Amados bendiciones, Dios los bendiga, un fuerte abrazo,
el amor y la bendición de Dios sea con todos ustedes.
Por gracia de Dios estamos aquí presentes para continuar
con lo que es nuestra lectura de la Biblia con comentarios.
En esta vez pues ya al concluir lo que es Colosenses capítulo 1 del versículo 9 al
12, el cual hemos venido leyendo y comentando, ahora ya vamos a entrar a otro
bloque de lectura que es el versículo 13 al 23.
Entonces en este bloque de lectura, claramente pues haremos la misma
continuidad, por así decirlo, que hemos venido teniendo, es decir, e ir leyendo y
luego comentando el versículo sin prisas, por así decirlo, es decir, así como en el
caso del versículo 12 anterior vimos como en cuatro partes el versículo 12,
por las diferentes cosas que tenía el versículo 12.
Entonces en este caso será similar, no significa que vamos a dar de golpes en
todo el bloque del 13 al 23, sino que vamos a ir viendo para
ir entendiendo la escritura si nos toca 5, 10 o 15 o 20.
Ver un versículo lo vamos a hacer, no tenemos prisa en ese sentido.
Más bien queremos, como es la escritura, brindar un entendimiento para que se
comprenda la lectura y cuando uno logra leer
entienda mucho mejor lo que Dios quiere decir.
Entonces por eso leemos y buscamos brindar un entendimiento.
Esto ya lo hemos hablado, hemos buscado hacerlo basado en lo que dice 1 Timoteo
4.13 donde dice entre tanto que vengo, dedícate
a la lectura, la exhortación y la enseñanza.
Entonces por eso leemos y brindamos exhortaciones y enseñanzas.
Y también como dicen en Mías capítulo 8, que mientras leían le colocaban el
entendimiento para que comprendieran las escrituras.
Ok, entonces vamos a orar para dar inicio,
que el Señor Jesús nos ayude en este tiempo.
Ok, vamos a orar.
Padre hermoso, estamos en gracias por tu amor, fidelidad y gloria.
Ayúdanos hoy Señor Jesús para que tú seas nuestro socorro, nuestra fortaleza.
Dirígenos Padre eterno para que tú seas nuestro Señor y Redentor.
Guarda nuestro corazón de todo mal, de toda ira, de toda contienda,
de toda obra que nos influye.
Padre bendito, más bien ayúdanos a ser sostenidos en
ti, fortalecidos en ti, renovados en ti, Señor Jesús.
Gracias Señor Jesús por todo el amor que tú nos das, por toda la bendición que tú
nos das, por toda la gracia que tú nos das, pero en nuestros pecados y nuestras
faltas, si ayúdanos hoy Señor Jesús a bendecirte, amarte y adorarte.
Que nuestro corazón se alegre en tu salvación
y que podamos aprender y entender tu palabra.
Te agradecemos hoy, amado Padre y Pastor, por toda tu misericordia y tu fidelidad.
Líbranos Señor del mal, líbranos Señor Jesús de toda obra de engaño y de mentira.
Más bien ayúdanos a caminar rectamente en tu palabra y a entender tu palabra,
comprender tu palabra y andar en tu palabra.
Ayúdanos a comprender que tu venida está cerca y también comprender la gran
salvación que has dado a nuestras vidas para la alabanza de la gloria de tu gracia.
Te bendecimos y te amamos, Cristo Jesús.
Ayúdanos Señor Jesús para darte la gloria.
Bendito eres eternamente y para siempre, Dios de Israel.
Y dirígenos para comprenderte, amarte y adorarte por la eternidad.
Te agradecemos hoy por todo, Pastor y Rey de Israel.
Te agradecemos, Señor amado, por tu justicia y tu fidelidad.
Declaramos, Señor Jesús, que no a nosotros ojiva, no a nosotros, sino a tu nombre sea
la gloria, por tu misericordia, por tu fidelidad, porque
tú nos has hecho y no a nosotros, a nosotros mismos.
Señor Jesús, bendito eres eternamente y para siempre.
Gloria a su nombre.
Muy bien, entonces, no quiero verificar algo aquí, creo que estamos bien.
Muy bien, entonces vamos a ir iniciando con lo que es la lectura ya en detalle,
¿verdad?
Sólo déjeme abrir la ventana.
Muy bien, bendito sea el nombre de Jesús.
Bueno, entonces, como mencionábamos, tenemos lo siguiente.
Tenemos lo que es la lectura...
Tenemos lo que es la lectura del libro de Colosenses,
capítulo 1, versículo 13 al 23, este día de hoy, que es primero de marzo del 2026.
A las 9.23 vamos a ir comenzando más o menos.
Y lo que vamos a hacer es lo mismo que hemos estado haciendo.
Vamos a buscarle los dos veces, del 13 al 23, luego leerlo, vamos a
comentar, a dar comentarios del versículo 13.
Este título lo brinda la Biblia de las Américas, bueno, la nueva versión de las
Américas, que dice la persona y la obra de Jesucristo.
Eso es lo que menciona la Biblia de la nueva versión de las Américas,
que es la Biblia que estamos leyendo.
Ahora vemos aquí lo que dice Colosenses, capítulo 1, versículo 13 al 23.
17.
Y él es antes de todas las cosas y en él todas las cosas permanecen.
18.
Él es también la cabeza del cuerpo, que es la iglesia.
Él es el principio, el primogénito de entre los
muertos, a fin de que él tenga en todo la primicia.
19.
Porque agradó al Padre que en él habitara toda la plenitud.
20.
Y por medio de él reconciliar todas las cosas consigo, habiendo hecho la paz por
medio de la sangre de su cruz, por medio de él, repito, ya sean las que
están en la tierra o las que están en los cielos.
21.
Y aunque ustedes antes estaban alejados y
eran de ánimo hostil, ocupados en malas obras.
22.
Sin embargo, ahora Dios los ha reconciliado en Cristo, en su cuerpo de
carne, mediante su muerte, a fin de presentar los
santos sin mancha e irreprensibles delante de él.
13.
Esto él hará si en verdad permanecen en la fe, bien cimentados y constantes,
sin moverse de la esperanza del evangelio que han oído, que fue proclamado a toda la
creación debajo del cielo y de la cual yo, Pablo, fui hecho ministro.
Ok, entonces vamos a buscar leerlo otra vez.
Vamos a regresar acá al versículo 13 y ahorita vamos a leerlo nuevamente.
Ok, pero otra vez leamos, porque él nos libró del dominio
de las tinieblas y nos trasladó al reino de su hijo amado.
14.
En quien tenemos redención, el perdón de los pecados.
15.
Él es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda creación.
16.
Porque en él fueron creadas todas las cosas, tanto en los cielos como en la
tierra, visibles e invisibles, ya sean
tronos, o dominios, o poderes, o autoridades.
Todo ha sido creado por medio de él y para él.
17.
Y él es antes de todas las cosas, y en él todas las cosas permanecen.
18.
Él es también la cabeza del cuerpo, que es la iglesia.
Él es el principio, el primogénito de entre los
muertos, a fin de que él tenga en toda la primicia.
19.
Porque agradó al Padre que en él habitara toda la plenitud.
20.
Y por medio de él reconciliar todas las cosas consigo,
habiendo hecho la paz por medio de la sangre de su cruz.
Por medio de él, repito, ya sean las que están
en la tierra, o las que están en los cielos.
21.
Y cuando ustedes antes estaban alejados y
eran de ánimo hostil, ocupados en malas obras.
22.
Sin embargo, ahora Dios los ha reconciliado en Cristo, en su cuerpo de
carne, mediante su muerte, a fin de presentar a los
santos, sin mancha e irreprensibles, delante de él.
Esto él hará si en verdad permanecen en la fe bien cimentados y constantes,
sin moverse de la esperanza del evangelio que han oído.
23.
Que fue proclamado a toda la creación debajo del cielo, y del cual yo,
Pablo, fui hecho ministro.
Muy bien.
Sé que hay varias cosas que resaltar acá, en todo el capítulo, pero como mencioné
desde el inicio, vamos a ir viéndolas por partes.
No solo una explicación general de lo que se está mencionando,
porque es la forma en la que hemos venido tratando esto.
Y por esa razón, vamos a comenzar a hablar del versículo 13.
Bueno, antes de mencionar el versículo 13, solo quiero un pequeño resumen de lo que
hemos venido hablando del 1 al 12, antes de entrar al 13, porque ciertamente
tiene una relación por la conexión que, por ejemplo, en este caso, el versículo 13
dice, porque él nos libró esta parte porque ya hemos hablado también nosotros
acá, de que porque hace una conexión de lo que venimos hablando, o cuando habla de
para, cuando en su momento hablamos de la oración, de las oraciones que hace Pablo,
utiliza para o porque, porque obviamente está brindando
un resultado, o algo que uno espera, o una razón.
Entonces, claramente algunas, por ejemplo, la reina Valera, el versículo 13 lo liga
junto con el 12, pero las Américas como que lo separa para mostrar algo diferente.
Eso ya es puras cuestiones de que ellos lo manejan, pero... Entonces, a lo que quiero
entender con esto está de que hemos estado hablando de que Colosenses, el apóstol
Pablo, no conocía a la iglesia de Colosas de una manera presencial.
Prácticamente lo que él conocía a la iglesia de Colosas
era el informe que Epáfras le estaba dando a Pablo.
