Amados en Cristo, Dios los bendiga.
Un fuerte abrazo.
Estamos aquí para dar lugar al último tema que tenemos el día de hoy, el cual estamos
hablando sobre escuchemos la doctrina con atención.
Ese sería el tema, ya que hemos estado hablando sobre lo que es la doctrina o el
aprendizaje de la doctrina, cómo aprender la doctrina.
Por esa razón vamos a hablar hoy de esto.
Escuchemos la doctrina con atención, que inclusive está un versículo bíblico
que vamos a ver el día de hoy, ¿verdad?
Pero antes de todo, vamos a comenzar a orar para pedirle al Señor que nos ayude.
¿Por qué?
Porque nos hemos estado enfatizando de querer aprender la doctrina.
Entonces vamos a entrar con atención.
Ahora, para ello, nos damos las gracias por tu amor, por tu gracia, por tu
benevolencia, por tu sabiduría, por tu fidelidad y bondad.
Queremos hoy darte la gloria y la honra, el honor y el poder.
Queremos hoy escuchar tu palabra con atención.
Queremos hoy prestar atención a tus palabras.
Queremos recibirlas, atesorarlas, guardarlas,
retenerlas para ponerlas en práctica.
Te agradecemos hoy, Padre, que tú nos ayudes, que sea abierto nuestro
entendimiento para que comprendamos las Escrituras, para
que tú nos ayudes para poder conocer y aprender de ti.
Queremos darte la gloria, queremos darte la honra, el honor, el poder y la alabanza.
Queremos de que tú fluyas en nosotros y que queremos aprender de ti.
Gracias, te damos por todo este amor, por todo este cariño, por toda esta
salvación y fidelidad que derramas en nuestras vidas.
Grande es tu nombre por los siglos de los siglos.
Benito eres, Dios y Salvador.
Dirígenos hoy a darte la gloria y la honra.
Dirígenos hoy para contemplarte en gloria.
Dirígenos hoy, Señor Jesús, para vivir conforme a tu voluntad.
Y ayúdanos en todo ataque espiritual y ayúdanos a prestar atención a tu palabra.
Quitando toda distracción del enemigo para la gloria de tu nombre.
En Cristo Jesús, amado Padre, amén.
Y amén.
Declaramos que la venida de Cristo está cerca y que también no a nosotros.
O Jehová, no a nosotros, sino a tu nombre, sea la gloria por tu misericordia,
por tu fidelidad, porque tú nos has hecho ir a nosotros, a nosotros mismos,
en Cristo Jesús, amado Padre, amén.
Y amén.
Ok, listos.
Muy bien, entonces, como mencionamos, vamos a ir iniciando por aquí.
Ok, entonces, como hemos estado mencionando y hablando,
tenemos algo muy particular acá con lo que es la doctrina.
En parte nos hemos centrado en el punto del escucha o
el oír para aprender en base a esto con la doctrina.
Ya hemos hablado acerca de aprender por lo que se lee también.
Y una de las bases que hemos tomado para esto,
porque esto tiene una razón de dónde venimos.
Es Timoteo, ya que a Timoteo lo envían a Éfeso en Primero de Timoteo para que él
corrija lo que está equivocado en la iglesia de Éfeso.
Es decir, prácticamente él tiene que venir a corregir la doctrina que había en Éfeso.
Y si nos damos cuenta en este en ese escenario que hemos planteado en Efesios
1, ellos tenían que corregir lo que estaba equivocado.
O sea, Timoteo tenía que corregir.
Si él tiene que corregir, significa que él tiene la capacidad.
Es como cuando uno está... Hagamos de cuenta, uno da clases a veces.
Si nosotros damos clases, porque en teoría sabemos más que los alumnos y en teoría
nosotros deberíamos saber el tema para que cuando hay un examen nosotros calificamos
si es correcto o incorrecto lo que el alumno hace.
Entonces, en este caso, si se envía a Timoteo a la iglesia de Éfeso,
significa que él tenía un conocimiento de la doctrina firme y sólido.
Que de alguna manera se menciona también, según Timoteo, cuando dice que tú has sido
mi doctrina, mi conducta, mi fe, mis persecuciones, etcétera.
Pero por otro lado, vemos que la iglesia de Éfeso estaba deficiente en áreas
doctrinales porque se les lograron introducir y mezclar las doctrinas.
Por eso mencionaban acerca de las fábulas, las genealogías
y otras cuestiones de que no le tenían que prestar atención.
O sea, ya se tenía una idea de qué estaba pasando en la
introducción de falsas doctrinas sobre la iglesia de Éfeso.
Entonces vemos que lo que hemos estado hablando es si nosotros somos fortalecidos
y aprendemos sobre la doctrina bien, vamos a tener dos características.
Uno, no vamos a ser engañados.
Y dos, vamos a poder ayudar a otros en edificación, porque
estamos aprendiendo la forma de vida de Cristo Jesús.
Y obviamente vamos a tener una bella comunión con Dios porque tenemos una bella
doctrina, una buena manera de vida conforme a la semejanza de Cristo.
Ok, bajo este entendido hemos estado hablando de esto y por lo tanto también
hemos tomado versículos que los hemos estado repitiendo constantemente en las
reuniones porque considero que son básicas a lo que hemos estado hablando.
Punto uno, oír y hacer.
Mateo 7, 24, 27.
Jesús menciona que tenemos que oír la palabra y ser hacedores de la palabra,
para decir no sólo oírlo, no sólo de pensar y decir qué bonito el tema,
sino que también poner en práctica el tema.
Dos, conocer bien la verdad.
Lucas capítulo 1, versículo 1 al 4.
¿Qué quiere de entender esto?
De que si yo no conozco bien la verdad, no la puedo aplicar bien.
Si la sé medias, la practico a medias.
Si la sé completa, la practico completa.
O ese debería ser el sentido.
Entonces, la idea es conocerla bien para enseñarla bien o vivirla bien.
Tres, Esdras 7, 10 y cuatro, Esdras 7, 10, que uno habla de la preparación y el
otro del aprendizaje, que es el versículo en el
cual hemos estado incentivando constantemente.
Esdras 7, 10.
Porque Esdras había preparado su corazón para adquirir la ley de Jehová y para
cumplirla y para enseñar en Israel sus estatutos y decretos.
Este versículo lo hemos señalado porque lo
hemos tomado para el aprendizaje de la doctrina.
Porque aquí mismo lo dice, verdad?
Inclusive en algunas bibliotecas, como la Biblia de las Américas,
esta palabra adquirir la mencionan como estudiar, por ejemplo.
Aunque es una palabra que también cuando se habla de adquirir es aprender por medio
de preguntas, entonces ya no se incentiva un aprendizaje.
Aunque lo pongan como adquirir o estudiar, que son dos sistemas diferentes,
pero van hacia la idea del aprender.
Por eso que hemos colocado esta parte del adquirir como una forma de aprender.
Pero cómo aprendemos?
Por lo que oímos y también aprendemos por lo que escuchamos.
Por eso no hemos estado hablando del
aprendizaje de la palabra por lo que escuchamos.
Ok.
Claramente, cuando uno aprende, uno tiene que practicar lo que está
aprendiendo, lo que dijo Jesús, oigamos y hagamos, practicamos.
Porque también recordemos de que hay cosas que se van practicando hasta llegar a una.
Si lo queremos llamar una plenitud, por así decirlo.
Hay cosas que van en tiempo de ejecución instantánea, por así decirlo.
O sea, que no es como que podamos de alguna manera tener
una como una práctica en ciertas cosas para lo ejecutar.
Por ejemplo, es como a veces cuando alguien toca que predicar a alguien.
Algunas personas cuando nos toca que predicar o inclusive dar un ensayo o una
presentación o una exposición en la universidad o escuela o trabajo.
Lo que hacen a veces es ponerse frente al espejo, hablan.
Entonces es una práctica.
Están practicando para que todo les salga bien, para
que todo vaya alineado y que puedan exponer el tema.
Pero es muy diferente de que de repente le digan a alguien.
Nada, súbite ahorita y expone lo que lo que sabes.
O sea, él no tiene tiempo en ese momento de practicar.
En ese momento les toca que directamente a realizar lo que ya aprendió.
Entonces así pasa en la vida cristiana, en una vida del que cree en Cristo Jesús.
Hay momentos donde uno puede practicar cosas, analiza, medita, etcétera.
Y hay otros momentos de que de repente aprende
uno y el momento ya le está cayendo la situación.
Uno tiene que ver cómo sale, pero igual
tampoco significa que la primera se resuelve.
Y así es un otro tipo de práctica.
Por eso hablamos de practicar o de cumplir y también para enseñar.
Es decir, que ya con esta forma de vida, de lo que se ha ido aprendiendo por lo
teórico y lo práctico, se va a transmitir el mensaje
de la palabra del Señor a las personas suelas.
Un ejemplo que hemos estado hablando y que inclusive creo que lo mencionamos,
no sé si en la mañana o ayer, es el caso de Pedro.
¿Por qué?
Porque Pedro se menciona esta parte de la enseñanza de la palabra con relación a
cuando él estaba orando en la azotea en Hechos capítulo 10.
Es decir, él está orando, pero Dios le da una revelación a Pedro.
Es decir, una enseñanza de que él ya había con su sangre purificado a todas las cosas
y de que ya no llamara inmundo a los animales que antes eran conocidos como
inmundos y de que por medio de eso, por la
sangre, Dios había santificado a todas las cosas.
Luego le llaman a él para que vaya a la casa de un tal Cornelio.
