cristo no va a venir si no se
predica el evangelio del reino sobre todo el mundo.
Es lo que hizo Jonás.
Por eso que Jesucristo hizo, por así decirlo, un escenario figurativo o
simbólico, si lo quiero llamar de esta manera, lo que hizo Jonás y lo que va a
hacer el reino la conclusión de la predicación del
evangelio, porque dice que Jesús predicó sobre todo Israel.
Es decir, que Jesús cumplió su misión cuando predicó sobre todo Israel,
porque Él no se fue por caminos gentiles ni samaritanos.
Él fue a predicar a las hojas perdidas de Israel.
Cuando Él concluyó de, por así decirlo, cubrir toda Israel, Él fue crucificado.
Entonces, igual nosotros.
Nosotros tenemos que lograr cumplir con la
predicación del evangelio para que venga el fin.
Obviamente no va a ser un acto humano, porque nosotros no lo hemos logrado,
sino que el mismo Cristo va a proveer de su gracia y va a proveer de su amor para
que se logre manifestar la predicación al reino.
Porque cuando eso acontezca, ya el anuncio se cumplió.
Es decir, ya el anuncio para que se rindieran, así como lo hizo Jonás,
así como lo hizo Jeremías, así como lo hizo el enviado del rey de Asiría,
se escuchó.
Entonces, cuando eso acontezca, vendrá el fin.
Y por eso es que también la Biblia menciona acerca del arrebatamiento o el
hecho de que Cristo venga con una espada en su boca o una espada en su mano para
contener contra el enemigo y establecer un reino en mil años.
Y ese reino va a ser un reino sin pecado.
Obviamente, como mencioné, pues este reino sin pecado, o este reino que Dios va a
traer de mil años, también va a traer los
beneficios de lo que significa no tener pecado.
Entre uno de ellos es vivir mil años, creo que son.
¿Por qué?
Porque ya no hay pecado, porque fue un límite que
se fue impuesto por causa del pecado en Génesis.
Es decir, Génesis dice que nuestra vida fue limitada a causa del pecado.
¿Por qué?
Porque la Biblia dice en Génesis 6 de que el Espíritu de Dios contendía contra el
hombre porque todo el signo del hombre era hacerlo malo.
Es decir, que había una contienda, había una
batalla constante entre Dios y el hombre.
Cuando venga este reino milenial, como ya no va a haber pecado, el hombre ya
puede adquirir la vida de mil años que le fue quitada por causa del pecado.
Y Dios se va a quitar un conflicto porque obviamente Dios está
conflictuado con cada uno de nosotros porque tenemos pecado.
Ahora, obviamente cuando entramos en Cristo o Cristo murió y nosotros aceptamos
a Jesús como Señor, entramos en una reconciliación.
Es decir, que ya no hay un conflicto por nuestros
pecados o nuestras voluntades con la de Él.
Somos reconciliados porque ahora nosotros aceptamos seguir la voluntad de Jesús.
Entonces menciono toda esta parte por la gloria que Jesucristo trae a nosotros.
Y estas glorias tenemos que creerlas porque a veces cuando uno no cree en
milagros o en sanidades no es necesariamente que uno no los haga,
es que uno no cree que Jesús lo puede hacer.
Porque si yo creyera que Jesucristo lo puede hacer, yo lo anunciara.
Es decir, yo anunciara, miren hermanos, Jesús sana.
Yo tengo la certeza de que Jesús sana.
No necesariamente que me vaya a usar a mí, sino
que yo estoy anunciando que Él lo puede hacer.
Y por eso que regularmente a veces las personas
que son portavoces de algo es porque lo vivieron.
Por ejemplo, si alguien saca... Dios lo saca de las drogas, ¿qué va a decir?
Miren hermanos, Dios me sacó de las drogas, crean en
Él, porque así como me sacó a mí, lo sacó a ustedes.
Si viene... Dios los sacó a alguien, por ejemplo, de la enfermedad,
ellos dicen, miren hermanos, yo estaba en cama y Dios me sanó.
Y por eso yo vengo a decirles que Dios lo puede hacer.
A nosotros también.
¿Por qué?
Porque ellos lo creyeron, ellos lo vivieron.
Entonces, por lo tanto, se convierten en portavoces.
Entonces, a veces nosotros no nos concentramos en aprender de Jesús.
Nos enfocamos en aprender de temas y de cosas, pero a veces sin relación con Jesús.
Es decir, que cualquier tema o cualquier cosa debería estar ligado a Jesús.
Debería estar unido porque Él es el centro, Él es la sustancia,
como dice la Biblia, es el fundamento y piedra angular.
Pero a veces lo que nosotros hacemos es separar el
tema de Cristo y mostrarlo sin la figura de Cristo.
Que es a veces lo que también se da con las alabanzas o las canciones.
Es decir, las personas a veces cantan, pero a veces ni el nombre de Jesús se menciona.
Y que a veces ellos mismos se han dicho, diciendo, miren, lo que pasa es que esto
ya se lo puede cantar a su esposo, al perro, al gato o al hijo.
Entonces ellos quitan la palabra de Cristo.
Es decir, ya quitaron la esencia, pero realmente es la esencia, es Él.
Por eso se le canta a Él.
A Él va dirigida la alabanza.
No porque así es que hay que cantar alabanza, sino porque
uno entiende lo que significa que Él nos haya librado.
Es decir, los reyes cuando vencen, después de la victoria, tienen una celebración.
Es decir, cuando Cristo nos libertó a nosotros del pecado en la Cruz del
Calvario, significa que es nuestro Rey quien
venció la muerte, venció el pecado y venció la ley.
Y cuando Él resucita, ¿por qué no tendríamos que tener nosotros fiesta?
¿Por qué no nosotros deberíamos celebrar si fuimos librados de la opresión del pecado?
Opresión es que obviamente nosotros no vamos a poder entender si no luchamos
contra el mismo pecado, pues, porque uno cuando quiere buscar a Dios y quiere vivir
bajo la naturaleza de Dios, se da cuenta que el enemigo se levanta en contra de
nosotros y uno dice, bueno, el enemigo me tiene sometido y me quiere someter,
pero claramente Dios nos da el poder para vencer.
Entonces uno se realegra y se regocija porque ahora
puede vivir en la gracia del Señor Jesucristo.
Se alegra y se regocija porque uno entiende lo
que Cristo ha hecho en el sacrificio de la Cruz.
Y no es solo una idea simbólica o un sentido moralista o un contexto gramatical
o semántico, sino que es una realidad que Dios no lo hace.
Obviamente cuando uno comienza a buscar más a Jesús, que obviamente lo menciono
porque en mi pasado, por ejemplo, con lo que mencionaba de lo que es el
pecado y la santidad, yo cuando he entrado o he comenzado a buscar a Dios,
entre uno de los ejercicios que hice hace mucho tiempo, era que me estaba
aprendiendo el Salmo 119 del 1 al 8 en
español, inglés, portugués, italiano y francés.
Y todas las noches lo repetía en los 4 o 5
idiomas del 1 al 8 y también cuando me levantaba.
Y cuando yo hice ese ejercicio, casi por una semana me recuerdo,
yo sentía, lo voy a decir de esta manera, la santidad que salía de mi boca.
Y entendía que lo que dice la Biblia, que la palabra
de Dios es santa y que la palabra de Dios santifica.
Y yo percibía y no solo lo sentía que salía de mi boca, sino
que lo lograba oler la santidad que podía salir de mi boca.
Pero también ha estado entonces que yo he pecado y también yo he percibido la
contaminación que sale de mi boca y lo aborrecible
de esas contaminaciones que salen de mi boca.
Y mencionaba esto por lo que Cristo hace, tanto en nuestro sentir o oler o ver,
uno comienza a darse cuenta de esa realidad de esclavitud del pecado que hay afuera.
