Amados hermanos, yo le bendigo a cada uno de ustedes.
Un fuerte abrazo, que el amor de Dios brille en sus corazones.
Estamos aquí para poder compartir de la palabra de nuestro Señor Jesucristo y
claramente pues hemos estado hablando de lo que es la palabra del Sembrador en el
escenario de lo que son los espinos, el cual nos habla de tres cosas,
verán, lo que son las preocupaciones, el engaño en las riquezas y los deseos de
las cosas, por lo cual todo eso se enfoca
prácticamente en el escenario de los espinos.
Por eso hemos comenzado a ir a buscar la manera, como por así decirlo, trasladarnos
de los espinos hacia la buena tierra, que significa prácticamente quitar esos
espinos y hemos comenzado a ver la parte de las preocupaciones, es decir,
qué hacer para quitar las preocupaciones.
Hemos visto ya tres de las elaboración y algunos otros
temas y nos hemos también enfocado en Filipenses 4.8.
Entonces vamos a iniciar orando para que el Señor nos ayude en este tiempo para
poder hacer las cosas conforme a su misericordia y verdad.
Vamos a orar.
Padre, no me asustes con las gracias, porque Tú eres fiel y verdadero,
porque Tú eres nuestro Señor y Salvador, aquel que nos da la fuerza para seguir
adelante y que nos ayuda a seguir, Padre.
Te agradecemos, papito lindo, por tu gran amor y fidelidad.
Te agradecemos hoy por tu misericordia y verdad.
Ayúdanos, Señor Jesús, para poder hacer las
cosas conforme a tu gracia y tu misericordia.
Provéenos hoy de tu sabiduría y revelación.
Provéenos hoy de tu entendimiento y de tu verdad.
Y provéenos, Señor Jesús, de tu bondad y paz.
Te agradecemos, Padre amado y bendito Salvador, porque tu nombre ha sido en
nuestras vidas y porque tu venida está cerca.
Ayúdanos a prepararnos, Señor Jesús, para hacer las cosas debida y correctamente.
Gracias te damos, Pastor de Israel, y gracias
te damos, Señor, por tu gran misericordia.
En el nombre de Jesús vamos a iniciar.
Y declaramos que no nosotros somos Jehová, no nosotros, sino tu nombre sea la gloria
por tu misericordia y por tu fidelidad, porque tú
nos has hecho, y de nosotros a nosotros mismos.
En el nombre de Jesús.
Amén.
Bien, entonces vamos a ir aquí iniciando.
Entonces tenemos lo siguiente.
Como ya mencionábamos, el tema de hoy es no te preocupes, piensa, perdón,
filtra tus pensamientos.
Entonces ese es el enfoque que hemos tenido.
Entonces vamos a ver siempre lo que el donde nos hemos
enfocado con la parte del escenario de los espinos.
Dice aquí Marcos 4 7.
Otra parte cayó entre espinos y los espinos crecieron y la ahogaron y no dio fruto.
Y luego está la explicación en Marcos 4 8.
Otros son aquellos en los que se sembró la semilla entre los espinos.
Estos son los que han oído la palabra y se noven pero las preocupaciones del mundo,
el engaño en las riquezas y los deseos de las demás
cosas entran y ahogan la palabra y se vuelve estéreo.
Entonces, como vemos acá en Marcos 4 7, se menciona lo que Jesús prácticamente
está dando a explicar con lo que es la parábola y luego hace la explicación de lo
que correspondería ya específicamente ese escenario del cual él mencionó.
O sea, hizo la mención de la parábola y luego le explica después de que los
discípulos van, se acercan a él para poder recibir la explicación a detalle,
por así decirlo.
Entonces hemos visto acá que la semilla de espinos habla que aquí menciona que son
las preocupaciones, engaños, riquezas y deseos de las demás cosas.
Hemos mencionado que estas son una forma de categorías,
ya que los espinos se manejan por categorías.
Entonces, por esa razón aquí se ven estos tres tipos de categorías de espinos,
por así decirlo, ya que hemos hablado que hay
espinos que tienen fruto y otros que no tienen fruto.
Pero la idea y la estrategia del enemigo que hemos visto es ahogar la palabra que
uno se ha dado, es decir, que uno recibe la palabra de Dios por lectura de la
Biblia, por oír la Biblia, por escuchar una predicación, etc.
Y lo que va a hacer el enemigo es buscar sembrar preocupaciones de diversos tipos
para que esa palabra que se nos ha sido dada no pueda fructificar, es decir,
que ni siquiera pueda crecer para que
nosotros no demos fruto para el Señor Jesús.
Entonces, por esa razón es de que nos hemos enfocado
actualmente en la parte de las preocupaciones.
Ahora, vamos a ver aquí Filipenses, capítulo 4, del 8 al 9, que es una de las
maneras de los versículos que hemos estado
tomando para poder resolver las preocupaciones.
Entonces, ya hablamos también de Filipenses 4, el 6, capítulo 4,
versículo 6 al 7, que se enfoca en la oración, pero en este caso no vamos a
tomar la oración, que ya lo hemos hablado en otros momentos, sino que aquí
específicamente en lo que el apóstol Pablo dice para también qué acciones,
es decir, no solo la acción de la oración, sino también de las actitudes que tenemos
que tomar nosotros frente a las cosas, en este caso en particular los pensamientos.
Entonces, dice aquí Filipenses, capítulo 4, versículo 8 al 9, versículo 8,
por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo digno, todo lo justo,
todo lo puro, todo lo amable, todo lo honorable, si hay
alguna virtud o algo que merece elogio, en esto mediten.
9, lo que también han aprendido y recibido y oído y visto
en mí, esto practiquen y el Dios de paz estará con ustedes.
Ok, entonces si nos damos cuenta, aquí claramente nos están mencionando en
qué debemos pensar y luego menciona y dice y el Dios de paz estará con ustedes.
Entonces es importante porque cuando nos habla del Dios de paz ya es una referencia
en contra de las preocupaciones o en contra de ese tipo de sistemas,
por lo tanto nosotros tenemos que tomar esto que está acá y ver cómo lo llevamos a
una práctica, ya que no es sólo el hecho de tener la teoría o el hecho de conocer
este versículo y tal vez inclusive repetirlo en el momento, sino que es saber
cómo colocar esto en la práctica, que es como cuando alguien nos puede decir
mira, no estés preocupado, mejor pensar en las cosas de Dios.
Pero también, que hemos estado hablando de esto, el apóstol Pablo ya nos da una forma
de discernir qué es realmente lo de Dios, porque claramente a veces hay una
ambigüedad o una falta de saber qué realmente
es de Dios y qué realmente no es de Dios.
Entonces para no entrar en esa ambigüedad o en ese sentido de cómo saber si sí o si
no, el apóstol Pablo pone aquí cosas específicas para que nosotros podamos
discernir o podamos distinguir y podamos saber qué dejar y qué eliminar.
Por eso hablamos de un filtro.
Hacemos un filtro para saber qué permitir que entre a
nuestra mente y qué evitar que entre a nuestra mente.
Esa es la idea de un filtro.
Pero vuelvo y repito, como son diferentes tipos de pensamiento, ya que no todos los
pensamientos son iguales, entonces tenemos que filtrar este pensamiento.
Hay unos pensamientos que pueden tener una actitud de piedad o pueden tener una
actitud como que fuera de Dios, pero ya cuando se revisa ese pensamiento
puede ser que no case realmente con ninguna de las cosas que aquí se están
mencionando, que es algo que también ya hablamos en su momento de cada cosa.
Piensa en lo que es verdadero, piensa en lo que es digno.
Hay temas ya que hemos hablado de eso, pero hoy
primordialmente quiero centrarme en la parte del filtrar.
Es decir, ya viendo lo anterior y ya sabiendo de alguna manera lo anterior,
tenemos que enfocarnos ahora en el filtrar.
¿Por qué?
