Vamos a orar y dar inicio, que el Señor nos
ayude en este tiempo para orar en su nombre.
Para el nombre de Dios te mando las gracias por tu
amor inigualable, por tu bondad, fidelidad y bondad.
Nunca nos has dejado desamparados, ni nos has dejado tirados, mas has dado
fuerza en nuestras vidas y nos has dado de tu amor y tu ayuda.
Gracias porque siempre has estado fiel y permanente a nosotros y no nos has dejado,
mas nos has ayudado con tu bondad, tu fidelidad y tu misericordia.
Gracias por todo Padre Eterno.
Y porque tu amor ha sido constantemente nuestra fuerza.
Gracias por todo tu cariño, por toda tu bondad y tu misericordia.
Llenos hoy, Señor Jesús, por camino de justicia, por camino de verdad,
y ayúdanos a ser consolados en nuestros corazones y entregados en tu bondad.
Gracias por todo, Amado Padre, y gracias por tu fuerza y tu misericordia.
Entregamos cada palabra en tus manos y también pedimos, Señor, que nos reveles de
tu sabiduría, revelación e entendimiento, conforme tú conoces las cosas,
para el avance de las virtudes.
En Cristo Jesús, te entregamos este tiempo, Amado Amigo
y Pastor, ayúdanos a comprender de ti y entender de ti.
Amén y Amén.
Muy bien.
¿Alguien más que les gustaría orar?
Están libres de hacerlo, no hay problema.
Entonces vamos a iniciar el tema.
Yo le puse un amor infalible.
Es una palabra que ya mucho hemos escuchado y tal vez no se sea tan común,
pero voy a comenzar con una definición de leccionario.
Dice infalible, uno que no puede errar, o sea, que no puede cometer un error.
Similares, que también esto nos va a ayudar a ver el tema.
Dice que es eficaz, efectivo, seguro.
Un antónimo es falible.
Y tenemos el punto dos que dice que es seguro, cierto, indefectible.
Similares, cierto, incontestable, indefectible, indubitable, indudable,
inequívoco, inmancable, verdadero.
Entonces obviamente si vemos la palabra y buscamos la palabra directamente
infalible, o algunas otras, tal vez no la vamos a encontrar en la Biblia.
Pero sí hay algo importante aquí cuando lo relacionamos con el amor.
Si tenemos un amor infalible significa que es un amor que no comete errores,
un amor seguro, efectivo y eficaz.
Entonces cuando me meditaba en esta parte me di cuenta de que claramente nosotros
como seres todos buscamos el amor, o sea, es lógico.
Inclusive muchas personas no creyentes inclusive
predican de que necesitamos ser amados o de amar.
Y cuando nosotros pensamos esa idea nos damos cuenta de que a veces todo lo que
está a nuestros alrededores no es infalible, es falible.
Tanto en nuestra relación con papá, mamá, hermanos, amigos, personas de la
iglesia, familiares, inclusive pareja, nos tienden a fallar en su forma de amar.
Y obviamente eso uno lo termina resintiendo.
Inclusive a veces tal vez si uno tal vez que tienen algún prospecto, ya sea hombre
o mujer, y uno quisiera con una persona no necesariamente
uno puede ver que ese amor vaya a ser correspondido.
Aunque uno pueda entregarse completamente o inclusive a veces pues que se han dado
los casos cuando ya hay una pareja, una pareja viene y le termina siendo
infiel a otra y pues eso termina doliendo el corazón
porque una persona se está dando y la otra está fallando.
Y pues han llegado casos porque por causa del adulterio pues hay personas que
terminan asesinando o inclusive suicidándose por causa de esto porque se
dieron en cuerpo y alma por así decirlo y les terminaron fallando.
Claramente también entendemos pues de que nosotros también fallamos.
O sea nosotros queremos de que no nos fallen en el amor, ya sea una amistad,
padres, hermanos, hijos.
Nosotros queremos realmente recibir un verdadero
amor pero obviamente también nosotros fallamos.
O sea nosotros venimos y cuando queremos amar por nuestra formación, nuestro
carácter y a veces también hemos sido nosotros muy por así
decirlo difíciles a la hora de mostrar un amor, un cariño.
Inclusive también hemos cometido cosas muy graves y muy serias a la hora de amar.
Entonces vemos de que fallamos en el amor.
O sea no somos infalibles, somos falibles.
Pero aquí entra lo interesante porque Dios sí tiene una forma infalible de amar
porque cuando hablamos de falible como mencionamos es una forma certera,
es una forma verdadera, exacta en toda la manera de amar.
Por eso que a Dios padre se cree como un
padre, es decir un padre que ama perfectamente.
Dios también se muestra como el amigo, un amigo que ama perfectamente como amigo.
También vemos a Jesús como el amado de las naciones y que también en el libro de
cantares se muestra Jesús como aquel que sabe amar profundamente y apasionadamente
como un esposo con la esposa o un novio con la
novia en el sentido de las relaciones sentimentales.
Inclusive a Jesús como hermano porque obviamente las personas se pueden sentir
por sus pecados y otras cosas, se pueden sentir rechazados verdad.
Y la Biblia dice que Él no se avergüenza de llamarnos hermanos.
Entonces vemos cómo es el amor de Dios de forma infalible en todas las formas y
áreas que hay, que obviamente nosotros como humanos nos rodeamos de gente y que
Dios en todas sus manifestaciones o en todas sus expresiones como padre,
amigo, amado, etcétera, Él no va a fallar y no falla a la hora de estar con nosotros.
Inclusive y a veces yo meditaba en esto decía, uno o en mi caso, si yo quisiera
estar con una señorita en por ejemplo un matrimonio o algo, yo podría ser rechazado
a pesar de que yo pueda entregarme y yodarme.
La persona puede ver un defecto en mí, una falta en mí y me puede rechazar ya sea
físicamente o almáticamente o en mi carácter de falta de madurez y no
necesariamente va a tener un amor correspondido.
Pero en Cristo es muy diferente porque independientemente cómo seamos nosotros,
Él nos va a corresponder en el amor y esa es la gran ventaja que tenemos en Dios
porque claramente en Él tenemos un amor infalible en cualquier manera.
Claramente tanto en la forma de amarnos, es decir, con un padre que da un consejo,
con un amigo que te escucha o con un hermano que esté ahí en momentos
difíciles, Dios mismo también va a permanecer de esa manera.
Va a haber una retroalimentación de Él hacia nosotros, pero también significaría
que Él también se va a manifestar en las otras facetas del amor, ya sea de padre,
amigo, hermano, etcétera, porque a veces nosotros sólo
quisiéramos un beso o un abrazo para seguir adelante.
Pero también en amistad una de las cosas que se tienen claras es de que un amigo te
dice las cosas como son y obviamente a veces
no nos gusta que nos digan las cosas como son.
A veces nos gusta que el amigo nos apoye y que quiera que sigamos nosotros en la
misma manera, pero bien a veces Dios nos viene y nos tiene que reprender,
nos tiene que confrontar que las cosas que estamos haciendo no son muy correctas o
también a veces el papá que viene y tiene que castigar o corregir a sus hijos.
Obviamente a un hijo no le gustaría que el papá lo corrigiera o que lo castigara
porque le gustaría estar jugando con el papá, pero
vemos de que sí es necesario porque es parte del amor.
O sea, el amor no sólo serían besos y abrazos, sino que el amor también sería
una dirección y una guianza hacia alguna manera, una forma de vida.
Entonces por eso que un amigo nos puede regañar, nos puede decir las cosas como
son porque somos sus amigos, pero también un padre nos
pueda nosotros corregir o castigar porque es parte del amor.
No quiere que nosotros nos perdamos por una mala forma de vida.
Entonces, si nos estamos dando cuenta, este tipo de cosas nos habla del amor
infalible de Dios, pero hay un versículo que también me gustaría mencionar con
relación a la otra definición que habla de lo que es el amor
infalible, que es un amor seguro o habla de algo que es seguro.
Según Timoteo 2.13 dice, si somos infieles, él
permanece fiel, pues no puede negarse el mismo.
Entonces vimos en este caso cómo Dios actúa hacia con nosotros, pero también
vimos cómo a veces nosotros podemos actuar con la gente.
En este caso obviamente sería hacia con Dios.
Entonces vemos aquí que aunque Él se manifiesta perfectamente hacia nosotros,
no significa que nosotros nos estemos manifestando hacia Él perfectamente.
Él sí es perfecto, nos ama, pero nosotros tenemos muchos errores a la forma de amar
en diferentes categorías o inclusive nosotros lo
que pensamos que es amor lo tratamos de dar a Dios.
Y aquí donde entra que a veces nosotros caemos en infidelidades, por eso que se
muestra la idolatría, buscar nuestra propia obediencia, pero inclusive a pesar
de todo eso tenemos una seguridad que Él va a permanecer amándonos, que es algo que
no necesariamente con las demás personas puede pasar.
Nuestros pares a veces puede que se enojen o nos dejen de hablar, puede ser a veces
que nuestros amigos no les gusta algo, nos dejan de hablar.
Parejas, cualquier tipo de cosas nos puede abandonar, nos puede dejar tirados.
Pero aquí nos dice la escritura que Jesús no.
Es decir que en esta parte del amor infalible tenemos una seguridad,
porque en lo que vimos en la definición de infalible dice que es seguro, cierto.
Entonces qué pasa, con Dios tenemos un amor y sabemos de que Él va a estar ahí y
va a permanecer ahí para poder amarnos a nosotros.
Entonces es un amor seguro.
Si uno tiene a veces, y a veces pasa mucho, una persona que puede ser muy
atractivo, la persona, hombre o mujer, va a decir pues lo tengo que estar velando
no sea que me lo van a quitar, no hay una seguridad.
O en otro caso esta persona me puede ser infiel y ya lo están
controlando para ver de que no les caiga la infidelidad.
Entonces eso no es una seguridad.
Pero en este caso con Dios tenemos una seguridad de que Él nos ama.
Ahora, si subimos un poquito en el entender sobre lo que es un amor infalible
con Dios, si nos damos cuenta que hay un pequeño detalle entre la relación entre
Dios y nosotros, o nosotros y Dios, y entre una de esas cosas está el pecado.
Es decir, Dios no se puede derramar completamente
en amor hacia nosotros si nosotros tenemos pecado.
Es decir, hay un impedimento que puede... por lo cual
no podemos experimentar plenamente el amor de Dios.
Y obviamente Dios quiere amarnos en una plenitud de amor para que nosotros
experimentemos este amor infalible en toda su plenitud, ¿verdad?
