Bendiciones amados en Cristo Jesús, Dios los bendiga, un fuerte abrazo.
Estamos aquí el 5 de abril de 2026 a las 9 con 18 más o menos.
Estamos en este caso con lo que es la lectura de la palabra del Señor con
comentarios o refiriéndonos particularmente y específicamente a 1
Timoteo 4 13 que dice entre tanto que voy, dedícate
a la lectura, la exhortación y la enseñanza.
Entonces, prácticamente eso es lo que estamos buscando hacer.
Leer la palabra, brindar exhortaciones y
enseñanzas conforme, entre tanto que Cristo viene.
También hemos tomado Nehemías capítulo 8 que decía que mientras leían le colocaban
el sentido para que comprendieran las escrituras
y algunos otros versículos que podemos resaltar.
Ese es nuestro, como dirían por ahí, modus operandis.
Pero estamos leyendo actualmente el libro de Colosenses.
Creo que comenzamos el año pasado.
Vamos paso a paso, no necesariamente como que a máxima velocidad, sino que la idea
es poder, como decimos, entender qué es lo que Dios nos quiere
transmitir o qué es lo que nos quiere cimentar o exhortar.
Entonces vamos a orar para iniciar y que el Señor Jesús nos ayude en este tiempo.
Para el nombre de Jesús te damos las gracias porque tú eres fiel y verdadero.
Tú eres misericordioso y asombroso.
Tú eres un Dios justo, santo y benigno, aquel que nos da la fuerza, aquel que nos
guía, aquel que nos da de su Espíritu Santo, aquel
que nos pide que pidamos sobre el Espíritu Santo.
Gracias, Señor, por la promesa del Espíritu.
Llénanos de tu Espíritu y ayúdanos para poder buscarte con gran necesidad y gran
amor.
Te pedimos hoy de tu misericordia, te pedimos hoy de tu verdad.
Habla de nuestras vidas y danos entendimiento
para que comprendamos las Escrituras.
A ti sea la gloria, amado Padre, a ti sea la honra.
Libéranos del mal y declaramos que solo a ti sea la
gloria, la honra, el honor, el poder y la alabanza.
Te entregamos todo nuestro corazón y ayúdanos para hacerte fieles,
dedicadamente a ti, Señor Jesús.
Te damos la gloria, la honra, el honor, el poder y la alabanza.
Declaramos que no nosotros, no nosotros, sino tu nombre sea la gloria por tu
misericordia, por tu fidelidad, porque tú nos has hecho y no nosotros,
a nosotros mismos.
En el nombre de Jesús.
Amén y amén.
Muy bien, entonces vamos a entrar aquí en materia.
Como mencionamos, tenemos en Colosenses, capítulo 1, versículo 13 al 23.
Estamos leyendo en la Biblia nueva versión de las Américas y...
siempre lo que hacemos para iniciar es leer
los dos prácticamente del versículo 13 y 23.
Perdón, 13 al 23 dos veces.
Y aquí menciona, según el título que otorga la Biblia de
las Américas, dice la persona y la obra de Jesucristo.
Colosenses es capítulo 1 del versículo 13 al 23.
Dice acá, versículo 13, porque él nos libró del dominio
de las tinieblas y nos trasladó al reino de su hijo amado.
14, en quien tenemos redención, el perdón de los pecados.
Él es la imagen del dios invisible, el primogénito de toda creación.
16, porque en él fueron creadas todas las cosas, tanto
en los cielos como en la tierra, visibles e invisibles.
Ya sean tronos o dominios o poderes o autoridades,
todo ha sido creado por medio de él y para él.
17, y él es antes de todas las cosas y en él todas las cosas permanecen.
18, él es también la cabeza, el cuerpo, que es la iglesia.
Él es el principio, el primogénito de entre los
muertos, a fin de que él tenga en toda la primacía.
19, porque agradó al padre que en él habitará toda la plenitud.
20, y por medio de él reconciliar todas las cosas consigo, habiendo hecho la paz
por medio de la sangre de su cruz, por medio de él.
Repito, ya sean las que están en la tierra o las que están en los cielos.
21, y aunque ustedes antes estaban alejados y eran de ánimo hostil,
ocupados en malas obras.
22, sin embargo, ahora Dios los ha reconciliado en Cristo, en su cuerpo de
carne, mediante su muerte, a fin de presentar a los
santos sin mancha e irreprensibles delante de él.
23, esto él hará si en verdad permanecen en la fe, bien cimentados y constantes,
sin moverse de la esperanza del evangelio que han oído, que fue proclamado a toda la
creación debajo del cielo y del cual yo, Pablo, fui hecho ministro.
Vamos a volverlo a leer.
13, porque él nos libró del dominio de las
tinieblas y nos trasladó al reino de su hijo amado.
14, en quien tenemos redención, el perdón de los pecados.
15, él es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda creación.
16, porque en él fueron creadas todas las cosas, tanto
en los cielos como en la tierra, visibles e invisibles.
Ya sean tronos, o dominios, o poderes, o autoridades,
esto lo ha sido creado por medio de él y para él.
17, y él es antes de todas las cosas, y en él todas las cosas permanecen.
18, él es también la cabeza, el cuerpo, que es la iglesia, él es el principio,
el primogénito de entre los muertos, a fin de que él tenga en toda la primacía.
19, porque agradó al Padre que en él habitara toda la plenitud.
20, y por medio de él reconciliará todas las cosas consigo,
habiendo hecho la paz por medio de la sangre de su cruz.
Por medio de él, repito, ya sean las que están
en la tierra, o las que están en los cielos.
21, y aunque ustedes antes estaban alejados, y eran de ánimo hostil,
ocupados en malas obras.
22, sin embargo, ahora Dios los ha reconciliado en Cristo, en su cuerpo de
carne, mediante su muerte, a fin de presentar a
los santos sin mancha irreprensible delante de él.
23, esto él hará si en verdad permanecen en la fe, bien cementados y constantes,
sin moverse de la esperanza del Evangelio que han oído, que fue proclamado a toda la
creación debajo del cielo, y del cual yo, Pablo, fui hecho ministro.
Muy bien, entonces, ahora vamos a ver los comentarios.
Toca el capítulo 14.
Ver en el versículo 14.
Bueno, aquí algo que hemos estado viendo, que tiene relación realmente con el 14,
o sea, el 13 y el 14 están relacionados un poquito más que los otros textos.
O sea, siempre hay un contexto general, ¿verdad?
Pero obviamente sabemos, de alguna manera, que los párrafos, por así decirlo,
lo que hacen es encerrar una idea, por así mencionarlo.
Entonces, claramente, desde el versículo 13, aunque también depende de qué
traducción se mencione, por ejemplo, la Biblia Reina Valera, lo toma desde el
capítulo 11, no, 12, perdón, pero la Biblia
de las Américas lo toma desde el versículo 13.
Entonces, uno lo toma del 12, uno arriba, y otro lo
toma uno abajo, por así decirlo, para comenzar la idea.
Por eso que recordemos que en el griego, inclusive en el hebreo antes, no es como
la forma que ahora tenemos, que antes se escribía...
O sea, perdón, nosotros escribimos con espacios, con mayúsculas, minúsculas,
puntos y comas, etc.
En ese momento no necesariamente era así.
A veces no tenía espacios y todo era en mayúsculas.
Entonces, claramente las personas, como la Biblia de las Américas,
la Reina Valera, lo que ellos han hecho ha sido prácticamente estructural.
A lo largo de los años se ha venido haciendo eso, y entre unas se agregan como
pequeñas herramientas o situaciones para ayudar al lector.
En este caso poniendo los títulos, o separándolo por párrafos, viendo la idea
que está expresando ese párrafo, por así decirlo.
Por eso en este caso tomaron del 13 al 23, porque encierra una misma idea.
Pero también, por eso mencionaba que el 13 y el 14 están muy relacionados,
porque están en ese, por así decirlo, mismo párrafo.
Aunque también hay ideas conectadas de lo que ya hemos venido hablando sobre los
saludos, el hecho de las oraciones por los hermanos en Cristo y por el Evangelio que
ha sido dado a ellos y que está dando fruto no solo en ellos, sino aquí a las
personas que prácticamente escuchan el Evangelio.
Y que se continúa orando por ellos por causa de su fe.
Y también hemos hablado acerca de las oraciones, pero al final dice que para que
perseveremos, para que nos sea dado fortaleza en todo poder, conforme a la
gloria de Dios, para que perseveremos con paciencia y gozo en este reino que Dios
nos ha dado o que nos ha capacitado para que podamos disfrutar de la herencia.
