Quiero agradecer a cada uno de ustedes, la verdad
que es muy grato tenerlos aquí, para poder seguir
conociendo más de Dios, porque realmente es la idea,
¿verdad? Compartir entre todos nosotros, unificarnos
para saber más de Dios, nuestro amado, nuestro salvador,
aquel que nos tiene en lugares de honra, porque
es la vida que nos sacó el pozo de la desesperación
y nos puso delante de los príncipes de su pueblo.
Entonces, vamos a orar para iniciar. Igual, si
alguien quiere orar, pues, tienen la libertad de
hacerlo, en el sentido de que yo puedo, cuando al
finalice, pues, lo pueden contener ustedes orando.
Padre nuestro, estamos las gracias por este
tiempo que nos permite estar aquí contigo. Gracias
por el amor, la fortaleza, la gracia, la bendición
que nos da de estar como hermanos unidos.
Tu palabra dice que es deleitoso, es agradable
estar los hermanos juntos en armonía,
más bien y compartiendo de tu palabra. Te
agradecemos hoy por tu amor y tu misericordia.
Gracias por fortalecernos en la verdad y por sanar nuestros
corazones, por siempre estar ahí para presentar defensa a nuestro ser
y por darnos el sacrificio de Cristo en la cruz para que podamos
estar en esta vida de amor y esta vida de gozo en Cristo Jesús.
Bendito eres eternamente y para siempre, Dios de Israel. Te agradecemos
por todo y bendito eres, Señor, por toda tu misericordia y tu fidelidad.
Gracias por amarnos, por fortalecernos, por sostenernos.
Gracias por darnos la fuerza para seguir adelante.
Entregamos este tiempo para alabanza, la gracia, tu
gracia, declarando que no nosotros somos los que van
a nosotros, sino tu nombre sea la gloria, por tu
misericordia, por tu fidelidad, porque tú nos has hecho.
No nosotros, a nosotros mismos. En Cristo Jesús, amado Padre, amén y amén.
¿Alguien quiere orar? No sé si alguien quiere orar.
No, yo creo, yo no.
Ok, sí.
Sí.
Dios, gracias, Señor, por este precioso,
precioso momento cuando unimos en el Espíritu en
verdad, porque aquí es donde aceptamos a ti,
Señor, y aquí es donde aprendemos de ti, Señor.
Gracias, Señor.
Gracias, Señor.
Enseñanza, Señor, vas a revelar algo, y vamos a aplicar eso, y vamos a
crecer espiritualmente de las personas aquí, en el nombre de Jesús. Amén.
Amén.
¿Alguien más que quiera orar?
¿No?
Sí, yo voy, yo voy a orar.
Amén, dile, mami.
Dios Padre, agradezco por todas las vidas que están acá.
Mucho gusto por este momento, esta comunión. Estamos
acá para estudiaremos y aprendemos juntos a tu poderosa
palabra, y que usted pueda usar a cada uno que está acá,
para, para que nosotros podemos, podemos entender a tu palabra, y usa a tu, a tu
hijo, a tu siervo, que usted pueda bendecir la vida de él y de todos acá. Amén.
Amén. Gracias, hermano.
Entonces, vamos a iniciar, si no hay nadie más.
Muy bien, entonces, vamos a el tema, que como ven ahí en la fiesta,
es un Dios prometedor. Ahora, aquí sería la pregunta, ¿qué es
prometedor para ustedes? Si ustedes tal vez han escuchado esta palabra,
¿qué significa, o qué piensan que significa esta palabra prometedor?
Un Dios que hizo promesas, en su palabra, para
con nosotros y para con el mundo también, ¿no?
También.
¿Qué más piensan, sí?
Es un Dios que, un Dios que nos ha dado la mayor promesa de todas las vidas,
todas nuestras vidas, que es la salvación. Entonces, es un Dios que no miente.
Amén.
Y yo, pues, yo pienso en ese fin de la palabra.
Cuando hay un or, como prometedor, cuando hay un or, es
como que, porque es repetitiva. Dios está pronunciando
promesas, y no es solo una promesa, hay un montón de
promesas, porque es el, ¿cómo se pronuncia? Promesador, ¿así?
Prometedor.
Prometedor.
Prometedor.
Eso es lo que yo pienso.
Muy bien. Ahora, vamos a ver esta palabra prometedor, porque
ciertamente tiene una relación como con la promesa, pero hay
algo muy interesante como se aplica la palabra prometedor, y
vamos a ver aquí el significado, para poder comprenderlo mejor.
Sí tiene una relación con promesa, por así decirlo, pero
tiene tal vez un significado un poquito mayor, bueno.
Dice aquí, el significado principal, prometedor.
Dice, es un adjetivo que se utiliza para describir
a alguien o algo que da esperanzas de tener
un buen futuro, un futuro bueno, perdón, favorable
o de éxito. Indica que hay un gran potencial.
Voy a volver a repetir. Prometedor, es un adjetivo
que se utiliza para describir a alguien o algo
que da esperanzas de tener un futuro bueno,
favorable o de éxito. Indica que hay un potencial.
Ahora.
Vamos a ver unos ejemplos para que veamos esto y cómo lo aplicamos a Dios.
Desglose el significado.
1. Que anuncia o augura algo bueno.
Cuando algo es prometedor, muestra signos positivos
que hacen pensar que el resultado final será excelente.
2. Con potencial.
Se refiere a una persona o cosa que tiene las cualidades
necesarias para lograr algo grande en el futuro.
Dice ejemplos de uso.
Para personas.
Mi nuevo alumno es muy prometedor.
Tiene mucho talento y probablemente tendrá éxito.
2. Es una joven prometedora en el campo de la ciencia.
Tiene un futuro brillante por delante.
Y separa situaciones, proyectos o cosas.
El equipo tuvo un comienzo prometedor.
Empezaron muy bien, lo que hace pensar que ganarán.
2. Los resultados del experimento son muy prometedores.
Los resultados iniciales son tan buenos que
sugieren que el experimento final será un éxito.
3. Iniciamos una prometedora inversión de bienes raíces.
Es una inversión que probablemente dará buenos beneficios en el futuro.
Y aquí vemos unos sinónimos.
Dice que es esperanzador, alentador, favorable,
con futuro, con potencial, halagüeño.
Y los antónimos que son los contrarios es desalentador,
decepcionante, pesimista, poco alentador, sin futuro.
Entonces si nos damos cuenta en lo que es la
palabra prometedor cuando se aplica a alguien.
Hace un énfasis del futuro en sí.
Por ejemplo, alguien puede ser bueno.
Pero si veo que es bueno, significa que en el futuro será muy bueno.
Si lo queremos ver en el sentido de una pareja.
Una persona puede decir, yo conocí a una señorita y me
pareció un buen partido, me pareció una buena persona.
¿Para qué? Para seguir hablando con la persona y llegar al matrimonio.
Entonces se ve como un punto inicial de algo bueno.
Que indica que posiblemente en el futuro será mucho mejor.
Entonces esto ya cuando uno lo comienza a ver con Dios.
O en el sentido esencial de lo que habla el prometedor.
O por lo menos lo que yo entendí de eso es.
Que habla de algo que incluso aquí es el resumen.
En resumen, llamar algo o alguien prometedor.
Es expresar optimismo y confianza en que se desarrollará de manera positiva y exitosa.
Es un halago muy común para quienes muestran
talento o para proyectos que inician con buen pie.
Entonces según lo que yo entendí de esto en resumidas cuentas.
Es que habla de un presente para un futuro.
En el sentido de que yo tengo un primer acercamiento con algo o alguien.
Y ese primer acercamiento me fue tan bien en ese
primer acercamiento con esta persona o con este algo.
