Amados en Cristo Jesús, Dios los bendiga.
Un fuerte abrazo.
Que el amor y la gracia de Dios lleguen a sus corazones.
Por el bendito amor de Cristo y por su bendición estamos aquí nuevamente con
ustedes para compartir la palabra y para ser edificados según su amor y bondad.
En este caso en particular el tema de hoy es
la restauración y la celebración de la Pascua.
Hemos estado hablando de estos temas por diferentes razones.
Entre una de ellas es porque hemos hablado del nuevo pacto.
Nuestro enfoque ha estado señalado en hablar del nuevo
pacto y por eso hemos venido hablando una serie de temas.
Entre una de ellas es lo que hemos visto el sacerdocio.
Y dentro del sacerdocio también están las celebraciones, ya que en el antiguo pacto,
el antiguo sacerdocio y también la Nación de Israel tenía unas celebraciones.
Y en estas celebraciones entraba también lo que era
la Pascua o la celebración de la fiesta de la Pascua.
Era muy importante porque lo marca también en el libro de Éxodo, que es la primera
que Dios le señala al pueblo de Israel después de salir de Egipto hacia Israel,
pero hacia Canaán.
Entonces esto obviamente hemos hablado también de la
relación de la Pascua con la Santa Cena y con el nuevo pacto.
Hemos hablado sobre la sombra y figura de lo que habría de venir y obviamente
también hemos hablado de su relación con Cristo y nuestra liberación.
Menciono esto porque hemos estado hablando que no es que nosotros vayamos a celebrar
literalmente la Pascua en el sentido de prácticamente matar un cordero,
comérnoslo, como ceñios los cintos, con hierbas amargas, con pan sin levadura.
No ese es el sentido.
Lo hemos estado remarcando porque recordemos que la palabra dice que es
sombra y figura lo que habría de venir y todo se está manifestando en Cristo.
Es decir, Jesús es el cordero pascual, que también lo hemos leído en las
escrituras y que hoy vamos a volver a leerlo.
Pero siempre hay una relación, por eso vemos lo que hay atrás,
en este caso en el Antiguo Testamento, para entenderlo y luego cómo entenderlo en
este nuevo pacto o en este Nuevo Testamento.
Entonces vamos a orar para dar inicio y que el Señor nos ayude en este tiempo para
la avanza del árbol de su gracia, en Cristo Jesús.
Muy bien, Padre, damos gracias por este tiempo que
das a nuestras vidas y has puesto nuestros corazones.
Te queremos amar, bendecir y adorar y que nuestro corazón se alegre en tu salvación.
Has sido fiel y verdadero con nosotros, has sido fiel y bendito con nosotros.
Te queremos agradecer por todo el amor que nos has tenido y nos tienes y gracias
porque nos has dado de tu sabiduría y tu bondad.
Gracias porque eres un Dios fiel, un Dios hermoso, precioso y sanador.
Un Dios que restaura, que liberta, que guía y
que brinda de amor inigualable y comparable.
Gracias te damos por todo, amado Padre y Pastor.
En Cristo Jesús te entregamos nuestro corazón, nuestra alma y nuestro ser.
Te agradecemos por todo lo que estás haciendo y harás en nosotros y en nuestras
vidas y en la vida de los que nos rodean también.
Te agradecemos, Padre Eterno, ayúdanos a estar preparados con un corazón recto y
dispuesto para tu venida y también asimismo,
Padre, para comportarnos como es digno de ti.
Te agradecemos en Cristo Jesús y declaramos que no a nosotros se va,
no a nosotros, sino a tu nombre sea la gloria, por tu misericordia, por tu
fidelidad, porque tú nos has hecho y no nosotros, a nosotros mismos.
Eternamente y para siempre en Cristo Jesús.
Amén y Amén.
Muy bien, ya estamos.
Entonces vamos a ir aquí entrando en detalle.
Como mencionábamos, tenemos lo que es el tema de
la restauración y la celebración de la Pascua.
Volvemos y repetimos.
Esto nos va a ayudar a entender, o sea, al ver el Antiguo Testamento,
la Sombra y Figura, vamos a poder comprender nuestra realidad espiritual.
Y por esa razón vamos a ir leyendo aquí un par de pasajes.
Primero de Corintios 5, 7.
Limpien la levadura vieja para que sean masa nueva, así como lo son en realidad
sin levadura, porque a un Cristo nuestra Pascua ha sido sacrificado.
Entonces ya nos está diciendo aquí que el Cordero Pascual es Cristo.
Anteriormente usaban corderos físicos o literales
para hacer el sacrificio de la Pascua y comerla.
Entre dos tardes, lo que hemos hablado también cuando hablamos de Cristo y la
Pascua y la Cruz, o el Cordero Pascual y el Cordero de Dios.
Entonces hemos visto que la Pascua está encerrada en Cristo por varias razones que
hemos hablado acerca de la liberación de, en este caso, la
Pascua que se hacía de la liberación de Egipto hacia Canaán.
Nos habla acerca de nosotros, del Imperio de la Muerte al Imperio de Dios,
o de las tinieblas a su luz admirable y muchas cosas
que también tienen relación con la Santa Cena.
Por eso hablamos de su relación de la Santa Cena con la Pascua y cómo es de que
en esta liberación debe haber una celebración.
No es como que debemos menospreciar o debemos
dejar a un lado el hecho de que fuera algo menor.
Por eso que se habla acerca de hacer una gran celebración relacionada a la Pascua,
porque obviamente la Pascua simbolizaba y representaba la liberación de Dios a un
pueblo que claramente vimos que era difícil sacarlo, fue difícil sacarlos de
Egipto por la dureza del corazón del faraón y muchas cosas.
De igual manera, si las tinieblas han querido impedirnos salir de las tinieblas,
pero Dios con su poder, con su amor, con su sacrificio, nos
saca las tinieblas a su luz admirable y ahora estamos en él.
Entonces obviamente tenemos que buscar
celebrar la Pascua espiritual en esos términos.
No estamos hablando en términos físicos, sino dar a entender que en él lo
regocijamos y por eso él también ha propuesto
que hagamos la santa cena en memoria de él.
Ok, entonces vamos a ir avanzando acá.
Hemos tomado también Levítico capítulo 23 del 4 al 5 versículo 4 dice estas son las
fiestas señaladas por el Señor, santas convocaciones que ustedes
proclamarán en las fechas señaladas para ellas.
5.
En el mes primero, el día 14 del mes, al anochecer, es la Pascua del Señor.
Entonces aquí hemos estado leyendo o hablando que en el Levítico 23 se hace
referencia a las fiestas señaladas o los moedim o que significan
que hay una serie de fiestas que se señalan en Levítico.
Creo yo que algo había habido sobre algo, un comentario.
Esto se le llamaba como el calendario de Dios o calendario de las fiestas.
Este Levítico 23, porque claramente ahí están señaladas todas las santas
convocaciones que Dios había colocado las fiestas.
También hemos hecho referencia de una diferencia entre fiesta y celebración,
porque la celebración no necesariamente puede tener una fecha específica o una
forma específica de celebrar, sino que puede ser espontánea.
Pero una celebración ya involucra claramente un regocijo, un gozo,
una alegría, etcétera.
Pero la fiesta no necesariamente puede ser de alegría, pero sí involucra también un
protocolo o una forma de hacerlas, un tiempo específico.
Por eso hemos hablado de la celebración de las fiestas señaladas.
Entonces es importante esto, por eso que vemos que en el título puse la celebración
de la Pascua, no únicamente la fiesta de la Pascua, porque no sólo es hablar del
tiempo o hablar del modo, sino que también de la celebración que debe haber por ello.
Y vamos a ver también acá otras cositas.
Ahora veamos restaurar.
