Amados hermanos, en Cristo Jesús Dios los bendiga, un fuerte abrazo, que el amor de
Dios sea en sus vidas y en sus corazones por la fidelidad y gracia de Cristo Jesús.
Por el amor de Dios estamos aquí reunidos para poder dar a conocer de la palabra del
Señor bajo la línea de temas que hemos venido hablando los días domingos sobre lo
que es el escuchar la doctrina o aprender a escuchar la doctrina porque es sumamente
esencial para nosotros el aprendizaje de cómo aprender, por así decirlo,
ya que ciertamente tenemos maneras de aprender, ya sea por lo que leemos,
por lo que oímos, por lo que estudiamos, lo que meditamos, son formas de
aprendizaje y que obviamente tenemos que aprender nosotros
a poder atenderlas o poder usarlas para que nos vaya mejor.
Entonces, por eso que el tema de hoy que hemos tratado es sobre el oír y por eso la
idea de hablar de hoy es sobre las obras de las doctrinas que oímos.
¿Por qué?
Porque lo que oímos se termina manifestando en obras.
Claramente cuando uno le pone cierta fe y también cierta administración de lo que es
el oír, ya que a la hora de oír no sólo es algo, por así decirlo, receptivo en la
carne, sino en lo que es el tímpano y todo lo corporal,
o en el entendimiento, sino también en lo espiritual.
Todo lo que oímos va a terminar manifestando algo.
Entonces tenemos que tener cuidado con lo que oímos y a veces también podemos pensar
de que lo que estamos oyendo sea de Dios, pero la manifestación de las obras que
estamos llevando a cabo contradicen que pueda ser de Dios.
Así que vamos a orar para la gloria de Dios y para poder que
Dios nos ayude en este tiempo, para que Él nos dirija allí.
Padre en nombre de Dios, te damos las gracias por tu amor, fidelidad y gloria.
Ayúdanos hoy a vivir por ti, para ti y estar sujetos a ti y a tu palabra.
Ayúdanos por favor a ser fieles a ti, adorarte a ti y entregarnos a ti en
espíritu y verdad para la alabanza de la gloria de tu gracia.
Queremos adorarte, bendecirte y propagar tu evangelio a toda lengua, criatura y nación.
Queremos hoy que tú nos abras el entendimiento, que nos proveas habilidad
y revelación y comprensión espiritual y que lo hagamos todo por ti y para ti.
Líbranos de todo ataque espiritual, de toda obra pecaminosa, de toda obra de
engaño y que sea derrumbado todo argumento altivo y llevado a la cautividad de Cristo
para la alabanza de tu gloria en Cristo Jesús, Señor nuestro.
Amén y Amén.
Declaramos que no a nosotros lo que va, no a nosotros sino a tu nombre sea la
gloria, por tu misericordia, por tu fidelidad, porque
tú nos has hecho y no nosotros, a nosotros mismos.
En el nombre de Jesús.
Amén y Amén.
Que vamos iniciando.
Entonces, como hemos estado resaltando, verdad, la idea de tocar la doctrina o el
aprendizaje de la doctrina es porque siempre vamos a estar expuestos a ello.
Y entre mejor nosotros lo aprendamos y lo vivamos, también el mismo Jesucristo o el
mismo Dios nos va a tomar en cuenta para la propagación del Evangelio, la doctrina
y también la edificación de los hermanos, como se menciona en este caso lo que hemos
venido hablando de Timoteo, que Timoteo se envió a la iglesia de Éfeso para corregir
lo que estaba equivocado o lo que no era correcto.
Por lo cual somos impulsados prácticamente
nosotros para edificación, como el caso de Timoteo.
Si en dado caso estamos siendo bien edificados en la doctrina.
Si no, incluso el mismo Dios no nos puede a nosotros necesariamente
tomar en cuenta para edificar a otros o ayudar a otros.
En el caso de Timoteo hoy, por causa de su buena entrega, su edificación,
su conducta, etc.
Dios lo usa y lo envía a la iglesia de Éfeso.
Pero también, como hemos estado viendo la iglesia de Éfeso por prestar atención a
doctrinas que no eran correctas, pues se comenzó ahí a manifestar doctrinas
equivocadas y por esa razón tuvo que venir la intervención de Dios y de Pablo y
Timoteo para que estas personas pudieran
prácticamente ser corregidas en la doctrina.
Pero lastimosamente, si nosotros no nos capacitamos o educamos o fortalecemos en
la doctrina, van a venir escenarios en los cuales nos pueden engañar, como lo que
pasa en la iglesia de Éfeso o la iglesia de Gálatas.
Y por esa razón tenemos que ser muy cuidadosos
y entregarnos al aprendizaje la doctrina.
Y también hay que saber cómo aprender esta doctrina
para que nosotros no seamos llevados cautivos.
Entonces vamos a ver acá versículos que hemos estado siempre remarcando porque
considero que son importantes y de que hemos venido trayéndolos desde hace
bastante tiempo para que nosotros podamos cimentarlos continua y constantemente.
Entre uno de ellos estamos hablando de las
palabras de Jesús que dijo, hay que oír y hacer.
La palabra que nos ha enseñado Mateo 7, 24 y 27.
Entonces no solo es escuchar, sino que es escuchar y hacer.
Luego venimos con conocer bien la verdad en Lucas capítulo 1, el 1 al 4.
Es decir, si yo no escucho bien, yo no atiendo bien, yo no aprendo bien,
yo no voy a poder hacerlo bien.
Puede sonar algo lógico para algunos o algo pues para qué
se tiene que hablar de eso si eso ya te debería saberse.
Pero siempre es importante y bueno recordarlo.
Y también hay que para algunos, aunque pueda ser lógico como obvio,
pero para otros no.
Entonces eso nos habla Lucas del 1 al capítulo 1, del 1 al 4.
Y luego tenemos la preparación y el aprendizaje.
Que hemos estado continuamente hablándolo.
Que dice de la siguiente manera, porque Edras había preparado su corazón
para inquirir la ley de Jehová y para cumplirla y
para enseñar en Israel sus estatutos y decretos.
¿Qué significa?
Significa de que esto nos habla de que no es solamente enseñar, sino que hay que
prepararse, inquirir y cumplir para poder enseñar efectivamente.
Entonces en este punto nos habla que nosotros podemos preparar muchas cosas.
Hemos tomado lo esencial, ¿verdad?
Claramente este versículo tiene un punto muy importante,
pero hemos hablado de cuestiones como la preparación.
Algo tan sencillo como, si yo quiero estudiar la Biblia, ¿qué tengo que tener?
Tengo que tener un recurso llamado Biblia, obviamente.
Si yo no lo tengo, ¿cómo voy a estudiarlo?
Y alguien dirá, pero eso es obvio.
Sí, es muy obvio, pero a veces las personas no tienen ni siquiera eso, la Biblia.
O sea, ¿cómo van a estudiar la Biblia si no la tienen?
Entonces, estas cuestiones de recursos o la preparación de los recursos que
hablamos ya en su momento, o la preparación del corazón, hablamos de
diferentes tipos de preparación, van encaminados para también cuando ya nos
toque qué aprender, nosotros podamos hacerlo.
Y por eso puse aquí inquirir, porque inquirir tiene
un contexto de aprender por medio de preguntas.
En otras Biblias, como en las Américas, va a decir estudiar, otros van a decir
escudriñar, pero lleva un sentido de aprendizaje, no exclusivo del estudio.
Entonces, para poder aprender, claramente hay diferentes partes.
Ya hemos hablado de la lectura, porque leer significa aprender de nuevo.
Y actualmente estamos hablando del oír.
Por eso el tema de hoy es que lo que colocamos es las doctrinas, las obras de
las doctrinas que oímos, porque claramente lo que oímos no se
queda prácticamente sin manifestarse o sin darse a exponer.
Entonces, por eso que vamos a leer un par de versículos, bueno, un grupo de
versículos de Juan 1, capítulo 8, del 31 al 46, y luego vamos a citar
también Santiago, porque Santiago también hace una afirmación similar.
Entonces vamos a ver acá lo que menciona Jesús en Juan 8, del 31 al 47.
Dice de la siguiente manera, versículo 31.
Entonces Jesús decía a los judíos que habían creído en él.
Si ustedes permanecen en mi palabra, verdaderamente son mis discípulos.
32.
Y conocerán la verdad, y la verdad los hará libres.
33.
Ellos le contestaron, somos descendientes de
Abraham y nunca hemos sido esclavos de nadie.
Como dices tú, serán libres.
34.
Jesús les respondió, en verdad les digo que
todo el que comete pecado es esclavo del pecado.
35.
Y el esclavo no queda en la casa para siempre, el hijo sí permanece para siempre.
36.
Así que si el hijo los hace libres, ustedes serán realmente libres.
37.
Sé que ustedes son descendientes de Abraham, y sin embargo me quieren matar
porque mi palabra no tiene aceptación en ustedes.
38.
Yo hablo lo que he visto con mi padre, ustedes
entonces hacen también lo que oyeron de su padre.
39.
Ellos le contestaron, Abraham es nuestro padre.
Jesús les dijo, si son hijos de Abraham, hagan las obras de Abraham.
40.
Pero ahora me quieren matar a mí que les he dicho la verdad que oí de Dios.
Esto no lo hizo Abraham.
41.
Ustedes hacen las obras de su padre.
