Amados en Cristo, bendiciones, un fuerte abrazo, gracias por estar aquí
con nosotros, gracias por el amor que nos brindan de parte del Señor Jesús.
Vamos a ir iniciando con lo que realizamos
constantemente, que es la lectura con comentarios.
En este caso estamos leyendo Colosenses, el libro de Colosenses, pues ya,
si no estoy mal, el año pasado, en marco de los
cifras mediados, terminamos el libro de Romanos.
Ahorita estamos tomando Colosenses, también nos estamos yendo paso a paso,
no estamos por así decirlo corriendo, nos detenemos en cada versículo,
y por eso regularmente leemos dos veces las secciones que estamos leyendo,
en este caso Colosenses capítulo 1 del 9 al 12, lo estamos leyendo dos veces.
En la Biblia de las Américas, y pues compartimos un comentario,
o como dice 1 Timoteo 4.13, una exhortación o enseñanza.
Muy bien, entonces vamos a ir orando para que el Señor
nos ayude a poder hacer las cosas conforme a su voluntad.
Así que en el amor del Señor y en la bondad de su gracia vamos a buscar
hacerlo, para la alabanza de la gloria de su gracia en Cristo Jesús.
Padre, venimos hoy delante de ti para ser fieles a ti, para buscarte a ti,
para adorarte, exaltarte, ensalzarte, glorificarte, y que seas tú siempre
nuestro Señor y Salvador, al que nos bendice, nos fortalece, nos llena,
nos socorre, nos vivifica.
Ayúdanos hoy, amado Padre, a adorarte y bendecirte.
Provéenos hoy de tu palabra, de tu
fidelidad, de tu sabiduría, de tu revelación.
Provéenos hoy, Señor, de ti y de tu gracia.
Abre nuestro entendimiento para que comprendamos las Escrituras.
Y ayúdanos hoy, Padre, bendito, para rendirnos ante ti, declarando y
confesando que Cristo viene pronto, y que por eso debemos prepararnos conforme
a lo que está escrito, porque la venida de tu Hijo es eminente.
Así que ayúdanos a aprender de ti, Señor Jesús, con gran amor y agrado,
en alabanza de la gloria de tu gracia.
Bendito seas eternamente y para siempre.
Declaramos que no nosotros, oh Jehová, no nosotros, sino tu nombre sea la gloria,
por tu misericordia, por tu fidelidad, porque tú nos has hecho, y no nosotros,
a nosotros mismos.
En el nombre de tu Amado y Bello Hijo, Jesús.
Amén y Amén.
Muy bien, vamos a ir aquí, comenzando.
Ok, entonces, como mencionábamos, estamos leyendo la Biblia de las Américas.
En este caso en particular, el libro de Colosenses, capítulo uno, y estamos
leyendo el bloque de los versículos del nueve al doce.
Lo hemos leído varias veces, y por eso hemos buscado y hemos tratado de
incentivar de buscar memorizarnos este libro, ya que de poco a poco no lo podemos
memorizar, porque con este libro vamos a pasar casi un año.
Entonces vamos a, como hemos estado haciendo, vamos a leer dos veces,
del nueve al doce, y luego vamos a comentar el versículo once.
Ok, vamos a ver.
Entonces, Pablo ora por los Colosenses.
Ese es el título que le coloca la Biblia de las Américas cuando uno lee en papel o
inclusive en alguna Biblia, como la Biblia Bible Gateway.
No sé si otras colocan ese título, pero lo pueden ver.
Si ustedes tienen una Reina Valera sesenta o alguna
otra Biblia, puede ser que aparezca otro título.
Vamos a leer.
Dice Colosenses nueve, capítulo uno, el nueve al doce, versículo nueve.
Por esta razón también nosotros, desde el día que lo supimos, no hemos
cesado de orar por ustedes, pidiendo que sean llenos del conocimiento de su
voluntad en toda sabiduría y comprensión espiritual.
Diez, para que anden como es digno del Señor, haciendo en todo lo que le agrada,
dando fruto en toda buena obra y creciendo en el conocimiento de Dios.
Once, rogamos que ustedes sean fortalecidos con todo poder según la
potencia de su gloria, para obtener toda perseverancia y paciencia con gozo.
Doce, dando gracias al Padre que nos ha capacitado para
compartir la herencia de todos los santos en la luz.
Ok, vamos otra vez a leerlo.
Versículo nueve.
Por esta razón también nosotros, desde el día que lo supimos, no hemos
cesado de orar por ustedes, pidiendo que sean llenos del conocimiento de su
voluntad en toda sabiduría y comprensión espiritual.
Diez, para que anden como es digno del Señor, haciendo en todo lo que le agrada,
dando fruto en toda buena obra y creciendo en el conocimiento de Dios.
Once, rogamos que ustedes sean fortalecidos con todo poder según la
potencia de su gloria, para obtener toda perseverancia y paciencia con gozo.
Doce, dando gracias al Padre que nos ha capacitado
para compartir la herencia de los santos en la luz.
Ok, entonces si nos damos cuenta, este es el lapso de versículo.
Ya estamos casi que a punto de terminar este bloque para entrar a otro bloquecito
de lecturas, ya que pues sólo faltaría comentar el versículo doce.
En este caso en particular, pues vamos a comentar el versículo once.
Sería hoy prácticamente la tercera parte, ya que hemos dividido,
si lo queremos llamar así, este versículo en tres partes.
No de una manera tan inconsciente, pero sí porque
hay partes que hay que leer, hay que lograr entender.
Y entre una de ellas, voy a leer el versículo once, dice, Rogamos que ustedes
sean fortalecidos con todo poder según la potencia de su
gloria para obtener toda perseverancia y paciencia con gozo.
Entonces, primero hablamos de esta parte, rogamos hasta acá, su gloria.
Esa sería la primera parte, la uno.
Y luego, para obtener dos.
Y hoy nos tocaría aquí tres, con gozo.
Entonces, esto es muy importante.
Hemos estado hablando que lo que está
escribiendo el apóstol Pablo es muy importante.
No sólo lo que él está diciendo, sino cómo lo está diciendo.
Porque vemos algo que se está mencionando, manejando en el libro de Colosenses,
y es que hay una situación de entregar una sabiduría, por así decirlo, de parte de
Dios, pero también una intercesión de parte de Dios por la iglesia de Colosas.
Es decir, lo menciono también desde mi punto de experiencia, en el sentido de que
antes yo pensaba que el apóstol Pablo sólo mandaba las
cartas y como que ahí quedaba ya terminada su labor.
Pero meditando y leyendo esta carta, me he dado cuenta de que él no sólo
enviaba la carta, sino que se mantenía en una constancia de oración por la iglesia.
Es decir, tanto en el sentido de antes de enviar la carta, en durante y después,
por así decirlo.
Es como dar un seguimiento, si lo queremos tal vez mencionar desde ese punto.
Entonces, él está fortaleciendo también por medio de la oración a la iglesia,
no sólo con la palabra de Dios, no sólo con la sabiduría, inteligencia o
revelación de Dios, sino también por medio de la intercesión.
Pero cuando observamos la intercesión del apóstol Pablo, que prácticamente se señala
desde el versículo 3 de Colosenses hasta acá, que vemos el versículo 11,
nos damos cuenta que por lo menos hace tres tipos de oración.
Uno, el agradecimiento hacia Dios por la fe y testimonio de la iglesia de Colosas.
Por eso en el versículo 13 dice, damos gracias a Dios y Padre de nuestro
Señor Jesucristo por la fe que ha habido ustedes y la
fe que tienen en Cristo y en la monarquía de los santos.
Entonces, él está orando en gratitud a Dios, Padre.
Dos, luego dice, y por esta razón no hemos cesado de orar por ustedes para que sean
llenos de todo el conocimiento de la voluntad de
Dios en toda sabiduría y comprensión espiritual.
Entonces, ahí hay otro tipo de oración, que es una petición a Dios para que Dios
los llene del conocimiento de la voluntad de Dios.
Y luego entra este tercero, que dice, rogamos que ustedes sean fortalecidos.
Entonces, aquí entra un ruego.
Entonces, tenemos uno, la gratitud.
Dos, la oración incesante.
Y tercero, el ruego que hay para ellos.
Entonces, si nos damos cuenta, solo en el inicio, ya no solo está
ministrando la palabra, sino que también está mencionando
que él ya viene orando, intercediendo por la vida de ellos.
Entonces, es algo que tenemos que considerar nosotros, que no es solamente
el hecho de transmitir la palabra de Dios a las personas, sino también, juntamente
con eso, nosotros debemos edificarnos por la oración.
Menciono esto porque, ciertamente, a veces lo hemos
mencionado, hacemos una inclinación hacia algo.
Por ejemplo, a veces solo queremos orar y no le queremos hablar a la gente.
Y por otro lado, a veces solo queremos predicar
la palabra, pero no oramos por la persona.
Y realmente debe ser una combinación, ¿verdad?
Algo así como en el boxeo dicen uno, dos, que mete el golpe derecho y el golpe
izquierdo, claramente no a la persona, sino al enemigo.
