Bendiciones amados en Cristo Jesús, gracias por el amor que Dios nos ha dado.
Estamos aquí el día de hoy 5 de abril del 2026 a las 12.43 aproximadamente.
Y el tema que vamos a tratar es dispuestos a oír y a vivir la doctrina.
Esto, aunque habla de la disposición de oír y vivir la doctrina, pero también
tiene, vamos a darle un punto del discernimiento, por así decirlo,
por lo que Jesús está mencionando sobre la doctrina.
Y como hemos estado tratando esos temas del escuchar la doctrina y vivirla,
también por lo tanto tenemos que ver este tipo de temas, porque obviamente hay una
serie de cuestiones, predicaciones y enseñanzas que actualmente se están
brindando, que nos llaman mucho más a discernir las cosas, a estar mucho más
alertas y obviamente vamos a desarrollar esta parte.
Entonces vamos a orar para que el Señor nos ayude, entregándole todo nuestro
corazón, tiempo y fuerza, para que Él sea glorificado, honrado y alabado y ensalzado
y que nuestro corazón se alegre en su salvación.
Así que vamos a orar.
Párenme, Jesús, venimos hoy delante de ti con una necesidad y disposición de corazón
para escuchar y oír tu palabra y vivir la palabra, para que nosotros nos alegremos
en tu salvación y busquemos tu rostro y nos alegremos día tras día.
Queremos hoy serte fieles, disponernos a ti y que tú nos abras el entendimiento
para poder comprender las Escrituras y que podamos ser fieles y sabios en ti.
Te lo agradecemos, amigo y pastor, Dios y salvador, a ti gloria, honra,
honor, poder y alabanza.
Queremos ser instruidos, dirigidos en la verdad
y disponer nuestro corazón para vivir la palabra.
Para la alabanza de la gloria de tu gracia en Cristo Jesús Señor Nuestro.
Amén y Amén.
Declarando que tú vienes pronto y que no nosotros o que van a nosotros,
sino tu nombre sea la gloria por tu misericordia, por tu fidelidad.
Porque tú nos has hecho y no nosotros, a nosotros mismos.
Para la alabanza de la gloria de tu gracia en Cristo Jesús.
Amén y Amén.
Muy bien, entonces vamos a entrar en detalle de este tema.
Ok.
Vamos a ir aquí a la presentación.
Entonces, como le hemos mencionado, el título
es Dispuestos a Oír y a Vivir la Doctrina.
Esto con el énfasis que hemos brindado sobre cómo aprender a oír la doctrina.
Esa ha sido nuestra línea de temas sobre el cual hemos estado hablando,
porque tenemos que aprender, por así decirlo, a oír la palabra.
Así como se aprende a leer, se aprende a oír, se aprende a meditar y así
sucesivamente tenemos que nosotros aprender a oír.
Y por eso hemos estado en esta serie de temas relacionados a ello.
Por lo cual vamos a hablar acerca de esto.
Y todo esto también viene a base de lo que hemos hablado de Timoteo.
La línea principal de lo que veníamos de temas era imitando también a Timoteo.
Y caímos a primero a Timoteo I, porque Timoteo es enviado a la iglesia de Éfeso.
Iglesia que necesita ser corregida doctrinalmente, porque se introdujeron
algunos a meter doctrinas que no eran correctas.
Y que Dios elige a Timoteo para que corrija esas iglesias,
además porque también Pablo creo que estaba encarcelado.
Pero había un vaso útil para corrección de la iglesia, pero
obviamente era un vaso que aprendió y sabía la doctrina.
Porque si no, ¿cómo vamos a enviar a alguien que no sabe?
Por otro lado, la otra iglesia no tenía buenas
bases y fue engañada y fue distorsionada.
Por lo cual nos habla a nosotros de que la venida de Cristo está cerca y el enemigo
va a querer que nosotros nos apartemos del conocimiento de la verdad de la palabra y
que nos desviemos y obviamente no podríamos esperar a Cristo de esa manera.
Por lo cual debemos estar atentos y cimentarnos bien para la venida de Cristo,
pero también para ayudar a que otros estén preparados para la venida de Cristo,
corrigiendo o incentivando conforme a la doctrina.
Porque obviamente la idea de que fuera enviado Timoteo y que quedara escrito no
fue de carne y sangre, sino que fue del Espíritu de Dios.
Así que por lo cual vamos a ir leyendo aquí nuestros
versículos base que hemos estado constantemente hablándolos.
Que el primero es oír y hacer.
Mateo 7.24-27 Jesús dijo que el que oye y hace será comparado a alguien sabio y que
nosotros debemos oír y hacer la palabra de Cristo.
Ahora, 2.
Conocer bien la verdad.
Lucas 1.1-4 Que significa que obviamente si uno no sabe hacer bien algo,
lo va a hacer mal.
Si uno lo sabe a medias, lo va a hacer a medias.
Si uno lo sabe a un 10%, a un 10% lo va a poder hacer.
Pero si uno conoce bien la verdad de las cosas, uno podrá hacerlo.
Ahora, luego de Edras 7.10, que ahora es preparar y aprendizaje.
Hemos hablado de eso también en su momento.
Edras 7.10 dice, porque Edras había preparado su corazón para inquirir la ley
de Jehová y para cumplirla y para enseñar en Israel sus estatutos y de colecto.
En su momento hablamos de preparar las cosas,
que obviamente se preparan para hacerse.
Por ejemplo, si yo quiero estudiar la Biblia y
no tengo una Biblia, pues ya hay un problema.
Entonces yo puedo preparar ese recurso.
Yo tengo muchos recursos que yo ya preparo, eso lo hablamos en su momento.
Los recursos que no hay únicamente recursos humanos, o en este caso recursos
físicos o materiales, sino que también hay recursos
espirituales, cuando hablamos en su momento.
Ya que así como en una empresa se habla, por eso está el departamento de recursos
humanos, pero también obviamente hay otros recursos que la empresa tiene,
como las computadoras, los lapiceros, los cuadernos, los teléfonos.
Son recursos de la empresa, pero también está el recurso humano de la empresa,
como donde está el gerente, la contabilidad, etc.
Son personas.
Entonces, en el reino de Dios tenemos también recursos espirituales.
Así como tenemos la Biblia como un recurso material, también tenemos los recursos de
los ministros y también recursos espirituales, como
hablamos en su momento, los siete espíritus, etc.
Pero luego avanzamos en lo que es el inquirir o el aprendizaje, ya que inquirir
significa aprender por preguntas, pero también hemos enfatizado en aprender.
¿Cómo aprendo?
Aprendo por lo que leo, por lo que oigo, por lo
que estudio, por lo que medito y por lo que guardo.
Y luego de aprender, ¿qué pasa?
Lo voy a cumplir, porque uno aprende para cumplir algo, para ejecutarlo.
Entonces uno lo cumple o lo practica, dependiendo de la traducción de la Biblia.
¿Para qué?
Para luego trasladar la enseñanza de estas cosas, para que sea una enseñanza con
autoridad, porque Jesús obviamente lo hizo.
Jesús aprendió, cumplió, enseñó.
Pero los fariseos lo que hacían era aprender, se
saltaban el cumplir o practicar y lo enseñaban.
Se saltaba en esta parte, el cumplimiento de la práctica.
Entonces nosotros queremos hacer todo en todo
en Cristo Jesús conforme a su misericordia.
Por lo cual vamos ya a entrar en el detalle
de hoy, que es el aprender por lo que se oye.
Y es acá Juan capítulo 7, del versículo 16 al 17.
Dice el versículo 16.
Jesús entonces le respondió, mi enseñanza no es mía, sino del que me envió.
17.
Si alguno está dispuesto a hacer la voluntad de Dios,
sabrá si mi enseñanza es de Dios o si hablo de mí mismo.
Muy bien, como vemos aquí, aquí no habla la palabra oír o escuchar.
Sólo habla la palabra enseñanza, que aquí no sé para esto.
Mi enseñanza.
Y también dice o si hablo de mí mismo o la enseñanza de Dios.
Entonces habla claramente que él está trasladando un mensaje.
Si él traslada un mensaje, ese mensaje que se pasa se escucha, obviamente.
Entonces, por qué puse este mensaje?
Y alguien podría decir, hermano, no hubiera sido mejor
que le hubiera puesto cómo discernir la doctrina de Dios.
Pero realmente eso estaría como en el medio, verdad?
El punto que quiero enfocarme es en la disposición,
porque aquí dice si alguno está dispuesto.
Si alguno está dispuesto, este punto o esta frase,
si alguno está dispuesto a hacer la voluntad de Dios.
Entonces sabrá.
Entonces aquí ya recae de que va a conocer si realmente es.
Es decir, que si una persona no está dispuesta a hacer la voluntad,
entonces no va a poder saber si es la enseñanza de Dios o no.
Entonces vemos que recae el entender si eso no es de Dios en disponer para realizar.
Por eso puse dispuestos para oír y hacer la palabra
de Dios, porque sería un punto de discernir.
Obviamente, por qué?
Porque como dijo Jesús, que mi enseñanza es de Dios o hablo de mí mismo.
