Amados, bendiciones de todo corazón, que Dios los bendiga y los fortalezcan.
La verdad, por gracia y amor de Dios, estamos aquí juntamente con ustedes para
poder compartir de la bella y preciosa palabra de nuestro Señor.
Por el amor que nos ha brindado, pues estamos aquí
viendo estos temas relacionados a la doctrina.
El día de hoy hablaremos de... escuchemos la doctrina para entenderla.
Ese sería el tema del día de hoy.
El día de hoy que es 1 de marzo del 2026 a las 12.34 de Morel, Guatemala.
Esto viene a causa de una serie de temas que hemos venido hablando de la doctrina
en el sentido de escuchar u oír la doctrina, que ha venido a causa de lo que
hemos hablado de imitar a Timoteo, ya que Timoteo es enviado a la iglesia de
Éfeso para que corrija lo que está equivocado.
Pero obviamente se envía a alguien que sabe, envía a alguien que ya está,
por así decirlo, formalizado, sostenido,
fundamentado en la doctrina para corregir a otros.
Pero estos otros, por diferentes razones, fueron engañados con falsas doctrinas.
Y vemos las dos vías.
Alguien que sabe y alguien que no sabe.
Pero aquel que sabe va a ser enviado para ayudar a otros.
Esto es lo que nos incentiva la palabra a ver desde que necesitamos aprender bien la
doctrina para ayudar a otros a que no se hagan engañados.
Pero también, así mismo, para que nosotros no seamos engañados, pero para estar
preparados para la venida de nuestro Señor y Salvador.
Así que vamos a orar en Cristo Jesús.
Padre, no me sostengas las gracias el día de hoy por lo que tú has brindado en
nuestras vidas, por lo que tú has forjado y formado en nuestras vidas.
Queremos adorarte en espíritu y verdad.
Queremos escuchar tu palabra.
Queremos aprender tu palabra.
Queremos vivir por ti y para tu palabra.
Queremos hacerlo todo para la alabanza de la gloria de tu gracia.
Queremos hacerlo para honrarte y respetarte, para bendecirte y amarte,
para que nuestro corazón se alegre en tu salvación y
para que día a día adoremos y bendigamos tu nombre.
Gracias, te amo, Señor bendito, por todo lo que estás haciendo en nosotros
y por todo lo que continuarás haciendo en nosotros.
Te queremos adorar y bendecir.
Te queremos exaltar y dar gloria a tu nombre.
Ayúdanos hoy para estar esperando la venida de Cristo, para estar con una novia
vestida de atavía, con nuestras vestiduras santas.
Así que hoy, amado mío, ayúdanos hoy para escuchar tu
palabra y transmitir tu palabra como debe ser transmitida.
Todos lo hacemos para la alabanza de la gloria
de tu gracia en Cristo Jesús, Señor nuestro.
Amén y amén.
Declaramos que no nosotros, ojiva, no nosotros, sino tu nombre sea la gloria,
por tu misericordia, por tu fidelidad, porque tú nos has hecho, no nosotros,
a nosotros mismos.
En Cristo Jesús, amado Padre, amén y amén.
Ok, muy bien, entonces vamos a ir aquí, vamos
a ir aquí en una continuidad de estos temas.
Como mencionamos, tenemos lo que es escuchemos la doctrina para entenderla.
Hemos visto varias cosas acerca del aprendizaje de la doctrina y siempre hemos
estado buscando establecer estos versículos base que los hemos traído ya
hace casi un año, que es el primero, que es
oír y hacer, que fue lo que dijo Jesús, verdad?
Hablar de oír la doctrina y hacer la doctrina.
Segundo, conocer bien la verdad.
Si no la conozco bien, no la puedo aplicar bien.
Lucas capítulo 1, el 1 al 4.
Y luego tenemos el 3 y el 4, que ambos son de Esdras 7 y 10,
que es la preparación y el aprendizaje y lo hemos hablado.
Vamos a leer desde las siete días también dicen porque Edras había preparado su
corazón para inquirir la ley de Jehová y para cumplirla
y para enseñar en realidad sus estatutos y decretos.
Esto claramente nos hemos estado tomando de base para hablar de la preparación en
diferentes ámbitos y también del aprendizaje con la palabra inquirir.
Algunas biblias lo mencionan como estudiar e inquirir.
También se puede traducir como el que aprende por medio de preguntas.
Pero hemos encerrado esta parte en una forma o tomando lo esencial que
prácticamente es el aprendizaje, porque
obviamente vamos a aprender de la ley de Jehová.
Entonces, ¿qué quiere decir esto?
Que la forma de prepararnos, muy sencilla, es tomando un recurso que es la biblia y
aprendiendo por medio del oír la palabra o leer la palabra, porque también ya
hablamos de eso en su momento, de leer la palabra.
Aprendemos por lo que leemos o aprendemos por lo que oímos, aprendemos por lo que
estudiamos, por lo que meditamos o por lo que guardamos.
¿Y para qué?
Para cumplirla, es decir, para ponerla en práctica y para luego enseñar.
A veces lo que hacemos nosotros es aprendemos, nos
saltamos la práctica y nos dedicamos a enseñar directo.
Y ahí es donde prácticamente los fariseos erraron o cometieron un error.
Sólo aprendían, no vivían y enseñaban.
¿Enseñaban correctamente?
Sí, pero no vivían la palabra del Señor.
Ok, entonces vamos a entrar prácticamente en detalle en lo del día de hoy.
Vamos a leer Nehemiah capítulo 8, el capítulo completo.
Creo que son como unos 20 más o menos versículos o menos.
Vamos a leer todo el capítulo porque por todo lo que menciona el capítulo,
o sea, la mayoría del capítulo, que cuando nosotros lo leemos,
habla acerca del entendimiento.
Es decir, ellos lo que van a hacer ahora, lo que va a hacer Nehemiah, es leer la
palabra de Dios y mientras la leen, colocar
el sentido para que comprendan las escrituras.
Y de eso se basa prácticamente el capítulo.
Pero también asimismo hay algo interesante que vamos a ver acá, que habla de las
personas que saben entender lo que escuchan y otras cosas que vamos a ir
leyendo acá, que me pareció muy interesante esto hoy.
Así que vamos a leerlo primero, vamos a leerlo todo
Nehemiah y luego vamos a comenzar a hablar del tema.
Dice aquí versículo 1 Todo el pueblo se reunió como un solo hombre en la plaza que
estaba delante de la puerta de las aguas y pidieron al escriba Esdras que trajera el
libro de la ley de Moisés que el señor había dado a Israel.
Dos, entonces el sacerdote Esdras trajo la ley delante de la asamblea de hombres y
mujeres y de todos los que podían entender lo que oían.
Era el primer día del mes séptimo.
Tres, y leyó en el libro frente a la plaza que estaba delante
de la puerta de las aguas desde el amanecer hasta el mediodía.
En presencia de hombres y mujeres de los que podían entender y
los oídos de todo el pueblo estaban atentos al libro de la ley.
Cuatro, el escriba Esdras estaba sobre un estrado
de madera que había hecho para esta ocasión.