No necesariamente por pocos.
Entonces aquí también entra la parte del cómo Dios ama
eficazmente, o cómo Dios habla de una forma segura hacia nosotros.
Y para que Dios pudiera amarnos a nosotros plenamente y en todas sus manifestaciones
como tal, de lo que hemos estado hablando, Él necesitaba quitar el pecado de en
medio, porque es lo que está impidiendo que nosotros recibamos ese amor.
Por ejemplo, el caso de Adán, ¿verdad?
Adán estaba en una plenitud con Dios y hablaba con Dios y no tenía ningún
impedimento de escucharlo, sentirlo, vivirlo, pero por causa del pecado dice
que él se oculta y no quiere escuchar a Dios porque sabe que él pecó.
Entonces él se oculta.
Entonces hay un impedimento por causa del pecado, por lo cual dice, ¿dónde estás?
Adán, quiero estar contigo, quiero hablar contigo, ¿dónde estás?
Y él se oculta.
De ahí pues nosotros conocemos la historia, pues que hay un juicio y todo,
pero Dios aún así lo que hace es establecer, desde antes de la fundación
del mundo, comienza a establecer los llamamientos proféticos para dar a
Jesucristo como el Mesías, que nos iba a venir a salvar a nosotros, ¿para qué?
Para que podamos recibir el perfecto amor de Dios, pero Dios en su forma eficaz de
amar, sabe que no nos va a amar a nosotros como enemigos, porque eso tiene una
limitante, es decir, la Biblia dice que Dios ama a sus enemigos, pero el amor al
enemigo no significa dejarlo hacer que lo que él quiera,
significa que es darle misericordia y darle perdón.
Entonces obviamente Dios tenía que romper esa barrera porque él no sólo quería
tenernos un amor de enemigos y lo queremos llamar así, no que nos deje hacer lo que
nosotros queramos, porque obviamente por eso hay un juicio para castigo,
sino que él también quiere romper eso para
que el amor de él sobreabunda con nosotros.
Entonces, ¿qué tiene que hacer?
Tiene que enviar a su Hijo en salvación a nuestra, para que inclusive nosotros no
recibamos sólo un amor de creación, sino que también un amor de hijos,
porque obviamente cuando somos salvados en Cristo, dice que somos engendrados en el
Espíritu y nos da una identidad de hijos y la identidad
de hijos no es la misma identidad que la de una creación.
Jesús lo deja muy claro en Mateo capítulo 6, cuando dice que ustedes son más que las
aves del cielo y que lo que es están en el campo.
Entonces si nos damos cuenta, en esta eficacia de amar, tuvo que usar el
sacrificio de Cristo en la cruz, porque el pecado
estaba en el medio para poder amarnos a nosotros.
Entonces nosotros tenemos que entender de que si queremos recibir eficazmente el
amor de Dios y que si queremos amar eficazmente a Dios, hay un problema que se
llama pecado y que Dios ya resolvió cierta parte, él de verdad, porque obviamente él
ya resolvió eficazmente lo que es pagar por el precio de nuestros pecados para que
su amor se pueda derramar en nosotros plenamente.
Por eso la Biblia dice, creo que es en romano, dice que el amor de Dios se
derramó por medio del Espíritu Santo en nuestros corazones.
Entonces vemos ahí que hay un detalle muy importante, porque el derramamiento del
Espíritu Santo vino después del sacrificio de Cristo en la cruz, después de que nos
pagaron por nuestros pecados, pudo haber un derramamiento del Espíritu.
Es decir, que Dios eficazmente puede derramarse completamente en nuestros
corazones, pero él tuvo que hacer una obra de salvación
para que esa eficacia del amor pudiera manifestarse.
Pero eso nosotros no hemos entendido eso.
Obviamente, como estamos hablando de dos partes, Jesucristo ha estado buscándonos
para amarnos eficazmente, pero así nosotros también tendríamos que darnos a él.
¿Para qué?
Para que hay un amor recíproco y también él nos va a formar en nuestra manera de
amar, porque obviamente nosotros no sabemos cómo amar.
Incluso desde pequeños no tenemos esa situación.
Yo he contado, ese es mi testimonio, que yo
cuando era joven a veces le decía ¿qué tal mamá?
Y le metía un golpe en el brazo de mi mamá, como una forma de cariño.
Y a veces a mi mamá no le decía tampoco
mamá, le decía a veces por su nombre, lesbia.
A mi papá le decía Juan, nunca le decía padre y madre.
Cuando yo estuve en el Evangelio, ya comencé a abrazar a mi mamá,
a mi papá, les comencé a decir papá, mamá.
¿Por qué no le decía eso?
Le decía Juan o lesbia.
¿Qué tal Juan?
¿Qué tal lesbia?
Vine.
Pero como dice la vida que hay que honrar padre y madre y claramente entra en la
honra es darle su lugar, el lugar de padre y el lugar de madre.
Entonces viene Jesús y a través de su palabra nos comienzan a enseñar a nosotros
cómo amar, no sólo a nuestro entorno, como ya vimos amigos, hermanos,
etcétera, sino saber cómo amarle a él por la forma que está escrito.
Porque lo que nos ha impedido muchas cosas es el pecado y el pecado no es solamente
la manifestación de la inmundicia de todo lo espiritual que está allá afuera,
sino que también es una educación.
Por eso la Biblia habla de doctrina o algunos le llaman doctrina o enseñanza,
que es una forma que nosotros tenemos de vivir.
Entonces obviamente Jesús derramó su sangre en la cruz para nosotros tener
brecha completamente abierta para que nosotros podamos recibir plenamente el
amor de Dios, el cual también tenemos que agradecer y por eso que la Biblia
constantemente dice que aprendamos a dar gracias al Señor, porque él por medio de
ese sacrificio tenemos un amor que se quiere derramar perfectamente.
Ahora nosotros tenemos que ser recíprocos y por eso que la Biblia habla de la
consagración, que es consagrarse, es darse hacia Dios a la manera que lo quiere.
Es como hay mucha gente que se consagra al deporte o ahorita que están las
olimpiadas, esas personas que están en las olimpiadas por consagrarse a las
olimpiadas o a este deporte, es decir que se dedicaron tanto que ya no tuvieron
relaciones con algunas personas, comen de buena manera porque la comida le
da una resistencia, se levantan temprano a hacer sus ejercicios, un montón de cosas
porque ellos tienen una meta, en este caso es ganar
una medalla por lo que ellos representan la gloria.
En nuestro caso es queremos amar a Dios y queremos recibir su amor por lo tanto nos
consagramos como apartándonos del mundo, todo lo que el mundo representa para poder
recibir eficazmente su amor y también nosotros para amarlo eficazmente a él.
Y así como él ha sido fiel, nosotros también vamos a ser fieles para él.
Y obviamente por eso se habla de la consagración, la oración hacia Dios y el
conocimiento de su palabra, porque el conocimiento de
su palabra nos indica qué es del mundo y qué es de Dios.
Por eso la misma Biblia en el libro que se quiere, creo que es, dice que los
sacerdotes tienen que aprender, tienen que enseñar al pueblo a distinguir
entre lo que es santo y lo que es profano y que los pastores que Dios menciona
también en los profetas dicen que tenían que venir a enseñar con sabiduría y con
inteligencia para que las personas pudieran distinguir las cosas.
Caso contrario nosotros queremos recibir el amor de Dios pero los pecados que
estamos cometiendo y que estamos haciendo y que inclusive pueden ser conscientes o
inconscientes, porque hay pecados que no sabemos que son pecados, nos están
apartando a recibir perfectamente y plenamente el amor de Dios.
Pero Dios en su eficacia o en su infabilidad lo que hace que es tratar con
nosotros de diferentes maneras y meternos en escenarios, por así mencionarlo,
para que nosotros comencemos a ser limpiados, purificados, sanados,
para que podamos amarlo eficazmente.
Por ejemplo, el caso de Oseas capítulo 2.
¿Qué pasa?
El pueblo israelí se había prostituido, se había prostituido
en el sentido que se comenzó a meter con muchos dioses.
El Oseas capítulo 2 dice, y tú no entendías que yo era el que te proveía
para todas las cosas, pensaste que eran tus amantes, pero ahora yo trataré contigo
y contra ellos y yo te llevaré al desierto y allí te hablaré a tu corazón.
¿Qué pasó?
Por causa de la idolatría que se estaba manifestando y de que esta persona,
en este caso Israel, no entendía que Dios lo estaba proveyendo amor de su justicia,
de su verdad, y pensó de que eran los otros dioses o su propia fuerza, etcétera.
Lo tuvo que meter en un escenario llamado desierto para que allí entendiera y
comprendiera que era Dios que la estaba amando, cuidando, fortaleciendo,
y entendiera que Dios es el que estaba amando plenamente y no
estos amantes que realmente se estaban aprovechando de ella.
Entonces, ¿qué tuvo que hacer Dios?
Tuvo que meter en un escenario a esta persona, o en este caso Israel.
Por eso que a veces nosotros pasamos por ciertas situaciones difíciles,
pasamos por ciertos escenarios que algunos le pueden llamar proceso, otros le llaman
prueba, diversidad de cosas por las cuales nosotros pasamos.
Algunos, por eso, hablan de valles, hablan de desiertos o hablan de problemas,
porque Dios quiere perfeccionarnos en el amor.
Y obviamente también que entendamos de que el que nos ama verdaderamente es Él,
y no aquellos que se dicen que nos aman, ¿verdad?, que son estas identidades o
demonios, espíritus, ídolos que aparentemente nos engañan a nosotros y que
lastimosamente nosotros nos hemos quedado embelesados por estas identidades.
¿Verdad?
Que es lo que menciona Pablo en Gálatas, donde dice, ¿Quién nos fascinó?
¿Quién nos hechizó para que ustedes apartaran sus ojos de Cristo?
Lo estoy parafraseando.
Entonces, vemos nosotros que Dios nos va a preparar a
nosotros para ser moldeados para poder recibir su amor pleno.
Y por eso en su eficacia, o en este caso, en su amor
infalible, va a tratarnos de diferentes maneras.
Inclusive también, por eso que entra el sentido de la educación de Dios,
es decir, Jesús como un maestro, un maestro que enseña, un maestro que
fortalece, un maestro que educa, o también como
un padre que consuela y que guía a su hijo.
¿Para qué?
Para que sepa saber cómo amar y que sepa cómo recibir el amor de Dios, porque
obviamente a veces nosotros no lo entendemos.