Y luego entra ya el versículo 13, donde hace la situación de que por medio
del Padre que nos ha brindado prácticamente la salvación, por medio de su Hijo.
Aquí vamos a leer igual el 14.
Ahí creo que no quité este, pero...
ahí tenía que haber puesto 14.
Entonces vamos a leer aquí el 1-14.
Esto no debería estar aquí.
El plano me lo salté.
Este es el versículo 14, dice En quien
tenemos redención, el perdón de los pecados.
Aquí hemos estado haciendo las preguntas siempre de quién está hablando,
porque hemos estado viendo que a veces habla del Padre y a veces habla del Hijo.
Alguien podría decir lo mismo, diría alguien, pero realmente hay un
pequeño cambio en ese sentido o un pequeño énfasis.
Por ejemplo, vamos a leer el contexto, porque aquí dice
En quien tenemos redención, el perdón de los pecados.
Es el versículo que nos vamos a enfocar hoy, que es el versículo 14.
Pero en el versículo 13 y 14, que es el contexto, por eso mencionaba un poquito
atrás, cuando dice Porque Él nos libró del dominio.
¿Quién es Él?
Él hace referencia al Padre, porque en el versículo 12 está hablando acerca de que
el Padre nos capacitó para que disfrutemos de la herencia de los santos.
Entonces, porque Él, ¿Quién es Él?
El Padre nos libró del dominio de las
tinieblas y nos trasladó al reino, ¿De quién?
De su Hijo.
Entonces, aquí habla prácticamente de que la salvación es de Jehová, como lo vimos
en Salmos 3.8, que la salvación es de Jehová, a Él le
pertenece y que hizo Él salvarnos por medio de su Hijo.
Porque recordemos que también este capítulo 1 del
13 al 23 habla de que por medio de Él, ¿Quién es Él?
Jesús.
Fueron creadas todas las cosas.
Así como por medio de Él fueron creadas, por medio de Él se ha dado la salvación.
Y en este caso también en particular la redención.
Lo dice porque Él nos libró del dominio.
¿Quién es Él?
El Padre.
El dominio de las tinieblas y nos trasladó al reino de su Hijo amado.
14.
¿En quién tenemos?
¿En quién?
En Jesucristo.
En el Hijo.
Vamos a poner aquí Hijo.
En Hijo.
¿En quién tenemos redención?
El perdón de los pecados.
¿Por qué?
Porque se está hablando del Padre por medio del Hijo y en el reino de su Hijo,
por medio de su Hijo, tenemos redención.
El perdón de los pecados.
Y esto es muy importante de lo que hemos estado hablando por los énfasis que la
Biblia hace, que ya hemos mencionado también en su momento,
de que a veces la Biblia tiene palabras específicas.
Igual cuando uno entra a cualquier tipo de materia, por ejemplo, si uno trabaja con
ingeniería, hay un vocabulario que puede ser base, aparte de también la
especificación, ya sea que alguien sea ingeniero del sistema o un ingeniero
químico, o alguien sea abogado, o alguien sea una persona que trabaja en
farmacia, o que también personas que trabajen en la comunicación.
Siempre hay palabras específicas que van a dar un entendimiento
en ese contexto para que se pueda entender la labor.
Claramente, no significa que también nosotros utilicemos ese, por así decirlo,
ese vocabulario con personas que no conocen, ¿verdad?
Pero sí hay que explicarlo para que la persona nos pueda entender.
Claramente, y es obvio, que la Biblia, ya en ese entorno donde ellos se movían,
era muy común este tipo de palabras, que tal vez para nuestro siglo o nuestro
tiempo, no necesariamente van a ser muy conocidas, y no necesariamente significa
también que sean palabras antiguas, en el sentido que
ya no se usan, como hemos visto en otros ejemplos.
Pero sí es importante a veces, y que a veces por esa razón no se
entienden algunos textos de la Biblia, o que hay mucha
gente que dice es que yo no entiendo cuando estoy leyendo.
Y en una parte es porque no se sabe la palabra de lo que quiere significar.
Aquí, en este caso, la palabra redención, nosotros podemos suponer cosas,
hacemos suposiciones de qué puede estar hablando, pero no necesariamente conocer
el entendimiento específico con relación a esta palabra, y por lo tanto, puede que no
logremos entender plenamente lo que quiere decir, o le añadamos un sentido
equivocado, o simple y sencillamente lo pasemos por alto y no le pongamos ni
siquiera atención, cuando realmente es una base de la fe en la cual nosotros vivimos,
y también entender lo que hemos venido hablando acerca de los otros, por así
decirlo, de los aspectos del cual es el Evangelio.
Por eso puse aquí el contexto con el 13, la parte de la redención, porque tiene que
ver con lo que hemos visto acerca del dominio y el ser libres de las tinieblas,
porque ya en su momento, cuando hablamos en el capítulo, perdón, en el versículo
13, hablamos como cinco, hicimos cinco partes.
En una de ellas, hablamos acerca de libres de qué nos han hecho.
Y cuando habla del dominio de tinieblas, ¿pero a qué se hace referencia eso?
Hablamos acerca del reino de los ídolos y algunas otras cosas.
También hablamos de qué, a qué se hace referencia con dominio, o en este caso,
en otros pasajes dice poder o autoridad, que es la palabra exousia, que es algo que
se fue dado legalmente, o sea, que ellos tenían algo legal sobre
nosotros, que por eso ellos podían hacer y deshacer con quienes éramos nosotros,
y por eso que a veces entra un poquito esa pequeña falsedad de libre albedrío,
que dicen que uno puede hacer lo que uno quiera, pero realmente no es del todo
cierto, porque, y ahorita vamos a hablar por qué la redención, y es porque si
estamos nosotros sujetos al dominio del enemigo, no
podemos hacer necesariamente lo que nosotros queramos.
Estamos sujetos bajo ese régimen, y si uno, por ejemplo, en unos países,
vamos a poner en este caso Cuba, no es como que alguien pueda venir y hacer
lo que él quiera, porque el gobierno tiene ciertas cosas en predominio, igual como en
el caso de Corea del Sur, pero en Corea del Norte, y ellos, por más que quisieran
salir de allí, no van, no pueden, y si
quisieran hacerlo podría ser demasiado difícil.
Aparte que ahí les ponen qué películas ver, qué contenido ver, y crearon una
historia totalmente falsa, si no estoy mal en Corea del Norte, entonces prácticamente
ellos podrían pensar que están siendo libres, pero realmente están sometidos y
sujetos bajo un régimen que de alguna manera aparentemente es legal, ¿verdad?
Entonces ellos están sometidos, si quieren venir a otros países,
aparentemente libertarlos, ¿cómo podrían hacerlo?
Es más, tal vez muchos de los que están ahí dentro,
por los engaños, van a querer defender a ese sistema.
Entonces, basado en esto, por eso aquí entra la situación de la redención,
¿a qué quiere darse a entender?
Y eso obviamente también va a ayudar a saber cómo vivir en Cristo Jesús,
porque hemos estado hablando que no sólo el hecho de decir que Dios nos ama y que
somos sus hijos y ahí quedó la situación en el
aire, y que podemos seguir viviendo como siempre.
O sea, ese no es el sentido de que hemos sido salvados, hemos sido liberados, ¿sí?
Porque si uno ha estado en un régimen y ha prácticamente vivido o sometido bajo ese
régimen de tinieblas, de pecados, ¿por qué, si nos hicieron libres,
por qué volver a regresar al mismo régimen?
O sea, no tiene sentido, ¿verdad?
Eso es porque la persona no ha entendido los peligros o ha experimentado los
castigos de ese régimen, o si los ha vivido, pues
no le interesa, quiere seguir viviendo ahí, ¿verdad?
Porque tiene sus placeres, pero no ha entendido lo que puede ser realmente la
redención, o en este caso la libertad que nos ha dado Jesús en su reino.
Entonces, esta palabra tiene mucho peso, aunque
a veces no nos hemos detenido tal vez a verlo.
Vamos a ver ahorita unos...
eh...
unas definiciones.
Dice acá, en el griego es apolutrosis, la que es 629.
Dice de un compuesto de Apo, que es la G75 y Lutron, que es la 3083.
Dice, el acto redención en pleno, es decir, figurativamente librarse,
o específicamente cristiana salvación.
En las biblias, como la Reina Valeria, se ha traducido como redención,
remisión, rescate.
Entonces, aquí no nos dice mucho, más que habla de que nos hemos sido hechos libres.
O dice redención en pleno, pero igual nos deja un poquito
al aire, pero ahí está la palabra en griego que se utiliza.