Porque en la última parte que dice aquí, en esto mediten.
Entonces esta palabra, o en esto mediten, prácticamente recae la acción,
por así decirlo, de los filtros anteriores.
Es decir, todo lo anterior nos da una manera de distinguir,
pero ya con la acción yo lo realizo, es por así decirlo.
Hagamos de cuenta que a mí me hay cosas que me gustan.
Si voy a comprar un helado, a mí me gusta el de vainilla, ron con pasas,
fresa, qué sé yo, de higos, pero hay otros que a mí no me gustan.
Entonces, si yo voy a una heladería, entonces yo ya elijo.
Inclusive en la tienda me pueden poner y nosotros tenemos estos helados disponibles.
Yo digo, ok, a mí me gusta este de ron con pasas, por ejemplo.
Entonces yo ya entré en la acción de elegir.
Si la persona me dice, mira, no, aquí tenemos un helado que es sabor de,
qué sé yo, de guanábana.
Tal vez no me gusta.
Entonces yo digo, miren, yo ese no lo quiero.
Yo quiero el de ron con pasas.
Entonces ya estoy entrando en la acción de decidir
qué voy a permitir entrar en mí y qué no permitir.
Pero si esta persona se esfuerza en decirme, no, mire que tenemos en promoción
el de guayaba y compre lo que es dos por uno y
me da una gran serie de justificación, etcétera.
Aunque yo no lo quiera, si yo dejo y permito que esta persona tome una decisión
por mí, pues yo voy a terminar comiéndome algo que no quiero porque me convencieron,
porque usaron muchas cosas a pesar de que yo ya tenía una distinción.
Pero qué pasó?
Yo dejé y permití que entrara.
Entonces por eso está que la acción entra acá de en esto mediten, es decir,
de que nosotros no sólo saber que existe esto o saber que me gusta, sino también
luchar para que no entren o no me fuercen a
tomar una decisión que realmente yo no quiero.
Porque a veces nosotros tendemos, por así decirlo, a tomar ese tipo de
decisiones y por eso también se llama, algunos le llaman presión de grupo cuando
están en la juventud, que no cedamos a la presión de grupo o también a personas que
a veces nos pueden decir, no mira, hace esto, porque
si no, no estás demostrando que me amas, por ejemplo.
Entonces ya están presionando para que nosotros cedamos y no filtremos.
Entonces, pero también hay algo importante aquí con esta parte de mediten, verdad?
Por qué?
Hay algo interesante con esta palabra, inclusive la vamos a ver en el griego,
porque en la Biblia de las Américas, que es la que regularmente usamos,
la nueva versión de las Américas, utilizan la palabra
mediten, pero en la Biblia de la Reina Valera 60,
en la Biblia de la Reina Valera 60, utilizan la palabra pensar.
Ok, entonces si nos damos cuenta acá, perdón un momentito,
entonces en la Biblia de la Reina Valera 60 colocan la palabra pensar, pero en la
Biblia de las Américas colocan la palabra meditar, y lo interesante de esto está de
que ninguna de las dos palabras casa exactamente con el sentido de lo que
quiere decir el griego, no significa que las palabras estén erróneas, tanto pensar
como la palabra meditar, no son erróneas, pero no son precisamente exactas,
esto por el sentido de la traducción, verdad?
Por ejemplo, aquí en Guatemala nosotros tenemos diferentes formas de saludar,
en una de ellas, por ejemplo, de forma coloquial, decimos ¿qué onda?
¿cómo estás?
Entonces obviamente si alguien quiere traducir eso, inclusive al inglés,
no necesariamente habría una palabra exacta para hacerlo.
Podrían usar inclusive un modismo estadounidense, pero no significa que por
haber usado ese modismo estadounidense, significaría que
casa exactamente con lo que nosotros queremos transmitir.
Entonces, en este caso, tanto meditar como pensar no son tan precisos con lo que se
dice, pero sí se puede utilizar y sí es válido esa forma de traducción, verdad?
Ahora menciono esto porque también significa que esta palabra que usaron
aquí, que es mediten, que en el original es una palabra en griego, tiene mucha
relación con lo que menciona el versículo 8.
Ahora vemos acá la palabra en el griego que es logizomai.
Esa es la palabra en el griego, logizomai, que es la 3049.
Dice de la siguiente manera, voz media de logos, que es la 3056, hacer inventario,
es decir, estimar literalmente o figurativamente.
Se ha traducido como estimar, guardar rencor, inculpar, atribuir, tener por
cierto, concluir, considerar, contar, contratar, tomar en cuenta, discutir,
disponer, pensar, tener por.
Recordemos de que esto que tenemos aquí en amarillo es la
forma en cómo se ha traducido en la Biblia Reina Valera 60.
Es algo interesante porque también, recordemos, si uno mira la Biblia King
James nos va a indicar a nosotros cómo fue traducido en la Biblia King James.
Si alguien ve el diccionario Strong Concordance
en inglés, puede cambiar aquí las palabras.
Entonces, ¿por qué mencioné este?
Aquí hay dos cosas importantes con respecto a esta palabra que nos va a
ayudar a entender el versículo 8 de Filipenses capítulo 4.
¿Por qué?
Porque aquí habla de logizomai, como mencioné, de que tanto meditar o
pensar no concuerdan con exactitud con la palabra logizomai.
Pero también aquí hay algo importante, que es esta parte
de acá, que habla de que es una voz media del logos.
Eso también es interesante porque esto ya es parte de la gramática y semántica,
si no estoy mal en griego, porque cuando se habla de voz activa, voz pasiva y voz
media, que son tres formas que se aplica acá, la voz activa es algo que la persona
está realizando, la voz media, la voz pasiva sería algo que la persona
está recibiendo, y la voz media es algo que la persona está haciendo sobre sí
mismo y que tiene un efecto o consecuencia.
Así se ve prácticamente lo que es esta palabra logizomai, como una voz media,
es decir, que por eso aquí dice algo como meditar o pensar, en el sentido de que yo
estoy pensando o yo estoy meditando en algo y lo que yo
pienso o lo que yo medito me va a afectar a mí mismo.
Es decir, que si yo tengo pensamientos que son malos o que son de preocupaciones o de
afanes, eso me va a traer un efecto a mi vida en el sentido como vimos con el rey
Belsasar, que el rey Belsasar dice que hasta le temblaban
las piernas por las preocupaciones que le venían a la mente.
Entonces, por esas preocupaciones, por esas preocupaciones,
por esa razón es de que él comenzó a temblar.
Entonces, claramente lo que pensó terminó afectándole.
Entonces, ahí entraría lo que es voz media en el griego, bajo ese sentido.
Toma una acción y esa acción me afecta a mí.
Entonces, es uno interesante acá para entender
la parte también lo que dice Filipenses.
¿Por qué?
Porque lo que si yo pienso en el elogio, yo pienso en la virtud, yo pienso en lo
que es honorable, me va a afectar a mí en relación a
que voy a tener paz y el dios de paz estará conmigo.
Pero también acá vemos el sentido de un hacer inventario, que lo colocan también,
verdad, porque uno habla bajo uno de las cosas que habla la explicación de la
palabra Logisomai, hace referencia en la idea de hacer cuentas.
Por eso aquí habla de hacer inventario, revisar, o inclusive aquí vemos cómo se ha
traducido a veces como contar o tomar en cuenta.
¿Por qué?
Porque habla la idea de ser un inventario, es decir,
pasar y ver qué es lo que yo tengo y no tengo.
Por eso cuando a veces se entregan cosas contables,
se entrega qué gastos realmente se hicieron.
Tienen que ver exactamente los gastos o ingresos que alguien recibe.
Entonces está en un inventario.
También en el caso de los productos, uno ve si alguien vende zapatos,
qué tallas tiene, qué talla no tiene, etcétera.
Entonces vemos que también esta es una idea de Logisomai, pero también la idea de
Logisomai entra en... aquí entra también la explicación de cómo utilizar Logisomai
y cuál es su diferencia particular entre meditar y pensar.
