Amados en Cristo, Dios los bendiga y les dé la fuerza para seguir adelante.
Que Dios de nuestra misericordia, el Dios de nuestra salvación, nos dirija y
nos guíe por sus caminos de paz y de gracia.
Vamos a hablar el día de hoy de lo que hemos estado reafirmando sobre lo que son
las fiestas señaladas o las fiestas solemnes o la celebración de la fiesta.
Todo dependerá también qué traducción de la Biblia tengan.
Pero hemos estado hablando acerca de lo que es un sacerdote
y que el sacerdote debe enseñar sobre las fiestas.
Todo esto viene por lo que hemos estado hablando sobre el nuevo pacto.
Es algo que hemos traído ya desde el año pasado,
antepasado, sobre lo que es vivir el nuevo pacto.
¿Por qué?
Porque en el nuevo pacto es donde nosotros estamos.
Y al no vivirlo vamos a contaminar las cosas.
Porque eso es lo que habla la Biblia.
Anteriormente dice por no cumplir el pacto profanaron y contaminaron.
Pero a la hora de vivirlo trae una purificación.
Por eso hablábamos de cómo Eliseo, con una vasija
nueva, toma sal de la vasija y la riega en el agua.
Hemos hablado acerca de que es una figura del nuevo pacto
para purificar el agua para que la tierra sea fértil.
Eso ya lo hablamos en su momento.
Pero que hablamos de cumplimiento del nuevo pacto.
Por eso hablamos de varias cosas en su momento y nos ha llevado hasta acá.
Porque hemos tomado bastante la parte del
sacerdocio, pero el sacerdocio incluye las fiestas.
Es decir, que un sacerdote tiene que saber cómo son para
instruir al pueblo de saber cómo deben aplicarse las fiestas.
Y por eso en un pasaje señalamos en su momento de que Pablo dice, y yo a manera
de sacerdote ministro, y en otro pasaje él explica la
relación de la fiesta, la Pascua, relacionado con Cristo.
Por eso dice, Cristo, nuestra Pascua celebremos Mola con panes sin levadura.
Entonces él estaba explicando cómo eran las fiestas, porque obviamente se habían
introducido personas para enseñar un tipo de fiesta que no eran necesariamente de
Dios, sino que eran tradición o eran del antiguo pacto.
Entonces por eso el mismo apóstol Pablo dice, si ustedes que
andan viendo días o meses o semanas o luna nueva, ¿por qué?
Porque había que no eran las fiestas señaladas, que lo vimos en su momento en
los Moedim, que no eran fiestas señaladas, sino que estaban otro tipo de fiestas,
y estaban las fiestas señaladas, y aparte estaban los años, el año del
Shabbat o el año del jubileo, y aparte estaban la fiesta de las lunas,
y aparte estaban los Moedim que aparecen en Levítico 23.
Pero también hay unas declaraciones que Dios hace en contra de las fiestas que
podría sonar extraño o contradictorio, pero que es lo que vamos a ver hoy.
Por eso hablamos de las advertencias.
Entonces claramente vamos a agarrar una parte del antiguo pacto, porque la Biblia
dice que es sombra y figura lo que venía a venir, y que lo que antes se escribió para
nuestra enseñanza se escribió, y luego la referencia en el nuevo pacto
con relación a las fiestas, o en este caso a la fiesta señalada.
Entonces vamos a ver, todo eso lo mencioné porque es lo que vamos a estar hablando.
Vamos a ver, Padre, no me asustes con las gracias, porque tú eres el Dios de nuestra
salvación, el Dios que nos ha dado la fuerza para avanzar, aquel que nos ha
liberado de la mano opresora, y que ahora nos traes aquí para dar gloria a tu
nombre, para glorificarte en espíritu y verdad.
Te agradecemos por todo lo que haces y harás en nuestras vidas, y estás haciendo.
Te agradecemos amigo y amado.
Bendito eres, Señor Jesús.
Queremos que tú nos brindes hoy de tu amor, de tu sabiduría, de tu inteligencia.
Queremos hoy que nos brinde tu revelación como tú la conoces, que nos libre de los
ataques del adversario, que nos ayudes a meditar en
ti y a dar gloria y honra, honor, poder y alabanza.
Te agradecemos hoy de tu misericordia y bondad, y declaramos que Cristo viene
pronto y que no a nosotros se va, no a nosotros, sino a tu nombre sea la
gloria, por tu misericordia, por tu fidelidad, porque tú nos has hecho,
y no nosotros, a nosotros mismos.
Bendito seas eternamente y para siempre.
Amén y Amén.
Ok, entonces vamos a lo que nos corresponde.
Voy a mostrar aquí.
Entonces, como mencionamos, el título es Advertencias
sobre la celebración de las fiestas señaladas.
Bueno, como habíamos mencionado la semana pasada, inclusive lo hablamos un poquito,
pero Levítico 23 habla sobre las fiestas señaladas, que en algunas biblias tal vez
no va a aparecer señaladas, sino que va a aparecer solo fiestas.
Mencionamos esto porque inclusive también en la biblia no menciona fiestas
señaladas, sino que se conocen como los Moed y el Im es por el plural, Moedim.
Entonces, los Moedim, que así se le conocen fiestas señaladas, y tal vez la
biblia de las Américas hace este señalamiento sobre señaladas, porque
cuando vimos el caso, por ejemplo, del Éxodo, decía que había que hacerlas de
año en año, por eso se llamaban señaladas, porque eran en fechas específicas,
por ejemplo, la Pascua, Pentecostés, el de la fiesta de las trompetas,
las otras fiestas que hemos estado mencionando también, que prácticamente se
describen de todas en Levítico 23, ahí están los Moedim, o las fiestas
señaladas, porque se hacían de año en año, por eso mencionaba su diferencia con el
jubileo, que el jubileo no era de año en año, sino que era prácticamente cada 70
años, entonces no eran las mismas los Moedim con las lunas, etcétera,
pero algo que es de importancia resaltar, y por eso mencionamos Éxodo, que Éxodo
dice los celebradas de año en año, y ahí se utiliza Moedim, entonces eso es
muy importante, inclusive Dios lo dejó, como hemos resaltado, para una forma de
enseñanza para ellos, para también hacer una manifestación sobre la venida de
Cristo Jesús como el Mesías, y era un conjunto de enseñanza de parte de Dios por
medio de actos proféticos y estas celebraciones, pero que también ellos
recordaran de dónde Dios lo había sacado, y que sus generaciones recordaran de dónde
los había sacado, o sea, que eran fiestas o celebraciones con propósito,
no lo hacía Dios al azar, lo hacía con una manifestación de sabiduría también,
por eso mencionamos en su Tabernáculo como Jesús en la Paz cual es crucificado,
y así sucesivamente también cuando hablamos de las trompetas, lo que es la
trompeta con la situación de la salvación y con relación al Tabernáculo,
o la fiesta de los Tabernáculos, pero es algo muy importante que debemos
ver, que ciertamente la fiesta está señalando una celebración, pero también
estas fiestas traen instrucciones específicas de cómo se debe celebrar,
que en su figura, como ya mencionamos que es sombra y figura lo que habría de venir,
nos enseña que no es que de repente nosotros vengamos y hagamos cierto tipo de
rito judío, o de ciertas situaciones que ellos pueden estar haciendo, sino que eso
nos da un panorama espiritual a nosotros
para entender cómo se deben hacer las cosas.
¿Por qué?
Porque el Apóstol Pablo dice que comamos los panes sin levadura, pero él no hace
referencia a que de repente vayamos a la tienda y compremos pan sin levadura,
sino que habla de vivir una vida sin pecado, porque la levadura en el Nuevo
Testamento, cuando Jesús hace ese señalamiento, es decir, Jesús dice tengan
cuidado con la levadura de los fariseos y saduceos.
Los discípulos dicen, de plano lo está diciendo porque no tenemos pan.
Entonces ellos estaban con su mente no terrenal,
pero Jesús estaba con su mente no espiritual.
Entonces cuando Jesús les dice no estoy hablando de eso.
¿Acaso no han entendido que yo multipliqué los panes?
Entonces, ¿por qué me hablan de que no trajimos pan?
Es decir, como que si ustedes no traen pan, yo lo multiplico.
¿Por qué se preocupan por eso?
Sino que dice tengan cuidado con la doctrina de los fariseos, con la doctrina
de los saduceos, con la doctrina de los herodianos, con... el otro que lo menciona
es el Apóstol Pablo, que habla de la levadura de perversión.
Entonces Jesús señala tres doctrinas, ¿verdad?
Que es la fariseo, saduceo y herodiano.
