Vamos a iniciar orando para que el Señor nos ayude en este tiempo que vamos a tener
para compartir su Palabra.
Para él, Jesús, damos las gracias por este tiempo
que tú has brindado y has dado a nuestras vidas.
Queremos hoy, Señor Jesús, darte la gloria,
la honra, el honor, el poder, la alabanza.
Queremos entregarnos a ti, Señor Jesús, con todo
nuestro corazón y darte la gloria y la honra.
Abre nuestro entendimiento, abre nuestro corazón, abre nuestro ser, Señora,
creerte y amarte para que nuestro corazón se alegre
en tu salvación y que podamos servirte, Señor.
Abre nuestro entendimiento para poder comprender las Escrituras y ayúdanos,
Señor Jesús, para que podamos rendirnos ante tu presencia y tu verdad.
Háblanos hoy, satúranos hoy de tu verdad, indícanos el camino de la verdad y
ayúdanos hoy, Señor Jesús, para creer a ti y a tus palabras.
Que tú siempre seas el que nos señale justicia y de poder
y que seas tú el que nos encamine día tras día, Señor.
Te agradecemos por todo lo que haces y harás en nuestras vidas.
Dirígenos, susténtanos y fortalécenos en tu verdad.
Para la alabanza de la gloria de tu gracia en Cristo Jesús, amado Padre y Amigo,
a ti la gloria, la honra, el honor y el poder.
Te bendecimos, exaltamos y añoramos y queremos
hoy rendirnos ante tu presencia y tu verdad.
Abre nuestro entendimiento para que comprendamos las Escrituras.
Dirígenos hoy y enséñanos hoy a servirte y
ayúdanos, Señor Jesús, a comprender de ti tu camino.
Grande es tu nombre entre las naciones, poderoso eres, amado Dios, llénanos hoy y
satúranos hoy de tu verdad y líbrenos de
todo aquello que no sea conforme a tu verdad.
Te lo agradecemos y te bendecimos, amado
Cordero de Dios, que quites el pecado del mundo.
Grande es tu misericordia y declaramos de que tu Hijo Jesús viene pronto y que
debemos estar preparados con nuestras vestiduras santas y sin mancha,
Padre, en el nombre de Jesús.
También declaramos que no nosotros oh Jehová,
no a nosotros, sino a tu nombre sea la
gloria por tu misericordia, por tu fidelidad, porque tú lo has hecho,
y no nosotros, a nosotros mismos.
En el nombre de Jesús, Amén y Amén.
Ok, entonces vamos a hablar hoy sobre lo que es un guerrero por amor.
Ese es el tema del cual nosotros vamos a hablar y para
eso vamos a leer Éxodo capítulo 15, versículo 1 al 7.
Dice, Entonces Moisés y los israelitas cantaron este cántico al Señor y dijeron,
Cantó al Señor porque ha triunfado gloriosamente,
al caballo y a su jinete ha arrojado al mar.
Dos, mi fortaleza y mi canción es el Señor y ha sido para mi salvación.
Este es mi Dios y lo glorificaré.
Él es Dios de mi Padre y lo ensalzaré.
Tres, el Señor es fuerte guerrero, el Señor es su nombre.
Cuatro, los carros de Faraón y su ejército arrojó al mar
y los mejores de sus oficiales se ahogaron en el mar rojo.
Cinco, los abismos los cubren, descendieron a las profundidades como una piedra.
Seis, una diestra, tu diestra, oh Señor, es majestuosa en poder.
Tu diestra, oh Señor, destroza al enemigo.
Siete, en la grandeza de tu excelencia derribas a los que se levantan contra ti.
Envías tu furor y los consumes como paja.
Muy bien, entonces, aunque leímos del 1 al 7 y el cántico es más extenso,
pero me quiero enfocar en el versículo 3.
El versículo 3 dice el Señor es fuerte guerrero, el Señor es su nombre.
Actualmente estoy leyendo la nueva Biblia de las Américas, entonces en la nueva
versión de las Américas hay una... aquí dice Señor fuerte guerrero.
La palabra fuerte está en cursiva, que significa que no está allí,
o sea, no está dentro, por así decirlo, del original, pero lo
colocaron para darle un énfasis o lo que quiera desentender.
Y también recordemos que en el original, por ejemplo, aquí lo ponen como el Señor
es su nombre, pero en el original significa Jehová.
O sea, si uno agarra la Biblia Reina de las 60 aparece Jehová.
Entonces aquí nos dice que Jehová es guerrero, y es prácticamente en base a lo
que vamos a hablar hoy, el tema, porque el tema es un guerrero por amor.
Entonces aquí están dándonos una figura de
que Dios, Jehová, o el Señor, es un guerrero.
Se está definiendo allí.
Ellos lo están, en el cántico, lo están indicando como un guerrero.
Y esto es importante de ver, porque vemos de que este cántico es un cántico de
victoria, porque ellos fueron librados de los enemigos.
Ellos fueron librados prácticamente de un imperio,
o de una nación, y de una esclavitud, etcétera.
Entonces nosotros vemos muy bien de que lo que sucedió en el Éxodo, como lo que hace
Dios, es prácticamente liberar al pueblo de Israel de la esclavitud de Egipto,
y llevarlos a lo que se conoce como la Tierra del Canaán, o la Tierra Prometida.
¿Qué es lo que sucede?
Lo que sucede está en que, para que eso sucediera, prácticamente ellos clamaron
mucho tiempo para que Dios los libertara, e inclusive en capítulos anteriores dice
que Dios se levantó, pero de que Dios oyó el clamor de las personas, y por lo tanto
Dios se levantó a favor de ellas por el clamor que habían levantado.
Y prácticamente en ese momento Dios se comienza a poner en una posición de
guerrero, como libertador, no necesariamente solamente como una persona
que juzga, o una persona que ejecuta algún tipo de poder, sino como un guerrero.
Porque si acá se están diciendo el Señor es un
guerrero, es porque se manifestó de esa manera.
Inclusive en el caso de Éxodo capítulo 6, también se hace una referencia,
porque dice en versículo 6, pero capítulo 6, versículo 1, el Señor respondió a
Moisés, ahora verás lo que haré a Faraón, porque por la fuerza los dejará ir,
y por la fuerza los echará de su tierra.
Versículo 2, Dios continuó hablando a Moisés y le dijo, yo soy el Señor,
yo me aparecí a Abraham, Isaac y a Jacob como Dios Todopoderoso, pero por mi nombre
Jehová, o Señor, no me di a conocer a ellos.
También establecí mi pacto con ellos de darles la
tierra de Canaán, la tierra donde peregrinaron.
Versículo 5, además he oído el gemido de los israelitas, porque los egipcios los
tienen esclavizados, y me he acordado de mi pacto.
Versículo 6, por tanto diles a los israelitas, yo soy el Señor y los sacaré
debajo de las cargas de los egipcios, los libraré de su esclavitud y los
redimiré con brazo extendido y con grandes juicios.
Los tomaré a ustedes por pueblo mío, y yo seré su Dios.
Sabrán que yo soy el Señor, su Dios, que los
sacó de debajo de las cargas de los egipcios.
8, los traeré a la tierra que juré por dar a Abraham,
a Isaac y a Jacob, y se la daré a ustedes por edad.
Yo soy el Señor.
Entonces, si nos damos cuenta acá, Dios está tomando una postura,
pero también habla de que Abraham, Isaac y Jacob, él
se prácticamente se estableció como el Todopoderoso.
Así que se manifestó de una manera, y claramente
lo vemos cuando vemos la historia de Abraham.
No vemos necesariamente un guerrero, alguien que pelea unas batallas,
pero sí vemos cosas por así las asombrosas, como que Dios le da un hijo a
aquella que no podía tener hijos, que era Sara.
Dios se levanta a favor de ella, pero no a favor de Abraham, y le promete
también, como nosotros hemos visto, que Abraham iba a ser padre de multitudes,
pero él tuvo que esperar.
Entonces vemos muchos casos allí.
Entonces, por eso dice Dios a Moisés, que él ahora sí va a levantar como se
levantó a la manera de Abraham, Isaac y Jacob, sino que
se iba a levantar a la manera, una manera diferente.
En este caso, como se ve en el libro en Éxodo 15, como el poderoso guerrero.
Entonces, claramente esto lo hace Dios por amor, porque también en muchos casos dice,
yo por amor a Abraham, Isaac y Jacob, me levanté en favor de ustedes,
o los rescaté a ustedes.
Y eso se ve en muchos casos de la Biblia.
También hay algo importante que se menciona, y una figura que se muestra en
Abraham, se ve en la Biblia como Abraham, que prácticamente Abraham es una figura de
Dios Padre, por lo que ahí se menciona como padre de multitudes.
Y es de que Abraham vemos cuando Lot prácticamente
está bajo el dominio de señores de Sodoma y Gomorra.
No, pero, solo voy a encontrar ese grupo para no perder esa parte.
Permítame, solo quiero...
Es que no reconozco... Permítame, solo quiero remarcar esa parte.
No sale acá.
Ahí estamos.
Sí, son Sodoma y Gomorra.
Dicen... No necesito, solo quiero remarcarlo.
Ok, déjenme encontrarlo.
Aquí dice... Bueno, lo voy a leer desde el principio.
Aconteció, esto es Genesis capítulo 14.
Aconteció que una tía de Arafel, rey de Sinar, de Arioc, rey de Elazar,
de Quedar Lomer, rey de Lam, y de Tidal, rey de Goyim, que estos hicieron guerra a
Averá, rey de Sodoma, y a Bielsa, rey de Gomorra, a Sinab, rey de Abma,
y a Semer, rey de Seboim, y al rey de Vela, es decir, Soar.
Estos últimos se reunieron como aliados en el Valle de Sidim, es decir, el Mar Salado.