Y también las delicias de leer la palabra de Cristo, de proclamar la palabra de
Cristo y tener esta abundancia de Cristo y
de cuál es el sistema de opresión del pecado.
Entonces, por esas razones de que uno a leer más de Cristo, a aprender más de
Cristo, no solo va a tener conocimiento, sino la experiencia de vivir con Cristo.
Y obviamente va a haber una dualidad, como dice la Biblia, a la ley y al testimonio.
Son dos cosas, la ley y el testimonio.
Entonces uno ha leído que la palabra nos da a Cristo su esperanza, bondad y todo,
pero también he vivido la esperanza, el amor y todo eso.
Entonces Cristo nos impulsa a seguir y obviamente nos ayuda a abandonar el pecado.
Y por eso yo creo que lo que dijo el apóstol Pablo,
cuando dijo que él era el mayor de todos los pecadores.
Yo por lo menos, cuando yo le pregunté eso a Dios hace años, yo decía ¿pero por qué
dice que él fue el mayor de todos los pecadores?
Porque yo lo que quería era amar más a Jesús.
Y como la Biblia dice que el que mucho se le perdona, mucho ama.
Entonces entonces ¿qué hago?
¿pecar más para que él me perdone y yo pueda así amarlo más?
¿O qué debo hacer?
Pues porque yo quiero amar más a Jesús, yo quiero amar más a Dios.
¿Qué puedo hacer?
Y ahí claramente Pablo dice que yo soy el mayor de todos los pecadores.
Y obviamente uno ve que él es el que más se acerca a Dios.
Entonces bajo ese entendido yo comprendí, y no solo el hecho porque tal vez él
persiguió cristianos o porque él los hizo blasfemar.
Que es una de las interpretaciones que los cristianos dan.
Pero bajo lo que yo entendí, era que Pablo logró
comprender ciertas cosas en la santidad de Dios.
Que lo llevó por lo tanto a entender la gravedad de pecado.
¿Por qué digo esto?
Porque Jesucristo no pecó y la Biblia dice que Jesucristo fue sin pecado.
Entonces si Jesucristo amó a Dios plenamente, no necesariamente se aplica
ese versículo que mucho se le perdona, mucho ama.
Porque él nunca pecó.
Entonces me da a entender que Jesucristo pudo lograr amar a Dios porque por su
santidad podía entender la gravedad del pecado.
Algo así como cuando uno mira una antorcha encendida,
uno no va a meter la mano porque se va a quemar.
Entonces yo comprendí que el punto prácticamente con
Pablo no era que él hizo blasfemar a la gente y todo eso.
Porque él ya lo había hecho.
Lo que logró él lograr entender por qué él lo estaba
haciendo mal fue porque Jesucristo se le presenta.
Jesucristo se le dio a conocer.
Y por lo tanto él dijo, bueno, lo que estoy diciendo está mal.
Pero también a lo largo de la vida él conoció de que todo lo que él conoció de
Jesús, que era la santidad del amor, lo llevó a
entender de que todo lo que estaba haciendo estaba mal.
Por lo tanto él pudo decir, yo soy el mayor entre todos los pecadores.
¿Por qué?
Porque él entendió la realidad de lo que era la santidad o el conocimiento de
Cristo y por lo tanto la gravedad del pecado.
Entonces entre más conozcamos nosotros a Jesús, entre más nosotros nos acerquemos a
Cristo, más vamos a poder comprender la gravedad del pecado.
Y eso llevará, por supuesto, a una gratitud.
Una gratitud de decir, Señor de mi Edad, te agradezco
porque me has librado de lo malo que es el pecado.
Porque uno ya ha entendido la gravedad.
Porque ciertamente uno sabe que uno peca, uno ha fallado, etc.
Uno hasta cierto punto lo dice.
Inclusive uno dice, Señor, pero no porque he pecado.
Pero cuando Dios nos muestra la gravedad o el peso de algo, uno dice, ciertamente he
afrentado a Dios o he hecho algo en contra de Él.
Y por lo tanto uno es agradecido.
Señor, gracias porque antes no entendía la
gravedad de esta maldad y ahora la entiendo.
Y menciono esto porque yo era una persona que me burlaba mucho de la gente.
Y yo cuando, inclusive siendo creyente, lo medio lo hacía.
Y cuando yo comencé a leer la Biblia y decía la Biblia
que Jesucristo no se asentó en camino de pecadores.
No lo hice así, verdad, sino que hice en Salmo 1 que,
bienaventurado aquel que no se asentó en sí a escarnecedores.
Entonces yo entendí que la burla era un pecado.
Y por lo tanto le di gracias a Dios porque yo me burlé de mucha gente.
Inclusive a veces le buscaba llegar a perdonar a la gente.
Inclusive hay una persona que yo todavía
tengo a la vista, que conocí en los básicos.
Que yo ando buscando, viendo cómo me la encuentro para poder pedirle perdón.
Porque dije, ciertamente nosotros hacemos
daño y no vemos el daño que nos está haciendo.
Pero aún así Dios nos perdona a nosotros.
Y entonces vemos, y por eso nos lleva la gratitud.
Señor, gracias porque a pesar de la maldad que
yo hice, que no entendía, Tú me estás perdonando.
Entonces vemos que Dios nos lleva una bondad.
Dios nos lleva una justicia que no es
necesariamente, como mencioné a veces, moral.
Sino que es una realidad.
Es una realidad en el sentido puro y claro.
Por eso mencioné todo el contexto del pecado.
De lo que puede ser la contaminación, la depravación, la malformación, etc.
Para que nosotros comprendamos una cierta gravedad.
Obviamente tampoco es de que yo le voy a dar toda la revelación.
Porque obviamente eso es la de Cristo.
Sino que es como un punto de partida para que uno merite y diga, bueno, pues cierto,
porque me ha pasado.
Inclusive en Hebreos, capítulo 12, versículo 1 nos dice.
Y teniendo en derredor nuestra tan gran nube de testigos,
despojémonos del peso y del pecado que tanto nos asedia.
Y corramos la carrera con paciencia, puesto los ojos en Jesús, el autor y
consumador de la fe, que por el gozo puesto delante de él, soportó la cruz,
menospreció lo propio y se sentó a la diestra de Dios.
¿Qué quiere decir esto?
Que hay dos cosas.
El peso y el pecado.
Es decir, de que si nosotros queremos correr para hacer algo, en cualquier cosa,
inclusive entre una es buscar a Cristo, lo que nos impide alcanzarlo a la
velocidad que nosotros quisiéramos es el peso y el pecado.
Y literalmente está diciendo peso y pecado, ¿verdad?
Y ese peso y pecado, obviamente nosotros sabemos de que si yo me pongo una
refrigeradora en la espalda y trato de correr un kilómetro, no lo voy a hacer.
Por mucha fuerza que yo pueda adquirir, inclusive me va a ralentizar.
Entonces significa que el pecado y las cargas están deteniéndonos en nuestra vida.
Por eso que a veces puede ser que salir a trabajar es difícil, se siente cansado,
hostigado, frustrado y hacemos las cosas inclusive enojadas.
Y eso es el peso, el pecado y las cargas.
Y eso lo habla la Biblia.
Por ejemplo, filipenses dan la respuesta o una solución a eso.
Dicen en filipenses 4.
6 Entonces, eso es uno.
También Jesucristo dijo, venid a mí los
trabajados y cargados que yo os haré descansar.
Decir que el no caminar en la voluntad de Jesús provocó
que tuvieron cargas y esas cargas los llevó a frustrarse.
Porque obviamente, como mencioné, si yo llevo una refrigeradora caminando,
¿a poco no nos vamos a sentir frustrados que no
alcanzamos llegar al kilómetro que tenemos que alcanzar?
No digamos que nos estemos cansados o buscamos
cualquier medio para poder alcanzarlo.
