Bendiciones amados en Cristo Jesús, Dios los bendiga y los fortalezca en la
verdad, que el amor y la gracia sean siempre en sus corazones y en sus vidas.
Estamos aquí el día de hoy, 10 de mayo del 2026, a las 9.17 más o menos, para buscar
glorificar al nombre del Señor a través de la lectura de la palabra del Señor y
brindando comentarios o enseñanzas, perdón, serían exhortaciones y enseñanzas,
como dice Primero Timoteo 4.13, entre tanto que vengo, dedícate a la
lectura, a la exhortación y a la enseñanza.
Nuestro propósito es seguir esas palabras claramente bajo un propósito conforme a la
venida de Cristo, ya que Cristo claramente menciona,
Cristo menciona que él pronto vendrá y debemos estar preparados para su venida.
Y por eso que se interpreta, como dirían en el libro hebreo, es por medio del
espíritu o el espíritu dándonos a entender de que Cristo viene pronto y de que entre
tanto que él viene debemos dedicarnos a la oración, la
exhortación, perdón, la lectura, la exhortación y la enseñanza.
Así que busquemos, en el nombre de Jesús, enfocarnos
en la lectura, en la exhortación y en la enseñanza.
Por eso que estamos teniendo estos temas.
Entonces, ¿qué estamos leyendo?
Colosenses capítulo 1, versículo 13 al 23.
Regularmente damos dos leídas sobre eso y luego nos enfocamos en comentar a veces
sobre un versículo o un grupo de versículos.
En este caso, brindaríamos comentarios y
exhortaciones o enseñanzas del versículo 15.
Sería la segunda parte, ya que la semana pasada hablamos ya en parte de esto.
Ok, vamos a orar para entrar el tiempo a nuestro amado señor y salvador y quien sea
glorificado, honrado y exaltado hasta lo sumo.
Dios mi padre, venimos hoy delante de ti sabiendo que tú eres un Dios maravilloso,
maravilloso, misericordioso y amoroso y que no hay nada fuera de ti sino sólo tú,
porque por ti fueron creadas Jesús todas las cosas y por ti subsisten.
Te agradecemos amado Jesús y salvador porque también por
medio de ti tenemos salvación, salvación y redención.
Te lo agradecemos amado padre y pastor.
Ayúdanos hoy a andar conforme a tu camino, a tu fidelidad, a tu bondad y a estar
consagrándonos para la venida de tu amado y bello Hijo de Jesucristo.
Grande es tu nombre entre las naciones, bendito
seas eternamente y para siempre Dios de Israel.
A ti gloria, honra, honor, poder y alabanza por los siglos.
Y declaramos que no a nosotros o que van a nosotros sino tu nombre sea la gloria,
por tu misericordia, por tu fidelidad, porque tú nos has hecho y no a nosotros,
a nosotros mismos.
Bendito eres eternamente y para siempre amado mío.
Amén y Amén.
Muy bien, entonces vamos a estar comenzando con el tema.
Sólo voy a iniciar aquí una grabación que no la había grabado.
Que el Señor nos ayude.
Ok, listo.
Entonces vamos a ir iniciando con el amor y ayuda del Señor.
Bueno, a veces pasa.
Pero aunque a veces se desconfigura la pantalla.
Creo que estamos bien, muy bien.
Pero a veces hay una desconfiguración.
Ok, entonces, muy bien.
Vamos a ir iniciando acá.
Entonces, como mencionábamos, tenemos Colosenses capítulo 1, versículo 13 al 23.
Regularmente lo hacemos en la Biblia, o sea, hacemos
la lectura en la Biblia nueva versión de las Américas.
Esto lo hemos hecho pues claramente es un poquito más fácil de leer la nueva versión
de las Américas, pero también hacemos uso en su momento de
otras traducciones como la Reina Biblia 60, la Biblia textual.
También, por ejemplo, diccionarios como Holman,
Nelson, el Strong Concordance y entre otros.
Entonces vamos a ir avanzando acá.
La persona y la obra de Jesucristo.
Vamos a leer dos veces del 13 al 23, que prácticamente
este es el título que le da la Biblia de las Américas.
Dice así Colosenses capítulo 1 del 13 al 23, versículo 13.
Porque él nos libró del dominio de las tinieblas
y nos trasladó al reino de su hijo amado.
14.
En quien tenemos redención, el perdón de los pecados.
15.
Él es la imagen del dios invisible, el primogénito de toda creación.
16.
Porque en él fueron creadas todas las cosas, tanto en los cielos como en la
tierra, visibles e invisibles, ya sean tronos o dominios o poderes o autoridades.
Todo ha sido creado por medio de él y para él.
17.
Y él es antes de todas las cosas y en él todas las cosas permanecen.
18.
Él es también la cabeza del cuerpo, que es la iglesia.
Él es el principio, el primogénito dentro de los
muertos, a fin de que él tenga toda la primacía.
19.
Porque agradó al padre que en él habitara toda la plenitud.
20.
Y por medio de él reconciliar todas las cosas consigo, habiendo hecho la paz por
medio de la sangre de su cruz, por medio de él, repito, ya sean las que
están en la tierra o las que están en los cielos.
21.
Y aunque ustedes antes estaban alejados y eran
de ánimo hostil, ocupados en malas obras, 22.
Sin embargo, ahora Dios los ha reconciliado en Cristo en su cuerpo de
carne, mediante su muerte, a fin de presentar a los santos sin mancha
irreprensibles delante de él.
23.
Esto él hará si en verdad permanecen en la fe bien cimentados y constantes,
sin moverse de la esperanza del evangelio que han oído, que fue proclamado a toda la
creación debajo del cielo y del cual yo, Pablo, fui hecho ministro.
Muy bien, esta es la primera leída.
Vamos a leerlo otra vez, ya que claramente uno de los propósitos de esta reunión es
leer, aunque a veces no lo hacemos recorrido,
pero es por eso lo hacemos dos veces también.
Versículo 13 otra vez.
Porque él nos libró del dominio de las tinieblas y nos trasladó al reino de su
hijo amado, en quien tenemos redención el perdón de los pecados.
Él es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda creación,
porque en él fueron creadas todas las cosas, tanto en los cielos como en la
tierra, visibles e invisibles, ya sean tronos o dominios o poderes o autoridades.
Todo ha sido creado por medio de él y para él.
Y él es antes de todas las cosas y en él todas las cosas permanecen.
Él es también la cabeza, el cuerpo que es la iglesia.
Él es el principio, el primogénito dentro de los muertos, a fin de que él tenga en
toda la primacía, porque agradó al Padre que en él habitara toda la plenitud,
y por medio de él reconciliar todas las cosas consigo,
habiendo hecho la paz por medio de la sangre de su cruz.
Por medio de él, repito, ya sean las que están
en la tierra o las que están en los cielos.
