Bendiciones amados en Cristo Jesús, Dios los
llene de su misericordia y de su Espíritu Santo.
El día de hoy, 18 de abril de 2026, estamos para poder
compartir con ustedes de la Palabra y del amor de Dios.
Queremos buscar a Dios con todo nuestro corazón y por eso también Dios nos ha
permitido hacerlo, en el sentido de tener estas transmisiones en vivo y compartir de
alabanzas y de su Palabra, que también no solo
hacemos hoy, sino también los días domingos.
Entonces, para continuar con esto, recordemos que hemos estado hablando en
estos últimos meses de lo que es la Pascua, o inclusive
también de las fiestas del Señor, pero no únicamente la Pascua.
La Pascua es una de las principales, ya que hemos visto como Dios, cuando van a
salir del Éxodo, pero cuando van a salir prácticamente
de Egipto, establece la Pascua como la primer fiesta.
Entonces, por eso nos hemos enfocado en lo que es la Pascua.
Pero a su vez también, pues obviamente vamos a ir viendo las otras fiestas,
o como en el 20 y 23 vimos los Moedim, que eran las otras fiestas, las fiestas
señaladas, que también Dios colocó, porque claramente
tienen una conexión, una relación entre ellas.
O sea, no es solo una fiesta al aire, sino que tienen relaciones también con lo
que vivieron para que ellos recordaran y no
olvidaran lo que Dios se había hecho por ellos.
O sea, estas fiestas representaban mucho y por esa razón hemos hablado acerca de lo
que era la didáctica de Dios o la pedagogía de Dios mencionada, de cómo Dios
enseña, que Dios no solo proféticamente señaló un acontecimiento de lo que podía
ser Cristo como el Cordero Pascual, sino que también la enseñanza que trae
todo eso conforme a los tiempos de Jesucristo.
Por eso que el tema de hoy es la Pascua y las generaciones.
Entonces vamos a hablar de eso el día de hoy.
La semana pasada hablamos de las fiestas memorables, o la
Pascua como una fiesta memorable, una celebración memorable.
Pero hoy no vamos a enfocar en esto, porque también es necesario.
Entonces vamos a orar para entregar el tiempo al Señor.
Padre, no me asustes, estamos hoy delante de ti aquí para poder creer en ti,
vivir para ti, para poder recibir de tu Palabra y tu Verdad y
que nosotros podamos regocijarnos en tu luz y en tu salvación.
Que podamos ser fieles, que podamos adorarte, que podamos amarte, que podamos
recibir de ti tu entendimiento y comprensión espiritual
y que podamos glorificarte eternamente y para siempre.
Que nuestro corazón se alegre en tu salvación
y que podamos adorarte en espíritu y en verdad.
Para la alabanza de la gloria de tu gracia, amado Padre
y Pastor, bendito eres eternamente y para siempre.
Te agradecemos porque tu amor y tu misericordia han sido inigualables y
porque tú cada día nos incentivas más hacia la verdad.
Grande eres eternamente, amado Pastor y Rey.
A ti la gloria, a ti la honra, a ti el honor, el poder y la alabanza.
Te agradecemos amigo nuestro y Pastor de Israel.
Bueno, entonces vamos a ir iniciando acá.
Y también Padre, declaramos que no nosotros o que van a nosotros,
sino tu nombre sea la gloria, por tu misericordia, por tu fidelidad,
porque tú nos has hecho y no nosotros, a nosotros mismos.
Así que te adoramos y te bendecimos, amado Pastor Israel.
Y reconocemos de que tu Hijo Jesús viene pronto.
En el nombre de Jesús queremos estar preparados.
Amén y Amén.
Muy bien.
Muy bien, entonces vamos a iniciar como mencionamos.
Esto es la Pascua de las Generaciones.
Y claramente nosotros entendemos y lo que hemos hablado, es de que Dios Padre hizo
las cosas con un propósito específico, no sólo un hábito profético, sino que
también magistral, por así decirlo, o de como maestro, enseñando las cosas a las.
..
También no sólo al pueblo de Israel, porque obviamente los que recibieron de
primera mano la enseñanza profética,
prácticamente fueron los que lo vivieron, ¿verdad?
Pero también significaba que las próximas generaciones necesitaban conocer eso,
por eso también la semana pasada hablamos acerca de lo memorable, ¿verdad?
Entonces las generaciones también necesitaban esto, y cuando hablamos de
generación estamos hablando de nosotros, porque la enseñanza está llegando hacia
nosotros hoy para saber cómo celebrar a Cristo, y Dios no quería que se perdiera
prácticamente las generaciones el entendimiento de lo que Dios está
estableciendo, porque eso implicaría también una repercusión en nuestra forma
de vida, en nuestra gratitud y alabanza y celebración a Dios también.
O sea, hay mucho en juego, por así decirlo, que a veces nosotros también no
lo consideramos muy bien, pero de igual manera
vamos a ir leyendo siempre acá lo que tenemos.
1 Corintios 5.7 Limpien la levadura vieja para que sea masa nueva, así como lo son
las en realidad sin levadura, porque a un Cristo nuestra Pascua ha sido sacrificada.
1 Corintios 5.7 Hemos estado hablando prácticamente que cuando hablamos de la
Pascua no estamos hablando bajo el sentido específico del antiguo pacto.
Cuando hemos estado hablando aquí en la fiesta de las Pascuas y cuando estamos
hablando de celebrar, estamos trasladándolo a nuestro nuevo pacto.
Y claramente aquí lo que nos está diciendo
Pablo es de que Cristo Jesús es nuestra Pascua.
Es decir, de que en Cristo se ve la manifestación de la Pascua.
En pocas palabras, no es que celebremos la Pascua como antiguamente se hacía,
sino que ahora nuestra celebración es Jesucristo, nuestra Pascua.
Entonces no tendríamos por qué celebrarlo bajo el alineamiento literal de lo que
aparece en el libro del Éxodo o Levítico 23 o en otros pasajes, bajo esa idea que
se menciona, sino que todo eso tiene un sentido
propio en lo que es Cristo Jesús literalmente.
Por eso hemos hablado de variados que dice que lo que
antes fue sombra y figura es lo que habría de venir.
Entonces prácticamente esa fiesta de la Pascua señala completamente a Cristo y por
eso hablemos en su momento la relación entre el Cordero de la Pascua y Cristo
Jesús, porque claramente hemos visto muchas maneras, muchas
cosas de cual apuntan a Cristo y nos señalan a Cristo.
Y así como hubo un sacrificio expiatorio una vez y para siempre, así también hubo
un Cordero Pascual uno y para siempre, porque recordemos que la idea de la Pascua
era dar prácticamente sacrificios de corderos cada año, haciendo prácticamente
la celebración de lo que es la Pascua, de que Dios pasó por alto el juicio sobre
los israelitas y por eso ellos mataban el cordero, se
lo comían y también tenían otras cosas que realizar.