Entonces las cargas y los pecados están moldeando o formando algo en nosotros.
Están provocando cosas en nosotros y nosotros tenemos que entender que eso es.
Y por eso la única solución es acercarse a Jesús.
Por eso Jesús dijo, acercados a mí los trabajados y cargados.
Y yo lo he mencionado muchas veces, yo voy a llamar a alguien si está lejos.
No lo voy a llamar si lo tengo cerca.
Es decir, si yo tengo a alguien a la par mía, no voy a decir, mira fulanito,
zutanito, vení, porque ya está aquí, ¿verdad?
Yo lo voy a llamar si está lejos de mí.
Entonces, cuando nosotros hacemos nuestra propia voluntad y generamos estas cargas y
estos pecados, estamos lejos de la voluntad.
Entonces Dios nos hace el llamado, acércate a mí.
Es decir, toma mi voluntad, toma mi vida, reposa en mí.
Y por esa razón, entre una de las cosas es la oración, ¿verdad?
Entre una de las cosas es la lectura de la Biblia.
Porque no solo nos va a impartir, si lo queremos llamar así, el
entendimiento para una formación en nuestra alma, sino que también nos va a
dar el refrigerio espiritual para que nosotros lo tengamos, ¿verdad?
Por eso la Biblia menciona, dice, arrepiéntanse.
Que creamos en Jesús y nos arrepintamos y vendrá refrigerio para nuestras vidas.
Entonces habla de un refrigerio.
Si hablamos de refrigerio es de que va a venir un reposo, va a venir un descanso.
¿Y quién lo provocó?
El pecado, ¿verdad?
Entonces, por eso el hecho de ir en pos de Jesús, no ir en pos de reglas,
no ir en pos de cosas.
Aunque el mismo Jesús, como ya lo mencioné, que es la naturaleza divina,
pues en este caso es la naturaleza divina de Dios.
Cuando uno entra a Él, obviamente nos tiene que enseñar.
Así como un padre, hagamos de cuenta, o en mi caso en particular, ¿verdad?
Cuando era niño yo me ponía en el pecho de mi padre.
Pero también mi padre, así como yo reposaba en su pecho y me sentía bien,
también mi padre me decía, mire, trate bien a su hermano.
Mire, aprenda a hablar con su mamá.
Por eso que también la Biblia menciona en el libro de Corintios y Efesios,
dice, maridos, no sean ásperos con vuestras mujeres.
Mujeres, aprendan a sujetarse a vuestros maridos.
Entonces, ciertamente nos da la presencia, nos quita todas las inmundicias,
las maldades, etc.
Pero también a su misma vez, nos enseña.
Por eso le se llama un maestro.
Entonces, por eso que vemos que el centro o el enfoque debe ser ir en pos de Cristo.
¿Por qué?
Porque Cristo, al aprender más de Él y al tener
la imagen de Él, nos va a apartar del pecado.
Por lo que mencionaba aquí de Juan 16, del 8 al 1, que lo voy a volver a leer,
dice, Y cuando él venga, convencerá el mundo de pecado, de justicia y de juicio.
Nueve, de pecado, porque no cree en mí.
Entonces habla de creer en Él.
Entonces, cuando nosotros leemos la Biblia, tenemos
que ver qué es lo que la Biblia habla de Él.
Puede estar hablando de muchas cosas.
Inclusive, por eso yo menciono el Salmo 1, del 1 al 9, dice,
Entonces, ahí no habla de Jesús, pero dígame si no es bienaventurado Jesús.
Porque dice bienaventurado el varón, que no anduvo.
Entonces, ¿Jesús anduvo en camino a pecadores?
¿En silla de escarnecedores?
¿Jesús estuvo en el consejo de los malos?
No.
Ahora, ¿Jesús se deleitaba en la ley de Jehová?
Sí.
¿Jesús fue como árbol plantado junto a corrientes de agua que ha sufrido su
tiempo y su hoja no cae y todo lo que hace prosperó?
Sí.
Entonces, prácticamente está hablando el Salmo 1, del 1 al 3, de Jesús.
Eso es lo que está hablando, es decir, cuando vemos a Jesús, vemos el
cumplimiento, lo que está ahí, del 1 al 3.
Entonces, eso significa que si yo quiero ser como
Jesús, debería tomar el mismo ejemplo que Jesús tomó.
¿Qué significa?
Meditar en la ley de Jehová, de día y de noche, y deleitarme en ella.
Por lo tanto, yo seré bienaventurado porque no seguiré el camino de los
pecadores, en silla de burladores, y seré como un árbol plantado junto a
corrientes de agua que ha sufrido su tiempo y su hoja no cae.
Entonces, si nos estamos dando cuenta, ese Salmo 1
habla de Jesús, aunque no lo diga explícitamente.
Porque claramente Jesús dice que Él vino a
cumplir con toda palabra, no vino a derogarla.
Entonces, si nos damos cuenta, nosotros vamos a ver a
Jesús en todas las escrituras, porque Él lo muestra.
Por eso mencionamos a Moisés, a Elías, a David,
que son unas muestras de lo que Jesús representa.
La Biblia nos habla prácticamente de esas figuras,
porque la Biblia habla a través de sombras y figuras.
Y esas figuras llamadas Moisés, llamadas Noé, llamadas David o Samuel.
Porque una de las cosas que dice Samuel es que
Samuel no dejó caer ninguna palabra que vino de Dios.
Entonces, si eso vemos, es de que Jesús fue un Samuel, es decir, una persona que
nunca dejó caer al piso la palabra de Dios, siempre le puso tensión.
Entonces vemos de que esas pequeñas cosas
que vemos en la Biblia nos apuntan a Cristo.
Inclusive, por eso señalaba Josías, que por lo menos para mí, Josías ha sido
un ejemplo muy bonito, porque según la crónica dice...
Y no hubo otro rey como Josías, que amó a Dios con toda su mente,
con toda su alma, con todo su corazón y con
todas sus fuerzas, conforme a la ley de Moisés.
Es decir, que había otros reyes que se habían nombrado en la Biblia desde David
hasta antes de Josías, pero ninguno mostró
esa descripción conforme a la ley de Moisés.
Todos los demás decían, y amó a Dios.
Y amó a Dios conforme a David, y amó a Dios conforme a esto y lo otro,
pero nunca hubo una definición tan exacta, sino con Josías.
Obviamente nosotros sabemos de que nuestro Josías, es decir, Jesucristo, es el que
vivió plenamente y amó a Dios con toda su alma, mente, corazón y fuerzas,
conforme a la ley de Moisés.
Entonces, vemos de que nos va a mostrar el creer, y el creer obviamente de que así
como Moisés liberó un pueblo de una tierra de esclavitud a una tierra de prosperidad,
eso es lo que hace Cristo.
Que así como David vino a poner un imperio de prosperidad y a
vencer a nuestros enemigos, así es lo que mismo hace Cristo.
Así como un Salomón que vino a traer una gloria plena, y no solo sobre él,
sino sobre los que lo rodeaban, así también es Cristo.
Obviamente tomando las virtudes de cada uno.
Entonces lo que quiero resaltar en este caso es de que toda la Biblia nos enseña a
que nos dirijamos hacia Él, es decir, todo apunta hacia Él.
Inclusive, y con esto voy a terminar, el libro de Hebreos, capítulo 1,
que es uno de los versículos citados que dice la siguiente manera.
Habiendo Dios hablado de muchas formas y de muchas maneras por medio de los
profetas a los padres, ahora nos habla a través de Cristo.
Entonces, ¿por qué eso es importante?
Porque todo lo que se utilizó en el Antiguo Testamento, como ya mencioné,
Moisés, los ángeles, los sacerdotes, etc., lo comienza a mostrar el libro de Hebreos.