Esto es muy importante, más aún en estos tiempos que lo hemos hablado.
En su momento hablamos de que obviamente a lo largo de
la historia no era como uno tuviera muchas opciones.
Inclusive a veces uno, pues como antes no era como que hubiera.
Hagamos de cuenta medios de comunicación tan masivos como lo que puede ser ahora.
Estar en un celular viendo las cosas.
A veces uno solo se restringía a la radio, la televisión.
Que puede ser que uno llegaba o dos, que uno puede escuchar predicaciones.
Por ejemplo, aquí en Guatemala, no sé si hay como cinco estaciones de radio.
Yo escuchaba regularmente una en su momento y escuchaba siempre el mismo predicador.
Entonces, obviamente uno no tiene muchas opciones y a veces era la que mejor.
La estación de radio cristiana que mejor se escuchaba
y que tal vez tenía música un poquito decente.
Entonces uno terminó escuchando y no tenía muchas opciones.
De cinco escogía uno.
Igual pasaba con las iglesias, verdad, que a
veces uno no había transmisiones en vivo antes.
Y a veces uno tenía que ir a buscar en las
colonias, en los lugares para ver dónde estaba.
Y entonces uno pues no tenía mucho aquello de... y se cernía.
Y se cernía si a veces se podía ver de una manera muy clara o ese tipo de temas.
Ahora es muy diferente porque sabemos nosotros de que solo a la hora de agarrar
un teléfono, meternos en TikTok, YouTube o alguna otra situación,
podemos en un momento, es decir, en una hora ya haber visto hasta 20
predicadores diferentes con enseñanzas diferentes.
Y aquí entra la pregunta, verdad, ¿cómo sé que
si lo que están enseñando sea de Dios o no?
Y claramente, vuelvo y repito, la gran cantidad de información que ahora
existe o de contenido que ahora existe es muy amplia, es muy grande.
Inclusive uno viene y que es como es muy común ahora.
Ahora no es como que uno vaya y le pregunte a una persona que sepa,
una pastor o predicador, sino que la persona lo que hacen es ir a Google y ahí
tienen una fuente de información para buscar.
Y peor aún ahora, porque antes la gente le decía San Google, en el sentido de que
podían buscar, encontrar informaciones, encontrar respuestas.
Pero ahora ya no.
Ahora ya con la situación de la idea de la inteligencia artificial, las personas en
lugar de ir a buscar a Google, van a buscar a una
inteligencia artificial para que les explique la doctrina.
Y esto es muy, como se dice, muy delicado.
Y que lastimosamente las personas, por muchas razones, están buscando
consultar la doctrina con la inteligencia artificial.
Y hay gente que lo dice de una manera así, no hermano, que nos ayuda, que es fácil.
Pero realmente la inteligencia artificial de trasfondo tiene contaminaciones
espirituales que no son tan fáciles de distinguir a veces.
Igual también Google también tiene sus problemas en la búsqueda, porque Google no
es como que discierna qué es bueno y qué es malo.
Incluso la inteligencia artificial no se basa de alguna
manera sin saber si algo es bueno del todo o malo.
Ella genera un análisis interno, el proceso de inteligencia artificial,
para ver si algo es correcto o no es correcto.
No necesariamente va a llevar a la respuesta que debería dar Dios,
sino de la que ella, en su base de datos, por así decirlo, o en sus conjeturas,
va a decir esto es lo correcto, cuando no necesariamente lo sea.
Pero lastimosamente la gente está yendo a estas fuentes.
Una es porque no quieren hacer caso.
La segunda es porque no han entendido la sabiduría de Dios.
Y la otra es porque ni siquiera lo saben.
Porque obviamente una persona que está acostumbrada a buscar cosas y no cree en
Dios, no sabe nada, obviamente va a buscar fuentes en Internet.
Pero así como yo en su momento lo hice, cuando comencé en el Evangelio,
que obviamente yo me ponía a buscar en Google para encontrar respuestas.
Ya con el paso del tiempo uno se va dando cuenta de que no es muy sano a veces eso,
y de que a veces si uno pone predicadores de sana doctrina en el buscador,
le salen a uno muchos que son falsa doctrina, aunque pueda aparentemente
Google colocarlos como predicadores de sana doctrina.
Porque recordemos que los algoritmos de Google o de YouTube o algunos otros no se
basan en que uno le ponga cinco estrellas de sana doctrina, no.
Ellos se basan en la popularidad de las personas, de tantos likes, comentarios,
reacciones.
Eso le da a entender al algoritmo de que es un video que va a generar views,
vistas y demás.
Y entonces él no ve el YouTube o lo demás si es sana doctrina, no.
Él ve si es popular, si está generando reacciones,
porque eso va a convenir por anuncios, etc.
Entonces nosotros estamos bajo el peligro de que no sabemos
si las doctrinas que se están presentando vienen de Dios o no.
Ese es un gran problema, ¿verdad?
Más aún, como ya mencioné ahora, en esta gran cantidad de información,
ya sea por video, ya sea por escrito, ya sea por audio, inclusive ahora con las
herramientas de inteligencia artificial, donde las personas ya ni siquiera tienen
la delicadeza de estudiar la Biblia, sino que le piden a la inteligencia
artificial que le genere el mismo contenido, les genere los bosquejos,
les genere las presentaciones, o inclusive en el caso de Gemini pueden
generar un Deep Research, crear ya el documento de doctrina
y presentar a ellos como que ellos lo habían estudiado.
Y realmente no sabemos si viene de o no de Dios.
Inclusive, ¿quién traeríamos a lo que se
podría presentar como la doctrina de demonios?
Entonces, ¿realmente qué estamos escuchando?
¿Viene de revelación de Dios?
¿O de dónde viene esto?
Alguien dirá, hermano, pero está escrito en la Biblia.
Pero no es lo mismo.
No es lo mismo la manera de la presentación.
Por eso que recordemos que cuando alguien predica, predica no sólo con entendimiento
o con, por ejemplo, la estructura gramatical correcta, o con, qué sé yo,
los sonidos en el español o en inglés, sino que también con
las administraciones espirituales que están siendo trasladadas.
¿Por qué?
Porque obviamente nosotros somos espíritu.
Y cuando alguien predica, no predica
únicamente entendimiento o lenguaje, ¿verdad?
O qué sé yo, con lexemas y sintaxis correctas,
sino que también con administraciones espirituales.
¿Por qué lo menciono?
Porque somos espíritu.
La Biblia dice que claramente nosotros somos espíritu.
¿Qué administramos?
Espíritu.
Obviamente Jesús dijo que él era...
Pero dijo que tú eres el Cristo, el Hijo del Dios vivo.
Pero también dijo, tú tienes palabras de vida eterna.
Y además Jesús también dijo lo siguiente.
Dijo, hagan todo lo que ellos hacen, pero no hagan como ellos...
Hagan todo lo que ellos predican, pero no hagan lo que ellos hacen.
O sea, que ellos estaban predicando de forma correcta.
Ellos podían, si lo queremos llamar, establecer buenas argumentaciones,
buen contenido bíblico en términos de Moisés.
Pero espiritualmente estaban trasladando hipocresía y vivían en hipocresía.
Trasladaban administraciones de hipocresía y por eso era la secta farisea.
Entonces, más ahora con la inteligencia artificial y otros ámbitos, hay
administraciones que van por debajo y que también hay muchas corrientes,
porque cada vez el mundo se divide más.
El mundo está más dividido por sus creencias.
Ahora hay muchos... así como antes había poquitas,
había antes saduceas, fariseas, herodianas.
Ahora hay muchos grupos.
Ahora ya ni se sabe quién esquiva y estar preguntando quién es qué es un dolor.
Y de repente van saliendo cosas nuevas.
Pero vemos, a lo que quiero resaltar con todo esto, es que el peligro que tenemos
de que no sabemos si puede proceder o no de Dios, porque obviamente estamos
escuchando independientemente, sea radio, televisión, podcast,
YouTube, etcétera.
Hay un peligro y Jesús lo está diciendo acá.
Si alguno está dispuesto a hacer la voluntad de Dios,
sabrá si mi enseñanza es de Dios o si hablo de mí mismo.
¿Por qué?
Porque de alguna manera ellos no sabían o no
querían entender que Cristo venía de Dios.
Jesús entonces respondió, mi enseñanza no es mía, sino de aquel que me envió.
Entonces Jesús está diciendo, miren, yo estoy predicando del Padre,
pero ustedes como que no me logran discernir.
No logran discernir si lo que estoy diciendo es o no es de Dios.
Entonces hay un problema de discernir lo que se escucha de las enseñanzas.
Y más aún, como mencioné en ese tiempo, que habían
fariseos, saduceos, herodianos, y que inclusive, pues eso...
Todos nosotros tenemos como que la idea, de alguna
manera, de querer hacer la voluntad de Dios.
O sea, si uno le pregunta a una persona, hagamos de cuenta ese tiempo para no meter
este tiempo, a un fariseo si quería seguir la voluntad de Dios, le va a decir que sí,
porque ellos siguen las enseñanzas de Moisés, o que eran hijos de Abraham.
