Amados en Cristo, bendiciones. Dios fortalezca
sus vidas y los llene de amor y de gracia.
Por la bendición de Dios estamos aquí nuevamente con ustedes.
Gracias a Dios un año más, en este caso el 2026,
que podemos dar estas reuniones y estos temas,
siempre de alguna manera siguiendo con la línea que venimos hablando en este caso
de la parábola del Sembrador, o más bien dicho lo que es el Reino de los Cielos,
ya que el punto realmente de lo que hemos
venido hablando desde creo que hace dos años
ha sido el hecho de lo que es buscar primeramente
el Reino de los Cielos y su justicia,
que prácticamente desde ahí iniciamos con la primera reunión.
De ahí pues llegamos a lo que partiría, lo que es la parábola del Sembrador.
Y hemos comenzado a hablar de ello. En este caso pues hemos estado resaltando
lo que correspondería a lo que es el escenario junto a los espinos.
Ya me iba confundiendo junto al camino. La parte de los espinos.
Junto al camino ya lo vimos. Ahorita estamos enfocándonos en los espinos.
Y por eso que en los espinos habla de tres cosas.
Las preocupaciones, el amor hacia las riquezas o el engaño en las riquezas
y lo que correspondería el deseo de las cosas.
Eso es lo que menciona prácticamente la parábola del Sembrador
con el escenario de los espinos. Por eso que el tema del día de hoy
que hemos estado tratando es no te preocupes, piensa en lo que es amable.
Entonces vamos a orar para iniciar y abrir este
tema para poder hacer las cosas como Dios manda.
Para el nombre de Jesús te mando las gracias por tu amor y tu fidelidad,
por traernos aquí para poder compartir de tu palabra, para poder aprender de ti
y también Señor Jesús para vivir tu reino, ya que queremos hoy dar fruto en abundancia
que es algo que tú estás prácticamente constantemente hablándonos
y anhelas que nosotros demos fruto en abundancia para
glorificar a nuestro Padre que está en los cielos
y para también llamarte amores como en su momento lo hablamos verdad Padre
cuando la Amada decía venga mi amado a su huerto y deleite con sus frutas.
Necesitas que demos frutos para llamarte amores,
para llamarte intimidad, para llamarte comunión
y también en el tiempo de la cosecha verdad Padre tú llamabas a tu Amada
para decir que el invierno ya pasó y ya se hizo
la lluvia y el tiempo de la canción ha llegado.
Así que te rogamos hoy amado mío para poder cumplir con tu palabra,
entender tu palabra y así nosotros buscar plenamente tus amores
y obviamente también testificar a otros de tu gran amor y bendición.
Te agradecemos amigo y Pastor por tu gran armonía, tu misericordia y tu fidelidad.
Ayúdanos a comprender tu palabra, a vivir tu
palabra, a que toda preocupación sea echada afuera
y que nuestro corazón se alegre en tu salvación.
Que estas espinas no vengan y apaguen lo que tú estás poniendo en nosotros.
Te agradecemos amigo y Pastor por todo tu gozo y tu salvación.
A ti gloria, honra, honor y alabanza por los siglos de los siglos. Amén y Amén.
Declaramos que no a nosotros, no a nosotros sino a tu
nombre sea la gloria, por tu misericordia, por tu fidelidad.
Porque tú nos has hecho y nosotros a nosotros mismos.
Declaramos que Cristo viene pronto y su galardón con él.
Muy bien, entonces vamos a ir aquí iniciando.
Creo que no lo grabé, pero vamos aquí a grabar, se me había olvidado.
Esta partecita, aquí está muy nítido.
Entonces vamos a ir acá para ir comenzando con esto.
Listo, entonces como mencionamos tenemos el tema
No te preocupes, piensa en lo que es amable.
Vamos a leer lo que es Marcos porque es de ahí donde nos estamos basando.
Es decir, el título realmente No te preocupes
es porque es parte del escenario de los espinos.
Lo tenemos prácticamente en Marcos que dice Marcos 4 7.
Otra parte cayó entre espinos y los espinos crecieron y la ahogaron y no dio fruto.
Esto es lo que Jesús habla de la parábola del sembrador.
Claramente estamos tomando un extracto o esta
partecita ya que las otras partes ya la vimos.
Entonces este es el escenario de los espinos.
Claramente sabemos que está también en Mateo 13 y también está en Lucas.
Entonces ahora vamos a leer la explicación que
Jesús da sobre lo que es la parábola del sembrador.
En particularmente la parte de los espinos.
Versículo 18 dice Otros son aquellos en los que se sembró la semilla entre los espinos.
Esos son los que han oído la palabra.
19 Pero las preocupaciones del mundo y el engaño a las riquezas y los
deseos de las demás cosas entran y ahogan la palabra y se vuelve estéril.
Entonces, si nos damos cuenta aquí, Jesús
explica que los espinos prácticamente son tres.
Las preocupaciones del mundo, el engaño a
las riquezas y los deseos de las demás cosas.
¿Qué hacen? Ahogan y vuelven estéril.
Hemos estado mencionando de que inclusive tiene relación con lo que
Jesús está hablando con lo que son las preocupaciones, engaños y deseos.
Porque los espinos se categorizan, es decir, no sólo es como
un espino y listo, sino que los espinos tienen categorías.
Es decir, algunos tienen fruto, otros no tienen fruto.
Y por esa razón se entendería que Él está catalogándolos
como preocupaciones, como engaños y deseos.
¿Qué quiere decir? Que a veces nosotros podemos tener las tres
categorías o puede ser que algunas veces sólo tengamos una de ellas.
¿Por qué? Porque algunos puede ser que digan, yo no me preocupo,
pero si andan enfocados en ciertos deseos o ciertos engaños.
Entonces, aquí nos ayuda a nosotros a poder examinar
de mejor manera qué es lo que Dios quiere decir.
Pero también actualmente nos hemos estado enfocando en lo que son las preocupaciones.
Entonces, hemos hablado que una de las estrategias del enemigo, en la cual
también nos ha ayudado la parábola del trigo y la cizaña, que Jesús menciona,
creo que no dice en Marcos, sino en Mateo, que después de hablar
de la parábola del sembrador se habla del trigo y la cizaña.
Entonces, como nos muestra que el sembrador, que es Jesucristo,
y usando a sus siervos también para sembrar la buena semilla,
el enemigo también siembra, según lo que dice en la parábola del trigo y la cizaña.
Entonces, ¿qué va a sembrar el enemigo? Espinos.
Entonces, esa es la estrategia. A diferencia de lo que se habla de la cizaña,
porque la cizaña habla de engañar
prácticamente a la persona con el crecimiento.
En este caso es diferente porque él quiere detener el crecimiento.
Entonces, son estrategias diferentes que el enemigo está usando en contra de nosotros.
Y es lo que la palabra también enseña, de que
debemos desenmascarar las artimañas del enemigo.
Entonces, entendemos que el enemigo va a venir a sembrarnos
preocupaciones, engaños de las riquezas o deseos de las demás cosas.
Ahora, como hemos estado hablando de lo que son las preocupaciones, y una de
las cosas que hemos usado o que hemos estado usando para hablar de este tema,
es prácticamente lo que correspondería a Filipenses capítulo 4, versículo 8 al 9.
Claramente también hemos tocado el 6 y el 7, porque el 6 y el 7 habla de la oración.
Entonces, en ese sentido habla de que por nada estéis afanosos o ansiosos
o preocupados si no se han conocido vuestras oraciones delante del Señor.
Entonces, en ese caso en particular nos
habla de cómo vencer por medio de la oración.
Pero luego en el 8 y el 9 habla de cómo vencer por medio de la palabra,
por el hecho de meditar en la palabra, como también lo dice Jesús en el 8.
Entonces, aquí dice Filipenses 4, 8 al 9.
Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero,
todo lo digno, todo lo justo, todo lo puro,
todo lo amable, todo lo honorable, si hay alguna
virtud o algo que merece elogio, en esto mediten.
9. Lo que también han aprendido y recibido y oído y visto
en mí, esto practiquen y el Dios de paz estará con ustedes.
Entonces, aquí como nos estuviera dando una clave en el
sentido de cómo discernir el pensamiento, porque hemos
estado hablando de que las preocupaciones vienen a nuestro
pensamiento a través de ideas o diferentes cuestiones,
y puede afectar inclusive nuestro cuerpo cuando
tenemos grandes cantidades de preocupaciones.
Pusimos el ejemplo del libro de Daniel, cuando el
rey Belsasar, prácticamente por no controlar lo
que estaba sucediendo, se preocupa demasiado que
hasta le llegaron a temblar los pies o las piernas.
Y hemos estado mencionando que a veces las preocupaciones vienen porque
sobrepasan ciertas capacidades que nosotros tenemos. Por eso nos preocupamos.
Por eso, si no hay algún proceso médico o
medicinal para resolver algo, se preocupa uno
porque no puede con eso. Si uno excede cierta
deuda, uno se preocupa porque no puede pagar.
Y así sucesivamente lo que hemos estado
hablando. Pero aquí el apóstol Pablo nos dice a
nosotros en qué realmente debemos pensar, que
inclusive es algo que Jesús explica ahora.
Cuando dice que no nos debemos preocupar por
lo que habrá de venir hoy o por si tenemos
que habremos de comer o a qué habremos de
vestir. Es decir, no le pongamos atención a eso.
No pensemos en eso porque nuestro Padre que está
en los cielos sabe de que tenemos necesidad.
Entonces, claramente dice, mira, enfóquense
en buscar primeramente el reino y su justicia.
Es decir, que su mente esté en el reino y su justicia.
¿Por qué? Porque su padre ya se ocupó de todo lo demás.
Entonces, en ese sentido es lo que aquí está mencionando Filipenses.
Claramente no habla sólo del hecho de pensar
en eso, sino que practicar también eso.
