Amados en Cristo, Dios los bendiga, un fuerte abrazo,
que el amor de Dios rebose en sus vidas y sus corazones.
Estamos acá el 24 de mayo de 2026 a las 10.49.
Para continuar con nuestra serie de temas de la oración, el día de hoy vamos a
hablar de un tema que es que el pesar no te vence en oración.
Esto ciertamente lo estamos tomando en base a lo que hemos estado enfocándonos
sobre la oración de Jesús, es decir, viendo los escenarios que la Biblia nos
muestra sobre Jesús y cómo podemos aprender de estos
escenarios en los cuales se están presentando las situaciones.
En base a esto es el tema.
Entonces hemos tomado hace unas dos o tres semanas sobre lo que es lo que se conoce o
algunos conocen como el monte de la transfiguración
o cuando Jesús va y se transfigura en el monte.
Tampoco es algo que lo haya hecho en un sentido de que Él se va a transformar,
sino que la continuidad en la oración provocó una transfiguración en Él.
Y por eso hemos tomado el caso de Lucas.
Entonces,
debemos orar para que el Señor nos ayude y nos sostenga en la verdad.
Padre, en nombre de Jesús, te damos las gracias
porque tú eres un Dios fiel y verdadero.
Tú eres un Dios magnífico, consolador y sanador.
Tú eres nuestro amigo y pastor, nuestro señor y nuestro consuelo.
Ayúdanos hoy a aprender y comprender de ti, que tú eres santo y benigno,
y que tu longanimidad nos guíe al arrepentimiento.
Ayúdanos hoy a comprender tu palabra, a transmitir tu palabra, a vivir conforme
a tu palabra y que nos abras el entendimiento
para que tengamos una claridad de tu palabra.
Pero ayúdanos en sabiduría y revelación como tú conoces las cosas, porque
necesitamos estar preparados para la venida de Jesucristo, ya que Él viene
pronto y nosotros necesitamos entrar bajo esta alarma de que su venida está cerca y
abrir nuestros ojos y despertar a la realidad de la venida de Jesús.
Ayúdanos hoy para estar sin tacha y sin mancha delante de ti, presentarnos como
siervos aprobados y por ahí necesitamos el cumplimiento de las Escrituras.
Te agradecemos amigo y pastor, Dios y sanador, y declaramos que no
nosotros o Jehová, no nosotros sino tú, no mereces la gloria, por tu misericordia,
por tu fidelidad, porque tú nos has hecho, y no nosotros, a nosotros mismos.
Amén y Amén.
Muy bien, entonces vamos a entrar aquí en detalle.
Entonces, como mencionamos, tenemos el tema que el pesar no te venza en oración.
Y como hemos estado mencionando, una de nuestras citas básicas o base que
hemos traído de hace varios tiempos es Lucas 1, perdón, 11-1.
Dice, aconteció que estando Jesús orando en cierto lugar, cuando terminó,
le dijo a uno de sus discípulos, Señor, enséñanos a
orar, así como Juan enseñó también a sus discípulos.
Aquí nos muestra dos cosas, o por lo menos lo
que yo puedo observar son dos cosas particulares.
Una es la vida de oración de Jesús, y la otra es cuando Jesús comienza a
enseñar, que se marca más del versículo 2 en adelante.
¿Por qué?
Porque el versículo 11-1 dice, aconteció que estando Jesús orando.
O sea que nos habla de la oración de Jesús, la vida de oración de Jesús.
Luego dice, cuando terminó, sus discípulos se acercan y dice, enséñanos a orar.
Entonces ya se habla de una enseñanza de la vida, de lo que es la oración.
Entonces, ciertamente no es menospreciar las enseñanzas, sino que Jesús dijo,
todo lo que voy a hacer a mi padre, eso digo,
y todo lo que oí decir mi padre, eso hago.
Tengo que entender dos cosas, lo que se aprende por lo
que se ve, y lo que se aprende por lo que se escucha.
No es menospreciar uno que el otro, sino que es un complemento de las cosas.
Ya que lo que nosotros podemos aprender de lo que se
enseña, lo podemos ver reflejado en una forma de vida.
Por ejemplo, hace tres años hablamos de eso, de que
podemos ver al Padre Nuestro en Juan capítulo 17.
Es decir, la enseñanza de lo que se conoce como el Padre Nuestro
está y Jesús la enseña, pero vemos el ejemplo en Juan 17.
No vemos necesariamente que Jesús comienza a recitar, Padre Nuestro que estás en los
cielos santificados a tu nombre, pero sí
vemos la esencia del Padre Nuestro en Juan 17.
Eso lo hablamos creo que hace unos tres años.
Pero a lo que voy está de que eso es la manifestación del ejemplo.
Por eso dice Isaías, a la ley y al testimonio.
Si no hablan conforme a esto, no le creáis.
Porque habla dos cosas, la ley y el
testimonio, lo que está escrito y la vivencia.
Muy bien, avanzando en eso, vamos a hablar hoy de lo que hemos estado tomando,
en este caso en particular Lucas 9, del 28 al 36, que es lo que se conoce como
la transfiguración, o algunos creo que le llaman el monte de la transfiguración.
Estamos tomando Lucas y no Mateo y Marcos, porque también aparece allí, porque Mateo
y Marcos ciertamente hablan de la transfiguración, inclusive utilizan la
palabra específicamente transfiguración, cosa que no aparece en Lucas, pero la
diferencia con ellos es de que Lucas se centra en la oración.
Mateo y Marcos muestran el índice y Jesús se transfiguró.
Pero Lucas dice que toma
a Pedro, Jacob y Juan y los sube.
Vamos a leerlo y obviamente la idea es para aprender sobre la oración,
porque ya hemos tomado, por ejemplo, Marcos 1 para hablar como Jesús se
levantaba muy temprano en la mañana para orar.
También otros pasajes donde decía que Jesús oraba toda la noche y tratamos de
ver por qué razón o qué impulsó a Jesús para hacerlo.
Y por eso también en este caso estamos tomando la parte de la transfiguración,
porque también nos está mostrando qué es lo que está pasando durante la oración.
No únicamente como los motivos, como hay amigos en Marcos y en otros
pasajes, y que uno lo hablamos en su momento diciendo que a veces no sabíamos
qué oraba, qué palabras usaba Jesús o qué pasaba
durante la oración, porque no estábamos allí.
Pero lo que se conoce como la transfiguración, el monte de la
transfiguración, sí nos está dando una pauta a lo que puede pasar en una oración.
Entonces vamos a leer Lucas capítulo 9, versículo 28 al 36, versículo 28.
Y como ocho días después de estas palabras, Jesús tomó con él a Pedro,
a Juan y a Jacobo y subió al monte a orar.
29.
Mientras oraba, la apariencia de su rostro se hizo
otra, y su ropa se hizo blanca y resplandeciente.
30.
Y de repente dos hombres hablaban con él, los cuales eran Moisés y Elías.
31.
Quienes apareciendo en gloria hablaban de la partida
de Jesús que él estaba a punto de cumplir en Jerusalén.
32.
Pedro y sus compañeros habían sido vencidos por el sueño, pero cuando
estuvieron bien despiertos, vieron la gloria de
Jesús y a los dos varones que estaban con él.
33.
Y al retirarse ellos de él, Pedro dijo a Jesús, Maestro, es bueno quedarnos aquí.
Hagamos tres enramadas, una para ti, otra para Moisés y otra para Elías.
Pero Pedro no sabía lo que decía.
34.
Entonces, mientras él decía esto, se formó una nube
que los cubrió y tuvieron temor al entrar en la nube.
35.
Y una voz salió de la nube que decía, este es mi hijo, mi escogido, oigan a él.
36.
Después de oírse la voz, Jesús quedó solo.
36.
Ellos mantuvieron esto en secreto por aquellos días.
No contaron nada de lo que habían visto.
Muy bien.
Entonces, como mencioné en... leamos otra vez versículo 28.
Dice, y como ocho días después de estas palabras, Jesús tomó con él a Pedro,
a Juan y a Jacobo y subió al monte Orar.
Entonces, aquí nos están mencionando algo muy
claro, como resalté de que no dicen Mateo ni Marcos.
