Amados, Dios bendiga, un fuerte abrazo.
Que la gracia de Dios esté en sus vidas y en sus corazones.
Queremos agradecerles a todos por estar aquí con nosotros.
Por la gracia y amor que Dios nos ha dado, estamos aquí para poder transmitir y dar
continuidad a esta serie de temas que hemos
venido hablando sobre aprender a oír la doctrina.
Que claramente hemos estado explicando de dónde hemos venido
hablando de esto para que podamos edificarnos unos a otros.
Pero vamos a orar para enterar el tiempo del Señor y que Él sea glorificado.
Hoy es 19 de abril del 2026, son las 12.33 de la tarde en Guatemala.
Muy bien, entonces, como mencioné, el tema es distinguiendo la doctrina que oímos.
Ese es el tema.
Vamos a orar.
Padre en nombre de Jesús, te damos las gracias por
este tiempo, espacio, momento, lugar que nos brindas.
Dirígenos hoy para buscarte de todo corazón y arrepentirnos de todos nuestros
pecados, agradeciéndote, glorificándote,
llamándote a través de oír y transmitir la palabra.
Ayúdanos a poder hacerlo con una manera dedicada, a una manera entregada a ti,
Jesús.
Por favor, ayúdanos a poder buscarte con sinceridad de corazón, con anhelo en
nuestro corazón y buscando tu rostro y tu misericordia.
Agradecemos por todo lo que estás haciendo en nuestras vidas
y por todo lo que continuarás haciendo en nuestras vidas.
Queremos ser fortalecidos en la verdad y ser sostenidos en ti.
Abre nuestro entendimiento para que comprendamos las Escrituras y dirígenos
para hacerlo todo conforme a la gloria de tu nombre.
Declarando que tu venida está cerca, Jesús, y que no a nosotros o que va no a
nosotros, sino a tu nombre sea la gloria por tu misericordia, por tu fidelidad.
Porque tú nos has hecho y no a nosotros, a nosotros mismos.
En el nombre de Jesús, amén y amén.
Muy bien, vamos a entrar acá en detalle del tema.
Como mencionamos, es distinguiendo la doctrina que vimos.
Entendemos que hemos hablado de Timoteo, ¿verdad?
Como Timoteo se envía a la iglesia de Éfeso para que corrija
las falsas enseñanzas que están brindándose en Éfeso.
Por eso que en primera Timoteo lo envía.
Y obviamente él es enviado porque hay una confianza en él
de que él tiene una seguridad doctrinal acorde al Espíritu.
Por eso que el Espíritu, por medio del apóstol Pablo, lo envía para que él
corrija lo que está equivocado en la iglesia de Éfeso.
Pero por otro lado, hemos hablado de que en la iglesia de Éfeso había personas que
no conocían bien la doctrina y por eso que fueron engañados.
Entonces hemos estado mencionando de que si queremos ser como Timoteo, en el
sentido de que sepamos bien la doctrina, Dios nos va a poder enviar para poder
edificar y ayudar a otros en la doctrina para que no sean
engañados y estén preparados para la venida de Cristo.
Y también para que puedan amar y agradecer a Dios como lo necesiten.
Por otro lado, si nosotros no nos enfocamos en aprender la doctrina,
vamos a ser expuestos al engaño y no vamos a estar agradando
al Padre ni estando preparados para la venida de Cristo.
Por lo cual es necesario que aprendamos bien la doctrina.
Ahora, hemos estado enfocándonos en el aprender la doctrina por lo que oímos.
Y también hemos estado siempre haciendo mención de los versículos base que
tenemos, que es en Mateo 7, 24 y 27, cuando Jesús
dice que hay que oír y hacer lo que Él menciona.
No sólo oír, sino oír y hacer, ser hacedores de la palabra.
2.
Conocer bien la verdad.
Lucas 1, 1, 4.
Hemos estado hablando de que no sólo la idea de conocer algo, sino conocerlo bien.
Por eso Lucas le dice a Teófilo, para que conozcas bien la verdad.
Si la conocemos a medias, la aplicamos a medias.
Si la conocemos defectuosa, la aplicamos de forma defectuosa.
Si la conocemos bien, la vamos a aplicar bien.
3.
Preparación y aprendizaje.
Esdras 7, 10.
Dice Esdras 7, 10, porque Esdras había preparado su corazón para inquirir la ley
de Jehová y para cumplirla y para enseñar en Israel sus estatutos y decretos.
Muy bien, hemos estado hablando de esto porque este
versículo nos ha ayudado para el aprendizaje, ¿verdad?
Porque claramente Esdras era un escriba, docto en la ley, y utiliza esto.
Preparar, inquirir, cumplir y enseñar.
Y ya hablamos de esta parte de preparación.
También estamos enfocándonos en el inquirir,
ya que inquirir significa aprender.
Aunque también el contexto nos ayuda a entender de que habla de aprendizaje.
Y hemos estado enfocándonos en aprender actualmente por lo que se oye.
Y hablamos aprender por lo que se lee.
Y estamos hablando actualmente de aprender por lo que oímos.
Eso se aprende o se recibe, se practica o se cumple y luego se avanza para enseñar.
Entonces por eso que nos hemos enfocado en oír.
Después obviamente Dios nos guiará para avanzar en otras cosas como meditar,
estudiar o guardar.
Y por ende hoy estamos enfocándonos en lo que es el oír.
Y por eso el versículo que voy a tomar el día de hoy para hablar que tiene relación
con el título de distinguir es 1 Corintios capítulo 14 del 6 al 8.
Dice versículo 6.
7.
Aun las cosas inanimadas como la flauta o el arpa al producir un sonido,
si no dan con distinción los sonidos, ¿cómo se
sabrá lo que se toca en la flauta o en el arpa?
Porque si la trompeta da un sonido incierto,
¿quién se preparará para la batalla?
Muy bien.
Ok, entonces si nos damos cuenta en este versículo.
Hay algo muy importante que el apóstol Pablo habla.
Claramente el contexto es mucho más grande.
El comienzo del capítulo 12, el 13 y el 14.
Pero él está haciendo un enfoque prácticamente con relación
también a lo que se conoce como el hablar en lenguas.
Aunque no me voy a meter en ese sentido hoy.
Pero para dar un contexto, el apóstol Pablo sabe que la iglesia de Corinto está
hablando en lenguas constantemente dentro de la congregación.
Pero las personas que entran en la congregación piensan
que están locos porque obviamente no entienden el idioma.
Y tal vez mejor se van de la iglesia, porque qué
van a estar haciendo ahí si no escuchan nada.
O si alguien quiere bendecir a otro, pues no podría entenderlo.
Entonces el apóstol Pablo, en 1 Corintios 14, él comienza a poner en orden las
situaciones de la vida de los creyentes de la iglesia de Corinto.
Con relación a los dones espirituales, que
es la lengua, la profecía, la interpretación.
Y él comienza a hablar de varios temas.
Hasta llegar al punto 6 que dice, ahora bien hermanos, si yo voy a ustedes
hablando en lenguas, ¿de qué provecho les haré a menos que les hable por medio de
revelación, de conocimiento, o de profecía, o de enseñanza?
Entonces aquí está el primer punto que yo quiero resaltar.
Porque el apóstol Pablo no solo dijo, miren yo les hablo con palabras, por ejemplo.
Lo voy a poner de esta manera.
¿De qué provecho les hará a menos que les hable por medio de palabras entendibles?
Él no dijo eso.
No dijo, miren, porque yo les hablo con palabras entendibles.
Entonces la pregunta entra aquí.
¿Por qué él está especificando revelación, conocimiento, profecía y enseñanza?
Si tan solo hubiera sido muy fácil decir
palabras entendibles o palabras comprensibles.
¿Por qué tuvo que categorizar, o separar, o distinguir una palabra de
revelación, una palabra de conocimiento, una
palabra de profecía y una palabra de enseñanza?
¿Por qué lo tuvo que hacer?
¿Cuál sería la necesidad espiritual para poder comprender esto?
Y que también, de alguna manera, trae el contexto
de lo que el apóstol Pablo viene hablando.
Porque una de las primeras cosas que el apóstol
Pablo hace en 1 Corintios 14 no es prohibir.
Porque en 1 Corintios 14 no se trata de prohibir.
1 Corintios 14 trata de distinguir para ordenar.
Si no se distingue, no se puede ordenar.
Y por esa razón, desde el capítulo 2, él
comienza a hacer una distinción de las cosas.
Él habla de distinguir entre las lenguas personales, distinguir entre la profecía
en lenguas, entre la interpretación y la profecía que es
normal, que no es el lenguaje, no es el don de generar lenguas.
Entonces, él hace una distinción.
Desde 1 Corintios 14 comienza a distinguir las cosas.
¿Para qué?
Para ordenarlas y ponerlas en el momento correcto.
Entonces, esto es muy importante porque nosotros
no estamos a veces acostumbrados a distinguir.
Y esto obviamente tiene sus beneficios, aunque ahorita estamos hablando solo del
pleno de la distinción en las doctrinas que nos están enseñando.
Pero también esto va a ayudar a distinguir, cuando ahorita continuemos
hablando de las doctrinas que pueden ser falsas.
¿Por qué?
Porque si nosotros tenemos una carencia o una deficiencia en el distinguir cosas,
el enemigo puede traernos doctrinas, pero por no
distinguirlas las podemos adoptar como que fueran verdaderas.