Entonces, para poder conocer un poquito más,
veamos acá esta definición de Wikipedia.
Claramente hay está la Real Academia, etc.
Pero quise colocar esta en particular por lo que menciona, y no necesariamente se
esté negando, porque alguno podría decir, hermano, pero porque utiliza otro
diccionario, pues es Wikipedia, pero se puede usar, ¿no?
Pero el punto que quiero llegar es que ahorita vamos a poder ver una definición
que nos puede ayudar para que podamos entender a qué se refiere con redención.
Y por lo tanto, también saber lo que Dios hizo por nosotros.
Dice el término redención, el prefijo re, que
significa de nuevo, y emere significa comprar.
Literalmente significa comprar de nuevo.
Se aplica el pago para obtener la libertad de un esclavo o cautivo, o bien para
volver a adquirir o recomprar algo que se había vendido empeñado o hipotecado.
Entonces, esto es bien interesante porque si nos damos cuenta aquí nos están
hablando de dos escenarios por así decirlo.
Cuando alguien viene y compra algo o cuando alguien viene y puede comprar algo
que ya lo había perdido o lo había entregado, por así decirlo.
Por eso aquí se llama comprar de nuevo.
Dice recomprar algo que se había vendido empeñado o hipotecado.
Pero también habla de pago para obtener libertad de un esclavo o cautivo.
Entonces aquí nos están dando algo muy específico.
Entonces cuando vemos acá, en la parte del versículo 13, de Colosenses 13 cuando dice
nos libró del dominio entonces este libró del dominio nos habla que éramos esclavos
¿esclavos o qué?
O cautivos
¿esclavos o cautivos?
¿de qué?
Del dominio de las tinieblas.
O sea que no éramos libres necesariamente.
Y ese es el punto, a veces cuando se habla mucho de libre albedrío.
Pero realmente habla de que nosotros estamos esclavos del mundo, esclavos de
las tinieblas, esclavos y cautivos de los ídolos.
Que según nosotros es nuestra, aparentemente,
lo estamos haciendo con toda nuestra libertad.
Pero a veces no, porque hemos hablado también de que a veces cuando uno ya
quiere salir de allí, cuando uno experimenta las consecuencias de una falsa
adoración o las consecuencias de inquirirse en ciertos pecados,
se comienza después a experimentar las consecuencias.
Por ejemplo, si alguien adultera, experimenta
las consecuencias de ese adulterio.
Si alguien fornica experimenta las consecuencias de esa fornicación.
En diferentes medidas.
Porque alguien dirá, hermano, pero es placentero.
Pero hay consecuencias.
¿Por qué?
Porque a algunos los pueden tratar ya de... a mujeres a veces las pueden tratar
de prostitutas, a los varones de desconfianza u otros títulos.
Entonces ya comienzan prácticamente a hablar en contra de ellos.
A dar un mal testimonio de ellos.
Y eso también puede cerrar puertas.
Aparte de otras cosas espirituales que la Biblia puede mencionar.
Sin mencionar a veces la mentira o el engaño de prostitución, etc.
Entonces no vemos nosotros las consecuencias.
Solo vemos el placer.
Y obviamente la consecuencia general es la muerte.
Porque la Biblia dice que el apago del pecado es la muerte.
Pero cuando ya alguien quiere salir de ese entorno porque se ha dado cuenta que no le
agrada las consecuencias que trajeron todas estas cosas entre una de ellas lo
que es más común por ejemplo los vicios como las drogas o el alcoholismo que tal
vez son los más fuertes por así decirlo en algunos casos las personas se dan cuenta
de que al principio dicen, no, es que yo cuando quiero lo dejo.
Si esto no me domina a mí, yo lo domino.
Pero después se dan cuenta que no es tan fácil dejar la bebida o las drogas y por
eso que hay centros de rehabilitación o alcohólicos anónimos o en este caso en su
verdad plena, Jesucristo puede libertar a cualquier persona de alcoholismo o de
drogadicciones que sean hoy testimonios de personas que han sido libres de todo ello
por causa de su clamor a Dios y Dios en un día para otro se los quitó todo.
Pero lo que voy a estar de que cuando ellos ya quieren
salir de eso se dan cuenta de que no son libres de eso.
Se dan cuenta de que han sido siempre esclavos porque
ahora quieren su libertad y ven que no pueden hacerlo.
Si lo quisiéramos poner un ejemplo una cosa es de que uno tenga uno esté
encerrado en un cuarto por así decirlo, o una cárcel que sea, que se yo,
uno de dos metros por dos metros o de tres metros por tres a que uno esté en una
cárcel que ha sido de unos mil kilómetros de un kilómetro por un kilómetro o sea,
siempre está encerrado lo único es de que uno tiene mucho espacio para hacer,
pero si sigue siendo esclavo, o sea, sigue estando encerrado, solo que ahora
tiene más terreno entonces ese es el engaño del enemigo el enemigo nos hace
pensar que somos libres de hacer lo que queramos, pero realmente ya fuimos
esclavizados bajo ellos, lo único que pensamos que estamos nosotros tomando
nuestras decisiones por eso que mencionaba el caso de la palabra redención es decir
que la palabra redención ya nos está dando a entender que
nosotros éramos esclavos y cautivos del dominio de las tinieblas
entonces no hay una verdadera libertad no es necesariamente decir, es que yo hago lo
que quiero porque realmente no se puede entonces esto es bastante importante lo
que estamos viendo acá con la palabra redención, nos está mostrando una claridad
de lo que nosotros éramos por eso que no tiene sentido que nosotros estando en
Cristo queramos vivir bajo la misma forma de pensar que vive el mundo y bajo
entregar nuestros miembros al pecado como antes lo hacíamos que es lo que el apóstol
Pablo en el libro romano en los capítulos 6 lo menciona y explica desde el versículo
1 del 1 al 12 hace una referencia acerca de lo que es el bautismo en agua que
alguien murió al pecado y cuando sale en las aguas sale a novedad de vida entonces
dice el apóstol Pablo, si usted y yo murieron al pecado y ahora nacen a novedad
de vida ¿por qué quieren volver a sus miembros al pecado?
O sea, no tiene lógica por así decirlo.
Es como que yo hice una persona libre de una cárcel y la persona dice, bueno,
me voy a volver a meter a la cárcel.
O sea, no tiene una lógica ¿verdad?
Entonces, eso es lo que nos está mostrando prácticamente acá, cuando habla del libro
del dominio de las tinieblas éramos esclavos del dominio o de la autoridad de
las tinieblas y eso es lo que también menciona Efesios capítulo 2 ¿verdad?
Dice el príncipe de la potestad del aire que opera en los hijos de desobediencia y
que estamos sujetos a la voluntad de la carne los pensamientos de la carne y los
deseos de la carne Entonces vemos acá, regresando aquí a la palabra redención,
menciona también de que nos libera de una esclavitud y de un cautiverio pero no lo
hace sólo así, no es necesariamente lo vemos como que fuera alguien por así lo
vamos a poner de esta manera, sólo con espadas y armas y a pelear una batalla y
vámonos sino que aquí está hablando como son aspectos también legales está hablando
que él tuvo que realizar un pago para volverlo a adquirir, porque le pertenecía
antes, pero ahora lo tiene que volver a
adquirir entonces ese es un problema ¿verdad?
Y aquí es donde también entra otro pasaje, por aquí vemos en esta parte de acá cuando
habla de comprar de nuevo y habla aquí también, dice recomprar algo que se había
vendido empeñado o hipotecado y aquí hay algo importante porque el apóstol Pablo en
una de sus cartas menciona y dice porque yo era vendido al pecado y por eso vivía
en incredulidad y por eso hice lo que hice,
menciona el apóstol Pablo entonces ¿qué significa?
Que uno se vende al pecado prácticamente y lo que hace el señor, obviamente porque
uno se está dando a ese pecado y porque él también dice la palabra que nos entregó
para poder tener misericordia nosotros, ¿por qué?
