Bendiciones amados, Dios los bendiga a cada uno de ustedes, es una alegría estar
aquí con ustedes para poder alabar al Dios de nuestra salvación.
Aquel que nos ha dado la fuerza de su bondad, de su gracia, y que nos permite
estar el día de hoy aquí buscando su amor y su benevolencia a través de su palabra.
Sabemos de que Dios nos ayuda, nos sostiene, nos
vivifica y nos dirige en su amor y en su gracia.
Así que vamos a hablar el día de hoy lo que es,
no te preocupes, piensa en lo que es honorable.
Esto viene dándose a razón de lo que hemos hablado de la parábola del sembrador con
relación a los espinos, ya que eso nos ha mostrado de que los espinos, las
preocupaciones entran en la categoría de espinos, ya que la Biblia habla acerca de
las preocupaciones, el engaño en las riquezas y por
último, lo que es los deseos del mundo o de las cosas.
Entonces hemos estado tocando el pasaje o el versículo de Filipenses capítulo 4,
versículos 8 y 9, donde el apóstol Pablo menciona ciertas cosas en las cuales hay
que pensar y entre ese listado está lo que es honorable, por eso puse aquí piensa en
lo que es honorable, aunque la nueva versión de las Américas lo menciona como
en esto mediten y es importante resaltar también esa parte del meditar,
pero hemos estado usando esto, no te preocupes, piensa en lo que es honorable.
Entonces vamos a orar para iniciar con esto, para
dar gloria y honra al Dios de nuestra salvación.
Para el nombre de Jesús le damos las gracias por tu amor, por tu bondad,
por tu verdad, porque has sido un Dios fiel y verdadero, alguien que nos ha
fortalecido, guiado, sostenido y renovado, aquel que no ha... aquel que ha
permanecido con nosotros y nos ha dejado desamparados, más bien tu amor y tu cariño
ha estado con nosotros, nos ha estado fortaleciendo, nos has estado amando,
nos ha estado guiando, apacentando, fortaleciendo
y tu amor ha estado constante con nosotros.
Te agradecemos Padre por todo lo que estás haciendo en nuestras vidas.
Amamos tu nombre y queremos bendecirte y escuchar tus palabras para que todo sea
para la alabanza de la gloria de tu gracia.
Te agradecemos amado pastor y amigo y queremos dar gloria a tu nombre.
Bendito seas eternamente y para siempre.
Dirígenos para añadir a tu palabra para que sea abierto nuestro entendimiento para
que comprendamos las escrituras y también amado padre
te pedimos que nos dirijas para dar gloria a tu nombre.
Que todo aquello que nos esté impidiendo entender sea derrocado y derrumbado y que
nosotros podamos darnos a ti, a tu palabra, a tu sabiduría
y tu revelación y tu inteligencia en el nombre de Jesús.
Pedimos hoy tu auxilio en el entendimiento de la verdad y queremos amar la verdad
para la alabanza de la gloria de tu gracia.
Amado padre, amén y amén.
Muy bien.
Y habiendo orado, declaramos que no a nosotros, no a nosotros, sino tu nombre
sea la gloria, por tu misericordia, por tu fidelidad,
porque tú nos has hecho y no nosotros, a nosotros mismos.
En el nombre de Jesús, amén y amén.
Muy bien, entonces vamos a entrar ahorita en detalle.
Entonces, como mencionábamos, tenemos lo que es el tema no te preocupes,
piensa en lo que es honorable.
Hemos estado resaltando que necesitamos conocer acerca del reino de los cielos.
Ese ha sido nuestro punto de partida desde que comenzamos las reuniones de los
sábados, que busquemos enfatizar en el reino de los cielos.
Jesús dijo busquen primeramente el reino de los cielos
y su justicia, y todas las demás cosas serán añadidas.
Entonces, basado en eso, hablamos que hay que enfocarse en conocer el reino,
pero la pregunta sería ¿cómo lo conozco?
Y una de las cosas que hablamos es de que, así como no terrenal, es decir,
si yo quiero conocer un poco de Noruega o qué sé yo, de España o tal vez,
por ejemplo, Kazajistán o algún otro país, inclusive puede ser también cercano,
hagamos de cuenta Brasil o Colombia.
Una de las maneras que yo puedo conocer es conociendo a una persona que vive allí.
Entonces yo, al conocer a esta persona, puedo conocer su forma de hablar,
puedo conocer sus costumbres, puedo conocer diferentes cosas.
Y en este caso, si yo veo u oigo a esta persona, pues voy a conocer cómo es ya sea
Colombia, Kazajistán, España, o por ejemplo, Kenia, porque él tiene una forma
de vida que es diferente a la mía, porque yo soy, en este caso, guatemalteco.
Digamos también, si nos vamos a la parte de un poquito de Asia, con lo que sería
Corea, o Japón, China, o algunos otros países que están por allá.
Entonces, hay culturas diferentes.
Entonces, quiero que quiera entender con esto.
Para poder yo conocer de esa cultura o ese sistema, debería acercarme a conocer.
En este caso, lo menciono con el caso de Jesucristo, porque
nos enfocamos en que hay que oír y ver al que es del reino.
En este caso, Jesucristo.
Es decir, que si yo le pongo atención a cómo Jesús vivía y lo que Jesús decía,
voy a aprender lo que es el reino de los
cielos, porque Él viene del reino de los cielos.
Entonces, yo me enfoco en verle y en oírle para vivir el reino.
En este caso, por eso, también que Él venía con una
misión específica, que es dar a conocer el reino de Dios.
Entonces, por lo tanto, en Mateo, pero en Marcos, Mateo y Lucas,
aparece lo que es la parábola del sembrador, que interesantemente,
por lo menos en Marcos, es la primera que se menciona,
que también dice que hay que prestar la importancia.
Ahora, cuando vemos la parábola del sembrador, Jesús
habla y dice el reino de los cielos es semejante.
Es decir, que ya nos están dirigiendo a conocer el reino de
Dios, cómo el reino de Dios es, cómo opera el reino de Dios.
Y por eso entra la parábola del sembrador, donde dice que el
sembrador sale a sembrar y siembra la semilla en el terreno.
Y cuando Jesús lo explica, dice que es prácticamente que Jesús tiene la buena
semilla y Él siembra en el corazón su palabra.
Y que busca y se busca que se dé fruto.
Pero hay obstáculos o situaciones que pueden impedir que la semilla crezca.
Entre ellos, junto al camino, que es lo que hemos estado vimos en su momento con
el entendimiento, dos los pedregales que va relacionado a la idolatría,
y ahora hemos estado tocando las preocupaciones.
Pero los espinos, que en los espinos tiene categorías
preocupaciones, engaños de las riquezas y los deseos del mundo.
Entonces, vamos a leer esta parte específica de los espinos, ya que los
otros temas ya lo hemos tratado en otros casos.
Y vamos a enfocarnos en esta categoría de
preocupaciones, que es lo que hemos estado señalando.
Porque la idea prácticamente es tratar nuestro terreno, que es nuestro corazón,
para que cuando caiga la semilla, se caiga una buena tierra.
En pocas palabras, estamos trasladando junto al camino pedregales y espinos,
para que ahora seamos buena tierra.
Y por lo tanto, tenemos 30, 60 y 100 por uno.
Entonces, veamos aquí Marcos capítulo 4, versículo 7.
Otra parte cayó entre espinos y los espinos crecieron y la ahogaron y no dio fruto.
Esto es lo que Jesús menciona de la parte de la parábola del sembrador.
Entonces, luego él la explica en Marcos capítulo 4, versículo 18 al 19.
Dice, versículo 18, otros son aquellos en los
que se sembró la semilla entre los espinos.
Estos son los que han oído la palabra.
19.
Pero las preocupaciones del mundo y el engaño en las riquezas y los deseos de las
demás cosas entran y ahogan la palabra y se vuelve estéril.
Entonces, Jesús ya explica de una manera
detallada lo que es el escenario de los espinos.
Hemos hablado que los espinos tienen categorías.
Que hay espinos, por ejemplo, que dan fruto.
Otros espinos no dan fruto.
Menciono esto por lo que se menciona acá.
Dice, cuando habla de espinos, habla de preocupaciones del mundo,
engaño en las riquezas y deseos de las demás cosas.
Entonces, aquí nos están categorizando el tipo de espinos.
¿Qué quiere decir esto?
Que yo puedo tener un tipo de espinos o puedo
tener los tres tipos o categorías de espinos.
Menciono esto porque hemos estado hablando constantemente de que a veces hay que
examinarnos a nosotros mismos y hay que verificar nuestro corazón para ver si
tenemos o no tenemos cual de los tres terrenos.
Hay que aprender a identificarlo.
¿Por qué lo menciono?
Porque ciertamente nosotros queremos avanzar en el reino de Dios.
Nosotros queremos dar fruto para Dios, pero hay momentos que nos damos cuenta de
que hay ciertas cosas espirituales en las cuales no avanzamos.
Hay ciertas cosas espirituales en las cuales prácticamente nos están sembrando
constantemente algo, pero no está fructificando.
Entonces, hay algo que lo está estorbando.
Por eso mencionamos el caso junto al camino que iba con el entendimiento.
Es decir, una de las cosas es, bueno, si yo no estoy creciendo,
por ejemplo, en oración, puede ser porque no estoy entendiendo la oración.
Porque el que entiende vive.
Eso es lo que hablamos en su momento.
Entonces, si yo no estoy entendiendo, no voy a orar, obviamente.
Dos, con lo que hemos hablado de los pedregales.
Entonces, puede que sea que esté cayendo la palabra en los pedregales.
Y hemos relacionado eso con lo que son la idolatría.
En su momento, cuando hablamos de corazón de piedra, un corazón de carne.
Entonces, ese es uno.
Bueno, puede ser que haya algo en mi corazón que esté impidiendo, que es la
idolatría, que me esté impidiendo orar a Dios.
Y por último, en este caso particular, bueno, puede ser de que yo no estoy
orando, porque hay unos pedregales o espinos que pueden ser preocupaciones,
engaños de riquezas o deseos de las demás cosas
que está impidiendo que yo crezca en oración.
Entonces, si yo logro identificar, logro quitar y me va a pedir avanzar.
Entonces, esto es interesante de verlo claramente.
Solo puse la oración como un punto.
Puede ser que para algunos otros es la lectura o la alabanza, la adoración o
algunos otros casos de doctrinas espirituales que
Dios nos está enseñando, porque esa es la palabra.