Por eso que la Biblia habla en Efesios 4 de que por ser niños podemos ser llevados
por cualquier viento de doctrina, porque no
distinguimos, no diferenciamos entre una cosa y la otra.
Y aquí está haciendo una distinción entre la misma palabra del Señor.
O sea, no está ni siquiera distinguiendo entre lo que fuera luz y tinieblas,
sino que entre esta misma luz, es decir, entre la misma palabra de Dios,
hay distinción entre una revelación, un conocimiento, una profecía y una enseñanza.
Inclusive me he dado cuenta mucho que las personas tienen un pequeño conflicto en
distinguir entre una predicación y una enseñanza.
Y a veces cuando uno le dice, mire, ¿cuál es la diferencia?
A veces a las personas entre una predicación y una enseñanza.
La persona nos dice, a veces le dicen a uno, ¿acaso
no es lo mismo una predicación que una enseñanza?
Y realmente no, no es lo mismo una predicación o una enseñanza.
Y hay personas que pueden leer a lo que es una enseñanza le dicen predica,
a lo que es una predica le dicen enseñanza, pero no son lo mismo.
¿Por qué?
Porque tienen propósitos diferentes.
Y eso sirve tanto aquel que recibe la palabra como aquel que da la palabra.
Porque aquí dice el versículo 6, ahora bien hermanos, si yo voy,
es decir, que él sabe con qué va a ir a hablarles a ellos, pero también las
personas tienen que aprender a recibir lo que necesitan.
Y esto va a ayudar también a otras cosas que voy a mencionar.
Entonces, regresamos al punto de la enseñanza y la predicación.
La enseñanza y la predicación son diferentes.
Inclusive cuando Jesús está en su ministerio,
la Biblia menciona que él predicaba y enseñaba.
Dice que hay una distinción entre las cosas, pero no es lo mismo.
Son cosas diferentes.
Cierto que ellos están exponiendo un tema, pero no bajo el mismo enfoque.
¿Cuál es el enfoque?
En la enseñanza se habla de mostrar cómo se hace algo y
la predicación trata de un convencer o reprender de algo.
Por ejemplo, en mi caso, yo lo he entendido de esta
manera acerca de la predicación y la enseñanza.
Por ejemplo, si alguien me puede ver a mí, que tal vez
yo estoy un poquito gordito y que tal vez no como bien.
Por ejemplo, hagamos de alguien que tiene una de su gaseosa
y una de su gran hamburguesa y está un poquito gordito.
Y tal vez una persona que es nutriólogo lo mira o una
persona que está enfocada en salud y en comida, etc.
Le puede decir, mira, yo te recomendaría para tratar
de convencerlo para que tenga una buena salud.
Le puede decir, mira, está bien que comas eso, pero tal vez de vez en cuando.
Porque si no, eso puede pasar algo en tu salud.
Le puede decir las consecuencias que pueden pasar.
Le puede explicar que podría pasar a largo plazo si esta persona no se cuida.
Le trata de convencer, le trata de instruir para que no lo haga, para que
corrija su camino y él comienza a comer saludable.
Entonces es lo que está haciendo, es predicándole, dándole una exhortación,
darle un sermón, si lo queremos llamar así, para que el cambie.
Entonces le está predicando para que cambie su camino, para que se convierta.
Entonces si esta persona dice, ok, está bien, voy a cambiar, o sea, me convenciste.
Entonces la predicación, si lo queremos llamar así, surgió su resultado.
Pero ahí entraría el otro punto, que sería el otro punto, ¿cuál sería?
Es, pero ¿cómo lo hago?
O sea, entiendo que tengo que comer bien, entiendo
que tengo que hacer ejercicio, pero ¿cómo lo hago?
Entonces ya le puede preguntar a la persona, mira, entiendo que tú me estás
diciendo las consecuencias, que hago, si como bien, cómo me puedo ir mejor.
Estoy convencido, o sea, me convenciste, pero ahora ¿cómo lo puedo hacer?
Entonces ya la otra persona, como ya tiene experiencia, le puede decir, ok,
mira, yo te voy a preparar un menú, acorde a tus necesidades.
Vas a hacer esto, lo vas a aplicar en tal hora, tal
cosa, y esto te va a provocar esto, esto y esto.
Entonces él está enseñando, pasó de convencerlo, predicarle, a enseñarle.
Entonces ahí hay un cambio entre las cosas, hay una diferencia en la hora de la
persona que está recibiendo y la persona que está transmitiendo.
El enfoque son distintos, pero tienen funciones diferentes.
¿Por qué lo menciono también?
Porque a veces las personas cuando van a la iglesia, a veces quieren esperar una
enseñanza cuando el predicador está predicando, no enseñando.
Entonces la persona dice, ah, este hermano no enseña nada, lo único que hace es
hablar de esto y lo otro, porque las enseñanzas
no necesariamente van a ser para toda la iglesia.
Las enseñanzas, a veces llega mucha gente que puede ser nueva, entonces se aprovecha
la persona para convencer, no para enseñar.
Por eso que hay a veces en las iglesias, los cultos de los domingos se dedican a
hacer predicaciones y entre las semanas se dan enseñanzas, para que la persona
crezca, ya sepa cómo se hace y no necesariamente sólo convencerlo o
exhortarlo o reprenderlo, sino que la persona
sepa cómo hacer algo, por eso se llama enseñanza.
Entonces esto ya nos ayuda a nosotros a saber qué necesitamos, por así decirlo.
Ok, a mí me están predicando los domingos, pero también necesito ser enseñado en
aquello en lo cual ya me convencieron que no tengo que hacer.
Por ejemplo, cuando se predica, se predica el evangelio.
¿Para qué se predica?
Para que la gente se arrepiente de sus pecados
y cuando está en Cristo sea discipulado.
Por eso se dice ir y predicar el evangelio y hacer discípulos enseñándoles.
Entonces se les predica el evangelio, se arrepienten,
se convierten y ahora van a ser enseñados, discipulados.
No va a ser lo mismo, son cosas diferentes.
Entonces en este caso pasa lo mismo, con lo que puede ser una revelación,
una profecía, un conocimiento o algunas otras
cosas que la Biblia menciona como la sabiduría.
Porque cada uno aplica en ámbitos diferentes.
Ahora, también qué sentido tiene esto, verdad?
Porque también a veces pasa que, por ejemplo, un predicador o una persona
puede dar una revelación que no necesariamente sea práctica.
Entonces sí es verdadera, pero a veces muchas personas dicen es que ese hermano
no enseña algo práctico, pero es que no es práctico realmente ese tema.
Ese tema es una revelación que Dios otorga, pero que no va sobre el sentido
práctico y que por ahí entra, en este caso, la
enseñanza que en el original habla de doctrina.
Esta palabra que vemos aquí realmente es doctrina.
Entonces él está dando una revelación de Dios, pero no significa que esta
revelación involucre que vaya a ser la enseñanza algo práctico, porque él está
entregando una revelación, no está entregando una doctrina.
No está entregando un paso a paso, está dando una revelación de Cristo Jesús.
Es como en el caso, por ejemplo, de Colosenses cuando nos habla acerca de
que Dios creó los cielos y por medio de Jesús
creó los cielos y la tierra y lo invisible.
Lo que está haciendo Pablo es entregar una revelación.
No está explicando cómo aplicar algo, no está explicando necesariamente cómo,
por así decirlo, una represión.
Él está dando una revelación que tal vez esta revelación va a servir de base para
después reprender o tal vez después enseñar.
Pero está proporcionando la revelación de algo para saber
después utilizarla para una enseñanza o una revelación.
Sí, algo así como cuando el apóstol Pablo menciona y dice porque nuestra lucha no es
contra carne y sangre, sino contra principados
y potestades en regiones celestiales.
Por lo tanto, colocar toda la armadura de Dios para poder
estar firmes contra todas las enseñanzas del diablo.
Y de alguna manera el apóstol Pablo no está
enseñándoles a las personas sobre la armadura de Dios.
Está dando una revelación de la armadura de
Dios porque no nos están diciendo cómo hacerlo.
O sea, nos dice que nos coloquemos el yermo de la
salvación, la coraza de justicia, el como se llama el.
El calzado presto para el evangelio de la paz, pero no nos está diciendo cómo.
Él nos está presentando una revelación, un conocimiento,
pero no está explicando cómo esto se va a aplicar.
Eso no lo dice.
Permítanme.
Ok, entonces, cuando uno recibe una revelación y este
impacto, hay mucha gente que a veces critica mucho.
Dicen no, es que hermano no nos enseña algo práctico.
Es que ese tipo de formato, si lo queremos llamar así, no es práctico.
Es para entender, es para recibir esta revelación
que va a traer obviamente un impacto en nosotros.
Pero no necesariamente eso implicaría una práctica.
Claramente una revelación podemos traer algo práctico,
pero también por eso tenemos que ver los complementos.
Es decir, yo puedo recibir de un predicador una revelación de parte del
señor cuando estoy escuchando y debo entender que es una revelación.
No va a venir algo práctico necesariamente, a menos que el predicador
tome de esta revelación y luego lo impulse hacia algo práctico.
Eso cambiaría las cosas.
Voy a poner un ejemplo con el caso del maná del cielo.