En Lucas está especificando que se fueron a orar los cuatro, o sea, Jesús,
Pedro, Jacobo y Juan.
Que todos fueron para ir a orar al monte.
Que Dios en este momento les estaba concediendo
que puedan ver qué era lo que pasaba en la oración.
A diferencia de lo que pueden mostrar Mateo y Marcos, porque Mateo y Marcos
dicen que subieron al monte y Jesús se transfiguró.
Algo así como Jesús les dijo, miren, ahora miren, me he transfigurado.
Pero Lucas nos aclara que no fue así.
Lucas nos aclara que se pusieron a orar.
Y mientras estaban orando, Jesús no se puso
a decir, Señor, ahorita me voy a transformar.
Jesús simplemente estaba orando.
Y mientras estaba orando, es transfigurado.
Por lo que yo entiendo, es por la suministración de la gloria de Dios.
No fue que Jesús dijo, ahorita me voy a comenzar a
transfigurar, sino que simplemente la gloria se manifiesta.
Es como cuando hablamos acerca de Moisés.
Que Moisés cuando estaba en comunión con el Padre, su rostro brilló.
Es lo que le pasó a Jesús.
Jesús se ve claramente que dice que su rostro comenzó a brillar.
Como lo que le pasó a Moisés por tener comunión con el Padre.
Únicamente que Moisés cubrió su rostro con un velo.
Entonces, estoy haciendo la aclaración principal de la oración.
De qué puede pasarnos a nosotros cuando oramos.
Por eso pusimos el ejemplo de Moisés.
Y también otras cosas que hablamos hace dos semanas o más.
Entonces, aclarando esta parte, el
acontecimiento surge todo durante la oración.
Ojo con lo que estoy diciendo otra vez.
Todo surge durante el momento de oración.
Entonces, aquí pasa algo muy importante.
Dice, aquí está, versículo 32.
Pedro y sus compañeros habían sido vencidos por el sueño.
Pero cuando estuvieron bien despiertos, vieron la
gloria de Jesús y a los dos varones que estaban con él.
Esto es muy importante.
Porque claramente en los versículos anteriores del 29 al 28 al 31.
Significa que todo este acontecimiento estaba pasando.
Cuando ellos, por así decirlo, se quedaron dormidos en plena oración.
Y cuando luego ellos despiertan, no sabemos cuánto tiempo se quedaron dormidos.
Cuando ellos despiertan, ya vieron los acontecimientos de la transfiguración.
Y de Elías y de Moisés con ellos.
O sea que ellos no vieron el proceso de cuando se manifestaron.
Tanto Jesús en su transfiguración, como
Pedro, como Moisés y Elías cuando aparecieron.
O sea, ya estaban ahí cuando se despertaron.
En pocas palabras, aunque el momento de ver la transfiguración
de Jesús y ver a Moisés y a Elías fue asombroso.
Pero no vieron el proceso completo.
Porque dice que mientras ellos estaban durmiendo, Jesús se transfiguró.
O fue transfigurado y apareció Moisés y Elías.
Pero cuando ellos despiertan, ya ven el escenario completo.
O sea que ellos perdieron cosas que no pudieron ser
testigos completos de toda la situación que se manifestó.
No sabemos si primero apareció Moisés, o primero apareció Elías, o viceversa.
Todos esos detalles, si lo queremos ver así, de todo
el lapso de lo que sucedió en oración, no lo vieron.
No pudieron ser testigos, solo vieron lo final.
¿Por qué?
Porque aquí dice, habían sido vencidos por el sueño.
Por eso perdieron muchos detalles, muchas
manifestaciones de gloria y solo vieron lo final.
No vieron todo el proceso.
Es como cuando, por ejemplo, uno tiene un celular.
Uno está viendo el celular ya finalizado.
No es como que uno vaya a la fábrica y mire todo
el proceso y después mire ya el celular hecho.
O cuando, por ejemplo, en la vida diaria, pues como hagamos cuenta que el papá se
desaparece y ya regresa cuando el niño tiene 20.
O sea, él puede ver ya el niño, o ahora el maduro de 20
años, y tal vez hasta con bigote, ya educado, ya hablar.
Pero él no vio todo el proceso de crecimiento.
Solo está viendo la manifestación final.
Entonces alguien dirá, pero ¿por qué es tan importante eso?
Porque obviamente nos estamos perdiendo de muchas manifestaciones de gloria.
Y solo estamos viendo la culminación final.
Es como cuando alguien tal vez acaba de recibir a Cristo.
Tal vez se arrepiente en el tiempo final en el arrebatamiento y luego se va.
Pero no pudo experimentar toda su vida, toda la
gloria de Dios en todos esos procesos y pasos.
Solo pudo ver una manifestación final.
Ciertamente la manifestación final es gloriosa y maravillosa.
Pero qué hermoso es ver todo ese proceso también de las manifestaciones y cómo Dios
ha tratado o tratará con toda la humanidad.
Porque uno está siendo partícipe o copartícipe de todo ello.
Es como también habla Pablo en 1 Corintios, cuando dice que él junto con Apolo son.
..
¿Cómo dice la palabra?
Lo diría así, como que colaboran, pero si es colaboradores juntamente con Dios.
Porque están, por ejemplo, dice yo sembré,
Apolo regó, pero Dios al que da el crecimiento.
Están coordinándose los tres para generar un crecimiento.
Están siendo copartícipe de algo y están viendo una gloria como está creciendo.
Entonces, mi punto aquí es de que ellos no pudieron ver completo ese proceso.
¿Cuál fue la situación?
Que se quedaron dormidos.
Dice, habían sido vencidos por el sueño.
Ahora, mi objetivo acá no significa que uno no se quede dormido cuando uno se duerme.
Cuando uno está durmiendo y uno no se quiera quedar dormido.
Porque hay cosas que uno hasta un punto no puede evitar,
por así decirlo, pero sí podemos luchar contra ello.
Pero mi punto va más a un sentido profético que también lo hablamos en su momento.
Y es que la Biblia, cuando señala acerca de los tiempos
finales, habla que estamos prácticamente en la noche.
Eso lo hemos hablado inclusive cuando hablamos en su momento de las vigilias,
cuando Jesús doró toda la noche.
¿Por qué Jesús doró toda la noche y cuál era nuestro
sentido de orar nosotros también toda la noche?
No de orar toda la noche porque si no pues
obviamente uno no duerme y el cuerpo no va a dar.
Sino que estamos hablando que proféticamente
nosotros estamos en un tiempo nocturno.
Ese es el punto que tocamos hace mucho tiempo, que lo estamos
trayendo otra vez hoy en este momento con esta enseñanza.
De que estamos en un tiempo nocturno.
Por eso la Biblia habla de las vigilias de la noche.
Dice que Jesús vendrá a la segunda o a la tercera vigilia.
Y que hay que estar atentos porque no sabemos en qué vigilia habrá de venir.
Inclusive cuando se habla de las insensatas y las prudentes con el aceite,
dice que ya venía el novio.
¿Cuándo venía?
En la noche.
Por eso que llevaban lámparas.
No venían necesariamente a las doce de la tarde.
Era en la noche.
Hablamos y vimos muchos pasajes de eso en su momento para
hablar de que tenemos que pasar una vigilia de oración.
También citamos cuestiones como el libro de los Salmos, cuando dice que el
centinela está esperando a que venga el día, que él desea que venga el día.
¿Por qué?
Porque obviamente en las vigilias de la noche también hay peligros.
También hablamos en su momento cómo era que los
pastores pastoreaban durante la noche a las ovejas.
Entonces, ¿por qué menciono esto?
Porque mi punto ahorita de ver el monte de la transfiguración es o lo que se conoce
como la transfiguración es de que Dios nos lleva a que
estemos en comunión con él, porque ese es el primer punto.
Viene Dios y toma Pedro, Jacobo y Juan para que se vayan con él a orar.
Entonces Dios, cuando uno acepta a él, él
quiere que vayamos a estar en comunión con él.
Pero lastimosamente nosotros en ese proceso de esperar a la venida de Cristo,
es decir, pasar hasta que venga el día.
Lastimosamente, algunas personas no resisten y se pueden apartar del evangelio.