Puse la palabra restaurar porque también hay que ver a qué se refiere.
Entonces restaurar en la Real Academia
Española dice punto uno, recuperar o recobrar.
Dos, reparar, renovar o volver a poner algo en el estado o estimación que antes tenía.
Otra vez, reparar, renovar o volver a poner
algo en el estado o estimación que antes tenía.
Cuando habla de estimación, habla en la estima.
Por ejemplo, puede ser que algo nos gustaba antes y nos dejó de gustar por
algún tiempo, pero luego recobramos otra vez el sentido de eso, o la alegría,
o nos vuelve a gustar como antes.
Eso es recobrar la estima.
Palabras similares, reparar, restablecer, restituir, recomponer, renovar,
rehabilitar, refaccionar.
Tres, reparar una pintura, escultura, edificio,
etcétera del deterioro que ha sufrido.
En pocas palabras, una destrucción o una pérdida y
se quiere volver a recuperar a su estado original.
Ese sería el sentido de restaurar.
Muy bien, ahora vamos a leer algo acá, en el libro de Esdras, capítulo 6,
del versículo 16 al versículo 22.
Vamos a leerlo, dice de la siguiente manera.
Los israelitas, los sacerdotes, los levitas y las demás desterrados
celebraron con júbilo la dedicación de esta casa de Dios.
17 y para la dedicación de esta casa de Dios ofrecieron 100 ovillos, 200 carneros,
400 corderos y como ofrenda por el pecado, porto de Israel, 12 machos cabrillos
conforme al número de las tribus de Israel.
18, entonces asignaron a los sacerdotes en sus secciones y a los levitas en sus
clases para el servicio de Dios en Jerusalén,
como está escrito en el libro de Moisés.
19, los desterrados celebraron la Pascua el día 14 del mes primero.
20, puesto que los sacerdotes y los levitas se habían purificado juntos,
todos ellos estaban purificados.
Entonces mataron el cordero de la Pascua para todos los desterrados, tanto para sus
hermanos los sacerdotes como para sí mismos.
21, los israelitas que habían vuelto del desierto, del destierro perdón,
y todos aquellos que se habían apartado de la impureza de las naciones de la tierra
para unirse a ellos, comieron la Pascua para buscar al Señor Dios de Israel.
22, y por siete días celebraron gozosos la fiesta de los panes sin levadura,
porque el Señor los había llenado de regocijo.
Y había vuelto hacia ellos el corazón del rey de Asiria para
animarlos en la obra de la casa de Dios, el Dios de Israel.
Muy bien.
Esto es bien importante.
¿Por qué menciono esto que es muy importante?
Inclusive también su relación con la Pascua.
Hay algo muy interesante que siempre me ha llamado mucho la atención a mí con la
parte de la Pascua, porque es algo que no se... o sea, se menciona muy fuertemente
la Pascua tanto en el éxodo en levítico o en números constantemente, pero luego de
allí en adelante no es muy mencionada la Pascua.
Y cuando se menciona, se menciona en momentos muy cruciales, es decir,
de que siempre cuando hay un evento muy marcado de Dios, siempre aparece la
Pascua, que fue inclusive lo que vimos la semana pasada, cuando hablamos de vivir la
Pascua conforme a lo que está escrito, de que en el antiguo tiempo, cuando uno
lee el antiguo testamento, se da cuenta que cuando llegan a Canadá y celebran la
paspa, en el libro de jueces aparece otra vez, una vez nada más, luego aparece en el
libro de reyes, creo que un par de veces, y luego aparece en el libro de crónicas,
pero en el libro de crónicas obviamente también aparece relacionado con el libro
de reyes, pero casualmente en esa época de los reyes sólo aparece dos veces,
y las dos veces que aparece una es con el
rey Ezequías y la otra es con el rey Josías.
Ahora alguien dirá, ¿y eso qué tiene que ver?
Que casualmente fueron los reyes más dedicados a Dios que pudieron tener.
Regularmente cada vez se menciona acerca de Dios
como, y no hubo otro rey que hizo algo como ellos.
Entonces vemos de que cuando se muestra la Pascua en la Biblia, en el antiguo
testamento, cuando se hace esta relación, siempre hay una manifestación relacionada
a un volver a la búsqueda de Dios, a volverse a
restaurar, por así mencionarlo, la comunión con Dios.
O sea, hay una restauración de la comunión y luego entra la Pascua.
¿Por qué?
Porque el rey Ezequías venía de cosas que no eran y de repente él comienza a buscar
dedicadamente y casualmente se señala la Pascua.
Vemos en el caso de Josías la misma situación.
Se recuperan el libro de la ley, ellos se entregan
completamente y lo primero que hacen es celebrar la Pascua.
Cuando vemos acá en Esdras, que recordemos de que tanto Esdras como Nehemías nos
muestran la idea de la restauración de la casa del Señor.
Tanto Esdras como Nehemías obviamente se manejan en diferentes tiempos, ¿verdad?
¿Por qué?
Porque Esdras es como... dieron la primera regreso a la casa, perdón, a Jerusalén o
Israel, para que vuelven a Judá, para que restauren la casa
del Señor por parte del rey Siro, que en el capítulo 1.
Y claramente ellos estuvieron trabajando en una labor, si lo queremos llamar así,
en diferentes áreas para la restauración, pero les
faltaba todavía la restauración de las murallas.
Ahí es donde entra Nehemías prácticamente a ser partícipe de la restauración.
Por eso que conocemos el libro de Nehemías, porque Neemías entra a buscar la
culminación de la obra, en este caso las murallas, las puertas, porque eso no
estaba necesariamente completamente restaurado, pero lo demás estaba
restaurándose, que también no fue una situación de la noche a la mañana,
no fue algo instantáneo, porque claramente había muchas cosas que tratar,
inclusive Esdras pues entra en la labor de un
aprendizaje también, y también la petición de otros.
Podemos involucrar también lo que podría corresponder a lo que es el libro de
Zacarías y al libro de Ageo, porque ellos también entran en el libro de Esdras para
buscar que Zorobabel y Josué entren en la reconstrucción de la casa del Señor.
Por eso que las profecías de Ageo como de Zacarías involucran esas profecías
relacionadas a la casa, mayormente inclusive Ageo, cuando habla acerca de que
la gente busca restaurar sus propias casas y la casa de Dios está desolada.
Entonces, ¿por qué menciono todo esto?
Porque Esdras habla de esto, de una restauración, y vemos casualmente que en
Esdras capítulo 6, que estamos leyendo el 16 al 22, ellos están restaurando la casa
del Señor y a continuación se comienza a mencionar la Pascua.
Entonces vemos, ya como mencioné, tanto Josué llega a Canaán, luego los
reyes Ezequías y Josías entran otra vez a la comunión con Dios.
Inclusive en el caso de... de como se marca en el versículo 21, dice de la
siguiente manera, comieron la Pascua para buscar al Señor, Dios de Israel.
Entonces, ¿la Pascua era para qué?
Para buscar al Señor.
Pero lo que quiero resaltar mucho de esto es, la restauración, o uno de los puntos
interesantes de una verdadera restauración, o inclusive si lo queremos
llamar en términos más modernos o actuales, el avivamiento o un verdadero
avivamiento, va a buscar la Pascua, la celebración de la Pascua.
Claramente hemos estado mencionando la figura, porque cuando hablamos de la
celebración de la Pascua, como hemos mencionado, nos habla de la liberación de
un sentido de esclavitud a un sentido de la libertad en los hijos del Señor,
de pasar de la oscuridad a la luz.
Pero que el punto clave o central de esta liberación es Jesucristo.
Entonces menciono esto porque pueden haber personas que pueden mencionar un falso
avivamiento, una falsa restauración, pero no hay Pascua.
