Bendiciones amados, Dios los bendiga, un fuerte abrazo,
que el amor de Dios fluya en sus vidas y en sus corazones,
por la bondad que Dios nos ha regalado.
Podemos estar aquí con ustedes un 2 de mayo del 2026.
Para poder pues continuar con lo que es la serie de
temas que hemos estado hablando, y no te preocupes,
esto a base de lo que corresponde a la parábola del Sembrador.
Ya que hemos estado mencionando que la idea de
tratar prácticamente estos temas del día sábado
es hablar acerca del reino de los cielos.
Desde ahí iniciamos nuestro primer tema hace un año y medio más o menos.
Y hemos estado hablando de la parábola del Sembrador,
de la parábola del Sembrador nos enfocamos en el escenario actualmente de los espinos,
porque la idea es cambiar o movernos de los espinos hacia la buena tierra.
Y hay que lidiar con esto en los espinos entre una de ellas son las preocupaciones,
por eso es el hecho del tema no te preocupes.
Claramente hay que hablar de diferentes cosas para poder lograr vencer,
si lo queremos llamar así, las preocupaciones.
Hemos hablado de diferentes temas que esperamos que hayan sido de ayuda.
Entonces vamos a continuar el día de hoy con este tema de no te preocupes,
solo que especificando el día de hoy de Dios te puede librar.
Esto específicamente en el capítulo de Isaías, cuando habla sobre el rey Asiria.
Vamos a ver esa parte porque es muy interesante,
o por lo menos para mí es uno de los relatos que más me ha gustado en la Biblia.
Pero fuera del favoritismo, claramente esto es una enseñanza de cómo Dios libra.
Entonces vamos a orar para que el Señor nos ayude, para que el Señor nos sostenga,
para que el Señor nos dirija y podamos darle
gloria y honrar su nombre como eres débil.
Muy bien, entonces vamos a orar.
Padre, en el nombrer de Jesús. Gracias por tu amor
inigualable, por tu misericordia, verdad y piedad.
Queremos alabarte, queremos adorarte, queremos bendecirte,
queremos darte la gloria, la honra, el honor, el poder y la alabanza.
Ayúdanos hoy, Señor Jesús, para recibir tu palabra,
para hacer las cosas conforme a tu verdad y tu fidelidad,
y que nuestro corazón saliera en tu salvación.
Por favor, ayúdanos, Señor Jesús, a recibir tu palabra, a poder asimilar tu palabra,
a poder entender y saber cómo practicar tu
palabra y cómo ser vivificados en tu palabra.
Provéenos hoy de todo lo necesario, Padre,
sabiduría, inteligencia, revelación, consejo y verdad,
y dirígenos hoy para glorificarte y amarte con corazón sincero.
Te agradecemos por todo el amor que derramas en nuestros corazones
y todo lo que haces y continuarás haciendo en nuestras vidas.
Así que hoy te entregamos este tiempo para la alabanza de la gloria de tu gracia,
recordando que Cristo viene pronto y que tenemos que estar al pendiente,
porque tu palabra dice que no sea que por causa de las preocupaciones
no seamos considerados o tomados para tu venida.
También ayúdanos, Señor Jesús, para que todo lo hagamos para tu gloria y tu honra.
Como dice tu palabra, no a nosotros, no a nosotros, sino a tu nombre sea la gloria,
por tu misericordia, por tu fidelidad, porque tú
nos has hecho, y no nosotros, a nosotros mismos.
En el nombre de Jesús, amén y amén. Muy bien.
Vamos a ir iniciando, ¿verdad? Como ya mencionamos.
¿Listo? Entonces, como mencionaba, ¿verdad?
Tenemos el tema, no te preocupes, Dios te puede librar, ese es el tema.
Siempre me gusta, o por lo menos esta es mi
intención, ¿verdad?, porque creo que es muy importante
hablar de la parte, siempre los espinos, porque de ahí estamos partiendo realmente
para hablar del tema, es decir, que lo estamos
haciendo con un propósito muy específico.
Ciertamente Dios tiene un propósito cuando uno, alguien va a hablar un tema
o impartir un tema, pero en nuestro caso en
particular, por la línea de temas que estamos viniendo
sobre lo que es la parábola del sembrador, hemos estado enfocándonos en los espinos,
es decir, de que la línea de temas de prácticamente hace como tres meses,
para lo que habrá en el futuro, no sé si
nos llevaremos tal vez un año, posiblemente,
en la parte de los espinos, es porque literalmente queremos ser trasladados
de los espinos a la buena tierra, y el Señor
está proporcionando temas para transmitirlos,
para poder movernos, si hay algún espino, a una buena tierra.
Por eso hemos estado tratando de eso claramente. Los espinos tienen categorías,
lo hemos hablado, pero igual lo vamos a leer acá, Marcos 4.
7, Entonces, esto es lo que Jesús especifica en
la parábola del sembrador, que hay espinos,
y que los espinos ahogan la buena semilla, por lo tanto, no da fruto.
Sigamos acá, Marcos 4, versículo 18 al 19, dice, versículo 18,
otros son aquellos en los que se sembró la semilla entre
los espinos, estos son los que han oído la palabra.
19, pero las preocupaciones del mundo y el engaño
en las riquezas y los deseos de las demás cosas
entran y ahogan la palabra y se vuelve estéreo.
Entonces, estos dos versículos ya es la explicación de Jesús,
porque en el versículo anterior, que es el versículo 7, Jesús indica la parábola,
pero en el 18 y 19 explica específicamente la parte de los espinos.
Entonces, Jesús está mencionando prácticamente el
problema de los espinos, que ahogan la palabra,
pero también nos indica a nosotros que los espinos son tres cosas en específico,
que son preocupaciones del mundo, engaño en
las riquezas y los deseos de las demás cosas.
Ya está haciendo una especificación.
Y hemos hablado en categorizaciones, porque los espinos son diferentes,
a veces hay diferentes especies, y hemos hablado que algunas dan fruto y otras no.
Entonces, si nos damos cuenta acá, tenemos
las preocupaciones del mundo, el primer punto.
Por lo cual, la idea es que nosotros dejemos de tener este tipo de espinos.
Claramente también habría que tratar el engaño
en las riquezas, los deseos de las demás cosas,
porque a estos les llama Jesús espinos y estos ahogan la palabra.
Hemos explicado en su momento que los espinos
crecen rápido y tienen raíces gruesas,
y por lo tanto, a causa de eso, consumen los recursos
de la tierra y también la humedad que hay en ella.
Y si se siembra, en este caso, un trigo, por ejemplo,
entonces el trigo no puede tomar ahora recursos de la tierra
o la humedad que hay debajo de la tierra, porque ya los tomó los espinos.
Y cuando crecen también hacia arriba los espinos, cubren prácticamente al trigo,
y el trigo no puede obtener la luz solar o algunas otras características.
Entonces, si nos damos cuenta, ya trasladándolo, si
lo queremos llamar algo real, en la vida cotidiana,
¿qué van a hacer los espinos o qué hacen los espinos?
Consumir de nuestro tiempo recursos para no enfocarlos en lo que deberíamos,
porque cuando nosotros nos enseñan la palabra de Cristo, la palabra de Dios,
y es colocada en nuestra vida, pues las
preocupaciones nos toman nuestros pensamientos,
lo que hay en nuestro corazón, emociones, varias situaciones,
inclusive el tiempo que dedicamos a eso, ya sea resolver los problemas,
que nuestra mente esté metida en cómo solucionar X o Y situación,
y ya nos da tiempo realmente para colocar y alimentar, si lo queremos llamar así,
la palabra de Dios que hemos recibido, o que ya hemos tenido de tal vez años,
y por lo tanto no hay manera de que crezca, no hay manera de que fluya,
no hay manera de que fructifique las diferentes
doctrinas colocadas en nuestro corazón.
No únicamente la lectura o la oración, sino también diferentes doctrinas colocadas.
Porque en algunas sí hemos fructificado, puede
ser que alguien ha fructificado en la lectura,
o en el estudio, otro tal vez en oración, otro tal vez en alabanza,
pero esto no debe ser sólo de alabanza, o sólo de lectura, o sólo de oración,
sino que tenemos que fructificar en toda la
doctrina enseñada y colocada en nuestro corazón.
Por eso se llama la palabra del Señor, tiene que dar fruto.
Entonces, por eso hemos estado explicando acerca de estos términos.
Ahora, para ya entrar en el detalle del día de hoy,
porque siempre doy este como breve resumen para enfocarnos en lo que vamos a hablar,
o sea, cuál es el tópico a tratar específicamente
y por qué razón lo estamos tratando.
Entonces, la idea de esto es ahorita enfocarnos en las preocupaciones,
ya que obviamente, como mencioné aquí, está el engaño y los deseos,
pero nuestro enfoque principal es preocupaciones del mundo.
Entonces, cuando hemos hablado de las preocupaciones,
ahorita ya entrando en el sentido de las preocupaciones,
hemos hablado de que las preocupaciones no vienen de la noche a la mañana,
o sea, las preocupaciones no vienen sólo porque vengan,
sino que nosotros nos preocupamos cuando vemos que algo excede nuestras capacidades,
o que no podamos tener una solución a la mano.
