Dios bendigo, amados en Cristo Jesús, los fortalezca y los sostenga en la verdad.
Por el amor de Dios estamos aquí nuevamente para dar continuidad a una
serie de temas que hemos venido tocando con relación a las fiestas señaladas o la
celebración de las fiestas que hemos estado tocando.
Pues ya que desde el año pasado, si no estoy mal o un poquito antes,
hemos estado hablando de lo que es el nuevo pacto por causa de los tiempos de Eliseo.
Que recordemos que en su momento hablamos acerca de los días de Elías y luego nos
comenzamos a enfocar en los tiempos del profeta Eliseo.
Al ver eso recaímos en la parte de lo que es el nuevo pacto.
Con relación al nuevo pacto fuimos a ver lo que es, por ejemplo, lo que es Cristo
como sacerdote, el bautismo en agua, varias cosas.
Y luego llegamos a lo que era el sacerdocio.
Hablamos varias cosas del sacerdocio porque obviamente
en este nuevo pacto no se quedó sin sacerdocio.
Por lo que dice primero Pedro 2.9.
Y luego hablamos de que el sacerdote debía enseñar las fiestas.
Por eso que el apóstol Pablo dice yo a manera de sacerdote hice un pasaje.
Y por otro lado también él enseña acerca de que Cristo es
nuestra Pascua y también habla de los panes sin levadura.
Entonces, ¿por qué?
Porque era una instrucción de parte del sacerdote
enseñar y ejecutar o presidir estas fiestas.
Por esa razón hemos estado hablando acerca de las fiestas señaladas.
Hago el sentido de las fiestas señaladas porque hemos hablado que los Moedim o
fiestas señaladas son los que aparecen prácticamente en Levítico capítulo 23.
En Levítico capítulo 23 aparecen todas las fiestas señaladas que es diferente a los
que aparecería por ejemplo las lunas nuevas que no son fiestas
señaladas porque no eran cada año sino que eran cada mes.
Y aparte por ejemplo también está el año sabático y lo
que es el jubileo que no entran como fiestas señaladas.
Inclusive también lo que es la fiesta del Purim no entra
como fiesta señalada en lo que entra Levítico capítulo 23.
Sino que claramente son otro tipo de fiestas que no tienen este impacto,
no tienen este mismo sentir por así decirlos que las fiestas
Moedim o las fiestas señaladas que hemos estado viendo.
Claramente no significa por esto que no vamos a ver estas fiestas o celebraciones
en su momento porque claramente tiene un impacto en nuestras vidas por lo que hemos
estado viendo de las fiestas con relación al nuevo pacto.
Es decir, hay una diferencia entre las fiestas
como se celebraban antes a como se celebran ahora.
Y por eso hemos estado hablando por ejemplo de la primera fiesta que es la
Pascua, es la que se instituye en cómo se llama en Éxodo 12.
Y Dios la instituye con ellos, es la primera que se da,
pero también asimismo tiene un impacto con nosotros.
Ya hemos hablado de que prácticamente hay una pedagogía de parte de Dios Padre o no
solo un ámbito profético que señala el Cordero de Dios o a Jesucristo.
Sino que también una pedagogía o en el sentido de una didáctica, una enseñanza de
parte de Dios para con nosotros para que aprendamos
como también lo menciona el libro de Romanos.
Lo que antes se escribió para nuestra enseñanza se escribió.
Entonces ahí nos habla de una enseñanza, no solo
un ámbito profético, sino también una enseñanza.
En pocas palabras, Dios Padre es maestro.
Entonces vamos ahora para iniciar con el tema, porque realmente la idea es ver la
relación entre lo que es la Pascua y la Santa
Cena, ya que hay una relación muy puntual.
Es decir, así como en el libro de Éxodo la primera que se indicó que se tenía que
hacer era la Pascua, asimismo en el Nuevo Pacto lo primero que se dijo que se tenía
que hacer era la Santa Cena y casualmente se
hizo en el día de la Pascua, en el 14 de Nisan.
Así que vamos a orar para que Dios nos ayude y nos sostenga en la verdad.
Padre Dios, nos gustan más las gracias por todo tu amor, fidelidad y gloria.
Queremos vivir para ti, para entender de ti, conocer de ti y vivir para ti.
Queremos alegrarnos en tu salvación y hacer
las cosas conforme a tu gloria y a tu gracia.
Te agradecemos por todo el amor y la fidelidad.
Agradecemos por toda la bondad y sanidad.
Queremos hoy vivir conforme a tu palabra y
alegrarnos y celebrar conforme a tu palabra.
Ayúdanos a tener un entendimiento, una revelación, una gracia, una
comprensión para el avance a lo largo de tu gracia y la gloria a tu nombre.
Sabemos de que todo esto anuncia que Cristo viene pronto y de que también
nosotros debemos estar preparados conforme
a la palabra y estar sin mancha y sin tacha.
Y también, Padre, declaramos que no nosotros, no nosotros, sino tu nombre sea
la gloria, por tu misericordia, por tu fidelidad, porque
tú nos has hecho y no nosotros, a nosotros mismos.
En Cristo Jesús, amado Padre, a mí y a mí.
Muy bien, entonces, como estaba mencionando,
tenemos algo muy importante, ¿verdad?
Y es esta relación entre lo que es la Pascua y la Santa Cena, por varias razones.
Entonces, para ir ordenando las cosas, en el sentido de para comenzar a ver la
parte del tema, vamos a leer dos cosas muy importantes.
Vamos a leer lo que ya hemos venido hablando
del Éxodo y aparte vamos a leer Lucas.
Es decir, vamos a leer casi que doce versículos o más de... no creo que son
como quince versículos en el Éxodo y son como unos... creo que son casi la misma
cantidad, unos quince, doce, en el libro de Lucas.
Y la idea es que veamos la relación entre
ambas cosas y también el enfoque de la Pascua.
Y vamos a iniciar pues claramente también con
otros versículos que hemos estado tocando.
Por ejemplo, mi primer de Corintios, capítulo 5, versículo 7.
Entonces, esto fue lo que hablamos la semana pasada, de que Cristo es nuestra
Pascua, porque recordemos de que se habla del Cordero Pascual.
Entonces, el Cordero Pascual era aquel que se sacrificaba
en el catorce del día Nizam, entre las dos tardes.
Que cuando hablamos de entre las dos tardes,
prácticamente era entre las tres de la tarde.
Por ejemplo, más o menos como entre las tres de la
tarde, a la hora que Jesús muere, que es la hora novena.
Entonces, vimos la semana pasada la comparativa
de cómo es que Jesús es el Cordero Pascual.
Pero también tiene una relación claramente con la Santa Cena.
Porque Jesús menciona y dice, el que no coma mi
carne y beba mi sangre no tiene parte conmigo.
Entonces, en la Pascua se tenía que comer el Cordero.
Entonces, vemos de que la Santa Cena dice, coman esto que es mi carne.
Haciendo referencia como el Cordero de Dios.
Entonces, mencionamos este punto por la importancia de la relación con la Pascua.
Cristo, Jesús y la Pascua.
Es decir, la sombra y figura que era el Antiguo
Testamento, luego se refleja en Cristo Jesús, la realidad.
Ahora, vamos a Levítico 23, 4 de 5, que aquí nos habla de las fiestas señaladas.
Versículo 4.
Estas son las fiestas señaladas por el Señor.
Tantas convocaciones que ustedes proclamarán
en las fechas señaladas para ellas.
5.
En el mes primero, en el día 14 del mes, al anochecer.
Es la Pascua del Señor.
Entonces, si nos damos cuenta aquí, hablan de la Pascua.
Hemos estado hablando que en el Hebreo se llama la Pesaj.
¿Qué Pesaj?
Hace referencia a pasar por alto o a saltar un evento.
¿Por qué?
Porque cuando recordemos que iba a pasar al juicio
de parte de Dios, los primogénitos iban a morir.
Entonces, cuando se miraba la sangre del cordero en el dintel de la puerta,
entonces la muerte o el juicio saltaba o pasaba por alto en ese lugar.
No lo ejecutaba allí.
Por eso se llamaba la Pesaj.
Entonces, Él realizaba, ¿qué dice?
El mes primero.
¿Por qué era mes primero?
Porque Dios en ese momento les cambia el tiempo.
Por ejemplo, nosotros estamos bajo un tipo de
calendario donde comenzamos claramente en enero.
Entonces, en el sentido de cuando Dios le dice, ahora
este mes será para ustedes el primero, el mes primero.
Es decir, que ellos tenían dos calendarios.
Por ejemplo, el calendario normal que comienza en enero
y había otro calendario que comienza meses después.
Entonces, en el mes de Nisan, en el día 14, se realizaba prácticamente la Pascua.
Muy bien.
Teniendo esto en cuenta, mencioné las dos situaciones por las que se menciona la
relación entre lo que era el antiguo pacto, la Pesaj o la Pascua, en el día 14,
el día de Nisan, y luego que la Biblia menciona que Jesucristo es nuestra Pascua.
Ok, veamos ahora Éxodo capítulo 12, verso 1 de 14.