Entonces, nosotros debemos tener esta idea, que también lo menciona Hechos
capítulo 6, cuando habla de la oración y el ministerio de la palabra.
No mencionaron solo el ministerio de la palabra, o no solo mencionaron la oración.
Hablaron como una combinación.
Ok, entonces, teniendo eso en cuenta, teniendo esta idea de la oración y
ministerio de la palabra, y también el hecho de que el Apóstol Pablo lo está
ejerciendo, está ejerciendo la oración de lo que estamos mencionando en versículo 3,
versículo 9, creo que es, y versículo 11, se está mencionando la oración,
y luego el ministerio de la palabra, el enviamiento de la carta, y también las
suministraciones espirituales que da por medio de ella.
Ahora, hay otra cosa interesante también que hemos estado hablando, y que es
importante lo que... la forma de orar, ¿verdad?
Porque, como se ora, se tiene o se obtiene algo.
O sea, yo puedo orar por algo para que
venga mi vida, y tengo que entender por qué.
Es como, por ejemplo, cuando alguien... mayormente creo los deportistas, ¿verdad?
Que ellos tienen cierta condición y cierto esfuerzo fuerte en ciertas
características, y saben que tienen que comer
ciertas cosas para fortalecer ciertas áreas.
Por eso que ellos tienen... son nutricionistas que les
dan cierto tipo de comida para que puedan rendir mejor.
Entonces, las personas que saben de nutrición saben que si les dan un tipo de
comida, va a darles un tipo de... tal vez de
vitaminas, y eso va a tener un tipo de rendimiento.
Inclusive también pasa en el sentido de los estudios.
Cuando una persona va a estudiar, y yo a veces no sabía eso, pues me fui
enterando a lo largo de la vida, a veces le dicen a uno que tiene que comer
cierto tipo de cosas por la retención, o no sé qué estimula para un examen,
o a veces le dan un té.
Una vez una señora me dijo, mire, tomes un su té que tiene un examen.
Y yo, no sé por qué, pero me lo voy a tomar.
Entonces, menciono esto porque se sabe que hay algo que se va a tratar, en este caso
los deportistas, con la exigencia física, o en
el caso de un examen, con una exigencia mental.
Entonces estamos hablando de dos cosas.
No estoy diciendo con esto que el deportista no tenga una exigencia mental,
sino que quiero entender el enfoque físico del deportista y el enfoque, por así
decirlo, mental, de la persona que va a hacer un examen, o en este caso,
por ejemplo, en el caso del ajedrez, donde tal vez no hay un movimiento físico
continuo, pero sí están prácticamente, hagamos de cuenta, creo que he oído que
hay partidas de ajedrez de tres, cuatro horas.
No sé si hay más, más extensas.
O en el otro caso, cuando se habla de los blitz, no sé si son lo mismo blitz o
rápidas, que ellos tienen que mantener una concentración porque
los movimientos son más rápidos, aparte del ajedrez clásico.
Pero lo que quiero resaltar con todo esto, para no entrar mucho en la idea,
es que tenemos una necesidad física extrema y un ejercicio mental extremo,
y se necesita algo para que se pueda suplir, en este caso, ya sea la comida o
el descanso, para poder enfrentar lo físico o lo mental.
Entonces, se está ayudando a esta actividad con comida y con descanso.
Menciono esto porque aquí existe esta palabra que hemos estado hablando,
que es el para.
Así que él está orando por algo para que puedan lograr algo.
Por eso puse el ejercicio o el sentido de un examen, o en este caso, una partida de
ajedrez, porque se necesita algo para alcanzar lo que se viene.
Por eso aquí dice, rogamos que ustedes sean fortalecidos con todo poder,
según la potencia y valor, para obtener perseverancia y paciencia, con gozo.
En el caso del versículo 9 y 10, hace algo, una similitud, algo similar.
Porque también dice, oramos sin cesar para que sean llenos del conocimiento,
su voluntad, en toda sabiduría y comprensión espiritual, para que anden
como es digno el Señor, haciendo todo lo que le agrada, dando fruto en toda buena
obra y creciendo en el conocimiento de Dios.
Pero si nos damos cuenta, él está siendo específico
en su oración porque quiere alcanzar algo.
Por eso mencionaba el nutriólogo, porque el nutriólogo sabe, bueno,
a usted le hace falta este tipo de vitamina para que pueda rendir en algo.
Bueno, a usted le receta esta comida.
Inclusive también puede ser que alguien necesite obtener peso, bajar de peso.
Tiene que tener cierto tipo de menú, por así decirlo, para que logre alcanzar eso.
Entonces, con esto lo que quiero entender es que hay algo muy importante que
nosotros nos vamos a enfrentar como creyentes.
Porque a veces no entendemos nosotros que tenemos confrontamientos con las tinieblas.
Tenemos que enfrentarnos a cuestiones espirituales.
Algunas personas mencionan, dicen, es que Satanás ya está vencido.
Sí, pero la pregunta está, ¿por qué si está vencido?
Entonces, ¿por qué hay un caos todavía en la tierra?
Y es de que, a pesar de que él pueda haber estado vencido, pero también Dios lo está
usando para que nosotros aprendamos y que comencemos a madurar en muchas cosas.
Aparte que también nosotros damos, por así decirlo, una legalidad al enemigo
cuando presentamos nuestros miembros a él para el pecado.
Que es una de las cosas que está mencionando
Pablo en el libro de Romanos, capítulo 6.
Dice, porque él habla prácticamente del
bautismo y habla de la muerte, la carne, etc.
Y dice, pues, miren, ya pasaron todo esto.
¿Por qué tienen que volver a dar sus miembros al pecado?
Ese es el punto que está mencionado.
¿Qué quiere decir?
Que a veces nosotros damos nuestros miembros al pecado.
El enemigo lo que hace es tentarnos.
El enemigo lo que hace es ver una puerta abierta.
Y nosotros, a veces, por nuestras
concupiscencias y demás, damos nuestros miembros.
Además, también, pues, que el enemigo va a atacarnos prácticamente a matar.
Él no va a buscar herirnos necesariamente, así como sólo hacernos un rasguño.
Él va a buscar una herida de muerte.
¿Por qué?
Porque él quiere apartarnos del camino del Señor.
Alguien puede decir, es que Dios siempre me cuida.
Sí, Él cuida, pero también nosotros nos descuidamos.
Estamos en su mano, sí, pero a veces también nosotros nos sobrepasamos.
No significa que él también quiere ver nuestra fidelidad.
Él también quiere que demostremos que le amamos.
No es solamente ese sentido de que uno dice, no, es que Dios me va a guardar,
y Dios me quiere, y Dios me ama, y a la persona haciendo un caos.
Es como si fuéramos una pareja, y la esposa dice, es que mi marido me ama
y siempre me va a aguantar, y se mete con varias personas o varios amantes.
Y dice, no, es que mi esposo me ama, él no me va a decir nada.
Más bien, me va a comprar otra casa de lujo, o me va a llevar a la playa.
Eso no funciona así, ¿verdad?
Es obvio que cuando hay un tipo de adulterio, o la persona no está respetando
el amor del otro, tampoco significa que la van a aguantar.
Por eso que en el libro de Oseas, o en otros pasajes del Antiguo Testamento,
Dios sabe de que la esposa está adulterando.
Dios sabe, en este caso Israel, que Israel, Judas, y creo que también
menciona Samaria, se están prostituyendo, a pesar
de que están casados, por así decirlo, con Dios.
Y Él claramente dice, y te daré carta de divorcio, así que no le van a aguantar.
Y a veces nosotros andamos ahí pecando, y pecando, y pecamos.
Ah, no, es que Dios me bendice, es que Dios me ama, es que Dios esto.
Pero no sabemos de que el enemigo nos está atacando a matar.
El enemigo no es necesariamente que el enemigo va a venir con cachos y con cola,
y nos va a decir, venite, vamos a hacer ritos.
No, o sea, el enemigo va a venir en un sentido como un ángel de luz.
Se va a presentar como una bondad, como algo bueno, como algo que no tiene
nada de malo hacer, como que fuera algo común
de hacer, como algo rutinario que hacer.
Pero el trasfondo que trae es un trasfondo de tinieblas, es un trasfondo de
oscuridad, es un trasfondo satánico o diabólico.
Entonces, a veces nosotros no vemos eso, y lastimosamente entramos en pecados,
en tentaciones, y comenzamos a traer una degradación a la vida.
Pero aquella persona que busca resistir, es decir, que está buscando caminar en
Cristo Jesús, claramente él va a ver la cantidad de ataques que el enemigo va a
hacer a su vida, o a lo que le rodea, como en el caso de Job, que al principio
no llegó a él el ataque o la situación, sino que todo lo que le rodeaba,
y después llega a él.
Y que claramente el enemigo buscó delante de Dios,
colocar argumentos para atacar la vida de la persona.
Entonces, ¿por qué estoy mencionando esto?
Porque aquí dice para obtener perseverancia y paciencia, que fue una de
las cosas que hablamos la semana pasada, sobre lo que era la perseverancia y la
paciencia, que tiene un poquito de diferencia, aunque puede parecer similar,
porque la perseverancia hace referencia a las situaciones que vivimos, y la
paciencia en cierto punto con relaciones con otras personas.
