Dios los bendiga cada uno de ustedes, un fuerte abrazo.
Gracias a Dios estamos aquí hoy con ustedes para
poder hablar de lo que es la palabra del Señor.
En este espacio lo utilizamos para hablar de la oración y la comunión.
Y claramente pues Dios nos ha permitido enfocarnos en ver a Jesucristo,
imitar de Él lo que vemos en oración.
También pues estamos el día 31 de mayo de 2026 a las 11.13 más o menos de un día
domingo para poder transmitir estos temas y que el Señor nos ayude en todo.
Y así que vamos a hablar, porque el tema del día de hoy va relacionado a lo que
hemos venido hablando acerca de la oración de Jesús y la transfiguración.
Porque lo hemos estado ya viendo ya hace un par de semanas, enfocándonos en esto.
Hemos estado hablando otros temas claramente anteriormente, con
anterioridad, pero ahora hemos estado enfocándonos en esa historia y ese ejemplo
de Jesucristo en el monte de oración y su transfiguración.
Claramente también tomándole ejemplo para nosotros, cómo vivir la oración.
Entonces por esas razones que estamos aquí presentes.
Ok, entonces vamos a hablar para entrar en el tiempo de nuestro Señor y Amado y por
esa razón también el tema se llama la oración,
transfiguración y el resplandor del rostro.
Padre en un beso estamos las gracias por el tema del día de hoy.
Gracias porque nos permites hoy usarnos y tener misericordia de nosotros para poder
compartir de la palabra y para amarnos unos a los otros.
Ayúdanos Señor a ser
guardados en ti.
Perdón, creo que hay música en la ventana, voy a cerrar la ventana.
Entonces, Padre en un beso estamos las gracias por tu misericordia, tu fidelidad,
ayúdanos a ser llenos de tu Espíritu Santo, llenos para poder compartir la
palabra con amor, con gracia, con fidelidad, con pasión, pero también a
poder recibir tu palabra, poder asimilarla y poder aprender de ella.
Para la gloria de tu nombre, líbranos del mal, líbranos de la arrogancia e
hipocresía, y dirígenos para hacerte fieles y adorarte en espíritu y verdad.
Benito eres, amado Padre y Pastor, Dios de Israel, ayúdanos a ser conmovidos
por tu verdad y ser sostenidos en la verdad.
Pruébenos sabiduría y revelación como tú lo conoces y ayúdanos
a que todo sea para el avance de la gloria de tu gracia.
Estando preparados para tu venida y ayúdenos hoy para la gloria de tu nombre.
Declaramos que no nosotros, ojiva, no nosotros, sino tu nombre sea la gloria,
por tu misericordia, por tu fidelidad, porque tú nos has hecho, y no nosotros,
a nosotros mismos.
En el nombre de Jesús, amado Padre, gracias por todo, amén, y amén.
Creo que, permítame, es que creo que ya se fue la buya, permítame.
Ok, listo, perdón si no hay mucho calor acá.
Entonces, vamos a iniciar, por gracia y amor de Dios.
Entonces, como mencionamos, tenemos la oración,
transfiguración y el respaldo de los rostros.
Estoy colocando esta parte específica por lo que vamos a hablar.
Entonces, nuestro versículo base, el cual hemos estado
tratando la manera de cimentarlo, es Lucas 11.1.
Lo voy a leer, dice de la siguiente manera.
Aconteció que estando Jesús orando en cierto lugar,
cuando terminó, le dijo uno de sus discípulos.
Señor, enséñanos a orar así como Juan enseñó también a sus discípulos.
Este versículo lo hemos estado utilizando de base para hablar
de ver a Jesús y ser imitadores de Jesucristo en la oración.
No sólo aprendiendo las enseñanzas que él tiene, que no estamos menospreciándolas,
sino que tomándolas para aprender de ellas, que ya lo hicimos inclusive ya hace
mucho tiempo, casi dos años, cuando hablamos
del Padre nuestro y otras enseñanzas.
Pero también la Biblia dice, como dice el apóstol Pablo, ser imitadores de mí,
así como yo imito a Cristo, o como Jesús dijo, todo lo que voy a hacer a mi Padre,
eso hago o digo.
Entonces, claramente nosotros no sólo nos movemos por lo que
oímos o por lo que nos enseña, sino que también por lo que vemos.
Entonces es muy importante hacer esa distinción.
Entonces aquí se ven claramente estas dos distinciones.
Cómo Jesús toma el ejemplo de la oración, porque
aquí dice claramente Jesús orando en cierto lugar.
Luego de eso, se menciona la parte de la enseñanza de la oración, que es el
versículo 2 de Lucas 11, que Jesús comienza a expresar la enseñanza de la oración.
Pero nuestro enfoque va hasta esa parte, Jesús orando en cierto lugar.
Jesús oraba y la Biblia nos deja varios ejemplos de qué hacía, por así decirlo,
porque Jesús no decía necesariamente, mira, levántese muy temprano a orar de mañana.
Jesús lo dice, Jesús menciona a nuestro Padre que está en el cielo, pero no dice,
mira, levántese muy temprano en la mañana antes que el sol salga a orar.
Pero sí vemos en Marcos cómo Jesús se
levantaba muy temprano en la mañana para orar.
Tampoco dice, miren, oren toda la noche, por así decirlo.
Pero sí vemos a Jesús orando en toda la vigilia de la noche, como ejemplo,
y otras cosas que hemos visto o que nos deja la palabra ver en motivaciones,
en enseñanzas y otras cosas.
Por lo cual, basado en eso, hemos considerado ahora tomar,
y hemos estado tomando, Lucas 9 del versículo 28 al 36.
Lo que algunos conocen como el monte, la transfiguración.
Realmente no sabemos qué monte era, o por lo menos yo no lo sé, y por eso que
a veces se menciona el monte, la
transfiguración o la transfiguración de Jesús.
A veces son dos formas que se mencionan.
Entonces vamos a leerlo porque nos hemos
estado enfocando en ello para poder aprender.
Vamos a verlo acá, Lucas 9 del capítulo 9,
versículo 28 al 36, Nueva Biblia de las Dominicas.
Versículo 28.
Y como ocho días después de estas palabras, Jesús tomó con él a Pedro,
a Juan y a Jacobo, y se vio al monte orar.
29.
Mientras oraba, la apariencia de su rostro se hizo
otra, y su ropa se hizo blanca y resplandeciente.
30.
Y de repente, dos hombres hablaban con él,
los cuales eran Moisés y Elías.
31.
Quienes apareciendo en gloria hablaban de la partida
de Jesús que él estaba a punto de cumplir en Jerusalén.
32.
Pedro y sus compañeros habían sido vencidos por el sueño, pero cuando
estuvieron bien despiertos, vieron la gloria de
Jesús y a los dos varones que estaban con él.
33.
Y al retirarse ellos de él, Pedro dijo a Jesús, Maestro, es bueno quedarnos aquí.
Hagamos trece enramadas, una para ti, otra para Moisés y otra para Elías.
Pero Pedro no sabía lo que decía.
34.
Entonces, mientras él decía esto, se formó una nube
que los cubrió y tuvieron temor al entrar en la nube.
35.
Y una voz salió de la nube que decía, este es mi hijo, mi escogido, oigan a él.
36.
Después de oírse la voz, Jesús quedó solo.
Ellos mantuvieron esto en secreto.
Por aquellos días no contaron nada de lo que habían visto.
Muy bien, eso es lo que hemos estado hablando y hay algo muy importante aquí
relacionar, pues porque esta parte de la transfiguración no sólo se muestra en
Lucas, también se muestra en Mateo y en Marcos.
He tomado de base Lucas, porque Lucas muestra
algo que no muestran los otros evangelios.
Y lo que muestra es de que Jesús fue a orar.
Por eso aquí dice, y subió al monte a orar.
Es decir, que el momento de la transfiguración no fue un momento
aleatorio, no fue un momento simplemente como que Jesús,
miren, les voy a mostrar mi verdadero yo, por así decirlo.
Que a veces, por ejemplo, el caso de creo que es Mateo y
Marcos, lo muestran solo como que Jesús se transfiguró.
Algo así como que él estaba parado y se
transfigura delante de Pedro, Jacobo y Juan.
Y no necesariamente fue así, sino que este ejemplo de Lucas nos muestra cómo ellos
estaban, por así decirlo, en búsqueda, en oración, en
el padre, en el monte y en el transcurso de la oración.
Es decir, mientras Jesús estaba orando, mientras Pedro estaba orando, mientras
Juan estaba orando, mientras Jacobo estaba
orando, se comenzó a dar la transfiguración.
No sabemos si ellos ya llevaban una hora, dos horas, tres horas.
¿Por qué?