Y por eso que nos lleva Dios a la escritura, a decir,
mira, lee mi palabra para que conozcas cómo soy yo en amar.
Cómo puedes tú amar a otras personas, pero también cómo él nos va a corregir en
la manera que nosotros a veces andamos, porque no es muy correcta.
Obviamente como mencionamos, hay una cuestión de pecados que no entendemos o
conocemos, que inclusive nosotros podemos pensar que estamos
haciendo las cosas bien, pero no necesariamente sea así.
Entonces Dios nos va a pastorear, como dice la palabra también, nos va a
guiar, nos va a encaminar en esa manifestación de amor
para que nosotros sepamos cuál es la manera de andar.
Y nos vamos a topar, o por lo menos en muchos de los casos que he visto,
con esta cuestión del pecado.
Por eso que Dios constantemente nos llama al arrepentimiento, nos llama a dejar de
pecar, porque es la única manera que nosotros podamos
sobreabundar en el amor de Dios para nosotros.
Y ese es como que a veces el tope que nosotros podemos sentir.
Pero ¿por qué no siento amar a Dios?
¿Por qué es que no puedo andar?
¿Por qué no siento la presencia?
Examinemos en qué andamos, en qué pecados podemos andar, en qué situaciones podemos
andar, o qué cosas estamos haciendo que nos pueden estar
impidiendo que recibamos eficazmente el amor de Dios.
Pero como luego, repito, Él se va a encargar de nosotros de diferentes maneras.
Por eso también es de que a veces nosotros podemos preguntarnos ¿qué está pasando?
Porque recordemos de que el amor no es solamente abrazos o besos, presencia,
sino que y también va relacionado al pecado, es la desobediencia.
La desobediencia a veces pensamos nosotros que es como que a veces nos digan blanco y
negro, algo así como que Dios nos diga, mira, ándate
a la derecha y nosotros nos vayamos para la izquierda.
A veces pensamos que así sería la desobediencia, pero
no necesariamente la desobediencia se maneja así.
¿Por qué?
Porque eso se llamaría más como una rebeldía, porque se
va para el caso contrario, como lo que pasó con Jonás.
Jonás le dijeron, mira, ve a Nínive y él se va para España,
a Tarsis, porque dice más o menos que Tarsis queda en España.
Pero a veces nosotros no somos así.
A veces Dios nos dice, mira, vete a la derecha, pero a veces
nos vamos nosotros a la derecha, pero 45 grados para arriba.
Entonces ya no vamos derecha realmente, vamos
por así decirlo, al este con grado de diferencia.
Entonces pensamos que estamos obedeciendo, pero
nos estamos desviando un poco de su voluntad.
Y bueno, nosotros decimos, no, es que yo me estoy yendo hacia la derecha.
Sí, hacia la derecha, pero 45 grados.
Entonces eso son cositas que a veces nosotros también no comprendemos de la
obediencia a Dios y que nosotros debemos aprender a conocer la obediencia a Dios,
porque esa obediencia, al no obedecerlo, estamos prácticamente pecando.
Y por eso que debemos tener un fuerte énfasis en conocer qué es obediencia,
porque a veces nosotros no salimos de la obediencia de Dios o pensamos que la
obediencia de Dios es una manera y resultamos
con muchos problemas por esa falta de obediencia.
Entonces nuestro corazón debe estar bien
dirigido a amar a Dios a través de la obediencia.
Por eso que Jesús nos demuestra la mejor manera de amar que es a través de obedecer.
Es decir, todo el camino que vemos de Jesús es un camino de obediencia.
No sólo el hecho de que uno, que él predicó o que le enseñó, que es como que
el main point, dirían, o el énfasis que a veces damos, que Jesús predicó,
enseñó, liberó, resucitó, etcétera, sino que el punto
principal de Jesús es obedecer en las diferentes maneras.
Esa fue su forma eficaz de amar y obviamente por eso que Dios Padre dijo,
este es mi hijo amado en el cual mi alma se deleita, porque se me sujetó a obediencia.
Entonces ciertamente Dios nos enseña que a través
de la obediencia tenemos un amor eficaz e infalible.
Por eso que cuando vemos a Jesús, inclusive antes, si lo queremos llamar
así, de la fundación del mundo, o en este caso de que Jesús se
manifestara, en el salmo sin hebreo dice, he aquí, así como en el libro del rollo
está escrito acerca de mí, he aquí yo vengo Padre hacia tu voluntad.
Entonces es una voluntad conforme a lo que está escrito.
O sea que el hecho de que Jesús predicara, enseñara,
sanara, era porque era parte de la voluntad de Dios.
Y que también dice en el mismo libro hebreo, dice que por lo que padeció,
aprendió lo que era la obediencia.
Entonces si nos damos cuenta, Jesús fue infalible, en este sentido, de amarnos a
nosotros a través del sacrificio de la cruz,
pero fue a través de obedecer a Dios Padre.
Y claramente su, el amor de Dios se pudo derramar plenamente Jesús, que es lo que
también dice un salmo que dice, aborreciste la impiedad y amaste la justicia.
Por eso Dios derramó sobre ti óleo de adheriría, más que tus hermanos.
¿Por qué?
Porque la consagración y la obediencia de Dios permitió que se derramara ese amor,
pero eso nosotros como no conocemos o no entendemos que también la desobediencia es
pecado, nos amamos apartando bajo nuestro propio
propósito, según nosotros haciendo la voluntad de Dios.
Y no es algo, y tampoco lo sentamos como
acusado, porque es algo que tenemos que aprender.
El caso muy muy marcado es Hechos capítulo 16.
Sabemos de que Pablo era una persona entregada a Dios, también Bernabé,
pero vemos cómo es de que ellos querían ir a predicar
a un lugar y dice que el Espíritu Santo se los impidió.
O sea ellos pueden decir es que no, en la mano de la Biblia dice que hay que
predicar y predicar el Evangelio y que el mismo Espíritu
Santo nos llamó en Hechos 13 para ir a predicar.
Está bien, pero el mismo Espíritu les impidió predicar en un lugar y cuando
quisieron ir a predicar a otro lugar se los volvió a impedir.
Y luego aparece en visión a un macedonio diciendo, miren, pasen por acá.
Entonces, ¿qué pasó ahí?
Ellos querían ser obedientes, sí, pero se habían confundido.
Es como que a veces nos digan nosotros, mira,
¿te ves que ir a predicar en El Salvador?
¿Cómo es que el Espíritu no quiere que prediquemos en
El Salvador y entonces nos vayamos para Estados Unidos?
O sea, sí está la intención de predicar, pero no bajo la dirección del Espíritu.
Pero obviamente los estudiantes ven esto en grandes rasgos.
¿Para qué?
Para comprenderlo en cuestiones diarias y decisiones continuas que tenemos día a día.
Porque día a día nosotros nos afrontamos con este tipo de decisiones.
A veces podemos agarrar el teléfono para ver vídeos o podemos inclusive querer
aprender cosas cuando el Espíritu nos puede estar llamando a orar o a leer.
O el Espíritu nos está llamando tal vez a tener inclusive más tiempo con Dios para
recibir la fortaleza para poder darnos más a Dios.
Por ejemplo, a mí a veces me pasaba que oraba de noche
y yo tenía como que mi medida, ahora una a mi hora.
Pero cuando yo estaba orando se percibía de Dios como que ora más.
O sea, no te tengas, sigue orando.
Y decía, pues ya se terminó mi hora, ya me
da sueño, me voy a dormir, me voy a dormir.
Después pasaban los problemas el día siguiente y cómo podía yo sobrevivir los
problemas si no hice caso a la voz de Dios en la noche diciendo, mira anda ora más.
Todas son cosas que Dios nos va a comenzar a enseñar para poder recibir ese amor,
verdad.
¿Por qué?
Porque Él sabe realmente la verdadera efectividad de amarnos a nosotros,
inclusive en la comunión.
Es decir, si nosotros aprendemos en la comunión a ser obedientes, porque a veces
pensamos de que la obediencia solo es ir a predicar o
enseñar, la obediencia también se manifiesta en la comunión.
Es decir, que en la comunión cuando uno tiene su tiempo, a uno le llaman tiempo
devocional, a otro le llaman tiempo de oración, cada quien le pone su nombre.
Pero si en esa intimidad nosotros obedecemos
a Dios, vamos a ser liberados de muchas cosas.
A veces nosotros queremos ir a orar, pero Dios nos
puede decir, mira andale mejor, o anda a cantarme mejor.
Entonces nosotros ahí también tenemos que ser obedientes para poder recibir ese amor
de Dios, o cuando a veces nosotros podemos estar haciendo ciertas cosas, puede ser
trabajo, puede ser hablar con amigos, o ver una serie que uno puede tener ahí,
Dios nos puede llamar a nosotros para que recibamos
de su amor, y vamos a ser perfeccionados en el amor.
Yo digo también esto, porque a mí me ha pasado, de que a veces estoy trabajando,
haciendo algo, y de repente el Señor ya lo
llama a uno para que uno le cante y esté con él.
Y uno dice, Dios, pero es que estoy ocupado, estoy haciendo esta cosa.
Entonces a veces uno se pone a pensar, por qué no me quiero dar?
O sea, qué es lo que me está impidiendo darme?
Y ahí se da cuenta uno que en el entendimiento que uno tiene, uno le está
prestando más atención a otras cosas, o en su entendimiento
lo ve más importante que tener una comunión con Dios.
Por eso que nosotros somos muy activistas, es decir, hacemos muchas cosas,
pero tenemos con poca comunión.
¿Por qué?
Porque nuestro entendimiento para nosotros es más importante, o qué sé yo,
o también por lo que nos han predicado o enseñado, que tenemos que servir,
o que tenemos que hacer.
Entonces obviamente nuestro hacer se vuelca a querer hacer muchas cosas,
somos muy activistas.
Pero cuando Dios nos llama a que estemos más en comunión, para recibir de su amor
eficaz, y que nosotros eficazmente podamos hacer la labor de Dios, que sea sin amor,
¿verdad?
Porque no vamos a hacer la labor de Dios con odio o rencor, ¿verdad?
Obviamente la vamos a hacer con amor, porque
el mundo entero necesita en sí mismo el amor.
¿Pero qué hacemos nosotros?
Lo que hacemos nosotros es irnos a hacer cosas,
en lugar de ir a recibir el perfecto amor de Dios.
Entonces desequilibramos las cosas por la falta de entendimiento.
Por eso la importancia de leer la Biblia, porque ahí
Dios nos va a mostrar cómo es la verdadera forma de amar.
