Benítez, amados en Cristo Jesús, Dios los bendiga, un fuerte abrazo,
por gracia y amor de Dios estamos aquí juntamente con ustedes,
buscando compartir del Evangelio de nuestro Señor Jesucristo.
Esperamos que todo se pueda dar bien y no haya problemas en ninguna de las medios,
que el Señor nos ayude en la verdad.
Vamos ahora para entrar en el tiempo a nuestro Señor amado Jesús.
Padre, me bendito en el nombre de Jesús, venimos delante de ti para ser lleno de
ti, tu presencia, para ser movidos al aprender tu palabra,
al buscar tu palabra y saber que tú vienes pronto.
Y por eso necesitamos estar preparados para la aprendizaje de tu palabra.
Llénanos hoy, muévanos hoy, enséñanos hoy para
ser como tú Jesús y para alabarte y bendecirte.
Ayúdanos hoy para que podamos comprender las escrituras
y que tú nos abras el entendimiento para eso.
También declaramos que no a nosotros ojiva, no a nosotros, sino a tu nombre sea
la gloria, por tu misericordia, por tu fidelidad, porque tú nos has hecho
y no a nosotros mismos, en el nombre de Jesús.
Amén y Amén.
Listo, vamos a entrar aquí en detalle.
Y tenemos el tema del día de hoy, en este caso de este tercer tema,
que son tres temas que damos en esta semana, el día domingo.
El tema es Oye la doctrina como un discípulo.
Ese es el tema de hoy.
Hemos estado hablando sobre Timoteo, que ha sido nuestro punto principal del
tema que hemos venido a ver hace un par de años.
Y el tema que le pusimos fue imitando también a
Timoteo y comenzamos a ver ejemplos de Timoteo.
Y entre uno de los puntos que vimos, donde nos quedamos prácticamente
establecidos, ha sido el caso del primer de Timoteo, cuando Timoteo se enviaba a la
iglesia de Éfeso para corregir la falsa
doctrina, las doctrinas que no son correctas.
Entonces aquí entró la pregunta ¿Por qué fue escogido
Timoteo para ser enviado a la iglesia de Éfeso?
Porque él sabía la doctrina y claramente Dios lo escoge y lo envía por medio del
apóstol Pablo para que él corrija lo que estaba equivocado.
Pero si Timoteo no hubiera sabido bien la doctrina,
escogen a otro para edificar la sana doctrina.
Pero del otro lado vemos a otra, que es una iglesia donde no han sido prácticamente.
..
Tal vez no aprendieron la doctrina y por eso mismo fueron engañados, porque se
metieron otras personas a enseñar otras cosas y ellos la creyeron.
Entonces aquí nos habla de los peligros de no
aprender la doctrina, que podemos ser engañados.
Pero por otro lado si alguien la sabe bien puede ayudar a estas personas que están
siendo engañadas, porque recordemos de que la venida de Cristo es inminente.
Cristo volverá y él espera que su iglesia esté sin tacha y sin mancha y sin
levadura, es decir, sin otras doctrinas que les han enseñado, como hemos hablado a
veces de Apocalipsis capítulo 2, cuando dice que tiene esa mujer Jezabel y
les enseñó a fornicar y a comer comida de ídolos.
O por otro caso están las enseñanzas de los Nicolaítas y otras cosas que nos
podemos ver en Apocalipsis 2 y Apocalipsis 3 también.
Es decir, que se metieron y a la hora de introducirse no están preparadas estas
iglesias para la venida de Cristo, porque el mensaje de las iglesias se
reduce a yo vengo pronto, por lo tanto prepárate y corrige lo que está equivocado.
Entonces en este caso en particular la idea es aprender sobre la doctrina.
¿Cómo puedo aprender la doctrina?
No sólo bajo el ejercicio, por así mencionarlo, de que alguien pueda tener un
concepto de lo que se conoce tal vez como teología sistemática o algunas cuestiones
estructuradas, sino que hemos estado tomando
diferentes enfoques del aprendizaje, verdad?
No sólo bajo el sentido, por así decirlo, step by step, o sea paso a paso de cómo
estudiar, etcétera, sino que también en la importancia, los peligros, en qué enfoque,
de qué manera deberíamos hacerlo, porque no sólo se reduce una metodología, verdad?
Y hoy creo que va a ser un ejemplo de eso lo que vamos a estar hablando.
Claramente siempre me gusta, o por lo menos considero que puede ser importante,
hablar de lo que son los versículos bases que hemos estado
tomando desde que hemos iniciado con esto, que es oír y hacer.
Mateo 7 24 27.
Jesús dijo que hay que oír su palabra y hacer su palabra.
Punto 2.
Conocer bien la verdad.
Lucas capítulo 1 del 1 al 4.
¿Qué significa?
Que si yo no conozco bien, no lo voy a poder hacer bien.
3.
Preparación y 4.
Aprendizaje.
Esdras 7 10.
Hedra 7 10 dice porque Hedras había preparado su corazón para adquirir la ley
de Jehová y para cumplirla y para enseñar en Israel sus estatutos y decretos.
Ok, entonces ahora voy a entrarme ya en lo
que tenemos preparado para hoy y es Isaías 54.
Señor Dios, pero el Señor Dios me ha dado lengua de discípulo
para que yo sepa sostener con una palabra el fatigado.
Mañana tras mañana me despierta, despierte
a mi oído para escuchar como los discípulos.
Este prácticamente es el tema del cual lo tomé.
Despierta mi oído para escuchar como los discípulos.
En este caso le puse hoy oigamos la doctrina como los discípulos.
¿Por qué?
Porque recordemos de que cuando se habla de doctrina, se habla de enseñanza.
Inclusive en la Biblia de las Américas, en lugar de poner doctrina, pone enseñanza.
Claramente entendemos de que la doctrina no es un conjunto de conocimientos no
aplicables, sino que es un conocimiento que debe aprenderse a aplicar.
Es como el caso cuando Jesús le dijeron que cuál es esta
nueva doctrina que con autoridad los demonios se le sujetan.
¿Por qué?
Porque él no estaba enseñando acerca de demonología o él no estaba enseñando en
ese momento sobre cómo echar fuera demonios.
Lo que estaba haciendo es echándolos fuera.
Es decir, él estaba ejecutando la doctrina, no necesariamente explicándole
en un pizarrón, por así decirlo, cómo se llamaba el demonio o el espíritu.
¿Por qué hizo?
Porque no se hizo.
Él estaba ejecutando.
Él estaba diciendo cállate en el nombre de Jesús, sal fuera del nombre de Jesús.
En este caso, Jesús lo estaba reprimiendo y rechazando.
Eso se ve en Marcos, creo que es capítulo 2.
Entonces, ¿qué quieren tener en cuenta?