Porque Jesús estaba acostumbrado a orar toda la noche.
O sea, la costumbre de Jesús no era como lo que a veces nosotros hacemos de
acostarnos en la cama, colocarnos a veces en el acobijo, no sé cómo lo llaman en
otros lados, y decir, padre, Jesús, y se queda uno dormido.
O qué sé yo, venir y medio ponernos de
rodillas, hacer una breve oración y nos acostar.
Jesús a veces tomaba toda la noche en oración.
Era algo que era su costumbre, pero no necesariamente de Pedro, Jacobo y Juan.
Por lo cual, el mismo versículo dice que les ganó el sueño.
¿Sí?
Pero no dice tanto cuánto tiempo pasó.
Esto es muy importante y lo he estado resaltando
ahora, porque aquí creo que lo menciona.
Aquí está, 32.
Pero Pedro y sus compañeros habían sido vencidos por el sueño, pero cuando
estuvieron bien despiertos, vieron la gloria de
Jesús y a los dos varones que estaban con él.
Entonces vemos que aquí, vemos que esto estuvo durante la oración.
Por eso aquí también dice el versículo 29.
Mientras oraba la apariencia de su rostro, se hizo otra.
O sea, que este momento fue durante la oración.
Y esto es muy importante porque es algo que mencionamos en otras ocasiones,
de que a veces cuando hablamos de Marcos o hablamos de Mateo 9, pero creo que es
Mateo 10 y otros pasajes de la Vila de Lucas, cuando él oraba toda la noche,
no nos mostraban qué pasaba durante la oración, no nos mostraban que él
específicamente oraba, sólo nos mostraban, como mencionamos Marcos, que se levantaba
muy temprano en la mañana, o el otro caso que Jesús siempre buscaba momentos para
orar o con frecuencias apartaba, o el otro caso que decía que él buscaba
provocar los momentos de oración, o el otro que también mencionamos como
Jesús viene y busca orar toda la noche, pero no teníamos un ejemplo de qué pasaba
durante la oración, no nos mostraba que conversaba durante la oración,
por así mencionarlo.
Tal vez tenemos un ejemplo más o menos de Juan 17, que ahí sí se muestra lo que
hablaba, pero hablamos de que claramente es como un misterio lo que estaba pasando.
Y en este caso vemos de alguna manera cómo Pedro, Jacobo y Juan les permitieron este
privilegio de ver qué pasaba durante la oración, porque claramente cada uno de
nosotros ora y cada uno de nosotros puede
saber qué pasa, o qué siente, o qué percibe.
Por eso que hay personas que cuando cuentan su testimonio dicen hermanos que
yo fui a orar y después de orar sentí una paz.
Entonces obviamente si uno los grabara, por eso las personas en oración,
tal vez no viera nada a uno, pero sí cuando ellos salen de oración,
mira ahora me siento con paz, porque obviamente las cámaras no perciben o no
captan necesariamente, ah, está en paz o está airado.
¿Por qué menciono esto?
Porque aquí nos están hablando qué está pasando en oración y lo interesante es que
mientras oraba la apariencia de su rostro se hizo otra, o sea que no fue que Jesús
dijera ahorita me voy a transfigurar, fue algo como, si lo voy a poner de esta
manera, fue algo como natural, fue algo que él no necesariamente
controlaba, que él dijo bueno ahorita me pongo mis ropas azules rojas o ahorita me
puedo poner mi rostro de esta manera, no fue así, fue que la misma comunión
provocó la transfiguración, no fue que él dijo una manera, sino que la misma
comunión provocó la transfiguración, la presencia de Dios provocó un cambio
inclusive manifiesto o no sé cómo llamarlo así, muy palpable o en este caso
verificable para él y para los que estaban allí pues.
Y esto es muy importante ¿por qué?
Porque nosotros obviamente tenemos ciertas expectativas de muchas maneras,
porque cuando uno comienza a ver mucho la biblia nos vamos a dar cuenta de que pasa
muchas cosas cuando hay oraciones y uno se puede
preguntar pero por qué a mí no me pasa, por así decirlo.
Entonces para esto vamos a leer otros versículos también, lo voy a leer acá,
Mateo 17 el 1 al 3 versículo 1 6 días después Jesús tomó con él a Pedro,
a Jacobo y a Juan, su hermano, y los llevó a parte a un monte alto.
Dos, delante de ellos se transfiguró y su rostro resplandeció como el sol y sus
vestiduras se volvieron blancas como la luz.
Tres, en esto se le apareció Moisés y Elías hablando con él.
Entonces aquí vuelve a mostrar otro, esta es la parte de Mateo, coloque Mateo
porque aquí si se dan cuenta él no menciona la oración
por nada y vemos aquí su rostro resplandeció como el sol.
Entonces aquí muestra una parte particular porque en el caso de Lucas muestra como
que hubiera cambiado de forma por así decirlo, pero Mateo muestra que le comenzó
a resplandecer como el sol su rostro, durante qué?
Durante la oración.
Ok y obviamente aquí muestra Moisés y Elías, creo que en la primera vez que
hablamos de esto hicimos esa referencia entre Moisés y Elías pero hoy quería
marcarlo de una manera diferente y vamos también a leer para poder entender esta
parte que no fue necesariamente sólo un momento aislado, es decir sólo Jesús,
sino que también también le pasó a Moisés.
Éxodo 34 29 del 35.
Versículo 29.
Cuando Moisés descendía del monte Sinaí con las dos tablas del testimonio en su
mano, al descender del monte, Moisés no sabía que la piel
de su rostro resplandecía por haber hablado con Dios.
30.
Al ver a Arón y todos los israelitas que la piel del rostro de Moisés resplandecía,
tuvieron temor de acercarse a él.
31.
Entonces Moisés los llamó y arón y todos los jefes de
la congregación regresaron a él y Moisés les habló.
32.
Después se acercaron todos los israelitas y él les mandó que hicieran todo lo que el
señor había hablado con él en el monte Sinaí.
33.
Cuando Moisés acabó de hablar con ellos, puso un velo sobre su rostro.
34.
Pero siempre que Moisés entraba a la presencia del señor para hablar con él,
se quitaba el velo hasta que salía.
Siempre que él salía, decía a los israelitas
lo que el señor les había ordenado.
35.
Los israelitas veían que la piel del rostro de Moisés resplandecía y Moisés
volvía a ponerse el velo sobre su rostro hasta que entraba a hablar con Dios.
Entonces vemos acá algo muy importante porque menciona la piel del rostro de
Moisés resplandecía y también en el primer versículo que leímos 29 dice... perdón
aquí es... dice Moisés no sabía que la piel de su
rostro resplandecía por haber hablado con Dios.
En otro pasaje si vimos acá decía también cuando estaba en la presencia de Dios.
Creo que no... aquí en el versículo... aquí 34.
Pero siempre que Moisés entraba a la presencia del señor para hablar con él,
es decir que prácticamente lo que Moisés hacía era orar.
Eso es lo que hacía, orar con Dios.
Inclusive en muchas de nuestras definiciones o lo que a veces uno mucho...
las personas reciben una respuesta... las
personas dicen es que orar es hablar con Dios.
Eso es lo que muchos mencionan.
Entonces aquí menciona que cuando Moisés va a hablar
con Dios su rostro termina resplandeciendo también.
Entonces esto me deja ver... me deja pensar varias cosas por lo menos a mí y
que también quiero compartir con todos ahora porque cuando nosotros estamos en
oración, como mencioné, uno quisiera que se manifiesten cosas pero también hay
cosas que están invisibles, que están
manifestándose pero que nosotros no observamos.
Por eso se llama la Biblia habla de la fe y es algo que quiero mencionar con la
parte del rostro resplandeciente con también
lo que puede haber dentro de nosotros.
¿Por qué lo digo?
Porque el resplandecer al rostro Moisés y que le resplandeciera el rostro a Jesús no
fue necesariamente de algo necesariamente instantáneo.
No es necesariamente que ellos pusieran sus rodillas, por así decirlo,
al momento y al momento les brilló el rostro porque si no cada vez que la Biblia
mencionaba que oraran decía que les brillaba el rostro, ¿verdad?
Sino que era al salir de la presencia del Señor pero que tampoco a ellos fuera que
fueran dos minutos o tres minutos allí pero eso también me deja ver a mí o por lo
menos en lo que yo logro entender con los versículos que estamos viendo de que la
presencia de Dios que está inundando la vida de ellos está operando internamente y
que la abundancia de la presencia de Dios de la comunión con Dios con ellos se
comienza a manifestar hacia Menciono esto, ¿por qué?
Porque cuando uno ora, a veces ve la oración como un concepto o como una
definición, y no como algo que puede ocurrir internamente
en mí, pero que obviamente yo no estoy viendo.