Ellos le dijeron, nosotros no nacimos de fornicación, tenemos un padre,
es decir, Dios.
42.
Jesús les dijo, si Dios fuera su padre, me amarían porque yo salí de Dios y vine
de él, pues no he venido por mi propia iniciativa, sino que él me envió.
43.
Porque no entienden lo que digo, porque no pueden oír mi palabra.
44.
Ustedes son de su padre el diablo y quieren hacer los deseos de su padre.
Él fue un asesino desde el principio y no se ha
mantenido en la verdad porque no hay verdad en él.
Cuando habla mentira, habla de su propia naturaleza
porque es mentiroso y él y el padre de la mentira.
45.
Pero porque yo digo la verdad, no me creen.
46.
¿Quién de ustedes me prueba que tengo pecado?
Y si digo verdad, ¿por qué ustedes no me creen?
47.
El que es de Dios escucha las palabras de Dios.
Por eso ustedes no escuchan porque no son de Dios.
Entonces, si nos damos cuenta en este versículo o este grupo del capítulo 8 de
Juan, del versículo 31 al 47, hay prácticamente una controversia porque
ellos están diciendo que son de Abraham, es decir, los fariseos.
Ellos están escuchando las palabras de Jesús y lo quieren matar.
Es lo que hablamos la semana pasada, de que las personas
estaban reaccionando a una doctrina que están escuchando.
Pero también ellos están tomando una actitud que no necesariamente tiene un
sentido con la forma de vida o naturaleza de Dios.
Pero aún así ellos dicen nosotros somos de Abraham.
Algo como lo que a veces nosotros podemos decir de nosotros somos sana doctrina.
Nosotros somos de Dios, somos verdaderos, etc.
Pero lo que estamos haciendo o las obras que estamos
manifestando no concuerdan con la palabra de Dios.
Entonces, la pregunta sería estas obras que estamos manifestando, de dónde provienen?
Porque no están proviniendo de necesariamente Dios.
La actitud que estas personas están teniendo, aunque ellos declaren que son de
Abraham, aunque ellos están declarando que son de Dios, aunque ellos aparentemente se
sientan a la cátedra de Moisés y aprenden doctrinas.
Pero las obras que están manifestando no concuerdan con la forma y naturaleza de
Dios, sino con la forma y naturaleza del enemigo de Satanás.
Entonces, ahí tenemos que nosotros también aplicarlo en nuestras vidas.
Porque claramente a veces nosotros decimos somos sana doctrina
o que somos verdaderos de Dios o que somos hijos de Dios.
Pero a veces las obras que nosotros estamos
manifestando no concuerdan con la naturaleza de Dios.
Entonces, ahí la pregunta sería qué es lo que estamos escuchando
que nos está llevando a manifestar este tipo de obras.
Puede ser la mentira, puede ser el engaño, la envidia, el egocentrismo, el adulterio.
Puede ser un sinfín de cuestiones que se están presentando
en nuestras vidas y que tenemos que comenzar a evaluar.
Porque si no vamos a vivir nosotros por así decirlo como que auto engañados,
pensando que estamos viviendo la verdad de Dios, cuando
nuestras obras van contrarias a la naturaleza de Dios.
Entonces tenemos que comenzar nosotros a examinar.
O sea, una de las maneras de examinar si estamos caminando
bien en Dios es las manifestaciones de nuestras obras.
Y obviamente porque también estamos expuestos a diferentes
doctrinas, si lo queremos llamar así, desde pequeños.
Porque claramente nuestro papá, nuestra mamá, abuelos, etcétera,
nos enseñaron cosas, nos hablaron cosas que no necesariamente podían venir de Dios.
Y eso, aunque a veces uno no lo ve, que a mí me ha pasado y últimamente
también lo he visto, que uno tiene ciertas actitudes o formaciones que se terminan
manifestando consciente o inconscientemente por enseñanzas que vinieron de hace años.
Yo he comenzado a ver muchas cosas en mí de eso.
Yo decía, pero ¿por qué soy así?
¿por qué tengo este tipo de comportamiento?
Y de repente cuando me pongo a pensar, digo, bueno, mi padre me enseñó esto y
esto de pequeño, y hasta ahora está repercutiendo tan fuerte en esto.
Yo digo, ¿por qué es de esa manera?
Y entonces quiero decir con esto, nosotros cuando escuchamos predicadores,
escuchamos ciertas, qué sé yo, prédicas, aunque pueden tener un punto o
un matiz bíblico, pero la manifestación y la enseñanza espiritual que están
trasladando puede ir con tinieblas, arrogancias y demás,
como lo vimos en su momento con Filipenses, capítulo 1.
Porque Pablo dice, algunos predican por amor,
otros predican por envidia y otros por contienda.
Es decir, que aunque ellos estén predicando la palabra, pero la
administración espiritual va con arrogancia, altivez, soberbia,
o en este caso en particular con contienda o con envidia.
Entonces, aunque pueden citar Juan 3.16, aunque pueden citar algún otro tipo de
pasajes, pero la administración espiritual
que transmiten es otra, es como los fariseos.
Los fariseos tenían una buena enseñanza, inclusive tal vez una buena estructura o
buena predicación, que inclusive el mismo Jesús lo alaba.
Dice a ellos, escúchenos y hagan todo lo que ellos
dicen, pero no hagan como lo que ellos hacen.
Es decir, que ellos estaban predicando una
verdad en hipocresía, ministrando hipocresía.
Y obviamente eso los puede atrapar a la persona y moverlos a moverse en
hipocresía, como lo que pasó en el caso del libro de
Gálatas, cuando el apóstol Pablo habla sobre Pedro.
Porque dice que Pedro, por moverse en hipocresía, estaba arrastrando a otros a
la hipocresía y tuvo que venir Pablo para poder romper con eso,
para que la gente ya no se estuviera moviendo en hipocresía.
Entonces nos damos cuenta de que no es solo escuchar la palabra, sino las
administraciones que las personas están transmitiendo junto con la palabra.
Porque a veces transmiten burla, arrogancia, altivez.
Y nosotros somos personas o somos seres que tendemos a imitar lo que vemos.
Inclusive por eso se habla mucho de que delante de un niño sepamos cómo
comportarnos, porque el niño termina copiando lo que decimos o cómo lo decimos.
Y por eso dice que se tiene que hacer con el ejemplo.
Que uno le puede decir al niño cosas, pero el niño también no las puede atender.
Pero cuando nos mira hacer algo, automáticamente lo replica.
Y claramente eso también pasa en el ámbito espiritual
con las personas que están comenzando en el evangelio.
Por eso que inclusive cuando nosotros vemos ciertos predicadores, vemos como
otros que los escuchan copian su forma de predicar, su forma de comentar,
inclusive hasta de lanzar una comedia o un chiste, porque
los están escuchando constantemente y están expuestos a ello.
Pero a veces todos dicen somos sana doctrina.
Pero la pregunta sería, ok, pero se está manifestando esa sana doctrina,
se está dando la obra de esa sana doctrina, como el caso de la iglesia de la odisea.
Porque en la iglesia de la odisea, en Apocalipsis capítulo 3, menciona y
dice, yo soy rico, de nada tengo necesidad.
Pero Dios le dice, pero tú eres pobre y ciego.
Entonces, ¿qué pasó ahí?
O sea, él tenía una perspectiva, pero sus obras y
su manifestación le estaban diciendo lo contrario.
Entonces, la pregunta sería, ¿de dónde estaba escuchando
esta persona para que se comportara de esa manera?
Claramente, esto no sirve necesariamente solo para
que uno vaya y diga, ah, ellos están haciendo esto.
La pregunta es para que nosotros nos examinemos, porque nosotros somos los que
estamos aprendiendo de Dios, o inclusive de la
gran multitud de predicadores que hay allá afuera.
Es casi inevitable que ahora nosotros no escuchemos una doctrina, sea verdadera o
sea falsa, porque uno a veces abre TikTok, YouTube o cualquier otra fuente,
y uno termina escuchando predicaciones, aunque sean 5, 10 minutos o un minuto,
estamos expuestos a cosas, y de que si nosotros no nos cuidamos bien,
podemos consciente o inconscientemente replicar formas de expresiones,
de comentarios o de defensas, como es muy común ahora, pues de que haya predicadores
que quieran defender la doctrina y se dedican a crear canales de YouTube donde
exponen las falsas verdades, por así decirlo.
Pero a veces considero que aunque puede ser correcto o teológicamente correcto lo
que ellos pueden exponer, o sea que puede ser que el otro predicador está equivocado
y que pueden desglosar los versículos, los pasajes y todo lo digan correctamente
bien, que considero que a veces lo hacen bien, pero la actitud que a veces tienen
estos personajes no es correcta, es decir, a veces son muy arrogantes,
prepotentes, burladores, y aunque tengan una verdad y que claramente sepan,
pueden trazar bien la palabra, corrigiendo al otro que es falso,
pero la actitud de estos personajes deja mucho que desear.
¿Qué pasa con esto?
Cuando uno está exponiéndose demasiado a ese contenido, porque claramente hay mucha
gente que sigue ese contenido, constantemente, cada semana, no solo están
expuestos a verdades bíblicas, o a, por así decirlo, cómo defender las
verdades, pero también están expuestos a la burla, a la altivez, a la soberbia,
y eso, lastimosamente, van a terminar replicando ese modelo.
Aunque puede ser correcto, pero están
replicando también eso que no procede de Dios.