La semilla es la palabra de ellos que está cayendo.
Pero hay algo que está evitando que produzca, que se esté dando.
Por eso aquí dice ahogan la palabra y se vuelve estéril.
Entonces, esto es el primer punto a identificar el problema.
Luego vemos cómo se resuelve el problema.
Entonces, ya hemos estado hablando bastante de esto.
No me voy a detener en hablar de otras cosas que hemos estado hablando,
pero la idea que quiero que establezcamos es, puede ser que tengamos preocupaciones
y es algo muy común realmente en la vida diaria.
Alguien se preocupe por algo, porque hemos estado hablando de que las preocupaciones
pasan porque están excediendo lo que nosotros tenemos la capacidad de hacer.
Por eso mencionamos de que si alguien tiene una gripe, pues no se preocupa.
Solo va a la tienda, compra tal vez algo o ya tal
vez se automedica, toma algo y se quedó ya todo bien.
Pero si viene una cuestión tipo cáncer o tal vez el SIDA o alguna otra enfermedad
fuerte, se preocupan porque saben de que la medicina no está
para tratar de alguna manera efectiva ese tipo de cosas.
Y a pesar de que se coloque, pues tiene ciertos riesgos.
Entonces hay una preocupación porque el problema está excediendo la capacidad.
Si hubiera esas enfermedades y se resolvieran con
una pastilla, la gente no estuviera preocupada.
De igual manera, eso es con lo económico.
Cuando hay muchos gastos que dar que sobrepasan tal vez mi salario que se está
presentando y exceden por pagos del banco, etcétera, obviamente
la persona se tiende a preocupar porque está excediendo.
Eso es lo que hemos estado hablando.
Por eso pusimos el ejemplo del Rey Belsasar en el capítulo 5, porque la
situación que se estaba presentando con el Rey Belsasar, cuando había una mano que
escribía en la pared, era algo que no tenía la menor idea
de qué hacer en ese momento para saber qué estaba pasando.
Inclusive por eso llama a todas las personas del
reino para que pudieran descifrarlo y no sabían.
Y él estaba sumamente preocupado por diferentes razones.
Inclusive también vimos cómo la preocupación le llegó a afectar su cuerpo.
Hasta que luego vino ya Daniel y resuelve el enigma y se lo muestra al Rey Belsasar.
Entonces por eso hemos estado hablando que las preocupaciones se dan a veces porque
están sobrepasando cosas que nosotros tenemos.
Pero si ponemos nuestra confianza en Dios, Dios está sobre todas las cosas.
Entonces ahí es donde nuestra preocupación
mengua, o sea, se va acabando, se va quitando.
Por eso que hemos hablado en Mateo 6, cuando
Jesús menciona y dice, ¿por qué se preocupan?
¿por qué se afanan?
¿Acaso no saben que su Padre que está en los cielos?
Entonces recarga la preocupación sobre Dios.
O sea, no se estén preocupando.
¿Por qué?
Porque Él ya sabe.
Entonces vemos que Él está a cargo de todo.
Entonces yo me tengo que desligar.
Pero claramente también por esa mención hemos tocado aquí Filipenses 4, 8 y 9.
¿Por qué?
Porque una de las cosas que el enemigo hace es atacar la mente.
Es decir, que como por eso mencionamos el caso del Rey Belsasar, por las
preocupaciones y lo abrumador que podrían ser los pensamientos de lo que venían a
Él, que a veces nos pasa, por ejemplo, si
alguien tiene una deuda o alguna enfermedad.
Por ejemplo, con una enfermedad, a la mente puede venir que si uno se va a morir.
¿De qué va a pasar si esta persona se muere?
Y comienza ahí la imaginación a dar
vueltas, como si fuera una película de cine.
Y a veces proyectamos hasta 2, 3 años.
De igual manera, en el otro caso, pues si
alguien tiene una deuda y dice, ¿qué va a pasar?
Me van a quitar la casa.
Y comienza ya a imaginar todo lo que puede pasar de aquí a inclusive hasta cinco
años, cuando tal vez se puede resolver muy fácilmente la situación.
Pero lo que quiero entender es que llega la mente
y el enemigo va a estar atacando constantemente.
Por eso que en Efesios 6 se habla acerca del yelmo de la salvación.
Porque protege.
Entonces, por esto, y claramente también estamos mencionando
esto porque alguien podría decir, ¿y la oración, hermano?
Sí, la oración la vimos en su momento, que es siempre en Filipenses 4, del 6 al 7.
Porque ahí se habla de que el que esté preocupado, ore.
Entonces, en ese momento tocamos la oración para
una manera de liberarnos de las preocupaciones.
Pero en este caso, estamos tomando este pasaje de Filipenses, capítulo 4,
verso 8 al 9, porque es lo que le sigue a la oración.
Es decir, el 6 y 7 habla de orar.
Dice, por nada estéis afanosos si no sean conocidas vuestras
oraciones delante del Señor en toda ruego y súplica.
Y la paz que sobrepasa todo entendimiento
guardará vuestras mentes y vuestros corazones.
Pero luego inicia aquí el 8 y dice, por lo demás, hermanos, todo lo que es
verdadero, todo lo digno, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo
honorable, si hay alguna virtud o algo que merece elogio, en esto mediten.
Luego dice el 9, lo que también han aprendido y recibido y oído y visto en mí,
esto practiquen y el Dios de paz estará con ustedes.
Entonces, aquí ahora otra vez de la paz.
Entonces, esto es interesante porque nos habla de la relación con la oración y esto
nos está hablando de la relación con la palabra.
¿Por qué?
Porque la idea sería tener la palabra en nuestra mente, pero también como
mencionamos en su momento, de que el apóstol Pablo nos está dando a nosotros o
el Espíritu Santo a través del apóstol
Pablo, una forma de discernir el pensamiento.
¿Por qué?
Porque recordemos de que nosotros tenemos de alguna manera una deficiencia en la
manera de discernir y no lo digo como decir que todos los creyentes lo sean,
sino lo digo porque tenemos un pasado que es gentil, es
un pasado que no fue formado en las verdades de Dios.
Por eso cuando se habla de Nini me dice, ellos no pueden
distinguir o discernir entre su mano derecha y su mano izquierda.
Eso se llama una deficiencia de discernimiento.
No tenían la capacidad de discernir.
Entonces, ¿qué pasa?
Cuando nosotros estamos en Dios, alguien nos puede
decir, mi hermano, pero piensa en la palabra de Dios.
Pero a veces nosotros inclusive podemos tener pensamientos que no necesariamente
están reflejando la palabra de Dios y nosotros podemos pensar que sí.
Entonces lo que hace aquí el hermano Pablo es discernirnos, pero ayudarnos a
discernir para poder distinguir el pensamiento que está viniendo en nuestra
mente y por lo tanto sería como una especie de filtro.
Es decir, si viene lo que es verdadero, lo acepto.
Si lo que viene no es verdadero, lo rechazo.
Si viene algo digno, lo acepto.
Si no viene algo digno, lo rechazo.
Si viene algo justo, lo acepto.
Si no viene justo, lo rechazo.
Y así sucesivamente.
Por eso que hemos estado hablando en vídeos anteriores sobre cada uno.
Sobre lo verdadero, lo digno, lo justo, lo puro, lo amable.
Y no necesariamente con un listado de cosas porque
puede ser... va a depender también cada persona.
Pero también hemos estado hablando, por así decirlo, de bases para poder
entender que puede ser digno, justo, puro, amable o verdadero.
Y obviamente, por lo tanto, el día de hoy vamos a buscar hablar sobre lo honorable.
¿Qué es honorable?
Porque ciertamente nosotros tenemos cierta idea.
Es como lo hemos estado resaltando.
Nosotros tenemos cierta idea de palabras, pero ya cuando comenzamos a indagar o a
meditar o a revisar o estudiar, etcétera, nos ayuda a
aclarar bastantes cosas realmente ese tipo de situaciones.
Y claramente nos va a ayudar a nosotros cuando venga un pensamiento.
Saber si considerarlo para meditarlo, considerarlo para estar pensando o no.
Y ahí nos va a ayudar a nosotros para no preocuparnos.
¿Por qué?
Porque todo lo que no entra en esta categoría que está
mencionando acá nos va a llevar a una preocupación.
Pero todo lo que entra en esta categoría va a llevarnos hacia la paz.
Por eso dice el versículo acá y el Dios es de paz.
La paz es contrario a la preocupación.
Ok, entonces veamos acá.
Las palabras en el griego para honorable.
¿Por qué?
Porque eso nos va a ayudar a nosotros a entender.
Recordemos de que hay algo que se llama etimología, que es como ver de dónde se
tomó, o inclusive las definiciones, para que
nosotros podamos comprender a qué se refiere.
Porque aquí cuando nosotros decimos honorable, tal vez por películas,
libros o conversaciones, tenemos cierta idea, cierto panorama.
Pero ya cuando vemos la claridad en las
palabras nos ayuda a ver algo muy diferente.
Y claramente pasa con esta palabra honorable.
Dice aquí que la palabra es eufemos, que es la 2.163 en el griego.
Es una palabra compuesta o que tiene una base de composición.
Dice acá que viene de eu, que es la 2.095 y feme, que es la 5.345 del griego.
Dice habla buena de, es decir, reputable de toda confianza.
Dice que tiene una reputación y que tiene una buena confianza.
Por eso lo han traducido, inclusive en la Biblia de
la reina Valera, lo vamos a ver como buen nombre.
Inclusive se puede traducir como fama.
Y esto es bien importante porque en nuestro versículo vamos a comenzar a ver
la Biblia de la reina Valera 60, porque
regularmente usamos la Biblia de las Américas.
Pero lo coloco porque en la Biblia de las Américas no lo colocan como la palabra
fama, que podría ser de buen nombre, sino que le dan una especie como de
noticia, que sí puede entrar de alguna manera en la traducción, pero cuando uno
va a ver la Biblia de las Américas hay una nota y dice literalmente fama.
Y ahorita vamos a ver por qué.
Para poder comprender un poco más esto de que honorable hace referencia de toda
confianza o de buena reputación, vamos a ver esta palabra feme.
Dice feme, que es la 5.345 que viene de feme.
5.346 es un dicho, es decir, un rumor.
Y aquí ponen fama.
¿Por qué?
Porque la palabra eu hacía referencia como algo bueno
y feme hace referencia como un dicho, un rumor o fama.
Por así decirlo, una buena fama, un buen nombre, un buen dicho.