Entonces, así como en el caso de los sacerdocios ya hubo una expiación,
¿por qué deberían continuar haciendo las
expiaciones si ya se hizo una y para siempre?
Y en el caso de la Pascua es lo mismo.
Ya la casa paterna que es del Padre dio su cordero suficiente para todas las otras
casas y que todos vengan a su casa para comerte el cordero que fue sacrificado en
la tercera, en la hora novena, entre las dos
tardes, para que nosotros ya no tuviéramos juicio.
Pues hemos estado hablando acerca de esto, de que Cristo es nuestra Pascua,
entonces ya no tendríamos por qué estar sacrificando corderos cada año para
comérnoslo a la manera como mencionamos, como menciona Éxodo 12, sino que ahora
nosotros nuestra Pascua es Cristo y hemos hablado eso de Cristo y cómo se llama la
relación con la Santa Cena, Cristo y los sacrificios, Cristo y la Pascua memorable
y varias cosas que hemos estado tocando, pero hoy también vamos a hablar aquí
también en Levítico 23, 4 y 5 donde Dios establece
también las instrucciones de las fiestas.
En Levítico 23 dice, versículo 4, Estas son las fiestas señaladas por el
Señor, santas convocaciones que ustedes
proclamarán en las fechas señaladas para ellas.
5.
En el mes primero, en el día 14 del mes al anochecer, es la Pascua del Señor.
Entonces aquí hace la aclaración que es una Pascua del
Señor que mismo Dios establece para que se celebre.
Entonces, claramente, repito, lo que antes sucedió no es precisamente para replicarlo
en una literalidad, porque también recordemos que la Biblia nos menciona a
nosotros que antes se hacían sacrificios en el tabernáculo, pero también ahora
nosotros no tenemos un tabernáculo terrenal, sino que tenemos un tabernáculo
celestial, donde está oficiando nuestro sumo sacerdote y nosotros como sacerdotes
de este nuevo pacto no necesariamente oficiamos terrenalmente, sino oficiamos en
los cielos, como lo habla Romanos 12, 1 y otros versículos que hemos hablado en
su momento acerca del sacerdocio que se nos ha sido proporcionado.
Entonces, obviamente, nuestra forma es plenamente espiritual, como también la
Biblia en Hebreos menciona, que no nos habéis acercado al monte de Sion terrenal,
sino al espiritual, donde están prácticamente
miradas de ángeles y espíritus hechos perfectos.
Entonces, no nos habla de juntarnos en un monte físico de Sion o del Sinaí,
sino que está hablando plenamente de una cohesión espiritual.
Es decir, cuando uno entra en la comunión con Dios,
sube al monte de Sion en términos espirituales.
No es que de repente aparezca un monte aquí dentro de nuestro cuarto.
Entonces, porque nos habla de lo que es la perspectiva espiritual de Dios,
de igual manera es con la Pascua.
Ahora, para entrar en detalle en la parte de hoy, porque hoy queremos hablar por eso
de la Pascua y lo que es las generaciones, vamos a leer algunos pasajes.
Éxodo 12, 26 y 28.
Y cuando sus hijos les pregunten, ¿qué significa este rito para ustedes?
27.
Ustedes le dirán, es un sacrificio de la Pascua al Señor, el
cual pasó de largo a las casas de los israelitas en Egipto.
Cuando hirió a los egipcios y libró nuestras
casas, y el pueblo se postró y adoró.
28.
Los israelitas fueron y lo hicieron así, tal como el
Señor había mandado a Moisés y Aarón, así lo hicieron.
Éxodo 12, 14.
Y este día será memorable para ustedes y lo celebrarán como fiesta al Señor.
Lo celebrarán por todas sus generaciones como ordenanza perpetua.
Entonces, aquí en el Éxodo 12, 14 se habla de las generaciones.
Lo celebrarán por todas sus generaciones como ordenanza perpetua.
Dice que tiene que perdurar, tiene que continuar esta celebración.
Y eso fuera parte de lo que hablamos la semana pasada también, de entender que a
veces lo que pasa es que las fiestas se tienden a perder,
o pierden prácticamente un peso a lo largo de los años.
Tanto las terrenales, que claramente en mi caso mencioné la semana anterior,
de las ferias que habían cerca de mi casa y que
después desaparecieron, ya no estaban las ferias.
Y hay otro tipo de celebraciones que van perdiéndose, o algunas otras se van
acuñando, por ejemplo hay otros países que tal vez la Navidad aquí en Centroamérica o
en América se da mucho, pero tal vez en países asiáticos no, porque ellos no creen
necesariamente en el cristianismo, sino que creen en otras, sus propias
religiones como el sintoísmo, budismo, etc.,
que no tienen nada que ver con la Navidad.
Pero claramente por la exposición a la radiotelevisión o también el cristianismo
y otras cosas que han ido migrando hacia países asiáticos,
pues comienzan las países a celebrar la Navidad.
Algo que no se tenía lo comienzan a optar, o viceversa, algo que ellos podían tener
se comienza a diluir, se comienza a perder, porque tal vez no le hayan significado.
Que antes sí le tenían un fuerte significado, pero que ahora para ellos no
tiene ningún sentido, no tiene ningún significado, y eso se pierde.
Pero en este caso Dios dio la orden, prácticamente, de que esto tenía que
trasladarse de generación a generación, que tenía que volverse perpetuo,
en pocas palabras, que no tenía que perderse
por la transición entre generaciones.
¿Por qué?
Porque como hemos visto nosotros que ahora hay mucho más contenido de eso,
que a través no se escuchaba mucho antes, pero con lo que es la generación,
lo que a veces se llama los mileniaLs, la generación Y o no sé cómo le están
llamando ahora, que dependiendo de cada
generación hay cambios en su comportamiento.
Que ahora mencionan que las generaciones, creo que después de los mileniaLs,
quieren andar viajando, quieren tener más comodidad, buscan otros horizontes,
o sea, hay un cambio entre generación y generación, y que en esos cambios
generacionales pueden poner atención o no atención a ciertas cosas.
Pueden considerar como importante o no ciertas cosas, por los entornos en los
cuales ellos se mueven, por lo que ellos ven y experimentan,
y ellos pueden considerar o no algo como importante.
Pero Dios está, en este caso en particular, siendo muy muy directo y muy
constante en indicar que esto tiene que trasladarse de generación en generación,
por la importancia de la misma.
Si Dios no deja este pasaje, prácticamente las personas no lo compartirían.
Y es por eso, por ejemplo, también con el caso del evangelio.
El evangelio, por cuanto Dios nos ha dicho que vayamos y prediquemos el evangelio,
por eso que el evangelio se ha expandido, por eso que el evangelio se ha propagado,
y no solo por la belleza del mismo, sino porque
también la exposición y el dar a conocer el evangelio.
Uno a veces puede suponer que ya la gente conoce todas las cosas.
