Bendiciones, amados de Cristo Jesús.
Dios le bendiga.
Un fuerte abrazo.
Que el amor de Dios sea en sus vidas y en sus corazones.
Por el amor de Dios estamos aquí para poder dar gloria a Dios y transmitir su palabra.
Hoy es 28 de marzo del 2026, las 8 con 44.
Nuestro propósito es transmitir la palabra del Señor.
En este caso en particular hemos estado hablando sobre el Reino de los Cielos ya
de hace mucho tiempo y nos hemos enfocado en las palabras de Jesús.
En este caso las parábolas que hablan acerca del Reino de los Cielos.
Jesús dijo el Reino de los Cielos es semejante a...
y comienza a hablar acerca de la parábola sembrador.
Por lo cual hemos llegado a este punto que es la parte de los espinos.
Y en los espinos se habla de tres cosas.
Las preocupaciones,
de los deseos de las demás cosas y del engaño de las riquezas.
Por esa razón nosotros nos hemos enfocado en el área de las preocupaciones.
Por eso el título de hoy es no te preocupes, mantente alerta y velando.
Y aquí en la biblia podemos ver diferentes escenarios
donde se habla acerca de las preocupaciones.
Entonces por esa razón vamos hoy a hablar acerca de este tema.
Claramente ya hemos dado otros temas relacionados a las preocupaciones y cómo
podemos de alguna manera nosotros enfrentar las preocupaciones de diferentes maneras.
Ya que es algo que a todos nos pasa.
O este mundo, como dijo Jesús, en el mundo tenéis
aflicciones pero aquí yo he vencido al mundo.
Entonces preocupaciones o aflicciones pueden
presentarse pero no necesariamente nos pueden invadir.
O nosotros que nos dejemos invadir por las mismas.
Que es una de las cosas que vamos a leer hoy.
En la palabra.
Pero como hemos mencionado, si Dios nos permite continuar, según su voluntad,
hablando de estos temas para que nosotros tengamos armas o tengamos entendimiento
para que no nos dejemos llevar por las preocupaciones.
Más bien confiemos en el Dios de nuestra salvación.
Así que vamos a hablar para iniciar.
Para el nombre de Jesús, damos las gracias.
Porque tú eres un Dios fiel y verdadero, un Dios santo, sabio, benigno, puro.
Magnífico y excelso.
Queremos hoy darte la gloria, la honra, el honor y el poder.
Queremos hoy acercarnos a ti, adorarte a ti, bendecirte a ti, exaltarte a ti con
todo nuestro corazón y con todo nuestro ser.
Queremos que tú nos dirijas a arrepentirnos de todo
pecado y a buscar tu misericordia y tu fidelidad.
Queremos darte la gloria, darte la honra, darte el honor, el poder y la alabanza.
Provéenos hoy de tu palabra, de tu verdad, de tu justicia.
Provéenos hoy, Señor Jesús, de tu sabiduría y revelación como tú la conoces.
Provéenos hoy de tu sabiduría y tu comprensión espiritual para que nosotros
caminemos como es digno de ti, Señor.
Te pedimos hoy que tu misericordia sea con
nosotros y que en tu favor sea en nuestras vidas.
Pedimos hoy que tu amor y tu fidelidad sea con todos nosotros y nosotros podamos
alabarte, adorarte y exaltarte en espíritu y en verdad.
Te bendecimos y te adoramos, te exaltamos y te glorificamos.
Te agradecemos por todo lo que has hecho y harás.
Y por favor ayúdanos, Señor Jesús, para que
siempre seas tú nuestro socorro y torre fuerte.
Sabiendo que tu Hijo Jesús viene pronto y
que debemos estar preparados para tu venida.
Y declaramos que no a nosotros, o Jehová, no a nosotros, sino a tu nombre
sea la gloria, por tu misericordia, por tu fidelidad.
Porque tú nos has hecho y no a nosotros, a nosotros mismos.
En Cristo Jesús, amado Padre.
Amén y Amén.
Ok, entonces vamos a comenzar.
Ok, ya estamos.
Entonces, como decíamos, no te preocupes, mantente alerta y velando.
Veamos acá el primer versículo, que es Marcos, capítulo 4, versículo 7.
Dice, otra parte cayó entre espinos y los
espinos crecieron y la ahogaron y no dio fruto.
Esto es importante y recordemos de que Jesús en la parábola de ese honor expresa
prácticamente lo que él viene hablando con respecto al reino.
Y después él da una explicación de esto, porque realmente él trata de enseñar el
reino de los cielos conforme a lo que las personas viven con frecuencia.
En este caso, ellos siembran y cosechan, y ellos de
alguna manera ya se han enfrentado a este escenario.
Entonces Jesús está explicando el reino de los cielos
semejante a, y en este caso menciona a los espinos.
Claramente, de luego, él da la explicación en Marcos 4, capítulo 4, versículo 18,
al versículo 19.
Y dice, otros son aquellos en los que se sembró la semilla entre los espinos.
Estos son los que han oído la palabra, 19, pero las preocupaciones del mundo,
y el engaño en las riquezas, y los deseos de las demás
cosas, entran y ahogan la palabra y se vuelve estéril.
Entonces, aquí está explicando Jesús lo que hace una representación de los espinos.
Y lo interesante con esta parte es la estrategia que el enemigo también usa.
Porque aquí habla de espinos, pero estos espinos ya pueden estar en nosotros,
como el enemigo puede venir a colocar estos espinos en nosotros.
Hemos hablado que los espinos tienen categorías, y por eso que se ve que Jesús
coloca las categorías de preocupaciones, engaño
en las riquezas y deseos de las demás cosas.
Hemos hablado también de que hay ciertos espinos que tienen fruto y otros no.
Por eso que algunas personas, por poner un ejemplo, en el caso del engaño en las
riquezas, son espinos que pueden estar produciendo un tipo de fruto.
Y también hemos hablado de que ahogan la semilla y la vuelve estéril.
¿Por qué?
Porque los espinos crecen rápido, hacia abajo, con raíces fuertes,
y eso provoca que tomen, por así decirlo ellos, ¿cómo sería la palabra?
Abarroten, creo que sería la palabra.
Abarroten lo que son los nutrientes y la humedad.
Algo así como cuando a veces hay una crisis en ciertos países, lo primero que
hacen las personas es ir a los supermercados, comprar mucho eso.
Entonces ellos comenzaron a abarrotar todo para
ellos y dejan a otras personas sin recursos.
Y por eso que regularmente se habla a veces en noticieros y demás que no lo
hagan, sino que puedan cada quien agarrarse, pero
obviamente cada quien anda buscando su supervivencia.
Entonces, en este caso es que estos prácticamente...
¿Cómo se llama?
Perdón.
Esos espinos hacen eso.
Ellos crecen, se toman esos recursos y, por ejemplo, si hay una semilla de trigo,
crecen otro, por así decirlo, a otra velocidad.
Y claramente ya le robó o le tomó, le abarrotó esos recursos los espinos.
También cuando crece hacia arriba bloquea el sol
sobre el trigo y por eso también impide que crezca.
Entonces, esas son las preocupaciones.
Hemos hablado obviamente también de que si hablamos
de recursos, nosotros tenemos recursos como el tiempo.
Cuando a veces las preocupaciones nos roban nuestra mente, nuestras emociones y
nuestro tiempo porque estamos metidos en esas cosas, obviamente todo ese tiempo ya
no saludamos a la palabra para que siga
creciendo, la palabra que Dios puso en nosotros.
Y por eso que nos ahoga todo esto en nuestros pensamientos, en nuestro tiempo,
en nuestras emociones, etc.
Nos lo consumen y por eso lo que puede haber sido sembrado en nosotros no crece.
Y ahí es donde tenemos que comenzar a examinarnos a nosotros mismos y entender
que puede ser que en algunas áreas de nuestra vida estas preocupaciones pueden
estarnos quitando, por así decirlo, el crecimiento en ciertas áreas
espirituales por las cuales nosotros no crecemos.
Pero a veces decimos, hermano, pero yo no estoy preocupado.
Pero puede ser, o en las otras áreas que estamos viendo aquí.
Entonces, vamos a entrar en el detalle porque esto solo es una leve introducción
de lo que hemos venido hablando y es base para lo que continuamos.
La idea es que entendamos nosotros que hay una preocupación o preocupaciones y que
por eso nosotros digamos, ok, entonces en tal doctrina o en tal
área de mi corazón yo no crezco porque tengo preocupaciones.
Y estas preocupaciones están quitándome el crecimiento de la palabra.
Y así como hemos hablado, cambiamos de un terreno lleno de
espinos a un terreno de buena tierra para poder dar fruto.
Porque ese es el punto y el punto clave es dar fruto.
Si nosotros no estamos dando fruto, tenemos que examinar
¿Por qué no estamos dando fruto para abordar el problema?
Por eso hemos hablado de ya los tres escenarios, bueno, dos en particular.
Junto al Camino, Pedregales y ahora los espinos.
Porque la idea es transicionar, por así
decirlo, de esos escenarios a ser buena tierra.
Pero si no conocemos el problema, o lo que comúnmente hacemos que decimos
nosotros es que yo todo lo estoy haciendo bien y no sé por qué me está pasando,
me está yendo mal o por qué no solucionan.
Obviamente no es porque uno está haciendo las cosas bien.
¿Por qué?
Porque por sus frutos los conoceréis.
Algo malo debemos estar haciendo.
Que no lo sepamos es algo totalmente diferente.
Porque si yo siembro manzanas y las siembro bien, obviamente me van a dar manzanas.
Pero si yo siembro manzanas y no está
pasando nada, pues hay algo que está pasando.
Puede ser que se robaron la semilla, puede ser que
simplemente no se merecen manzanas, sino melones.
Tenemos que observar, tenemos que engañarnos a nosotros mismos y decir,
como muchos de nosotros hemos dicho en un momento, es que
yo todo lo estoy haciendo bien y no sé por qué me va mal.
