Amados, Dios bendiga, un fuerte abrazo, que
Dios los guarde y los sostenga en la verdad.
Por el amor y gracias estamos aquí nuevamente con ustedes para tener lo que
es nuestra lectura con comentarios, que prácticamente es algo que hemos estado
haciendo como ejercicio conforme a lo que dice la palabra en 1 Timoteo 4.
13 Entre tanto que vengo, dedícate a la lectura, la exhortación y a la enseñanza.
Entonces, una manera de esperar la venida de Cristo es a través de leer,
exhortar y enseñar.
Y es por eso lo que estamos haciendo.
Y también como dice en Nehemías, capítulo 8, que mientras leían le
colocaban el sentido para que comprendieran las escrituras.
Y también como también en Lucas 4.16 dice que Jesús, como era de costumbre,
llegaba a la sinagoga y leía las escrituras.
Entonces hay varias bases por las cuales nosotros estamos haciendo esto.
Y en este caso estamos leyendo el Libro de Colosenses.
Como hemos estado haciendo repetidas veces, capítulo 1, del 13 al 23,
lo vamos a leer dos veces.
Y vamos a remarcar comentarios del versículo 14.
Esta sería la parte 3.
Entonces vamos a orar para entregar el tiempo al Señor
y que el Señor Jesús sea glorificado y bendecido.
Padre amado y bendito en Cristo Jesús, te damos las gracias hoy por tu
inigualable misericordia, por tu bondad y sanidad y santidad.
Ayúdanos hoy, Señor Jesús, para glorificarte, para amarte, para
bendecirte, para exaltarte y para aprender de
ti, que tú eres manso y humilde de corazón.
Ayúdanos, amado amigo y pastor, porque tú eres nuestro Señor y Salvador,
aquel que nos da la fuerza para seguir adelante,
aquel que nos da la fuerza para avanzar.
Te agradecemos por todo tu bello y precioso amor, te agradecemos porque
constantemente nos amas y nos sostienes y nos da de tu dulce y bella misericordia.
Gracias hoy, Señor Jesús, porque tú eres aquel que nos da la fuerza para seguir y
aquel que nos ayuda, Señor Jesús, a avanzar con todo.
Te damos las gracias, proveemos de sabiduría y revelación como tú la conoces,
y también dirígenos, Señor, para que podamos conocerte cada día más.
Abre nuestro entendimiento y proveemos de tu inteligencia espiritual.
En el nombre de Jesús, también ayúdenos a poder transmitir la palabra como tú lo
necesitas, y que podamos dar gloria y honra a tu nombre.
Y declaramos que no a nosotros o Jehová, no a nosotros, sino a tu nombre sea la
gloria, por tu misericordia, por tu fidelidad, porque tú nos has hecho,
y no a nosotros, a nosotros mismos.
Te agradecemos, amigo y padre, en Cristo Jesús.
Amén.
Amén.
Muy bien.
Entonces, vamos aquí a ir iniciando.
Como mencionábamos, estamos leyendo el libro de Colosenses.
Específicamente, vamos a leer el versículo 3 al 23.
Vamos a leerlo dos veces.
Estamos tomando la Biblia de las Américas, la nueva versión de las Américas,
por su mayor claridad, de alguna manera.
También tiene ya una solidez en sus traducciones, ya que viene de la Biblia de
las Américas, aunque va enfocada a la Biblia de las
Américas, un poco más a un estudio formal, por así decirlo.
La Biblia, la nueva versión de las Américas, tiene este punto para el estudio
formal, pero también para que las personas puedan leerlo de una manera más clara.
Entonces, tiene ese equilibrio, por así mencionarlo.
Entonces, por eso la estamos usando.
Y también es como la versión en español de la Biblia New American Standard Bible,
que es prácticamente la que utilizan los norteamericanos, por así mencionarlo,
entre sus lecciones o entre sus lecturas, como la King James.
Entonces, vamos a ir avanzando por aquí y tenemos el título que colocan ellos en
esta sección, que es la persona y la obra de Jesucristo.
Entonces, como mencioné, vamos a leerlo dos veces.
16.
Porque en él fueron creadas todas las cosas, tanto en los cielos como en la
tierra, visibles e invisibles, ya sean tronos o dominios o poderes o autoridades.
Todo ha sido creado por medio de él y para él, y él es
antes de todas las cosas y en él todas las cosas permanecen.
18.
Él es también la cabeza, el cuerpo, que es la iglesia.
Él es el principio, el primogénito de entre los
muertos, a fin de que él tenga en toda la primacía.
19.
Porque le agradó al Padre que en él ya habitara toda la plenitud.
20.
Y por medio de él reconciliar todas las cosas consigo,
habiendo hecho la paz por medio de la sangre de su cruz.
Por medio de él, repito, ya sean las que están
en la tierra o las que están en los cielos.
21.
Y aunque ustedes antes estaban alejados y
eran de ánimo hostil, ocupados en malas obras.
22.
Sin embargo, ahora Dios lo ha reconciliado en Cristo en su cuerpo de carne,
mediante su muerte, a fin de presentar los
santos sin mancha e irreprensibles delante de él.
23.
Esto él hará si en verdad permanecen en la fe, bien cimentados y constantes,
sin moverse de la esperanza del Evangelio que han oído, que fue proclamado a toda la
creación debajo del cielo y del cual yo, Pablo, fui hecho ministro.
Ok, vamos a volverlo a leer, otra vez del EZ 13.
14.
Porque él nos libró del dominio de las tinieblas
y nos trasladó al reino de su hijo amado.
14.
En quien tenemos redención, el perdón de los pecados.
15.
Él es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda creación.
Porque en él fueron creadas todas las cosas, tanto en
los cielos como en la tierra, visibles e invisibles.
Ya sean tronos o dominios o poderes o autoridades,
todo ha sido creado por medio de él y para él.
Y él es antes de todas las cosas, y en él todas las cosas permanecen.
Él es también la cabeza del cuerpo, que es la iglesia.
Él es el principio, el primogénito de entre los
muertos, a fin de que él tenga en todo la primacía.
Porque agradó al Padre quien en él habitara toda la plenitud.
Y por medio de él reconciliar todas las cosas consigo,
habiendo hecho la paz por medio de la sangre de su cruz.
Por medio de él, repito, ya sean las que están
en la tierra o las que están en los cielos.
Y aunque ustedes antes estaban alejados y
eran de ánimo hostil, ocupados en malas obras.
Sin embargo, ahora Dios los ha reconciliado en Cristo, en su cuerpo de
carne, mediante su muerte, a fin de presentar a
los santos sin mancha irreprensible delante de él.
Esto él hará si en verdad permanecen en la fe, bien cimentados y constantes,
sin moverse de la esperanza del Evangelio que han oído.
Que fue proclamado a toda la creación debajo del cielo y del cual yo,
Pablo, fui hecho ministro.
Muy bien, entonces ahí estamos con las dos lecturas que regularmente tenemos.
Y en este caso vamos a iniciar con el comentario del versículo 14.
Ok, entonces, como hemos mencionado en Colosenses, claramente hay lo que se
conoce regularmente como el saludo de la parte del
apóstol Pablo, que regularmente se da en sus cartas.
Y también el propósito del cual él está
trasladando el mensaje a la iglesia de Colosas.
Hemos hablado de que el apóstol Pablo no conocía
la iglesia de Colosas de una manera directa.
Es decir, nunca él estuvo, tal vez en la congregación, en hablar con sus miembros.
Pero sí recibió un reporte de Epafras, que no se sabe
realmente cuándo fue que se conocieron con exactitud.
Menciono esto porque hay algunas biblias o comentarios o algunas también,
incluso enciclopedias, que pueden forzar el hecho de que Pablo convirtió a Epafras.
Pero hasta donde yo he visto, no hay algo
sólido que diga que Pablo convirtió a Epafras.
Epafras puede haber sido convertido por cualquier
otra persona, no necesariamente por Pablo.
Porque también creo yo que a veces se puede llegar hasta un
ámbito idolatrar a Pablo y pensar que Pablo lo hizo todo.
Pero no fue así realmente.
Recordemos que en algunos comentaristas que mencionan que
tal vez Pablo le convirtió a Epafras cuando llegó a Éfeso.
Pero cuando Pablo llegó a Éfeso ya habían pasado casi 30 años.
Ya habían casi 30 años del Evangelio.
