Dios le bendiga, entonces, gracias por estar aquí con nosotros.
Vamos a hablar de un tema hoy que tiene
relación con el tema que hablamos hace 15 días.
Porque el tema que hablamos hace 15 días fue el Jehová es mi pastor.
Y hablamos acerca de que eso es una aclaración que hizo David.
Porque él se sentía identificado, es decir, él fue
pastor de ovejas y él sabía el oficio pastoral.
Entonces, cuando él vio su relación con Dios, él dijo, bueno, Jehová es mi pastor.
Hizo una declaración, pero una declaración que también
es vivida, es decir, que él vivió esa relación.
Que a veces nosotros declaramos Jehová es
mi pastor, pero no vivimos con su pastorado.
No hay esa correlación, o por así decirlo,
relación entre él como pastor y yo como oveja.
Porque no somos obedientes, no escuchamos las cosas.
Que fue lo que hablamos hace 15 días, de que la oveja escucha, tiene que
aprender a escuchar para seguir la voz del pastor.
Que la oveja es obediente al pastor, pero a veces nosotros
somos apacentados en los pecados, por así decirlo.
En una figura que hablamos de que la muerte también pastorea.
Cuando hablamos, creo que el Salmo dice, y la muerte los pastoreará.
Entonces ahí habla de la diferencia entre el pastor Dios y el pastor muerte.
Y por eso que cuando uno tiene un dolor o algo,
uno a veces busca pecar entre uno de ellos.
Por ejemplo, la gente que se alcoholiza o se droga.
Cuando tiene un problema, ellos buscan ser
apacentados en las drogas o en el alcoholismo.
Entonces ellos están siendo apacentados, pero el camino al final es de muerte.
Diferente a Jesús, que Jesús en la oración nos consuela, su
palabra nos da vida y eso nos lleva a un sentido de vida.
Entonces ahí vimos la semana pasada esos dos pastorados,
el pastorado de Dios y el pastorado de la muerte.
Y pusimos ese ejemplo con relación al
señorío de Jesús y al señorío de la riqueza.
Porque hay una relación entre ambos que el
pastorado también lo muestra en esas dos vías.
Pero también hay algo importante nosotros, que
nosotros regularmente necesitamos ejemplos.
Inclusive cuando a veces nos enseñan matemáticas, ciencias sociales o inclusive
cualquier tipo de temas, ya sea sencillos o complejos, nosotros terminamos usando
ejemplos para poder entender mejor las cosas.
Por eso que el tema de hoy es el ejemplo del pastor y las ovejas.
La pregunta sería entonces, si yo soy una oveja de Dios, basado en lo que vimos del
Salmo 23, te llevo a mi pastor, entonces eso significa que tengo que tener
ejemplos para saber cómo puedo ser pastoreado por Dios.
Esa sería la idea, porque a veces uno dice, sí, pues llevo a mi pastor,
no me faltará en delicados pastos, me va a descansar, confortará mi alma.
Y hablamos prácticamente del Salmo 23, que eso fue nuestro centro la semana pasada.
Pero hay que mover ejemplos, o por lo menos en mi caso, a mí, yo a veces cuando
le oro a Dios y le pregunto, le digo, dame ejemplos, porque, o sea, sí entiendo
hasta cierta una manera, pero necesito ejemplos para poder
saber cómo entenderlo mejor y cómo llevarlo a la práctica.
Entonces, en este caso de llevarme a mi pastor, nosotros tenemos que tener un
ejemplo para guiarnos en ese ejemplo, para poder seguir el
camino de él como nuestro pastor y nosotros como ovejas.
Entonces, la Biblia nos deja algo muy, muy interesante y muy importante,
que es prácticamente Jesús.
Es decir, Jesús es el ejemplo por excelencia de cualquier cosa.
Si nosotros queremos ver cómo ejerce un profeta, Jesús es el ejemplo.
Si nosotros queremos ver cómo ejerce un apóstol, Jesús es el ejemplo.
Si nosotros queremos ver cómo es un hijo, Jesús es el ejemplo.
Es decir, Jesús es el ejemplo por excelencia en todo.
¿Por qué?
Porque la Biblia dice que Él es el consumador de la fe.
Es decir, que Él cumple todo en todo.
Entonces, en este caso, no vamos a ver a Jesús hoy como el pastor, ¿verdad?
Porque claramente Jesús dijo, yo soy el pastor de las ovejas.
Él es una de las declaraciones que Jesús dice y
que nosotros conocemos desde que Él es el pastor.
Pero ahorita, como es ejemplo, y claramente también Jesús vivió cosas,
vamos a ver a Jesús como la oveja, por así decirlo, de Dios Padre.
¿Sí?
Porque a veces cuando vemos a Jesús, vemos solo la idea a veces de Jesús el
líder, o Jesús el rey, o Jesús el ministro, ¿verdad?
O Jesús prácticamente, qué sé yo, el que liberta, el que sana.
Pero hay otra perspectiva de Jesús también, como un Jesús que fue hijo del
Padre, pero también como un Jesús que fue la oveja del
Padre, y también como un Jesús que fue siervo del Padre.
Es decir, que Jesús estuvo en una posición de
participación y de guianza por parte del Padre.
Es decir, Jesús no solo guio, sino que también Jesús fue guiado.
La pregunta sería, ¿por quién?
Y ahí es donde entra de que por Dios Padre.
Voy a mencionar un versículo que tal vez no dice que es su pastor, pero sí esta
relación de que Él tuvo guianza y que Él no necesariamente fue autónomo en todo lo
que hacía, o independiente, sino que Él se
abocó a una sabiduría, en este caso la de Dios.
Dice acá Romanos 15.6
Entonces aquí dice Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, dando a entender de que
Jesús tomó por Dios y por Padre a lo que nosotros conocemos como Jehová.
Entonces, estas figuras o estas relaciones también se dan en otros aspectos que tal
vez no está de una manera muy implícita o muy prácticamente literal, pero sí en
ciertas relaciones que se ven en la Biblia.
Por ejemplo, la Biblia dice que Jesús es el
Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo.
Entonces cuando dice que Jesús es el Cordero de Dios,
significa de que hay una relación entre Jesús y Dios.
Pero si Él es Cordero, significa de que qué postura tiene Dios.
Menciono esto porque cuando nosotros vemos, o bueno, nosotros como no hemos
trabajado con ovejas, o sea, no pastoreamos las ovejas literales,
o inclusive nosotros tampoco sembramos, que es algo que
hacían mucho en el antiguo pacto y que nosotros lo vemos.
Había gente que pastoreaba ovejas y que trabajaba en la siembra y la cosecha.
Obviamente por todo lo que ha cambiado, tal vez
nosotros somos más administrativos o tecnología, etc.
Entonces hay palabras que hay que aprender a
manejar para poder entender mejor las cosas.
Por ejemplo, la Biblia menciona que Jesús está el Cordero, la Oveja y el Carnero,
son tres.
Entonces entre la Oveja, el Carnero y el Cordero hay diferencias en edades.
Para seguir, antes de seguir vamos a orar porque creo que no oramos.
Me metí en la introducción y me fui de inyecto, entonces vamos a orar para
entregar este tiempo, porque creo que me salí un poquito.
Solo iba a la introducción y me metí en el tema, pero olvidé eso.
Entonces vamos a orar.
Padre, Dios mío, te damos las gracias por todo el amor, la bendición, la justicia,
la bondad que has derramado en nuestros corazones y vidas.
Te damos las gracias por todo lo que has hecho y harás en nosotros.
Te agradecemos por las personas que están aquí.
Guarda las señales de justicia y de verdad y ayúdanos a entender tu palabra para que
nosotros podamos comprender las Escrituras.
Gracias por todo el amor, gracias por toda la bondad,
gracias por tu palabra de sabiduría y de enseñanza.
Queremos bendecirte y amarte y adorarte en espíritu y en verdad.
Declaramos que no nosotros o que va, no nosotros sino a tu nombre sea la
gloria, por tu misericordia, por tu fidelidad, porque
tú nos has hecho y no nosotros, a nosotros mismos.
En Cristo Jesús, amado Padre, amén.
Ahora sigue retomando.
Entonces, en el sentido de las ovejas, o sea, cuando hablamos nosotros la palabra
ovejas es una palabra en plural, ovejas.
Y nosotros tenemos, regularmente decimos yo soy una oveja de Dios.
Esa es nuestra forma de hablar.
Pero ya en ciertos puntos muy específicos y tal vez diríamos, no sé si llamarlo
técnicos, está la clasificación que mencioné.
Están los corderos, la oveja y el carnero.
Entonces, al cordero se le dice ya sea hembra o ya sea varón,
al que nace, desde que nace, hacia un año más o menos.
A eso se le llama cordero.
Pero cuando ya es hembra y es mayor a un año, es decir,
que ya entra a una edad adulta, se le llama oveja.
Y cuando es varón y entra a una edad adulta, ya se le comienza a llamar carnero.
Entonces, a veces nosotros decimos el cordero, la oveja y el carnero.
Cuando nosotros escuchamos carnero tal vez no lo relacionamos con una oveja,
o en el ámbito de ovejas.
Entonces, en los rebaños había las tres.
Están los carneros, que inclusive los carneros
tienen cuernos, las ovejas y los corderos.
O sea, todo eso había.
Es como cuando uno va tal vez al estadio o a un parque y nosotros vemos mujeres,
varones y niños.
De igual manera, así se maneja con el rebaño.
Entonces, si mencionamos, nosotros decimos el cordero de Dios.
Entonces, cuando se hace la referencia del cordero de Dios, ya hay una relación de
que Dios es el pastor y de que Jesús es el cordero.
Es decir, de que Dios, Padre, que es el pastor, va a guiar a la oveja,
en estos términos que estamos hablando, en términos de cordero, para guiarlo.
Es decir, que Jesús no era que él se iba a mandar solo o que se iba a dirigir solo o
independiente o autónomo, sino que iba a necesitar de
su guía llamado Dios, Padre, en su función de pastor.
Entonces, ahí vemos de qué, quién es el pastor de Jesús.
El pastor de Jesús era Jehová, es Dios.
Por este versículo que también menciona aquí, Romanos 15.6 Para que unánimes o una
voz glorifiquen al Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo.
Entonces, ¿qué quiere decir?
Dios, Padre, es el pastor de Jesús.
Por la relación que hablamos del cordero de Dios, que quita el pecado del mundo.
Porque obviamente, lo que hacía el pastor era pastorear corderos, carneros y ovejas.
Y a todo ese grupo se le llama ovejas.
Entonces, mencionando esto, lo digo porque cuando nosotros veamos a Jesús también,
tenemos un ejemplo de cómo nosotros
comportarnos bajo el pastorado de Dios, Padre.
Entonces, ya nos da una idea.
Y obviamente también, pues, si alguien está en sus congregaciones, también da una idea.
¿Por qué menciono esto?
Por lo mismo que mencionaba anteriormente.
A veces a Jesús solo miramos como el líder o
como el ministro o como el profeta Jesús, etc.