Y aunque ustedes antes estaban alejados y eran de ánimo hostil, ocupados en malas
obras, sin embargo, ahora Dios los ha reconciliado en Cristo en su cuerpo de
carne, mediante su muerte, a fin de presentar a los
santos y sin mancha irreprensible delante de él.
23.
Esto él hará si en verdad permanecen en la fe, bien cimentados y constantes,
sin moverse de la esperanza del evangelio que han oído, que fue proclamado a toda la
creación debajo del cielo, y del cual yo, Pablo, fui hecho ministro.
Muy bien.
Esa es la lectura del 13 al 23.
Claramente hemos tocado lo que es del 13 y 14, los
versículos, y por eso obviamente avanzamos al versículo 15.
Hoy será la segunda parte, ya que la semana pasada hablamos con relación a lo
que era la imagen, que Jesús es la imagen del Dios invisible, dando a entender,
o bajo el punto de que la Biblia decía que él mismo iba a venir a salvarnos,
o sea, que Dios iba a venir a salvarnos, y claramente vemos, conforme en mi
historia de la piedad, que Dios hizo carne, haciendo referencia a Jesucristo.
¿Por qué?
Porque la Biblia dice que el verbo estaba con Dios, y el verbo era Dios,
y este verbo se hizo carne, y el verbo era Dios, entonces el verbo, o Dios,
o Jesucristo, vino, encarnó, se manifestó, y
nos salvó a través de la cruz del Calvario.
Y mencionábamos varios puntos con relación a la imagen del Hijo, de ciertos
razonamientos, por así decirlo, de por qué Jesús fue la imagen del Padre.
Entonces hoy vamos igual a enfocarnos en esta parte.
Él es la imagen del Dios Invisible, porque ciertamente mencionábamos que el
apóstol Pablo es como que de repente da un corte muy marcado y comienza a entrar
en... él es la imagen del Dios Invisible, y no sé qué pasó aquí, pues porque como
que rompería abrupto esto y sigue con lo siguiente.
Y vemos también que es porque en el versículo 13 y 14, que lo vamos a volver a
leer, dice porque Él nos libró del dominio de las nivelas.
¿Quién Él?
Esto vimos que es el Padre, y nos trasladó al reino de su Hijo Amado, en quien
tenemos redención, el perdón de los pecados.
Luego, aquí en las Américas hay un punto, pero si no esté mal, en las otras
traducciones como la Reina Valera, hay un punto y coma.
Y luego ya entra y dice Él es la imagen del Dios
Invisible, entonces uno se queda, ¿qué pasó aquí?
¿Qué es lo que está manifestando?
¿Qué es lo que está no entender?
Porque como que rompiera esto abrupto, o algunos otros lo
colocan con el punto y coma porque da a entender otra cosa.
Y eso para mí, por lo menos, es importante verlo para ver qué es lo que quiere tratar
de decir el apóstol Pablo, o el Espíritu Santo, qué nos quiere decir.
Y esto es muy importante porque si vemos el caso del 13 y el 14, dice porque Él,
dando referencia al Padre, nos libró del dominio de las tinieblas y nos trasladó al
reino de su Hijo Amado, en quien tenemos redención, el perdón de los pecados.
Pero aquí también hay que entender, o sea, la pregunta
sería ¿por qué el Padre nos trasladó al reino de su Hijo?
Y claramente nosotros tenemos que comprender también de que alguien no va a
dar algo sólo por darlo, sino porque tiene un
punto de entendimiento y referencia similar.
Inclusive por eso cuando se manifiestan, por ejemplo, el presidente y asigna
gabinetes o algunos otros ministerios, es porque en teoría Él tiene confianza
sobre estas personas que habrá de colocar, porque de alguna manera tienen que manejar
su misma manera de pensar, tienen que confiar en ellos, porque también vemos con
el Padre cómo Él dio, como recordemos que estaba David, Salomón, Roboam y en el
reino de Roboam se dividen los reinos, ¿verdad?
Se queda como que el reino de Judá y el reino de Israel, uno
con cargo de diez tribus y el otro con cargo de dos tribus.
Entonces, ¿qué pasó ahí?
Dios asignaba personas al trono de Israel y también lo que correspondía a la
sucesión del trono de David que iba prácticamente por el Edad, porque sobre la
simiente de David iba a estar el trono eterno.
Pero si nosotros vemos esas líneas, nos vamos a dar cuenta de que las personas
fallaban mayormente en toda la línea de Israel, hubieron continuos fallos,
fallos y en el caso de la línea de Judá hubieron algunos que fallaron y otros que
de alguna manera quisieron vivir en la manera que Dios necesitaba o requería.
En algunos otros casos hubieron conversiones como la de Manasés,
pero a lo que quiero entender es que se entrega y se tiene la expectativa y la
idea de que éste que se delegó viva conforme a eso.
Inclusive la primera división cuando se hizo el reino con Roboam, Dios le dijo
mira si tú haces esto te bendeciré y el otro señor por
un momento hizo las cosas y después pues se desvió.
Entonces menciono esto porque Dios Padre no va a
entregar algo tan importante en este caso a nosotros.
¿Por qué?
Porque él por su sangre nos hizo importantes,
que es algo que hemos estado hablando.
¿Lo entrega a quién?
A su hijo.
¿Y su hijo por qué?
Porque él tiene la misma imagen, la misma capacidad, la misma forma de gobernar.
Porque hablamos de esta situación de que algunos piensan que el Dios del Antiguo
Testamento es diferente al Dios del Nuevo Testamento.
Eso es como que una creencia popular.
Hay gente a veces que no cree en el Evangelio o inclusive mucho creyente
también que tal vez tiene esta situación porque el Dios del Antiguo Testamento es
cruel, despiadado y después se muestra como amoroso.
Y realmente es una falsedad porque la persona está viendo nada más como que las
actitudes de Dios, pero sin el contexto de lo que el pueblo está haciendo.
Y ahí es donde está el problema, ¿verdad?
Porque sólo se ve... es por ejemplo...
Si nosotros miramos la escena, y es algo que más o menos he estado
observando, si uno ve una situación de una persona lanzándole una piedra a una oveja
por medio de una onda y le tira una piedra, si nosotros lo miramos sin
contexto, uno puede decir qué malo este pastor está abusando de sus ovejas,
le anda tirando piedras, qué malo lo voy a acusar
con el gobierno, qué sé yo, por maltrato animal.
Eso sería porque la mente del hombre no entiende ciertas
cosas, porque lo está viendo sin contexto, ¿verdad?
Pero en el contexto de los pastores, una de las ideas que por eso cargaban
ondas, o sea, el pastor no sólo cargaba su onda, sino que a veces también cargaba un
callado y también una vara, pero también
cargaba la onda, por eso que David lo usaba.
Y cuando David tomaba... los pastores, cuando
usaban las ondas, servían para dos cosas, ¿verdad?
