Bendiciones amados en Cristo Jesús.
Dios los bendiga a cada uno de ustedes.
Estamos un día domingo 22 de marzo de 2026 a las 10 con 58.
Para buscar y glorificar a Dios y Padre.
En este espacio lo que tenemos es un espacio
para hablar sobre lo que es la oración.
Y la comunión.
De eso se trata prácticamente este espacio que tenemos.
Entonces el tema de hoy es buscando ser frecuentes para la oración.
Ese es el tema que vamos a hablar de hoy.
Ya hemos hablado más o menos del mismo versículo.
Es que hemos estado tomando el mismo versículo en los últimos tres reuniones.
Pero igual siempre a veces le damos un enfoque diferente.
O una enseñanza relacionada a ello.
Para esto vamos a orar para entregarle el Señor el tiempo.
Y que Él sea glorificado y honrado hasta lo sumo.
Dios y Padre venimos hoy delante de ti para amarte, adorarte y bendecirte.
Que nuestro corazón se alegre en tu salvación.
Y que podamos darte la gloria y la honra, el honor y la alabanza.
Queremos serte fieles y rendirnos ante ti y tu presencia.
Queremos glorificarte y que nuestro corazón se alegre en tu salvación.
Para ello necesitamos que tú proveas de entendimiento,
de verdad, de justicia, de revelación, de gracia.
Y que nosotros podamos estar preparados para irlo.
Y estar preparados para tu venida.
Te lo pedimos Cordero de Dios y queremos ser fieles a
ti para que tú seas siempre nuestro Señor y Salvador.
Damos gloria a ti, damos la honra a ti y te pedimos
Señor Jesús de tu salvación y de tu misericordia.
Queremos ser acompañados por tu verdad y
anhelarte y adorarte eternamente y para siempre.
Por favor, ayúdanos con bueno nuestro corazón
y te rogamos prestar atención a tu verdad.
Declaramos que no nosotros o que van a nosotros, sino a tu nombre sea la gloria,
por tu misericordia, por tu fidelidad.
Porque tú nos has hecho y no nosotros, a nosotros
mismos, en el nombre de tu bello Hijo Jesucristo.
Amén y Amén.
Muy bien.
Vamos a ir iniciando con el tema en Cristo Jesús.
Ah, se me olvida esto.
Siempre pasa.
Ok, creo que ya estamos.
Pero tengo que volver a colocar aquí una cosa.
Que a veces se pone rebelde esto.
Muy bien.
Ok, entonces vamos aquí a iniciar.
Muy bien.
Entonces, como estábamos hablando, el tema
es buscando ser frecuentes para la comunión.
La idea que hemos también visto es de que estamos tomando, por ejemplo, a Jesús.
Ya que la Biblia dice ser imitadores de mí,
así como yo de Cristo, dijo el Apóstol Pablo.
Pero en este caso estamos yendo directo a ver a Cristo en su forma de oración,
en su forma de comunión.
Entonces aprendemos de Jesús no sólo por sus
palabras, sino también por su forma de vida.
Y por eso hemos tomado este ejemplo de Lucas capítulo 11, versículo 1, que dice.
Aconteció que estando Jesús orando en cierto lugar,
cuando terminó, le dijo uno de sus discípulos.
Señor, enséñanos a orar, así como Juan enseñó también a sus discípulos.
Entonces, en este caso hemos hablado de que aquí hay dos acontecimientos.
El primero es de que Jesús ya estaba en un lugar apartado orando.
Él termina ahora y luego de eso sus discípulos le dice enséñanos a orar.
Entonces aquí hablan dos.
Aquí nos está mostrando dos cosas.
La vida de oración que Jesús tenía y de que Jesús se aparta,
pero que él les comienza a enseñar acerca de la oración.
Obviamente, del versículo 12 en adelante se muestran las enseñanzas de la oración.
Pero nosotros nos hemos estado enfocando en la forma
de vida que Jesús tenía de orar para aprender de él.
Claramente, no menospreciando sus enseñanzas, sino que también a la hora de
verlo podemos ver cosas que tal vez no vemos en la enseñanza.
O tal vez sí lo dice, pero no con la claridad
que tal vez podríamos ver en un ejemplo.
Y aquí recordemos de que cuando se dan definiciones, teorías o enseñanzas, etc.
También se dan ejemplos para que uno pueda comprender mejor las cosas.
Y a veces los ejemplos también se toman de cosas que uno vive en la realidad,
por así decirlo.
Por lo cual vamos a hablar aquí ahorita de un versículo que hemos estado viendo que
es Lucas capítulo 5 del versículo 15 al 16.
Otra vez Lucas capítulo 5 del versículo 15 al 16.
Dice de la siguiente manera.
Versículo 15.
Su fama se difundía cada vez más y grandes multitudes se
congregaban para oír a Jesús y ser sanadas de sus enfermedades.
Versículo 16.
Pero con frecuencia él se retiraba a lugares solitarios y oraba.
Otra vez este es el que nos vamos a centrar.
Pero con frecuencia él se retiraba a lugares solitarios y oraba.
Muy bien, entonces hemos estado hablando de este pasaje de...
Claramente también siempre hago la aclaración para que no haya problemas.
Es de que esta palabra con frecuencia es una palabra que ha sido agregada por la
Biblia en Nueva Versión de las Américas para enfatizar
en el sentido de lo que quiere transmitir la idea.
Recordemos de que las Biblias tienen un sistema de traducción.
Y en este caso en particular pues la Biblia de las Américas tiene una forma de
traducirlo y que también entendemos pues de que cuando las gramáticas del griego y
el español son diferentes y por eso que es necesario agregar ciertas palabras no para
cambiar el sentido sino para dar el verdadero
sentido que se quiere o aclarar la idea.
¿Por qué?
Porque obviamente a veces no se lograría entender bien.
Por eso que en la Biblia de las Américas mayormente colocan la palabra en cursiva
porque son palabras agregadas que no están y a veces
pues sin esa palabra uno no entendería del todo la idea.
Entonces ciertamente igual si uno quitara prácticamente esto como tal con frecuencia
diría algo como, como él se retiraba a lugares solitarios y oraba.
Pero entenderíamos también que implícitamente ya está el acto de que lo
hacía con constancia, con frecuencia y que por esa razón nosotros hablamos de ello.
También hemos puesto el ejemplo que por ejemplo si uno va constantemente a una
cafetería uno puede decir, esa persona frecuenta tal cafetería.
Si uno va por ejemplo a la casa de un amigo,
esa persona frecuenta la casa de su amigo.
Si alguien va a la universidad, él frecuenta la
universidad porque constantemente va a ese lugar.