Si uno le preguntaba a un saduceo, mire, ¿usted quiere seguir la voluntad de Dios?
Sí, hermano, nosotros queremos seguir la voluntad de Dios porque nosotros tenemos
la heredad de Sadoc, y Sadoc sobre la promesa, etc.
Si uno le podía preguntar a un escriba algo, le iba a dar un contexto diferente.
Si uno le preguntaba a un esenio, le decía que sí, que quería seguir la
voluntad de Dios, que el vencimiento venía pronto.
Si uno le podía a través hablar a un celote, o hablar a un herodiano,
podía mencionar siempre a Dios y que quiere seguir la voluntad de Dios.
Entonces aquí entra lo delicado, porque en el tiempo de Jesús, cuando
habían personas que realmente querían, decían, todos ellos querían seguir la
voluntad de Dios, vemos que no todos siguieron la voluntad de Dios.
No todos se cimentaron a escuchar a Jesús.
No todos le creyeron a Jesús.
Es más, algunos se volvieron prácticamente enemigos acérrimos de la cruz,
o del mensaje de Cristo, ¿verdad?
Y aquí estamos siendo parejos, tanto personas altamente educadas,
como rabinos, o personas...
Sanedrín es la palabra, perdón, Sanedrín es la palabra, se me confundí.
Entonces, por ejemplo, el Sanedrín, o sea que era un grupo de ancianos que era
para dirigir, como lo había dejado Dios en Deuteronomio.
Entonces, ¿qué pasa con el Sanedrín?
Entonces ellos, había un grupo de todo ámbito, pero de todos esos grupos,
tantos sacerdotes del Sanedrín, o en otro caso, de
los fariseos, saduseos, escribas, o celotes, etc.
De todos esos grupos, hubieron algunos que sí creyeron en Jesús realmente,
y hubieron algunos otros que se quedaron en sus denominaciones o sus sectas.
No quisieron creer, no quisieron acreditar en Jesús, sino quisieron mantenerse
prácticamente en sus propias costumbres, en sus propias religiones y
denominaciones, pero no necesariamente creyendo en Jesucristo y en sus enseñanzas.
Defendían de una manera fuerte sus sectas y
doctrinas, y no se convirtieron a Cristo, ¿verdad?
Y eso claramente, si lo extrapolamos a hoy, pasa lo mismo.
O sea, aunque todos digamos, de alguna manera, que queremos hacer la voluntad de
Dios, como todos los grupos de antes, y una persona
podría decir, es que hermanos, seguimos a Jesús, etc.
No necesariamente esté pasando y se esté escuchando falsas doctrinas, aunque
algunos podrían decir que están en la sana doctrina.
Entonces, esto nos entra en una gran alarma, ¿verdad?
Esto nos despierta a nosotros de ver qué está pasando.
Puede ser que nosotros no estemos escuchando la sana doctrina como estemos
pensando, pero obviamente uno puede decir, no, es que
hermano, yo quiero hacer la voluntad de Dios, ¿verdad?
Pero ya vimos de que aquí no es sólo decirlo o anunciarlo, decir, no,
es que yo quiero hacer la voluntad de Dios, porque ya vimos anteriormente que
los diferentes grupos del tiempo de Jesús decían lo mismo.
Es más, algunos decían, es que nosotros seguimos a
Moisés o nosotros seremos hijos de Abraham, ¿verdad?
Pero no necesariamente por haberlo declarado significa que lo estaban
haciendo, porque claramente vemos cómo ellos estaban rechazando a Jesucristo,
cómo no estaban queriendo seguir a Jesucristo, y
no estaban creyendo en las enseñanzas de Jesús.
Entonces, esto es muy importante, ¿verdad?
Porque nosotros estamos en el mismo caso, ¿ya?
¿Por qué?
Porque obviamente todos decimos, no, hermano, es que yo estoy viendo la
sana doctrina, yo estoy en la iglesia verdadera, y podemos dar el montón de
argumentaciones, pero delante de Dios eso no puede ser cierto.
Pero aquí nos da la solución, ¿verdad?
Por eso mencioné este versículo.
Si alguno está dispuesto a hacer mi voluntad, sabrá
si mi enseñanza es de Dios o si hablo de mí mismo.
Entonces, aquí nos está diciendo cómo discernir realmente si la enseñanza viene
de Dios Padre o de Jesucristo, la doctrina de Jesús,
o si realmente viene de otras cosas que son tinieblas.
Nos está diciendo Jesús aquí la manera de poder
discernir o poder saber realmente si procede de Él.
Claramente también esto no solamente está hablando
de una reacción o entendimiento inmediato.
¿Por qué me hablo de inmediato?
Porque obviamente hay doctrinas en las cuales podemos
ser más resistentes al cambio que otras doctrinas.
Algunas doctrinas las podemos aceptar muy fácilmente de Jesús y algunas doctrinas
podemos estar como que batallando en un sentido o en algún momento.
Si queremos poner así el caso de Martín Lutero, obviamente Martín Lutero fue
aprendiendo y conociendo y fue trasladando a una enseñanza de Cristo, porque
obviamente había muchas cosas involucradas.
O en el caso de Pablo, que él era bajo el ataque de los
creyentes, pero al final terminó viviendo para Cristo, Jesús.
Entonces obviamente nos habla de que hay cosas que tal vez no van a ser
instantáneas, sino que pueden llevarnos un tiempo.
Pero que si buscamos disponernos a hacer la voluntad, vamos a poder prácticamente
discernir si la voluntad de Dios es de Él o no, por
lo que escuchamos a través de las diferentes cosas.
Claramente vemos de que esto no es una cuestión necesariamente fácil de detectar,
porque obviamente no estamos hablando de alguna manera de lo que...
perdón, lo voy a poner así.
Estamos hablando de algo que puede estar en el corazón, porque ¿cómo sabemos
realmente si las personas están buscando hacer la voluntad de Dios o no?
Si yo pregunto, todos van a decir que sí.
Es como cuando uno le pregunta a la gente o
a las personas si la oración es importante.
Sí hermanos, sumamente importante.
Y hasta se pueden dar un monólogo de una hora para indicar que la oración es
sumamente importante, con citas bíblicas y todo, pero al final no viven la oración.
No lo hacen, no lo practican, no lo fundamentan, etc.
Entonces él me puede explicar y fundamentar y decir
mucho, pero ya a la hora de hacerse nada de nada.
Es como cuando alguien dice muchas promesas, pero no cumple nada.
Entonces no se le cree.
Decir es muchas cosas.
Inclusive, cuando yo estudié ingeniería, había una maestra que decía, o inclusive
era muy común en nuestro ámbito, no sé en otros,
decía, el papel aguanta a todos, nos decían a nosotros.
Es decir que nosotros podemos tener cualquier tipo de ideas, podemos escribir
un montón de cosas, pero ya cuando lo poníamos en
la práctica, ahí se vería si realmente es o no es.
Por eso decían, el papel aguanta con todo, nos dicen a nosotros.
Si uno quiere decir que algo que es de 3D o 4D o 5D, eso se puede escribir y se
puede hacer, pero cuando ya estamos en la práctica, puede que eso nunca ocurra.
Entonces esto pasa con nosotros.
Nosotros hacemos muchas declaraciones, decimos muchas cosas, pero realmente
dentro del corazón se puede ver la verdad de eso.
Y eso es lo más difícil de identificar.
Y por eso que hoy, en este caso, voy a mostrar sólo tres cosas de cómo
identificar si realmente yo quiero estar dispuesto a ser la voluntad de Dios.
Porque si yo logro ver eso, obviamente, recordemos
que lo que hay en el corazón se termina manifestando.
Por ejemplo, si alguien dice que ama a alguien, una
de las maneras de manifestarlo es a través de casarse.
Entonces se compromete a vivir con esa persona porque la ama.
Entonces se está comprometiendo.
Entonces lo que hay en el corazón está manifestándose a través de algo.
Entonces cosas como esa, o inclusive si alguien dice, hermano, yo quiero ahorrar,
obviamente se va a ver que tienes ahí su cochinito y tienes sus monedas.
Entonces hay manifestaciones de las cosas.
Por eso que Jesús, lo que Él hacía, se manifestaba, se hacía, se cumplía.
Entonces en este caso también nosotros a través de ciertos ejemplos podemos ver si
realmente queremos hacer la voluntad de Dios o no.
Porque una cosa es decirlo y otra cosa es realmente hacerlo.
¿Y de dónde vamos a aprender?
De personas que realmente lo han hecho.
Hay gente que nos va a dar verdaderamente el ejemplo a través de las Escrituras,
que realmente querían hacer la voluntad de Dios
y por lo tanto escuchaban la voluntad de Dios.
En caso contrario, hay otras personas que nos van al ejemplo contrario.
Entonces vamos a ver un par de ejemplos acá, porque eso nos va a ayudar.
Obviamente yo estoy colocando tres, pueden haber
muchos más, pero claramente no nos daría el tiempo.
Pero puse tres para dar ejemplo de cómo se está viendo manifestando en alguien que
realmente sí quiere buscar hacer la voluntad de Dios.
Y entre uno de los primeros ejemplos es Juan capítulo 1 del 35 al 41.
