Bendiciones amados en Cristo Jesús, yo les bendigo, un fuerte abrazo.
Gracias por estar aquí con nosotros.
Estamos aquí un 3 de abril del 2025.
Perdón, 3 de mayo del 2025.
Para la gloria de Dios.
Ya que en este tiempo, este espacio lo usamos prácticamente para hacer esta...
actividad o práctica que es una lectura a la Biblia con comentarios.
Es una de las cosas que hemos venido haciendo basada en la palabra que dice...
Entre tanto que vengo dedicada a la lectura, la exhortación y la enseñanza.
También como Nehemías menciona, que mientras leían, le colocaban el
sentido para que comprendieran las escrituras.
Así como otros versículos que hemos tomado de base, para
que hagamos esta situación de leer y luego comentar.
O en su defecto, dar a exhortar y enseñar.
No procuramos irnos a toda velocidad, sino que a veces nos frenamos en un
versículo para transmitir algún comentario.
A veces hasta 4 o 5 videos por versículo.
Por las diferentes perspectivas, algunos le llamarían también ángulos,
que nos puede brindar este versículo.
Para que nosotros podamos entender más sobre ello.
Ok, vamos a orar para que el Señor nos ayude en este tiempo.
Para la gloria de su nombre.
Para el nombre de su estema, gracias por tu amor
inagotable, por tu fidelidad, por tu gracia y bondad.
Porque eres fiel y verdadero, eres santo, benigno y puro.
Que nos ayudes a ser fieles y a ser sostenidos en tu diestra y en tu verdad.
Gracias por amarnos, gracias por sustentarnos, gracias
por darnos de tu gracia, de tu bondad y de tu fidelidad.
Gracias porque cada día nos das de tu fuente
inagotable de vida, que es tu palabra y tu espíritu.
Ayúdanos hoy para entender y comprender más de ti,
Señor Jesús, que eres manso y humilde de corazón.
Y que eres un Dios misericordioso y justo.
Abre hoy nuestro entendimiento para comprender las Escrituras.
Ayúdanos hoy, Señor Jesús, a captar la idea del misterio de Cristo.
Y poder asimismo adorarle como Él lo merece.
Y entregarnos a la verdad como Él lo merece.
Agradeciendo por medio de nuestras acciones y
actitudes el sacrificio de Cristo en la Cruz.
Más ayúdanos también proveyendo sabiduría y revelación como tú lo conoces.
Y también comprensión espiritual para que andemos como es digno de ti.
Te lo agradecemos, amado Pastor y Padre.
A ti, Gloria, honra, honor, puya y alabanza.
Por los cielos de los cielos.
Amén y Amén.
Ok, vamos a entrar en detalle para lo que tenemos el día de hoy.
Bueno, entonces tenemos lo que es Colosenses.
Es lo que hemos estado leyendo.
Pero no estamos leyendo el libro de Colosenses.
Hemos estado leyendo el capítulo 1, versículo 3 al 23.
Y una de las cosas que nosotros hacemos es leer dos veces este bloque de versículos.
Para luego ya recaer en el comentario que queremos brindar.
Ciertamente hay veces que abarcamos para los comentarios varios versículos.
A veces un versículo en particular.
Pero también a veces buscamos apoyarnos de otras fuentes
o herramientas como Biblia Textual, Reina Valera.
O algunos diccionarios como Holman, Nelson o el diccionario de Strong Concordance.
Tenemos ahí una diversidad de fuentes para poder hacerlo.
Nuestra Biblia base que hemos estado utilizando, principalmente
ahorita para Colosenses, es la Biblia de las Américas.
Anteriormente estábamos usando la Biblia de Reina Valera.
Pero ahora vamos a hacer esta parte.
Veamos la persona y la obra de Jesucristo.
Esto es Colosenses, capítulo 1, versículo 3 al 23.
Lo vamos a leer dos veces.
Dice de la siguiente manera.
Porque él nos libró del dominio de las tinieblas
y nos trasladó al reino de su hijo Amado.
14.
En quien tenemos redención, el perdón de los pecados.
Él es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda creación.
16.
Porque en él fueron creadas todas las cosas, tanto en
los cielos como en la tierra, visibles e invisibles.
Ya sean tronos o dominios o poderes o autoridades,
todo ha sido creado por medio de él y para él.
17.
Y él es antes de todas las cosas y en él todas las cosas permanecen.
18.
Él es también la cabeza del cuerpo, que es la iglesia.
Él es el principio, el primogénito dentro de los
muertos, a fin de que él tenga en toda la primacía.
19.
Porque agradó al Padre que en él habitara toda la plenitud.
20.
Y por medio de él reconciliar todas las cosas consigo,
habiendo hecho la paz por medio de la sangre de su cruz.
Por medio de él, repito, ya sean las que están
en la tierra como las que están en los cielos.
21.
Y aunque ustedes antes estaban alejados y
eran de ánimo hostil, ocupados en malas obras.
22.
Sin embargo, ahora Dios los ha reconciliado en Cristo, en su cuerpo de
carne, mediante su muerte, a fin de presentar a los
santos sin mancha e irreprensibles delante de él.
23.
En esto él hará, si en verdad permanecen en la fe, bien cimentados y constantes,
sin moverse de la esperanza del evangelio que han oído.
Que fue proclamada toda la creación debajo del
cielo y del cual Dios Pablo fue hecho ministro.
Muy bien, vamos a volver a leer, ya que hemos estado procurando leerlo dos veces.
Y también, pues, una de las ideas o consejos que he tratado de brindar es,
como vamos despacio, a veces vamos cuatro o cinco versículos,
perdón, un mismo versículo dos o tres veces por semana.
No, perdón, un versículo a veces lo debemos en un mes, por ejemplo.
Podemos buscar memorizarlo y a pesar de que vayamos poco a poco, esta vez al final
logramos memorizarlo en el libro de Colosenses.
Pero bueno, entonces vamos a ver otro versículo trece, porque él nos libró del
dominio de las tinieblas y nos trasladó al reino de su hijo
amado, en quien tenemos redención, el perdón de los pecados.
Él es la imagen del dios invisible, el primogénito de toda creación.
Dieciséis, porque en él fueron creadas todas las cosas,
tanto en los cielos como en la tierra, visibles e invisibles.
Ya sean tronos o dominios o poderes, autoridades,
todo ha sido creado por medio de él y para él.
Y él es antes de todas las cosas y en él todas las cosas permanecen.
Dieciocho, él es también la cabeza del cuerpo que la iglesia.
Él es el principio, el primogénito dentro de los
muertos a fin de que él tenga en toda la primacía.
Diecinueve, porque agradó al padre que en él habitará toda la plenitud.
Veinte, y por medio de él reconciliar todas las cosas consigo,
habiendo hecho la paz por medio de la sangre de su cruz.
Por medio de él, repito, ya sean las que están
en la tierra o las que están en los cielos.
Veintiuno, y aunque ustedes antes estaban alejados y eran de ánimo hostil,
ocupados en las malas obras.
Veintidós, sin embargo, ahora Dios los ha reconciliado en Cristo en su cuerpo de
carne mediante su muerte, a fin de presentar los
santos sin mancha irreprensibles delante de él.
Veintitrés, esto de la edad, si en verdad permanecen en la fe, bien cimentados y
constantes, sin moverse de la esperanza del evangelio que han oído, que fue
proclamado a toda la creación debajo del cielo,
y del cual Dios Pablo fue hecho ministro.
Muy bien, entonces vamos a adentrarnos en lo
que es el comentario del versículo quince.
Que ya aquí cambia un poquito la situación en el versículo quince, vamos a leerlo.
Colosenses, capítulo uno, versículo quince.
Él es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda la creación.
El versículo quince es realmente muy importante, muy impactante, pero también
dentro del contexto de Colosenses, yo personalmente lo siento un poco extraño.
De cómo en algunas traducciones de la Biblia lo colocan como es algo seguido a
lo que viene hablando, y en otras traducciones lo colocan como que fuera
algo separado de lo que viene hablando el apóstol Pablo.
Es como que estuviera dando la introducción, por así decirlo,
a lo que va a venir hablando, y en otras es como que una es la parte final de lo
que viene hablando anteriormente en los versículos once, doce, trece.
Dependiendo de qué traducción uno revise, porque recordemos también que las
traducciones antiguas, los textos originales, hasta donde yo tengo
entendido, no hacían uso de puntos, tampoco de espacios, y todo era en
mayúscula, todo era mayúscula y seguido, no era como que ahora que tenemos los
signos de puntuación, los espacios en blanco, lo que es mayúsculas y minúsculas,
eso ya se fue dando conforme al tiempo, y también la parte de los versículos,
no era como que antes se escribían por capítulos
y por versículos, como ahora lo hacemos.
Entonces este versículo, por así mencionarlo, dependiendo de la traducción,
lo pueden tomar como un punto, como un punto final del versículo trece y
catorce, o como un punto de inicio para lo
que va a comenzar a hablar el apóstol Pablo.
Y de alguna manera ambos contextos pueden estar bien realmente, porque también uno
meditando en lo que quiere dar a entender al apóstol Pablo, o lo que el Espíritu
Santo tal vez buscaría trasladar por medio del apóstol
Pablo, también es bien interesante esta situación.
Pero vamos a volver a leer, dice, Él es la imagen del Dios invisible,
el primogénito de toda la creación.
Ok, entonces hoy me voy a buscar centrar en
esta parte, Él es la imagen del Dios invisible.
Sé que hay otra parte aquí que es el primogénito de toda la creación,
pero voy a enfocarme acá, en este pedacito, Él es la imagen del Dios
invisible, pero tomando de base el versículo trece y el versículo catorce.