Hemos mencionado que no se sabe con exactitud quién era Epáfras, en el sentido
de que si se convirtió por medio de una predicación de Pablo, o prácticamente
cuándo comenzó su predicación en la iglesia de
Colosas, muchos detalles de Epáfras no se conocen.
He visto que algunas fuentes mencionan como que quieren forzar, creo y considero
que quieren forzar, como que Epáfras se convirtió por la predicación de Pablo.
Por ejemplo, dicen en algunas fuentes de que cuando Pablo llegó a Éfeso,
Epáfras también estaba en Éfeso, y posiblemente ahí
conoció el evangelio de Epáfras y lo llevó a Colosas.
Pero no necesariamente considero que eso sea fidedigno, o sea, muy claro.
Creo que es más que una conjetura.
Pero no podemos mencionar que no había otros creyentes
antes que estaban haciendo la obra del evangelio.
También recordemos de que cuando Pablo dice que él no iría a algún otro lugar
donde ya ha sido predicado el evangelio de Cristo, posiblemente ya había gente
predicando el evangelio en Colosas, y que tal vez posiblemente por eso no fue
a Éfeso, o simplemente por falta de una que Dios no le haya dado la dirección para
poder ir a predicar a Colosas o esas regiones.
Porque recordemos de que él habla en el libro de Romanos, capítulo 15,
si no estoy mal, y creo que también en Corintio, que hay una relación entre
ambos, que él se enfocó en la región que le había sido dada.
En otras versiones dice, por ejemplo, en la Biblia de las
Américas, en la esfera que me ha sido dada para predicar.
Entonces, obviamente él no tenía... él tenía uno, por la dirección en las
regiones que le daba, dos, porque él también no predicaba donde ya había sido
colocado un fundamento, y tres, en la dirección que el
Espíritu Santo le da conforme a lo que aparece en Hechos 16.
Entonces, ¿qué quiero entender con esto?
Por el caso de Epáfras, que no sabemos a ciencia cierta cómo se conocen,
posiblemente Epáfras ya llevaba haciendo una obra, ya sea después del apostolado
del apóstol Pablo, o antes del apostolado del apóstol Pablo, porque obviamente Pablo
no es que se convirtió, ya comenzó a ser apóstol,
pero es que había una moto fuerte.
Ok, entonces, como mencionaba... perdón, es que había una moto que sonaba fuerte.
Entonces, como mencionaba, el sentido, en este caso, de lo que venimos hablando
con Pablo y en Epáfras, es de que no sabemos a ciencia cierta cuándo se
conocen, en el sentido de... ah, ya me acuerdo, perdón, ¿dónde venía?
O sea, Pablo no se convierte al instante, o sea, Pablo no se convierte en el instante.
Recordemos de que de la conversión de Pablo pasaron... y de la conversión de
Pablo hacia atrás, es decir, Pentecostés, aproximadamente fue un año o tres años
después del Pentecostés cuando Pablo se convierte.
No se sabe con exactitud en qué fecha fue, pero algunos mencionan entre un rango de
un año o tres años después del Pentecostés que se convierte Pablo.
Y después de eso pasan casi 13 años, cuando vemos Hechos capítulo 13,
cuando lo nombran como apóstol, prácticamente, junto con Bernabé.
Y de allí hacia el capítulo 19, si no estoy mal, perdón, del Pentecostés
hasta el capítulo 19, si no estoy mal, hay casi 30 años.
Es decir, que ya había muchos predicadores, muchas personas que habían
evangelizado muchas regiones en ese lapso de tiempo.
Pues eso son 30 años, es bastante, es casi una vida.
Es como en mi caso, yo nací en 1988, y obviamente del 1988 a la fecha hay
muchos predicadores de que se han levantado en esas épocas,
y que están haciendo una labor alrededor del tiempo.
Entonces, Pájaras en sí mismo ya era un ministro que no conocemos en qué época
comenzó a militar, pero sí sabemos de que él estuvo
militando, predicando en Colosas, La Odisea y Hierápolis.
Él le presenta un informe a Pablo, no como un informe en el sentido como bajo
la cobertura de Pablo, porque no necesariamente puede haber sido una
cobertura, sino tal vez una cooperación, como cuando
menciona Pedro sobre la diestra de compañerismo.
Y él habla cuando estaba en la cárcel, prácticamente en arresto domiciliar.
Eso sí se conoce, que posiblemente tal vez ahí de alguna manera llegaron a hablar.
Entonces, por esa manera, él dio el informe.
Entonces, Pablo claramente no hizo oídos sordos al informe que presenta Epáfras,
sino que claramente le da una alegría, le da un gozo, y también obviamente está
atento a la iglesia de Colosas, La Odisea y Hierápolis.
Entonces, él viene y en su función como apóstol del Señor Jesucristo, claramente
envía estas cartas a la iglesia de Colosas.
Inclusive, por eso dice también que se lea en La Odisea por la cercanía de la región
y posiblemente por la, si lo podríamos llamar así, por
la cobertura que tenía Epáfras sobre esas congregaciones.
No se menciona si Epáfras era apóstolo, pastor, etcétera.
No se menciona.
Sólo se menciona que Epáfras estaba ministrando en esas congregaciones.
Entonces, en lo que me llama mucho la atención a mí, que es lo que hemos estado
hablando, de que Pablo comienza a mencionar
constantemente sus oraciones por la iglesia de Colosas.
Desde el versículo 3 habla de orar por gratitud
a la fe en Jesucristo y el amor por los santos.
Luego menciona en el versículo 9, que habla de que desde que oyeron lo que
Epáfras les había contado, no cesaron de orar por la iglesia de Colosas para que
sean llenas de todo el conocimiento de la voluntad
de Dios en sabiduría y comprensión espiritual.
Y luego menciona de que él también va a rogar a Dios para que ellos sean
fortalecidos con todo poder según la potencia y la gloria de Dios.
Entonces vemos que hay prácticamente tres
menciones de oración que el apóstol Pablo hace.
Hemos estado mencionando que no es sólo el hecho de predicar o no sólo el hecho de
enviar las cartas, sino que también tener una constancia de oración e intercesión,
en este caso por la iglesia de Colosas, que es lo que está mostrando el apóstol Pablo.
Pero también vemos que este ministro Epáfras había estado ministrando a las
iglesias y una de las cosas que hemos mencionado es de que hay que respetar a
los hermanos que también se han esforzado en las congregaciones y que están
ministrando fuertemente en las congregaciones y de manera constante.
Menciono esto porque obviamente sabemos nosotros de que hay ministros que están
trabajando de manera local en las congregaciones, pero las personas a veces
sólo se quieren enfocar en las personas que son por así lo famosas.
Y estas personas, aunque son bendecidas por Dios, aunque están predicando y está
bien escucharlas, pero a veces se puede dignificar más a ellos que la labor del
pastor local, porque el pastor local está más atento.
Es decir, no es que uno va a agarrar el teléfono y llamar a ese personaje famoso
que también nos va a contestar y a veces el pastor local uno lo puede llamar y lo
puede estar atendiendo y le puede dar un seguimiento, lo está
formando para que sea guiado a ser un hijo de Dios como se debe.
Entonces hablamos de todo eso en su momento en las otras reuniones,
pero lo que quiero llegar con todo esto está de que el apóstol Palo comienza a
hablar de diferentes cosas que lo último que hablamos fue de la capacitación,
en el sentido no una capacitación de instructiva, sino una capacitación en el
sentido de dar algo para que la persona pueda hacerlo.
Y hablamos, por ejemplo, que Dios nos dio un corazón nuevo, es decir, nos capacitó
dándonos un corazón nuevo para que nosotros pudiésemos compartir la herencia
de los santos, que fue lo último que mencionamos,
que nos trasladó de las tinieblas a su luz admirable.
Y aquí es donde recae prácticamente con los censos 1.13.
Dice por qué él nos libró del dominio de las
tinieblas y nos trasladó al reino de su hijo amado.
¿Por qué?
Porque obviamente, como mencionamos, no podemos estar
en el reino de Dios si no tenemos esa capacidad.
Y claramente fue lo que hizo Dios trasladarnos
a nosotros, dándonos un corazón nuevo.
Y eso es muy importante.
Y lo que vamos a mencionar hoy, tal vez me voy a sitiar más aquí en
dominio, porque es importante dar a entender y
conocer la magnitud de lo que Dios nos salvó.
Es decir, a veces nosotros podemos pensar que Dios sólo nos ayudó a dejar de decir
malas palabras, o que Dios sólo nos ayudó para, qué
sé yo, tuvimos un problema y Dios vino y nos rescató.
Y de alguna manera es cierto, porque obviamente nos ha rescatado.
Pero no hemos conocido la gran magnitud del
impacto de la salvación que nos ha dado a nosotros.
Y es algo que nosotros tenemos que comenzar a comprender
y entender del impacto de la salvación que nos dio.
Caso contrario, nosotros no podemos agradecerle
o vivir con una verdadera convicción.
Entonces tenemos que tener nosotros un buen entendimiento.
Claramente entendemos todos de que hay personas que tal vez se han portado bien,
no han tenido ningún problema y escuchan a Jesús y se acercan.
Pero también hay que entender de que tenemos que comprender de que lo que nos
libró, porque alguien puede ser muy buena persona aquí en la tierra, pero si esta
persona no cree en Jesucristo, va a ir a condenación
eterna, por muy buena que pueda haber sido.