Por eso dice la Biblia que Dios tiene paciencia para con nosotros.
Entonces habla de esta parte, paciencia para con
nosotros, o que nosotros tengamos paciencia las personas.
Pero también tenemos la perseverancia en las
tribulaciones, o en los acontecimientos que vivimos.
Entonces aquí habla de dos cosas, perseverancia y paciencia.
Entonces, para tener esto, porque claramente, si nos dice que va a haber
tribulaciones, que van a venir ataques, como el caso de lo que es Efesios 6,
que habla de las acechanzas del enemigo, o las insidias del enemigo, entonces él
está atento, inclusive también, como dice el otro, no solo las insidias
del enemigo, sino también dice sobre el día malo.
Entonces, para que estén firmes en el día malo.
Entonces hay dos cosas aquí en la perseverancia, dando a entender que el
enemigo es un enemigo activo, no es un enemigo necesariamente pasivo.
Entonces el enemigo va a estar constantemente viendo dónde atacar,
y si no nos atacaba es porque no ha visto una puerta abierta.
Nomás mira una puerta abierta, él acecha, él entra, él ataca.
Entonces nosotros tenemos que aprender a estar fortalecidos contra los ataques,
inclusive en el capítulo de Efesios 6, que regularmente a veces nos podemos ir
directamente a la armadura de Dios, o podemos ir, si lo queremos llamar así,
un poquito arribita, cuando habla acerca de los
principados potestades en las regiones celestes.
Pero hay otro versículo que está más arriba,
donde realmente da un verdadero inicio, dice.
Porque dice en el versículo 10, fortaleceos en el Señor y en el poder de su fuerza.
Y luego ya menciona, dice, he colocado la armadura de Dios.
O sea que antes de colocarle la armadura hay que fortalecerse en él.
Y eso es lo que aquí está mencionando, prácticamente, rogamos que ustedes sean
fortalecidos con todo poder según la potencia de su gloria.
Y aquí están involucradas las dos, el
fortalecimiento y el equipamiento de la armadura.
¿Por qué mencionamos esto?
Porque en este caso en particular mencionamos la palabra poder, que hace
referencia a Dunamis, y otro hay aquí, fortalecidos.
Vamos a llevar aquí, porque se me olvidó la palabrita.
Aquí lo tenemos, ahí está.
Fortalecer es Dunamo, todo poder es Dunamis, y luego tenemos la potencia de su
gloria, que es Kratos, que fue lo que hablamos ya hace 15 días, sobre esta
combinación de palabras y qué sentido tiene.
Porque también hablamos de la otra palabra que es exousia, que aunque no aparece,
a veces utilizan la palabra potencia también para traducirla.
Cuando hay la palabra exousia en el griego, también se traduce como potencia.
Entonces tanto Kratos como exousia pueden ser traducidos como potencia o poder.
Y explicamos qué necesitamos en ese sentido.
Ahora, hay algo importante aquí.
Todo esto que estoy mencionando es para llegar al punto del gozo.
Alguien me preguntó si ya lo habló o por qué estaba metiéndose ahí, y sí,
él dijo que iba a hablar del gozo.
Y es por esto, porque lo hablamos en su momento, de lo que es el Kratos,
exousia, Dunamis y Dunamo, es porque ya estando nosotros en Cristo Jesús,
legalmente nos van a dar la armadura de Dios o legalmente nos capacitan.
Y ahí es donde entra exousia, que exousia cuando hablamos es de que es la autoridad
que se le delega a alguien para que pueda ejecutar algo.
Por eso hablamos de que cuando alguien entra en el ejército, ya la ley le da la
autorización para ser capacitado y para crear los recursos, armamento,
estrategias, etc.
Por eso que ahí entra exousia.
Pero en el sentido del Kratos ya es prácticamente
todo el poder que se le va a dar a la persona.
Por eso que también la Biblia dice que Dios nos dio todo poder y autoridad.
Entonces nos dio el Kratos y nos dio la exousia, porque alguien puede tener el
Kratos, pero no la exousia, es decir, puede tener el poder, pero no la autorización.
Por eso mencionamos un pasaje cuando Jesús dijo yo pudiera orar a mi padre y me
enviaría mirada de ángeles o una legión de ángeles, pero mi reino no es de este mundo.
Entonces él tenía el Kratos, tenía la capacidad de hacerlo, pero en la exousia,
en el sentido de la autorización, no porque no estaba en ese plan en ese
momento, él no estaba para la idea de hacerlo porque él tenía que ir a la cruz.
Entonces la autorización no estaba necesariamente, no en el sentido que no lo
pueda autorizar Dios Padre, sino que en el sentido de que la misión que se le estaba
dando no iba para eso, porque obviamente si mandara a los ángeles, pues ya no se
iba a ser crucificado y no iba a haber salvación.
Entonces a nosotros nos dan el poder y la autoridad.
Entonces alguien puede tener un poder, pero no la autoridad.
O alguien puede tener la autoridad, pero no el poder.
Entonces por eso hablamos en su momento de esta parte.
Entonces cuando nosotros estamos en Cristo Jesús, nosotros ya tenemos la exousia,
es decir, la autoridad, pero también el kratos, el poder.
Entonces en este sentido Dios nos capacita a nosotros, nos da este poder dunamis.
Y aquí claramente entra por cual nosotros en la exousia podemos, o en autorización,
podemos usar la armadura de Dios.
Y en esta autorización, esa armadura tiene un poder.
Claramente hay un poder defensivo y ofensivo, porque también en el libro de 2
Corintios, si no estoy mal, hace referencia a las armas de nuestra milicia,
no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas.
Entonces aquí claramente habla que Dios con
su poder nos va a ayudar a ser fortalecidos.
Entonces menciono todo esto, ¿por qué?
Porque la idea es de que el enemigo va a
atacar y nosotros vamos a tener que perseverar.
Tenemos que estar en la perseverancia, en la paciencia, con este poder,
con este fortalecimiento.
¿Por qué?
Porque vienen acontecimientos difíciles.
Es claramente, por ejemplo, cuando hablamos de la persona que entra al ejército.
La persona que entra al ejército es capacitada
porque sabe que va a entrar a la guerra.
No es necesariamente que él se va a ir a la playa, a
las islas Caimán, a que le pegue el sol y a broncearse.
No, él se va a preparar y va a ser
capacitado, va a ser fortalecido con el poder.
De Dios, porque va a haber un ataque espiritual de parte del enemigo.
El enemigo va a atacar a matar.
Entonces tenemos que perseverar hasta la venida de
Cristo, hasta que todo esto concluya con su venida.
Entonces tenemos que perseverar hasta el tiempo de su venida.
Tenemos que ser pacientes hasta el tiempo de su venida.
Pero aquí algo importante, aquí es donde ya entraría lo que mencionamos del gozo,
con gozo.
¿Por qué?
Porque Dios tampoco es la idea de Dios que nos...
Porque alguien dirá, hermano, pero ¿cómo pinta
eso que todo es caótico, todo es difícil?
Y así como alguien va a seguir el evangelio, ¿verdad?
Podría decir alguien o puede ser que ya lo haya dicho.
Y el sentido es de que Dios no sólo proporciona o no sólo nos da ese
entendimiento de lo que puede ser el acontecimiento del enemigo o los ataques
del enemigo o que nos va a capacitar, sino juntamente con eso nos va a dar el
gozo para que nosotros no sólo resistamos, sino resistamos con alegría.
Porque claramente también pueden haber problemas en el mundo.
Eso no significa que no se van a acabar los problemas.
Es más, pueden inclusive aumentar.
Pero la diferencia es de que cuando estábamos en el mundo no teníamos ni
alegría, no teníamos ni la fuerza, la capacidad, ni nada.
Y a veces sólo nosotros ahí íbamos viendo cómo salíamos
adelante, pero inclusive con tristeza en el corazón.
Porque que alguien logre sobreponerse a las situaciones no significa del todo que
vaya a tener alegría, sino que tiene tristeza y dolor en el corazón.
Pero ahí va.
Uno de los ejemplos que podemos colocar es el caso de Jacob o el caso de Israel,
en el sentido de que él mismo a veces se menciona como Israel o como Jacob,
y cuando él llega con el faraón, por ejemplo, le
preguntan cuántos años tienes, creo que le dicen.
Y él dice, mis años han sido pocos y dolorosos, creo que dice él.
Dije, pero ¿por qué dice eso?
Si sólo le preguntaron la edad.
No le preguntaron qué pensaba de eso.
Entonces, él ya tenía una situación en su corazón de dolor.
Es decir, que él estaba avanzando y todo, porque claramente cuando vemos nosotros la
situación con Jacob, vemos claramente que lo engañan dándole a la hermana mayor,
que era Lea, y luego le dan a Rebeca, pero tienen que pagar otros siete años,
y luego hace otros siete años de trabajo por el mantenimiento de las dos.
Y es también engañado por Labán, en el sentido con las ovejas y todo,
y después tiene un confrontamiento con Esaú.
