Bendiciones amados, yo les bendiga un fuerte abrazo en Cristo Jesús.
Gracias por estar aquí con nosotros.
Que Dios los bendiga y los fortalezca en la verdad.
Por gracia y misericordia de Dios estamos aquí presentes con ustedes para poder
compartir de la palabra de nuestro bello y sabio Dios.
Como muy bien tenemos en este tiempo, pues hablamos lo que es la parábola del
sembrador, la parte del escenario de los espinos.
Y por eso el título hoy es No te preocupes, Dios sabe lo que va a hacer.
Ese es el título del tema que va relacionado con la parábola del sembrador
y los espinos, ya que hemos estado hablando de que los espinos, entre unas
categorías que Jesús le da, son las preocupaciones.
Y la idea es pasar de ser un terreno con espinos a ser un terreno de buena tierra.
Entonces, por eso hemos estado tratando estos
temas de No te preocupes con ese fin, verdad?
Es uno de nuestros fines.
Entonces vamos ahora para entrar el tiempo al Señor Jesús para poder indagar acerca
de este tema que claramente no es una palabra que yo me esté inventando.
El hecho de Dios sabe lo que va a hacer, sino que ya
lo dicen las escrituras en el libro de Juan Jesús.
Dice Hay un pasaje que en Juan dice Juan 6 y Jesús ya sabía lo que iba a hacer.
Entonces vamos a tomar de ello para hablar de este tema ahora.
Entonces vamos a hablar para el nombre de Jesús.
Te damos las gracias por el tiempo y bendición que nos has dado y nos permite
de tener aquí contigo y para poder comprender y aprender de ti.
Te agradecemos por tu bello amor, por tu misericordia, por tu fidelidad y
porque nos fortaleces y bendices día tras día.
Te agradecemos, Señor, por tu bello amor, bella misericordia, bella gracia y
dirígenos, Señor Jesús, para contemplarte en gloria y adorarte en Espíritu Verá.
Ayúdanos hoy a aprender de ti, comprender de ti, abren nuestro
entendimiento para comprender esas escrituras, pero no sabiduría y revelación
como tú la conoces y dirígenos para darte la gloria y la honra.
A ti sea, Señor, toda la alabanza.
A ti sea, Señor, todo el honor.
Dirígenos hoy para aprender de ti que tú eres manso y humilde de corazón.
Y de que no tenemos por qué preocuparnos, sino que en
todo está en tus manos para la gloria de tu nombre.
En Cristo Jesús agradecemos por todo lo que estás haciendo nosotros.
Esperamos la venida de tu Hijo Jesús y ayúdanos a arrepentirnos
de todo pecado y guardarnos sin tacha y sin mancha.
Más declarando que no a nosotros nos lleva, no a nosotros, sino a tu nombre sea
la gloria, por tu misericordia, por tu fidelidad,
porque tú nos has hecho y no nosotros a nosotros mismos.
En el nombre de tu bello y precioso Hijo Jesús.
Amén y amén.
Ok, entonces vamos a ir iniciando aquí con lo que es ya el tema en sí.
Ok, entonces como mencionaba, el tema no te preocupes.
Dios sabe lo que va a hacer y regularmente siempre iniciamos
con lo que es Marcos 4 7, que dice la siguiente manera.
Otra parte cayó entre espinos y los espinos crecieron y la ahogaron y no dio fruto.
Es decir, Jesús, cuando habla acerca de la semejanza del reino, coloca la parábola de
sembrador, pero entre esa parábola habla del escenario de los espinos.
Y esto es muy importante porque nos ayuda a entender cómo es la situación en el
reino con relación también a la palabra de Dios y conforme
a nuestro corazón y al fruto que él necesita que demos.
Por lo cual también muestra y explica a Jesús los
problemas, por así mencionar, que nos vamos a enfrentar.
Y por eso es importante la parábola del sembrador.
Inclusive Jesús dijo si no entendemos esa parábola, cómo entenderemos las demás?
No da no entender de alguna manera que la parábola en sí sea complicada,
por así decirlo, sino que si no logramos poner en práctica esta va a ser obstáculo
para las demás, porque como dijo Jesús, está la parte del entendimiento que es
junto al camino, la parte de la idolatría que son los pedregales y esta que habla de
las preocupaciones, los deseos de las riquezas y los deseos del mundo,
pero el engaño en las riquezas y el deseo del mundo.
Y por lo tanto, pues obviamente, si se siembra en las otras palabras,
no podríamos fructificar, porque claramente la parábola del sembrador habla
la idea de cómo lograr nosotros que fructifiquemos y los
obstáculos que hay en el corazón para no fructificar.
Ahora veamos aquí Marcos 4, 18 al 19, versículo 18.
Otros son aquellos en los que se sembró la semilla entre los espinos.
Estos son los que han oído la palabra, pero las preocupaciones del mundo y el
engaño en las riquezas y los deseos de las demás
cosas entran y ahogan la palabra y se vuelve estéril.
Entonces aquí Jesús lo que está haciendo es
dando la explicación de lo que son los espinos.
Hemos mencionado de que los espinos tienen categorías de espinos.
No sólo hay un tipo de espinos, hay varios.
Hay unos que dan fruto y otros que no dan fruto.
Pero una de las características es de que crecen rápido y por lo tanto toman los
recursos que si se siembra junto con el trigo, por ejemplo, es más veloz y acapara
los recursos, tanto la humedad de la tierra como cuando
absorbe los nutrientes de la tierra rápidamente hacia abajo.
Pero también cuando se crece, puede tapar la luz del
sol para el trigo y por lo tanto ya no puede crecer.
Esas son las categorías, verdad?
Pero como mencioné también, los espinos producen cierto tipo de fruto,
en algunos casos, no en todos, que también hablamos en su momento de por
qué es que no siembran la gente espino necesariamente
y es porque no necesariamente es fácil de controlar.
Y eso también podríamos llamar de alguna manera de por qué a veces las personas no
lo no dejan, por así decirlo, los espinos, porque
en algunos casos les puede estar dando fruto.
Algo así como lo que aquí menciona del engaño en las riquezas.
Ok, entonces vemos de que el problema es que ahogan la palabra y se vuelve estéril.
Por eso que a veces no podemos nosotros dar fruto en Cristo Jesús, en los
diferentes temas o áreas que a veces Dios ha colocado en nosotros.
Y por eso hemos estado resaltando el enfoque de cómo quitar estos espinos y nos
hemos enfocado por el momento en la parte de las preocupaciones.
Hemos mencionado también que la situación con por qué ahogan la palabra.
Hemos dicho, por ejemplo, que alguien viene, nos predica o de repente podemos
leer la Biblia, podemos escuchar una prédica o en
una conversación alguien nos siembra un consejo.
Pero por causa de los problemas de la vida, nuestra mente, corazón y tiempo se
coloca prácticamente en ese sentido, en ese pensamiento, en esa preocupación.
Entonces todo lo que debería ser para la palabra sembrada lo estamos ocupando en
nuestra preocupación, independientemente cual sea.
Y por esa razón, pues está absorbiendo el recurso que se
tendría que dar para la palabra a estas preocupaciones.
Y claramente hemos mencionado que los espinos ya pueden estar allí o puede ser
que el enemigo los siembre, ya que una de las cosas que hemos hablado de los espinos
es de que los espinos no necesariamente pueden estar en el terreno.
Es decir, que el terreno puede ser buena tierra, pero hay portadores de semillas.
Entonces entre los portadores de semillas
están los animales, las personas y el viento.
Hemos estado hablando acerca de eso, ¿verdad?
Viento, espíritus, animales son personas con naturaleza
carnal y también las personas pueden traer espinos.
¿Para qué?
Para que nosotros tengamos preocupaciones.
Pero también hemos estado mencionando, por así decirlo, que cuando esa semilla se
coloca, pues van a crecer, van a crecer juntos.
En otro caso, los espinos ya pueden estar ahí.
Alguien posiblemente, por ejemplo, los puede cortar, pero como desde la raíz
pueden volver a crecer, entonces hay que asegurarse de quitarlo por completo.
Entonces hay varias causas por las cuales hay que estar velando y atento a estar
observando el terreno para no caer en preocupaciones
o engaños de riquezas o de las demás cosas.
Entonces hemos hablado de eso en su momento.
Ya hay vídeos que tenemos una lista de reproducción que hemos
hablado acerca del escenario de los espinos aquí en YouTube.
Pero ahora vamos a hablar de lo que corresponde al tema.
Pero siempre me gusta esta breve introducción
porque vemos la base del por qué.
Algo así como lo que hemos hablado en su momento
de dónde venimos, dónde estamos y para dónde vamos.
En este caso es Juan capítulo 6, versículo 1 al 15.
Es lo que se conoce como la multiplicación de los panes y los peces.
Vamos a leerlo.
Versículo 1.
Después de esto, Jesús se fue al otro lado del mar de Galilea, el de Tiberias,
dos y una gran multitud lo seguía, pues ven,
veían las señales que realizaba en los enfermos.
Tres.
Entonces Jesús subió al monte y se sentó allí con sus discípulos.
Cuatro.
Estaba cerca la Pascua, la fiesta de los judíos.
Cinco.