Junto a él, a su derecha estaban Matatías, Sema, Anías, Urias y Ilcias y Macías.
Y a su izquierda, Pedahías, Misael, Malaquías,
Hazum, Hazbadana, Zacarías y Mesulam.
Cinco, Esdras sabió el libro de la a la vista de todo el pueblo, pues él estaba en
un lugar más alto que todo el pueblo y cuando
lo abrió todo el pueblo se puso en pie.
Seis, entonces Esdras bendijo al señor, el gran
dios y todo el pueblo respondió amén, amén.
Mientras alzaban las manos, después se
postraron y adoraron al señor rostro en tierra.
Siete, también Jesús, Bani, Serebías, Jamín, Acub, Sabetay, Odías, Macías,
Kelita, Hazarías, Josaved, Hanan, Pelahías y los levitas explicaban la ley
al pueblo mientras el pueblo permanecía en su lugar.
Ocho, y leyeron en el libro de la ley de Dios, interpretándolo
y dándole el sentido para que entendieran la lectura.
Nueve, entonces Nehemías que era el gobernador y Esdras el sacerdote y escriba
y los levitas que enseñaban al pueblo dijeron a todo el pueblo.
Este día es santo para el señor, su dios, no se entristezcan ni lloren
porque todo el pueblo lloraba al oír las palabras de la ley.
Diez, también les dijo vayan, coman de la grasa, beban de lo dulce y manden raciones
a los que no tienen para nada preparado
porque este día es santo para nuestro señor.
No se entristezcan porque la alegría del señor es la fortaleza de ustedes.
Once, los levitas calmaron a todo el pueblo diciéndole
callen porque el día es santo, no se entristezcan.
Doce, entonces todo el pueblo se fue a comer, a beber, a mandar porciones y a
celebrar una gran fiesta porque comprendían las palabras que les habían enseñado.
Trece, al segundo día los jefes de las casas paternas de todo el pueblo,
los sacerdotes y los levitas se reunieron junto al
escriba Esdras para entender las palabras de la ley.
Catorce, y encontraron escrito en la ley que el señor había mandado por medio de
Moisés que los israelitas habitarán en
tabernáculos durante la fiesta del mes séptimo.
Quince, así que ellos dieron a conocer esta proclama en todas sus ciudades y en
Jerusalén salgan al monte y traigan ramas de olivo, ramas de olivo silvestre,
ramas de mirto, ramas de palmera y ramas de otros árboles
frondosos para hacer tabernáculos como está escrito.
Dieciséis, el pueblo salió y trajeron las ramas y se hicieron tabernáculos cada uno
en su subterrado, en sus patios, en los patios de la casa de Dios,
en la plaza de la puerta de las aguas y en la plaza de la puerta de Efraín.
Diecisiete, toda la asamblea de los que habían regresado de
la cautividad hicieron tabernáculos y habitaron en ellos.
Los israelitas ciertamente no habían hecho de esta manera desde los días de Josué,
hijo de Nun, hasta aquel día y hubo un gran regocijo.
Dieciocho, Edra leyó del libro de la ley de Dios cada día, desde el primer día
hasta el último día, celebraron la fiesta siete días y al
octavo día hubo una asamblea solemne según lo establecido.
Ok, entonces vemos de lo que aquí menciona Nehemías.
Que constantemente se habla lo que corresponde a entender la palabra de Dios
de lo que se escucha, pero no sólo en el sentido entendieron porque alguien se los
dio a comprender, porque hay un pasaje que dice que cuando comprendieron se alegraron.
Pero aquí hay un mucho más, si lo queremos llamar así, que entender.
Y es la disposición también de las personas, porque
hay un versículo acá que me llamó mucho la atención.
Dice el versículo 12 Entonces el sacerdote Edras trajo la ley delante de la asamblea
de los hombres y mujeres y de todos los que podían entender lo que oían.
Es decir, que no está hablando necesariamente sólo que la carga recae
sobre el ministro, porque no era sólo como que, por ejemplo, el ministro tiene que
aprenderse las cosas, tiene que saber cómo enseñar, tiene que
tener buena manera didáctica para poder dar a conocer esto.
No está hablando sólo eso.
O sea, si hay un recaer, claramente lo estamos viendo del hecho de que Edras
junto con otras personas interpretaban y colocaban
el sentido para que comprendieran las escrituras.
Pero aquí también dice que debían haber personas que podían entender lo que oían.
Eso a mí me parecía un poco extraño ahora.
O sea, ¿cómo es el hecho de entender lo que se oye?
Y es bien importante.
¿Por qué?
Porque a veces nosotros como personas no hemos
aprendido a escuchar, por lo tanto no podemos entender.
Menciono esto porque es muy... o por lo menos yo conforme el tiempo me fui dando,
porque también me di cuenta de mí mismo, de que a veces cuando uno escucha a
alguien, no está escuchándolo para poder entender lo que dice.
Uno a veces escucha a alguien para contradecirlo.
Entonces uno escucha a alguien y dice, eso no es así.
Entonces no estamos escuchando, no estamos buscando
realmente entender lo que la persona está diciendo.
Estamos buscando contradecir a la persona.
Entonces vemos de que a veces cuando uno escucha doctrinas u otras cosas,
a veces en muchas iglesias o en YouTube, etcétera, a veces
no estamos buscando entender lo que la persona está diciendo.
Ya tenemos cierto prejuicio y decimos, eso no es así.
Y ya estamos, no estamos buscando recibir la palabra del Señor.
No estamos buscando realmente entender lo que quiere Dios
decir a través del predicador o a través de la palabra.
Y esto es muy importante porque nos está hablando a nosotros de que cuando vayamos
a escuchar un mensaje, vayamos con una disposición
de corazón para entender lo que nos quieren decir.
No sólo llegar a escuchar un mensaje, sino que buscar
escuchar este mensaje para entenderlo, por varias razones.
Entre unas razones que podemos mencionar es la parábola del sembrador.
Cuando Jesús menciona la parábola del sembrador, hace referencia, inclusive lo
coloca como una, llamémoslo de esta manera, una prioridad en el mensaje,
porque cuando Jesús habla de la parábola del sembrador,
menciona que la primera semilla cae junto al camino.
Y cuando Jesús le explica eso, creo que también lo menciona Lucas,
dice que aquel que escucha la palabra y no la entiende, eso lo menciona en el caso
particular de Lucas, dice aquel que no entiende la
palabra, viene el enemigo y rápidamente quita la semilla.
Es decir, que si nosotros no buscamos disponer nuestro corazón para entender las
escrituras, o inclusive cuando nos quieran predicar la doctrina o las enseñanzas,
etcétera, lastimosamente podríamos llegar por gusto a la
iglesia porque no estamos buscando entender las cosas.
Y por lo tanto, cuando entra en nuestro corazón, el enemigo no lo puede quitar.
Ojo aquí con lo que estoy diciendo, no estoy hablando de la carga que puede
recaer sobre el predicador, porque mi hermano es que el predicador no sabe cómo
predicar o no sabe cómo exponer la palabra.
Aquí no estamos hablando de eso.
Aquí estamos hablando sobre la persona que está oyendo.