Y ahí entra el sentido de lo que es frecuencia que vamos a leerlo y dicen esto
es según la definición de la Real Academia Española,
dice Repetición mayor o menor de un acto o un suceso.
Entonces habla de una repetición y está frecuentándose.
Alguien puede frecuentarla por año, frecuenta por mes, frecuenta por semana,
por día o por hora.
Similar, repetición, reiteración, asiduidad,
periodicidad, constancia, continuidad.
Antónimos e infrecuencia.
Dos, número de veces que se repite un proceso periódico por unidad de tiempo.
Similar, ritmo, ciclo, intervalo, oscilación, intermitencia.
Tres, número de elementos comprendidos dentro
de un intervalo en una distribución determinada.
Esto ya es un poquito más técnico ahora.
Pero lo que quiero entender con esto estaba de que nos muestra que Jesús,
una de las cosas que hacía era buscar frecuentar el lugar de la oración.
Y claramente eso habla mucho prácticamente de la forma de
actitud que Jesús tenía y de la necesidad que tenía para ello.
¿Por qué digo esto?
Porque obviamente nosotros, cuando vemos nuestro entorno, hay cosas que
frecuentamos y hay cosas que no frecuentamos.
Por ejemplo, ahora ya no se frecuentan mucho las bibliotecas.
¿Por qué?
Porque obviamente tenemos Wikipedia o tenemos algún otro tipo de fuentes,
inclusive ahora la inteligencia artificial.
Entonces ya no es muy frecuente que alguien vaya a la biblioteca.
Antes, en la antigüedad, pues obviamente las
bibliotecas eran frecuentemente buscadas.
Y en nuestra vida diaria, nosotros a veces, obviamente, puede ser que
frecuentemos la televisión, frecuentemos ciertas redes sociales.
Pero la pregunta sería, ¿frecuentamos la presencia
de Dios así como frecuentamos otras cosas?
Porque como ahí mencionaba, hay un oscilamiento, algo que
constantemente alguien puede estar haciendo o buscando.
Pero realmente nosotros deberíamos hacer eso con Cristo, ¿verdad?
Frecuentar constantemente a Cristo, frecuentar constantemente la presencia,
frecuentar constantemente la oración.
Pero obviamente, por eso habla de las comparativas, porque
tenemos que ver nuestra intensidad o necesidad con Él.
Y a veces nosotros no lo hacemos, ¿verdad?
Es decir, que a veces agarramos más el teléfono para ver, qué sé yo, alguna red
social o algún otro tipo de cosas, pero no necesariamente estamos tomando el
teléfono, por ejemplo, para leer la Biblia.
Entonces, ¿qué quiere decir?
De que, por ejemplo, nosotros tenemos la frecuencia de que tal vez agarramos cinco
veces el teléfono al día, o pongamos de esta manera, diez veces el teléfono al
día, y las diez veces, de esas diez, cinco son para redes sociales,
dos son para ver WhatsApp, y una para escuchar música,
y tres es por una cuestión de contestar llamadas.
Pero en esa aplicación o en el teléfono, tal vez no estamos frecuentando la Biblia,
en el sentido de la aplicación, ¿verdad?
No tenemos en nuestro celular esa idea de leer la Biblia, por ejemplo.
Alguien dirá, hermano, pero a mí no me gusta leer en el teléfono.
Aquí no estoy dando a entender si lo leo en el teléfono o no.
Estoy dando como una idea de la cuestión de la frecuencia, ¿verdad?
De igual manera nosotros, pues, si no queremos tomar el punto del
teléfono, obviamente a veces frecuentamos lugares.
Puede ser que alguien frecuente mucho la casa de su padre, o por ejemplo en mi caso
yo voy cada 15 días con mis padres, entonces yo frecuento cada 15 días.
Obviamente mi hermano frecuenta más la casa
de mi papá, porque él creo que va cada semana.
Entonces vemos que él tiene una mayor frecuencia de la que yo tengo.
Claramente también él tiene que ir con sus otros suegros.
Pero lo que quiero entender es que nosotros ya la idea de la frecuencia o la
idea de que algo lo hacemos con frecuencia o que lo hacemos,
ya sea a veces que queramos o no queramos, ya la tenemos.
Pero eso tendríamos que trasladarnos al sentido del reino de los cielos para ver
cómo nosotros podemos aplicarlo en nuestra vida.
Es como muchos de nosotros, o algunos, tal vez frecuentan la iglesia cada
domingo, entonces tienen una frecuencia
semanal de estar asistiendo para buscar a Dios.
Pero ya cuando uno lo aplica a la vida personal, porque realmente la búsqueda de
Dios o la adoración a Dios no debe ser únicamente una frecuencia semanal,
sino que tiene que ser una frecuencia diaria y constante.
No necesariamente que alguien diga, bueno, yo oro una vez al día, hermano,
y lo hago pues... mi frecuencia es diario una
vez a la semana, una vez al día, por ejemplo.
Y aunque puede estar bien, pero no ese es el sentido, porque cuando vemos el caso,
y lo hemos estado señalando, el caso de Jesús muestra que Él lo hace
continuamente, o sea, lo hace constantemente.
No lo está haciendo Jesús como que, ah, bueno,
ya oré un poquito hoy, ya mañana miro qué hago.
Es como cuando uno viene y agarra el celular
y anda viendo qué notificaciones tiene.
Entonces uno está constantemente, frecuentemente
viendo el celular para ver qué notificaciones tiene.
En este caso lo vemos con Jesús de la misma manera.
Jesús constantemente frecuentaba al Padre durante el día.
Era algo necesario para Él estar en la presencia de Dios, a pesar de la multitud
de ocupaciones que Él podía tener, porque por eso pusimos el versículo,
o sea, la idea de poner el versículo 15, hubiera podido yo poner solo el versículo
16, pero al colocar el versículo 15, dice, su fama se difundía cada vez más,
y grandes multitudes se congregaban para oír
a Jesús y ser sanados de sus enfermedades.
¿Qué quiere decir?
De que Jesucristo era una persona muy ocupada, o
muy requerida, o muy requerida por las personas.
Entonces, Él aún así, buscaba constantemente estar con el Padre,
a pesar de las muchas ocupaciones, o a pesar de
que las personas lo requerían mucho, ¿verdad?
Entonces, nosotros también tenemos que tener esta idea, de que a pesar de que
pueden haber muchas ocupaciones, muchas situaciones, si aquel que es,
en este caso Jesús, una persona muy ocupada, una persona muy entregada,
siempre buscaba espacio para el Padre, nosotros también deberíamos hacerlo,
ser imitadores de Él.