Que la doctrina no es sólo un conjunto de conocimientos, sino que la doctrina es
algo que se va a ejecutar, que aprendemos para ejecutar.
Claramente lo vimos en Esdras 7:10, que lo vimos aquí, que dicen porque Esdras
dispuso su corazón para inquirir en la ley de Jehová,
para practicarla o cumplirla y para enseñar en Israel.
O sea, que había un punto de práctica, un punto de cumplir.
Pero a veces nosotros nos saltamos ese cumplir o esa práctica y queremos ir
directo a enseñarle a otros sin haber vivido la doctrina.
Y por eso se vuelve inefectiva la doctrina cuando se expresa.
Lo hemos hablado en otras reuniones.
En mi caso, cuando yo estuve en la universidad y a veces tenía maestros,
donde el maestro sólo venía, agarraba el libro y se ponía
a hacer el mismo ejercicio, todo lo que estaba en el libro.
Hasta a veces hablaban lo mismo que decía el libro y no nos daban nada extra.
Es como que alguien sólo venga y pues me escriba
lo que está en la pizarra y me lo dicte igual.
O sea, para eso mejor me ahorro todo eso ir a la clase y sólo me leo el libro.
Pero hay otros profesores que yo tenía, donde ciertamente a veces podían usar
ejemplos del libro, pero ellos ya nos explicaban qué otros métodos hay,
qué otras formas hay, experiencias vividas que
ellos tenían, porque ellos claramente lo han vivido.
Inclusive a veces se ha dado el caso que algunas personas muestran como profesores
de las universidades u otros establecimientos, tal vez
nunca ejecutaron como profesionales y sólo dieron clases.
Entonces ellos nunca fueron profesionales como tal y están
dando clases de una materia que sólo tienen toda teoría.
Nunca llegaron al campo de la práctica.
Y así pasa a veces con algunas personas que pueden ser pastores o maestros,
etcétera, en el reino de Dios, que sólo se han regido a teorías,
pero no viven nada práctico.
Y eso es muy importante.
Ahora, por eso quería sólo resaltar la parte de la doctrina y la enseñanza y cómo
va relacionado a una forma de vida también y no únicamente sólo a tener un marco
teórico, que a veces hay problemas con nosotros, que
sólo tenemos mucho conocimiento, pero no practicable.
No somos algo que lo practicamos.
Entonces nosotros tenemos que aprender a hacerlo.
Ahora, aquí entra el detalle de lo que quise mencionar.
Hay algo importante acá.
Despierta mi oído para escuchar como los discípulos.
Si alguien ve, por ejemplo, en este caso particular, la Biblia Reina Valera 60,
se va a dar cuenta que aquí no dice discípulo, sino que dice sabio.
Mañana tras mañana me despierta.
Despierta mi oído para escuchar como escuchan
los sabios, dice la Biblia Reina Valera 60.
Pero realmente la palabra más adecuada es la palabra que aparece en la Biblia de las
Américas, que es la palabra discípulos, por la palabra que se utiliza en el hebreo.
Y ahora la voy a colocar, que es Limut, que es la H 3928, y viene de Lamatz,
que es la H 3925, que significa instruido.
Y después de los dos puntos, se muestra cómo ha sido traducido
en la Biblia de la Reina Valera 60, no en las Américas.
Pero dice que es como acostumbrar, discípulo, enseñar, habituar, sabio.
Muy bien.
Ahora vamos a ver otro aspecto aquí importante,
que es Mateo capítulo 10, versículo 25.
Dice de la siguiente manera.
Le basta al discípulo llegar a ser como su maestro y al siervo como su señor.
Si el dueño de la casa lo ha llamado Belcebú, cuánto más a los de su casa.
Ok, yo me quiero, obviamente, en este caso, regir a la
primera parte o la primera oración que se menciona acá.
Le basta al discípulo llegar a ser como su maestro.
Y aquí es el concepto de discípulo.
A veces nosotros, cuando hablamos de discípulo,
hablamos solo bajo la idea de enseñar a alguien.
O sea, solo nos regimos a alguien, casi como que un maestro.
Y a veces le dicen un pupilo o un estudiante que se le enseñan cosas.
Nuestro contexto de discipulado no necesariamente es como el que se puede
plantear en el caso de Jesús o en esos tiempos.
Nuestro caso es solo como que, bueno, yo soy maestro, te enseño,
te doy un conjunto de enseñanzas y listo.
Te estoy cumpliendo con mi misión, por así decirlo.
Pero la idea del sentido del discipulado o el discipular o enseñar bajo la idea que
se menciona en la Biblia es ser como alguien.
Esa es la idea de discipular, ser como alguien.
Por eso que se daba que las personas, cuando buscaban aprender de rabinos,
ellos no buscaban un rabino solo para que les diera conocimiento.
La idea que ellos tenían era buscar ser como el rabino.
Esa era la perspectiva de ser discípulos de alguien.
Llegar a ser como él.
No solo que me dé un conjunto de conocimientos,
sino que yo quiero llegar a ser como él.
Y obviamente también conocer lo que él sabe.
Esa es la idea de un discípulo, no únicamente la obtención de conocimiento.
Es el conocimiento para ser como esta persona.
Esa es la idea del discípulo.
Por eso, pues, aquí le basta al discípulo llegar a ser como su maestro.
Y eso también tenemos que verlo, que lastimosamente no lo agregué ahorita.
Es el caso de Jesús y de Dios Padre.
Es decir, Jesús aprendió de Dios Padre.
Jesús mismo dice en muchos de sus pasajes, dice, yo no digo
nada que no oí decir a mi padre o no vi hacer a mi padre.
Y lo que está diciendo en ese caso Jesús es
de que Jesucristo fue discípulo de Dios Padre.
Por eso Jesucristo dice, si yo trajera mi propia doctrina, pero yo digo lo que
aprendí, yo no tengo mi propia doctrina, tengo la doctrina de mi padre que me envió.
Entonces lo que está diciendo es yo soy discípulo de mi padre.
Y por ser Jesús discípulo de su padre, aprendió del padre
y llegó a ser a la medida de la semejanza del padre.
Por eso que Jesús dijo, que verlo a él era ver al padre y ver al padre era verlo a él.
¿Por qué?
Porque él como discípulo llegó a cumplir lo que todo discípulo debería hacer.
Llegar a ser como su, como aquel de quien aprende.
Entonces Jesús alcanzó la estatura de discípulos máxima.
Llegar a ser como, en este caso, llegar a ser como el padre.
Aprendió todo el padre, llegó a ser.
Por eso que en el libro de Colosense dice que Jesucristo es la imagen del Dios
Invisible, porque llegó a ser, porque aprendió de él.