Entonces, luego pierde aparentemente a su hijo, pero pierde a su hijo en el sentido
noble de muerte, pues lo habían engañado pensando
que se había muerto, pero realmente estaba en Egipto.
Entonces, los acontecimientos que tuvo Jacob en ese caso fueron difíciles.
Entonces, él ya logró superar un montón de cosas, pero en su
corazón todavía estaba como dolido, todavía estaba como triste.
Muchos han sido mis días y dolorosos.
Entonces, Dios no quiere que vivamos así, ¿verdad?
Porque yo cuando comencé, a ver si yo no quiero hacer eso, cuando yo miré ese
versículo de Jacob, dice, yo no quiero eso.
Decía, yo quiero, pues no, o sea, si me voy a sobreponer a las situaciones,
no quiero decir yo, ah, pues viví poquitos días,
no como mis ancestros, y han sido malos, ¿verdad?
O sea, no quisiera dar yo un testimonio de ese tipo ya a lo largo de mis días.
Más bien, andar con una alegría en el
corazón, como dijo el apóstol Pablo, ¿verdad?
Ya en la cárcel, e inclusive, pues, como dice él, a punto de ser hecho libación.
Pero con alegría en el corazón.
Entonces, menciono esto porque eso es lo que quiere Dios.
No quiere que lleguemos a una edad, sí, yo soy cristiano, pero sin esperanza.
No es el propósito de Dios, no es la idea de Dios que vivamos
así, como que todos tristones, dolidos, ahí sin esperanza.
Y, ah, sí, mejor no hubiera aceptado al
Señor, mejor no hubiera hecho esto, mejor no.
Es todo lo contrario.
Realmente, la idea es de que nosotros digamos, pues, vale la pena, aunque estén
los, como dirían por acá, los trancazos, los golpes,
las situaciones, pero estoy alegre, estoy con Cristo.
Él me da la alegría.
No me arrepiento de haber recibido a Cristo.
No me arrepiento de haber tomado la decisión, a pesar de que la cosa esté dura.
A pesar de que la cosa está seria, ¿verdad?
Porque claramente el enemigo ataca a matar.
El enemigo no anda ahí viendo si sólo nos va a
rozar o ver si no nos pega un pétalo de rosa.
Él va a atacar a matar.
Claramente Dios le da la autorización al enemigo hasta donde puede llegar,
porque si Dios le da una autorización completa al enemigo, pues, no quedamos ni
las cenizas, pues, porque recordemos de que ellos tienen poderes.
Ellos tienen poderes que nosotros no imaginamos.
Lo que pasa es que a veces nos la llevamos de gallitos, pero realmente el enemigo
tiene poderes que nosotros no conocemos o entendemos.
Pero que si Dios los dejara a libertad en
contra de nosotros, pues, esto sería un caos.
Y menciono esto por el caso de Job.
Claramente Dios, cuando Satanás se presenta delante de Job, pero delante de
Dios, él claramente le dice, lo que pasa es que
tú lo tienes cercado, tú lo tienes protegido.
Y vemos claramente cosas que se manifiestan cuando Dios le da la autorización.
Eso que de repente hay ambientes acá en la casa.
De repente que un grupo de hombres matan a otros.
De repente que hagas descender fuego del cielo.
Todo eso no lo hizo Dios.
Eso lo hizo el enemigo.
Imagínense que utilicen elementos prácticamente
climáticos o elementos como una bola de fuego.
O el hecho caso de, no sé si llamarlo de esta manera, maniobrar a una especie de
mareros o terroristas para que vayan en contra de otro grupo y lo maten.
Entonces eso significa que tienen un poder.
Sí, pero ese poder fue regulado por Dios.
Porque ya después dijo, mira, pero lo que pasa es que tú no lo has tocado.
Y de repente viene una enfermedad a Job.
Entonces miremos esos poderes del enemigo, si lo queremos llamar así.
Pero también significa que Dios nos moldea a través de esas características,
a través de estos combates contra el enemigo.
Nos moldea y nos muestra.
Porque también nosotros tampoco es que seamos, por así mencionarlo, perfectos.
Sino que tenemos que ser perfeccionados.
Y en las batallas nos damos cuenta de nuestras debilidades, defectos.
No es para que nosotros lo veamos así como,
ah, estoy defectuoso y qué error y qué triste.
Sino que la idea es, ok, ya me doy cuenta que tengo un error.
Tengo que salir adelante.
Tengo que quitarme esto.
Tengo que orar al Señor para que me ayude a quitar esto que estoy viendo.
Es como una gran herida o como una gran llaga.
Entonces, pero también juntamente con esto Dios nos da el gozo.
¿Para qué?
Para que a pesar de las pruebas uno se sienta fortalecido por el gozo del Señor.
Entonces eso es muy importante.
Y voy a mencionar aquí la palabra gozo, pues
porque algunos tal vez no la asimilamos bien.
Dice aquí que es la 5479, que viene de Jairo, que es la 5463 o 63.
Dice que es alegría, es decir, deleite sereno.
En la traducción literal, creo que cuando tradujeron el
Strong Concordance directamente pusieron deleite calmo.
Pero a mí no me gustó esa traducción.
No me gustó esa traducción porque creo que lo trajeron demasiado literal.
Y no se escucha bien deleite calmo, como que
no, por lo menos para mi manera de pensar.
Entonces busqué otra traducción alterna y dice que es deleite sereno.
Es decir, como que uno está tranquilo y se siente deleitable.
No es como un deleite activo.
Yo lo diría más o menos así, lo pondría de esta manera.
Es cuando como dos personas se están amando, pero no necesariamente es como que
se estuvieran besando, sino que es como que estuvieran en silencio.
Y cada quien uno se siente como que el cariño del otro, a pesar de que tal vez
solo están agarrados de la mano y tal vez viendo un paisaje.
Puedo poner un ejemplo para no ponerlo...
Entonces así me describiríamos un deleite sereno, por poner un ejemplo.
Entonces vemos aquí también la alegría, el gozo, o gozoso.
Así es la traducción a la Reina Valera, 60.
Entonces esto es bastante interesante que nosotros lo veamos.
Y pues también vamos a ver ahorita la palabra Jairo.
Dice el verbo primario estar alegre, es decir, feliz calmadamente o bien
impersonalmente, específicamente como saludo, al encontrarse o despedirse,
que estés bien.
Se ha traducido como gozar, gozo, gozoso, alegrar, regocijar, saludo, salve.
Y esto es importante también porque en su momento lo hablamos, creo que el viernes,
cuando el gozo realmente es un espíritu, el
gozo no necesariamente es una acción del todo.
No es necesariamente como la alegría, que la alegría ya expresa una emoción en
el alma y también se expresa a través de ciertas acciones, igual que la felicidad.
Uno dice yo estoy feliz, pero entra más en el sentido del alma o uno ve la sonrisa.
O en alegría, tal vez uno ve allí una expresión muy marcada y también en el
alma, que alguien tal vez se pone a saltar.
Pero el gozo es diferente porque el gozo es plenamente espiritual.
Es decir, que alguien puede tener su cara no tan expresiva,
pero tiene como una celebración, una fiesta adentro.
Entonces ese es el gozo, porque el gozo es puramente espiritual.
¿Por qué menciono esto?
Porque la Biblia dice que Dios es espíritu.
Y la Biblia dice que es el gozo del Señor.
También le dice cuando vendrá el tiempo final,
cuando estemos delante, le dice buen siervo y fiel.
Eno poco me has sido fiel, En lo mucho te pondré.
Entra en el gozo de tu Señor.
Entonces está hablando prácticamente de un sentir espiritual.
Entonces, ¿qué quiere decir?
Que aunque uno puede ser de que su semblante no esté del todo con una gran
sonrisa de boca a boca o inclusive pues no se mire una sonrisita,
pero puede tener una fortaleza del gozo del Señor interna.
En el otro caso también, que es la otra palabra que se utiliza, porque hay varias
palabras en la Biblia para expresar estas manifestaciones de alegría, que ya
mencionamos felicidad o el caso de alegría, el caso
de gozo o inclusive el caso de lo que es el júbilo.
Pero hay uno que está bien relacionado con el gozo, que es prácticamente el regocijo,
que inclusive aquí lo mencionan en la traducción de Jairo, regocijar.
¿Por qué?
Porque el regocijo es la expresión del gozo.
O sea, decir como que el regocijo ya es la manifestación visible del gozo.
Es cuando alguien ya se pone a danzar, a gritar.
Entonces, él está sacando el gozo que tiene dentro y a eso se le llama regocijo.
Por eso es el apóstol Pablo, regocijaos en el Señor.
Otra vez os digo, regocijaos.
Es decir, el gozo que ya tienen, manifiéstenlo.
No anden ahí todo el día cabizbajos, todo día tristones, todo el día así como,
ay, nadie me quiere, o ay, ¿por qué estoy pasando esto?
Señor, ¿qué me está pasando?
Cositas así.
Inclusive unas expresiones que actualmente me parecen un poquito, perdón que lo diga
de esta manera, no sé si decirlo, un poquito ridículas.
Cuando hay personas que hablan de los mejores guerreros.
