Bendiciones amados en Cristo Jesús, yo lo bendiga, un fuerte abrazo,
que la gracia y la paz de Dios sea con todos ustedes, por amor y gracias a Dios
estamos aquí para poder compartir con ustedes de la palabra.
El día de hoy pues tenemos, o continuamos con lo que hemos estado hablando,
lo que son los espinos y las preocupaciones.
En este caso el tema es no te preocupes, no seas perezoso.
Y vamos a indagar en esto, o sea, ¿por qué hace referencia a eso?
Porque no es algo propio necesariamente, sino que algo
que la Biblia dice sobre este tema y las preocupaciones.
Aunque específicamente no usa la palabra preocupación,
el versículo que vamos a ver, pero va relacionado.
Entonces antes de comenzar vamos a orar para que el Señor nos
ayude a entender lo que queremos transmitir el día de hoy.
Para el nombre de Jesús le damos las gracias, porque tú eres fiel, sabio y
verdadero, porque tú nos amas, nos sostienes, nos bendices y nos socorres.
Nos has dado la fuerza para estar delante de ti, para
amarte y bendecirte y adorarte en espíritu y verdad.
Ayúdanos hoy Señor a ser sabios, a ser mansos y
humildes de corazón y poder alegrarnos en tu salvación.
Te agradecemos por amarnos y fortalecernos y darnos de tu amor y de tu delicia.
Ayúdanos a esperar la venida de Cristo, ayúdanos a estar en tus misericordias y
ayúdanos a regirnos a tu palabra para que todo
sea para el alabanza y la gloria de tu gracia.
Cristo viene pronto y su galardón con Él, por lo tanto ayúdanos a esperarle.
También Padre, declaramos que no a nosotros o a Jehová, no a nosotros,
sino a tu nombre sea la gloria, por tu misericordia, por tu fidelidad,
porque tú nos has hecho y no a nosotros mismos.
Entregamos hoy nuestro corazón a ti y nuestra mente para aprender de ti.
En el nombre de Jesús.
Amén y Amén.
Ok, vamos a entrar ahorita en detalle.
Tenemos acá, como ya mencionamos el tema, no te preocupes, no seas perezoso.
Entonces, recordemos que estamos hablando acerca del reino de los cielos o el reino
de Dios, pero también que esta parte del reino de los cielos o reino de Dios,
nos hemos enfocado en las palabras de Jesús.
Y ya que hemos hablado de que para poder aprender del
reino, debemos aprender de alguien perteneciente a Él.
Es como el caso de que si yo quisiera aprender otro idioma, llámese inglés o
portugués, o inclusive quisiera aprender de un país en específico, obviamente yo
podría leer acerca de eso, hagamos de cuenta en Wikipedia o preguntarle a la
inteligencia artificial, pero lo mejor sería prácticamente tratar con esa persona
o con esa persona que hable ese idioma, porque ya conozco muchas cosas y me va a
hablar y me va a dar a conocer por palabra y por acción o por actitud.
Es como en su forma de vida.
¿Por qué?
Porque ciertas personas que pertenecen a ciertos países tienen cosas muy
particulares en su forma de actuar o de hablar.
Entonces uno detecta y dice, ah, tú eres de Guatemala,
tú eres de El Salvador, tú eres de Nicaragua.
¿Por qué?
Porque tu forma de hablar lo delata.
¿O por qué?
Porque este tipo de actitud solo lo hacen en ese país.
Entonces en este caso Jesús es del Reino de los Cielos.
Al verlo a Él y al oírlo a Él podemos entender
cómo es el Reino de los Cielos o el Reino de Dios.
Y entre algunas de las cosas que hemos estado viendo es cuando Jesús dice en un
libro de Marcos con relación a la palabra del
Salvador, el Reino de los Cielos es semejante a.
Es decir, que el ciudadano del Reino y el príncipe del Reino,
Jesús, nos está enseñando cómo es el Reino de los Cielos.
Por lo tanto, hemos estado hablando de la parábola del Sembrador.
Ahora, en Marcos 4.7 dice lo siguiente.
Otra parte cayó entre espinos y los espinos crecieron y la ahogaron y no dio fruto.
Entonces esto es parte de la parábola del Sembrador que Jesús está hablando.
Y luego viene Marcos capítulo 4, versículo 18 al 19, dice 18.
Otros son aquellos en los que se sembró la semilla entre los espinos.
Estos son los que han oído la palabra.
Versículo 19.
Pero las preocupaciones del mundo y el engaño en las riquezas y los deseos de las
demás cosas entran y ahogan la palabra y se vuelve este.
Entonces, si nos damos cuenta aquí, como hemos estado mencionando,
Jesús muestra primeramente lo que es la parábola con relación a los espinos y
luego da una explicación indicando de que la semilla fue sembrada, pero también al
mismo tiempo es sembrado una semilla de espinos.
Hemos mencionado de que es, o por lo menos la pregunta
que yo me hacía en su momento es, ¿qué hace ahí el espino?
O sea, si sabemos que se va a sembrar, ¿por qué hay espinos?
Y hay varias respuestas para eso, no es una única.
Y las que hemos mencionado es de que hay que estar
atentos a que una semilla de espinos no quede en el lugar.
Porque, por ejemplo, uno puede tener todo
limpio el terreno, pero ¿qué es lo que sucede?
Una semilla de espinos puede ser sembrada.
Hemos hablado de que hay portadores de semillas, ¿verdad?
Que son, una, los animales, el viento y las personas pueden portar semillas.
Inclusive en su momento mencionamos acerca de las ovejas, que las ovejas también
pueden, por decirlo, trasladar semillas, ¿verdad?
A veces con los pies o algunas otras cosas que, por ejemplo, ellos van caminando en
la tierra, toman de alguna manera esas semillas
y pues, por andar caminando, las van esparciendo.
Entonces, los animales, las personas o el
viento pueden colocar semillas donde no había.
Es decir, uno puede tener un terreno sin semillas de
espinos, pero hay factores externos que traen esas semillas.
En su momento hablamos de los espíritus que representaría el viento, las personas
que, como dice la Biblia, nuestra lucha no es contra carne y sangre.
Es decir, los espíritus toman personas para trasladarnos preocupaciones.
O, como por nuestras naturalezas animales, es decir, por los pecados y demás,
estamos trayendo nosotros espinos.
Pero puede ser que no exista.
Por eso la idea, como hablamos en su momento, es de
estar atentos a verificar si hay o no hay espinos.
El segundo punto es de que puede ser que el espino ya
esté allí, pero que nosotros no lo hemos quitado bien.
Porque cuando hay un seto de espinos y se quita,
aparentemente, puede ser que todavía quede parte de la raíz.
Y a pesar, a veces, que está seco, por lo que
había investigado, puede volver a manifestarse.
Entonces, hay que quitar bien de raíz el espino.
Y en otro caso, puede ser que uno no se entere que hay
una semilla de espinos allí y comienzan a crecer juntos.
La situación con los espinos, como hemos hablado, es de
que el espino crece más rápido hacia abajo y hacia arriba.
Hacia abajo, también por sus raíces ser fuertes, consumen más humedad y recursos,
o, por ejemplo, lo necesario para crecer.
Y si hay un trigo, lo que va a hacer es quitarle prácticamente
al trigo de sus nutrientes, y de esa humedad que necesita.
Y cuando el trigo crece, también, pues es bloqueado y
no puede tomar la luz suficiente para seguir creciendo.
Entonces, por eso hay que observar cuáles preocupaciones
hay, pero en cuáles espinos hay, y quitarlo del corazón.
Y por eso hay que estar velando, hay que estar atentos, hay que estar
diligentes para ver si hay espinos y quitarlos.
Claramente aquí, como también hemos hablado, hay categorías de espinos.
Que lo hemos mencionado, por ejemplo, cuando estuve revisando sobre los espinos,
que hay diferentes categorías de espinos.
O sea, no existe una única.
Algo así como cuando hablamos de los pedregales, ¿verdad?
Y los pedregales es una piedra y listo.
O sea, no es como que hay gran tipo de piedra.
Pero en el caso de los espinos hay categorías.
Por ejemplo, hay espinos que dan fruto y hay otros espinos que no dan fruto.
Entonces, en este caso, en el versículo 19 dice, pero las preocupaciones del mundo,
el engaño en las riquezas y los deseos de las demás cosas.
Entonces, aquí nos están hablando de tres categorías de espinos.
Entonces, unas pueden aparentemente mostrar que hay fruto, pero siguen siendo espinos.
Entonces, pero actualmente nos hemos estado enfocando acá, en las preocupaciones.
Ya después iríamos sobre los engaños y sobre los deseos,
pero nos hemos estado enfocando en las preocupaciones.
¿Qué quiere decir?
De que las preocupaciones van a ahogar la palabra que Dios ya me ha hablado.
Entonces, yo tengo que saber cómo tratar contra las preocupaciones.
Que hemos estado hablando ya en una serie de videos de varios temas, ¿verdad?
Acerca de cómo filtrar los pensamientos.
Hemos hablado de cómo enfocarnos en la comunión con Dios.
Saber que tenemos un padre.
Varios temas para ir en contra de la preocupación.
Para que cuando vengan situaciones en nuestras vidas, no estemos preocupados.
Más bien nosotros vamos a enfrentar eso y no tengamos preocupaciones.
Porque la idea de la preocupación es ahogar prácticamente la semilla.
Claramente, por eso mencionamos también que la semilla sembrada y el enemigo
después de ser sembrada, puede buscar colocar una preocupación
para que no le prestemos atención a esa palabra brindada.
