Saludos a Cristo Jesús, Dios los bendiga, un fuerte abrazo,
que el amor de Dios sea en sus vidas y en sus corazones.
Por gracia y amor de Dios estamos aquí nuevamente en este tiempo para hablar
sobre un tema de lo que corresponde a la Pascua.
Aquí hemos estado hablando con relación a lo
que es la celebración de las fiestas del Señor.
Y entre una de las cosas que hemos estado
hablando es el hecho de la fiesta de la Pascua.
Que es bien interesante realmente este hecho.
Claramente uno de los sentidos de los cuales hemos estado hablando es no
celebrar la Pascua como se hacía antiguamente, bajo el sentido de matar a
un cordero, presentar un sacrificio, etcétera.
Todo lo que se podía haber hecho antes de manera ritual.
Sino que es el sentido de Cristo como nuestra Pascua, verdad.
Como nosotros lo tomamos a esta figura espiritual para celebrar a Dios
diariamente, no necesariamente una vez cada vez que uno va
al culto, sino que realmente debe ser continuo y diario.
Entonces vamos a orar para entrar en el Señor en este tiempo.
El tema del día de hoy es, en la Pascua fuimos hechos hijos del Padre.
Hoy es 7 de marzo del 2026 a las 10.36, un día sábado.
Entonces vamos a orar para entrar en el tiempo del
Señor Jesús para que le sea declarado Señor y Salvador.
Padre, en nombre de Jesús venimos delante de ti para darte la gloria, la honra,
el honor, el poder y la alabanza.
Bendito seas, Señor Jesús, por todo tu amor, fidelidad y bondad.
Queremos entregarte a ti toda la gloria,
toda la honra, todo el honor y todo el poder.
Líbranos del mal, líbranos del camino de tinieblas.
Provéanos de entendimiento para que comprendamos las Escrituras.
Provéanos de ti y de tu gracia y que todo
sea declarado por ti para ti, Dios de Israel.
Bendito eres, amado Padre.
Bendito eres, amado Salvador.
Queremos darte la gloria, la honra, el
honor, el poder por los siglos de los siglos.
Bendito eres, eternamente y para siempre.
Te damos las gracias por todo, Padre, y todo el honor.
A ti, gloria, honra y paz.
Líbranos de todo ataque espiritual.
Todo pensamiento activo ha sido llevado a la cautividad de Cristo y que todo lo
hagamos para la alabanza y la gloria de tu gracia.
En el nombre de tu bello y precioso Hijo Jesucristo.
Amén.
Estamos adelante de la venida de tu Hijo Jesús.
Y también pedimos y declaramos que no a nosotros se nos va.
No a nosotros, sino en tu nombre sea la
gloria, por tu misericordia, por tu fidelidad.
Porque tú nos has hecho y no a nosotros, a nosotros mismos.
Hoy entonces vamos a iniciar.
Tenemos el día de hoy lo que es, en la Pascua hemos hecho hijos del Padre.
Como mencionamos, es el tema del día de hoy.
Vamos a... no quiero verificar algo, perdón.
Ok, gracias a Dios, ahí está.
Ahí está, muy bien, gracias.
Entonces, como mencionábamos, vamos a iniciar, que
es, en la Pascua fuimos hechos hijos del Padre.
Ese es el tema del día de hoy.
Vamos a leer acá, en 1 Corintios capítulo 5, versículo 7.
Limpien la levadura vieja para que sea masa
nueva, así como lo son en realidad sin levadura.
Porque aún Cristo, nuestra Pascua, ha sido sacrificado.
Ahora tenemos Levítico capítulo 23, versículo 4 al 5.
Estas son las fiestas señaladas por el Señor.
Santas convocaciones que ustedes proclamarán
en las fechas señaladas para ellas.
5.
En el mes primero, el día 14 del mes, al anochecer, es la Pascua del Señor.
Bueno, entonces nos vamos acá, aquí vimos una situación del Nuevo
Testamento, y luego nos menciona algo del Antiguo Testamento.
Es decir, que en Levítico 23 se conocen como las fiestas Moedim, o las fiestas
señaladas de parte del Señor, que son santas convocaciones.
Y en el Levítico 23 se expresan todas estas, que regularmente se hacen cada año.
Y el Dios ya las definió.
Entre ellas está la Pascua, y obviamente también aparecen otros libros,
como el libro de Deuteronomio o en Números, hablando relacionado a esto.
Inclusive en el libro de Éxodo aparece por primera vez, o sea, la primera fiesta,
que es la Pascua que se debe realizar, que
fue de la liberación que tuvieron de Egipto.
Pero antes de que ellos fueran libres de Egipto, se presenta este sacrificio,
que es la Pascua, que con él se tenía que comer, colocar la sangre en la puerta,
delintar la puerta, para que cuando viniera el juicio, el juicio pasara por
alto a esa casa y no la tomara en cuenta para el juicio.
En este caso, el juicio de muerte de los primogénitos.
Por eso que se llama Pascua, o en el hebreo,
cuando uno lo lee, se habla como de Pesaj.
Y que viene la palabra Pasaj.
¿Qué significa Pasaj?
Pasar por alto, o saltar algo.
Entonces, esto es muy importante, conforme a lo que vamos a hablar hoy,
o lo que hemos venido hablando, que
prácticamente en la Pascua Dios pasó por alto.
Ya no en este caso en particular, con el punto es se mató al cordero.
Él suplió la muerte del primogénito de la casa.
Por lo tanto, cuando ven la sangre, dijo OK,
aquí ya hubo alguien que sustituyó la muerte.
Entonces, vamos a pasar por alto, vamos a pasar el juicio y vamos a ir a otro lado.
Entonces, ese es el sentido de la Pascua.
Por eso se mataba al cordero, que sustituía a
la persona que estaba dentro del primogénito.
Por eso que se llama Pesaj, Pascua.
Por eso que aquí, en el versículo de
Corintios, habla de Jesucristo, nuestra Pascua.
Es decir, de que Jesucristo fue aquel que se dio por nosotros en la cruz para que
nosotros no cayera el juicio de Dios sobre nosotros.
Y aquella persona que tenga la sangre del cordero, aquel que tenga el precio de la
compra del sangre del cordero, ya no tiene condenación, sino que tiene vida eterna.
Ya el juicio de la ira de Dios ya no cae sobre él.
¿Por qué?
Porque fue comprado con la sangre del
cordero, que él tiene la sangre del cordero.
Fue limpiado por la sangre del cordero.
¿Por qué?
Porque Jesucristo se interpuso, se puso en lugar de nosotros.
Por eso que Cristo es nuestra Pascua.
Eso es lo que hemos venido hablando con respecto a la Pascua.
Ya hemos hablado en su momento de cómo... de Jesucristo
como el cordero pascual, cuando hablamos de ello.
Y hay muchas cosas que nos habla de la celebración, ¿verdad?
Porque claramente hemos visto cómo Dios coloca estas fiestas.
Por ejemplo, aquí en este caso, en el versículo 4 de Levítico 23,
las fiestas señaladas.