Cuando Jesús alzó los ojos y vio que una gran multitud venía hacia él, dijo a
Felipe dónde compraremos pan para que coman estos.
Seis.
Pero decía esto para probarlo, porque él sabía lo que iba a hacer.
Siete.
Felipe le respondió 200 denarios de pan no les
bastarán para que cada uno reciba un pedazo.
Ocho.
Uno de sus discípulos, Andrés, hermano de Simón Pedro, dijo a Jesús.
Nueve.
Aquí hay un muchacho que tiene cinco panes de cebada y dos pescados.
Pero qué es esto?
Qué es esto para tantos?
Diez.
Hagan que la gente se siente, dijo Jesús.
Y había mucha hierba en aquel lugar, así que se sentaron.
El número de los hombres era de unos cinco mil once.
Entonces Jesús tomó los panes y habiendo dado gracias, lo repartió a los que
estaban sentados y lo mismo hizo con los pescados, dándoles todo lo que querían.
Doce.
Cuando se saciaron, dijo a sus discípulos, recojan
los pedazos que sobran para que no se pierda nada.
Trece.
Ellos lo recogieron y llenaron doce cestas con los pedazos de los cinco panes de
cebada que sobraron a los que habían comido.
Catorce.
La gente entonces, al ver la señal que Jesús había hecho, decía verdaderamente
ese es el profeta que había de venir al mundo, por lo cual Jesús, dando dándose
cuenta de que iba a venir y por la fuerza, por la
fuerza a serle rey, se retiró en solo otra vez al mundo.
Ok, entonces vamos a regresar aquí al principio.
Desde aquí es del cinco.
Ok, entonces, si nos damos cuenta, este pasaje no habla por así o utiliza la
palabra preocupación, pero si nos damos cuenta de algo muy importante,
que hemos estado hablando acerca de la base de lo que es la preocupación.
Verá que a veces nos preocupamos cuando las cosas sobrepasan nuestras capacidades.
Lo hablamos, por ejemplo, cuando hablamos de Daniel, capítulo cinco, si no estoy
mal, con el rey Belsasar, cuando él no logra entender lo que lo que está viendo
en la escritura, en la mano, en la pared, cuando escriben la mano en la pared,
y dice que sus pensamientos lo turbaron.
Inclusive le terminó afectando el cuerpo porque era algo que estaba sobrepasando su
entendimiento, porque obviamente no solo está esta mano en la pared, sino que
también él tiene esta situación de qué es lo que está escribiendo.
No sabemos, no sabían cómo descifrarlo.
Y por eso que también llaman a Daniel para que lo descifre.
Entonces hablamos cómo es de que cuando vienen cosas que nos exceden, nosotros
comenzamos a pensar tanto en esas cosas que
terminamos inclusive afectando nuestro cuerpo.
Por eso que está la enfermedad o lo que ahora se conoce como el estrés y o la
ansiedad, otras cosas que se ha oído multiplicando con los años.
Pero es porque hay cosas que exceden nuestra capacidad.
Inclusive, por ejemplo, si nosotros lo hemos mencionado ahora, no es lo mismo que
uno diga, bueno, va a pagar, qué sé yo, cinco que sales.
Pero vamos a poner así 20 de luz a que digamos a pagar mil dólares de luz.
No es lo mismo.
Y obviamente uno se va a preocupar si excede su sueldo, porque obviamente
hagamos de cuenta si el pago de la luz viene tres veces más de mi sueldo,
pues obviamente me voy a comenzar a preocupar porque excede.
De igual manera hemos hablado con el caso de las enfermedades.
Si yo vengo y tal vez me da una gripe, tal vez no me
estoy preocupando y yo solo me tomo una pastilla y listo.
O inclusive tal vez un dolor de estómago.
Pero si es una cuestión como cáncer, sida o alguna otra enfermedad terminal,
obviamente eso lleva a que la persona se preocupe porque dice qué voy a hacer ahora
porque no hay una cura o no tengo el dinero para el tratamiento.
Entonces hemos estado hablando de que las preocupaciones a veces vienen porque las
cosas exceden nuestras capacidades, exceden lo que si
hay una carencia o algo, nos comenzamos a preocupar.
Por eso también mencionamos el caso del COVID, de que cuando vino el COVID mucha
gente estaba preocupada porque no había una cura y prácticamente en teoría el
COVID estaba avanzando en contagios y que la gente estaba muriendo.
Entonces hubo una preocupación grande.
Cuando nomás encontraron una vacuna, las personas
comenzaron a tomarse más que estarse tranquilas.
Ya hay una vacuna, no hay que preocuparse.
Entonces este caso que vemos aquí con Jesús nos habla de ese punto.
Tal vez no dice la palabra preocupación, pero sí hay un caso sobre los discípulos.
En este caso vamos a leer el versículo 5 otra vez.
Dice cuando Jesús alzó los ojos y vio que una gran multitud venía hacia él.
Entonces aquí dice una gran multitud venía hacia él.
Dijo a Felipe ¿dónde compraremos pan para que coman estos?
Entonces aquí vemos una situación, si lo queremos llamar así, humana.
Hay cosas grandes que vienen, pero viene la pregunta
¿qué voy a hacer yo para suplir esta necesidad?
Aunque aquí estamos hablando de una gran multitud,
pero eso también puede pasar en diferentes casos.
Viene un gran problema o nos vamos a enfrentar con grandes
cosas como lo que pasa, por ejemplo, en el Salmo capítulo 3.
Ojo a muchos son mis adversarios, muchos son los que se levantan contra mí.
Muchos son los que dicen de mí.
No hay para él salvación en Dios.
Entonces David está enfrentando una multitud de guerreros, muchos enemigos que
venían hacia él, aunque aquí lo estamos viendo en una
situación común, pero una gran multitud que venía.
Si lo extrapolamos a diferentes lugares como la guerra, como los problemas,
como las enfermedades, como la economía, una gran deuda y grandes enfermedades,
grandes problemas dentro de la familia.
Una gran multitud viene y obviamente hay un punto particular que es un pensamiento
que puede venir, aunque Jesús se lo menciona a ellos.
Dónde compraremos pan para que coman estos?
Entonces había una situación que obviamente si hay una enfermedad,
dónde voy a comprar el medicamento y cuánto me va a costar?
Si es una situación de.
Inclusive en los estudios que a veces uno tiene que estudiar mucho.
Entonces hay diferentes cuestiones que uno se puede preguntar.
Bueno, cómo va a ser para cumplir con esta situación?
Cómo va a lograr yo sobrellevar estas situaciones?
Esta economía, estos problemas de familia, esas situaciones en el trabajo?
Porque son grandes, no son pequeños, no son
como cuando uno maneja cosas pequeñas, verdad?
Uno las puede manejar y que pueden ser hasta incluso controlables.
Inclusive a veces también cuando alguien tiene un presupuesto, uno dice Bueno,
esto está, esto entra dentro de mi presupuesto.
Inclusive si viene un problema fuera de lo normal, entra dentro del presupuesto.
Lo puedo cubrir, dice uno.
Pero de repente eso sobrepasa tres, cuatro, cinco veces el presupuesto.
Pues obviamente uno dice Bueno, qué voy a hacer?
Pues no tengo para esto.
Mi punto base es hay una gran multitud.
Esta gran multitud puede representar muchas cosas
que vienen y que son necesarias, que se cubran.
No es como que uno las ignore o lo puede dejar para después.
Y dice acá dónde compraremos pan para que coman estos?
Y aquí esto me gusta bastante porque dice.
Pero decía esto para probarlo porque él sabía lo que iba a hacer.
Y aquí es interesante.
Dice probarlo.
Y el punto de probarlo no es necesariamente como a nosotros afligirnos
Dios, sino que recordemos de que la idea es de que Dios nos quiere enseñar a
nosotros, porque a veces nosotros lastimosamente tenemos un concepto más
grande de nosotros mismos o inclusive en otros
casos, un concepto mucho menor de nosotros mismos.
El apóstol Pablo menciona de que debemos aprender
a tener un concepto claro de nosotros mismos.
Y a veces nosotros pensamos que somos súper espirituales, súper sana doctrina,
que confiamos en Dios al 100.
Muchas cosas, pero realmente lo que revela que realmente conocemos, confiamos y
entendemos de Dios se manifiesta cuando vienen las cosas a nuestras vidas,
cuando vienen los problemas, cuando vienen los conflictos, cuando vienen las
situaciones, cuando vienen diversidad de cosas,
se expone o se manifiesta que realmente pensamos.
Inclusive alguien puede decir que lo he visto mucho.
Dice la gente no, es que yo confío en Dios y yo no confío en las riquezas.
Pero cuando vienen los problemas, lo primero que sale, como
es la palabra de la abundancia, el corazón habla la boca.
Se da cuenta la persona o nosotros nos damos cuenta que en nuestro corazón hay
una confianza mayor hacia el dinero y no necesariamente hacia Dios.
O tenemos una mentalidad muy terrenal y no una
mentalidad puesta en el reino de los cielos.
Y por eso dice aquí.
Pero decía esto para probarlo, porque él sabía lo que iba a hacer.
O sea, para probar qué?
Para ver qué hay en el corazón del hombre.
Porque Jesús y Dios es el que pesa los corazones.