Por ejemplo, hemos puesto el ejemplo de...
si en dado caso me doy la cabeza, o tal vez tengo un malestar estomacal,
simplemente me tomo algún medicamento que a veces uno compra en la tienda
y quedo resuelto. Es decir, yo no me preocupo
porque sé que hay una solución viable,
y factible y listo. Pero si en dado caso los dolores continúan
y yo voy a un hospital y me dicen,
mire, esto no es un dolor de cabeza normal, sino que es una enfermedad
que va a necesitar un tratamiento costoso o simplemente puede ser mortal,
eso ya me cae una preocupación porque no es algo que yo digo,
bueno, se va a resolver. De igual manera, cuando son situaciones económicas,
no es lo mismo que yo deba, por así decirlo, un dólar a una persona,
yo tenga en mi cuenta bancaria un millón de dólares,
yo tengo un dólar. Si alguien me anda cobrando por un dólar,
ahí está, además te lo regalo. Uno hasta le puede regalar hasta 100 dólares más.
Pero si yo tengo una deuda, por ejemplo, de un millón de dólares,
y en mi cuenta bancaria hay 100 dólares, pues yo me voy a comenzar a preocupar
porque está el incremento de intereses, que comienzan a llamar y cobrar.
O sea, lo que está excediendo realmente se convierte en una preocupación.
Y por eso que el mundo está prácticamente imbuido en muchas preocupaciones
porque hay muchas cosas en el mundo que exceden lo que la persona tiene
en diferentes ámbitos. Entonces, esto lo hemos explicado también
con Daniel capítulo 5, con el rey Belsasar, cómo el rey Belsasar,
a causa de las preocupaciones, inclusive le afecta su salud, le afecta sus emociones,
ya que cuando vemos que hay una mano que escribe en la pared,
y prácticamente él no sabe qué está pasando, sólo ve una mano que escribe,
dice que sus pensamientos lo turbaron, y él comenzó a temblar.
Entonces, vimos que todo lo que se acumuló en la mente que no alcanzaba,
o en ese momento particular en el que estamos hablando de las preocupaciones,
hablábamos de que para él estaba excediendo todo lo que era normal para él.
Es decir, ¿cómo así que vea yo una mano escribiendo en una pared,
en un lenguaje que yo no conozco?
Porque dice, escríbeme a tekel tekel mene upar sin.
Entonces, obviamente él superó lo que él podía pensar,
inclusive al llamar a todos los astrólogos adivinos, no pudieron resolver eso.
Entonces, él entró en un mayor pánico.
Entonces, esas son preocupaciones que prácticamente se vienen a nosotros.
Claramente no es que uno ande viendo manos en la casa,
sino que dan a entender que excede lo que nosotros vemos,
y uno se comienza a preocupar porque no sabe qué hacer,
porque está excediendo lo que uno prácticamente tiene,
y eso tiende a afectar también nuestra alma y nuestro cuerpo.
Entonces, por eso vimos claramente en ese momento,
como ya después vienen Daniel y resuelve la situación.
Pero mi punto principal es, las preocupaciones vienen a veces
a causa de que exceden nuestras situaciones.
Nos preocupamos por esas cosas.
Entonces, para ver ese caso también,
estoy mencionando todo esto porque también es parte de lo que vamos a leer ahorita,
ya que vamos a leer dos capítulos.
Claramente vamos a leer primero uno y después el otro,
porque la historia como tal nos habla de muchas cosas,
y por lo tanto considero que es necesario leer los dos capítulos,
el 36 de Isaías y el capítulo 37 de Isaías.
Entonces, claramente sé que no es que uno va a retener todo,
pero sí sé que es importante leerlo porque nos va a dar
un contexto muy importante de lo que se está presentando.
Es un escenario claro de algo, pero que claramente
esto lo va a utilizar para mostrar algo.
Entonces dice acá, vamos a leer el versículo 1.
A Jerusalén, al Rabsaces, con un gran ejército contra rey Ezequías,
y se colocó junto al acueducto del estanque superior
que está en la calzada del campo de Batanero.
3. Entonces, Eliaquim, hijo de Hilcías, mayordomo de la Casa Real,
el escriba Sebna y el cronista Joa, hijo de Asá, salieron a recibirlo.
4. Y el Rabsaces le dijo, digan ahora Ezequías.
Así dice el gran rey, el rey de Asiria. ¿Qué confianza es esta que tú tienes?
5. Yo digo, tu consejo y poderío para la guerra son sólo palabras vacías.
Ahora pues, ¿en quién confías que te has revelado contra mí?
6. Yo sé que tú confías en el báculo que está
de esta caña quebrada, es decir, en Egipto,
en el cual si un hombre se apoya, penetra en su mano y la traspasará.
Así es Faraón, rey de Egipto, para todos los que confían en él.
7. Pero si me dices, nosotros confiamos en el Señor nuestro Dios,
no es Él aquel cuyos lugares altos y cuyos altares Ezequías ha quitado
y ha dicho a Judá y a Jerusalén, adoren delante de este altar.
8. Ahora pues, te ruego que llegues a un acuerdo con mi señor, el rey de Asirio,
y yo te daré dos mil caballos, si por tu parte puedes poner jinetes sobre ellos.
9. ¿Cómo puedes rechazar a un oficial de los menores de los siervos de mi señor
y confiar en Egipto para tener carros y hombres de caballo?
10. ¿He subido ahora sin el consentimiento
del Señor contra esta tierra para destruirla?
El Señor me dijo, sube contra esta tierra, destrúyela.
11. Entonces Eliaquim, Sebna y Joa dijeron a Rapsacés,
le rogamos que usted hable a su siervo en arameo porque nosotros lo entendemos
y no nos hable en la lengua de Judá, a oídos del pueblo que está sobre la muralla.
12. Pero Rabsaces dijo, ¿acaso me ha enviado mi señor para hablar estas palabras
solo a tu señor y a ti y no a los hombres que están sentados en la muralla,
condenados a comer sus propios excrementos y a beber su propia orina con ustedes?
13. El Rabsaces se puso en pie y gritó a gran voz en la lengua de Judá,
escuchen las palabras del gran rey, el rey de Asiría.
14. Así dice el rey, que no los engañe Ezequías, porque él no los podrá librar.
15. Que tampoco Ezequías los haga confiar en el señor, diciendo,
ciertamente el señor no librará y esta ciudad
no será entregada en manos del rey de Asiría.
16. No escuchen Ezequías, porque así dice el rey de Asiría,
hagan la paz conmigo y salgan a mí, y coma cada uno de su vid y cada uno de su higuera
y beba cada cual de las aguas de su cisterna.
17. Hasta que yo venga y los lleve a una tierra como su tierra,
tierra de grano y de vino nuevo, tierra de pan y de viñas.
18. Cuidado, no sea que Ezequías los engañe, diciendo,
el señor lo librará, acaso alguno de los dioses de las naciones
ha librado su tierra en la mano del rey de Asiría.
19. Porque están los dioses de Hamat y de Arfad,
¿dónde están los dioses de Sefarvaim?
¿Cuándo han librado ellos a Samaria de mi mano?
20. ¿Quiénes de entre todos los dioses de
estas tierras ha librado su tierra de mi mano
para que el señor libre a Jerusalén de mi mano?
21. Pero ellos se quedaron callados y no le respondieron palabra alguna,
porque el rey había dado un mandato al pueblo diciéndole no le respondan.
22. Entonces Eliaquim, hijo de Ilcías, mayordomo de la casa real,
el escriba Sebna y el cronista Joa, hijo de Asaf,
fueron a Ezequías con sus vestidos rasgados y le relataron las palabras del Rabsaces.
Muy bien, entonces vamos... esta es la primera parte del 36.
Sé que son varios versículos, pero considero que es bastante importante.
Como les menciono, para mí esta es una historia
muy impresionante en diferentes ámbitos,
pero voy a también aclarar un poquito más el sentido de lo que están mencionando acá,
porque hay cuestiones que son muy impactantes bajo
el sistema, un poquito la historia de ese tiempo,
porque a veces, por lo menos en mi caso, cuando yo leía esto,
miraba una situación de un conflicto entre naciones como regularmente a veces se hace,
que a veces una nación se pelea contra otra, así
como ahorita a veces pasa con Guatemala y Belice,
que hay un conflicto entre un territorio, o en la antigüedad,
pues que claramente ya había un conflicto entre conquistas, entre naciones,
pero esto va un poquito más allá, cuando estuve
investigando un poquito más del tema sobre el rey de Asiria,
porque si vemos acá, dice, y aconteció que en
el año 14 el rey de Ezequiel subió Senaquerib,
rey de Asiria, contra todas las ciudades fortificadas de Judá, y las tomó.
Entonces aquí tenemos dos personajes, primero el rey de
Ezequiel, que fue un rey conforme al corazón del señor,
lo compararía yo con Josías, porque recordemos
que en la línea de los reyes de Judá,
hubieron reyes que resaltaron, y entre los reyes que más resaltaron de Judá,
fueron Ezequiel y Josías, porque ambos quitaron los
lugares altos y buscaron caminar conforme al señor,
aunque Josías tuvo como que una mayor plenitud tal vez que Ezequiel,
pero Ezequiel sí hizo algo muy importante, que
fue quitar todos los ídolos de las ciudades,
y buscó entregarse al señor con todo su corazón.
Entonces, por lo tanto, cuando uno ve la historia de los reyes de Judá,
Ezequiel y Josías son los que más resaltan hasta
cierto punto, por lo menos en lo que yo he leído.