Él llega y le pregunta ¿por qué me mandas a llamar
si tú sabes que judíos y gentiles no se llevan?
Es una abominación.
Cornelio le dice que hay un ángel que vino con él y que le dijo que lo mandaran a
traer y él estaba entendiendo la enseñanza que
le estaba siendo dada por Dios en la azotea.
Por lo tanto, él comienza a predicarles a los gentiles, en este caso Cornelio y a la
gente que estaba ahí con él y comenzó a predicarles.
En ese momento se derrama el Espíritu Santo y él entiende de quien la purifica y
no sólo estaba la purificación, sino que también el derramamiento del
Espíritu Santo sobre ellos y cuando él entiende eso, dice que impide las aguas
para que sean bautizados y luego de eso, él cuando regresa y se enteran de que
había ido a un contar con él y le reclaman, él les dice que yo le había
enseñado que también sobre el Espíritu Santo y también Dios había purificado a
los gentiles y sobre el Espíritu Santo iba a quedar con ellos.
Entonces, si nos damos cuenta, él no tenía tiempo como
de practicar o de hacer prácticamente todo le cae.
O sea, la enseñanza le cae, el cumplimiento le cae y luego él termina enseñando.
O sea, en ese ejemplo vemos lo que estamos viendo aquí, verdad?
La inquirir, el cumplimiento y la enseñanza.
Ok, pero lo que estoy mencionando ahorita es prácticamente o...
aprender por medio de lo que oímos.
Por eso el tema habla de escuchemos la doctrina con atención.
En pocas palabras, no necesariamente estamos escuchando con atención.
Puede ser que no lo estemos haciendo.
Puede ser que sí, aunque algunas veces tenemos ciertos matices para hablar,
como por ejemplo decimos oigan, una diferencia es oír y otra cosa es escuchar.
A veces se menciona ese ejemplo, verdad?
Pero vamos a ver aquí Job 33, 33.
Dice lo siguiente.
Si no, escúchame, pon atención, te enseñaré sabiduría.
Entonces aquí habla de tres cosas.
Escúchame, pero ponme atención y te enseñaré sabiduría.
Entonces esto es muy importante porque a veces nosotros, cuando estamos escuchando
la doctrina, no lo hacemos con atención, solo escuchamos.
Es como cuando escuchamos a veces un sonido de un carro,
una ambulancia que va por ahí, no le prestamos atención.
Solo sabemos que lo estamos escuchando porque obviamente
nuestro oído está atento a escuchar las cosas.
O sea, nuestro oído no es como que lo apaguemos y luego lo encendamos,
como a veces pasa también con nuestros ojos.
En nuestros ojos si tenemos la situación como de, bueno, ahorita no quiero ver
nada, cierro mis ojos y ahora quiero ver y abro mis ojos.
En el oído a veces no es como que lo hagamos.
Estamos expuestos a oír, pero no necesariamente
nosotros estamos escuchando con atención.
Como ya mencioné, hay ciertos matices a veces que se mencionan.
Cuando dicen es que no es lo mismo oír que escuchar, decimos a veces nosotros.
El que oye solo oye porque sí, el que escucha presta atención.
A veces, a veces se menciona este tipo de cosas.
Pero si nos damos cuenta aquí.
Es como si Dios nos estuviera diciendo a nosotros que cuando se enseña la doctrina,
cuando él esté hablando y nos está enseñando,
tenemos que prestar atención a las cosas.
Y el prestar atención no es una cuestión solamente pasiva, sino activa.
En el sentido también de que el que presta atención
trata de retener eso que se les está hablando.
Le trata de poner una importancia y un valor a lo que se está hablando.
Y claramente también puede ser aplicable a la lectura.
Pero es importante que nosotros entendamos esto porque se está dando mucho o se da
mucho que a veces nosotros no le prestamos atención a lo que se está hablando.
Cuando hablamos de prestar atención, también significa de valorar la importancia
de que las ideas no se pierdan y mucho tipo de cosas y también en un sentido
también de si lo queremos llamar así, quítale el ruido que puede haber en
nuestra mente que esté afectando lo que estemos oyendo.
Menciono esto porque, por ejemplo, a veces se dan casos cuando uno ve aunque
lo mira más en tal vez un sentido también de lectura o de escucha en TikTok a veces
cuando uno a veces dan ciertas cuestiones que son doctrinales o inclusive a veces
comentarios o vídeos que son de geopolítica o a veces otro tipo de
contenido que puede ser nutricional o sea una serie de categorías y de temas que a
veces se dan y regularmente a veces cuando uno va a la sección de comentarios para
ver porque a veces hay personas que aportan cosas, entienden mejor cosas,
hacen preguntas y uno le ayudan a como que a entender mejor o abrirse un poquito más
por causa de los comentarios, pero también hay comentarios que son ¿Cómo se dicen?
Un poquito complicados ¿verdad?
¿Por qué?
Porque cuando a veces la persona dice ah, pero eso
no es así, por esto, esto y esto, dice, por ejemplo.
Y las personas que responden dicen pero acaso no
pusisteis atención si eso es lo que dijo en el vídeo.
O sea, lo que tú estás diciendo, él lo menciona en el vídeo.
Inclusive a veces también cuando a veces no ponen, por ejemplo, vídeos,
sino que ponen a veces una imagen con música y ponen un contenido de escritura.
Y la persona dice eso no es así, por esto, esto y esto.
Y la gente dice ¿pero acaso no está leyendo lo que ahí dice?
O sea, él está explicando eso.
O sea, ¿por qué estás preguntando algo de que él ya explicó?
Entonces, en pocas palabras, él, aunque leyó, no le puso atención.
Él en su mente estaba solo con la idea de querer contradecir algo.
Cuando el mismo texto ya estaba mencionando lo que él estaba yendo en
contra, inclusive está explicándolo y ya lo estaba formulando.
Pero como la gente no está dispuesta a prestar
atención, sino que sólo a querer establecer sus ideas.
Entonces ahí hay un problema en el sentido de que si estamos escuchando u oyendo,
pero no prestando atención.
Es inclusive a veces pasa cuando uno está hablando con
las personas y uno le puede estar dando un argumento.
Ellos a veces no están prestando la atención a lo que uno puede estar
diciendo, sino que lo que buscan es cómo contradecirnos a nosotros.
O sea, no están buscando aprender, no están buscando prestar atención o
atender a entender lo que nosotros estamos
diciendo, sino que lo que buscan es contradecir.
Entonces su mente ya está pensando en cómo
contradecir y no necesariamente en cómo entender.
Y ese es el sentido de poner atención.
No estamos poniendo atención en muchas cosas de
la vida, en este caso de la enseñanza de Dios.
Y no estamos hablando únicamente en el sentido solamente de que venga un pastor y
nos predique, sino que también puede venir una persona, el papá, la mamá u otra
persona que viene de partidos a enseñarnos, pero no estamos prestando atención.
No estamos necesariamente colocando nuestra atención a la verdad, que también
en su momento hemos hablado de que a veces nosotros le prestamos
atención a alguien porque es famoso y no porque sea verdad.
Y ese es un problema porque estamos atendiendo
a la fama y no estamos atendiendo a la verdad.
Es decir, nuestra atención debería ser hacia la verdad y no hacia la fama.
Por eso que una persona puede venir que tal vez se acaba de convertir o otra vez,
que se yo, es una persona que tal vez no sea muy letrada, pero Dios le ha revelado
una verdad bíblica y él tal vez la comparte
con alguien y la persona no le pone atención.
Y pues quien sos va, que a veces pasa también en comentarios que uno ve en redes
sociales, que dice, y no, y este quién es para venirme a decir esto y lo otro.
O sea, él no está poniendo atención a la verdad.
Él está teniendo atención a la fama que alguien puede tener.
Entonces, qué quiero entender con esto de que a veces las personas, aunque Dios,
Dios esté usando a una persona para una verdad bíblica o una verdad de la palabra
de Dios, la gente no está prestando la atención a la verdad.
La persona está prestando la atención a si la
persona es o no es famosa para recibir esa enseñanza.
Entonces, qué pasa?
Están menospreciando la verdad que Dios está trabajando por el medio de este joven
y puede ser de que no es lo mismo que va a decir una persona
famosa, pero a la persona famosa se le prestan atención.
Inclusive, aunque esté equivocada y es un problema
porque no estamos prestando atención a la verdad.
Estamos prestando atención a la fama.
Por eso que aquí la idea que estoy mencionando es que busquemos prestarle
atención a lo que Dios nos diga y claramente Dios va a
usar a los diferentes vasos que van a trasladar la verdad.
Entonces, por eso tenemos que prestar atención a lo que se nos diga.
Obviamente, también para discernir si es o no es de Dios, para realmente prestarle
toda la atención posible, porque no sabemos si Dios nos puede estar hablando y
nosotros no estar atendiendo, sino que si no, escúchame.
En el versículo anterior, 30, Dios dice ¿Tienes algo que decir?
¿Tienes algo que hablar?
No.
Ok, entonces silencio.
Escúchame, ponme atención, te enseñaré sabiduría.
Entonces, ¿qué quiere decir?
Que Dios nos quiere enseñar.
O sea, Dios ya es un Dios que quiere enseñarnos.
Hemos mencionado, así como hablamos la semana pasada, que Dios es un Dios como un
padre hacia un hijo y un padre hacia un hijo le enseña.
Es ya una iniciativa, si lo queremos llamar así, o un instinto de un padre
hacia un hijo que enseñó, o inclusive de una madre hacia un hijo.
Por eso mencionamos también el caso de Proverbios.