El ejemplo que hemos puesto es el ejemplo del trigo y la cizaña.
Aunque hemos hablado que la estrategia es diferente,
porque en la cizaña la idea no es ahogar al trigo.
La idea es que crezcan juntos.
La estrategia es diferente.
Pero en el caso de...
Ah, y perdón.
Con la cizaña también es que cuando vayan creciendo, arranquen uno con el otro.
Pero en el caso de lo que es, en este caso en particular,
la idea es de que no pueda crecer en ningún momento.
Entonces el enemigo, cuando uno está
dormido, va a buscar colocar preocupaciones.
Entonces, por esa razón, nosotros debemos aprender
a saber cómo lidiar con las preocupaciones.
¿Para qué?
Para que la palabra de Dios puesta en nosotros fructifique.
¿Por qué?
Porque la Biblia dice que tenemos que ser buena
tierra, que de al 30 al 60 y al 100 por 1.
Prácticamente es que demos fruto abundantemente.
Y el enemigo va a buscar que no demos ese fruto.
Esto es lo que siempre hemos estado hablando, porque doy una base de por qué
estamos hablando de estos temas, para que veamos la importancia del mismo.
Ahora entremos ya en el punto que nos compete
el día de hoy, que ya sería no seas perezoso.
Proverbios 15, 19 El camino del perezoso es como un seto
de espinos, pero la senda de los rectos es una calzada.
Ok, entonces si nos damos cuenta acá, aquí no dice la palabra preocupación,
pero sí dice la palabra espinos.
El camino del perezoso es como un seto de espinos.
Y entendemos que los espinos, que son preocupaciones,
engañan las riquezas o deseos del mundo.
Pero específicamente nos estamos enfocando
ahora en qué, en lo que es las preocupaciones.
Entonces el camino del perezoso, si lo traduciríamos en términos
espirituales, sería el camino del perezoso es como un seto de preocupación.
Si nos regimos plenamente al área de la preocupación.
El camino del perezoso es como un seto de preocupaciones, es un seto de espinos.
Pero la senda de los rectos es una calzada.
Entonces cuando se habla de calzada, aquí ya no hay preocupaciones,
ya no hay engaños en las riquezas, y ya no hay deseos del mundo.
Es decir que su camino está libre para caminar rectamente.
Entonces aquí nos llevan a que nosotros tengamos una transición.
Es decir, para no tener preocupaciones, uno tiene que ser recto en su corazón.
Para no tener las otras cosas.
Ahora, claramente hay que ver un par de cositas también acá.
Primero para saber qué es perezoso.
Porque uno puede tener una idea, de alguna manera, de
qué puede ser perezoso, pero no entenderlo del todo.
Vamos a ver acá el versículo...
Esto según la Real Academia Española, el diccionario, qué definen como perezoso.
Dice, negligente, descuidado o flojo en hacer lo que debe o necesita ejecutar.
Similares, desganado, desidioso, vago, holgazán, indolente, negligente,
haragán, dejado, apático, descuidado, remolón, acostadote, tiramiento, gandul.
Antónimos y contrarios, diligente, trabajador.
Dos, tardo, lento o pesado en el movimiento o en la acción.
Similares, lento, tardo, pausado, parsimonioso, seguro.
Contrarios o antónimos serían ágil, rápido.
Y la última definición que es, dice, que por demasiada afición a dormir
se levanta de la cama tarde o con repugnancia.
Y luego ahorita vamos a ver lo que es seto.
Dice, cercado, hecho de matas o arbustos o de los palos o varas entre tejidos.
Similares, cercado, cerca, cerco, valla, estacada, empalizada.
Y aquí puso una imagen prácticamente para que se pueda ver
de mejor manera a qué se refiere con el seto de espinos.
O para mostrar una idea más o menos, ¿verdad?
Pero obviamente sabemos que hay algunas
personas que no lo van a poder ver por el audio.
Pero prácticamente son dos imágenes, una donde una persona está caminando sobre
un seto de espinos, que obviamente le va a
costar y va a ser difícil por todo lo que tiene.
Pero una persona que camina rectamente en una calzada a
un lugar pues no tiene ningún obstáculo, por así decirlo.
Y aquí entra el detalle, ¿verdad?
Porque la pregunta sería ¿Por qué para el
perezoso su camino es como un seto de espinos?
¿Qué tiene que ver esto con la preocupación?
Y la respuesta se da porque recordemos de que
las cosas a veces no solo vienen de la nada.
Hay cosas que sí se van a manifestar claramente de la nada, ¿verdad?
O sea, hay cosas que nos caen a nosotros de la nada
y nosotros prácticamente vemos cómo solucionamos.
A veces puede ser algún problema económico, alguna enfermedad.
Algunas cosas que de repente caen y no nos preguntan nada.
O sea, no es como que uno tenga forma de prepararse para ciertas cosas, ¿verdad?
Y a veces vienen de junto.
Pero hay otras cosas que nosotros sí podemos prepararnos antes.
Ya sea de una forma preventiva o algo sobre lo que puede ser necesario.
Y ahí es donde entran otros versículos para ayudarnos a entender esto, ¿verdad?
Voy a leer acá, en el versículo...
Creo que es...
Vamos a poner este... Proverbios 20 del 3 al 5.
No, esto creo que era el versículo 4, perdón.
Proverbios 24 dice...
Desde el otoño el perezoso no hará, así que pide durante la cosecha,
pero no hay nada.
Esto es bien importante porque nos habla de la preparación.
Dice, desde el otoño el perezoso no hará, así que pide durante la cosecha,
pero no hay nada.
Es decir, de que él en otoño tenía que sembrar y cosechar.
Perdón, tenía que preparar la tierra y sembrar.
Y luego, después de ese periodo, después de que pase la lluvia tardía,
él tendría que cosechar porque tendría que tener fruto, pero como él no sembró,
obviamente ahora tiene preocupación por saber qué comer, porque no sembró.
Y le toca que ahora andar pidiendo preocupado para que
le den comida, porque él no tiene, nunca se preparó.
Y aquí es donde entra también el otro versículo de Proverbios 6.6.
Dice... Mira la hormiga, perezoso, observa sus caminos y se sabio.
Y también dice Proverbios 30.25, las hormigas, pueblos sin fuerza,
que preparan su alimento en el verano.
Entonces, si nos damos cuenta, ellos están como
que precaviendo las cosas que habrán de venir.
Pero el perezoso, al saber que hay cosas que van a venir, pero él no preparar las
cosas, entonces comienzan sus preocupaciones.
En el momento no, porque en el momento dice, qué aburrido, ahí mira cómo salgo.
Pero de repente se van a manifestar las cosas y él comienza a preocuparse.
Es decir, que hay preocupaciones que vienen por nosotros ser perezosos,
por no estar preparándonos, por no estar atentos.
Al principio no lo vemos como una preocupación.
Al principio es como disfrutar de la vida, tranquilo, no pasa nada.
Pero al momento, cuando vienen las circunstancias, cae
el problema y después andan preocupados por las cosas.
Por eso en el caso que vimos aquí en el versículo 20.24 dice, Desde el otoño el
perezoso no hará, así que pide durante la cosecha, pero no hay nada.
Es decir, que él cuando tenía que sembrarse, cuando tenía que hacer algo,
él andaba feliz de la vida, molestando, paseando, tal vez durmiendo en su casa.
Pero cuando vino el tiempo de la cosecha y no tenía qué comer, porque obviamente no
es como ahora, verdad, que ahora de alguna manera uno va al supermercado o algo,
pero en ese momento si alguien no cosechaba, ¿de qué iba a comer?
Tenía que sembrar para cosechar y poder alimentarse.
Entonces él no tiene y va a otros a pedirle.
Entonces él anda con la preocupación ahora de qué voy a comer.
Y no solo en eso, sino en otras áreas.
Pero eso también obviamente en nuestra vida actual también se manifiesta.
¿Por qué?
Porque obviamente al principio hay personas que tal vez no estudian,
quieren andar de fiesta en fiesta, haciendo relajo, etc.
Pero cuando van avanzando en la vida, se van a topar con situaciones como hay
que pagar impuestos, se tienen hijos, hay muchas cosas que realizar.
Se necesitan otras cosas.
Entonces la gente comienza a preocuparse porque ahora no encuentra trabajo,
porque no tiene estudios.
La persona tal vez le sale muy cara las cosas.
Inclusive si tiene un trabajo no quiere ir porque le da pereza y por lo tanto no le
pagan, no lo despiden, tienen que buscar otro trabajo.
Entonces si nos damos cuenta que al principio la vida de juventud fue fiesta,
fue hacer un montón de cosas y que él vivió prácticamente como un perezoso,
eso trae después un conjunto de preocupaciones para la persona.
Y la persona dice, ah mira cómo lo arreglo para cuando yo ya esté mayor.
O como hay algunos, creo que series de televisión que hablan como que hay,
por ejemplo, el yo del futuro lo va a ver cómo lo resuelve.
Entonces si nos damos cuenta hay muchas situaciones o preocupaciones que van a
venir por negligencia nuestra, de que podemos estar viendo o podemos
estar observando las situaciones, pero nosotros no estar tomando acciones
por lo que estamos viendo que habrá de venir.
Y eso después va a traer preocupaciones.
Entonces el punto está en estar atentos y diligentes a lo que habrá de venir para
prepararnos para que cuando venga el momento no tengamos preocupaciones.
Estemos prácticamente tranquilos.
¿Por qué?
Porque ya sabemos que habrá de venir y nos preparamos conforme a eso.