Por eso lo primero que menciona el libro de Hebreos, aparte de los profetas y los
padres, comienza a mencionar que Jesucristo es más grande que los ángeles,
porque los ángeles tenían un nivel de dignidad.
Y otras manifestaciones como la guerra, poder,
mensaje, pero Jesucristo era más grande que ellos.
También el libro dice que Jesucristo es más grande que Moisés.
Y dice que así como Moisés fue siervo fiel en la casa de
Dios, Jesucristo fue a hijo fiel en la casa del Señor.
De que así como había un sacerdocio terrenal que se perdía o que se tenía que
reemplazar diariamente, el sacerdocio de Jesucristo era único, inmutable,
un solo sacrificio excelente para todas las eternidades.
Y así sobre cada una de las cosas, él está mostrando, el escritor de Hebreos,
la referencia entre Cristo y todo lo demás.
Porque todo lo demás nosotros teníamos ya un conocimiento.
Pero este conocimiento, obviamente, cuando viene
Cristo, lo pone sobre ese otro conocimiento.
En el sentido de que vamos a entender a Cristo si entendemos las otras cosas.
Porque Cristo está superior a todo eso.
Por eso que habla Jesús superior a los ángeles, Jesús superior a Moisés,
Jesús superior a Aarón, Jesús superior a X o Y cosa.
Entonces vemos de que el reflejo, que lo que quería hacer inclusive el
escritor de Hebreos era eso, enfocar a la gente en una persona.
Y esta persona se llamaba Cristo, por eso era de creer en Él.
Y por eso que de Hebreos sale que dice que todo
era sombra y figura de lo que habría de él.
Entonces, en conclusión, si nosotros queremos dejar de pecar, o nosotros
queremos apartarnos, o inclusive darle a conocer a la persona
la realidad de este pecado, tenemos que creer en Jesús.
Y obviamente por eso tenemos que conocerle, ¿verdad?
Tenemos que conocerle a Él y creer en Él.
Porque eso obviamente, como mencioné, pues, si dice la Biblia que Jesús es
sanador, significa que tengo que creer que Él sana.
Y por lo tanto, si yo creo que Él sana, lo voy a anunciar.
Porque eso dice la Biblia claramente, ¿verdad?
Que yo lo que yo creo, anuncio.
Si yo no lo creo, ¿cómo lo voy a anunciar?
Es decir, por ejemplo, si a alguien a uno le dicen, mira, este es el mejor shampoo
que hay, y para todos los... la cantidad de los tipos de cabello que hay,
yo primero lo tengo que probar para poder anunciar o darle a conocer.
Porque no voy a vender yo un producto que no sirve.
Entonces, en este caso, obviamente Jesús no es un producto.
Lo que quiero es dar la referencia entre la comprobación de algo.
Por eso que Romano 12.2 dice que hay que comprobar la voluntad de Dios.
Nosotros la comprobamos.
Entonces, ¿qué significa?
De que si obviamente yo sé que Jesús sana, mi fe de eso
va a ser anunciar y decirle a la gente que Jesús sana.
Por eso que la Biblia dice que la abundancia del corazón habla la boca.
En pocas palabras, si nosotros comenzamos a examinar lo
que hablamos, vamos a ver la fe que tenemos en las cosas.
Por lo tanto, si nosotros abundamos en el conocimiento que Dios Jesús es un Dios que
sana, o que libera, o que ama, o que es justo, etc.
Si lo queremos llamar sobre cada virtud de Él, eso es lo que vamos a anunciar.
Eso es lo que vamos a dar a conocer a la persona,
porque la abundancia del corazón habla la boca.
Y yo por lo menos me he examinado, y a veces yo me he examinado y me he dado
cuenta de que una de las cosas que más hablo de Jesús es Jesús como maestro,
o un Jesús sabio, o un Jesús por ejemplo justo, pero
hay otras cosas que no hablo de Él en abundancia.
Necesito conocerlo, en este caso para poder darlo a conocer, para que mi fe esté
en abundancia a eso, y por lo tanto hablarlo.
¿Por qué?
Porque es parte de Él.
Por ejemplo, la Biblia habla que Jesucristo es un guerrero.
Jesucristo es el justo, el que hace justicia.
Jesús es el que sana, Jesús es el que pastorea, Jesús es el que provee.
Hay muchos contextos no terrenales sino espirituales sobre el hecho de que Jesús
es un proveedor, porque ya proveyó a su Hijo
en la cruz del Calvario para nuestros pecados.
Entonces de ahí también radican las otras cuestiones
como el pastoreado relacionado con Jehová Jiré, etc.
Pero lo que quiero entender es que nuestro acercamiento hacia Él nos va a liberar de
todos los impostores que pueden venir en vez de Él.
Es decir, porque obviamente si el enfoque está en Él va a venir un engaño,
por eso dice que vendrán falsos cristos o falsos profetas, o inclusive falsos
maestros, porque estos falsos maestros nos
señalarán a falsos cristos o falsas enseñanzas.
Por eso tenemos que conocerle, por eso tenemos que saber quién es Él para
darlo a conocer, y eso lo dice el Segundo de Juan.
Aunque Segundo de Juan es una carta muy pequeña, pero es muy importante,
porque inclusive lo que él dice, Segundo de Juan es...
Y muchos engañadores saldrán por el mundo confesando que Jesucristo no vino en
carne, el que esto hace es el engañador y el anticristo.
Entonces él ya está señalando, indicando que vendrán engañadores,
y estos engañadores mostraron una falsedad de lo que puede ser Cristo.
Entonces por eso necesitamos conocerle.
Obviamente, como mencionaba, al conocerle a Él, Él nos va
a reflejar su naturaleza y por lo tanto su mandamiento.
Porque conocerle a Él no significa no conocer sus mandamientos,
sino que vamos a conocer la esencia del mandamiento.
Por eso cuando Jesús menciona y dice... perdón, cuando se habla del decálogo sobre
los diez mandamientos, dice no matarás, no adulterarás, o no tener falsos dioses
delante de mí, guarda el sábado, etc.
Si nosotros los agarramos tal cual, lo vamos a ver solo como una ley,
inclusive como nos puede dar en otro país.
Pero si nosotros entendemos de que esos mandamientos procedían del amor,
por lo que hablamos de la naturaleza divina, y la ley dice que Dios es amor,
decir que su naturaleza está en el amor, significa que Dios de su naturaleza tomó y
dijo bueno, aquí están los diez mandamientos,
no tener falsos dioses delante de mí.
¿Por qué?
Porque estos falsos dioses no aman.
Estos falsos dioses ayudan a que ustedes sacrifiquen a sus hijos.
Estos falsos dioses hacen que ustedes se prostituyan.
Estos falsos dioses hacen que ustedes peleen entre ustedes.
Estos falsos dioses hacen de que sometan a la gente.
Entonces ámenme solo a mí.
¿Por qué?
Porque yo soy el verdadero amor.
Entonces si lo vemos bajo ese contexto del conocimiento de la naturaleza divina de
Dios, ya no vamos a ver el mandamiento como algo
forzado, sino que algo propio de la naturaleza.
Y obviamente, por lo tanto, el hecho de creer en él, porque al creer en él,
pues nos va a dar una nueva naturaleza para
caminar en esta verdadera naturaleza del amor.
Entonces voy a finalizar.
No sé si alguien tiene dudas o preguntas o algo que mencionar.
Yo saludarlos.
No sé si alguien tiene un comentario.
Solo quiero decir hola, hola.
Hola Max.
Hola Sara, hola Evelyn, hola Randy.
Hola, buenas noches Juan.
Yo,
como llegué un poco tarde, sí vi que me enviaste el mensaje, pero estaba comiendo.
No sé si en lo que antes de que llegara, explicaste lo del origen del pecado.
Al principio hablamos de la naturaleza de Dios y la naturaleza del pecado.
Y hablamos del poste de Adán, por ejemplo.