Que yo puedo decir que si sigo con él.
O con esto.
Me va a ir muy bien en el futuro.
Por ejemplo.
Yo puedo decir que la aplicación de Tandem es prometedora.
¿Por qué?
Porque me está ayudando a conocer gente.
A aprender del idioma.
A mejorar en fluidez, etc.
Entonces, ¿qué digo yo?
Bueno, si yo sigo utilizando la aplicación.
Voy a mejorar en mi inglés.
Pero también en el portugués, en el francés.
Voy a conocer muy buenas personas.
Gente que es creyente, etc.
Entonces yo sigo usándola porque me parece prometedora.
Mi primer acercamiento con algo me dijo.
Esto es bueno.
Si algo no es prometedor.
Yo pues esta aplicación.
Apenas le doy clic y no se abre.
No se levanta.
Entonces mejor la desinstalo.
Porque ni siquiera puedo loguearme.
Entonces, ¿qué quiero entender con esto?
De que Dios.
Ciertamente nosotros.
En nuestro primer acercamiento con Dios.
Cuando Dios se acercó a nosotros.
Cuando Dios nos salvó.
Nos rescató.
Nos fortaleció.
Nos aconsejó.
Ese primer acercamiento ha sido bueno.
Ese primer acercamiento ha sido maravilloso.
Entonces tenemos que entender.
Que estos acercamientos que hemos tenido con Dios.
Que incluso a veces se han vuelto continuos.
Solo es una perspectiva.
O un entendimiento.
De que vienen cosas mucho más grandes.
Ya.
Porque cada vez conocemos algo más de Dios.
Y menciono esto.
Esto habita unos versículos que voy a señalar.
Pero lo que quiero transmitir con esto.
Es de que uno como persona.
Tiene ya un acercamiento con Él.
Y tiene que buscar.
Entender de un mayor relacionamiento continuo con Dios.
Porque cada acercamiento.
Me lleva a entender.
Que tengo un futuro prometedor con Él.
Que Él se va a mostrar cada vez más.
¿Verdad?
Porque obviamente.
Aunque si yo conozco a una persona.
O conozco a una cosa.
Obviamente yo no tengo un sentido.
Como que concreto.
O claro.
Por ejemplo.
Si yo vengo.
Yo no sé si mañana.
La empresa va a quebrar.
Y se va a desaparecer la aplicación.
O sea me puede servir mucho.
Pero yo no sé si la empresa de repente se acabó.
Y se terminó.
Y ya no puedo utilizar la aplicación.
O si inclusive yo conozco a alguien.
Yo no sé si esta persona me puede fallar.
A pesar de que la conocí bien.
Me puede fallar en el futuro.
O simplemente puede ser.
Que se viaje a otro país.
Y yo no sepa nada.
Pero con Dios es diferente.
El hecho del futuro.
Para con algo o alguien.
Está muy...
¿Cómo diría la palabra?
A incertidumbre.
O sea no sé.
No tengo una certeza de algo.
Aunque lo puedo ver que es bueno.
No necesariamente sé que en el futuro.
Se va a mantener esa bondad.
O va a crecer.
O esta belleza.
O esta buena comunión.
Pero con Dios es diferente.
Es decir que el futuro.
Que Dios me marca con él.
Ya está muy establecido.
Está muy certero.
Está muy fuertemente marcado.
Desde ya.
Y lo que me ayuda a mí a entender.
El Dios prometedor.
O Dios que es un Dios prometedor.
En el sentido de que.
Ya tuvo un primer acercamiento.
Y cada acercamiento con él me lleva a entender.
Que hay algo mucho más grande en él.
Ya es algo como dice la Biblia.
Tal vez insondable.
Dice la Biblia acerca de que algo que no se puede medir.
O palpar.
En un sentido como el mar.
El mar es como insondable.
Porque nunca las personas.
Han llegado a saber cuál es.
El fondo del mar.
Por eso se llama insondable.
Entonces esto me ayuda a mí.
Para que cuando yo diga Dios prometedor.
Es una marca de algo bello.
Que ya he experimentado.
Pero que me ayuda a entender.
Que hay algo mucho más grande que vendrá.
Entonces por qué menciono esto.
Porque obviamente nosotros como personas.
Vivimos problemas.
Vivimos dificultades o incertidumbres.
De personas que inclusive.
Pueden argumentar en contra de Dios.
Que Dios es un Dios cruel.
Dios es un Dios castigador, etc.
Y eso puede afectar nuestra fe.
Alguien dirá.
Pero cómo así que puede afectar nuestra fe.
Hay un ejemplo inclusive.
Hay una película.
Del conocido predicador.
Que se llama Billy Graham.
Que él tenía un amigo que también era predicador.
Y dice que cuando vieron la guerra.
En un cine acerca de la situación de la guerra.
Esta persona se enfadó tanto con Dios.
Porque dijo cómo va a ser posible que Dios.
Permita la guerra y que pasara todo esto.
Y él se lanzó prácticamente al ateísmo.
Pero es por lo que.
No entendemos el sentido.
De la sabiduría.
De Dios que puede acceder.
A la de nuestra.
Cuando yo tengo un acercamiento con Dios.
No sólo tengo un acercamiento con su presencia.
Que es hermosa.
Sino que también tengo un acercamiento.
Con su manera de pensar.
Que él es inteligente.
Que él es sabio.
Pero también me ayuda a entender.
Que hay cosas que yo no voy a poder alcanzar.
Pero que él sí.
En su mentalidad de sabiduría.
Su mentalidad de sabiduría.
Excede a mi mentalidad de sabiduría.
Por eso Jesús dice.
Pablo dice.
Que las personas en la tierra.
No conocieron la sabiduría celestial.
Si la hubieran conocido.
No hubieran crucificado a Jesús.
Porque el sacrificio de Cristo en la cruz.
Representa la sabiduría de Dios.
Entonces eso me ayuda a entender.
Que si es prometedor.
Es que excede todo lo que yo puedo pensar.
De lo que yo puedo imaginar.
Entonces.
Da a entender.
Aunque yo no entienda.
Sé que Dios va a traer algo para mi vida.
Inclusive el apóstol Pablo.
Cuando Jesús habla antes de la santa cena.
Él que no coma mi carne.
Y beba mi sangre.
No es digno de mí.
Mucha gente se fue.
Cuando lo oyeron decir.
Pensaron que era un caníbal.
Entonces se fueron.
Y Pedro dijo no.
Yo conozco que tú tienes.
Palabras de vida eterna.
Entonces cuando dijo.
Tú tienes palabras de vida eterna.
Yo no entiendo.
Pero sé que tú eres un Dios prometedor.
¿Por qué?
Porque he probado tus palabras de vida eterna.
Y sé que vamos de gloria en gloria.
Y voy a saborear más tus palabras de vida eterna.
Que fue también.
Unas cosas que Jesús dijo.
Tengo muchas cosas que decirles.
Pero hasta el momento no las pueden soportar.
Es decir que iban a venir.
Revelaciones más grandes.
O si lo queremos llamar así.
Conocimientos o presencias más grandes.
Algo así como Juan el apóstol.
Que se recostaba en el pecho de Jesús.
Y tal vez sentía una belleza.
Y una calidez.
Pero luego vemos este mismo Juan el apóstol.
Pero en el apocalipsis.
Y viendo una grandeza de maravillas.
De los acontecimientos finales.
De la gloria de Dios.
De la adoración celestial.
Pero era prometedor al principio.
Estar en el pecho y percibir su presencia.
Y sentir la calidez.
Pero luego de eso lo proyecta.
Al final.
Ya cuando está de anciano.
Una gloria que nunca se podía imaginar al ver.
Porque claramente él vio a Jesús como un hombre.