Cuando hemos hablado de una fiesta o la celebración de la fiesta, hemos dicho que
la celebración es la idea de lo que es la alegría, el ámbito y todo, que no
necesariamente puede ser en una fecha específica.
Pero cuando ya se habla de fiesta, está hablando de una
fecha específica y está hablando de una manera de hacerse.
Por eso que se habla de la celebración de la fiesta.
Ahora, aquí hay algo muy importante.
¿Sí?
¿Por qué?
Porque hemos estado hablando acerca de la celebración,
pero para celebrar hay que entender también.
Hemos mencionado en el libro de Éxodo que Dios menciona, dice que se haga la fiesta,
pero esta fiesta tiene que ser memorable.
¿Qué quiere decir?
De que pase generación en generación.
¿Por qué?
Porque obviamente, si la generación o las personas que vivieron la liberación,
obviamente vieron la grandeza de lo que Dios hizo en la liberación.
Pero es de entender que cuando una persona nace, y esta persona que nace,
no necesariamente vivió el acontecimiento.
Por lo tanto, si alguien ve que dicen, pero ¿por qué hacemos esto?
Y lo pregunta.
La persona, los padres deben preguntar, explicar, mira, ¿hacemos esto?
Porque Dios nos liberó con mano poderosa, mató a los primos y los egipcios,
pero a nosotros no nos tocó.
Entonces ellos explicarían e indicarían cuál es la relación y por qué hacerlo.
¿Cuál es el sentido de hacerlo?
Claramente, una de las maneras también es para que Dios hacele recordar a ellos
también, porque recordemos que nosotros
como personas tenemos que olvidar las cosas.
Entonces bajo el propósito, no sólo como mencionamos de las generaciones que
estaban, sino que también para que nosotros entendiéramos y nosotros como
ahora creyentes hijos de Dios y tomarlo para poder comprender lo que Cristo hizo
en la cruz y también para poder celebrar con gran alegría lo que Dios hizo.
Por eso la idea de poder comenzar a entender las fiestas solemnes,
no bajo la lupa del antiguo pacto, sino que bajo la idea del nuevo pacto.
Pero claramente nos va a servir el antiguo
pacto para poder explicar en este nuevo pacto.
Por eso vimos estos dos versículos.
Entonces, ahora, como el punto es entender para celebrar, porque obviamente si uno no
entiende de qué ha sido libre, ¿cómo celebraría?
El ejemplo por lo menos que yo he puesto, o por lo menos con el cual yo lo he
entendido es si yo tengo una gripe o yo tengo un breve malestar estomacal,
pues obviamente yo puedo tomar unas pastillas o simplemente como a algunos no
les gusta tomar pastillas y resisten, pues es normal
que pase un par de días malo y listo, no hay mayor cosa.
Igualmente si alguien está malo en el estómago, inclusive puede tomar algo
natural o algún medicamento de la farmacia y listo, no hay problema.
O sea, no es como que uno se pone a celebrar y a hacer una gran fiesta porque
uno fue libre de una gripe o de un malestar estomacal.
Pero si a alguien le dan un cáncer, un SIDA o alguna otra enfermedad terminal
que no tiene cura y claramente milagrosamente o simplemente tal vez los
médicos encuentran una cura que algo que lleva años sin hacer, pues obviamente por
lo menos si a alguien le pasara, me imagino que haría una gran fiesta
porque fue librado, fue sanado, de algo que era prácticamente letal y que
inclusive humanamente no tiene cura y de que alguien es super eso, pues por qué no
hacer una gran celebración, por qué no hacer una fiesta por eso, pues.
Entonces, porque vemos la comparativa de una cosa, de lo que puede ser una gripe a
una enfermedad mortal, pues obviamente se ve la diferencia.
Por eso que también las bodas se celebran.
¿Por qué?
Porque obviamente no se está casando con un conocido más que se lo toparon en la
esquina, sino que simplemente es una persona que se ha tenido una gran
relación, un gran momento, por lo cual se cierra esta gran
comunión con el acto del matrimonio para casarse las personas.
Se celebra ese gran acto.
¿Por qué?
Porque es algo muy amplio, muy grande, muy hermoso que
realizar y por eso también mencioné las enfermedades, etc.
Entonces, si nosotros vemos el acontecimiento del sacrificio de la cruz o
lo que Dios ha hecho por nosotros como algo pequeño, no necesariamente vamos a
celebrar en gran manera, pero si nosotros vemos el entendimiento de la grandeza de
la salvación de Dios y claramente que Dios nos lo explica por las Escrituras,
nuestro sentir de celebración va a ser muy grande, porque hemos visto la grandeza de
su salvación en mi vida, de lo que el acto de la cruz, del sacrificio en la cruz,
ha realizado Jesucristo en mi vida.
Por lo tanto, yo le puedo celebrar grandemente porque es una obra maravillosa.
Es como el caso de cuando pasan en Mar Rojo y destruyen a los enemigos.
Eso fue un acto grandísimo, sumamente maravilloso.
Y por lo tanto, María saca el pandero y todos comienzan a danzar, a cantar,
porque Dios los libró de los enemigos, de la opresión, y no fue tampoco que los
pasó por un puente, sino que abrió el Mar Rojo.
O sea, esa grandeza se expresa, inclusive cuando alguien puede ver,
o inclusive cuando uno escucha a veces canciones en la calle, cuando hablan de
que esa mujer es tan hermosa, o ese hombre varón es tan
hermoso, que no había visto ojos así, o cuerpos así, etc.
O nadie me ha amado como tú me amas.
O sea, se expresa algo que sobrepasa lo normal, por así mencionarlo.
Entonces, ¿por qué?
Porque esa manifestación tan gloriosa es digna de celebrar.
Entonces, en este caso, si nosotros no entendemos la grandeza de la obra de Dios
que ha hecho por nosotros, no podemos celebrar.
Y ese es uno de los puntos que quiero entender hoy con la
celebración de la Pascua con relación a nuestras vidas.
Para poder entender esto, y por eso que estoy mencionando
todo esto, vamos a leer Juan, capítulo 18, el 38, el 40.
Dice, 38, Pilato le preguntó, ¿qué es la verdad?
Y habiendo dicho esto, salió otra vez a donde estaban los judíos y les dijo,
yo no encuentro ningún delito en él.
39, pero es costumbre entre ustedes que le
suelte a alguien durante la fiesta de la Pascua.
¿Quieren, pues, que le suelte al rey de los judíos?
40, entonces volvieron a gritar diciendo, no a este, sino a Barrabás.
Y Barrabás era un ladrón.
Esto es interesante, ¿verdad?, porque es muy, muy importante ver varios puntos acá.
Vemos de que todo este acontecimiento surge en la situación con la Pascua.
Claramente vimos también en su momento que había
un tiempo para verificar al Cordero Pascual.
Es decir, que el Cordero de la Pascua se examinaba que no tuviera defecto,
no tuviera ningún error, ninguna tacha, ninguna
mancha, por eso que se examinaba días antes.
Y era examinado claramente por los sacerdotes.
Y cuando todo estaba bien, pues, ahí sacrificaba entre las dos tardes,
como hemos leído, que más o menos es a las tres de la tarde.
