Bendiciones amados en Cristo Jesús.
Dios les bendiga.
Fuerte abrazo.
Dios los guarde y los sostenga en la verdad.
El día de hoy es 18 de abril del 2026 y vamos a brindar el
tema que es No te preocupes, siguen la instrucción de Dios.
Hemos estado dando una serie de temas con relación a lo
que es la parábola sembrador y el escenario de los espinos.
Por eso es que hemos estado enfocándonos en lo que es No te preocupes.
Y también, pues, claramente la idea es, por así decirlo,
pasar del escenario de los espinos a ser buena tierra.
Porque la idea sería quitar los espinos.
Entonces, por esa razón hemos dado esta serie de temas, ¿verdad?
Entonces, hoy vamos a tocar Jeremías 42 y 43.
Y vamos ahora también para entregarle al Señor
este tiempo y que le sea glorificado en esta hora.
Padre, en nombre de Jesús te mando las gracias por tu palabra, por tu amor,
por tu fidelidad, por tu bondad, porque nos has dado la fuerza para seguir
adelante, nos has dado de tu sabiduría, nos has dado de
tu gracia, nos has dado de tu plenitud y de tu verdad.
Gracias porque cada día nos amas y nos llenas de tu amor y de tu Espíritu Santo y
cada día nos buscas para poder estar en tu presencia.
Te agradecemos amigo y amado, te agradecemos Señor y Salvador
por todo lo que estás haciendo y harás continuamente.
Amado eres, bendito eres y socorro de nuestras vidas.
Ayúdanos hoy Padre a ser alentados en tu
palabra y bendecirte eternamente y para siempre.
Gracias por todo, Creador de los cielos y de la tierra.
Y ayúdanos hoy Padre bendito para hacerte fieles y adorarte en espíritu y en verdad.
Gracias por todo el amor y el consuelo que
nos das y por toda la paz y la misericordia.
Ábrenos al entendimiento hoy para que comprendamos las Escrituras y podamos
anhelarte, adorarte y bendecirte eternamente y para siempre.
Amén y Amén.
Y declaramos que Cristo viene pronto y que no a nosotros
o Jehová, no a nosotros sino a tu nombre sea la gloria.
Por tu misericordia, por tu fidelidad, porque tú
nos has hecho uno de nosotros a nosotros mismos.
Muy bien, vamos a entrar aquí en detalles.
Entonces, como hemos estado mencionando, el tema de
hoy es no te preocupes si ves la instrucción de Dios.
Y como he resaltado, en Marcos 4.7 dice lo siguiente.
Otra parte cayó entre espinos y los espinos crecieron y la ahogaron y no dio fruto.
Esto hace referencia a cuando Jesús explica la parábola
del sembrador y especifica la parte de los espinos.
Entonces, aquí nos dice claramente que la semilla, o cuando
dice otra parte, habla de la semilla que cae en la tierra.
Pero cuando cae en esa tierra hay espinos y estos espinos comienzan a crecer y
ahogan la semilla para que no crezca y por lo tanto no da fruto.
Pero luego Jesús en Marcos 4.18-19 da la explicación de
eso, o sea, a qué se refiere Jesús cuando habló de eso.
Otros son aquellos en los que se sembró la semilla entre los espinos.
Estos son los que han oído la palabra, pero las preocupaciones del mundo y el
engaño a las riquezas y los deseos de las demás cosas
entran y ahogan la palabra y se vuelven estériles.
Entonces, aquí nos está diciendo o explicando
qué es lo que él quiso decir con esta parábola.
Y hemos estado mencionando de que los espinos tienen categorías.
Por esa razón, tal vez, Jesús mencionó preocupaciones del
mundo, engaños a las riquezas y los deseos de las demás cosas.
Porque hay espinos que sí dan fruto y otros espinos que no lo dan.
También hemos estado mencionando que los espinos crecen rápido, tanto hacia abajo,
por decir, con sus raíces que son fuertes, duras.
Y que eso lleva a que absorban los
nutrientes y la humedad que hay en la tierra.
Y si hay otro, como en el caso del trigo, en ese lugar, no podría tomar
prácticamente esos recursos porque ya lo está tomando prácticamente los espinos.
De igual manera, hacia arriba, cuando crecen pueden bloquear la luz solar
al trigo y por lo tanto no le pueden impedir su crecimiento.
Por eso habla de ahogar la palabra.
Entonces eso es prácticamente algo que tenemos que considerar.
Por eso hemos estado mencionando que si nosotros comenzamos a ver que hay cosas
que nos están impidiendo crecer en ciertas áreas, llámese la oración, la lectura,
tenemos que evaluar en qué escenario estamos, conforme a lo que Jesús mencionó
en la parábola del sembrador, para decir, ok, yo puedo estar en pedregales,
puedo estar en espinos, puedo estar junto al camino y no estoy en buena tierra.
¿Por qué?
Porque mi oración, la lectura, el ayuno y otros temas no están produciendo fruto.
En este caso en particular nos hemos estado enfocando en las preocupaciones.
¿Por qué?
Porque hemos estado hablando que las preocupaciones quitan recursos.
Cuando yo estoy preocupado por algo, ya mi tiempo o mis fuerzas ya no se las
doy a lo que Dios me ha hablado, sino se las doy a esas preocupaciones.
Es como cuando uno tiene que realizar un pago, a veces el fin de mes y tal vez la
empresa no ha pagado por alguna razón, pues la persona se comienza a preocupar y
ya está viendo qué hace y puede ser que el día domingo le diera una palabra de parte
de Dios, o sea, en la iglesia una predicación o una enseñanza, pero la
persona ya no se va a concentrar en la palabra, sino que se va a concentrar en
ver cómo, en esta preocupación de qué pasa si no pago, si será que me va a cortar la
luz, el agua, y comienza a pensar muchas de esas cosas y eso la va a llevar a tomar
ciertas decisiones y demás y por consecuencia va a tener problemas.
Entonces eso va a provocar que no se ocupe en la palabra sembrada el día domingo,
por poner un ejemplo, y se pierda, y por eso se olvida, ya no crece,
ya no produce, porque ya no ha sido, por así decirlo, como que regala semilla y
denle un seguimiento a la semilla, sino que fue ahogada por los espinos.
Por eso que hay que conocerlas, como dijo el apóstol Pablo,
y nosotros no ignoramos las estrategias del enemigo o
las artimañas del error.
Entonces ya entrando en el detalle, para esto hoy vamos a leer Jeremías 42,
por el caso que se presenta aquí, que es bien importante.
Vamos a leerlo 42 completo, vamos a hablar de ello y luego vamos a avanzar al 43,
porque tiene relaciones los dos, los capítulos.
Dice en versículo 1,
Entonces el profeta Jeremías le dijo,
Te mande para nosotros, sea buena o mala, escucharemos la voz del Señor,
nuestro Dios, a quien te enviamos, para que nos vaya
bien cuando escuchemos la voz del Señor, nuestro Dios.
Siete, después de diez días vino la palabra del Señor a Jeremías.
Ocho, entonces llamó a Juan Yohanan, hijo de Carea, y a todos los jefes de las
tropas que estaban con él, y a todo el pueblo desde el menor hasta el mayor.
Nueve, y Jeremías les dijo, Así dice el Señor Dios de Israel, a quien me enviaron
para presentar delante de él la súplica de ustedes.
Díaz, si se quedan en esta tierra, entonces los edificaré y no los derribaré,
los plantaré y no los arrancaré, porque estoy arrepentido del mal que les he hecho.
Once, no teman al rey de Babilonia, a quien temen, no le teman, declara el
Señor, porque yo estoy con ustedes para salvarlos y liberarlos de su mano.
Doce, también tendré compasión de ustedes para que él les
tenga compasión y los restaure a la tierra de ustedes.
Trece, pero si dicen no, nos quedaremos en esta
tierra, no obedeciendo a sílabos del Señor su Dios.
Y dicen no, sino que iremos a la tierra de Egipto, donde veremos guerra.
Ni oiremos el sonido de la trompeta, ni tenemos hambre de pan, allí nos quedaremos.
Quince, en este caso, oigan la palabra del Señor remanente de Judá.
Así dice el Señor de los ejércitos, el Dios de Israel.
Si se obstinan en entrar en Egipto y entran para residir allí, entonces
sucederá que la espada que ustedes temen los alcanzará allí en la tierra de Egipto.
Y el hambre que les preocupa les seguirá de cerca allí en Egipto y allí morirán.
Diecisiete, así pues todos los hombres que se obstinen en ir a Egipto para residir
allí morirán a espada de hambre y de pestilencia.