Porque cuando Pablo llega a Éfeso en el capítulo 9, capítulo 19, ya llevaban desde
Pentecostés para esa fecha, eran casi 30 años del Evangelio.
Podía haber llegado cualquier otra persona a evangelizar y haber convertido a Epafras.
Recordemos también que Pablo no iba a predicar a
lugares donde el Evangelio ya estaba predicado.
Él mismo lo dice, que no quería poner un fundamento
donde ya había, haciendo referencia a predicar a Cristo.
Entonces él cuando miraba que en algún lugar ya se había predicado, él iba a otro.
Y en este caso pues no se ve hasta donde yo tengo entendido
una incursión de Pablo sobre Colosas, La Odisea o Hierápolis.
Que son lugares donde Epafras ya había estado.
Entonces menciono esto como forma de resumen.
Pero por el informe que Pablo obra, específicamente por ello
de una manera muy puntual, por eso lo hemos estado viendo.
Y por eso también él habla de ser fortalecidos
con toda la potencia de Dios conforme a su gloria.
Para que podamos tener o disfrutar de la herencia de los santos en la luz.
Y por eso de ahí recae al versículo 13 y 14.
Donde nos habla de que tuvimos esta capacitación,
o esta capacitación no en términos de instrucción.
Porque hablamos de cuál era el sentido en el griego de capacitar.
No era el sentido de darnos una enseñanza, como cuando nos
meten a un trabajo y nos dicen una semana de capacitación.
Sino habla de brindar algo que no se tiene.
Y por eso que nos dieron un nuevo corazón.
Nos dieron una nueva vida.
Que era algo que no se logra con instruirnos.
Se logra con darnos una transformación.
Y que luego lo menciona y ya recae en el sentido de
que todo esto fue por medio de Cristo y su redención.
Y que también obviamente vamos a leer el versículo 13.
Pero aquí menciona en el versículo 14, que es el que nos hemos estado enfocando.
En quien tenemos redención.
El perdón de los pecados.
Esto es lo que hemos venido hablando.
Lo que es la redención.
Y pone los dos puntos porque es como decir, miren, la redención es perdón de pecados.
¿Y por qué lo hemos estado señalando?
Porque a veces creo que nosotros no tenemos una
conciencia muy clara de lo que significa la salvación.
Y eso hemos hecho énfasis constante en lo que es la salvación.
En este caso particular, la palabra que está usando para redención.
Y también la especificación del perdón de los pecados.
¿Por qué?
Voy a volver a leer la palabra de redención.
Dice que es Apolutrosis.
Que es un compuesto de Apo y de Lutron.
Que significa redención en pleno.
Es decir, figurativamente librarse.
Es decir, hacer libre.
O específicamente cristiana salvación.
Se ha traducido como redención, remisión y rescate.
En Wikipedia le ponen esto como el término redención.
El prefijo re, de nuevo.
Y emere, comprar.
Literalmente significa comprar de nuevo.
Se aplica el pago para obtener la libertad de un esclavo o cautivo.
O bien para volver a adquirir o recomprar algo que se había vendido.
Empeñado o hipotecado.
Entonces hablamos de esto bajo el sentido de que Pablo dice yo vendido al pecado.
Entonces, por cuanto nos vendimos al pecado Dios nos tuvo que comprar a nosotros.
Y ahí tenemos el entendido de lo que hemos venido hablando también.
Porque él nos libró del dominio de las tinieblas.
¿Por qué?
Porque el enemigo tenía algo legal sobre nosotros.
Porque nosotros nos vendimos.
Fuimos comprados y estamos bajo su posesión.
Y estamos bajo su esclavitud.
Porque se vendían esclavos.
Y ahí se entiende el concepto de lo que también hemos venido hablando.
De lo que Cristo hizo en la cruz.
Él nos redimió.
Él tuvo que volvernos a comprar.
Porque le pertenecíamos.
Nosotros nos vendimos al pecado.
Y él con su sangre nos compra.
Porque la redención, como vimos acá, se trata de comprar.
Aquí menciona que redención significa comprar de nuevo.
O comprar algo.
Entonces, ¿qué se compraban?
Esclavos o cautivos.
Por eso que el Evangelio, cuando vimos en Lucas, tanto en Isaías como en Lucas.
Hace referencia a dar libertad a los cautivos.
Entonces, para eso se hace un pago.
Y por eso que aquí en Efesios 1.7 dice.
En él tenemos redención mediante su sangre.
El perdón de nuestros pecados.
Pero aquí habla que la redención que Dios nos hace.
Que nos lo coloca a Colosenses.
Fue mediante su sangre.
Ese fue el pago.
Esa fue la forma.
Así como aquí nosotros lo que hacemos es.
En la tierra se trabaja compra-venta.
Y obviamente se maneja prácticamente un sistema monetario.
Ya sé que uno paga con tarjeta, paga en efectivo.
Pero uno está usando una moneda.
Ya sea el dólar, el yen, la libra esterlina, el quetzal, el peso mexicano.
Se usa un trámite.
Se utiliza algo para pagar.
En el reino de los cielos se utilizó la sangre de Cristo.
¿Por qué?
Porque recordemos que la Biblia dice que la sangre es la vida.
En Génesis habla de eso.
Y dice, no comerás carne con su sangre, porque en la sangre está la vida.
Entonces, cuando Cristo prácticamente derrama su sangre.
Es que está dando su vida.
Está pagando con su vida para nuestra redención.
Y por eso hablamos de que cuando uno es redimido.
Uno es comprado y uno es esclavo ahora de Cristo.
Por lo tanto, no es que vayamos a hacer lo que queramos.
Por eso es el significado de la palabra redención.
Y lo que hemos visto del traslado de las tinieblas a la luz admirable.
Porque cambiamos de dominio.
O sea, cambiamos de la exousia o del dominio o de la autoridad de las tinieblas.
Ahora entrar a otra autoridad no significa que hagamos lo que queramos.
Significa que ahora tenemos que estar sujetos a nuestro señor.
Por eso que antes teníamos el señorío de mamón.
Pero ahora te pasamos al señorío de Cristo.
O sea, el señoría no se nos quita.
Independientemente, tenemos que ser señoreados.
Sólo que el señorío ahora va a ser conforme al amor.
Lastimosamente, a veces, como no entendemos estas cosas.
Queremos usar a Dios como nada más como que fuera un compañero.
Que nos ayude en nuestra forma de vida.
Pero eso no funciona así.
Es como que Señor, ayúdame a poner una mi empresa.
O poner una cosa como que Dios nos ayudara.
Nada más.
Pero realmente debería ser Señor.
Será que tú quieres que yo ponga una empresa.
Está en tu voluntad.
Ahí ya cambia.
Porque ya me someto al señorío.
O que Dios me diga, mira, haz esto o haz lo otro.
Es muy diferente.
Por eso menciona la parte de la redención.
O sea, este conjunto de palabras que hemos estado mencionando.
Cambia nuestra perspectiva de vivir la vida en Cristo.
Y por eso mencioné el versículo 13.
Que dice, porque el libro del dominio que hemos hablado.
O en otras traducciones dice, autoridad o potestad de las tinieblas.
Y nos trasladó al reino de su hijo amado.
Entonces, obviamente el reino.
¿Qué significa?
El reino significa el dominio del rey.
La autoridad del rey.
Entonces, todo lo que tenemos que hacer.
Tiene que ser en orden al reino de Dios.
No es como que a Dios ya me libró.
Ya puedo hacer lo que yo quiera.
Como que yo fuera independiente en todas las cosas.
Y no funciona así.
Ciertamente Dios nos ama.
Y tal vez a veces solo vemos una perspectiva de Dios como un padre.
Pero también es un rey.
Y también es un señor.
Y por lo tanto, todos tienen que estar sujetos y sometidos al rey.
Podría sonar un poco... ¿Cómo se llama?
Que uno no puede tener ningún tipo de libertad, etc.
Pero no es así.
Porque como lo hablamos en su momento.
Cuando éramos esclavos del pecado.
El pecado nos decía, ve a pecar.
Y nosotros íbamos a pecar.
Y a veces tal vez no queríamos.
Y nos íbamos a pecar.
Y recibíamos las consecuencias del pecado.
Pero en este caso, tenemos que entender que si Dios es amor.
Y estamos bajo el señorío de Dios.
Estamos bajo el señorío del amor.
Entonces el amor que me va a decir, ve y ama.
