Bendiciones a todos.
Es un gusto estar aquí con ustedes.
Por el amor que Dios nos ha dado, estamos aquí
para poder bendecirles y dar gloria a Dios.
El tema del día de hoy, en esta reunión de Santa Convocación, es...
el favor de Dios es como nube de lluvia tardía.
Y como mencionamos, ahorita nos va a interpretar en francés para aquellas
personas que pueden, Darhil, las personas pueden entrar en la parte de
interpretación y escoger francés o español para que puedan
escuchar la interpretación de Darhil, que nos está apoyando.
Entonces, vamos a orar para poder iniciar con el tema.
Para hablar sobre este tema que es el favor de Dios, es como nube de lluvia tardía.
Así que vamos a iniciar orando.
Padre, en el nombre de Jesús, te damos las gracias porque Tú has sido bueno,
has sido un Dios fiel y verdadero, un Dios que nos ha
fortalecido y nos ha llenado con Tu presencia y con Tu verdad.
Gracias por darnos hoy de Tu amor, de Tu bondad, de Tu gracia, de Tu cariño.
Gracias porque hoy nos estás moviendo a comprender Tu Palabra.
Nos estás suministrando y proveyendo de Tu Palabra y de Tu amor.
Gracias, Señor Jesús, por toda Tu misericordia.
Gracias por toda Tu bondad.
Y gracias porque Tú brindarás el entendimiento
para que comprendamos las Escrituras.
Declaramos que la venida de Tu Hijo Jesucristo está cerca.
Y declaramos que no a nosotros, oh Jehová, no
a nosotros, sino a Tu nombre, sea la gloria.
Por Tu misericordia, por Tu fidelidad, porque Tú nos has hecho, y no nosotros,
a nosotros mismos.
Te agradecemos, Señor Jesús, por Tu gran amor y por Tu gran fidelidad.
Gracias por amarnos y dando la fuerza para seguir.
Provéenos sabiduría y revelación como Tú conoces las cosas.
Te lo pedimos y te lo suplicamos en Cristo Jesús.
Amén y Amén.
Muy bien.
Entonces, como mencionamos, el tema es el
favor de Dios es como nube de lluvia tardía.
Y lo vamos a leer acá en Proverbios, capítulo 16.
Proverbios, capítulo 16, versículo 15.
Esto es en la nueva versión de las Américas.
Y dice de la siguiente manera.
En el resplandor del rostro del Rey hay vida,
y su favor es como nube de lluvia tardía.
Otra vez, Proverbios 16, 15, nueva versión de las Américas.
En el resplandor del rostro del Rey hay vida, y su favor es como nube de lluvia,
de lluvia tardía.
Entonces, este versículo es muy interesante
realmente de lo que Dios tiene para nosotros.
Y para poder entender esto, porque realmente
habla de algo que es la lluvia tardía.
Tal vez es un concepto que no estamos relacionados
nosotros a ver, o tal vez lo hemos visto en la Biblia.
Pero para poder entender el punto de la lluvia tardía hay que ver varias cosas.
Y para eso, vamos a ir aquí con la parte de la importancia de la lluvia.
Nosotros que vivimos, por así decirlo, en un sistema urbano, o inclusive en el
sentido de en esta época, nosotros no estamos muy familiarizados
con lo que es en el sentido prácticamente de la lluvia.
Inclusive a veces puede ser para nosotros un poco molesta la lluvia, porque a veces
queremos salir, hay demasiado tráfico cuando se presenta la lluvia.
Y nosotros no entendemos realmente esa
situación, la importancia que la lluvia recae.
Claramente las personas que se manejan en el sector agrícola, y también que su vida
depende de eso, pues claramente ellos entienden a mayor grado la lluvia.
Inclusive en la época del Antiguo Testamento, pues claramente ellos
dependían completamente de lo que era el sembrar y cosechar.
Inclusive Jesucristo, por eso que muchas de las parábolas de Jesús se centraban en
la siembra y la cosecha, porque era la forma de vida de ellos.
Entonces vemos que hay una gran importancia.
Claramente esto, como dice la palabra, es la figura de
lo que representa o la manifestación de lo espiritual.
Entonces, si entendemos cómo funciona lo terrenal,
vamos a conocer lo espiritual de las cosas.
Inclusive por eso es de que Jesús, cuando hablaba en la parábola del
sembrador, primero mostraba cómo se hacía en lo terrenal, y luego él dio la
explicación del reino de Dios y de los cielos.
Entonces, entendiendo este sentido o esta situación, vamos a ver acá otro versículo
que nos va a ayudar a nosotros, y lo salté a agregarlo, pero es Levítico 26.4.
Dice de la siguiente manera.
Dice 26.4.
Yo les daré lluvia en su tiempo, de manera que la tierra
dará sus productos y los árboles del campo darán su fruto.
Entonces, aquí nos está enseñando o mostrando algo muy importante.
Vuelvo, repito.
Levítico 26.4.
Yo les daré lluvia en su tiempo, de manera que la tierra
dará sus productos y los árboles del campo darán su fruto.
Entonces, aquí nos está diciendo que la importancia de la lluvia radica en que
sostiene y marca los tiempos para la siembra y la cosecha.
Eso lo vamos a explicar en detalle a qué se refiere.
De los cuales se obtienen los frutos destinados a diversos propósitos.
Sin la lluvia, este proceso no sería posible.
Sería necesario recurrir a alternativas tecnológicas, lo
cual también afecta la cantidad y la calidad del fruto.
Menciono esto porque cuando vemos nosotros, lo que aquí sería cuando vamos a
ver a Egipto, es decir, cuando el pueblo israelí estaba asentado en Egipto,
Egipto tenía un sistema, si lo queremos llamar así, tecnológico.
Ellos tenían ciertas situaciones porque ellos no dependían totalmente de la lluvia
para su producción, sino que ellos tenían
ciertas cosas que hacer apoyándose del río Nilo.
Es decir, que ellos tenían un sistema basado en el río Nilo.
Por eso, inclusive, tenían un dios para el río Nilo.
Entonces, ellos tenían ciertas
características y producían ciertos productos.
En la producción de sus productos, ellos, aunque también tenían vino y tenían
aceite, pero era solo para, por ejemplo, reyes
o ciertas personas con un alto nivel económico.
Inclusive, la calidad del vino y el aceite no era muy buena.
Entonces...
Entonces, vemos acá lo que estoy mencionando ahora de este sistema.
Dice, Deuteronomio 11, 10 al 12, Porque la tierra a la cual entras para
poseerla no es como la tierra de Egipto, de donde ustedes vinieron, donde sembrabas
tu semilla y la regabas con el pie, como una huerta de hortaliza.
Sino que la tierra a la cual entraras, entran para poseerla, tierra de montes,
valles, bebe el agua de la lluvia del cielo.
Entonces, si nos damos cuenta acá, nos está diciendo que claramente,
ellos tenían prácticamente un sistema en Egipto, pero ahora que Dios los iba a
llevar hacia Canaán, su sistema, si lo queremos
llamar así, de producción iba a ser diferente.
Ya no iba necesariamente a depender del sistema que tenían ellos del río Nilo,
ya no iba a depender del sistema que ellos tenían, si lo queremos llamar así,
tecnológico, y que claramente a la hora de cambiarlos a este nuevo régimen,
que es el de Canaán, ellos iban a tener ahora otro sistema de producción y por lo
tanto otros productos, y también su
dependencia iba a estar basada en la lluvia.
Es decir, que la lluvia les iba a marcar los
tiempos para la siembra y para la cosecha.
Entonces, en este cambio que Dios les dio a Israel, ya nos damos cuenta de cambio,
por así decirlo, de un sistema terrenal, porque se basa en el río Nilo,
en cierta figura, un sistema celestial que viene de los cielos.
Y aquí entra algo bien importante, porque se ve, inclusive a mí me sorprendió
cuando lo leí, dice Deuteronomio 28.12 El Señor abrirá para ti su buen tesoro,
los cielos, para dar lluvia a tu tierra a su
tiempo, y para bendecir toda la obra de tu mano.
Y tú prestarás a muchas naciones, pero no tomarás prestado.
Entonces, aquí nos está mencionando que Dios abrirá su buen tesoro de los cielos,
la lluvia.
Entonces, aquí Dios lo coloca, la lluvia, como su buen tesoro.
Es algo sorprendente.
Como le digo, nosotros, a veces, estando en lo
urbano, a la lluvia no le ponemos mucha atención.
Pero bajo el sentido de que Dios los iba a llevar a una tierra, esta tierra dependía
de la lluvia, que iba a dar unos productos diferentes.
Y aquí vemos aquí en Deuteronomio 11:14 lo siguiente, dice Él dará a la tierra de
ustedes la lluvia a su tiempo, lluvia temprana y lluvia tardía,
para que recojas tu grano, tu vino nuevo y tu aceite.
