Benditos de Cristo en Cristo Dios los bendiga, fuerte abrazo que el amor de Dios
fluya en sus corazones y que puedan regocijarse en la luz y en la salvación de
nuestro Señor y Salvador que dio su vida por nosotros.
Estamos aquí para tratar un tema regularmente que lo hacemos de la oración
y la comunión, es decir, este espacio particularmente, porque no tenemos
necesariamente un horario fijo, pero lo usamos para la oración y la comunión.
En eso realmente nos enfocamos.
Entonces, uno de los temas que hemos estado tratando en estas reuniones es la
relación con lo que es la vida de oración de Jesús.
Ese es realmente nuestro enfoque que hemos estado estableciendo
desde hace un par de meses, la vida de oración de Jesús.
Y dentro de esa vida de oración hemos buscado ver la vida de oración de Jesús,
su ejemplo particularmente, y comenzar a aprenderte lo que vemos en Jesús.
Ya hablamos en su momento de Jesús cuando se levantaba
muy de mañana antes de que el sol saliera para orar.
Pero en este caso hemos comenzado y hoy prácticamente finalizaríamos con esa serie
de temas lo que es Jesús en las vigilias de la noche.
Y por eso que hoy vamos a dar el resumen de lo que hemos
venido hablando de Jesús en las vigilias de la noche.
Aunque realmente no era el título de esa manera, no es como que le dimos un título
oficial, pero si hablamos diferentes temas basados en ese versículo cuando Jesús se
pasó toda la noche en oración y luego escoge a los doce apóstoles.
Entonces ese era un enfoque, por así decirlo,
de Jesús en las vigilias de la noche.
Vamos a dar un resumen de todo lo que hablamos a lo largo de estas reuniones,
porque claramente nos tomamos cierto detalle
para explicar en las reuniones anteriores.
Pero hoy vamos a hablar de una manera resumida para que tengamos ya consolidado
lo que hemos hablado de Jesús en las vigilias de la noche
para tomar los puntos más importantes y más relevantes.
Y vamos a hoy finalizar con esto y vamos a hablar después de otro asunto relacionado
con la oración de Jesús, porque claramente no hemos terminado porque hay varios
aspectos que habría que ver con respecto a la oración de Jesús, ya que hemos visto,
por ejemplo, que Jesús en una parte dice
que Él se apartaba con frecuencia para orar.
Esa parte no la hemos hablado todavía.
Hay otros aspectos cuando Él dice que Él subía al monte.
No hemos hablado de cuándo sube a los montes.
Solo hemos tomado el caso de Él se apartaba a orar a solas o el punto de la noche.
Es decir, que nos enfocamos ahorita en levantarse muy temprano en la mañana o
entrar en una vigilia de la noche, pero no necesariamente el punto de lugar
solitario o los montes o las frecuencias o
algunas otras cosas que se muestran con Jesús.
Entonces vamos a ir, pues si Dios nos lo permite, si Dios nos lo facilita,
pues seguiremos en esta línea de temas.
Entonces vamos a orar para que el Señor Jesús nos ayude para poder dar este tema y
que sea todo para el avance a la resurrección.
Muy bien, Padre nuestro, estamos las gracias
por el gran amor y fidelidad que nos tienes.
Gracias por amarnos y sostenernos.
Gracias por darnos de tu gracia y favor.
Queremos hoy hacerte fieles.
Queremos hoy adorarte en espíritu y verdad.
Queremos hoy vivir por ti y para ti.
Que tú seas siempre nuestro consuelo, nuestra fortaleza, nuestra torre fuerte,
el Dios de nuestra salvación.
Gracias hoy te damos, Señor Jesús, por todo lo que estás haciendo en nuestras
vidas y por la fortaleza que derramas en nuestras vidas.
Queremos agradecerte.
Queremos amarte.
Queremos ser llenos de tu espíritu santo y de tu verdad.
Queremos apartarnos del mal camino.
Queremos vivir por ti, para ti y dar gloria a tu nombre.
Grande es tu nombre entre las naciones y
bendito sea, Señor, eternamente y para siempre.
Perdónanos hoy por continuamente fallarte.
Queremos ser llenos de tu espíritu santo.
Queremos ser llenos de tu favor, llenos de tu verdad.
Por amor a tu nombre.
Te lo agradecemos y dirígenos, por favor, para hacer las cosas todo por
ti, para ti, para el avance de la gloria de tu gracia.
En el nombre de tu Hijo Jesucristo, proveemos
sabiduría y revelación como tú la conoces.
Y declaramos de que la venida de tu Hijo Jesús está cerca y que por eso debemos
prepararnos en oración y en tu misericordia.
Grande es tu nombre entre las naciones.
Bendito eres, Señor y Salvador.
Declaramos que no a nosotros, ojiva, no a nosotros, sino a tu nombre sea la
gloria, por tu misericordia, por tu fidelidad.
Porque tú nos has hecho, y no a nosotros, a nosotros mismos.
En el nombre de tu Hijo Jesús, provéenos y fortalécenos en la verdad.
Amén.
Entonces, entremos en detalles.
Resumen, Jesús en las vigilias de la noche.
Eso es lo que mencionamos.
Entonces, como hemos estado resaltando, y lo vamos a seguir hablando, es Lucas 11, 1.
Aconteció que estando Jesús orando en cierto lugar, cuando terminó, le dijo uno
de sus discípulos, Señor, enséñanos a orar,
así como Juan enseñó también a sus discípulos.
Entonces, ese versículo es el que hemos tomado
para hablar acerca de la vida de oración de Jesús.
Porque aquí se hablan de las dos, ¿verdad?
Él viene de orar y luego comienza a enseñar de la vida de oración.
O de la oración.
Entonces, hemos estado tomando que la vida de oración de Jesús.
Por eso pusimos aquí como que el marcador donde hace la división.
Aconteció que estando Jesús orando en cierto lugar, cuando terminó.
Cuando terminó, le dijo uno de sus discípulos.
Es decir, que ellos tenían un testimonio de la vida de oración de Jesús.
Sabían que dónde iban a encontrar a Jesús, orando.
Y eso fue una de las cosas que hablamos también en su momento.
De que, ¿dónde vamos a encontrar a Jesús?
En oración.
Ellos sabían que Jesús se levantaba muy temprano en la mañana a orar.
Ellos sabían que si Jesús no estaba, estaba orando.
Entonces, a veces nosotros no tenemos ese testimonio.
A veces, si alguien a nosotros encuentra, puede
pensar, este debe estar jugando maquinitas.
O él puede estar viendo una de sus películas y por eso no contesta.
No es como que digan, ah, él no contesta porque está orando.
Yo tenía un familiar que, de repente, yo llegaba a tocar.
Dice, sí, pero aquí está mi familiar.
Iba a tocar, iba a tocar.
Dice, ¿por qué no me abre?
Y de repente me decían a mí, mira, lo que pasa es que él está orando.
Entonces, yo ya sabía que él estaba en la casa, pero estaba la puerta cerrada.
Yo sabía que él estaba orando y ya no iba a tocar.
Al principio, si tocaba, iba a tocar.
¿Por qué no me abrís?
¿Por qué no me abrís?
¡Abríme!
Y después entendí que media vez que él tenía la
puerta cerrada, significaba que estaba orando.
Entonces, ¿qué quiero entender con esto?
De que la persona que ora se va a notar.
No es algo como que no se va a notar.
Se nota en diferentes aspectos.
Entonces, a lo que voy es de que con la...
Voy a ponerlo de esta manera.
La impresión de Jesús, por su actitud, su palabra,
denotaba que venías a causa de su oración.
Es decir, como que lo que más remarcaba o que
caracterizaba de él hacia los demás era su vida de oración.
Por eso que es una de las pocas peticiones que se le pide a Jesús.
Por ejemplo, no se le dice a Jesús, enséñanos a predicar, o enséñanos a
enseñar, o enséñanos a leer las escrituras.
Sino que particularmente dice, enséñanos a orar.
Y eso también lo hablamos, creo que hace como
tres años, de la petición que le hicieron a Jesús.
Pero a lo que quiero llegar con todo esto es que tenemos
una vida de oración a la cual tenemos que observar.
Eso es lo que hemos venido hablando y lo que quiero señalar.
Porque también se aprende por lo que se ve, no solo por lo que se oye.
O sea, no solo por la enseñanza, sino también por imitarle.
Cómo hacerle para nosotros también hacerlo.
Ahora, ya entrando al versículo que hemos hablado
para hablar de Jesús en las vigilias de la noche.
Es Lucas capítulo 6, versículo 12 al 16, dice, versículo 12.
En esos días Jesús se fue al monte a orar y pasó toda la noche en oración.
13.
Cuando se hizo de día, llamó a sus discípulos y escogió 12 de ellos,
a los que también dio el nombre de apóstoles.
14.
Simón, a quien también llamó Pedro y Andrés, su hermano, Jacobo y Juan,
Felipe y Bartolomé.
15.
Mateo y Tomás, Jacobo, hijo de Alfeo, y Simón, al que llaman El Celote.
16.
Judas, hijo de Jacobo, y Judas Iscariote, que llegó a ser traidor.
Entonces, vemos que coloque el versículo 12 hasta el 16.
Aparentemente, el del 13 en adelante no habla de oración, pero habla del escoger a
los apóstoles, que tiene también una relación
de significado de por qué él oró toda la noche.