¿Por qué?
Porque la idea de Logisomai entra bajo la idea de sí un pensar y sí también una
aplicación de meditar, pero que llega hacia una conclusión comparativa.
Un ejemplo que yo estuve meditando para entender
esto es el caso cuando uno va a un supermercado.
Cuando uno va a un supermercado vemos nosotros que hay, por ejemplo,
diferentes marcas que dan un papel higiénico o inclusive, por ejemplo,
si uno quiere comprar frijoles, hay también diferentes marcas.
También, por ejemplo, arroz.
O sea, cada producto que uno compra en el supermercado hay una diferencia en precio,
en calidad, en cantidad.
Entonces Logisomai entra como ese sentido que yo voy
al supermercado y yo miro entre producto y producto.
Es decir, bueno, este producto tiene esta marca.
Por ejemplo, frijoles tengo esta marca y tengo esta otra marca.
Alguno puede ser más caro, otro puede salir más barato.
Uno tiene mayor cantidad de producto, otro puede tener menos producto, etc.
Entonces yo estoy comparando ambas cosas y luego yo llego a una conclusión.
El que a mí me conviene es este producto.
Entonces bajo esa idea está Logisomai.
Es decir, si estoy pensando, sí puedo llegar a estar meditando, pero con la idea
de que llegue a una conclusión de escoger algo.
Es decir, tomé un criterio para yo decir, voy a adquirir este producto, voy a
adquirir estos jabones o este papel higiénico
o este o estos frijoles porque me conviene más.
Entonces yo hice una comparativa.
Entonces si nos damos cuenta tiene bastante relación con lo que aquí habla de
filipenses 4-8 porque me habla de que yo compare los pensamientos.
Si viene un pensamiento, si este pensamiento me conviene, este pensamiento
entra en lo que es verdadero, lo que es digno, lo
que es justo para que el Dios de paz esté conmigo.
Realmente tendría que tener este tipo de pensamiento en mí.
No, bajo los criterios, bajo el juzgar, el razonar, el pensar y tomar la
conclusión de que este pensamiento no me conviene.
Entonces yo lo desecho, no lo considero, no lo tomo en
cuenta, no lo meto en mi inventario, sino que lo retiro.
Sí, más bien me quedo nada más con lo que aquí lo que puede hacer verdadero,
digno, justo, puro y amable.
Ok.
Entonces vamos a ver acá este otro versículo.
Hoy vamos a ver aquí este otro versículo, unos versículos que
nos van a ayudar a entender cómo están utilizando logizomai.
Sí, porque es importante que lo veamos también en cómo nos han
aplicado por los diferentes contextos que tiene logizomai.
Entonces vamos a ver aquí los versículos.
Dice 1 Corintios capítulo 13, versículo 1.
Cuando yo era niño, hablaba como niño, pensaba como niño, razonaba como niño,
pero cuando llegué a ser hombre, dejé las cosas de niño.
Este versículo es interesante porque aquí nos habla de lo que estamos hablando,
una comparativa, es decir, que yo voy a
tomar las decisiones basado en lo que razono.
Voy a ver si me conviene o no me conviene y luego yo tomo una decisión.
Y obviamente también bajo la idea del tipo de pensamiento, es
decir, que cuando yo soy niño yo puedo tomar y aceptar cosas.
Y puedo decidir y tomar un criterio que me conviene o no.
Pero obviamente cuando yo voy creciendo me doy cuenta de que no voy a escoger lo
mismo porque ya mi mente maduró, ya mi mente cambió.
Entonces ya tomo diferentes tipos de criterio, de
razonamiento, ver que me permito y que no me permito.
Y aquí, por ejemplo, en el caso de la Vila Reina Valera, habla la palabra juzgar.
Aquí en lugar de razonaba menciona, por ejemplo, antes
pensaba como niño y luego dice juzgaba como niño.
Entonces vemos que es un razonamiento de criterio.
Es un razonamiento de saber qué escoger.
Llegar a la conclusión de esto me conviene.
Ya de niño no.
O sea, de niño teníamos otra forma de pensar y
teníamos otros criterios y elegíamos basado en eso.
Ahora veamos 2 Corintios 3.5.
No que seamos suficientes en nosotros mismos para pensar qué cosa alguna procede
de nosotros, sino que nuestra suficiencia es de Dios.
Aquí está mencionando a esta persona que él está pensando, pero la forma de pensar
que aquí menciona hace la referencia de entre
dos situaciones y elige un tipo de situación.
En qué sentido?
No que seamos suficientes en nosotros mismos.
Ese es el primer punto o el primer punto de comparación para pensar qué cosa alguna
procede de nosotros, sino que nuestra suficiencia es de Dios.
¿Qué quiere decir?
Que su suficiencia o su capacidad procede de Dios o procede de él mismo.
Cuando él comienza a pensar en esta comparativa, en
este criterio de ambas cosas, él llega a la conclusión.
Él llega a la conclusión de que prácticamente su
suficiencia o su capacidad procede de Dios y no de él.
Entonces él comparó.
Es decir, cuando le estaba pensando, se basó en comparar y decir ok,
todo lo que yo he hecho y lo que he logrado no procede de mí, procede de Dios.
Entonces llegó a esa conclusión al considerar, al pensar, a meditar y la
conclusión es toda la capacidad que yo tengo es por Dios.
Entonces luego aquí entra 2 Corintios 1 5.
Pero 11 5.
Pues yo me considero inferior, pero yo no me considero
inferior en nada a los más eminentes apóstoles.
Entonces aquí entra la misma situación.
Él está considerando, le está verificando, comparando entre
dos situaciones y él claramente llega a una conclusión.
Por eso dice yo no me considero inferior en nada a los más eminentes apóstoles.
¿Qué quiere decir?
Que de un lado puso a los apóstoles, del otro lado él se puso a sí mismo y
comenzó a comparar qué doctrinas ellos predican, cómo Dios los confirma,
por ejemplo, cuáles son los frutos que ellos tienen.
Entonces él compara cada una de las cosas.
Comparó a los apóstoles consigo mismo porque él también era apóstol y se dio
cuenta de que no tenía nada de inferior a ellos.
Más bien él prácticamente estaba igualado en el sentido de que podía tener la misma
manifestación, respaldo, doctrina, etcétera.
Y una diferencia de cosas que dijo, pues no me considero inferior.
¿Por qué?
Porque esta palabra considero es la palabra en el griego que es logisomai.
Lo que vimos, pensamos, meditamos y sacamos un criterio comparativo y una conclusión.
Entonces vemos aquí en 2 Corintios 11 5.
Y se cumplió la escritura que dice y Abraham creyó Dios y
le fue contado por justicia y fue llamado amigo de Dios.
Eso también es importante porque si nos damos cuenta aquí entra otra situación.
Es decir, bajo la acción que realizó Abraham,
eso se le fue considerado como justicia.
Es decir, que él aplicó una fe, pero esta fe la consideraron como justicia.
Es decir, que a la hora de evaluar la situación de
Abraham, a la hora de meditar, a la hora de verificar,
se está considerando y tomando en cuenta de que eso que él hizo es justicia para Dios.
Porque se meditó.
Y aquí es una de las cosas que por lo menos yo en su momento consideraba o
meditaba y me preguntaba por qué es que Dios
le considera a Abraham la fe como justicia.
¿Qué fue lo que él hizo o por qué Dios vino?
Y dijo, bueno, por cuanto tú me creíste, esto se te ha contado como justicia.
Y aquí obviamente hablamos del criterio de elegir o de colocar en lo que está pasando
bajo un criterio, bajo una posición como el caso de filipenses, que tenemos
que ver el pensamiento y decir, bueno, este pensamiento es honorable,
eso es verdadero o no es honorable o no es verdadero.
Entonces lo descarto.
