Bendiciones amados en Cristo Jesús, yo les bendigo, un fuerte abrazo.
Gracias a Dios por estar aquí con ustedes y yo les bendiga.
Estamos en este tiempo para que tomamos para la oración en comunión.
Hemos venido hablando acerca de propiciar tiempos o momentos de oración con Dios.
Hemos tomado ejemplos de la vida de Jesús y hoy vamos a continuar haciéndolo.
El tema de hoy va a ser propiciando tiempos prolongados de oración.
Cambiemos, hemos hablado de prolongados porque anteriormente lo que hemos hablado,
hemos hablado de propiciar momentos de oración que no necesariamente es lo mismo,
porque un momento es algo que a veces puede ser pequeño o momentáneo.
Por ejemplo, una hora, 20 minutos.
Pero en este caso en particular hablaremos
de propiciar momentos prolongados de oración.
Obviamente hay un ejemplo en Cristo Jesús, o sea, la base de lo cual vamos a hablar
siempre está en la forma de vida de Jesús, de lo que estamos viendo a través de la
lectura, de lo que hemos ya estado estableciendo.
Vamos a orar, Padre en nuestros temas.
Gracias por tu amor, fidelidad, misericordia y tu bella palabra.
Queremos hoy rendirnos delante de ti para poder conocerte más, adorarte más,
bendecirte más y estar en tu presencia y en tu misericordia.
Guíanos para estar cerca de ti, para amarte a ti, para preparar nuestro
corazón para tu venida, saber que tú vienes pronto, saber que tú vienes con tu
galardón, saber que tú buscas, que nosotros te adoremos en espíritu de verdad.
Y ayúdanos hoy, Señor Jesús, a darte la gloria
y la honra, el honor, poder y el alabanza.
Ayúdanos a entender tu palabra, comprender tu palabra, sujetarnos a tu
palabra y que tú seas siempre nuestro socorro y fortaleza.
Ayúdanos, líbranos de todo ataque espiritual, de todo pensamiento altivo y
que nuestro corazón se sujete a tu salvación para el alabanza de la gloria,
de tu gracia en Cristo Jesús.
Amén.
Y amén.
Declaramos que no nosotros, ojiva, no nosotros, sino tu nombre sea la gloria
por tu misericordia, por tu fidelidad, porque tú nos has hecho y no nosotros,
a nosotros mismos.
Y vamos a dar inicio acá en el tema.
Ahí también está.
Ahí está.
Bueno, entonces, como mencionamos, tenemos que, obviamente,
tal vez la palabra propiciar no es tan conocida.
Igual mandra, como hemos hecho últimamente, vamos a la definición de la RAE.
Y también vamos a ir avanzando con lo de Oliver.
Claramente nuestro, uno de nuestros textos base, si no es el único realmente,
es decir, de que hemos venido hablando de esto, que es en este caso particular,
Lucas capítulo 11, versículo 1, dice Aconteció que estando Jesús orando en
cierto lugar, cuando terminó, le dijo uno de sus discípulos.
Señor, enséñanos a orar, así como Juan enseñó también a sus discípulos.
Entonces aquí esto lo hemos usado de base para entender que Jesús tenía una vida de
oración, pero que también enseñaba de la oración, que así como nosotros podemos
aprender de lo que Jesucristo dijo, también
podemos aprender de lo que Jesucristo vivió.
Por eso también Jesús menciona en el caso del padre.
Dice Yo no hago.
Yo hago solo lo que debía hacer a mi padre y digo lo que oí decir de mi padre.
Entonces Jesús también lo que hizo fue ver y oír al padre para poder ejercer,
si lo queremos llamar así, su forma de vida en Cristo.
Así que.
Así que podemos ver nosotros con esto.
Vuelvo, repito, no estamos menospreciando las enseñanzas de Jesús.
Más bien estamos viendo la otra forma, que es ver.
Ya recordemos de que le dice No podemos dejar de decir lo que hemos visto y oído,
es decir, a través de la escritura podemos ver la forma de vida de Jesús y también
oír las enseñanzas de Jesús, por así decirlo.
En este caso en particular nos hemos estado enfocando en lo que Jesús vivió o
lo que Jesús actuó, que podemos aprender también de allí, ver no solamente lo que
le enseñó, que en su momento también lo hablamos, creo yo, que hace creo que hace
como tres años comenzamos a hablar del Padre Nuestro y recorrimos como unas.
Creo que fueron como unas 10 enseñanzas sobre el Padre Nuestro.
En su momento puede ser que volvamos a traerlo en esos tiempos, según la
dirección de Dios, pero lo que quiero entender es
que ahorita no estamos enfocando en la forma de vida.
Ya vimos el caso de Marcos.
Cuando se levanta muy temprano en la mañana.
También el caso de Lucas, cuando vimos de que
Jesús pasó toda la noche en oración en vigilia.
Y ahora estamos viendo este otro caso, que es Mateo capítulo 14 del 22 al 36.
Vamos a leerlo.
Versículo 22.
Enseguida Jesús hizo que los discípulos subieran a
la barca y fueran delante de él a la otra orilla.
Mientras él despedía a la multitud.
23.
Después de despedir a la multitud, subió al monte a solas para orar.
Y al anochecer estaba allí solo.
24.
Pero la barca ya estaba muy lejos de tierra y era
azotada por las olas porque el viento era contrario.
25.
A la cuarta vigilia de la noche.
De 3 a.m.
a 6 a.m.
Jesús vino a ellos andando sobre el mar.
26.
Y los discípulos, al ver a Jesús andar sobre el mar, se turbaron y decían,
es un fantasma.
Y de miedo se pusieron a gritar.
27.
Pero enseguida Jesús les dijo, tengan ánimo, soy yo, no teman.
28.
Y Pedro le respondió, Señor, si eres tú, mándame que vaya a ti sobre las aguas.
29.
Ven, le dijo Jesús.
Y descendiendo Pedro de la barca, caminó sobre las aguas y fue hacia Jesús.
30.
Pero viendo la fuerza del viento, tuvo miedo y empezando a hundirse,
gritó, Señor, sálvame.
31.
Al instante Jesús extendió la mano, los sostuvo y le dijo, hombre de poca fe,
¿por qué dudaste?
32.
Cuando ellos subieron a la barca, el viento se calmó.
33.
Entonces los que estaban en la barca lo adoraron, diciendo, en verdad,
eres hijo de Dios.
34.
Terminaba la travesía.
Terminaba la travesía, bajaron a tierra de Genezaret.
35.
Y cuando los hombres de aquel lugar reconocieron a Jesús, enviaron a decirlo
por toda aquella región de alrededor y le trajeron todos los que tenían algún mal.
36.
Y le rogaron que les dejara tocar siquiera el borde de
su manto y todos los que lo tocaban quedaban curados.
Muy bien.
Entonces hemos estado hablando en este en este apartamento que prácticamente Jesús
en este escenario, lo que él está haciendo es.
Provocando, por así decirlo, su tiempo para orar, no necesariamente fue que algo
extraordinario pasó o sumamente milagroso para que él tuviera espacio para orar,
porque creo que a veces nosotros consideramos cuando a veces se habla mucho
el Espíritu Santo como que el Espíritu Santo nos tiene que cargar, llevar al
lugar de oración, ponernos de rodillas y que
él mismo se encargue de hablar por nosotros.
Que no estoy diciendo que no pueda pasar, porque claramente a veces, como dice la
palabra, que el Espíritu impulsó a Jesús al desierto y él estuvo en comunión 40
días, así como también Moisés sube al monte Sinaí y estuvo con Dios.
Entiendo que el Espíritu Santo puede impulsar y prepararlo en los momentos para
que uno pueda orar, pero aquí no estamos hablando de esto.
O sea, no estamos hablando como que Dios preparó todo para que prácticamente
alguien cediera a una oración, sino que aquí Jesús lo está provocando.
