Bendiciones amados en Cristo Jesús, Dios los bendiga, los fortalezca en la verdad.
El amor de Dios fluye en sus corazones y en sus vidas.
Y por el amor y gracia de Dios estamos aquí con ustedes para poder compartir este
tiempo para la alabanza, la gloria y la gracia de Jesús.
Entonces tenemos este espacio que utilizamos
para estar hablando de la doctrina.
Bueno, es para el campamento obviamente, pero nos hemos estado enfocando en este
tiempo en particular para la doctrina por el hecho de
lo que venimos hablando e imitando también a Timoteo.
Recordemos de que cada espacio que hemos tenido es una línea de temas que tratamos.
Por ejemplo, el día sábado estamos hablando del reino de los cielos y por lo
tanto tocamos la parábola del sembrador y la
parte de los espinos con las preocupaciones.
Luego hemos hablado con relación al otro tema
que corresponde a lo que es las fiestas solemnes.
Los días sábados o lo del sacerdocio, el nuevo pacto.
Y en la mañana pues estamos hablando de los domingos de la mañana, lo que es los
colosenses, luego la oración en comunión y por último estos temas de acá.
Pues el tema de hoy es escuchas preceptos de hombres o la doctrina de Cristo.
Creo que me confundí aquí con el título, le puse doble E.
Entonces es muy importante que nosotros comencemos a asimilar lo que el Señor nos
habla y más aún con la doctrina porque ya hemos captado o entendido.
Y cuando hablamos, hemos estado hablando de estos temas, hemos estado enfocándonos
en el sentido del aprendizaje de la doctrina.
No únicamente solo aprender, sino saber cómo aprender.
Y entre uno de ellos es también saber qué escuchar y qué no escuchar.
Porque una de las cosas que hemos estado enfocándonos es no solo aprender,
sino saber cómo aprender a través de lo que se lee o a través de lo que se escucha.
Eso es lo que hemos estado hablando.
Y obviamente actualmente nos hemos estado enfocando en aprender por lo que oímos.
Entonces vamos a hablar para iniciar, para que nosotros podamos
capturar la idea de lo que el Señor Jesús nos quiere dar.
Padre en nombre de Jesús, queremos hoy venir delante de ti para adorarte en
espíritu y verdad y para que tú seas nuestro
consolador y nuestro socorro y fortaleza.
Queremos hoy que tú seas nuestro Dios y nuestra salvación, que podamos entender
que tú vienes pronto y dar nuestro corazón a ello, para
que tú seas glorificado, honrado y exaltado hasta lo sumo.
Te agradecemos por todo el amor y la bondad que tienes para con nosotros.
Y que no te has detenido para enseñarnos y mostrarnos el camino de la verdad.
Más has socorrido nuestras vidas y nuestros corazones en ti.
Ayúdanos hoy, Señor Jesús, para hacerte fieles, para adorarte en espíritu y
verdad, para que abra nuestro entendimiento, para
comprender las Escrituras y para entregar toda carga.
Y ayúdanos, por favor, para que la sabiduría y
revelación sea de tu parte hacia nuestras vidas.
Te agradecemos hoy, amigo y padre y pastor, para la alabanza de la gloria de tu gracia.
Declaramos que no a nosotros ojiva, no a nosotros, sino a tu nombre sea la
gloria, por tu misericordia, por tu fidelidad, porque
tú nos has hecho y no a nosotros, a nosotros mismos.
Guíanos, Señor, y libértanos de todo ataque espiritual.
Ayúdanos a ser fortalecidos en la verdad y en la gracia de tu Hijo Jesucristo.
Amén y Amén.
Muy bien, entonces vamos a entrar en detalle acá con lo que es el tema.
Recordemos de que uno de los enfoques que tenemos es sobre el hecho de Timoteo,
¿verdad?
Ya que hemos estado hablando de cómo imitar a Timoteo, imitando también a
Timoteo, ya que Timoteo es una situación similar a la nuestra que podemos estar
viviendo, ya que hemos hablado de que en el libro de Efesios se envía a Timoteo
para que corrija a lo que está equivocado en la iglesia
de Éfeso, porque se habían introducido falsas enseñanzas.
Pero también hay que comprender algo, de que Timoteo aprendió bien la doctrina,
no fue algo como que Dios, como que por ejemplo que Dios había lanzado un dado o
una ficha y que escogiera a alguien, sino que fue una persona que efectivamente
estaba dedicada, había aprendido, se había fortalecido, y por lo tanto Dios
lo puede usar, no solo por el testimonio del Dios que lo está viendo, sino que
también Pablo sabe que es una persona dedicada, entregada, y que tiene una
similitud con la forma de vida que Pablo tiene, y por lo tanto es enviado.
Por otro lado, también vemos de que las personas por no haber aprendido la
doctrina, o por algunas otras circunstancias,
fueron engañadas con una falsa doctrina.
Entonces Timoteo llega a apoyar a aquellos que tienen cierta deficiencia,
o inclusive confrontar a aquellos que no tienen una sana doctrina.
Entonces esto también va de parte de nosotros, nosotros tenemos que tener una
doctrina fundamentada en el Señor, y tenemos que formarla, porque si no
podemos ser engañados y movidos por todo viento de doctrina, y por otro lado,
si nosotros estamos bien cimentados en la verdad, bien sujetos a ello, vamos a poder
ayudar a aquellos que lo necesitan para no ser engañados, o a
aquellos que ya han sido engañados, traerlos de vuelta ahora.
Entonces, obviamente si no nos metemos en la comunión con Cristo, Dios nos puede
escoger, por así decirlo, para poder edificar otras congregaciones,
porque estamos más perdidos que las mismas congregaciones.
Entonces, por eso que hemos estado hablando del aprendizaje de la doctrina.
Hemos tomado ciertas bases que hemos estado leyendo, por ejemplo, Mateo 7,
del versículo 24-27, que habla de oír y hacer.
¿Qué quiere decir?
De que Jesús dijo que tenemos que oír la palabra, pero también vivirla o hacerla.
Dos, conocer bien la verdad.
Si yo no conozco bien algo, no lo voy a poder hacer bien.
Si yo conozco algo a medias, a medias lo voy a hacer.
Tres y cuatro, preparación y aprendizaje, que es Esdras 7-10, que lo hemos estado
leyendo, que dice, porque Esdras se había preparado su corazón para inquirir la ley
de Jehová y para cumplirla y para enseñar en Israel sus estatutos y decretos.
Entonces, aquí hemos estado hablando de que inquirir hace un sentido de aprendizaje.
Algunas traducciones hablan de estudiar, otras escudriñar.
Cada quien le da su sazón a esto, pero es porque
simplemente la palabra es muy amplia para poderse traducir.
Por eso algunos la utilizan para inquirir, que es aprender por medio de preguntas.
Pero hemos hablado acá de que hemos tomado esta palabra para el sentido amplio del
aprendizaje, algo así como también acá el sentido de la preparación.
Entonces, por lo cual hemos hablado de preparar y aprender, por lo cual hemos
estado hablando de aprender por lo que se oye, en este caso en particular.
Por eso es el título de hoy que habla de escuchamos preceptos de hombres o la
doctrina de Cristo, porque la pregunta ya habla del aprendizaje, pero también cuando
uno pregunta algo o encierra alguna pregunta, nos lleva a una reflexión.
Jesús lo hacía en ocasiones.
Él lo que hacía era preguntar a la persona para que reflexionara.
Por ejemplo, creo que ese Mateo... no recuerdo si Mateo 6 o 16.
No, Mateo 16.
Jesús menciona y dice, quienes dicen ellos que soy yo.
Entonces ellos comienzan a responder y dice, ustedes que piensan que soy yo.
Y ahí es donde sale Pedro y dice, tú eres el hijo del Dios vivo,
pero tú eres el Cristo, el hijo del Dios vivo.
Entonces, si vemos ese sentido.
Nos estamos dando cuenta claramente de que uso una pregunta para que reflexionar.
Y por eso es que el título hoy lo puse en forma de pregunta.
Escuchamos preceptos de hombres o la doctrina de Cristo para reflexionar,
para que reflexionemos y pensemos si realmente nosotros estamos
escuchando la doctrina de Cristo o preceptos de hombres.
