Bendiciones amados en Cristo Jesús, yo les bendiga, fuerte abrazo,
que la gracia de Dios sea con cada uno de ustedes.
Hoy es 17 de mayo del 2026, en zona 9.12, y vamos a iniciar
con lo que es la lectura de la Biblia con comentarios.
Regularmente nuestro enfoque es basado en 1 Timoteo 4.13, que dice, entre tanto que
vengo, dedícate a la lectura, a la exhortación y a la enseñanza.
Tenemos que entender que en lo que Cristo viene, debemos
dedicarnos a la lectura, a la exhortación y a la enseñanza.
Hay otros pasajes, como Nehemías capítulo 8, donde dice que mientras leían le
colocaban el sentido para comprender las escrituras.
Y otros pasajes que nos ayudan a entender que es necesaria una lectura, pero también
brindar junto con la lectura una exhortación y una enseñanza.
Entonces, por eso que estamos haciendo esto.
Entonces, estamos leyendo Colosenses actualmente, como empezamos desde el año
pasado, no necesariamente es como que vemos una vista general realmente,
sino que a veces nos enfocamos varias veces en un mismo versículo.
Pues esta sería la parte 3 del comentario del versículo 15.
Así que vamos a orar para entregarle al Señor este tiempo y momento.
Para él, Jesús, te damos las gracias por el
tiempo que nos has brindado el día de hoy.
Queremos hoy entregarte nuestro corazón, fuerza y alma.
Queremos hoy servirte con un corazón sincero y agradecerte porque eres fiel.
Ayúdanos hoy a recibir tu palabra, a que pueda haber
rectitud en nuestro corazón y caminar conforme a ello.
Que podamos recibir de ti, Señor, de tu ayuda y tu auxilio para la
comprensión de las escrituras y también de aprender a
recibir el mensaje que quieres transmitirnos a nosotros.
Y que nosotros podamos buscar vivirlo y saber cómo vivirlo, ya que así colocaremos
y fundamentaremos nuestra casa sobre la roca.
A ti de la gloria, esperamos tu venida, Jesús, y ayúdanos
hoy a darte la gloria, la honra, el honor y el poder.
Declaramos que no a nosotros o que no a nosotros, sino a tu nombre sea la gloria,
por tu misericordia, por tu fidelidad.
Porque tú nos has hecho y no a nosotros, a nosotros mismos.
En el nombre de Jesús.
Amén.
Muy bien, entonces veamos acá, iniciando con la primera parte.
Hoy, como mencionamos, estamos hablando con los censes.
Nosotros regularmente tomamos de base la Biblia Nueva Versión de las Américas por
ser una Biblia a cierto punto con una buena traducción y también pues tienen las
dos ideas para estudio y también para que
las personas puedan comprender la escritura.
Claramente también nos apoyamos a veces en otras Biblias, diccionarios o
enciclopedias o algún otro material para completar también esto.
Entonces, ¿qué hacemos?
Le vamos a leer dos veces.
Aquí es la persona y la obra de Jesucristo
con los Censes capítulo 1 versículo 13 al 23.
Lo leemos dos veces y luego avanzamos al versículo.
Versículo 13.
Porque él nos libró del dominio en las tinieblas
y nos trasladó al reino de su Hijo Amado.
14.
En quien tenemos redención, el perdón de los pecados.
15.
Él es la imagen del Dios Invisible, el primogénito de toda creación.
15.
Porque en él fueron creadas todas las cosas, tanto en los cielos como en la
tierra, visibles e invisibles, ya sean tronos o dominios o poderes o autoridades.
Todo ha sido hecho, perdón, todo ha sido creado por medio de él y para él.
17.
Y él es antes de todas las cosas y en él todas las cosas permanecen.
18.
Él es también la cabeza, el cuerpo, que es la iglesia.
Él es el principio, el primogénito dentro de los
muertos, a fin de que él tenga en todo la primacía.
19.
Porque agradó al Padre que en él habitara toda la plenitud.
20.
Y por medio de él reconciliar todas las cosas consigo,
habiendo hecho la paz por medio de la sangre de su cruz.
Por medio de él, repito, ya sean las que están
en la tierra o las que están en los cielos.
21.
Y aunque ustedes antes estaban alejados y eran
de ánimo hostil, ocupados en malas obras, 22.
Sin embargo, ahora Dios los ha reconciliado en Cristo en su cuerpo de
carne mediante su muerte, a fin de presentar a los
santos sin mancha irreprensibles delante de él.
Esto él hará si en verdad permanecen en la fe, bien cimentados y constantes,
sin moverse de la esperanza del Evangelio que han oído, que fue proclamado a toda la
creación debajo del cielo y del cual yo, Pablo, fui hecho ministro.
Ok, vamos a volverlo a leer.
Dice así, otra vez Colosenses, capítulo 1, versículo 3.
23.
Porque él nos libró del dominio de las tinieblas
y nos trasladó al reino de su Hijo amado.
14.
En quien tenemos redención, el perdón de los pecados.
15.
Él es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda creación.
16.
Porque en él fueron creadas todas las cosas, tanto en los cielos como en la
tierra, visibles e invisibles, ya sean tronos o dominios o poderes o autoridades.
Todo ha sido creado por medio de él y para él.
Y él es antes de todas las cosas, y en él todas las cosas permanecen.
Él es también la cabeza del cuerpo, que es la iglesia.
Él es el principio, el primogénito dentro de los
muertos, a fin de que él tenga en toda la primacía.
Porque agradó al Padre que en él habitara toda la plenitud.
Y por medio de él reconciliar todas las cosas consigo.
Habiendo hecho la paz por medio de la sangre de su cruz.
Por medio de él, repito, ya sean las que están
en la tierra o las que están en los cielos.
21.
Y aunque ustedes antes estaban alejados y eran de ánimo hostil, ocupados en malas
obras, sin embargo ahora Dios los ha reconciliado en Cristo, en su cuerpo de
carne, mediante su muerte, a fin de presentar los
santos sin mancha y reprensibles delante de él.
22.
Esto él hará si en verdad permanecen en la fe, bien cimentados y constantes,
sin moverse de la esperanza del Evangelio que han oído, que fue proclamado a toda la
creación debajo del cielo y del cual yo, Pablo, fui hecho ministro.
Muy bien, entonces tenemos acá lo que acabamos de leer.
Ahora vamos a ir a la parte de Colosenses 1.15.
En los comentarios sería la parte 3 de hoy, ¿verdad?
Y el versículo que hemos estado tomando es...
Él es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda creación.
Nos hemos centrado en esta primera parte.
Él es la imagen del Dios invisible.
Se puede entender de alguna manera, tal vez de una
forma clara, de lo que quiere dar a entender esto ahora.
Ya que nos dice muy claramente que Jesucristo prácticamente fue aquel que al
verlo a él, podrían ver al Padre, ya que cuando la Biblia habla de lo que es
invisible, hace referencia a toda la dimensión
espiritual o a todo lo creacional de que es espiritual.
Y cuando se habla de espiritual, habla que no se puede ver.
Por eso cuando el apóstol Pablo menciona acá y dice que por medio de él crearon las
cosas visibles e invisibles, y luego comienza a hablar de principados y
potestades, porque también la Biblia dice que Dios es espíritu.