Entonces, esto es muy importante porque vimos de que Pilato no encuentra ningún
error en Jesús, no encuentra ninguna culpa.
Inclusive los sacerdotes no hallaron ninguna culpa, aunque
le quisieron sacar algún falso testimonio, no pudieron.
Es decir, por eso que cuando Jesucristo fue examinado por el sacerdote y por
Pilato, y creo que también por Herodes, no encontraron ningún problema,
no encontraron ningún pecado, ninguna falta.
Él era perfecto y era parte del Cordero Pascual.
Entonces, vimos en su momento de que ese correo
necesitaba ser examinado para poder darse el sacrificio.
Pero también, así como hemos mencionado también, la palabra pascua o pesa,
que viene de pasar, significa pasar por alto.
Interesantemente, lo que hace Pilato, porque de alguna manera quería soltar a
Jesús, porque no había hallado culpa en él, fue a plantear esta situación,
dice, pero es costumbre entre ustedes que le
suelte a alguien durante la fiesta de la pascua.
Otra vez, pero es costumbre entre ustedes que le
suelte a alguien durante la fiesta de la pascua.
Esto es sumamente impresionante.
Cuando yo lo meditaba hace años, no necesariamente fue reciente,
porque la idea de la pascua, como mencionamos, es de que alguien más tome el
lugar de la condena para que la condena ya no pase sobre la persona.
Por eso he mencionado que en la muerte de los primogénitos con los egipcios,
se mataba al cordero, se colocaba la sangre en el lintel y cuando el juicio de
Dios o el ángel pasaba por la casa, miraba la sangre, él lo pasaba por alto.
Si esa sangre no estuviera, él podía entrar y matar a quien estaba adentro,
porque esa fue la señal que Dios dijo, el donde vea la sangre no tienes que pasar.
Y eso es muy importante, porque en la
pascua se está dando la libertad de alguien.
Por eso dice, pero es costumbre entre ustedes que le suelte a alguien durante la
fiesta de la pascua, es decir, que se libere
en la pascua, hay una liberación en la pascua.
Claramente, cuando vemos en el caso del libro de Éxodo, de que la pascua da ese
punto de liberación, porque cuando ese acto pasa, ellos, el faraón, ya da el
decreto, por así decirlo, la declaración de que ya
pueden ser libres los judíos, que pueden salir de Egipto.
Entonces, obviamente, la pascua representa liberación, libertad.
El faraón los hizo libres en el sentido de que, bueno, van, ya entendieron.
Contra la muerte no puedo, puedo contra todas las
demás plagas, pero contra la muerte no, váyanse.
Entonces, se dio un decreto de liberación en la pascua.
Eso, o sea, que la pascua representa libertad, representa que alguien nos
sustituye, representa una poderosa mano de Dios para nosotros.
Entonces, en este caso dice, pero es costumbre entre ustedes
que le suelte a alguien durante la fiesta de la pascua.
Entonces vienen y se quieren, pues que le suelte al rey de los judíos.
Cuarenta.
Entonces volvieron a gritar, diciendo no a este, sino a Barrabás.
Y Barrabás era un ladrón.
Aquí entra lo impresionante ahora, porque ellos no eligen liberar a Jesús.
Ellos eligen a Barrabás.
Y aquí dice que Barrabás era un ladrón.
Y aquí algo importante con el nombre Barrabás.
Vamos a leerlo ahora.
¿Qué significa Barrabás?
Dice aquí, Barrabás viene de G.
912.
Dice que es de origen caldeo, Gaon, que es 1347 en el hebreo.
Y en el griego viene de Abba, que es la G.
5.
Y significa hijo de Abba.
O sea, Barrabás significa hijo de Abba.
O Barrabás, un israelita.
Pero como vimos, Abba, que viene del griego,
vamos a ver ahorita qué significa el griego.
Y dice que Abba, que es G.
5, dice de origen caldeo, Ab, padre, como vocativo.
Abba.
Es decir, que Barrabás se puede traducir como hijo del padre.
Otra vez, ¿qué significa Barrabás?
Hijo del padre.
Porque obviamente está en hebreo.
Es como que yo dijera, hijo del father.
Algo así están mencionando aquí, solo que en el aspecto griego.
Hijo del father.
Pero sabemos de que padre significa padre en inglés.
Solo que aquí lo están poniendo en griego.
Entonces, Barrabás significa hijo del padre.
Y dice que este hijo del padre, que era un ladrón.
Y es bien importante esto porque...
Nosotros, dice la palabra, que antes estábamos con Dios.
Éramos espíritus, prácticamente que estábamos con Dios.
Pero la Biblia dice, por cuanto todos pecaron,
fueron destituidos de la gloria de Dios.
Es decir, que nos fuimos echados de la gloria.
Y el punto está también de que nosotros
somos como ladrones antes de estar en Cristo.
Alguien podría decir, pero ¿cómo así que éramos ladrones, hermano?
Yo nunca robé mi vida.
Yo lo que hice fue, nada más, tal vez, adulterar,
decir malas palabras, pero nunca fui un ladrón.
Pero aquí entra algo muy importante con lo que nosotros podemos entender con ladrón.
Obviamente, como nosotros tenemos cosas materiales, robamos cosas materiales.
Pero realmente, si nos damos cuenta, cuando leemos la Biblia,
nosotros lo que hemos hecho es robarnos la gloria de Dios.
La Biblia dice que toda la gloria le pertenece a Dios.
Inclusive, en el libro de Daniel, cuando se habla de Nabucodonosor,
se hace referencia a que Nabucodonosor no había declarado que Jesús era...
pero que Dios le había dado todas las cosas.
Por eso que cuando él vio una azotea, vio su reino, dijo, esta es la gran
Biblia, la cual construí para mi grandeza, para mi gloria.
Dando a entender que él lo había hecho solo, por todo su poder y toda su gloria.
Y en ese momento viene una voz que dijo, ha sido pesado y ha sido hallado falto.
Y ha sido juzgado y lo convierte en una bestia, porque no le dio la gloria a Dios.
Después de pasar siete años, dice que él alza sus
ojos y declara que toda la gloria es para Dios.
Que Dios le dio todas las cosas.
Entonces, ¿qué hizo él ahí prácticamente?
Él se estaba robando la gloria de Dios.
Él está siendo un ladrón.
Igual nosotros aquí en este mundo.
A veces la persona se roba la gloria de Dios.
Piensa que él es por su capacidad, por su poder.
No porque Dios le dio la misericordia, etc.
No le da la gloria a Dios.
Entonces él se está robando.
Es como cuando a veces se manejan los derechos de autor.
Cuando alguien hace una obra, un escrito, una canción.
Hay personas que lo que hacen es la toman y la sacan en nombre de ellos.
Entonces lo están sacando.
Le están robando el material a esta persona y lo están
sacando como ellos, como que ellos lo habían escrito.
Como que ellos lo habían inspirado, etc.
Cuando realmente es la obra de otra persona.
Por eso que regularmente se mencionan los derechos de autor.