Pero está pasando algo dentro de mí.
Pero cuando algo se comienza a hacer mucho más
fuerte, va a comenzar a manifestarse en mi vida.
Pero que obviamente nosotros no lo entendemos.
Y por eso la Biblia nos deja ver este tipo de escenarios.
Que entre más tiempo nosotros vamos a pasar, más va a purificar y santificar
nuestras vidas internas, hasta que va a llegar un punto de manifestar una gloria.
Porque eso es lo que está mostrando acá.
La manifestación de una gloria.
Tan fuerte es que se les manifestó a ambos en el rostro.
Ahora, ¿cuál es nuestro problema y cuál es nuestro issue?
Como algunos a veces se mencionan.
El problema está que nosotros no buscamos una plenitud e intimidad en oración.
Nosotros nos conformamos a veces con 5, 10, 20, tal vez 15 minutos de oración.
Y a veces queremos resultados muy magníficos, por así mencionarlo.
Y el otro conflicto es de que a veces cuando vamos a orar, solo llevamos una
lista de peticiones, como que fuera un supermercado.
Entonces no hay una verdadera comunión.
No hay una verdadera integridad.
Y obviamente también por la misma causa, la falta de aprendizaje en la oración,
que en la oración a veces solo mencionamos una lista de cosas por pedir.
Hay personas que dicen, hermano, pero yo ya pedí todo lo que tenía que pedir.
Y eso me llevó 5 minutos.
Y es por eso que también no hay una entrega.
Y por esta causa también tenemos que comprender que cuando uno va a orar,
la oración no es únicamente algo que mencioné como que fuera un concepto,
una definición y que no pasa absolutamente nada.
Realmente nosotros a la hora nos acercamos a la presencia del Señor.
Por eso aquí dice, pero Moisés, pero siempre que Moisés entraba a la
presencia del Señor para hablar con él, cuando uno va a orar y esto lo he
mencionado en otras ocasiones, uno es lo pone esta manera.
Es como que uno fuese trasladado a una dimensión espiritual diferente.
Claramente, cuando uno mira el cuarto.
Que si o el patio o donde uno ora, uno ve todo el aspecto y ámbito terrenal.
Uno no está viendo la conexión espiritual o lo que está pasando espiritualmente de
una manera externa, inclusive de una manera interna.
Porque si uno tiene una comunión con Dios y uno comienza desde adentro, ser
transformado, ser llenado de la presencia, porque a veces uno no se da cuenta,
a veces uno no lo logra ver.
Pero la presencia de Dios está operando dentro de nosotros, está ministrando o
como dice el apóstol Pablo en filipenses, está siendo suministrada a nuestras vidas,
pero claramente no lo vemos inclusiva hasta cierto punto.
A veces esta vez ni siquiera lo percibimos.
Y es donde también muchas personas se frustran, porque aparentemente no ven
nada, porque quieren ver cosas, quieren que caiga a fuego el cielo,
que se les manifieste un ángel, que venga Dios.
Pero no están viendo los cambios internos que Dios está operando en ellos,
cosas que Dios está trabajando interiormente en ellos, que en algún
momento se van a comenzar a manifestar en las vidas de ellos,
va a ser más visible lo que Dios está trabajando en ellos.
Por eso que aquí nos está hablando de que la transfiguración no fue un momento
instantáneo, no fue un momento que Dios, que Jesucristo hizo algo, que levantó la
mano, hizo una señal, simplemente le estaba en oración.
Durante el proceso, la continuidad, la perseverancia, la dedicación en
oración, en un punto de ese tiempo, de ese lapso, se comenzó a manifestar
mayormente la gloria de Dios en la vida de Jesús.
Así como aquí Moisés pasaba tiempo con Dios hablando,
ese momento se le comenzó a manifestar también.
No fue que entraron y ¡boom!
Les brillaron, como cuando uno tiene un foco y uno le presiona ahí para encender,
y el foco se enciende, le apaga y el foco se apaga.
Ellos pasaban tiempo, un tiempo dedicado, y es
algo que a veces nosotros no queremos invertir.
Estamos acostumbrados en esta sociedad a que todo sea rápido.
Yo voy a un centro de comida rápido y me lo quieren, ¡pero ya!
Inclusive a veces me ha sorprendido a mí, en mi caso que soy a veces programador,
que mencionan que las personas, según estadísticas, dicen que si una
página de internet se tarda más de tres segundos, lo primero que hacen es
quitarla, si se tarda más de tres segundos, porque se desespera.
Yo digo, ¿en quién en su sano juicio se va a desesperar
por tres segundos porque no carga una pantalla?
O sea, para mí, tres segundos yo puedo esperar.
Uno, dos, tres.
Y alguien que se desespere porque una página no se levanta en tres segundos,
para mí tiene un problema.
Entonces, los programadores han hecho cosas para que las páginas carguen en ese
lapso antes de tres segundos, porque si no, la gente
se desespera y cambia de página, busca otro sitio web.
Entonces, eso me da a entender a mí que las personas están tan desesperadas por el
sistema que se está manejando, inclusive por lo que había visto un video
hace un par de meses cuando hablaban acerca de cómo ha cambiado la música en
estos últimos tiempos y de que los cantantes y las plataformas han hecho las
cosas para que en un lapso pequeño de tiempo las personas escuchen música y
escuchen otras cosas como que antes tal vez se tardaba.
Por ejemplo, metían instrumentos y cuestiones para como que preparar las
cosas para luego entrar el cantante y después
el coro y algo así como que muy elaborado.
Ahora dice que la gente, si no escucha algo en un par de segundos o inclusive un
lapso de tiempo, la gente cambia la música.
Ah, no me gusta o que no escucho a alguien que diga o que tarare o diga algo,
lo cambio.
Ah, no escuché el coro ahorita, lo cambio.
Entonces, ha transformado también la música.
¿Por qué?
Porque la gente está desesperada y la gente está como que muy ansiosa,
quiere las cosas ya.
Eso también ha pasado en la televisión.
Inclusive, unos actores mencionaron cómo la televisión ahora ha cambiado sus
estructuras, sus películas, cómo ha cambiado
las estructuras, porque la gente se desespera.
Y otras cosas que podría mencionar, que inclusive ahorita estaba viendo
también cuestiones ahí de sistemas y otras situaciones, como es de que la sociedad ha
entrado en esta situación de si no me convences en dos, tres segundos, te quito.
Inclusive como estas situaciones de los videos de cuando alguien hace videos de
TikTok enseñan, por ejemplo, de que tiene que haber un gancho y el gancho debe durar
tanto y ahí le dan una estructura para cómo
retener a las personas en un lapso corto de tiempo.
Entonces ya el mundo se ha metido en un sistema de quiero las cosas ya.
¿Y qué pasa cuando alguien va a prácticamente a entrar en oración?
¿Quieren eso?
Así como que yo quiero, señor, que me hable ya.
Las cosas ya, que tu presencia ya, que resuelvas esto ya.
¿Por qué?
Porque toda la sociedad se ha movido en este sistema de
afán y también de ese sistema, por ejemplo, industrializado.
Y no han tenido paciencia en oración.
Y obviamente cuando también leen la Biblia, pues miran
ciertas manifestaciones y como no les pasa, se desespera.
Y no logran entender que Dios lo que va a hacer son cambios primeramente internos en
nuestras vidas para luego que esto se tiende a manifestar.
Inclusive hay muchas personas que cuando quieren entran en el Evangelio quieren que
ya al momento les den una iglesia de 50.000
miembros para predicar a una gran congregación.
Y no se dan cuenta de la cantidad de pecados, errores, dificultades,
malformaciones y muchas cosas que tienen internas.
Pero obviamente no la están viendo.
¿Por qué?
Porque nuestra alma, por así decirlo, no la vemos.
Nosotros lo que vemos es nuestro cuerpo.
Nosotros hagamos de cuenta de alguien bien saludable, que se mira bien ejercitado.
Y tal vez puede verse hombre o mujer hermoso los dos, porque se han inclusive
esforzado por tener una buena figura y ayudan
a otros a tenerla en comida y en ejercicio.
Muy bien.
Pueden ser modelos, no modelos de fashion, sino modelos de saludables.
Pero ¿cómo estará su alma?
Si pudiéramos dibujar su alma, ¿cómo estaría?
¿Qué podríamos ver en su alma?
¿Alguien obeso?
¿Alguien trastornado?
¿Qué podríamos ver si Dios pudiera dibujar nuestras almas?
¿O nosotros podríamos ver nuestras almas?
¿Qué miraríamos?
¿Qué caos miraríamos?
¿Qué defectos, qué abominaciones podría haber en nuestra alma?