Por eso que Jesús dice enseguida hizo que los discípulos subieran a la barca.
No dice necesariamente que el Espíritu Santo los tomó a ellos y que ellos se
adelantaron, sino que Jesús lo está haciendo.
Jesús dice, miren, súbanse rápido a la barca, adelántense.
Y también dijo, miren, ahorita voy a despedir yo a la multitud.
Entonces todo esto lo está haciendo con diligencia.
Jesús es como cuando uno tiene que hacer, nos pasa a nosotros cuando tenemos mucho
que hacer y uno trata de hacer las cosas rápido porque tenemos que hacer.
Hay cosas que tenemos que hacer que son importantes
o que tal vez uno tal vez va tarde a hacer algo.
Entonces uno hace uso de diligencia, hacer las cosas rápido y despedir a la
gente porque tiene que hacer otras cosas o porque tenemos a veces un...
en inglés dirían es que tenemos un calendario.
Tenemos un cierto cronograma que seguir a veces.
Entonces por eso queremos hacer las cosas rápido.
Entonces en este caso Jesús está haciendo lo mismo.
Enseguida esta palabra enseguida ya nos está demostrando una cuestión de rapidez,
de diligencia.
Enseguida Jesús hizo que los discípulos subieran a la barca y fueran delante él a
la otra orilla mientras él despedía a la multitud.
Dice después de despedir a la multitud, subió al monte a solas.
Entonces si nos damos cuenta y lo que hemos estado
hablando aquí es de que Jesús lo está provocando.
Jesús está provocando ese momento porque él sabe que necesita tiempo para orar.
Él sabe que le es necesario orar.
Porque como hemos visto ahora, Jesús se podía muy bien haber subido.
O sea, por ejemplo, decir, miren, ya terminamos con esto.
Nos vamos a subir a la barca.
Nos vemos a la próxima.
Jesús se sube a la barca con sus discípulos y se van a la otra orilla.
O sea, Jesús no hubiera podido hacer eso, no?
Inclusive hay un hay un caso claramente, creo que también en los evangelios,
donde dice que cuando Jesús vio que sus discípulos estaban muy ocupados,
dice que los toma a solas y se los lleva juntamente
con ellos a solas para que pudieran descansar.
Pero aquí no se ve eso.
Aquí está diciendo que claramente los sube y dice adelántense.
Entonces la pregunta sería entonces por qué
Jesús está haciendo esto con tanta diligencia?
Por qué Jesús está moviendo las cosas para que las personas, para que puedan
prácticamente adelantarse y él pueda tener su momento a solas?
Es para que él pudiera estar en comunión con su padre.
O si no, qué sentido tendría que le dijeran que
se fuera prácticamente y que se adelantaran?
Y eso nos lleva a ver que Jesús busca constantemente
tener una comunión con su padre celestial.
Hay otros pasajes que también lo demuestran, verdad?
Claramente hay otro pasaje que dice que Jesús con frecuencia se apartaba a orar.
Que también creo que hablaremos esta vez en su momento de ese pasaje, pero también
hemos visto en Marcos cuando dice que se levanta muy de mañana para estar muy de
mañana preparándose con el padre y también otro pasaje dice que pasa toda la noche en
oración, pero también bajo ese sentido de comunión con Dios, también Jesús entendía
su responsabilidad en la labor, si lo queremos llamar así,
de ministerial o en el hecho de predicar el Evangelio.
Porque recordemos de que Jesús no era como nosotros ahora, que en mi caso particular,
obviamente yo cada semana estoy transmitiendo aquí en vivo en YouTube o
algunos otros personas que hacen cada domingo una predicación, sino que Jesús
estaba prácticamente 24 7 predicando, enseñando, sanando, etcétera.
Día tras día.
No es como que alguien diga bueno, a ver qué predico.
Voy a hacer mi bosquejito o mi estructura, voy a revisar el griego y hebreo.
No tenía necesariamente esa esta misma cuestión de que vamos a preparar un tema
para una semana, pararlo el domingo y Jesús claramente entendía también de que
no podía hacer esta labor en el Evangelio si él no tenía el poder de Dios también.
Por eso vemos que cada vez que vemos el caso de por ejemplo
de Marcos uno cuando se levanta muy de mañana o el caso.
Cuando vimos Lucas que él pasa toda la noche orando.
O en este caso en particular, también no solo hace referencia a su comunión con
Dios, sino que también lo que pasa después de eso marca una cuestión sobre un acto
importante, por ejemplo, en el caso de Marcos, cuando lo grato a la mañana y le
llegan a buscar los discípulos y se miran, te están buscando.
Y Jesús dijo sí, vamos aquí a ciudad, porque es
necesario que yo predique el Evangelio y sanemos allí.
Cuando vemos el caso Lucas, vimos que en el caso que va relacionado a Mateo 9.
Él venía a sanar y liberar personas y apacentarlas.
Jesús ora toda la noche y luego de eso selecciona a 12
apóstoles para que estén con él y para enviarlos a predicar.
Y en este caso no es la excepción.
Él también después de la oración sabe que tiene que ir a otra región y en esa otra
región tiene que ir a predicar, sanar, liberar y enseñar.
O sea, Jesús entendía lo que él tenía que hacer y su responsabilidad.
Por eso que él mismo dijo si yo por el dedo de Dios hecho fuera los demonios,
el reino de los cielos acercado a vosotros.
Él entendía que tenía una comunión, pero también se lo podemos llamar así.
Necesitaba la gloria del padre y hacer las cosas conforme a la dirección del padre.
Porque recordemos de que obviamente Jesús también recibía
las instrucciones del padre de qué es lo que tenía que hacer.
Entonces él sabía la importancia que necesitaba
tanto en comunión como una labor con Dios.
En lo que conocemos como ministerio.
Hemos hablado de eso en su momento cuando en el libro de Jeremías,
creo que es 23 21 o 21 23, que a veces me confundo con eso.
Dice si ellos hubieran estado en mi secreto, le hubiera
hubieran hecho oír mis palabras y se hubieran convertido a mí.
Y en el versículo anterior dice y ellos corrían y profetizaban y nadie los envió.
Pero si hubieran estado en mi secreto, yo le hubiera hecho oír mis palabras.
Y ellos se hubieran convertido.
Entonces, que quiera entender que Jesús estaba
buscando el secreto con el padre, Jesús no solo hizo.
Bueno, yo soy hijo de Dios.
Vamos a hacer esto y lo otro y listo.
Sino que él entendía que tenía que estar en la comunión
con el padre y recibir la instrucción del padre.
Y muchas cosas que obviamente no nos no nos lo están mostrando.
Pero lo que quiero entender de que él estaba provocando estos tiempos y por esa
razón es la palabra propiciar de lo que vamos a leer acá.
Dice propiciar, favorecer que algo acontezca o se realice.
Palabras similares favorecer, ayudar, posibilitar, respaldar, impulsar,
beneficiar, predisponer, coadyuvar, patrocinar, acuerpar.
También el punto dos dice que es ablandar, aplacar la
ira de alguien haciéndolo favorable, benigno y propicio.
Son dos cosas muy diferentes, pero por eso que a veces habla el propiciatorio.
Pero aquí el que nos compete o que nos estamos enfocando
nos es favorecer que algo acontezca o se realice.
Como mencionamos aquí, ayudar, posibilitar.
¿Qué está haciendo Jesús?
Favoreciendo para que el acto de la oración y la comunión lo pueda realizar.
Está por así mencionarlo.
Haciendo todo lo necesario para que se des el momento.
Ahora, cuando regresamos aquí también a ver.
Esta parte dice aquí la siguiente manera y se subió al monte a solas para orar y al
anochecer estaba allí solo, es decir, que esto podía haberse
hecho a la tarde o simplemente tal vez por así decirlo.
Creció cuatro o cinco de la tarde y él se quedó
orando y llegó a las anochecer a las seis.