Alguien puede decir, hermano, estamos en el
avivamiento, estamos en la gloria de Dios, etc.
La pregunta sería, ¿tienen Pascua o no tienen Pascua?
Porque la Pascua es lo que va a indicar la
diferencia si son o no de Dios ese avivamiento.
Porque la Pascua, ¿qué significa?
La Pascua significa la muerte del Cordero, que era lo que
provocaba de que el juicio de Dios no pasara por ellos.
Por eso que hemos hablado de la Pascua o la Pesaj, que es en el hebreo la Pesaj.
Hemos mencionado de que viene la palabra
Pasaj, que significa saltar o pasar por alto.
Por eso que se colocaba la sangre del Cordero en una puerta, entonces cuando el
juicio pasaba y miraba la sangre, saltaba, lo pasaba por alto.
Esa casa ya no era considerada para juicio, sino que es la que no tuviera la señal.
Entonces vemos claramente de que no es sólo decir avivamiento, gloria,
que inclusive pues en muchas congregaciones puede ser que tienen
avivamiento porque tiene una gran cantidad de gente.
La pregunta sería, ¿realmente tienen Pascua estas congregaciones?
Vuelvo y repito, no significa que van a matar cabritos, sino que habla de que su
relación en su restauración, en su forma de vida, realmente trata la verdadera
identidad de nuestra liberación de ser libres del pecado
para entrar en la santificación, en la justicia de Dios.
Porque por eso Jesucristo murió en la cruz, murió para ser libres del pecado y
entrar a caminar en rectitud delante de Dios.
Inclusive la idea de poder celebrar la Pascua, como aquí aparece, era que los
sacerdotes tenían que estar consagrados, tenían que estar purificados.
Por eso vemos acá, en el versículo 20 dice, puesto que los sacerdotes y los
levitas se habían purificado juntos, todos ellos estaban purificados.
Entonces mataron al cordero de la Pascua para todos los desterrados, tanto para sus
hermanos, los sacerdotes, como para sí mismos.
Entonces vemos de que la Pascua representaba también una santificación.
Y esto es importante, ¿por qué?
Porque recordemos cuando leímos el caso de Ezequías, mencionaba de que los sacerdotes
no se habían podido santificar para la Pascua y los levitas sí, porque los
levitas eran más rectos de corazón que sus hermanos, los sacerdotes.
Entonces nos habla claramente de una
santificación, nos habla de una consagración.
Y esto es importante porque nos deja ver de
que para la Pascua necesitaban consagrarse.
¿Qué quiere decir?
De que nosotros, entendiendo que Cristo es nuestra Pascua o nuestro cordero pascual,
debemos consagrarnos para celebrar su liberación, su gloria en nosotros.
En pocas palabras no es que vayamos a la
iglesia en pecado, no es que vivamos en pecado.
Tenemos que celebrar día tras día, por eso lo hemos hablado, no es sólo tener
una fecha cada mes o ahorita que viene Semana Santa que vamos a hacer la
comunión, como algunos dicen, o celebrar el no sé qué tipo de día le llaman ellos,
sino que tenemos que hacerlo diario, tenemos algo que celebrar diariamente
nuestra liberación, nuestra consagración, nuestra justificación con Dios.
Pero no podemos venir únicamente y vivir en pecado.
Entonces si algún lugar tiene aparentemente fiesta, tiene aparentemente
alegría, la pregunta sería, ¿hay Pascua en ese lugar?
Es decir, ¿hay consagración?
¿hay un entendimiento de la salvación que Dios ha otorgado?
Porque a veces no se tiene un entendimiento de que Dios nos ha salvado.
Inclusive, recientemente, creo que fue hace un par de meses, creo que fue unos
dos meses, había una persona que estaba haciendo un podcast, sólo puso un corto en
TikTok y él mencionaba que muchas, según las estadísticas que había mostrado,
mucha gente se había apartado de la iglesia porque hablaban del infierno o
mencionaban la condenación y de que por esa razón era que se apartaban.
Es decir, no se apartaban ni siquiera por el maltrato, tal vez, de los miembros de
la congregación o por problemas o porque su fe no creía en Dios, sino que era
porque mostraba el infierno y la condenación.
Pero ¿acaso no Dios nos sacó del infierno y la condenación?
Entonces, ¿por qué ahora debería haber un conflicto
en la fe cristiana si Dios nos sacó de eso?
O sea, nuestro punto de salvación, y por eso lo he tratado de enfatizar en
algunas de nuestras reuniones, es de que si nos hablan de salvación,
o sea, la palabra lo indica, salvación, salvados de qué.
Alguien podría decir, hermano, a mí me salvó Dios de la drogadicción,
a mí me salvó del alcoholismo, de la prostitución,
del adulterio, de la infidelidad, del ego, qué sé yo.
Pero realmente, ¿eso es salvación?
¿A eso se refiere?
¿A esa categoría lo refiere Jesús?
Aquello que quiera entender, ¿verdad?
Porque una cosa recordemos de que es nuestro
entendimiento y otra cosa es el entendimiento de ellos.
Son dos cosas muy diferentes y nosotros tenemos que comenzar a comprender, ¿verdad?
Claramente esto nos va a llevar nosotros a tener un grado mayor de regocijo,
porque obviamente cada persona, según la opresión que
pueda haber sobre algo, va a hacer su celebración.
Inclusive lo que recientemente acaba de pasar con Venezuela, que ellos tenían un
sistema de opresión, etcétera, y cuando vino su liberación, ellos
prácticamente estallaron en alegría, porque ellos habían vivido, habían sido
oprimidos, ellos habían experimentado qué significaba estar en ese sistema,
y por lo tanto ellos cuando miraron que se fue quitando la opresión o lo que
representaba esta opresión, entonces ellos obviamente celebraron.
Pero obviamente otras personas que estaban fuera del país, que no eran tal vez
venezolanos, comenzaron a decir cosas, yo no sé por qué hacen eso, etcétera,
y claramente los venezolanos sí salieron a decir es que ustedes no han vivido,
ustedes no han estado aquí, ustedes no han sabido
qué es, por eso ustedes no celebran con nosotros.
Estoy parafraseando de todos los comentarios que se dieron en su momento
con la situación de Venezuela, y claramente
eso pasa en el reino de Dios, en el evangelio.
Las personas a veces no conocen realmente lo que es la esclavitud como tal del
pecado, o no lo han comprendido o asimilado,
y por eso es de que no celebran la salvación.
Y no estamos hablando sólo como vuelvo, repito, del alcoholismo, que gloria a Dios
que Dios libera, porque también yo no lo he experimentado, pero sé de alguna manera
lo difícil que puede ser, de inclusive un montón de cosas.
Pero no es sólo el sentido de estas cosas, porque esto va mucho más allá de sólo
simple ser sacado de cualquier problema, pecado o adicción, porque recordemos de
que esto va mucho más allá, y algo tan sencillo que aparentemente deja de ver la
Biblia, como el hecho que dice y que el
Espíritu Santo vendrá con mensajes de pecado.
¿Por qué?
Porque no creen en mí.
Ese es el pecado, no creen en él.
Entonces nos habla de que realmente el verdadero pecado es que no hemos creído en
él, y que a causa de no haber creído en él, surgieron estas manifestaciones de
pecado como adulterio, fónica, hechicería, etcétera.
Entonces si nosotros creemos en él, comienza a romperse, si
lo queremos llamar todo lo demás, para nosotros estar con él.
Entonces nosotros no hemos entendido lo que es la condena y la justicia,
porque obviamente según nosotros lo entendemos en
términos terrenales, nosotros venimos y pedimos justicia.