No, hay algo regularmente que podemos estar haciendo mal.
A veces somos desorganizados, desobedientes, deshonestos, etc.
Y nosotros obviamente también, como nunca nos hemos enfocado en hacer las
cosas bien del todo, pues pensamos que todo lo estamos haciendo bien.
Pero ya en su momento Dios nos enseña que no,
que no son así las cosas como nosotros pensamos.
Y por eso está la palabra, para mostrarnos cosas
de cómo identificarlas y cómo solucionarlas.
Entonces vamos a entrar ya al detalle del día
de hoy, que es Lucas capítulo 21, del 34 al 36.
Por eso mencionábamos las situaciones de
identificar el problema y la solución del problema.
Entonces Jesús, con la palabra del sembrador, ¿qué hace?
Muestra el problema y la solución del problema.
Y claramente es obvio que Él hace una muestra general, porque cada quien de
nosotros tenemos que meditar en las cosas
también, porque hay áreas en nuestras vidas.
Para eso también nos va a ayudar este versículo de Lucas capítulo 21,
del 34 al 36, porque ya hemos visto en otros vídeos ciertas áreas, como lo que es
los solteros, como hemos visto las preocupaciones de la vida, etc.
Y hoy nos vamos a centrar en esto.
Versículo 34.
Estén alerta, no sea que sus corazones se carguen con
disipación, embriaguez y con las preocupaciones de la vida.
Y aquel día venga súbitamente sobre ustedes como un lazo.
Versículo 35.
Porque vendrá sobre todos los que habitan, sobre la superficie de toda la tierra.
Versículo 36.
Pero velen en todo tiempo, orando para que tengan fuerzas para escapar de todas estas
cosas que están por suceder y puedan estar en pie delante del Hijo del Hombre.
Entonces, si nos damos cuenta acá, aquí utilizan la
palabra preocupaciones de la vida como un sentido general.
Porque obviamente cada persona tiene diferentes tipos de preocupación.
Por ejemplo, una persona que tal vez no tiene absolutamente nada de dinero,
pues puede estar preocupado por conseguir pan para el
día a día y dárselo a sus hijos, por poner un ejemplo.
Pero puede ser que una persona que sea multimillonario, que no tiene la
preocupación de qué va a comer al día siguiente, pero tal vez sí puede tener una
preocupación de quiénes realmente son verdaderos amigos y quiénes no.
Entonces puede estar preocupado porque en cualquier momento alguien le puede engañar
o traicionar y votar todo lo que él tiene, porque son diferentes contextos.
Por ejemplo, el caso del libro para bebidos dice que la
persona que es rico ni siquiera los visita a sus amigos.
Pero cuando alguien tiene dinero, está lleno de personas.
Claramente estoy parafraseando un poco.
Entonces, claramente uno conoce a los que son verdaderos, inclusive hay dichos en el
mundo que los amigos solo en la cárcel y en el hospital mencionan.
Pero cuando alguien tiene mucho dinero, pues hay mucha gente que se les acerca y
no necesariamente puede ser por buscar una verdadera amistad o una realidad.
Por eso también se hacen historias de libros o películas relacionadas al tema.
Entonces lo que quiero es entender que hay diferentes
preocupaciones que a cada quien le pueden abordar.
Y que Dios nos llama a entender que hay que estar atentos, que estén alertas.
¿Por qué habla de estar alertas?
O en el otro caso que decía Belén, para que no sean llenos de preocupaciones.
En pocas palabras, Dios nos puede quitar a todos nosotros preocupaciones o nosotros
andar sin preocupaciones, pero pueden venir estas preocupaciones.
Porque no sea que sus corazones se carguen, no sea que.
Es decir, puede ser que yo no tenga, pero puede ser que se carguen de
disipación, embriaguez o con las preocupaciones de la vida.
Entonces esto es muy importante que nosotros le prestemos atención.
¿Por qué?
Porque Dios no quiere que estemos llenos de preocupaciones de la vida.
Sino tenemos que enfocarnos en las cosas del Espíritu.
¿Por qué?
Porque hemos hablado mucho de esto, de que a
Dios le tenemos que encargar todas las cosas.
Tenemos que aprender a filtrarnos en pensamiento, tenemos que aprender a
priorizar sobre las cosas que son del Señor en diferentes áreas, inclusive
cuando hablamos sobre los solteros y la soltera.
Que aprendimos dos temas diferentes, sobre uno sobre los solteros y otro sobre
las solteras, enfocados en este caso en particular a las preocupaciones.
Pero que realmente, ¿dónde está el enfoque?, ¿dónde está la prioridad?
, donde tenemos que colocar las cosas.
Entonces, acá en el contexto del cual está hablando,
acerca el punto de estar atentos de la venida de Cristo.
En pocas palabras, si nosotros no estamos atentos a saber que Cristo viene,
vamos a estar ocupándonos en las cosas de la tierra,
porque no estamos atentos que Cristo viene pronto.
Entonces, nuestra preocupación van a ser las cosas de la vida, pero si estamos
atentos a que Cristo viene pronto, nuestra ocupación va a ser, como dice la
palabra, estar sin tacha y sin mancha para su venida.
Nuestro enfoque va a ser diferente.
Nuestro enfoque no va a ser buscar, levantar aquí ciudadanía, sino que vamos a
buscar la ciudadanía que está en los cielos.
Nuestro enfoque va a ser consagración, búsqueda en Cristo Jesús, y no
necesariamente las cosas que aquí están en la tierra.
¿Significa esto, por lo tanto, que me voy a vivir bajo de un puente?
No, porque no ese es el punto.
Hemos estado hablando de las prioridades o el enfoque.
¿Qué es prioritario?
Inclusive cuando leímos Mateo capítulo 6, en su momento, cuando Jesús habla de por
qué se preocupan de lo que habrán de comer, o beber, o vestir, si vuestro Padre
que está en los cielos ya sabe que tiene necesidad de estas cosas.
Mas busquen primeramente el reino de los cielos y su justicia.
Entonces, ahí cambió la prioridad.
La prioritaria es el reino, y este reino va a venir.
Es decir, que Cristo vendrá y Él se manifestará hacia nosotros.
Por eso estén alertas, aunque tal vez este contexto
de Lucas no habla tal vez del todo en ese aspecto.
Pero sí habla de dos cosas que cité claramente en el título.
Mantenerse alerta y velar por qué.
Porque Cristo viene pronto.
Y si no estamos manteniéndonos bajo la idea de que Cristo viene pronto,
nuestro mente y nuestro corazón se va a quedar estancado en las cosas de la vida y
por lo tanto va a haber preocupaciones de la vida.
Pero si nuestra prioridad está en entender que Cristo viene, nuestro enfoque va a
estar preparándonos para la venida de Cristo y por lo tanto ya no vamos a tener
las preocupaciones de la vida, sino el enfoque de la esperanza de que
Cristo viene pronto y prepararnos para ese evento.
Para remarcar esto, vamos a leer otros dos pasajes de Marcos capítulo 13,
versículo 32 al 37, dice Pero de aquel día o de aquella hora, nadie sabe,
ni siquiera los ángeles en el cielo, ni el hijo, sino sólo el padre.
33.
Estén alerta, velen, porque no saben cuándo es el tiempo señalado.
34.
Es como un hombre que se fue de viaje y al salir de su casa dejó a sus siervos
encargados asignándole a cada uno su tarea y ordenó al portero que estuviera alerta.
35.
Por tanto, velen, porque no saben cuándo viene el Señor de la casa, ni al atardecer
o a la medianoche o al canto del gallo o al amanecer.
36.
No sea que venga de repente y los halle dormidos.
37.
Y lo que a ustedes digo, a todos digo, velen.
Entonces, igual aquí Marcos habla otra vez de estar alertas y de velar.
¿Por qué?
Porque la venida de Cristo es inminente.
O sea, va a venir.
Él mismo lo está anunciando.
Entonces, el punto lo remarcamos.
Si estamos enfocados en la venida, tenemos una prioridad sobre eso.
Pero si no estamos atentos o alertas a la venida, nuestra
mente o corazón se va a ir bajo otras prioridades.
¿Cuáles son?
Las de la tierra.
Por eso habla de las preocupaciones de la vida.
Ahora vemos otro pasaje que también nos muestra esta parte de Mateo, capítulo 24,
versículo 42 al 44, versículo 42.
Por tanto, velen, porque no saben en qué día viene su Señor.
43.
Pero entiendan esto.
Si el dueño de la casa hubiera sabido a qué hora de la noche iba a venir el
ladrón, hubiera estado alerta y no hubiera permitido que entrara en su casa.
44.
Por tanto, por eso también ustedes estén preparados,
porque a la hora que no piensan vendrá el Hijo del Hombre.
Entonces, si nos damos cuenta aquí, él constantemente estando alerta.
Velen, estén alertas.
¿Y por qué?
Porque Cristo viene pronto.
Ahora, esto tiene que ver con las preocupaciones
y con la siembra de diferentes maneras.
Y ahorita voy a explicar por qué también.
Para ello vamos a ver dos definiciones en el griego, más
o menos, del Strong Concordance con relación a estar alerta.
Porque estas dos nos van a ayudar a entender la relación entre la venida de
Cristo y el enfoque en ello, y con relación inclusive también a lo que son los espinos.
Ahorita lo voy a explicar.
Dice aquí que es prosejo, es estar alerta.
La palabra que dice estén alerta, en otras traducciones
como la reina Valera va a decir mirad, mirad.
Pero en el original es prosejo, que es la 4.337 en el griego y es una
palabra compuesta de pros, 4.314 y ejo, o ejo, perdón, de la 2.192 en el griego.
Figurativamente sostener la mente.
Va relacionado a Nous de la G.
3.563 por implicación.
