Bendiciones amados en Cristo Jesús, que Dios los bendiga y los llene de amor y
de justicia, por gracia y misericordia de Dios estamos hoy
aquí con ustedes para continuar con nuestra serie de temas.
En este caso hemos estado enfocándonos en la vida de oración de Jesús y por esa
razón, a la hora de observarlo a Él, podemos ir buscando de parte del Señor que
lo motivó a hacer lo que hacía, como lo hemos hecho en diferentes
enseñanzas que hemos brindado ya en el pasado, en el caso cuando Jesús se
levantaba muy temprano a orar, cuando Jesús fue a una vigilia de oración
toda la noche, cuando Jesús buscaba lugares para poder orar y en este caso en
particular que hemos estado hablando acerca de las frecuencias de oración,
cuando Él iba a orar frecuentemente con su Padre, entonces por esa razón el título de
hoy que es frecuentes y diligentes en la oración, ya que este espacio lo utilizamos
regularmente este segundo tema para hablar sobre la oración y la comunión.
Así que vamos a orar para entregarle al Señor Jesús este tiempo, este tema y que
nos ayude para poder transmitirlo conforme a la verdad del Hijo de Dios.
Perdón, había olvidado transmitir en dlive.
Ok, entonces vamos a iniciar.
Vamos a orar.
Padre en el nombre de Jesús te damos las gracias por tu bello y precioso amor,
por tu bella y preciosa misericordia, porque nos has puesto en un lugar honroso
de hijos necesitamos escuchar tu voz, necesitamos obedecer,
necesitamos declararte como nuestro Señor y Salvador.
Sabemos de que tu venida está pronta y por lo tanto necesitamos involucrarnos más en
la oración para no tener solo unas lámparas con aceite, sino que tener
lámparas con aceite y otra porción de aceite para
estar preparados para tu venida, para ser sensatos.
Así que te necesitamos y por esa razón necesitamos
la oración para que en esta oración tú nos llenes.
Te agradecemos amigo y padre, te agradecemos Señor y Salvador, te
agradecemos maravilloso Consolador y le damos la gloria y honra a tu nombre,
así es como es tu nombre, así sea tu alabanza.
Abre nuestro entendimiento para que comprendamos las escrituras y danos de tu
amor y tu verdad para glorificarte y amarte.
En el nombre de tu bello y precioso Hijo Jesús te lo agradecemos y declaramos que
no a nosotros, o Jehová, no a nosotros, sino a tu nombre sea la gloria,
por tu misericordia, por tu fidelidad, porque tú nos has hecho y no nosotros,
a nosotros mismos.
Amado eres, precioso eres, en Cristo Jesús amén.
Muy bien, entonces vamos a entrar en detalles.
Entonces como mencionamos, frecuentes y diligentes en la oración.
Siempre trato de dar el versículo base donde hemos partido, ya que es importante
por diversas razones, y es Lucas 11 1, dice, aconteció que estando Jesús orando
en cierto lugar, cuando terminó, le dijo uno de sus discípulos,
Señor enséñanos a orar, así como Juan enseñó también a sus discípulos.
Entonces hemos considerado este versículo, porque aquí habla de dos cosas muy
cercanas, la verdad, lo que es cuando Jesús comienza a enseñar, porque ya en el
versículo 2 de Lucas 11 en adelante comienza a enseñar sobre la oración,
pero previo a que él enseñara, él venía de su vida de oración.
Por eso dice que aconteció que estando Jesús orando en cierto lugar, cuando
terminó, o sea que él tenía una vida de oración y luego él enseña la oración.
Son dos cosas diferentes, pero se complementan.
O sea, hemos estado enfatizando en buscar ver la vida de oración de Jesús para
aprender de él, como algo como dijo Pablo,
ser imitadores de mí, así como yo de Cristo.
Ciertamente Jesús enseñó cosas, que estamos de acuerdo con eso y que
aprendemos de ello, pero también aprendemos por lo que vemos.
Jesús también dijo, todo lo que yo hago lo vi hacer de
mi padre y todo lo que yo digo lo oí decir de mi padre.
Entonces uno ve y actúa conforme a lo que ve y hemos estado dando ejemplos.
Por ejemplo, cuando vimos en Marcos cómo Jesús se levantaba muy temprano en la
mañana antes de que el sol saliera para orar.
Cómo era que Jesús se fue a orar toda la noche y tener una vigilia completa de
oración y qué podía significar eso, qué sentido tenía orar toda la noche.
Y también hemos visto otros pasajes cuando Jesús preparaba sus momentos de oración
para poder estar con el Padre, como lo vimos también en su momento.
Entonces son varias cosas que uno cuando ve la vida de oración de Jesús puede ver y
también puede concordar, por así decirlo, con lo que él
también enseñó, porque obviamente enseñamos lo que tenemos.
Juan en el capítulo 3, si no estoy mal creo que fue Juan Bautista, dijo que damos
lo que tenemos o lo que recibimos del cielo.
Entonces basado en esto hemos estado enfocándonos en este
otro pasaje que es Lucas capítulo 5 del versículo 15 al 16.
Dice su fama se difundía cada vez más y grandes multitudes se
congregaban para oír a Jesús y ser sanadas de sus enfermedades.
16 pero con frecuencia él se retiraba a lugares solitarios y oraba.
Entonces hemos estado enfocándonos en la frecuencia, pero
con frecuencia él se retiraba a lugares solitarios y oraba.
Ya hemos hecho una aclaración de que esta palabra con frecuencia no existe en el
texto original, eso lo he tratado de
remarcar constantemente sólo para aclaración.
Pero también hemos estado hablando de que aunque no exista en el verso, se coloca
para que se entienda mejor lo que quieren dar a entender.
¿Por qué?
Porque obviamente cuando se trata de un idioma a otro, el idioma ya puede tener
implícitas, o a veces no se puede entender del todo lo que quieren decir,
por lo tanto se pueden agregar palabras para
comprender de mejor manera la transmisión del mensaje.
Hemos estado hablando por ejemplo con el caso de nosotros como en español,
nosotros no necesariamente decimos yo amo eso, o por ejemplo yo quiero eso,
o yo soy Juan, sino que a veces decimos soy Juan, evitando el yo.
Pero en inglés se debe colocar eso, ese yo debe ir, porque debe ir,
pero en el español no es necesario.
Entonces eso ya se agregaría por ejemplo a eso dentro
del idioma inglés, porque el idioma inglés lo requiere.
Entonces por eso mencioné que pero con frecuencia él se retiraba a lugares
solitarios y oraba, dando a entender bajo la idea de que sí se da a entender como
una continuidad, algo que Jesús hacía con frecuencia,
constantemente, él se retiraba constantemente.
Si quitáramos esta frase diría pero él se retiraba a lugares solitarios y oraba.
Así se entiende sin el con frecuencia, porque ya va implícito por así decirlo.
Pero para hacerlo más claro, por eso considero
que fue que las personas lo agregaron.
Creo que en otras Biblias también colocan algo similar, pero pues sólo quiero
agregar para aclarar por qué es que ustedes usan esta frase.
Y esto obviamente nos ha ayudado para ver el sentido, porque ya el texto en sí,
por así decirlo, el pasaje ya está indicando que Jesús
buscaba estos momentos para estar con Dios Padre.
Y también porque el contexto de dónde viene, por ejemplo en este versículo 15
dice su fama se difundía cada vez más y grandes multitudes se
congregaban para oír a Jesús y ser sanados de sus enfermedades.
Pero con frecuencia él se retiraba a lugares solitarios y oraba.
Entonces eso tiene una relación.
¿Por qué?
Porque hemos hablado de que a pesar de que Jesús tenía, voy a decirlo de esta manera,
mucho trabajo que hacer y él estaba muy ocupado, aún así estaba siempre como que
viendo en qué momento estaba libre para ir a orar.