Juan lo menciona, dice Dios es espíritu, y por eso
busca adoradores que le adoren en espíritu, ¿verdad?
Y obviamente como esto es invisible, no se ve, nosotros necesitamos que se
pueda ver, porque nosotros somos hombres materiales, hombres que necesitan ver o
palpar, ciertas cosas para poder entenderlas bien.
Tenemos cierto déficit a veces de entendimiento,
de comprensión de cosas espirituales.
Por eso mismo Jesús también cuando enseñaba, utilizaba la parábola,
utilizaba las parábolas como una herramienta
para trasladar el mensaje del reino.
Por eso decía, el reino de los cielos es semejante a alguien que coloca a un
sembrador que sale a sembrar y coloca una semilla en la tierra, y con eso ayudaba a
entender lo que pasaba espiritualmente cuando se colocaba
la palabra de Dios en el corazón de las personas.
Entonces tuvieron que usar un ejemplo terrenal para explicar lo celestial.
Entonces en este mismo caso, el mismo Jesús se ha vuelto o se manifestó en carne
para reflejar y mostrar la realidad de quien es Dios.
Lo hemos hablado anteriormente por la confusión, por el mal entendimiento que a
veces se tiene de Dios que aparece en el Antiguo Testamento.
Hablo del Dios que aparece en el Antiguo Testamento porque hay personas que tienden
a decir, Dios fue así en el Antiguo Testamento y en el Nuevo Testamento de
esta otra manera, pero realmente Dios es el mismo.
Inclusive en Apocalipsis dice el que es el que era y que ha de venir.
O sea, Él siempre permanece.
Él no tiene sombra de variación.
No hay cambio en Él.
El punto es cómo nosotros lo estamos percibiendo.
Y ese es un pequeño problema que nosotros no hemos comprendido.
Y por eso que en este caso Jesús, cuando Él
desciende, muestra la realidad de Dios Padre.
Que el hombre la tenía mal formada o malintencionada.
Entonces sé que la semana pasada hablamos de diferentes... hemos hablado las últimas
dos veces de diferentes maneras con respecto a la imagen del Dios Invisible.
Y entre una de ellas, la que vimos la semana pasada, era también cómo Jesucristo
aprendió del Padre como Hijo y como discípulo.
Y por lo tanto alcanzó la misma, por así decirlo, la misma manifestación.
¿Por qué?
Porque la palabra dice que el Hijo debe ser como el
Padre y la idea del discípulo debe ser como su maestro.
Por eso que Jesús dijo, mi doctrina no es mía, sino
de aquel quien la aprendí, es decir, del Padre.
Entonces Jesús aprendió del Padre y llegó aquí a la
misma medida, a la misma manifestación que el Padre.
Porque esa es la idea de un discípulo, verse
igual que su maestro, actuar igual que su maestro.
Entonces vimos esas dos ideas del Hijo y del discípulo, o sea Jesús como Hijo y
discípulo, para mostrar la realidad del Padre y que
nosotros también debemos buscar la imagen del Hijo.
Por eso hablamos del caso de Pablo y Timoteo.
Pablo envió a Timoteo a la iglesia de Corintio para que
al ver a Timoteo recuerden cómo era la manera de Pablo.
De igual manera el Padre envía a su hijo Jesucristo para que al ver a Jesucristo
vean la realidad de cómo era el Padre y se recuerden de la doctrina del Padre para
caminar en él, porque todos tenemos que buscar
la imagen, en este caso la imagen del Hijo.
Entonces, en este caso, hoy nos vamos a
enfatizar un poquito en la parte del reinado.
¿Por qué?
Porque sabemos de que Dios es un Rey.
Porque ciertamente a veces nosotros cuando hablamos de Dios, a veces le mencionamos
que Él es Padre o hablamos, por ejemplo, que Él es Señor.
Pero también Dios es un Rey, por eso se conoce como el Reino de Dios.
O en el otro evangelio dice el Reino de los Cielos.
Y hemos hablado también en estas transmisiones, bueno eso también creo que
fue hace como dos años, cuando hablamos de lo que son los reinos, inclusive cuando
hablamos del reino de los ídolos, de que un rey, pero
un reino viene prácticamente del dominio del rey.
Inclusive una palabra en hebreo hace esa referencia, cuando se habla de reino,
esa palabra depende de la palabra rey.
De igual manera, por ejemplo, en inglés, cuando se hace referencia a king,
que es regularmente nosotros conocemos cuando se hace king o se dice king,
hace referencia a rey.
Pero para hacer referencia a reino es kingdom, algo así como el dominio del rey.
Tanto en hebreo como en inglés siempre hace esa misma referencia.
Es decir, como que el rey es la cabeza del reino y su reino es lo que Él domina,
lo que Él controla, lo que Él busca que prospere, por así mencionarlo.
Entonces, si hablamos de que Dios invisible es el rey y que el hijo es la
imagen del Dios invisible, estamos dando a entender de que Jesucristo sería
prácticamente la imagen del reino de Dios o la imagen del mismo rey.
Entonces, ya no vemos solo a Jesús como el hijo de Dios o ya no vemos a Jesús como el
discípulo del padre, por poner un ejemplo, o como el apóstol, porque también
recordemos de que lo que hacía el rey era enviar prácticamente a un apóstol,
sino que también podemos ver a Jesús como un rey.
Y eso también concuerda con lo que viene hablando Pablo, porque dice que la idea de
Dios padre de salvarnos era que por medio de su hijo
dio la redención y nos traslado al reino de su hijo.
Entonces habla de que el hijo tiene un reino.
La pregunta es, ¿por qué elige el hijo?
Y obviamente también eso tiene que ver cuando
nosotros entenderíamos el enfoque de un reinado.
Es obvio que regularmente alguien, inclusive tanto en la familia o en las
empresas, se coloque alguien de confianza, que tenga la misma forma de pensar,
para que cuide las cosas.
Por eso que el padre deja cargo a los hijos con su
esposa, porque sabe cómo puede cuidarlo la esposa.
De igual manera alguien, por ejemplo, se va al jefe, le
toca hacer alguna actividad, un congreso, algún otro lado.
Tiene que dejar a alguien que tenga de alguna manera la misma manera que él para
dirigir las cosas o que pueda confiar en él.
Entonces, ¿quién más seguro que Jesucristo,
que es la realidad del reinado de Dios padre?
¿Cómo él reinaría?
¿Por qué?
Porque también hemos mencionado que esto acorde también a la Biblia.
Inclusive cuando uno ve las ideas que se ven en los reinados, es de que cuando uno
ve al rey, sabe que cuando él tiene hijos se conocen como príncipes o las princesas.
Y en el ámbito de la monarquía regularmente hay una monarquía que es por sucesión.
Es decir, está el rey y el príncipe o el primero, el
primogénito, es el que tomaría el cargo del rey si el rey muere.
Es como el caso de David o inclusive el caso de Salomón o inclusive lo que uno ve
prácticamente en Primera y Segunda Reyes o Primera y Segunda y Crónicas.
¿Cómo está el rey?
Y se busca colocar al primogénito.
Claramente con Salomón pasó una cuestión diferente porque Dios eligió a Salomón,
pero hubo una sucesión del hijo del rey.
Es decir, aunque Salomón fuera el quinto, pero
Dios eligió para que él fuera el hijo de David.
Entonces, ¿cuál era el punto ahí?