Dice 35.
Al día siguiente, Juan estaba otra vez allí con dos de sus discípulos.
36.
Y vio a Jesús que pasaba y dijo, ahí está el Cordero de Dios.
37.
Y los dos discípulos le oyeron hablar y siguieron a Jesús.
38.
Jesús se volvió y viendo que lo seguían, les dijo que buscan y ellos le dijeron,
Rabí, que traducido quiere decir maestro, donde te esperas.
39.
Vengan y verán, les dijo Jesús.
Entonces fueron y vieron donde se hospedaba y se quedaron
con él aquel día porque eran como las cuatro de la tarde.
40.
Uno de los dos que oyeron a Jesús y siguieron
a Jesús era Andrés, hermano de Simón Pedro.
41.
Él encontró primero a su hermano Simón y le dijo, hemos hallado al Mesías,
que traducido quiere decir Cristo.
Ok, entonces si nos damos cuenta, aquí algo muy importante de esta historia.
Y en el versículo 40 podemos ver claramente que dice.
41.
Uno de los dos que oyeron a Jesús y siguieron.
Oyeron y qué?
Siguieron.
A Jesús era Andrés.
Entonces aquí lo puse porque es muy importante, verdad?
Porque sabemos de que muchas personas querían
y estaban bajo la expectativa del Mesías.
Tanto fariseos, saduceos, celotes, herodianos, esenios.
Estaban bajo la expectativa de la venida de Cristo.
Entonces la pregunta sería entonces por qué únicamente
dos personas siguieron realmente a Jesús al principio.
Cuando inclusive ya había profecías del de niño o algunas otras cosas.
Y estos realmente dos sí siguen y además ya anteriormente
Juan el Bautista había dicho que Jesús era el Cordero de Dios.
Porque esto pasa después del bautismo en agua.
Entonces había mucha gente que ya en ese momento había oído el señalamiento de que
Jesucristo era el Hijo de Dios o el Cordero de Dios.
Y ya había dado testimonio Juan el Bautista.
Por eso que aquí dice en el versículo 35.
Al día siguiente Juan estaba otra vez allí con dos de sus discípulos y vio a Jesús
que pasaba y dijo ahí está el Cordero de Dios.
Y los dos discípulos lo oyeron hablar y siguieron a Jesús.
Entonces si nos damos cuenta acá.
¿Cuál fue la idea de que ellos buscaran oír?
Inclusive le llamaron maestro.
Dice el 38 Jesús volvió y viendo que lo seguían le dijo ¿qué buscan?
Ellos le dijeron rabí.
¿Qué quiere decir?
Maestro.
O sea que ellos quisieron seguir específicamente la voluntad de Dios.
Pero vemos de que la idea de ellos era bajo la persona.
Es decir que ellos no estaban buscando necesariamente un conocimiento.
Sino que ellos estaban buscando la persona de Jesús.
Y esto nos ayuda a entender bien cuál es la voluntad del padre.
La voluntad del padre es que busquemos a la persona.
No que nos llenemos de una gran cantidad de
conocimiento con catalogado cristiano o espiritual.
Sino que busquemos la persona de Jesús.
Y al buscar la persona vamos a estar buscando la voluntad del padre.
Porque la voluntad del padre es que creamos en el hijo.
Por eso que Jesús menciona acerca del muy conocido versículo que dice.
Ustedes escudriñan las escrituras sabiendo que ella tendrá la vida eterna.
Pero ellas son las que dan testimonio de mí.
O sea que ellos estaban buscando conocimiento de cosas.
Pero no necesariamente la persona que está señalando las escrituras.
Porque las escrituras lo que hacen es señalar a una persona.
Pero las personas pudieron tomar el conocimiento
del conjunto de creencias espirituales y demás.
Y enfocarse en ello pero no enfocarse en la persona de Jesús.
Entonces vemos que Andrés quería seguir a Jesús para ser como Jesús.
Para la persona de Jesús.
Entonces ahí es donde nos va a ver a nosotros si realmente estamos buscando.
O una de las cosas que nos van a ayudar a discernir
si realmente estamos buscando la persona de Jesús.
O estamos buscando conocimientos
espirituales que nos pueden volar la cabeza.
Pero no necesariamente estemos buscando a Jesús.
Digo esto porque también creo que no sé si es en Hechos 16 o 18 o 17.
No me acuerdo pero debe estar entre el 16 y 17.
Cuando dice que Pablo cuando estaba predicando en el areópago.
Dice que se juntaron muchos a querer oírlo
porque dijeron que nueva doctrina será esta.
Porque dice que era por costumbre tenían irse a escuchar un mensaje nuevo.
Algo novedoso.
O sea que ellos no iban necesariamente bajo la idea de querer aprender de alguien.
Sino que buscaban algo novedoso.
Tener un conocimiento, acumular conocimiento.
Pero no buscar a la persona en este caso de Jesús.
Y alguien dirá hermano pero ellos eran griegos.
También la Biblia dice en el caso de creo que es Tito.
Menciona y dice.
Porque ellas siempre viven aprendiendo pero nunca llegan al conocimiento de la verdad.
O sea que ellas no estaban buscando ser como Jesús.
Ellas aprendían cosas de la Biblia pero no encontraban la verdad que es Cristo.
O sea que lo primero que nos habla es de que si
alguien realmente quiere buscar la voluntad de Dios.
Va a buscar la persona de Jesús.
Porque eso es donde ha señalado el padre que tengamos salvación en la persona.
No en el conjunto.
Hay que tener cuidado con estas cuestiones.
Inclusive teológicas y demás.
Porque pueden dar un marco necesariamente de conocimientos.
Pero no necesariamente un señalamiento hacia Cristo.
Entonces eso es inclusive cuando uno escucha muchos predicadores.
Ellos pueden dar conocimiento de cosas espirituales.
Pero no necesariamente señalando a un Cristo.
Que ha sido muy común ahora un tal maestro aparente de la Biblia.
Donde habla siempre de que no, es que estoy matando a la vaca sagrada de la iglesia.
Y también el hecho de decir que es que la
iglesia se ha quedado solo en doctrina básica.
Y que hay que ver las profundidades.
Y no estoy diciendo que eso necesariamente sea incorrecto.
El problema está que hay un gran énfasis con querer mostrar
grandes revelaciones y grandes profundidades y demás.
Que al final se puede perder la idea de quién es Cristo.
Porque no es tan necesariamente mal entender
acerca de las profundidades de Dios.
Pero es tan malo aprenderlas fuera del conocimiento de Él.
Es como hemos puesto el ejemplo acerca de los querubines y los serafines.
Cuando uno ve esa figura de Ezequiel o de Isaías.
Cuando uno ve los serafines y los querubines.
Nuestra mente se queda muy anonadada de las descripciones de estos seres.
Y por eso se nos olvida aquel que está sentado en el trono.
Porque tanto con Isaías como con Ezequiel.
Ambos son seres que están fuera de nuestro concepto normal o estructural de la vida.
Pero se nos olvidó que alguien está sentado en el trono en esos dos escenarios.
Y que estas manifestaciones o estas
creaciones, tanto querubines como serafines.
Lo único que muestran es un acompañamiento al que está sentado en el trono.
Ellos no son el punto principal de la visión.
Estas personas sirven para darle un énfasis a aquel que está sentado en el trono.
Si estos seres que pueden ser muy, si lo queremos
llamar así, cierto nivel de honra, gloria y etcétera.
Porque ellos están siendo, por así decirlo,
acompañantes o siervos del que está sentado en el trono.
Solo nos están diciendo que la gloria que él tiene va a ser mucho mayor.
El que está sentado en el trono.
Pero nuestros ojos automáticamente se van sobre quiénes son, por qué son así,
etcétera.
Y el del trono se nos olvidó.
Se nos pasó por alto.
Cuando a veces se habla de los 24 ancianos del apocalipsis.
Todos vienen preguntándose que los 24 ancianos aquí, que quiénes serán.
Que son 12 del antiguo pacto, que son 12 del nuevo pacto.
Y de que de plano son los apóstoles y que de
plano son esto y que de plano son lo otro.
Y el que está sentado en el trono, ¿qué pasó?
¿Por qué éstos se riñen al que está sentado en el trono?
Vuelvo y repito, no estoy diciendo de que no nos puedan revelar quiénes son.
El problema puede ser que nos estemos
desenfocando al que está sentado en el trono.
Igual cuando pasa el anticristo.
La gente anda viendo quién era el anticristo.
Inclusive dicen que X o Y personas del anticristo porque tiene seis pies de
estatura, seis pies de no sé qué y seis pies de otro lado y tiene un 666.
Pero, ¿cuál es realmente el sentido y qué
relación tienen con Cristo todas estas cosas?
Debemos de que el conocimiento de las cosas, pero sin el
enfoque de Cristo, nos puede perder de la voluntad del Padre.
Porque realmente la voluntad del Padre es de que todos nos fijemos en el Cordero,
todos nos fijemos en el Cristo.
Inclusive cuando hemos hablado acerca de la Pascua, la idea de la Pascua,
el punto central de la Pascua era el Cordero que moría
y que con su sangre protegía al interno de la puerta.