Entonces Ezequiel era una persona que no era
necesariamente pecadora o falsa en un ámbito,
algo así como le pasó a Manasés, que hizo lo malo,
pero después Dios se arrepiente y comienza a creer,
sino que era una persona recta e íntegra.
Por otro lado tenemos a Senaquerib, rey de Asiria, y
aquí también es donde me quiero detener un poquito con él,
porque yo viendo un poquito la historia de Senaquerib,
me estaba observando que fue uno de los mayores reyes,
en este caso el imperio asirio, pero también
era considerado el imperio asirio en ese tiempo,
o sea en el tiempo de Senaquerib, como una superpotencia mundial en ese contexto.
Es decir, no era necesariamente sólo una nación
que se levanta contra otra y que hace alarde,
sino que realmente ellos tenían un gran poderío.
Es como que, por ejemplo, si Estados Unidos hoy se levantara contra una nación,
y prácticamente le dijera, mira, ríndanse, o sea, se
podría saber de alguna manera que no del todo podrían,
con una superpotencia como Estados Unidos,
o hagamos de cuenta como China o como Rusia,
que se levanten contra otra nación con todo su poderío y otras cosas.
Claramente eso es una manera, lo estoy diciendo de esta
manera para poder entenderlo en un cierto contexto,
porque obviamente a veces nosotros no, si no relacionamos o comparamos algo,
a veces no logramos comprender la capacidad que ellos podrían tener.
En este caso, vuelvo y repito, Senaquerib rey de Asiria,
en ese tiempo que lo estaba dirigiendo Senaquerib,
eran una superpotencia, y claramente también porque el rey, Senaquerib,
también tenía ese nivel de dirección, si lo queremos llamarlo así, de gobierno.
También para poder tener otra comparativa, no
solo en términos modernos, como lo mencioné,
Estados Unidos, China o Rusia, por cuestiones de ser superpotencias,
también estaba viendo que en el sentido de Babilonia, por
ejemplo, regularmente a nosotros se nos viene a la mente
más Babilonia y Nabucodonosor, como una gran potencia
en el tiempo antiguo, inclusive la Biblia nos relata.
Pero, por lo que estaba viendo, el imperio de Asiria,
en términos, por ejemplo, de potencia y demás,
era casi similar a Babilonia, claramente eso fue en diferentes tiempos Babilonia,
pero hay que entender que como Babilonia es más popular
que lo que puede conocerse como el imperio Asirio,
entonces Babilonia, por lo que nos conocemos, su gloria,
su potencia y todo lo que también la Biblia expresa,
pero el imperio Asirio también manejaba ese nivel de potencia.
Únicamente que las estrategias que manejaba Senaquerib y el
imperio Asirio eran diferentes a las que manejaba Babilonia,
porque Babilonia, por ejemplo, si alguien no
quería rendirse, lo que hacían era conquistarlos,
tomar a los principales e introducirles su manera de pensar.
Es lo que prácticamente vemos con el libro de Daniel, ¿verdad?
Que conquistan Jerusalén o Judá por no querer rendirse ante el rey de Babilonia,
los conquistan y luego toman a los príncipes
y los introducen dentro de su reino,
por eso que está Daniel y sus otros tres amigos, porque
les introducen y los utilizan para hacer crecer el imperio,
pero en el caso de Asirio no. En el caso de Asirio,
ellos a pesar de tener, por lo que estaba leyendo,
tenían militarmente una gran tecnología, tenían
también una gran disciplina militar y estrategias,
y también tenían una... y otras cosas que tenían ellos era
que manejaban la psicología del miedo, por así decirlo.
Y entre una de las cosas que ellos tenían era de que
también, así como lo estamos leyendo acá en el capítulo 36,
ellos buscaban que se rindieran y que prácticamente
cohabitaran, porque regularmente así se hacía primero.
Se pedía que se rindieran y luego pues se apoyaban entre los reinos y se
les pagaba tributo, en este caso al rey de Asirio o al imperio Asirio.
Pero si no decidían rendirse, prácticamente lo que hacía el
imperio Asirio era destruirlos y someterlos hasta ya no poder.
¿Por qué? Porque si los miraban las otras naciones
y miraban como en este caso el rey de Asirio
y el imperio Asirio destruían algo sin piedad,
porque realmente eran sumamente violentos,
entonces con esa violencia, con esa fuerza, obviamente
las naciones preferían mejor no combatir al rey de Asirio,
perdón, al rey Senaquerib, porque sabían de que si lo
combatían podrían ser destruidos a ese nivel de violencia.
No era necesariamente que él solo los conquistara y listo, sino
que él conquistaba, sometía y hacía cuestiones muy violentas,
según lo que estuve leyendo de la parte del rey
de Asirio, de cómo funcionaba el imperio Asirio.
Por eso que muchas conquistas que todavía estuvo
Senaquerib era que las personas se rendían,
porque obviamente no querían no solo no ser
conquistados, sino que ser aplastados en su totalidad.
O sea que era un imperio prácticamente de temer,
o sea, no se tocaba la mano, por así decirlo,
sino que no quieres, no quieres, te destruyo hasta
someterte a lo peor y hago un uso de violencia excesiva.
¿Por qué? Porque eso servía de demostración para otros reinos y
para implantar un sistema de terror para con las otras personas.
Entonces menciono esto por lo que aquí se menciona. Ahora, ¿qué pasa acá?
Vemos, dice que contra las ciudades fortificadas de
Judá y las tomó, que prácticamente significa de que,
como nosotros conocemos prácticamente Judá, el
rey Senaquerib logró destruir todas, o sea,
logró tomar todas las ciudades y la única que quedaba era Jerusalén.
Dos dice el rey de Asirio envió desde Laquis a Jerusalén.
Ok, Laquis era otra ciudad prácticamente de Jerusalén, perdón, de Judá, perdón.
Entonces era otra ciudad importante de Judá y desde allí enviaron hacia Jerusalén.
O sea que ya habían conquistado prácticamente toda Judá,
solo que les faltaba, por así decirlo, tomar Jerusalén.
Y esto me llama mucho la atención porque habla de que
tomó el rey de Asirio, comenzó a avanzar y conquistar
y tomó prácticamente la mayor parte de Judá y
llega prácticamente al núcleo que es Jerusalén,
lo que se conoce también como la ciudad de David, que era una ciudad fortificada.
O sea que ya tenía un gran avance el rey de Asirio, no estaba
hablando cuentos, por así decirlo, en su terminología de poder.
Inclusive, también por lo que había leído, hay un escrito
dentro del imperio de Asirio donde el rey de Asirio escribe,
o no sé si sus cronistas, que dice que él acorraló al rey
Ezequías como a una gallina, algo así lo ponen en sus escritos.
O sea que eso está también escrito en las crónicas
o registros, si no estoy mal, del imperio de Asirio.
Entonces lo logran acorralar prácticamente, o sea,
sí es una cuestión muy seria lo que estamos viendo,
de una superpotencia que está prácticamente atacando a alguien que es siervo de Dios,
pero que únicamente le queda su núcleo en la ciudad principal,
que es Jerusalén, porque todo lo demás está siendo sitiado.
Y se colocó junto al acueducto del estanque superior
que está en el calzado del campo de Batanero.
Entonces Eliaquim hijo de Hilcías, mayordomo de la casa real, escribe
a Sebna y el cronista Joa, hijo de Josafat, salieron a recibirlo.
Cuatro, y el rap sacer le dijo, digan ahora Ezequías, así dice el rey de Asirio.
Y aquí viene también otra cosa muy interesante. Ahorita estoy
dando un contexto, si lo queremos llamar así, histórico bíblico,
para lograr comprender a un entorno personal, para poder comprender
primero esta parte, para luego ver nuestra situación en la vida.
Y el rap sacer le dijo, digan ahora Ezequías, así dice el rey de Asirio.
¿Qué confianza es esta que tú tienes?
Cinco, yo digo, tu consejo y poderío para la guerra solo son palabras vacías.
Ahora, pues, ¿en quién confías que te ha revelado contra mí?
Ok, entonces, aquí entra el punto de nosotros, ¿verdad?
Porque si nos damos cuenta, el rey de Asirio podría representar cualquier
situación en nuestra vida que puede ser muy difícil de enfrentar.
Como por eso mencionamos el caso de enfermedades,
economías, está hablando prácticamente de algo muy fuerte.
O sea, está muy elevado que se puede levantar en contra de nosotros.
Claramente es difícil describir todo lo que cada quien puede vivir, ¿verdad?
Porque alguien puede estar viviendo enfermedades.
Alguien puede estar tirándolo muy crítico, por ejemplo, secuestros.
Situaciones, por ejemplo, de persecuciones como creyentes.
Cuestiones que no son necesariamente fáciles de manejar, porque
claramente esta figura del rey de Asirio maneja este sentido.
Maneja a alguien que no es fácil de manejar,
y que inclusive está tomando terreno.
Porque claramente se ve este sentido, ¿verdad?
Que destruyeron todo, pero no destruyeron Jerusalén.
Algo así como lo que pasa con Hobart.
Hobart destruye su hogar, se queda sin hijos,
se queda sin sus ingresos, sus empresas.
Y sin sus empleados, porque prácticamente todo ese alrededor le destruyen a Hobart.
Es similar con esta parte del rey de Asirio.
Se levanta algo muy potente, no necesariamente es algo sencillo.
No es como que a uno vinieran y le criticaran en el trabajo.