Luego, aquí menciona en el versículo 25, si a la
cuarta vigilia de la noche a las tres a seis a.m.
Jesús vino a ellos andando sobre el mar.
Entonces aquí nos dice que al anochecer.
Y luego nos dice que eran las 13 de la cuarta vigilia, que es entre 6 y 6,
pero 3 a.m.
y 6 a.m.
¿Qué quiere decir?
De que Jesús posiblemente puede haber comenzado a las 6 p.m.
a orar o antes, no sé, y concluyó casi a la cuarta vigilia.
O sea que eso fue un momento muy extenso de oración y de comunión.
O sea, no fue como una situación.
Bueno, ahora a mí poquito, porque obviamente o por lo menos en lo que yo
entiendo, si yo le digo a la gente, mire, adelántense.
Yo considero a veces pues de que a veces uno dice, bueno, voy a orar uno mis 20
minutos o una media hora y luego yo los alcanzo para no tener mucha distancia.
Pero que venga alguien y que digo, mira, adelántense
y la otra persona se lance casi ocho horas.
Por así mencionarlo, pues no es como que en común o normal, verdad?
O por lo menos en mi mente.
Entonces, qué quiere decir esto?
Que Jesús se tomó realmente el tiempo necesario para estar delante del padre y
para tener su comunión y algunas otras cosas que no entendemos.
Pero si nos estamos viendo, que es un tiempo prolongado, porque obviamente en
anteriores reuniones estábamos hablando de momentos, es decir, que obviamente
nosotros en nuestra vida muy ocupada, claramente que tampoco es sucesión a la
gente, que una forma de regaño, porque sabemos de que hay personas que son
padres que se levantan a las siete, tal vez a las
seis, cinco de la mañana porque les toca tráfico.
Llegan a las tres, a las siete y media al trabajo.
Tienen media hora para desayunar.
A las ocho comienzan a trabajar.
Termina su turno a las seis por el tráfico.
Llegan tal vez a las ocho, ocho y media a la casa.
Cenan medio, hacen algo y se que van a dormir.
Eso es un tiempo es muy apretado.
Pero también hemos hablado de que hay momentos que uno puede tomar o buscar
hacer en esos lapsos de tiempo para aprovechar estar
en una comunión con Dios en diferentes aspectos.
Y por eso hablábamos en su momento de momentos, porque abrimos espacios,
buscamos la manera para crear esos espacios pequeños, por así decirlo,
para tener comunión con Dios, ya sea una hora, media hora, veinte minutos.
Estar atento y buscar disponerlo para hacerlo.
Pero el caso de hoy es diferente porque estamos hablando de generar o provocar
momentos extensos para estar en comunión con Dios, que obviamente va a ser muy
diferente a buscar solo momentos pequeños, porque a veces nosotros cuando vamos
comenzando el evangelio nos acostumbramos a veces a orar cinco minutos, o diez
minutos, veinte minutos y a veces hasta nos podemos sentir satisfechos.
Pero realmente ya cuando uno comienza a buscar más, ya hay una gran necesidad
interna de querer pasar más tiempo con Cristo.
Pero obviamente hay cosas que también tenemos que hacer en el día a día,
pero también tenemos que nosotros buscar preparar estos tiempos extensos,
porque obviamente el refrigerio que vamos a tener va a ser muy bonito ahora.
Es por ejemplo, cuando uno tiene trabajo, regularmente uno tiene lo que son el
sábado y el domingo, aparentemente para descansar, y a veces puede ser que algunos
trabajen sábado o mediodía y tienen del sábado y mediodía al
final del sábado y el domingo para aparentemente descansar.
Pero vemos que también de que nos dan vacaciones para que en estas vacaciones
recuperemos fuerzas, que no es lo mismo recuperar la fuerza una semana a que uno
tenga un tiempo extenso, en este caso unas vacaciones de una
semana, 15 días o un mes, para que uno pueda recuperar fuerzas.
No, no es lo mismo una este tipo de satisfacción en
vacaciones de una 15 días o un mes a tener un medio.
Por así decirlo, medias vacaciones que ni siquiera son del todo vacaciones,
porque puede ser que la esposa o el los hijos le exijan al varón que lo saquen
a pasear, que lo lleven a tal lado, que lo saquen de compras, aunque sea
prácticamente descanso, pero el papá tiene que manejar, tiene que acompañar a las
personas, tal vez ayudar a sus hijos en los estudios.
Entonces, quiera que no, no es tan descanso.
Pero lo que quiero resaltar con esto está de que también nosotros tenemos que buscar
no solamente tener estos tiempos con días continuos que pueden ser de una hora o
media hora, que lo usamos para la oración y la lectura, que es necesario porque lo
necesitamos, pero también buscar tener momentos prolongados de comunión,
no bajo el sentido de ir a la iglesia, porque
alguien hermano, pero ya voy dos horas a la iglesia.
Qué más quiere?
No estoy hablando del sentido de la iglesia como tal, porque si vemos desde
esta perspectiva, en el caso de Jesús, él ya estaba con los apóstoles y con la gente.
Prácticamente ya venía congregado.
Ella se había congregado y había predicado y había estado con las personas que habían
estado en esta comunión o como iglesia, iglesia.
Pero él busca a solas estar con Dios en un largo tiempo de comunión.
Porque obviamente no es lo mismo tener una hora de
comunión con Dios a tener hasta cinco horas de comunión.
Por lo menos las personas que han experimentado la comunión con Dios en
cercanía, no necesariamente sólo con ayuno, porque cuando
ellos quieren buscar mucho a Dios, sólo quiere meter el ayuno.
Pero estamos hablando de que uno venga y dedique tiempo a Dios en comunión,
porque no va a ser lo mismo estar una hora, 20 minutos a tener unas cinco horas
y que nosotros no sólo lo tengamos, sino que dispongamos el corazón para hacerlo.
Por eso hemos hablado en su momento a veces de la disposición del corazón,
disponer tiempo para eso.
Ya estar pensando que lo vamos a tener es como cuando uno va a salir de vacaciones,
dice Bueno, me voy de viaje o voy a visitar a mis padres, uno comienza a
planificar, a disponerse, a saber qué hacer en vacaciones para poder aprovechar
las vacaciones y sacarle todo el, como dicen por ahí, todo el jugo.
Pues igual es en este caso.
Necesitamos ver la manera de preparar eso tiempo y alguien dirá
bueno, pero usted que quiere que agarre cinco horas diarias?
No estoy diciendo eso.
Lo que quiero entender es de que también podemos buscar nosotros.
No necesariamente no, no solamente se puede hacer semanal, puede hacerse
quincenal o mensual, buscar tener más tiempo con Dios dedicado, porque
obviamente va a cambiar las cosas, va a cambiar la perspectiva y no
únicamente por así mencionarlo o inclusive puede ser cada seis meses.
Por qué?
Porque eso va a generar muchas cosas en nosotros y claramente aquel que aquella
persona que ha experimentado tiempos dedicados y tiempos muy
prolongados con Dios va a ver los cambios que eso implica.
Pero también es de que la persona dispone al corazón, porque como mencionamos en
este caso, a las vacaciones de alguien se va a tener mis vacaciones.
No planifica nada, nada.
Ya se le fue el tiempo, ya se le fue su tiempo de vacaciones.
Ya no terminó disfrutándolas.
Tal vez hizo muchos quehaceres y no tuvo realmente un tiempo
de dedicación de las cosas para aprovechar bien sus vacaciones.
Igual pasa a veces en los tiempos que tenemos con Dios.
Cuando uno dedica tiempo a la comunión con Dios y un tiempo
extenso, eso genera cambios muy importantes y muy valorables.
En mi caso particular, en mi experiencia, cuando yo estaba en la universidad,
como también estuve un poquito atrasado, quería
sacar cursos de vacaciones y otras cosas.
Y a veces mi padre me decía, mire, no, no, no, mejor descansa.
Usted está como saturado, ya no va a rendir mejor.