Entonces, vemos de que lo que estamos escuchando tiene repercusiones.
¿Qué tendríamos que hacer?
Pues, lastimosamente, teníamos que dejar de oír estos predicadores y también dejar
de estar metiéndonos en ese sentido, porque lo que
estamos escuchando nos está dañando nuestra forma de vida.
¿Por qué?
Porque tiene un ámbito espiritual, no es solamente un ámbito de
entendimiento, porque la Biblia claramente dice, en Juan 4, dice, Dios es espíritu,
y Dios necesita que adoren en espíritu y verdad.
Es decir, que todo lo que nosotros hacemos tiene un matiz, por así decirlo,
espiritual y de entendimiento.
Primero de Corintios 14, también dice, oraré con
el espíritu, pero también con el entendimiento.
Cantaré con el espíritu, pero también con el entendimiento.
Es decir, que cuando uno predica, o enseña, o habla, o corrige, o exhorta,
transmite un entendimiento y transmite un espíritu.
Entonces, si alguien viene y transmite un entendimiento verdadero, como estos
personajes que quieren corregir, lo pueden estar haciendo bien en el
entendimiento, pero en el espíritu va con altivez, con soberbia, etc.
Y de igual manera, pues uno tiene que cuidarse.
¿Por qué?
Porque lo espiritual no es como el entendimiento.
El espiritual puede adentrarse y puede hacer cosas, como el caso que mencioné de
Pablo, perdón, de Pedro, porque dice que él se
movía en hipocresía y que los otros los arrastró.
No dice que les predicó, no dice necesariamente
que los convenció de que lo hicieran.
Ellos, al ver el ejercicio de Pablo y al ver lo que Pedro estaba haciendo,
ellos lo comenzaron a replicar.
Entonces fue un mover espiritual que estaba
arrastrándolos a estos personajes a moverse en hipocresía.
Entonces nos damos cuenta de que lo que se enseña por entendimiento no necesariamente
puede ser lo mismo replicable en el sentido de la administración espiritual.
Es como en el caso de Pedro también, cuando quiso decirle a
Jesús que esto no te acontezca para que no vayas a la cruz.
Y Jesús dijo, apártate de mí, Satanás.
¿Qué quiere decir?
Que Satanás movió a Pedro a transmitir un tipo de
enseñanza hacia Cristo, que iba en contra de la cruz.
Claramente no estamos tampoco criticando a Pedro, porque también Pedro dijo tú eres
el Cristo, el Hijo de Dios vivo, y que era una revelación de parte de Dios
y que claramente estaba dando una revelación, un espíritu de verdad,
un espíritu de, por así decirlo, profético, indicando que Jesucristo era el Mesías.
Entonces menciono todo esto porque tenemos
que tener mucho cuidado con lo que escuchamos.
Y obviamente, como mencioné, a veces puede ser difícil de discernir lo que se está
escuchando o lo que está ejecutando algo en nosotros.
Y una de las maneras que vamos a ver lo que está provocando ese tipo de doctrinas
a las cuales nos estamos exponiendo, que a veces en un punto o en un momento
pensamos que es sana doctrina, es la manifestación
de las obras que vamos a terminar realizando.
Por eso que ellos, aunque estaban expuestos a la ley de Moisés o a otro tipo
de cosas, vemos que aquí mencionan y dice lo siguiente.
Vamos a ver, ¿qué es esto?
Es aquí donde está.
Versículo 37.
Sé que ustedes son descendientes de Abraham y sin embargo me quieren matar
porque mi palabra no tiene aceptación en ustedes.
38.
Yo hablo lo que he visto con mi padre.
Ustedes, entonces, hacen también lo que vieron de su padre.
39.
Ellos le contestaron, Abraham es nuestro padre.
Jesús les dijo, si son hijos de Abraham, hagan las obras de Abraham.
Entonces, ¿qué obras estaban ellos haciendo?
Las obras de su padre, que fue asesino desde el
principio, que era padre de mentiras desde el principio.
Entonces, tenemos que tener cuidado con esto nosotros y obviamente también,
en algunos momentos, aconsejar a la persona de que ciertamente lo que estén
escuchando, tengan cuidado con lo que estén manifestándose en ellos,
porque hay mucho, mucho predicador ahora, más aún ahora, como las fuentes de
información, que son muy constantes, de que toman informaciones y cuando las
exponen, de alguna manera a veces apantallan a la persona diciendo,
este tiene mucho conocimiento, tiene mucho de Dios y eso involucra que la
gente lo siga escuchando, porque obviamente está en un gran apantallar por
el conocimiento y todo, pero junto con eso tiene un espíritu de mentira, tiene un
espíritu de confusión y un montón de otras cosas, que inclusive
también se meten en otras cuestiones que no son muy correctas.
Por ejemplo, he visto personas que han tomado cuestiones rabínicas o místicas y
lo quieren meter con la Biblia y lo exponen como que fuera Evangelio y no hay
una sincronía, ni siquiera en tiempos de la fecha que se presentaron los
Evangelios, junto con el conocimiento, sino que hace una gran mezcolanza en
tiempos, en cuestiones tradicionales, etc.
Y lo presentan como que fuera una verdad y aquel
que no tiene conocimiento queda apantallado.
Pero claramente también con eso surge de que la persona termina teniendo una raíz
de altivez, una raíz de soberbia y lo comienza a estar manifestando y
manifestando y manifestando, pero obviamente eso es difícil de ver.
Entonces uno tiene que estarse examinando a sí mismo para ver qué está pasando,
porque a veces puede ser difícil discernir, como dice el apóstol Pablo,
discernir los espíritus, o creo que es Juan, dice
disciernan los espíritus para ver si son ellos o pésenlos.
A veces cuesta un poquito, pero también a veces podemos verlo por la manifestación,
por lo que estamos dando a manifestar.
Entonces tenemos que tener mucho cuidado con eso.
Y eso no solo lo dice Juan, o sea, pero no solo lo dice Jesús, por lo que
aquí estamos leyendo, sino que también lo dice Santiago.
Si leemos aquí Santiago capítulo 3 del 3 de 18, dice lo siguiente.
¿Quién es sabio y entendido entre ustedes que muestre
por su buena conducta sus obras en sabia mansedumbre?
14.
Pero si tienen celos amargos y ambiciones personales en su
corazón, no sean arrogantes y mientan así con la verdad.
15.
Esta sabiduría no es la que viene de lo alto, sino que es terrenal, natural,
diabólica.
16.
Porque donde hay celos y ambiciones personal,
allí hay confusión y toda cosa mala.
17.
Pero la sabiduría de lo alto es primeramente pura, después pacífica,
amable, condescendiente, llena de misericordia y de buenos frutos,
sin vacilación, sin hipocresía.
18.
Y la semilla cuyo fruto es la justicia se
siembra en paz por aquellos que hacen la paz.
Entonces, si nos damos cuenta, Santiago está explicando lo mismo que
Jesús, o el escenario que nos presenta Jesús, sólo que un poquito diferente,
porque él dice ¿Quién es sabio y entendido entre ustedes?
Es una gran pregunta, porque posiblemente este tipo de congregación que está
hablando Santiago, que está escribiendo la carta, tal vez se creían sabios y
entendidos, como que nosotros somos sabios, nosotros somos entendidos,
nosotros sabemos la palabra, nosotros esto, nosotros lo otro.
Y luego dice ok, demuestren por su buena conducta, no por cómo trazan la palabra,
no como hacen un diagrama de la escritura, o como están haciendo exponiendo el
mensaje del evangelio, sino que muestren por su
buena conducta sus obras en sabia mansedumbre.
Es decir, que la verdadera doctrina va a manifestar una buena conducta.
Una falsa doctrina va a manifestar una falsa conducta, o una mala conducta.
Y por eso aquí hace una especificación, ¿verdad?
Dice, pero si tienen celos amargos y ambiciones en su
corazón, no sean arrogantes y mientan así contra la verdad.
Entonces dice que aquel que recibe la verdadera
sabiduría y entendimiento va a tener una buena conducta.
Aquel que no tiene una buena sabiduría y entendimiento va a manifestar celos
amargos, ambiciones personales, arrogancias y otras cosas.
15.
Esta sabiduría no es la que viene de lo alto.
Es decir, esta doctrina no viene de Jesús, sino que es terrenal, natural y diabólica.
16.
Porque donde hay celos, ambición personal, allí hay confusión y toda cosa mala.
Ahora dice, pero la sabiduría de lo alto, es decir,
aquella doctrina que realmente procede de Dios.
La que sí realmente es de Dios, la doctrina que sí es realmente de Dios,
va a terminar manifestando que nosotros tengamos una buena conducta.
Pues aquí dice, primeramente pura, después pacífica, amable, condescendiente,
llena de misericordia y de buenos frutos, sin vacilación, sin hipocresía.
18.
Y la semilla cuyo fruto es la justicia se
siembra en paz por aquello que hace en la paz.
Entonces vemos de que lo que dijo Jesús concuerda
con lo que está diciendo también Santiago.
Los dos están diciendo de que lo que están escuchando
va a tener una repercusión en su forma de vida.
Por esa razón tenemos que tener nosotros mucho cuidado.
Claramente eso no sólo aplica a la exposición del Evangelio, sino que
obviamente, por ejemplo, al escuchar música o películas o conversaciones,
porque hay un pasaje que dice que las malas
conversaciones corrompen los buenos costumbres.