Pero por otro lado, ahí puede ser que hay una persona muy, muy mala y él cree en
Jesús y se va a ir a salvación, porque él conoció a Jesucristo.
Claramente también se puede dar el caso de que ambos pueden conocer a Dios,
tanto el que es buena persona como el que puede
ser mala persona, según ámbitos terrenales.
Y los dos pueden entrar a conocer a Jesucristo en plenitud.
Pero lo que quiero entender con todo esto está de que a veces nosotros no somos
conscientes de la salvación que nos ha dado.
Y lo digo claramente por mi propia experiencia, en el sentido de que cuando
yo conocía a Jesús, lo primero que testificaba yo era,
yo creo en Jesús porque me libró de una depresión.
Ese era mi testimonio.
Eso es lo que siempre comentaba.
De un punto a otro, donde comencé a reflexionar, decía, pero es cierto,
así me sacó la depresión, pero me libró más que eso, porque si yo no hubiera
estado deprimido, igual me salvó en la cruz del Calvario de una condenación eterna.
O sea que la obra de la cruz es mucho más grande que mi liberación de la depresión,
porque si yo hubiera estado bien, no deprimido ni nada, él de igual manera
me saca de esto, de esta condena eterna, para darme una salvación.
Y comencé a entender de que ciertamente el no creer en Jesús provoca una serie de
consecuencias, por así decirlo, que pueden
llegar a manifestarse de diferentes maneras.
¿Por qué?
Porque la Biblia menciona que el pecado es no creer en Jesús.
O sea, no dice que el pecado es fornicar, adulterar,
etcétera, sino que esas son las obras de la carne.
Es decir, por cuanto yo no creo en Jesús, después se
comienzan a desglosar las demás cosas que uno puede tener.
Puede ser prostitución, adicción, adulterio, maldad, injusticias,
etcétera, por no creer en Jesús.
Pero al creer en Jesús, luego eso cambia a las
otras ramas, como lo que es los frutos del Espíritu.
Entonces, a lo que quiero llegar con todo esto está de que nosotros no hemos
comprendido la gran liberación que Dios nos ha dado.
Y eso es lo que está tratando de mencionar aquí el apóstol Pablo, porque él nos libró
del dominio en las tinieblas y nos trasladó al reino de su hijo amado.
Es decir, que estábamos prácticamente sometidos a un dominio.
Y este dominio que el cual estábamos sometidos, es decir, que no solo nos
cambia, sino que en el sentido que nos transforma, sino que
nos cambia de lugar, porque hay una diferente forma de vida.
Y claramente hay ciertas cosas que hay que ver acá.
Y vamos a esta palabra dominio, a qué se refiere.
Pero antes de eso vamos a ver un versículo que es 1 Pedro, porque también Pedro habla
de esto, dice 1 Pedro, según capítulos versículos 9.
Pero ustedes son el linaje escogido, real sacerdocio, nación santa,
pueblo adquirido para posesión de Dios, a fin de que anuncian las virtudes de
aquel que los llamó de las tinieblas a su luz admirable.
Entonces, si nos damos cuenta, Dios nos hizo no solo un cambio de
corazón, sino que también Dios lo que hizo fue trasladarnos de reino.
Es algo así como sabemos nosotros que hay ciertos países donde someten a las
personas, donde no tienen una buena manera de tratarse, una mala economía,
no apoyan los derechos, por así decirlo, de las personas, etcétera.
Entonces, aunque puede haber una buena persona ahí,
pero va a estar bajo un régimen el cual no quiere estar.
Entonces, ¿qué pasa?
Por eso que muchas personas lo que hacen es migrar a otros países.
Por eso que en el lado de acá, en este caso de América, muchas personas
lo que hacen es migrar hacia los Estados Unidos porque ellos consideran que tienen
una mejor economía, un mejor bienestar, etcétera.
Entonces, mucha gente lo que hace es salir de sus países que pueden estar en grandes
pobrezas, pocas oportunidades, etcétera.
Y ellos migran para tener una mejor vida.
Esto aquí, obviamente, aquí en donde nosotros vivimos, que es América.
Pero cuando nos vamos del lado de Europa, también hay muchas personas que vienen,
que emigran de África hacia países europeos.
Entonces, el sentido de la migración o lo que nosotros vemos es obviamente porque
hay países, en este caso por lo poco que he conocido, en África que tienen ciertas
monarquías que lo que hacen es someter al pueblo o que ellos todos los recursos los
gasta el mismo rey que está a cargo de ese país.
No todos los países de África, obviamente,
sino que hay algunos que someten más a otros.
Y obviamente ellos no quieren estar sometidos bajo esos régimen, bajo esas
pobrezas y otras cuestiones, y buscan migrar hacia
otro lugar para tener una mejor esperanza de vida.
Claramente también hay gente que se aprovecha en el proceso.
Pero lo que quiero entender con esto está de que nosotros no sólo podríamos estar en
un lugar con el corazón cambiado, sino que también nos cambió Dios a este
reino, que es de parte de Dios, para sacarnos de ese reino de tinieblas,
para ya no estar sometidos a ese reino de tinieblas.
¿Por qué?
Porque obviamente la ley o los países o los reinos
tienen cierto reglamento y tienen cierto sometimiento.
Y aquí es donde viene la palabra dominio, que es la que
hemos visto como la palabra exousia, 1849, que es del griego.
Dice que viene de extesi, que es la 1832, en el sentido de capacidad privilegio,
es decir, fuerza, capacidad, competencia, libertad u objetivamente maestría,
concretamente magistrado, sobrehumano, potente,
símbolo de control, influencia y delegada.
Se ha traducido como autoridad, derecho, dueño, jurisdicción, libertad,
poder, potencia y potestad.
¿Qué quiero entender con esto?
Que cuando se habla de estar en un dominio, una jurisdicción, es decir,
que prácticamente estas personas tienen cierto poder sobre nosotros.
Entonces nosotros estamos bajo este dominio o estábamos bajo ese dominio,
bajo ese régimen y no podíamos necesariamente hacer nada.
Y por eso que Dios viene a libertarnos de este dominio.
Obviamente aquí hay algo que también entender, de lo cual hemos hablado,
tal vez no acá en esta reunión específico, de los días domingo, pero sí los días
sábados, cuando habíamos hablado acerca de los reinos.
Que un reino, a veces pues no entendemos muchísimo a nosotros por la manera que
vivimos, pero prácticamente un reino significa el dominio del rey.
Eso se escucha, se entiende mejor en el inglés,
por ejemplo, que en el inglés se dice kingdom.
Que kingdom es la combinación de la palabra rey y dominio.
Kingdom es el dominio del rey.
Entonces igual en el hebreo también hay una relación similar, o sea que el reino
viene del rey, es decir que si no hay un rey no puede haber un reino.
Pero el reino es el dominio del rey, es decir lo que el rey domina,
lo que el rey cubre, lo que el rey se encarga.
Por eso que también en el libro de iglesia se menciona que dice que así como es la
fuerza del rey, así también es la cantidad del pueblo.
Tanto entender que si un reino es grande y glorioso y hay
una multitud de eso, pues así manifiesta también su poder.
Entonces lo que quiero entender es que cuando aquí se nos libró del dominio,
significa que había un reinado prácticamente, pero de tinieblas sobre
nosotros y estábamos siendo dominados por este imperio de tinieblas.
Entonces cuando nosotros somos cambiados al reino de Dios, obviamente ahora
buscamos sujetarnos al rey de gloria, al reino del hijo amado, conforme a lo que
él quiere y necesita, porque si no va a tener obviamente repercusiones.
Por eso que nosotros vemos los países tienen leyes.
Si alguien viola la ley de ese país, ¿qué pasa?
Va a sufrir las consecuencias.
De igual manera pasa en el reino de las tinieblas.
El reino de las tinieblas tiene sus reglas y
si no las aplican va a traer sus consecuencias.
Por eso que la gente habla de la ley de la selva, por ejemplo, o la ley de la calle,
porque cada área en ese sentido del mundo, como nosotros
manejamos, sabemos que tiene una manera de hacerse las cosas.
Pero cuando cambiamos al reino de Dios esas cosas ya no funcionan en el reino de
Dios porque tienen su propia forma y naturaleza.
Por eso que inclusive Jesucristo decía ahora, si alguien te pega en una mejilla,
colócale la otra.
¿Por qué?
Porque así es en el reino de Dios.
En el reino de las tinieblas le meten a alguien un golpe y
le dicen a uno no te dejes y ahí van a agarrarse a golpes.
Inclusive a veces cuando se ve en películas, cuando hablan acerca en las
cárceles o inclusive en ciertos documentales y que la gente dice que no se
dejen, lo primero que hacen es entrar a golpes porque ya la
regla es el quién es el más fuerte y aquel que no se deja.
Prácticamente no le... aquel que se deja, perdón, lo van a continuar sometiéndolo,
pero aquel que no se deja lo van a ver de lejos y lo van a tratar de respetar.
Entonces eso es lo que estoy tratando de entender con esto está que hay en ciertos
dominios, hay ciertas formas de vidas y hay que someterse a ciertos gobiernos que
pueden estarse estableciendo, en este caso el dominio
de las tinieblas y en este caso el reino de Dios.
Es decir, no vamos a andar en el reino de Dios o en el dominio de Dios abajo
nuestras propias expensas porque existe un rey que
gobierna y rige y que tenemos que vivir conforme a él.