Entonces, una de las cosas que hemos hablado de en este sentido de lo que Jesús
oró, hablamos de que le hizo una... una... ¿cómo se dice la palabra?
Una vigilia completa, porque dice que él oró toda
la noche y se pasó toda la noche en oración a Dios.
Esto prácticamente es una vigilia que le hemos
estado hablando, que son las vigilias de la noche.
Recordemos que las vigilias, inclusive, también es importante que lo conozcamos,
que conozcamos esta forma de hablar la Biblia, porque tanto en el antiguo pacto
como en el nuevo pacto, o en lo que viene prácticamente de Génesis a Malaquías,
y luego que es de Mateo hacia Apocalipsis, hay ciertos
cambios en la forma en que se mencionan las cosas.
Por ejemplo, nosotros vamos a ver mucho en los evangelios que dice en la primera
vigilia, o la segunda vigilia, o la tercera vigilia, o la cuarta vigilia.
O a veces, por ejemplo, dicen también la hora sexta o la hora novena.
Entonces, en este caso en particular, cuando vamos a ver en la Biblia,
vamos a ver que las vigilias en griego regularmente hablan como primera,
segunda, tercera y cuarta, porque eran bloques de tres horas.
Y en el caso del hebreo, hablan como la vigilia de la mañana, por ejemplo,
que es de las dos de la mañana a las seis de la mañana.
Porque en el hebreo los lapsos son de cuatro horas y en el griego los lapsos son
de tres horas, por eso tienen cuatro horas.
Es decir, que de seis de la noche a nueve de la noche, la primera vigilia.
De las nueve de la noche a las doce de la noche, es la segunda vigilia.
De las doce a.m.
o cero a.m.
hacia las tres de la mañana, es la tercera vigilia.
Y de las tres de la mañana a las seis de la mañana, es la cuarta vigilia.
Entonces, esto es importante porque cuando se ven a Lucas
se hacen esas menciones, que inclusive lo vamos a leer hoy.
Entonces, ¿qué quiero entender con esto?
Que Jesús comienza a orar a las seis de la mañana y pasa por las cuatro vigilias
hasta las seis de la mañana, que luego ya escoge a los apóstoles.
Entonces, prácticamente hizo Jesús un
recorrido en oración de doce horas de oración.
O sea, eso es bastante, ¿verdad?
A veces nosotros a los cinco minutos ya no damos.
Pero también significa también que Jesús andaba en
una continuidad porque Él era constante en oración.
Él no era solamente... hagamos de cuenta, Él llegó
a estas doce horas solo de la noche a la mañana.
Él desde niño practicaba y se ejercía y se ejercitaba en oración.
Entonces, nosotros también somos llamados a ejercitarnos en oración y también a
perseverar en oración, que es una de las cosas que hemos hablado.
Que lo que Jesús hizo fue perseverar en oración.
¿Por qué?
Porque Él oró doce horas continuas.
Es lo que la Biblia dice, orad sin cesar.
Y cuando habla de orar sin cesar, también se
puede traducir como orar sin interrupción.
Entonces, Jesús fue sin interrupción orando doce horas en la noche.
Claramente hemos hablado de que no significa que nosotros
pasemos 24-7 orando en el sentido literal, ¿verdad?
Porque a veces también uno tiene que dormir, el cuerpo lo pide.
Pero a lo que quiero resaltar, o a lo que hemos hablado en muchos casos
también, es de que nos habla de una perseverancia.
No solamente de que uno pueda orar toda la noche,
sino que Jesús fue perseverante en oración.
Jesús fue dedicado en oración.
Jesús fue diligente en oración.
Entonces, eso es uno de los aspectos que uno tiene que tomar.
¿Por qué?
Porque Él no fue interrumpido en su oración, en su dedicación.
Así nosotros también tenemos que ser dedicados en oración.
Nosotros tenemos que buscar perseverar en oración.
Tenemos que buscar que nuestra oración no sea interrumpida.
Tenemos que tener una oración dedicada.
Es lo que estamos aprendiendo también de
Jesús, independientemente también del tiempo.
Entonces, vamos a ver aquí algo que fue una de las primeras cosas que hablamos.
Con la relación entre el versículo de Lucas 6,
inclusive por eso mencioné los versículos 3 en adelante.
Y también lo que era Mateo capítulo 9, versículo 35, el 38.
Porque vimos que hay una conexión entre ambos libros de la Biblia.
Porque Mateo 9 habla del preámbulo a la oración.
Dice que al leer el Mateo 9 podemos entender por
qué Jesús tomó la dedicación de orar toda la noche.
Vamos a leerlo.
Mateo 9, el 35, el 38, versículo 35.
Jesús recorría todas las ciudades y aldeas enseñando en las sinagogas de ellos,
proclamando el evangelio del reino y sanando toda enfermedad y dolencia.
6.
Y viendo las multitudes, tuvo compasión de ellas porque estaban
angustiadas y abatidas como ovejas que no tienen pastor.
37.
Entonces dijo a sus discípulos, la cosechas mucha, pero los obreros pocos.
30.
¿Qué pasó aquí?
¿Qué hice?
Ahí está.
Creo que no puse el 38.
Bueno, me lo salté.
Bueno, lo voy a colocar.
Déjenme un breve momento que no sé por qué no coloqué el 38, me lo comí.
Me lo comí.
Bueno, lo vamos a citar.
Solo quiero agregarlo para que no se nos vaya la idea también que...
No sé, el problema debe ser porque puso otro versículo, pero bueno.
Ahí está, lo componemos.
Solo ténganme paciencia, hermanos.
Ahí está.
Lo voy a colocar aquí.
Y quedamos listos.
Lo proyectamos otra vez.
Ahí estamos.
Ahí estamos, perdón.
Muy... Listo, listo, listo.
Oye, perdón.
Oye, entonces vamos a leer otra vez el versículo 37.
Entonces dijo a sus discípulos, la cosechas mucha, pero los obreros pocos.
38.
Por tanto, pidan al señor de la cosecha que envíe obreros a su cosecha.
Entonces, hemos visto que la relación que hay entre esto
prácticamente es de que Jesucristo recibió una visión profética.
Eso fue lo que hablamos en su momento y explicamos
la razón del por qué hablamos de visión profética.
No como un sentido solamente de que uno ve una visión en éxtasis, verdad,
o un sueño, sino que hay cosas que Dios le está mostrando la
situación que se está viviendo y eso nos llama la atención.
Por eso él menciona y se están abatidas como ovejas que no tienen pastor.
Y también se hace la mención de que él sabe que hay una gran multitud y que hay
una necesidad de que las personas sean ministradas, sean sanadas, sean liberadas,
pero que no hay la cantidad de personas que se necesitan.
Algo así como lo que pasa a veces con la tecnología.
Ahora no sé qué tanto ha cambiado las estadísticas, pero hay una gran necesidad
de personas que sepan programar o que estén en el ámbito de la tecnología,
pero a veces no se puede cubrir todas las áreas.
Inclusive a veces también pasa, si no estoy mal, creo que en Alemania y en
Japón tal vez sí tienen, por ejemplo, personas capacitadas para tecnología,
la cantidad necesaria, pero tal vez no tienen personas, por ejemplo, que traten
con carpintería o que sean fontaneros y que por eso abren, por decirlo,
opciones de visado para ese tipo de oficios, porque son necesarios,
no tienen la cantidad de personas necesarias para suplir la necesidad y por
lo tanto abren plazas en ciertos países para
atender esas necesidades, inclusive tecnológicas.
Entonces lo que quiero decir con esto está de que hay una gran cantidad de pueblo,
pero no está la cantidad de personas necesarias para suplir esas necesidades.
Entonces Jesús, a pesar de que también le dice a los apóstoles, Él no dijo,
bueno, ahí les dejo la carga a ustedes, sino que Él entiende que Dios le está
revelando a Él, porque Jesús también recibía una revelación, una guía,
una enseñanza del Padre, porque Jesús era una oveja del Padre.
Entonces Jesús sabía que el Padre le estaba revelando algo.
Entonces lo que está pasando en Mateo 9, luego Jesús se va a orar toda la noche
para orar para obreros para la cosecha, porque
la cosecha mucha y los obreros son pocos.
Entonces el hecho de que Jesús entra en una oración completa de vigilia
significaba que Él entendió la visión del Padre.
Él sabía lo que el Padre quería y fue directamente, con
diligencia, a orar para que Dios supliera obreros para la cosecha.
Es decir, que Jesús nos está enseñando cómo deberíamos actuar nosotros cuando
Dios nos muestra una revelación profética, una visión profética, o un sentir de pacto
al Padre, que seamos diligentes, no como a veces nosotros.
Dios nos dice algo y al año nos vamos recordando que Él nos envió a hacer algo,
sino que Jesús fue diligente en ir a orar al Padre y poner
en práctica o por obra lo que el sentir del Padre está.
Entonces vemos claramente que el ejemplo es por eso que Él ora completamente,
12 horas, y es para que Dios le diera obreros para la cosecha.
Aunque también cambia dependiente el Evangelio, pero en el libro de Marco dice
que escoge a 12 para que estuvieran con Él y para enviarlos a predicar.
En Marco sólo dice que Él escoge a 12, pero Mateo dice que sólo escoge a los 12 y
Lucas dice que ora toda la noche y escoge a 12.
Entonces en ese momento hemos hablado de que Jesús oró por obreros para la cosecha,
pero también Dios se los dio para que los capacitara para enviarlos, por eso que
después se menciona que los envía a todas las regiones
de Israel y se no vayan por camino de samaritanos.