Que no... porque si un poco de levadura, vuelve leuda toda la masa.
Que es lo que le terminó pasando prácticamente a Pedro,
lastimosamente en Gálatas, cuando Pablo habla de él.
Entonces, ¿qué quiero mencionar con esto?
Que la mente de Cristo estaba sobre lo espiritual y la doctrina, pero ellos
estaban enfocándose en lo terrenal y en lo físico.
Entonces, por eso que el Apóstol Pablo dice, no comamos los panes...
bueno, comamos, nos celebremos sin panes, sin levadura.
Entonces, no entender de qué no, porque celebrar con pecado no tiene sentido.
No es por eso que Dios nos hace el sentido de las
salvaciones para dejar el pecado, no para seguir en él.
Entonces, vemos esto, que él ya está dando una idea espiritual, una enseñanza de esto.
Y desde allá, por eso menciona la advertencia, ¿verdad?
Porque a veces, cuando vemos las fiestas judías, inclusive pues en su momento,
cuando yo comencé en el Evangelio, a veces yo leía el Antiguo
Testamento y decía, pero mira por qué no hacemos esto.
Inclusive con mi hermano hablamos una vez, que era sobre la circuncisión y después
nos quedamos... lo dejamos así como en el tema, pero de alguna... al principio
estábamos como preocupados, porque será que nos tenemos que circuncidar o no,
pero después entendimos que no era así, o sea,
no era el hecho de cumplir cosas antiguas.
Menciono esto porque cuando vamos a comenzar a hablar de las celebraciones en
reuniones futuras, no es que lo vayamos a hacer de una manera literal, sino que nos
da una enseñanza espiritual para vivirla diario.
No es sólo para que estemos nosotros cada año, cada mes o cada cierta fecha a
estarlo haciendo, porque no es el sentido del cual está
haciéndose la reflexión o la pedagogía de Dios Padre.
Es decir, cuando hablo de la pedagogía, hablo de la enseñanza de Dios Padre,
porque claramente lo que Dios Padre señala con esto, está señalando cosas proféticas,
cosas que van a enseñar al pueblo acerca de muchas situaciones, de su salvación,
de su consolación y muchas otras cosas.
Entonces, tenemos que entender bien esto para no caer en ritualismos o cuestiones
de ese sentido, o cuestiones también de que nosotros celebremos sin entendimiento,
o que celebremos por una tradición, porque los versículos que vamos a ver hoy
nos damos cuenta de que recaen esas cosas, caen en una tradición, caen en una
situación de hacerlo no con la instrucción de Dios, lo hacen en pecados, lo hacen de
diferentes maneras, pero no bajo el sentir que Dios lo está solicitando y él los trae
a reflexión por diferentes ministros que Dios ha colocado, en este caso en el
antiguo pacto con profetas y en el nuevo pacto con... pues claramente el que
tenemos más conocido que es el apóstol Pablo en el Nuevo Testamento.
Entonces vamos a ir leyendo que alguno... creo que el versículo de Isaías ya lo
leímos la semana pasada, pero igual lo vamos a leer.
Dice Isaías capítulo 1 del 10 al 20, dice oigan la palabra del Señor
gobernantes de Gomorra, escuchen la
instrucción de nuestro Dios pueblo de Gomorra.
Versículo 11 ¿qué es para mí la abundancia de sus sacrificios?
Dice el Señor, cansado estoy de holocaustos,
de carneros y de cebo de ganado de cebada.
La sangre de novillos, corderos y machos cabrillos no me complacen.
12 Cuando vienen a presentarse delante de mí, ¿quién demanda esto de ustedes?
De que pisoteen mis atrios.
13 No traigan más sus vanas ofrendas.
El incienso mes abominación, luna nueva y día de reposo.
El convocar asamblea no tolero iniquidad y asamblea solemne.
Sus lunas nuevas y sus fiestas señaladas las aborrece mi alma.
Se han vuelto una carga para mí.
Estoy cansado de soportarlas.
15 Cuando extiendan sus manos, esconderé mis ojos de ustedes.
Si, aunque multipliquen las oraciones, no escucharé.
Sus manos están llenas de sangre.
16 Lávense, límpiense, quiten la maldad de sus obras de delante de mis ojos.
Cesen de hacer el mal.
17 Aprendan a hacer el bien, busquen la justicia.
Reprendan al opresor, defiendan al huérfano, aboguen por la viuda.
Vengan ahora y razonemos, dice el Señor, aunque sus pecados
sean como la grana, como la nieve, serán emblanquecidos.
Aunque sean rojos como el carmesí, como blanca lana, quedarán.
19 Si ustedes quieren y obedecen, comerán lo mejor de la tierra.
20 Pero si rehúsan y se rebelan, por la espada serán devorados.
Ciertamente la boca del Señor habla.
Entonces, como mencionamos en su momento, esto puede sonar como contradictorio.
Inclusive yo en su momento cuando leía este
versículo decía, pero qué está pasando aquí?
O sea, es algo que está como como contrario.
O sea, me mandan a celebrar, pero después me dice que después como que no gracias.
Pero es muy importante este pasaje porque claramente
Dios quiere que celebremos y por eso él dejó las fiestas.
La idea era celebrar su liberación de Egipto y
lo había dejado Dios claramente como algo perpetuo.
Pero no lo estaban considerando ellos de una buena manera.
Ya lo estaban considerando de una mala manera.
No era la idea que Dios quería que ellos estén haciendo esas cosas a su manera.
Entonces, quiere Dios que celebremos claramente.
Por qué?
Porque nos ha... y ya hemos mencionado también
la diferencia entre celebración y fiesta.
La fiesta no necesariamente significa una celebración.
Si la fiesta ya indica es por así sólo la
fecha y la fiesta indica la forma de hacerse.
Pero la celebración no se puede hacer en cualquier momento.
Puede ser espontánea una celebración.
Tampoco la celebración requiere un protocolo.
Eso fue lo que hablamos en su momento.
Entonces, Dios quiere que celebremos hacia él por su salvación, verdad?
Inclusive Dios quería que ellos celebraran, que se
regocijaran, que recordaran Dios como los libró.
Y no sólo por hecho que los libró en el pasado, porque
él era... pero que tiene que los libró en el pasado?
Porque también él los seguía librando y los iba a
liberar de lo que representaría el imperio de la muerte.
Entonces Dios los... con eso iban a estar constantemente celebrando, recordando,
declarando que es un Dios que salva.
Pero también él quería que entendieran el sentido de estas fiestas.
Por eso él menciona en el libro de Éxodo que se le da la primera parte,
que es la Pascua, lo primero que él les dice.
Dice y cuando sus hijos les pregunten a ustedes, ustedes le dirán si había una
idea de trasladar no sólo el hecho de una fiesta,
sino que el entender por qué lo estamos haciendo.
Inclusive nosotros ya en ciertas fiestas hemos
perdido... hablamos de fiestas terrenales, verdad?
Hay ciertas fiestas terrenales como que hemos
perdido el sentido de por qué lo estamos haciendo.
Sólo sabemos que hay una fecha que se está
haciendo, pero tal vez no sabemos muy bien.
Por ejemplo, aquí en Guatemala hay ciertos días festivos y uno dice, bueno,
ese día es descanso, pero no sabe uno qué pasó ese
día, por qué pusieron como día festivo ese día.
Y cualquiera dirá, pero qué tan ignorante es, pero pasa.
¿Por qué?
Porque como no hay un traslado de enseñanza, a veces uno se puede enterar
por una persona o un noticiero, o tal vez en las escuelas o colegios han
mencionado de por qué es, cuando uno a veces estudia estudios sociales,
por qué es de que celebramos o tenemos un día
festivo prácticamente en nuestro calendario.
Porque claramente sabemos que no todos los países tienen
el mismo día efectivo, como el día de la independencia.
Entonces Dios quería que realmente se trasladara el entendimiento y que ambas
cosas, la celebración y fiesta, concordaran con
el entendimiento a lo cual Dios les había llamado.
Pero ellos sólo se quedaron con el hecho de querer celebrar algo, pero despojando
lo del entendimiento del por qué hacerlo o para qué hacerlo.
Entonces estaban olvidando la parte de la enseñanza o la pedagogía que Dios quería
hacia ellos, no sé si es correcta la manera de decirlo, sobre lo que iba a venir.
Porque todo lo que Dios hacía era prepararlos para la venida de Cristo.
Inclusive el hecho también de los sacrificios de los corderos y algunas
otras cosas que Dios había dejado, era para que
ellos entendieran lo que representaba ese acto.