Entonces esa es la idea de un discípulo.
Ok, entonces bajo esta idea del ser discípulo, vemos que no sólo es aprender
contenido, no sólo aprender una serie de fórmulas, contenido, etcétera,
sino que el punto principal del discípulo es llegar a ser como.
Hay un punto de meta, por así decirlo.
Vuelvo y repito, no es la acumulación de
conocimientos, sino llegar a ser como alguien.
Ok, entonces si regresamos acá al sentido.
De lo que dice aquí Isaías 54 dice el Señor Dios me ha dado lengua de discípulo
para que para que yo sepa sostener con una palabra al fatigado.
Mañana tras mañana me despierta, despierta mi oído para
escuchar como los discípulos, pero como los discípulos.
Ok, entonces entendiendo esta idea que habla de oír o escuchar como los
discípulos, entonces ya nos está dando un punto de partida muy importante.
¿Qué quiere decir?
De que cuando yo escuche la doctrina o la palabra, tengo que examinar si esa
doctrina, o esa palabra, o esa enseñanza me está llevando a ser como Jesús.
Si me está llevando esa enseñanza o esa doctrina a ser como Jesucristo,
o apuntándome a la semejanza de Cristo, entonces sería una verdadera doctrina,
sería una verdadera enseñanza, porque me está guiando a ser como
Jesucristo, porque por eso yo soy discípulo de Jesucristo.
Cuando la Biblia dice y de hacer discípulos a todas las naciones,
no necesariamente significa de que las personas sean como
yo, sino que yo les enseñe a ellos a que sean como Jesús.
Y lastimosamente a veces cuando uno va a discipulados o algunas otras líneas,
la gente dice, ah, es que ellos son mis discípulos, a ellos yo les enseño como
ellos ponerse maestro, pero realmente lo que la Escritura trata de entender es de
que nosotros tenemos que enseñar a otras personas para que ellos sean como Jesús,
por eso que ellos son discípulos de Cristo.
O sea, el hecho de ser llamados nosotros creyentes o discípulos de Dios,
no es meramente una etiqueta, un label de eso.
La idea es que tengamos la misma manera de ser que Cristo Jesús.
Por eso fue que les llamaron.
Hay diferentes teorías con respecto a la idea de que
les comenzaron a llamar cristianos, que hice la palabra.
Algunos es porque dicen que eran seguidores de Cristo, porque siempre se
les tomaron el nombre de una persona y, por ejemplo, ya se les daba un...
¿Cómo se dice la palabra?
Una forma de aplicación, así como Cristo cristiano.
Si alguien se llamaba Herodes, Herodianos.
Si alguien se llamaba Saduceo, Saduceitas, por ejemplo.
Entonces era el nombre y lo siguiente, porque los seguían.
Algunos otros decían que como eran semejantes a Cristo, les decían cristianos.
Entonces, lo que quiero expresar es de que el título de discípulos o que Dios nos
quiera hacer sus discípulos es porque Él tiene
la idea de que nosotros busquemos ser como Él.
No sólo la obtención de una gran cantidad de conocimientos, que inclusive le podemos
poner conocimientos históricos, o inclusive como algunos le llaman
ciencias bíblicas, sino que la idea es apuntar a ser como Cristo.
Entonces nosotros a veces hemos confundido las cosas.
Pensamos de que es la acumulación de contenido o conocimientos espirituales,
pero eso va sin apuntar hacia dónde ir, como
que uno no va hacia alguna meta en específico.
Y esto es muy importante porque nos dice hacia dónde ir, hacia dónde apuntar,
ser como, por así decirlo, más efectivos o más precisos hacia dónde ir.
Y no necesariamente bajo la idea de sólo la acumulación de diferentes
conocimientos, como a veces se puede plantear, por ejemplo, en teología o en,
podríamos mencionar, ciencias bíblicas, etcétera, que nos pueden dar herramientas
y un montón de cosas, pero no necesariamente
nos están buscando llevar a la imagen de Cristo.
Por eso que inclusive la teología se llama el estudio de Dios,
pero no necesariamente que nos lleven a ser como Jesucristo.
Nos pueden dar herramientas que nos pueden ayudar, pero no
necesariamente implica que me lleven a ser la imagen de Jesucristo.
Eso es muy importante a lo que estoy diciendo.
¿Estoy desprestigiando estas ciencias o herramientas?
No, no lo estoy haciendo.
Lo que quiero entender es que nuestro enfoque
principal debe ser tomar la imagen de Jesucristo.
Va a haber herramientas.
Obviamente uno tiene una computadora para hacer un estudio bíblico, puede haber
software para hacer lo que unos conocen como hermenéutica
para aplicar ciertas reglas de estudio, cualquiera.
Pero independientemente de eso, la idea sería, la meta es ser como Jesucristo.
Entonces, ¿qué quiero entender con esto?
De que cuando yo escucho un mensaje, cuando yo escucho tal vez un estudio
bíblico, algún debate, etcétera, la idea de ser yo como discípulo sería de
que todo lo que estas personas estén diciendo, debatiendo, exponiendo,
explicando, argumentando, sería de ver.
¿Ellos me están llevando hacia Cristo Jesús o no me están llevando hacia Cristo?
O en su defecto, como dice la palabra, entre destacar lo precioso, lo vil,
de que la enseñanza que estén brindando, aunque tal vez no tengan nada que me pueda
llevar a Cristo, ver cómo me puede servir a mí para llevarme a Cristo Jesús.
Claramente, porque obviamente hay muchas cosas que a veces se dan, que están mal
aplicadas, pero puede llevar una buena aplicación
si se enfoca hacia Cristo Jesús, ¿verdad?
En muchos casos particulares, porque a veces mucha gente quiere hablar ahora
actualmente de profundidades, pero lastimosamente esas profundidades habladas
nos están dirigiendo para que nos ayude a ser como Cristo o nos ayude a manifestar
lo que Cristo es o cómo es o cómo es el reino, sino que nos están apuntando más
que todo a decir o pensar que nosotros tenemos un gran conocimiento o que
nosotros sabemos mucho, pero no necesariamente a llevarnos a alcanzar la
semejanza de Cristo o ir bajo esta meta de vivir sin tacha y sin mancha.
Y por eso hay que evaluar nuestras enseñanzas o cómo estamos nosotros
aprendiendo, porque hay una meta que alcanzar.
Entonces, la idea del oír es discernir el mensaje
para ver si puedo llegar a ser como Cristo.
Si este mensaje me lleva y me apunta hacia Cristo o me va a
moldear como fue moldeado Cristo, porque Jesús es un discípulo.
Enfocarse en ser como alguien, llegar a ser como alguien.
Por lo tanto, su oído tiene que estar atento a ver,
ok, ¿esto sí me va a servir para ser como Cristo?