Dice que es Asia, es decir, prestar atención a, tener cautela por,
aplicarse uno mismo a, o adherirse a.
Se ha traducido como oír, servir, escuchar, guardarse, atender, atento, dado.
Entonces aquí nos habla de que la mente debe estar sostenida.
Sostener la mente en qué?
O sea, el enfoque en qué debe estar.
El enfoque debe estar en este caso, se está hablando de la venida de Cristo.
Si alguien no está atento a la esperanza de la venida de
Cristo, él va a ser ahogado por las preocupaciones de la vida.
Ahora veamos el otro pasaje, que es Belal.
Porque en ambos casos que hemos estado leyendo, tanto Lucas, Mateo y Marcos,
habla de estén alerta y vele.
No solo dice velen, aunque la conclusión en algunos versículos dice velen,
pero vamos a ver ahorita por qué.
Pero ahorita vamos a ver la palabra velar, que es agrupneo, que es la G69.
Dice combinación, también es una palabra compuesta, combinación de A alfa,
que es G1 como partícula negativa, y hypnos, la 5258, estar insomne,
es decir, mantenerse despierto.
Se ha traducido como velar.
Esto siempre lo remarco porque a veces puede ayudar, ¿verdad?
Que cuando a veces hay una palabra alfa, o la palabra A
para nosotros, en una palabra aplica una negación, ¿sí?
Entonces es abjuneos, una negación de...
Entonces aquí dice estar insomne, es decir, mantenerse despierto.
Entonces tenemos dos cosas.
Uno, estar alerta o sostener la mente, o estar enfocado en...
Y el otro caso habla de estar despierto.
En pocas palabras, no dormirse.
Eso tiene relación en varias razones, porque hemos hablado que cuando se habla
de la venida de Cristo, regularmente va bajo un acontecimiento de la noche.
¿Por qué?
Creo que lo hemos hablado los sábados, cuando hablamos acerca de lo que se
mencionó, cuando hablamos en Romanos, ¿verdad?
Que hay un pasaje que habla, que Pablo dice, y la noche está avanzada,
y el lucero de la mañana vendrá.
Entonces, también cuando Jesús habla acerca de su venida, dice, y no sabe su
Señor, vendrá en la primera vigilia, la segunda, o la tercera, o la cuarta vigilia.
Entonces, inclusive en este pasaje que leímos, habla acerca
de no saben si viene en la vigilia o en el canto del gallo.
Y todos esos acontecimientos hablan de un punto nocturno.
No hablan necesariamente de un punto de día, por así decirlo.
Entonces, habla de estar despiertos, de estar alertas.
Y también creo que lo vimos en los días domingos
sobre las oraciones, sobre los vigilantes, ¿verdad?
Es decir, cuando se ponían atalayas o vigilantes, los ponían en la noche para
estar observando si hay peligros, o anunciaban si
venía guerra, o anunciaban si venía un mensajero.
Ellos estaban encargados de estar atentos y velar
para ver qué es lo que puede pasar y avisarlo a todos.
Por lo tanto, él tenía que estar atento.
Pero obviamente él esperaba también que
terminara su turno y que él esperaba la mañana.
Por eso así dice, así como el centinela anhela
la mañana, porque él obviamente tenía dos ideas.
Uno, termina su turno, y lo segundo, sabe que ya terminó el peligro.
O sea, ya pasó su turno, ya pasó de estar atento, y ya él puede ir a descansar,
porque sabe que en todo su turno no pasó nada.
Por así decirlo, ¿verdad?
Porque si en la atalaya se dormía, en cualquier momento podía caerles una
guerra, o en cualquier momento podía pasar algo si él no avisa.
Por eso eran importantes los centinelas o los atalayas.
En este caso, Dios nos llama a ser como esos centinelas.
Estar atentos, saber que él pronto va a venir.
Entonces, esto tiene relación con lo que es los espinos.
Ahorita voy a mencionar por qué, y para eso voy a usar otra parábola.
Vamos a leer la parábola de Mateo capítulo 13, versículo
24 al 30, que es la palabra del trigo y la cizaña.
Dice de la siguiente manera, Jesús le contó otra parábola.
El reino de los cielos puede compararse a un
hombre que sembró una semilla en su campo.
25.
Pero mientras los hombres dormían, vino un
enemigo y sembró cizaña entre el trigo y se fue.
Cuando el trigo brotó y produjo grano, entonces apareció también la cizaña.
37.
Y los siervos del dueño fueron y le dijeron,
Señor, ¿no sembró usted buena semilla en su campo?
¿Cómo pues tiene cizaña?
28.
Y le dijo, Un enemigo ha hecho esto.
Y los siervos le dijeron, ¿Quiere usted que vayamos y la recojamos?
29.
Pero el dijo, No, no sea que al recoger la
cizaña, arranque el trigo juntamente con ella.
30.
Dejen que ambos crezcan juntos hasta la cosecha.
Y el tiempo de la cosecha dirá los cegadores, recojan primero la cizaña y
átenla en manojos para quemarla, pero el trigo recójanlo en mi granero.
Ok, entonces esto nos habla a nosotros.
La parábola del trigo y la cizaña nos habla a nosotros también de la venida de Cristo.
Porque cuando se habla de recoger lo que es la cosecha, se hace referencia a que
los ángeles del Señor van a venir a tomar aquellos
que son trigo y van a quitar a lo que es la cizaña.
O sea, lo que es de Dios lo van a tomar y lo que no es de Dios lo van a desechar.
Eso es lo que nos habla la parábola del sembrador.
Pero lo que va a hacer es el enemigo, como vemos acá, es de que él sabe que Dios
tiene un campo y este campo tiene trigo y el enemigo va a buscar sembrar.
En este caso el ejemplo acá es sembrar cizaña.
Pero lo que hemos estado viendo con relación a nosotros, en este caso en
particular a los espinos, y lo que habla el primer pasaje de Lucas, dicen,
estén alertas, no sea que sean cargados por las preocupaciones.
Y en este caso, utilizando esta parábola del trigo
y la cizaña, vemos que dice que cuando estaban qué?
Pero mientras los hombres dormían, en el versículo
25, vino su enemigo y sembró cizaña entre el trigo.
Sólo que en este caso hemos hablado de que si nosotros no estamos atentos,
no estamos alertas, el enemigo nos va a sembrar qué?
No cizaña del todo, sino que nos va a sembrar espinos.
¿Por qué?
Porque los espinos son preocupaciones.
Hemos hablado de que el enemigo va a usar estrategias.
Es decir, que hay una estrategia de sembrar
cizaña y hay una estrategia de sembrar espinos.
Todo dependerá bajo lo que él quiera hacer.
Entonces, en el caso del trigo, la del trigo es
de que ni siquiera se pueda producir el trigo.
Pero con los espinos, la idea de sembrar espinos
es de que ni siquiera se pueda producir trigo.
En el caso de la cizaña, es engañar para que cuando crezcan, la persona diga,
ah, esto puede ser cizaña y realmente esté quitando trigo.
Entonces, ese es el punto de la estrategia que el enemigo va a usar.
Entonces vemos, pero conforme a Lucas, Lucas menciona, en lo que hemos estado
leyendo, de que si alguien no está alerta y alguien se
duerme, el enemigo va a venir a sembrar preocupaciones.
Por esa razón, nosotros tenemos que sostener la mente
en lo que es la venida de Cristo para estar alertas.
Porque el enemigo nos va a sembrar preocupaciones para que nosotros no
estemos preparados para la venida de Cristo.
¿Por qué?
Porque la cosecha viene, es decir, que Dios va a tomar a aquellos que son de él.
Pero obviamente, como se habla de cosecha, son aquellos que dieron fruto.
Por eso se habla de cosecha.
Aquello que no dio fruto se tira, no sirve.
Entonces Dios espera que nosotros demos fruto, que es el propósito de la parábola
del sembrador, dar fruto al 30, al 60 y al 100 por uno.
Pero si no se da fruto, que ni siquiera da, no somos
considerados, por así decirlo, para ser tomados en la cosecha.
Es decir, en la venida de Cristo.
Entonces, por esa razón, el enemigo va a buscar colocarnos espinos.
Por eso una de las cosas que hemos hablado en su momento, voy a regresar acá a Lucas,
hemos hablado en su momento sobre los espinos, es de
que hay diferentes puntos o escenarios de los espinos.
Ya sea que los espinos ya estaban allí desde un momento y cuando se siembra un
trigo, obviamente crecen juntos, ¿verdad?
Y impide que su crecimiento.
Lo segundo es de que puede ser que nosotros tengamos un buen terreno,
pero hay tres cosas que puedan llevar a que ahora tengamos espinos.
Que lo traiga el viento, lo traigan los animales o las personas, porque son,
por así decirlo, portadores de semillas, ¿verdad?
Inclusive en su momento hablamos de que a veces cuando las ovejas van, por así
decirlo, en el rebaño, ellos a veces pueden por sus patitas y otras cosas,
por así decirlo, tomar semillas, por así decirlo, así como cuando uno a
veces en la calle se le pega un chicle a uno o alguna otra cosita, y obviamente por
ir caminando puede ser que uno deje esa otra,
ese otro chicle u otra cosa en otro lugar.
Igual las ovejas, ¿verdad?
Ellas toman por sus patitas y otras cosas semillas, y
mientras van caminando pueden dejar esa semilla en otro lugar.
Por eso que las ovejas son portadoras de semillas.
Entonces, por eso hablan los animales o también los hombres, ¿verdad?
Entonces, ¿qué quiero entender con esto?
Y lo hablamos en su momento.
Que nosotros podemos tener un buen terreno sin espinos, pero el enemigo puede
traernos esos espinos, en este caso en particular preocupaciones,
para que ahora en nuestro buen terreno tengamos espinos.
Pero no va a comenzar trayéndonos una mata
de espinos, sino que va a ser con la semilla.