Porque nosotros nos dimos en lugar de Dios condenarnos por habernos dado al pecado,
por haber entrado en esta rebelión él tuvo misericordia a nosotros, es decir los
ángeles vinieron y se rebelaron en contra de Dios y ellos recibieron su castigo,
tanto como lo que la Biblia menciona acerca de las rebeliones que han habido en
este caso con los ángeles y demás pero a nosotros no, por eso dice Dios en la
palabra que Dios no socorrió a la descendencia a los ángeles, sino a la
descendencia de Abraham, o sea que por alguna razón nos tuvo misericordia pero
obviamente en ambos casos, los dos se rebelaron, los dos se dieron al pecado,
por así decirlo solo que a nosotros nos tuvieron misericordia entregándonos
prácticamente y eso lo habla el libro romano si alguien lo puede leer,
se va a dar cuenta que el libro romano habla de tres cosas habla de la esclavitud
en el espíritu, que habla de vanidad, inclusive lo habla la iglesia,
esto es vanidad esto es vanidad porque el libro romano lo menciona, creo que no sé
si es desde el capítulo ocho, comienza a hablar acerca de la esclavitud y la
vanidad luego también menciona que fuimos sometidos bajo desobediencia para poder
tener misericordia todos, habla del alma y luego el apóstol Palo dice miserable de mí
quien me libera de este cuerpo de muerte habla de la cautividad y esclavitud del
cuerpo, entonces en romanos habla de tres esclavitudes
el espíritu del alma y la del cuerpo ¿por qué?
Porque vanidad es vanidad la vanidad es algo espiritual que habla completamente de
lo contrario a Dios, todo lo que correspondería a lo que es todo lo
contrario al espíritu de Dios, por así decirlo porque obviamente el único
que puede llenar o puede dar gloria es Jesucristo, por eso que se llama de
vanagloria, o en este caso también Espíritu Santo entonces vemos de que eso
nos está hablando porque nosotros nos vendimos al pecado Dios lo permitió,
bueno, te quieres vender, véndete pero también Dios a sí mismo buscó redimirnos
es decir, bueno, ya se vendieron yo lo estoy permitiendo porque ellos se
quisieron vender al pecado, dele y entonces ahí es donde entra el sacrificio
de Cristo en la Cruz del Calvario y no sólo la idea de en este caso destronar a
la muerte, etcétera, sino que también comprarnos con precio de sangre y esto es
muy importante por eso hemos hablado de lo que es cuando hemos hablado de la Pascua o
cuando se habla del cordero expiatorio por los pecados o los carneros que tenía que
haber un derramamiento de sangre, tanto como lo que es el cordero pascual
como el cordero de la expiación tenía que haber un derramamiento de sangre porque
era el precio del pago de nuestros pecados y claramente en todo el Antiguo Testamento
se anuncia que el hombre iba a tener una redención por sangre pero que a veces
nosotros sólo lo estamos viendo como un sentido ritual o religioso, pero no lo
hemos estado viendo como una enseñanza del Padre incluso a veces lo vemos como algo
profético, pero no como algo que es una enseñanza enseñarle a alguien algo y esto
es algo que tenemos que tomar en cuenta Dios Padre, que Dios Padre enseña,
no sólo manifiesta un ámbito profético, sino que también Dios Padre que hace,
enseña Él también es un pastor y otras cosas porque a veces sólo podemos regir a
Dios Padre como el ámbito profético, pero no necesariamente como alguien que
enseña o como alguien que pastorea que también es otra de las cosas que se
menciona mucho sino que también es alguien que enseña y preparó una pedagogía para
que el hombre entendiera acerca de su redención y de su esclavitud, o en este
caso en particular su esclavitud y su redención Entonces, todo lo que Dios
preparó en el antiguo tiempo era que se mencionaba todo a través de sangre,
porque era marcar que el Cordero de Dios, o en este caso Jesucristo, nos iba a venir
a salvar con la sangre de su Hijo es decir, ese era el pago porque aquí
menciona que se tiene que comprar por algo o sea, no
era sólo venir a darme lo que me pertenece ¿verdad?
Pues él se vendió él se entregó es de mi propiedad ahora es de mi dominio entonces
tiene que haber un pago pero obviamente no es como que uno le va a dar dólares se le
iba a dar dólares al enemigo se le iba a dar prácticamente euros o libras
esterlinas o oro o algún otro tipo de de metal, sino que dice la Biblia que
nos redimió con la preciosa sangre de su Hijo Jesús.
Entonces, tuvo una redención por la sangre y obviamente hay mucho que ver en ese
entorno, no sólo el pago de nuestros pecados, sino también nuestra purificación
y otros aspectos que la sangre del Cordero de Dios nos ha dado.
Y esto no lo digo yo, esto lo habla inclusive el libro de Efesios.
El libro de Efesios lo marca más claro en esa área, dice Efesios 1.7.
En él tenemos redención mediante su sangre, el perdón
de nuestros pecados según las riquezas de su gracia.
Entonces, si nos damos cuenta, la sangre del Cordero es el pago y el precio.
Y claramente también aquí hay otras cosas que mencionar acerca de la sangre.
Porque aquí dice mediante su sangre y alguien dirá, pero es sólo un líquido.
Pero es que no es la idea de líquido, porque aquí hay muchas figuras
relacionadas, porque inclusive hay cosas en la Escritura del Antiguo Testamento que
dicen, no comas la sangre porque esa es su vida.
Entonces, cuando habla de que Jesucristo dio su sangre,
prácticamente dice que dio su vida completa por nosotros.
O sea, que fue su Hijo y fue su sangre en el sentido de la vida.
Toda la vida Él la entregó por causa de nosotros.
Nos sustituyó en diferentes maneras.
Y es lo que explica en este caso también lo que es el
Cordero Pascual, que lo hemos estado viendo los sábados.
En el Cordero Pascual, o lo que significa la Pascua, que viene de Pesaj y de Pasaj,
que es pasar por alto, se pasó por alto el juicio porque se comió la sangre,
se colocó en el lintel de la puerta y al ver que hubo un derramamiento de sangre,
una muerte y un derramamiento de sangre, se pasa por alto el juicio.
Y ya no entra la muerte prácticamente para quitar la primogenitura, sino que se
resguarda por causa de la sangre, por causa
de la vida, en este caso el Cordero Pascual.
De igual manera, el rociamiento de la sangre que se hacía en la expiación.
Entonces vemos que a través de todo eso nos enseña a nosotros que por su sangre,
por su vida, nosotros íbamos a ser comprados,
pero también eso es muy importante.
Nosotros también somos... aquí hay algo muy importante también que hay que ver,
y es de que no perdemos nosotros la categoría de esclavos tampoco,
porque a veces cuando nosotros hablamos de que estamos en Cristo Jesús, solo nos
gusta hablar del hecho de que nosotros somos hijos de Dios.
Eso es algo que muy común se menciona y dice, no hermano, yo soy hijo de Dios.
Y no es mentira, es una verdad, es una verdad muy clara que somos hijos de Dios.
Pero se nos olvida entender también que también somos esclavos, porque si aquí
vemos en este pasaje de acá, pero en esta parte de la definición que estamos viendo,
que habla y dice, obtener la libertad de un esclavo cautivo
para volver a adquirir o recomprar algo que se había empeñado.
Entonces significa que era un esclavo y que
ahora lo recompré, pero sigue siendo esclavo.
Porque lo acabo de comprar.
Y esto es algo que no hemos entendido adaptados por nuestros contextos actuales,
porque cuando nosotros hablamos, por ejemplo,
de Señor, a veces nosotros decimos Señor Jesús.
Esto es algo que nosotros tendríamos que decir Señor Jesús cuando hablamos.
Cuando hablamos es que el Señor me rescató.
Pero a veces pensamos de que esta parte de Señor es como cuando uno habla con una
persona mayor, porque dice qué tal Señor, cómo estaba con un niño.
A veces cuando uno estaba en la escuela primaria y decían, entra una persona y
dice buenos días, señor Mateo o buenos días, señorita Sofía.
Entonces, qué pasa ahí?
Nosotros pensamos que es un título como que para tratar bien a alguien,
pero no vemos lo que eso realmente representa.
Y cuando se habla de un señor, se habla de sus esclavos.
Por eso que en el libro romanos, capítulo 10, menciona y dice cerca de ti
está la palabra, de la palabra que predicamos, de que si confesares que
Jesucristo es Señor y crees en tu corazón que Dios
le resucitó dentro de los muertos, serás salvo.
Si nos damos cuenta, la categoría o la expresión
que se tiene que dar es la expresión de un señor.
No dice si confiesas con tu boca que Jesús es tu padre.
No dice si confiesas en tu boca que Jesús es rey.
Sino que dice específicamente Señor.
Y cuando se habla de señorío, se habla de una esclavitud.
Entonces, nosotros hemos olvidado esta línea de entendimiento del señorío de
Cristo y nos hemos regido sólo el sentido de la paternidad de Dios.
No significa que esté mal, sino que está incompleto, porque
eso involucra nuestro comportamiento en el Evangelio.