Mejor descansa.
Y me convencía porque yo quería seguir estudiando y decir,
no, papá, mire, me estoy atrasado, yo quiero hacerlo.
Dice, no, descansa.
Me convencía, descansaba.
Y como en ese tiempo ya era creyente.
A veces me dedicaba prácticamente a ese tiempo de vacaciones a dárselo al Señor.
Y siempre que yo le dedicaba ese tiempo extenso, que a veces no era ni siquiera un
mes, eran como tres semanas, siempre pasaba algo, cambiaba mi vida radicalmente.
Entonces, ¿qué quiero entender con esto?
En este caso en particular, nosotros podemos ver la manera de propiciar tiempos
extensos, no solo tiempos de día a día, sino que tiempos extensos puede ser
mensual, semanal o qué sé yo, cada seis meses, tres meses.
Porque tampoco quiero enciclar a alguien, ¿verdad?
Porque cada quien conoce sus días y sus vidas.
Pero sí es importante que lo hagamos y que también veamos la manera de hacerlo,
prepararlo.
Y menciono esto porque claramente también en la Biblia hay un ejemplo de esta parte
en el caso de Éxodo, capítulo 16, de 21 a 23.
Lo que nosotros conocemos como el Shabbat o el
día sábado que Dios dejó como el día de reposo.
Ellos tenían que hacer prácticamente eso.
Ellos tenían que dar un día completo a Dios para que ellos pudieran estar con Dios.
Ese prácticamente era parte de la ley.
Con esto no quiero decir que nosotros agarramos un Shabbat diario, que agarramos
un día sábado, porque claramente también en los horarios que cada uno de nosotros
tenemos, hay personas que tal vez les toca trabajar sábado
y domingo y tal vez su día de descanso es el día lunes.
Pero pueden planificar ese día de descanso lunes para estar un buen tiempo con Dios.
No solamente como mencionamos una media hora, una hora que a veces nos toca
hacerlo diario, sino que también uno puede decir bueno,
tengo mi día lunes de descanso, no tengo mucho que hacer.
Voy a agarrar unas mis cinco horas con Dios.
¿Por qué?
¿Por qué?
¿Qué va a ser uno a estar acostado todo el día durmiendo en la cama?
Como hay unas cuestiones que a veces no muy me ha gustado de algunas personas,
cuando dicen mira que te gusta hacer y dicen uno dormir.
¿Qué va a ser uno durmiendo?
A veces tanto tiempo.
Entonces hay personas que dedican su tiempo de descanso a dormir todo el día.
Algunos otros a ver películas o hacer muchas cosas.
Digo, pero por qué no lo usamos mejor para tener tiempos muy dedicados con Dios y que
no solo nos va a ayudar a tener una bella comunión con él, sino que inclusive nos va
a ayudar para toda la semana, porque obviamente entramos a otro ciclo.
Entonces en el día de reposo aquí dice éxodo 16 22 a 23 versículo 22.
En el sexto día recogieron doble porción de alimento, unos 4 litros para cada uno.
Y cuando todos los jefes de la congregación
vinieron y se lo hicieron saber a Moisés 23.
Esto es lo que ha dicho el señor.
Le respondió mañana día reposo, día reposo consagrado al señor.
Cuesan lo que han de cocer y hiervan lo que han de
hervir y todo lo que sobre guárdenlo para mañana.
Entonces aquí ya estamos mencionando que es algo que nosotros decimos cuando la
persona leyó éxodo, se han dado cuenta de que Dios mandaba maná del cielo.
Entonces cuando Dios mandaba maná del
cielo, estaba educando a la persona también.
Verdad, porque le está diciendo que todos los días se levantaran a recoger su maná
del cielo y que dice que cada quien agarraba según su necesidad.
Es decir, que si una persona tenía, por ejemplo, una gran casa como de 10
personas y salía a recoger todo lo que recogía, no sobraba.
Y había otras personas que tal vez tenían poco y eso que recogían poco no sobraba.
O sea, a quien salía por así lo satisfecho.
Pero esa era una situación diaria o en pocas palabras.
Y nosotros tenemos que agarrar espacio para buscar a Dios de manera diaria para
tener un alimento espiritual, una fortaleza espiritual,
pero luego en dice que el día viernes, por así decirlo.
Porque no necesariamente ellos medían en el caso de lunes, martes, miércoles,
viernes, porque no, no, eso no existía el primer día, el segundo
día, el tercer día, el cuarto día, el cinco día, el sexto día.
Así se manejaban ellos.
Es como el inglés y el español no se maneja así.
En el español e inglés se maneja bajo, no sé si son dioses o planetas,
no sé cómo se llaman los días que nosotros tenemos.
Son astros, pues es el lunes de la luna,
martes el... Creo que es un dios y etcétera.
Pero por ejemplo, en el portugués ellos hablan como el
segundo día, el tercer día, el cuarto día, el quinto día.
Sólo que le dicen, por ejemplo, segunda feira, tercera feira, cuarta feira
y ya después entra el sábado, que es el día de descanso y el domingo.
Entonces, ¿qué quiero decir con esto?
El día viernes o el sexto día Dios envía una porción doble.
¿Cuál era la idea de la porción doble?
La idea era que ellos el día sábado Dios no iba a enviar el maná.
Porque ese día lo tenían que dedicar para Dios.
Yo lo que iba a hacer es enviar una porción doble el día viernes o el sexto
día para que ellos prepararan comida para ese día y para el día que viene,
para que el día que viene, que era el día sábado, ellos no prepararan alimento.
Ellos no se levantan.
Primero, uno, no se levantaran a traer maná, no cocinaran,
porque es un tiempo prácticamente que se pierde.
O sea, las personas que cocinan o por lo menos en lo que un poquito que yo sé de
cocinar, sabemos de que a veces lleva tiempo.
Más o menos cuando uno hace fideítos, pues a veces pasa.
Uno va a revisar la olla, a ver si se coció bien y lleva tiempo.
Más aún, pues otras personas que ya tienen mayor experiencia
en cocinar, que pueden durar hasta dos horas cocinando.
Y para después servirlo y que a veces uno se lo coma en 15 minutos.
Pero lo que quiero entender es que es un tiempo extenso que se están dedicando en
eso y Dios no quería que esas dos horas, por así decirlo, como dando un ejemplo,
del día sábado se dedicaran ellos a estar cocinando, a estar sirviendo y etcétera.
Porque obviamente son tres, si lo queremos llamar así como ahora, desayuno,
almuerzo y cena, sino que eso se diera para que la consagración a Dios.
Entonces dice Dios, miren, le voy a enviar el doble el día sábado.
Y el día, perdón, el día viernes y el día viernes
tienen que hacer lo de este día y lo del siguiente.
Para que el día sábado ustedes no hagan eso, sino que lo hagan el día viernes.
O sea que implicaba, por así decirlo, el día
viernes hasta cierto punto, un doble esfuerzo.
Pero era este doble esfuerzo era necesario para que
el siguiente día fuera dedicado completamente a Dios.
Entonces, esto nos está explicando a nosotros
prácticamente que esto es un ejemplo que tenemos que tomar.
No estoy mencionando que uno agarre el día sábado.
Lo que quiero entender es que uno puede agarrar el principio para entender que
puede ser que hay ciertos días que uno puede decir, bueno, este día voy a buscar
dárselo a todo el Señor, porque me está se está presentando la oportunidad.
Pero obviamente tengo que hacer tal vez el doble en este día o en esta semana para
que yo tenga más tiempo de comunión el día viernes, sábado, domingo.
Qué sé yo qué otro día se nos puede presentar, verdad?
Porque así voy a aprovechar todo lo que tengo para Dios,
porque realmente será parte de lo que era el día de Shabbat.
O el día de reposo.
Esa era la intención, esa era la idea y es lo mismo que Dios le está diciendo.
Miren, van a tener que esforzarse más el día viernes,
pero el siguiente día tiene que ser dedicado a mí.