O sea, siempre buscando como una grieta, un espacio para él ir a orar.
O sea, él no se quedaba así como en la noche oro o mañana igual me levanto a orar.
No, o sea, él a pesar de que tenía tal vez una rutina de oración, es decir,
que él tenía por costumbre levantarse todos los días de mañana antes de que el
sol saliera para orar o él por costumbre en la noche a veces daba vigilias de
oración, él también durante el día buscaba espacios para buscar a su padre.
No era así solo como que bueno, ya oré de ocho, como a veces uno hace,
ya oré en la mañana, ya estoy en, cómo se llama,
haciendo mis cosas y en la noche ahí vuelvo a orar.
O si no, lo hago mañana.
Sino que Jesús buscaba cada espacio posible para poder orar.
Por eso vemos el contexto de con frecuencia para orar.
Pero también he estado haciendo el énfasis en que él está muy ocupado, porque
regularmente a veces nosotros decimos es que estoy
muy ocupado, estoy demasiado ocupado y no puedo orar.
Entonces ya ponemos como que una excusa de decir
que porque estamos ocupados no podemos orar.
Cuando este pasaje nos enseña de que Jesús inclusive por muy ocupado que estaba,
aún así buscaba tiempos para orar.
Alguien puede decir, hermano, no es lo mismo.
No, no es lo mismo.
Jesús tenía una carga mayor porque recordemos de que nosotros a veces estamos
en espacios tranquilos, en un espacio de ocho a cinco y hemos estado mencionando
que no es lo mismo que se le agolpe a alguien y que
esta persona tenga una gran demanda a que alguien.
Nosotros en nuestro día a día tenemos procesos que son muy marcados.
No es como que estemos caminando en la calle y una gran multitud de gente se nos
viene a buscar que a veces no tengamos espacio para comer.
Que en unos pasajes de la palabra enseñan como a veces los discípulos ni siquiera
tenían espacio para comer porque la multitud los buscaba.
O sea que la vida de Cristo estaba muy ocupada.
La persona los buscaba, los perseguía y no era como que le dijeran, Jesús,
miren, hagan una cola, hagan una fila aquí,
agarren su ticket y yo lo voy a tener uno por uno.
Si lo que vemos en muchos pasajes dice que la
multitud lo tocaba y como se llama, lo apretaba.
Y por eso fue que se sorprendieron los apóstoles
cuando dijeron, ay, siento que alguien me tocó.
¿Cómo así que alguien te tocó si la multitud te aprieta?
O sea, estamos viendo a un Jesucristo que está muy ocupado, que no era como que él
podía tal vez a las doce, ahorita a las doce me voy
a ir a comer, almorzar y me voy a estar tranquilo.
Puede ser que a esa precisa hora tal vez una persona lo buscaba para que lo sanaran.
Entonces no era que Jesús tuviera esta disponibilidad de horario, como que a
veces uno ya tiene bien marcado, ahora entra a las ocho, sale a las doce,
de doce a una para almorzar y luego pues de una en adelante para seguir trabajando.
O sea, no, verdad.
O sea, era una cuestión muy requerida.
Las personas lo requerían y por eso puse el ejemplo de una situación que expresó,
una situación que expresó uno de los actores de la película El Gladiador.
Él menciona cuando él sacó esa película y no sé si fue a Roma y entró en una tienda
cuando se enteraron las personas que él estaba allí.
Dice que él no vio la multitud de gente que lo rodeaba
y él no podía salir de ahí y se quedó impresionado.
Entonces eso me ayudó de alguna manera a tener una idea de cómo pasó con Jesús,
verdad, que decía Jesús entró a la ciudad y la multitud de la
ciudad lo buscaba para que lo sanara, para que lo liberara.
Entonces, viendo eso, no podemos decir
nosotros es que yo estoy más ocupado que Jesús.
No podemos decir nosotros tales cosas porque no considero que sea lo mismo.
Pero mi punto, el que quiero llegar es de que a pesar de las muchas ocupaciones,
Jesús tenía una prioridad muy clara, la oración.
Hemos estado mencionando de que cuando uno tiene una
prioridad, uno la busca por muy ocupado que uno esté.
En este caso, hemos mencionado ahora porque uno a veces, a pesar de estar muy
ocupado, inclusive en los trabajos, cuando nos dicen a nosotros, miren,
esto es sumamente urgente y lo queremos rápido.
Aún así, en las empresas a veces no se nos esquiva que uno vaya a almorzar.
Tal vez no pueden decirle, vayan a almorzar y vayan rápido,
pero vayan porque saben que si no, uno pierde energía.
Ya no puede después desenvolverse más por el hambre y otras cosas.
O a veces puede ser de que nos digan, bueno, mejor vayan a comprar comida y
coman aquí para ahorrarnos tiempo, pero no se quita
porque saben que es prioritario que la persona coma.
De igual manera, a veces, por ejemplo, cuando yo estuve en el trabajo,
hace muchos años, en una situación, una persona estaba, habían hecho unos
malos cálculos y también había una migración para otro país y pues nos
pidieron que nos quedáramos hasta, creo que eran las dos de la mañana nos
quedamos, pero nos mandaban a dormir porque siempre vayan a dormir y regresen.
Entonces, a pesar de lo muy urgente y lo muy ocupado, siempre
se estaban ocupados en que comiéramos y en que durmiéramos.
Porque sabían que era vital para la vida, es vital para nosotros proseguir,
para avanzar.
Ahora, cuánto más la oración en nuestra vida
diaria, en nuestro sentido espiritual, verdad?
Porque el espíritu necesita una vitalidad y esta vitalidad viene de Dios Padre.
No viene necesariamente que yo me voy a comer una
hamburguesa y me va a dar fuerza espiritual, verdad?
Sino que viene de Cristo, viene del Padre.
Entonces uno haya su vida en esa vitalidad, en la comunión, en oración.
Recibe uno la vida del Padre, recibe esa fortaleza.
Somos fortalecidos en el espíritu para poder avanzar.
Es como cuando habla Efesios capítulo 6, que dicen
fortalecidos en el Señor y en el poder de su fuerza.
Él no está hablando que uno vaya al gimnasio y haga una repetición de brazo y
de pierna, sino que habla de estar en una comunión con el
Padre para ser fortalecidos por el Padre en la presencia.
¿Para qué?
Para poder enfrentar las cosas espirituales que son la guerra espiritual,
prácticamente utilizando la armadura de Dios.
Entonces lo que quiero resaltar es el sentido espiritual.
Puse los ejemplos del trabajo y la comida y el descanso por mencionar el punto de lo
terrenal y de lo que requiere el cuerpo, porque asimismo requiere el alma,
pero en el espíritu también requiere una fortaleza, inclusive el alma, verdad?
Porque nosotros como personas a veces no nos gusta estar solos y porque el hombre
ya es un ser social, es decir que en el alma
ya el hombre necesita compartir con alguien.
Inclusive hay mucha gente que dice que de tanto estar solo no me quiero volver loco,
verdad?
Porque el hombre ya en su alma, si lo queremos llamar así, ya tiene este
deseo o esta necesidad de hablar con otras personas.
Y que obviamente al no hacerlo se estropea de
alguna manera su interacción y por eso necesita eso.
Entonces ya vimos el cuerpo, el alma y también el espíritu.
Entonces hay una necesidad puntual, vital en la comunión con Dios.
Y eso Jesús lo sabe muy bien.
A pesar de ser Dios, Jesús, el verbo hecho carne, él necesitaba de estar en la
comunión con el Padre por la manifestación del amor, de la
vida, de la sabiduría, de su gracia y otras muchas cosas.
Porque él también tenía prácticamente ministraciones
espirituales que dar y recibir, verdad?