Algo así como tomándolo como la parte final del versículo trece y catorce,
por así mencionarlo, de lo que he mencionado ahora.
Pero, ¿por qué lo digo?
Ahorita vamos a leer también el versículo trece y catorce, dice, que lo hemos venido
leyendo, dice, porque Él nos libró del dominio de las
tinieblas y nos trasladó al reino de su Hijo amado.
Muy bien.
Catorce, en quien tenemos redención, el perdón de los pecados.
Entonces aquí hay dos personajes, o está hablando de dos personas
diferentes, o en este caso a Dios, pues, pero hemos estado mencionando que
cuando dice, porque Él nos libró, ¿de quién estamos hablando?
A quienes está haciendo referencia de Él.
Y hemos hablado que Él hace referencia al Padre.
Pero luego dice, porque Él nos libró del dominio de
las tinieblas y nos trasladó al reino de su Hijo.
Entonces aquí habla prácticamente de Jesús.
Entonces aquí nos muestran la diferencia de lo que es el
Padre, porque Él nos libró del dominio por medio de Jesús.
Y por medio de Jesús tenemos redención, el perdón de los pecados.
Pero todo esto que vemos acá, de lo que aquí está
mencionando, esto se conoce como nuestra salvación.
Es decir, no sé si fue la semana pasada que hablamos acerca de las identidades con
respecto a lo que se conoce como redención.
Es decir, de que si hay una redención es porque
hay un redentor y hay una persona redimida.
Hay una identidad en este texto que nos está mostrando.
Y hablamos de que ciertamente Jesús es salvador, pero también es redentor.
Que no es lo mismo un salvador a un redentor.
Son dos cosas diferentes.
Aunque de alguna manera están muy unidas los conceptos.
Porque hemos hablado que salvación no implica generar
algún pago, sino que se puede liberar a alguien de por sí.
Sea esclavo o sea libre.
Pero la redención específicamente influye o involucra un pago.
Y también al mismo tiempo involucra a alguien que está cautivo o esclavizado.
No necesariamente la salvación, pero el acto
de redención involucra salvación también.
Hemos visto, o con los versículos que colocamos la semana
pasada, mencionaba que dice tú salvador y redentor.
Son dos cosas que en el libro de Isaías y otros pasajes de la Biblia hacen una
referencia que Dios es salvador y redentor.
Entonces en estos dos versículos 13 y 14 se nos habla del redentor, pero también
esto involucra hablarnos de nuestra salvación.
Fuimos salvados, pero se realizó por medio del acto de la redención.
Ok, entonces, ¿por qué estoy mencionando esto y por qué esto es importante?
Porque también recordemos de que la Biblia, hemos hablado en Salmo capítulo 3
versículo 8, dice que de Jehová es la salvación.
Pero lo interesante también de cómo Dios ha ejecutado la salvación, porque a través
de lo que uno puede leer en el Antiguo Testamento.
Cuando Dios ejecutaba algún tipo de manifestación
para salvar, él hacía uso de muchas cosas.
Por ejemplo, cuando pasa con Moisés, se abre el Mar Rojo y el pueblo pasa.
En el caso que vimos ayer, cuando hablamos acerca de Ezequiel y el rey Senaquerib,
que iba a atacar prácticamente a Jerusalén y a Ezequiel, que lo quería destruir,
por medio de los Rabsaces.
Vemos de que Dios hace uso de, por ejemplo en este caso, permite que
venga un espíritu de murmuración y también que se
manifieste un ángel de Dios que destruya a 185.
Creo que eran personas del ejército.
Y así podemos ver diferentes intervenciones, por así decirlo,
de Dios para generar salvación a los sucesos que se manifiestan a través de las
diferentes problemas que prácticamente se dan.
También, por ejemplo, el uso o la manifestación cuando Moisés intercede por
el pueblo, porque Dios ya estaba cansado de la
desobediencia del pueblo y que Moisés intercede.
Es decir, hay muchos entes, por así decirlo, que Dios a lo largo de la
historia del Antiguo Testamento usó para manifestar su salvación.
O se manifestó a través para brindar salvación, ya como mencioné, ángeles,
espíritus, hombres como los jueces, los profetas, unos anunciadores de la
salvación, otros ejecutores como los jueces o
otras situaciones que uno puede ver en la Biblia.
Pero lo interesante acá, y que es importante para que nosotros entendamos
más nuestra salvación, es de que había promesas en la Biblia o también personajes
que indicaron de que el mismo Dios iba a venir a salvarnos.
Es decir, que ya no iba a ser uso de medios, por así decirlo, como en este caso
abrir el Mar Rojo o como abusar un ángel o utilizar tal vez, por así decirlo,
a un intercesor como un Moisés o como un Elías, sino
que el mismo iba a venir e iba a generar salvación.
Vamos a leerlo acá en Isaías 35, 4.
Digan a los de corazón tímido, esfuércense, no tema, pues su Dios viene con venganza.
La retribución vendrá de Dios mismo, más él nos salvará.
Isaías 33, 22.
Porque el Señor es nuestro juez, el Señor es nuestro legislador,
el Señor es nuestro rey, él nos salvará.
Estos dos versículos hacen un indicativo de que el mismo iba a venir a salvarnos.
Y es bien importante porque ya no está tomando como la idea, por así decirlo,
de alguien más, como ya mencioné, un ángel o algún otro actor, por así
decirlo, dentro de esta tierra, sino que él mismo vendría a salvarlos.
¿Y en qué tanto puede ser que el hombre necesite de Dios mismo para salvarlo?
¿Qué tan peligroso puede ser para nosotros esta condena
que requiera del mismo Dios para salvar al hombre?
Y eso lo he mencionado en otras ocasiones, porque eso nos ayuda a entender la
gravedad de nuestro pecado, la gravedad de nuestra
maldad, para que nosotros lo comencemos a asimilar.
Que no era cualquiera, inclusive cuando hablamos del precio de la sangre,
de cómo se redime al hombre, no se redimió con monedas de oro y de plata,
como menciona Pedro, sino con la preciosa sangre de Cristo.
Es decir, que tiene un valor incalculable la vida del hombre, pero también vemos que
la condenación del hombre es sumamente grande, que
el mismo Dios tenía que venir a salvar al hombre.
Y esto también se refleja en el sentido de este pasaje de 1 Corintios 15.
Él es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda la creación.
¿Por qué este versículo implica, por así decirlo,
el hecho de que el mismo Dios viene a salvarnos?
Uno, porque entendemos nosotros también que Jesucristo es el Hijo de Dios,
pero también, como aquí lo dice, es la imagen del Dios invisible.
¿Qué significa una imagen?
Como nosotros entendemos por imagen, no estamos hablando de un dibujo,
por así decirlo, sino cuando se habla de imagen es de que...
cuando se habla del Dios invisible, nosotros
entendemos que la Biblia dice que Dios es espíritu.
Nosotros entendemos que cuando la Biblia habla de lo invisible, habla de todo lo
que correspondería a un ámbito espiritual que no vemos
que existe, pero no vemos por diferentes razones.
Pero que luego podemos verlo a través de sus manifestaciones.
Y en este caso en particular, porque Dios tomó un cuerpo y se manifestó a los
hombres y se ve claramente la claridad de cómo es Dios a través de Jesucristo.
Por eso dice Él es la imagen del Dios invisible, es decir, que podemos ver a
Dios a través de Jesús o por lo menos las personas que lo vieron en su momento,
vieron prácticamente a Dios personificado, caminando entre ellos y también como era a
la hora de amar, de vivir, de reprender, de corregir.
Que prácticamente es algo que Dios por así decirlo, según lo que yo entendería,
nos quería aclarar acerca de Él mismo, ya que hay mucha confusión y que inclusive
podemos ver mucha confusión con muchas personas que no son creyentes de Dios,
que hablan de que el Dios en el Antiguo Testamento era un Dios tirano,
castigador, pero cuando se muestra en el Nuevo Testamento
se ve como un Dios amoroso, un Dios perdonador.
Pero creo que hay un mal entendimiento del hombre a la hora de ver a Dios,
porque claramente no lo está viendo de una forma clara, no lo está viendo de una
forma como concreta, sólo está viendo ciertos actos que obviamente por el
hombre, porque es muy caprichoso, egocéntrico, orgulloso, está
malinterpretando las cosas de Dios invisible o en este caso de Dios Padre.
Y entre una de las cosas que Dios vino a hacer es mostrar literalmente,
pero mostrarse literalmente a través de su Hijo Jesucristo.
Él es la imagen de Dios invisible, pero también asimismo este sentido nos
lleva a saber qué haría Dios para poder salvar al
hombre, cuál era su función como Él como salvador.
¿Por qué?
Porque la salvación es de Jehová.
Entonces él no podía hacer uso, si lo queremos llamar así, de un ángel o
de algún otro profeta o de alguna otra situación, sino que él mismo se tenía que
mostrar al hombre para aclarar cómo realmente él es un
salvador, cómo él es realmente en todos sus sentidos.
Porque el hombre no hay, no hay una claridad en su concepto de lo que es Dios
y obviamente lo que muchos dirían como el Dios del Antiguo Testamento es simple y
sencillamente el mismo Dios que lo podemos ver en Cristo Jesús, pero que el hombre no
lo ha entendido porque como el hombre sólo ve castigo, sólo ve, por ejemplo,
destrucción aparente, pero no ve el sentido del amor,
porque para el hombre amor es dar besitos y abrazos.
Y no se han dado cuenta de la ocupación del amor.
Entre una de ellas es brindar instrucciones, guianza, apacentamiento,
disciplina, correcciones, que es lo que uno haría con un hijo.
Sólo que en este caso, como se ve de ámbitos masivos y también como la
situación es grave, porque estamos hablando de un pueblo, no estamos hablando
de individuos necesariamente, sino que estamos
hablando de pueblos de grandes medidas.