Ve y perdona.
Al principio puede ser que no nos guste.
Porque a esta persona me cae mal.
No me llevo bien con ellos.
Es que me hicieron daño.
Pero el amor va a decir, ve y hazlo.
Ve y perdona.
Así como la esclavitud del pecado nos sometía y nos arrastraba.
Para pecar en el señorío de Cristo.
Tenemos que hacerlo porque somos esclavos.
Prácticamente de Cristo.
Porque fuimos comprados.
Por eso que Pablo dice que él era doulos por amor.
O esclavo por amor.
Entonces, ¿qué significa eso?
Que él no tenía necesariamente una opción.
Tenía que hacerlo.
Y por eso que uno lo que nos lleva a Dios es amar.
Y a perdonar.
Entonces uno a veces, como dirán por aquí.
Como que arrasca dientes.
Lo que hace es perdonar.
Pero cuando uno perdona.
Uno también experimenta el poder del perdón.
Y siente lo que significa eso.
Y eso nos lleva después a comenzar a ser más fácil.
Que uno pueda perdonar a la persona.
Porque uno también sabe y recibe el beneficio de eso.
Y ya esta esclavitud aparentemente.
Al principio ya no se siente como tal.
Sino que ya se desenvuelve uno en una libertad.
Igual cuando alguien está en el pecado y comete pecados.
Él no siente que está esclavo.
Él siente que está libre.
Hasta que llega a un punto donde realmente percibe su esclavitud.
Que es lo que hablamos creo que la semana pasada.
Pero lo que quiero resaltar con esta parte.
De lo que es la redención.
Y también la parte de lo que son el perdón de los pecados.
Que vimos también en su momento.
Que el perdón no hace referencia en el griego como tal.
Solo como que te perdono y ya listo.
Sino que el perdón lleva implícitamente lo que es la libertad.
Aquí vamos a ver la palabra que es Efiemi.
Que si nos damos cuenta aquí, los que pueden ver en pantalla.
Dice libertad.
Efiemi que se utiliza en la Biblia como perdón de los pecados.
Habla de la libertad.
Y aquí dice figurativamente perdón.
Pero realmente la claridad es libertad.
Y por eso en Lucas 16 al 21.
Cuando Jesús habla del año agradable.
O lo que dice Isaías como el espíritu del Señor está sobre mí.
El versículo que hace referencia.
Dice y pregonar libertad a los cautivos.
Es la misma palabra que se utiliza para perdón.
Que es esta Efiemi.
No dice para perdonar a los cautivos.
Sino que dice para dar libertad a los cautivos.
Aunque la misma palabra es para perdonar.
Pero realmente principalmente esta palabra es para libertad.
O sea que fuimos libres del pecado.
No solo fue un perdón.
Como así ya te perdoné.
Porque cuando a veces uno ofende.
Sino que significaba que fuimos libres del pecado.
De la autoridad.
Del dominio que nos tenía.
Ya no somos cautivos.
Dice aquí esto y pues.
Eso es lo que también hablamos en su momento.
Entonces vemos que cuando habla de la redención.
Y el perdón de los pecados.
No estamos hablando de un simple aquí.
Ya estamos listos.
Ya estamos como perdonados.
Como que algo moral.
Sino que estamos hablando de una realidad espiritual.
Pero claramente ahora estamos en posesión de Dios.
Por eso se llama la redención.
Inclusive cuando uno ve el libro de Ruth.
En el libro de Ruth como en otros libros.
Se habla acerca de la redención de la heredad.
Y cuando alguien por ejemplo en el caso de Booz.
Que quería redimir a Ruth.
Tuvo posesión de ella.
Porque tenía que adquirirla a ella.
Y a toda su posesión.
Entonces el otro pariente más cercano.
No podía tomar a Ruth ni su heredad.
No sea que dañara su heredad.
Y por lo tanto Booz cuando redime a Ruth.
La redime a ella con todo lo que ella tenía.
Con toda la heredad.
Pero la redimió y se hizo, la volvió parte de ella.
Entonces por eso que nosotros en nuestra redención.
Cristo toma y redime a nosotros como iglesia.
Y ahora va a ser la esposa.
Por eso que la Biblia dice que Jesucristo con su sangre.
Y con el agua de la palabra.
Tiene ahora la iglesia y la prepara para presentársela.
Para sí mismo sin tacha y sin mancha.
Tomando también la figura de Ruth.
De la redención.
Pero es parte, es de ella.
Entonces la iglesia es de él.
Pero lo que quiero entender es que no somos parte de él.
Pero también tenemos que entenderlo.
Por lo que implica la forma de vida que ahora tenemos que tener en Cristo.
No es solo que Dios me va a ayudar en mis planes.
O que Dios me va a ayudar en esto y lo otro.
Sino que yo tengo que entrar en su forma de vida.
Que no tengo que continuar buscando el pecado.
Porque fui libre de él.
No tiene sentido que yo sea libre de algo.
Y yo me vaya a volver a meter en ese problema.
Porque me ha causado problemas.
En este caso, como algunas veces se ha dado.
Las personas que han estado mucho con el alcoholismo.
Y ya llega un punto donde ellos ya experimentan las consecuencias.
Y hay unas personas que dicen, si usted bebe otra vez se puede morir.
Entonces hay personas que a veces hacen un intento.
Ese médico mentira me está diciendo se toman su cervecita.
Y luego otra vez al hospital.
Y le pueden decir, le dije que si volvía a hacerlo se podía morir.
Gracias a Dios no se murió.
Entonces él porque no ha entendido la gravedad de su esclavitud.
Entonces él viene y va a volver a tomar.
Y luego de regreso al hospital.
Él ya la piensa y dice, bueno si vuelvo a tomar me voy a morir.
Porque le están diciendo.
Pero en otros casos la persona no entiende y se muere.
Pero aquí quiero entender con esto.
De que hay una esclavitud a la cual fuimos sacados.
No deberíamos volver a buscar pecar.
No es solo el hecho que Dios me ayude en mis
planes o que Dios me saque los problemas.
Porque a veces los problemas vinieron a causa de los pecados.
A veces no hemos entendido que los pecados son los que nos traen los problemas.
Ya sea soberbia, burla y algunas otras cosas que tal vez no.
Porque regularmente a veces solo lo metemos en el ámbito sexual.
Como puede ser el adulterio o la fornicación.
Pero realmente no.
Está la pereza, la negligencia, la soberbia, la altivez, el chisme,
las murmuraciones.
Son muchas áreas de las cuales la persona ha estado esclavizada.
Y que le ha cerrado puertas u otras cosas.
Y han traído consecuencias muy fuertes.
Pero no hemos visto estas consecuencias.
O no pensamos que sea por eso.
Lo vemos como algo normal.
Porque así el mundo nos lo ha pintado.
Inclusive en el sentido cultural.
En las culturas hay cosas que se ven normales.
Que para nosotros, por ejemplo en este caso, en mi caso Guatemala.
Veo yo situaciones que pasan tal vez en Asia o en África.
En ciertas cosas culturales.
Uno dice que es raro.
Para ellos es normal.
Para uno es raro.
Y viceversa.
Si ellos nos miran a nosotros y dicen esto es que es raro.
Esto es que es raro.
Entonces el mundo nos ha puesto que la normalidad es pecar.
Y que esto no se puede arreglar.
Y que así se vive el mundo.
Y así es.
Cuando Dios nos presenta la realidad del evangelio.
Nos dice miren estos pecados están mal.
Yo los voy a redimir.
Y los voy a sacar.
Y ahora los voy a colocar conmigo.
Pero tienen que entender la gravedad de donde los saqué.
Por eso que hemos estado enfatizando en la gravedad.
De donde nos ha sacado.
Y por eso también lo que voy a mencionar hoy.
Quiero dar ese peso de entendimiento.
De la gravedad.
Y de la grandeza del evangelio.
Y de la redención hacia nosotros.
Porque nosotros podemos evaluar las cosas en ciertas medidas.
Por ejemplo cuando vemos Juan 3.16.
De tal manera amó Dios al mundo.
Ese pedazo.
De tal manera Dios amó.
¿Cómo así?
¿Qué tanto me puede amar?
Hay medidas.
Y por eso que luego dicen que dio a su hijo unigénito.
Ahí coloca la medida de entendimiento para nosotros.
Porque a veces nosotros no logramos distinguir.