Ahora, lo que estoy mencionando tiene una relación con la palabra exousia o dominio
y del sometimiento que nos tenían antes a nosotros en el
lado de las tinieblas y por eso que vamos a leerlo acá.
En Mateo capítulo 18 9 dice porque yo también soy hombre bajo autoridad con
soldados a mis órdenes y digo a éste ve y va y al
otro ven y viene y a mi siervo hace esto y lo hace.
Ahora, éste Mateo 8 9, 18 9, perdón, coloqué este versículo por dos razones.
Uno, porque menciona la palabra exousia o dominio o autoridad que se menciona en
colosenses, pero también lo que implicaba esta autoridad era porque dice yo también
soy hombre bajo autoridad o bajo dominio con soldados a mis órdenes.
Es decir, que él tiene un dominio o una autoridad sobre sus soldados y le dice ve
y va y al otro ven y viene y a mi y a mi siervo hace esto y lo hace.
Es decir, que él tiene un dominio y bajo este dominio le
dice a las personas qué hacer y las personas lo hacen.
Ahora, qué quiero entender con esto, que en el
dominio de las tinieblas el enemigo nos trataba así.
El enemigo nos decía mira, anda a pecar y nosotros íbamos a pecar.
Ya sea anda fornicando, anda adulterada, anda mentira, anda
a hacer esto y lo otro y nosotros íbamos y lo hacíamos.
Inclusive a veces nosotros no queriendo hacerlo, nosotros lo terminábamos haciendo.
Por eso que hay muchas personas a veces que dicen es
que yo no lo quiero hacer, pero lo termino haciendo.
Hay muchas personas que dicen es que yo quiero dejarlo hacer, pero no puedo.
¿Por qué?
Porque hay un dominio de las tinieblas y las
tinieblas dicen ve y hazlo y uno va y lo hace.
¿Por qué?
Porque uno estaba en el reino de las tinieblas, estaba
sometido, no tenía uno necesariamente una capacidad de lograrlo.
Entonces nos dicen nosotros ve y haz esto y nosotros lo terminamos haciendo,
independientemente de qué áreas estemos entregando también.
Por eso que miramos nosotros una multitud de problemas y de y de consecuencias,
inclusive a veces como a veces nosotros cuando estábamos en el mundo tal vez no
queríamos en un cierto momento decir algo y lo terminamos
diciendo y después decimos pero ¿por qué lo dije?
Porque la autoridad del enemigo, el dominio del enemigo actuó en nosotros y
nosotros terminamos, por así decirlo, atacando a otras personas siendo
prácticamente una arma del enemigo para con otras personas.
Entonces lo que quiero entender es de que este dominio de tinieblas tenía una
autoridad sobre nosotros y hacíamos que hiciéramos
las cosas aunque nosotros no queríamos hacerlas.
Y claramente eso cuando alguien se mira individual
dice pero yo igual no me contacto con nadie.
Es que ese es el detalle, verdad.
Nosotros recordemos que a veces solo queremos pensar de una manera como
individualista, pero no entendemos de que todo lo
que nosotros hacemos va a afectar a una comunidad.
Independientemente si yo vengo y me encierro en mi cuarto y no quiero salir y
hablar con absolutamente nadie y o que me vaya a una montaña aquí como aparecen a
veces en territorios asiáticos donde colocan una
casa en una montaña hasta allá fue hasta lo sumo.
Va a terminar afectando, por así decirlo, tal vez de una manera indirecta,
porque a veces dice yo no quiero hacerle daño a nadie, que nadie me haga daño o que
no quiero afectar nada, pero siempre termina afectando.
Por qué?
Porque nosotros tenemos cierto poder que también Dios nos ha dado o ciertas
características que Dios nos ha dado que si nosotros los utilizáramos para bien,
influenciáramos y cambiáramos un entorno para bien.
Por eso que cuando vemos el Evangelio en el libro de
Hechos dice ¿quiénes son estos que trastornan, que cambian?
Entonces, ¿qué quiere decir eso?
Que con lo bueno comenzaron a cambiar el entorno para
bien, pero con lo malo también cambian el entorno para mal.
Y no solo eso, sino que obviamente una persona que comienza a manifestarse en
maldad y a veces agarra adeptos y eso comienza a crecer
y por eso que se comienzan a manifestar las culturas.
Grandes grupos que ejercen ciertas características, por ejemplo, en otros
lugares como las religiones que son idolatras o que tienen una gran cantidad
de hilos, porque comenzó, no comenzó con 20 personas, pudo haber
comenzado con una y eso comenzó a expandirse y a propagarse.
Y por esta razón tenemos diversidad de maldades en el mundo, pero comenzó con un
individuo, no comenzó con 20, no comenzó con 30, fue eso como con uno.
Inclusive nosotros, en este caso que creemos en el Señor Jesucristo,
claramente comenzó con una persona en el antiguo pacto que comenzó con Noé,
comenzó con Abraham y de ahí claramente después expandió allá un pueblo,
una nación y después también obviamente con nuestro Señor Jesucristo.
Entonces, si nos damos cuenta acá, prácticamente tenemos grandes capacidades
que Dios nos ha dado, pero que lastimosamente por andar en tinieblas,
el enemigo las comienza a ejercer.
Y claramente también alguien que puede tener una gran capacidad de parte de Dios,
también el enemigo sabe que lo puede, por así decirlo, hacer que se refugien
algunas otras cosas o que se aparte todo el mundo, para que la influencia buena que
pueda tener no se ejerza alrededor del mundo.
Y lo que hace es meterlo o sujetarlo a una... a decir, ah, yo no quiero saber
nada del mundo, aquí me voy a encerrar y me voy a quedar aquí metido, como los
ermitaños que a veces se conocen, que se van a bosques o algo por el estilo,
y no hay una influencia que ellos pueden generar para mí.
Entonces, independientemente de lo que nosotros
hagamos, siempre va a tener un efecto de influencia.
Entonces, menciono esto porque claramente lo que quiero resaltar con todo esto es
que las pequeñas acciones individuales después se
vuelven colectivas y eso genera un impacto a gran escala.
Aunque alguien diga, no, si yo solo estoy pecando
una vez, ese es un impacto que va a generar alguien.
Por ejemplo, una persona dice, no, si yo me voy a acostar una vez con una
señorita en una fiesta y se acuestan, lastimosamente tiene un hijo que se
enteran a los tres meses y que claramente, como se
conocieron una noche, pues el otro ni sabe que dejó un hijo.
De repente aparece una madre soltera y esta madre
soltera pues o da luz o lo que hace es abortar.
Pero ya hubo un efecto en la sociedad porque ahora tenemos a un niño sin padre
en la sociedad, lo cual va a generar un desequilibrio o ciertas otras cosas como
cuando hay madres solteras y los niños salen como amanerados porque no tienen una
figura paterna y ellos toman mucho la figura de la madre y ahí entran que los
niños que miran a este niño como amanerado le comienzan a decir que es homosexual y
ahí comienza a generarse otras situaciones en la sociedad
que procura el movimiento homosexual que ahora tenemos.
Y fue una sola decisión de una sola persona que cayó en una situación a escala.
No digamos, hagamos de cuenta en Guatemala que creo que hay más de 10 millones de
personas, que imagínense que el 10% de la población genere ese acto pues ya estamos
provocando, aunque fueron decisiones individuales y que uno lo puede ver como
uno como individuo, pero obviamente si fuera el 10%, 5% de esa población,
imagínense el caos que estamos teniendo ya a gran escala.
Inclusive si no estoy mal creo que he visto una estadística por ahí que
Guatemala tiene los mayores índices de madres solteras a nivel centroamericano.
Entonces a lo que quiero entender es que el enemigo a la hora de a nosotros
someternos a cumplir ciertos pecados, puede ser que uno diga, no me va a afectar
a mí, pero realmente va a afectar a gran escala y por eso que el mundo en general
lo tenemos hecho un caos por los sometimientos del reino de las tinieblas
en cada persona y cada individuo que están generando
todo este caos a nivel mundial o a nivel masivo.
Y esto claramente también se ve acá en el libro de Efesios capítulo 2 del versículo
1 al 3 dice y él les dio vida a ustedes que estaban muertos en sus delitos y
pecados, dos en los cuales anduvieron en otro tiempo según la corriente de este
mundo conforme al príncipe de la potestad del aire, el
espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia.
Entre ellos también todos nosotros en otro tiempo vivíamos en las pasiones de nuestra
carne, satisfaciendo los deseos de la carne y de la mente y éramos por
naturaleza hijos de ira, lo mismo que los demás.
Entonces si nos damos cuenta acá la palabra que quise en el versículo 2
conforme al príncipe de la potestad del aire,
la palabra aquí potestad es la palabra exousia.
Entonces conforme al príncipe de la potestad del aire,
el espíritu que opera en los hijos de desobediencia.
Entonces, ¿qué quiere decir acá?
Es lo mismo que estamos mencionando de lo que es el dominio de las tinieblas que
está ejerciéndose sobre las personas, porque obviamente nosotros deberíamos ser
hijos de obediencia al estar en Cristo, pero como
no estamos en Cristo somos hijos de desobediencia.
Dice que en otro tiempo vivíamos bajo pasiones de nuestras
carnes, satisfaciendo los deseos de la carne y de la mente.