El punto está de que el hijo estaba siendo preparado.
El hijo sabía que iba a tener el reinado, iba a tener el control del reinado y por
lo tanto la idea es de que tuviera la misma manera de pensar que el rey en el
sentido de la misma forma de gobernar, el mismo amor, la misma dedicación y tenía
que capturar, si lo queremos llamar así, ese pensamiento.
Hay una diferencia con el hijo de Josías porque recordemos que Josías fue el último
rey que fue dedicado a Dios y fue entregado a Dios.
Pero Dios reprende al hijo de Josías en el libro de Jeremías diciéndole que él no
adoptó la misma manera de pensar que su padre.
Él sólo vio en el sentido del reino como gastar dinero por así tener casas,
recursos y demás, pero no la mentalidad de
ejercer justicia, velar por el desamparado.
Eso es lo que le hace tratar de entender Dios al hijo de Josías.
Eso no es la forma de reinar, así no se reina.
Tienes que tomar la mentalidad de tu padre para poder gobernar adecuadamente.
Inclusive las promesas que se dieron sobre los reyes de Israel era que siguieran el
camino de David, que fueran conformes también al corazón de David.
Esa era una de las cosas que Dios había pedido sobre los reinados de Judá.
Claramente hay otros problemas donde no se genera una sucesión de esa manera,
sino que se eligen a otros gobernantes u otros reyes.
Mi punto aquí está de que la idea de un príncipe o el hijo de un príncipe era
mostrarse luego de pasar de ser príncipe iba a pasar a ser rey.
Pero la idea es de que el hijo tomara y adoptara la
misma mentalidad para gobernar de acuerdo a su padre.
En este caso, pues cuando hay un buen ejemplo, obviamente porque hay malos
ejemplos, pero como que si no estoy mal creo que en el caso de Manasés,
porque Manasés siguió los malos pasos de su padre, pero por el trato que Dios tuvo
con Manasés, Manasés se arrepiente y él comienza a buscar hacer lo correcto.
Entonces hay obviamente un cambio de pasar
a ser un mal reinado a ser un buen reinado.
Pero lo que quiero transmitir el sentido está de que si vemos de que Jesucristo es
la imagen del Dios invisible, si lo vemos bajo la perspectiva del reinado,
vemos como Dios padre reina a través de Jesús.
Es lo mismo como él tomaría las decisiones.
Qué expectativas hay?
Y obviamente en este caso es que Dios padre Jesucristo reina sobre nosotros.
Que sería prácticamente el mejor reinado que podemos
tener, que el mismo Dios reine sobre nosotros.
No es como que tener una delegación, por así decirlo, donde esté algo mal.
Es como obviamente en los países, esta vez es el presidente y puede ser que
están los departamentos o estados y ahí estén los
alcaldes, pero uno de los alcaldes no gobierna bien.
Aunque esté el rey, pues no se está
gobernando bien esa área, esa área está mala.
Por eso que a veces aquí en Guatemala algunos departamentos piden de que se le
dé presupuesto o algunos otros casos, porque tal vez no se está gobernando bien.
Cambio en este caso es muy diferente, porque el mismo Jesucristo, el hijo de
Dios, el que es la imagen de Dios invisible, estaría gobernando.
O sea, tenemos una excelencia de reino.
Por eso que actualmente, cuando hay un buen presidente, dicen bueno, que este
presidente no gobierne no sólo al país, sino
que a toda Centroamérica o a todo el Caribe.
Porque existe un buen presidente, entonces la
gente anda pidiendo que también se gobierne.
Por eso que también vemos en la Biblia cuando Jesús hace, si no está mal,
también la multiplicación de los panes lo fueron a buscar para que fuera rey para
ellos, porque decía bueno, este no sólo tiene sabiduría.
Es de no sólo puede sanar y liberar y quitar todo
toda angustia, sino que también éste salan de Jesús.
Este personaje nos alimenta, es decir, que fue prácticamente
una situación integral espiritual en mi cuerpo.
Entonces, por eso dijeron bueno, queremos postular a Jesús como rey,
pero obviamente Jesús no estaba en este momento particular
cuando estuvo en el cuando él estuvo predicando en Israel.
Él no estuvo bajo la idea de postularse para el reinado.
Él iba bajo una idea perspectiva encomendado como apóstol de Dios Padre
para para predicar el reino, para anunciar el
reino en los cielos y después tomar su reinado.
Pero mi punto aquí es de esta idea del rey Dios Padre o Dios Invisible como el rey y
que Jesucristo, que es la imagen del Dios Invisible,
es decir, que la imagen del reinado verdadero.
Y por qué estoy mencionando esto también?
Porque vamos a leer 1 Samuel 8, ya que en 1
Samuel 8, porque hay algo interesante aquí.
Uno puede decir que bien que el mismo Jesús nos gobierne, que él es lo máximo,
así como los otros que lo querían poner de rey.
Que él era un hombre muy sabio, que quitaba las enfermedades, liberaba
demonios, apaciguaba a las personas de
angustia, les brindaba el alimento si no había.
Una gran cantidad de cosas que estaban como que en
todo lo que un pueblo puede necesitar para ser rey.
Ahora, cuál es el problema?
El problema está de que el hombre ya había rechazado a Dios por rey, ya lo había
eliminado, ya lo había descartado del reinado.
Alguien puede decir que es que tonto, porque todas las
bendiciones que puede tener teniendo a Dios como rey.
Entonces, cómo así que lo que el hombre lo ha despreciado?
Sí, porque el reinado no sólo que como que el rey lo sirva a uno, sino que habla
también de que en el reinado se tienen que seguir las órdenes
del rey, porque el rey obviamente tiene una autoridad total.
Por eso se llama monarquía, porque él tenía
todo el poder ejecutivo, legislativo y judicial.
Pero qué pasa?
El pueblo realmente lo rechaza.
Lo que hace Dios es buscar recuperar su reinado,
sólo que en este caso a través de su hijo.
Vamos a ver el primer de Samuel 8 para que comprendamos esta idea y también la
relación de por qué Dios le da el reinado a su hijo.
Primero Samuel 8 dice y cuando Samuel ya era
viejo, puso a sus hijos como jueces sobre Israel 2.
El nombre de su nombre de su primogénito era Joel y el nombre del segundo habías.
Estos juzgaban en Bersebá 3.
Pero sus hijos no anduvieron en los caminos de su
padre, sino que se desviaron tras ganancias deshonestas.
Aceptaron sobornos y pervirtieron el derecho 4.
Entonces se reunieron todos los ancianos de Israel y fueron a Samuel en Ramá 5.
Y le dijeron Mira, has envejecido y tus hijos no andan en tus caminos.
Ahora pues danos un rey para que nos juzgue como todas las naciones 6.
Pero fue desagradable a los ojos de Samuel que dijeran Danos un rey que nos juzgue.
Y Samuel oró al señor 7.
Y el señor dijo a Samuel Escucha la voz del pueblo en cuanto a todo lo que te
digan, pues no te han desechado a ti, sino que me han
desechado a mí para que yo no sea rey sobre ellos 8.
Así como todas las obras que han hecho desde el día en que los saqué de Egipto
hasta hoy, abandonándome y sirviendo a otros dioses.
Así lo están haciendo contigo también 9.
Ahora pues oye su voz.