Inclusive cuando comencé en el evangelio era normal decirle a la gente,
mira, tenemos un grupo de jóvenes, y cuando uno decía grupo de jóvenes,
automáticamente uno lo relacionaba con grupos cristianos de casa.
Y cuando yo comencé a entrar a la universidad y comencé a invitar a gente
para los grupos de jóvenes, decía, mira, ¿quieres venir al grupo de jóvenes?
Y ellos decían, ¿qué es eso?
Y le comencé a explicar que era un grupo cristiano, pero ellos no tenían el mismo
significado y comencé a darme cuenta de que no es como que todas las personas
conocen lo que uno conoce, o el vocabulario que uno tiene.
Entonces aquí voy con esto, que si Dios no deja establecido esta situación o este
mandato que se tiene que trasladar a generaciones, la gente no lo va a hacer.
Y también digo esto porque hay otras, por ejemplo, creencias que tienen sus
fuerzas, como el budismo o algunas otras, pero no
necesariamente ellos incentivan el propagarse o darse a conocer.
Y así por eso también muchas creencias se desaparecen porque no se trasladan,
no se comunican, y quedan a veces solo hacia
un grupo pequeño de ellos y se pierden.
Igual como lo que recientemente pasó con una mujer que decía que creo que era la
última de las personas que hablaban cierto idioma y que hizo un esfuerzo sobrehumano,
por llamarlo así, esa manera, para poder conservar su lengua, para que quedaran
registros de la gramática, la semántica, a pesar de que ellas pudieran morir,
pero que otras personas pudieran estudiar ese idioma, que ella era la última.
Entonces ella, para no querer que se pierda, porque ella era parte de la última
generación, ella lo que hace es buscar, a pesar de su alta edad, va a aprender la
computación y todo eso para que su lengua no se pierda,
porque entendió lo importante que era que no se perdiera eso.
Entonces por eso ella hace este esfuerzo para que las siguientes generaciones
recuerden que había una lengua y que la hablaban, y que tenía esa forma,
esa lexicografía, esa gramática, esa semántica y esa pragmática.
Pero a lo que quiero entender con esto es que Dios sabe cómo es el hombre.
Dios sabe que el hombre puede perder las cosas.
Por eso hablábamos la semana pasada de lo memorable, pero es importante que la
persona lo traslade, no que suponga que la otra persona lo tiene que asimilar,
porque a veces nosotros podemos presuponer que las personas que nos van a preceder ya
lo van a entender, que ya lo saben, que es algo que, como dicen muchos,
es cultura general.
Pero no lo que para mí puede ser importante, o lo que para mí puede ser
cultura general, para otro lo vaya a ser o para el otro le va a tomar importancia.
Porque a veces la gente dice, no hermano, eso es cultura general, para usted,
pero para mí no.
Y eso es lo que hay que comenzar a comprender, que las personas, y eso uno lo
va también asimilando conforme el tiempo, las personas, hay cosas que uno puede ser
sumamente importantes y puede pensar que las personas que nos rodean o las que nos
van a seguir van a tener esa misma conciencia de importancia.
Estoy hablando sobre cualquier tema, ¿verdad?
Y a veces por eso nosotros venimos y no buscamos ese traslado de la información,
porque podemos pensar que ellos lo tienen, cuando no, para ellos puede ser que no
tenga ningún significado en absoluto y lo pueden ver como algo sin sentido.
Pero si uno viene y se toma el tiempo para explicarle, ellos pueden entender que es
importante y ellos pueden continuar con las situaciones.
Porque aunque a uno le pueden dejar escrito algo, mira esto, continúenlo,
las personas no lo van a leer y lo van a pasar por alto, es como nosotros.
Entonces podemos leer la Biblia que nos dice
que no hagamos cosas y lo terminamos haciendo.
Entonces, por eso que aquí menciona, en el caso del versículo 26 de Éxodo,
se dice, Y cuando sus hijos les pregunten, ¿qué significa este rito para ustedes?
O decir que la siguiente generación, obviamente, por lo que está pasando,
se pregunta, ¿qué está pasando?
¿Por qué estamos haciendo esto?
O sea, ¿cuál es el sentido de esto?
Hay personas, obviamente, que son mucho más conscientes y que, por lo tanto,
buscan preguntar por qué se están haciendo las cosas.
Y hay otras que les pueden pasar de largo y lo hacen porque mi papá lo hace,
mi abuelo lo hace, mi tío lo hace.
Y hay otras personas que sí van a preguntar, no son todas, ¿verdad?
, porque obviamente...
Pero considero que de ambas vías, en el sentido de, si el niño no pregunta,
el padre también tiene la responsabilidad de
trasladar la información para que sea clara.
No solo porque, ah, usted hágalo y se acabó, ¿verdad?
Porque alguien puede decir, no, es que así se hace
y así se hace y así se ha hecho y así se hará.
Considero que eso no es lo indicado.
Lo indicado sería darle respuesta, darle un
sentido, porque si no, se cae en la religión.
Por eso que en Isaías capítulo 1, una de las primeras
cosas que Dios hace con el pueblo israelí es reclamarle.
Dice, yo ya estoy harto de su ley de unas nuevas, yo estoy
harto de sus fiestas solemnes, y yo me quedaba cuando leía eso.
¿Por qué?
O sea, si él lo está mandando, ¿por qué él se está quejando que ya está cansado?
Y es obvio porque ellos ya lo estaban haciendo en religión.
Ya no era del sentido del entendimiento de presentar una solemnidad a Dios y una
consagración, sino que ellos lo agarraron como una cultura, ¿verdad?
Como acá mis papás lo hacían, o sea, pasarla bien, y no se incentivaban en la
salvación, no se incentivaban en la consagración de que había un Dios.
Ellos lo hacían porque ya era rutina.
Es como cuando uno viene y agarra la Semana Santa, el Día del Cariño, el año, el.
.. ¿cómo se llama?
El año de la Independencia.
Sabemos que es feria y que nos vamos a disfrutar y vamos a pasear.
Que para nosotros no significa mucho.
Para las personas en su momento, pudo haber sido bastante importante.
Entonces, ¿qué quiero entender con esto?
Que tanto la persona que va a preguntar, que obviamente va a pedir razón de esto,
como también los padres tienen que trasladar el conocimiento, en este caso,
de lo que representa la Pascua.
Y por eso Dios lo está diciendo.
Y cuando sus hijos les pregunten, es decir, sus próximas generaciones les
pregunten, ¿qué significa este rito para ustedes?
Ustedes le dirán, es un sacrificio de la Pascua al Señor, el cual pasó de largo las
casas de los israelitas en Egipto, cuando hirió a los
egipcios y libró nuestras casas y el pueblo se construyó.
Entonces vemos que hay que dar el conocimiento, en este caso en particular,
pues que estamos hablando de la Pascua, a la siguiente generación.
No hay que darlo por sentado, que ya lo saben.