No lo sabemos.
No digamos también en ámbitos espirituales, en las esclavitudes y demás.
Nuestro ser espiritual y nuestra alma no la vemos y no vemos los problemas que
tenemos, las gravedades y profundidades de traumas, pecados y un montón de cosas.
No lo sabemos, no lo vemos.
Entonces Dios no va a buscar necesariamente solamente que me abría el
rostro, como que fuera un foco, ¿verdad?
Sino que Dios lo que hace es trabajar internamente primero en nuestras vidas y
tratar de restaurar internamente nuestras vidas y nuestros corazones para que desde
adentro comencemos después a manifestar hacia afuera su gloria.
Y obviamente a veces esos procesos también cuando
uno entra en oración uno a veces no los ve.
Uno no se da cuenta cómo Dios está trabajando internamente en el hombre.
¿Por qué?
Porque nosotros somos personas muy materiales, son muy materialistas.
Y por eso que a mí me gusta ese versículo que para mí ha sido sorprendente también
que dice la palabra un día transmite otra sabiduría a otro día.
No es escuchada su voz, ni oídas sus palabras.
Entonces uno se queda así, ¿cómo?
Entonces, ¿cómo así?
Pues como lo transmite en sabiduría.
Porque obviamente si yo le quiero transmitir
a alguien información, mira aquí está la USB.
O mira, enciéndete el Bluetooth, te voy a mandar una inflo.
O le mando un link donde está ahí tal vez una Wikipedia, ahí está todo, ¿verdad?
Entonces nosotros mandamos comunicación ya sea audible, ya sea por podcast,
por video.
Pero ¿cómo funciona la información espiritual?
¿Cómo se transmite?
No le voy a mandar yo un cable a Dios, mira señor, aquí está el USB.
O mira, ya encendí el Bluetooth, ¿verdad?
Sino que lo que hace es una transmisión espiritual.
Cuando nos acercamos a él en oración, él con su espíritu, porque la Biblia dice
que Dios es espíritu, por lo tanto Dios no se va a mover
necesariamente en fluidez de materiales o carnales plenamente.
Su enfoque va a ser en ámbitos espirituales, suministraciones
espirituales, enseñanzas a nuestro espíritu.
Que obviamente a veces también nosotros pensamos que nuestro espíritu solo como
que fuera una bolita de gelatina y que va vibrando.
Pero realmente nuestro espíritu también tiene una personalidad, por así decirlo.
¿Por qué?
Porque cuando nosotros fuimos creados, primeramente fuimos creados espíritu.
La Biblia dice que Dios es padre de espíritus y que este espíritu está muerto
en delitos y pecados y que ahora nuestro espíritu trae a manifestar una nueva vida.
Y por eso que la Biblia menciona en 1 Corintios 14 que nuestro espíritu es el
que se comunica con el padre a la hora de hablar en lenguas.
Entonces nuestro espíritu ya tenía, si queremos llamarlo así, una persona,
una personalidad.
Pero que a veces nosotros somos espíritus, así
como que fuera una nubecita o algo así raro.
Pero mi punto al que quiero llegar es de que no vemos todo eso internamente y
tenemos que entender por la fe también de que entre más perseveramos en oración,
entre más dediquemos nosotros a orar y dediquemos más tiempo,
comenzará también a manifestarse después visiblemente.
Pero si no dedicamos nosotros que Dios forme, que prepare, que llene,
que sobreabunde su presencia en nosotros, no va a haber una manifestación fuera.
Es como cuando dice David, es que mi copa
está rebosando del gozo del espíritu de Dios.
El hecho de rebosar es que manifiesta algo más grande que se sale de la copa.
Porque si yo tengo un vaso de agua o un vaso ya sea de plástico o de vidrio o de
algún otro material y yo comienzo a colocar agua y sobrepaso el vaso,
obviamente llene el vaso y se le va a comenzar a ver hacia afuera.
La mesa va a comenzar a llenarse de agua.
Si yo tengo un cuaderno se van a mojar porque
sobrepasó, lo llené, sobrepasó las cosas.
Por eso que David decía mi copa está rebosando del gozo, se está sobrepasando.
Entonces cuando vemos aquí a Moisés y cuando vemos a Jesucristo, cuando entran
en la comunión, ellos no solo estaban siendo
llenos, suministrados, sino que eso estaba sobre...
estaba rebosando de gloria que logró manifestarse inclusive en su rostro.
La gloria de Dios, la luz de Dios en ellos se comenzó a manifestar y a ser visible,
a ser si lo queremos llamar así, manifiesta aún más.
Pero eso lo lograron ambos, dedicándose a la oración, no solo poniendo sus
rodillitas y pidiendo cosas de cinco minutitos.
Padre, te pido por mi papá, mi mamá, mi abuelo, mi abuela, mi tío, mi vecino.
Ya se me acabó la lista, ya llevo tres minutos.
¿Qué más pido?
Te pido por el pastor, por el anciano, por el diácono.
Señor, te pido por Guatemala, por Belice, por Chile, por Ecuador.
¿Qué más puedo pedir?
Señor, te pido porque... y después, señor, no sé qué pedir.
Está hablando de una relación, una comunión que tenemos que aprender
nosotros y aprender a estar en la presencia y a recibir de la presencia del Señor.
Pero a veces no queremos dar ese paso.
¿Por qué?
Porque somos personas que quieren ver algo ya y que se miren, diría alguien,
y para ayer.
Pero a veces las cosas, Dios va a comenzar a restaurarlas y a ser formado en
nosotros, su gloria en nosotros, para ser llenos, para
que se logre manifestar plenamente la gloria de Dios.
Y también menciono esto porque tiene que
manifestarse, tiene que ser palpable la gloria.
Por eso que mencionaba que la gloria no es
un concepto, no es una definición únicamente.
¿Por qué?
Porque las definiciones no es necesariamente cosas reales a veces.
Son cuestiones que pueden ser como ideas.
Si es como que yo ahorita me pongo a pensar acerca de cómo hacer un cohete a la
velocidad de la luz y que lo ponga octagonal y yo me lo invento en la cabeza.
Sí, pero no es real.
Pero la gloria sí es real.
El problema está que nosotros solo nos hemos
manejado en sistemas de conceptos o teorías.
Por eso mucha gente dice, hermanos, tenemos la plenitud del Espíritu y ya
dicen, es que nosotros esto y que nosotros lo otro y que el Espíritu aquí y allá.
¿Pero por qué no se mira?
¿Por qué no se nota?
Y ahí es donde aparece la mención también donde dice que el Espíritu Santo se
manifestará o por señalar hablará en
lenguas porque es una manifestación visible.
Porque es ilógico pensar de que el poder más grande de todo el universo,
que estamos hablando del Espíritu Santo, se derrame sobre alguien y no pase nada.
Y no estamos hablando que no pase nada, solamente de que alguien normal los frutos.
Si estamos hablando de frutos, pero también estamos
hablando de otras cosas porque es una llenura.
Si las personas que se meten en demonios o espíritus manifiestan cosas, ¿cómo es que
el Espíritu Santo supuestamente no manifiesta?
Y cuando uno también conoce y comienza a leer la Biblia, ¿qué
pasa cada vez que el Espíritu Santo desciende sobre alguien?
Siempre hay una manifestación de profecía, particularmente en el Antiguo Testamento,
pero en el Nuevo Testamento de Lenguas.
Si ustedes comienzan a investigar y les aseguro, léanlo.
Cuando el Espíritu Santo llegaba, primeramente, por ejemplo, con los
ancianos, cuando dice que Dios tomó el espíritu que había en Moisés y se lo
colocó a los ancianos, dice que los ancianos profetizaron.
O sea, no fue que ah, ya ahí están, quedó, pues
ya les di el Espíritu Santo y no pasó nada.
No, dice que profetizaron, se manifestó una gloria
tan grande, claramente la del Espíritu en ellos.
Josué llega y dice, mira, fíjate que los que no pudieron venir, que estaban en el
campamento, que no vinieron, comenzaron a profetizar.
Y Moisés dice, acaso tienes celos de mí?
Pues por mí que todos profetizaran, dijo Moisés.
Y que el Señor ponga su espíritu en ellos.
O sea que ahí se manifestó.
No fue una cuestión solo teórica.
Ah, ya les puse el Espíritu Santo.
Ya pasó nada.
Ahí esperen que se miren sus frutos.
Se manifestó profetizando.
Luego podemos ver también el caso de Saúl y creo que es primero Samuel.
Un creo que no sé si creo que es el 10.
Primero Samuel 10, donde dice que el Espíritu Santo vendrá sobre ti,
le dicen a Saúl y Saúl después termina profetizando.