Por aquí vemos aquí el versículo 2 dice, dice entonces el sacerdote de las trajo la
ley delante de la asamblea de hombres y mujeres y de todos los que podían entender
lo que oían, no de lo que ellos podían transmitir, sino de lo que la persona
puede recibir, dando a entender de que una persona puede dar a conocer un mensaje
exacto de parte de Dios con todas las instrucciones claras,
pero no por eso las personas pueden entender ese mensaje.
Por diferentes razones, una de ellas es obvio porque la gente no está yéndose
necesariamente para poder entender el mensaje que se está predicando en la
iglesia, sino que las personas están yendo por pura distracción o por haber que salen.
Entonces nos lleva a nosotros ya entrar en una manera más activa o una manera más
preparada a la hora de escuchar el mensaje y entre uno de ellos que yo podría
mencionar es el hecho de de no llegar por así decirlo en
cero cuando uno llega a la iglesia a escuchar un mensaje.
Se entiende de personas que a veces tal vez son nuevas en el evangelio que
obviamente no conocen muchas cosas y de que la gente les tramite el mensaje,
pero también bajo el sentido de que hay personas que ya hemos creído en Dios y
hemos buscado, pero que entendemos de que va a ser dado un mensaje el día sábado,
domingo, lunes, etcétera, y que nosotros durante la semana podemos leer la palabra
y buscar constantemente leer la palabra para que cuando nos den el mensaje del día
sábado, domingo, lunes, etcétera, uno pueda recibir más fácilmente el
mensaje, el mensaje sea más entendible porque ya tenemos una base de conocimiento
de las escrituras para poder entender el mensaje.
Porque entendemos también de que no todos los predicadores van a hablar a la mano,
a cierto nivel, no sé si a malo nivel, que no me gusta esa palabra, pero a cierta
manera y cómo podamos nosotros entender las cosas.
Y mencionó esto por diferentes maneras, inclusive había un amigo hace años en una
iglesia, él me decía, mira, vino un predicador nuevo o no nuevo, sino que un
predicador, un hermano predicador, a hablar.
Y dijo él, mira, yo no le entendía nada a lo que estaba predicando.
Y que en ese momento él se puso a orar, me
dice, señora, ayúdame a entender el mensaje.
Y ya como a la mitad del mensaje comenzó a entender el mensaje, porque era un
predicador invitado, claramente no le pasó a toda la congregación.
Pero lo que quiero entender es de que la lectura constante de la palabra,
o inclusive nosotros meditar o estudiar, va a ser, va a volver más entendible los
mensajes cuando se enseñe, porque no viene el mensaje de cero.
Es como cuando uno está en la escuela, una universidad, y de repente el maestro
dice, miren, y ustedes tienen su libro de texto, yo les recomiendo que lo lean
primero para que cuando nos toque la clase sea más fácil de entenderlo.
Obviamente muchas veces, a veces nosotros ni siquiera leemos el libro, y a veces
cuando ya viene el maestro a dar la clase, todo el
mundo se queda con la boca abierta y no entendimos nada.
Y el maestro nos puede decir, miren, pero yo ya les dije que leyeran antes el
libro, porque este tema puede ser difícil y cuando ya venga se les sea más fácil.
Y obviamente también a veces uno pasa, o por lo menos a mí me ha pasado,
de cuando nos dicen eso los profesores y uno lee antes el libro o lo repasa,
cuando el maestro viene y explica el tema, es más es más fácil de entender.
No porque el maestro sea malo para enseñar, puede ser muy bueno, pero la
previa lectura, aunque tal vez no profundicemos donde tenemos todos los
rasgos de las cosas, nos ayuda a que entendamos más rápido el tema.
Porque obviamente en el salón de clases, ya sea que haga dos o tres o en 10 o 20,
si dos personas leyeron el material y los demás no lo
leyeron, la explicación del maestro va a ser la misma.
Pero los que leyeron van a aprenderlo más rápido o van a captarlo más rápido,
y los que no leyeron no lo van a captar necesariamente rápido.
Pueden tener ciertas dificultades, ¿verdad?
Entonces la explicación es la misma, pero la
persona pudo entenderlo mejor que otra persona.
Entonces de igual manera es el mensaje del evangelio
o las enseñanzas doctrinales o muchas otras cosas.
No se está pidiendo que la persona estudie por su propia cuenta del todo,
por así decirlo, sino que lea constantemente porque los mensajes que
serán presentados van a ser más fácil de asimilar.
Más aún cuando en la dirección del Espíritu
Santo Dios nos muestra qué leer de la Palabra.
¿Por qué?
Porque Él ya sabe, Dios, a qué se va a presentar durante los siguientes meses o
días o semanas de las predicaciones que vamos a recibir.
Y el Espíritu Santo puede poner en nuestro corazón leer ciertos libros de la Biblia
que cuando los leamos uno a veces le pasa cuando está escuchando una predica, diga.
Ah, si esto fue lo que leí en la semana.
Esto fue lo que yo estuve leyendo.
Es lo que el predicador está hablando.
Ahora entiendo mejor.
¿Por qué?
Porque el Espíritu Santo sabía que nosotros nos iban a predicar esos temas.
Por lo tanto, nos preparó en la lectura para que cuando venga el tema sea más
fácil de entender y no lo pasemos de largo el tema.
Por eso es importante saber qué leer en la Palabra para
que vayan preparándonos para lo que hayamos de escuchar.
Pero si nosotros no le hacemos caso a la dirección del Espíritu Santo de qué leer y
qué no leer, a veces cuando decimos, ah, sí, el plano de Nehemías tenía que
haber leído, por ejemplo, y cuando uno va a escuchar al predicador, de largo nos
pasan todas las... cuando dicen, no entendí nada.
¿Pero por qué?
Porque ya el Espíritu Santo quería que preparáramos nuestro corazón para llegar
entendidos a escuchar la prédica, como aquí mencionan,
y de todos los que podían entender lo que oían.
Entonces, inclusive más abajo, cuando vemos en el caso de acá,
creo que es el versículo...
Ahí está, versículo 13 dice, al segundo día los jefes de las casas paternas de
todo el pueblo, los sacerdotes y los levitas se reunieron junto a Escriba
Esdras para entender las palabras de la ley.
Entonces ellos ya iban con el propósito de reunirse para entender.
En el caso anterior no se ve tanto esa idea, sino que... porque obviamente era
una de las primeras veces que se estaba comenzando a realizar, pero sí querían que
la gente llegara con un sentido de querer entender.
En este caso pasa lo mismo.
Ellos ya iban con la idea de reunirse para entender
lo que se va a aplicar, no para decir a ver qué pasa.
Entonces eso nos habla a nosotros que tenemos que prepararnos.
Y obviamente una de las cosas que hablamos en su momento, hace un par de años,
cuando hablamos acerca del entendimiento y hablamos acerca del enemigo, la insensatez
como enemigo, porque recordemos de que si el entendimiento o la inteligencia es algo
que nos va a ayudar a buscar más a Dios o entender mejor su
palabra, vamos a tener un enemigo que va a ser la insensatez.
¿Por qué digo esto?