Son comparativas que a veces no logramos entender.
Voy a poner un ejemplo.
Por ejemplo el caso.
Si yo dijera bueno.
De aquí de... Voy a poner el ejemplo.
Solo voy a decir números.
No tengo la medida exacta.
Pero lo digo por ejemplo.
Del mundo para la luna por ejemplo.
Yo puedo decir que hay un millón de kilómetros.
Pero en nuestra mente tal vez no da específicamente
cuánto puede ser un millón de kilómetros.
Pero si yo digo algo como.
De aquí de la tierra para la luna.
Ahí.
Qué sé yo como.
80 millones de estadios.
Entonces uno ya puede tener una referencia.
Cuánto es porque ya tenemos más o menos una perspectiva de la longitud de un estadio.
Entonces ya porque es algo que regularmente tal vez
vamos todos los domingos a un estadio o a los campos.
O inclusive si yo pongo la medida de una
cancha de básquetbol o una cancha de fútbol.
Nuestra mente ya tiene esa información y ya puede tener esa perspectiva.
Por eso cuando dice de tal manera Dios amó al mundo que dio a su hijo unigénito.
Entonces esas cosas.
Ya uno la puede entenderlas porque ya tiene una base de conocimiento uno.
Y por eso que la Biblia menciona mucho lo que son las parábolas.
Para que uno pueda entender.
Entonces, ¿por qué menciono esto?
Por lo que vamos a ver ahorita con referencia
a nuestra redención a través de Cristo.
Que es algo que también hemos estado mencionando.
Con respecto de quién se está hablando.
En el versículo 13 lo pusimos porque dice.
Porque Él nos libró del dominio.
¿Quién Él?
El Padre.
El Padre nos libró.
¿Por qué?
Salmos 3.8 dice.
18.
Dice.
La salvación es de Jehová.
Y luego dice acá.
De las tinieblas y nos trasladó al reino de su hijo.
Entonces está hablando del Padre y está hablando de Hijo.
¿Por qué?
Porque en el contexto del 13 a 23 dice que todo fue hecho por medio de Él y para Él.
Y por medio de Él también hemos sido salvos.
Dice.
¿En quién tenemos redención?
El perdón de los pecados.
Es decir que por medio de Cristo, al pagar con su sangre, con su vida, nos rescató.
Pero ahora quiero entrar en el detalle del versículo de hoy.
Pero todo esto era necesario lo que mencioné
anterior para recaer en este versículo.
Que es el Salmo 49 del versículo 5 al 9.
Dice.
¿Por qué de temer en los días de adversidad
cuando la iniquidad de mis enemigos me rodee?
De los que confían en sus bienes y se jactan de la abundancia de sus riquezas.
Nadie puede en manera alguna redimir a su hermano ni dar a Dios rescate por él.
Porque la redención de su alma es muy costosa y debe abandonar el intento para
siempre, para que viva eternamente, para que no vea corrupción.
Y esto es muy importante porque al principio
no muy entendía esta parte cuando la leí.
Porque lo miraba como algo separado.
Lo quise dejar en la Biblia de las Américas.
Creo que en la Biblia de la Reina de Valera lo explica mejor.
Pero de igual manera lo quise dejar acá porque dije, bueno, si alguien lo lee en
la Biblia de las Américas, puede ser que no lo capte.
Entonces mejor lo voy a dejar en la Biblia de las Américas.
Aunque en la Biblia de la Reina de Valera creo que se lee un poquito mejor, ¿verdad?
Dice lo siguiente.
¿Por qué he de temer en los días de la adversidad, cuando la iniquidad de mis
enemigos me rodee, de los que confían en sus bienes
y se jactan de la abundancia de sus riquezas?
Entonces aquí lo que está diciendo David es de por qué ha
de temer de gente que no tiene un entendimiento verdadero.
Realmente ese es el sentido que él dice.
Porque es el que confían en sus riquezas y en la jactancia de sus...
perdón, en la jactancia de la abundancia de sus riquezas y en sus bienes.
Y luego aquí entra lo interesante en el 7, porque esto va enlazado.
Dice nadie puede de manera alguna redimir a su hermano ni dar a Dios rescate por él.
Lo que quiere entender aquí lo que está diciendo el salmista es de que a veces las
personas piensan o podrían pensar de que podrían
comprar a alguien o redimir a alguien con dinero.
Y no entienden que la redención no es por dinero.
Eso es lo que quiere David entender en estos versículos que están relacionados.
Por eso lo menciona.
Nadie puede de manera alguna redimir a su hermano ni dar a Dios rescate por él.
Porque en el versículo 10 está hablando de personas que confían en riqueza y piensan
que inclusive pueden comprar y redimir a una persona por dinero.
Y no lo van a poder hacer.
Nadie puede de manera alguna redimir a su hermano ni dar a Dios rescate por él.
18.
Porque la redención de su alma es muy costosa
y debe abandonar el intento para siempre.
Es decir, que si alguien quisiera redimir a alguien con dinero, no lo podría hacer.
Es prácticamente inútil.
Querer llegar, por ejemplo, que alguien llegue con Dios.
Mira, señor, te doy toda la riqueza del mundo por el alma de esta persona.
No podría hacerlo.
Y por eso dice y debe abandonar el intento para siempre.
Porque no hay manera de poder redimir el
alma del hombre porque es demasiado costosa.
Y de que la persona que es insensata, la persona que no tiene entendimiento,
va a querer tratar de redimir su alma con dinero.
Y no se puede pagar con dinero porque es demasiado costosa.
No alcanzaría, si lo queremos llamar así, las riquezas
de la tierra para la redención de la vida de una persona.
9.
Para que viva eternamente, para que no vea corrupción.
Es decir, que la idea de la redención es para que
alguien viva eternamente y que no vea corrupción.
Voy a leerlo en la Biblia de la Reina Valera para que vean la diferencia de cómo
lo expresa en la Biblia de la Reina Valera 60.
Inclusive en la Biblia textual, porque
también la estoy leyendo en la Biblia textual.
Hay una diferencia, creo yo que son más claros ellos en esta parte de este pasaje.
Vamos a leerlo 49 del 5 al 9.
Primero lo voy a leer en la Reina Valera 60 y luego lo vamos
a leer en la Biblia textual para que veamos esta parte.
Dice en la Biblia de la Reina Valera.
¿Por qué temer en los días de adversidad cuando
la iniquidad de mis opresores me rodeare?
Los que confían en sus bienes y de la muchedumbre de su riqueza se jactan.
Ninguno de ellos podrá en manera alguna
redimir al hermano ni dar a Dios su rescate.
Porque la redención de su vida es de gran precio y no se logrará jamás.
Para que viva en adelante para siempre y nunca vea corrupción.
Si nos damos cuenta prácticamente está mucho
más claro en la Biblia de la Reina Valera 60.
Y también lo vamos a leer ahora en la Biblia textual.
Para que vean un poquito la diferencia y entendamos
un poquito mejor lo que quiere dar a entender.
Salmos 49.
Aquí estamos.
Aquí está.
Versículo 5 de la Biblia textual.
La Biblia textual cuarta edición.
¿Por qué temer en los días de adversidad cuando
la iniquidad de mis opresores me rodeare?
Los que confían en sus bienes y de la muchedumbre de su riqueza se jactan.
Ninguno de ellos podrá en manera alguna
redimir al hermano ni dar a Dios su rescate.
Porque la redención de su alma es de tan alto precio que no se logrará jamás.
Para que viva eternamente y jamás vea corrupción.
Entonces si nos damos cuenta lo hice un poquito mejor.
Yo sólo por eso quería mostrarles la Biblia de las Américas.
Y también en este caso cómo lo dice la Reina Valera y la Biblia textual.
Para que se vea que se entiende mejor.
Y también pues obviamente si alguien lo va a
tener que explicar con la Biblia de las Américas.
Porque a veces no tenemos otra.
Vean el entendimiento y la relación entre los textos.
Entonces, ¿por qué coloqué este punto?
Porque vemos que la redención no es únicamente como que Jesús murió en la cruz.
Sino que realmente es porque el alma de cada persona tiene un alto valor.
La redención de una persona no es algo barato.
Es algo muy costoso.
Y Él está hablando acá de una sola persona.
Porque la redención de su alma, no de las almas, de una alma es muy costosa.
No está hablando de muchas almas.
Está hablando de una alma.