Esto es prácticamente la primera vez que Dios les habla a Moisés y a Aarón,
hablándoles con relación a lo que correspondería la celebración de la Pascua.
Y menciono estos dos porque habla de Moisés y Aarón.
Recordemos de que Moisés era el sumo sacerdote en ese momento.
Entonces, él tenía que cargar con las situaciones de los sacrificios,
la elaboración de todas esas cosas.
Él tenía que ejecutar y enseñar también, no sólo por palabra de Moisés,
que él estableció el pacto o la ley, sino que también bajo el sentido de Aarón,
por los sacrificios, lo que Dios necesita, y que todo
se coordine, si lo queremos llamar de esta manera.
Ok, entonces, ahora vamos a leer el 1 de 14.
En la tierra de Egipto, el Señor habló a Moisés y Aarón y les dijo, 2.
Este mes será para ustedes el principio de los meses.
Será el primer mes del año para ustedes.
3.
Hablen en toda la congregación de Israel y digan, el día 10 de este mes, cada uno
tomará para sí un cordero, según sus casas paternas, un cordero para cada casa.
4.
Pero si la casa es muy pequeña para un cordero, entonces él y el vecino más
cercano a su casa tomarán uno según el número de personas.
Conforme a lo que cada persona coma, dividirá usted el cordero.
5.
El cordero será un macho sin defecto de un año.
Lo apartarán de entre las ovejas o de entre las cabras.
6.
Y lo guardarán hasta el día 14 del mismo mes.
Entonces toda la asamblea de la congregación
de Israel lo matará al anochecer.
7.
Ellos tomarán parte de la sangre y la pondrán en los
dos postes y en el lintel de las casas donde lo coman.
8.
Comerán la carne esa misma noche, asada al fuego y la
comerán con pan sin levadura y con hierbas amargas.
9.
Ustedes no comerán nada del crudo ni hervido en agua, sino
asado al fuego tanto su cabeza como sus patas y sus entrañas.
10.
No dejarán nada de él para la mañana, sino lo que
quede de él para la mañana lo quemarán en el fuego.
11.
De esta manera lo comerán ceñida sus cinturas, las
sandalias en sus pies y el callado en sus manos.
Lo comerán apresuradamente.
Es la Pascua del Señor.
12.
Porque esa noche pasará por la tierra de Egipto y heriré a todo primogénito en la
tierra de Egipto, tanto de hombre como de animal.
Ejecutaré juicio contra todos los dioses de Egipto.
Yo el Señor.
13.
La sangre le será a ustedes por señales en las casas donde estén.
Cuando yo vea la sangre pasaré de largo y ninguna plaga vendrá sobre ustedes para
destruirlos cuando yo hiera la tierra de Egipto.
14.
Y este día será memorable para ustedes y lo celebrarán como fiesta al Señor.
Lo celebrarán por todas sus generaciones como ordenanza perpetua.
Muy bien, entonces vemos aquí algo también importante
que no lo señalé en el sentido de los colores.
Vimos de que lo que leímos habían colores amarillos que resaltaban algo porque es
relacionado a lo que vamos a leer claramente
aquellos que pueden ver la pantalla.
Dice y este día será memorable.
Es algo que también hay que considerar.
Este día será memorable, es decir, que tiene que ser recordado.
Ustedes lo celebrarán como fiesta al Señor.
Cuando hablamos, ya hemos hablado de que una
cosa la celebración y otra cosa la fiesta.
Lo vamos a volver a mencionar porque es importante esto.
Celebrar significa que puede ser una manera espontánea.
Si no, no necesariamente tiene un día específico.
Entonces la celebración puede ser espontánea y obviamente habla un sentido
de alegría, un sentido de regocijo y una expresión.
Pero cuando hablamos de fiesta, hablamos que
una fiesta puede tener una fecha específica.
Una fiesta también puede tener una forma específica de hacerse.
Una extensión de tiempo, varias cosas van relacionadas a la fiesta.
Por eso que habla de celebrar como fiesta.
¿Por qué?
Porque Dios ya había dicho cómo era la manera que iban a celebrar.
Por eso que se entra bajo el sentido de fiesta.
Y se lo celebrarán por todas las generaciones como ordenanza perpetua.
Este versículo es muy importante con relación también a la Santa Cena.
También las otras cositas que tenemos que señalar acá es la parte de la sangre.
Si nos damos cuenta, también habla la relación de la sangre.
La sangre le será a ustedes por señal.
Y también claramente dice que Dios lo que va
a hacer, va a hacer herir de juicio a quienes.
Ejecutar juicio contra los dioses de Egipto.
Y estos dioses que tenían, tenían una esclavitud sobre el pueblo de Israel.
Claramente operando sobre los hombres contra el pueblo de Israel.
Y luego claramente también aquí habla de la Pascua.
Aquí mencionamos que cuando habla de Pascua habla de saltar.
Ahorita vamos a ver otra vez esos versículos.
Y también hablan aquí el versículo 8 de comer la carne del cordero.
Y aquí vuelve a repetir la sangre.
Aquí estamos.
Entonces si nos damos cuenta, esos son puntos clave.
Uno, la fecha de la celebración de la Pascua.
Dos, la parte relacionada a la sangre del cordero.
La carne del cordero.
La ejecución de los juicios.
Que también pues claramente la Pascua después de
eso iba a ser la liberación del pueblo de Israel.
Es decir, después de la Pascua.
Y por último también tenemos, pues que tiene que ser memorable.
Que tiene que ser perpetuo.
Que tiene que celebrarse de generación en generación.
Muy bien, entonces ahora vemos aquí la parte de lo que es Pesaj.
Porque también pues tenemos que considerarlo ahora.
Pesaj.
Dice que es de Pasaj.
Que es de la 6.452 a preterisión, es decir, exención.
Usado sólo técnicamente la Pascua judía, el festival o la víctima.
Pero la palabra Pesaj dice que es raíz primaria brincar.
Es decir, figurativamente saltar encima.
O librar, por implicación vacilar.
También literalmente coger a o danzar.
Que es lo que hemos estado hablando.
Que cuando habla de la Pesaj o la Pesaj que viene en pasajes.
Dios iba a ejecutar un juicio.
Pero que por causa de la sangre del cordero se salta ese juicio.
Ya no pasa por esa casa el juicio.
Ok, entonces esto es muy importante por la
relación también que vamos a ver de la Santa Cena.
Ahora vamos a leer Lucas del capítulo 22 de 7 al 20.
Entonces todo lo anterior fue para que cuando ahorita que comencemos a leer Lucas.
Que claramente también lo habla Mateo y lo habla Marcos.
Pero en este caso escogí específicamente Lucas por la continuidad del relato.
Tanto Mateo como Marcos hablan los dos.
Pero hay un relato de intermedio de la tradición de Judas.
Entonces creo que ese pedacito como que rompe
la continuidad de lo que vamos a hablar hoy.
O sea, no significa que esté mal.
Sino que considero que Lucas ya nos da ese despliegue continuo del relato de lo que
es la celebración de la Pascua y la Santa Cena.
Que no tiene Mateo y Marcos.
Eso es consideración propia, pues alguien podría
explicarlo con Mateo o con Marcos, no hay problema.
Pero lo que quiero resaltar acá es de que lo anterior que acabamos de leer,
nos sirve para que nosotros estemos enfocados
en lo que vamos a comenzar a leer en Lucas.
Porque vamos a ver las relaciones.
Lucas 22 del 7 a 20, versículo 7.
Llegó el día de la fiesta de los panes sin levadura.
En que debía sacrificarse el cordero de la Pascua.
Entonces dice que llegó el día de la fiesta de los panes
sin levadura para sacrificarse el cordero de la Pascua.
Entonces el día, ¿qué día es?
El día 14 de Nisan.
O lo que es el primer mes que habla la Biblia.
El primer mes, el día 14.
Entonces aquí nos están hablando ya de lo que
menciona Éxodo y lo que vimos en Levítico.
El 14, el día Nisan.
8.
Entonces Jesús envió a Pedro y a Juan diciéndoles vayan
y preparen la Pascua para nosotros, para que la comamos.
9.
¿Dónde deseas que la preparemos?
Le preguntaron.
10.
Y él respondió, miren, al entrar en la ciudad les saldrá
el encuentro un hombre que lleva un cantor de agua.
Síganlo a la casa donde entren.
11.
Y dirán al dueño de la casa, el maestro te dice dónde está la
habitación en la cual pueda comer la Pascua con mis discípulos.
12.
Entonces él les mostrará un gran aposento alto dispuesto, prepárenla allí.
13.
Ellos fueron y encontraron todo tal como él les había dicho y prepararon la Pascua.
14.
Cuando llegó la hora, Jesús se sentó a la mesa y con él los apóstoles.
15.
Y les dijo, intensamente he deseado comer esta Pascua con ustedes antes de padecer.
16.
Porque les digo que nunca más volveré a comerla
hasta que se cumpla en el reino de Dios.
17.
Y tomando una copa, después de haber dado gracias,
dijo, tomen esto y repártelo entre ustedes.
18.
Porque les digo que de ahora en adelante no beberé
del fruto de la vid hasta que venga el reino de Dios.
19.