Porque si nosotros entendemos de que Él es Señor, tenemos
que hacer lo que Él nos dice, porque somos esclavos.
Pero a veces cuando uno dice que Él es mi padre, uno hace
berrinche, porque eso es lo que uno a veces hace con los papás.
Uno a veces no hace caso, le dicen varias veces
las cosas, uno no lo quiere hacer, no le gusta.
Y ahí está el papá tratando de corregirnos, hablarnos, pero un señorío no es así.
En la señoría es muy diferente, porque el señorío dice
algo que se tiene que hacer, le guste o no le guste a uno.
No tiene necesariamente uno la idea de opinar algo.
Esa es la idea del señorío.
Uno no opina, uno no dice, uno no... nada de nada.
Se tiene que hacer lo que se dice.
Y si inclusive uno puede venir y pedir explicaciones, no se las van a dar.
Porque te estoy diciendo que lo hagas y se acabó.
Así es el señorío.
Pero es que ese no es el Dios al que yo sirvo, pero es el que está escrito.
Y por eso que la Biblia habla del señorío, pero también de la paternidad.
O sea, nosotros tenemos múltiples identidades, si lo queremos llamar así.
¿Por qué?
Porque cada manifestación, en este caso del Señor o Dios, es el mismo.
Pero la manera de la ejecución es diferente.
O por ejemplo, hagamos de cuenta...
Le voy a poner este sentido, tal vez para que se entienda un poquito mejor.
Cuando una persona, por ejemplo, tiene un papá y un niño, y ese niño lo
mete, por ejemplo, a jugar fútbol a un campo, ya un equipo, literal, hagamos de
cuenta que el niño tiene ocho años y lo meten a jugar.
El papá puede ser el entrenador, pero cuando él está, no va a tratar a su
hijo necesariamente como hijo dentro del campo de juego.
Él va a ser el entrenador que le va a dar direcciones al hijo como entrenador.
Cuando ellos terminan de jugar y todo, regresan a la
casa y en la casa ya no es el entrenador, es el papá.
Pero dentro del campo, si el niño no hace caso, mira, hace esto y esto.
Si él no sigue las instrucciones, lo ponen en la banca.
¿Por qué?
Porque no siguió las instrucciones del papá con el niño.
Mira, tienes que hacer esto, esto, si no va a afectar al equipo.
Entonces, ok, no haces caso a la banca.
¿Por qué?
Porque yo soy el entrenador y estoy velando por el equipo.
Entonces, claramente eres el entrenador, no eres el papá, eres el entrenador.
Entonces, en este caso es lo mismo con Dios.
Dios es nuestro señor, no solo nuestro padre, es nuestro señor.
Y esto lo menciono porque Jesús mismo lo menciona con los apóstoles.
Él les dijo, ahora ya no les diré siervos o esclavos, ahora les diré amigos.
Y ahí les comienza a contar Jesús qué es lo que va a hacer y le va a pasar.
Y le dice claramente, el señor no le cuenta nada
a sus siervos, solo únicamente a sus amigos.
Entonces vemos de que nosotros no hemos entendido que somos esclavos de Jesús.
A veces decimos muy poéticamente, es que hermano, soy esclavo por amor.
Pero realmente en la realidad no se vive eso, no se vive la obediencia a él sin
titubear o sin necesariamente cuestionarlo.
Señor, dame todos los detalles y ya sé.
Que a veces no necesariamente se los va a dar Dios o no los va a dar Dios.
Porque él les está comportando como un señor.
Ve y hazlo.
¿Por qué?
Porque yo te digo y listo pues.
Entonces eso es un señorío, pero a veces eso no necesariamente puede ser muy
agradable a nosotros, porque nos gusta mal la idea de una paternidad.
Tampoco quiero decir que no es que Dios no sea padre, pero la Biblia también menciona
que un niño mientras es niño en nada difiere de un esclavo, son iguales casi.
Porque al niño le digo, mira, anda, hace otra cosa y lo tiene que hacer.
Es como un esclavo.
Y eso lo menciona la Escritura, creo que es Gálatas.
Entonces, ¿qué quiero entender con esto?
Si nosotros no tenemos bien entendido lo que Dios hizo por nosotros en la Cruz del
Calvario y nuestra identidad con él, vamos a tener comportamientos que los
comportamientos somos los que estamos viendo ahora.
Que cada quien hace lo que quiere, cada quien solo
dice, ah, es que Dios es mi padre, yo soy hijo de él.
Pero no ha entendido que tenemos un señorío que fuimos rescatados del pecado y
que no tenemos por qué servirle al mundo o al pecado, sino tenemos que seguir la
obediencia de nuestro señor Jesús porque nos compró con precio de sangre.
Ciertamente hay una gratitud por la salvación
y por eso nos tratamos de rendir a él.
Lastimosamente también a veces cuando se habla de servirle a Dios o estar bajo su
servicio, a veces siempre se circunscribe bajo el ámbito de servir en una iglesia,
que es una, más o menos a veces como una doctrina saducea, y que
todo el ámbito del servicio a Dios está dentro de la iglesia.
Y nada más ponen un pie fuera de la iglesia y ya se convierten en otras personas.
Ya son mal hablados, se comportan mal, no leen la Biblia, no oran, no nada.
Pero dentro de la iglesia, dentro del entorno, se están siguiendo las normas,
se visten bien, hablan bien, etc.
Y nada más ponen un pie, se transforman.
Entonces, ¿por qué?
Porque no se ha entendido que el señorío no es local, no es una iglesia.
El señorío de Dios es en todo tiempo, en todo momento.
Las personas quieren venir y predicar dentro de la iglesia y dicen, hermano,
es que ese pastor yo no entiendo por qué no me pone a mí a predicar.
Si yo ya llevo aquí 10 años, estar sentado y
escuchándolo, aunque sea unos 10 minutos ir a predicar.
O sea, vemos como a veces esos tipos de comentarios que nosotros hacemos nos están
demostrando que no entendemos el señorío ni el reino de Dios.
Porque realmente Dios no necesita necesariamente
de un púlpito para que alguien predique.
Hay mucho que hacer en diferentes partes del mundo para predicar.
Para llevar, por así decirlo, el evangelio del reino.
Pero como no escuchamos la voz del señor, que tal vez el señor no dice, mira,
párate en la esquina del mercado y comienza a predicar.
Pero a fuerza el otro quiere predicar en la iglesia donde estaba.
Y tal vez Dios lo está ahí, que predique en el mercado, o tal vez que predique en
los buses, o que predique en las cárceles, o que
vaya a predicar aquí, por ejemplo, en los hospitales.
Pero la pura fuerza quiere servir dentro de la iglesia, dentro del púlpito.
Y como no escucha la voz de su señor, que le dice, ve y predica en otros
ámbitos, como por ejemplo un parque, o algunas otras instrucciones,
por así decirlo.
Entonces vemos que nuestro comportamiento no es el adecuado.
Ahora, claramente también esto tiene muchas ventajas basadas en la naturaleza
del señorío, porque si lo vemos de una manera, así como estoy mencionando,
solo en mandamientos y mandados, pues alguien se puede sentir, para mí,
para que me estén mandando, si mi mamá o mi papá me mandan, diré a alguien.
Pero lo que quiero resaltar con esto es más que todo el punto de la naturaleza,
también de lo que nos van a esclavizar, por así decirlo.
¿Por qué?
Porque en el mundo nos esclavizan a los pecados, la soberbia, la altivez,
la arrogancia y algún otro tipo de cosas.
Pero en el reino de Dios, recordemos que el reino de Dios es justicia, paz y gozo.
Pero en el reino de Dios también la base es el amor.
Entonces, ¿qué quiere decir esto?
De que nuestro señor nos va a mandar a nosotros aquí, a perdonar y a pedir perdón.
Y a veces uno no quiere.
A veces dice, ve y perdona a aquel que te hizo daño.
No, yo no quiero perdonarle, si me hizo mucho daño, esto no se merece mi perdón,
etc.
Entonces, ¿qué pasa?
El señor dice, no, ve y perdona.
¿Por qué?
Porque él es la naturaleza del amor, o sea, el amor, lo voy a poner de esta
manera, el amor está señoreando sobre nosotros ahora.
Y el amor quiere que perdonemos para que seamos sanados.
Por eso decimos no, pero como es señor, tenemos que hacerle caso.
Y como el señor va a poner una presión, ve y hazlo.
Y uno va a ir ahí, a veces hasta de mala gana, queriéndolo hacer.
Y ahí hasta enojado uno, sí, qué mira que, te perdono por lo que me hiciste.