Proverbios 1, por ejemplo, si no estoy mal, es el versículo 8 del capítulo 1 que
dice oye, atiende la instrucción de tu padre, la enseñanza de tu madre.
Y luego en el capítulo 4 de Proverbios, él
dice Salomón, mi padre me enseñaba y me decía.
Y en el capítulo 39 dice la profecía con que le enseñó su madre a Salomón.
Entonces se muestra que el padre y la madre enseñan y
obviamente también entendemos de que Dios es un maestro.
En este caso, Jesús es el rabí, el maestro de maestros y
que este maestro llamado Jesús enseña a sus discípulos.
Ya hay una idea, por así decir, proactiva de enseñanza de un padre hacia
un hijo o de un maestro hacia un hijo, hacia sus discípulos, porque claramente
nosotros sabemos que a veces con las amistades, cuando uno anda con amistades,
de repente una amistad te va a enseñar esto o me gustaría enseñarte esto.
Y no es como una idea muy constante, sino que puede ser variada.
Puede ser eventual, que no necesariamente pasa día tras día, porque con el amigo se
comparte, con el amigo se ve una película o de repente se enseñan
cosas uno al otro o hacen una tarea, una labor uno al otro.
Entonces, inclusive también el matrimonio, pero ya cuando se ve una situación de
paternal o una situación de maestro, ya va bajo la idea de enseñanza continua.
Entonces Dios es un padre y Dios es un maestro y él nos quiere enseñar.
Quiere buscar enseñarnos.
El problema está de que nosotros no estamos prestando atención.
O sea, podemos estar escuchando, pero no prestando atención.
Y eso se refleja a veces en nuestra vida.
Pues porque.
Y a veces a nosotros nos ha pasado.
A veces nosotros decimos mira, mira a mi hijo.
Por favor, le pido que haga esto.
Si no va a pasar esto otro.
De repente no le pasa.
Mijo, pero le dije que eso, pero usted nunca me dijo.
Pero si se lo dije dos, tres veces.
Es más, se lo que apuntaba en la mesa y un cuaderno.
Ay, perdón, no le puse atención por andar con el teléfono.
Entonces, es que quiera entender de que Dios busca, de que las enseñanzas que nos
dé son importantes y que debemos prestarle atención.
Por qué?
Porque son sumamente importantes.
Dios no va a venir a enseñarnos a nosotros cosas tontas o torpes, como por así lo
muestran, enseñarnos un videojuego o mostrarnos una novela.
No, o sea, Dios va a enseñar enseñanzas de
vida eterna, enseñanzas que traen salvación.
Por lo tanto, eso ya debería nosotros llamarnos a prestar
toda la atención de vida, inclusive si lo queremos llamar así.
Si vienen a mí y me enseñan acerca de matemáticas o que también me pueden
enseñar un poquito de gramática, no es lo mismo que me vayan a enseñar
primeros auxilios, porque si inclusive yo fallo, hagamos de cuenta en una suma de
matemática o inclusive una gramática, pues no hay como que tanto impacto,
como que vaya a hacer caer, por ejemplo, que alguien se vaya a morir.
Pero si hay unos primeros, a mí me enseñan sobre primeros auxilios y yo no le presto
atención y me están diciendo cosas muy importantes que va a repercutir en la vida
de alguien y yo no le presto atención por nada en el teléfono o simple y
sencillamente mi mente anda como se dice en la luna.
Eso va a repercutir si de repente alguien necesita primeros auxilios y yo trato de
hacerlo, pues uno se me va a morir en las manos y no lo voy a poder salvar por el
que no me recuerdo lo que pasó por no estar poniendo
atención, pero ya estamos hablando de una vida.
O sea, no es lo mismo en comparativa, aunque diariamente se enseña más la
matemática y la gramática, pero los primeros
auxilios son relevantes en este caso.
Entonces, en el caso de la palabra es lo mismo.
Hay una relevancia de la importancia de la palabra de Cristo sobre nuestras vidas,
pero que a veces nosotros no le prestamos atención.
Y para terminar la idea con esta parte de Job, es como el caso de Salomón, verdad?
Como hablamos de la enseñanza, porque cuando vemos Salomón en Proverbios
capítulo treinta y uno, cuando dice la profecía con que le enseñó su madre,
que en este caso, si alguien lo lee, sería la reina de los sesenta.
En la nueva versión de las Américas, creo que dice el
oráculo con lo que le instruyó su madre, creo que dice.
Y luego y dicen no des, hijo mío, tu fuerza a las mujeres, ni te des a la
bebida, porque no es para los reyes o Lemuel, sino así más o menos le menciona.
Entonces vemos que cuando cae Salomón cae por eso, porque él
le dio su vida a las mujeres, le dio su fuerza a las mujeres.
Y cuando uno ve Eclesiastés, dice que él le dio a la a la bebida.
O sea, que el de las dos cosas que le dijo su madre, como que no puso mucha atención
de darse a la bebida y darse a las mujeres.
Y qué pasó?
Terminó cayendo.
Por qué?
Por no prestar atención a la enseñanza que, aunque su madre
se la enseñó por el cariño que le tiene, pero vino de Dios.
Por eso es la profecía con que le enseñó su madre, que no vino de voluntad humana,
sino que vino de voluntad de Dios.
Pero como no le puso atención a la enseñanza, vinieron consecuencias tan
graves que él inclinó su corazón a las mujeres y a otros dioses y provocó la
separación del reino de Israel en dos cosas.
Aunque Dios no ejecutó ese juicio en para con Salomón, porque la palabra me enseña y
dice, dice Por causa del amor que le tengo a tu padre de David, no separaré el reino
en tu tiempo, sino lo que lo haré en el tiempo de tu hijo Roboam, y por eso vemos
como este quien con Roboam se divide el
reino de Israel en dos, en Judá y en Israel.
Pero por qué causa fue?
Porque no le puso atención a la enseñanza de su madre en Proverbios, capítulo 31,
porque la profecía con la cual le enseñó su madre no le puso atención, no la valoró.
A pesar que quedó escrita ahora, entonces vemos la importancia de eso,
que no fue un acontecimiento solo como que se me vieran como
cuando uno lo mandan a la tienda y le piden un consomé de pollo.
Es para mamá, se piensa que se me olvidó el consomé.
Solo tenemos que ir y regresar y pedirlo.
Pero cómo le hacemos aquí con la separación de un reino?
Cómo le hacemos aquí de que él cuando sacrificaba daba sacrificios de a Moloc y
cómo hacemos para recuperar a los niños o a los sacrificios dados?
Cómo lo podemos hacer?
No se puede.
Y también algo importante, inclusive creo que esto también lo hablamos el día
viernes, es de que con el caso de Salomón no fue tampoco instantáneo la situación
que pasó con el desvío de su corazón, porque en el caso de
Proverbios 31 dice no des tu fuerza a las mujeres o tu vigor.
Pero qué es lo que pasa ahí?
Cuando él era joven, tenía cierta fuerza para resistir.
Llamémoslo así en un sentido espiritual.
Por qué digo esto?
Porque un pasaje de la Biblia dice que cuando él ya
era viejo, las mujeres hicieron volver su corazón.
O sea, que no fue algo instantáneo, o sea, que no fue
algo necesariamente al instante la decisión que tomó.
Lo y le llevó tiempo para qué?
Para que lo vencieran, por así decirlo.
Entonces, qué quiero entender?
Que él no le puso atención y a veces nosotros no le ponemos atención a las
enseñanzas doctrinales que Dios nos da, las menospreciamos o no le colocamos el
valor que se merecen y eso trae repercusiones a futuro.
Ahora vamos a ver qué significa la palabra
atención o atender, en este caso particular.
Para poder comprender más el hecho de prestarle atención a la enseñanza,
dice aquí punto 1 acoger favorablemente o satisfacer
un deseo, ruego mandato 2 esperar o aguardar.
3 aplicar voluntariamente el entendimiento a un objeto espiritual o sensible.
Traducir es similares.
Escuchar, oír, enterarse, observar, mirar.
Ven, advertir, reparar, contemplar, fijarse, considerar, estudiar.
Antónimo, distraerse, despistarse.
4 tener en cuenta o en consideración algo, es decir, en pocas
palabras, no significa que ayer lo escuché, me olvidé de esto.
Significa que retenerlo y tenerlo en siempre ese
pensamiento al tanto para ponerlo en práctica.
5 Mirar por alguien o algo o cuidar de él o de ello.
Similares, interesarse, encargarse,
ocuparse, preocuparse, cuidar, acoger, mirar.
Antónimo, desatender, descuidar, abandonar.
En pocas palabras, que a mí me den una enseñanza no significa que la deje guardar
en un cajón o que diga que bonita esta enseñanza y después la olvide,
significa que yo la tenga que mantener en interés y no abandonar esa enseñanza.
6 Dicho de un animal o de una persona responder al ser llamado por su nombre.
7 Esto es algo que menciona algo de imprenta, pero lo
puse igual porque es parte de la Real Academia Española.
Dice leer para sí el original de un escrito atendiendo a la lectura en voz
alta que un corrector hace de las pruebas para acotejar ambos textos.
Muy bien.
Entonces, si nos damos cuenta acá, vemos de que Dios quiere que le prestemos
atención a sus enseñanzas, no solo en el momento que yo estoy escuchando la
enseñanza, sino que también de que la tengo que retener
y le tengo que mantener el interés a esa enseñanza.
Y es algo que hemos hablado también con el caso de Timoteo.
Cuando Timoteo, el apóstol Pablo le dice no haga las
cosas parcialmente o no tomes esto con parcialidad.