Entonces ellos fueron prácticamente primero antes que Jesús a preparar el
camino del Señor, a sanar a las personas, a liberarlas, etc.
Pero también bajo un sentido de que hay alguien más grande que nosotros,
que Él también va a venir a predicarles y a enseñarles.
Entonces Jesús sabía y entendía eso.
Jesús no decía yo soy Dios y voy a hacer todo, sino que también recordemos que Él
era una persona en este sentido humana, por eso que hay un pasaje que dice que
Jesús se cansó, otro pasaje que dice que Jesús dormía.
¿Por qué?
Porque Él tenía una limitante humana en el sentido literal, por así decirlo.
No es de que Jesús se iba a poner a predicar ahorita y de que iba a aparecer
al mismo tiempo en otro lado, por el punto del hecho humano.
Entonces Él sabía que había una necesidad de personal, perdón si utilizo la palabra
personal, pero de personas o de siervos para la atención a otros.
Y luego también vemos que no sólo ese es el caso, sino que también en el libro de
Lucas menciona, que no lo menciona en otros libros, que Él envía a otros 70 a la
predicación también del Evangelio, similar a los 12.
Entonces vemos de que Jesús estaba con este sentido de crecimiento y saber de que
también Él sabía de que Él iba a morir, iba a resucitar, y que ellos tenían que
aprender a saber cómo movilizarse, a predicar el Evangelio, a tener esta
necesidad continua de la predicación del Evangelio.
¿Por qué?
Porque la cosechan muchas y los héroes son
pocos, inclusive nosotros lo vemos actualmente.
Pero Jesús, más que sólo ir a predicar, o decir, me voy a desvelar predicando,
diría Jesús, no es que Jesús dijera, me voy a desvelar más predicando,
que voy a hacer más esto, que voy a hacer más lo otro, mucha entrega en actividad,
sino que primeramente se enfocó en seguir la dirección y la obediencia del Padre,
qué es lo que el Padre quería, qué es lo que el
Padre necesitaba, la manera que el Padre lo requería.
Entonces Jesús se fue a rogar al Padre doce horas continuas, y Dios le contesta,
o Dios Padre le contesta, indicándoles a quién tiene
que escoger para poder enviar y suplir la necesidad.
Entonces eso nos enseña a nosotros de que antes de que entremos nosotros sólo a
actividades que el mismo Padre puede colocar en nosotros, porque claramente el
Padre nos revela a nosotros lo que debemos hacer, pero a veces nosotros nos
entregamos más a querer hacer las actividades, pero no necesariamente nos
vamos a orar primero para que Dios termine de revelar o que nos muestre completamente
lo que Él requiere y necesita, y lastimosamente nos entregamos más a la
actividad que a por así decirlo, a la inducción o guianza
de parte del Padre para que nosotros hagamos las cosas.
Entonces Jesús nos da un buen ejemplo de una
dedicación en oración antes de hacer cualquier cosa.
Bueno, entonces ahora también vamos a ver acá Lucas capítulo 12, el 35, el 40.
Vamos a ver esta parte dice, esté siempre
preparado si mantenga las lámparas encendidas.
36.
Y sean semejantes a hombres que esperan a su Señor que
regresa a las bodas para verle tan pronto como llegue, llama.
37.
Dichosos aquellos siervos a quienes el Señor al venir halle velando.
En verdad les digo que se ceñirá para servir y
los sentará a la mesa y acercándose les servirá.
38.
Y ya sea que venga en la segunda vigilia o aún en la tercera y los halle así,
dichosos son aquellos siervos.
39.
Ustedes pueden estar seguros de que si el dueño de la casa hubiera sabido a qué hora
iba a venir el ladrón, no hubiera permitido que entrara en su casa.
40.
También ustedes estén preparados porque el Hijo
del Hombre vendrá a la hora que lo esperan.
Entonces esto también, el sentido del ejemplo de Jesús en
la vigilia de la noche o en este caso orar toda la noche.
Hemos hablado de que él nos enseña un ámbito profético, es decir, que nosotros
entendemos que lo hemos hablado también en su momento en las reuniones sobre lo que
es prácticamente que estamos viviendo una vigilia, pero no una vigilia, estamos
viviendo un aspecto nocturno porque el apóstol Pablo lo dice en libros romanos,
que la noche está avanzada y que ya se acerca el día.
También el apóstol Pedro dice lo mismo, de que la noche está avanzada,
que nosotros debemos enfocarnos en la Biblia o en la
Palabra de Dios como una entorcha en la oscuridad.
Inclusive en este caso, cuando Jesús habla acerca de la
segunda y la tercera vigilia, nos está hablando de la noche.
Cuando Jesús también habla acerca de las vírgenes
prudentes e insensatas, también está hablando de la noche.
Entonces, ya nos está mencionando que nosotros estamos viviendo una etapa de
oscuridad, una etapa como nocturna, y que obviamente en la oscuridad se
manifiestan los espantos nocturnos o se manifiestan los peligros de los ladrones o
los peligros de los lobos o algún otro tipo de
peligros que la Biblia menciona en la noche.
Y cuando Jesús menciona que Él está orando toda la noche, nos está enseñando a
nosotros qué debemos hacer ahorita en este tiempo profético nocturno.
Es decir, que en lugar de estar durmiendo, cuando sale a la Biblia de dormir,
habla de no estar en actividad, habla de no sólo querer estar descansando,
de querer estar desconectado de todo.
Eso es realmente lo que habla de dormir, porque cuando uno duerme, uno está en sus
pensamientos y en sus sueños, en las imaginaciones y no realidades.
Cuando uno está durmiendo, no está en actividad.
Cuando uno está durmiendo, no necesariamente está, por así decirlo,
ejecutando un propósito.
Uno simplemente está descansando, tomándose la vida uno tranquilo.
Pero la Biblia no hace mención de que ahorita en este tiempo tenemos que
despertar, porque las tinieblas se acercan, o las tinieblas están manifestándose.
Por eso en el libro de Isaías dice, levántate
tú que duermes y te alumbrará Cristo.
Y regularmente eso, hasta ahí dejamos esa parte.
Pero después dice el siguiente pasaje, porque tinieblas cubrirán la tierra.
Entonces, Jesús nos da el ejemplo de que Él en la noche lo que hizo fue orar,
orar continuamente, orar sin cesar.
No se durmió en la noche.
Por eso que aquí en este pasaje habla de velar.
¿Qué quiere decir esto?
Que ciertamente está la noche, pero que el día se acerca.
Y cuando el día se acerca, viene Cristo.
Y viene la venida del Cordero de Dios.
Viene la venida de lo que es el arrebatamiento.
Entonces, tenemos que estar atentos nosotros a velar.
¿Pero cómo velamos?
En oración.
Por eso la Biblia dice, velad y orad.
Tenemos que estar continuamente orando, y orando,
y orando y que esa oración no sea interrumpida.
Es decir, en pocas palabras es como que me está dando sueño y me voy a ir a dormir.
Y de repente puede venir Cristo y nos halle durmiendo, no nos halle despiertos.
Entonces, ese es el punto.
Inclusive, en el pasaje de los cantares dice, yo dormía pero mi corazón velaba.
Y llega el esposo a tocar de madrugada.
Dice que Él llega en una vigilia a tocarle.
Dice, venga amada mía.
Y ella nos dice, ah, se queda en la cama pero
me acabo de bañar, me acabo de cambiar y todo.
Y ella no le sale a abrir.
Pero cuando después sale, se da cuenta que su amado ya se fue.
Es decir, que vino Cristo en el arrebatamiento, pero no se la llevó.
¿Por qué?
Porque estaba durmiendo, ¿verdad?
Aunque dice, ah, no, es que mi corazón velaba.
Sí, pero ella está durmiendo.
Entonces, a lo que quiero entender con esto está de que Cristo viene pronto.
Cristo se acerca pronto.
Pero que no vamos a poder nosotros esperarlo
si no es por medio de estar orando.
Si no estamos orando, va a venir y no nos vamos a dar
cuenta porque no estuvimos atentos en velar y orar.
Por eso que aquí dice ahí, bienaventurado si lo haya prácticamente despertado.
Aquí está, creo que es este... dichosos aquellos
siervos a quienes el Señor al venir halle velando.
¿Qué estaba haciendo Jesús en la noche?
Velando en oración.
Es verdad, les digo que se ceñirá para servirle
y lo sentará a la mesa y acercándose le servirá.
Entonces, lo que nos está diciendo Jesús es,
miren, peleen juntamente conmigo en oración.
¿Por qué?
Porque el tiempo está cerca.
¿Por qué?
Porque yo vendré como ladrón y no es como que Él venga a avisarnos.
Él va a venir o Él va a venir en un sentido de que, como ladrón en la noche,
si Él no va a andar avisando, es como que el ladrón va a
decir, mire, le voy a venir a robar a las ocho de la noche.
No es verdad, el ladrón va a venir cuando todos estén durmiendo, cuando todos estén
prácticamente distraídos porque para eso entra un
ladrón, para llevarse las cosas sin que sea detectado.
Entonces, nosotros tenemos que estar velando la venida de Cristo en oración.
Tenemos que entender de que el enemigo va a hacer que nos durmamos.
Por eso dice la Biblia que el amor de muchos
se enfriará por causa de la maldad del mundo.
Entonces, ¿por qué quiere hacer eso?