Entonces no tenemos ninguna preocupación.
Uno de los ejemplos que podemos poner es el ejemplo de José.
Vemos con José que prácticamente Dios le muestra a Faraón un sueño donde iba a
haber abundancia y donde iba a haber prácticamente un tiempo de escasez.
Cuando Dios usa a José para mostrar el sueño, José
también no fue prácticamente una persona común.
Ahí mire cómo sale Faraón.
Qué aburrido decirle la interpretación.
No, él le dice, mira, esta es la
interpretación y te aconsejo que hagas esto.
Coloca una persona sabia que haga esto, esto y esto y lo otro.
Y él prácticamente fue sabio, prudente y diligente en dar
el consejo, porque él podía haberse ahorrado el consejo.
Pero cuando él escucha, prácticamente Faraón dice, bueno,
te voy a colocar a ti porque no creo que haya alguien más.
Y él fue diligente en guardar prácticamente
alimento para cuando viniera el tiempo de escasez.
No fue como a disfrutemos ahorita, porque ya va
a venir el tiempo difícil y ahorita disfrutemos.
No, él se preparó.
Claramente, cuando vino la situación de cuando ya vino el tiempo, el tiempo de la
escasez, ellos ya no estaban preocupados, porque ellos ya habían tomado
diligentemente, no de forma lenta, no de forma, por ejemplo, así como
descuidada o de, ah, qué aburrido meter esto en los graneros.
No, ellos sabían que iban a venir ciertos momentos
difíciles y estaban preparándose para el tiempo difícil.
Entonces, cuando vino el tiempo difícil, Egipto fue una, en ese momento,
fue una nación o una ciudad, no sé cómo llamarle, o un reino que estuvo firme,
no estuvo preocupado.
Ellos tenían el recurso porque ellos habían visto
lo que habría de venir y se prepararon para ello.
Para ellos no tenía preocupación.
Las preocupaciones vinieron en los otros pueblos, pero
los otros pueblos vinieron a buscar refugio en Egipto.
Y claramente por eso también los acoge José a
sus hermanos y les brinda el apoyo necesario.
Pero es porque él se preparó para lo que habría de venir.
Si José lo mira así como que, ah, bueno, ahí mire
cómo sale el faraón, igual yo me voy a morir.
Entonces, eso hubiera traído repercusiones para el reino de Egipto y hubieran estado
preocupados y haciendo otro tipo de situaciones.
Entonces, lo que quiero entender con esto es que muchas preocupaciones vienen a
veces porque nosotros hemos sido perezosos.
No las hemos considerado, no las hemos visto.
Hemos sido lentos para solucionar cosas que por no
hacerlo ahora, en el futuro va a traer preocupaciones.
Y Dios a veces nos está avisando a nosotros, pero no estamos haciendo caso.
Claro, también una persona, si está haciendo las cosas, pues tampoco tiene que
acelerarse o preocuparse, porque de alguna manera está buscando hacerlo.
Solo hay que ser a veces un poquito más
inteligente o sabio para poder resolver las cosas.
Pero mi punto principal de lo que estoy mencionando hoy es hay preocupaciones que
vienen porque nosotros no nos hemos estado preparando y eso obviamente lleva a que
hay personas que nos dan consejos de las cosas que nosotros tengamos cuidado,
pero que nosotros no atendemos a esos consejos.
Porque también hay un pasaje donde dice que el perezoso
se cree más sabio que siete personas que sepan aconsejar.
O sea, eso es muy serio.
O sea, que cuando uno piensa a veces con respecto a pereza, uno piensa que solo se
está durmiendo, pero no bajo el contexto de la Biblia,
sino que el perezoso también piensa que él tiene la razón.
Por eso que presenció en ese pasaje que dice el perezoso
se cree más sabio que siete personas que sepan aconsejar.
Entonces, cuando al perezoso le dan un consejo, él no lo quiere seguir.
Porque dice, yo estoy bien, ¿para qué voy a meterme a trabajar?
¿Para qué voy a hacer esto?
¿Para qué voy a hacer lo otro?
¿Para qué voy a prepararme para el futuro?
Entonces, él crea su propio consejo y sus propias palabras.
Entonces, por eso no se sigue el consejo.
Por eso mencionaba el caso de que a veces cuando uno está joven, uno no quiere ir a
estudiar, uno no quiere hacer muchas cosas.
Los padres a veces nos aconsejan diciendo, mire
mí, vaya a estudiar, le va a ir mejor en la vida.
Y hay personas que no escuchan.
Y ya cuando vienen, o por lo menos en mi caso, gracias a Dios, pues que mi padre
estuvo constantemente, igual que mi madre, incentivándome a estudiar y estudiar.
Obviamente, uno ya se gradúa, tiene más opciones de trabajo.
Uno, o por lo menos en mi caso, gracias a Dios, no
tenía ningún tipo de problema con encontrar trabajo.
Pero sí sé que hay personas que no estudiaron,
estuvieron en fiesta en fiesta, no entregando las cosas.
Y de alguna manera hay muchos, no todos, obviamente, de que ahora están
llenos de preocupaciones de cómo van a ser para pagar.
A veces buscan dos trabajos y muchas otras cosas
porque no siguieron el consejo de sus padres.
¿Por qué?
Porque se creyeron más sabios en su opinión que los padres.
Y no quisieron seguir el consejo.
Y ahora están viendo las consecuencias de sus actos.
Ahora están llenos de preocupaciones.
Su camino se ha vuelto un seto de espinos.
Un camino de preocupaciones.
Y están viendo cómo resuelven, ¿verdad?
Porque obviamente no es fácil.
Más aún a veces que la economía de los países no ayuda.
Y hay un conjunto de preocupaciones que se están viviendo.
Y por eso que a veces Dios envía consejos.
Y uno de los consejos también es, obviamente, leer la Biblia.
Porque nosotros entendemos que en esta tierra
a veces no nos enseñan a nosotros a ser sabios.
Nos enseñan a tener un conocimiento de alguna manera terrenal.
En este caso de matemáticas, sociales, literatura
y otras cosas que nos enseñan a nosotros.
Pero no nos enseñan a ser sabios.
No nos enseñan a ser inteligentes.
No nos enseñan muchas cosas de cómo vivir.
Y ahí es donde entra prácticamente Cristo y su palabra.
Y no solo eso, sino que no solo nos enseña, sino
que también nos muestra qué vendrá en el futuro.
Porque obviamente hay cosas que uno no sabe lo que habrá de venir.
Pero Dios avisa con tiempo para que nosotros nos sujetemos a su palabra.
Por eso en Salmo 119 uno dice, Bienaventurados los rectos de corazón...
Lo voy a leer mejor para que no se me vaya.
Porque a veces se me va este versículo, pero lo voy a leer.
Porque tiene que ver con también el pasaje de Proverbios.
Leer el Salmo 119 uno dice, Cuán bienaventurados son los de camino
perfecto, los que andan en la ley del Señor.
Ahora veamos el versículo que hemos estado viendo de los setos de espinos.
Proverbios, capítulo 15, versículo 19.
El camino del perezoso es como un seto de espinos,
pero la senda de los rectos es una calzada.
Y esto casa claramente con Salmo 119 uno.
Cuán bienaventurados son los de camino
perfecto, los que andan en la ley del Señor.
Es decir, que aquella persona que anda conforme a la palabra del Señor,
su camino no va a ser de preocupaciones, porque Dios le está mostrando uno cómo
vivir, pero también le está mostrando las cosas que
han de venir para que él se prepare para esas cosas.
Entonces, ¿qué quiere decir?
Uno cuando lee la Biblia, Dios no sólo nos muestra lo que tenemos que poder hacer
ahora, sino que también las cosas que habrán de acontecer, acontecer hacia
nosotros o algunas otras cuestiones que se pueden ir dando.
Por ejemplo, en el caso hay un pasaje en la Biblia que dice el rey de Asiria vendrá
dentro de un año y se levantará en guerra en contra de ti.
O sea, Dios le está hablando prácticamente a este rey para que este rey tome acciones.
Si el rey se la pasa jugando, pasa embriagando, tomando malas decisiones,
no equipando a su ejército, después va a venir el
rey de Asiria y va a venir a levantarse en guerra.
Entonces el conjunto de preocupaciones se va a venir en contra de él.
Pero si él atiende a la voz de Dios y él se fortalece en su ejército, hace
estrategias, armas y todo, ya va a estar listo contra el asedio que va a venir.
Pero porque atendió a la voz del Señor.
Igual a nosotros, la Palabra nos deja ver muchas cosas que habrán de venir,
pero nosotros debemos ser obedientes a esa Palabra para que nosotros después no
tengamos el conjunto de preocupaciones por haber sido perezosos en la Palabra.
Por haber sido lentos para cumplir la Palabra.
Y por eso que a veces cuando vienen un montón de problemas, nosotros nos
preocupamos, nos afanamos y de repente el Señor
nos puede decir mira, ¿por qué estás preocupado?
Pues yo ya te vine enseñando de hace años de un montón de
cosas que no le pusiste atención y por eso andas preocupado.
Porque claramente cuando a veces uno se preocupa, uno pasa pruebas o procesos, etc.
Uno comienza a reflexionar y dice sí, esto me lo hablaron
hace 10 años, hace 5 años, pero no le puse atención.
Si tan solo le hubiera puesto atención a todas esas palabras que me hablaron hace
tiempo, ahora hubiera estado caminando mejor.
O sea, hubiera pasado la prueba de mejor manera.
Hubiera, tal vez, tenido menos aflicciones, menos preocupaciones.