Claro, cuando hablamos de escuchar, no sólo hablamos de alguna manera de oír,
como cuando uno escucha el sonido de las aves.
Sino que cuando hablamos de escuchar, también hablamos de, o inclusive de oír,
hablamos de poner en práctica lo que estamos recibiendo.
No sólo el puro y pleno hecho del sonido, sino que
también el sentido de lo que es me lleva a impulsar a ser.
Entonces se habla de obedecer.
Por eso cuando la biblia dice, oye oír a él, no está hablando sólo de que
presten atención, sino que dice, miren, obedezcan a estas palabras.
Por eso que vamos a leer hoy Marcos capítulo 7 del 1 al 23.
Bajo el sentido del oír o escuchar, no sólo en el sentido de un sonido que
entra al oído, sino que algo que también estamos llevando a obedecer.
Y aunque es bastante, de alguna manera, dependiendo para cada quien, del 1 al 23,
pero creo que es necesario para que comprendamos
de un poco lo que quiere entender aquí el tema.
Versículo 1.
Los fariseos y algunos de los escribas que habían
venido de Jerusalén se reunieron alrededor de él.
2.
Y vieron que algunos de sus discípulos comían
el pan con manos inmundas, es decir, sin lavar.
3.
Porque los fariseos y todos los judíos no comen a menos que se laven las manos
cuidadosamente, observando así la tradición de los ancianos.
4.
Cuando vuelven de la plaza, no comen a menos que se laven.
Y hay muchas otras cosas que han recibido para observarlas, como el lavamiento de
los vasos de los cántaros y de las vasijas de cobre.
5.
Así que los fariseos y los escribas preguntaron, ¿por qué tus discípulos no
andan conforme a la tradición de los
ancianos, sino que comen con manos inmundas?
6.
Jesús les respondió, Bien profetizó Isaías de ustedes, hipócritas.
¿Cómo está escrito?
Este pueblo con los labios me honra, pero su corazón está lejos de mí.
7.
Más en vano me rinden culto enseñando como doctrinas preceptos de hombres.
8.
Dejando el mandamiento de Dios, ustedes se aferran a la tradición de los hombres.
9.
También les decía, astutamente ustedes violan el
mandamiento de Dios para guardar su tradición.
10.
Porque Moisés dijo, honra a tu padre y a tu madre, y
el que hable mal de su padre o de su madre, que muera.
11.
Pero ustedes dicen, si un hombre dice al padre o a la madre cualquiera cosa mía con
que pudiera beneficiar, te es corban, es decir, ofrenda a Dios.
12.
Ya no le dejan hacer nada en favor de su padre o de su madre.
13.
Invalidan así la palabra de Dios por la tradición de ustedes, la cual han
transmitido y hacen muchas cosas semejantes a estas.
14.
Llamando de nuevo a la multitud, Jesús les decía,
escuchen todos lo que les digo y entiendan.
15.
No hay nada fuera del hombre que al entrar en él pueda contaminarlo, sino que los que
salen de adentro del hombre es lo que contamina al hombre.
16.
Si alguno tiene oídos para oír, que oiga.
17.
Cuando Jesús dejó a la multitud y entró en casa,
sus discípulos le preguntaron acerca de la parábola.
18.
También ustedes son tan falto de entendimiento, les dijo.
No comprenden que todo lo que de fuera entra al hombre no lo puede contaminar.
19.
Porque no entra en su corazón, sino en el estómago y se elimina.
Jesús declaró así limpios todos los alimentos.
20.
También decían lo que sale del hombre, eso es lo que contamina al hombre.
21.
Porque de adentro del corazón de los hombres salen los malos pensamientos,
fornicaciones, robos, homicidios, adulterios, 22 avaricias, maldades,
engaños, sensualidad, envidia, calumnia, orgullo e insensatez.
Todas estas maldades de adentro salen y contaminan al hombre.
Muy bien.
Vamos a subir acá.
Perdón, quiero ver dónde estaba aquí el versículo.
Ok, perdón, solo quería encontrar el
versículo que habla de los preceptos, perdón.
Ahí se me perdí.
Ok, perdón.
Ok, entonces veamos acá algo que es bien importante
y que nosotros necesitamos prestarle mucha atención.
El versículo 7 dice, más en vano me rinden culto
enseñando como doctrinas preceptos de hombres.
Pues aquí se presenta una situación bien interesante, ¿verdad?
Y también hay que nosotros comenzar a examinar si nosotros hemos estado
escuchando preceptos de hombres y también poniéndole
mucha importancia a estos preceptos de hombres.
Hay mucho sentido de que uno podría decir de alguna manera que uno no puede estar
escuchando preceptos de hombres, sino que uno está escuchando la doctrina de Cristo.
Y por eso hay mucha presunción en Internet a veces de
decir, por ejemplo, hermanos, yo vivo la sana doctrina.
Inclusive hay personas que se ponen a debatir o inclusive en los mismos chats de
doctrinas que ellos consideran o ellos dicen, hermano,
pero esto no ha pasado porque la Biblia dice tal cosa.
Y aunque estén muy errados.
¿Cuál es el detalle acá?
De que a veces hay una presunción de nosotros con respecto a la forma de vida
que podemos tener en Dios, pero no significa por
eso que necesariamente Dios la esté aprobando.
Inclusive puede ser difícil de entender que Dios no la está aprobando porque
obviamente tenemos un ego que a veces no nos da un
orgullo, que no nos hace entender que estamos mal.
Y tal vez podemos presumir de la manera de vida que nosotros estamos teniendo.
Entonces esto es lo que hace referencia en este sentido de Marcos.
¿Por qué?
Porque ellos están recibiendo una enseñanza y recordemos de que la enseñanza
que ellos están aplicando es una tradición de ancianos.
Él mismo lo está diciendo con la tradición de nuestros ancianos.
A pesar de que ellos aparentemente cumple con la palabra escrita, porque recordemos
de que dice la palabra que ellos eran fariseos o que los fariseos de la secta
más rígida y que ellos predicaban la palabra.
Pero aún así, a pesar de que ellos están predicando aparentemente la palabra y
aparentemente también la sabían, también estaban
cumpliendo preceptos de la tradición de los ancianos.
Entonces hay como un conflicto acá, es decir, como hay como una mezcla entre
lo que ellos decían que había que cumplir con la palabra o lo que estaba escrito.
Y a la misma vez estaban cumpliendo con tradiciones de hombres.
Lo que aquí se menciona Isaías como más en vano me rinde
culto enseñando como doctrinas preceptos de hombres.
Entonces aquí hay un pequeño detalle, verdad, porque vemos claramente de que
ellos están inclusive forzando a otros que vivan a la manera de ellos.
Saben de que vienen por tradiciones humanas o inclusive ahora, pues ahora es
mucho más delicado porque ahora se utiliza la Biblia misma para validar estos
preceptos de hombres, estas doctrinas de hombres que pueden andar en Internet.
Por mucha teología que se pueda manejar o por mucho que alguien puede sacar un
doctorado de una teología, una unicidad prestigiosa, no está necesariamente exento
a dar un precepto, una doctrina de hombres.
Porque a uno podría pensar de que porque una persona ya sacó un doctorado,
una universidad teológica de renombre, la persona puede
estar exenta de dar una doctrina o un precepto de hombres.
Porque esto no sólo se basa en ese sentido de que a saquear de un título lo voy a
dar, sino que esto se basa simplemente en que el
hombre entiende cosas y el hombre las va a transmitir.
O sea, no porque alguien sacó un título de teología va a ser fiel a la palabra o va a
ser o no va a querer introducir ciertas cosas que inclusive
de alguna manera pueden ser para proteger al pueblo.
Si menciono esto porque hace poco que estuve un poquito leyendo un poquito
acerca de la teología y algunos otros aspectos que se han presentado durante
años, porque claramente eso se llama tradición.
Es decir, lo que a veces se acarrea o se ha enseñado por varios años,
independientemente sea en un lugar teológico o una universidad, escuela,
etcétera, un seminario o simplemente de que se transmite en la iglesia.
Prácticamente continuamente en la misma denominación,
por ejemplo, eso se vuelve una tradición.
Ellos conforme a la tradición vienen dando y agarran figuras.
Por ejemplo, hay personas que han agarrado la figura de Lutero.