Marcando la liberación.
Pero podemos después solo agarrar el ritual de la fiesta y hacer el enfoque
cultural judío de la fiesta, perdiendo la
figura de la salvación por medio del Cordero.
Entonces vemos que ese es el punto de lo que aquí están mencionando con Andrés.
Ellos fueron por la persona de Cristo.
Él es el Cordero, es el Cristo.
Vamos por Él.
Y de Él aprenderemos.
Pero ellos se enfocaron en la persona, para buscar a la persona.
Entonces la pregunta sería acá.
¿Nosotros estamos buscando a la persona de Jesús o queremos
tener conocimientos espirituales sin la persona de Cristo?
Aunque alguien diga no hermano, lo que pasa es que hay que conocer cosas.
Hay que enfocarse de Cristo y Cristo es el centro y todo lo que le rodea.
Es como cuando uno ve el sol.
Uno ve el sol y vemos que todo gira alrededor del sol.
Los sistemas solares, ya sea en este caso la Tierra, Neptuno, Venus, Júpiter,
todos ellos giran alrededor del sol.
Ciertamente, por ejemplo, Júpiter y Saturno tienen lunas
que giran alrededor de él, pero son astros menores.
De igual manera, uno puede enfocarse en ver Júpiter, pero
no entender que Júpiter gira alrededor de la órbita del sol.
De igual manera pasa con los conocimientos de la Biblia.
Uno puede ver solo un conocimiento, pero entender
que este conocimiento gira alrededor de Cristo.
No de que este conocimiento sea independiente.
Pero si no miramos esa situación vamos a desconocer muchas cosas.
Cristo es el centro y todo gira alrededor de él.
Por eso dice la palabra que todo fue hecho por él y para él.
Y que también fuimos nosotros salvados por medio de él.
Entonces no tenemos que perder las cosas, no tenemos que
desligarlas de Cristo, no tenemos que divorciarlas de Cristo.
Tenemos que buscar la persona de Cristo.
Porque si no vamos a salir como los fariseos
que dicen que nosotros seguimos a Moisés.
Nosotros seguimos a Abraham, somos hijos de Abraham y Jesucristo.
Bien, gracias.
Ellos solo servían, tanto Abraham, David y Moisés,
para señalar a alguien más grande que era Jesús.
Porque claramente se nos puede decir los hijos de la fe.
Pero Abraham que es el padre de la fe, o Moisés el que trajo la ley.
O David que trajo prácticamente la comunión con Dios.
Pero realmente esos tres se representan en Jesús.
Moisés trajo la ley, pero Jesús trajo la gracia.
Abraham trajo la fe de la resurrección por medio del sacrificio de Isaac.
Y Jesucristo por medio de su resurrección trajo la fe en la resurrección.
Y por medio de David la comunión, Jesucristo por medio
de él tenemos reconciliación y un reinado eterno.
Entonces todo eso solo apuntaba hacia él.
Hay gente que quiere enfocarse a ser como David o a ser como Abraham o Moisés,
pero realmente tenemos que ser como Cristo, la persona de él.
Entonces vamos a poder nosotros disponernos a
vivir porque tenemos a alguien de como ser como él.
Aprender de Jesucristo, la figura de Jesús.
No solo un conocimiento de doctrina se quiso llevar, inclusive yéndonos a
aprender de otros ministros como ahora dicen.
Por ejemplo la gente dice, no es que hay un padre de la fe en el tiempo antiguo
llamado no sé qué y se ponen a aprender mucho de doctrina de ellos.
Y que no que por ejemplo tal predicador en
tal fecha o inclusive los ministros actuales.
Pero realmente tenemos que ser como Cristo, no como los ministros de renombre
actuales o los ministros de nombres antiguos o
inclusive los ministros de renombre bíblicos.
Sino que tenemos que ser como Jesucristo.
Por eso se llama ser discípulos de Jesús.
Ni siquiera ser discípulos de Juan el Bautista.
Menciono esto porque recordemos de que ellos se
quedaron y algunos con Juan el Bautista como discípulos.
A pesar que Juan el Bautista, él es el Cordero.
Síganlo a él.
Es el que el Dios ha dejado.
Se quedaron con Juan el Bautista.
¿Por qué se quedaron con Juan el Bautista?
Cuando tenían que ir en pos de Cristo.
Por eso así hay muchas personas que actualmente se
quieren estar bajo la cátedra de los ministros actuales.
Cuando inclusive a veces los mismos ministros están señalando a Cristo.
Y están diciendo, eres el Cordero de Dios, aprendan de Jesús, vivan para Jesús.
Y están ahí predicando y hablando.
La gente, ah sí hermano, yo quiero ser como usted.
Ah, yo quiero predicar como usted.
Yo quiero hablar como usted.
Pero ese no es el sentido.
El sentido es que sean como Jesús.
Entonces la gente se está haciendo discípulos
de las personas, pero no discípulos de Jesús.
A pesar de que estos ministros, que sean verdaderos, están señalando a Jesús.
Están diciendo, es ahí el Cordero.
Síganlo, búsquenlo, diríjanse a él.
La gente dice, ah sí, sí, tienen razón hermano, pero yo soy discípulo de usted.
Por eso que Jesucristo en la bautiza tenía todavía discípulos.
¿Qué estaban haciendo los discípulos de Juan con Juan?
Tenían que ir con Jesús.
Pero no lo hicieron.
Solo en este caso Andrés.
Y lo otro que me llama la atención de Andrés
es porque Andrés andaba buscando a Jesús.
Andaba buscando a la persona.
Por eso es que aquí vemos y dice...
En el versículo 51, él dice, él encontró primero a su hermano Simón y le dijo.
Hemos hallado al Mesías, que traducido quiere decir Cristo.
Cuando habla aquí dice, hemos hallado.
¿Qué significa?
Que lo estaban buscando.
Es como cuando uno tiene llaves perdidas, uno pierde las llaves.
Dice, ah, encontré las llaves, las he hallado.
¿Por qué?
Porque las estaba buscando.
Entonces, ¿qué él estaba buscando?
Él no estaba buscando conocimientos profundos,
rabínicos, de cosas esotéricas o extrañas.
O en este caso, la cabala o cosas raras que está mencionándose por allí.
Él estaba buscando a la persona, la persona que estaba prometida.
No estaban buscando contextos raros o hechicerías o conjuntos de temas extraños.
Ellos estaban buscando la persona y la encontraron.
No estaban buscando conocimientos extraños.
La persona.
Eso nos va a ayudar a identificar realmente qué viene de Dios o qué no viene de Dios.
Porque lo que hacía Dios Padre era mostrar al hijo.
Cuando se habla del bautismo en agua, ¿qué dice?
Este es mi hijo amado en el cual mi alma se deleita.
Cuando estaba en el monte de la transfiguración,
dice, este es mi hijo amado a él oíd.
El mismo padre testificaba de la persona de Cristo.
Ahora vamos sobre el segundo ejemplo.
Marcos capítulo 4, versículo 10 al 12, versículo 10.
Cuando Jesús se quedó solo, sus seguidores, junto
con los doce, le preguntaban sobre las parábolas.
Once, a ustedes les ha sido dado el misterio del reino de Dios, les decía.
Pero los que están afuera reciben todo en parábolas.
Doce, para que viendo vean, pero no
perciban, y oyendo oigan, pero no entiendan.
No sea que se conviertan y sean perdonados.
Entonces aquí hay algo bien interesante, porque vemos aquí que dice lo siguiente.
En el versículo 10 dice, cuando Jesús se quedó solo,
sus seguidores, junto con los doce, le preguntaron.
¿Qué hicieron?
Le preguntaron.
Y aquí es algo interesante, porque Jesús le estaba predicando a una multitud.
Y obviamente se podría entender que las personas querían conocer cosas.
Y yo menciono mucho esto, porque esto marca una gran diferencia.
Y lo he mencionado también porque obviamente cuando uno va a la iglesia y ve
un montón de personas, y también expresiones que personas pueden decir,
que ala, que bonito predicó Jesús, que bueno Jesús.
O incluso, ala, predica Dios, tuvo calidad, estuvo muy bonita, Dios me lo habló, etc.
Muchas cosas que uno puede oír cuando uno va
a la iglesia, o incluso uno mismo puede decir.
Pero no necesariamente por eso significa que uno quiera aprender.
A veces uno va a la iglesia no para aprender de Jesús y para hacer su voluntad.
A veces uno va a la iglesia para calmar los
demonios, por así decirlo, que uno pueda tener.
O a callar las voces, o estar uno tranquilo, ¿verdad?
Pero no necesariamente para buscar y hacer.
Y obviamente por eso que no nos lleva al siguiente paso de entender.
Y por eso cuando uno quiere entender, pregunta.
Porque uno realmente quiere hacer la voluntad.
Uno no lo hace.
Es como cuando hemos hablado del caso de Ezequiel, que dice, tú serás para ellos
como una persona que toca una dulce canción y que tiene un buen instrumento y
una dulce harpa, pero ellos no quieren vivir mis palabras.
Para ellos eres como un poeta, alguien que los hace sentir bien,
pero no quieren poner en práctica lo que dices.