Por eso se ha dicho Saúl, Saúl, Saúl, Saúl entre los profetas,
porque el Espíritu vino y profetizó.
Si queremos mencionar el caso, Joel dice que el Espíritu vendrá y profetizarán.
Cuando vemos el caso también de.
Cómo se llama?
Creo que se me olvidó este señor Zacarías en Lucas.
Dice que el Espíritu Santo vino sobre él y le abrió la boca y cuando abrió la boca,
profetizó de Juan el Bautista.
También vemos el caso cuando María saluda y le dice a el Salvador Elizabeth.
Dice que fue llena del Espíritu Santo y ella comenzó al alabar a Dios.
Porque obviamente no sabemos qué pasó principalmente con Juan, pero esta mujer
comenzó a dar gloria a Dios y alabar a Dios.
Si vemos el caso de los de la llenura del Espíritu Santo en Hechos capítulo 2,
dice que hablaron en lenguas, profetizando en lengua.
Vimos el caso de Hechos 19 o algunos otros casos como Hechos capítulo 10.
Cada vez que el Espíritu Santo se manifestaba, no era algo conceptual.
A mí ya tiene el Espíritu Santo como que si nada hubiera pasado, sino que cada vez
que la vida mencionaba al Espíritu Santo, siempre había una manifestación en ese
momento porque era manifiesto, era lleno del Espíritu Santo.
Pero ahora hemos trabajado las cosas muy conceptuales.
Pero también el problema es porque las personas
están acostumbradas a las sopas instantáneas.
¿Por qué digo?
Porque quieren solo un vasito, un poquito de agua
caliente, esperar tres minutos y que ya salga.
Y así quiere la gente orar, quiere estar de rodillas tres
minutos y que ellos estén súper llenos del Espíritu Santo.
Y que les pase de todo a que se lo lleven al tercer cielo, pero no pasa así.
Por eso vemos cómo los apóstoles estuvieron, no sé si fueron por 40 días o
no sé cuánto tiempo, orando de cuando viniera el Espíritu Santo.
O sea que ellos ya estuvieron orando, consagrándose,
esperando la venida del Espíritu Santo.
No fue tampoco de la noche a la mañana.
Entonces nosotros lo que quiero entender con todo
esto es nosotros debemos perseverar en oración.
Si queremos ver la gloria, tenemos que perseverar en oración.
Que a veces también nosotros cuando leemos la Biblia no vemos esos tiempos, ¿verdad?
Por ejemplo, a veces cuando uno lee el libro de Hechos, uno
puede pensar que esas cosas pasan de la noche a la mañana.
Como que todo eso pasó en un año.
Y uno obviamente pasa eso porque...
Inclusive yo vi en unos comentarios, creo que había en TikTok, decían que el
que tenía que ser el doceavo apóstol era Pablo.
Porque a Matías los cogió los apóstoles, pero Dios se cogió a Pablo.
Pero hay un problema allí.
¿Por qué?
Por los tiempos.
O sea, Pablo no se convirtió en ese momento.
Pablo, hasta donde yo me recuerdo haber oído, Pablo se
convirtió un año a tres años después del Pentecostés.
O sea que Dios no iba a estar esperando a Pablo uno a tres años para escogerlo como
apóstol, para ponerlo como apóstol entre los
doce, para que descendiera el Espíritu Santo.
Aparte de eso, Pablo no fue apóstol, nomás vio a Jesucristo.
En la Biblia menciona en Hechos capítulo 13, si no estoy mal, o el 14 y 13,
que él fue elegido por el Espíritu Santo junto con Bernabé para ser apóstoles.
O sea que no iba a esperar Dios 13 años para
esperar a Pablo para dar el Pentecostés.
Porque a veces uno piensa que todo eso pasó un ratito, pasó un año.
Pero cuando uno comienza a ver la línea de
tiempo del libro, de hecho, se da cuenta que no.
O sea, no iban a escoger a Pablo dentro de los
doce apóstoles, porque Pablo andaba en otras cosas.
Y al que escogieron fue a Matías, porque Matías estaba allí, no estaba Pablo.
Pablo apareció un año después del Pentecostés.
Entonces no tiene sentido lo que a veces dicen.
Entonces, ¿por qué menciono esto?
Porque hay una... hay una etapa que tienen que formar en nosotros.
Y también por eso menciona Pablo, y por eso a mí me gustó cuando encontré
eso, porque Pablo tampoco... porque a veces todos
piensan que Pablo ya nomás vio a Jesús y era apóstol.
Y andaba, qué sé yo, echando fuera demonios, necesitando muertes.
Y era apóstol.
No fue así.
Él tuvo una formación también y fue una formación de años.
No fue una formación de cinco años, de dos años, de un año.
Él se convierte.
Él fue integrado en la iglesia con apoyo de Bernabé.
Y él junto con Bernabé fueron preparados, instruidos, capacitados casi por 13 años,
porque en ese lapso de tiempo él fue llamado como maestro.
La Biblia dice que había profetas y maestros en la iglesia.
Cuando ponen el listado de los profetas y maestros, al primero que colocan es a
Bernabé y al último que colocan es a Pablo.
Si capturamos la atención conforme a la Biblia del ministerio de Pablo,
que Pablo dice en primera de Timoteo que él es predicador, maestro y apóstol,
entenderíamos según ese orden, por el espíritu,
que Bernabé era profeta y que Pablo era maestro.
Entonces, ellos estuvieron siendo formados por 13 años.
Y hay gente que dice que profetas ya no hay, sino que está Juan Bautista y Bernabé
era profeta, sin mencionar a Silas y a Barzabás, sin mencionar a Ananías.
O sea, habían varios profetas mostrados en el libro de Hechos.
Y Pablo tuvo una formación junto con Bernabé de 13 años.
13 años en Hechos capítulo 13.
Claramente los envían a ellos en el capítulo 14.
Literalmente dice y los apóstoles Pablo y Bernabé
eran apóstoles después de 13 años de formación.
Inclusive lo menciona en el libro de Gálatas.
En el libro de Gálatas, si no estoy mal, muestra
cómo él presenta su doctrina delante de Pedro.
Y ya llevaba, dice, no sé si 13 o 14 años.
Porque dice y yo no subí con aquellos que tenían reputación, sino que después de 13
años subí y puse mi doctrina delante de ellos.
Y ellos no me dijeron nada más, pero fueron 13 años de formación.
13 años, no fue de la noche a la mañana.
La iglesia de Hechos 19 fue casi alrededor de 30 años para que Pablo llegara y les
impusiera las manos y recibieron el Espíritu Santo.
30 años.
Entonces, ¿por qué menciona estos lapsos de tiempo?
Porque a veces nosotros, por el concepto actual de sopas instantáneas, de comida
rápida, de ahora, también que está con la inteligencia artificial, que en teoría ya
están despidiendo a veces, bueno, porque no es en todo.
A veces las compañías también están tomando malas decisiones en tomar despidos
acelerados de personas por la inteligencia artificial.
Se están dando cuenta que están gastando mucho más que lo que gastaban contratando
personas normales, porque la inteligencia artificial tampoco es barata.
Entonces, esto supuestamente ellos quieren todo ya
acelerados hasta saber que desesperados, ansiosos.
Entonces, obviamente, cuando entran en el Evangelio y la Biblia nos dice que tenemos
que perseverar y ser pacientes, se desesperan.
Hasta las cosas no pasan ya, porque como que todo lo quieren ya.
Están acostumbrados a tronarle los dedos a alguien y
decirle a mí, apúrate, háceme esto, háceme lo otro.
Y cuando Dios los trae acá, ellos se desesperan, no tienen paciencia,
no saben que hay cosas que tienen que ser formadas internamente
para que después logren manifestar y mostrar una gloria.
Y no tienen la paciencia de estar dedicados, inclusive la gente,
dos, tres horas en oración, pero si estar
metidos viendo una serie de dos a tres horas.
Perdón, una película de dos a tres horas, sin mencionar la serie de televisión,
que a veces las series pueden ver unos 20, a veces uno se puede lanzar 20 en un día.
Pero no estar en la presencia de Dios para que sea formado Cristo en ellos,
para que la gloria se logre manifestar desde la
formación interna hacia la manifestación viva y eficaz.
Por eso que hay muchas personas que cuando miran a otros ministros, solo miran lo que
actualmente tienen y no lo que Dios ha trabajado en ellos.
Por ejemplo, Elías, que de repente aparece.
Ah, yo quiero ser como Elías.
Sí, pero no sabemos cuánto tiempo fue formado Elías.
Estaba en oculto.
Estaba prácticamente él.
De repente aparece.
No sabemos cuántos años de formación Dios
trató con él para mostrar después una gloria.