Si aprendemos de Jesús, Jesús dice de que él aprendió
todo lo que el Padre hizo, ¿y dónde lo pudo haber?
Uno puede pensar, o por lo menos cuando a veces podemos ver la Biblia, de que cuando
dijo Jesús, yo todo lo que voy a hacer a mi Padre, eso
hago, o todo lo que iré a decir a mi Padre, eso digo.
Uno podría pensar de que tal vez Jesús estaba ahí en el monte, miraba al cielo y
ahí miraba a Dios para hacer cosas, o que tal vez él estaba orando y de
repente Dios le hablaba con una voz audible,
mira mi hijo hace esto, esto, esto y esto.
Pero no necesariamente, no estoy diciendo que no pudo haber pasado, lo que quiero
entender es que a veces uno no ve que Jesús tal vez agarró la Torah en ese
momento, mientras estaba en la sinagoga y leyó un pasaje de la Biblia, en ese
momento que era la Tanagra o la Torah, y miraba al Padre en las escrituras,
para él poder hacer lo mismo, oía las palabras de
su Padre en las escrituras para él poder trasladarlo.
Es decir que la comunión con Dios nos va a ayudar a saber cómo es su amor eficaz,
y un amor que inclusive ya se ha manifestado.
Por eso mencionaba el caso del sacrificio de Cristo en la Cruz, para que nosotros
podamos recibir plenamente su amor eficazmente
a través del perdón de los pecados.
Y obviamente la etapa de este amor eficaz no se queda ahí, verdad, porque ahorita
hemos visto etapas, la etapa de que el hombre cae en pecado, la etapa que Dios
nos rescata para poder recibir el amor de él, que él lo hizo eficazmente,
hizo esta salvación para que nosotros podamos ser
derramados su amor por medio del Espíritu Santo en nosotros.
Pero obviamente nos falta trabajo, es decir, lo que estamos hablando ahorita,
cómo nos está formando Dios para poder amar también nosotros a él eficazmente,
y cómo el pecado ese nos estorba para que podamos recibir el pleno amor de Dios.
Pero también eso tiene una manifestación, verdad, que es lo que nosotros conocemos
como lo que se conoce como las bodas del cordero.
¿Por qué se habla de bodas?
Porque nosotros entendemos que la boda es un evento, lo podría poner así,
de amor pleno y puro.
Y la Biblia menciona en el libro de Efesios que Jesús busca presentarse a sí
mismo una novia pura, sin tacha y sin mancha, lavada por el agua de la palabra.
¿Por qué?
Porque en las bodas sabemos nosotros que cuando hay una boda hay una unión,
en este caso pues en espíritu, en mi cuerpo, si lo queremos llamar así.
Algunos le llaman luna de miel, pero eso no existe en el sentido bíblico.
Entonces, ¿por qué?
Porque se llama consumar el amor para que llegue una
perfección de amor o una seguridad de amor en la boda.
Ese es el sentido realmente.
Entonces, ¿qué hace Dios?
Irnos perfeccionando el amor para que pueda haber
una consumación de amores en las bodas del Cordero.
Y por eso tiene que preparar a la novia para que pueda experimentar y recibir esta
plenitud de amor porque es la novia del Cordero.
Es decir, de que lo que nosotros hemos estado experimentando del amor de Dios no
se comparará a esta manifestación de amor en
las bodas del Cordero o en la consumación.
¿Por qué menciono esto?
Por ejemplo, cuando dice el libro de Joel, salga
de su cámara el novio y de su tal amo la novia.
Entre la entrada del altar lloren sacerdotes, ministros de Jehová.
Ahí está diciendo algo importante porque las personas estaban en pecado,
por así decirlo, y necesitaban entrar en un arrepentimiento.
Entonces, hay palabras que muestran como que una urgencia, ¿verdad?
Entre ellos dice, salga de su cámara el novio y su tal amo la novia.
Dice que ellos estaban en amores, pero ahorita la emergencia habla que
inclusive salgan de ese momento para que se arrepientan.
Dice, lloren entre la entrada del altar los sacerdotes.
¿Para qué?
Para que salgan de la... para que entren en la emergencia del arrepentimiento.
Pero lo que quiero dar a entender es el sentido
de las bodas y las recámaras de los amores.
Entonces, la idea de la preparación de Dios que nos tiene formándonos es para que
este amor infalible o este amor eficaz se consuma en el final de los tiempos.
En el sentido, en este caso en particular, con las bodas del Cordero.
Por eso que se anuncia lo que es, muchos conocen como el arrebatamiento,
parousia, como cada quien lo menciona, o algunos dicen el rapto, porque es esta
manifestación de, inclusive, aquellos que se
quedarán en la tribulación o gran tribulación.
Ellos necesitan también ser perfeccionados para que continúen con el amor de Dios.
Por eso en Apocalipsis dice que vio una gran multitud de muchas naciones,
pero dice que fueron purificados por la sangre del Cordero en la gran tribulación.
¿Por qué?
Porque estaban manchados, tenían pecados.
Entonces, ¿cómo Dios podía tratar con estas personas que estaban en pecado?
El bloqueo es el pecado.
Por eso la Biblia dice, por cuanto todos
pecaron, fueron destituidos de la gloria de Dios.
Entonces, ¿cómo podía Dios amar a las personas, inclusive a estos creyentes que
andaban en pecado y por eso se quedaron en la tribulación?
¿Cómo podría Dios derramar su amor hacia ellos?
No se puede.
Por eso Dios los tuvo que entregar a la gran tribulación para que fueran
purificados y lavadas sus vestiduras en la sangre del
Cordero, para que Dios pueda derramar su amor hacia ellos.
Claramente estas personas que se van a quedar en la tribulación no van a
experimentar el nivel de amor que experimenta la novia, porque no es el
mismo amor, porque claramente no entraron en esa categoría porque no fueron
perfeccionados de esa manera o no quisieron ser perfeccionados en esa manera.
Pero sí van a recibir igual el amor de Dios, sólo que en otra manifestación,
en otro sentir.
Por eso es que la Biblia habla muy diferente de la novia del Cordero como los
invitados y lo que son los amigos del Cordero, que ahí la Biblia habla de los
ministros como amigos del Cordero, no son la novia.
Y eso lo habla Cantares donde dice que está la recámara
de Salomón y dice que 60 valientes guardan esa recámara.
Entonces nos habla de la novia del Cordero, pero
aquellos ministros que resguardan la recámara.
Jesús también dijo que mientras los amigos del novio están con el novio, los amigos
del novio están con el novio, pues se tienen
que alegrar con él y aparte está la novia.
Entonces hay una diferencia que la Biblia muestra en la manifestación de amor,
pero en ambos casos Dios va a perfeccionar a todos.
Pero ¿para qué también?
Porque si nos estamos dando cuenta hay un trabajo de Dios en este amor infalible o
en este amor eficaz o este amor seguro porque nos quieren una seguridad de amor.
Entonces vemos cómo Dios está trabajando con toda la humanidad y los diferentes
lapsos en este caso o dispensaciones o tiempos para que nosotros podamos recibir
una perfección de amor y obviamente también nosotros
podamos amar perfectamente a Dios o eficazmente a él.
Vemos que la última etapa es después de que venga el reino milenial porque
obviamente conocemos todos de que después de que Cristo venga, lo que conoce como la
epifanía, destruye al Anticristo con la espada de su boca.
Pero en un reino milenial que también va a servir para regular muchas cosas y al
final va a venir lo que son los el juicio del
trono blanco y lo que es el tribunal de Cristo.
¿Y eso para qué va a ser?
Obviamente para darle a cada quien según su entrega, según conforme se dio.
Porque obviamente no todos están dando o retribuyendo el amor que Dios tiene,
pero sí Dios va a dar una seguridad de amor para todos.
Porque la Biblia también dice en Apocalipsis que las primeras cosas
pasaron, es decir, ya el llanto, el sufrimiento, el dolor, la angustia,
todo eso ya no va a existir.
Y que Dios va a consolar a cada uno por las lágrimas derramadas.
Ya no va a haber eso.
Dios va a consolar a mucha gente.
Entonces en ese momento vamos a tener una seguridad
plena de amor porque ya no va a haber dolor.
Es algo que nos había impedido.
Ya no va a haber esta cuestión de problemas de pecado, inclusive este cuerpo
de pecado que nosotros tenemos, que la ley dice que los muertos en Cristo
resucitarán primero y nosotros seremos transformados.
Es decir, que este cuerpo que nos está inclusive impidiendo amar a Dios por el
pecado que tenemos dentro, nos van a permitir con este nuevo cuerpo poder amar
a Dios y recibir su amor de una mejor manera.
Entonces vemos cómo Dios está asegurando y
siendo eficaz en la manera de amarnos a nosotros.
Claramente es un proceso que Dios está haciendo y cómo eficazmente está
trabajando con nosotros de forma individual y de forma global.
¿Para qué?
Para que el evento final, es decir, la consumación de todas las cosas en el
sentido mundial, se consuma o se establezca como este amor seguro.
Es decir, este amor que es inamovible, este amor que ya no va a tener ningún...
¿Cómo se dice?
Creo que la palabra sería ruido.
O sea, no haber nada que interfiera con algo para que nosotros podamos estar
plenamente en el amor de Dios, en todo su sentido y toda su plenitud.
Por eso dice Romanos 8, 18, porque tengo por cierto que las aflicciones de este
tiempo no son nada comparado con la gloria que nosotros ha de ser revelada.
Es decir, que aunque tengamos tribulaciones, problemas que sirven para
moldearnos, para quitar nos cosas que no son correctas y que podamos amar a Dios
también de una forma eficaz, va a tratarnos pero sabemos de que al final va
a manifestarse una plenitud de amor más fuerte hacia nosotros.
No significa que la gente no va a recibir amor.
El amor de Dios se va a dar, pero hay niveles de gloria
que también van a ser más profundos en ese sentido.
¿Por qué?
Porque nosotros no lo permitimos.
Es decir, nosotros somos la limitante realmente.
Dios nos quiere amar plena y derramar completamente
a nosotros, así como lo puede haber hecho con Jesús.
Pero eso es nosotros por pecados, desobediencias.
Tal vez, como se dice, somos un poquito perezosos para buscarlo.
Somos desganados, preferimos otras cosas.
Entonces, ¿cómo Dios podría derramarse en nosotros?
Nosotros estamos poniendo el límite, por así decirlo.
Él eficazmente está haciendo toda su labor a través de sus hijos, sus ministros,
a través de su palabra.