No hay que dar tampoco de anos, porque así lo tenemos que hacer.
Hay que aclarar la situación de la Pascua.
Hay que aclarar el sentido de la Pascua para la siguiente generación.
Si no, se va a caer en un sentido de religión o, en su segundo caso,
en un sentido de que lo olviden y ya no lo quieran realizar.
Porque para ellos no tiene sentido, porque ellos no lo vivieron, ¿verdad?
Para nosotros sí tiene mucho sentido, porque lo hemos vivido.
En ese sentido, pues en muchas cosas, ¿verdad?
Por eso, por ejemplo, mi padre ha vivido muchas cosas y, por lo tanto, por la
importancia que él considera, me lo enseña a mí como hijo.
Y me lo hace tratar de hacer saber.
Y algunas cosas las he adaptado y algunas otras no las he adaptado, ¿verdad?
Porque ellos han experimentado eso y lo han querido trasladar.
Yo he puesto ejemplos.
Entre uno de ellos que mi padre me había dicho, trate de leer el periódico,
va a poder hablar con muchas personas de diferentes temas.
Y yo a eso nunca le puse atención y nunca le vi importancia.
Hasta que entré en el reino de Dios, hasta que comencé a ver eso, le comencé a
entender lo que me estaba tratando de decir, porque la Biblia habla de eso.
No que uno lea el periódico, sino que la idea
de saber comunicarse con diferentes personas.
Como dijo Pablo, al judío me hice judío y al griego me hice griego, al débil me hice
débil y a todos me hice de todo para ganarlos a todos.
Pero en su momento no lo entendía.
También, pues, obviamente había otras cosas que él sí me sembró, por así
decirlo, y lo traté de cumplir y lo traté de vivir.
Pero porque se traslada, se trata de dar un
entendimiento, un conocimiento para que permanezca.
Y lo que quiero entender con esto es que Dios quería
que las siguientes generaciones mantuvieran esto.
Por muchas cosas que hemos estado hablando, de que nosotros reconociéramos la gratitud.
Y no solo la gratitud, sino que si un acto tan poderoso, tan grande, permanece para
las siguientes generaciones, las generaciones tienen un punto de
entendimiento para encontrar una salvación.
Porque al trasladarse la idea de la Pascua,
también involucra la idea de una salvación.
Y por lo tanto, estas personas o estas generaciones futuras, tal vez no
experimentaron la gloria de la salvación del éxodo, pero si viene un
acontecimiento, saben a quién recurrir, porque ya se les ha sido trasladado a
través de palabras, pero también a través del acto de lo que Dios hizo.
Por eso que hay muchos cánticos en Salmos o algunas otras reclamaciones.
¿Y dónde está el Dios que nos sacó del Mar Rojo?
Que nos sacó de Egipto y nos pasó por el Mar Rojo.
O sea, hay muchos señalamientos hacia ese acontecimiento, porque fue trasladado.
Claramente, como lo hemos visto en su momento, hubieron generaciones que ya no
le impusieron importancia, que tal vez no trasladaron ese conocimiento, tal vez no
entendieron la necesidad de trasladar esa
información, y por lo tanto se fue perdiendo.
Entre uno de ellos hemos visto, por ejemplo, que después de la situación
con Josué y el acontecimiento con los jueces, ya no se estuvo necesariamente
realizando de buena manera la Pascua, y después de allí, si lo queremos llamar
hasta Ezequías, también hubo una situación porque Ezequías retoma la Pascua,
y de ahí vemos otro punto hasta Josías, porque también habían dejado de celebrar
la Pascua, y por eso Josías retoma otra vez, y luego de Josías, hasta el caso de
Esdras y Nehemías, vuelven a retomar otra vez la Pascua.
O sea que, aunque Dios haya dejado la situación y la instrucción, las personas
no necesariamente le pusieron la importancia, el peso, o sus siguientes
generaciones trataron de aceptarlo como era, y se fue perdiendo.
Hasta que Josías, en el caso de Josías, él lee otra vez el libro de la ley,
y encuentra que hay que celebrar la Pascua, ellos comienzan otra vez a
retornar a eso, pero porque había algo que lo
había dejado, por eso hablamos de lo memorable.
Había quedado escrito y lo traslada.
¿Qué quiero dar a entender con esto?
Que la idea de la Pascua, inclusive lo que nosotros estamos hablando, no la Pascua
del Éxodo particularmente, aunque estamos tomándola como un punto de partida,
sino que la Pascua en el sentido actual, de lo que representa, nosotros tenemos que
enseñarlos a las siguientes generaciones, porque si no, las
siguientes generaciones no van a conocerlo, lo van a perder.
Por eso decía, y se levantó una generación que no conocía al Señor.
Entonces, es responsabilidad nuestra tratar de
dar esa información a la siguiente generación.
Nosotros vamos a morir aquí, prácticamente en esta tierra.
No es como nosotros vamos a ser eternos en esta tierra.
Ahora, claramente la vida nos enseña de que la persona va a
morir, y después está la esperanza de la venida de Cristo.
Y obviamente hay que trasladar información, como habla también
Eclesiastés, de que nosotros, prácticamente, vamos a morir y vamos a
dejarle a la siguiente generación, ya sea en ese
caso, como menciona Eclesiastés, las riquezas.
No sabemos si las vamos a usar bien o las vamos a usar mal.
Pero en este caso en particular, tiene que ser el conocimiento de la Pascua
para que se celebre, y no bajo el sentido, vuelvo y repito, la Pascua en el sentido
literal de la muerte de los corderitos y todo el ámbito, sino que estamos hablando
de cómo celebrar a Dios en nuestras fiestas solemnes, en nuestra congregación,
en nuestro día a día, que eso es algo que hemos estado
explicando con la celebración de la Pascua ahora.
Cómo regocijarnos en Dios porque nos libertó del imperio de la muerte a
llevarnos hacia nuestro Canaán, si lo queremos llamar así, el reino de su hijo.
Y de que así como Dios usó a los corderos antiguos, Dios usó a Cristo como nuestro
cordero, que es Dios para el proveedor de la casa paterna, que nos dio el cordero de
Dios, no sólo como el cordero de la expiación, o el que evita los pecados,
sino como el cordero de la Pascua que nos asalta el juicio, que es prácticamente...
ya no tenemos ese juicio por causa de la sangre del cordero.
Y digo esto, ¿por qué?
Porque hay congregaciones donde no se enfocan en la muerte y sacrificio de
Cristo en la cruz, y que les puede parecer cosa extraña hablar de un Cristo
crucificado o que un Cristo nos liberó de la condenación del infierno, porque hemos
hablado de que hay personas que sólo hablar del infierno ya no les gusta la
predicación, ya no quieren estar ahí porque dicen que cómo
va a ser un Dios de amor enviar a la gente al infierno.
Entonces, ¿qué se les ha predicado entonces?