Es decir, no sólo nos da una teoría, pero esta teoría ya
va a la práctica. Por eso dice también en el versículo
nueve lo que también han aprendido, que han aprendido lo
que les acaba de mencionar y recibido y oído y visto en mí.
Esto practiquen y el Dios de paz estará con ustedes.
Entonces, claramente aquí hemos hablado de ciertas
cosas como lo que es verdadero, lo digno, lo justo,
lo puro, que fue lo que era una semana pasada.
Y hoy vamos a verlo todo lo amable. ¿Por qué?
Porque claramente mencionamos de que tenemos que
aprender a distinguirlo, aprender a separar las
cosas para poder ver qué es cada una de ellas.
Entonces, en este sentido, la palabra amable, vamos
a verla. Y es interesante porque a veces nosotros
decimos, y bueno, no sé si en otros países, pero
particularmente en Guatemala, decimos ave que amable.
En el sentido de que como que fuera muy amigable la persona
o que nos da o que hizo un bonito acto, por así decirlo.
Pero ya en el sentido de la Biblia, aunque sí tiene un poco
contexto eso, tiene algo mucho más marcado, mucho más fuerte.
Que particularmente a mí me gustó esta parte era porque tal vez
porque como uno cotidianamente ya utiliza la palabra amable.
Ah, qué amable. O sea, cuando dice muy buenos días, cómo
está, cómo le ha ido. Se ve esta persona es muy amable.
Entonces, pero en el sentido bíblico habla de
algo muy importante y que ahorita lo vamos a ver.
En el griego, por cómo se está formada esta palabra, es la G4375, que es prosfiles.
Entonces esta palabra prosfiles es una palabra compuesta, así
como nosotros tenemos palabras compuestas como sacapuntas.
Entonces esas palabras ayudan, por así mencionarlo,
o como cuando nosotros decimos proactivo.
Entonces es una palabra pro que a veces se utiliza para varias cosas.
Proactivo es decir como que está muy atento a hacer algo.
No está activo, sino que está dispuesto a hacerlo antes de que pueda suceder.
O sea que se habla de proactivo o reactivo. Un reactivo es aquel que reacciona.
El proactivo es aquel que está atento antes de que suceda.
Entonces en este caso es igual prosfiles, de un
presunto compuesto de pros, G40 y fileo, G5368.
Y dice que es amistoso hacia, es decir aceptable y se ha traducido como amable.
Entonces aquí claramente hay que entrar un poquito en la parte del griego.
Y también pues a una palabra que a veces nosotros ya
conocemos o tal vez ya la hemos oído que es fileo.
Cuando se habla por ejemplo de amor filial o amor fileo.
Que hablan también por ejemplo el amor agape, el amor filos, el amor eros.
Entonces eso nos enseña a nosotros un sentido de amar.
Pero también pues el fileo a veces se habla en un
sentido de amor, de amistad u otros puntos ahí marcados.
Y el punto de pro prácticamente es como llevar ese
amor hacia algo, es como que fuera atraído hacia eso.
O que uno se dirija hacia eso porque eso es digno de amar, por así mencionarlo.
Entonces como algo está ahí, uno se siente impulsado para ir hacia eso.
¿Por qué? Porque es digno de amar, por así mencionarlo.
Eso ya entra un poquito más en el sentido griego
porque según lo que está viendo en el español
no se puede dar tanto una palabra que indique ese sentido.
Entonces la más cercana es amable, por así mencionarlo.
O sea, cuando se habla de amable es como que alguien digno de poder amar.
Y que inclusive lo vamos a ver ahorita en el leccionario de la Real Academia Española
que así lo traduce, como alguien digno de amar. Ese es el punto de amable.
Entonces, vemos la palabra fileo porque la palabra pro marca más el sentido de hacia,
hacia dónde ir. Por eso aquí menciona amistoso Asia, por la palabra pro.
Pero la palabra fileo, ahorita la vamos a ver, que es la G368
que dice que viene de filos, que es la G3084, dice
ser amigo de, amar a un individuo u objetivamente,
es decir, tener afecto por, denotado apego
personal, como asunto de sentimiento o emoción
en tanto que agapao, de G25, es más amplio, abarcando específicamente el juicio
y el asentamiento deliberado de la voluntad como asunto de principio.
Deber y propiedad, los dos así están muy relacionados con et celo, que es del G2309
y volumai de G1014 o como sumos de G2372 y nous que es G3563 respectivamente.
El anterior siendo principalmente del corazón y el último de la cabeza,
específicamente besar como una señal de ternura.
Entonces, se ha traducido en la Reina Baleada como amar o besar.
Por eso que, por ejemplo, no lo coloqué en este caso, pero cuando dice la Biblia
y que Judas besó a Jesús, es esta palabra filé.
Ok, entonces, ya viendo esto, que interesantemente
también coloqué esta palabra filos
esta palabra filos, pero un fileo la coloqué aparte porque, interesantemente,
esta palabra profiles que se traduce amable, solo aparece en Filipenses 4.8
donde está mencionado Pablo. Es decir, que únicamente se encuentra ahí en la Biblia,
en ese pasaje que Pablo lo está describiendo.
Entonces, por eso que utilicé la otra palabra que es files o fileo
para poder comprender a qué se está refiriendo Pablo.
Por eso que estamos mencionando ahorita de entender, para discernir o para dividir
y poder saber en qué concentrarse.
Entonces, vuelvo y repito, esta palabra profiles que utiliza Pablo
solo se encuentra en Filipenses 4.8.
Entonces, para ir bajo ese entendimiento de que profiles hace referencia
hacia dónde hay que ir, por así decirlo, hacia el sentido de esto me impulsa a amar.
Entonces, como pros, hablas hacia dónde.
Entonces, tendríamos que encontrar, por así mencionarlo,
esos puntos que la Biblia habla del amor.
Porque ya nos iríamos hacia esos pasajes, ¿verdad?
O hacia qué pasajes negar, por así mencionarlo,
bajo el sentido del concepto de la descripción
que se está mencionando en el pasaje.
Ahorita vamos a ver ciertos versículos que tomé para dar un ejemplo
de lo que es enfocarse en lo que es amable, prácticamente.
Entonces, vamos a ver aquí, ya viendo esta parte, vamos a ver ahora
en la Real Academia Española cómo se describe amable.
Entonces, aquí nos dice a nosotros, punto uno, digno de ser amado.
Entonces, eso es muy importante, digno de ser amado.
Ya habíamos hablado acerca de lo digno que es algo proporcional a,
o algo que merece realmente.
Entonces, cuando habla de digno de ser amado, es de que esto que se está viendo,
o en diferentes causas, se merece ser amado por lo que es.
Entonces, por eso hablábamos en su momento acerca de la alabanza proporcional a Dios,
porque Él es digno de alabanza, así que la alabanza sea así como es Él.
Por eso hay una canción, que no me acuerdo si está en la Biblia, que dice,
así como es un hombre, así sea su alabanza, tan
alta como el cielo, tan profunda como el mar,
porque habla de ese sentido. Por eso también la
Biblia habla de que lo que Dios hace es insondable.
Ahora, dos, dice que es afable, complaciente y afectuoso.
Se ha tomado sinónimos como afable,
agradable, cordial, cortés, atento, benévolo,
tratable, encantador, simpático, cariñoso, afectuoso.
Antónimos desabrido, rudo, grosero, antipático, desagradable.
Ok, entonces ahora voy a comenzar, aunque hay varios versículos,
pero no lo voy a poner en el orden cuando uno busca.
Por ejemplo, la palabra que he mencionado, que es como yo tengo por costumbre,
es coloco la palabra en el griego, así como profileo, sofileo,
y uno lee, o lo que a veces yo hago es leer versículo a versículo,
para tratar de entender a qué se refiere.
Entonces, en este caso, no puse un orden específico,
bajo el sentido de todas las palabras que salen,
sino que tomé las que consideré que fueran más referentes a lo que vamos a hablar,
porque si no, nos lleva como 22 versículos, pero bajo dos puntos.
Es decir, esta palabra fileo, de la cual vamos a ver,
obviamente hace referencia a un amor, por eso
hablamos de profileo, es decir, hacia ese amor.
Entonces, en los versículos que vamos a colocar,
nos habla acerca del amor hacia, o el amor que se tiene hacia algo.
Claramente, porque el hombre es pecador, y el hombre también ama a lo malo,
como también Juan dice, que algunos amaron malas tinieblas que la luz.
Entonces, también los siguientes versículos que vamos a ver,
después de ver estos, que hablan del amor hacia Dios, etcétera,
vamos a ver otros versículos que hablan del amor hacia otras cosas,
para ver la distinción de lo que se está mencionando.
Entonces, Juan 5.20 dice lo siguiente,
pues el padre ama al hijo, y le muestra todo lo que él mismo hace,
y obras mayores que éstas le mostrará, para que ustedes se queden asombrados.
Entonces, si nos damos cuenta, esta palabra que vemos acá,
es la palabra fileo.
Entonces, él dice que el padre está amando, o
siente una amistía, por así decirlo, hacia Jesús.
Pues el padre ama al hijo.
Entonces, nos damos cuenta de que el primer referente para buscar amar,
o darle un prosfileo, es al hijo, a Jesucristo,
porque él realmente es el único digno de amar.
Por eso mencionábamos ahí que era digno de amar,
que era prácticamente lo que menciona la rea Heber.
Entonces, ya con un prosfileo, el que es amable,
en el sentido de que él es el que deberíamos
sentir atracción para poder amarlo,
debería ser el hijo.
Es decir, que nuestro pensamiento debería ser
lo que el hijo represente, lo que el hijo es.
Ahora sigamos acá.
Veamos Juan 16, 27.
Pues el padre mismo los ama, porque ustedes me han amado,
y han creído que yo salí del padre.