Por eso tenemos que estar atentos cuando recibamos una palabra de Dios,
estar atentos para no preocuparnos, porque es una
estrategia del enemigo para quitarnos las buenas semillas.
Vuelvo y repito, ¿cómo lo atraer?
Por el viento, por los animales o por los humanos.
¿Qué quiere dar a entender esto?
Porque también tienen una figura, ¿verdad?
Recordemos de que la Biblia, cuando habla de viento, hace una referencia a espíritu.
Cuando Jesús dice, el que es del espíritu es como el
viento, que no sabe ni dónde viene ni para dónde va.
Inclusive, a veces, la misma palabra que se utiliza para
espíritu en la Biblia también se utiliza para viento.
Por ejemplo, en el libro de Génesis, cuando dice que vino un viento y quitó ciertas.
..
No me acuerdo qué era...
las aguas, algo así era.
Pero esa palabra que utilizan, el viento
quitó las aguas, hace referencia a espíritu.
Es la misma palabra, solo que la tradujeron como viento y no como espíritu.
Entonces, por eso que los espíritus traen preocupaciones,
los espíritus ministran de las tinieblas, ¿verdad?
Nos comienzan a ministrar, por eso tenemos pensamientos a nuestra mente, que nos
viene algo como, no vas a poder pagar, mira
que ya es tarde, y comienzan a ministrarnos.
A veces nosotros no lo oímos literalmente, sino que viene en forma como de
pensamientos o sentimientos, y eso son ministraciones del enemigo, son espíritus
que ministran preocupaciones, para que nosotros tengamos semillas de
preocupaciones en el corazón, y a veces nosotros las regamos, y dicen,
ah, sí tiene razón, porque si no hago esto...
y nosotros mismos le comenzamos a dar rienda suelta a esos pensamientos,
a esos sentimientos, y eso es tan fuerte a veces que hasta podemos parar enfermos.
Lo vimos en el caso del rey Belsasar, cuando él, por causa de la escritura en la
pared, se preocupa, y hasta las piernas le terminaron temblando, porque sus
pensamientos fueron inundados de preocupaciones.
Entonces, segundo punto, los animales.
Los animales, recordemos que hemos hablado de aquellos
que tienen una naturaleza animal, o sea, carnal.
Entonces, ¿qué va a hacer el enemigo?
Pues utilizar a personas con ese tipo de naturaleza,
para nosotros llenarnos de todas estas cosas.
Y también, como dice la Biblia, que nuestra lucha no es contra carne y
sangre, sino contra principados, potestades, y las regiones celestes.
Pero también, ya la misma naturaleza del hombre, o sea, ya en el caso de los
hombres humanos, como tal, ya la misma naturaleza humana tiene un enfoque.
¿Cuál es el enfoque de la naturaleza humana?
Enfocarse en las riquezas, o en ciertas áreas, como el mundo.
Y por lo tanto, eso nosotros lo adoptamos también,
y por lo tanto tenemos estas preocupaciones.
Entonces, por eso tenemos que tener cuidado.
Y la tercera cosa de los espinos es que puede ser que nosotros intentemos en su
momento quitar espinos, y tal vez aparentemente lo logramos, pero quedó la
raíz, media vez o una pequeña raíz con los espinos, que interesantemente pasa,
dice que desde allí pueden volver a crecer los espinos.
Entonces, por eso es que hay que arrancar y quitar absolutamente
todo lo relacionado a los espinos, porque si no puede venir.
Entonces, ¿qué quiero entender con esto?
Y eso nos habla de estar alerta sobre nuestro corazón,
porque hemos hablado que el terreno es el corazón.
Entonces, tenemos que estar alertas, atentos
en dónde está enfocado nuestro corazón.
Y quitar cualquier cosa que no sea correspondiente a lo que puede,
en este caso, ser la venida de Cristo, que es el enfoque al cual nos llaman.
Por eso que Jesús nos dio la esperanza de
salvación, pero también la esperanza de su venida.
Por eso que en Timoteo dice, Jesucristo, nuestra esperanza.
Y también el apóstol Pablo dice, y me propuse no pensar en alguna otra
cosa, sino en Jesucristo y este crucificado.
Es decir, su salvación y la esperanza de su venida,
que es lo que Jesús comienza también a resaltar.
Entonces, todo pensamiento o todo aquello que no esté enfocado en Cristo y su
venida, se tiene que desechar, porque nos va a enfocar en esta tierra,
en este contexto, en este mundo.
Pero si nos enfocamos en prepararnos para las bodas del
Cordero, nuestro corazón va a estar enfocado en el reino.
En el enfoque de lo que Dios nos dijo desde el principio, buscad primeramente el reino.
Y por lo tanto, si estamos enfocados en el pensamiento de la venida, en el
pensamiento de que el reino vendrá, etc.
Nuestra mente va a estar enfocada en las cosas celestiales y
no en las terrenales, que son las preocupaciones de la vida.
Pero si nos dormimos, porque aquí entra el otro punto que hablamos con la cizaña.
Dice que mientras dormían, vino y les sembró.
Entonces, por eso que aquí en el segundo punto
dice, pero velen, en el versículo 36 de Lucas 21.
Pero velen en todo tiempo, orando para que
tengan fuerzas para escapar de todas estas cosas.
Entonces, velar, ¿qué significa?
Estar sin insomnio, es decir, estar atentos, estar observando la situación,
no quedarnos dormidos.
Porque si nos dormimos, ya nos colocaron una semilla de
espinos y nuestro corazón se llena de preocupaciones.
Ahora, aquí entra también la pregunta, porque obviamente también, por lo menos en
el caso de estar alerta, se entiende que el
pensamiento tiene que estar en las cosas de Cristo.
Pero cuando nos hablan de velar, nosotros nos
podemos preguntar, ¿y qué hacemos con esto de velar?
¿Cómo puedo estar yo atento?
Porque alguien, inclusive hace muchos años, un pastor contó de que una persona
andaba así como desvelada ya por casi tres días.
Y le dijeron, ¿y qué le pasó?
Como le avise que velen, no he dormido hace tres días.
Entonces, él malinterpretó ese contexto de velar.
Y por eso él dijo, bueno, ¿y aquí cómo le hago?
Pues ya llevo tres días y no aguanto.
Imagínense que venga Dios en 20 años.
Pero el punto de velar, y el mismo texto nos lo dice, dice
36, pero velen en todo tiempo, orando para que tengan fuerza.
O sea, él hace una relación de que velar significa orar.
Y claramente, cuando comparamos en la Biblia, dice, oren en todo tiempo.
Y aquí dice, velen en todo tiempo.
Entonces, ¿cómo velamos?
En oración.
Si una persona no está orando, simplemente no está velando.
Si una persona no está orando, se va a dormir espiritualmente.
¿Y qué va a pasar?
El enemigo le va a colocar su semilla de preocupación de la vida y, por lo tanto,
esa persona se va a llenar de preocupaciones.
Entonces, vemos de que va este sentido bajo lo que siempre hemos estado hablando
de orar y leer, o la oración y el ministerio de la palabra.
Pues porque cuando habla de estar alerta, mencionamos de
que es sostener la mente y eso habla de un entendimiento.
¿Qué nos da el entendimiento?
La palabra de Dios, ya sea por leer, meditar, estudiar, oír o guardar.
Y el otro caso que es velen.
¿Y eso qué habla?
Del punto espiritual.
¿A través de qué?
De mantenernos vivos en el espíritu.
Y por eso que, en el final de los tiempos, Dios llama a que nos despertemos.
Eso lo habla en el inicio de día 60.
Cuando dice, despiértate tú que duermes y te alumbrará Cristo.
Y luego dice, porque tinieblas cubrirán la tierra.
O sea, que el hecho de llamarlos a despertar no
era sólo un llamado a decir, ah, ok, despierte.
Sino porque vienen las tinieblas, vienen los acontecimientos difíciles.
Por eso dice, despiértate tú que duermes y te
alumbrará Cristo, porque tinieblas cubrirán la tierra.
Y obviamente, cuando vienen estas cosas, las
personas se van a cargar de preocupaciones.
Y esto ya pasó muy claramente con el caso del COVID.
Cuando vino el COVID, muchos, inclusive creyentes
y no creyentes, se llenaron de preocupaciones.
Yo a veces recibía llamadas de la persona, miraba, fíjate que no me quiero morir.
O cuando uno llama a alguien como esta, es que estoy preocupado.
Algunos porque ni siquiera no tenían trabajo.
En el sentido de que sí tenían y les pagaban, pero no tenían nada que hacer.
Y decían, mira, pero es que no tengo trabajo.
O sea, sí tengo, me siguen pagando, pero no tengo nada que hacer.
Preocupados porque no tenían nada que hacer.
Y porque no me va a sobrar, aproveché a orar y leer.
Así, ¿verdad?
Decían ellos, como que fuera algo, fuera lo normal, como fuera algo extraordinario.
Entonces, y hay otras personas que están preocupados porque
obviamente también no querían que sus familias murieran.
O tal vez en ese momento los despedían porque la empresa
no podía resistir a la situación que estaban pasando.
Entonces, el mundo se llenó de preocupaciones.
Y claramente se vio reflejado en las iglesias, porque hay muchas iglesias que
virtualmente, porque también no se podía ir a presenciar, comenzaron a haber grupos
que se llenaban de lectura de la Biblia o predicaciones en Internet, etc.
Pero nomás terminó el COVID, cuando ya encontraron una cura, por así decirlo,
con lo que son las vacunas, la gente se
regresó a las otras preocupaciones de la vida.
Entonces, estas cosas pueden volver a pasar.
A veces las personas no nos damos cuenta, inclusive en la misma iglesia,
de que puede venir otro acontecimiento similar a lo que fue el COVID.
O inclusive puede ser peor o en otras áreas.
No es meterle miedo a las personas, sino buscar la sabiduría.
Pero claramente aquella persona que estaba en el Señor
en ese momento, claramente lo que hacía era orar.