Eran tres cosas de lo que nosotros vivíamos.
Pasiones de la carne, deseos de la carne y los pensamientos de la carne.
Y éramos por naturaleza hijos de ira.
¿Por qué menciona hijos de ira?
Porque obviamente este reinado de tinieblas está sometido a ira,
porque todo lo que hace la maldad o todo lo que es conforme a la maldad,
Dios lo único que tiene para ellos es un derramamiento de ira.
En el libro romanos capítulo 1 dice que hay personas que acumulan ira para el día
de la ira, porque inclusive a la de otras cuestiones
de maldad que las personas están haciendo.
Entonces, lo que quiera entender con esto está de que nosotros teníamos,
por las naturalezas y por el reinado de tinieblas en los cuales estábamos,
sólo una expectativa de ira y de condenación y de sometimientos.
Pero que Dios, en su misericordia, a través de su Hijo Jesucristo,
nos quiere quitar todo este cúmulo de cosas
de que nosotros estábamos bajo expectativa.
Entonces, en lugar de tener una expectativa
de ira, tenemos una expectativa de gloria.
En lugar de estar bajo el sometimiento de las esclavitudes, de que nos digan qué
hacer y qué no hacer, y nosotros no querer inclusive hacerlo.
Inclusive de dejar muchas cosas, porque hay gente que quiere dejar el
alcoholismo, la prostitución, etcétera, y
no puede hacerlo por más que quiera hacerlo.
Aunque algunos otros dicen, a ver si el querer es poder, dicen algunos,
pero no conocen los niveles de sometimiento que ya tienen entregados a tinieblas.
Y las personas no pueden hacerlo, por eso que tienen que levantarse
libertadores, inclusive en el ámbito terrenal.
Hay personas que fueron con lo que se conoce como la trata de personas,
que estas personas vienen, las compran y tienen un sistema, y cómo ellas van a
poder escaparse de ahí si las tienen bien
vigiladas, hasta con armas, amenazas y demás.
O esas personas mismas que están en trata de personas no pueden siquiera acudir a
alguien, porque ni siquiera familia tienen.
Y ahí entran, supuestamente, lo que son los policías o ciertos ámbitos para buscar
una libertad a ciertas personas, porque ellos no
tienen ninguna capacidad o esperanza de salvación.
Y lo mismo pasa con Dios, ¿verdad?
Hay un reinado de tinieblas que no podemos escapar, porque ellos tienen poderes
mayores de lo que nosotros podríamos tener o conocer.
Por eso que aquí habla el príncipe de la potestad del aire, porque tiene un poder
que gobierna sobre nosotros que somos humanos.
Inclusive la palabra dice que Dios nos hizo un poco menor que los ángeles.
Entonces significaría que estas entidades de tinieblas tienen grandes poderes que
nosotros, aunque nos juntáramos todos a buscar hacer una rebelión, no podríamos
contra ellos, porque ellos tienen poderes que
nosotros ni siquiera nos podemos imaginar o controlar.
Entonces no se puede salir de allí.
Es como el caso que también pasa cuando vemos
el Egipto, que tenía sometido al pueblo israelí.
Nadie podía haberse salido de Egipto.
Ellos tenían un poderes que sometían al pueblo y no podían hacerlo.
Por lo tanto Dios los sacó con mano poderosa
porque era la única manera de sacarlos de allí.
Y claramente todo lo que tuvo que hacer Dios para poder
sacar tanto hasta utilizar el recurso de la muerte.
En este caso por el juicio de la muerte sobre los primogénitos.
Entonces nos damos cuenta de que nosotros no podíamos, inclusive aunque alguien
tenga mucha fuerza, voluntad para salir del alcoholismo, por así decirlo,
inclusive los mismos alcohólicos en la tierra dicen algo como es que aunque yo
haya dejado de tomar, sigo siendo alcohólico.
Eso es lo que muchas personas que han tratado con el alcoholismo mencionan.
Y aunque yo ya dejé de beber, sigo siendo alcohólico.
Es decir que sigue siendo, sigue teniendo esa esclavitud.
Lo único es como que no la ha activado.
Así como una persona me decía que por eso yo lo menciono porque esta persona dejó de
beber y esa persona me decía yo dejé de tomar por pura misericordia de Dios.
Y yo entiendo que cuando yo tomo una cerveza, cuando yo veo una cocción de
cerveza, yo entiendo que yo lo veo como un demonio, me decía él, de que si yo vengo y
me lo bebo, ese demonio va a entrar y me va a
cautivar otra vez o me va a llevar a ser esclavo.
Por eso yo mejor miro de lejos, me decía él, porque yo sigo siendo esclavo.
Lo único que ya no tomo, mencionaba él, porque obviamente
está en el mundo y no tiene una verdadera libertad en Cristo.
En su fuerza, voluntad tal vez lo dejó, pero la esclavitud sigue ahí.
Es como que estuviera dormida.
Solo hay algo que lo active y listo.
Pero en Cristo no.
En Cristo nos daría una verdadera libertad esas
entidades que ya no gobiernen sobre nuestras vidas.
Porque a veces esas situaciones de ansiedades
o cuestiones solo agarran para otro lado.
Es decir, uno puede dejar de beber, pero esa ansiedad y sus adicciones se van
a veces hacia la comida o hacia la televisión.
Solo agarran otro canal, por así mencionarlo.
Entonces, a lo que quiero entender con esto está que ellos tienen poderes a los
cuales nosotros no podríamos hacerle frente.
Aunque levantáramos armas, aunque tuviéramos años y años para poder
fortalecernos, prepararnos, no podríamos vencer en contra de ellos.
El único que pudo habernos libertado es Cristo Jesús.
Por eso es la grandeza de nuestra liberación.
Porque nadie más podía hacer frente a todas estas cosas.
Aparte que ellos también tenían, si lo queremos
llamar así, un dominio legal sobre todos nosotros.
Es decir, no solo porque nos pueden someter con un poder, sino que también
bajo un sistema legal, por así decirlo, de compra-venta.
Es como cuando uno compra un mueble, uno
tiene una factura de que el mueble es de él.
Esta persona lo puede maltratar, someter, lo
que queramos, pero porque es de su propiedad.
Nosotros también estamos vendidos al pecado.
Estamos sometidos a ello.
Entonces hay un montón de cuestiones que el enemigo tenía sobre nosotros,
en autoridad sobre nosotros y en otras cosas.
Por eso que vino Dios y habla de la redención.
Es decir, que nos compra con precio de sangre.
Entonces ahora nosotros estamos bajo la autoridad,
bajo el dominio, bajo la pertenencia de Jesús.
Y por eso tenemos que comprender la grandeza de nuestra liberación.
La grandeza de lo que Dios hizo para salvarnos
a nosotros de este imperio de la muerte.
Usando varias cosas, porque nosotros pensamos que sólo era de que Dios
chasquear los dedos y que ya hiciera el cambio.
Pero Dios preparó un gran plan, inclusive por eso que vemos desde que Adán
peca, cómo comienza a mencionar ciertas cosas y cómo prepara todos los escenarios
para el tiempo de hoy o el tiempo de la cruz, perdón, para que nosotros lográramos
entender la gran obra que Cristo hizo en la cruz del calvario para sacarnos de este
imperio de tinieblas, de este sometimiento que teníamos de las tinieblas,
de este dominio que teníamos de las tinieblas,
de esta esclavitud que teníamos las tinieblas.
Y lo menciono porque algunas personas están en el mundo y sienten que están
bien, pero están esclavos, aunque estén bien.
Entonces nosotros no entendemos la libertad a la cual nos ha sacado y tenemos
que comenzar a comprender nosotros la libertad que Dios nos ha dado para
alegrarnos en ello y no retroceder atrás, porque a veces solo el enemigo,
a veces solo alguien le muestra un par de billetes y la gente
corre por los billetes sin saber de que está siendo esclavizado.
Es como cuando a los pescaditos le ponen una carnada y lo lanzan.
El pescadito contento que va a comer el día de hoy, pero lastimosamente sólo su muerte.
Entonces nosotros tenemos que entender a todo lo que Dios nos ha libertado,
todo lo que Dios ha brindado y claramente la palabra, cuando uno la lee,
nos muestra la gran liberación que Dios nos ha dado a todos nosotros y claramente
eso también nos ayuda aquí a batallar en contra de estas cosas que se están
presentando, porque obviamente el enemigo no se va a presentar prácticamente a veces
como vestido de oscuridad, tenebroso, ahí decir vení.
No va a mostrarse de esa manera.
Es como que alguien esté en la oscuridad con un gran cuchillo, con una
ametralladora y dice vení, te voy a hablar.
Uno lo que hace es salir corriendo, porque sabe que lo pueden asaltar,
pero a veces se muestra amistoso, a veces se va a mostrar amigable,
con una buena perspectiva, pero realmente eso nos va a llevar a condenar.
Por eso que la Biblia dice que Satanás se viste como ángel de luz.
Entonces obviamente él se está presentando de diferentes
maneras a nuestras vidas, pero que son manera de engaño.
Nosotros a través de la palabra tenemos que entender que nos quiere volver a
atraer al dominio de tinieblas y nosotros tenemos que tener mucho cuidado de ello.