No les quedará sobreviviente ni quien escape del mal que voy a traer sobre ellos.
Dieciocho, porque así dice el Señor de los ejércitos, el Dios de Israel.
Como se derramó mi ira y mi furor sobre los habitantes de Jerusalén, así se
derramará mi furor sobre ustedes cuando entren en Egipto.
Y serán motivo de maldición, de horror, de imprecación y de oprobio.
Y no verán más este lugar.
Diecinueve, el Señor les ha hablado, remanente de Judá, no entren en Egipto.
Sépanlo bien, que hoy lo he declarado contra ustedes.
Veinte, porque se engañan a sí mismos, pues ustedes fueron los que me enviaron al
Señor su Dios diciendo, ruega por nosotros al Señor nuestro Dios y lo que el Señor
nuestro Dios diga nos lo hace saber y lo haremos.
Veintiuno, y hoy se lo he declarado, pero no han escuchado la voz del Señor su
Dios ni en cosa alguna de lo que él me ha enviado a decirles.
Veintidós, ahora pues sépanlo bien, que morirán a espada de hambre y de
pestilencia en el lugar donde desean ir a residir.
Ok, entonces este es el capítulo cuarenta y dos y vamos a entrar en este punto ahora.
Ok, entonces vemos aquí varias situaciones e interacciones.
Hay algo muy importante que es que de parte de ellos están haciéndolo bien,
pues porque lo que ellos van a hacer es ir a
preguntar a Dios qué es lo que tienen que hacer.
Pero para un poquito de contexto, recordemos que en el libro de Jeremías.
Jeremías, una de las cosas que comienza a profetizar de parte de
ellos a predicar es de que se rindan ante el rey de Babilonia.
Si ellos se rinden ante el rey de Babilonia,
entonces ellos prácticamente no les iba a pasar nada.
Pero si ellos no se rinden al rey de Babilonia,
prácticamente ellos iban a ser destruidos.
Y también pues se le dio a palabra a los
reyes y demás, pero no quisieron hacer caso.
Entonces, qué es lo que pasa ya en este capítulo cuarenta y dos?
Ya hubo prácticamente una destrucción y por parte del rey de Babilonia,
sobre todo Jerusalén.
Y o toda Judea, pero entonces ellos están teniendo prácticamente.
Es también un lugar destrozado, destruido, pues porque a eso llegó el
prácticamente rey de Babilonia, porque no
quisieron hacer caso a las profecías de ellos.
Pero obviamente esto genera preocupación, pues porque entenderíamos de que si hay
una guerra y destruyeron todo, entonces, ¿qué pueden hacer?
Es como obviamente en estos casos, ya sea Guatemala o Estados Unidos,
otros algunos otros países.
Cuando son golpeados por la guerra, pues tendrían que restaurar los edificios.
Inclusive, pues en este caso, pues la cuestión es con la electricidad.
Pues sería una gran labor levantar todas esas
cosas, pues que requieren una gran economía.
Y obviamente al destruirse edificios, conexiones de cableado y otro tipo de
cosas, pues no sería fácil toda la situación de restauración.
Entonces, de igual manera ellos están viviendo bajo la misma situación, verdad?
Habían sido destruidos y ¿cómo van ahora a levantar todas las cosas?
¿Cómo van a volver a restaurar?
Y tienen preocupaciones ellos de qué es lo que va a hacer ahora con su futuro.
¿Por qué?
Porque obviamente están pasando por dificultades que también pasó con Japón y
algunos otros países que vivieron en la guerra.
O que sufrieron a causa de la guerra.
Entonces, ¿qué es lo que está sucediendo ahí?
Ellos de alguna manera están preocupados, tienen preocupaciones.
Por eso es de que ellos van a preguntarle a Dios.
Quieren preguntarle a Dios, pero por eso buscan a Jeremías,
porque él es una voz tal cual ellos ya habían oído.
O sea, él ya había declarado algo, ya había profetizado algo.
Esto se cumple y ahora ellos van con
Jeremías, es decir, por favor, a preguntarle.
Aquí vemos, voy a volver a leerlo acá.
Entonces se acercaron todos los jefes de las tropas.
Yohanan, hijo de Ecarea, Jezanías, hijo de Osaías
y todo el pueblo desde el menor hasta el mayor.
Y dijeron al profeta Jeremías, llegue ahora ante ti nuestra súplica y
ruega al señor tu Dios por nosotros, por este remanente.
Porque quedamos pocos de muchos que éramos, como pueden ver tus ojos.
Para que el señor tu Dios nos indique el camino
por donde debemos ir y lo que debemos hacer.
Entonces el profeta Jeremías les dijo, los he oído, voy a orar al señor tu Dios.
Conforme a sus palabras.
Y todas las palabras que el señor le responda, yo se las declararé.
No les ocultaré palabra alguna.
Ok, entonces aquí hay, por lo menos aquí hay como
le diré yo, una buena perspectiva de parte de ellos.
Es decir, que ellos están pasando por dificultades
y situaciones y ellos están viendo qué van a hacer.
Y claramente van a consultar a Dios.
Eso es algo muy bueno, pues, porque están queriendo ir a consultar a Dios.
Entonces, ¿qué quiero entender con todo esto?
Porque esa es la idea de la situación que está pasando.
Nosotros pasamos por las mismas circunstancias, ¿verdad?
No necesariamente por un ámbito de la guerra, porque no necesariamente somos
países que de alguna manera están en guerra.
Pero sí vivimos ciertas cosas por otros fenómenos, si lo queremos llamar así.
No como que puede haber una guerra, pero a veces
puede toparse con pandillas o situaciones políticas.
Pueden haber diferentes circunstancias sobre cada uno de nosotros.
Y por eso nosotros a veces buscamos ver cómo solventamos nuestra situación
económica, emocional o de algún otro tipo de cosas.
Y a veces tomamos nosotros decisiones que van a implicar algo para nuestro futuro y
el futuro de nuestras familias y otras cosas, porque nos preocupamos.
Por eso que hay muchas migraciones de diferentes lugares.
Por ejemplo, el caso de Haití, que hasta donde yo sé, creo que no tiene presidente.
Y no sé si las... no hay una estabilidad hasta donde yo entiendo.
Y por eso que a veces tienden a migrar, en este caso a República Dominicana o
algunos otros lugares, porque no hay una buena economía.
Entonces hay mucha migración.
Del lado del caso también a veces del continente africano, también algunos
países por situaciones económicas muy difíciles y por las situaciones que viven,
a veces lo que hacen es migrar hacia Europa, en este
caso España, Francia y algunos otros países por allí.
Y también nosotros entendemos que en este continente americano también hay muchas
personas, tanto Sudamérica como Centroamérica, lo que hacen es buscar ir
hacia los Estados Unidos por una mejor economía.
Pero hay un gran problema con eso, ¿verdad?
Que solo nosotros decimos, bueno, hagamos de cuenta esto, estoy pasando una
dificultad económica acá, voy a buscar irme como inmigrante hacia Estados Unidos,
pero no se hace de una manera necesariamente legal.
Entonces es más o menos lo que está pasando acá, por la situación difícil,
si lo que voy a llamar económica y otras muchas cosas
que están pasando y que están viendo que van a vivir.
Entonces ellos van a buscar y quieren migrar prácticamente, en este caso a
Egipto, porque es como ahora, hay naciones fuertes o reinos fuertes en ese momento y
hay reinos más débiles, y el reino de Egipto siempre había sido fuerte.
Entonces.
Aunque ellos fueron a preguntar a Jeremías, de alguna manera ya tenían una
idea de qué iban a hacer, algo así como que voy a preguntarle a alguien.
Para que me dé un consejo, aunque yo, aunque yo ya yo ya tenga la idea de qué
voy a hacer, algo así como que me quiero ir para
los Estados Unidos y me voy como inmigrante.
Pero de igual manera le voy a pedir consejo a alguien.
Pero esa petición de consejo solo es como que para que afirme lo que yo quiero hacer.
Y de alguna manera eso se ve en estos pasajes, porque ellos dicen aconsejarnos
qué debemos hacer, pero en la mente y en el corazón
de ellos ya estaban dispuestos a ir para Egipto.
Y sólo quería como que por así serlo, como que
Dios les confirmara, sí, váyanse para Egipto.
Entonces ahí es donde entra el conflicto.
¿Por qué digo esto?
Porque vuelvo y repito, hay muchas preocupaciones, hay muchas situaciones que
cada uno de nosotros vive, pero lo mejor es pedir consejo.
Lo que ellos están haciendo está excelente.
Van a pedir consejo a Dios.