Hay otras personas que han agarrado la figura de Calvino.
Otras personas han agarrado la figura de John Wesley.
Otros pueden agarrar figuras de Spurgeon, etcétera.
Entonces agarran cierta tradición, es decir, como ellos lo hacen o lo hacían
estos personajes, si lo tenemos que hacer nosotros.
O a veces las personas pueden tomar lo que pueden, algunos le llaman los padres de X
o Y de tiempo, que obviamente yo no tengo claridad
sobre esos personajes y ellos arrastran esas enseñanzas.
También nos escucha también la palabra o estas enseñanzas y ya la están tomando
como que fuera un fundamento bíblico, por lo que ellos mencionan y lo ven a
ellos como que fueran irrefutables, por así mencionarlo.
Ya están trayendo muchas enseñanzas como tradición, pero son tradiciones que la
están enseñando como doctrina de Cristo, pero no necesariamente sea así.
Y el segundo punto es que a veces por cuanto se han comenzado a levantar
inclusive errores doctrinales o en algunos casos podemos decir horrores que pueden
salir en Internet con diferentes tipos de doctrina, las personas para poder
regularla, si queremos llamarlo de esta manera.
O para que no pasen, la gente coloca ciertos preceptos de hombres para que
aparentemente proteger de errores a las personas doctrinales.
Y lo único que están generando es colocando doctrinas de hombres como que
fueran fundamentos de la Biblia, pero no necesariamente lo son.
Entonces, aunque viene disfrazado con ciertos contextos, si lo queremos llamar
así, doctrinales o teológicos o todo este marco que puede sonar muy espiritual,
pero realmente es únicamente un precepto de hombre.
Solamente es como que una ley de hombre, pero no
necesariamente va en base a la forma de vida del Señor.
Entonces puede ser delicado verlo, porque obviamente también como ya estas
cuestiones han agarrado fuerza por años y toman fuerza, entonces cuando uno escucha
esta enseñanza se ve como que tiene una fuerza en la forma que ellos te enseñan,
enseñando y como que fuera de parte de Dios.
Pero realmente cuando uno comienza a examinar, no lo es.
Por ejemplo, hubiera visto un comentario de una persona donde mencionaban que en el
libro de los hechos no se puede sacar doctrina.
Eso prácticamente fue el comentario que decía, inclusive dijo, no sé si era la
hermenéutica, de que no se puede sacar
enseñanzas de doctrina del libro de los hechos.
Ahora, yo me puse a pensar, inclusive me puse un poquito a investigar.
La pregunta es ¿por qué no se puede sacar doctrina del libro de los hechos?
¿Cuál es el argumento que ellos dicen?
El argumento es de que obviamente como el movimiento pentecostal, como algunos
mencionan, ha utilizado libros de los hechos para hablar
acerca del evangelio o la palabra de lenguas, otras cosas.
Entonces, por ello ellos pusieron este precepto o esta regla de no se puede sacar
doctrina del libro de los hechos para aparentemente proteger a la comunidad,
denominación o la teología de lo que ellos no creen que es el movimiento pentecostal.
O en este caso la palabra de lenguas, los dones, etcétera, porque ellos creen en
el cesacionismo, que no sean los dones ya cesaron, que ya no hay más manifestaciones
de ciertos tipos, porque ya está cerrado el canon y listo.
Entonces, ¿qué quiere dar a entender eso?
Que ellos pusieron una regla, ellos pusieron algo, no lo dice la Biblia,
ellos lo están diciendo.
Ellos están diciendo que no se puede sacar doctrina del libro de los hechos,
no lo dice la Biblia, la Biblia no dice un versículo
no saquen doctrina del libro de los hechos.
Entonces ellos están poniendo un precepto, una doctrina que ya ha carreado años y ya
se ha aceptado y se está escuchando y se está enseñando, pero eso no necesariamente
es una doctrina de Cristo, ellos la utilizaron de esa manera.
Ahora, claramente mi argumentación con relación al libro de los hechos es de que
ellos, hasta donde yo entiendo y lo que pude investigar, es de que ellos buscan
doctrinas que son definidas por cauta las epístolas
de Pablo, como que fueran dadas definiciones.
Y porque el libro de los hechos es como un libro histórico, por así decirlo,
o sea que no define doctrinas en términos de definición, sino que está mostrando
actitudes o acciones, entonces por eso ellos dicen que no se puede, por lo que
puedo entender, puede ser que esté equivocado en ciertas cosas.
Pero lo que sí es cierto es de que el libro de los hechos muestra la doctrina en
forma de vida, no únicamente vamos a tener una doctrina en términos de definición o
filosóficos, o como en el otro caso, pues la corriente o pensamiento,
si no estoy mal, creo que es helenista, o de los griegos, eran muy abstractos las
cosas, en cambio el pensamiento hebreo era más de ejecutar o de accionar.
Entonces obviamente el libro de los hechos nos muestra a nosotros la doctrina
manifestada y hecha vida, que obviamente después
se traslada en una definición o una forma.
O a veces también nos entiende de que lo que se vive en el libro de hechos ya
estaba inclusive escrito en el Antiguo Testamento, es decir, Pablo y los demás
apóstoles ya enseñaban conforme el Antiguo Testamento.
Cuando Pablo, perdón, el apóstol Pedro se presenta en el libro de los hechos,
es lo primero que saca es el libro de Joel y también habla acerca de David,
él no sacó nada nuevo, él sacó lo que estaba escrito y obviamente por eso en el
libro de los hechos es la manifestación de muchas
cosas que inclusive ya están en otros casos.
Entonces obviamente el libro de los hechos nos ayuda a ver la doctrina hecha vida,
entonces ¿por qué puedes decir a ellos que no se
tiene que sacar doctrina del libro de los hechos?
Y lo ponen como un fundamento, como ellos fueron, esto así es,
y lastimosamente lo hacen de alguna manera para poder contrarrestar lo que ellos
consideran que no es correcto, que es el movimiento pentecostal.
No me voy a meter a defender o a no defender lo que conocemos como movimiento
pentecostal, si lo que quiero entender es que ellos ya están estableciendo preceptos
para cuidarse de cosas, pero no
necesariamente significa que eso está escrito.
Ellos lo colocaron de esa manera y la forma de colocarlo es para defender o
proteger, como en este caso particular ellos
le están diciendo que se laven las manos.
¿Por qué?
Porque hay una situación de purificación y de consagración.
Entonces estas personas por eso colocaron que se laven las manos, que laven las
vasijas y otras cosas para que no queden en purificación y contaminación.
Pero realmente eso no estaba escrito, eso fue algo que fue añadido después.
Es igual con estas cuestiones que pueden trabajarse con la hermenéutica o con
exégesis, ellos están colocando leyes o estándares que en algunos casos pueden
ayudar, no estoy diciendo o no negando que no puede ayudar alguna de esas cuestiones,
porque algunas cuestiones de ellas vienen de aspectos naturales, que tampoco fue
inventado plenamente por el caso de la teología,
sino que ya vienen estos aspectos desde antes.
Pero vamos a meter en ese barril, lo que quiero entender con esto está de
que hay muchas cosas que se están presentando actualmente, inclusive en el
ámbito de lo que puede ser de lo que es lo llamado la prosperidad o la falsa
prosperidad, que ellos también enseñan ciertas cosas dadas por hombres,
pero que contradicen la palabra de Dios, porque el punto aquí es de que lo que
ellos están diciendo, tanto el ámbito teológico, por así decirlo, o categórico,
estudiantil, o no sé cómo llamarlo, intelectual, o no sé cómo transmitirlo de
esta manera, pero también del otro lado, que puede ser lo que ya la gente conoce o
repudia con las falsas enseñanzas, porque uno puede estar puesto en gran
dignidad, como lo que puede ser la teología, pero otro puede ser
menospreciable, como lo que puede ser la falsa doctrina de la prosperidad.
Pero en ambos casos igual se está manejando lo mismo.
En ambos casos están dando mandamientos o preceptos de hombres hacia el pueblo,
solo que uno puede ser de admiración y el otro puede ser de menosprecio,
por así decirlo.
Entonces, ¿qué pasa?