Entonces, esto es bien importante, porque vemos que al cambio de Egipto hacia
Cana, cambiaron tanto el sistema de creación de productos, por así decirlo,
por medio de la lluvia y el terreno que Dios les iba a dar.
Pero, por lo tanto, también iba a cambiar la cantidad, el tipo de producto,
la cantidad y la calidad del producto.
Y aquí mencionan tres, tu grano, tu vino nuevo, tu aceite.
Entonces, la base del producto de Israel se basaba
en el grano, que prácticamente sería el trigo.
Cuando habla del vino nuevo, sería la vid.
Y cuando hablamos del aceite, es el olivo.
Ellos iban a fabricar estos tres.
Ahora, cuando vemos en este sistema, vemos que ellos
no habían entendido lo que Dios les iba a dar a ellos.
Es decir, que estos tres productos que se están mencionando en Egipto eran escasos y
solo gente con un sistema alto económico los podía obtener.
Inclusive la calidad no era muy buena.
Pero cuando Dios los iba a llevar a la tierra de Cana, con este sistema de la
tierra y de la lluvia, esto se iba a volver común para ellos.
Es decir, que lo que antes era para los reyes o personas
con alto nivel económico iba a ser común para Israel.
O sea, iba a ser común el trigo, el vino y el aceite.
Entonces, esto es bien importante por la bendición que Dios da.
Ahorita también vamos a hablar un poco de esto.
Pero ellos como que no lo entendieron.
Y aquí entra el otro factor de los frutos del sistema.
¿Por qué?
Porque vemos en Números 11.5 lo siguiente.
Dice Números 11.5 Nos acordamos del pescado que comíamos gratis en Egipto,
de los pepinos, de los melones, los puerros, las cebollas y los ajos.
Entonces, ellos no estaban entendiendo a qué nivel de gloria Dios los iba a llevar
y todavía estaban deseando los productos de Egipto.
Que los productos de Egipto, por la situación del río Nilo y otras cosas,
no era tampoco tan buena y tenía que ser cierto
trabajo humano, manual y otro tipo de cosas.
Entonces, esto es bien interesante porque Dios les estaba quitando
ese tipo de carga y dándoles un tipo de sistema mucho mejor.
Ahora, aquí ya entra... Ah, perdón.
Vamos a ver el punto de los productos.
Entonces, el punto de los productos que es muy importante resaltar, porque también
tenemos que ver cómo influenciaba estos productos prácticamente en Israel,
para ellos, para su vida cotidiana también.
Entonces, cuando hablamos del trigo y del grano, eso
significaba que ellos podían generar harina para el pan.
Lo interesante, y que inclusive lo vamos a ver en tres partes, es uno, les servía
para lo cotidiano, es decir, que con el pan hacían harina para comer diariamente.
Dos, esa misma harina servía como una ofrenda hacia Dios.
Y lo tercero, de que esa harina la comerciaba.
Entonces, regularmente siempre se maneja en tres, ¿verdad?
Lo diario, lo que iba a servir para la adoración o culto, y lo que iba a servir
para el comercio, o en este caso, la relación con otros.
En el caso de la vid, ellos iban a producir el vino.
Y lo interesante con esto es que el vino lo bebían a diario.
Es decir, que no era como algo especial, que a veces uno, a veces alguien dice,
vamos a festejar, vamos a comprar una botella de vino.
Sino que esto era de uso diario.
Ellos, en lugar de tomar agua, tomaban vino.
Ahora, ¿por qué se hacía?
Porque el agua no es como ahora, que la vamos a purificar.
Entonces, no había una manera de tener una facilidad de purificación de agua,
por diferentes formas.
Entonces, por eso, ellos por salud, comenzaban a tomar vino.
Obviamente, no es el vino alcoholizado que nosotros tenemos
ahora, sino que es un vino que estaba mezclado con agua.
Entonces, vemos que Dios les estaba dando de diario a ellos tomar vino, algo que no
podían hacer en Egipto, y que era muy difícil
de conseguir, y también de baja calidad.
Lo segundo, está que el vino también se usaba para ofrenda de elevación para Dios,
como una forma de adorar.
También con el vino teníamos las pasas, o en este caso, con la pide y la sube las
pasas, y también se usaba para medicina y comercio.
Luego, vamos con el olivo.
El olivo genera las aceitunas para el aceite.
Entonces, el aceite se servía para la luz.
Luego, también servía para cocinar, para alimentarse, también para ungir,
que también se utilizaba dentro de lo que era la adoración
a Dios, y también para medicina y también para el comercio.
Entonces, si vemos que estos productos se dividían entre diario, la adoración,
y para el comercio, que significaría la atención con otros.
Muy bien.
Ahora, estos frutos también tenían una cantidad
y una calidad que dependía de la lluvia.
Y esto es muy importante, que a mí, cuando lo leía, me impresionó bastante.
Y aquí entraría prácticamente el sentido de lo que vamos a hablar también de lo que
es la lluvia temprana y tardía, que cuando uno lee la Biblia, se da cuenta
que habla de la lluvia temprana y la lluvia tardía.
Y a veces uno se pregunta, ¿y qué será eso de la lluvia temprana y la lluvia tardía?
Y claramente es parte de lo que vamos a hablar, por lo que habla el versículo de
Proverbios, pero tenemos que entender ciertas cosas para poder comprender de
mejor manera qué significaba la lluvia tardía.
Entonces, para que ellos pudieran generar este tipo de producto que Dios les iba a
dar con la lluvia, tenían que medirse estos tiempos.
Es decir, que estos tiempos de lluvia temprana y lluvia tardía iban a ser claves
para los productos que acabamos de mencionar, el vino, el aceite y el grano.
Y digo que marcan los tiempos porque ahorita lo vamos a ver muy puntual,
y voy a mencionar esto.
Aunque la Biblia menciona la lluvia tardía, no menciona algo
que está como que en el medio, que se llama el invierno.
Entonces tenemos tres lluvias, la lluvia temprana,
el otro que es el invierno, y la lluvia tardía.
Pero regularmente la Biblia solo menciona la
lluvia temprana y la tardía porque son claves.
Entonces, ahora vamos a explicar qué es cada una.
La lluvia temprana, prácticamente, iniciaba en octubre y noviembre.
En ese lapso se daba la lluvia temprana.
Y se le llama la lluvia temprana como lluvia de otoño.
Es decir, que cuando uno va a ver ese salero de la
Biblia, dice la lluvia de otoño o la lluvia de primavera.
Claramente son diferentes, pero la lluvia de
otoño es otra manera de decir la lluvia temprana.
Entonces, esta lluvia temprana se daba en octubre y noviembre.
¿Y qué pasa?
La función de esta lluvia temprana era para... la persona que era agrícola o
cultivaba, entendía que cuando comenzaba la
lluvia temprana, él ya podía comenzar a sembrar.
¿Por qué?
Porque la lluvia temprana lo que hacía era, cuando caía el agua en la tierra,
la comenzaba a moldear, por decirlo, a ablandar, porque como hay otra etapa que
es el verano, entonces ya la tierra estaba seca.
Con la lluvia comenzaba a ablandarse, a humedecer la tierra y también permitía
con eso poder arar la tierra, es decir, hacer los surcos, como dice la parábola
del sembrador, que la semilla cayó junto al camino.
Es decir, esos caminos que habla la parábola del sembrador son los surcos que
se hacen en la lluvia temprana para poder sembrar la semilla.
Y con eso también, pues al finalizar lo que es la lluvia temprana, que sería en
noviembre, permitía que la semilla germinaba con esa lluvia.
Obviamente esa lluvia no era una lluvia fuerte, sino que era una lluvia,
por así decirlo, paulatina o moderada.
Ahora, entonces, sin la lluvia temprana, entonces no era posible sembrar,
es decir, que eso ayudaba para la siembra.
Luego de eso venía la lluvia de invierno, que se daba entre diciembre y febrero.
¿Esto qué quiere decir?
De que este tipo de lluvia ayudaba a que se mantuviera el crecimiento de la
siembra, se fortalecía y las plantas se podían mantener.
Es decir, que sin esta lluvia, por así decirlo, de
invierno, pues tampoco podía tener un crecimiento.
Pero también iba como que, aunque era fuerte y siempre se mantenía nublado,
lo que hacía era, pues cuando iba finalizando, pues ya no iba siendo tan
fuerte y se iba, por así decirlo, como un degrado, hasta llegar a que ya no
hubiera agua y comenzara a salir el sol, ya se mirara despejado.
Y ahí entra lo que nos interesa en mayor punto, que es la lluvia tardía.
Entonces la lluvia tardía también le llaman la lluvia de primavera.
Yo digo esto porque cuando uno lee la Biblia se va a dar cuenta que dice la
lluvia de primavera o a veces dice la lluvia tardía.
Y esto se daba entre marzo y abril.