Claramente en nuestro sentido, alguien puede decir, hermano, entonces
tengo que ir yo con un profeta para que este
profeta me diga a mí lo que tengo que hacer.
No del todo, verdad, porque aquí también entra una situación difícil, no difícil,
pero que no todos los casos se presentan igual.
Aquí están yendo específicamente un profeta porque recordemos que la situación
del antiguo pacto era un poquito diferente.
Antes, en el antiguo pacto, regularmente siempre
se consultaban a los profetas por cosas delicadas.
También estaban lo que eran el urín y el tumim
y también estaban los consejeros o los sabios.
O sea, los profetas no eran la única fuente de dirección.
Eso lo hemos hablado en su momento cuando hablamos, aunque no se menciona a veces
mucho en la Biblia, pero los sacerdotes tenían urín y tumim.
Entonces, por los sacerdotes tener un urín y tumim, las decisiones nacionales o otras
cosas muy específicas utilizaban urín y tumim para esa directriz.
Y en este caso con Jeremías, pues iban hacia el profeta o en otros casos los
reyes consultaban a sabios y consejeros para tomar
decisiones, en este caso políticas militares y demás.
Pero en este nuevo pacto que Dios nos ha dado, tenemos muchos más recursos.
Entre ellos está la Biblia.
También está que nosotros podemos orar y que Dios nos puede confirmar de alguna
otra manera qué debemos hacer, ya sea por sueño, ya sea por algún entendimiento.
Inclusive puede ser que Dios nos envíe personas que nos aconsejen.
No estamos hablando de enviarlo en el sentido de que alguien nos va a decir,
mira, yo tengo una palabra de Dios para decirte a ti.
Sino que a veces uno platicando con una persona nos da cierta información o a
veces uno escucha una predicación o ve un video.
O sea, hay muchas fuentes por las cuales cuando uno va
a acercarse a Dios y preguntarle, Dios puede traerlas.
Inclusive también una persona que puede hacer una profecía y que nos pueda dar una
profecía o sea un profeta y nos traslade a nosotros algo que pueda ser del Señor.
Entonces, obviamente, uno cuando tiene preocupación de lo primero que debería
hacer es ir y preguntarle a Dios en oración, Señor, qué debo hacer?
Otras personas tal vez se incentivarían a que leyéramos
la Biblia porque ahí están las respuestas y es cierto.
Pero antes de leer la Biblia siempre hay que orar.
Siempre hay que entregarse nosotros en oración y
es lo que están haciendo ellos de alguna manera.
Porque de alguna manera se quieren acercar a Dios por así
decirlo o quieren saber de Dios a través de un profeta.
Pero ahora nosotros sabemos que tenemos por medio de Jesucristo un acceso a Dios
Padre y por eso nosotros mismos podemos llegar ahora delante
del Señor y decir Señor, Señor, qué es lo que debo hacer?
Claramente, también como mencioné, estaba la palabra de vida, pero también
sabemos de que no todas las personas que me están oyendo pueden ser personas que ya
llevan mucho tiempo en el Evangelio, sino que pueden ser personas que acaban de
comenzar en el Evangelio y tal vez ni saben dónde comenzar a buscar en la Biblia
alguna respuesta que les diga qué es lo que tienen que hacer.
Entonces ahí también entra el punto de lo que estamos hablando hoy sobre la
instrucción de Dios, porque esta instrucción
puede llegar de diferentes maneras.
En este caso está siendo específicamente por medio de un profeta, pero en nuestro
caso, en el caso de este nuevo pacto, la
instrucción va a venir de diferentes maneras.
Por eso que mencioné que una de las maneras puede ser que cuando lo prueba,
pero va a repetirse.
Lo principal es ir a orar.
Ya Dios después de eso se va a encargar de darnos a conocer
a nosotros qué es lo que nosotros necesitamos hacer.
Dependiendo obviamente como mencioné, pues como seamos o como estemos en el
Señor, porque obviamente una persona que no lee la Biblia no ora por X motivo,
pues obviamente no va a saberlo.
Por ejemplo, yo tengo una persona que conozco que en su momento, por pura
misericordia de Dios, esta persona quería vacunarse con lo que era el COVID.
Él y su esposa, que su esposa está embarazada y casualmente él tenía planeado
viajar prácticamente a los Estados Unidos para
vacunarse allá y luego regresar ya vacunado a Guatemala.
Pero esta persona tuvo un sueño donde, por así decirlo, soñaba que viajaba.
Si es cuando él se vacunaba, la mujer tenía un aborto.
A causa del aborto, pues llama a su padre y el padre le da un derrame cerebral.
Y prácticamente en los sueños, la ida, por ejemplo, en este caso a Miami
y vacunarse provocó un montón de acontecimientos o sucesos.
Y él lo soñó porque una persona que no leía la Biblia es una persona que no sabe,
aunque cree en Dios, pero no tenía eso.
Y Dios en su misericordia, en un sueño le muestra que no debe ir prácticamente.
Él no logra entender eso.
Entra y hace ciertos trámites desde un sitio web para pagar los boletos de avión.
Le falla tres veces la página.
A la cuarta lo llaman prácticamente del banco,
diciéndole que han tenido problemas por procesar eso.
Y él como que ya reacciona, dando a entender que aquí hay algo encerrado,
como decimos nosotros a veces.
Entonces él entiende que no debe ir.
Inclusive esta persona viene y me consulta.
Y yo le digo, mira, pues no vayas.
Están como que diciendo a gritos Dios no vayas.
Y pero mira, igual siempre anda ahora.
O sea, yo le diría no vayas, pero anda ahora.
Y luego pues él ya como que recibe otras confirmaciones
de Dios después de que en ese momento no vaya.
Pero que creo que a los dos meses o tres meses como que Dios le comienza a hablar
de no sé de qué maneras de que él ya puede ir.
Y él va, se vacuna y todo sale bien.
O sea que era como que no hacerlo en ese momento.
Si lo hacía en ese momento iba a haber problemas.
O entonces estoy poniendo este caso porque estamos
hablando de alguien que no necesariamente está orando.
O sea, sí que sí sabe de Dios y que Dios en su misericordia
le está mostrando porque no saben que va a leer la Biblia.
No saben que necesariamente va a consultar a alguien.
Entonces Dios lo está deteniendo, algo así como lo menciona en el libro de Génesis.
Cuando una persona toma a la mujer de Abraham y se
le revela en sueños y dicen no tomes a esa mujer.
Obviamente esta persona no tenía ni nada de
relación con Dios y Dios en su misericordia.
Por como dice él, por la integridad de mi corazón lo hice.
O sea, no haciéndolo en pecado, Dios lo detiene.
Entonces a ese punto voy con el hecho de que Dios puede dar una instrucción.
Puede revelarse inclusive en sueños como lo habla Job también.
Dice que de una o de dos maneras habla Dios, pero el hombre no entiende.
Que Dios le habla en sueños a la persona para que su pie no siga haciéndolo malo.
Pero la persona no quiere entender.
Entonces eso lo habla Job.
Tienen que entender que Dios habla por sueños.
Entonces qué quiero entender con esto.
De que uno primero lo que tiene que ir a hacer por la causa de sus preocupaciones,
por causa de sus afanes.
Mejor detenerse y primero ir a orar antes de comenzar a hacer cosas.
Porque a veces nosotros también en nuestros afanes y
preocupaciones comenzamos a hacer cosas a nuestra manera.
A lo que nosotros pensamos.
Y a veces somos muy impulsivos en ciertas cosas.
Verdad que no como que meditamos o pensamos o pedimos consejo.
Y eso trae consecuencias después.
Pero Dios a veces en su misericordia nos habla.
Y menciono esto también porque una persona que también
yo conocí en la universidad me contó de una experiencia.
Y me sorprendió mucho porque yo no tenía la
idea de que las personas fueran tan aventuradas.
Porque esta persona me comentó de que un día se despertó.
Y dijo, bueno, o sea, como que de repente le entró la idea.
Bueno, me voy de gira a toda Centroamérica solo en carro.
Perdón, iba a agarrar desde Guatemala e irse hasta Brasil, por así decirlo,
solo en carro.
O sea, de repente se levantó con una idea de vámonos, me voy de gira de viaje en
carro hasta que el cuerpo aguante hasta Brasil, por ejemplo.
Entonces ya como se bañó, se cambió con esa idea de la idea de irse de aventurero.
Y cuando él sale a abrir la puerta, le robaron el carro.
Entonces mencionó esto porque en ese caso se
manifestó otra vez la misericordia de Dios.