Y tomando el pan, y después de haber dado gracias, lo partió y les dio, diciendo,
este es mi cuerpo que por ustedes es dado, hagan esto en memoria de mí.
20.
De la misma manera, tomó la copa después de haber cenado, diciendo, esta copa es el
nuevo pacto en mi sangre que es derramado por ustedes.
Ok, entonces si nos damos cuenta acá, vamos a regresar.
Como lo vemos, aquí nos están viendo la relación que hay en la fecha de la Pascua.
Es decir, que en el día de la Pascua, Dios celebró también la Santa Cena.
Entonces vemos este paralelo.
El día de la Pascua celebran la Santa Cena.
Por eso que aquí estamos mencionando, llegó el día de los panes sin levadura.
¿Cuándo?
El 14 de Nisan, que se sacrifica el Cordero de la Pascua.
¿Cuándo se sacrifica el Cordero de la Pascua?
El 14 del mes de Nisan, que es el primer mes, entre las dos tardes.
En pocas palabras es a las 3 pm.
¿Sí?
Más o menos, ¿verdad?
Porque hablamos eso de entre las dos tardes, que
a veces mencionan al anochecer o al atardecer.
Lo mencionan algunas... ¿Cómo se llama?
Algunas traducciones, pero más o menos entendemos que es a las 3 pm, por lo que
también hablamos de que Jesús muere a la hora novena.
Dice, entonces Jesús envió a Pedro y a Juan diciendo, vayan
y preparen la Pascua para nosotros, para que la comamos.
Entonces aquí ya se habla de la preparación de la Pascua.
¿Dónde desean que la preparemos?
Le preguntaron.
Y Él le respondió, miren, al entrar en la ciudad, les andará de encuentro un hombre
que lleva un cántaro de agua, síganos a la casa donde entre.
Y dirán al dueño de la casa, el maestro te dice dónde está la
habitación en la cual puedo comer la Pascua con mis discípulos.
Entonces Él le mostrará un gran aposento dispuesto para prepararla allí.
Entonces vemos que constantemente habla de la Pascua.
Por eso coloqué el caso de Marcos, porque habla
una referencia constante y la Pascua, y la Pascua.
Dando a entender que el escenario que se está preparando es conforme a la Pascua.
Entonces Él les mostrará un gran aposento alto dispuesto, preparen la allí.
13.
Ellos fueron y encontraron todo tal como Él les había dicho y prepararon, ¿qué cosa?
La Pascua.
14.
Cuando llegó la hora, Jesús se sentó a la mesa y con Él los apóstoles.
15.
Y les dijo intensamente, he de irse a comer esta
Pascua con ustedes hasta padecer, antes de padecer.
Habla aquí antes de padecer, porque recordemos de que Jesús
ya sabía que iba a ser entregado para ser sacrificado.
El decir que Él iba para la cruz.
Entonces Él sabía de que Él no necesariamente iba a poder comer con los
apóstoles, después de ese suceso, porque obviamente iba a morir.
Entonces Él quiso hacerlo antes de que Él fuera sacrificado.
16.
Porque les digo que nunca más volverá a comerla
hasta que se cumpla en el reino de Dios.
Eso también es muy importante, porque aquí nos habla de que Jesús,
aunque está hablando de un hecho presente, que sería prácticamente la Santa Cena o la
Pascua que están mostrándose, pero obviamente también vamos a hacer un punto
de perspectiva hacia el pasado, si lo queremos llamar de esta manera,
con relación a lo que es la liberación del pueblo de Egipto.
Y por otro punto, que este es el 16, nos habla acerca de lo que ha de venir o
acontecimiento futuro, que es hasta que cumpla el reino de Dios.
En pocas palabras, hasta la venida de Cristo, hasta prácticamente de que Él se
establezca, va a haber una Santa Cena, por así decirlo.
Entonces Él ya está hablando de algo futuro, algo que tiene que esperar,
es decir, que Él mismo va a esperar.
Por eso dice, yo no voy a comer otra vez de esto
hasta que vengan otra vez el cumplimiento del reino.
Entonces vemos los puntos, punto presente, punto pasado, que vamos a ver también,
y el punto futuro, con relación a qué?
A la venida de Cristo o al cumplimiento del establecimiento de los tiempos,
por así decirlo, que Cristo pronto vendrá.
Entonces esto es muy importante.
17.
Y tomando una copa, después de haber dado gracias,
dijo, tomen esto y repártalo entre ustedes.
18.
Porque les digo que de ahora en adelante no beberé
del fruto de la vida hasta que venga el reino de Dios.
Otra vez habla acerca de qué?
De la venida del reino de Dios, del acontecimiento
futuro, lo que nosotros debemos estar esperando.
19.
Y tomando el pan, después de haber dado gracias, lo repartió y les dio diciendo,
esto es mi cuerpo, que por ustedes es dado, hagan esto y me moriré de mí.
Entonces aquí habla algo importante.
Esto es mi cuerpo que por ustedes es dado.
Entonces, si nos damos cuenta con relación a lo que es la
Pascua, qué es lo que se da prácticamente en la Pascua?
Se hace el sacrificio del cordero para que este cordero se coma.
En qué fecha?
En el 14 de Nisan, es decir, prácticamente en la fecha de la Pascua.
Entonces vemos que en el tiempo que es el 14 de Nisan, que es prácticamente la fecha
de la Pascua, Jesús está dando su cuerpo y dice, esto es mi cuerpo.
Puede ser en una forma profética.
Este es mi cuerpo relacionado al pan y tomando el pan.
Después de haber agradecido mi cuerpo que por ustedes es dado lo mismo que pasa en
la Pascua, se dio un cordero en sacrificio que se iba a comer.
¿Para qué?
Para que se realizara la Pesaj, es decir, en la palabra original que sería
la Pasaj, que es que salten por causa de la muerte de este cordero.
Entonces Jesús dice, mi cuerpo que por
ustedes es dado, hagan esto en memoria de mí.
Recordemos que cuando habla de dado es de que él será en sacrificio.
Jesús dijo a mí, nadie me quita la vida, yo mismo la doy y la vuelvo a obtener.
Entonces él está hablando acerca de su sacrificio en la cruz.
Entonces cuando alguien come el pan de la Santa Cena,
está trayendo memoria el sacrificio de Cristo en la cruz.
Porque dice aquí, hagan esto en memoria de mí.
Cuando vimos Éxodo capítulo 14 dice, y este día será memorable.
Entonces ya nos está haciendo Jesús la referencia del versículo 14 con la Santa
Cena de que este día tiene que ser memorable.
Este día lo tenemos que recordar y este día nos va a ayudar también a recordar.
Así como se hacía la Pascua que recordaba la liberación del pueblo de Egipto.
Así mismo la Santa Cena va a traer una memoria acerca
de Cristo como dándose en sacrificio por los pecados.
20.
De la misma manera tomó la copa después de haber cenado diciendo.
Y aquí hay un punto importante.
Dice que haber cenado, es decir, que recordemos como es el 14, el inicio de
Nizam, no está pasando esto necesariamente en la mañana.
Está porque recordemos de que los días judíos no son como nosotros.
Nosotros iniciamos nuestros días a las 12 de la noche.
Ellos inician su día a las 6 p.m.
En pocas palabras, vamos de cuenta a las 6 p.m.
Inicia el día para ellos.
Por eso la Biblia habla de la noche y la tarde, la mañana siguiente.
O fue la tarde y el día, porque inicia desde la noche.
6 p.m.
Ahí inicia el día.
Entonces vemos de que Jesús estaba cenando,
es decir, que estaba entre las 6 y las 9 p.m.
Más o menos en la Santa Cena, ya el 14, el día de Nizam.
Diciendo esta copa es el nuevo pacto de mi sangre.
Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre, es
decir, que la sangre de Cristo era el nuevo pacto.
Sí, porque la Biblia dice que no hay pacto sin derramamiento de sangre.
Entonces regularmente los pactos son pactos de sangre.
Por esta razón Jesús está diciendo, mire,
la sangre que yo voy a derramar es el pacto.
¿Es un pacto de qué?
Es un pacto de salvación.
Es lo mismo con relación a lo que vimos en el capítulo de Éxodo, el capítulo 12,
porque se habla de la sangre que se coloca en el interior de la puerta, porque esa es
la manera que se va a identificar sobre quién se va a ejecutar
el juicio y sobre quién no se va a ejecutar el juicio.
Él dice que el pacto que nosotros tenemos con Dios nos va a evitar los juicios.
Entre uno de ellos es el juicio del trono blanco.
Es el juicio que nosotros vamos a tener delante de Dios Padre.
Es el juicio que si nosotros estamos en pecado vamos a recibir condena eterna.
Porque por eso la Biblia habla del juicio del trono blanco, es decir, que van a ser
las personas presentarse delante de Dios y van
a ser enviados para salvación o condenación.
Es decir, que todo aquel que no creyó en Jesucristo, ellos van a recibir una
condena de muerte, no una salvación en vida, por así decirlo.
¿Por qué?
Porque la sangre del Cordero es la que nos evita que nos caiga el juicio de muerte.
¿Por qué?
Porque Jesús nos sustituyó en la cruz.