Las personas no continúan, no pueden avanzar.
Y aquí es donde quiero entrar con esto que señalé en el versículo 32.
Dice habían sido vencidos por el sueño, porque esta palabra, inclusive.
En la Biblia, Reina Valera, si alguien la lee, va a decir
algo como estaban cargados de sueño, dice ese pasaje.
Y lo que me llama también la atención acá y por eso también lo estoy colocando como
un enfoque profético y no solamente como el hecho de que no nos durmamos.
Durante la oración, verdad?
Sino que sube el sentido de que estamos hablando del tiempo
profético que estamos viendo, que es un tiempo nocturno.
Que Pablo también menciona eso y también lo menciona Pedro en dos cartas.
Pablo en Romano dice que la noche ya está avanzada y se
acerca el día y que no agarremos las armas de la luz.
Pero también menciona y dice que nosotros en esta noche que tomemos nos hacemos de
la palabra que es de la palabra que es como una lumbrera.
Entonces está hablando de un tiempo nocturno también.
Ya eso lo explicamos a detalle en otros aspectos.
Entonces mi punto acá está de que cuando uno ve estas dos palabras en el griego,
tanto la palabra vencidos como la palabra sueño
en los evangelios, se muestra literal, verdad?
Tanto en Mateo como en Marcos habla de cargados o vencidos o ese aspecto literal.
Y también la palabra sueño en los evangelios se
muestra tal cual como dormirse, quedarse dormido.
Pero también parece en el monte de los olivos como que se quedaron dormidos.
O sea, todo lo que se conoce en los evangelios
así se muestra, inclusive creo que parte hechos.
Pero cuando uno ya va a las cartas paulinas, a las cartas de Pablo,
tanto la palabra vencidos como sueños ya cobra otro sentido profético.
En el caso del sueño como profético y en el caso de vencidos bajo otro sentir.
Sí, y lo quiero mencionar porque no estoy hablando de un sentido literal,
porque literalmente aquí vencidos del sueño significa eso, que los vencidos del
sueño, no aguantaron y se quedaron dormidos.
Por eso lo estoy hablando en un término profético, en
un término de interpretación para que alguien no venga.
Hermano, pero en el griego dice tal y tal cosa.
Sí, yo sé lo que dice el griego, pero por eso estoy mencionando la parte
profética de lo que es la venida de Cristo y
no tenemos que dejar que nos venza el pesar.
Ahorita voy a explicar por qué hablo de venza el pesar.
Y es porque en el griego la palabra que se utiliza para vencer, o sea, vencidos por
el sueño, la palabra vencido es la palabra bareo, que ya mencioné que en la reina
Valera habla de rendirse de sueño o cargado de sueño.
Aquí habla que es la G916 que viene de barus, que es
de la G926, que dice que es pesar figurativamente.
Y aquí lo menciona como rendirse de sueño, grabar, abrumar, cargado de sueño.
Ahora vamos a leer cómo se ha usado en otros versículos de la Biblia esta palabra
vencido que menciona la nueva versión de las Américas.
Dice según el Corintios 1.8.
Porque no queremos que ignoren, hermanos, acerca de nuestra aflicción
sufrida en Asia, porque fuimos abrumados sobremanera, más allá de nuestras fuerzas,
de modo que hasta perdimos la esperanza de salir con vida.
Es decir, que aquí nos está hablando de que el ser abrumados, es decir,
que una carga muy desmedida que les inclusive les
estaba quitando la esperanza de salir con vida.
O sea, que fue algo tan fuerte que ellos estaban viviendo que ya no querían seguir.
Ahora veamos otro versículo.
Según el Corintios 5.4.
Porque así mismo los que estamos en esta tienda gemimos agobiados, pues no queremos
ser desvestidos, sino vestidos para que lo mortal sea absorbido por la vida.
Si nos damos cuenta aquí es otra cosa, ¿verdad?
Dice, porque así mismo los que estamos en esta tienda,
haciendo referencia a este cuerpo, gemimos agobiados.
En otras versiones creo que dice cargados o pesados.
O grabados, creo que dice, no queremos ser desvestidos,
sino vestidos para que lo mortal sea absorbido por la vida.
Significa que tienen un peso muy fuerte, por lo cual gimen agobiados.
¿Por qué uno estaría agobiado?
Si no es porque hay cosas muy fuertes que enfrentar.
Ahora vemos 1 Timoteo 5.16.
Si algún creyente tiene viudas en la familia, que las mantenga y que la iglesia
no lleve la carga para que pueda ayudar a las que en verdad son viudas.
Entonces, si vemos aquí, utilizan la palabra carga y que la iglesia no lleve la
carga para que pueda ayudar a las que en verdad son viudas.
Entonces, en los tres versículos que vemos acá, que por eso mencioné que en los
evangelios la palabra que aparece allí, que estamos viendo aquí, que es vareo.
En todos los evangelios se utiliza siempre
como una carga de sueño o combinado con sueño.
Pero ya cuando lo vemos en las cartas de Pablo, el énfasis que le está dando está
hablando de pasar por dificultades, por cosas que son sumamente fuertes.
No está hablando de que son cuestiones fáciles de llevar.
Por eso que en 2 Corintios 1.8 dice abrumados,
que por eso que están perdiendo la esperanza.
Si alguien es que ya pierde la esperanza es porque la situación está muy fuerte.
En el caso de 2 Corintios 5.4 habla de ser
agobiados y en 1 Timoteo 5.6 habla de una carga.
Entonces, ¿por qué menciono esto?
Porque si nos damos cuenta, ciertamente las situaciones que nosotros podemos vivir
en la vida pueden ser muy fuertes para nosotros.
Que el mismo Jesús lo dijo, en el mundo tendréis
aflicción, pero aquí yo he vencido al mundo.
También, por ejemplo, Romanos 8.18 dice, porque tengo por cierto que las
aflicciones de este tiempo, o en otras traducciones puede ser como los
sufrimientos de este tiempo, no son nada comparado
con la gloria que nosotros ha de ser revelada.
O sea que si hay un pesar, si hay una carga, si hay unas situaciones difíciles
que enfrentar y que por lo cual las personas se pueden apartar del Evangelio.
Ya no quieren seguir y hay muchos, inclusive hay
testimonios de personas que claramente lo mencionan.
Cuando dicen que cuando se ponen a orar, el enemigo los
comienza a atacar muy fuerte y por eso ya no quieren orar.
Inclusive hasta se apartan del Evangelio.
Entre una de ellas era mi abuela, porque mi abuelita,
cuando yo hablaba con ella, le decía a mi abuela a orar.
Y mi abuela decía, sí, sí, está bueno.
Y siendo ella creyente, pero al final como que me reveló la verdad.
Me dijo, mire, fíjese que yo lo que pasa es que a mí no me gusta mucho orar.
O sea, no que no le guste, o sea que sí le gustaba.
Pero el problema era que cuando ella se ponía a orar,
dice que comenzaban a venir muchas dificultades.
Algunas le llaman pruebas, procesos y demás o ataques del enemigo.
Por lo cual ella ya no quería orar porque no
quería sentir estos problemas o estas dificultades.
Porque estaba, como ahí mencionaba, estaba siendo abrumada por los problemas.
Pero que lo ocasionó o que provocó por decir que ella se pusiera a orar.
O en este caso, como estamos hablando acá, de
que Pedro, Jacobo y Juan se pusieron a orar.
Y obviamente porque cuando nosotros nos ponemos
a orar, estamos buscando una comunión con Dios.
Y Él está siendo suministrado, o sea, nosotros
estamos siendo suministrados por el Espíritu de Dios.
Y buscando alcanzar la imagen de su Hijo, así como Jesús
al mostrar la imagen del Padre, la gloria del Padre.
Así nosotros la gloria y la imagen de Jesucristo.
Por lo cual el enemigo no se queda de brazos cruzados.
Entonces, obviamente, cuando vemos la parte de
la oración, de orar toda la noche en el monte.
Es lo que la Biblia nos habla de orar sin cesar, orar sin
interrupción, orar constantemente, orar en todo tiempo.
Y eso es lo que nos deja ver el monte de la transfiguración.
¿Pero qué pasó en el monte de la transfiguración,
o lo que se conoce como la transfiguración?