Entonces uno cumplió.
Pero como obviamente también eso trae una liberación, uno va entendiendo lo que
ocurre cuando uno perdona o cuando uno pide perdón.
Y por eso está de que después el señorío va a volver a venir y nos va a decir eso.
Y ya uno lo va a hacer con agrado porque uno ya entendió lo que significa ese
mandamiento o esa instrucción que Dios nos ha dado.
Así que lo que quiero transmitir con esto o mencionar con esto es.
Que Dios nos rescató y nos compró con precio de sangre con su redención,
pero también esto involucra en la manera que tenemos que vivir el evangelio.
No sólo son un conjunto de teorías y administradas ahí poéticamente para que
uno diga qué bonito poema, sino que involucra en la forma en
la cual nosotros debemos comportarnos en el reino de Dios.
Él es nuestro señor.
Seguimos sus órdenes.
Seguimos sus mandatos.
Seguimos sus instrucciones.
Sólo tenemos que asegurarnos que proviene de él.
Claramente también entendemos de que Dios puede ser un amigo, Dios puede ser un
padre y también hay una manifestación que él se va a dar.
Porque obviamente hay una manera en cual se
manifiestan las cosas o se expresan las cosas.
Como el caso que mencioné, el entrenador de fútbol.
El papá claramente dentro del juego por el
cielo se va a comportar como un entrenador.
Va a la dirección.
Inclusive tal vez va a llamar al hijo por su nombre.
Mira Pablo, anda a jugar.
Tal vez en la casa le dice mira Panchito.
No le dices Panchito, tal vez le va a decir mira Pablo, anda a jugar.
¿Por qué?
Porque está en ese ámbito y toda la gente lo va a conocer en ese ámbito.
Y le va a decir mira, anda Pablo, hace tal cosa.
Pero ya en la casa le dice hola Panchito, ¿cómo estás?
Que bien jugabas.
Ya el cambio va a estar marcado.
Por normas o muchas cosas como esas.
Entonces igual pasa con Dios.
Dios ciertamente se va a manifestar como un señor y nos va a decir mira, ve y hazlo.
Y no te estoy preguntando.
Porque se está manifestando como nuestro señor y que nos envía a hacerlo.
Pero también en cierto momento va a ser el
Dios de amores, el Dios de nuestro consuelo.
¿Por qué?
Porque Él se ha manifestado.
Y así somos nosotros en muchos casos.
Cuando uno está en el trabajo, uno trata con personas.
Cuando también alguien puede ser jefe de un personal y uno tiene un comportamiento.
En algún momento de esa historia en el trabajo, uno se hace amigo de las personas.
Inclusive también a veces pasa con los maestros.
Cuando uno tiene maestros de escuela o de universidad, ellos son maestros.
Y obviamente está ese respeto y todo.
Y cuando uno a veces comienza a tratar con los maestros,
llega un punto que uno tal vez se vuelve amigo de ese maestro.
Y la relación cambia.
Pero obviamente dentro del aula se tiene que mantener ese respeto y esa manera.
Y de repente solo por así salir del aula y a cambio hoy podemos ser amigos,
pues ya se expresa la amistad.
Entonces eso lo vemos naturalmente.
Es decir, eso que pasa, igual pasa con Dios.
Pero el punto que quiero recargar, o que quiero
recargar acá, es el punto de la redención.
¿Por qué?
Porque la redención marcó eso que hemos estado viendo.
El hecho de que éramos esclavos y cautivos en la exousia o en el dominio.
O en autoridad de las tinieblas, por cual no
teníamos nosotros una capacidad de decisión.
Más bien estamos agobiados por los afanes, preocupaciones y demás.
Y que Dios nos ha dado la libertad a través de la redención.
Es decir, el pago con su vida, el pago con su sangre.
Para que nosotros tuviéramos perdón de pecados.
Y ese perdón de pecados nos hiciera libres
para poder estar en el reino de su amado hijo.
A través del pago de los pecados.
A través de ser redimidos.
A través de tener esta redención por medio de su sangre.
De ser comprados otra vez, de vuelta, pertenecientes a él.
¿Por qué?
Porque nos vendimos nosotros al pecado, como Pablo lo expresa.
Entonces, ¿por qué ahora, teniendo redención, teniendo pago por nuestros
pecados, ¿por qué nosotros queremos volver a
vivir otra vez en esos deleites de pecados?
En los deseos de la carne, la voluntad de la carne y los pensamientos de la carne.
No tiene sentido.
Y esto lo menciono porque hay muchas denominaciones, religiones o sectas que
hacen referencia a que no importa, estando en Cristo, lo que uno haga.
Inclusive, ahora creo que ya no está, creo que ese señor murió hace muchos años.
Porque a veces llegaba aquí al mercado, había una cuestión que era de los...
No me recuerdo cómo es en la iglesia, que se tatuaban un 666.
Y ellos hablaban acerca de las supergracias, algo así les mencionaban.
De que no importa, como Dios ya pagó por todos nuestros pecados, no importaba si
uno tomaba, si fumaba, si hacía cualquier tipo de cosas,
porque Dios ya había perdonado todos nuestros pecados.
Entonces, no importaba que alguien se embriagara o que se hiciera lo que hiciera.
Y eso es prácticamente un error o un mal entendimiento, por así mencionarlo,
de lo que aquí está mencionada la palabra redención.
O lo que mencioné de haber sido libres de algo
y querer volver a estar esclavizados en ello.
Porque, por ejemplo, hablando de los regímenes, si vemos un régimen que
esclaviza a la gente, lo somete, etcétera, y la gente quiere salir de ese
régimen, y una persona lo ayuda a salir de ese régimen porque él ha experimentado lo
que es, y luego dice, ah, ya estuvo bonito aquí, estar en la playa un ratito,
qué sé yo, me voy a volver otra vez a someter al
otro al régimen, y se va otra vez a meter al régimen.
No tiene sentido, pues, por eso se llama libertad, ¿verdad?
Sacar de eso.
Entonces, así nos pasa en el Evangelio.
¿Por qué?
Porque a veces no hemos entendido lo que realmente el reino de Dios es,
el Evangelio es, y la redención o la salvación que Dios nos ha dado.
Porque también así se ha enseñado.
O sea, cuando se habla a veces, o inclusive a veces se evangeliza,
no estoy diciendo que también está del todo mal.
Por ejemplo, cuando dice la gente, mira, Dios te ama,
tiene un plan para tu vida, y acéptalo en tu corazón.
Entonces la gente puede hacer esa oración, ¿verdad?
Y está, ah, sí, voy a orar a Jesús porque tiene un plan para mi vida, Dios me ama,
y él quiere lo mejor para mí.
Entonces la persona se pone a orar, pero ella nunca
sabe de que lo redimieron prácticamente del pecado.
Entonces esa persona va a seguir a veces teniendo su misma forma de vida,
solo que ahora es una vida que ahora, en lugar de ir a ver los partidos el
domingo, se va a ir a la iglesia, ¿verdad?
Y menciono también esto, creo que lo mencioné, que una persona había
mencionado, que habían hecho una estadística, que mucha gente que está en
la iglesia, se salía a la iglesia no necesariamente por un maltrato en la
iglesia, sino porque cuando a veces se tocaba el tema del infierno, la gente
decía que cómo va a ser un Dios de amor, va a mandar a la gente al infierno,
y se iban de la iglesia porque mencionaban acerca del infierno.
Y yo digo, ¿pero por qué se van a salir si
realmente esa es la base del evangelio también?
Que estábamos en una condenación, que nuestro castigo era el pago con el
infierno, el agua de fuego, y de que ahora somos sacados de esa condenación,
somos libres del fuego eterno y entramos a la vida eterna en Cristo Jesús.
O sea, ¿dónde está el problema?
Porque Dios nos salvó, por eso se llama salvación.
O sea, no sé qué parte de salvación no se entiende, ¿verdad?
Porque cuando se habla de salvar es porque alguien está en peligro.
Cuando se habla de salvar es porque alguien está en condena.
O sea, ¿por qué no entender eso todavía?
Entonces, ¿qué significa?
Que nunca se les habló realmente, cuando se les habló de la palabra,
que Dios es un Dios que salvó, que Dios es un Dios que nos libró de la
condena, porque nosotros cumplimos con el pecado, con la rebelión, y nos vendimos al
pecado, nos sometimos a este reinado, a este dominio del pecado, por la ley y la
muerte, y que Dios nos vino a libertar de todas esas condenas.