Doce años habían servido a Quedar Lomer, pero en el año 13 se rebelaron,
en el año 14 Quedar Lomer, y los reyes que estaban con él, vinieron y derrotaron a
los refahitas en As-Tarot, que era Karanaim, a los susitas en Ham,
a los emitas en Zabekir y Ataim, y a los oreos en el monte de Seir,
hasta el Paran, que está junto al desierto.
Entonces volvieron en Mispat, es decir, Cades, y conquistaron todo el territorio
de los amalecitas, y también a los amorreos que habitaban en Hasesón Tamar.
Entonces el rey de Sodoma, con el rey de Gomorra, el rey de Atma, el rey de Seboim,
y el rey de Vela, es decir, Soar, salieron y les presentaron batalla en el
Valle de Sidim, es decir, a Quedar Lomer, rey del Am, y a Didal, rey de Gojim,
a Amrafel, rey de Sinar, y a Ariok, rey de Elazar.
Cuatro reyes contra cinco.
Diez, el Valle de Sidim estaba lleno de pozos de asfalto, y el rey de Sodoma y el
rey de Gomorra, al huir, cayeron allí, y los demás huyeron a los montes.
Entonces tomaron todos los bienes de Sodoma y
Gomorra, con todas sus provisiones, y se fueron.
Se llevaron también a Lot, sobrino de Abraham, con todas sus posesiones,
pues él habitaba en Sodoma, y se fueron.
Trece, uno de los que escaparon vino y se lo hizo saber a Abraham, el hebreo,
que habitaba en el en Sinar de Mamre, el Amorreo, hermano de
Escol, y hermano de Aner, y éstos eran aliados de Abraham.
Al oír a Abraham que su sobrino había sido llevado cautivo,
movilizó a sus hombres a registrados nacidos en su casa.
318 en total, y salió en su persecución hasta Dan.
Quince, por la noche, él con sus siervos organizó sus fuerzas contra ellos,
y los derrotó, y los persiguió hasta Jobá, que estaba al norte de Damasco,
y recobró todos sus bienes, también a su sobrino Lot, con sus posesiones,
y también a las mujeres y a la demás gente.
Entonces vemos acá cómo es de que Abraham, por amor prácticamente a Lot, se levanta
como un guerrero, porque realmente no se ve en Abraham una función como de
guerrero, por así decirlo, al verlo como semejante a David, pero él por amor a Lot
se levanta como un guerrero para librar a su sobrino Lot.
Entonces vemos con tanto con Dios, como el caso aquí se está mencionando
Abraham, cómo es de que cambian sus posturas, por
así decirlo, y se levantan a favor de alguien.
Y esto es lo que estoy mencionando, es muy
importante, porque eso también se puede ver en Cristo.
Recordemos de que Jesucristo dice que él aprendió del Padre, y por eso que nosotros
vemos cómo es de que toda la creación, que también lo dice Jime por la
liberación, o sea ellos quieren ser libres, porque toda fue sometida a esclavitud.
Y claramente una de las cosas que Dios tuvo que hacer es prácticamente enviar a
Jesús como un guerrero para levantarse en favor de todos nosotros, para librarnos de
prácticamente lo que se conoce como el imperio de la muerte.
Es decir, así como pasó con el caso de Egipto, de sacar del ascalipto de Egipto
hacia la libertad de Canaán, nosotros también, la idea de que nos fuéramos
libertados del imperio de la muerte hacia estar
en el reino de Dios, que es un reino eterno.
Pero para ello se necesitaba, por así decirlo, un guerrero.
Y un guerrero que no necesariamente iba a ser por ego o por orgullo, sino que,
o por demostrar su fuerza o su poder, sino que realmente uno que se levanta por amor.
Y menciono esto porque en uno de los pasajes del libro de Efesios, que es el
capítulo 1, dice de la siguiente manera, pero dice aquí en el versículo 4,
porque Dios nos escogió en Cristo antes de la fundación del
mundo para que fuésemos santos y sin mancha delante de él.
En amor nos predestinó para adopción como hijos, para así mediante Jesucristo,
conforme a la buena intención de su voluntad, para la gloria de su gracia,
que gratuitamente ha impartido sobre nosotros en el amado.
7, ahí está, dice en el amado.
Entonces vimos de que dice que lo iba a ser por amor, en el amado.
Y menciono que se le va a levantar en guerra, nota de esa la manera que nosotros
conocemos la guerra, literalmente, porque obviamente no nosotros.
Vemos tanques, aviones, armas y cuestiones que son inclusive
a la gente se le enseña a pelear de una manera física.
Inclusive por eso que ya se ha creado, si no estoy mal,
creo que el Tai Kuan Do se utilizó en la guerra con Corea.
También lo que es el Muay Thai, que también sirvió para la guerra.
Inclusive el sistema de defensa de los israelitas, no sé cómo se llama el nombre,
también se ha levantado por cuestiones de guerra.
Entonces obviamente uno podía pensar de que el levantarse en guerra Jesús iba a
venir como un caballo o con guerreros en sentido físico para pelear y lidiar una
guerra contra el imperio romano, que inclusive será la postura y la
posición de los israelitas, porque ellos tenían la idea de que iba a venir como
David, porque cuando vemos un David claramente lo vemos como un guerrero,
ciertamente venciendo a Goliat, conquistando cosas cuando estaba en el
ejército de Saúl, y luego pues cuando él ya toma el reinado comenzando con Hebrón,
él comenzó a tener batallas y hasta llegar a
Jerusalén y luego comenzar a conquistar otros lugares.
Entonces ellos tenían esa perspectiva como la de David, de que Jesús iba a venir a
ser un guerrero como David, pero no necesariamente iba a ser de esa manera,
porque nosotros no entendemos prácticamente todo lo que corresponde a la
dimensión espiritual, o lo que la Biblia
habla de veces como lo visible y lo invisible.
Entonces, pero Dios estaba pensando en levantar a Jesús como un guerrero,
pero no necesariamente en el puro término físico, sino en el punto espiritual.
Entonces cuando él viene, viene a lidiar guerras espirituales y no necesariamente
guerras terrenales, como ellos pensaban que si él iba
a levantar a vencer o a derrotar el imperio romano.
Por eso que no lo consideraron a él como el
Cristo, porque ellos tenían esa expectativa.
Pero Dios iba a ser una obra más grande, o una guerra más
grande, porque estamos hablando de una guerra espiritual.
Y en esta guerra espiritual no iban a ser armas físicas, no es que iban a tomar
caballos, espadas, lanzas físicas o armaduras físicas, sino que todo el punto
iba a ser primeramente espiritual, porque la guerra de Cristo, que iba a
lidiar por nosotros para libertarnos, no iba a ser una
guerra necesariamente de términos físicos, sino espirituales.
Y por eso también Jesús menciona y dice que desde el tiempo de Juan Bautista hay
violencia en los cielos, y que desde Juan Bautista el reino de los cielos sufre
violencia, y son los violentos los arrebatan.
Pero nunca vimos necesariamente a Juan Bautista con una espada, o a Juan Bautista
necesariamente con un caballo o con una armadura.
Entonces Jesús vino a lidiar como un guerrero, o levantarse
como guerrero para librarnos del imperio de la muerte.
Por lo cual en las guerras se utilizan diferentes cosas, como armamento,
armas, la armadura, estrategias de guerra, pero también siempre buscando el punto
legal, porque también las guerras tienen leyes.
Cuando uno lee, si uno toma las leyes de autonomía
levítico, hablan de las leyes de la guerra.
Entonces por lo cual Jesús también tenía que vivir conforme esas circunstancias.
Las guerras que se viven actualmente a veces
se hacen trampa, engaños y otras cosas.
Pero en este caso, en el reino, como se pelea contra la injusticia y
contra esas cosas, no se pueden tomar esas armas.
Por eso que el apóstol Paul dice, las armas de nuestra milicia no son
carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas.
Es decir, que las armas que Jesús tomó, la armadura que Jesús tomó, las
estrategias que Jesús tomó, todas fueron estrategias, armas, todo espiritual.
Y por eso que cuando miraban a Jesús, y la gente miraba a un predicador,
miraba a un maestro.
Las personas miraban, por así decirlo, a alguien sabio, a alguien amoroso,
pero no miraban, no lo miraban como un guerrero.
No estaban viendo cómo Jesús estaba peleando guerras espirituales contra la
incredulidad, abriendo terreno contra las entidades de tinieblas, sanando,
libertando y haciendo muchas cosas, que era un camino necesario hasta llegar a
la cruz del Calvario, donde iba a ser, donde era, por así decirlo, cuando se
habla de la guerra, como lo recio de la guerra.
Porque regularmente hay puntos dentro de las
guerras que son fuertes, más fuertes que otros.
Inclusive, por ejemplo, cuando se hablan de los huracanes,
etcétera, hay un punto donde no pasaría nada con el huracán.
Creo que sí en el ojo del huracán, pero en los contornos sí.
Entonces Jesús, prácticamente, él estaba preparando todo el entorno para
establecer la estrategia final, que sería
prácticamente destruir a lo que es la muerte.
Pues dice, ¿dónde estaba muerte tu agujon y sepulcro tu victoria?
Entonces Jesús, para poder vencer a lo que se conocería como la muerte, para que
nosotros tuviéramos libertad y ya no estar bajo el dominio o el sometimiento de la
muerte, sino para estar ahora en el reino de Dios.
Porque obviamente cuando los reinos combatían antiguamente, tomaban el botín o
tomaban prácticamente las ciudades y otras cosas.
O sea, porque vencían y ganaban.
Entonces Jesús claramente hace eso también con la muerte.
Él toma las llaves, toma el imperio que tiene.
Pero vamos a ver ahora ese pasaje de ejemplo.
Vamos a ver acá, este es que hay un versículo que necesito para que podamos...
Aquí está.
Primero de Corintios, capítulo 15, versículo 56.
El aguijón de la muerte es el pecado y el poder del pecado es la ley.
Entonces aquí nos hablan de tres cosas.
La muerte, el pecado y la ley.