Si es honorable y es verdadero, pues lo acepto.
Entonces este ejemplo es interesante porque se ven ciertos criterios para
decir, ok, esta fe aplica para hacer justicia.
Y una de las cosas que yo meditaba en esto es
porque bajo la posición de Abraham creyó a Dios.
Ok, entonces vemos de que si Dios dice algo, regularmente lo cumple.
Por eso es la Biblia que él no es hijo de hombre para arrepentirse.
Entonces, y que también él busca cumplir todas las cosas.
Entonces, como él siempre cumple las cosas, es decir, que cada vez que él dice
algo lo hace pensar yo en decir, yo no voy
a hacer eso, estoy yendo en contra de algo.
Entonces, como Dios siempre ha demostrado que él siempre lo que dice cumple,
entonces si yo le creo entro en una justicia, porque
la justicia prácticamente es poner una balanza a algo.
Entonces, lo que Dios dice siempre se ha
cumplido, es decir, ya tiene un punto de balanza.
Si nosotros pusiéramos una balanza, por ejemplo, o una comparación de que
alguien puede cumplir y alguien no, o sea, por ejemplo, inclusive uno mismo se
puede colocar y uno a veces dice que uno puede fallar 50% y uno puede cumplir 50%.
Entonces la balanza se miraría como equilibrada, 50 y 50.
Pero en el caso de Dios, él siempre cumple lo que promete.
Entonces la balanza queda siempre hacia Dios.
Eso es justicia.
Eso es un buen peso.
Entonces, qué pasa acá?
Cuando Abraham crea a Dios, él todo lo que hace, todo lo que dice cumple.
Por lo tanto, entra bajo el sentido de justicia.
Entonces, por eso le fue contada por justicia su fe, porque creyó a Dios.
Y Dios, obviamente él es justo y todo lo que
hace lo hace bajo el régimen de la justicia.
Entonces vemos de que cuando consideró Dios, cuando Dios vio la fe de Abraham
dijo que yo voy a considerar la fe de Abraham como justicia, porque lo metió en
esa categoría, lo colocó bajo los criterios.
En ese punto fue una comparación.
Obviamente hay cosas que tal vez para Dios no son gratas.
Es decir, que yo puedo tener una fe en cosas malas
y obviamente Dios no la va a considerar justicia.
Porque a veces puedo decir yo, por ejemplo, yo puedo confiar en mí mismo
y decir yo todo lo que yo hago es bueno, es correcto.
Entonces uno se puede poner en una altivez.
Entonces la fe que yo tengo hacia mí mismo no es considerada justa, sino que puede
ser considerada injusta o abominable, por ejemplo.
Entonces se consideró y se clasificó y se colocó en un lugar.
Se llegó a la conclusión que no entra bajo un sistema de justicia.
Muy bien, ahora vamos a ver acá este también pasaje, otros versículos ya,
o sea, los versículos que acabo de colocar, que acabamos de leer,
van bajo la idea de este sentido de comparación.
Es decir, que yo estoy meditando, pensando, evaluando y viendo ciertos
criterios para ver qué conclusión saco y ver si es o no es correcto lo que voy a
hacer, en un sentido de pensar, clasificar y llegar a una conclusión.
Esos fueron los versículos que coloqué para ver esa idea de lo que es logizomai.
¿Qué es logizomai?
Esa es la idea realmente de los versículos que coloqué.
Entonces eso es importante que nosotros veamos, por eso mencionaba que no aplica
completamente la palabra meditar o pensar, pero tampoco significa que pueda ser
errónea por el matiz que coloca en el griego.
Entonces, los versículos que vamos a ver ahora son un poquito diferentes,
pero también ya aplica en la manera que se juzga algo.
Por eso aquí vemos hechos 19 y 27 lo siguiente.
Y no sólo corremos el peligro de que nuestro oficio caiga en descrédito,
sino también de que el templo de la gran diosa Diana se considere sin valor,
y que ella quien adora a toda Asia y el mundo entero sea despojada de su grandeza.
Entonces dice aquí, y no sólo corremos el peligro de que nuestro oficio caiga en
descrédito, sino que también que el templo de
la gran diosa Diana se considere sin valor.
Entonces esta palabra es logizomai, esta que vemos aquí considera, es lo jizomai.
Entonces ellos, en la situación que se estaban encontrando, por lo que estaba
presentándose, entonces eso iba a llegar a dar, o por ejemplo, argumentos o
predicaciones o demás cosas, de que la gran diosa Diana,
que ellos lo mencionan como tal, sea considerada sin valor.
Es decir, por causa de la predicación del evangelio, por causa de la manifestación
de Dios, por causa de otras cosas que se están presentando,
se ve que realmente no tiene valor la diosa Diana.
O las otras cosas, dice, y que ella quien adora a toda
Asia y el mundo entero sea despojada de su grandeza.
¿Por qué?
Porque se vio la realidad de quién es esta identidad, que es
vanidad, comparado con la grandeza y manifestación de Dios.
Porque se comparó.
Esa es la idea y el sentido de lo que estamos hablando.
Se meditó y se pensó y dijo, ok, vamos a ser comparados o
la diosa va a ser comparada como nada, ni nuestro oficio.
Ahora veamos Romanos 13, 28.
Porque concluimos que el hombre es justificado
por la fe a parte de las obras de la ley.
Entonces vemos aquí también el hecho de concluimos.
Ese también es parte de la palabra logisomai, porque concluimos que el hombre
es justificado por la fe a parte de las obras de la ley.
Esto lo menciona el apóstol Pablo, porque recordemos de que el apóstol Pablo,
desde el capítulo 2, viene generando diferentes argumentaciones.
Es decir, él viene hablando de diferentes cosas para indicar prácticamente si qué es
la justicia y qué es la fe o el mandamiento, qué es
lo que es bajo la ley, qué es lo que es bajo la fe.
Entonces él hace una comparativa continua del capítulo 2 al capítulo 3 y luego por
eso, porque concluimos que el hombre es justificado
por la fe a parte de las obras de la ley.
Entonces él continúa bajo una serie de pensamientos, si lo queremos llamar de
esta manera, del capítulo 2 al 3 y por lo tanto él llega a
una conclusión después de haber comparado diferentes cosas.
Dijo, aquí este es el criterio que se aplica, esta es la situación después de
haber evaluado todos estos pensamientos y llegó a esta conclusión.
Romanos 6, 11.
Así también ustedes, considérense muertos para
el pecado, pero vivos para Dios en Cristo Jesús.
Otra vez, así también ustedes, considérense muertos para el pecado,
pero vivos para Dios en Cristo Jesús.
Este considérense, él lo está mencionando porque él viene también hablando,
creo que desde el capítulo 5 y abarcando también el 6, porque él les está hablando
la diferencia que es la persona que está fuera de Cristo y la persona que está en
Cristo y ha sido bautizada porque ella murió al pecado al participar en el
bautismo con la muerte y resurrección de Cristo.
Entonces él murió del pecado y también por eso
dice, miren, no entreguen sus miembros al pecado.
Entonces dice, miren, considérense como muertos, es decir, ustedes ya no tienen
que volver a activar el sentido de andar pecando.
O sea, ustedes ya murieron al pecado y él ya ha trasladado una serie de argumentos
anteriores con lo que es el bautismo en agua, con lo que es dar su vida a Cristo,
etc.
Y dijo, por lo tanto, considérense, es decir, mediten en esto y se van a dar
cuenta de que ustedes ya murieron al pecado, pero ahora están vivos en Dios.
¿Por qué?
Porque compartieron con su resurrección al ser bautizados.
Entonces vuelven bajo la misma idea.
Una serie de pensamientos que llevan a concluir algo bajo ciertos criterios que
se están presentando, por así decirlo, aquellos que están
muertos al pecado y aquellos que están vivos para Cristo.
Ahora vemos Romanos 8, 18.