Que de repente a veces hay murmuraciones en
el trabajo porque uno es cristiano, ¿verdad?
No estamos hablando de eso, estamos hablando de un sentido muy grande.
Que se levanta en contra a veces del creyente y que
está abarcando terreno a veces en nuestras vidas.
Por eso menciono el caso de enfermedades, cuestiones económicas muy fuertes.
Otras personas a veces han sufrido persecuciones,
a veces los han metido a la cárcel injustamente.
Pueden ser muchas cosas, no sabría como enumerarlas de alguna manera,
porque no conozco la gravedad que puede levantarse sobre cada persona.
Pero sí hay momentos en nuestras vidas que hay cosas que no
es ni siquiera que nos consideremos saber cómo manejarla,
por lo difícil que se están levantando las cosas.
Y que es más, ya está tomando terreno.
Y el detalle está de que cuando vienen estas cosas
difíciles que están tomando terreno en nuestras vidas,
que no necesariamente es como que uno dice, bueno, tranquilos, no va a pasar nada.
Sino que realmente está pasando y estamos viendo que está avanzando,
que no sólo nos está conquistando, sino que ya está
llegando prácticamente a querer destruirnos por completo.
O sea, estamos hablando de algo muy fuerte.
Y aún así nos quieren cuestionar nuestra
fe, porque el rey Ezequiel de alguna manera,
cuando lo veamos en el capítulo 37, lo vamos a ver,
ahorita sólo estamos viendo como que la planteación del problema.
Y vemos claramente de que esta situación tiene mensajeros,
y que mensajeros que nos quieren hacer dudar de nuestra confianza en Dios.
Claramente en otras circunstancias también, ¿verdad? porque ahorita lo vamos a leer,
pero vemos que a este Rabsaces que es prácticamente como
que ciertamente él es alguien que está llevando el ejército,
pero también es como un portavoz de la situación del rey de Asiria.
¿Y qué pasa? Cuando hay muchos problemas en nosotros y
vemos la gravedad que se levanta en contra de nosotros,
y que está destruyendo muchas cosas de alguna manera,
el enemigo los va a usar a estas personas para
hablarnos y para hacer destruir nuestra fe.
Y por eso aquí dice esta parte,
Entonces, el enemigo va a cuestionar nuestra fe en estos momentos
que pueden ser muy difíciles y preocupantes en nuestras vidas,
por la grandeza de la dificultad que se está levantando.
Y el Rabsaces le dijo, Y es una realidad, es decir, no estamos hablando ahorita de
teorías o estamos hablando solo de cositas o de historias,
sino que estamos viviendo una realidad, una realidad
sumamente difícil, una realidad que nos está afectando,
y que los portavoces de estos enemigos o principados
y potestades están utilizando a las personas.
Mira, pero ¿por qué no te rendís? Y mira, ¿por qué no dejas de confiar en tu Dios?
Si lo dejas de hacer, te va a ir mejor.
Porque claramente también nosotros sabemos de que a
causa de buscar a Dios, también el enemigo se levanta.
Por ejemplo, las persecuciones que están a veces
que se dan, creo que sea en Somalia o en Nigeria,
o en otros países de la ventana 10-40, que las personas están creciendo persecuciones.
O por ejemplo, en el caso de China, a veces que
tal vez se encierran a las personas en las cárceles
y otro montón de situaciones que sería difícil de escribir.
Pero lo que quiero entender es que las personas o el enemigo va a usar portavoces
para que nosotros quitemos nuestra fe y nuestra confianza en el Señor.
Y a veces nosotros podríamos entender que es el enemigo que nos está hablando
para que nosotros nos rindamos ante el enemigo,
porque el enemigo nos levanta todas estas cosas
para que nosotros flaqueemos y dejemos de obedecer a la fe,
o dejemos de obedecer a la verdad y al amor que Dios nos ha establecido en este reino.
Y por lo tanto, se levantan en contra de nosotros de diferentes maneras.
Por eso que hay cosas que nosotros no podemos manejar.
No es como que uno pueda controlarlas si
uno sabe que el enemigo las está levantando.
Por ejemplo, hace un par de... creo que fue hace un año,
casualmente me dispuse a hacer unas cosas para el Señor
y me recuerdo que comenzaron a pasar varias
cosas consecutivas, inclusive de mi familia.
Y no es algo que uno controle, es algo que uno no va a controlar.
Por ejemplo, mi mamá se quebró el brazo, mi hermano se iba a juntar con una persona
a vender una casa y a la persona la terminan matando.
Una cuadra se iba a juntar, a un primo lo metieron a un preso.
Todo eso pasó en un sentido una semana.
O sea, fue un montón de cuestiones que se levantaron
y uno dice, esto no es normal, o sea, esto
no es como que son acontecimientos casuales,
sino que uno ve como el enemigo se está levantando y está abarcando terreno,
en el sentido de que está afectando todo lo que nos rodea.
Porque en este caso prácticamente está Jerusalén, que es la ciudad principal,
la capital, por así decirlo, y todo lo demás está siendo sitiado.
Sólo queda Jerusalén. Por eso mencioné el caso de Job, ¿verdad?
Sólo quedaba Job, todo lo demás lo habían destruido.
Entonces, el enemigo va a venir a buscar a cuestionar nuestra fe,
para que nuestra fe no esté en Cristo.
Porque cuando uno viene a estas situaciones difíciles,
uno lo primero que hace es ponerle ese abrazo.
Señor, mira, yo te confío, yo sé que tú me vas a librar, tú me vas a guardar.
Y de repente viene el enemigo, mira, no te van a guardar.
¿Por qué decís que confías en Dios si mira cómo te tiene Dios?
No te ha cuidado y va a comenzar con palabras.
Y por eso que aquí dice, ¿en quién confías que te ha revelado contra mí?
¿Qué confianza es esta que tú tienes?
Obviamente para no rendirse entre las tinieblas.
Y aquí me llama la atención también esto, dice 6.
Yo sé que tú confías en el báculo que está caña quebrada, es decir, Egipto,
en el cual si un hombre se apoya, penetra en su mano y la traspasará.
Ok. Así que para un rey de Egipto, para todos los que confían en él.
Así es para un rey de Egipto, para todos los que confían en él.
Aquí hay un punto interesante, ¿verdad?
Porque él hace dos menciones de confianza.
Ahorita va a leer de otros siete.
Pero si me dicen, nosotros confiamos en el Señor nuestro Dios.
No es el aquel cuyos lugares altos y cuyos altares es el que ya se ha quitado.
Y ha dicho a Judá y a Jerusalén, adoren delante de este altar.
Aquí es bien importante porque hace dos menciones.
Por así mencionarlo, hace mención a la confianza que puede haber en el mundo.
Y hace mención a la confianza que puede haber en Dios.
Por eso que aquí menciona el 6, dice.
Yo sé que tú confías en el báculo de esta caña quebrada, es decir, en Egipto.
En el cual, si un hombre se apoya, penetra en su mano y la traspasará.
Así es Faraón, rey de Egipto, para todos los que confían en él.
Entonces, esto me llamó mucho la atención porque de
alguna manera a veces nosotros le ponemos importancia.
Pero le tenemos cierta confianza en las cosas
del mundo, en ciertas cosas como opera el mundo.
Y eso, cuando hablamos del mundo, implica esta vez amistades, familia, sistemas
económicos y muchas cosas que representa prácticamente Faraón o Egipto.
Verá porque realmente Egipto es una figura del mundo, porque claramente
nosotros vemos en el éxito como Dios saca de Egipto hacia Canaán.
Y que claramente nosotros cuando salimos, cuando creemos en Jesús, somos
sacados del sistema del mundo para ir a la plenitud del reino de Dios.
Pero vemos de que hay cosas que a veces podemos tener confianzas aún en
el mundo y que no deberíamos tenerla porque no es de confiar el mundo.
Por eso que aquí menciona y dice.
En Egipto, en el cual si un hombre se apoya, penetra en su mano y la traspasará.
Así es Faraón, rey de Egipto, para todos los que confían en él.
O sea que el mundo no es de confiar, no busquemos
nosotros realmente confiar en cosas en el mundo.
Si tenemos de algún tipo de confianza en el mundo, no deberíamos confiar.
El mundo en sí mismo no es de confiar.
Por eso habla del sentido de familia o amistades
y otras cosas, porque a veces son parte del mundo.
O sea, no son parte del reino de Dios, no son parte del cuerpo.
Y a veces uno quiere confiar, pero a veces puede jugar
la vuelta e ir en contra nosotros más que apoyarnos.
Porque el sistema en el cual vive el mundo, pues no es de confianza.
Uno puede buscar una confianza en contra de sus amigos, si lo queremos llamar así.
Pero al final a veces no necesariamente se va a dar.
Más bien va pues... ¿cómo decía la palabra?
Puede venir en contra de nosotros.
No es de fiar lo que nosotros podemos ver en el mundo.
Y que a veces esperamos tal vez que el banco nos
apruebe algo, o que tal vez en la clínica pase tal cosa.
Y tenemos como esa idea de a ver si es buena gente conmigo.
Pero no va a funcionar, no es de confiar.
Nos pueden después jugar la vuelta.
Y que inclusive a veces tal vez... hace muchos años también mi...
Una de las cosas que me enseñó mi padre me decía, mire, no...
Siempre diga que está bien.
No diga a las personas que está mal.