Entonces, nadie podría realmente rescatar.
Si por uno lo quería buscar rescatar.
Imagínense por las millones de personas que
han habido entre generación y generaciones.
Y esto nos da a entender el valor de lo que es la sangre de Cristo.
El valor de nuestra redención.
Porque no fue sólo mi redención, sino que de todos.
Porque Dios pagó prácticamente en la cruz del Calvario para la redención de todos.
Entonces, vuelvo y recalco esta idea.
Y también con las comparativas.
Porque una de las cosas que hablaba con una persona, creo que fue la semana antepasada.
Sobre las comparativas de Juan 3.16.
Porque cuando dice de tal manera amo Dios al mundo que dio a su hijo un ingénito.
Es porque la persona puede entender eso porque
sabe qué significaría poder dar a su hijo.
Y por eso pone esa perspectiva acerca del amor.
Pero también lo podemos ver en otros escenarios.
Que a veces la Biblia los menciona.
Por ejemplo, los términos de dignidad.
Cuando en el Antiguo Testamento, a veces cuando
se va a dar un mensaje o llevar un mensaje.
Se manda alguien con un nivel de dignidad.
Por ejemplo, cuando van con Balaam.
Le mandan una persona y él rechaza.
Luego le dice que le mandan personas más dignas que él.
Y también la rechaza.
Y luego mandan personas mucho más dignas.
Y luego él acepta.
También pasa en el caso de Elías.
Mandan un grupo para que llame Elías.
Y luego mandan a un segundo grupo más digno.
Y luego un tercer grupo más digno.
Era una costumbre que se tenía antes.
Igual la Biblia menciona cómo Dios ha enviado, por así decirlo, profetas,
mensajeros.
Pero que después envía de último a su hijo lo más digno que tiene.
Y tal vez a él lo comprendan.
¿Por qué menciono esto?
Porque quiero dar una comparativa con relación a por qué Dios no usó a humanos.
Tampoco pudo usar a ángeles.
Tampoco pudo usar a serafines o querubines.
O inclusive a los ancianos que están delante del trono.
Sino que tuvo que llegar a lo más alto que fue Jesús.
¿Por qué?
Porque aquí habla que un hombre no puede comprar a otro hombre.
Aunque por muchas riquezas que tiene.
Pero tampoco Dios vino y usó a un ángel.
Para rescatar a la humanidad.
Y a pesar de que los ángeles tienen un nivel de gloria más grande que el hombre.
Porque la Biblia menciona que a nosotros
nos hizo Dios un poco menor que los ángeles.
Pero el ángel tampoco pudo redimir al hombre.
Tampoco vemos de que Dios nos rescata por querubines o por serafines.
Y estoy mencionando personalidades bíblicas de criaturas gloriosas.
Porque obviamente ellos tienen niveles de gloria.
Como habla en la palabra cuando se le muestra un ángel a Juan.
Y Juan se le postra para adorarlo.
Porque el nivel de gloria que él portaba llevó a eso.
Pero si vemos igual las otras creaciones como los querubines.
Que tenían niveles de gloria como aparece en el libro de Ezequiel.
O los serafines que aparecen en Isaías.
O en el libro de Apocalipsis que adoran al Señor.
Y tienen niveles de gloria también.
Pero ellos no son capaces de traer redención al hombre.
Sino que tuvo que haber venido el mismo Dios.
En este caso Jesucristo.
El verbo para encarnar y habitar entre nosotros para traer redención.
Es decir que el costo de nuestra salvación es extremadamente caro.
No fue barato, no fue algo normal.
Inclusive hay personas que se pueden impresionar por un regalo.
Porque si yo vengo y compro un anillo.
Que tal vez me lo compré comprando una golosina en la tienda.
Que eso es de plástico.
Y eso le doy a alguien, pues la persona tal vez ni va a decir.
¡Hala qué bonito!
Y se lo pone.
Pero si alguien viene, por poner un ejemplo.
Va a un lugar, a algún tipo de montaña.
Agarra el oro.
Lo moldea, lo forma.
Y todo eso le sale a gran costo.
Obviamente la persona va a volar.
Y al principio lo puede ver.
¡Hala qué bonito!
De pronto te va a costar mucho.
Pero cuando la persona le cuenta la historia.
Y cómo fue a un lugar.
Sacó el oro.
Que estuvo varios tiempos ahí.
Le da un mayor peso de entendimiento.
Cuánto puede amar a esta persona.
Para regalarle este anillo.
Que no fue necesariamente como el otro.
Que sólo sacó del premio de las golosinas.
Porque aquí en Guatemala.
No sé en otros países.
Venden unos dulces en forma de anillo.
Uno se los pone aquí como anillo.
Y uno está saboreando el dulce.
En la mano.
Entonces no va a ser lo mismo.
Y estoy mencionando esto.
Porque en el mundo.
Lo que el hombre considera por.
Valor.
Es el dinero.
Y piensa que todo lo puede conseguir con dinero.
Y las personas buscan ese sentido del dinero.
Y las personas tienen dignidad.
O quieren dignidad.
Por el dinero.
Se sienten dignos si tienen dinero.
Y se sienten indignos si no tienen dinero.
Pero en el evangelio.
En lo que nosotros estamos viendo.
Y por eso mencioné las creaciones.
Porque obviamente nosotros.
Si vemos al ser humano podemos tomarle dignidad.
Por la belleza.
O por el dinero.
Pero si vamos a una escala mayor.
Que son los ángeles que tienen mayor gloria.
Y otras características.
Y uno tiene una media.
Si ellos tienen esa hermosura.
O esas glorias.
Y vamos a las otras escalas.
Con los arcángeles, querubines, serafines.
Y eso a veces.
O por lo menos para mí.
Me da perspectiva de entender.
La magnificencia tan grande que Jesús tiene.
Porque obviamente.
Si nosotros no hiciéramos algo glorioso.
No lo captamos.
Pero bajo las ideas que tenemos.
De cuestiones de gloria.
Y vemos que Jesús está sobre todo.
Entendemos que el nivel de nuestro costo.
Fue muy alto.
Por eso que la Biblia habla acerca.
Que nos compraron con la preciosa sangre de Cristo.
Y cuando habla preciosa.
No está necesariamente hablando.
Que es algo bonito.
O algo así como bello.
Sino que está hablando del precio.
Es costoso.
Es muy caro.
El precio nuestro.
Y no fue con moneditas.
Aquí como en la tierra.
Que el oro que uno ahorita.
Por estas cositas.
Lo anda ahí brincando por el oro.
Porque también nosotros.
Tenemos este sentido.
Por lo que la tierra maneja.
Pero tenemos que entender.
Que en el reino de los cielos.
Lo que realmente vale.
Es la sangre de Cristo.
Es lo que tiene valor.
Es la vida de él.
Y que por consecuencia.
Nuestro valor.
Por así decirlo.
No va a recaer.
O nuestra dignidad no va a recaer.
Porque tengamos dinero.
Porque seamos bonitos.
Nuestra dignidad y nuestro valor.
Recae en que fuimos comprados.
Con el valor de la sangre del Cordero.
Y ahí es donde tenemos que entender.
Y nos ayuda a ser protegidos.
Por los ataques del enemigo.
Porque los enemigos.
A veces nos llevan hacia el menosprecio.
Aquí no tenemos valor.
No tenemos utilidad.
Y nos comienza a bombardear el enemigo.
Con muchas cosas.
Y como nosotros estamos metidos en el mundo.
Y pensamos que el valor es por el dinero.
O por la posición.
O por la vestimenta.
Entonces le creemos al enemigo y andamos menospreciándonos.
En un rincón ahí deprimidos.
Cuando el precio de nuestro rescate.
Fue la sangre de Cristo.
Que no tiene valor.
Que tiene mayor valor a todos.
Llámese en este mundo.
Y nosotros que pueden venir.
O los que pueden existir.
Y que realmente nuestro valor es sumamente alto.
Entonces, ¿por qué nos vamos a menospreciar?
Si fuimos comprados con la sangre de Cordero.
Que no nos miremos en la tierra.
Necesariamente muy guapos.
O muy adinerados.
Pero tenemos delante del reino de Dios.
Una gran riqueza.
Una heredad.
Por eso que la Biblia habla.
Cuando habla de la redención.
También en el libro de Efesios capítulo 1.
Habla de que nos dieron un adelanto.
De nuestra redención.