Pues considero que los sufrimientos de este tiempo presente no son dignos de ser
comparados con la gloria que nosotros ha des rebelado.
Entonces aquí vuelve a aparecer, pues considero
y aquí aparece también la palabra comparar.
Considero que los sufrimientos de este tiempo presente no son dignos de ser
comparados con la gloria que nosotros ha des rebelado.
Entonces él claramente, a la hora de pensar, de meditar y ver los sufrimientos
de esta tierra, comparándolos con las glorias que vienen para nosotros,
se dio cuenta de que no son dignos de comparar.
¿En qué sentido?
De que él no se va a querer enfocarnos en los sufrimientos, sino que se va a querer
enfocar en la gloria de Dios, que es lo mismo que hace Jesús en Romanos 12,
2, cuando dice, por ejemplo, puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la
fe, que por el gozo puesto delante de él, soportó la cruz y menospreció lo propio y
se sentó a la diestra del trono de Dios, a la diestra de la majestad de Dios.
Entonces lo mismo hizo Jesús.
Él consideró la gloria, meditó en la gloria, pensó en la gloria y eso lo ayudó
a no considerar o no pensar en lo que son los sufrimientos o los pesares.
Entonces, como vemos acá, o como hemos estado viendo... voy a regresar acá arriba.
..
Lo que nos viene a nosotros a hablar aquí lo hizo May, o en todo este enfoque de lo
que hemos venido hablando nosotros también, con lo que es... con lo que es
Filipenses 4, 8, habla que nosotros tenemos que venir a entrar bajo este
sentido de estar evaluando o pensando en todo pensamiento
que podemos tener o que vaya a venir a nosotros.
Es decir, que tenemos, por así mencionarlo, dos puntos claros de acción,
verdad, o que nosotros tenemos que comenzar a tomar.
El primero es revisar todo lo que yo tengo, porque constantemente yo puedo ver
en mi vida a qué pensamiento estoy dejando entrar.
Y también, obviamente, también que estoy escuchando o viendo que está, por así
decirlo, llegando ese tipo de contenido a mi mente.
Por ejemplo, a veces nosotros, si alguien ve el fútbol o películas,
puede ser que se estén bañando y de repente viene el pensamiento del partido,
o el pensamiento de la novela, o el pensamiento de la serie de
televisión, mientras se está bañando o que está desayunando.
Entonces, ¿qué pasa?
Ya lo que estamos viendo, de lo que estamos oyendo o viendo, está entrando en
nuestro pensamiento y deberíamos evaluar si realmente deberíamos seguir viendo la
película, partido y etcétera, porque está tomando un lugar en nuestra mente.
Incluso hay personas que se pueden poner a pensar, ah, qué malo que no voy a poder
llegar a ver el partido a las 3, verdad.
O inclusive, por ejemplo, si a la misma hora se da una final de fútbol el domingo,
alguien se puede poner a la misma hora de culto y la persona va a estar más pensando
en ese momento, mientras está en la prédica.
Están pensando en el partido de cuánto quedaron o cuánto van, verdad.
Y con aquello que le esté picando, por así decirlo, en
la mente o en el corazón, cómo será que van, verdad.
Y ahorita ya vería el medio tiempo, mientras
está escuchando la prédica del hermano.
Entonces el otro está más preocupado por estar viendo cuándo es la final.
No digamos, por ejemplo, una novela que de repente la mueven del martes para el
viernes y tal vez el viernes en la noche es el culto y ahora la hermanita ya no
puede ver la novela, o el hermano, o algún otro tipo de programa.
Entonces, qué quiero entender con esto, de que nosotros estamos proporcionando un
contenido que está llegando a nuestra mente y que están
llegando preocupaciones que son vanas, sin sentido, verdad.
Y que nosotros mismos lo estamos provocando.
Entonces la pregunta sería yo, ¿debería continuar yo viendo este tipo de
contenido porque entra bajo estos criterios de verdadero, digno,
justo, puro, amable, honorable, virtuoso o de elogio?
No.
¿Y por qué digo esto?
Porque esto va a llegar a mi mente.
Es decir, porque obviamente la verdad es que el ojo no se sacia de ver,
ni el oído de oír.
Más aún que yo lo estoy presentándome para adquirir esta
información o este contenido y que esté llegando a mi mente.
De igual manera con lo que es, por ejemplo, TikTok, YouTube, Reels, etcétera.
Está entrando a mí y está provocando pensamientos
en mí y entonces yo debería decidir si hacerlo o no.
Esto ya es en el sentido de que, de ver qué es lo que tengo que dejar de
entrar en mi mente que me está provocando todas estas preocupaciones o angustias o
pensamientos que no casan con lo que aquí está mencionando el apóstol Pablo.
Caso contrario, obviamente también hay cosas
que uno no puede necesariamente evitar.
Por ejemplo, si de repente pasa una situación de enfermedad y obviamente la
medicina o inclusive el hospital, etcétera, me está llevando a pagar una
gran cantidad de dinero que tal vez puede sobrepasar incluso lo que yo estoy ganando.
Eso no es algo que yo puedo evitar.
Se presentó esa enfermedad, se presentó esa situación, hay que pagar medicina,
hay que llevarlo al hospital porque eso no queda cerca, hay que pagar el Uber.
Y son gastos que obviamente no me los puedo quitar.
Y puedo colocar alguna otra serie de situaciones que no es que nosotros la
vamos a controlar, pero que va a venir en nuestra mente.
Pero está en nosotros decidir si eso que
entró a nosotros lo vamos a considerar o no.
Y eso aquí entran las evaluaciones, como hablamos la semana ya en varias
series anteriores, de que si realmente vale la pena pensar en ese tipo de cosas.
Y realmente tenemos que enfocar el pensamiento en lo que es Dios,
en las grandezas que ha hecho Dios, la capacidad que Dios tiene.
Todo eso es mejor pensar en ello.
Por ejemplo, uno puede decir, ah, es que se me va a morir y qué voy a hacer
yo si se muere y que mis hijos van a quedar así.
Y ya comenzó uno a armar toda la idea sólo por una enfermedad.
En lugar de pensar, no, es que Dios es poderoso.
La Biblia dice que Dios es sanador.
La Biblia dice que Él no me desamparará ni me dejará.
Entonces, en lugar de elegir yo todos los pensamientos que me llevan a frustración,
que me llevan a preocupación, que me llevan inclusive a un montón de cosas,
¿por qué no mejor pienso en aquel que tiene la capacidad para lograrlo todo?
Porque en la comparativa, ¿qué me conviene más?
¿Qué es lo que me dice la palabra?
Como también vimos de Abraham, fue contado por justicia.
Ok, yo tengo un Dios que es sana.
Dios lo va a sanar, va a sanar a mi familia o mi familiar, etc.
Entonces yo tengo que confiar en Dios, independientemente si me va a proveer para
la medicina o él mismo lo va a sanar a la persona.
Dios es el que va a tener su mano en su sabiduría,
en su inteligencia, en su poder, en su grandeza.
¿Cómo va a hacer con esto?
Y si en dado caso Dios no lo sana, así como aparece con, por ejemplo,
Lázaro, de igual manera dice Dios que no
deja a la viuda ni al huérfano desamparados.
Entonces vemos de que siempre hay un pasaje que nos
muestra cómo Dios nos alienta, nos ayuda y nos socorre.
Pero eso nosotros elegimos bajo los criterios que se presentan no creer a la
grandeza de Dios, no creer a la magnitud de Dios o al amor de Dios o a la sensatez
de Dios, la sabiduría de Dios, y elegimos lo otro.
Es decir, que estamos poniendo los problemas más grandes
que a Dios y eso no debería entrar en un pensamiento.
Nuestro pensamiento debería ser realmente tengo que poner mi mirada en Cristo Jesús.
Él es todo en todo.
Lo único que tengo que es creerle.
Entonces por eso es la idea de logizomai bajo ese sentido.