Y por eso la Biblia dice que la palabra de Dios es viva
y eficaz, y más cortante que toda espada de lo filo.
Entonces vemos cómo Dios está trabajando con nosotros con la palabra.
Pero si nosotros no tomamos esa palabra y no dejamos que esa palabra nos forme,
lastimosamente pues no vamos a poder
experimentar este amor pleno de Dios en nosotros.
Pero si su amor eficaz va a estar trabajando en nosotros.
Si este amor infalible va a seguir trabajando en nosotros.
Y repito, lo podemos ver en el sacrificio de Cristo en la cruz.
¿Por qué?
Porque Él fue efectivo y eficaz a la forma de amarnos,
a la forma de liberarnos del imperio de la muerte.
¿Para qué?
Para poder recibir su amor.
Porque si no, solo seríamos enemigos de Él.
Nos ama, sí, pero nos ama ofreciéndonos misericordia y perdón.
Y es algo que nosotros tenemos que hacer ver a las personas también, ¿verdad?
Porque no solo decir, Dios te ama y que te recibo como quieras
y con todos tus pecados, sí, pero hay que arrepentirse.
Por eso Dios llama al arrepentimiento.
Y nosotros tenemos que entender que tenemos pecados
que están impidiendo que la gloria de Dios se derrame.
Y eso nos lo habla toda la escritura, ¿verdad?
Que nosotros queremos recibir el amor, pero
el pecado en nosotros nos lo está impidiendo.
Pecado que a veces nosotros no nos queremos quitar.
Por eso Dios habla de que debemos dejar de amar padre y madre más que a Él,
porque Él sabe efectivamente cómo son las cosas, ¿verdad?
Nosotros no sabemos, nosotros no entendemos que hay una gran red de engaño
que nos va a querer atrapar, que es lo que habla el segundo de Juan, dice que muchos
engañadores han salido por el mundo que no
confiesan que Jesucristo vino en carne, ¿verdad?
Y obviamente cuando uno vive el verdadero amor de Dios, ve la eficacia de este amor
de Dios como opera también a otras personas, ¿verdad?
Y ahí nos vamos a dar cuenta nosotros si estamos viviendo bajo el verdadero amor de
Dios, si está siendo eficaz o no, ¿verdad?
Entonces uno tiene que entender, bueno, si yo estoy viviendo conforme a la
palabra va a haber algo que va a pasar, se va a volver eficaz.
Por eso vemos a un apóstol Pedro que predica por la llenura del Espíritu Santo
y se convierte en tres mil, después vuelve a predicar y se convierte en cinco mil.
Entonces hubo una eficacia de eso, inclusive en Hechos 6 cuando dice que
ellos perseveraron en la oración y en el ministerio de la palabra, ¿y qué pasó?
Dice que el número... perdón, la palabra de Dios creció, el número de discípulos se
multiplicó y los sacerdotes obedecían a la fe.
Entonces ahí estamos hablando de algo eficaz.
Están haciendo algo y eficazmente está pasando algo.
Igual Jesús, ¿verdad?
Jesús está viviendo en el camino de Dios, eficazmente liberó, sanó, predicó,
enseñó y todo lo hizo de una manera eficaz.
¿Por qué?
Porque el amor de Dios estaba operando en su vida.
Entonces si nosotros queremos operar, si lo queremos llamar en eficacia el amor
de Dios, debemos permitir que entre nosotros y eso
también llamará a que tengamos comunión con Él.
Porque a veces nosotros queremos operar en eficacia el amor de Dios o el amor
infalible de Dios, pero lastimosamente lo queremos hacer sin Él.
Es como contradictorio, ¿verdad?
Entonces si nosotros buscamos más en la intimidad, en el sentido de orar,
leer, permitamos de que ese amor infalible o ese amor...
regularmente utilizo otras palabras como eficaz o
seguro, porque es lo que viene de la definición, ¿verdad?
Entonces este amor infalible que opera eficazmente y seguramente nosotros nos va
a moldear para poder amar a otros y llevar esta predicación en amor, ¿verdad?
Pero necesitamos entrar en su comunión, en su presencia, para recibirlo,
para que Él deje de reamar su función en nosotros, su espíritu en nosotros.
Pero si no lo hacemos, ¿cómo vamos a poder querer ayudar a la gente?
Y nosotros a veces somos así, o no sé si ustedes, pero
a veces uno dice, ¿cómo puedo ayudar a las personas?
¿Cómo puedo yo realmente llevarles una esperanza?
O pues por así es lo que la gente tenga,
entienda que yo le puedo perdonar sus pecados.
Y a veces uno dice, con tanta gente que hay en el mundo, pues es difícil,
por así decirlo, ¿verdad?
Inclusive eso es cuando uno ve las estadísticas de muerte por minuto,
uno se queda prácticamente asombrado de que tanta gente está muriendo por minuto,
o por la inmunidad, es menos que exagerado, apagámoslo por hora, pues.
Uno se ve el mundo de gente que anda muriendo por hora, y toda esa gente no se
va al cielo, esa gente no es que se vaya con Dios, esa gente se va al infierno,
y no es de que uno lo quiera, o que va a la línea
de manos, pero es que sólo Dios puede juzgar.
La Biblia dice claramente que todo aquel que no ha recibido a Jesucristo como Señor
y Salvador, lo único que le queda es una condenación.
Entonces, si toda esta gente se está yendo al infierno, no es por la inefectividad de
Dios, porque Él ya hizo algo infalible en la cruz, ya hizo algo eficaz en la cruz.
El problema es que nosotros no hemos anunciado este amor infalible,
este amor que es eficaz.
¿Por qué?
Porque no lo hemos recibido de Dios Padre, pues, y lastimosamente hay un mundo de
gente que está en una condenación, porque nosotros no hemos aprendido a
conocer el amor infalible de Dios, el amor eficaz de Dios.
Si lo recibiéramos, si nos llenáramos, si estudiamos plenamente en él,
¿acaso las personas no irían en pos de este amor que es infalible?
Porque se daría en cuenta que es seguro, se daría en cuenta que es eficaz,
se daría en cuenta que este amor no falla, que este amor permite fiel.
Pero mucha gente se aparta del Evangelio.
A veces, no es ni siquiera si le están predicando bien o no, mucha gente que yo
he oído que se aparta del Evangelio es porque los
mismos miembros de la congregación los dañan a ellos.
Pero, obviamente, tampoco estamos hablando aquí que uno se va a echar al abandono,
pues, porque también eso no entra ahí, ¿verdad?
Uno tiene que entender que la gente también, nuestro ocho no es contra carne y
sangre, y uno tiene que entender también de que uno tiene que ser fiel a Dios,
pero lastimosamente la gente no lo vive y no lo hace.
Y también lo que hace es crear una cúpula, porque eso pasa cuando uno va a la iglesia.
Yo, cuando yo iba mucho a la iglesia, me daba cuenta, uno se sienta en la parte
de alguien, lo saluda, a veces no le dan ni la cara a uno, o a veces si uno saluda
a una señorita piensa que uno la anda coqueteando, y a veces hay gente que tal
vez solo le da la mano a uno por compromiso, y ya se ve el rechazo.
Y eso, imagínense, yo soy creyente, ¿qué pasa si alguien no es creyente y
trata de ser amable y la gente le voltea la cara, una señorita piensa que está
coqueteando con él, la otra gente tal vez no quiere, se
asusta porque lo están saludando y ya no quiere saludar?
El que no es creyente se va a ir de la iglesia, lastimosamente, porque no está
viendo un verdadero amor de la gente, porque la gente
no está yendo a recibir el amor infalible de Dios.
Y es algo tan sencillo, la gente tiene que entender que tiene que servir a Dios,
pero ellos van a ver a Dios en nosotros, y eso
es algo que tenemos que tener muy en cuenta.
Inclusive lo habla Santiago, tal vez no así, porque Santiago habla de cómo es
posible que quieran honrar a los ricos y a los pobres los dejen sentados hasta atrás.
Acaso dicen no son los mismos ricos que los esclavizan
ustedes y les ponen duras cargas, y habla lo mismo.
Entonces nosotros deberíamos aprender a saludar a las personas.
Tan sencillo, alguien llega a mi hermano, Dios lo bendiga, no nos quita nada.
Y simplemente si alguien nos quiere decir algo extraño, simplemente mire en manos,
un saludo, solamente de parte de Dios y listo.
Entonces menciono esto porque a veces nosotros somos lo mismo, somos nosotros
los tropiezos para que no vean el verdadero amor de Dios.
Y que a veces nosotros no nos damos también para saber cómo amar a las personas.
A veces también con un abrazo, alguien puede necesitar un abrazo y se le
puede dar a la persona y lo necesita, pero a veces nosotros como que no verdad,
es que me hicieron daño, que no sé qué le encontró, o aquí por allá.
Y la otra gente tal vez dolida, y si esta persona
recibe un abrazo puede ser restaurada plenamente.
Menciono esto porque hay muchas cosas que he vivido en las congregaciones,
como hay gente que sólo con un saludo, o tal vez cuando uno viene y los abraza,
la gente se siente querida y la gente sabe de que hay alguien que los está amando.
Porque obviamente no conocen a Dios, o sea, no saben cómo es Dios.
Y cuando se manifiesta el amor de Dios en nosotros, y que Dios nos usa para abrazar
a alguien o saludar a alguien, ellos entienden cómo puede ser el amor de Dios.
Porque obviamente nosotros no tenemos todo el pleno, pero están probando algo que
claramente dice, bueno, si estos hermanos son así, cómo será Dios.
Entonces considero que debemos, si queramos realmente recibir el amor de
Dios y ayudar a otras personas en esta salvación, debemos
adentrarnos en conocer este amor infalible, para darlo a conocer.
O sea, cómo vamos a hablar de algo infalible si nosotros no lo conocemos.
Entonces vamos a comenzar a usar otros métodos.
A veces se utilizan métodos argumentativos o hablan
de la historia, cuando se habla de apologética.
Pero lo que quiero dar a entender con todo esto es, si nosotros no conocemos la
eficacia del amor de Dios y cómo Dios opera, obviamente
no tenemos una seguridad para hablar con las personas.
Inclusive hay mucha gente que por eso no predica el
evangelio, porque no cree que es certero y eficaz.
Por eso no lo expone.
Inclusive nosotros, por ejemplo, cuando a veces nosotros
para sanar a alguien o liberar a alguien, titubeamos.
A veces pensamos, ah, Dios de plano no lo puede hacer.
¿Por qué?
Porque nosotros no vemos esa infalibilidad.
Es algo que no va a fallar.