La Biblia menciona que Dios mandaba el maná todos los días y que este maná el día
viernes lo daba doble para que descansaran el día sábado.
Entonces viene Jesús y da esta revelación, dice yo soy
el maná del cielo y que el coma de mí tendrá vida eterna.
Entonces Él está dando, basando el conocimiento del Antiguo Testamento,
está dando una revelación que Él es el pan del cielo, es el maná que da vida.
Que así como a Dios comieron y se sustentaron en el
desierto, así podemos comer de Cristo y sustentarlo.
Entonces estamos hablando de un conocimiento, lo exponemos en una
revelación, pero no necesariamente lo estamos llevando a un caso práctico.
Entonces, ¿qué podría hacer una persona a la hora de traer eso?
Porque eso puede pasar, un predicador da un conocimiento, da una revelación,
pero no necesariamente da el caso práctico de trasladarlo.
Eso ya lo podríamos decir a nosotros que me están dando la revelación, me están
dando el conocimiento, voy a ver cómo pongo en práctica esto que me están hablando.
Porque esta persona no necesariamente me está enseñando, esta vez está predicando y
en la predicación está dando una revelación y un conocimiento, pero como su
enfoque no es enseñar, su enfoque es convencer.
Entonces yo ya cuando voy a mi casa, de esa revelación, de ese conocimiento,
puedo decir dónde lo coloco en lo práctico, cómo puedo practicar yo esta
revelación que me dieron y este conocimiento
que me dieron, cómo puedo llevarlo a la vida.
Entonces vemos que Jesús es la palabra y
vemos el caso también de que viene del cielo.
En pocas palabras, si día tras día ellos recibían el maná del cielo, significa de
que día a día yo como pueblo de Dios, Dios me va a brindar la revelación de
Jesucristo todos los días, porque todos los días el Padre brindaba del cielo el maná.
Todos tenían que levantarse diariamente, lo preparaban para
sus familias y no sobraba ni escaseaba, sino que era exacto.
¿Qué nos da a entender esto?
Nos da a entender que si es en el ámbito espiritual, el Padre da continuamente el
conocimiento de su Hijo todos los días, lo derrama por así decirlo como el maná.
Nosotros como creyentes tenemos que levantarnos todos los días a ir adelante
de la revelación que ya nos quiere dar el Padre, o que ya tiene el Padre para
nosotros, para tomarla, meditarla, asimilarla y llenar nuestras vidas de la
presencia del conocimiento de Jesucristo, para tener una abundante vida,
para vivir, porque el pan significa para subsistir.
Entonces estoy trasladando esta revelación, este conocimiento y lo estoy
trayendo en un ámbito práctico de que yo, así como todos ustedes que me escuchan,
deberíamos levantarnos todos los días, tomar la palabra de Dios y la oración y
recibir en ese momento del maná del cielo, es decir, el conocimiento de Jesucristo,
para aprender acerca de ello y para sostener nuestro
espíritu con el pan de vida que es la palabra.
Entonces vemos de que un conocimiento a una revelación nos está trayendo algo práctico.
Entonces, cuando uno escucha una doctrina, a veces uno no distingue entre una cosa y
la otra, y obviamente por eso no puede inclusive
a veces complementarla con lo que se necesita.
Y lo que se hace es criticar a veces al ministro, sin
saber que el ministro está brindando algo que debe.
Es decir, en este caso él se está concentrando en una predicación,
no en una enseñanza.
Entonces obviamente este predicador no enseña nada práctico.
No es que él no está dando nada práctico, él está convenciendo, él está predicando,
no está enseñando.
El formato de enseñanza va a veces en otro lugar, y que por esa razón a veces las
personas que enseñan, prefieren enseñar en grupos
pequeños porque es más fácil enseñar de esa manera.
Inclusive en una iglesia donde yo asistía, había un predicador que decía,
es difícil dar un tema devocional o de enseñanza a un grupo tan grande,
es mejor hacerlo con grupos pequeños, porque él llevaba
muchos años como maestro y después comenzó ya como pastor.
Entonces él mencionaba esos temas y a mí me quedaba la duda.
Entonces la distinción es muy importante, pero
a veces nosotros no sabemos cómo aplicarla.
Por eso el ejemplo de la revelación, el conocimiento y la práctica,
y también en el caso de la profecía.
Porque a veces no estamos distinguiendo y por no
distinguir no le prestamos atención qué va a pasar.
Porque a veces el predicador puede decir algo que solo lo vemos como un
conocimiento, pero no sabemos de qué Dios puede estar
usando su boca para profetizar de algo, de lo que ocurrirá.
Pero nosotros decimos, ay qué interesante, esto tal vez puede pasar, o tal vez ni
siquiera se nos pasó por la mente, el sentido de lo que él puede estar
diciendo y después puede manifestarse y nosotros no estar preparados.
Porque no lo vimos como una profecía, lo vimos como un tip, como una cuestión,
pero no como algo que habrá de acontecer en una prédica que él está dando.
Porque como dice la Biblia, en parte hablamos y en parte profetizamos.
Dios puede usar nuestra boca y darla a conocer y eso puede comenzar a
manifestarse dentro de la congregación, porque se está predicando.
Entonces se distingue, se distingue para valorar, se distingue para saber cómo
complementar, se distingue porque obviamente nosotros lo necesitamos.
A veces uno esperaría que en la predicación que se esté brindando se pueda
dar un complemento completo de todas las cosas, pero a veces no va a pasar.
Y a veces también tiene que estar uno atento porque puede ser que uno le invita
a un discipulado, puede ser que uno escuche una predicación en Internet, etc.
Y no necesariamente va a venir, si lo queremos llamar así, con todas las
vitaminas, con todo lo que es revelación, conocimiento, enseñanza, profecía,
inteligencia, sino que ellos van a trasladar una parte y
uno tiene que ver cómo la complementa con lo que hace falta.
Y obviamente para eso hay que conocerlo y también uno va a poder apreciar más lo que
se tiene, porque hay mucha gente que va mucho por la parte de la revelación,
pero ellos no saben cómo tener doctrina.
Entonces ellos no deberían estar buscando más revelación,
deberían estar buscando la enseñanza, porque eso les hace falta.
Otras personas tal vez tienen doctrina y enseñanza,
pero necesitarían buscar el conocimiento.
Y así sucesivamente, obviamente aquí no está la sabiduría o la inteligencia o
algunos otros casos que necesitan ser complementarios para nuestra vida en
Cristo, porque no es únicamente esta parte.
El apóstol Pablo sólo está dando, si lo queremos
llamar así, una serie de puntos, pero no completos.
Porque a veces pensamos que cuando la Biblia menciona cositas ya está dando todo
el listado completo y a veces sólo estás dando como ciertas
menciones, porque obviamente aquí falta la sabiduría.
La Biblia, por ejemplo, en el libro de Efesios habla de la sabiduría y la
revelación y en el libro de, en este caso creo que es
Colosenses, habla de la sabiduría y la comprensión espiritual.
Entonces obviamente hay una necesidad también
de sabiduría y también de inteligencia.
Entonces alguien puede venir predicando con inteligencia,
alguien puede venir predicando con sabiduría.
Inclusive el mismo apóstol Pablo lo menciona cuando habla acerca de Pablo y
Pedro dice, creo que es el segundo de Pedro, dice que la sabiduría que le fue
dada a Pablo no dice la revelación que le fue dada, la sabiduría.
Y que habla acerca de la venida de Cristo, pero que algunos no la comprenden.
O sea que él habló con sabiduría, no con revelación, no con conocimiento,
no con profecía, no con enseñanza.
Inclusive a veces se puede confundir el conocimiento con la sabiduría,
o la sabiduría con la inteligencia, pero no son lo mismo.
Ahora, ¿por qué estoy mencionando también esto?
Porque obviamente si nosotros conocemos lo que hay en la luz vamos a poder distinguir
lo que es tinieblas y eso significaría entender y distinguir que la revelación de
demonios, el conocimiento humano, lo que puede ser una falsa profecía,
y lo que puede ser una falsa enseñanza.
Porque uno conoce la pureza de estas cosas.
Y esto también involucraría ir a estudiar a la palabra qué significa revelación,
cómo se aplica la revelación, qué es el conocimiento, cuándo se usa la profecía y
la enseñanza, porque también hay aspectos de la Biblia que mencionan acerca del
conocimiento, porque la Biblia menciona, por lo menos en términos generales,
dos tipos de conocimiento.
El conocimiento que es a través de conocer algo por
teoría y el conocimiento que va por una experiencia.
No es lo mismo, por lo menos en el griego, el conocimiento en el sentido que yo
agarro un libro y me pongo a leer todo, al
conocimiento que yo lo hago en sentido práctico.
Si lo queremos llamar en términos modernos es lo
que puede ser un conocimiento teórico y práctico.
Por ejemplo, un empírico y un científico.
No lo menciona la Biblia el término conocimiento en esos ámbitos.
Entonces lo trata como dos cosas.
Y aparte esos conocimientos, ya sea por decirlo teórico y práctico o de
experimentar, también lo menciona en dos etapas diferentes.
Es lo que puede ser un conocimiento generalizado y un conocimiento detallado,
profundo y experimentado en el sentido de bien desarrollado.
Entonces eso, por ejemplo, como Gnosis y Epignosis.