Obviamente, pues que también nosotros no evaluamos cómo eran los pueblos en
antigüedad, como lo vimos el día de ayer cuando hablamos del rey de Asiria.
Pero en el rey serán que era del imperio asirio, que ellos eran pueblos crueles,
violentos y que inclusive Dios profetizó en contra de ellos.
Pero la persona dice no, cómo va a ser Dios de malo que va a destruir una nación,
pero sin ver la gravedad de lo que este pueblo asirio podía haber hecho en la
antigüedad y las masacres y otro tipo de cosas.
Y creo que también se ven en otros libros que dice que Dios no
perdonará eso por la crueldad de lo que ellos están haciendo.
Pero claramente esta información a veces no es que va a llegar a otras a las
personas que a veces cuestionan a un Dios castigador.
Pero lo que sí es inmediato a ver es de que Dios se hizo manifiesto para que el
hombre lo conociera realmente a través de su hijo, que como vuelvo, repito,
es la imagen del Dios invisible, es decir, es igual a
él únicamente que en este caso como la figura del hijo.
Pero él está mostrando literalmente cómo sería
Dios padre si estuviera aquí en la tierra.
Por eso que cuando el apóstol Felipe, si no estoy mal, le pregunta a Dios,
muéstranos al padre y estaremos completos.
Y Jesús dice tanto tiempo has estado conmigo, no te has dado cuenta que verme a
mí es ver al padre y ver al padre verme a mí.
Entonces él mostrar o generar la imagen de Dios invisible es también para poder ver
cómo Dios nos salvaría, porque él mismo prometió que vendría a salvarnos.
Y claramente lo hizo a través de demostrarlo en su hijo.
¿Por qué?
Porque claramente entendemos en varios sentidos, en el sentido de la paternidad,
en el sentido de la maestría, cuando hablo de maestría hablo de discípulo y maestro.
Ambos puntos abarcan el sentido de ser igual a, es decir, el hijo debe ser igual
al padre y cuando hay un maestro y un discípulo,
el discípulo debe ser como su maestro.
Y prácticamente Jesucristo, a pesar de que la esencia espiritual es Dios,
un Dios que encarnó, también él debía ser formado, por así
decirlo, en un aspecto en su alma y otras situaciones.
Y él se concentró en enfocarse en Dios padre para ser igual a él.
Y claramente se ve logrado en este sentido, porque a veces pensamos de que
solo Dios era así, puf, instantáneo y natural.
Y hasta cierto punto sí, pero también él tuvo que aprender.
O sea, Jesús tuvo un crecimiento en diferentes maneras.
Por eso se muestra cómo él preguntaba y también hacía preguntas.
Y como dice la Biblia, que él crecía en sabiduría y
en gracia y en estatura delante de Dios y los hombres.
Y otras cosas, pues obviamente como persona que él tenía que creer,
pero uno de sus puntos de propósitos es
prácticamente traer de vuelta la imagen de Dios.
Porque recordemos de que esa imagen ya se había destruido, ya se había deformado,
si lo queremos llamar así, desde que Adán cayó.
Porque la Biblia dice en Génesis que Dios creó al hombre a imagen y semejanza.
Entonces, a la hora de buscar creer al hombre a imagen y
semejanza, el hombre luego viene y peca, cae en pecado.
O sea, él pierde de alguna manera lo que podría ser
la plenitud de la imagen y semejanza del Dios vivo.
Por eso vemos en Génesis 6 cuando dice que el Espíritu de Dios contendía contra el
hombre porque todo el designio del hombre era hacer lo malo.
Es decir, que no podíamos ver una claridad de la imagen del Dios invisible por causa
del pecado, la maldad, la arrogancia y todo lo que el hombre puede tener.
Porque también en Romanos 1 habla de que los hombres dejaron a Dios para tomar la
imagen de lo que es corruptible y adorar a estas imágenes que son corruptibles.
Y se metieron juntamente en sus abominaciones.
Eso no estaba reflejando la claridad de la imagen y semejanza de Dios.
Algunos podemos pensar que nosotros somos imágenes de Dios
como que fuera en plenitud, pero no pasa de esa manera.
Entonces, a través de Cristo nosotros podemos ver la claridad de lo que se
refería Dios con imagen y semejanza de Dios.
No solamente si lo queremos llamar así el ámbito visual de que uno tenga un ojo o
una boca, por así decirlo, sino que estamos hablando de la manifestación del
amor, de lo que es el sacrificio, de lo que
es dar su vida prácticamente por sus amigos.
Y todo lo que nos muestra Cristo a la hora de sanar, liberar, tener compasión,
predicar el Evangelio, enseñar la manifestación de sabiduría, su poderío,
autoridad, gracia y todo lo que le vino a demostrar y a soportar.
Porque realmente recordemos de que cuando él estaba con los apóstoles, también Jesús
les dijo hasta cuándo los sabré de soportar.
O sea, no es como que fuera algo fácil de
sobrellevar tampoco la actitud que ellos tenían.
Uno puede a veces pensar que los apóstoles eran personas como se lo queremos llamar
así, con gran y cubra y completamente capaces.
Pero realmente la Escritura nos muestra que ciertamente tienen sus defectos.
No estamos criticándolos, sino que se ve y que también Dios tuvo paciencia.
Tuvo, como dicen algunas traducciones antiguas, longanimidad para con ellos.
Y eso nos muestra claramente lo que es la gracia de Dios a través de Jesucristo.
Entonces Jesucristo vino a mostrar toda esta manifestación del Dios vivo y volver
a traer la verdadera imagen de Dios, de lo cual Dios quería en su principio,
pero el hombre al ver pecado lo deformó, pero también a su misma vez muestra el
gran amor de Dios dándose la cruz del Calvario y prácticamente salvándonos a
todos nosotros de la condena que teníamos sobre nosotros.
Pero también, por ende, esta salvación que el mismo Dios hace, lo que se conoce como
el misterio de la piedad, también nos muestra a nosotros hacia dónde debemos
tener prácticamente nuestra mirada o nuestro objetivo.
Porque si Jesucristo llegó a ser la imagen del Dios invisible, la Biblia también nos
muestra que nosotros, los que son creyentes
en él, tenemos que tener la imagen del Hijo.
Y obviamente al tener la imagen del Hijo vamos a mostrar o testificar de la
salvación que Dios quiere dar si realmente tenemos la imagen del Hijo.
Porque ese es el propósito de todas las cosas.
Por eso que aquí comienza mencionando que por
medio de él y para él se hicieron todas las cosas.
Pero ahorita vamos a leer esta parte de lo que es la imagen.
Aquí es Eicón, la que se muestra aquí, que es 1504, que es Eicón de 1503,
semejanza, parecido, es decir, literalmente estatua, perfil, o
figurativamente representación, semblanza.
Lo muestra aquí como semejanza de imagen o imagen.
Pero aquí vamos a leer lo que es el misterio de la piedad.
Vamos a leer, lo dice, te escribo estas, esto es 1 Timoteo capítulo 3 del 14 al 16.
Te escribo estas cosas esperando ir a verte pronto.
15.
Pero en caso que me tarde, te escribo para que sepas cómo debe conducirse uno en la
casa de Dios, que es la iglesia del Dios vivo, columna y sostiene la verdad.
16.
E indiscutiblemente grande es el misterio de la piedad.
Él fue manifestado en la carne, vindicado en el espíritu, contemplado por
ángeles, proclamado entre las naciones, creído
en el mundo, recibido de arriba en gloria.
Entonces, en unas traducciones, por ejemplo, en la Biblia de la Reina
Valera, dice aquí Dios fue manifestado en la carne.
Aquí, particularmente en la Biblia de las
Amenicas, ponen Él fue manifestado en la carne.
Pero obviamente, cuando habla de contexto, no sabe acerca del Dios vivo, que es
columna y baluarte, y luego dice Él fue manifestado en la carne.
¿Quién Él?
Dios fue manifestado en la carne.
En el caso de Segunda de Juan, dice Jesucristo vino en carne.
Uno se puede preguntar, ¿cómo así que Jesucristo vino en carne?
Pero nos habla claramente de lo que la Biblia
menciona, de que Él mismo vendría a salvarnos.
Es decir, Dios se encarnaría y prácticamente traería la salvación.
Claramente, en este caso, por medio de su hijo Jesucristo.
Pero Él es la imagen viva.
Es como si Dios mismo viniera a salvarnos, bajo
el sentido de que el mismo Dios Padre vendría.
Pero en este caso, habla de Dios Jesucristo que vino a salvarnos.
Porque recordemos que la Biblia dice que Dios,
el verbo estaba con Dios y el verbo era Dios.
Entonces, Él vino y se encarna para salvarnos.
Para mostrar prácticamente su salvación hacia nosotros.
Porque escrito está, Él mismo vendría a salvarnos.
Entonces, menciono todo esto porque debemos nosotros aprender a enfocar,
por así mencionarlo, que cuando leamos las Escrituras, veamos
prácticamente a Jesús y a través de Jesús veamos al Padre.
Y esto es algo muy importante que nosotros tenemos que ver.
Porque a veces, ciertamente, inclusive, pues obviamente,
nosotros vemos que en Jesucristo tenemos salvación.
Pero como lo hemos leído, la Biblia menciona que por medio de Él.
Es decir, que Dios, por medio de su Hijo, trae salvación.
Por medio de su Hijo, trae la redención.
Por medio de Él, creó todas las cosas.
Entonces, ¿qué significa eso?
De que realmente la base principal, sobre todas las cosas, está en el Dios Padre.
Inclusive, el mismo Hijo buscó la glorificación de Dios Padre.