Sin embargo, les advertirás solemnemente y les hará
saber el proceder del rey que reinará sobre ellos 10.
Entonces Samuel habló a todas las todas las palabras
del señor al pueblo que le había pedido rey.
11.
Y dijo Así será el proceder del rey que reinará sobre ustedes.
Tomará sus hijos, los pondrá a su servicio en sus carros y entre sus gentes de
caballo correrán delante de sus carros reales.
12.
El rey nombrará para su servicio jefes de miles de cincuenta y otros para labrar sus
campos y recoger sus cosechas y sus armas de guerra y pertrechos para sus carros.
13.
También tomará a sus hijas para perfumistas, cocineras y panaderas.
14.
Les tomará lo mejor de sus campos y de sus viñedos
y de sus olivares y se los dará a sus siervos.
15.
De su grano y de sus viñas tomará el diezmo para darlo a sus oficiales y a sus siervos.
16.
Les tomará también sus siervos y sus siervas, sus
mejores jóvenes y sus alnos y los usará para su servicio.
17.
De sus rebaños tomará el diezmo y ustedes mismos vendrán a ser sus siervos.
18.
Ese día aclamarán por causa de su rey a quien escogieron para ustedes,
pero el señor no le responderá en ese día.
19.
No obstante, el pueblo rehusó oír la voz de Samuel
y dijeron, no, sino que habrá rey sobre nosotros.
20.
A fin de que seamos como todas las naciones para que nuestro rey nos juzgue,
salga delante de nosotros y dirija nuestras batallas.
21.
Después que Samuel escuchó todas las palabras
del pueblo, la repitió a oídos del señor.
Y el señor le dijo a Samuel, escúchalo, si nombre es un rey, entonces.
Escúchalo, si nombre es un rey, entonces Samuel dijo
a los hombres de Israel, váyase cada uno a su ciudad.
Muy bien.
Entonces, si nos damos cuenta aquí, vemos como el pueblo de Israel no estaba
entendiendo realmente la idea del reinado de Dios sobre ellos.
Ellos no lo estaban realmente asimilando.
Por eso aquí vemos donde dice.
Sino que me han desechado en el versículo 7, sino que me
han desechado a mí para que yo no sea rey sobre ellos.
Dios estaba buscando reinar sobre ellos, pero ellos no querían dejarse gobernar.
Alguien podría decir ahora, pues es ilógico, es ilógico lo que ellos hicieron.
Pero a veces nosotros también no estamos dejando que Dios reine sobre nosotros,
porque a veces nosotros como en el ámbito de lo que nosotros conocemos también como
la política o lo que es la democracia, solo vemos la idea como que el presidente
trabaje para nosotros, nos lleve, nos haga todo lo que nosotros queramos,
que ponga escuelas, hospitales, buenas carreteras y otras cosas.
Pero a hacer lo que se nos da la gana.
Pero realmente en el reinado de Dios no es de esa manera.
En el reinado de Dios significa que el rey tiene que
también el pueblo sujetarse y someterse a la idea del rey.
Por eso se colocan las leyes y las otras cositas que a veces existen en los países.
Pero en este caso el pueblo no quería realmente que Dios gobernara sobre ellos.
¿Por qué?
Porque simplemente no querían tampoco habitar
en santidad o tomar responsabilidades.
Por eso que ellos dicen danos un rey como las otras naciones, es decir, que ellos
querían pasar del reinado espiritual a un
reinado humano y realmente no tenían garantía.
Que realmente no tenían una garantía de cómo iba a poder ser este reinado.
De alguna manera, también ellos, pues Dios les da un rey como forma al
corazón de ellos, o sea, como ellos lo estaban pidiendo.
Inclusive vemos cómo Samuel les está diciendo qué es lo que va a pasar,
qué es lo que va a acontecer por haber pedido.
Y ellos dicen que no escuchan eso, o sea, como que no les interesó,
solo querían un rey.
Y eso también pasa, obviamente, en nosotros actualmente.
No queremos que Dios gobierne sobre nosotros.
Y andamos ahí en las votaciones a ver quien,
como dirían por ahí, al menos peor, ¿verdad?
Al que simplemente se postuló.
Sabemos de que puede estar mal, pero aún así se va a votar.
Entonces eso es un problema porque el hombre
realmente quiere ser libre de responsabilidad.
Solo quiere que alguien lo gobierne y que miren que sigue haciendo sus pecados y sus
maldades y rechaza realmente al reinado de Dios.
Y claramente ellos no estaban entendiendo lo que
significaría prácticamente tener un reinado como el de Dios.
Y por eso está de que él lo permite que ellos tengan este rey para que se den
cuenta por sí mismos qué significaba ser
gobernados por un rey que no era conforme al Señor.
Por eso se le da Samuel, ¿verdad?
Porque ellos lo pidieron.
El problema está que a veces las personas no se dan cuenta
de que están pidiendo cosas que no es conforme a la voluntad.
Y a veces Dios puede permitir dárselo para que se den cuenta de lo que realmente
están pidiendo, porque la necesidad es tanta, porque realmente es una necesidad.
La necesidad es tanta que bueno, ahí te va para que te des cuenta qué es lo
que estás pidiendo, para que te des cuenta qué es lo que está sucediendo.
Claramente nosotros podemos ver cómo el pueblo israelí entendió quién,
cómo era Saúl y lo que estaba pasando en el reinado de Saúl.
Ellos por primera mano se dieron cuenta qué significaba
haber pedido otro rey y haber desechado a Dios por rey.
Y aquí es donde quiero entrar con 1 Samuel 13, 14.
Dice, pero ahora tu reino no perdurará.
El Señor ha buscado para sí un hombre conforme a su corazón y el Señor lo ha
designado como príncipe sobre su pueblo porque
tú no guardaste lo que el Señor te ordenó.
Entonces, si nos damos cuenta acá.
Simplemente.
Saúl falló conforme a lo que Dios había necesitado.
Y conforme también a los problemas que iba a traer para el pueblo.
Entonces ya aquí hay una elección de lo que Dios
va a elegir para que gobierne al pueblo de Israel.
Claramente es conforme al corazón de Dios,
pero él por ser hombre no estaba en perfección.
Pero sí trajo de alguna manera una gloria al pueblo de Israel.
Por eso que se conoce más el reinado de David a veces que el reinado de Salomón.
Porque lo que hace David es volver a recuperar la gloria.
Esa es una de las hazañas, si lo queremos ver así, con la situación de David.
Porque recordemos de que ellos, por el sacerdocio de Eli, ellos pierden la gloria.
Entonces, al perder la gloria, ¿qué es lo que sucede?
Tienen que venir prácticamente a retornar la gloria.
Y Dios para ello tiene que usar a David.
Entonces Dios toma a David para que ahora reine.
Porque David es conforme al corazón y obviamente vuelve a
traer la gloria a Israel cuando él se establece como rey.
Es decir, cuando viene David y es establecido como rey en Israel,
que no fue un proceso corto.
Porque a veces las personas, cuando vemos estos ejemplos de pastorado, ministerios y
demás, las personas piensan que es de la noche a la mañana.
Pero cuando vemos a un David que es ungido por rey,
pasa mucho tiempo en lo que él es puesto por rey.
Porque hay muchas situaciones que Dios tiene que tratar
con David o capacitar o pongámosle algunos otros nombres.