Pedro, Jacobo y Juan se quedaron dormidos.
Es decir, dejaron de orar, dejaron de continuar orando.
Hubo una interrupción en la oración.
¿Pero qué lo provocó?
Los ataques, las aflicciones, los
sufrimientos, las persecuciones del enemigo.
Porque sabe el enemigo qué pasa cuando una persona realmente ora.
Por eso que hay mucha persona que deja de orar por las guerras.
O inclusive a veces hemos visto muchas personas
que dejan de buscar a Dios o de predicar.
Porque el enemigo se levanta en guerra en contra de ellos.
Y las guerras que el enemigo levanta no son sencillas.
No son fáciles.
No son fáciles a veces de manejar.
Y lo podemos ver, por ejemplo, que lo hablamos hace dos semanas.
Los días a dos con el caso de Sequía.
Porque Sequía dice que era un rey que estaba buscando a Dios.
Que era un rey que confiaba en Dios.
Que inclusive destruyó los altares de otros dioses.
Que inclusive lo colocan a veces en la vida como alguien similar a Josías.
Porque entre los únicos reyes que quitaron los altares de otros dioses en toda Judah.
Fueron nada más Sequías y Josías.
Cuando a veces se menciona otros reyes.
Menciona, por ejemplo, y este rey siguió los caminos de David y buscó a Dios.
Pero no quitó los altares que había en los lugares altos.
Pero con Sequías y Josías decían que hizo lo correspondiente al señor.
Y quitaron los altares que había en otros lugares altos.
Además, si no estoy mal, creo que con Sequías, al igual que con Josías.
Ambos restauraron parte de lo que era la festividad de la Pascua.
Pero vemos con Sequías, aunque es un poquito diferente con Josías.
Que con Sequías se levanta el rey de Asiria.
Que es Senaquerib.
Para atacar completamente y destruir a Jerusalén.
O perdón, destruir a Judá.
Inclusive, en la historia no me acuerdo si es Isaías 40.
Ahorita no recuerdo.
Pero se menciona como logró avanzar el rey Senaquerib.
A través del Rabsaces.
Entonces el Rabsaces va y destruye todo.
O sea, lo único que quedó en pie hasta cierto punto, por así decirlo, fue Judá.
Perdón, fue Jerusalén.
Porque ya habían tomado varios lugares.
Inclusive, si no estoy mal, es Listra.
Que era como la segunda ciudad junto con Jerusalén.
Ya la habían tomado y solo les quedaba Jerusalén.
Entonces, ¿qué quiero entender con esto?
Él era una persona consagrada, dedicada, buscadora a Dios.
Pero el enemigo se levantó en contra de él de una manera muy fuerte.
Una manera que, inclusive, en términos humanos,
él no hubiera podido contra el rey de Asiria.
Es más, ya le daba ventaja.
Según lo que habíamos hablado hace dos semanas, hablamos de que inclusive dentro
de las crónicas, por así decirlo, o los registros de los asirios,
está escrito eso.
Está escrito que dice que el rey Senaquerib dice Y yo acorralé al rey de
Jerusalén, o de Josías, como se acorrala una gallina.
Eso quedó registrado, porque yo más o menos estuve ahí viendo esa parte.
Y mencionaban que sí quedó registro entre esta cultura asiria de lo que pasó con
Jerusalén, de que él acorraló a Josías, perdón, a Ezequiel, perdón.
Lo acorraló.
Pero no contaron la otra parte, ¿verdad?
¿Por qué?
Porque los reyes de Asiria, o esta cultura, ellos casi solo colocaban sus
victorias, pero no sus derrotas o sus humillaciones.
¿Por qué menciono esto?
Porque ciertamente fue acorralado Ezequiel, pero también Ezequiel se fue a
orar a Dios y le dijo, Señor, mira, ha blasfemado tu nombre.
Ellos nos quieren destruir.
Ellos quieren hacer esto.
Ellos quieren hacer lo otro.
Y a eso le hablamos también ya a detalle.
Y vemos como Dios se levanta a favor de Ezequiel para destruir al rey de Asiria y
también para el ejército, porque él no podía ganar.
Y por eso que no hay registro por parte de los asirios
de que ellos vencieron a Ezequiel y a Jerusalén.
Solo el registro de que ellos lograron acorralarlo, pero no vencerlo.
Y como una nación aparentemente que ya había sido acorralado, ya había sido
vencida, pudo lograr tal hazaña, por así decirlo.
Pero no fueron ellos, fue Dios el que logró todo eso a través de su interceder.
Porque también él fue blasfemado, porque el Rabsaces junto con el rey de
Asiria también atacó a otras entidades, si lo
queremos llamar de tinieblas, como los ídolos.
Inclusive consideró a Dios como que fuera un ídolo nada más.
Por eso él mismo dijo si no puedo librarnos tal Dios o tal otro Dios o tal
otra Dios, tampoco tu Dios podrá librar de la mano del rey de Asiria.
Entonces esa historia para mí es una, por lo menos en mi caso, es una de las
historias más impresionantes que he visto por todo lo que enseña ese pasaje,
por lo menos para mí, pero a lo que quiero resaltar con lo que estoy mencionando es
de que orar y entregarse a la oración no significa que va a ser las cosas color de
rosa, que va a ser como que uno esté en un paseo de flores, verdad?
Y que uno tal vez esté en un bosque o cosas así muy maravillosas que aparecen en
redes sociales, sino que hay momentos que el enemigo se va a levantar tan fuerte
porque sabe lo que es la oración y lo que va a provocar
en nosotros, que va a provocar una transfiguración.
Por eso pusimos el ejemplo de Jesús y la transfiguración no en el sentido,
cuando lo hablamos, de que de repente uno va a comenzar a brillar y que uno va a
andar ahí con vestiduras de luz ahí caminando en la calle, verdad?
Que la gente lo mire así como le pasó a Moisés, sino que hablamos de que la
transfiguración es de que nosotros también vamos a ser transfigurados porque es la
misma palabra que se utiliza en Romanos 12, 2, 14.
No os conforméis a este silo, sino sean transformados
por medio de la renovación de vuestro entendimiento.
Esa palabra transformados es la misma que aparece para transfiguración y nos
hablaría de que si nosotros somos personas con ira y tal vez violentas, Dios nos
puede transfigurar para que ahora seamos mansos y humildes de corazón.
Algo así como lo que le pasó a Moisés, que Moisés ahí vieron una pelea,
el cuate se metió, lo golpeó, o sea, ni como le dio al otro y lo mató.
O sea, él era una persona violenta, pero después la
vida le dice que él era el más manso entre los hombres.
O sea, él sufrió una transfiguración, una transformación,
porque esa es la palabra que se utiliza, que es metanoía.
Creo que sí, creo que es metanoía, metamorfo,
porque es haciendo referencia a un cambio.
Entonces, por eso que nosotros somos trasladados,
que inclusivamente a mí también me pasó.
Yo de joven era una forma de ser, de mi parte, mi testimonio.
Y claramente, cuando yo conocí a Jesús, él me cambió.
Inclusive eso también lo dijo un amigo hace muchos años, que como yo lo llamé por
teléfono y él me dijo que él se había quedado sorprendido cuando me escuchó
hablar, porque era como escuchar a una persona totalmente diferente.
Porque obviamente yo era mal hablado, burlón y un montón de cosas.
Y él, etcétera, por así decirlo.
Entonces, obviamente, cuando él me escucha a mí, que yo no digo malas palabras,
que ya tal vez no hablo con burla, que hablo de manera diferente,
no porque estuve estudiando o con bobadas de ese tipo, sino que es porque Dios lo
transforma a uno, lo transfigura, lo transforma en una nueva vida.
Entonces, obviamente, él dijo será que es Juan José.
Y eso me lo dijo él mucho después, porque en el
momento cuando me habló por teléfono, no me lo dijo.
Entonces, ¿qué quiero entender?
Cuando uno está en oración, uno sufre una transfiguración
y sabe el enemigo de que eso no le conviene a él, ¿verdad?
No le conviene a él porque él pierde territorio.