Que es el Espíritu Santo.
Que es las arras de nuestra herencia.
Es un adelanto a las glorias venideras.
Es una garantía, dice la palabra.
De ello.
Entonces, Vemos que no tenemos por qué nosotros Menospreciarnos.
No tenemos por qué nosotros Creerle al enemigo.
Que no tenemos valor.
Que no servimos para nada.
Y otras muchas cosas que el enemigo puede traer a la mente de alguien.
O al corazón de alguien.
Si entendemos que nuestra Redención nos ha dado un gran valor.
Que nuestra alma en sí mismo vale.
Pero más aún.
Porque él Nos compró.
Y tenemos un gran precio.
Porque a veces nosotros también Nos vendemos a bajo precio.
Y esto también lo menciono.
Porque hay mujeres o varones.
Que se venden en un sentido Sexual o en otros aspectos.
No porque lo fueron esclavizados.
Sino que ellos mismos se están dando.
Por ejemplo.
Esta señorita es muy hermosa, me voy con ella.
O la señorita.
Él tiene mucho dinero, me voy con él.
Entonces, ¿qué está haciendo?
No se está valorando.
Y su valor se lo da la otra persona.
Y menciono el sentido de los varones con la apariencia.
Porque el hombre está más dado a la apariencia.
Y la mujer a otros aspectos.
Porque son ataques que el enemigo hace sobre cada uno.
No lo van a tomar de una mala manera.
Como que sexista o machista.
Sino que el enemigo ataca a ciertos grupos.
De cierta manera.
Entonces lo que quiero recaer con esto.
Está de que nosotros tenemos que valorar.
Lo que Cristo hizo.
El pago que hizo por nosotros.
Y valorar todo lo que él ha hecho.
Por nosotros.
Y la compra que él ha hecho por nosotros.
Pero también.
También eso significa que le pertenecemos.
Que no podemos venir nosotros.
Darnos a otra persona.
O poner nuestros planes como nosotros queremos.
Porque esa no es la actitud de un esclavo.
La actitud de un esclavo.
No es hacer lo que él quiera.
Es preguntar al Señor que es lo que quiere.
Y a veces nosotros vivimos en la vida.
Inclusive la doctrina de la prosperidad.
Habla bajo esa perspectiva.
De hermanos.
Que Dios le va a riquezas.
Ellos están hablando.
Como que Dios fuera una despensa.
O que fuera alguna otra cosa.
Pero Dios no es eso.
Dios es una persona sabia.
Inteligente.
Él reina.
Y Él entiende las cosas.
Pero las personas lo están presentando.
Como que fuera una máquina.
Y Él no es una máquina.
Inclusive a veces también el ateísmo.
O algunos otros grupos.
Cuestionan a Dios como que Dios fuera un objeto.
Volando.
Como que fuera otro planeta.
Pero realmente Dios es inteligente.
Dios es sabio.
Y Él va a actuar conforme a su sabiduría e inteligencia.
Algunos mencionan soberanía.
Pero a mí a veces no me gusta mencionar.
Tanto ese término.
No porque no se pueda usar.
Sino que a veces cuando la gente habla de soberanía.
Habla como que Dios hace lo que quiera.
Como que fuera un niño berrinchudo.
Pero no es así.
Porque en la soberanía.
También está la sabiduría.
Su soberanía reposa en su sabiduría.
Y en su inteligencia.
Si Él es soberano no es porque Él hace las cosas.
Como que fuera un niño caprichudo.
Él hace las cosas porque Él es sabio.
Y Él decide como se hacen.
Porque Él es sabio e inteligente.
Él entiende como funcionan todas las cosas.
Tanto en los cielos como en la tierra.
Entonces nosotros deberíamos acercarnos a Dios.
Bajo el entendido.
De donde plasma nuestra identidad.
Él es Señor.
Y yo soy esclavo.
Él es mi padre.
Sí.
Él es mi padre y yo soy su hijo.
Y eso obviamente nos gusta más.
Pero también entender que Él es Señor.
Y yo soy esclavo.
Y el esclavo hace lo que su Señor le dice.
Porque a veces no estamos considerando esa identidad.
Solo queremos la de padre a hijo.
Porque a los hijos a veces hacen berrinche.
Los hijos a veces hacen un escándalo.
Para que el papá les haga caso.
Y eso por eso les gusta.
A veces la gente esa perspectiva.
Pero realmente Él es Señor.
Y nosotros somos esclavos.
Por eso que la Biblia dice.
Si confesares con tu boca que Jesucristo es Señor.
Y crees en tu corazón.
Que Él resucitó dentro de los muertos.
No dice si crees en tu corazón que Dios es padre.
No dice eso.
Y si crees en tu corazón que Él es tu amado.
No dice eso.
Dice específicamente Señor.
Él te compró.
Con precio de sangre.
Y el precio no fue barato.
Fue sumamente costoso.
Por eso habla de la preciosa sangre del Cordero.
Y aquí voy a mencionar otro versículo.
Que es el versículo 119.
Él ha enviado redención a su pueblo.
Ha ordenado su pacto para siempre.
Santo y temible es su nombre.
Entonces el padre.
El padre.
Ha enviado redención.
¿Quién es la redención?
El hijo.
El hijo de la redención.
Ha enviado redención a su pueblo.
Hemos sido redimidos.
Y nos ha dado un nuevo pacto.
Entonces debemos ver lo que es la preciosa sangre del Cordero.
Tenemos que tener nuestro valor.
En nuestra redención.
Vemos todo lo que involucra la redención de Cristo sobre nosotros.
Es algo sumamente impactante.
En nuestras vidas y en nuestros corazones.
No es algo de menospreciar.
Y por eso obviamente tenemos que luchar.
Y tenemos que permanecer buscando la santificación.
Porque en la palabra enseña que nos justificó.
Santificó y redimió.
Entonces no tiene sentido que nos vayamos otra vez.
Como con aquel que nos esclavizaba.
Con aquel que nos sometía.
Pero a veces lastimosamente uno viene y se va otra vez.
Y no tiene ese sentido.
O sea, humanamente no tiene sentido.
Por eso mencionaba en su momento.
El síndrome de Estocolmo.
Que se menciona aquí en la tierra.
Que se enamora de su agresor.
O sea, no tiene sentido.
Pero lastimosamente así se hace.
Porque la persona no quiere dejar de amar el pecado.
Aunque el pecado trae sus consecuencias.
Por eso la vida que la apaga del pecado es muerte.
O sea, no va a traer vida al pecado.
Va a traer muerte.
Se va a morir algo.
Y eso lo he tratado de explicar de diferentes maneras.
Porque cuando alguien dice yo pequeño me morí, verdad.
Inclusive cuando dice Adán.
Es que Adán pecó y no se murió.
Y dice ahí anda vivo y aquí andamos nosotros.
Pero es bajo el contexto de lo que Dios piensa que es la vida.
Y lo que Dios piensa que es la muerte.
Y obviamente cuando alguien peca.
Hay cosas que se mueren.
O sea, no estamos hablando solamente de un morir físico.
Sino que también habla de un morir.
Por ejemplo.
Si yo vengo e insulto a alguien que puede ser mi amigo.
Esa amistad se puede morir.
Y el pecado estuvo.
La burla o el insulto o la falta de respeto estuvo.
Y eso se muere.
Igual por eso en las relaciones actuales también.
Por las cosas que la gente hace.
Se muere esa relación, verdad.
Entonces tenemos que ver que la apaga del pecado es muerte.
Va a haber manifestaciones de muerte.
No de vida.
Por eso que alguien que camina en Cristo va a caminar en la vida de Dios.
¿Por qué?
Porque ese es el don que Dios nos ha dado.
Por causa de su redención.
Por eso que aquí dice el versículo.
Para que viva eternamente.
Para que no vea corrupción.
Entonces ese es el sentido de nuestra redención.
Pero fue a un alto costo.
Esa es la referencia que quiero marcar con ustedes.
Fue un alto costo.
No fue barato.
Y tenemos que ser correspondientes a eso.
No correspondientes porque pagó mucho.
No.
Es por el acto que él hizo.
El acto que él hizo de descender.
De expresarse.
De caminar.
De crucificado y resucitado.
Hay que valorar eso.
Hay que entender lo que eso significa.
Para que vivamos y nos alejemos del pecado.
Porque si nosotros no lo entendemos.
¿Cómo valorar eso?