Pero no como el hijo o no como la oveja del Padre.
O en este caso, el cordero del Padre.
Entonces, aquí hay otra característica del pastorado, ¿verdad?
Porque vemos en el Salmo 23 que dice, Jehová mi pastor, nada me faltará.
En lugares de delicados pastos me hace descansar, ¿verdad?
Confortará mi alma, me guiará por senda de justicia, por amor en su nombre.
Pero hay algo importante ahí, porque cuando dice, en delicados pastos me hará
descansar, lo interesante de eso es de que...
Él ya llegó a los pastos, pero para poder llegar a
los pastos tiene que trasladarse hasta llegar ahí.
Es decir, que no es como que él salga de la
puerta y a la esquina están los verdes pastos.
Entonces, ellos tenían que buscar esos lugares de pastos, inclusive dicen que
estaban en lugares altos, y tenían que pasar y llevar a las ovejas por diversos
lugares o situaciones hasta llegar a los verdes pastos.
Y aquí es donde entra el Salmo 23 y dice lo siguiente, que claramente lo hemos
leído, pero aquí dice, lo voy a leer literal para no perderlo.
Dice, aunque pase por el valle de sombra de muerte,
no temeré mal alguno porque tú estarás conmigo.
Tu vara y tu cayado me infunden aliento.
Entonces, este versículo es muy clave, porque este versículo es, por así decirlo,
para poder llegar a los verdes pastos tengo
que pasar por el valle de sombra y de muerte.
Porque ellos tenían que pasar por diferentes lugares, ya sea desértico,
ya sea un valle, ya sea diferentes casos,
para poder llegar a ser apacentado al lugar.
Entonces, esa es una idea muy importante que tenemos que tener.
Entonces, en este transcurso había valle de sombra y de muerte.
¿Por qué lo menciono con el caso de Jesús?
Porque Jesús, ciertamente, aunque él era Dios, y aunque él estaba en la tierra,
aunque él era ministro, y le podemos poner todos los términos que queramos,
pero él también experimentó esta sombra de valle de muerte.
Y también, por así decirlo, los peligros de los
lobos, porque también pasaban las ovejas por eso.
Es decir, lo hablamos también la semana pasada, que en las vigilias de la noche,
los pastores pastoreaban a las ovejas de noche.
Y lo que hacían también era para guardarlos de los lobos, los chacales o las hienas.
Entonces, este pastor guardaba las ovejas también de noche.
¿Qué quiere decir?
De que también Jesús tuvo las persecuciones de los lobos, de los
chacales, de las hienas, porque también él
era oveja, o en este caso, cordero o carnero.
No era que Jesús todas las podía, por eso que mirábamos que en ciertos
momentos, los fariseos o los saduseos se iban en contra a atacarlo, como que fueran
lobos, para poder ir en contra, para poder buscar la
destrucción de él, para buscar la muerte de Jesús.
Inclusive, por eso le decían que él se iba a Jerusalén.
¿Por qué vas a Jerusalén si ahí buscan tu muerte?
O inclusive los hermanos de Jesús dicen,
¿Por qué no te expones?
Y Jesús dijo, mi tiempo todavía no ha llegado.
El de ustedes siempre está predispuesto, pero el mío todavía no.
Entonces, suben primero los hermanos de Jesús y luego sube Jesús a la fiesta.
¿Por qué?
Porque estaban buscando la muerte de Jesús.
Pero vemos ahí que Jesús estaba confiado, por eso que dice,
Él decía que Jesús quería la muerte de él.
Él estaba como pasando por un valle de
sombra de muerte, pero no tuvo temor alguno.
Con esto quiero entender que Jesús tuvo diferentes conflictos.
Es decir, Jesús no pasó las cosas tranquilos,
sin que el enemigo no se levantara contra él.
Inclusive menciono en este caso también los diferentes momentos que hay que
transicionar a llegar a los verdes pastos o a los lugares de verdes pastos,
porque hay que pasar por diferentes lugares para llegar ahí.
Y en este caso, si lo queremos ver así, los lugares
podemos mencionarlo como las etapas de la vida.
Porque recordemos que Jesús fue hijo de María y José.
Jesús también estuvo en el negocio familiar, porque inclusive nosotros,
tal vez nosotros también hemos estado en el negocio familiar.
Por ejemplo, en mi caso, mi padre era vendedor, mi madre fue modista.
Yo aprendí de alguna manera un poquito de ambos, pero yo sé un poquito más o menos
coser ropa y también sé un poquito de ventas,
porque yo me iba al mercado con mi papá a vender.
Entonces, Jesús también estuvo en el negocio familiar.
También tuvo situaciones familiares y del negocio familiar.
Y nosotros sabemos de que no es todo color de rosa.
Nosotros sabemos de que en las familias hay problemas.
Inclusive Jesús tuvo problemas familiares, porque
los hermanos no creían que Jesús era el Cristo.
Y si de grandes se burlaban de Jesús y no le creían,
imagínense de niños, porque los niños no perdonan.
Entonces Jesús tenía una responsabilidad como el
hermano mayor de otros sus hermanos y hermanas.
O es decir que Jesús tampoco era que solamente se
descuidó de todos, solo se enfocó en la Torah y listo.
No, o sea, Jesús, así como nosotros tenemos que ir a la iglesia o en él iba a
la sinagoga, él leía la palabra, pero también como el hermano mayor tenía
que ir al negocio del padre, tenía que atender a sus hermanos, sus hermanas,
y nosotros sabemos de que a veces, o por lo menos en mi caso yo soy hermano
mayor, sabemos que tenemos una responsabilidad y
tenemos también un ejemplo que dar a nuestros hermanos.
Entonces vemos que Jesús tuvo etapas, y no solo eso, sino que cuando él ya se
hizo, por así decirlo, visible o público, también él tuvo situaciones con el trato
de sus discípulos, con el trato de la sociedad, con el trato de la nación de
Israel, que no eran necesariamente cosas sin problemas, sin problemáticas.
Primero porque Israel estaba conquistado, pero
los judíos estaban sometidos al imperio romano.
O sea, no es como que, así como nosotros que a veces nos quejamos y decimos,
bueno, ¿por qué tenemos tanto conflicto político?
¿Por qué hay tantos robos, delincuencias?
Esto debería cambiar y no tenemos una satisfacción de tranquilidad en esto.
O sea, Jesús vivió algo similar, porque él no tenía una libertad,
en ciertos casos, porque tenía que estar sometido a un imperio romano.
Entonces, si lo podemos llamar así, en términos
nacionales, también Jesús vivió esos términos nacionales.
El otro caso sería también el problema o el conflicto de culto religioso,
porque también él sabía de que las personas no estaban tal vez predicando
bien, estaban en hipocresía, estaban en esto y lo otro, y vemos claramente de que
él también sentía una insatisfacción, así como también a nosotros nos ha tocado
que podemos decir a la iglesia, o hemos ido a alguna iglesia y decimos,
pero aquí no se está predicando la palabra.
Y otras de repente aparece un Tiktok con alguien hablando falsedad.
O sea, nosotros decimos, es que esto no
está bien, esto no debería ser así, ¿verdad?
Entonces, lo que quiero resaltar con los escenarios que estoy mencionando,
el escenario familiar, el escenario de la relación, del negocio familiar,
del hecho de la nación, el hecho también de lo que correspondería el ámbito de
culto, su relación con los otros, o sea, todas esas cosas nosotros las
tenemos, así como Jesús la ha tenido, pero así como nosotros la hemos tenido,
Jesús también lo tuvo.
Pero a veces nosotros pensamos de que Jesús la pasó normal para todo.
O sea, como que vemos a un Jesús sin Jesús sin conflictos.
O sea, Jesús tuvo problemas que tratar, pero la
diferencia es de que Él sí se dejó pastorear por el Padre.
Él sí se dejó guiar por el Padre.
Nosotros no.
Nosotros a veces queremos pasar nuestras situaciones familiares, llamándonos así,
del trabajo, de la nación, de nuestra relación con otras
personas, inclusive en la congregación, a nuestra manera.
No bajo un guía que es prácticamente Dios Padre.
Inclusive lo hablamos la semana pasada, hace 15 días, de
que las ovejas no tienen un buen sentido de orientación.
No saben tomar decisiones, o sea, no saben dónde están los lugares delicados pastos.
Inclusive cuando hablamos de las ovejas
silvestres, que son aquellas que no tienen pastor.
Tampoco, o sea, aunque pueden de alguna manera, por la búsqueda y por la práctica,
tratar de encontrar, aunque puedan lograr tener cierto sentido de orientación,
pues siempre fallan.
Y por eso hay una necesidad de tener un pastor.
Entonces, ¿qué quiere decir?
De que Jesús, como oveja en este sentido, o como cordero
o carnero, él tomó su dirigencia hacia Dios Padre.
El que dirigía sus pasos, o lo encaminaba prácticamente sobre todos los puntos o
procesos que tenía que tratar Jesús, se los daba a Dios Padre.
Él no tomaba decisiones necesariamente sin una guía de parte del Padre.
Y hay ejemplos que lo mencionan.
Por ejemplo, Jesús dijo, yo no digo nada que no oí decir a mi padre.
Entonces, en ese momento, él está tomando una
postura de, si lo queremos llamar así, de oveja.
¿Por qué?
Porque dice que la oveja solo escucha la voz de su pastor.
Y no hace caso a otra voz que no es la voz de su pastor.
Entonces, cuando Jesús dice, todo lo que oí decir a mi padre, eso yo vengo a
decirles, él está diciendo, miren, yo soy un carnero de Dios, o un cordero de
Dios, y solo puedo decir lo que oí de mi pastor, porque yo solo escucho a mi pastor.
Entonces vemos ahí esta idea del pastoreo de Dios Padre sobre la vida de Jesús,
y que nosotros tenemos que imitar eso.
Entonces vemos que en todos estos procesos que Jesús vivió, podemos comenzar a ver,
cuando leemos, por ejemplo, los evangelios, cuál fue
el trato de la relación de Dios Padre con Jesucristo.
Porque vemos claramente que Dios Padre lo guía por ciertos caminos que tiene que
cumplir, que también nosotros deberíamos de cumplir.
¿Por qué?
Porque nuestro camino es el mismo.
Es decir, voy a poner un ejemplo.
La idea del pastor con las ovejas no era que fuera uno a uno.
Es decir, yo tengo un pastor y solo tengo una oveja.
No, era el pastor y tenía un rebaño de ovejas.
Tenía, como mencionamos, corderos, ovejas, carneros, y él los pastoreaba a todos.
Entonces, ¿qué quiere decir?
De que Dios Padre tiene su redil, Jesucristo como
el cordero, y nosotros como los hermanos de Cristo.
Es decir, que nosotros somos ovejitas que siguen también a la oveja cordero,
que también hay un pasaje en Apocalipsis que dice que el cordero los pastoreará.
Entonces, ¿qué quiere decir?
De que si es un rebaño, el pastor nos va a guiar hacia el mismo lugar.