Porque las personas cuando uno sabe que está mal, lo aplastan a uno.
No me lo dijo con esas palabras literales, ¿verdad?
Pero... y me puso un ejemplo.
Me decía, mire, yo a veces cuando tenía escasez y a veces yo quería
vender algo para poder comprarle leche para ustedes o algo así.
Las personas decían, eh... Mira, te lo vendo a 100 quetzales.
O por ejemplo, voy a poner 10... ¿qué sigo?
Vamos a poner 10, 100 dólares.
Mira, tengo estos 100 dólares.
Lo necesito para comprar esto y esto.
Entonces la persona decía, mira, yo te voy a dar 10 dólares en lugar de 100 dólares.
Y por la... Entonces ellos están
aprovechando prácticamente la circunstancia.
Y a pesar de que sabían que mi padre estaba mal, le daban algo
menor en lugar de darle tal vez la cantidad que requerían.
Entonces a veces por la gran necesidad de no poder venderle
otras cosas, pues mi papá terminaba vendiéndole a un bajo precio.
Por eso, ¿verdad?
Entonces por eso siempre me decía, mire, tenga cuidado.
Porque las personas no son de fiar.
Y me fui dando cuenta pues conforme al tiempo.
Pero lo que hoy está que todo el mundo o lo que el mundo puede tener no es de confiar.
No hay una confianza.
Y el enemigo lo sabe.
Por eso aquí dice, ¿en quién tú confías?
¿Confías en el mundo? ¡No confíes!
Inclusive el enemigo te dice, mira, si tú confías
en el mundo de igual manera no es de confianza.
En cualquier momento te traspasará.
Ellos mismos te harán daño.
¿Dónde está tu confianza?
Entonces si nosotros tenemos confianza todavía en el
mundo, que el sistema, que las cosas, no va a pasar.
Tenemos que entenderlo.
Y el mismo enemigo lo sabe.
Y el mismo enemigo va y nos señala.
Luego dice acá, 7.
Pero si me dices nosotros confiamos en el Señor nuestro Dios.
No es Él aquel cuyos lugares altos y cuyos altares de sequías ha
quitado y ha dicho Judá y que se adoren delante de este altar.
Esto me llama mucho la atención porque obviamente también
él está atacando la fe que uno puede tener en Dios.
Pero lo interesante de esto es, y uno podría
decir, ¿por qué señala de los altares?
Y claramente tenemos nosotros que las personas
anteriormente, no es como ahora nosotros.
Pues nosotros a veces solo confiamos en cuestiones
convencionales, en cuestiones del mundo.
Pero ellos también confiaban en dioses.
Y obviamente alabarlo, adorar a un dios significa un respaldo de solución.
Por eso dice la Biblia, alzaré mis ojos a los montes de donde vendrá mi socorro.
Y luego dice, mi socorro viene el Señor que hizo los cielos y la tierra.
Porque en los lugares altos había la adoración a otros dioses.
Entonces es como que le dijera acá, en este sentido.
Mira, ¿por qué confías en Dios si Dios te ha quitado tus otras soluciones?
Algo así como hay personas que confían en hechicería, confían en otras cuestiones.
Hay muchas soluciones que puede haber en el mundo, ¿verdad?
Prácticamente, y Dios dice, mira, no lo hagas.
O sea, deja de confiar en hechicería, en X o
Y sistemas que uno pudo haber tenido, ¿verdad?
O esa está bien alguien que hace estafas o roba, y Dios
le quitó todo eso, porque obviamente no era correcto.
Que para las otras personas pueden ser soluciones.
Pero para nosotros no. Nosotros confiamos en el Señor.
Entonces es como que lo que está tratando de decir, mira, pues,
¿por qué confías en Dios si Dios te ha quitado tus soluciones?
Te ha quitado el respaldo de los otros dioses, por poner un ejemplo.
O de tus otras fuentes, u otras situaciones que te
podría en este momento ayudar, si él mismo te las quitó.
¿Por qué confías en él, verdad?
Si él te ha dejado sin soluciones, por poner un ejemplo.
Ocho. Aquí es el planteamiento.
Ahora, pues, te ruego que llegues a de acuerdo con mi señor, el rey de Asiria.
Yo te daré dos mil caballos y por tu parte puedes poner jinetes sobre ellos.
¿Cómo puedes rechazar a un oficial de los menores de los siervos de mi señor?
Y confiar en Egipto para tener carros y hombres de a caballo.
Ok, entonces acá prácticamente una de las
cosas que el enemigo quiere hacer con nosotros
es que nosotros entremos prácticamente en un acuerdo con él.
Que lleguemos a un pacto con el enemigo.
Y esto no tendríamos que nosotros ni siquiera considerarlo, verdad.
Y ahí es donde uno tiene que tener mucho cuidado con las
situaciones que el enemigo va a querer hacer contra nosotros.
Nos va a querer aparentemente llamar a la paz.
Pero obviamente eso significaría traicionar al señor Jesucristo, verdad.
Y que nosotros nos volvamos prácticamente una alianza contra el enemigo.
Y hay unas personas que a veces lo hacen porque no
soportan prácticamente la presión que el enemigo ejerce.
Yo escuché hace muchos años, cuando yo comencé en el Evangelio,
una persona me decía a mí, mira, yo no me gusta buscar a Dios.
Porque cuando lo hago, comienzan a venir muchos problemas a mi vida.
Así que yo por eso ya no busco a Dios, decía él.
Y él decía que él comenzaba a tener sueños,
visiones, pero también comenzaba a tener problemas.
Entonces él decía, mira, yo por eso ya no quiero buscar a Dios.
O sea, yo sé que si yo lo comienzo a buscar,
comienzo a vivir experiencias maravillosas y todo,
pero los ataques también son demasiados y ya no lo quiero hacer.
Entonces él sabía lo que Dios podía ofrecer, pero
no le gustaban los ataques que el enemigo hacía.
Por eso él vino y decía, mejor prefiero ir a fiestas, prefiero
ir a hacer esto y lo otro, porque así me va mejor, decía él.
Es decir que la estrategia que el enemigo usó, así
como lo que está haciendo con el rey de Asiria,
el rey de Asiria acá, de someterlo y llevarlo a la paz y buscar una
alianza para que todo quede tranquilo y ya no lo sigan asediando,
le funcionó con esta persona que yo conocí hace muchos años.
Y claramente así puede pasar también en contra de nosotros, como
el enemigo a diferentes causas nos puede prácticamente atacar.
Pero nosotros no debemos dar alianza con el enemigo, a pesar de que
la situación no necesariamente se va a ver favorable para nosotros.
Entonces dice acá, 10. He subido ahora sin conocimiento
del señor contra esta tierra para destruirla.
El señor me dijo, sube contra esta tierra y destruye.
11. Entonces Eliaquim, Sebna y Joa dijeron al rapsacés, le rogamos
a usted, hable a su siervo en arameo porque nosotros lo entendemos
y no nos hable en la lengua de Judá, a oídos del pueblo que está sobre la muralla.
Pero el Rabsaces dijo, ¿acaso me han enviado mi señor
para hablar estas palabras solo a tu señor y a ti
y no a los hombres que están sentados en las murallas, condenados a
comer sus propios excrementos y a beber su propia orina con ustedes?
El Rabsaces se puso en pie y gritó a gran voz en lengua de
Judá, escuchen las palabras del gran rey, el rey de Asiria.
14. Así dice el rey, que no los engañe Ezequías, porque él no los podrá librar.
15. Que tampoco Ezequías lo haga, confía en el señor, diciendo, ciertamente el
señor nos librará y esta ciudad nos será entregada en manos del rey de Asiria.
16. No escuchen a Ezequías, porque así dice el
rey de Asiria, hagan la paz conmigo y salgan a mí,
coma cada uno de su bit y cada uno de su higuera,
y beba cada cual de las aguas de sus cisternas.
Hasta que yo venga y los lleve a una tierra como su tierra,
tierra de grano y de vino nuevo, y tierra de pan y de viñas.
18. Cuidado, no sea que Ezequías los engañe,
diciendo, el señor nos librará. Acaso alguno de
los dioses de las naciones... bueno, lo dejaré
hasta acá mejor, porque esto es importante.
Entonces, si nos damos cuenta, el mensaje ya no está llegando solo a nosotros,
por así decirlo, porque aquí se ve el mensaje como ya llega a los que lo rodean.
Él les está diciendo, miren, ¿por qué no nos hablan en lengua de judea?
Le rogamos a usted que hable a sus siervos en arameo, porque nosotros lo entendemos.
Y no nos hablen lengua de juda, a ellos del pueblo que está sobre la muralla.
Entonces, el enemigo va a querer llegar a todas las
personas, inclusive a las personas que nos rodean.
Por eso que algunas personas que nos rodean van a querer
decirnos a nosotros, mira, no confíes en el señor.
Mira lo que te está pasando, porque hay que seguir sirviendo si te está yendo mal.
En lugar de que te vaya bien, inclusive a veces, cuando
también yo he pasado cosas difíciles, a uno le dicen,
mira, de plano no estás haciendo bien a Dios, porque
estás en pobreza, está en escasez y Dios no es así.
Si estuvieras bien, estuvieras riqueza, estuvieras, qué sé yo, un
buen carro, una casa y porque de plano estás haciendo las cosas mal.
Entonces el enemigo llega a todas las personas que nos rodean.