Señor, ¿por qué me has hecho tu mejor guerrero?
Señor, quítame la lista de tus mejores guerreros.
Es un poco tonto lo que están haciendo, aunque a veces lo hacen un poco de broma,
perdón que lo diga de esta manera.
Porque realmente Dios nos ha dado el privilegio de estar
en su milicia, nos ha dado el privilegio de estar con Él.
Entonces, ¿por qué?
Uno, ¿por qué llamarnos nosotros,
autodenominarnos, Señor, soy tu mejor guerrero?
¿Por qué autodenominarnos eso para comenzar?
Y segundo, ¿por qué decir, Señor, quítame la lista de tu mejor guerrero?
Señor, ya no quiero ser tu mejor guerrero.
Son cosas, creo yo, que no tienen sentido que nosotros las digamos.
Creo que deberíamos madurar en ese sentido.
Deberíamos cambiar un poco nuestra manera de ver las cosas y realmente aprender a
recibir el gozo del Señor a pesar de las tribulaciones.
¿Por qué?
Porque la idea de las situaciones que estamos viviendo son temporales.
Aparte que también a veces nosotros nos metemos a cosas que no nos llamaron,
¿verdad?
Sí, por eso que los pelotones de la guerra los dirige una persona.
Es decir, hay un comandante general o capitán que dice, vámonos por este camino.
Ahí en este camino tenemos que ir, ¿verdad?
¿Por qué?
Porque al otro lado están lanzando bombas, ahí tiene un
helicóptero, ahí tiene un tanque y ahí están con todo.
Y nosotros ahorita andamos con una espada o con unas pistolas.
No vas a poder hacer daño al tanque, entonces tenemos que ir por este lado.
Pero claramente las personas dicen, no, yo me la
llevo de valiente y me voy con el tanque a dispararle.
¿Verdad?
Cuando el tanque está blindado.
Menciono esto porque se ve en el caso del libro de Éxodo
cuando Dios no permite que el pueblo rodee el Mar Rojo.
Y ese era el camino más certero.
Es decir, el camino para llegar a Canadá tenía que haber rodeado el Mar Rojo.
Eso sería la lógica, ¿verdad?
Pero realmente hay otra lógica mayor.
¿Por qué?
Porque Dios no quería que pasaran por o rodearan el Mar Rojo porque si no,
estos humanos se iban a topar con los filisteos e iban a entrar en guerra.
Entonces dijo Dios, bueno, si yo los paso por el Mar Rojo, por rodear el Mar Rojo,
podrían llegar antes.
El problema está que se van a enfrentar con los filisteos y van a entrar en guerra.
Entonces ellos pensarán y dirán, ¿salimos de Egipto para entrar en guerra?
Entonces eso habría aplacado el ánimo del pueblo.
Entonces dijo Dios, bueno, vámonos por el Mar Rojo.
Entonces Dios dijo, bueno, vamos a abrir el Mar Rojo, vamos a destruir los
enemigos, tenemos que pasar por el Mar Rojo y claramente, aunque sea un poco más
largo la trayectoria, pero vamos más seguros en el
sentido de que no va a bajar el ánimo del pueblo.
Claramente parece ilógico, ¿no?
Parece ilógico que Dios va a abrir el Mar Rojo, porque obviamente ellos no entendían
en ese momento, nosotros ya hemos leído la historia, pero en ellos, pues,
¿cómo así que vamos a pasar por el Mar Rojo?
Y por qué no mejor, Moisés, por qué no mejor rodeamos
el Jordán, por qué no mejor rodeamos el Mar Rojo?
Porque tal vez alguien ya sabía, ya tal vez había hecho comercio.
Yo no sé por qué este Moisés no nos quiere dar ahí, si
está cerca, porque tenemos que acampar aquí en el Mar Rojo.
Entonces, si nos damos cuenta, parece ilógico la decisión que se toma de
parte de Dios, pero tiene una gran lógica, una lógica que no es nuestra, pues,
porque claramente, ¿quién me va a pensar que Dios iba a abrir el Mar Rojo?
Entonces, menciono esto, ¿por qué?
Porque a veces nosotros, en nuestro entendimiento, en nuestra lógica,
queremos venir y decir, ah, me voy a ir por aquí, porque yo creo que es por acá.
Sí, lógicamente sí, pero espiritualmente no.
Espiritualmente hay que esperar a que Dios abra el Mar Rojo, pero si nos vamos por
otro, nos vamos a topar con la guerra, después entra el desánimo.
Entonces, nosotros a veces tomamos decisiones a nuestra manera, después
vienen los problemas, las situaciones difíciles, y luego nos quejamos con Dios.
Pero Señor, ¿por qué me metiste como tu mejor guerrero?
No es porque sea el mejor guerrero, es porque en su imprudencia
se fue a meter donde no llamaron, donde Dios no dijo.
Dijo, quédate, aquí voy a abrir el Mar Rojo.
Eso no tiene lógica, Dios.
Y se va por otro lado, y después se topa una guerra, guerra en
la cual no tenía que estar, la que Dios no tenía planificada.
Y después se andan quejando de que, Señor, quítame la lista de tu mejor guerrero.
Para comenzar, ni siquiera estaba.
Lo que quiero entender con esto está de que a veces nos quejamos mucho con Dios y
hacemos muchas imprudencias, pero le echamos la culpa
a Dios, y la culpa no es de Dios, es de nuestra.
Pero en todo este caso, Dios lo que hace es brindar el gozo junto con la
perseverancia, pero a la perseverancia también le da gozo.
Entonces, nosotros somos inundados por el gozo del Señor para sobrellevar las cosas,
a pesar de lo duro que están las situaciones.
Por eso que a alguien le está llevando como... una vez me dijeron a mí cuando yo
estaba en la universidad, a este le cae sobre mojado, así como que tiene un
problema y después le pasa otro problema, y después le pasa otro problema,
y ahí lo mira uno como que como si nada hubiera pasado.
Pero es por lo mismo, porque es el gozo del Señor en nosotros.
A pesar de que vengan las cosas una sobre otra, inclusive las personas dicen que a
este le llueve una y otra vez, y por qué no anda enojado, por qué no anda triste.
Y es porque el gozo del Señor está en la persona.
Eso le ayuda a seguir adelante, le ayuda a avanzar, le ayuda a perseverar.
Por eso que mencionamos aquí, el caso de Colosenses con gozo.
Es decir que el fortalecimiento de parte de Dios en todo su poder y potencia va a
dar perseverancia y paciencia, pero con gozo,
no en el sentido que uno anda todo ahí caído.
Sí, es que Dios no me ama, es que esto, es que yo soy su mejor guerrero.
Y así como todas las cosas que a veces mencionamos, que
inclusive no estamos demostrando una madurez de ese punto.
Con eso no quiero decir que uno no se pueda quejar de alguna manera,
pero también significa que nosotros entendamos a qué nos estamos metiendo,
o inclusive también el propósito del Señor.
Y para eso vamos a leer un par de versículos que van a ayudar en esto.
2 Corintios 8, el 1 al 2.
Ahora, hermanos, les damos a conocer la gracia de
Dios que ha sido dada en las iglesias de Macedonia.
Dos, pues en medio de una gran prueba de aflicción, abundó su gozo y su profunda
pobreza sobreabundó en la riqueza de su liberalidad.
Entonces vemos aquí que a pesar de que haya
aflicciones y problemas, ¿qué va a hacer Dios?
Abundar el gozo.
Es decir, que podemos estar en tribulaciones o en
problemas, pero vamos a estar regocijándonos en Dios.
Por eso es que en el libro de Habauc dice, aunque la hiera no florezca y las vides no
den fruto, aunque falte el producto del
olivo, con todo yo me regocijaré en el Señor.
Entonces, claramente, ¿por qué?
Porque Dios está proveyendo su gozo, pero también tenemos que tomar la actitud,
porque el enemigo, ¿qué va a venir a hacer?
Él va a venir a engañar.
Él es padre de mentiras.
Y nos va a decir, sí, ya viste cómo te tiene Dios, que
mira que eres un mejor guerrero, mira cómo te tiene.
Y ahí comienza ahí va.
Porque a pesar de que tampoco me gusta esa expresión del mejor guerrero,
no sé de dónde la sacaron, pero considero que
hay que cambiar un poco esa idea que tienen.
No sé de dónde sacan, pero bueno.
A lo que hoy está de que tenemos que nosotros cambiar esa actitud.
El enemigo va a venir a engañar.
El enemigo va a venir a hablarnos, por así decirlo.
Y sí, tener razón está triste, porque mira, quéjate con Dios.
Y ahí está el otro ya en depresivo día y día.
Va a quejarse.
En lugar de tomar la Biblia y decir, ok, o sea, esta tribulación es pasajera,
como dice Romanos 8, 18.
Porque tengo, por cierto, que las aflicciones del tiempo presente no son
nada comparado con la gloria que nosotros sabemos revelar.
O como dice Hebreos 12, 2.
Puesto los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, que por el gozo
puesto delante de él soportó la cruz y menospreció lo propio.