Uno, para ahuyentar a los animales, pero también si en dado caso la oveja se
quería apartar, entonces lo que hacía, como una forma de no lo hagas,
le lanzaba una piedra o una onda.
No necesariamente para pegarle a él, sino que para
advertirle que no cruce ese límite, por así decirlo.
Pero si lo miramos sin contexto, ese de plano no
le pudo pegar y quería pegar a la pobrecita oveja.
Y de plano a saber cómo las trata, de plano las debe maltratar.
Entonces, esa es una mala mentalidad.
Pero cuando alguien ya entiende el oficio del pastorado, en este caso lo que
mencionó, y le lanza una piedra a la oveja para que no se vaya, entonces vemos de que
no lo está haciendo por maldad, lo está haciendo para cuidar a la oveja,
para que esta oveja no se descarrile.
¿Por qué?
Porque claramente también vemos cómo dice que la oveja que se había perdido,
¿por qué se perdió esa ovejita?
Porque no siguió el camino, se fue por otro lado.
No siguió al grupo de ovejitas y tampoco al pastor, y por eso agarró por otro camino.
No siguió las instrucciones.
A pesar de que tal vez le lanzaban sus piedritas, siempre se iba.
Entonces el pastor tuvo que ir a traer a la oveja.
Entonces ese es el detalle con lo que pasa en Dios.
La gente dice, no, es que Dios los castigó y
que Dios dijo que lo iba a matar y lo juzgó.
Sí, pero no vemos también la actitud que tuvieron las personas.
O sea, Dios ya les había dicho, inclusive en el Deuteronomio, ellos
hicieron un pacto de seguirlos ellos y sus generaciones, y Dios les dijo qué iba a
pasar si no lo hacían y qué iba a pasar si lo hacían.
Cualquiera diría, hermana, pero miren los castigos que le está dando, qué malo es.
Sí, pero también dijo Dios de que si hacían algo los iba a bendecir.
Entonces, si nos damos cuenta, nosotros realmente, por no querer seguir
las direcciones de Dios y porque a veces nos enfocamos que sólo queremos hacer
nosotros en un sentido egoísta las cosas,
vemos lo malo, pero no estamos viendo lo bueno.
Porque la idea de Dios, de alguna manera, del sentido del castigo, no era
simplemente sólo para como que ejercer una maldad de castigo, sino era para
corregirlos y que se volvieran de su mal camino.
Y eso es lo que pasa y se ve muy continuo en el libro de jueces.
Dios los ayudaba, ellos se volvían atrás y luego Dios los tenía que entregar a los
enemigos para que ellos clamaran y fueran rescatados otra vez.
¿Por qué?
Porque el camino que ellos estaban tomando es incorrecto.
Si lo queremos llamar en una figura terrenal acerca del amor, podemos ver
cómo, hagamos de cuenta, alguien que se
casa con dos personas, el marido y la mujer.
Ellos se casaron, esta pareja, y la persona está ayudando, formando,
sosteniendo a la señorita para que vaya bien.
También hagamos de cuenta que se forme educativamente
y en todas las áreas y la hace que crezca.
De repente aparece otro muchacho que sabe que está casada, no le interesa eso,
simplemente quiere tener noches de pasión, no quiere necesariamente casarse.
La engaña, abusa de ella en el sentido no de sexual, sino que en diferentes ámbitos.
Y esta señorita se enamora, por así decirlo, de este señor y se va.
¿Luego qué pasa?
Tiene problemas porque sólo la quería para ciertas cosas, tal vez la maltrata,
la golpea y viene el marido y la trata de rescatar y la vuelve a tomar.
Y luego vuelve a hacer lo mismo.
Entonces vemos de que eso no tiene sentido.
Pues o sea, el primer marido está buscando el bienestar, pero los otros amantes sólo
buscan placer y sólo buscan abusos y otras cosas.
Eso es lo que pasa prácticamente con los dioses o con las idolatrías.
Ellos se pueden presentar con una figura de sensualidad o de aparentemente belleza,
pero ya de ahí en adelante pues tienen mal, destrucción y muerte.
Pero el hombre es el que no lo entiende.
Es como el caso de Lot, que dice que vio a la ciudad de Sonoma
y Gomorra como una ciudad como que fuera el huerto del Edén.
Pero vemos los grados de depravación que había.
Aparentemente se miraba en un sentido de belleza o de alto estatus y demás,
pero ya internamente y toda la situación pues fue una situación de caos.
Entonces el pueblo de Israel, ellos entraban en la misma circunstancia.
Sólo los quería engañar y eso es lo que también menciona el libro de Oseas,
capítulo 2, cuando dice yo te daba todo lo que necesitabas y tus bienes y tus
riquezas, pero tú pensabas que eran tus amantes.
Por lo tanto, yo te quitaré todo para que te haga entender.
Entonces Dios no era como que un déspota y un tirano y loco que
hacía las cosas de la nada, sino que él buscaba una corrección.
Él buscaba que las personas comprendieran y apartarla de su mal camino.
Pero obviamente nosotros a veces no lo entendemos.
¿Por qué?
Porque somos como jóvenes, por así decirlo, rebeldes.
Es como cuando nuestros padres o madres decían, miren, no se junte con ese
muchacho o con esa muchacha que lo puede pasar mal.
Y la mamá dice, ah, usted va a querer saber qué va a saber si usted ni amigos tiene.
Yo sé, yo sé cómo soy, a mí no me va a dejar manipular.
Entonces uno puede decir muchas cosas.
De repente uno se puede dar cuenta cómo las amistades
pueden transformar y trastornar el carácter de uno.
Y peor aún, a veces que lo puedan terminar
destruyendo las mismas amistades sin darnos cuenta.
Y lo menciono porque cuando me tocaba ir a la cárcel hace muchos años, a veces me
preguntaban, obviamente como lugar indica que uno va para
la cárcel, pero si yo tenía algún pariente ahí o algo así.
Y ellos también a veces me contaban cómo
metieron a la cárcel a sus parientes o amigos.
Y uno de ellos me dijo, mira, yo tengo mi hermano que está en la cárcel,
que él realmente no hacía nada, era un buen
muchacho, pero se juntaba con otras personas.
Y una vez lo invitaron a la antigua Guatemala para ir a pasear.
Y se fueron un carro.
De repente llega la policía, toma el carro y meten a todos presos.
Y el hermano dijo, yo soy inocente, yo no sé qué está pasando.
Y lo que pasaba que los amigos estaban en venta de drogas, creo que era.
Y obviamente él, por andar con ellos, lo metieron preso a él.
Y la policía no andaba preguntando porque estaban viendo la gente que estaba en el
carro y que los que estaban en el carro estaban traficando.
Lo único que el otro estaba como de colado, así como de invitado, pero él no sabía.
Y él lastimosamente cayó preso.
Eso fue lo que me contó este varón.
Entonces, ¿por qué lo menciono?
Por las compañías y las situaciones que no sabemos
que hay peligros y lo que puede pasar en un futuro.