Porque él no se le ocurrió preguntar, no se le ocurrió decir, señor, ayúdame.
Es porque tenía cierto punto de creencia en Dios, pero ya iba con esa idea de
vámonos sin pensarlo, sin medir las consecuencias ni nada.
Y le roban el carro y obviamente eso lo detuvo para no prácticamente ir.
Entonces mencionó este sentido porque.
A veces Dios nos ayuda para que nosotros a veces en decisiones que estamos tomando
muy aceleradas, sin medir consecuencias en su misericordia, nos puede ayudar.
Entonces lo mejor que uno puede hacer es primero ir a orar con
Dios para que el Señor nos ayude a saber qué podemos hacer.
Porque nosotros tendemos a tomar decisiones muy
precipitadas y no medimos las consecuencias.
Y por eso mencionaba que hay personas que vienen y a veces viajan a otros países
porque su economía en su país puede estar muy mal, pero lo hace bajo su propio
sentir y entender a como puedan y no ven y no miden las consecuencias.
Inclusive uno de mis familiares tomó la decisión de
viajar a los Estados Unidos para irse como inmigrante.
Le paga un coyote, como le dicen aquí, para que lo pase
para Estados Unidos y lo terminan matando en el camino.
Él nunca midió esas consecuencias.
Nunca se fue a orar y preguntar al Señor.
Él solo dijo, bueno, allá está mejor economía, consigo el dinero y me voy.
No se preocupó en orarle al Señor y preguntarle,
Señor, ¿será que puedo ir yo para allá?
Es lo mismo que está pasando en Jeremías 42.
Tienen problemas a causa de la situación que vino por el asedio de Babilonia,
pero ellos por lo menos, porque ya habían situaciones confirmadas en profecías y que
claramente les habían dicho lo que hizo, por lo menos se
pusieron un momento a reflexionar e irle a preguntar a Jeremías.
Entonces, lo mejor que nosotros podemos hacer cuando haya mucha preocupación o
muchos afanes, es mejor detenernos, ir a tomar un
espacio e ir a orar, como también lo hice otro pasaje.
Parados en los caminos, ve y preguntar por qué
camino han de ir y preguntar por las cenas antiguas.
Pero ustedes dijeron, no andaremos por ellas.
Entonces, en ese sentido, uno cuando está muy afanado, muy preocupado y muchas cosas
que pueden venir, es mejor detenernos, observar
cómo está el escenario e ir y mejor a orar.
Es lo primero que deberíamos hacer y preguntarnos.
Y ya Dios, como mencioné, se puede encargar de respondernos.
No en el sentido ahorita literal como caso Jeremías, en el sentido que hay un profeta
que le vamos a preguntar, sino que Dios puede brindarnos
un abanico de situaciones y cómo respondernos.
Por eso puse el caso ahorita del sueño de esta persona,
de que Dios puede hablar por sueños, como Job lo menciona.
Que Dios no es alguien que dejó de hablar necesariamente, que solo lo hace por la
escritura, sino que Dios puede hablar, agarrar un montón de medios para hablarnos
a nosotros, entre uno de ellos, los sueños.
Claramente también hay que meditar los sueños, etc.
Pero como mencioné, puse el ejemplo de los sueños porque una persona que no leía,
no hacía nada, y Dios le tuvo que hablar en sueños por la única manera de tener a
esta persona, de hacer algo que iba a impactar a su familia.
Y también por eso pusimos el caso de Génesis, ¿verdad?
Pero hay otras maneras, en el caso de la palabra, que una persona que ya es
creyente va a ir a orar y Dios le puede mostrar, o como
dice la Biblia, que el Espíritu Santo le hará recordar.
Y ya era así a la verdad.
Le puede traer, por ejemplo, un versículo a la Biblia,
o un capítulo, o algo en la mente, algún versículo.
Y el Espíritu Santo le puede ir a través de esa
manera, recordarle algo a través de la mente.
Debería ir a revisar las escrituras, leerlas, y allí
le puede dar las indicaciones de qué decisión tomar.
Porque el Espíritu Santo está actuando a través de
recordarnos o traernos a la mente un pasaje de la Biblia.
O a veces algún tipo de palabra.
Y uno puede decir, es que es mi conciencia, es que es esto.
Pero a veces el Espíritu Santo lo que hace es traer a la mente algún versículo,
alguna palabra, para que eso no se inquiete y uno vaya a revisar las escrituras.
Por eso que Jesús mismo dijo, ¿verdad?
Y el Espíritu Santo os recordará todas las cosas.
¿Cómo lo hará recordar?
Entonces, una de ellas va a ser la palabra.
Otras veces puede ser de que uno no se
inquiete a que uno vaya a buscar consejeros.
¿Por qué?
Porque los consejeros son importantes.
La palabra también, inclusive hay un versículo de la Biblia donde dice que el
perezoso se cree más sabio que siete personas que sepan aconsejar.
Y también la Biblia nos enseña a veces a nosotros a saber qué pedir consejo.
Por eso menciona de que antes de ir a la guerra los
reyes pedían consejos para saber qué ir a hacer.
Entonces también hay otro pasaje donde menciona de que es mejor ir con los
consejeros y aprender de ellos para tomar decisiones.
Entonces, si nosotros sabemos que hay consejeros, obviamente Dios ha dejado a
veces pastores, o ancianos, diáconos, o a veces tal vez ni siquiera que sean
personas tal vez con títulos eclesiásticos, sino que pueden ser
personas que conocemos, que tienen sabiduría de parte de Dios, tal vez no
tienen ningún puesto de parte de Dios, pero sí son personas que tal vez son
sabias en Dios y Dios nos puede impulsar a ir a preguntarles qué podemos hacer en las
circunstancias que nos podemos estar nosotros, y ellos a través de las
escrituras nos pueden dar la instrucción o los consejos de lo que podemos hacer.
O en su defecto, también le podemos pedir al Señor que
nos ayude y que nos envíe personas que nos instruyan.
Claramente también esto va a involucrar que no sea
necesariamente bajo la perspectiva que nosotros entendamos.
¿A qué me refiero?
Porque a veces cuando uno pide consejo o le dice Dios Señor háblame, y Dios a veces
envía a alguien, a veces puede ser que no sea ni
siquiera alguien que sea del entorno de la iglesia.
A veces puede ser que sea una persona, inclusive esta puede ser atea,
que nos puede brindar un consejo y nos puede decir
cómo está la situación porque tal vez él ya lo vivió.
O puede ser alguien que tal vez... ¿Cómo lo podría mencionar?
Puede ser alguien que nosotros inclusive podríamos
menospreciar por su estatus ya sea económico, emocional, etc.
Y nos puede decir algo y usted qué va a saber.
Y nosotros ignorar el consejo de Dios porque Dios está enviándose consejo.
Algo podríamos mencionarlo como el caso de Balaam que él iba prácticamente a ir a
maldecir al pueblo de Dios y Dios tuvo que usar a la
burrita para decirle que no vaya y que se detenga.
Entonces él menospreció eso, ¿verdad?
A lo que quiero llegar con esto está que Dios, nosotros podemos ir a preguntarle
prácticamente a personas que realmente tengan cierto conocimiento o a veces Dios
va a enviar a personas que también nos pueden dar cierto
tipo de conocimiento de las situaciones que podemos tener.
Pero obviamente también eso implicaría prestar atención
a ese consejo y no encerrarnos en nuestro propio consejo.
Y por eso que también hay que tener cuidado
también a quien le pide uno consejo, ¿verdad?
Porque recordemos que en el libro de los Reyes, en Samuel, cuando se habla de la
situación con el hijo de Salomón que es Roboam, Roboam va a pedir consejo y él
primero le pide a los ancianos y los ancianos le
dan un buen consejo diciéndole que quite las cargas.
Pero lastimosamente este Roboam le va a pedir consejo a los más jóvenes que se
habían criado con él y ellos le dicen que le pongan una carga más pesada al pueblo.
Por lo tanto, una de las cosas que sucede es que se divide
el reino por él seguir el consejo de los más jóvenes.
Entonces por eso también nosotros debemos tener cuidado, incluso cuando uno está muy
preocupado o está muy afanado o tiene decisiones críticas que tomar,
no ir necesariamente nosotros con aquellas personas
que nos van a respaldar lo que nosotros queremos hacer.
Porque a veces nosotros cuando preguntamos algo, cuando necesitamos algún tipo de
consejo, a veces queremos que respalden lo que nosotros queremos y queremos oír eso.
Queremos oír que nos digan, mira, estás bien, seguí eso.
Pero hay personas que nos van a detener, mira, eso
lo que quieres hacer no es correcto, no lo hagas.