Las cosas vienen, yo las evalúo, veo los criterios, comparo alguna
evaluación y digo esto no, no me conviene pensar, es mejor me conviene pensar en
Dios y cómo Dios ha resuelto ya las cosas.
Y fue como hablamos acerca de Raab, la ramera, que se menciona en la Biblia,
en el libro de Josué, que ella en lugar de preocuparse como todo Jericó, porque
realmente Jericó estaba preocupado porque venían el pueblo de Israel.
Entonces decían, pues ellos ya le ganaron a otras naciones, el Dios de ellos está...
como dice la Biblia, el temor de Dios caía sobre...
o el temor de Dios de Israel caía sobre todos.
Entonces obviamente ellos estaban preocupados, nos van a destruir,
nos van a la guerra, qué va a hacer de nosotros, andaban toda esa preocupación,
toda esa idea.
Entonces, ¿pero qué pasa?
Raab no vio así, porque cuando Raab dio, dijo, bueno,
entonces yo lo que puedo hacer es me voy a aliar a Dios.
Porque si yo me hago aliado de Dios, ¿por qué habré de temer?
¿Por qué habré de pensar que voy a ser destruido yo mi casa?
¿Por qué habré de pensar yo que yo no voy a tener ni descendencia ni etcétera?
Entonces ella decidió no pensar en la preocupación, sino que decidió pensar en
Dios, que caza claramente, como lo vimos en su momento, caza en la virtud,
en lo que merece el logio, caza en lo justo, en lo puro, en lo honorable,
en lo verdadero, en lo digno.
Y dijo ella, bueno, voy a decidir pensar en Dios.
Bajo el criterio, me conviene... no me conviene venir y morir con todos estos,
me conviene mejor vivir para Él y hacerme aliado de Él.
Y por eso que ella ayuda a los dos testigos y claramente ella dice,
sálvame a mí en mi casa.
Yo te ayudo, pero sálvame a mí en mi casa.
Inclusive ella después fue parte del pueblo de Israel.
¿Pero por qué?
Porque ella no se preocupó.
Ella decidió pensar en Dios por todo el testimonio que se había hablado de Dios.
Entonces dije, mejor me voy con Dios.
Pues si Dios es aquel que saca de Egipto, si Dios es aquel que salva.
Pero los otros no, porque los otros querían seguir en su misma forma de vida.
No querían cambiar de pueblo, de forma de vida, de forma de integración.
No estaban velando por ellos mismos ni su familia.
Pero Rahab sí decidió hacerlo.
Y eso es lo que estoy mencionando con el hecho del logisomay.
Ver los criterios.
¿Me conviene más pensar en Dios, saber que Él salva, que Dios perdona, etcétera?
¿O me conviene más pensar en mis pensamientos egoístas, o en mis
preocupaciones, o en mi escasez o insuficiencias?
No, mejor elijo a Dios.
Por eso también el caso que vimos acá del logisomay, que dice, según el Corintios
3.5, no que seamos suficientes en nosotros mismos para pensar que cosa alguna procede
de nosotros, sino que nuestra suficiencia es de Dios.
Es decir, de que cuando uno comienza a meditar en todas
las cosas, uno se da cuenta de que todo lo tiene Dios.
Y por eso es que es un Dios que ha salvado
en diferentes formas y en diferentes maneras.
Por ejemplo, Dios ha salvado a la gente de alcoholismo, de drogadicción, de
prostitución, de violaciones, de suicidios, de secuestros.
Él ha vencido de toda forma y de toda manera al
pueblo de Dios o a las personas que han creído en Él.
Es decir, no hay algo que Él no haya podido hacer.
Alguna persona podría decir, hermano, pero yo le he clamado a Dios que resuelva
X o Y cosas y Él no me ha respondido o no lo hizo.
Pero ahí también hay que ver la voluntad de Dios.
¿Por qué?
Porque Dios es un ser pensable.
Dios no es prácticamente un robot que uno
le mete una ficha y que nos va a sacar algo.
No, no es así.
O sea, Dios es un Dios que piensa.
Dios es un Dios que razona.
Y ahí obviamente hay cosas que tal vez uno le va a pedir que se sane la gente,
pero la gente no se va a sanar, se va a morir.
Como en el caso de Lázaro, cuando Marta y María dicen, si tú hubieras estado aquí,
él hubiera sanado.
En pocas palabras, tal vez ellas se pusieron a orar, Dios ayuda, que venga
Jesús rápido para que cuando Él venga lo sane.
Pero no vino, no llegó.
Es más, dice que él se quedó con un propósito
todavía en ese lugar y no se fue con Marta y María.
Es decir, que él sabía que Lázaro iba a
morir y él decidió quedarse y no hacer nada.
¿Por qué?
Por el propósito que Dios tenía para Marta y María, inclusive también para Lázaro.
Es decir, Dios quería que ellos experimentaran otra cosa en el plan de él.
Su propósito no era sanar a Lázaro para que no se muriera, sino que era que Lázaro
se muriera y que Lázaro participara de la resurrección.
Pero hay momentos que nosotros no vemos eso, en el sentido de decimos Señor,
tú eres un Dios que resucita muertos o que sana.
Sáname mi familiar cuando Dios esta vez tiene pensado
que él muera, pero que resucite en el día postrero.
O algún otro tipo de situación.
Entonces de repente alguien viene y dice a veces es mentira que Dios sana porque no
sanó a mi mamá, aunque yo le estuve clamando
y llorando y diciendo que no lo hiciera.
Pero también Dios tenía un plan y propósito de formación, porque también es
que tampoco es que vamos a tener a nuestros familiares toda la vida.
Eso no es necesariamente parte de lo que Dios tiene para nosotros.
Claramente uno quisiera que los familiares estuvieran siempre con uno, pero
lastimosamente está estado en la cuestión de la muerte
y en algún momento van a partir tarde o temprano.
Pero hay cosas que nosotros no vemos.
Entonces obviamente vamos bajo la confianza de la sabiduría y la gracia de Dios.
Entonces lo que quiero entender con todo esto está de que
nosotros tenemos que tener este ejercicio o esta práctica.
Esta práctica prácticamente de...
entonces, perdón, entonces la idea de que nosotros comencemos a ser más activos en
el sentido no sólo de un enfoque por así decirlo reactivo.
Cuando hablamos de reactivo significa de que nosotros reaccionamos a lo que viene,
es decir, las situaciones a veces se nos vienen encima y nosotros comenzamos a
tomar las decisiones hasta ese momento, hasta cuando ya
las cosas están muy manifestadas o fuertes en nosotros.
Entonces, ¿qué es lo que Dios quiere?
Dios lo que quiere es de que nosotros no sólo entremos en eso reactivo,
porque obviamente hay cosas que nos va a tocar que reaccionar en el momento,
pero también quiere de que nosotros seamos precavidos, es decir, que antes de que
sucedan las cosas estemos preparados, ya tengamos la práctica, porque si no lo
que va a pasar es de que a veces los pensamientos y situaciones
nos van a invadir y a veces no sabemos ni qué hacer.
Entonces nosotros tenemos que aprender directamente a entrar en la práctica
constante de discernir o juzgar o razonar, ver las cosas y separarlas.
Algo similar a lo que Jesús hizo, pero un Dios hizo en el Génesis,
porque cuando Dios se ve en el Génesis, dice que...
¿qué es lo que hace?
Fue separar la luz de las tinieblas.
Cuando dice la palabra que dijo sea la luz y fue la luz y dice que él vio que la luz
era buena y separó Dios la luz de las tinieblas.
Es prácticamente lo que vemos acá en Filipenses 4.8 al 9.
Dios lo que hizo fue un logisomay en ese momento,
que vio y comparó la luz de las tinieblas.
Dice la luz es buena y separa, es decir, no pueden estar juntos los dos.
Vamos a separar la luz de las tinieblas.
Entonces la luz se va a quedar en un lugar y las tinieblas en otro.