Y Dios de alguna manera está impidiendo.
Por eso mencioné el caso de papás y mamás que dicen, mire,
no se junte con tal o tal persona porque le puede pasar algo.
O en este caso, pues el pueblo israelí, que a veces se juntaba con otras naciones,
hacía lo que otras naciones hacían y
cualquiera puede ser hermano, pues es cultura.
Pero Dios conoce la realidad de lo que iba a pasar en
un futuro y la propia destrucción del mismo pueblo.
Y como también ellos, a través de que Dios los bendecía,
traicionaban a Dios e iban en pos de otros dioses.
Entonces menciono esto por el hecho de que el amor de Dios que se ve en Jesús es el
mismo que estaba en el Antiguo Testamento, solo
que uno en su mente no lo ve de esa manera.
Entonces, cuando nos dicen acá en el versículo 15,
Él es la imagen de Dios invisible, el primogénito de toda creación.
Dios viene, Dios Padre viene a aclarar a través de la imagen de su Hijo cómo Él es
en realidad, porque las personas tenemos un mal concepto de las cosas.
No tenemos una realidad de las cosas.
Y realmente juzgamos, tenemos un mal entendimiento de las cosas.
Pasan muchas cosas, inclusive, por ejemplo, cuando a veces se habla de
los pastores o inclusive a veces, tal vez en otro sentido, hagámoslo de
cuenta así, tal vez para tirarlo muy, cómo se diría, en muy extremos,
tal vez inclusive con la política, porque hay muchas personas que tal vez
pueden ser buenos diputados, por poner un ejemplo, pero como ya hay una mucha
corrupción, ha habido demasiados ejemplos de corrupción
con los diputados o algunos otras personas, otros índoles.
Obviamente la gente no va a creer de alguna manera si uno escucha de que,
ah, mire, fíjate que hay un buen diputado ahí que está viendo por, velando por el
pueblo y dice, no te voy a creer porque ya todos
son, están embarrados en política y en muchas cosas.
No te creo.
Eso es imposible.
Pero si ya viene una persona, por ejemplo, yo conozco
a su hijo y me dice, mira, el hijo es como el papá.
Entonces uno ya tiene una idea, aunque uno no conoció al papá o a la
persona que está como diputado, pero uno conoce al hijo y si el hijo es
así, posiblemente el papá dice, igual, porque me están diciendo que es lo mismo.
Entonces ya limpia y aclara cómo es en realidad la situación.
Claramente Dios no ha hecho nada malo.
Dios está correctamente haciendo todas las cosas
por amor, pero el hombre no lo ha entendido.
Además de muchas instrucciones y cosas que Dios da, el padre las daba en un sentido
de amor, pero las personas lo obtuvieron y conocieron un sentido de ley terrenal,
como lo que se muestra en Isaías.
Dice yo ya estoy harto de su luna nueva, de sus fiestas solemnes y otras cosas.
Ya estoy hastiado y cansado de ellas y ya no quiero saber más de ellas.
Yo decía, pero por qué Dios les dice a ellos que
está harto de ellos si él mismo puso esas fiestas?
Y es porque Dios no quería necesariamente sólo la idea de la fiesta, sino el
entendimiento de la salvación que Dios había hecho para ellos y que las fiestas
recordaran ese sentido de salvación, de consagración.
Pero ellos sólo querían andar de fiesta, como iban a ir, sólo querían andar de
party, pero no necesariamente reconocer y agradecer y entender
que en cualquier momento Dios también los puede salvar.
Entonces ellos desviaron el entendimiento.
Cuando ya viene Jesucristo, Jesucristo viene por así decirlo a aclarar,
a mostrar la realidad de Dios Padre, tanto en lo que Dios
Padre haría y en lo que Dios Padre, como Dios Padre se mueve.
Porque hemos hablado cómo Jesús se muestra constantemente como alguien que por
compasión hace las cosas, por compasión sana, por compasión predica, por compasión
resucita a los muertos, por compasión hace todo.
Y eso nos muestra cómo Dios Padre en sus momentos, que uno lo ve a lo largo del
Antiguo Testamento, también hace las cosas por compasión.
Que no lo veamos es otra cosa, verdad, porque no estamos viendo toda la actitud.
Es como a veces cuando uno escribe por WhatsApp o por mensajito, verdad.
A veces no se logra comprender todo el sentido de lo que nos están hablando.
Inclusive a veces uno puede estar pensando que la gente está peleando con uno,
o algunas personas pueden pensar de que uno está peleando
con ellos porque están mal interpretando el mensaje escrito.
Y a veces ha tocado, claro, inclusive en mi caso a veces he enviado mensajes de voz
para decirle, mira, escucha mi voz, oí que no estoy molesto, no estoy,
como se llama, airado, ni enojado, ni alguna otra cosa.
O sea, no malinterpretes mi mensaje.
Inclusive a veces yo hasta uso emojis, verdad, porque para que las personas
logren entender que no estoy enojado o que logren ver la claridad de eso, verdad.
Entonces, inclusive, pues obviamente cuando uno ya habla con alguien cara a
cara o en videollamada, pues ya ve uno que tal vez no estaba enojado.
Y hay personas que dicen, mira, yo pensé que estabas enojado o pensé que
estabas contendiendo, pero no, o sea, no están viendo mi rostro,
están viendo mis manos, están viendo en mi tono de voz
y que están ellos malinterpretando mi mensaje, verdad.
Están malinterpretando cómo soy.
Entonces, cuando Jesucristo vino, vino a aclarar prácticamente todo lo que
el Padre representaba, todo lo que el Padre es e fue y hizo.
Pero lastimosamente las personas siempre quedan con esta idea, no, es que el Padre
antiguo testamentario era cruel y Jesucristo es amor y eso, yo no creo en
eso porque me genera confusión, pero es realmente no es una confusión.
La confusión es de que nosotros tenemos a malinterpretar y claramente también como
obviamente hay voces, hay personas que testifican cosas que no necesariamente son
correctas y lo dicen tal vez en salones de clase, en conversaciones con otro y tal
vez no han leído nada de la Biblia y obviamente como escucharon eso y lo y
confían en lo que estas personas pueden haber dicho, terminan diciéndonos que Dios
es malvado, pero nunca han leído la Biblia en el Antiguo Testamento ni en el Nuevo.
Pero bueno, son cositas que lo menciono con
esta parte, Él es la imagen del Dios Invisible.
Entonces también para aclarar esta idea del sentido de que Dios Padre envía a su
hijo para aclarar la imagen de Él, pero también para corregir lo que estaba
equivocado, porque ellos, los que estaban en su momento, habían tergiversado el
mensaje de Dios, no lo estaban considerando o viviendo como deberían hacerlo.
