Amados hermanos en Cristo Jesús, Dios los bendiga, un fuerte abrazo,
que el amor y la gracia de Dios esté con ustedes, que cada día puedan ser fieles a
nuestro Señor y que sean llenos del amor de Dios por el Espíritu Santo.
Gracias a todos por estar aquí con nosotros.
Vamos hoy a hablar de un tema que viene relacionado a lo que hemos estado
enfocándonos, de aprender conforme a la vida de oración que Jesús tenía.
Es decir, viendo los momentos en los cuales Jesús está orando para aprender de ellos.
Es decir, no solo enfocarnos en las enseñanzas que Él pudo haber dado,
sino también en la forma de vida de oración, ya que
claramente nosotros también aprendemos por lo que vemos.
Por eso el apóstol Pablo dice, sed imitadores de mí, así como yo de Cristo.
Entonces, también en 1 Corintios 4 se habla, dice, por esta causa yo sé mío
Timoteo, para que al verlo él recordéis como obro yo
Entonces, eso nos habla nosotros a que podemos ver a Jesús e imitar a Jesús,
no solamente escuchar sus enseñanzas.
Claramente con eso no estamos mencionando menospreciar las enseñanzas, sino es de
que la verdad es que no podemos dejar de decir lo que hemos visto y oído,
por ejemplo, dando a entender de lo que estamos viendo y lo que estamos escuchando.
Ok, vamos a orar para entregar este tiempo para Dios en Cristo Jesús.
Padre bendito sea tu nombre, Dios de Abraham, Isaac y Jacob.
Queremos hoy agradecer por tu amistad, por
tu bondad, por tu fidelidad y por tu gracia.
Queremos darte la gloria, la honra, el honor y el poder.
Queremos entregarnos a ti plenamente y para siempre.
Queremos darte la gloria y la honra.
Queremos agradecer por todo el amor y la bondad que
derramas en nosotros y que nos ayudas a estar contigo.
Ya no soy padre a alabar y bendecir tu nombre, ya no soy para aprender tu
palabra, para derrumbar tu argumento que no es tuyo y que nosotros podamos recibir
sabiduría e inteligencia o comprensión espiritual.
Ayúdanos hoy, Señor Jesús, para que el
enemigo y los ataques no lleguen a nosotros.
Más bien nosotros podamos vivir por ti, para ti.
Danos la gloria y la honra, el honor y la alabanza.
A ti plenamente y para siempre, Dios de Israel, a ti gloria, honra,
honor, poder y alabanza.
Por los siglos y los siglos, declarando que Cristo viene pronto y que debemos
estar preparados para su venida y también así mismo, Padre, como tu palabra lo dice,
que debemos estar preparados sin tacha y sin mancha para la venida de Cristo Jesús,
que aquí no sabemos cuándo vendrá.
También declaramos que no nosotros o Jehová, no nosotros, sino tu nombre sea la
gloria, por tu misericordia, por tu fidelidad, porque
tú nos has hecho y no nosotros a nosotros mismos.
En el nombre de Jesús, amén y amén.
Muy bien, vamos a ir iniciando con el tema.
Entonces tenemos lo siguiente, propiciando momentos de oración.
Es el tema de hoy, propiciando momentos de oración.
Ok, entonces esto claramente va relacionado al ver la forma de oración de Jesús.
Cómo hemos estado reflejando o resaltando el caso de Lucas 1.11.
1 que dice lo siguiente.
Aconteció que estando Jesús orando en cierto lugar, cuando terminó, le dijo uno
de sus discípulos, Señor, enséñanos a orar, así como Juan enseñó a sus discípulos.
Entonces aquí hemos visto nosotros las dos perspectivas, la forma de vida de oración
de Jesús y luego la enseñanza de la forma de oración de Jesús.
Ya que claramente en el versículo 2 en adelante, Jesús les comienza a enseñar
acerca de la oración, pero Él viene de orar.
Entonces vemos su vida de oración y las enseñanzas de la oración.
Pero nosotros nos hemos querido enfocar ahora en
lo que es la forma de vida de oración de Jesús.
Cuando terminó de qué?
De orar.
Entonces hemos estado enfocándonos en el acontecimiento de la forma de vida.
Por eso hemos hablado de cuando Jesús se levantó muy temprano una mañana para
comenzar a orar, antes de que el sol saliese y se apartó a orar.
Pero también hemos visto, inclusive lo terminamos la semana pasada, de cuando
Jesús sube, perdón, cuando Jesús ora toda la noche, es
decir, de seis de la tarde a seis de la mañana en oración.
Entonces también hablamos de los ejemplos de Jesús, de su vida de oración.
Pero hoy vamos a hablar de lo que es Mateo capítulo 14 del 22 al 25, que esto también
está en Juan y también está en Marcos, pero decidí tomarlo de Mateo.
Entonces también no cambia mucho inclusive el relato en cada uno, pero es interesante
esto que vamos a leer y quiero que nos enfoquemos
también en una parte que va relacionada al capítulo.
Dice lo siguiente en el versículo 22 del capítulo 14.
Enseguida Jesús hizo que los discípulos subieran a la barca y fueran delante de él
a la otra orilla, mientras él despedía a la multitud.
23.
Después de despedir a la multitud, subía al monte a solas para orar,
y al anochecer estaba allí solo.
24.
Pero la barca ya estaba muy lejos de tierra y era azotada por las olas,
porque el viento era contrario.
25.
A la cuarta vigilia de la noche, 3 a 6 a.m.,
Jesús vino a ellos andando sobre el mar.
Muy bien, claramente mi enfoque principal de hoy va a ser los versículos 22 y 23,
porque aquí dice lo siguiente.
22.
Enseguida Jesús hizo que los discípulos subieran a la barca y fueran delante de él
a la orilla, mientras él despedía a la multitud.
Entonces aquí se ve algo muy importante.
Palabras que se utilizan como enseguida, es decir,
que ya nos está hablando de un sentido de diligencia.
Enseguida.
Luego dice hizo, es decir, que él tomó la decisión de hacerlo.
Así que él rápidamente fue y les dijo a ellos, miren, súbanse a la barca y vaya.
Entonces, ¿por qué Jesús está teniendo esta... cómo decirlo?
Este sentimiento de diligencia, de que ellos se adelanten.
Porque claramente dice enseguida.
Jesús hizo que los discípulos subieran a la barca y fueran delante el otro día.
Es decir, de que si no estuvieran estas dos palabras, por ejemplo, en un sentido
que dijera algo como, y Jesús vio cuando sus
discípulos subían a la barca y se adelantaron.
No se miraría el ámbito de la diligencia, ni el ámbito o la situación o la acción de
que lo está haciendo, sino que es como un punto de
estar de acuerdo de despedirse y seguir adelante.
Pero aquí no.
Aquí está hablando de que él enseguida hizo que los
discípulos subieran a la barca y que se adelantaran.
Entonces esto es importante que lo veamos por
lo que estamos viendo o lo que vamos a ver.
23.
Después de despedir a la multitud, subió al monte a solas para orar,
y al anochecer estaba allí solo.
Entonces vemos algo importante.
Después de despedir a la multitud, subió al monte a solas a orar,
y al anochecer estaba allí solo.
Si nos damos cuenta de esto, es de que
Jesús tenía la intención plenamente de orar.
Por eso que él primero los envía a ellos antes de despedir la multitud,
porque él necesitaba un tiempo para orar, un tiempo para estar a solas.
No era necesariamente... porque si él no quisiera estar prácticamente a orar o
tener un tiempo a solas, él lo que había hecho era despedir a la multitud y luego
subirse a la barca con los discípulos y viajar juntamente con ellos.
Pero como no era la intención de Jesús necesariamente sólo decir bueno vámonos
adiós a la multitud, subirse a la barca, ir juntamente con los discípulos,
sino que el propósito de Jesús era claramente
tener un tiempo a solas para poder orar.
Entonces, por esa razón, él buscó diligentemente que los discípulos se
subieran a la barca y enviarlos para que ellos se adelantaran, para que luego Jesús
despidiera a la multitud y él tuviera un tiempo a solas para poder orar con Dios.
Entonces, ¿qué fue lo que hizo Jesús acá?
Él propició el momento de la oración, es decir,
que él buscó preparar este momento de oración.