Que ciertamente.
Tenía una presencia bella.
Y que predicaba y sanaba.
Y que era bondadoso.
Pero luego vio una gloria que no había visto.
Inclusive cuando Jesús resucitó.
Ciertamente mostró otra gloria.
Pero cuando vemos la gloria del apocalipsis.
Esa gloria que le inician a Juan.
Cuando dice que una voz le habla.
Y que vio a una persona con un cinto.
Que lo rodeaba.
Los pies como bronce bruñido.
Esa gloria no la vio.
No la percibió al principio.
Cuando se recostaba en el pecho.
Entonces vemos que esta probada.
O esta presencia.
Se multiplicó en gran manera.
Futuramente.
Por eso hablaba de Dios prometedor.
Nos da una probadita de lo que es él.
Pero esta probadita.
Nos da a entender que hay unas bellezas.
Futuras con él.
Y por eso que hay versículos.
Que él nos hace ver.
Por eso mencionan las pruebas.
Porque obviamente las pruebas nos hacen pensar.
Estoy con Dios pero me está costando.
Estoy con Dios pero tengo dificultades.
Estoy con Dios pero siento que no avanzo.
Que Dios no me habla.
Hay un montón de cosas que el enemigo ataca.
Pero si entendemos que ya hemos probado algo bello.
Y que vendrán cosas mayores.
Lo único que tengo que hacer es resistir.
Como dijo Job.
De oídas te había oído.
Pero ahora mis ojos te ven.
Él había probado algo.
Al oír había hecho que eran agradables sus palabras.
O que Dios era sabio.
O que Dios era hermoso.
Pero cuando pasó por la prueba.
Y las dificultades.
Al final ya no sólo oyó de Dios.
Sino vio la grandeza de Dios.
El amor de Dios.
La fidelidad de Dios.
Y claramente por eso es lo que nos deja ver.
El libro de Job.
Esa belleza futura.
Después de la prueba.
Después de los acontecimientos.
Y también saber de que hay muchas cosas más en Cristo.
Que a veces nosotros nos podemos quedar como acomodados.
Acomodados de que ya conozco esto de Dios.
Ya vivo esto de Dios.
Voy a seguir viviendo igual.
Sin saber de que hay cosas mucho más grandes.
Y voy a leer aquí Jeremías 29.11 que dice.
Porque yo sé los planes que tengo para ustedes.
Porque yo sé los planes que tengo para ustedes.
Declaré al Señor planes de bienestar.
Y no de calamidad.
Para darles un futuro.
Y una esperanza.
Y esto claramente casa con lo que habla de Prometedor.
Porque dice que un Prometedor.
Habla de que? De una esperanza.
Y que esta esperanza futura.
Es excelente.
O maravillosa.
O gustosa por ejemplo.
Entonces aquí dice que Dios tiene planes para nosotros.
De bienestar.
Y no de calamidad.
Ya tuvimos un primer acercamiento.
Pero claramente recordemos.
De que hay enemigos.
Que no quieren que estemos con este Dios Prometedor.
Hay dificultades que nos van a pasar.
Pero entender que esta calidez.
O esta ayuda que nos ha dado.
No significa que nos va a dejar tirados en el camino.
Claramente nosotros como humanos.
No nos hemos.
No nos hemos necesariamente topado.
Con personas Prometedoras.
Es decir que hay personas que nos han traicionado.
Personas que tal vez nos han humillado.
Nos han hecho pasar angustias. Tal vez no nos han
apoyado. Han quebrantado nuestra confianza. Es decir, un
montón de cosas. Y claramente cuando se presenta a
Dios, uno ya entra con esa incredulidad, incertidumbre.
O será que Dios me va a dejar tirado en el camino. Será
que Dios se va a mantener conmigo. Y ya es como que
Dios dice, mira, yo te prometo, como te dejé escrito,
que yo estaré contigo todos los días hasta el fin.
Y claramente cuando uno está en este caminar, uno ve que hay cosas difíciles,
pero que uno ha sido el que le ha fallado a él. No ha sido que él nos
haya fallado a nosotros. Él siempre se ha portado una persona fiel. Siempre
ha estado con nosotros, a pesar de que nosotros le hemos fallado a él.
Y eso es bastante maravilloso con Dios. Y que
por eso, eso nos lleva a nosotros a decirle a
las personas que existe un Dios prometedor.
Que ellos pueden tener un primer acercamiento.
Y ese primer acercamiento los va a...
los va a llevar a tener una mayor experiencia de gloria con Dios. Porque
hay otro pasaje que está en Isaías, capítulo 60, que habla de algo
que por lo menos a mí me gustó bastante, porque hace una referencia de
que nosotros vamos a conocer a Dios en una manifestación final, ¿verdad?
Pero que a veces nosotros ciertamente tenemos un concepto de Dios como Dios.
Pero que lo que él nos va a presentar de él es
mucho más grande que no lo podemos comprender.
Y hasta que no pasen ciertas cosas, no vamos a poder conocer su grandeza, ¿verdad?
Y voy a leer el versículo 60, aunque es bastante, pero lo voy
a leer porque creo, considero que es muy interesante. Dice...
Y sobre ti aparecerá su gloria, y acudirán las
naciones a tu luz, y los reyes al resplandor
de tu amanecer. Levanta tus ojos en derredor y
mira. Todos se reúnen, vienen a ti. Tus hijos
vendrán de lejos, y tus hijas serán llevadas
en brazos. Entonces lo verás y resplandecerás,
y se estremecerá y se regocijará tu corazón,
porque vendrá sobre ti la abundancia de Dios.
La abundancia del mar. Las riquezas de las
naciones vendrán a ti. Una multitud de camellos te
cubrirá. Camellos jóvenes de Madián y de Efa.
Todos los de Sabá vendrán, traerán oro e incienso,
y traerán buenas nuevas de alabanzas del Señor.
Todos los rebaños de Sedar serán reunidos para
ti. Los carneros de Nebaiot estarán a tu servicio.
Subirán como ofrenda agradable sobre mi altar.
Y yo grito...
Y yo glorificaré la casa de mi gloria. ¿Quiénes son estos que vuelan como nubes y
como palomas a sus palomares? Ciertamente las costas me esperarán, y las naves de
Tarsis vendrán primero, para traer a tus hijos de lejos, y su plata y su oro con
ellos, porque el Señor, tu Dios, y por el Santo Israel, porque Él te ha glorificado.
Extranjeros edificarán tus murallas, y sus reyes te servirán.
En mi furor te di, pero en mi benevolencia he tenido compasión de ti.
Tus puertas estarán abiertas de continuo, ni de día ni de noche se cerrarán, para
que te traigan las riquezas de las naciones,
con sus reyes llevados en posesión.
12. Porque la nación y el reino que te sirvan perecerán,
y esas naciones serán completamente destruidas.
La gloria del Líbano vendrá a ti.
El ciprés, el olmo y el boc aúna, para hermosear el lugar
de mi santuario, y yo haré glorioso el lugar de mis pies.
13. Vendrán a ti humillados los hijos de los que te afligieron, se
postrarán a las plantas de tus pies todos los que te despreciaban,
y te llamarán ciudad del Señor, Sion del Santo Israel, por cuanto
tú estabas abandonada y aborrecida, sin que nadie pasara por ti.
14. Haré de ti gloria eterna.
15. Gozo de generación en generación, y mamarás
la leche de las naciones, mamarás el pecho de los
reyes, entonces sabrás que yo soy el Señor, soy tu
Salvador, y tu Redentor, y el Poderoso de Jacob.
Entonces si nos damos cuenta, o por lo menos a mí lo
que me ha impresionado cuando yo leo esto, es de que
dice que van a pasar un montón de cosas bellas, y que
hasta un punto cúspide vamos a comprender su gracia.