¿Qué se les ha hablado entonces?
Es decir que la Pascua, en el sentido espiritual, no se les ha predicado.
O sea que son iglesias o creyentes sin conocimiento de la Pascua.
Entonces, ¿cómo van a celebrar la Pascua si no tienen conocimiento de ello?
En el sentido que Cristo murió por nosotros en la cruz del Calvario y reamó
su sangre para que el juicio no viniera sólo a nosotros, sabiendo que fue
crucificado entre las dos tardes, sabiendo que nos daba la Santa Cena,
la Santa Cena representa también el recordatorio del éxodo y también el
recordatorio de lo que Dios nos ha dado actualmente en este nuevo pacto y también
de que Él pronto vendrá, por lo que hemos estado hablando.
Si nosotros no buscamos en un sentido, si lo queremos llamar así, ferviente,
en un sentido diligente, expresar a la siguiente generación de lo que Dios nos ha
brindado para celebrar a Él, se va a perder.
Y a pesar inclusive de que podamos tener, si lo queremos llamar así, documentación
sobre eso, no implica y no asegura de que la siguiente generación la va a consumir,
la va a tomar.
Por eso hay que asegurarse y por eso una de las cosas que también se conoce en la
literatura hebrea es de que los hebreos lo que hacían era repetir
continuamente las cosas y que eso indicaba su importancia.
Por eso hemos hablado de que desde el capítulo 1 de Proverbios hasta el capítulo
8 se repite constantemente Hijo mío, Hijo mío, Hijo mío, porque es Dios,
por así decirlo, gritando de una manera fuerte a nosotros que somos sus hijos y
que necesitamos prestarle atención a la palabra.
Inclusive por eso también Dios ha dejado la escritura, lo que nosotros conocemos
como la Biblia, para que cada generación pueda tomar y aprender de ello,
pero también hay algo que tiene que asegurarse y tiene que trasladarse y tiene
que cimentarse, porque si no, no va a pasar.
Y eso es algo que también uno comienza a ver en diferentes ámbitos.
Por ejemplo, el ámbito de lo que vimos la semana pasada, lo que era la Biblioteca
Alejandría, que fue quemada y se perdieron muchas cosas y no se
pudo trasladar esa información hacia la siguiente generación.
O en este caso particular también con la situación con la misma Biblia,
de que porque sólo se trasladaba en latín y porque también no se estaba propagando y
que sólo estaba bajo una institución, el conocimiento
no se estaba dando y sólo se tenía una tradición oral.
Y por eso que las personas podían utilizar el engaño de que si alguien pagaba cierto
dinero podían sacarlo del infierno o de que si alguien pagaba tal cosa tal vez ya
no se iba al infierno o podían sacar el limbo o algunas otras cosas que se daban,
porque la gente no sabía, no tenía conocimiento de ello, porque les estaba
limitando que fuera trasladado el conocimiento a la salvación.
Cuando ya llega Martí Lutero, pues ella entiende que la salvación es por gracia,
porque había leído la palabra y Dios se lo revela y por eso él coloca sus tesis,
porque él comienza a entender las cosas, él comienza a haber leído la palabra y él,
hasta donde yo tengo entendido, saca una traducción
en alemán y eso se comienza a propagar la palabra.
Pero era porque se había limitado el conocimiento, entonces por eso las
siguientes generaciones no tenían conocimiento de la verdadera salvación,
la siguiente generación no tenía un entendimiento verdadero hasta que pues por
gracia de Dios se ve esta parte con Martí Lutero y otras cosas que se van dando.
Pero entonces esto nos deja a nosotros la enseñanza, tanto en el hecho de la
palabra, como ya mencioné, pues los puntos como Josué, Ezequías, Josías y Esdras,
de que no porque las cosas estén allí, la gente las va a hacer, a menos de que se
traslade, a menos que se les comunique, a menos
que uno haga el esfuerzo por transmitirlo.
Y en este caso, por ejemplo, en mi caso, yo estoy haciendo una hoy y que inclusive
un par de meses hemos estado hablando de la Pascua y hemos dado constancia en este
sentido, pero no por eso yo tengo que venir y dar por sentado de que las
siguientes personas que vengan, en el sentido que me puedan escuchar,
ya van a saber de este tema.
Porque, por ejemplo, si venimos aquí y a un mes terminamos de hablar de esto,
esto se puede quedar en YouTube y yo les puedo decir inclusive a las personas,
miren hermanos, ahí está lo que es, hablamos de la Pascua, por favor,
obsérvenlo, hagamos de cuenta así, de aquí a cinco años, sigo con las
transmisiones en vivo y hay otras personas, yo digo a la gente, miren,
escúchenlo, para comenzar y en sinceridad, no lo van a ver.
Y si van a ver, van a ver uno o dos versículos.
No necesariamente ellos lo van a ver todo, no necesariamente ellos lo van a examinar,
no necesariamente van a ver todos los videos
o puede que vean uno de vez en cuando.
O sea, uno tiene que saber y tiene que tener
claridad que a veces no lo van a hacer completamente.
Puede ser que sean contadas las personas que tal vez lo van a ver todo y aún así,
no necesariamente puede quedar el impacto o la razón completa para alguien para que
lo tenga perpetuo y lo traslade a otras personas.
Entonces, ¿qué quiero entender con esto?
Que entendiendo esto, uno tiene que ver la manera de que se traslade la información
para que no se pierda, ya sea sacando medios escritos, audibles, resúmenes y
proporcionarlo y también repetirlo continuamente a las
personas para que la persona lo considere y lo comience a ver.
Porque a veces nosotros no lo consideramos y obviamente
también esto va a una relación con la Santa Cena también.
Porque obviamente hemos hablado de su relación entre la Pascua y la Santa Cena,
porque la Santa Cena fue realizada en la Pascua y a pesar de que Jesucristo pudo
haber dicho que hiciéramos la Santa Cena, no necesariamente se está ejecutando la
Santa Cena en las congregaciones o en la vida de las personas.
A pesar de que la Biblia lo dice, a pesar de que se exprese, las personas
puede ser que ni siquiera lo celebren una vez al mes, cada
seis meses, o tal vez lo celebran pero no hay una importancia.
Entonces, todo este tipo de cosas está provocando que la gente no lo considere y
no vea las consecuencias inclusive de lo que puede ser la Santa Cena con los
juicios y otras cosas que la misma Biblia menciona.
Inclusive a alguien le puede sonar extraño cómo así
que la Santa Cena va a tener un juicio, ¿verdad?
Y eso ya lo hemos leído en su momento cuando dice que
como indignamente la Santa Cena juicio trae para sí.
Entonces vemos de que simplemente por cuanto no se está trasladando y no se está
dando una continuidad y no se esfuerza uno por
trasladar a las siguientes generaciones, se va a perder.
Eso es algo, si lo quiero llamar así hasta cierto punto,
un proceso natural de que la gente no lo va a asimilar.