Los países, las personas, los individuos piden justicia y
claman y buscan vivir en justicia, aparentemente, ¿verdad?
Porque algunos dicen que es justicia, pero no que se aplique a ellos.
O sea, quieren que la justicia se aplique a
los demás, pero no que se aplique a ellos.
Entonces, ¿qué quiero dar a entender con esto?
Obviamente nosotros, cuando hay algo que nos daña, queremos de que esa persona sea
castigada o juzgada de acuerdo a sus delitos,
y por eso se busca entregar a la justicia.
El detalle es que nosotros no hemos entendido que nosotros nos fuimos en
contra de la justicia de Dios, y de que tenemos por
parte del juez justo una condena justa para con nosotros.
Pero que Dios también así mismo decidió en su
misericordia rescatarnos a nosotros de la condenación.
Y no una condenación necesariamente inmediata, ¿verdad?
Porque si nosotros leemos la Biblia dice que a los ángeles le dieron una
condenación, que están encerrados en cárceles, dice la escritura, en lugares
oscuros, y ellos ya están prácticamente sólo para recibir una plenitud de condena.
Entonces Dios nos dio, si lo queremos llamar así, bueno, no sé cómo funciona en
otros países, pero por lo menos aquí en Guatemala tenemos lo que conocemos como el
preventivo, es decir, que antes de ser juzgado se mete a la persona en esta
cárcel preventiva, y luego que genera el juicio y le dan su condena, ya después lo
mandan a una cárcel que aquí en Guatemala se llama Pabón.
Entonces nosotros estamos como en una cárcel preventiva que se llama Mundo,
esta tierra.
O sea que Dios no nos mandó una condenación directa, o una condenación una
vez al lago de fuego, o sea que lo deberíamos haber
recibido porque realmente por eso mencionamos de la condena.
Inclusive cuando nosotros vemos a los jueces, hagamos de cuenta, inclusive yo
creo que fue hace dos días, estaba en un video donde un policía para una jueza que
no sabía que era jueza, inclusive como la mujer era de color, o sea era morenita,
la comenzó a tratar mal, él no se dio cuenta que era jueza, inclusive le insinuó
que se había robado el carro, también tapó la cámara y
le pegó a una luces de atrás que dice que era ilegal eso.
Cuando la jueza se dio cuenta de todo lo que él estaba
haciendo, ella sale el carro y tenía su vestimenta de juez.
Entonces aquí entra un punto porque no es como que una persona, llámese cualquiera
que se llame, o un ciudadano presente una denuncia porque hay un policía corrupto,
sino que el mismo juez está siendo testigo de la fechoría y prácticamente él solo
tiene que dar su sentencia para que esta persona entre en la cárcel.
O sea, no es lo mismo que un ciudadano observe el delito que se está haciendo en
contra de él, sino que es un juez que está recibiendo el delito en contra de él.
¿Qué más testigo que el mismo juez, verdad?
Eso pasa con Dios.
Dios mira nuestros delitos.
El mismo juez está viéndolos.
No tiene que venir alguien a decirle que cometimos un delito.
Él mismo lo está viendo de nosotros.
Él mismo puede condenarnos directamente porque está viendo nuestra maldad.
Pero nos dio una oportunidad en esta tierra.
Entonces mucha gente se queja, pero no vemos la misericordia que nos
permitieron estar en esta tierra para salvación, porque en caso contrario
hubiéramos ido derechitos al lago de fuego.
Pero Dios en Su misericordia nos coloca en esta tierra
para que Él pueda tener misericordia en nosotros.
Cosa que no hizo con los ángeles, que los fueron
colocados de una vez en prisiones eternas.
A nosotros se nos dio la oportunidad, aunque nos quejemos,
aunque digamos muchas cosas, por misericordia lo hizo.
Y eso lo habla el libro de Romanos.
Romanos habla de las tres cárceles.
Nosotros le hemos puesto así, de esa manera, en forma didáctica, ¿verdad?
Habla de Labán y que fuimos sujetos bajo vanidad, fuimos sujetos bajo desobediencia
y fuimos sujetos bajo este cuerpo de pecado.
Eso lo habla en el libro de Romanos.
Por ejemplo, un pasaje dice y Dios sometió a todos bajo
desobediencia para poder tener misericordia a todos.
También habla que fuimos sometidos bajo vanidad y también dice el apóstol Pablo,
miserable de mí, ¿quién me librará de este cuerpo de muerte?
Entonces, nos habla de una cárcel.
Entonces, hay tres, por así decirlos.
Un espíritu, que sería la vanidad.
Dos, lo que sería el alma, que es desobediencia.
Y tres, que sería el cuerpo, el pecado.
Por eso que el hecho que Cristo venga es hacernos libres prácticamente en su
totalidad de todo esto, y mayormente en el cuerpo,
porque claramente nosotros ahora estamos en Cristo.
Aunque estemos en este mundo, pero tenemos a Cristo.
Aunque estemos en el alma, pero estamos siendo
formados en la perfección de obediencia.
Y en el cuerpo obviamente no podemos hacer nada, porque
va a haber una pelea constante hasta que muramos.
Pero cuando ya venga la venida de Cristo, todo esto va a desaparecer.
Inclusive dice la palabra que vamos a ser
transformados con un nuevo cuerpo, una nueva gloria.
Entonces, todo esto estoy mencionando para entender que hay una condenación,
que por eso que la persona si no cree en Cristo Jesús aquí en la tierra,
pues simplemente se va a ir al infierno.
Algo que ya le pertenecía por defecto, por default.
Ya teníamos esa línea de condena, y por eso la Biblia habla de salvación.
Por eso la palabra dice de tal manera modo Dios al mundo, que Dios su Hijo unigénito,
para que todo aquel que en él crea no se pierda, más tenga vida eterna.
Dice que ya venimos condenados.
El hecho que nos hable de una salvación es para liberarnos
de la condenación eterna que ya teníamos predispuesta.
Como menciona el caso de Juez, el juez ya vio los delitos, sólo nos puso
en una prisión preventiva, y en esta prisión preventiva nos enviaron a alguien
para que nos arrepintiéramos y nos cometiéramos y parar nuestros delitos,
para que ya no llegáramos delante del juicio
y el juez para que no estemos delante.
Esa es nuestra pesaje, porque ya la condena ya no iría por nosotros,
ya no tendríamos que pasar por eso, porque él ya nos sustituyó en la cruz.
Por eso es nuestra paz, con nuestro pesaje.
Entonces nosotros deberíamos comprender eso.
Ese es el entendimiento de la paz cuadra, es el
entendimiento que el juicio ya no llega para nosotros.
Por eso cuando leímos en su momento el libro de Éxodo,
mencionaba de que el juicio no iba a pasar por esa casa.
¿Qué casa?
La casa que había comido el cordero y que tenía la sangre del cordero.
No iba a pasar por esa casa, iba a saltarla.
Entonces vemos claramente que nosotros tenemos que comprender nuestra paz cuadra.
Por eso que no puede haber necesariamente un avivamiento sin paz cuadra.
Sería un falso avivamiento, sería una falsa
gloria, sólo por el simple hecho de que pasó algo.
No, es que tiene que haber un entendimiento de que hemos pecado,
que hemos sido sustituidos y que alguien pagó por el precio por nuestros pecados.
Entonces ahí vamos a ver que esa va a ser una verdadera señal
de restauración sobre la vida de alguien, porque hay paz cuadra.
Por eso mencionaba que en los diferentes casos, en las restauraciones o en puntos
claves, siempre se muestra la paz cuadra, porque siempre hay un realce a la
liberación de Dios, a lo que Dios hace hecho, la gratitud que le debemos tener,
porque la paz cuadra nos hace recordar que Dios es un Dios que nos liberó,
que fue por su poderosa mano, que fue por su poder,
por su gloria, por su voluntad, por su magnificencia.
