Bendiciones, amados.
Dios bendiga.
Un fuerte abrazo que el Dios de nuestra salvación, nuestro Consolador,
nos dirija y nos guíe para hoy transmitir su palabra.
Por gracia Dios estamos aquí y vamos a ir a
orar para que el Señor nos ayude en este tiempo.
La idea de este tiempo, de este espacio que tenemos a esta
hora, es para enfocarlo en la oración y en la comunión.
Ese es el enfoque.
Así como en la primera reunión nos enfocamos en lo que es una lectura y
comentarios basados en 1 Timoteo 4.13 que dice, entre tanto
que hoy dedícate a la lectura, la exhortación y la enseñanza.
Y de alguna manera, si lo queremos llamar así, lo vemos de una manera sistemática.
Le llaman en algunos que prácticamente iniciamos de, realmente todo el libro de
Colosenses que estamos leyendo, de inicio a fin y otra vez buscando ir
paso a paso o versículo a versículo y lo comentando.
Pero este espacio en particular es para la oración y la comunión.
Y nos hemos referido a la forma de vida de Jesús.
Es decir, desde hace un par de meses, creo que es, hemos
estado enfocándonos en la vida de oración de Jesús.
No solo en la enseñanza, sino lo que Él pronunció con sus palabras de la
enseñanza, que también ya lo hemos hablado, pero hace un
poco más de tres años cuando hablamos del Padre Nuestro.
Que tenemos, creo que unos, tal vez unos 10 temas de eso o más.
Pero actualmente estamos refiriéndonos en la forma de vida.
No porque uno no esté poniendo la atención a lo que Él está enseñando, sino que
recordemos que también su forma de vida nos enseña.
Por eso Jesús mencionaba y dice, todo lo que vi hacer de mi Padre, eso digo.
Y todo lo que oí decir de mi Padre, eso digo o eso hago.
Entonces, Jesús no solo se vio a lo que le
decía el Padre, sino a lo que veía del Padre.
Alguien podría decir, ¿cómo veía Jesús al Padre?
Pues por la Escritura.
En la Palabra se muestran las acciones y actitudes del Padre, ¿verdad?
Porque a veces podremos imaginar solo un Jesús que puede haber tenido visiones,
o que miraba al Padre, pero también Él leía las Escrituras.
Él podía ver al Padre a través de las Escrituras.
Y así como Jesús miraba al Padre en las Escrituras,
nosotros tenemos que ver a Jesucristo en las Escrituras.
¿Qué es lo que Él hacía?
Ser imitadores de Él.
Entonces, por eso es de que estamos viendo la parte de la oración de Jesús.
Eso es lo que hemos estado incentivando.
Y con relación a eso, hemos visto una serie de
temas, según lo que hemos visto de la oración.
Entonces, vamos a orar para que el Señor nos ayude en este
tiempo, el cual vamos a ver hoy, que es velemos junto a Jesús.
Padre, en el nombre de Jesús te damos las gracias por tu amor, verdad, bondad,
fidelidad, que has estado con nosotros porque eres nuestro amigo, nuestro amado,
nuestro pastor y nuestro padre.
Nos has ayudado a seguir adelante, nos has encaminado a buscar tu verdad.
Nos has dirigido constante y plenamente en tu guianza y en tu sabiduría.
Líbrenos hoy del mal, líbrenos hoy de las cosas
aborrecibles, mas ayúdanos a darte gloria y honra.
Ayuda a que nuestra mente y nuestro corazón se dedique a ti y que seamos
impulsados, Señor Jesús, a buscar orar juntamente contigo.
Abre nuestro entendimiento para comprender las Escrituras,
proveemos sabiduría y revelación de cómo tú conoces las cosas.
Te lo agradecemos, Dios y Padre, para la alabanza
de la gloria de tu gracia, mamado padre y pastor.
Bendito eres eternamente y para siempre.
Declaramos que tu venía está cerca y que por eso debemos velar.
Declaramos que no a nosotros ojo va, no a nosotros sino a tu nombre sea la
gloria, por tu misericordia, por tu fidelidad, porque
tú nos has hecho y no nosotros, a nosotros mismos.
Bendito seas eternamente y para siempre.
Amén.