Por eso tenemos que constantemente leer la Biblia y conocer la gran obra de salvación
que Dios nos ha dado a todos nosotros, para proclamarla, pero también para
vivirla, porque no sólo ir a predicar, porque lo que a veces se coloca mucho en
el corazón es que vayamos y prediquemos y no que vayamos
y vivamos, aunque no estoy diciendo que no se predique.
Lo que quiero entender es que a veces nosotros no hemos vivido a plenitud o
entendido la salvación que Dios Cristo nos ha dado.
Tenemos que tener una constancia, nosotros tenemos que entenderlo en
profundidad y nosotros para anunciar una claridad de salvación a las personas,
de que salgan del imperio de las tinieblas a través del creer en Jesucristo y que
tarde o temprano las personas van a sufrir las consecuencias de estar en el imperio
de las tinieblas, como en su momento lo hablamos.
El enemigo a veces lo que va a hacer es usar a las mismas personas para someter a
otros, es decir, estos se van a complacer en placeres y van a dominar a otros.
Otros van a ser las víctimas, por así decirlo.
Es lo que pasa ahora en grandes escalas mundiales, como
lo que es la parte de los negocios de farmacéuticas.
Ellos tienen un control sobre la humanidad porque ellos podían provocar y saber cómo
curar muchas enfermedades, pero no lo hacen.
Someten a las personas a medicamentos para que se
mediquen constantemente, para ellos ganar dinero.
Ellos tienen el poder y tienen ciertas cosas de cura, pero están sometiendo a las
personas a ciclos de esclavitudes para que ellos consuman sus medicamentos.
Entonces ellos tienen el poder, tienen autoridad, tienen muchas cosas y
ellos si hasta cierto punto pueden gozar de placeres por el dinero y otras
cuestiones que ellos pueden tener, pero están
sometiendo a todo otro grupo de personas.
De igual manera, otras personas con el caso de trata de personas, drogadicciones,
etcétera.
Ellos creen tener el poder, el dominio, pero
únicamente sirven al príncipe, la potestad del aire.
Solo que los están utilizando como herramientas de sometimiento a otros.
Los otros están experimentando prácticamente el sometimiento y por eso
que ellos están buscando más, por así decirlo, su liberación que los otros.
Porque los otros piensan que están bien por los placeres
que están obteniendo, porque piensan que vale la pena.
Es como el caso de Faraón.
Faraón claramente estaba sometido a Dios y demás,
pero él no lo sentía como que estuviera sometido.
Pero él estaba sometiendo a todo el pueblo israelí y el
pueblo israelí por lo tanto clama a Dios para que lo libere.
El otro no se sentía esclavo.
Y así pasa claramente sobre todo lo que es la humanidad.
Entonces, por eso que la expresión del evangelio trae a muchos a esperanza.
Por eso que inclusive los gobiernos o personas o altos rangos o cargos saben que
el evangelio es una amenaza para ellos, porque el evangelio muestra no solo la
esperanza, sino que también es la efectividad
de lo que es una verdadera forma de vida.
Por eso que las personas no creen o no quieren al evangelio, por lo que saben que
el evangelio es, porque saben que es una amenaza para ellos en diferentes ámbitos.
Entonces, nosotros hemos sido libertados del dominio
de las tinieblas hacia la gloria del dominio del hijo.
Pero también significa que no vivamos como nosotros queremos, porque eso que vivir
como nosotros queremos no es necesariamente del
todo correcto, que muchos hablan de libre albedrío.
El libre albedrío nada más está para ver a qué me someto y ahí ya no puedo hacer
nada, porque realmente eso es lo que la persona conoce según
ellos como libre albedrío, que pueden hacer lo que quieran.
Pero lo que nos está explicando acá es de que no necesariamente lo tenemos,
porque si alguien dio sus miembros al pecado, él ya después ya no tiene ni
siquiera como decisión, va a ser entregado a eso.
Y si él dice que tiene libre albedrío, dice yo quiero salir de esto y no puede,
entonces no sirve nada su libre albedrío, porque ya fue sometido a esclavitud.
Ya no hay libertad para hacer supuestamente lo
que quieran, porque ya entregó sus miembros.
Por eso hay gente que quiere salir de ciertas cosas y no puede.
Entonces, debemos nosotros entender y buscar,
comprender a qué nos han llamado a salvación.
Si nosotros comprendemos bien de qué hemos sido libres, de qué Dios nos ha sacado,
de qué Dios nos ha libertado, así mismo nosotros podríamos ser más conscientes en
perseverar en la santificación y en la consagración.
Pero si nosotros no entendemos esta libertad a la cual nos ha sacado,
vivimos como queramos, porque de qué vamos a ser libres?
De qué ser?
Desde que estar en una constancia en libertad no tiene sentido.
Por eso que la persona cada quien anda viviendo el evangelio como quiere y como
puede, porque no ve que hay una repercusión,
por así decirlo, en lo que hace.
No sabe que estuvo esclavo del pecado.
Y por eso que hay muchas situaciones que la gente dice mira, sólo Dios te ama.
Sí, pero Dios te ama, pero estás en pecados, en
delitos, en esclavitud y se quiere libertar de eso.
O sea, no es decir, o sea, no estamos diciendo que Dios no ame a las personas,
pero la pregunta es cómo lo estamos amando o
cómo se está presentando en el amor de Dios.
Porque alguien puede presentar el amor de Dios como que besitos y abracitos y un
corazoncito, pero realmente la libertad de Dios es mirar.
Dios te ama tanto que te ha sacado de la esclavitud o
te quiere sacar la esclavitud del pecado y de la muerte.
¿Para qué?
Para que habites en él y camines en la santidad que él te ha permitido tener.
Pero si alguien no está presentando al evangelio como un arrepentimiento para
salvación, de que cambie el reinado de las tinieblas a su luz admirable,
la gente va a vivir el evangelio como quiera y como puede,
sin pensar en las consecuencias que el pecado puede tener.
Porque claramente el pecado nos ha impedido a nosotros
experimentar la plenitud de la gloria de Dios.
Pero si nosotros entendemos que el pecado es el punto clave que no nos permite tener
la gloria, uno va a luchar para consagrarse.
Porque claramente Dios nos ha metido en este reino para él y él en este reino nos
ha brindado su gloria, pero claramente nos pide dejar de pecar.
Porque el único obstáculo para obtener la gloria plena de Dios es el pecado.
Por eso dice la palabra, por cuanto todos pecados fueron destituidos de la gloria.
Entonces nosotros, ¿qué quiere decir?
Queremos la gloria de Dios, tenemos que dejar de pecar, tenemos que consagrarnos,
tenemos que vivir conforme a la manera de Cristo Jesús.
Porque ese es el punto del evangelio, arrepentimiento
para perdón de pecados para obtener la gloria de él.
Por eso que hablamos la semana pasada sobre la herencia que hemos venido
hablando, la herencia de los santos en la luz, de que Dios nos ha dado su herencia.
Pero para participar de esa herencia necesitamos arrepentirnos de nuestros
pecados, para que ahora, según la capacidad que nos
da, podamos gozar de esta gloria que nos brinda.
Y tenemos que luchar contra el pecado que nos quiere volver a someter.
Que claramente en el apóstol Pablo en Romanos capítulo 6 dice, ¿por qué si
ustedes ya murieron al pecado, ya fueron bautizados con Jesús,
por qué quieren volver a entregar sus miembros al pecado?
No tiene sentido.
Entonces nosotros no debemos buscar volver al pecado.
O sea, la gente quiere amar a Jesús, pero a su manera.
Es como que quiere amar a alguien, pero teniendo también un amante.
No se puede hacer eso.
Entonces hay muchas personas que quieren continuar en sus delitos y sus pecados,
sin saber de que ellos quieren volver a meterse a esclavitudes.
Y eso no se puede hacer.
Dios nos ha dado una libertad en él.
Necesitamos arrepentirnos para experimentar su verdadero gozo y alegría.
Por eso que cuando Jesús vino a predicar, Jesús
nos dijo, miren, yo los amo a todos ustedes.
Les comenzó a abrazar como que fuera
político, darle la mano, abrazos, besar niños.
Eso no se ve en la Biblia.
Jesús vino a predicar.
Arrepiéntanse, porque el reino de los cielos se ha acercado a vosotros.
Y ese arrepiéntase es una doble declaración.
Porque antes, cuando alguien era enviado para comunicar la rendición de un reino,
decía eso.
Si ustedes no se someten a nuestro reino, ustedes van a ser destruidos.
Y era, por así decirlo, un acto de gracia que se presentaba a las personas.
Por eso, cuando uno ve el caso del libro de Isaías, dice que uno de los comandantes
o guerreros o generales del rey de Asiria llega a Jerusalén
con los judíos y les dice, entréguense al rey de Asiria.
Si ustedes se entregan, no haremos nada más bien, les irá bien.
Pero si ustedes no se entregan, serán destruidos.
Y si yo no puedo vencerlos a ustedes, vendrá uno de
los mayores de mi rey para destruirlos a ustedes.
Eso fue lo que se menciona en el libro de Isaías,
que es una de las historias que a mí me gusta mucho.
Y porque le están diciendo que se rindan, porque si no, serán destruidos.
El reino de los cielos es lo mismo.
Cuando se dice arrepiéntanse, porque el
reino de los cielos se ha acercado a ustedes.
Dicen, miren, ustedes están en un reino de tinieblas.
Ustedes están sometidos a un dominio de tinieblas.
Les damos las oportunidades para que se rindan y se vuelvan a nuestro reino.