Ahora, si involucramos en la ecuación, por así decirlo, la variable del enemigo,
el enemigo también va a hacer su esfuerzo para que esto ya no esté.
Porque saben de que si las personas trasladan de generación a generación y las
personas también incentivan, hacen su esfuerzo, hacen
todo lo posible para que perdure, va a perdurar.
Pero también por otro lado, el enemigo sabiendo eso que va a hacer, va a
obstaculizar el traslado de la información, el traslado de las cosas para
que no lleguen, para que la persona no tenga este conocimiento de lo que es la
Pascua, obviamente de lo que estamos hablando hoy, y
que no puedan celebrar a Dios a la manera que es debida.
Por eso dice la palabra, bienaventurados los que saben dar gritos de júbilo.
Si no estoy mal, dice una escritura.
¿Cómo así bienaventurados los que saben dar gritos de júbilo?
Entonces da un apunto de plenitud para Dios.
Pero si ellos no aprenden, ellos no saben,
obviamente no van a tener esa bienaventuranza.
No van a poder tener esa magnitud de bendición y eso va a repercutir en otros.
Entonces, por eso que tenemos que nosotros en temas muy puntuales, en temas muy
particulares, ser constantes, ser consistentes en este tipo de conocimiento,
para que la persona comience a entender que es importante.
Para que la persona comience a entender que es sumamente delicado lo que se está
mencionando, porque lo van a pasar por alto.
Por eso mencioné que nosotros terminamos pasando por alto las cosas.
Más aún si el enemigo se interpone para que ese conocimiento no sea trasladado.
Y no estamos hablando necesariamente de ir a ver la tradición, sino que estamos
hablando de que la responsabilidad de la persona
que recibe el conocimiento tiene que trasladarla.
Si no, eso se va a quedar estancado.
Y por eso vemos cuando Jesús reprende a los fariseos, donde dice usted se le dio
la llave al conocimiento y ustedes no entran ni dejan entrar a nadie.
O sea, se va a perder esto.
Y eso claramente ha pasado a través de la historia
con lo que corresponde a las doctrinas apostólicas.
Porque se entendería y entendemos de que lo que nosotros tenemos como las cartas
paulinas, las cartas de Pablo, no es una doctrina sistemática,
no es una teología sistemática.
No es como de uno al punto en el sentido de la
elaboración, a lo más que podemos ver eso sin lucas.
Pero no es como que tengamos un libro de Pablo que nos muestre desde una
sistemática desde el punto uno hasta el punto veinte, por ejemplo.
Y que nos tenga documentos de doctrinas elaboradas de forma ordenada, sino lo que
le hizo fue un traslado de resolución de un problema de una congregación.
Y ahí trasladó puntos importantes, doctrinales
y bases y fundamentales para todos nosotros.
Pero que hay de otros conocimientos y revelaciones que
ellos pudieron haber tenido que no están trasladados.
Y que ciertamente a lo largo de los años, de alguna
manera, ese conocimiento no se trasladó, se perdió.
Y que de alguna manera también recordemos de que las personas también esto en el
Evangelio tampoco es de que como que ya tenemos todos los documentos y de que la
gente ya lo traslade así, sino que también esto se da por revelación, se da por medio
de la fe, o sea, el acceso a esto es por la fe.
Entonces, si alguien no tiene fe, él no puede acceder a un conocimiento
mayor únicamente por la fe y por la comunión con Dios.
Entonces, ¿qué es lo que sucede?
Cuestiones que ahora se están comenzando a restaurar, como lo que es el apostolado,
los movimientos proféticos, los cinco ministerios, o el caso de lo que son los
dones, las liberaciones, que muchos corrientes no lo aceptan con el área del
cesacionismo, porque ellos toman puntos históricos, es decir, lo que pasa es que
ya después de la era apostólica ya no pasó nada de
liberaciones, ni nada de señales, ni nada de esto.
Pero es obvio, ¿por qué?
Porque como las fuentes llamadas apóstoles no lo trasladaron, esa información no
quedó escrita en papel, y tal vez los otros personajes sólo tomaron algunas
cosas y las trasladaron, obviamente no va a seguir, más aún el diluir de la
información que se va dando conforme a los años, porque obviamente hay cosas que se
diluyen, y por causa también de las persecuciones y muchas otras cosas,
hay cosas que no se trasladaron.
Por eso estoy mencionando el caso también de Martín Lutero, porque Martín Lutero,
a pesar de que había Biblia, a pesar de que había una institución, la doctrina de
la salvación por medio de la fe no la tenía, y era algo fundamental,
y esto fundamental no lo conocían, no lo sabían, no lo practicaban,
no lo vivían, a pesar de tener como institución y tener el libro.
Imagínense otros aspectos más profundos, porque Jesús dijo, si les hablo de las
cosas terrenales, si no me creen, ¿cómo les hablaré de las celestiales?
Entonces, si la fe fue estorbada, obviamente fue estorbado también todo lo
otro que venía juntamente con ello, que pueden ser las liberaciones o las
señales y demás que eran comunes antes, pero muchos
sólo indican que eso sólo era para la era apostólica.
Considero que no fue así, porque sólo quieren irse bajo hechos históricos,
pero obviamente la falta y la carencia de fe no propagan que se den esas cosas,
porque si un momento que está todo seco, es decir, donde no había abundancia de
cosas, y de que apenas se conoce la fe por la
salvación, es como restaurar todo otra vez, ¿verdad?
Es como lo que pasó con el Y2K, o el famoso fenómeno que iba a ser el Y2K
en el año 2000, de que aparentemente toda la información de las computadoras se iba
a perder, y que íbamos a llegar otra vez a la era prehistórica, decían ellos,
porque toda esa información se iba a perder.
Claramente, por eso tuvieron que tomar acciones para que no se perdiera la
información, o si no, ¿qué hacemos con todo?
Volver otra vez a iniciar nosotros, a recopilar toda la información,
y volver a llegar al punto donde estamos hoy.
Eso es lo que vamos también con la parte de lo que es el conocimiento de la
palabra, y las otras doctrinas que habían que levantarse, como también la Biblia
menciona, la restauración del tabernáculo de David.
Entonces, si habla de restaurar es porque algo se perdió,
hay que retomarlo otra vez, y no se está retomando.
Entonces, a lo que quiero dar con esto está de que si nosotros no somos
esforzados en trasladar a la siguiente generación, lo que es en este caso
particular la Pascua, lastimosamente las
personas no lo van a celebrar de esa manera.
Van a celebrar de otra forma, van a hacer las cosas de otra forma, van a tener otro
tipo de entendimiento y no conforma al que está escrito.
Porque, por ejemplo, mucha gente puede celebrar tal vez que Dios le dio un
negocio, puede celebrar a mucha gente que tal vez Dios le ayudó en salir de las
drogas o salir de pobres, pero no es la base de donde Dios quiere que celebremos.