Y claramente era todo un día.
No era sólo una par de horitas.
No era así como que bueno, vamos a cantar un
poquito a Dios y luego vamos a ver una mi película.
No la idea de que fuera dedicado a Dios.
Esa es la idea del día de reposo.
Inclusive acá en el libro de Isaías también lo menciona.
Dice Isaías 51 51.
Versículo 13 al versículo 14.
Dice así Si por causa del día de reposo apartas tu pie para no hacer lo que te
plazca en mi día santo y llamas al día de reposo delicia al día santo del señor
honorable y lo honras no siguiendo tus caminos, ni buscando tu placer,
ni hablando de tus propios asuntos.
Entonces te deleitarás en el señor y yo te haré cabalgar sobre las alturas de la
tierra y te alimentaré con la heredad de tu padre Jacob.
Porque la boca del señor ha hablado.
Entonces, si nos damos cuenta de que estaba pasando, ellos venían y bueno,
sí, yo dije que descansemos el día sábado y ellos se ponían a hacer todos sus labores.
Pero ya cuando venía el día sábado, se ponían a jugar.
Qué sé yo, que no sé los juegos de ese tiempo.
Se ponía.
Bueno, jugamos unas damas.
Juguemos una partida de ajedrez.
Vamos a ver una película.
Pero el pero el día en la mañana es culto.
Por la tarde ya podemos hacer todo eso.
No era así, verdad?
Entonces ellos estaban como que dedicando a hacer lo que ellos querían en sus
deleites, placeres y demás, pero el día en la mañana es culto.
Pues se pone un ejemplo claramente de este tiempo.
Pero realmente lo que Dios quería que fuera un tiempo dedicado y prolongado,
porque obviamente agarraron un tiempo de todo un día, es un tiempo prolongado,
no es un momento de media hora, es un momento, una hora, es un tiempo que
claramente se preparó de antemano o se propició
para que se tuviera este tiempo prolongado.
Pero la idea no es de que uno haga lo que uno quiera en ese tiempo, sino que la idea
de que uno lo pueda consagrar al señor, porque así va a tener un deleite con el
señor, va a tener una suministración del espíritu de Dios y algo muy importante,
pues porque claramente como mencioné, no es lo mismo orar una hora a orar cinco horas.
No es lo mismo, o sea, se percibe diferente.
Era inclusive yo hace años.
Me recuerdo que fue una de las primeras veces
que creo que alcancé a orar cinco horas.
Yo a la tercera hora decía yo, ¿por qué yo no he entendido que tengo que orar más?
Porque obviamente cuando uno está orando, uno siente la
belleza de la presencia de Dios cuando uno está orando.
Yo a las tres horas decía, ¿pero por qué no me
incentivaron mucho más en la iglesia a orar más?
Porque esta belleza que yo siento ya después de orar
tres horas, ¿por qué no la sentí cuando oraba una?
¿Por qué no me impulsaron más o me dijeron más que yo orara en intimidad?
Y como que en una situación como que esto tan
bello que tengo, ¿por qué no lo experimente antes?
Algo así como que un poquito entre molesto y agradecido por lo que estaba
experimentando, porque si ya no es lo mismo que yo orar una hora, que yo esté a
las tres horas o las cuatro horas y yo diga, hasta se
siente uno motivado para después querer seguir haciéndolo.
Y es por eso, ¿verdad?
Porque obviamente como uno se está dando un extenso tiempo para disfrutar,
para estar en la presencia del señor, para entrar en esos deleites.
Obviamente uno quiere más, pues ya no, ya no le, ya no le satisface a uno.
Solo estar un breve momento es como obviamente en algunas congregaciones que a
veces dan dos, tres, cuatro cultos o cuatro servicios.
No sé cómo ser en otros países.
Y obviamente a veces uno ya no le satisface solo estar en un culto.
Ya no solo son dos horas y uno dice, bueno, me voy
a me voy a meter al otro culto y otras dos horas.
Y después uno hasta la tercero o cuarto culto, ¿verdad?
Ya todavía no le dan a uno las fuerzas ni para danzar o para cantar.
Pero uno quiere estar ahí porque uno quiere más de la presencia del señor, ¿verdad?
Algunos pueden llegar solo a la iglesia.
Ah, sí, ya, mucho a la iglesia y se regresan a su casa, pues.
Pero cuando uno ya se entrega y cuando Dios obra en la vida de uno, uno quiere
más y quiere estar más tiempo y sabe que uno tiene que preparar ese tiempo,
pues, porque en mi caso particular, a veces
también me pasaba cuando estaba en la universidad.
Decía yo tengo que entregar el proyecto el día lunes, pero quiero ir a la iglesia.
Entonces, aunque me desvele y me ponía a hacer todo con tal de terminar todo para
que yo estuviera tranquilo el día domingo, para que esté todo el día en la iglesia en
ese momento, para yo el día lunes ya estar entregado todo.
Entonces, obviamente va a requerir cierto esfuerzo.
Ahora alguien dirá, hermano, pero eso ya no es gracia, hermano.
Eso no es gracia porque la gracia no involucra su esfuerzo.
Es un error cuando uno habla de la gracia.
Gracias significa que Dios ya nos dio las cosas, pero hay que esforzarse.
Por eso le dicen a Josué, esfuérzate y ser valiente.
O sea que él no estaba en la gracia.
Pero bien está la gracia, porque Dios le dijo, mira, yo
te di todas estas tierras por posesión tuya, para ti son.
Pero yo te pido que te esfuerces y que las tomes.
Ahí ya estaba implícita la gracia.
No utilizó necesariamente la palabra gracia, porque gracia significa un regalo.
Entonces Dios ya le había regalado, si lo
que vamos a llamar así, todas esas naciones.
Él tenía que ir y conquistarlas.
¿Por qué digo esto?
Porque también creo que no estoy mal si fue a Josué que Dios le dice, pero yo no
te daré la tierra, los Moabitas, porque yo se las prometí a ellos.
Es decir, que por más que se pudiera esforzar a Josué para tomar la tierra,
los Moabitas no lo iba a poder hacer porque Dios no había dado la gracia para eso.
Entonces, ¿qué quiere decir esto?
De que hay cosas de que Dios ya nos provee.
O sea, Dios ya nos dio muchas situaciones,
pero que a veces nosotros debemos esforzarnos.
Por eso puse el caso acá del Shabbat, que ellos tenían que cocinar, pero tenía
que ir a traer el doble y cocinar el doble y preparar otras cosas para poder tener
este tiempo para comunión entregada hacia Dios.
No para decir, ah, qué calidad.
Ahora vamos a ir a los niños a la playa a hacer esto y lo otro,
sino que la idea es tenemos que estar en presencia de Dios.
No necesariamente vuelvo y repito que vayamos al culto, que ya cumplí con las
dos horas de mi culto del domingo, sino que hablamos de una entrega dedicada
porque obviamente sabemos la ternura, el amor, el cariño, inclusive lo que Dios
nos puede hablar a nosotros durante la semana.
¿Por qué?
Porque es necesario.
Nosotros no sabemos lo que puede pasar en la semana.
Y no solo hablemos del sentido de los problemas que pueden presentarse,
sino también hablemos bajo el sentido de las bellezas que pueden pasar,
como poder predicarle a alguien en la semana.
O puede que sí, otra vez que recibir una enseñanza de parte de Dios valorable,
que por eso Dios quiere primero preparar nuestro corazón, edificarnos para que
podamos recibir esa enseñanza, porque a veces Dios no nos puede
enseñar algo porque no tenemos la capacidad de recibirlo.
Y esto no lo digo yo, porque alguien era hermano.
Usted está inventando eso en el libro, en el Evangelio.
Y es donde más lo muestra, aunque podemos citar, por
ejemplo, casos como el Hebreo 5, cuando dice Miren ustedes.