Y debemos nosotros centrar nuestro corazón en ver a Dios Padre a través de su Hijo.
Y a veces solo podemos ver al Hijo, pero no ver al Padre a través del Hijo, ¿verdad?
Entonces, si nosotros aprendemos a concentrar nuestros ojos y a ver a Cristo,
y también a través de ver a Cristo, ver al Padre, nos va a ayudar mucho a
nosotros para poder entender todo lo que el Padre hizo en el Antiguo Pacto.
Porque realmente, a veces, inclusive nosotros como creyentes, o a veces yo he
oído, por ejemplo, casos de personas que a veces nos preguntan, dicen, pero Dios,
¿por qué hizo tal cosa en el Antiguo Pacto?
Algo así como que no están de acuerdo, tal vez, con ciertas actitudes que Dios
Padre tomó en el Antiguo Pacto, pero tal vez
tienen una mejor armonía con Jesús, ¿verdad?
Y es porque realmente solo se ve a Jesús como alguien separado del Padre,
como que fuera alguien con acciones muy diferentes, pero no con el mismo sentir
que el Padre tenía, porque esa es la idea, ¿verdad?
Cuando se habla de una misma semejanza, o un mismo sentir, que también habla la
Biblia, habla de tomar las mismas acciones o
decisiones, o inclusive apoyarlas, ¿verdad?
Por eso en la Biblia hay esta misma manera de pensar que hubo en Cristo Jesús,
y la idea de imagen y semejanza no es solo mostrar una figurita bonita, sino que
también es dar a entender la misma manera de pensar.
Por eso se habla de imagen y semejanza, ¿verdad?
Inclusive nosotros hagamos de cuenta, obviamente hay muchos cristianos en el
mundo, como pueden tener diferentes caracteres, diferentes emociones,
pero al final, si todos están en Cristo, todos
optarían y avalaran lo mismo que Cristo avalaría.
Porque por eso se llama imagen y semejanza, ¿verdad?
Porque tenemos la misma manera de pensar.
Puede ser que uno sea más serio, tal vez el otro sea más risueño,
pero para tomar las decisiones van a tomar las decisiones acorde a la mentalidad de
Cristo, a la mentalidad del amor, a la mentalidad del perdón.
Entonces, al examinar a Cristo y ver a Cristo, prácticamente nosotros podríamos
entender de mejor manera las acciones y actitudes que el Padre toma en el Antiguo
Testamento o en el Antiguo Pacto, que todo lo
hizo prácticamente el Padre para traer salvación.
Lastimosamente no lo vemos así, ¿verdad?
Y es algo que debemos comenzar a asimilar de mejor manera.
Ahora, ¿por qué digo esto de al ver a Cristo y enfocarnos en ver a Cristo,
que es la imagen del Dios vivo, o algo así como nosotros le llamaríamos ejemplos?
Nos ayudaría a nosotros bastante para poder comprender más.
Y es algo que también Jesús hizo, ¿verdad?
Es decir, nuestro enfoque para nosotros es enfocarnos
en Cristo y a través de él ver todas las cosas.
Eso es lo que dice Hebreos 12.2, ¿verdad?
Puesto los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, que por el gozo
puesto delante de él soportó la cruz y menospreció lo propio.
Ahí estamos muy bien.
Entonces, eso que nos están diciendo es porque nosotros nos pusieron para
enfocarnos en Cristo y a través de Cristo ver al Padre o ver algunas otras cosas,
también a ver al Espíritu Santo.
Pero cuando Cristo vino, ¿cuál fue su enfoque?
¿Cuál fue su punto de partida, por así decirlo?
Porque cuando aquí hablamos y lo hemos estado hablando ahorita, la imagen del
Dios invisible no sólo fue en el ámbito, como ya mencionamos,
literal del espiritual, sino que también fue formado.
Él también tuvo un aprendizaje.
Él también, a pesar de ser hijo del Padre, también él fue discípulo del Padre.
Y eso me acuerdo cuando hablamos de eso, creo que fue en los viernes, que hablamos
de que Jesús también fue discípulo del Padre.
Él aprendió del Padre.
Por eso Jesús mismo dijo que el discípulo debe ser igual a lo más igual a su maestro.
No tiene que buscar ser más que su maestro.
Y por eso la idea del discípulo era ser exactamente como su maestro era.
Y eso fue lo que logró Jesús.
Jesús se enfocó en el Padre, tanto como hijo hacia
un padre, como un discípulo hacia su maestro.
Y él logró manifestar la claridad prácticamente de Dios como un hijo,
porque obviamente la idea del Padre es que el hijo tenga una mentalidad acorde a la
madurez y otras cosas, así también como un maestro le enseña a su discípulo para que
sea como él, y se ponen en mutuo acuerdo para que eso suceda.
Entonces vemos la perfección en el hijo, pero la perfección en el discípulo Jesús,
por así decirlo, para alcanzar la imagen de su padre y alcanzar la imagen de su
maestro, porque ese es el principio de ambos casos.
Y para reafirmar esta idea, voy a mostrar aquí lo que es Juan 5,19.
Por eso Jesús les decía, en verdad les digo que el hijo no puede hacer nada por
su cuenta, sino lo que ve a hacer, sino lo que ve a hacer al padre,
porque todo lo que hace el padre, eso también hace el hijo de igual manera.
O sea que el hijo, Jesús, se enfocó en ver al padre, y en otros versículos dice que
también todo lo que oyó decir al padre, eso es lo que va a decir.
Es decir, que al ver la actitud plena del padre, buscó aplicar todo lo que él vio,
porque recordemos, como nos muestra la misma naturaleza, los niños aprenden más
por lo que ven y toman esas acciones, por lo que ven y
lo que oyen, no solo por las instrucciones que se les da.
Entonces ellos lo que hacen, ven e imitan.
Jesucristo hizo lo mismo.
Él vio al padre y tomó las acciones del padre.
Él observó al padre y tomó las decisiones del padre.
Por ejemplo, cuando vemos en la Biblia como Jesús sanó, liberó, resucitó,
¿de dónde lo aprendió Jesús?
Porque dice la Biblia que Jesús no hizo nada,
como aquí dice, sino lo que vio hacer al padre.
Es decir, que Jesucristo, a la hora de leer la Biblia, las Escrituras,
él vio que el padre liberaba y por eso dice
OK, mi padre libera, yo también voy a liberar.
¿Dónde lo pudo aprender Jesús?
Obviamente hay muchos pasajes en la Biblia como Dios hace liberaciones de potestades,
de principados y otras situaciones.
Jesucristo lo vio y Jesucristo lo aplicó.
Y por eso que Marcos capítulo dice que nueva doctrina
es esta, que con autoridad hecha fuera los demonios.
¿De dónde lo aprendió Jesús?
Lo aprendió del padre.
¿Dónde Jesús vino a sanar?
Lo aprendió del padre.
¿Dónde Jesús vino prácticamente a traer resurrecciones muertos?
Lo aprendió del padre, no sólo en un sentido de autoridad, porque a veces lo
podemos decir no es lo que pasa, que le fue dada autoridad.
Sí, pero también no sólo la autoridad, porque la autoridad no sólo se da,
sino que también se aprende a ejecutarse, sino que también él toma prácticamente
cómo Dios de alguna manera también aplica esta resurrección.
Porque para resucitar, imagínense, uno se va
al cementerio y se resuciten todos, ¿verdad?
Pero entre muchas de las cosas que se ven en Jesús, tanto en su predicación,
liberación y sanidades, o en resurrección de muertos, su base fue la compasión.
O sea, la base de todo en lo que Jesús se manejaba, tanto en liberación,
en sanidades, en resurrección de muertos, era la compasión.
Si uno ve, por ejemplo, casos, dice que vio a una multitud que eran como
ovejas sin pastor y se les comenzó a enseñar porque tuvo compasión de ellas.
En otro caso dice que vio una mujer y se compadeció de ella
porque perdió a su hijo y él viene y resucita al joven.
También en la Biblia dice que Dios tuvo compasión de las personas porque estaban
angustiadas y afligidas y las comenzó a sanar.
O sea, toda la base de Jesucristo, su esencia primaria, fue la compasión,
pero también aprendió del Padre a generar la sanidad,
liberación y resurrección basado en la compasión.
No necesariamente en el show o algún otro tipo de cosas.
¿Pero dónde lo aprende Jesús?
Lo aprende viendo a su Padre, viendo a su maestro llamado Dios Padre.
Porque ciertamente Jesús fue hijo, pero también fue discípulo del Padre.
¿Entonces por qué?
Porque él mismo dice en otros pasajes yo no vengo con mi propia doctrina.
La doctrina que vengo a hablar es la doctrina que viene
de mi Padre y eso es lo que yo hago y lo que yo digo.
Entonces él está mostrándole, cuando hablamos de doctrina, y lo hemos hablado
en otras reuniones, que en doctrina no estamos hablando sólo de un conjunto
teórico de cosas o hipótesis de situaciones, o sólo venir a generar verba
de estar hablando y hablando y hablando y mostrar datos históricos o factos.
Sino que cuando hablamos de doctrina, y lo hemos hablado en su momento,
habla de la enseñanza de una naturaleza de vida.
¿Por qué lo mencionamos de esa manera?
Porque la Biblia dice que en Romanos capítulo 2 que
algunos gentiles hacen por naturaleza lo que es de la ley.
Entonces ellos lo hacen por naturaleza, pero dice que
después fue puesta la ley para que la gente aprendiera.
O sea que la doctrina, o la enseñanza, o la forma de vida viene a base de algo
natural, de algo que realmente es natural, pero
se está enseñando, se está explicando a alguien.