Y esto se ve acá.
Ellos cuando escuchaban a Jesús miraban una voz de ley, una gran exhortación a una
persona capaz de, con gran sabiduría, con gran autoridad, transmitir un mensaje.
Lindo el mensaje.
Pero no lo quieren vivir, no lo quieren practicar.
Y por lo tanto no se acercan para
preguntar, para saber cómo vivir el mensaje.
Por eso que aquí menciona en el versículo 11, pero los que están afuera reciben todo
en parábolas para que viendo, vean, pero no reciban, perciban y oyendo,
oigan, pero no entiendan.
No sea que se conviertan y sean perdonados.
Entonces, ¿cómo resolvieron esta situación?
Preguntando.
Porque ellos no hicieron nada más.
Algunas personas han mencionado, y que también yo lo he oído de algunos,
dice que sólo para los dos serán los misterios del reino.
Eso es lo que muchos dicen, y yo no estoy de acuerdo con eso, porque aquí dice lo
siguiente, sus seguidores junto con los doce.
O sea que aquí habla de dos grupos diferentes, los doce y los seguidores.
Entonces, ellos realmente querían saber cómo vivir esto.
Ellos no querían sólo, ah, sí, qué bonita canción, qué bonito predicas,
qué maravillosa es tu exposición.
Como a veces hay inclusive enseñanzas en diferentes
módulos o formas sobre cómo exponer algo.
Ah, qué bonita su exhortación expositiva, hermano.
Así se debe predicar, así es la homilética.
No.
Ellos realmente, ok, está bien, pero quiero saber cómo se hace.
Quiero saber cómo realmente practicarlo.
Por eso se acercaron y preguntaron.
Y eso nos habla mucho a nosotros, que a veces sólo leemos la Biblia,
sólo escuchamos, pero no buscamos practicar, no buscamos realmente,
sólo buscamos que, ah, qué bonito, me hace sentir
bien, ah, qué bendición, qué promesa, qué lindo y todo.
Pero no somos muy funcionales, de verdad.
No somos muy aquí, ok, estoy escuchando esto, estoy entendiendo
esto, pero cómo realmente quiero ponerlo en práctica.
Cómo realmente es la situación aquí en el reino,
cómo es la situación realmente en el Evangelio.
Ir a buscar a Jesús, no a buscar los libros, porque buscar libros, ya hemos
entendido que sí pueden ser herramientas, pero realmente la base es Cristo.
La base es el Espíritu Santo, porque dice que
el Espíritu Santo nos guiará a toda verdad.
No dice que un libro de teología sistemática me guiará a toda la verdad.
No dice que sacar un curso de teología en el
seminario me va prácticamente a guiar a toda verdad.
No dice que si yo me quedo escuchando la prédica
todos los domingos me va a guiar a la verdad.
No dice que si yo hago X o Y cosas me va a guiar a la verdad.
Dice que el Espíritu Santo me va a guiar a toda verdad.
La Biblia dice en 1 Juan capítulo 2, que la unción que ha sido puesta en
vosotros les enseñará todas las cosas y no tienen necesidad que nadie más les enseñe,
sino la unción que ha sido puesta en ustedes.
La Biblia también dice que todos serán enseñados por Dios.
Entonces, vuélvame a la carga.
No estoy diciendo que no podamos usar recursos.
Lo que estoy diciendo es que sobre la confianza o peso sobre quien lo colocamos.
Pues aquí el peso y la confianza va sobre el Espíritu Santo.
Y por lo tanto uno puede acercarse y preguntar porque
él tiene la realidad de las cosas o en su defecto Dios.
Dios, ayúdame a entender esta enseñanza que recibí el domingo, el martes o que oí
hablar de tal y tal persona porque no la entiendo.
Sí se escucha bien, sí se entiende bien hasta cierto punto, pero no estoy logrando
comprender realmente lo que este predicador dice.
Sí logro comprender que es muy bonito lo que enseña y las promesas que tú me das,
pero no lo estoy logrando entender.
Entonces ya no nos quedamos solamente como mencionamos con Ezequiel, como escuchar
una bella canción, sino que estamos bajo la idea de que
realmente quiere entender lo que están diciendo para practicarlo.
Para ponerlo en práctica.
Por eso que ellos dijeron.
Le preguntaron qué significa esta parábola, qué quiere decir.
Queremos saber cómo ponerlo en práctica.
Queremos saber cómo vivirlo.
No nos queremos quedar sólo con la duda, sólo con la idea.
Y no estamos hablando tampoco sólo del hecho del conocimiento, de conocer algo
extraño, sino que realmente una verdadera forma de práctica.
Uno para preguntar puede preguntar cualquier cosa.
Uno puede preguntar por qué los colores de Júpiter
son de tal color y por qué el cielo es negro.
Pero eso no tiene nada que ver con la idea de la idea funcional de la doctrina,
del hecho de practicar la forma de vida de la palabra.
Entonces a lo que voy acá es que una persona que realmente va a querer ser
dispuesto a ser la voluntad de Dios, va a buscar preguntar y aclarar el tema
para practicar el tema que Dios le está trasladando.
Otra persona puede decir, ah, sí, qué bonito el tema.
Y ya se vuelven después fanáticos de las cosas porque no
son funcionales, o sea, no son practicantes de la palabra.
Sólo son personas con un gran grupo teórico de información, pero no hay una práctica.
Inclusive creo que hay un testimonio, no recuerdo de quién fue que lo mencionó,
pero bueno, creo que fue Josué.
Él menciona en una de sus experiencias de que él fue, como
traficante de Biblias cuando fue a la Unión Soviética.
Y parece que una de las personas que estaban allí, parece que comenzó a
reclamar a él, diciéndole que qué es lo que tú como
estadounidense nos vienes a enseñar a nosotros del reino.
O sea, eso fue un reclamo que le dijo a...
Ustedes tienen mucha teología, tienen mucho conocimiento,
pero ustedes no han vivido lo que nosotros hemos vivido.
¿Por qué?
Porque ellos estaban en el Evangelio.
Ellos tenían persecución.
Los perseguían.
Ellos buscaban a escondidas, alabar a Dios, buscar a Dios, resistir,
no negar su fe, que era algo que no se tenía, obviamente, del otro lado del globo.
O sea, nosotros no lo teníamos.
Bueno, aunque en las épocas cambió.
Inclusive había una persona que dice que tenía unos lentes oscuros.
Y él dijo, mire, Josué, ¿por qué él tiene lentes oscuros?
Y dijo, ve y pregúntale.
Cuando él fue y le dijo que porque tenía lentes oscuros, él se los quitó y no tenía
ojos, porque en la persecución, cuando lo
atraparon, lo torturaron y le quitaron los ojos.
Entonces, por eso que esta persona reclamaba y decía,
¿qué es lo que ustedes vienen a decirnos a nosotros?
¿Qué es lo que nos vienen a enseñar del Evangelio?
Es decir, en pocas palabras, ustedes solo traen conocimiento.
Nosotros lo estamos viviendo día a día.
¿Verdad?
Entonces, inclusive creo que hay otro misionero que mencionaba, el que le
dijeron, ustedes tienen kilómetros de enseñanza,
pero tienen un centímetro de profundidad.
Dijo, le dijeron a un misionero estadounidense también.
Entonces, a lo que voy es eso.
A veces nosotros tenemos conjuntos teóricos de cosas, pero no prácticos.
Y ahí es donde realmente se define la situación del seguir a Jesús.
Por eso vimos el que esté dispuesto a escuchar y hacer la voluntad, no
únicamente a aprender el conocimiento teórico.
Y ahí es donde entra la gran diferencia.
Y ahí es donde se vuelven los fanáticos, porque las personas solo escuchan las
cosas y solo tratan de defender a los ministros, etc.
Y se andan peleando, pero realmente nadie ha vivido nada.
Nadie ha comprobado por las escrituras si realmente algo es o no es.
Y por la vivencia, porque la Biblia también dice que a la ley y al testimonio,
o sea, que está hablando de algo que se lee y que se vivió.
Porque claramente la palabra lo explica.
La palabra dice qué va a pasar con las cosas.
Pero la gente a veces, como no sabe qué pasa cuando se
vive algo, de repente alguien dice algo, ah, eso no es así.
Pero ya lo vivió.
Cuando alguien vive algo, realmente experimenta las cosas.
Por ejemplo, cuando alguien puede decir, como el caso de
Pedro, que él oró y le mostraron una visión en la azotea.
Una gente lo puede leer, pero como les hablan de la doctrina del cesacionismo,
dicen, no, ese hermano, eso no va a pasar, porque
ya fue cerrado el canon y la revelación se cerró.
Y si alguien viene y se pone a orar y Dios le muestra una
visión, dice, ah, esto de plano es un demonio que te habló.
Fue Satanás, porque ya se terminó la doctrina, porque fue cerrado el canon,
porque 1 Corintios 3 se dice tal, tal cosa, y el telos...
Pero porque el otro no agarra ni siquiera un
minuto, o dos minutos, o diez minutos para orar.