Ellos o estas personas que están enseñando, tanto en la parte teológica
como en la parte de la prosperidad y otras ramas, en ambos casos están presentando
doctrinas de hombres que están contradiciendo las escrituras,
porque realmente es el precepto de los hombres, que se apoyan en esto,
pero a la vez están negando la palabra.
Por eso en este caso hay mucha gente que a veces, por ejemplo, cuando cobran para dar
enseñanzas, dicen que... inclusive dan ciertos argumentos de que Dios le va a dar
la fe a alguien para que pague y muchas otras cosas, pero
ellos están invalidando realmente lo que la escritura dice.
Aunque están dando una enseñanza o un precepto o poniendo cargas sobre la gente,
pero ellos no, como dice la palabra, ni con un dedo lo quieren mover y a la
misma vez ellos están negando lo que la misma palabra dice.
Entonces, en el caso del mismo ámbito, lo que puede
ser tradicional o teológico también está pasando.
No está pasando solamente en las ramas, si lo queremos llamar así, de lo que ellos
llaman falsa doctrina, sino que lo que ellos
también consideran lo que es sana doctrina.
Y no únicamente puse este ejemplo en el caso de Hechos.
Hay un predicador famoso también estadounidense que dijo que, por ejemplo,
en nunca esta parte de la historia de la iglesia se ha hecho esto.
Pero, ¿por qué tomamos el hecho de la historia de
la iglesia para decir que algo es verdadero o no?
¿Por qué no ir a las escrituras y decir, la escritura dice?
¿Por qué decir, es que nuestra denominación por años no ha pasado por esto?
Obviamente no, pues, inclusive si alguien tomara eso como referente, pues obviamente
no hubiera pasado la reforma con Martín Lutero, porque alguien diría, no es que lo
que Lutero dice nunca ha pasado en la iglesia.
Eso no es posible, o sea, no es que tomemos la
historia en base para decir si algo es o no.
Por eso tenemos las escrituras.
La palabra de Dios que es viva y eficaz nos va a dar la verdad acerca de las cosas.
Entonces está tomando un argumento en diferentes ámbitos, en este caso de este
predicador que mencioné, para decir que algo es verdadero o no.
Entonces él lo que dice es, no, lo que necesitamos es cumplir con lo que
la tradición nos dice de nuestra denominación.
Si eso no ha pasado antes, no lo tenemos que hacer, aunque sea de Dios.
Eso está metiendo un precepto de hombre, ¿para qué?
Para negar a lo que es bíblico.
Aunque lo pueden hacer con todo el sentido o la buena intención de querer proteger a
la gente de una falsa doctrina, pero ellos están cayendo en el mismo hoyo,
por así decirlo, sólo que con otra forma de ver las cosas.
Voy a ponerlo de esta manera.
Una persona cae en un hoyo, tal vez con harapos,
pero otro cae en un hoyo vestido con traje y corbata.
Pero es el mismo hoyo.
Entonces, ¿qué tenemos que hacer acá?
Obviamente tenemos que ir con el Señor y también a la
Escritura para saber que viene la Escritura o que no.
Porque claramente acá vemos que al aplicar lo que
ellos dicen, están contradiciendo algo las Escrituras.
Ojo también con esto.
La situación también aquí cambia un poquito con ese tiempo porque ellos no
tenían, por así mencionarlo, la Biblia a la mano hasta cierto punto.
No sé qué tanto lo podían tener como ahora lo tenemos nosotros.
Y a veces también pasa que nosotros a veces nos confiamos mucho en lo que nos
están predicando, nos están enseñando las personas de lo que estamos oyendo.
Lo recibimos como que eso fuera la verdad absoluta y no
vamos, no tenemos la idea de verificar si es correcto.
Y el otro problema y otro caso que se da es de
que se va a verificar oyendo a otros predicadores.
Para mí es un poquito ilógico eso, verdad?
Porque, por ejemplo, yo escucho una prédica y le voy a preguntar al otro
predicador, mire, ¿será que esto es verdadero o no es verdadero?
Es un pequeño problema, verdad?
Y se da mucho cuando hay un predicador que es muy conocido
y que de alguna manera resuelve problemas o dudas.
Que a veces yo lo he visto, hay predicadores que tanto de diferentes
ámbitos, de diferentes denominaciones, que de repente, por ejemplo, salió un
video de una prédica que tal vez no es muy correcta.
Automáticamente viene la gente, le escribe por WhatsApp, Instagram o
alguna otra línea y le escribe al predicador.
¿Usted qué piensa de esto?
Y regularmente salen estos predicadores en TikTok, en YouTube y dicen, miren,
me han escrito mucho acerca de este tema, por lo cual yo voy a venir y voy a hacer
un video que ahorita lo acabo de subir en YouTube para que ustedes lo puedan ver.
O simplemente si me han hablado de esto, voy a comenzar a hablar de esto.
Entonces mi pregunta es, ¿por qué la persona tiene que ir a
escribirle a este pastor para que el pastor hable de esto?
¿Y por qué no se fue a orar y no se fue a leer la Biblia?
¿Por qué cargar la responsabilidad de un predicador
que puede fallar y puede ser falible en sus mensajes?
¿Por qué no ir a orar a Dios para que yo le dé la respuesta y
para que él lea la palabra y que entienda si es verdad o no?
¿Por qué confiar en el que si el otro predicador está haciendo las cosas y
porque yo también las entiendo así, entonces significa que es correcto?
O sea, mi validación está en un hombre, no está en Dios.
Eso es un problema.
Y eso está pasando mucho ahorita en las redes sociales.
Se ve claramente personas que a veces en TikTok
dicen, hermanos, habla de esta cosa, del otro.
Te digo, pero ¿por qué no se fueron a orar y a leer y preguntar al Señor?
Señor, háblame si esto es correcto o no.
Ah, es que Dios solo a él le habla.
No, es que ese es el problema.
Porque si el otro también está fallando y yo digo, ah, sí, porque él lo dijo,
entonces es correcto.
Ese es un gran error.
Estamos siendo arrastrados nosotros por errores y no estamos tomando una
responsabilidad activa sobre el Espíritu Santo y la Palabra.
Entonces estamos tomando preceptos de hombres que nos están
brindando y que uno puede pensar que proviene de Dios.
Y yo me he dado cuenta a veces en ciertas situaciones, o sea, cuando uno ve ciertos
videos y de repente, hagamos de cuenta, una persona se lanza un gran error.
Y la persona que está en el comentario dice ah, eso es todo.
Dios también a mí me lo reveló.
O sea, la misma error doctrinal que tiene el predicador lo
está teniendo la persona que está escribiendo en el chat.
Pero como el otro lo dijo, el otro famoso, entonces es verdad también.
Entonces los dos están errados.
Pero ¿por qué?
Porque la persona está confiando que el predicador que está escuchando está
diciendo la verdad y no está entendiendo que está brindando un precepto de hombres
o aparentemente para querer cuidar la congregación o para querer engañarlo.
Pero ambos están errados y la persona está buscando aprobarse en el otro personaje.
Y luego se comienza a enseñar a las diferentes personas y luego se entran
después en los debates en Internet y agarrándose el pelo
porque la persona está confiando una validación del hombre.
Y tenemos esta cuestión de que se está alimentando este
ego o esta maldad o esta dependencia sobre ministros.
Y la persona no entra en la responsabilidad o en la comunión de ir a orar a Dios.
Y las respuestas que a veces se pueden dar es cosas como.
Es que lo que pasa que a mí Dios no me habla
o él es estudiado y él sí sabe y yo no.
Entonces se entra en ese problema.
Una persona me escribió por ahí y me decía yo no voy a consultar a alguien.
Está haciendo referencia a mí porque yo obviamente no tengo un curso de teología o
un doctorado en alguna universidad prestigiosa.
No tengo ningún tipo de eso.
Yo soy ingeniero de sistemas.
Entonces una persona decía yo no voy a consultar con... si voy a consultar con
alguien, voy a consultar con alguien que es
experto en el área, ese que tenga un cartón.
Pero si esta persona que tiene el cartón en diferentes ámbitos igual le falló
porque claramente lo vemos en la escritura.
En el libro de Juan, cuando dice que los sacerdotes y levitas le llegaron a
preguntar a Juan si él era el Cristo, significaba que Dios tenía una tradición,
una teología de años que habían identificado según su teología,
según su enseñanza, según su tradición, según su concepto, según su denominación.