Por ejemplo, en el caso de Gálatas dice, oh Gálatas insensatos, ¿quién os fascinó?
La palabra insensato significa, o por lo menos en el original griego,
es una palabra que hace referencia a algo así como
no inteligente, porque es una palabra compuesta.
En el griego aparece una palabra A y luego la palabra inteligente.
Entonces como A inteligente, por poner un ejemplo, esa A es una partícula de
negación en ese momento, por lo tanto dice que no inteligente.
Cuando uno va a ver esa palabra en el griego que significa inteligente,
cuando uno va a ver en el griego dice que es aquel que ejercita la mente.
Es decir, que aquel que es entendido.
Entonces, ¿qué quiere decir esto?
De que como el enemigo sabe de que el entendimiento es necesario, el enemigo
sabe de que cuando tenemos que ir a reunirnos a escuchar la palabra
necesitamos ir con entendimiento, no bajo el sentido solamente lógico
intelectual, sino que también bajo el sentido del espíritu de comprensión
espiritual, del cual habla Colosenses capítulo 1 versículo 9, que habla de que
Dios nos dé sabiduría y comprensión espiritual para andar como es digno de él.
No sólo nos habla del entendimiento formado,
sino que también del espíritu de entendimiento.
Por lo tanto, lo que va a hacer el enemigo es buscar ministrarnos durante la semana
con un espíritu de insensatez para que cuando lleguemos
a la congregación no comprendamos lo que estamos oyendo.
¿Por qué menciono esto?
Porque cuando mencioné garatas e insensatos, ¿quién nos fascinó?
Significa de que el enemigo usa cosas, por eso que a veces uno puede venir y de
repente lanzarse una maratón de películas, porque realmente ahí no entramos en una
comprensión, sino que el enemigo nos está
buscando ministrar con espíritu de insensatez.
¿Qué significa?
De que nosotros, nuestra mente, no se esté ejercitando en el conocimiento
de Dios, sino que se esté perdiendo un conocimiento, porque cuando uno ve una
película no es como que uno haga matemáticas, o que se
resuelvan problemas lógicos, como cuando uno juega ajedrez.
La mente está perdida en otras cosas, entonces
la mente está comenzando a dejar de ejercitarse.
Es como, por ejemplo, en mi caso particular, cuando yo entré a la
universidad, yo era una persona que hacía deporte, jugaba fútbol o básquetbol cada
domingo, ya sea que estaba en un equipo de fútbol o de básquetbol, yo cada domingo
hacía ejercicio y tenía hasta cierto punto cierta buena forma.
Cuando yo comencé a estudiar en la universidad, por la gran cantidad de
contenido y otras cosas, y por también mi carrera,
me comencé a mantenerme mucho tiempo sentado.
Entonces, ¿qué pasó?
Pasó de que a través del primero y segundo año, yo inclusive tenía todavía esta buena
carrera, pero ya después de ese tiempo, por estar mucho tiempo sentado,
me recuerdo que creo que fue el tercer año, cuarto año en la universidad,
se me dio porque quería jugar básquetbol, y al otro día ya ni me podía levantar.
Ya los pies no me daban y parecía yo robot caminando
en la universidad, que me dolía todo el cuerpo.
¿Por qué?
Porque me dejé de ejercitar, inclusive a veces uno quería hacer algo y el cuerpo no
le reaccionaba, aunque la mente nos decía, mira, hace tal cosa, el cuerpo no
reaccionaba, porque la movilidad no tienes, como también ahora.
Yo si a veces me quiero mover, así como cuando jugaba básquet antes,
ya no, mi cuerpo no da.
O sea, mi mente tiene la estrategia y las tácticas, pero si yo me quiero mover,
ya mi cuerpo no se va a mover como cuando tenía 18 o 20 años.
¿Qué quiere decir esto?
Que en lo espiritual pasa lo mismo.
Cuando el enemigo ministra con un espíritu de insensatez constantemente, cuando
nosotros vemos películas, TikTok, YouTube y toda esa multitud de cosas que
nos distraen o algunas otras cosas, pues porque, yo estoy tomando ejemplos,
porque siempre va a salir alguien con que, hermano, pero
yo no miro TikTok, hermano, pero yo miro esto en la tele.
Pero hay otras muchas cosas que se están ejercitando, que no es en Dios,
que un libro de fantasía o algunas otras actividades que no ejercitan el sentido
espiritual, porque alguien puede decir que hace ecuaciones matemáticas o hace
silogismos en filosofía, pero no es un ejercicio espiritual, es un ejercicio de
sabiduría de hombres o de demonios y eso va a bloquear de alguna manera el sentido
espiritual del entendimiento o la comprensión espiritual.
Entonces, como nos distraen con todo eso, nuestra mente se apaga y a veces no
podemos comprender lo que los predicadores pueden estar diciendo por las
administraciones espirituales de la insensatez.
Pero si nosotros venimos, leemos la palabra y oramos, la comprensión
espiritual va a estar siendo ejercida, por lo cual cuando nos estén explicando
algo de la palabra vamos a comprenderlo, porque el otro punto también está de que
el enemigo lo que va a usar es los pecados para
cautivar nuestra mente, para volverla carnal.
¿Y qué va a pasar con eso?
De que la palabra dice que el carnal no puede
entender las cosas que son del espíritu.
Por eso que hay mucha gente que dice, hermano, pero yo no entiendo la Biblia,
hermano, pero no le entiendo el predicador.
¿Por qué?
Porque es carnal.
El carnal no puede entender las cosas que son del espíritu.
La persona necesita salir de la carnalidad para tener una mente espiritual.
¿Y cómo lo va a hacer?
Ejercitando la mente espiritual, leyendo la Biblia, orando para ser
libertado de la mente carnal para que puedan entender las cosas del espíritu.
Pero si nos estamos dando cuenta, no es una cuestión de
que mágicamente o milagrosamente las cosas van a pasar.
Significa que uno está preparando las cosas para poder recibir el mensaje.
Es como lo que menciona el salmo, perdón, el Éxodo capítulo 15, pero en la
Biblia King James dice, tú eres mi Dios y te prepararé habitación.
En la Biblia Reina Valera 60 creo que es,
dice, tú eres mi Dios y te cantaré alabanzas.
Pero cuando él habla de preparar habitación,
significa que está preparando que él venga.
Que es inclusive a veces nosotros cuando sabemos de que va a venir visita a la casa
o, por ejemplo, cuando yo estaba estudiando, que a veces iban a llegar
amigos a la casa a pues hacer un trabajo o algo por el estilo.
Entonces uno dice, bueno, viene gente, vamos a preparar, vamos a arreglar mejor
las cosas para tener todo bonito para poder recibirlos.
Entonces de igual manera debe ser con la palabra que uno va a recibir el día
sábado, domingo, no sé cada quien cómo está en su día a día de prepararnos para
poder recibir esa palabra e ir con el sentido.
Bueno, voy a recibir una palabra.
Tengo que prepararme espiritualmente y tengo que prepararme mentalmente,
si lo queremos llamar así, porque la palabra que me van a dar de parte de Dios
es necesaria para mi vida y que el enemigo va a obstaculizar
mi entendimiento durante la semana para no recibir la palabra.