Porque uno está constantemente exponiéndose a escuchar cosas,
pero no ve que eso puede traer una repercusión en la forma de vida.
Y obviamente, como por ejemplo en el mundo se habla mucho de tener relaciones
sexuales y un montón de cuestiones que se están exponiendo en canciones,
la gente termina pensando que eso es normal y natural y lo termina siendo
porque piensa que es aprobado delante de los hombres.
Entonces vemos que hay una gran exposición que el enemigo está usando todas estas
armas, si lo queremos llamar así, por la música y otros medios, y la gente
está teniendo comportamientos, pero no estamos viendo de dónde vienen,
sólo como que nos agarra sin estar percibidos y tenemos actitudes,
acciones que no son muy correctas.
Entonces tenemos que cuidarnos bastante, más aún
con las extensas... ¿Cómo se dice la palabra?
Las extensas exposiciones a las cosas.
Hay cosas que cuando uno está expuesto momentáneamente tal vez no tiene mucho
efecto, pero sí lo tiene cuando uno se expone mucho tiempo.
Yo voy a poner un ejemplo que a veces no acostumbro mucho a poner ejemplos
personales, pero lo digo también porque yo lo viví.
Una vez me regalaron mi jefe en un trabajo, que era creyente,
en los 60 había un predicador que daba unos comentarios
bíblicos que eran prácticamente de Génesis y Apocalipsis.
Y obviamente como él lo daba en la radio diariamente, prácticamente si uno lo
escuchaba diario, creo que eran cuatro o cinco años que uno tardaba en oírlo.
Y dije, qué bonito lo que me regaló mi jefe, pero me va a tardar aquí cinco años
en estar oyendo por 20 minutos diarios cada cosa.
Dije, voy a tratar de reducir ese tiempo para que sean uno o dos años y por lo
tanto voy a escuchar dos o tres audios por día.
Entonces, estuve expuesto por estar oyendo estas enseñanzas
por tres audios por día para que fuera más corto.
Y de repente creo yo que fue a los dos semanas, más
o menos, comencé a tener comportamientos muy altivos.
Y yo no sabía qué... y decía, ¿qué está pasando conmigo?
Porque yo no soy así, o sea, no entiendo por qué me estoy manifestando con altivez,
con soberbia y así como que siendo un poquito más
confrontativo con las personas, porque ya me está afectando.
Ya no es como que... y claramente uno ya... el comportamiento
tiene que afectar porque uno es social, ¿verdad?
Uno es un ser social y la gente percibe esos cambios también.
Entonces dije, ¿qué está pasando?
Y pues no entendía por qué o no entendía esa manera, no pensaba que...
o sea, no era como que yo estuviera pecando o estuviera escuchando música del mundo,
etcétera, sino que solo me regía escuchar lo que
me dio este mi jefe de estos comentarios bíblicos.
Y de repente me fui a orar a mi habitación, me puse a orar normal lo que
hacía, y cuando terminó orar dije, bueno, voy a
comenzar a escuchar los audios del comentario bíblico.
Y cuando comienzo a escucharlos, comienzo a percibir una altivez muy fuerte.
Y yo decía, esto está raro, debe ser de aquí donde yo comen... mis cambios de
comportamiento, porque realmente los mensajes no estaban mal, o sea,
si uno verificaría eso leyéndolo, no se ve nada malo, pero cambió mi comportamiento.
Entonces dije, aquí está la fuente.
Y comencé a investigar varias cosas de este autor, pero el punto que vi era que
la persona que estaba de los comentarios en español, era alguien que los tradujo,
no era realmente un predicador, era una
persona que se encargaba de hacer traducciones.
Entonces cuando yo comparé el audio que era de un estadounidense, es decir,
de una persona que realmente era estadounidense, que él sacó esos audios,
pero que la persona que los trajo era otra, me di cuenta cuando hice varias
investigaciones que la persona esta era muy altiva, pero que la otra persona que
era estadounidense, realmente se percibía su comunión con Dios.
O sea, es como que al escucharlo era muy diferente a escucharlo el otro.
Uno era muy pesado, tosco, etc.
Y la otra persona se sentía como que su paz, su tranquilidad, su comunión.
Y yo decía, ok, esta es la fuente por la que mi comportamiento ha cambiado.
Esta es la fuente por la cual si adquirí un conocimiento, pero que la
administración espiritual que me ha
proporcionado me ha cambiado, me ha desviado.
Entonces corté completamente de estar escuchando estos audios, no porque el
contenido de entendimiento sea malo, sino porque la administración espiritual
que me están brindando es sin altivez, sin
arrogancia y que llevó a cambiar mi comportamiento.
Por eso que menciono esto tanto con Santiago
como con Jesús, porque claramente habla de eso.
Ellos, al estar expuestos a una doctrina que no procedía de Dios a una manera que
no era, como dijo Jesús, estaban escuchando a Satanás y las obras de
Satanás, su padre, estaban haciendo, que claramente se
manifestó en este caso en un homicidio o en una mentira.
Pero en otros casos, como la maldad tiene diferentes manifestaciones, por eso la
Biblia habla de las obras de la carne, ya nos podemos ver en lujuria,
altivez, soberbia, prepotencia, y por eso que hay ciertas congregaciones,
cuando uno se da cuenta y uno interactúa con ellas, mayormente en mi caso porque yo
estuve en la universidad, cuando yo me convertí yo a estar en una universidad,
claramente no hay necesidad de todo, hay diferentes congregaciones,
diferentes creyentes, y uno interactúa con ellos y uno se da cuenta que hay gente que
esta vez es muy altiva, o sea, tiene mucho conocimiento, pero es altiva.
Otros tal vez tienen poco conocimiento, pero son muy amorosos.
Otras personas que enfatizan en otra cosa, pero tienen otras características,
porque claramente están siendo constantemente expuestas a una doctrina,
no solo en entendimiento, sino también una administración espiritual.
Menciono la administración porque ya mencionamos Filipenses 1, que Filipenses 1
dice lo siguiente, dice que por la oración y la suministración del Espíritu de Dios,
esto involucrará en mi liberación.
Entonces habla de dos aspectos espirituales, la
oración y la suministración del Espíritu de Cristo.
Entonces no está hablando únicamente solo de que le vieran dar a un entendimiento.
Entonces, lo que quiero entender con todo esto está que no es para juzgar a otra
gente, porque el punto no es que nosotros nos vayamos a decir que ellos son falsos
porque tienen esta actitud, porque si no, caeríamos, como dice la palabra,
querer ver la paja en el ojo ajeno cuando uno tiene una gran viga, sino que es el
hecho, como lo que dijo Pablo, de examinaos a vosotros mismos si estáis
en la fe, porque claramente la fe sin horas es muerta.
Es decir, que ahí viene una fe por alguien que lo está exponiendo, pero eso termina
manifestando algo en mi vida y uno puede decir,
ok, lo que estoy haciendo no es correcto.
¿De dónde está viniendo esta manera mía por ser
altivo, arrogante, preocupado u otras características?
¿Cuál es la fuente del cual yo me estoy comportando así?
Porque como dice Santiago, la sabiduría que Dios es pacífica, es justa,
es esto y lo otro, pero no se está manifestando eso en mi vida.
Entonces, ¿qué estoy oyendo?
¿a quién estoy oyendo que está provocando que tenga este tipo de cambios en mi vida?
Porque claramente uno está exponiéndose a muchas cosas y de alguna manera,
si no conviene, mejor apartarse, porque tal vez no puede ser el predicador,
sino puede ser con el grupo de personas que uno se está juntando, porque ellos
pueden estar hablando de cosas que no competen, etcétera.
Entonces, mejor uno apartarse, aunque lo puedan ver a uno como una
persona, si es que son aguafiestas, etcétera, mejor apartarse, porque eso está
afectando prácticamente nuestra comunión con Cristo, porque Cristo no va a querer
que uno sea altivo o burlador u otro tipo de cosas,
porque hay pecados que uno le pone más atención que otros.
Por ejemplo, el adulterio o la fornicación o algunos otros tipos de pecados.
Uno se guarda mucho de no caer en esos, pero hay otros tipos
de pecados que uno no está muy atento a no caer en ellos.
Por ejemplo, la pereza, la burla.
Es decir, regularmente uno dice, ah, no, es que hice un chiste,
hice un comentario cómico, pero realmente eso se manifestó en burla, pero uno no lo
ve, porque ese, como no se enseña o uno no le pone atención, uno a veces no puede
distinguir lo que puede ser una pequeña broma o un pequeño comentario cómico a lo
que puede ser una burla, o en otros casos, lo que es la pereza.
Uno puede ser perezoso y no darse cuenta porque no se manifiesta la pereza
necesariamente como pasar uno todo el día acostado, porque a veces uno tiene el
término de pereza como pasar todo el día acostado, pero realmente la pereza no se
maneja así del todo, sino que la pereza lleva a que uno no
se prepare en las cosas de Dios de una manera diligente.
Por ejemplo, el caso de la parábola del sembrador.
Hay un pasaje que... bueno, en la parábola del
sembrador hay un escenario que son los espinos.
Es decir, que en el terreno había espinos.
La pregunta está cómo llegaron esos espinos ahí, porque obviamente si es un
terreno que sirve para sembrar, en teoría tendría
que estar bien para poder yo sembrar la palabra.
Pero la pregunta está por qué hay espinos en
ese lugar, si debería tener un buen terreno.