Porque ciertamente también él era Dios, pero también era un hombre en la tierra
que necesitaba de la comunión con el Padre.
Por eso que Jesús dijo en su momento, mi comida no
es... mi comida es hacer la voluntad de mi Padre.
Entonces a lo que quiero resaltar que él por su prioridad espiritual primeramente,
más que la comida, más que la bebida, más que sus interacciones humanas y
sociales, él estaba priorizando en su comunión con el Padre.
Para él era vital, lo que para nosotros puede ser vital la comida o el descanso,
para él era sumamente vital su comunión por el Padre.
Por lo tanto, él buscaba con frecuencia su comunión con el Padre.
Y eso también debe nosotros recargar esta idea de buscar la prioridad sobre el Padre.
Pero eso no lo vamos a hacer si no tenemos un entendimiento de lo que es la oración,
un entendimiento de lo que es la vitalidad
espiritual, por así decirlo, que viene del Padre.
Jesús sí, por eso lo priorizaba.
Entonces eso es una de las cosas que hemos estado
hablando y pues también la palabra frecuencia.
Frecuencia es repetición mayor o menor de un acto o de un suceso.
Similar, repetición, reiteración, asiduidad, periodicidad, constancia,
continuidad, antónimo, infrecuencia.
Dos, número de veces que se repite un proceso periódico por una unidad de tiempo.
Similar, ritmo, ciclo, intervalo, oscilación, intermitencia.
Tres, número de elementos comprendidos dentro
de un intervalo de una distribución determinada.
Pues aquí hemos estado repitiendo esta parte de repetición mayor o menor y quiere
entender que Jesús constantemente estaba viendo
momentos para ir a buscar a Dios Padre en oración.
No sólo de espacios que se le podrían abrir, sino que
también espacios que él provocaba que se abrieran.
Eso lo vimos en su momento cuando hablamos acerca de cuando tenían que ir a otro
lugar y Jesús les dijo a sus discípulos que avanzaran para que él, en lo que él
despidiera a la multitud, para luego el poder quedarse solo.
O sea, él provocó ese momento de oración, pero en otros
casos él miraba que había un momento y lo aprovechaba.
Entonces, en esos casos, él buscó frecuentemente provocándolos u
observándolos para tomarlos e ir en la comunión con el Padre.
Eso fue una de las cosas que también hablamos en su momento.
Y ahora quiero recargar hoy mi idea aquí en segunda de Corintios, capítulo 8,
versículo 22.
Dice, y con ellos hemos enviado a nuestro hermano de quien hemos comprobado con
frecuencia que fue diligente en muchas cosas, pero que ahora es mucho más
diligente debido a la gran confianza que tienen vosotros.
Esto me llamó mucho la atención, verdad, porque no sólo porque tiene dos
palabras o no sólo porque tiene la palabra frecuencia, que es una de las cosas que
hemos estado indagando, sino porque él era diligente y su diligencia se incrementó,
o sea, se volvió más diligente.
Y me llamó mucho la atención por la parte de la vida de oración de Jesús,
porque realmente el punto ahorita no es hablar de Tito, porque aquí están hablando
de Tito y de que él es inteligente, sino que cómo esto se refleja en lo que
estamos viendo en la frecuencia de oración de Jesús, de
que Jesús constantemente iba a buscar al padre en oración.
Pero aquí le añaden como que este otro está otra característica, que es la diligencia.
O sea, no sólo lo hacía con frecuencia, sino que cómo
es que algo se haga diligentemente con frecuencia.
Y también de que cómo así de que su diligencia se incrementa.
Hay varias cosas aquí que voy a mencionar, como mencioné, me llamó bastante la
atención, pero para ello vamos a ver tres palabras en griego
para poder entender mejor lo que se quiere transmitir.
La primera es obviamente la palabra pura, que es diligencia, que se utiliza allí,
que es la 4705, que es spoudaios, que viene de spoude, que es la 4710,
pronto, enérgico, ferviente.
Se ha traducido como diligente y solicitud.
O sea, aquí es muy importante porque dice que no sólo es pronto, o sea, no es como
acá hay alguien que lo va a hacer rápido, sino
que también dice que es enérgico y ferviente.
Si lo vemos en un aspecto espiritual, no es como que Jesús fue así, como que
ahorita tengo que ir a hablar con el padre otra vez, sino que había una pasión,
un fervor por el querer estar con el padre.
Uno puede hacer las cosas... hagamos de cuenta que uno se
levanta todos los días a trabajar y dice otra vez a trabajar.
O sea, no estamos hablando de eso.
Hay una pasión porque obviamente hay gente que está apasionada por su trabajo y hay
otros que van a trabajar porque sólo quieren dinero.
Entonces, si hablamos de diligencia, no estamos
hablando de hacerlo pronto, o sea, sólo rápido.
Porque alguien puede hacer las cosas rápido, pero sin amor, verdad?
Pero aquí está hablando también de un fervor, de una pasión, de ir a hacer las
cosas rápidas y lo queremos hacer prontas, pero también
con una pasión, una solicitud o unas ganas de hacerlo.
Veamos la palabra de donde viene, que es spoude.
Dice que spoude es la 4710.
Dice que es espeudo, que es velocidad, rapidez.
Es decir, por implicación despachar, fervor, anhelo.
Y vamos a ver esta otra palabra que es espeudo,
porque también tiene algo que me llama la atención.
Por aquí menciona, en la otra vimos, habla de velocidad y de prontitud.
En la palabra anterior se habla prontitud y velocidad.
Pero de donde viene?
Dice lo siguiente, que es la espeudo, que es la 4692, que es probablemente
fortificado de pous y significa aquí acelerar.
Es decir, urgir o instar, diligentemente o fervientemente.
Por implicación, esperar con ansia.
Se ha traducido como apresuradarmente, apresurar, dar prisa prontamente.
O sea que si vemos la idea de diligencia, no es como que solo hace las cosas rápido
y se acabó, sino que también nos puede llevar a un sentido
de pasión o fervor y también va a un sentido de urgencia.
Porque la palabra llega hasta ahí, o sea, la base donde viene la palabra
diligente que estamos utilizando acá viene desde algo que urge, de algo que se tiene
que hacer aceleradamente y algo que tiene que ser veloz y luego recae aquí a la
prontitud y al fervor de donde viene la palabra diligente.
Y entonces esto cambia mucho la perspectiva
de cómo nosotros estamos aplicando la oración.
Porque a veces uno, como mencioné, uno puede ver que hay un espacio para orar
y uno puede decir, bueno, mejor me voy a ver un par
de cositas ahorita para después ya entrar a orar.
O sea, uno sabe que tiene espacios, pero uno dice, bueno, mejor voy a ver un
par de videos de Tik Tok y ahorita después de esto me voy a poner a orar.
O de repente uno puede ver que uno puede mover cosas para que uno pueda orar
durante el día, pero dice, no, mejor lo voy a hacer así, lo voy a dejar
acá y voy a continuar a hacer esto, igual voy a orar más tarde.
Entonces ahí estamos viendo que no estamos siendo diligentes, no hay una urgencia,
no estamos acelerando las cosas para frecuentar la oración.
A pesar que se están presentando los, si lo queremos decir, la apertura para ir
a hacerlo o que podemos, si lo queremos llamar así, moldear
el tiempo o las acciones para tener ese espacio para orar.
Y se está haciendo como que, bueno, después lo puedo hacer.
No hay una diligencia, más bien es una negligencia,
porque hay una diferencia entre pereza y negligencia.
La pereza es no querer hacer algo, pero la negligencia es dejarlo para
después, no hacerlo al momento que se debe.
Esa es una pequeña diferencia, porque a veces confundo un poquito, ¿verdad?
, cuando sale entre pereza, negligencia e indolencia.