Es decir, que la lluvia de invierno, que era más
fuerte, no era la misma que la lluvia tardía.
Es decir, que la lluvia tardía era también más
suave, pero tampoco era como que fuera muy constante.
O sea, como que uno mirara cada rato que lloviera.
Y por eso que lo interesante es lo que
menciona Proverbios de la nube de lluvia tardía.
¿Por qué?
Porque no era común que se mostrara unas nubes
de lluvia para ese tiempo entre marzo y abril.
Es decir, que no era poco común que se marcara la lluvia.
Por lo menos había una o varias, pero constantes, pero eran pequeñas.
Ahora ya alguien dirá, ¿y eso qué tiene que ver con lo que estamos hablando?
O sea, ¿qué importancia tendrá la lluvia tardía en este proceso?
Y aquí vamos a ver la importancia de la lluvia tardía.
Y lo interesante de la lluvia tardía, y marca algo muy importante, porque la
lluvia tardía es la que define la calidad y la cantidad de la cosecha que se va a dar.
Es decir, que si no hay lluvia tardía, prácticamente la siembra se pierde.
O si se cosecha, se cosecha muy poco.
Entonces, la lluvia tardía definía la cantidad y la calidad del producto.
Es decir, que en el caso, por ejemplo, del trigo, cuando el trigo era sembrado y
venía la lluvia tardía, cuando caía la lluvia tardía, eso provocaba en el grano
del trigo que se hiciera fuerte, que se llenara, se le llama, y por eso que
el trigo se inclina, porque llega a tener un peso.
Si no hay lluvia tardía, el trigo no puede producir la harina suficiente.
Hay otro proceso ahí que se llama el almidón y otras cosas que no me traen
detalles, pero a lo que quiero entender es
que se puede producir gran cantidad de harina.
Si la lluvia tardía no se presenta, entonces ya se
podría producir muy poca harina y no tan buena calidad.
En el caso de lo que es la vid o con la uva, la uva podía tener bastante azúcar,
eran grandes los racimos, la piel era dura, pero en el caso de la uva aumentaba
su tamaño, también se mejoraba el contenido de azúcar
y evitaba que el fruto se quedara seco y amargo.
En el caso del olivo que daba a las aceitunas, pues daba una gran cantidad de
aceite porque se engordaba la aceituna, pero cuando no se habla lluvia tardía con
el caso del olivo o con el caso, también podemos ver acá, de la vid,
prácticamente las uvas se ponían como de viejito, se arrugaban, se ponían livianos,
entonces no se podía hacer de buena manera, inclusive
no podía tener mucha azúcar, daba poco jugo.
Y en el caso del olivo, pues obviamente también se arrugaba, pero lo interesante
también con el olivo es que a veces se podía
caer la aceituna, es decir, que no se mantenía.
Entonces, si nos damos cuenta, la lluvia tardía ayudaba para que los
productos o los frutos que se estaban dando
podían dar una buena cantidad y una buena calidad.
Entonces, esto es muy interesante porque, si nos damos cuenta, vemos por qué es que
hace una mayor referencia a la lluvia tardía el versículo.
Inclusive hay otros versículos que no hablan de la lluvia
temprana, sino que solo refieren a la lluvia tardía.
Entonces, eso es bien impresionante porque vemos de que todo lo que se ha sembrado y
que se ha tratado durante, si lo queremos llamar así, octubre hasta febrero,
eso depende en gran manera también de la lluvia tardía, porque la lluvia tardía
está definiendo prácticamente esta calidad y cantidad de producto.
Claramente también lo vamos a ver en ámbitos espirituales, porque al final
estaban hablando bastante de historia y otras cosas, pero
esto nos va a ayudar a entender cosas también con nosotros.
Entonces, ¿qué pasa acá?
Y aquí entra el punto del favor del rey.
El favor del rey como nube de lluvia tardía.
¿Por qué?
Porque vemos de que ellos prácticamente, en este caso, como menciona Proverbios 16:15,
que habla acerca del favor del rey como nube de lluvia tardía, significaba que
prácticamente la persona que se dedicaba a sembrar y cosechar,
cuando ellos miraban la nube de la lluvia tardía, se alegraban.
¿Por qué?
Porque sabían de que su fruto iba a ser de alta
calidad y que iban a tener una gran cosecha.
Entonces, por eso ellos eran como que estuvieran velando o esperando esa nube de
lluvia tardía para verla, porque eso iba a definir su producto.
Eso iba a definir prácticamente lo que iban a tener, ¿verdad?
Porque claramente, si no tenían harina, no iban a poder subsistir bien.
Si no tenían el vino o el aceite, tampoco iban a poder subsistir de buena manera.
Entonces, al ver ellos la nube de la lluvia tardía, entonces ellos podrían
alegrarse de que iban a tener una buena cosecha.
Entonces, por eso que este versículo de Proverbios 16, 15, habla de ese sentido de
el favor del rey o la ayuda del rey es como una nube de lluvia tardía.
Entonces, esto nos habla a nosotros, obviamente, de que si Dios no dice
mirá, yo te voy a bendecir como nube de lluvia tardía.
Es como que para celebrar, por así mencionarlo,
porque Él nos está diciendo algo muy importante.
Es decir, que lo que Él ha sembrado a nosotros va a tener una buena calidad y
una abundancia de fruto, como dice la palabra, para
glorificar al Dios y al Padre Nuestro Señor Jesucristo.
Entonces, esto es muy importante y también voy a señalar otros puntos acá.
Pero, obviamente, como vemos aquí que dice el favor del rey es como nube de lluvia
tardía, y como vimos en un principio, que Dios es el que abre el tesoro de la
lluvia, su buen tesoro del cielo, que es la lluvia, nos habla de algo muy importante.
De que Dios bendice con lluvia, en este caso particular, los tres tiempos,
lluvia temprana, el invierno y lluvia tardía, pero mayormente su bendición
entraría en la lluvia tardía, pero también si nosotros, o en este caso el pueblo
israelí, pecaba, Dios retenía la lluvia para ellos.
Y claramente nosotros vemos juicios sobre Israel en ese sentido de la lluvia tardía,
de las lluvias que fueron para Israel.
Y voy a mencionar aquí, y bueno, voy a leer un par de versículos que nos
van a ayudar a entender esta parte, que inclusive Dios como que estableció con
ellos la relación que iba a tener tanto con lo
que era la consagración con relación a la lluvia.
Vamos a leer aquí Deuteronomio 11, del 8 al 17, dice, Guarden, pues,
todos los mandamientos que les ordeno hoy, para que sean fuertes, y entren y tomen
posesión de la tierra a la cual entran para poseerla, para que prolonguen sus
días en la tierra del Señor, juro dar a sus padres.
Dice acá, para sus padres, pero creo que me he olvidado ponerlo acá.
Voy a volver a leer los del 8.
Guarden, pues, todos los mandamientos que les ordeno hoy, para que sean fuertes,
y entren y tomen posesión de la tierra a la cual entran para poseerla.
Nueve, para que prolonguen sus días en la tierra que el Señor juró dar a sus padres,
y a su descendencia, una tierra que mana leche y miel.
Esto es Deuteronomio 11, del 8 al 17.
Diez, porque la tierra a la cual entran para poseerla, no es como la tierra de
Egipto, de donde ustedes vinieron, donde sembrabas tu
semilla, y la regabas con el pie como huerta de hortalizas.
Once, sino que la tierra a la cual entran para poseerla, tierra de montes y valles,
bebe el agua de las lluvias del cielo.
Doce, es una tierra que el Señor tu Dios cuida.
Los ojos del Señor tu Dios están siempre sobre
ella, desde el principio hasta el fin del año.
Trece, y sucederá que si obedecen mis mandamientos, que les ordeno hoy,
de amar al Señor su Dios y de servirle con todo su corazón y con toda su alma,
Él dará a la tierra de ustedes la lluvia a su tiempo, lluvia temprana y lluvia
tardía, para que recojas tu grano, tu vino nuevo y tu aceite.
Quince, y Él dará hierba en tus campos para tu ganado, y comerás y te saciarás.
Dieciséis, tengan cuidado, no sea que se engañe su corazón, y se desvíen,
y sirvan a otros dioses, y los adoren.
Diecisiete, no sea que la ira del Señor se encienda contra ustedes, y cierre los
cielos, y no haya lluvia, y la tierra no produzca su fruto,
y pronto perezca en la buena tierra que el Señor les da.
Entonces, si nos damos cuenta, en este pasaje, Él está poniendo las cosas
claras, es decir, miren, ustedes me obedecen, y hacen lo que yo digo,
yo no solo por la buena tierra que les he dado, les proveeré la lluvia, pero si
ustedes vienen y no lo hacen, les quitaré la lluvia.
Y eso claramente lo vemos en varios pasajes en la palabra,
entre uno de ellos, pues lo que sucedió con Elías.