Por eso hablábamos en su momento, cuando pusimos ejemplos de eso,
es como lo que nosotros conocemos hoy como la
gravedad, la ley de la gravedad, o las leyes de Newton.
Él no se la sacó de la manga, sino vino y
dijo, mira aquí está, así como que algo random.
Él observó, porque eso se hace en muchas cosas con la ciencia, ahora se observa,
se trata de replicar las cosas y de ahí se toman las leyes.
Lo que nosotros conocemos es la primera ley, segunda ley, y tercera ley de Newton.
O algunas otras leyes, porque él observa, realiza una,
si lo queremos llamar una ecuación, y luego la enseña.
Y basado en eso se aplican ciertas cosas para, para generar muchas cosas aquí,
como lo que es automotriz, o lo que es cuestiones como la aerodinámica.
Aplican todas esas leyes para que se ejecuten, para que nosotros tengamos un
carro o un avión, pero tomaron algo natural, lo comenzaron a estructurar,
lo pusieron como una ley, y luego lo
comienzan a enseñar para hacer aplicaciones.
En este caso, nuestra doctrina, que también lo podemos ver en Marcos
capítulo 2, cuando Jesús dice que estaba en la sinagoga, y mientras predicaba,
una persona se endemonió, y Jesús lo reprende.
Y dice, ¿qué nueva doctrina es esta que con autoridad echa fuera demonios?
Ahí Jesús nos estaba enseñando a echar fuera demonios, en el sentido de,
miren, paso uno, paso dos, paso tres, paso cuatro.
Lo que hizo en ese momento fue echarlo fuera.
¿Qué nueva doctrina es esta?
Es decir, ¿qué forma de vida es esta?
Que con autoridad echa fuera los demonios.
Pero obviamente después se enseña esta forma de vida.
Y Jesús le enseña, ¿por qué nosotros no podemos echar fuera demonios?
Porque necesitan ayunar y orar, porque este género no sale sino con oración y ayuno.
Es decir que Jesús tenía una forma de vida, y luego esta forma de vida la enseña.
Entonces, ¿por qué menciono todo esto?
Regresando a la imagen del hijo, porque el hijo todo lo aprendió del padre,
todo lo aprendió su maestro llamado Dios Padre.
Y él se sujeta a esta forma de vida que le presenta Dios Padre y vive conforme a
ello, por lo cual lo lleva a manifestar la imagen plena y por lo tanto lo lleva a
manifestar una salvación como Dios Padre lo haría.
Porque esta es la idea de mi punto de partida,
acerca de la salvación que él mismo vendría a salvar.
Es de que cuando Cristo entiende, por así decirlo, todo el pensamiento del
padre, la forma de vida del padre, él manifiesta lo que el padre
prácticamente haría para salvar, morir en la Cruz del Calvario.
Pero él no vino Dios Padre, porque obviamente él no iba a dejar el trono por
el gobierno eterno que tiene por milenios, y tiene que enviar a su hijo para que
elabore esta manifestación, pero en esencia
prácticamente el padre haría lo mismo en la Cruz.
Se crucificaría, por así decirlo, para la salvación del mundo, pero
claramente esta obra se le fue delegada a Cristo,
porque por medio de él son todas las cosas.
Entonces, si nosotros nos preguntáramos qué haría el padre para salvarnos,
lo vemos en Cristo, es decir, el padre nos salvaría por medio de una crucifixión.
A eso nos demostraría el amor del padre.
Alguien podría decir que el padre solo dio a su hijo en la Cruz del Calvario.
El padre no hizo mucho.
Podría mencionar a alguien, pero no.
Realmente, el mismo padre haría lo mismo.
¿Por qué?
Porque el hijo dice aquí, si lo que ve a hacer al padre, pero no puede hacer nada
por su cuenta, sino lo que ve a hacer al padre, porque todo lo que hace el padre,
eso también hace el hijo de igual manera.
Es decir, que el hijo no tomó iniciativa propia en ese sentido.
Y si el hijo fue crucificado, esa manifestación
de amor, el padre también lo podría haber dado.
Pero obviamente el padre estaba en un sentido de juez también, porque también
había una ira manifestada por los hijos de la
ira que se fue a aplacar en la Cruz del Calvario.
Pero en ambos casos, los dos tenían un sentido,
un mismo sentir, una misma forma de pensar.
Y nosotros tenemos que ver el amor del padre
a través de las acciones también del hijo.
En este caso, como vuelvo y repito, lo que es la crucifixión, que ciertamente
se ve en Cristo Jesús, pero no significa que
el padre no lo podría haber hecho también.
El padre también lo hubiera hecho, porque todo lo que el
hijo hizo es porque lo vio hacer al padre, el dar su vida.
Y por eso vemos nosotros una claridad del amor del padre, la educación del padre,
el amor del padre, la corrección del padre a través del hijo.
Y tenemos una claridad en el Antiguo Testamento, porque a veces se puede ver
mucha ortodoxia en el caso del padre, en el sentido
de lo que puede ver uno en el Antiguo Testamento.
Pero vemos que todo lo que el padre mostró en el Antiguo Pacto no era sólo por al
azar o sólo por hacer, sino que él tenía un sentido de enseñanza y de mostrar
misterios, por así decirlo, que se iban a hacer revelados por medio de Cristo.
O sea, la ley sólo era, como dice Gálatas, sólo era una forma de tutor, sólo una
forma de enseñarnos y de guiarnos, no era la totalidad de las cosas.
Y ahí es donde uno puede malentender también al padre, ¿verdad?
La idea del padre es mostrar la sombra de lo que iba a hacer
el hijo, porque el hijo realmente es la imagen y no la sombra.
Si no estoy mal, creo que, no sé si en el libro de Hebreos lo menciona, menciona que
la ley sólo era una sombra, pero no era la imagen, que la imagen realmente era
Cristo, pero sólo la sombra iba a servir para
ir a apuntar, por así decirlo, la imagen.
No lo dice así en la manera de Hebreos literalmente, pero sí menciona esta parte
literal que dice que la ley sólo era una sombra y no la imagen.
¿Por qué menciono esto?
Porque la idea del padre, a través de la ley y a través de todo lo que se menciona,
era sólo encaminarnos hacia que nosotros entendiéramos que iba a venir la imagen,
es decir, que iba a venir Cristo.
Sólo era una forma para mostrarnos todo acerca de él, pero que lastimosamente a
veces nosotros sólo vemos el Antiguo Testamento como un ritual, y no vemos la
sabiduría encerrada a través de todas las situaciones mostradas.
Vuelvo y repito, porque Dios iba a encerrar misterios en todo ello.
Es decir, que no era la idea principal, sólo los
actos, sino la enseñanza de los misterios de Cristo.
¿Por qué lo menciono?
Porque en el mismo Colosenses, se habla creo que dos o tres veces,
se habla del misterio de Cristo.
No misterio de Cristo como que Cristo enseñara misterios,
sino como que Cristo es el misterio de Dios Padre.
Y Dios encerró todo esto para traer y revelar el misterio de Cristo,
para poder entender a Cristo.
Y obviamente al entender a Cristo vamos a entender lo concerniente al padre.
Pero nosotros es por eso que cuando veamos el Antiguo Testamento, no lo veamos con
los ojos de ritos o ceremonias, sino que con
los ojos proféticos y de enseñanza hacia Cristo.
¿Por qué?
Porque eso es sombra de lo que habría de venir.
La verdadera realidad o la verdadera imagen era Cristo.
Entonces vuelvo y repito, esto nos lleva a entender a nosotros cómo Dios nos quiere
salvar y mostrarnos la realidad del Padre, que
obviamente es la que el Hijo quiere que veamos.
O sea, ver al Hijo es ver al Padre.
O sea, no porque Cristo esté nos vamos a menospreciar
y vamos a alejarnos del Padre, todo lo contrario.
Porque por medio del Cristo nosotros nos vamos hacia el Padre.
Y de igual manera el Cristo refleja también manifestaciones del Espíritu Santo.
Lo único es que a veces también cuando vemos a Cristo
no vemos juntamente con Él lo que es el Espíritu Santo.
Porque el mismo Cristo también fue movido y direccionado por el Espíritu Santo.
Algo que quiero resaltar es que en Cristo tenemos un bello
ejemplo de la totalidad del amor del Padre hacia nosotros.
En Cristo tenemos un bello ejemplo de lo que es la plenitud del Dios invisible,
porque también otros versículos de Colosenses muestran que en Él,
en Cristo, está toda la plenitud de Dios.
Pero también esto nos ayuda a entender de quién nosotros debemos ser como Jesucristo.
¿Por qué?
Porque Jesucristo nos lleva a la verdadera restauración del
principio que Dios tenía de creernos imagen y semejanza.
Pero por causa del pecado, eso del principio se había perdido.
Entonces, como en Cristo tenemos una claridad prácticamente de hacia dónde
tenemos que llegar, cuál es la verdadera forma que deberíamos tener.
No la forma de Pablo, no la forma de Pedro, no la forma de Moisés, ni de David,
ni de Abraham.
Tenemos que tener la forma y la imagen de Cristo.
Por eso la Biblia dice que aquel que dice que conoce a Cristo debe andar como el
anduvo, porque nos muestra que tenemos que tener la misma imagen de él.
No puede ser posible.
Por ejemplo, en mi caso en particular, yo me parezco bastante a mi papá.
Obviamente, al verme a mí, dice, de plano, este es hijo de Juanito,
porque mi papá también tiene el mismo nombre que yo.
De plano, este es hijo de Juanito.
¿Por qué?
Porque toda la cara de él tiene tal mismo carácter, las mismas bromas.
Hay cosas que inclusive yo, a pesar de ya estar un poco grande, de repente yo digo,
esto es muy marcado en mi papá.