O pedir permiso a la persona que hizo una obra para poder sacar esa otra obra.
O inclusive covers, etc.
Porque le pertenece a la otra persona.
Fue inspirado por la otra persona.
Fue hecho por la otra persona con el esfuerzo de la otra persona.
Y no tiene de algún sentido lógico tomarlo y exponerlo.
Porque eso sería robar.
Se robó los derechos de autor.
No le dio el reconocimiento a la otra persona.
Por eso que también actualmente, bajo la línea
también de personas que no quieren cobrar.
Porque no les nace cobrar.
Y tampoco que les pidan permiso por estos derechos de autor y todo.
Hay licencias que se llaman Creative Commons.
Hay otro tipo de licencias gratuitas.
Pero las Creative Commons dan una serie de puntos
para poder indicar de que la obra es gratuita.
De que se indique de donde viene la fuente.
O de que si no, no se puede usar para fines de lucro, etc.
Entonces, ¿qué quiero hablar con todo esto?
De que nosotros no somos ladrones en el sentido
necesariamente que sólo robamos cosas materiales.
Sino que nos hemos robado la gloria de Dios.
Se declara a la gente como que Él tiene la capacidad, tiene la fuerza, tiene todo.
Y de que lo ha hecho todo y que nadie le ha ayudado, ni siquiera Dios.
Cuando realmente Dios les ha dado todas las cosas.
Dios nos ha dado todas las cosas.
Por eso la Biblia dice que toda la gloria es para Él.
Todo es por Él y para Él.
Entonces, nosotros hemos sido como barrabás, ¿verdad?
Nos robamos la gloria de Dios.
Nos hemos revelado en contra de Dios, ¿verdad?
Porque cuando Satanás se muestra ahí prácticamente
en la Biblia como aquel que quería tomar el trono de Dios.
Entonces, él quería robar el trono.
Entonces, nosotros somos una naturaleza caída de
en que nos hemos querido robar las cosas de Dios.
La gloria de Dios, la perspectiva de Dios, todo.
Inclusive hay gente que se ha creído dioses.
Y que aparece también en el libro de Hechos cuando
se comienza a decir voz de Dios y no de hombre.
Y esta persona era un hombre que estaba gobernando.
Dice que en ese momento un ángel vino y le traspasa con la espada.
Y él muere en ese momento porque se puso en el lugar de Dios.
Inclusive, si no estoy mal, las personas que se hacen llamar César en el antiguo...
Bueno, novena Biblia que dice que el César...
Porque ellos se ponían como que fueran dioses.
Inclusive los faraones.
El título de faraón era que ellos son dioses, por así decirlo.
Por eso que los cumpleaños que se celebran viene de la situación de los faraones.
Cuando ellos ascienden al trono, ellos son como nombrados como dioses.
Y ahí comienzan a celebrar sus cumpleaños como Dios.
Entonces, ¿qué quiero entender?
Vemos como ellos se están poniendo en el lugar como que fuesen Dios.
Y obrando como que ellos fuesen Dios.
Y ejecutando como si ellos fuesen Dios.
Están robando la posición de Dios.
Entonces, aquí hay un diferente...
Lo que estoy mostrando son diferentes escalas de robos.
De igual manera como el caso de Moisés.
Cuando Dios le dice a Moisés, háblale a la peña.
Y vino él, le pega a la peña.
Él no le dio la gloria a Dios por hacer su propia voluntad.
Y Dios lo castiga.
Entonces, si nos damos cuenta, somos ladrones.
Fuimos ladrones.
Y Dios nos castigó a patas nocturnales y nos metió en cárcel.
Porque no tenemos que estar robando la gloria de Dios.
Por lo tanto, nos encarceló, ¿verdad?
Nos puso bajo pecado, como dicen los romanos.
Nos metió bajo desobediencia para poder tener misericordia de nosotros.
Pero en esta situación donde él, por ser ladrones, por
pecar, por querer tomarnos su gloria, por ser rebeldes...
También él, en su misericordia, nos da la oportunidad de salvación a través de qué?
De que Jesucristo se interponga por nosotros en la Pascua.
Que Él tome nuestro lugar.
Quieren pues que le suelte al rey de los judíos.
Quieren pues que le suelte al rey de los judíos.
En ese momento no iba a ser libre Jesucristo.
¿Por qué?
Porque Jesucristo tenía que pagar la pena por nosotros.
Pero que Jesús pagara la pena por nosotros involucraba que nosotros fuésemos libres.
Que nosotros fuésemos, ¿qué?
Liberados por medio de la Pascua.
Por medio de Él volverse el Cordero Pascual.
Por medio de que Él tome nuestra condena, el
pago de nuestros castigos, la ira de Dios, etc.
Todo lo iba a recibir Él para que nosotros no lo
recibiéramos y nosotros fuéramos declarados libres.
Por eso aquí dice, entonces volvieron a gritar diciendo, no a este sino a Barrabás.
Es decir que querían que fuera libre Barrabás.
Y entonces Dios toma nuestro lugar.
Es decir que en lugar de que Jesús fuera libre de los juicios, en lugar de que
Jesús fuera libre de la condena, de nuestros pecados, etc.
Él se pone en vez de nosotros.
Y nosotros somos hechos libres.
Y cuando nosotros somos hechos libres, recordemos que la Biblia dice que
Él nos hace sus hijos.
Y ahora somos hijos del Padre.
Esto es impresionante porque en la liberación que Dios nos da, es decir,
cuando nosotros aceptamos a Jesús como Señor y Salvador y declaramos de que Él
murió en la cruz por nosotros, que Él nos sustituyó en el madero.
Esa sustitución nos da a nosotros libertad.
Y ahora somos nosotros Barrabás, ¿en el sentido de qué?
Hijos del Padre.
Por eso mencionaba yo, inclusive ayer en una reunión, que es interesante cómo Dios
no sólo nos liberó, no sólo nos salvó como
creaciones, porque nosotros somos una creación.
Dice que Dios nos hizo un poco menor que los ángeles.
Pero cuando uno acepta a Jesús como Señor y Salvador, dice
que nos han dado la autoridad para ser hechos hijos de Dios.
Es decir que antes no éramos hijos.
Lo que nos vuelve hijos es el recibir y aceptar a Jesús como Señor y Salvador.
Entonces nos da la autoridad ser llamados hijos de Dios.
¿Qué significa?
Somos hijos ahora del Padre.
Pasamos de ser sólo creaciones a ser una creación que es hija de Dios.
Entonces eso es muy importante y muy impresionante por lo que aquí menciona
Barrabás, porque Barrabás significa hijo del Padre.
Entonces nosotros que estamos esclavizados en delitos y pecados y estamos presos por
causa que en la Pascua, eso es como el Cordero Pascual, se pone por nosotros.
Ahora nosotros somos libres, liberados para poder ser plenamente hijos del Padre.
Y comenzar a vivir como hijos del Padre por causa de la Pascua, por causa del
Cordero Pascual, por causa de que Él se
interpuso para que nosotros fuéramos libres.