Perdón.
Vimos de que la palabra en original parcialidad habla de favoritismo,
decir que alguna doctrina yo le ponga más atención que a otras, que una sea a un
lado y las otras si las acoja o si las abrace.
Habla de que toda enseñanza que Dios nos dé debemos atesorarla y valorarla.
Por eso hemos hablado que a veces, por ejemplo,
que nosotros a veces tenemos ciertos favoritismos.
Voy a poner un ejemplo de que la gente a veces
le gusta adorar, pero no le gusta alabar.
Entonces ya está teniendo una inclinación, o sea, por lo tanto, ellos solo quieren
adorar, adorar, adorar y la alabanza no la dejan ahí
a un lado cuando cada uno tiene su propósito en Dios.
Pero por otro lado, hay algunos, tal vez otros que quieren solo alabar,
alabar, alabar y la adoración no les parece grata.
Ahí hay un problema de parcialidad.
A mí me gusta más la alabanza y aprenden alabanza, aprenden todo eso.
O algunos otros de adoración y solo aprenden adoración,
adoración, pero la alabanza también es necesaria.
La adoración también es necesaria.
Ambos cosas se deben aplicar.
De igual manera, así como hemos hablado también con la oración y la palabra,
algunos vienen y se enfocan mucho en la palabra y no le ponen mucha atención a la
oración, no le prestan atención a la oración, pero algunos otros le prestan
mucha atención a la oración y no le prestan nada de atención a la palabra.
Entonces vemos que hay una parcialidad, es decir, que la atención a la doctrina
que le están dando son están siendo parciales, están teniendo favoritismos.
Yo lo que quiero es que a ambos casos, tanto la palabra como la oración o la
adoración y la alabanza, se le preste la atención en los mismos sentidos.
¿Por qué?
Porque ambos se ayudan y se complementan mutuamente.
No es que sean...
No es como que si lloro voy a tener problemas en la palabra
y si yo leo la Biblia voy a tener problemas en oración.
No, es todo lo contrario.
Más bien, la oración me va a ayudar a entender mejor
la palabra y la palabra me ayuda también en la oración.
O viceversa con la alabanza y la adoración.
Y así podría poner una diversidad de ejemplos con los ayunos, las vigilias,
etcétera.
¿Pero qué quiero entender con esto?
Que Dios anhela que le prestemos atención a sus enseñanzas.
Enseñanzas que nos van a dar y enseñanzas que ya nos dieron.
Que a veces nosotros solo le ponemos atención a lo que nos llama la atención,
a lo que nos gusta.
No necesariamente a lo que debemos, que es una gran diferencia.
Si una cosa es lo que debemos y otra cosa es lo que queremos.
Entonces es muy importante porque a veces si lo vemos a veces también en la comida.
Una vez estás quisiera solo estar comiendo que hamburguesas, que pizza, que etcétera
y para que sea inclusive también hasta comidas china, pero o de alguna gran
cantidad de comida, pero no necesariamente sea sana.
Pero también nosotros tenemos que comer comida sana.
Pero no lo hacemos.
¿Por qué?
Porque no nos gusta, porque no tienen el sabor que necesitamos.
No tienen la grasita que queremos.
Y pero con eso tampoco significa que porque como yo
comida sana no pueda comer el otro tipo de comida.
Si inclusive hay un deportista reconocido que él dijo eso.
Pues ahí dijo yo no tengo problema con comerme una hamburguesa, una pizza,
pero yo también sé que tengo que guardar mi salud.
Entonces yo como mi, o sea, tengo mi comida, mi salud, pero no tengo problema
de tomar una gaseosa o algo de vez en cuando.
Decía él, ¿verdad?
Entonces, pero él tenía un propósito.
Le prestaba atención a su salud.
Entonces, en este caso, Dios quiere que le prestemos atención a sus enseñanzas,
que no las abandonemos.
Porque también eso hay que considerarlo que aquí
hablaba de retenerlo para que no llegue el abandono.
Claramente tampoco es exclusivo de lo que menciona acá, sino
que vamos a colocar aquí también este versículo del Salmo 78.
Uno dice Escucha por lo mío mi enseñanza.
Inclina usted su oído a las palabras de mi boca, aunque aquí no diga la palabra.
Pongan atención si dice esta palabra.
Inclinen ustedes su oído en este este punto de inclinen ustedes su oído.
Ya está mostrando la idea de prestar la atención a las palabras que le van a decir.
Y también habla del sentido de una humildad, verdad?
Porque cuando dice inclinen su oído, habla de prestar
atención, pero también habla de no hacerlo con altivez.
Por va a poner cuál es el sentido de la altivez?
Verdad?
Cuando uno.
Cuando es uno, se cree que sabe mucho.
Uno a veces no no presta atención, no busca escuchar realmente.
Inclusive a veces uno busca escuchar errores.
Y entonces no habla de una situación también de sujeción.
Cuando uno, en este caso, con ese que Dios
nos dice Escuchen, porque les voy a enseñar.
Habla que nosotros lo hagamos con humildad, que nosotros estemos al
pendiente de sus palabras, que le pongamos la atención
necesaria, saber de que la sabiduría es más alta que la nuestra.
Porque a veces qué pasa?
Uno lee la Biblia y dice yo no creo que esto sea así.
Dice uno cuando uno lee la Biblia.
Y entonces qué pasa?
Ya entra que estoy diciendo que mi sabiduría
es más grande que la sabiduría de Dios.
Eso es lo que uno está diciendo cuando uno quiere contradecir la palabra.
Pero cuando uno entiende que la sabiduría de Dios es más grande que la
uno, uno la aprende a aceptar de mejor manera,
aunque uno no la entienda o que uno no sepa.
Bueno, voy a tratar de entender lo que Dios me quiere decir, porque yo sé que soy
una persona carnal, que mi mente a veces es carnal y que la palabra es espiritual.
Entonces uno ya busca tratar de entender, no contradecir o darse uno peleando con la
Biblia, sino realmente tratando de entender o recibir la enseñanza.
Por eso cuando uno a veces inclusive se da con una clase de qué sé yo, ya sea de
matemática o de tecnología o algún otro tipo de cosas.
Por lo bueno, por lo poco que yo he dado clases en
la universidad, creo que fue cero por seis meses.
Uno sabe que hay personas que uno dice eso no es así, aunque ellos estén muy
equivocados, aunque ellos estén muy pensando que eso es lo correcto para ellos.
Entonces ellos entran en conflicto, no entran en un sentido más que todo como
de querer aprender o que ellos pensar que tienen un problema.
Entonces ellos hablan con ataque.
Ellos hablan como que eso no es así.
Usted no debería estar enseñando así porque eso va a darle.
En lugar de preguntar, como por ejemplo, mire, yo tengo un poquito de conflicto
aquí porque según yo entendía lo que usted
está mencionando no concuerda con lo que yo sé.
Yo sé esto, de esto, de esta y de esta forma.
Es una posición diferente porque no es querer decir yo tengo la razón,
sino que el punto va más de quiero entender la verdad y esto
es lo que yo sé y usted lo está diciendo de esta manera.
Entonces quiero saber por qué está pasando esto.
Ya aún va a un sentido de aprendizaje, ya no va bajo un sentido de eso no es así.
Y ya cuando lo escucha uno a eso no debe ser y comienza ahí el relajo.
Inclusive ya el conflicto con el con el catedrático, que a veces también uno
cuando está en la universidad, a veces uno tiene compañeros que levantan la mano.
Eso no es así.
Y ahí se pelea entre el profesor y el estudiante.
Y claramente a veces el estudiante tiene todas las de
perder, pues, pero por X o Y razón se hace de esa manera.
Yo quiero entender acá que la idea de que lo que Dios nos va a enseñar se tiene que
ver también con un sentido de que no todos lo sabemos y de que claramente hay cosas
que Dios nos va a decir que van en contra de nosotros.
Inclusive de lo que hemos vivido por muchos años nos lo va a contradecir y
tenemos que tener la capacidad para aceptar la corrección.
Por eso mencionaba el hecho de inclinarse.
Habla de una humildad de que nosotros tenemos la capacidad de ser corregidos.
Por eso que hay muchas algunas personas no les gusta escuchar predicaciones o la
Biblia porque saben que la palabra los va a llevar a cambiar su manera de vida.
Y qué significa eso?
Reconocer que ellos están equivocados.
Y por eso que algunos no les gusta leer la Biblia, porque les lleva a entender que
están equivocados y a las personas no les gusta pensar o saber que están equivocados.
Por lo tanto, rechazan las cosas.
Inclusive creo que había visto una.
No recuerdo si fue un video, una vez un documental, no se quiera que mencionaban
que uno no tiene que decir ciertas cosas porque puede hacer que la persona se
sienta equivocado y de que la gente no sé si no le compre o no reciba cosas,
algo así o no recibe una corrección.
Y yo decía pues es porque somos orgullosos, pues tenemos que aprender a
entender que hay cosas que nos van a corregir, por eso
la palabra dice no corrijas al necio porque te odiará.
Corrige al sabio y te amará.
Entonces, qué quiero entender con esto?
Si Dios nos va a enseñar cosas a nosotros, tenemos que estar dispuestos a entender de
que nos va a mostrar nuestros errores y tenemos que prestar atención a eso porque
no solo tenemos que prestar atención cuando
nosotros estemos bien, voy a poner un ejemplo.
A veces también cuando uno ve videos, a veces en Internet o YouTube o
comentarios, a veces la gente dice esa prédica me
gusta o esa enseñanza me gusta porque es lo que yo sé.