Señor, ¿qué pasó?
¿Qué hacemos?
Porque viene esto, esto y lo otro.
¿Qué hacemos?
El Señor hablaba y decía, hagan esto.
Tranquilos.
Sabemos que en Dios tenemos una solución.
En mi caso particular, yo oré al Señor y me dijo el Señor, yo soy tu vacuna, me dijo.
Bueno, no tenía que ser yo nada, pero en ese
caso yo no me vacuné y no recibí ningún problema.
Tampoco mi casa.
Es más, mi papá trabaja para el Ministerio
de Salud y no tuvimos ningún inconveniente.
Y alguien podría decir, no, es que lo que pasa es que se lavó bien las manos.
No, es porque Dios me prometió y me dijo, mira, yo soy tu vacuna.
Yo te guardaré la plaga.
Pero yo oré al Señor.
En lugar de andar tronándome los dedos que no hay vacuna, etc., le oré.
Señor, ¿qué pasó?
Mira, está esto, hay un problema.
¿Qué hacemos?
O sea, decime qué tengo que hacer.
Y claramente Dios me habló y me dijo esas cosas.
Con mi hermano fue un poquito diferente porque también él sí se vacunó,
pero tuvo un sueño donde Dios le habló.
Y él, a pesar de que no está muy metido con Dios ni nada, está más en sus cosas,
por así decirlo, pero Dios le habló en sueños
y le mostró qué iba a pasar si él se vacunaba.
Y iba a ser una catástrofe en muchas casas, en muchos escenarios.
Y fue muy marcado y pasaron muchas cosas.
Y pero después Dios le mostró que ya podía hacerlo.
Y fue una cuestión un poquito extraña que no lo contaré
a grandes rasgos porque ya es algo muy personal de él.
Pero lo que sí sé de que él estuvo a cargo de todo.
Él nos habló y obviamente no tuvimos por qué
preocuparnos porque uno está atento solamente a él.
Uno está atento a las cosas que son de él.
Entonces nuestra mente está de que él viene pronto.
Pero si no lo hacemos, nos dormimos, las
tinieblas vienen y ya las preocupaciones nos...
¿Cómo se dice?
Somos abarrotados por estas preocupaciones.
Más si la persona está puesta su mente en la venida de Cristo, puesta su mente en
las Escrituras y continuamente en oración, no va a saber
cuándo el enemigo va a querer meter una preocupación.
Y él va a decir, no, ¿para qué me voy a preocupar?
Yo tengo que estar mi mente cimentada en que Cristo viene pronto.
Porque aquí claramente lo dice.
El enfoque de todo lo que aquí está hablando de
estén alertas y velen es porque Cristo viene pronto.
Y si uno está orando y uno está con la palabra, con la mente en la palabra del
Señor, va a estar más atento cuando el enemigo, como
dicen coloquialmente, nos quiera echar gol, ¿verdad?
Nos quiera colocar algún tipo de semilla y dice, no, ¿para qué me voy a preocupar?
Yo tengo que estar metido en las cosas del Señor, en que su venida está pronta y de
que si hay alguna otra cosa que tengo que hacer en esta tierra,
pues Dios me va a ayudar, porque obviamente Dios nos ayuda.
Por eso es que tenemos un Padre Celestial que sabe de que tenemos necesidad y que Él
tiene que enfocarse y nosotros tenemos que enfocarnos en las cosas de Él, ¿verdad?
Y uno de los ejemplos que Mateo 6 habla, que los hemos hablado, pero también voy a
dar un ejemplo de eso, es de que dice, miren, por nada tengan necesidad de comer
o de beber o de vestir, porque vuestro Padre
Celestial sabe que tienen necesidad de esas cosas.
Por lo tanto, busquen primeramente el reino de Dios.
Y una de las cosas donde yo más o menos lo comencé a
entender también es porque mi papá hizo lo mismo, ¿verdad?
Y como dice la Biblia, si vuestros padres que son malos saben dar buenas dadivas,
¿cuánto no más vuestro Padre Celestial los dará al Espíritu Santo quien se lo pida?
Y es porque una de las cosas que mi papá me decía de niño,
y que siempre me lo iba mencionando, me decía siempre esto.
Ustedes no tienen por qué preocuparse de absolutamente nada.
Eso es lo que siempre nos decía mi papá.
Ustedes únicamente se tienen que preocupar de sacar buenas notas.
Y sus estudios y sacar buenas notas.
Solo eso.
Todo lo demás me encargo yo, decía mi papá.
Es decir, que mi papá sabía que nosotros teníamos que comer, que vestir,
inclusive que a veces nos podían pedir cosas en
la escuela y que él se iba a encargar de comprar.
Porque inclusive mi papá decía, mire, si ustedes le
piden algo en la escuela, dígamelo y yo se los compro.
No importa si tenemos o no tenemos dinero, yo miro cómo consigo y se los doy.
Y a veces uno llegaba preocupado porque yo asistía a un instituto que era
experimental, le decían, y ahí uno escogía lo que nos iban a enseñar por tres años.
Porque algunas escuelas enseñan electricidad,
varias cositas en un año o en esos tres años.
Pero nosotros teníamos que escoger una sola área.
Es decir, si alguien escogía electricidad, le enseñaban tres años electricidad.
Si una persona era dibujo técnico, tres años dibujo técnico.
Si alguien era carpintería, tres años carpintería.
Yo escogí carpintería.
Y a veces nos pedían tablas, verdad, y las
tablas no son baratas, menos las herramientas.
Y a veces yo decía, mire, papá, me pidieron esto en el instituto.
Y a veces mi papá ponía una cara de... tacaroba y no tengo dinero.
Entonces mi papá dijo, no se preocupe, yo se lo consigo.
¿Para cuándo lo quieren?
Para tal fecha.
Y yo decía, ok.
Y él venía y me lo daba.
Mira, aquí están las tablas o aquí están las cosas que me pidió.
Entonces yo sabía que yo tenía que únicamente enfocarme en mis estudios.
Y yo sabía que mi papá ya se encargaba de la comida, de todo.
Y mi preocupación en ese momento era sólo enfocarme en mis estudios.
Y él se encargaba de absolutamente todo.
Entonces cuando vengo al reino de Dios y Dios me dice que no me enfoque en nada más
que en buscar primeramente su reino y su justicia, y que él se va a encargar de
todo lo demás, pues a veces uno no lo asimila.
Pero con los ejemplos que la Biblia dice, si vuestros padres que son malos saben dar
buenas dádivas, cuanto más vuestro padre celestial
os dará el Espíritu Santo que se lo pida.
Entonces yo entiendo ahora de que yo tengo que enfocarme en el reino.
Yo tengo que enfocarme en las cosas.
Así como mi papá me decía, mire, no se preocupe, sólo se enfoque en sus estudios.
Dios me dice nada más, no se preocupe, sólo enfoque en mi reino.
En conocer mi reino, en estar en mi reino, yo me encargo de todo lo demás.
Lo mismo.
Entonces, por esa razón nosotros tenemos que enfocarnos en el reino.
En estar atentos de que el reino viene.
O sea, Cristo viene pronto y su reino con él.
Por eso dice que vendrá Jesús, eso también ya después de que el
anticristo venga, vendrá con su espada en la boca y en la mano y establecerá el
reino milenial para después dar lugar al reino eterno.
Entonces, por eso que el reino de Dios se va a manifestar plenamente.
Pero nosotros tenemos que estar bajo esa idea de que Cristo pronto viene,
que nuestra ciudadanía no está en esta tierra sino en los cielos.
Entonces, todo nuestro enfoque debe estar allá, toda nuestra mente debe estar allá.
Pero lastimosamente a veces nuestra mente está más en las cosas terrenales,
en las cosas que son de esta tierra.
Y algunos dirán, hermano, pero así aquí vivo,
así, pero con un respaldo en lo celestial.
Y en lo celestial las cosas funcionan diferente.
No funcionan como funcionan aquí en la tierra.
Y entre ellas está la oración.
Por eso he mencionado mucho el versículo que dice Venid y comprad sin dinero.
O sea, en el mundo se nos enseña que las cosas se compran con dinero.
Y que de repente aparezca Dios en la Biblia en uno de los
libros de los profetas, dice vengan y compren sin dinero.
Como así dice uno, uno está acostumbrado a que tiene que
pagar ahí con dólares o con tarjeta o alguna otra cosa.
Y de repente dice que no compren sin dinero.
¿Qué pasó?
Pero eso obviamente uno tiene que orar.
Señor provéeme.
Y de repente a veces ni siquiera uno tiene que comprar nada.
De repente se lo regalan a uno.
O de repente puede ser que le presta uno dinero para comprarlo.
Pueden pasar un montón de cosas que uno vive y que Dios la provee.
Entonces uno sabe que no es dinero, es oración.
Y que a veces Dios ni siquiera nos puede dar dinero,
sino que nos da la sabiduría para hacer las cosas.
Entonces uno va aprendiendo que no es el dinero, es la sabiduría de Dios,
la comunión con Dios.
Él se va a encargar de todo.
Entonces lo que quiero entender con esto está de que aquí
hay una relación de nos habla, y son tres puntos principales.
Cristo viene pronto y que necesita que estemos enfocados en
esa idea de estar preparados para el tiempo de su venida.
Que inclusive lo he mencionado mucho más en el caso con Apocalipsis capítulo 3,
en el caso de la iglesia de Sardis.
Porque la iglesia de Sardis es más firme la idea
que le están diciendo de estar preparándose.
Por eso yo veo que algunos de ustedes tienen sus vestiduras manchadas.
Límpienlas.
Porque no sea que yo venga como ladrón y no sepan cuándo yo vine.
Porque no tienen sus vestiduras limpias.
¿Por qué?
Porque no están enfocados en el reino.
Están enfocados en otras cosas.
Entonces nos habla de su venida.