Ahora vamos a leer otro versículo de Deuteronomio 28, del 1 al 14, dice,
versículo 1.
Y sucederá que si obedeces diligentemente al Señor tu Dios, cuidando de cumplir
todos sus mandamientos que yo te mando hoy, el Señor tu Dios
te pondrá en alto sobre todas las naciones de la tierra.
Dos, y todas estas bendiciones vendrán sobre ti,
y te alcanzarán si obedeces al Señor tu Dios.
Tres, bendito serás en la ciudad y bendito serás en el campo.
Cuatro, bendito el fruto de tu vientre, el producto de tu suelo, el fruto de tu
ganado, el aumento de tus vacas y las crías de tus ovejas.
Cinco, benditas serán tu canasta y tu artesa.
Seis, bendito serás cuando entres, bendito serás cuando salgas.
Siete, el Señor hará que los enemigos que se levanten contra ti sean derrotados
delante de ti, saldrán contra ti por un camino
y huirán delante de ti por siete caminos.
Ocho, el Señor mandará que la bendición sea contigo en tus graneros y todo aquello
en que pongas tu mano y te bendecirá en la tierra que el Señor tu Dios te da.
Nueve, te establecerá el Señor como pueblo santo para sí, como te juró si guardaras
los mandamientos del Señor tu Dios y andas en sus caminos.
Diez, entonces verán todos los pueblos de la tierra que
sobre ti es invocado el nombre del Señor y te temerán.
Once, el Señor te hará abundar en bienes, en el fruto de tu vientre, en el fruto de
tu ganado y en el producto de tu suelo, en la
tierra que el Señor juró a tus padres que te daría.
Doce, el Señor abrirá para ti su buen tesoro, los cielos, para dar lluvia a tu
tierra a su tiempo y para bendecir toda la obra de tu mano.
Y tú prestarás a muchas naciones, pero no tomarás prestado.
El Señor te pondrá a la cabeza, no a la cola,
solo estarás encima y nunca estarás debajo.
Si escuchas los mandamientos del Señor tu Dios que te ordenó hoy para que los
guardes cuidadosamente, no te desvías de ninguna de las palabras que te ordenó hoy,
ni a la derecha ni a la izquierda, para ir tras otros dioses y servirles.
Entonces vemos acá ya lo que Dios está mencionando, es decir, que el mismo está
dando la tierra y el mismo está dando el sistema de lluvia, que era muy diferente
en Egipto, porque en Egipto ellos tenían que entregar muchas cosas, otras
elaboraciones que también se mencionan aquí.
Ahora vamos a ver otros pasajes, Jeremías 5.24.
No dice en su corazón, temamos ahora al Señor nuestro Dios, que da la lluvia a su
tiempo, tanto la lluvia de otoño como la de primavera, y que
reserva para nosotros las semanas establecidas de la cosecha.
Entonces vemos aquí, que aquí es donde mencionaba que se menciona la lluvia de
otoño, que será la lluvia temprana, y la
lluvia de primavera, que será la lluvia tardía.
Ahora vamos a ver Amós 4.7, dice, y además le retuve
la lluvia cuando aún faltaban tres meses para la siega.
Hice llover sobre una ciudad y sobre otra ciudad no hizo llover,
sobre una parte llovía y la parte donde no llovía se secó.
Ahora veamos Jeremías 3.1-3, dice, Dios dice, si un hombre se divorcia de su
mujer y ella se va de su lado y llega a ser de otro hombre, ¿volverá él a ella?
¿No quedará esa tierra totalmente profanada?
Pues tú eres una ramera con muchos amantes, y sin embargo vuelves a mí,
declara el Señor.
Dos, alza tus ojos a las alturas desoladas y mira, ¿dónde no te has prostituido?
Junto a los caminos te sentabas para ellos como el árabe en el desierto.
¿Has profanado la tierra con tu prostitución y tu maldad?
Tres, por eso fueron detenidas las lluvias, y no hubo lluvia de primavera,
pero tú tenías frente de ramera, no quisiste avergonzarte.
Entonces, estamos viendo cómo Dios está hablándoles a ellos de cómo Él puede
brindar la lluvia, bendecirlos con lluvia o
retenerle la lluvia por causa de su pecado.
Porque Él tiene un sistema ya establecido, y claramente ese sistema es de gran
bendición cuando vimos el caso de los
productos de Egipto y los productos de Israel.
Entonces, aquí entra algo también muy importante,
que ya entraríamos a ver la parte espiritual.
Ahora, ¿por qué hablamos de la parte espiritual?
Porque hay varias cosas muy importantes.
Entre una de ellas es que si nosotros comprendemos lo que acabamos de ver y
entendemos lo que acabamos de estar leyendo, vemos que a veces nosotros
pensamos que las cosas que actualmente vivimos en
Dios funcionan igual a cómo funcionaban en el mundo.
En este caso, el ejemplo que pusimos de Egipto.
Egipto tenía su sistema que dependía del río Nilo, que inclusive ellos definían los
tiempos para sus siembras, para sus cosechas.
Tenían sus tecnologías, sus formas, su propia sabiduría.
Y claramente producían cierto tipo de producto, o cierto tipo de, si lo queremos
llamar, en unos casos le llamarían desarrollo
personal, o algunas otras cosas, psicología, etc.
Cuando nosotros estamos aquí en el reino de Dios, pensamos que las cosas van a
seguir funcionando como funcionaban en el mundo.
Viendo que Dios ya nos cambió de sistema a un sistema mejor.
Es decir, que ahora los sistemas ya no dependen de mis tiempos, sino que dependen
de los tiempos que Dios va a marcar para mi vida.
Y ahí es donde nosotros a veces queremos hacer
algo y vemos que no es el tiempo de Dios.
Pero queremos hacerlo porque nosotros queremos y ya hemos estado acostumbrados
para hacerlo en el tiempo que nosotros queremos.
Porque así se manejaba en Egipto.
Y a veces nosotros queremos cierto tipo de bendiciones, cierto tipo de productos,
como mencionaba en Números 11:15, que ellos todavía anhelaban los productos de Egipto.
Cuando Dios nos quiere ofrecer formas diferentes
de gozo, de comunión en la familia, etc.
Pero eso nosotros todavía andamos anhelando o rogando por frutos de Egipto
cuando Dios nos quiere dar mayores glorias
o mayores bendiciones en el sistema de Dios.
Y por eso que ahí es donde entra Jesucristo a hablar de la parábola del sembrador.
Porque cuando Jesús comienza, comienza a enseñarles el sí
como Dios maneja las cosas usando la parábola del sembrador.
Porque ahí se está mostrando el sembrar y el cosechar.
Inclusive diciéndoles que Él quiere que nosotros demos fruto y fruto en abundancia.
Lo interesante también de esto es que Dios también junto con otros personajes,
otros ministros, lo que la Biblia habla de los colaboradores, también trabaja en
nuestras vidas, sembrando en nuestros corazones, viendo el crecimiento,
regando, por así mencionarlo, en la vid de Dios.
Y por eso vamos a leer acá 1 Corintios 3, versículo 5 al 9.
Porque aquí está hablando del trabajo que Dios hace en
la labranza, en la siembra, es decir, en nuestras vidas.
Y dice aquí 1 Corintios 3, versículo 5 al 9, dice...
¿Qué es, pues, Apolos? ¿Y qué es Pablo?
Servidores mediante los cuales ustedes han creído,
según el Señor dio oportunidad a cada uno.
6.
Yo planté, Apolo regó, pero Dios ha dado el crecimiento.
7.
Así que ni el que planta ni el que riega es algo, sino Dios que da el crecimiento.
Ahora bien, el que planta y el que riega son una misma cosa, pero cada uno recibirá
su propia recompensa, conforme a su propio trabajo.
9.
Porque nosotros somos colaboradores en la labor
de Dios y ustedes son el campo de cultivo de Dios.
El edificio de Dios.
Muy bien, entonces vemos aquí que nos están hablando
prácticamente de lo que es sembrar y cosechar.
Y menciono esto, y que es bastante importante, porque la Biblia habla mucho
del sembrar y cosechar, es algo muy constante que se menciona en la Biblia.
Pero a mí me llama mucho la atención de que no se menciona la lluvia, porque es
como que la lluvia ya estaría entendida en ese proceso.
Entonces, si la Biblia está hablando de que Dios está sembrando, significa que ya
hubo una lluvia, porque no se puede sembrar si no hay una lluvia.
O sea, que ya hubo una lluvia temprana, y si aquí en Corintios se está mencionando
que se está sembrando y se está trabajando, significaría
que es como que estuviéramos en una lluvia de invierno.
Por lo tanto, estaríamos esperando la lluvia tardía.
Que quiera entender esto, que cuando Dios siembra constantemente en nosotros su
palabra, riega con su Espíritu Santo, y está trabajando constantemente en
nosotros, nosotros tenemos una esperanza de la lluvia tardía.