Es decir, que Jesús iba a enfrentar estas tres cosas.
¿Por qué?
Porque tenía que vencer al imperio de la muerte,
que es lo que también se menciona en otro pasaje.
Sólo déjenme ver acá.
Imperio, muerte.
Vamos a leer ese versículo también que habla acerca de eso.
Vamos a poner la reina valera para encontrar.
Aquí está.
Hebreos, capítulo 2, versículo 14, dice Así que por cuanto los hijos
participaran de carne y sangre, él también participó de lo mismo para
destruir por medio de la muerte al que tenía el imperio de la muerte.
Esto es el diablo.
Y vemos Romanos, capítulo 8, 2 dice Porque la ley del espíritu de vida en Cristo
Jesús te ha libertado a la ley del pecado y de la muerte.
Y 1 Corintios 15, 56 dice El aguijón de la
muerte es el pecado y el poder del pecado la ley.
Entonces esto es importante porque como vemos que las estrategias del guerrero,
las armas del guerrero, etc.
Entonces Jesús como guerrero se tenía que enfrentar a todo esto.
Entonces, ¿qué hace Jesús primeramente?
Jesús lo primero que hace es cumplir la ley.
Al cumplir la ley le quita un poder al pecado, pero también cuando él va a morir
en la cruz, el pecado prácticamente entra en él, por así decirlo.
No en su alma, no en su espíritu.
Ahorita vamos a colocarlo acá.
Pecado... ahí estamos.
Es 2 Corintios, espero.
Este versículo que es, vamos a ponerlo en las Américas.
Vamos a leerlo, dice Al que no conoció pecado, lo hizo pecado
por nosotros para que fuésemos hechos justicia y Dios en él.
Entonces vemos que Jesús primero cumple toda la ley.
Segundo Jesús dice que al que no conoce el pecado, Dios lo hizo pecado.
Es decir, que Dios lo hizo pecado, pero no necesariamente en este aspecto que
su alma o que su espíritu se hiciera pecado, sino
que en su cuerpo se colocó el pecado del mundo.
¿Por qué?
Porque eso es lo que se hacía prácticamente antes cuando se hacía el sacrificio.
Se colocaba la mano en el cordero o carnero y por así se
transfería el pecado de la persona hacia el carnero o cordero.
Y eso se sacrificaba porque era la expiación.
Entonces, luego vemos que Jesús lo que hace es morir y luego lo que hace es resucitar.
Y eso que aquí entra también en Hebreos 2.14, otra vez dice, así que por cuanto
los hijos participaron de carne y sangre, él también participó lo mismo para
destruir por medio de la muerte al que tenía el imperio de la muerte,
y esto es el diablo.
Y por eso vemos también que Jesús resucita y con eso vence completamente a la muerte.
Porque la muerte tenía un poder, pero más grande que la muerte es el amor.
Por eso dicen que cantar el cantar es tan fuerte como la muerte es el amor.
Entonces, con lo que estoy diciendo es esto es porque Jesús, de ser el amado de
las naciones, porque también se habla de Efesios acerca del amado, que creo que
también aquí lo hablamos en su momento, como es de que Jesús es el amado como
cuando estaba delante del padre, pero luego del amado viene a tomar la
forma de un guerrero para que este guerrero nos
libre a nosotros de un imperio de pecado y de muerte.
Que en Colosenses dice que nos libró del dominio o
de la autoridad de las tinieblas a el reino de Dios.
Entonces, Él como libertador, como un guerrero, viene a pelear las batallas que
nosotros no podríamos librar, pero todo lo hizo por amor a nosotros.
Él tomó la postura de un guerrero, pero como bien mencionamos, no fue una
guerra terrenal, no fue que Dios se levantó contra un imperio romano o un
imperio egipcio o babilónico, sino que contra un imperio
mucho más grande e invisible que era el imperio de la muerte.
Y vence estas tres partes, la ley del pecado y la muerte, para que nosotros
ahora ya no vivamos bajo la ley terrenal, sino bajo la ley del espíritu,
que es lo que vimos acá en el versículo de Romanos, que dice porque la ley del
espíritu de vida en Cristo te ha librado de la ley del pecado y de la muerte.
Entonces vence también por su sangre fuimos perdonados nuestros pecados y ahora
también ya no tenemos participación para la
muerte, sino para estar vivos en Cristo Jesús.
O como la Biblia lo menciona, por así decirlo, no estar muertos sino dormidos en
él, para cuando él venga nosotros resucitar juntamente con él.
Entonces él tomó una postura de guerrero para librar las batallas, porque
obviamente un guerrero tiene que librar batallas
y vuelvo y repito también ser estratega.
No se lanzan a la guerra de una manera alocada, de una manera imprudente,
más bien el guerrero tiene que ser muy prudente.
En el caso de David dice que David era muy prudente en
la casa de Saúl y él estaba como líder de los guerreros.
Y también Jesús menciona que cuando alguien va a la guerra tiene que calcular
si puede hacerle frente con una cantidad de personas contra muchas otras personas,
si no tiene que hacer un acuerdo de paz.
Entonces Jesús como guerrero hizo muchas hazañas porque prácticamente fueron las
hazañas de Cristo usando situaciones espirituales, en este caso morir en la
cruz del Calvario y todo lo que sucedió y aconteció.
Por lo cual Dios nos, a la hora de haber ganado esa batalla en la cruz del
Calvario, así como David venció a Goliat, Jesús
vence a la muerte y nosotros tenemos una victoria.
¿Por qué también menciona esto?
Porque le dicen que la cruz del Calvario se hizo en el Gólgota.
¿Qué significa Gólgota?
Gólgota significa la calavera y en la calavera que representa la muerte.
Entonces Jesús lo que hizo fue colocar figurativamente,
figurativamente es como que había clavado una estaca en la muerte, una forma
figurativa de que Él mató a la muerte en ese momento.
Entonces, perdón, entonces tenemos que entender nosotros el nivel de victoria que
Dios tuvo por nosotros, en la forma en que Él lideró esta batalla y que nos libre a
nosotros por amor, para hacernos libres a nosotros y para que nosotros pudiéramos
tener ahora un lugar de consuelo, un nuevo reino, una nueva vida.
Pero Jesús se tuvo que levantar como un guerrero para
nosotros, porque nosotros no pudiéramos levantarnos.
Inclusive si todo el mundo se levantara en rebelión no
pudiera contra las esclavitudes del imperio de las tinieblas.
No podría porque inclusive legalmente le pertenece y
aunque quisiera levantarse no podría, no hubiera nadie.
Menciono eso porque inclusive en este caso yo por ser latinoamericano y también
guatemalteco, España conquistó a Latinoamérica igual
que otros países y prácticamente tenían sometidos.
Nosotros en teoría nos alegramos por ser independientes ahora, porque un grupo se
levantaron, lucharon, pero si así se hiciera y mucha gente se quisiera levantar
contra el imperio de las tinieblas no podría,
porque los tienen sometidos bajo autoridad.
Sólo tendríamos que estar bajo la esperanza de alguien que se levantara en
guerra por nosotros, que tomara las armas por así decirlo para vencerlos y en este
caso fue un solo hombre llamado Jesucristo que se levanta en guerra para nuestro
bienestar, para nuestro beneficio y lo hace obviamente por amor.
Entonces vemos de que él es por así decirlo nuestro héroe, porque él es un
guerrero que nos libró pero con estrategias espirituales, con armamentos
por así decirlo, con sabiduría, con inteligencia, con amor, con
demostraciones de poder en el espíritu para que nosotros creyéramos en él.
¿Por qué?
Porque el enemigo usa el engaño, pero la
potencia de Dios está en la verdad y en el amor.
Entonces Dios nos ha dado a nosotros ahora la facultad
de creer en él, que él es aquel que nos libertó.
Nadie más merece esa gloria y honra.
Nosotros no podríamos decir que alguien más nos pudo haber librado, sino
únicamente Jesucristo o Dios Padre a través de su Hijo.
Porque Salmo capítulo 3 versículo 8 dice de Jehová es la salvación.
O de Jehová viene la salvación.
¿Por qué?
Porque Dios nos ha dado a su hijo para salvarnos a nosotros.
Un hijo guerrero.
Entonces, así como Dios nos lo rescató y que obviamente a él le falta una última
batalla, que ya será una batalla, pero otro par de batallas por así decirlo,
que prácticamente será contra el Anticristo cuando vendrá.
Y lo último será cuando ya eche a Satanás al tráiler del agua de fuego.
Pero esas batallas serán también diferentes.
En una será, dice que con la espada de su boca va a matar al inicio.
Cuando venga con sus ejércitos y tomará la tierra.
Entonces es muy importante que nosotros comencemos a comprender eso.
Que él es un guerrero y que es un guerrero que nos libra.
Y no sólo ellos, sino todos aquellos que necesiten ser librados.
Dios tiene el poder para librarnos.
Porque Él como guerrero puede librar batallas y ser un vencedor.
Él nunca ha perdido.
Nunca va a perder.
Él por así decirlo es invicto en todo.
Entonces nosotros, tanto creyentes como no creyentes,
podemos confiar que Él puede librar nuestras batallas.
Pero claramente que Él libre nuestras batallas
significa que nos adhiramos a su directriz, a su forma.
Ya porque cuando alguien no puede comandar y alguien
ha perdido, siempre no tiene que tomar las riendas.
Tiene que dejar que otro tome las riendas y le diga cómo vencer.
Le dé las maneras, las estrategias, las armas para que pueda pelear sus batallas.
Por eso que hay muchos países que lo que hacen es darle armamento, darle consejos
militares a ciertos países para que ellos peleen sus propias batallas.
Va dirigido bajo este otro país o este otro entorno.
Entonces entendemos que Dios es lo mismo con nosotros.
Cuando nosotros tenemos problemas, dificultades, etcétera, a veces nosotros
lo queremos hacer bajo nuestra sabiduría, bajo
nuestra inteligencia, bajo nuestro sentir.