Entonces ese tipo de cositas tenemos que prestarle atención porque a veces también
nosotros decimos yo conozco, sí, pero no conozco
en profundidad y no conozco en lo práctico.
Alguien puede decir hermanos que la predicación se tiene que hacer así,
así, así, así, pero él lo conoce en teoría, él
nunca lo ha predicado, nunca lo ha enseñado.
Entonces él no sabe lo que es en la práctica, lo que significa predicar.
Uno puede decir yo puedo, yo puedo porque solo es dar un tema, pero ya cuando está
en el púlpito o en este caso como yo en Internet, las cosas no son iguales,
no se manejan iguales.
Entonces hay una distinción que se deben hacer.
Hay cosas que nosotros debemos aprender también en la palabra para que cuando
oigamos lo que nos están brindando, nosotros sepamos distinguir también y
complementar lo que necesitamos, porque si somos mucha persona que tal vez
tiene mucha revelación o solo estamos escuchando revelación y tras revelación y
no tenemos ningún concepto práctico como lo que puede ser la enseñanza,
vamos a tener dificultades y tenemos que decir ok, necesito también enseñanzas,
no solo revelaciones, porque a la gente a veces le gusta eso, la revelación,
que le digan cosas profundas, ocultas, pero no necesariamente tiene una solidez
práctica, no es que sea mentira, es que necesita la parte práctica también.
Por eso mencioné el caso del maná del cielo, el maná que
Dios enviaba y también el caso del ejemplo práctico del maná.
Entonces es importante que nosotros distingamos para saber también que
necesitamos complementar, complementar con la práctica, complementar con el
conocimiento, complementar con la profecía, porque en el conocimiento
también entraría, por ejemplo, lo que muchos dicen como lo que es el
conocimiento de la cultura de la aplicación, a veces cómo se maneja el
texto en el griego y en el hebreo, eso son partes de conocimiento.
O sea, cuando uno revisa las palabras en el griego, en el hebreo, en el strong,
a veces uno va a ver el Array, va a verificar en el contexto histórico,
todo eso es parte de conocimiento.
En la revelación uno puede decir algo o podemos percibir algo y lo tenemos y puede
ser verdadero y puede ser claro y profundo y se puede complementar con toda la parte
de conocimiento porque hay personas que con revelación
no reciben y hay que enseñarles con conocimiento.
Entonces, hay diferentes maneras de trasladar y también de recibir.
Menciono esto porque uno claramente está buscando escuchar prédicas, palabras y a
veces considero que hay mucha gente que se va mucho
al área de oír experiencias y testimonios.
Les gusta estar escuchando experiencias, testimonios y mucho de ese sentido,
pero necesita doctrina sólida, necesita aprender a vivir su doctrina.
No es que le guste todo eso, tal vez para motivarse, pero también necesita aprender
a entender que necesita conocimiento, no de experimento, no sólo experiencia,
sino bíblico, sólido.
¿Por qué?
Porque obviamente cuando uno predica, tiene que predicarlo en las escrituras.
Yo puedo hablar de experiencias, por ejemplo, en este caso, y comenzar a
decir todas mis experiencias que vimos al orar o al cantar.
Yo lo podría hacer, pero sé que las personas no
necesariamente van a creer en mis experiencias.
¿A qué le van a creer?
A la palabra, porque la solidez de nuestra fe está sobre la palabra.
Entonces, ¿por qué me voy a poner yo a contar de mis experiencias?
Y si cuento mis experiencias, aparentemente
las tengo que ver a través de las escrituras.
Entonces, en lugar de hablar de mi experiencia, mejor habla lo que dice la
Biblia, porque la Biblia ya tiene todos los
ejemplos necesarios sobre que uno puede vivir.
Entonces, explico la realidad que he vivido, pero con la escritura.
Entonces, ahí se complementan prácticamente esto que necesito.
Entonces, obviamente también hay personas que necesitan revelación y ellos pueden
tener mucho conocimiento, pero también necesitan revelación o de enseñanza o
profecía que también nos va a meter en todos esos ámbitos, porque mi punto hoy no
es explicar qué es revelación, qué es conocimiento, qué es profecía o qué
es enseñanza, sino que lo que quiero transmitir
es de que hay una distinción entre cada uno.
También cuando hablamos acerca en su momento de la sabiduría, cuando hablamos
de qué es lo que trae la sabiduría y qué significaría aplicarla o no aplicarla.
Entonces, ese sentido quiero resaltar.
Inclusive por eso es la palabra que se utiliza para, en este caso, en este
versículo cuando dice Pablo, versículo 7, aún las cosas inanimadas como la flauta o
el arpa, al producir un sonido, si no dan distinción, si no dan, ¿qué?
Distinción, los sonidos, cómo se sabrá lo que se toca en la flauta o en el arpa.
Luego aquí recae este versículo de distinción, perdón, que quiero resaltar.
Lo vemos aquí que es diastole o diastole, perdón, 1293, que es diastolemai,
que dice que es variación, o sea, que varía entre una cosa y la otra.
Si vamos a ver de dónde viene esta palabra que es la 1296, dice que es diastelomai,
la 1291, que es voz media de día y 1223, perdón, y de la estelo, que es 4724,
dice separarse, uno mismo figurativamente
distinguirse, es decir, por implicación unir.
Y también habla de ordenar, dar o mandar.
Y menciono esto porque nos habla de distinguir o de separar.
Por eso mencionaba que en 1 Corintios 14, cuando el apóstol Pablo habla,
lo primero que hace para poder ordenar, cuando hablamos de
ordenar, no decirle a la gente haga esto y haga lo otro.
Cuando hablamos de ordenar, significa de colocar las cosas en su lugar.
Y por eso que el apóstol Pablo lo primero que hace, desde 1 Corintios 12,
es colocar las cosas en su lugar.
Y en 1 Corintios 12 dice esto es el poder de Dios o lo
espiritual, que son dones, ministerios y operaciones.
Luego menciona, pero necesitamos, junto con el poder, la base del amor.
Y luego menciona el capítulo 14, no quitando el poder o las manifestaciones
espirituales, sino colocándola como que un emparejamiento entre el amor y eso.
Por eso es de buscar el amor, pero también buscar los
dones espirituales, o las manifestaciones que sean juntos.
Y luego comienza a diferenciar o a distinguir y a separar lo que es la
oración en lenguas entre la profecía de género de lenguas, la interpretación de
lenguas y la profecía, por así decirlo, como el don, no la profecía en lengua.
Entonces él hace distinción y en la distinción
comienza a indicar cuándo debe cumplirse cada cosa.
Y habla que la oración en lenguas debe ser para edificación propia y de que si no hay
intérprete que se haga para sí mismo, que ore para sí mismo
para edificarse él en voz baja o que lo haga en su casa.
Pero si alguien expresa el don de lengua, si hay un intérprete que lo haga,
porque en ese momento es prioritario porque hay intérprete, pero en dado caso
que la prioridad realmente sería mejor la profecía porque es un entendimiento.
Entonces lo que hizo fue separar,
distinguir para separar y para ordenar, para explicar.
Entonces en este caso, por eso es que habla de la palabra distinguir.
Entonces hay un distinguir de lo que estamos oyendo.
¿Y qué quiero entender también?
Porque la palabra nos habla también en el lado de la oscuridad que está el engaño,
la maldad, la iniquidad, la transgresión y otras cosas que también la palabra habla.
¿Qué significa?
Que cuando una persona puede predicar, puede estar predicando en escarnecedor,
puede estar predicando con maldad, puede estar predicando, por así
mencionarlo, en otros fluides como sabiduría de demonios.
Pero a veces nosotros, como no estamos acostumbrados a distinguir, porque esto es
una práctica, esto no significa solo que solo
por obra y poder de Dios uno lo va a distinguir.
Si la palabra nos enseña que hay que aprender a discernir, y pensar los
espíritus o distinguir entre una cosa y la otra, significa
que hay que practicarlo, hay que conocerlo para distinguir.
Porque si no, para nosotros va a ser lo mismo.
Y lo menciono porque yo he tenido dificultades, tanto terrenales como
espirituales, al principio para distinguir.
Por ejemplo, si alguien me ponía un café, café es café, sea de Colombia,
sea de Brasil, sea de cualquier lado, café es café.
O uno hace este término a zapatos o zapatos, sea de Rusia, sea de África.
Y realmente no, hay distinciones en su
elaboración, o en su calidad, o en otras cosas.
O a veces cuando uno prueba algo, yo siento que es lo mismo, dice uno.
Pero realmente puede haber cambios, pero como uno no está acostumbrado,
por eso que hay personas que examinan las cosas culinarias, la comida, y ellos
dicen, eso está muy salado, está muy dulce, eso está excelente, está cabal,
porque ellos tienen un sentido de discernimiento en el ámbito culinario,
y otras personas que, por ejemplo, escuchan música, ellos logran distinguir
ciertos sonidos, y a veces cuando uno escucha sus videos en internet,
y dicen, ve, se escucha ahí, por ejemplo, los bombos, se escucha ahí el violín,
y a veces uno ni siquiera lo distingue, uno dice, yo estoy escuchando más el que
canta, los otros no me interesan, o no, yo solo oigo con sonido.