O sea, si es voluntad de Dios, es decir, si está en el amor de Dios,
no va a fallar si oro por eso.
Porque Dios lo está diciendo.
¿Quién es el que está titubeando?
Yo.
¿Por qué?
Porque yo pienso que no lo va a hacer Dios o que no puede o que yo me estoy metiendo
de que hay todo lo demás puede, pero yo no puedo.
Pero si tan solo entráramos en la comunión con Dios y recibiéramos de esa fe de Dios,
podríamos orar de una mejor manera.
No solamente en predicar o enseñar, también en las cuestiones
de la sanidad o la liberación o algunos otros ámbitos.
Cuando hablo también de sanidad no estoy hablando solo de una sanidad en el sentido
de que a alguien le crezca un pie o que a alguien le crezca un ojo, sino que también
estoy hablando de la sanidad del alma de una
persona, porque hay almas que están dañadas.
Puede ser que su cuerpo esté entero, hasta saludable.
Es más, van al gimnasio, pero su alma está destruida.
Les han hecho daño, las han tratado pesado, no han sido fieles con ellos.
Podemos generar una gran lista de problemas que puede tener esa alma.
Y a veces nosotros no somos de ayuda.
Hablamos pesados, los miramos de lejos, le vemos de pies a cabeza.
Este sabe que tendrá, me cae mal, no me gusta la música que escucha.
Y a todo eso nosotros generamos un bloqueo, que en lugar de hablarle de Dios
y tratar de ser amable con esta persona y tenerle paciencia, pues lo único que
hacemos es ah, ah, ahí no sé, ahí Dios que mire qué hace con él y se va a uno.
Pero es porque no hemos entendido el amor de Dios.
Es decir, nosotros tal vez pudimos haber sido así y aún así Dios se acercó con
nosotros para salvarnos y sigue trabajando en nosotros.
Entonces, ¿por qué yo no puedo venir a ayudar a esta persona?
Claramente si es dirección de Dios, si es amor de Dios.
¿Por qué yo no me doy a esto de tratar con esta persona?
De hablarle a pesar de que sea difícil hablarle, porque hay
gente que es muy difícil de hablarle en diferentes ámbitos.
Entonces tenemos que tomar fuerzas porque obviamente si es para sanar a alguien así
de un brazo, así hermanos vamos a orar para que Dios
le dé un brazo a esta persona o que le vuelva la vista.
Pero ¿por qué no oramos para saber cómo amar al otro?
Porque amar es difícil en muchos casos, ¿verdad?
Porque como dice la Biblia, si ustedes aman a quien los aman, ¿qué recompensa tendréis?
Porque eso mismo hacen los gentiles, ¿verdad?
Dicen amen a sus enemigos.
Eso es más difícil.
O sea, uno podría ir inclusive a visitar a la cárcel
o al hospital a alguien que le cae bien a uno.
Pero imagínense a alguien que siempre nos ha hecho daño, ¿lo iríamos nosotros a ir a
visitar la cárcel o lo iríamos nosotros a ir a visitar el hospital?
No necesariamente.
A veces se dice sí hermano, hay que estar en la cárcel, hay que paga y condena
porque me hizo injusticia, porque esto y lo otro.
Y uno lanza un montón de cuestiones y no necesariamente
iría uno a la cárcel a predicar el evangelio, pues.
O iría uno al hospital y se miraba, reconoce a Cristo.
No lo haría a veces uno.
¿Por qué?
Porque uno no ha experimentado el amor de Dios eficazmente.
Uno a veces solo quiere tomar lo que uno quiere y hacer lo que uno quiere.
Pero Dios en su amor, que fue lo que hizo claramente en la cruz, ¿verdad?
Nosotros éramos enemigos de Dios y aún siendo esos enemigos nos amó.
¿Cómo se amó?
Nos amó dándose en la cruz del Calvario.
¿Por qué?
Porque nosotros como enemigos íbamos a entender su gran amor, de su perdón de
pecados, íbamos a pasar a ser enemigos, amigos de él.
Y antes éramos enemigos, pero ahora somos amigos.
Y no sólo amigos, sino hijos de Dios, ¿verdad?
Que recibimos su cariño, su guía, su protección.
¿Acaso no hay más personas allá afuera que necesitan el
amor de Dios, la consolación de Dios, recibir misericordia?
Y por eso que el mismo Jesús también dice, los publicanos y las prostitutas van
delante de ustedes en el reino de los cielos.
Porque ellos realmente vieron el mensaje del evangelio.
Todos nosotros a veces nos creemos buenas personas, que bien para la sociedad,
que no violamos ninguna ley.
Y a veces cuando nos pueden presentar el evangelio
no lo consideramos como que muy relevante.
Pero las prostitutas o los publicanos que en
ese entonces se mencionan, ellos no los querían.
Por ejemplo, los publicanos no los querían los mismos judíos, porque ellos que eran
cobradores de impuestos eran de los mismos judíos que cobraban impuestos a la gente.
Entonces ellos no los dejaban ir a las sinagogas,
no los dejaban como que entrar en las actividades.
Los mismos judíos los menospreciaban.
Entonces ellos sabían que estaban haciendo lo
malo y ellos sabían el menosprecio, el rechazo.
Cuando Jesús les dice que les van a perdonar sus
pecados, obviamente eso es de alegría para ellos.
Y si Dios dice que lo va a abrazar en su reino, obviamente es de alegría para
ellos, porque todo el mundo los menospreció.
No digamos a una señorita que puede ser prostituta, que los hombres quieren
aprovechar de ella, que la trata mal, que la tratan como objeto y un montón de
cosas que podemos ver en este tiempo moderno o antiguo.
Y que el evangelio dice que los van a purificar
de todo cuando a ellas las tratan como impuras.
Que Dios dice que las va a recibir en su reino cuando tal vez
no las dejan ni entrar en las sinagogas por sus impurezas.
Y que Dios le dice que las va a aceptar, purificar y salvar y restaurar.
Obviamente por eso es una gran alegría, pero aquella persona
que se cree buena persona, ¿cómo va a aceptar ese evangelio?
Por eso que los fariseos decían, ¿y tú por qué nos dices que tienes pecado?
Porque ellos no aceptaban que tenían pecado, ellos se creían impolutos.
Entonces por eso que nosotros analizamos que éramos enemigos y que en ciertos
momentos actuamos como enemigos de Dios y cómo él nos ofrece perdón de pecados.
Y no sólo perdón de pecados, porque no sólo es que ahí te perdono, sino que nos
ayuda a cambiar para poder amar a otros y recibir del amor de Dios y que nosotros le
podamos adorar como él merece y que recibamos esa reciprocidad.
Porque obviamente, así como aparece en el caso de Caín y Abel, ¿verdad?
Abel presenta su ofrenda a Dios o su adoración a Dios, su forma de amar a Dios
que realmente fue efectiva y claramente Dios responde igual con Jesús.
Jesús responde siendo bautizado y Dios Padre
responde diciendo tú eres mi hijo amador.
Y así en diferentes cosas.
Cuando también vimos a un Elías que presenta el sacrificio
y Dios manda fuego al cielo, indicando esto me es agradable.
¿Me entienden?
Pero entonces, ¿qué pasa?
A veces nosotros no queremos hacerlo en la manera de Dios.
Entonces Dios nos enseña a todos nosotros y tiene
un plan de amor infalible en este plan de salvación.
Como ya vimos, que hemos estado hablando de Génesis y Apocalipsis.
En el caso que el hombre cae, Dios quiere restaurar todo esto, hacer plan de
salvación y claramente él sabe que eficazmente va a concluir su plan,
todos estando en su gloria y alabándole y adorándole por los siglos de los siglos.
Pues claramente hay un proceso del cual estamos hablando que va a tratar con
nosotros individualmente, con la humanidad en general y por eso es la idea de conocer
los tiempos que se están manifestando porque el tiempo se está acercando.
Claramente sabemos que el enemigo también entiende lo que Dios quiere hacer en
nosotros y la gloria a la cual Dios nos quiere llevar, porque claramente los
enemigos o los que cayeron sabían de alguna manera el plan de Dios en las eras,
pero que obviamente pueden conocerlo de forma incompleta.
A nosotros nos están revelando el plan de Dios de una manera plena.
Eso lo dice el libro de Efesios.
Dice que Dios ha revelado el misterio de reunir todas las cosas en Cristo Jesús,
las que están en los cielos y las que están en la
tierra y que vino a revelar el misterio de su voluntad.
Entonces ellos saben de alguna manera y por eso nos atacan a nosotros
constantemente y obviamente el ataque no va a ser que nos lancen misiles,
porque no es que nos lancen cuestiones terrenales.
Lo que van a buscar a ellos para que nos recibamos
el amor de Dios es buscar hacernos pecar.
A veces no es que uno se ponga ahí para aprender Taekwondo o Karate o Kung Fu para
pelear contra el enemigo, sino que el enemigo va a ser estratégico e inteligente.
Nos va a distraer, nos va a engañar, va a permitir que nosotros pequemos.
Que nos va a decir, hombre, no está mal que mires dos horas diarias de tu película.
¿Por qué?
Porque esas dos horas, ¿por qué no mejor las usamos para orar o para leer la Biblia?
Y esas dos horas nos van a servir, ¿para qué?
Para conocer el amor eficaz de Dios o el amor infalible de
Dios, para que entren a salvación juntamente con nosotros.
Entonces alguien le va a decir, no tiene nada malo ver una película dos horas.
Sí, pero son dos horas.
¿Usted ora dos horas diarias?
No.
Entonces, ¿por qué está viendo películas dos horas diarias?
Y después a veces decimos nosotros, ¿por qué Dios no me ama?
¿Por qué Dios me quiere?
¿Por qué a Dios se le manifiesta al otro varón o a la otra señorita?
Y a mi Dios ni las pulgas, dicen algunos, ¿no?
Porque obviamente tal vez el otro muchacho pasó toda la noche orando.
El otro muchacho tal vez en lugar de estar viendo dos horas televisión apagó la tele
y se trató la manera de orar dos horas o leer dos horas.
Y el otro dice, ah, pero ¿por qué a mi Dios no me quiere?
¿Por qué a mí no se me manifiesta Dios?
¿Por qué Dios no me ama?
¿Por qué al otro sí?
Porque el otro tal vez hizo un esfuerzo y no nos dimos cuenta, ¿verdad?
Porque si me pasé muchos años en la universidad, una persona sí me dijo,
mira, yo quiero que Dios me hable, mi hijo.
¿Cómo es posible que me diga nombre de persona?