Pero no lo hacemos bajo la dirección de Dios.
Y a veces decimos Señor vence mi batalla, pero no nos
sujetamos a la dirección que Cristo está brindando.
Porque Cristo tiene que darnos las armas, la armadura,
la sabiduría, todo lo necesario para hacerlo.
Inclusive ya lo puso a nuestra disposición, como la
Biblia habla en Efesios 6, sobre la armadura de Dios.
Para que nosotros también seamos guerreros por amor.
Pero no necesariamente amor a nosotros mismos,
sino amor también a Él y a nuestro prójimo.
Pero nosotros no queremos tomar esa armadura, no queremos tomar sus almas,
queremos hacer las cosas a nuestra manera.
Le decimos Señor levanta de mi favor, pero queremos hacerlo a nuestra manera,
con nuestros objetivos y así no va a funcionar.
Por eso que cuando vemos ahorita las intervenciones que han habido entre
gobiernos, el gobierno llega y dice nosotros vamos a ayudarles, vamos al
armamento, las estrategias, pero tienen que seguir lo que nosotros decimos.
Y Dios es igual.
Dios se levanta en favor nuestro, pero dice ok, mira te voy a dar,
aquí está mi armadura, aquí están mis armas, aquí está mi sabiduría,
esta es la estrategia, a ti te toca cumplir esto también.
Y claramente Dios nos va a llevar a pelear batallas en favor de otras personas.
Es decir, cuando Dios ya nos lleva a nosotros a pelear nuestras propias
batallas y que Él se levanta en nuestro favor como poderoso guerrero, así como
nuestro capitán que va adelante y nosotros vencemos en las diferentes experiencias,
hemos vencido la depresión, el engaño, la mentira y otros pecados que también
hemos tenido, que con su poder nos hizo libres y
hemos resistido y hemos batallado por así decirlo.
Pero así mismo también nos llevará a que nosotros podamos ser personas que libren
batallas, que también así como Dios Padre se levantó en amor por Israel y Jesucristo
se levantó como guerrero para nosotros, que nosotros
también nos levantemos como guerreros para libertar a otros.
Por eso que el evangelio dice para libertar a los cautivos, que nosotros
también nos tomemos como guerreros, porque si el apóstol Pablo dice,
porque las armas de nuestra milicia no son carnales sino poderosos en Dios para la
destrucción de fortalezas, él está hablando como que él fuera un guerrero,
un militar.
Y hay otra traducción que se podría decir como que
las armas de nuestro campamento no son carnales.
Y si hablamos de eso, ¿contra quién vamos a pelear?
Y por eso que a veces las estrategias que nosotros tenemos son campañas
evangelísticas, la oración, el ayuno, porque gente
necesita ser rescatada de la condenación eterna.
Entonces nosotros tenemos que tomar el ejemplo de Dios Padre, el ejemplo de
Jesucristo, de que se levantaron como guerreros para librar a personas de una
condena para que nosotros también tomemos esta manera de pensar que tuvo Jesús y que
nosotros también tomemos todo lo que la misma forma de pensar en Jesús para
entender que no son batallas terrenales sino que son batallas espirituales,
que necesitan de enfoques espirituales, de
armas espirituales, de estrategias espirituales.
Si no lo asimilamos vamos a buscar hacer las cosas en la carne y no vamos a
dejarnos guiar porque obviamente en una de las claves
en las milicias o en los ejércitos la clave es la orden.
Por eso cuando uno ve películas o documentales siempre se seguía la orden
del que estaba en la cabeza, sean buenas órdenes o malas órdenes y regularmente
siempre dice usted está cuestionando mi autoridad cabo o soldado y el otro dice
no, no la estoy cuestionando, entonces haga lo que le estoy diciendo.
Pero a veces nosotros porque sólo hemos tomado la figura de Dios como un padre o
como un amigo no vemos la necesidad de la obediencia total como cuando se maneja un
soldado cabo siguiendo las órdenes de un comandante y él prácticamente lo que el
apóstol Pablo le dice a Timoteo, que él sea como un guerrero, vamos a
leerlo como un soldado, vamos a poner acá,
eso es primero, creo que segundo de Timoteo.
Dice, segundo de Timoteo 2.1 capítulo 2.1 tú pues hijo mío fortalécete en la gracia
que hay en Cristo Jesús y lo que has oído de mí a la presencia de muchos testigos es
su encargo a hombres fieles que sean capaces de enseñar también a otros.
Sufre penalidades conmigo como buen soldado de Cristo Jesús.
El soldado en servicio activo no se enreda en los negocios de la vida diaria a fin de
poder agradar al que lo reclutó como soldado.
Entonces aquí nos habla de una perspectiva de soldado y obviamente nosotros cuando
nosotros comenzamos a ver nuestra vida no es la vida de un soldado, es la vida
prácticamente de un civil que tiene como afición ser soldado a veces.
¿Por qué?
Porque a veces nosotros seguimos enredados en la vida cotidiana porque si uno puede
comparar o investigar un poquito pues obviamente los soldados tienen una hora de
levantarse, tienen que hacer ciertas cosas, tienen un protocolo de ejercicios,
etcétera.
A veces nosotros si lo vemos en el ámbito terrenal nuestra vida a veces nos
levantamos a la hora que queremos, hacemos lo que queremos, miramos
televisión, hacemos muchas cosas y si nos da tiempo oramos y leemos.
Pero eso no sería la rutina de un guerrero
sería prácticamente la rutina de alguien normal.
Como mencionaba, a veces si nosotros comparamos nuestra vida con la vida de una
persona no creyente a veces podría ser casi que lo mismo.
Lo único que uno va a la iglesia el día domingo y el
otro va a un concierto a través de rock el día domingo.
Pero ahí no cambia nada.
Entonces vemos que Dios ya quiere a veces que tengamos una postura de guerreros.
¿Por qué?
Porque él ha sido un guerrero y se ha manifestado como guerrero.
Ciertamente es un padre, ciertamente es un amigo, pero
también ha tomado un levantamiento de guerrero para salvarnos.
Y lo sigue haciendo, ¿verdad?
Realmente sigue buscando libertarnos y levantarse como a favor de nosotros.
Porque obviamente hay momentos que se nos levanta todo encima.
No solo son una cosa, dos cosas, son varias cosas que se levantan en contra nuestra.
Entonces uno dice, Señor, levántate como poderoso
gigante en mi favor y ahí va Dios en nuestro rescate.
Pero también así él nos va enseñando para que nosotros apoyemos.
Por eso la Biblia dice que hay que ser más que
vencedores, es decir, vencer y enseñar a otros a vencer.
Pero tenemos que tomar una postura de guerrero, un guerrero por amor, ¿verdad?
Así como lo vimos cuando estábamos leyendo
con Abraham, que Abraham no era un guerrero.
Abraham prácticamente era un pastor y también guiaba a otros pastores, ¿verdad?
Pero cuando fue capturado Lot, que era su sobrino, él cambió y tomó la
postura de un guerrero y lo fue a libertar.
Pero él no era guerrero en ese momento, era pastor.
Pero ahí se levanta como guerrero por amor a Lot, porque Lot estaba esclavizado.
Igual pasa en nuestra vida, en nuestra familia, las personas que queremos,
amigos, están esclavizados por vicio, ya sea drogas, videojuegos, pereza,
prostitución, etc.
Y nosotros no nos levantamos como guerreros por amor a ellos.
Nos quedamos en una actitud pasiva o aparentemente hacemos lances de guerrero,
pero no lo somos, porque no tomamos la totalidad de la vida de un guerrero.
Solo agarramos pequeñas partes cuando queremos y cuando nos conviene.
No funciona así, tiene que ser totalitario.
¿Por qué?
Porque ciertamente el mundo está yéndose a
condenación eterna y el mundo necesita ser librado.
No solamente ser nosotros mensajeros, sino también ser guerreros.
Y mencioné esto porque voy a leer aquí Lucas capítulo
4, cuando Jesús habla en ese aspecto del Evangelio.
Dice 4 16 Jesús llegó a Nazaret donde había sido criado y según su costumbre
entró en la sinagoga el día de reposo y se levantó a leer.
Lelleron el libro del profeta Isaías y abriendo
el libro halló el lugar donde estaba escrito.
El Espíritu del Señor está sobre mí porque me ha
ungido para anunciar el Evangelio a los pobres.
Entonces aquí habla como un mensajero.
Me ha enviado a proclamar libertad a los cautivos, aquí ya cambió, y la repercusión
de la vista a los ciegos, la recuperación de la vista
a los ciegos, para poner en libertad a los oprimidos.
Esto ya cambió también.
En uno decía que había que anunciar, pero aquí dice que es el otro poner en libertad.
No es lo mismo.
No es lo mismo que no digo ni nada, te llamaron a ser libre.
A que yo venga y lo liberte.
Para proclamar el año agradable Señor.
Aquí ya cambia porque aquí habla de proclamar o anunciar.
Entonces si nos damos cuenta, ciertamente
nosotros tenemos que ser imitadores de Cristo.
Y ciertamente vemos a él como un guerrero que él puede librar nuestras batallas,
que ya ha librado batallas, la más grande en la Cruz del Calvario, pero también
quiere que nosotros tomemos posiciones, verdad, no como un civil, sino también
como guerreros de nuestra familia, porque lo protegemos por amor, verdad.
No estamos hablando de ser embriagado de poder para ganar, sino guerra de a diestra
y siniestra, porque ese no es el propósito, verdad.
Recordemos de que alguien se puede levantar en
guerra contra nosotros, ¿qué hacemos nosotros?
Defendernos.
Y aquí vamos a defender a los nuestros.
No vamos a defender necesariamente a cualquiera, pues, porque
obviamente uno va a defender lo que a uno le pertenece.
Y obviamente nosotros, por así decirlo, a veces dicen, ah, esa es una madre guerrera.
¿Por qué?