El otro se fue a meter a orar, tal vez cinco horas, y por la experiencia
de la entrega en la oración, Dios se le mostró y tal vez le dio una visión.
Pero el otro, como ni siquiera agarra eso, y tal vez porque escuchó un predicador
sobre el tema del cesacionismo, que habló de los versículos del telos,
de 1 Corintios, del cierre del canon, de que ya finalizó con el apocalipsis y
todo, y no agarró ni siquiera diez minutos para ponerse a
orar, ¿cómo va a experimentar lo que el otro experimentó?
¿Por qué?
Porque no lo vivió, porque no lo practicó.
Y obviamente, porque tampoco se le fue a
preguntar al Señor, mira cómo puedo hacer esto.
Solo criticó al otro muchacho sin irle a preguntar a Jesús, mira Jesús,
¿será que eso es cierto?
Yo he entendido esto, y esto es lo otro que me
han enseñado, pero no sé si esto es así, ¿verdad?
Sino que como la altivez de que yo soy mejor que el
otro, entonces ya lo juzgan, ya lo apartan, ¿verdad?
Entonces, cositas así, es cuando uno tiene que aprender, de alguna manera,
a preguntar, y no necesariamente quedarse en el encierre de, yo me las sé todas y me
las puedo todas, porque ya me leí 20 libros de teología sistemática,
de pentecostal, bautista, arminiana, calvinista, luterana, y podemos lanzarnos
aquí el gran listado de bibliotecas, ¿verdad?
Entonces, tenemos que abocarnos al Espíritu Santo, tenemos que abocarnos a
Cristo, nuestro Maestro, para preguntar, para saber realmente qué es y qué no es.
Y aquí traemos al tercer ejemplo que puse, es
el siguiente, hechos capítulo 17, del 10 al 12.
Enseguida los hermanos enviaron de noche a Pablo y a Silas a Berea, los cuales,
al llegar, fueron a la sinagoga de los judíos.
11.
Estos eran más nobles que los de Tesalónica, pues recibieron la palabra con
toda solicitud, escudriñando diariamente las
escrituras para ver si estas cosas eran así.
12.
Por eso muchos de ellos creyeron, así como también un
buen número de griegos, hombres y mujeres de distinción.
Entonces aquí hay algo muy importante, porque si nos estamos
dando cuenta en este caso, Pablo y Silas eran desconocidos.
Ellos son personas que no sabían ni quiénes eran.
Podrían decir ellos, bueno, estos vienen con una doctrina diferente, porque
obviamente aquí estamos como que aceptando o dando por
sentado que los berianos ya eran cristianos, ¿verdad?
Pero no necesariamente, ellos eran judíos.
Fueron a la sinagoga de los judíos.
Entonces prácticamente Pablo y Silas, que traían un mensaje que no era acorde a
la doctrina judía necesariamente, sino que
bajo el sentido del conocimiento del Mesías.
Estas personas tenían realmente que discernir si era o no era de Dios.
Porque obviamente, recordemos que tenían que ser fieles a la creencia de la palabra.
Y Pablo y Silas venían con un mensaje.
Y por eso aquí dice, estos eran más nobles que los de Tesalónica, pues recibieron la
palabra con toda solicitud, escudriñando diariamente
las escrituras para ver si estas cosas eran así.
Es decir, de que ellos recibieron el mensaje
del Evangelio por parte de Pablo y Silas.
Pero también ellos fueron a verificar si todo lo que
estaban diciendo era o no era como ellos mencionaban.
O sea, que estas personas que realmente querían seguir a Jesús, a la voluntad de
Dios, ciertamente escucharon un mensaje, pero también fueron a validar el mensaje,
no tomando la figura como Pablo, el famoso Pablo o el famoso Silas.
Porque lastimosamente en esta época, bueno, tal vez me imagino también en
otras, las personas le creen a otras por la fama que tienen y no realmente por la
verificación de sus palabras, si es correcta o no es correcta.
Es decir, cuando una persona ya alcanza tal vez un nivel de fama, la persona puede
decir una gran mentira, pero las personas pueden tomarlo como verdad, porque ya
están creyendo que todo lo que la persona dice es verdadero, en lugar de examinar
cada palabra y cada cosa que está saliendo de la boca de esta persona.
Por eso, entre más famosa una persona, se vuelve más cuidado hay que tener,
de no asimilar que todo lo que diga es verdad.
Tiene que haber un punto de la verificación con las escrituras,
pero también con un corazón noble, porque aquí no sólo que ellos
escudriñaron, dice que eran más nobles que los de Tesalónica.
O sea, que hay una cualidad de nobleza y por lo tanto, eso
también llevó al escudriñar las escrituras y a revisarlas.
Cuando hablamos de escudriñar las escrituras, según el mensaje que estamos
escuchando, hay un pequeño error que a veces surge.
El pequeño error es pensar de que esta situación va a
durar un día, de que predicó un hermano en la iglesia.
Yo agarro ese versículo, lo reviso en la mañana y ya con eso quede listo.
Eso no funciona así, verdad?
Eso a veces para poder examinar o escudriñar una escritura, en este caso en
particular sobre una enseñanza de alguien, a veces
no es de una verificación de un día o de mediodía.
A veces podemos pasar un mes en la verificación
de la enseñanza que alguien pudo traer.
Y eso es lastimosamente lo que...
A veces he visto unos comentarios, por ejemplo, hay personas que se dedican a
tratar de defender su doctrina, o acusar a medio mundo que son malos.
Este es falso, este es falso, este es falso y solo yo soy verdadero.
¿Qué es lo que pasa regularmente?
Me he dado cuenta.
A veces dicen, hermanos, yo me fui a orar y le fui a preguntar al señor que me hablara.
Y cuando hablan de eso, cuando dicen me fui a revisar, realmente no revisan.
Lo que tal vez hacen es como que una búsqueda en Google, o tal vez revisan un
par de versículos, o inclusive hacen una oración como unos 10 minutos.
Señor, ¿será que esto es cierto o no?
Y ahí lo dejaron.
Y cuando hablamos de escudriñar, habla de un esfuerzo, ¿verdad?
Porque el punto al que quiero dar a entender, es que cuando
algo puede ser muy común y muy fácil de digerir, es fácil.
Pero cuando una doctrina que puede venir de Dios, puede ser difícil de entender,
ya hemos puesto ejemplos en su momento de eso.
Por ejemplo, cuando Jesús, en Juan capítulo 3, habla acerca de Nicodemo,
dice que Nicodemo no estaba creyendo acerca del nuevo nacimiento, que era una
doctrina básica para Jesús, pero Nicodemo, que ya había sacado su título de teología,
o su título de rabino, no logró entender esta doctrina básica.
Porque estoy hablando de la teología como un punto de una persona estudiosa,
para que se dé la diferencia del conocimiento.
O hagamos de cuenta, alguien estudiado en ciencias bíblicas o en otro tipo de cosas.
Pero no necesariamente por eso lograr entender la doctrina básica de Cristo.
Por eso que Jesús le habla del nuevo nacimiento y él no logra entender,
a pesar de ser una persona prominente entre los judíos como maestro.
No lo entendía.
O sea, y él al momento no lo comprendió.
No sé si después lo logró comprender.
Pero lo que vamos a hacer es que hay cosas que no son tan fáciles de digerir y que no
van a tomar necesariamente un día, no van a necesariamente tomar dos días o
tres días para poder comprender esa doctrina.
Van a tomar, inclusive puede tomar un año o dos años, hasta tres años, asimilar esas
doctrinas que se pueden estar enseñando por varias razones.
Y por eso tenemos que orar y leer la palabra.
Inclusive nosotros mismos lo hemos visto algo tan
normal como lo que puede ser un bautismo en agua.
Un bautismo en agua o inclusive la predicación de la salvación, que inclusive
a veces yo he hablado con personas acerca del bautismo en agua.
Y las personas tal vez dicen, ah, no sé, no creo que sea así.
Ya si no creyentes, creyentes en Jesús, no creo que sea así.
Es más, yo ya me bauticé cuando era niño.
Y uno les explica, dicen, mi hermano, no, mire la Biblia.
Y ya después de diez años ellos se enteran de que eso sí es correcto.
Y menciono esto también porque no estamos hablando solo debajo del sentido que uno
puede ser difícil de comprender, sino también sobre
la guerra espiritual que recae sobre las verdades.
Porque cuando algo es verdad, el enemigo va a buscar que uno no entienda esa
palabra de verdad, porque esa palabra de verdad produce una liberación.
Y eso se ve claramente en el libro de Daniel.
Cuando él quería una respuesta, pero tardan 21 días porque el enemigo se
levantó para que no recibieran la respuesta.
Entonces hay doctrinas que no van a ser tan fáciles como que voy a aprenderme este
versículo, voy a revisar estos versículos, o voy a revisar la teología que se vieron
los padres antiguos, o voy a revisar tal libro o tal comentarista,
porque no va a ser fácil de entenderlo o asimilarlo así.
Inclusive uno podría catalogar la enseñanza que nos están dando como herejía
o satanista o qué sé yo, cuando realmente los equivocados somos nosotros,
los que no tenemos la capacidad espiritual ni intelectual para entender la doctrina
que Jesús está dando por diferentes medios, pues porque no va a poner solo una persona.