Esas partes las vimos.
No, solo voy a decir que tienes como el audio también.
Se puede enviar el audio.
Ah, sí tenemos el... como las reuniones las grabamos y las subimos a YouTube,
entonces ahí tengo los audios.
Porque a veces siempre pasa que hay personas que entran a la mitad,
o a veces Larry, que creo que es a fin de mes, le toca tener una actividad en la
iglesia, entonces le paso el audio a Larry para que lo oiga.
Muy bien, entonces no sé si tiene alguien alguna pregunta, duda, o alguien que
quiera comentar algo, para que, pues, podamos edificarnos.
Uy, ahora, amor.
Pues yo solo quiero leer lo que dice Romano 6, 23.
Que escrito está, porque la paga del pecado es muerte, mas la
dadiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro.
O sea que todo aquello que aborrece delante de los ojos de Dios, es pecado.
No sé si me puedes corregir, Juan.
Entonces, todo lo que no es agradable delante de los ojos de Dios, es pecado.
¿Sí?
Sí, porque como mencionamos de que está en la naturaleza de su hijo, entonces el
pecado, como la palabra pecado es errar en el blanco, significa que el pecado no
logra atinarle a la naturaleza a su hijo, entonces adquiere otra naturaleza.
Entonces significa que el pecado es todo lo
que no representa la naturaleza de su hijo.
Es decir, bondad, justicia, amor, pureza, paciencia, etc.
Por eso que lo aborrece, porque entraría la mentira, el orgullo, el engaño.
Voy a decir solo una.
Me encanta el aspecto que tú explicaste que no creer en Jesús es como pecado,
porque yo pienso en que estás diciendo a un niño, ay no, no sé.
Estás diciendo, enseñando algo y en el inicio, pues el niño no lo está
escuchando, pero hasta un punto llegas, como se dice, donde
tú tienes que creer si su padre está diciendo la verdad.
Y hasta ese punto de adelante es como si no creas.
Es tu culpa, solamente el padre se puede enseñar, enseñar, enseñar y pues.
Pero si.
Yo también eso es importante, a veces la gente o algunas personas creen que cuando
cuando se usa la palabra pecado, como que por eso que mencionó el área de
que no creer en Jesús es un pecado, es verdad, pero mucha gente lo siente como
un ataque porque dicen, ay, yo por qué tengo que creer en Jesús?
Ni siquiera conozco, no?
Entonces sí es importante resaltar que, ok, sí, técnicamente es un pecado,
pero es muy similar a la ley de un país, no?
Si tú vas a un país nuevo y no conoces la ley del país y cometes un error o una
falta a la ley, el hecho de que no supieras
que esa ley existía no te exime del castigo.
Igual pasa, pasa con Jesús.
Entonces a veces alguna gente le ama, pero hay errores de omisión, o sea,
no sabías que era un pecado y lo cometiste sin darte cuenta.
Sin embargo, obviamente hay oportunidades.
Una pregunta.
Me ha llamado siempre la atención eso.
AM.
En el momento que alguien se entera que.
Sobre el concepto de quién es Jesús.
Y Cristo, a partir de ese momento, no creer en él se vuelve un pecado.
O sea, hay millones de personas cometiendo.
El pecado de no creer en Jesús por el simple hecho de pertenecer a otra religión.
Técnicamente, sí, incluso no en el momento que te das cuenta.
O sea, incluso sin darte cuenta, sin saber tú quién es Jesús, es un pecado cometer.
Pero bien, Dios es razonable y da la oportunidad de que aprendamos.
No es como que te vas a quedar sin tener una oportunidad.
No vamos a ser juzgados necesariamente.
O sea, vamos a ser juzgados de manera justa.
Y pues solamente Dios va a decidir si tu conocimiento fue razonable, fue razonable
u omitió, no fue sincero o fue a propósito de que
ya sabías, ya entendían y aún así lo ignoraste.
Bueno, esa es otra cuestión diferente.
Entonces eso quería mencionar.
Así cuando, cuando escuché el comentario de que no creer en Jesús es un pecado.
Pues sí, así es.
Pero si no, no se debe tomar de unas personas como de manera acusatoria.
Decir que tú no conoces a Jesús, eres un
malvado, te vas al infierno, te vas a quemar.
Eso no es propio de un cristiano decir ese tipo de cosas.
Y otro comentario es que me gusta esto, que me gusta el pecado, por ejemplo,
como se introdujo en el mundo.
Adán Peco, bueno, Adán y Eva ambos, pero si no me equivoco, romanos.
Tengo mala memoria para los textos.
Dice que el pecado entró por un solo hombre y también por
un solo hombre se quitó, se dio la oportunidad de vida.
Es obviamente Jesús.
Entonces a mí lo que se me hace siempre muy interesante
en lo personal, es por qué hubo ese pago o esa balanza.
Porque en el antiguo Israel, cuando alguien
cometió un pecado, tenía que dar un sacrificio.
Y cada pecado que cometías era un sacrificio de un animal, etc.
Todo el tiempo.
Pero eso es porque el animal no tiene el valor
de una vida humana, imperfecta como nuestra.
Mucho menos la vida que Adán perdió, que en
su momento era hijo de Dios, a la perfección.
Entonces no hay un equivalente.
De hecho, por ahí hay un texto de la Biblia que dice que
un hombre no puede dar la vida a favor de otro hombre.
O algo así, no.
Esa es la idea general.
Entonces, incluso una persona no podía dar ese pago por el rescate.
Pero Jesús, en cambio, como a pesar de que sí fue nacido de pecadores, pero como
nació por Espíritu Santo, o sea, no fue por el medio natural que los
humanos utilizamos, entonces por eso es que Jesús se salvó de no heredar el pecado.
O sea, todos heredamos el pecado de Adán y Eva.
Nacemos pecadores por el simple hecho de que somos hijos de Adán y Eva.
Pero Jesús fue la excepción.
Entonces Jesús, a la perfección, hacía un equivalente
con la perfección de Adán, que Adán perdió.
Y por eso sí fue un pago justo.
O sea, el rescate hizo el pago.
Y por eso es que ahora nosotros tenemos la
oportunidad de ser salvos si ponemos la fe en Jesús.
Entre otras cosas, obviamente la fe sin obras está muerta.
No solamente es de creer, sino también de actuar.
Puedo decirte una pregunta sobre eso.
También es algo que tengo muchas dudas.
Si alguien hace buenas obras toda su vida, de acuerdo con los designios de Cristo,
pero no acepta a... al final de su vida llega y tiene una larga lista de miles y
miles de buenas acciones, pero en su lecho de muerte no acepta a Jesús como hijo de
Dios o la religión, pero toda su vida emuló el comportamiento de Jesús.
¿Esa persona puede ir al cielo o no?
Bueno, yo voy a dar un comentario en lo personal y después voy a acabar mi idea
original, porque probablemente no todos van a estar de acuerdo con lo que yo voy a
decir, pero lo voy a decir como yo lo entiendo.
Hay un texto que dice que mejor es el día
en que uno muere que el día en que uno nace.
Y eso no quiere decir que la muerte sea buena, no.
Quiere decir simplemente que tu reputación al día de tu muerte, o todo lo que hiciste
a lo largo de tu vida, digamos que llega al punto final de la vida y cuando uno
muere, como que uno ahí es como que ya se juzga de alguna manera.
Entonces, si hiciste cosas buenas y cometiste un error muy grave al final,
¿podrías perder la vida?
Bueno, la pregunta es, toda la vida de esta persona emuló el comportamiento de Jesús.
O sea, siempre que tuvo que decidir sobre una acción que haría en su día a día,
siempre se preguntó a sí mismo qué haría Cristo, ¿sabes?
Y eso es lo que procedió a hacer.
O sea, toda su vida emuló el comportamiento de Cristo, pero nunca
aceptó el concepto de que Cristo es el hijo de
Dios o los aspectos más místicos de la religión.