Si tan solo hubiera puesto atención a las enseñanzas que me habían dado en el pasado.
Pero como no lo hice, ahora estoy preocupado, afanado, sin saber qué hacer.
Por eso es de que es importante que nosotros leamos la Escritura, no sólo para
resolver las cosas en el momento, sino para
que cuando vengan, sepamos cómo enfrentarlas.
Una persona una vez me dijo eso.
Yo le comenté eso, porque me llamó y me
preguntó ¿necesito que me ayudes con tal cosa?
Me dijo esta persona.
Y le di un par de consejos conforme a la Biblia.
Y yo le aconsejé, mira, te aconsejo lo siguiente.
No hagas lo que estás haciendo.
O sea, no busques soluciones cuando tengas el problema.
Más bien, lee antes la Biblia para prepararte para cualquier acontecimiento
que venga, para que cuando venga, ya sepas cómo tratar las cosas.
Y no lo que estás haciendo ahora, que tienes
el problema y andas buscando cómo resolverlo.
Y la persona me dijo, no, yo prefiero quedarme con esto.
Cuando tenga el problema, voy a ver cómo lo resuelvo.
Eso no es muy sabio, pues porque hay cosas que prácticamente traen un efecto.
Por eso que nos hablan a veces a nosotros de ser precavidos.
Porque es mejor prever que tratar con las cosas, ¿verdad?
Es, por ejemplo, cuando inclusive nos hablan de nuestra salud.
Que nosotros tenemos que tener una buena salud, etc.
Pero a veces por no tratarla, no tener una buena salud, no hacer ejercicio,
no comer bien, después tenemos ciertas enfermedades.
Y a veces tratar las enfermedades es difícil, porque nos dan una dieta
estricta, tenemos que hacer cierto tipo de ejercicios y prácticamente tenemos que
resolver el problema de nuestra salud en lugar de prevenirlo.
Y es más fácil o es más económico, en diferentes tipos de manera,
prevenir que después resolver el problema de la enfermedad, porque entonces nos toca
estar en camilla, una recuperación realmente.
Pero como uno fue perezoso en esas áreas, ahí después miro cómo lo resuelvo.
Ahí de pleno solo es que me dan una receta y yo tomar unos medicamentos.
Y traemos consecuencias a la vida.
Por eso que Dios, en su palabra, nos deja ver diferentes áreas,
diferentes cosas, inclusive espirituales, como
por ejemplo el caso de que él pronto vendrá.
Y hay que ser entendidos, ¿verdad?
Porque, por ejemplo, en el caso como habla la parábola las insensatas y las sensatas
de que unas llevaban el doble aceite y otras llevaban solo una medida de aceite,
cuando se escucha la voz del esposo, porque las dos se habían quedado dormidas,
pero escuchan la voz del esposo, vieron unas que se les acababa el aceite.
Y dijeron a las otras, danos un poco el aceite.
Ellas dicen, no, porque no sea que ustedes y nosotros nos quedemos sin aceite.
Mejor vayan ustedes a comprar.
Entonces, ¿qué andaban haciendo ellas?
Preocupadas, porque el esposo ya venía y ellas no tenían aceite.
Se habían quedado sin aceite.
Las otras ellas ya tenían aceite suficiente para poder esperar al esposo.
Entonces, ¿nos damos cuenta que ellas estaban preocupadas por aceite?
No.
Únicamente continuaban esperando al esposo.
Las otras, lastimosamente andaban preocupadas por ir a encontrar aceite a
esas madrugadas, porque obviamente eso sucede
en un acontecimiento nocturno, ¿verdad?
En las vigilias de la noche.
No acontece en la mañana.
Por eso es que llevan lámparas.
Por eso la vida habla que no sabemos si vendrán
a primera, segunda o tercera o cuarta vigilia.
Entonces, ellas estaban preocupadas en conseguir aceite.
Imagínense que nosotros nos digan, hijo, vaya a la
tienda a conseguir aceite para hacer unos huevitos.
Prácticamente en el día uno es fácil encontrar aceite, pero imagínense que nos
manden a nosotros a las tres de la mañana a una tienda para ir a comprar.
¿Dónde lo encontramos?
Algo así les estaba pasando a estas vírgenes
insensatas que no tenían el suficiente aceite.
Entonces andaban preocupadas.
¿Por qué?
Por no ser precavidas, por no ser sabias, por no ser diligentes.
En cambio las otras mujeres sí.
¿Por qué?
Porque aquí hay una comparación también entre lo perezoso y lo sabio.
Por ahí se dice vea a la hormiga, oh perezoso.
Dice sabio que prepara su alimento en el verano.
Entonces nosotros tenemos que hacer lo mismo, ¿verdad?
Tenemos que dejar la actitud de perezosos, la actitud de negligentes.
¿Por qué?
Porque si no vendrán acontecimientos en el futuro que no podemos lidiar con ellos.
Y por eso que Jesús constantemente nos dice,
miren, oren, velen para que no caigan en tentación.
Miren, estén preparados porque no sé, ustedes no saben que día habré de venir.
Entonces hay muchas cosas que Jesús está hablándonos,
pero que a veces nosotros no estamos atendiendo.
Y el problema que después eso se va a convertir en preocupaciones.
En pocas palabras, al no atender a la voz de Dios, al no atender
a la palabra de Dios, estamos creando un seto de espinos.
Estamos creando un camino de seto de espinos, ¿verdad?
Y eso nos va a nosotros prácticamente causar problemas.
Pero a veces decimos, no, es que leer la Biblia, que cansado, no la entiendo.
Eso sólo es para los pastores.
Y sólo uno espera ir el domingo que nos estén hablando un mensaje.
Si nosotros tomar la palabra, ser diligentes, ser prácticamente esforzados y
valientes en leer la palabra, porque eso nos va a
ayudar a quitar el seto de espinos que nosotros creamos.
Porque no pensemos de que nosotros no tenemos un seto de espinos ahí.
Porque cuando hablamos de la palabra del sembrador, hemos hablado de que el terreno
donde se va a sembrar tiene que ser limpiado.
Porque hemos hablado de que ciertamente la palabra
del sembrador habla del terreno donde se siembra.
Y ese terreno es el corazón.
Pero también hemos mencionado que no es como que fuera exclusivo.
Por ejemplo, una persona tiene un corazón junto al camino,
otro corazón de pedregales y otro corazón de espinos.
Sino que habla de que esos cuatro
escenarios pueden estar en un mismo corazón.
Es decir, una persona tiene un área de buena tierra, otra área de espinos,
otra de pedregales y otra junto al camino.
Y Dios siembra.
Por eso hemos hablado de que hay personas que, por
ejemplo, prosperan en el estudio de la palabra.
Otros prosperan en lo que es la oración.
Otros prosperan en alabanza.
Pero hay otros, por ejemplo, tal vez a una persona por creer
a la palabra y por edificar en eso, en alabanza le va bien.
Pero no ora, pero tal vez no lee porque esa palabra cayó
junto al camino y la otra tal vez cayó en los pedregales.
Entonces nosotros tenemos todos problemas.
Es decir, que nosotros en nuestro corazón ya tenemos
espinos, porque hay cosas a las cuales no estamos atendiendo.
Nos dicen que oremos y no oramos.
Nos dicen que leamos la palabra y no la estamos leyendo.
Y por lo tanto se está comenzando a crear un camino de espinos.
O estamos sembrando otras cosas en el corazón, porque como hemos hablado,
los espinos es una semilla que se siembra y que crece.
Por lo cual nosotros tenemos que ser diligentes en quitarla,
en removerla y eso va a llevar en tomar acciones necesarias.
Y claramente lo único que nos va a dar las acciones necesarias es la palabra.
La palabra nos va a decir a nosotros qué debemos hacer.
Porque inclusive alguien se puede estar
preocupando de que comete siempre el mismo pecado.
Ah, es que yo por qué vuelvo a caer en este mismo pecado y se preocupa y se afana.
Dios me va a castigar.
Dios va a hacer esto conmigo.
Dios va a hacer esto o lo otro.
Y ahí va tronándose los dedos, porque a veces le pasa a la gente.
Y lo otro caso es de que el enemigo, como Satanás, viene y comienza a decir sí,
mira lo que pasa hasta que no hiciste tal cosa,
que tú eres esto, que Dios te va a castigar.
Y el punto está que la Biblia ya nos enseña a saber cómo lidiar con esos.
Ya nos dice que el enemigo va a usar ese tipo de estrategias para atacarnos.
Y es lo que nos habla de Juan.
Primero Juan dice de que si alguno ha pecado, abogado tiene delante el padre.
Es decir, que Dios mismo nos pone un defensor
para que nos libre de las acusaciones del enemigo.
Y segundo, también Dios nos prevé de que uno puede pecar.
Y por eso dice Jesús, velen y oren para no caer en tentación.
Entonces si nosotros oramos y velamos, no vamos a caer en tentación.
Pero como nosotros no oramos y no velamos, terminamos cayendo en pecado.
Y por lo tanto nos preocupamos.
Y por lo tanto vienen un montón de cosas a nuestras vidas.
Y a veces vienen aflicciones, etc.
Porque si es que cómo voy a hacer esto, es que yo esto y lo otro.
Pero la misma Biblia nos está dando las soluciones.
Tanto saber cómo enfrentarnos con las acusaciones del enemigo.
Tanto para saber qué hacer después de haber pecado.
Como dice Hebreos, acercados con confianza al
trono de la gracia para el oportuno socorro.
Pero también ¿qué significa?