Esto, todo esto no me sirve.
No va conforme a mi propósito.
Ahora vamos a ponerlo en otro aspecto.
Si yo estoy, entro a la universidad, en mi caso particular como ingeniero en
sistemas, yo esperaría de que si yo me siento una clase, los temas que me dan me
lleven a ser un buen ingeniero en sistemas.
Pero si yo vengo de repente y entro a una clase y me están
enseñando una clase de filosofía, yo digo, pues, ¿qué hago aquí?
O sea, esto de filosofía no me va a llegar a ser ingeniero, porque eso no lo voy a
aplicar yo en mi área, entonces, ¿de qué me va a servir?
O de repente vengo yo y estoy prácticamente...
a ver, me enseñan a poner inyecciones a los perritos.
O sea, sí es algo loable que uno pueda venir y poner inyecciones a los perritos y
saber cómo tratarlos, pero no necesariamente eso me va a servir en mi
área de ingeniería en sistemas, porque por eso escogí la carrera,
para que me enseñen cosas de ingeniería en sistemas.
No necesariamente de perritos o no necesariamente de filosofía, sino que
estoy claramente en mi área específica de ingeniería en sistemas, por lo tanto,
el contenido, los cursos, son necesarios para que me lleven a alcanzar la identidad
de ser un ingeniero en ciencias y sistemas.
De igual manera pasaría con los abogados, con los médicos, etcétera.
Por eso que cada carrera tiene sus pensión de estudio,
porque necesitan llegar a ser bajo una identidad.
Él va a ser un abogado, él va a ser un médico, y por eso se escogen los temas.
Aunque uno a veces cuando mira los pensión,
uno dice, pero ¿esto para qué me va a servir?
Dice uno, pero ya cuando uno comienza a meditar, sí sirve.
Por ejemplo, en mi caso particular, en mi carrera en ingeniería en sistemas,
a veces nos tocaba, nos daban clases como de electrónica, o nos daban clases de,
por ejemplo, contabilidad, y nos daban clases
también a veces de cómo se llama, de economía.
Y uno decía, pero ¿para qué me va a servir todo eso?
Yo lo que quiero es programar, hacer una mi aplicación, o mi juego, o mi sitio web.
¿De qué me va a servir a mí saber de contabilidad?
¿De qué me va a servir a mí, por ejemplo, de estas cuestiones de electrónica?
¿Y de qué me va a servir a mí aprender de economía?
Porque eso es lo que uno se pregunta, porque a veces esos cursos son
obligatorios, no son opcionales, ¿verdad?
Por ejemplo, también había un curso que nosotros teníamos que era de leyes,
que era opcional, y no necesariamente obligatorio.
Entonces uno se puede cuestionar, ¿y esto para qué
me va a servir a mí si yo lo que quiero es programar?
Yo quiero ser un ingeniero en sistemas y hacer aplicaciones, hacer sitios web,
hacer, qué sé yo, aplicaciones para teléfono, etcétera.
Entonces uno se puede cuestionar ese contenido, y eso pasa.
Entonces, cuando uno comienza a meditar y a entender, incluso le comienzan a
explicar a uno, a veces los catedráticos, para qué sirve.
La contabilidad dice que a veces si uno puede colocar una su propia empresa para
creación de software, uno tiene que por lo menos saber las bases de la contabilidad,
para que uno venga a alguien más y lo puede engañar.
Y que por eso nos enseñaban contabilidad, porque uno podía trabajar para una
empresa, o uno podía trabajar por su propia cuenta, o simplemente a veces puede
pasar de que nos pidan un software relacionado a contabilidad, que es lo que
a veces se maneja mucho empresas, y hagamos el software
porque tenemos las bases de una contabilidad básica.
Entonces, aunque vea yo que la contabilidad de qué me va a servir a mí,
pero ya cuando me están explicando, si tiene una relación
con lo que me va ya en aplicación práctica de las cosas.
Si me voy al caso también de la economía, también es parte de eso.
O también la otra cuestión que a veces nos dan con un poquito de electrónica,
porque hay veces que hay software que se pueden... necesitan una cuestión puramente
relacionada con la electrónica.
Por ejemplo, los POS, o inclusive los
cajeros 5B, que uno tiene prácticamente la...
por así decirlo, es una computadora con una pantalla
y otras cosas, y había que hacer un pequeño ensamble.
Entonces, si nos damos cuenta que aparentemente no tiene nada que ver,
pero ya cuando se detiene alguien a explicarnos y decirnos, dicen,
bueno, sí tiene sentido, así me va a servir.
¿Qué quiero entender con esto?
Que en el reino es lo mismo.
En el reino de Dios hay temas de que simplemente no tienen
nada que ver con lo que nos puede llevar a hacer como Cristo.
Y hay otros temas que, aunque a nosotros no nos parece que pueda tener una
relación, sí tiene relación y sí nos va a ayudar para el evangelio de Cristo Jesús.
Pero que a veces nosotros no le hemos puesto la importancia de vida.
Entonces, el punto que quiero llegar es el aprendizaje de la doctrina y las
enseñanzas que se nos está presentando continuamente
alrededor de todos los medios que ahora hay disponibles.
En este caso, por ejemplo, nosotros estamos transmitiendo por Dlive,
por a veces LinkedIn o LinkedIn, no sé cómo le mencionan, BK, YouTube,
en Clubhouse y otros medios.
Nosotros estamos transmitiendo y así como nosotros, hay otras personas, otros
predicadores, otros personajes u otros creyentes que también están trasladando la
enseñanza y nosotros, nuestra
responsabilidad es escuchar como discípulos.
¿En qué sentido?
En discernir si el contenido que nos están brindando me va a encaminar y guiar a ser
como Cristo o si el contenido que nos están presentando sólo es un conocimiento,
un contenido de tips o de curiosidades o de simplemente de darme sólo un
conocimiento, pero no necesariamente enfocado a ese Cristo.
Ahora, eso también lo que todo lo que estoy mencionando tiene una base en la
palabra con relación a lo que vamos a ver aquí, Efesios
capítulo 4 del versículo 11 al 16, dice de la siguiente manera.
Y él dio a algunos el ser apóstoles, a otros profetas, a otros evangelistas,
a otros pastores y maestros.
12.
A fin de capacitar a los santos para la obra del
ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo.
13.
Hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del pleno conocimiento del Hijo de
Dios, a la condición de un hombre maduro, a la
medida de la estatura de la plenitud de Cristo.
14.
Entonces ya no seremos niños sacudidos por las olas y llevados de aquí para allá por
todo viento de doctrina, por la astucia de los
hombres, por las artimañas engañosas del error.
15.