Él pierde prácticamente a quien esclavizar, porque cuando la persona
predica el Evangelio, da un testimonio del Evangelio, las personas comienzan a
rendirse ante Cristo y el enemigo pierde eso.
Por eso cuando vemos en pasajes de la Biblia, cuando se echa fuera del mundo,
dicen no nos eche de aquí, más bien, ¿será que podemos ir a tales cerdos?
Porque ellos tienen un dominio, ellos tienen que permanecer en unas áreas.
Ellos tienen ciertos reinos, por eso se llaman principados y potestades,
y ellos no quieren perder sus dominios, ¿verdad?
Ellos no quieren perder sus adeptos.
Entonces, ¿saben de que nosotros que somos testimonio, que vamos a mostrar la imagen
del Hijo de Dios, o como dijo el apóstol Pablo, somos cartas escritas que vamos a
pasar a ser cartas leídas, que vamos a testificar de Cristo?
Por eso en Hechos 1 dice, y me seréis testigos en Jerusalén,
en Samaria y hasta los confines de la Tierra, ¿verdad?
Entonces, ¿sabe el enemigo que si nosotros somos transfigurados, vamos a mostrar la
imagen de Cristo, la gloria de Cristo, así como obviamente se está viendo una
gloria, ¿verdad?, con Jesús, y eso va a llevar a que la persona crea en Jesús,
se reina ante Jesús, y sea trasladada del
imperio de las tinieblas a su luz admirable.
Entonces, el enemigo sabe que no quiere eso, y por eso que comienza la violencia.
Por eso la Biblia dice, ¿verdad?, que desde Juan el
Bautista, el reino de los cielos sufre violencia.
Entonces, el enemigo va a venir con violencia.
Por eso puse el ejemplo de Sennacheriber, va a
venir con violencia, nos va a venir a atacar.
Por eso la Biblia habla, en Efesios 6, sobre la guerra espiritual, ¿verdad?
, que dice que en nuestra lucha, dice, fortaleceos en el Señor y en el
poder de su fuerza, y toma toda la armadura de Dios.
¿Por qué?
Contra los principados, potestades, gobernadores y
huestes de maldad que operan en regiones celestes.
Entonces, Dios nos está diciendo, mire, tome la armadura.
¿Para qué se utiliza una armadura?
¿Para jugar tenta pelota?
No.
Se utiliza porque vamos a entrar en una guerra, vamos a entrar en un combate,
en una batalla, en una situación que va a ser fuerte.
No va a ser necesariamente fácil, no va a ser
necesariamente de una manera tan elegante.
Inclusive, por ejemplo, en mi caso, que yo fui deportista, en el sentido de
cuando jugaba mucho fútbol o básquetbol cuando era joven, uno sabe que hay
partidos, cuando uno juega fútbol, que son muy exigentes, inclusive cuando a
veces, en mi caso yo era defensa, había personas que corrían
a veces más rápido que yo, tenían tal vez más energía.
Yo tenía que ver y exigirle a mi cuerpo mucho más para
poder quitar, ponerse la pelota al otro varón, ¿verdad?
Entonces nos exigía bastante, en tanto mental como físico, porque era una,
si lo queremos llamar así, como una batalla en el campo.
¿Pero por qué menciono esto?
Mi punto no es hablar de fútbol, ¿verdad?
Sino que mi punto es hablar de que cuando se habla de una guerra espiritual y cuando
se habla de tomar la armadura de Dios, el combate no va a ser fácil.
El combate va a ser a matar.
Por eso que vimos que el apóstol Pablo está diciendo que hasta perdieron la
esperanza de vida a causa de ser abrumados por todo lo que estaba pasando.
O sea que no era fácil.
Estaban en una guerra espiritual a causa de predicar el Evangelio, de perseverar en
la fe en Cristo, de orar sin cesar, que el enemigo se levantó contra ellos tan
fuertemente que la carga, el peso, el estar abrumados fue muy grande.
Pero es porque estaban orando.
Eso es lo que quiero ayudar a entender con la parte de lo
que estamos viendo de lo que es la transfiguración, ¿verdad?
Que ellos se quedaron dormidos, porque nos está hablando de un aspecto
profético en nosotros, que el enemigo se levanta, nos carga con aflicciones,
con frustraciones, con un montón de cosas, con ataques y guerras, y que
lastimosamente a veces nosotros, a veces lo que podemos hacer es...
¿Para qué voy a seguir, verdad?
Mejor dejo de seguir.
Mejor ya no sigo orando, ya no sigo buscando, ya no sigo haciendo lo otro.
¿Por qué?
Porque estoy siendo abrumado.
Ya no veo una esperanza.
Y por eso que nosotros debemos también agarrarnos de la palabra, por eso señalé
Romanos 8, 18, que dice porque las aflicciones del tiempo presente no son
nada comparado con la gloria que nosotros ha de ser revelada, que es algo que
inclusive Jesús vivió, porque en Hebreos 12, 1, pero en 12, 2 dice Puesto los ojos
en Jesús, el autor y consumador de la fe, que por el gozo puesto delante,
él soportó la cruz y menospreció lo propio.
O sea que son cosas muy fuertes.
Si vamos a Hebreos 12, 4, dice Porque ustedes no han combatido
contra el pecado hasta el derramamiento de la sangre.
O sea que no está hablando de que va a ser algo fácil, porque si habla del
derramamiento de sangre, no está hablando de Pablo que le tiraban piedritas,
sino que están hablando como Jesús, cuando iba hacia la cruz, estaba sufriendo
de los azotes y otras cosas, y que aún a pesar de todo
ese dolor, esa injusticia y demás, Jesús nunca pecó.
Entonces es dando un ejemplo de Jesucristo.
Obviamente también Pablo y Pedro y otros apóstoles vivieron esa parte.
Pero mi punto, en el sentido de lo que estoy mencionando, es de que si nos damos
cuenta, nos van a abrumar, nos pueden llegar a abrumar las cosas.
Vamos a ver también aquí, aunque creo que no lo
había apuntado, pero vamos a ver la palabra abrumar.
Que eso no lo había puesto.
Abrumar, dice, es un verbo que significa agobiar, cansar en exceso, someter a
alguien a una gran carga física, mental o emocional.
Implica sentirse superado por responsabilidades, trabajo,
incluso por exceso de atenciones, halagos o emociones.
Es una forma más intensa de sentirse agobiado.
Entonces, aquí ponen también significado clave, agobiar, cargar, someter a una a
gran presión o peso como el trabajo excesivo o problemas.
Otra vez, trabajo excesivo o problemas.
Entonces, esto es lo que va a buscar el enemigo.
Ahora va a buscar a nosotros agobiarnos, abrumarnos, cargarnos tanto.
¿Para qué?
Para que nosotros nos quedemos dormidos en el Evangelio.
Ahora, vamos a leerlo acá, porque vemos que estas
cargas van a llevar a que nos quedemos dormidos.
Por eso en el pasaje dice que fueron vencidos por el sueño.
Entonces, vamos a ver aquí, 1 Timoteo 5, perdón, este es
hubnos, que es el caso de la palabra que se utiliza para sueño.
Es la G, 5258, dice eso, un primario obsoleto, tal vez a fin de hubo,
de 5559, mediante la idea de estar callado, sueño,
es decir, figurativamente, modorra espiritual.
Sueño, ok, entonces aquí nos habla ya de alguna figura espiritual, es decir,
quedarnos dormidos del sueño, quedarnos dormidos espiritualmente.
Ok, entonces vamos a ver aquí Romanos 13, 11, que es el versículo que mencioné al
principio, dice y hagan todo esto conociendo el tiempo que ya es hora de
despertarse del sueño, porque ahora la salvación
está más cerca de nosotros que cuando creímos.
Entonces, ¿por qué nos está hablando de despertarnos del sueño?
¿Qué pudo haber provocado que alguien se quedara dormido?
¿Por qué llama al apóstol Pablo a despertar del sueño?
Es porque se quedaron dormidos, y obviamente, según lo que estamos
hablando, es porque ellos fueron abrumados, agobiados, cargados por tantos problemas.
Que estaban viniendo, ¿de a causa de qué?
De buscar perseverar en el evangelio, de
continuar orando, porque el enemigo sabe y ataca.