Es lo mismo que tenemos que hacer nosotros.
Discernir, verificar, comparar, evaluar los criterios y sacar la conclusión.
Esto es luz, esto se queda.
Esto es tinieblas, esto se aparta o esto se quita.
Entonces es importante que nosotros comencemos a ejercitarnos en este
entendimiento, si lo queremos llamar así, de razonar o evaluar o ver los criterios
para concluir qué es lo que nos conviene a nosotros.
Obviamente conforme a la palabra, porque aquí, como ya mencionamos,
en su momento nos da una idea general y nos da puntos y
criterios de comparación y de qué es lo que debemos tomar.
Pero obviamente, como lo vimos en su momento, pues no es necesariamente que
todavía nos pueden quedar dudas, como a veces vimos como palabras como
honorable o virtud o inclusive elogio, que las vimos en su momento, que no puede
ser algo tan claro, que nosotros inclusive en nuestro vocabulario diario usemos
honorable o usemos la palabra virtud o elogio, no lo tenemos de una manera,
por así mencionarlo, diaria en su uso.
Pero la Biblia si lo menciona o si son palabras muy seguras de usar y de
interpretar para Dios, pero que nosotros no lo estamos considerando.
Obviamente no está en nuestro vocabulario moderno, pero cuando nosotros leemos la
Biblia, la Biblia ya nos muestra diferentes situaciones de qué considerar y
qué no considerar, qué adentrarlo en nuestra vida y qué no adentrar en nuestra
vida, que inclusive también, como dice la Biblia, que los pastores de Dios vendrán a
enseñar al pueblo a discernir entre lo santo y lo profano y también que ayudarán
para que las personas sepan, pero aunque
sean pastoreadas con ciencia e inteligencia.
¿Por qué?
Porque tienen que aprender a discernir, tienen que
aprender a comparar, tienen que aprender a saber.
Como dice también en otro pasaje, creo que es relacionado a Juan Bautista,
que dice y estará en el desierto hasta que sepa entre sacarlo precioso de lo vil.
Entonces él iba a estar en comparar las cosas.
Bueno, esto es precioso, me quedo con esto, esto es vil, lo quito.
Entonces cuestiones por el estilo es algo que nosotros tenemos que buscar practicar
diariamente, no solamente cuando venga el momento, de repente nos venga por así
decirlo el flashazo de que ya me hablaron de esto y ahora qué hago, o voy a tratar
de ver cómo lo hago, sino que ya desde ahora debemos
comenzar a ver la manera de cómo aplicarlo diariamente.
Cualquier pensamiento que venga o cualquier fuente de pensamiento,
o cualquier fuente de pensamiento que también
venga, nosotros también tenemos que considerarlo.
Menciono esto porque lo que hemos hablado de que obviamente todo lo que nosotros
estamos oyendo o viendo va a entrar en nuestra mente
y va a llevar a que nosotros nos pongamos a pensar.
Inclusive a veces pasa que tal vez uno de repente está caminando y se le viene una
canción del mundo de hace años cuando no estaba
y de repente a uno tal vez se le sale la canción.
Entonces, ¿por qué?
Porque llegó de alguna manera, quedó y de repente sale.
Entonces nosotros también tenemos que ver esos pensamientos, no considerarlos justos
porque a veces también los estamos apreciando o lo estamos considerando y ahí
es donde este pensamiento no lo tengo por qué considerar, no lo tengo por qué
guardar, no lo tengo por qué meditar, no lo tengo que tener como tesoro,
no lo tengo que tener como algo de valor.
Este pensamiento no es digno, no es verdadero, etcétera.
Y buscar realmente comenzar a meditar en otra cosa.
Entonces nosotros tenemos que ser personas muy dedicadas a esto.
¿Por qué?
Porque nos vamos a dar cuenta de lo que nos está llevando a preocuparnos o afanarnos.
Son todos estos tipos de pensamientos que vienen a nuestras vidas y que a veces
también hay gente que nos van a venir a
colocar argumentos o pensamientos que no son.
Y también deberíamos decirle a la persona, mira, mejor no me hable de eso,
mejor no hablemos de esto.
Esto nos va a llevar a preocuparnos o pelearnos.
Mejor cambiemos de tema y enfoquémonos en otra cosa.
Enfoquémonos mejor en Cristo, en su palabra, en su verdad o en otro tipo de
temas, porque realmente todo esto que estamos
hablando solo me va a llevar a preocuparme más.
Solo va a llevar a enojarme o adquirir otro
tipo de posición y no va a ser correcto para mí.
Si él se quiere envenenar, por así decirlo,
verdad, eso ya es decisión de esta persona.
Ok, entonces vamos a orar para que el Señor nos ayude a poder nosotros tomar las
decisiones correctas en este logisomai, es decir,
en este sentido de evaluación o de filtración.
Pero claramente también hay un incentivo de que leamos la Biblia, porque si
obviamente no leemos la Biblia, ¿cómo nosotros podríamos diferenciar las cosas?
Si nosotros no leemos la Biblia, ¿cómo
podríamos identificar entre una cosa y lo otro?
Porque obviamente los puntos que nosotros tenemos para evaluar ha sido lo que nos
han hablado tal vez en la universidad, en el trabajo, los padres, amigos,
y obviamente todo eso, esta cuestión argumental,
me lleva a saber qué decisiones tomar o qué pensar.
Pero si yo comienzo a leer la Biblia, no solo el hecho de la oración,
verdad, sino que también la oración y la lectura de la palabra, que obviamente
también la lectura de la Biblia me va a llenar de pensamiento, sabiduría,
inteligencia, argumentos, etcétera, que me van a ayudar a saber y a entender
si lo que las otras personas me están diciendo es correcto o no es correcto.
Porque claramente hay personas que obviamente
no es que nadie les haya enseñado cómo vivir.
Las personas, por así decirlo, a prueba y error lo han logrado,
pero no por eso significa que sea correcto.
Entonces esta es la gran ayuda que Dios nos da a través de su palabra.
Pero a veces nosotros estamos decidiendo no tomarla en cuenta y a veces tomar más
libros de superación personal, de psicología, etcétera.
Cuando realmente vale más la Biblia, es más digna, es más verdadera,
es más fidedigna, es más honorable que todas esas cosas.
Y que por eso deberíamos considerar más la Biblia que todo lo demás.
Era como... creo que fue la semana pasada hablamos de eso, de que a veces hay
personas que se leen más libros de doctrina que la misma Biblia.
Es decir, pueden agarrar... a veces ya se leyeron 10 libros de...
tal vez de doctrina, de teología sistemática,
otros tipos de libros cristianos,
de la oración, del estudio de la Biblia, de
cualquier cosa, pero no han leído la Biblia.
Cuando realmente la base principal es la Biblia, no los otros libros.
Los otros libros son como una ayuda para la Biblia, pero realmente lo que
deberíamos llenarnos es de la palabra de Dios.
Porque inclusive en ciertos libros, llámese de oración o inclusive de
teológicos, etcétera, ellos están colocando lo que consideran ellos que es
verdadero y lo que ellos consideran que puede ser correcto, según lo que han
estudiado, o la tradición, o la denominación, o los padres, etcétera,
pero no necesariamente sea correcto.
Porque obviamente cuando hablamos de teología no estamos hablando solamente de
teología verdadera, porque claramente, así como en el antiguo tiempo,
había teólogos, por así decirlo, estoy utilizando esta referencia,
teólogos fariseos y teólogos saduceos.
¿Por qué?
Porque realmente los escribas eran como que los teólogos de ese tiempo,
porque eran los estudiosos.
Los fariseos tenían sus escribas y los saduceos tenían sus escribas.
En pocas palabras, tenían teólogos fariseos y había teólogos saduceos,
pero ninguno de los dos fue concreto y correcto.
Ninguno de los dos tipos de teología fue exactamente como la de Jesús.