Para que yo no la viva y yo no dé fruto.
Pero si yo vivo la palabra, la recibo con el entendimiento, voy a poder dar fruto
para Dios y voy a cumplir con su propósito en mí, porque esa es la idea.
También en el caso de Lucas dicen para que entiendan y sean salvos.
Entonces el entendimiento al escuchar la palabra me va a traer salvación para mi
vida, porque Dios me va a enseñar a saber cómo ser
libre de los ataques del enemigo y otro tipo de cosas.
Entonces él me da entendimiento, pero mi manera de ser tiene que ser
disponer mi corazón y entendimiento, no
únicamente sólo llegar el domingo a ver qué pasa.
Y aquí es donde quiero mostrar el otro caso.
De lo que menciona, pero con Ezequiel, veamos aquí Ezequiel capítulo 33 de
versículo 30 del 33 dice la siguiente manera versículo 30 Pero en cuanto a ti,
hijo de hombre, los hijos de tu pueblo hablan de ti junto a los muros y en las
entradas de las casas hablan el uno al otro, cada cual a su hermano diciendo
vengan ahora y oigan cuál es la palabra que viene el señor 31 y vienen a ti como
viene el pueblo y se sientan delante de ti como pueblo mío, oyen tus palabras y no
las cumplen, sino que siguen los deseos sensuales expresados
por su boca y sus corazones andan tras sus ganancias.
Y tú eres para ellos como canción de amor, uno que
tiene una voz hermosa y toca bien un instrumento.
Oyen tus palabras, pero las ponen, pero no las ponen en práctica.
33 Y cuando esto suceda, como ciertamente sucederá,
sabrán que hubo un profeta en medio de ellos.
Esto es muy interesante porque aquí no está hablando que ellos quieren entender.
Ellos qué quieren hacer?
Disfrutar, sentir emociones, porque claramente aquí menciona y dice.
Pero.
32 Y tú eres para ellos como la canción de amor de uno que tiene una voz hermosa,
que toca bien un instrumento.
Entonces ahí habla de sentir un placer.
Habla de qué?
De sentir una emoción, pero no un entendimiento.
Y a veces nosotros, cuando vamos a la iglesia o cuando escuchamos una predica,
a veces queremos sentir emociones, queremos sentir pasión, queremos sentir.
Un deleite o un consuelo o muchas cosas, pero no entendimiento.
Alguien dirá hermano, pero no va a ser tan frío uno de escuchar.
Yo no estoy diciendo eso.
Yo lo que quiero entender es de que no se olvide el entendimiento.
No estoy diciendo que uno no se pueda sentir
alegre o gozoso o uno reciba un consuelo.
Lo necesitamos, pero también necesitamos entender, porque cuando uno escucha a
veces una canción de amor, a veces uno ni siquiera le pone atención a la letra.
A veces cuando uno escucha una canción, le gusta a uno si los hacía como mover el
esqueleto, o si uno se siente alegre o se siente dinámico,
o si uno lo motiva a bailar o lo motiva a llorar.
A veces cuando uno escucha canciones no busca entender la letra.
A veces inclusive por eso hay mucha gente que escucha canciones en inglés.
No entiende absolutamente nada lo que dicen en inglés, pero si les gustó el
ritmo, si les gusta que los lleva a bailar, si les gusta que les hace sentir
cosas, o como a mí me pasó hace muchos años, que yo pensaba que había una canción
coreana que fue muy popular hace mucho tiempo,
y yo pensaba que esa canción estaba en inglés.
Y de repente le pregunté, no sé qué pasó con alguien, le dije, pero yo pensaba que
esa canción está en inglés, no, esa canción está en coreano.
Me decía, ah, qué extraño, le dije, pero ¿por qué?
Porque a veces uno no se enfoca ni siquiera en entender lo que dicen.
A veces lo pueden estar inclusive maltratando a uno, pero como tiene buen
sonido, prácticamente uno no le pone atención.
Inclusive ya ahora, hace inclusive un par de años, me recuerdo que me comencé a
meditar en algunas canciones de hace años, que a veces uno se ponía a bailar cuando
uno estaba en el mundo, y decía, pues, estos están hablando de adulterio,
están hablando de burla, están hablando de fornicación, y ahí uno va a bailar alegre,
hasta inclusive su depresión están mostrando una canción, y como le ponen un
sonido bailable, ahí anda, uno va a bailar, y no le pone atención a la letra,
no le pone atención a lo depravado, a lo sin sentido de lo que ellos están
hablando, o inclusive hay cosas que son hasta en doble
sentido, y uno pensaba que era un chiste, una burla.
Entonces, ¿qué quiero dar a entender con esto?
De que cuando a veces uno va a la congregación a recibir un mensaje,
uno no anda buscando entender algo.
A veces uno lo que anda es buscar que sentir placer, o quitar la carga,
o quitar la angustia, pero muchas cosas, pero no entender las cosas.
Por eso que a veces las prédicas son mucho más llamadas a que la gente las busque,
que las enseñanzas.
Cuando hay un culto, a veces en la iglesia la gente va al culto para escuchar una
predicación, pero no va para escuchar una enseñanza.
Cuando uno ve a veces los discipulados, o a veces las escuelas dominicales,
no hay mucha gente.
Pero cuando hay una predicación, sí hay mucha gente.
No porque la predicación, por así decirlo, sea vacía, sino porque el hecho de la
predicación es muy diferente a una enseñanza.
La predicación lleva a la conversión, al cambio, inclusive a la exhortación,
o inclusive a darle consuelo a la persona, pero a veces la enseñanza no.
La enseñanza va plenamente enfocada en un entendimiento, aunque también la idea de
la prédica puede ser llevar un entendimiento, porque trata de convertir
algo en las tinieblas a la luz admirable de Cristo y anunciar un mensaje.
Pero a veces las predicaciones pueden ser tal vez hasta emotivas.
Las predicaciones inclusive pueden ser a veces hasta
apasionadas y un montón de cosas, pero la enseñanza a veces no.
A veces la enseñanza suele ser tal vez no tan emotiva o tal vez no tan apasionada,
porque la idea es dar a conocer algo a la persona.
La gente no le gusta eso.
La gente no le gusta cambiar o aplicar cosas.
Entonces, ¿qué quiero entender con esto?
No voy en contra de una predicación emotiva o apasionada o inclusive
elocuente, ¿verdad?
Lo que quiero entender es de que vaya acompañado con
el sentido de querer entender lo que están diciendo.
Porque la idea de entender lleva también a aplicar.
Si yo no entiendo algo, no lo puedo aplicar.
Pero si yo entiendo algo, lo puedo aplicar.
Porque digamos esto, pues ¿cuántas canciones
nosotros ponemos en práctica en la vida?
No necesariamente vamos a poner canciones en práctica.
Lo que ponemos en práctica es lo que recibimos en una enseñanza, en un consejo.
Pero una canción no dice uno, ah, esta canción la voy a poner en práctica.
No lo hace.
Regularmente cuando uno escucha canciones es para sentirse bien.