Así como el Cordero de la Pascua sustituyó a cada casa para que esa casa no muriera,
así mismo Jesús nos, por su sangre, evita que nosotros seamos condenados.
Porque Él adquirió el juicio de muerte.
Por eso cuando vemos en el caso de la Pascua, pasaba
el juicio y Él miraba si tenía sangre, pasaba por alto.
Si no tenía sangre, entraba y mataba al primogénito.
Entonces ejecutaba el juicio.
Entonces dice, esta copa es el nuevo pacto
de mi sangre, que es derramada por ustedes.
Es decir, que obviamente por nuestros delitos y pecados, Él tuvo que morir.
¿Qué es lo que también habla de la Pascua ahora?
31.
Vienen días, declara el Señor, en que haré con la
casa de Israel y con la casa de Judá un nuevo pacto.
32.
No como el pacto que hice con sus padres el día que los
tomé de la mano para sacarlos de la tierra de Egipto.
Mi pacto que ellos rompieron, aunque fui un esposo para ellos, declara el Señor.
33.
Porque ese es el pacto que haré con la casa de Israel.
Después de aquellos días, declara el Señor, pondré mi
ley dentro de ellos y sobre sus corazones la escribiré.
34.
Entonces yo seré su Dios y ellos serán mi pueblo.
Entonces vemos aquí que aquí algo importante,
porque aquí hablan acerca del nuevo pacto.
Y luego hace una referencia con relación a Egipto.
Dice, no como el pacto que hice con sus padres el día que
los tomé de la mano para sacarlos de la tierra de Egipto.
¿Y eso cuándo fue?
Fue en el tiempo de la Pascua.
Porque recordemos de que cuando se hace el sacrificio del cordero y cuando viene el
juicio de los, por ejemplo, el juicio que se habla
de Egipto para la muerte de todos los primogénitos.
En ese momento, al día siguiente, se dio prácticamente el go o el visto
bueno para que ellos fueran a celebrar fiesta en el desierto a Dios.
Entonces aquí nos está hablando, dice que va a haber un nuevo pacto y
claramente vemos de que hace la referencia de la Pascua.
Porque es el 14 de Nisan lo que está mencionando en este versículo y que es lo
mismo que está diciendo Jesús con la Santa Cena.
Es decir, que hay un hay como un match, por así decirlo, o algo que está
concordando o que concuerda entre lo que es la Pascua y la Santa Cena.
Hay una referencia de similitudes.
¿Y por qué también hay una referencia de similitudes?
Y también recordemos el acto profético y también las cosas que hemos hablado sobre
la referencia mayor en lo espiritual que en lo terrenal.
Bajo lo que dijo el mismo Juan el Bautista.
Juan el Bautista dijo, viene alguien más poderoso que yo.
Pero cuando le llegan a preguntar a Juan el Bautista,
tú eres el Cristo, dijo yo no soy el Cristo.
Entonces, ¿por qué tú bautizas?
Y él dijo, yo bautizo en agua, pero viene alguien más
poderoso que yo que él viene a bautizar en Espíritu Santo.
Entonces vimos que hay una referencia terrenal, pero que el mayor lo espiritual.
Porque Jesús iba a bautizar en espíritu, pero el hombre bautiza en agua.
Entonces, ¿qué quiero entender con esto?
La liberación del pueblo de Israel fue algo terrenal
en el sentido de que pasaron de Egipto a Canaán.
Obviamente también hay una liberación espiritual que se está manifestando porque
de las potestades, reinados y otras cosas que se ven en Egipto pasan ahora a Canaán
con un nuevo sistema de vida de parte de Dios.
Pero lo que nos están hablando acá, o en este caso con relación a Jesús y la
Santa Cena y la relación con la Pascua, es de que Jesús ahora viene a librarnos a
nosotros no de un imperio egipcio romano terrenal,
sino que nos está librando del imperio de la muerte.
Porque recordemos que la Biblia habla que había un imperio de la muerte.
Entonces viene Jesús y obviamente que él va a dar su cuerpo en ese momento.
Él está diciendo, miren, yo voy a dar mi vida para un nuevo pacto del cual,
así como en Egipto fueron liberados de Egipto, de este imperio de Egipto o de
esta nación de Egipto, ahora yo los voy a liberar en forma, como dice la palabra el
Espíritu Santo, dando a entendernos de que
Dios nos iba a librar del imperio de la muerte.
¿Y por qué menciono eso también?
Porque recordemos de que la Pascua se hacía antes de la liberación.
Eso es algo muy importante.
Es decir, la Pascua se hacía antes de la liberación.
Es decir, si son el 14 de Nisan, después se
ejecuta el juicio y después ellos salen libres.
En este caso, en la Santa Cena está pasando lo mismo, en el 14 de Nisan.
Se está presentando la Santa Cena y luego Jesús va a ir a la cruz para darnos la
libertad del imperio de la muerte, sustituyéndonos a nosotros y para que el
juicio ya no caiga sobre nosotros, sino que el juicio cayó sobre él.
Por eso la palabra dice, y al que no conoció pecado, Dios lo hizo pecado para
que nosotros fuésemos justicia de Dios en él.
Entonces vemos de que en la Santa Cena está pasando casi el mismo acto que pasó
en la Pascua, prácticamente en la liberación que Dios tiene para ellos.
Entonces en esta Santa Cena Dios establece el memorial, es decir, en lo que tiene que
hacerse memoria de él, así como se hizo en la Pascua para memoria de todos nosotros.
Entonces vemos de que la idea de la Santa Cena no es un ritual necesariamente sólo
así, o es una especie sólo de algo religioso, sino que es bajo el mismo
sentir de lo que se establece con la Pascua, un punto de recordar nuestra
liberación, un punto de recordar que éramos esclavos y de que Dios nos ha hecho
libres, un punto de recordar de que tenemos que dejar el pecado y afianzarnos
en la libertad que Dios nos ha dado en su voluntad, porque él prácticamente está
presentando todo esto, en este caso la Santa Cena, en el mismo punto de lo que es
la Pascua, dando a entendernos de que tiene prácticamente un mayor valor lo que
representa la Santa Cena que la misma Pascua.
¿Por qué?
Porque va a establecerse un nuevo pacto prácticamente.
Eso es lo que él está diciendo.
¿Por medio de qué?
De su carne y de su sangre.
Pero reflejados en este acto profético de lo que es el pan y el vino.
Por eso es que no hay que tomar a la ligera
la Santa Cena, ni menospreciar la Santa Cena.
¿Por qué menciono esto?
Porque se celebra más el nacimiento de Cristo Jesús, o la gente inclusive habla
mucho más de lo que es la Navidad, y hagamos de cuenta que inclusive en cada
predica se habla de la Navidad cada año, tanto los que están a favor como los que
están en contra de la Navidad, pero no necesariamente se está predicando,
o podemos nosotros estar hablando o trayendo
a la memoria el acto de la Santa Cena.
Inclusive puede ser que Dios dijo que hay que
hacerlo y vamos a hacerlo a ver cuándo lo hacemos.
Vamos a hacerlo a tal fecha.
Y nosotros no estamos viendo el sentido de lo que representa la Santa Cena.
Entonces vuelvo y repito.
Lo que estamos viendo aquí es que a la hora de nosotros ver la Santa Cena podemos
de alguna manera traer a recordatorio el sentido de la
liberación del pueblo Israel de Egipto hacia Canaán.
Y lo cual cuando entendemos eso nos lleva a entender lo espiritual que nos sacó del
imperio de la muerte al imperio de Cristo o al imperio de la luz.
O como dice el Primero de Pedro 2.9 que dice porque
nos ha hecho linaje escogido el real sacerdocio.
Nació en Santa Puebla el querido Dios para que... para que no seamos las virtudes de
aquel que nos llamó de las tinieblas a su luz admirable.
Entonces vemos de que prácticamente lo que podemos ver en la Santa Cena es traer ese
recordatorio, traer a esa memoria y recordar nuestra liberación.
¿Por qué es importante recordar nuestra liberación?
Porque a veces nosotros al no recordarla no agradecemos.
Al no recordarla no entendemos las situaciones.
Inclusive el... si no estoy mal, cuando Dios le habla en el Antiguo
Testamento al pueblo le dice también que hay leyes para los extranjeros.
Dice hagan esto para que ustedes recuerden que
ustedes también fueron extranjeros en Egipto.
Algo así que no traten mal a los extranjeros
porque ustedes fueron extranjeros.
¿Y por qué mencionar esto?
Porque a veces a nosotros se nos olvida.
Se nos olvida que fuimos esclavos del pecado.
Se nos olvida que Jesucristo con su sangre nos liberó.
Se nos olvidan muchas otras cosas y por eso que a
veces nosotros nos inclinamos otra vez al pecado.
Nos vamos otra vez hacia el pecado.
Nos metemos en ingratitud.
Nos metemos en muchas cosas porque no recordamos.
Y eso es lo que evoca la Santa Cena.
Lo que trae a entender la Santa Cena cuando uno
lo va a celebrar de pausar y comenzar a meditar.
Ok, yo he estado pecando.