Por eso menciono aquí que hay palabras que estamos pasando por alto nosotros,
y que tienen mucho significado, porque vemos que la redención,
como hemos estado hablando, redención significa que estábamos en una esclavitud,
estábamos en un cautiverio, porque nosotros mismos nos vendimos, y que ahora
Dios nos rescata con el pago de su sangre y su vida, para que ahora nosotros
tengamos libertad en Él, porque no hay más reino.
Es como que hubiera un reino neutro, que uno diga, no quiero estar con las
tinieblas, ni quiero estar con Dios, me voy a ir a este neutro.
No pasa eso.
Tenemos tinieblas o luz.
Si no queremos la luz, ahí están las tinieblas.
Ese es el problema nuestro.
Pero Dios nos ofrece la libertad en su reino,
para que no entremos en una condenación.
Pero eso no lo hemos absorbido, y eso, vuelvo y repito, no es que uno lo
tenga mentalmente y que uno lo pueda responder, como en esos concursos de
preguntas, que dice, ah, sí se contesta, o sí, tiene razón, y le dan cuatro
opciones a uno para que uno le dé clic y diga, ah, sí, está la correcta.
Esto no es acumular conocimiento y que uno sepa contestar, inclusive, como dicen
algunos, en la punta de la lengua, sino que eso estamos hablando que esto
tiene que cambiar nuestro comportamiento, de que si nosotros le hemos estado dando
nuestros miembros al pecado, tenemos que dejar
de hacerlo, porque ya nos dieron una redención.
Si alguien está esclavo, sabe que por medio del sacrificio
de Cristo y su redención, nos va a hacer libres.
Pero eso también significa que yo voy a sujetar al pensamiento de Cristo,
no solamente una libertad sin sometimiento.
Menciono esto porque hay personas que han dicho eso, dame una oración para que yo
sea libre de estas cuestiones, de esta oración satánica que hice hace cinco años.
No se hace mucho tiempo, pero él había hecho una oración satánica que le provocó
cosas, por así decirlo, y él me dijo, él como que pensaba su equivalente,
si alguien que es de Dios me hice una oración de Dios, yo voy a poder ser libre
de esto y voy a poder seguir viviendo mi vida.
Es decir, él no quería someterse a Cristo, lo que quería era que me quiten esta
oración de satánica para que yo continúe
viviendo con mi vida de pecado como yo quiero.
Entonces él quería oraciones como que fuera una pastilla, que si alguien comió
mal uno de sus tacos que estaban pasados y ahora quiere que se le quita el dolor de
estómago, pero seguir comiendo tacos por así decirlo.
Entonces, ¿qué quiero entender con esto?
A veces las vemos así a Cristo, Dios solo sácame y quítame
este problema y yo quiero vivir mi vida como yo quiero.
Y eso no funciona así.
La libertad de Cristo es una libertad completa, sometida completamente a él.
Pasamos de ser esclavos de las tinieblas a ser esclavos de la luz, pero obviamente
bajo la naturaleza de la luz, que sería el amor, la misericordia.
Entonces, ¿qué va a hacer el señorío de Cristo?
Tenle misericordia a esa persona.
Ah, es que no quiero.
Te mando a que tengas misericordia con esa persona.
O de repente el señorío de Cristo, ve y haz justicia a esta persona.
Ah, es que yo no quiero porque no sé.
Ve y hazle justicia.
Hazme caso.
Te lo ordeno.
No te estoy preguntando, no te estoy pidiendo tu opinión.
Te estoy mandando a que seas justo.
Te estoy mandando a que seas misericordioso.
Ese es el señorío.
Así como el pecado nos decía, ve y fornica, ve y adultera, ve y droga,
te ve y bebe alcohol, ve y... ¿cómo se llama?
Un glotón, ve y esto.
Y ahí va uno sometido.
Entonces, ¿por qué?
Porque son esclavitudes.
Solo que una esclavitud para muerte y otra esclavitud para vida.
Y claramente en los dos casos uno experimenta las esclavitudes.
¿Qué es lo que provoca esas esclavitudes?
Tanto la satisfacción aparente, en el caso de las
tinieblas, como sus consecuencias para muerte.
Pero en el reino de la luz es el gozo o la plenitud del gozo y la paz de Dios,
como también la experiencia de ir de gloria en gloria.
Pero el punto aquí es la redención.
¿Por qué queremos volver a vivir o entregarnos aquello lo cual nos sometía?
Significa que no hemos entendido bien el evangelio, que no hemos comprendido bien.
Vuelvo y repito, no estamos hablando de una acumulación de conocimiento.
Habla de un cambio de comportamiento en nuestra vida.
Y eso significa dejar de darle nuestros miembros al pecado.
¿Y qué significa entregar nuestros miembros al servicio de Cristo?
¿Por qué?
Porque Él lo merece, por gratitud de habernos hecho libres.
Realmente, tenemos una libertad mayor en Cristo Jesús.
Entonces, por eso mencionamos aquí la redención y por eso también aquí aclara.
Y por ejemplo, en este caso, en Colosenses menciona y dice dos puntos.
Cuando habla de dos puntos, habla como que da una definición, ¿verdad?
El perdón de los pecados.
¿El qué?
El perdón de los pecados.
Y cuando hablamos de perdón, recordemos que es cuando alguien ofende.
¿Por qué pedimos perdón a alguien?
¿Por qué le decimos, mira, te perdono?
Porque a veces puede pasar que cuando uno va en la calle y tal vez uno va rápido,
golpea a alguien sin querer y uno dice, mira, perdóname, porque tal vez lo golpeé.
Si uno ofendió con palabras a alguien, dice, mira, perdóname porque no hice bien.
Y hay una serie de cosas que uno humanamente hace que significa que uno
ofendió a alguien o hizo algo mal en contra de alguien.
Entonces, ¿Dios qué hizo?
A través de la redención de su hijo, perdonó
todas nuestras ofensas para con el padre.
Toda nuestra contienda y enemistad contra el padre.
Pero también nosotros tenemos que volver en amistad con él.
Por eso la Biblia menciona de que cuando nosotros creemos en el sacrificio de
Cristo en la cruz, o en este caso en la redención, somos reconciliados con Cristo,
perdón, con el padre.
Porque Dios Padre, por medio del acto de la cruz, nos reconcilia con él.
Si habla de una reconciliación, habla porque hay una contienda,
hay una enemistad.
Alguien está ofendiendo a alguien.
Entonces Cristo es el mediador, el que medía esta reconciliación.
Y por eso es el Evangelio.
El Evangelio es arrepiéntase porque el reino de los cielos se acerca a vosotros.
¿Para qué?
Para reconciliarse con Dios Padre, dejar la enemistad
con Dios Padre y ahora hacerse amigos de Dios Padre.
Por eso que el libro de Santiago dice eso, ¿verdad?
¿Por qué ustedes se hacen amigos del mundo?
Sin entender que haciéndose amigos del mundo se vuelven enemigos de Dios.
Entonces vemos que tenemos que dejar de darle nuestros miembros al pecado.
Porque ya nos redimieron.
Entonces no tiene sentido darle nuestros miembros al pecado.
Porque nuestra naturaleza o nuestra esclavitud de señoría
marca que tenemos que darle nuestros miembros a Cristo.
Nuestros ojos.
Porque alguien dirá, hermano, así que vos sirvo en la iglesia.
Sí, pero puede ser que esté viendo pornografía, ¿verdad?
Puede ser que está usando sus manos para hacer obras malas.
O como dice el libro de Proverbios, que sus pies corren presurosos al mal.
Y por eso hemos hablado en su momento, bueno, no sé si aquí, ¿verdad?
Pero acerca de lo que representa la cruz del Calvario.
O por eso que la Biblia nos llama a ser crucificados juntamente con Cristo.
Y no es solamente una cuestión como mencioné poética.
Ah, hermanos, que yo como que soy crucificado con él.
No, tiene que haber una manifestación.
Algo que nos diga que realmente estemos siendo crucificados.
Y la figura es en Cristo, ¿verdad?
Obviamente en la cruz.
Porque Cristo, vemos de que él fue clavado sus manos en la cruz.
Y eso habla de una inhabilitación de las malas obras.
Porque antes nosotros hacíamos, como mencioné,
damos nuestros miembros al pecado para pecar.
Para golpear a la persona.
Para hacer actos inmorales.
Para que si con nuestras manos hacer cosas ilegales.
O robarle a las personas.
Eso se crucificó en la cruz.
Entonces, ¿qué significa?
De que si yo ya no estoy haciendo esas cosas malas con mis manos.
Mis manos están crucificadas.
Pero también dice que hay pies que corren presurosos al mal.