Luego aquí vamos a ver también la palabra feme, que es la 5.346.
Dice propiamente lo mismo que la base de fos, 5.457, y faino de 5.316.
Dice mostrar o dar a conocer los pensamientos
de uno, es decir, hablar o decir.
En pocas palabras, que lo que yo tengo en mi mente salgase a mi boca.
Eso es lo que está haciendo referencia a la palabra feme.
Por lo relacionado también con lo que vimos anteriormente de fama.
Entonces, muestra lo que hay en mi mente, sale por mi boca.
Ese es un dicho o de donde viene feme, que es la palabra que hemos estado,
o la que vamos a comenzar a buscar.
Y ahorita lo voy a mencionar por qué.
Entonces, aquí se ha traducido como afirmar o decir.
Muy bien.
Ahora vamos a ver en el diccionario de la Real Academia Española
qué significa honorable, digno de ser honrado o acatado.
Esto es muy normal a veces en los diccionarios, y que a veces nos lo deja
igual, pero por eso vamos a ver también la palabra honrado.
Todo esto que estamos haciendo es para que cuando nosotros vayamos a ver los
versículos, nos pueda ayudar a entender de mejor manera a nosotros qué es lo que
quiere decir el apóstol Pablo de pensar en lo que es honorable.
Similares, honrado, decente, honesto, respetable, digno, íntegro, distinguido,
venerable.
Antónimos, despreciable.
Dos, propio o característico de una persona honorable.
Tres, tratamiento que en algunos lugares se da a los titulares de determinados cargos.
Ok, ahora vamos a ver la palabra honra.
¿Por qué?
Porque decía, honorable es digno de honra.
Dice, estima y respeto de la dignidad propia.
Similares, honradez, honestidad, dignidad, decencia, honor, noble,
honorabilidad, respetabilidad.
Antónimo, deshonra.
Dos, buena opinión y fama, adquirida por la virtud y el mérito.
Otra vez, buena opinión y fama adquirida por la virtud y el mérito.
Similares, reputación, prestigio, renombre, reconocimiento, fama,
consideración, distinción, gloria.
Antónimos, deshonra.
Tres, demostración de aprecio que se hace de alguien por su virtud y mérito.
También Antónimo, deshonra.
Cuatro, en épocas pasadas, en algunas
sociedades, honestidad y recato de las mujeres.
Similares, castidad, pudor, decoro.
Cinco, creo que lo repetí.
Cinco, en épocas pasadas, en algunas sociedades, virginidad de una persona.
Seis, oficio solemne que se celebra por los difuntos
algunos días después del entierro y también anualmente.
Similares, exequias, funerar.
Muy bien.
Entonces, para ya entrar en detalle de lo que vamos a estar hablando, porque todo
esto es como una preparación para lo que vamos a comenzar a hablar y que cuando
estemos leyendo los pasajes, que no son muchos realmente los que coloque hoy,
pero sí quiero basar en ciertas cosas, nos va a ayudar
a comprender mejor lo que quieren dar a conocer acá.
Entonces, tenemos el siguiente pasaje, como mencioné,
estoy usando la Biblia de la Reina Valera 60.
Puede ser que en otras traducciones, como la Biblia de las Américas,
diga algo diferente, pero por eso lo voy a aclarar hoy.
Dice aquí, Lucas 4, 14, dice, y Jesús volvió en el poder del Espíritu a Galilea
y se difundió su fama por toda la tierra de alrededor.
Entonces, en la Biblia de las Américas, en lugar de fama ponen noticia,
pero tiene sentido.
¿Por qué?
Por las definiciones que acabamos de ver, pero
la fama obviamente ya involucra a la noticia.
O sea, una noticia de algo, pero también adquiere una fama, una popularidad.
Si lo queremos llamar hasta ciertos puntos, es
como cuando algo se vuelve viral, por así decirlo.
Pero vemos otro pasaje que es Mateo 9, 26, y se
difundió la fama de esto por toda aquella tierra.
Ahora, estas dos palabras no vienen de la
palabra que se utiliza en el libro de Filipenses.
En el libro de Filipenses vemos que había una palabra que se llama eufemi.
Si no estoy mal, así se menciona.
Voy a regresar aquí solo para corroborar.
Perdón, que se me ha olvidado.
Ahí está.
Eufemos, perdón.
Esta es la palabra que sale en Filipenses.
Eufemos, sí.
Pero esta palabra eufemos solo se encuentra en Filipenses, únicamente.
Por lo tanto, yo tomé esta palabra feme, porque es la combinación de buena fama o
eufeme, que serían las dos, la parte de feme, para poder buscar en la Biblia dónde
la usan para poder entender cómo o entender a qué
se hace, qué quiere entender el apóstol Pablo.
Entonces, las únicas dos palabras que se van a encontrar como feme son estas dos,
Lucas 4, 14 y Mateo 9, 26, que, aunque la Biblia de las Américas o la
Biblia de la Reina de la Era 60 le den una interpretación diferente o una traducción
diferente, la palabra es la misma en griego.
Por eso mencionaba que, aunque la Biblia de la Reina le diga fama y la de las
Américas diga noticia, pero la misma Biblia de las
Américas coloca una nota que dice literalmente fama.
Entonces, hace referencia a algo que se está anunciando,
porque lo que vimos también era de buena reputación.
Entonces, veamos acá ya el contexto, porque
en este Lucas 4, 14 no hay mucho contexto.
Solo está este versículo, que no dice mucho hasta cierto punto, pero Mateo 9,
26 sí nos va a dar un poquito más de contexto para
poder entender a qué se refiere cuando se habla de fama.
Ok, veamos acá.
Esto sí lo vamos a leer en la Biblia de las Américas.
Lo leo en las Américas porque a veces es un poquito más fácil de digerir en la
lectura que la Reina de la Era 60 para algunos.
Entonces, vamos a leer del versículo 18 al
versículo 26, ya que el 26 es como que el cierre.
Entonces, veamos aquí.
Mientras Jesús les decía estas cosas, vino un oficial de la sinagoga y se postró
delante de él diciendo, mi hija acaba de morir,
pero ven y pon tu mano sobre ella y vivirá.
19.
Levantándose Jesús, lo siguió y también sus discípulos.
20.
Y una mujer que había estado sufriendo de flujo de sangre por
12 años, se le acercó por detrás y tocó el borde de su manto.
21.
Pues decía para sí, si tan solo toco su manto, sanaré.
22.
Pero Jesús, volviéndose y viéndola, dijo, hija, ten ánimo, tu fe te ha sanado.
Y al instante la mujer quedó sana.
23.
Cuando Jesús entró en la casa del oficial y vio
a los flautistas y al gentío en ruidoso desorden.
24.
Les dijo, retírense porque la niña no ha muerto, sino que está dormida.
Y se burlaban de él.
25.
Pero cuando había echado fuera a la gente, él
entró y la tomó de la mano y la niña se levantó.
26.
Y esta noticia se difundió por toda aquella tierra.
Entonces, si ven acá, puse... para los que pueden ver en pantalla, la palabra que
dice y esta noticia, esta palabra noticia, es
la que en la Biblia Reina traduce como fama.
La que acabamos de leer.
Pero como mencioné, literalmente la Biblia de las
Américas coloca literalmente en su notita fama.
Pero tal es lo que ellos consideran que es mejor manera de decir noticia,
porque también hay una parte de interpretación
en la manera que lo mencionan ellos.
O ellos pueden decir que la palabra más oportuna en este pasaje es noticia.
Pero vemos de que también la palabra fama que coloca la Reina Valera es muy certera,
porque la misma Biblia de las Américas lo está mencionando.
Ahora, ¿qué quiero dar a entender con esto y qué tiene que ver con la preocupación?
Tiene que ver mucho porque si nos damos cuenta del escenario que se está
mencionando en el contexto del pasaje desde el 18 hasta el 26 de Mateo 9,
nos da a entender a nosotros claramente que están pasando dos sucesos importantes,
que es lo que estábamos hablando con relación a la preocupación.
Que cuando hablamos de la preocupación es algo que excede
lo que nosotros podemos hacer, por eso nos preocupamos.
Y vemos que aquí hay dos casos.
Uno, que es el primero, que prácticamente la persona que estaba acudiendo a Jesús
estaba preocupado, por así decirlo, porque su
hija estaba enferma y estaba a punto de morir.
Pero por otro lado, había una mujer con flujo de sangre que estaba preocupada
porque no se puede curar y ya llevaba mucho tiempo gastando dinero y otras
cosas, porque había ido con muchas personas para poder ser sanada,
pero no pudo ser sanada.
Claramente esto también lo menciona en otros en otros evangelios, sólo que
todavía en una cuestión breve, ya porque en otros evangelios dan mayor detalle.
Pero qué es lo que está pasando?
Lo que sucede acá es de que ambos acuden a Jesús para solucionar sus preocupaciones.
Entonces, cuando Jesús sana a esta mujer del flujo de sangre, porque lo logra
tocar, es decir, que si tan sólo toco el borde de su manto, yo soy sana.
Pero también, en el otro caso, está este otro
personaje que está esperando que Jesús llegue.
Entonces, esta mujer, como había oído de la fama de Jesús, que Jesús sanaba,
entonces ella encontró esperanza en Jesucristo por la fama que se había
escuchado de Él, o como dice las Américas, por las noticias que habían venido acerca
de Jesús, de que Él era un Jesús que sanaba, liberaba y
otras palabras que la había mencionado acerca de Cristo.
Entonces, por eso ella encontró esperanza en
Jesucristo, si tan sólo tocara el borde de su manto.
Es decir, que ella ya no se enfocó en estar gastando, en estar diciendo,
pero con quién más voy a ir.
Ella tenía una cuestión fija en una persona por la fama, en pocas palabras,
por lo honorable que Jesús se había vuelto.
Porque ya mencionamos de que honorable iba relacionado
a buen nombre o a alguien que es digno de honor.
¿Por qué?
Por sus méritos, por sus virtudes.
Entonces, por lo tanto, se hace un buen nombre.
Entonces, Jesús se había hecho un buen nombre
por sanar a personas sin estarles cobrando.
Se había hecho un buen nombre por darle la misericordia de Dios, mostrarla,
liberar a las personas, sanar a las personas, tratar con las personas.
Entonces, por la buena fama de Jesús, esta mujer con flujo de sangre va y es sanada.
Su mente ya se fue con las preocupaciones de los gastos y demás
cosas, porque digo, si tan sólo tocó el borde de su manto.