Entonces, David era un hombre, pero no era un hombre perfecto y no estaba
en la plenitud, si lo queremos llamar, de la imagen de Dios.
Sí mostró algo porque David era como un prototipo, era como una sombra de lo que
iba a ser Jesucristo, pero no era la imagen.
Eso fue lo que vimos, hemos hablado de hebreos, que hebreos dicen que la ley no
era la imagen, la ley era la sombra de lo que había de venir.
Que Jesucristo es la imagen, pero la ley es la sombra.
Entonces, claramente David, Moisés son prototipos, si lo queremos llamar así,
o nos muestran una idea de lo que podías venir a ser el Cristo.
Es como Moisés, ¿verdad?
Moisés dice, vendrá un profeta como yo, a él oigan.
Es decir, que para que esas palabras tuvieran efecto, esas palabras de vendrá
un profeta como yo, primero tenía que venir Moisés.
Para que nosotros tuviéramos una idea de lo que este
otro profeta iba a ser o qué estatura iba a tener.
Entonces, en el caso de David es lo mismo, Dios coloca a David, hace que se retorne
la gloria con David, porque él recupera la arca y la coloca en Jerusalén.
Y él toma el reinado de acuerdo a lo que Dios quería.
Claramente menciono esto porque David también tuvo fallas, ¿verdad?
O sea, tuvo fallas cuando se ve la situación
del censo, que por causa de él vino una plaga.
También otros problemitas de las rebeliones y demás que estuvo en su reinado.
Pero no fue, pero es un ejemplo de reinado porque era conforme al corazón de Dios,
el problema que él era hombre y no estaba en la plenitud de la imagen de Dios vivo.
Pero iba a servir de modelo, iba a servir como
de expectativa porque les están mostrando algo.
Porque ellos tuvieron una prueba, tuvieron una
prueba de qué significaba tener un mal rey.
Y luego la prueba que significa tener un buen rey.
Es como inclusive aquí en Guatemala se pide mucho a un Juan José Arévalo.
Regularmente dice, miren, tengamos a Juan José.
¿Cómo se llama?
Que se levante a otro Juan José Arévalo por lo que hizo en su momento.
No digamos ahora también con lo que pasa con el presidente El Salvador,
donde muchas personas al ver de alguna
manera algo que está prosperando o requiere.
No es perfecto, pero lo piden porque ya han
experimentado lo que significa que es lo malo.
Entonces, cuando viene algo bueno, obviamente quieren retenerlo.
Quisieran que permanecieran estas cosas buenas.
Entonces el pueblo israelí está experimentando
de primera mano la maldad plena.
Y de buena mano también o en una gran perspectiva,
el buen reinado de David por todo lo que trajo.
Entonces Dios hace una promesa prácticamente para ellos, ya que ellos
entienden ahora cuál es el significado de que Dios coloque o que Dios permita que se
coloque un mal gobernante a como Dios permita que se coloque un buen gobernante.
Ellos ya están entendiendo una idea y Dios puede colocar ahorita una esperanza porque
ellos dicen bueno, sí, claramente queremos un buen rey como el de David.
Pero el punto no era sólo de algún rey, porque la idea de que Dios, como siempre,
desea lo mejor para nosotros.
Lastimosamente nosotros no lo entendemos porque tenemos mente de niños.
Lastimosamente a veces nosotros nos creemos los grandes.
Algunos se creen los grandes filósofos, los grandes sabios y un montón de cosas.
Pero no entendemos y a veces no aceptamos que tenemos como una mentalidad de niño.
Digo mentalidad de niño porque cuando a un niño se le impide cosas, como por ejemplo
entre a las 9 de la noche y no sale a jugar más de las 6 y 3 de la tarde.
No coma muchos dulces, no esto, lo otro.
Eso es una mentalidad de niño.
¿Por qué?
Porque el niño tal vez se atora con dulces.
El niño tal vez se la pasaría a las 3 de la mañana jugando en la calle.
No digamos cuando se andaría con un celular.
Entonces es una mentalidad de niño porque el niño
no se sabe controlar, no mide las consecuencias.
Tiene un montón de problemas.
Entonces cuando a veces se ve a Dios, se
ve... Ah, es que Dios no me deja hacer esto.
Es que Dios no me deja hacer esto.
Es que Dios sólo leyes y leyes y leyes.
Eso sólo muestra una mentalidad de niño.
Y es algo que nosotros tenemos que comenzar a entender.
Que esa es una mentalidad de niño.
También lo menciono porque una de las cosas
que mi padre me decía cuando era niño era...
Me decía, cuando el niño es pequeño, el papá es mala onda.
Pero cuando el niño crece, el niño entiende que el papá fue un buen papá.
Que lo que le prohibió o lo mala onda que fue, realmente fue para su beneficio.
Pero eso no lo entiende uno sino que hasta uno crece.
Entonces, en este caso, cuando la persona va creciendo en madurez, entiende que las
medidas, que las cosas que Dios hace no las hizo por capricho.
Sino las hizo para cuidar a las personas de los
pecados y maldades que la misma persona tiene.
Inclusive los mismos al no decir, por ejemplo,
no tendrás otros dioses falsos delante de mí.
Dios no lo hizo como que en un sentido egoísta porque
mucha gente dice que Dios es egoísta o es ególatra.
Ahí dicen tantas exaltas de tonteras, pero es
porque no entienden lo que los otros dioses causan.
Que realmente los otros dioses no buscan nuestro beneficio, ni nuestro bienestar,
ni nuestro amor.
Ellos buscan que nosotros seamos sometidos y que nosotros rindamos una adoración,
pero sin sentido.
No hay un feedback, por así decirlo.
No hay una realidad verdadera, un amor verdadero.
Pero Dios sí, y Dios por eso nos guarda, por eso dice que Dios es un Dios celoso.
Porque cuando Dios habla de un celo, no está hablando de
los celos de gente prácticamente con un mal pensamiento.
Sino cuando hablamos de celo, es como cuando un esposo
ve que tal vez una persona se le acerca a esta esposa.
Y él lo que hace es buscar cuidarla, porque sabe que hay peligros allá afuera.
Entonces la está celando, la está cuidando, está al pendiente de ella.
Entonces, ¿qué es lo que quiero señalar con esta parte?
De que Dios ve que la mejor forma de reinar es él.
No hay otro que pueda reinar mejor que él.
El hecho de haber puesto a David no era
solamente porque Dios quisiera poner a David.
Lo mejor es que él reinara en vez de David, porque ese es lo mejor para el pueblo.
Colocó a David porque obviamente el hombre necesita una muestra.
El hombre necesita darse cuenta de algo,
necesita ver algo para entrar en una realidad.
Porque antes, o sea, cuando vemos el caso de 1 Samuel, que leímos capítulo 8,
el pueblo estaba rechazando a Dios.
Pero no se estaba dando cuenta de lo que había pedido.
Cuando ellos ya reciben de primera mano el problema con Saúl, y también reciben de
primera mano lo que significa tener un rey como David,
ellos ya cambian su manera de pensar hasta cierto punto.
Aunque siempre siguió siendo terrenal, porque obviamente su mente como que no le
daba más del hecho de tener un rey en los cielos.
Entonces, ¿qué pasa?