O entonces, en pocas palabras, él le gusta porque le hace sentir que sabe las cosas.
Es decir, que él si viene en enseñanzas donde lo
contradicen en sus enseñanzas, entonces no le va a gustar.
¿Por qué?
Porque lo están corrigiendo.
Por eso que hay gente se molesta.
No me gusta esa tu manera de pensar.
¿Por qué?
Porque no es como la de él.
¿Por qué?
Porque él se cree que sabe.
Él se cree la gran cosa y por eso que no le gusta cuando ya entra una.
Si lo queremos llamar así, un conflicto que va en contra de lo que él puede saber.
Pero tenemos que entender esto.
No tenemos que ver necesariamente a la persona como
tal que está dando la enseñanza porque puede ser.
Ese me cae mal, no le voy a escuchar.
Pero la pregunta no es si él me cae mal o me cae bien, porque puede ser una persona
muy carismática y puede estar totalmente equivocada, que realmente a veces pasan
con ciertas cosas, inclusive a veces en la secta.
Que el personaje que está predicando es muy carismático, sea muy agradable,
muy llamativo, pero se está llevando a todos a arrastras al infierno.
Entonces, el punto no es si la persona es carismática o si se mira que no es
necesariamente como dijo el apóstol Pablo, que él es tosco para hablar verdad.
Tenemos que ver la verdad que está transmitiendo la
persona, si esa enseñanza procede o no procede de Dios.
Simple y prestar atención porque nos pueden engañar o Dios nos puede o el
enemigo nos quiere engañar con algo o Dios nos va a enseñar una verdad.
Entonces tenemos que estar atentos, porque tampoco significa que a veces
alguien que son siervos de Dios no significa que tampoco se van a equivocar.
Ellos se pueden equivocar y hay ejemplos muy claros.
El caso de Pedro, Pedro, que Dios lo llama como apóstol, que
va a estar sentado para juzgar a las 12 tribus de Israel.
Él tuvo equivocaciones en una de ellas muy claras.
Cuando lo toma él, pero en el caso del padre, cuando lo toma y da la revelación
de Cristo, que ahí está la plenitud de la revelación que se le dio a él,
pero después a los pocos versículos viene, viene y
Satanás lo toma y termina hablando en contra de Jesús.
Si tampoco quiere decir que acá rato va a suceder, pero
lo que quiero entender es que tenemos que tener cuidado.
Por qué?
Porque lastimosamente somos humanos y hay algo que se puede salir que no sea de Dios
y tenemos que estar poniendo atención para recibir
lo que es de Dios y rechazar lo que es de tinieblas.
Sí, pero también significa de que si yo estoy
equivocado, tengo que aceptar que estoy equivocado.
Tengo que ir bajo la idea de que voy a ser corregido, no que todo lo que se vaya a
predicar en la iglesia sea lo que a mí me gusta, o sea, conforme yo lo crea.
Porque no funciona así, por eso que se llama la enseñanzas para corrección.
O sea, Dios a veces lo que hace es corregirnos.
Claramente también hay otras enseñanzas que son como para mejorar lo que yo ya sea.
Sí, por ejemplo, es como la matemática.
Yo ya sé que uno, uno más uno son dos.
Pero a veces me pueden enseñar otras formas para bueno, ahorita te voy a enseñar.
Ya no la suma, sino la multiplicación.
Que es la multiplicación?
Una forma abreviada de las sumas.
Entonces la multiplicación es como una en forma más eficiente de hacer otras cosas.
Por poner un ejemplo, no sé si sea el contexto muy claro si me escucha un
matemático, pero lo que quiero entender es de
que hay cosas que se van incrementando sobre eso.
Es como un edificio, se va agregando cosas para formar una estructura.
Pero hay otros momentos donde tienen que derrumbar
lo que nosotros somos o tenemos porque está malo.
Por eso que vemos en el libro de Jeremías dice que el
creer en la potestad para destruir, desarraigar y quitar.
¿Por qué?
Porque está malo.
Nosotros tenemos a veces muchas malas enseñanzas que
Dios tiene que derrumbar y van a venir a enseñarnos.
Pero eso es por la altivez, la arrogancia, creernos que sabemos las cosas.
A veces no podemos recibir las enseñanzas que Dios nos quiere dar hasta que entramos
en una posición de humildad o de reconocimiento de que queremos aceptar,
ser corregidos, va a venir Dios y nos va a
hablar de una manera diferente, por así decirlo.
Y aquí es donde entra también este versículo de Jeremías 32, 33, dice ellos
me dieron la espalda y no el rostro, aunque les enseñaba enseñándoles una y otra vez.
Hoy no escucharon ni aceptaron mi corrección, ya
que lo que mencionaba de la corrección, verdad?
Ellos me dieron la espalda y no el rostro.
Es decir, que cuando vemos proverbios y el caso de Salmos, ellos no buscaron
inclinarse, ellos no buscaron prestar atención.
Es más, ni siquiera buscaron escuchar lo que Dios les estaba hablando.
Si no creyeron la espalda, es decir, que ellos no estaban fijos a querer
atender a la enseñanza que Dios les daba, sino que ahí lo va a escuchar después.
Se llevan la vuelta y seguían su camino y tampoco querían aceptar la corrección.
O sea, que no estaban poniendo atención a las palabras,
aunque Dios estaba intentándoles enseñar continuamente.
Saber aquí.
Tuviste enseñándoles una y otra vez.
Es de que Dios ya estaba bajo una disposición de enseñar.
Dios ya estaba bajo una idea de estarnos enseñando continuamente.
Nosotros somos los que no queremos escuchar a veces, no queremos prestar
atención y no queremos recibir la corrección.
Pero él ya lo hace.
¿Para qué?
Porque obviamente él sabe los peligros que nosotros estamos expuestos.
Y a veces no pensamos de que Dios solo nos va a cuidar toda la vida y que no quiere
que nos pase nada, pero también nosotros tenemos responsabilidades
como personas y a veces nosotros no queremos escuchar.
Y por eso tenemos que atender bien a su voz.
Porque no por.
Porque bueno, no solo en esta época, sino por ejemplo en la época de los fariseos.
Los fariseos, a pesar de ser una secta rígida, estudiosa, porque cuando Dios
habla acerca de los fariseos, ya los habla bajo una idea de que era una secta rígida
y que conocían bien la verdad, porque cuando Dios dijo ellos,
todo lo que dicen es cierto.
Pero no es correcto lo que hacen.
Entonces, ¿qué pasa aquí?
Hay un detalle.
Si predicaban tan bien, si conocían tan bien.
La pregunta es ¿por qué no aceptaban la corrección de Jesús?
¿Por qué en lugar de decir si tiene razón Jesús estamos haciendo lo malo?
Somos unos hipócritas.
¿Por qué en lugar de eso quisieron, querían matarlo?
A pesar de que conociera las escrituras.
Y quiero entender con eso que no porque nosotros conozcamos mucho las escrituras o
tengamos doctorados en teología o divinidad o posgrados o que sé yo,
maestrías de maestrías o lo que sea que se pueda dar después o doctorados.
No por eso significa que necesariamente le estemos prestando atención a las
enseñanzas de Jesús y no necesariamente estemos escuchando a Jesús.
Y también tampoco significa por eso que estemos
recibiendo las correcciones de parte de Jesús.
Porque ya están, se está dando por sentado de que porque
alguien sabe teología ya se las puede todas y se las sabe todas.
Y cuando alguien le viene a corregir, lo rechaza automáticamente.
No porque la teología no enseña eso, no porque la tradición no enseña eso.
Cuando el mismo Cristo, utilizando a otras
personas, le está prácticamente corrigiendo.
Pero dicen no.
Y usted dónde sacó su teología?
Dónde sacó su cartón, verdad?
Así como una vez había un predicador que mencionó eso en una en un live que dijo a
yo no le creo a ese predicador porque él no tiene un título de teología,
así como yo que lo saqué en Europa, dijo este teólogo.
Entonces digo yo, entonces no estamos nosotros
viendo que la corrección puede venir de Dios.
Nos estamos encerrando en nuestro sistema, nos estamos
encerrando en nuestras cosas y no estamos oyendo a Dios.
Estamos oyendo los sistemas que el hombre ha creado.
Llámese teología, llámese tradición, llámese denominación, etcétera.
Lo que quiero tratar de enfocarme en este sentido es la palabra de verdad y que
también esta palabra de verdad va a luchar contra nosotros si lo queremos llamar así.
Y tenemos que rendirnos ante la palabra de verdad.
Sin por qué?
Porque a veces nosotros cometemos errores por mucha doctrina que nos pueden decir o
nos pueden hablar, nos pueden enseñar, no significa por eso que estemos en la verdad.
Sí, inclusive lo hemos mencionado con el caso de Pedro,
no en el caso de la hipocresía, sino en el caso de Joel.
Capítulo 2, pero con el caso del cual se
derramaré de mi espíritu, sobre todo a carne.
Él sabía el versículo, él predicó el versículo.
Pero él pensaba que eso sólo era para los judíos, cuando también después le revela
que era para los gentiles, a pesar de que ya lo predicó, sin mencionar de que los
judíos que estaban ahí posiblemente ya habían leído Joel o ya les habían hablado
de Joel y que ellos se quedaron sorprendidos.
Y qué es esto que está pasando acá?
Será que están ebrios?
O sea, que si era una comunidad judía, que si era una comunidad que ya había
leído Joel, con ese que derramaré mi espíritu sobre toda carne y profetizarán.