Entonces vemos que aquí igualmente, las dos veces que aparece esta palabra fileo,
que es pues el padre mismo los ama.
Es decir, que el padre, hacia las personas que creen en Jesús,
dice, porque ustedes me han amado.
Es decir, que así como el padre ama al hijo,
nosotros deberíamos amar al hijo.
¿Y qué pasaría? El padre nos amaría a nosotros.
Entonces, vemos que aquí ya hay un punto central,
y que la Biblia lo está marcando,
hacia Cristo Jesús.
Es decir, que Jesucristo realmente es el único digno de amar.
Inclusive, por eso el padre dice, este es mi hijo amado,
en el cual mi alma se deleita.
Es decir, se siente impulsado hacia.
En este caso, declara estas palabras de amor hacia Jesucristo.
Entonces, esto ya nos da un punto, si lo queremos llamar así, de filtro,
de ver si nuestro pensamiento es compatible con el hijo.
Porque a veces nuestro pensamiento puede ser egoísta.
Es decir, que el hijo no fue egoísta.
Jesucristo nunca fue egoísta.
Nuestro pensamiento puede ser altivo, soberbio, etc.
Y eso puede traer ciertas preocupaciones.
¿Por qué menciono preocupaciones?
Porque a veces las personas, inclusive cuando
piensan que alguien más sabe más que ellos,
las personas a veces se preocupan por eso.
Inclusive, en una ocasión me pasó con una persona que conocí en un momento,
que comencé a comentar ciertas cosas, no tanto de la Biblia, creo que era,
sino que era de cuestiones normales, de ciertos temas.
Pero como que de repente comenzó a entrar en shock.
Y algo así como que esta persona sabe más que yo.
Y como que comenzó a entrar en preocupación.
Y yo decía, qué rara es esta persona.
Y de repente como que activó en su mente otro pensamiento,
así como que, ah, no, no, no puedo, no siempre yo puedo conocer todas las cosas.
Y como que se niveló.
Y decía, qué extraño a este señor.
Porque hablé con él como dos veces, una persona que me la topé por ahí.
Entonces me di cuenta de que a veces no es solo el hecho de que uno no tiene dinero,
sino que a veces también, a veces uno quiere tener el primer lugar,
o uno quiere ser mejor que los demás,
o uno quiere sentirse alabado, querido, por así mencionarlo,
que eso entraría también como al egoísmo.
Y ahí es donde entra el problema, que uno se preocupa.
Ah, yo me preocupo porque yo no soy el mejor,
entonces voy a comenzar a ser más y más y más para ser el mejor.
Entonces la gente ya está preocupada por no ser el mejor.
Entonces en el concepto del hijo no está eso.
En el concepto del hijo nos habla más bien a entrar en el servicio.
Por eso que vemos a Juan y a Jacobo,
con la idea de decirle a su mamá,
intercede por nosotros para que estemos delante del Padre,
sentados a la diestra de Jesús.
Y Jesús dijo, miren, si alguien se quiere hacer el mayor de todos,
hágase el menor de todos.
Es decir, si alguien quiere realmente una gloria plena y eterna,
mejor hágase servidor de todos.
Entonces vemos que ellos ya estaban como preocupados, afanados,
a ver quién se iba a sentar a la diestra o a la siniestra de Jesucristo.
Entonces vemos que eso no cabe, eso no está bien.
Mejor entrar en el servicio, si lo queremos llamar así,
porque es lo mismo que hizo el hijo.
Él vino a servir, no a ser servido.
Claramente después dice que Dios Padre lo subió hasta lo sumo,
lo exaltó hasta lo sumo y está sentado ahora a la diestra del Padre.
Pero lo que quiero entender es que si no conocemos al Hijo,
es decir, si no conocemos a Jesucristo,
no podemos tener una manera de filtrar o saber si nuestro pensamiento
o lo que nosotros tenemos, que nos está llevando a preocupar,
es compatible con Jesús.
Porque alguien puede decir, pero ¿cómo así que va a ser compatible con Jesús?
Y eso inclusive es algo que hemos hablado en su momento
con lo que es la oración de lo que mismo Jesús dijo,
que muchos ya lo dicen.
No, lo que pasa es que yo estoy pidiendo, pero Dios no me lo da.
Y ellos están pidiendo una mujer modelo o un varón también,
que puede ser Miss, ya no es Miss, sino que Mister, Mister Mundo.
Inclusive tal vez como... ¿qué diría yo?
Tal vez una casa o un carro en un sentido muy pomposo.
Entonces alguien dice, es que yo estoy pidiendo, pero Dios no me lo da.
Pero la Biblia dice que todo lo que pides en mi nombre os será dado.
Entonces, ¿por qué menciono esto?
Porque a veces nosotros pensamos que es como una fórmula en el sentido de,
el Señor te pide una casa, por ejemplo, una casa lujosa, un carro último modelo,
en el nombre de Jesús.
Ya con eso pensamos de que ya no lo van a dar.
Pero realmente no, porque lo que hemos hablado es,
cuando se habla en el nombre de Jesús,
significa bajo el mismo sentir que Jesús tiene, o si Jesús pediría eso.
El ejemplo que, o por lo menos con que yo lo entendí,
es si yo vengo, o por ejemplo, vamos a otro escenario.
Si está en una familia el papá, la mamá y el hijo.
Si el padre viene y le dice al hijo,
mira, haceme favor, decile a tu mamá que me dé el martillo que está en tal lugar.
Entonces, claramente, pues la mamá sabe que al papá le gusta trabajar en algo.
Y el hijo va y le dice, mamá, fíjese que yo necesito que me dé el martillo
que mi papá dijo que está en tal lugar.
Entonces viene y se lo da, aquí está, mira, de plano, el papá va a hacer tal cosa.
Entonces se lo manda. Pero si de repente viene y dice algo como,
mire, mamá, fíjese que mi papá quiere un kilo de helado.
Y saben que al papá no le gusta el helado.
Entonces eso va en contra del pensamiento de lo que la mamá tiene del papá.
O sea, su papá nunca haría eso, no pediría esto.
No es común hasta cierto punto que el padre
pudiera pedir un kilo de helado para comérselo.
Más bien él no le gusta el azúcar, él se anda cuidando.
Entonces dice, será que sí, está seguro que su papá se lo pidió.
Y tal vez el niño quiere comerse el helado.
Pues él tiene el deseo de comerse el helado, no el papá.
Pero como sabe que si se lo pide no se lo
van a dar, entonces agarra de fuente el papá.
Entonces eso nos pasa a nosotros.
Pensamos que solo por poner el nombre de Jesús y ahí está.
Pero no, tiene que ser bajo el mismo sentido que Jesucristo es.
Es decir, Jesucristo es amor, Jesucristo es
paz, Jesucristo es gozo, Jesucristo es bondad.
Entonces si yo pido en ese sentir de amor, de justicia, de bondad, etc.
Entonces obviamente el padre sabe que Jesucristo es todo eso.
Pero si yo vengo en maldad, en resentimientos, en altivez a
pedirle al padre, obviamente eso no concuerda con el hijo.
Entonces el padre va a decir, cómo va a ser posible que él
venga a decirme en el nombre de mi hijo si mi hijo no es altivo.
Y lo que él me está pidiendo es altivez, mi hijo no pediría eso.
Entonces esa petición descarta.
Y eso prácticamente es lo que explica Santiago.
No lo explica de esa manera claramente, sino
que dice, ustedes piden mal para ustedes mismos.
Y él claramente menciona ciertas cosas en Santiago.
Entonces vemos que si nosotros no conocemos
al hijo, no podemos conocer lo que es amable.
Porque en él está ese sentido.
Porque aquí lo está mencionando el padre, que en él está lo que es amable.
Él es lo digno de amar.
Entonces debemos conocerlo para que cuando venga un pensamiento, digamos este
pensamiento no casa con la amabilidad de Jesús o con Jesús como el amable.
Este pensamiento no es digno de ser amado porque no viene de lo alto.
Cuando ya Jesús nos explica en Mateo 6 sobre el hecho de que
el padre cuida a nosotros, ese pensamiento es digno de amar.
Porque sé que él está al cuidado de mí, que es mi padre eterno.
Y que son las palabras que Jesús me dio de una confianza hacia el padre.
Entonces, si es el pensamiento que viene o no viene hacia la confianza
del padre de la cual tiene el hijo, ¿para qué tenerlo en mi mente?
¿Para qué recibirlo? ¿Para qué, si lo queremos llamar, adoptarlo?
Entonces, vuelvo y repito. Vemos que estos dos pasajes, tanto Juan 5.
20 como 16.27, nos están hablando de enfocar nuestro pensar en el hijo.
En lo que el hijo es y lo que el hijo representa.
¿Por qué? Porque eso nos va a ayudar a separar nuestro pensar.
Y vemos que si viene un pensamiento que no concuerda
con el hijo, eso nos va a llevar a preocuparnos.
Eso nos va a llevar a algo que no va a ser correcto.
Entonces, una manera de filtrarlo es conocer al hijo.
Conociendo al hijo vamos a conocer a saber qué es lo amable.
Vemos aquí, Tito 3.15. Todos los que están conmigo te saludan.
Saluda a los que nos aman en la fe.
Todos los que están conmigo te saludan. Saluda a los que nos aman en la fe.
Esa también es la parte de filero.
Entonces, aquí es bien importante también porque aquí nos habla algo interesante.
Es decir, que lo digno de amar es el hijo, pero también aquellos que
andan en la fe, inclusive el versículo anterior que nos mencionan,
también va relacionado a eso. Dice el padre los ama porque me aman a mí.
Entonces, es una referencia acerca del amor que hay por
los hijos de Dios, aquellos que caminan en el Señor.
Y por eso dice nos aman en la fe.
Entonces, aquí también nos habla de entender qué tipo de amor es.