Más bien, al hablar la verdad en amor, creceremos en todos
los aspectos en aquel que es la cabeza, es decir, Cristo.
16.
De quien todo el cuerpo, estando bien ajustado y unido por la cohesión que las
coyunturas proveen, conforme al funcionamiento adecuado de cada miembro,
produce el crecimiento del cuerpo para su propia edificación en amor.
Entonces, si nos damos cuenta acá, nos están hablando de un crecimiento,
nos están hablando de alcanzar algo, nos están hablando de que Dios dejó,
inclusive en este caso lo que se conoce como los cinco ministerios, no para que
ellos presuman de revelaciones, no para que ellos presuman de
experiencias, no para que ellos presuman de cosas, sino para
que nos enfoquen hacia el crecimiento para ser como Jesús.
Por eso aquí dice, a fin de capacitar a los santos a la obra
del ministerio para la edificación del cuerpo de Cristo.
Es decir, para que el cuerpo sea como el cuerpo de Cristo.
13.
Hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del pleno conocimiento de quien?
Del Hijo de Dios.
¿Por qué?
Porque obviamente no voy a ser yo como alguien si no lo conozco.
A la condición de un hombre maduro.
A la medida de la que?
Estatura de la plenitud de Cristo.
Entonces nos está diciendo que Cristo es maduro.
Yo tengo que ser como Cristo.
¿Cómo?
Maduro.
Jesucristo tiene una estatura.
Yo tengo que ser a la estatura de Cristo.
Entonces, si nos damos cuenta, aquí nos están hablando de que realmente
estos verdaderos ministros nos tienen que llevar a ser como Él, como Jesucristo.
Porque obviamente la iglesia, la novia de Cristo, tiene que ser como Él.
Como lo que hemos estado hablando de Adán, ¿verdad?
Que Adán decía, éstas creo que es hueso de mis huesos y carne de mi carne.
Él ve una semejanza en ella.
Pero así mismo la iglesia tiene que... Jesús
tiene que ver la semejanza en la iglesia.
Y entre eso está la madurez.
Entonces vemos que la idea es alcanzar a ser como Cristo.
Catorce.
Entonces ya no seremos niños sacudidos por olas llevadas de aquí para allá,
por todo viento de doctrina, por la astucia de los
hombres, por las artimañas engañosas del error.
Más bien, al hablar la verdad en amor, creceremos.
Creceremos.
Esta es la idea, ¿verdad?
Porque dice que bástale al discípulo ser como su maestro.
Dice que el discípulo tiene que crecer hasta llegar a ser como su maestro.
Creceremos en todos los aspectos en aquel que es la cabeza.
Es decir, Cristo.
Es decir, que vuelve a apuntar la idea de llegar a ser como Cristo.
No dice que lleguemos a ser como Pablo.
No dice que lleguemos a ser como Elías.
No dice que lleguemos a ser como Moisés.
No dice que debemos llegar a ser, qué sé yo,
como Bernabé o como Silas o como Timoteo.
Dice que debemos llegar a ser como Cristo.
Ciertamente ellos merecen el respeto y tal vez a cierto punto
un honor, pero no es a ellos al que nos debemos apuntar.
Debemos apuntar a Cristo.
Es como cuando a veces... bueno, a veces no sé si mi padre creo que me
decía eso, de que a veces la gente apunta a un 60 o le apunta a un 80 y cuando le
apunta a un 80 a veces puede sacar 75, 70.
Pero si uno le apunta al 100, puede sacar unos 100 o puede sacar uno tal vez un 90,
90 y tantos, porque uno está buscando un alto porcentaje.
Si uno dice, bueno, aunque sea raspado, uno tal vez llegaría al 60 o menos.
¿Qué quiero entender con esto?
De que a veces la gente busca ser como Pablo, busca
ser como Bernabé y pueden a tomar el versículo.
No, es que hermano, dice que ser imitador
de mí, así como yo de Cristo, dicen algunos.
Pero ciertamente la idea es no ser como Pablo, no ser como Abraham, no ser como
Isaac, no ser como David, es ser como Jesucristo.
Jesucristo es el 100.
Eso es lo que es Jesucristo, el 100.
Dice que él no pecó en nada.
Él fue exacto en todo.
Lastimosamente nosotros le andamos apuntando a Pedro.
¿Por qué?
Porque pensamos que es alcanzable, porque pensamos de que a eso podemos optar.
Pero Jesús no nos llamó para ser como Pedro, como Pablo, como Santiago.
Él nos llamó a ser como su hijo Jesucristo.
Eso nos llamó el Padre.
Y por eso somos... Dios nos llama a ser sus discípulos.
¿Para qué?
Para ser como él.
Entonces tenemos que apuntar a ser como él.
Toda la Escritura nos impulsa a ser como el Hijo.
Por eso también Pablo dice en Filipenses 2.5, haya
esta misma manera de pensar que hubo en Cristo Jesús.
O sea, todo apunta a tener su forma de pensar.
Por eso aquí dice todos los aspectos.
Crezcamos en qué?
En todos los aspectos.
En aquel que es la cabeza, es decir, Cristo.
Entonces, si nos damos cuenta, la idea del discernimiento y de nuestra
atención, no necesariamente inclusive puede ser solucionar problemas.
Porque a veces uno va a la iglesia para que me solucionen el problema de la
economía, el problema de que no tengo esposa,
el problema está que mi familia está destruida.
Y en parte está bien y eso es lo que la Biblia va a enseñar.
Pero nos van a enseñar el carácter de Cristo para sobrellevar esas cosas.
Porque si hay una situación difícil en mi hogar o situación difícil en el trabajo,
qué ejemplo voy a tomar?
El ejemplo de Cristo, el carácter de Cristo.
Cómo Cristo lo solucionaría?
Qué es lo que Cristo haría para poder sobrellevar y sobrepasar todas las cosas?
No necesariamente lo que Pablo hizo o lo que Bernabé hizo, sino lo que Cristo haría
o el carácter de Cristo tendría para enfrentar todas esas cosas.
A eso es lo que nos estarían llamando.
Claramente usamos a veces figuras como la de David, como la de Salomón o como la de
Abraham, que claramente son figuras de Cristo para
poder entender, porque hay diversidad de ejemplos.
Pero eso realmente es lo que nos enseñarían,
cómo solucionar algo como Cristo lo haría.
Si yo, claramente Cristo tenía una situación, qué es lo que Cristo hacía?
Orar.
Y Cristo qué hacía?
Usaba la palabra.
O sea, todo lo que vemos en Cristo nos damos cuenta que nos ayuda de esa manera.
Y ciertamente cuando vienen problemas, situaciones y que esperamos un mensaje,
nos lo pueden dar una solución.
Pero realmente la pregunta sería, así Jesús resolvería esos temas?