Y a veces no nos gusta y porque nosotros ya tenemos una
idea preconcebida de lo que nosotros queremos hacer.
Entonces aquí voy con esto.
Tenemos que tener cuidado a quien le pedimos consejo
y también discernir el consejo que nos puedan dar.
¿Por qué?
Porque obviamente las personas a veces no lo hacen.
Es decir, hombre, date, dale, yo te apoyo, ve.
Pero a veces no, me da mejor reflexionar una
tu semana, mejor tener cuidado y miras y vas.
Entonces, en otros casos, como aquí menciona, puede ser que también Dios de
una palabra profética o a través de un profeta Dios diga algo, pero tampoco es
que uno agarre solo al profeta para cuestiones como que de qué color me voy a
poner los calcetines, sino que hay cosas que son muy importantes, que sí valen la
pena y las consultar con alguien, pero no solo porque sea profeta,
sino porque también se requiere un consejo de la palabra para que uno aplique.
No solo que nos diga mira si te vas o no te vas, porque para mí eso sería muy burdo
para que me diga si ve o mira, no vayas.
En lugar de que me digan las consecuencias que pueden pasar si voy o no voy,
porque alguien me puede decir si ve, pero obviamente hay
ciertas cosas que también tengo que resolver el caso si voy.
Entonces Dios puede dar conocimientos, puede dar consejos a través de diferentes
maneras, pero lo principal es lo que nos está explicando acá es ir a orar con él
hasta que Dios conteste, porque también acá dice en el versículo 4.
Entonces el profeta Jeremía le dijo los he oído, voy a orar al señor su Dios conforme
a sus palabras y todas las palabras que el señor le responda, yo se las declararé,
no les ocultaré palabra alguna 5 y ellos dijeron a Jeremías
que el señor sea tu testigo veraz y fiel contra nosotros.
Si no oramos conforme a todas las palabras que el señor tu Dios te mande para
nosotros, sea buena o mala, escucharemos la voz del señor nuestro Dios a quien te
enviamos para que nos vaya bien cuando escuchemos la voz del señor nuestro Dios.
Después de 10 días, después de 10 días vino palabra del señor, o sea que tampoco
esperemos que a veces las respuestas vayan a ser inmediatas.
Cuando nosotros vamos a orar a veces queremos de que ya Dios nos conteste y que
en el momento nos diga las cosas y en el momento sucedan, y a veces no va a pasar,
a veces va a llevar un tiempo en que podamos recibir una respuesta por qué,
esa sería la pregunta, por qué Dios no me está contestando aparentemente,
o por qué aparentemente yo no escucho su voz.
Y la respuesta es muy sencilla, sabemos que en el libro de Daniel nos
muestra que a veces nosotros podemos estar orando por algo y hay una guerra
espiritual en los aires que nosotros no sabemos que es, que la respuesta está
siendo detenida prácticamente y que en esos lapsos de tiempo tenemos que seguir
orando para que la respuesta venga, porque a veces si nosotros no seguimos
orando la respuesta se puede seguir atrasando, por así decirlo, porque el
enemigo lo que hace es poner obstáculos para que no recibamos la respuesta.
Aunque aquí hay dos sentidos, está el primer sentido de que a veces nosotros,
cuando ya somos creyentes, ya deberíamos saber qué hacer en ciertos puntos,
es decir, que cuando uno ya es creyente ya debería saber que uno tiene que orar,
que es lo primero, que hemos estado incentivándolo hoy.
Segundo, es de que uno ya sabe que tiene que ir a leer la Biblia, es decir,
ya sabemos nosotros de qué es lo que necesitamos y
qué es lo que la Biblia puede decir acerca del tema.
Tenemos que ir a leer esos versículos para que nos ayuden a nosotros y nos confirmen
qué decisiones tomar, porque la Biblia ya lo dice.
Lastimosamente, a veces ni siquiera nos tomamos
la delicadeza de ir a consultar también la Biblia.
O sea, solo esperamos de que esperamos tal vez que venga un ángel, que de repente
venga un profeta de Asia o de África, de Europa o de América o de que se yo,
de otro lado del mundo, o inclusive que venga de
Plutón para que nos venga a profetizar y que nos diga.
Pero ya tenemos la Biblia dice que es la palabra profética más segura.
Entonces, a veces nosotros, tal vez Dios nos quiera la respuesta por la palabra,
pero no vamos ni siquiera a agarrar la palabra.
Y decimos Señor, por qué no me hablas cuando
ya tenemos la palabra profética más segura?
Es decir, ya tenemos a los consejeros en la Biblia.
Segundo, pero un tercer caso sería también de que a veces ya sabemos que podemos ir a
pedir consejo a una persona, pero eso tampoco lo hacemos.
Vuelvo y repito porque tenemos esta idea a veces también de sólo la idea de que venga
un ángel o que venga el mismo Dios y que me conteste.
Pero no necesariamente va a ser así.
Como digo, hay cosas que ya tenemos soluciones a la mano y hay cosas que
dependiendo también los casos de ir a consultar.
Y en este caso, si nosotros tenemos y sabemos que hay una persona que ya nos ha
confirmado como pastor o que tal vez uno ya ha visto también su testimonio,
podemos ir a preguntarle.
Yo lo fui aprendiendo en mi largo camino y a veces cuando ya tengo una situación,
pues yo a veces busco primero mismo también, verdad?
Y ya le voy a preguntar a una persona.
Inclusive hace muchos años una persona que era discipulador, me vi que le podía
preguntar porque ya había visto su testimonio, la sabiduría que manejaba,
cómo se desenvolvía.
Y dije bueno, le voy a ir a preguntar porque tengo, realmente quiero tomar una
decisión sobre este caso y me tiene un poquito
preocupado esto, pero le voy a ir a preguntar, verdad?
Porque él me puede dar a mí una buena respuesta.
Y claramente lo hizo.
O sea, él fue muy, cómo se dice la palabra?
Muy sabio a la hora de tomar, de aconsejarme, porque no me dijo mira,
hace esto, hace lo otro, sino que me dijo mira, por qué no vas a dar?
Por qué no mejor esperas?
Dios te va a confirmar las cosas.
Sólo tené paciencia y claramente pasó.
Inclusive en la iglesia donde él iba, que él me invitó, me dieron la
confirmación prácticamente de lo que debía hacer.
Y él mismo cuando salimos del culto me dijo ya vistes como Dios te habló a través
de la prédica, porque claramente yo le había hablado y él
me dio seguimiento en esas cosas y me dijo qué vas a hacer?
Ah, le comenté que iba a hacer.
Entonces, porque Dios ya dejó también personas como consejeros, verdad?
Claramente esto lo mencionó también cada caso, pero ya tenemos la oración,
tenemos la palabra, tenemos a personas que Dios nos ha aconsejado.
Y claramente también ya podemos entrar en otros ámbitos, como ya mencioné el caso de
los sueños y otras cosas que tal vez no va a
meter a profundizar en eso, como ya mencioné.
Pues en este sentido, como en el caso de los profetas.
Pero lo que hoy está que la respuesta va a venir.
No sabemos cuándo.
Aquí mencionó que eran 10 días, con Daniel fueron 21 días, pero es porque
ellos también se metieron de lleno a orar y preguntar y Dios confirmó, verdad?
En este caso estamos hablando de una persona que tomó cierta actividad de
hacerlo ir a buscar, pero a veces también puede ser el caso contrario.
Puede ser que Dios envíe respuestas a través de personas, a través de una
predicación, a través de palabras, pero uno igual tiene que esperar a que venga.
Porque eso es también nosotros, pues cometemos errores.
Pero a lo que quiero entender es de que hay que
ir a orar y hay que esperar que Dios confirme.
Y por eso hay que perseverar en oración para
que la respuesta venga de parte de Dios.
Y en ciertos momentos también vamos a sentir la idea de ir a movernos,
movernos a leer la palabra, movernos, ir a preguntar y sacar conclusiones.
Porque obviamente tampoco es que uno le va a hacer caso a todos, porque no todas las
personas, inclusive cuando uno va a preguntar,
tienen una buena forma de trasladar el conocimiento.
Uno podría pensar que todos los pastores o ancianos irían con los... nos pueden dar
una buena respuesta, pero no es así, verdad.
Yo también he vivido eso.
Es uno viene y va a hacer una pregunta y realmente le sale
uno con una cosa mera extraña y no realmente está bien.
A veces solo dicen eso no es de Dios y no le dicen algo más.
O sea, a veces nosotros necesitamos un contexto,
necesitamos que nos expliquen cómo son las cosas.