No fue necesariamente que el mismo Dios lo preparara, ¿verdad?
No fue necesariamente que fue necesariamente un acto milagroso de que él
se fuera a orar, sino que realmente fue un momento que Jesús buscó que se preparara o
que se tuviera para que se pudiera realizar.
Y esto nos habla a nosotros de algo muy importante, de que a veces nosotros
podemos decir que no tenemos tiempo para orar o no tenemos tiempo para leer o no
tenemos tiempo para hacer otras comuniones, pero realmente deberíamos
nosotros de buscar hacernos el tiempo, de buscar propiciar estos momentos para
poder estar con Dios, conforme a lo que aquí nos está
hablando, de que el mismo Jesús propició ese tiempo para eso.
No esperó que de repente les cayera el tiempo de oración, sino que él dijo
claramente, bueno, tengo una gran necesidad ahorita de orar, por lo tanto,
jóvenes, vayan rápido, ustedes adelántense,
yo despido la multitud y luego me voy a orar.
Es decir, que en la mente de Jesús ya estaba una prioridad y una necesidad de
oración, por lo cual propició un tiempo para que lo realizara.
Claramente, la palabra propiciar no es una palabra que nosotros hacemos comúnmente,
¿verdad?
No es como que uno diga, mira, ahorita voy a
propiciar mi calendario del trabajo, ¿verdad?
O ahorita voy a propiciar tal cosa.
No necesariamente decimos eso, decimos algo como que voy a preparar mi
agenda, o voy a hacer un espacio en mi agenda, o inclusive cuando a veces pues
los padres de familia tienen una reunión en la escuela, ellos van a hablar en el
trabajo para poder tener lugar para que ellos puedan ir a la reunión de padres.
Entonces ellos propiciaron ese momento para que pudieran ir a la reunión de
padres, porque le hablaron al jefe, mire, dice que me están llamando,
que tengo que ir a la reunión, ¿será que puedo tener este espacio?
Entonces él propició el momento, ¿para qué?
Para poder ir a la reunión de padres.
Entonces vamos a leer la palabra propiciar para poder conocer más a qué se refiere.
Dice acá, favorecer que algo acontezca o se realice.
Es decir, favorecer que algo acontezca o se realice.
En pocas palabras, es decir, que nosotros busquemos de que algo se pueda hacer.
No que eso venga de la nada, necesariamente, sino que
nosotros veamos la manera de lograr que las cosas sucedan.
También hay palabras que son similares, porque a veces también puede ser que
favorecer no tengamos mucha familiaridad con
esa palabra, pero aquí también dice ayudar.
También habla de posibilitar, respaldar o impulsar.
También habla de beneficiar, predisponer, coadyuvar, patrocinar, acuerpar.
Antónimos para que también podamos tener un poquito más de entendimiento.
Dificultar u obstaculizar.
Ahora vamos a ver la definición 2 de la RAE.
Dice ablandar, aplacar la ira de alguien haciéndolo favorable, benigno y propicio.
Como similares tenemos atraer, conquistar, ganarse, granjear.
Muy bien, entonces vamos a enfocarnos otra vez ahorita en la primera definición.
Entonces, conforme vemos aquí en las palabras que son similares o sinónimos,
habla, por ejemplo, que nos puede ayudar también a entender más ayudar.
Es decir, yo puedo ayudar a alguien.
Por ejemplo, si alguien está muy ocupado, yo puedo
venir y ayudarle para que su tiempo se reduzca.
Es decir, si a alguien le va a tomar hacer una hora
algo, si yo le ayudo podemos reducirlo a media hora.
Entonces él ya tiene media hora más de tiempo que lo puedo usar en otra cosa.
Entonces lo estoy ayudando para que pueda tener otro tiempo que realizar.
También habla aquí de impulsar o posibilitar.
Dice que buscamos la manera de que ese acontecimiento suceda.
Hacemos ciertas cosas para que eso suceda.
Entonces esto es importante porque por eso mencioné acá que las palabras que dice
enseguida hizo son cosas que están impulsando, que están
ayudando para que Jesús pueda tener un tiempo de oración.
Si Jesús no los no hace esta diligencia, es decir, que eso lo dice.
Miren a multitud.
Ahí nos vemos mañana, jóvenes, o ahí nos vemos en otro tiempo.
Y eso sube la barca y se va.
Él no está posibilitando o ayudando o favoreciendo
para que él pueda tener un tiempo de oración con Dios.
Pero el hecho de que el hijo enseguida hizo que los discípulos subieran a la
barca y que ellos se adelantaran para que luego rápidamente despide a la multitud,
era para que él pudiera tener su tiempo de oración.
Él estaba favoreciendo, ayudando, posibilitando,
impulsando para poder tener un tiempo de oración.
Ahora, ¿qué quiero entender con todo esto?
Que a veces las cosas no es solamente que nosotros tengamos el tiempo, porque
claramente también tenemos un enemigo que este enemigo va a procurar que nosotros
estemos tan ocupados que no podamos tener tiempo para dárselo a Dios.
Y que a veces buscamos nosotros sólo como que un tiempo, un espacio milagroso que se
abra en nuestra agenda para nosotros utilizarlo.
O simplemente también pues sólo esperamos a que llegue el fin de semana o alguna de
las otras situaciones, como al azar, para
decirnos ahora si tengo tiempo lo voy a hacer.
Pero no es lo que está mencionando el hecho de lo que vemos el ejemplo de Jesús,
sino que nos está mencionando acá o nos está llevando a entender de que nosotros
deberíamos buscar, si lo queremos llamar así en estos
términos, buscar un espacio en nuestra agenda para la oración.
Por muy ocupada que esta agenda pueda estar, buscar hacerlo.
Menciono esto porque cuando nosotros realmente queremos
algo, realmente buscamos tener tiempo para esas cosas.
Cuando nosotros realmente tenemos una necesidad, inclusive biológica,
buscamos ese espacio.
Por ejemplo, nosotros sabemos que tenemos que comer, por muy ocupados que a veces
nosotros estemos, sabemos que tenemos que comer, porque si no comemos, pues
lastimosamente no vamos a tener fuerzas o inclusive nos podemos hasta desmayar,
o simplemente por la constancia de no estar comiendo podemos tener tal vez una
enfermedades o dificultades, o no rendir lo suficiente.
Entonces, ¿qué hacemos nosotros?
Por muy ocupados que estemos, tomamos un momento de comida, o en el sentido de
comer, desayuno, almuerzo, cena, porque sabemos que es necesario,
inclusive también con dormir.
Sabemos de que por muy ocupados que estamos,
necesitamos dormir porque si no, no vamos a rendir.
Entonces ya nosotros a veces buscamos momentos o lugares para ir a dormir o ir a
comer, porque sabemos que es sumamente necesario y que por muy complicada o muy
apretada que pueda estar la gente, o por muchas cosas que tengamos que hacer,
regularmente tomamos un tiempo para comer o
para dormir, porque sabemos que es necesario.
Obviamente esto es en ámbito terrenal y físico, pero en lo espiritual debemos
entender que la oración debería de ser para nosotros como el dormir o como el
comer, bajo el sentido que el comer nos da fuerzas y
el descanso también nos ayuda a reparar las fuerzas.
Entonces deberíamos nosotros también en el sentido de la oración propiciar el momento
para poder orar, ver la manera de cómo hacerlo, cómo
darle un lugar y claramente tenemos que ver esa parte.
Inclusive si nosotros comenzamos a ver nuestro tiempo, lo que nosotros hacemos,
porque claramente nosotros somos a veces a veces
conscientes o no somos muy conscientes de lo que hacemos.
Es decir, cuando uno comienza a examinar, inclusive hay unas aplicaciones que son
para celular que nos ayudan a ver cuánto tiempo gastamos en qué aplicaciones.
Hagamos de cuenta si alguien tiene Facebook, TikTok, YouTube o inclusive tal
vez tienen una aplicación de lectura de libros, o que se yo,
tiene una agenda o inclusive una aplicación de reuniones.
Entonces la aplicación lo que hace es mostrarle cuánto
tiempo se gasta por semana o por día en alguna aplicación.
¿Qué hora debe tener con esto?
De que es una forma de generar una estadística o un inventario.