Para que nos durmamos en el amor.
Entonces, la mejor manera que vamos a hacer resistir y continuar es sin oración.
Por eso no tenemos que dejar de orar, porque si dejamos de orar, puede ser que
en ese momento venga Cristo y ya no podamos irnos con Él.
Luego venimos acá en Lucas 21.36, pero velen en todo tiempo orando para que
tengan fuerzas para escapar de todas estas cosas que están
por suceder y puedan estar en pie delante del hijo del hombre.
Entonces, igual acá es lo mismo porque mientras más se acerca la venida de
Cristo, también más se acercan los ataques del enemigo, porque él también sabe,
el enemigo, que su tiempo está por finalizar.
Por lo tanto, el enemigo va si lo queremos llamar así, a fortalecer sus filas.
Va a enviar ataques, va a enviar muchas cosas, inclusive hasta cierto punto
autorizadas por el Padre para contra las personas de la tierra, y por lo tanto van
a venir una multitud de problemas, que claramente se están manifestando ahora.
Por eso que mencionaba el caso de Isaías, cuando dice levanta tierra espléndida,
porque tinieblas cubrirán la tierra.
Ya está mencionando que van a venir
problemas, van a venir situaciones difíciles.
Por eso que dice que el amor de muchos se enfriará.
¿Por qué se va a enfriar?
Por la maldad que hay en el mundo.
Entonces, si nosotros no estamos velando en oración, orando en todo tiempo,
lastimosamente van a venir problemas y no vamos
a poder resistir, no vamos a poder escapar.
Cuando hablo de escapar, no significa necesariamente que van a venir los
enemigos a tener una persecución en contra de nosotros, ¿verdad?
No estamos hablando solamente de una persecución física, de que de repente nos
van a venir a buscar, así como ha pasado ahorita en unos países de África,
donde hay persecución literal y los mata, sino que recordemos también de que van a
venir persecuciones en forma de tentaciones.
O sea, va a haber una persecución espiritual.
Algo que uno no quiere hacer, se le comienzan a manifestar muchas cosas.
Entonces, hay una tentación continua hacia nuestras vidas.
Y nosotros prácticamente tenemos que resistir al diablo para que el huya.
Entonces, no vamos a poder tener fuerzas espirituales para escapar de las
tentaciones, si vamos a caer en tentaciones,
porque no tenemos la fuerza de la oración.
Por eso el otro pasaje dice de orar para no caer en tentación.
¿Por qué?
Porque la oración nos da la fuerza.
El velar nos ayuda a estar atentos a que es
prácticamente una tentación de parte del enemigo.
Habla de estar atento a las cosas que van a pasar, pero
que lastimosamente nosotros caemos en esos errores.
Voy a poner un ejemplo.
Como hay algo muy particular ahora, pues no sé que tan conocido sea,
porque obviamente ya con el paso de los
tiempos las cosas son un poquito más conocidas.
En el ámbito de la seguridad informática se conoce algo como se llama el phishing.
En su traducción literal sería como más o menos la pesca.
¿Qué significa el phishing?
A diferencia de los virus que uno regularmente conoce.
Alguien instala algo en la computadora los virus o troyanos que antes eran muy
mencionados y que por eso estaban los antivirus.
Entonces, regularmente uno tiene cuidado de los virus o los troyanos o los gusanos.
Pero luego entran estos que se conocen como los
phishing, claramente por el auge del internet.
Entonces mandan correos electrónicos con una... muy
parecidos a las empresas a las cuales se está tratando.
Inclusive a veces empresas tan grandes como en este caso por ejemplo Google,
Microsoft o algunas otras empresas, tratan de emular
o imitar el correo electrónico la estructura y todo.
Inclusive, por ejemplo, cuando se envían correos dice arroba que sea microsoft.com.
Pero lo que hace el enemigo es engañar, por ejemplo.
Nosotros regularmente tenemos un Gmail .com, microsoft.org google.
Com o regularmente algo con .com.
Entonces lo que han hecho estas personas que tratan de hackear los sistemas,
en lugar de enviar .com, envían por ejemplo un .rn.
Entonces ese rn visualmente parece una m.
Es decir que engañan a la persona pensando que es un correo
que puede ser de Microsoft o de Gmail pero no es de ellos.
Es una imitación con un rn.
Entonces la gente dice este viene de Gmail o este viene de Microsoft o este viene de
tal empresa entonces viene y descarga un archivo y cuando lo ejecuta ya lo hackean.
O violan ciertos sistemas porque tienen ciertos procesos.
Entonces ¿qué pasa?
No estuvo atento.
Es decir que ya tiene que ser uno mucho más cuidadoso porque ya estos sistemas que
ellos están haciendo son difíciles de detectar.
O sea porque siempre a veces más a uno a veces cuando uno no ve bien ¿verdad?
Entonces tiene tal vez problemas uno de visión y no con sus lentes.
A veces uno falla al ver.
Y a veces inclusive uno poniéndole atención puede tener a fallar.
Entonces eso hace referencia a velar, estar atento, ponerle más detalle de lo
que comúnmente nosotros le ponemos detalle a las cosas.
Y mencioné este caso del phishing porque claramente es algo que pasa ¿verdad?
Que se está dando o que se ha dado.
Inclusive creo que hace muchos años pasó, creo que fue con phishing.
Con una vulnerabilidad en Microsoft para una empresa española de telecomunicaciones.
Y eso fue un gran problema.
Pero lo que voy con esto está de que obviamente nosotros
nos tenemos que asegurar de que el pecado no entre.
A eso es a lo que me refiero con el punto de la seguridad
informática y también con el aspecto del pecado.
Porque el punto con el phishing era que si hay una puerta que viola el sistema y se
introduce a todos los demás, por ejemplo computadoras o computadoras que tienen
vulnerabilidades que también tienen errores y se comienza a contaminar por así decirlo.
Que eso fue lo que pasó hace muchos años con esta empresa telecomunicaciones que
vino desde España, agarró Latinoamérica por eso y se introdujo en computadoras que
por no actualizarse por no estar actualizada, no estar con todo
prácticamente ¿cómo le decían eso?
Como que se ponía un candado o un encriptado y otra persona pedía como que
miren, no voy a quitar este candado si no me pagan.
Si ustedes quieren ser libres de esto que nosotros estamos haciendo de este candado,
tienen que pagarme y tienen que poner tanta cantidad a tal lugar de esta manera
y yo quito el candado por poner un ejemplo.
Entonces ¿qué pasa?
Si pasa el enemigo es igual.
Nosotros abrimos una puerta por no estar velando, caemos en pecado o pecamos,
pero eso también tiende a veces a llegar a otros, le afecta a otros.
Por eso Jesús dijo por esta razón yo me santifico,
para que ustedes sean santificados en la verdad.
Por eso que vemos como Adán entra el pecado en Adán
y el pecado agarró a todos nosotros, nos infectó.
Entonces también podemos ver el caso de Pedro, cuando Pedro, por la hipocresía,
él comenzó a afectar a todos.
Dice inclusive Bernabé estaba cayendo en esta simulación, dice el apóstol Pablo.
Entonces vemos que tenemos que tener cuidado, tenemos que estar atentos,
pero también dice velen y oren.
O sea, no solo nos va a funcionar estar atentos, también tenemos que orar para
tener la fuerza para combatir contra ese tipo de cosas.
Y eso es lo que hizo Jesús en su oración.
Ora toda la noche velando en oración continuamente.
Ese es nuestro ejemplo profético de Jesús, que nosotros
tenemos que estar continuamente toda la noche orando.
Lucas 2.8 En la misma región había pastores que estaban en el campo cuidando
sus rebaños durante las vigilias de la noche.
Ok, entonces este versículo es cuando se menciona acerca del nacimiento de Jesús,
pero aquí hay algo muy importante que también
lo hablamos, que es las vigilias de la noche.
Y ésta menciona que los pastores en las vigilias de la noche y yo me preguntaba en
ese momento, decía, pero por qué están los pastores de noche?
O sea, qué hacen de noche?
Es decir, como por ejemplo, cuando a lo mejor se ven
unos niños y los niños están jugando en la madrugada.
Y si qué hacen esos niños cuando en la madrugada?
Tenían que estar jugando una tarde o una mañana porque quedaban llenos de noche.
Entonces, pero era normal en ese tiempo que hubiera
pastores que estuvieran en las vigilias de la noche.
Hablamos en su momento ya en detalle en ese momento de que era una forma para
mantener a las ovejas tranquilas y para que también las ovejas no se estresaran
porque si se mantenían las ovejas solo encerradas, las ovejas se estresaban.
También aparte de que si estaban encerradas, pues
ya los ladrones sabían a dónde ir para robarlas.
También, pues claramente los, creo si no estoy mal, los lobos,
los chacales o las hienas también podían saber cómo atraparlas.
Aparte de los insectos, las garrapatas y hay un montón de cosas que estaban leyendo
en ese momento que van en contra de tener las
ovejas encerradas, tener las ovejas ahí en un lugar.
Por lo cual era inclusive también por la economía porque también se podía hacer un
lugar seguro, etcétera, pero requería recursos grandes recursos para tener todo
lo necesario para que las ovejas estuvieran bien.
Entonces como no tenía todos los recursos y también por también los pros y los
contras, como se menciona, entonces sacaban a las ovejas para quitarles el estrés.