Y aquí también entraría la pregunta, ¿verdad?
¿Cuál es el sentido de Jesús buscar
constantemente al Padre en diferentes ámbitos?
Y una de ellas, obviamente, es la idea de la busca del amor, de frecuentar a Dios
Padre por el amor que Dios le da, pero también porque Él necesitaba consejo,
también necesitaba guianza, también
necesitaba Jesús muchas cosas en su comunión.
Recordemos de que Dios Padre, perdón, Jesucristo,
prácticamente también seguía las instrucciones de Dios Padre, ¿verdad?
Como vimos en su momento, cuando Él escoge a los doce apóstoles, Dios Padre le dio la
instrucción para escoger a los doce apóstoles.
Entonces, nosotros tenemos que también buscar, tener el mismo sentir que hubo en
Cristo Jesús, en estar buscando constantemente a Dios, a Jesucristo,
a Dios Padre, y nuestra intimidad y nuestra adoración hacia Él.
Claramente, aquí entra el otro punto, ¿verdad?
De que hay algo que muchas personas dicen, hermano, pero yo oro a Dios 24-7,
¿verdad?
Yo estoy constantemente en mi mente orando a Dios, buscándole, diciendo que lo amo,
u orando con Él en mi mente.
Y es algo que la persona ciertamente, de alguna manera puede estar bien, ¿verdad?
Pero aquí entra un detalle también importante.
En el versículo 16 dice, Él se retiraba a lugares solitarios y oraba.
Entonces, aquí hay alguna palabra importante.
Él se retiraba.
Cuando vemos esta palabra retirarse, que aquí está en el griego, dice,
jupo joreo, y viene el G, 5298, de jupo, 5259, y de joreo, 5562,
dice, dejar vacante.
Es decir, retirarse.
Es decir, retirarse calladamente.
Se ha traducido como retirar o apartar.
Y esto me llamó la atención mayormente sobre la idea de dejar vacante.
Porque habla de retirarse.
Jesús, o sea, se retiraba para encontrar lugares apartados para orar allí.
O sea, que no me está hablando necesariamente
de mí, de solo orar en mi mente.
Por ejemplo, yo estoy comiendo y estoy orando en mi mente.
O yo estoy conduciendo y tal vez orando en mi mente.
O tal vez yo estando en la oficina y orando en mi mente.
Esto nos habla de la necesidad de dejar lo que uno puede estar
haciendo para buscar tener una exclusividad completa con Dios.
No tener un paralelismo o hacer tareas paralelas.
O sea, yo trabajar y orar.
Sino que habla de que yo me aparte para dedicar todo ese tiempo, por así decirlo,
en espíritu, en mi cuerpo, en dedicación completa, en oración hacia Dios Padre.
Porque muy fácilmente podemos decir, no hermano, yo puedo estar orando todo el
tiempo, haciendo dos cosas a la misma vez, y estar cocinando y orando.
Pero si hay una necesidad mayor, no solo de estarlo haciendo así,
sino también de tener una comunión completa con Dios Padre.
Entonces, esto es muy importante que lo consideremos, porque a veces solo
consideramos la parte de orar en la mente y estar haciendo dos cosas al mismo tiempo.
Porque realmente la idea que está mencionando aquí el pasaje, no habla de
ese sentido, sino que habla de un sentido de apartarse con Dios Padre.
Dejar de hacer lo que uno está haciendo para apartarse con Él.
Por eso aquí habla de dejar vacante.
Cuando uno habla de dejar una vacante es, por ejemplo, cuando alguien viene y está
trabajando, y bueno, y también dice bueno, yo renuncio.
Él dejó una vacante libre para que entre otra persona.
Entonces, él dejó una vacante, se retiró.
Entonces, ¿qué quiere decir en este caso?
Pues, uno puede estar trabajando, etc.
Ese momento hay que dejarlo ahí e irse con Jesucristo.
En las tareas que uno puede estar haciendo.
Y hay que estarla buscando ese tiempo de comunión.
Porque no es lo mismo que uno esté con su mente enfocada en cosas como trabajar,
cocinar, barrer, etc.
Aquí ya la totalidad de nuestra mente, corazón, esté en la intimidad con Cristo.
Pero obviamente también este espacio hay que buscarlo.
Y eso es lo que Jesús está haciendo.
Jesús está buscando constantemente tener esos
espacios de intimidad plena con su Padre.
Y no únicamente estar como que en ser multitasking, dirían algunos, o en
paralelo de estar trabajando y orando o estar leyendo y orando y estar barriendo,
cocinando y orando.
Sino que estamos hablando de, ok, voy a hacer todo eso, pero también voy a
tener un espacio completamente a solas con mi Padre para orar.
Porque la comunión que se manifiesta en ese entorno es muy
diferente a la comunión que uno podría tener en el trabajo.
Es decir, por ejemplo, uno está en el trabajo
y uno está orando y está en la oficina.
No es que uno se va a derramar en lágrimas en ese momento, porque se puede hacer,
pero lastimosamente va a generar un ruido para las demás personas.
Y lo primero que van a hacer es, ¿qué te pasó?
¿Te pasó algo?
¿Te puedo ayudar?
Entonces ya nos bloquea un sentido, ¿verdad?
Pero si uno se aparta en una comunión con Dios, ya tiene esa libertad plena para que
las manifestaciones de Dios se den en consuelo, en llorar, en sentir el consuelo.
Y no en cualquier momento, que a veces uno
está trabajando y de repente, ¿qué tal vas?
¿Cómo estás?
Y le pega uno en la espalda y tal vez uno está orando, ¿verdad?
Lo sacan de una vez a uno del sentido.
Y por eso mencionaba el caso de Jesús, porque dice que mucha gente lo buscaba.
Entonces Jesús no solo podía estar como que comiendo,
llorando, y de repente ¡Oh, Jesús, mire, será que ore por mí!
Lo van a sacar de la comunión de alguna manera.
Entonces Jesús buscaba sus espacios.
Y otras cosas que es muy interesante, que cuando estaba en el Strong Concordance,
creo que no se menciona mucho, pero lo estuve investigando.
Por aparte, cuál era el sentido de esta palabra
que colocamos que era la jupojoreo, ¿verdad?
Pero mencionaban un sentido, porque cuando habla así de retirada, alguien podría
pensar como que estuviera huyendo, por así decirlo, de un peligro.
Pero cuando yo estaba viendo el significado decían que era una idea más
como que de retirarse para poder reflexionar
o para poder entender mejor las cosas.