Cómo es que Jesús lo resolvería?
Cómo es que Jesús haría?
Porque a veces nosotros venimos y comenzamos a gritar, comenzamos a hacer
muchas cosas cuando tenemos problemas difíciles.
Cristo haría eso.
Por eso que hay pasajes que nos muestran la naturaleza de Cristo.
Por ejemplo, la respuesta blanca, la respuesta blanda aplaca la ira, la quita.
O sea, que no estamos hablando de gritar más
fuerte, sino que habla de tener respuestas suaves.
Respuestas en el amor de Dios para que se aplaquen las cosas.
Entonces, si nos damos cuenta, nuestro sensor,
por así decirlo, nuestro discernimiento.
Nuestro ser como discípulos que escuchen es que la doctrina, que las enseñanzas,
que el conocimiento me apunten a llegar a ser como Jesús.
Me guíen para alcanzar esa naturaleza del Mesías, del Cristo, de Jesús.
Ser mansos y humildes de corazón.
Por eso Jesús dijo venid a mí y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón.
Pero lastimosamente a veces nosotros nos vamos sobre otra perspectiva, porque a
veces se predica mucho acerca de vayan hermano,
prediquen el evangelio, vayan y hagan discípulos.
¿Y dónde está el venir y aprender de mí primero?
Porque regularmente dicen, no, es que hermano,
lo que pasa es que nos dio un mandamiento.
El mandamiento es que vayamos a predicar sobre todas
las creaciones, sobre todas las naciones, etcétera.
Y el aprender de mí, ¿dónde está?
Ese también es un llamado.
Venid y aprended de mí.
Cuando Jesús habla con los discípulos, ¿qué les dice?
Que los llamó los apóstoles primeramente para que
estuvieran con él y después para enviarlos a predicar.
Pero a veces nosotros hacemos lo contrario.
Queremos enviar a la gente a predicar, los presionamos y los presionamos en lugar
de que vayan primero e intimiden con Jesús y que aprendan de Jesús.
Entonces vemos de que nos están enviando a hacer cosas no bajo la misma naturaleza
del hijo, sino bajo la naturaleza de egipcia, por así decirlo, porque en Egipto
es sacar fibra y hacer las cosas rápido y
trabajar duro, duro hasta quemarnos los ojos.
Pero la naturaleza de Cristo es la obediencia.
Primero la comunión, primero la intimidad.
Después son los enviamientos.
Por eso que en Jeremías 23... 20... sí creo
que es 20... bueno, pongámoslo del 20 al 22.
Pero el pasaje más o menos dice, ellos
corrían y profetizaban, pero yo no los envié.
Si ellos hubieran estado en mi secreto, ellos habrían hecho mis palabras en mi
pueblo y los habrían hecho convertirse en su mal camino.
Y nos hablan lo mismo que a veces decimos nosotros,
vayan y prediquen hermanos, vayan y hagan.
Pero ¿qué pasa?
Le están dando más el mandamiento de ir que el mandamiento de buscar la comunión,
la intimidad.
Y está impulsando a la gente de hacer actividades y actividades, pero no
necesariamente el sentido de cuál es la
mentalidad de Cristo en el servicio inclusive.
Entonces eso ha generado problemas que, si nos damos
cuenta, no nos están hablando a ser como Jesús.
Inclusive con estas doctrinas de la prosperidad, que Dios nos va a dar cosas,
etcétera, no nos están dando el carácter o la manera o la naturaleza de Cristo.
Nos están hablando conforme a lo que nosotros
queremos oír, no conforme a Cristo debería de ser.
Inclusive por eso salen cuestiones a veces como que, ah, es que Jesús lo que pasa es
que no era pobre, que Jesús tenía mucho dinero, que Jesús esto y que Jesús lo otro.
¿Por qué?
Porque quieren justificar su falsa doctrina de la prosperidad, verdad.
Entonces hay muchas cosas que se están saliendo de la forma de la naturaleza de
Cristo y el discípulo tiene que comenzar a oír y discernir si lo que está oyendo le
da a conocer la naturaleza de Cristo, le guía a ser
como Cristo, tiene relación con Cristo, etcétera.
¿Por qué?
Porque es necesario para nosotros ser como Jesús, llegar a ser.
Si hay enseñanzas y demás cositas de que no nos están encaminando a ser como
Cristo, deberíamos ponerle un mute, un silencio y comenzar a buscar material
que nos esté impulsando a la meta de ser como Jesucristo.
Porque aquí se trata de ser, no de acumular conocimiento, verdad.
Porque en conocimiento hay un montón de conocimiento y hay lo que muchos han
hablado acerca de los primeros padres de la iglesia, que las doctrinas que
actualmente se están presentando de aquí para allá y muchos conocimientos de
inclusive griego, hebreo, coines y otras cositas que se están presentando,
que claramente pueden ser útiles, pero no necesariamente
las personas están adquiriendo la semejanza de Cristo Jesús.
Y ese es el punto principal al cual tenemos que enfocarnos.
Y por esa misma razón el apóstol Palo dijo en 1 Corintios 2,2 donde dice,
y me propuse no conocer alguna otra cosa sino a Jesucristo y a este crucificado.
Entonces ahí él está tomando la iniciativa
de enfocarse como discípulo, ver ser como él.
Por eso que el apóstol Pablo alcanzó de alguna
manera una manifestación de ser como Cristo.
Por eso él dice, imitadme a mí así como yo imito a Cristo.
Entonces esa debería ser nuestra perspectiva de buscar ser como Jesucristo,
de escuchar cosas que nos guíen a ser como Jesús.
Y por eso que hay cosas que de alguna manera no me agradan, a veces con
inclusive canciones, porque hay canciones, por ejemplo, una canción que cantan
algunos que dicen, es que yo soy un loco y que no hay locos como yo.
A mí de qué me sirve que me vengan a decir
que él está loco y que no hay locos como él.
O sea, de qué me sirve a mí escuchar eso.
Eso sólo me incita al ego.
Sólo invita a decir, es que yo soy esto, yo soy lo otro.
Y no necesariamente me incita a ser como Jesús, ¿verdad?
Entonces ahí todos van a hablar, a danzar o qué sé yo.
Es que no hay locos como nosotros.
¿De qué me sirve a mí eso?
Eso no es para escuchar a un discípulo,
porque no me guía a ser a semejanza de Cristo.
No me impulsa hacia él.
Más bien me impulsa a decir que yo soy lo
mejor, que yo soy esto y que yo soy lo otro.
Y que inclusive, pobrecito de mí, ¿verdad?
Que me están criticando.
Sólo es una cuestión a veces que no abre al panorama de nada.