Cuando hablamos de pesar, significa ver qué valor tiene, ver a qué medida tiene.
Por eso que al rey Belsasar le pesaron su corazón.
Y fue hallado falto.
Pero me gusta centrarme en esta parte también.
Aquí dice él sabía lo que iba a hacer, es decir, que cuando vienen cosas en
nuestras vidas, lo primero que uno piensa es.
En lo terrenal, no piensan es ok, Dios ya sabe lo que va a hacer,
sino que nosotros entramos en pánico y realmente decimos
no sé lo que voy a hacer ahora, qué está pasando acá?
No sé lo que sea que nuestra mente no se centra en el que está gobernándonos o el
que está reinándonos, sino que se centra en lo que yo puedo hacer, como que yo
tuviera el señorío o el gobierno, verdad?
Algo así como cuando viene una situación difícil a la a la familia, regularmente el
que tiene que llevar las riendas es a veces el padre.
Aunque el hijo tenga la dificultad, el padre dice Ok, tranquilo, yo sé lo que
voy a hacer o voy a ver qué voy a hacer ahora que está la situación.
O sea, no es como que el niño se va a poner a pensar qué vamos a hacer,
sino que el padre va a tomar eso.
Pero a veces nosotros no, tal vez por la la aparente independencia que hemos
querido tener o hemos tenido en el mundo, que obviamente nos hemos tratado de fajar
de alguna manera, de una manera individual e independiente
y que obviamente tampoco eso ha traído buenos resultados.
Entonces tenemos y como que arrastramos esa manera de pensar y no nos enfocamos en
saber que tenemos un rey, un señor, un padre y un si lo queremos llamar así,
un creador, pero también un guerrero en muchas otras cosas,
dependiendo la circunstancia en la cual nos encontramos.
O sea, que él ya sabe lo que va a hacer independientemente de las situaciones.
Pero aquí viene lo otro, lo importante también.
Felipe le respondió 200 denarios de pan no le
bastarán para que cada uno reciba un pedazo.
Y esto es bien interesante.
Lo que mencionaba que él no pensó en decirle
mira, Jesús, tú sabes lo que vas a hacer.
O sea, él no pensó en eso.
Es lo primero que pensó es bajar las cosas en lo terrenal.
200 denarios de pan no les bastarán para que cada uno reciba un pedazo.
Él automáticamente pensó en los recursos terrenales, en la forma terrenal de pensar
en lo que cualquiera de nosotros podría pensar.
Cuando la mente de uno está en la tierra, porque por eso mencionaba hay una
enfermedad, no existe cura, hay una enfermedad, tengo que pagar el
tratamiento, hay un problema, no sé cómo resolverlo.
Me quieren extorsionar, etcétera.
Tantas cosas que se van presentando que automáticamente uno piensa en cómo
resolverlo terrenalmente y no necesariamente voy a ir delante del señor
para que el señor me hable y me diga qué puedo hacer, sino que automáticamente
nuestra mente se centra en la forma de resolverlo terrenal en lugar de ir a
presentarlo en un ámbito espiritual en el sentido del reino.
Recordemos y lo hemos hablado en su momento de que.
En antigüedad, el que tenía toda la potestad era el rey, es decir,
que él prácticamente no sólo tenía así como quien, pues en Guatemala se manejan
tres estados, se maneja lo que es el sistema
ejecutivo, el legislativo y judicial.
Son tres que están prácticamente ejerciendo,
pero el rey tenía las tres prácticamente.
Por eso se miraba cómo las personas venían y cuando tenían un
problema lo presentaban delante rey para que el rey juzgara.
Entonces nosotros en este caso, pues cuando tenemos problemas,
no vamos y lo vamos a presentar delante rey para que el rey resuelva, sino que
automáticamente nosotros decimos voy a hacer esto, esto, esto y esto y esto.
Y claramente acá.
La economía no excedía lo que ellos podían manejar.
Y ahorita también voy a mencionar esto, que cuánto más o menos significan 200
denarios de pan, porque él obviamente hizo cálculos.
Así como nosotros hacemos automáticamente cálculos de cuánto gano al mes,
cuánto me toma que pagar esto y lo otro o inclusive con las
enfermedades o con los problemas, un montón de situaciones.
Automáticamente nuestra mente, según lo que tenemos, lo que hemos
adquirido en la tierra, comenzamos a ver medidas.
Inclusive, como hemos mencionado en algunos momentos, nos proyectamos a veces
hasta meses, años, cinco años, 20 años.
Y a veces, dependiendo de la mente de cada quien, agarra como 5, 20 caminos.
Como si planteando escenarios, algo así como que fuera ajedrez.
Si hago este movimiento, va a pasar este y este y este.
Si hago este otro y ya nuestra mente, pues a veces se funde.
Y lo único que cargamos es no puedo hacer nada.
Se preocupan, nos ponemos histéricos, reaccionamos de mala manera.
Pero es porque no es como dice el libro colosenses.
No estamos colocando nuestra mirada en las cosas de
arriba, sino que la estamos colocando en la tierra.
Somos terrenales y pensamos como terrenales o carnales.
En lugar de entender que Dios ya sabe lo que va a hacer y que nosotros cuando venga
la situación es padre, tú ya sabes lo que vas a hacer.
Sólo comenzar a confiar, es decir, entender y volver a Dios omnipresente,
por así mencionarlo.
Por qué lo digo?
Porque aunque nosotros decimos y a veces, pero aunque lo diga esta manera,
nos llenamos la boca, es decir, es que Dios es todopoderoso, es que Dios
es omnipresente, es que Dios es omnisciente.
Y comenzamos a ver como algunos dicen verdad los atributos de Dios.
Si dice es que el atributo de Dios es este y comienzan a hablar mucho.
Pero cuando se presenta la situación es como que Dios no existiera, como que dicen
es que Dios está en todos lados o él es omnisciente u omnipresente.
Pero cuando viene la situación, como que Dios no existiera porque hacen
sus decisiones, toman sus circunstancias aplican
sus soluciones como si Dios no existiera.
Tal vez lo único que hacen es Dios.
Dame la sabiduría para resolver esto, pero de alguna manera es no entregándole a
Dios la situación, sino que como que Dios fuera el ayudante.
Inclusive a veces cuando alguien emprende un negocio o hace un emprendimiento,
la persona dice Señor, dame la sabiduría, la inteligencia para hacer esto.
Nunca le dijo a Dios.
Será que es tu voluntad?
Le está diciendo mira, ayúdame.
A pesar de que el camino pueda estar equivocado y ese es el error que a veces
muchos cometemos, no le preguntamos a Dios si es lo correcto
o no lo correcto, sino que dice Señor, ayúdame en esto.
Es como que yo me vaya camino, un precipicio.
Digo, mira alguien, ayúdame en este camino, verdad?
Sólo mira que no me voy a chocar yo con algo, pero igual va para el precipicio.
En lugar de preguntarle, será que aquí voy para un precipicio o me estoy yendo por el
camino correcto que va, que se yo, a México, por ejemplo.
Pues así nos pasa en la vida, aunque mencionamos, si fuera así decirlo,
atributos de Dios o características o decimos que ya no las sabemos,
pero cuando vienen las situaciones nos damos cuenta de que lo que pensábamos o
que decíamos o lo que entendíamos no está pasando.
Es decir, no estamos incluyendo realmente a Dios como
aquel que está presente en cada momento de nuestra vida.
Y aquí le pasa a Felipe, aunque tiene a Jesús a la
par, pero él está pensando como alguien terrenal.
Qué voy a hacer?
O sea, cómo vamos a alimentar esta gran multitud?
No tenemos el dinero necesario para lograr por solventar esta situación, verdad?
Para alimentar esta gran multitud.
Y él hizo sus cálculos ahí, obviamente mentales, verdad?
Pero ahora nosotros agarramos la calculadora o simplemente nos meteríamos
al yemin, abrichaje, debe encontrar una respuesta, verdad?
Vamos a ver acá los denarios, porque sí me interesa esta parte también, porque nos va
a dar un entendimiento a esto, porque obviamente para nosotros 200
denarios no significa nada porque no sabemos la medida.
Dice lo siguiente En tiempos de Jesucristo era
básicamente el salario de un día de trabajo.
200 denarios equivaldrían a 200 días de trabajo, o sea, que es bastante.
Es casi prácticamente todo, casi que es casi todo un año.
Dice en dinero moderno aproximado en un contexto modesto.
1600 dólares a 4000 dólares.
Eso es lo que estaba más o menos calculando.
Eso más o menos serían 12000 quetzales a 30000 quetzales, o sea, en moneda de
Guatemala, en la que nosotros estamos viviendo, o la que yo vivo es un montón,
porque para mí, pues 1600 dominaría como poco, porque
obviamente no estoy en contexto estadounidense.
Pero yo digo bueno, viene una multitud de la nada y tengo
que pensar en gastar 30000 para alimentar a alguien.
O sea, si nos damos cuenta cómo estaba habiendo Andrés esta situación de los de
los 200 denarios, obviamente, y cuando nosotros lo miramos aquí en moneda local,
que son 30000 quetzales, cómo voy a gastar?
Yo ahorita ya, por ejemplo, qué tal salir?