Y acá está pasando el acontecimiento del
derramamiento del espíritu que ya había leído de Joel.
Entonces, por qué dice a ellos que están ebrios?
Y así nos pasa a nosotros, nosotros podemos leer algo, pero cuando se
manifiestan las cosas, decimos a eso no es de Dios, porque no está en las escrituras
y están las escrituras, lo que pasa que no hemos entendido.
Por eso que viene Pedro y viene a explicarle.
Mire, esto es lo que la palabra dice en el libro de Joel, que
derramaría de mi espíritu sobre toda carne y profetizarían.
Lo que pasa que no pensaron que iban a profetizar en
diferentes lenguas y que estaba el derramamiento del espíritu.
Tal vez ellos porque son galileos, porque tal vez si hubiera sido un grupo de
rabinos enseñados por décadas de prestigiosos,
tal vez si hubieran pensado que eran ellos.
Pero como eran galileos.
Tal vez no le pusieron atención.
Entonces, cuando ya se entera y bueno, estos ya por
qué hablan tan elocuente si ellos vienen de Galilea?
Ah, porque estuvieron con Jesús.
Entonces, qué quiero entender con esto?
Vemos de que el entendimiento que el espíritu tiene no necesariamente casa con
nosotros, el aprendizaje, teologías o sistemas denominacionales y demás.
No necesariamente nos va a dar una mente espiritual, nos va a dar un conocimiento,
pero no necesariamente la espiritualidad que Dios quiere.
Que son dos cosas diferentes.
¿Por qué?
Porque el espiritual piensa en las cosas del espíritu.
Entonces eso es un cambio que Dios nos va a dar a nosotros.
Por eso tenemos que buscar la comunión y constantemente decirles ayúdame,
ayúdame a inclinar mi oído, ayúdame a prestarte atención.
¿Por qué?
Porque así voy a recibir la corrección.
Si yo pienso que estoy bien, cómo voy a recibir una corrección?
Si yo pienso que estoy bien, por qué voy a recibir una enseñanza?
Si yo pienso que estoy bien.
Es como que te voy a enseñar matemáticas, pero si yo voy a hacer matemáticas,
¿por qué me vas a enseñar?
Porque posiblemente tenga un error y me va a corregir mi método o me va a enseñar un
método más efectivo, inclusive a veces cuando se dan a esos videos en Internet
como, por ejemplo, cómo hacen matemática o cómo
resuelven multiplicaciones o divisiones en tal país.
Y ponen ahí, este país lo hace de tal manera, este otro país lo hace de otra
manera y colocan un tiempo en cuánto tiempo se estarán a resolver.
Entonces, obviamente un método es más efectivo que el otro.
O sea, uno ya conoce un método, pero ahorita me enseñan ciertamente la
misma suma o la misma multiplicación, la misma
división, pero con otro método más efectivo.
O sea, que yo puedo saber algo, pero necesariamente de una manera efectiva.
Yo puedo saber algo, pero de una manera excelente,
como lo que hablamos ayer sábado acerca de la virtud.
Si yo puedo saber algo, pero no con virtud, no con excelencia.
Entonces, a veces Dios viene y nos enseña la verdad, la manera correcta de hacer las
cosas, no la manera humana o la manera, si lo queremos llamar así, teológica o
denominacional, porque cada quien tiene sus maneras de hacer las cosas,
sino la manera espiritual.
Aunque alguien hermano, pero la teología habla de Dios, sí, pero aunque le den un
contexto bonito de teología o enseñanza de Dios, pero realmente yo prefiero decir lo
espiritual que procede de Dios, porque no necesariamente lo que se conoce
bajo el marco teológico significa que todo esté correcto.
¿Por qué?
Porque obviamente cada religión tiene su teología y no necesariamente cada religión
con su teología caza con lo que es el verdadero conocimiento de Dios.
Y eso lo podemos ver en el Antiguo Testamento, en el Antiguo Pacto o
inclusive en el caso de los fariseos, saduceos y herodianos.
La palabra dice que cada uno tenía escribas.
Los escribas prácticamente eran los teólogos de ese tiempo.
Entonces habían, si lo queremos llamar, escribas de los fariseos y escribas de los
saduceos, en pocas palabras, teólogos de los saduceos y teólogos de los fariseos,
pero ninguno dio bola para reconocer a Jesús como Señor y Salvador.
No necesariamente cazaron con la teología de Jesús, por así decirlo.
Utilizaron esas palabras que yo no le llamaría la teología de Jesús,
sino que le llamaría el conocimiento que él tenía de Dios Padre.
Entonces, a lo que quiero resaltar con esto está de que por no prestarle atención
al espíritu o a la doctrina de Dios, podemos estar fallando, pero también
tenemos que hacerlo con la humildad precisa, prestando atención a Dios,
no que si alguien es famoso o que si alguien tiene un título de teología o que
si alguien ya que se ha puesto el titulito ahí de maestro, de apóstol, porque a veces
también la gente a veces corre por el título.
Ah, él es apóstol.
Entonces ahí van corriendo.
La pregunta sería, ¿le estamos realmente poniendo atención a la verdad?
O al título o a la fama o al diploma o al
cartón, ¿a qué le estamos poniendo atención?
Y por eso tenemos que ir a oración, decirle
a la señora ayúdame para creer en tu verdad.
Ayúdame para amar a tu verdad.
Como lo dice Tesalonicenses, dice y aquel por cuanto no tuvieron amor por la verdad.
No dice por cuanto no tuvieron amor por mis apóstoles
o porque no tuvieron amor por cuanto mis escribas.
No, por cuanto no tuvieron amor por la verdad.
Yo los entregué para que creyera un espíritu de mentira.
Entonces, por eso que vemos a veces que hay como la gente por no amar la verdad,
sino que amar los títulos, amar la fama, amar eso y lo otro, se van en pos de
falsos y le ponen atención a los falsos y no le ponen atención a la verdad.
Cuando viene la verdad, ellos ¿qué hacen?
No, eso no es así, porque el apóstol tal o el ministro tal dijo.
O sea, ya no es la Biblia, ya no es la verdad dice,
sino que el ministro tal y tal cual dice tal cosa.
Entonces, ¿por qué?
Porque ellos se dejaron engatusar.
O engañar, como lo dice Gálatas, capítulo tres, ¿verdad?
Dice ¿quién los fascinó?
Para que ya no creyeran en la verdad o ya no ante cuyos
ojos Cristo fue presentado claramente como crucificado.
Entonces vemos de que nosotros tenemos que prestar atención a lo que se nos está
enseñando en el sentido obviamente bueno y perfecto para llevarlo a cabo y guardarlo,
porque claramente eso nos va a ayudar a ser libres.
Como el caso que Jesús dijo, Jesús dijo esto.
Dijo Tengan cuidado con la levadura, los fariseos y los saduceos.
Pero ellos no como que no pusieron mucha atención
y dijeron Pero por qué no dices esto de plano?
Debe ser porque no trajimos pan, dijeron ellos.
Y Jesús dijo No, o sea, acaso no han entendido, les
dijo Jesús, de que yo multipliqué los panes dos veces.
¿Por qué me están diciendo o por qué se
ponen a preguntar si por qué no trajimos pan?
O sea, que no estaban poniendo la atención a las palabras de Jesús.
Jesús les dijo lo que les estoy diciendo es tengan
cuidado de la doctrina, los fariseos y los saduceos.
O sea, que ellos no estaban poniendo la atención necesaria a las palabras de Jesús
porque no se concentraron en lo espiritual, sino en lo terrenal.
No trajimos pan de plano porque no trajimos pan para el camino.
Jesús no le andaba interesando el pan pues porque él ya
tenía la capacidad de multiplicar pan y se los hizo ver.
Entonces, él le estaba dando una enseñanza que tenían que guardar, que le tenían que
prestar atención, que no la tenían que perder.
Y luego vemos el acontecimiento que pasa con Pedro cuando él lastimosamente se dejó
introducir una falsa enseñanza de la hipocresía.
Y lo vemos como Pablo dice que lo tuvo que reprender.
En pocas palabras, él no siguió reteniendo y poniendo
la atención a esa enseñanza que le dijo Jesús.
Claramente a todos nos puede pasar.
No estoy criticando a Pedro porque no sabemos la lucha y la guerra espiritual
que tuvo Pedro y que Dios lo ayudó para salir de esa
guerra espiritual que pudo haber tenido con la hipocresía.
Entonces, por otro lado, también tenemos
que tener cuidado con las falsas enseñanzas.
Tenemos que poner atención para saber si lo que nos están enseñando.
Eso no es de Dios.
¿Por qué?
Porque también el apóstol Pedro dice y se introducirían
falsos maestros así como antes vinieron falsos profetas.
Entonces ya nos están hablando de prestar atención a lo que se está diciendo.
Pero en este caso, obviamente, ¿cómo podemos comparar si
algo es falso y verdadero si ni siquiera leemos la Biblia?
O sea, ya nos habla primero de estar en la comunión con Dios para que cuando vengan
otras cosas, identificar si lo que viene, viene de Dios o no.
Pero eso sólo se va a lograr primero en la intimidad.
En la intimidad yo voy a discernir cómo habla mi amado, cómo enseña mi amado,
cómo ejecuta mi amado.
Y cuando venga otro y me va a decir, mira, yo vengo
en nombre de tu amado y me comienza a dar cosas raras.
Digo, esto no, esto no es de mi amado.
Eso no es de mi maestro, no es de mi señor, no es mi salvador.
Él no enseña así.
Inclusive a veces me pasó una vez en la.