¿Cómo entender eso?
Y por eso he estado tratando de dar ejemplos.
Por así mencionarlo.
De lo que es estos pasajes.
Inclusive del versículo 13.
Cuando habla de libertarnos del dominio de las tinieblas.
El traslado al reino del hijo.
Y también la parte de la redención y el perdón de pecados.
Para que comprendamos que esto no es sólo como que Dios me ama.
Me va a ayudar con mis planes.
Me va a ayudar con mis estudios universitarios.
Me va a ayudar con mi trabajo.
O cuestiones así.
Como este hecho de mis sueños de viajar por el mundo.
Es que no es eso.
Este mundo se va a acabar.
Estas cosas se van a concluir.
Y todo lo que podemos realmente hacer es entregarlo todo en las manos de Dios.
Porque si nosotros no entendemos la redención.
Y lo que es ser librados.
No vamos a propagar eso.
No vamos a realmente propagar la idea de que la gente debe ser libres del pecado.
Sino que simplemente nos vamos a ir bajo la línea a través de emprendimiento.
Como a veces hay muchos creyentes que se enfocan
en hablar de cómo usar la Biblia para emprender.
Y ya están ahí predicando acá rato de eso.
Y yo digo, bueno, está bueno.
La Biblia nos enseña cosas.
¿Y la redención dónde está?
¿Dónde está la salvación?
¿La libertad de los pecados?
¿Para salir de ellos?
Entonces, ¿qué quiere decir?
Utilizan la Biblia como medio para sacar sus riquezas.
Y le enseñan a otros.
Pero simplemente es lo que Jesús dijo que nos hiciera.
No acumuléis tesoros en la tierra, sino en los cielos.
Y siguen viviendo sus propias vidas con sus propios pecados y sus propias cosas,
aunque utilizando versículos bíblicos y apoyando a otros a ser emprendedores o
dueños de las empresas, pero siguen sus delitos y pecados.
Entonces, porque realmente la idea de estar
aquí en la tierra es pregonar al Evangelio.
Si Cristo no ha venido es porque el Evangelio no ha sido pregonado sobre todo
rincón, porque eso fue lo que Jesús dijo en Mateo 24.
Y el Reino de los Cielos será predicado en todos los lugares.
Y entonces, vendrá al fin.
Pero tiene que ser predicado el Evangelio del Reino, no el Evangelio de la
Prosperidad, no el Evangelio de los Nicolaítas o de Balaam.
El Evangelio del Reino.
¿Y cuál es el Evangelio del Reino?
El que Jesucristo habló.
Arrepiéntanse para que sean perdonados vuestros pecados,
porque el Reino de los Cielos se ha acercado a vosotros.
Pero si nosotros seguimos en esta forma de vida llena de pecados y llena de maldades,
pues esto no va a funcionar.
Inclusive la proclamación de Jesucristo, como hablamos con las personas,
es de arrepiéntanse porque el Reino de los Cielos se ha acercado.
Él está haciendo un choque entre reinos, porque eso es lo que hacían antes.
Antes de destruir un reino o conquistarlo, le daban la pauta para que se rindieran.
Si ellos se rendían pacíficamente, se apoyaban entre los reinos.
El reino principal apoyaba a ese para que se mantuviera.
Si ese reino se resistía, lo iban a destruir.
Eso es lo que se hacía antes.
Por ejemplo, el caso de Jeremías, cuando profetizara que se rindieran bajo
el Reino de Babilonia, era para que no tuvieran problemas.
Pero como no quisieron rendirse, vino Babilonia y los destruyó completamente.
Luego, con el rey de Asiria, con Isaías, y también creo que en Crónicas lo
menciona, dice el rey de Asiria que se rindan y no tendrán problemas,
más bien los van a ayudar.
Pero si no se rinden, los van a destruir.
Entonces, cuando Jesucristo dice, arrepiéntanse porque el Reino de los
Cielos se ha acercado a vosotros, va bajo la
misma perspectiva de Jeremías y este otro.
De declarar de que si se rinden, es decir, se vuelven al Reino de Dios,
si están en él, la van a pasar bien porque están
haciendo una alianza, están haciendo un pacto con el rey.
Pero si ellos no deciden rendirse, van a ser destruidos.
Por eso que luego Jesús va a venir, como dice la palabra, con su espada en la
boca y con su espada en la mano, a destruir al Inicuo.
Y va a proclamarse Dios como rey, sobre todo si
tienen que estar sometidos todos al Reino de Cristo.
Ahí ya no va a haber que eres o no que eres.
Ahí va a haber un establecimiento de un reino milenial.
Y el que no quiera, bueno, y el que quiera, bueno.
Por eso que ahí sí va a ser castigado el pecado.
Alguien peca, se muere.
No va a haber opción así como ahorita que estamos en el año de la gracia,
en el año agradable, en esta dispensación que Dios nos está otorgando.
Porque ya va a estar el reino milenial y luego avanzar al reino eterno.
Pero si nos damos cuenta, la declaración de Cristo de arrepiéntanse porque el reino
de los cielos se ha acercado a vosotros, no es como la expresión que a veces uno da
de mire, Dios te ama, tiene buenos planes para tu vida.
Sino que la declaración de Cristo fue
confrontada igual como la de Juan el Bautista.
Entonces mi pregunta es, cuando yo meditaba en esos pasajes, ¿qué tenían
dentro de su corazón Jesús y Juan el Bautista
para que hicieran ellos dos esa misma declaración?
No era solamente que el padre le dijo miren, digan esto.
Como que uno lo escribía en un papel y uno andaba repitiendo.
Sino tenían que ellos ya haber llegado a una conclusión para declarar esas palabras.
Porque las cosas, no solo de repetirlas, es que ellos lograron entender algo del
reino para que ambos llegaran a predicar lo mismo.
Porque hay una abundancia en el corazón, declaran las mismas
palabras, no solo porque la escucharon en algún lugar.
Como a veces uno hace, va a repetir lo que dijo,
fulanito, predicador o menganito, y uno solo lo repite.
Sin entender lo que representa.
Entonces lo que quiero entender con esto es el valor de nuestra redención,
el valor de haber sido liberados de nuestros
pecados para que nosotros salgamos de ellos.
Como por eso en Romanos 6 el apóstol Pablo lo remarca y dice, ustedes ya fueron
sepultados al pecado, ustedes ya resucitaron a novedad de vida.
¿Por qué están entregando otra de sus miembros al pecado?
Y lo están haciendo voluntariamente.
No tiene sentido, le está diciendo prácticamente
Pablo, con palabras más refinadas, por así decirlo.
Entonces, si nos han comprado con precio de sangre, no tenemos voluntad propia.
Porque eso se llama compra.
No fue que Dios nos compró, ah bueno, haz lo que quieras.
No, nos compra y tienes que hacer lo que yo te digo.
Porque eso es lo mejor que puede haber.
Pero a veces nosotros queremos seguir viviendo bajo nuestras circunstancias y
nuestra manera de vida, y por eso que hay corrupciones
en las congregaciones y no se someten a la palabra.
Porque la palabra nos da las directrices, nos da las direcciones, nos expresa
también la importancia de Cristo y su redención hacia nosotros.
Que es prácticamente una de las cosas que
quiere dar a entender el libro de Colosenses.
Por eso que hace la reafirmación sobre Cristo, que fue por medio de Él que
crearon todas las cosas, y por medio de Él nos hace la salvación.
Y que en Él se sean reunidas todas las cosas las que
están en los cielos y las que están en la tierra.
Eso ya lo menciona Efesios, pero lo que quiero
remarcar es la idea de Cristo y su redención.
Que Dios Padre, para salvarnos, ha dado a su Hijo para la redención nuestra.
Pero claramente también nos da una posición de privilegio.
Porque obviamente, si lo vemos como el área de esclavo, es como para ser esclavo,
yo prefiero ser hijo.
Pero la Biblia dice claramente que un esclavo y un niño en nada difieren,
son lo mismo.
Pero cuando el niño crece, se convierte en heredero.
Y esa es la idea.
Todos al principio estamos establecidos como esclavos,
pero la persona se quiere quedar como esclavo.
Porque el esclavo no entiende lo que dice su Señor, y tampoco
su Señor se lo va a explicar porque no lo va a entender.
Solo dice, ve y va, ven y viene, y ahí estamos.