Por eso que el apóstol Pablo en Colosenses capítulo 1, versículo, creo que es del
versículo 10 al 12, menciona y dice, y por esta razón nosotros oramos para que
sean fortalecidos con todo poder según la gloria de Dios, para que tengan paciencia
y perseverancia con todo gozo, y si no se me equivoco, para que disfruten
y sean capacitados para disfrutar de la gloria, de la gloria de nuestra heredad,
algo así, de los santos en la luz, pero aunque lo hayan hecho de esta manera.
Pero mi punto está que oraba para que tuvieran fortaleza con todo el poder de
Dios, en su gloria, para perseverar y tener paciencia.
¿Por qué hablamos de perseverar y tener paciencia?
Obviamente también la palabra paciencia no significa que uno va muy lento,
así como que pasito a pasito, porque la palabra
paciencia da a entender aquel que soporta el sufrimiento.
Por eso que a las personas que están en los hospitales se les llama pacientes,
porque ellos están soportando el sufrimiento en tanto que son curados.
Esa es la etimología de la palabra paciencia.
O sea que se puede ver como una persona que está esperando una cola, que ya le va
a tocar su turno y que es paciente, es tranquilo, no se acelera, no se
preocupa, pero también es usado para aquella persona que está pasando una
tribulación, está pasando por problemas
difíciles y está perseverando en la oración.
¿Por qué pudo hacerlo?
Porque está siendo fortalecido con el poder de Dios conforme
a su gloria y por eso puede ser paciente y perseverar.
Entonces, cuando vemos que nos abruma tanto las cosas, hay personas que deciden,
ojo con lo que digo, deciden apartarse porque ya no quieren tener problemas,
porque ya no quieren tener dificultades, porque
ya no quieren sentirse agobiados o frustrados.
Pero también la Biblia nos habla a nosotros que
Dios nos puede dar la fortaleza para continuar.
Por eso David dice en el Salmo 18.1, dice, Jehová, fortaleza mía.
¿Sí?
Porque yo me preguntaba y decía, pero por qué David en el Salmo 118,
pero en el Salmo 18.1, porque cuando él dice te
amo, ¿por qué específicamente dice fortaleza mía?
Él podía utilizar cualquier o una gran cantidad de,
si queremos llamarles simbolismos, significados.
Él podría decir, te amo Jehová porque eres bello, te amo Jehová porque eres santo,
te amo Jehová porque eres benigno, porque eres puro, porque eres compasivo.
Señor, te amo porque eres excelso, porque tus obras son maravillosas,
pero ¿por qué él específicamente utiliza la palabra fortaleza?
Y eso también tiene que ver la base del Salmo, porque en ese Salmo hay una nota
del mismo Salmo que dice, Salmo que escribió David cuando
fue librado de todos sus enemigos y obtuvo toda la victoria.
Entonces yo me preguntaba por eso, o sea, como eso ya le da una clave a uno, ¿verdad?
Y obviamente cuando uno comienza, uno ve la historia de David, él sufrió
persecuciones, murmuraciones en contra de él, muchas cosas muy difíciles.
Y él sabía que él solo lo pudo soportar porque Dios lo fortaleció.
Por eso él pudo soportar todo, porque fue fortalecido por Dios.
Y por eso él declara, te amo, fortaleza mía.
¿Por qué?
Porque lo fortaleció.
Porque si Dios no lo fortalece, él se rinde y se va.
Él no hubiera podido soportar.
Por eso Salmo 3 dice, o Jehová, muchos son mis adversarios.
Muchos son los que se levantan contra mí.
Muchos son los que dicen de mí, no hay parada de salvación en Dios.
¿Cómo poder pelear en contra de todo eso?
A menos ser fortalecidos.
Por eso dice, con mi voz clame a Jehová y él me escuchó desde su monte santo.
Yo me acosté y dormí y desperté porque Jehová me sustentaba.
Entonces, eso es lo que quieran entender.
Es de que a veces nosotros nos queremos rendir.
A veces nos queremos, ya no queremos seguir.
O a veces queremos seguir haciéndolo bajo nuestras propias fuerzas.
Y lastimosamente, si seguimos haciendo eso, nos va a vencer el sueño.
Vamos a quedarnos dormidos, ya no vamos a seguir.
El evangelio que vamos a vivir es sin comunión, sin consagración.
Porque cuando hablamos de sueño, hablamos de inactividad.
O sea, es decir, por ejemplo, yo ahorita estoy despierto, estoy hablando.
Estoy a veces atento a los sonidos de allá afuera.
A veces también al celular que tengo aquí adentro, porque lo tengo en Clubhouse.
Entonces, yo inclusive me muevo, inclusive siento la sed.
Pero en el momento que yo vengo y yo digo, ah, ya me cansé, me voy a acostar.
Pues a veces uno ni se entera de nada.
Uno ya no, a veces tal vez ya ni sienta.
A veces, más o menos, cuando uno tiene el sueño pesado, ¿verdad?
Uno ya no siente nada.
No sabe si es de día, a veces si es de noche.
Hay muchas cosas que uno no entiende y no sabe, y que
inclusive uno no participa de actividades porque está dormido.
Inclusive a veces uno no ve nada más que el sueño y más que imaginaciones.
Y eso nos habla a nosotros cuando a veces por los problemas o las circunstancias
nosotros ya no queremos hacer nada o simplemente nos vence todo eso.
Y nosotros ya no estamos viviendo la realidad del
Evangelio, sino que es nuestra propia imaginación.
Ya no estamos nosotros en las actividades del reino, sino que en otras actividades.
Estamos inactivos del reino.
A eso me refiero con el sueño, ¿verdad?
Y otras muchas cosas que pasan cuando alguien se duerme.
Cuando alguien se duerme también cae en pecado.
Por ejemplo, David, cuando dice que cuando los reyes iban a la guerra y él no fue a
la guerra, es decir que él tenía que estar activo
en la guerra, pero él se quedó dormido en su casa.
Y dice que después de eso que hizo él, pecó contra Bétzabe.
Pero pecó junto con, ¿verdad?
Porque no es pecó de solo él, ¿verdad?
Pecó junto con Bétzabe y se dieron la serie de pecados.
Entonces significa que alguien que duerme, significa que alguien que cae en pecado,
porque ya no está en las actividades del reino,
por lo tanto está en las actividades del mundo.
A eso se refiere con sueño.
Entonces, porque uno deja las cosas, deja que nos venza las cargas por no ir en
pos de Jesús, por no seguir a Cristo y un otro montón de cosas, porque también a
veces uno también no persevera en la oración.
Lastimosamente, el sueño nos vence y el sueño trae esas consecuencias, ¿verdad?
Por eso que el apóstol Paul dice, despiértate, en otro versículo dice,
despiértate tú que duermes y te alumbrará Cristo.
Entonces nos está diciendo que salgamos del pecado, porque se habla de dormir.
Y también aquí entra el otro pasaje, también dice ahí, dice levántate y
resplandece porque ha llegado tu luz y la gloria del Señor ha amanecido sobre ti.
Y este pasaje me sorprende mucho porque tiene relación con lo que nosotros estamos
viendo de Pedro, Jacobo y Juan, porque ellos al principio se quedaron
dormidos, pero escucharon la voz, por así decirlo en este caso
proféticamente, de que se despertaran porque había una gloria, es decir,
de que ellos vieron la gloria de Jesús, vieron
la gloria de Moisés y la de Elías, ¿verdad?
Y aparte, no me acuerdo si es en Lucas también o en otro, Mateo Marcos,
que dice que había una nube, no sé si era dorada, que les habló y vieron la gloria y
que se pusieron a temblar y que cayeron de rodillas.
Eso no lo describe Lucas, creo que lo escribe otro evangelio.
O sea, que ellos vieron una gloria después de que se despertaron, después de que ya
Jesús se había transfigurado, después de que ya estaba ahí Elías, ya estaba ahí
Moisés y de repente se les aparece la nube.
Levántate y resplandece porque ha llegado tu
luz y la gloria del Señor ha amanecido sobre ti.
Como ya estaba la gloria y se despertaron.
Entonces Dios quiere que nos despertemos y eso involucraría seguir orando.
Porque ¿para qué se va a despertar Pedro, Jaco y Juan?