Y una de las respuestas está, creo que es en Proverbios,
porque dice, has visto el camino del perezoso?
Está lleno de espinos.
Entonces nos da a entender de que se llegó a tener espinos
en el terreno porque el perezoso no los quiso quitar.
Dejó que crecieran los espinos.
No trabajó en quitar esos espinos.
Entonces, ¿por qué se queda estancada la vida de las personas?
Porque tienen espinos que ahogan la palabra.
Entonces, ¿cómo hay que trabajarlo?
Quitando la pereza.
Pero la pereza no es algo que nosotros prediquemos en contra o que nosotros
digamos, bueno, yo soy perezoso, tengo que dejar de serlo y comenzar a ser diligente.
Ya automáticamente nos podemos considerar personas diligentes
porque estamos en una actividad constante en la iglesia.
Pero eso no hace una marca de, por así decirlo, de diligencia,
sino de activismo, porque realmente la diligencia
está en el cuidado de mi vida en Cristo Jesús.
Entonces, menciono todo esto, ¿por qué?
Porque hay cosas que están siendo incentivadas en nuestras propias vidas,
inclusivemente predicadas.
Por ejemplo, cuando hay personas que dicen desde el púlpito de que no importa el
tiempo que se ore, que no importa si son cinco minutos,
que lo que es importante es la calidad del tiempo.
Para mí eso es un comentario de un perezoso, de una persona que no quiere
orar, de una persona que no se quiere esforzar por orar.
Y si alguien le dice a él de que eso no es así y que uno se tiene que esforzar,
la persona va a decir, no hermanos, que hay que hacer las
cosas en gracia y no hay que hacer las cosas en la ley.
¿Pero qué tiene que ver eso con la gracia y con la ley?
No tiene que ver nada.
Inclusive la Biblia dice esforzados en la gracia que hay en Cristo Jesús.
O si no, si tenemos el libro de Josué, un capítulo uno, versículo siete al ocho,
donde dice, esfuérzate y sé valiente en cumplir
con todo lo que le dije a mi siervo Moisés.
Entonces, vemos que Dios ya le está diciendo a Josué que se esfuerce.
¿Esfuerce en qué?
En una gracia que ya le fue dada.
Porque le dijo, ve y toma posesión todas las naciones porque yo te las he entregado.
Solamente te pido que te esfuerces.
Entonces, ¿cómo va a ser posible que alguien diga que no
importa cuánto tiempo se ore, que lo que importa es la calidad?
Inclusive, cuando nosotros nos gusta algo que es de calidad, entre una de las cosas,
por ejemplo, si una persona tiene a su esposa o una mujer tiene a su esposo,
obviamente, si alguien tiene un bonito tiempo de calidad, ¿acaso no quisiéramos
nosotros pasar más tiempo de calidad con él o con ella?
Es lógico, por eso que las personas que están en un noviazgo se casan,
porque en el noviazgo se tienen pequeños momentos de comunión o relación y eso se
quiere llevar perpetuo en una relación continua que es el matrimonio.
Entonces, ¿qué sentido tiene que digan que no importa si
oro tres o cinco minutos, lo que le importa es la calidad?
Eso sí es lógico.
Porque si yo tengo una buena calidad, voy a querer tener una buena calidad,
cantidad con Dios.
Y claramente también hay una palabra, si no estoy mal en el griego, en el pasaje
cuando Jesús habla de que vela de orar para no caer en tentación.
No sé si es ahí que habla un sentido de responsabilidad, de obligación, de oración.
No habla en el sentido de que si quiere lo hace, si quiere no lo hace, sino que es
necesario que oremos porque si no vamos a caer en tentación.
Entonces vemos claramente que la manera que están exponiéndonos la doctrina ya va
con un tipo de espíritu, de pereza o de negligencia o de cualquiera.
Algunos otros que yo le llamaría son pecados silenciosos porque no
necesariamente son como los de adulterio o fornicación de que ese pecado pasa y como
que todos pegan el grito en el cielo, sino que son pecados de que están
influenciando y que inclusive hacen como que
una cadena de pecados, como en el caso de David.
Es decir, David cayó en fornicación, pero en adulterio y en asesinato.
Pero no sólo fue por eso, sino que fue primeramente por el espíritu de pereza.
¿Por qué digo esto?
Porque el cual dice que cuando los reyes tenían que ir a la guerra, no lo hizo.
¿Eso cómo se llama?
Negligencia.
Alguien que tiene que hacer su trabajo y no lo hace o lo posterga.
Eso es negligencia.
Entonces, primero, David fue negligente en no ir a la guerra.
Segundo, perezoso porque se levantó tarde.
Es decir, no sólo no fue la guerra, sino que se levanta tarde.
Lo primero que hace es ir a ver al en el lugar alto, ve una mujer y la codicia.
Entonces, ¿cómo comenzó el pecado?
No comenzó directamente en adulterio o en codicia.
Comenzó desde ser negligente y perezoso.
Entonces, esos pecados no los no los vemos o son difíciles de detectar.
Son como silenciosos o es como la obesidad.
Y podría mencionar diferentes cuestiones.
A lo que quiero dar a entender de que esos mensajes están a veces disfrazados o están
siendo ministrados estos espíritus en las predicaciones.
Y uno termina adoptando este comportamiento de pereza o de ah,
no importa, voy a hablar un poquito, un poquito como el pastor dijo,
que no importa la calidad, la cantidad, sino la calidad.
Entonces voy a ver si puedo hablar unos dos minutos, tres minutos.
Después de repente, al siguiente día, caemos en pecado.
Y la pregunta del señor, ¿y por qué?
Que yo te amo, que yo voy a la iglesia.
Sí, pero ustedes descuidaste en la oración,
velar, llorar para no caer en la tentación.
Y ¿por qué?
Ah, porque el hermano dijo que no había que orar un poquito.
No importa cuánto se ore, que por qué pedirle a la gente que ore mucho, verdad?
Porque como algunos dicen que por lo menos oremos una hora.
Algunos lo meten por ley y yo lo entiendo, pero también vemos que hay una necesidad
que Dios nos está llamando a cuidarnos y guardarnos, porque dice la Biblia,
el que esté firme mire que no caiga.
Entonces, lo que quiero entender de que la sana doctrina no solo se regula por el
sentido de cómo están estructuradas las predicaciones o los temas, sino también la
administración que están tratando de trasladarnos
a nosotros junto con el entendimiento.
Y eso obviamente nos va a llevar a nosotros a tener una manifestación como tal.
¿Por qué digo esto?
Porque hay mucha gente que, por ejemplo, dicen es que lo que pasa es que ellos no
conocen la teología y por eso que ellos están así y asá.
Pero digo yo, bueno, si fuera por aprender teología y con eso tenemos un avivamiento,
entonces debería entender yo de que todos los teólogos que salen del seminario
tienen un avivamiento, pero eso no es verdad.
Porque si fuera así, pues la iglesia o cuerpo de
Cristo estuviera en llamas por los pocos avivados.
Pero realmente no es así, porque también nos lleva a un sentido no solo de
conocimiento, sino de intimidad con Cristo.
Por eso que Jesús, inclusive el apóstol Pedro dijo cuando Jesús le dijo Ustedes
también se apartarán por la... inclusive era difícil de entender lo que Jesús dijo
de que como mi carne y beba mi sangre no tendrá parte conmigo.
Y él dijo Ustedes también se irán.
Dijo no, porque solo tú tienes palabras de vida.
Él entendía que lo que Jesús trasladaba y lo que el impacto o la reacción que
generaban las palabras de Jesús espirituales provocaron un cambio para
bien, provocaron cambios realmente muy marcados en la vida de ellos, inclusive
con Juan el Bautista o con algún otro tipo de predicadores.
No fue como que se fueron desbocados hacia el mal, sino que se
fueron a una verdadera entrega, a una verdadera consagración.
Dieron testimonio de ello por sus buenas obras.
Entonces, qué quiero entender con esto de que nosotros tenemos que comenzar a
examinar lo que estamos oyendo y las reacciones o manifestaciones que estamos
teniendo nosotros en nuestras vidas para realmente también saber de que si es sana
o no es sana lo que estamos escuchando, porque ha habido cambios en nuestras vidas
por entendimiento, pero también por la
administración espiritual que estamos recibiendo.
Y claramente también nos va a ayudar a nosotros a saber guardar a otra persona o
a nuestros hijos o familiares, porque ellos también pueden haber cambiado
de comportamiento por lo que están comenzando a oír, porque
hay personas que los convencen también con argumentos.
Entonces hay que tener cuidado y tener cuidado de estar escuchando a Zutano a
Mengano, porque te está cambiando tu forma
de pensar, te está cambiando tu forma de ser.
Entonces uno tiene que estar más cuidadoso.
Y obviamente también por eso de que el buen testimonio de Cristo que nosotros
tenemos que dar, tenemos que entregarnos mucho en la comunión, porque obviamente la
gente se va a preguntar, bueno, ¿y por qué tú has cambiado tanto?
¿Por qué te vemos más amoroso?
¿Por qué te vemos más entregado?
¿Por qué te vemos más dedicado, más excelente en lo que haces?
Porque estoy escuchando a Jesús, estoy siguiendo las enseñanzas de Jesús y
vamos a dar un buen testimonio de Cristo y la gente va a buscar acercarse a Cristo.
¿Por qué?