No fue porque nosotros somos muy inteligentes
para ser libre de los pecados o las maldades.
¿Cómo podemos nosotros?
No hay nadie que hubiera podido ser libre de pecado si no fuera única y
exclusivamente por la sangre de Cristo, porque Él pagó por nuestros pecados.
Él fue un precio justo.
Entonces, si nosotros realmente tenemos una verdadera comunión con Dios,
si realmente se dice en las congregaciones que tenemos una verdadera realidad o
celebración con Dios, debería verse la paz cuadra.
Vuelvo y repito, la santificación, el entendimiento de nuestra liberación de
nuestros pecados, no bajo sólo un sentido motivacional de solamente Dios te ama,
porque ciertamente Dios nos ama, pero es porque Él nos liberó del pecado.
Entonces puede haber lugares donde no se está expresando que hay pecado y que a
veces no se considera esa parte de que uno debe arrepentirse de sus pecados.
Entonces ahí no hay paz cuadra, en esa congregación no hay paz cuadra,
porque no hay liberación, sólo motivación, sólo
guianza, pero no arrepentimiento y consagración.
Entonces nosotros deberíamos entregarnos a una verdadera arrepentimiento para
consagración y deberíamos buscar celebrar a Dios
día tras día porque Él nos ha liberado del pecado.
Y obviamente significa también que no debemos estar buscando estar pecando,
pues más bien deberíamos estar buscando la
consagración, por eso que no tenemos celebración.
¿Por qué?
Porque para poder hacer la pasco tenían que consagrarse.
Inclusive cuando leímos el libro de Ezequiel, creo que aquí lo tengo,
o sea, según la crónicas 30, capítulo 30, perdón, del 1 al 5 dice, entonces Ezequiel
envió aviso por todo Israel y Judá y también escribió cartas a Efraín y a
Manasés para que vinieran a la casa del Señor en
Jerusalén a fin de celebrar la pasco de Israel.
Dos, pues el rey y sus príncipes y toda la asamblea de
Jerusalén había decidido celebrar la pasco en el mes segundo.
Tres, porque no lo habían podido celebrar a su debido tiempo, pues los sacerdotes no
se habían santificado en número suficiente,
ni el pueblo se había reunido en Jerusalén.
Cuatro, y esto pareció bien a los ojos del rey y de toda la asamblea.
Cinco, así que proclamaron un decreto para hacer correr la voz por todo Israel desde
Beersheba hasta Adán para que vinieran a celebrar la pascua al Señor de Israel en
Jerusalén, porque muchos no lo habían celebrado como estaba escrito.
Entonces vemos que según la restauración va
la consagración y vivir conforme a la palabra.
Estos señores que se ven aquí, estos personajes, vemos de que uno,
no se estaban consagrando como se debía y segundo,
no lo estaban haciendo como estaba escrito.
Por eso lo estaban haciendo cada quien en su
casa, cada quien en su lugar, a su manera.
Entonces tenemos que buscar realmente recuperar la comunión, recuperar muchas
cosas, porque alguien puede decir, hermano, yo estoy celebrando a mi manera.
Por eso que hay personas que pueden decir a veces, por ejemplo, no hermano,
lo que pasa es que no importa si uno busca a Dios en su casa.
Dios está en todos lados y a veces eso lo hacen las personas para no buscar
congregarse, inclusive para que la gente no le gusta, que los
corrijan o que les digan de qué manera deben hacer las cosas.
Entonces por eso lo hacen en su casa a su manera, pero realmente eso que digan que
Dios se busca en todos lados y que lo hacen en su casa a veces es mentira.
La gente lo hace simple y sencillamente porque no quiere ser corregido,
no quiere estar expuesto, no quiere vivir acorde a la palabra, quiere vivir acorde a
su manera, a su propia manera de ser, a su propia
forma, que no es conforme a lo que está escrito.
Porque también recordemos de que Dios mismo nos encamina a tener una congregación.
Cuando hablamos de tener una congregación, no estamos hablando de una iglesia,
sino que estamos hablando de que ya la persona, las personas como tal,
buscan a personas afines para compartir y alegrarse en ello.
Por eso que nosotros vemos mayormente, bueno ahora mayormente
que se ha dado la parte tecnológica, cómo se crean grupos.
Por ejemplo, uno puede ver en Facebook grupos que les gusta ver películas,
grupos que les gusta ver series de, por ejemplo, K-dramas, otros de anime,
otros que les gustan las películas de terror.
Vemos que a otros les gusta el podcasting, a otros les gusta el modelaje.
Entonces ya las personas buscan grupos afines
para compartir y crecer de esta manera.
Ya estamos nosotros predispuestos para eso, inclusive las discotecas.
Por eso que hay discotecas que son de salsa, otras que pueden ser de música
antigua, otros que pueden ser de música hip hop, etcétera.
Porque buscan una afinidad, buscan alegrarse y regocijarse con algo.
La misma manera pasa en el reino, porque esta naturaleza
que nos fue dada para celebrar al rey ya está aquí.
Lastimosamente nosotros queremos ir, como el salmón dirían algunos,
en contra de la corriente.
Pero vemos de que aquí hay un problema, porque desde aquí ya se dio cuenta de que
la gente no estaba haciéndolo a su manera, no
quería ni juntar ese nivel de la cara al otro.
Y recordemos que la Biblia dice esto.
Este es el amor, pero en esto conoceréis que son mis
discípulos, en que os améis los unos a los otros.
No en que lo miren con cara amargado el uno al otro.
Si uno no anda viendo al otro como amargado, eso tiene que tener cuidado,
porque no está manifestando la realidad de un discípulo.
Ciertamente no es tampoco que todos sean muy amorosos, que se digan, pero nosotros
tenemos que estar restaurados, nosotros tenemos que estar vivificados en
Dios, ya si el otro quiera andar con cara de limón, eso es cuestión de él.
Pero nosotros debemos vivir en el amor de Cristo.
Entonces menciono esto porque si nos damos cuenta, en la restauración que se da con
Esdras, en el punto que también se da restauración, de buscar otra vez la gloria
de Dios con Ezequías y con Josías, ambos apuntan a vivir conforme a la
palabra y en los tres casos se resalta la Pascua.
¿Por qué?
Porque la Pascua resalta la gratitud, liberación, sanidad
y obra poderosa de Dios en la vida de las personas.
Pero estas personas del grupo de Ezequías, como mencionamos, ellos lastimosamente
andaban en sus propias cosas, ellos no se estaban consagrando debidamente.
Entonces alguien, tenemos que ver si nuestras iglesias o congregaciones tienen
Pascua, porque si hay una restauración, debe haber una manifestación de Pascua.
Si hay un realmente volver a las escrituras, debe haber una manifestación
de Pascua, porque tanto como mencionamos con lo que hablamos la semana pasada de
Ezequías y Josías, vemos de que en ambos casos dice que hicieron las cosas conforme
a lo que estaba escrito y manifiestan ambos la Pascua, porque ambos reyes
estaban volviendo su corazón completamente a Dios.
Inclusive en el caso que estamos leyendo acá de Ezequías, aquí también menciona,
dice comieron la Pascua para buscar al Señor Dios de Israel.
Entonces vemos de que la Pascua nos lleva a buscar a Dios.
Vuelvo y repito, no estamos hablando de matar a un cordero, comerlo con hierbas
amargas, etcétera, sino que estamos hablando de entendimiento de nuestra
liberación de nuestros pecados a la justicia
de Dios, a la santificación de Dios.
Por eso que no podemos nosotros andar caminando en
pecado o presentarle nuestros miembros al pecado.