Para jugar maquinitas, para ponerse a ver K-pop o anime o películas.
¿Para qué se va a despertar?
Para ver la gloria de Dios.
¿Dónde?
Siguiendo orando, porque Jesús seguía orando.
Ellos eran los que se quedaron sin orar.
Jesús continuó orando.
Por eso que él hablaba con Moisés y con Elías sobre
el acontecimiento de la muerte y la resurrección.
Porque dice después de su partida en Jerusalén.
O sea que Jesús seguía orando.
Jesús seguía en su comunión.
Jesús seguía haciéndolo.
Ellos se quedaron sin orar.
Luego se despiertan y al despertar miran la gloria.
Levántate, resplandece porque ha llegado tu
luz y la gloria del Señor ha nacido sobre ti.
Ellos también.
Ellos nomás se despiertan, miran la gloria.
Entonces, ¿qué quiero entender con esto?
Que ciertamente los problemas, preocupaciones y aflicciones pueden llegar
a tal punto que nos hagan que nos durmamos.
Pero por eso tenemos opciones en la Biblia.
1.
Recibir la fortaleza del Señor, como vimos en el caso de David.
Pedir, así como dice Pablo en Colosenses 1, creo que es del 10 al... no creo que es
del 11 al 12, pidiendo la fortaleza según la potencia de su
majestad o su gloria para poder perseverar y tener paciencia.
Y con gozo, obviamente, ¿verdad?
Y claramente perseverar en oración, orar sin cesar.
¿Para qué?
Para no quedarnos dormidos.
Pero si nos quedamos dormidos o estamos dormidos, y ahí es donde también tenemos
que pedirle al Señor que nos ayude a ver si estamos dormidos porque aquí todo el
mundo se cree despierto Podemos andar más
dormidos que cualquier otro para que despertemos.
Y cuando despertemos, vamos a ver la gloria.
Por eso que cuando vemos que Pedro, Jacobo y Juan se despiertan, miran la gloria.
Aquí, como dice Isaías 61, levántate y resplandece porque
ha llegado tu luz y la gloria del Señor ha nacido sobre ti.
En pocas palabras, si esta persona se levanta, va a ver la gloria.
¿Por qué?
Porque Pedro, Jacobo y Juan se despertaron y vieron la gloria.
Vieron como Jesús transfigurado.
Entonces, esto es una esperanza para nosotros porque, ok, me quedo dormido,
pero tengo que despertar y voy a ver su gloria.
Ahora, ¿cuál es el otro problema?
Porque aquí se miraba todo muy bonito.
Porque en el versículo 2, que aquí no lo apunté,
dice Porque tinieblas cubrirán la tierra.
Es decir, que ciertamente vamos a ver la gloria de
Dios, pero también tinieblas cubrirán la tierra.
Y si nosotros estamos dormidos, no vamos a poder
soportar con las tinieblas que hay en la tierra.
Pero si estamos despiertos, vamos a poder soportar
todas las cosas que van a venir sobre el mundo.
Porque la Biblia menciona claramente que van a venir los tiempos de...
como Lot y como Moisés, ¿verdad?
En el tiempo final.
Y también dice que en el tiempo final, el amor de muchos se enfriará a causa de
la maldad del mundo, porque tinieblas cubrirán la tierra.
Si estamos dormidos, no vamos a poder sobrellevarlo.
Y eso también se lo dice Jesús a la iglesia de Sardis.
Le dice que claramente se esté con sus vestiduras santificadas, porque también
dice, no sea que yo venga como ladrón y no te enteres a qué hora ha de venir.
Le está pidiendo que esté atento, que esté
despierto, porque si no, no se va a enterar.
Entonces, esto nos habla a nosotros de dos cosas, o
por lo menos yo me quiero enfocar en estas dos cosas.
Tenemos que perseverar en oración.
Orar va a llevar a que el enemigo también se levante en contra de nosotros y nos
busque a agobiar, nos busque abrumar, nos busque
cargar de problemas para que lo dejemos de hacer.
Puede ser que alguien diga, no, es que hay mucho, mucho problema, mucha carga.
Yo pensé que el evangelio iba a ser más sencillo y un montón de cosas.
Ahora y se aparta el evangelio.
Por voluntad propia y eso lo lleva a que se duerma.
O segundo, alguien dirá, ya no aguanté esto, ya no quiero esto.
Y en lugar de pedirle ayuda al señor para que lo fortalezca y
pueda sobrellevar las cosas y perseverar orando, lo venzan esas.
Eso es verdad.
¿Y qué pasa?
Se quedó dormido.
O sea, se va a quedar dormido uno y también el otro, aquel que decidió,
aquel que tal vez quiso hacerlo, pero con sus propias fuerzas.
Entonces, la idea es no quedarnos dormidos.
¿Cómo?
Pidiéndole ayuda al señor en medio de todas las pruebas y siguiendo la voluntad
de él, no la nuestra, para poder sobrellevar las cosas, a ser obedientes.
El ejemplo que podría poner de este caso también es el caso de Jeremías.
No me acuerdo si está en el capítulo 23.
Porque hay un algo que me llamó mucho la atención hace muchos años, porque ahí se
menciona que había un profeta, aparte de Jeremías, que era como...
yo lo entiendo así, que era como Jeremías, porque dice que él profetizaba,
o algunos temas similares a Jeremías.
Tampoco era que fuera copy-paste, era copiar-pegar, sino que él también
profetizaba de parte de Dios bajo el mismo sentir que Jeremías.
Pero dice que él, por las presiones, por las dificultades que estaba viviendo
causa la persecución por la palabra, él corre y huye a Egipto.
Y nosotros sabemos de que Egipto representa la antigua manera de vida.
Entonces, él huye a su antigua manera de vida porque no estaba soportando a causa
de la palabra, a causa de la comunión, a causa de las persecuciones, a causa de
las persecuciones que traen por causa de la comunión en Dios.
Entonces, ¿qué pasa?
Él huye, es capturado en Egipto y luego lo traen a Jerusalén para matarlo.
Yo cuando vi eso me dolió un poquito en mi corazón porque decía este personaje,
si hubiera estado vivo y hubiera perseverado, tal vez tuviéramos no sólo el
libro de Jeremías, sino que también el libro de Uzías.
Porque él, si alguien a tal manera estaba similar a Jeremías, yo no creo que Dios no
le hubiera dicho que escribe una carta también,
porque él estaba resistiendo a la manera de Jeremías.
Entonces, si él hubiera resistido, si hubiera permanecido, tal vez hubiéramos
tenido un libro que se llamaría Uzías, ¿verdad?
No sé si Uzías se llama Hurías, hubiéramos tenido otro libro.
No sabemos, es una idea, tampoco van a creer que es así.
Pero a lo que voy a estar de que Jeremías sí logra
perseverar porque él permaneció en Jerusalén.
Él no se movió de allí.
Él siguió la voluntad de Dios.
Él constantemente estuvo.
Él no permitió que los problemas los movieran de allí.
Y obviamente, en figura, claramente la persona se muere, ¿verdad?
O sea, cae en el sueño, porque la vida, cuando habla
de morir, dice y él durmió con sus padres, ¿verdad?
Hay que entender que fue sepultado con ellos.
Y va obviamente bajo la esperanza de la resurrección.
Entonces.
Entendiendo que si alguien ya se quedó dormido y tenemos que orar para entender
si estamos dormidos, porque obviamente no es.
Alguien puede estar durmiendo, nada se ni cuenta.
Pero orar para despertar del sueño, orar para entrar en las actividades del
reino, porque también es una de las señales de lo que significaría sueño.
No estar en las actividades.
Y eso habla que una persona no está orando, no está leyendo.
Alguien puede ser hermano, pero sirvo en la iglesia,
siempre en la iglesia, no en una comunión diaria, ¿verdad?
Entonces necesitamos perseverar, necesitamos despertar para ver su gloria.
¿Por qué?
Porque también tinieblas cubrieron la tierra.
¿Qué es lo que dice el versículo 2 el qu el sigue, verdad?
Porque regularmente citamos este versículo.
Levántate y resplandece, porque haber llegado a
tu luz y la gloria del Señor ha nacido sobre ti.