No solo que le digan no, sí, así no es.
Porque para mí, por lo menos a mí me molesta eso.
Lo digo sinceramente, porque a veces uno va
a la iglesia, le pide un consejo a alguien.
Mira hermanos, me pasó esto.
Eso no es.
Así es.
Entonces digo yo, ¿por qué no me lo explica?
Mira mi hijo, en la Biblia dice tal y tal cosa.
De verita aconsejo que le das esto, esto y esto otro.
Y así pues le harás al señor que te explique porque la Biblia menciona esto.
O sea que se tome un tiempo para uno
hablarle y darle un consejo de buena manera.
Y no solo como casi no es eso, no te prohíbo esto.
Para mí eso no tiene sentido.
No sé, tal vez ellos si son así, así les funciona.
Pero yo en mi caso personal prefiero que me expliquen,
que me digan, porque si no, uno se queda igual.
Menciona esto porque necesitamos respuesta de parte del señor.
Pero vuelvo, repito, hay respuestas que no van a venir de golpe.
Hay que esperar, hay que ser pacientes, hay
que continuar en oración hasta que él contesta.
Y hasta que él contesta, uno se mueve.
El problema está que a veces dicen no es que Dios
no me contesta, lo voy a hacer yo a mi manera.
Entonces ahí está un problema, porque si le está diciendo a uno que uno
va a preguntar y uno tiene que esperar, entonces si uno viene y hace las cosas a
su manera, entonces ¿para qué oró entonces?
¿Para qué fue a preguntarle?
Porque le está diciendo, mire, espéreme, es como Jeremías.
Ellos están preguntando y ellos están esperando la respuesta.
Si ellos vienen y dicen, este Jeremías se tardó cinco días, de verdad, qué aburrido.
Mejor vámonos y tomemos nuestra propia decisión.
Eso no debería ser así, por eso fueron a preguntar.
Entonces igual nosotros pasamos, a veces oramos, pero a veces queremos por
nuestra desesperación, por nuestro afán, y ahí también entra lastimosamente
creernos más sabios nosotros que otras personas.
O sea, en este caso que Dios, verdad, porque algo así como que bueno,
Dios ya no me contesta, como que Dios no supiera las cosas.
Pero a veces Dios necesita que esperemos, porque a veces nosotros también somos,
y también ese afán de hacer las cosas, no vamos a recibir la respuesta.
No es como que tenemos la capacidad a veces de recibir una respuesta inmediata.
A veces tenemos que hacer que inclusive nuestra preocupación se baje, como algo
así como que uno estuviera ardiendo cuando alguien está irado.
Y hace que como que eso se vaya apagando para que uno tenga más razón de
entendimiento y uno reciba mejor el consejo.
Pero por eso es la idea de orar, verdad.
Y aunque Dios se tarde aparentemente, pero es lo mejor y por eso hay que
continuar orando y Dios va a traernos la respuesta necesaria.
Pero vuelvo y repito, también ya tenemos cosas
como el consejo a las personas o los predicadores.
También pues ahora, gracias a Dios, también a través de la tecnología hay
muchos videos en Internet que hablan y predican de ciertos temas.
Obviamente hay que escoger los mejorcitos de parte de Dios, que puede estar ahí la
respuesta, verdad, que nosotros estamos esperando y que ya esté el recurso ahí.
Más aún a veces ciertas iglesias que ya tienen un gran contenido de años de
predicaciones, uno puede buscar temas que ya se hablaron hace
un año o tal vez hace un mes, pero como no lo pasó de largo.
Y uno puede ir a ver la predicación, meditar en ello y así como que
considerando las cosas para que Dios nos diga qué deberíamos o qué podríamos hacer.
Entonces considero que lo primero es orar, pero también hay que esperar la respuesta,
la confirmación.
Si Dios no confirma, mejor no se mueve uno.
Veamos acá y luego aquí el 8 en adelante, pues ya se muestra cómo él está,
cómo Jeremías está expresando lo que Dios les habló.
Dice por eso entonces llamó a Jonan, hijo de Caria y todos los jefes de las
tropas que estaban con él y a todo el pueblo del menor hasta el mayor.
Entonces aquí prácticamente lo que hace Jeremías de lo que hemos estado leyendo es
de que Jeremías le dice a ellos, miren.
Lo voy a poner, lo voy a leer aquí.
Así dice el señor Dios de Israel, a quien me enviaron
para presentar delante de él la súplica de ustedes.
Si se quedan en esta tierra, entonces los edificaré.
Esto es muy importante porque Dios ya está respondiendo y está diciendo que se queden.
Y les está diciendo que se queden en un lugar donde aparentemente no va a haber
mucha prosperidad o lo que ellos aparentemente podían imaginar.
Eso hagamos de cuenta como una persona que tal vez está aquí en Guatemala y quiera
decir, no, es que en Estados Unidos me va mejor, verdad?
Y voy a mandar remesas si yo llego a Estados
Unidos para levantar la economía de mi familia, etc.
Y Dios le dice, Dios le puede decir, y ya tenía todo planificado, pero
inclusive la gente le puede decir, sí, ándate.
Y que de repente venga Dios y le diga, mira, no, no, quédate aquí.
Yo te voy a ayudar aquí.
Entonces la persona dice, no, pues yo me quiero para los Estados Unidos.
Ya tengo allá, ya pagó mi coyote, ya alguien me
va a recibir allá, hasta allí ya tengo empleo.
Y le dice, no, quédate, no te vayas.
Pero si te vas, porque aquí también habla eso de Jeremías, pero si te vas,
puede ser que te mueras en el camino.
Si te vas, puede ser que te quedes sin un brazo.
Si te vas, allá te van a destruir.
O sea, Dios también a veces nos va a mostrar
las consecuencias de las situaciones.
Por ejemplo, el caso de Ruth, que por causa del hambre
que había en Israel y por la escasez, se van para Moab.
Lastimosamente, por irse a Moab, se mueren prácticamente el esposo y los dos hijos.
Y sólo quedan prácticamente las esposas de ellos.
Entonces, si ellos no se hubieran ido a Moab, tal vez no se hubieran muerto.
Y por eso es que después, cuando escuchan que en Israel vuelve la prosperidad,
por así decirlo, se regresan.
Pero se habían ido para poder establecerse económicamente, pero lastimosamente,
en lugar de eso, mueren y regresan en amargura.
Entonces, a veces nosotros pensamos que vamos a resolver las cosas sólo con
yéndonos a otro país, sólo con tomar nuestras propias decisiones.
Y es mejor preguntarle a Dios porque Dios nos hable, y nos hable de diferentes
maneras, a como Él decida, porque realmente Él es el que nos va,
en su sabiduría, nos va a indicar qué hacer.
Pero en este caso en particular, fue por
medio del profeta Jeremías que dice, quédense.
Y ahí es donde entra aquí, por eso mencioné aquí la palabra de preocupar,
dice, y el hambre que les preocupa les seguirá cerca allí de Egipto.
Es decir, ellos tenían planeado prácticamente ir para Egipto, y Dios los
detiene, no quédense aquí, yo los cuidaré, yo los protegeré.
Ustedes también tienen preocupaciones a
causa que el rey de Bayona venga y haga algo.
Yo los voy a cuidar, no se preocupen, estén atentos.
Dios a través de la profecía de Jeremías les está dando consuelo.
Claramente, como mencioné, la Biblia dice que nosotros tenemos la palabra profética
más segura, y también la Biblia dice que lo que antes se escribió para nuestras
enseñanzas, se escribió para que por medio de
las Escrituras tuviéramos paciencia y esperanza.
Entonces, por eso mencioné la idea de leer las Escrituras, también por el Espíritu
Santo, también las personas que nos pueden predicar, que por ejemplo, como dicen en
Hechos capítulo 15, que Silas y Barzabás, que también eran profetas, con abundancia
de palabras les confirmaron a ellos, o los consolaron y los exhortaron.
Entonces, Dios va a ayudarnos a nosotros a quitar esta preocupación que viene por
medio de su palabra, por medio de consejos de personas, inclusive en su momento
también puede pasar por medio de alguna profecía, o
sueños, o algunas otras cosas que Dios nos pueda dar.
Lo principal es entrar en oración e ir por la palabra.
Pero también no necesariamente va a ser lo que nosotros queramos, porque aquí ellos
ya se querían ir y tenían sus maletas para irse para Egipto, y Dios dice,
no lo hagan, pero si lo hacen, de allá mismo
los voy a castigar porque no han hecho caso.
Y por eso que Jeremías, en este versículo dice lo siguiente, ¿verdad?