Son tres cosas diferentes, pero a veces cuando uno ve un diccionario parece como
que fuera lo mismo, pero tiene sus matices, ¿verdad?
Por eso menciono que el perezoso no quiere hacer
algo, o sea, no lo voy a hacer porque no me dan ganas.
El negligente me dice, mejor esto lo hago mañana.
Y creo que el indolente, si no estoy mal, creo que es
aquel que lo hace, pero lo hace como que solo por hacerlo.
Entonces, ¿por qué menciono esto?
Porque cuando vemos eso, que se nos están presentando los espacios o las
oportunidades para reorganizar el tiempo, para tener espacio para orar, lo estamos
haciendo con negligencia, no con diligencia.
O sea, no es como que, ok, ahorita tengo un tiempo,
bajo la computadora, la apago y me voy a orar.
O si uno está hablando con alguien, mira, ahorita mejor dejemos de hablar,
te hablo después y me voy a orar.
O sea, no estamos viendo esas áreas, sino que estamos dando lugar para que el
tiempo se alargue y no entendemos de qué es un tiempo de urgencia.
Inclusive si fueran solo 10 minutos, esos 10 minutos pueden ser importantes
porque recibimos del Señor o inclusive una palabra, porque
obviamente nosotros no somos personas estáticas, no somos rocas.
No es como que fuéramos estatuas, que las cosas pueden pasar los miles y
millones de años y que uno se quede ahí en un mismo lugar.
Nosotros vivimos en un sentido de las cosas que se van moviendo, van cambiando,
van transaccionando.
Y obviamente también el enemigo ataca, entre otras cosas.
Y 10 minutos en oración puede significar que Dios nos hable, trayéndonos un
versículo a la mente, sanando una parte del corazón, trayendo una fortaleza a
nuestras vidas y otras diferentes ministraciones
que pueden suceder en unos solo 10 minutos.
Porque a veces uno dice 10 minutos no me surge para nada, pero uno no sabe,
uno no puede o a veces ha pasado, o por lo menos a mí me ha pasado,
que es uno solo pone la rodilla en el suelo y comienza a recibir la presencia
del Señor o algo Dios le comienza a uno a hablar.
Solo por poner sus rodillas no estamos hablando ni
siquiera uno que ya pasaron 10 minutos de oración.
Entonces porque hay una urgencia que a veces no la vemos para nosotros en
diferentes planos, ya sea que fuera en un sentido de guerra espiritual, ya sea un
sentido de amores, ya sea un sentido de consolación, de diferentes
manifestaciones, pero que nosotros solo le damos más largas al asunto y decimos
hombre mejor voy a hacer esto unos 5 minutos, mejor voy a ver esta miseria uno
tanto tiempo, mejor esto, mejor lo otro y no se ve y se experimenta la diligencia
que está mencionando acá y lastimosamente pues se lo estamos dando a otra cosa que
no vale la pena y que no va conforme a la mente de Cristo.
Entonces, por lo tanto, nosotros estamos perdiendo estos espacios que se nos están
abriendo para orar y no estamos tomándola en limitar a Cristo de estar aprovechando
esta vitalidad en la presencia del Señor y con la urgencia y la idea de acelerarlo
para estar con él, sino que lo vemos muy pausado, muy paulatino, como que no fuera
urgente estar en su presencia porque estos tiempos son peligrosos, pero obviamente
como nosotros no lo estamos viendo en un sentido espiritual, sino que un terrenal,
porque obviamente así por ejemplo en mi caso pues yo miro todo tranquilo aquí,
en el sentido de que ahí miro el árbol, miro las cosas, está pacífico,
no miro ni siquiera voy en la calle, pero si lo vemos en el ámbito espiritual,
qué guerras hay por respuestas que yo necesito, qué obstáculos el enemigo está
poniendo para que nosotros no podamos transmitir el mensaje o nosotros recibir
el mensaje o las ministraciones de Dios y otros sistemas o lo que la Biblia
menciona en los aires y los diferentes conflictos espirituales que se pueden
manifestar, que no estoy hablando algo extraño sino que lo que explica en el
libro de Daniel, capítulo 10, como el príncipe de Persia y el príncipe de Grecia
están uniéndose en combate contra los mensajeros del Señor para no dar las
respuestas a aquellos que están continuamente orando en ayuno,
oración, cilicio y ceniza y que están teniendo estas
batallas y que las personas esperan respuestas.
Ahora como nosotros también somos mensajeros del Señor, pues obviamente así
como estos mensajeros celestiales los están estorbando para que el mensaje no
llegue a nosotros como mensajeros terrenales, también el enemigo nos estorba
para que nosotros no llevemos el mensaje de
la palabra a las personas que se necesitan.
Y por eso a veces pasa que cuando uno le habla a una persona dice hermano,
fíjese que yo esta palabra la necesitaba hace un mes.
Lleva uno un mes atrasado porque no entendemos que hay una guerra espiritual y
guerras espirituales que no solo es porque nosotros llevemos el mensaje sino que
también a veces nosotros si entráramos a orar tal vez dentro de una hora no
pecáramos, pero como no tomamos la diligencia de agarrar ese espacio de 10
minutos que nos podría dar la fortaleza en esos 10 minutos para resistir los ataques
que posiblemente en una hora vendrían hacia nosotros y le damos un skip,
nos saltamos esos 10 minutitos porque no me son 10 minutos mejor lo aprovecho para
otra cosa no sabemos si esas 10 minutos dentro de una hora dentro de dos horas nos
van a ayudar para resistir la tentación que viene porque la biblia claramente dice
velar y orar para no caer en tentación pero como decimos no son 10 minutos o sea
mejor voy a utilizar para esto para lo otro no estamos
diligentemente viendo La necesidad de frecuentar la oración.
Y ahí es donde recae lo que mencioné aquí también, verdad, con este versículo de 2
Corintios 8, 22, porque dice de quien hemos comprobado con frecuencia que que
fue diligente en muchas cosas, pero que ahora es mucho más diligente
debido a la gran confianza que tiene en vosotros.
Y me llamó la atención esto porque ciertamente cuando uno comienza a
experimentar esta situación de la oración y cómo la oración nos fortalece y que uno
dice si no hubiera orado y me hubiera convenido este acontecimiento,
yo no hubiera sabido qué hacer, hubiera caído en tentación.
Entonces, obviamente, cuando uno experimenta la oración, lo que significa
recibir las administraciones de Dios, lo que significa ser fortalecido,
restaurado, capacitado y entre otras cosas, esto lo ayuda a uno para que uno
pueda agarrar más confianza a ir a orar y que inclusive uno se pueda volver más
diligente, para que uno vea más sobre estos momentos y acontecimientos para ir a orar.
¿Por qué?