Y cuando nosotros vemos realmente esta estadística, dice bueno, le estoy dando
una o dos horas a ver qué se yo, las reuniones o el Facebook o tiktok,
porque ciertamente alguien agarra el teléfono y se escrolea y no ve el tiempo
que pasa y de repente cuando uno llega al final del día y dice bueno, aquí dice que
gasté tres horas en estar viendo la aplicación de TikTok por ejemplo.
Entonces uno no era consciente de que le dio al TikTok tres horas y claramente esta
situación de la aplicación nos lo está mostrando.
Claramente cuando nosotros sólo no teníamos la
aplicación o no vemos la aplicación, no nos damos cuenta.
¿Qué hay que entender con esto?
Que cuando nosotros comenzamos a ver nuestra vida, a veces decimos es que no
tengo tiempo para hablar, no tengo tiempo de leer, pero cuando realmente comenzamos
a examinar nuestro día a día, nos damos cuenta de que sí tenemos el tiempo,
pero que lo estamos desperdiciando en otras cosas, que inclusive puede ser micro
actividades, pero que estas micro actividades nos están haciendo
desperdiciar el tiempo y decimos es que no tengo tiempo para nada,
pero sí tenemos tiempo, pero está siendo mal implementado y mal usado.
Que ese tiempo bien implementado lo podríamos dar a la oración, que ese tiempo
que nos tenemos mal aplicado lo podríamos dar a la oración o algunas otras cosas,
o inclusive hay cosas que nosotros la estamos haciendo
pero la estamos haciendo de una manera muy ineficiente.
A veces cuando uno lava la ropa, lava los trastes, cualquier tipo de cosa
que se puede presentar a veces nosotros no necesariamente somos eficientes.
Lo digo por mi caso porque a veces yo soy varón y pues hay cosas que no soy muy
bueno ni para cocinar ni otro tipo de cosas y claramente cuando yo lo comencé a
hacer más por el hecho de ya vivir solo y a vivir aparte me di cuenta que era muy
ineficiente para muchas cosas, que hay cosas que
no las estaba haciendo de la manera correcta.
Por ejemplo cuando uno viene y deja todo para hacer el fin de semana lavar o por
ejemplo lavar los platos o la ropa y dan consejos que es mejor después de comer
tomarse el tiempo para ir a lavar los trastes
en lugar de acumularlos todos el fin de semana.
Entonces eso nos ayuda a ser más eficiente.
¿Y qué significa esto?
Que ese tiempo lo podemos entregar a la oración.
Hacemos de que cada actividad que nosotros tenemos en el día para que nosotros
podamos tener un lugar mejor para la oración.
Igual con cualquier otro tipo de actividades, buscar la manera diligente,
por eso que mencioné aquí la parte enseguida que hace referencia a la
diligencia, pero también la parte de ISO, de qué actividades hacer diligentemente,
hacer cosas, ¿para qué?
Para que quedemos resueltos con ellos para poder tener tiempo para orar.
Para preparar ya un lugar para orar nosotros, en cualquier parte del día,
porque realmente no estamos diciendo solamente que uno
lo pueda hacer al mediodía, buena noche, buena mañana.
Claramente cada uno de nosotros tiene ya una agenda o un calendario o ciertas
actividades en el día que no necesariamente son las mismas para todos, ¿verdad?
Por ejemplo hay personas que trabajan en seguridad y que claramente ellos a veces
pasan toda la noche en vela y ellos llegan a dormirse y
tal vez a las 3 de la tarde ya andan despiertos, ¿verdad?
Y para entrar otra vez al turno, otra vez en la noche.
Entonces obviamente el horario de ellos no va a ser lo mismo que una persona que tal
vez se levanta a las 5 de la mañana para tomar el bus para llegar a las 8 al
trabajo y tener una jornada laboral de 8 horas
y luego regresar en otro bus para su casa.
No es lo mismo, ¿verdad?
Obviamente como otra persona que tal vez trabaja de forma remota.
Pero lo que quiero entender con esto está de que Jesús le puso una prioridad a la
oración, pero él también no esperaba que mágicamente o que milagrosamente o que
espontáneamente surgiera el sentido de tener el tiempo para orar, sino que él
proporcionó o ayudó o patrocinó que se pudiera generar
ese tiempo para orar, que fuera propicio para orar.
Entonces esto es muy importante que nosotros veamos porque hay un sentido de
que nosotros estamos mal organizados y también no
tenemos una prioridad en lo que tenemos que hacer.
Por eso mencioné el caso de la comida y el
dormir, porque a veces nosotros no priorizamos.
Por eso la Biblia dice buscad primeramente el
reino, es decir, ponerle una prioridad sobre.
Cuando es una prioridad es de que las cosas tengan un mayor valor que otras.
Por ejemplo, en mi trabajo actual, yo regularmente tenemos tres puntos de
acción con las tareas que vienen a nosotros.
Están aquellas que son nice to have, que es prácticamente realizarlo en una
semana, es decir, que es bueno que se realice en una semana esto.
Las otras que son, creo que le llaman can't do, que significa, ah no perdón,
can't wait, que significaría no puede esperar, que eso se realiza entre dos a
cuatro días, si no estoy mal, o uno o dos días más o menos.
Y están las otras que son urgent, que son urgentes, de prioridad urgente.
Entonces esos son tres tipos de... y que
inclusive se tienen que realizar en 24 horas.
Entonces esos son tres tipos de prioridad, ¿verdad?
1, 2 y 3, si lo queremos llamar así.
¿Y qué pasa si me llega una prioridad urgente, que tiene que realizarse un día,
yo tengo que poner en pausa las otras actividades?
Aunque tengan también que hacerse, pero es más urgente realizar esta tarea.
Y yo tengo que enfocarme en esta tarea en específico, que es la urgente,
aunque las otras queden en espera, porque ésta tiene mayor prioridad.
¿Qué quiero entender con esto?
Que la oración debería tener más prioridad y mayor
sentido de urgencia y dejar otras tareas menores en pausa.
Claramente en lo que significaría las cosas espirituales, la misma oración nos
va a ayudar a poder realizar las otras actividades.
El punto está que como no hemos experimentado lo que significa orar a
Dios, entonces vemos a veces la oración solo como un punto, a veces como
recreativo, o a veces lo vemos como algo de que para qué me va a ayudar la oración.
Pero a veces cuando nosotros ya entendemos más de que la oración no es solo el hecho
de un sistema recreativo, en el sentido de que me ayuda a estar bien y me ayuda a
estar en paz y me ayuda a estar en plenitud, etcétera.
Pero también me ayuda a poder realizar las otras tareas que tengo obviamente en la
vida, porque a veces se dificultan por la guerra espiritual que se están
manifestando en nuestras propias vidas, ya sea en el trabajo, ya sea en la familia.
Por ejemplo, el caso de Faraón, verdad?
Porque Faraón cuando le dicen deja ir a mi pueblo para que le celebremos fiesta en el
desierto, Faraón dijo ustedes son unos haraganes.
Porque están haraganes, entonces quieren ir a celebrar fiestas en el desierto,
les vamos a poner más trabajo.
Entonces claramente se vio de que a ellos por buscar seguir a Dios, el enemigo buscó
ponerles más trabajo, más cargas, con menos recursos, que es claramente a
veces nosotros buscamos a Dios y de repente en el trabajo nos comienzan a
poner muchas tareas, mucho trabajo, con menos recursos, mucho estrés.
Y a veces nosotros ¿qué hacemos?
Pues yo estoy buscando a Dios y de repente se está acumulando esta cantidad de
trabajo que inclusive me está impidiendo ir a la iglesia, porque obviamente si de
repente, cuando fue mi segundo trabajo, me recuerdo muy bien, que pasó un error
que ni siquiera fue nuestro sino que fue
cuando fue un traslado a un banco de Honduras.
Nos tocó que arreglar ese error en diferentes cosas, inclusive esa migración
que no teníamos nada que ver y prácticamente estuvimos casi tres días
llegando nosotros y trabajando hasta las dos de la mañana.
Nos íbamos a la casa y regresamos, buscamos
regresar entre siete y ocho creo yo, otra vez.
Entonces fue tres días así continuos de eso.
Entonces ¿qué pasa?
Obviamente por esta carga de trabajo uno no puede estar orando, es dificultosa.
Pero ¿quién la provocó?
El espíritu de Faraón, la entidad espiritual
llamada Faraón que nos sobrecargó.