O sea, no está mal que se le celebremos por algo que Él nos ha dado, pero Él le
enfoca la celebración sobre la Pascua, sobre el sacrificio de Cristo en la cruz.
Entonces, si alguien no celebra conforme a eso, no va a tener
una plenitud de celebración, no hay una plenitud de gozo.
Hay celebración y tal vez hay cierto punto, pero no hay Pascua.
Porque no se ha trasladado el conocimiento, porque no se le dio a
conocer a las siguientes generaciones, porque no hubo una fuerte diligencia en el
traslado y en el asegurarse que las personas tengan eso.
Algo así, si lo queremos llamar, cuando a veces hablan las personas de
darle a conocer el negocio familiar, para que por lo menos la persona tenga,
por ejemplo, si tiene cuestiones en el futuro o tiene un montón de problemas,
que como ya conoce el negocio familiar, pues aunque no
lo siga, pero puede ser que un futuro le pueda ayudar.
Y hay mucha gente que claramente ha subsistido por eso, es decir, tal vez tuvo
problemas en la universidad y demás, y lo que dice, bueno, aunque sea voy a
hacer lo que mi padre me enseñó, y lo hacen y subsisten.
Ya sea bien o tal vez logran capacitarlo a gran manera y tal vez ni siquiera les
gusta, pero los pudieron subsistir, porque el papá se aseguró de que el hijo
tuviera el conocimiento de su negocio, por ejemplo, de su oficio.
Entonces él al asegurarse que el hijo lo tenía, asegura muchas cosas, porque sabe
que si el papá se muere o el hijo ya no quiere seguir en otra cosa, sabe que puede
venir y decir, ok, voy a hacer el oficio con mi padre, aunque no me guste,
pero me va a ayudar a subsistir, porque el padre se aseguró, buscó la
manera que el hijo, aunque no le gustara, aprendiera.
Es como mi caso, yo soy estudiante de la universidad y todo, pero también mi padre
me educó en las ventas, o sea, yo iba a vender con él también un poquito
de cómo se llama coser ropa, coserse como sastre, por así decirlo, porque mi mamá y
mi papá me enseñaron un poquito a nivel de maquila, pero no
tal vez una idea completa para hacer vestidos o playeras.
Solo tengo cierta noción en esa área, pero en ventas sí, porque ya fueron muchos años.
Entonces yo tengo algo, por lo menos hagamos de cuenta.
Si yo no me muevo una cosa, puedo decir, bueno, voy a comenzar a dedicar a ventas y
ver cómo le hago, porque ya tengo un poco de experiencia, ya más o menos sé dónde se
compran ciertas cosas, cómo buscarlas, por qué me iba a comprar con mi papá.
Entonces, porque él de alguna manera trasladó eso, se aseguró de eso.
En este caso, con las doctrinas debe ser igual
y no tiene que recaer sobre el pastor, verdad?
Porque regularmente a veces siempre se quiere recaer sobre el pastor.
Pastor, enséñale usted a mis hijos.
O hay quien le enseña en la escuela dominical, sino que también debe ser parte
de los padres, padres creyentes que les enseñen a sus
hijos las bases y las verdades y los fundamentos de Dios.
Por eso que aquí mencionamos en el caso del
versículo 26 y cuando sus hijos les pregunten.
O sea que hay una recae no solo sobre el sacerdote expresar a todo el pueblo,
sino también el papá expresarle a ellos, porque el sacerdote puede explicar a todo
mundo, pero como sabemos muchos de que se puede perder
el enfoque que le puede estar pensando en otras cosas.
El niño, él tiene el papá una responsabilidad de hablarle a sus hijos
para que los hijos aprendan a celebrar a Dios conforme a la Pascua.
Sí, porque menciona otra de la Pascua, porque la Pascua indica que Dios,
a través de la muerte y sacrificio de Cristo en la cruz.
Nos dio la libertad del imperio de la muerte
para nosotros ir hacia el reino de su hijo.
Que prácticamente eso es la figura de lo que pasó anteriormente,
que Dios los libró de Egipto para llevarlos a Canaán.
Solo que en nuestro caso es espiritual, que nos libró el
imperio de la muerte para llevarnos ahora al reino de su hijo.
Es algo mucho más grandioso, mucho más magnífico.
Y con eso podemos festejar grandemente, porque como mencionamos,
no es lo mismo que uno, tal vez, lo pone de esta manera.
Uno da un gol en una cuadra, cuando uno juega con los compañeros en la cuadra o en
la calle, y uno anota un gol, y uno celebra que uno está en un partido de un
mundial, y tal vez uno vaya perdiendo y remonta, y uno sea el favorito,
sino que sea el que tal vez nadie lo quería.
Y obviamente el nivel de celebración va a ser mucho más grande.
Aunque perdón que ponga un ejemplo tan carnalote como el caso del fútbol.
Pero a lo que quiero dar a entender es que obviamente hay celebraciones que nosotros
tenemos, pero va a ser más grande según el
entendimiento que tengamos de dónde nos sacó.
Por eso la Biblia dice gritos de júbilo y de salvación, y entiende de los justos.
Por eso es que hay algunas personas que hacen como que celebran, y otras personas
que realmente celebran grandemente, porque saben de dónde Dios los sacó.
Saben de dónde estuvieron tan bajo, y de dónde los
restaura el Señor, y por eso celebran grandemente.
Pero obviamente también nosotros tenemos un conocimiento común, que es la Pascua,
que es lo que Cristo hizo en la Cruz del Calvario por nosotros.
Independientemente de si fue sacado de las drogas, del alcoholismo, del
homosexualismo, y qué sé yo, de la pereza, del orgullo, de la soberbia,
independientemente de dónde me saquen, siempre,
siempre hay una base común que es la Pascua.
La Pascua, porque inclusive si alguien no pecara, aparentemente, y él fuera una
buena persona, él también necesita la Pascua, porque en
Cristo Jesús y su muerte está la salvación, nada más.
Inclusive personas pueden, tal vez de alguna manera, tal vez tener alcoholismos
o drogadicciones o adicciones, salir a flote y aparentemente después
restaurar su vida, pero sin Cristo y su muerte y resurrección, únicamente ahora se
iría prácticamente con saco y corbata al
infierno, en lugar de irse tal vez con harapos.
Se va a ir al infierno ahora con saco y corbata y bien vestido, bien peinado,
bien cambiado, bien bañado y con un buen peinadito.
Pero se va al infierno de igual manera.
Tal vez el otro también, tal vez era... tenía cosas... no se vestía bien,
lo llevaron a ser como un méndigo, de igual
manera se puede ir al infierno como un méndigo.
Y se va a ir un tanto un méndigo como una persona bien vestida al infierno, pues.
Pero también una persona, si se entrega al Señor Jesucristo, independiente de cómo
está, si es con saco y corbata o como un méndigo,
ambos entran a la plenitud de la salvación.