De estar manteniendo nuestra mente para estar consagrados, preparados, etc.
En su venida.
Nuestro enfoque debe ser su venida.
Si nosotros no estamos haciendo eso, no vamos a estar alertas.
Y por lo tanto, va a venir el enemigo y nos va a sembrar preocupaciones.
Algunas otras cosas que ahí menciona, pero nos hemos enfocado en las preocupaciones.
¿Por qué?
Porque de repente bajamos la mirada descansamos, por así
decirlo, nos dormimos, dejamos de ver, dejamos de orar.
Y por lo tanto, el enemigo viene y nos mete las preocupaciones.
Después estamos llenos de preocupaciones.
Todas las cosas espirituales que nos quieran sembrar no van a dar a luz porque
nos va a ahogar la cantidad de espinos que tenemos.
Y después, lastimosamente, nos vamos con Dios a legalizar.
Sí, Dios, pero ¿por qué haces esto?
¿Por qué esto y lo otro?
Dios nos puede decir, mira, pero te llenaste de espinos.
Era como hablamos la semana pasada relacionado a la pereza.
Por ejemplo, que mencionaba que el camino
de los perezosos es como un seto de espinos.
Cuando hablamos, explicamos acerca de eso, de que él dejó pasar.
Él no se preocupó por diligencia, no se preocupó
por la consagración y eso se le llenó de espinos.
¿Por qué?
Porque no estuvo atento, porque no estuvo alerta, porque no se preparó.
Entonces Dios nos llama a que estemos alertas, velando, para no preocuparnos.
Y el enfoque debe ser la avenida de Cristo.
Cristo pronto volverá.
¿Por qué alguien dirá, hermano?
Porque eso también se da mucho.
Hay algunos predicadores que hablan de esto.
Algunos dicen, mi hermano, no se preocupe de la avenida
de Cristo, solo preocúpese por la cruz del Calvario.
Cuando Cristo venga, usted va a saber toda la avenida de Cristo.
Eso han dicho algunos predicadores.
Y entiendo por qué lo hacen también, porque hay gente que también solo se
enfoca en la avenida y se olvida de la cruz del Calvario.
Solo ve los hechos de la avenida de Cristo
como una cuestión más puramente de curiosidad.
O como cuando se lee en libros de ciencia ficción, que todo es nuevo.
Pero realmente no bajo un enfoque de estar bajo
la expectativa de la esperanza de su venida.
Entonces entiendo hasta cierto punto por qué este predicador, que es muy famoso,
lo dice.
Pero también no es la manera que debería explicarlo.
Entiendo su preocupación, pero no es la manera tampoco.
Porque si no, aquí está negando lo que dicen las Escrituras.
O sea, con el enfoque que él dice, está apoyando
una área de la Biblia, pero está restando otra área.
¿Por qué?
Porque Dios nos ha dado una esperanza.
O sea, Dios nos ha dado su salvación.
Sí, pero también nos ha dado la esperanza de su venida.
Y claramente hay muchos pasajes en la Palabra, mayormente también en las
parábolas, donde Jesús habla acerca de su venida.
Entre una y es cuando él dice vengo, pero esperen,
porque tengo que ir a preparar morada y pronto vendré.
O sea, él nos habla de estar manteniendo nuestra mente en que él viene pronto.
Inclusive hay otro pasaje que dice de que porque su siervo pensó de que su señor
tardaba en venir, comenzó a tratar mal y a golpear a otros.
¿Por qué?
Porque su mente no estuvo preparada para la venida.
Y sabe si va a venir.
Entonces él comenzó a cambiar su actitud.
Fue una mala actitud por desenfocarse en la venida.
Entonces Dios con su venida nos da una esperanza, porque también
nosotros a veces nos desenfrenamos y no hay una esperanza.
Pues lo que la Biblia habla de la esperanza que nos da paciencia, nos da gozo.
Pero también como a veces la iglesia no se ha preparado o no ha estado
fortaleciéndose, consagrándose, Dios no ha podido venir.
No es que él no quiera venir.
Y eso también lo hemos hablado en otras reuniones, que la iglesia no es madura.
Dios no viene porque la iglesia no es madura.
Porque alguien dirá, hermano, pero la iglesia está consagrada.
Sí, pero no es madura.
Eso lo hemos hablado con el libro de Los Cantares, capítulo 8.
Dice, ¿qué haremos con nuestra hermana cuando sea pedida si no tiene pechos?
Es decir, que obviamente entendemos nosotros de que si una mujer no tiene
pechos es porque no ha llegado a un punto, por así decirlo, de ser mujer como tal.
Y eso nos habla de madurez, porque está una transición de pasar de ser niña o
joven, o niña, no sé cómo sería, a entrar a una juventud, donde ya pasan
diferentes cambios, tanto emocionales como físicos.
Entonces, dice, ¿qué pasará cuando sea pedida?
O sea, que no podemos darle matrimonio porque no tiene pechos.
Pero luego dice, pero yo, dice ella, la otra mujer, mis pechos son como torres,
andando a entender que yo soy una mujer madura.
Y yo seré para él como quien haya la paz.
Andando a entender que por su madurez, la otra
persona va a tener paz, en este caso, Cristo.
Entonces, hay varias razones por las cuales Cristo no ha venido.
No es porque no quiera venir, no es porque le dé larga el asunto.
Algo así como cuando alguien se quiere comprometer.
Hacemos el otro año.
No, el otro año, no.
Muchas personas están hablando sobre las señales,
pero no entienden que la iglesia debe madurar.
Y la iglesia no anda madurando, se anda peleando,
agarrándoselas del pelo uno con otro, en debates y demás.
Y no ha madurado.
Y no quiere entender que no madura.
Por eso se creen sabios, se creen conocedores,
santos, dedicados por el Espíritu, etc.
Se adjudica muchas cosas, pero no entienden que están en inmadurez.
Entonces, hay que estar atentos, hay que estar viendo
si la iglesia está preparada para el acontecimiento.
Porque dice el libro de Efesios que el mismo Dios busca preparar para presentarse
así mismo una iglesia sin tacha y sin mancha.
Entonces, ese es el enfoque de ver que la iglesia
esté sin tacha y sin mancha para la venida de Cristo.
Pero lastimosamente, no.
Hay otras preocupaciones que vienen y la gente se preocupa.
Y hay veces son preocupaciones, y lo hemos mostrado también, que pueden
ser aparentemente piadosas, pero no lo son.
Por ejemplo, hay gente que dice, ah, es que no viene gente a la iglesia.
Entonces, ellos están preocupados por el
número, no por la edificación de la iglesia.
Entonces, la gente por eso que ha generado estrategias
de crecimiento, pero no estrategias de santificación.
Porque la gente se enfoca en el número y no se enfoca en la edificación.
Y crean estrategias como lo que se conoce el G12, o el D12, o las iglesias celulares.
Porque hay diferentes modelos, ¿verdad?
Como la de Paul Yogi Cho, que está en Corea, que él ya murió.
Él tiene una iglesia, le llaman iglesia celular, no
iglesias con célula, que son diferentes a las G12 o los D12.
Pero mi punto es, hay preocupaciones que inclusive pueden ser piadosas,
pero igual siguen siendo de la tierra, terrenales y carnales.
Preocupaciones de la vida.
Que si nosotros no estamos velando sobre la esperanza de la venida de Cristo,
y sobre lo que significa eso, lastimosamente
vamos enfocándonos en las cosas terrenales.
Porque la esperanza de su venida, ¿dónde está?
En los cielos.
Porque dice que Él nos tomará en los cielos, y estaremos con Él.
No dice que Él pondrá sus pies.
Eso es el otro acontecimiento, cuando Él venga a derrumbar al anticristo.
Ahí dice que sí pondrá sus pies sobre el Monte de los Olivos.
Pero en el otro caso no, porque dice que nos esperarán en las nubes.
Eso es otra cosa, es otro acontecimiento.
Porque estaremos en las nubes.
Nunca dice que pone los pies en la tierra.
Entonces ahí están las dos diferencias, de lo
que se conoce como la parusía y la epifanía.
Porque la epifanía es que todo ojo lo verá.
En la parusía es de que lo traspasaron, es decir, no lo pudieron ver.
Entonces nosotros tenemos a este, como dice la
palabra, poner vuestra mirada en los cielos.
Que Cristo pronto vendrá.
Pero si no estamos en esa esperanza, ¿sobre qué esperanza estamos?
Obviamente, como ya mencioné, no significa que Dios nos
va a hacer descuidarnos de las cosas de aquí en la Tierra.
Porque hay cosas que hay que atender.
Pero sí sabemos de que si estamos priorizando el
reino, Dios dará las demás cosas por añadidura.
Lastimosamente, como yo lo he experimentado, o sea, no
solo en mi vida, sino cuando se habla de esas cosas.
Aunque las personas conozcamos ese versículo de buscar primeramente el reino,
no lo aplicamos.
Ah, sí hermano, ese versículo ya me lo sé, acá rato lo andan diciendo.
Pero no lo aplica.
Si lo aplicara, se daría cuenta.
Ah, mi hermano, pues yo oro.
Sí, pero una cosa es orar y otra cosa es priorizar.
Porque a veces uno no prioriza.
Es por ejemplo, cuando uno trabaja, a veces hay mucho trabajo y la gente dice,
no, vayan y compren comida ahí y tráiganla aquí.
Ahí comemos mientras trabajamos.
¿Qué se está haciendo ahí?
¿Se está comiendo?
Sí, pero no se está priorizando la comida, se está priorizando el trabajo.
¿Se está comiendo?
Sí, pero se está comiendo a lo loco, a como venga.
No es como que uno pare una hora, se vaya a almorzar, donde ahí uno está
priorizando el almuerzo y luego regrese a trabajar.
Entonces se cambió la prioridad.
Entonces las personas dicen, no es que estoy orando.
Sí, pero no está priorizando.