Y Dios también tenía que corregir esta situación, porque ellos estaban
descarrilándose, por eso que las sectas que se forman, los fariseos, saduceos,
herodianos y algunas otras cosas, como por ejemplo lo que se conoce como los
celotes, que no eran necesariamente religión, pero era un grupo que quería
tomar, por así decirlo, otra vez Jerusalén,
como un grupo de rebeldes, por así decirlo.
Y también estaban los esenios, que la Biblia no habla mucho de ello,
algunos dicen que Juan el Bautista era parte de los esenios, y que eran
inclusive más rígidos los esenios que los fariseos, y eran mucho más consagrados,
hasta donde lo poco que yo he entendido.
Entonces, obviamente Dios vino a saber que aquí estamos en un caos, pues,
el caos en diferentes sentidos, tanto en el sentido del pecado,
así per se, como en el sentido de las personas que querían de alguna manera
buscar a Dios, también andaban bateando, o sea, no había
una claridad, porque no querían eso necesariamente, verdad.
No es por echarle la culpa a Dios, es simplemente la
gente, a veces no queremos hacer las cosas como deberíamos.
Entonces, Dios tenía que hacer esto.
Para obtener una idea de esto, de lo que estamos hablando entre la
relación Dios Padre y el Hijo, y cómo envía para corregir las cosas,
voy a usar unos versículos acá, de 1 Corintios 4, 16 al 21, porque
considero que está transmitiendo la idea del hecho de la imagen de Jesucristo,
la imagen del Dios invisible, y dice de la siguiente manera, versículo 16 al 21,
de 1 Corintios 4, versículo 16, por tanto los exhortos sean imitadores míos.
17, por esta razón les he enviado a Timoteo,
que es mi hijo amado y fiel en el Señor.
Él le recordará mis caminos, los caminos en Cristo,
tal como yo enseño en todas partes, en cada iglesia.
18, algunos de ustedes se han vuelto arrogantes,
como si yo no hubiera de ir a verlos.
19, pero iré a verlos pronto, si el Señor quiere, y conoceré,
no las palabras de los arrogantes, no el poder que tienen.
Porque el reino de Dios no consiste en palabras, sino en poder.
21, ¿qué quieren?
Iré a ustedes con vara, o con amor y espíritu de mansedumbre.
Entonces, este es un pasaje que a mí me ha gustado.
Nosotros hemos oído la frase célebre del apóstol Pablo
que dice, sé el imitador de mí, así como yo de Cristo.
Ese es prácticamente uno de los que aparece aquí en 1 Corintios, creo que es
el capítulo 11, versículo 1, hace referencia a eso.
Pero si nos damos cuenta, si lo vemos nosotros en entendimiento, vemos que este
pasaje nos da como que un ejemplo de lo que es la relación Dios-Padre y Jesús,
y sus enviamientos.
Pues sean imitadores míos, es decir, que hay que ser como el Padre.
No van a entender, por así decirlo, esta idea.
Por esta razón, les he enviado a Timoteo.
Recordemos también de que el Padre, o sea Dios, tiene una doctrina,
e mismo Jesús dijo en su momento, mi
doctrina no es mía, sino aquel que me envió.
Esas son las cosas que Jesús dijo.
Creo que lo tengo anotado también.
Aquí está, Juan capítulo 5, versículo 19.
Por eso les decía, en verdad les digo...
Ahí está, Juan 7, versículo 16.
Jesús entonces le respondió, mi enseñanza no es mía, sino de aquel que me envió.
Aquí, en otras traducciones dice doctrina.
Entonces Dios dio su doctrina y quiere que la vivamos.
Ahora vemos acá esto.
Por esta razón les he enviado a Timoteo, que es mi hijo amado.
O sea, que Dios-Padre, como quiere que sigamos su doctrina, que sigamos su imagen
y semejanza, como lo mencionamos en su momento, ¿verdad?
Y por eso debemos ser como él, en imagen y semejanza.
Por esta razón les he enviado a Timoteo, que es mi hijo amado.
Es decir, que el Padre envía al Hijo para que nosotros recobremos qué?
La imagen y semejanza.
Tengamos qué?
La misma doctrina que tiene el Padre y que tiene el Hijo.
Dice, y fiel en el Señor, Él le recordará mis caminos.
Recordemos de que la Biblia habla de los
caminos que son de Dios, el camino de santidad.
Y Él quiere que andemos, ¿por qué?
Por ese camino.
Dice, los caminos en Cristo, tal como yo enseño en todas partes en cada iglesia.
Es decir, que el Padre está tratando de enseñar y mostrar, como también lo vimos
en su momento de autonomía, como Dios le da una canción a Moisés para que la enseñe
al pueblo y a la iglesia de testimonio a ellos.
O sea, el Padre está enseñando, le ha enseñado a Jeremías, le ha enseñado
a otros profetas, a Moisés y a algunos otros.
Ha enseñado, como dice, tal como yo enseño en todas partes, en cada iglesia.
Y como dice también Hebreo, ¿verdad?
Dios, habiendo hablado de muchas maneras y en muchas formas a los padres por los
profetas, ahora nos habla por medio de su hijo.
Entonces vemos de que el Padre enseña y él necesita que nosotros recordemos sus
enseñanzas, pero no estamos haciéndolo bien.
No lo estaban captando bien el mundo, por lo cual tuvo que enviar el Padre a su
hijo, que es su imagen completa, para que ellos comprendan la realidad de
las cosas, que ellos vayan en los caminos del Padre.
¿Y para qué?
Para que ellos aprendan o nosotros aprendamos del Padre.
¿A través de qué?
Del hijo.
Algunos de ustedes se han vuelto arrogantes,
como si yo no hubiera de ir a verlos.
Es decir, que por causa de no atender a las doctrinas del Padre, a causa de no
atender los caminos del Padre, las personas se han vuelto arrogantes.
Y claramente se ve en el Antiguo Testamento como los
fariseos, saduceos y muchos de ellos eran arrogantes.
No estaban comprendiendo que Dios iba a manifestarse.
Y claramente por eso Jesús dice, ustedes no conocieron el tiempo de mi visitación.
Se han vuelto arrogantes.
Es como aquella parábola que menciona, dice que mi Señor tarda en venir.
Y por tardarse, me dice que comenzó a maltratar a los otros empleados y a las
otras personas a quienes lo habían puesto a cargo.
Eso pasó en esa época los fariseos, saduceos.
Ellos no estaban entendiendo que el Mesías
iba a venir, porque esa era su expectativa.
Y después se convirtieron en arrogantes y comenzaron a hacer cosas que no debían.
Cuando vino Jesús, que es la realidad del Padre, claramente hubo problemas.
Lo que hizo Jesús constantemente fue confrontarlos
a ellos porque no estaban haciendo lo correcto.
19.
Pero iré a verlos pronto, si el Señor quiere, y conoceré,
no las palabras de los arrogantes, no el poder que tienen.
Porque el reino de Dios no consiste en palabras, sino en poder.
¿Qué quieren?