Apenas tengo para mi almuerzo y tengo que ver cómo gastar 30000 quetzales para estos
que vienen de esta multitud que se dejó venir.
Cómo hago para conseguir yo 30000 quetzales?
Ahorita que a veces nos pasa con nosotros.
Tiene que pagar algo y anda llamando a las personas para que le presten.
Dice y un contexto tipo Estados Unidos podrían ser 10000 dólares o más.
Eso significaría casi 75000 quetzales.
O sea, no es cosa seria, es cosa seria.
Pero dice aquí y aquí también otra situación de denarios y panes.
Un pan tipo pan pequeño o ración.
Diaria podría costar aproximadamente un octavo a un doceavo de denario.
Y entonces dice con un denario tenemos de 8 a 12 panes con 200 denarios,
1600 a 2400 panes.
Cuando hablan los 2400 panes son panes pequeños.
Entonces, si la Biblia menciona que Jesús alimentó a 5000 hombres, solo contando a
los hombres 5000, o sea que ni siquiera los 200 denarios aproximadamente,
como dice acá, de entre 30000 a 75000 no iban a poder
dar lugar a alimentar la gran multitud que venía.
O sea que si estamos hablando, si estos son más o menos como dice acá,
hagamos cuenta 2400, nos faltaría el doble.
Prácticamente serían casi 150000 a 60000 quetzales
para alimentar a una gran multitud que se dejó venir.
Y que imagínense que alguien apenas si maneja su almuerzo diario, que a veces
aquí en Guatemala cuesta hasta 20 quetzalitos.
Significaría prácticamente es una gran cantidad, pero o sea,
cómo no alguien se va a preocupar aparentemente por eso.
Pero lo interesante aquí dice que Jesús no le preocupaba eso.
Jesús ya sabía lo que iba a hacer.
La multitud se acercaba, el problema se acerca, las situaciones se acercan.
Pero Dios ya sabe lo que va a hacer.
Nuestra mente prácticamente entra en corto circuito, se funde.
No sabe cómo pensar.
Entra prácticamente en pavor, porque obviamente
nosotros estamos enfocados en muchas cosas terrenales.
Y obviamente, como mencioné, a veces nosotros solo tenemos para nuestro propio
almuerzo y que de repente se venga una multitud
para alimentarla, que sean casi 150000 quetzales.
Obviamente, como alguien no se va aparentemente a preocupar,
pero es porque obviamente nuestro contexto terrenal.
Es en el que estamos enfocados y debemos cambiar este enfoque terrenal al enfoque
del reino de los cielos y eso involucra en confiar en el rey.
Dios sabe lo que se está presentando y por lo tanto él sabe darnos la salida,
darnos la solución, cómo se van a resolver las cosas.
Pero obviamente, si él no quiere mostrarnos a nosotros cómo se resuelven
las cosas en la tierra, porque obviamente nosotros ya podemos saber.
Inclusive hagamos que alguien sepa un máster en economía o que tenga una
maestría en administración de empresas o cualquier otro tipo de cosas que la
persona, si inclusive se haya vuelto un profesional en diferentes ámbitos,
porque hay personas obviamente que saben cómo trabajar la bolsa, la bolsa de
valores y otro montón de situaciones que pueden ser grandes economistas.
Pero Dios va a romper ese marco, porque la persona puede saber cómo
resolver las cosas tal vez a corto o largo plazo, como aquí puede ser alguien.
No, mira, el mejor señor deja que vengan en el próximo
mes, porque así metemos tanto de dinero a hacer esto.
Lo otro pedimos prestado.
No, en ese momento, ¿cómo le van a hacer para
sacar toda esa cantidad para poder realizarlo?
Es decir, que Dios va a presentar cosas a veces en nuestras vidas que van a ser no
no resueltas de manera terrenal, sino que la idea es exceder para que la
mano de Dios se haga presente, para que se para que se conozca realmente
quién es Dios y para que nosotros lo conozcamos, porque a
veces nosotros solo damos ideas de que conocemos a Dios.
Inclusive podemos hasta cierto punto fanfarronear.
Pero cuando se presenta la situación, realmente nos demuestra la falta de
conocimiento que tenemos en Dios, pero también en su misericordia Dios nos
muestra la grandeza de su ser para que nosotros demos a conocerlo a él.
Y claramente hay varios ejemplos en la Biblia, como el caso de lo que en su
momento hablamos acerca de Lázaro y Marta y María, porque
Marta y María conocían prácticamente que Jesús podía sanar.
Y por eso eligieron Jesús.
Si tan solo hubieras estado aquí, el Lázaro no hubiera muerto porque ellos
sabían que Jesús sanaba, pero no sabían que Jesús resucitaba.
Y Jesús dijo es que él resucitará.
Y ellos dijeron si resucitará en el día postrero.
No, Jesús dijo yo soy la resurrección en la vida.
El que esté muerto en mí, aunque el que esté muerto vivirá.
Y viene Jesús y resucita Lázaro.
Entonces ellas cambiaron de un panorama de sanidad a un panorama mayor que la
resurrección, porque si alguien se sana, es bueno.
Ahí está.
Tenemos la esperanza que lo vengan a sanar.
Pero si alguien se muere, la persona entiende
que ya no hay manera de que resucite.
O sea, por eso que los médicos obviamente hacen, tratan de rescatar a la persona con
estas situaciones que uno ve en televisión.
Obviamente, gracias a Dios no lo he visto en vivo, pero cuando tratan de
aparentemente en ese momento la persona resucitarla
o hacer que reaccione con esos pulsos que le tiran.
O algunas otras cosas de primeros auxilios para poder rescatar a la persona y saben
de que obviamente cuando ya no pueden hacer nada,
dice Bueno, ya se murió, no podemos hacer nada más.
Y aparte de eso, Jesús llevaba tres días, pero Lázaro estaba tres días muerto.
O sea, ya como diría alguien, ya estaba muy muerto o ya
estaba certificado que estaba muerto porque lleva tres días.
Inclusive ella dijo es que si abren el sepulcro va a llevar
porque ya lleva tres días de muerto, pero Jesús lo resucita.
Jesús Dios mostró a través de Jesús que él tenía el poder de resurrección,
pero también ese entorno también se maneja de que Dios ya sabía lo que iba a hacer.
Por qué?
Porque cuando da la noticia a Jesucristo de que Lázaro
estaba enfermo, dice que Jesús se quedó más tiempo.
Es decir, que Jesús no vino y se fue preocupado.
Lázaro está enfermo.
Vamos, vamos, apóstoles, para ir a sanarlo.
Hagamos cadena de oración todos para ver cómo sanamos a Lázaro.
Y que Dios tenga misericordia, que no se muera.
No hizo eso.
Más bien y bueno, vamos a quedarnos aquí.
Es como que Lázaro se va a morir.
Después me va a venir a llamar.
Voy a tener que ir.
Lo voy a tener que ir a resucitar.
O sea, Jesús ya sabía lo que iba a hacer.
Por eso se quedó tres más tiempo en ese lugar y no fue corriendo apresurado para
sanar a Lázaro, porque lo que él quería era resucitar
a Lázaro, que obviamente nos muestra un poder mayor.
En este caso similar, Jesús no vino y como que le dijo a todos, miren, sáquense de su
bolsillo tanto dinero, vamos a hacer una colecta a todos y vamos a orar para que
multipliquen el dinero acá para después ir a comprar panes.
No hizo eso.
Dios estaba mostrándose como el proveedor que era.
Realmente como un obrador de milagros, como una persona que excede el sistema
natural, entra en la manifestación del poder del reino
y obviamente eso lo podríamos ver en diferentes casos.
Podríamos ver casos también que pasa con Abraham, verdad?
Porque alguien podría cuestionarse con respecto a Dios y Abraham.
Pero por qué Dios esperó que Abraham ya
estuviera anciano a los 100 para brindarle eso?
Por qué fue tan malo?
Diría, podría ser alguien de hacerlo esperar 25 años para un hijo.
Pero es porque Dios ya sabía lo que iba a hacer.
Dios ya sabía lo que iba a hacer con Abraham, pero tenía que entenderlo Abraham
o por lo menos en mi lógica, verdad?
O mi entendimiento.
Yo decía, bueno, si Abraham le daban a los 50 años o 75 años el bebé, tal vez Abraham
decía no, pero si yo todavía soy un semental, verdad?
Todavía soy macho alfa y por eso tuve una esposa donde pongo el ojo, pongo la bala.
Pero no fue así.
O sea, Dios esperó hasta que todo esperanza humanamente posible se decayera
para que únicamente se conociera que Dios lo podía hacer.
Por eso que cuando el anuncio Isaac decía volverá acaso mi esposo a volver a tener
deleite, dando a entender el acto, pues obviamente de lo que es en la
relación prácticamente amorosa o de conocer o sexual para que dieran a luz a
un hijo, lo que todos conocemos, verdad?
Pero ya sobrepasaba todo.
Primero, porque Sara era estéril.
Segundo, porque Abraham ya llegaba a los 100 años y no tenía, por decir,
las capacidades físicas o algunas otras cosas para poder dar a luz.
Entonces todo lo humanamente posible se cortó, desapareció.