Muy bien, vamos a ir acá al...
Entonces,
como mencionamos es velemos junto a Jesús.
Ese es el tema que hablaremos hoy.
Entonces tenemos Lucas 11, 1, del cual hemos estado partiendo para hablar de
esto, dice Aconteció que estando Jesús orando en cierto lugar, cuando terminó,
le dijo uno de sus discípulos, Señor, enséñanos a
orar, así como Juan enseñó también a sus discípulos.
Este versículo es el que estamos tomando para
hablar acerca de la vida de oración de Jesús.
Por eso coloqué aquí, para los que ven en pantalla, la palabra cuando terminó.
Esa es la señalé, por decirlo en amarillo, porque hay un punto clave ahí.
Porque cuando Él está orando, Jesús viene de un acontecimiento de oración.
Él estaba orando.
Cuando Él termina de orar, ya las personas se acercan a Jesús y le dicen,
mira, enséñanos a orar, que es lo que aparece en la otra parte.
Enséñanos a orar, así como Juan enseñó también a sus discípulos.
Entonces, en Lucas 11, versículo 2 en adelante, Jesús comienza
a hablar sobre lo que es, o dar enseñanzas sobre la oración.
Pero lo que a nosotros nos ha interesado enfocarnos ahora es esto.
Aconteció que Jesús estaba...
Aconteció que estando Jesús orando.
Entonces está la vida de oración y la enseñanza de oración.
Obviamente no se van a negar, se van a complementar.
O se van a aclarar.
Porque recordemos que Jesús cuando enseña en lo que es la parábola, cuando enseña
acerca de la oración en diferentes casos, nosotros podemos tener una idea.
Pero cuando vemos su forma de vida, nos puede aclarar la situación.
Es algo así como lo que hemos hablado en el libro de Hechos.
Cuando se derrama el Espíritu Santo, que es lo que dice Joel.
Joel dice, y en los posteriores tiempos, derramaré
de mi espíritu sobre toda carne y profetizarán.
Pero interesantemente, cuando se manifiesta Hechos 2,
pues ellos no sabían que eso era la promesa de Joel.
A pesar de que ellos tal vez ya la habían leído.
No es como dijeron, ah, esto es lo que dijo Joel.
No, dijo, ¿por qué estos están hablando en
otro idioma y otra lengua, otros misterios?
¿Qué está pasando?
Entonces viene Pedro y dice, esto es lo que dicen las escrituras acerca de Joel.
Que derramaría de mi espíritu toda carne y profetizarían.
Pero ellos nunca pensaron que esas profecías podían ser en otros idiomas.
Ellos tal vez pensaban que solo iban a profetizar en Hebreo.
O tal vez en Arameo.
Pero nunca pensaron que iban a profetizar con las otras
lenguas terrenales que estaban en ese momento dándose.
Entonces, pero también, como vemos en el otro caso, en el libro de Hechos capítulo
10, cuando habla de Pedro y Cornelio, vemos de que Pedro, a pesar de que el
versículo Joel dice que derramaría su espíritu sobre toda
carne, tal vez Pedro pensó que era sobre toda carne judía.
Pero cuando vemos Hechos 10, cuando Pedro llega con
Cornelio, el espíritu se derrama también sobre los gentiles.
Y él dice, pues, ¿cómo le negaremos las aguas a
estos que Dios ha derramado su espíritu sobre ellos?
Entonces, Pedro, a pesar de que él explicó el capítulo de Joel, donde dice que se
derramaría sobre toda carne, a pesar de que lo explicó,
él no se dio cuenta de que también iba para los gentiles.
A lo que quiero entender con esto está de que
la experiencia o la vivencia o la forma de vida
aclaró o mostró algo más de las Escrituras.
No es de que las Escrituras no estaban diciendo eso.
Siempre lo decía.
O sea, ya bajo el contexto o bajo el término que decía el versículo,
ya daba que se podía hacer eso, pero ellos no lo vieron de esa manera.
Entonces, ¿qué hubo?
Un complemento entre lo que era la palabra y la experiencia o viceversa.
O sea, no se van a negar ni se van a contradecir.
Más bien se van a aclarar o revelar o mostrar, etc.
Entonces, por eso hablo acá de lo que es la vida de oración y la enseñanza de oración.