Entonces por eso cuando hablo de teología no estoy mencionando que sólo un tipo de
teología hay, obviamente uno puede ver que hay diferentes denominaciones que tienen
su propia teología y tal vez sus propios seminarios, etcétera.
Pero lo principal es la palabra, el Espíritu Santo y la palabra.
Ese debe ser nuestro mayor fundamento y nuestra mayor entrega.
Lo que demás deberíamos invertirle, por así decirlo, más que todos los demás libros.
Es mejor tener una fuerte base en la palabra, haberla leído
varias veces antes de inclusive querer tomar otros libros.
¿Por qué?
Porque cuando uno barre la Biblia, en el sentido de leerla pasta a pasta
varias veces, ya hay una cosa y hay muchas cosas que la Biblia ha mencionado que
cuando leemos otro libro o escuchamos algún tipo de predicador, nos vamos a dar
cuenta que no está diciendo realmente lo que la Biblia dice y que a veces sólo si
nosotros leemos un libro y nos explica un
versículo, pues pueden engañarnos inclusive.
¿Por qué?
Porque nosotros no conocemos toda la Biblia.
No la hemos leído, no he conocido muchas cosas.
Podemos ser más fáciles de engañar y que
obviamente hay gente que ha dicho eso, ¿verdad?
De que cuando ya se puso realmente a leer o a estudiar
la Biblia, se dieron cuenta que los estaban engañando.
Entonces realmente es muy importante nosotros leer bastante la Biblia porque
nos van a ayudar a saber distinguir las cosas y también discernir entre los
engaños del enemigo, porque obviamente el enemigo nos va a querer engañar,
por eso dice la Biblia que se presenta como ángel de luz
y nosotros vamos a poder tener la victoria si discernimos.
Por eso la palabra también dice pesar los espíritus para ver si son de Dios o hay
que discernir los espíritus si son de Dios.
Entonces siempre nos hablan de este punto comparativo
de lo que podría aquí mencionar logisomai.
Entonces vamos a orar para que el Señor nos ayude, pero también nos toma nosotros
la responsabilidad y pedirle al Señor que nos ayude a tomarla de orar y leer la
palabra para poder comenzar a separar las cosas, comenzar a distinguir las cosas.
No es sólo que Dios nos diga, mira esto no lo haga,
sino que nosotros entender también por qué no hacerlo.
Por eso que hay, por ejemplo, nuestros padres a veces nos decían, mire mi hijo no
haga esto y a veces nosotros no entendíamos por qué.
Por ejemplo, mire no toque la plancha.
Nosotros decíamos, ¿por qué mi papá no quiere que toque la plancha?
Porque uno se puede quemar.
Obviamente ya conforme el paso del tiempo uno puede ir
entendiendo por qué es de que uno no tiene que tocar la plancha.
Ya cuando uno le enseña inclusive a planchar, a veces uno le
tiene un poquito de agüita para ver qué tan caliente está.
Entonces uno dice bueno, si yo toco esto me voy a quemar.
Y el niño a veces no evalúa eso, no ve eso.
Eso nos da una instrucción y hay que regirnos.
Luego después tenemos cierto entendimiento.
Pero lo que quiero entender esto está que por eso es necesaria la palabra del Señor.
Que el Señor nos puede decir no lo hagas, pero también
la palabra nos va al entendimiento de por qué no hacerlo.
¿Cuál es la razón de por qué no hacerlo?
O también, ¿por qué si hacer algo?
Entonces vamos a orar para que el Señor nos ayude.
Padre, en nombre de Dios te damos las gracias
por tu eterno amor, sabiduría, fidelidad, gracia.
Y a nosotros hoy padre, para ser fieles, para amarte y bendecirte.
Queremos hoy que tú nos ayudes en este tiempo para poder comprender de ti,
entender de ti.
Queremos hoy, bajo lo que leímos de Mediten o Piensen o Logisomai,
que tú nos muestres por la palabra, que tú nos enseñes por la palabra los
criterios de la verdad, como aquí nos está hablando el apóstol Pablo, con lo
verdadero, digno, justo, puro, amable, honorable, virtuoso o que merece elogio.
Y entenderlo y meditarlo e ir a la palabra para poder
escoger los pensamientos o contenido que evoca estas cosas.
Y todo lo que no entra como esto, desecharlo.
Porque sabemos de que al principio puede ser que nos
cueste distinguirlo o saber qué retener o qué meditar.
Pero conforme al tiempo, tú nos ayudarás también a ser más certeros cada vez,
ser más precisos cada vez, estar en este ejercicio de discernir y comparar.
Así como nosotros de la pared, cuando nos llevamos al mercado o al
supermercado, e inclusive para cosas electrónicas que
nosotros tenemos que decidir, a veces puede que nos cueste.
Y por eso que las amas de casa de la pared
tienen tal vez mayor práctica en esas cosas.
Cosas que a veces nosotros no tenemos, pero que conforme la práctica constante
vamos a poder entender y aplicar diariamente en nuestras vidas.
Te lo agradecemos amado Padre y amigo en Cristo Jesús.
Benito eres eternamente y para siempre te agradecemos
por tu gran amor y fidelidad en Cristo Jesús.
Amén y Amén.
Entonces vamos a hablar por aquellas personas que
quieran aceptar a Jesús como Señor y como Salvador.
Dios y Padre, venimos hoy delante de ti porque queremos
reconocer nuestros errores, reconocer nuestros pecados.
Sabes que hemos fallado a ti y a tu pueblo y a las personas y a nuestras familias.
Queremos arrepentirnos de todo pecado y buscarte de todo corazón.
Te agradecemos amado Padre y Señor.
Queremos darte la gloria, la honra, el honor, el poder y la alabanza.
Declaramos Señor que tú eres Señor y Salvador Jesús y que Dios Padre,
tú resucitas a Jesús dentro de los muertos.
Por lo tanto hoy queremos ser bautizados en agua, bautizados
con el Espíritu Santo y participar de la Santa Cena.
Te lo agradecemos amado Padre y amigo en Cristo Jesús.
Amén y Amén.
Ahora vamos a orar por las diferentes necesidades.
Como dice la palabra mi Dios pues suplirá todas vuestras
necesidades conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús.
Te agradecemos Padre eterno por tu gran
amor y bondad, por tu gran amistad y cariño.
Ayúdanos Señor Jesús para que tú seas siempre nuestro socorro y torre fuerte.
Líbrenos hoy del mal, líbrenos hoy de la obra pecaminosa.
Ayúdanos a ser sujetos a ti y a tu palabra y a andar como es digno de ti.
Te agradecemos por todo el amor, toda la gracia, la fidelidad, el amor,
la bondad y gracias por amarnos y rescatarnos de toda obra perversa.
Pero hoy un espíritu de Elías, del Espíritu Santo, de un espíritu de
oración y un espíritu de gracia, de un espíritu Señor Jesús de sabiduría y
revelación y pedimos hoy también Señor Jesús ser fortalecidos en todo poder,
conforme a la potencia de tu reino.
También pedimos por sanidades, milagros, maravillas y prodigios conforme
a la necesidad de tu pueblo y también pedimos hoy Señor Jesús por medicina,
por comida, por vivienda, trabajo y otras cosas que las personas necesitan y también
Padre por la vida del huérfano, el anciano y el anciano, el padre y madre
soltero y también amado Padre por las personas
que necesitan de tu misericordia y verdad.
También pedimos Señor Jesús para que envíes obreros a la cosecha porque la
cosecha es mucha y los obreros son pocos y también pedimos por la niñez de Guatemala
para que se acerquen a ti y te alaben a ti.
Pedimos también Padre para que Guatemala entre en salvación, en arrepentimiento y
en gloria y pedimos también que nosotros nos podamos realmente arrepentir de todo
corazón y buscar tu gloria para el avance y la gloria de tu gracia.
Bendito seas eternamente y para siempre en el nombre de Jesús.
Amén y Amén.