Y por eso dijo Dios, ahora es el momento para que vean de que no es porque sean muy
sementales o porque estén experimentando con medicinas o hagan métodos alternativos
o porque pueda ser por esfuerzo propio, simplemente para que se den cuenta que yo
soy aquel que puedo hacer maravillas y milagros.
Entonces Dios nos puede hacer pasar por situaciones en las cuales todo puede ir en
contra y las cosas se levanten en gran manera, pero es para darnos a conocer algo.
Pero nosotros tenemos que ir aprendiendo e ir
entendiendo de que Dios ya sabe lo que va a hacer.
Si nosotros no tenemos esa conciencia, obviamente vamos a entrar en pánico,
incluso nos podemos hasta enfermar.
Podemos entrar en muchas cosas que a veces a nosotros nos pasa, que obviamente a mí
me ha pasado, que a mí me ha pasado porque no tenemos la
mente puesta en saber que él ya sabe lo que va a hacer.
Que si se nos presenta alguna situación es que hacemos.
Voy a entregarme deliberadamente a tomar mis propias decisiones, mis propias
situaciones y hacer un gran esfuerzo para ver qué hago.
O simplemente ya entiendo de que Dios está
manifestándose y yo digo Dios ya sabe lo que va a hacer.
Solo tengo que ver la manera de cómo aprender.
Lo que él quiere que aprenda, cómo quiere que le conozcan en este momento,
a pesar de que la situación sea difícil para no estarme preocupando, porque si no
me va a estar preocupando, que nos preocupamos nosotros mucho ahora,
porque a veces nosotros queremos las cosas ya y que si es
si es ayer mejor, dirían algunos por ahí, pero no es así.
O sea, Dios va a probar muchas cosas en nosotros, porque obviamente a veces
nosotros damos alarde de muchas cosas, pero ya cuando se presenta la situación.
Y prácticamente no damos bola, no da, no se manifiesta
realmente lo que hay en el corazón del hombre.
Ok, veamos acá también esta otra parte de en el
siguiente versículo, dice versículo versículo 8.
Uno de sus discípulos, Andrés, hermano de Simón, pero dijo a Jesús 9.
Aquí hay un muchacho que tiene cinco panes de cebada y dos pescados.
Pero qué es esto para tantos?
Aquí me llama la atención, porque.
Es que es bien interesante esto, porque si lo vemos en un contexto que como
mencionábamos, uno tiene un almuerzo de 20 quetzales para su almuerzo y de repente
viene una multitud para dar a 150 que de repente alguien me
diga mira, fíjate que aquí tengo cinco quetzales, te ayuda.
Obviamente no me ayudan cinco o cinco dólares.
Verá, si alguien me dice que tengo cinco dólares, te ayudan.
Comparado con los setenta y cinco mil quetzales por
poner ejemplo aquí lo que vimos también en dólares.
Aquí, como vimos en este caso, vamos a poner aquí la parte de lo señalado.
Por ejemplo, aquí diez mil dólares que alguien me da aquí cinco dólares para esta
vez si te ayudan o setenta y cinco mil dólares, setenta y cinco quetzales.
A ver si te ayudan.
Obviamente para llegar hasta los diez mil, pues es una gran cantidad.
Pues alguien podría pensar.
Pero por qué lo hizo?
O sea, cuál?
Qué le puede haber pasado por la mente a Andrés?
Para decir mira, aquí hay panes aquí, aquí hay cinco panes de cebada y dos pescados.
Será que Andrés sí pensó en un sentido espiritual que dijo que tal vez Dios lo
puede multiplicar, sólo se lo tenemos que presentar, porque realmente no sabemos qué
pudo haber pasado por la mente Andrés, porque
son dos discípulos en una misma situación.
Felipe, que automáticamente pensó en dinero y Andrés que trajo muchachito.
Mira aquí encontré cinco panes y dos peces.
Aquí hay un muchacho que tiene cinco panes de cebada y dos pescados.
Pero qué es esto para tantos?
Vimos que la situación del recurso cambió porque uno pensó en dinero y otro pensó en
otro tipo de recursos, pero que él se lo está presentando a Jesús.
Y es algo que nosotros también tenemos que entender de que todos lo tenemos que
entregar al señor, todo lo que tengamos, inclusive por muy poco que pueda ser.
Porque yo estaba más o menos investigando un poquito sobre
esto, sobre los cinco panes de cebada, porque me puse a pensar.
Bueno, tal vez los panes de cebada son caritos, verdad?
Tal vez son más así como cuando uno va a la
tienda y hay panes grandes y hay panes pequeños.
Entonces uno dice bueno, tal vez eran los panes de cebada, son panes así grandotes,
pero dicen que no, que los panes de cebada
prácticamente eran los panes más económicos que había.
Y también con los pescados uno puede hacer como que la imagen de cuando uno va,
por ejemplo, a los puertos o a la playa, cuando uno va, por ejemplo, aquí en
Guatemala, que es el puerto San José, uno dice voy a comprar una mojarra o
inclusive cuando uno va al lago de Atitlán, aquí en Guatemala, me imagino que
en otros países también tienen sus pescados.
Uno compra una mojarra o algo así y que es una mojarra
grandotas y que obviamente tienen un alto costo, pero no.
Realmente cuando dice que esos pescados eran pescados, creo que son como salados,
que eran pequeñitos para poder acompañar al pan.
Entonces, qué hacía este niño con sus cinco panes de cebada y con sus dos pescaditos?
No sabemos si era su almuerzo, no sabemos si era para su familia,
pero no era aparentemente la gran cosa.
O sea, no era como que él tenía un prácticamente un banquete de lujo o
premier en su en su lunch o en su almuerzo,
sino que él tenía lo más económico posible.
Cuando, por ejemplo, aquí en Guatemala uno compra tortillas y tal vez unos,
una su bolsita de chicharrones o algún otro
tipo de cuestiones, como una sopa instantánea.
Pero mi punto de hablar de esto, los cinco panes de cebada y los pescados
salados o los dos pescados salados, es de que no eran a la manera que uno
puede pensar, que no eran como que uno comprara sándwiches en la tienda de esos
más caros o que uno comprara esos pescados grandotes que a veces venden, sino que
dice que solamente era para acompañar a los panes estos dos
pescados que eran salados y pequeñitos, no eran grandes.
Y a veces nosotros, cuando estamos en el reino de Dios y cuando estamos viviendo
cosas, no pensamos de que Dios puede tomar eso
aparentemente poco y que Dios lo pueda multiplicar.
Pensamos que necesitamos una gran cantidad de cosas independiente en todos los
ámbitos, inclusive en el ámbito de la iglesia, porque cuando a veces uno también
va a comenzar a predicar o en mi caso que así pasó, yo decía ¿pero cómo Dios quiere
que yo hable o predique si yo no tengo lo que tienen otros predicadores?
Y yo decía ¿cómo voy a predicar?
Yo, por ejemplo, cuando obviamente uno escucha los predicadores y la revelación,
el conocimiento y muchas o profundidades que ellos tienen, yo no tengo eso.
O sea, yo no tengo esa gran cantidad.
Es más, hasta me equivoco, confundo palabras, tal,
versículos y no tal vez no me memorizo ciertas cosas.
¿Cómo puedo realmente dar a conocer esto?
Y ahí uno se entera que sólo tiene que presentar eso poco.
Es como bueno, yo lo entendí mayormente con la cuando dice que los ricos daban de
lo que le sobraba, pero había una mujer
vida que dio todo lo que tenía y lo entregó.
Entonces, en ese momento Dios me hizo entender que si mira, tú estás viendo a
los ricos y estos ricos, o sea, estos
ministros que tienen mucho que yo les he dado.
Ellos a mi pueblo sólo le dan lo que les sobra, no les dan todo lo que tienen a mi
pueblo, sólo les están dando lo que les sobra.
Y que yo debería ser como la mujer que daba todo lo que tenía.
Por eso decía la mujer vida que decía que tenía poco en el sentido obviamente de que
ya poco de todos los ahorros y todo lo que tenía lo entregó.
No era como los ricos, que los ricos obviamente tenían sumamente abundancia y
aunque dieran, se iban siempre que iban a quedar con dinero.
Pero yo sé que lo entregó todo, a pesar de que aparentemente tenía poco,
porque obviamente también alguien hace los cálculos, dice que era un montón,
pero obviamente delante de los ricos era poco, pues.
Pero lo entregó todo.
Entonces, en este aspecto es lo mismo.
El niño tenía.
No sé si el niño vino y miraba Andrés, aquí tengo cinco panes y dos peces, verdad?
Y le dije, bueno, qué hacemos con esto?
Vamos con Jesús.
Tal vez Jesús hace algo porque ellos ya pensaron diferente, verdad?
Andrés pensó y bueno, no importa.
O sea, yo ya he hecho cosas maravillosas, vamos a vamos a presentárselo a Jesús.
Entonces, a lo que quiero llegar es de que puede ser que tengamos algo menospreciable
en nuestro hogar, pero de ahí Dios puede tomar
para un multiplicar y resolver la situación.
No sabemos qué puede ser, porque obviamente cada quien tiene su contexto.
No estamos hablando de un contexto de dinero.