Pero ¿qué pasa?
Esto pasa en Éxodo capítulo 5, pero en el capítulo 6
viene Moisés y Aarón y oran a Dios y le dicen ¿qué hacemos?
Porque está sucediendo esto y Dios les habla diciendo que los va a liberar,
los va a sacar de la dura de la dura
servidumbre y entonces Dios le da una promesa.
¿Eso cómo se llama?
Se llama orar.
Entonces vino una situación difícil, pero ellos oraron y Dios comienza a orar
también poderosamente para que ellos puedan salir y dejar de tener estas
presiones, si lo queremos llamar así, laborales.
Pero la oración les ayudó para tener la liberación de todas estas cosas.
Entonces, ¿qué quiero entender con esto?
Que a veces no vemos la oración como un punto de
ayuda para las otras cosas que nosotros tenemos.
Solo lo vemos como un sentido recreacional.
Cuando hablo de recreacional obviamente no estoy hablando de jugar pelota,
sino que hablo de que la recreación, cuando uno va a recrearse, lo que le
llaman a veces en las escuelas el recreo, sirve para liberar las cargas,
para quitarse todo ese estrés, todas esas situaciones y que uno pueda
volver a las actividades ya tranquilo, ya relajado.
Por eso que en las escuelas se dan recreos o inclusive a veces también en ciertos
trabajos está lo que es, por ejemplo, el tiempo de la refacción.
Entonces, cuando uno ora, claramente uno se quita las cargas, se quita los pesos,
se quita el estrés y un montón de cosas, pero también significa de que Dios va a
operar en otros ámbitos para ayudarnos en las cosas.
Entonces, si nosotros entendemos lo que Dios nos está dando por la oración,
le pondríamos mayor prioridad y propiciaríamos toda la ayuda necesaria
para que este momento de oración lo tuviéramos.
Llámese en la mañana, llámese en la noche, llámese al
mediodía, inclusive buscar en qué lugares poder orar.
Por eso que aquí menciona, y dice subió al monte a solas para orar.
Y al anochecer estaba allí solo.
¿Qué quiere decir esto?
De que él no sólo buscó el tiempo, sino el lugar donde orar.
¿Por qué digo esto?
Porque claramente a veces nosotros no tenemos a veces lugares muy específicos,
porque claramente a uno le gustaría tener un
cuarto solo para orar, que eso fuera lo mejor.
Pero a veces no se puede, por diferentes causas.
Hay familias que tal vez solo tienen... todos viven en un solo cuarto,
inclusive tal vez duermen en una misma cama, y claramente entendemos de que no
puede ser necesariamente, voy a tener mi cuarto solo para orar.
Pero sí puede ser que haya cositas muy específicas.
Por ejemplo, puede ser que hay una iglesia en la esquina, uno puede ir a orar allá,
o puede ser que uno se va a la esquina del cuarto de la casa y en esa esquina uno
ora, o así sucesivamente, pues en diferentes lugares.
Porque en mi caso particular, cuando yo trabajaba en una empresa, a la parte
nosotros teníamos un edificio que era de un hotel,
entonces prácticamente se conectaba, ¿verdad?
O sea, uno podía bajar del edificio, yo estaba en el quinto nivel, uno podía
bajar el ascensor, se iba prácticamente al hotel, porque estaban conectados,
y el hotel tenía lugares del primer y segundo nivel.
El primer nivel era prácticamente para el check-in, y el segundo nivel era para
conferencias y todo, pero siempre había lugares como que muy tranquilos.
Entonces a veces lo que yo hacía era, después de cuando ya nos daban el
almuerzo, o sea, cuando daban lugar para ir a almorzar, a veces yo me iba al hotel,
bajaba, y me iba al lugar a orar ahí, donde no había necesariamente alguien que
me podía estar señalando, en el sentido de que
tenía la tranquilidad para poder orar en ese lugar.
No tampoco de rodillas, sino que podía orar a Dios tranquilamente, porque era muy
tranquilo ese lugar, que era muy diferente tal
vez al movimiento que tenía en el otro banco.
Entonces tenía un lugar propicio en ese tiempo, en la hora del almuerzo,
pero también un lugar donde hacerlo.
Entonces, pero también era porque uno sabe la necesidad que
uno tiene y también que la oración le va a ayudar a hacerlo.
Ahora, alguien dirá también, pues también entiendo yo que hay entidades espirituales
que es difícil uno lograr hacer, organizarse, porque alguien me dirá,
hermano, es que no lo puedo hacer porque es muy difícil para mí, porque me pasan
tantas cosas que no sé cómo hacerlo, y por más que he querido ordenar mis
agendas o mis situaciones no he podido, porque también lo entiendo.
Entonces aquí entra también el otro punto, la ayuda de Dios para poder propiciar
estos momentos, pero también saber cómo aprovecharlos, porque cuando nosotros
también sabemos de que hay entidades espirituales de maldad que están
atacándonos y que nosotros estamos buscando entrar en una comunión con Dios y
buscando propiciar prácticamente estos tiempos en diferentes ámbitos y
organizándonos ya sea con la familia, el trabajo, amigos, etcétera, porque
necesitamos orar y lo queremos hacer, inclusive tal vez lo hemos logrado hacer,
pero también el enemigo se levanta para que nosotros no podamos tener estos tiempos.
También aquí entra la idea de la oración, es decir, que yo también puedo orar para
decirle al Señor, Señor, ayúdame, porque el enemigo me está queriendo quitar
mis tiempos que yo estoy buscando propiciar para poder orar.
Entonces, ¿qué hace Dios?
Dios nos va a poder ayudar a nosotros en una, por ejemplo, para pelear nuestras
batallas, para poder tener momentos propicios de oración.
Entonces Dios nos está ayudando para poder propiciar estos
tiempos, pero ¿qué quiere dar a entender también esto?
De que si la ayuda de Dios para propiciar estos tiempos de oración también significa
de que estos son tiempos libres, que uno los puede confundir para que uno
haga otras cosas, cuando realmente el
propósito es que nosotros oremos en ese tiempo.
Pero eso a veces no lo vemos.
Por ejemplo, cuando yo estaba viviendo con mis
padres, regularmente mi mamá tenía un horario.
Yo ya estaba trabajando en línea y mi mamá salía
prácticamente al mercado a las 9 de la mañana.
Al principio no me daba cuenta, o sea, como que mi mamá se fue a las 9 de
la mañana, voy a seguir trabajando, pero al menos
comencé a darme cuenta que bueno, me están dejando solo.
Voy a aprovechar este tiempo para poder orar y buscaba orar de 9 a 10.
¿Por qué?
Porque se estaba dando el momento propicio.
¿Por qué?
Porque si ahora yo decía, no, Señor, ayúdame para yo poder tener un tiempo para
ti, porque no logro yo, que sea con mi agenda, con mi diligencia o un montón de
cosas que hemos hablado, poder tener un tiempo
propicio para orar, un momento propicio para orar.
Entonces a veces yo lo que hace es, si lo queremos llamar así, movimientos
espirituales, etcétera, para que nosotros podamos tener momentos a solas con Él.
Pero a veces decimos nosotros, ah, ahorita es bueno para yo ver una mi
película, ahorita es bueno para ir a hablar con mis amigos, ahorita es bueno
para hacer estas actividades, ahorita es
bueno para poder comenzar mi nuevo proyecto.
Pero estamos confundiendo ese tiempo o ese momento
que Dios está colocando para que nosotros lo haremos.
Lo estamos confundiendo porque Dios ya está propiciando el momento para que
nosotros tomemos ese momento para usarlos para orar.
Y no lo estamos entendiendo, no lo estamos asimilando y estamos usando el tiempo
propicio para orar, lo estamos usando para realizarlo en otras labores.
No lo estamos usando realmente para entrar en comunión con Dios.
Podemos poner el ejemplo del cantar de dos cantares cuando llega el amado en la
mañana y le toca a la mujer para que le abra y dice, ah, mi amada lo está tocando,
pero yo no le salgo a abrir.
Entonces el momento era para tener una comunión, pero
ella no se levantó para hacerlo, prefirió estar durmiendo.
Entonces, ¿qué quiero decir con esto?