Por ejemplo, en el caso del cordero o las ofrendas que se presentaban, ellos tenían
que colocarle la mano al cordero que iban a sacrificar.
Y la idea era como un traslado de sus pecados hacia el cordero que iba a morir.
Entonces había un traslado, si lo queremos llamar de
pecados, de la pecado a la persona para el cordero.
Y la idea era que ellos entendieran que había
un cordero que iba a morir por sus pecados.
Esa era la idea del entendimiento de Cielos y Miren, hay alguien que es
inocente, que no tiene nada que ver con su pecado y que este
inocente va a cargar por sus pecados y va a morir por ustedes.
Esa era la enseñanza profética de que cuando viniera Cristo, entendieran de que
este cordero inocente iba a morir por los pecados de esta persona.
Por eso se dice en la Biblia, al que no conoció pecado, Dios lo hizo pecado para
que nosotros fuéramos justicia de Dios en él.
Entonces la Biblia también dice que él cargó con
nuestras iniquidades y con nuestras transgresiones.
Entonces vemos que Dios no era sólo el hecho de querer matar animalitos,
no era como los otros, si lo queremos llamar así, pueblos o naciones de ese
tiempo de querer hacer las cosas sólo porque hacerlas, sino que Dios Padre tenía
ya un propósito para que proyectara el futuro, por así mencionarlo, y que ellos
entendieran por qué lo estaban haciendo y que ellos se compadecieran y decir,
bueno, yo no tengo que pecar porque hay
alguien que está inocente está muriendo por mí.
Pero qué es lo que pasa?
Como en muchas cosas nosotros ya lo vemos como un sentido
muy... ya no le ponemos importancia, ya nos volvemos como duros.
Bueno, ya es así, hagámoslo.
Entonces ya se vuelve muy rutinario o como a veces una vez hablamos con alguien que
es como nos ponemos en piloto automático ahora, ya sin entender, sin saber,
sólo hay que hacerlo porque hay que hacerlo y listo.
Por ejemplo, vamos al iglesia el domingo porque es el día del Señor y listo,
porque el domingo es del Señor y todo el lunes a sábado pecando.
Entonces eso es un error que a veces nosotros como humanos cometemos.
Por la repetición, por estar haciendo, ya le perdemos el sentido, ya no
reflexionamos, ya lo hacemos por rutina y a veces por eso se nos van los días también.
Entonces qué quiero entender con esto?
Que ellos en lugar de ver esa administración o esa enseñanza,
esa reflexión y ese llamado al arrepentimiento, ya era como bueno,
pequé, voy a representar al cordero ahí que lo maten y por mí, listo, ya cumplí
con lo que la ley dice, ya está todo listo, pues ya como así como me enseñó el
sacerdote, mi papá ahí entre el corderito, ya le puse las manos, se acabó la bulla,
ahí nos vamos cada quien para su casa.
Entonces ya se estaba volviendo duros de corazón,
ya se estaba haciendo sólo porque el ritual.
Entonces esto recae en las fiestas, verdad?
O sea, por eso estoy en el punto de la enseñanza del cordero, porque en las
fiestas pasa lo mismo, Dios ya había salvado
a ellos, ya les había dado la salvación.
Y también era el escenario, como hablamos, de la idea de lo
que iba a venir en un futuro que era Cristo con sus fiestas.
Por eso mencionamos lo que es el cordero pascual, que es Jesús en la santa cena con
relación al cordero que se menciona en Apasco,
porque era un cordero que moría por ellos.
Entonces era una enseñanza profética, también como el caso, podemos poner el
caso de Abraham, que era Abraham que iba a matar al hijo de la promesa, que lo iba a
entregar en holocausto y que esa era una figura que Dios Padre dejó para que
conociéramos y entendiéramos que Abraham representaba a Dios Padre y que Isaac,
el hijo de la promesa, representaba a Cristo y de que iba a ser Cristo dado en
holocausto para que después del holocausto, de entre las cenizas,
lo resucitaran, porque esa era la fe de Abraham, que lo menciona el libro de
Hebreos capítulo 13, pero en el capítulo 11, cuando habla de la fe.
Entonces, qué quiero entender, cuando este proceso o este procedimiento
que está la Biblia mencionando de las fiestas tienen ese mismo significado,
pero el pueblo como que separó las cosas y ya lo metió dentro de su tradición,
dentro de algo cultural, dentro de algo como que bueno estamos haciendo sin
entender ni por qué, inclusive algunas fiestas las dejaron de hacer, o sea,
como que no les convenía hacerla y eso se señala, creo que particularmente en el
caso de Josías, porque en el caso de Josías no habían celebrado una Pascua,
como que se habían olvidado.
Entonces, cuando viene Josías y lee la escritura, dice que se comienza a reanudar
nuevamente la Pascua, inclusive también en el libro de, aunque no entra dentro de los
Moedim que hemos estado hablando, pero también dentro del libro de Nehemías,
no sé si es Nehemías o Esdras, ellos dejaron de celebrar el año del jubileo.
Entonces, cuando viene Nehemías, o sí creo que es Nehemias, él lo regaña
porque, miren ustedes, ¿por qué no han hecho el año del jubileo?
Porque realmente el año del jubileo le daba una bendición o beneficio a ciertas
personas que también no tienen, por así mencionarlo, un cierto tipo de
esperanza, porque si no estoy mal, los préstamos de las tierras regresaban,
los esclavos eran liberados, por eso se llamaba el año del jubileo.
Entonces, ellos lo quitaron, o sea, lo
quitaron de eso porque no les convenía a ellos.
Entonces, quiero mencionar, o estoy mencionando todo esto, porque obviamente
nosotros tenemos celebraciones que estamos haciendo, por ejemplo, ir al culto a veces
los días domingos para algunas iglesias, otros están en viernes o sábado,
independientemente de dónde lo hagan, porque también había escuchado un
testimonio que decía que regularmente, y eso es a veces, no sé si en otros países
como sea, pero regularmente los cultos de jóvenes los hacen a veces sábados por la
tarde, y este testimonio que contó un hermano decía de que en ese lugar donde él
estaba haciendo los cultos, no lo hacían, o sea, lo tenían ya como que los sábados
en la tarde los jóvenes, pero nadie llegaba, entonces lo tuvieron que poner en
otro horario, y en ese horario sí llegaban, por no sé qué cuestiones tenían
de la escuela o de la siembra y cosecha, no recuerdo, pero la cuestión es que sí
llegaban en ese día, entonces lo pusieron en ese día, por eso menciono que
dependiendo de dónde sea, es decir, que ya tenemos una celebración y una
fiesta para Dios, que Dios ya nos ha permitido celebrarle a Él, por eso nos
congregamos, por eso es para alabarle y adorarle, para tener un tiempo de
comunión, un tiempo de congregación, independientemente también que hay otras
congregaciones que tienen ciertas fechas y que Dios tal vez los ha impulsado a
hacerlas, o con llamémosle congresos, donde están celebrando a Dios,
y está bien, es algo que es bonito, es hermoso celebrar, pero el problema está
que con el paso del tiempo nosotros podemos olvidar cosas que necesitamos
mantener, como Dios lo ha solicitado y bajo el entendimiento que Él tiene para
trasladarlo a la siguiente generación, para que esta siguiente generación no se
olvide de quién es Jehová, entonces menciono esto porque aquí menciona por
ejemplo en el versículo 13 dice no traigan más sus vanas ofrendas, el incienso,
mesa, abominación, luna nueva y día de reposo, el convocar asamblea, no lo
tolero, iniquidad y asamblea solemne, pues aquí están mezclando dos cosas,
la iniquidad y la asamblea solemne, es decir, estos dos no deberían ser
compatibles, es decir que la asamblea solemne debería hacerse en integridad de
corazón, el hecho de celebrar a Dios debería ser en consagración, entonces
queremos celebrar a Dios pero seguir en pecado, queremos dar gloria a Dios por su
salvación pero continuamos en los pecados y le entregamos nuestros miembros al
pecado, entonces hay algo que no concuerda porque claramente la idea de celebrar es
porque hemos sido salvados del pecado y de la muerte, entonces por qué querer
celebrar con la abundancia de pecados en nuestro corazón, no tiene sentido,
entonces queremos ahí celebrar con danzas, con panderos o cualquier cosa o inclusive
alguien dirá hermano pero a mí no me gusta danzar, no me gusta tocar pandero,