Entonces, si nos damos cuenta, el gozo nos ayuda aquí a perseverar.
Y en las situaciones difíciles Dios nos va a proveer su gozo.
El punto está que nosotros queramos o no queramos tomarlo.
Es como cuando a veces nosotros estamos tristes, a veces no queremos ni comer.
Y después eso va a traer consecuencias, porque
ya estamos ahí tristes, no quiero comer.
Y de repente, pues, nos da una gripe y después
andamos tristes y con gripe y sin ganas de comer.
Entonces, tenemos que recibir el gozo del Señor.
Tenemos que saber que claramente, pues, el don lo quiere dar.
Y no necesariamente va a ser una idea solo que, como que, ¿cómo lo pondrían?
Como cuando uno está acostado y uno tal vez está ahí tristón
y deprimido y que a veces queramos de que alguien venga.
Pues, nos bañe, nos cambie, nos siente en la mesa y nos debe comer en la boca.
Y pues, nos cepille el mismo los dientes.
Eso no funciona así, ¿verdad?
Lo que van a decir, mira, levántate, ya es tarde.
Anda, bañate.
Entonces, nosotros tenemos que tomar la responsabilidad de nosotros levantarnos.
Dios ya nos dio el poder.
Que no hagamos uso de ese poder es otra cosa.
Es decir, Dios nos ha dado el gozo.
Tenemos que hacer uso del gozo.
Es como que de repente alguien nos quiere invitar a
bailar y, ay, no, no tengo ganas porque estoy triste.
Entonces, mejor salgamos de esa tristeza y vayamos a bailar.
Es un ejemplo, claramente.
Ahora no estoy incentivando que vayan a la discoteca.
Pero lo que quiero entender es de que hay un, como
dice la Biblia, cambiamos nuestro lamento en baile.
Hay una transición, pero obviamente nosotros también tenemos que decidir,
en ese caso, si vamos a seguir tristes,
amargados, o vamos a tomar el gozo del Señor.
Es como cuando a veces alguien está triste, pone música triste hasta todo
volumen y ahí se pone a recordar su tristeza.
En lugar de eso, ¿por qué no poner la música
alegre, en este caso la alabanza de Dios?
Y decir, bueno, aunque esté triste, me voy a poner ahorita a danzar,
a cantar, a alegrarme, a que el gozo que Dios puso en
mí se exprese en regocijo y entrar en esta alegría.
Si no, a veces, ay, estoy triste, hasta pone
más canciones tristes para ponerse a llorar.
Ay, que nadie me quiere y ponen la canción de otras
canciones que hablan de la soledad, de la tristeza.
Y ahí más se apuñalan a sí mismos.
No funciona así.
No deberíamos hacerlo.
Debíamos tomar las armas de Dios o, en este caso,
el sentir de Dios, del gozo de Dios, para avanzar.
Porque nos lo está proporcionando una perseverancia y paciencia.
Vamos a leer otro versículo.
Primero esta es una licencia.
Es el capítulo 1, 6 al 7.
Versículo 6.
Y ustedes llegaron a ser imitadores de nosotros y del Señor, habiendo recibido la
palabra en medio de mucha tribulación, con el gozo del Espíritu.
Entonces, si nos damos cuenta, hay una relación
de la tribulación o de la aflicción con el gozo.
Es decir, que Dios, en las situaciones difíciles, también está proveyendo el gozo.
Y alguien dirá, mami, pero ¿por qué yo no lo tengo?
Pues porque no lo agarra.
Agárrelo.
Porque hay veces que, ¿cómo se dice la palabra?
El enemigo coloca obstáculos para que uno no lo haga.
Por ejemplo, ha pasado que hay personas que, por ejemplo,
en la iglesia no alaban o no danzan, por ejemplo.
Porque dice, es que tengo vergüenza de qué va a decir la gente.
Es decir, que él está impidiendo una manifestación de
gozo y regocijo de Dios porque quiere ir a la gente.
Entonces, hay una vergüenza que el enemigo está poniendo.
¿Para qué?
Para que él no se pueda recibir plenamente el gozo del
Señor o el regocijo del Señor o la alegría del Señor.
¿Por qué?
Porque, ¿qué van a decir?
Entonces, él mismo está poniendo el obstáculo.
El enemigo está engañando, el enemigo está hablando y él está creyendo al enemigo.
Entonces, él está impidiendo que se derrame completamente el gozo.
Porque esa es la expresión.
Cuando uno se mete de lleno, por así decirlo, a pasar las pruebas, Dios derrama
de su gracia, Dios derrama de su gloria y de su gozo en nosotros.
Y nosotros explotamos, si lo queremos llamar así, de júbilo.
Por eso la Biblia dice gritos de júbilo y de salvación.
Ahí en la tienda de los justos.
¿Por qué?
Porque es la expresión más amplia en ese sentido.
Entonces, vemos de que Dios provee el gozo en la tribulación.
Es decir, junto con nuestra perseverancia y paciencia va a estar el gozo.
Por eso dice perseverando con toda paciencia,
perseverancia y paciencia con gozo, no con tristeza.
No ahí con lamentaciones, no con un gozo del Señor en nosotros.
Pero no hay que creerle al enemigo y claramente
hay que meterse en la actitud del gozo.
Vamos a ver acá,
Hebreos capítulo 10, versículo 33 al 34, versículo 33.
Por una parte, siendo hechos un espectáculo público en oprobios y
aflicciones, y por otra, siendo compañeros de los que eran tratados así, 34,
porque tuvieron compasión de los prisioneros y aceptaron con gozo el
despojo de sus bienes, sabiendo que tienen para
ustedes mismos un mejor y más duradera posesión.
Entonces, aquí que está mencionando que nuestro entendimiento o nuestro gozo va
más enfocado a las cosas de los bienes venideros.
Es decir, que a veces nosotros nos enfocamos mucho en las cuestiones
terrenales, inclusive la pérdida ya sea económica o de otros índoles.
Al enfocarnos en eso, nosotros decimos, sí, qué mal, que no me quitaste cesto,
señor, porque no tengo eso, trabajo, etcétera.
Y ahí andamos en lamentos.
Pero aquí claramente dice, dice, sabiendo que tienen
para ustedes mismos una mejor y más duradera posesión.
Entonces, no importa lo que pueda pasar en nosotros, tenemos
que tener el gozo del señor, a pesar de que nos quiten cosas.
Por eso que en el libro de Habacuc también creo que menciona esa parte, que él no
tiene los ganados ni las ovejas, pero aún así con todo Dios se va a alegrar.
Entonces, no hay necesariamente una excusa,
necesariamente, para que nosotros estemos tristes.
Claramente, con esto no quiero decir que uno no esté triste, porque la palabra dice
claramente que hay una tristeza que procede del Señor, que produce
arrepentimiento para salvación, ¿verdad?
Pero no estamos hablando de ese sentido, estamos hablando de que vienen problemas,
circunstancias, situaciones, del cual no nos tienen que quitar el gozo del señor,
más bien tenemos que usar del gozo del señor.
Pero hay momentos que claramente van a ser ministraciones de parte de Dios en
arrepentimiento y vamos a estar tristes, pero aunque hay una tristeza, inclusive va
a permanecer el gozo, porque como
mencionamos, el gozo es un fruto del espíritu.
El gozo es espiritual, pero aparte es que se manifiesta el regocijo de ese gozo.
Es una diferencia.
Entonces uno puede estar triste, pero dentro con un gran remolino de gozo.
A mí me ha pasado y yo decía, cuando comencé
a leer el Evangelio, ¿qué es esto tan raro?
Decía yo, porque me siento, me veo triste y me siento hasta cierto punto triste,
pero por dentro tengo como que alguien estuviera brincando de alegría por dentro.
Es como que contradictorio, porque de una parte me puedo
ver triste, pero por dentro me siento hasta fortalecido.
Y decía, esto está extraño, pero es por lo
mismo, porque es un aspecto puramente espiritual.
El gozo es espiritual.
Entonces hay que aprender a aceptar estas cosas y mencionamos esto de los despojos,
porque alguien dirá, hermano, pero si yo ni dinero tengo para que me lo quiten.
Pero el punto no es el dinero, es que hay muchas cosas involucradas.
A veces Dios, cuando estamos en él, puede ser que nos quite amistades.
En mi caso tal vez yo no lo percibí mucho porque no tenía muchos amigos,
pero me he dado cuenta que hay personas que tienen bastantes
amigos y de repente Dios le comienza a quitar a los amigos.
Ellos sienten realmente, ¿por qué me quitas mis amigos?
O a veces también pasa cuando una persona tiene un novio o una novia y de repente
Dios le quita al novio y a la novia y ya no sigue la relación.
Y la persona te puede decir, sí, ¿por qué me quitaste a mi novio o a mi novia?
Es más, me iba a casar.
Pero es porque Dios sabe lo que va a pasar en un futuro o lo
que ellos o ellas están influenciando en la vida de la persona.
Entonces nosotros decimos, ah, señor, y comenzamos a aclarar, ¿por qué dices esto?
Señor, qué tan malo que sos.
Y ahí comienza uno a expresarse.