Pero una persona que sabe, distingue que tal vez hay pequeños detalles,
que tal vez son pequeños sonidos o formas que se escuchan de fondo, que ayudan a
complementar la canción, por esos sonidos, que tal vez solo es una persona pegándole
algo, pero se está dando un matiz que sin eso no se escucharía igual.
Y la persona sí está distinguiéndolo, y uno
dice, y eso, ¿para qué quiero yo distinguir eso?
Pero tiene una importancia, inclusive en la maldad, porque en la maldad,
cuando se expone, cuando alguien predica, se pueden
comenzar a distinguir pequeñas cosas que no van.
Y por eso yo he mencionado que hay personas que se dedican a hacer vídeos
para criticar a otras personas, ya sea que lo hagan bien o no,
porque dicen, no, es que este es falso, y se dedican aparentemente a exponer
falsos profetas o falsos predicadores, pero cuando uno escucha a estos
personajes, uno se da cuenta que ellos lo hacen
con un espíritu escarnecedor, lo hacen con altivez.
O sea, puede ser que sea correcto el análisis, si lo queremos llamar así,
de lo que el otro puede estar haciendo, que sí sea falso, y que ellos puedan tener
la biblia si quieren, pero el problema está de que ellos están haciéndolo en
burla, están contando chistes, están menospreciándolos con esas cosas.
Entonces, ¿qué están haciendo ellos?
¿Están hablando con sabiduría?
No.
¿Están hablando con humildad?
No.
Entonces, eso se está recibiendo.
Aquí es el otro punto donde quiero llegar yo, que es
acá, 1 Corintios capítulo 15 al 17, dice, entonces, ¿qué?
Oraré con el espíritu, pero también oraré con el entendimiento.
Cantaré con el espíritu, pero también cantaré con el entendimiento.
De otra manera, si bendice sólo con el espíritu, ¿cómo dirá el amén?
A tu acción de gracias, el que ocupa el lugar del que
no tiene ese don, puesto que no sabe lo que dices.
17, porque tú bien das gracias, pero el otro no es edificado.
Entonces, esto lo usé o lo estoy dando acá porque también él hace una distinción.
Dice, entonces, ¿qué oraré con el espíritu?
Oraré también con el entendimiento.
Nos habla de dos cosas en una predicación o algo cuando uno escucha una predicación.
Nos habla que las cosas tienen un entendimiento y nos
habla que las cosas tienen una suministración espiritual.
Es decir, que alguien puede leer Juan 3, 16.
Y se entiende porque puede estar leyendo, inclusive, pues una Biblia
lenguaje sencillo, pero espiritualmente él puede
estar trasladando otro tipo de administración.
Puede usarlo para querer engañar a la gente.
No necesariamente para hablar algo acorde de la bondad de Dios.
Y por eso que hay mucha gente que utiliza versículos, pero lo utiliza para
manipulación, para engaño, como la serpiente en el Edén.
Porque ella usó cosas que Dios decía, pero
lo estaba usando con un propósito contrario.
Igual como en el caso de Satanás, cuando tentó a
Jesús, él estaba usando el versículo de la Biblia.
Estaba usando el Salmo 91 y lo estaba trasladando.
Pero ¿para qué?
Para que Jesús se lanzara para tentarlo.
O sea que está usando un entendimiento, pero una administración de engaño,
una administración de manipulación.
Entonces, ¿qué es lo que pasa?
Cuando estos personajes que a veces critican a las personas que son falsos.
Ellos mismos pueden tener la razón.
Puede ser que el otro sí sea falso y que tal vez lo están
exponiendo y sea correcto que prácticamente tal vez que lo expongan.
No estoy diciendo que sea malo porque de repente
alguien es malo porque se lo van a criticar.
No, es que lo que quiero entender es que estas personas que a veces critican a
otros o que en su defecto se levantan en defensa del Evangelio.
Ellos están cometiendo otro error, el error cual es que están criticando en burla.
Están haciéndolo en soberbia, en altivez, en vanagloria y usando la Biblia.
O sea que en el entendimiento está bien, pero en el espíritu no.
O sea que están predicando bien, aparentemente,
pero en la suministración del espíritu está errado.
Están corrigiendo con espíritu de escarnecedor.
Están corrigiendo con espíritu altivez.
Están corrigiendo con espíritu de soberbia.
O no sé cómo llamarlo esto, como serían unos sabelotodo,
pero no lo están haciendo con mansión o medio humildad.
Aunque ellos puedan poner su posición, sí es
que somos humildes, somos siervos inútiles.
Y que digan toda esa situación que ellos a veces las personas se ponen en ese plan.
Pero es falso, es vacío, no es una realidad.
Entonces también cuando se escucha una predicación, no sólo tenemos que ir como
en el trazo del entendimiento que él puede brindar.
Sino que esta persona, aunque trace bien un entendimiento y uno puede entender el
mensaje, pero él puede estar predicando en vanidad.
Puede estar predicando en altivez, puede estar predicando en soberbia,
puede estar predicando en otro espíritu, pero no el espíritu de Dios.
Y eso puede ser a veces un poquito más difícil de distinguir.
¿Por qué?
Porque aquí hay dos planos, el entendimiento y el espíritu.
Son dos cosas muy diferentes.
Y el problema está de que uno puede recibir el entendimiento de estas
palabras, que puede ser un entendimiento muy bueno.
Pero lastimosamente el trasfondo espiritual que estamos recibiendo nos va a
contaminar y eso va a influenciar en nuestras vidas.
Y a veces nosotros no logramos entender eso, estos tipos de suministraciones.
Y eso lo habla también Filipenses capítulo 1.
Cuando Filipenses capítulo 1 dice el apóstol Pablo, algunos predican por
envidia, algunos otros predican por contienda y otros predican el amor.
Pero el Evangelio de Cristo está siendo predicado entre los gentiles.
O sea, ellos pueden estar predicando diciendo, miren, Juan 3.16.
Porque tal manera muere el ser mundo que ha dado a su hijo unigénito.
Pero las palabras, aunque sean las mismas o que
diga la gente, arrepiéntanse y crean al Evangelio.
Pero uno lo está haciendo suministrando con el espíritu de
amor y el otro lo está suministrando en contienda y en envidia.
El Evangelio está siendo predicado.
El entendimiento del arrepentimiento y Juan 3.16 está predicado.
Pero la suministración que lleva está equivocada.
La ministración espiritual que lleva está errada.
Y eso es lo que quiere dar a entender el apóstol Pablo.
Porque viene con un espíritu de engaño.
Y bueno, aquí sí daría una experiencia porque a mí me pasó también esto.
Porque, ¿cómo lo diré?
A mí me regalaron hace muchos años una memoria USB de parte
de una persona sobre unas enseñanzas bíblicas con comentarios.
O sea, leían la Biblia y la iban comentando.
Pero, por así decirlo, la fuente estaba en inglés.
O sea, el que comenzó este estudio bíblico y estas
transmisiones era una persona estadounidense.
Pero obviamente como se fue a muchos países porque
fue muy famoso ese programa en los Estados Unidos.
Pues se tradujo en varios idiomas y claramente la
persona cuando me lo regala me lo regala en español.
Y tenía toda la Biblia comentada porque como en ese
momento era una transmisión radial llevaban muchos años.
Hagamos de cuenta unos 10 años, por ejemplo,
de todos los días dar una enseñanza.
Y obviamente era toda la Biblia, o sea que era bastante largo.
Y me lo regalaron y dije, bueno, qué bonito,
pues porque voy a escuchar y voy a aprender.
Y lo comencé a escuchar ahora, pero como me di cuenta que eran muchos audios.
Dije, bueno, eran 20 minutos por programa.
Y yo voy a tratar de escuchar uno de mis tres o cuatro,
porque yo no me quiero lanzar cuatro años escuchando esto.
Yo no voy a... demasiado tiempo, mejor voy a tratar de hacer tres o cuatro
para tratar de terminarlo en un año o terminarlo en dos años.
Porque no quiero lanzarme cuatro años.
Así que comencé a oír tres o cuatro por día.
Y prácticamente como mencioné, es una traducción, o
sea, de lo que tenía en inglés lo tradujeron al español.
Pero obviamente la persona que estaba haciendo la
traducción o lo que estaba hablando en español, pues...
Obviamente era la voz de la persona, no como ahora que a veces se hace con IA.
Pero creo que más o menos a los tres semanas, yo comencé a percibir cambios.
O sea, comencé a ver que mi trato con las personas era altivo, era muy prepotente.
Y yo decía, ¿qué pasó?
O sea, yo no era así.
No recuerdo yo ser así, ¿verdad?
¿Qué está pasando?
¿Por qué me estoy comportando con mucha altivez?
En mi mente no pasó que hice algo diferente.
O sea, mi vida continuaba.
Y yo decía, ¿qué está pasando?
Aquí hay un problema, aquí hay una
situación que no está cazando, no sé qué es.
Y pues, lo dejé pasar porque dije, ¿qué extraño está esto?
No sé cómo quitármelo.
Y comencé, pues, lo normal, ¿verdad?
Una noche me puse a orar.
Normal, o sea, no me puse a orar ni siquiera por eso.
Solo me puse a orar a Dios para lo de siempre, ¿verdad?
Señor, ayúdame, etc.
Y cuando termino de orar, digo yo, bueno, voy
a continuar oyendo estos audios de enseñanza.
¿Qué me regalaron?