bueno con himnarios, independiente hay que abrir el himnario y comenzar a cantar y
tal vez dicen no es que nosotros lo hacemos en orden, sí en orden pero llenos
de pecado, el otro también está danzando también pero con pecado, o sea el punto es
que independiente de que salten, dancen, canten, brinquen o que simplemente
todos estén sentados, estén parados con himnario o sin himnario, hay pecado en el
corazón y no concuerda con lo que Dios ha pedido y demandado, que celebremos pero
sin pecado, porque la idea es que fuimos salvados del pecado y de la muerte,
la iniquidad no cabe con la celebración que Dios está pidiendo, no es que Él no
quiera que le celebremos, que por eso mencionaba Isaías como que no concordaran
las cosas, porque si miren yo ya abomino y aquí lo menciona, es esta, 14,
su luna nueva y sus fiestas señaladas las aborrece mi alma, entonces uno que extraño
pues porque está diciendo que les aborrece o que les son cansadas las celebraciones
si Él mismo las pidió, sí pero las pidió sin pecado, Él las pidió en consagración,
por eso cuando hablamos en su momento de las fiestas solemnes, que la solemnidad
hacía referencia a algo formal, a algo realmente que necesita los
requisitos necesarios para que se cumplan y que también es algo de, como se dice la
palabra, de alto valor por así mencionarlo, entonces no lo estamos
haciendo con bajo esa perspectiva ahora, por ejemplo si de repente hay una fiesta y
esa fiesta me dicen mire esta fiesta te viene con traje de gala, si yo llego con
conm panz o yo llego qué sé yo con pantalón de lona o con una playera tipo polo,
no me van a dejar entrar porque se pide un tipo de vestimenta de gala, ese es el
protocolo, inclusive cuando la Biblia habla de las bodas del cordero dice que alguno
se coló, le dijeron tú por qué vienes tú no tienes con el traje de bodas y lo echan
fuera, Él quería celebrar, Él quería estar en la fiesta de las bodas pero no llevaba
el traje, es decir, Él no estaba en la solemnidad que requería la fiesta de las
bodas, no llevaba su traje, lo tuvieron que sacar porque esa solemnidad se tiene
que respetar, entonces trayéndolo al entendimiento queremos celebrar a Dios
pero con una vestimenta de pecado porque hemos hablado en otras reuniones y que
también lo señala Apocalipsis capítulo 2 de que Apocalipsis capítulo 3 que es la
iglesia de Sardis, se le dice que sus vestiduras están manchadas y de que si
ellos no lo hacen Dios no puede caminar con ellos y no les será otorgado una
vestimenta santa y cuando le habla acerca del lino fino dice que son las obras
justas de los santos entonces que quiere entender esto de que hay personas que no
tienen vestidura de gala, quieren celebrar la fiesta pero sin vestidura de gala,
no se puede, tienen que ir una relación inclusive cuando a los sacerdotes se les
dice su vestidura de gala que es prácticamente su vestimenta que tenían que
ejecutar su sumo sacerdocio que tanto los sacerdotes como sumos sacerdotes tenían
una vestidura específica en el libro de Zacarías se muestra cómo el profeta Josué
se presenta delante de Dios pero dice que él tenía vestiduras viles y le dicen
caminen las vestiduras por sus Es decir, él no tiene que traer estas vestiduras.
Dice que un ángel lo reprende a Josué.
Dice que Josué no sabía ni qué andaba.
Y él quería una restauración, quería una celebración.
Pero no podía porque no tenía sus vestiduras.
Es decir, no estaba viviendo en la consagración que se requería.
Entonces, la gente quería celebrar, pero andar en pecado.
No van de la mano.
Y eso es lo que Dios está reprendiendo acá.
Y por eso aquí dice...
Es decir, que él no se va a agradar de ese tipo
de celebraciones que le podemos estar dando.
Y estoy hablando en diferentes dimensiones.
Porque obviamente nosotros queremos celebrar en nuestro cuarto.
Reunirnos con hermanos en Cristo.
A veces en universidades.
O a veces cuando vamos a la iglesia cada domingo o martes.
O a veces ciertos congresos.
O ciertos retiros, etc.
Porque hay una diversidad de situaciones que se presentan diariamente.
Entonces, aquí que expresemos todas.
Pero lo que quiero señalar es esto.
Que en esa inspiración de celebración, Dios también requiere la consagración.
Y que las cosas vayan alineadas.
Creo que va a ser aquí, si está arriba.
No me acuerdo si es este.
Bueno, entonces vamos a ver aquí.
Dice, lávense y límpiense.
Quiten la maldad de sus obras delante de mis ojos.
Cesen de hacer el mal.
O sea, no está diciendo Dios, déjenme celebrar.
O dejen de hacer fiesta.
Sino que le dice, miren, está bien que lo hagan.
Pero dejen de pecar.
Dejen de estar haciendo lo malo.
17.
Aprendan a hacer el bien y busquen la justicia.
Reprendan al opresor.
Defiendan al huérfano.
Aboguen por la viuda.
Vengan ahora y razonemos, dice el Señor.
Aunque sus pecados sean como la grana, como la nieve, serán emblanquecidos.
Aunque sean rojos como el carmesí, como blanca lana que hará.
Si ustedes quieren y obedecen, comerán el mejor de la tierra.
Pero si rehúsan y se rebelan por la paz, serán devorados.
Ciertamente la boca del Señor habla.
Entonces, esto es bien importante.
Porque no significa que no va a tener consecuencia lo que estamos haciendo.
Eso de estar celebrando en pecados o estar haciendo muchas cosas, eso no va con Dios.
Dios ya no lo va a seguir soportando.
Y Dios va a venir y va a traernos a cuentas.
Pero si se rehúsan, ¿qué se rehúsa?
De estar celebrando en pecados.
Tienen que cambiarlo.
Dejen de pecar y pueden celebrar.
Si no lo hacen, va a venir juicio para ustedes.
Alguien dirá, hermano, pero ¿cómo va a ser eso que
Dios va a traer juicio si Dios es un Dios de amor?
Sí, es un Dios de amor.
Y por amor lo va a juzgar.
Por eso dice el libro de Apocalipsis, no te canses de mi corrección.
Inclusive el libro de Apocalipsis claramente dice,
si ustedes no se arrepienten, yo vendré y ejecutaré.
Por amor, no por odio.
Entonces nosotros tenemos que tener cuidado con lo que estamos haciendo.
Y con ciertas cosas que inclusive en nuestras
celebraciones podemos estar haciendo.
Y también menciono esto porque una persona hace mucho tiempo nos habló a nosotros.
Nos dijo, mira, él nos hablaba.
Inclusive nos pareció raro que no lo habíamos visto en el culto.
Y él nos habló, nos dijo, nos fue sincero.
Él me dijo, mira, yo cuando pasaba a danzar para poder celebrar a Dios,
yo lo hacía más por el hecho de que me miraran la gente.
Por eso yo pasaba.
Y dice, miren, yo no sé qué le pasó, una pierna o algo así.
Y Dios lo hizo entender de que no tenía que hacerlo.
O sea, de que no era la manera.
O sea, la idea de celebrarle era a él, no para que lo vieran a él.
No para que le celebraran a él por lo bueno que podía ser danzando.
Entonces, esos son pecados que a veces uno...
que claramente cada uno de nosotros sabe qué es lo que está haciendo.
Cada uno de nosotros sabe los pecados que tiene.
Pero Dios quiere que les celebremos en su bondad.
Y por eso alguien dirá, yo ¿por qué no me gozo en la iglesia?
Pues deje de pecar.
Por eso la Biblia habla del gozo de la salvación de Dios.
Y a veces nosotros mantenemos pecados.
Por eso que David decía, David, vuélveme el gozo de tu salvación.
¿Por qué le dijo que le volvieran el gozo de su salvación?
Algo así como que mira, Señor, yo te quiero volver a celebrar.
El pecado le había apagado su celebración.
Le había apagado su gozo.
¿Por qué?
Porque vimos todas las características o situaciones que él vivió por sus pecados.
Que se levanta tarde, no va a la guerra, tiene relaciones sexuales sin adulterio,
luego manda a matar a otra persona.
Entonces, todos esos pecados le apagaron su gozo.
Él tal vez quería celebrar o qué sé yo,
pero como que ya no funcionaba la situación.
Como que ya no se podían expresar.
Entonces nosotros debemos de dejar de pecar para celebrar correctamente e
inclusive abundar en el gozo y la salvación de Dios.
Por eso es la Biblia.
Porque mi copa está rebosando del gozo del Espíritu de Dios.
Porque mi lengua es como pluma de escribiente muy ligero.
Vamos a leer ahora Isaías 58, 1 al 4, versículo 1.
Clama voz en cuello, no te detengas.
Alza tu voz como trompeta.
Declara a mi pueblo su transgresión y a la casa de Jacob sus pecados.