Porque eran fariseos de que el Cristo iba a venir a bautizar en agua.
Y fallaron.
Porque claramente le dice por qué tú bautizas si tú no eres el Cristo,
ni él, ni Elías, ni el profeta.
Y él dijo yo soy una voz que clama del desierto.
Entonces se confundieron.
Ellos no entendieron o no supieron de que
Cristo iba a venir a bautizar en Espíritu Santo.
Su teología le falló a pesar de que fueron años, a pesar de que tuvieron tradiciones,
a pesar de que tuvieron formas de interpretaciones, porque obviamente la
forma de interpretaciones no es el agua
azucarada, pero no se la acaban de inventar.
La gente a veces habla en Internet como que la hermenéutica, la exégesis,
la homilética, como que fuera algo novedoso que
acaba de salir, como que fuera la última moda.
Pero realmente ya las personas antiguas testamentarias ya tenían formas de saber
cómo interpretar, revisar, inclusive hasta donde yo sé que se juntaban en dos para
discutir, etcétera, para hacer ejercicios, para poder encontrar la verdad.
Pero aún así fallaron.
Por eso le fueron a preguntar a Juan.
Juan les revela la verdad de las cosas.
Entonces lo que quiero entender es que podemos estar escuchando doctrinas y
preceptos de hombres y seguirlas, inclusive criticar a otros, porque
nosotros pensamos que tenemos la verdad y que está escrito.
Y eso fue prácticamente lo que pasó acá con el caso de Jesús.
Ellos vienen y van prácticamente en contra de Jesús.
¿Por qué tus discípulos no se lavan las manos?
Ellos están incumpliendo con la palabra, aparentemente.
Están incumpliendo con lo que los predicadores nos han dicho.
Están incumpliendo con lo que la teología dice o con lo que la hermenéutica dice.
Pero ellos están confundidos.
Estoy dándonos dos ejemplos.
No me quiero dar por ese volver enemigo y cosas así, sino que hay cosas que pueden
ayudar, pero no significa que sean la base de la verdad.
Cristo es la base de la verdad y el Espíritu Santo.
La Biblia dice que el Espíritu Santo nos guiará a toda verdad.
No que la hermenéutica nos iba a guiar a la verdad.
No que la exégesis homilética, o en este caso
la teología, nos iba a guiar a la verdad.
Dice que el Espíritu Santo nos guiará a la verdad.
¿Puede uno usar las herramientas?
Sí, puede uno utilizarlas.
Pero no significa que sea la base de la verdad.
Eso es lo que quiero resaltar.
Y eso es lo que claramente Jesús les dice.
Ustedes con lo que están haciendo invalidan las Escrituras.
Y Jesús les comienza a revelar la verdad de la purificación.
Porque el punto aquí, con la doctrina que se
está manejando, la doctrina de la purificación.
Porque si se habla de lavamientos o limpieza, es porque ellos querían
enfocarse en la pureza, en la santidad, en la consagración.
¿Pero qué pasa?
Los preceptos de los hombres lo llevaron a enfocarse en cosas que son superficiales,
no en cosas que son esenciales o espirituales.
Porque claramente, aquí vamos a verlo, vamos a regresar acá arribita.
Dice acá, tres, porque los fariseos y todos los judíos no comen a menos que se
laven las manos cuidadosamente, observando así la tradición de los ancianos.
Cuando vuelven de la plaza, no comen a menos que se laven.
Y hay muchas otras cosas que han recibido para observarlas, como el lavamiento de
los vasos, de los cántaros y de las vasijas de cobre.
Entonces vemos aquí que ellos están enfocándose en un acto de purificar,
de consagrar, de limpieza.
Por eso que ellos llaman inmundos a los otros,
porque ellos comen con las manos inmundas.
O sea que el punto doctrinal que se está viendo acá es la purificación.
Es porque la violencia es santo, porque yo soy santo.
La violencia habla de que seamos consagrados, que estemos puros.
Inclusive, como hemos hablado los días sábados, de que los sacerdotes no se
consagraron rápidamente, no se santificaron rápidamente.
Y de que los levitas, que eran más rectos de corazón que sus hermanos sacerdotes,
se limpiaron, se purificaron más rápidamente.
O sea que el punto es la purificación de lo que está mencionando todo esto,
la consagración.
Pero ellos lo vieron sobre la tradición, sobre aspectos superficiales y no sobre la
verdad bíblica o la verdad que está escrita.
Aunque alguien pueda decir, hermanos, que somos sola escritura.
Pueden ser muchos sola escritura, pero el problema está de que tienen un
error, que toman mandamientos de hombres, aunque lo disfracen de escritura.
Porque aquí claramente uno puede decir, hermanos, sí tienen razón, porque ellos,
miren, son superficiales, nosotros no hacemos eso.
Pero nosotros ya tenemos otros errores, porque
claramente ya la Biblia nos deja ver muchas cosas.
La Biblia, como la tenemos y como conocemos el testimonio de Jesús,
hay muchas cosas que aceptamos.
Pero que si en su momento tal vez nos la hubieran
dicho de golpe, tal vez no la aceptaríamos.
Por eso cuando vemos el caso cuando Jesús dijo el que no
coma mi carne y beba mi sangre no tiene parte conmigo.
Dice que muchos de sus discípulos lo dejaron en ese momento.
Porque obviamente si alguien dice, miren, si no
me comen y no me beben, no tienen parte conmigo.
Y lo de alguien lo dice actualmente, la persona va a decir, este es un caníbal.
Entonces, ¿qué pasa?
Muchas personas lo dejaron de seguir.
Y Jesús dijo, ustedes también me van a dejar seguir a sus discípulos.
Entonces, obviamente ese pasaje es como chocante en el
sentido de la mentalidad de cómo se pueden manejar las cosas.
Entonces, ¿qué quiero entender con esto?
Que nosotros, como leemos la Biblia, automáticamente podemos decir,
hermanos, que yo no estoy recibiendo preceptos de hombres.
Yo recibo enseñanzas de una persona que es teóloga, que saca documentarios bíblicos y
podemos sacarle un currículum a la persona.
Pero no significa que por eso él no dé preceptos de hombres.
Porque la base es la escritura, pero ahí agarra para otro lado.
Porque aquí la base es la purificación.
Entonces la persona puede decir, aquí tenemos la doctrina de la purificación.
La voy a enseñar de esta y esta manera.
Es como el caso ahora de los dones o las lenguas, otras cosas.
La gente toma esa base y conforme a esa base va a decir, esto no se debe hacer.
Y esto sí se debe hacer.
Y esto debe ser de esta manera.
Por eso se llama precepto.
Entonces, ¿qué es lo que sucede?
Jesús, en este sentido, cuando dice, ellos
ustedes no están entendiendo bien las cosas.
Les voy a enseñar realmente cómo se debe hacer.
Y aquí comienza a explicar.
Primero dice, también le decía, absolutamente ustedes violan el
mandamiento de Dios para guardar su tradición.
¿Qué quiere decir?
Que le ponen más importancia a una cosa que a otra.
Que se están enfocando en un precepto o una enseñanza,
pero están olvidando otras cosas que sí son importantes.
Y claramente abarca, como el caso de la doctrina de las prosperidades,
porque obviamente ellos se enfocan mucho en la riqueza y en otras cosas.
Pero ¿por qué no enfocan en la oración o no se
enfocan en lo que es aprender de la palabra?
Eso no se enfoca.
Se enfoca mucho en querer aumentar riquezas.
Entonces, es una hipocresía porque quiere aumentar riquezas terrenales, pero no
aumentar la riqueza del reino de los cielos.
De igual manera, a veces con la teología pasa.
La teología es la gente se llena de conocimiento a veces.
Pero lastimosamente no se ve gente consagrada
en oración cuando se habla de teología.
Se ve mucha gente llena de conocimiento y de marcos teóricos y abstractos,
pero no necesariamente se enfoca en la plenitud, en una consagración,
en la intimidad con Cristo.
Claramente no estoy generando absolutos, porque obviamente mi idea de hoy no es
hablar de absolutos, porque realmente a línea de
mano usted está criticando a todos los teólogos.
Yo estoy criticando ciertas áreas que se manejan en todo rango, en todas las
denominaciones siempre hay ciertos errores que a veces pasan.