Dios dice, bueno, le vamos a dar una promesa, ya que
vieron cómo está la situación de lo que yo puedo dar.
Entonces, ahora les voy a dar la promesa de la simiente de David.
Y ahí es donde se conoce prácticamente lo que es
la venida y la esperanza de la venida del Mesías.
Porque cuando se habla del Mesías, ellos sólo lo
contemplaron bajo la idea de la simiente de David.
De un rey que iba a tener un trono eterno y que los iba a reinar sobre ellos.
Entonces, ellos están bajo esta expectativa, pero nunca
pensaron de alguna manera que este rey iba a ser Dios mismo.
Por eso mencionaba que Jesús es la imagen del Dios invisible.
O sea, iban a tener el gobierno de Dios a primera
mano, pero nunca se les pudo haber imaginado.
Obviamente, nosotros ahora tenemos la escritura para poder entenderlo.
Y aunque tal vez no lo hemos entendido del todo, porque
a veces como que no nos dejamos gobernar por Dios.
Entonces, aquí claramente dice que Dios designaría a alguien.
Ok, ahora veamos Isaías 9, 6 al 7.
Versículo 6.
Entonces vemos aquí que dice.
Y dice que este será Dios poderoso.
Príncipe de paz.
¿Por qué hablamos de príncipe de paz?
Nuestro concepto de príncipe a veces también es bajo la idea de...
Ah, es el hijo del rey, ¿verdad?
Pero también el príncipe significa el primero de todos.
El principal.
Por eso que a David se le menciona como el príncipe de Israel.
Porque se habla del primero, el principal, el que va adelante.
Entonces aquí ya se está mencionando Jesús como el Dios poderoso.
La imagen del Dios invisible.
Luego vemos versículo 7.
Entonces aquí nos está hablando de que el reinado de Jesucristo va a ser eterno.
Pero obviamente, ¿por qué?
Porque en mismo Jesucristo la imagen del Dios invisible iba a reinar.
Jeremías 23, 5 al 6.
Vienen días, declara el Señor, en que levantaré a David un renuevo justo.
Y él reinará como rey.
Actuará sabiamente.
Y practicará el derecho y la justicia en la tierra.
6.
En sus días, Judas será salvada e Israel morará seguro.
Y este es su nombre por el cual será llamado el Señor Justicia Nuestra.
Entonces vemos acá como hay.
Obviamente también hay otras versículos que podría citar.
No quiero brindar una gran cantidad de ellos.
Sólo quiero transmitir la idea de cómo es que Dios
está recuperando lo que en el principio se perdió.
Porque recordemos de que una de las cosas que Dios
ha hecho es recuperar todo lo que el hombre en sus.
En su vana de manera de vivir ha perdido.
Primero, como mencionamos en su momento, ellos pierden la imagen y semejanza porque
Dios nos crea imagen y semejanza, pero ellos no hacen eso.
Ellos vienen como del árbol de la vida y ahora caen en pecado.
Entonces nosotros no estamos, no estamos viéndonos como imagen y semejanza de Dios.
Estamos, estamos viéndonos como la imagen del pecado.
Porque cuando hemos hablado de imagen no es necesariamente que yo tengo cinco
dedos, tengo dos ojos, sino que habla imagen y semejanza en sentido también del
comportamiento, de la toma de decisiones, de la sabiduría, de la forma de amar.
Entonces obviamente es la imagen y semejanza.
Es decir, y eso puede pasar, pues, porque, por ejemplo, a veces se dan casos
que uno mira, uno conoce al papá y conoce al hijo.
Y el hijo, a veces, la persona, el hijo de esta persona uno lo ve y dice,
madre, pero ¿por qué estás haciendo eso?
Yo no creo que tu papá te haya enseñado eso.
O sea, que realmente sos hijo de aquel, pues, porque no creo.
¿Por qué?
Porque pueden estar haciendo una gran maldad.
Y uno dice, pues, no creo que aquel le haya enseñado eso, pero yo lo conozco.
Entonces él no está mostrando cómo es verdaderamente el papá.
Aunque puede tener toda la cara.
Entonces, ¿qué quiere decir esto?
Que cuando habla de esa imagen y semejanza, no está hablando únicamente
necesariamente que tengamos cinco dedos, dos ojos, una cabecita y pelito,
sino que hace referencia de que nos está mostrando la realidad.
Por eso cuando Jesús vino, Jesús vino a mostrar la realidad de cómo era Dios Padre.
En su compasión, en apaciguar la angustia de
las personas, en apacentar a las personas.
Entonces Dios lo busca recuperar por medio de su hijo.
Por eso la idea es que sigamos la imagen de
su hijo, que alcancemos la imagen de su hijo.
¿Por qué?
Porque el hijo es la imagen y semejanza de Dios Padre, como debería ser.
Entonces perdimos imagen y semejanza.
Pero también en este caso el hombre perdió el reinado de Dios, porque así lo quiso.
No quiso ser gobernado por Dios mismo.
Entonces Dios colocó personajes para que gobernaran, porque el hombre así lo quiso.
Pero también Dios quiso volver a recuperar eso.
No porque es que me quitaron a mí el gobierno y ya no puedo gobernar,
como que fuera ego.
No, es porque Dios sabe qué significa ser gobernado por él, que él nos gobierne.
Y algunas personas piensan que eso es altivez y eso.
Y no, inclusive cuando uno puede darse cuenta en cuestiones terrenales,
inclusive hay programas de televisión que ahora no sé si lo salen, pero creo que hay
un canal, bueno, no sé qué canal en específico, que a veces uno miraba cómo
era que cuando había una crisis en alguna empresa, ya sea un comedor o alguna otra
situación, contrataban a un personaje que sabía que él
podía restaurar ese comedor y le podía dar buenas ganancias.
De eso trataba prácticamente el programa.
Y él llegaba y decía, miren, yo tengo la capacidad
de restaurar este restaurante y levantarlo.
Y él decía todo cómo lo iba a hacer.
Pero tienen que hacerme caso, decía él.
O sea, él tenía la seguridad de que si él se ponía a cargo, ese restaurante iba a
fructificar o iba a florecer, o como le queramos llamar, iba a tener éxito.
O sea, mi pregunta es, ¿este personaje era sólo terapia o sólo
hablar por hablar o realmente estaba hablando con certeza?
O sea, él no estaba necesariamente hablando en ego.
Él sabía sus capacidades.
Él sabía lo que tenía y tenía comprobado por años, a través de haber restaurado,
levantado otros restaurantes y otras empresas.
Entonces, él lo decía porque sabía, no por ego, no por orgullo o altivez,
sino porque él sabía sus capacidades y él sabía lo que podía hacer.
Y no sólo hablando con esto, porque hay otras cuestiones, empresas que se encargan
y tienen especialidades en cosas, tanto en tecnología, en arquitectura.
Ellos saben sus capacidades y por eso saben qué
significa que ellos tengan en sus manos un proyecto.
Inclusive pueden decir, mira, no lo entreguen a tal otra
persona porque esa persona no lo van a manejar bien.
Yo lo conozco.
No lo está diciendo por ego o por envidia.
Es porque ellos conocen y saben.
Y eso estamos hablando de cosas terrenales.
Imaginémonos en el caso de Dios.
Dios sabe qué significa ser gobernado por él y sabe que lo
mejor que el hombre puede tener es que seamos gobernados por él.