Porque se están manifestando nuestras buenas obras por la palabra de la fe en
Cristo Jesús, porque realmente ese es nuestro propósito, ¿verdad?
No sólo evangelizar a la gente o las personas para que crean en el camino,
sino que también para que cuando vean la obra de Cristo en nosotros, digan,
bueno, yo también quiero ser como él, ¿verdad?
Pero a veces no pasa.
A veces digo, yo para ser un cristiano como él, mejor no.
Pero es porque nosotros mismos hemos provocado por nuestra falta de entrega,
falta de consideración, falta de oír la verdad de Cristo y no solamente en el
sentido también de exponernos a un predicador, sino en el sentido de que no
vamos a orar delante de Dios, no vamos a leer su palabra continuamente.
Entonces tenemos que estar muy cuidadosos y también esto nos va a ayudar como un
punto de verificación, por así decirlo, ¿verdad?
Para saber si estamos viviendo bien la sana dotrina o no, o qué es lo que nos hace
falta para mejorar la forma de vida que tenemos, ¿verdad?
Porque claramente no es sólo de escuchar el evangelio, es
vivirlo, pero también de estar en la presencia de Dios.
Y Dios también nos va a decir si hay algo que es correcto
o también si algo es que es incorrecto, no va a decir nada.
Mejor dejado de vivir a zutanito o menganito,
por lo que puede estar provocando en nosotros.
Y nosotros a veces no nos damos ni cuenta.
Por ejemplo, el ejemplo que yo puse, yo me...
hasta los dos semanas me comencé a dar cuenta.
O sea, pasaron dos semanas y yo de largo.
Imagínense que eso pase por años, dos, tres años, y la gente no se da cuenta.
Por eso en el libro hebreo dicen, ellos cuando leen
la palabra tienen un verlo que no pueden verlo.
Pero como a veces nosotros siempre nos creemos que somos sana doctrina,
que somos los mejores, que somos la verdadera X o Y, ya eso nos está cegando.
No es una idea como de buscar la verdad, sino que decir, ya estoy en la verdad,
en el sentido denominacional y no en el sentido de Cristo.
Pero también entendemos que tenemos... el enemigo es
engañoso, es estratégico y también tenemos que tener cuidado.
Puede ser que ya caímos en sus garras y no nos hemos dado cuenta.
Ya pudimos haber sido engañados y no darnos cuenta.
Y no solamente con el sentido de que, ah, hermano, aquí yo estaba una
denominación y aquí se me pasaron a otra, sino en el sentido de ciertas actitudes,
ciertos conocimientos.
Por eso que a veces he mencionado que uno tiene un conjunto de doctrinas.
O sea, Dios nos ha enseñado a nosotros diferentes doctrinas, diferentes formas de
vida, que hemos aprendido a veces por amigos,
predicadores, a veces hemos leído la Biblia.
Pero no todo eso que hemos leído o que hemos
recibido realmente está puro o está vivo.
Hay cosas que puede ser que se introdujeron, que sean tradicionales,
otras cosas que fueron de maldad, otras sin hipocresía, etc.
Y hay que purificar o hay que limpiar eso.
Que es lo que los sábados hemos estado hablando acerca de los panes sin levadura.
Aunque no en profundidad realmente, sino que he mencionado que el apóstol
Pablo dice que vivamos sin panes sin levadura.
Es decir, buscar quitar la doctrina que no es de Cristo.
Porque cuando David habla de levadura, hace referencia a doctrinas.
Por ejemplo, Jesús le dijo a sus discípulos, tengan
cuidado de la levadura de los fariseos y de los saduceos.
Y cuando les explica, dice, les estoy hablando de la doctrina de ellos.
Entonces, cuando habla de levadura, habla de doctrinas.
Entonces, cuando dice la palabra celebremos con panes sin levadura,
hace referencia a que uno examine la doctrina y comienza a ver qué hay,
qué levaduras hay.
Ah, esta doctrina que me han enseñado contiene un poquito de fariseo.
A quitarlo.
Esto contiene un poquito de saduceo.
A quitarlo.
Esto contiene un poquito de herodianismo.
A quitarlo.
Esto contiene un poquito de perversión.
A quitarlo.
Porque son por lo menos las maneras más claras que
se ven en el Nuevo Testamento de las levaduras.
Jesús habló de la levadura fariseo, saduceo y herodiano.
Y el apóstol Pablo, si no estoy mal, en una de
sus cartas habla de la levadura de perversión.
Entonces, esas poquitas levaduras comienzan a
cambiarnos, a leudar la masa que hay en nosotros.
Entonces, uno tiene que examinar y gozar.
Ayúdame, Señor, a examinar qué doctrina se ha introducido en mí, por lo cual yo no
puedo manifestar la plenitud del gozo de tu salvación o de la gloria o de tu
caminar o de tu presencia, porque yo quiero ser santo y sin mancha.
Festejar con panes y levadura.
Esa es una de las fiestas señaladas, los Moedim, que hemos visto en Levítico
capítulo 23, que creo yo que lo veremos en detalle esta vez entre un mes,
no sé si un mes o por ahí.
Pero lo que quiero entender con esto está que tenemos que guardarnos por lo que
estamos oyendo y lo que se esté manifestando.
Son claves, por así decirlo, de cosas que vemos o que inclusive también le pueden
servir a alguien que esté a cargo de una congregación o un grupo de personas,
porque también va a poder discernir por las obras que esté manifestando.
Claramente, cuando hablamos de obras, también estamos hablando del sentido de
las palabras, porque claramente también por su boca, por eso la vida dice fruto de
labios, que confiesa su nombre, podemos identificar qué está pasando,
porque de repente esta persona comenzó a hablar un poquito raro.
¿A quién estás oyendo por el cual estás hablando así de raro?
Porque obviamente cuando uno está en un entorno inclusive congregacional,
uno conoce qué se dice, qué palabras se usan, en qué contexto.
Y de repente viene una persona que ha estado en la iglesia y comienza a hablar
un poquito diferente, con palabras un poquito, tal vez, no rebuscadas,
pero tal vez no que son propias de la congregación, uno podría preguntarse,
¿a quién has estado oyendo?
Ah, es que lo que pasa es que escuché un nuevo predicador.
Vamos a ir a revisar al predicador, porque obviamente, como hemos mencionado,
hay muchos predicadores ahora en Internet, pueden ser que sean
muy buenos de parte de Dios y pueden ser que sean muy malos.
O puede ser que, como que dirían por ahí, ni chicha
ni limonada, es decir, como que no está muy bien.
Entonces uno tiene que cuidar a la persona y decir,
mira, yo te aconsejaría que mejor lo dejes de oír.
O te aconsejaría que tengas mucho cuidado.
O te aconsejaría que mejor, si solo, si el Espíritu Santo de Dios te dice,
anda a escuchar esa predicación, porque hay que tener mucho cuidado.
Estamos viviendo en tiempos peligrosos.
Hay muchas voces que se están levantando que no necesariamente son dejes de Dios.
Por eso es la palabra que vendrán falsos profetas o falsos cristos y anunciarán,
alzarán la voz prácticamente para engañar a personas y
personas que están dentro de la misma congregación, verdad?
No solo para un sentido de evangelización, por así decirlo, sino que la misma
congregación para que sea engañado, desviados o corrompidos.
Entonces tenemos que tener mucho cuidado.
Creo que también lo menciona Judas, prácticamente casi todo Judas en el
capítulo uno, que es el único que tiene, pero él
habla de aquellos que se introducen y que engañan.
También Apocalipsis, capítulo dos, lo habla, no sé si la iglesia de Tiatira y
también lo menciona Gálatas, de una manera tal vez no literal, pero él habla de que
los fueron a engañar porque ellos caminaban bien en la verdad, pero fueron
engañados por doctrinas que ellos consideraban verdaderas porque venían del
judaísmo o en el sentido del antiguo pacto.
Por eso que el apóstol Pablo dice que está pasando.
O sea, ¿por qué están viendo días nuevos, lunas, etcétera?
Si eso no tiene nada que ver con el evangelio que Dios nos dejó.
Entonces ya están ellos para introducirse.
Aparte, también está el otro caso, como dice la Biblia en Timoteo,
que se levantarán maestros conforme a sus propias
concupiscencias porque ya no soportan escuchar la sana doctrina.
Entonces uno tiene que ver en relación al grupo de hermanos o iglesia, decir,
ok, o sea, ¿por qué esta persona comenzó a escuchar a este predicador?
¿Qué es?
Uno, él ya no quiere escuchar la sana doctrina y está levantando maestros
conforme a su propia concupiscencia, o simplemente tiene una hambre del Señor
que lastimosamente por no diseñarán escuchando a cualquier persona,
porque eso me pasó cuando yo comencé en el evangelio.
Yo no sabía nada de bueno o malo, sino que simplemente ponía la radio,
ponía la televisión, descargaba en Internet y escuchaba de todo.
Pero ya conforme iba avanzando, pues entendí que no se escucha a
cualquiera y hay que tener orar y tener mucho cuidado a quien se escucha.
Entonces hay personas que están así y uno tiene que estar cuidando.
Inclusive una vez a mí me pasó con una persona, no le puse atención realmente,
me dijo, mira, yo estoy escuchando a tal persona.
Ah, vaya, si lo edifica, qué bueno.
Pero Dios me habló y me dijo, mira, anda a revisar lo que él está predicando.