Y eso es lo que nos enseña prácticamente la Pascua, que el juicio ya no cae solo
nosotros de condena, sino que lo adquirió Jesucristo en
la cruz y por eso tenemos la capacidad para celebrar ello.
Pero hay que trasladarlo a las personas, hay que darle a conocer a la persona,
a los hijos, a los que nos rodean, que Cristo murió por nosotros en la cruz
del Calvario y Él fue el Cordero Pascual, por el cual el juicio ya no llega a
nosotros, sino nos protege y nos da libertad del pecado hacia la...
hacia la luz de Cristo, hacia la gracia del Señor.
Pero hay que darlo a conocer.
La gente no... de la nada va a saberlo.
No podemos presuponer de que porque estamos llevando a nuestros hijos a la
iglesia o porque estamos llevando a compañeros de la iglesia lo van a saber.
Uno puede presuponerlo, ¿verdad?
Pero ya cuando pasa el tiempo uno se va dando cuenta como a veces inclusive uno le
pone atención a cosas y otra gente no, o viceversa.
Las personas tienen un fuerte entendimiento
de algo y nosotros no nos entra, no nos da.
Y eso va a repercutir en cómo se traslada el
conocimiento de las cosas a las siguientes generaciones.
Porque como dice la Escritura, de generación a generación
celebrarán tus obras y anunciarán tus poderosos hechos.
Entonces hay que trasladarlo, hay que ver la manera y cómo dar a conocer la Pascua a
las personas, en las congregaciones, aunque este tema también podría ser
generado sobre otras áreas, pero en este caso
nos estamos enfocando en la parte de la Pascua.
¿Por qué?
Porque hay que celebrar al Señor, porque es una fiesta grande el hecho de
que Cristo murió en la Cruz del Calvario por nuestras vidas y que Él... ahora ya no
tenemos nosotros juicio, porque Él provocó que el juicio ahora se saltara.
Ya no fuéramos considerados para juicio, sino
para salvación y para regocijo y para un éxodo.
¿Por qué?
Porque como hemos hablado, ¿verdad?
Cristo viene pronto y ahí está establecido nuestro éxodo.
Ya no estaremos peregrinando en esta tierra, sino que tendremos una ciudadanía.
Pasaremos del imperio de la muerte hacia la
plenitud de la herencia que nos ha sido otorgada.
Entonces, por ende, vamos a orar para que el Señor nos ayude a
buscar el esfuerzo de comunicar a otros el sentido de la Pascua.
Y obviamente esto involucra a la Santa Cena, ¿verdad?
Porque el punto principal del Nuevo Testamento es de que Dios dejó la Santa
Cena y que esta Santa Cena tiene que ser
dada a conocer para las personas que vienen.
Y porque si no, lo que va a pasar es que la gente lo ignora, la gente va a pensar
que no se hace o esto qué es, y lo pasa de
largo, porque muchos de nosotros hemos hecho eso.
Muchas de nosotros, muchas cosas que le
hemos leído en la Biblia nos pasan de largo.
Ya a los años, 5 años, 10 años, tal vez nos enteramos que era importante.
Yo no sé por qué no lo hicieron.
Entonces, pero si nos lo remarcan, nosotros podemos dar entendimiento y
celebrar de gran manera lo que Cristo nos ha dado.
Padre en nombre de Jesús, hoy venimos delante de ti para dar gloria a tu nombre,
para bendecirte, para exaltarte, para adorarte, porque tú eres un Dios
bello y precioso, que nos ayude a dar a conocer a otras
generaciones la bondad que tú has traído con nosotros.
Más aún en este sentido, la Pascua, ¿verdad Padre?
La importancia de la celebración de la Pascua para que nosotros nos regocijemos
no en la manera antigua, en el sentido de los ritos que se miraban antes,
sino bajo la idea de que Jesucristo es nuestra Pascua, de que Jesucristo es
nuestra salvación, que él nos libró del imperio de la muerte, que nos ha traído a
su reino y que también estamos bajo la esperanza de su venida.
Te agradecemos, amado Padre, por todo lo que has hecho y harás.
Ayúdanos a esforzarnos, a incentivarnos a poder trasladar
el conocimiento de la Pascua en el buen sentido.
Te agradecemos amigo y Padre en Cristo Jesús.
Amén y Amén.
Vamos ahora también a orar por las personas que
quieran aceptar a Jesús como Señor y como Salvador.
Dios y Padre, venimos hoy delante de ti, reconociéndote como Señor y como Salvador,
que tú eres nuestro buen pastor y queremos hoy arrepentirnos todos nuestros pecados,
declarando que Jesucristo es Señor y Salvador y que tú lo resucitaste dentro de
los muertos, que por medio de Jesucristo tenemos vida eterna y que él nos
reconcilió contigo y eres nuestro único mediador entre tú y nosotros.
Queremos caminar conforme a tu palabra y queremos hacer las cosas según tu verdad.
Ayúdanos a arrepentir nuestros pecados, ayúdanos hoy para regocijarnos en tu luz y
queremos ser bautizados en agua, bautizados con
tu Espíritu Santo y participar de la Santa Cena.
En el nombre de Jesús, Amén y Amén.
Padre, vamos a orar ahorita por las diferentes necesidades, como dice la
palabra, mi Dios pues sufrirá todas vuestras necesidades
conforme a sus riquezas en gloria y en Cristo Jesús.
Dios y Padre, venimos hoy delante de ti porque queremos darte las gracias,
porque sabemos que tú nos has proveído desde ya y que nos has proveído ya muchos
años y hasta el día de hoy estamos aquí dándote las gracias, por lo cual venimos
hoy también para continuar pidiendo tu provisión de amor, de justicia,
de tu Espíritu Santo, de tu verdad, de tu cariño y también, amado amigo y
padre, para que tú reveles tu salvación a nosotros, para que tú también traigas
consuelo a las personas, traigas de medicina, de sanidad, de trabajo,
de comida, de vivienda y de otros recursos que las personas necesitan.
Provee, Señor Jesús, también obreros a las mías,
porque las mías son muchas y los obreros son pocos.
También provee de tu justicia, de tu gracia, de tu verdad.
Te pedimos que Guatemala sea cercada, protegida y libertada de toda pandilla,
todo cartel, toda secta, ideología o hechicerías.
Te pedimos que nos protejas y nos guardes y que guardes a la niñez y que la niñez te
alabe y te adore y conforme a tus riquezas en gloria.
Pedimos hoy que guardes al abuelo del huérfano, al
padre y madre soltero y a los ancianos y a las ancianas.
Y también pedimos, Señor Jesús, que manifiestes tus señales maravillosos y
prodigiosos para que las personas crean en ti y en tu
salvación y que seamos llenos del amor de Cristo Jesús.
Te agradecemos, amigo y padre, a ti la gloria,
honra, honor y alabanza por los héroes de los siglos.
Amén y Amén.