Ah, aquí tengo uno de mis cinco quetzalitos porque no estamos hablando de dinero.
O sea, Jesús no se enfocó en multiplicar dinero.
Porque nadie le fue a presentarme a Jesús.
Aquí hay cinco denarios que dijo que vamos a
multiplicar los cinco en los cinco denarios, verdad?
No se le presentó un recurso, panes y peces.
Entonces nuestra mente funciona.
Es que tengo sólo 100 quetzales en mi en mi cuenta bancaria.
Vamos a ver qué hace Jesús con esto.
No, qué recursos puedo tener, independientemente cuáles sean.
Yo tengo la palabra escrita, tengo algo en mi casa.
Dios nos va a indicar que puede haber.
Pero la idea sería entregárselo a él, porque inclusive en el caso cuando vimos
también el caso de Elías, cuando Elías prácticamente declara que no va a llover y
él huye, dice que Dios habló con una mujer viuda.
La viuda de Sareb te ha decidido que Dios dijo ya le hablé a ella para que te ayude.
Y cuando.
Elías llega con esta mujer.
Elías dice dame, dame lo que tienes y si ya es como
tú piensas, porque ella pensaba comer y morirse.
Elías sólo dame lo que tienes.
Y ya es lo que si quieres ir a morir, te muertes, pero dame a mí primero.
Y ahí si quieres, haz lo que quieras.
Y dice que nunca escaseó prácticamente la harina de esa mujer.
Nunca escaseó.
O sea, ella tenía harina para hacer pan.
Pero mientras se lo dio a primeramente a Elías, se multiplicó.
Obviamente no estamos hablando que alguien se lo da a un ministro.
Estamos hablando de que se lo demos a Dios,
porque obviamente Dios había enviado a Elías.
Entonces Dios se preocupó la vida de Elías y
también por la vida de la mujer viuda y el niño.
Creo que hay otro caso, no sé si es Elías o Liceo,
que también le dice qué es lo que tienes en tu casa.
Dijo Yo solo tengo unas vasijas y un poco de aceite.
Ve y vaya.
No me recuerdo muy bien esa parte, pero le menciona que vaya a traer vasijas.
Dice que fue a pedir prestar muchas vasijas y llenó todas las vasijas de aceite.
Y con eso pudo solventar su deuda.
Pero vimos que Dios no se enfocó en el dinero.
Dios se enfocó en el recurso que podían tener.
Que ella dijo también tengo un aceite para que me va a servir.
Hay unas vasijas para que me van a servir eso.
No lo vio menospreciable, pero de allí usó Dios para hacerlo.
Y esto obviamente también se puede plantear un tipo de conocimiento.
Porque obviamente también nosotros a veces nos vamos con la idea de no es que voy a
poner una de mi empresa de súper tecnología y voy a poner qué sé yo, un niño.
Qué sé yo, tal vez un tipo de restaurante de lujo y ya uno ya en su mente está
pensando en súper grandezas, en cosas como que muy
contrarias, hasta con un lenguaje muy difícil de dimensionar.
Pero hay cosas que pueden ser muy sencillas.
Inclusive una persona que conozco, yo lo comenzó a ayudar vendiendo dulces.
Entonces obviamente uno dice o por lo menos yo me puse a pensar que uno
regularmente piensa en cosas grandes, tecnología, pero Dios
está levantando y ayudando a esta persona vendiendo dulces.
Obviamente ya lo puso un empaque, etcétera, y comenzó a repartirlos y a venderlos.
Entonces digo yo, uno puede o por lo menos en mi caso y si puedo ver yo, pues un
dulce es un dulce, cuesta un 50 centavos o un quetzal.
Y uno puede menospreciar ese tipo de labor, pero realmente hay empresas que es
grandísimas, que con cositas pequeñas se han levantado, inclusive estas cuestiones
como los ahorita que tengo en la mano estos hisopos o cuestiones que son
pequeñas que no le ponen atención porque no es como ver un carro de lujo o ver una
moto de lujo y que me va a dedicar a vender bienes raíces o me va a dedicar a
vender carros y cositas tan pequeñas como un hisopo o un dulce y que empresas
prácticamente se dedican a eso, que puede ser
pequeño, pero pues obviamente comienza a crecer.
Entonces, pero el punto está entregárselo al señor.
Todo lo que tenemos dárselo al señor.
Tú sabes lo que vas a hacer.
Yo te voy a yo me voy a entregar a ti.
Y voy a entregar todo lo que tengo.
Te lo voy a confiar.
Entonces él sabe lo que va a ser.
Inclusive eso puede pasar que alguien cuando sabe obviamente de economía.
Yo no sé.
Mira, pues todo.
Tengo estos ahorros, no sé qué hacer con ellos.
Tú eres el experto.
Aquí te lo dejo.
Mira.
Obviamente espero que lo multiplique, porque obviamente esa es la idea de un
inversionista u otro tipo de cosas.
Pero en este caso estamos hablando del rey de reyes y señores, señores que el mismo
está presentando la situación para que nosotros se
lo entreguemos a él porque él sabe lo que va a hacer.
Podemos mencionar también el caso de primer Samuel con
aquella mujer que siempre llegaba a pedir por un hijo.
Dice que todos los años subía junto con su marido
y con la otra esposa y que ella se burlaba de ella.
Todos los años llegaba y lo pedía.
Pero cuando ella ya no aguantó lo que ella hizo fue entregarle su hijo a Jesús.
Le dijo Mirá, si me das un hijo, yo te lo
entrego a ti y estará prácticamente en el templo.
O sea, lo que hizo ella fue entregar fruto
de su vientre a Jesús por sus preocupaciones.
Quería tener un hijo, pero hasta que se lo entregó,
Dios lo multiplicó y lo multiplicó en gran manera.
Porque recordemos de que Samuel fue un gran profeta y un profeta que trajo hasta
cierto punto, cierto punto de restauración, porque
venía de un sacerdocio prácticamente corrompido.
Pero también aparte de eso venía una escasez profética y Dios levantó a una
persona llamada Samuel, que también ungió a los dos primeros reyes y obviamente dio
lugar de un camino de gloria, pues porque claramente el reino de David fue glorioso
y por eso Dios también le da una promesa del
hijo sobre Salomón, que Salomón hizo sus cosas.
Pero Samuel ungió a ambos, pero ella se lo entregó a Dios.
¿Por qué?
Porque Dios ya sabía lo que iba a hacer con Saúl,
pero esperaba de que esta mujer lo entregara a Dios.
Entonces, ¿cuántas cosas nosotros no hemos entregado a Dios?
No hemos entregado nuestra situación, no hemos entregado en nuestras,
nuestro corazón, nuestra mente, no hemos entregado nuestras cosas a Dios,
no hemos entregado nuestros recursos a Dios.
Señor, aquí están mis recursos, haz con él lo que quieras.
Aquí está la palabra que me ha sembrado, haz con esta palabra lo que quieras,
porque obviamente uno siempre se puede pensar a muchas cosas en términos humanos.
Inclusive alguien podría decir, hermano, es que lo que pasa es que yo me
tengo que primero meter a un seminario teológico, que son
como cinco años de hacer esto y lo otro, de un doctorado.
Y Dios lo está diciendo, mira, anda, de una vez anda a predicar en lugar
de estar pensando en sacar todo tu camino a teología.
No estoy diciendo que esté malo, porque entiendo que algunas personas,
Dios lo sabe, los va a impulsar a que se vayan a
meter a esos lugares de conocimientos teológicos.
Yo lo puedo entender.
Inclusive hay testimonios, según recuerdo el predicador Ronald Ravinghill,
si no estoy mal, que es un predicador estadounidense, habló de cómo Dios impulsó
a un joven a meterse a un seminario teológico
y que de ahí comenzó como con un avivamiento.
Y él estudió, obviamente ves.
Y hay otros personajes que no estuvieron en un seminario teológico, pero también
llevaron a una gloria, como el caso de para muchos el llamado príncipe de los
predicadores Charles Spurgeon, que él no.
Hasta donde yo tengo entendido, él no recibió una formación teológica de años.
Además, creo que dice que si no está mal, creo que lo rechazaron.
Pero lo que voy a estar de que.
Qué es lo que le estamos entregando al señor?
Si le entregamos al señor, él puede hacer según su voluntad y puede multiplicar a
multitudes y claramente en el ámbito de la evangelización, de la enseñanza,
también en el ámbito, pues de nuestras economías familiares, también en las
situaciones, tal vez de enfermedades que Dios traiga sanidad en diferentes cosas.
Pero la idea es entregárselo a él porque él ya sabe lo que va a hacer.
Nosotros no.
Nosotros estamos enterando.
Pero tenemos que ver de esta manera.
Permítame.
Tenemos que entregarle a nuestro señor Jesucristo.
Todo lo que nosotros tengamos, todas nuestras decisiones.
Para qué?
Para que la resuelva.
Porque aquí claramente vemos cómo Jesús dice hagan lo que le pido.
Bueno, en el versículo 10 hagan que la gente se siente.
Dijo Jesús y había mucha hierba en aquel lugar, así que se sentaron.
El número de los hombres era de unos 5000.
Entonces Jesús tomó los panes y habiendo dado gracias, lo repartió a los que
estaban sentados y lo mismo hizo con los
pescados, dándolos, dándoles todo lo que querían.