16. Por eso dice aquí, entonces sabrás que yo, el Señor,
soy tu Salvador, y tu Redentor, y el Poderoso de Jacob.
Pero ¿cómo así? Pues porque en el principio dice, levántate y resplandece
porque ha venido tu luz y la gloria de Jehová ha nacido sobre ti.
Es decir que él ya era creyente. Le está diciendo que se levante, porque
Dios ha aparecido. Es decir que ya lo conoce como Señor y Salvador.
Entonces es como así que hasta el versículo 16
dice, de entonces conocerás que yo soy tu Salvador.
Entonces nos muestra una pequeña entrada del conocimiento de Dios,
para después llevarnos a una cúspide del conocimiento de Dios.
Por eso habla del Prometedor, porque nos
habla de algo bello que experimentamos en un
presente, pero que el futuro que nos espera en él es algo maravilloso, algo asombroso.
Y aquí lo deja ver. Por eso deja ver todos los versículos como Dios
lo lleva, por así decirlo, como dice la Biblia, de gloria en gloria.
Todo lo que se le está haciendo con este caso, cuando habla de Israel.
Que también es una manifestación para nosotros, pero cómo va
acrecentándose la gloria, la presencia, la bondad, la misericordia, etc.
Hasta que uno digo, si claramente entiendo que Jehová es mi Salvador, o que Dios
es mi Salvador, o que Dios es mi Redentor, que Dios es el Poderoso de Jacob.
Porque nos lleva a entenderlo.
Entonces eso nos hace ver que Dios es un Dios Prometedor.
Y de que no sólo eso, pues porque obviamente cuando uno...
Cuando uno comienza a ver la Biblia, nos
relata fuertemente lo que él es capaz de hacer.
Es decir, como mencionaba al principio, que no hay una incredulidad o una
incertidumbre, sino que más bien hay una
seguridad, hay una firmeza de lo que él hará.
Con una persona, por ejemplo, inclusive hay basquetbolistas, futbolistas,
que uno puede decir, bueno, ellos son prometedores porque son muy buenos.
Pero que después pasó un accidente.
Luego pasó otra descarga.
Que eran muy altivos.
Pasó más de algo que ya no lo vimos en las grandes
ligas, o en la NBA, o en alguna liga española.
Pero con Dios es diferente.
Porque Dios no sólo nunca va a fallar, sino que ya dejó escrito lo que va a pasar.
Ya dejó escrito ese, como ahí mencionaba la
definición, el futuro glorioso que nos espera.
No sólo que él espera a Jesucristo, porque claramente la
Biblia dice que él será casado con la novia, con la amada.
Que también nos habla el futuro que nos espera a nosotros, como
un conjunto, en el sentido del reino de los cielos, ¿verdad?
Y eso es muy adelantador porque no estamos basados
en incertidumbres, más bien en seguridades.
No una seguridad futura, sino que también una seguridad pasada,
porque en el pasado ya Dios hizo grandes cosas y grandes hazañas.
Desde lo que hemos visto del Génesis, Éxodo,
qué sé yo, Levítico, Deuteronomio, todo eso.
Todo eso viendo las grandezas de Dios, las bendiciones de Dios, ¿ya?
Entonces ahí vemos cómo creer en Dios nos
lleva a entender que eres un Dios prometedor.
Que nos lleva a creer en Él y de que eso se va a extender
en un futuro, en una manifestación de gloria mayor.
¿Por qué? Porque estas hazañas que se ven, Dios ha prometido que harían mayores.
Por eso dice la Biblia que la gloria postrera será mayor que la primera.
¿Por qué?
Y que Dios siempre ha prometido y que ha cumplido y que por lo tanto si
nos dice a nosotros que la gloria postrera será mayor que la primera,
nos está diciendo que nos espera una gloria sumamente hermosa,
maravillosa, más grande de lo que podemos imaginarnos.
Y cuando habla de la gloria postrera, entendemos nosotros que la gloria
primera fue la apostólica, la que nosotros vimos en el libro de los hechos.
Esa es la gloria primera.
Entonces si la gloria postrera será mayor que la primera,
nos da a entender que lo que hemos visto en los hechos,
Si lo queremos llamar así, es pequeño en comparación a la gloria
que va a acontecer ahorita en el final de los tiempos, porque Dios
prometió, ¿verdad? Entonces vemos que ya la Biblia nos confirma lo que
Dios dice, se cumple, y la gloria que Él menciona se va a manifestar.
¿Verdad? Entonces nosotros no tenemos un punto de
incredulidad, ¿verdad? Entendemos, y Dios nos habla de
que verán cosas en el futuro. Cosas buenas, pero también
nos dicen que tenemos que aprender a resistir las
cosas que vendrán. ¿Por qué? Porque la Biblia claramente
dice que en los posteriores tiempos las personas
ya no tendrán un amor hacia otros, que los padres
entregarán a los hijos y los hijos a los padres, ¿verdad?
Entonces claramente Él nos habla para que estemos
preparados para que no nos quiten el galardón.
El galardón de nuestra gloria que Dios nos ofreció. Por eso, segunda
de Juan, capítulo 1, dice eso en el versículo, creo que es en el
8, o en el 7, 8, a ver si hay referencia, dice, y yo ahora les
escribo para que no pierdan su galardón, sino que lo reciban completo.
Entonces Dios está mostrando que vienen glorias, pero
obviamente nosotros para ser parte de su gloria, necesita que
seamos fieles, necesita que nosotros realmente demostremos una
fidelidad, una entrega, que así como Él ha sido presente...
Entonces Dios está mostrando que vienen glorias, pero
obviamente nosotros para ser parte de su gloria, necesita que
seamos fieles, necesita que nosotros realmente demostremos una
fidelidad, una entrega, que así como Él ha sido presente...
no lleva a decir, bueno, si estoy con Dios, aquí no me va a pasar nada, verá,
aunque el mundo se caiga entero, si yo estoy en Él, no va a pasarme nada.
Porque inclusive hay un versículo en Isaías que dice
eso, dice que Jehová es la fortaleza de los siglos.
Es decir, que en pocas palabras, yo puedo estar seguro
en Él porque pase lo que pase, Él va a ser inamovible.
Entonces, lo que mejor nos ayuda a nosotros a entender este
prometedor, es decir, este primer acercamiento, es la Biblia.
Porque la Biblia claramente nos da estas pautas de mostrarnos a un Dios.
Que claramente a nosotros se nos va a manifestar, como lo dicen ahí, en vivo
y en directo, la gloria de Él. Porque la Biblia nos dice a nosotros, mira,
Dios es hermoso. Su presencia es pura, o santa, o el gozo de su salvación.
Y uno dice, bueno, qué bonito, pues. O sea, yo lo quiero.
Cuando uno claramente entra en oración o le alaba, y uno siente
ese desbordar del gozo del Dios, de la maravilla de Dios,
del sentimiento de Dios, como si lo queríamos llamar así.
No sé cómo decirlo, pero el Espíritu Santo nos acompaña
en ese deleite delante del Padre. Uno dice, pues,
obviamente, esto que vi aquí está, este pequeño
conocimiento que vi que decía que Dios nos da un gozo.
Es hermoso. No se compara con lo que acabo de ver, o sea, de experimentar, ¿verdad? Es
mucho más de lo que imaginaba, y eso nos
lleva a nosotros a buscar más de Él, ¿verdad?
Entonces, por eso que es importante leer la Biblia,
no sólo por el hecho de que uno pueda hacer una
instrucción, sino que nos da destellos de las glorias
que vendrán, para amarrarnos a ellas, ¿verdad?