Nunca se llamó a sí mismo cristiano, ¿sabes?
Pero toda su vida emuló el comportamiento de Cristo.
Entonces, ¿tiene permiso de ir al cielo o no?
Bíblicamente es un requisito para la salvación.
O sea, técnicamente sí es un requisito para la salvación.
Si hubo una constancia excepcional que por motivos fuera de
lo de lo razonable te obligó a ser así, bueno, Dios juzgará.
Pero en lo que es razonable, sí, sí, es un requisito.
Tienes que creer en Jesús.
Lo que entiendo entonces es que es más importante.
Es más importante.
Entonces lo más importante no son las obras.
Entonces tendrías que admitir que lo más importante para
entrar al cielo es aceptar la religión y sus conceptos cierta.
Esto dice que la fe sin obras está muerta y obras.
La fe por sí sola no te va a salvar.
En lo que yo entiendo con las obras, sólo va a aclarar una parte aquí.
Perdón, pero es cierto.
Sí, sólo va a aclarar una parte aquí por la parte de las obras.
Lo que sucede está de que una persona que no conoce a
Jesús no puede hacer lo que Jesús hizo porque no lo conoce.
Entonces él obviamente no podría hacerlo porque no lo conoce.
Lo segundo está de que el punto no es el contexto
estructural de la religión porque la religión nos salva.
Es decir, la religión o las normativas que a veces pueden imponer eso nos salva.
O eso no me lleva a mí a ejercer algo bueno.
Lo que mencionábamos, el hecho de creer en Jesús, es porque Jesús tiene una
naturaleza, una naturaleza de amor, justicia, gracia, etc.
Y de que nosotros, por adquirir el pecado de Adán, por más que quisiéramos hacer
algo bueno, no podemos porque ya a veces entra el egoísmo, entra la infidelidad,
etc.
Que ya va intrínseco en nosotros.
Entonces, lo que hace Jesús es mostrarse como una salvación para que creamos en él.
Pero él no nos dice, mira, anda, métete a la iglesia.
O mira, aquí está el gran estado.
Tiene lo que nos llama a conocerlo.
Pero una persona puede hacer cosas buenas, ¿no?
O sea, si las personas ven a una persona...
ves a una persona pobre en la calle y decides ayudarla, no necesitas ser
cristiano o conocer a Jesús para hacerlo, ¿cierto?
No, porque lo que mencionamos en el principio, que Romano dice que hay
personas que por naturaleza hacen lo que es de la ley, pero obviamente...
Vale, pues eso.
Exacto, pero después lo voy a volver a resaltar.
Lo voy a poner de esta manera.
Si tú vienes y puedes hacer muchas buenas obras, pero de algún punto vienes y robas,
cuando tú estás delante del juez, el juez dice, mire,
usted ha hecho muchas buenas obras, por lo tanto, no.
Usted robó, pues está preso.
Dependiendo de lo que robaste.
Eso entiendo, pero por eso te estoy dando un ejemplo muy específico de una persona.
O sea, esta persona toda su vida hizo cosas buenas.
Emuló el comportamiento de Jesús.
Toda su vida.
Ni una sola vez.
No se puede.
Imagina que le pasa.
Imagina que le pasa.
Es que eso nunca se va a lograr.
Por lo que mencionamos del pecado original de Adán,
porque nosotros ya tenemos el pecado original.
Bueno, ok, vale, vale.
Tiene el pecado original, pero el resto de decisiones son.
Decisiones.
No se puede.
O sea, como te dije yo.
Si algo, si el combustible de algo funciona, pero no es una persona buena.
Nada más.
Por eso es que no me he terminado de hablar.
O sea, me estás viendo una respuesta.
Luego me interrumpiste.
No estoy dando respuestas.
Es como que es.
A lo que quiero entender.
Solo quiero que entiendas esta esta persona que describo.
Pero antes.
Estoy entendiendo.
Te estoy transmitiendo que ya la entendí.
O sea, ya la escuché cuando lo dijiste con Max.
Entonces, por lo que te he mencionado.
El pecado que ya traemos de Adán.
Ya trae muchas cosas que nosotros hacemos malas.
Que inclusive, como creo que lo dijo Max.
Hay cosas que nosotros en conciencia ya estamos haciendo mal.
Que es imposible que alguien diga que realmente hizo todas las obras buenas.
Porque eso es imposible.
Nadie puede hacer todo bueno.
No es posible.
Es imposible decir que el caso que estás
presentando es un caso que nunca se va a presentar.
Nunca alguien puede hacer todas las cosas correctas.
Porque si fuese así, él se convertiría en un salvador.
Es decir, él se convertiría en un proclamador de justicia.
Y obviamente encontraría a Cristo.
Es decir, que aquel que hace lo bueno terminaría encontrando a Jesús.
Y una resonancia con él.
Por lo tanto, lo aceptaría él.
Pero entonces tú crees que todas las personas.
O sea, es interesante.
O sea, tu abuelita, la abuelita, mi abuelita.
Todas, todas las abuelitas de todos son personas malévolas.
Entonces, porque cuando te propongo mi abuelita era
una buena persona, tú dices no, eso no se puede.
Tu abuelita no podría ser una persona buena.
Es una persona malévola como todos los demás hombres.
Eso es lo que me estás diciendo.
Sí, eso es lo que muestra.
Estás diciendo que mi abuelita era una persona mala.
Todos somos malos porque tenemos pecado a nosotros.
Si me permiten, tengo este extraño.
Un punto bastante similar, pero con pequeños
pequeños diferencias de entendimiento.
Por ejemplo, la Biblia dice que todos somos
pecadores y que nadie alcanza el honor de Dios.
Entonces nadie puede.
También otro texto que dice que nadie.
Creo que dice que nadie, que no hay nadie que no peque de boca o de pensamiento,
algo así, o de lengua y de pensamiento, algo así.
O sea, no existe nadie en la Tierra que no peque.
Ni un cristiano, ni el pastor, ni el que se va a ir al cielo.
Nadie no peca.
Todos, sin excepción, pecamos porque todos heredamos el pecado de Daniela.
Es así.
Entonces, eso que dices, Juan, de que no hay nadie
que no pueda cometer ningún pecado, es verdad.
Pero lo que pasa es que nadie puede.
O sea, ni los cristianos, ni los no cristianos, ni nadie.
Entonces todos vamos a pecar.
Entonces también lo que dice Randy.
Entonces, si es posible que una persona haya sido buena al mismo grado que una
persona cristiana que se esforzó, cometió errores, como todos nos cometemos,
pero que se esforzó de una manera razonable por vivir la vida de un cristiano.
Si es posible.
De hecho, hasta es posible que una persona que
no tiene fe se comporte mejor que un cristiano.
Es bastante posible.
Pero eso no elimina el requisito bíblico de que tienes que tener fe.
Ahora, aquí entra lo razonable de Dios.
Porque, de hecho, hasta hay un texto, si no me equivoco, a lo mejor es Hechos,
no recuerdo bien, pero habla de una resurrección de justos y de injustos.
Ahora, la interpretación, otra vez nos vamos a meter
en un campo de batalla en el significado de eso.
Pero el asunto es que incluso Dios da consideración especial incluso a los que
no tuvieron la oportunidad o un grado razonable
de exposición a las verdades bíblicas.
¿Qué tal si naciste en un país donde el cristianismo está prohibido?
Jamás esa persona tuvo la oportunidad de aprender de Cristo.
Entonces no se le puede juzgar de igual manera que a una persona que sí tuvo la
oportunidad y siempre le ignoró, que siempre le
predicaron, que siempre le intentaron ayudar y lo ignoró.
Entonces esa persona morirá en ignorancia.