Es decir, que el pensamiento que tengo va a
llevar a que yo pueda amar a la persona o no.
¿Por qué? Porque a veces nosotros podemos
agarrar un resentimiento con otras personas.
Preocupados porque el otro, por así decirlo, tiene la razón y yo no la tengo.
Entonces, uno tiene que comenzar a ver,
inclusive Jesús dijo, este es el verdadero amor.
Entonces, el pensamiento que viene y también me puede llevar a amar
a mi prójimo, ese pensamiento también tiene que ser digno de aceptar.
Pero si hay un pensamiento que me puede llevar a mí e ir en
contra de mi prójimo, ese pensamiento habría que descartarlo.
Habría que quitarlo prácticamente. Inclusive por
eso entran, como mencionamos, las competencias.
Uno quiere ser mejor que el otro.
Inclusive el caso de Filipenses, capítulo 1, lo menciona.
Cuando dice algunos predican por envidia, otros predican por contienda.
¿Qué significa? Que en su mente ellos están
preocupados porque no le pueden ganar al otro.
Ah, es que el otro está ganando más almas que
yo. Entonces eso no tiene sentido realmente.
Deberíamos alegrarnos porque la otra persona está haciendo bien la labor del
Señor y está trayendo personas a salvación por medio del mensaje de la palabra.
Aunque es Cristo el que está operando y el Espíritu Santo convenciéndolos.
También menciono esto porque hace muchos años,
no sé si hace unos 10 o 15, hubo una, por
así mencionarlo, una preocupación de una
denominación que es muy grande a nivel mundial
que estaba preocupada porque otra denominación,
por así mencionarlo, estaba ganando muchos adeptos.
O sea, estaba comenzando a crecer en América Latina.
Entonces esta denominación se puso así como que muy preocupada.
Dijo, mire, ¿qué vamos a hacer? Los otros nos están como que ganando y
comenzaron a entrar en esa situación, comenzaron a hacer actividades.
Entonces el enfoque de ellos realmente no era que las personas
buscaran a Cristo, que las personas se entregaran a Cristo.
Su preocupación era de que los otros tenían mayor número que ellos.
Entonces estaban preocupados por algo que no tiene sentido.
Es decir, que ellos no estaban amando a los otros, no estaban
entendiendo que los otros estaban llevando a la salvación.
Claramente porque hay ciertas denominaciones que creen tener, por así
decirlo, el fundamento o la base de la sana doctrina, entre otras cosas.
Entonces eso no tendría sentido porque ellos, su función
no está yendo para dar a conocer el Evangelio del Reino.
Está enfocándose para ganar más adeptos. Entonces, pero claramente estoy
mostrando, es un ejemplo muy extremista en el sentido de ciertas denominaciones,
pero inclusive dentro del ámbito del creyente
puede estar comenzando con ese sentido.
El otro está predicando más que yo, el otro está
ganando más almas que yo, el otro de esto y lo otro.
No digamos también en la familia o ya sea
como entre esposos y otro tipo de cuestiones.
Entonces eso no casa, más bien tiene que ver un amor y el amor también lleva
a compartir o a celebrar, si lo queremos llamar así, la victoria del otro.
Por eso la Biblia dice que nosotros debemos aprender a
compartir con otros tanto sus alegrías como sus tristezas.
Entonces aquí nos habla que el pensamiento
amable también es aquel que vela por el otro.
Sí, que obviamente esto va a concordar con el pensamiento también de Cristo, porque
Jesucristo dijo no hay mayor amor que éste, aquel que dé su vida por sus amigos.
Entonces claramente lo que estaba haciendo Jesús ahí estaba
haciendo el amor de un discípulo hacia otros discípulos.
Por eso que también el mismo Jesús señala y dice en esto conoceréis
que son mis discípulos, aunque os améis los unos a los otros.
Y también Jesús menciona y dice que el amor, pero este nuevo mandamiento
les doy que os améis los unos a los otros, así como yo se ama.
Entonces ese es un punto. Ahora, ahorita vamos a entrar. Si nos damos cuenta,
prácticamente lo que acabamos de leer se centra en lo que la Biblia dice.
¿Qué dice la palabra? La palabra nos enseña a nosotros, dice que amarás al Señor con
toda tu mente, con toda tu alma, con todo tu corazón y a tu prójimo como a ti mismo.
Es decir que las palabras, y eso tampoco es que me lo esté inventando, sino que
aunque puse tres versículos, pero si
ustedes revisan lo que aparece en la Biblia,
se van a dar cuenta de que cuando se habla del amor, en este
caso filos, siempre repercute hacia Cristo o hacia el prójimo.
Entonces prácticamente, como dice la palabra,
en esto se encierra la ley y los profetas.
En amarás al Señor tu Dios con toda tu alma,
corazón y fuerzas y a tu prójimo como a ti mismo.
Entonces ese es el pensamiento amable, aquel
que es digno de amar. Por eso también la
palabra dice que no busquemos tener ningún tipo
de deuda, sino el amarlos unos a los otros.
Pero en caso contrario, es decir, lo opuesto
a esto, lo que estamos mencionando, es decir,
pensamientos que no van a ser amables o dignos de
amar o que no deberíamos sentir, por así decirlo,
una atracción de ir a amar ese tipo de cosas. Vamos
a verlas ahorita claramente. Vamos a ver acá Juan 12,
25, dice el que ama su vida la pierde y el que aborrece
su vida en este mundo la conservará para vida eterna.
Y esto es bien interesante porque dice el que ama su vida, es decir, que cuando
nosotros amamos nuestra propia vida o nos
sentimos atraídos hacia nuestra propia vida,
obviamente no vamos a querer perderla porque inclusive nos
vamos a estar preocupando. Por eso cuando se estableció, cuando
vino la situación del COVID, estaban bajo ese pánico porque
las personas estaban pensando que su vida la iban a perder.
Inclusive también cuando creo que en
Estados Unidos se dio una, no sé si se llama
oficialmente así, era como la gran depresión,
que hubo una caída prácticamente, creo yo, de la
bolsa y otro tipo de cosas. La gente, algunos
se suicidaron porque ellos prácticamente
tenían su vida en las riquezas, por así decirlo,
y ya no podían vivir porque no tenían eso.
Entonces vemos que hay mucha gente que se está preocupando
por ciertas cuestiones, inclusive como mencioné con
el COVID, mucha gente andaba con ese pánico de me voy a
morir. Entonces eso refleja el amor hacia su propia vida.
Y obviamente también hay personas pues cuando no se sienten tal
vez bien físicamente u otro tipo de cosas, pues tienen ciertas
preocupaciones que se van a comenzar a resaltar. Por eso hay
gente que se hace operaciones faciales u otro tipo de cuestiones.
¿Por qué? Porque aman su vida, aman eso que ellos puedan tener,
llámese natural, por así mencionarlo, o creado o realizado.
Pero cuando vemos ya bajo el contexto de la
palabra que nuestra vida le pertenece a Cristo
y por eso el apóstol Pablo dice, porque para
mí el vivir es Cristo y el morir es ganancia.
Es decir, nosotros ya no teníamos que tener preocupaciones por la
pérdida de nuestra vida porque ya está en manos de aquel que nos salvó.
Entonces realmente no deberíamos enfocarnos en amarnos bajo un
sentido claramente que haya en manos, pero yo me tengo que amar.
Pues no estoy hablando de un amor que uno no se cuide, sino que
estamos hablando de un amor en el sentido de un amor excesivo.
Por eso incluso hay canciones que hablan, tal vez uno las ha escuchado,
que hablan de amarse realmente y que todo lo demás que importe.
Entonces no estamos hablando de eso porque eso ya claramente
ese tipo de amor habla acerca del egocentrismo, la
altivez, la soberbia, cosas que ya representan hacia la
persona, que inclusive la persona ya quiere que se le adore.
Era como el caso de Herodes que aparece en el libro
de los Hechos, que algunos comenzaron a aclamar
voz de Dios y no de hombres. Entonces él estaba
recibiendo la adoración, quería que lo amaran a él.
Inclusive por eso que ellos mismos se comienzan a llamar dioses.
Por ejemplo, con Faraón o con inclusive Herodes o algunos otros se creían dioses.
Inclusive si no estoy mal, con lo que se conoce como el César, era
porque a ellos se les daba ese nombre porque se creían que eran dioses.
Por eso que hay una situación ahí entre lo
que era Jesucristo y los demás, porque decían
de que él se creía el hijo de Dios, porque eso iba en contra prácticamente del César.
Entonces a lo que quiero entender con esto está de que ellos llegaron
a un extremo de amor que obviamente ya están comenzando a idolatrarse.
Entonces esto los lleva a preocuparse si van a perder el poder, si van a perder
ciertas características, porque van a quitar
algo que ellos tienen hacia ellos mismos.
Entonces esto es un problema realmente que nosotros
tenemos que aprender a quitar. Y obviamente
se va a llevar hacia el amar a Cristo, porque
Cristo es lo más glorioso que puede haber.
Y nos va a ayudar a quitar esas preocupaciones, porque obviamente uno se
preocupa de cosas que no valen la pena, en este caso la pérdida de la vida.
¿Por qué? Porque ahora la tenemos resguardada en Cristo Jesús.
Por eso en Timoteo se hace una mención a eso.
Dice, guarda tu depósito por el Espíritu Santo. Es
decir, ¿quién va a quitar de la mano, si lo queremos
llamar así, nuestra vida de la mano del Espíritu
Santo, por poner un ejemplo, o la mano de Dios?
Nadie se atrevería, si lo queremos llamar así,
o si en algún caso alguien se atreviera, va a
perder el tiempo, porque si nuestra vida está en
la mano de Dios, Él va a resguardar nuestra vida.
Entonces aquí vemos que cuando tenemos un amor a Dios, no hay esta
conciencia de amarme a mí, bajo una importancia que yo soy el mayor de todos.