Cuando yo lo escucho, percibo de esta persona que está hablando una gran altivez.
O sea, era como que como que Dios me revelara
que la altivez venía de esta persona.
Porque recordemos de que esto es espiritual,
no es solamente en entendimiento.
Por eso estoy hablando de las diferencias.
Pues lo que dice Pedro, hijo, porque tú tienes palabras de
vida eterna y también dice que Jesús es la luz del mundo.
Entonces, cuando yo percibo la altivez, se viene esta persona.
Y dije, de aquí viene la fuente, o sea, de esta fuente
es que vengo y me estoy comportando de forma altiva.
O sea, por eso es de que ahora tengo comportamientos, tengo
cómo se llama, forma de hablar, que estoy reaccionando.
Porque en estas tres semanas, por estar oyendo tres o cuatro audios de esta
enseñanza, aunque aprendí, pero
espiritualmente me está llenando de altivez.
Y lo primero que fui a hacer fue a investigar quién era
como que la persona que como que predicaba en inglés.
Era el que dio el tema en inglés.
Porque si yo quiero saber si se percibe igual, si es lo mismo.
Y comencé a ir a revisar el... creo que fue a YouTube, no recuerdo dónde lo encontré.
Y comencé a oírlo y me di cuenta que era muy diferente.
Que la persona en inglés se escuchaba como que
humilde, que se percibía como una conexión con Jesús.
O sea, como una humildad.
Y el otro no, el otro cuando lo ponía como que en paralelo para ver cómo era.
Y se escuchaba así como que altivo, soberbio,
como que él supiera todas las cosas.
Inclusive lo fue a investigar a este personaje.
Así como que... porque él era como que era un
locutor de radio, pero también hacía traducciones.
Lo fue a investigar un poco y sí me di cuenta
que su personalidad, a pesar de ser cristiano.
Tenía esa personalidad como de creerse más que los demás, muy altivo, muy soberbio.
Y obviamente esto lo transmitía.
Y lo que quiero dar a entender es la diferencia entre espíritu
y entendimiento con este testimonio que yo estoy diciendo.
Aunque también puse ya testimonios del apóstol Pablo y otras cosas bíblicas.
Pero también en la experiencia que yo tuve.
Porque a mí me impactó bastante y por eso después
comencé a tener mucho más cuidado cuando escuchaba cosas.
Porque miraba cómo me afectaba.
Inclusive hay una predicación o un tema que dimos acá, los domingos también.
Que se llama las obras... creo que se
llamaba las obras de la doctrina o algo así.
Recuerdo más o menos cómo le pusimos.
Pero porque lo que uno recibe lo termina haciendo.
O sea, la administración que uno recibe lo termina brindando.
Entonces, por eso me di cuenta de que estas
enseñanzas, a pesar de que como era inglés y español.
O sea, era el mismo porque obviamente él estaba traducido al español.
Era el mismo entendimiento.
Es decir, por ejemplo, las mismas palabras
que él decía en inglés le decían en español.
Él trataba de traer el mismo sentido acerca de Cristo.
Y el entendimiento era el mismo, aunque fuera diferente idioma.
Pero la administración espiritual que estaba brindando estaba contaminada.
Si yo hubiera sabido inglés, porque ahorita ya sé un poquito más.
Y me voy a escuchar ahora las enseñanzas de
esta persona, me edificaría tal vez mucho mejor.
Y es el mismo entendimiento, verdad?
O sea, el mismo entendimiento, pero la
administración espiritual es bien diferente.
Pero obviamente, como nosotros no oramos a Dios
y tal vez no practicamos discernir los espíritus.
Porque pensamos de que el discernir
espíritus es solo para los que tienen el don.
Pero yo no creo eso, particularmente.
Yo creo que todos debemos discernir.
Pero cuando se habla de la vida que él tiene el
don, significa que se le hace mucho más fácil algo.
Es como cuando, hagamos de cuenta, alguien habla acerca de los futbolistas
actuales o los mejores futbolistas del mundo.
Ellos tienen un don en el sentido que se les hace fácil.
Está muy... o sea, tal vez tocan la pelota y hacen magia, verdad?
Pero hay otras personas que tal vez no tienen el don y
lo que hacen es practicar, lo que hacen es esforzarse.
Y son muy buenos.
Pero nosotros, hagamos de cuenta, si a una persona le toca
que aprenda en un día, el otro lo aprende en una hora.
Entonces, creo que lo que he visto en la palabra, cuando se habla de dones,
hace referencia a ese sentido.
Porque si habla del don de espíritu, de discernimiento de espíritus,
o sea, tendríamos que entonces depender de gente para que nos diga si algo eso no es.
No creo que sea así en el evangelio.
Entonces, ¿dónde caería?
Donde dice la Biblia que hay que pensar los espíritus.
Entonces, tendríamos que andar buscando primeramente a
alguien que tenga el don para ver si nos diga que sí o no.
O sea, no es así.
La Biblia nos habla de diferentes términos de discernimiento en el escritural y en el
entendimiento de diferentes maneras, inclusive en el ámbito pleno espiritual,
para que uno pueda distinguir este tipo de cosas.
Por eso que hay mucho ahora también predicadores o profetas decir a hermanos
que Dios me habló y me dijo X o Y cosa y la profecía
se va a cumplir y se va a cumplir esta fecha.
Entonces de repente pasa la profecía, aparente, ¿verdad?
Y dicen, ah, él es profeta porque se cumplió.
No necesariamente ahora puede ser un espíritu de adivinación, pero como la
persona solo se está enfocando en el entendimiento, es decir, esto va a pasar y
se cumple, pero no sabemos si puede ser un espíritu de adivinación, porque los
espíritus de adivinación también a veces casan, o sea, concuerdan en algo, ¿verdad?
Por ejemplo, el caso de Balaam.
El caso de Balaam es muy preciso.
Él dice, ven y te diré lo que acontecerá en tiempos futuros sobre tu nación.
Pero le hizo adivinación.
Él no fue quien agarró el don de Dios y comenzó a hablarle del futuro a este rey.
Le habló acerca de su en su adivinación, igual como aquí adivina que viene,
invoca a Saúl y se lo presenta.
Entonces hay personas que piensan de que porque alguien dice algo y se cumple,
él es profeta, pero no sabemos si había un espíritu de adivinación en su boca.
Por eso que Jesús, por eso el Deuteronomio capítulo 13, dice de que si viene
una persona que es soñadora, sueño profeta y se cumple y te lleva a otros ídolos,
es Dios probándote a ti para saber si realmente sirves a Dios o no.
O sea que Dios puede permitir que una persona profetiza aparentemente algo,
pero realmente no sería una profecía de Dios, sino que sería un espíritu de engaño
y puede que se cumpla, pero puede ser Dios permitiéndolo.
Como lo que aconteció, por ejemplo, creo que fue en México.
Había una persona que hacía horóscopos, que era muy conocido en México,
creo yo, y él en una convención que tuvieron, él dice que tuvo una visión
donde había un terremoto en México y ese terremoto se cumplió y él no
necesariamente era que fuera profeta o que fuera creyente.
Entonces, ¿quién se lo pudo haber revelado?
No necesariamente pudo haber sido Dios, puede ser un espíritu de adivinación.
¿Por qué?
Porque si el espíritu de adivinación concuerda,
la gente se engaña y se va en pos de ellos.
¿Por qué creen que hay gente que hay brujos o adivinos y la gente los sigue?
Porque de alguna manera pueden ser certeros.
Entonces, lastimosamente, cuando estas personas dicen ser profetas y dicen algo y
se cumple, automáticamente la gente dice, ah, de plano él es profeta, sin haber
distinguido el espíritu que puede estar saliendo de ellos.
Por eso también el apóstol Pablo en 1 Corintios 14, cuando se ve en 1 Corintios
14, dice que entre dos y tres, perdón, que profeticen dos a lo más tres y
que los demás profetas juzguen la profecía para ver
si en el entendimiento o en el espíritu están acordes.
No sólo en el entendimiento, sino en el espíritu.
Tienen que distinguir ambas cosas y uno tiene que ir a orar a Dios y preguntarle
al Señor, ayúdame a distinguir entre el entendimiento y el espíritu.
¿Por qué?
Porque a veces las personas pueden estar en
contaminaciones, en pecados y en muchas otras cosas.
Y como hay casos últimamente también de un predicador muy famoso en los Estados
Unidos, que era muy conocido, muy popular, inclusive en muchas conferencias,
en muchos libros, lo trataban de sana doctrina
por lo que predicaba, pero él estaba en adulterio.
O sea, nadie distinguió que de su boca salían
ministraciones de adulterio y predicaban los púlpitos.
Nadie se dio cuenta hasta que Dios sacó a relucir el caso.
Entonces, ¿qué pasó allí?
¿Qué tantas contaminaciones puede haber dado sin que se dieran cuenta?
Porque obviamente no significa que alguien no se contamine.
Ah, los que ya están en el Señor pidió perdón.
Hay contaminaciones.
La gente se contamina cuando se mete en cosas que no debe.
Y eso lo está ministrando.
¿Por qué creen entonces que en la Biblia mencionan, cuando se habla de los dos
olivos, tanto en el libro de Zacarías como en el libro de Apocalipsis, habla de los
dos olivos, dice que la unción de ellos es tan pura?