Alguien podría ser hermano, pero eso es quien no lo sabe, diría alguien por ahí.
Pero es que el punto está que se han levantado muchas cosas donde no lo hacen.
Es decir, por ejemplo, lo que se conoce ahora no es tanto, pues porque ya se murió
ese señor, pero se conocía como la super gracia.
Inclusive yo con mi papá veníamos en el mercado aquí en Guatemala y a veces
llegaba uno de los pastores de allá, a veces a comprar pantalones.
Y esta persona pues hablaba y trataba de convencer a otros de que ya Dios había
perdonado todos los pecados, ya la gracia de Dios estaba, y que no importara que si
se fumara, si se drogara, si se embriagara, si se prostituirá,
que no importaba porque Dios ya lo pagó todo.
Y por eso se conocía como la super gracia.
Entonces, ¿qué pasa?
La persona se va a drogar, va a tomar, va a prostituirse, y como ya lo pagó todo
en la cruz, entonces ¿qué importa si yo hago todo eso?
Entonces ese es un error.
¿Eso qué significa?
Que no había Pascua.
Porque la Pascua no llama a la perversión de pecados.
La Pascua llama a una liberación, a salir de Egipto, a ir a Israel,
a salir de la antigua forma de vida, a vivir la forma de vida para Canaán.
Entonces vemos cómo es muy importante nosotros que
comencemos a entender lo que dejan estas fiestas.
Porque mencionamos de que no sólo de celebrar la Pascua, de decir a alguien
feliz Hanukkah, o de andar comenzando con
nombres judíos, o comenzar a hablar en hebreo.
Porque a veces también confundimos las cosas.
Pensamos que por hablar en hebreo somos más espirituales.
Eso no funciona así.
Es más, si nosotros leemos los evangelios, o inclusive el Nuevo Testamento está
escrito en griego, no está escrito en hebreo.
Y es muy interesante, porque obviamente tanto Mateo, pero Marcos, si no estoy mal,
él era judío, y él escribió en una comunidad griega.
Entonces, si fuera tan espiritual hablar en hebreo,
entonces ¿por qué no le manda una carta en hebreo?
Y aparte la traducción.
¿Por qué no tenemos el Nuevo Testamento en hebreo?
Pero a veces se malinterpretan las cosas y ya se quiere andar hablando en hebreo,
porque por hablar en hebreo se creen más espirituales.
No funciona así, sinceramente.
Entonces vemos que hay un mal enfoque.
Inclusive vuelvo y repito, esto fue lo que pasó con el caso de Gálatas.
Ya se habían introducido cosas del Antiguo Pacto en ellos y ellos comenzaron a
celebrar cosas que no tenían nada que ver como
Dios lo había pedido, como Dios lo representa.
Porque obviamente Jesucristo, el Cordero Pascual, vino a sustituir a todo.
O sea, hay un montón de cosas que ya no se deberían realizar
en el Antiguo Pacto porque ya las vino a sustituir Cristo.
Ejemplo, ya no hay un sacerdocio como Aarón, porque está Jesucristo.
Ya no tienen que haber los sacrificios por parte de los corderos, como los carneros.
Inclusive que se presentaba una vez al año el
sacrificio por los carneros para Jehová y para Azazel.
Porque recordemos que en lo que era... que eso creo que vamos a hablar después,
que es otra parte de las fiestas que se celebraban
anuales, que era la expiación de los pecados.
Prácticamente había un cordero por el sacerdocio y su casa, el carnero que era
para la suerte de Jehová y el otro que era para Azazel.
Entonces eso ya lo sustituyó Cristo, ¿verdad?
Por eso que Cristo cumple con el Cordero de Jehová
y Cordero de Azazel y Cordero común para nosotros.
¿Por qué?
Porque Él muere por expiar nuestros pecados,
pero también Él es para la suerte para Jehová.
Por eso Jesús dice en tus manos encomiendo mi espíritu y todavía después entra Jesús
como el Cordero de Azazel, porque también dice
Eli, Eli lama sactani por qué más abandonado.
Entonces Jesucristo muestra los tres prácticamente sacrificios que se hacían
para la casa de Aarón, para el pueblo, para Jehová y para Azazel, ¿verdad?
Porque era la figura, porque claramente a Azazel le colocaban todos los pecados y lo
enviaban al desierto para la suerte de Azazel.
Entonces eso lo cumple Jesús porque Jesús colocan todos los
pecados del pueblo y Él es abandonado, por eso habla del desierto.
Entonces vemos cómo Él es todo en todo y por lo tanto no se tiene que hacer ese
tipo de expiación, porque en el libro de Hebreos muestra que Jesucristo subió una
vez al tabernáculo celestial a ejercer ese tipo de sacrificios.
En lugar de hacerlo terrenalmente lo hizo en los cielos,
el tabernáculo celestial o el tabernáculo verdadero.
Entonces vemos nosotros claramente de que ya Cristo cumplió o sustituyó todas las
cosas, en este caso los sacerdotes, corderos y muchas otras cosas y que ahora
los trae una celebración diaria, como también lo hablamos en su momento,
acerca de por ejemplo lo que era el sacrificio continuo, que había un
sacrificio en la mañana y otro en la tarde que tienen que hacerlo eternamente,
continuamente.
Y ahora no es que nos digan, hermano, lo tenemos que hacer, ¿cómo lo hacemos
ahora para conseguir corderos, carneros y comenzar a hacer todo eso?
No, por eso que el libro de Romanos 12.1 habla de que debemos presentar nuestros
miembros como sacrificios vivos a Dios, que ese es nuestro culto racional,
es decir, que nosotros tenemos que presentar día tras día nuestros miembros
al Señor como sacrificios vivos, como algo así como la ofrenda del tarde y
la mañana que presentaban los sacerdotes antiguamente.
Pero obviamente nosotros a veces no entendemos
todas esas cosas y necesitamos comprenderlo.
Por eso estoy mencionando aquí la Pascua, en el sentido de nuestra consagración,
santificación y el entendimiento que fuimos liberados del imperio de la muerte.
¿Por qué queremos volver a vivir las cosas bajo el antiguo imperio?
Tenemos que conocer la forma del reino de Dios y vivir conforme a ello, porque si no
vamos a cometer el mismo error que cometieron los israelitas que salieron de
Egipto pidiendo la cebolla, los melones y todo ese tipo de cosas que había allá y no
enfocándose en la gloria venidera que iban a tener de Canaán, que fue una de las
cosas que hablamos en su momento sobre
cuando hicimos la santa convocación este año.
Hablamos acerca de eso, porque hablamos de que Dios les tenía frutos mejores,
un sistema mejor de vida, claramente sujetos a los tiempos de Dios y de que lo
que era prácticamente sólo para los de mejor economía en Egipto, como era el
trigo, el aceite y el vino, ahora iba a ser de uso común para el pueblo israelí.
Lo que antes para ellos podía ser casi inalcanzable o una vez cada cuanto,
ahora en Israel iban a tenerlo prácticamente de forma común.
Y por eso hablamos de eso en su momento acerca
de los frutos con la relación de lluvia tardía.
Entonces nosotros tenemos que comprender la Pascua.
¿Qué significa?
¿Qué representa?
Porque ahí va a haber una verdadera restauración.
Por eso mencioné que en cada lugar, en este caso Esdras, con la restauración
de la casa, Ezequiel con el volverse a Dios de una restauración del pueblo,
y Josías de volverse también al Señor con todo el corazón y restaurar.
Es decir, por eso puse aquí la traducción de la definición de restaurar.
Por aquí mencionamos de reparar una pintura, escultura, edificio, etcétera,
del deterioro que ha sufrido.
Es decir, en este caso el entendimiento que no tenemos de lo que es nuestra salvación.