Si ustedes no se arrepienten y continúan bajo el dominio y el imperio de las
tinieblas, nosotros vendremos y los destruiremos.
Por eso que Dios está dando la oportunidad en este tiempo de la gracia para que la
gente vaya hacia el reino de Dios, porque le
está dando la oportunidad para que escapen.
Porque cuando el tiempo se termine, comenzará Dios
a tratar los juicios sobre este reino de tinieblas.
Por eso que viene lo que se conoce como el arrebatamiento.
¿Para qué?
Para que Dios comience a tratar con todos aquellos que no quisieron.
Y después va a venir a derrumbar al imperio del anticristo.
¿Por qué?
Porque esa era parte de lo que se hacía
antiguamente cuando se quería vencer a otro reino.
Primero se les anunciaba que se rindieran y si no se rinden
o no a la oportunidad de hacerlo, venían y los sometían.
Y lo mismo pasa con el libro de Jeremías.
Jeremías dice, sométanse al rey de Babilonia.
Dios dice, sométanse.
Si ustedes no se someten al rey de Babilonia,
el rey de Babilonia vendrá y los destruirá.
Y a los reyes los llevará así, así y asá.
Y ellos no se quisieron someter.
¿Y qué pasó?
Por no quererse someter, vino el rey de Babilonia, los sometió a todos,
a los reyes, los llevó cautivos, así como lo menciona Jeremías.
Porque lo primero que se hace en el reino es anunciar la rendición.
La gente se rinde y se mete, en este caso, al reino o se adhiere al reino.
Y si no lo hace, entran a ser destruidos.
Entonces nosotros tenemos que entender de que nosotros no tenemos que tener parte ni
suerte en la herencia de los corruptos, en la herencia del imperio de las
tinieblas, cuando lo hablamos en su momento con las herencias, tenemos que
estar completamente en la herencia de los hijos de la luz.
Tenemos que comportarnos y vivir acorde al reino de la luz.
No podemos estar en Cristo y andar en becado.
No se puede.
No sería la manera, no es la forma de vida del reino.
Es como que, inclusive a veces, cuando una persona pide la ciudadanía en
otros países, ya Estados Unidos o algo así, creo que les piden conocer la
historia y muchas cosas del país para poder darle la ciudadanía.
Entonces, ¿por qué?
Porque tienen que comportarse según las leyes
del país, conforme a la manera del país.
No puedo yo tomar la ley de Guatemala y querer vivir en Estados Unidos bajo las
leyes de Guatemala, porque ciertas leyes no van a cazar.
Algunas sí, otras no.
Algunas van a ser más rígidas en los Estados Unidos.
Algunas cosas que yo puedo hacer en Guatemala no
se pueden hacer en los Estados Unidos, etcétera.
Entonces nosotros en sí mismo tenemos que comprender de que estábamos en el reino de
tinieblas, ahora estamos en el reino de la luz.
Tenemos que vivir acorde a este reino.
Por eso, una de las muchas cosas que Jesús vino
a hacer es hablar acerca del reino de los cielos.
No únicamente cuando él estuvo prácticamente del bautismo en agua hacia
la cruz del calvario, sino que también después de su
resurrección comenzó a hablar acerca del reino de los cielos.
¿Por qué?
Porque les estaba explicando cómo es el reino de
los cielos y lo que el reino de los cielos otorga.
Para que ellos entendieran que en el reino que
ellos estaban no era como el reino de Dios.
Todo el reino de Dios recibe beneficio, por así decirlo.
Por eso es que dice la palabra que el reino de Dios es justicia, paz y gozo.
Y por eso Jesús vino a demostrar cómo era el reino de Dios a través de predicar,
enseñar, liberar y sanar y algunas otras cosas que Jesús mencionó.
Entonces así mismo nosotros, si no comprendemos la realidad del reino de Dios
y también lo que ocurre en el reino de las tinieblas,
¿qué evangelio vamos a predicar o qué vamos a mencionar?
Inclusive la gente cuando entra aquí va a querer
vivir la vida como puede o como algunos mencionan.
Hermanos, que hay que hacer las cosas poco a poco.
Cuando uno a veces habla con la gente, no mira, busca a Dios.
Y tardías creyentes dicen, hermanos, que hay que hacerlo poco a poco.
Algo así como que, mira, no quiero hacerlo.
Es una forma política para decir, mira, no lo
quiero hacer y cuando me den la gana lo voy a hacer.
¿Por qué?
Porque no quieren salir de sus pecados, no quieren cambiar su forma de vida.
Les gusta vivir así y tal vez quieren recibir ciertos
beneficios de Dios, pero no quieren cambiar su forma de vida.
Y por eso que la gente dice, no, hermano, hay que cambiar poco a poco.
Como que el pecado no nos puede agarrar, no nos puede
agarrar a veces a nosotros y someternos bajo pecado.
Pero ¿el problema cuál es?
Que a veces nos gusta el pecado, nos deleitamos
en el pecado y no queremos salir de eso.
Pero no sabemos de qué tiene consecuencias.
Porque somos arrastrados y después a veces decimos, Señor, danos un avivamiento,
Señor, danos de tu gloria.
Y Dios lo que va a decir, deja de pecar.
Por eso que muchas naciones dicen, Padre, oramos para
que venga un avivamiento a nuestra nación, ¿verdad?
O Padre, pedimos para que restaure nuestra nación.
Pero ¿qué dice la palabra?
Si mi pueblo se humillare sobre el cual mi nombre se invocaron y se convirtieran y se
arrepintieran de sus malos caminos, entonces yo
iré o iré sobre los cielos y sana de su tierra.
Pero no sólo decía, Señor, danos un avivamiento, es ayúdanos a arrepentirnos
de nuestros pecados, porque eso es lo que está impidiendo la gloria de Dios,
que no nos hemos arrepentido y la gente no se quiere arrepentir.
Por eso dice poco a poco, pero es porque no entendemos lo que es la condenación eterna.
Entre mejor nosotros estemos comportándonos y llevemos la palabra de
gloria, la gente va a salir de la condenación en la cual está.
Pero como las personas tienen miedo a anunciar que hay un infierno, porque dice
hermano, no hay que darle miedo a la gente hablando que hay un infierno y que hay una
condenación y que el mensaje del infierno se
ha desaparecido a veces de las predicaciones.
La gente sólo se rige a un sistema motivacional o de prosperidad o de una
forma buena de vida aquí en la tierra, pero no ha entendido que por la
condenación eterna y de este impedido de tinieblas
se los están llevando a las personas al infierno.
Y que nosotros debemos ser conscientes de eso para anunciar con denuedo y con
integridad y con todo lo que Dios nos pide para que la gente salga de la condenación
del infierno, para que se adhiera a lo que es el reino de Dios y a su gloria eterna,
porque las personas lastimosamente están yendo al infierno.
Y no estamos hablando de una persona cada año, estamos hablando de cada minuto,
porque obviamente este mundo es grandísimo.
Cada minuto se están yendo miles de personas
al infierno sin haber conocido a Cristo.
Pero es porque nosotros hemos reducido el evangelio a una cuestión motivacional o
una cuestión nada más de conocimientos tal vez esotéricos y no necesariamente a la
realidad de la salvación que hay en Cristo, de que éramos esclavos sometidos a
una condena y de que ahora somos libres en Cristo Jesús, pero también como hemos
experimentado esta libertad, dar a conocer esta libertad para que las personas no
experimenten lo que es la condena eterna y la espera en el infierno.
Y el que más habló acerca del infierno fue Jesucristo, inclusive el mismo Juan el
Bautista dice eso, habla acerca de lo que es el infierno.
Entonces nosotros quitamos toda la parte de lo que es el infierno de nuestras
predicaciones, inclusive de nuestra forma de vida, pues porque no entendemos eso.
Inclusive una vez hubo un testimonio que le preguntaron a un evangelista de por qué
la persona era tan dedicada a predicar el evangelio a las personas y por qué se era
tan apasionado y tan entregado y tan
constante y diligente a la hora de predicar.
Y la persona le dijo, mire, como creo que está en un
décimo piso, mire, salga por la ventana y me dice que ve.
Y la persona dice, mire, hay gente caminando.
Dijo, eso es lo que pasa.
Usted ve a la gente caminando.
Yo miro gente que se está yendo al infierno y a la condenación eterna.
Cada vez que miro a la gente, miro que la gente se va a ir a una condenación.
Entonces mi deber, mi impulso es predicarles para que la gente encuentre la
salvación, porque usted solo ve a la gente caminando.
Entonces ese es el mismo sentido que nosotros no tenemos, de entender que
estamos sometidos a esclavitudes, estamos sometidos a maldades y a dominios,
pero que Dios en su misericordia nos traslada a su
reino y nos da toda la abundancia, su amor y su paz.
Entonces nosotros tenemos que caminar rectamente en su verdad y anunciar un
evangelio que trae salvación, liberación, liberación de angustias y poderes y que
también nos están engañando a veces porque estamos sometiendo a otra gente,
cuando las personas se abusan de otras.
Entonces tenemos que predicar un evangelio de salvación, una salvación no solamente
de drogas, de adulterio, de perversión y demás, sino de condenación eterna,
del infierno, del fuego eterno, porque para eso Dios nos ha anunciado a
nosotros que prediquemos el evangelio, para trasladar a las personas de las
tinieblas a su luz admirable, porque la gente está camino al infierno,
a la condenación eterna.