Y es muy importante esto también porque recordemos de que mayormente con las
personas que somos nosotros hombres, esta idea de la fama y las multitudes
pueden venir y ministrar algo que no sea muy correcto
con respecto a idolatrías o cuestiones por el estilo.
Y la idea de apartarnos y estar cerca del Señor nos ayuda a entender que la gloria
es para Él, a reflexionar que todo lo ha hecho Él y que nosotros nos establezcamos
realmente en su presencia y que las otras cosas no nos desvaríen, ¿verdad?
Porque lastimosamente las personas son personas, o sea, que a veces no comprenden
muchas cosas y lastimosamente le dan la gloria a las personas, a otras personas,
¿verdad?
Como el caso de Herodes cuando le comenzaron
a gritar todos, voz de Dios y no de hombres.
Dice que él recibió esa gloria y que viene un ángel
y lo traspasa porque no quiso darle la gloria a Dios.
Entonces, cuando alguien entiende eso mayormente en este sentido, ¿verdad?
De la labor que está haciendo Jesús, Jesús se aparta, entra en la comunión con
Él y realmente Dios lo hace asentarse, por así decirlo, en la labor, en la
situación, mayormente con nosotros, ¿verdad?
Porque obviamente la gloria le pertenece a Dios.
Jesús era Dios, pero también Él entendía la posición
que el Padre tenía y debía de tener, ¿verdad?
Por eso que en muchas ocasiones Jesús siempre decía, Padre, serás glorificado.
Y el Padre decía, así será y seré glorificado otra vez.
Entonces Jesús le daba siempre la gloria al Padre.
Él nunca se adquirió cosas y nosotros deberíamos ser igual.
Y la idea de buscar la comunión nos va a ayudar a establecernos en ese aspecto,
¿verdad?
Porque obviamente uno está envuelto en muchas cosas, inclusive cuando uno hace un
buen trabajo, etc., puede ser que la gente diga, ah,
mira qué pilas sos, qué buenos sos para hacer tal cosa.
Y a uno eso le puede subirse con las cositas a la cabeza, ¿verdad?
Y tener la idea de apartarse y estar en la presencia nos
ayuda a entender de que las cosas son por Él y para Él.
Como dice el hecho, ¿verdad?
Que por Él somos, vivimos y nos movemos.
¿Verdad?
Entonces el Señor nos quita muchas cositas.
Y hay otra cosa acá que quiero remarcar también, que también se mira aquí en Lucas
9-10, que va un poco relacionado a la idea.
Estamos viendo, dice, cuando los apóstoles regresaron,
dieron cuenta Jesús de todo lo que habían hecho.
Y tomándolos con Él, se retiró aparte a una ciudad llamada Bethsaida.
En este caso, los apóstoles ya venían del enviamiento que Dios les había dado y
ellos ya venían de haber echado demonios, de haber predicado la palabra,
de haber sanado gente.
¿Y qué fue lo primero que Dios hizo?
Bueno, lo voy a apartar.
Es la misma palabra que se ve en lo que acabamos de ver con Jesús.
Solo aparece esas dos veces esta palabra, de jupojoreo.
Solo aparece dos veces cuando dice, y se retiraba solas para orar.
Y vemos que en ambos casos que se están presentando, es porque se hizo una labor,
una obra de Dios, y se apartan ambos.
Y el mismo Jesús dice, bueno, miren, ahorita ustedes acaban de venir a esta
obra grande, inclusive en otros evangelios dicen que ellos venían alegres,
rebosando de alegría, y de que los demonios les sujetaban.
Y en otros evangelios dice Jesús, no se alegren porque los demonios los
sujetan, alégrense porque su nombre está escrito en el libro de la vida.
Entonces, ¿qué quiere decir esto?
De que a veces las cosas nos pueden embeber, nos pueden envolver inclusive en
cuestiones diarias o cotidianas, por eso mencionaba el caso del trabajo,
o en la universidad, etc.
Entonces es mejor apartarnos y estar con Dios y
reflexionar que todo fue hecho por Él y para Él.
Pero esa idea solo nos la va a dar la intimidad con Cristo porque la intimidad
nos va a mostrar la verdadera luz, la verdadera razón de lo cual es Él,
al sentir su presencia, su calor, su fuerza, y si hay una cosita que no es
de Él, pues en la misma presencia se va a ir quitando.
Pero primeramente lo que quería resaltar con esto es la búsqueda de la intimidad,
no únicamente en el día a día cuando uno está en este paralelismo o está
multitasking o está haciendo varias cosas al mismo tiempo que uno dice siempre eso,
ah no hermano, yo oro 24 siempre, yo siempre estoy orando, sino que también
esta gran necesidad de apartarse y entrar en una comunión.
Y no estamos hablando de una comunión solamente de, ah, y además lo que pasa es
que yo ya oré en la mañanita antes de levantarme o ya oré, o voy a orar cuando
me voy a acostar, porque no ese es el sentido que el versículo lo dice,
y en la naturaleza Jesús se manifiesta.
¿Por qué digo esto?
Porque recordemos de que Jesús ya tenía, si lo queremos llamar así, una rutina,
¿verdad?
Jesús ya se levantaba antes de que el sol saliera, se
metía en comunión con Dios Padre y luego seguía su labor.
Entonces, si fuese así, ¿por qué Jesús tenía que apartarse ahorita?
Porque él puede decir, no hermano, si yo ya oré en la mañana, ¿para qué me
voy a ir a orar ahorita con un Dios Padre, verdad?
Sino que miramos de que Jesús se levantaba temprano
inclusive dice que a veces en la noche se ponía a orar.
Cuando ya todos estaban ahí tranquilos,
dormidos, Jesús se apartaba y se ponía a orar.
O sea que ya de cajón o de ya predeterminado, por
así decirlo, Jesús oraba en la mañana y en la noche.
Y a veces, ¿qué decimos nosotros?
Ah, hermano, pero yo voy a orar en la mañana,
¿para qué voy a orar ahorita en la tarde?
Señores, miren hermano, es que voy a orar en la noche.
¿Para qué voy a orar en la mañana o en la tarde, verdad?
Pero aquí no es eso de Jesús.
O sea, en Jesús ya había una necesidad implícita de constantemente buscar al
Padre, aunque ya tenía sus horarios, por así decirlo, establecidos donde no lo
molestaban en el sentido de la mañana o de la noche, y que prácticamente ya estaban
todos dormidos y él podía darse del lujo de orar completamente con el Padre,
pero él aún así, durante el día, buscaba espacios para poder orar con el Padre.
Entonces se frecuentaba constantemente delante del Padre.
Él era frecuente que lo encontraran allí.