Pero no hemos entendido que Dios tiene una sabiduría, que Dios tiene un entendimiento
mayor que nosotros y que inclusive lo podemos
ver reflejado a veces en nuestros padres.
Porque nuestros padres a veces nos dicen, nos ponen
ciertos que para nosotros pueden ser leyes o impedimentos.
Por ejemplo, no venga más tarde a las 10.
No vaya a tal lugar, porque a veces mi papá me decía,
miren, no vaya a tal lugar a hacer trabajos en grupo.
Si lo van a hacer allá, mejor háganlo aquí en la casa, nos decía él.
Yo decía, mi papá tan exagerado, decía yo, ¿por qué quiere que no lo hagamos allá?
Y a veces uno se iba a escondidas, yo a veces me iba a escondidas a hacer los
trabajos porque tampoco los otros querían hacerlo allá en mi casa.
Entonces, también porque al otro creo que tampoco le permitían salir.
Entonces, de repente yo decía, ah, papá, voy a ir a un tal lado.
Y me terminaba yendo a esos lugares sin decirle nada.
Pero ya ahora que crecí, ya cuando uno conoce otras cosas y testimonio de otra
gente, se da cuenta que los padres no lo hicieron porque no les cae bien ese lugar,
en el sentido de que no me gusta, que no tiene
flores, sino porque son lugares peligrosos.
Porque tal vez ellos ya conocieron ese lugar, tal vez ya vivieron en esos
sectores, y no lo están haciendo por gusto, no lo están haciendo por odio,
o porque uno no quiere hacer las cosas, sino porque
ellos saben lo peligrosos que son esas situaciones.
Y yo decía, este es mi papá tan exagerado, o este es mi papá tan controlador,
qué sé yo, lo que puede venir a la mente de uno de joven, ¿verdad?
Pero no entiende que están tomando decisiones sabias, por amor a nosotros,
porque ya conocen las cosas.
Entonces, en este caso, con Dios también, a veces Dios nos quita cosas, llámese en
este caso, pues, amistades, relaciones de noviazgo, de otro tipo, o algún otro tipo
de situaciones que tal vez en mi mente no pasa por
ahorita, pero tenemos que aprender a aceptarla con gozo.
Tenemos que aprender a decir, esto es lo mejor, pues Dios quiere lo mejor para mí,
Dios me quiere fortalecer, porque esa es la relación
también que se muestra en el pasaje, ¿verdad?
Porque a veces las cargas de estas amistades que a veces tenemos en el mundo,
en lugar de fortalecernos en el Señor, lo que hacen es prácticamente
debilitarnos, porque realmente ellos no van a buscar lo que uno quiere buscar,
por muy amigos que puedan ser de uno, o por muy buenos de corazón que puedan
ser, pero ellos no van a buscar los lugares, como vimos el viernes,
dedicados a los pastos, ellos van a ver si van al cine, si van al boliche,
un día domingo, desde la mañana hasta la tarde cero, y tal vez uno quiera andar de
plena fiesta con el Señor desde las ocho hasta las seis, entonces vemos que no van
de la mano, entonces uno tiene que tomar una decisión, o se va a la iglesia,
o se va con los amigos, o mita a mita, pero es muy importante entender que si
Dios nos quita algo, pues hay que aceptarlo con gozo.
¿Por qué?
Porque hay bienes venideros mucho mejores para ello.
Muy bien, entonces vamos a ir finalizando acá con esto.
A lo que quiero resaltar con todo esto y el resumen de lo cual estoy mencionando es
que la idea de esta oración, es decir, porque de ahí partimos, la idea de la
oración es de que va a traer una consecuencia final y nos va a capacitar
para ello, es decir, que si nosotros oramos como aquí dice el apóstol Pablo,
Señor, te ruego que me fortalezcas con poder según tu potencia, entonces si yo
estoy orando eso y le digo Señor, ayúdame a ser fortalecido con todo poder
en tu potencia, eso significaría que me va esta oración y lo que Dios va a ejercer en
mí, me va a dar perseverancia y paciencia con gozo.
Entonces ya tenemos un resultado, así como cuando hablamos de Señor,
lléname del conocimiento de tu voluntad en sabiduría y comprensión espiritual,
eso nos va a ayudar para que caminemos como es digno del Señor, demos fruto en
toda buena obra, hagamos todo lo que le
agrada y crezcamos en el conocimiento de él.
Pero esta oración nos muestra que nos van a fortalecer en el poder de su potencia
para perseverar y ser pacientes para la venida del Señor en gozo, no para que
esperemos la venida del Señor tristones, decaídos, ahí como en derrota,
sino que lo esperemos con gozo, lo esperemos con esperanza y obviamente
para ello tenemos que leer la Biblia, porque la Biblia no sólo nos va a dar una
administración espiritual cuando la leamos, porque realmente las cosas son en
espíritu, a veces pensamos que todo se va hacia la mente en entendimiento,
pero recordemos que la base de las cosas está cimentada en el espíritu,
porque no fue primero lo material, fue lo primero, fue lo espiritual.
O sea, la Biblia dice que Dios es espíritu, no dice que Dios es materia,
dice que Dios es espíritu y él es padre de espíritus, es decir que primero hubo
espíritu, después se manifestó lo material, es decir que cuando yo leo la
Biblia, no me estoy acercando a un libro, me estoy acercando a una dimensión de
verdad, una dimensión espiritual y yo lo leo voy a recibir una administración de
verdad, pero también obviamente va a involucrar el entendimiento, como lo dice
1 Corintios 14, que primeramente está, pero aún dice, oraré con el espíritu,
pero también oraré con el entendimiento.
Entonces ahí habla de la edificación del
espíritu y la edificación del entendimiento.
Entonces lo que quiero entender con esto está de que a la hora de leer la Biblia
nos van a dar a nosotros la administración del gozo por la palabra de Dios,
pero también así mismo nos van a dar el entendimiento de las cosas, ya que hay
cosas que no las entendemos y por eso que estamos como...
estamos de una manera, en una posición de tristeza, de reclamo, de ira, qué sé yo,
y el entendimiento de Dios nos va a ayudar a eso, ¿sí?
Por eso he mencionado el caso de Salmo 118-24, porque ahí dice, este es el día
que echó el Señor, me alegraré y me gozaré.
O sea, que él no está viendo como una opción estar triste.
Él no está diciendo, ay Dios hizo este día, qué
bonito este día, me voy a deprimir al cuarto.
No dijo esa situación.
Es decir, como que él no lo está considerando.
O sea, el día es tan bello que Dios me ha dado su misericordia, se ha derramado en mí
este día, por lo tanto me voy a alegrar y me voy a gozar en él.
Porque no tiene sentido que el día esté bien bonito, por poner un ejemplo,
pues, porque tampoco es que uno se la pase viendo el sol o las nubes, sino que hay
que entender que Dios nos da un día bello, de misericordia, de perdón, de pecados,
de su fidelidad para estar con nosotros, porque obviamente nosotros fallamos,
pues, o sea, nosotros no es como que seamos fieles en un sentido puro, ¿sí?
O sea, nosotros fallamos, o sea, pecamos, cometemos errores.
Y Dios ahí está, él permanece fiel.
Entonces, por eso es un día hermoso, ¿verdad?
Es un día hermoso porque él permanece fiel, es un
día hermoso porque su misericordia está con nosotros.
Es un día hermoso, ¿por qué?
Porque nos sigue amando a pesar de nuestras maldades.
Entonces hay muchas cosas que Dios está derramando en este día, inclusive en este
día nos da la oportunidad Por eso que hay veces que he mencionado, aunque ahorita no
lo he hecho mucho, que a veces he mencionado
como, hoy es un buen día para ser como Jesús.
Entonces, es un bello día para ser como Jesús, pero Jesús no andaba ahí deprimido
en el cuarto, de ahí acostado, ahí me voy a ir a deprimir, ¿no?
Él vivía en el gozo del Señor, a pesar de las dificultades en la cruz,
porque vemos que la idea de la cruz fue algo muy difícil, pero a él se mantuvo
firme hasta llegar a ser crucificado y no se bajó de la cruz.
Más bien, su decisión fue firme, voy a ser
crucificado y voy a dar mi vida por amor a mis amigos.
Entonces, la firmeza que nosotros tenemos que tener en el gozo del Señor,
porque claramente también menciona que Jesús
soportó todo eso por el gozo puesto delante de él.
¿Y qué nos va a dar eso?
El ser fortalecidos con el poder de su potencia.
Y dentro de su potencia, ¿qué está?
El gozo.
¿Por qué menciono esto?
Recordemos que Nehemías capítulo 8, si no estoy mal, creo que es el versículo
10, dice que claramente ahí cuando comienzan a recitar la palabra del Señor y
poniéndole el sentido para que comprendieran las escrituras, en ese
momento dice que ellos entendieron la tristeza, entendieron lo mal que estaban
siendo ellos y se entristecieron, pero era por un arrepentimiento.
Y luego ellos, al finalizarse lo que vamos a llamar así el culto, se acercan a los
levitas y a los sacerdotes y les dicen que están
tristes por la situación que están viviendo.
Y él dice, no, o sea.