Entonces si nos damos cuenta de suma alegría de lo que Dios ha hecho en la
Pascua y la figura que prácticamente se plantea en el Éxodo, y cómo Dios nos lo
revela a través de las Escrituras, en este caso
con el libro de Juan y con el nombre de Barrabás.
Porque recordemos de que nada se le escapa a Dios, no es como una gran casualidad,
porque a veces la gente piensa que todo es casualidad.
Esto no es una casualidad, Dios sabía, y cada cosa en la Palabra tiene un propósito.
Por eso es la Palabra que lo que antes escribió para nuestra enseñanza,
escribió para que por medio de las
Escrituras tuviéramos paciencia y esperanza.
Entonces vemos cómo Dios nos está mostrando que en la Pascua, en el
sacrificio de la Cruz del Cordero de Inmolado,
nos ha dado la oportunidad para ser sus hijos.
Y por eso también hay que aceptarlo y dejar de robar, porque
no significa que venga Barrabás y va a seguir robando.
Significa que ahora nosotros tenemos que entender que toda la gloria le pertenece a
Él, que toda la honra es por Él y para Él, y no debe ser algo que tengamos que sólo
tenerlo cuando comenzamos en el Evangelio, sino reafirmar constantemente que somos
sus hijos y de que todo lo que tenemos es por Él y para Él.
¿Por qué lo menciono?
Porque en el libro de Isaías, cuando uno lo lee y que así comienza prácticamente el
libro de Isaías, capítulo 1, entre una de las cosas dice,
tuve hijos y los engrandecí y ellos se rebelaron contra mí.
O sea que se rebelaron los hijos, porque estos hijos fueron engrandecidos,
fueron formados.
Entonces vemos que no tenemos que volver a caer en lo mismo, no tenemos que volver a
volvernos rebeldes para el Padre, algo así como le pasó a Absalón,
que Absalón prácticamente se levanta en contra del trono de David, le robó
prácticamente el trono a David, le hizo golpe de Estado.
Por un tiempo se rebeló, tuve hijos y los engrandecí y ellos se rebelaron contra mí.
¿Lo sabes?
Alguien dirá, hermano, pero yo nunca lo voy a
hacer, nunca me voy a rebelar en contra de Dios.
Así dijeron muchos y muchos cayeron.
Porque ahorita es una cosa cuando alguien comienza en el Evangelio, pero el punto es
que se mantenga entendiendo que todo es dado por Dios y para Dios, y que Él es el
único que nos ha hecho libres del pecado y de la
muerte, y de que tenemos que darle gratitud eterna.
¿Por qué?
Porque a veces el enemigo viene a nosotros diciéndonos que nosotros tenemos la
capacidad, todas las cosas que a mí me han pasado claramente.
Como a veces viene el enemigo y me dice, mira, si tú ahorita vienes y haces lo que
tú quieres, y con la capacidad que tú
tienes, vas a hacer esto y vas a lograr esto.
Y a veces lo quiere llevar uno al pasado.
El enemigo dice, mira, ya viste?
Si tú antes estuvieras dedicado a hacer esto, y
ahorita tuvieras grandes cosas y muchas situaciones.
Y el enemigo lo que hace es querer lavarnos la
cabeza con ideas para decir, sí, tiene razón.
Si yo hubiera hecho esta cosa, yo hubiera logrado tantas cosas,
pero no porque estaba siguiendo la voluntad y ya no lo tengo.
O ahora podría hacer yo lo que yo quisiera por esto y lo otro.
Pero qué pasa?
Es porque el enemigo quiere que no entendamos de que
todo lo que tenemos es porque Dios nos lo ha dado.
Y cuando yo he meditado en esos momentos, cuando venían esas como tentaciones o
pensamientos que el enemigo quería colocar.
Y dije, no, o sea, si yo hubiera seguido como yo era, en conocer a Dios,
no hubiera tenido lo que ahora tengo.
O la inteligencia, sabiduría, porque todo esto me lo ha dado Dios.
Yo cometí errores en el pasado, hice cosas que no debía.
Si yo hubiera seguido bajo esa misma manera de vida, no soy lo que ahora soy.
Saber que tal vez ni siquiera hubiera continuado vivo.
Saber ni qué problemas tan grandes tuviera, porque mi vida era un desastre.
La sabiduría que ahora tengo, la inteligencia que ahora tengo o la
capacidad que ahora tengo es porque Dios me la ha dado.
Porque Dios me la ha brindado a través de su Hijo Jesucristo.
Entonces no puedo comparar eso, porque si yo hubiera tomado antes
decisiones fuera de la comunión con Dios, hubieran sido muy diferentes.
Hubiera sido destruido o simplemente hubiera muerto.
No lo sé, pero que me hubiera ido bien, no sé.
Y tampoco hubiera tenido la capacidad que ahora tengo, porque todo lo que ahora
tengo y los errores que no tengo, problemas, etc.
Es porque Dios ha tratado conmigo de diferentes maneras.
En el mundo no hubiera podido lograrlo.
Y a veces el enemigo quiere hacernos pensar o entender que todo lo que tenemos
ahorita no lo dio Dios, que fue nuestra capacidad, nuestra propia voluntad.
Como a veces se muestra en libros y otras cosas.
No, Dios no lo ha dado y el enemigo nos quiere engañar.
Por eso en ese caso dice, tuve hijos y los engrandecidos se rebelaron contra mí.
Creo que dice, el buey conoce el pesebre de su amo, pero Israel no me conoce.
Tenemos que conocer a Dios, que él nos ha libertado, nos ha dado todo lo que tenemos
y que nosotros continuamente tenemos que ser hijos del padre.
¿Por qué menciono esto?
Porque a veces también se habla mucho en las predicaciones y demás que hay que ser
ministro de Dios, predicar el evangelio, que hay pastores o evangelistas.
Y la gente se enfoca tanto a ser pastor y evangelista
que se olvida de que ellos también son hijos del padre.
Y solo se creen ministros y piensan que los
ministros son la mejor honra que puede haber.
Pero Hebreo dice lo diferente.
Hebreo dice que Moisés fue siervo fiel en la casa del Señor,
pero que Jesucristo fue hijo fiel en la casa del Señor.
No dijo ministro fiel, dijo hijo fiel.
O sea que hay una gran gloria de ser llamados hijos.
De que el nombre de hijo, la naturaleza de hijo, tiene
que permanecer continua y constantemente en nuestra vida.
Si alguien puede ser ministro, puede ser pastor, apóstol, profeta,
evangelista, pastor y maestro, lo que quiera, pero sigue siendo hijo.
La persona puede ser anciano, diácono, obispo, pero sigue siendo hijo.
No debemos quitarnos de la cabeza de que somos hijos.
Y somos hijos porque fuimos liberados en la pascua para poder ser hijos.
Alguien nos sustituyó en la cruz del Calvario.
Alguien dio su vida en la cruz del Calvario.
Alguien se entregó como cordero pascual en la cruz del Calvario.
Y a quien no conoció pecado, Dios lo hizo pecado
para que nosotros fuésemos justicia de Dios en él.
Entonces, ¿qué nos está diciendo la palabra?