Yo he estado haciendo cosas que no son muy buenas y
tengo que recordar que Cristo murió en la cruz por mí.
Tengo que recordar de que Él me libró del imperio de la muerte.
Tengo que recordar de que Él se dio en sacrificio por mi vida cuando yo no podía
y que me dio una gran liberación de mis pecados, ataduras, etc.
Y yo entrar en una alabanza y una adoración en Cristo Jesús porque Él se dio por mí.
Porque Él es mi Cordero Pascual.
Y que claramente yo estoy comiendo su carne y bebiendo la sangre en el sentido,
bajo la idea también de la Pascua, de que por la carne del Cordero que se
comía y por la sangre en el interior de la puerta, yo tengo una pesada.
O yo tengo un... el juicio saltó.
Es que yo no tengo juicio ahora de condena, sino que ahora tengo la
salvación, la redención, los beneficios de la herencia que Dios me da para mí.
¿Por qué?
Porque el juicio ya no me toca.
El juicio que van a tener todos aquellos que no quisieron, por así decirlo,
tomar de la salvación, prácticamente ellos van a recibir el castigo porque no
quisieron tomar de la instrucción, no quisieron tomar
de la salvación que Dios ha otorgado por medio de Jesús.
Por eso vemos esta relación que se está estableciendo y que claramente también
cuando Dios dice, hagan esto en memoria de mí, que es una de las cosas que Él
claramente dejó marcadas, que nosotros como creyentes debemos hacer.
Pero no únicamente en el sentido como vimos el punto del pasado bajo el pasado,
en el sentido que Dios me libera del imperio de la muerte, sino que mi
presente, porque obviamente yo también en este ámbito puedo estar pecando.
Puedo tener también cosas que necesito ser libres y que claramente la Santa Cena me
ayuda también a entender de que yo puedo pedirle al Señor liberación porque Él es
una persona que liberta, porque la Santa Cena relacionada con
la Pascua me ayuda a saber de que Dios es un Dios que libera.
¿Por qué?
Porque recordemos de que cuando Dios libera al pueblo israelí, en este caso
Egipto, es porque Dios recordó el pacto, porque Dios
recordó cuando ellos clamaban a Dios por ser libres.
Por lo tanto, Dios escucha en los cielos, se acuerda del pacto que hizo con Abraham
y Isaac y Jacob, y Él los saca de Egipto hacia Canaán.
Lo cual nos enseña a nosotros, cuando uno puede entrar en la Santa Cena,
de que si yo tengo algún tipo de atadura, problema, etc.
Cuando yo como la Santa Cena, cuando yo estoy en ese momento de la Santa Cena,
Dios me hace entender, mira, yo puedo y tengo la capacidad de liberar.
Ya te libré del imperio de la muerte, ya saqué a la gente de Egipto,
te puedo sacar a ti.
De la esclavitud o de los problemas o las situaciones que tú tienes, porque la Santa
Cena me ayuda a recordar, me ayuda a traer a
memoria la capacidad de liberación que Dios tiene.
Por eso también dice la palabra, que si nos ha dado
Cristo, no nos dará juntamente con Él todas las cosas.
Entonces vemos que aunque me hace un reflejo de lo pasado, me hace recordar su
forma de liberar lo que Él ha hecho por mí, pero también
lo que puede estar haciendo y hará por mí en este tiempo.
Porque obviamente yo estoy en este tiempo, pero a su misma vez me está llevando hacia
lo profético futuro, que claramente es lo mismo que pasó con la Pascua.
Es decir, la Pascua cuando se celebraba, aunque era un hecho para recordar lo que
Dios había hecho en el pasado, pero también una forma de enseñanza por lo
que Él iba a hacer en el futuro de una liberación con el Cristo, que es el
Cordero Pascual, porque era la enseñanza profética, así también de que yo tengo una
próxima liberación también en un futuro con la venida del reino de Dios.
Porque obviamente el hecho de que Cristo venga en su reino,
eso representa una gran liberación para todos nosotros.
¿Por qué?
Porque recordemos de que nosotros tenemos ciertas esclavitudes, entre una de ellas
algo que estamos esperando, como dijo el apóstol
Pablo, ¿Quién me librará de este cuerpo de muerte?
¿Quién me librará?
Si hablamos de que Él está pidiendo liberación, ¿qué significa?
Que tiene una esclavitud.
Es decir, que nuestro cuerpo en sí mismo ya trae una esclavitud con Él.
Por eso es que Dios nos va a cambiar el cuerpo.
Por eso es que nosotros seremos transformados.
¿Por qué seremos transformados?
Porque este cuerpo de pecado no puede entrar en la gloria de Dios.
Entonces, voy a ser liberado del cuerpo de pecado para experimentar una gloria mayor.
Entonces, vemos de que también la venida del reino de Dios marca un punto de
liberación para mí, de los diferentes tipos de aflicciones.
Porque obviamente sólo estoy mencionando la aflicción
del cuerpo, aparte de la aflicción que hay en este mundo.
Por eso Jesucristo dijo, en el mundo tendréis
aflicción, pero creed en mí, yo he vencido al mundo.
Por eso que la Biblia habla de vanidad de vanidad, esto es vanidad.
Y también la Biblia habla que todo fue sujeto a
desobediencia para tener misericordia de todos.
Entonces, estamos metidos acá y la venida de su Hijo, Jesús,
nos va a liberar completamente de todas estas situaciones.
Porque ciertamente estamos en Cristo, pero ciertamente también hay ciertas cosas
que no hemos experimentado una totalidad de liberación por la vanidad del mundo,
por la desobediencia y por el cuerpo de pecado.
Pero en el cuerpo que tiene ley de pecado y por lo cual el hecho de que Cristo venga
en su reino significa que, como dice la palabra, ya no va a haber más angustia,
ni más lágrimas, ni más llanto, ni más dolor.
Dice que va a haber una culminación de liberación.
Entonces, el hecho de la Santa Cena no sólo me ayuda a entender su liberación,
que ella ha hecho en mí, que ha ejecutado en mí, lo que puede hacer actualmente en
mí y en las manifestaciones que vivo diariamente, sino que
también lo que habrá de venir cuando Él venga en su reino.
Las liberaciones que yo experimentaré por causa de esperar en Él.
Entonces vemos que la idea de la Santa Cena, con relación a la Pascua,
involucra una manifestación profética muy extensa.
Si lo queremos llamar en pasado, presente y
futuro, el que es y que era y que habrá de venir.
Eso es lo que nos expresa la Santa Cena.
¿Por qué?
Bajo el mismo sentido de la Pascua, porque realmente eso era el punto de la Pascua.
Cuando ellos celebraban la Pascua, ciertamente
era Dios liberándolos de Egipto hacia Canaán.
Ellos de generación en generación celebran la Pascua.
¿Por qué?
Porque eso les ayudaba a recordar y agradecer lo que Dios había hecho,
pero también de que si ellos en cualquier momento tenían
un problema, ellos podían abocar a la liberación de Egipto.
Inclusive, si no estoy mal, creo que Gedeón habla de eso.
Gedeón dice, ¿y dónde está aquel que nos sacó de Egipto?
¿Por qué él lo menciona?
¿Por qué se recordaba?
Posiblemente ellos tenían una celebración de la Pascua
que les hacía recordar que Dios los sacó de Egipto.
Y por eso que él, cuando le dicen a él, mira, tú vas a liberar al pueblo de
Israel, dice, ¿dónde está aquel que nos liberó?
Porque lo recordaba, pero también sabía que podía hacer esas grandes maravillas.
Y por último, el hecho de que este Cordero de Dios,
que quita el pecado del mundo, habría de venir.
De igual manera, se ven las tres partes.
Entonces, en la Santa Cena que Dios nos ha dejado, que inclusive se está haciendo,
por eso mencioné el punto de la Pascua y la relación del Cordero, de la sangre,
del nuevo pacto, de la liberación, etc.
Se ve todo este conjunto de cosas en Jesucristo y su Santa Cena.
Es algo que no tendríamos que nosotros menospreciar.
No es algo que nosotros teníamos que evitar,
sino más bien ejecutar o poner en práctica.
Pero también, juntamente con eso, también la
responsabilidad y el entendimiento de ello.
Por eso que el apóstol Pablo vimos en su momento con la situación de la Santa Cena,
que él mencionaba que algunos comen juicio para sí o toman juicio para sí,
porque están tomando la Santa Cena del Señor de forma indigna.
Entonces vemos que hay una importancia y también menciona las tres cosas.
Algunos están enfermos, otros débiles y otros han muerto
por causa de tomar la Santa Cena de forma indigna.
¿Por qué?
Porque no están entendiendo el acto
profético de lo que representa la Santa Cena.
Lo están menospreciando, lo están tomando como vil, como algo sin sentido, inclusive.
En lugar de valorar lo que va a pasar.
Y obviamente también en Cristo no sólo involucra sólo el hecho de hacerlo,
sino que también trae beneficios espirituales
que claramente en esta reunión no vamos a hablar.
Porque el punto de hablar hoy de esto es la relación que hay entre ambos.
Y cómo Jesús utiliza la Santa Cena para encerrar todo el significado de lo que
puede representar la Santa Cena y todo el efecto
que involucra esta parte de la Santa Cena.