Dos con todo me buscan día tras día y se deleitan en conocer mis caminos,
como nación que hubiera hecho justicia y no hubiera abandonado la ley de su Dios.
Me piden juicios justos, se deleitan en la cercanía de Dios.
Tres.
Dicen, ¿por qué hemos ayunado y tú no nos lo ves?
¿Por qué nos hemos humillado y tú no lo haces?
No haces caso.
Pero en el día de su ayuno buscan su
conveniencia y oprimen a todos sus trabajadores.
Cuatro.
Ayunan para discusiones y riñas y para herir con un puño malvado.
No ayunen como hoy para que oigan en lo alto su voz.
Ahora, aquí no hace mención necesariamente una fiesta señalada, pero sí hace una
especificación de que ellos querían, por así decirlo, celebrar a Dios,
gozarse en Dios, querer estar así, así como que yo amo a Dios, yo le alabo,
lo celebro, estoy en sus lunas nuevas, estoy en
sus fiestas solemnes o sus fiestas señaladas.
Yo tal vez estoy, inclusive, estoy participando en la fiesta jubilé.
Qué sé yo.
Pero habían dejado de vivir la palabra.
Estaban buscando su propia justicia, su propio beneficio.
Querían, sí, el deleite de Dios, pero sin su palabra.
Querían el deleite de Dios, sí, pero sin vivir su justicia.
Entonces, eso no se puede.
Y menciono eso también porque en el final de Isaías 58 se hace referencia acerca del
día de reposo, que el día de reposo está dentro de
las convocaciones solemnes o las santas convocaciones.
Y él mismo dice, Dios, en Isaías 58, al final dice.
Ustedes en mi día de reposo lo quieren usar para su
propio beneficio, para buscar su propia voluntad.
No hagan eso.
El día de reposo es para buscar mi voluntad,
para vivir de acuerdo a mi voluntad.
Entonces ellos no estaban realmente, ellos querían la celebración, pero sin Dios.
Querían celebrar sin Dios, querían solo agarrar el nombre.
Así como hay un pasaje que dice que en un tiempo habrán siete
mujeres que buscarán un varón y dicen, solo danós tu nombre.
Y nosotros tenemos nuestro propio pan,
nuestra propia ropa, nuestras propias cosas.
Solo danos tu nombre, quita nuestro propio.
O sea, ellas no querían una intimidad con él.
Ellos no querían tener un amor con él.
Ellos solo querían su nombre y hacer su vida.
Entonces a veces las personas dicen, no, yo soy tal denominación
o tal religión y ahí ando celebrando, pero sin Dios.
Y qué bonito es esto, pero sin Dios.
Por eso la gente quiere ir, por decirlo, cuando a veces se
habla de que quieren ir al cielo, pero que no esté Dios ahí.
Entonces es ilógico, ¿verdad?
No a la relación.
Entonces Dios quiere que vayamos a una relación entre su celebración,
su gozo, su regocijo, pero dejando de pecar.
Porque eso nosotros, Señor, te alabo y ¿por qué no veo tu agrado?
Por Señor te alabo, te canto, te danzo, y yo no veo como tu presencia.
Porque no andas conforme a mi palabra.
Por eso que aquí hay una queja de ellos, dicen.
Pero ¿por qué hemos ayunado y tú no lo ves?
¿Por qué hemos humillado y tú no haces caso?
Porque andan en pecado.
Porque ustedes no están buscando el bien a su prójimo.
No están amándome ni a su prójimo.
Quieren celebrarme a mí como personas que creen que celebran injusticia,
pero andan pecando.
¿Cómo?
Si ustedes se arrepienten, yo les doy mi gozo completo.
Ahora veamos Amó 5, 21 a 27.
Aborrezco, desprecio sus fiestas.
Tampoco me agregan sus asambleas solemnes.
22.
Aunque ustedes me ofrezcan holocaustos y sus ofrendas de grano, no los aceptaré.
Ni miraré a las ofrendas de paz de sus animales cebados.
23.
Aparten de mí el ruido de sus cánticos, pues no
escucharé ni siquiera la música de sus arpas.
24.
Pero corra el juicio como las aguas y la justicia como una corriente inagotable.
25.
¿Acaso me ofrecieron sacrificios y ofrendas de
cereal por 40 años en el desierto o casa de Israel?
26.
Más bien llevaron a Sicut, su rey, y a Qiyum, sus
ídolos, las estrellas de sus dioses que ustedes hicieron.
Yo los haré, pues, deportar más allá de Damasco,
dice el señor cuyo nombre es Dios de los ejércitos.
Aquí algo muy importante, porque aquí también hay una declaración muy fuerte.
Dice aborrezco, desprecio.
Y luego también menciona algo que me llamó la atención, que dice aquí 23.
Aparten de mí el ruido de tus cánticos.
Esto es bien interesante, porque aparte de señalar o mencionar la parte de las
fiestas solemnes o las fiestas señaladas o
las celebraciones, aquí habla de los cánticos.
Dice aparte de mí el ruido de tus cánticos.
Y hasta donde nosotros tenemos entendido ellos en sus fiestas cantaban los salmos.
Entonces, ¿cómo así que Dios está diciendo, miren, no
me estoy agradando que me estén cantando los salmos?
Pero no es porque los salmos sean malos, es porque la intención de la maldad del
corazón del hombre solo quiere los ritos y las ceremonias.
No estaba interesado de todo el texto, sino,
ah, qué bonito que estemos cantando el Salmo 23.
Sí, pero van y pecan.
Tienen, como mencionamos el día de ayer, viernes, no están teniendo a Dios como su
pastor, sino que están teniendo a la muerte como su pastor,
que los lleva a apacentarse en sus delitos y sus pecados.
Y después quieren ir a cantar el Salmo 23, pero apacentándose por el pecado,
por el príncipe, la potestad y la idea que operan los hijos de desobediencia.
Entonces, ¿cómo va a ser eso?
Entonces Dios les está diciendo, miren,
arrepiéntase, entiendan que ustedes están pecando.
O sea, no es solo el hecho de celebrarme,
es el hecho que se arrepientan y me busquen.
Y yo les daré el verdadero gozo, la verdadera celebración.
Y también en este caso está mencionando, como mencionamos
ahorita, esta dualidad de celebración entre los ídolos y él.
Por eso aquí dice, aquí en el 25, ¿Acaso me ofrecieron sacrificios y
ofrendas desde la época de 40 años en el desierto de Ocasio Israel?
Más bien, llevaron a Sicut, su rey, y a Qiyum, sus
ídolos, la estrella de sus dioses que ustedes hicieron.
Creo que en la Reina Valera 60, o no sé si dice en
el libro de Hechos, habla de la estrella de Rehempán.
Y el tabernáculo de Molok lo menciona en el libro de Hechos.
Entonces aquí lo están mencionando, prácticamente
ellos tenían una dualidad de celebración.
Es decir, que estaban celebrándole a Dios y estaban celebrándole a sus ídolos.
Porque Amós, y es algo que creo que lo mencionamos en su momento, cuando hablamos
acerca del tabernáculo de Molok y la estrella de Rehempán, de que ellos
ciertamente estaban con Dios, inclusive las fiestas y todo.
Pero en su intimidad, ahí andaban celebrándole a Molok y a Rehempán.
Como mencionamos antes, era que ellos tenían cosas como amuletos, tal vez no
tenían ídolos grandes, o tal vez no tenían, por
así decirlo, grandes altares en ese momento.
Porque ahí estaba Moisés y Moisés andaba regulando las cosas.
Pero tenían tal vez una de sus moneditas, o tal vez tenían una de su cadena,
o unos de sus aretes, que declaraban hacia quién les servían, a qué ídolos.
Menciono esto porque cuando crean ellos el ídolo, cuando Moisés sube y ellos crean un
ídolo, ellos lo hacen con cosas como zarcillos, como anillos, cosas pequeñas,
no eran cosas grandes.
No es como que bueno, hagamos este ídolo
que tenemos aquí para hacer otro más grande.
Las cosas pequeñas eran.
Entonces ellos tal vez tenían sus... a escondidas se iban ahí, a pesar de que
todos iban al culto, todos iban a las fiestas señaladas, ahí a escondidas se
iban a quemar el incienso tal vez a Molok o a Rehempán.
Ahí en un grupito, ahí aparte.
O sea, vemos de que no van las cosas concordes.
Y Dios sí se entera.
La persona puede engañarse, si queremos llamarlo así, al pastor, al líder,
al nombre que le quieran llamar.
Piensen que lo están engañando.
Ahí uno puede decir a ese hermano que cómo se goza la presencia de Dios.