Porque puede ser madre soltera, trabaja, estudia, juega los niños.
Entonces la ven, ah, esa señorita debe ser una guerrera.
¿Por qué?
Porque todo lo que está haciendo por amor a su hijo.
Entonces se le ha definido a veces en la sociedad, ah, ella es una guerrera,
o es un guerrero porque tiene hijos, familia, etcétera, y él trabaja,
estudia, tiene dos trabajos y hace muchas cosas.
Él se comporta como un guerrero porque defiende a su familia.
Porque tampoco vamos a decir que vamos a salvar al mundo porque ya lo salvó Jesús,
¿verdad?
Pero Dios nos... mientras uno va avanzando, Dios va dando más cosas.
Por eso creemos en un apóstol Pablo como predicaba en
regiones y cada vez lo mandaban a otras regiones a predicar.
Pero también es porque el mismo enemigo se va
a levantar en guerra en contra de nosotros.
O sea, si él sabe que ahora hacemos parte de Dios y que Dios nos está usando para
llevar el Evangelio y denunciarlo, claramente el
enemigo se va a levantar en contra de nosotros.
Y es lo que menciona Efesios 6, ¿verdad?
Dice que él está acechándonos para que nosotros hacernos
caer y por eso nos llaman a tomar la posición de un guerrero.
Por eso dice tomen toda la armadura.
O sea, está hablando de cambiar las batallas.
Inclusive, si no estoy mal, no sé si es en Joel,
menciona que nuestras hoces se conviertan en armas.
Cuando habla de hoces, dice que ellos eran sembradores, que cosechaban, sembraban,
tenían su rutina agrícola, pero que ahora iban a tener que
tomar la postura de guerreros, no solamente de agrícolas.
Ya es un cambio, una transición.
Igual pasa cuando fue la restauración de Jerusalén.
Ellos decían que estaban prácticamente atentos a la restauración, pero que si
venía la guerra tenían que tomar sus armas y que por eso no se cambiaban.
Tenían que tener la espada prácticamente ellos para poder pelear.
Entonces, ¿qué significa?
Nosotros vivimos nuestra vida cotidiana.
Nos toca cocinar, lavar, planchar, barrer, ir a trabajo, tal vez estudiar,
pero cuando se esté manifestando la guerra, por así decirlo, a los hijos,
a la familia, en la colonia, en la nación, tenemos que comportarnos como guerreros.
Claramente el enemigo los va a acechar, porque obviamente a veces nosotros no
entendemos lo peligroso que es una persona llena del
Espíritu Santo o una persona que sea obediente a Dios.
Nosotros no lo entendemos.
El enemigo lo entiende porque él ya ha sufrido, por así decirlo, a lo largo de la
historia, que lo que puede hacer Dios con una persona obediente.
El enemigo lo ha visto alrededor de los siglos, ¿verdad?
Porque no pensamos de que el enemigo nos siente, por así decirlo, como que dolor,
por así darlo a entender.
Y lo que vemos en los evangelios cuando Jesús dice que
caminaba o echaba fuera de morir, dice ¿por qué nos atormentas?
Porque la presencia de Dios los atormentaba a ellos.
Entonces, que una persona tenga la luz de Dios, predique el evangelio y que liberte
por la palabra predicándola o haciendo las ministraciones de Dios, obviamente él sabe.
Y por eso detiene a las personas en el camino de la justicia.
Y por eso quien las pelea no es que el enemigo venga y que les agarre unos
guantes de boxeo o aprenda karate, sino que él utiliza el pecado,
las tentaciones.
Y nos tienta, usa preocupaciones, utiliza cargas, utiliza cuestiones
cotidianas, para que uno no se dé cuenta que son estrategias del enemigo para
mantenernos adormecidos con otras identidades y no tomar la identidad que
nos corresponde también, que es la de los soldados.
¿Verdad?
Pero repítenos que no necesariamente uno se va a pelear por un continente,
sino por nuestra vida y la de la familia.
Como Noé, ¿verdad?
Que Noé ciertamente predicó, pero fue salvo él y su casa.
Entonces nosotros también debemos tomar las posiciones y eso
va a llevar a que abandonemos cosas que estamos haciendo.
¿Verdad?
Que tal vez aparentemente no puede ser mal, pero
están tomando tiempo para hacer lo que debemos hacer.
A mí me da desmano, pero me gusta ver la película de las dos de la tarde, ¿verdad?
Pues nos le va a tocar que dejarlo.
¿Por qué?
Porque hay un llamamiento más grande.
Porque eso fue lo que hizo Jesús.
Dice que él no tuvo nada que aferrarse, sino se despojó de sí mismo.
O sea, Jesús estaba en su trono a la diestra de Dios Padre.
Dice que él se despoja de su gloria para venir
aquí a la tierra para tomar forma de hombre.
Entonces, si él se despoja de una gloria, nosotros nos estábamos despojando de
vanagloria, de cosas que realmente no tendrían sentido.
Entonces uno tiene que aprender a despojarse, ya sea de películas,
series o cualquier otra cosa que estamos haciendo, porque obviamente cada quien
sabe en qué anda, para tomar la postura de Jesús.
En este caso estamos hablando de un guerrero, un soldado.
¿Para qué?
Para librar las batallas a la manera de él.
Pero tampoco lanzarnos a lo loco, como hemos hablado.
¿Por qué?
Porque la base del soldado es la prudencia, la sabiduría.
No mira a lo loco en batallas.
Por eso la gente a veces cuando dice vamos a la
guerra espiritual, hace unas cosas que no debería.
Y por eso trae problemas después de enfermedades y un montón de cosas.
Pero porque no es prudente, porque no se sujeta al capitán, al comandante en jefe.
Por eso que tenemos que nosotros seguir a Jesús, sus obediencias, su consagración,
vivir en santidad.
Porque el pecado nada más es una puerta abierta para que nos destruyan todo.
Es como cuando vimos con Josué.
Dicen que Josué tenía un ejército y Dios le prometió que iba a vencer.
Cuando Josué va a la batalla de repente vencidos.
¿Y qué pasó señor?
¿Dónde está la promesa que nos ibas a dar a Canaán y
de que no iban a vencernos a nosotros en ningún caso?
Porque el Dios se le había mencionado y luego dice
mira lo que pasa está que hay pecado en tu campamento.
Ahí tenés a un cuate que se fue a robar unas cosas y cuando lo mandan a llamar,
dijeron mira que tenés y él comenzó a mencionar lo que tenía y lo tenía oculto.
Entonces ¿qué pasó?
Ya después cuando resolvieron eso fueron pudieron vencer prácticamente a Jai.
Y aparentemente Jai era una nación más pequeña que la de Jericó.
Entonces ¿qué quieren tener con esto?
Ellos tenían pecados y por eso no pudieron.
Inclusive el caso después con Balaam, que Balaam engaña.
O sea Balaam no pudo maldecir al pueblo de Israel.
Pero Balaam hace una estrategia para que les envíen mujeres y que los príncipes de
Israel se metieran con las mujeres y eso trajera una plaga para Israel.
Entonces ¿qué introdujo prácticamente la estrategia?
No fue necesariamente de ejército, sino que fue espiritual.
Porque Balaam conocía aspectos espirituales y supo cómo engañar
espiritualmente, por así decirlo, a ellos.
Adentran la plaga y tuvieron problemas.
Entonces vemos cómo el pecado entra a nuestras vidas y después decimos al Señor,
pero tú dijiste que ibas a ser un victorioso, un esto y lo otro.
Y el Señor lo que va a decir es que tienes pecado.
Te dejaste tentar, te dejaste engañar, te dejaste, qué
sé yo, ser incentivado por la pereza, como David, ¿verdad?
David era un guerrero que venció, pero no
pudo vencer al pecado porque se quedó dormido.
En lugar de ir a la guerra, se quedó dormido.
¿Por qué se quedó dormido?
¿Qué pasó?
Se levantó tarde, vio a una mujer, la codicie en su corazón.
La codicie lo lleva a pedirla para estar en relaciones con ella.
Esa relación lo llevó a qué?
A engañar, a asesinar y a encubrir ese pecado.
Por ser perezoso, por no ir a la guerra.
Entonces, miren por cómo engaña al enemigo.
El enemigo le dijo a David, no hombre, quédate dormido más tiempo.
No te levantes a la guerra.
Mejor quédate acostadito.
Ahí hay ejército que lo puede hacer por ti.
Entonces vemos que si nosotros no tomamos esa postura que nos corresponde,
va a haber consecuencias, porque el enemigo está acecho.
De que no tomamos la identidad que nos corresponde, las cosas, las medidas que se
corresponden, vamos a traer consecuencias en la vida.
Porque nosotros seguimos de alguna manera acomodados, verdad?
Sin entender la necesidad de salvación y también sin
entender lo que ya Cristo hizo por nosotros como un guerrero.
No solamente como un padre, como un pastor, sino como aquel guerrero que se
levantó a pelear una batalla que nadie podía ganar.
Porque no envió Dios a un ángel, verdad?
No envió Dios necesariamente a otro profeta.
Tuvo que mandar a su mismo hijo.
Es decir, que eso nos indica la gravedad en la
situación en la que nos encontrábamos, verdad?
Y eso se puede ver también en el caso del rey de Asiria.
Cuando el rey de Asiria envía a uno de sus generales, que es por lo menos una de las
escenas que más me gusta por el entendimiento que yo recibo, porque se
mandan a este personaje y mandan a hablar a Israel diciendo que se rindan contra el
rey de Asiria y que ningún dios puede contra el
rey de Asiria y comienza a hacer nombres de dioses.
Dicen nadie ha podido contra el rey de Asiria, ni siquiera los dioses tal,
tal o tal.
Y si en dado caso ustedes vinieran y me vencieran a mí, vendrá uno más grande en
los comandantes y si lo vencen a él, vendrá otro
más grande hasta que ustedes sean destruidos.
Menciona este portavoz.