Que la categoría de hijos, o que nosotros seamos engendrados en el espíritu,
no fue por voluntad de hombre, ni pensamiento
hombre, sino que por voluntad de Dios.
Pero para poder nosotros ser llamados hijos, y para darnos esta capacidad de ser
hijos, únicamente vino a través del
sacrificio de Cristo en la cruz del Calvario.
Por eso la importancia de reconocer que Jesús murió y resucitó al tercer día.
Porque Él murió en la cruz del Calvario para luego resucitar al tercer día.
Ese es el punto, o como dirían, el main point de la fe.
Es el punto principal de la fe.
De que hubo un sacrificio y que hubo una resurrección.
¿Por qué digo esto?
Porque a veces nosotros quitamos la cruz.
Quitamos la resurrección del evangelismo o de la edificación constante en la persona.
Porque la cruz representa que el hombre ha pecado.
La cruz y el sacrificio representan que el
hombre había sido abominable, perverso, ladrón.
Y que alguien tuvo que pagar por él en la cruz del Calvario para hacerlo libre.
Pero hay gente que no le gusta porque no se cree mala persona.
Y eso es lo que nos expresa la cruz.
Entonces vemos de que la idea de la Pascua, según lo que hemos estado viendo,
es de que alguien dio su vida por nosotros.
Por eso que hablamos de la Pesaj o la Pasaj.
De que alguien se dio en sustitución por nosotros.
El hijo de Dios se dio para que nosotros ahora seamos hijos de Dios.
Hijos del Padre.
Entonces es una idea muy bonita, muy hermosa de lo que
Dios nos está planteando aquí en el hecho de la Pascua.
¿Eso qué quiere decir?
Que cada vez que uno piensa en la Pascua, no piensa en estar
sacrificando corderitos o estar esperando el día de Aviv.
O toda esa cuestión que quiere meterse en involucramiento judío.
Que inclusive, por ejemplo, en Gálatas, además, dice...
¿Quién nos fascinó para que ande en la Pascua?
¿Por qué tienen esas ideas de estar pensando en días, lunas o días o meses,
etcétera?
¿Por qué lo andan haciendo?
¿Acaso no se han enterado la grandeza de Cristo?
¿Cómo es que Él es el Cordero Pascual?
¿Y ustedes todavía quieren celebrar ritos de, qué sé yo,
en este caso, como el de la Pascua, el que mata al Cordero?
Supervisarlo, estar haciendo esto y lo otro y comer con hierbas amargas.
Y todo el ritual que hacían antes.
¿Acaso no han entendido ustedes que Cristo es el Cordero de la Pascua?
¿Acaso no se han dado cuenta que Él los liberó a ustedes?
¿Acaso no se han dado cuenta que todo eso es
una sombra y figura de lo que habría de venir?
Entonces vemos que a veces podemos ser engañados nosotros
por las personas que tienen una apariencia de judíos.
Y no lo son.
Que quieren tratar de introducirnos fiestas judías.
Porque claramente hay una ola de personas que a veces a uno le escriben y dicen,
mira, feliz Hanukkah, feliz año nuevo judío.
O feliz no sé cuánto, feliz lo otro.
Pero, ¿por qué andamos en esas?
¿Acaso no nos están enseñando las Escrituras
de que no es la idea de celebrar de esa forma?
Sino que la concentración, por así decirlo, está en el
sacrificio de Cristo en la cruz y en su resurrección.
Por eso hablamos en su momento de que a veces la Navidad no tiene sentido.
Porque la Navidad no expone al pecado las cosas.
La Santa Cena sí, por eso que hablamos acerca de
la diferencia entre la Santa Cena y la Navidad.
Que la Navidad sí expone a la persona a que confiese su pecado, la Navidad no.
La Navidad no trae a la persona arrepentimiento para perdón de pecados,
la Santa Cena sí.
Pero se le pone mayor importancia a poner un arbolito, lucecitas y algunas otras
cosas como cantar villancicos o hacer como que van al culto el día 24 o 25.
Pero la Santa Cena, que simboliza y representa mucho más de la Pascua,
no la consideran.
Lo ven como algo normal, algo ritual, algo que se hace cada día.
Y no hay una celebración grandísima en la Santa Cena.
Pero sí hay una celebración vana y no en confrontación como en la Navidad.
Porque aquí hemos explicado, aunque tal vez en su momento hablaremos tal vez en
detalle, de que la Santa Cena lleva a que no lo hagamos en pecado.
Comer dignamente la cena del Señor, porque si no va a traer consecuencias.
Eso lo hemos hablado.
Inclusive cuando hemos hablado de la Pascua, también se requería que la gente
buscara la consagración y la santidad en la Pascua.
Pero nada se habla, realmente no hay nada fundamental en lo que es la Navidad.
Tampoco el apóstol Pedro Pablo ha hablado de la Navidad.
Eso ya aparece después que la gente comenzó a adquirir la Navidad.
Y no sólo eso, sino el Día de Acción de Gracias y otras cosas raras por ahí.
Pero no hemos visto lo que Dios ya había dejado,
que era sombra y figura lo que había de venir.
No para andar celebrando cada año, verdad, sino para
andar celebrando día tras día y decir Cristo es mi Pascua.
Y cuando uno predica el Evangelio de Cristo Jesús,
lleva a las personas a entender que hubo una Pascua.
No que uno lo esté diciendo en la Pascua, sino que quiero
dar a entender que Cristo murió en la cruz por nosotros.
Y no sólo hablar bajo el sentido a veces de Dios también tiene un plan para ti.
Y como que no existiera la cruz.
Porque tampoco el punto es que la gente cree en Dios.
El punto no es que la gente cree en Dios.
El punto es que la gente crea que Jesucristo es Dios y
dio su vida en la cruz del Calvario para mi salvación.
Y para que yo pueda dar gloria a Dios Padre.
Porque si es creer en Dios, los judíos creen en Dios.
Los musulmanes creen en Dios.
Inclusive otras denominaciones como personas que son tal
vez budistas o alguna otra religión creen en un Dios.
Entonces si uno dice creen en Dios, ellos creen en Dios.
Pero la Biblia dice que tienen que creer en el Hijo de Dios que es Jesucristo.
Hay una gran diferencia porque hay grupos que creen
en Dios, pero no creen que Jesucristo es Dios.
Y eso es un problema.
Y ha hablado prácticamente personas sobre lo que hemos hablado en ese momento.
Hemos hablado de lo que algunos mencionan como ateos
cristianos o cristianos ateos que creen en Jesús.
Que Jesús existe históricamente, pero no creen que Jesucristo es Dios.
O es decir, de que ellos no son salvos.
Porque la convicción de nosotros en este Evangelio es de que
Jesucristo es el Hijo de Dios que se sacrificó en la cruz.
Que resucitó al tercer día.
Y las personas que son cristianos ateos no creen que Jesucristo resucitó.
Ni que es el Hijo de Dios.
Y esa es la fe en la cual estamos.
Eso se conoce como el misterio de la piedad.
Que habla Primero Timoteo y que también lo habla Segundo Juan.
Y en ambos casos hablan de que Jesucristo se hizo carne.