Les tengo que explicar otra vez lo nuevo y porque esto no lo están entendiendo o como
también Pedro dice acerca de Pablo, dice por la sabiduría que Dios le dio a
Pablo, algunas cosas son difíciles de entender, sino que el que más habló de ese
sentido fue Jesús, aunque también Primero Corintios, creo que es capítulo 13.
Yo he querido hablarles como espirituales, pero me
doy cuenta que les tengo que hablar como carnales.
Pero cuando vemos el caso de Jesús, Jesús dice si no creen a las cosas que son
terrenales, cómo me creerán si les hablo las espirituales?
También Jesús les dijo a los apóstoles tengo muchas cosas que deciros,
pero hasta el momento no la pueden soportar.
Jesús también dice en otro pasaje, dice Jesús les
hablaba a cada uno según cada uno podía recibir.
Entonces, cuando uno a veces entrega una comunión dedicada, es una manera de
preparar el corazón, preparar nuestro ser espiritual para que Dios nos pueda brindar
de su conocimiento y de su sabiduría, porque como lo hemos hablado en otros
momentos, la revelación o el entendimiento, la doctrina u otras cosas
no es una cuestión solamente de como que uno leyera un entretenimiento,
sino que eso es una responsabilidad, una responsabilidad
que se tiene que trasladar a otras personas.
Y menciono esto por el caso del libro de Habacuc.
En el libro de Habacuc dice, aunque algunas Biblias dicen, por ejemplo,
la profecía que recibió en visión el profeta Habacuc.
Algunas Biblias dicen eso, pero en la Biblia inglés King James, inclusive en el
original, inclusive creo que también la reina valera antigua
dice la carga que recibió el profeta Habacuc en visión.
Entonces ahí está hablando que él recibió una carga,
pero algunas otras lo muestran como una profecía.
Entonces nos da a entender a nosotros que una doctrina, una revelación, una
enseñanza no es sólo dar información, sino que es brindar, por lo menos yo lo
digo de esta manera, brindar una responsabilidad,
porque esta revelación no me la voy a quedar yo.
Yo la tengo que vivir, pero también darla a conocer.
Esta enseñanza que yo recibí no sólo tengo que recibir yo y vivirla yo, sino que
también tengo que aprender a enseñar esto que Dios me ha dado, aprenderla bien.
Entonces, si nos vemos desde esa línea, por eso que hay momentos que tenemos que
estar dedicados a la oración, por lo que Dios nos va a dar a nosotros, por lo que
nos va a purificar, sanar, y etcétera, que es
inclusive cuando uno ve las cuestiones médicas.
Hay cuestiones, operaciones que son bien rápidas y sencillas.
Por ejemplo, a mí creo que me ha salido, no sé si un quiste en la cabeza,
algo hace años, que me recuerdo que fue bien interesante porque me pusieron ahí
porque me ha salido no sé qué era, una protuberancia, no
sé qué era en la cabeza, la verdad no me acuerdo qué era.
Y recuerdo que me llevaron a una sala y había un montón de médicos, pues ahí va de
verme y lo único que hizo el médico fue
colocarme un spray y eso hizo que se cayera.
Y yo dije ya, ya pasó, ya me dijo OK, gracias y me fui.
Pero es muy diferente que alguien reciba una operación a corazón abierto y que a
veces se ve, cuando uno ve estas documentales o películas de que a veces el
médico prácticamente a veces tarda hasta ocho horas en una operación para que la
persona pueda ser sanada de algo en su corazón.
Que el médico tiene que dar un buen tiempo que no es de la noche a la mañana o a
veces que las operaciones que se realizan y pueden ser, por ejemplo, tres horas.
En diferentes áreas, por ejemplo, con una persona, tal vez tiene una
quemadura o tal vez tiene una situación que por algún accidente, una persona dañó
su rostro, su cuerpo y tienen que realizar una cirugía plástica bajo el sentido.
No, no solamente tal vez con el sentido de belleza, sino en el
sentido de que tienen que restaurar esa área por el accidente.
Obviamente, o sea, es una situación que tienen que hacer no por vanidad,
sino porque necesario a veces tienen que hacer eso en fases
y no necesariamente va a durar media hora, 15 minutos.
Puede durar hasta dos, tres horas y luego ya que eso haya sanado, tratan la otra
parte por otras tres horas y luego otra vez.
Entonces, ¿qué quiero entender con esto?
Pasa lo mismo a veces en nuestra comunión con Dios.
A veces Dios quiero liberarnos, sanarnos, operar en nuestras vidas,
pero Él necesita que estemos en un tiempo dedicado con Él porque Él tiene que
suministrarnos lo necesario y todo lo que Él necesita para que nosotros seamos
libres, para que nosotros seamos sustentados, fortalecidos, guiados.
Ciertamente Dios es todopoderoso y Él puede hacer
las cosas, pero el punto no es de que lo pueda hacer.
El punto está que a veces nosotros no lo podemos sobrellevar.
No tenemos la fuerza para sobrellevar las cosas.
Un ejemplo de ellos es Daniel capítulo 10.
Cuando Daniel dice cuando se le presenta esta entidad espiritual y le habla,
dice que él cae dormido por agotamiento.
Luego lo tienen que tocar para que pueda
recibir la fuerza para escuchar las palabras.
Es decir que él, la persona estaba, esta entidad estaba dispuesto a darle y
ofrecerle la revelación o la enseñanza, pero él no tenía la capacidad física,
por así decirlo, para recibirla.
Entonces vemos de que hay momentos, por eso también hemos mencionado que uno
tiene que buscar estar fortalecido, no dejar las cosas a veces hasta última
hora en la noche para orar, porque a veces uno no tiene las fuerzas.
Pero lo que quiero entender está de que hay cosas que Dios tiene que operar y que
tienen que sanar a nosotros y que no va a ser una cuestión de media hora.
Tienen a veces son tiempos prolongados de comunión donde Dios nos restaura,
nos rescata y que las personas que también han experimentado se dan cuenta que a
veces uno está orando con Dios y a veces, tal vez a las dos horas después de estar
orando, uno de repente comienza a sentir algo y comienza
a llorar y ser restaurado y un montón de cuestiones.
Y que uno dice ¿por qué no pasó a los cinco minutos que oré?
¿Por qué tuvo que pasar después de dos horas?
Entonces uno se da cuenta de que hay cosas que a veces, inclusive la oración,
le ayuda a uno primero a santificarse y después para
entrar a ser operado, si lo queremos llamar así.
Porque a veces la santificación no es solo o a veces uno piensa, pero a veces no
entendemos los niveles de contaminación en los cuales estamos viviendo en esta tierra
y no estamos hablando únicamente del sentido que alguien vaya a pecar,
en el sentido que alguien vea pornografía, adulterio, etcétera, sino que a veces ya
estamos sumergidos en este mundo por una multitud de áreas
de contaminación que puede ser que hagamos de cuenta.
Inclusive personas que en mi caso estuve mucho tiempo trabajando en el mercado.
A veces uno está sentado esperando que los clientes lleguen y pues claramente como el
mercado no es necesariamente cerrado, sino que está abierto en las calles.
Y a veces están como las grandes bocinas sonando
de reggaetón, trap y no necesariamente cristiano.
Entonces uno estaba, inconscientemente estaba a escuchar toda esa música.
Aparte de la gente que llega, las personas que se ponen a platicar a la par de uno,
comienzan a insultar, a hacer chistes que no son tan
agradables, gente tal vez que se viste provocativamente.
Entonces uno ya está, como dice la Biblia,
el ojo no se sacia de ver ni el oído de oír.
Es decir, no es de que yo, por así decirlo, yo puedo estar viendo a la pared
y de repente alguien se me puede cruzar y pues está vestido provocativamente.
Pues uno no se da cuenta a veces.
O de repente que pongan el gran sonido de reggaetón
a gran voz y hablan de cosas desagradables.