Así es la forma de bromear de él y yo así lo tengo ahora.
Entonces, ¿por qué?
Porque en el principio, cuando yo estuve con él de
niño, pasé muchos años con él y obviamente aprendí.
Inclusive yo mismo lo he mencionado algunas veces, que con mi hermano
jugábamos, por así decirlo, en imitar a mi papá mientras comía.
Si mi papá agarraba una tortilla, nosotros también.
Si mi papá le colocaba algo, nosotros al mismo tiempo.
Todo lo que mirábamos a mi padre en ese momento con mi
hermano, lo buscábamos hacer exactamente como él lo hacía.
Nos desenfocábamos en ese momento hasta comer como él en su momento.
Entonces, eso es lo que tenemos que hacer en ese sentido, por tomarlo en un ejemplo,
con Cristo.
Verlo completamente a él para alcanzar la imagen que él tenía y mostrarla para
testificar de la salvación y del amor que Cristo tiene.
Y cuando la gente nos vea, obviamente solo lo tenemos que redirigir a Cristo,
porque la gente se puede enfocar realmente en
nosotros, porque es lo que está viendo ahora.
Pero decirle no, mira, esta es la imagen de Cristo en mí.
No soy plenamente yo ahora, sino que es Cristo.
En Cristo vas a encontrar la salvación.
Y hay un versículo que no lo coloqué, pero que está en 1 Corintios 4,
que da una similitud de lo que estamos hablando, porque
Pablo dice regularmente y es muy conocido el versículo.
Dice ser imitadores de mí, así como yo de Cristo, dice Pablo.
Y eso lo habla en 1 Corintios, creo que es el capítulo 10.
Pero en el capítulo 4, Pablo dice algo interesante.
Dice y por esto yo les envío a Timoteo para
que cuando lo vean a él, se recuerden de mí.
Y puedan ustedes como que imitarme, puedan ustedes caminar
como es digno de mí, pero como es digno del Evangelio.
Entonces, ¿qué hizo Pablo?
Envió a Timoteo.
¿Por qué va a enviar a Timoteo?
¿Qué sentido tiene?
Porque Timoteo había aprendido de Pablo, como lo dice según a Timoteo, que aprendió
su doctrina, su enseñanza, su paciencia y su perseverancia.
Entonces, cuando la gente miraba a Timoteo, era como mirar a Pablo,
aunque los dos eran de diferente ciudad, habían nacido de diferente madre,
pero prácticamente por eso se miraban como padre e hijo, lo muestra la Biblia,
por las similitudes que tenían, tal vez en su forma de predicar,
en su forma de hablar, en su forma de amar.
Entonces, Pablo dice, mire, yo por eso les envío a
Timoteo para que cuando lo vean a él, se recuerden de mí.
Entonces, ¿de dónde pudo haber tomado esa figura Pablo?
Por así decirlo, como en este sentido, como de estrategia espiritual para la
Iglesia de Corinto, claramente de Dios Padre y del Hijo, porque el Padre envía al
Hijo a la Tierra para que cuando vean al Hijo entiendan
cómo es el Padre y caminen conforme a la doctrina del Padre.
O sea, mi punto ahorita no es enfocar a Pablo y Timoteo, mi punto ahorita es
enfocar acerca de Cristo, para dar a conocer lo que es el Padre y el Hijo y
cómo el Hijo hace referencia hacia el Padre.
Que sigamos la doctrina del Padre, porque eso prácticamente es lo que habla
inclusive de la Segunda de Juan, ¿verdad?
Que dice, de la doctrina que recibimos desde el principio por el Padre,
interesantemente no menciona a Cristo, ¿verdad?
De que nos amemos los unos a los otros.
¿De dónde la sacó prácticamente según Juan?
Del Padre.
¿Pero quién la reafirma claramente?
El Hijo, porque el Hijo vino a aclarar toda la doctrina del Padre, porque las
personas estaban malintencionadas,
malentendidas conforme a la doctrina del Padre.
Por eso que Jesucristo vino a aclarar muchas cosas, no sólo en palabra,
sino que también en hecho, conforme a lo que
era la realidad de la doctrina del Padre.
Pero obviamente también Jesús la vivió, ¿verdad?
Porque Jesús y Cristo no vino a ser como los fariseos
hipócritas que sólo hablaban y hablaban y no vivían, ¿verdad?
Sino que Jesucristo hizo las dos partes.
Vivió la doctrina del Padre y explicó la doctrina del Padre.
La llevó prácticamente a su conclusión plena.
Por eso dice la Biblia que Él fue el consumador de
la fe, porque Él concluyó todas las cosas del Padre.
Todo lo que el Padre enseñó, lo llevó al pie de la letra.
Y por esa razón nosotros vemos...
todo lo que vemos en Cristo es el cumplimiento perfecto del Padre.
Por eso no tiene sentido que muchas personas digan a veces que no hay que leer
la Biblia porque la letra mata y el espíritu vive.
Pero aunque la letra mata y que por eso no leen la Biblia, porque es ilógico,
porque si hubiese sido así, entonces Jesucristo no hubiera cumplido todo lo que
el Padre dijo, porque Jesucristo para cumplir las cosas tuvo que leer la Biblia.
O lo que nosotros ahora conocemos como Biblia.
Sólo que en ese tiempo se conocía como Tanaj.
O sea, Jesús leyó la palabra.
Y uno de los casos verídicos de esos Lucas 4, 16 al 21, que literalmente dice que
como era su costumbre, todos los sábados se iba a leer la palabra a la congregación.
O sea que la letra no lo mató, sino que lo vivificó.
Pero en el sentido de que la escritura y la doctrina del Padre no lo destruyó.
Lo vivificó.
Jesús no sólo oró.
Jesús también leyó la palabra.
También aprendió la palabra.
También estuvo aprendiendo de personas.
Tal vez no recibió una enseñanza teológica
fundamental como en ese momento se enseñaba.
Porque recordemos que ellos tenían ya sistemas de
enseñanzas, de rabinos y otras cosas que él no la tomó.
Porque claramente se ve en la Biblia que decía ¿Y este de dónde aprendió esto?
O sea, en pocas palabras, ningún pensum teológico por atraerlo a términos
actuales, ningún pensum teológico, ningún seminario, ni siquiera de Europa,
Asia o América tiene este tipo de enseñanzas.
Es un pensum donde dice aquí cómo echar fuera demonios.
No lo tiene.
¿De dónde aprendió estas cosas?
Significa que él no aprendió de rabinos.
Él no aprendió de gente.
Él no se metió en su seminario, en el sentido estricto,
sino que él prácticamente, ¿de dónde lo pudo aprender?
Del padre.
Y como él se puso constantemente a aprender del
padre, él mostró literalmente la imagen del padre.
Y por lo tanto, se dio un sacrificio en la Cruz
del Calvario para salvarnos a todos nosotros.
Mostrando la realidad.
Mostrando qué es lo que el padre hubiera hecho por
todos nosotros al morir en la Cruz del Calvario.
Que no sólo fue dar a su hijo, sino que el hijo
mostró qué era capaz el padre de darse a sí mismo.
Yo lo que obviamente lo estoy mostrando en perspectiva.
Pero es basado en la doctrina del padre.
Entonces, yo al ver al hijo, veo al padre.
Al ver al padre, puedo ver al hijo.
Porque fue algo que el hijo hizo.
Entonces, ¿qué es lo que nosotros debemos ver?
¿Qué es lo que nosotros deberíamos hacer?
Como también lo muestra el padre.
Pero me lo muestra la escritura.
De que nosotros debemos retomar, como algunos lo mencionan.
Que creo que tal vez en este caso sí casaría o sería adecuado hablarlo.
Como el diseño original que el padre tenía para nosotros.
Que es ser la imagen y semejanza que se perdió.
Pero que obviamente nosotros, como somos un poquito lentos.
Y que no damos bola.
Tuvo que venir Jesucristo.
Pero sí, tuvo que venir Jesucristo.
A mostrar la realidad de la imagen del Dios padre.
Y por eso que a nosotros se nos pide buscar la imagen del hijo.
Porque en el hijo ya tenemos realidades más marcadas.
Porque el hijo vino a mostrarse literalmente
la manifestación visible del Dios invisible.
Entonces lo podemos ver, ¿verdad?
Porque ¿cómo lo hacemos nosotros para
aprender las cosas invisibles si no las vemos?
Y por eso que mucho lo que Jesucristo hizo fue
enseñar lo invisible a través de lo visible.
Por eso vemos la parábola del sembrador.
Lo que son las vírgenes.
Todo eso que las parábolas que Jesucristo mostró.
Como el trigo de la cizaña también.
O como el hijo pródigo y el hijo de la casa.
Y otras parábolas.
Todo eso muestra una realidad espiritual.
Todo muestra una enseñanza del reino invisible.
Pero utilizando figuras visibles.
Entonces el mayor ejemplo del reino es Cristo.
Y por lo tanto debemos fijar nuestros ojos en Él.
Viéndolo a Él podremos ver toda la plenitud y la gracia del Padre.
Pero también la doctrina del Padre hecha vida.
Y que nosotros a la hora de aplicarla vamos a tener la imagen del hijo.
Que ese es nuestro propósito.
Alcanzar la imagen del hijo.
¿Para qué?
Para dar y suministrar salvación a las personas.
No que nosotros seamos la salvación.
Sino que ellos pueden ver la gloria de Dios en nosotros.
Para que ellos crean y sean salvos.
No es como a veces se puede hacer en algunas discusiones apologéticas.
De que estén mostrando por qué Dios sí existe.
Y comenzamos a ver cuestiones científicas y todas esas situaciones.
O que uno pueda mostrarle ecuaciones.
Porque aunque uno le pueda mostrar ecuaciones o argumentos a las personas.