Cuando hablo de efecto, hablo del entendimiento.
Porque ellos ya tenían un entendimiento relacionado a la Pascua.
Entonces es como lo que pasa con la parábola del sembrador.
Es decir, la parábola del sembrador, Dios para explicar las cosas del reino,
cómo está operando el reino, cómo funciona el reino, todo lo que
se manifiesta en el reino de Dios, que eso es algo invisible.
Que la Biblia menciona, dice que lo que era visible e invisible, hablando de
entender que una cosa es material y otra espiritual.
Entonces Jesús toma algo que ellos ya tienen, que es el sembrar y cosechar.
¿Para qué?
Para explicar lo invisible o lo espiritual.
De igual manera, cuando Dios Jesús usa las dracmas.
Pero cuando se pierde una moneda de las 10 era tomaba
algo que ellos hacían para que una mujer se pudiera casar.
También lo que es cuando dice voy a prepararle el lugar.
Era también algo que ellos hacían en ese momento.
Entonces, cuando él lo mencionaba, ellos entendían de qué estaba hablando,
porque era algo que ellos tenían constantemente.
Si las parábolas que Jesús mencionan no fueron cosas inventadas de la nada.
Sino que eran cosas que ellos vivían y tenían
que representaban algo del reino de los cielos.
Entonces, en este caso en particular, lo mismo pasa con la Pascua.
La Pascua está representando algo.
Cuando Jesús trae la santa cena, está agarrando algo que ellos ya conocen.
La Pascua, con lo que ellos ya entienden, con lo que
también Dios va a vivir en el sacrificio en la cruz.
Porque si Dios hace una santa cena fuera de eso, el
impacto del entendimiento de las cosas no podría...
¿Cómo diría la palabra?
Como que cuajar o entrar en un pleno entendimiento para nosotros.
Y comprender que Dios nos ha dado una liberación.
Dios nos ha dado prácticamente una esperanza
de llegar a Canaán, por así decirlo.
Una esperanza de tener una celebración.
Porque claramente esa es la idea de la Pascua.
Era celebrar la fiesta.
En este caso, la santa cena también debería ser una fiesta.
Pero una celebración en forma de fiesta.
¿Por qué?
Porque una fiesta ya mencionamos que trae junto con ella un protocolo.
Cómo hacerlo, de qué manera hacerlo, etc.
Y claramente, así como vemos la Pascua, que Dios les dijo cómo tenían que hacer.
Es decir, ya era en forma de fiesta, pero era de celebración.
Entonces, en este caso, la Pascua es lo mismo, pero en la santa cena es lo mismo.
Es una celebración de fiesta, en forma de fiesta.
¿Por qué?
Porque Dios dice que tenemos que comer pan, tenemos que comer vino.
No hacerlo de manera indigna, sino que nos lleve a reflexionar, porque estamos en una
forma de juicio, por así mencionarlo, delante de Dios.
Eso tal vez lo miraremos después, cuando veamos la parte de la santa cena.
Pero, ¿a qué hora con esto?
Está de que Dios nos está trayendo un
entendimiento de lo que representa la santa cena.
Y claramente, como dice aquí en Jeremías,
que Él hizo pacto cuando los saca de Egipto.
Y claramente Jesús dice, esta es la sangre de mi pacto, que por vosotros es
derramada, dando a entender que está estipulando el
pacto en el derramamiento de la sangre en la cruz.
Entonces, Él nos está dando un nuevo pacto,
como dice la palabra en el libro de Jeremías.
Entonces, vemos la importancia que hay en la
relación entre la pascua con la santa cena.
También, por lo que mencionamos del nuevo tiempo, cuando lo vemos en su momento,
es de que la pascua, en donde se menciona prácticamente
Éxodo 22, dice que para ustedes será el inicio del mes.
Es decir, que ellos ya tenían un tiempo, como vimos en enero, febrero, marzo,
abril, ahora será este un nuevo tiempo para ustedes.
Ahora va a ser un inicio.
De igual manera pasa con la pascua.
Es decir, en el 14 de Nisan, que se celebró la pascua, en ese momento,
prácticamente, para nosotros, cuando Jesucristo
muere en la cruz, nos abre un nuevo tiempo.
Es decir, que la fecha de la santa cena, la primera vez que se establece la santa
cena, se abre un nuevo tiempo para nosotros.
Así como se abrió en la pascua para el mes de Nisan, el 14, un nuevo tiempo.
Para nosotros también hay un nuevo tiempo.
Obviamente no estamos hablando de un tiempo cronológico o terrenal,
sino que espiritual.
Se abrió un nuevo tiempo espiritual para nosotros.
Es decir, que cada vez que nosotros venimos a Cristo, porque creemos en su
muerte y su resurrección, nos habla de que Dios nos da un nuevo tiempo a nosotros.
Y nuestra forma de celebrarlo es a través de la santa cena.
Por eso es que deberíamos ponerle más importancia a la santa
cena que al acto de lo que muchos conocen como Navidad.
Entonces, a veces se hace una mayor celebración de la Navidad, se hace una
mayor algarabía a través de la Navidad, pero no de la santa cena.
Inclusive hace muchos años he hablado con una persona, le he preguntado,
mira cuánto hacen santa cena, y me dijo, cuando nos recordamos.
Muy así como que, ah, bueno, a ver cuándo la hacemos.
O cuando de repente Dios les hace que se recuerden.
Entonces, considero que vemos que nosotros estamos poniendo
por prioridad cosas que Dios no le está poniendo prioridad.
Es importante esta situación que nosotros no estamos valorando lo que Dios valora.
Entonces, las personas en este mundo están valorando más la Navidad que la santa cena.
Cuando vemos claramente el gran impacto de la santa cena, que Dios mismo está
estableciendo, que Dios mismo dijo, hagan esto, Él
mismo lo dijo, no lo dijo de una forma interpretativa.
Inclusive las personas que a veces creen en la Navidad, dicen a nosotros que esto
hay que interpretarlo, esto está oculto, esto está aquí entre líneas, pero la santa
cena está siendo expuesta de manera clara, está siendo expuesta de una manera precisa.
Y no sólo eso, sino que toda la relación de la cual estamos viendo hoy.
Entonces, ¿qué debería tener entonces mayor impacto?
¿La santa cena o la Navidad?
Obviamente la santa cena, porque la Navidad no
necesariamente evoca el hecho de la muerte y resurrección.
Es como que habla nada más del inicio de todo el
acontecimiento, pero la santa cena habla de la culminación.
Lo que habla el libro de Hebreos, que dice
prácticamente, el autor y consumador de la fe.
Es decir, que la santa cena habla de la
consumación de las cosas, del fin de las cosas.
Alguien dirá, hermano, pero es mejor el inicio.
No, porque Eclesiastés dice que es mejor la finalización de una obra que su inicio.
Es decir, en pocas palabras, sería más grande la santa cena que la Navidad,
porque la santa cena es la finalización de las cosas.
Y Eclesiastés dice que es mejor el fin de las cosas que su inicio.
Entonces vemos que le estamos dando mayor prioridad
a cosas que no deberíamos ponerle mayor prioridad.
Incluso por eso mencionaba que a veces cuando uno viene y ya va llegando
prácticamente la fecha de la Navidad, muchas personas lo que hacen es hablar de
la Navidad, que Cristo vino de un pesebre, se ponen arbolitos, se ponen nacimientos.
Es una gran manifestación de celebración, inclusive de
comida, de la acción de gracias, un montón de cosas.
Pero la santa cena no.
Cuando ese sentir debería estar en la santa cena, ese sentir prácticamente de
celebración, de emoción o de todo este sentido debería tener la santa cena,
pero no se tiene.
¿Por qué?
Porque realmente a veces nosotros no estamos buscando las cosas que son de
Dios, sino estamos buscando las cosas de las tinieblas.
Porque no estamos buscando lo que Dios quiere, sino lo que nosotros queremos.
Cuando vemos aquí el gran impacto de lo que Dios marca con la santa cena,
que inclusive hay explicaciones explícitas de la santa cena en las cartas paulinas,
cómo celebrarla, de qué manera, cuáles son las cosas por no hacer una
santa cena correcta, inclusive diferentes aspectos
que habla la Biblia con relación a la santa cena.
Inclusive en el libro de Efesios, que muchos citamos, como cuando decimos,
no os embriaguéis con vino, en el cual hay
disolución, más bien sed llenos del espíritu.
Ese punto está hablando de la santa cena, porque la Biblia nos deja ver que ellos,
a veces cuando se juntaban para la santa cena, se embriagaban.
En lugar de celebrar la santa cena, se ponían ebrios.
Entonces dicen, hombre, busquen mejor ser llenos del espíritu.
Cuando estén con los hermanos, edifíquense, en lugar de unos que se van
para la glotonería por cenar prácticamente y otros que se van a ponerse ebrios.
Los dos están mal, pues deberíamos estar bajo un mismo
sentir, participar de una comunión que es la santa cena.
Pero no se hace y no se está enfocando bajo el recordatorio de lo que Cristo hizo
en nuestra liberación del imperio de la muerte
y que también evoca la venida del reino de Dios.