Pero por otro lado, cuando esta persona había oído acerca de Jesús y que estaba
pidiendo que sanaran a su hija, entra la preocupación, aumenta o de alguna
manera cambia, porque después de que sanan a esta mujer de flujo de sangre,
dice que ya murió prácticamente la niña.
Por eso que aquí mencionamos, dice, cuando Jesús entró en la casa del oficial
y vio a los flautistas y el gentío en ruido, en ruidoso desorden, le dijo,
retírense porque la niña no ha muerto, sino que está dormida.
Y se burlaban de él.
Y aquí cambia la situación, porque pasa, el cambio pasa de una sanidad a una
resurrección, que no es lo mismo, lo hemos hablado en su momento,
que cuando alguien está enfermo, nosotros vemos la necesidad o la idea de
que si le dan medicamentos, si está dentro de un tratamiento o algunos otros procesos
médicos, la persona puede encontrar una sanidad.
Pero si alguien se muere, ¿cómo lo vamos a resucitar entre los muertos?
No es como que por así mencionarlo, alguien diga, bueno, pues resucitémoslo.
O sea, no es lógico.
A lo más puede ser ciertos procedimientos que a veces se ven en películas,
porque no es que necesariamente uno lo haya presenciado, sino que a veces también
uno lo ve en documentales, donde se hacen esos choques eléctricos a la persona,
que hay que saber cómo darlos para reavivarlo, por así decirlo.
Pero creo que es un lapso de tiempo, un corto.
Por eso que cuando pasa con Lázaro, que ya llevaba tres días de haber muerto y
ya estaba sepultado, pero aun así Jesús lo resucita.
Y por eso que las mujeres decían, si tan solo tuvieras estado aquí,
lo hubieras sanado, porque Jesús ya tenía la buena fama de sanar personas,
pero no habían conocido que Jesús también resucita personas.
Entonces yo quiero entender con esto, que había dos preocupaciones.
La persona que lo manda a llamar porque su hija está
enferma a morir y la mujer con el flujo de sangre.
Pero ambas partes hayan una solución en Jesús por la buena fama de Jesús.
Entonces Jesús llega a este lugar o a este momento y dice, pero cuando había echado
fuera a la gente, él entró y la tomó de la mano a la niña y se levantó.
Entonces vemos aquí que ya cambió la fama de Jesús.
La fama se hizo más grande porque ya no era una persona llamada Jesús que sanaba
personas, sino que era un personaje llamado Jesús que ahora resucita personas.
Hace hazañas más grandes.
Si queremos entender esto, tal vez con un ejemplo deportivo, ya que a veces también
el sistema deportivo es muy grande en nuestros contextos.
Nosotros claramente vemos de personajes en el área del fútbol o básquetbol o alguna
otra situación como los automóviles, que ellos adquirieron cierta fama.
O sea, que su fama no es como lo que es ahora.
Puede ser que en su momento ganaban trofeos locales, por ejemplo, en su región.
Hagamos de cuenta, hay personas tal vez en Argentina o en Brasil.
Entonces regionalmente ganaban, entonces ya tienen una fama regional.
¿Por qué?
Porque cumplieron con ganar partidos en ciertos lugares, ya sea básquetbol,
fútbol o etcétera.
Entonces adquieren una fama regional.
Pero mientras ellos crecían y tal vez ya viajaban a otros lugares europeos,
ya ganaban copas europeas y luego de eso pues ganaron
copas continentales y tal vez después una copa mundial.
Entonces, ¿qué pasa?
Ya su fama comenzó a aumentar.
No era la misma fama regional, ahora es una
fama continental y después una fama mundial.
Porque las hazañas que han hecho, en este caso futbolísticas o en el caso
del básquetbol o el tenis, ya alcanzan una fama olímpica o mundial.
Entonces, ¿qué quieren tener con esto?
Que la persona también sabe que, por ejemplo,
si juega tal persona en el equipo, seguro ganan.
Pero si no está, pierden.
Entonces se preocupan porque dicen, bueno, no va a jugar tal persona, vamos a perder.
Pero si sabe de que la persona va a jugar, seguro gana.
Entonces la preocupación se va.
Entonces, en este caso usted menciona esto con el caso de Jesucristo y su fama.
La fama de Jesús adquirió un mayor rango.
Es decir, ya no era sólo Jesús sana, sino que Jesús resucita.
Entonces ya había un punto de esperanza para
mucha gente que no tenía quien lo sanara.
Y más aún ahora decir que ahora Él resucita.
En pocas palabras, cualquier enfermedad que se podía manifestar, Jesús lo podía hacer.
¿Por qué?
Porque ahora Él resucita.
¿Quién podía resucitar muertos?
No había quien pudiera resucitar.
Tal vez había ciertos curanderos o ciertas cosas, pero ¿quién es capaz de resucitar?
Entonces eso aumenta su fama.
Entonces, ¿qué tiene que ver con las preocupaciones?
Aquí dice que pensemos en lo que es honorable.
Si pensamos en lo que es honorable, significaría que ya mis dudas se van,
ya mis preocupaciones se van.
¿Por qué?
Porque este honorable o de buen nombre o de buena fama
va a solucionar lo que yo tengo o lo que me está pasando.
Entonces, si a mí me viene una preocupación, si lo que voy a llamar
económica, de enfermedad o de amistad, matrimonio, etcétera, y a veces yo digo,
por ejemplo, alguien puede decir, es que me voy a divorciar,
es que va a pasar esto, es que va a pasar lo otro.
Entonces, eso no es honorable.
Inclusive, no nos gustaría estar pensando en eso y nos
va a preocupar de entrar en cuestiones problemáticas.
Pero yo ya conozco que hay algo que es de buen nombre que se llama Jesús.
Jesús es el de buen nombre, es el de buena fama, porque como mencioné, en los únicos
dos versículos que se muestra la parte de la fama, que obviamente es una buena fama,
completando con lo que se habla de filipenses, y esta buena fama fue
adquirida porque Él sobrepasa lo que comúnmente nosotros podemos tener,
que pueden ser las enfermedades o inclusive la muerte.
Y si Él logra alcanzar a resolver todas esas cosas, o inclusive como vemos a un
Jesús en su buena fama, que cuando no había pan, Él multiplicaba el pan.
Cuando no había, porque claramente Jesús les pregunta a
ellos, miren, ¿por qué no le han de comer a todos estos?
Y Jesús dijo, y Él dijo, pues para poder nosotros
conseguir pan necesitamos cierta cantidad de dinero.
O sea que en el caso de los apóstoles estaban pensando
en conseguir dinero para poder darle pan a la gente.
O sea, ya comenzó una preocupación.
No tenemos dinero, ¿cómo vamos nosotros a alimentar a toda esta gente?
Y en Jesús, Jesús que ya sabía lo que iba a hacer, le presenta a Jesús panes y peces.
¿Y qué hace Jesús?
Los multiplica.
Aquí Él quitó la preocupación humana de decir, no tengo dinero para suplir mis
gastos, o para suplir a esta gente o familia, porque le podemos poner...
es un ejemplo para poner diferentes dimensiones, ¿verdad?
Sí, porque claramente hay personas que están a cargo de una empresa, o personas a
cargo de su familia, de sus hijos, de una relación, etcétera.
Pero vemos que a veces nos preocupamos de una manera terrenal, cuando Jesús tiene ya
una manera espiritual de resolver las cosas.
Y cuando yo escucho de su fama, de que Él ya puede multiplicar las cosas,
Él puede sanar, resucitar, liberar, etcétera.
Entonces ya mi mente no se tiene que enfocar en, me voy a morir, porque no hay
nadie que me sane, me puedo morir porque va a
pasar esto, o me van a quitar todo por x, y.
Entonces en lugar de pensar en eso, mejor me pongo a
pensar en Aquel que tiene buena fama de resolver las cosas.
Aquel que tiene la fama que puede traer milagros, sanidades, maravillas,
prodigios, y eso ya recae de que ya no me voy a preocupar, porque digo, pues Dios ya
ha resuelto muchas cosas a lo largo del tiempo, ¿cómo no me va a resolver a mí?
Que es lo que está haciendo claramente Jesús en Mateo 6, cuando dice,
¿por qué se preocupan por lo que hablan de comer y beber?
¿Acaso no saben que vuestro Padre, que está en los cielos, les proveerá?
¿Cómo les proveyó antes a las personas?
Haciendo esa hermana del cielo.
Dios Padre se hizo una buena fama, y por eso que inclusive
Moisés habla con Dios Padre con relación a su fama.
¿Por qué?
Porque recordemos de que Dios lo que hizo fue liberar al pueblo Israel de Egipto,
abrió el Mar Rojo, venció a muchos, y cuando el pueblo se rebelaba iba en
contra de Dios, y que Dios mismo le dijo a Moisés, mira,
puedo destruir este pueblo y te doy un pueblo más digno.
Y Moisés le dijo, no lo hagas, porque o si no, ¿qué van
a decir de ti que los sacaste al desierto para matarlos?
Entonces, él apeló a la fama que se había dado a
conocer de Jehová, el Dios de los escuadrones de Israel.
Él ya tenía una fama, es decir, Dios Padre tenía la fama de que ya había
vencido a dioses egipcios, que él tenía la fama de libertador, porque se había dado
un buen nombre, un buen nombre de libertador, un buen nombre de proveedor.
Entonces Moisés apeló a la fama de Dios Padre, en el
sentido de que si él lo hacía, podía ser manchado su nombre.
Entonces, ¿por qué mencionó eso también?
Porque cuando vemos el caso de Jericó, que aparece en José capítulo 1 y capítulo
2, hay algo interesante, porque también se habla de la fama, aunque tal vez no
utilicemos la misma palabra griega, pero sí el contexto de
lo que mencionamos con lo honorable, o lo de buena fama.
Porque surge algo interesante, porque cuando vemos que el pueblo de
Israel viene de Egipto, y también creo que han pasado por ciertas ciudades,
surge un problema.
O sea, surge un temor sobre las naciones de que hay un pueblo que logró salir de
Egipto y que también algunos se le pudieron
haber presentado en el camino y ellos vencieron.
Entonces, esto preocupa a las naciones.
¿Por qué?
Porque recordemos de que Egipto regularmente ha sido una potencia,
si lo queremos llamar así, es como decir un Estados Unidos o Rusia, por poner un
ejemplo, pues con relación a civilizaciones.