Sí, pero también se goza en el pecado, en su intimidad.
Y sabe que está haciendo mal y sabe que está
engañando a los demás, pero Dios no lo está engañando.
Dios sabe.
Por eso que Amol lo viene a revelar.
O sea, tal vez Moisés no se dio ni cuenta.
Pero Dios sí se dio cuenta.
Y Amol trae la revelación de parte de Dios en el sentido de la profecía.
Algo así como, mire, ustedes pensaron que yo no me daba cuenta.
Yo me di cuenta.
Que no se lo diga es otra cosa.
Entonces Dios dice, bueno, ¿qué me sirve que
me estén celebrando si tienen dos dioses?
Es como alguien que dirá, mire, pues estás
casado conmigo y te vas a meter con otro amante.
Te quieres deleitar conmigo en amores, pero
también te quieres deleitar con otros en amores.
Esto no tiene sentido.
Tú me tienes que respetar porque soy tu marido.
Que es lo que Dios le señala también en el libro de Oseas.
Entonces queremos deleitar a los señores, queremos
celebrar a Dios, queremos gozar a los señores.
Sí, dejen de pecar.
Yo soy Dios celoso.
Eso es lo que dice la palabra.
Dios dice que él es Dios celoso.
Ok, ahora veamos esto.
Todos los pasajes que estamos viendo son antiguo testamento ahora.
Y vemos también en este caso en el versículo 24 dice, pero corra el juicio
como las aguas y la justicia como una corriente inagotable.
¿Qué quiero decir con esto?
Vemos de que en tanto en Isaías como en Amós está
diciendo, miren, no le voy a dejar pasar esto.
O sea, esto no tienes, esto tiene que parar.
Y les voy a meter a juicio si no lo hacen.
Entonces Dios si queremos celebrar, queremos gozarlo, sí, pero dejen de pecar.
Si no lo hacen va a traer juicio.
Y esto no lo digo yo, eso lo dice la escritura.
En Isaías dice, si se rehúsan, juicio.
¿Ustedes lo siguen haciendo?
Juicio.
¿Por qué?
Porque necesitan arrepentirse, necesitan respetarme.
O en este caso, lo que Dios quiere mencionar
es que él necesita que él se respete.
Y que él ya está cansado que pasen esas cosas.
Ya, pero tenemos que darnos cuenta.
Y de parte también, como en el caso de Isaías, del ministro como tal,
tiene que reprender el pecado.
Si quiere seguir celebrando a Dios, si quiere seguir adorando a Dios,
tiene que reprender el pecado.
No tiene que darle gusto a la carne.
¿Por qué menciono el gusto a la carne?
Que a veces se menciona esto, como que, ah, es que vamos
a tocar cierto tipo de música para atraer a los jóvenes.
Yo nunca leí el sentido de eso, de que bueno, toquemos
música pop o música esto y lo otro para atraer a los jóvenes.
O sea, ¿qué sentido tiene?
Yo digo esto porque yo fui joven.
Y yo cuando escuchaba eso, yo no iba.
Yo prefería, si queremos llamar así, los coritos antiguos.
Y cuando decían, es que vamos a poner esto para los
jóvenes, decían, yo soy joven y eso a mí no me gusta.
Entonces, ¿de qué jóvenes están hablando?, me preguntaba yo.
Y no solo yo, sino que había otra gente también que
yo conocía que decía, pero a mí tampoco me gusta.
Yo prefiero estar en el culto general con esas canciones, tal vez que son antiguas.
Entonces, vemos que se hace un llamado a la carne,
no se está haciendo un llamado al arrepentimiento.
Se quiere querer ayudar a Dios, a la manera.
Vamos a tocar música de este y este tipo,
porque eso es lo que le gusta a los jóvenes.
O sea, ya no es lo que le gusta a Dios, es lo que le gusta a los jóvenes.
Entonces, llena el culto de celebrar a Dios y todo el
mundo ahí cantando y Dios aborreciendo los cánticos.
Dios aborreciendo esto, ¿por qué?
Porque eso yo no lo dije, eso no fueron mis instrucciones.
Si no se arrepiente, lo vamos a dar juicio.
¿El problema cuál es?
El problema es que ya viene la gente y dice, no, lo
que pasa es que miren cómo se llena este estadio.
Miren toda la gente que se ha convertido, que ha creído, pero a Dios no le agrada.
Ahora veamos el caso del Nuevo Testamento, porque esto es Antiguo Testamento.
Era lo que hemos estado mencionando, pero en el Nuevo Testamento también se
menciona de parte del apóstol Pablo,
específicamente con lo que es la Santa Cena.
Recordemos de que Dios, pero Jesús dejó estipulado lo que es la Santa Cena,
que tiene su relación con la Pascua, que lo hemos hablado en su momento.
Entonces, Jesús que dejó la Santa Cena, que sería prácticamente lo que nos ha
dejado como una fiesta solemne, que ya mencionamos en su momento que a
veces tal vez no estamos considerando la Santa Cena, nosotros, de hacerla como una
verdadera celebración, sino que tal vez lo vemos así.
Está el pan, el vino y no lo tomamos y ya se acabó, ya se acabó todo.
No es como verlo una forma de celebrar, de que Él murió y resucitó por mí.
Entonces menciono esto porque Él viene hablando de esto.
Dice aquí 1 Corintios, capítulo 11, 27 al 32, versículo 27.
De manera que el que coma el pan o beba la copa del Señor
indignamente será culpable del cuerpo y de la sangre del Señor.
28.
Por tanto, examínese cada uno a sí mismo.
Y entonces coma del pan y beba de la copa.
29.
Porque el que come y bebe sin discernir correctamente el cuerpo del Señor,
coma y bebe juicio para sí.
30.
Por esta razón hay muchos débiles y enfermos entre ustedes y muchos duermen.
31.
Pero si nos juzgáramos a nosotros mismos, no seríamos juzgados.
32.
Pero cuando somos juzgados, el Señor nos disciplina
para que no seamos condenados con el mundo.
Entonces esto es muy interesante y muy importante
porque vemos que tienen el mismo espíritu.
Es decir, el mismo sentir de los profetas que
está mencionando y reprendiendo al pueblo.
Lo está marcando aquí el apóstol Pablo sobre
nuestra fiesta señalada llamada la Santa Cena.
Entonces, ¿qué es lo que está mencionando aquí?
Y dice, miren, ustedes están viniendo indignamente a lo que es la Santa Cena.
O sea, ustedes vienen en pecado.
Ustedes vienen, quieren celebrar la Santa Cena del Señor, pero vienen en pecado.
No hagan eso.
Vienen indignamente.
Se acaban de revolcar en la mesa los demonios y
ahora quieren participar de la mesa del Señor.
Ese es el contexto de lo que viene hablando el apóstol Pablo.
Entonces eso no es así, dice él.
Eso no nos va de esa manera.
Es lo que está mencionando Amós, lo que está mencionando Isaías.
O sea, no tenemos que andar con iniquidad y asamblea solemne.
¿Qué es lo que menciona Isaías en el versículo 13?
Creo que es.
Dice, por tanto, examínense cada uno a sí mismo y entonces coma el pan de la copa.
Examínense.
Tenemos que realmente ver cómo andamos.
Veinte, porque el que come y bebe sin discernir
correctamente el cuerpo del Señor, come y bebe juicio.
¿Qué come y bebe?
Juicio.
Lo mismo que está diciendo Amós, lo mismo que dice Isaías.
Juicio.
Si ustedes no hacen lo que es debido para Dios, si siguen en este caso participando
en la mesa de los demonios y quieren también así mismo participar de la mesa
del Señor, van a traer juicio para ustedes.
Si lo queremos llamar así, bajo la doctrina apostólica, la doctrina
profética, los dos están llamando arrepentimiento.
Y si no lo hacen, juicio.
Porque quieren celebrar al Señor, pero también quieren celebrar en los demonios.
Quieren andar en la iglesia y celebrando,
pero también quieren meterse en una discoteca.
No va, no hay una concordancia.
Eso ya pasó.
Nuestro mayor gozo es el Señor.
Nuestro mayor gloria es Él, porque nos ha liberado.
Si no es porque no hemos entendido que nos ha libertado.
Entonces dice acá, come y bebe juicio.
Es decir, que va a traer repercusiones.
Y por eso aquí dice, por esta razón.
Y él, aquí Pablo está marcando un poquito más específico la situación y las escalas.
Dice, muchos débiles, enfermos y muchos duermen.
Entonces él está mencionando tres cosas, debilidad, enfermedad y muerte.