Uno, recuperar o recobrar, es decir, que se vuelvan a hacer las cosas.
¿Por qué?
Porque a veces no se hacen.
Dos, reparar o renovar o volver a poner algo en
el estado o en estimación que antes se tenía.
Es decir, así como el caso que vimos en Josías la semana pasada, y también con
Ezequiel, la Pascua en el momento del Éxodo, gloria a Dios, todos los hermanos
danzando, gritando, alabando, glorificando a Dios por la liberación que les daba.
Pero conforme al tiempo se fue perdiendo una fiesta más, una costumbre más,
no saben ni por qué la puso Dios, de pleno Dios lo hizo al azar.
Y después comienzan a hacerlo con Ezequiel y Josías otra vez.
Dice que no se hizo tal Pascua, en el caso de Josías, como se había hecho antes.
En todo lo que pasó anteriormente, es como que
no le hubieran puesto atención a la Pascua.
Entonces, ¿qué hizo Josías?
Volver a recobrar la estima de la Pascua, no bajo el evento como tal, sino bajo el
entendimiento de la salvación, de la liberación, de la gratitud hacia Dios.
Entonces, volvieron a recuperar la estima.
Ahora, claramente también esto tiene una relación de lo que hemos hablado con la
Santa Cena, porque también Dios nos dejó, y cuando hablamos de ello, cuando Jesús
hace la Santa Cena tiene una relación con la Pascua.
También vimos cuando Jesús muere, igual como moría el Cordero Pascual,
entre las dos tardes, que era más o menos
las 3 p.m., que Jesús muere a la hora novena.
Y claramente eso nos hace relación de lo que Jesús quería ministrar, con relación a
que nos iba a sacar del imperio de las tinieblas a la luz admirable, que nos iba
a sacar del pecado a la justicia, que nos iba a sacar prácticamente de la
esclavitud que teníamos con los pecados y maldades,
hacia la tierra prometida, que es estar en su reino.
Entonces, claramente cuando Dios nos pide ahora nosotros celebrar la Santa Cena,
que es justo junto también con lo que es el bautismo en agua, que es parte de su
mandamiento, claramente cuando uno celebra la Santa Cena nos
hace recordar lo que Cristo hizo en la cruz del Calvario.
Por eso que uno primero come el pan, dice la palabra, porque al comer el pan
entendemos de que Él fue molido por nuestros pecados, que por eso Jesús dice
que no coma mi cuerpo y no vea mi sangre, no tiene parte conmigo.
Entonces cuando uno come la Santa Cena, en este caso el pan, hace referencia a que
Él fue inmolado en la cruz, que Él fue golpeado, sacrificado y por mi causa,
entonces yo como su carne y también la sangre que es
derramada y que es parte del nuevo pacto por mi vida.
Entonces cuando yo como la Santa Cena me hace volver al entendimiento del
sacrificio en la cruz, el cual es mi liberación, el cual es mi transición de
las tinieblas a su luz admirable y el cual me lleva a
entender que debo arrepentirme y vivir en consagración.
Por eso hablábamos de que las fiestas traen un recordatorio, las fiestas nos
hablan del recordatorio de lo que ya pasó y de lo que habrá de venir, porque
hablamos también en su momento de que la Pascua iba a indicar acerca de lo que era
la venida de Jesús como el Cristo, el Mesías, el Cordero de Dios y que
asimismo la Santa Cena también, porque la Santa Cena claramente nos lleva
al punto de la cruz, pero también nos lleva a entender la liberación conforme a
la Pascua, pero también en ámbitos futuros nos lleva a entender que Jesucristo
volverá, porque Jesucristo dijo yo no volveré a comer de este fruto de la vid,
sino hasta que venga en mi reino.
Entonces la Santa Cena nos habla de la plenitud en las tres cosas.
Entonces, ¿qué significa esto?
De por cuánto nosotros no hemos tenido un
entendimiento de restauración o tenemos Santa Cena.
No tenemos una celebración y si se tomamos la Santa Cena, la tomamos con algo más,
así como una persona dijo con coca cola y con galletitas, creo que fue que dijo.
¿Por qué?
Porque no le ponen importancia a ese evento, lo ven como algo normal,
como algo casual, como algo que nada más hay que cumplir, porque ni está escrito.
Pero cuando nosotros realmente vemos y comprendemos lo que esto significa,
le vamos a volver a recobrar la estima y por lo tanto va a haber una celebración,
en este caso con relación a la Santa Cena.
No verlo sólo como un rito, como algo que hay que hacer cada cuanto.
Como una vez lo mencioné, que una vez le pregunté
a una persona, mira, ¿cuándo hacen la Santa Cena?
Cuando se recuerdan de que hay que hacerlo, porque no es sólo un rito,
es algo muy importante que nosotros como personas
no hemos entendido, igual que el bautismo en agua.
Hay cosas que pueden ser muy comunes que a veces las personas, lastimosamente,
no estoy señalando a alguien, estoy hablando como un conjunto general.
A veces yo también, nosotros también en su momento no lo entendíamos.
Cositas como el bautismo en agua, la
salvación, la Santa Cena o algunas otras cosas.
Y a veces queremos cosas mucho más profundas de ver,
por ejemplo, el apocalipsis o lo que aparece en Daniel.
Y con eso nos quedamos embelesados, así como, ¡qué impresionante!
Pero hay una gran importancia que está en estos actos, la
salvación, el bautismo en agua y también pues la Santa Cena.
Que inclusive hay discrepancias dependiendo cada denominación con respecto a cada cosa.
Y aunque puede ser muy fácil o muy básico, pero hay una gran multitud de personas que
no entienden la salvación, multitud de personas que no entienden el bautismo en
agua, la Santa Cena, pero quieren entender el apocalipsis.
Quieren entender cosas mucho más profundas y lo básico no lo entienden y no lo viven.
Con esto quiero decir que no se aprende el
apocalipsis o cosas profundas, no estoy diciendo eso.
Quiero decir que lo básico, lo que realmente deberíamos
entender y saber y celebrar o regocijarnos, no lo hacemos.
Y por eso que no tenemos el gozo.
Por eso que hay gente que anda más preocupada en saber quién es el anticristo
y no saben que tenemos una salvación en Jesús.
Y bien preocupado identificando a cada quien, a qué rey
o a cada qué persona, a ver si cumple con el 666, verdad?
Así como una vez pasó, creo que habían mencionado con una persona de un país que
como tenía seis pies de estatura y no sé qué otras cosas
entre seis, ya lo identificaron como el anticristo.
Pero lo que quiero entender es que hay cosas que son muy importantes o
fundamentales que no estamos considerando y de
que la Biblia nos deja ver a nosotros estas cosas.
En este caso, pues hemos visto la restauración con la
Pascua, porque la Pascua nos apunta a la Santa Cena.
Vuelvo y repito, no está enfocándome en la Pascua como tal en el sentido del rito y
toda esa parte, sino que también la parte de nuestro entendimiento, salvación,
liberación y la Santa Cena, porque hay una relación con ello, como ya lo hablamos en
otras reuniones, hace 15 días que lo hablamos.
Entonces, busquemos saber si hay Pascua en este
caso en nosotros o en la vida de otras personas.
Pero en la vida de otras, en las congregaciones donde vamos, porque
entendemos claramente que a veces uno quiere
buscar una buena congregación donde estar.
La pregunta sería, ¿en esa iglesia hay Pascua?
Porque si no hay Pascua, no hay restauración.
Entonces, ¿qué hacemos ahí?
Entonces, digo esto porque hay muchas cosas que obviamente a veces nos embelesan.
Cuando uno es joven, obviamente a veces uno no entiende.