20.
¿Por qué se engañan a sí mismos?
Pues ustedes fueron los que me enviaron al Señor su Dios, diciendo, ruega por
nosotros al Señor nuestro Dios, y lo que el Señor nuestro Dios diga,
nos lo hace saber y lo haremos.
41.
Y yo se los he declarado, pero no han escuchado la voz del
Señor su Dios ni en cosa alguna de lo que él me ha enviado.
Entonces a veces, repito, por eso que a veces nosotros decimos, mejor voy a orar
para que el Señor me diga, pero ya en nuestra mente
y en nuestro corazón tenemos armado todo el plan.
Y ya es como que la idea de ir a preguntar o que Dios me confirme aparentemente o
para que Dios me confirme que yo estoy bien.
Y ahí es cuando a veces de repente viene Dios y nos
dice que todo lo que vamos a hacer está equivocado.
Decimos, no hombre, si yo hasta ahora, si yo hasta ahora no podemos agarrar el
versículo de la Biblia para poder nosotros decir, no, es que la Biblia dice,
es que la Biblia tal cosa, la Biblia tal otra.
Y queremos, y prácticamente lo que estamos haciendo, como dice aquí Jeremías,
es engañarnos a nosotros mismos.
Y ahí es donde nosotros tenemos que tener mucho cuidado, nosotros tenemos que
detenernos y orar para obedecer a Dios, porque también Dios a veces nos puede
decir las consecuencias de las cosas que irán
a pasar si nosotros tomamos ciertas decisiones.
Ahora veamos Jeremías 43, porque Jeremías 42 vemos ese escenario, las personas oran
para consultar, Dios les da la respuesta a ellos,
pero ellos no quieren la respuesta de Dios.
Y como dice ahí, por lo que se estaban preocupando
les va a acontecer por no seguir la voz de Dios.
Y por eso aquí Jeremías 43 dice, vamos a leerlo.
Pero tan pronto como Jeremías terminó de hablar a todo el pueblo, todas las
palabras del Señor su Dios, es decir, todas las palabras con las cuales el Señor
su Dios les había enviado, dos azarías, hijo de Osaías y Johanán.
Hijo de Carea y todos los hombres arrogantes dijeron a Jeremías,
es mentira lo que dices.
El Señor nuestro Dios no te ha enviado a decir
no deben entrar en Egipto para residir allí.
Tres, sino que Baruc hijo de Nerías te provoca contra nosotros para entregarnos
en manos de los caldeos a fin de que nos maten o nos deporten a Babilonia.
Cuatro, así que Johanán hijo de Carea, ni ninguno de los jefes de los tropas,
ni nadie del pueblo obedecieron la voz del Señor de quedarse en la tierra de Judá,
sino que Johanán hijo de Carea y todos los jefes de las tropas tomaron a todo el
remanente de Judá que había vuelto de todas las naciones a las cuales habían
sido dispersados para residir en la tierra de Judá.
Seis, a hombres, mujeres y niños, a las hijas del rey y a todas las personas
que Nebu Saradán, capitán de la guardia había dejado con Gedalías hijo de Aicam y
nieto de Zafán y también al profeta Jeremías y a Baruc hijo de Nerías.
Siete, y entraron en la tierra de Egipto pues no
escucharon la voz del Señor y llegaron hasta Tafnes.
Ocho, entonces vino la palabra del Señor a Jeremías en Tafnes.
Toma en tu mano piedras grandes y escóndelas en la mezcla de la...
Toma en tus manos piedras grandes y escóndelas en la mezcla de la terraza de
los ladrillos que está en la entrada del palacio de Faraón.
Entrarles a vista a los judíos y diles, así dice
el Señor de los ejércitos, el Dios de Israel.
Voy a enviar que traigan a Nabucodonosor, el rey de Babilonia, siervo mío,
y pondré su trono sobre estas piedras que he
escondido y él extenderá su pabellón sobre ellas.
Vendrá y herirá la tierra de Egipto los que sean para la muerte a la muerte,
los que para el cautiverio al cautiverio y los que para la espada a la espada.
Doce, prenderá fuego a los templos de los dioses de Egipto y los quemará y se
llevará cautivos a sus ídolos y se envolverá de la tierra de Egipto como el
pastor se envuelve con su capa y saldrá de allí en paz.
Entonces también quebrará los obeliscos de Heliópolis, que está en la tierra de
Egipto, y prenderá fuego a los templos de los dioses de Egipto.
Entonces, si vemos acá.
Si vemos aquí.
Le está diciendo qué va a pasar y lo interesante con esto, porque también hay
una situación con Egipto, de que ellos también querían ir a Egipto porque ellos
pensaron de que Babilonia no iba a alcanzarlos hasta allá, porque Egipto
tenía un poderío y por lo tanto pensaron, bueno, si vamos a Egipto no va a pasar
nada porque Babilonia no puede conquistar Egipto,
porque esa es prácticamente la mentalidad de ellos.
Pero obviamente por eso Dios dice para que
sepan que lo que yo estoy diciendo es verdad.
Entonces nosotros a veces confiamos en cuestiones
del mundo sin entender la directriz de Dios.
Por eso es que mucha gente puede emigrar a los Estados Unidos, puede emigrar a
algunos otros países de Europa, porque pueden considerar que iban a tener
la economía, pero no van a consultar con Dios.
Claramente tampoco estoy diciendo de que no, sino de que no.
No estoy diciendo de que uno no emigre de su país o no se vaya del país,
porque puede ser en ocasiones que Dios le puede decir a alguien, mira, vete de tu
país y te voy a enviar y te llevaré a otro lugar, como le dijeron a Abraham.
Sale tu tierra y tu parentela y te diré dónde tienes que ir, ¿verdad?
O sea, no estoy como que en contra de que alguien se vaya a otro país, sino que
estoy en contra de que uno haga las cosas según lo que las demás personas nos pueden
decir o según lo que nosotros podemos estar viendo sin preguntarle a Dios.
Y por eso menciono que hay consecuencias, ¿verdad?
A veces Dios en la misericordia de él puede ayudarnos, ¿verdad?
Yo digo, ah, sí, es que de plano Dios me está ayudando porque es de su voluntad.
No, es porque Dios no quiere que se muera, ¿verdad?
Dios no quiere que le pase algo, porque tal vez hay
gente que está orando por él para que no le pase nada.
Y ya puede decir, ah, no, es que la mano de Dios me ayudó.
No, a veces no es así, ¿verdad?
No funciona así.
Entonces, ¿qué quiero dar a entender con esto?
Por ellos confiar en esto, por ellos confiar en Egipto, en su poder,
porque también aquí entra esa parte, ¿verdad?
Lastimosamente, ellos siguieron su propio consejo, siguieron su propio
entendimiento, siguieron su propia, si lo queremos llamar así, su propio
conocimiento de las cosas, porque así como en ese
tiempo, ahora hay mucho más información, ¿verdad?
Que a veces que el PBI, que las personas más felices del mundo, que cómo se manejan.
O sea, hay un montón de información estadística.
Y alguien puede decir, no, es que estadísticamente me puedo ir mejor a
México, a Estados Unidos o a Canadá o a Japón o a Suecia,
porque ahí están los mejores estándares de X y Y cosas.
Pero no sabemos si uno puede poner un pie ahí, se le enferma de uno algo y se murió.
Porque a veces son cosas que uno no logra comprender o saber que pueden pasar.
Entonces es mejor ir a preguntarle al señor, en lugar de
nosotros considerar e inclusive idolatrar ese sentido.
Como algunos muchos decían, vamos a buscar el
sueño americano cuando sigan a los Estados Unidos.
Ya si Dios decide que uno se vaya para allá es otra cosa, pero también uno se
está jugando al pellejo, como dicen algunos, de prácticamente contratar
coyotes o algunas otras cosas para viajar a ese país.
Y ellos obviamente no son confiables, porque como
yo comenté, pues a uno de mis familias lo mataron.
Pero el otro también se la quería llevar de Superman.
Pero a lo que quieran entender, pues de que.
Es mejor ir a consultarle.
Tenemos preocupaciones.
Y no estoy diciendo que no las hayan, porque
obviamente cada país tiene sus problemas económicos.
Por eso mencioné el caso de Haití, el caso de Cuba, otros
casos como las personas que han estado en Venezuela.
Han tenido problemas muy graves y algunos sí han podido
migrar y tal vez Dios les ha dado la pauta para que lo hagan.
No estoy diciendo que Dios no les puede decir ve y muévete.
Algunos otros le puede decir que no, que se quede en ese lugar.