Que todo lo que Dios ha sembrado y lo que ha trabajado
en nosotros, tiene la idea de cosechar de ello.
Y que la lluvia tardía va a definir el tipo de producto.
Claramente este tipo de producto es un producto
espiritual, por eso mencionamos los tres, ¿verdad?
La harina, el vino y el aceite, dando a entender
que nosotros vamos a tener el pan de vida.
Vamos a poder alimentarnos y alimentar a otros, como dice la Biblia, ¿verdad?
Para que des tu pan al hambriento.
Eso es lo que habla Isaías 58, es decir, si no tengo yo harina,
no puedo tener pan.
Y si tengo pan, puedo partir mi pan con el hambriento.
En el otro caso, estaría lo que es el vino, es decir, que nos va a ayudar a
alegrarnos y regocijarnos, porque el vino hace esa figura del gozo.
Inclusive la figura del Espíritu Santo, porque claramente en Efesios dice,
no se embriaguen con vino, en lo cual hay
disolución, más bien sed llenos del Espíritu.
Entonces nos habla de una relación entre vino y Espíritu Santo.
Entonces nos va a dar el gozo de la salvación de Dios, que va a producir en
nosotros la palabra que fue sembrada y que ha sido tratada a lo largo de los años,
en nuestras vidas, porque es un proceso, es un tiempo.
También esto significaría que nosotros vamos a poder suministrar del Espíritu de
Dios, de todo lo que Dios nos ha dado con otras
personas, y también vamos a poder adorar y alabar a Dios.
Menciono esto por las categorías que hablamos, de lo que era la vida diaria,
la adoración o el culto, y lo que es la
relación con otros que entraría el comercio.
Entonces, como tercer punto está también el aceite, el aceite que servía para el
ungimiento, y el ungimiento involucraba la función
que también tenían que cumplir en el cuerpo de Cristo.
Vemos que esta situación, o por lo menos cuando yo la miraba,
es muy hermosa porque Dios ha estado sembrando en nosotros.
Dios está trabajando constantemente en nosotros, y a veces nosotros decimos,
pero ¿por qué no suceden las cosas?
¿por qué no se dan los tiempos?
Porque yo estoy sembrando y sembrando y sembrando, y no se ve el producto,
no se ven necesariamente las cosas que uno necesitará, en ese sentido espiritual.
No estamos hablando necesariamente físico, por eso mencionaba el pan, que con el pan
se puede convertir uno en Belén, porque se llama la Casa del Pan,
con el gozo constante que puede haber en nuestras vidas, con la suministración del
Espíritu Santo, el gozo de la salvación de Dios, etc.
Y que uno puede decir, yo estoy trabajando, estoy leyendo la Palabra,
y yo no veo que hay cosas que estén cambiando, que estén dándose, pero es
porque no es el tiempo, es decir, es tiempo del invierno, es tiempo cuando
se está constantemente trabajando y vienen los aguaceros,
pero está creciendo y fortaleciendo la lluvia, ese proceso.
Pero la esperanza está en la lluvia tardía, porque si uno sabe que Dios está
sembrando en uno, como dice la palabra acá, de la palabra del sembrador,
entonces entendemos que ya pasó el tiempo de la lluvia temprana, que estamos en el
tiempo de la lluvia de invierno y por eso
están los aguaceros, por eso están las pruebas,
las situaciones difíciles, porque obviamente no es que nos caiga agüita,
sino es que nos pasan pruebas, situaciones para que la palabra que Dios
ha sembrado en nosotros, se comience a fortalecer, comience a crecer,
comience a darse, y con eso nos dice a nosotros, por ejemplo, mira, ya sembré,
estoy trabajando como aquí en Corintios, solo viene la lluvia tardía.
Y eso significa la producción de todo lo que uno ha leído, lo que uno ha orado,
las palabras que Dios ha dado a nosotros, hay un estado, los tratos, los procesos,
entonces nos abre los ojos a decir, ok, viene una lluvia tardía, y esta lluvia
tardía va a ser de que mi corazón produzca lo que Dios ha venido sembrando por años,
ni siquiera por días, sino que a veces hasta por años.
Y aquí es donde entra lo importante y valioso, que he estado a leer unos
versículos que tienen esta relación, y claramente, porque también uno sabe,
como el caso de Deuteronomio que estamos leyendo, que uno está buscando obedecer a
Dios, temer a Dios, o adorar a Dios, entonces vemos que hay
esta esperanza del favor de Dios de la nube de lluvia tardía.
Entonces ya nos está dando, y miren, alégrense, porque todo lo que se ha venido
sembrando, todo lo que se ha venido cosechando, inclusive en otras personas,
porque también en el sentido de lo que se está constantemente predicando y
enseñando, uno puede decir, bueno, pero yo estoy sembrando a esta persona,
estoy tratando a esta persona, o predicándole a este grupo de personas,
y tal vez también uno quisiera que hubiera un, por
así decirlo, una gloria que se derrame de una vez.
Pero también es un trabajo, porque inclusive el apóstol Pablo, en Segunda de
Corintios, habla de que él trató con la iglesia de Corinto.
Entonces él trató no por días, sino que por
años, y dice, ustedes son mi sello en el Señor.
Entonces, ¿qué quiero entender con esto?
De que no desfallezcamos, no cesemos de sembrar en nuestro corazón, porque si hay
una siembra, por lo tanto va a venir una lluvia tardía, y esta lluvia tardía va a
producir un gran fruto, una gran cantidad de fruto.
Entonces, vamos a leer aquí unos pasajes que van a ayudar a también entender esta
parte de que nosotros podemos pedir lluvia tardía.
Es decir, ya sabiendo que Dios ha sembrado en nosotros, o que nosotros hemos
sembrado, trabajado con grupo, con personas, etc.
Nosotros podemos pedir una lluvia tardía para todos
esos, si lo queremos llamar, esos campos o siembras.
Y aquí dice lo siguiente, Zacarías 10.1 Pidan
lluvia al Señor en el tiempo de la lluvia tardía.
El Señor que hace los nubarrones, Él les dará
aguaceros y hierba en el campo a cada uno.
Por eso mencionaba que hay más versículos que mencionan
sobre la lluvia tardía que sobre la lluvia temprana.
Y como mencionan la bendición que es la lluvia tardía.
Entonces vemos que dice, pidan, es decir, que nosotros sabiendo que ya ha
sido sembrada, sabiendo que hemos sido tratados, podemos pedir el favor de Dios,
Señor, dando en la nube de tu lluvia tardía.
¿Por qué?
Porque voy a poder dar fruto en abundancia.
¿Por qué?
Porque voy a darte una calidad de fruto.
¿Por qué no?
Porque vamos a ver aquí también qué relación hay del fruto con Jesucristo.
Entonces vamos a ver aquí este pasaje de Santiago 5.7.
Por tanto, hermanos, sean pacientes hasta la venida del Señor.
Miren,
miren como el labrador espera el fruto precioso de la tierra, siendo paciente en
ellos hasta que recibe la lluvia temprana y la tardía.
Entonces nos habla de tener paciencia también, verdad?
O sea, por eso mencionaba que la nube de la lluvia tardía no era como que como la
lluvia del invierno que se mantenía, sino que se tenía que estar como velando,
como que estar viendo cuándo va a venir.
Y cuando el sembrador miraba que venía la lluvia tardía era de alegría, así que no
era no era un acontecimiento constante, verdad?
Pero marcaba un punto muy importante, por eso dice tengan paciencia.
Dios va a traer la lluvia tardía en su tiempo.
Tengan paciencia, se las van a decir el favor
del rey o de Dios es como nube de lluvia tardía.
Entonces también claramente esto también ayuda a tener una gran alegría.
Por lo que dice Salmos 126:6, dice el que con lágrimas anda llevando
la semilla de la siembra en verdad volverá
con gritos de alegría trayendo sus gavillas.
Que quieran entender esto de que si nosotros hemos sembrado constantemente y
hemos permitido que Dios siembre su palabra
constantemente, vamos a tener una gran alegría.
Por eso que vamos a ver con lágrimas, con dolor o con tratos,
un montón de cosas buscando cumplir la palabra de Dios.
Estamos sembrando, estamos sembrando, Dios está tratando, Dios está tratando,
pero también Dios da una promesa.
Por eso que aquí esto ya se entiende un poco más cuando dice
en verdad volverá con gritos de alegría trayendo sus gavillas.
Y dice aquí en 2 Corintios 9, 6, pero esto digo, el
que siembra escasamente, escasamente también segará.
Y el que siembra abundantemente, abundantemente también segará.