No es como que el pastor se va a clonar y va a agarrar, bueno, va a agarrar la mitad
para este lado y la otra mitad para el otro lado.
Uno para la derecha, otro para la izquierda.
No.
El sentido del pastor es que vamos todos, como rebaño, hacia un lugar.
Hacia, por ejemplo en este caso, hacia el sur o hacia el norte.
No es como que miren, la mitad vamos a ir para la
derecha o la mitad vamos a ir para la izquierda.
Todo el rebaño iba hacia el mismo lugar.
En este caso, Jesús marcaría el camino del rebaño.
O sea, de forma visible, porque nosotros a veces no vemos todo lo del Dios Padre.
Y cuando vemos la trayectoria de Jesús, vemos cosas, por
ejemplo, de que Dios Padre guía a Jesús para que se bautice.
¿Y qué es lo primero que hace Jesús?
Ir a ser bautizados.
Entonces, cuando Él es bautizado, diciendo el Espíritu Santo, y habla una
voz que dice, Este es mi hijo amado, del cual mi alma se deleita.
Entonces vemos que uno de nuestros primeros
caminos como ovejas es ser bautizados en agua.
¿Y por qué lo menciono?
Alguien dirá, no, pero yo me bauticé.
¿Por qué lo está diciendo?
Porque me he dado cuenta que hay muchas personas de que a pesar de que la Biblia
menciona que hay que bautizarse, no se bautizan.
Y dicen, ¿para qué se van a bautizar?
Entonces hay mucha... aunque aparentemente la Biblia es clara, incluso está en ese
predique, pero yo me he dado cuenta que mucha gente no se ha bautizado,
tal vez no le pone importancia el bautismo, etc.
Pero vemos que uno de los primeros caminos que llevó
Dios Padre a Jesús fue que se bautizara en agua.
Luego vemos que Él es impulsado al desierto.
La Biblia dice que el Espíritu de Dios impulsó al desierto a Jesús.
Entonces aquí vemos que el otro camino para llegar a los verdes pastos,
por así decirlo, es de que no solo nos van a
llevar a las aguas, sino que también al desierto.
Pero el desierto solo es un momento para luego llegar a los verdes pastos,
porque hay que llegar hacia allá.
O sea, ese es el punto en el cual quiero que estemos meditando en eso.
Tomar un punto de partida, por así decirlo, para llegar hasta los verdes pastos.
Entonces entre uno de los momentos que nos vamos a encontrar van a ser el desierto.
Así como Jesús nos fue llevado al desierto, así
también a nosotros nos van a llevar al desierto.
Porque es un punto de preparación, ¿verdad?
Pero solo es un momento para llegar hacia nuestro destino final.
Entonces si comenzamos a ver lo que claramente no voy a dibujar, si lo que voy
a llamar toda la trayectoria, en ese sentido, sino que quiero tomar ejemplos,
para que cuando nosotros leamos los evangelios o leamos otras partes de la
Biblia, podamos entender por qué nos están llevando hacia ahí.
Y que es la manera que Dios necesita que nos guíe y que nos apaciente y nos
encamine, porque esa es la verdadera guía o el verdadero sentido.
¿Por qué digo esto?
Porque recordemos que la Biblia habla también de los falsos pastores.
Como lo hablamos la semana pasada, hace 15 días, de que el enemigo va a hacer
uso de personas para prácticamente apacentarse a sí mismos.
Usarnos a nosotros como ganancia para apacentarse a sí mismos.
Por eso que claramente la gente se queja.
Dicen, miren, este pastor nos ha robado, ese se ha aprovechado a nosotros.
Sí, porque son pastores de Satanás, pero tomaron
una apariencia como que fueran pastores de Dios.
Entonces vemos claramente ahí de que uno tiene que tener cuidado.
Dicen, bueno, este no es el camino.
¿Por qué?
Porque el pastor de Jesús llevó a Jesús hacia algún lugar.
No lo llevó, por ejemplo, al éxito, a la prosperidad.
¿Hacia dónde llevó el pastor Jehová a Jesús como oveja?
Lo llevó a ser crucificado.
No lo llevó a decir, miren, te vamos a dar riquezas, te vamos a dar éxito.
No, eso no lo dijeron.
Lo dijeron, vaya hacia la cruz.
Ese es el camino, hacia la cruz.
Entonces vemos que el proceso desde el punto de vista de ser bautizado en agua,
pasar por el desierto, todo eso era un proceso para
llevarlo hacia ser crucificado para salvación nuestra.
Entonces significa que el pastorado que Dios Padre va a tener con nosotros,
pero claramente va a delegar sobre otras personas,
va a ser que nosotros seamos guiados hacia la cruz.
Porque ahí realmente vamos a ser apacentados, vamos a ser libres de pecado.
Pero a veces nosotros resistimos ir hacia la cruz.
Deberíamos buscar ir hacia la cruz.
Entonces ahí nosotros deberíamos dejarnos guiar y apacentar para ir hacia la cruz.
Por eso Jesús claramente dijo, el que quiera venir en pos de mí,
tome su cruz y sígame.
Pero por ejemplo en el caso del enemigo no busca llevarnos a la cruz.
El enemigo busca llevarnos hacia otro lugar.
Claramente la cruz, como mencionamos en este
caso, sólo es una etapa que hay que pasar.
¿Por qué?
Porque después de eso están los verdes
pastos, el ser apacentados, el ser consolados.
Menciono esto porque dice, aunque pase por el valle de sombra y de muerte,
no temeré mal alguno porque tú estás conmigo.
Tu vara y tu callado me infunden aliento.
Y recordemos que Jesús, claramente cuando iba hacia la cruz,
él estaba pasando una etapa muy dura, una etapa muy difícil.
Y Dios Padre quería que Jesucristo pasara por esa etapa.
No era que Jesús, de Dios Padre, bueno, tú
eres mi hijo, no vas a pasar por esta etapa.
Entonces, por eso que menciono que a veces
le reclamamos a Dios, nos quejamos con Dios.
Señor, ¿por qué estoy pasando por esto?
Señor, ¿por qué lo otro?
Pero no entendemos de que debemos pasar por ahí,
porque luego de eso vienen los verdes pastos.
Sólo es una etapa por la que pasar.
Porque claramente Jesús no se quedó azotado y crucificado, ¿verdad?
Dice que Jesucristo está ¿dónde?
A la diestra del Padre.
Él está en una gloria plena y completa.
Nadie lo puede quitar de ahí.
No es que Jesús vaya a volver otra vez a ser crucificado.
Entonces, sólo fue una etapa de valle, de sombra y de muerte.
¿Pero qué es lo que estuvo sosteniendo a Jesús en este valle de sombra y de muerte?
Porque claramente lo experimenta.
Por eso es que la vida, como cordero, mudo, fue llevado al matadero.
El mismo Padre dice, mira, nos toca que pasar por aquí.
Dios le dice a Jesucristo, en un sentido de ejemplo,
tenemos que pasar por el valle de sombra y de muerte.
Tenemos que pasar por la cruz.
Tienes que ser crucificado, pero después de esto viene la plenitud de gloria.
Por eso mencionaba el paso por ahí.
Pero dice que hay dos cosas que ayudaban a sostenerlo en el momento difícil.
¿Cuál era?
La vara y el callado.
Por eso dice, tu vara y tu callado me infunden aliento.
¿Eso qué quiere decir?
De que obviamente nosotros no nos... es que nos estuviéramos metido en la mente de
Jesús en ese momento cuando llegó a la cruz.
Pero obviamente lo que Jesús lo alentaba y lo guiaba para alcanzar ese crucificado,
era el pastorado de Dios.
Al final por aquí debemos ir.
Aunque sea difícil prácticamente lo que Jesús vivió en la crucifixión,
pero la vara y el callado de Dios en ese camino lo guiaba.
Mira, es necesario que pasemos por esto.
Es necesario para que pases, que seas crucificado, porque
después eso iba a ser la salvación para todos nosotros.
Entonces nosotros tenemos que entender de que nosotros no
estamos exentos a ser crucificados juntamente con Cristo.
¿Por qué?
Porque ese es el camino del rebaño.
Como mencionamos, somos un rebaño.
Y Jesús es parte del rebaño.
Es decir, porque él indicó el camino.
Entonces todos tenemos que ir como rebaño a ser crucificados juntamente con Cristo.
Pero a veces queremos evitar la cruz.
Queremos evitar ese proceso.
Queremos evitar esta parte de, aunque ande por
sombra de valle y de muerte, no temeré mal a alguno.
Inclusive a veces nosotros no queremos ni la vara ni el callado.
¿Por qué menciono esto?
Porque la vara y el callado, ya lo voy a explicar en términos literales,
la vara se utilizaba para defender, el pastor lo
utilizaba para defender de los lobos o de peligros.
Inclusive también la vara se utilizaba para corregir a la oveja.
Es decir, si una oveja tal vez se quería salir o, por ejemplo, a veces estaba
leyendo que los carneros a veces golpeaban a los corderitos o a las ovejas.
Entonces lo que hacía era el pastor agarraba la vara y le pegaba al carnero.
O sea, como que mira, no lo hagas.
Es una forma de una llamada de atención.
No en un sentido brusco, sino que en un sentido disciplinario, no lo hagas.
Entonces le tenía que pegar.
Pero también servía para defender a las ovejas de los peligros externos.
Y era en la mano dominante, es decir, en la mano derecha.
Por la fuerza que tenía que tener en diferentes casos.
Pero el otro caso, que es el callado, el callado sí servía para un sentido más
de examinar a la oveja, que la oveja no se perdiera.
O si en dado caso había un problema con la oveja, pues utilizaban
el callado para tomar a la oveja o rescatar a la oveja.
Entonces eran dos puntos diferentes.
Pero ya cuando lo trasladamos prácticamente
a lo bíblico, la vara significa la escritura.
Igual que, por así decirlo, el callado, pero en diferentes manifestaciones.
Porque vemos que a veces la palabra nos sirve a nosotros para ser corregidos.
Estamos haciendo algo malo, ¡pam!, ahí va el varazo.
Para que uno sea corregido, porque a veces nosotros le hacemos daño a otras personas,
nos comportamos mal, somos rebeldes.
¿Qué tiene que hacer nuestro pastor?
Llamándonos la atención con su autoridad.
Eso no es así va, la palabra.
Pero por otro lado, también está el caso de que nosotros necesitamos ser guiados.
Nosotros también debemos ser sacados de peligro.
Y también el callado de Dios nos va a ayudar a nosotros a qué?
A ser consolados, a ser librados de algo por la palabra.
También podemos colocar, por ejemplo, el caso del Espíritu Santo.
El Espíritu Santo obrando en la vida de las personas.
Pero ¿qué quiero entender con esto?
De que cuando nosotros estamos pasando por los procesos
difíciles, no estamos tomando la vara y el callado.
La palabra de Dios en ambos sentidos, como el sentido
correctivo y también como el sentido de consolación y de guía.