No es entrar en miedo, es mostrar una esperanza, porque si
la gente va caminando al infierno, ¿cuál es la esperanza?
La salvación a través de Cristo Jesús.
Entonces nosotros debemos pregonar el evangelio,
dando, indicando libertad a los cautivos.
Por eso que cuando habla en Lucas capítulo 4, el 16 al 21, y se habla acerca del año
agradable del Señor, dice para pregonar libertad a los cautivos.
¿Por qué habla de cautivos?
Porque están esclavizados en el dominio del pecado, entonces nosotros debemos
indicarle a la persona que está esclavizada, que tiene un límite en esta
tierra, de que lo que él experimenta o cree y
lucha no va a servir para absolutamente nada.
Lo único que tenemos es la salvación en Cristo
Jesús, una verdadera libertad en Cristo Jesús.
Entonces debemos nosotros realmente entender de dónde Dios nos sacó,
de dónde Dios nos libertó.
No sólo que Dios nos haya sanado en la tierra, porque hay personas que han
experimentado sanidades, liberaciones u otras índoles, pero realmente Dios nos ha
sacado de la condenación eterna, del infierno y de la muerte, y nos ha
puesto en este lugar de belleza, en su presencia, en su verdad, en su realidad.
Y ya no acumulamos ira para el día de la ira, sino que dice la palabra que
acumulamos tesoros en los cielos, que Dios va a donar a cada quien según su entrega.
Entonces vemos de que Dios tiene grandes recompensas para aquellos que creen en su
nombre, aquellos que caminan y militan conforme a su
misericordia, conforme a su verdad, conforme a su consagración.
Entonces debemos entrar en esta realidad que claramente nos presenta las escrituras
de que teníamos una esclavitud, pero ahora tenemos una libertad y tenemos
que anunciar esta libertad a las personas, tenemos que darle a entender a la persona
que tiene un pecado, que tiene una esclavitud, que está sometido,
aunque la gente dice no es que yo hago lo que yo quiero, según él, porque el enemigo
lo tiene engañado, porque todo eso va a tener repercusiones.
Todo lo que nosotros hacemos tiene repercusiones tarde o temprano,
y eso es lo que la gente no ha entendido.
Entonces, ¿por qué?
Porque el enemigo los engaña, por eso que la Biblia habla del engañador.
¿Por qué engaña?
Porque aparentemente les está mostrando una falsa realidad.
Pues es la palabra que muchos engañadores han salido por
el mundo que no conocen que Jesucristo vino en carne.
Y el que esto no hace es el engañador y el anticristo.
Entonces, hay muchos engañadores, pero la única realidad es la de Cristo Jesús.
Y por eso nosotros debemos comenzar a caminar
conforme a la realidad de Cristo Jesús.
Y no tenemos que brindar otra vez nuestros miembros al pecado y a la muerte.
No tenemos que otra vez voltearnos, así como la esposa de Lot cuando iba en el
desierto, que nos quieren sacar a libertad, y nosotros volteando a ver toda
la corrupción y anhelando la corrupción que había en el mundo.
Tenemos que decidirnos por Cristo y seguir la voluntad de Cristo en toda la
consagración y en toda la integridad de nuestro corazón.
¿Para qué?
Para la alabanza de la gloria de su gracia, porque
realmente experimentaremos la belleza de su presencia.
Así que vamos a orar para que el Señor Jesús haga su obra poderosa en nosotros,
para que nosotros entendamos de que hemos sido libres.
Por eso mencionábamos acá.
Aquí vamos a regresar acá.
Nos libró del dominio de las tinieblas, del reinado a las tinieblas, que tal vez,
no sé si lo podemos ver después, pero la Biblia menciona en el libro del
antiguo pacto, habla acerca del reino de los ídolos, que uno sacó del reinado de
los ídolos para adorar al único y sabio Dios.
Entonces nosotros teníamos muchas esclavitudes en el mundo que no sabemos,
inclusive a veces estando en Cristo ni siquiera sabemos todo
lo que Dios ha hecho en nosotros en la cruz del Calvario.
Y por eso Dios nos llama a conocer todo lo que Dios nos liberó y nos rescató.
Así que vamos a orar para entregarle, Señor Jesús, su amor y su bondad,
para que Él nos abra los ojos, para comprender de que Él nos ha librado,
para que nos traiga esa revelación.
Porque aquí dice la Biblia, sí, ahí lo dice.
Entonces, ¿por qué sigue pecando?
Porque no ha entendido esta realidad.
Entonces nosotros a veces seguimos pecando, pero es porque no entendemos la
realidad de nuestra liberación, porque lo vemos como un placer,
no como una esclavitud.
Por eso que ahí mencionaba de los deseos de la
carne, de la satisfacción de la carne y de la mente.
Así que vamos a orar.
Padre, no me asustes, dame las gracias por tu amor, bondad y fidelidad.
Ayúdanos a entender que había un dominio de tinieblas y que estábamos en ese
dominio de tinieblas, pero que ahora tú nos trasladas al reino de tu Hijo,
por causa de la salvación en la cruz del Calvario, que tú pagaste ese precio.
Ayúdanos hoy, Señor Jesús, a arrepentirnos de nuestros pecados, a ser libre
completamente, Señor, y no entregar nuestros miembros otra vez al pecado,
sino movernos y vivir conforme al reino de tu Hijo, conforme al dominio de tu Hijo,
conforme a las leyes, los mandamientos y la naturaleza de tu Hijo.
Te lo pedimos en Cristo Jesús, amado amigo y padre, bendecimos hoy tu
nombre y te exaltamos y te adoramos en espíritu de verdad.
Te lo pedimos hoy, amado, abre nuestro entendimiento para comprender de qué nos
has liberado, para alegrarnos y regocijarnos en tu liberación.
Por eso la palabra dice, gritos de júbilo y
de salvación hay en la tienda de los justos.
En el nombre de tu Hijo Jesús, amado padre, amén.
Vamos a hablar por aquellas personas que quieran rendir su vida a Jesús,
que quieran apartarse de su pecado y de la maldad del
corazón, para que entren a la herencia de los hijos de Dios.
Padre, hermano de Jesús, venimos hoy arrepintiendo nuestros pecados,
confesando que ya no queremos ser parte del reinado de tinieblas, ni el dominio de
las tinieblas, sino queremos ser parte de tu reino.
Arrepintiéndonos hoy de nuestros pecados, confesándonos y declarando que Jesús es
Señor y Salvador y que tú resucitaste a Jesucristo dentro de los muertos.
Te pedimos hoy, amado padre, que nos liberes, nos llenes de tu presencia y tu
bondad y que nos sujetes a bondad y justicia.
Ayúdanos hoy, amado amigo y padre, para glorificar tu nombre y para que
nosotros confesemos a Jesús constantemente y que vamos a acorde a su palabra.
Queremos hoy, amado amigo y padre, confesar a Jesús que Él ha traído
reconciliación entre tú y nosotros por medio de sacrificio en la cruz y que tú lo
has puesto como mediador entre tú y nosotros.
Te lo agradecemos, amado padre y amigo, en el nombre de tu Hijo Jesucristo.
Amén.
Vamos a... también, perdón.
Padre, ayúdanos a ser bautizados en agua con tu Espíritu
Santo y participar de tus santas en el nombre de Jesús.
Amén, amén.
Ok, vamos a también orar por las diferentes necesidades.
Como dice la palabra, mi Dios, pues, suplirá todas vuestras necesidades
conforme a sus riquezas en gloria y en Cristo Jesús.
Padre, venimos hoy delante de ti arrepintiendo nuestros pecados,
sabiendo que hemos hecho el mal, pero queremos
ser sanados y limpiados con tu sangre.
Queremos hoy conocerte a ti, amarte a ti, bendecirte a ti y dar gloria a tu nombre.
Ayúdanos hoy a arrepentirnos del mal y llenarnos con tu Espíritu Santo.
Provéenos hoy de tu amor, de tu justicia, tu misericordia, de un espíritu de días.
Pedimos hoy por que tú traigas sanidad, libertad, amor, justicia, gracia.
Que tú traigas medicina, comida, alimento y provisiones para aquellos que no tienen.
Que tú traigas una restauración familiar.
Que tú traigas tu justicia y tu verdad.
Que tú proveas, Señor Jesús, para la vida del huérfano,
el anciano y la anciana y padres y madres solteros.
Que envíes obreros a la cosecha, porque la
cosecha es mucha, pero los obreros son pocos.
Y también pedimos hoy, Padre, para que tú traigas de tu amor y tu verdad.
Que Guatemala y los países que nos escuchan entren en arrepentimiento para
salvación y de que seamos libres de toda ideología, de todo cartel, terrorismo.
Y pandillas y que nuestro corazón se alegre en tu salvación.
Queremos hoy adorarte y exaltarte hasta lo sumo.
Queremos hoy bendecirte y queremos hoy que nuestro corazón se alegre en ti y que
guardes la niñez del país para que te alabe y te bendiga.
Porque los niños y los que maman fundaste la alabanza.
Así que protégelos, guárdalos y dirígelos a la juventud para que exalten tu nombre.
Gracias por todo tu amor y bondad.
Te entregamos este tiempo para la alabanza y la
gloria de tu gracia en Cristo Jesús, Señor nuestro.
Amén.