Alégrense que el gozo del Señor sea su fortaleza.
De ahí viene ese versículo del gozo del Señor, sea su fortaleza, sea su fuerza y
se vayan y coman de la grosura de la tierra.
Decir como mire, pues ya se arrepintieron, pues vayan, no se mantenga ahí tristones,
vayan y alégrense del Señor, que el gozo del Señor
los fortalezca a ustedes para seguir adelante.
Entonces vemos la relación del fortalecimiento o lo que es el Kratos,
o lo que entraría dentro del Kratos de Dios o la potencia de Dios, es la
provisión del gozo o la suministración del gozo para nosotros.
Entonces, atendámoslo verdad, para que nosotros tengamos mejores expresiones
hacia Dios cuando nos pasen las dificultades.
Así como Job, dice que va a Dios, que va a quitó, bendito sea el nombre del
Señor, o que dice que no le añadió a Dios despropósito, porque regularmente decimos,
sí, hermano, sí, ya tiene razón, que no sé qué.
Y de repente, cuando vienen los problemas, ahí va a quejarse, ahí va a alegar,
va a estar triste y un montón de cosas que a veces uno pasa.
Entonces nos damos cuenta que no hemos entendido lo que la palabra nos deja ver.
Lo hemos leído, pero no lo hemos asimilado o no
lo hemos procesado, creo que sería la palabra.
Entonces no lo hemos... o en el caso de las
alas, creo que... ¿cómo se llama la palabra?
No lo hemos masticado bien, no sé si se llama de esa manera.
Cuando uno come a veces algo, uno a veces... damos cuenta, uno come una
hamburguesa, una pizza, a veces uno no la come bien.
Y se vean... come todo el pedazo como que fuera una persona que no tuviera dientes.
Eso es como que le agarrara el pedazo y se lo comiera
y se lo tragara, no lo masticara, no lo asimilara.
A veces a nosotros pasa eso.
No estamos digiriendo bien la palabra, no estamos comprendiéndola.
A pesar de que la Biblia dice, por ejemplo, y con esto termino,
los casos de los vituperios, la Biblia menciona claramente, dice que nos debemos
alegrar por si hablan en contra de nosotros o tienen
vituperios en contra de nosotros, que nos deberíamos alegrar.
Pero cuando nos viene un vituperio, nos viene a veces una murmuración.
Lo primero que hacemos es enojarnos, andamos de mal carácter.
Sí, esto, ¿por qué?
Señor, ¿por qué permitir?
Y en lugar de decir, bueno, Gloria, me voy a celebrar, no lo hacemos.
Lo que hacemos es más ponernos enojados.
¿Pero por qué es?
Porque no lo hemos digerido, porque no hemos prestado mucha atención.
Solo le decimos, es más, hasta le decimos a alguien,
no me deberías alegrarte porque te está pasando eso.
Le decimos a veces nosotros a la otra persona y también lo hacemos con ligereza.
Y cuando nos pasa a nosotros, nosotros andamos
peor que el otro, que aquel que le aconsejamos.
¿Pero por qué?
Porque realmente no hemos asimilado bien la palabra.
Entonces deberíamos pedir mucha ayuda, Señor, para asimilar la palabra,
para digerirla, pero también tomar la actitud en ese momento.
Tenemos la fuerza de parte de Dios para hacerlo.
A veces no queremos.
Entonces debemos hacerlo.
Entonces vamos a orar para que Señor nos ayude.
Pidiendo esto, hacer rogar a Dios para que nos fortalezca según el poder de su
potencia, para tener perseverancia y paciencia con gozo.
¿Por qué?
Porque van a haber situaciones difíciles,
pero el gozo del Señor será nuestra fortaleza.
Padre, en nombre de Dios, damos las gracias por tu amor, belleza y misericordia.
Queremos hoy arrepentirnos delante de ti y vivir por ti y para ti.
Pero no es por los momentos en los cuales nos hemos quejado contigo.
Hemos dicho cosas que no nos convienen.
Hemos tomado frases que hemos escuchado de
formas populares y hemos dicho cosas indebidas.
Queremos arrepentirnos de ellos, Señor Jesús,
y queremos hoy darte la gloria y la honra.
Queremos hoy, Padre bendito, tomar tu gozo.
Y en lugar de estar ahí tristones en nuestra
cama, mejor buscar cantar alabanzas a ti.
En lugar de poner música triste y querer llorar, mejor por qué no tomar la alegría
de tu salvación y comenzar a exponernos en gozo.
Pedimos perdón por nuestras actitudes que no han sido muy gratas delante de ti.
Pero también te agradecemos por lo que estás
haciendo y has hecho y harás de nosotros.
Gracias por amarnos, por bendecirnos y sostenernos.
Te agradecemos hoy, amigo mío, por la gran misericordia.
Ayúdanos a abrazar ese versículo del Salmo 118-24.
Y también lo de Habacuc, ¿no?
Aunque sean las cosas difíciles, alegrarse, regocijarse.
Te agradecemos por todo esto, por tus consejos y tus enseñanzas.
Y a la madurez que nos estás llevando.
Gracias, amigo y pastor, en Cristo Jesús amado nuestro.
Amén.
Vamos a orar ahora por las personas que quieran
aceptar a Jesús como Señor y como Salvador.
Ahí está.
Como Señor y Salvador, ¿verdad?
Padre, no me asustes con las gracias porque has sido un Dios fiel.
Hemos recibido tu protección y tu fidelidad y
queremos hoy aceptarte como Señor y Salvador.
Sabemos que hemos hecho lo malo y que hemos dañado a otras personas y a nosotros.
Y que también nuestras actitudes han ido en contra de ti.
Pero queremos hoy arrepentirnos.
Queremos hoy reconocerte y queremos hoy declarar que tú eres Señor y Salvador.
Y que tú resucitaste a Jesús dentro de los muertos.
Y que Jesucristo hizo una reconciliación con nosotros en la Cruz del Calvario.
Y que nos ha dado vida nueva por su resurrección.
Por lo cual queremos ser bautizados en agua, bautizados con tu Espíritu Santo.
Y participar de la Santa Cena en el nombre de Jesús.
A ti, gloria, honra, honor, poder y alabanza por los siglos de los siglos.
Amén.
Ok, vamos a adorar también por las diferentes necesidades.
Como dice su palabra, mi Dios suplirá todas vuestras
necesidades conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús.
Dios y Padre, venimos hoy delante de ti porque
sabemos de que hay necesidades en tu pueblo.
Sabemos de que hay necesidades de diferente tipo.
Te pedimos hoy para que tú traigas la llenura de tu Espíritu Santo.
Ya que es una gran necesidad que tenemos y que necesitamos.
Porque tu palabra dice que si un padre que
es malo sabe dar buenas dadivas a sus hijos.
Cuanto más nuestro Padre Celestial dará el Espíritu Santo a quien se lo pida.
Así que por eso queremos priorizar hoy sobre la llenura del Espíritu Santo.
Para nosotros, para los que nos rodean y para nuestra nación.
Queremos hoy ser llenos del Espíritu.
Queremos ser bautizados con tu Espíritu.
Queremos declarar las palabras de David que dice que
mi copa está rebozando del gozo del Espíritu de Dios.
Queremos decir también como la palabra dice que
mi lengua es como pluma de escribiente muy ligera.
Así que damos gloria y honra a tu nombre Padre y Salvador.
También pedimos Señor por un Espíritu de gracia, de oración.
Un Espíritu de Señor Jesús de Elías.
También pedimos Señor Jesús para que tú envíes
sanidades, maravillas, prodigios y milagros.
Para aquellos que lo necesitan.
Aquí hay personas necesitadas de un milagro.
Necesitadas de una liberación.
Necesitadas de sanidades.
Necesitadas de señales o de un prodigio por tanto de parte tuya.
Por lo que pueden estar viviendo.
También pedimos Padre bendito que examines los corazones.
Y que atiendas a la voz de ellos conforme a tu misericordia y tu voluntad.
Pedimos también para que proveas medicina para las personas que necesitan.
También proveas comida, vivienda o algunas otras necesidades que pasan.
O reconciliaciones familiares.
También pedimos por la vida del huérfano, los ancianos y las ancianas.
Y los padres y madres solteros.
Te lo pedimos en Cristo Jesús.
Pedimos que la nación de Guatemala entre en arrepentimiento para salvación.
Igual a las naciones que nos escuchan.
Y de que esta nación de Guatemala sea libre de pandillas, de tráfico de armas,
de drogas.
También sea libre de esto de trata de personas.
Y también de estas situaciones de terrorismo o carteles.
Que quieren involucrarse en la nación.
O que todavía están involucrados.
Y que tu mano porosa venga a salvarnos.
Te agradecemos hoy Padre bendito.
Y también pedimos para que envíes obreros a la mies.
Porque la mies es mucha y los obreros son pocos.
Te agradecemos hoy eternamente Pastor mío y socorro mío.
En Cristo Jesús agradecemos de tu fidelidad y tu bondad.
Para el avance de la gloria de tu gracia en Cristo Jesús Señor nuestro.
Amén.
Y Amén.