A veces nosotros salimos corriendo porque va a comenzar el partido de las 3.
Y queremos salir rápido a la iglesia para
llegar tarde, para llegar temprano a la casa.
Entonces, ¿qué estamos haciendo ahí?
Poniéndole más afán, pasión y necesidad a lo que es un partido de fútbol.
Idolatrándolo.
Estamos corriendo presurosos al mal.
Entonces, ¿qué significa?
Que nuestros pies no han sido crucificados.
Tienen que ser crucificados.
Ya no tenemos que correr presurosos al mal.
También, ¿qué significa?
De que la corona de espinas significa los pensamientos.
Los pensamientos tienen que estar inhabilitados por una corona de espinas.
Ya no tenemos que estar pensando en la maldad.
Tenemos que estar pensando en las cosas del reino.
La pregunta sería, ¿tenemos una corona de espinas que crucifique nuestra vida?
Y en el otro caso, también es nuestra mirada.
Porque la Biblia dice que los ojos altivos, ¿verdad?
Cuando habla de los ojos altivos, es una
persona que solo mide a las personas por arriba.
Cuando Jesús sentaba en la cruz, tenía su mirada hacia abajo.
Por la posición en la cual estaba.
No tenía sus ojos para ver para arriba.
Entonces, tenía su mirada por así cero para abajo.
Significaba que Él estaba en humildad.
La pregunta sería, ¿nosotros estamos crucificados o en humildad?
¿O estamos viendo a la gente por encima de nosotros?
Pero nosotros estamos viendo a la gente por arriba.
Entonces, ver esos aspectos nos ayuda a ver en qué realmente estamos crucificados.
Y qué no.
Y eso tiene que ser en una vida de redención.
Una vida realmente bajo el señorío de Dios.
Por eso la Biblia dice, tome su cruz y sígame.
Todos los días tenemos que verificar si estamos crucificados.
¿Están crucificadas mis manos?
¿Están crucificados mis pies?
¿Están crucificados mis ojos?
¿Mis pensamientos?
Y así sucesivamente en la cruz.
Porque obviamente en la cruz hay muchas figuras relacionadas a uno poder examinar
si realmente está crucificado juntamente con Cristo.
Porque alguien puede decir, hermano, sí, es que cuando
yo acepté a Cristo fui crucificado juntamente con Él.
Entonces, ¿por qué está pecando?
Entonces, ¿por qué sigue dando sus ojos al pecado?
Como, no sé si fue Santiago o Pedro, dice que sus ojos están llenos de adulterio.
Y obviamente no está hablando de que alguien se ponga a ver adúlteros, ¿verdad?
Sino que está hablando de que esa persona está
dando sus ojos para las cosas que son del mundo.
Porque cuando la Biblia habla de adulterio no
habla necesariamente sólo del ámbito sexual.
Sino habla de que alguien no está poniendo sus ojos para ponerlos en Cristo Jesús.
Sino está poniendo sus ojos para otras cosas, en otras índoles.
Entonces, vemos, tenemos que examinar dónde están nuestros miembros.
Porque ya fuimos redimidos.
Entonces vamos a orar para que el Señor nos
ayude a comenzar a examinarnos a nosotros mismos.
Comienza la Biblia, examinados a vosotros mismos si estáis sin la fe.
Para presentaros como siervos aprobados que no tienen nada de qué avergonzarse.
Y entender esta idea de la redención, ¿verdad?
Entender esta idea de la salvación, de que nos
fuimos libres de la esclavitud y del cautiverio.
Porque nos vendimos al pecado, como lo menciona Pablo.
Pero que Dios en su misericordia nos rescató.
Mediante Cristo, por la sangre de él, es decir, por su vida.
Para que nosotros obtengamos perdón de pecados y reconciliación con el Padre.
Pero sometidos ahora bajo el señorío del Hijo.
Y no necesariamente para continuar en nuestro disque aparente libre albedrío.
Sino que estamos hablando del sometimiento bajo la esclavitud de Cristo.
Por eso que se menciona por el apóstol Pablo, esclavo por amor o doulos.
Porque realmente cuando uno comienza a ver acerca
de la esclavitud del servicio en la Biblia.
Hay varios pasajes que hablan de eso.
Está la palabra doulos, que habla de ser esclavo de una persona.
La palabra diáconos, que habla de esclavo o siervo bajo una obra.
Y está leiturgos y otros que hemos hablado en su momento.
Entonces vamos a hablar.
Padre en el nombre de Jesús, queremos hoy delante de ti,
aprender de ti y entender que tú eres un Dios.
Que a través de tu Hijo nos ha redimido, nos ha dado redención.
Ha pagado nuestros pecados en la cruz.
Ha derramado su vida para salvación.
Pero que a veces no lo hemos entendido.
Y por eso tenemos ciertos comportamientos.
Ayúdanos que esto nos ayuda a cambiar nuestra forma de comportarnos.
De ser obedientes a ti.
Ser diligentes a ti.
Entender que no debemos dar nuestros miembros al pecado.
Que no debemos vendernos otra vez.
Porque ya tú pagaste por nuestros pecados.
Ya pagaste por nuestras vidas.
Nos redimiste con precio de sangre.
Así que ayúdanos hoy padre para entenderlo.
Que Efesios lo dice más claro.
Que nos diste una redención por el derramamiento de tu sangre.
Esto es el perdón de los pecados.
Te lo agradecemos amigo y padre por todo lo que estás haciendo nosotros.
Por favor ayúdanos a entenderlo.
Para llenar nuestros miembros al pecado.
Para ya no estar pensando en continuar siguiendo las ordenanzas de las tinieblas.
Que ya hemos experimentado que para nada nos sirve.
Aunque alguien puede decir que puede dar cierto placero.
Pero realmente su fin es de muerte.
Es como tomar veneno con saborizante.
Le pedimos perdón y perdón por todo señor.
Pero sabemos que en tu presencia hay plenitud de gozo.
Que las aflicciones de este tiempo no son nada
comparado con la gloria que nosotros hayas revelado.
Te lo agradecemos amigo y padre en Cristo Jesús.
Amén y Amén.
Dios los bendiga.
Vamos ahora también por aquí a las personas que quieran
reconciliar con Cristo Jesús y aceptar su redención.
Dios y padre venimos hoy delante de ti a arrepentir de nuestros pecados.
Confesando que hemos hecho el mal en habernos vendidos al pecado.
Confesando que nos arrepentimos y queremos vivir conforme a tu palabra y tu verdad.
Y dándote la gloria y la honra a ti.
Sabemos de que Cristo ha muerto en la cruz del Caribe por nuestra salvación.
Y queremos vivir agradecidos por ello.
Por lo cual, libéranos hoy de todo mal.
Porque creemos en Jesús, como ahora lo declaramos como Señor y Salvador.
Y de que tú lo has resucitado entre los muertos.
Que ahora tenemos vida eterna y perdón de pecados.
Y queremos caminar conforme a tu presencia.
Llénanos de tu Espíritu Santo.
Bautízanos con tu Espíritu Santo.
Bautízanos en agua y ayúdanos a participar de la Santa Cena.
En el nombre de tu Hijo Amado.
Amén.
Vamos a hablar por las diferentes necesidades.
Como dice la palabra, mi Dios suplirá todas vuestras
necesidades conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús.
Dios y padre, te damos las gracias por todo lo que has hecho y harás.
Gracias por tu gran amor y salvación.
Gracias por tu justicia y verdad.
Provéanos hoy de tu amor, de tu gracia, de tu Espíritu Santo, un espíritu de Elías,
del espíritu de oración y gracia.
Pedimos hoy por tu bondad y fidelidad.
Queremos hoy que derrame de tu Espíritu Santo.
Que nos guíes al arrepentimiento.
Que envíes obreros a la mies, porque la mies es mucha y los obreros son pocos.
Que estés atento y al pendiente.
Y que nos ayudes también a nosotros a apoyar a
la vida del huérfano, al anciano y a la anciana.
Y el padre y madre soltero.
Que proveas hoy de comida, de medicinas, de trabajo, de
hogar y de otras necesidades que las personas tienen.
Y también padre, te pedimos que guardes a Guatemala, de todo, pandilla, cartel,
ideologías, hechicerías, terrorismo, entre otras cosas.
Y que guardes la niñez del país para la gloria de tu nombre.
Te pedimos hoy Señor que proveas señales
maravillosas y prodigiosos conforme a tu verdad.
Y que todo sea para el avance de la gloria de tu gracia.
Bendito eres eternamente y para siempre.
Amén.
Amén.