Pero el versículo 2 dice, porque tinieblas cubrieron la tierra.
Y ahí comienza a hablar otras cosas.
Entonces, lo que menciono para resumir y para finalizar
ahora, voy a regresar acá en el pasaje donde estamos.
Pedro y sus compañeros habían sido vencidos por el sueño, pero cuando
estuvieron bien despiertos, vieron la gloria de
Jesús y a los dos varones que estaban con él.
Entonces, en resumen es...
No permitamos que los problemas, que las aflicciones nos hagan que nos durmamos.
Puede ser que nos sintamos abrumados, pero también podemos pedir el auxilio de
Dios que nos fortalezca en esos momentos que podemos sentirnos abrumados y no
buscar tomar nuestras propias decisiones, como el ejemplo de este otro profeta de
Uzías, que huyó a Egipto por causa de la persecución de los problemas, por sentirse
abrumado, sino que necesitamos tomar fortaleza en Dios.
Necesitamos pedirle auxilio a Dios y hacer lo que nos pide para sobrellevarnos.
En caso contrario, nos vamos a quedar dormidos.
Si nos quedamos dormidos, vamos a tener que despertar.
Y si despertamos, vamos a ver la gloria.
Si no despertamos, no.
Ciertamente nos perdimos del proceso, ¿verdad?
Porque por eso lo hablé desde el principio.
Fue uno de los primeros puntos del principio de que si
nosotros no nos dormimos, vamos a ver todo, ¿verdad?
Vamos a ver desde el momento que se ve la transición de
la gloria de Jesús y la llegada del Pedro, Jacob y Juan.
Pero si no, sólo vamos a ver ya el momento final, ¿verdad?
Porque yo me imagino, o por lo menos eso es lo que yo estoy mencionando,
si ellos no se hubieran quedado dormidos, hubieran visto como Jesús comenzara a
mostrar su luz, su cambio de todo, porque eso ellos no lo vieron.
Eso lo está describiendo Lucas.
Pero vemos la transición completa y la llegada de Moisés y Elías.
Pero como ellos se quedaron dormidos, no vieron todo eso.
Sólo vieron que ya estaban ahí y ya vieron a Jesús
con su rostro y con sus vestiduras transformadas.
Entonces, si nosotros perseveramos, vamos a ver toda
la gloria a lujo de detalles, sin perdernos de nada.
Pero si nos dormimos y despertamos, sí va a haber
gloria, pero sólo vamos a ver la manifestación final.
Es bonito, obvio, pero también la idea sería perseverar en todo, porque también
quedarse dormido trae sus consecuencias, de verdad.
Por eso mencioné el caso de David, que a David después de pecar, obviamente
con Betsabé y todo, ya no le permitieron a él también construir el templo.
El caso de, por ejemplo, Noé, que él se queda dormido por embriagarse y
prácticamente pecan en contra de él y maldicen a Cam.
Y así podemos ver otros escenarios donde hay gente que se quedó dormida y
lastimosamente por haberse quedado dormida los terminan algo malo en contra de ellos,
por haberse quedado dormidos.
Entonces no nos tenemos que quedar dormidos,
porque también eso trae consecuencias.
Hay algunas personas que se quedan dormidos y ya no despiertan, por así mencionarlo.
Entonces tenemos que tener mucho cuidado.
Entonces vamos a orar para que el Señor nos ayude
bajo lo que estamos viendo de perseverar en oración.
Cuando hablamos de perseverar, obviamente estamos hablando de resistir,
de continuar, de orar sin cesar, de orar sin interrupciones.
Porque el enemigo sabe que representa que nosotros tenemos
la gloria del Hijo y por lo tanto nos va a querer detener.
¿Cómo lo va a hacer?
Con problemas, con dificultades, levantándose en contra de nosotros.
Por eso pusimos el caso de Ezequías y Senaquerib.
Y nos va a tratar de destruir...
Inclusive podemos poner el caso de Job también, para que nosotros no sigamos.
Y por eso necesitamos pedir auxilio a Dios, así como David, que pidió fortaleza
y como mencionamos de Colosenses con Pablo, para no quedarnos dormidos,
para que el sueño no nos venza, para que no estemos cargados de sueño.
Y así podamos ver toda su gloria y mantenernos en esa manifestación de gloria.
Pero si lo hacemos, procuremos despertar.
Vamos a orar...
Así que ayúdanos, porque el tiempo de la venida de Cristo está cerca y necesitamos
permanecer despiertos, porque estamos en las vigilias
de la noche y no sabemos cuándo habrá de venir.
En la segunda, o en la tercera, o en la cuarta vigilia.
Necesitamos estar despiertos.
Te lo pedimos, amado pastor y rey, en Cristo Jesús.
Más perdónanos si ya estamos dormidos.
Ayúdanos a que nos hables y nos digas que estamos dormidos para despertarnos,
para levantarnos, porque el tiempo es final.
Y necesitamos ver tu gloria.
Y si nos despertamos, tenemos la esperanza de ver tu gloria.
Te lo pedimos en el nombre de Jesús, amado amigo y pastor.
Amén.
Vamos a orar por las personas que quieran
aceptar a Jesús o reconciliarse y despertar.
Para el nombre de Jesús vinimos hoy delante de ti para arrepentirnos de todo pecado.
Para confesar que tú eres Dios salvador, que por medio de Jesucristo nos libraste
en la cruz del Calvario y trajiste la reconciliación entre tú y nosotros.
Que Jesús es nuestro mediador y que por eso hoy confesamos que Jesús es Señor y
Salvador y que tú lo has resucitado entre los muertos.
Y que tenemos nueva vida en él.
Y podemos acceder a tu gloria.
Ayudanos a ser bautizados en agua, con tu Espíritu Santo y participar de la Santa
Cena para el alabanza de la gloria de tu nombre en Cristo Jesús Señor Nuestro.
Amén y Amén.
Muy bien, vamos a orar por las diferentes necesidades.
Como dice la palabra, mi Dios suplirá todas vuestras
necesidades conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús.
Dios mi Padre, vinimos hoy delante de ti sabiendo que tú eres un Dios fiel y
verdadero, un Dios majestuoso, compasivo y fiel.
Que tú provees a tu pueblo y que pedimos hoy la llenura con el Espíritu Santo la
suministración del Espíritu Santo para que podamos ser a la imagen del Hijo,
para que podamos arrepentir nuestros pecados, para que podamos caminar en la
verdad, para que seamos impulsados a la santidad y para
que podamos serte fieles eternamente y para siempre.
Queremos de que tú conmuevas este campamento para que nos arrepintamos y nos
volvamos de todo corazón, que si estamos dormidos despertar y que podamos ser
llenos de tu gloria y de tu bondad para el alabanza de tu nombre.
Queremos perseverar en oración, queremos que tú nos bendigas y nos sostengas.
Por favor, Señor Jesús, provee también de medicina, de sanidad, de maravillas y
prodigios para aquellas personas que necesitan creer a través de ello.
También pedimos, Señor Jesús, que traigas de tu alimento, de tu cuidado,
de hogar, de trabajo, de vivienda y otras cosas que las personas necesitan.
También que guardes el avión al huérfano, al anciano y al anciano, al padre y madre
soltero y también a las personas que están en las cárceles.
Traeles de tu favor y tu verdad.
Te pedimos hoy, Señor Jesús, que seamos todos consolados en tu misericordia y que
pedimos también que guardes a la nación de Guatemala y a las que nos rodean y a los
que nos escuchan para que entre en arrepentimiento para perdón de pecados y
que Guatemala sea libre de todo tráfico, ya sea de drogas, armas y de personas,
y que guardes la niñez y la juventud del país, que ya no haya más pandillas,
ni hechicerías, ni ideologías vanas y profanas, ni tampoco pandillas,
ni carteles, ni terrorismo en este país.
Te lo pedimos para el avance de tu gloria y que envíes obreros a la cosecha,
porque la cosecha es mucha y los obreros son pocos.
Ten misericordia de este país y ten piedad de todos nosotros.
Más alabamos tu nombre por la multitud de misericordias y por tu Hijo Jesucristo.
En el nombre bello de Jesús.
Amén y Amén.