Y que habitó entre nosotros.
Y que murió, resucitó al tercer día y ascendió a la diestra del Padre.
Entonces ellos creen en Dios.
Algunos.
Y otros pueden creer en Jesús.
Pero no como Dios.
Entonces vemos que hay una gran diferencia clave.
De que ciertamente Dios los ama.
Muy bien.
Y está por ahí, 100 puntos.
Pero otra cosa es dar a entender que Él murió
en la cruz del Calvario por nuestros pecados.
Que no es lo mismo.
Yo lo he repetido acá.
Una persona hablaba de que comenzó a examinar
por qué la gente se iba a la iglesia.
Y dice que porque les mencionaba que había un infierno.
Por eso la gente dejaba el Evangelio.
Entonces digo yo.
¿Por qué dejan la iglesia?
Porque les hablan de que hay un infierno.
O sea que pudieron haber estado un año, dos años, tres años en la iglesia.
Y que cuando de repente mencionan del infierno ya no aceptan a Jesús.
Es decir de que nunca les presentaron entonces el Evangelio.
Porque Dios nos hizo libres de la muerte, del pecado y del infierno.
De la condenación eterna.
O sea, ¿cómo fue que llegaron ellos entonces a la iglesia?
Pues como fue que ellos se comenzaron a buscar a Dios.
Y realmente el Evangelio se trata de eso.
Jesucristo mismo habla de eso en diferentes ocasiones en la Escritura.
De que nosotros fuimos libres de la condenación, del infierno y de la muerte.
Porque la paga el pecado de muerte.
Y por eso que Jesús muestra acerca de lo que es Lázaro y el joven rico.
Pero en la persona que era rica.
Aparte cuando Jesús habla de la gehena de fuego.
Entonces hay muchas cosas que nosotros a veces no hemos considerado.
Y que obviamente por no atesorarla.
Porque alguien regularmente cuando se habla del infierno la gente menciona.
Dice, es que hermano, es que no es meterle miedo.
Porque el amor no hay miedo.
Y creo que no han entendido lo que realmente es el amor.
La gente piensa que el amor son solo rosas.
La gente piensa a veces que el amor solo son chocolatitos o abracitos y besitos.
Pero la manifestación del amor fue muy cruda.
Cuando uno ve a Cristo de la Cruz del Calvario.
Es la demostración de amor más grande del mundo.
Que fue el sacrificio de Cristo de la Cruz.
Tiene una imagen muy cruda.
A una persona con una corona de espinas ensangrentado, golpeado.
Con sangre en todo el cuerpo, desnudo.
Expuesto alrededor de todas las personas que estaban allí.
No vemos colores rosas.
No vemos flores.
No vemos olores necesariamente de...
Por así decirlo, de olor de rosas.
Sino que vemos una escena prácticamente de muerte.
Pero ahí nos están indicando que nos ama.
O sea que Dios golpeó prácticamente la sabiduría humana.
¿Por qué?
Porque Él nos sustituyó por lo que nosotros íbamos a recibir.
Eso lo merecíamos nosotros.
Pero Dios dio su vida en el madero para que nosotros fuéramos salvados.
Por eso que yo menciono, cuando yo me comencé a pensar en la Cruz del Cielo.
¿Cómo es eso que nosotros vemos el amor de una manera?
Pero Dios nos muestra la realidad de su amor.
Pero obviamente también cuando uno está acá, en el reino de Dios.
Se muestra la grandeza, la belleza, la comunión, la dulzura eterna de Dios,
obviamente.
Pero lo que quiero resaltar es que nosotros
debemos aprender a saber realmente el Evangelio.
Que el Evangelio no es meterle miedo a las personas.
Es que ya van camino a la muerte.
Es como que alguien va a un barranco y sabe que el camino donde va se verá un barranco.
Y si yo le digo, mire hermano, si usted sigue por ahí se verá un barranco.
Y la persona, ah, usted de plano me quiere meter miedo.
De plano usted no tiene amor.
Entonces la persona se va y se va al barranco.
Entonces yo no, no, porque de plano le voy a meter miedo.
Entonces mejor no.
Es lógico.
Él va para un barranco.
Las personas van al infierno.
Hay que decirles, usted si sigue pecando se va a ir al infierno.
El único salvavidas, el único que lo puede salvar es Jesucristo.
Porque el infierno está expuesto.
Todos hemos sido condenados, pero el que nos da
la salida y la salvación se llama Jesucristo.
El que se puso en la Cruz del Calvario para
recibir todo el castigo se llama Jesucristo.
Por el cual nosotros ya no recibimos el castigo
eterno, ya no recibimos la condenación eterna.
Recibimos al Hijo de Dios y ahora somos hijos del Padre.
Porque nos sustituyó en la Cruz del Calvario.
Entonces nosotros debemos entender que cuando prediquemos o hablamos debemos
darle a conocer a la gente que fuimos salvados
de la condena eterna del fuego eterno.
Si la gente no quiere aceptar ese tipo de amor, el
problema de quién es no es nuestro, es de ellos.
Nosotros no queremos meter miedo a la persona, porque
no estamos glorificando o exaltando el infierno.
Estamos glorificando y exaltando el amor de Dios,
que por su gran amor nos ha sacado del infierno.
Por su grande amor envió a su Hijo para salvarnos
del lago de fuego, quien nosotros merecíamos.
Entonces ahí se ve el grande amor, por eso que al inicio mencionaba acerca de
las enfermedades o acerca de cosas muy puntuales para poder celebrar.
Pero si alguien solo piensa que Dios los salvó
de una gripe, pues ¿cómo va a celebrar a Dios?
¿Cómo le va a dar gloria a esa magnitud?
No, ¿por qué?
Porque no ha entendido el nivel de
liberación y de salvación que le ha brindado.
Pero si alguien entiende que Dios los sacó del lago de fuego, del infierno,
¿cómo no va a celebrar?
Porque fue liberado una gran condena.
¿Cómo no va a celebrar si fue liberado?
Porque lo ha entendido.
Pero a veces no entendemos nuestra salvación.
Y inclusive, aunque nosotros tal vez no se nos exponga y nosotros creamos en Jesús,
hasta cierto punto entendemos que fuimos liberados del imperio de la muerte.
Inclusive Dios mismo nos va a ir mostrando cada vez
más la gran liberación que ha dado a nuestras vidas.
Yo lo he mencionado, si no estoy mal, cuando hemos leído Isaías capítulo 10.
Hay como, no sé si estoy mal, pero son como 15 versículos que uno lee.
Pero cuando dice levántate y resplandece porque ha venido tu luz y la gloria del
Señor que nació sobre ti, porque dice porque tenía las rodillas en la tierra y
comienza a hablar de todas esas partes, al final prácticamente hasta el capítulo
15, versículo 15, perdón, dice y entonces conocerás que yo Jehová soy tu salvador.
Yo decía, pero ¿cómo es de que hasta ese momento va a conocerlo?
Obviamente no es que lo conozca, no lo conoció antes.
Significa que lo va a conocer en plenitud.
¿Qué significa?