Entonces el hombre no lo entendió.
Dios lo tiene que recuperar.
En este caso, Dios no podía haber dejado a nosotros a la intemperie.
Pero no.
Así que gracias a Dios, Dios vino y elige a su hijo para que nos gobierne.
Y es prácticamente como que nos gobernará él
porque él es la imagen del Dios invisible.
Entonces viene y a través de esta promesa de la simiente del hijo de David.
Él viene a mostrar realmente la realidad de lo que puede ser el gobierno de Dios.
Y claramente no se ha consumado verdad, porque ya vimos que él nos salva en la
cruz del Calvario y resucita y Dios lo pone por rey de reyes y señores, señores.
Pero todavía faltan ciertos tiempos que cumplirse para que su reina nos
establezca, inclusive el reinado milenial del cual
se habla en la Biblia y luego el reinado eterno.
Pero prácticamente vamos a ser gobernados por él, lo que se conoce como la nueva
Jerusalén, donde dice que él estará y él será nuestra luz.
Pero también significa que tenemos nosotros que aprender a ser gobernados por él.
Entonces todo esto lo menciono o lo estoy resaltando por el sentido de lo que aquí
menciona en Colosenses, del cual venimos hablando.
Que aquí aparece, perdón, sólo quiero llegar hasta ahí.
Que dice él es la imagen del Dios invisible y también con lo que dice los
versículos anteriores del versículo 13, 14, donde dice versículo 13.
Porque él nos libró del dominio de las tinieblas
y nos trasladó al reino de su hijo amado.
En quien tenemos redención, el perdón de los pecados y vuelvo, repito acá.
Como es de que yo, por ejemplo, si yo soy celoso o en mi caso,
pues yo a veces no necesariamente es confiado.
Pero obviamente yo digo, bueno, si yo le voy a entregar
un proyecto a alguien, pues que lo sepa manejar.
En ese caso, a veces yo soy un poquito celoso, por así decirlo.
Yo no le doy algo a alguien sólo porque sí.
Entonces yo digo, bueno, será que él confío en él?
Bueno, entonces sí se lo voy a dar.
Porque a veces ya ha pasado de que a usted uno le entrega, uno por confiado le
entrega algo a alguien y el otro lo vuelve
un caos y después uno termina quedando mal.
Entonces digo, bueno, mejor voy a esperar a confiar, a esperar en esta persona,
a conocerla mejor para ver si le doy esto y que lo pueda manejar.
Entonces, en este caso, imagínense Dios que es celoso sobre su pueblo,
que él mismo desde un principio lo estaba manejando y de que el hombre ya no quiera.
¿Qué va a hacer Dios?
Pues no se lo puede entregar a los hombres porque tanto en Primeras Reyes y Crónicas,
los reyes colocados en Israel demostraron que no
pueden gobernar porque todos se fueron a otros dioses.
Y en el caso de los reyes de Judá, por la promesa de Dios, algunos sí, a otros no.
Pero es porque Dios ya había dado una promesa que se mantendría el trono de Judá.
El trono de David, perdón.
Si no hubiera pasado como Israel, que se había desaparecido.
Imagínense el celo que Dios tiene para el gobierno
de su pueblo, por eso que Dios establece una promesa.
Y una de las cosas que Dios siempre ha hecho es velar
en promesa con alguien porque si no, Dios lo destruiría.
Por ejemplo, Dios viene y hace un trato con
Abraham y promete a Abraham para su descendencia.
Si no estuviera Abraham, todos nos tomen gracias.
Viene Dios y después trata con Moisés.
Si no estuviera Moisés, Dios se hubiera aniquilado
todo el pueblo de Israel por la maldad que había.
Moisés interviene.
No arrepiéntete y no hagas eso.
No sea que tus enemigos vengan y digan, solo sacó al desierto para destruirlos.
Luego vemos el caso de David, verdad, que Dios hace una promesa con David de
establecer un reinado eterno asegurando al pueblo de Dios.
Y eso fue una gran misericordia, sobre todo
en la humanidad, utilizando hombres dedicados.
En este caso, David que fue entregado, Moisés que fue entregado, Abraham que fue
entregado para hacer un pacto, por así decirlo, con ellos.
Porque con todos los demás son un caos.
O sea, es como le dijeran que a veces yo le... más
o menos a veces se ve, verdad, como a veces el...
Cuando alguien tiene un amigo y el amigo quiere mirar, pues si yo me muero,
encárgate de mis hijos.
O de mi familia, por ejemplo.
Entonces, ¿qué pasa?
Si la persona se muere, el otro no lo va a hacer
necesariamente porque los otros les caen bien del todo.
Porque el hijo puede hacer un caos o puede ser bueno,
sino que lo hace por la promesa que le hizo a su amigo.
Y por la promesa que le hizo a su amigo, mirá, yo estoy
cuidándolos o ayudándolos porque tu papá me dijo que los cuidara.
Entonces, no es por ellos necesariamente, porque ellos pueden ser un caos o pueden
ser, como dirán unos, un pan de Dios, verdad.
Pero al punto que voy está de que por la promesa que se hizo a su amigo,
se le está ayudando a los demás.
Inclusive la misma Biblia lo dice, ¿verdad?
Habla acerca de que por amor a David, mi siervo, es que no hago esto con ustedes.
O por amor a Abraham, o por amor a tal, a veces menciona y a
veces en su último caso le dice por amor a mí mismo lo haré.
Entonces Dios sabe y asegura, por eso que Dios vino y nos aseguró con Jesucristo.
Porque sabía cómo somos nosotros y para asegurarnos de que su ira no caiga sobre
nosotros, tuvo que poner a Jesús como intercesor.
Entonces, en Jesucristo estamos asegurados, pero también en este caso con
el reinado, porque él nos traslada al reino de su hijo.
¿Por qué?
Porque su hijo es la imagen de él.
Dios puede confiar completamente en las decisiones que su hijo va a tomar,
porque es como si él las tomara.
Entonces, menciono todo esto por el hecho de que cuando veamos esta parte,
también lo menciono por los versículos que están entrelazados, 13, 14 y 15.
Porque hemos hablado de que yo también me he preguntado por
qué es que Pablo viene y de repente lanza este versículo.
Él es la imagen de Dios invisible, el primogénito de toda creación.
Pero por qué lo mete así?
Como que en algunos casos parecería como que como
que entra otro tema, algo así como que punto final.
Ya cerremos este tema, hablemos de otro.
Entonces, pero en otras traducciones lo muestra como que
hubiera una conexión porque utilizan un punto y coma.
Entonces uno se pone a preguntar qué pasó
aquí, verá qué es lo que realmente él quiere.
Pablo está transmitiendo o el Espíritu Santo nos quiere dar a entender.
Entonces, obviamente, si ya conectáramos los versículos 13, 14 y 15, que él porque
él nos libró del dominio de las tinieblas y nos trasladó al reino de su hijo amado,
en quien tenemos la redención, el perdón de los pecados.
Él es la imagen del Dios invisible.
Uno puede entender de que el hijo es la verdadera imagen o la realidad de cómo
Dios Padre va a reinar o está reinando sobre nosotros como individuos y también
sobre los reinados que habrán de venir, el milenial y el eterno.