Por eso que los apóstoles, por así decirlo, ya sabían
que si no encontraban a Jesús, ah, debe estar orando.
Entonces era porque ella tenía una frecuencia de hacerlo.
A nosotros, ¿qué nos pueden decir a veces a nosotros?
Ah, ¿qué está haciendo?
Ah, de pleno está viendo tele.
Ah, ¿qué está haciendo?
Ah, de pleno está con la novia.
Ah, ¿qué está haciendo?
Ah, está... Entonces vemos que nuestra
frecuencia de oración no es como la de Jesús.
Nosotros ya nos hemos vuelto muy... Ah, ya
está, ya oré mis cinco minutos en la mañana.
¿Para qué volverlo a hacer?
Pero es porque en Jesús realmente había una necesidad y nosotros tenemos que
tener, buscar, tener esa misma necesidad que tenía Jesús.
De entender la idea de estar constantemente con el Padre.
De estar realmente relacionados en el amor del Padre.
Y por eso está que también mencioné el... voy a... la palabra acá, que se menciona
orar, en el Strong Concordance, no lo menciona únicamente como una petición.
Ya que recordemos de que las palabras en griego, hay diversidad de formas cuando la
Biblia dice orar, pero a veces lo traducen como peticiones o súplicas.
Pero en el caso de Jesús, o esta parte de orar, también lo involucran con adoración.
Es esta parte, palabra que se llama proseuhomai, que es la 4.336, dice que
viene de pros, de la 4.314 y de euhomai 2.172 orar a Dios, es decir, suplicar,
adorar, hacer oración, orar, pedir.
Así la han traducido en la Reina Valera, pero vimos que en el Strong, aunque la
Reina Valera no lo haya traducido como una adoración
en ningún caso, pero sí se puede traducir como adorar.
O sea que Jesús no sólo iba a orar como Señor, te pido por X, Y, Z, ¿verdad?
Como a veces nosotros hacemos de que pensamos que orar es equivalente a pedir,
porque regularmente dicen, hermano, pues que oré, ya oré por mi papá,
mi mamá, el abuelo, la abuela, ya en tres minutos ya no sé ni qué decir, ¿verdad?
Porque a veces para nosotros orar es un equivalente a pedir, pero realmente bajo
el término de orar, orar no implica necesariamente pedir.
Aquí dice que también orar es adorar.
O sea que aquí estaba haciendo Jesús también.
Jesús se apartaba para adorar al Padre.
Y no era únicamente de, bueno, ya fue el domingo, ya pasé mi tarjetita de
miembro y ya me fui a orar el domingo.
Y a veces, aparte de que alguien llegó tarde, sino que significaba que Jesús
constantemente buscaba adorar.
Y él era frecuente en su adoración delante del Padre.
Pero vuelvo y repito, no estamos hablando en estos paralelos que a veces tenemos o
en este multitasking que uno está tomando café, está trabajando,
está escuchando música y aparte de eso está disque orando.
Estamos buscando tener momentos íntimos con Dios.
Alguien dirá, hermano, pero estoy muy ocupado.
Jesús también está muy ocupado.
Pero él buscaba la manera.
Cuando nosotros estamos enamorados por así decirlo de
algo, buscamos la manera de estar, abrir el espacio.
Por muy ocupados que estemos, siempre buscamos abrir un espacio.
Y a veces también esos espacios están en los límites.
Cuando hablo de límite, ¿qué quiero decir?
Cuando uno sale a almorzar, cuando uno sale de trabajar, ahí están esos límites.
Porque ese límite es una transición hacia otra cosa.
Entonces, en esos límites uno puede tomar esos espacios aparte y aprovecharlos.
No necesariamente significa que uno agarre cinco horas, porque obviamente no se puede
a veces, pero si uno puede agarrar 10 o 15 y esos espacios se aprovechan de estar
para adorar o para orar o en la misma fusión, en ambos, para que ese momento sea
para él un momento de comunión, de intimidad, en oración para el Señor,
no solo en petición, sino que también en acción de gracias o en exaltarle por lo
que él ha hecho y lo que está haciendo en el día.
Porque si nos vemos aquí, Jesús está en el límite, es decir, él ya está sanando,
liberando y automáticamente se va.
Cualquiera puede decir, ¿dónde se hizo Jesús?
Ah, debe estar orando, déjenlo.
Pero eso debería también, deberíamos tener eso nosotros.
O sea, que la gente sepa de alguna manera, por los que nos rodean, que uno está
orando en lugar de decir, debe estar jugando, debe estar con la novia.
¿Por qué?
Porque siempre anda ahí, vaya a buscarlo y lo va a encontrar.
No, realmente deberíamos también tener nosotros un testimonio.
Claramente, aquí algo pasa también importante, ¿verdad?
Porque en el sentido de jupojoreo, también
habla de un sentido de retirarse calladamente.
Es decir, que Jesús no hizo una bulla de mira, ahorita vengo, voy a orar.
No andaba a voz en cuello diciendo, voy a orar, como los fariseos,
que les gustaba que lo vieran, que estuvieran orando en las plazas,
sino que él buscaba que no se enteraran, porque
era su intimidad, era su relación con Dios.
Entonces él buscaba lugares apartados, calladita la boca, sin que nadie lo viera,
para ir a orar, para que no estuviera bajo la
idea de darle honra por los hombres, ¿verdad?
Entonces nosotros también debemos hacerlo, calladito la
boca, vamos y buscamos nuestro tiempo de intimidad con Dios.
¿Por qué la gente se tiene que enterar?
Pero obviamente de alguna manera la gente se
va enterando de que uno está orando después.
Yo me recuerdo con mi tío, así pasaba.
Yo regularmente llegaba a visitar a mi tío, como vivíamos
en la misma casa, pero en diferentes habitaciones.
De repente yo siempre llegaba los domingos o sábados a buscar a mi tío para ver
películas o para conversar con él cuando yo era niño.
Y de repente yo sabía que mi tío estaba ahí, pero la puerta estaba cerrada.
Yo iba a ir a tocarle a mi tío y le gritaba y golpeaba la puerta y decía,
qué raro que mi tío... y a veces le decía a mi papá, papá, mire, dice que mi tío...
o sea, yo digo, yo está ahí, pero no me escucha y no me quiere abrir.
Y mi papá dice, no, déjelo, está orando.
Dice, qué raro que esté orando, ¿verdad?
¿Por qué se encerró la puerta?
Entonces después ya sabía yo de que cuando mi tío estaba en la casa y tenía que
encerrar la puerta, yo sabía que estaba orando.