Iré a ustedes con vara o con amor y espíritu de mansedumbre.
Entonces, si nos damos cuenta, vemos aquí por qué se está enviando a Timoteo.
Hay problemas en la iglesia de Corinto.
Tomando la base de este punto, hay problemas en la iglesia de Corinto.
Hay situaciones delicadas en la iglesia de Corinto.
Altivez, arrogancia en este caso, personas que no están viviendo la
doctrina, personas que están olvidando cómo eran las cosas que se les había enseñado.
Y por esta razón les he enviado a Timoteo, que es mi hijo amado del Señor.
Él les recordará mis caminos.
Entonces, Jesucristo vino para recordar, para volver a
encaminar y que las personas vuelvan otra vez a Dios.
Y eso lo hemos hablado en su momento, por ejemplo, cuando habla del espíritu de
Elías, que dice que hará volver el corazón de los
padres a los hijos, y los hijos serán los padres.
Y que también la idea del espíritu de Elías era preparar
el camino del Señor, que prácticamente Jesús vino.
Pero también cuando vimos a Jesús como una figura de Elías, era que Elías volvió a
provocar que las personas se dieran a Dios Padre.
Cuando uno ve a Elías, cuando pelea contra los profetas de Baal, viene Elías y
prepara lo que es el sacrificio, porque la
idea era declarar quién es el verdadero Dios.
Entonces, cuando dice, bueno, hagan su sacrificio y que descienda fuego el cielo,
ese será el verdadero Dios.
Ellos hacen sus cosas, pero Elías viene y hace su sacrificio,
le coloca agua y de repente ahora viene y cae fuego el cielo.
Cuando cae fuego el cielo, todos comienzan a decir Jehová es Dios, Jehová es Dios.
Y las personas comienzan a decidirse para comenzar otra vez a buscar a Jehová,
porque en su momento andaban indecisos.
No sabían si servir a los Baales o servir a Jehová.
Por eso fue que la idea de la confrontación entre los profetas hizo una
verdadera división entre seguir a Dios o seguir a los Baales.
Entonces, qué quiero dar a entender con esto.
Cuando Jesucristo vino, Jesucristo se comportó, por así decirlo, como un Elías,
porque a través de todas las obras que él hizo, a través de todo lo que él predica,
la gente logra identificar y se hace una clara división en
lo que era una realidad de Dios y lo que no era de Dios.
Por eso sé quién es este que habla con autoridad.
Y también en Juan 3 dice Nosotros sabemos de que solo alguien
que es enviado de Dios puede hacer las señales que tú haces.
Entonces es una clara división y la gente comienza
a entender y la gente comienza a volverse a Dios.
Por eso que Jesucristo es una figura de Elías, porque hace volver a Dios.
Por eso que la Biblia habla de la reconciliación
que Dios y Jesucristo hizo por medio de la cruz.
Nos reconcilió, nos volvió otra vez al Padre.
Eso es lo que hace el espíritu también de Elías,
volvernos al Padre, porque fue lo que hizo Elías.
Y eso lo hablamos en su momento casi como dos años, cuando hablamos acerca de los
tiempos del profeta Elías, pero en los días de Elías y
los tiempos del profeta Eliseo, que hablamos de dos cosas.
Entonces, cuando hablamos de los días del profeta
Elías, hablamos de ese sentido de hacer volver.
Entonces, Jesús, ¿qué hizo?
Hizo volver, recordó, les indicó realmente cómo era.
¿Por qué?
Porque Él es la imagen del Dios Invisible.
Y por eso que mencioné el caso de Timoteo.
Y por esta causa yo les envío a Timoteo.
¿Para qué?
Para que se recuerden.
¿Por qué se van a recordar?
Y aquí lo explica de alguna manera, según Timoteo 3, 10 al 11, dice,
pero tú has seguido mi enseñanza, mi conducta, propósito, fe, paciencia,
amor, perseverancia, 11, mis persecuciones, sufrimientos, como los que
me acaecieron en Antioquía, en Iconio y en Listra, que persecuciones sufrí,
y de todas ellas me liberó el Señor.
Entonces, aquí está diciendo Pablo de que Timoteo está haciendo lo mismo que él.
En pocas palabras, si lo queremos llamar de esta manera, es de que si escuchamos
predicar a Pablo, y olvidémonos de la parte si es enérgica o si habla tranquilo,
sino en el contenido, que Pablo predicaba acerca de algo, y
si escuchamos predicar a Timoteo, era prácticamente lo mismo.
No que lo repitieran como loro, sino que en el sentido
de que estaba transmitiendo el mismo sentido que Pablo.
Y obviamente eso uno lo ve.
Por ejemplo, en una iglesia donde yo he asistido, claramente está el pastor
general o el ministro a cargo, y de repente a veces cuando ponen a ver,
a ponen un pastor adjunto, un anciano, se nota que están en el mismo sentido,
en la misma doctrina, y se ve claramente eso, porque
ellos están constantemente aprendiendo del ministro.
Y a veces, inclusive en otras iglesias, hasta los mismos chistes dicen,
o las mismas anécdotas.
Entonces, ¿qué quiero entender con esto?
Que cuando escuchaban a Pablo predicar, y luego escuchan
a Timoteo, dicen, Timoteo predica igual que Pablo.
Se nota que Timoteo sigue a Pablo.
Las enseñanzas, la forma de ser, la fe, la paciencia, la edad de las exhortaciones.
Entonces, por eso que mirar a Timoteo, ver a Pablo.
Cualquiera que miraba a Timoteo, ah, vos me recordas a Pablo.
En mi caso, como ya he mencionado, yo tengo casi el mismo rostro,
hasta cierto punto, que mi padre.
Y obviamente, a mí me dicen, mira, toda la cara de tu papá tenés.
Claramente mi papá es más alto que yo.
Pero, a lo que quiero entender, es que se está observando esta situación.
Y por eso que Pablo está usando a Timoteo para enviarlo a la
iglesia, y que la iglesia dice, ah, ya me recordé de Pablo.
Por causa de Timoteo, ya me recordé que Pablo dijo tal cosa.
Por haber esta actitud de Timoteo, me recordé que Pablo enseñó tal otra.
Ah, por ver como Timoteo explica o exhorta esto,
me recordé cuando el Pablo me regañó, qué sé yo.
Entonces, la idea era que cuando Cristo viniera, reflejara, ah, esto es lo que
habló el padre en los pasajes del Antiguo Testamento
por medio de los profetas y por medio de Moisés.
Ah, ahorita que predicó Jesucristo es por esto y esto y esto.
Entonces, esa era la idea, el panorama de enviar a
Jesucristo como su imagen para que se recordaran del padre.
Porque no porque estuvo Jesús significa que nos olvidemos del padre, ¿verdad?
Por eso mencionamos de que ¿quién fue el que nos salvó?
El padre.
¿Por medio de quién?
Por medio de su hijo.