Que a ellos que son así, ya saben, como criticándole, juzgándole.
¿Por qué a ellos sí Dios les habla?
¿Y por qué a mí no?
Si yo soy esto y lo otro.
Porque simplemente ellos se dan.
O sea, hay gente que falla, pero está buscando darse a Dios.
Y hay gente que tal vez no falla, pero nos está dando a Dios.
Y al final, ya después de toda la conversación que tuve
con él, esto fue hace muchos años en la universidad.
Le dije yo, pues hagamos algo.
Le dije yo, ok.
¿Vos te levantaste temprano hora de la mañana?
No.
¿Horas constantes?
¿Ayunadas?
¿Ayunado?
¿Por lo menos una tu semana?
No.
Entonces, ¿qué estás haciendo?
Pues, o sea, no te estás dando.
¿Crees que Dios te hable?
Pero no te estás dando.
Entonces, lo que quiero entender con esto es de que
Dios quiere formar en nosotros una plenitud de amor.
Que tengamos un amor infalible.
O en sí mismo es infalible.
Pues hablamos de la fidelidad de Dios.
Pero también nosotros necesitamos ser perfeccionados en el amor.
Necesitamos aprender a amar eficazmente a nuestros hijos, a nuestra familia,
a los amigos, hermanos.
Hay que aprender a amarlos.
Inclusive hay gente que ni siquiera conocemos.
Hay que aprender a amarlos.
Porque no lo amamos.
Inclusive el día de ayer que me tocó quedar un discipulado aquí en Guate, en zona 7.
Yo subí a un Uber y la señorita comenzó a hablar, como que asustada.
Y me dice, disculpe, porque como no se paró en la
casa, sino que se fue como a tres casas más arriba.
Yo me fui caminando para ir a subirme al Uber.
Estaba muy como que, así como que muy preocupada.
Me dice, discúlpeme.
Y no dejaba decirme discúlpeme.
Yo me tranquila y le dije, no se preocupe.
Que se me contó de que le tocó un viaje donde una persona,
creo que le está hablando de Dios y de la caridad.
Y al final le terminó regañando, insultando y no sé qué tanto.
Y me dice, mire, pues todo lo que ella me dijo se cayó en ese momento.
O sea, se derrumbó.
Y se quedó con esa, como con esa inquietud.
Y menciono esto porque obviamente los dos son extraños.
O sea, uno es el conductor del Uber, que era una señorita.
El otro era una señora que iba hacia su casa, que no se conocía, que le quería
hablar de Dios, pero todo se derrumbó porque no la supo amar.
Es decir, cuando habla de amor, no es que la abrazó y le dijo, mire, no tenga pena.
Sino que no le tuvo paciencia.
No supo entender la situación.
No supo decirle a mí, no se preocupe.
Dios provee o qué sé yo.
Porque el cuento que me dijo fue largo.
Entonces, a veces nosotros solo nos sulfuramos, nos
enojamos y no comprendemos, no asimilamos las cosas.
Y eso termina siendo un obstáculo para que la gente no crea en Cristo.
Porque nosotros nos estamos volviendo el obstáculo.
Pero cuando Dios nos forma nosotros en un verdadero
amor, permite que el mensaje llegue a la persona.
A veces pensamos que solo ir a predicar o pararse en una esquina a predicar.
Pero hay momentos que nos tocan el trabajo, en la familia,
que por nuestro testimonio la gente se va a convertir.
Incluso lo dice la Biblia ahora.
Por que las mujeres con su manera de vivir y que lo vean,
el hombre se convierte a Cristo por medio de su testimonio.
Inclusive ha habido muchos testimonios de predicadores que he oído que hablan de que
a veces que la mujer, porque a veces hagamos de cuenta que antes gritaba,
hacía un relajo y de repente comienza a buscar el evangelio, comienza a buscar a
Jesús, comienza a saber cómo amar a su esposo, le
prepara la comida y si el esposo se queda sorprendido.
Me recuerdo que en la iglesia donde existía contaron ese testimonio.
Dicen que lo trataba bien, le servía y se quedó sorprendido el esposo.
Y esta que pasó?
Que le pasó?
Que comenzó a tratarme bien y ya no me entero de las cosas.
Dicen que una mañana comenzó a buscar, a seguir a la esposa, a ver a dónde iba.
Dicen que vio que iba a la iglesia y él se quedó en
el servicio, recibió a Cristo y comenzaron a buscar.
¿Por qué?
Por el buen testimonio de esta mujer.
Y ha habido varios testimonios, no solo ese, sino de varios también
varones que claramente cambiaron y quieren ser como... ¿Cómo se llama?
Las esposas quieren ser ahora también creyentes.
Entonces menciono todo esto porque Dios quiere
perfeccionarnos, quiere que seamos eficaces al amar.
Por eso que mencionaba en el principio de que padre, madre, amigos, hermanos y todos
no son eficaces en amarnos, pero también nosotros a veces
no hemos sido eficaces o infalibles al amar a otros.
Y Dios quiere restaurar todo eso.
Por eso es la vida que Dios vendrá a reconciliar a
los padres con los hijos y los hijos a los padres.
¿Por qué?
Porque se andan tirando, peleando, haciendo un montón de problemas en familia
y Dios quiere traer una restauración para que se sepan
perdonar, amar y restaurar, que es parte de su amor infalible.
Entonces nosotros debemos dejarnos moldear por su espíritu y por la palabra de Dios.
En pocas palabras estoy incentivándonos a todos
nosotros para que vayamos a buscar intimidad con Dios.
A veces enfatizamos mucho en querer ir a predicar y no digo que esté mal,
pero la misma comunión con Dios nos va a llevar a que nosotros manifestemos este
amor a través de la predicación, porque son manifestaciones.
Entonces si nosotros recibimos plenamente el amor de Dios en la intimidad,
eso obviamente nos va a llevar a dar a conocer el evangelio de Cristo a otras
personas, porque sabemos el gran amor y la gran importancia que eso merece.
Si a veces nosotros como cuestiones que son muy vanas, por ejemplo una película,
los avengers que fue hace muchos años, ahí andan las personas que miran la
película, miran que bonita y que no sé qué,
y es algo que es vano, es algo que se pierde.
Inclusive yo cuando estaba en la universidad y miraba mucho anime,
estas animaciones japonesas, yo andaba dándole a conocer a todos los hombres,
mira esta serie, que calidad, que bonita es y que te va a gustar.
Yo convencí a mucha gente en la universidad que miraran esas series.
Y yo digo ahora pues, ¿por qué no hago lo mismo en Cristo?
Si yo día a conocer algo que era vano, algo que para mí en ese momento era
importante, ahora que estoy en el evangelio, que es vida eterna,
que es salvación, que es un gozo inefable o inigualable,
¿por qué no dar a conocer esto a gran voces?
¿Por qué no expresarlo y darlo a conocer así como en ese incentivo de vanidad antes?
¿Por qué no hacerlo ahora con esto que es vida eterna?
Pero porque se experimenta, se vive, ¿verdad?
Cómo Dios eficazmente trata en nuestras vidas.
Pues obviamente por eso la idea de entrar en la intimidad, de entrar en la relación
con Dios en oración y lectura y ser moldeados para dar
a conocer a otros de este gran amor y esta plenitud.
Entonces yo por eso les aconsejo, si realmente ustedes quieren amar a otros,
amar a sus hijos, esposos, esposas, padres y madres, más que sólo entrar en
actitudes, en acciones, que no digo que estén mal, entrar en la comunión.
Porque claramente en esta comunión también Dios nos va a hacer libres.
Porque a veces es como que nos da vergüenza ahora.
Ah, es que me da vergüenza que se va a abrazar
a mi hijo, a mi hija o a mi esposo o a mi madre.
Pero cuando Dios ya nos da la libertad, el espíritu de Dios, ya no lo ve como una
vergüenza, sino que uno lo que hace es abrazar, inclusive besar.
En mi caso particular con mi padre, me acuerdo, yo ya era creyente y lo que
hice fue abrazarlo y le di un beso en la mejilla.
Y obviamente yo nunca lo había hecho, pues.
Y mi papá me dijo, esto no es de gays, ¿verdad?
Me dijo, no papá, eso es normal.
O sea, ¿por qué?
Porque hay una cuestión que es cultural, ¿verdad?
Entonces menciono esto porque Dios nos da una libertad para
amar, ya en este caso nuestros hijos o nuestra familia.
Inclusive a veces sentarse para poder comenzar con ellos.
Que a veces uno no lo hace, uno solo que va a traer
las tortillas, va a la tienda, va a ir a esto.
Y no es como que mire cómo le fue a la escuela, qué pasó, cómo ha estado.
Esos son partes del amor de Dios.
Que a veces uno puede pensar que amar a Dios es solo ir a practicar el Evangelio,
pero no solo.
Es en todo ámbito, en toda área, que Dios restaura todas las cosas, ¿verdad?
Pero ¿qué hace?
Nosotros solo queremos hacer muchas actividades.
Que no digo que estén mal, pero también
digo que debemos aprender a saber cómo amar.
No sabemos cómo amar.
Y por eso Dios nos quiere enseñar a amar, pero no lo vamos a lograr si no aprendemos
en el sentido de entendimiento y no lo recibimos
en el sentido, en el contexto espiritual.
¿Para qué?
Para que nos haga libre de las cadenas de
vergüenza, de opresión, para poder expresarlo.
Porque hay gente que a veces pone sus grandes
rancheras, a veces cuando va en el carro.
Y cuando pone música de Dios, lo pone a bajo volumen.
Entonces digo yo, ¿qué pasó?
Pues si somos llenos de Dios y tenemos la
libertad de los hijos, ¿por qué no expresarla?
Entonces, por la vergüenza.
Y la vergüenza no está con Dios, no es parte de Dios.
Entonces yo considero que busquemos la intimidad constante.
Orar y leer la palabra.
Constantemente nos va a enseñar, nos va a educar a saber cómo Dios nos ama.
Pero a veces nosotros no vemos eso.
A veces cuando uno lee la Biblia, mira, es que Dios tiene promesas para mí.
Las promesas de Dios.
Y está bueno, pero no digo que estén malas promesas,
porque realmente hay muchas promesas de Dios.
Pero a veces nos queremos enfocar sólo en lo que yo quiero ver, como el azadón,
dirían por ahí, sólo para nosotros.
Pero realmente no es sólo ver las promesas, es ver el amor de Dios,
cómo trata con las personas.
Y por eso es que lo vemos mucho.