Bueno, el enemigo me va a volver a venir a tentar.
Porque fue lo que pasó con Jesucristo.
Cuando el enemigo tienta a Jesús en lo que se conoce como la tentación en el
desierto, dice que cuando Jesús vence las tres tentaciones,
dice que Satanás se aparta para volver a atentar a Jesús.
O sea, que el enemigo no se vio pero vencido.
Entonces, si el enemigo vio que nosotros caímos en pecado, cometimos algún tipo de
pecado, él va a buscar otra vez hacernos caer.
Es decir, que si uno no se prepara, va a volver a pecar.
Y si uno vuelve a pecar, van a volver a venir las aflicciones y las preocupaciones.
Por lo tanto, es mejor ser diligentes en la oración, ser entendidos en la oración,
para que cuando vengan otra vez a tentarnos en esa área, ya no peguemos.
Y por lo tanto, ya no hagan preocupaciones, ya no hagan acusaciones.
Más bien estemos resistiendo y presentarnos como aprobados delante del Señor.
Pero a veces nosotros no queremos resolverlo como que con fuerza de voluntad.
Y a veces no va a producir nada, porque como dice el apóstol Pablo en el
libro de Colosenses, hay cosas que aparentemente en el mundo parecen dignas
de alabanza, pero no son efectivas contra el pecado.
Entonces uno puede hacer que fuerza de voluntad
no lo vaya a hacer y lo termina haciendo.
¿Por qué?
Porque uno no tiene la fuerza espiritual para ello.
Entonces, ¿a qué voy con todo esto?
Aquí hay una situación que tenemos que abocarnos a la palabra, a la comunión con
Dios, para que Él transforme en nuestro corazón un corazón
recto, para que nosotros caminemos conforme a la palabra.
Y eso nos lleva a una santificación, ¿verdad?
A una purificación de las cosas con diligencia, porque
la rectitud de corazón es clave para la diligencia.
¿Por qué lo menciono?
Hemos hablado, cuando hablamos una vez acerca de la Pascua y del sacerdocio,
que hay un pasaje cuando iban a celebrar la Pascua y dice que estaban los
sacerdotes y los levitas que tenían que santificarse
para poder realizar los sacrificios para la Pascua.
Pero dice que los sacerdotes eran lentos para santificarse, por lo tanto,
los levitas, que eran más rectos de corazón que los sacerdotes, diligentemente
se santificaban y ayudaban a los sacerdotes para los sacrificios.
¿Y cuál fue la clave de la diligencia?
La rectitud de corazón.
Por eso aquí dice, pero la senda de los rectos es una calzada.
Entonces, rectitud va relacionado con diligencia
y diligencia es lo contrario a perezoso.
Por eso, tenemos que pedirle al Señor Señor, ayúdame a tener un corazón recto.
¿Para qué?
Para ser diligente.
¿En qué?
En el cumplimiento de la palabra.
¿Y eso qué va a llevar?
A que seamos perfectos de camino, como lo leímos en Salmo 119.1.
Entonces, vemos que tenemos que orar y poner nuestro esfuerzo en la palabra,
en la comunión, y Dios va a transformarnos.
¿Por qué?
Porque recordemos que cuando uno recibe el Espíritu de Dios,
es el Espíritu de Dios y el Espíritu de Dios es diligente.
Entonces, nos va a ayudar a nosotros a ser diligentes.
Pero si nosotros no adoptamos la comunión con el Espíritu de Dios, vamos a adoptar
la comunión con otros espíritus, ¿verdad?
Que claramente ahora vemos alrededor del mundo
que hay demasiadas cosas que llaman a la pereza.
Inclusive la pereza es como un enemigo que se menosprecia.
Hay otros enemigos que uno tal vez está atentos a no caer, ¿verdad?
Como el adulterio, la fornicación y otros tipos de enemigos que son como que más
repugnantes, por así decirlo, o que uno no
quisiera caer en ellos, por diferentes maneras.
Pero hay enemigos que yo les llamo enemigos silenciosos.
¿Por qué?
Porque aparentemente uno no los ve que tengan problemas
como el espíritu de escarnecedor o la envidia a veces.
Y la pereza es uno de ellos.
Uno no ve a la pereza como un enemigo.
Inclusive uno ni siquiera se considera un perezoso.
Pero cuando uno examina, conforme a la palabra, se cuenta que uno es perezoso.
Y hay muchas cosas que el mundo ha manifestado de la pereza, ¿verdad?
Es, por ejemplo, que hay mucha televisión.
Hay gente que se pone cinco horas o siete horas a ver televisión.
Si no está en la televisión, está jugando algún tipo de deporte.
Si no está en el deporte, está haciendo otras cosas.
Pero realmente no están haciendo algo que realmente produzca para el reino, ¿verdad?
Porque también hemos definido en otras reuniones que es pereza.
Y pereza no significa no hacer nada, sino que
la pereza es no estar en la voluntad de Dios.
Esa es realmente la verdadera pereza.
No estar en la voluntad.
Y el mundo prácticamente cada vez más se vuelve más cómodo.
Inclusive hay una película que creo que no la he visto.
Creo que es como que un robotito.
Y creo que la historia más o menos es como que la humanidad llegó
a tanta comodidad que ahora sólo hay personas como gorditas.
Y todo lo hacen con robots y todo.
Entonces ahí se está manifestando un punto de que
el mundo está camino cada vez más a la pereza.
Pero prácticamente es un enemigo que no se pelea contra él.
Más bien se puede ver como un aliado.
Ah, el domingo me voy a levantar tarde.
Me voy a levantar hasta las once de la mañana porque quiero descansar.
Entonces hay un detalle complicado porque le estamos dando lugar.
Inclusive hay un pasaje que menciona acerca de eso.
Dice que el perezoso le gusta dormir.
Con eso no quiero decir que uno no descanse, porque no estamos haciendo eso.
Lo que quiero decir es que uno esté todo el día sin dormir.
Lo que quiero es entender es que uno disfruta cosas pero que en este tiempo
deberíamos someterlas más al deleite en la palabra, al reposo de la palabra.
Porque cuando uno deja de pecar, uno comienza a darse cuenta de que tiene
más energía, tiene uno más fuerza, tiene uno más hasta carácter para hacer
las cosas, porque comenzó a dejar de pecar.
Porque recordemos que los pecados generan cargas, pesos y demás.
Y así que uno se siente perezoso, cansado, sin ganas de vivir la vida.
Pero cuando uno deja de pecar, uno se siente más fuerte.
Ya hasta se siente con el ánimo suficiente para hacer las cosas.
Y hasta cuando uno peca, se siente perezoso para hacer las cosas.
Entonces lo que quiero entender con todo esto
es que aquí nos está mostrando dos caminos.
Y nos dice que el camino del perezoso al final va a ser lleno de preocupaciones,
pero el camino de la persona que sigue prácticamente la palabra del Señor o la
comunión con Dios o el consejo de Dios, él va a
tener, prácticamente de ser librado de muchas cosas.
Por eso pusimos el ejemplo de José, de que José, cuando vino la preocupación
de escasez, otras cosas, él estaba tranquilo.
Él no tenía preocupación de nada.
Pero si uno no lo hace, van a venir problemas, van a venir preocupaciones,
van a venir situaciones, porque uno no está escuchando la voz de Dios,
a través de la palabra escrita por supuesto, o a
veces los consejos de los ministros que hablan.
Porque en mi casa se ha dado lugar que yo decía bueno,
tan solo le hubiera puesto más atención al ministro.
Si yo tan solamente hubiera puesto más atención a las predicaciones de hace años,
hoy no estuviera preocupado por ciertas cosas.
No tuviera esta situación o este inconveniente si tan solo le hubiera
puesto más atención a las predicaciones de hace tiempo.
No es que yo la menospreciara, sino que a veces uno no le pone la
importancia necesaria a lo que se está predicando.
Uno dice, ala, que bonito mensaje, pero hasta ahí llega.
No es como que uno sea más práctico para vivir el mensaje del evangelio.
Y ahí es donde entra de que uno no es diligente en el cumplimiento del mensaje.
Porque no es solo el hecho de decir, ala, que aburrido leer la Biblia,
sino que también es el hecho de practicar el mensaje de la palabra.
¿Por qué?
Porque en el libro de Hebreos en el capítulo 5, que lo hemos hablado ya hace
un par de meses, sobre que el apóstol Pablo el escritor del libro de Hebreos,
porque no necesariamente es el apóstol Pablo.
Muchos dicen que sí, pero no hay evidencias concretas sobre eso.
Pero que él comienza a hablar acerca del misterio del sacerdocio de Cristo.
Porque prácticamente muchos hablan de Jesús como profeta.
También habla mucho de Jesús como el rey en Jesús, que es
prácticamente parte de lo que es el ungido o el Cristo.
Recordemos hemos hablado también de eso en ocasiones,
de que Cristo ungido y Mesías es lo mismo prácticamente.
Pero los que eran ungidos en el Antiguo
Testamento eran reyes, sacerdotes y profetas.
Tres.
Pero cuando se habla de Cristo, regularmente siempre se inclina más hacia
Jesús como un profeta o Jesús así como un rey.
Pero muy pocas veces se habla de Jesucristo como sumo sacerdote.
Que es otra faceta de lo que son los ungidos.
Y cuando el escritor de Hebreos comienza a hablar
acerca del misterio del sacerdocio de Cristo.
Y entre uno de ellos habla del orden de Melquisedec.
Él se tiene que detener en la explicación de ese misterio.
Y le dicen veo que ustedes no me están entendiendo.