Entonces deberíamos comenzar a meditar y
evaluar de mejor manera lo que Dios nos deja.
¿Por qué?
Porque tal vez algunos quieren celebrar la Pesaj o la Pascua de una manera judía sin
entender el gran impacto de lo que aquí está
mencionando y tal vez obviando la santa cena.
Entonces vemos que nosotros tenemos un montón de desórdenes.
De igual manera lo podemos citar en el caso del libro de Gálatas, porque en el
libro de Gálatas se hace la mención prácticamente de que ellos estaban viendo
los días, las sazones, las lunas, que hacen referencia a las fiestas
señaladas, a la fiesta prácticamente de la luna nueva.
Todo ese sentido es lo que Pablo está explicando, está mencionando.
Miren, les vinieron ustedes a hablar bajo el sistema
de antiguo testamento y ustedes lo están tomando.
¿Por qué?
Si eso ya pasó, eso ya fue el antiguo pacto.
¿Por qué están trayendo todas esas celebraciones
a la manera que estaban mencionadas antiguamente?
Si todo ya fue consumado en Cristo.
Entonces, ¿por qué quieren celebrar la pesaje y no quieren celebrar la santa cena?
Por así mencionarlo, pues porque ellos, recordemos que tuvieron una invasión,
si lo queremos llamar así, del antiguo testamento, de la ley.
Y ellos comenzaron a caminar bajo una ley, otra vez, a pesar de ser gentiles y a
pesar de que se les había enseñado correctamente la manera de vida.
Y el pastor dice, pero ¿quién los fascinó?
¿Quién los engañó?
Entonces menciona esto por los dos ámbitos, es decir, hay grupos de creyentes
que están muy enfocados en querer tomar las raíces hebreas y la cultura hebrea y
querer celebrar las cosas, por ejemplo, el Hanukkah, todas estas fiestas a esa
manera y todo el ámbito judío, por así mencionarlo.
Pero también vemos, por otro lado, muchos creyentes que están celebrando todo
el hecho de la cultura de la Navidad o inclusive lo que es la acción de gracia.
Es toda esa parte, pero también están olvidando estos centros de lo que es la
celebración de nuestra liberación diariamente, porque obviamente ya
mencionamos que no es que tampoco es que estipulemos una vez
al año que nosotros vamos a celebrar Santa Cena, tampoco.
Es que es algo que nosotros podemos estar haciendo continuamente delante del Señor y
celebrar y recordar nuestra liberación, que claramente este acto de la Santa Cena
nos hace recordar a nosotros nuestra gran liberación.
Entonces vemos de que nosotros no estamos a veces bien enfocados.
Tenemos que pedirle al Señor que nos ayude a estar bien enfocados en saber cómo
celebrarle, porque claramente hay que saber
cómo hacerlo, no es decir tomarlo a la ligera.
No es que así lo voy a hacer porque yo pienso que así es, que ese es el error que
muchos de nosotros hemos tomado a la hora de hacer cualquier cosa en Cristo.
No es la manera que Él quiere, no lo estamos haciendo
de esa manera, estamos haciendo a nuestra propia manera.
Tenemos que arrepentirnos y buscar hacer la manera que Él quiere, en el
entendimiento que Él tiene, en la forma que nos está solicitando.
Pero a veces preferimos la Navidad o los ámbitos
culturales judíos en lugar de lo que está escrito acá.
Y obviamente por esa razón no obtenemos los beneficios, sino que obtenemos otras
maldiciones que nos están viendo fuertemente.
Pero sí están, porque a veces las maldiciones o
las cosas malas no se ven como nosotros pensamos.
Es decir, por ejemplo, el caso de cuando el
pueblo israelí estuvo en el desierto 40 años.
Entonces eso es una maldición, si lo queremos llamar así, porque ellos
estuvieron caminando en el desierto 40 años, o sea, no avanzaron.
Sí miraban la gloria de Dios, así miraban cómo su vestimenta tal vez no perecía,
su calzado no perecía, venía alimento del cielo.
Toda esa gloria la vieron, pero no era lo que Dios quería.
¿Vieron su gloria?
Sí.
¿Vieron su manifestación?
Sí.
Pero Dios no quería que fuera de esa manera.
Dios quería que llegaran a Canaán.
Pero entonces esa maldición tuvo un tope, por así mencionarlo.
Ese juicio tuvo un tope en el sentido de que ellos no podían avanzar a lo demás.
Y a veces nos puede estar pasando a nosotros.
No la maldición necesariamente es que uno esté como que siendo apedreado o atacado,
sino que puede ser que uno no avance, está topado, no hay cambio.
¿Por qué?
Porque uno trajo maldiciones o juicios en diferentes
ámbitos por causa de las celebraciones que estamos haciendo.
Porque recordemos que si las celebraciones de Dios traen
glorias, las celebraciones de tinieblas traen tinieblas.
Porque realmente esa es la idea.
La idea de estar con Cristo es traer la comunión con Cristo.
Por consecuencia, si alguien busca la adquisición de las instrucciones de
tinieblas y las aplica, pues van a venir demonios.
Por eso la Biblia menciona acerca de participar de la
mesa del Señor o participaréis de la mesa de los demonios.
Es decir que va a haber una comunión de los demonios
y en otro va a haber una comunión con Cristo.
Porque se están celebrando.
Obviamente, como mencionamos, tendrán apariencia de piedad.
Que decir que los demonios no van a venir solamente así
con cuernos y con cachos a decir, miren, celébrenme.
Sino que se van a vestir como ángel de luz, dando aparentemente instrucciones
como que fueran de luz para que uno les celebre
a estas entidades que están vestidas de luz.
Pero a veces por esta razón, por no leer la palabra, por no meditar, por no pedir
el auxilio de Dios, nosotros somos llevados cautivos y trayendo todos estos
tipos de juicios, maldiciones o espíritus por causa de nuestra propia ignorancia y
de no prestarle atención a lo que Dios necesita que le prestemos atención.
¿Por qué?
Porque en esta Santa Cena y en otras cosas nos trae a nosotros a liberación.
Por lo mismo que ya hablamos de lo que menciona Pablo.
Pero vuelvo y repito, tal vez en otro momento vamos
a hablar en detalle de lo que es la Santa Cena.
Por la razón de la celebración.
Porque realmente la idea de lo que hemos estado
hablando es hablar de las celebraciones de las fiestas.
Entonces vamos a orar para que el Señor nos ayude, para que nosotros traigamos al
entendimiento lo que realmente representa la Santa Cena.
Realmente el impacto de lo que Dios trajo a revelar con la
Santa Cena, que fue una de las cosas muy marcadas que Dios dejó.
Es decir, entre las cosas que en este nuevo pacto Dios
dejó muy marcadas es el bautismo en agua, la Santa Cena.
Esas cosas son muy marcadas de parte de Dios que Él te indicó.
Y lo otro que también indicó Él fue lo siguiente.
Dijo, un nuevo mandamiento les doy, que os
améis los unos a los otros como yo os he amado.
Esas tres cosas fueron muy marcadas.
Bautismo en agua, Santa Cena, amarnos unos a los otros como Jesús nos amó.
Entonces vemos que a esa situación no le estamos prestando mucha atención.
Inclusive hablamos una vez en una reunión por
el caso del pastorado de Dios sobre nosotros.
Y a veces nosotros no vamos sobre el pastorado de Dios.
Hacemos como lo que algunos aquí en Guatemala coloquialmente dicen.
¿A dónde va Vicente?
¿A dónde va toda la gente?
Dando a entender que a veces nosotros nos dejamos guiar por las masas.
Es decir, no entendemos las cosas como son, sino que nos dejamos guiar por eso.
Es decir, ¿y a dónde vamos?
Vamos a tal lugar.
Ahí voy también con ustedes.
No importa qué pueda pasar.
Entonces, el punto con estas festividades, igual no solo la Navidad, sino que otros
tipos de festividades, es algo así como que, bueno, ya lo hacemos, hagamos la
verdad, sin pensar, sin meditar los impactos
espirituales que nos pueden ocasionar.
Y cuando a veces se dan este tipo de argumentos, las personas dicen,
ah, usted haga lo suyo y nosotros vamos a hacerlo nosotros.
Pero no necesariamente es como que nos vayamos a investigar.
Es decir, ya nos quedamos en nuestro, en nuestro
sentir y no queremos que nadie nos quite de ese sentir.
Y ni siquiera lo hemos leído.
Yo menciono esto porque es algo que yo comencé
a entender cuando yo comencé en el Evangelio.
¿Por qué?
Porque obviamente cuando, mayormente cuando uno está también en la universidad,
pues hay un montón de gente y obviamente hay un montón de creencias.
Y claramente alguien, cuando uno conversa con uno, por ejemplo, dice, ¿y tú qué eres?
Y yo, ah, yo soy cristiano, por ejemplo.
¿Y cristiano qué?
Ah, de tal cosa.
Ok, entonces ya, ah, pero yo creo en esto.
Y le comienzan a hablar a uno lo que ellos creen
que en teoría es lo que uno puede estar equivocado.