Porque uno ya está observándolo, pero si uno no aprende a observar estas
cosas, por eso que a algunas personas les he mencionado, porque uno también a veces
se lo han enseñado, es de que uno tiene que estar abiertos sus ojos y atentos a
las cosas que pasan cuando uno ora y también lo que uno ora, porque a veces uno
dice es que Dios no me contesta y ya le contestó uno por mucho tiempo,
pero como uno no ha aprendido a ver, no ha aprendido a estar atento,
uno piensa que nuestras oraciones no han sido respondidas y fueron respondidas,
pero no nos dimos cuenta y a veces tal vez viene un sueño, tal vez viene un consejo,
pero dice no, es que yo quiero que baje un ángel o yo quiero que Dios baje y que se
siente conmigo y me tome un café, pero realmente a veces no va a pasar y a
veces Dios manda personas o manda sueños y uno después dice es que Dios no me
contesta, si Dios va a darle sueño tras sueño y no hay modo que lo entienda o
consejo y consejo, no hay modo o no agarra la biblia y se pone a leer, entonces la
persona piensa que Dios no le ha contestado, pero si Dios está contestando,
cuando uno comienza por decirlo a estar más atento, por eso la biblia dice velar y
orar, porque velar significa estar despierto, estar atento, uno comienza no
sólo en el sentido de las ministraciones que Dios da en la oración, sino en el
sentido de cómo nos responde en esos, tal vez tomando 10 minutos de orar o
algunos otros casos, uno ya agarra más confianza, sabe que la oración es
verdadera, sabe que la oración trae resultados y por lo tanto uno tiene más
confianza, como aquí dice, debido a la gran confianza que tienen vosotros cuando
uno confía más en el Señor, porque sabe que le está contestando, sabe que nos está
hablando, sabe uno muchas cosas, inclusive a veces que nos está hablando
desde antes de que pase, porque también últimamente una situación que pasó,
le dije a Jesús, mira, háblame porque no, esta situación como que no muy la entiendo
y me hizo recordar de que hace como un mes estaban hablando de ese tema que yo me
estaba preguntando ahora, yo estoy atrasado un mes y hasta ahorita me vengo a
dar cuenta de que me hablo de hace un mes de lo que yo le estoy preguntando hoy,
pero si no estamos atentos, obviamente nos vamos a pensar que la oración no funciona,
que la oración no es para esto, no es para lo otro y obviamente ya no se
le va a dar otorgar tiempo a la oración, porque a lo que a uno le gusta,
a lo que uno confía, se le da tiempo, por eso que a veces uno está prendido al
celular con el tiktok o videojuegos o series, porque uno aparentemente siente un
descanso, siente un alivio, siente x cosas, aunque eso es mentira, en ese tipo
de cosas por eso uno las busca más, por eso que hay gente que inclusive les
gusta dormir porque no quiere saber de nada más o algunos otros casos los sigue
buscando, en este caso cuando uno está atento realmente a la oración y por eso
mencionaba también el caso de Jesús, de todo lo que provoca y lo que pasa,
aunque sean 10 minutos, uno sabe que va a pasar algo, inclusive si uno absolutamente
no sintiera nada, porque también alguien dirá, pero yo no siento nada, yo no creo
eso de la presencia, que se siente, etcétera, y a pesar de eso puede que pueda
ser que sea cristiano, pero no porque no sienta no significa que esté, no porque no
sienta no significa que no esté pasando, es como el caso de Daniel, para Daniel yo
no había contestado por 21 días, para Daniel no había sentido nada más que
hambre y tal vez dolor en su corazón, pero en el ámbito espiritual se estaba
manejando un montón de cosas que él no entendía, inclusive la presencia,
Daniel no la sintió como algo muy bello o por así decirlo muy cariñoso, porque
cuando dice que las palabras de este mensajero de Dios, las escucha Daniel,
dice que él cae rendido con sueño, ¿cómo así que las palabras de esta entidad
espiritual cuando le habla cae rendido en sueño?
Y es porque él está hablando palabras con potencia y por eso su cuerpo no lo resiste
y él termina adormecido y después lo tiene que tocar para que él se pueda recobrar
fuerzas y levantarse, también lo habla en el libro del apocalipsis, o sea que hay
reacciones que a veces uno dice, no es que eso es mentira, es que me dio
sueño, es que la vida me aburre, no, es que ese caso puede ser que la
potencia de la palabra de Dios y su ministración llegó a usted, que usted se
quedó dormido, o aparentemente bosteció, pero no, es porque hay una potencia en la
palabra de Dios y hay ministraciones, pero usted no está por entendido porque
puede ser por la dureza de su corazón, puede ser porque usted es muy insensible
por diferentes pecados, porque también el pecado nos da insensibilidad, cuando
alguien ora más y busca más, comienza a volverse más sensible.
Alguien dirá, hermano, pero iba a la iglesia.
Sí, pero no necesariamente con la frecuencia que Jesús hace las cosas,
por eso estamos concentrándonos en las frecuencias,
no semanal o mensual, sino que es diaria.
Jesús constantemente iba y hay muchas personas que eso hacen, buscan
constantemente la presencia, buscan constantemente un espacio.
En mi caso, tal vez no he tenido tanto la idea de la frecuencia de oración,
que es algo que he comenzado a tratar de optar,
sino lo he tenido más en la frecuencia de lectura.
O sea, en mi caso, cuando yo iba a la universidad, tal vez lo tengo más presente
porque como en la universidad hay muchos cambios y hay muchos espacios y yo,
por ejemplo, yo iba en el bus, sacaba la Biblia, nomás tenía un espacio
en lo que esperaba el profesor en la universidad, sacaba la Biblia y no iba a
llegar el profesor, sacaba la Biblia, terminaba un receso, sacaba la Biblia,
iba de regreso, sacaba la Biblia, llegaba a mi casa, abría la Biblia.
En cualquier momento que tenías, tenía yo, por decirlo, una frecuencia de
lectura, constantemente miraba yo un momento para poder ahora leer la Biblia.
Entonces eso en la oración también se aplica en cualquier momento.
Uno busca un espacio para poder orar, para comer,
para levantarse, para ir a acostarse, para ir.
Tal vez uno está solito lavando los platos y orando con
el padre, no talvez solo en la mente, sino con las palabras.
Mientras uno está barriendo, mientras uno está
escuchando música, está buscando una oración con Dios.
Pero no sólo eso, sino que en este caso en particular hemos estado refiriéndonos al
hecho de buscar un espacio para estar a solas con él, no en la continuidad,
como mencioné, pues uno barriendo o lavando los platos, porque en este caso en
particular, de lo que Jesús menciona y de su frecuencia, habla de buscar espacios a
solas, no está hablando de compartirlos con algo más.
Y eso es muy diferente, verdad?
Porque hay hermanos que lo que usted está hablando yo ya lo hago mientras voy en el
carro, pero aquí estamos hablando de que la frecuencia de lo que estamos hablando y
de la diligencia que se está ameritando es de buscar un espacio dedicado,
aunque sean 5 o 10 minutos, pero son dedicados, no paralelos, no como que uno
sea multitasking, como a veces se menciona,
sino que sean dedicados e ininterrumpidos.
Cuando hablo de ininterrumpido, no estoy hablando de que de repente yo voy
a agarrar el celular para ver que me llegó un mensaje, porque la ininterrupción
cuando habla de orar sin cesar u orar sin interrupción, no refiere necesariamente
sólo a los espacios de tiempo o a las dimensiones, sino al sentido también
inclusive mental, porque de repente uno puede estar orando, pero con la mente
puesta en el partido de ahorita que viene el mundial o la champions o la mente está
diciendo que se le olvidó a uno enviar un correo o en la
mente diciendo que voy a comer yo ahorita a las 2 de la tarde.
O sea, ahí hay una interrupción de la oración.
Tal vez no está viendo alguien en el celular.
Tal vez no necesariamente que nos estén tocando el timbre para que les hablamos,
sino que en la mente hay una interrupción.
Nuestra mente está proyectándose a ver qué va
a comer, qué va a hacer, si llama un correo.
Entonces, aunque estemos aparentemente dedicándonos ahora a estos 10 minutos,
la mente anda en otro lado.
No hay una dedicación de entrega y por eso es la idea
también de evitar nosotros ver cierto tipo de contenido.
No sólo porque puede traer ministraciones de
maldad, sino porque eso está en nuestra mente.
Lo almacenamos, por así decirlo.
Ya la mente tiene un sistema de almacenaje, por así decirlo, o de memoria,
para no mencionar otras palabras, de memoria.
La mente puede indicar, por así decirlo, qué para ella es importante y qué no.
Lo que no es importante la mete a corto plazo, lo que
ella puede ver como importante lo mete a largo plazo.
Y si uno se la pasa viendo películas, series, cuando uno va a estar orando,
le van a salir las proyecciones de lo que uno tiene.