Que hay momentos que el mismo Dios nos está proporcionando o nos está dando,
nos está propiciando estos momentos de oración, pero que nosotros no los estamos
tomando, que nosotros no los estamos viendo bajo ese
sentido, porque obviamente nuestras prioridades son otras.
Nuestro sentir es otro.
Preferimos ir a dormir, preferimos ir a ver una película, preferimos tal vez ir a
salir a la calle, dar una nuestra vuelta, nos queremos salir a meditar o ver la luna
y las estrellas, pero realmente Dios lo está
preparando para que nosotros que oremos.
Ya hizo todo lo necesario, por ejemplo, en este caso, tal vez hagamos de cuenta,
la familia se fue de vacaciones, los amigos están muy metidos en sus
labores y claramente yo tal vez llamo a los amigos, llamo a todos y digo,
ah, me quedé solo, me dejaron aquí solo y yo no sé por qué me han dejado solo y qué
aburrido estar en la casa así solito sin hacer nada.
A lo mejor me va a colocar una maratón de la Liga de la Justicia y se ponen ahí a
ver todo el día la tele, cuando el mismo Dios ya está proporcionando todo el
escenario para que nosotros lo abarquemos para orar, para entrar en comunión con él.
Entonces, por eso tenemos que estar muy atentos,
porque obviamente estamos orando por eso.
Señor, quiero poder tener momentos de comunión contigo en oración.
Por más que he luchado, por más que he querido ser
dirigente, no se ha podido presentar estos momentos.
Yo quiero tener momentos y a veces y vuelvo, repito, Dios va a comenzar a hacer
estos momentos de oración para nosotros porque
le pedimos ayuda, porque claramente no podemos.
Hay cosas que sí podemos hacer y hay cosas que no podemos.
Entre lo que podemos, obviamente, es ver nuestra agenda.
Pues en lugar de venir y querernos ir a jugar todo el día en el campo,
pues mejor le damos, bueno, vamos a jugar la mitad de fútbol el domingo y la otra
mitad vamos a utilizarla para orar, porque a veces también nosotros somos muy
recreativos y sólo colocamos la oración o la lectura
como algo opcional o como algo que no es muy común.
Pero realmente debería ser algo diario de nosotros.
Entonces, qué quiero entender con esto?
Dios nos puede ayudar para que Él propicie los momentos de oración y Él va a buscar
muchas cosas para que nosotros lo logremos.
Y vamos a poder ver ahí, sí, claramente lo milagroso que Dios es en proporcionarnos o
propiciarnos estos momentos de oración, que es
muy sorprendente, inclusive cuando Él lo hace.
Es algo muy, muy, como se dice, inclusive
alentador cuando Dios proporciona estos momentos.
Pero claramente, como vuelvo, repito, tenemos que estar atentos, tenemos que
estar muy con nuestro ojo y como dice la Biblia, velando en el sentido de estar
observando de qué nos está proporcionando estos tiempos para dejarnos a solas.
Por eso, como aquí dice, verdad?
Subí al monte a solas y estaba allí solo.
Pero qué estaba haciendo?
Orando.
Entonces Dios nos dejó estos tiempos a solas.
¿Para qué?
Para que estuviéramos solos, no para que nos
pongamos a alegar así que estoy solo aquí.
Voy a llamar a mi amigo para que venga a ver una película conmigo, para que
juguemos videojuegos juntos o para que salgamos al cine o para que quise yo cosa
o al otro que tal vez tiene novia o para que esté porque aquí estoy solito.
Yo no me gusta estar solito, pero realmente es porque Dios quiere que esté con él.
Ese tiempo se lo dedique a él porque Dios lo va a fortalecer, lo va a llenar,
lo va a amar, lo va a capacitar y lo va a ayudar
prácticamente para que haya una gloria de Dios en él.
Inclusive viendo este versículo, si nos damos cuenta, después de que Jesús
se aparta a orar y que él propició este
tiempo para orar, le dio la facultad de qué?
A la cuarta vigilia de la noche a las 3 a 6 a.m.
Jesús vino a ellos andando sobre el mar.
Esto no es normal.
No es como que uno todos los días ande
viendo a gente caminando por el mar, verdad?
O sea, no es algo que necesariamente para nosotros sea algo normal, algo común,
algo normalizado, que es la palabra a veces que se utiliza ahora.
No lo vemos.
Pero qué es lo que proporcionó que Jesús pudiera caminar en las aguas?
Fue el que él propició el momento para orar o en su defecto, como hemos estado
hablando, que él oró a Dios para que Dios le lograra dar este momento propicio para
orar y que este momento propicio para orar provoca
de que Jesús camine en el mar o sobre el mar.
Claramente no estoy con esto haciendo una referencia a que yo me voy a poner a orar
y que me voy a ir aquí a un lago o a algún mar a querer
buscar cómo caminar en el mar, porque no es el sentido.
Quiero entender de que la oración en comunión con Dios, por el tiempo que
propicie para hacerlo, va a transformar mi vida y no ser necesariamente como alguien
normal, sino alguien espiritual, que va a hacer cosas espirituales y que
las cosas espirituales obviamente no son como las cosas comunes, las cosas normales.
Por ejemplo, Jesús libera demonios.
No es como que nosotros miremos a gente liberando demonios.
Jesús sana enfermos.
No es como que nosotros vemos comúnmente que la gente sana enfermos.
Jesús predicaba y enseñaba con autoridad.
No es como que comúnmente veamos eso en nuestros entornos.
No es común necesariamente que veamos a alguien
que sea resucitado dentro de los muertos.
Pero qué es lo que proporcionó que Jesús hiciera esto que sale de lo común,
de que Él propició momentos de oración.
El propiciar estos momentos de oración provocó de que Él ejecutara todas estas
cosas que no son comunes, que no son
normales, que no son normales, normalizadas.
¿Por qué lo mencionó?
Porque alguien le da la mano, pero sólo está tomando un versículo.
Sí, pero hay otros versículos.
Por ejemplo, cuando Jesús, cuando vimos en el libro de Marcos, en el capítulo 1,
dice que Él se levantó muy temprano en la mañana para orar, pero porque Él sabía que
se iba a enfrentar para liberar, para sanar, para predicar.
Entonces Él tenía que ser lleno de la presencia de
Dios por medio de la oración para poder enfrentar eso.
Y no sólo eso, sino los ataques del enemigo a través de argumentos que no van
conforme a la voluntad de Dios por medio de fariseos, saduceos y herodianos.
El segundo caso es cuando Jesús ora toda la noche también, y también el otro caso
es cuando los discípulos no pudieron echar fuera los demonios porque Jesús les dice,
este género no sale sino por medio de qué?
De la oración.
Entonces vemos que la diferencia de que Jesús salió del ámbito normal es la
llenura de la presencia de Dios por medio de la oración que provocó que Él pudiera
sanar, liberar, predicar, enseñar y muchas otras cosas más, inclusive caminar sobre
las aguas por medio de haber propiciado los momentos de oración.
Obviamente, por ejemplo, cuando Jesús se levanta muy temprano en la mañana,
cuando fue que lo vimos, sabemos claramente nosotros
de que nosotros en el día estamos muy ocupados.
Es decir, por ejemplo, yo me levanto en la mañana, a veces claramente tengo que salir
a trabajar, por ejemplo, me toco con las personas, de repente estoy en el trabajo,
tal vez trato con clientes o tengo labores técnicas, entonces no es como que tenga
una comunión constante, no es como que puedas
ponerme de rodillas en ese momento y orar.
Entonces, ¿cómo propicio el tiempo para poder
orar sabiendo que mi día va a estar muy ocupado?
Pues levantándome muy temprano en la mañana cuando todos están dormidos y no me
pueden molestar o no me pueden quitar una atención que yo puedo tener.
Entonces, cuando Jesús se levanta muy temprano en la mañana, Él está propiciando
el momento para poder orar, porque Él sabe
que ya después de eso no va a poder hacerlo.
Por ejemplo, en ese caso de Marcos, cuando se levanta muy temprano,
porque cuando Él se levanta muy temprano, de repente
se levantan los apóstoles y ¿dónde está Jesús?
Bueno, salgamos a buscarlo, ¿por qué?
¿dónde está?
¿dónde está?
Comienzan a buscarlo, lo encuentran.
Ah, aquí estás, mira que tenemos que ir a las
otras religiones porque te están buscando.