Pero también debemos aprender a ser gobernados por él, porque estamos siendo
gobernados por el mismo Dios, es decir, en pocas palabras, siendo obedientes.
Entonces eso nos da una gran esperanza, porque sabemos cómo Dios ha buscado que no
seamos gobernados realmente por cualquier persona, inclusive por muy buena que sea,
porque también se humana y cometemos errores.
Y por eso mencioné que hay ciertos presidentes que pueden estar haciendo
cosas buenas y pueden estar metiendo la pata en otros sentidos.
Pero la ventaja es que nos han puesto a un rey, que es el Dios mismo.
Porque la Biblia dice que Jesús es Dios.
Entonces para nosotros es algo esperanzador,
porque sabemos de que no hay fallas en él.
Porque en la escritura que un rey tenga fallas
significa que también haya problemas espirituales.
Por ejemplo, las plagas.
Cuando David peca con el censo, lo primero que cae es una plaga y una
mortandad sobre Israel por el pecado de David.
No digamos la situación con las rebeliones, no
digamos la situación con el pecado de Betsabé.
Y así podemos ver, ciertamente él trajo la gloria,
lo que se conoce como el tabernáculo de David.
Lo que nosotros tenemos como los salmos, sí, muy
excelente, pero sigue siendo hombre y siempre había pecado.
Y es lo mismo que pasa con Adán.
Pero mi punto es, agradezcamos a Dios porque él ha retornado su reinado y que
nos ha permitido estar bajo este reinado, bajo este orden, bajo esta esperanza.
Bajo esta, si lo queremos llamar así, prosperidad espiritual
que no teníamos antes, pero por causa de la tenemos ahora.
Porque eso es nuestro nuevo pacto, nuestra nueva alianza con él.
Entonces vamos a hablar para que el Señor nos ayude a aprovechar esto, ¿verdad?
A agradecer de que él ha recuperado el reinado que quería tener sobre nosotros,
porque él es el mejor para reinar.
Pero que a veces nosotros no lo estamos considerando.
Más bien nos vamos a orar para ir a
criticar, a alegar o reclamarle a Dios cosas.
En lugar de agradecerle, gracias por ser mi
rey, gracias por haberme puesto en este reino.
Gracias porque tú mismo te has decidido a reinar sobre mí.
A través de tu hijo Jesucristo, porque él es la imagen viva de ti, ¿verdad?
Es decir que Jesucristo muestra la realidad
de la responsabilidad, del amor, del cariño.
Porque también, para concluir, ¿verdad?
La situación con los reinados es de que al rey
a veces se le considera también como un pastor.
Porque Dios dice, yo te puse a pastorear en mi pueblo.
Y también hay un rey que dice que el rey muere y que vio a las ovejas dispersadas
como que no tuvieran pastor, que se regresen a sus casas.
Entonces, cuando a veces se consideraba un rey, también
se consideraba a veces como que fuese un pastor.
Por eso que cuando Dios dice que vio a las personas como ovejas sin pastor,
era porque no estaban siendo... que no tenían un rey.
No tenían un pastor que las apacentara o que las gobernara.
Y Jesús les comienza a enseñar.
Y también dice que Jesús en otra ocasión, Mateo 9, las apacienta a través de
liberarlas, quitarles las angustias, sanarlas, atenderlas.
Entonces, les está cumpliendo la función de un reinado.
Entonces, nosotros deberemos también considerar esas
cosas y agradecer a Dios que nos ha tomado por pueblo.
Vamos a hablar.
Padre nuestro, te damos las gracias por tu amor inigualable, tu gracia infinita,
tu gran bendición y misericordia.
Queremos agradecer porque a través de tu Hijo está
reinando sobre nosotros y quiere reinar sobre nosotros.
Ayúdanos a dejarnos reinar y agradecer que tú
eres el que está gobernando sobre nosotros.
Pero también seguir las directrices del reino y no únicamente
querer hacerlo como ya en el mundo se hacen las cosas.
Porque ya vimos según la escritura, según nuestro entender de que no funciona.
Lo mejor que podemos hacer es que te tengamos a ti
por rey, porque en ti está la plenitud de las cosas.
Queremos agradecerte y amarte, queremos ser sostenidos por tu diestra,
queremos contemplarte en gloria
y queremos bendecirte eternamente.
Gracias por darnos a tu Hijo la promesa, la simiente.
Gracias por darnos hoy la realidad de entender que tu Hijo
es tu imagen viva y también es una imagen viva en cómo reina.
Y que así podemos entender de alguna manera tu reinado, el reinado que tú
querías ejercer desde un inicio, pero que el hombre no quería asimilar.
Gracias por todo amado y amigo en el nombre de tu Hijo Jesucristo.
Te damos las gracias desde la eternidad y hasta la eternidad.
Ayúdanos por favor a ser buenos siervos, buenos hijos en el nombre de Jesús.
Amén.
Muy bien, entonces tenemos... vamos a hablar por las personas que quieran
aceptar a Jesús como Señor y Salvador y que reine sobre ustedes.
Padre venimos hoy delante de ti sabiendo que tú eres fiel y verdadero, sabiendo que
tú eres un rey que trajo una reconciliación.
Hoy queremos aceptar esta reconciliación, pedirte perdón y vivir por ti,
para ti, confesando nuestros pecados y declarando que Jesús es Señor y Salvador.
Y que tú lo has resucitado entre los muertos
y que necesitamos ser fieles a ti Señor.
Perdónanos nuestros pecados, nos arrepentimos de tu corazón y queremos
hacer las cosas conforme a la alabanza de tu gloria en Cristo Jesús Señor nuestro.
Bendito eres eternamente y para siempre Dios de Israel, a ti la gloria,
a ti la honra, a ti el honor, la alabanza.
Queremos hoy ser bautizados en agua, bautizados con tu Espíritu Santo y
participar de la Santa Cena en Cristo Jesús.
Amado Padre, bendito eres eternamente y para siempre.
Amén.
Vamos a orar por último por las personas que preocupan
por las diferentes necesidades que se presentan.
Padre venimos hoy delante de ti porque hay diferentes necesidades en tu pueblo.
Habla cada uno, revela a cada uno, trae hoy tu
provisión en diferentes ámbitos de una manera integral.
Verá Espíritu a mi cuerpo, trae hoy tu compasión y tu gracia a cada uno para
poder alabarte, honrarte, exaltarte y bendecirte hasta los sumos Señor.
Te agradecemos hoy por tu gran compasión, por tu gran misericordia,
porque hablas y sustentas nuestras vidas con tu palabra.
Provea la vida al huérfano, al anciano y a la anciana, al padre, madre y soltero.
Que todos seamos llenos con el Espíritu Santo.
Que guardes Guatemala y los países que nos rodean y las países que nos escuchan para
que entren arrepentimiento, para perdón de pecados y que puedan exaltarte en gloria.
Te agradecemos hoy, amado Padre, por tu gran amor y justicia
y queremos hoy ser revestidos de justicia y de verdad.
Pedimos hoy que envíes obreros a la cosecha
porque la cosechan mucha y los obreros son pocos.
Gracias por todo el amor y el cariño que haces en nuestro corazón.
Y pedimos hoy también que traigas de tu sanidad medicina
y todo lo necesario en los hogares en Cristo Jesús.
A ti la gloria, honra, honor y alabanza por los cielos de los cielos.
Amén y Amén.