Entonces a veces yo me iba corriendo a la casa, al cuarto de mi tío y de repente
miraba, ah, está la puerta abierta, debe estar orando.
Entonces yo ya sabía, de alguna manera, cada
semana a tal hora ya sabía que él estaba orando.
Entonces él, por así decirlo, él frecuentaba la oración.
Él no le decía nada a nadie.
Él no me decía, mire, voy a estar orando.
Él nunca me dijo a mí que él se ponía a orar.
Yo me fui enterando porque obviamente cuando alguien lo hace de esa manera,
sin decir nada, sin hablar nada, uno se termina enterando de las cosas.
Entonces uno sabe que esa persona está frecuentando la oración.
Sabe que si uno lo llama o pasa algo, no va a decir, ah, es que de plena no era
su película, debe estar hablando con la novia.
No, él está orando.
Frecuenta la oración.
Pero obviamente no le anda gritando a voz sin cuello, ¿verdad?
Realmente el que más necesario es Dios Padre y no necesariamente la gente.
Entonces es algo que nosotros debemos buscar con constancia.
No necesariamente de vez en cuando, no necesariamente, por así decirlo,
ah, semana ya oré en la mañana, o ya oré para el almuerzo, como algunos
mencionan, ¿por qué tengo que orar otra vez?
Porque obviamente es una necesidad espiritual muy
profunda que es como que fuera respirar, ¿verdad?
Recordemos que la respiración va relacionada
también al Ruaj, que habla de espíritu.
Entonces nuestro ser espiritual tiene esta
necesidad constante de comunión con lo espiritual.
Pero obviamente a veces nosotros nos vamos a otras áreas de tinieblas, tratando de
suplir la necesidad espiritual, ¿verdad?
Por eso que uno anda viendo, jugando videojuegos,
leyendo mangas, o literatura de otro tipo, ¿verdad?
O un montón de cosas que el mundo nos está ofreciendo, que realmente sería como las
versiones baratas o chafas, o como se llaman,
malas, de lo que es en lo espiritual, ¿verdad?
Por eso dice la Biblia, mi Dios puede suplir a todas vuestras necesidades,
todas vuestras necesidades.
Entonces todo lo va a suplir Dios en oración, ¿verdad?
Entonces nosotros en lugar de estar buscando esas cosas raras, mejor busquemos
la intimidad, la constancia en la comunión, la
constancia y ser frecuentes en eso, ¿verdad?
Claramente uno puede ordenar también su vida, porque como lo hemos hablado en su
momento, como uno frecuenta muchas otras cosas, uno dice, no tengo tiempo,
pero es porque ya es el tiempo que se le podría
dar a Dios, ya se le otorgó a otras cosas.
Entonces por eso le mencionaba que a veces uno puede instalar esa aplicación en el
teléfono y claramente le muestra a uno en qué ha gastado uno el tiempo.
Y de repente dice, ocho horas en redes sociales, ¿y de dónde?
Si no recuerdo haberme estado ocho horas, ¿verdad?
Porque estoy trabajando, sí, pero como hay una, como mencioné, está una frecuencia de
estar agarrando el teléfono constantemente por pedacitos, etc.
Después sale ese tiempo en el teléfono que se gastó por día, ni siquiera por semana,
¿verdad?
Entonces uno tiene que también ver maneras para que se le
muestra a uno la claridad en dónde está desperdiciando el tiempo.
Y uno ya toma decisiones, ok, me estoy dando cuenta que esta aplicación me quita
el tiempo, aunque tal vez no es que la agarre de golpe, sino por pedacitos,
mejor cortarla, ¿verdad?
Y es mejor dárselo al Señor.
Entonces uno se va dando cuenta que sí tiene tiempo, pero está mal gastado,
que está frecuentando uno más otras cosas, y uno tiene que mejor dejarlo hacer.
Como dice Isaías, dejar de hacer lo malo, aprende de hacerlo bueno.
Es decir, dejemos de frecuentar las tinieblas, frecuentemos ahora la luz.
Y vamos ordenándonos, ¿verdad?
Y a veces nosotros, como somos muy
imprudentes, nos estamos metiendo en cada cosa.
Hay que cortarlas, hay que dejarlos, y mejor reducirles
el tiempo a eso, y estar más en la presencia del Señor.
Porque hay una gloria que Dios nos quiere dar, pero a veces nosotros no la
aprovechamos, no la obtenemos, ¿verdad?
Dios solo está esperando que uno llegue ahí en la
comunión, para brindarle todo lo que nos tiene que brindar.
Aunque no nos demos cuenta, ¿verdad?
Porque a veces uno dice, pero yo fui a orar, y lo
primero que pasó fue que me quedé dormido, ¿verdad?
Pero es porque uno no entiende el sentido espiritual.
Como hablaba con unas personas esta semana, les decía, a veces uno quiere,
como uno es un hombre material, ¿verdad?
Uno es un hombre invisible, uno quiere cosas visibles y
materiales, y no entiende cómo funciona lo espiritual.
Por ejemplo, hay un pasaje que dice que un día transmite sabiduría a otro día,
y no es oída su voz, ni son escuchadas sus palabras.
Entonces, cuando uno lee eso, y se dice, bueno, entonces, ¿qué pasó?
Porque uno está acostumbrado a los sonidos literales, ¿verdad?
A las vibraciones, y a todo ese tipo de funcionamientos.
Entonces, uno pensaría que la comunicación siempre se debería trasladar de esa
manera, o por papel, o por otro tipo de recursos, y uno
dice, cuando ve ese tipo de versículos, dice, ¿cómo será eso?
Entonces, nos están hablando de una comunicación espiritual.
Entonces, cuando Dios está, uno entra a orar con Dios, hay una transmisión
espiritual de sabiduría, de gracia, de amor, que tal vez uno no se entera,
no es como que escucha una voz de Dios que, como dice la Biblia, como que fue
escuchar a un fuerte mar, o como que fue escuchar una catarata, mencionan así,
¿verdad?
Pero sí está transmitiéndose el amor de Dios, la sabiduría
de Dios, y muchas otras cosas a nuestro espíritu.
Aunque aparentemente yo no escuché nada, y no vea
nada, pero sí hay algo que se está transmitiendo.
Por eso mencionaba que un día transmite sabiduría otro
día, pero no se escuchaba su voz, ni se oía sus palabras.
Entonces, pero sí ocurren cosas espirituales, ¿verdad?
Pero no a la manera que nosotros pensamos.
Por eso que hay un versículo que también dice que voz de Jehová en el firmamento,
voz de Jehová que destroza los cedros del Líbano, voz
de Jehová y habla varias cosas en ese Salmo, ¿verdad?