Inclusive si lo vemos en el caso de Daniel, con las personas que dijeron que no iban
ahora a la estatua, y claramente les
dijeron, entonces vamos a aumentar el fuego.
Y dijeron, pues qué importa, o sea, si Dios me
libre o no me libre, yo igual no voy a adorar.
Entonces ellos no tenían temor hacia la muerte, más bien ellos sabían de que iban
a ir prácticamente a ser tomados por justo delante de Dios y Dios se iba a agradar.
Claramente no murieron en ese momento, pero otras personas por
amor a su propia vida, estando en ese momento, se iban a preocupar.
Me van a matar, qué voy a hacer, qué va a pasar, y comienza ahí la preocupación.
Y por supuesto esta persona podía ser incentivada a
adorar a la estatua. ¿Por qué? Porque ama su vida.
Entonces lo llevó a preocuparse y por lo tanto
llevó a que hiciera algo en contra de Dios.
Pero cuando aquellos confían en Dios, ya no tenían por una
preocupación, porque saben de que van a estar en gloria eterna.
Pase lo que tenga que pasar, claramente, pero saben
de que están haciendo lo correcto en Cristo Jesús.
Ahora vemos aquí Juan 12, 25.
Si ustedes fueran del mundo, el mundo amaría lo suyo, pero como no son del
mundo, sino que yo los escogí entre el mundo, por eso el mundo los odia.
Entonces esto es bien interesante, porque aquí
habla, así como vimos en el otro caso, como el
padre amaba al hijo, o el padre amaba a los
discípulos, porque los discípulos amaban al hijo.
Aquí se ve un caso, si lo queremos llamar así, de una retroalimentación del mundo.
Es decir, cuando hablamos de que, por ejemplo, el padre amaba al hijo,
es como una retroalimentación, porque el hijo estaba amando al padre.
Estaba haciendo los mandamientos del padre, estaba cumpliendo con el padre, y por
lo tanto, por así decirlo, había una
retroalimentación de decir, yo también te amo.
Entonces, en este caso, vemos que hay una retroalimentación, si lo queremos
llamar así, del mundo hacia nosotros, cuando nosotros estamos haciendo lo malo.
Si lo queremos llamar así, inclusive como lo da el
diccionario Strong Concordance, que lo acabamos de leer,
el hecho de que para el mundo seamos
aceptados, y aquí hay un detalle, por eso que
hay personas que todavía se sienten como que quisieran ser aceptados por el mundo.
Aunque tal vez no hay una, si lo queremos llamar así, una especificación de una
persona que se ama el mundo, sino que en el sentido de que el mundo están las personas,
y las personas pueden aceptar o rechazar a alguien, y por eso que hay gente de quien
no quiere recibir a Jesús, porque si
reciben a Jesús, el mundo los va a rechazar.
Llámese, por así decirlo, el noviazgos, amistades, familia, etc.
, el mundo los rechaza. ¿Por qué? Porque no andan caminando en el amor de Dios.
Porque andan caminando en el amor de Dios. Entonces
ellos prácticamente no quieren ser rechazados y
por eso siguen manteniéndose en las obras del mundo,
y el mundo los está amando y los está aceptando.
Con eso no quiero decir que todos nos van a rechazar, porque obviamente
hay personas que todavía no son del mundo, pero están buscando a Cristo.
Entonces ellos van a sentir, por así decirlo, una
relación o un cierto apoyo, etc. Pero lo que quiero
resaltar con este punto está de que por cuanto
alguien ama al mundo, el mundo le da su visto bueno.
El mundo le da su aceptación. Entonces aquí es algo muy importante
que nosotros tenemos que dar, por eso que nosotros nos preocupamos.
Nos preocupamos si la gente nos va a aceptar, si no nos va a aceptar.
¿Qué pasa si yo no celebro esto o celebro lo otro?
Porque el mundo a eso está tomándolo por aceptable.
Toda la corriente y todas las formas que el mundo tiene.
Entonces nosotros por esta causa debemos
meternos en la conciencia de que si nosotros
hacemos algo para Dios, realmente vamos a ser aprobados o aceptados por Dios.
¿Y qué importa si realmente las personas nos rechazan o no nos rechazan?
Tenemos lo más valorable que es Jesucristo, lo más digno de ser
amado que es Jesucristo. Y hacia ahí tenemos que ir nosotros.
Muy bien, entonces vamos a seguir con el otro caso, Mateo 6.5.
Cuando ustedes oren, no sean como los hipócritas porque a ellos les gusta. Bueno,
pero voy a regresar acá para terminar una idea que ahorita me vino a la mente.
Oye, entonces cuando viene un pensamiento que vuelvo,
repito, que nos puede llevar a preocuparnos, que busca
la aprobación de las personas o que nos está llevando
a preocuparnos porque las personas no nos reciben,
ese pensamiento no deberíamos tomarlo porque nuestra aceptación realmente
tiene que ser hacia Jesucristo, nuestra aprobación debe ser hacia Jesucristo.
Entonces, si este pensamiento que nosotros sabemos de que los otros contextos son
del mundo y nos llevan a que nos estemos preocupando, no deberíamos considerarlos.
No deberíamos, si lo queremos llamar así, apropiarnos
de ello, como estar cosas preocupándonos por ese tipo
de cosas, sino que realmente deberíamos ver cuál es el
sentido que me aprueban realmente las personas o no.
Entonces uno se preocupa, inclusive cuando alguien
predica, porque se da mucho el caso que las
personas, por ejemplo, digan algo como es que yo
voy a predicar esto y la gente no me va a creer.
¿Qué importa si no nos creen? Porque nosotros
queremos recibir aceptación, queremos
recibir una aprobación y en este caso las personas no necesariamente lo van a hacer.
Si no porque uno predica el Evangelio o que hable del
amor, significa que la gente nos va a aceptar. ¿Por
qué? Porque el mundo no anda buscando que nosotros amemos
al prójimo realmente o que amemos a Dios realmente.
El mundo anda buscando otro tipo de aprobaciones de diferentes índoles.
Entonces nosotros debemos buscar realmente no estarnos preocupando por eso.
Y hay inclusive muchos creyentes preocupados porque cuando
predican no les creen. O inclusive hay escenas donde
aparecen en los TikTok o algo así como que están llorando
porque es que no me creen a mí que yo predico, profetizo.
Entonces digo yo, pues si ya sabemos que el mundo no ama las cosas de Dios, ¿por qué
preocuparnos si no nos creen? No debería preocuparme
porque no me creen o porque no me escuchen.
Realmente si yo sé que el mensaje que me dieron es de Dios, si Dios
ya me mandó a predicar un mensaje, Él no me dijo que la gente me
iba a recibir la palabra. Si Dios me pudo haber dado una profecía,
no significa que la gente me va a aceptar o que me va a aplaudir.
Más bien inclusive si hay una reprensión de pecado, ¿cómo la persona a
veces de alguna manera se va a alegrar porque fue reprendido su pecado?
Inclusive la misma Biblia dice que el que es necio, pero corrija al necio
y te odiará. Corrige al sabio y te agradecerá o te amará, creo que dice.
Entonces vemos ahí que claramente nos preocupamos por cosas que no
deberíamos estarnos preocupando. Cuando debemos realmente ver qué es
realmente lo amable. Tal vez voy a ser rechazado o desaprobado por
el mundo, pero voy a ser aprobado por Dios. Voy a ser amado por Dios.
Entonces, por no tener una conciencia de que él
me va a aceptar o que me va a amar o por otras
cosas que la palabra menciona, entonces estamos
buscando más la aprobación del mundo, la aprobación
de las cosas. Alguien dirá, hermano, pero es
que yo estoy predicándoles a cristianos, hablan
a cristianos. Sí, pero tienen el mundo dentro
de ellos, aunque ellos digan que son cristianos.
Mencionó esto porque la Biblia menciona en
el libro de Santiago, dice o almas adúlteras
que nos fascinó, pero quienes les dijo que
la amistad con el mundo es amistad con Dios.
Entonces vemos aquí que hablan prácticamente
como de un adulterio, almas adúlteras, porque
están haciendo una amistad con el mundo y uno
quiere que tengamos una amistad con el mundo.
Cuando hablamos de amistad con el mundo no significa que uno odie a las
personas, claramente, sino significa que no seamos partícipes de las cosas.
Inclusive nuestra familia, nuestra familia puede ser partícipe de
cosas, pero no significa por eso que nosotros le demos el visto bueno.
No significa que no amemos a nuestra familia, sino que significa
que no vamos a estar de acuerdo con eso y no lo vamos a hacer.
Si ellos quieren hacer los problemas de ellos, claramente uno lo puede dejar claro.
Si ellos ya agarran un odio, uno no los está odiando,
ellos lo agarraron contra uno. Eso es otra cosa.
Pero lo que quiero resaltar con esto está
en que debemos comenzar a meditar más lo que
dice la palabra, que es lo que le agrada a Dios, para saber qué rechazar del mundo.
Porque si no vamos a sentir la aprobación del mundo.
Tampoco con esto quiero mencionar el otro extremo
de que la gente nunca nos va a creer nada, etcétera.
No, pues porque obviamente en algunos casos sí
nos van a recibir el mensaje, en otros casos no.
O sea, Dios no nos dio como que un aval de que todo lo que uno predique la gente
lo va a aplaudir o que lo que uno pueda profetizar toda la gente lo va a aplaudir.
O sea, no está eso en la palabra.
Inclusive hay casos como Isaías o Ezequiel, donde son enviados, inclusive creo
también Jeremías, donde son enviados a
predicar algo a los cuales va a ser rechazado.
Inclusive a Isaías le dijeron eso.
Que vas a predicar y no te van a escuchar.
A Ezequiel le pasa lo mismo.