Y que tenemos que ser conscientes de eso, porque obviamente
está dañándonos de una manera particular y general.
Entonces, ¿qué quiero entender con esto?
De igual manera, en el otro ámbito que es abstracto,
que no lleva la palabra a la práctica, también pasa.
Se están acumulando conocimientos abstractos, teóricos, filosóficos e
inclusive debates, pero no hay una verdadera manifestación
de liberación para aquellos que se les predica.
No se está manifestando el verdadero fruto de lo que ellos dicen predicar,
claramente no en todos.
Algunos son efectivos, otros no.
¿Por qué?
Porque obviamente cierta característica ha impedido que se desarrollen, pero otras
personas que tal vez sí conocen la palabra y han estudiado teología, pero a la misma
vez están entregados a la oración, van a tener una mayor efectividad, obviamente.
Porque lograron salir de ese hoyo de la abstracción, de la filosofía y demás,
y entraron a la práctica y al ejercicio de la piedad y a la
oración, y por lo tanto tienen un cierto nivel de efectividad.
Entonces, ¿qué pasa?
Obviamente cuando se presentan este tipo de opciones o situaciones, pueden estar
negando o fallando en contra de lo que son verdades de la palabra.
Entonces, cuando vemos aquí dice 11, pero ustedes dicen si un hombre...
pero este no es el que quiero enfocarme, el que quiero enfocarme es esto.
Aquí está, 14.
Llamando a la multitud Jesús les decía, escuchen todo lo que les digo y entienden,
no hay nada fuera del hombre que al entrar en él pueda contaminarlo, sino lo que sale
de adentro del hombre es lo que contamina al hombre.
Si alguno tiene oídos para oír o que oiga.
Entonces vemos aquí que es algo muy importante, porque como ya mencioné,
el punto clave o vertebral aquí es la purificación, pero que ellos agarraron mal
los preceptos o conocimientos y comenzaron a enseñarla en purificar vasos,
lavarse las manos, todo lo que es superficial, pero no
siendo efectivos en una verdadera purificación espiritual.
Por eso Jesús dijo, llamando de nuevo a la multitud Jesús les dice, escuchen todo lo
que les digo y entiendan, no hay nada fuera del
hombre que al entrar en él pueda contaminarlo.
Él está hablando de un sentido espiritual, es decir, que si uno con las manos sucias
come o por alguna razón pasa algo, que uno se comió algo,
eso no nos va a contaminar en un sentido espiritual.
Dice, sino lo que sale de adentro del hombre es lo que contamina al hombre.
Es decir, si yo mal digo, si yo critico, si yo
juzgo de mala manera, todo eso me está contaminando.
Entonces ahí Jesús está aclarando el sentido de la doctrina de la purificación,
de lo que purifica o lo que contamina o lo que purifica es lo que sale del corazón
del hombre, no lo que entra en el hombre en el sentido de comidas, alimentos y otro
tipo de cosas, sino lo que sale del hombre, lo que contamina un sentido espiritual.
Lo que contamina al hombre.
Dice, si alguno tiene oído para oír, oiga.
Es decir, que Jesús le está enseñando la verdadera
enseñanza, doctrina acerca de la purificación.
Ellos lo tomaron mal y en su tradición y en su denominación, etcétera, lo
comenzaron a llevar hacia esa línea, pero por dentro están podridos.
Entonces vemos que tenemos que comenzar a ver que lo que estemos escuchando
realmente sea una doctrina de Cristo, pero es
hacia donde me va a llevar en purificación.
No solo en la ejecución, porque hay muchas veces predicadoras, no predicadoras,
a personas que dicen, por ejemplo, hagamos de cuenta lo siguiente.
Aparecen en la cámara y muestran una imagen de un
acto que pasó y solo hacen cara de que eso está mal.
Y dicen, no, es que lo que pasa es que la teología dice esto y esto y esto.
Pero está bien, pero porque es un burlón, porque es un
altivo soberbio, es decir, que me está negando algo.
O sea, aunque me pueda enseñar y mostrar que todo lo que dice puede ser correcto,
inclusive la manera en que está expresando toda la idea de lo que puede ser,
por así decirlo, de que el otro está equivocado.
Pero lastimosamente, con todo lo que me está diciendo y la actitud que muestra con
esa arrogante, prepotente, escarnecedor, etc., él mismo está negando lo que está
diciendo, porque él solo está pensando que por acumular un conocimiento teológico,
porque se leyó no sé cuántos libros de teología sistemática o porque se aprendió
un par de palabras en griego y hebreo o sacó en su seminario, le dio en su diploma.
Él piensa que ya puede exponer esa manera con soberbia, altivez y ego.
Cuando la Biblia nos habla de que tenemos que aprender
a defender las cosas con mansedumbre y humildad.
Entonces, aunque él diga ser defensor, tomando un versículo que diga de que hay
que combatir la fe y ser un apologista, pero de caso contrario está mostrando lo
contrario que la palabra dice, porque no lo
está haciendo con mansedumbre ni con humildad.
Está mostrando un espíritu escarnecedor, que el espíritu escarnecedor está
mostrando a sí mismo un espíritu de contienda.
Entonces, aunque aparentemente digan algo,
está contradiciendo lo que la Escritura dice.
Entonces ellos están metiendo preceptos de hombres, pero
están contradiciendo al mismo tiempo las Escrituras.
Entonces eso es lo que uno tiene que tener cuidado realmente, de que el precepto
hombre va a negar las Escrituras y va a enfocarnos en un sentido superficial.
No está logrando una efectividad realmente el logro.
Esto que está aquí sí está mostrando una efectividad.
Es decir, Jesús dice, miren, guárdense lo que
hay en su corazón y lo que sale de su boca.
Eso es lo que realmente es verdaderamente efectivo.
Y aquí es donde entra a ver Pablo como lo que es de Cristo va a ser efectivo.
Lo que no es de Cristo no va a generar
ninguna efectividad contra lo que es la carne.
Veamos acá Colosenses capítulo 2, versículo 20 al 23, dice versículo 20.
Si ustedes han muerto con Cristo a los principios elementales del mundo,
¿por qué, como si aún vivieran en el mundo, se someten a preceptos tales como
no manipules, no gustes, no toques, todos los cuales se refieren a cosas
destinadas a perecer con el uso, según los preceptos y enseñanzas de los hombres?
Entre tales cosas tienen a la verdad la apariencia de sabiduría en una religión
humana, en la humillación de sí mismos y en el trato severo del cuerpo,
pero carecen de valor alguna contra los apetitos de la carne.
Y esto es muy importante también lo que dice Pablo, pues porque aquí él menciona
preceptos que dicen que pueden tener apariencia de sabiduría.
Es decir, que si uno lo mira a simple vista, puede parecer sabio, puede tener
una apariencia de yo lo quiero aprender, yo lo quiero
saber, yo quiero saber qué es eso, de qué se trata.
De esa doctrina, esa dominación, esa forma de
orar, qué sé yo, todo lo que aquí se abarca.
Pero dice que realmente cuando ya se trabaja en eso, no
va a tener una efectividad contra los deseos de la carne.
Y ese es el punto que tenemos que ver con la doctrina de Cristo.
Cristo, lo que corresponde a Cristo, va a tener
una efectividad contra las cosas de la carne.
Si no es de Cristo, no va a tener efectividad.
Puede ser que tenga cierta apariencia.
Puede ser que aparentemente puede ser que se aplauda de alguna manera lo que están
haciendo, pero no necesariamente va a ser efectivo.
Tanto en el sentido de lo que se conoce como las falsas doctrinas de lo que puede
ser la prosperidad, porque obviamente ellos ven una efectividad en la carne.
Puede que alguien me diga lo que pasa que yo estoy con Dios.
Ahora tengo una casa, un carro, etcétera.
Sí, pero su vida espiritual tiene visitaciones de partidos en una comunión,
tiene una gloria, predica el evangelio, la gente se convierte y se arrepiente.
No, entonces no tiene nada.
Es efectivo si quiere o tiene una apariencia buena, porque obviamente ellos
lo están mostrando, pero no tiene nada
conforme a cómo pelear la guerra en la carne.