Y por eso que acá Dios lo menciona y dice tú eres para ellos como la canción de
amor, que uno que tiene una voz hermosa y toca bien un instrumento.
Entonces, inclusive aquí arribita dice y vienen a ti como
viene el pueblo y se sienta delante de ti como pueblo mío.
Oyen tus palabras y no la cumplen, sino que siguen los deseos sensuales expresados.
Entonces habla de que esta congregación o este pueblo decía
ahí está el profeta Ezequiel, vamos a escuchar como predica.
Corrían, se sentaban y escuchaban las predicaciones de Ezequiel, las profecías
de Ezequiel y decían, ala, qué hermoso predica este Ezequiel, qué gran profecía
la que acaba de hacer, qué gloria la de Dios y todo lo que podemos decir,
amén, gloria, todo lo que queramos o inclusive calladitos a este hermano,
su exégesis, su homiletica, todo.
Qué hermosa, sí, pero no la pone en práctica, no le entendió nada.
Y si no entiende, no lo puede poner en práctica.
Eso es lo que está pasando en este momento.
Es lo que nos pasa a veces nosotros diariamente.
Escuchamos a un predicador, lo podemos halagar si queremos o le podemos decir que
amén, gloria a Dios, etcétera, pero no se entendió.
Se sintió la presencia, se puede sentir la gloria, el fuego, el consuelo,
etcétera, pero no se entendió.
No porque él no haya dado a entender las cosas bien, es porque
nosotros no tenemos un corazón preparado para entenderlo.
No preparamos nuestro corazón durante la semana,
no estuvimos atentos leyendo la Biblia, etcétera.
Y hay muchas cosas que él pudo decir y no las captamos y no las entendimos,
inclusive a veces hasta las pudimos haber entendido mal, que a veces ha pasado
mucho, que hay gente que no está escuchando bien.
Yo a veces me he dado cuenta y me sorprende mucho eso, no sólo en
predicaciones, sino en, en como se llama, en algunas otras noticias o comentarios,
donde a veces la persona pone algo como eso no es así, porque aquí sí,
y comienza a explicar y viene otra persona y dice, pero eso
lo dijo al principio del video, o sea, o lo vio el segundo.
¿Acaso no le pones atención lo que estás oyendo?
O algunos te dicen, ¿acaso no tienes comprensión lectora?
O sea que la persona no estaba oyendo para entender, la gente estaba oyendo para
criticar, la gente estaba oyendo, estaba oyendo
prácticamente para otras cosas, menos para aprender.
Entonces vemos nosotros claramente de que lo que Dios quiere es de que nosotros
busquemos entender, si podemos disfrutar, si podemos decir amén, gloria a Dios y
gritar, yo sigo hasta danzar con el mensaje, pero también necesitamos entender
el mensaje que nos está proporcionando, pero para eso necesitamos preparar el
corazón, preparar nuestro ser espiritual y por eso necesitamos orar y evitar ciertas
cosas durante la semana antes de recibir un mensaje, porque nos pueden ser estorbo,
inclusive a veces mensajes que pueden, o perdón, contenido que a veces el enemigo
puede introducir en nosotros que no es de Dios, que eso
puede afectar en la comprensión que vamos a recibir.
Actualmente, inclusive en internet, hay muchas cuestiones a veces cuando se
trata de teología o de la Biblia, hay muchas cosas que distraen ahora,
por muchas razones, ¿verdad?
Uno puede tener su Biblia y querer escuchar la Biblia, la palabra de Dios,
pero ahora hay menciones como lo que es la Kabbalah, el Zorán, creo que son los
Zoranos, no sé cómo se llama, personas que hablan de teología, filosofía,
ciencias bíblicas, que no necesariamente están dando un sentido correcto.
He estado oyendo bastante, que me aparece en TikTok, a una persona que es teólogo,
aparentemente, pero miro que trae mucha confusión, más que aclaraciones.
Dice, yo soy teólogo, les vengo a hablar de teología y vengo a aprender,
y a veces termina la gente más confundida que
realmente con una certeza de sabiduría de algo.
Entonces, ¿qué pasa?
Obviamente, eso ya se vuelve un obstáculo para que una persona se sienta y de
repente está escuchando al predicador, le genera ruido, lo que este otro,
aparentemente por querer ayudar, comenzó a decir en contra o planteó como
20 cosas ahí, y uno ya ni sabe qué hacer
ahora con el mensaje que nos están brindando.
Sin mencionar a veces otras cosas que pueden ser filosóficas o algunas otras
cosas que se están introduciendo o inclusive otras doctrinas que el enemigo
sabe que nos van a hacer de estorbo para escuchar un mensaje.
Pero lastimosamente, como nosotros preferimos andar navegando en Internet o
obteniendo ciertos conocimientos allí en lugar de estar cimentados en la palabra y
leyendo constantemente la palabra, sólo generan obstáculos
para el entendimiento de lo que procede de Dios.
Entonces eso es muy complicado.
Inclusive, hay gente que por querer comprender algo, y esto siempre lo he
mencionado y lastimosamente no lo entiendo por qué lo hacen, las personas se dedican
a escuchar, a leer muchos libros para que les expliquen la Biblia y la Biblia no la
tocan, la tocan sólo para ver los versículos.
Y no leen la Biblia.
Ya se leyeron 10, 20 libros y la Biblia no se la han leído ni siquiera una vez.
¿Quién es más importante la Biblia o toda esa multitud de libros cristianos?
La Biblia.
Inclusive hay libros o folletos que me he dado cuenta cuando uno los ve.
Dice tenemos aquí 100 temas devocionales y
ponen un versículo y ponen un montón de cosas.
Y cuando la gente la lee, obviamente ellos van a ver el versículo, sólo ese
versículo, y se van a leer como no sé cuántas
páginas de lo que la persona está mencionando.
¿Puede ser de ayuda?
Claro puede ser de ayuda, pero también puede ser obstáculo.
¿Por qué?
Porque esta persona que escribió el material puede ser de que esta persona
esté colocando su teología, esté colocando su entendimiento, esté colocando su
depravación, esté colocando su falsedad con la base de un versículo bíblico.
Y cuando nosotros vamos a escuchar alguna prédica, decimos a eso no es de Dios,
porque yo leí un libro que dice que esto es así y asa, y este predicador está
equivocado, cuando el otro predicador puede estar correcto.
Pero como nuestra principal fuente de entendimiento a veces no es la Biblia,
sino que es la otra multitud de libros cristianos, ya tenemos una base de
entendimiento conforme a estos marcos, y no conforme al marco de la Biblia.
Inclusive, como Osama lo mencionó, creo que ayer estaba viendo un video de
eso, de una persona que le estaban entrevistando, y dice, miren, yo soy
cristiano, yo no soy... y dijo ciertas denominaciones, porque dijo, la
denominación tal salió de tal personaje, la denominación tal de tal personaje,
y ellos piensan conforme a ese marco, dijo él.
Yo pienso conforme a la doctrina de Jesús, y tiene toda la razón.
A veces nosotros decimos, yo soy X o Y denominación, en
lugar de decir, yo soy hijo de Dios, y yo sigo a Cristo.