Y Jesús dice, bueno, sí, tengo que ir a hacerlo, pero ellos les quitaron,
nos fue como que se pusieron a pensar, bueno, dejemos que
Jesús termine orar para nosotros después ir juntamente con Él.
Ellos vinieron y se incursionaron en el momento de oración de Jesús, no se
pusieron a pensar en eso, y claramente eso pasa.
O sea, la gente cuando a veces nos llama, nos busca, dependiendo de otras cosas,
no se van a poner a preguntar, ah, Juan José o fulanito está orando,
mejor no le digamos nada.
No, ellos van a llamar y dicen, mire, fíjense que necesito tal cosa ahora,
más aún no se está trabajando, necesito que me reparen tal otra, tal otra cosa.
Inclusive también en el caso cuando Jesús va a orar en la noche, toda la noche.
¿Por qué?
Porque sabe que durante el día tiene otras labores que hacer.
Entonces Él propició el momento de entrar en una vigilia.
Él buscó hacer esta vigilia porque necesitaba.
Entonces Él buscó los momentos propicios.
No fue solamente que Dios se los proporcionara o se los diera, sino que Él
mismo lo quiso hacer, porque Él mismo buscó
diligentemente levantarse temprano en la mañana para orar.
Él mismo buscó permanecer en oración toda la noche.
Entonces vemos aquí la actitud de Jesús de buscar hacerlo.
Claramente también entendemos de que necesitamos la ayuda de Dios.
Por eso mencioné también la oración, que uno ore y le diga a Dios Señor,
ayúdame para que tenga yo momentos propicios de oración.
Pero obviamente también significa que yo los aproveche.
Por eso es de que hay ciertos momentos, inclusive
nosotros cuando a veces no podemos dormir.
A veces uno da vueltas en la cama y yo no sé por qué no me puedo dormir.
Entonces en ese momento puede ser que Dios nos está proporcionando el momento
propicio de oración, porque no sólo es el hecho de que quiere que oremos,
sino que también Él nos, si lo queremos llamar así, poderosamente.
Nuestro cuerpo no tiene sueño y no tiene este
desgaste, sino que nos sentimos hasta con energía.
Pero lastimosamente a veces agarramos tal vez el celular y digo, me voy a poner a
ver esto hasta que me quede dormido, en lugar de decir, bueno, puede ser que
Dios me haya proporcionado, me haya propiciado
este momento para orar de noche por alguna razón.
Entonces vengo yo, en lugar de ponerme a ver el celular o a perder el tiempo,
o inclusive a seguir dando vueltas en la cama, mejor me levanto y me pongo a orar.
Porque Dios ya me propició el momento, ya me proveyó ese tiempo para que ore,
no sólo el tiempo, sino la energía, si lo queremos llamar de esta manera,
para que yo pueda orar.
De repente ya se acabó la pila y de repente ya podemos dormir.
Entonces vemos cómo Dios ayuda, pero también nosotros tenemos que tomar la...
ver el momento propicio, pero también nosotros, ya como una cuestión diligente,
ya como una responsabilidad, es buscar colocar nuestros tiempos de oración.
Es comenzar, si lo queremos llamar así, a
organizar nuestra agenda para poder hacerlo.
También menciono esto porque también me llamó mucho la atención el caso del
hermano Guille Ávila, porque él cuenta en su testimonio, o creo que también otro
hermano lo contó, de que él buscaba tener los
días, sino tomar los días viernes con Dios.
Es decir, él obviamente por ser un predicador, pues tenía campañas,
cosas que atender, correos que contestar, etcétera, pero él buscaba, si no estoy
mal, creo que los días viernes se lo dedicaba completo a Dios.
Es decir, yo por ejemplo le decía, por poner ejemplo,
los viernes se los voy a dedicar completamente a Dios.
Entonces él pasaba todo el día en oración con Dios los días viernes.
Pero qué hizo él?
Él propició ese momento para que ese viernes
fuera completamente dedicado para Dios.
Siendo una persona muy ocupada, porque obviamente recibe correos,
tal vez la gente lo llama para que ore por él, tiene que
organizar las campañas evangelísticas y todo ese tipo de cosas.
Entonces uno de los testimonios que oí de él decía eso.
Bueno, yo voy a dedicar completamente este día viernes solo para el Señor,
porque claramente los sábados tenía que hacer campañas,
los domingos también los invitaban a predicar.
Entonces él buscó propiciar ese tiempo para Dios.
Él no dijo, estoy muy ocupado Dios, tengo mucho que hacer, te voy a dedicar
solo un par de horas diarias, sino que él dijo, es necesario tenerlo.
Entonces eso es lo que nosotros debemos buscar, buscar que ese tiempo sea para el
Señor, buscar propiciar o ayudar para que los tiempos sean para Dios.
El otro ejemplo que podemos colocar, que también alguien dirá, pero yo estoy
muy ocupado, es por ejemplo el caso del día sábado.
No quiero decir esto como el ejemplo que voy a dar es como que nosotros agarramos
de ley el día sábado para estar con Dios, sino que
el ejemplo que es lo que pasa en el día sábado.
Por ejemplo, cuando Dios envía el maná del cielo, envía este maná cada día,
pero dice que el día viernes mandaba el doble, pero también requería de que las
personas prepararan todas las cosas para que el día sábado no hicieran nada,
porque claramente era el día de descanso, el día sábado o el sábado.
Entonces, ¿qué pasa?
La gente ya tenía que entender.
Primero, Dios estaba proveyendo el doble y lo segundo está de que el día viernes
claramente es como que tuvieran doble trabajo, porque tenían
que preparar las cosas para no hacer nada el día sábado.
Entonces ellos ya tenían una carga, no sé si llamarlo de esta manera,
el día viernes para tener todo preparado para que el día sábado lo dedicaran para
Dios, para que no tuvieran por ahí una tarea pendiente.
Entonces voy a poner ejemplo, no sé cómo era en su totalidad, pero bueno,
voy a cocinar todo el día viernes para obtener la porción del viernes y del
sábado, para que yo el día sábado ya no cocine, sino que sólo me dedique a comer.
Entonces había un doble trabajo, si lo queremos llamar así, el día viernes.
¿Pero era para qué?
Para propiciar el momento de realizar lo que se realiza el día sábado o el sábado.
Entonces si nos damos cuenta, el propiciar el tiempo también involucra un cierto
trabajo, cierta labor, cierto ejercicio diligente para poder hacerlo.
Porque por ejemplo, si alguien viene sabiendo que el día sábado es el día de
descanso y el día viernes dice bueno, voy a hacer la comida para hoy viernes y
de repente le cae el día sábado y él dice ok, se me olvidó hacer la comida,
pues él tendría que hacer la comida el día sábado cuando no lo tiene que hacer.
Entonces si nos damos cuenta, por eso mencionaba el caso de cuando vimos aquí
Jesús que dice que Jesús enseguida hizo, es decir, diligencia y acción.
Entonces nosotros de igual manera claramente vemos también en el caso del
maná del cielo que también Dios envió el maná del cielo.
Así también tenemos una ayuda de parte de Dios, ya sea en sabiduría, ya sea
inteligencia, ya sea en que él mismo proporcione
los tiempos para que nosotros los aprovechamos.