O sea, como que lo estoy parafraseando.
Como que ustedes me están viendo extraño.
Como que yo estuviera hablando cosas locas o sin sentido.
Pero es porque ustedes han sido lentos para oír.
Y lo que ha sido básico, ustedes no lo han aprendido.
No lo han puesto en práctica.
Y ahora tengo que volverles a enseñar las cosas que son primarias o fundamentales.
Pero aquellos que han puesto en práctica la palabra y han sido diligentes en el
ejercicio de la misma, en el discernimiento del bien y el mal.
Ya no tienen necesidad que les enseñen los fundamentos.
Es decir, les puedo enseñar más fácilmente este
tema acerca del misterio del sacerdocio de Cristo.
Y esta palabra cuando dice ustedes se han vuelto tardos para oír.
Que es la palabra que se utiliza en el caso de la reina Valera.
Esa palabra tardo significa perezoso.
En el original dice ustedes se han vuelto ustedes son perezosos para oír.
O en otras ocasiones, como también vemos los sinónimos,
ustedes han sido lentos en el aprender y en poner en práctica.
Es decir, que perezoso no es únicamente alguien que
no hace algo, sino que alguien que lo hace lento.
Algo que le podía tomar aprender en, qué sé yo, un mes.
Le toca cinco años en aprenderlo.
Hagamos de cuenta regularmente cuando uno entra en primaria.
Uno entra en primaria, primero primaria, segundo primaria,
tercero primario y así llega hasta la universidad.
Entonces hay un conjunto de años.
Imagínense que una persona que entra en primero primaria y que
lo que tendría que aprender un año lo aprende en cinco años.
Eso nos pasa a nosotros en el reino.
Pero no es porque uno sea necesariamente tonto.
Porque obviamente alguien dirá, no hermano, es que ese es bien tonto.
No, es que no le pone atención y lo que tal vez
en dos horas lo podía sentarse y leer, aprender.
Lo hago después.
Mejor me voy a ver una película o voy con mis amigos o voy a jugar un deporte.
Y ahí después miro la tarea.
Entonces no es porque sea tonto.
Es porque lo deja para después.
Ah, qué aburrido esto.
Mejor lo hago después.
Y en el reino pasa lo mismo.
Jesucristo como es un maestro, nos enseña cosas de la vida.
Pero nosotros dice, ah, ese ya me lo sé, pero no lo practica.
O lo otro es que agarra la Biblia.
Mejor me voy a ver una de mis películas.
Es que no le entiendo la Biblia.
Es que hablan raro.
Entonces, ¿qué pasa?
Uno se está ralentizando el aprendizaje.
No le da la diligencia, no le da la importancia necesaria al mensaje.
Y por lo tanto, después eso está construyendo un seto de espinos,
un camino lleno de preocupaciones para el futuro.
Y de repente se viene todo eso.
Inclusive creo que hay un pasado y está recordando
que decía y su final será lleno de preocupaciones.
Pero, perdón, de angustia decían.
Entonces a lo que voy está de que uno tiene que enfatizar en la palabra.
Tiene que ser diligente en la misma, porque si no trae consecuencias.
Y puedo poner otro ejemplo con el caso de David.
En el libro de Deuteronomio, capítulo 17, del versículo 18 al 20, nos habla de que
las instrucciones para el rey y las instrucciones para el rey.
Dice que el rey tiene que leer la Biblia todos los días, no la Biblia, pero aún
dice el libro de la ley lo tiene que leer todos los días y que tiene que tomar del
libro del sacerdote, escribirlo a mano y cuando lo termine de escribir a mano,
él lea de su propia mano la Biblia, el libro de la ley.
Y que con eso va a aprender a tener temor de Jehová, va a no enaltecerse sobre sus
hermanos y va a poder guardar la palabra del señor.
Cuando nosotros vemos a David, que él comienza a traer el arca del pacto
para retornar a Jerusalén, vemos de que entra una gran preocupación para el pueblo.
La preocupación es, Usías tocó el arca del señor y se murió.
Fueron y llevaron el arca y la metieron en la casa de Obededón.
Y David estaba preocupado porque alguien se nos murió, ¿verdad?
¿Qué pasó?
Se nos murió, no sabemos qué hacer.
¿Qué hacemos?
Cuando ellos se enteran de que cuando estaban en la casa de Obededón,
Obededón tiene una bendición, ya les cambió la preocupación a Esperanza.
Dice que, creo que, no sé si estoy mal, pero en uno de los libros, no sé si es en
Crónicas o en Samuel, mencionan de que David comienza a
leer la escritura y en otra dice que los sacerdotes leen.
En pocas palabras, como que ambos grupos, tanto David como los sacerdotes,
se pusieron a ver qué está pasando y fueron a leer las escrituras.
Cuando fueron a revisar, dice que entendieron que tenía
que llevarse por medio de sacerdotes y no de bueyes.
Entonces, mi pregunta surge ahí.
En pocas palabras, David y los sacerdotes no leyeron la escritura.
Y por no leer las escrituras, hicieron lo que hicieron
y trajo preocupaciones al pueblo y a todo el grupo.
Es decir, que ellos no estaban cumpliendo
lo que decía la escritura para prever cosas.
Y lastimosamente, una persona tuvo que morir para que la gente reaccionara,
para que se pusieran a leer qué dice la Biblia.
Ah, la escritura dice que había que llevarla por sacerdotes y no por bueyes.
Y luego ya con eso pueden retornar el arca del pacto a Jerusalén.
Entonces, pero ¿qué pasó ahí?
Se saltaron la escritura.
Lo que tenía que hacer el rey no lo hizo y trajo problemas.
Entonces, igual pasa, por ejemplo, el caso
de David cuando dice que David hizo un censo.
Entonces, David hizo un censo a todo Israel.
Algunos dicen, no, es que lo que pasa es el censo de que trajo plagas y otras cosas
es porque era porque el corazón de David se enalteció o porque David se
enorgulleció de tener una gran cantidad y en parte es cierto,
pero no necesariamente porque había una ley para los censos.
Cuando uno lee, no sé si es levítico, menciona la ley sobre los censos y la ley
sobre los censos decía que el censo se puede hacer, pero que tenía que
presentarse creo que un sacrificio por el censo o una ofrenda que había que
entregarse por el censo, pero en la Biblia con David no se ve que David presenta
ofrendas, ni sacrificios, ni inciensos cuando realiza el censo.
En pocas palabras, David por no leer la escritura no presenta los censos,
la ofrenda o el sacrificio por el censo y por eso trae de
repente una gran plaga prácticamente sobre el pueblo de Israel.
Y obviamente eso trae preocupaciones para él y para todo el pueblo.
¿Qué está pasando?
Porque tenemos esta plaga y todo lo que se puede haber
ocurrido es como cuando cayó el COVID aquí en todos los países.
Estaban tan preocupados que hacían las camillas.
Imaginemos más o menos eso, pero en tiempo de David.
Entonces David viene y ora al señor y el señor
le dice tienes que presentar un sacrificio.
Él presenta el sacrificio, la ira se aplaca y se quita el problema.
Las preocupaciones se van, pero el problema fue que David no leyó la escritura.
Si lo hubiera leído y hubiera presentado el censo junto con el sacrificio y la
ofrenda, que ya lo dice la escritura, se hubiera
ahorrado todas esas problemas y preocupaciones.
Claramente hay mucho más que ver, pues, porque ese tema considero que es un
poquito más complicado, pero lo que quiero resaltar es con relación a la pereza y con
relación a la palabra del señor, que claramente mucho del pueblo de Dios no
lee la Biblia por diferentes razones, pero tenemos que ser rectos de corazón y
lo único que va a formar la rectitud de corazón nosotros es la presencia de Dios
en oración y la palabra de Dios en nuestro caminar y nos indica cosas que podemos
hacer para evitar las en el futuro, inclusive pues las profecías que Dios
marca, los acontecimientos, las señales para
prepararnos para el final de los tiempos.
Entonces la gente anda muy preocupada por las cosas que la economía, que esto y que
lo otro, pero el señor no dice eso, dice más bien
alcen vuestras cabezas porque Cristo ya viene pronto.
Más bien para nosotros debería ser de alegría y de festejo, pero tampoco en una
insensatez, sino que también significa que nos preparemos para acontecimientos que
habrán de venir, porque si ya nos están anunciando que vienen guerras y otras
cosas, la pregunta sería, ¿nos estamos preparando para eso?
¿O sólo estamos viendo como que ahí vienen guerras?
No, hay que prepararse también, ¿verdad?
Hay que nosotros tener ciertas cosas al pendiente para... porque obviamente si van
a venir guerras y otras cosas, eso va a afectar a la economía,
va a afectar muchas cosas.
Entonces la pregunta sería, ¿qué estamos haciendo?
Porque a veces uno piensa, no, es que Dios me va a ayudar.
Es que también hay que estar atentos, ¿verdad?
Dios ayuda, pero si uno puede venir y comenzar a guardar tal vez comida que no
perecedera y tener ahí como que uno su pequeño refugio con cositas, pues eso
también va a ayudar cuando vengan los problemas, ¿verdad?
No sólo ayudarnos a nosotros, sino que poder
ayudar a otras personas con lo que se necesita.
Por eso que también cuando vino el COVID, pues nosotros experimentamos muchas cosas.
Cosas que ni siquiera sabíamos, ¿verdad?
Y también en ámbitos espirituales.
Por ejemplo,
hagamos de cuenta esta parte, ¿verdad?