Y esto es muy importante porque si sabemos de que Dios va a bendecir con lluvia
tardía y que nosotros hemos sembrado la palabra en nuestra vida leyéndola,
permitiendo que Dios nos, por medio de escuchar predicaciones, por medio de que
nos ministre en la oración, es todo este trato que está haciendo y que nosotros
sabemos que hemos buscado sembrar todo lo que podemos, es bien grato.
Claramente si alguien ha sembrado poquito, se va
a alegrar poquito, pues porque poquito sembró.
Pero si alguien ha comenzado a ser constante con Dios, estar siempre atento a
escuchar su palabra, que lea la palabra, se aprende la palabra, medita la palabra,
está constante en la búsqueda de Dios, en la comunión.
Entonces el nivel de alegría que vendrá para esta
persona, por cuanto viene una lluvia tardía, será grande.
Porque sabe de que la lluvia tardía le va a marcar la calidad y la cantidad de fruto.
Y si él ha sembrado bastante, va a tener una
gran cantidad de fruto y de calidad de fruto.
En este caso sería la palabra que Dios le va a dar, la revelación que Dios le va a
dar, el gozo de su salvación que vendrá, la suministración del Espíritu Santo,
la comunión que esta persona tendrá, será impactante,
porque la lluvia tardía marca ese punto preciso.
Y inclusive también acá, en este caso de Juan, dice lo siguiente, ¿verdad?
Y que la idea también nosotros es glorificar a Dios.
Dice Juan 15.8 En esto es glorificado mi Padre, en que
den mucho fruto y así prueben que son mis discípulos.
Entonces, claramente vemos que vamos a poder nosotros a glorificar a Dios,
que es una de las cosas que nosotros queremos hacer.
Por medio de la palabra que Él ha colocado en nosotros, queremos glorificarle.
Y claramente la lluvia tardía va a ayudar para que podamos glorificarle.
Es algo muy, por lo menos muy precioso según lo que estaba viendo.
Ahora, viendo también esto, y también en un punto de alguna manera profético,
también hay algo marcado con lo que es el trigo y la cizaña.
Nosotros hemos visto y que hemos hablado eso un poquito los sábados, sobre lo que
es la parábola del sembrador y cómo en Mateo
se habla del trigo y la cizaña después.
¿Y qué tiene que ver esto?
Y esto también es muy impresionante, o por lo
menos a mí me impresionó mucho cuando lo leí.
Y es de que la lluvia tardía ayuda para distinguir qué es trigo y qué es cizaña.
Así que la lluvia tardía no sólo ayuda a la cantidad y a la calidad del fruto que
va a venir, sino que la lluvia tardía también
identifica qué es trigo y qué es cizaña.
¿Por qué?
Porque cuando cae la lluvia sobre lo que es el trigo, como vimos, esa agua de
lluvia tardía lo que hace es humedecer la tierra, genera algo que le llaman,
si no estoy mal, el almidón, genera una fotosíntesis y hace
que lo que se conoce como el grano se llame llenar el grano.
Entonces eso hace que el grano pese.
¿Y entonces qué pasa?
Como el trigo y la cizaña se parecen, cuando viene la lluvia tardía el trigo se
inclina por el peso del grano, pero la cizaña se mantiene igual.
Inclusive en ciertas ocasiones la lluvia
tardía lo que hace es que se quiebre la cizaña.
Por eso está que en el libro de, cuando Jesús habla de la parábola del trigo y la
cizaña, dicen espere hasta el tiempo de la ciega.
¿Por qué?
Porque cuando viene la lluvia tardía, la lluvia tardía va a
marcar la diferencia entre lo que es trigo y lo que es cizaña.
Si no hubiera lluvia tardía no se puede distinguir entre el trigo y la cizaña
porque se parecen, pero cuando vemos que viene la lluvia tardía el trigo se inclina
porque se vuelve maduro, porque esa lluvia le ayuda a madurar el fruto.
Entonces eso es algo muy importante.
Menciono esto porque claramente Jesús en sus parábolas,
en Jesús prácticamente un 38 por ciento o a veces uno dice entre un 35 y 40 por
ciento, Jesús habló de sembrar y cosechar en la Biblia.
Todas las parábolas entre el 35 y el 40 por ciento Jesús habla de sembrar y cosechar.
Pero interesantemente no se menciona la lluvia.
Pero cuando vemos el punto de la lluvia que estamos viendo, vemos que también la
Biblia dice que cuando venga el tiempo los ángeles recogerán lo que es el trigo y que
la cizaña la recogerán para echarlo al fuego.
Pero lo que marca e identificará eso será la lluvia tardía.
Por eso indicaríamos o entenderíamos que Dios en el tiempo final, antes de que Él
venga, es decir, la cosecha, antes de que
eso pase Dios va a enviar una lluvia tardía.
Y esta lluvia tardía va a identificar quiénes son trigo y quiénes son cizaña.
Pero también inclusive ya en un sentido particular y personal de nosotros,
la doctrina que nos han enseñado, la doctrina que nos han dado, que a veces
no sabemos nosotros si es trigo o si es cizaña, significaría que cuando Dios envíe
una lluvia tardía sobre nosotros, vamos a poder identificar o Dios nos va a
mostrar, mira, esto es mío porque esto está madurando, porque eso está floreciendo.
El otro se mantiene igual, el otro no cambia, el otro incluso solo se pone verde.
Inclusive hasta se puede destruir por causa de la lluvia tardía.
O sea que esto es impresionante prácticamente cuando yo miraba esto,
porque está marcando puntos muy claves que es algo que uno quiere.
Uno quiere a veces saber si lo que uno tiene es de Dios o no es de Dios.
Que las doctrinas que uno recibe puedan o no
ser de Dios, porque claramente ya son sembradas.
Porque la Biblia no dice que no tengamos cizaña.
La Biblia dice que por cuanto a veces nos hemos dormido,
el enemigo vino y sembró la cizaña porque nos descuidamos.
Es decir que fijo tenemos cizaña.
Pero que la lluvia tardía nos va a servir para identificar que es de Dios o no.
Entonces vamos a dar cuenta de que lo que no es de Dios ni se mueve, ni es que a
Dios le puse atención, pero lo que es de Dios
comienza a crecer, a florecer, a producir.
Entonces esto no es de Dios, porque esto no está creciendo, no está floreciendo,
no está dándose, sino que sigue igual.
Y entonces ahora entra también otro punto interesante de esta parte de la lluvia
tardía o la esperanza que es la lluvia tardía.
¿Por qué?
Porque la lluvia tardía marca un antes y un después.
Es decir que cuando ya el sembrador ve que se
dio la lluvia tardía, sabe que va a haber fruto.
Sabe que la calidad del fruto va a ser buena,
sabe que va a producir gran cantidad de fruto.
Entonces, ¿qué pasa acá?
Y esto es lo más bonito de lo que nos vamos a leer.
Dice de la siguiente manera.
Cantares capítulo 2, versículo 10 al 13.
Versículo 10.
Entonces, mi amado habló y me dijo, levántate
amada mía, hermosa mía y ven conmigo.
11.
Pues mira, ha pasado el invierno, ha cesado la lluvia y se ha ido.
12.
Han aparecido las flores en la tierra, ha llegado el tiempo de podar las vides y
se oye la voz de la tórtola en nuestra tierra.
La hierba ha madurado, sus higos y las vides en flor han esparcido su fragancia.
Levántate amada mía, hermosa mía y ven conmigo.
Esto es muy importante porque en el versículo 11 dice, ha pasado el invierno,
es decir, ya pasó la lluvia temprana, ya pasó el invierno,
y ha cesado la lluvia, refiriéndose a la lluvia tardía.
Entonces cuando pasa la lluvia tardía vienen
tiempos de amores, porque ya hay fruto.
Por eso dice aquí, la higuera ha madurado, sus higos
y las vides en flor han esparcido su fragancia.
Levántate amada mía, hermosa mía y ven conmigo.
Nos habla del arrebatamiento, es decir, que después de la lluvia tardía viene la
cosecha y viene el arrebatamiento porque los ángeles, que son los cegadores,
vienen y se llevan las primicias.
Y eso tiene que ver con la fiesta de las primicias que vamos a ver los sábados.
Pero lo que quiero entender es que nos hablan, obviamente también, pues alguien
dirá, hermano, pero el arrebatamiento no sé cuándo va a venir.
Sí, pero también nos marca nuestra comunión diaria.
Por eso estamos viendo de que Dios está tratando con nosotros y que exactamente
hemos vivido procesos, dificultades,
etcétera, y que Dios va a dar lluvia tardía.
Y la esperanza de esta lluvia tardía marca que después van a venir tiempos de amores.
Es decir, que estos tiempos difíciles que tal vez hemos estado teniendo por nuestras
lluvias de invierno y que viene la lluvia tardía, nos
marcan los tiempos que van a venir de amores después.
Es decir, que Dios nos va a llamar a tiempos de amores.
Y esto es impresionante.
Inclusive nosotros podemos llamar amores a Dios porque dice Cantares 4.