Pero por eso hablo de escudriñar, porque la escudriña ya lleva a una
situación de adentrarnos y no es revisar un
versículo, dos versículos y ya está listo.
No, eso va a llevar muchas otras cosas y también una oración
dedicada a Jesús y un corazón dispuesto a aprender de él.
Porque si fuera tan fácil como supuestamente a veces lo decimos,
todos estaríamos metidos en el camino del Señor, todos
en el mismo sentido unánime juntos, pero no estamos así.
Cada quien tenemos conflictos diferentes, pero es porque lastimosamente hemos
simplificado todo aquello como que fuera algo terrenal, algo como que estuviéramos
aprendiendo de mecánica automotriz o de matemáticas, sin entender que aquí hay
acciones de tinieblas que pueden impedir que nosotros recibamos de la fe.
Y entre una de esas cosas es que el enemigo nos vuelve ciegos.
El enemigo a veces nos contamina.
Pasan muchas cosas que también el enemigo opera
en nosotros, como meternos en religiones, etc.
Pero nosotros queremos reducirlo a un sistema puramente científico y no se va a
hacer así porque ya hemos hablado de que las cosas espirituales solo lo van a tener
los espirituales, y que también Dios nos puede abrir
el entendimiento para comprender las Escrituras.
Porque en ese pasaje cuando Jesús dijo que hablen los evangelios, que Jesús les abrió
el entendimiento para que comprendieran las Escrituras, el pasaje que ahí se
menciona prácticamente es como que los apóstoles estuvieran tratando de
escudriñar en su mente, por así decirlo, buscando los versículos bíblicos en su
mente sobre lo que Jesús está mencionando, pero su cabeza no da.
No lograron encontrarlo en su mente, en su
escudriñar mental, si lo queremos llamar así.
Cuando Jesús se entera que no les da la cabeza,
que no logran concordar, dice ¿y esto qué será?
¿dónde está?
Etc., dice que Jesús les abre el entendimiento.
O sea, que ellos estaban haciendo su esfuerzo, pero necesitaban del apoyo
espiritual de Dios para poder captarlo, y eso es lo que no hemos logrado entender
de las diferentes doctrinas que se están manifestando o que se están dando,
y que lastimosamente también la gente se ha acomodado a una tradición, y cuando
algo viene en contra de su tradición, dice esto
no es así, a pesar que pueda venir de Dios.
Claramente también hay matices donde la gente también ha distorsionado el mensaje
de una verdad, y es como lo que hemos conocido del trigo y la cizaña.
Dios puso el trigo, que es la sana doctrina, pero el enemigo junto con ese
trigo, esa sana doctrina, mete la cizaña, que se parece.
¿Y qué pasa?
La gente dice eso no es de Dios, quitémosla.
La arranca y al quitar la cizaña, quita también el trigo.
Por eso que hay doctrinas que son de Dios, pero la gente piensa que es cizaña,
como por ejemplo los conocidos como los dones del espíritu, los asuntos del
espíritu, el hablar de lenguas, los ministerios, entre otras cosas,
que están haciendo nada más quitando la cizaña, pero están quitando también el
trigo, por eso que quitaron el mover apostólico y profético, entre otras cosas
que la Biblia también enseña, que no vamos a entrar en detalle en ese acaso,
pero a lo que vamos está de que no escudriñamos las cosas, solo lo vemos de
una manera superficial y tradicional, pero no hay
un verdadero escudriñar por el espíritu de Dios.
No es una verdadera reacción y obviamente también esto lo aprendió conforme al
tiempo, de personas que a veces uno comienza a conocerlas y cuando ellos
quieren encontrar una verdad, uno ve el ejemplo de ellos que a veces ellos se
apartan inclusive hasta ahorrar hasta un mes o
una semana por contar y encontrar una verdad.
Y algunas otras personas dicen, ah, es que me puse a buscar en internet el
video y llegué a la conclusión de... entonces esta persona se dedicó con
corazón diligente a buscar a Dios para encontrar la verdad de algo por un mes y
éste solo quiso buscar un repertorio de versículos, perdón, de videos a internet o
tal vez se fue a la página de Good Questions de internet o de Buenas
Preguntas acerca del Evangelio, se puso a revisar ahí y ahí lo dejó y se
fue a jugar carritos o se fue a ver videos en
YouTube o como dicen aquí, a ver gatitos en internet.
Y el otro sí se fue a entregarse, a orar constantemente
para encontrar una verdad sobre las cosas.
Y son ejemplos que nos dan personas que tienen
este corazón noble como aquí menciona, ¿verdad?
Son nobles de corazón y eso se refleja en su forma de vida.
Vuelvo y repito, aquí solo coloqué tres, recapitulando.
Uno, buscar la persona de Cristo.
Dos, preguntar para realmente entender cómo llevar a las cosas a la vida y no
solo en un sentido poético o que es, por así decirlo, pasional.
Y el tercero es el hecho de verificar lo que se nos está diciendo porque claramente
ya la palabra se nos ha definido como la voluntad de Dios, ¿verdad?
Aquí mismo Dios dijo, sigan esto porque es vuestra sabiduría y vuestra inteligencia.
Y ahí está encerrada la voluntad.
Entonces debemos buscar la voluntad del Padre escudriñando las escrituras y
obviamente buscando con la naturaleza el reino y también la persona de Jesús.
Entonces vamos a orar para finalizar.
Padre en el nombre de Jesús, te damos las gracias por el día de hoy.
Danos la fuerza.
Gracias por darnos estos tips, por así decirlo, estos versículos que nos
ayudan a disponer nuestro corazón para hacer tu voluntad.
Viendo la persona de Jesús, buscando preguntar
y también escudriñando las escrituras.
Te agradecemos por todo, Amado Padre.
Queremos disponer nuestro corazón a hacer tu voluntad para así poder identificar si
lo que estamos oyendo procede de ti o no procede de ti.
Te lo agradecemos, amado amigo.
Ayúdanos a poner en práctica las cosas para el avance de la gloria de tu gracia.
En el nombre de tu Hijo Jesucristo, Amado Padre, a mí y a mí.
Vamos a orar por las diferentes necesidades.
Como dice la palabra, mi Dios suplirá todas vuestras
necesidades conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús.
Dios y Padre, venimos hoy delante de ti para arrepentirnos de todo pecado,
buscando tu comunión, tu santidad y tu fidelidad.
Y queremos buscarte con corazón sincero.
A ti la gloria, la honra, el honor, el poder y la alabanza.
Declaramos que tú eres Señor y Salvador.
Provéenos hoy de todas nuestras necesidades conforme a tus riquezas en gloria.
Ayúdanos a ser fieles a ti y busca tu razón.
Pero voy a recapitular antes, creo que me perdí en la oración.
Vamos a orar ahorita por las personas que
quieran aceptar a Jesús como Señor y Salvador.
Dios y Padre, venimos hoy delante de ti arrepintiendo nuestros pecados,
confesándolos delante de ti, buscando seguir tu voluntad y creyendo que Jesús es
Señor y Salvador y que tú lo resucitaste de entre los muertos.
Que tenemos vida eterna en Cristo y que Él nos ha reconciliado contigo, Padre.
Por lo tanto, reconocemos a Jesús como Señor y
Salvador y que tú lo resucitaste de entre los muertos.
Queremos ser bautizados en agua, bautizados con
tu Espíritu Santo y participar de tu Santa Cena.
En el nombre de Jesús, Amén y Amén.
Vamos a orar también por las diferentes necesidades.
Como dice la palabra, mi Dios pues suplirá todas vuestras
necesidades conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús.
Dios y Padre, venimos hoy delante de ti correspondiendo conforme a tu verdad.
Queremos arrepentir nuestros pecados, maldades, arrogancias, infidelidades y
queremos acercarnos a ti con corazón sincero.
Necesitamos tu presencia.
Queremos hoy ser llenos de tu Espíritu Santo, buscando tu
voluntad, ser sujetos a ti y agradarte con todo nuestro corazón.
Yo nos oí a estar al pendiente de la vida del huérfano,
el anciano y la anciana, el padre y el madre soltero.
Y también dirígenos, Padre, para que tú seas
nuestro Señor e Hijo y nuestra fortaleza.
Danos hoy la fuerza para seguir.
Provee a las personas de tu amor, de tu justicia, de tu fidelidad,
de tu sanidad, medicina, sabiduría, provee hoy de trabajo, de alimento,
de hogar y otras necesidades.
También pedimos hoy para que rescates a las personas que están en peligro,
que guardes a Guatemala y a otros países de hechicería, de ideologías, de
terrorismo, de carteles y otras cosas, que guardes a las niñas y que envíes
obreros a la misa, porque la misa es mucha y los obreros son pocos.
Te entregamos todo para el avance, a la gratitud
de Dios, en Cristo Jesús, Señor Nuestro.
Amén y Amén.
Dios los bendiga, un fuerte abrazo y nos vemos el próximo
sábado a las 8 de la mañana y domingo a las 8 de la mañana.
Paz y gozo a sus corazones.