Y me he dado, y me he dado cuenta de que cuando uno habla con las personas,
no es como que después de esa conversación
vayamos a revisar lo que la otra persona dijo.
Es como que yo pienso esto porque a mí me lo dijeron
y te lo digo a ti porque tú estás mal y yo estoy bien.
Pero si yo les doy un argumento aparte, no lo van a revisar.
Se continúan pensando que está bien.
Entonces yo traté la manera de, de, de cualquier
cosa que me vayan a decir, la voy a revisar.
Y yo entendía, yo decía, bueno, esto lo voy a hacer por dos razones.
Uno, si él prácticamente tiene un argumento, uno, va
a venir otra gente a hablarme de esto mismo otra vez.
Y lo segundo es de que si yo estoy mal, pues tengo que cambiar, obviamente.
Pero si en dado caso yo estoy viendo correcto conforme
la palabra, evaluar esto me va a ayudar de dos maneras.
Si otra persona viene a hablarme, yo voy a tener una mejor manera de decirle
a la persona por qué es que eso que me está diciendo no es correcto.
Y segundo, voy a poder ayudar a otros con, por si
les vienen a atacar con ese tipo de argumentos.
Pero obviamente también bajo la idea de que yo puedo estar equivocado.
Pero me di cuenta de que regularmente cuando uno habla con una persona y hay un
argumento contrario de él, que ellos pueden tener o que uno puede tener,
no se va a revisar a la Biblia.
No se va como que a ver realmente si uno dice yo
puedo estar equivocado o yo realmente puedo estar mal.
Por lo menos es la experiencia que yo he tenido
cuando me he comunicado con algunas personas.
No he visto como que alguien me dijo, mira,
fui a revisar la Biblia y cierto lo que decís.
O fui a revisar la Biblia y esto no es así.
No, no, no pasó.
A veces no pasa.
Entonces, que quieran entender es que no
estamos a veces buscando realmente una verdad.
Claramente también lo digo porque a uno también le pasa.
Al principio uno no le pone atención.
Ahí miren que ellos qué hacen.
Pero llega un momento donde uno dice, bueno,
no puede ser que yo esté mal y voy a revisar.
Y si estoy mal, pues que Dios me corrija.
Entonces ahí uno, porque uno ya quiere buscar la verdad.
Uno ya quiere buscar caminar con Dios.
Entonces creo yo que debemos nosotros comenzar a considerar las cosas.
No en el sentido tampoco de creernos todo lo que nos
digan, sino en el sentido de ir a revisar a la palabra.
Porque puede ser que hay cosas que no estemos
haciendo bien o las estemos haciendo por costumbre.
Inclusive la parte de la Santa Cena.
¿Por qué?
Porque la Santa Cena ya se estipula entre cada
congregación o en cada denominación se habla de esto.
Pero no necesariamente nosotros hemos ido a revisar por nuestra propia cuenta.
O a investigar para que nos traiga un
entendimiento o una revelación de parte de Dios.
Para hacer las cosas de una manera más digna a Dios.
O sea, nosotros estamos hablando del hecho de no hacer
algo malo, sino que de lo que estamos haciendo bien.
Hacerlo con excelencia.
Porque claramente hay cosas que no lo estamos haciendo con excelencia.
Ya sea predicar, ya sea orar, ya sea leer la Biblia, cantar, etc.
Podemos hacerlo, pero no necesariamente con excelencia.
Es como cuando hablamos acerca de la palabra virtud.
Que la virtud hace referencia a la excelencia.
Por eso dice, a nuestra fe, añadirle virtud.
Entonces nosotros necesitamos hacer las cosas en virtud.
O en el sentido de la excelencia.
No únicamente solo hacerlo.
¿Por qué?
Porque Dios se lo merece.
Dios es digno de una celebración, una gloria.
Vamos a orar para finalizar.
Y que Dios nos ayude a considerar de mejor manera
la Santa Cena por el impacto de lo que ya vimos.
Que contiene el acontecimiento de la Santa Cena por su relación con la Pascua.
Que habla de la liberación.
Tanto de lo que pasó, lo que es y lo que habrá de venir.
Y que también a la hora de estar en la Santa Cena
nos hace recordar acerca de la venida de Cristo.
Y por lo tanto estar a cuentas.
Y estar, por así decirlo, bien delante del Señor para su venida.
O sea, eso también lo hace la Santa Cena.
Así que la Santa Cena también evoca el sentido de la venida de Cristo.
Y que nosotros buscamos estar preparados para su venida.
¿Pero qué?
Eso no lo estamos practicando.
No lo estamos haciendo.
Y por lo tanto necesitamos de parte del Señor comenzar a hacerlo.
Para estar preparados para su venida.
Porque es necesario esta esperanza manifestada en la Santa Cena.
Entonces vamos a orar.
Padre, en el nombre de Jesús te damos las gracias.
Por tu gran amor, por tu fidelidad, por tu bondad.
Porque tú nos has traído a fidelidad y a gloria.
Ayúdanos hoy a arrepentirnos de todo pecado, de toda maldad.
Y que podamos caminar conforme a tu palabra.
Ayúdanos hoy, Señor Jesús, para recordar tus palabras.
Para recordar hacer esto en memoria de ti.
Y para traer al entendimiento lo que tú hiciste en la Santa Cena.
La manifestación gloriosa que tú manifestaste en la Santa Cena.
Y el entendimiento y revelación que tú quieres
traer al haberlo realizado en la Pascua.
Así que queremos hoy, Señor Jesús, darte la gloria y la honra.
El poder y la alabanza.
Y queremos en el momento que nos toque hacer una Santa Cena.
Hacerlo como es digno de ti.
No sea que tomemos o experimentemos juicio para nosotros.
Más bien queremos hacerlo en el entendimiento que tú pronto volverás.
En el entendimiento de estar a cuentas contigo.
En el entendimiento de recordar que tú nos liberaste, nos sanaste.
Nos diste gloria y honra.
Y que nosotros podamos celebrar en ese momento.
No menospreciar la Santa Cena.
No verlo como algo aburrido de forma ritual.
O que no le demos la alabanza necesaria al momento
de la fiesta y celebración de la Santa Cena.
Te lo pedimos en Cristo Jesús, amado Padre y Amigo.
A ti, gloria, honra, honor, poder y alabanza.
Por los siglos de los siglos.
Amén.
Vamos a orar por aquellas personas que quieran
aceptar a Jesús como Señor y como Salvador.
Dios y Padre, venimos hoy delante de ti.
Queremos hoy reconciliar nuestras vidas.
Ya que sabemos de que Cristo, en la Cruz del
Calvario, hizo una reconciliación entre tú y nosotros.
Por lo tanto, queremos hoy reconciliarnos contigo.
Reconociendo nuestros pecados y faltas.
Reconociendo nuestra maldad y arrogancia.
Y queriendo hoy participar, Señor Jesús, de la Santa Cena.
Queremos hoy, Jesús, reconocerte como Señor y Salvador.
Y reconocer que tú fuiste resucitado por el poder de Dios Padre.
Y de que ahora tenemos salvación en ti.
Así que damos las gracias.
Y también pedimos ser bautizados en agua.
Bautizados con el Espíritu Santo.
Y participar de la Santa Cena.
Para el alabanza y la gloria de tu gracia en Cristo Jesús, Señor nuestro.
Amén y Amén.
También vamos a orar por las diferentes necesidades.
Como dice la palabra, mi Dios suplirá todas vuestras
necesidades conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús.
Dios y Padre, te damos las gracias por tu gran
amor, bendición, sanidad y milagros en nosotros.
Queremos arrepentirnos de todo pecado.
Queremos buscar nuestra liberación.
Queremos que tú pruebas de tu Espíritu Santo.
Del Espíritu de Elías.
Del Espíritu de amor, de fe, de sabiduría, de revelación, de gracia y de oración.
También queremos, Señor Jesús, pedir por las
sanidades, milagros y prodigios que tu pueblo necesita.
Ahora cada quien necesita un milagro, una sanidad,
una maravilla, un prodigio, una señal de parte tuya.
También pedimos hoy por la medicina, por la comida, por el alimento,
por las casas y restauraciones que las personas necesitan.
También pedimos hoy, Señor Jesús, por tu amor y tu bondad.
Pedimos hoy por que Guatemala entre en arrepentimiento para salvación.
Que Guatemala, pues, sea para el avance de la virtud de tu gracia.
Y que, pues, despiertes a los ministros para que intercedan por el país.
Para que impulsen a otros a orar por el país.
Para que envíes oradores a la Mies, porque la Mies es mucha y los oradores son pocos.
Para que tú traigas salvación a todos nosotros.
Para que guardes la niñez de este país y de los países que nos escuchan.
Y también, Padre, bendito para que guardes al anciano, a la
anciana, al padre y madre soltero y a la vida del huérfano.
Que tú traigas restauración, fidelidad, gloria y gracia a cada uno de ellos.
Y de que tu nombre sea exaltado entre todos los pueblos.
Te agradecemos hoy por tu eterno amor y cariño.
Y le entregamos este tiempo para el avance de la gloria de tu gracia.
En Cristo Jesús.
Amén y Amén.