Actualmente hay, inclusive, por ejemplo, yo hace años cuando yo era más joven,
y ahorita tengo 37, ¿verdad?
Pero hagamos de cuenta, tenía yo 19 años.
Regularmente yo investigaba cosas de cómo hacer un sitio web, etc.
Y miraba que antes era como costoso.
Ahora, pues obviamente, inclusive unos dos años antes del COVID, era muy fácil
levantar un sitio web, canales de YouTube, era muy fácil
inclusive hasta totalmente gratuito o de bajo costo.
El problema está que las iglesias no habían hecho, en ese
caso, uso de todo eso y nunca se prepararon para ciertas cosas.
Inclusive en ese tiempo Dios me habló y yo comencé a hacer un documento.
Eso lo comencé a repartir a iglesias aquí en Guatemala, pero las iglesias no le
pusieron atención de cómo hacer sitios web gratis.
Tampoco sabía yo para qué lo estaba haciendo.
Dos años después cae el COVID y las iglesias se ven obligadas prácticamente
porque no pueden reunirse en casas a hacer uso de tecnología, a levantar su sitio
web, a levantar el canal de YouTube, etc.
Entonces, ¿qué pasó?
Ellos hasta el último momento se preparan y si hubieran ya estado preparados,
ya tuvieron una base y otras cosas para que la gente pudiera recibir de la palabra
del Señor en todo ese tiempo y no tener problemas o que la gente después se mueva
a otras iglesias donde sí tienen todas esas cosas.
Lastimosamente, cuando termina el COVID, las iglesias abandonan todas las
plataformas digitales, en su mayoría, y siguen con sus procesos generales.
El punto está ¿y qué pasa si viene otra pandemia?
¿O qué pasa si viene otra situación y no estamos preparados para ello?
En lugar de verlo como ok, Dios nos está hablando porque pueden venir otras cosas
en el futuro, decimos algo como ya seguimos a lo mismo y abandonamos todo eso
sin saber que va a volver, puede venir otra situación peor que lo que pasó en el COVID.
No lo sabemos.
Es mejor estar preparados y utilizar todo lo que Dios nos está mostrando
tecnológicamente para bendecir a otras personas.
Entonces vemos que se manifiesta la pereza en esas áreas, porque no se está
preparando, no se está proveyendo, no se está haciendo sabios.
Entonces uno tiene que decir bueno, ya pasó, tengo que ver la manera ahora
cuando venga, porque obviamente tampoco es solo para ayudar a algunos, sino que eso
se va a expandir, porque claramente en la pandemia mucha gente
buscaba soluciones, respuestas y los grupos hasta se llenaban.
Después de la pandemia ya tal vez alguien predicaba y ni una mosca.
Pero igual va a pasar en el futuro, o sea, no sabemos que va a venir.
Puede que haya conspiraciones o cosas, pero lo que voy a decir es que es una
sabiduría de estar proveyendo lo que puede pasar y tomar acciones para eso.
Claramente implica trabajar, implica diligencia,
implica planificar y uno estar preparado.
Por eso menciono también las cuestiones como alimento.
Entonces uno va a decir, señor, ayúdame a saber que puede venir,
a ver dónde está la Escritura y yo prepararme espiritualmente, terrenalmente,
en este caso con economías y demás, porque uno dice,
ya estoy viviendo tranquilo, para qué quiero más.
Pero no sabemos de que si eso puede ayudar después a otros y muchas cosas,
porque la pereza nos lleva a quedarnos estancados, a quedarnos sin hacer nada.
Pero no lo quiero poner en un sentido de conformista
terrenal, sino que en el sentido espiritual.
Porque sabemos que obviamente va a haber cosas que habrán de venir a la Tierra.
Y nosotros debemos estar preparados para la venida de Cristo, sin preocupaciones.
Inclusive de estar preocupados si tengo un pecado o no tengo un pecado, porque a
veces las personas se preocupan, ah, Cristo ya viene y tengo este gran pecándote.
Entonces andan ahí preocupados, ¿cómo le hago que Cristo ya viene y yo ando pecando?
No me va a llevar.
Y ahí es donde también uno tiene que consagrarse, estar preparado, uno saber
que realmente está libre de pecados, no tener ningún tipo de cuestiones,
porque Cristo viene pronto.
Y no andar preocupados una última hora por eso, como
inclusive los engaños que se han dado sobre ese tema.
Creo que hace dos años fue que decían que Cristo venía en octubre.
Personas que creyeron a eso, que andaban muy preocupadas
y afanadas, porque decían que Cristo venía en octubre.
Inclusive yo conocí a una persona que conocía a otra persona que andaba en eso.
Y inclusive me pasaron el documento que tenían sobre los cálculos, y los cálculos
realmente estaban malos, porque había una mala conversión.
Pero a lo que quiero entender con esto es que
la gente estaba muy preocupada por muchas cosas.
¿Por qué estaba preocupada?
Porque tenía pecados, ¿verdad?
Y decías, ¿qué pasa si no me voy?
Porque tengo estos mis pecados.
Entonces a lo que voy está que por nuestra carencia de búsqueda del Señor,
por no prestarle atención a su consejo, a su comunión,
eso se va a convertir en el final en preocupaciones.
Y no una o dos, un cúmulo de preocupaciones.
Por lo cual tenemos que atender claramente si uno está
viviendo bien la palabra y uno está buscando bien.
Obviamente tampoco uno andarse preocupando de más,
porque el enemigo también le puede poner una carga mayor.
Porque regularmente siempre tenemos que andar preocupados.
Pero ya hemos visto maneras para nosotros no estarnos preocupando.
Confiar en Dios, pedirle su ayuda, pero tampoco dejar
las cosas de ¡Ay, Dios me va a ayudar en su momento!
No.
Por eso Dios nos habla con su palabra.
Uno descubre cuando uno lee la Biblia cosas muy importantes, impresionantes de
parte de Dios, que nos habla de muchas cosas muy
bonitas y que también tenemos respaldo con Él.
¿Qué va a pasar cuando viene en situaciones
difíciles que no es que uno la planifique?
Uno, por ejemplo, uno puede hacer su presupuesto, uno puede planificar cosas,
pero hay cosas que se salen de la mano.
O sea, por muy precavido que uno pueda hacer, hay cosas que se salen de la mano.
Es como el caso de Job, ¿verdad?
Job tenía todo organizado, ordenado, si lo queremos llamar así.
Dice que era un hombre íntegro.
De repente, pues dice que viene un viento y se destruye la casa.
O sea, no es algo que él pudiera prever del todo, ¿verdad?
Atacan a sus empleados y otras cosas que se van manifestando.
O sea, eso no era normal.
O sea, algo y muchas cosas en un momento.
Y después, pues, él tiene el problema con la enfermedad,
prácticamente, porque el satán le toca el cuerpo.
Entonces, si nos damos cuenta, el satán no puede controlar él,
pero él confiaba en Dios.
De alguna manera, él tenía puesta su confianza en Dios.
Y esa firmeza lo ayuda a sobrellevar todas las cosas.
Pero otra cosa es que uno no haga nada, ¿verdad?
Así como lo que dijo Jesús.
Dice, aquel que oye mi palabra y la cumple, será
como aquel que coloca su casa sobre la roca.
Pero aquel que sólo me oye y no pone en práctica mi palabra,
lo compararía a alguien que pone su casa sobre la arena.
Y cuando venga las inundaciones, etcétera, creo que es terremotos y demás,
el que está sobre la roca resistirá y el que está sobre la arena será destruido.
Entonces, el perezoso quiso construir sobre la arena porque era más fácil,
más tranquilo, no se hace bolas.
Pero, ¿qué pasa?
Después cuando viene todo eso, se destruye y
ahora la preocupación es, ¿dónde voy a vivir?
Me acaban de destruir mi casa, ahí tenía mis cosas.
Pero, ¿quién fue el perezoso de no querer construir sobre la roca?
Porque cuando vimos eso, creo que fue un domingo, cuando hablamos acerca de ese
pasaje en Mateo 7, del 24-27, Lucas también lo habla.
Pero Lucas, y eso también me ayudó a entender a mí, porque cuando decía aquel
que construye su casa sobre la roca, yo pensaba de que era que uno tenía que
buscar una roca y ahí como que darle duro a eso para que uno coloque la casa.
Pero no es así, sino que Lucas dice de que aquel que cava y encuentra una roca,
es decir, que la idea sería cavar para encontrar una roca madre que le llaman,
y ahí colocar la casa.
Pero tenía que cavar para que ahí estén los
cimientos y de que los cimientos se liguen a la roca.
Entonces decía, bueno, o sea, el trabajo de cavar
para encontrar la roca es un trabajo difícil.
O sea, uno tiene que hacerlo para encontrar la roca y poder fundarla allí.
Pero en el caso de aquel que coloca su casa sobre la arena, que en las
construcciones de ese tiempo dice que era fácil
porque ya estaban todas las cosas ahí, se coloca.
Pero el que construía sobre la roca le tocaba aquí cavar.
O sea, es un trabajo duro, pues, para que encontrar una roca y decir bueno,
aquí vamos a construir y luego comenzar a construir.
El otro se puede levantar en una semana.
El otro puede durar hasta meses.
Pero en el futuro provoca una solidez.
El otro no está preocupado si vienen terremotos deslaves.
Mi casa resiste.
Mi casa es en contra de eso.
Es como algunos dicen.
Esta casa está hecha en contra de terremotos.
Uno está confiado de que si hay un terremoto
o lo que sea, pues la casa va a resistir.
No me tengo que preocupar.
Entonces a eso es lo que voy.