Y yo me preguntaba, ¿y cómo es eso?
Y me entendía que cuando uno está en la oración, cuando uno está en la intimidad,
decía, voz de Jehová que destroza los cedros del Líbano.
Entonces, me di cuenta de que cuando uno es muy orgulloso, a uno no se obliga a
veces por nada, como un cedro, esos cuartos no se doblan, o sea,
ahí están firmes.
Y cuando uno está en la presencia de Dios, el orgullo no lo bota.
Como dice, por eso dice, voz de Jehová que destroza los cedros del Líbano.
Es decir, que uno es muy orgulloso y cuando uno está
en la presencia del Señor, le anda quitando el orgullo.
La voz de Él destroza todo el orgullo que puede haber en nosotros.
Aunque no nos damos cuenta, pero en la constancia que vamos delante de la
presencia de Dios diariamente, nos va derrumbando y derrumbando,
y uno va cambiando.
Y a veces uno no se da ni cuenta.
De repente otra persona dice, mira, fíjate que yo no sabía que habías cambiado tanto.
¿Cuándo?
Dice uno.
Porque uno a veces no se ve, o sea, uno no ve a veces su crecimiento.
Es como a veces cuando uno está con el papá, cuando uno está con el papá y la
mamá y ellos van creciendo, a veces no se dan cuenta que uno crece.
Y de repente viene el tío o viene otra
persona externa y dice, te pegaste un estirón.
Y el papá, ¿y cuándo se pegó el estirón, verdad?
Porque como nos están viendo constantemente.
Pero cuando hay una persona externa dice, ah, ok, te hiciste el gran estirón.
Entonces nosotros pasa lo mismo en la presencia.
Uno está constantemente, a veces uno no se da cuenta del crecimiento, no se da cuenta
de muchas cosas, hasta que alguien da y testifica de eso.
Uno, mientras tanto, dice, no pasa nada cuando estoy
orando, hasta uno se puede sentir decepcionado.
Pero no, porque la presencia de Dios cambia.
¿Por qué?
Porque es el Espíritu de Dios ministrando y entrando a nosotros nos va a transformar.
Uno no se da cuenta, ¿verdad?
Pero sucede.
Por eso que entre más frecuentemos la presencia,
más cambios van a haber en nuestra vida.
Y por eso que si lo queremos ver así, Jesús tiene un éxito.
¿Cómo que podemos replicar ese éxito?
Imitándolo, ¿verdad?
¿Y cómo lo imitamos?
Yendo constantemente a la comunión.
¿Ya?
Y no dar estas ideas que a veces uno hace que uno se engaña a sí mismo.
Y yo lo repito siempre.
Uno se engaña a sí mismo.
Uno no agarra los compromisos que se debe.
Son excusas con mantos de piedad, ¿verdad?
Con cuestiones así raras para no entrar más en la comunión con Dios, ¿verdad?
Porque cosas como, hermano ya oré en la mañana, hermano ya oré en la noche,
hermano que ando 24-7 orando siempre.
Eso es mentira.
Uno sabe, uno conoce cómo funcionan las cosas.
Entonces, es mejor buscar estos espacios, ¿verdad?
Aunque nos cueste.
Inclusive el mismo Dios nos va a ayudar.
O oraciones que a veces yo le he dicho al Señor,
mirá Señor, ayúdame con mis tiempos, ¿verdad?
Te entrego mis tiempos.
Haz algo con mis tiempos, porque sé que a veces
uno no... se le salen las cosas de la mano.
Porque también el enemigo actúa para que nosotros no tengamos aparentemente tiempo.
Entonces, si le pedimos ayuda, Él va a comenzar a mover los tiempos.
Y Él lo va a hacer para nosotros.
Y cosas tan impresionantes que esto lo va a contar así.
A veces cuando Dios me ha ayudado para orar, a veces se va hasta la luz.
Que no tengo ni para el internet del teléfono ni para la computadora.
Digo, ¿qué puedo hacer ahorita?
Digo, pues solo puedo orar.
Porque no puedo trabajar, porque no hay luz.
Porque Él está pidiendo una ayuda a Dios y Dios lo está orando de una manera
maravillosa para que uno esté constantemente
buscando la comunión, ¿verdad?
Pero debemos comenzar disponiéndonos a eso.
Y ver también todos los beneficios que la oración nos
va a traer a nosotros en la formación en nuestras vidas.
Porque a veces nosotros recordemos de que a veces no hacemos algo porque no lo
entendemos, porque no vemos un beneficio, ¿verdad?
Pero hay un beneficio tan grande.
Y el mayor de todos ellos es la imagen de Jesús.
Es decir, Jesús está haciéndolo y vemos que resulta
porque Él tomó la imagen del Dios invisible.
Es decir, ¿cómo funciona?
O sea, todo lo que nosotros quisiéramos como amor, paciencia, gozo, etc.
, ya lo vemos reflejado en Jesús.
¿Y qué hizo Jesús?
Orar, ¿verdad?
¿Qué hizo Jesús?
Leer la palabra.
Entonces, a veces nosotros queremos otras cosas como que muy exageradas,
pero no entendemos eso.
Algo así como lo que fue, lo que es el caso de Balán, ¿verdad?
Sí, Balán creo que es la persona que era un leproso.
Entonces, cuando le dijeron, mira, solo tienes que sumergirte siete veces.
Y él dijo, si solo es eso.
Yo pensé que el profeta iba a venir y me iba a
levantar la mano y iba a decir esto, esto, esto e esto.
Pero que me vaya a sumergir siete veces en el río
Jordán, hay otro río más limpio que ese, dijo él.
Entonces, le estaban diciendo algo que era sencillo, solo tienes que sumergirte.
Y él, creo que es el criado, le dice a él, pero mira, si
acaso no te pidieran a ti una gran hazaña, ¿tú la harías?
Y él reflexionó, sí, pues sí.
Si me hubieran pedido una gran hazaña, conquistar un país, etc.
Yo lo haría con tal de ser sanado.
Vaya, solo te están pidiendo que te sumerjas.
Entonces, él reflexionó.
Es decir, él tiene una mala idea de las cosas.
Solo tenía que sumergirse siete veces.
O sea, una frecuencia de siete.
¿Qué hora de tener con esto?
A veces nosotros pensamos que para tener la gloria de Dios solo tenemos que
vendernos un ayuno en cien días, ¿verdad?
O hacer un montón de cosas cuando Dios solo
está diciendo, mira, solo sumergite siete veces.
O sea, solo sé frecuente.
Solo metete constantemente en mi presencia y vas a obtenerlo.