Ezequiel le dice, tú eres para ellos como alguien que toca una dulce canción.
Te quieren escuchar, pero no hacen lo que yo les digo.
Entonces vemos que hay un detalle ahí con las situaciones.
Inclusive con el caso de Noé, que claramente todos
lo citan, pero Noé pues no le escucharon nada.
Pero podemos tener otro caso de Pedro, que Pedro predica y todos le creen.
Entonces son cositas así, inclusive creo que también con Pablo pasa, de que Pablo
predica a los judíos y no le creen, pero él se va a los gentiles y sí le creen.
Entonces a lo que quiero transmitir con esto está de que el
mundo genera su aceptación con cosas que nosotros podemos hacer.
Si lo que el pensamiento que viene a mi vida es para que el
mundo me acepte, no es parte de lo amable que Dios menciona.
Entonces yo tendría que ver realmente si el
pensamiento que tengo va a ser aceptado por Dios.
Porque si es aceptado por el mundo, obviamente no lo va a aceptar Dios.
Porque me estoy preocupando, porque la gente me acepte, me apoya y me recibe.
Por eso que se preocupan, a veces nos preocupamos por gusto.
Que ah señor, es que lo que pasa es que no me creen.
Lo que pasa es que no me reciben el testimonio.
Lo que pasa es que yo estoy preocupándonos por gusto.
¿Por qué? Porque el mundo no va a aprobar lo que es de Dios.
El mundo no va a aceptar lo que es de Dios.
Si alguien es de Dios, se va a regocijar con lo que es de Dios.
Y eso claramente lo dice la palabra.
Entonces vamos a ver ahora, aquí en Mateo 6,5 dice.
Cuando ustedes oren, no sean como los hipócritas, porque a ellos les gusta
ponerse en pie y orar en las sinagogas y en las esquinas de las calles.
Para ser vistos por los hombres, en verdad les digo que ya han recibido su recompensa.
Entonces aquí nos está hablando de otra cosa.
Nos está hablando prácticamente de que nosotros a veces lo que estamos
haciendo es buscar la aprobación, si lo queremos llamar así, religiosa.
De las cosas que uno prácticamente reciba una alabanza o
una adoración o exaltación, etcétera, hacia nosotros mismos.
Porque ellos les gusta ponerse en pie y orar en las sinagogas y en las
esquinas de las calles con un propósito, para ser vistos por los hombres.
Entonces ellos van a recibir una alabanza por lo que están haciendo.
Entonces no les gusta orar en las plazas.
¿Por qué? ¿Cuál es el propósito?
Entonces aquí nos llevan a ver a nosotros de que nosotros podemos estar
tomando ciertas acciones que nos van a producir algo para nosotros mismos.
En el sentido, un sentido, si lo queremos llamar así, egoísta.
Entonces, ¿para qué estamos haciendo las cosas?
¿Predicamos para que nos alaben o para que las personas sean salvadas?
¿O para que las personas conozcan del Evangelio del Reino?
¿Para qué estamos o predicando, o cantando, o danzando, o inclusive algunas
otras cosas para sacar buenas notas en la escuela o inclusive dentro del trabajo?
¿Para qué estamos trabajando?
¿Cuál es el sentido realmente?
¿Es para una alabanza propia o es para glorificar a Dios?
Porque la palabra claramente dice que todo lo que
hagamos deberíamos hacerlo como para el Señor.
Es decir, en pocas palabras, para que el nombre de Dios
sea glorificado, no para que yo reciba una alabanza.
No para que yo reciba, si lo queremos llamar, una adoración o una aceptación.
Entonces vemos de que debemos comenzar a pensar qué es lo que nos gusta.
Por eso la palabra obviamente en el original está hablando del amor.
Porque a ellos les gusta ponerse en pie y llorar.
O a ellos aman, si lo queremos llamar así en el griego.
Ellos aman ponerse en pie y llorar en las sinagogas.
Y en las esquinas de las calles.
Entonces aquí ya es algo muy interesante de ver.
Que nosotros deberíamos también pues considerar.
Comenzar a ver qué es lo que nos gusta y por qué nos gusta.
Y claramente separarlo.
¿Por qué? Porque si no nos va a salir una preocupación.
Vamos a entrar en preocupaciones que no valen la pena.
Y claramente hay otros ejemplos que la Biblia habla acerca de lo que ellos aman.
Por ejemplo, ellos aman estar en las primeras filas.
Mencionan otro pasaje.
O en los primeros en los banquetes.
¿Para qué? Para ser alabados.
Entonces ellos a veces se preocupan.
Voy a llegar tarde.
Pero no porque quieran agradar a Dios.
Sino que ellos quieren su reputación.
Entonces este tipo de preocupaciones las generan porque aman cosas de la cárne.
Pero si nosotros estamos en el pensamiento de Cristo.
En amar lo que Cristo necesita.
Pues obviamente ya no vamos a tener cierto tipo de preocupaciones.
Porque se quitó, ahora se acabó.
Ya no nos gustan estas cosas.
Mateo 10, 37.
El que ama al padre o a la madre más que a mí, no es digno de mí.
Y el que ama al hijo o a la hija más que a mí, no es digno de mí.
Otra vez.
El que ama al padre o a la madre más que a mí, no es digno de mí.
Y el que ama al hijo o a la hija más que a mí, no es digno de mí.
Entonces este es un pasaje bien interesante.
Porque aquí no habla de que no amemos al padre o a la madre.
Sino que aquí habla del hecho de el que ama al padre más que a Dios.
No es digno de Dios.
O digno de Jesús.
Entonces aquí es algo muy importante que hay que remarcar.
Porque no está diciendo Jesús, y lo repito.
Que no amemos a nuestros familiares.
Sino que aquí está mencionando que el amor de Dios.
O si lo queremos llamar así.
La atracción que deberíamos sentir hacia Dios fuera más grande.
Porque Él es más glorioso.
Él es mayor sobre todas las cosas.
Y si estamos amando a nuestro padre o madre más que a Dios.
Eso no es justo.
Si lo ponemos en una balanza, si lo queremos llamar así.
No tiene relación.
¿Por qué? Porque Jesucristo dio su vida por nosotros.
Ninguna de nuestras familias de alguna manera ha dado nuestra vida por nosotros.
Para perdón de pecados realmente.
Entonces el sentirse atraído por Jesús.
Su justicia, su amor, su benignidad.
Debería ser realmente mayor a lo que han hecho nuestros familiares.
Nuestro padre, madre, amigos, esposas, hijos.
Porque realmente Él es lo perfecto y Él es lo único digno.
Entonces justamente deberíamos amarlo a Él.
Pero no por eso significa que no vamos a amar a nuestros familiares.
Ojo con esto.
Pero también por otro lado.
Nosotros tendríamos que meditar y pensar.
De que nosotros debemos acercarnos mucho más al amor hacia Dios.
Entonces.
Bajo este detalle que estamos mencionando.
Tenemos que nosotros el pensamiento que viene o nuestras preocupaciones.
Es decir, cuando examinamos nuestra mente.
Puede ser que estemos más enfocados a la preocupación de la
aceptación que vamos a tener con nuestros padres o madres.
¿Por qué?
Porque cuando viene la palabra de Cristo.
Y me dice a mí ciertas cosas.
A veces nosotros podemos comenzar a preocuparnos.
Pero a mi papá no le va a gustar esto.
O a mi mamá esto.
O a mis hijos esto.
Porque el pensamiento de Cristo viene.
Porque Cristo me puede decir.
Mira bella, haz esto.
O cree en mí.
Entonces uno dice.
¿Qué pasó?
Si yo hago esto.
Lo que pasa es que mi mujer.
O lo que pasa es que mi padre.
Entonces ya comienza una preocupación.
¿Por qué?
Porque se tiene cierto amor.
Pero realmente nuestro amor debería estar concentrado en Cristo Jesús.
Pero también hemos hablado de que Jesucristo
también se va a ocupar de mi familia.
No es de que Dios vaya a abandonar a mi familia.
Porque ya hemos mencionado en Marcos capítulo 1.
Que cuando Jesucristo llama a Pedro.
Y prácticamente como discípulo.
Y él va con él.
Una de las primeras cosas que hace Jesús.
Es ir a la casa de Pedro para sanar a la suegra.
Es de que Jesús no es como que.
Mira y mira.
Ni que deja a los que miren que hacen.
Sino que Jesús también estaba al tanto de la familia de Pedro.
O sea, no solo lo llamó como discípulo.
Sino que Dios también estaba al pendiente de la familia de Pedro.
Entonces aquí es donde tenemos que nosotros comenzar a detenernos.
A entender.
De que no es que Dios vaya a aborrecer a la familia.
Sino que el punto está de que él merece más.
Este sentido de dignidad para amarlo a él.
Que a las otras cosas.
Porque el que creó todo.
Y el que está prácticamente en las alturas.
Y el que se ha dedicado a nosotros.
Ha sido Dios.
Que él nos haya dado.
Si lo queremos llamar así.
Un buen padre.
Una buena madre.
Realmente.
A él debería ser que le damos alabanza.
Porque él nos dio esta buena padre.
O esta buena madre.
Ahora vemos aquí el último.
Que es Apocalipsis capítulo 22.
Versículo 15.
Otra vez.
Apocalipsis capítulo 22.
Versículo 15.
Dice la gente buena.
Afuera están los perros.
Los hechiceros.
Los inmorales.
Los asesinos.
Los idólatras.
Y todo el que ama y practica la mentira.
Entonces vemos que aquí hay una relación con el amor hacia la mentira.
Y es muy importante.
¿Por qué?
Porque la Biblia dice que Jesucristo.
Él es la verdad.
Entonces si hay un pensamiento.
Que me está llevando a mentir.
Es porque algo está pasando.
Porque claramente a veces nosotros.
O por lo menos.