También ese movimiento de la noche, pues ya obviamente los ladrones ya no era
como decir, bueno, ya sabemos que están las ovejas en tal lugar o los lobos,
etcétera, o inclusive las garrapatas y ya sabían a dónde ir.
Aparte que eso ayudaba a encontrar alimento pues se distraerán las ovejas.
Un montón de beneficios que podía tener el hecho de pastorear de noche.
Obviamente había una carga sobre el pastor porque tenía que rotarse con la esposa,
con los hijos para poder pastorear en la noche.
Pero hablamos o mencionamos, o todo lo que estoy mencionando es porque esto nos habla
de que Jesús es nuestro pastor que no solamente nos pastorea en el día,
sino también en la noche, pero bajo el sentido de que él no se adormece.
Él dice que él siempre está atento y de que también él no sólo ejecuta una acción
en nosotros, sino también ejecuta una intercesión por nosotros.
Porque vemos en el caso de Mateo 9, que lo leímos que dice que él vio como
oveja sin pastor y que él tenía angustias y dolencias y que Jesús le estaba sanando,
liberando, inclusive enseñando.
Y eso se hacía en el día, pero durante la noche, él tomó la postura del pastor en la
vigilia de la noche, que pastorease a sus ovejas en la noche.
¿Y cómo lo hizo?
En oración.
O sea, en el día estaba con las acciones, pero en la noche estaba en intercesión.
Y claramente hablamos de que cuando Jesús vino, pues actuó liberó, sanó, inclusive
también con nosotros, no lo está haciendo, pero también
Jesús está intercediendo delante del Padre para con nosotros.
Él sigue intercediendo, es decir, que él no dejó de actuar, él no dejó de
accionar, pero lo está haciendo también en forma de intercesión por nosotros.
Entonces, Jesús nos está pastoreando en esta vigilia de la noche.
Está observándonos, por eso tomamos el caso de Salmo 121, que dice que no se
adormecerá ni dormirá el que guarda Israel, que Jesús está constantemente
observándonos, viéndonos, intercediendo por el Padre, tomando actitudes y acciones
con nosotros porque somos ovejas de su prado.
También hablamos del caso de Ezequiel 34, de cómo Dios está actualmente observando a
los que también ha delegado como nuestros pastores, porque recordemos que cuando
habían grandes rebaños de ovejas, también se asignaban a pastores para que
ayudaran al pastorado, porque las ovejas son muy grandes.
Entonces, como el rebaño es muy grande, un pastor no podía solo y se asignaban
otros pastores para que ayudaran a estar o supervisar a las ovejas.
Entonces, claramente Dios, en este gran rebaño, ha colocado pastores, pero Dios
está viendo qué pastores están pastoreando a sí mismos y que no están atentos a las
ovejas, y también está viendo qué pastores sí lo están haciendo bien.
Entonces, el pastor o el príncipe de los pastores, que es Jesús, que la Biblia
menciona, dice que él es pastor y obispo de nuestras almas, está atento en esta
vigilia de la noche, en los pastoreos de la noche, quiénes están haciendo bien y
quién no, y que Dios va a juzgar a aquellos pastores que no están haciendo
bien las cosas, y a aquellos pastores lo va a recompensar que están haciendo bien
las cosas, pero también que Dios va a juzgar entre oveja y oveja.
Es decir, que Dios no solo está viendo a los pastores y están supervisándolos para
ver si están haciendo bien las cosas, sino que también están viendo si las
mismas ovejas están haciendo el mal a otras ovejas o no.
¿Por qué?
Porque en el ámbito de los rebaños hay una situación bien interesante, que hay un
libro que se llama detrás del redil, que es un pastor de ovejas literales,
o sea, que él nació en ese punto de pastoreo de ovejas físicas literales,
pero después se convirtió en un pastor espiritual.
Entonces, en ese libro, el que se llama detrás del redil, él comienza a mencionar
la relación de Salmo 23 con el pastorado literal.
Y él mencionaba que una de las principales características
de las ovejas es que son difíciles de que estén tranquilas.
Cualquier cosita las despierta.
Y él también menciona en ese libro que hay ovejas que son problemáticas, o sea,
que todo el rebaño puede estar tranquilo y ya todo está
tranquilo, y de repente se levantan y le pegan a otra.
Y se vuelve un caos en todos los escenarios que se plantean.
Inclusive yo recientemente estaba leyendo que dice que los carneros que ya son
fuertes y son adultos, ellos también pueden afectar a las
ovejas hembras y a los corderos por su fuerza y otras cosas.
Entonces, si nos damos cuenta, Dios no solo va a vigilar a los otros
pastores, sino también a las ovejas a cuáles están haciendo conflicto y que
están provocando que haya un conflicto en el rebaño, que el rebaño no esté en paz.
Entonces Dios va a hacer algo en ellos.
Entonces esto nos está mencionando que Dios desde los cielos está atento a
nosotros y a su rebaño, y a los pastores delegados, y de que Él va a tomar acciones
también, porque Él está intercediendo delante
del Padre y accionando también con nosotros.
Por lo cual, aquellos que son llamados a ser pastores tienen que estar orando
continuamente para pastorear a las ovejas del Señor, orar sin cesar, estar
continuamente en oración, no solo predicando, no solo enseñando como
recientemente lo que acabamos de leer en la mañana, y que hemos estado hablando
mucho de eso en la mañanita, en los días domingos, con el caso de Colosenses.
Dando a entender que Pablo no solo llevó la palabra a través de las epístolas,
sino que también Él intercedía por las personas.
Por eso pusimos Colosenses.
Hoy, cabalmente, hablamos de eso, de Colosenses, que en el versículo 3,
ora a Dios dándole gracias por la iglesia Colosa.
En el versículo 9, hace referencia de orar continuamente para ser lleno de
conocimiento de su voluntad, en toda sabiduría y comprensión espiritual.
Y en el versículo 11, rogando para que sean fortalecidos en el poder,
en todo poder, conforme a la potencia de su gloria.
Entonces, Él no solo envió la carta, no solo envió la suministración de la
palabra, sino que también intercedió y oró por la iglesia.
Sin mencionar Efesios capítulo 1, sin mencionar, por ejemplo, Timoteo.
Entonces, Él no solamente enseñaba, sino que intercedía.
Entonces, ¿qué pasa a veces?
Nosotros solo nos lanzamos a predicar a veces, o enseñar,
pero no intercedemos y oramos por las ovejas de su prado.
Entonces, pero también nosotros, como ovejas, porque también una persona
que es ministro no deja de ser oveja tampoco, ¿verdad?
Pero también a veces por nuestra falta de oración, por nuestra
falta de entrega con Dios, somos obstáculo para otras personas.
Entonces, independientemente, seamos ovejas o pastores o ministros,
por así decirlo, tenemos que estar constantemente orando para no generar
conflictos u obstáculos o problemas en esta vigilia de la noche, ¿verdad?
Por varias razones.
Entonces, hemos hablado de esto, en ese caso, en el caso prácticamente de
que Dios es un Dios que está como pastor en intercesión y de quien nos da el
ejemplo nosotros, como deberíamos hacer también
nosotros en este tiempo profético nocturno.
Ahora, en Mateo 26, 41, velen y oren para que no entren en tentación.
El espíritu está dispuesto, pero la carne es débil.
Esto es algo que hemos estado también hablando de que Dios llama a las personas
para que entren a interceder por él, porque hay cosas difíciles que se van a acercar.
Pero a veces nosotros no hacemos caso.
A veces nosotros no tenemos que hacer otra cosa y nos vamos a hacer lo otro,
pero no sabemos los conflictos que pueden acercarse hacia
nosotros, las situaciones que no vamos a poder resistir.
Entonces, Dios llama a que nosotros estemos en continuidad, no una manera
inclusive opcional, sino que una manera de responsabilidad.
Y creo que fue lo último que hablamos entre una de las cosas que hablamos
también, porque ya no estamos necesariamente para
tener esto como opcional, porque el tiempo es final.
La venida de Cristo está cerca.
Los ataques son más constantes.
Entonces no tenemos el lujo, no sé si llamarlo de esta
manera, el lujo de tomar la oración como algo opcional.
Ya es algo como que imperativo, ya es como una situación, miren,
tienen que hacerlo.
Y menciono esto porque cuando en este caso, cuando Jesús llama a orar a los
apóstoles para el Getsemaní y vemos que a los discípulos en general no les dijo nada.
Inclusive a los 12 apóstoles no les dijo nada.
Él solo le dijo a los 3 vengan conmigo y oren conmigo.
Y a ellos les exigió que oraran toda la noche con él.
A los demás no.
Entonces a mi no me está exigiendo Dios.
No me está exigiendo Dios que oren.
No, porque le va a exigir a los que se van arrebatados.
Jacobo y Juan sí son un prototipo de aquellos que se van en el arrebatamiento.
Pero ellos sí tenían que ser entregados en oración.
Ellos participaban de esa comunión.
Por eso que cuando Jesús se los lleva al monte, la transfiguración,
ellos subieron al monte y vieron la transfiguración.
Entonces vemos que Dios sí les estaba solicitando a ellos precisamente que se
entregaran a orar por él, por la tristeza y angustia de su corazón.
Pero ellos no lo hicieron.
Y Dios dice, ¿por qué no han podido siquiera orar conmigo una hora?
Entonces vemos que aquí hay una exigencia de parte de Jesús.
Ya no estamos hablando de una posición opcional.
A ellos se les está pidiendo.
Él no fue con los otros nueve apóstoles.