Mucha gente habla siempre es que Dios es un castigador, Dios es un Dios de ira,
Dios es un Dios de esto, dice mucha gente, cuando ven el Antiguo Testamento.
Pero no ve que es un Dios de amor.
Ah, es que ¿por qué castigó al pueblo de Israel?
Porque obviamente ellos fueron infieles y se apartaron.
Dios lo que hizo fue entregarlos para arrepentimiento, para que ellos cambiaran
de pensar y para que Dios los continuó amando.
Tampoco vemos que Dios vino y los destruyó completamente, porque alguien que es así
de adulto, en este caso Israel y Judá, constantemente, ¿acaso no podía venir Dios
y destruirlos y levantar a otra nación que realmente fuera fiel?
¿Por qué tuvo que andarlo soportando todo ese tiempo?
Vemos la gran paciencia que Dios tiene para con las
personas y eso es porque obviamente el amor es paciente.
Entonces lo que quiero ver es que cuando vemos a Dios en las escrituras,
veamos el amor de Dios, cómo ha tratado este amor, para que cuando alguien salga
así, que no, es que Dios es genocida, que Dios es esto, dicen muchos.
Nada de que ver pues, porque ese es el punto.
Inclusive a veces cuando dice mucha gente, no, es que porque Dios mandó a matar a
los, creo que es a los amalecitas, pero lastimosamente estos amalecitas eran
personas traidoras y creo que atacaron por
la espalda al pueblo israelí en su momento.
O sea, si atacaron al pueblo israelí por las espaldas,
¿a cuántos otros pueblos ellos no pudieron haberlo hecho?
Entonces si Dios le dice ven y acaba con todos ellos los amalecitas, ¿acaso no iba
a ser también por amor a las demás naciones que habían sufrido a causa de los
amalecitas y de que ellos no se quisieron arrepentir tampoco?
Entonces eso la gente no lo ve, no lo ve como una manifestación también de
amor pues, la gente solo ve como, ah no Dios que es genocida, porque
nosotros también a veces no hemos aprendido a
ver cómo Dios actúa y cómo Dios es en su amor.
Por ejemplo, mucha gente dice, no, es que Dios
porque nos condena al infierno, si esto y comienzan.
Sí, pero no se han dado cuenta que nosotros ya pecamos, que ya tenemos
condenación, lo que Dios nos está dando es salvación.
Es decir que Dios ya tiene dos cosas, uno meternos en esta condena o simplemente
enviarnos derechito al lago de fuego como a los
ángeles de que si no se quisieron arrepentir.
Dice que los ángeles que no se quisieron arrepentir
fueron colocados en cárceles de oscuridad.
Entonces ellos fueron directamente, prácticamente juzgados.
A nosotros nos dieron la oportunidad de arrepentimiento.
Entonces la gente dice, pero por qué nos están condenando?
No, no te están condenando, ya te condenaron, porque algo hiciste.
Lo que te están dando es, te están ofreciendo oportunidad de salvación.
Y eso es lo que a veces no se ve.
O sea, no se ve el amor que Dios nos tiene.
Y a veces, lastimosamente, tampoco nosotros sabemos cómo responder a estas
cosas que aparecen, que siempre van a aparecer.
Por ejemplo, por qué es que Dios deja a los
niños con cáncer, que los hambrientos del África?
Siempre, aunque ellos no hagan nada, siempre salen estas cosas.
Y a veces nosotros no tenemos una respuesta basada en el amor.
A veces muchos dicen, no, es lo que pasa, la soberanía de Dios.
Como que con eso resolviera todo.
Pero porque nosotros no conocemos el amor
eficaz de Dios, el amor inigualable de Dios.
Cómo resolver esas preguntas basadas en el amor, no sólo en argumentaciones
históricas o científicas, etcétera, sino el bello y precioso amor de Dios.
Cómo eficazmente actúa, cómo actúa seguramente, y que obviamente también
nosotros tenemos una labor de dar a conocer este amor.
Pero no sólo tiene que ser en letra, sino que tiene que ser en vivencia de amor.
A veces buscamos el poder, pero no buscamos el amor.
Entonces tenemos que buscar este amor de Dios inigualable para poder ayudar a
otros, para que otros realmente sientan el verdadero amor de Dios.
Pero tampoco, como mencioné al principio, el amor tampoco significa abrazos y besos,
sino que el amor también implica dar una corrección.
El amor también implica hablar las cosas de frente.
Por eso que Dios envió a los profetas.
O sea, los profetas que nosotros vemos en el antiguo pacto.
¿Qué hacían?
Llevar a las personas al arrepentimiento.
Confrontarlo.
Dicen, miren, arrepiéntase y busquen al Señor.
Busquen, vuélvanse al pacto.
Entonces Dios, en su amor, ciertamente los abrazó, los guió, los cuidó, pero también
los vuelve a traer al camino a través de una confrontación profética.
Entonces obviamente también a nosotros nos toca decirle a alguien, mira, estás
haciendo malas cosas, necesitas regresarte a Dios y eso es pecado.
Eso no lo tienes que seguir haciendo.
Entonces tiene que haber a veces una confrontación, pero a las personas no les
va a gustar, pero es parte de la manifestación del amor.
Entonces vamos a orar para que nosotros, se nos abran los ojos, para que comencemos
a ver cómo es el amor infalible de Dios, el amor eficaz de Dios, el amor fiel de Dios.
Por eso que vimos la definición de infalible, que era eficaz, eficiente,
seguro, que no falla.
Porque a veces le atribuimos a Dios fallos a Dios, pero realmente Dios nunca va a
fallar en su manera de amar, nunca va a fallar en su
plan, que ya lo estamos viendo nosotros, que es infalible.
Pero necesitamos aprender a verlo, aprender a sentirlo,
vivirlo, en la comunión, en oración y en lectura.
Y también aprender a recibirlo, en el sentido que si nos va a castigar,
nos va a corregir, nos va a juzgar, es porque es parte de su forma de amar.
¿Por qué?
Porque así nos libra de idolatría, maldades y arrogancias y otras cosas que
nosotros mismos tenemos, que obviamente es porque no tenemos una perfección en amor.
Entonces vamos a orar.
Padre, en nombre de Dios, te damos las gracias por tu amor inagotable,
infalible, bello y precioso, que a través de las épocas o las dispensaciones sigues
obrando y tratando con este amor infalible, con este amor eficaz,
eficiente, que nos enseñas a saber cómo amarte también, ¿verdad padre?
Que sabemos que después de pasar por todas estas cosas aquí en la tierra,
se nos será revelado y derramado y manifestado un
amor pleno y verdadero al final de los tiempos.
Ayúdanos a tener paciencia, ayúdanos a permanecer a pesar las cosas, pero también
ayúdanos a disponernos en que tu amor trabaja en nosotros y nos moldea a la
manera correcta que tú deseas y necesites, padre.
Te pedimos hoy, amado mío, que nos dirijas y nos sustentes con tu amor.
Lo necesitamos, lo anhelamos, queremos que tú derrames todo tu amor en nosotros.
Sabemos que el pecado está haciendo problemas a nosotros, por lo tanto,
ayúdanos a saber en qué estamos picando, cómo dejarlo de hacer, arrepentirnos de
hacerlos y que tú derrames este amor cada vez más grande en nosotros, para que
nosotros también demos a conocer tu amor, las personas sean perfeccionadas en el
amor y puedan dar gloria y honra a tu nombre como tú lo mereces.
Y que podamos dar gloria por este amor infalible que
tienes hacia nosotros y darle a conocer entre las naciones.
Te agradecemos, amigo y padre, en Cristo Jesús.
A ti, gloria, honra, honor y alabanza por los siglos de los siglos.
Amén.
Vamos a orar también para aquellas personas que quieran conocer a Jesús como
Señor y Salvador y también vamos a orar después por las diferentes necesidades.
Padre, en nombre de Jesús, venimos delante de ti
porque queremos reconocerte como Señor y Salvador.
Saber que tú resucitaste al tercer día por medio del poder del Padre y lo confesamos
ahí delante de ti, arrepintiendo nuestros pecados y buscándote de tu corazón.
Queremos amarte, queremos buscarte, queremos anhelarte, queremos ser fieles a
ti, eternamente y para siempre, Padre bendito.
Queremos vivir por ti, para ti, y anhelarte plenamente.
También queremos, Señor Jesús, caminar conforme a tu palabra,
ser bautizados en agua, bautizados con tu
Espíritu Santo y participar de la Santa Cena.
En Cristo Jesús, amado Padre, amén y amén.
También vamos a orar por las diferentes necesidades.
Como regularmente lo hemos hecho, la palabra.
Dice, Padre, en el nombre de Jesús, venimos delante de ti.
Como dice tu palabra, mi Dios suplirá todas vuestras
necesidades conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús.
Así que hoy venimos hoy delante de ti, Padre, para pedirte que atiendas a las
peticiones del corazón de cada persona que nos escucha el día de hoy, para que puedan
darse a conocer a ti esas peticiones, para que puedan expresar esas peticiones
también, y que tú atiendas cada una de ellas por la fe
que las personas tienen y que el amor que en ti hay.
Pedimos hoy, Padre bendito, que traigas a reconciliación a cada persona,
que nos ayudes a arrepentirnos de nuestros pecados, que tu amor se derrame en
nosotros y que nos enseñes y nos muestres tu verdad.
Y también pedimos para que se manifieste tu amor, plenitud y gloria, que tu derrame
de tu Espíritu Santo, que nosotros podamos recibir tus milagros, señales y prodigios
dependiendo cada persona, que lo necesite, también que provea de sanidad,
de medicina, de consuelo, de reposo, de trabajo, también
de alguna casa o alquiler, que hay personas que buscan.
Y también pedimos, Padre, que tu amor y tu verdad sea sobre cada uno de nosotros.
Pedimos que guardes al anciano y la anciana, al padre y madre solteros y a la
vida del huérfano, que también guardes a Guatemala y los países que nos están
escuchando, para que entre un arrepentimiento, perdón, de pecados la
nación, que nos guardes de todo cartel de terrorismo, de maras, de ideologías que se
están involucrando, que quieren dañar a la niñez.
Así que guardan la niñez de cada país y también a cada ciudadano, Padre,
para que estas ideologías o fuerzas detenibles
no entren y destruyan lo que tú quieres hacer.
Te pedimos hoy, Amado Padre, que envíes obreros a la
mies, porque la mies es mucha y los obreros son pocos.
A ti le damos gloria, honra, honor, polla y alabanza,
por los siglos de los siglos, Amado Padre, a mí y a mí.