En lo que yo he vivido en el mundo.
A veces uno sabe que puede resolver problemas.
Mintiendo aparentemente.
Y sabe de alguna manera.
A veces uno en el mundo.
Que la gente tal vez no se va a dar cuenta.
Inclusivo uno puede decir.
Bueno yo he mentido a fulano, zutano.
Hace tiempo y ni se ha dado cuenta.
Y tal vez ellos se pueden hasta.
Y tal vez morir yo.
O morir ellos.
Y nunca se van a enterar.
Pero ese Dios si se entera de las cosas.
Entonces que es lo que quiero entender con esto.
Nosotros a veces amamos la mentira.
Porque nos ha librado.
Si lo queremos llamar así situaciones.
Pues uno ya sabe a veces.
Por hacerlo como mentir.
Que decir como no decirlo.
Para que diga uno mentira.
Y uno se logre.
Si lo queremos llamar así.
Salir del problema.
Entonces uno comienza a amar.
Esa forma de vida de mentira.
Porque nos está librando de cosas.
Entonces comienza a amarse.
Por eso hay personas que les gusta.
Por ejemplo.
Estafar personas.
O inclusive sabe que decirle a mujeres.
Para llevárselas a la cama.
O viceversa.
O mujeres a hombres.
Entonces ya saben que decir.
Ya saben que hacer.
Como mentir.
Para atraer a las personas.
Y prácticamente.
Tener la satisfacción que quisieran.
En diferentes los ámbitos.
Ya sea con un problema.
Solucionar algo rápido.
Cualquier cosa.
Se puede.
Usan la mentira.
Y aman la mentira.
Por lo que la mentira les ha dado.
Aparentemente.
Claro.
Es muy claro también.
De entender.
Que nosotros.
Pues.
Cuando nosotros.
Ya.
Cuando nosotros.
Ya.
Pues.
Pero.
Cuando.
También.
Pues.
No es.
La mentira.
Realmente.
No es perfecta.
Vienen problemas.
Cuando a veces.
Las personas.
Y prácticamente.
Están cometiendo los.
Cuando se desvela.
La verdad.
De esas situaciones.
Entonces.
Tenemos.
Que.
Entender muy bien.
De que la verdad.
La mentira.
No debe.
No es un.
Algo que debamos.
Nosotros.
Estar usando.
No es algo que Dios.
Tampoco le agrade.
Porque él.
No alaba.
Y no bendice.
A la mentira.
Él bendice.
Y alaba la verdad.
Porque realmente.
La verdad.
Es lo que es puro.
Y santo.
Entonces nosotros.
Debemos entender.
De que Dios.
No va a amar la mentira.
Ni practicar la mentira.
Inclusive.
Pues.
Las situaciones.
Por las cuales.
A veces.
Nosotros.
Mentimos.
Es porque nosotros.
Hicimos algo.
Que no es correcto.
A veces.
Por eso.
Usamos la mentira.
También.
A veces.
Nosotros.
Entonces.
Nosotros.
Tenemos claramente.
Tampoco.
Estamos diciendo.
Que uno sea un.
Una persona.
Sincera.
Y abusiva.
Porque a veces.
También.
Pues.
Dice hermano.
Estamos hablando.
De que nosotros.
Tenemos.
Que sepamos.
Saber cómo.
Hablar.
Saber qué decir.
Porque a veces.
También.
Se hablan.
De las.
Si lo queremos.
Llamar así.
Mentiras.
Mentiras.
Piadosas.
Le llaman a unos.
Pero realmente.
Aunque.
Queramos.
Endulzar.
Si lo queremos.
Llamar así.
Las cosas.
Realmente.
Las cosas.
Humanas.
Aunque.
Le queramos.
Poner nombres raros.
Verdad.
Entonces.
Alguien.
No es que es una mentira.
Piadosa.
Entonces.
No importa.
Que yo la diga.
Dice.
Porque no le hago mal a nadie.
Es una mentira.
Y la mentira.
No tiene cabida.
Con Cristo.
Y de alguna manera.
Igual lo estamos amando.
Aunque no usemos.
La mentira.
Para destapar.
O para engañar.
O hacer otro tipo de cosas.
Sigue siendo mentira.
Y nosotros.
Tenemos.
Entenderlo.
Y eso.
No va a ser aprobado.
Por Dios.
Eso.
Más bien.
Va a ser aprobado.
Por el mundo.
Y nosotros.
Tenemos.
Que aprender.
A darnos cuenta.
De todas.
Esas cosas.
Ok.
Entonces.
Busquemos.
El amar.
La verdad.
Es decir.
La idea.
De mostrar.
También.
Estas.
Si lo queremos llamar.
De esta manera.
Estos.
Antónimos.
O el hecho.
Cuando habla.
Del amar.
Otras cosas.
Que no son Jesucristo.
Entonces.
Para ayudarnos.
A entender.
De mejor manera.
Ciertas cosas.
Si lo queremos llamar.
Así.
Con sus.
Contrarios.
Entonces.
Esto es muy importante.
Que nosotros.
Lo entendamos.
Verá.
Porque claramente.
Aquí no lo está expresando.
Entonces.
Tenemos que comenzar.
A tener cuidado.
Porque.
Porque alguien.
Podría decir.
Hermana.
Pero ya sabemos.
Que el cristiano.
No tiene que decir mentiras.
Pero si se dice.
A veces.
Inclusive.
Si lo queremos llamar.
Así.
Lo vencen.
Las cosas.
Las circunstancias.
Porque ellos dicen.
Si yo digo.
Tal cosa.
Va a pasar.
Tal vez.
Por ejemplo.
Alguien viene.
Y se levanta tarde.
Para ir al trabajo.
Y lo llama al jefe.
Y dice.
Mira.
¿Qué pasó?
¿Por qué venís tarde?
Él no va a decir.
Necesariamente.
Miren.
Fíjense.
Que me levanté.
De la cama.
Tarde.
Es lo que va a decir.
Lo que va a decir.
Para no tener problemas.
Con el jefe.
Va a decir.
Lo que pasa.
Que hay mucho tráfico.
Lo que pasa.
Hasta que tuvo un accidente.
Hubo un accidente.
Y tal cosa.
Él no va a decir.
Mire.
Lo que pasa.
Hasta que se me.
Que me levanté.
Tarde de la cama.
Y por eso.
Pues no tenía ganas.
De venir a trabajar.
Y por eso.
Me voy tarde.
Él no va a decir eso.
Porque sabe.
Que va a tener un problema.
Inclusive.
Cualquiera le puede pasar.
Pero no significa.
Que uno no puede decir la verdad.
Uno puede decir.
Mire.
Perdón.
Lo lamento mucho.
Me ganó el sueño.
Y no quise.
Realmente hacerlo.
Tuve una situación.
Tal vez delicada.
En la noche.
Que se yo.
Porque puede pasar.
Y lastimosamente.
Pues me.
Pues no.
Mi cuerpo no reaccionó.
Y lo lamento.
No voy a.
No voy a volver a hacerle.
Es más.
Voy a reponer las horas.
Después.
Entonces.
Ya hay una situación ahí.
Que es verdadera.
O sea.
Ciertamente.
Uno reconoce.
Y obviamente.
Si sabe que eso.
No se le va a levantar.
Tal vez.
Mejor.
Me doy.
Más temprano.
Entonces.
Lo que quiero resaltar.
Con esto.
Está de que nosotros.
Tenemos que ver.
A qué estamos amando.
Porque aquí.
Están poniendo.
Un amor.
De la.
De la mentira.
Pero también.
Hay que ver.
Que otras cosas.
Podemos estar amando.
Puede ser.
Que nos.
Nos gusta.
Nosotros.
No hacer.
Absolutamente.
Nada.
Que eso.
Nosotros.
Prácticamente.
Un enfoque.
Hacia la pereza.
Entonces.
Dios.
Nos está enfocando.
En que nos enfocamos.
En Jesús.
En este caso.
Amar la verdad.
Inclusive.
En el libro de.
De filipenses.
Habla acerca de eso.
Dice.
Y por cuanto.
No recibieron el amor.
Por la verdad.
Dios les envió.
Un espíritu engañoso.
Para que creyeran.
A la mentira.
Ok.
Entonces.
Regresando acá.
Para ir.
Finalizando.
Ahí está.
Entonces.
Para ir finalizando.
Con esto.
Vemos.
Que cuál es la idea.
De lo que estamos hablando.
Ya mencionamos.
De que a veces.
No es como.
Que encontremos un listado.
En la biblia.
Que diga cada cosita.
Que nos diga.
Nosotros.
Como que.
Hagan esto.
Y nos dice.
Una gran descripción.
Por diferentes razones.
Entonces.
Vamos hacia la base.
O la esencia.
De lo que nos están diciendo.
Entonces.
En pocas palabras.
Lo que aquí.
Están.
Colocando el apóstol.
Palo.
En partes.
Por así decirlo.
Nos está hablando.
Que nos enfoquemos.
En lo que es amable.
Qué es lo que es amable.
Según lo que vimos.
A lo que sintamos atracción.
Pero.
Enfocándolo.
Según lo que vimos.
En Jesucristo.
Y el amor al prójimo.
Entonces.
Si hay un pensamiento.
Que concuerda con Cristo.
Y el amor al prójimo.
Deberíamos.
Retenerlo.
Si hay un pensamiento.
Que no concuerda.
Con el hijo.
Y con el amor al prójimo.
No deberíamos.
Retenerlo.
Porque no trae.
Un resultado adecuado.
Nos va a llevar.
A preocupaciones.
Pero.
Por otro lado.
También.
Obviamente.
Si tenemos.
Preocupaciones.
Es porque.
Nosotros.
Estamos validando.
O aceptando.
Cosas que.
No son amables.
Por lo que.
Los ejemplos.
Que pusimos.
Anteriormente.