Y uno ya entiende.
Ah, sí, pues uno anda pensando en grandes cosas, ¿verdad?
Pero realmente solo tiene que ser uno frecuente y constante en la presencia.
Entonces, vamos a orar para que el Señor nos ayude para que él nos...
Primero, para disponer el corazón para eso.
Porque obviamente ahí comienza lo primero, ¿verdad?
Eso lo dice Edras.
Edras preparó su corazón para buscar a Dios.
Hay otro caso que inclusive aunque a veces no lo puedo encontrar, creo que es por la
versión, pero menciona, dice y ellos ni siquiera
dispusieron su corazón para hacer lo bueno.
O sea, que Dios juzgó, inclusive dice, según lo que entiendo, de que si ellos tan
solo hubieran dispuesto su corazón, aunque no hubieran hecho lo bueno,
Dios se lo hubiera dejado pasar.
Pero ni siquiera dispusieron su corazón, ¿verdad?
O sea, que las cosas comienzan con la disposición del corazón.
Entonces, primero disponerlo para hacerlo y obviamente eso involucra entender que
hay beneficios, que la respuesta del éxito está en Jesús, etc.
Pero también manos a la obra, dirían, ¿verdad?
Es decir, comenzar a quitar cosas que nos quitan el tiempo, cosas que estamos
frecuentando, que no es justo que lo hagamos.
En pocas palabras, cuando habla de justicia es...
Uno frecuenta muchas páginas, por ejemplo YouTube, TikTok, etc.
Pero uno no está frecuentando la oración, entonces eso es injusto.
¿Cómo así que estamos frecuentando lo que es vanidad y no
estamos frecuentando lo que es glorioso, lo que es justo?
Eso es injusticia.
Entonces uno tiene que decir, bueno, es injusto que yo esté haciendo más,
visitando más cosas, TikTok, YouTube, etc., que la presencia o que la palabra.
Eso es injusticia.
Entonces, como es injusticia, hay que ejecutar juicio.
Es decir, ya no hay que hacerlo, hay que
tirarlo y comenzar a buscar más a Dios, ¿verdad?
O sea, hablo de manos a la obra.
O sea, hay que comenzar a dejar de hacerlo malo y comenzar a hacerlo bueno.
Porque eso de que uno no tiene tiempo es mentira.
Se puede ordenar el tiempo y uno se da cuenta que no hace cosas.
Entonces vamos a hablar también por eso.
Para el nombre de Jesús, te pedimos hoy pidiendo que nos ayudes a ser imitadores
de Jesús, a tener frecuentemente la búsqueda en la presencia o en la comunión,
porque Jesús lo hizo.
A pesar de que Jesús oraba en la mañana, a pesar de que Jesús oraba en la noche,
pero Jesús frecuentaba constantemente en el día tu presencia.
A pesar de que Jesús estaba muy ocupado, porque tenía una labor muy grande,
que era la predicación y la sanidad y liberación, entre otras cosas,
y no son cosas que la gente se espere, ¿verdad padre?
Sino que la gente lo quiere ya.
Entonces Jesús tenía una demanda muy grande, pero aun
así Él se apartaba constantemente buscándote en oración.
A pesar de tener mucho tiempo ocupado, Jesús lo hacía.
Así nosotros queremos hacerlo también, ¿verdad?
Por este enamoramiento hacia ti, queremos buscarte con constancia,
apartándonos, y no únicamente andar en multitasking o en paralelos, ¿verdad padre?
Sino que apartarnos a solas y buscar esta intimidad contigo.
Te lo pedimos en el nombre de Jesús.
Queremos disponer nuestro corazón, queremos poner manos a la obra y entender
que es injusto lo que hacemos a veces de frecuentar más otras cosas, ¿verdad?
Que tu presencia.
En el nombre de Jesús te le damos gracias padre y amigo.
Te lo pedimos fielmente y eternamente para la gloria de tu nombre.
En el nombre de Jesús, amén.
Vamos a orar también por las personas que quieran aceptar a Jesús como Señor y
Salvador y quieran arrepentirse de sus pecados.
Padre, venimos hoy delante de ti porque queremos reconocerte.
Sabemos que hemos frecuentado la maldad, el engaño, la mentira, pero queremos
arrepentirnos de ellos y frecuentar ahora tu amor,
tu presencia, tu sabiduría a través de Cristo Jesús.
Por lo tanto, declaramos a Jesús como Señor y Salvador, y que tú lo resucitaste
entre los muertos y que por medio del sacrificio en la cruz nos has hecho...
nos has reconciliado contigo, padre.
Es lo que te agradecemos.
Sabemos que Jesús es el único mediador entre tú y nosotros.
Queremos arrepentir nuestros pecados, queremos ser bautizados en agua,
bautizados con el Espíritu Santo y participar de la Santa Cena.
Te lo pedimos hoy en el nombre de Jesús, amén.
Y vamos a orar por las diferentes necesidades como dice la palabra,
mi Dios suplirá todas vuestras necesidades
conforme a su riqueza sin gloria en Cristo Jesús.
Padre, venimos hoy delante de ti porque
sabemos que tú suples todas las necesidades.
Queremos ser llenos del Espíritu Santo porque es lo que
necesitamos para este campamento y para todas las personas.
Queremos que tú nos envíes un espíritu de vidas para tener restauración,
volver los corazones de los padres a los hijos y los hijos a los padres.
Queremos pedir por un espíritu de oración, un
espíritu de gracia, de sabiduría y de revelación.
Y también queremos, padre, que traigas sanidad de maravillas
y prodigios para que las personas crean el evangelio.
Y también que tú traigas medicina, comida, empleos
y otras cosas que las personas también necesitan.
Que guardes a las viudas y a los huérfanos, a los
ancianos y a las ancianas, que eres padre y madre soltero.
También pedimos que Guatemala sea para tu gloria, que guardes a la niñez de este
país, que nos libre de toda ideología que no proviene de ti.
Todo aquello que es terrorismo, carteles, pandillas, malas brujerías y
otras cosas, que nos libre de todos ellos y que nos
arrepintamos de todo corazón para buscar tu rostro.
También pedimos, amado padre, que nos ayudes para que tú envíes obreros a la
cosecha, porque la cosechan mucho y los obreros son pocos,
y que todo sea para la alabanza de la gloria de tu gracia.
En Cristo Jesús te lo agradecemos y te pedimos hoy tu misericordia y tu verdad.
Gracias por darnos de tu amor y tu fidelidad y entregamos
este tiempo para alabanza de la gloria de tu gracia.
En el nombre de Jesús, amén.
Amén.