Y obviamente él solo llega de Creta y luego se va.
Y otra formación en comunión por no sé cuántos
años para después volver a manifestar una gloria.
Porque claramente uno se sorprende de Elías, que hace descender fuego el cielo,
que de repente aparece.
Pero su formación interna en su comunión para luego manifestar algo, es otra cosa.
Y eso es lo que debemos perseverar.
Estar en comunión para que después se muestre la gloria más visible en el rostro.
Y a veces nosotros no dedicamos una entrega en comunión con Dios longeva.
Por así decirlo, no sé qué palabra usar.
O sea, dedicada.
Porque cuando uno habla a veces de tres horas o cinco horas de oración,
las personas se ponen así.
A la que montón, a la que no sé qué.
Pero se lanzan cinco horas de ver una serie,
se ponen a jugar a veces toda la noche.
Yo le digo porque a mí me pasó antes cuando yo estaba en el mundo.
Me lanzaba desde las 10 de la mañana hasta las 3 de la mañana del otro día.
Me ponía a jugar.
Había andado jugando Game Boy, el emulador de Game Boy Advance, ¿verdad?
Va a darle.
O a veces viendo a veces series de anime, lanzándose uno todo el día.
Entonces, ¿por qué no nos podemos nosotros dedicar a la oración?
¿Por qué lo vemos como a la que montón?
Porque obviamente no hemos leído la Biblia, no hemos aprendido y no hemos
visto lo hermoso que es estar en la presencia.
¿Por qué?
Porque también tenemos pecados que no queremos ser reprendidos, porque la Biblia
menciona en Juan 3, versículo 20, creo que es, no sé si es el comienzo del
19 o el 20, donde dice que no se quieren acercar a la luz porque sus obras son
malas y no quieren ser reprendidos cuando se acerquen a la luz.
Más todo aquel que hace lo bueno se acerca a la luz para ser recompensado por ello.
Entonces, las personas no se quieren
acercar a Dios porque van a ser reprendidos.
Y eso no es necesariamente que uno entra a la oración y que Dios venga y con un palo
nos comience a pegar, sino que obviamente internamente, y tal vez por así decirlo,
inconscientemente, sabemos que Dios nos reprende,
porque Dios va a hablar a nuestro ser espiritual.
Aunque tal vez uno no escuche nada, ¿verdad?
¿Por qué creemos a veces que inconscientemente
no queremos ir a la presencia?
Porque vamos a ser reprendidos.
Dios nos va a corregir nuestro camino.
Este no es el camino correcto, pero como nos gusta andar pecando,
no vamos a ser reconocidos.
Y cuando uno aprende que el oportuno socorro está dispuesto, uno aprende a
veces a recibir la corrección, la reprensión.
Porque sabe uno de que si uno se arrepiente, de que si uno recibe la
reprensión de parte de Dios y uno es corregido,
va a poder recibir más de la gloria de Dios.
Porque lo que no hemos entendido, que nos impide la gloria de Dios, es el pecado.
La Biblia dice claramente, ahora en libros romanos, creo que es capítulo 3,
no sé si es versículo 23 o 28, donde dicen, por cuanto
todos pecaron y están destituidos de la gloria de Dios.
Otras traducciones, creo que la nueva versión de las Américas dice,
por cuanto todos pecaron, no pueden alcanzar la gloria de Dios.
O sea que el pecado es como que fuera una puerta que no lo deja uno pasar.
Entonces uno quiere gloria, pero tiene pecado.
¿Cómo vamos a tener gloria si tenemos pecado?
No se puede.
Por eso que cuando uno entra en la oración, Dios comienza a santificar,
a purificar por medio de que uno pida perdón por sus pecados.
Entonces toda la suciedad que uno tiene interna,
porque a veces uno no se da cuenta que está sucio.
O sea, nosotros también pensamos de que el pecado es sólo un concepto, como que fuese
sólo una idea, pero no entendemos lo que el pecado opera en el hombre.
Por eso la Biblia habla de contaminación, porque no es una contaminación simbólica,
es una contaminación real.
Por eso Jesús también dijo, si la luz que hay en ustedes
es tinieblas, ¿cuánto más serán las mismas tinieblas?
Si la Biblia dice que Él nos limpió con su sangre, significa
que nosotros estamos sucios y la suciedad no huele bien.
Que nosotros no podamos distinguir el olor, la putrefacción del pecado,
no significa que no exista, porque el hombre, lastimosamente, no, pero hasta
cierto punto, tiene este sentido de adaptación.
Inclusive hace muchos años mi padre me contó de su experiencia cuando él estaba
trabajando cerca, no sé qué estaba trabajando él, porque él trabajaba en
refrigeración, o no sé si ese tiempo lo había trabajado, pero él me dijo,
mire, como aquí en Guatemala hay algo que se llama el basurero de la zona 3,
y obviamente los alrededores de ese lugar apestan, porque el olor de la basura no es
como que digo, bueno, no va a pasar de esta cuadra, sino que eso se expande.
Entonces mi padre estaba trabajando cerca de ese lugar, del basurero de la zona 3,
y él me contó de que al principio era feo, no podían ni comer, no podían ni querer
respirar, porque estaban sintiendo la peste del basurero que estaba cerca.
Pero luego me contó, dice que al tercer día ya no sintieron nada, o sea,
como que el cuerpo se adaptó a ese olor, ya no lo percibían como mal olor.
Y yo me medité en eso, ahora, en este tiempo, cuando él me lo dijo.
Y yo decía, es que nosotros estamos inundados de pecado, hay abominaciones,
hay una peste por los pecados de fornicación,
adulterio, hechicería, vanagloria.
Pero como nosotros ya estamos aquí, estamos
adaptados a esos malos olores, no los sentimos.
Pero cuando nosotros a veces comenzamos a buscar a Dios, a santificarnos,
espiritualmente comenzamos a percibir malos olores, malas actitudes,
abominaciones, ya uno no quiere nada de eso, y por eso que a veces ni siquiera uno
quiere encender la televisión, ni escuchar la radio, porque uno ya percibe la maldad.
No porque uno sea bueno, sino porque obviamente cuando nos entregamos a la
oración y él comienza a trabajar en nosotros, nos comienza a purificar,
nos comenzamos a oler bien.
Es como yo he oído amigos que han mencionado, por ejemplo, que hace muchos
años yo estaba con una persona y me dijo, mira, fíjate que yo me fui a...
me invitaron al campo, a una finca, no sé qué me dijo él.
Y él me decía, mira, huelía tan bien, o sea, sentía el aire fresco, hasta me
sentía libre esta cosa, de él decía el celular, porque
obviamente en el campo se siente la pureza del aire.
Nosotros acá estamos oliendo, tal vez estamos oliendo algo contaminado,
pero como estamos tan acostumbrados, así como creo que hay un país en Asia
donde cuando dicen que había una gran contaminación y la gente estaba
acostumbrada a ello, que creo yo que cuando pasó el COVID, porque evitó que la
gente saliera a las calles, hasta se comenzó a purificar el aire.
Entonces, a mi punto, lo que voy a estar de que el pecado no es un concepto.
La inmundicia no es un concepto.
Todas esas cosas no solo son conceptos, son realidades.
Si la vida le habla que es pecado y que es contaminación, estamos contaminados.
Y ya va a apestar, pero no lo sabemos, no nos
enteramos, no lo estamos viendo porque está interno.
Ya estamos acostumbrados a estas abominaciones, a estos malos olores,
si lo queremos llamar así, espirituales.
Cuando entramos a la presencia de Dios, Dios lo que va a hacer, lo primero que va
a comenzar a hacer es a santificar, a purificar, a limpiar.
Y no lo miramos afuera porque primero tenemos que ser purificados dentro.
Es, por ejemplo, cuando alguien viene y tal vez, por ejemplo, se ensució.
Hagamos de cuenta un niño que viene y se ensucia.
Y ahí está en el lodo, jugando con las manitas y todo.
Si yo me voy a llevar al niño a una fiesta, le voy a poner un vestido,
por ejemplo, un su saquito bonito y blanco o azul para que se vaya a la fiesta.
No lo creo.
¿Qué tengo que hacer primero?
Porque obviamente si yo le pongo el traje se va a ver bonito, porque a veces también
la ropita hace que se vea, se muestra mejor la belleza.
Por ejemplo, hombres o mujeres dicen, ah, mire, este color azul, este color
amarillo, este color blanco le resalta más sus ojos o su...
que sube su rostro, porque hay personas que saben de eso.
Pero si el niño está sucio, yo no voy a ponerle
algo de ese tipo de ropa encima de la suciedad.