No lo estamos considerando y tampoco estamos usando la
palabra para salir de los peligros que el enemigo nos tiene.
Por eso que cuando vemos a un Jesús que es llevado al desierto, Satanás viene a de
encuentro, pero lo que hizo Jesús fue usar la palabra de Dios.
Prácticamente la vara para ser librado del peligro.
Porque eso es lo que mencionamos, la vara
servía para proteger del peligro de los lobos.
O los chacales, o lo que hemos estado hablando.
Entonces, ¿qué hizo Jesús cuando ya estaba en el desierto?
Hizo el uso de la vara para ser librado de eso.
O en este caso, pues, Dios padre con Jesús.
Entonces, ¿qué quiere decir esto?
Que a veces nosotros cuando estamos pasando por un momento difícil,
a veces lo que menos hacemos es tomar la vara.
O en este caso, tomar la escritura.
Para nuestra corrección, para nuestra indicación.
Y por otro lado, no estamos usando el callado.
Para nuestra guía y para nuestro consuelo.
Claramente también está la intimidad, en el sentido de que cuando uno está en
comunión con Dios, la presencia de Dios, el Espíritu Santo, también nos consuela,
nos guía, nos examina, nos dice, nos reprende.
Por las escrituras también, porque es de la pérdida que
Él tomará lo que es de Jesús y nos lo dará a nosotros.
Entonces vemos de que Jesucristo, inclusive nosotros vemos en la Biblia,
que cuando iba a hacer la cruz, Él sabía la palabra.
Por eso que Él en ciertos momentos, por ejemplo, dice, ¿Por qué me has abandonado?
O, en tus manos encomiendo mi espíritu.
Él no dejó la escritura, no dejó la palabra en todo el camino de la cruz.
Y claramente me imagino yo que en su mente, cuando a veces le estaban los
azotes o el camino, Él tenía la palabra presente.
Lo único que había en ciertas cosas muy específicas
que Él menciona cuando va al camino hacia la cruz.
Él sabía las escrituras, Él se fortalecía por las escrituras.
Y que es lo que nosotros también tenemos que tener.
Dios nos va a guiar por diferentes lugares,
pero la palabra de Dios nos va a apacentar.
Nos va a librar de los enemigos.
Entonces vemos en Jesús un ejemplo muy claro de un pastorado entre pastor y oveja.
Aunque ya saben, estoy mencionando oveja por el término que ya lo conocemos,
pero realmente debería ser o cordero o
carnero, porque Jesús es varón en ese aspecto.
Pero por términos comunes, o sea palabras que nosotros usamos, es el término Jesús
como Dios padre como pastor y Jesús como oveja.
Entonces Él se dejó guiar, Jesús se dejó, por así decirlo, dirigir hacia dónde ir.
Entonces Jesús no era que sólo vamos a hacer esto y vamos a hacer lo otro.
Él tenía que tener la guianza del Padre.
Y por esa razón vemos que Él tenía una fuerte comunión con
la palabra y también una fuerte comunión con la oración.
Menciono esto porque obviamente, como mencionamos hace 15, el sentido del
oír a Dios Padre, porque la oveja escucha la voz de su pastor, era muy importante.
Y por eso que en la bóveda escuchamos por lo
que es la lectura, pero también en la oración.
Por eso que Jesús, ¿qué hacía?
Jesús dice que en un pasaje que me gustó mucho, dice que Jesús iba muy
frecuentemente a orar, o sea siempre buscaba un momento para ir a orar.
Pero también hay otro, lo voy a leer para que vean que aquí está en la Biblia.
Frecuente... Creo que la reina debe ser... Saber si es la reina de aquí o de aquí.
Saber...
Frecuencia... Sólo déjenme encontrarlo aquí.
¿Dónde estará aquí?
Permítanme.
Dice acá... Vamos a ver...
Ahí está.
Lucas 5, 16
Es decir que Jesús constantemente buscaba un espacio para ir a orar.
Es decir, buscaba un espacio para ir a ser apacentado.
También vemos nosotros como Jesús se levantaba
muy temprano en la mañana y ¿qué hacía?
Ir a orar.
También la palabra dice que Él buscaba las vigilas de la noche y oraba.
Entonces Él siempre buscaba ser apacentado y guiado por el Padre.
Él no tomaba decisiones a la ligera como a veces nosotros lo hacemos.
Nosotros queremos hacer algo, lo hacemos.
Nosotros decimos, voy a hacer esto, voy a
levantar a mi empresa, voy a estudiar tal cosa.
Cualquier cosa que nosotros hacemos, regularmente ¿qué hacemos?
Tomamos la decisión.
No es como que vayamos y le preguntamos a Dios Padre
Señor ¿Será que tú quieres que yo levante este negocio?
¿Será que tú quieres que yo haga esto o lo otro?
¿O qué es lo que tú necesitas?
Nosotros ya lo que hacemos es tomar las decisiones.
Voy a hacer esto.
Y oramos para que Dios nos ayude en eso.
O sea, no le pedimos permiso ¿verdad?
No le pedimos consejo.
Le estamos diciendo Señor, yo voy a hacer esto.
Bendíceme porque voy a hacer esto.
Y eso es nuestro error.
Eso no debería ser así porque como mencionamos, el pastor ¿qué hace?
Guiar a la oveja.
Eso es lo que es el pastor, guiarla.
La oveja no tiene necesariamente un sentido fijo de saber a dónde ir.
Entonces nosotros si entendemos esa idea y esa dinámica,
obviamente ya no vamos a decir voy a hacer esto.
Voy a hacer lo otro.
Porque sabemos que la oveja no tiene que hacer eso.
Y que tampoco Jesús hizo eso.
Jesús consultaba, preguntaba.
Por eso la idea de la hora era esa idea de comunión pero también de consulta.
¿Qué voy a hacer?
¿Qué tengo que hacer?
Por ejemplo, cuando Jesús escoge a los doce apóstoles
dice que pasó toda la noche orando para escogerlos.
Nosotros cuando tomamos decisiones no venimos y oramos constantemente.
Y si oramos decimos Señor bendice este proyecto que tengo.
No Señor será que este proyecto es tuyo.
Será que esto es lo que tú quieres.
Sino que esto voy a hacer.
Bendíceme en esto.
Algo así como que Dios quiere que vayamos a la
derecha y nosotros nos vamos a la izquierda.
Decir Señor bendíceme en esta decisión mía que he tomado.
Entonces ahí es donde tenemos la dificultad nosotros de dirección.
Inclusive ya en términos también si lo queremos llamar así no tanto terrenales en
el sentido de un trabajo, de los estudios sino que en
el término también espiritual o de la iglesia, etc.
Tomamos decisiones basadas en no hacer que la vida dice esto, hagámoslo.
En lugar de ir a consultar con Dios y preguntarle Señor qué es lo que tú
quieres, qué es lo que tú esperas, hacia dónde debemos dirigirnos.
Sino que decimos esto así es y ahí vamos.
Nos vamos a meter a cualquier lado.
No deberíamos hacer eso porque Jesús no lo hizo.
Jesús tomaba decisiones basadas en lo que Dios
le decía en la oración o lo que la palabra decía.
Pero que también como hemos hablado a veces nosotros, aunque ciertamente tenemos
la Biblia, pero tenemos que tener una fuerte constancia
de que Dios nos diga realmente qué es lo verdadero.
Porque aunque nosotros tenemos la Biblia y también el
Espíritu Santo, podemos fallar en interpretar las cosas.
Y el ejemplo que he puesto constantemente es
el ejemplo de los fariseos y Juan el Bautista.
Porque los fariseos que dicen que eran rígidos en el estudio de la palabra.
Dicen que eran la secta más rígida.
Y que inclusive Jesús los halaga, si lo queremos llamar así, porque dice que
todo lo que ellos predicaron era correcto, pero no hacían lo que predicaban.
Dice, hagan lo que ellos dicen, pero no hagan lo que ellos hacen.
Es decir, que significaba que habían cosas que ellos decían que eran correctas.
Entonces cuando vemos que van con Juan el Bautista dicen, tenemos una duda,
¿será que tú eres el Cristo?
Y Juan el Bautista dice, no soy el Cristo.
Entonces, ¿qué les llevó a ellos, qué característica
les llevó a preguntar si él era el Cristo?
Es decir, que habían cosas en la escritura que concordaban
con la forma que se estaba presentando Juan el Bautista.
Pero Juan el Bautista dice, y esto es bien bonito e interesante, entonces,
¿por qué tú bautizas si tú no eres el Cristo?
Entonces decía ellos, ¿de dónde encontraron
ellos que el Cristo iba a venir a bautizar?
¿Dónde dice eso en la Biblia que el Cristo iba a venir a bautizar?
Para que ellos dijeran, ¿por qué entonces tú bautizas?
O sea, que la revelación que ellos tenían, o el entendimiento que ellos tenían,
o el escudriñar que ellos tenían era profundo.
Para decir entonces, ¿por qué tú bautizas?
Entonces ellos tenían un rango, si lo queremos
llamar así, de entendimiento, de revelación, etc.
Pero fallaron.
A pesar de que eran escudriñados y a pesar de que tenían, si lo queremos llamar así,
un estudio histórico, ¿verdad?
Porque no estamos hablando de que ellos estudiaron solo así como que, ah bueno,
ahorita vamos a aprender.
Sino que habían enseñanzas de rabinos, de rabinos, de
rabinos, o esto fue lo que aprendimos de Edras, etc.
O sea, que ellos tenían prácticamente años de conocimiento y fundamento.
Algo así como lo que ahora conocemos como teología, ¿verdad?
Que ellos tienen un estudio y ha sido formado, capacitado y guiado por años,
pero eso no da la base que sean certeros.
Porque eso fue lo que fallaron ellos cuando vieron a Juan Bautista.
Pensaron que él era el Cristo.
Juan Bautista le dice, yo bautizo en agua, pero
vendrá uno que viene a bautizar en espíritu.
Es decir que se confundieron.
A pesar de que muy estudiosos todos, sí, pero se confundieron.
Pero lo interesante también es de que preguntaron.
Y eso es lo que a mí me llama la atención de ese pasaje.
Es decir, aunque yo estudie mucho la Biblia, aunque yo me
meta de lleno en la escritura, pero tengo que preguntar.
Me puedo equivocar porque yo soy una persona terrenal.
Por eso que ellos, a pesar de que eran estudiados y todo, pensaron que las cosas
que el Cristo iba a venir a hacer, iban a ser terrenales.
¿Por qué?
Porque dice, ¿por qué entonces tú bautizas en agua?
Y él dijo, no, no, no, no, yo bautizo con
agua, pero él vendrá a bautizar en espíritu.
Porque uno es terrenal, piensa cosas terrenales.
Ellos nunca pensaron de que Jesucristo iba a venir a bautizar en el Espíritu Santo.
No estaba en su mente eso.
¿Por qué?
Porque nosotros somos terrenales.
Entonces, por eso que es mejor ir a preguntarle a Jesús.