En cómo se llama en la universidad, cuando yo estaba, creo que el curso que yo
daba se llamaba Lenguajes Formales y de Programación, se llamaba.
Que uno enseñaba cómo, cómo se dice, cómo crear, si lo queremos llamar,
es un lenguaje de programación con ciertas bases
para que cada quien pudiera crear su propio lenguaje.
Entonces, ¿qué pasó?
Una vez yo estaba haciendo un ejercicio o enseñándole a los alumnos de cómo se hace
lo que a veces se menciona como un parseo, entonces todos se me quedaron viendo raro.
Y dije, ¿qué pasó?
O sea, ¿por qué se me están viendo raros y preocupados?
Le dije, ¿qué pasó, jóvenes?
O sea, nunca me había pasado con ellos.
Siempre cuando yo les enseñaba, todo estaba bien.
Pero cuando comencé a enseñar un método, todos se me quedaron viendo raro.
Y yo les dije, ¿qué pasó?
O sea, díganme, porque les miro caras asustados
y miro que están como que preocupados, ¿qué pasó?
Y me dijo, mira, lo que pasa es que el profe no nos lo enseñó así.
Yo dije, ¿entonces cómo se los enseñó?
Y me dijeron cómo era.
Entonces, ¿qué pasaba?
La enseñanza que yo estaba dando era
diferente a la que el profesor estaba dando.
¿Pero por qué?
Porque la situación se daba, es de que, por lo menos en la carrera, un curso yo lo
llevé con él, que era la primera parte, la base,
y el otro curso yo lo llevé con el otro profesor.
Entonces, claramente, cuando yo di y junté las dos enseñanzas, por así decirlo,
una complementaba a él y la otra a el otro profesor.
Entonces, estaba enseñando diferente al profesor.
Entonces, ellos claramente dijeron, o sea, esto no es correcto, porque ellos
primero recibían la enseñanza del profesor y luego
ya venían conmigo para enseñarle la parte práctica.
Entonces yo dije, mira, pues mejor vamos a parar aquí la clase.
Voy a revisar cómo el profe se lo dio a
ustedes, porque yo solo conozco este método.
Ese es el método que a mí me enseñaron, o sea, el otro no me lo sé.
Entonces fui a revisar y ya después les expliqué la diferencia entre los dos.
Y cómo era, no que necesariamente me hubiera malo.
Lo que quiero entender con esto está de si nosotros estamos en la comunión con
Jesucristo, nosotros aprendemos de la palabra de Jesús, de la comunión de Jesús,
del Espíritu de Jesús, etcétera.
Cuando nosotros nos vengan a enseñar otra cosa.
Vamos a entender y vamos a decir, pues esto no, no,
no concuerda con lo que mi profesor Jesús me enseñó.
Este otro personaje que me viene a enseñar no concuerda en las cosas.
O sea, no vienen por el Espíritu, por la enseñanza, por la palabra,
por los versos, cualquier tipo de cosas.
Entonces uno va a decir esto de plano no es de Dios o si es de Dios.
No me lo enseñaron así, como estamos mencionando en este caso.
Y así ese es el punto.
Sí, por el ejemplo que podríamos colocar, por ejemplo, pues el caso de Apolos,
porque Apolos tenía una formación, él tenía una comunión
que interesantemente ya llevaba predicando casi por 30 años.
Tal vez en la predicación de Jesucristo por medio del mensaje Juan el Bautista.
De repente viene Priscila y Aquila y le comienzan a hablar a Apolos.
Lo interesante o por lo menos que yo he visto de ese
pasaje es de que no dice que Apolos los contradijo.
No dijo que Apolos, por ejemplo, se puso
nervioso o que Apolos les refutó o les preguntó.
Significa que dice que Apolos le recibió toda la enseñanza.
O sea, que para que les pudo haber recibido toda la enseñanza significaba que
toda la enseñanza concordaba con lo que él o había leído.
Yo le había hablado en sueños y revelaciones de cualquier cosa.
Y todo lo que se le enseñó concordaba.
O sea, como que no había un... como que fuera un rompecabezas.
No había una pieza faltante, o sea, como que él la tuviera.
Porque él nunca se ve que dice que contradijo o que dijo algo en contra.
Y él dice que le fue presentado un evangelio más excelente.
En el cual él predicó.
Y entonces eso es muy importante de verlo.
Que nosotros tenemos que prestar atención, porque obviamente no solo va a Dios nos va
a enseñar, sino que el enemigo va a querer introducir falsos.
Pero lastimosamente hay mucha soberbia,
altivez en nuestras vidas, que eso no lo vemos.
Nosotros vemos a lo que pasa que yo acabo de leer este libro de
teología sistemática del tal autor y tal autor estadounidense.
Y me acabo de leer Los Patriarcas de hace no sé cuántas fechas.
Y de que acabo de leer un libro de no sé qué de costumbres y de que de repente Dios
nos habla, nos derrumba todo lo que hemos leído de
todos los autores, de toda la cosa, cultura, etcétera.
Y nos enseña la verdad de cómo funcionan las cosas.
Pero a veces nosotros ya con esa ese ruido de religión que tenemos o de soberbia que
tenemos, inclusive también lo dice el apóstol Pablo, que
es el que cree saber algo, no lo sabe como lo debe saber.
O como también dice el apóstol Pablo, el que
cree saber que se crea sabio entre ustedes.
Hágase como que el desentendió el tonto para poder ser sabio.
Pero eso no lo hacemos.
Entonces, por esa acumulación de ruido que tenemos nosotros o de soberbia y de
altivez, aunque el Dios mismo nos esté enseñando,
aunque Dios mismo nos esté hablando, no le recibimos.
Más bien luchamos y contradecimos contra él.
Y eso es lo que a veces no entendemos.
Entonces, por eso tenemos que pedirle mucho al Señor.
Dame humildad, dame una capacidad para arrepentirme o para cambiar.
Porque a veces uno está haciendo las cosas mal y a veces uno espera que venga un
ángel o que venga un superministro, que uno se encuentre un gran libro de
teología o de algún autor que uno es reconocido y que nos enseñe.
Y a veces no va a pasar.
A veces lo que va a pasar es que tal vez un compañero de clase de la universidad,
la esposa o el esposo, o en el trabajo o en algún lado.
Inclusive a veces tal vez un desconocido, nos lo
podemos encontrar, nos dice algo y no, eso no es así.
No porque el pastor tal dice tal cosa.
Ya no es la Biblia, sino que el pastor tal dice tal cosa.
Y cuando tal vez Dios lo envió, porque tal vez nosotros oramos y el Señor
ayúdame, enséñame y nos mandan a alguien que tal vez
no sabe ni quién es y que tal vez no lo conocemos.
Es más, puede ser una denominación diferente a la que
alguien vive y le dan una verdad de parte de Dios.
Pero como ya dice, ah, ¿y usted qué dominación es?
Ah, es que de plano usted es pues mi no sé qué.
Y ya se hace un caos, pues.
Entonces, eh, debemos pedirle mucho al Señor que nos ayude.
Más en este tiempo que se está ahora que se propaga más muchas
diferentes doctrinas por la capacidad de los medios que hay.
Tenemos que decirle al Señor ayúdame, ayúdame, ayúdame a no contradecirte,
pero ayúdame a...
Como dice aquí el versículo va a inclinar mi oído a no darte la espalda,
aceptar tu corrección, aceptar tu enseñanza, a prestarte atención,
a prestar atención a la doctrina que me hace enseñado a no olvidarla.
¿Por qué?
Porque estamos en tiempos peligrosos, porque la venida de Cristo se acerca.
Y como hemos mencionado en el caso también de
Apocalipsis capítulo 3, dice vela y guarda tu vestidura.
No sea que yo venga como ladrón y como que te deje aquí.
Entonces tenemos que estar muy atentos a
prestar atención a las palabras de Jesucristo.
Sí, mucha, mucha atención, porque claramente
si no le prestamos va a traer consecuencias.
En este caso aquí lo menciona.
Ellos me dieron la espalda y no el rostro, aunque les enseñaba, enseñándoles una y
otra vez, no escucharon ni aceptaron mi corrección.
Entonces ellos iban hacia un camino de muerte
y Dios le decía, mira, no vayan hacia allá.
¿Qué pasa?
Ah, no, vos qué vas a saber.
Y se van al barranco.
Entonces tenemos que tener cuidado, tenemos que entender que Dios es el que
nos va a enseñar y tenemos que orar mucho para que la altivez no nos consuma o la
altivez no nos impida recibir la palabra de Dios.
¿Por qué digo esto?
Porque a veces todos, a veces pensamos que somos
humildes o mansos, que a veces se da mucho.
Ah, hermano, hay que ser humilde.
Eso es como que, como se dice, como que la expresión que se da en todos lados.
Inclusive a veces cuando uno está estudiándolo, siempre aparece uno que
dice, hermanos, pero no, no, pero en la universidad trabajo.
Ah, es que debemos ser humildes, dicen.
Y de humildad no se les mira ni nada.
Entonces a veces decimos mucho, vivimos poco, expresamos mucho,
nos creemos mucho, pero no lo manifestamos.
Y el problema no es solo con el hombre.
El problema son con las verdades de Dios.
Entonces tenemos que tener mucho cuidado.
Como ya mencionamos, Cristo se manifestó en el tiempo de ellos.
El problema está que no todos, o inclusive los de mejor ranco en puntos
espirituales o escriturales, no lo recibieron.
Por ejemplo, el caso de cuando se mencionan los que vieron y vinieron por la estrella.
Que fueron guiados por la estrella.