16 Despierta abierto el norte y ven viento el sur.
Hagan que mi huerto exhale fragancia, que se esparzan sus
aromas entre mi amado y su huerto y coman sus mejores frutas.
¿Por qué?
Porque claramente después de la lluvia tardía se hace la cosecha.
Entonces, cuando ya tengo la cosecha de mi fruto, yo le puedo decir a mi amado Jesús
ven y ten amores conmigo, porque yo estoy dando fruto.
Es lo que hemos hablado los sábados, ¿verdad?
De que la idea de la palabra del Senador para que nosotros
demos fruto es para llamar a Jesús a los amores con nosotros.
No necesariamente es para que nosotros testifiquemos a la gente del todo.
Aunque sí se puede hacer, porque la belleza es por sus frutos, los conoceréis.
Pero mayormente es para tener mi relación y comunión con Dios.
Entonces Dios dice a mí, te voy a dar mi lluvia tardía para que desfrutes abundante
y después me puedas llamar a amores.
Entonces esto es muy agradable, porque le da refrigerio a nuestra vida.
Por eso es la palabra, lo que antes se
escribió, para nuestra esperanza se escribió.
Para que por medio de las Escrituras tengamos esperanza y paciencia.
¿Por qué?
Porque claramente uno quisiera tener comunión con Dios.
Y ver las cosas difíciles que están pasando.
Pero este sentido de lluvia tardía, que nos ayuda a entender que viene
prácticamente la cosecha, es para los amores con el amado.
Entonces eso nos da una alegría a nosotros constante.
Entonces eso nos ayuda a nosotros a tener esperanza de que vienen tiempos de amores.
Porque nos los están enseñando claramente a cada quien según sus tiempos.
Dios le va a mostrar que... Pero lo que yo veo por acá es que...
Nosotros también hemos sembrado por la palabra en predicaciones y demás.
Y que Él en su favor, en su misericordia, nos quiere dar una lluvia tardía.
Pero también aquí se entra el tiempo de la paciencia antes de la lluvia.
Porque también hemos mencionado que hay una paciencia que hay que resaltar.
Que Dios tampoco va a venir de la noche a la mañana.
Y eso lo vamos a ver aquí con Elías.
Dice una similitud con la nube de la lluvia tardía.
Y sucedió que la séptima vez, Él dijo, veo una nube
tan pequeña como la mano de un hombre que sube del mar.
Y Elías le dijo, sube y lee acá.
Ahí está.
Entonces, ¿qué quiero entender?
Porque lo coloqué.
Lo coloqué porque aquí, en este caso con Elías, había una sequía completa.
Ojo con esto.
No estoy hablando que esto habla de la lluvia tardía.
Sino que la figura que quiero resaltar es la parte de la nube.
Porque esta nube que aparece aquí es la nube de la lluvia tardía.
Hay una similitud entre ellas.
Dice, veo una nube tan pequeña como la mano de un hombre que sube del mar.
Eso era similar a lo que pasaba con la lluvia tardía.
Se miraba que la nube subía y que tenía cierta... no era una nube alta,
sino que era una nube media que era gruesa para que cayera la lluvia.
Entonces, esto es muy similar a la nube de la lluvia tardía.
Porque obviamente nosotros no sabemos cómo del todo es, ¿verdad?
Inclusive yo creo que voy a mandar unas imágenes de esto.
Pero en el caso aquí dice... y sucedió que la séptima vez.
Es decir, que él lo mandó siete veces a ver que venía la nube.
No fue a la primera.
Entonces, decía, no, todavía no ha venido la nube.
Ve a revisar otra vez.
Iba otro corriendo.
No, todavía no ha venido la nube.
O la lluvia.
Ve otra vez siete veces.
O sea que él tuvo que tener paciencia para
andar revisando y viendo que venía la lluvia.
Similar a la parte de la nube de la lluvia tardía.
Entonces vemos, por eso decía que el favor de Dios es como nube de lluvia tardía.
Ok.
Entonces vamos a ver aquí este punto, que es la primera.
¿Cómo viene la lluvia tardía a nuestra vida?
Porque este sería...
Hay algo interesante porque no es lo mismo el proceso que
surge en invierno al proceso que surge en la lluvia tardía.
Porque la lluvia que se da en invierno es más fuerte.
En pocas palabras, son procesos más fuertes.
Son cuestiones más difíciles.
Inclusive a veces dice que cae granizo en el invierno.
O por eso dice que cae nieve.
Entonces, pero cuando ya viene el tiempo de la lluvia tardía, ya se aclara el panorama.
Ya no hay necesariamente frío.
Y ya viene por eso una calidez.
Y también la lluvia tampoco es una lluvia fuerte, sino que es una lluvia moderada.
Y que la lluvia que se va a dar es para hacer madurar lo que ya se sembró.
Es decir que no hay una siembra.
Se madura lo que ya se sembró.
Entonces, aquí va a haber un par de
versículos que van a ayudar a entender esto.
Primera de Reyes, 18:44.
Caiga como la lluvia mi enseñanza, y destile como el rocío mi discurso.
Como llovizna sobre el verde prado, y como aguacero sobre la hierba.
Entonces aquí nos está mencionando que Dios va a dar un tipo de enseñanza,
o de razón que lo menciona Job, diferente a como nos han venido hablando.
Porque la idea de la enseñanza es hacer madurar lo que ya nos ha sido sembrado.
No es como que una nueva siembra, sino que hay una maduración para esto.
Es decir que es una enseñanza que hace madurar lo que ya se ha venido sembrando.
Por eso se menciona aquí.
Caiga como la lluvia mi enseñanza, y destile como el rocío mi discurso.
Luego dice Job 29, 21 al 23.
Me escuchaban, y esperaban, y guardaban silencio para oír mi consejo.
22.
Después de mis palabras no hablaban de nuevo,
y sobre ellos caía gota a gota mi discurso.
Me esperaban como la lluvia, y abrían su boca como la lluvia de primavera.
Abrían su boca, no es que ellos cuando Job hablaba ellos
abrían la boca, sino que aquí hace referencia a la tierra.
Entonces dice abrían su boca como la lluvia, hace referencia de la tierra.
Porque en el libro de Deuteronomio cuando lo leímos
decía que la tierra bebía del agua de la lluvia.
Entonces aquí dice abrían su boca como la lluvia de primavera.
Hace referencia como que la Biblia habla de la tierra de nuestro corazón.
Así que nuestro corazón es como una tierra que dice la palabra.
Entonces la boca de nuestra tierra, por así
decirlo, está atenta a recibir la enseñanza de Dios.
Y lo voy a volver a leer porque aquí menciona palabras importantes como esperar.
Dice me escuchaban y esperaban, obviamente porque la lluvia de tardía se espera.
Y guardaban silencio para ver mi consejo.
Dice que estaban atentos a cómo Dios iba a venir a hablar.
En este caso Job fue la figura de Dios.
23.
Después de mis palabras no hablaban de nuevo,
y sobre ellos caía gota a gota mi discurso.
Me esperaban como la lluvia, y abrían su boca como la lluvia de primavera.
Entonces vuelvo y repito, la lluvia de primavera es lluvia tardía.
Ahora vemos Salmo 72.6 Descienda el rey como la lluvia, sobre la hierba cortada,
como aguaceros que riegan la tierra.
Entonces aquí no nos habla solo que Dios va a venir con un tipo de enseñanza,
sino que también habla de un tipo de visitación de parte de Dios.
Porque dice descienda el rey, no dice que el rey va a hablar.
Dice que el rey va a descender como la lluvia sobre la hierba cortada,
como aguaceros que riegan la tierra.
Dice que aquí nos habla de visitaciones de parte de
Dios para que nosotros podamos dar el fruto necesario.
Va a venir tipo de comuniones que Dios va a dar sobre
nosotros de lo que ya ha sido sembrado en nuestras vidas.
Ahora vemos Oseas 6.3 Conozcamos, pues esforcémonos por conocer al Señor.
Su salida es tan cierta como la aurora, y Él vendrá a nosotros como la lluvia,
como la lluvia de primavera que riega la tierra.
Entonces aquí vuelve a hablar de la lluvia de primavera, que es la lluvia tardía.
Y dice, y Él vendrá a nosotros.
Él vendrá a nosotros.
Es decir, que no vendrá de una forma fuerte como la lluvia de invierno,
sino que vendrá de una manera moderada.
Es decir, que la forma de la presencia de Dios que se dará en la comunión con
nosotros será diferente a lo que hemos experimentado.
¿Por qué?
Porque aquí habla de que es una forma de descender, como la lluvia de primavera,
diferente.
No es fuerte, sino que es cálida, o es suave, es moderada.
Es algo que nos hace sentir, por así decirlo, bien.
O de otra manera, claramente.
Ahora, vamos a ver dos cosas.
Advertencias y promesa final.