Pero cuando el niño comienza a crecer y comienza a entender la mentalidad de su
padre, el padre ya lo puede colocar sobre lugares para que pueda administrar.
Porque el padre dice, mi hijo tiene mi misma forma de pensar, lo voy a colocar.
Lo voy a establecer de diferente manera.
El esclavo no, el esclavo anda viendo sus cosas.
Por eso que la madurez nos lleva a cambiar.
Por eso decía que el esclavo y el niño estarán con
curadores y tutores durante el tiempo señalado por el padre.
¿Por qué?
Porque ya crece, ya madura, ya piensa como el padre.
Ya tiene la perspectiva y puede el padre ponerlo a cuidar las heredares.
Pero a veces nos queremos quedar nosotros como esclavos.
O sea, nuestra mentalidad, nuestro mover,
nuestro pensar se quiere quedar como un esclavo.
Y es como un niño pequeño, ¿ves?
Porque no difieren en nada.
Pero también estamos bajo la perspectiva de la novia.
Por eso mencioné el sentido de Ruth, ¿verdad?
Como Booz redime a Ruth, pero la toma por posesión para ser esposa.
Y por eso la idea de la venía de Cristo, ¿verdad?
Porque él redime a Ruth, que sería la iglesia, para que se pueda casar con él y
para que después venga su reinado, que es David prácticamente.
Entonces tenemos que nosotros entender y comprender la belleza de nuestra redención
y lo que significa Cristo y su sangre.
Porque su sangre es la vida.
Entonces vamos a orar para que el Señor nos ayude, para que nosotros valoremos.
Y eso también nos va a ayudar en defensa de los ataques del enemigo.
Porque el enemigo viene y ataca con todo,
como dirían en términos coloquiales, ¿verdad?
Con los tacos por delante.
Y eso prácticamente nos ataca a nuestra mente y nos desvalora, nos menosprecia.
Dicen tú no tienes valor, no vales, es un pobre, que
no te vistes bien, que no tienes buena apariencia...
Pero a veces nosotros dicen sí, tienes razón, porque, como dice la
palabra, no hemos colocado nuestra mirada en
las cosas celestiales, sino en las terrenales.
Pero como la palabra nos muestra las celestiales,
dice que fuimos comprados con precio de sangre.
O sea, tenemos una riqueza inigualable.
Tenemos la heredad, que es el Espíritu Santo,
las arras de nuestra herencia, la garantía.
Y también dice que tenemos vestiduras de lino fino, limpios y resplandecientes.
Y la imagen de Cristo.
Entonces ahí, prácticamente, estamos en la gloria.
Que no lo veamos es otra cosa.
Pero por la fe lo tenemos.
Lastimosamente, todo lo que nosotros buscamos es esa apariencia personal.
Y doctrinas que señalan en esas áreas de que no, hermano, si usted realmente fuera
de Dios estuviera con casa de cuatro niveles, con carros último modelo y ahí es
donde comienza la doctrina de la prosperidad.
Porque es lo que el hombre quiere oír.
Entonces necesitamos arrepentirnos, comprender
la redención y alejarnos del pecado.
¿Por qué?
Porque si no, nos van a volver a esclavizar.
Vamos a volver a ser arrastrados.
Y eso es lo que no hemos entendido y jugamos a veces con fuego.
Entonces vamos a valorar para que el Señor nos ayude a valorar nuestra redención que
vimos que dice ahí que era de alto costo, sólo un alma.
Imagínese todas las generaciones que han
venido desde el caso de Adán hasta nosotros.
Si ahorita sólo nosotros somos miles de millones.
Imagínese entre generaciones y generaciones cuánto Dios ha redimido con su sangre.
Y eso alcanzaría no sólo para nosotros, sino para las generaciones venideras.
Es decir que la sangre de Cristo es preciosa, no porque sólo sea hermosa en el
sentido de ese aspecto, sino que en el sentido de su precio es costosa.
Entonces valoremos grandemente nuestra redención.
Y cuando miramos preciosa la preciosa sangre de Cristo, no lo
veamos sólo como algo bonito, sino como algo de alto costo.
Y eso también impulsa nuestra vida, que fuimos comprados.
Y nos da un valor, nos da un valor inigualable.
Y eso también lleva a que nos respetemos,
que respetemos y respetemos a otras personas.
Porque como dijo, creo que Santiago lo menciona, dice que hay que tener cuidado
con la boca porque con ella bendecimos a Dios y maldecimos
a nuestros hermanos que están hechos a semejanza de Dios.
Es decir que a veces nosotros insultamos a aquellos
que también tienen el precio de la sangre del Cordero.
Los maldecimos o nos peleamos cuando ellos tienen un gran
precio, inclusive a veces a veces hasta los menospreciamos.
Cuando ellos también fueron comprados con el precio de la sangre.
Vamos a orar entonces Padre en nombre de Jesús, te damos las gracias porque nos has
ayudado a comprender de que el precio de nuestra alma es costosa y de que Cristo
pagó por todos nuestros pecados y nos redimió la sangre del Cordero.
No sólo a nosotros o a mí como persona, sino todos aquellos que alaban hoy tu
nombre y te han aceptado como Señor y Salvador.
Te agradecemos hoy por tu redención.
Te agradecemos hoy por tu cariño porque nos has dado un valor, un precio,
nos has dado algo de dignidad, realmente una dignidad maravillosa a
través de tu redención, a través de habernos comprado, no con dólares o libras
esterlinas o yenes o cualquier otro que puede para el hombre ser costoso,
sino con la sangre que no sólo repercutiría en esta tierra, sino en las
otras aparentes nuevas tierras o como alguien le quiera llamar, inclusive en los
cielos o en otros lugares, realmente tenemos algo
que es sumamente grandioso y maravilloso y precioso.
Así que ayúdanos hoy Señor a valorar para no irnos al pecado
otra vez, porque esa es la idea de entenderlo, no ir al pecado.
Y también valorarnos en todo lo que tú has hecho en nosotros.
Te agradecemos amigo y padre y pastor por todo en Cristo Jesús, amado amigo.
Amén y amén.
Y vamos a orar ahora por las personas que quieran aceptar a Jesús como Señor y
Salvador y quieran arrepentirse de sus pecados y tener reconciliación con Él.
Dios y Padre venimos hoy delante de ti para arrepentir de nuestros pecados
confesando que tú eres Señor y Salvador y que tú resucitaste a Jesús de entre los
muertos y que en Él tenemos redención y Él tenemos perdón de pecados por lo cual no
queremos volver a pecar ni seguir pecando, sino luchar para caminar conforme a tu
verdad y que Él ha sido el único mediador entre tú y
nosotros y que en su cruz tenemos reconciliación contigo.
Te agradecemos amigo y pastor en Cristo Jesús.
Ayúdanos a ser bautizados en agua, bautizados con
tu Espíritu Santo y participar de la Santa Cena.
Para el avance de la gloria y tu gracia en Cristo Jesús Señor nuestro.
Amén y Amén.
Vamos a orar por las diferentes necesidades como dice la palabra,
mi Dios pues suplirá todas vuestras necesidades
conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús.
Dios y amigo, venimos hoy delante de ti sabiendo que tú suples toda necesidad.
Suple toda necesidad de amor, toda necesidad de amistad, toda necesidad de
paternidad toda necesidad de cariño toda necesidad
Señor Jesús de un padre, una madre o un hermano.
Te pedimos hoy que nos llenes de tu Espíritu
Santo y que nos ayudes a ser conmovidos.
Ayúdanos hoy Señor Jesús a rendirte a rendirnos delante de ti y ayúdanos hoy
Señor Jesús a que proveas de sabiduría, de
inteligencia, de un espíritu de oración y de gracia.
Y también Padre que envíes horarios a la misa
porque la misa es mucha y los horarios son pocos.
Que Guatemala sea para tu gloria que la niñez sea resguardada, que todo
terrorismo, cartel, pandillas, hechicería, ideología o alguna otra área
seamos librados de todo ello tanto en este campamento como de este país.
Y pedimos que agradezca la vida del huérfano al padre
y madre soltero y a los ancianos y las ancianas.
Que proveas Señor Jesús de comida, medicina, trabajo
y otras necesidades que las personas pueden tener.
Y también por ejemplo de hogar o familia.
Y que todo sea para el avance de la gloria de tu gracia.
Te agradecemos amigo y pastor en Cristo Jesús.
Amén.
Amén.