Inclusive cuestiones como a veces algunos ciertos ministros que dicen ser profetas o
que tal vez lo son, pero se andan quejando en internet diciendo de que no les creen a
las profecías, que pobrecito de ellos que nadie los escucha.
Y son un mar de lágrimas en internet de que por qué no les
creen, que los profetas como sufren y que aquí, que allá.
Sólo están, yo digo, pero ¿será que Cristo se va a poner a... se pondría a Jesús?
Hay un video en internet diciendo que no lo escuchan
y que pobrecito que no le reciben la palabra.
¿Acaso vimos a Jesús quejándose?
¿Acaso Jesús vimos llorando porque no le creyeron una profecía?
¿Acaso vimos a un Jesús ahí prácticamente entristecido?
Ah, es que no me creen.
No, Jesús siguió predicando, Jesús seguía enseñando.
Ese es el carácter que él tenía.
Entonces, ¿qué quiero entender con esto?
Que por mostrar otra naturaleza, otro carácter de las personas,
no se están dando cuenta del carácter realmente de Cristo.
Y están tomando el carácter de estos personajes y los están escuchando.
Y obviamente esos van a tener una manifestación de lo que se les está
hablando, porque claramente lo que nosotros oímos, recibimos y practicamos.
Inclusive yo hace mucho tiempo, hace un par de meses creo yo, me meditaba
en ciertas cosas con por qué yo soy así de alguna manera.
No necesariamente en cosas malas, sino que en ciertos aspectos.
Yo decía, ok, eso fue porque yo lo aprendí de niño.
Me quedó tan sembrado y tan marcado que ahora yo lo manifiesto.
Esta enseñanza tal vez no le había puesto atención, pero lo estoy viviendo y lo
estoy haciendo tal vez de una manera inconsciente,
porque me quedó tan marcado que lo termino haciendo.
Ya sea bueno o ya sea mal ahora.
Entonces a veces cuando estamos expuestos a todas estas enseñanzas que dan por
internet o predicaciones y que no están mostrando el
carácter de Cristo, la gente lo termina replicando.
Y por eso que vemos mucho llorón, profeta llorones.
Es que no me creen, es que esto y comienzan a hacerse un mar de lágrimas en internet.
Pero no supuestamente somos guerreros, pues no somos soldados.
No la Biblia nos llamó una milicia.
Entonces, ¿por qué hacemos llorando en internet?
Y perdón que lo diga eso, porque hay hermanos
que lo que pasa es que usted no me entiende.
Es que obviamente yo no voy a andar en mi caso personal.
Yo no ando contando mis experiencias regularmente por estos medios.
Y una de las cosas que yo he mencionado a personas que a veces me han hablado de
este tipo, yo les digo, ¿pero por qué le bajan la moral al pueblo?
Porque cuando una persona se pone ahí a llorar en internet y se dedica a su mar de
lágrimas en bajo ese contexto de que no me creen a mis profecías, yo digo,
¿y acaso no le creyeron?
Pues no está, no dice que fue predicador de
justicia, no sé si por 100 años y no le creía.
No vemos a un Noé llorando, no vemos a un
Noé quejándose, es que no me creen, ¿verdad?
No lo vemos.
Inclusive donde sí se muestra que alguien llora, que es el caso de David,
que a mí por lo menos ese ejemplo me ha llamado mucho la atención, de quien
prácticamente se muere el hijo de David y David
comienza a llorar porque le mataron a su hijo.
Dice que la victoria de ese momento, porque realmente la muerte de Absalón
significaba la derrota de la rebelión, y en ese momento dice que David llora y
dice que en ese momento la victoria se transformó en derrota.
Y no sé si esto es mal, no sé si es Abner
Joab, no recuerdo, siempre se me olvida esto.
Dice que entra con David y lo comienza a regañar.
Mira lo que tú has hecho.
Toda nuestra victoria se acaba de transformar en derrota y mire cómo ellos
están, cómo se están yendo a sus casas, porque tú mira lo que
estás llorando por alguien que se levantó en contra de ti.
Si nosotros prácticamente fuimos a pelear por ti, comienza prácticamente,
no sé si es Joab, a reprender a David y David
de alguna manera gracias a Dios se entiende.
Dice ahora ve, hazlo y preséntate al pueblo y prácticamente creo que David ya
se, no sé si se baña o se limpia y ya se presenta
él para que realmente se vea la verdadera victoria.
¿Por qué digo esto?
Porque a veces pasa así con nosotros.
Nos hacemos los llorones, quejándonos,
etcétera, pero no es la naturaleza de Cristo.
Y el problema está que la gente que nos escucha aprende de
eso y miramos a muchas personas que están ahora quejándose.
Yo he recibido a muchas personas que de repente me dicen, mira hermano,
lo que pasa que yo como soy profeta o yo tengo don de profecía y que no me creen y
que... y yo, pero ¿por qué estás así?
Ah, es que lo que pasa que yo vi que tal profeta se puso
a llorar o que esto dice que sufrimos mucho los profetas.
Los profetas somos los que más sufrimos, pero yo no miro a Jesús llorando,
yo no miro a Jesús diciendo, ah, es que no me creen a las profecías, yo como sufro.
Eso no, o sea, el carácter de Cristo no fue así pues.
Y como mencioné, somos soldados, mostrémonos como soldados.
Tenemos que tomar las cosas como la naturaleza de Cristo.
Lastimosamente, estas personas allá afuera no están demostrando la naturaleza de
Cristo y por lo tanto le bajan la moral al pueblo.
Y por eso dicen, ah, por ejemplo, cosas como veces yo he visto en internet
que dicen, ah, tú eres profeta, ah, mi más sentido pesa, vas a sufrir mucho.
Yo digo, pero y acaso no el evangelio?
De qué se trata?
Pues el evangelio se trata de confrontar
las cosas, nos va a doler si nos va a doler.
Nadie está diciendo que no nos va a doler.
Nadie está diciendo que no vamos a llorar o vamos a sufrir.
El punto está que hay una gloria que vamos a tener después de eso y tenemos que
enfrentarlo y tenemos que ir ceñidos a confrontar las cosas.
Si por eso nos están llamando, pero que nos estén
lamentando y que la gente nos da malas heridas.
Eso para qué?
Qué sentido tiene?
No tiene ningún tipo de sentido.
Alguien dirá, hermano, pero es que usted no
es profeta, usted no tiene duda en profecía.
Hay muchas cosas que usted no sabe de mi persona y de lo que he vivido.
Entonces, pero las personas lastimosamente allá afuera, que tal vez son más famosos o
que tal vez tienen ciertos tipos de moveres proféticos
y demás, lastimosamente le están bajando la moral.
Por qué?
Porque no está mostrando la naturaleza de Cristo como es y las personas no están
escuchando como discípulos de Cristo y no están examinando la verdadera naturaleza.