Y quiere llegar también a las personas que nos rodean, porque las
personas que nos rodean también van a generar influencia con nosotros.
Es decir, no sólo los que nos ven desde afuera, en el sentido
de los compañeros de trabajo u otras personas que nos van a
señalar, así como dijo David, no hay para él salvación en Dios,
sino que las personas que están siendo afectadas con nosotros.
Por ejemplo, si yo creo en el Señor y yo tengo una familia,
obviamente mi familia también va a ser afectada porque el enemigo
se va a levantar contra todo lo que yo represento y lo que yo
cubro, protejo, por así decirlo, como en el caso de Ezequiel.
Ezequiel era el dirigente, el que Dios puso como príncipe y obviamente él tenía
que guardar con su sabiduría, con la
dirección, con la obediencia a todo el reino.
Pero si obviamente todo el reino escucha el mensaje que está
hablando el por el Rabsaces, obviamente el reino va a decir los
que escuchan si deberíamos rendirnos a apoyemos el trato que
está diciendo el Rabsaces que nos manda a decir el rey de Asiria.
Y prácticamente las personas se irían con como voces en contra
de nosotros para decir si rindamos, nos aceptemos el trato.
Como lo mencioné en el caso de Job, verdad, que la mujer
dijo por qué guardas tu integridad, maldice a Dios y muérete.
Prácticamente le está diciendo, mira, deja de estar confiada en el
señor, si el mismo señor ha provocado que tengas esta situación.
Entonces claramente vemos cómo atacan a esa fe, no sólo a
nosotros principalmente, sino que también a los que nos rodean.
Por eso que luego también cambia el mensaje rey de
Rabsaces y dice, creo que es aquí en este versículo.
13. Escuchen las palabras del gran rey, el rey de Asiria. Entonces aquí
ya va el mensaje hacia el pueblo, por eso utiliza la lengua de Judá.
Y dice el 14, así dice el rey, que no los engañe Ezequiel.
Es decir, que primeramente el mensaje iba como para Ezequiel, pero luego ahora
para los que lo rodean, que no los engañe Ezequiel porque él no los podrá librar.
Que tampoco Ezequiel los haga confiar en el señor, diciendo ciertamente el
señor nos librará y esta ciudad no será entregada en manos del rey de Asiria.
Y dice, no escuchen Ezequiel porque así dice el rey de Asiria.
Hagan la paz conmigo y salgan a mí.
Entonces aquí hay un detalle, porque si nos
damos cuenta, el mensaje es alguien que es, por
ejemplo, padre de familia y le puede decir a sus
hijos, a su esposa o a las personas que lo rodean.
Mira, no te preocupes, Dios nos va a proteger, Dios nos va a librar,
Dios nos va a sacar de esta enfermedad o de este problema económico.
¿Qué ha sido? Porque como ya mencioné, hay muy diferentes cosas.
Entonces hay una persona que está confiando en Dios y que está dando
aliento, fortaleza para que confiemos continuamente en el señor.
Igualmente los pastores o grupos de personas donde hay una
persona que dice no confiemos en el señor, Dios nos va a guardar.
Sigan confiando en él, van a ver que Dios nos va a sacar de esto.
Pero a veces las cosas se están viendo encima y estos portavoces o
este enemigo comienza a atacar y a decir, mira, ¿por qué confías en él?
¿Por qué le querés creer? ¿Acaso tendrá la verdad?
¿Para qué? Para rebelarse y para que presionen
al líder, por así decirlo en este caso, si
quieres, para que dejen de confiar en el señor.
Entonces el enemigo va a utilizar a todas las personas para que se
levanten en contra de la fe que nosotros podemos tener en Cristo.
O sea, si te damos cuenta aquí, la situación
que se está planeando es muy, muy, muy pesada.
Yo me he estado tomando el tiempo para explicar todo esto, pero creo que es muy
necesario por los ataques que el enemigo está generando en sus diferentes maneras.
Ok, 18. Cuidado, no sea que se quieras los engañen diciendo el señor no los librará.
Ahora viene otro detalle. ¿Acaso alguno de los dioses de las
naciones ha librado su tierra de la mano del rey de Asiría?
¿Dónde están los dioses de Hamat, de Arfat? ¿Dónde están los dioses de Zepharbaim?
¿Cuándo han librado ellos a Samaria de mi mano?
¿Quiénes de entre todos los dioses de estas
tierras han librado su tierra de mi mano para
que el señor libre a Jerusalén de mi mano?
Entonces, esto es bien importante y muy impresionante porque
la gravedad del problema o la gravedad de la situación,
dando a entender el Senaquerib y el Imperio Asirio como una
figura de las cosas que se levantan en contra de nosotros,
nos quieren decir y demandar que la única solución es que
nos rindamos ante esto o que nos rindamos ante el enemigo.
Y la única manera va a pasar porque no hay ninguna otra
identidad de tinieblas que inclusive nos podría rescatar.
Que la gravedad es tan grave o tan grande que ni siquiera
otros dioses o otras soluciones alternas nos podrían librar.
Eso es lo que está tratando de decir este personaje Rabsaces, es decir, aquellos
confiaron en brujos, aquellos confiaron en estafas, aquellos confiaron en economía,
aquellos confiaron en esto, en medicina y no
ninguno de esos pudo librarnos contra esto.
Hagamos de cuenta una enfermedad como el cáncer, el SIDA
o algunas otras cosas que pueden suceder o carteles.
Dice nada de ellos, ni siquiera aplicando sus hechicerías
o aplicando sus estrategias pudieron en contra de.
Pero nosotros entendemos de que Dios supera a
todos ellos, pero el enemigo aún nos quiera decir
a nosotros que nada ni nadie podrá en contra de
el enemigo que se levanta en contra de nosotros.
Pero nosotros entendemos de que Dios es todopoderoso y que por más que el
enemigo quiera venir a meternos temores y otro tipo de cosas, no va a poder.
Aunque aparentemente tenga un sentido de razón, razón para ellos, no para nosotros.
Porque ciertamente alguien podría venir a testificar.
Mira, sí, lo que pasa es que te diría que te rindieras porque
no vas a poder, porque mira, a mí me pasó esto y lo otro.
Y las personas podían testificar que no han podido contra algo,
pero es porque obviamente no han tenido a Dios de su lado.
Nosotros sí tenemos a Dios y sí tenemos que confiar en Dios.
Por eso aquí dice 20. ¿Quién es de entre todos? Bueno, 21.
Pero ellos se quedaron callados y no le respondieron palabra alguna
porque rey había dado un mandato al pueblo diciéndoles no le respondan.
Entonces Eliaquim hijo de Hilcías, mayordomo de
la casa real, el escriba Sebna, el cronista Joa,
hijo de Asaf, fueron a Ezequías con sus vestidos
rasgados y les relataron las palabras de Rabsaces.
Es decir que esta situación de vestidos rasgados significa
un nivel de angustia, un nivel prácticamente de preocupación.
Y de dolor por lo que estaba sucediendo.
Ok, entonces aquí, si tenemos cuenta, lo que
planteamos es toda la estrategia del enemigo.
Todo lo que el enemigo hace, levantar
tribulaciones, problemas de alta gravedad, tratar
prácticamente con psicología del temor, como
mencionamos lo que hacía el imperio asirio.
Ataca nuestra fe, nuestras confianzas, por eso
mencionadas Egipto y Dios ataca las soluciones que
podrían tenerse y busca que nosotros tengamos una
alianza con el enemigo y que abandonemos al señor.
Y nos está aparentemente ofreciendo algo que el señor nos quiere ofrecer a nosotros.
Entonces, pero todo este es el sistema de ataque
que está utilizando el enemigo para contra nosotros.
Pero ahora vemos en el 37 como Dios soluciona las cosas.
Cuando el rey Ezequiel oyó esto, rasgó sus vestidos.
Voy a leer todo el 37 primero.
Cuando el rey Ezequiel oyó esto, rasgó sus vestidos,
se cubrió de silicio y entró en la casa del señor.
Entonces envió Eliaquim mayordomo de la casa real con el escriba Sebna y los
ancianos de los sacerdotes cubiertos de silicio al profeta Isaías, hijo de Amos.
Y ellos le dijeron, así dice Ezequiel, este día es día de angustia y de reprensión
y de depresión, pues hijos están para nacer, pero no hay fuerzas para dar a luz.
4 Tal vez el señor tu Dios oirá las palabras del Rabsaces, a quien
su señor el rey de Asiria ha enviado para injuriar al Dios vivo.
Y lo reprenderá por las palabras que el señor tu Dios ha oído.
Eleva pues una oración por el remanente que aún queda.
5 Cuando llegaron los siervos del rey Ezequiel a santa
Isaías, este les dijo, así dirán a su señor. Así dice
el señor, no temas por las palabras que has oído, con
las que los siervos del rey de Asiria me han blasfemado.
7 Voy a poner en él un espíritu, oirá un rumor y se
volverá a su tierra, y en su tierra lo hará caer a espada.
8 Entonces el Rabsaces volvió y halló al rey de Asiria peleando
contra Libna, pues había oído que el rey había partido de Laquis.
9 Y les oyó decir cerca de Tirhaca, rey de Cus, ha salido a pelear contra
ti. Y cuando lo oyó, Senaquerib envió mensajeros a Ezequiel diciendo.
10 Así dirán a Ezequiel, rey de Judá. No te engañe tu Dios en quien tú
confías, diciendo Jerusalén no será entregada en mano del rey de Asiria.