Primero le voy a decir al niño, mira, primero te vas a ir a bañar,
te vas a ir a quitar todo lo sucio, te vas a echar tu jaboncito, te vas a
cambiar, te vas a poner tu ropa interior limpia, todo eso, y después te pones tu
smoking o tu saco, no sé cómo le van a llamar a
algunos, para que vayamos a la fiesta, ¿verdad?
Pero como nosotros a cada rato nos vamos a ensuciar, nos bañan y nos ensuciamos,
nos bañamos y nos ensuciamos, no podemos manifestar una gloria, no se puede ver
palpable, no se puede ver manifiesta, porque estamos en ese proceso de ensuciar,
limpiar, ensuciar, limpiar, ensuciar, limpiar, y no hay
modo que nos toquen el smoking, no hay modo que nos cambien.
En este caso ellos vivían en consagración constante, por eso la Biblia dice que van
en gloria, en gloria, como la luz de la aurora que va en aumento.
Entonces obviamente como ellos nos están contaminando y ellos nos están pecando a
cada rato, esa gloria comienza a manifestarse en la perseverancia,
en la constancia de oración, vamos a comenzar a manifestar gloria.
Pero si andamos pecando y regresando y pecando y regresando y pecando y
regresando, únicamente vamos a limpiarnos, a otra vez te ensuciaste, vamos a
limpiarte, y luego el patojo otra vez a echarse a jugar, ensuciarse y otra vez al
baño, vamos a volverte a bañar y otra vez el niño se va a ensuciar.
Así estamos nosotros a veces, contaminándonos a cada rato, a cada rato y
a cada rato, ¿y cómo vamos a manifestar una gloria así?
No hay modo que nos van a poner el saquito, el smoking, no hay manera que va
a resplandecerle el rostro y se va a ver la gloria de nosotros de una manera palpable.
Por eso menciono que no hay que enfocar solo en conceptos, esto no es solo
conceptual, porque hay personas que dicen, ah no hermano, tenemos la plenitud del
espíritu, pero no se mira, ese es el problema.
Todos mencionan que la plenitud del espíritu, que esto y que lo otro,
que estamos llenos, pero no se está viendo.
Por eso la Biblia mencionaba que cuando ellos
eran llenos, ellos trastornaron el mundo.
Pero la gente dice que está llena y no trastorna nada.
O sea, no cambia nada.
Entonces estamos nosotros siendo, teniendo un concepto más grande de
nosotros mismos, no el de Dios, de nosotros.
Porque si realmente hay una gloria plena, tiene que manifestarse.
O sea, es ilógico.
Inclusive los mismos demonios se manifiestan pues.
Alguien que está muy endemoniado se manifiesta.
Alguien que tiene pocos demonios también se manifiesta poco.
Entonces no puedo creer yo que alguien diga que tiene la llenura con el Espíritu
Santo y encienda la tele a verse cuatro horas.
Alguien dice que está lleno del Espíritu Santo y murmurando.
Alguien dice que está lleno del Espíritu Santo y en religión.
O sea, es ilógico.
Por eso Dios nos llama no sólo a leer la palabra, no sólo por así decirlo como
algunos dicen, a conocer la teología, sino nos llama a entrar en comunión para
que la gloria se manifieste y se revele y se muestre.
Sea real, sea palpable, sea manifiesta.
Pero como no lo hacemos y no nos dedicamos a esto, no se va a ver.
Obviamente.
Porque no ha terminado de operar internamente.
Es como que alguien quiera salir a correr y tiene un mal riñón.
Y ahí le están haciendo puntadas.
Ah, ya estoy listo.
Pero lo primero que tiene que hacer es abrir
la herida y va a tener que volverla a remendar.
Así nos pasa a nosotros internamente.
Entonces nosotros tenemos que entender que esto es perseverar, constancia.
Y no estamos hablando sólo de entregarle a Dios cinco minutos o seis minutos o la
falsa manera de santidad que algunos expresan.
No, hermanos, que yo oro todo el tiempo 24-7.
No sea mentiroso.
Hay que dedicar tiempo a solas, no sólo el aparente 24-7.
Por eso que Jesús, él estaba 24-7 y aparte estaba dedicado sus oraciones y lo hemos
visto con las personas que nos han seguido.
Él estaba dedicado, tenía tiempos dedicados, entregados.
Igual Moisés, igual Jesús.
En estos dos ejemplos son personas que estaban dedicados a orar.
No estaban jugando a Nintendo o viendo una película o viendo el partido.
Ahorita que viene el Mundial.
Ah, y ahorita estoy orando.
¿Para qué?
Para que le eche gol el otro contrincante, porque le acabo de apostar al otro.
Eso es hipocresía.
Ah, es que estoy trabajando y también estoy orando.
Está bueno, pero también tengo un tiempo dedicado,
porque al trabajo le estoy dedicando tiempo.
Por más que quiera y por más que ore, lo primordial
en ese momento, aunque usted esté orando, es trabajar.
Aunque usted esté orando mientras come, lo primordial en ese momento es comer,
porque usted está comiendo, aunque usted esté orando su mente,
la prioridad en ese momento no es la oración, es la comida.
No estoy diciendo que no lo haga.
Lo que quiero es entender que también necesitamos tiempo de comunión dedicado al
Señor para que la gloria de Dios se manifieste, pero hay que perseverar.
No hay que desesperarse.
Hay que continuar.
Hay que ver que uno está haciendo mal.
Hay que leer la Biblia.
¿Para qué?
Para que la gloria se manifieste.
Para que en cualquier momento, así como Jesús que estaba orando,
de repente se manifestó.
Llámese en lapso de tiempo de años o llámese en tiempo dedicado a oración,
pero eso tiene que pasar.
¿Por qué?
No hermanos, eso le pasa a Moisés.
No hermanos, eso le pasa a Jesús.
No, aquí es para todo creyente.
El problema es que como el creyente no se dedica.
El creyente no se entrega.
No pasa.
Hay muchas personas que testifican con eso.
El hablar de lengua se dice.
Es que hermanos que he orado para que pase y nunca me ha pasado.
Hay que examinar por qué.
Porque a veces no hay dedicación.
Es que lloro.
Sí, pero ¿cómo ora?
Porque hay personas que dicen hermanos que lloro por un trabajo.
Y lo que hacen es se levanta en la mañana.
Señor, dan un trajo en el nombre de Jesús.
Amén, se paran y se van a buscar trabajo.
Pero no es como que dediquen tiempo a Dios.
Buscar primeramente el reino.
Así que yo lo estoy pidiendo a Dios por un trabajo.
Sí, pero no día y noche.
Solo es a ver si me hace un trabajo y se paran y se van.
Ahí no hay comunión, verdad?
Ahí no hay entrega.
Primeramente la entrega.
Por eso se busca primeramente el reino y lo demás será añadido.
Es algo que se añade, no algo que es primordial.
Entonces a veces nosotros, si nos damos cuenta, por nuestra falta de entrega,
por nuestra falta de priorizar la presencia, la comunión y demás,
no vienen y se manifiestan las otras cosas.
Y por andar pecando, andar haciendo cosas indebidas,
Dios nos tiene que andar limpiando en lugar de llenando.
Es como un vaso.
Yo para que pueda tomar de un vaso de agua, primero tiene
que estar limpio para yo que lo pueda llenar de agua.
Si el vaso está sucio, lo primero que tengo que hacer es lavarlo.
Para luego llenarlo.
Por ejemplo, en mi caso, a veces me dan almuerzos
y obviamente me dicen, miren, denme su vaso.
Digo, a veces está sucio mi vaso.
No tenga pena, yo lo lavo.
Entonces, bueno, tome.
Entonces, ¿qué hacen primero?
No lo echan en vaso sucio.
Primero lo van y lo lavan.
Y luego le echan el, qué sé yo, el fresco o la gaseosa
o qué sé yo, el café para que yo me lo pueda tomar.
Pero primero tienen que lavar para que puedan usarlo.
Y obviamente yo si lo bebo y yo qué rico el
fresco, qué rico el café o qué rico el agua.
Pero eso no pasa con las personas porque no se santifica, no
se consagra y ellos tienen que andar limpiando a cada rato.
Entonces, por eso entre.
Obviamente también si lo vemos de esta manera, entre más tiempo pasemos en la
presencia de Dios, no sólo nos va a limpiar, sino que nos va a llenar.
Porque él está presentando el proceso de limpieza y el proceso también de gloria.
Por eso mencioné el caso del niño.
Si el niño se va, lo limpian, se baña, se pone todo bonito.
Después le dan el traje que se va a poner muy bonito el niño.
O hablemos de alguien que sea mayor.
Su traje, su smoking, que se va a casar.
Obviamente se va a ver bonito pues.
O una señorita se va a ver bella cuando tal vez se va a
casar o sus 15 años o su cumpleaños o algún tipo de fiesta.