Uno no es como que voy a apagar mi oído para escucharla,
porque cuando uno está en el mercado está eso constante.
Y un montón de situaciones que pueden llevar a traer contaminaciones.
A veces cuando uno ora lo descontaminan de todas esas cosas y después ya entran a
otras situaciones espirituales, ¿verdad?
Pero lo que quiero resaltar con todo lo que hemos estado hablando es de que la
importancia de la dedicación en oración prolongada que podemos tener y que
ciertamente va a traer sus beneficios, no es de que no va a suceder nada.
Porque obviamente hay personas que pueden decir, hermano, pero no sucedió nada.
Pero también hay que ver cómo lo está haciendo.
Por eso que el tiempo de hoy no era hablar solamente del hecho de la oración,
porque no por eso no puse en el título oración, sino que puse comunión.
Porque también sabemos de que obviamente hay personas
que no necesariamente van a estar todo el día orando.
Puede ser que pueden utilizarlo también para leer la Biblia.
Pueden utilizarlo tal vez para estudiar
algo o pueden utilizarlo para alabar a Dios.
Es decir, que en ese tiempo que alguien puede proporcionar para Dios, que ha sido
de ocho horas, esas ocho horas puede distribuir entre oración, entre alabarle y
adorarle, entre leer la Biblia o estudiar la palabra,
pero que sea un tiempo de dedicación continua al Señor.
Por eso que puse este caso de Isaías 58, verdad?
Por eso que aquí es Isaías 58.
Para no hacer lo que te plazca en mi santo nombre, en mi día santo.
Sino que hagas lo que él necesita.
Entonces uno puede buscar, preparar estos tiempos.
Obviamente uno puede orar.
Señor, ayúdame a saber qué tiempo puedo yo venir
y tener un tiempo dedicado para ti, verdad?
No únicamente.
Ya mencionamos un tiempo de un día completo de tres días, sino también.
Por ejemplo, en mi caso en particular, yo trabajo obviamente como ingeniero del
sistema de lunes a domingo, por así decirlo.
Y los días sábados hago transmisiones en vivo.
Y también día domingo, así como ustedes lo están viendo ahora, pero también después
tengo que buscar dedicarme tiempo al Señor, verdad?
No, no solo enfrascarme en querer hacer muchas labores, que también fue causa de
un consejo a un amigo, porque un consejo un amigo me dijo, mira, aunque te cueste
más, me decía él, mejor tratar de dejar tu día domingo libre para descansar.
Y cuando habla de descansar no es que me pase durmiendo, sino que significa que
toda la carga que he recibido es de estar trabajando, también a veces me toca quedar
discipulados, tratar con personas que piden consejo, tratar el día sábado,
preparar el día sábado en la tarde, lo del día domingo, que el día domingo en
la tarde me quede libre para poder orar, leer la palabra, tirar todas esas cargas.
Y ya tengo, por así decirlo, después de esta reunión, de aquí en adelante,
tener un tiempo dedicado para Dios que puede ser tal vez de cinco horas,
por así decirlo, donde me pueda sentir
fortalecido porque voy a entrar a otro ciclo.
En este caso, mañana es lunes, obviamente, y ya de mañana comienza una reunión.
Me toca levantarme temprano.
Tengo que entrar a reuniones en el trabajo.
El lunes en la mañana me tocan reuniones casi de dos
horas a veces o se puede extender a tres o cuatro horas.
Entonces, obviamente hay que prepararse espiritualmente para el ciclo que viene.
O si no, no van a ir con las grandes cargas día tras día.
Eso es a lo que me refiero.
Claramente, como ya mencioné, no solo significa quitarse las cargas,
sino que también esto va a traer beneficios espirituales, como lo vimos en su momento.
Porque como aquí vimos.
En el versículo, vamos a leer aquí.
¿Qué es esto?
Ahí está.
Versículo 24.
Pero la barca ya estaba muy lejos de tierra.
Y era azotada por las olas porque el viento era contrario.
Pero aquí dice que la barca estaba muy lejos.
¿Lejos de qué?
Cuando Jesús le dice vayan.
En ese momento estaba Jesús diciendo, bueno, sigan adelante, adelante.
Pero ya estaba muy lejos.
Y aquí que dice a la cuarta vigilia de la noche.
Jesús vino a ellos andando sobre el mar.
O sea que Jesús los alcanzó.
Y eso es lo que hemos hablado en su momento.
Puede ser que veamos gente que no se nos adelante espiritualmente.
Puede ser que haya gente que vaya en un camino y está bien, ¿verdad?
Pero nosotros a través de orar.
Dedicadamente.
Dios nos puede llevar a nosotros a mejorar o alcanzar a estos hermanos en Cristo.
No de una manera natural, ¿verdad?
Sino que una manera poderosa en Dios.
Y claramente con una gloria que uno no conoce, obviamente.
O en este caso que imagínese que alguien vaya caminando sobre el mar.
No es lo mismo que uno vaya en barco.
Entonces, por eso que hay muchos ministros que a veces sorprenden a mucha gente,
porque claramente se dedicaron a entrar en intimidad con Dios.
Es como en el caso del libro de hechos, cuando dice ¿y quiénes son estos?
Si son galileos, dando así como estos ni estudiados son, pero ¿por qué hablan?
¿Por qué lo escuchamos hablar de esta manera?
Era porque eran llenos del Espíritu Santo.
Hubo algo, una majestuosidad en poder de Dios que los envistió en el libro de
hechos, que ellos comenzaron a hablar como que ya fueran personas estudiadas,
como aquellos que llevan años con los rabinos.
Ellos comenzaron a hablar de esa manera.
¿Quién?
Ah, ellos estudiaron con Jesús.
Entonces, a lo que voy a estar de que va a traer beneficios espirituales de
diferentes maneras, ya sea en liberación, en sanidades,
en quitar problemas inclusive, porque vemos acá.
Ellos están en tribulación.
Lo que Jesús hace después de haber venido de un tiempo prolongado y comunión,
lo que hace es con la autoridad y poder de Dios quitar la tormenta.
Pero también ayudar a otros.
Entonces vemos claramente que los dedicar tiempos prolongados al Señor de manera
intencional, no necesariamente sólo que Dios maravillosamente y milagrosamente nos
prepara los tiempos, sino que también nosotros buscar que eso se dé y preparar
tanto nuestro corazón como las situaciones.
Eso va a ayudar bastante a nuestras vidas.
Para ir mejorando, pero hay que dedicarlo ahora, porque es uno no lo dedica.
De repente agarra el teléfono y se comienza a
ver un subtítulo, un video de YouTube y se ríe.
Y de repente yo estaba ayunando, yo estaba buscando a Dios, yo me estaba consagrando.
Entonces mi incentivo el día de hoy o lo que yo estoy mencionando el día de hoy es.
Así como podemos preparar momentos en el día a día, como una hora, media hora y
buscar la manera de hacer que se que se den estos tiempos,
asimismo podemos hacerlo en tiempos más prolongados.
Obviamente cada persona conoce su rutina o su movimiento.
Y alguien puede ser hermano, pero es que está pidiendo mucho.
Yo no estoy pidiendo nada.
Yo sólo estoy comentando lo que se está viendo acá, de que si es posible que
nosotros podamos dar tiempos prolongados para eso, hagámoslo.
Porque los beneficiados vamos a ser nosotros claramente.
Pero hay que preparar.
Requiere un esfuerzo.
Sí, requiere un esfuerzo.
Esto es por eso lo estoy mencionando.
Requiere un esfuerzo que lo hagamos.
Por eso mencioné el caso el sábado, que ellos lo que tenía que hacer sábado y
domingo, pero lo que tenía que haber hecho el sábado,
lo hicieron, lo tuvieron que hacer el día viernes.
Entonces el día viernes hicieron lo del día viernes malo del día sábado.
Porque tenían que preparar ese día para poder hacerlo.
¿Por qué?