Uno llega a ciertas iglesias, tiene una forma... se dice, ah, qué bonito,
dice uno al principio, pero ya después se dan cuenta que no es conforme a lo que
Dios dice, no es conforme a lo que uno espera.
Por ejemplo, que hay personas... bueno, se dio hace un par de años una noticia
donde se miraba como unas iglesias de ciertos países estaban celebrando
Halloween en la iglesia vestidos de Spider-Man u otras
cosas porque dice que era un medio para evangelizar.
Entonces, ¿qué nos da a entender eso?
Esa congregación que no tiene Pascua.
¿Por qué?
Porque no hay santificación.
¿Por qué?
Porque no entendió la salvación y el poder de Dios.
¿Por qué?
Porque Jesús no se tenía que andar vestido de
Spider-Man para que la gente entra al evangelio.
Es algo que a veces no entendemos.
La gente a veces se quiere vestir de rockero, de hip-hop, de trap o lo que sea
para evangelizar, pero no vemos a un Jesús necesariamente vestido de, por ejemplo,
de herodiano o de fariseo, de saduceo para predicar.
Él estaba normal como la costumbre de vestimenta de ese tiempo.
Entonces, ¿por qué nosotros nos aferramos a querer meternos en ciertos ámbitos o
ambientes de esas maneras cuando Jesús no lo hizo?
¿Qué utilizó Jesús?
Jesús no dijo, ah, me voy a vestir ahorita como romano.
Ahorita me voy a vestir yo como samaritano o cambiando de ciudad.
Se andaba vistiendo a cada rato de cada cosa, como
que tuviera un clan clóset ahí de qué vestirse.
Sino que lo que hacía Jesús era conocer al Padre,
entender al Padre y dar con poder la palabra del Señor.
Entonces, a veces nosotros nos vemos todas esas otras cosas aparentemente estrategias.
Pero, ¿qué mejor estrategia que la oración y el ministerio de la palabra?
¿Por qué ir a buscar otras cosas humanas?
¿Por qué no entender qué es poder?
Pedro cuando predica y se convierte en tres mil y cinco mil, no se andaba
vistiendo o andaba cantando reggaetón o trap cristiano en ese momento.
Él no se puso a cantar tampoco un salmo.
Él predicó la palabra y se convirtieron en tres mil.
Él predicó la palabra y se convirtieron en cinco mil.
Entonces, nosotros debemos comenzar a cambiar nuestra manera
de pensar conforme al entendimiento de las Escrituras.
Entonces, ¿qué nos dicen estas congregaciones?
Que no tienen Pascua.
Celebran la Navidad, pero no tienen Pascua.
Celebran muchas cosas, pero no hay Pascua.
Hoy, repito, no estamos hablando de matar un corderito o hacer una simulación.
Estamos hablando de que no hay arrepentimiento de pecados, no hay
consagración, no hay entrega, no hay un entendimiento
de la salvación de los pecados y lo que esto representa.
Entonces, vamos a orar para finalizar, dando a entender de que si queremos una
verdadera restauración, esa restauración nos va a
llevar a la Pascua, a la celebración de la Pascua.
Vuelvo y repito.
¿Qué significa?
La celebración de que somos libres de los pecados.
Nos llevará a arrepentir nuestros pecados.
Nos llevará a celebrar por la liberación de nuestros pecados.
Nos ayudará a entender que Dios nos libró de la
condenación eterna y nos lleva a su reino inigualable.
Entonces, vamos a orar en el nombre de sus padres.
Venimos hoy delante de ti porque queremos una verdadera restauración en nuestras
vidas y en la vida de la iglesia en general.
No una falsa restauración, una verdadera restauración que nos haga llevar hacia la
Pascua, hacia el entendimiento de la Pascua, Señor Jesús,
para celebrar buscándote a ti por medio de la Pascua.
Porque entendemos de que en la Pascua somos libres
del imperio de la muerte hacia el reino de Dios.
Somos libres de la esclavitud hacia tu servicio.
Somos libres de una idolatría hacia tu sacerdocio.
Te agradecemos, amado amigo y padre.
Te bendecimos eternamente y para siempre.
Y queremos vivir por ti, para ti, con corazón sincero.
A ti la gloria, honra, honor, por ella la alabanza.
Te agradecemos y te bendecimos, padre, amado y amigo, en Cristo Jesús.
Amén.
Vamos a orar por las diferentes necesidades.
Como dice la palabra de mi Dios, pues suplirá todas vuestras necesidades
conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús.
Dios y padre, vinimos delante de ti para arrepentir nuestros pecados, para vivir
conforme a tu sabiduría, tu verdad y tu paz.
Queremos darte la gloria, la honra, el honor y el poder.
Y queremos bendecirte eternamente y para siempre.
Provéenos hoy de tu Espíritu Santo.
Provéenos hoy de tu paciencia, presencia.
Provéenos hoy de tu palabra, revelación y conocimiento.
Provée hoy, Señor Jesús, de tu bondad, amor y restauración familiar.
Provée de sanidad, liberaciones maravillosas y prodigios.
Y también provée de tu amor y tu bondad.
Provée, Señor Jesús, de sanidad, de medicina, de comida, alimento,
trabajo y otras necesidades que tu pueblo tiene
para que todo sea para la alabanza de tu gloria.
Queremos agradecerte, amar y bendecirte.
Sé tú nuestro respaldo, nuestro pastor y nuestra salvación.
También pedimos por la vida de los huérfanos, los ancianos y las ancianas.
Y pedimos hoy, Señor Jesús, de que tu gloria sea en nuestros corazones.
Pedimos hoy, Señor Jesús, por los padres y madres solteros.
Y también, amado mío, pedimos hoy, Señor Jesús, por Guatemala y los países
que nos escuchan, para que entre en arrepentimiento para salvación.
Para que te busquen en tu corazón y te alaben conforme a tu gloria.
Te agradecemos hoy por todo, amado padre y amigo.
Y también pedimos para que envíes sobre vos a la cosecha,
porque la cosecha es mucha y los héroes son pocos.
Examina los corazones de los que nos escuchan y
ayúdanos a entregarse en arrepentimiento para salvación.
Y pedimos también, padre, de que escuches
las oraciones que claman por ti noche y día.
También pedimos, padre bendito, que guardes los corazones de toda tu
familia y de que puedas guardar a la niñez de Guatemala y los países que nos rodean,
que seamos libres de todo cartel, terrorismo, maras y cualquier otra cosa
ideológica que quiera venir a esclavizarnos.
En el nombre de tu hijo Jesucristo, amén.
Vamos ahora también por las personas que quieran ser libres de pecado, que quieran
aceptar a Jesús como Señor y Salvador o que quieran reconciliar con Él.
Dios y padre, venimos hoy delante de ti, confesando nuestros pecados,
arrepintiéndonos de ellos y declarando que tú eres Señor y Salvador y que tú
resucitaste a Jesús de entre los muertos y que ahora tenemos vida eterna en Cristo.
Ahora tenemos un verdadero amor en Cristo, una verdadera vida en Cristo y que
necesitamos entrar en tu bendición y tu fidelidad.
Gracias, te amamos, amado amigo y padre, por todo tu
favor y verdad y queremos alegrarnos en tu salvación.
Gracias, amado padre.
También reconocemos de que Jesús murió en la cruz por nosotros y que Él es el único
mediador entre tú y nosotros, porque Él nos ha reconciliado contigo.
Por lo tanto, Él es nuestro Señor y Salvador, nuestro Dios, y también queremos
ser bautizados en agua con tu Espíritu Santo y participar de la Santa Cena.
En el nombre de Jesús.
Amén y Amén.
Entonces, Dios los bendiga a todos.
Un fuerte abrazo en Cristo Jesús.
Primeramente, nos vemos mañana a las 8.