Por eso mencioné el caso de Abraham o algunos otros que, por ejemplo,
el caso de Elías, cuando se va y se va con la vida de Sarepta de Sidón.
Pero algunos otros los puede haber retenido y que se quedaran en ese lugar,
como lo que está pasando aquí con Jeremías.
Quédense, yo los protegeré, los guardaré, pero estén aquí.
Sólo seanme pacientes.
Pero como a veces uno no quiere eso, no quiere esperar en el Señor,
no quiere esperar en las promesas.
Porque a veces esperar en las promesas no
es como uno piensa, como el caso de Abraham.
Dios le dijo, mira, uno te va a dar a tu hijo, tu
primogénito, pero se lo dio hasta los 100 años.
Uno esperaría así como que uno así como con potencia de los 50, que se yo,
o antes que le dieran al hijo, pero no fue a los 100 años.
Entonces toca esperar, pero a veces a uno no le gusta la
espera, porque como en la espera se mira al gran desierto.
Y por eso que también Habacuc decía, aunque la higuera no florezca,
ni la vida se haya fruto, aunque no haya el
producto del olivo, con todo yo me alegraré.
Y él está hablando prácticamente en pura escasez.
Aunque esté en escasez, yo me voy a alegrar porque ya viene el cambio.
Lo que pasa es que uno piensa que el cambio va a
venir en un mes o en dos meses o en tres meses.
El cambio puede venir en cinco años o 20 años.
Pero uno está en la voluntad, está en la palabra y obviamente también tiene un
propósito de la formación que Dios va a generar en nosotros.
Porque no es sólo que Dios haga las cosas de una manera random o una manera así como
que al tigre marina, sino que él sabe lo que hace,
porque él es omnipotente y omnipresente y omnisciente.
Entonces uno tiene que mejor ir a preguntar y seguir la instrucción que nos
está dando, porque estamos confiados en lo que nos está diciendo.
Tanto por palabra escrita, por otras situaciones que van.
Obviamente si también nos confirman, nos confirman por los sueños o nos
confirman por el consejo de alguien, claramente tienen que concordar con la
palabra, pues porque obviamente no es que vaya a concordar con otra cosa.
No tiene que concordar con la palabra, tiene
que ir bajo la sabiduría de la palabra.
Y por eso también la persona que tiene que dice las cosas tiene que ir conforme a la
palabra, no solamente así de una manera equivocada.
Entonces vamos a orar para que el Señor nos ayude a hacer caso, porque también a
veces si no hacemos caso va a venir consecuencias.
Y eso tenemos que entenderlo.
Por eso que puse el caso de Roboam, que la consecuencia fue que se dividió el reino.
Entonces hay consecuencias que tal vez no nos las van a decir claramente,
porque Roboam nos dijo, mira, claramente si haces eso te vas a dividir el reino.
Pero los ancianos sí le dijeron, si tú vienes y les quitas las cargas,
ellos te van a servir fielmente.
Entonces, ¿cuál era la consecuencia de poner cargas más pesadas?
Que ya no iban a servir fielmente.
Y por eso que claramente se divide el reino y es
lo que conocemos ahora como Israel y como Judá.
Fue por causa de Roboam de no seguir un buen consejo, sino
conseguir el consejo de las personas que le dieron un mal consejo.
Y eso causó una ruptura.
Entonces nosotros tenemos que ser muy cuidadosos.
Y aunque estemos muy preocupados, afanados, agobiados, mejor ir a preguntar,
mejor ir a orar y mejor esperar confirmación del Señor.
Pero por eso también tiene que uno constantemente orar, porque sabemos que
hay una guerra espiritual y el enemigo puede detener a los consejeros.
Puede tener las respuestas, puede tener
muchas cosas por las cuales se puede atrasar.
Pero como a veces nosotros ni oramos, entonces a veces las cosas se atrasan.
Por eso que es importante perseverar en oración.
Para ello Jesús venimos hoy delante de ti para pedirte
para que nuestro corazón se alegre en tu salvación.
Para que nosotros podamos hoy aprender de ti, conocer a ti, que tú nos ayudes.
Para que podamos alabarte y adorarte.
Que podamos hoy, Señor Jesús, sobre toda preocupación que nosotros podemos tener,
mejor ir a orar.
En lugar de estar armando cosas en nuestro corazón, nuestra mente y que queremos que
nos aprueben todo lo que nosotros queremos pensar y hacer, mejor ir a orar.
Y aunque tú nos niegues todo lo que nosotros podemos pensar y planificar,
pero sabemos que estamos en manos seguras, sabemos
que estamos en una instrucción segura delante de ti.
Mas ayúdanos para no ser necios y aferrarnos a nuestros
deseos, sino ser obedientes a tu palabra y a tu verdad.
Porque si no lo hacemos va a venir consecuencias.
No podemos confiar en las autoridades terrenales,
llámese países, gobiernos o algunas otras cosas.
Mejor confiar en ti, ¿verdad?
Porque en ti está nuestro refugio.
En ti está nuestra seguridad, nuestra confianza y nuestra sabiduría.
Te lo pedimos hoy en el nombre de Jesús, amado Padre y Salvador.
En el nombre de Jesús.
Amén.
Amén.
Vamos a orar también ahorita por las personas que
quieran aceptar a Jesús como Señor y Salvador.
Y a orar y quieran reconciliarse con Él.
Padre, venimos hoy delante de ti arrepintiendo nuestros pecados,
buscando tu rostro y tu seguridad.
Queremos hoy confiar en ti y queremos confesar a
Jesús como nuestro Señor y como nuestro Salvador.
Y que tú lo resucitaste dentro de los muertos porque Él
murió en la cruz del Calvario y resucitó el tercer día.
Y que por medio de la cruz nos reconcilió contigo.
Y también eres el único mediador entre tú y nosotros,
por lo cual podemos venir hoy delante de ti.
Así que queremos vivir conforme a tu palabra,
arrepintiéndonos del mal y buscándote tu corazón.
También pedimos hoy, Padre, que nuestro corazón se alegre en ti y que podamos
hacer las cosas conforme a tu nombre y a tu misericordia.
A ti la gloria, la honra, el honor, el poder y la alabanza.
Pedimos hoy que nos ayudes a estar en ti y ayúdanos a ser bautizados en agua,
bautizados en el Espíritu Santo y participar de la Santa Cena.
En el nombre de Jesús.
Amén.
Amén.
Vamos ahora también por las diferentes necesidades.
Como dice la palabra, mi Dios pues suplirá todas vuestras
necesidades conforme a su riqueza sin gloria en Cristo Jesús.
Dios y Padre, nuestro Señor Jesucristo, hoy venimos delante de ti pidiendo tu
amor, de tu provisión, de tu justicia, de tu verdad, de tu fidelidad.
Que tú nos ayudes, Amado Padre, para dar gloria a tu nombre.
Ayúdanos a arrepentirnos de todo pecado y toda ira y contienda.
Y que seas tú siempre nuestra sanidad y fidelidad.
Provee hoy de alimento, provee hoy de medicina, provee hoy de trabajo,
provee hoy de restauración familiar, provee hoy, Señor, de alimento,
de hogar para las personas que no lo tienen.
Y ayuda a cada uno para que se alegre en tu salvación.
Te lo agradecemos, Amado Pastor y Padre, en el nombre de Cristo Jesús.
Bendito eres eternamente y para siempre.
Te lo agradecemos, Amado Pastor y Rey.
Te agradecemos por todo lo que estás haciendo y harás.
Y que nuestro corazón se alegre en ti y se regocije en ti.
Provee hoy a la vida del huérfano, a la anciana y la anciana, al padre y al
marido solteros, que Guatemala tenga arrepentimiento para su salvación y que
sea resguardada la niñez, libre de toda ideología de maldad, de todo terrorismo,
de toda secta, de todo terrorismo, de todo terrorismo, de toda cartel,
de toda pandilla.
Sea libre, seamos libres de todo ello, Señor Jesús,
y seamos libres de toda hechicería y vanidad.
Te pedimos hoy, Señor Jesús, que Guatemala sea para tu gloria, igual que los países
que nos rodean y los que nos escuchan, y de que envíes obreros a la cosecha,
porque la cosecha mucha y los obreros son pocos.
También pedimos hoy, Señor Jesucristo, de que nos prohíbes de tu Espíritu Santo y
que nos decidas ser llenos del Espíritu Santo, buscando cimentarnos en el amor.
Para el avance, la gloria de tu gracia, en Cristo Jesús, Señor nuestro.
Amén y Amén.
Dios los bendiga, en Cristo Jesús.