Por eso que en su momento, cuando hablamos del Padre Nuestro, mencionábamos de que
cuando uno ve el Padre Nuestro, lo puede ver en Juan capítulo 17.
Porque en Juan capítulo 17 Jesús ora al Padre y prácticamente hasta donde yo
recuerdo, todo el capítulo 17 habla de Jesús orando.
Prácticamente Juan 17 es toda una oración de Jesús.
Entonces, si Jesús habló del Padre Nuestro, ¿por qué no Jesús dijo en ese
Juan 17, Padre Nuestro que estás en el cielo santificado a tu nombre?
¿Por qué no está todo eso literalmente?
O sea, no está.
Pero cuando uno ve la esencia del Padre Nuestro, vemos de que hay cosas que
menciona el Padre Nuestro que están en Juan 17.
No de una manera literal, sino que la esencia del Padre Nuestro se ve en Juan 17.
¿Pero qué pasa?
La enseñanza es el Padre Nuestro que dijo Jesús, pero la forma de vida es Juan 17.
Es decir, la oración de Jesús, Él está orando literalmente, Él está
ejerciendo la oración y podemos concordar la
enseñanza con el ejemplo de lo que es la oración.
A eso es a lo que quiero referir con lo que
estamos hablando de la forma de vida de Jesús.
Ahora, donde nos hemos estado enfocando también, o sea, nuestra base textual de lo
que hemos venido hablando es eso, de Lucas 11.1.
Pero también el ejemplo que hemos estado tomando, porque también vimos el caso de
Marcos, cuando Jesús se levantaba muy temprano en
la mañana antes que saliera el sol para ir a orar.
En este caso, Lucas 6 habla sobre el hecho de una vigilia de oración.
Vamos a leerlo.
Lucas 6, del capítulo 6, del versículo 12 al 16, versículo 12.
En esos días, Jesús se fue al monte a orar y pasó toda la noche en oración a Dios.
13.
Cuando se hizo de día, llamó a sus discípulos y escogió 12 de ellos,
a los que también dio el nombre de apóstoles.
14.
Simón, a quien también llamó Pedro, y Andrés, su hermano, Jacobo y Juan,
Felipe y Bartolomé.
15.
Mateo y Tomás, Jacobo, hijo de Alfeo, y Simón, al que llamaban El Celote.
16.
Judas, hijo de Jacobo, y Judas, Iscariote, que llegó a ser traidor.
Entonces, si nos damos cuenta acá, aquí nos están
hablando de que Jesús pasó toda la noche en oración.
Es uno de los puntos claves por el cual hemos tomado este pasaje.
Como mencionamos en Marcos, Marcos dice que Jesús
se levantó muy temprano en la mañana para orar.
Y hablamos de la relación de por qué lo hacía.
En este caso vemos otra forma de oración que dice que Él pasó orando toda la noche.
Hemos estado hablando también en otras reuniones sobre por qué
Jesús pudo haberse dedicado a orar toda la noche en oración.
Lo hemos tomado en Mateo capítulo 9, porque hay una conexión entre ellos.
Inclusive acá le hemos llamado las vigilias,
es decir, que Él tuvo una vigilia de oración.
Hemos hablado de que cuando dice que pasó toda la noche, es decir, que Jesús inició
a las seis de la noche para concluir a las seis de la mañana.
Es decir, que Él tuvo una vigilia de oración completa.
Recordemos que en la Biblia podemos encontrar formas de vigilia.
Por ejemplo, cuando hablan de la vigilia de la mañana,
esa connotación o esa forma de mencionarlo es del hebreo.
Cuando menciona y dice vigilia de la mañana, es
la forma que los hebreos le decían a las vigilias.
Y eso sería prácticamente entre las dos de la mañana a las seis de la mañana.
Porque las vigilias hebreas, como se mencionaba, eran de cuatro horas.
Entonces estaba la vigilia de la noche, que era de seis a diez.
Luego la otra vigilia, que sería de las diez a las dos de la mañana.
Y la última vigilia, que era la vigilia de la mañana, que
sería de las dos de la madrugada a las seis de la mañana.
Entonces eran tres partes.
Por eso se le llamaban las vigilias de la noche.