Y lastimosamente la oración va a ser interrumpida.
Ya no vamos a tener este espacio dedicado, aunque sea de 10 minutos, en cada cierto
tiempo, van a ser bloqueados en nuestra mente.
Va a haber una interrupción en la oración, porque nosotros
ya llenamos nuestra mente de un montón de cosas contaminadas.
Ya sea películas, series, música y un montón de interacciones que nosotros
tenemos, que la mente no es como que se quede quieta ahora.
La mente no es como que uno le va a poner una pausa y ahí voy a hacer otra cosa y
después le pone otra vez volver a cargarla, como que fuera un F5 o un refresh.
No, la mente sigue funcionando y todo lo anda filtrando por lo que se oye,
por lo que se mira, por lo que se huele, por lo que saborea, por lo que palpa.
Todas esas cosas, verdad?
Entonces, por eso es la idea también de que uno tiene que tener cuidado lo que ve
o de lo que oye, porque eso va a medir, va a entrarse cuando uno está orando.
Vienen estos pensamientos.
Entonces, por eso uno tiene que venir y buscar estar constantemente en la palabra,
porque también cuando uno ora, Dios le va a contestar a uno por
versículos de la Biblia, porque alguien dirá hermano, pero yo no escucho a Dios.
Pero como dice la Biblia, que el Espíritu Santo
nos guiará a toda verdad y nos hará recordar.
Entonces, qué quiere decir de cuando a veces uno está orando y un tal está orando
al señor, señora, contéstame, háblame, dime y el Espíritu
Santo traerá a recordatorio, nos traerá a la mente.
No es que seamos muy inteligentes para recordar cosas, es que el Espíritu Santo
nos lo trae a la mente, nos lo trae a recordatorio.
Entonces eso ayuda en las oraciones para que sean
contestadas, porque el Espíritu Santo está recordando.
Pero si le andamos metiendo serie de televisión, qué música, qué partidos y
otro montón de cosas, de dónde va a tomar
el Espíritu Santo para andarlo respondiendo?
Pues.
Entonces, lastimosamente, el enemigo va a agarrar ese
contenido que aparentemente que ya tenemos y nos lo va a sacar.
Alguien era hermano, pero cómo hace que el enemigo a él no puede leer la mente?
Él no, él no le va a leer la mente.
Lo que va a hacer es traer las administraciones que van a provocar que se
proyecten a nuestra mente con el contenido que tenemos.
Entonces nuestra oración va a ser interrumpida, aunque lo busquemos hacer
frecuentemente, porque hay ámbitos que nos rodea, que estamos tomando la videitos de
TikTok, YouTube, Facebook, que hablamos con fulanito de bromas y de repente
alguien está orando y se recuerda el chiste y se ríe en plena oración.
Entonces hay interrupciones, porque tampoco se buscó guardar este tiempo.
Es decir, que no solo es el hecho de buscarlo diligentemente en este sentido
con frecuencia en oración, sino que también saber de que debemos cuidar
nuestro entorno para que después, cuando vayamos con frecuencia a nuestras
oraciones, aunque sean pequeñas, sean aprovechadas al máximo con él y que
no haya interrupciones en nuestras oraciones, porque nosotros abrimos la
puerta para que estos pensamientos entren y se nos proyecten mientras nosotros
estamos orando a nuestra mente o a nuestro corazón o algunas otras cosas.
Entonces, pero tenemos que hacerlo como con diligencia.
Y ahorita también vamos a ver otro versículo acá, pero dice Segunda de
Corintios 8, 17, pues él no solo aceptó nuestro ruego, sino que siendo por sí muy
diligente, ha sido a vosotros por su propia voluntad.
La palabra diligente acá también hay una hay una nota en la Biblia de las Américas
como solicito y me llama la atención porque a pesar de que sea la misma
palabra, también se puede traducir como solicito.
Cuando hablamos de solicito es alguien que está dispuesto a hacerlo.
A veces uno le puede ser alguien será que me puede hacer un favor.
Por ejemplo, cuando a veces uno tal vez tiene un familiar o algo y le dice que me
puedes hacer el favor, cuando lo va a visitar, de poder ir a dejarme a la salida
para que así no pago el bus, porque no tengo mucho, mucho dinero.
Y la persona dice cómo molestarlos y tal vez lo hace y lo hace de más la gana.
O tal vez no lo hace, mejor ande caminando.
Entonces ellos no están haciendo solícitos, pero una persona
tal vez que le decimos mira, sé que me puedes ayudar.
No, no te das pena.
Ahorita vamos, súbete, yo te llevo.
Es más, te voy a llevar a tu casa.
Entonces esa persona está haciendo solicitar, o sea, lo está haciendo porque
quiere hacerlo en una diligencia, pero también
con la bondad y la capacidad de hacerlo.
Y también dice aquí ha sido a vosotros por su propia voluntad.
Y obviamente, pues este caso de 2 Corintios 8, 17, porque alguien,
pero ahí, hermano, no habla nada de oración, no habla nada de frecuencia,
pero porque el contexto de Tito, como que aquí en el versículo 16 hasta 20
algo, están hablando de Tito y cómo el testimonio de Tito se enfoca en la
diligencia y en el hecho de ser muy diligente y habla de la frecuencia.
O sea, lo están observando frecuentemente a Tito y
se ve como Tito está es diligente constantemente.
Es como que no hubieran que haya un fallo en Tito, como que a este Tito a veces anda
arañando y a veces es como que muy diligente, sino que toda su vida se centra
que es muy diligente, muy solicito para hacer las cosas y más aún en la en la
posición en la cual la iglesia también está con él.
Verdad?
Porque cuando ve que hay una confianza, él se vuelve más diligente todavía en operar.
Y esto obviamente, cuando lo traemos en el escenario con Cristo y que uno es solícito
para orar, pero también tiene que hacerlo en propia voluntad, porque a veces hay
personas que nos ayudan, nos dicen mira, anda ahora y uno dice ahí está hoy.
Anda ahora o incluso después el papá o la
mamá nos puede decir me vaya a orar mi hijo.
Después lo hago.
Dame chance.
Entonces qué pasa?
Uno ya no lo está haciendo muy solícitamente ni tampoco
uno lo está haciendo como que de muy buena voluntad.
Y tal vez lo hace como que es que me dijo mi papá
o mi amigo, mi hermano me dijo que fuera a orar.
Ya no es como de voluntad propia, sino que como que una imposición dada y
uno tiene que tener esta como que esta buena voluntad para orar.
O sea, yo voy a orar porque tengo que hacerlo,
porque quiero recibir el consejo de mi padre.
Quiero estar en el secreto de mi padre y quiero
ser y estar muy solicito a hacer las cosas.
No como que ahorita tengo que orar.
Es que la Biblia dice que hay que hacerlo con
frecuencia y ahorita no tengo como que ganas de hacerlo.
No es la idea de lo que quiere ver aquí como el ejemplo de Tito, sino que
habla de la dedicación, de la entrega, de tener en
el corazón la disposición de hacerlo con buen ánimo.
Y por último voy a ver la palabra aquí, la RAE, que es diligente, dice pronto,
presto, ligero en el orar.
Similar, rápido, presto, resuelto, expedito, veloz, pero expeditivo,
expedito, dinámico, vivo, listo, ágil, lento y antónimos lento, tardo.
Dos, cuidadoso, exacto y activo.
Similar, aplicado, eficiente, eficaz, solicito, dispuesto, aprovechado,
cumplidor, laborioso, cuidadoso, hacendoso, activo, oficioso, antónimos,
lento, tardo.
Y me llaman la atención estos versículos porque cuando habla de alguien diligente
no sólo está hablando alguien que hace las cosas rápido o alguien que le hace las
cosas como vimos con eficacia y compasión, sino como
también una persona que lo hace de una buena manera.