Si Cristo haría eso, no Cristo no haría eso.
Si esa es la semejanza de Cristo, no es la semejanza de Cristo.
No estoy diciendo que ellos no tengan el derecho a hacerlo.
Pueden hacer.
Lastimosamente, hay mucha gente que lo sigue y están tomando ese ejemplo.
Y eso, digámoslo sólo de esa manera.
Hagamos, vayámonos del otro lado de aquellas personas que
vienen y comienzan a criticar a otras personas en Internet.
Cuando se comienzan a burlar, comienzan a criticar.
Mi pregunta es, ¿Cristo haría eso?
No necesariamente.
No de esa manera, porque alguien dirá, no hermano, la palabra dice que debemos
enfrentar, que Jesús enfrentó a los fariseos y demás.
Sí, pero no lo hizo con burla.
Sí, pero no lo hizo con soberbia.
Sí, pero no lo hizo con arrogancia.
Es decir, que aunque esa persona pueda estar diciendo la verdad, que la otra es
falsa doctrina, pero la actitud de ellos deja mucho que
desear porque no está mostrando la semejanza de Cristo.
El problema está que esta persona lo escucha a muchos y va a ver a alguien que
lo va a replicar y va a hacer lo mismo porque piensa que es lo correcto y también
se va a burlar, también va a mostrar en
soberbia y así se comienza a replicar las cosas.
Nosotros no hemos sido sabios, no hemos sido
conscientes de cómo transmitir la naturaleza de Cristo.
Hablamos de atributo, de soberanía y eso se escucha mucho, pero no se mira
realmente la humildad y la naturaleza de Cristo.
Hablan de atributos de Cristo y no se les miran los atributos a ustedes.
Entonces lo que quiero entender con esto está con el oír como discípulos es si no
leemos la Biblia no vamos a poder cuando nos estén explicando o enseñando o
hablando realmente a discernir si viene bajo la naturaleza de Cristo o si me está
llevando a ser como Cristo o hacia dónde me está encaminando esa enseñanza.
Porque obviamente desconozco las escrituras y no estoy discerniendo en
llegar a ser como Cristo Jesús, porque eso hace un discípulo, llegar a ser como.
Entonces vamos a orar para esto, para que el Señor nos ayude aquí a
discernir y para eso nos va a servir la escritura y también la ayuda del Espíritu
Santo para que los mensajes que me estén hablando tengan aquello discernido si me
están llevando a ser como Jesús o no me están llevando a ser como Jesús o si el
mensaje tal vez yo no lo logre asimilar que realmente me puede llevar a Jesús pero
puede ser que sí sea necesario tal vez no lo veo claramente ahora pero sí me puede
llevar por eso mencioné el caso la contabilidad y
esa basado por ejemplo en la herencia de sistemas.
Pero lo que vamos es debemos aprender a escuchar como discípulos todo lo que no me
vaya a llevar a ser como Jesús lo tengo que quitar de mi vida, tengo que
silenciarlo, no tengo que escucharlo, sólo aquello que me lleve a ser como
Jesús, que me muestra su naturaleza, su esencia, su forma para crecer,
para llegar a ser como Él.
Bástale al discípulo ser como su maestro.
Vamos a orar para el nuestros guíos hoy para andar
en tu verdad, en tu justicia, en tu benevolencia.
Queremos llegar a ser como tú Jesús, ayúdanos a que todo lo que estemos
escuchando nos lleve a ser como tú, nos lleve a aprender a ser como tú,
bajo tu reino, bajo tus dominios.
Queremos aprender a vivir Señor, queremos tener esta naturaleza y vivir
bajo esta naturaleza de vida, la naturaleza del reino.
Si estamos escuchando cosas que no provienen de lo que eres tú o tu
naturaleza o lo que nos va a llegar a ser como tú,
ayúdanos a ir a escucharlo, a quitarlo de nuestras vidas.
Llámese canciones, llámese predicaciones, podcasts, cualquier cosa que no realmente
me esté guiando a ti, sino que me esté guiando a otro lado,
porque todo tiene un propósito, tanto en luz y en tinieblas.
Así que ayúdanos a ser cuidadosos, porque ahí dice la palabra que los
ministros deben llevarme a ser como Cristo.
Y te hay que tener mucho cuidado, ayúdanos a tener cuidado padre,
porque hay muchas cosas allá afuera que aparentemente parecen ser bien.
Tienen, como dice la palabra, apariencia de piedad, pero queremos discernir,
queremos llegar a ser como Jesús.
Esa es nuestra meta, es nuestro propósito.
No de una manera pasiva, sino de una manera activa, para
el avance de la criatura, sin Cristo Jesús, Señor nuestro.
Amén y Amén.
Vamos ahora también por las diferentes necesidades, como dice la palabra,
mi Dios pues suplirá todas vuestras necesidades
conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús.
Dios mi padre, venimos hoy delante de ti para buscar
tus rostros, tu misericordia y tu misericordia.
Ayúdanos a ser libres de todo pecado y maldad.
Pruébenos hoy de tu amor, justicia y gracia.
Llénanos con tu espíritu santo.
Cubre esta nación de Guatemala.
Guianos a la sanidad y salvación.
Guarda a la niñez, a la juventud de Guatemala y los países que nos escuchan.
Y que todos entremos en arrepentimiento.
Que nos proteja de todo cartel, terrorismo, brujería,
ideologías y demás que se presentan en el país.
Y también pedimos que tú seas nuestro estandarte y torre fuerte.
Que guardes la vida del huérfano, padre y
madre solteros, y los ancianos y las ancianas.
Y que Guatemala sea cubierta con tu gloria para la plenitud de tu gracia.
Provee de sanidades, maravillas, prodigios, milagros y otras necesidades
como medicina, comida y de empleo a las personas
que lo necesitan y restauración familiar.
Y que todo sea para tu honra y tu gloria.
Amén.
Vamos a orar también.
Ah, perdón.
Y envía oros a las mías porque la misa es mucha y los oros son pocos.
También vamos a orar por las personas que quieran aceptar y reconciliar con Jesús.
Dios y padre, venimos hoy delante de ti al confesar nuestros pecados,
arrepintiéndonos de ellos y declarando a Jesús como Señor y Salvador.
Y que tú lo resucitaste dentro de los muertos.
Y que por esa razón quiero caminar conforme a tu gracia, sabiendo que él me
liberó del pecado y la muerte en la Cruz del Calvario y me reconcilió contigo.
Para tener una amistad contigo y ser engendrados en el espíritu.
Queremos ser bautizados en agua, bautizados con
tu Espíritu Santo y participar en la Santa Cena.
En el nombre de Jesús, a mí y a mí.
Dios los bendiga a todos.