Cuando se saciaron, dijo a sus discípulos, recojan
los pedazos que sobra para que no se pierda nada.
Entonces lo interesante acá es de que hasta
que le presentan a Jesús y se lo entregan a él.
Jesús lo multiplica.
En otro caso, en los otros casos fueron sólo hipotéticos, verdad?
Pero hasta que se le entregó a Jesús las cosas, porque vuelvo y repito.
Jesús ya sabía lo que iba a hacer.
Dios ya sabe lo que va a hacer.
Pero hasta que le entregamos nuestras decisiones, hasta que le entregamos
nuestro corazón, hasta que le entregamos las cosas, él va a comenzar a hacerlo
porque él tiene que tomar las riendas, no nosotros.
Por eso mencionaba que nosotros sólo le pedimos una ayuda a mí, algo así como que
apoyarme, pero no necesariamente que tome las riendas.
Es como cuando uno va manejando y le dice a la persona, mira, estame atento,
avise hay un semáforo o algo, servirme de copiloto.
Entonces, quién va manejando?
La persona, la persona puede confundirse.
Inclusive yo le puedo decir, mira, ándate a la derecha y se puede ir para la izquierda.
O u viceversa.
Entonces.
Pero que Jesús tome el control es muy diferente porque él va manejando,
él ya no va de copiloto, él va tomando las riendas, él sabe para dónde va.
Y aunque diga yo, señor, no es por ahí.
Dios sabe dónde va.
Él sabe la dirección que va a tomar.
Y uno puede decir, no es que por ahí, no es que yo siempre he tomado este camino.
Y eso solo puede ser, solo los podría sonreír y no sabe ni para dónde va.
Entonces, porque él tiene el control.
Entonces, a veces nosotros queremos seguir siempre manejando por el vehículo de
nuestra vida y solo queremos atender a Jesús como copiloto, haciéndole caso en
los momentos que consideramos que son de acorde a nuestra
lógica, en lugar de darle a Jesús el timón de nuestras vidas.
Él para que él dirija y se mueva en el ámbito que él quiera y él necesite.
Pero obviamente despojarnos de eso a veces no nos gusta porque perdemos el control,
que las cosas no están en nuestro control.
Y hay muchas personas que se obsesionan con querer tener el control.
Pero es mejor dárselo a Jesús porque él va a sobrepasar nuestras expectativas.
Y lo otro que es muy interesante acá, que solo quiero resaltar.
Ahí está.
Dicen que se sentaron el número de los hombres era de unos 5.000.
¿Qué quiere decir esto?
De que.
Según lo que vimos con los 200 denarios en la mente de
Felipe, solo se podrían cubrir 1600 a 2400 personas.
Pero con darle a Jesús los recursos se pudo completar más de los 200 denarios que
vimos, que eran casi 75.000 hasta 150, pero 75.000 fue casi el doble por los 2.400.
Hagamos lo más barato.
Entonces vemos de que Dios superó las expectativas al doble de los panes,
sin contar los peces, porque obviamente también estaba viendo que los pececitos
eran muy baratos, pero obviamente también por muy baratos que sea con una gran
cantidad de personas, siempre generó un costo.
Hagamos de cuenta si los panes que vimos en este caso eran 2.400 a 75.
000 quetzales o 10.000 dólares.
Si le sumamos, hagamos de cuenta solo que unos 10.000 que le subimos, obviamente es
un 85.000 quetzales o que sería unos 1.100
dólares, pero obviamente siempre es un costo.
¿Dónde vamos a conseguir nosotros 10.000 quetzales?
No es como que uno a la vuelta de la esquina
diga, mire, señorita, préstame 10.000 quetzales.
Entonces lo que voy a estar que Dios superó la expectativa no solo con los
panes, sino que también con los peces y obviamente eso en equivalencia de
economía, obviamente es bastante y no solo eso, sino que dice que sobró de ello.
Pero por último, para terminar lo que estamos hablando acá, de este sentido de
que hay que entregarle a Jesús las cosas porque él ya sabe lo que va a hacer y con
esto despojarnos de la preocupación, porque obviamente excede, por eso
hablábamos de las multitudes, excede nuestra
manera de pensar, nuestra manera de vivir y demás.
Entregárselo a Dios porque él sabe lo que va a hacer, por eso pusimos diferentes
ejemplos, pero también cuando uno ya vive esto, porque obviamente ellos están
viviéndolo, ellos lo están experimentando en este
momento, ellos lo están viendo esta realidad.
Obviamente es impactante, pues inclusive yo lo he vivido, yo he vivido cosas que
digo yo, pues yo veo cómo Dios está obrando y cómo Dios está haciendo que
casen las cosas, que a veces uno se preocupa por gusto, en lugar de decir
bueno, señor, te lo voy a entregar porque tú sabes lo que va a hacer.
Si tú permitiste esto, porque obviamente a veces no es porque uno sea negligente o
perezoso o alguna otra cosa, sino porque Dios está permitiéndolo, porque no es de
que ellos tenían que tener en una cuenta bancaria esta gran cantidad de dinero,
era porque claramente Jesús también tenía una bolsa de
economía con judas y que no estaban preparados para ello.
Simplemente Dios quería mostrar que era alguien
que superaba las expectativas terrenales.
Inclusive por eso decía la gente, bueno, convirtamos a este en rey,
porque este nos solucionaba la vida, ya sea inclusive
si hay escasez o algo así, Dios nos la multiplica.
Pero también estas enseñanzas tienen que quedar en nosotros.
¿Por qué?
Porque aquí vamos a leer otro caso en Mateo 16 del 5 al 12, dice versículo 5.
Los discípulos al pasar al otro lado se habían olvidado de tomar panes.
6.
Entonces Jesús les dijo estén atentos y cuídense
de la levadura de los fariseos y saduceos.
7.
Y ellos discutían entre sí diciendo lo que
dice porque no lo dice porque no tomamos panes.
8.
Pero Jesús dándose cuenta dijo, hombres de poca fe,
¿por qué discuten entre ustedes que no tienen pan?
9.
Todavía no entienden ni recuerdan los cinco panes
para los cinco mil y cuántas cestas recogieron.
10.
Ni los siete panes para los cuatro mil y cuántas canastas recogieron.
11.
¿Cómo es que no entienden que no les hable de los panes
pero cuídense la levadura de los fariseos y saduceos?
12.
Entonces entendieron que él no les había dicho que se cuidaran de la levadura de
los panes sino la enseñanza de los fariseos y saduceos.
A mí me impresiona mucho esto porque según aquí lo que dice Jesús él está hablando de
los dos acontecimientos porque recordemos de que Jesús hizo dos multiplicaciones.
La primera fue de cinco panes para cinco mil personas
y la otra dice y los siete panes para los cuatro mil.
O sea que ellos ya habían vivido dos acontecimientos sumamente poderosos a
través de los milagros de Dios pero ellos como que no les había entrado porque ellos
se estaban pensando otra vez en las cosas de tierra.
No trajimos pan terrenal sin entender el ámbito
espiritual y Jesús les dice ¿ustedes acaso no tienen fe?
¿Acaso no han entendido lo que yo tengo la capacidad de hacer
o lo que mi padre tiene la capacidad de hacer a través de mí?
¿Por qué se ponen a pensar otra vez en esas cosas?
¿Por qué se quedan estancados en la enseñanza cuando yo ya les he demostrado,
ya lo han visto con sus ojos, ya lo han visto los testimonios
de las personas y aún así no les entran la cabeza?
¿Por qué no tienen fe?
¿Por qué no logran entender?
O sea que a veces no es sólo por ver milagros porque alguien podría ser...
inclusive por eso que hay mucha gente que le gusta escuchar mucho testimonio,
les gusta escuchar y testimonio y testimonio y testimonio que lo llevan al
cielo, que lo llevan al infierno, que vio ángeles, que vio maravillas y le
gusta ver esa multitud de testimonios pero no se le manifiesta en su vida.
¿Por qué no ha logrado entender?
Pero a veces también porque ellos excluyen la palabra,
lo que nos va a traer fe es la palabra de Dios.
Entonces nos damos cuenta que a veces nuestra
mente está metida mucho en las cosas de la tierra.
Nuestra mente no ha cambiado.
Siempre sigue pensando que las cosas se solucionan como se solucionan en la tierra
y tenemos el enfoque de solucionar las cosas con el entendimiento terrenal y no
necesariamente con la idea del sentido espiritual
como hemos hablado que en la Biblia menciona.
Vengan y compren sin dinero.
O sea, eso como que le quebranta a uno la mente de cómo así que voy a comprar sin
dinero si cuando yo compro voy a comprar con dinero.
Si voy a la tienda le digo mire dame tanta azúcar
o sal y me van a dar, me van a decir mira es tanto.
Pero Dios me dice ven y compra sin dinero.
¿Cómo le voy a hacer?
¿Por qué?
Porque ya todo fue comprado.
Ya pues mira, Jesús pagó con su sangre.
Entonces a mi punto a lo que voy con esto está de que aun si entregamos nuestras
cosas al Señor y que nosotros experimentemos estas maravillas y que
obviamente estemos tranquilos, tenemos que retener la enseñanza,
tenemos que retener y entender y meditar en esto que pasó y obviamente también como
están las escrituras porque esto puede volver a pasar.