Por eso aquí dice cuidadoso, exacto y en el
similar se habla de aplicado y eficiente y eficaz.
O sea, no sólo que uno ande como que todo acelerado y que uno cuando pone ahora oré
muy rápido, no está hablando de ese tema, sino que está hablando de saber cómo estar
en la comunión con el padre y aprovechar todo ese tiempo, es decir, buscar estos
espacios de oración y que sean lo más eficaz posible en la comunión.
Por eso hablamos a veces de no sólo andar en doble play en el sentido de barrer y
orar, barrer o a veces en el carro y orar, sino tener un espacio dedicado y aunque
sean diez minutos aprovecharlos al máximo, porque obviamente puede, como mencioné,
buscar los tiempos que uno los pueda ver, porque eso también es parte de la
diligencia, estar observando en qué momento puedo tener espacios para orar,
pero también en qué momento yo me puedo abrir espacio para orar, como lo
mencionamos con Jesús, que Jesús al ver la situación con los discípulos y la gente
dijo, bueno, que adelántense ustedes, yo despido la multitud y luego yo los alcanzo.
¿Qué estaba haciendo él?
Abriendo su espacio, dándose su tiempo para poder orar.
Se lo provocó, no fue que se presentó, en otros casos se presenta, algo así como
cuando los discípulos fueron a comprar comida y Jesús se quedó solito,
pues obviamente lo iba a aprovechar porque ya estaba todo el espacio preparado para
él para orar o como en otros casos aparece que dice que a veces a la hora novena de
la hora de la oración tal vez iban a orar, pero en este caso a veces también nosotros
podemos abrir tiempos y espacios para orar y cuando uno está más al pendiente de eso,
uno ya comienza a volver, se puede volver más efectivo en saber cómo preparar las
cosas, cómo ordenarlas para que uno lo pueda hacer.
Sí, claramente también hay momentos, como lo mencionamos en su momento,
que a veces uno no lo controla, uno no es como que voy a hacer esto y no
puede, sino que ya se va con Dios y dice, señor, dame tiempos o ábreme los espacios,
ordena mis tiempos porque esto ya no lo puedo manejar, ya el enemigo está metiendo
su mano, por así decirlo, y me está haciendo un caos que no puedo ni tener ni
siquiera un espacito para orar, porque hay cosas que también el enemigo se
introduce, por así decirlo, y hace sus cosas.
Podemos poner un ejemplo en figura, el caso de Éxodo capítulo 5, cuando se
solicita por parte de Moisés y Aarón, y obviamente por parte de Dios,
que se deje ir al pueblo para que se le celebre fiesta en el desierto,
para que haga un culto.
Y lo que dice Farón es que ellos son muy haraganes, pónganle duras cargas,
denle menos recursos y prácticamente el pueblo ya no puede hacer mucho,
porque obviamente no es lo mismo que uno le den los recursos para hacer las cosas y
que uno después ande buscando recursos y no
tenga el personal todo suficiente para hacerlos.
Hay una recarga mayor y obviamente ya no se puede, el tiempo se reduce mucho más.
Entonces obviamente en Éxodo 6 ya viene Moisés y clama a Dios para que se resuelva
la situación por causa de las duras cargas de Faraón, y Dios le promete, mira yo voy
a hacer estas plagas y otras cosas para que Faraón lo deje ir.
Entonces ahí se ve prácticamente un combate, una lucha entre Dios y Faraón,
obviamente donde Dios sale ganando, pero fue porque ellos presentaron su
oración, porque ya no podían tener tiempo, ya se les salía de las manos, ya no era
algo que ellos podían controlar, porque hay cosas que nosotros podemos
controlar aparentemente, por así decirlo, en el sentido que nos ordenamos,
planificamos, pero hay otros casos donde el enemigo está,
porque ya se está en una constancia y una dedicación.
Este personaje pues como que es diligente, era como que ya
es esto, mejor pongamos estorbos, hagamos esto y lo otro.
Y en otros casos, como por ejemplo entre Marcos 4 y 5, hay una explicación más o
menos en el sentido de que cuando Jesús iba hacia Gadara, el gadareno o los
demonios o espíritus que habían en el gadareno provocaron una tormenta para que
Jesús ya no llegara a Gadara, porque si Jesús llegaba a Gadara, el demonio o
gadareno ya no iba a ser endemoniado, sino que iba
a ser libre, porque Jesús iba directo a liberarlo.
Entonces, ¿qué pasa?
Cuando uno quiere orar, los enemigos que uno tiene, estas entidades, espíritus o
otras cosas que nos quieren detener, por eso que nos tientan, etcétera,
saben de que si nosotros vamos a orar, más aún si lo hacemos con constancia,
no van a... la presencia de Cristo en la oración los va a echar fuera y por eso nos
detiene, por eso obviamente tampoco es que veamos como que hay un brazo del enemigo
que nos agarre o en el cuello o en la mano, sino que
de repente dice, mira, pero ¿por qué vas a hacerlo?
Solo son diez minutos, mejor hacer otra cosa.
No, mejor mirar a hacer otra cosa o mejor mirar, dedicarte a hacer tal otra.
O de repente viene una tentación, de repente viene un sueño.
Vienen muchas cosas para que, aunque sea diez minutos, no lo tengamos, porque sabe
de que si en esos diez minutos nos presentamos, la presencia ya se puede
manifestar y estos enemigos que nos pueden
tener oprimidos o que nos atacan se van a ir.
Entonces el enemigo nos levanta cosas de repente.
A veces uno quiere orar y nos llama a alguien.
Tal vez uno quiere orar y tal vez nos solicitan tales cosas.
Uno quiere orar y de repente viene una preocupación
porque estos enemigos no quieren ser echados fuera.
Y porque estos enemigos a veces nos quieren mantener sometidos.
Entonces entendemos mejor que son enemigos que están levantando tormentas.
Porque si nos presentamos en oración, vamos a ser libres de ellos.
Porque ellos dirán por qué nos atormentas?
Porque la presencia de Cristo estará en oración, obviamente.
Entonces lo que quiero entender está de que en la diligencia no únicamente está
hacerlo rápido, como que uno estuviera más acelerado, sino que también está la
eficacia o aquí habla también en ser exactos.
Y obviamente eso también implica conocer la palabra para aprovechar todo ese tiempo.
Y estoy poniendo en casos de 10 minutos por ejemplo, ahora podemos agarrar 5
minutos, 15 minutos, dependiendo de los espacios que se nos abren en el día.
Pero hay que estar alertas, velar, llorar, estar atento en mi día.
Qué momento puedo aprovechar para orar?
Qué momento puedo abrir espacio para poder hacerlo?
Porque se pueden presentar en el día, inclusive cuando uno comienza a valorar su
día, puede uno comenzar a decir, bueno, en este tiempo puede hacer esto,
en este tiempo puede hacer esto otro.
Y aprovecharlo prácticamente para tener continuamente una dedicación como Jesús en
oración continua, pero también con diligencia, no con negligencia.
Porque después uno ya se va y ahora dice, bueno, si tan solo hubiera agarrado 5
minutos más en orar y uno se... ¿cómo se dice la palabra?
Como que se arrepiente de no haber aprovechado otros 5 minutos más, verdad?
Porque ya cuando uno está dentro de la comunión
uno recibe ministraciones de Dios y otras cosas.
Y pero uno dice, bueno, si tan solo ya no hubiera visto el TikTok o ya no hubiera
visto tal cosa o ya no hubiera pensado en tal otra o me hubiera ocupado en tal otra,
mejor hubiera aprovechado más esta comunión.