Entonces quedará ya en manos de Dios juzgar si esa persona, por su ignorancia o
por circunstancias de la vida, le va a dar una excepción y va a ser
partícipe de la resurrección de injustos para
que se le dé una oportunidad en justicia.
Eso ya queda en manos de Dios.
Pero para las personas que sí lo entendieron, que sí conocen de Cristo y lo
ignoraron, ellos sí es un requisito explícito.
No pones fe en Jesús, morirás y en el día de
juicio no vas a alcanzar la gloria de Dios.
Vale, entiendo.
Sí, queda claro, me queda muy claro.
Pero es interesante porque me estás diciendo que lo más importante,
entonces, lo que más recompensa a Dios, por así decirlo, no es las obras buenas,
sino aceptar la religión.
Hermanos, disculpen, hermanos.
Me voy a salir.
Tengo que... está muy tarde aquí en Brasil.
Voy a acostarme a dormir porque mañana es
otro día, entonces tengo que acordar temprano.
Muchas gracias, hermanos.
Muchas gracias, Juan.
Buenas noches, hermanos.
Buenas noches, Leonardo.
Mira, yo solamente quería comentar el texto de Samuel, el primer libro de Samuel.
No recuerdo el número exactamente, pero que dice que es más importante,
que es más importante un sacrificio o la obediencia.
Y dice que Jehová se complace más en la obediencia que en un sacrificio.
Entonces la obediencia es más importante que cualquier otra cosa.
Parte de la obediencia, pues son los
principios cristianos que de la fe en Jesús.
Pero por eso yo mencionaba, o sea, en mi entendimiento es tan importante la
fe en Jesús como las acciones que uno vive.
O sea, ambas son.
No puede faltar una porque pues no estaríamos completos.
Ok, ok, gracias.
Este fue bueno.
Yo solo quería aportar que, bueno, es como el pecar o
hablamos sobre la naturaleza humana de pecar, es pecar.
Y creo que él no entendía que como ser una persona mala, una mala persona,
es como ser una humana natural.
Eso es como la cosa que yo quería explicar, porque
por eso el Señor dice que uno debe nacer de nuevo.
Porque el pecado actúa dentro de nosotros y nos domina.
Pero cuando uno nace de nuevo, sí puede fallar,
pero no puede ser dominado por el pecado.
Y como la vida que Cristo ofrece te libera de la prisión
de preguntarte si eres una buena persona, mala persona.
Te libera de la presa de intentar hacer el bien con tus propias fuerzas.
Porque tú tienes ayuda, tienes el Espíritu Santo para
guiarte en todo, en todo aspecto en el camino de Dios.
Pero se fue.
Sí, yo quería compartir esto.
Que cuando Jesús estaba en sus momentos donde nos enseñaba
o les enseñaba a ellos sobre cómo vivir esta vida.
Y que harían esas generaciones y las generaciones venideras.
Si vivieran exactamente el destino, entonces iban a tener una vida abundante,
una vida diferente.
Entonces yo digo y pregunto, para mí, en mi concepto, ¿qué es ser bueno?
Juan decía, ninguno es bueno.
¿Por qué?
Porque es que la misma palabra de Dios también declara.
Y está escrito en Mateo 19, 16.
Cuando dice, entonces vino uno y le dijo, maestro
bueno, ¿qué bien haré para tener la vida eterna?
Él le dijo, ¿por qué me llamas bueno?
Ninguno hay bueno, sino uno, Dios.
Mas si quieres entrar en la vida, guarda los mandamientos.
Le dijo, ¿cuáles?
Y Jesús dijo, no matarás, no adulterarás, no hurtarás.
Entonces, si yo, por ejemplo, voy y miro a alguien que está desnudo, que le falta,
no sé, alguna necesidad, que yo considero en mi intelecto que es bueno dar,
porque me nace o por interés, no sé, por lo que sea.
Para mí, eso es bueno.
Pero, quien no acepta a Jesucristo como su único y suficiente salvador, así sea las
obras que haya hecho aquí en la tierra, y en su concepción, en su intelecto,
desde su perspectiva intelectual, sea bueno, entre comillas, no es salvo,
porque la palabra de Dios lo dice y lo declara.
Ahora, el Espíritu de Dios, el Espíritu Santa, pone en
acuerdo a todo aquel que está bajo la cobertura de Dios.
¿Por qué?
Porque Dios habla un solo lenguaje, y Él habla nuestro espíritu, y el espíritu
de nosotros si escucha, si oye, entonces hace la voluntad de Dios.
Entonces, lo que creo es que Dios también, a través somos pecadores todos,
todos somos malos, pero algunos transfieren esa maldad a un nivel superior.
Y otros tratan de, no sé, mitigar o esconder eso, que no
es agradable para ellos mismos o para lo que sea Dios.
Y hacen que su condición no aceptada delante de Dios mengue
para que las cosas espirituales de Dios puedan crecer.
Entonces, el pecado es una antesala de nosotros como
humanos, pero la decisión está si queremos o no ceder a eso.
Porque la mala condición se alimenta cada día como una práctica.
Entonces, si por ejemplo yo digo mentira, voy
a crear otra mentira, y eso es una práctica.
Ese es un pecado que estoy alimentando.
Pero si el alimento, si el pecado no se alimenta,
entonces mengúa bajo la cobertura de Dios.
Yo creo que estoy de acuerdo con Juan, que ninguno es bueno.
Y menos cuando no aceptamos en nuestra condición
humana a alguien superior que es Jesucristo.
Además, la palabra declara que a los suyos vino y los suyos no le recibieron.
¿Por qué?
Porque él estaba dando un mensaje fuera de nuestro
intelecto, fuera de nuestra cobertura conceptual humana.
Entonces a muchos no les gustaba cómo él se expresaba
desde su forma, desde la convicción del Espíritu Santo.
Pero cuando él hablaba a otros espíritus, a otras personas que podían comprender la
verdad de la palabra de Dios, entonces
llegaban unánime juntos a entender el mensaje.
Entonces, la religión nos salva.
Y lo que estamos aquí nosotros en esta tierra es aprendiendo.
Estamos aprendiendo a vivir.
Es como una práctica de vida.
¿Cómo debemos ser?
¿Para dónde debemos ir?
¿A quién debemos dirigirnos?
Es todo eso, porque nuestra condición humana es pecaminosa.
¿Pero cómo podemos menguar eso?
Bajo oración, ayuno y todas las cosas que Dios nos dice que hagamos.
Además, si yo tengo un pecado arraigado en mí, tengo que pedir primero perdón, ¿sí?
Perdón a Dios y perdonarme yo, y tratar, o sea,
hacer que ese pecado no siga alimentándose.
Y pedirle la fuerza, la cobertura al Espíritu Santo, que él sostenga mi
espíritu para no poder seguir haciendo eso que no es agradable.
Sí, que no, o sea, tacha mi forma de vida.
Esa es mi opinión.
Pero cuando Dios, unánime, junto está el
Espíritu Santo, todos entienden el mismo idioma.
Nadie puede quedar un para la izquierda, otro para la derecha, no.
Todo se entiende claramente, y todas las vistas que están ciegas, se abren.
Gracias, Sara.
Si no, alguien más tiene que decir, porque oramos.
¿Alguien más quiere mencionarlo?
Ok, entonces vamos a orar para terminar.
Bueno, siempre recordamos que cada quince días estamos aquí en tándem.
Y el próximo viernes estaremos en Zoom para
la lectura en inglés y español de la Biblia.
Siempre hago el anuncio para que lo tengamos ahí en
mente, y pues igual vamos a enviar las invitaciones.
Entonces vamos a orar para finalizar.
Uno de ellos obviamente es basado en el tema.
Es decir, de que Dios nos ayude para que conozcamos a Jesús, y para que le creamos.
Y por eso es la idea de pedirle a Dios que nos llene su Espíritu Santo.