Porque eso también en el libro de Jeremías, ellos tenían temor de
Nabucodonosor, y ellos para buscar una... como un lugar de reposo, un lugar donde
puedan estar tranquilos, ellos querían huir a Egipto porque pensaron de que si
Nabucodonosor se enfrentaba con los egipcios no podría.
O sea, no es porque obviamente cuando hay una guerra se
evalúan para saber si pueden vencer contra alguien o no pueden.
Entonces, ellos querían huir a Egipto para encontrar un refugio ahí, porque de plano
aquí Nabucodonosor no va a venir a atacar por cómo es Egipto en su potencia.
Entonces, menciona esto por el caso de Israel cuando sale de Egipto, es decir,
cómo es de que esta nación pudo salir de allí, sino más bien por el Dios Jehová.
Entonces, había naciones que tenían temor por lo que
Dios había hecho con el pueblo israelí en Egipto.
Entonces, estaban preocupados prácticamente por los israelitas.
Ahora, ¿qué es lo que pasa con relación a esto?
Que es muy interesante porque hay algo que la Biblia menciona en el capítulo 2 de
Josué, que es Rab la ramera, que así se le menciona.
Pero ella no tuvo temor, sino que ella encontró salvación en la buena fama.
Ella cuando oyó que había un Dios que había liberado al pueblo israelí,
cuando ella cuando oyó que este Dios nadie le podía
hacer frente, encontró su oportunidad de salvación.
Es decir, que no pensó en él como un enemigo, sino como un aliado.
Los demás temieron porque ellos nos van a destruir, nos van a quitar las cosas.
Ella no.
Ella pensó en él.
Es un Dios que salva.
Él es un Dios que trae sanidad.
Él es un Dios misericordioso.
Porque ella ya había oído de la fama, por eso que ella
busca resguardar a los dos testigos que envió Josué.
Entonces, ella resguarda a los que conoce como
los dos espías que habían sido enviados a Jericó.
Y ella dice, y hace un trato con estas personas, yo te guardo, o sea,
yo los protejo, pero si ustedes me dan el lugar y que no matan a mi familia.
Si ustedes hacen eso de guardar mi familia, ustedes pueden destruir todo
Jericó si quieren, pero mi familia, no, si
ustedes la protegen, yo los protejo a ustedes.
Entonces, ¿qué pasa ahí?
Ella no encontró un problema.
Ella no encontró un temor.
Ella, en esa buena fama, en eso que era honorable de Dios, encontró reposo.
Todo Jericó estaba atemorizado.
Todo Jericó estaba angustiado.
Todo Jericó andaba en problemas, por así mencionarlo,
porque había un pueblo que podía destruirlo.
Y claramente pasó, pues, cuando Dios envía a José contra
Jericó, caen las murallas y destruyen todo Jericó.
Pero había una única persona que, por haber estado pensando en la fama,
en el buen nombre, en lo honorable que era Dios, por lo tanto, ella encontró reposo.
Ella encontró salvación.
Entonces, vemos de que a veces nosotros, cuando hay problemas, circunstancias,
pensamos en todo eso malo o en todas esas malas
noticias, en lugar de ver la buena noticia.
Por eso que el Evangelio se llama una buena nueva.
Menciono esto porque, obviamente, nosotros hemos vivido el caso del COVID,
es decir, o por lo menos en mi caso, creo que tenía todavía como 34 años,
no me recuerdo cuándo fue el COVID, o 35.
Y claramente hay personas que lo hemos vivido,
o sea, mucha gente ha vivido esa parte.
Y yo sé muy bien de que hay personas que me llamaban, tal vez con un temor,
mira, tengo miedo, me voy a morir.
¿Por qué?
Porque las noticias estaban ahí, a punta, todo el
día, de que hay tantos muertos, que el COVID es esto.
Y como no había prácticamente ciertas cuestiones médicas o vacunas en contra de
eso, entonces la persona no podía encontrar una salvación.
Por eso mencioné la hija de este personaje, también lo de la mujer del
flujo de sangre, no encontraba una solución.
Es lo que estaba pasando con el COVID.
Entonces, la gente a veces me llamaba y me decía, mira, no me quiero morir.
O sea, yo no me quiero morir.
¿Qué hago?
Porque viene esto.
Entonces yo le decía, mira, pues si crees en Dios, ¿por qué estás preocupado?
Porque Jesús, como dice la Biblia, Él nos guardará.
Inclusive en el libro de Salmo 91, decía, y plaga no tocará tu morada.
Entonces vemos que si nosotros buscamos hallar en la palabra, que como también
vimos de donde deriva la palabra feme, que viene de otra palabra que habla del
dicho, un buen dicho, que esa es la escritura, esa es la
palabra, son dichos de Jesús, del buen Jesús hacia nosotros.
Entonces, ¿qué hacemos nosotros?
Prestar la atención a las palabras de Aquel que trae salvación y liberación.
Entonces ahí dice la palabra que nos va a dar a nosotros salvación por la buena fama
que se ha adquirido de la reputación de Dios, que lo que dice se cumple.
Entonces, ¿qué es lo que encontramos?
Encontramos un refugio, una esperanza, pero tenemos que pensar en eso.
Por eso Dios nos ha dado su escritura, para entender cómo Él ha liberado las
cosas, por también lo que el apóstol Pablo dice,
con esta parte que pasó también con el COVID.
¿Qué pasa?
¿Qué dice el apóstol Pablo?
Porque para mí el morir es Cristo, pero el vivir es Cristo, y el morir es ganancia.
Entonces yo decía, ¿por qué te preocupas en morir?
Porque si te mueres, te vas con Dios.
Entonces, ¿por qué te preocupas en que va a pasar esto
o lo otro, pero si Él dice que va a guardar tu casa?
Entonces, ahí vemos de que es porque le pusimos atención a las otras noticias,
por decirlo, a la mala fama, en lugar de a la buena
fama, que en este caso sería Jesucristo y su salvación.
Y la persona reflexiona y dice, sí, sí, verdad, o sea, si yo me muero,
me voy con Dios.
Y que si en dado caso, pues, pasa algo, la vida dice que
todo ayuda para bien, para aquellos que aman al Señor.
Yo lo único que a veces le decía a la gente, mira, pues, nada más arrepentiste,
o sea, arrepentiste tus pecados y encontrarás salvación.
Si vos crees en Dios, pues, ¿por qué habréis de temer?
Entonces vemos de que estamos teniendo una fe, no un sentido de que de repente voy a
pegar el Salmo 91 en la puerta, porque el punto
es creer a la persona de Jesús y a sus palabras.
Porque claramente una persona que tiene una buena fama, en diferentes maneras,
lo que dice también va relacionado con eso.
Y eso pasa mucho, ¿verdad?
O sea, no es lo mismo que una persona que tal vez está saliendo de la universidad,
venga y saque un, por decirlo, un paper de científico que diga cómo
solucionar algo, porque dicen, ah, bueno, un
novato que sacó un paper no le pone mucha atención.
Pero si viene una persona que ya ha sacado diferentes papers científicos que ha
solucionado cosas y de repente sale a la luz ese nuevo paper o esa nueva
investigación y etcétera, la gente va a decir, esta persona, vamos a revisarlo,
vamos a ver qué es, porque ya se hizo una fama y le ponen más atención, porque sabe
que lo que dice es verdadero, sabe que lo que dice ha traído beneficios.
Por eso que hay noticias de ciertas, por ejemplo, o lo que se conoce como la
farándula, que de repente aparece que tal jugador firmó con tal cosa y eso le trae
hasta, de cierta forma, una vanidad, pero una esperanza a tal equipo, ¿verdad?
Porque hicieron una contratación de ciertas estrellas del fútbol.
De igual manera, pues, en la parte de la tecnología y muchas cosas.
Entonces, mi pregunta es, ¿por qué no le ponemos
atención a la fama de la Escritura, de la Biblia?
Que la misma Biblia también, que es la palabra de Dios, se ha forjado una fama
por años, que en su fama, de la Biblia, es el libro más vendido en la historia y
traducido hasta donde yo tengo entendimiento.
Si alguien dice, hermano, pero mire, usted no dice bien los datos.
Pues, hasta donde yo tengo entendido, es el
libro más traducido y más vendido en la historia.
Creo que hay otros que están como en el segundo lugar, etcétera.
Pero lo que quiero resaltar con esto es que la fama de la Biblia no es porque se
haya solo traducido o solo, por así decirlo, vendido
mucho, sino porque cuál es el efecto de la palabra de Dios?
O sea, nosotros no vamos a venir y vamos a, por así decirlo, traducir muchas cosas
en diferentes idiomas si no tiene una fuerza, si no tiene una, por así decirlo,
está produciendo lo que dice.
Porque si algo es mentira y me dicen que eso es mentira,
o sea, ¿por qué lo voy a ayudar a reproducir esa mentira?
Pero si algo está funcionando, algo ha restaurado, salvado, consolado,
entonces yo busco reproducirlo.
Por eso que cuando hay buenos contenidos en
internet, la gente busca compartir el contenido.
Cuando hay un buen contenido en internet, lo que hace la gente es darle like.
Lo que hacen las personas es, miren, fíjense
que encontré esto, y lo va de boca en boca.
Por eso se habla de la fama.
Por eso cuando aquí habla... y esta noticia se difundió, porque las personas
se iban a mirar, ya viste lo que pasó, miralo, miralo, viste lo que pasó.
Es como lo que ahorita está pasando también con Venezuela.
Se comenzó a dar una noticia, se comenzó a propagar la información que se está dando,
la situación que se está pasando.
Entonces, ¿qué pasa ahí?
Hay una noticia.
Claramente, sólo estoy poniendo un ejemplo de cómo corre la voz por una situación
fuerte o impactante para mencionar el sentido de la Biblia.
Entonces, la Biblia claramente, o la palabra de Dios, que fue escrita,
o sea, que ha sido escrita de diferentes maneras, ya sea de un dictado directo,
como Dios le dijo a Jeremías, ve y escribe todo lo que yo te he dicho desde Josías
hasta la fecha, como cuestiones ya en inspiración, en un sentido que tal vez no
es dictado, pero en un sentido del fluir, como aparece en las cartas de Pablo,
y que ha tenido un verdadero efecto, ha tenido una verdadera realidad,
como las profecías, como las palabras de restauración, de sabiduría, de consejo,
y que las personas alrededor del mundo han visto que
trae soluciones, trae cambios la palabra de Dios.
Entonces, por eso se ha reproducido, por eso adquirió una fama.
Entonces, ¿qué quiero entender con esto?
Que ya las cosas se han hecho una buena fama.