Como mencionaba, no sólo en las dificultades, sino
también en las promesas que Él tiene, ¿verdad?
Porque, por ejemplo, Romanos 8, 18 dice,
Porque tengo, por cierto, que las aflicciones del tiempo presente
no son nada comparado con la gloria que en nosotros se ha revelado.
O sea, que nos están diciendo de que hay una grandeza de
gloria que viene para nosotros, pero tenemos que resistir.
Van a haber problemas, van a haber dificultades,
sí, pero hay una promesa de gloria.
Que si esta gloria que nosotros ya hemos vivido, que es hermosa,
que es deleitable, que es, no sé si decirlo así, sabrosa,
nos gusta y nos llena, ¿cuánto más serán las glorias que vendrán?
No sólo en la tierra, sino en los cielos. Es incomparable, ¿verdad?
Porque lo que nos limita a nosotros a recibir una
completa gloria de Dios es este cuerpo de pecado.
No lo puede resistir.
Cuando Dios nos cambia el cuerpo, porque la Biblia claramente dice en
2 Corintios, o 2 Primera, dice que seremos transformados de cuerpo.
Obviamente, esto es un cuerpo de gloria.
¿Y este cuerpo de gloria para qué es?
¿Para tener la dimensión de gloria?
Que es la gloria que vamos a recibir plenamente en Dios.
Entonces, ya nos habla de promesas, ¿verdad?
Ya nos habla de eso.
Si ya hemos deleitado en la presencia, ¿cuánto no
más serán las deleites en su presencia que vendrán?
Si ya nos ha dado conocimiento, inteligencia y sabiduría,
¿cuánto no más será el proseguir en la vida en Cristo Jesús?
Y así es sencillamente sobre cada cosa.
El enemigo se va a interponer, como siempre lo hace,
para querer derrumbarnos este pequeño, si lo que más,
acercamiento que ya hemos tenido a Dios y engañarnos claramente.
Hacernos pensar que Él nos puede engañar.
Hacernos pensar que Él no nos quiere.
Hacernos pensar que nos rechaza.
Hacernos pensar de cualquier cosa para que no sigamos teniendo acercamientos con Dios.
Y este enemigo, como yo lo he mencionado, no nos
va a aparecer de noche y nos va a matar a nosotros.
Nos va a bajar a los pies, sino que él es sutil.
Él produce argumentos científicos.
El enemigo proviene en método/.
Intentional, sorrow, horizonte.
Si lo queremos llamar así, lógicos o filosóficos, puede venir
en forma de problemas, puede venir en forma de mujer, puede
venir en forma de hombre, puede venir en cualquier tipo de
forma el enemigo con tal de apartarnos del Dios prometedor.
Porque ya tuvimos un bello acercamiento, ya tuvimos una
bella presencia con Él. Entonces, obviamente, Él nos
quiere quitar todo. Pero lo bello de Dios es que, como
digo, ya nos dejó palabras y esas palabras Él las sostiene.
Ya nos dejó preparado lo que habría de venir y cómo
inclusive el enemigo va a venir a atacarnos y operar.
El problema está que nosotros no tomamos la Biblia,
¿verdad? No abrazamos lo que Él ya dejó escrito.
Y yo lo menciono a veces.
Porque creo que es importante. El ejemplo que a mí me ha gustado y
que me ha servido, creo que es 2 Juan capítulo 1, en el versículo 12.
Porque hay algo que le dice el anciano a la señora elegida,
que es una figura, claramente, de Dios hablándole a la iglesia.
Pero lo voy a leer para no confundirme y para
que quede así más certero. Es el versículo 12.
Dice.
Ok, otra vez dice.
Aunque tengo muchas cosas que escribirles, no quiero hacerlo con papel y tinta, sino
que espero ir a verlos y hablar con ustedes cara a cara para que su gozo sea completo.
Es decir, en pocas palabras, les estoy dando este
escrito que es 2 Juan. Vemos que son sólo 13 versículos.
Dice.
Quisiera hablarles más cosas, pero quiero ir presencialmente para estar con ustedes.
¿Para qué? Para que el gozo sea completo.
Entonces, esto yo meditaba y decía, ok, entonces Dios no
nos dio necesariamente una biblioteca de libros, ¿verdad?
O sea, Dios no nos vino y nos llenó el mundo
de libros para que uno leyera todo, ¿verdad?
Sino que nos dejó lo que nosotros conocemos como Biblia, que son los 66 libros.
Entonces, ¿qué vemos con eso?
Que Dios nos dejó este libro, que es pequeño.
Que aunque él pudiera escribir muchas cosas, pero cuando nosotros nos acercamos
a la palabra, nos enseña las promesas y él va a traer su visitación, sus glorias.
¿Por qué menciono sus visitaciones o sus glorias?
Porque cuando nosotros vemos el libro de los
evangelios, dice Jesús en lo siguiente, dice.
Ustedes no conocieron el tiempo de su visitación.
Yo quería juntarlos como una gallina junta sus polluelos.
Pero ustedes no lo supieron.
Entonces Jesús se lamentó.
Pero la pregunta sería, ¿dónde estaba escrito que él iba
a venir a juntarlos como una gallina junto a sus polluelos?
¿Dónde decía que él iba a venir a visitarlos con una gloria sobreabundante?
Porque claramente cuando Jesús vino en su
gloria sobreabundante, cuando él pisó la tierra,
él sanó, liberó, trajo una gloria, trajo un avivamiento como lo conocemos.
Eso estaba escrito.
Es decir, lo que dice Jesús.
Lo que dice aquí Segunda de Juan es lo que pasó con Jesús.
Aunque tengo muchas cosas que escribir, no lo quiero hacer con papel y tinta.
Sino que quiero ir a verlos y hablar con ustedes
cara a cara para que su gozo sea completado.
Es decir, Dios dejó las promesas del Mesías, que el Mesías iba a
venir y que el Mesías iba a traer esto, que el Mesías esto y lo otro.
Y eran pocas las palabras porque las profecías eran
pequeñas, no eran como miles y miles de libros.
Pero él vino cara a cara.
¿Para qué? Para que el gozo sea completado de la gente.
Por eso vimos gente regocijándose en la gloria de Jesús, ¿verdad?
Los apóstoles, los discípulos, la samaritana, etc.
Y eso nos da una idea de que volverá a pasar.
Porque claramente la Biblia dice que Jesucristo vendrá
y que nosotros vamos a estar con él por la eternidad.
Pero nos ha dejado cosas escritas, nos ha dejado
mensajes a nosotros por medio de la escritura,
con la promesa, con las... ¿cómo se dice la palabra?
Indicándonos que van a venir cosas.
De parte del enemigo también.
Pero que nos tengamos que mantener en el amor.
Que nos tengamos que perseverar en el conocimiento de él, quien es él, ¿verdad?
Porque obviamente eso nos lleva a un nivel de gloria mayor.
En los diferentes sentidos, porque obviamente nosotros
sabemos que el conocimiento de Dios es grandísimo.
Como lo hemos hablado, cuando la Biblia habla acerca de la altura,
anchura, profundidad y la longitud del conocimiento del amor de Dios.
Entonces si nos damos cuenta, si más leemos la Biblia, más lo conocemos.
Las expectativas conocemos de su excelencia, ¿verdad? De su grandeza.
Él como sanador, él como libertador, él como guerrero, él como
nuestra torre fuerte, el hacedor, el formador, el creador.
Y nosotros podemos, como dice la Biblia,
invocarlo a él para que él sane nuestro corazón.
No solo nuestro cuerpo, pues, sino también
nuestro corazón, que nos han dañado, ¿verdad?
Hay gente que nos ha dañado nosotros con sus palabras.
Y dice, Señor, Tú eres un Dios que sana, sana mi corazón, ¿verdad?