A pesar de que uno sepa la Biblia, tal vez que uno se metió una estudiada,
ya revisó videos, tal vez, qué sé yo, como alguna
teología, un libro de teología sistemática.
Cualquier tipo de recurso que nosotros, inclusive en este tiempo, tenemos,
mejor ir a preguntarle.
No estoy diciendo que no se estudie o no se lea.
Lo que quiero entender es que nosotros fácilmente podemos fallar.
Y que en nuestra oración vamos a encontrar una realidad y una verdad.
Entonces, por eso tenemos que entrar en un reposo, o en un apacentar o un guiar,
en la oración, para que Él nos diga.
Y no dar solo por sentado, ah, es que así dice la Biblia.
Porque ya vimos que nos podemos equivocar.
Inclusive, cuando hablamos de fariseos y saduceos, eran dos sectas que las dos se
basaban en la Escritura, pero los dos tenían ciertos enfoques diferentes.
Y Jesús dijo a los fariseos, porque ustedes no conocen la Escritura y el poder de Dios.
No solo señaló la Escritura, sino que también habló del poder.
¿Qué tiene que ver ahí el poder?
Porque Él dijo, ustedes no conocen solo las
Escrituras, sino que también habló del poder.
Entonces ahí nos habla que nosotros a veces solo nos inclinamos a algo.
Solo nos inclinamos a orar, o solo nos inclinamos a estudiar la Biblia,
pero no vamos sobre las dos vías, el estudio y la comunión.
Entonces, por eso estoy mencionando el caso del pastorado de Dios Padre sobre Jesús.
Jesús ciertamente fue apacentado por la Palabra,
pero también Jesús fue apacentado en su comunión.
Jesús constantemente iba a orar porque necesitaba la guía del Padre.
¿Sí?
Él era guiado Jesús.
No era que Jesús fue autónomo, independiente.
Él tenía que tener la guía de su pastor llamado Jehová.
De su pastor llamado Dios.
¿Sí?
Entonces es importante que nosotros lo entendamos.
Es decir que cuando miremos a Jesús, no solo miremos a Jesús como el pastor,
o como el ministro, o como el Cristo, sino que también
a Jesús como aquel que era apacentado y guiado por Dios.
Y ahí vamos a entender y conocer y aprender del ejemplo de Jesús también.
Porque también a veces no nos damos cuenta que Jesús era hijo de Dios.
Y a veces tal vez cuando lo mencionamos, lo
mencionamos como, ah, es que Jesús era hijo.
Pero solo en el sentido de hijo como Cristo.
Pero no en el sentido de que Él aprendía de su Padre.
Porque un hijo aprende del Padre.
Y no me acuerdo en qué reunión, creo que fue
hace 15, también hablé en otra reunión de eso.
De que la Biblia habla mucho de la paternidad hacia un hijo.
Por ejemplo, el caso de Proverbios.
Proverbios capítulo 1 al capítulo 8, constantemente dice, hijo mío,
escucha hijo mío, oye hijo mío, atiende hijo mío.
Yo creo que lo conté, fueron como unas 14 veces
que menciona del capítulo 1 al capítulo 8.
Oye hijo mío, escucha hijo mío.
Esto quiere decir que hay una constancia de Dios Padre diciéndonos que somos hijos.
Entonces, si somos hijos, debemos escuchar.
Entonces, ¿qué quiere decir esto?
De que Jesús sabía de que su Padre era Dios.
Y necesitaba aprender de su Padre.
Necesitaba ser guiado por su Padre.
De igual manera es el caso del pastorado.
Es decir, Jesús como aquel cordero que se dejó guiar por su Pastor.
Entonces, nosotros tenemos que ver esa figura de Jesús y decir, ok, así vivió
Jesús como oveja delante de su Pastor Dios.
Así yo también tengo que dejarme pastorear por mi Pastor.
Aunque mi Pastor me quiera llevar al desierto.
O aunque mi Pastor me va a llevar a la cruz.
O aunque mi Pastor me va a llevar a pasar estos escenarios.
Pero es necesario que pase porque necesito
pasar por ahí para llegar a los verdes pastos.
Por eso vuelvo a leer acá.
Que aquí lo mencionamos.
De ahí nos estamos pasando.
Decía, creo que lo perdí.
Bueno, dice.
Aunque ande en valle de sombra y de muerte,
no temeré mal alguno porque tú estás conmigo.
Tu vara y tu callado me infunden aliento.
Entonces, este es nuestro sentido.
Entonces, como ya mencionamos, de que no sólo declarar a Dios.
Como decir a Jehová mi Pastor.
Pero también tomar las actitudes de la oveja.
Pero en este caso, como necesitamos ejemplos, el ejemplo está en Jesucristo.
Entonces vemos en Jesucristo los diferentes ejemplos de cómo ser verdaderas ovejas.
O en este caso, como ya lo mencionamos, corderos.
Porque recordemos que el cordero habla de un sentido de inocencia, de inicio.
A veces nosotros cuando comenzamos, comenzamos como corderos, por así decirlo.
Porque somos inocentes.
No conocemos mucho la palabra.
Necesitamos que nos enseñen, etc.
Y cuando alcanzamos una madurez, en el caso de las mujeres serían ovejas.
Y en el caso de los varones serían carneros, por así decirlo.
Y también hay que guiarnos en esos entornos.
Entonces, ¿cuál es nuestro ejemplo?
Jesucristo es nuestro ejemplo.
Y tenemos que dejarnos guiar por Él.
Tenemos que observarlo a Él.
Y tenemos que aprender de Él.
Porque esa es la única manera.
Y como mencionamos, la idea es que nos lleven hacia...
como rebaños hacia un mismo lugar.
Por eso que tenemos que examinar si aquellos que Dios
asignó como pastores nos están llevando hacia la cruz.
Porque ese es el camino del rebaño.
Por eso mencionaba que los rebaños no es que se dividan o que se multipliquen.
Sino que realmente el rebaño va junto hacia un lugar.
El pastor dirige, vamos todos por aquí.
Entonces, todo lo que la Biblia nos dice es tenemos
que ir a ser crucificados juntamente con Cristo.
Ese es el sentido, ser crucificados juntamente con Cristo.
Entonces, todos nosotros... Sí, pero... hola, ¿cómo están?
Permiso.
No quiero interrumpir, solamente quiero... Tengo una inquietud.
Yo también veo eso de la... del carnero y la oveja.
Como que nosotros nos tenemos que sacrificar.
En el mundo, en este mundo... de pecados.
Porque todas esas cosas...
Bueno, la mayoría de lo que está en la Biblia está en parábola.
Y Jesús...
compartía mucho su mensaje en parábola.
Hablaba mucho en parábola.
Y de hecho hay muchos pasajes de la Biblia que en realidad están en parábola.
Pero estoy de acuerdo con lo que estás diciendo.
Me gusta escuchar.
Gracias Marjorie.
Y sí, claramente es eso.
O sea, la idea de llevarnos hacia la cruz es eso.
Y a eso también unas cosas que iba a mencionar, porque...
el hecho de llegar a la cruz es ser sacrificados.
Es prácticamente morir, pero también...
no morir solamente por... vamos a morir por gusto.
Sino que la idea también es que nosotros queremos agradar a Dios.
O sea, nosotros tenemos ya un sentimiento...
inclusive entre hijo y padre, de amor, ¿verdad?
Y en este caso también hay un amor entre la oveja... y el pastor.
Se manifiesta un amor, hay un cariño.
Porque la oveja sabe que está siendo cuidada.
Entonces, en este sentido, cuando tú mencionas eso claramente...
la idea de nosotros ser sacrificados...
también significa un sentido de adoración.
O sea, si nosotros nos dejamos apacentar para
llegar a ser sacrificados en este sentido...
vamos a poder ser olor fragante delante de Dios.
Porque eso fue lo que hizo Jesús.
O sea, cuando Jesús hizo su sacrificio, hubo un agrado de Dios Padre.
Porque la Biblia menciona aquí que Dios se agrada de la justicia.
Ese es su agrado, ese es su deleite.
Entonces, cuando Jesucristo fue crucificado en la cruz...
Él manifestó la justicia absoluta.
Porque inclusive en 2 Corintios dice...
Al que no conoció pecado, Dios lo hizo pecado...
para que nosotros fuésemos justicia de Dios en él.
Es decir, que en la cruz se manifestó la justicia.
Por lo tanto, hubo una manifestación de adoración en ese sacrificio.
Y por lo tanto, hubo un deleite de Dios Padre en ese sacrificio.
Entonces, significa que si nosotros, así como tú mencionabas...
Vamos a hacer la cruz, que significa dejar el pecado...
Sacrificarnos para eso de los deleites, etc.
Y que ese es nuestro camino para ser apacentados.
En ese momento del sacrificio, vamos a experimentar una adoración hacia Dios.
Una verdadera adoración a la semejanza de Jesucristo.
Porque ese era el sentido, así como tú lo mencionas...
en el antiguo pacto de los carneros, los corderos u ovejas...
que se entregaban en sacrificio como los fragantes.
Porque esa es la idea.
Entonces, la idea es que si nosotros nos dejamos apacentar...
nos dejamos guiar por el pastor hacia la cruz...
significa un sacrificio, y el sacrificio significa un punto de adoración.
Por eso que la pausa parece... porque crucificado estoy juntamente con Cristo.
Y ya no vivo yo, más Cristo vive en mí.
Y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios.
Entonces vemos que esa es la idea de confiar en el pastor.
Confiar en nuestro pastor Dios, claramente.
Como mencionamos en su momento, pues claramente Dios también...
va a asignar a personas en la tierra, porque tenemos que comenzar a aprender.
Es decir, la idea de que nos pongan a pastores terrenales, como mencionamos hace
15... no es sólo de, ah, sí, me voy a dejar guiar por él.
Sino que es como nosotros, obviamente, no conocemos...
cómo es Dios como pastor, y como también nosotros somos seres materiales...
obviamente no tenemos este sentido agudizado de lo espiritual.
Por lo cual, la idea de Dios asignar un pastor terrenal...
y que nos enseñe o nos guíe, no es para depender de él en su totalidad...
sino para poder ver de una manera ejemplar a Dios Padre... a través de esta persona.
Por eso que cuando Jesús vino, por así decirlo...
ya tomando a Jesús como un pastor...
Él vino a reflejar realmente el pastorado de Dios Padre.
Porque las personas no le atinaban, o sea, tenían...
inclusive nosotros vemos claramente muchas críticas...
que se van diciendo de que, ah, es que Dios del antiguo pacto era...
que mataba y era Dios de juicios y esto...
y que cuando viene Jesús es un Dios de amor, es un Dios de esto...
pero es que realmente Dios siempre se manifestó como un Dios de amor...
siempre buscó apacentar a Israel...
pero claramente nosotros, tal vez no sé si por el sentido de supervivencia...
siempre vemos lo malo, no vemos lo bueno.
O sea, cuando Dios dejó los mandamientos era una forma de apacentar a Israel.