Dicen, ¿por qué no están orando?
A ellos los dejó dormidos.
Vayan, si quieren, sigan durmiendo.
Tranquilos, no se preocupen.
No hay problema.
A estos tres sí.
¿Ustedes por qué no están orando conmigo, aunque sea una hora?
Entonces hubo una exigencia, hubo un reclamo.
Y aquí cuando dice, es que lo que pasa es que queremos, pero nos ganó el sueño.
Y Jesús tres veces les dijo, miren, necesito que oren.
O sea, Él los llegó a despertar y no los dejó durmiendo.
No es como, ah, no quieren orar, no se preocupen.
Ahí van a descansar con los otros nueve.
No, Él dijo, miren, levántense.
Vayan, ¿por qué no oran?
Dice que los encuentran durmiendo.
Levántense, hay que orar.
Otra vez, me explico.
¿Por qué?
Porque hay una necesidad constante.
Jesús tiene un ritmo.
A veces nosotros decimos, haz que Señor quiero caminar contigo.
Así todo romántico, todo dulce, todo inspirador.
Y dice, es que quiero ser como Él, que Él no caminaba contigo.
Amén.
Pero Jesús se va a orar.
Su camino es de oración.
Y a veces nosotros no vamos en el camino de Él.
Es decir, en el sentido de estar orando al mismo ritmo que Él va.
Y lo vemos en el caso del Getsemaní.
El Getsemaní dice, bueno, ¿quieren caminar conmigo?
Yo estoy orando.
Caminen conmigo, pues.
Se quedaron a la primera.
Entonces, si queremos nosotros realmente caminar con Jesús, oremos.
Porque ese es el camino que Él tomó, orar.
Nosotros tenemos que también orar continuamente, constantemente.
Ya no de una manera opcional.
Mucha gente dice, hermano, es que lo que importa es la calidad.
No importa el tiempo.
Deja de estar presionando a la gente, porque
es lo mejor la calidad y no la cantidad.
Pero aunque lo diga de esta manera, eso es un poco ridículo.
Es un poco...
No es así.
Porque es obvio que el que tiene calidad va a querer cantidad.
Es lógico que aquel que tiene una buena cantidad no va a ejecutar una cantidad.
Es obvio.
Es decir, si yo vengo y como algo que es rico, que es delicioso, voy a querer más.
Y voy a querer mucho más, ¿verdad?
Ya no va a querer uno, va a querer dos o va a querer tres.
Entonces, lo que sucede es que claramente hay unos que Dios no le va a exigir nada.
O sea, no lo hagas, no lo hagas.
A otro le va a estar diciendo, mira, ¿por qué no estás haciendo?
Necesito que ores.
Ora más.
Ah, pero estoy cansado.
No, pero levántate y oras.
Porque tú dijiste que quieres ir a mi ritmo.
Tú dijiste que quieres caminar conmigo.
Ok, yo camino en oración.
Oramos.
Entonces nosotros tenemos que dejar esta idea solo de que no, hermanos,
que solo es de ponerse rodillas y orar y ahí cuando
yo no tengo nada que decir, me levanto y me voy.
Algunas personas sí pueden hacer eso, en el sentido de que ellos a veces ponen
de rodillas y oran y ya se lanzaron 12 horas de oración, ¿verdad?
Pero hay otras personas que no van a hacer así.
Por ejemplo, en mi caso, un botón.
Para ejemplo, un botón diría... yo cuando comencé yo claramente decía ya siento que
oré como tres horas y cuando uno va a ver son como tres minutos.
Pero la Biblia nos llama a orar.
Es una necesidad imperativa porque la oscuridad se está manifestando cada vez
más y no vamos a poder tener la fuerza para combatirla.
No cabe esa idea de que hay que calidad y no cantidad.
No, eso ya no cabe.
Tal vez para aquel que va comenzando en el Evangelio tal
vez, pero ya el persona que va avanzando ya no tiene eso.
Ya los conflictos que el enemigo va a levantar en contra de él van con todo y no
hay una situación de que Dios me va a guardar y me va a proteger.
Si Dios mismo nos está llamando que oremos.
Entonces, en este tiempo de vigilia nocturna,
somos imperativamente llamados a orar.
Eso fue lo último que hablamos de que tenemos que estar en una disposición.
O sea, ya nosotros decir, bueno, me voy a disponer a orar.
Tengo que hacerlo.
Cristo viene pronto.
Ya no es como una situación opcional o necesariamente si lo queremos llamar así
romántica, sino que ya es una situación de responsabilidad.
O sea, ya Cristo viene.
Y aquí es, tengo que hacerlo.
Tengo que disponerme a presentarme en oración.
Ya no bajo la actitud de tal vez sí, tal vez no será
opcional si estoy bien de ánimos o estoy mal de ánimos.
Es una situación de que tengo que hacerlo porque si no, no voy a sobrevivir.
Y también tengo que hacerlo porque si no, no podré anunciarles
a mis hermanos lo que Dios diga de lo que habrá de venir.
Porque realmente en este caso, él se pone como un centinela.
Recordemos que hablamos de eso también.
Bueno, no sé si es el Salmo 124 o 145.
Así como el centinela espera la mañana, así nosotros esperamos la venida de Cristo.
Es decir, nosotros somos como centinelas porque estamos en la noche esperando la
venida de Cristo, hasta que venga el amanecer.
Pero también así como centinelas, el centinela está puesto con trabajo.
No es una idea necesariamente de que bueno, ya me doy sueño, me voy a ir a dormir.
No, el centinela para eso lo pusieron ahí porque tiene que cumplir un trabajo.
Y también la idea de que él espere a que venga la mañana es para que su trabajo
termine, para que ya se pueda ir a descansar.
¿Por qué también?
Porque ya no pasó nada malo.
Porque claramente recordemos de que la idea de poner un centinela es de que puede
ser que venga un mensaje o puede ser que se levante el ejército para una guerra.
Y él tiene que avisar, miren, ahí viene una guerra.
Por eso es el atalaya.
Creo que en, no sé si en la Biblia Reina Valera o en
otra Biblia dice, estaré como atalaya en mi puesto.
Entonces el atalaya miraba lo que había de venir, si venía un mensajero, si venía
una, qué sé yo, de noche tal vez una guerra o hagamos de cuenta si tal vez otro
rey lo venía a visitar de noche, qué sé yo.
Entonces él tenía que avisar, es decir, que era su responsabilidad.
No era una situación de que, ah, qué bonito, quiero ver la noche,
a ver cómo pasa y ya cuando me aburre de ver las estrellas me voy a ir a acostar.
No, es una situación de voy a traer una responsabilidad.
Y eso es lo que está haciendo aquí Habacuc, o sea, Habacuc entiende de que necesita
estar en esa posición, no necesariamente como mira, te voy a poner en esta
posición, sino que yo entiendo que debo estar en esta posición, no como que a Dios
me puso obligadamente en esta posición, sino que yo tengo que entender que esta
posición es importante y tengo que ponerme a orar por mi bien y el bien de mi nación,
porque obviamente para eso se ponía el centinela.
Si el centinela se dormía y no miraba que venía una guerra, realmente se moría él y
se iba a morir todo el pueblo, porque falló el centinela.
Entonces, en este caso, que yo esté despierto y que yo entre, es decir,
me voy a colocar en la posición de oración y voy a continuar orando y voy a
esforzarme para estar en oración, porque la venida de Cristo viene pronto y
también necesito anunciar a mis hermanos que su venida está cerca.
Entonces, ahí ya habla una intención nuestra, que claramente vemos esa firmeza
de Jesús, porque cuando Jesús vino, se planta en oración a las seis de la
noche y Él no cesa de orar hasta las seis de la mañana.
Él está atento como centinela hasta que venga la mañana.
Y hablamos también de eso, de que después de
que viene la mañana, Él escoge a los doce.
Hablamos de ese sentido como la figura de aquellos que se lleva arrebatados.
Es decir, viene la vigilia, pero de repente cuando viene la vigilia, viene Jesús.
Ok, tú, tú, tú, tú, te vienes conmigo en el arrebatamiento, porque los escogí.
Entonces, nosotros tenemos que estar atentos también, estar orando
continuamente porque nada más viene el día arrebatados.
Nos escoge Jesús, porque eso fue lo que hizo Jesús.
Nomás terminó la vigilia de oración, Jesús escoge, tú, tú, tú, tú, veníte
conmigo, como dice Marcos, para que estuvieran con Él.
Entonces, nosotros debemos entender, dejar las posiciones estas, no digo que no
esté mal entrar en esta idea de este amor por Jesús, pero no sólo en la palabra,
sino que también en el hecho.
En el sentido tengo que tomar la responsabilidad,
no sólo el sentido de que, ay, sí, qué bonito.
No, tengo que tomar la responsabilidad.
El tiempo es final, el tiempo es difícil, el enemigo se va a levantar con todo.
Tengo que tomar una posición de responsabilidad.
Si no la tomo, las cosas no van a funcionar, las cosas no van a pasar.
Voy a estar completamente siendo derrotado por el enemigo.
Por eso que Jesús está delegando esta responsabilidad en mí.
Eso es algo que tenemos que entender.
Inclusive cuando le dijeron a José, todo
está tirado aterrador, levántate y conquista.
Y de repente, pum, pierde contra Jai.
¿Qué pasó si Dios dijo que nos iba a dar esta nación?