Tú eres un Dios que libera, libérame de la angustia.
Tú eres un Dios que forma, fórmame la semejanza de Cristo.
Tú eres un Dios hacedor, hazme a tu semejanza.
Entonces uno puede invocar su nombre, porque
eso es la Biblia, que uno puede invocarle.
Entonces él se hará manifiesto.
Y así mismo, si uno tiene una necesidad de amor, uno puede decir,
Señor, yo he conocido que tu palabra dice que tú eres un Dios de amores.
Tú eres el deseado de las naciones.
Por favor, necesito tu amor, lléname de tu amor.
Y así sucesivamente, cuando uno pelea batallas, Señor, tu
palabra dice que tú eres un guerrero, que o Jehová es guerrero.
Te pido que pelees mis batallas, porque no puedo pelearlas.
Entonces vemos que el conocimiento nos hace llamarle, nos
hace dar a entender que tenemos a alguien allá arriba.
Que aquí en la tierra, obviamente, es dificultoso,
porque a veces uno quiere pedir ayuda, etc.
Y la gente le puede cerrar uno la puerta.
Ah, que cómo molestas, que otra vez venís.
Ah, pégame lo mismo, solo para molestar, servís, etc.
Pero con Dios no.
Dios ya prometió, Dios ya nos dijo claramente, pedid y se os dará.
Dios dijo claramente también, de que él es nuestro Padre.
Dios dijo, también dice, aunque tu padre y tu
madre te dejare con todo, Jehová te recogerá.
También, inclusive, hay una promesa sobre las mujeres, que dice que si
una mujer es, creo que entra en viudez, dice, Jehová será su esposo.
Dando a entender que Dios se va a encargar
de la persona, Dios va a cuidar a sus hijos.
O Dios se va a comportar como un marido, ¿verdad?
Entonces, vemos que tenemos grandes promesas, como las
personas que al principio hablaron de eso, ¿verdad?
Que Dios es un Dios que es Dios de promesas, que Él promete.
¿Por qué?
Por la grandeza que en él hay, ¿verdad?
Por la firmeza de sus palabras.
Y por eso esas firmezas las dejó escritas.
Ya, para que nosotros pudiéramos saborearlas,
o entenderlas, o guardarlas en nuestro corazón.
Porque, obviamente...
Hay palabras que tal vez no podemos entender, pero son verdaderas.
Y el ejemplo que a mí me gusta, es el ejemplo de María.
Cuando nosotros vemos a María y su interacción con Jesús, cuando era niño.
En los diferentes eventos que se vivieron, ¿verdad?
Cuando uno comienza a ver los puntos de María, dice...
María no entendía lo que pasaba.
O María no entendía lo que Jesús dijo.
O María no entendía las profecías que se decían de Jesús.
Pero sobre todo esas... Esas palabras decía que ella no entendía, pero ella
guardaba en su corazón las palabras para meditarlas después.
Es decir, que ella, aunque tal vez no entendía
muchas cosas, pero las guardaba y las meditaba.
Las atesoraba.
Y luego ella miraba el cumplimiento de estas palabras.
Entonces, es por eso que debemos ser constantes en la Biblia.
Porque ahí vamos a conocer, no necesariamente solo
la promesa como palabra, sino que aquel que promete.
Porque una cosa es solo que me diga una
promesa, a conocer a aquel que da la promesa.
Voy a poner un ejemplo.
En el caso de Abraham, que por lo menos es un ejemplo
que a mí me ha gustado bastante cuando yo lo entendí.
Abraham dice a Dios que Dios le promete que le iba a dar un hijo.
Y ese hijo pues nada, aparece después de 30 años.
Y lo interesante de esto es, no era solo el hecho de darle el hijo.
Porque Dios le podía decir, bueno, ya estás molestando a Abraham, toma tu hijo.
Ahí está tu hijo, pues te lo voy a dar.
No, sino que Dios hizo algo impresionante porque esperó
hasta que todo lo humano posiblemente se desapareciera.
¿Por qué?
Recordemos que la mujer tiene un punto en el que ya no ovula hasta donde yo sé.
Por lo tanto, no puede tener hijos.
Y el varón también llegó a un punto en el que el varón ya no da.
Y por lo tanto, no se puede dar en sentidos humanos.
Entonces, ¿qué pasa?
Esperó hasta que ya humanamente las cosas no pasaran.
No solo porque Sarah era estéril, sino porque Abraham ya llegaba a los 100 años.
Por eso que Sarah dice, ¿acaso mi marido volverá a tener deleite?
Entonces, ya humanamente Abraham dijo, bueno, aquí yo ya no doy.
O sea, yo humano como persona no doy.
Yo ya estoy viejito.
Y Sarah no solo está estéril, sino que obviamente
ya llegó a una edad que ya no podría ovular.
Es decir, había tenido un doble problema.
¿Pero qué es lo que pasa?
Entonces, cuando ya no había esperanza humana, se
presenta y dice, ok, ahora te voy a dar a tu hijo.
¿Por qué?
Para que veas que no es por una esperanza humana, sino porque yo dije y yo cumpliré.
Que yo sobrepaso todo lo humano.
Eso es uno.
Lo segundo llega con la venida de Isaac.
Cuando Isaac nace y ya tiene Isaac como la promesa.
Porque claramente Dios dijo que sobre Isaac tenía la promesa.
Dios le dice, dame tu hijo, ¿verdad?
A un ingenio.
Ve y sacrificalo en tal monte.
Y aquí entra otro punto interesante.
No solo sobre la promesa, sino que aquel que hace la promesa, que es Jesús, es Dios.
Porque en el libro de Hebreos, se deja ver
por qué es de que Abraham sacrificó a su hijo.
Y lo interesante es porque Abraham sabía que Dios
excedía a lo que podía ser humano o a una razón humana.
Es decir, que Abraham no solo lo fue a dejar a sacrificar.
No solo porque, ah, si Dios dijo, bueno, ya entreguémosle.
Porque como Dios dijo, ¿verdad?
Sino que lo que él hizo fue, ok.
Dios dijo que la promesa era que sobre Isaac iba a darme descendencia.
Es decir, de que Dios dice lo que cumple.
Por lo tanto, significa de que si yo lo sacrifico.
Él cuando termine de ser consumado mi hijo, de entre las cenizas, lo resucitará.
Y me lo va a dar.
O sea que la mentalidad es de...
¿Cómo se llama Abraham?
No solo estaba en la promesa, sino aquel que daba la promesa.
¿Por qué?
Porque este que daba la promesa excedía a lo humano.
Y en el exceder a lo humano significa de que
él lo puede resucitar dentro de los muertos.
Por eso nos hablan que nosotros somos hijos de Abraham.
O sea, todos los que estamos aquí y creemos en Jesucristo, somos hijos de Abraham.
¿Por qué?
Porque la fe de Abraham estaba basada en la resurrección.
Porque cuando Abraham dijo, bueno, voy a dar a mi hijo.
El sacrificio, él sabía que iba a ser resucitado.
Esa era su fe.
Su fe no era, ah, si Dios dijo, entonces hay que hacerlo.
No, su fe era, yo voy a ir y Dios lo va a resucitar.
Porque se me dijo que en Isaac era promesa.
Entonces, cuando nosotros creemos en Jesús, nosotros creemos en Jesús que resucitó.
Entonces nuestra fe es una fe de resurrección.
Entonces por eso que somos hijos de Abraham.
Porque la fe de Abraham era la fe de la resurrección.
Entonces si nos damos cuenta con el ejemplo que
estoy colocando, en ambos puntos muestran la potencia
de Dios, no solo la promesa, sino la promesa
pero sobre la potencia de Dios, el poder de Dios.