Jesús nos habla desde ya nos dice, miren, si ustedes están
en mí y en mi palabra ¿por qué tienen que preocuparse?
Pero si ustedes no están en mí y mi palabra conforme yo les he dicho,
tiene por qué preocuparse.
Inclusive Jesús, como lo hablamos en su momento, Jesús
en ese momento no sólo estaba dando una ilustración.
Porque en la palabra que se utiliza cuando a veces dicen que Jesús era carpintero,
según la Biblia textual, dice que Jesús no era carpintero, que Jesús era constructor
y que dentro de la construcción podía ser carpintería.
No sólo carpintería, sino trabajo con piedras y otras cosas.
Es decir que Jesús no sólo era carpintero, por así decirlo, sino que era un
constructor, algo así como un arquitecto actual y albañil al mismo tiempo.
Entonces cuando Jesús hablaba de la construcción sobre la casa, sobre la roca
y sobre la arena, no fue una simple figura.
Él sabía lo que estaba hablando porque él ya construía.
Él tenía ese trabajo.
Entonces él está hablando sobre una realidad.
Es como que un arquitecto estuviera dando su opinión.
Entonces lo que quiero resumir con todo esto para ir concluyendo es la pereza es
un problema, pero un problema que se va a manifestar a futuro, no necesariamente
actual porque está dejando las cosas para después.
No las quiere hacer.
Mejor las hago después.
Mejor disfruto la vida ahora.
Etcétera.
Y al final trae el cúmulo de preocupaciones.
Es decir que en pocas palabras, él está permitiendo
que las preocupaciones crezcan con su forma de vida.
No va a afectar en el presente.
Va a afectar en el futuro.
Por eso puse el caso o el ejemplo de las personas que no estudian.
Que obviamente nuestros padres se miran y estudian para que ahora haya mejor y todo.
Y obviamente hay personas que se van de fiesta, van a jugar, etcétera.
Y luego se enteran cómo es la situación de adultos.
Y por eso tienen más preocupaciones que tal vez las otras personas que también
fueron a la universidad y lograron encontrar un trabajo.
Que tal vez las otras se esforzaron, fueron inteligentes, se quemaron las
pestañas y que ahora no tienen ese tipo de preocupaciones.
Pero las otras personas sí lo tienen.
Y yo lo menciono porque mi papá me habló mucho de eso.
Que mi papá también lo vivió, ¿verdad?
Y por eso él nos decía miren, estudien.
Porque él no estudió.
Él hizo ciertas cosas que no eran muy correctas.
Pero nos decía miren, estudien.
No sean como nosotros.
Y nos comenzaba a hablar.
Y gracias a Dios, por eso en mi caso en particular mi hermano no tuvimos problemas.
Dijo, aunque ustedes se quemen las pestañas, estén así luchando.
Pero al final van a ver la recompensa.
Y claramente así ha pasado.
Claramente alguien dirá, hermano, pero yo no estudié y tengo una buena casa.
Sí, pero obviamente usted es la excepción.
Tampoco es de que todos.
A veces también Dios trae bendiciones y otras cosas.
Pero veámoslo del lado espiritual.
Por eso que dice ahí vea la hormiga, oh perezoso, y
sé sabio porque ella prepara su alimento en el verano.
En el término espiritual es lo mismo, ¿verdad?
Si nosotros no tenemos a la palabra, a la comunión con Dios, solo estamos
creando un camino de espinos que después va
a venir un cúmulo de situaciones que vendrán.
Y obviamente la pereza también va involucrada,
como mencionamos, a pecados y áreas.
En el día de ayer, cuando hablamos en la noche, hablamos acerca de que David,
a veces miramos el pecado que David adulteró y mató, pero
fue más grave que eso, porque para comenzar él fue perezoso.
O sea, el problema de David no comenzó con el adulterio ni con la codicia.
El problema de David comenzó con la pereza, porque dice que
cuando los reyes iban a la guerra, él no fue a la guerra.
O sea, como que dijo, ah, que aburrido era la guerra, mejor mandemos al Abner.
Y mandaron a Abner o al Marcos que estaba a cargo y ya se quedó durmiendo.
Dice que él se levantó en la tarde.
O sea, que él no solo no fue a la guerra, sino que él se levanta tarde.
Y aparte de eso, cuando él se levanta, se levanta al balcón y ve a una mujer.
O sea, que ¿dónde comenzó las cosas?
Comenzaron en la pereza.
No comenzó directamente con la codicia.
Entonces, es por la pereza le creó un montón de problemas después.
Ok, entonces vamos a orar para finalizar pidiéndole al Señor que nos ayude a no ser
perezosos para no construir este seto de espinos.
Más bien nosotros estar ahora atentos y decir bueno, he sido perezoso,
ya no lo quiero hacer, voy a comenzar a limpiar
mi terreno y quitando todos los espinos.
Como?
Entrando en la comunión con Dios y viviendo su palabra, siendo obediente a su
palabra para limpiar todo para que cuando vengan
los acontecimientos yo esté libre de preocupaciones.
Porque confío en la palabra del Señor, me preparé conforme
a la palabra del Señor, no tengo por qué preocuparme.
Y si vienen preocupaciones que el enemigo quiere poner, yo he confiado en la palabra
del Señor, yo creo en la palabra del Señor,
voy a vivir conforme a la palabra del Señor.
Si en dado caso viene un problema, la
palabra de Dios me ayudará a saber qué hacer.
¿Por qué?
Porque esa es una rectitud de corazón que la palabra
va a formar en mi vida para tener un camino recto.
Vamos a orar.
Padre nuestro, te damos las gracias por tu amor, por tu fidelidad, por tu
misericordia, gracias por amarnos hoy y guiarnos hacia la verdad.
Perdónenos porque hemos sido perezosos, perdónenos por permitir que las cosas se
acumulen, permitir que las cosas se estén manifestando, permitir dejar las cosas
para después, permitir que el cansancio, la pereza
y otras cosas estén evitando la comunión contigo.
Ayúdanos porque no sabemos lo que estamos construyendo, o sea, no sabemos todo este
seto de espinos que estamos construyendo y que al final nos
va a llevar a tener un cúmulo de preocupaciones, verdad Padre?
Que lastimosamente en nuestra humanidad a veces lo que hacemos es a veces darte la
culpa a ti o reclamarte a ti, cuando nosotros hemos sido las personas perezosas
en no cumplir con la palabra, más ayúdanos a ser como Jesucristo y lo que dijo
Jesucristo, de escuchar y poner en práctica la palabra, aunque aparentemente
cueste, aunque aparentemente sea aburrido, aunque aparentemente yo no entienda,
aunque aparentemente muchas cosas, pero es necesario para que yo limpie mi
terreno de espinos y esté preparado para cualquier acontecimiento, dándote la
gloria a ti y la honra, así como José se preparó y el reino permaneció sin
preocupaciones, así también nosotros queremos hacerlo.
Así que háblanos de lo que habrá del porvenir para ser diligentes en ello y
darte la gloria, para la alabanza de la criatura
de sin Cristo Jesús, Señor Nuestro, Amén y Amén.
Vamos a hablar por las diferentes necesidades, como dice la palabra,
mi Dios puede superar todas vuestras necesidades
conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús.
Padre, en el nombre de Jesús venimos hoy, Padre bendito, para que tú nos proveas del
amor, de la justicia, de la sabiduría para
poder pelear contra estos espíritus de pereza.
También hay una necesidad de ser diligentes, provéenos de tu Espíritu Santo
y tu verdad, Amado Mío, para arrepentirnos de todo pecado y de maldad.
Te agradecemos, Señor Jesucristo, por todo tu amor y tu justicia.
Provee hoy, Señora, la vida del huérfano al anciano
y a la anciana, al padre y al madre soltero.
Ayúdanos hoy a estar al pendiente de tu venida y de tu fidelidad.
Llénanos con tu Espíritu Santo, llénanos del Espíritu de Elías,
proveenos de arrepentimiento para salvación, provéenos de tu gracia y
bondad, provee de alimento trabajo, restauración familiar y otras necesidades,
también provee de medicina, también pedimos por sanidades, maravillas,
señales y prodigios para el avance de la virtud de tu gracia, pedimos que envíes
sobreros a la Mies, porque la Mies es mucha y los sobreros son pocos y pedimos,
Amado Padre, que nuestro corazón se alinie en tu salvación.
Restaura Guatemala y los países que nos rodean, trae restauración familiar,
trae, líbranos de todo cartel, terrorismo, maras y mafias o cualquier
otra cosa, ideologías y demás, líbranos también de hechicería y brujería
de este país y susténtanos en la verdad para el avance de la virtud de tu gracia.
Bendecimos hoy tu nombre eternamente y para siempre en el nombre de Jesús.
Amén y Amén.
Vamos a hablar por aquella persona que
quiera recibir a Jesús como Señor y Salvador.
Dios, venimos hoy delante de ti para arrepentirnos de
pecados, arrepentirnos de maldades, de engaños y falsedad.
Queremos hoy, Jesús, reconocerte como Señor y Salvador, que tú resucitaste
dentro de los muertos de Jesús y de que tenemos ahora acceso a tu fidelidad,
Padre, por el sacrificio de Cristo en la cruz del Calvario, que Él es el único
intecesor entre tú y nosotros y que Dios subiera
en el madero para reconciliarnos contigo.
Por lo tanto, queremos ser bautizados en agua, bautizados en tu Espíritu Santo y
participar de la Santa Cena para el avance de la virtud de tu gracia en Cristo Jesús.
Amén y Amén.