No van a dar bola de todos modos.
No porque sean torpes.
Sino que simplemente, como dice la Biblia.
El príncipe de este mundo le cegó el entendimiento.
Para que no vean la imagen del hijo de Dios.
Pero a través de la gloria de Dios en nosotros.
Aunque simplemente no le demos ni ecuaciones ni argumentos filosóficos.
O que le demos algún otro tipo de razonamiento humano.
Pero la gloria va a demostrar la realidad del hijo de Dios.
La gloria que Dios puede depositar en nosotros.
La imagen de la gloria plena de Dios en nosotros.
Va a mostrar una realidad diferente de que Dios existe.
No por cuestiones como dijo el apóstol Pablo.
Por sabiduría humana o inteligencia.
Para que vuestra fe no esté cimentada en eso.
Sino que en la demostración de poder.
Entonces, por eso nosotros debemos buscar mostrar la imagen del hijo.
Para recobrar, como dicen algunos.
Aunque a veces no me gusta esa palabra.
Para recobrar el diseño que nos habían dado desde el principio.
La realidad que nos habían dado desde el principio.
Busca ser como imagen y semejanza de Dios.
Pero la ventaja y la bendición que ahora tenemos.
Es de lo que lo podemos ver muy claramente en el hijo.
Y porque el hijo ya definió características muy puntuales.
Es como yo lo he mencionado actualmente.
Para decir, por ejemplo.
Que algo es grande.
¿Qué tan grande?
Tenemos que ser como Jesús.
¿Pero cómo?
¿A qué dimensión?
¿A qué estatura?
Porque la Biblia por eso aclara hasta la estatura del varón perfecto.
¿Cómo así?
Antes no sabía que había una estatura.
Ahora sé que hay una estatura.
Por eso que Jesús dijo.
Este nuevo mandamiento les doy.
Que os améis los unos a los otros como yo los he amado.
Y yo me he meditado hace años en ese pasaje.
Y decía.
¿Pero por qué viene a decir eso?
¿Qué me aporta a mí hasta cierto punto?
Decir que le ame como él me amó.
A lo que el Padre ya había dicho.
De que nos amemos los unos a los otros.
Y lo que yo entendí hace tiempo de eso.
Fue de que Jesucristo.
Pero nosotros.
Nuestras evaluaciones de las cosas.
A veces pueden ser muy pequeñas o mediocre.
¿Verdad?
Puede ser que solo porque yo salude a alguien.
Piense que yo ya lo esté amando.
Yo digo.
Ya cumplí con el Señor.
Porque le estoy diciendo buenos días.
Y como no me saludó.
Pero ya cumplí yo.
Pero cuando Jesucristo viene a decir.
Aménse los unos a los otros como yo los he amado.
Que prácticamente es la base del mandamiento del Padre.
Solo que le da la claridad de la estatura a la que deberíamos.
Dice.
Aménse los unos a los otros como yo los he amado.
Y no necesariamente significa predicar.
Resucitar muertos.
Echar fuera demonios.
¿Verdad?
Porque regularmente cuando hablamos de Jesús.
Hablaríamos ya.
No es que si tenemos que ir a predicar el Evangelio.
Resucitar muertos.
Echar fuera demonios.
Sanar enfermos.
Pero más que todo eso.
Sería prácticamente yo dar mi vida por la persona.
Dar mi vida por aquel que tal vez es un violador, asesino.
E inclusive que ni siquiera la sociedad le da un peso por él.
Yo de mi vida por esta persona.
Porque realmente eso fue lo que hizo Cristo.
El amar fue ser crucificado.
No fue necesariamente echar fuera demonios.
Sanar enfermos.
Fue dar su vida en la cruz del calvario.
A pesar que no creyeran en él.
A pesar que lo menospreciaran.
A pesar que no entendieran lo que él estaba haciendo.
Pero él estaba dando su vida en el madero para salvación.
¿Verdad?
Entonces que aquí era entender eso.
Que mi amor hacia las personas.
Tiene que ser un amor de cruz.
No tiene que ser un amor necesariamente solo echar fuera demonios.
O andarles un sermón de una hora.
¿Verdad?
Sino que habla de dar mi vida hasta tal punto.
De crucificarme claramente día tras día.
Por eso la Biblia dice.
El que quiera venir después de mí.
Toma su cruz y sígame.
Y obviamente al ser crucificado.
Le va a tener que tener paciencia a la persona.
Cuando a veces pueden ser un poquito tercas.
Quieren seguir su mismo pensamiento.
Quieren hacer esto y lo otro.
Y después si mirando lo hagas.
Te va a pasar esto.
Te va a pasar lo otro.
Y uno tiene que ser paciente y paciente.
Y paciente y paciente.
Y de repente.
Inclusive puede ser que lo dañen.
O le digan cosas malas a uno.
O levanten falso testimonio contra uno.
Y uno tiene que perdonarlos.
Entonces esa es la medida que Jesucristo puso con respecto a la doctrina del padre.
Amados los unos a los otros.
Ya lo dice la palabra.
Sí.
Pero como yo los he amado.
Allá nos puso una estatura.
Allá nos puso una medida clara.
Porque a veces nosotros somos un poco ambigües.
Amen a la persona.
Amén.
Entonces le tengo que saludar o tengo que dar un besito, un abrazo.
Ya cumplí.
¿Cuál es la medida?
Y esa es la claridad de la imagen de Jesucristo.
Una realidad de las cosas.
Algunos dicen que Jesucristo vino a poner más difícil las cosas.
Yo no creo que, como algunos mencionan, decir
que Cristo vino a poner más difícil las cosas.
Las cosas ya estaban así.
Que no las mirábamos era otra situación.
Que nosotros estuviéramos superficiales en ver las cosas es otra situación.
Jesús no vino a poner las cosas más difíciles.
Jesús vino a mostrar la realidad de cómo eran las cosas.
Por eso se llama la luz.
Porque la luz muestra la realidad de las cosas.
Cuando algo está oscuro no se mira bien.
Por eso cuando alguno dice, por ejemplo, el caso de aquel que ve a una mujer y
adultera juntamente con ella en su corazón.
¿Qué significaba?
Que las personas decían, bueno, no me voy a meter con ella, pero sí me voy
a imaginar en mi mente todo el acto inmoral.
Pero Jesús dice, no, esto va más allá.
Esto no es superficial.
No es que usted venga y solo se meta con alguien.
Él está mostrando la realidad espiritual de dónde comienzan las cosas.
Que las cosas comienzan en el corazón.
Ellos alimentan esta área en el corazón de pornografía, de maldad, de hechicería.
Y luego de eso ellos llevan a la ejecución de esa fornicación.
Manifestada en masturbación.
Manifestada en pornografía.
O manifestada en adulterio o fornicación.
O algunas otras áreas de depravación.
Pero realmente comienza en el corazón.
Solo únicamente que cambia su manifestación.
Pero Jesús no vino a poner lo más difícil.
Él vino a mostrar la realidad que no habían visto.
¿Por qué?
Porque eran carnales y terrenales, simplemente.
Entonces, a lo que quiero dar a entender con lo que he venido hablando,
con la imagen del Hijo.
Es de que tenemos una gran ventaja ahora nosotros.
Que tenemos la imagen y la realidad y la claridad del Hijo.
Y que tenemos que enfocarnos en él.
Tenemos un punto de comparativa.
Tenemos un punto para ver, para examinar.
No compararme con mi compañero.
O compararme con el superministro que conoce todas las cosas.
O algún otro disque profeta.
O cualquier cosa que está allá afuera.
O ancianos o diáconos que a veces, por ser humanos, andémonos comparando con la gente.
Pero realmente nuestra idea no sería compararnos con, sino que...
¿He alcanzado la imagen del Hijo?
No.
Bueno, hay que seguir trabajando entonces.
Porque tengo un modelo a que seguir.
Es como cuando hablan acerca de estaturas o medidas perfectas.
Por ejemplo, si yo mido 1.67, yo tengo que tener cierto tipo de peso.
Porque es lo más sano.
Inclusive creo que Michael Jordan, que él medía cierta cantidad.
Dice que él pesaba exactamente, según su estatura, tenía un peso exacto.
O sea que él tenía una perfección en ese punto, por así decirlo.
Porque tenía una estatura y un peso adecuado y perfecto, conforme su estatura.
¿Por qué?
Porque hay una comparativa de algo.
Entonces, en Cristo podemos comparar y ver la
realidad del diseño que Dios nos dio en su momento.
No sé si es la palabra adecuada, pero la estoy usando ahorita.
El diseño que nos dio en un principio.
Y que obviamente, porque tenemos que recobrarnos de
lo que a veces nosotros pecamos y tenemos maldades.
Tenemos que constantemente ir a ver a Cristo, verlo a él, mostrarnos en él.
Y aclarar la doctrina del padre con Cristo.
Porque si Cristo vino a cumplir todas las cosas en todo, significa que en Cristo
tenemos todos los ejemplos posibles habidos y por haber.
Por eso que si nosotros tenemos alguna duda con algún tipo de doctrina,
deberíamos ir a ver a Cristo.
¿Cómo fue que Cristo lo aplicó?
Claramente también lo podemos ver en David de Moisés.
Se puede ver en ellos porque realmente ellos también lo que hacen es ser unos
prototipos, por así decirlo, de lo que Cristo iba a venir a ser.
Ellos mostraron una imagen breve, por así decirlo, de Cristo, un destello,
por así mencionarlo.
Porque la misma Biblia dice que el espíritu de Cristo estaba en los profetas
a los cuales anunciaban acerca de él o profetizaban acerca de sí mismo.
Pero mi punto acá es de que si queremos realmente vivir una vida acorde a Cristo,
debemos verlo a él.