Por eso dice en el versículo 13 que leímos, vamos a volver aquí a leer.
Dice, porque él nos libró.
¿Quién?
El padre nos libró.
¿Por medio de quién?
De su hijo amado, que nos dio la redención.
O sea que la salvación es de Jehová, pero por medio de su hijo nos dio la salvación.
Por eso también Dios creó todas las cosas, por medio de su hijo las creó.
O sea que el padre está sobre todo, pero también
nos muestra cómo él es por causa de su hijo.
¿Por qué?
Porque si no, no tuviéramos nosotros la capacidad de acceder a ello.
Es como cuando pasó con Moisés, solo Moisés podía hablar con el padre y los demás.
Nada.
Pero a través de su hijo ahora podemos entenderlo.
Podemos entender con claridad la mentalidad del padre.
¿Sí?
Porque una cosa es enviar un mensajero que diga un mensaje y otra cosa es que nos
envíen al mismo para que nos dé un mensaje.
Y por eso que dice el pasaje y Dios habiendo hablado de muchas formas y en
muchas maneras a los padres profetas, ahora nos habla por medio de su hijo.
En ese pasaje está hablando una claridad, porque obviamente Moisés no era como que
tuviera la mentalidad del padre completa, ¿verdad?
O que que si o Isaías o Malaquías.
Solo el hijo tiene la mentalidad completa y plena del entendimiento del padre y por
eso que el mensaje que está trasladando el hijo es más
claro, es más sin interrupciones, sin ruidos, ¿verdad?
Porque está trasladando plenamente la misma mentalidad del padre.
Y obviamente esto también fue, como lo hemos
hablado, que Jesús se tuvo que formar en eso.
O sea, no fue como Jesús ya vino y listo.
Ya como que vino a los 30 años, ¿verdad?
No.
Jesús también tuvo que aprender del padre.
Y aquí se ve, dice Juan 5, 19.
Por eso Jesús les decía, en verdad les digo que el hijo no
puede hacer nada por su cuenta, sino lo que ve al padre.
Porque todo lo que hace el padre, eso también hace el hijo de igual manera.
Juan 12, 49.
Porque yo no he hablado por mi propia cuenta, sino que el padre mismo me ha
enviado, me ha dado mandamientos sobre lo que he de decir y lo que he de hablar.
Juan 7, 16.
Jesús entonces le respondió, mi enseñanza no es mía, sino que me envió.
O sea, que prácticamente una de las cosas que hizo Jesús fue sujetarse, ¿a qué?
A la enseñanza del padre, por lo que veía y por lo que escuchaba.
Por eso dijo, entonces, mi enseñanza no es mía.
Sí, yo no.
Yo todo lo que aprendí y todo lo que sé del padre.
Por eso yo estoy mostrando la realidad plena del padre.
Como mencionaba con el caso de los rabinos, que la idea de ser un rabino era
prácticamente aprender de él, no sólo por su enseñanza, sino
como él actuaba y enfrentaba los problemas en tiempo real.
Y la idea de la persona era poder ser como su rabino.
Por eso Jesús dijo que que le complazca a cada uno llegar a ser como su maestro,
no queriendo ser más, sino siendo igual.
Entonces Jesús tuvo un maestro que se llamaba Dios Padre.
Entonces Jesús aprendió de su maestro y buscó alcanzar la estatura de su maestro.
Y aprendió todo lo que su maestro le dijo y trasladó todo lo que aprendió su maestro.
En este caso Dios Padre, pues.
Pero también como hijo aprendió toda la mentalidad de su
padre, porque él iba a ser heredero de las cosas también.
Tenía la misma mentalidad que su padre.
Entonces menciono esto porque nosotros debemos hacer lo mismo, ¿verdad?
Sólo que nuestro enfoque ahorita es enfocarnos en el hijo.
Hebreos 12.2 dice, puesto los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe,
que por el gozo puesto delante de él soportó la cruz y medicinó el problema.
Entonces Jesucristo también tiene un camino, ¿verdad?
En Filipenses capítulos versículos 5 hay esta misma manera de pensar que hubo en
Cristo Jesús, el cual no tuvo el ser igual a Dios como cosa de que aferrarse,
sino que se despojó de sí mismo, tomando forma de siervo,
siendo obediente y obediente hasta muerte de cruz.
Y luego fue exaltado hasta lo sumo.
Entonces ahí nos está mostrando el camino de
Jesús, de la cruz al trono o la glorificación.
Por eso Hebreos lo complementa, puesto los
ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe.
Pero nosotros nos están diciendo, este es el mismo camino.
Tome cada uno su cruz y síganlo.
Tome ese mismo camino y obviamente también serán honrados por parte del Padre,
como Jesucristo fue honrado por parte del Padre.
¿Por qué?
Porque cumplió todo lo que el Padre indicó.
Entonces vemos de que a la figura de Cristo o lo que es la imagen del Dios
invisible, que aquí se menciona que Jesucristo es la imagen del Dios
invisible, nos dice de alguna manera bastante a nosotros acerca de esta
situación, claramente tanto de la iniciativa del Padre como también las
situaciones de ese escenario aquí en la Tierra.
Porque aunque estemos tomando Pablo, Timoteo y Lele de
Corintio, extrapolándolo sería el Padre, el Hijo y el mundo.
O en este caso Israel, muy particularmente.
Pero también hay algo muy importante acá.
Voy a regresar aquí primero a Corintios 4, 20.
Porque el reino de Dios no consiste en palabras, sino en poder.
21.
¿Qué quieren?
Iré a ustedes con vara o con amor y espíritu de mansedumbre.
O sea que la idea aquí es de que Pablo vendrá,
dando a entender que Cristo pronto vendrá.
¿Y cómo nos quiere tratar Dios?
¿Con el amor o con vara?
¿Con corrección o con amor?
O en este caso, ¿con castigo?
Nosotros vamos a decidir.
Y por eso necesitamos enfocarnos.
Y él claramente nos asegura con su Hijo.
Obviamente también sabemos de que no tenemos al Hijo en
el sentido propio de ver al Hijo a tiempo real, ¿verdad?
Porque estamos que están en la fiesta del trono.
Pero ahí es donde entra también la situación del Espíritu Santo.
¿Por qué?
Porque el Espíritu Santo es el otro paracleto.
Es decir, es el otro Consolador, el que es como Cristo, solo que en el espíritu.
Y la idea es de que nosotros podamos reflejar la imagen del Hijo.
Podemos mostrarla.
¿A través de qué?
De ser llenos del Espíritu Santo.
Mostrar la imagen del Hijo.
Y por eso ahí es donde recae Pablo.
Dice ser imitadores de mí, así como yo de Cristo.
Entonces Pablo tenía al Espíritu Santo dentro.
Él se había enfocado en ver al Cristo y por lo
tanto estaba mostrando a las personas sobre Cristo.
No sólo, por así decirlo, en el sentido de lo que predicaba, sino en su actitud.