También lo menciono en esto porque obviamente yo soy una persona que tiene
cosas que hacer, es decir, en mi trabajo, a veces con la familia, también en el caso
pues de las cosas aquí en el campamento, que yo a veces le digo a Dios Señor
ayúdame porque claramente pues a veces no sé cómo manejar ciertas cosas y necesito
tiempo para estar contigo, no quiero que por estar haciendo las cosas que soy del
trabajo, ministerio, yo pierda mi comunión contigo y yo sé que Dios me ayuda y me
habla o en el sentido que me revela una sabiduría o alguien más me da un consejo
en algo y me dice mira por qué no alguien me dice mira por qué no haces tal cosa o
al de repente encuentro alguna biblia y me ayuda a entender cómo optimizar o hacer
más eficientes cosas que ya hago, ya las hago de una manera pero la eficacia
o la eficiencia provocan que tal vez la haga a la mitad del tiempo o es decir que
algo me tarde dos horas que la pueda hacer en una hora o que en lugar de dos horas me
la haga en media hora pero sé que esa reducción de tiempo significa de que ahora
se lo puedo otorgar a Dios, es decir, si algo que tengo que hacer ya sea en el
trabajo o ya sea en el caso ministerial por así decirlo de las cosas que se
publican en redes sociales, anunciar que uno va a predicar el día domingo,
todas esas cosas que uno tiene que hacer por ejemplo, entonces si antes me tardaba
dos horas para hacer eso por día y ahora Dios me da una sabiduría, alguien me da un
consejo y esas dos horas las termino reduciendo a una hora o la termino
reduciendo a media hora significa que ahora tengo una hora y media o una hora
para estar con Jesús porque realmente esa es la idea, no significa necesariamente
que bueno ya tengo una hora, bueno voy a usar esto para irme a agarrar media hora
para verme una mi película hora y media o agarrar esa hora y media o esa hora para
decir bueno voy a hacer más cosas, no, o sea realmente es para que yo pueda
tener un tiempo mejor en oración con Dios, pero vuelvo y repito a veces nosotros no
estamos viendo los momentos propicios que Dios nos está dando y los asignamos a
otras tareas en lugar de asignarlas a la oración, entonces vemos como Dios nos
vuelve propicio los tiempos para estar con él pero nosotros no lo estamos haciendo,
no lo estamos colocando, por eso estamos hablando de dos razones lo que yo debo
hacer como responsabilidad y como prioridad pero también lo que Dios me va a
ayudar en brindarme los tiempos propicios, por eso que vemos aquí la carga o la carga
de la acción, no como el sentido de que él esté cargado sino la carga de la acción
que dice enseguida y luego dice hizo, no dice que Jesús se lo hizo por él,
pero no dice que Dios se lo hizo por él, él entendía que tenía que ir a orar,
él entendía que era necesario, él entendía que era prioritario,
por lo tanto el dijo tengo que ser diligente y tengo que ver qué acciones
tomar para poder ir a tener un momento propicio de oración, pero como también
mencionamos de que hay entidades espirituales de maldad también tenemos
entendemos de que hay espíritus y enemigos que nos quieren que no tengamos un tiempo
con Dios, claramente ahí no podemos hacer mucho más que pedir ayuda a Dios para que
Dios nos apoye con todo eso y nos ayude a que tengamos momentos propicios en los
cuales tenemos que ver que nos están dando en el momento
propicio para utilizarlos en oración y no en otras cosas.
¿Por qué?
Porque Dios ayuda, Dios es un Dios ayudador y eso lo habla Isaías 40 41 11
que dice no temas porque yo estoy contigo pero no temas porque yo estoy contigo,
no desmayes porque yo soy tu Dios que te esfuerzo, siempre te
ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia.
Entonces vamos a orar para que el Señor nos ayude a que busquemos la manera de
propiciar los momentos de oración así como Jesús lo está haciendo, diligentes y
accionando en lo que podemos humanamente posible claramente, pero también pidiendo
la ayuda a Dios para que en lo que nosotros no podemos humanamente hacer que
lo haga Él, porque obviamente hay cosas que sobrepasan lo que nosotros somos o hacemos.
Inclusive quiero compartir una experiencia que a mí me llamó mucho la atención de ver
cómo Dios está atento a nosotros porque a veces pensamos de que no está atento a
nosotros y que a mí me ayudó a entender mejor ser un poquito más responsable,
no tanto sólo con la oración sino que también en saber cuándo descansar.
Creo que fue cuando sucedió el COVID, o sea ya había pasado más o menos el
COVID, ya era el siguiente año después del COVID.
Me enfermé en esa vez pero no pensé que fuera COVID.
No sé si fue COVID al final, pero casualmente yo siempre tenía en esa
empresa muchas reuniones, entonces regularmente
mi agenda estaba llena de reuniones.
Entonces yo me comencé a sentir mal en la mañana y me puse a pensar como que bueno,
aunque sea voy a ver si atiendo un par de reuniones
o inclusive si atiendo las reuniones acostado.
Y yo dije, ya ahora entiendo que eso fue un poco, como se dice la palabra,
imprudente.
A lo mejor me hubiera dicho, me hubiera notificado, miren estoy enfermo,
no puedo realizar las reuniones y me hubiera ido a descansar.
Pero me di cuenta, ahora me di cuenta que fue imprudente lo que hice.
Y pues traté de atender una reunión o quise tratar
de atenderla, pero casualmente me la cancelaron.
Y de ahí me fui a acostar y dije, bueno, me voy a acostar que ya no estoy aguantando.
Y dije, ahorita ya en unos 10 minutos me van a... tengo
que traer otra reunión, la voy a realizar aquí acostado.
Cuando veo me cancelan la reunión o creo que la mueven para otra hora.
Y dije, ah, qué bueno que me movieron la reunión.
Eso fue desde la mañana, creo como las 10.
A las 2 de la tarde comencé a ver que me estaban cancelando
las reuniones y que se estaban moviendo las reuniones.
Yo dije, esto no puede ser posible, o sea, en el sentido
de que nunca ha pasado esto y yo debería haberlo hecho.
Es decir, yo debería haber cancelado las reuniones porque me sentía mal.
Pero digo yo, cómo Dios es tan bello que me está cancelando todas las reuniones,
porque yo soy bien tonto, que debería estar al pendiente de mi salud.
Porque obviamente si pues yo no me recupero pronto, obviamente no voy a poder
hacer inclusive cosas para él, ¿verdad?
Entonces me di cuenta que me estaban cancelando las reuniones y dije,
pues qué tonto soy, pero qué bello es Dios que está a mi cuidado, porque la Biblia
dice que él está velando sobre nosotros, está cuidándonos.
Y dije, yo mejor tengo que tomar la
iniciativa también e ir a cancelar la reunión.
Inclusive ya le escribí, me faltaba una reunión todavía, creo que las 4 de la
tarde, y le escribí y le dije, mira, fíjate que no puedo entrar en la
reunión porque estoy muy mal o no puedo atenderlas, aunque
quiero hacerlas por Zoom, entonces movámosla para tal fecha.
Y la persona dijo, no tengas pena, no hay problema.
Es más, yo te iba a decir que la moviéramos.
Entonces me di cuenta que hay cosas ciertamente que uno tendría que tomar la
batuta en la realización o la responsabilidad o la sabiduría,
y que claramente a veces Dios nos ayuda a pesar de que nosotros no seamos muy sabios
y entendidos, pero tampoco significa que no lo tengamos que hacer o que cada vez
que yo me voy a enfermar va a pasar eso, sino que es el sentido de decirme,
Dios, mira, sé un poquito más sabio, un poquito
más inteligente a través de lo que sucedió.
O sea, él no me habló necesariamente, como mencioné, sino que fue una situación
que se presentó y yo dije, no, debo ser más entendido y sabio de que si
estoy en una situación así debería mejor cancelar las cosas.
O sea, no esperar a que Dios me las realice como tal, verdad, porque yo
también tengo que aprender a ser maduro, tengo que aprender a tener responsabilidad
sobre mí, sobre mi salud, pero no solo esperar
a que Dios ayude a mí con mi agenda, no.
Por eso hablo también de la responsabilidad de ser diligentes en eso,
por eso después yo tomé la iniciativa de, bueno, voy a cancelar esta reunión que me
falta y no esperar a que Dios venga y me la cancele, porque estoy entendiendo que
lo que Dios me está diciendo, mira, aprende a tener
cuidado con tu salud en ese aspecto particular.
Pero lo que voy con todo esto es hablar de propiciar los tiempos, es decir,
tanto lo que yo debo hacer y puedo hacer y que debería estar haciendo con diligencia
de buscar priorizar los momentos de oración, como también de que Dios me va a
venir a mi rescate y me ayuda, porque él sabe que necesito tener mis
tiempos con él, pero también yo le puedo decir diligentemente o en una acción de
ayuda, ayúdame a tener mis tiempos de oración contigo, sé que tú todo lo puedes,
porque a veces nosotros decimos, señor, todo lo puedes, dame dinero para
pagar al banco, señor, tú todo lo puedes, proveedme de una esposa, de un esposo,
señor, tú todo lo puedes, señor, trae sanidad, señor, tú todo lo puedes,
haz un milagro, señor, tú todo lo puedes, haz descender fuego del cielo,
pero no decimos, por ejemplo, señor, tú todo lo puedes, dame tiempos de
oración, señor, tú todo lo puedes, dame tiempos de lectura, señor,
tú todo lo puedes, dame tiempos de comunión, señor, tú todo lo puedes,
proveedme hoy de tu conocimiento, señor, tú todo lo puedes, dame hoy tiempos
para lavarte, señor, tú todo lo puedes, dame fuerzas para hacer una vigilia.