Pero también asimismo al verlo a él, vemos al padre y lo
que el padre quería mostrar de la realidad de quién es él.
Pero que a veces solo vemos al hijo de una manera tal vez amada, pero tenemos tal vez
un poquito de miedito de Dios padre por aparentemente los
castigos y destrucciones que se muestran en el Antiguo Testamento.
Pero eso es solo una mala idea y una mala figura de que han
pintado a esas muchas personas porque no han visto una realidad.
Porque dicen que Cristo es amoroso, pero el padre es juicio.
No es que el padre sea juicio.
El hijo también tiene juicio.
En su misma luz ejecuta juicio.
Pero la realidad es de que el padre también es
pleno amor, pero que también él sabe cómo corregir.
Pero sus correcciones obviamente para nosotros no nos gustan porque inclusive
más en esta era, que en esta era no se le quiere castigar a la gente, no se le
quiere corregir a la gente y se le quiere dar mucha permisión.
Entonces obviamente las personas piensan que el amor solo es hablar suavecito y
como que hablar de flores y mariposas y no una realidad de correcciones, unas
correcciones que obviamente van a salvar la vida.
Y no una vida solamente de cómo se llama de mi propia vida, sino de mis
generaciones, porque obviamente Dios no se va a enfocar solamente en mí como persona,
sino que también va a enfocarse en mis generaciones.
Y eso es lo que cuando uno ve la palabra y eso lo voy a decir para concluir.
Cuando uno ve la Biblia se da cuenta que Dios no solo se enfoca en una persona,
sino que se enfoca en una persona para enfocarse en las generaciones.
Si Dios escogió Abraham, no fue solo por Abraham,
sino en las generaciones que vendrían por Abraham.
Si era de corrección a David, no solo era David,
sino lo que iba a venir para sus generaciones.
Si era por Moisés o por Aarón o por Sado, no era solo por ellos, sino las
generaciones que habrían venido después de ellos.
Dios no piensa como nosotros, no piensa solo así.
Por eso es la Biblia que lo que antes se escribió para nuestras enseñanzas se
escribió, para que por medio de las Escrituras
tuviéramos sabiduría, paciencia y esperanza.
Entonces, para finalizar, uno, él mismo vino a salvarnos, dando a
entender su hijo Jesucristo y la realidad y la esencia de quién es él para salvarnos
a todos nosotros, no tomando a una otra identidad, llámese ángel, llámese
espíritu, sino prácticamente la es Jesucristo,
que es la imagen del Dios invisible.
Y por lo tanto, demostrarnos su gran amor de que él mismo hubiera podido también
bajar y cruzar crucificado, porque si lo
hizo el hijo, lo podía haber hecho el padre.
Pero también asimismo, de que en Cristo podemos ver
la claridad del amor y de la doctrina del padre.
Y de que Jesucristo vino a traer esas manifestaciones, la culminación de la
realidad del amor del padre, pero también de lo que es la doctrina del padre.
Y a su misma vez, recobrar y retornar lo que realmente el padre quería desde el
principio, que seamos imagen y semejanza, que Jesucristo hizo esa realidad,
la consumó y que por eso uno de nuestros propósitos es ser la imagen de Jesucristo.
Porque tenemos en él el modelo perfecto a ver y observar.
Si apartamos nuestros ojos de él, pues realmente ya no tendríamos el modelo
a alcanzar, la imagen a alcanzar, sino nos podríamos desviar a buscar otras imágenes.
Es como ahora lo que se conoce como los cosplay, en el ámbito mayormente del...
bueno, no sólo del ámbito del Japón, sino también lo que eran las cómics
prácticamente en Estados Unidos, donde las personas se vestían de sus
héroes porque los observaban, los miraban, los
admiraban y terminaban vistiéndose de ellos.
Tanto lo que son los cosplay en Japón como
los que son los cómics en los Estados Unidos.
Ellos miraban estas historietas, tomaban, querían tomar la forma de ellos,
pero en este caso la palabra dice vestidos pues de Cristo.
O sea, ver a Cristo y tomar la imagen de Cristo
para vivir como Cristo y dar a conocer a Cristo.
No sólo por palabra, sino a través de la imagen que podemos reflejar de él.
Por eso Pablo, creo yo que fue muy... ¿cómo se dice la palabra?
Era muy aventurado al decir ser imitadores de mí.
Porque imagínense, a mí me daría un poco de... no sé si llamarlo pena, decir miren,
imíteme a mí.
Inclusive esto puede sonar un poquito arrogante.
Alguien dirá que qué hermano, qué arrogante decir que lo imiten a él.
Entonces yo, qué tan aventurado o qué tanta confianza o qué tanta realidad podía
tener Pablo de saber que él tenía realidades
de Cristo muy marcadas para decir imíteme a mí.
Así como yo imito a Cristo ahora.
O sea, para que alguien diga eso, creo yo que tendría
que tener una validez muy fuerte en el espíritu.
Entonces vamos a dar para que el Señor nos ayude
para poder entender más acerca de la imagen del Hijo.
O sea, de que Jesucristo es la imagen de Dios invisible.
De poder entender la realidad de la salvación marcada bajo esta idea.
Y también el hecho de vivir constantemente lo que es
la doctrina del Padre que fue dada desde el principio.
Por lo que fue mostrado a través del Hijo.
¿Para qué?
Para dar a conocer en testimonio y en palabra
la realidad de la imagen del Dios invisible.
Padre, nos gustan las gracias por tu amor
inagotable, por tu bella misericordia y bondad.
Ayúdanos hoy para hacerte fieles y apartarnos de todo mal.
Queremos hoy buscar tu misericordia, tu bondad.
Queremos hoy que tú nos ayudes a poder comprender más acerca de ti.
Y que nuestros ojos se centren en Jesucristo y este crucificado.
Que nos apartemos de toda obra perversa, de hechicería, de maldad, de engaño.
Y que podamos enfocarnos en que también, cuando
veamos a Cristo, te veamos a ti y te agradezcamos.
Que veamos la ternura y la sabiduría que procede de ti a través de tu Hijo Jesús.
Y que podamos comprender la realidad de ti,
Dios Padre, que tú eres un Padre de espíritus.
Que tú no eres cruel ni despiadado, en todo
lo contrario, tú eres amoroso, misericordioso.
Y que si tú has usado ciertos medios, tal vez fuertes,
es porque así mismo es la dureza del corazón del hombre.
Pero que tú en tu misericordia también a través de todo esto, era una manera de
mostrarnos la imagen o lo que era la sombra de lo que habría de venir,
que es Cristo Jesús.
Te lo pedimos hoy, ayúdenos a entender la sabiduría que procede de ti.
El amor que procede de ti para el avance de la
virtud de tu gracia en Cristo Jesús, Señor nuestro.
Amén.
Vamos ahora por las diferentes necesidades, como dice la palabra de mi
Dios, pues suplirá todas vuestras necesidades
conformes a su riqueza sin gloria en Cristo Jesús.
Dios y Padre, hoy venimos delante de ti para aprender y conocer de ti,
ayúdanos a hacerte fieles, adorarte, a bendecirte, amarte, contemplarte.
A que tú proveas de tu amor inigualable, de tu
gracia, de tu bondad, de tu sabiduría y tu bondad.
Que tú proveas a la vida del huéfano, a la
anciano, a la anciana, al padre y madre solteros.
Que bendiga a aquel que no tiene hogar, comida o trabajo.
Que tal vez no está con la fuerza, inclusive tal vez para hacerlo,
porque puede estar enfermo.
Que tú proveas de tu medicina, de tu cariño, de tu amor, de tu sanidad.
Ayúdanos hoy para dar gloria a tu nombre y para que tú proveas señales maravillosas y
prodigiosas para aquellos que lo necesiten y para
que tu nombre sea invocado entre las naciones.
Envía hoy tu luz y tu salvación en medio de los pueblos.
Ayúdanos a entrar en arrepentimiento para la gloria de tu nombre, Señor Jesús.
Y queremos que tú seas una lumbrera en nuestro camino.
Grande es tu nombre entre las naciones, Dios y Padre, nuestro Señor Jesucristo.
Ayúdanos hoy a arrepentirnos y volvernos a ti de corazón.
Que Guatemala sea libre de ideologías, de terrorismo, de pandillas, de carteles,
de tráficos y demás.
Y que hueles a la niñez y la juventud de este país para la gloria de tu nombre.
A ti será la gloria, honra, honor, gloria y alabanza por los siglos de los siglos.
Amado Padre y Cordero, líbranos del mal y envía obreros a la
cosecha, porque la cosechan muchas y los obreros son pocos.
Gracias amigo y Padre.
En el nombre de Jesús.
Amén.
Vamos a hablar ahora por las personas que quieran aceptar o reconciliar con Jesús.
Padre, venimos hoy delante de ti para arrepentirnos de nuestros pecados,
para ser corregidos, para arrepentirnos y volvernos a ti de corazón.
Sabiendo que tú eres Dios santo y misericordioso,
lento para la ira y grande en misericordia.
Y que por eso venimos hoy para nuestra salvación, arrepintiéndonos del mal,
confesándonos a Jesús como Señor y Salvador y que tú lo resucitaste entre los muertos.
Sabiendo que el Dios vive en la cruz del Calvario,
lo cual demuestra tu gran amor hacia nosotros.
Pero también, Señor Jesús, Él nos reconcilia contigo
y Él es el único mediador entre tú y nosotros.
En el nombre de Jesús queremos vivir conforme a ello.
Por favor, restaura todo lo que hemos
destruido y ayúdanos a ser bautizados en agua.
Bautizas con tu Espíritu Santo y participas de la Santa Cena.
En el nombre de Jesús.
Amén.