Ahora que quiero entender, Dios ha mandado
profetas y los ha mandado y los ha mandado.
Incluso hay una parábola que Jesús cuenta, como envían prácticamente a los diferentes
mensajeros a pedir las cosas de la hacienda, de la heredad, hasta que al
final dice voy a enviar a mi hijo, el más grande.
Entonces Jesús envió muchos profetas, muchos jueces libertadores, pero después
envió al más grande de todos, porque nadie más hubiera podido hacer la labor del
sacrificio de la cruz, nadie.
Y entonces nos entendemos la necesidad de un guerrero
a la estatura de Jesús para librar esa batalla.
Y eso nos ayuda a nosotros a apreciar más, pero también a hacer lo mismo que él.
Porque si él se despojó de una gloria, ¿por qué
nosotros no nos podemos despojar de una película?
¿Por qué nosotros nos podemos despojar de las cosas terrenales?
O inclusive de amistades que también nos pueden
estar haciendo daño, de un montón de cosas.
Porque como mencioné, cada uno de nosotros conoce cómo está su vida.
Entonces hay cosas que hay que despojarse para tomar las
armas, para salir de ese acomodamiento, de esas áreas.
Porque él nos ha liberado, nosotros también tenemos que comenzar a libertar.
Pero si seguimos en la misma actitud, la misma forma, no
necesariamente vamos a tener la misma manifestación de Cristo.
Porque obviamente Cristo tiene muchas identidades, pero él es uno, pero tiene
manifestaciones como Padre, como Amigo, como el Salvador, también como el Esposo.
Hay muchas cosas que uno ve en la Biblia, como el alfarero.
Y nosotros hemos dicho y hemos hablado acerca del alfarero, cuando dice en
Jeremías que nos puede moldear, como también en su momento creo que
hablamos aquí del Creador, el Hacedor y el Formador.
Entonces todo eso es bello, pero también hay una manifestación que él es guerrero y
tenemos que pelear, tenemos que ser soldados.
Repito, no tenemos que tampoco irnos a lo loco, porque eso tampoco es ir a comenzar
a reprender, a decretar y declarar como la gente solo se pone.
Decretamos, declaramos, porque eso no es el sentido.
Sino que debemos hacerlo en la obediencia, en la consagración.
Una de nuestras mejores armas es la consagración.
Si estamos consagrados, vamos a ser protegidos.
Y eso se ve en el caso de Job.
¿Job qué dice?
Dice, Satanás, por así decirlo, es como que
se quejara delante de Dios y le dice a Dios.
Dios dice, ¿ya viste a mi siervo Job?
Que no hay ninguno como él íntegro entre todos, que hace el bien y la justicia.
Y Satanás dice, sí, pero es porque lo tenés protegido.
Algo así como que mira, yo no lo he podido tocar.
O sea, lo quisiera tocar, pero no puedo.
¿Por qué?
Porque está protegido.
¿Por qué está protegido?
Porque está consagrado.
Porque Dios no habló a ninguno otro así.
Pero si él estaba consagrado, Dios lo protegió.
Entonces nosotros debemos ser consagrados.
Si nos consagramos, vamos a ser protegidos.
Si no nos consagramos, va a entrar un área y nos van a destruir.
Y es el problema después de que a veces reclamamos a
Dios y le decimos, Señor, ¿por qué me está pasando esto?
Yo lo que voy a decir, pues porque abriste la puerta.
Entonces tenemos que tener mucho cuidado.
Tenemos que cambiar nuestra forma de pensar
para tener la misma manera de pensar de Cristo.
Pero en este caso es la mentalidad de un Cristo como un guerrero.
Es un Cristo como un soldado.
Entonces no se tiene que tomar las cosas a la ligera.
Y a veces es lo que yo a veces le hablo a las personas.
Digo, mira pues, o sea, ¿quieres ir a la guerra con una escoba?
¿Quieres ir a la guerra con un palo del árbol?
O sea, no.
O sea, tienes que ir con una espada.
Tienes que ir con armamento.
No puedes ir a la guerra de esa manera.
Y a veces pasa que inclusive muchas congregaciones envían a la gente con
escobas y con palos y con ramas y no con armas.
Por eso que de repente, ah, usted ya convirtió.
Ponga su célula, ¿verdad?
Ya se convirtió.
Vaya a evangelizar a la calle.
¿Y dónde está el armamento?
No saben a quién los están mandando.
Y a veces, por lo menos yo he visto caídos.
Yo, cuando yo comencé en el evangelio, pues yo estuve en
grupos y me di cuenta cómo los líderes de esos grupos caían.
Caían a veces en noviembre.
Comenzaban su grupo, está bien.
Después en noviembre pasaban hasta a veces un año caídos.
Después otra vez a volverlos a levantar.
Y así muchas experiencias que tuve.
Que no permanecía inclusive los mismos personajes o los mismos líderes constantes.
Eran raros los líderes que permanecían, ¿verdad?
¿Y qué era lo que se les decía a las personas?
Ah, lo que pasa es que él no es perseverante.
Ah, lo que pasa es que él no ora.
No.
Lo que pasa es que usted lo mandó antes de tiempo a hacer algo que no debería hacer.
Usted no le enseñó a esta persona cómo estaban
las cosas y por lo tanto trae sus repercusiones.
Entonces no es que la gente no sepa.
Es que se adelantan sus tiempos.
Es que no se les enseña.
Porque esa es la postura.
Entonces la postura de un guerrero tampoco es solamente ir a pelear, es prepararse.
Porque obviamente nosotros siempre tomamos la idea, ah, vamos a hacerlo, pero no hay.
Hay que prepararse, hay que aprender a saber cómo ser un guerrero.
Y entre las mayores cosas es obediencia total.
Lo primero que se enseña, inclusive nosotros cuando vemos las películas sobre
personas que se alistan en el ejército, regularmente siempre lo que se ve es,
obedézcame, sean obedientes.
Y si alguien no es obediente, lo castigan y lo mandan a hacer ejercicio.
¿Por qué no me contestó sin que yo le dijera?
Vaya y hagas cinco flexiones, vaya y corre diez veces.
Lo primero que se les enseña es obedecer.
¿Por qué?
Porque cuando están en la guerra, ellos tienen que seguir
las órdenes, porque si no las siguen se van a morir.
Entonces Dios nos enseña a ser primeramente obedientes.
Pero a la gente quiere primeramente ir a predicar y no ser obediente.
Primero es la obediencia.
Entonces siempre es un aprendizaje.
¿Por qué también lo menciono?
Cuando leemos en la Biblia acerca de la guerra, y cuando uno va leyendo,
hay un pasaje que dice, manden a llamar a todos, inclusive
aquellos que apenas y saben colocarse la armadura.
En el original dice algo más o menos como aquellos que apenas y saben usar el
talabarte, que era donde se ponía la espada,
pero en algunas versiones dicen la armadura.
Entonces dice que aquellos que apenas, es decir que hay
personas que apenas y pueden saber cómo ponerse la armadura.
Inclusive el caso con David, que David dice que nosotros hemos visto mayormente
la pelea contra Goliat, que David usa la onda para vencer a Goliat.
Entonces esta onda que David usa, antes de que eso
ocurriera, dice que Saúl le da la armadura a David.
Cuando le dan la armadura, David no se queja por eso.
O sea, David no la niega.
¿Por qué?
Porque obviamente para la guerra se necesita una armadura.
¿Cuál es la mejor armadura?
La armadura de un rey.
Esa es la mejor.
No la del soldado raso.
Es prácticamente la del rey.
Por eso le dan la mejor armadura a David.
¿Pero qué dice David cuando él la comienza a usar?
Cuando la tiene y la comienza a practicar.
Dice yo esto me va a hacer estorbo porque no lo he practicado.
No porque fuera inservible.
No la he practicado.
Por eso me la voy a quitar.
No porque no sea útil.
No porque no tenga la capacidad.
Porque la armadura de un rey.
Sino que él no había aprendido a usar la armadura.
Entonces, ¿qué quiere decir esto?
Que nosotros no sabemos usar la armadura de Dios.
Y cuando hablamos de armadura de Dios, no significa que Dios la hizo.
Significa que Dios la usa.
En el libro de Isaías dice que Dios se vistió con armadura.
Y cuando vemos a Jesús, por ejemplo, en las
tentación, Jesús utilizó la armadura en la tentación.
Si Jesús no hubiera usado la armadura de Dios, no hubiera podido vencer.
Muchas veces hablan sólo que Jesús usó la espada.
Pero realmente Jesús usó toda la armadura cuando fue tentado por Satanás.
Inclusive cuando Jesús fue crucificado, él sigue usando toda la armadura.
Por eso se llama la armadura de Dios.
No por el nombre, sino porque Dios la usa.
Porque Jesús la usó.
Pero nosotros, cuando hablamos de la armadura de Dios,
decimos padre me pongo la armadura y no la sabemos usar.
Porque la Biblia da aspectos... el ejemplo que
mayormente he puesto es el ejemplo del calzado.
Porque el calzado cuando él dice colocados el
calzado prestos para el evangelio de la paz.
Las personas regularmente dicen bueno entonces como
hay que ponerse calzado hay que salir a predicar.
Pero no es el entendimiento necesariamente de eso.
¿Por qué?
Porque la armadura sirve para proteger.
Esa es la función de una armadura, protegerse.
Entonces cuando nos hablan de que para colocarnos el calzado del evangelio,
no está necesariamente salir que vayamos a predicar.
Está hablando de protegernos de algo.
¿De qué nos va a proteger?
Nos protege del afán, de estar afanados, preocupados.
Entonces cuando me pongo el calzado del evangelio, es decir, yo no tengo que
caminar afanado, angustiado, preocupado, etcétera con las cosas de la vida.
¿Cómo tengo que caminar?
Tengo que caminar en la paz del evangelio.
¿Cuál es la paz del evangelio?
Las palabras de Jesús.