Segundo, para que también nos revele lo que es el pecado, porque obviamente hay
puntos específicos del pecado, como actúa.
Por ejemplo, la Biblia de las Américas dice que el pecado nos codicia,
que el pecado está a la puerta y que el pecado nos codicia.
Es decir, que él está al acecho, y por esa razón tenemos que estar atentos,
no desfallecer.
Y otros aspectos del pecado, como la muerte, etc.
Pero lo que quiero cimentar primeramente es, enfoquémonos en Jesucristo.
Y que el mismo Espíritu Santo, es decir, la labor
del Espíritu Santo es llevarnos a creer en Jesús.
Y de que si pecamos es porque hay algo en nosotros que no está creyendo en Jesús.
Entonces vamos a pedirle al Señor que podamos creer en Él.
Que podamos sujetarnos a Él.
Que Él lo conozcamos, y que por eso el tema de hace 15 días fue de quién es Jesús.
Para traer la reflexión de que Él se quiere presentar a nosotros.
Y obviamente eso nos llevará a salir, o a ser libertados del pecado.
Entonces vamos a orar, Padre, no me asustes con las gracias,
porque Tu Palabra y Tu Amor han venido en nuestras vidas.
Sabemos de que hay pecado, pero que en la bondad
de Tu Hijo Jesucristo nos ha traído libertad.
Libertad en el sacrificio de la cruz por el derramamiento de Su sangre,
porque por Él hubo remisión de pecados.
Y que por eso hoy estamos aquí en una nueva
criatura, en una limpieza de nuestros pecados.
Y también Jesús en una santificación y justificación en Ti.
Porque por Ti hemos sido justificados y santificados en Cristo Jesús.
Y hoy entramos en Tu Reino para habitar en la naturaleza de Tu Reino, Padre.
Ayúdanos, así como dicen los romanos, a no darle lugar
al enemigo, no proveer para los deseos de la carne.
Así que te agradecemos por toda tu bondad y fidelidad.
Revélate en nuestras vidas, como dice Tu Palabra, proveyendo sabiduría y revelación
conforme a Tu conocimiento, para que sean iluminados los ojos de nuestro
entendimiento y conozcamos a qué esperanza hemos sido llamados.
Revélanos a Tu Hijo, ya que Él es el mayor misterio,
misterio que se quiere dar a conocer a nosotros.
Y que Tu Palabra también dice que debemos llegar hasta
la altura del pan perfecto y la plenitud de Cristo.
Y que también debemos conocer todas las riquezas de Cristo Jesús.
La altura, la anchura, la profundidad y
longitud del conocimiento de Cristo y Su amor.
Así que ayúdanos hoy, por favor, amado Padre, provéenos este deleite en Ti,
para también dar a conocer a otras personas de la maravillosa presencia y
divinidad de Cristo, para la alabanza de la gloria de Tu gracia en Cristo Jesús.
Gracias, ayúdanos hoy, amado Pastor y Padre, amigo y socorro, en Cristo Jesús,
y bendice a todas las personas que nos oyen.
Fortalécelas, dirígelas, llénalas, santifícalas, vivifícalas, y que ellos
puedan regocijarse en Tu salvación, Padre bendito.
Te agradecemos por Tu bello amor, y Tu constancia y fidelidad en nosotros,
en Cristo Jesús, amado Padre y Pastor.
Amén y Amen.
¿Alguien más quiere hablar?
Bueno, sí, sí, sí, sí.
Gracias, Señor, por esta noche.
Gracias, Señor, por Tu presencia.
Gracias, Señor, por esa lección que necesitamos a entender y recibir.
Declaramos que confiamos en Ti, Padre.
Y creemos en Ti y Tu palabra.
Gracias, Señor, por la fe del tamaño de una semilla de mostaza.
Y gracias por la libertad del pecado.
No para hacer lo que queremos, no, no.
Sino para poder vivir, y vivir una vida abundante, y tener comunión contigo.
Y Señor, toca a Él que estaba aquí, Señor.
Revélate a Él.
Gracias, Señor, por todo lo que estás haciendo, en el nombre de Jesús.
Amén.
Amén.
¿Alguien más quiere orar?
Ok.
Voy a también hacer la oración, porque como mencionaba, pues, hay alguien que.
..
Por si en dado que se escucha la grabación y alguien quiere
reconciliar o acercarse a Cristo, vamos a orar también.
Entonces, para aquellos que quieran acercarse a Cristo, o reconciliar,
o aceptarlo como Señor y Salvador, vamos a orar.
Dios, venimos hoy delante de Ti para confesar nuestros pecados.
Hemos entendido que hemos fallado en contra de Ti.
Y reconocemos nuestros pecados y nos arrepentimos de nuestros pecados,
y confesamos que Jesucristo es Señor y Salvador,
y que Tú lo has resucitado de entre los muertos.
Por esta causa, quiero caminar conforme a Tu palabra, conforme a la vida de Cristo,
y que Tú me permitas bautizarme en agua, ser bautizado con Tu Espíritu Santo,
y participar de la Santa Cena.
Te lo agradecemos, amado Padre, y gracias por esta nueva vida en Cristo Jesús.
Te agradecemos, Dios y Señor, y entregamos nuestra vida y nuestro corazón,
y restaura todo aquello que hemos destruido, por
misericordia nuestra y de aquellos que nos rodean.
En el nombre de Jesús.
Amén.
Amén.
Y, por último, vamos a orar por las diferentes necesidades.
Padre, en el nombre de Jesús, te damos las gracias por este tiempo.
Sabemos que hay diferentes necesidades en tu pueblo, las personas que nos escuchan.
Te pedimos hoy que atiendas la oración que hay en
el corazón de cada persona que está aquí presente.
Sabemos que tienen diferentes peticiones en sus corazones.
Algunas ya pronunciadas con sus palabras, otras tal vez reservadas en su corazón.
Pero sabemos que Tú eres un Dios que examina y pesa los corazones.
Así que te pedimos hoy que examines y cumplas
aquello que va conforme a tu voluntad.
Sabemos que si Tú nos has dado a Cristo, nos
darás, juntamente con Él, todas las cosas.
Y también, Señor amado Pastor, te agradecemos por todo lo que has hecho.
Te pedimos hoy, Señor, sobre las diferentes necesidades, sobre sanidades,
sobre comunión contigo, sobre entendimiento de Tu Palabra, sobre
visitaciones tuyas, sobre consuelo en nuestros corazones.
Te pedimos también sobre la reconciliación de las familias.
Te pedimos hoy, Padre bendito, sobre el perdón
de pecados, Señor Jesucristo, sobre cada persona.
También, que proveas de medicina, proveas también de los alimentos,
proveas, Señor Jesús, de colegio, de trabajo, o cualquier
situación que se pueda estar presentando en cada persona.
Y sobre todo, también, pues, pedimos hoy que envíes horarios a la Mies,
porque la Mies es mucha y los horarios son pocos.
Que veles sobre Guatemala y sobre las naciones de las personas que están aquí
presentes, para que Tú traigas arrepentimiento
para la salvación a cada nación.
Y guárdese la niñez y la juventud que está siendo atacada, Padre.
Que Tu Palabra dice que sobre los niños y los héroes
que maman, vendrá la alabanza, funda esa alabanza.
Y ellos están aquí queriendo atacar Tu alabanza,
queriendo quitar a aquellos que van a ser parte del reino.
Así que pedimos hoy por la juventud y la niñez, que las guardes y la guardes,
para que todo sea para la alabanza, la gloria y la virtud del Señor Jesús.
Así que bendito eres eternamente y para siempre, Pastor de Israel.
Gracias, Te damos, Amado Padre, por todo.
Y desde ya agradecemos por la provisión que estás dando y que continuarás dando,
por tu misericordia y por tu fidelidad.
Gracias, Amado Padre y Pastor.
Amén.
Amén.