Por eso que la Biblia menciona a Dios como el
Todopoderoso, que fue lo que Dios dice a Moisés en
Éxodo capítulo 6, cuando dijo yo me presenté con
Abraham, Isaac y Jacob como el Dios Todopoderoso.
¿Qué significa Todopoderoso? Que todo lo puede.
Por lo tanto, puede dar hijos, aunque no haya ni siquiera una esperanza
por lo más mínimo, y también puede resucitar alguien entre los muertos.
Entonces es una esperanza máxima, ¿verdad?
Entonces si nos damos cuenta ahí, Dios ya nos
está enseñando a nosotros lo capaz que Él es.
Tenemos un pequeño acercamiento, lo que hablamos de Prometedor, es un
acercamiento principal, pero que eso se va a extender gloriosamente en un futuro.
Y obviamente tenemos que acercarnos.
Porque obviamente para entender...
Para entender este Prometedor, como lo vimos,
cuando Prometedor es yo veo algo, o yo examino
algo, o yo percibo algo, y eso me da a
entender que su futuro va a ser máximo o mayor.
Entonces por eso cuando yo leo, cuando yo entro en su presencia, cuando yo oro,
cuando yo le alabo, son acercamientos que me ayudarán a entender una grandeza mayor.
Me lleva a, si lo queremos llamar así, proyectarme que hay una gloria más grande.
Y eso tendría que ser como un ciclo, ¿verdad?
Me acerco, miro su gloria más grande.
Me lleva a buscar más.
Leo la Biblia, le muestro una grandeza a él, me lleva a buscarlo más, ¿verdad?
Porque claramente cada acercamiento con la Biblia no es sólo un contexto
metodológico, como a veces se conoce la hermenéutica, homilética, exégesis, etc.
Sino como un conocimiento de quién es él, ¿verdad?
Conocimiento de quién es él, porque él me dice a mí que en
el mundo tenemos aflicción, sí, pero él ya venció al mundo.
Entonces nos está hablando de qué?
De una promesa, una confianza en él.
Entonces, por eso nosotros tenemos
dificultades, problemas, porque no abrazamos
su presencia, no abrazamos sus palabras, no abrazamos el conocimiento de él.
Abrazamos más nuestra perspectiva,
abrazamos más nuestro conocimiento, ¿verdad?
Por eso es la preocupación.
¿Por qué nos preocupamos de que a veces no podemos lograr alcanzar algo?
Porque vemos nuestra escasez en nuestro
entendimiento, nuestra fuerza, nuestras capacidades.
Pero si ya lo coloco en él, ¿verdad?
No son mis fuerzas, ni mi mente, ni otras cosas, sino que es él como tal.
Por eso dice la Biblia, todo lo puedo en Cristo, que me fortalece.
Es decir, que tengo que estar en él, ¿ya?
No es de que sea una fórmula mágica para hacer lo que yo quiera,
sino que significa que si yo estoy en él, lo podré hacer.
¿Quién es él?
Él es amor, él es justicia, él es bondad, fidelidad, gracia, paciencia, etc.
Entonces, si yo estoy en todo eso que es él, voy a poder hacerlo todo en él.
Entonces, si nos damos cuenta, Dios se presenta y nos muestra,
por así decirlo, aunque sea una pequeña chispa, una pequeña cosa,
pero esto pequeño, aparentemente, sólo nos lleva
a mostrar que hay muchas cosas más grandes.
Por ejemplo, la zarza, ¿verdad?
Moisés no vio una gran fogata, realmente, en el monte. Él vio una zarza ardiendo.
Algo pequeño, algo que podría ser insignificante para muchos.
Pero después él experimenta la liberación de Dios.
Lo que estuvo en su lugar.
Por las plagas que se manifiestan, porque él abrió el Mar
Rojo, porque hizo descender maná del cielo, carne del cielo,
hizo cosas que nunca se pudo haber imaginado.
Su inicio fue una zarza de fuego en el desierto.
Pero las grandezas que vinieron después de todo eso...
que lo pudo ver cara a cara, que vio una columna
de fuego que bajaba para poder hablar con él eso no tiene comparación.
Más aún lo que vio en el monte, que vió el Tabernáculo celestial.
Entonces, si nos damos cuenta, no menospreciemos
esto poco aparentemente que tengamos,
o esto que nos está mostrando. Solo es como una muestra, solo es un destello
que nos lleva a entender que hay cosas más grandes.
Y claramente, aunque vengan dificultades, nos sostenemos
en que hay cosas mayores en las cuales Él está presente.
Y por eso es la palabra, para nos esperanza.
Y aquí voy a leer ese otro versículo que nos va a ayudar a entender eso. ¿Por qué?
Porque tenemos que tenerlo guardado en nuestro corazón para las cosas que vendrán.
Voy a colocarlo acá. Voy a leer acá este versículo que a mí me gusta también.
Dice lo siguiente. El Dios de la esperanza.
Dios está en permita. Solo quiero que estén romanos, pero ahorita lo encuentro.
Dice de la siguiente manera.
Romanos 15.
3 Entonces, ¿qué pasa aquí? Recordemos que hay
una relación entre el prometedor y la esperanza,
porque la palabra prometedor significa esperanzador.
Entonces dice, y el Dios de la esperanza, es decir, el Dios prometedor,
los llene de todo gozo.
Y paz en el creer, para que abunden en esperanza por el poder del Espíritu Santo.
Es decir, que cuando uno lee la Biblia, nos llena de esperanza.
Nos llena de saber que aunque yo tenga
problemas, tenga dificultades, tenga descanses,
tenga lo que pueda tener, hay alguien al
cual me añadí, hay alguien al cual me apoyé,
hay alguien al cual encontré donde poner mi esperanza,
donde poner mi consuelo, donde poner mi fidelidad.
Con mi paciencia, ¿verdad?
Porque obviamente uno pasa por cosas difíciles, muy difíciles en la vida.
Y cuando uno a veces quiere buscar a alguien que
le ayude, a veces todas las puertas son cerradas.
Y cuando uno entra con Dios, Dios dice, aquí estoy, pues, ¿qué necesitas?
Obviamente también hay que entender que hay cosas que nosotros no entendemos,
pero hayamos consuelo. Uno puede venir y extenderse a llorar ahí con Dios.
Con la gente no, y uno dice, este otra vez viene llorando, otra vez viene enojado.
Pero Dios... Dios no, uno puede venir y extenderse a
llorar, y ese lloro le da a uno un consuelo.
Uno desahoga su alma delante de la presencia de Dios porque siente consuelo.
Pues dice la Biblia, bienaventurados los que
lloran porque ellos recibirán consolación.
Y yo he sentido esa bienaventuranza porque ciertamente
he llorado y también he recibido su consolación, ¿verdad?
Entonces yo puedo decirle a alguien con toda confianza, mira, ¿tienes un problema?
Preséntalo delante de Dios, llora, desahógate.
Él está ahí, ¿verdad? Él escucha.
Él que hizo el oído escuchará.
Entonces vemos que tenemos a alguien prometedor.
Y claramente por eso nos extiende su palabra.
Por eso que nos...
Él mismo nos coloca a personas que escuchemos que
aparejemos en el parque, en el bus, en la televisión,
para escuchar este conocimiento de Él como el prometedor, ¿verdad?
Como el primer acercamiento, ¿ya?
Y uno no se arrepiente, por lo menos yo nunca me he arrepentido de seguir a Cristo.
A pesar de que el enemigo me ha dicho cosas, me ha hablado y...
¿Para qué te voy a poner atención, verdad?
Porque la Biblia de mí es otra cosa.
Y yo ya he experimentado su belleza, ¿verdad?
Yo ya he experimentado su grandeza.