Cuando Dios colocó los jueces y profetas, era una forma de apacentarlos...
una forma de que guiara al rebaño hacia un lugar.
Pero obviamente como se corrompían, como se desviaban...
como querían no ser apacentados por Dios...
sino ser apacentados por Baal, por Quemós, por Moloc...
entonces obviamente dicen, miren, no se vayan esos peligros, vengan para acá.
Entonces por eso tenían que ver las represiones de los juicios...
porque tenía que disciplinarnos, disciplinarlos...
que vimos eso es la vara, la vara manifestaba defensa...
pero también manifestaba disciplina.
Entonces claramente a veces no nos gusta, pero es necesario esa disciplina.
Entonces cuando Jesús vino, Jesús vino a mostrar...
la manifestación tanto de oveja, por así decirlo, como de pastor.
Por eso dice, yo soy el pastor de las ovejas.
Porque nosotros no atinamos, no le damos a lo que corresponde.
Entonces obviamente también no tenemos ahorita
Jesús como pastor físico en ese aspecto.
Sí tenemos su ejemplo en los evangelios, pero también...
la idea de darnos Dios, o de legarnos a un pastor terrenal...
es para que a través de su ejemplo y de su enseñanza...
podamos ver al verdadero pastor.
No necesariamente es que nos quedemos atorados con él, porque...
realmente todos nosotros tenemos que crecer.
Y a veces, lastimosamente yo me he dado cuenta que a veces...
cuando está el pastor busca que se dependa demasiado de él.
Y eso yo considero que no es correcto.
Porque así como, si por ejemplo alguien tiene un hijo o una hija...
no va a querer que su hijo esté 40 años jugando videojuegos en la casa.
La idea es de que él ya tenga su propia familia...
de que él sea independiente, que él tenga sus cositas.
No porque uno no lo pueda mantener, sino porque la idea de la humanidad...
es de que se desarrolle y que madure.
Entonces a veces se vuelve una idea de, no, solo depende de mí.
No es venir a preguntarme a mi hija.
No, la idea es que se enseñe cómo es Dios como pastor.
Por la palabra y por el ejemplo.
Y claramente también, la idea de que el pastor es el señor que predico...
es para dar el mensaje del pastor que está en los cielos.
Pasa por la persona que está predicando para dárselo a los demás.
Es decir que Dios Padre o Jesús está pastoreando por medio de esta persona.
Pero a veces lo vemos, no de esa manera.
No el sentido directo hacia él, como este canal.
Sino que lo vemos directo hasta la persona.
Que inclusive fue lo que vimos hace 15 años, no recuerdo si fue aquí...
de que pasó con Juan el Bautista.
Porque Juan el Bautista decía, el cordero de Dios que quita el pecado del mundo.
Pero dice que solo dos se fueron a verlo.
O sea, después vemos que dice que había discípulos
de Juan que le fueron a preguntar a Jesús.
Es decir que los discípulos que tenía Juan el Bautista, que no sabemos si eran 20,
si eran 100.
De esos 100, o esos 20, o esos 10, solo dos se fueron a buscar a Jesús.
Y yo me pregunto, ¿qué se quedaron haciendo con Juan?
Si el propósito de Juan era decir, el cordero.
Que las personas que Juan tenía, la idea era que se fueran a buscar a Jesús.
Pero no lo hicieron.
Inclusive Jesús dijo, ustedes se quisieron regocijar
por un tiempo en la luz de Juan el Bautista.
Pero yo soy la luz del mundo.
Entonces a veces pasa que la persona se queda, si lo queremos llamar así,
perdón que lo diga, atorada con el pastor terrenal.
Pero la idea realmente es ver al pastor verdadero que es Jesús.
Esa sería la idea.
Aunque Dios nos va a caminar por estos pastores, pero esa es la idea.
Y claramente vamos a poder identificar bien el
pastorado de Jesús a través de las personas.
Si aprendemos lo que la escritura dice.
Tanto el comportamiento del pastor como el comportamiento de la oveja.
Porque claramente yo soy oveja.
Debería reaccionar como tal, pero a veces no lo hago.
¿Por qué?
Porque no me gusta.
Porque la idea de depender o de guianza no nos gusta.
Por eso que inclusive al hablar con una persona me decía,
mira lo que pasa es que nosotros somos leones, no ovejas.
¿Por qué?
Porque no le gusta ese sentido a través de ser cuidado, de guianza, de dependencia,
de ubicación.
Y el león es mejor porque se nota así fuerte, valiente.
Nadie me hace, yo domino.
Porque él tenía cierto dominio el león en la manada.
Pero realmente somos ambos.
O sea, también somos ovejas, pero también somos leones.
Porque no nos van a encasillar sólo en un sentido.
Es como Jesús, la figura de Jesús.
A Jesús se le ve como el buey, como el león, como el águila y como el hombre.
Pero son figuras para entender quién es Jesús o cómo es Dios.
Eso es el sentido.
Lastimosamente, como hay debilidad, no nos gusta.
Entonces, a lo que quiero detener que es la
dependencia que nosotros necesitamos de Dios.
Y que Dios va a usar a gente, no solamente a un pastor como tal.
Sino que va a utilizar a otras personas también para apacentarnos, para guiarnos.
Menciono esto por dos cosas.
Uno, porque la Biblia dice que Jesús es pastor y obispo de nuestras almas.
Esas dos palabras usan.
Y la Biblia también menciona, en otro
pasaje, creo que es en el libro hebreo, dice.
..
Háganle caso a sus pastores, los cuales velan por sus almas.
Porque ellos darán cuenta delante de Dios por ustedes.
Pero esa palabra la han traducido como pastores, pero esa palabra no es pastores.
Esa palabra habla como de obispado.
Pero por alguna razón la tradujeron como pastores.
Entonces, ahí habla en el sentido de que la congregación va también a...
Dios las va a usar para pastorear en a mí.
No solo el pastor, aunque el pastor sea como que la parte principal y fundamental.
Pero habrá otras personas dentro de la congregación
que Dios los va a utilizar para apacentarme a mí.
Por eso que de repente a veces uno está en la
iglesia y hay un hermano que uno comienza a conocer.
Y nos dicen, no hermano, siga adelante, esfuerces.
Entonces, es Dios, a través de esta persona, apacentándonos.
Y uno dice, al ser hermano, será que es evangelista, será que es pastor.
Automáticamente ya nosotros queremos sacar ahí al ministerio.
Pero no es así.
Inclusive creo que en el libro de Hebreos mencionan
y dicen acerca de los obispos de ese lugar.
Claramente también alguien dirá, hermano, pero yo no había oído la palabra obispo.
O sea, no sé si será que es parte de otra religión.
No, la Biblia menciona obispos, pero considero que, inclusive creo que en
la teología, han utilizado la palabra obispo
para referirse a pastores y ministros.
Pero según lo que he visto en la Biblia, el
obispo es diferente al pastor y al ministro.
No voy a explicar en detalle eso, pero lo que quiero entender es que Dios
nos puede usar a nosotros también para apacentar.
Porque claramente a veces es difícil también con el pastor, ¿verdad?
Porque vamos a una iglesia de cien personas, mil
personas, es dificilísimo estar atendiendo a cada persona.
Entonces, de repente, uno a veces está en la universidad, en el trabajo,
tal vez uno está pasándola mal, tal vez uno está triste, con problemas
familiares, y de repente uno conoce a alguien, de repente alguien nos envía un
mensaje por WhatsApp, y uno ve ahí una palabra.
Entonces significa que Dios nos está apacentando por su callado.
Dios nos está corrigiendo con su vara, a través de diferentes medios,
a través de diferentes personas.
Pero siempre hay una persona como principal, que es el pastor de la
congregación donde nosotros podemos estar, ¿verdad?
Claramente, pues, porque hay cosas que así se manejan.
Y lo mencionamos en su momento, de que cuando eran rebaños demasiado
grandes, el pastor contrataba a personas para que le
ayudaran a pastorear el rebaño, porque era muy grande.
O cuando hablamos acerca del pastorado en las vigilias de la noche, se turnaban,
porque obviamente, como también se pastoreaban a las hojas en la noche,
imagínense, siete días, el pastor andaba 24-7 pastoreando, tenían que colocar,
a veces dice que se turnaban con la esposa, o se turnaban con los hijos,
o a veces con otros que estaban en el negocio
de las ovejas, y se turnaban para apacentarlas.
Claramente, Jesús es un pastor 24-7, igual que Dios Padre, como dice,
creo que es Salmo 121, que dice, no se
dormirá o adormecerá aquel que guarda Israel.
Pero también significa que Dios obviamente va a asignar a pastores.
Creo yo, no sé si es Ezequiel o Jeremías, que dice que Él colocaría pastores
conforme a su corazón, que apacentarían al pueblo con sabiduría y con inteligencia.
Entonces claramente Dios asigna, a lo largo de claramente todo este globo
terráqueo, para que nosotros seamos apacentados, y que nosotros claramente
también no seamos ovejas de estorbo para otros.
Porque cuando estaba leyendo esto, las diferencias que hablamos de las
ovejas, los carneros y los corderos, decían que a veces los carneros hacían
pleito contra los carneros o contra las ovejas.
Como tienen fuerza, o sea, tienen cuernos
también, a veces podían dañar a los más pequeños.
Entonces claramente tenía que venir el pastor y darle un su varazo.
Entonces, ¿qué quiere decir eso?
A veces los maduros, o las personas que son maduras,
pueden dañar a los más pequeños, a los corderos.
Entonces claramente Dios tiene que entrar en acción.
Y eso nos lleva también a nosotros a entender que si hemos madurado en el
Evangelio, deberíamos tener más cuidado con las personas,
porque no sabemos el daño que podemos ocasionar por la fuerza.
Cuando hablo de fuerza estamos hablando de que a veces nosotros, cuando reprendemos a
alguien, o cuando alguien hace algo malo, no medimos si esa persona es cordero,
o sea, si va comenzando o que ya lleva tiempo en el Evangelio.
Porque obviamente cuando los carneros, dicen que peleaban entre ellos,
pero obviamente porque tenían la misma fuerza.
Pero si un carnero quería pelear con un cordero,
pues obviamente no podía porque lo iba a dañar.
Entonces a veces nosotros no medimos eso, o las
personas no miden eso, y nos terminan dañando.
Nosotros cuando vamos comenzando dañamos al pequeño, pero nos dañan, o viceversa.
Y eso es lo que dice Pablo en Romanos, creo que es 14 y 15, cuando dice,
soportar al débil en la fe, porque claramente ellos eran judíos formados por
años, pero de repente venía un gentil que acaba de conocer que es la Biblia,
o que acaba de convencer que existe Dios, pero había una persona, tal vez que es
Rabino, que se acababa de convertir al Evangelio, que ya se sabía tal vez la
Torah de Memoria, y el otro tal vez comiendo más de algo, porque no sabía lo
que estaba comenzando, y las grandes gritadas que le podía pegar el otro.
Entonces Pablo dice, miren, soporten, o sea, ellos
no tienen la formación que ustedes han tenido.