O sea, ya pasó dos veces de verdad que Dios en la situación multiplicó los panes
y los peces, pero pueden volver a pasar otras cosas obviamente en otros contextos.
Porque obviamente no siempre va a ser lo mismo.
Por eso pusimos el caso de Lázaro y como se llama la resurrección.
No el enfoque sobre la sanidad sólo sino la resurrección.
Que obviamente también está mostrando lo mismo.
Dios ya sabía lo que iba a hacer y que iba a mostrar su poder y su gloria y otros
casos que hemos visto, pero que si no logramos entenderlo pues obviamente
siempre vamos a andar preocupados y no entender
de que la fuente de Jesús en cualquier caso.
Porque inclusive a veces cuando... y con esto concluyo... cuando a veces se
menciona Jehová Jireh, que significa que va a proveer...
a veces la mente automáticamente de nosotros se va a...
es que Dios me va a aumentar mi salario o que Dios me va a hacer que gane mejor o
que tal vez me va a sacar la lotería porque Dios
provee o que tal vez alguien me va a regalar dinero.
Entonces ya la mente va sobre el dinero.
Pero por qué no pensar en que cuando dice que Dios
proveerá no pensamos también sobre el Espíritu Santo.
Que Dios proveerá en abundancia a su Espíritu Santo.
Dios proveerá en abundancia la sabiduría.
Que Dios nos puede proveer de amor.
Que Dios nos puede proveer de su palabra.
Dios nos puede proveer de tiempos de comunión.
O sea, que nuestra mente automáticamente se fue abajo el sentido terrenal y sobre
todo lo que terrenalmente se puede obtener y decimos Jehová Jireh.
Por eso que a veces aquí inclusive en Guatemala uno a veces
sale a la calle y hay una tienda que dice Jehová Jireh.
Mira uno un carro que enseña a conducir que dice Jehová Jireh.
Y uno mira un montón de rótulos que dicen
Jehová Jireh por aquí, Jehová Yireh por allá.
Porque obviamente las personas quieren solventar su economía.
Pero Jehová Jireh no es necesariamente para solventar la economía, verdad.
Porque cuando se menciona Jehová Jireh dice que Dios proveerá para el sacrificio.
Y eso ya lo hizo.
O sea, que cuando vemos la cruz del Calvario estamos viendo a Jehová Jireh
porque Dios proveyó para el sacrificio que nadie más podía ofrecer.
Porque recordemos que decía que los sacrificios de los corderos eran continuos
y eran insaciables porque cada vez se tenían que
continuar pagando, sacrificando y sacrificando.
Y inclusive los sacerdotes morían y tenía que levantarse otro sumo sacerdote para
ofrecer sacrificios y así sucesivamente sobre las
eras y los tiempos hasta eternidad y eternidad.
Pero vino Dios hizo y como se llama proveyó a un sumo sacerdote inmutable
eterno para siempre y también él mismo se proveyó como
sacrificio para culminar con todos los sacrificios.
Tanto el sacrificio pascual como el sacrificio de la expiación y prácticamente
finalizó con prácticamente este ciclo de sumos
sacerdotes continuos o de sacrificios continuos.
Entonces él proveyó a través de la cruz del calvario una
vez y para siempre por la eternidad con un solo sacrificio.
O sea que cuando miramos a la cruz no vemos a Jehová y no vemos que con su
sangre nos redimió cuando hemos hablado también
los domingos de que él pagó por nuestros pecados.
Entonces nos compró con precio de sangre.
Entonces a veces no vemos eso.
Vemos prácticamente siempre el money, el cash, dirían algunos.
El dinero, las libras esterlinas o alguna otra cosa.
O los euros que a veces nos dicen hermanos que eso de los
dólares es muy gacho y a veces se quieren ir sobre los euros.
Independientemente de lo que sea, a veces nosotros no vemos las provisiones
espirituales que Dios provee y sólo nos enfocamos en el ámbito terrenal,
que en el ámbito celestial es mucho mayor, pero que a veces no las aprovechamos.
Y que automáticamente también alguien habla cuando habla de prosperidad
espiritual, automáticamente lo quiere trasladar
a un ámbito terrenal y no funciona así.
Entonces vamos a orar para que por tres cosas.
Uno.
Todo lo que estemos pasando hay que entregárselo al Señor, dejar que él tome
la decisión y eso involucra también orar para recibir la respuesta y tomar
paciencia, así como lo hablamos la semana pasada, de que le preguntaron a Jeremías y
Jeremías fue a orar y en el día décimo le vino la respuesta.
Dice que no vino en el minuto cinco.
No dijo, no se lo puso en sus rodillas y automáticamente veinte bajo la respuesta.
Dice que después de diez días de ayuno y oración.
Porque también nosotros somos muy impacientes, entonces obviamente hay que
entregarle al Señor, ir a orar, ir a leer la palabra para que Dios traiga
la respuesta, pero también tener paciencia.
Pero también por último, también entender y orar
para entender que Dios ya sabe lo que va a hacer.
Los que no estamos enterados somos nosotros.
Lo otro es entender que tenemos que enfocarnos en los aspectos celestiales o
del reino y no necesariamente cómo se manejan aquí las cosas en la tierra.
Entonces vamos a orar.
Padre nuestro, queremos venir delante de ti sabiendo que tú eres un Dios poderoso,
misericordioso, que las situaciones que se plantean y que se están dando,
tú ya sabes lo que vas a hacer, pero lo que no
sabemos a veces es lo que vas a hacer somos nosotros.
No nos hemos enfocado en resolver las cosas humanamente, terrenalmente y que no
sabemos a veces que tú nos estás mostrando a través de estas situaciones que podemos
estar viviendo la capacidad que tú vas a tener, que nos
vamos a sorprender realmente si lo entregamos en tus manos.
Ayúdanos por favor a entregarlo en tus manos y que tú obres poderosamente en
nuestras vidas y obviamente con eso no nos vamos
a preocupar porque sabemos que está en tus manos.
Obviamente también tenemos que esperar tu tiempo porque todo en tu tiempo es
perfecto, pero lastimosamente nosotros nos angustiamos, afligimos sin saber que
debemos entregarlo todo en tus manos porque tú ya sabes lo que vas a hacer y
nos has demostrado por la escritura y continuamente en nuestras vidas,
así como inclusive en este caso con los apóstoles y a veces como que no entendemos.
Queremos entender, queremos tener fe para afianzar nuestra vida en ti.
En el nombre de Jesús te lo agradecemos, amado padre y amigo a mí.
Vamos ahora también por las diferentes necesidades, como dice la palabra de mi
Dios, pues suplirá todas vuestras necesidades,
conformes, riquezas y Cristo Jesús.
Padre, venimos hoy delante de ti sabiendo que tú
eres un Dios maravilloso y poderoso y misericordioso.
Queremos entregarte todo nuestro corazón y nuestro ser.
Queremos que tú nos provea de tu espíritu santo, nos provea de amor, de tu palabra,
de tu gozo, de tu sabiduría, que provea de restauración familiar, un espíritu Elías
de alimento, medicina, trabajo, vivienda y otras cosas que las personas necesitan.
También te pedimos, Señor, que proveas a la vía del huérfano, al anciano y a la
anciana, al padre y madre soltero y a todas
estas personas que tienen necesidades en ti.
Te pedimos que Guatemala sea rescatada de todo terrorismo, toda pandilla,
toda ideología, toda violencia, todo cartel, tráfico de armas,
drogas, que seamos libres de todas estas cosas y que
guardes a la niñez de Guatemala para el avance de tu gloria.
Envía oros a la misma porque la misa es mucha, los oros son pocos.
Que las personas y los ministros se levanten a orar por
Guatemala y que ministren a otros para orar por Guatemala.
Te lo pedimos en el nombre de Jesús y atiende nuestras
oraciones para el avance de la gloria de tu gracia.
Trae maravillas, señales y privilegios para que te conozcan y también,
Padre, provee a todos conforme a tus riquezas en gloria en Cristo Jesús.
A ti, gloria, honra, honor, poder y alabanza
por los siglos de los siglos, a mí y a mí.
Y por último vamos a orar por aquellas personas que
quieran reconciliar con Jesús o que quieran aceptar a Cristo.
Padre, venimos hoy delante de ti para arrepentirnos
de todo pecado, de toda ira y contienda.
Queremos venir aceptándote como Señor y Salvador Jesús y de que tú, Dios Padre,
resucitaste a Jesús dentro de los muertos, por lo cual tenemos vida eterna,
por lo cual queremos caminar por ti para ti y darte la gloria y la honra.
Sabemos de que Jesucristo nos reconcilió contigo en la cruz y que tú lo has
colocado a Él como el único mediador y por lo tanto lo reconocemos
y queremos vivir conforme a tu palabra y siendo obedientes.
Ayúdanos a ser bautizados en agua, bautizados con tu Espíritu Santo y
participar en la Santa Cena en el nombre de Jesucristo.
Amén y Amén.
Entonces, paz y gozo de sus vidas.
Dios los bendiga en Cristo Jesús.