Jesús que dijo en Mateo 6, por nada estén preocupados.
Si no sean conocidas, nada estén preocupados, sino que no sean como los
gentiles que están preocupados por lo que han de comer o lo que han de vestir.
Más vuestro padre sabe que tienen necesidad de esas cosas.
Más primeramente buscan el reino de los cielos y su justicia.
Entonces ese es colocarse el calzado, confiar
y caminar conforme la confianza en Dios.
Es el calzado del evangelio.
Nos protege.
Entonces cuando nosotros vemos nuestro día a día, ¿qué hacemos?
Andamos corriendo de un lado para el otro, preocupados, afligidos.
No tenemos el calzado del evangelio.
Podemos decirle, me puedo levantar en la mañana y decir, padre me pongo el calzado
del evangelio, pero ando angustiado todo el día,
afanado, corriendo de aquí para allá, preocupado.
Si tengo que hacer esto, tengo que hacer lo otro.
No tenemos el calzado.
Por lo menos no lo hemos practicado.
Porque si hubiera un problema, ¿qué hace uno?
Bueno, tal problema, sigo caminando igual.
¿Por qué habría de preocuparme?
Si Jesús dijo, si ustedes quisieran hacer crecer un codo, no podrían.
¿Para qué se van a afanar?
Hay cosas que no se van a cambiar.
Bueno, tranquilos.
Bueno, vamos a confiar en Dios.
Porque a uno tiene reacciones cuando pasan cosas.
Entonces nos damos cuenta que no estamos usando la armadura.
Y eso solo estoy mencionando el calzado.
Si pudiéramos hablar acerca del yelmo, de la coraza, del cinto, del escudo,
todo eso, imagínense.
Si solo con el calzado andamos fallando con todos los demás como estamos.
Entonces, por eso que David decía, yo no he practicado.
Porque la armadura de Dios se practica, no solo se menciona, no solo se declara,
no solo se dice, padre, me pongo tu armadura.
Se tiene que aprender a vivir.
O sea, cuando uno vive, vive en justicia.
Por eso se llama la coraza de justicia.
¿Qué nos va a proteger?
La justicia.
¿Y qué es justicia?
Justicia es perdonar.
¿Por qué?
Por ejemplo, en la coraza de justicia está el corazón.
O sea, la coraza protege el corazón.
Entonces, viene alguien y tal vez me insulta, me quiere
humillar, me dice cosas y de repente yo le guardo rencor.
Sí, que este me hizo, yo lo voy a humillar igual, no lo
voy a perdonar porque es un tal, tal y como ese alguien.
Entonces, ¿qué pasó?
Su corazón se llenó ¿de qué?
De rencor, de odio, de amargura.
No está protegido.
Pero si la persona dice, bueno, esta persona me
humilló, me hizo esto y lo otro, lo voy a perdonar.
Eso es justo, sí.
Porque para Dios es justicia que nosotros perdonemos.
Es justo.
¿Por qué?
Porque si él nos perdonó, ¿por qué nosotros no debemos perdonar?
Ah, es que me humilló, pero ¿acaso nosotros no hicimos lo mismo con Cristo?
Entonces vengo yo y lo perdono.
Entonces ya mi corazón ya no tiene ni rencor, ni odio, ni amargura.
¿Por qué lo perdoné?
Entonces, pero hay que aprender a perdonar, porque
de repente nos hacen algo y ya queremos desquitarnos.
Y no estamos hablando solamente de golpes, sino estamos hablando de palabras.
Alguien nos dijo algo que no nos gustaba y nosotros
respondemos, ah, sí, pero vos, esto, esto y esto y esto y esto.
Entonces no hay coraza de justicia, porque se está reaccionando.
Entonces, ahorita sólo puse estos dos ejemplos
con la coraza de justicia y con el calzado.
Porque mi enfoque es hablar de que hay que aprender a usar la armadura.
Tenemos que aprenderla a usar.
Y eso significa leer la Biblia, meditar cómo se practica y tenerlo.
¿Para qué?
Para que cuando vengan los acontecimientos fuertes uno pueda resistir.
No solamente en nuestro día a día, sino que
cuando nos toquen en situaciones muy difíciles.
Y más aún, inclusive, cuando alguien le toque predicar
o enseñar, etcétera, también tiene que hacerlo.
Porque uno podría pensar que uno predica la palabra
y que la gente va a ir corriendo a escucharlo.
O que la gente dice, ah, sí, eso es verdad.
No, hay gente que va a decir, ah, ese es un falso profeta, se equivocó.
Miren cómo está haciendo.
Y comienzan a señalar y a criticar y a murmurar.
¿Qué fue lo que hicieron con Jesús?
Porque Jesús, a pesar de que era la verdad, lo perfecto, la gente lo criticaba.
La gente decía, ah, es que él tiene demonio.
Imagínense Jesús que se pasa, se enoja y les comienza a pegar.
No, es que yo no tengo demonio.
No hizo eso.
Tomó una actitud diferente.
Y otras cosas que le dijeron, porque también
le dijeron que era hijo de adulterio.
Entonces lo acusaban, murmuraban, señalaban en contra de él.
Pero vimos de que él no pecó.
¿Por qué?
Porque tenía su armadura.
Él los perdonó.
Entonces, a lo que quiero entender con esto está de que el ser soldado o el ser
guerrero, y por eso mencionaba el caso con Jesús, de que Jesús no fue imprudente,
Jesús no fue alocado, Jesús fue estratégico, Jesús fue muy prudente en la
guerra que él tuvo que librar para hacernos libres del pecado y la muerte.
Y hablo también de prudencia porque cuando vemos que estaba con Pilato, Pilato le
trató de decir muchas cosas y él no respondía.
Respondía nada más en el momento adecuado.
También cuando fue provocado por el sumo sacerdote Caifás, él levantó falso juicio.
También él estuvo ahí.
O sea, Jesús fue un guerrero ejemplar.
¿Por qué?
Porque tenía que librar una guerra.
¿Cuál guerra?
La guerra contra el imperio de la muerte, que nos
teníamos sometidos bajo el pecado y fueron con el engaño.
Venció esa batalla como excelente guerrero.
Por eso también tenemos que aprender nosotros de él.
¿Por qué?
Porque el enemigo no se va a caer de brazos cruzados.
Y porque también el enemigo tiene atrapados a otras personas.
Pero a veces nosotros queremos libertarlos con palos, con palos y piedras.
Pero deberíamos hacerlo con el armamento de Dios.
Pero a veces no utilizamos el armamento.
Por eso Pablo decía, porque el evangelio es poder de Dios.
Pero no se utiliza ese poder, se utilizan otras cosas.
Y ahí es donde nosotros fallamos.
Por eso lo mejor es ir con Dios y preguntarle,
Señor ayúdame para que yo pueda hacer tu voluntad.
Señor ayúdame para saber qué hacer en estos momentos.
Señor ayúdame para seguir tus instrucciones, directrices, etcétera.
Y que nosotros podamos obtener la victoria en obediencia, no en desobediencia.
No porque nosotros digamos que así es.
No.
Por eso se lee la Biblia, para tener la
sabiduría, la prudencia y para ir aprendiendo.
Y en el momento Dios nos va colocando en batallas, si lo queremos llamar así,
en momentos más fuertes.
No sólo para ayudarnos en nuestro día a día, sino ayudar
a otras personas por lo que pueden estar viviendo.
Porque cuando a uno ya pasa algo, pues uno dice, bueno, él está pasando lo mismo.
Y como a veces se menciona, se está ahogando un vaso
de agua, pero nosotros pasamos también lo mismo.
Igual Dios nos vea en los cielos, así como que este muchacho está ahogándose
un vaso de agua, pero lo voy a ayudar, lo voy a enseñar.
Y así nosotros enseñamos a otros.
Por eso se llama discipular.
Entonces, para concluir, Dios Padre ha sido un guerrero.
Y lo mencionamos en Éxodo 15, 3, que Él es el guerrero.
Jehová es un guerrero.
Y así mismo como Él se levantó en guerra, también pusimos el ejemplo de Adán,
que Adán también por amor se levantó en guerra.
Y por lo tanto Jesús también se levanta como
un guerrero para libertarnos a nosotros.
Porque claramente Jehová o Dios Padre libertó
al imperio de Egipto para llevarlos a Cana.
Jesucristo se levantó para librarnos del imperio
de la muerte y de las tinieblas a su luz admirable.
Pero Él tuvo que tomar la postura de un guerrero.
¿Un guerrero por qué?
Por amor.
Y claramente cuando se obtiene la victoria, se le dan premios, ¿verdad?
Se obtienen todos los obsequios de los reinos.
Así por ejemplo, cuando Babilonia destruyó Jerusalén y Perón Judá, ellos tomaron
todos los tesoros que había en el templo de Dios.
También por ejemplo cuando a veces David o algunos otros
vencían reinos, tomaban todos los tesoros que habían allí.
Inclusive también algunas mujeres que eran hermosas las tomaban por así decirlo por
esposas, que eran parte de las leyes de la guerra.
Entonces, ¿qué quieren tener con eso?
Inclusive también por ejemplo David, cuando David vence le dan la promesa que
le iban a dar a la hija de Saúl, que era prácticamente
una forma de honrarlo porque era la hija del rey.
Por eso David decía, ¿cómo yo podré ser esposo de la hija del rey?
Porque no se sentía digno de eso.
Entonces, por vencer a Goliat le iban a dar a la hija del rey.
Entonces, ¿qué pasa?
Cuando Jesús como guerrero vence a la muerte, le tienen prometida la iglesia,
porque él venció.
Entonces, por eso que la iglesia, nosotros o por ejemplo la novia de Cristo,
se la van a dar en matrimonio a Jesús.
Lo único que ahorita la están preparando para la boda.
Pero a Jesús se la dieron cuando él venció en la cruz.
Por eso creo que la vez pasada que hablamos acerca de la novia de Cristo y
mencionamos cómo nace la novia, que fue en la cruz del Calvario, ¿verdad?