No hacemos eso, o sea, nuestro entendimiento va más hacia nuestras
propias necesidades terrenales y no necesariamente a las necesidades de
comunión con él, y él todo lo puede para que nosotros tengamos comunión,
para que él propicie los momentos de oración que nosotros vamos a tener con él.
¿Por qué?
Porque el tiempo se acerca, el tiempo final y la novia de Cristo debe estar
preparada, y claramente más aún también con aquellos que son ministros del
evangelio, para que puedan predicar el evangelio con plenitud y con sinceridad.
Entonces vamos a orar, ¿para qué?
Vamos a orar para que Dios nos ayude, para que tengamos momentos propicios de
oración, pero también para que nosotros seamos diligentes en ordenar nuestros
tiempos para que tengamos tiempos propicios de oración, porque puede ser,
como mencionamos, no seamos eficientes, estemos desperdiciando el tiempo,
porque obviamente si estamos haciendo algo que no es correcto, mejor quitémoslo.
O sea, si estamos agarrando dos horas de ver una
película, mejor esas dos horas coloquémoslo para orar.
Como lo mencionó, hay un predicador que ya murió que se llama David Wilkerson,
él creo que en su testimonio habló de eso, de que a pesar de ser predicador y todo,
él veía tres horas de películas diarias, si no estoy mal, y Dios le dijo que se las
entregara y de que él prácticamente utilizara ese tiempo para orar.
Inclusive creo que llevó un trato con Dios y le dijo que si él vendía una televisión,
que iba a poner un anuncio en el periódico y
que si se vendía ese día, él iba a hacer eso.
Entonces casualmente a la última hora llegan y le compran la televisión y él
comienza a dedicar las tres horas que le dedicaba a
ver televisión, se las comienza a dar a la oración.
Eso es un testimonio que menciona David Wilkerson.
Entonces, ¿por qué mencionó esto?
Porque hay tiempos que no lo estamos usando
para orar, lo estamos usando para otras cosas.
Cuando le pedimos a Dios avivamiento, le pedimos restauración y todo eso,
pero le estamos dando algo que no vale la
pena, que no necesariamente hagamos de cuenta.
Es porque la gente mira cosas vulgares, la gente mira cosas malas.
Yo lo que miro son documentales en el History Channel o en el Discovery Channel.
Yo me informo, hermano, yo no soy como esa
gente, me puede ser alguien, pero es lo mismo.
Porque mejor no se llena el conocimiento de Dios, que la Biblia dice que esta es la
vida eterna, que te conozcan a ti o padre y a tu hijo.
Entonces deberíamos utilizarlo en la comunión con Dios, en el sentido de que
esas tres horas, ya sea llámese Discovery Channel, ya sea mi History Channel o
llámese el TV y novelas, dediquemos a buscar y darle tiempo a Dios en oración,
porque esos momentos los podemos preparar.
Esos momentos ya son cosas nosotros de dejar lo malo y tomar lo bueno.
Entonces vamos a orar.
Padre, te damos las gracias por tu gran amor y fidelidad.
Te damos las gracias porque tú has estado con nosotros.
Nos estás incentivando a buscar tener momentos
propicios de oración, momentos de comunión.
Queremos asimismo, padre, tomar la diligencia,
la responsabilidad, así como Jesús la tomó aquí.
Vemos, dice que él enseguida hizo que los discípulos se fueran y se levantaran
porque él quería tener un tiempo de oración contigo.
Él fue propicio en proporcionar este tiempo de oración para tenerlo contigo.
Pero también sabemos de que hay entidades y enemigos que nos quieren poner tropiezo
y nos obstaculizan, como aquí se menciona, verdad, padre, en los antónimos de la RAE,
que nos hacen dificultar u obstaculizar para que tengamos momentos propicios.
Y por eso venimos a tu auxilio, a tu ayuda, porque no nos ha sido posible
y necesitamos que tú nos proporciones, que nos sea propicio
estos momentos de oración contigo para que podamos orar.
Te lo pedimos hoy en el nombre de Jesús, porque queremos ser imitadores de
Jesucristo para la avanza de la gloria de tu gracia.
Bendito seas eternamente y para siempre, Dios de Israel, amigo nuestro,
queremos tener nuestros momentos de comunión a solas contigo, para la avanza
de la gloria de tu gracia y porque el tiempo
de la venida de Jesucristo es inminente.
Te agradecemos y queremos estar preparados para su venida, que no ser hallados
dormidos, sino ser hallados en oración, para la avanza
de la gloria de tu gracia en Cristo Jesús, Señor nuestro.
Amén, y amén.
También vamos a orar por aquellas personas que quieran conocer
a Jesús como señor y salvador, y quieran reconciliar con Él.
Dios y Padre, venimos hoy delante de ti para reconocerte como señor y salvador,
y que reconocer y creer que tú resucitaste dentro de los muertos al tercer día,
por el poder de Dios Padre.
También hoy, Señor Jesús, reconocemos nuestros pecados y nuestras faltas,
que hemos hecho lo malo delante de ti y los hombres, y
queremos hoy arrepentirnos y caminar conforme a tu palabra.
Gracias por todo, gracias por morir en la cruz por nosotros y darnos vida,
gracias porque por medio de la cruz nos reconciliaste con Dios Padre, y que tú
eres el único mediador entre Dios y nosotros.
Te lo agradecemos en el nombre de Jesús, y pedimos ser bautizados en agua,
bautizar con tu Espíritu Santo, y participar de la Santa Cena.
En el nombre de tu Hijo Jesucristo.
Amén, y amén.
Ahora vamos a orar por las diferentes necesidades.
Como dice la palabra, mi Dios pues suplirá todas vuestras
necesidades conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús.
Dios y Padre, te agradecemos hoy por la gran bondad y amor que has tenido con
nosotros, gracias por que nos has dado una promesa de que si nos has dado a Jesús no
nos dará juntamente con él todas las cosas.
Por eso hoy pedimos por la llenura del Espíritu Santo, por eso hoy pedimos por
ser ministrados con espíritu de gracia y oración, pedimos hoy sabiduría y
revelación y comprensión espiritual, pedimos hoy Señor por un espíritu de Elías,
y pedimos Señor Jesús para que podamos ceñirnos en justicia para ti.
Pero hoy Señor Jesús también señala maravillas, prodigios y palabra profética,
ya que es necesaria, como dice el 1 Corintios 14, de que si toda la iglesia
profetizara, las personas se convertirían porque les hablarían proféticamente,
pero también hay otras cosas como las sanidades y otras cosas que son
necesarias, no sólo lo pido por este campamento sino por el Cuerpo de Cristo,
para que sea usado para salvación, para con la confirmación de la palabra de
verdad, y también pedimos porque proveas medicina, alimento, refugio, vivienda,
trabajo y otras necesidades que tu pueblo
necesita para que tú seas glorificado y ensalzado.
Pedimos por la vida del huérfano, el anciano y la anciana, el padre y madre
solteros que también necesitan de tu apoyo, de tu
cariño, de tu visitación y tu socorro y tu fortaleza.
Entregamos este tiempo padre para ti.
Pedimos también por la nación de Guatemala, para que sean guardados los
niños de esta nación, para que sean librados del mal, para que sean
adoctrinados en la verdad y no en la mentira, para que todos a una vez te
alaben y te bendigan, porque la alabanza la estableciste los niños y los que maman.
Te pedimos hoy Señor Jesús por todo tu amor y bendición, pedimos hoy que tu
misericordia sea en nosotros y que Guatemala
entre en arrepentimiento y salvación.
Libre Guatemala de todo cartel, de todo terrorismo, de todas las malas y
también padre de cualquier adoctrinamiento que el mundo quiera brindar.
Así que pedimos hoy arrepentimiento para salvación y no
sólo nosotros sino también los países que nos escuchan.
Y también pedimos Señor Jesús por que envíes obreros a
la mies, porque la mies es mucha y los obreros son pocos.
En el nombre de Jesús.
Amén.