Por eso menciona dormir.
Dormir no significa que se la pasaban durmiendo todo el día.
Significaba de que ellos estaban muertos.
Es decir, que estas personas que comían la santa cena, o esta fiesta que Dios nos ha
dado que es la santa cena, o esta celebración, se la comían.
Y no es que en ese momento se caían muertos.
No, porque si no, imagínense lo que está pasando.
Porque pasaría en las iglesias.
Lo que pasa está de que tal vez bebían la cena indignamente, y tal vez en una semana
les pasaba algo porque no se arrepintieron.
Porque decían, ah, no se dieron cuenta que andaban en pecado.
Entonces ahí me tomé la santa cena porque nadie se dio cuenta.
Entonces me voy, y cuando se van, de repente, le pasó algo y se murió.
¿Y por qué andaba en pecado?
Comía la santa cena, fue juzgado.
Juicio para muerte.
Porque eso le dice la Biblia en 1 Juan.
Hay juicios que son de muerte y hay juicios que no son de muerte.
Entonces a veces cuando viene la santa cena, no le pone
atención y dice, ah, es que yo no sé por qué me enfermé.
Se enfermó porque comió indignamente la cena del Señor.
Ah, yo no sé por qué ando como débil.
¿Por qué?
Porque comió indignamente la cena del Señor.
No se arrepintió de su pecado.
Entonces esto es muy importante.
Tal vez algunos no lo creen, pero obviamente porque a
veces nosotros no le prestamos atención a las cosas.
No vemos la relación que hay entre las cosas.
Entonces ese es el llamado que está haciendo Dios, arrepentimiento.
Pero si nos juzgáramos a nosotros mismos, no seríamos juzgados.
Es decir que si nosotros tomamos la actitud de decir, sí, estoy en pecado,
sí, estoy mal, me voy a arrepentir y voy a celebrar.
Dios no le va a poner atención a eso porque es que Él quiere arrepentirse.
Él se está juzgando.
¿Por qué lo va a juzgar yo?
Él realmente quiere agradarme y Él realmente está buscando su arrepentimiento.
Porque no estamos diciendo tampoco que uno tiene pecado y no va a la iglesia.
O que uno pecó y no va a la iglesia.
Lo que estamos diciendo es que Él busca a Dios,
que nosotros nos arrepintamos para celebrarle.
Que nos arrepintamos para gozarnos en Él.
Porque Él ya nos liberó.
¿Qué sentido tiene de ir otra vez?
Es como que alguien tuviera una relación, como le conocen ahora, tóxica con alguien,
y que le esté golpeando y le esté haciendo cualquier otra cosa.
Y de repente tenga alguien amable, alguien bondadoso, que la cuida, que todo.
Y la otra se quiera ir con el otro.
Así como que me peguen y para que la otra venga y me consuele.
Eso no tiene sentido.
El otro que me esté pegando, el otro que me esté zoando, porque el otro me pegó.
No tiene sentido.
Tenemos que abandonar esas relaciones tóxicas, en este caso en particular,
con el pecado.
Entonces, ahí andamos con el pecado.
El pecado nos hace daño.
El pecado nos arrastra, nos pega, etc.
Y de repente decimos, ah, Señor, perdóname, porque mirá que pegué.
Y de ahí de regreso otra vez.
Y no es que el pecado nos esté llevando necesariamente a veces a esclavitud.
Nosotros mismos nos estamos presentando nuestros miembros al pecado.
No es sólo, ah, es que el diablo me está tentando.
La Biblia dice que cada quien es tentado de su propia concupiscencia.
Entonces, no es sólo culpa de Satanás, es de nosotros.
¿Por qué?
Porque no nos humillamos bajo la poderosa mano de Dios.
Entonces, tenemos que entender que a veces nosotros mismos
estamos proporcionando los medios para dárselos al pecado.
Y eso no lo digo yo, eso lo dice Romanos capítulo 6.
Y eso es lo que explica.
Apá lo dice, no vuelvan ustedes a dar sus miembros al pecado.
Entonces, nosotros tenemos que entender, y por
eso va a hablar el tema de las advertencias.
¿Por qué?
Porque las advertencias, si ustedes no lo hacen, si ustedes
están celebrando el pecado, no se va a agradar Dios de eso.
Si ustedes siguen pecando y quieren celebrar al Señor,
Dios los va a juzgar para disciplinar, no para condenar.
Porque aquí claramente dice el capítulo 32.
Pero cuando somos juzgados, el Señor no disciplina
para que no seamos condenados con el mundo.
O sea, que el juicio que Dios trae no es para condenación, es para disciplina.
Entonces, debemos comprender.
No podemos seguir celebrando o queriendo hacer una fiesta en pecado.
No queremos seguir yendo al culto y con el gran montón de pecados.
Ay, Dios no se va a dar cuenta de eso.
O el pastor no se da cuenta de eso.
Pero Dios sí se da cuenta.
Dios sí se entera.
Y porque aquí lo está mencionando.
Por eso mencionamos Isaías y Amós.
Y Amós es... o sea, Isaías está hablando tal vez de un tiempo presente.
O sea, yo aborrezco sus fiestas que me están celebrando.
Inclusive también Isaías dice, con sus labios
me honran, pero su corazón está lejos de mí.
Pero en el caso de Amós, él está haciendo una referencia de hace 40 años.
Inclusive el libro de Zacarías, cuando habla también de los ayunos,
dice, y estos 70 años, ¿para quién han ayunado?
Para mí, no lo creo.
Han ayunado para ustedes.
Están celebrando para ustedes alegrarse, no para alegrarse en mi presencia.
Que también es lo que habla el libro de Efesios.
Pero porque el libro de Efesios dice, no sembréis con
vino en la cual hay disolución, más bien sed llenos.
Dice que estos personajes que eran creyentes,
no eran inconversos, no eran gentiles.
Eran gente que se había convertido, que también lo habla en Corintios.
Ellos se juntaban y se ponían a beber.
Y el apóstol Pablo regaña y le dice, ¿por
qué en la cena del Señor se ponen ebrios?
Si la cena del Señor no es para ponerse hasta... hasta reventar.
Sino que la idea es participar de la cena del Señor como Dios lo dejó estipulado.
Con el pan y con el vino.
O sea, ¿por qué se tienen que poner hasta donde ya no quede memoria?
O sea, eso no debe ser así, menciona el Apóstol Pablo.
Y claramente estamos hablando por la referencia de la
Santa Cena con la Pascua, con las fiestas señaladas.
Entonces, eso no tiene que ser así.
Eso tiene que cambiar.
Por eso también dice, miren, algunos se juntan para comer.
O sea, si quieren comer, coman en su casa.
O sea, tienen que venir aquí y participar en la cena.
La Santa Cena no es para andarse ni embriagando, ni comiendo hasta reventar.
Ni para que otros se adelanten, porque a veces siempre pasa alguien como que.
..
Ah, ya tengo hambre, comamos.
¿Para qué esperar a los demás?
Comamos, comamos, comamos.
Hay los otros que miren qué hacen.
Y el Apóstol Pablo dice, no, en su casa.
Entonces, ¿quieren comer?
En su casa coman y después vienen.
Nada de estar comiendo aquí.
O sea, él estaba poniendo un orden.
Porque la gente no estaba entendiendo el sentido de la Santa Cena.
La reverencia que representa la Santa Cena.
El juicio que está presentando la Santa Cena.
Que es lo mismo que hemos estado mencionando con las fiestas pasadas.
No entendían la enseñanza en la manifestación profética.
Y lo único que estaban cargando es juicio para ellos mismos.
Y nosotros también.
Si nosotros no nos ponemos a cuenta.
Si nosotros no nos consagramos.
Si seguimos en pecados.
Y queremos seguirle celebrando a Dios como que fuera solo una tradición.
Inclusive señalando otras cuestiones como la lamentada Navidad.
Que la gente quiera decir, ah, sí, que Dios, que amén, etc.
Y con gorrito de Santa Claus.
Con un gran arbolote.
Ahí, en lugar de celebrar a Dios como se debe.
Y no estoy de acuerdo yo con la Navidad.
Pero lo que quiero es entender que es una fachada lo que hacen.
Lo tienen una gran tradición envuelta en papel de regalo llamada Biblia.
Pero por dentro está llena de abominaciones.
Y eso no va a corresponder.
Eso no tiene sentido.
Porque la fachada de la Navidad es eso.
Tienen una idea de que sí, que Jesús nació con esto.
Pero por dentro están nada más fornicaciones,
adulterios, tradiciones, religiones.
Y un montón de cosas dentro de ese envoltorio.