Dios dijo que le iba a poner en nuestras manos todo
lo que pise la planta de mis pies, te será dado.
¿Pero qué pasó entonces?
¿Por qué fallamos?
Ah, porque hay pecado.
Entonces tenemos que comprender también eso.
Dios ha legado una responsabilidad en nosotros.
Por eso le dijo, desde el principio le dijeron a José, que regularmente a veces
solo se utiliza este versículo de esfuérzate y sé valiente, pero ya lo
tomamos para hacer lo que nos place, no que lo place a Jesús, pero juntamente
con ese esfuérzate y sé valiente, ¿en qué?
En poner mi palabra por práctica.
Nunca se apartará de esta ley de tu mente, sino que meditarás en el de día y noche
para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito.
Entonces, ¿en qué nos tenemos que esforzarnos y ser valientes?
En meditar la palabra y ponerla en práctica.
Pero a veces vemos que solo, ah, es que Dios dijo que me esfuerce y sé
valiente, entonces voy a poner, me voy a esforzarnos para tener este
trabajo, o voy a generar esto para tener dinero, o voy
a esforzarme este para comprar un carro o una casa.
Entonces estamos usándolo para lo terrenal, no para lo que necesita Jesús.
Entonces vemos que nosotros tenemos que tomar una responsabilidad como Habacuc.
Estaré en mi puesto de guardia y sobre la fortaleza me pondré, velaré para ver lo
que él me dice y quede a responder cuando sea arrepentido.
¿Por qué mencionamos esto?
Porque también cuando Jesús oró toda la noche, él
sabía que Dios le iba a hablar de los apóstoles.
O sea, no era solo como, ah, sí, a Jesús, Dios Padre, sea que me dé los
nombres de los apóstoles y ahí apuntarle una tablilla, sino que Jesús, posiblemente
el Padre le habló de Pedro, de Juan, qué tenían, qué les tenían que decir,
cómo tenía que tratarlos, qué instrucciones le tenía que dar,
porque inclusive no sé si es en Mateo o en Lucas, cuando dice que a cada uno le daba
instrucciones, es decir, que él dio una instrucción general, pero que también
dijo, bueno, mira, venite Pedro, vos estás muy enojado, muy esto,
te recomiendo esto, esto y esto, vení Juan por acá, te tienes que hacer
esto, esto, esto y esto, mira, mira Jacobo, mira Judas, o sea,
Jesús trató de forma general, pero específica.
Entonces, vemos de que la importancia de la dedicación en oración que nosotros
debemos de tener, no solo para nosotros, sino para los que nos oyeren, más tal vez
a una persona que está en un puesto de liderazgo, si lo queremos llamar así,
aunque no me gusta la palabra liderazgo, pero un puesto de servicio en Cristo,
porque cuando hemos hablado de orar al Señor de las mías para que envíe obreros a
las mías, o al Señor de la cosecha, vemos de que no fue que solo de repente
apareciera alguien en Jerusalén predicando ahí, sino que vemos de que Dios mismo le
dio a las personas para que las capacitara.
En pocas palabras, uno puede orar, Señor, te pedimos para que envíes obreros
a las mías, porque las mías son muchas, los obreros son pocos, y entre una de las
cosas que va a hacer Dios es enviarnos personas
para que las capacitemos para luego enviarlas.
¿Qué fue lo que hizo Jesús?
Las capacita, las envía.
Entonces nosotros tenemos que también tener una responsabilidad.
Lo que quiero centrarme es, la vigilia de la
noche de Jesús en oración nos enseña mucho.
Claramente puede ser que me haya quedado yo corto con todo lo que podemos mencionar
realmente de las vigilias, o lo que representa Jesús, porque
alguien parece de manera, pues usted no habla de tal cosa.
Y si tiene razón, pues porque como la palabra de Dios es tan vasta, Dios revela
a cada persona según lo que Él necesita darle.
Pero lo que quiero finalizar en concluir con lo que estoy mencionando es hay una
necesidad nuestra de dedicarnos en perseverancia en oración durante este
tiempo nocturno profético, porque ya lo hemos hablado.
Dos, no tenemos que permitir dormir, es decir, bajar la guardia, estar en
nuestras imaginaciones, en nuestros desvaríos, en inactividades, o solo querer
ir a descansar y andar en los deleites de este mundo, que claramente también el
apóstol Pablo lo menciona en 1 Corintios 7, creo que es cuando dice, el que
disfruta de este mundo como que si no lo hiciera.
Entonces, vemos que hay un enfoque de estar centrados en oración y permanecer
velando para que tengamos la fuerza por los acontecimientos
que han de venir antes de la venida de Cristo.
Entre ellos está la fuerza, el vivir en santificación, en permanecer, en
perseverar, etcétera, porque eso es lo que se ve en Jesucristo y también los otros
versículos que hemos visto de las vigilias, ¿verdad?
Entonces busquemos hacerlo, no como una cuestión opcional.
Y por eso está la disposición del corazón, como aquí dice Habacuc, porque claramente
también entendamos, y eso es algo que hablamos la semana pasada, la idea de
Habacuc era porque él quería una restauración.
Habacuc quería un cambio, y eso se ve en el capítulo 1.
También Dios dijo, mira, va a traer juicios, y luego por eso cambia también
sus peticiones de oración, Habacuc solicitando a Dios
una respuesta, porque él dijo, bueno, ¿qué pasó?
Pues yo quería cambios, pero no quería que hubiera un juicio.
Entonces, por eso que Habacuc también dice, bueno, voy a orar y que Dios me hable.
Voy a orar para que esté atento a su voz.
Voy a permanecer en continuidad de oración para que Dios me
explique, para que Dios me hable, para que Dios me enseñe.
Y luego por eso es de que de ahí aquí cae prácticamente lo
que dice que Dios avivará el fuego en medio de los tiempos.
Y otras cosas que le dice Habacuc, escríbelo en una tablilla
para que todo aquel que lea corra en el que va en ella.
Que también una vez hablamos de, no sé si hable eso aquí, pero hablamos de
que la lectura nos lleva a correr, porque dice,
escríbelo para que todo aquel que lea corra.
Entonces, si alguien lee, va a correr en el Evangelio.
Pero lo que quiero entender, aquí me salteo eso, pero a lo que voy a estar de
que le dicen a Habacuc qué hacer y cómo avisarle a las demás personas cómo estar.
Inclusive por eso también Habacuc viene y escribe un cántico que es en el capítulo 3.
Entonces vemos como este profeta Habacuc recibió las profecías o los anuncios de lo
que habría de venir en oración, en comunión, en estar perseverando en oración.
Porque recordemos de que Habacuc, aunque se menciona ahí solo que él oró,
pero Habacuc realmente estuvo perseverando continuamente en oración.
Constante.
Señor, trae.
¿Por qué no ves el mal, Señor?
Habacuc va a darle orando, llorando, llorando, llorando.
De repente viene Dios y le habla.
Mira, voy a hacer esto, esto y esto.
Señor, ¿pero por qué?
Si yo quería que tú restauraras, ¿por qué vas a mandar juicios?
Y de repente, otra vez, va a seguir orando.
Y va a darle Habacuc.
Porque nosotros solo vemos como que Habacuc había hablado.
Señor, ¿qué pasó?
Y de repente que Dios le contestaba.
Ay, Señor, fíjate que eso no me parece.
Y de repente que contesta.
Pero no fue así, ¿verdad?
Realmente Habacuc que estaba va a orar, y orar, y orar, y orar, y orar.
¿Sabes ni cuánto tiempo oró?
Y de repente Dios habla.
Y por eso dice, estaré en mi puesto de guardia.
¿Por qué dice que voy a estar en mi puesto de guardia?
Porque él sabe que tenía que seguir orando, y orando.
Que no es que de repente a la primera llegara Dios.
Él estaba, ¿sabes ni cuánto?
Se puso a orar semanas o meses.
Y de repente viene Dios.
Por eso dice, yo estaré velando.
Porque si uno dice yo estaré velando, significa que
no es como que viene en la noche o en la mañana.
Por ejemplo, si yo escribo un mensajito ahorita de WhatsApp a alguien,
y yo sé que está conectado, y me va a responder, ¿por qué voy a estar vigilando?
Si yo ya sé que me lo va a mandar.
Pero si de repente yo mando una carta para Alemania, obviamente yo tal vez voy todos
los días a revisar el buzón, si viene o no viene la carta.
Porque no sé ni cuándo va a venir.
No sé si la mandaron por Telegrama, por FedEx, o qué sé yo.
Entonces yo estoy atento.
Y sé que va a llevar tiempo, porque las cartas no es como
que yo mando una carta y se teletransporte para otro lado.
Las cartas a veces van por barco o avión, qué sé yo, y tienen un tiempo.
Tal vez no mucho.
Pero si la empresa la dejó ahí perdida la carta, tiene que uno llamar.
Entonces lo que quiero entender con esto
está de que Habacuc muestra esta dedicación.
Habacuc muestra esta perseverancia que está mostrando Jesús en la vigila de la noche.
Entonces vamos ahora para finalizar con la idea de que busquemos orar continuamente.
No estoy diciendo que nos vayamos a desvelar en la noche.
No necesariamente estoy hablando de eso.
Aunque no sería mala idea.
Tampoco estoy diciendo que lo hagamos.
Lo que quiero entender es el incentivo, la motivación, el impulso que se muestra.
En este caso, por ejemplo, los horeros para la Mies.