De.
Amarnos.
A nosotros mismos.
Amar.
Al amar.
La mentira.
Amar.
Amar.
Las posiciones.
Dentro.
De las congregaciones.
Todo eso.
Está generando.
Preocupaciones.
Claramente.
Alguien ama.
Pero yo no tengo nada.
De esto.
Sí.
Pero puede tener.
De las otras cosas.
Porque claramente.
Ya mencionamos.
En su momento.
Todo lo que es verdadero.
Pero.
Aquí está.
Todo lo verdadero.
O todo.
Lo digno.
O todo.
Lo justo.
O todo.
Lo puro.
Todas.
Esas cosas.
Le hemos ido viendo.
Para poder entenderlas.
Y poder discernir.
Y.
Si lo queremos llamar así.
Retener lo bueno.
Rechazar lo malo.
Entonces.
Nos.
Nos ayuda.
A nosotros.
A verificar las cosas.
Entonces.
En este caso.
Vuelvo y repito.
Amables.
Aquello por lo cual.
Uno se siente atraído.
A amar.
O lo que mencionamos.
En la Real Academia.
Que decía.
Aquello que es digno.
De ser amado.
Entonces.
El único.
Según lo que vimos.
Acá.
El único.
Digno.
Realmente.
De ser amado.
Debería ser.
De Jesucristo.
Y ese.
De ser.
Nuestro punto.
De partida.
Para eso.
Bueno.
Creo que.
Es que.
Tal vez.
No lo coloqué.
Pero.
Así.
Lo coloqué.
Perdón.
Espérense.
Pensé.
Que se me había escapado.
Primero y.
Cuarenta.
Dos.
Dos.
Dice.
Porque nada me propuse saber.
Entre ustedes.
Excepto.
A Jesucristo.
Y.
Este.
Crucificado.
Debemos de que aquí.
El apóstol Pablo.
Encierra realmente.
El significado.
A lo que hemos venido hablando.
De lo que es amable.
Es decir.
Es lo que está diciendo.
Miren.
Yo me siento atraído.
Por Jesucristo.
Y su cruz.
Porque.
En eso.
Están encerradas.
Las dos cosas.
Es decir.
Lo que hemos visto.
Como lo que es amable.
O digno de amar.
Y también.
El sentido.
Del prójimo.
Con la cruz.
¿Por qué?
Porque la cruz.
Recordemos.
De que fue.
Para salvarnos.
A nosotros.
Entonces.
Hablas.
Un amor.
Hacia.
Otras.
Personas.
Entonces.
Claramente.
También.
Significa.
Para el amor.
Hacia el padre.
Y muchas otras cosas.
La cruz.
Pero lo que quiero.
Dar.
A entender.
Con esto.
Es lo que hemos visto.
Del amor.
Hacia el hijo.
Y del amor.
Hacia el prójimo.
Y cada uno.
Está representando.
Esas cosas.
En este caso.
En particular.
Amarás al señor.
Pero.
Creo.
Que en el libro.
De.
En la reina.
Valera 60.
Creo que es.
No.
En las américas.
Dice.
Porque me propuse.
No.
Pensar.
En alguna.
Otra cosa.
No hice saber.
Si no quise.
Pensar.
O meditar.
En alguna.
Otra cosa.
Si no.
En Jesucristo.
Y este.
Crucificado.
Dando a entender.
Que su mente.
Va a estar.
En lo que es amable.
Entonces.
En este versículo.
Podemos ver.
Esa idea.
Pero.
Obviamente.
Si nosotros.
No conocemos.
A Jesús.
O cómo.
Se comporta Jesús.
No vamos.
A poder saber.
Cómo.
Separar las cosas.
Entonces.
El hecho de conocer.
A Jesús.
E ir a leer.
La Biblia.
Ir a meditar.
En la palabra.
O ir a orar.
Dios nos va a llevar.
A saber.
Cómo.
Es Jesús.
Y cómo.
Se dividen.
Las cosas.
Ok.
Uno va a decir.
Este pensamiento.
No concuerda.
Con lo amable.
Si no concuerda.
Con Jesús.
Por lo tanto.
Lo voy a separar.
Y por eso.
La palabra.
Nos va a ayudar.
A nosotros.
Entonces.
Debemos buscar.
Meditar.
En la palabra de Dios.
Y es algo.
Que se tiene que aprender.
Es decir.
No sólo.
En un sentido teórico.
Sino también práctico.
En este caso.
El sentido práctico.
Sería.
Ir a leer la Biblia.
Ir a enfocarnos.
En Jesús.
Y conocer.
Qué le agrada.
Y qué no le agrada.
Qué es la cruz.
Y el propósito de la cruz.
Verdad.
Porque claramente.
Hay sentidos.
Que la Biblia deja ver.
Como en el caso del apóstol Pablo.
Por poner un ejemplo.
Cuando el apóstol Pablo.
Dice algo como.
Dice.
Y quisiera ser yo anatema.
Con tal de que mi nación.
Sea salvada.
Cuando él habla de eso.
Está hablando del sentido.
De la cruz.
Porque claramente.
Fue lo que Jesús hizo.
En la palabra.
Que él se volvió.
Maldición.
Para que nosotros.
Fuéramos bendición.
O como dice la palabra.
Para al que no conoció.
Pecado.
Dios lo hizo pecado.
Para que nosotros.
Fuésemos justicia de Dios.
En él.
Entonces ahí.
Nos está hablando.
O aclarando.
El sentido.
De la entrega.
Que quería hacer.
Pablo.
Similar a lo que hizo Jesús.
Entonces.
Nos está hablando.
De ese sentido.
Y ese pensamiento.
Es obviamente amable.
Entonces.
En ese sentido.
Claramente.
No significa.
Que uno se va.
En tiempos modernos.
Puede decir.
Que uno lo vaya a fusilar.
O algo.
Sino que significa.
En el punto.
Que a veces.
Nosotros.
Esta vez.
Quisiéramos hacer cosas.
Que nos gustan.
Pero nosotros.
Preferimos.
Venir y.
Hacer algo.
Predicar al evangelio.
O dar a conocer.
A Dios.
O tomar un tiempo.
Para prepararnos.
Para otras personas.
Cuando ese tiempo.
Lo podíamos.
Inclusive.
Nosotros usar.
Para nuestras propias cosas.
Por así mencionarlo.
Pero uno.
Está dejando.
Algo.
Para enfocarse.
En las cosas.
Del señor.
Entonces.
Sabemos.
De que eso.
Es mucho.
Más provechoso.
Tiene mucho.
Más sentido.
Pero claramente.
La idea.
De lo que estoy.
Mencionando.
Es la práctica.
Tanto el aprender.
Como el practicar.
Entonces.
Vamos a aprender.
Acerca de Jesús.
Para practicar.
Lo que es de Jesús.
Y claramente.
Las palabras de Jesús.
Vamos a tenerlas.
Acá.
En la mente.
Porque nos está hablando.
Cosas verdaderas.
Cosas.
Que son.
Dignas.
De ser amadas.
Por el padre.
¿Por qué?
Porque Jesucristo.
Les ha aprendido el padre.
Entonces.
Vamos a orar.
¿Para qué?
Para que el señor Jesús.
Nos ayude.
Para que nos enfoquemos.
En lo que es amable.
Como lo.
Acabamos.
De ver.
Es decir.
Que nos enfoquemos.
En Jesucristo.
Y conocerlo.
Porque él es el.
Único.
Digno.
De ser amado.
Y claramente.
También va relacionado.
Con los.
El prójimo.
En este caso.
Los discípulos.
¿Por qué?
Porque los discípulos.
Aman a Cristo.
Entonces.
Por eso es la idea.
De lo que hablamos.
De amar a Dios.
Con toda mente.
Alma.
Corazón.
Y fuerza.
Y a tu prójimo.
Como a ti mismo.
Si tenemos esto.
En la mente.
Diariamente.
Nos vamos.
A ser librados.
De preocupaciones.
Claramente.
Es porque.
El pensamiento.
El hijo.
No puede ser.
La palabra.
Por nada.
Estén preocupados.
Usted.
No pueden hacer crecer.
Crecer.
Más.
O añadir un codo.
A vuestra estatura.
Entonces.
Tenemos que enfocar las cosas.
Y ver.
Si el pensamiento.
Que nos está viendo.
Casa con lo que el hijo es.
O lo.
Con lo que el hijo.
Hizo.
O dijo.
Ok.
Tú vamos a hablar.
Padre.
No me asustes.
Dame las gracias.
Porque tú eres un Dios.
Fiel y verdadero.
Un Dios.
Sensato.
Benigno.
Puro.
Dios que nos da la fuerza.
Para seguir adelante.
Un Dios que nos da.
Del amor.
De la bondad.
De la verdad.
Y que nos dirige.
Hacia ti.
Te agradecemos.
Te agradecemos mucho.
Padre y Pastor.
Por todo lo que estás haciendo.
En nosotros.
Queremos bendecirte.
Y amarte.
Por tu gran amor.
Y tu fidelidad.
Líbranos hoy.
Señor Jesús.
De toda obra.
Engañosa.
De toda obra.
Insensata.
Ayúdanos a enfocarnos.
Que en lo que es amable.
Que eres tú.
Y tus discípulos.
Te lo pedimos en Cristo Jesús.
Ayúdanos a no amar al mundo.
A no sentir atracción por el mundo.
A no sentir, Señor Jesús.
Colocarte en una posición menor.
En amor que otras cosas.
También te pedimos, Señor.
No amar la mentira.
No amar.
Ser alabados por otros.
Inclusive no amarnos a nosotros mismos.
Más bien amarte a ti.
Realmente el verdadero digno de amar.
Eres tú sobre todas las cosas.
Te lo agradecemos.
Amigo y Padre.
En Cristo Jesús.
Bendito eres eternamente.