Con esto no quiero decir que escuchemos a predicadores famosos, lo que quiero es
entender que la fama está en Jesús y su palabra.
Que el mismo Jesús vino a decir que Él no viene a
decir su propia doctrina, sino la doctrina del Padre.
Porque Él dice, miren, yo aprendí de mi Padre,
y lo que aprendí de mi Padre, eso vengo a decir.
Entonces vemos, por eso mencionamos el caso de lo que era el reino de los cielos,
cuando hablamos al principio, de escuchar y ver, en este caso a alguien que tiene
fama en el reino, o alguien que tiene un buen nombre en el reino.
Y eso va a ayudar a que se nos quiten las preocupaciones, porque en Él encontramos
una respuesta, en Él encontramos una solución.
Es, por ejemplo, voy a poner el caso de un abogado.
Si una persona tiene un problema legal muy fuerte, no va a ir con el primer abogado
que se le cruce, sino que va a ir a buscar, inclusive si tiene el recurso,
va a ir a buscar al mejor abogado, aquel que se hizo una fama.
Por eso cuando hay noticias a veces de, inclusive, pues tal vez ciertos famosos
que han hecho algo que es algo vil, ya saben con qué abogado ir, porque saben
cómo ha librado a otros viles de esas situaciones.
Entonces ellos buscan con su recurso, mira, no importa cuánto me cobres,
yo sé que tú has liberado a fulanito, zutanito, por favor, libérame a mí también.
Y ahí anda ese abogado que ya se manchó las
manos, pero tal vez ha logrado sacar a otros.
Entonces por su mala fama, o buena fama hasta cierto punto, lo logra.
Pero en otros casos también, como personas que también saben que tienen cierta
inocencia, el caso es difícil, personas van a buscar a alguien que los
defienda efectivamente, porque del lado malo hay una persona que es famosa para
liberar lo malo, del otro lado hay persona buena
para liberar a las personas en casos complicados.
Entonces la gente va a buscar a este abogado.
Por eso que vemos en el caso del libro de Juan, que a veces también nosotros nos
pasa, que a veces nos preocupamos porque pecamos, verdad.
A veces uno, como dice la Biblia, nos alcanza al pecado y uno se siente mal,
uno se preocupa y dice que Dios ya no va a estar conmigo.
Inclusive a veces cuando hay personas que nos hablan con uno, dicen que Dios ya no
va a estar conmigo, Dios ya no me ama, Dios esto... y comienzan ahí porque le
escucharon la mala fama de Satanás, el abogado, por así decirlo, que nos está
acusando delante del Padre constantemente.
Entonces la persona se preocupa.
¿Por qué?
Porque Dios ya no le habla, Dios ya no lo quiere y comienzan ahí a decir un montón
de cuestiones, verdad, por sus preocupaciones con
Dios, porque claramente no quieren desagradar a Dios.
Y el enemigo utiliza ese, en términos tecnológicos, ese boj para explotarlo,
es decir, esa vulnerabilidad, ese error que nosotros tenemos para explotarnos.
Y ahí dice, sí, es que Dios no te quiere, y ahí dice que pecaste, y ya no dices,
no dices solo uno, lo hiciste dos veces, tres
veces, y estás pensando en hacer una cuarta vez.
Y ahí estamos nosotros preocupados, frustrados,
y hasta tal vez ni queremos ir a la iglesia.
Y primero Juan dice, pero si alguno de vosotros ha pecado,
abogado tiene delante del Padre, a Jesucristo, el justo.
Entonces vemos que cuando yo pensé en la buena fama, o en el buen nombre,
o en lo honorable que es Jesús, que Él intercede y me defiende,
por eso mencionamos de que Él es digno de honor, porque el que tiene honor es por lo
alcanzado, por sus virtudes, o por sus actos.
En este caso, lo que Jesús está haciendo con
nosotros delante del Padre, que es interceder.
Entonces, ¿qué pasa?
La palabra me enseña a mí de que Él está delante del Padre, intercediendo por mí,
y que Él no es de que Él no me ama.
Que yo quiera que Él descienda, y que me diga, no
tengas pena mi hijo, y me dé un abrazo, es otra cosa.
Pero la palabra me está diciendo que Él murió en la cruz por mi vida, y de que Su
sangre no sólo cubre mi pecado actual, sino mis otros pecados.
Y no sólo eso, sino que Él está intercediendo delante Dios Padre,
que en el libro hebreo dice, acercados con confianza
hacia el trono de la gracia, para el oportuno socorro.
Entonces vemos que le estoy creyendo a la noticia de este que tiene mala fama,
llamado Satanás, que no es honorable, y que no es digno de honrar.
Pero no le estoy creyendo a la buena fama de Jesús.
No le estoy creyendo realmente a aquel que tiene una buena noticia.
¿Por qué?
Porque no leo la Biblia, y ahí me está ganando terreno el enemigo.
Entonces nosotros deberíamos conocer la Biblia.
Nos va a mostrar la fama, nos va a mostrar la buena novedad del Evangelio,
nos va a mostrar las buenas noticias, la buena fama
de Jesús, que Jesús puede hacer todas las cosas.
Entonces ya nuestra mente sabe de que hay un Dios que
sobrepasa toda cuestión que nosotros podamos tener.
Pero hay que tener la fe.
¿Y qué dice la Biblia?
La fe viene por el oír.
Entonces debemos buscar pensar en honorable, es decir, en Jesucristo.
Tenemos que buscar pensar en honorable, es decir, su palabra.
Por eso que le a Josué 1.8, que lo hemos estado repitiendo.
Porque también el versículo, voy a regresar acá, el versículo que hemos
tocado de Filipenses, dice lo siguiente, que es algo que hemos estado remarcando.
Dice, o versículo 8 del capítulo 4, Por lo demás, hermanos, todo lo que es
verdadero, todo lo digno, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo
honorable, si hay alguna virtud o algo que merece elogio, en esto mediten.
Entonces habla de meditar.
Cuando hemos hablado de meditar, habla de tenerlo constantemente en la mente.
Y luego dice, lo que también han aprendido y recibido y oído y visto en mí,
esto practique.
Y el Dios de paz estará con ustedes.
Entonces también habla de poner en práctica lo que ha aprendido.
Por ejemplo, si en el caso de la mujer que tenía flujo de sangre, ella conoció la
fama de Jesús, su buen nombre, que él era
honorable, y ella fue a buscarlo entre la multitud.
Es decir, que no iba a ser cosa fácil, ¿verdad?
O sea, ella sabía que él podría sanar, pero en ella estaba querer ir y abrirse paso.
No fue como que, hay mucha gente, mejor no porque me voy a ensuciar.
No.
Ella, a pesar de la situación, sabía que la esperanza
estaba en él por su buena fama y fue corriendo hacia él.
Se abrió paso.
Claramente alguien dirá, hermano, ¿pero cómo lo va a hacer?
Pues, pero yo estoy en mi cuarto, ahí no miro a un montón de gente.
Sí, pero cuando está hablando de esto, quiero decir que
hay gente que nos dice, mira, ¿para qué le abras a Dios?
Dice, mira, ni te ha oído.
Los demonios ahí con las palabras, sí, va a decir dos cosas también.
Y nosotros, sí, de verdad, es que Jesús no me escucha, no me ama, no me quiere.
Y ahí está.
Entonces, ¿qué quieren entender?
Tenemos que pasar por la multitud, la multitud de los murmuradores que nos
critican, que nos lanzan desesperanzas y un montón de cuestiones que son multitudes
en las cuales tenemos que pasar en un sentido espiritual, ¿verdad?
No estoy hablando necesariamente de que uno se vaya a meter ahí con los
predicadores actuales y uno vaya a correr para que el otro lo sane, sino que estoy
hablando de enfocarse en Jesús y luchar en oración, ¿verdad?
Porque a veces también decimos, no, señor, pero hazme mi milagro.
Ignoramos, no leemos, no hacemos nada, no nos movemos.
Pero la idea de la buena fama es para entrar en acción o entrar en la situación.
Por eso mencioné también Raab.
Raab sabía de que la buena fama de Jehová.
Pero también dijo, bueno, mira, pues yo lo voy a proteger.
Ella entró en una acción.
Sabía la buena fama, pero yo sé que lo va a
hacer, pero también voy a entrar en una acción.
Igual como la otra persona fue a buscar a Jesús para que Jesús llegara a su casa y
sanara en su principio, pero terminó resucitando a la señorita o a la niña.
Entonces vemos aquí que hay una práctica.
Por eso Josué 1.8 dice, nunca se apartará de tu boca este libro de la ley,
sino que meditarás en él de día y de noche.
¿Para qué?
Para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está
escrito, porque entonces todo te saldrá bien y tendrás éxito.
Algunas otras versiones dicen prosperar, etc.
Pero lo que quiero entender con este versículo de Josué 1.8, y lo que aquí
dicen filipenses, es que los dos hablan de meditar y hacer,
porque el meditar me lleva a accionar, me lleva a actuar.
Entonces ese es el sentido.
Claramente Dios es de buen nombre.
Dios sé que me puede sanar.
Voy a orar, voy a confiar en él.
Y a Dios va a depender de qué manera, porque
yo mismo no puedo ir mirando al médico.
¿Por qué estás esperando un milagro mío?
Solo con que vayas al milagro se te quita.
Un ejemplo, entonces uno va a encontrar en él un reposo.
Ya su mente ya no se queda atorada en el problema.
La mente se va hacia la solución que puede estar en Jesús.
Entonces uno ya se va a la palabra, porque uno sabe que en la palabra está la
buena fama, el buen nombre, la buena noticia.
Entonces uno ya no se truena los dedos, es que tengo esta enfermedad, es que tengo
este problema, es que tengo esto y lo otro, sino la pregunta
sería, ¿qué dice la Biblia acerca de lo que yo estoy pasando?
Yo tengo un problema ahorita.
¿Qué dice la Biblia cómo lo puedo solucionar?
Entonces en mi mente comienzo a pensar, bueno yo me recuerdo que había leído que
Jesús dijo esto, que la palabra dice en proverbios, que la palabra dice en salmos,
y mi mente entra ahí trabajando en meditar.
¿Para qué?
Para que guarde y haga.
Ah, la Biblia dice que si yo estoy triste, que me vaya a orar.
Ah, la Biblia dice de que Dios se recuerda al necesitado y del desamparado.
La Biblia dice que ahora que soy viudo o viuda,
dice que Él ampara a la viuda y al huérfano.