¿Por qué menciono advertencias y promesa final?
Porque, como lo vimos en el caso de Deuteronomio, en el caso de Deuteronomio,
vimos que cuando se habla de que si ellos guardan
su palabra, entonces Dios iba a enviar la lluvia.
En pocas palabras, si nosotros no andamos muy bien, como
que se diga, como que tenemos que ponernos a cuentas.
Porque si no, por más que hayamos sembrado nuestra vida y nuestro corazón y Dios haya
tratado con nosotros, Dios puede retener la lluvia tardía.
Porque nos estamos desviando, porque estamos haciendo cosas idolátricas,
porque estamos haciendo otras cosas indebidas o ciertos pecados que tenemos.
Entonces Dios puede venir y decir, mira, pues yo te quería bendecir con
lluvia tardía, pero como andas, como andas, entonces mejor no.
Entonces Dios nos llama también a régimen, pues porque
por eso mencionamos en Deuteronomio las dos cosas.
Hay un trato, o sea, yo te doy una tierra, yo te doy una lluvia, compórtate.
Entonces también es que nosotros pongamos de nuestra parte.
Y porque estamos viendo las bendiciones que Dios trae, pues, y por eso también
puse una figura de lo que es el trigo, el grano, el vino y el aceite.
Que habla del pozo, de su salvación, de la presencia del Espíritu Santo,
de tener la luz.
Inclusive, había olvidado mencionarlo, que cuando se habla acerca del vino,
del olivo y del aceite, eso nos ayuda a entender
también lo que es la parábola de las vírgenes.
Cuando dice que había vírgenes que necesitaban aceite en abundancia y otros
solo tenían un poco de aceite o aceite normal.
¿Por qué?
Porque una figura bendecida es para lluvia tardía y tenía abundancia de aceite.
Entonces, eso nos habla de tener nuestra lámpara encendida para la venida de Cristo.
Es decir, aceite en abundancia.
Pero vuelvo aquí, ¿verdad?
La advertencia y promesa final.
Entonces, ¿qué quiere entender?
De que si nosotros andamos en cosas que no
son muy gratas, necesitamos arrepentimiento.
Y Dios va a bendecir con lluvia tardía o con las
lluvias necesarias según nuestros tiempos de trabajo.
Algunos a veces están entrando en lluvia temprana, otros
en invierno, pero algunos otros van para lluvia tardía.
Entonces, aquí hay una promesa para aquella persona que no anda muy bien que se dije.
Y si incluso algunos de nosotros no andamos muy bien en algunas cosas,
hay una promesa de parte de Dios en 1 Reyes 8, 35 y 36.
Cuando los cielos estén cerrados y no haya lluvia, por haber ellos pecado contra ti,
y oren hacia este lugar y confíes en tu nombre
y se vuelvan su pecado cuando tú los aflijas.
36.
Escucha tú desde los cielos y perdona el
pecado de tus siervos y de tu pueblo Israel.
37.
Sí, enséñales el buen camino por el que deben andar y envía lluvia sobre tu
tierra, la que diste a tu pueblo por heredad.
Entonces, si nos damos cuenta, está diciendo de que si hay pecado,
pues se pueden arrepentir.
Si hay pecado, se pueden presentar a su oración del lealtad ante el Señor y que
sea oída, porque esa es una petición que hizo Salomón en el Padre Pablo.
Y claramente luego Dios responde diciendo que todo lo que
él dijo que pidió en esa oración se le va a hacer cumplido.
Y claramente nosotros sabemos de que tenemos a alguien más grande en los
cielos, más que Salomón, que se llama Jesucristo.
Y de que si yo pido por mi pecado, porque yo he pecado, y yo he entendido que
él me quería dar la bendición de la lluvia tardía o las lluvias que se mencionaban,
entonces significaría que me está dando una oportunidad
de arrepentirme para que pueda recibir sus bendiciones.
Y de que todo lo que él ha señalado en mí va a producir en gran manera.
Si me arrepiento, claramente verá.
Entonces estamos viendo nosotros aquí, poniendo lo que he tratado.
El tema de hoy.
Voy a entender el versículo de Proverbios.
Este versículo que voy a enseñar aquí.
Es acerca del Proverbio 16:15.
Y lo voy a borrar de lo que se dice allá.
Ese es el Proverbio 16:15.
El resplandor del rostro del rey hay vida, y su favor es como nube de lluvia tardía.
Entonces ahora podemos entender mejor mandar este versículo.
Que gran bendición es lo que él representa aquí, la nube de lluvia tardía.
Bueno, repito, nosotros por vivir en una nube de
lluvia tardía no entendemos mucho estos conceptos.
Pero ahorita que acabamos de ver todo lo que leímos o vimos.
Vemos la bendición que Dios quiere darnos a nosotros.
Porque si nos estamos escuchando, es porque Dios lo ha preparado.
No es para que lo ignoremos.
Es para decir que lo quiere bendecir.
Claramente cada quien tiene su tiempo, porque
también la Biblia lo define como los grupos.
Pero nos da una gran esperanza.
Nos dice, mira, yo te voy a dar todo en abundancia para que tengas amores conmigo.
Para que me llames amores.
Y para que yo te llame amores.
Y claramente eso también tiene relación con
lo que hemos hablado de la avenida de Cristo.
Porque claramente cuando la Biblia habla de las parábolas
de la avenida de Cristo, habla de la cosecha, las primicias.
Y eso viene marcado, ¿por qué?
Por la lluvia tardía.
Si está la lluvia tardía, hay una buena cosecha.
Y en una buena cosecha, se van con el rey por los segadores de Los Ángeles.
Entonces eso es prácticamente maravilloso.
Y gracias a Dios por regalarnos esto.
Ya lo saben, pero...
Yo cuando meditaba en esto, decía yo, esto es
sorprendente lo que Dios está hablándonos y diciéndonos.
Entonces, vamos a orar.
Orando por lo que menciona la Biblia.
Cuando dice, pidan por la lluvia tardía.
Eso es lo que dice la palabra.
Uno que nos dice que pidamos la lluvia tardía.
Entonces si Dios ya nos está incentivando, nos está hablando de la lluvia tardía.
Significa que nosotros lo podemos pedir hoy a Dios.
Y claramente también vamos a cantar dos canciones.
Porque habla de entendimiento.
Y es una forma de pedir a Dios también.
Lo que Él está haciendo.
Yo voy a cantar la canción para que me suene.
Y ahí está.
Para mí como entendimiento que nos ha sido dado el día de hoy.
Es decir...
Conforme a lo que hemos hablado el día de hoy.
Que queremos a Dios por su favor.
Y que Él lo va a mandar como nube de lluvia tardía.
Vamos a orar.
Gracias por brindarle.
Gracias por brindarle a nuestras vidas.
Gracias por darnos esta esperanza ahora.
Porque sabemos de que tú has tratado con
nosotros todos estos años, todo este tiempo.
Y es una gran bendición oír que tú ya eres una invitada.
Por eso hoy queremos pedir, Señor Jesús, para que le envíes.
Y también para pedirte perdón por los pecados que hemos cometido.
Por las cosas malas que hemos hecho.
Como decía ahí el Rey.
Para que tú nos envíes la lluvia tardía.
Que nos ayude esta bendición.
Con esta palabra, el tesoro que tú tienes para nosotros del cielo.
Que es tu lluvia.
Gracias por habernos dado este sistema.
De siempre cosecha espiritual.
Porque no es solo la parte de la tardía.
Sino la espiritual.
Porque todo lo que tú has hecho en tu tiempo es perfecto.
Te lo agradecemos en gran manera.
Realmente por lo que estás haciendo.
Y lo has hecho y harás en nuestra vida.
Y no solo eso, sino que ayúdanos a estar atentos.
Al tiempo de la nube de la lluvia tardía.
Para regocijarnos.
Para alegrarnos.
Para decir, que nos ha bendecido con esta nube de lluvia tardía.
Con esta lluvia que viene a descender en nuestra vida.
En enseñanza, en comunión, en suministración.
Para después entrar en amores al amado.
Por eso decía cantar eso.
El invierno ya pasó.
La lluvia ha cesado.
Y el tiempo de la canción se ha presentado.
Por eso, ven amada mía.
Y así estaremos en comunión con nuestro Señor.
Así que agradecemos a Dios por la gran esperanza que derrama en nuestras vidas.
Que también tenemos que tener paciencia por los que habrá de venir.
Pero sabemos que tenemos una esperanza en Él.
Que su favor estará con nosotros.
Y nos dará la fuerza para así.
Así que gracias Señor, pedimos hoy.
Ven y trae tu lluvia tardía como al principio.
Estaremos esperando, así como dice Job.
Abrir la boca para recibir.
La lluvia de primavera.
Te agradecemos hoy amigo nuestro y pastor Israel.
Por todo lo que estás haciendo y harás.