Cuando se prioriza, se pone en primer lugar.
Cuando se prioriza, se le pone más tiempo.
Cuando se prioriza, se le pone más enfoque.
Entonces la gente ora por protocolo.
Lee por protocolo.
Lee porque alguien le está diciendo constantemente
que lo haga, aunque no lo quiera hacer.
Pero si no lo hace, lo van a regañar.
Es como cuando uno le dice a un niño, Miranda, báñate.
El niño no se quiere bañar.
Uno lo tiene que andar ahí jalando para que se vaya a bañar.
Si no te bañas, te van a castigar.
El niño se baña porque no quiere ser castigado.
No porque quiera, no porque lo priorice, no porque lo entienda.
Y así somos algunos creyentes, ¿verdad?
Ah, si no lees la Biblia te van a castigar.
Ahí va uno corriendo a leer para que no lo castigue, pero no es el enfoque.
Cuando alguien realmente entiende que tiene que orar, tiene que leer,
lo va a hacer por sí mismo.
Y va a entenderlo y lo va a priorizar porque sabe que es importante.
Pero a veces por no hacerlo nos abarrotan las preocupaciones.
Y después decimos, es que hermano, no funciona.
No funciona porque usted ya tiene los grandes
problemas y hasta ahorita quiere ponerse a orar.
Ya buscamos a Dios hasta el final de las cosas, ¿verdad?
Ya cuando tenemos un desastre hecho, Dios tiene que arreglar nuestro desastre.
En lugar de buscarlo desde el principio.
Entonces por eso hablamos de priorizar primeramente el reino.
Buscarlo a Él desde el principio.
Dedicarle el tiempo necesario y las cosas van a cambiar.
Y sorprendentemente, ¿verdad?
Porque obviamente cuando uno lo experimenta,
sorprendentemente pasan muchas cosas.
Son muy impactantes, impresionantes.
Como cuando uno prioriza a Dios, comienzan a darse las cosas.
Pero hay que vivirlo claramente para testificar también de ello.
Pero las personas, aunque sepan el versículo, no lo priorizan.
Hay muchos versículos que nosotros, tal vez por la continua repetición,
se vuelve común dentro de las iglesias y por lo
tanto ya pierden tal vez cierto punto de importancia.
Porque la gente dice, yo me lo sé.
Es como en el caso de Juan III dice, de tal manera amo a Dios al mundo.
Y otros versículos que la gente, ya me lo sé.
¿Por qué me lo vienen a hablar a mí si eso ya me lo sé?
Pero no lo viven, ¿verdad?
No se vive.
Es como la armadura de Dios.
Todo mundo conoce la armadura de Dios.
Todo mundo habla de la armadura de Dios, pero nadie la usa.
Y cuando la usan es como que fueran Power Rangers de,
padre, me pongo la armadura en el nombre de Jesús, ¿verdad?
Pero no necesariamente funciona así.
La armadura de Dios se practica.
Se tiene que aprender a usar la armadura.
Hemos hablado de ejemplos de eso.
No sé si alguna vez lo vamos a volver a retomar, ¿verdad?
Pero sí lo hablamos en su momento de que la armadura de Dios se debe aprender a usar.
El ejemplo es David.
Cuando David dice, le dieron la armadura de
Saul y dijo, yo no puedo usar esta armadura.
No he aprendido a andar con ella.
No que la armadura sea mala.
No que la armadura no sirva, porque era la armadura del rey.
Era la mejor armadura para contender contra Goliat.
¿Pero qué pasa?
No había aprendido a andar con ella.
Entonces nosotros no conocemos la armadura ni cómo andar con la armadura.
No sabemos cómo andar con ella.
Tenemos que aprender.
Pero lastimosamente hemos agarrado esta armadura de Dios solo como un símbolo de...
Señor, me pongo la armadura.
O en caso contrario, otra gente solo viene y la lee.
¿Me voy a poner la armadura o me voy a poner a leer?
Así me la estoy poniendo ahora.
No digo que sea totalmente malo, pero estamos hablando de práctica.
¿Sí?
Practicar.
¿Qué practica?
La práctica de la justicia.
¿Qué se practica?
Practica la confianza en Dios.
Cuando uno ve la armadura.
Porque es un punto práctico.
Cuando dices, señor, los lomos con la verdad.
No significa que me voy a levantar una mañana,
padre, me ceño los lomos con la verdad.
Y de repente agarro el celular y me pongo a ver una serie como de cinco horas.
O que me pongo a hacerlo y de repente llamo a la oficina
y digo, mire, no va a llegar porque estoy enfermo.
Y no estoy enfermo, simplemente no quiero ir a trabajar.
Eso no es ceñirse con la verdad.
Ceñirse con la verdad significa que todo lo que voy a
hacer en mi día tiene que ir acompañado de la verdad.
Tiene que ser movido por la verdad.
Tiene que ser impulsado por la verdad.
¿Y qué es la verdad?
La palabra de Dios.
Entonces, todo lo que yo haga en mi día tiene que ser basado en la palabra.
Eso es ceñirse con la verdad.
No es solo decir, padre, me pongo la verdad.
No, o sea, ceñirse.
Cuando hablas de ceñirse, es amarrarse algo fuerte para entrar en una actividad.
Porque cada vez que se ceñían, entraban en una actividad.
Entonces, estoy mencionando esto por lo que menciono
de enfocarse en cosas que aparentemente son comunes.
O sea, ya se ha vuelto otra vez común y se
ha perdido el interés o la base del mensaje.
Y por eso puse el ejemplo de la armadura.
Porque es práctica.
Entonces, obviamente, como yo me levanto, me
levanto con la idea, voy a ceñirme con la verdad.
Todo lo que haga lo tengo que hacer en la verdad.
Entonces, uno comienza a examinar todo lo que
uno hace conforme a las escrituras de verdad.
Porque uno hace muchas cosas en el día, pero
no necesariamente las regula con la escritura.
Entonces, ahí uno viene y de repente agarra el teléfono y se mete como tres horas.
¿Eso es basado en la palabra?
Dice, todo me edifica, pero no todo me edifica.
También la base es la justicia.
¿Debería yo dedicarle tres horas a estar viendo la televisión?
¿O debería dedicar las tres horas a estar en oración o lectura de la palabra?
¿Qué es más justo?
Ah, lo más justo es estar en la palabra.
Entonces, hagámoslo.
O dedicarle más tiempo a la palabra.
Porque si yo dedico tres horas a eso, y apenas
cinco leo cinco minutos y oigo cinco minutos.
Eso no es justo.
Eso no tiene sentido.
Estoy dando más tiempo a la oscuridad que a la luz.
Entonces, ahí vemos de que en la práctica no estoy ceñido con la verdad.
Como que me desceñí y me puse a hacer otras cosas.
Entonces, lo que quiero resaltar es que
necesitamos saber cómo practicar la palabra.
Hay aquellas cosas que aparentemente han sido comunes o que nosotros ya tenemos que.
Ah, eso ya me lo sé.
Deberíamos verificar si realmente lo estamos viviendo.
No es solo saber que ya lo sé o recitarlo.
Lo que Juan 3:16 dice es quién no se lo sabe y como quién no lo recita.
Pero el punto es saber cómo vivir esas palabras.
Saber cómo aplicar esas palabras en nuestro diario y vivir.
¿Por qué?
Porque la venida de Cristo ya es inminente.
Y todo lo que nos han enseñado es para
protegernos de las preocupaciones de la vida.
Por eso que la Biblia menciona acerca de eso, en ese sentido.
Que el reino de Dios no es comida ni bebida, sino justicia, paz y gozo.
Entonces Dios nos ha dado, inclusive en
Filipenses capítulo 4, versículo 9, habla de eso.
Y lo que habéis oído y aprendido y visto en mí es todo así.
Y el Dios de paz estará con vosotros.
Entonces, el Dios de paz no es un Dios de preocupaciones.
Es un Dios de paz que va en contra de las preocupaciones.
Entonces, si yo tomo las escrituras que Dios me ha dado y le aplico las escrituras
que Dios me ha dado, ¿eso involucrará en qué?
De que voy a tener al Dios de paz.
Y eso significa que voy a ser libre de preocupación al aplicar sus enseñanzas.
Entonces, Cristo viene pronto.
Necesitamos estar bajo esa idea de que Cristo viene
pronto y andar buscando prepararnos para su venida.
¿Qué significa eso?
Alcanzar la estatura del varón perfecto y la plenitud de Cristo.
¿Por qué?
Porque la iglesia tiene que ser su imagen y semejanza.
Lo hemos hablado muy claramente.
Por eso el caso de Adán, ¿verdad?
Que Adán dice que Dios lo hace dormir a Adán y le toma al costado.
Y cuando Adán ve a Eva, dice esta es carne de mi carne y hueso de mis huesos.
Solo es una semejanza.
Y la iglesia tiene que ser igual.
O sea, cuando Cristo venga, tiene que.
Cuando Cristo venga, tiene que ver eso en la iglesia.
Hayas carne de mi carne y hueso de mis huesos.
Tiene que haber una realidad en él.
Ahorita no.
Ahorita puede ser una niña.
Puede ser una jovencita que no está preparada para casarse.
Tiene que casarse.
Puede ser que esté santificado.
Algunos dicen que la iglesia vive santificada.
Y hay un montón de cosas.
Pero bueno, hagámoslo.
Hagamos esa teoría que la iglesia está santificada
y ahí está limpia, sin macha y sin tacha.
Pero está joven.
No ha crecido.
Necesita crecer.
Necesita madurar.
Porque siempre hay teorías acerca de esta situación,
pero eso a veces es un poquito más delicado que eso.
Pero tenemos que estar dos cosas.
Mantenernos alerta y velando.
¿Cómo nos mantenemos alerta?
Por la palabra.
¿Dónde tenemos nuestra mente?
¿Cómo velamos?
A través de la oración.