Y si vamos del otro lado de la teología, él me puede decir y me puede definir todo
lo que es hermenéutica, homilética, o que inclusive me puede enfocarme en lo
que es pneumatología o eclesiología o todas esas terminologías.
Pero si él no tiene capacidad para enfrentarse y vencer los deseos de su
carne, de nada le sirve, porque tiene que aparentemente una apariencia delante de
los hombres y delante de muchas congregaciones, de que tiene un doctorado,
pero no es efectivo para poder vencer los deseos de la carne.
Porque si claramente nosotros fuera porque alguien sacara un título de teología,
este mundo estaría ardiendo en llamas por los pocos teólogos que tiene, porque todos
enseñarían efectivamente cómo vencer los apetitos de la carne.
Y tendríamos victoria sobre victoria.
Pero el punto está que no somos efectivos.
Jesús está hablando de una efectividad doctrinal.
El precepto de hombre no es efectivo.
Y se están enseñando preceptos de hombres, porque
si se enseñaran verdades bíblicas fueran efectivas.
Y cuando hablan de efectividad es de que la gloria de Dios se manifestaría.
A veces pensamos nosotros que la efectividad significa que sólo vivamos
normalmente, sino que obviamente lo que vence a la carne va a traer una gloria.
Jesús vivió una efectividad y trajo una gloria.
Juan vivió una efectividad y trajo una gloria.
Moisés, cada uno de las personas vivió una efectividad en el reino y trajo una gloria.
No puede ser posible que alguien diga que tengo una
efectividad en el reino y no manifiesta una gloria.
¿Por qué?
Porque se tiene que manejar una gloria.
Pablo, Pedro, todos ellos, por la capacitación que Dios les pudo dar,
conforme a una sana doctrina, ellos pudieron vencer
cuestiones de la carne y pudieron manifestar una gloria.
Pero si alguien dice que está en la gloria de
Dios y no se manifiesta nada, hay un problema.
Porque tiene que haber resultados.
Por eso es la palabra que la palabra de Dios es viva
y eficaz y más cortante que toda espada de dos filos.
Entonces, si alguien dice que tiene la verdad en las cosas, independientemente
sea la X denominación, sea la X capacitación en términos teológicos,
o qué sé yo, todo lo que pueden mencionar.
Pero si no se está mostrando en su efectividad de
vida y que eso muestra una gloria, ¿de qué sirve?
Tenemos un problema.
Porque lo que es de Cristo va a ser efectivo, va
a realmente quitar lo que realmente está pasando.
Entonces la gente se da el lugar a decir que está en Cristo, que tiene una gloria,
pero no se mira.
No se está viendo la piedad, no se está viendo
la gloria, el gozo y otras muchas cosas.
Que la palabra dice y pueden tener un erudito detrás de un púlpito.
Pero no está siendo efectivo.
Ese es el problema que tenemos que darnos cuenta.
Y lo que quiero llamar aquí no es criticar a teólogos o no teólogos, lo que quiero es
entender que todos nosotros, independientemente de donde estemos,
si sacamos teología o no, tenemos que entender si la doctrina que tenemos es
eficaz o no es eficaz, es verdadera en contra
de los apetitos de la carne o no lo es.
Porque claramente estamos escuchando en esta era de la información, mucha
información de parte de diferentes predicadores en diferentes, si lo queremos
llamar, estatus de educación o inclusive de
diferente gente que tal vez obra mucho o obra poco.
Si lo queremos hacer, por decirlo, si hiciéramos un diagrama de Ben,
por así decirlo, y colocáramos una recta y dividiéramos
puntos para ver qué hay en hora y quién no hora, etc.
De igual manera tenemos que aprender a discernir si lo que se está enseñando es
un precepto de hombre o es una doctrina de Cristo.
Y claramente si es una doctrina de Cristo va a tener una efectividad porque
obviamente me va a purificar, me va a santificar y va a llevarme a que muestre
una gloria, porque obviamente la Biblia dice que hemos de gloria en gloria,
no estamos hablando de números en números, porque a veces la gente confunde lo que es
una gloria con números, sino que una gloria en
gloria para alcanzar la semejanza de Cristo.
Pero si no estamos alcanzando la semejanza de Cristo, sino que solo nos hemos metido
en cuestiones tradicionales, tenemos un
problema, como lo que es la lamentada Navidad.
La Navidad, mucha gente pone libros como la verdadera Navidad, dicen no hermano,
hay que celebrar la Navidad de buena manera, y un montón de cuestiones con la
Navidad aquí y la Navidad allá, que llevan arrastrando esa tradición por
mucho tiempo, pero no es efectiva contra los deseos de la carne.
¿En qué realmente es efectivo la Navidad contra los deseos de la carne?
Todo lo que Cristo deja tiene una efectividad contra ciertas cosas.
Inclusive, por ejemplo, el caso de la Santa Cena.
La Santa Cena tiene una efectividad contra cosas.
¿Por qué?
Porque dice la palabra que nos entramos a un juicio
y entramos para un arrepentimiento en la Santa Cena.
Porque me juzgo a mí mismo, no tengo que tomar la cena del
Señor indignamente y me juzgo y digo yo no tengo que hacer.
Tengo que entrar a un arrepentimiento, me pongo a cuentas con Dios en una Santa Cena.
La Navidad no me lleva a eso.
No lo expresa y no lo identifica la Biblia para eso.
Entonces, ¿qué efectividad tiene la Navidad para los deseos de la carne?
Es un precepto de hombres que se ha establecido y que
inclusive hay gente que es teóloga y que no es teóloga.
Lo dice y habla que vivamos e incluye, enseña acerca de la verdadera Navidad y
nos explica ahí con versículos bíblicos y nos muestra un gran esquema, un bosquejo o
sinopsis o lo que queramos llamar, pero sigue siendo precepto de hombre,
aunque se vea atractivo, aunque suene atractivo,
pero no tiene eficacia contra los deseos de la carne.
Entonces nosotros debemos realmente comenzar a discernir y también pedirle al
Espíritu Santo que nos auxilie, pero también nosotros tomar la
responsabilidad de leer la palabra, porque si nos quedamos solo en la
expectativa que alguien nos hable y nos diga algo y lo que nosotros lo recibamos,
podemos caer en ser engañados por alguien que se
ha estudiado o alguien que no se ha estudiado.
Podemos ser engañados de cualquier persona y podemos creer que
es verdadero y lo vamos a andar repitiendo, porque eso pasa.
Alguien aprende algo que escuchó alguien y lo repite.
Uno se da cuenta a veces cuando uno habla con alguien, cuando se ven comentarios en
Internet, que la gente solo repitió lo que oye, porque siempre son los mismos
argumentos, siempre la misma forma, siempre los mismos versículos.
Solo se aprendieron las cosas de tarea.
Por eso que en Isaías, de donde toma Jesús este versículo, enseñan como doctrinas,
preceptos de hombres.
En ese versículo menciona y dice algo como su temor hacia mí solo es una tradición
aprendida de memoria, o sea que no tienen entendimiento, no tienen una revelación,
una cuestión de ok, entiendo que Dios quiere de esta manera.
Se aprendieron la plana y la hicieron y leyeron su cartón, pero no hay
necesariamente una efectividad contra las cosas.
Entonces ese es el sentido que nosotros queremos buscar, una efectividad.
Pero necesitamos obviamente la llenura con el Espíritu Santo y la palabra.
Constantemente, no solo podemos darnos a la
palabra, porque necesitamos del Espíritu Santo.
Dice la Biblia que nos guiará a toda verdad,
por eso necesitamos estar en la comunión con él.
Pero algunas personas dicen que la comunión solo es leer la palabra.
No, tenemos que ir a orar también, tenemos que estar sumergidos, inclusive,
si lo queremos llamar así, hasta rogándole que nos ayude a salir de los errores que
podemos tener tradicionales, porque hay un enemigo que nos
va a buscar encaminar a que nos metamos en tradiciones.
Entonces tenemos que tener mucho cuidado y por lo tanto tenemos que orar y leer
bastante y pedirle mucha ayuda al Señor, porque esta batalla
no la vamos a ganar si no estamos a los pies de Cristo.