Hay cosas que también no mencioné, como por ejemplo cuando hablamos de
lamentaciones de los niños que claman en la calle.
Y un montón de cosas que mencionamos pero que tienen un impulso para salvación.
Tienen un impulso por la venida de Cristo.
Tienen un impulso en el sentido de no caer en pecado
o en los terrores nocturnos por la falta de oración.
Entonces nosotros tenemos que comenzar a impulsarnos e incentivarnos, así como lo
hizo Esdras, pero en el sentido de la oración.
Esdras dice, porque yo dispuse mi corazón para inquirir en la ley.
Pero esa palabra yo dispuse mi corazón, o yo preparé
mi corazón, habla de un sentido de que él lo hizo.
Que él buscó razones y motivos para estudiar.
No fue que Dios vino y le dijo, ah mira, como que
lo convenció sino que así como que convéncete.
O sea, tú ve y convéncete.
O sea, tú ya sabes que lo tienes que hacer, pero no estás convencido.
Porque Dios sabe que nos ha dicho, mira, lee mi Biblia, lee la oración,
pero no estamos convencidos.
Entonces nosotros tenemos que convencernos.
Y eso fue lo que hizo prácticamente Esdras, porque dice, yo preparé mi corazón.
Porque la palabra que lo hemos hablado en su momento de Esdras, en esa palabra no me
acuerdo si era la palabra cum, que es una palabra compleja por todas las
formas que se puede interpretar, pero hay una forma verbal que habla de causar.
Es decir, que Esdras causó que su corazón se preparara.
O sea, no fue como que mágicamente él se levantó en la mañana.
Ah bueno, me voy a poner a estudiar.
No, él comenzó ahí.
¿Por qué tengo que estudiarla?
¿A qué beneficio me va a dar?
Ok, ¿por qué?
¿Qué acontecerá en el final?
Ok, entonces entiendo que si no hago esto, las cosas se van a desaparecer.
Y lo mencioné en el caso de Esdras, porque Esdras venía de la deportación.
Es decir, que él llega para la restauración y él en ese escenario
entiende que no hay un líder, si lo queremos llamar así,
doctrinalmente porque realmente él no era el sumo sacerdote.
Esdras era prácticamente uno de los sacerdotes
principales, pero no era el sumo sacerdote.
Había otro que era el sumo sacerdote.
En pocas palabras, el sumo sacerdote hubiera tenido que tomar la
responsabilidad de la edificación doctrinal, pero no lo hizo.
El que lo tomó fue Esdras.
Él tomó la responsabilidad para poder
edificar a Jerusalén conforme a la doctrina.
Entonces dijo, mire, si yo no me levanto, para edificar esto, nadie lo quiere hacer.
Entonces él comenzó a decir, pues nadie lo quiere hacer.
Si yo tampoco lo hago, yo también voy a perecer.
Y comenzó a meditar y a pensar, aquí no tengo otra opción que dedicarme a estudiar.
Eso mismo tendría que ser el punto de la oración.
En este caso, si yo no oro, voy a caer en pecado.
Si yo no oro, no voy a poder recibir la guerra espiritual en estos tiempos finales.
Si yo no oro, yo no voy a poder ser edificado.
Si yo no oro, Dios no me va a hablar.
Si yo no persevero en oración, me voy a dormir.
Si yo no oro, Cristo no me va a dejar aquí.
¿Por qué?
Porque eso es lo que nos está mostrando esto.
Entonces todo esto tiene que llevarnos a decir nosotros, ok, tengo que venir y
tomar el impulso, la responsabilidad de ponerme mi guardia y ponerme a orar.
Ya no tengo que estar jugando, ya no tengo que estar romantizando esto.
Tengo que entender que esto es una guerra.
Tengo que entender que necesito perseverar.
Y no solo me va a ayudar a mí, sino a aquellos que me rodean.
Entonces vamos a orar para que Dios nos ayude a tener esto, ¿verdad?
Claramente, porque el Espíritu Santo nos va a convencer, pero también Él nos pide a
nosotros y nos delega una responsabilidad a nosotros.
Y al ir a la mano, pero eso no es gracia.
Bien, es gracia.
La Biblia dice, esfuérzate en la gracia de nuestro Señor Jesucristo.
Porque la gracia es algo que ya no se nos fue dado.
Pero en esto que nos fue dado, se nos pide algo.
Entonces, por eso que a Josué le dice, esfuérzate
y sé valiente, porque yo te he dado estas tierras.
O sea, se las dio, se las regaló.
Sí, pero tómalas.
Y también el mismo dice, pero no te daré las tierras, no sé si es de los Moabitas,
porque yo ya se las he dado a ellos.
Es decir que, Josué, por más que quisiera tomar esas tierras
y tener la capacidad militar, no lo hubiera podido tomar.
¿Por qué?
Porque Dios no se las dio.
Entonces vemos de que ahí ya no había gracia.
¿Por qué?
Porque no se las había dado.
Pero si le dice, mira, yo te las doy ahora, pero conquístalas.
Entonces ahí había la gracia, pero también el esfuerzo.
Entonces vamos a orar.
Padre, no me asustes.
Amo las gracias por tu amor y tu bondad.
Queremos hoy venir delante de ti a dedicar nuestro corazón.
Queremos hoy disponer nuestro corazón a una
oración entregada, a una oración dispuesta.
Porque conocemos que el tiempo a tu venía está inminente.
Y queremos nosotros ya no estar en una pasividad, en un estado de dormir,
en un estado prácticamente sin ponerle atención a la oración.
Es imperativo, es urgente que nosotros nos dispongamos a orar.
Porque si no vendrá, si no nos daremos cuenta
que viniste, porque estaremos durmiendo.
Porque si no también, aunque tal vez estemos tratando, pues no vamos a poder
vencer contra las acechanzas del enemigo, contra las tentaciones del pecado.
Así que ayúdanos por favor a tomar una decisión de entregarnos dispuestamente.
Porque es necesario tomar esta actitud de Jesús y de
Habacuc y las otras cosas que vimos el día de hoy.
Te lo agradecemos, amado amigo y Padre en Cristo Jesús.
Amén y Amén.
Vamos a orar también por aquellas personas que
quieran aceptar a Jesús como Señor y como Salvador.
Padre, venimos hoy delante de ti para querer arrepentirnos de nuestros pecados.
Sabemos de que el tiempo es final y que tú pronto vendrás, por lo cual queremos estar
preparados para tu venida arrepintiendo de nuestros
pecados y declarando a Jesús como Señor y como Salvador.
Que tú lo has resucitado entre los muertos y que no
hay otro intermediario ni consolador que Jesucristo.
Él nos ha reconciliado contigo por medio del sacrificio en la Cruz del Calvario.
Así que hoy nos entregamos a ti y queremos ser bautizados con agua, bautizados con el
Espíritu Santo y participar en la Santa Cena, declarándonos
hijos tuyos en Cristo Jesús, amado Padre, ven y amén.
Debemos hablar por las diferentes necesidades.
Como dice la palabra, mi Dios suplirá todas vuestras
necesidades conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús.
Dios y Padre, te damos hoy las gracias por tu gran amor y justicia.
Queremos arrepentirnos de nuestros pecados.
Queremos agradecerte porque sabemos que eres un Dios proveedor.
Eres nuestro pastor y por lo cual pedimos hoy la llenura con el Espíritu Santo.
Pedimos hoy ser fortalecidos con todo poder en la potencia de tu gloria.
Queremos ser llenos del Espíritu Santo.
Queremos ser llenos del Espíritu de gracia y adoración, del Espíritu de Elías.
Queremos ser llenos del Espíritu de sabiduría y revelación como tú lo conoces.
Queremos ser llenos de fe.
También pedimos hoy para que tú traigas sanidades,
maravillas y prodigios a las personas que lo necesitan.
También traigas liberación y sanidades.
Traigas hoy de tu gloria y tu favor, de la palabra profética más segura.
También pedimos, Señor, por las diferentes necesidades que la persona tiene,
como necesita medicina, necesita hacer por ejemplo, tener verdad, Padre, comida,
vivienda, restauración familiar, entre otras cosas.
También pedimos hoy, Señor Jesús, que guardes a la vida del huérfano,
a los ancianos y las ancianas, a los padres y madres solteras,
porque tienen una gran necesidad de parte tuya.
Ayúdanos también a poder ser de ayuda para ellos, en el nombre de Jesús.
Pedimos hoy que envíes obreros a la misa,
porque la misa es mucha y los obreros son pocos.
Y pedimos, Señor Jesús, que Guatemala entre en arrepentimiento para salvación y
que la libre, Señor Jesús, de todas estas cuestiones del narcotráfico, de los
carteles, de las maras, de los terroristas y de cualquier otra situación,
Señor, como trata de personas, tráfico de armas, drogas y toda la
situación que se maneja y se está manejando,
para que seamos libres de todos ellos.
Queremos ser una nación que fluya tu palabra, que esté la palabra
constantemente en la boca de las personas y declarando tu gloria y tu majestad.
Ayúdanos, Guatemala, para que entre en
arrepentimiento igual que las naciones que nos rodean.
Así, a ti la gloria, a ti la honra, el honor por la
alabanza, por los siglos de los siglos, amado Padre.
Pedimos también por la niñez de Guatemala, la juventud de Guatemala, para que tú
glorifiques tu nombre, porque los niños y los que maman fundaste la alabanza.
En Cristo Jesús, amado Padre, a mí y a mí.