Si nos mantenemos orando, no nos vamos a quedar dormidos.
En términos espirituales, obviamente.
Porque a veces con una hora se queda dormido.
Pero bajo la idea de la palabra y la oración.
Sostener la mente con la palabra.
¿Dónde tengo mi mente?
¿Dónde tengo mi corazón?
¿Dónde tengo mi sentir?
Y ¿cómo me mantengo en eso?
Con la oración.
Mantenerse alerta y velando.
¿Por qué?
Porque Cristo viene pronto.
Si yo no estoy bajo esa idea, las preocupaciones me van a invadir.
Porque mi corazón se va a enfocar en las cosas que son del mundo.
Porque el mundo funciona de una manera.
Entonces vamos a orar para que el Señor nos ayude.
El Señor nos ayuda aquí a tener la idea de que Cristo viene pronto.
Y por lo tanto, mantener y sostener esa idea.
Ese pensamiento.
Todo lo que corresponde a la preparación de la novia.
A la preparación de nuestro corazón, etc.
Y en oración continua.
Por eso se velan en todo tiempo.
Orando en todo tiempo.
Para no quedarnos dormidos.
Porque si nos quedamos dormidos, el enemigo,
como en la parola del trigo y la cizaña
Mientras estaban durmiendo, ¿qué hizo?
Sembró.
¿Qué nos van a sembrar?
Preocupaciones.
Entonces tenemos que estar en la palabra y en la oración.
Continuamente.
Bajo la esperanza de que Cristo pronto volverá.
Inclusive alguien dirá, hermano, pero igual si Cristo no viene, ¿yo me muero o qué?
Eso de que Cristo venga pronto no sirve.
Pero sí sirve porque la Biblia dice que los muertos en Cristo resucitarán primero.
Es decir, que inclusive aquellos que están muertos están bajo la esperanza de Cristo.
Porque si yo ahorita estoy bajo la esperanza de Cristo y
me preparo y yo muero, de igual manera Cristo va a venir.
Porque dice que los muertos en Cristo resucitarán primero.
Pero si alguien viene y no se prepara y vive sus pecados
a pesar de ser creyente y sigue sin consagrarse, etc.
Cuando él muera, no va a morir en Cristo, va a morir en pecado.
Y cuando venga la venida, no se van a venida.
Él no entra en esa resurrección de primicias.
Él entraría en otra resurrección que es la última.
Porque él no participaría de ser parte de la novia.
Porque claramente esto hablamos, por eso se habla de la cosecha ahora.
Él no dio fruto.
¿Cómo va a ser cosechado?
Porque cuando se habla de cosecha, cuando hablamos en principio de año acerca
de la lluvia tardía, que la lluvia tardía marca y define el tipo de fruto.
Y que si en la lluvia tardía hay un fruto...
La lluvia tardía define que hay un gran fruto.
Y por lo tanto se da la cosecha de ese fruto.
Entonces, si la persona ni siquiera se dejó, por así decirlo, sembrar,
ni siquiera produjo cosecha, ¿cómo va a ser cosechado?
Porque hemos hablado de que la venida de Cristo es después de la lluvia tardía.
¿Por qué?
Porque se toma la cosecha después de la lluvia tardía.
Y eso es lo que habla el tríbulo de Cizaña.
Que los ángeles en la cosecha veneran y se llevarán.
Entonces, si esa persona no dio fruto, ¿cómo se lo van a llevar?
Si no es cosecha, no dio fruto al ciento por uno.
No puede participar de ese arrebatamiento.
No puede participar del ser tomado para la novia.
Él entraría en el otro grupo, por así decirlo, ¿verdad?
Ya, porque claramente, inclusive las personas que están en la tierra,
si están con sagrades preparadas, también se van a ir.
Y aquellos que no se van a quedar.
Por eso que dice la Biblia que aquellos serán
limpiados sus vestiduras por la sangre del cordero.
Y no está hablando que van a ser nuevos salvos.
Estábamos hablando de santificar sus vestiduras.
Por eso va a hablar la iglesia de Sardis.
Porque ellos no limpiaron sus vestiduras, vino Cristo.
Se quedaron porque no tenían sus vestiduras santificadas.
Y por lo tanto tienen que santificarlas.
O sea, Cristo no va a decir, bueno, ah, no, ahí te está sucio.
Ahí quédate sucio.
No, te tengo que limpiar.
Y por eso en la tribulación dice que vendrán muchos de la tribulación con sus
vestiduras limpias en la sangre del cordero.
Porque pasaron tribulaciones.
Entonces, por eso que independientemente si Cristo viene
hoy o viene entre mil años, la idea es siempre la misma.
Hay una esperanza de su venida.
Y ya sea que lo esperemos vivos o muertos, pero lo vamos a esperar.
Porque todos están bajo esa expectativa, bajo esa esperanza.
Por eso es que los muertos en Cristo resucitarán primero.
Y nosotros, juntamente con ellos.
¿Quiénes ellos?
Aquellos que durmieron o murieron.
Seremos transformados.
Y luego tomados.
O sea, hay una resurrección primero.
Luego con los vivos y los muertos.
Son transformados.
Y luego esos son arrebatados o tomados.
Y eso creo que lo habla Tesalonicenses con Corintios.
Porque Corintios habla de los cuerpos.
Los cuerpos de gloria, cuerpos espirituales, etc.
Entonces, hay una esperanza.
La esperanza de su venida nos va a mantener a
nosotros a no ser llenados de preocupaciones.
Si dejamos la mirada y apartamos la mirada
de eso, nos van a invadir las preocupaciones.
Entonces vamos a orar, Padre.
Te damos las gracias por tu amor inagotable.
Por tu bondad, por tu fidelidad.
Porque tú nos has dado la vida.
Porque tú nos has dado esta esperanza de tu venida.
Que es una gran esperanza que nos ayuda a mantenernos
firmes bajo todas las cosas que hay aquí en la tierra.
Y si en dado caso nosotros muriéramos y tú aún no has venido, de igual manera nuestro
ser estaría bajo la expectativa de tu venida.
Y queremos estar preparados para ello.
Tenemos que estar consagrados.
Queremos morir, por así decirlo, en ti.
No en pecado.
No queremos morir en pecado.
Queremos morir en ti.
Y como dice la palabra, el que esté muerto en Cristo realmente vivirá.
Porque Dios no es Dios de muertos, sino de vivos.
Te agradecemos por todo, amado mío, Dios de nuestra salvación.
Ayúdanos hoy a glorificar, a enfocarnos en ti, a estar
mantenernos atentos y velándonos para el tiempo de tu venida.
Te agradecemos por darnos esta esperanza.
Y ayúdanos a no dormirnos, sino a orar continuamente.
Orar en todo tiempo.
¿Por qué?
Porque tú vienes pronto.
Y no queremos que nos siembren cizaña.
Ni trigo, perdón.
No queremos que nos siembren trigo.
Te lo agradecemos, amado padre y amigo.
Para ti, gloria, honra, honor.
Por ella le avanza.
Ayúdenos, por favor, a vivir la palabra.
No solo a saberla o a recitarla, sino a vivirla.
Saber cómo aplicarla.
Saber cómo vivirla.
En el nombre de Jesús te lo pedimos.
En Cristo Jesús, amén.
Dios los bendiga.
Un fuerte abrazo.
Vamos ahorita por las personas que quieran aceptar a Jesús como Señor y Salvador.
Padre, venimos hoy delante de ti confesando que tú eres Señor y Salvador.
Y de que Jesucristo nos libró de la muerte en la Cruz del Calvario y nos reconcilió
contigo por medio de ese acto de salvación.
También, Él es el único intercesor entre tú y nosotros.
Queremos hoy arrepentirnos de todo pecado y buscarte.
Sabemos que tú resucitaste a Jesús dentro de los muertos.
Y ahora tenemos vida eterna.
Te lo agradecemos, Dios, de nuestra salvación.
Queremos adorarte.
Queremos contemplarte.
Y queremos caminar delante de ti arrepintiendo de todo pecado.
Ayúdanos a ser bautizados en agua.
Bautizad con tu Espíritu Santo y participad de la Santa Cena.
En el nombre de Jesús, amén.
Amén.
Vamos a orar por último por las diferentes necesidades.
Como dice la palabra, mi Dios, pues, superará todas vuestras necesidades
conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús.
Dios y Padre, venimos hoy delante de ti sabiendo que tú provees.
Provéenos hoy de tu Espíritu Santo.
Provéenos hoy de tu palabra.
Provéenos hoy de tu amor, gozo, paciencia, un espíritu de gracia y adoración.
Provéenos hoy de sabiduría y revelación.
También te pedimos hoy por las manifestaciones de señales maravillosas y
prodigios y de sanidades para que las personas crean a tu Evangelio.
También pedimos, amado Padre, por medicina, por comida,
trabajo y otras cosas que las personas necesitan.
Pedimos hoy por la restauración familiar.
Pedimos hoy para que tu gloria sea en nuestras vidas.
Pedimos hoy, Padre, que atiendas a la vida del
huérfano, a la anciana y al padre y madre soltero.
Te lo pedimos y agradecemos, amado amigo y pastor.
Pedimos hoy, Padre, porque Guatemala y los países que nos escuchan se han guardado
del mal, se han protegido la niñez de los países, nos libre de todo cartel,
terrorismo, pandillas, ideologías y brujerías.
Y te pedimos que nos guardes de todo mal.
Te pedimos hoy, Señor Jesús, que nos libres de la arrogancia y la altivez y que
envíes obreros a la cosecha, porque la cosecha es mucha y los obreros son pocos.
Te lo agradecemos, amado Padre y amigo, para la alabanza
de la gloria de tu gracia en Cristo Jesús, Señor nuestro.
Amén.
Dios los bendiga.
Nos vemos más o menos a unos 40 o 30 para el otro tema.
Paz y gusto a sus vidas.
Amén.