Del costado, así como Adán cuando estaba durmiendo, del costado le dieron a Eva.
Jesús cuando estaba durmiendo en el madero, cuando ya había fallecido,
del costado, o sea con la lanza, le sacan del
costado, sale sangre y agua y ahí sale la iglesia.
Y es para formarla, porque así como Eva, obviamente hablamos de eso en su momento
cuando a Eva la formaron y luego se la presentaron a Adán.
Y Adán dijo, esta es carne mi carne y sangre mi sangre, algo así.
Y entonces por eso será llamada Eva.
¿Qué quiere decir?
Que en la cruz sacaron a la iglesia, o sea la del costado, mientras Dios la
está formando a través del Espíritu Santo, para luego ¿qué?
Presentarla delante de Jesús y Jesús diga, esta es igual a mí, es semejante a mí,
y él se case con la iglesia.
Mientras tanto está siendo formada, por eso Jesús no ha venido todavía,
porque la iglesia no está madura, no ha terminado de ser formada.
Hay ejemplos también en el caso de Esther, cuando se habla de la formación de la de
aquella que va a ser la reina o la esposa del rey.
Entonces ¿qué quiero entender con esto?
Que por causa de Jesús ser un guerrero y vencer, le otorgaron galardones.
Entonces, a lo que quiero entender, que nosotros
también debemos tomar esa misma identidad de guerreros.
Pero obviamente vamos a pelear primero por nosotros mismos, pues obviamente,
porque tenemos pecados arias.
Segundo, tenemos que lidiar por nuestra casa.
Ya después Dios nos va a ir diciendo qué otras cosas nos va a llevar a pelear,
pero obviamente tenemos que pelear en contra del pecado.
Por eso que la Biblia dice, haced morir el pecado que en vosotros hay.
No dice, yo les voy a hacer morir.
Dice, ustedes háganlo morir.
En pocas palabras, mátenlo.
¿Cuál es la posición esa?
No es la posición de alguien normal, ¿verdad?
Tiene que ser la posición de un guerrero que batalla contra otro y lo mata.
Entonces, igual nosotros tenemos que tener
pecados, pero primero tenemos que saber cuáles son.
Porque uno primero tiene que identificar quién es el enemigo.
¿Para qué?
Para vencer a ese enemigo.
Si uno dice, yo no tengo enemigos, pues ya salió venciendo del enemigo.
Porque la mejor estrategia es que el enemigo no se sepa.
Que no sepa que esté allí.
Es la mejor estrategia de guerras de que uno no sepa
que el guerrero está ahí o que el enemigo está ahí.
Por eso que se utilizan los francotiradores.
Porque el francotirador dispara y pues la otra persona ni se enteró quién lo mató.
Pero si es una guerra cuerpo a cuerpo, yo sé con quién me estoy peleando.
Pero un francotirador no.
Pues una de las mejores estrategias que el enemigo ha hecho
es decir que no existe el infierno, no existe el diablo.
Porque si él ya no está por hacerlo en el radar, obviamente él sale ganando.
Por eso que en los aviones de guerra lo mejor es que no los detecten.
Y hay prácticamente aviones especialistas de que no los detectan los radares.
Y si los detectan, ya los detectan tarde cuando ya cayó la bomba.
Entonces tenemos que identificar y tenemos que
aprender del mejor guerrero que se llama Jesús.
Pero obviamente hacerlo por amor, no hacerlo
por vanagloria o por como es, por moda.
Porque la gente ahorita anda en guerras espirituales por moda.
Ah, es que guerras espirituales y se ponen a hacer
eventos de guerra espiritual como que fuera moda.
Y esto no es moda, esto es una realidad.
Hay gente que ha muerto por esto.
Pero obviamente la muerte no es como que se ve ensangrentado así dramático.
Significa que la gente comienza a caer en pecado.
La gente comienza a desviarse del evangelio, comienza
a trastornar el evangelio, comienza a sacar sectas.
Entonces nosotros debemos ser primero prudentes, segundo obedientes,
tercero consagrados.
Y ahí se van a ir dando otras cosas.
Pero si no oramos, no leemos, entonces ¿cómo vamos a
ser llamados a un soldado por así decirlo ya completo?
Por eso mencioné el caso de Timoteo.
De tener una identidad como soldado.
Pero aprendemos de Jesucristo primeramente.
Que así como él se levantó y también pusimos
el caso de Abraham, así también nosotros.
Entonces vamos a orar para finalizar pidiéndole al Señor que nos ayude a verlo
a él primeramente como guerrero y que él pide nuestras batallas.
Porque ya nos dio la muestra en la Cruz del Calvario que él puede hacerlo.
Y por lo tanto podemos decirle al Señor levántate como mi guerrero, levántate a
favor mío, de mi casa, de mi familia, de todo lo que me rodea y enséñame a saber
cómo ser parte de ti y ser un guerrero para ti.
Padre, nosotros te damos las gracias por el amor que nos tienes, por la
misericordia que nos tienes, por el agrado que nos permites tener delante de ti.
Ayúdanos a arrepentirnos de todo pecado, maldad, engaño y falsedad.
Y ayúdanos a declararte como Señor y salvador.
Te agradecemos por todo el amor que nos das, por todo el cariño que nos das,
por toda la fidelidad que nos derramas en nuestros
corazones y ayúdanos para creer en ti y en el arte.
Bendícela a las personas que nos escuchan hoy.
Hemos escuchado que tú eres un guerrero, padre, que tu hijo es un guerrero y
queremos nosotros acudir a ti en cualquier instante, verdad, que tú pelees nuestras
batallas, tú pelees todo lo que hagamos, pero también involucraría ser obediente y
aprender de ti, verdad, y también ser levantarnos a favor de nuestra familia,
de nuestra ciudad, por amor también, verdad, padre.
Por eso tu palabra dice que no encontraste ninguno que se levantara en favor de,
y por eso tú llamas a que seamos guerreros, pero obviamente primero tenemos
que ser obedientes, consagrados, prudentes en estas situaciones que se
presentan en la vida, y no ser alocados, no andar en pecados,
no andar en maldades para poder ganar estas batallas.
Te lo agradecemos, amigo y padre, por todo lo que estás haciendo y harás y
bendice a cada uno para alabanza de la gloria de tu gracia.
Te bendecimos y te amamos y ayúdanos a creer en ti
día tras día y glorificarte eternamente para siempre.
A ti sea la gloria, la honra y el honor por el
alabanza por los cielos de los cielos, amén.
Vamos a hablar para las personas que quieran
arrepentirse de pecados y buscar a Cristo.
Dios y Padre venimos hoy delante de ti para reconocer nuestros pecados,
aparatarnos de ellos, buscar nuestro rostro y caminar conforme a tu justicia.
Queremos hoy buscarte con gran amor, declarando a Jesús como Señor y Salvador,
que Él nos libere de todo el pecado de la muerte a través de la Cruz del Calvario,
que Él es nuestro guerrero, aquel que libró la batalla en la Cruz del Calvario y
venció, pero que también el guerrero que librará nuestras batallas futuras.
Así que agradecemos hoy tu misericordia y declaramos que Jesús es el Señor y
Salvador y que tú lo resucitaste dentro de los muertos.
Te agradecemos eternamente y para siempre, Dios y Padre, en Cristo Jesús.
Te agradecemos por tu misericordia, por tu fidelidad, amado mío, socorro mío,
mi castillo y mi libertador.
Y queremos ser bautizados en agua, bautizados con
el Espíritu Santo y participar de la Santa Cena.
En el nombre de Jesús, amén y por último
vamos a hablar por las diferentes necesidades.
Como dice la palabra, mi Dios suplirá todas vuestras
necesidades conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús.
Dios y Padre, venimos hoy delante de ti arrepintiéndonos de todo pecado,
buscando tu rostro y confiando en ti porque tú
proveerás todo conforme a tus riquezas en gloria.
Queremos agradecerte, amarte, bendecirte y
darte la gloria, la honra, el honor y el poder.
Queremos ser fieles y adorarte con sinceridad de corazón.
A ti sea el honor, Padre.
Queremos que tú apoyes a la vida del huérfano, al anciano y la anciana y al
padre y madre de solteros, para que todo sea para el avance de tu gloria.
Pedimos por la nación Guatemala y las naciones que nos
escuchan para que entren en arrepentimiento para salvación.
Y pedimos que guardes, Señor Jesús, a la niñez de Guatemala y también de otros
países que también nos libre de todo cartel, de todo terrorismo, pandillas,
ideologías y brujerías.
Y también pedimos que Guatemala sea... y las naciones que nos escuchan para la
gloria de tu nombre, que envíes obreros a la mies
porque la mies es mucha y los obreros son pocos.
Y también pedimos, Padre, que nuestro corazón se refuguie en tu salvación.
Que tú nos llenes del Espíritu Santo, que tú entregas sanidad, maravillas,
señales y prodigios.
Y que también, Padre, proveas a aquel que no tiene
trabajo, comida, medicina o alguna otra necesidad.
Y te agradecemos por todo lo que estás haciendo hoy en día.
Trae restauración familiar, trae paz y consuelo en Cristo Jesús.
Amado Padre, a mí y a mí.
Si no tienen nada más que comentar, entonces nos vemos.
Para algunos que ahorita estamos en Clubhouse haciendo reuniones a la mitad,
en media hora más o menos, en las 9 o en 35 minutos, vamos a tener una lectura en
inglés, porque ahí sí va a ser completamente inglés, de lectura con
comentarios que estamos tomando el libro de Juan, así de manera consecutiva.
Y los esperamos ahí.
Si no, pues sería la próxima semana en Googel meet
y dentro de 15, a otra vez aquí en Tango.
Dios los bendiga, un fuerte abrazo y pues nos vemos en cualquier lado.
Un fuerte abrazo a Dios los bendiga y paz a sus corazones.