Porque en ese era necesario tener esta intimidad con Dios para comunión,
pero también no distraerse en este tiempo preparado y dedicado.
¿Qué va a traer sus beneficios?
Claramente, porque claramente Jesús vemos, por eso que después de este suceso,
de haber preparado su tiempo, de haber dedicado en oración,
se ve algo poderoso que es caminar sobre las aguas.
No fue que Jesús los alcanzó en barco, no fue que Jesús le pidió a alguien que le
diera así como que agarra un taxi, así como
cuando uno va aquí a San Pedro de la Laguna.
Entonces uno agarra un barco para ir para otro lado y uno le paga a la persona como
una forma de bus en el marítimo que nos lleva al otro lado, sino que prácticamente
es una situación de que Jesús comenzó a caminar sobre las aguas.
O sea, no es algo como normal.
Y eso es una de las cosas que a mí me da mucho, mucha curiosidad.
No el hecho que yo camine sobre la mar, ¿verdad?
Porque no es eso, sino que hay un pasaje, no me recuerdo si es en Lucas o en Marcos.
Dice que Jesús dijo los voy a alcanzar caminando y Jesús dice que como que,
o sea, no quería que lo vieron en ese pasaje.
Era entender que no quería que lo vieran y que Jesús como que a escondidas se les
quería adelantar para que cuando que cuando lo vieran
del otro lado, ¿cómo fue que llegaste a esa cámara?
Entonces me dio curiosidad, más que todo, como por qué Jesús lo hizo, o sea,
cuál es el sentido de esa cuestión, pero eso es aparte.
Lo que quiero entender es que nos va a traer beneficios a nosotros estas
comuniones, ya sea liberación de sanidades, provisión de palabra,
de bondad, de prepararnos para momentos muy específicos, muchas cosas muy
interesantes que claramente la palabra nos puede dejar de ver cuando uno ve momentos
prolongados, como cuando Moisés recibe la ley y cuando estuvo 40 días de oración en
comunión con Dios o el caso, por ejemplo, de Daniel.
Hay varios pasajes que nos dejan ver a nosotros que cuando tuvieron tiempos
prolongados recibieron visitaciones o cuestiones muy, muy marcadas.
Alguien podrá después decir, hermano, pero yo no.
Yo ya he pasado así, no me ha pasado nada.
Hay que revisar también, verdad?
Hay cosas también que uno no puede estar haciendo muy bien que se diga o a veces
también no siente nada, porque hay personas que no hay modo que sientan
cosas, pero no significa que no estén allí, pero a veces
nosotros no somos personas que no nos damos cuenta.
Ok, entonces vamos a orar para finalizar,
entregando este tiempo para la gloria de Dios.
Para que nosotros dispongamos nuestro corazón, si se puede, porque obviamente
sabemos como yo entiendo que hay personas que pueden estar muy ocupadas,
pero también sé que hay personas que toman cosas que no deben estar llevando.
También lo entiendo, pero también quiero entender de que este esfuerzo o esta
dedicación va a traer sus recompensas en la manera que cada quien lo maneje.
Entonces vamos a orar, padre, no me asustes con
las gracias por este tiempo que tú nos has dado.
Te pedimos hoy que nos ayudes a saber cómo propiciar tiempos prolongados de comunión.
Sabemos de que nos tenemos que esforzar y queremos hacerlo.
Porque queremos tener tiempos prolongados de comunión contigo.
Queremos aprender a estar dedicadamente en tu presencia.
No solamente el tiempo de la congregación, sino que el tiempo de la comunión contigo
en nuestras casas, nuestros hogares y retiros espirituales.
Pero ayúdanos, por favor.
Queremos hacerlo.
Queremos que tú nos des sabiduría, revelación, entendimiento, una estrategia
para saber cómo mejorar las cosas, porque queremos estar
más tiempo contigo y permanecer más tiempo contigo.
Te agradecemos, amigo y amado, por todo lo
que estás haciendo y harás en nuestras vidas.
Ayúdanos para dar gloria a tu nombre, Cristo Jesús.
Benito eres eternamente y para siempre.
Damos la gloria, la honra, el honor, el poder, la
alabanza por los siglos de los siglos, amado padre.
Amén y amén.
Gracias por todo, padre y pastor.
Vamos a orar también por las personas que
quieran aceptar a Jesús como Señor y Salvador.
O quieran reconciliar con Él.
Dios y padre, venimos hoy para reconciliar, para
aceptarte, para arrepentirnos de pecado y de muerte.
Queremos hoy darte la gloria a ti.
Queremos hoy declarar a Jesús como Señor y Salvador y que tú lo resucitaste entre los
muertos, que nuestra fe está en la resurrección y que debemos caminar
conforme a tu verdad, apartándonos del mundo,
buscando tu rostro y buscando tu guianza.
Gracias, amado amigo y padre.
Te pedimos hoy que nos ayudes a arrepentirnos de todo pecado y maldad y
confesar a Jesús como Señor, buscando tu rostro con integridad, reconociendo que Él
pagó el precio de nuestros pecados en la cruz
y que ahora queremos vivir por Él y para Él.
Grande es tu nombre entre las naciones, Dios de Israel, amado y amigo.
A ti, gloria, honra, honor, poder y alabanza.
Queremos ser bautizados en agua, bautizados con
tu Espíritu Santo y participar de la Santa Cena.
En Cristo Jesús, a mí y a mí.
Muy bien, entonces vamos también ahora a orar por las diferentes necesidades.
Como dice la palabra, mi Dios suplirá todas vuestras
necesidades conforme a sus riquezas en gloria y Cristo Jesús.
Padre y amigo, queremos venir delante de ti para arrepentirnos de nuestros pecados,
para confesarte como Señor y Salvador, queremos ser llenos de tu Espíritu Santo.
Queremos que tú proveas, Señor Jesús, de tu amor, de tu justicia, de tu gracia,
de tu misericordia y fidelidad.
Queremos buscarte hoy, Padre bendito, para tener necesidad de ti.
Queremos hoy, Señor Jesús, que tú proveas de un espíritu de oración, que nos ayudes
a saber cómo propiciar todos estos tiempos prolongados de oración, que nos dé la
fuerza y demás para hacer las cosas debido a tu nombre.
Queremos hoy darte aquí la gloria, la honra, el honor y la alabanza.
Pero hoy también, Señor, sanidades, maravillas, milagros y prodigios.
Pedimos hoy también de tu palabra profética.
Pedimos hoy también, Jesús, para que tú traigas sanidad, para que tú traigas
liberación, para que tú traigas medicina, para que tú traigas alimento, trabajo y
muchas otras cosas que las personas necesitan.
Queremos hoy, Señor Jesús, que guardes y envíes obreros
a la mies, porque la mies es mucha y los obreros son pocos.
También pedimos, Padre, que tú traigas hoy de tu
misericordia y tu bondad sobre todas las naciones.
Y también pedimos hoy, Señor Jesús, que tú seas nuestro
ayudador, que tú seas nuestra fuerza y nuestra torre fuerte.
Pedimos hoy, Señor Jesús, que tú seas nuestro
santo Israel, aquel que nos muestra la victoria.
Y también queremos, Señor Jesús, ser fieles a ti.
Ayúdanos a arrepentirnos de todo pecado, toda falsedad y toda maldad.
Y pedimos hoy que guardes a la vida del huérfano, al padre y madre soltero,
y el anciano y las ancianas, que guardes Guatemala para que entre en
arrepentimiento para salvación, que guardes a la nación de Guatemala y a
los países que nos rodean de todo cartel, tráfico de armas, drogas, trata de
personas, de pandillas, de setas o de carteles y de cualquier otra cuestión
ideológica para que se aguarde la niñez y la juventud de este país y para que tu
nombre sea exaltado hasta los últimos días.
Le agradecemos por todo, amigo y padre en Cristo Jesús.
Amén y Amén.
Entonces, Dios los bendiga.
Un fuerte abrazo.
Vamos a...