11 ¿Tú has oído lo que los reyes de Asiria han hecho a todas
las naciones, destruyéndolas por completo? ¿Y serás tú librado?
¿Acaso lo librarán los dioses de las naciones que mis padres destruyeron,
es decir, Gozán, Arán, Resef y los hijos de Edén que estaban en Telasar?
14 Entonces Ezequiel tomó la carta de mano de los mensajeros y la leyó.
Después subió a la casa del Señor y la extendió delante del Señor.
15 Y Ezequiel habló al Señor y dijo. 16 ¡Oh Señor
de los ejércitos, Dios de Israel, que estás sobre
los querubines! Solo tú eres Dios de todos los reinos
de la tierra. Tú hiciste los cielos y la tierra.
17 Inclina, oh Señor, tu oído y escucha. Abre, oh Señor, tus ojos y mira.
Escucha todas las palabras que Senaquerib ha enviado para injuriar al Dios vivo.
18 En verdad, oh Señor, los reyes de Asiria han asolado
todas las naciones de sus tierras y han echado a sus
dioses al fuego porque no eran dioses, sino obra de manos
de hombre de madera y piedra. Por eso los han destruido.
20 Y ahora, Señor Dios nuestro, líbranos de su mano para que todos
los reinos de la tierra sepan que solo tú, oh Señor, eres Dios.
21 Entonces Isaías, hijo de Amó, se envió a decir a Ezequías.
Así dice el Señor Dios de Israel. Por cuanto me has rogado acerca
de Senaquerib, rey de Asiria, esta es la palabra que el Señor
ha hablado contra él. Te ha despreciado y se han burlado de ti.
22 La virgen hija de Sion, ha movido la cabeza a tus
espaldas, la hija de Jerusalén. ¿A quién has injuriado
y blasfemado? ¿Y contra quién has alzado la voz y
levantado con orgullo tus ojos? Contra el santo de Israel.
24 Por mano de tus siervos has injuriado al Señor. Y has dicho,
con mis numerosos carros yo subí a las cumbres de los montes, a las
partes más lejanas del Líbano, y corté sus altos cedros y sus
mejores cipreses. Iré a su más alta cima, a su más frondoso bosque.
25 Yo cavé pozos y bebí aguas y saqué con la planta de mis pies todos
los ríos de Egipto. 26 No has oído. Hace mucho tiempo que lo hice.
Desde la antigüedad lo había planeado. Ahora he hecho que suceda
para que conviertas las ciudades fortificadas en montones de ruinas.
27 Sus habitantes, faltos de fuerzas, fueron desalentados
y humillados. Vinieron a ser como la vegetación
del campo y como la hierba verde, como la hierba en
los techos que se queman antes de que hayas recrecido.
28 Pero conozco tu sentarte y tu salida y tu entrar, y tu furor
contra mí. A causa de tu furor contra mí y porque tu arrogancia ha
subido hasta mis oídos, pondré pues mi garfio en tu nariz y mi
freno en tu boca, y te haré volver por el camino por donde viniste.
31 El remanente de la casa de Judá, que se salve, echará
de nuevo raíces por debajo y dará frutos por arriba.
Porque de Jerusalén saldrá un remanente y del monte
de Sion sobrevivientes el celo del Señor de los Equis.
Por tanto, así dice el Señor acerca al rey de Asiria. Él no entrará en esta ciudad ni
lanzará allí flecha alguna. Tampoco vendrá
delante de ella con escudo ni levantará terraplén.
34 Por el camino que vino, por él se volverá
y no entrará en esta ciudad, declara el Señor.
35 Porque defenderé esta ciudad para salvarla
por amor a mí mismo y por amor a mi siervo David.
36 Y salió el ángel del Señor e hirió a 185 mil en el campamento de los Asirios.
Cuando los demás se levantaron por la mañana, vieron que todos eran cadáveres.
37 Entonces Senaquerib rey de Asiria partió y regresó a su tierra y habitó en Ninive.
38 Y mientras él adoraba en la casa de su
dios Nisroc, sus hijos Adramelec y Sarezaer lo
mataron a espada y huyeron a la tierra de
Ararat, y su hijo Esar Hadón reinó en su lugar.
Muy bien.
Entonces vemos acá que en el capítulo 36 prácticamente se
muestra toda la situación o lo que vimos en su sentido terrenal.
Como que los problemas, las capacidades y las gravedades
de estos problemas, la estrategia del enemigo.
Todo lo que el enemigo va a hacer y puede hacer con sus
murmuraciones, con sus testimonios, por así decirlo.
El uso de personas y otras situaciones que pueden aparentemente ser reales.
Pero cuando vemos ya el otro escenario, que es el capítulo 37,
cómo solucionar todo esto o cómo entrar en la confianza hacia Dios.
Porque claramente vemos en el 36 como el enemigo trata de atacar la
confianza que se tiene en Dios y las palabras de personas que nos
testifican que hay que seguir confiando en Dios porque Dios nos
va a librar a pesar de que las cosas no se ven como color de rosa.
Como algunos dicen, se miran como color de hormiga y que son muy difíciles.
Pero si mantenemos nuestra fe en el Señor y
vamos a orar, porque claramente vemos en los dos
casos que se ven acá como el rey Ezequiel lo
que hace es ir en dos ocasiones a ir a orar.
Es decir, él automáticamente no es que se va, no es como que se va a
llorar o él se pone a temblar o él prácticamente huye de Jerusalén.
Verá como algunos podrían hacer o algún otro tipo de cosas.
Él se mantiene firme Ezequiel porque saben quién ha puesto
su confianza y testifica a otros sobre esa confianza.
Y por eso es de que él se va a orar y entra delante del Señor.
Y desde el versículo 137 uno lo dice.
Cuando el rey Ezequiel oyó esto, rasgó sus vestidos,
se cubrió de silicio y entró en la casa del Señor.
Cuán maravilloso es esto que él hizo, porque lo
primero que hace es entrar en la casa del Señor.
¿Qué fue hacer en la casa del Señor? Ir a orar.
Dice, entonces envió a Eliaquim mayordomo a la casa real con las escribas semna y
los ancianos de los sacerdotes, cubiertos de silicio del profeta Isaías hijo de Amos.
Y ellos le dijeron, así dice Ezequiel.
Ok, entonces claramente en este sentido también
ellos recordemos que se apoyaban en los profetas.
Tampoco esto nos significa que uno va a correr
a buscar un profeta, porque no esta es la idea.
Sino que a nosotros nos han dado el Espíritu Santo
y nos han dado acceso a la presencia de Dios.
Como dice la Biblia, que tenemos confianza para entrar
delante del trono de la gracia para el oportuno socorro.
Así que nosotros deberíamos en situaciones muy difíciles, lo primero
que debemos hacer más que estar temblando, confiando en Egipto.
Más que prestarle atención a las palabras que el enemigo
nos puede dar, ya sea por personas, ya sea por pensamientos.
Es ir a confiar y orar delante del Señor.
Y la otra cosa que es sumamente importante de como
ora Ezequiel es que Ezequiel no se enfocó en él.
Prácticamente, porque vemos de que cualquiera
de nosotros nos podemos decir, Señor
mirá que me están aplastando, que me están humillando, que yo esto y que lo otro.
Pero él no se enfocó en eso.
Y eso es lo que quiero leer ahora acá.
14. Entonces Ezequiel tomó la carta de mano de los mensajeros y la leyó.
Después subió a la casa del Señor y extendió delante del Señor.
Y Ezequiel asombró al Señor y dijo, oh Señor de los ejércitos,
Dios de Israel que estás sobre los querubines, sólo tú eres Dios.
Todos los reinos de la tierra, tú los hiciste de los cielos y la tierra.
Inclina, oh Señor, tu oído y escucha.
Abre, Señor, tus ojos.
Mira, escucha todas las palabras de Ezequiel
que han enviado para injuriar al Dios vivo.
En verdad, oh Señor de los reyes de Asiria, han
asolado todas las naciones y sus tierras y han echado
a sus dioses al fuego porque no eran dioses, sino
obra de manos de hombre, de madera, de piedra.
Por eso los han destruido.
Y ahora, Señor Dios nuestro, líbranos de su mano para que todos
los reinos de la tierra sepan que sólo tú, oh Señor, eres Dios.
Y a mí me impresiona esta oración también porque,
si nos damos cuenta, Ezequiel no se enfocó en él.
Ezequiel no dijo, mira, Señor, me está humillando.
Señor, mira, está humillando en contra de mí.
Mira que me están atacando y haciéndose por así ser la víctima.
Ezequiel no está haciendo eso.
Ezequiel está trasladando todo para la gloria de Dios.
Está diciendo, mira, Señor, ellos no te están considerando como el verdadero Dios.
Tú eres el Dios de toda la tierra y ellos están yendo en contra de ti.
O sea, él no, ni siquiera se enfocó en él,
Ezequiel, ni siquiera se enfocó en el pueblo.
Todo lo trasladó hacia Dios, ¿verdad?
No como que incitando mal a Dios, sino que está diciendo,
mira, nosotros hemos puesto nuestra confianza en ti.
Y sabemos de que tú eres Dios sobre todos los dioses.
Pero ellos, mira lo que están diciendo, pues que no nos van a
destruir, que nadie puede, que inclusive te van a ganar a ti.