Como aquí puede decir, con mansedumbre, o con amor, o con gracia, con compasión.
Lo estaba mostrando.
Todos nosotros también tenemos que ser una imagen del Hijo.
Tenemos que mostrar quién es el Hijo a través de nuestra forma de vida.
Inclusive lo menciona...
Lo vimos la semana pasada, creo que fue, cuando hablamos acerca de la Biblia,
menciona que nosotros tenemos que alcanzar la imagen del Hijo.
Tenemos que recuperar esta imagen y semejanza a la hora de ver al Hijo.
Y por lo tanto, pues obviamente las personas van a creer a Dios.
Pero lastimosamente a veces sólo queremos hablar o predicar, enseñar.
Pero no vivimos, no mostramos la realidad que es la imagen del Hijo.
Entonces mi punto para concluir esta parte es... el Padre envía a su Hijo para
aclarar las cosas, para restaurar las cosas,
para que se dieran cuenta cómo es en realidad Él.
Porque nosotros tenemos un mal concepto de las cosas, malos contextos y
lastimosamente le creemos más a otras personas que a la realidad de Dios.
¿Por qué?
Porque obviamente nos afecta, pues, o sea, si Dios, si alguien nos dice a
nosotros, mira, si haces algo malo, te vamos a castigar.
Obviamente la gente a veces lo hace queriendo,
dice a mí que me importa y hace el mal.
Y si lo van a acusar o meter preso o lo despiden, ya no le va a gustar.
No es lo que pasa que usted... y así pasa.
Todos nosotros vemos las cosas como una injusticia cuando
nos afecta, aunque sea justo lo que nos estén haciendo.
Pero eso no sé si es un sentido de supervivencia, pero a lo que quiero dar a
entender está de que Dios, a través de su
Hijo, nos muestra la realidad de quién es Él.
Él no es como algunos de nosotros somos, como algunas personas hombres que son,
como dicen la palabra,
no recuerdo, pero es como cuando uno de
repente está enojado y de repente está alegre.
No, o sea, Dios es inmutable, no cambia.
El hombre es el que ha cambiado, el hombre es el que no entiende,
el hombre es el que solo ve, ah, es que me quiere
castigar, es que esto, pero eso es lo más ilógico.
Inclusive en el libro de Malaquías,
Jesucristo, el Dios Padre dice eso, ¿verdad?
Dice, ¿por qué ustedes dicen que yo no los amo?
Si les he demostrado que los amo.
Estoy parafraseando, si yo les he demostrado que los
amo, ¿por qué me, por qué dicen es que Dios no nos ama?
Si por lo que los ama los está corrigiendo y castigando, ¿verdad?
Y eso pasa también con nosotros.
Dios nos corrige y nos encamina.
¿Por qué?
Porque no quiere que nuestro camino sea de condenación.
Ok, entonces vamos ahora para que el Señor nos ayude para que podamos entender que
Jesucristo es la imagen del Dios invisible y de que Él realmente está aclarando a
través de la vida de Jesús, cómo es realmente el Padre.
Limpiar los malos conceptos que nosotros u otras
personas tenemos acerca del Padre del Antiguo Testamento.
Más bien el Padre siempre muestra su amor, pero nosotros somos muy a veces
conceptuales basados en nuestra cultura, ¿verdad?
Si miramos que por abracitos y besitos eso es amor, pues así pensaríamos que Dios
tiene que bajar ya en los brazos, abrazos y besos, ¿verdad?
Pero no fue así.
Él demostró su amor a través de su Hijo en la Cruz del Carvajal.
Entonces vamos ahora para que nosotros aprendamos a comprender el amor de Dios y
saber de que Jesucristo es la imagen del Dios invisible, que nos muestre la
realidad, la claridad por su forma de vida.
Para ello, le mostramos las gracias por tu amor inigualable.
Ayúdanos a comprender hoy de que Jesucristo es la imagen del Hijo y
entender que Jesucristo nos vino a mostrar la realidad del Padre, de cómo era el
Padre y su sentir antiguotestamentariamente.
Te lo pedimos hoy, amado Padre.
Ayúdanos a aclarar las cosas, pero también nosotros ser llenos de tu Espíritu para
mostrar la imagen del Hijo, para que las personas crean.
Y no tener otra doctrina que no sea la del Hijo,
no tener otro sentido o vida si no es la del Hijo.
Te lo pedimos en el nombre de Jesús, amado Padre.
Amén, amén.
Vamos a orar
por las diferentes necesidades.
Como es de la palabra de mi Dios, pues suplirá todas vuestras necesidades,
conforme las riquezas en gloria y Cristo Jesús.
Dios y Padre, nos mostramos las gracias por tu amor inagotable, por tu fidelidad,
verdad y gracia.
Queremos hoy buscarte de tu corazón, arrepintiéndonos de nuestros pecados,
buscando tu misericordia, tu fidelidad y tu verdad.
Provee hoy a nuestros hogares, provee hoy a las congregaciones,
provee hoy a las cárceles, a los hospitales, provee hoy de todo en todo.
Provee hoy para los que necesitan, Señor Jesús, de tu amor y tu compasión.
Líbranos de toda hechicería, maldad, engaño, de todo terrorismo, carteles,
ideologías y maldades.
Y ayúdanos a ser guardados como país y como campamento, y que nos arrepintamos de
todo mal y busquemos tu rostro con gran necesidad.
Te damos la gloria, la honra, el honor, el poder y la alabanza.
Bendito eres, Señor, provee hoy de sanidad, medicina, consuelo, alimento,
vivienda, trabajo y otras cosas.
Te pedimos hoy también en el nombre de sus papitos del rey,
que guardes a la vida del huérfano, al padre y madre solteros, y los ancianos
y las ancianas, que te pedimos hoy, Señor Jesús, que envíes sobre vos a la
misa, porque la misa es mucha y los soleros son pocos.
Te lo agradecemos, Dios y Padre, en Cristo Jesús, Señor y Salvador.
Amén y Amén.
Vamos a orar por las personas que quieran aceptar a Jesús como Señor y como Salvador.
Dios y Padre, venimos hoy delante de ti sabiendo que tú eres Dios restaurador.
Queremos arrepentir nuestros pecados y que tú restaures nuestras vidas.
Ayúdanos a ser alentados, fortalecidos y renovados en ti.
Confesamos nuestro pecado y declaramos que Jesucristo es Señor y Salvador y que tú lo
resucitaste entre los muertos para la gloria de Dios, Padre.
También sabiendo que Jesucristo nos reconcilió
contigo y de que ahora tenemos fe y esperanza en él.
Gracias por la esperanza de vida que nos has dado.
Creemos en ti.
Queremos ser bautizados en agua, bautizados con tu Espíritu Santo y
participar de la Santa Cena para el alabanza de
la gracia en el nombre de Jesús amado Padre, Amén.
Amén.