Porque uno experimenta obviamente en oración muchas cosas que son
sorprendentes, son maravillosas, que puede a veces, como dice el apóstol
Pablo, ser difícil de explicar cuando uno está en la intimidad con Dios,
porque son experiencias que Dios le permite tener a uno, como he mencionado
aquí con Tito, que la confianza, que al vivir
eso nos da más confianza para ir a orar.
Pero no dejemos para después las cosas, no seamos negligentes en estar buscando
esto, porque también eso va a ser un testimonio que Dios va a dar a nosotros,
verdad?
Porque recordemos de que Dios nos está observando.
Aquí dice, con eso termino.
Hace 1 de Corintios 8 22 y con ellos hemos enviado a nuestro hermano.
De quien hemos comprobado, quien hemos comprobado que con frecuencia comprobado,
es decir, que hay un testimonio de Tito en los cielos y en la tierra.
Debe haber un testimonio de nosotros en el cielo y en la tierra.
Por eso que había un testimonio de Jesús en los cielos y
en la tierra, que era una persona frecuente en oración.
Por eso pusimos el caso de Lucas 11 1, verdad?
Porque había un testimonio de cómo era Jesús en la oración.
Dijo, bueno, lo único que o por lo menos eso es mi conclusión, verdad?
Cuando yo digo, por qué le preguntaron a Jesús de que enseñan a orar?
Yo me imagino que ya había venido fariseos, ya hemos visto a Juan el
Bautista, pues todos, todos leían la Biblia, todos van a la sinagoga, todos son.
Qué es lo que tendrá de diferente?
Juan atenderá diferente Jesús, atenderá diferente.
Cómo son los fariseos?
Lo único que vemos diferente es su oración.
Acá rato va a orar.
Entonces por eso le preguntan, bueno, enséñanos a orar, pues porque lo
que estamos viendo que lo único que puede haber tal vez de diferente entre los
fariseos, saduceos, herodianos, celotes, esenios, Juan el Bautista y los
otros profetas que hemos visto, pues sólo que va a orar a cada rato.
Entonces enséñanos a orar, pues hay una comprobación, hay un testimonio de en este
caso en particular ser frecuente en oración.
Entonces uno tiene que tomar eso y ver cómo lo pone en práctica para que uno
tenga la semejanza de Cristo, porque la semejanza de Cristo no sólo que uno se
ponga a señalar la semejanza, sino que también tiene
que uno comenzar a poner en práctica la vida de Cristo.
Entonces vamos a orar para que se nos ayude a ser diligentes y obviamente ya
hemos mencionado que la diligencia no solamente de hacer como que las cosas
rápidas, en el sentido de que uno se ponga así todo raro cuando
ora, uno ora mil por hora, como que alguien fuera rapero ahora.
No, estamos hablando del sentir, como vimos ahí, de la urgencia,
de la prontitud, de buscar estos espacios, estar velando y también en el caso de ser
efectivos en ellos y otras cosas que hemos estado viendo en los puntos que son del
griego y sus derivaciones, por así decirlo, y también en el caso del
leccionario Strong y también en este caso del testimonio de Tito, de cómo su
diligencia se incrementa después por la confianza, por la comprobación que
experimenta con ellos, pero en este caso lo estamos extrapolando obviamente al caso
de Jesús, de que uno cuando va a orar experimenta lo que eso significa,
vive lo que eso significa, nos impulsa que lo hagamos más, tengamos más confianza
para ir a orar por nuestras oraciones contestadas, por las suministraciones de
Dios, por el fluir del espíritu, por otras cosas que podríamos ir
mencionando, nos impulsa a que seamos más frecuentes y obviamente para ver un
testimonio en el cielo y en la tierra y Dios también lo va a utilizar para con
otras personas, porque obviamente aquí estamos viendo nosotros y tomando el
ejemplo de Tito, claramente, entonces damos gracias
a Dios y vamos a orar para que el Señor nos ayude.
Para eso vinimos hoy delante de ti, buscando ser personas frecuentes y
diligentes en la oración, no sólo por la prontitud, no sólo por la urgencia,
sino también el observar y el aplicar también la oración de una manera efectiva,
aprovechar esos pequeños espacios, pero también esos grandes espacios y tener
cuidado con lo que nos revela, porque sabemos que en orar no puede haber
cosas en nuestra mente que pueden bloquear nuestro fluir, así que ayúdenos hoy,
amigo y padre, para ser diligentes así como Tito y que esta diligencia cada vez
sea más abrupta, seamos más diligentes por haber comprobado tu oración y que eso nos
lleve a buscarte y cada momento aprovecharlo para estar contigo.
Te agradecemos, amigo y padre, por toda tu misericordia y tu fidelidad y
te pedimos hoy que nos ayudes para hacer solícitos, para orar, hacerlo de buena
voluntad, no como obligados, no como religión, sino que hacerlo de buena
voluntad e ir comprobando cada vez en esta buena voluntad, en esta solicitud de
hacerlo, en este agrado de necesidad de hacerlo, no sólo porque lo tengo que
hacer, sino porque me es necesario, me es vital para el avance de la naturaleza.
Te pedimos en el nombre de Jesús, Amén.
Vamos a orar por las diferentes necesidades, como dice la palabra de mi
Dios, pues suplirá todas vuestras necesidades
conforme a sus riquezas en gloria.
Dios y padre, venimos hoy delante de ti,
Señor Jesús, porque tú eres fiel y verdadero.
Sabemos de que tú eres un Dios que provee, has proveído a tu Hijo Jesucristo,
has proveído tu amor, has proveído tu Espíritu Santo.
Queremos que proveas en nuestro corazón de tu fidelidad, de este entendimiento de la
oración para ir constantemente, no solamente nuestros tiempos marcados,
sino que buscar los espacios, ordenarlos y también entrar en clamor para ti.
Y pedimos hoy que también traigas alimento y medicina, hogar, restauración y trabajo,
que traigas, Señor Jesús, de tus señales maravillosos y prodigios, que traigas un
espíritu de oración, de gracia, de sabiduría,
de revelación, de comprensión espiritual.
Y también, amigo y amado, que guardes a la vida del huérfano,
al anciano y la anciana, y al padre y madre soltero.
Pedimos también, Señor Jesús, que nos guardes de todo mal, que guardes a
Guatemala, a la niñez de Guatemala, que nos libre de todo terrorismo,
cartel, secta, ideología, hechicería, pandillas y cualquier
otra cuestión como tráficos de armas, de drogas, de personas.
Guárdanos y proteja a este país, Señor Jesús, de todo mal.
Y te pedimos también, Señor Jesús, que guardes a la vida del huérfano,
al anciano y la anciana, al padre y madre soltero, y que envíes obreros a la niñez,
porque la niñez es mucha y los obreros son pocos.
También pedimos, Padre, que envíes un espíritu de días para restauración
familiar y que también guardes y fortalezcas este campamento en la verdad,
llenándolo del Espíritu Santo, para alabanza de la gloria de tu gracia y
que tú seas glorificado y ensalzado para tu gloria.
En el nombre de tu Hijo amado, Amén y Amén.
Vamos a orar también por las personas que quieran aceptar a Jesús como Señor y
Salvador y quieran reconciliar con Él, quieran arrepentirse de sus pecados.
Dios y Padre, venimos hoy delante de ti para reconocer nuestro error, para
arrepentirnos de nuestros pecados, para declarar que Jesús es Señor y
Salvador y que tú lo resucitaste de entre los muertos.
También queremos caminar conforme a tu verdad, reconociendo que Jesucristo murió
en la cruz del Calvario, resucitó y que eso nos trajo reconciliación contigo y que
Él es el único mediador entre tú y nosotros.
Gracias, amigo y Padre, gracias, Amado y Salvador.
Permítanos ser bautizados en agua con tu
Espíritu Santo y participar de la Santa Cena.
Te lo pedimos en el nombre de Jesús.
Amén.
Amén.