Porque si está hablando de pureza es porque obviamente hay contaminaciones.
Jesús le dijo a sus discípulos, la luz que en ustedes hay es tinieblas.
¿Cuánto más serán las mismas tinieblas?
O sea, que está categorizando la luz de ellos como que fueran tinieblas.
Entonces uno tiene que aprender a distinguir lo que oye, pero esta
distinción no se va a lograr o no vamos a
poder percibirla si estamos en las tinieblas.
Obviamente, no se puede.
Por eso la idea de leer las Escrituras con constancia y también, aún así,
distinguir en el entendimiento qué significa cada cosa.
Ya como mencioné, revelación, conocimiento, porque cada cosa,
tanto en adivinación o en hechicería o en el engaño, tiene
un propósito hacia dónde lo quieren llevar a alguien.
Cuando se ve el entendimiento, cuando se ve hacia dónde
lo quieren llevar, como en el caso de la serpiente.
¿Cómo se llama?
Eva.
El propósito, aunque estaban usando las palabras de Dios,
pero también usaron engaño porque querían que cayera.
No querían que ella fuera guardada por Dios.
Y por eso vemos que el espíritu de engaño lleva algo, trae, si lo queremos llamar
así, ciertas características que la idea, obviamente,
del engaño es de que no sepan que lo están engañando.
O sea, por eso que hay mucha gente que dice,
no hermanos, que Dios lo hicieron o todo.
Pero ese es el problema, que esa confianza que
realmente es altivez nos lleva a que nos engañen.
Y por eso que siempre es alguien manos, Dios vivo en la sana doctrina.
Yo tengo los espíritus de Dios.
Yo siempre fluye en Dios.
Por eso se lo tienen engañado, porque no ha discernido, no entiende.
Por eso una persona que entiende estas cosas es mucho más cuidadosa.
¿A quién oye?
¿Cómo lo oye?
¿Qué es lo que está pasando?
Porque esto es peligroso.
Estas cosas son muy delicadas, pero obviamente, si uno
no está en la intimidad con Dios, no se va a dar cuenta.
Porque el que va a purificar nuestro ser, el que nos va a abrir los ojos
espirituales y aprender a ayudarnos a discernir, es el mismo Dios.
Porque estamos en su presencia, pero dice la Biblia, en tu luz veremos la luz.
Pero si estamos en tinieblas, ¿cómo vamos a ver?
Pues lo que Pedro dice, o no sé si es Pedro o Pablo, dice que debemos aferrarnos
a la palabra, así como la antorcha en la oscuridad.
Pero si no leemos la Biblia, no estamos en oración, estamos en oscuridad.
¿Y cómo vamos a distinguir entre una cosa y la otra?
Pero si leemos la palabra, estamos en la comunión, vamos a poder distinguir a
diferentes ámbitos, por espíritu y por entendimiento.
Y también aprovechar las ministraciones.
Porque obviamente, como mencioné, la parte de la revelación, el
conocimiento, la enseñanza, uno va a también
saber cómo aplicarlo en el día a día.
Aunque nos den una revelación, traerla a la práctica.
O de esa práctica, saber cómo traerla en una revelación.
Porque no son lo mismo.
Porque hay que saber cómo aplicar las cosas.
Hay momentos que se transmite en revelación,
hay momentos que se transmite en conocimiento.
Y hay momentos que se puede dar todo en uno.
Pero, obviamente, mi punto principal de hoy es
aprender a distinguir lo que estamos oyendo.
Y no a dar solo las cosas por sentado.
Y por eso que las personas pueden ser engañadas.
Inclusive, hay actualmente uno que dice que es maestro de la palabra.
Que creo que es muy conocido ahorita en República Dominicana.
Y mucha gente se queda anonadada de su conocimiento.
Inclusive, había una... ¿cómo se llama?
Yo me traté de investigarlo un poquito para ver...
No me acuerdo si hubo alguna entrevista.
Otra entrevista no me acuerdo en qué estaba buscando.
Pero vi una entrevista que él tuvo.
Y él comenzó a hablar cosas acerca de Jesús.
Que Jesús no era carpintero.
También decía que Jesús no era pobre.
Y otras cosas.
Pero me enfoqué un poquito más en la parte del carpintero.
Y comenzó a hablar de que no era carpintero, sino que era maestro.
Porque los maestros le decían carpinteros.
Y un montón de cosas.
Y eso también, pues, ¿cómo lo sabemos?
Porque él no es como que está diciendo... Mira, la Biblia dice esto y esto y esto.
Sino que él está dando información.
Información, información, información, ¿verdad?
Y yo dije, ¿pero dónde está sacando estas fuentes?
Porque no se sabe, ¿verdad?
Y entonces la gente se queda impactada y presionada.
¿Qué gran conocimiento tiene que esto y que lo otro?
Pero una de las cosas que yo hice...
Porque obviamente eso es saber de dónde optó la información.
Lo que yo hice creo que fue...
Si no estoy mal creo que utilicé Notebook LM.
Porque con Notebook LM uno puede colocar como que link.
Y le busca información.
O no sé si usé Gemini.
Y le puse ahí creo que a la IA.
Y le dije, mira, búscame esta información de dónde él la obtuvo.
Porque obviamente...
No necesariamente diciendo que él esté equivocado por así decirlo.
Sino que a veces uno tiene... Bueno, si es verdad, ¿dónde está esa fuente?
Porque obviamente uno ya puede explicar las cosas después con ese conocimiento dado.
Y aplicar a otras cosas, ¿verdad?
Pero cuando me revisaron me dijeron...
Mira, la IA me dijo, esta información no está en un libro.
Esa está, qué sé yo, en...
En el Zohar.
No me acuerdo qué cosa dijo.
Pero la información que él dice es correcta.
O sea, está bien.
O sea, en términos de conocimiento.
No, él está confundiendo los tiempos.
O sea, él está aplicando el conocimiento de la Zohar.
Hagamos de cuenta, fue en el 2000.
Y quiere aplicarlo con lo que es en el 1900.
En la época de Jesús.
Y no hay similitud.
Entonces, aunque cuando se esté escuchando puede
sonar con gran revelación, con gran conocimiento.
Pero realmente lo que hizo fue un caos.
Y esto lo estamos hablando en conocimiento, ¿verdad?
Porque obviamente yo en este caso necesitaba
la información de dónde sacó esa fuente.
Pero vimos de que...
Obviamente aquí que me pongan a googlear, ¿verdad?
Me indicó que no era correcto.
Que datos eran errados.
Lo que él estaba mencionando.
Y él estaba hablando en una entrevista...
¿Cómo se llama?
De un programa.
Y creo que de ese país.
O sea, estaba hablando puras mentiras.
A nivel nacional, por así decirlo.
Pero mucha gente se quedó.
¡Hala!
¡Qué gran revelación!
¡Qué gran conocimiento!
¡Qué gran esto!
¡Qué gran lo otro!
Pero vemos que hay ahí.
Aparte, pues, otras cosas que se disciernen espiritualmente.
Como que hay algo que no me cuadra.
Pero...
En términos de conocimiento me di cuenta que no.
Ahora sí hay cosas.
Y aparte, en mi caso, yo ya había más o menos leído algo de Jesús.
Porque Jesús, según lo que dice la Biblia textual.
En la cuarta edición.
Mencionan que Jesús no fue carpintero.
Solamente.
Sino que él fue constructor.
O sea que la palabra que utilizan para hablar de Jesús.
Cuando a veces las Biblias lo traducen como carpintero.
Que la palabra más adecuada no es carpintero, sino que es constructor.
Porque en la construcción también aplicaban tanto ámbitos de carpintería.
Como también ámbitos de, por ejemplo, de piedras preciosas y otros casos.
Eso lo dice la Biblia textual cuarta edición.
Cuando uno va a leer esa palabra en específico.
Por eso lo estoy mencionando, ¿verdad?
Y también estudiando la fuente.
Entonces, obviamente, ese conocimiento nos ayuda a entender cosas como que, ok.
Sí, pues, porque Jesús no sólo...
Por ejemplo, para los sacerdotes también tenían que tener piedras.
Tienen que tener otras elaboraciones.
También la situación con el arca.
También eso con relación a cuando Jesús habla acerca
de edificar la casa sobre la roca y sobre la arena.
Que tendría un poquito más de sentido.
Porque si Jesús habla acerca de la parábola de edificar sobre la roca y sobre la arena.
Eso le recae en la parábola más peso.
Porque Jesús era... si Jesús era constructor.
Él sabía cómo se construían las casas.
Y por lo tanto, el peso de esa parábola, o de lo que Jesús expresa, tiene más peso.
Porque no está hablando de manera teórica.
Está hablando de manera realista, ¿verdad?
Porque él sabe su trabajo.
Entonces, lo que quiero es entender...
Inclusive alguien también me podría criticar, hermano, pero usted usa la guía.
En este caso la usé únicamente para encontrar la información y ver los tiempos.
Porque obviamente, yo no conozco nada del Zohar, no sé cómo se llama.
Y tampoco, pues, la aplicación de esos tiempos.
Porque obviamente, un aspecto histórico...
Yo no puedo aplicar cosas históricas conforme se miraban en el otro tiempo.
Tienen que calzar el ámbito histórico en ese tiempo.
O si no, había una falla.
Y esas cosas uno no las sabe.