¿Acaso Dios no lo verá?
¿Y acaso no Dios actuará en juicio?
Pero a veces no entendemos el juicio.
Ah, no, lo que pasa es que Satanás me está atacando.
Que el diablo y etc.
Sin saber que Dios es el que mandó el juicio.
Pero no lo hemos entendido.
No hemos comprendido nosotros ese tipo de cosas.
¿Por qué?
Porque no leemos la Biblia.
¿Por qué?
Porque queremos seguir metidos en nuestras tradiciones.
Aprobando lo que no es de Dios.
Y nosotros decimos, ah, si es que Dios se está agradando
ahorita o que le celebre su cumpleaños el 24 o 25 de diciembre.
No, ¿verdad?
Y sin mencionar las otras fechas que hemos estado también mencionando.
No funciona así.
No estamos para estar observando días o meses o años.
Entonces vamos a orar para que atendamos a la advertencia.
Advertencias que claramente están de diferentes ámbitos.
Ya sea hacerlo por tradición.
Estar trayendo cosas del antiguo pacto para celebrarlas en este tiempo.
Porque claramente hay personas que quieren
celebrar estas fiestas judías en este tiempo.
El antiguo pacto en este tiempo.
Y no es así, ¿verdad?
La Biblia lo menciona y las cartas paulinas son claras en eso.
O las cartas de Pablo, la que estoy mencionando, son claras en eso.
Entonces queremos tener estas grandes celebraciones y todos estos ritos,
pero en pecado.
No es así.
Dios, la idea de su salvación es para librarnos del pecado.
El hecho de que Jesús murió en la cruz y resucitó es para librarnos del imperio de
la muerte que tenía el pecado y a la ley a su lado.
Entonces, ¿por qué nosotros queremos volver al pecado y a la ley?
Que no tiene ese sentido.
Entonces tenemos que dejar de pecar para poder regocijarnos con gran alegría.
No solo aquí en la tierra, como diría un hermano, aquí estamos ensayando.
Cuando estemos ensayando, si les va a venir la
explosión de júbilo, que va a ser grandísima.
Pero tenemos que prepararnos en consagración.
Por eso es la boda del Cordero.
¿Por qué?
Porque ahí se necesita una buena vestidura de bodas.
Pero si andamos pecando, es como que anduviéramos ahí nosotros con nuestras
chancletas, con nuestras bermudas, queriendo entrar a una fiesta de gala.
No se puede.
Aunque alguien diga, no, es que lo que pasa es que Dios es misericordioso y Dios
me va a llevar en su arrebatamiento porque Dios es grande.
No, si usted no se arregla, si usted no se arrepiente, Dios no se lo lleva.
O Dios no lo toma en su festejo.
Porque le va a decir dónde están tus vestiduras.
Entonces vamos a buscar un arrepentimiento.
¿Por qué?
Porque menciono, vamos a comenzar a hablar de las fiestas, pero tenemos que estar
avisados para que no haga, como dirían por ahí,
que no agarremos comba, que no agarremos curva.
¿Por qué?
Porque tenemos que ir con un paso delicado, paso firme.
Por eso dice la palabra, el que esté firme mire que no caiga.
Ya, porque si no, de repente alguien que va a
comenzar a celebrar Hanukkah o cosas así raras, no.
Tenemos que ir con cuidado, tener una
celebración diaria, si lo queremos llamar así.
O nuestros cultos al Señor o nuestras formas
de adoración al Señor, precisa y debida.
Pero entendiendo su enseñanza, entendiendo su
revelación, entendiendo su mover profético, etc.
Para dar gloria y honrar su nombre como es debido.
Entonces vamos a orar.
Padre bendito, te damos las gracias hoy por tu misericordia.
Porque nos llamas arrepentimiento para pecado.
Es decir, nos estás llamando a celebrar.
Gloria a Dios por eso, amado mío.
Pero también nos estás llamando a arrepentirnos nuestros pecados.
Para celebrar sin panes, sin levadura.
Para celebrar sin pecado.
Y que eso nos va a dar un gozo completo.
Eso nos va a dar una maravilla de celebración.
Pero no puede ser que continuemos en pecado si queremos celebrar.
Necesitas que nos arrepintamos.
Necesitas que te busquemos.
Necesitas que te cantemos.
Porque eso es una gran alegría, un gran gozo, una gran bondad.
Pero que necesitas que también arrepentimiento nuestra parte.
Y que vivamos y celebremos conforme a lo que está escrito.
Conforme a lo señalado.
Porque si tú has mencionado y has dedicado tu palabra para indicar la forma.
También nosotros debemos hacerlo, amado mío.
Y por eso también el apóstol Pablo dice cantaré con el espíritu.
Pero también cantaré con el entendimiento.
Así que ayúdanos hoy, Padre, para celebrar a tu nombre.
Y dar gloria a tu nombre como es debido.
Ayúdanos a presentarnos dignamente delante de ti.
Para no acarrear juicio para nosotros mismos.
Te agradecemos hoy, amigo nuestro.
Ayúdanos a examinarnos y a juzgarnos.
Porque no queremos andar en debilidades, enfermedades o dormir.
Te lo pedimos en el nombre de Jesús, amado Padre.
Amén y Amén.
Vamos a orar por aquellas personas que quieran arrepentirse de su pecado.
Que quieran reconciliarse con Dios.
Y quieran aceptar a Jesús como Señor y Salvador.
En el nombre de Jesús, Padre.
Venimos hoy delante de ti porque sabemos que hemos pecado.
Sabemos que hemos fallado.
Sabemos que nos hemos deleitado y celebrado en las maldades y las iniquidades.
Pero que tú nos llamas arrepentimiento para salvación.
Para celebrar de una mejor manera.
Para dar gloria a tu nombre.
Un mayor gozo.
Una mayor salvación.
Por lo tanto, hoy declaramos a Jesús como Señor y Salvador.
Y que tú lo resucitaste de entre los muertos.
Que Él es el único mediador entre tú y nosotros.
No ha colocado a nadie más.
Te agradecemos por tu salvación.
Queremos caminar conforme a tu palabra.
Conforme a tu designio.
Conforme a tu bondad.
Alejándonos del pecado antiguo.
No presentando a nuestros miembros al pecado.
Y dando gloria a tu nombre.
Para la alabanza de la gloria de tu gracia.
En Cristo Jesús, Señor nuestro.
Amén.
Y amén.
Vamos a orar también por las personas.
Por las 20 necesidades.
Como dice la palabra de mi Dios.
Pues suplirá todas vuestras necesidades conforme
a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús.
Padre, venimos hoy delante de ti.
Arrepintiéndonos de nuestros pecados.
Pidiendo hoy que tú suplas toda necesidad conforme a tus riquezas en gloria.
Por favor, provee de palabra.
Provee de corrección.
Para que nosotros dejemos de pecar.
Para que nos volvamos a ti.
Para que vivamos conforme a tu espíritu.
Te agradecemos porque queremos declarar.
Mi copa está rebosando el gozo del Espíritu de Dios.
Queremos declarar que mi lengua es como pluma de escribiente muy ligera.
Te agradecemos hoy Dios de nuestra salvación.
Bendito eres eternamente y para siempre.
Gracias te damos Dios de nuestra salvación.
Pedimos hoy, Señor, por aquellas personas que no tienen tal vez hogar o trabajo.
O algún otro tipo de necesidad como comida, etc.
Que tú suplas toda necesidad.
También pedimos hoy por la viuda y el huérfano.
El anciano y la anciana.
Y por el padre y madre soltero.
Que tú traigas auxilio y liberación.
También pedimos, Padre, que la nación de Guatemala
entregue arrepentimiento para la salvación.
Así como las otras naciones que nos escuchan.
Y que envíes obreros a la cosecha porque la cosecha es mucha y los obreros son pocos.
También pedimos para que tú traigas, Señor Jesús, tu provisión de amor,
de fidelidad, de gracia.
También, Señor, una restauración familiar.
Que tú traigas, Señor Jesús, un volver de nuestros corazones a ti.
Que tú traigas de tu Espíritu Santo una llenura del Espíritu Santo.
Un bautismo con el Espíritu Santo.
Que tú proveas también, Señor, sanidades, milagros, maravillas y prodigios.
Para que crean a tu nombre.
Para que conozcan tu salvación.
Te agradecemos, Dios y Pastor, Dios y salvación.
Gracias por darnos de tu amor.
Proveemos un espíritu de oración, un espíritu de gracia.
Para la alabanza de la gloria de tu gracia en Cristo Jesús.
Bendito eres eternamente y para siempre, Dios de Israel.
Amén y Amén.