Que obviamente nosotros, cuando creemos en
Cristo, conocemos de alguna manera que nos salvó.
Pero ese conocimiento de la salvación de Dios se va haciendo más grande mientras
más leemos la palabra, mientras más estamos en la comunión y entendemos la
grandeza de la salvación que nos ha otorgado.
Entendemos de que estamos expuestos para condena eterna.
Entendemos que nuestra depravación estaba.
Entendemos de que él se dio en sustitución por nosotros,
que nosotros merecíamos todo eso y ahora somos sus hijos.
Nos damos cuenta que tan grande es el amor de Dios hacia nosotros.
Por eso que mencionamos acá, ¿cómo es de que Dios,
Jesucristo, es condenado y Barrabás es liberado?
En pocas palabras, Jesucristo, que era el hijo de Dios, es entrado en
condena y por causa de eso ahora nosotros somos
hijos del Padre por el espíritu de su Hijo.
Entonces vamos ahora para finalizar, indicando pues claramente de que es una
gran, gran salvación la que Dios nos ha dado.
Es una belleza prácticamente de que nosotros ahora somos hijos del Padre y que
fuimos liberados por causa de que alguien en la Pascua, Jesucristo como el Cordero
Pascual, fue sacrificado para que el juicio ya no cayera en nosotros,
para que el juicio pasara por alto, para que ahora
tuviéramos nosotros un galardón y no una condenación.
Por eso que tenemos que dar a conocer el Evangelio
y la hermosura de éste a muchas personas.
Tenemos que compartir el Evangelio de Cristo a muchas personas con la pasión,
con la verdad.
Y no quedarnos con el mensaje, no guardándolo
para nosotros, sino hay que exponerlo.
Y por eso conocemos la grandeza, porque cuando uno, algo, por ejemplo,
uno experimenta una comida muy rica, cuando uno experimenta algo muy bonito,
uno lo quiere compartir, es como cuando uno se gradúa a veces.
Es como cuando uno se gradúa, o cuando uno tiene un
logro, a veces uno lo comparte en redes sociales,
uno lo comparte en redes sociales o demás.
¿Para qué?
Para compartir con los demás la alegría, para compartir con muchos.
Y alguien dirá, es que a mí qué me importa que se graduó.
Pero aún así,
aún así uno lo quiere compartir a todo el mundo,
aunque ni siquiera uno lo conozca a otra gente.
Porque uno tiene una gran alegría, y la quiere dar a conocer a todo el mundo.
Imagínense eso tan vano, que a veces tener un título, alguien que se casara,
que uno tampoco se desmerita.
Pero estamos hablando de salvación eterna, estamos hablando
del gran amor que Dios ha manifestado por todas estos tiempos.
¿Cuánto no más eso?
Pero la gente le pone más atención a casarse, a graduarse, y dice, ah,
te invito a mi graduación, te invito a mi boda.
¿Por qué no nos invitamos a las bodas del Cordero?
¿Por qué no nos invitamos a que Cristo viene pronto?
¿Invitarlos a que sean partícipes de las bodas del Cordero?
¿Acaso no es eso más grande?
¿Acaso no es esa celebración mucho más digna?
¿Por qué no brindamos estas invitaciones?
Entonces vamos a orar para finalizar, dándole gracias a Dios que Él,
nos hizo sus hijos, en la Pascua.
Para alabanza, le agradezco su gracia.
Que antes éramos como barrabás, ¿verdad?
Ladrones de su gloria.
Pero ahora somos hijos del Padre, para honrarle y alabarle.
Para no rebelarnos contra Él, sino darle la gloria y honra debido a su nombre.
Padre, te damos las gracias por tu gran amor y tu bondad.
Gracias porque eres nuestro Señor y Salvador.
Gracias porque nos has dado de tu consuelo, de tu fidelidad, de tu bondad,
de tu paz, de tu gracia.
Gracias por hacernos libres.
Gracias porque en la Pascua has visto a tu Hijo,
para que el juicio ya no cayera solo en nosotros.
Gracias por esta liberación.
Tú nos has hecho tus hijos, Padre.
Te agradecemos por todo, amado amigo.
Queremos darte la gloria y la honra por los siglos de los siglos.
Amén, ya ven.
Vamos a orar ahora por las personas que
quieran aceptar a Jesús como Señor y Salvador.
Que quieran ser hijos del Padre, reconociendo a Jesús como Señor y
Salvador, que Él se entregó como el Cordero Pascual en la Cruz para nuestra liberación.
Padre, venimos hoy delante de ti.
Párate la gloria.
Párate la honra para declarar que tú eres Señor y Salvador
y que tú resucitaste a Jesús de entre los muertos.
Que Jesús se dio en sacrificio en la Cruz como el Cordero Pascual para que ya no
cayera el juicio sobre mí, para que ya no cayera la condena sobre mí, para que yo
pueda ser libre y ser ahora Hijo tuyo, Padre Eterno.
Te agradecemos por todo, Dios y Salvador.
Queremos arrepentir nuestros pecados, caminar conforme a tu palabra y darte
gloria, honra, honor y poder y la alabanza por los siglos de los siglos.
Amén, ya ven.
Y vamos a orar ahora también por las diferentes necesidades como es el apano.
Padre, ayúdanos también a ser bautizados en agua
con tu Espíritu Santo y participar en la Santa Cena.
En el nombre de Jesús, Amén.
Bueno, vamos a orar por las diferentes necesidades ahora.
Padre, venimos hoy delante de ti para confesar nuestros pecados buscando que nos
llenes del Espíritu Santo, buscar que nos proveas tu sabiduría y revelación de tu
gracia, de tu bondad, que traigas reconciliación familiar, que traigas
perdón de pecados, que traigas hoy sanidad, liberaciones, maravillas y
prodigios, que traigas alimento, trabajo y demás a las personas,
que guardes a la vida al huérfano, al anciano y a la anciana, al padre y
madre de solteros, que guardes a la nación de Guatemala y a la niñez, que seamos
libres de todo cartel, que seamos libres de todo...
de todas pandillas, guerras, terrorismo, ideologías
y que tú resguardes al país de Guatemala.
Te lo pedimos, amado mío, pasto de Israel, día tras día, y que envíes obreros a la
cosecha, porque la cosecha es mucha y los obreros son pocos.
Pedimos hoy arrepentimiento para salvación y que
sea conocido tu nombre entre todas las naciones.
Provee a cada uno según su necesidad, examina sus
corazones y contesta conforme a tu misericordia.
En el nombre de Jesús, amado amigo y padre, Amén y Amén.
Bendiciones a todos en Cristo Jesús.
Entonces, Dios los bendiga.
Un fuerte abrazo.
Nos vemos primeramente, Dios, día de mañana a las...
el día de mañana a las ocho de la mañana.
Y pues nos vemos prácticamente el otro sábado, si no pueden día domingo.
Entonces, Dios los bendiga.
Un fuerte abrazo.
Que Dios los guarde y los sostenga en la verdad, eternamente y para siempre.
Paz y gozo a sus corazones y que Dios bendiga sus vidas.
Nos vemos primeramente, Dios, mañana a las ocho.