Por eso también el Apóstol Pablo dice, nosotros no
somos pecadores como ellos, dice el Apóstol Pablo.
A veces decía, o qué abusivo es cuando dice eso, pero tiene razón, porque
nosotros, o por lo menos en mi caso, yo no nací necesariamente en cuna
cristiana, y claramente también nosotros no es que
fuimos formados desde pequeñitos en la palabra.
De repente nosotros tenemos nuestras cosas, conocemos
a Jesús en su misericordia, y comenzamos a aprender.
Claramente tenemos un montón de cosas más.
Es inevitable.
A diferencia de alguien que pudo haber nacido como creyente o como judío,
fue enseñado una palabra, etcétera, y de repente cambias a ser hijo.
O sea, es una gran diferencia, pues.
Entonces ahí habla de tener cuidado con el trato.
Entonces menciona todo esto porque tenemos que aprender a más vías, tanto el sentido
como ovejas nosotros o como correderos, porque
también somos un rebaño y tenemos que tratarnos, ¿sí?
Porque claramente hemos puesto el trato de Jesús con
sus otros, con sus otros como partícipes, ¿verdad?
Porque también Jesús no solo los miraba a las personas como, por ejemplo,
yo te voy a enseñar, sino que Jesús también los miraba como hermanos.
¿Quiénes son mi madre y mis hermanos?
Aquellos que hacen la voluntad de mi padre.
O sea, él ya estaba ahí colocando una hermandad.
Pero también él a veces involucraba un sentido de amistad, porque también dijo,
ahora los llamaré amigos y no siervos, porque un siervo no conoce lo que hace su
señor, pero un amigo sí, y les comienza a hablar de que él iba a ir a la cruz.
Entonces vemos de que a veces nosotros también, a veces decimos, así que ahorita
soy pastor o soy líder, y te voy a decir qué hacer y te voy a enseñar esto.
Y perdemos la identidad de hermanos o que también somos del mismo rebaño.
O sea, ya nos ponemos solo en esa posición de, ah, yo te voy a enseñar, yo te voy a
hablar, yo te voy a... son mi oveja, son mi discípulo,
y no tú eres mi amigo y también tú eres mi hermano.
Y digo esto porque en Ezequiel 34 Dios dice, juzgaré entre oveja y oveja,
porque también había un problema entre ovejas, o sea, no es solo juzgaré al
pastor, porque en Ezequiel 34 se habla de los falsos pastores que tomaban por
ganancia las ovejas y que se apacentaban a sí mismos, sino que también Jesús dice,
yo juzgaré a ellos pero también juzgaré entre oveja y oveja.
Entonces nosotros también tenemos que buscar este sentido de comunión,
no en el sentido como que, ah, tengo que ver que salga, sino que en el
sentido de, tengo que buscar saber cómo amar a mi hermano, porque también somos
del mismo rebaño, somos de las mismas ovejas, nosotros dos somos ovejas.
Entonces tengo que saber cómo amarlo, tengo que saber cómo
participar juntamente con él, que es lo que hizo Cristo.
Tampoco significa que uno lo va a estar llamando todos los días, significa que uno
tiene que buscar siempre estar en un amor con el hermano, por eso es la Biblia,
en esto conoceréis que son mis discípulos, que os améis los unos a los otros.
Entonces en ese sentido es el caso que nosotros tenemos que también ver este
escenario de nosotros como ovejas, porque claramente somos seres sociables,
en el sentido que estamos en el mismo rebaño.
Obviamente y ciertamente va a haber ciertas discrepancias y dificultades,
pero lo que quiero resaltar es este sentido del ejemplo, o sea, todo lo que
estoy hablando es el ejemplo de lo que vimos la semana pasada, o en Plan AC-15,
de que somos ovejas de Dios, y tenemos que aprender a saber cómo ser ovejas,
no sólo cómo ser, tener un llamado, ser ministros, que a veces, no digo que
esté mal, porque no está mal, pero sí digo que a veces nos podemos concentrar en sólo
querer ser líderes y no necesariamente en saber cómo ser guiados, porque ese es el
sentido de la oveja, aprender a saber ser guiada, no
tiene sus sentidos de orientación bien establecidos.
Y por eso depende del pastor.
Entonces necesitamos ser apacentados por Dios, ir a la comunión, ir a la palabra,
para que Él comience a manifestar su var y su cayado.
Entonces esa es una de las cosas que he tratado de revelar y mostrar, para que
cuando ahora leamos los evangelios también lo veamos con esa lupa, pero con esa
perspectiva, de que Jesús es alguien que también fue oveja del Padre, y que Jesús
también es alguien que es hijo del Padre, y de que ambos estamos en el mismo rebaño,
y hacia dónde va a ese rebaño, a ser crucificado juntamente con Cristo.
Pero claramente también vamos a llegar a la plenitud del reposo, por eso que
mencionaba el caso de lugares delicados pastos, hacia dónde hay que llegar,
lo que mencionaba que los pastores, cuando salían a través de su casa a
pastorear las ovejas, los tenían que llevar al lugar de los delicados pastos,
pero para llegar ahí tienen que pasar por otras partes, por otras etapas.
Entonces ya nosotros somos pastoreados, encaminados, en diferentes etapas,
y vamos a llegar al final, pues ya a un punto final, en ser apacentados por el
Cordero, como dice el libro de Apocalipsis, ya está de un reposo
completo, pues en la vida que ya no habrá más lágrimas, ni dolor, ni llanto,
ni pecados, porque las primeras cosas pasaron.
Entonces vemos que gran nivel de reposo.
Obviamente también aquí, hermano, pero no va a tener aquí reposo en la tierra, sí.
Es obvio, es normal, porque claramente, por eso estoy mencionando una etapa
general, y una etapa también dentro de nuestras vidas.
O sea, claramente nosotros vivimos diferentes etapas,
y cada etapa Dios nos va a llevar a los verdes pastos.
Y lo hablamos creo que hace 15 días, de que por eso nos lleva la palabra,
porque la palabra, yo mencionaba que, por lo menos para mí, cuando leemos la
Biblia es como que esos fueran verdes pastos.
Ahí vamos, comemos, como ovejitas, comemos y
comemos, y eso nos apacienta, nos calma, nos da paz.
Como, por ejemplo, el libro hecho dice que llegaron maestros
y profetas y los consolaron con abundancia de palabra.
Entonces, cuando uno lee la Biblia, y lee, y lee, y lee, está siendo como
comiendo, y comiendo, y comiendo los verdes pastos.
Cuando uno está en la intimidad, en oración, y uno está orando,
y orando, uno recibe como beber de los ríos
de agua viva, que la ovejita también bebe.
Entonces uno está ahí en la comunión, uno recibe la paz de Dios, el consuelo,
y uno comienza a ser apacentado.
Pero lastimosamente, como mencionamos, a veces uno en lugar de ir a leer,
o en lugar de ir a orar, o en lugar de obedecer a Dios,
porque a veces Dios nos dice, anda a orar, o anda a leer.
Y como mencionamos, tal vez no escuchamos la voz, pero tal vez de repente nos llama
un amigo, mira cómo te iba con la lectura,
cómo te iba con la oración, has estado orando.
Y uno no puede, a veces no piensa que Dios, este que molesta.
Porque no me dice cómo estoy, sino que me dice que voy a orar.
Pero no sabemos de qué puede ser Dios que nos
está incentivando a que vayamos a hacerlo.
Y a veces después nos vamos a pecar.
Es decir, que en lugar de dejarnos apacentar
por Dios, nos dejamos apacentar por el pecado.
Entonces tenemos que tener cuidado.
Por eso que mencionaba Jesús, porque Jesús nunca pecó.
Nunca buscó un ser apacentado aparentemente por el enemigo.
Sino que él buscó solo ser apacentado por Dios Padre.
Siempre escuchando la voz de Dios Padre.
Siempre atendiendo la voz del Padre.
Entonces nosotros debemos hacer, digo, de la misma manera.
Tomar el ejemplo de Jesús.
Como él, como una oveja.
O en este caso ya lo vimos de cordero carnero.
Claramente también alguien se podrá preguntar, entonces, ¿pero por qué usan el
sentido de Jesús como cordero y no carnero?
Si Jesús es alguien maduro.
Pero cuando hablamos del sentido de cordero,
recordemos que el cordero marca una inocencia.
Marca un sentido.
Tal vez no ha cometido errores.
Y por eso Jesús se menciona como el cordero.
No es de que Él no sea una persona madura.
Sino que debajo de ese sentido.
De aquel que no tiene pecado.
Entonces pues se le habla como cordero mudo fue llevado al matadero.
Entonces, ¿qué quiere decir?
A veces que nosotros solo nos vimos quejando.
Señor, ¿por qué estoy en ese momento?
¿Por qué estoy pasando esto?
¿Y por qué lo otro?
Y de repente criticamos mucho a Dios.
Pero deberíamos ser como Jesús.
Como cordero mudo fue llevado al matadero.
Señor, pero yo me puedo quejar con Dios.
Es que el punto es...
Como le dice en el libro de Job, capítulo 1.
Que Job no le añadió... No le dio despropósito a Dios.
Dice que Job sabía que había un propósito por
lo cual estaba pasando lo que estaba pasando.
Entonces uno tiene que entender eso.
Tiene que aprender a decir, ok, yo estoy
viviendo esto porque hay un propósito en esto.
Y Dios me está llevando por este lugar porque es necesario pasar por este lugar.
Claramente también hay que ver si es un error nuestro.
Porque también uno le puede decir... Ah, señor, ¿por qué está llevando por aquí?
Pero uno se fue a meter, como mencioné en el principio.
De que eso dice uno, señor, tengo este negocio, voy a hacer esto.
Pero no le estamos preguntando.
Le estamos diciendo, mira, voy a hacerlo, bendíceme.
Entonces uno ya está tomando su decisión.
Hay una diferencia de que, señor, será que esto de
ti es lo que tú quieres o que es lo que tú quieres.
Entonces ahí hay una diferencia porque ya estoy pidiendo una guía, un camino,
una dirección.
En el otro no.
Entonces de repente fallamos en eso que nosotros tomamos la decisión.
Que nosotros dijimos, voy a seguir por aquí.
Y después vamos a quejarnos con Dios.
Señor, ¿por qué me está pasando esto?
Pues si tú tomaste la decisión.
Tú tomaste ese camino.
No me viniste a preguntar.
Me dijiste, voy a hacer esto, bendíceme.
Entonces hay que entender también la diferencia entre el sentido de...
Es un error mío porque yo mismo me fui a meter en el Valle Sombra y de muerte.
Por eso que la Biblia habla de que la oveja que se había perdido...
Porque la oveja que se había perdido no siguió al rebaño ni al pastor.
Agarró por su lado.
El pastor la tuvo que ir a rescatar.
Pero en el otro caso, pues...
Aparte es como mencionamos, ya cuando Dios como pastor nos guía por un lugar.
Como el caso de Job.