Porque se fue bañada, fue limpiada, fue
vestida, fue qué sé yo, peinada y otras cosas.
Y obviamente se va a ver bien, va a llamar la atención, verdad?
Porque para eso se trabajó, para eso se le bañó, para eso se cambió.
Para obviamente verse bien.
Y esa manifestación se va a notar.
Pero obviamente porque fue una dedicación.
A eso llamo con el caso de la oración.
Si yo me dedico a orar y me entrego dedicadamente la oración.
Y más aún tal vez si oro cinco o ocho horas, obviamente me va a limpiar,
me va a formar, santificar y me va a vestir de gloria.
Pues como el caso de Jesús.
Entonces levantó orar y entregado.
De repente comenzó a manifestarse la gloria,
demostrar su la gloria en el rostro, el resplandor.
Igual Moisés.
Moisés, bueno, ahorita vengo, voy a hablar con Dios.
Se lanzaba tal vez cinco horas, ocho horas.
Si aquí a veces lanzó 40 días en el desierto en ayuno y oración dedicado,
entregado a Dios.
Pero obviamente también nosotros no lo hacemos.
No, primeramente nos frustramos.
Esto no, yo no sirvo para nada.
Y ahí uno también le da material enemigo para que haga.
Pero por eso la Biblia habla mucho de la perseverancia
de los santos, la paciencia de los santos.
Y no significa hacer las cosas lento.
Significa poco a poco ir avanzando.
Algunos pueden avanzar más rápido que uno, pero uno
dice, bueno, tampoco esa esa mentalidad de alma.
No hay que hacer las cosas poco a poco, que sirve de excusa para no hacer nada.
Sino que estoy hablando que uno está esforzándose,
está luchando y viendo la manera como avanzar.
Tal vez una persona a la primera saca unas 24 horas de oración y no hay modo uno.
Pero uno dice, bueno, aunque ya hice cinco minutos, pues mañana voy a hacer 10.
Y tal vez después va a ser 20 y después va a ser 30.
Porque obviamente también por eso se lee la
Biblia para aprender, aprender para aplicar.
Ok, entonces vamos a orar para finalizar.
Llamando a la atención a lo siguiente verdad.
La gloria de Dios quiere, Dios quiere manifestar su gloria en nosotros.
Y quiere que sea real, no conceptual, no necesariamente teórica, sino real.
Por eso puse el caso de Moisés y Jesús.
Porque si no vemos el caso de los apóstoles, tal vez si los apóstoles
hubieran seguido orando así como Jesús también se le había manifestado a ellos.
Pero como que se quedaron dormidos.
Pero también significa perseverar y dejar de pecar.
Y también significa nosotros guardarnos en consagración y tener perseverancia,
constancia.
Y va a llegar el momento que se va a manifestar esta gloria.
Se va a ser real, se va a ser palpable.
Y que inclusive muchos ministros que actualmente están allá afuera,
que Dios los está usando, ellos no comenzaron de la noche a la mañana.
Lo que pasa cuando los está viendo en tiempo real.
Pero no sabemos si ellos ya llevan 10 años de haberse preparado.
Inclusive, por ejemplo, Moisés llevó 40 años de preparación.
Y ellos llevan eso.
Inclusive a veces cuando uno escucha el
testimonio de Yiye Ávila, uno pensó que de la
noche a la mañana Dios lo llamó a predicar a tiempo completo.
Y no fue así.
Él menciona como se dedicaba en oración, como hablaba en la universidad,
en el vecindario.
Pero claramente cuando uno lo ve en campaña dice como Dios lo usa.
Yo creo que Moisés como él, pero no ha visto como se dedicó en oración,
como él cuenta de pasar la noche entera orando en oración.
En sus inicios.
Como dijo un hermano, unos miran la gloria, pero no la trayectoria.
Entonces vamos a ver que el Señor nos ayude a perseverar, nos ayude a entender
de que hay una transfiguración, porque en su momento hablamos de que la
transfiguración significa también transformar.
O como dice, es lo que habla Román 12 2.
No conformes este cielo, sino sean transformados.
Esa palabra de la misma transfigurar.
Y hablamos también el sentido de que Dios cambia en nuestra
ira, contienda en mansedumbre, pero a través de la oración.
Es una transfiguración, un cambio de forma, de forma del
mundo a la forma de Dios, a la forma de la imagen de su hijo.
Entonces vamos a ver que el Señor nos ayude para que tengamos una
transfiguración para manifestar la gloria del Señor en Cristo Jesús.
Padre, venimos hoy delante de ti sabiendo que tú eres un Dios.
Fiel y misericordioso, un Dios santo, benigno y puro.
Un Dios que nos ayuda a seguir adelante y
nos da la fuerza para dar gloria a tu nombre.
Queremos hoy que nos ayudes, padre, a tener perseverancia, a que las situaciones.
..
Aprender que hay cosas en tu Evangelio que necesitan perseverar y tener paciencia.
Saber que tú estás trabajando internamente en nosotros,
aunque a veces tal vez no lo veamos tan claramente.
Pero sabemos que tú, cuando nosotros oramos,
estamos entrando a una dimensión espiritual.
Y que tú, siendo Dios Espíritu, también transformas y
trabajas en nuestro interior, que nosotros no lo vemos.
Pero que tú nos santificas, nos limpias, nos purificas.
Para también llevarnos a la imagen de Cristo
y mostrar esta imagen, esta gloria de Él.
Este rostro resplandeciente.
Pero necesitamos perseverar, necesitamos aprender, necesitamos...
Así que ayúdanos, porque tu palabra dice que tu Espíritu
Santo y la unción que está en nosotros nos ayudará.
Y nos enseñará.
Te lo pedimos hoy, amado padre y cordero, en el nombre de Jesús.
Amén y Amén.
Bueno, vamos a hablar por aquí de las personas
que quieren aceptar a Jesús como Señor y Salvador.
Padre, venimos hoy delante de ti confesándote como Señor y Salvador,
que tú resucitaste a Jesús dentro de los muertos.
Y de que sólo hay un mediador entre tú y nosotros, que por medio de la cruz lo
logró y nos reconcilió contigo, padre.
Te agradecemos hoy por todo lo que has hecho.
Y pedimos hoy arrepentimiento y perdónanos por todo lo malo que hemos hecho.
Más transfórmanos en oración.
Queremos serte fieles.
Queremos adorarte en espíritu de verdad.
Y queremos glorificarte.
Queremos ser bautizados en agua.
Bautizad con tu Espíritu Santo y participad en la Santa Cena.
En Cristo Jesús, Señor nuestro.
Amén y Amén.
Bendito eres eternamente y para siempre, Dios de Israel.
A ti la gloria, la honra, el honor, por el alabanza, por los siglos de los siglos.
Amén.
Vamos a hablar ahorita por las personas que quieran...
Perdón, por las diferentes necesidades.
Como dice la palabra, mi Dios suplirá todas vuestras
necesidades conforme a sus riquezas en gloria.
Dios, venimos hoy delante de ti sabiendo que tú
eres un Dios amoroso, misericordioso, poderoso.
Que tú provees.
Provéenos hoy de tu Espíritu Santo.
Provéenos hoy de tu verdad.
Provéenos hoy de tu fidelidad.
Provéenos hoy de tu gracia, de un espíritu de oración.
Pedimos hoy ser llenos del Espíritu Santo.
Pedimos, Señor, que tú traigas sanidad, milagros, maravillas, señales y prodigios.
Que tú traigas medicina, alimento, vivienda, restauración familiar.
Que tú... las personas que no pueden tener hijos la puedan tener.
Que tú traigas fertilidad en nombre de Jesús.
Y que tu... nuestro corazón se alegre en tu salvación.
Te pedimos hoy de tu gracia y tu favor.
Y que todo sea parada en la excelencia de tu nombre.
Guarda la vida del huérfano, al anciano y a
la anciana, del padre y madre del soltero.
Y que nuestro corazón se alegre en tu salvación, amado Padre y Señor.
Te lo pedimos y te lo suplicamos en Cristo Jesús.
Amén.
Y... Amén.
También pedimos, Señor, para que envíes oros a las minas.
Porque las minas son muchas y los oros son pocos.
Que guardes a Guatemala y a los países que nos rodean con tu fidelidad.
Líbranos hoy, Señor Jesús, de todo terrorismo, pandillas, ideologías,
carteles, hechicerías, tráficos.
Y toda otra maldad.
Guarda la niñez y la juventud.
Y también levanta a los ministros y miembros de las
congregaciones para que oren por este país de Guatemala.
Para la gloria de tu nombre, en Cristo Jesús, amado Padre.
Amén.