Y es porque ellos han generado un marco de entendimiento que no necesariamente va en
acorde con las escrituras, aunque ellos pueden tomar la Biblia para mencionarlo,
y puede ser falso.
Y obviamente, cuando nos predican algo, decimos, hasta entramos en confusiones,
porque nos hemos dedicado nosotros únicamente a escuchar los predicadores,
o leer los libros, o leer los comentarios, porque a veces somos demasiado haraganes.
Perdón que lo diga de esta manera, somos unos grandes haraganes que
preferimos que nos lo den todo en la boquita, y no tener el esfuerzo para
nosotros meditar en la palabra y tratar de entenderlo.
Es como lo que está pasando ahora mucho con la inteligencia artificial.
Tan fácil es escribir, meterle un play que nos dé el conocimiento, en lugar de
nosotros investigar y tratar de entender las cosas.
Por eso están mencionando ciertos estudios ahora, de que la gente... la inteligencia
artificial puede obstaculizar a algunos y puede ayudar a otros.
¿Por qué obstaculizar?
Porque no se esfuerzan en obtener la información, y claramente fue algo que a
mí también pasó antes de que sucediera la inteligencia artificial, pero me recuerdo
yo cuando estaba en la universidad, y estaba cursando en una parte de
matemáticas, y lo que yo hacía era... ¿para qué
me van a matar yo haciendo estos ejercicios?
Mejor me voy a leer la respuesta que está atrás.
Ya con la respuesta tenía, lo hacía, y ya no me ejercitaba en eso.
Y claro, me recuerdo una mala nota que creo que saqué como 21 o 40 de 100,
pero era porque me acostumbré a ver la respuesta atrás, hacía como... ya tenía la
respuesta, hacía como... por así decirlo, forzara que cayera esa respuesta,
y ya no era como entender cómo se hacía y hacerlo bien, y trajo repercusiones.
De igual manera pasa con la inteligencia artificial.
Le da un par de clicazos, uno le saca el código, uno no sabe ni qué hace,
a medio de la regla ahí está y lo sube.
O igual para investigaciones y demás, que inclusive creo que la gente también
está haciendo actualmente con las devocionales que ellos tienen.
Le preguntan a la inteligencia artificial qué doctrina es esta, cómo es.
Inclusive veo en TikTok personas como colocan y dicen a la inteligencia dice
esto acerca de tal tema y como que la inteligencia fuera el Espíritu Santo.
Y la gente no se está esforzando en tratar de
entender lo que la palabra dice, no se va a orar.
Antes tal vez alguien se ponía, porque no había inteligencia artificial ni
libros, tal vez se ponía a orar dos tres horas para
que yo le revelara algo y tratar de entenderlo.
Ahora no, ahora sólo un clicazo o comprar un folleto
o una biblia con comentarios y se ponen a leer.
Ah, ya está aquí, listo pues.
No hay una formación de comprensión espiritual, sino que ya tienen un marco
dado por alguien que habló, porque la gente está tomando su base de
entendimiento en lo que alguien dijo y no necesariamente en lo que la palabra dice,
que nos tiene que ser nuestro primer punto de referencia.
Y aunque se divulgue y se exprese y se hable y que la gente diga sola escritura y
haga todo este show de teología y todas estas cuestiones seminarios y que hablen
las cinco solas y todas esas cuestiones ahí, no lo están haciendo, porque su base
no es la escritura, su base son los libros de teología sistemática.
Su base no es que se sienten a leer dos, tres, cuatro horas, su base es de que se
sientan a leer acerca de los padres de la iglesia y comparar un montón de teologías
antiguas y presentes y futuras, pero no se sientan a leer la Biblia constantemente.
Entonces, su base principal es el montón de conocimiento
de ellos y no necesariamente la escritura como tal.
Entonces, nosotros tenemos que ir constantemente
a leer la palabra, constantemente.
Hay que estudiar la Biblia también, hay que estudiar, hay que estudiar lo que
nos estudie, porque quiero entender que si tenemos una gran base de la escritura,
la palabra de Dios y tenemos una gran fuente de
allí, de la abundancia del corazón a la boca.
Porque cuando hay veces que alguien se está predicando, a veces escucha decir
hermanos, así como dijo en un libro tal persona y ya mencionaron
como 5 o 20 citas de un libro y no han citado la Biblia.
Entonces, eso va a afectar nuestro entendimiento y va a afectar el ruido que
a veces provocan las denominaciones y un montón de
cuestiones que se presentan o filosofías, etcétera.
Y va a afectar cuando escuchamos una predicación.
Menciono porque obviamente me ha pasado y no necesariamente queriéndolo hacer,
sino que de repente uno viene escuchar, va a escuchar
una prédica que a mí me pasaba mucho antes, verdad?
Que de repente por alguna razón escuché una noticia o algo y a veces iba en contra
lo que yo... esa información, por así decirlo,
iba en contra lo que tal vez estaban predicando.
Yo decía el enemigo me vino a meter a mí esto, para que cuando yo esté tenga
conflictos en querer entender lo que está aquí.
Entonces nosotros tenemos que tener mucho cuidado, inclusive con cuestiones que
mucha gente quiere escuchar ahora, que son extra bíblicas.
Tenemos que tener mucho, mucho cuidado.
Nuestra base debe ser la palabra.
Alguien dirá, hermano, pero usted no quiere
que escuche predicadores ni lea otro libro.
Yo no estoy diciendo eso.
Yo lo que estoy diciendo es que nuestra base y fundamento es la escritura.
Si tenemos una buena base y fundamento, las otras cosas nos vamos a dar cuenta que
sólo son derivados o que sólo están planteando cierta falsedad o cierto
engaño, porque uno se da cuenta que hay cosas que pueden sonar más llamativas,
más misteriosas, más ocultas, pero que la Biblia realmente tiene profundidades
verdaderas, pero no le van a ser reveladas a las personas sólo así como así,
porque Dios va a ser el que va a revelar las cosas, porque aquí la situación es que
Dios revela las cosas y lo que la gente no le gusta es eso.
La gente quiere sólo recibir revelaciones, pero no ser responsable de ellas.
Quiere recibir profundidades, cosas ocultas,
misterios, pero no quiere vivir la palabra verdadera.
Y claramente Dios quiere mostrar misterios y demás cosas a la gente que es madura,
a la persona que aplicó la palabra, que vivió la palabra.
Pues lo que también, por último y para finalizar, es de que tanto Ezequiel como
en el caso de Nehemias, porque Nehemías al final dice que
leyeron la Biblia para entenderla, para poder aplicarla.
Y en el caso de Ezequiel, la idea es de que se viva la palabra.
Yo la he sacado.
Dice, oyen tus palabras y no las cumplen.
Quiere decir que la idea para poder, la idea
de entender, es para saber cómo aplicar.
Entonces, si yo entiendo, yo voy a saber cómo aplicar.
Entonces, para poder resumir todo esto y para
poder finalizar, la idea es la siguiente.
Ya hay una idea de exposición de la palabra en diferentes ámbitos y medios,
ya sea por escrito, ya sea por audios, ya sea por audiovisual, etcétera,
en el sistema que tenemos hoy.