El caso de Job fue claro.
Tenía que pasar por ese momento.
Pero después iba a venir la plenitud.
Porque claramente Job dice, de oídas te había oído.
Pero ahora mis ojos te ven.
Es decir que él experimentó una gloria mucho mayor de la que tenía anteriormente.
Entonces, no sé si alguien quiera preguntar algo.
O quiera comentar algo.
Está libre.
Hola, yo soy Eduardo.
Sí, yo creo que Dios nos dio el libre albedrío
para tomar nuestras propias decisiones.
Pero como yo veo, él es muy sabio.
Sabe que si caemos va a ser para algo mejor.
Que cada error que cometemos nos hace más fuertes y aprendemos de ello.
Si nos causa mal, trataremos de evitarlo hasta
que logremos ya no caer en esas situaciones.
Sí, realmente Dios nos va a ayudar.
Pero la idea es evitar eso.
Porque como mencionaba la guía.
O sea, es como que buscar más.
Entender que somos seres que fallamos.
Falibles.
Y por eso la idea de buscar la guía.
Porque a veces nosotros vivimos mucho a prueba y error.
Entonces la idea de la palabra y de la oración es evitar eso.
Porque obviamente...
Hay escalas de errores, ¿verdad?
Porque no es lo mismo, por ejemplo, que alguien venga e insulte a alguien.
Por poner un ejemplo.
A que alguien embarace a alguien.
Porque la escala del error es diferente.
O sea, si insultas a alguien, pues con un perdón, perdóname.
Y ahí listo.
Pero ¿qué hacemos con un bebé que nace?
Esas son cosas muy marcadas.
O sea, lo que tú mencionas está bien.
En el sentido de que fallamos.
Pero lo que voy con el pastorado es eso.
Entre más busquemos la dependencia de nuestro pastor.
Los errores van a reducirse.
No quitarse, porque obviamente siempre hay fallos.
Sino que se va a reducir.
Van a haber menos.
Porque ya tenemos una guía.
Porque el hombre, por eso mencionaba la relación con la oveja.
El hombre, por naturaleza, no conoce bien el camino.
Falla.
Y la idea es que con el pastorado eso se reduzca.
Eso se elimine.
Porque siempre va a haber problemas.
La misma oveja ya tiene esos defectos.
Pero tiene razón.
Por eso la vida también dice...
Que todo ayuda para bien.
Para que Dios queme en el Señor.
Y conforme a su propósito han sido llamados.
Entonces, por eso es que uno va aprendiendo.
Al principio uno comete errores.
Pero entre más uno se aferra a la lectura, a la oración.
Eso también va quitándose.
Uno va aprendiendo en el camino.
Pero sería evitar realmente entrar en prueba y error.
Porque es muy difícil.
En cualquier momento el enemigo puede llevarnos.
Es peligroso.
Pero bueno.
Entonces, vamos a orar para finalizar.
En el sentido del tema.
Porque hemos estado cantando también al final.
Vamos a orar para que Dios nos ayude.
Nos ayude a entender su pastorado en nosotros.
Porque es necesario.
A veces también no nos gusta.
Porque como ya mencioné hace un momento.
Queremos tomar decisiones, ser independientes.
Pero Jesús no lo hizo.
Jesús realmente se enfocó en buscar la guía del Padre.
Y así se evitó todos los problemas.
Se evitó todo.
Y eso provocó también nuestra liberación.
Entonces vamos a orar.
Padre, nosotros te agradecemos hoy.
Porque sabemos de que nos has llamado para ser ovejas de tu prado.
Nos quieres pastorear.
Nos quieres guiar.
Nos quieres enseñar.
Nos quieres introducir a tu bondad.
Te agradecemos por esto, Señor Jesús.
Queremos a tus ovejas.
Queremos obedecerte.
Así como Jesús fue delante de ti como oveja para ti.
Nosotros también queremos hacerlo.
Queremos buscar solo escucharte a ti.
Queremos buscar solo obedecerte a ti.
Queremos buscar tu guianza.
Aunque tal vez nos lleves por lugares difíciles.
Como aquí menciona, lugares de valle de sombra y de muerte.
Pero es necesario.
Así como vimos también que pasaron por el desierto.
Pero es necesario.
¿Por qué?
Porque luego de eso van a estar los lugares de delicados pastos.
Te agradecemos hoy por todo, Padre.
Queremos aprender de ti.
Cuando leamos, queremos ver a Jesús.
Para nosotros actuar igual.
Para poder tener esta dependencia contigo, Padre.
Te agradecemos por el gran amor que nos tienes.
Por la gran bondad que derramas en nosotros.
Por el cariño que tienes hacia nosotros.
Te agradecemos por este gran amor y este cariño.
Líbranos hoy de todo mal.
Ayúdanos a entender.
Buscar la lectura de la palabra y la oración.
Porque ahí nos guiarás con tu vara y con tu callado.
Que tal vez a veces no nos gustaría la disciplina o la corrección.
Pero es necesaria.
Pero también queremos esta guianza, este cariño, este examen.
De parte tuya hacia nosotros.
Porque tú nos guiarás y nos apacentarás.
Te agradecemos por el gran e inmense cariño que tienes.
También bendice hoy la vida de Lari, de Tay, de Eduardo, de Al y de Thais.
Para la avanza de la gratitud hacia Padre.
Bendícelos, guíalos, llénalos y susténtalos con tu amor y tu bondad.
Que ellos puedan sentir cariño en tu presencia.
Y que ellos puedan sentir tu apoyo, tu reposo, día a día de mente.
Y aunque tal vez no lo sintamos, no lo veamos.
Ahí está, porque la palabra nos da testimonio de ello.
Que tal vez nos fuimos nosotros, ¿verdad, Padre?
Tal vez por otro lado.
Y tú vienes en nuestro rescate, ¿verdad?
Porque eres nuestro pastor.
Pero ayúdanos a no salirnos del rebaño.
Más bien ir hacia la cruz.
Porque el rebaño debe ir hacia la cruz.
Porque el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo, fue hacia la cruz.
Y así como fue el apóstol Pablo.
Porque crucificado estoy juntamente con Cristo.
Ya no vivo yo, más Cristo vive en mí.
Y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios.
En el nombre de Jesús, amado Padre y Pastor.
Amén y Amén.
Bueno, entonces vamos a orar también por las personas
que quieran recibir a Jesús como Señor y Salvador.
O reconciliar también.
Vamos a orar.
Dios y Padre, venimos hoy delante de ti para
reconocer a Jesús como nuestro Señor y Salvador.
Sabemos que hemos pecado, que hemos fallado, que hemos hecho lo desagradable.
Pero también tenemos esperanza de salvación en ti.
Tú no nos juzgas, más bien nos extiendes la salvación.
Y por esa razón queremos reconocer a Jesús como Señor y Salvador.
Que Él es el único que ha generado la
reconciliación por medio de la cruz contigo.
Que tú lo pusiste como mediador y que tú lo resucitaste dentro de los muertos.
Por esa razón queremos oír conforme a tu palabra, conforme a tu bondad,
conforme a tu amor.
Y queremos ser bautizados en agua con tu Espíritu Santo y participar en la sanación.
En el nombre de Jesús, Amén y Amén.
Y vamos a orar por las diferentes necesidades.
No sé si alguien quiere mencionar ahí algunas necesidades por las cuales orar.
Para que podamos orar ahorita por eso.
No, entonces vamos a orar generalmente.
Ok, entonces vamos a orar.
Padre, venimos hoy delante de ti porque tu palabra dice que si tú nos has dado a
Jesucristo, ¿no orarás juntamente con Él todas las cosas?
Así que hoy venimos también en petición, ¿verdad?
Primeramente colocando las peticiones de cada uno de los que está acá.
Sabemos de que ellos tienen peticiones en su corazón.
Sabemos de que ellos tienen peticiones que están presentando delante de ti día a día.
También sus familias.
Te pedimos que tú puedas escuchar las peticiones que ellos están presentando.
Que tú puedas atender esas peticiones que se están
dando o que están siendo estorbadas por el enemigo.
Que tú apoyes y ayudes.
Que examines las intenciones del corazón.
Y que, como dice tu palabra, deléitate así mismo que va.
Para que tú conozcas las peticiones del corazón.
Te agradecemos hoy, amigo y pastor.
Te pedimos, Señor, que traigas sanidad.
Que traigas liberación.
Que traigas medicina.
Que traigas reposo, consuelo.
Que traigas señales milagros y prodigios para aquellos que lo van a necesitar.
Para que crean a tu palabra.
También pedimos que proveas a aquel que no tiene trabajo.
Que no tiene, tal vez, comida o casa.
O tal vez tiene problemas familiares.
Para que tú apoyes y traigas misericordia a tu Padre.
Que tú traigas un auxilio de restauración.
Que tú llenes con tu Espíritu Santo.
Que proveas un espíritu de oración y de gracia.
Que envíes tu espíritu de Elías.
Y que también, Padre bendito, pues traigas la
instrucción, la guianza y la revelación a cada uno.
Conforme la alabanza de tu gracia.
Pedimos, Padre, también por el anciano y la anciana.
La vida de los huérfanos.
Y el Padre y Madre de los solteros.
Te lo pedimos en el nombre de Jesús, Padre.
Que los ayudes, los fortalezcas y los dirijas en ti.
Porque hay una gran necesidad de que tú apoyes a ellos.
También ayúdanos y bríndanos recursos para apoyarlos a ellos.
Porque también tú nos puedas usar para apoyarlos.
También pedimos por la nación de Guatemala.
Y la nación de las personas que están aquí presentes, Padre.
Que yo más o menos creo que hay uno de Estados Unidos, Brasil.
Y puede ser que hayan otros países que también entraron y se fueron.
Pero estuvieron aquí.
Entonces pedimos también por todos ellos.
Para que todos nos guies al arrepentimiento.
Para que todos busquemos tu rostro.
Para que invoquemos tu nombre.
Que tú traigas una restauración y rescate sobre toda la nación.
También pedimos hoy, basado en lo que Jesús dijo.
Que había muchas personas que estaban angustiadas
y abatidas con ovejas que no tenían pastor.
Y pedimos hoy, Padre, para que tú envíes obreros a la mies.
Porque la mies es mucha y los obreros son pocos.
Te lo pedimos en el nombre de Jesús.
Porque tú mismo lo dijiste.
Que rogáramos al Padre para que enviara obreros a la cosecha.
Porque la cosecha es mucha y los obreros son pocos.
Por lo tanto, hoy oramos en un mismo sentido.
Para que tú envíes obreros a la cosecha.
Porque la cosecha es mucha y los obreros son pocos.
Te agradecemos, Amigo y Padre.
Señor y Salvador.
Venís a cada uno que está aquí hoy presente.
Y que tu presencia esté en ellos.
Y que sean llenos de tu Espíritu Santo.
Y que se puedan regocijar en tu salvación.
Te lo agradecemos, Amigo y Padre.
En Cristo Jesús.
Amén.
Y Amén.