Dice que cuando llegaron con héroes, fueron a preguntarle a los.
Si no, creo que a los principales sacerdotes y escribas o en pocas palabras,
si hablamos de los principales, estamos hablando
de los más reconocidos entre todos ellos.
Sí, es como que actualmente nosotros digamos, bueno,
¿quiénes son los mejores teólogos a nivel mundial?
Hay personas que ya tienen definidos, como este es mi predicador favorito,
o sea, los de renombre.
Hagamos de cuenta que juntemos a eso y les
preguntan, miren, ¿dónde habría nacer el Cristo?
Ah, en Belén de Judea.
Ahí hay de nacer.
Pero ellos no fueron a ver al nacimiento.
Ellos no se fueron, ellos se quedaron ahí.
A los que fueron, fueron estos que llevaban la estrella.
Nosotros no se ve que fueran a adorar al Cordero.
¿Quiénes fueron?
A los que se les anunciaron a los pastores que estaban en la vigilia de la noche,
pastores que no eran adinerados, eran pobres, que no
tenían tal vez conocimientos profundos escriturales.
Porque cuando yo estaba investigando acerca de estos pastores que estaban en
las vigilias, yo decía, ¿pero por qué andan de noche en las vigilias?
Y decían que tal vez los pastores ricos si tenían la capacidad de crear una
estructura y que tuvieran toda la situación para que las ovejas estuvieran
bien resguardadas, pero que tenían que tener
una alta economía para que sea sostenible.
Pero los pastores que tal vez no tenían esa economía o que tampoco todo lo
pudieran tener, tenían que estar ellos turnándose para guardarse.
Entonces vemos que los ángeles le revelaron a estos pastores y ellos sí
fueron juntamente con los otros para adorar a Jesucristo.
Pero los otros que estaban con el conocimiento amplio no fueron.
A pesar de que eran de renombre, entre los principales.
Entonces ahí nos habla a nosotros que a veces nosotros, no por tener mucho
conocimiento, podemos estar yendo a adorar a Jesús.
Entonces vamos a orar para que se nos ayude, para que inclinemos nuestro oído,
porque ya mencionamos esta figura de inclinarlo como un punto de humildad,
de aceptar, de ser corregidos.
Al principio puede ser que no necesariamente lo vamos a recibir,
porque también es como el ejemplo de la parábola del hijo que no quería ir,
que le dijeron, hijo, ve a ayudarme en mi cosa.
El otro dijo, ah sí, padre, ahorita voy.
Y el otro dijo, yo no quiero ir.
O sea, como que el otro no quiso aceptar corrección, no quiso hacer nada,
pero dice que el otro se arrepintió.
¿Qué quiero entender?
De que a veces puede pasar que uno tal vez diga,
ah, esto es mentiroso, que esto es falso, no sé qué.
Pero puede ser que después, por la administración del
arrepentimiento del Espíritu Santo, uno, ah, sí, tiene razón.
Y el otro, aunque tal vez diga, ah sí, hermano, tiene razón, que usted
tiene, ahí la Biblia dice, puede ser que después no haga caso.
¿Por qué?
Porque por sus frutos los conoceréis.
Entonces Dios nos vaya ayudando.
¿Por qué?
Porque a veces uno tiene malas actitudes.
Uno a veces no recibe corrección, no ha aprendido a hacerlo.
Pero también con la ayuda del Señor, Él nos ayuda, nos va corrigiendo,
nos va guiando y entendemos, como dijo a Timoteo, ten cuidado de ti mismo y lo que.
..
Y la doctrina, porque así mismo te salvarás tú y los que te oyeron.
Entonces vamos a orar.
Párele, Jesús, te damos las gracias, porque tu amor y tu bondad ha estado con nosotros.
Has estado ayudándonos para que nosotros podamos recibir corrección, para estar
atentos a tu palabra, estar atentos a tus correcciones.
Perdónanos, porque a veces tal vez no hemos sido muy humildes, no hemos sido muy
más mansos para recibir la palabra.
Más bien hemos sido muy contenciosos o no hemos querido recibir corrección,
etcétera.
Perdónanos, no hemos prestado atención a tus palabras.
No hemos... hemos estado distraídos a las enseñanzas
que nos quieres dar por diferentes medios, verdad Padre?
Así que ayúdanos, por favor, para prestar atención, a estar muy involucrados en la
atención de tu palabra, así como no dejar caer ninguna palabra.
Más bien sostener la palabra, caminar la palabra,
guardar la palabra, prestar atención a la palabra.
Para que no se diga esto a nosotros, como aquí en Jeremía, verdad?
Que no se diga en tu libro o no se diga en tu pensamiento que te dimos la espalda,
que no quisimos escuchar y que no quisimos aceptar corrección.
Más bien sabemos de que por lo que tu palabra nos enseña,
tú estás constantemente enseñándonos y hablándonos.
Queremos aceptarlo, queremos caminar por medios.
Perdónanos por la soberbia, altivez, arrogancia y cualquier
otra cosa que está impidiendo recibir tu enseñanza.
Gracias por todo amigo y padre.
Amén y Amén.
Ok, vamos a orar por las personas que quieran aceptar a Jesús o quieran
arrepentirse o volver su corazón a Cristo y su reconciliación.
Padre, venimos hoy delante de ti sabiendo que tú eres un Dios misericordioso,
que nos hablas constantemente y nos estás enseñando constantemente a volver a ti.
Hoy queremos aceptarlo y queremos reconocerlo y queremos aceptar a Jesús
como Señor y Salvador y que tú lo resucitaste dentro de los muertos.
Queremos hoy atender a tu voz y a tu palabra.
Ayúdanos hoy para recibir tu palabra y tu misericordia.
Queremos hoy volvernos a ti y caminar conforme a tu palabra, caminar conforme a
tu justicia y vivir adelante y glorificándote.
Gracias por todo el amor, por toda la bendición, por toda la gracia.
Gracias por la reconciliación que has hecho por medio de tu hijo.
Y ayúdanos hoy, Padre, para caminar fielmente en tu verdad.
Queremos hacer bautizados en agua, bautizar con tu Espíritu Santo y
participar de la Santa Cena en Cristo Jesús.
Amén y Amén.
Ok, vamos a orar por las diferentes necesidades.
Como dice la palabra, mi Dios puede suplir a todas
vuestras necesidades conforme a sus riquezas en gloria.
Bueno, una de las cosas que también he estado viendo también en noticias que hay
un conflicto en estas cosas, como unas cárceles aquí en Guatemala, que también
vamos a orar por eso y pues por lo que hemos estado
también incluyendo en las oraciones también últimamente.
Padre, en nombre de Jesús venimos hoy pidiéndote, Señor, que guardes a Guatemala
de toda cuestión de terrorismo, de pandillas y también, Padre, de
de los carteles, porque hay muchas cosas que están manifestando ahora en el país.
Te pedimos que tengas misericordia, también inclusive estas
situaciones desde las cárceles que se están presentando.
Ten misericordia, Padre, para que no hayan heridos o hayan personas que mueran.
Más bien que tú pongas en control todo, porque son entidades espirituales que
quieren moverse, quieren manipular a Guatemala y que tú nos libres,
provee, Señor Jesús, a la seguridad y a otros entes que están bajo la defensa de
este país en términos físicos, como los policías y demás o los
gobernantes, para que tomen buenas decisiones conforme a tu espíritu,
para que logren librar a este país de las injusticias y la maldad.
Y también pedimos de que envíes tu ayuda espiritual.
Es decir, que los ministros intercedan, de que tú envíes también ángeles para que
protejan este país, para que resguarden este país
y para que tu mano podrás estar sobre este país.
Te lo pedimos y suplicamos en Cristo Jesús.
Pedimos una constancia a ello también, porque a veces nosotros podemos no ser
constantes en orar e interceder por nuestra nación, así que te pedimos,
Padre, para que no entren los carteles, ni el terrorismo, ni las malas,
sino que esto frene para el avance de las criaturas, para que Guatemala se entreguen
al arrepentimiento para la salvación y de que tu nombre sea
glorificado y ensalzado para el avance de las criaturas.
Pedimos para que Guatemala se entregue a ti con todo el
corazón, porque tuya es para el avance de las criaturas.
También pedimos, Padre, por las personas que tienen necesidades, ya sean,
llámense físicas o espirituales, de alimento físico o espiritual,
de vivienda física o espiritual o de trabajo de físico o espiritual.
Te lo pedimos hoy, amado Padre, también por las vías y los huérfanos,
por los ancianos y las ancianas y los padres y madres solteros.
En Cristo Jesús los suplicamos y los rogamos.
También pedimos, Señor, para que traigas medicina, sanidades, milagros,
maravillas y prodigios, porque hay personas que lo necesitan.
También necesitan una palabra profética, una
enseñanza, proveerles de todo en todo en Cristo Jesús.
También pedimos que examine su corazón, que revise su corazón y que cumpla las
peticiones de su corazón, conforme a tu voluntad y a tu misericordia.
Pedimos también, Padre, que envíes obreros a la cosecha,
porque la cosecha es mucha y los obreros son pocos.
Suplicamos de que Guatemala se reina entre
tus pies y que te alabe con corazón sincero.
Te suplicamos que guárdese la niñez de Guatemala también, para que te alabe y te
bendiga, porque de los niños y los que maman fundaste la alabanza.
Te pedimos hoy que guárdese este país de toda obra pecaminosa y engañosa y que tu
nombre sea ensalzado y exaltado hasta los humanos.
En Cristo Jesús, amado Padre.
Amén y Amén.