Entonces yo digo, es bueno estar en su presencia, es agradable.
Y obviamente eso me impulsa a seguir buscándolo
más, a leer día tras día, a orar día tras día.
Porque esto que he saboreado...
es hermoso y me va a llevar a saborear cosas más...
loables o más bellas, ¿verdad?
O sea, cosas inimaginables.
Yo he vivido cosas que... no lo puedo explicar.
Y si esto lo vivo, y la Biblia dice que vamos de gloria en gloria.
O sea, si esta gloria que ahorita estoy viviendo...
y que me apacienta, me hace que me sienta deleitable,
hace que me sienta bien, que me sienta pleno y completo.
¿Cómo será la siguiente gloria?
O sea, es algo que uno no se puede imaginar porque uno no lo entiende como ser humano.
Entonces claramente uno dice, bueno, entonces voy a seguir
avanzando a pesar de que vengan problemas, cargas, dificultades.
Porque hay una gloria que me espera que es mejor que esta.
Cuando uno está en esta otra gloria, uno dice,
wow, claramente no es algo que me imaginaba.
Y de repente viene otra gloria.
Porque la Biblia dice eso, vamos de gloria en gloria.
Entonces uno saborea esa gloria, ¿verdad?
Claramente hay cosas que se van mostrando también difíciles en esas glorias.
Pero ¿para qué mencionarlas?
Pues porque la Biblia dice claramente porque las aflicciones del tiempo
presente no son nada comparado con la gloria que nosotros ha de ser revelado.
Inclusive... Inclusive por eso Jesucristo, siendo
Jesucristo, él por entender que habían glorias
inexplicables que habían de venir sobre su vida, él permaneció firme en la cruz.
Por eso dice Hebreos 2 de 2, que ahorita lo voy a leer.
Dice lo siguiente.
Hebreos 12 de 2.
Dice de la siguiente manera.
Puesto los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe.
Quien por el gozo puesto delante de él, soportó la cruz.
Despreciando la vergüenza.
Y se ha sentado a la diestra del trono de Dios.
Entonces dice.
Quien por el gozo puesto delante de él, soportó.
Es decir que él sabía que iba a venir una gloria inigualable.
Pero iba a tener que pasar por tribulaciones, por dificultades.
Pero la idea es que hay una gloria.
Por eso que nosotros a veces entramos en la universidad.
Porque sabemos de que si nos graduamos.
Vamos a tener tal vez un mejor trabajo.
Mejores oportunidades.
Entonces uno se desvela.
Se levanta temprano.
Corre para ir.
A veces hasta ni como uno para entregar las tareas o los proyectos.
Y cuando uno sale de la universidad.
Claramente tiene mejores oportunidades.
Mejores trabajos.
Mejores de todo.
Pero nos pasamos una dificultad.
Para alcanzar una gloria más grande.
Así va a pasar a veces en Cristo también.
Va a venir dificultades.
Claro.
Pero nuestra esperanza es esa gloria que vendrá.
Ese deleite que vendrá.
Una esperanza inimaginable.
Claramente.
Nos han dado una probadita.
Inclusive el libro de Efesios.
Capítulo 1 dice.
Que el Espíritu Santo es las aras.
De la herencia que debemos de recibir.
Cuando dice que es las aras.
Cuando dice que es las aras.
O el adelanto de las glorias que vendrán.
O las herencias que vendrán.
Nos hablan de que si nosotros hemos recibido.
Y hemos percibido las grandezas del Espíritu Santo.
Imagínense cuanto más serán.
Lo que experimentaremos ahí arriba.
Aquí está.
Pero esto creo que es en la Biblia de las Américas.
Dice.
Versículo 13.
De Efesios 1 dice.
En él también ustedes.
Después de escuchar el mensaje de la verdad.
El evangelio de su salvación.
Y habiendo creído.
Es decir.
El primer acercamiento.
Fueron sellados en él.
Con el Espíritu Santo.
De la promesa.
Que nos es dado.
Como garantía.
De nuestra herencia.
Con miras a la redención.
De la posesión adquirida de Dios.
Para la alabanza de su gloria.
Entonces si nos damos cuenta.
Ya nos han dado.
La promesa del Espíritu.
Ya.
Pero obviamente.
La plenitud que experimentaremos.
Ahí en los cielos.
Será máxima.
O por lo menos después de.
El reino milenial.
Cuando ya todo esto concluya.
Entonces tenemos esperanza.
Tenemos.
Una pasión en él.
Verdad.
Pasión que hay que encender.
O así el Señor.
Enciende en mí.
Tu gloria.
Tu fuego.
Para continuar.
Para perseverar.
Y obviamente.
También va a haber.
Una belleza.
En el sentido de.
Dar a conocer.
El mensaje.
El evangelio.
Y como las personas.
Conocen de Cristo.
Y aceptan a Cristo.
Que de alguna manera.
Lo diré de esta manera.
A veces es como extraño.
Pues porque.
Uno predica.
A veces el evangelio.
A las personas.
Y uno se siente bien.
Que la gente.
Acepta a Cristo.
Uno se siente.
Como que.
Agradado.
Inclusive.
A veces.
Como que.
Como se dice la Biblia.
La manera.
Como la explosión.
De alegría.
Que una persona.
Acepta a Cristo.
Por eso dice la Biblia.
De cuando una persona.
Se convierte ahí.
Fiesta en los cielos.
Y no estamos hablando.
De una fiesta.
Así como.
Que la gente.
Ah sí.
Que ya se convirtió aquel.
Ah sí.
Qué bueno.
Maravilloso.
No hombre.
Si eso es.
Si los.
Yo diría.
Que los.
Cuando se.
Se echa el gol.
En un mundial.
Eso se queda corto.
De la alegría.
O la explosión.
De la alegría.
Cuando una persona.
Se salvara.
Pues.
A veces.
Nosotros.
Pensamos.
Que las fiestas.
En el cielo.
Son.
Personas.
Ahí.
Con una.
Su copa.
De vino.
Hablando.
Y conversando.
Ah.
Ya se convirtió aquel.
Ah.
Qué bonita la fiesta.
Sí.
Qué deleitable.
Yo creo.
Que hacen.
Una explosión.
Más.
O.
Mil veces.
Más.
De lo que puede haber.
En un gol.
De un mundial.
¿Verdad?
O en otras.
Actividades.
Que a veces.
Se realizan.
Donde la gente.
Estalla ahí.
Como dicen.
La pasión.
Del deporte.
¿Por qué?
Porque es una.
Un gozo.
Es una.
Explosión.
De alegría.
Que es una magnitud.
Que uno no entiende.
Que inclusive.
Yo en su momento.
Lo investigué.
La.
La máxima manifestación.
En la Biblia.
Es el júbilo.
Está.
El más pequeño.
De la felicidad.
Luego le sigue.
El.
La alegría.
Luego el gozo.
Luego el regocijo.
Y por último.
La expresión máxima.
Que la Biblia habla.
Es el júbilo.
El júbilo.
Está como.
Hagamos de cuenta.
Si la.
La felicidad.
Es el uno.
El júbilo.
Es como el veinte.
En.
Por eso.
La he multiplicado.
Por así.
Por poner un ejemplo.
Verdad.
Entonces la Biblia.
Habla de los.
Del júbilo.
Entonces.
Cuando uno ya lee esas palabras.
En la Biblia.
Que es el gozo.
La alegría.
O júbilo.
Uno está diciendo.
Que ese júbilo.
Es una explosión.
Verdad.
Por eso dice.
Por eso dice la Biblia.
Gritos.
De júbilo.
Y de salvación.
Hay en la tienda.
De los justos.
Dando a entender.
Que el justo.
Tiene un nivel.
De gozo.