Fui a revisar porque realmente a veces no me gusta a mí meterme mucho con ciertas
cosas, pero fui a revisar, examiné y le aconsejé a
la persona, mire, yo le aconsejo que no lo escuche.
No, esta persona no vive lo que predica.
Está dando enseñanzas que no son muy correctas.
Yo le aconsejo que no lo escuche.
Pero si usted lo quiere escuchar, esa ya es decisión de usted.
Pero eso es un cuidado que se tiene que tener claramente, ¿verdad?
Porque por eso la Biblia dice que vendrán lobos vestidos de ovejas.
Entonces hay que tener cuidado del rebaño al Señor.
Y cuando hablamos del rebaño, no hablemos solamente de los pastores, porque
regularmente dicen que el pastor se encargue.
Pero la Biblia, cuando habla del rebaño de Dios, habla de dos cosas también.
Están lo que son los supervisores del rebaño y también hablan acerca de las
propias ovejas que pueden ser obstáculo para otras ovejas.
Eso lo menciona el capítulo 34, cuando dice que Dios juzgará entre oveja y oveja.
O sea, dice que no sólo juzgará a los pastores que no cuidaron a las ovejas,
sino que se apacentaron a sí mismos, sino que juzgará entre oveja y oveja.
¿Qué quiere decir?
De que hay ovejas que van en contra de otras.
No se cuida, se pone un obstáculo.
Pero también están los supervisores.
Pongo esta palabra supervisores para no meterme en el punto del obispo.
Pero que la Biblia a veces lo traduce como pastores.
Mayormente creo que en el libro de Hebreos.
Cuando dice escuchen a vuestros pastores que velan por sus almas.
Pero en el original no es pastores.
La palabra no se usa, que se utiliza para pastor, sino que es
la palabra que se utiliza como para obispos o supervisores.
Dando a entender de que hay miembros de la congregación que tal vez no son pastores o
ancianos, pero si tienen la madurez para ayudar a cuidar el cuerpo de Cristo.
Que tal vez no tienen un título, pero son personas maduras en parte de Dios.
Que obviamente se van a topar con personas que son inmaduras.
Y que tienen que ayudar a los inmaduros a que caminen bien en Cristo.
Que es lo que habla Pablo en Romanos capítulo creo que es el 14 y 15.
Cuando dice que soporten al débil en la fe.
Porque es una persona que ya conoce mucho el Evangelio, que es madura.
Pero de repente se encuentra con un personaje que ya está haciendo un caos.
Que tal vez no se sujeta, tal vez no cree, tal vez anda escuchando medio mundo.
Entonces dice, sopórtenlo, ténganles paciencia, enséñenle.
Entonces vemos que la situación en la iglesia no
es como que hay que el pastor se encargue de todo.
Sino que deben haber personas también maduras dentro de la congregación,
aunque tal vez no son pastores u obispos en
el sentido estricto o ancianos o diáconos.
Pero son personas que pueden ayudar a la congregación.
Porque la iglesia de Cuerpo de Cristo, o en
algunas congregaciones, a veces son de miles.
O a veces son de cien, o inclusive hagamos de cuenta cincuenta personas.
Pues es difícil manejar un grupo de cincuenta o de cien, no digamos de mil.
Y claramente Dios coloca personajes maduros dentro de la congregación para que
también cuiden a otros que no andan haciendo muy bien las cosas.
Entonces el mismo Dios se encarga, el mismo Dios coloca, y el mismo Dios está
al pendiente por medio de estas personas, ayudando a otras.
Entonces lo que quiero entender con esto es que no recarguemos toda la
responsabilidad sobre los ministros, sino que también
tenemos hermanos en Cristo que no queremos que se pierdan.
Y por eso también debemos estar cuidadosos de ver, bueno, mira qué estás oyendo,
o qué estás aprendiendo.
Porque de repente, por nosotros no estar al pendiente
de la persona, comienzan a escuchar cosas que no son.
Comienzan a tener comportamientos, palabras, y de
repente se van en contra totalmente de la congregación.
Y pues se desvían y se pierden.
Menciono esto porque en una de las iglesias donde yo estuve, hubo un grupo de
jóvenes como que comenzó a buscar más de Dios,
y no sé qué tanto hicieron e investigaron.
Y este grupo de jóvenes como que se fue en contra del ministro, y después terminaron
yéndose en la congregación, y ahora todos están en el mundo.
Pero es porque se altivaron demasiado los jóvenes, como que Dios les comenzó a
enseñar y también agarraron no sé qué cosas, enseñanzas en Internet,
y como que esa altivez se les subió a la cabeza, y se fueron como que, ah,
usted no está predicando bien la verdad, etc.
Se fueron a la congregación y lastimosamente el enemigo los destruyó.
Yo digo porque yo conozco a algunos de ellos, y se perdieron.
¿Pero por qué?
O sea, ¿quién no les dio seguimiento a estos jóvenes?
No se habla de seguimiento como que pastoral en el sentido de, ah,
es que yo soy tu pastor, sino en el sentido de que, ¿por qué hermanos en
Cristo que eran mayores que ellos, o sea, más maduros, que ya tenían una
congregación, que los conocían a ellos, ¿por qué no le preguntaron, o por qué no
hablaron con ellos, o por qué no los aconsejaron?
Y tal vez dijeron, mira, no estás haciendo lo
correcto, porque tal vez así nos hubieran perdido.
No estamos hablando ni siquiera del pastor, porque si en la iglesia hay 500
gentes, ¿cómo va a ser un pastor para cuidar a 500 gentes?
Eso es un poquito difícil.
Si hablas con dos personas, cuesta, y no digamos con 500.
A lo que quiero entender está de que tenemos que cuidar de la Grey,
tenemos que cuidar de nuestros hermanos, tenemos que cuidar de todos nosotros,
por eso es la habilidad que hay que edificarnos los unos a los otros,
llevar las cargas los unos de los otros, porque el enemigo está muy atento a
destrucción, y tenemos que comenzar a observar, discernir, no solo por espíritu,
no solo por lo que se habla y el entendimiento, sino por también el
comportamiento que se está manifestando en las personas.
¿Por qué?
Porque tenemos que tener mucho cuidado, porque como mencionamos anteriormente,
podemos decir mucho de que somos hijos de Abraham, somos sana dotrina, podemos
catalogar cualquier cosa, pero la manifestación de nuestras obras se va a
evidenciar si realmente somos o no somos, y tenemos que tener mucho cuidado.
Y claramente, pues, es una responsabilidad nuestra.
También creo que lo he citado en algunas ocasiones, a Timoteo le dicen,
procura presentarte delante del Señor como siervo
aprobado que no tiene nada que avergonzarse.
Entonces, ahí nos está diciendo que Dios nos va a presentar delante de sí mismo.
Dice que nosotros debemos procurar presentarnos
delante de Dios como siervos aprobados.
En pocas palabras, es nuestra responsabilidad
estar examinándonos para ver si estamos bien.
Si lo ponemos en un sentido militar, obviamente, cuando a veces vemos un
poquito de películas o tal vez hemos visto un poquito acerca del ejército,
ellos tienen que tener su horario, sus camas, prácticamente su uniforme bien,
si no, los castigan.
Si claramente lo vemos en un sentido, tal vez empresarial o cuando uno trabaja
en un lugar, a veces le dan uno un uniforme.
Si uno llega con un uniforme que no es o llega de particular, le dicen,
mira, te encargo porque necesitamos de que la empresa
tengamos este uniforme para que nos identifiquen.
De igual manera, si lo metemos en un ámbito tal vez universitario o colegial,
pues claramente también nos piden un corte de pelo, un uniforme y que necesitamos
presentarnos delante del colegio como nos lo están pidiendo.
Entonces, de igual manera, sin Cristo, claramente yo me tengo que bañar,
cambiar, ver que tengo mi pantalón, mi camisa, mi pelo para presentarme bien
en el colegio o en el trabajo o en el ejército.
Y eso ya entra como una responsabilidad mía.
Entonces yo tengo que examinarme.
Ok, por qué?
Porque diariamente me tengo que presentar delante de Dios
como siervo aprobado, que nada tengo de que avergonzarme.
Entonces, velemos nosotros para aprender bien la doctrina, para asimilar bien la
doctrina y obviamente entre uno de muchas cosas que
nos va a ayudar a nosotros para discernir la Biblia.
Si leemos bastante la Biblia, nos va a ayudar a identificar muchas cosas,
no solamente el sentido de que se estén predicando bien o no,
porque esa es una de las cosas que uno regularmente se da.
Ah, es que predicó bien la doctrina o ese versículo es bíblico.
No, sino que también cuando uno lee la Biblia, nos ayuda a identificar las
manifestaciones de los espíritus, porque a
veces los espíritus obviamente son invisibles.
Colosenses habla de lo invisible y lo visible.
Entonces los espíritus son invisibles, igual que los ángeles.
No los vemos.
Lo que vemos es la manifestación de sus espíritus.
Por ejemplo, si hay un espíritu de prostitución
que va a manifestar que una persona se prostituya.
Si es un espíritu de fornicación que va a manifestar que fornique.
Si es un espíritu de contienda que va a manifestar que se ande peleando.
Entonces, ¿qué pasa?
Cuando uno lee la Biblia, nos muestran qué espíritus manifiestan eso.
Por ejemplo, la contienda o los pleitos que regularmente a veces uno ve muy común,
por ejemplo, en matrimonios, en debates, etc.