Ahora que la palabra me dice que va a pasar esto o lo otro.
Ah, la Biblia dice esto y lo otro.
Entonces ya tenemos un pensamiento honorable en nuestra mente.
Entonces, ¿cómo vamos a estarnos preocupando así?
Porque tenemos un pensamiento honorable, un buen
pensamiento, un pensamiento de renombre, una buena noticia.
Por eso Dios nos ha dado tanta esperanza a través de Él y su palabra.
Entonces debemos enfocar y por eso es importante leer constante la Biblia,
porque la Biblia dice que el Espíritu Santo nos recordará.
Cuando se habla de recordar, no se recuerda algo que no se leyó o no se vio.
Es como que me digan ahorita, mira, te recordaste cuando estuviste en Japón.
Y yo dije, ¿cómo?
Pues yo nunca he estado en Japón.
¿Cómo voy a recordar?
No se puede.
Entonces me van a hacer recordar, ¿qué cosa?
Si yo fui, si en dado caso yo viajo a Japón y estoy allá y alguien me dice,
¿te recordaste cuando fuimos a Japón?
Y yo voy a decir, sí, porque fui.
Pero si alguien me lo dice y yo nunca he estado, ¿cómo me voy a recordar?
Eso es imposible.
Entonces, por eso que cuando nosotros debemos leer la Biblia y el Espíritu Santo
nos va a recordar lo que ya leímos, nos lo va a traer a memoria.
Y por eso que Dios nos llama constantemente a leer la palabra.
Él se va a encargar de recordar, de traerlo otra vez, porque se ha perdido.
Es como en el caso de Josías, ¿verdad?
En el caso de Josías, Josías no sabía la palabra.
¿Cómo lo iba a vivir?
Entonces Dios tuvo que mostrarle a Josías la Biblia porque estaba perdida la Torah.
Entonces estaba perdida la ley.
Entonces cuando le muestran a Josías y le leen a
Josías, Josías dice, ya sé por qué estamos mal.
¿Por qué?
Porque no estamos haciendo lo que aquí dice.
Eso es lo que dice Josías.
Él entiende, Josías, de que el pueblo israelí estaba mal y también cosas
anteriores estaban malas porque lo que le
estaban comenzando a leer no lo habían cumplido.
Por eso que él llora, por eso que él se duele, porque dice
claramente todo lo que aquí está escrito no lo hemos hecho.
Por eso que no nos ha ido muy bien que se digamos.
Y también él había visto los juicios que iban a venir y por eso que él estaba
llorando, él estaba aclamando y por eso que Dios le permite
a él por haber quebrantado su corazón delante de Dios.
Le dice, mira, todos los juicios que yo
pensaba hacer no lo voy a hacer en tu tiempo.
Voy a tener misericordia de ti por cuanto tu corazón se doblegó.
Y por lo tanto le dieron ese espacio de gracia con Josías.
Pasa lo mismo con el caso de Nehemías.
En el caso de Nehemías, en el capítulo uno se muestra y él recuerda cuando está
orando y dice, porque tú nos has dispersado, porque tu palabra dice que si
nosotros hacíamos esto, lo otro nos dispersarías.
Pero tu palabra también dice que si nosotros nos volvíamos de corazón,
tú nos traerías desde los confines de la tierra.
Entonces, ¿por qué?
Por la buena fama de la misericordia de Dios.
Entonces, él lo trajo a recordatorio porque él ya lo había leído.
Porque si no, sería algo nuevo prácticamente.
Eso ya entraría en un punto de la revelación.
Pero bueno, no vamos a meter esos detalles.
Lo que quiero entender con esto es lo honorable, lo que es de buena fama,
lo que es de un buen dicho.
Que claramente no me metí mucho en este sentido.
Por ejemplo, Femi, porque esta parte de Femi tiene algo muy interesante.
Cuando uno va a las palabras que aquí mencionan, por ejemplo, propiamente lo
mismo que la base de Fos y Faino, estas dos palabras, no sé si me acuerdo si
es Fos o Faino, aunque creo que los dos tienen una relación.
Cuando uno va a esos versículos, habla de algo que brilla, algo que trae una luz.
Y aquí además el hecho con el decir o afirmar algo.
Y no lo mencioné, o sea, no me quise extender en el tema porque si me meto a
poner los versículos relacionados a eso, los extenderíamos mucho.
Porque cuando uno va a revisar estas palabras, por ejemplo, si creo que es
Femi, si no estoy mal, creo que hay aproximadamente unos 52 versículos que
hablan acerca de la palabra Femi y claramente se habla de lo dicho.
Y la persona dijo algo y mencionan lo que esa persona dijo.
Entonces nos da un mayor entendimiento de lo que hace referencia con lo que es de
buena fama o lo que es de buen nombre o lo que es un buen dicho o una buena noticia.
Pero no quería meterme, imagínense, ya llevamos no sé cuánto
tiempo ahorita y meto todo eso, pues nos vamos más largo.
Pero lo que quiero resaltar en resumen, que es la claridad que estoy tratando de
referir, es sobre el hecho de pensar en Jesús.
Pero en este caso, el pensar en Jesús no es sólo como lo habíamos hablado en la
semana pasada, como lo amable, ¿verdad?
Cuando hablamos de que Jesús es el amable, que es el único digno de ser amado o en la
que nos sentimos atraídos por amarlo, como hablamos la semana pasada cuando
decía, cuando se mencionaba que sólo sobre Jesús recaía esa
palabra amable, porque era que Dios Padre amaba a Jesús.
Decía que Dios Padre ama a Jesús y la palabra que
encontramos ahí iba relacionado a Filos, que viene de amable.
Pero también vimos cómo decía que Dios Padre amaba
a los discípulos porque ellos amaban a Jesús.
Entonces, pero en este caso, no está tanto relacionado sólo con el hecho de lo
amable, sino que está hablando también con las virtudes
de Jesús y también con lo que Él ha sido digno de mérito.
Por eso mencionamos las sanidades, liberaciones, milagros,
la su predicación, su sabiduría de lo que Él tiene.
Por ejemplo, yo tengo un problema que a veces nosotros hacemos.
A veces uno cuando tiene un problema quiere un consejo de alguien, porque uno
sabe que el consejo nos va a ayudar a nosotros a
solucionar un problema o que nos aclare el panorama.
Y la Biblia dice que Jesús es consejero.
Entonces, ¿por qué no ir a orar para que Él me traiga el consejo?
Ciertamente Él puede ayudar a alguien, enviar a alguien para que me lo dé.
Pero lo que quiero entender es de que en eso entra en honorable, de que es Jesús
con las capacidades que Él tiene, porque esas capacidades le han dado una fama.
Por ejemplo, Dios Padre tiene la fama de ser misericordioso.
Lastimosamente hay gente que pues consideran
que Dios es cruel, pero realmente no.
La Biblia define y muestra claramente, y también lo
hemos vivido, que Jesús es grande en misericordia.
Inclusive, entre uno de los cánticos de los Salmos menciona claramente,
y diga la casa de Aarón o la casa de Leví,
que grande es para siempre su misericordia.
Y ahora diga la casa de Tal y diga ahora la tribu
de Judá, que para siempre es su misericordia.
¿Por qué lo mencionan tanto?
Porque Dios se ha dado una fama de ser misericordioso.
Entonces, si yo he pecado, si yo he fallado, en la buena fama que Él tiene,
o en lo honorable que Él tiene por sus virtudes y por sus
méritos, Él tiene el mérito o la virtud de ser misericordioso.
Entonces, yo sé que si yo fallo, yo puedo acercarme
a Él, a su misericordia, y que Él me va a ayudar.
Porque no lo estoy haciendo para engañar, lo estoy haciendo porque realmente me
siento mal y que realmente quiero cambiar, pero no puedo.
Entonces, yo le puedo decir también, yo he oído
de tu fama de que tú eres un Dios misericordioso.
Por eso vengo hoy para apelar a tu misericordia.
Que por eso, inclusive, David, cuando David peca por el censo que se
ejecuta, una de las cosas que que pasan, porque David claramente se da cuenta de la
situación que está pasando por la plaga, y que venga un
ángel y todo, Dios le dice a David, ¿qué es lo que quieres?
Estar, por ejemplo, tener no sé cuántas derrotas,
estar en la mano de tus enemigos, y le da opciones.
Y Él le dice, mira, yo quiero estar en tu mano, es decir, por tu castigo,
no por los demás.
¿Por qué?
Porque sabía que el hombre no tenía misericordia.
Sabía que el hombre no le iba a perdonar.
Sabía que el hombre lo podía destrozar.
Por eso le apeló a la misericordia de Dios.
Porque él sabía que en su mano iba a tener misericordia.
Y claramente pasa.
Porque dice que cuando él eleva y levanta el altar, dice
que Dios tuvo misericordia en ese momento y se la dio.
Si bien ha sido con los enemigos, esos enemigos destrozan
todo y se llevan todo, porque no tienen misericordia.
Claramente él merecía cierto tipo de castigo, pues, porque tampoco estamos
hablando que alguien le da mano, qué malo Dios, porque eso no.
Ahí el versículo claramente dice de que el pueblo estaba haciendo lo malo.
Entonces el problema era el pueblo.
Pero como la cobertura era David, David tenía que
abrir una puerta para poder castigar al pueblo.
Pero aún así Dios extendió misericordia sobre David, sobre el pueblo, porque
tampoco es como que Dios castiga de una vez solo porque sí, ¿verdad?
No, es porque nosotros hemos abierto puertas de pecado.
Es como el caso de Faraón, que hay personas que dicen, no, pero cómo va a ser
posible que Dios le endureció el corazón a Faraón.
Y que Dios, qué malo es, porque endureció el corazón a Faraón.
Pero, ¿acaso no hemos visto las maldades que hizo Faraón, pues?
O sea, venir a agarrar y meter a toda una nación y esclavizarla, e inclusive querer
matarle a los niños y que él no reciba un castigo.
Entonces, es que estamos, ¿verdad?
Entonces dicen, no, es que qué malo Dios, porque le endureció el corazón.
Pero no, él acaso no había hecho toda esa maldad, pues?
¿Acaso no mandó a matar a la gente?
¿Acaso no mandó a matar a los niños?
Por eso que llevaron a Moisés sobre el río.
O sea, ella traía síndrome de maldad, si lo queremos llamar así.
Dios lo que hizo solo fue, pues, no darle su pago en su momento,
sino lo que hizo Dios fue, mira, bueno, ahorita te voy a dar tu castigo.