Y por eso pedirle mucho al Señor, ayúdame a saber si es un precepto de
hombros y realmente es tuyo, pero también no lo vamos a saber si no leemos,
porque la Biblia del mismo Espíritu Santo va a tomarle la palabra y nos va a decir
mira, lo que están hablando va en contra de lo que aquí dice.
Entonces vamos ahora para que el Señor nos ayude, para que nosotros salgamos de estar
escuchando preceptos de hombres y neguemos, porque cuando hablamos de
escuchar ya hablamos de que es que también lo estamos practicando.
Ellos escucharon la doctrina de los ancianos, la
tradición de los ancianos y la comenzaron a hacer.
Nosotros tenemos que cambiar eso.
Nosotros tenemos que comenzar a que el Señor nos ayude a ver qué es esto.
Como dice la palabra, nos alumbre los ojos nuestro entendimiento y que quitemos el
orgullo de nuestro corazón para decir realmente me equivoqué, realmente pensaba
que esto era de esta manera, pero es una tradición de hombres, es un precepto de
hombres y yo lo había vivido como que fuera doctrina de Cristo, comenzando como
en la Navidad y por otro muchas cosas que se están presentando alrededor del mundo,
porque si los mismos predicadores están llamando
una reforma es porque las cosas no están bien.
Y estamos hablando que hay muchos predicadores que pueden ser muy
reconocidos y teólogos reconocidos a nivel
mundial y ellos mismos están llamando una reforma.
¿Por qué llamar una reforma si las cosas supuestamente están bien?
¿Por qué llamar una reforma si las cosas están en sana doctrina?
No tiene sentido.
¿Por qué voy a llamar yo a reformar algo?
Porque por eso se llama reforma, porque tiene que volver a dar una forma.
Si ellos dicen predicar la sana doctrina y la
están llamando una reforma, es un problema.
Entonces van como contradictorios.
Entonces lo que necesitamos es aferrarnos a la palabra del Señor y al Espíritu
Santo, a ser llenos del Espíritu Santo, realmente buscar un arrepentimiento,
una consagración y darnos al Señor con todo lo que tenemos para que las cosas
comiencen a cambiar, para que la gloria se comience a manifestar.
Lo que impide, recordemos de lo que impide
la gloria de Dios en nosotros es el pecado.
Si no estamos creciendo en gloria es porque hay pecado.
La Biblia dice que por cuanto todos pecaron, fueron destituidos de la gloria.
O en otros casos dicen no pueden acceder a la gloria.
¿Por qué no podemos?
Necesitamos arrepentirnos.
El conocimiento no nos lleva a arrepentimiento necesariamente.
Necesitamos arrepentir, necesitamos pedir al Señor que nos ayude a arrepentirnos.
Y menciono el conocimiento porque, y con esto finalizamos con el caso de Job.
Job, él prácticamente tiene que, tiene que haber un trato casi de,
hagamos de cuenta como unos.
Que sería 40 capítulos, no, 39 capítulos para que le entren razón.
O sea, es un montón de tiempo, es un montón de argumentos para que le entren razón.
Para que se pudiera arrepentir, porque en el capítulo
40 dice yo me arrepiento porque pensaba que sabía.
Entonces vemos de que el arrepentimiento no fue sólo darle un argumentito ahí a Job.
Para que Job dijera así me equivoqué.
Fue una, prácticamente una contienda espiritual
de bastante tiempo con sus amigos y con Dios.
Para que él reflexionara y dijera me arrepiento.
En el capítulo 40 es el mismo dice yo me
arrepiento, yo te preguntaré y tú me enseñarás.
Porque él pensaba que sabía las cosas,
creía que era entendido, creía que él sabía.
Por eso dice de oídas te había oído, ahora mis ojos te ven.
Ahora tengo una realidad de ti.
Antes no, antes sólo tenía una teoría de ti.
Ahora tengo una realidad tuya, te estoy viendo.
Entonces lo que quiero es entender que el arrepentimiento no lo tomemos a la ligera.
Y que debemos pedirle mucho al Señor para que nos lleve a
poder arrepentirnos de muchas cosas que tenemos que no sabemos.
Y tenemos que ser sinceros con nosotros mismos.
¿Por qué?
Porque tenía que manifestarse esta efectividad para que
nosotros seamos libres de toda manifestación del pecado.
Y enseñar a otros para que vivan libre de pecado.
En el sentido de luchar y vencer y manifestar la gloria de Dios.
Entonces vamos a orar.
Padre en el nombre de Jesús, te damos las gracias
por tu amor inigualable, infalible, inagotable.
Te pedimos hoy que nos ayudes a arrepentirnos de todos los pecados.
Ayúdanos a identificar todo precepto de hombre para arrepentirnos de ello,
para rechazarlo y para abrazar tu sana doctrina.
Porque obviamente si hay un precepto es porque hay algo detrás
que está evitando un verdadero conocimiento de la doctrina.
Como en este caso que hablaban de la purificación.
La doctrina de purificación, pero ellos se metieron en la superficial y tú les
enseñaste la verdadera revelación y entendimiento de lo que es la purificación.
De igual manera, Pablo Padre, como aquí mencionaba, que él dice que eso no tiene
ningún efecto contra los deseos de la carne.
Contra los apetitos de la carne.
Que lo que realmente es de ti nos va a ayudar a vencer la carne.
Así que ayúdanos hoy, Padre, a entregarnos a ti, Padre, con todo nuestro corazón.
A entregarnos al Espíritu Santo y al aprendizaje de la palabra.
Y para vivir conforme a tu misericordia y tu fidelidad.
Dirígenos hoy, Señor Santo de Israel.
Ayúdanos a arrepentirnos de todo pecado, de toda
maldad, de toda arrogancia, de toda hechicería.
Y buscarte con corazón sincero y buscar un arrepentimiento
genuino para que tu nombre sea conocido entre las naciones.
En el nombre de Jesús.
Amén.
Amén.
Vamos a orar por las diferentes necesidades.
Como dice la palabra, mi Dios puede suplir a todas
vuestras necesidades conforme a sus riquezas en gloria.
Padre, en el nombre de Jesús venimos hoy delante de ti, arrepintiéndonos de todo
pecado, de toda maldad, de toda arrogancia.
Y buscando hoy que tu proveas todas nuestras necesidades.
Provéenos del Espíritu Santo, provéenos de tu palabra, de tu verdadera doctrina,
de tu sana doctrina.
Para entregarnos a ti y vivir por ti y para ti.
Ayúdanos hoy para comprenderte más y para poder ser guardados en tu palabra,
para arrepentirnos del pecado.
Para que tu proveas a la orilla del huérfano, al
anciano y a la anciana, al padre y madre soltera.
Y también pedimos para que tu nombre sea conocido entre las naciones.
Te pedimos hoy que traigas sanidad, liberación, milagros, señales y prodigios.
Para que tu traigas medicina, comida, trabajo, vivienda,
hogar y muchas otras cosas que la gente necesita.
Para que envíes sobreros a la Mies, porque la Mies es mucha y los sobreros son pocos.
Y también, Padre bendito, para que tu traigas salvación y liberación.
Para que Guatemala sea guardada, sea acercada, sea protegida.
Para que tu levantes un valle ahora de Guatemala.
Para que Guatemala esté a tus pies.
Y para que sea guardado todo cartel,
pandilla, ideología y cualquier otra índole.
Terrorismo también, libranos.
Y te pedimos, Padre, que nos llenes de tu
Espíritu Santo y que podamos encontrarnos en ti.
En el nombre de Jesús amado, amén.
También pedimos, vamos a orar para aquellas personas
que quieran recibir a Jesús como Señor y Salvador.
Dios y Padre, venimos hoy delante de ti para arrepentirnos de pecados,
de maldad, de exigencias, de orgullo, de engaño.
Y podemos arrepentirnos delante de ti declarando que Jesús es Señor y Salvador y
que tú lo resucitaste dentro de los muertos.
Que no hay ningún mediador sino Jesucristo, porque él
me dio por medio de la cruz y nos reconcilió contigo.
Por lo cual necesitamos ser bautizados en agua con
tu Espíritu Santo y participar de la Santa Cena.
En el nombre de Jesús, te damos las gracias, Padre.
Y le confesamos a Jesús como Señor y Salvador
y que tú lo resucitaste dentro de los muertos.
En el nombre de tu Amado Hijo Jesucristo, amén y amén.