Esos espíritus son tres espíritus que manifiestan pleito.
Uno es la burla.
Dos es la iniquidad.
Y hay otro que siempre recuerdo, no sé si es la negligencia.
Pero esos tres manifiestan pleito.
Es decir, cuando uno lee los proverbios, ahí creo que se ven los tres espíritus.
Y dice, el burlador provoca contienda.
O el necio lleva a la contienda.
Entonces, vemos que si hay una persona que se anda peleando constantemente,
posiblemente tenga uno de esos tres espíritus
que esté manifestando una contienda.
Entonces, ¿por qué nos sirve eso?
Para orarle a Dios, mira, Señor, fíjate que esta persona se está peleando cada rato.
Yo considero que puede ser un espíritu de necedad.
Dale sabiduría, dale inteligencia para que él pueda hacerlo.
O si es un burlador, Señor, ayúdalo para que no se ande burlando de la gente,
porque por andarse burlando siempre le ofrecen golpes en la calle.
Ayúdalo a que no se esté burlando de la gente,
porque si no, mira lo que le va a pasar.
Entonces, uno ya puede orar e interceder de una mejor manera.
Y también, obviamente, nosotros.
Entonces, uno puede orar para decirle, Señor, ayúdanos,
porque esto se está infiltrando y nos está atacando.
Entonces, vemos que la Biblia no solo me ayuda a identificar si yo veo,
qué sé yo, si es bíblico o no es bíblico, sino que también veo la manifestación,
inclusive del predicador de ciertas áreas, o inclusive mías, porque estoy
identificando, esto es burla, esto es pereza, esto es esto, esto y esto y esto,
porque la Biblia me está mostrando y revelando la manifestación de ese espíritu.
Es como el caso del Espíritu Santo.
La mayoría de gente dice, tenemos el Espíritu Santo, ok, pero si tienen todos
el Espíritu Santo, ¿por qué no se manifiestan
las cosas como se manifiestan hechos?
Porque claramente, así como los otros espíritus de fornicación, altivez,
necedad, etc., manifiestan cosas, claramente el Espíritu Santo va a
manifestar lo que la Biblia dice, gozo, templanza, amor, benignidad y demás,
y obviamente también unas manifestaciones de poder,
porque Jesús dijo, quédense aquí y recibiréis poder.
Entonces, si alguien dice que tiene el Espíritu Santo, pero no hay
manifestaciones de poder, o manifestaciones de templanza, amor,
justicia y demás, entonces, ¿qué tiene o qué le hace falta?
Puede ser que necesite ser lleno para que esa llenura manifieste las cosas,
porque claramente esa es una de las cosas que estamos hablando.
Lo que se enseña, lo que se recibe y lo que se manifiesta en forma de vida o en obras.
Entonces, vamos a orar para que el Señor Jesús nos ayude, uno, a buscar ser
diligentes en examinarnos a nosotros mismos para ver qué está pasando,
qué se está manifestando o qué obras estoy manifestando,
y yo decir, ok, entonces necesito cambiar esto.
¿Qué estoy oyendo o qué no estoy oyendo que me está llevando a manifestar esto?
Segundo, obviamente, para ver si algunos tienen pareja, tienen tal vez algún grupo
de la iglesia, etc., y puede ser que eso ayude para poder identificar cosas en las
personas y poder ayudarles para que no sea después demasiado tarde.
Y también lo otro es que nosotros nos volquemos a leer la Biblia para
identificar lo que es doctrinalmente correcto y también las manifestaciones de
estas obras o espíritus, porque, como mencioné, la Biblia habla de las
obras de la carne y también habla de los frutos del espíritu.
Y también, por último, pues obviamente, el que nos va a proporcionar la
suministración espiritual también para discernir
espiritualmente a los espíritus es el mismo Dios en su comunión.
No solo el don, porque hay una diferencia entre el don de discernimiento de
espíritus y el discernimiento de los espíritus per se.
¿Por qué?
Porque obviamente todos los hermanos en Cristo tienen que discernir, pero también
Dios puede proporcionar el don de discernimiento para que ayude a la
congregación y discernir estas manifestaciones que hemos estado hablando.
Entonces vamos a orar para que el Señor nos ayude y nos sustente y nos fortalezca
y que también nos ayude a ser sabios, como lo dice Santiago.
En el nombre de Jesús, Padre, te damos las gracias por tu amor, fidelidad,
benignidad, tu cariño y tu consuelo.
Queremos que nos ayudes hoy, Padre, a poder discernir y poder examinar las
obras que se están manifestando para saber si provienen de ti o no.
Y ver la fuente de la escucha de dónde pudo haber venido.
Y claramente arrepentirnos de esas cosas si no son correctas.
Si son de ti, permanecer, porque obviamente también
hay cosas que son aprobadas y cosas que son reprobadas.
Pero lo que es aprobado, continuar en ti.
Lo que es desaprobado, dejarlo.
Y que tú nos ayudes para saber dónde vienen esas fuentes.
Puede ser que haya sido desde pequeños, puede ser que haya sido reciente,
pero que tú nos ayudes porque estamos bajo peligros, pero
también tenemos un reposo en ti, una confianza en ti.
Por favor, ayúdanos, dirígenos, fortalécenos y también ayúdanos porque
sabemos que hay otras personas que pueden tener eso, que puede ser que sean nuestros
hijos, nuestros familiares, nuestra congregación
o los grupos que a veces estamos dirigiendo.
Ayúdanos por favor porque queremos cuidar a nuestros hermanos, queremos cuidar a los
que nos rodean y que tú nos presentas formas, instrucciones o armas para que
podamos cuidar la congregación y a nuestros
hermanos y bendecirles y orar por ellos y amarlos.
Pero también sobre todas las cosas, también nosotros guardarnos a nosotros
mismos, porque el que esté firme, mire que no caiga.
Te agradecemos por tu amor, provéenos hoy la comunión contigo, el discernimiento
espiritual, pero también, amado mío, pedimos hoy que nos ayudes y nos
incentives constantemente a la palabra porque tú nos abrirás las escrituras para
poder discernir y entender lo que tú quieres que entendamos o comprendamos de
estas manifestaciones o estas obras que se están
presentando, ya sea la carne o del espíritu.
Te agradecemos, amigo y padre, en Cristo Jesús, te agradecemos por todo,
en el nombre de tu Hijo Jesucristo, amén y amén.
Ok, entonces vamos a orar también por aquellas personas que quieran arrepentir
sus pecados, reconciliar con Dios o algún otro tipo de escenario.
Padre, venimos hoy delante de ti para arrepentir nuestros pecados, para
reconocerte como Señor y Salvador, para entender que hemos hecho lo malo y
que estas cosas malas han llevado a la destrucción familiar, a nuestras propias
vidas y por lo tanto queremos arrepentirnos, confesar a Jesús como Señor
y Salvador, que tú lo resucitaste dentro de los muertos, que
sólo hay vida en Él y queremos caminar conforme a tu palabra.
Hoy confiamos en nuestros pecados y reconocemos que Él murió en la cruz para
reconciliarnos contigo, por eso que hoy podemos venir delante de ti y tener paz
contigo y ser llamados tus hijos, que Él es el único mediador entre tú y
nosotros porque tú lo delegaste a Él como mediador y como fiador de un nuevo pacto.
Te lo agradecemos Padre, ayúdanos a ser bautizados en agua, bautizados con tu
Espíritu Santo y participar de la Santa Cena en Cristo Jesús.
Amado Padre, amén.
Amén.
Y por último vamos a orar por las diferentes
necesidades, como dice la palabra.
..
Mi Dios suplirá todas vuestras necesidades
conforme a su riqueza y sin gloria en Cristo Jesús.
Entonces vamos a orar por eso.
Eso sería lo último y ahí creo que me escribieron acá una pregunta.
Bueno, vamos a orar.
Padre en nombre de Jesús, pedimos hoy, como dice tu palabra, Mi Dios suplirá
todas vuestras necesidades conforme a su riqueza y sin gloria en Cristo Jesús.
Queremos hoy, Padre bendito, darte las gracias por todo tu amor y tu fidelidad.
Queremos hoy darnos a ti, vivir por ti y para ti, y
que tú seas nuestro consuelo y nuestra torre fuerte.
Por favor provee hoy de tu Espíritu Santo un espíritu de sabiduría y revelación,
de tu comprensión espiritual, de tu misericordia y fidelidad.
Ayúdanos hoy para ser sujetos a ti y vivir para ti.
Provee hoy, Señor Jesús, también de personas que necesitan ser sanadas,
liberadas, tener un milagro, señal y prodigio.
Hay personas que necesitan alimento, también hay personas que necesitan
comprensión, fidelidad, respaldo, restauración familiar.
Provee hoy también, Señor, de comida, de vestimenta,
del hogar, de las diferentes necesidades.
Provee a la viuda del huérfano, a los ancianos y a las ancianas.
Bendice también para que envíes obreros a la Mies,
porque la Mies es mucha y los obreros son pocos.
Y también pedimos, Padre Eterno, que tu nombre sea exaltado y glorificado
entre todos los pueblos, naciones y lenguas.
Y que la nación de Guatemala tenga arrepentimiento para perdón de pecados,
igual con las personas que nos están escuchando actualmente,
para que todo sea para la alianza de la gloria de tu gracia.
Te agradecemos y bendecimos en Cristo Jesús, Señor nuestro.
Amén y Amén.