Porque, mira, estoy seguro que él no se quiso arrepentir.
Ella traía una dureza.
Lo único que Dios hizo fue usar lo que ya había.
Es como una puerta, ¿verdad?
Si yo tengo la llave, yo abro.
Entonces, pasa con eso, ¿verdad?
Entonces, ya venía una maldad de él.
Dios lo único que hizo, pues, solo aplicar la justicia en su momento.
Porque él ya la traía.
O sea, él no es que se quería arrepentir, pues.
Entonces, ahí entra claramente la situación.
Él acumuló sus maldades.
Lo único que hizo es como una persona, ¿verdad?
Viene una persona y roba.
Y la meten preso, pues, la acusan por eso.
Pero si una persona viene y roba, no lo agarran.
Después sigue matando, robando, haciendo
esto y lo otro, pues, ya tiene un historial.
Por eso que a veces, hasta donde yo tengo entendido, no sé, de que cuando a veces
capturan a una persona, le hacen una investigación
para ver qué otro delitos ha cometido.
Entonces, claramente, al faraón no le agarraron
el primer delito y lo ejecutaron, ¿verdad?
Él acumuló delitos.
Y toda esa acumulación de delitos merecían que le endurecieran su corazón.
Entonces, a lo que quiero entender esto y lo que
hemos estado hablando, es por la misericordia de Dios.
O sea, Dios es misericordioso.
Se ha hecho un nombre de misericordia.
El problema es que cuando vemos a faraón, decimos, ay, pobrecito faraón,
pero ¿y acaso no tenía sometido no sé
cuántas personas que eran del pueblo israelí?
¿No se quería, no sé, acaso no se aprovechó de eso?
Que inclusive la misma Biblia dice, y se levantó faraón que no conocía a José.
Entonces, lo que quiero entender aquí es de que es el buen nombre de Jehová.
Jehová se ha hecho un nombre de guerrero, de libertador, de sanador, de consolador,
de ser un dios de paz, de ser un padre amoroso, entre muchas otras cosas.
Entonces, yo tengo que pensar en eso.
Yo tengo que meditar en eso.
¿Cómo es que Dios ha liberado al pueblo israelí?
Y que Él me ha prometido y yo soy parte de su pueblo.
Entonces, si yo veo las obras maravillosas que Dios ha hecho con su pueblo,
yo soy parte ahora también de su pueblo.
Si Él hizo esas cosas maravillosas con ellos, ¿cuánto no hará conmigo también?
Entonces, en lugar de estar me tronando los dedos y estar ahí que me da el patatús
para que me haga las cosas, mejor me pongo a pensar en
lo que es de buena fama, es decir, en el nombre de Dios.
Me pongo a pensar en Jesucristo.
Me pongo a pensar en su palabra que ha adquirido fama desde tiempos antiguos,
pues, porque se ha validado y comprobado que son reales sus palabras.
Entonces, vamos a orar para que nosotros leamos la Biblia, o primer punto para
comenzar, o a prestar atención a las predicaciones
porque nos están hablando de la buena fama de Jesús.
Con eso no quiero dar a entender que uno se va a devolver millonario, porque
tampoco es que Dios diga, ah, te voy a hacer millonario,
porque alguien dirá, no, si yo quiero mi par de millones.
No, lo que quiero entender es que tenemos diferentes situaciones que se están
presentando, pero que lo que nos va a solucionar las diferentes preocupaciones,
que inclusive tampoco estamos metiéndonos solo en el ámbito terrenal, porque también
sabemos, por ejemplo, de que hay pastores que se preocupan por sus ovejas,
o hay personas que tienen un ministerio que tal vez quieren tener ciertos recursos
o situaciones o cuestiones que están viviendo que uno puede desconocer,
que lo traen preocupado de diferentes ámbitos, tanto espirituales, así como el
caso, por ejemplo, de Daniel, que estaba preocupado
cuando vio el número que aparecía en Jeremías.
Y Dios le trajo revelación y conocimiento de las cosas.
Entonces, vamos a orar para que el Señor nos ayude a enfocarnos en lo honorable,
que vimos que era honorable, lo que era de buena fama, lo que era de buen nombre,
como la Biblia reina Valeria lo dice, un buen nombre.
Y meditemos en Él.
¿Y quién es el digno de todo?
¿O quién tiene realmente un buen nombre?
El Jesucristo.
¿Por quién?
Inclusive cuando llega, si no estoy mal, el joven rico le dice, Dios bueno,
o no sé si fue el joven rico, le dice, veo que tú eres bueno.
Y Jesús dijo, no hay bueno, sino un solo uno, Dios.
Entonces debemos pensar en Él.
Y Él con relación también a sus hazañas, que sus hazañas son grandes.
Como ahí también me dice, pasa una palabra, ¿quién puede contarlas?
Ya por eso también menciona Juan y dice, si hubieran escrito todo lo que Jesús
había hecho, yo creo que no hubieran podido alcanzar todos
los libros de la tierra, por todo lo que Él ha hecho.
Entonces la palabra nos enseña.
Entonces eso tenemos que tener la palabra en nuestra mente.
Conocer las hazañas, las maravillas de Jesús, porque
vemos de que Él excede todo lo humanamente posible.
Por eso menciona Pedro y dice, si Jesús menciona lo
que para el hombre es imposible, para Dios es posible.
Entonces ahí vemos la grandeza de Dios.
Entonces, ¿por qué me voy a preocupar por las cosas?
Mejor me pongo a pensar en Jesús.
Entonces vamos a orar.
Padre bendito, venimos hoy delante de Ti sabiendo que Tú eres un Dios honorable,
sabiendo que Tu Hijo Jesús es honorable, que Él es digno de honor.
Y honor significa darle un respeto por sus virtudes y por sus méritos.
Tu palabra nos enseña a enfocarnos en aquello que es de buena fama, aquello que
es de buen nombre, aquello que tiene un buen dicho.
Y por eso queremos enfocarnos en Jesús, que claramente
vimos por la palabra que sólo sobre Él recae la buena fama.
Sólo sobre Él ha recaído la buena palabra.
Por eso tenemos la buena nueva del Evangelio por medio de Jesucristo.
Ayúdanos a enfocarnos en la buena fama, así
como hizo Raab, que se enfocó en la buena fama.
Así como hicieron estos personajes, como la
flujo de sangre, se enfocó en la buena fama.
Así como hizo esta persona cuando fue a llamar a Jesús para que fuera a sanar a su
hija, que después terminó experimentando la
resurrección, porque fue a buscar la buena fama de Jesús.
Y que la buena fama de Jesús se hizo cada vez más grande.
Lo que ahora conocemos a este señor como viral, pero que hay una buena fama,
porque hay cosas que son virales o de mala fama.
Pero sabemos de que en Jesús hay una buena fama, porque tú eres Dios misericordioso,
grande y temible, poderoso en batalla.
Te agradecemos tu auxilio y tu verdad.
Ayúdanos a meditar en esto que es honorable, en
tus prodigios, en tus hazañas, tus grandezas.
Y sabemos que tenemos esperanza en ti.
Gracias, amigo y pastor, por todo lo que estás haciendo en nosotros, para la
alabanza de la gloria de tu gracia en Cristo Jesús.
Amén y Amén.
Vamos a orar por aquellas personas que quieran
aceptar a Jesús como Señor y como Salvador.
O quieran reconciliar con Él.
Padre, venimos hoy delante de ti para buscar arrepentimiento para salvación.
Sabemos que hemos estado preocupados o afanados por diferentes circunstancias,
pero apelamos a tu misericordia por medio de Jesucristo y su sacrificio.
Sabemos de que tú, por medio de Él, nos has reconciliado para vida eterna y,
por lo tanto, queremos arrepentirnos.
Declaramos a Jesús como Señor y Salvador y que
tú lo has resucitado dentro de los muertos.
Te agradecemos hoy, Dios y Padre, de nuestro Señor Jesucristo.
Para el alabanza de la gloria de tu gracia, queremos caminar conforme a tu
palabra, a repetir nuestros pecados y leer la
palabra para conocer por qué tú eres honorable.
En el nombre de tu Hijo Jesús, amén y amén.
Queremos participar del bautismo en agua, Espíritu
Santo y Santa Cena, en el nombre de Jesús.
Bendito seas eternamente y para siempre.
Vamos ahora a orar por las diferentes necesidades.
Como dice la palabra de mi Dios, pues suplirá todas vuestras necesidades
conforme a sus riquezas en gloria, en Cristo Jesús y en nuestro.
Bendito seas eternamente y para siempre, Dios de Israel.
Queremos hoy ser llenos de tus Espíritus Santos.
Queremos ser hoy llenos de tu gracia y tu bondad.
Queremos hoy vivir por ti y para ti.
Queremos hoy glorificarte.
Queremos hoy ser fieles a ti y a tu nombre.
Queremos hoy invocarte y darte la gloria y
la honra, el honor y el poder y la alabanza.
Bendito eres, amado Pastor y Redentor, Dios de nuestra salvación.
Grande es tu misericordia y tu bondad, tu fidelidad por los siglos de los siglos.
Queremos hoy, Señor, apelar a tu buen nombre, tu
buena fama, porque tú eres un Dios que provee.
Y si nos has dado tu Hijo, nos proveerá juntamente con él todas las cosas.
Así que damos gracias a ti, amado Padre y Pastor, a ti, Señor y Salvador,
y que tú seas el Dios de nuestra salvación.
El Dios que nos fortalece y nos favorece.
Te pedimos hoy, Padre, por tu sanidad, liberación,
manifestación, por tu medicina, por tu gloria, por tu gracia.
Pedimos hoy, Padre bendito, por tus señales maravillosos y prodigios,
para que tu nombre sea conocido entre las naciones.
A ti damos la gloria y la honra, el honor y el poder.
También pedimos hoy por la vida del huérfano, por el anciano y la anciana,
por el padre y madre solteros, para que tú apoyes, fortalezcas y guíes sus vidas.
También pedimos por aquel que no tiene, tal vez, trabajo o un hogar o casa,
alimento o algunas otras necesidades particulares.
Pedimos que en la nación de Guatemala, los que nos rodean, los que nos escuchan,
entren arrepentimiento para salvación y que envíes obreros a la cosecha,
porque la cosecha mucha y los obreros son pocos.
Agradecemos tu bondad y tu misericordia.
A ti, gloria, honra, honor, poder y alabanza, en el nombre de tu Hijo Jesús.
Amén y Amén.