A menos de que uno encuentre un libro o algo.
Pero en ese momento yo no estaba para investigar el otro.
Y obviamente la guía hay que saber usarla, porque para revelaciones... No, verdad.
Porque a veces también estas cosas le tiran un horror.
Yo mejor las salto, no las leo.
Porque hay otras cosas que no me va a meter a
hablar de la guía por las contaminaciones que trae.
Pero a lo que quiero resaltar con este suceso, este personaje...
Me di cuenta de que no, verdad.
Hay muchas cosas que no, tanto en sus
contaminaciones espirituales como en su contenido.
Que no están bien.
Puede ser que hay otras cosas que sí están bien.
Porque obviamente en los engaños hay verdades y hay mentiras.
Pero lo que quiero centrarme, o lo que quiero tratar de enfocarme hoy...
Es de que hay que aprender a distinguir.
Tanto lo bueno como lo malo.
Porque también puede ayudar, verdad.
Porque si alguien tiene mucho conocimiento yo le puedo hablar en revelación.
Porque la necesita.
Si alguien tiene bastante conocimiento, inclusive puede tener mucha doctrina...
Pero no tiene revelación.
Entonces uno puede complementar a alguien con ese sentido de revelación, verdad.
¿Por qué lo digo?
Efesios capítulo 1.
Porque alguien de repente... cuando escuchan la
revelación a muchos es como que la hago urticaria, verdad.
Pero la Biblia habla de la revelación.
En Efesios capítulo 1, versículo 17.
Dice claramente... Y pido que sean dadas sabiduría y
revelación conforme al conocimiento de Dios.
Para que sean abiertos los ojos de vuestro
entendimiento y conozcan a que han sido llamados.
Eso lo dice Efesios capítulo 1, versículo 16 al 17.
También Jesús claramente menciona sobre la revelación.
Diciendo que no se los ha dado a los sabios y entendidos.
Sino a aquellos que se los pidan, a los niños.
Y hay mucha gente que dice que la revelación actualmente no existe.
Sino que lo que existe es la iluminación.
Pero la Biblia claramente dice revelación.
Y revelación no significa nuevas cosas.
Sino que significa de algo que estaba oculto que ahora lo puedo ver.
Eso es uno de los sentidos de revelación.
O sea que siempre existe.
Es como nosotros se nos es revelado Jesús.
A veces antes podíamos ver documentales de Discovery Channel u otras cosas.
O gente nos puede hablar.
Pero teníamos el conocimiento de Jesús.
Más no la revelación de Jesús.
Cuando de repente Jesús nos es revelado.
Dice sí, Jesús es Señor.
Entonces uno ya dice Jesús es Señor.
Él se le reveló que Jesús es nuestro Señor.
Ya lo conocíamos por documentales.
Tal vez un tío o un tía nos habló.
Pero no teníamos la revelación.
Jesús siempre estuvo ahí.
Desde antes la fundación del mundo.
Como Jesús dijo.
Antes de que Abraham era, yo era.
Entonces la revelación está.
Y la revelación obviamente también hay un problema.
Porque como se ha planteado a veces ciertos predicadores.
O en este caso falsos.
Por esa persona las personas se van en contra.
Están quitando el trigo con la cizaña.
Pero realmente la revelación está ahí.
Entonces a lo que voy con todo esto.
Hay que aprender a distinguir.
Y también el Señor.
Pues obviamente eso también sería para ese otro tema.
También qué hacer con estas distinciones.
En el caso de la luz.
También como en las tinieblas.
Porque también en la luz uno puede apreciar.
Inclusive en las predicaciones que Jesús hacía.
Y otras cosas.
Que eso ya sería otro tema mucho más largo.
Pero hay que aprender a hacerlo.
Y hay que aprender también a saber cómo vivir con ello.
Y también pues obviamente.
Si estamos percibiendo cosas que no son.
Ver la manera de orar a Dios.
Para ver qué hacemos con lo que se nos está presentando.
Pero sí hay que tener mucho cuidado.
Para todo lo que se haga para la gloria de Dios.
Porque puede haber mucho conocimiento.
Incluso a veces en YouTube se ve mucha persona.
Que tal vez tiene mucho conocimiento.
Pero no necesariamente está ministrando en el amor.
O no necesariamente es aplicable.
Porque por ejemplo alguien me puede responder.
Preguntas teológicas.
Pero no necesariamente saber cómo resolver los problemas.
Porque mucha gente puede hablarme de cosas del apocalipsis o de Génesis.
Pero si alguien viene y le pregunta.
Mi hermano mi matrimonio está destruido.
No sabe ni qué hacer.
O qué puedo hacer para dejar de pecar.
Y no necesariamente va a dar una buena respuesta.
Va a dar una respuesta a través de.
Fíjese que el autor tal de libro tal tal cosa.
Dijo tal tal cosa.
Y a mí qué me sirve que me estén citando libros de otra gente.
Si no me dan una respuesta clara.
Y a veces pasa verdad.
Entonces hay que ver una realidad.
La idea de Jesús dijo.
Todo lo que yo os he enseñado.
Enséñenlo.
Pero hay una realidad de cómo se resuelven las cosas.
Por eso Pablo también dice en Colosenses.
Que todas esas cosas pueden ser buenas.
Y pueden ser aplaudibles por así decirlo.
O lo hables en su disciplina y en otras cosas.
Pero no eficaz es contra la carne.
Entonces hay que ver bien qué es lo que necesitamos enfocarnos.
Y aprender a distinguir.
Y pedirle al Señor primeramente.
Señor ayúdame a saber cómo distinguir.
Segundo punto sería leer la Biblia.
Porque la Biblia nos enseña a ver esos matices entre cada una de las cosas.
Y para aplicarlo.
Y también para ir avanzando.
Obviamente también se va a necesitar en la comunión de oración.
Vamos a orar para finalizar.
Padre en nuestros temas las gracias.
Porque sabemos que tú eres fiel y verdadero.
Tú eres misericordioso y amoroso.
Y nos llevas hacia la vida eterna.
Queremos hoy arrepentir nuestros pecados.
Y también pedirte que nos ayudes a poder
distinguir entre un entendimiento y un espíritu.
Porque lo necesitamos.
Es parte de lo que tú quieres que hagamos.
Cuando escuchemos la palabra.
Cuando escuchemos la doctrina.
Tanto para deleitarnos más por lo que estamos recibiendo de una verdad.
Pero también para rechazar aquello que no es.
Porque puede ser que estén transmitiendo un entendimiento verdadero.
Pero puede ser que estén ministrando contaminaciones.
O lo están usando para manipular o algunas otras cosas.
Así que ayúdanos por favor Espíritu Santo.
Y dirígenos.
Porque esto es delicado y tenemos que aprender a distinguir las cosas.
Y apartarnos de lo que no es tuyo.
Y abrazar lo que es tuyo.
Te agradecemos por todo amigo y padre en Cristo Jesús.
Ayúdanos a arrepentir de nuestro pecado y glorificarte eternamente y para siempre.
Ayúdanos por favor amigo y pastor.
Para la alabanza de la gloria de tu gracia.
En nombre de Jesús amén y amen.
Vamos a hablar por las diferentes necesidades.
Como dice la palabra mi Dios presuponer todas vuestras
necesidades conforme a sus riquezas sin gloria en Cristo Jesús.
Dios mi Padre venimos hoy delante de ti para dar gloria a tu nombre.
Para pedirle que nos provea de discernimiento
espiritual de tu Espíritu Santo.
De tu palabra, de tu entendimiento, de tu sabiduría.
Provee señales maravillosas y prodigiosos conforme a tu verdad.
Provee tu gracia, tu favor.
Trae restauración familiar.
Trae medicina, comida, alimento, hogar.
Y restauraciones en diferentes ámbitos.
También pedimos que guardes el avío del huérfano,
al anciano de la anciana y al padre y madre soltero.
Para alabanza de tu gloria.
También queremos, Señor Jesús, darte el honor y la honra.
Y que guardes Guatemala, que las traigas de arrepentimiento.
Guardes la niñez, libre de toda hechicería, terrorismo, sectarismo,
ideologías, maldades,
carteles y pandillas.
Libranos también de ellos.
Y ayúdanos, Señor Jesús, para que envíes oros a las
mías, porque las mías son muchas y los oros son pocos.
Pedimos hoy de tu misericordia, de tu fidelidad, y líbranos del mal.
En nombre de Jesús, amén.
Y vamos ahora también por las personas que
quieren aceptar a Jesús como Señor y Salvador.
Dios y Padre, queremos hoy pedirle, Señor, que nos ayudes a arrepentirnos de
todo pecado, arrepentirnos de todo mal, y buscar tu rostro.
Queremos dejarte de hacer lo malo y comenzar a hacer lo bueno.
Declaramos a Jesús como Señor y Salvador, y de que tú lo has resucitado dentro de
los muertos, y que a través de la cruz tenemos reconciliación contigo,
y que él es el único que es mediador entre tú y nosotros.
Queremos caminar conforme a tu verdad, y dejar el pecado.
En nombre de Jesús, amén.
Pedimos hoy también ser bautizados en agua, bautizados
con tu Espíritu Santo, y participar de la Santa Cena.
En el nombre de Jesús, amén.
Dios los bendiga a todos, en Cristo Jesús.