O sea, él no se ve, a pesar de que Ezequiel pudo haber estado preocupado, afligido.
O como en este caso particular, que todos podrían murmurar
contra Ezequiel o ir a hablar en contra de Ezequiel.
Ezequiel no se hizo prácticamente la víctima.
Él lo que hizo fue establecer a Dios sobre todas las
cosas y buscar que el nombre del Señor sea glorificado.
Y por eso dice, ahora, Señor Dios, libren de su mano para que
todos los reinos de la tierra sepan que tú, oh, Señor, eres Dios.
Es decir, no dijo algo como, Señor, yo confío
en ti, mira, para que no me avergüencen.
Para que vean que yo sí puedo creer en ti.
Él no se enfocó en nada de él.
Y eso es lo impresionante de la oración que hace Ezequiel.
Porque quiere decir, para que vean que tú eres Dios, para
que vean que tú eres un Dios verdadero y que tú libras.
Es decir, todo lo enfocó en él, como también lo menciona ahora
Jehová Dios, Jehová Quito, bendito sea el nombre del Señor.
Debemos tomar ejemplo en este caso también de Ezequiel, de que a
pesar de que lo afrontaron, a pesar de que se fueron en contra de él,
a pesar de que de todo lo que se vino a hacer el rey de Asiria y el Rabsaces,
inclusive hasta cierto punto eran los testimonios
verdaderos de la destrucción de las otras naciones,
Ezequiel permaneció firme en la confianza en el Señor y que
inclusive en su oración se refleja la confianza que tenía en el Señor
y el poderío que tenía en el Señor, algo así como lo tenía
el Rabsaces, porque Rabsaces tenía y estaba diciendo,
miren, si a mí me logran vencer, bueno, creo que
aquí no lo dice, creo que lo dice en crónicas,
aún si a mí me logran vencer, el rey de Senaquerib enviará
a otros más poderosos que yo para que los vengan a destruir.
Es decir, que el Rabsaces tenía una confianza
en el señorío y en el reinado de Senaquerib,
pero en este caso Ezequiel tiene su confianza puesta
en el reinado y en el señorío de Dios Todopoderoso
y sabe quién es él, así como Senaquerib daba
voces y cosas relacionadas a Senaquerib,
Ezequiel sabía en quién había puesto su confianza
y que él era más grande, no sólo que Senaquerib,
sino que también que todos los dioses de todas las
naciones y que no importaba lo que podría pasar,
él iba a poner su confianza porque sabría que él
lo podía librar, iba a permanecer en esa confianza.
Y claramente su oración no habla de una confianza en Egipto,
porque no dijo así como que el señor me irá a ayudarnos
para que Egipto nos apoye, que es mentira lo
que está diciendo, porque Egipto me dijo que sí,
el faraón me dijo que me iba a apoyar, no se ve nada
de eso, toda su oración se centra en confiar en Dios,
toda su oración se centra en la confianza y en el conocimiento que él tiene de Dios,
porque claramente dice mira tú eres Dios sobre todos los
dioses, tú eres el que tiene la potencia para librarnos
y él permanece en esa oración. Claramente también vemos
cómo la mano del señor se manifiesta en esta situación.
Pero lo único que hizo Ezequiel fue orar, o sea, Ezequiel
no hizo alguna otra cosa sino orar y presentar las palabras
que había mandado el rey el Rabsaces por medio del rey de Sennacherib.
Eso fue lo único que hizo, no hizo nada más que orar
y a veces nosotros tal vez menospreciamos la oración
y la dejamos para de último. No vemos aquí que Ezequiel
se puso prácticamente a hacer estrategias de guerra
o hizo una convocación de los sabios o los consejeros y hasta después se fue a orar.
Lo primero que hizo fue voy a orar, el señor tiene la solución.
Y claramente Dios trajo la solución porque no solo vino y
apartó la amenaza por medio de lo que mencionaba el rumor.
Segundo, después de apartar la amenaza, porque prácticamente
ellos ya estaban prácticamente para ser sitiados,
quita la amenaza, después de eso Dios envía una ayuda
espiritual gloriosa que prácticamente es un ángel,
un ángel para que vaya a destruir a todo el ejército y por último
destruye a la amenaza más grande que es el rey Senaquerib.
Y todo por medio de una oración. Aquí no dice que Ezequiel se lanzó
como 10 días de oración o que se lanzó 21 días como lo hizo Daniel
u otros casos que uno puede ver como alguien se
extiende en plenitud de días de oración prácticamente.
Él solo una oración hizo y Dios actuó porque él oró correctamente.
Él no se puso como la víctima, él no se puso
como el señor me están haciendo daño señor esto.
Él puso la glorificación hacia Dios y que él es capaz de
hacer todas las cosas y que se puso su confianza en él
y de que si él obra las personas testificarán
de que Dios es un Dios que libra.
Porque ningún otro Dios pudo librar, únicamente Dios puede
librar de cualquier catástrofe o cualquier situación.
Entonces claramente el testimonio de Dios iba en oración de Ezequiel.
Claramente nosotros vemos la gran profecía y otras cosas que se están presentando acá.
Y como Dios está obrando así como lo que se
levantó fue una manera de una superpotencia,
también así Dios se levanta en una manifestación como
dice la palabra como un poderoso gigante, un gran guerrero
en favor de la persona que alzó su oración hacia Dios para proteger
prácticamente el testimonio del mismo Dios, por así decirlo.
Y también de la confianza que se puso en este Dios inigualable,
en este caso Jehová de los ejércitos, por supuesto.
Y como libró de todas esas situaciones, de la amenaza que se había dicho al principio,
del ejército que se quería levantar a sitiar y que había sitiado ciudades.
Y por último de aquel que había enviado la alianza para que hicieran alianza,
destrucción del enemigo que era el rey de Asiria, por sus propios hijos.
Y que inclusive no está registrado, porque yo
me puse a ver eso también, como ya mencioné,
que hay un registro hasta donde no sé si son
crónicas o como se llama del lado de los asirios,
que hay registros que claramente dice que
habían acorralado como gallina al rey Ezequiel,
pero interesantemente no hay registro de que hayan vencido.
Menciono esto porque uno dice, no hermano, lo que pasa es que lo que diga
la Biblia es una cosa y lo que digan los registros de Asiria es otra.
Pero hasta donde yo estuve leyendo, no hay
registro de que el rey de Asiria diga que venció.
Y que ellos no necesariamente, ellos cuando vencían,
promulgaban, se mofaban de eso y lo escribían.
Pero cuando había una derrota no lo dejaban escrito.
Por eso que el único registro que está del lado de Asiria o la cultura de ellos,
solo fue cuando rodearon a Ezequiel como gallina aparentemente.
Pero no hay registro de que vencieron a Israel o a
Ezequiel, por así decirlo, no hay registro de eso.
¿Y es por qué? Porque Dios, a pesar de la situación tan difícil
que estaba experimentando Jerusalén, Ezequiel y el pueblo,
cuando pusieron su confianza en Dios y oraron a Dios
y prácticamente pusieron todo su favor hacia Dios
y que Dios se diera a conocer para las demás naciones,
Dios sobró y los libró, a pesar de lo difícil de ello.
Y a pesar de los testimonios, si lo queríamos
llamar, de otras naciones que podían testificar.
Pero Dios, en el cual nosotros confiamos, sí nos va a librar y sí nos puede librar.
Pero el problema está que a veces no vamos a orar.
Y aquí, como mencioné, solo se solucionó con ir a orar.
Pero una oración no de egoísta, no.
Señor, mira, no confían en mí. Señor, mira que yo soy esto.
Señor, mira que yo soy lo otro. Mira, Señor, que me hacen daño, que me mueran.
Mira, no se centró la oración en la persona
misma, sino que la oración se centró en Dios.
Mira, tú eres Dios, tú nos vas a librar.
Si tú nos libras, tu testimonio será oído entre todas las naciones.
No se centró en la persona. No. Ay, Señor, no me creen.
Como a veces menciona uno. Ay, Señor, es que no me creen.
Yo hablo de ti y no me creen. Y no se centró en eso.
Y eso es lo que me sorprende, verdad, que Ezequiel no se centró en él.
No se centró en mí. Ay, Señor, no creen en mis palabras.
Ay, Señor, es que yo les dije tal cosa.
Ay, Señor, es que yo les dije tal cosa. Él no se hizo la víctima.
Él presentó todo su caso delante del Señor, delante de su trono.
Y el Señor, con su maravilloso poder, porque también lo que hace
Ezequiel es poner en una posición de honra y de dignidad a Dios.
O sea, dice tú puedes, mira, Señor, lo único que
están haciendo es venir a hablar en contra de ti.
Yo no sé por qué lo hacen. Es como que están locos, verdad?
¿Cómo vienen a hacer eso? Hazles entender que no es así como Dios piensa.
O sea, todo lo centró en Dios. Y eso es lo hermoso de esta
situación o por lo menos de esta historia que a mí me gusta mucho.
Cómo Dios se levante en favor de ellos. O sea, ya no hay preocupación ahora.
Y inclusive Dios les da palabras de esperanza.
Yo sé que los han asediado ahorita. Yo sé que está esto que llegó hasta este punto.
Pero también hay promesa de lo que vendrá, porque
claramente en la profecía se hace mención de eso.
Déjenme ver si lo encuentro acá.
Vamos a ver. Ahí está, 30.
Entonces esta será la señal para ti, Ezequiel.