Pero el punto no es hacer recaer la responsabilidad sobre el que predica.
El punto es hacer recaer la responsabilidad sobre mí,
que yo tengo que ir bajo el entendimiento de entender.
Yo ya debería tener una base de entendimiento
para recibir un mensaje de buena manera.
Por eso mencionaban en Mies que sí, y aquellos que podían entender.
Entonces nosotros debemos buscar llegar a la iglesia con una idea de y base de
entendimiento para comprender mejor el mensaje,
para recibirlo y apreciarlo de mejor manera.
Inclusive hace un par de, creo yo, un par de meses que
comencé a entender eso en el sentido de los músicos.
Porque a veces miraba ciertos vídeos y miraba yo que
decía alguien, ala, qué excepcional esto, o qué magnífico.
Y se sorprendían cuando alguien tocaba la guitarra o algo.
Y yo decía, pero está solo jalando a cuerdas.
Está solo haciendo tal cosa.
Pero obviamente como yo no soy músico, yo no
puedo entender la dificultad que eso requiere.
Entonces yo lo puedo ver como cualquier cosa.
Pero la persona que realmente conoce de música y comienza a ver cómo hace esta
persona, le va a sorprender obviamente, porque dice, esto no es fácil,
esto es difícil de hacer.
Y que él lo haya hecho de esta y esta y esta forma es sorprendente y claramente.
Es decir, lo que quiero transmitir con esto está de cuando nosotros leemos la
Biblia y comprendemos la palabra, cuando escuchamos a alguien predicar,
vamos a entender realmente las magnitudes de las cosas que nos está diciendo.
Pero si yo paso mi día a día distrayéndome, viviendo la vida,
etcétera, y de repente me siento escuchando un mensaje, no lo voy a
entender igual y no me va a sorprender o no me va a impactar igual.
Porque mi mente no está en las cosas del Señor, está en las cosas del mundo.
Y aparte va a haber un estorbo espiritual y de entendimiento
por todo lo que yo me adquirí durante la semana.
Y voy a ver un mensaje como normal, voy a ver un mensaje como, ah,
si está hablando esta persona, ah, si esta persona está explicando la Biblia.
Esto ya lo oí de otro predicador, pero no entender realmente la profundidad
o el impacto o la base que esta persona está explicando.
Por eso mencioné el caso de los músicos y de sus instrumentos, u otras cosas que tal
vez uno no entiende, que uno se comienza a dar cuenta ya cuando va avanzando.
Entonces, lo que quiero entender con esto está, busquemos
nosotros, prepararnos en entendimiento para escuchar el mensaje.
No hace recaer todo en el ministro, porque
eso es una falta de responsabilidad nuestra.
Entonces, vamos a orar también para que el Señor nos ayude, para que preparemos
nuestro corazón, nuestro ser entero, para poder entender.
Y eso involucraría orar y leer la palabra, o estudiar, etcétera, para que cuando
recibamos un mensaje, ese mensaje nos llene completamente, nos impacte,
nos forme y que podamos dar fruto a Dios al ciento por uno.
Padre, venimos hoy delante de ti sabiendo que tú tienes un mensaje para nosotros.
Queremos dejar de ignorar estos mensajes, dejar de prestarle la atención necesaria,
más bien leer tu palabra, meditar en tu palabra, para preparar nuestro corazón,
para recibir esa palabra que tú nos darás, para que la escuchemos con entendimiento,
para que la aprovechemos, para que el enemigo no la quite, para que saber que al
entenderla y escucharla la podemos aplicar.
No queremos escuchar tu palabra sólo como que fuera música hermosa, no solamente
escuchar tu palabra como que fuera un bello instrumento, una canción de amor,
sino que también entender esta palabra, entender esta magnitud, Señor Jesús.
Te agradecemos por todo lo que estás haciendo.
Ayúdenos que ciertamente buscar una predicación bella, pero también
entendible, para saber cómo vivirla, para la gloria de tu nombre.
Ayúdenos, por favor, amado Padre, y también saber
cómo ayudar y dar a entender a otros de tu palabra.
En el nombre de tu Hijo Jesucristo, agradecemos por tu gran amor y fidelidad.
A ti la gloria, honra, honor y alabanza por los siglos de los siglos.
Amén.
Amén.
Vamos a orar por aquí a las personas que quieran
aceptar a Jesús como Señor y como Salvador.
Dios y Padre, venimos hoy delante de ti, confesando nuestros pecados y
arrepintiéndonos de ellos, declarando a Jesús como Señor y Salvador, y que tú lo
resucitaste de entre los muertos, y que no tenemos otro en los cielos,
sino Jesucristo como intercesor, aquel que nos
reconcilió contigo por medio de la cruz del calvario.
Te agradecemos hoy por todo el amor, bondad y misericordia.
Ayúdenos hoy a darte gloria, la honra, honor y alabanza.
Queremos hoy satisfacernos en ti con tu verdad.
Queremos hoy ser bautizados en agua, con tu
Espíritu Santo, y participar de la Santa Cena.
Ayúdenos, Señor, y declaramos hoy que tú eres Señor y
Salvador, y que tú resucitaste de entre los muertos.
En el nombre de Jesús, amén.
Amén.
Vamos a orar por las diferentes necesidades, como dice la palabra,
y Dios puede suplir a todas vuestras necesidades,
conforme a sus riquezas en gloria, en Cristo Jesús.
Dios, venimos hoy delante de ti, dándote las gracias por todo tu amor y justicia.
Provée nos de tu palabra, de tu amor, de tu verdad, de tu Espíritu Santo.
Provée hoy a aquellos que no tienen, Señor Jesús, de tu justicia, de tu amor,
de tu paz, de tu consuelo, de comida, alimento o trabajo.
Provée a todos y en todos, Señor Jesucristo.
También provee hoy de sanidad, provee hoy de milagros, señales
maravillosas y prodigios, provee hoy de medicina, provee hoy, Señor, de
restauración familiar, provee hoy de reconciliación, provee hoy, Señor Jesús,
de tu amor y tu fidelidad.
También envía obreros a las mías, porque las mías es mucha y los obreros son pocos.
Provee hoy, Señor, al anciano, a la anciana, al padre y madre soltero,
a la vida del huérfano.
Provea que Guatemala entre en arrepentimiento para salvación,
para que Guatemala sea libre de carteles, de terrorismo, de pandillas, de ideologías
y de cualquier otra cosa que quiera dañar a la niñez de Guatemala.
Te pedimos hoy, Señor, que guardes a Guatemala, la acerques y la fortalezcas en
la verdad y que sea tu palabra en este país y guardes a la niñez en Cristo Jesús.
Te agradecemos hoy y ayúdanos a ser llenos de tu Espíritu Santo en este campamento
para el avance de las criaturas en Cristo Jesús.
Señor amado, amén, amén.
Dios los bendiga, un fuerte abrazo, paz y gozo de sus corazones en Cristo Jesús.
Y también le recordamos que los días sábados y domingos
estamos a las 8 de la mañana y nos vemos la próxima.
Dios los bendiga, un fuerte abrazo en Cristo Jesús.