En el griego, que regularmente cuando uno lee el Nuevo Testamento, se hace en
referencia, por ejemplo, a la primera vigilia, la
segunda vigilia, la tercera vigilia y la cuarta vigilia.
Porque cuando lo vemos de esa manera, es una forma de mencionarlo en el griego.
Entonces uno ya sabe que eso es griego y la forma griega se trabaja de,
por ejemplo, de las seis de la noche a las nueve de la noche.
De las nueve de la noche a las doce de la noche.
Y de las doce de la noche a las tres de la mañana, que sería la tercera vigilia.
Y de las tres de la mañana a las seis de la mañana, que es la cuarta vigilia.
Entonces, por eso cuando vemos en la Biblia habla de las vigilias de la noche,
hace referencia desde las seis de la noche a las seis de la mañana.
Entonces estoy mencionando esto porque la Biblia habla mucho de eso.
Inclusive ya hemos hablado de esto también, que la Biblia menciona que hay
que estar velando porque no sabemos cuándo el Señor
puede venir, si a la segunda o a la tercera vigilia.
Eso lo muestra la Biblia.
Entonces, aquí hay algo muy importante de
Jesús porque vemos que Jesús ora toda la noche.
La pregunta es ¿por qué Jesús está orando toda la noche?
¿Cuál es el sentido de Jesús de orar toda la noche?
Y hemos puesto diferentes casos.
Entre uno de ellos hemos hablado acerca de la
vigilia que estamos viviendo en términos proféticos.
El apóstol Pablo dice en Romanos que la noche está avanzada y que el día se acerca.
También el apóstol Pedro hace referencia que nosotros tomemos la palabra como una
antorcha en la oscuridad hasta que venga el lucero de la mañana.
Entonces nos hace referencia, inclusive cuando Jesús en la parábola del Sembrador
dice que el Señor no tarda en venir y que puede
venir en la segunda o en la tercera vigilia.
O también cuando Jesús hace referencia a lo que eran las vírgenes prudentes o a las
insensatas, las que tenían mucho aceite, las que tenían poco aceite.
También se hace una referencia nocturna.
Entonces, ¿por qué?
Porque ahorita la Biblia nos enseña que estamos en la noche, por así decirlo.
Es decir, estamos en vigilias de la noche en términos proféticos.
Pero vemos aquí que Jesús está orando toda la noche.
Entonces, es un ejemplo base para nosotros de entender de que Jesús en su vigilia de
la noche, que también hemos hablado a Jesús como el pastor que pastorea en las
vigilias de la noche, ya que en Lucas habla de que los pastores estaban en las
vigilias de la noche cuando recibieron el anuncio de que Jesús había nacido.
Su importancia y relación estaba, cuando lo vimos en su momento,
era que los pastores tenían por costumbre pastorear en las noches.
No solo pastoreaban en el día, buscaban estar en las noches pastoreando
para cuidar a las ovejas de depredadores o de ladrones, también para que las ovejas
durante la noche no se estresaran si estaban encerradas.
Porque si estaban encerradas, a veces se estresaban y las tenían que sacar a los
pastos para que pudieran recibir comida o bebida.
Y también tenían ciertas ventajas con bichos o algo así, si estaban en un lugar.
Entonces, había ciertas cosas, que hablamos en su momento, que los
pastores pastoreaban a las ovejas en las noches y
pasaban en vela, que también lo menciona el capítulo 34.
Entonces, todo este contexto nos habla de que Jesús está orando y también hablamos
de que Jesús está actualmente intercediendo por nosotros en esta vigilia.
Entonces, vemos que el ejemplo de Jesús incesantemente, en este caso en particular
de Lucas Sales, él se dedicó completamente a orar toda la noche, que es algo que
nosotros hemos hablado de que tenemos que ser
personas que oren sin cesar, así como Jesús.
Que Jesús pasó toda la noche orando, es decir, no hubo un momento que Él paró.
Porque cuando la vida habla de orar sin cesar, en unas traducciones, o inclusive
en el original, habla de orar sin interrupción.
Es decir, como no tomarse un descanso, por poner un ejemplo.
Por ejemplo, yo puedo venir y trabajar sin cesar.
Entonces, estoy trabajando constantemente sin parar.
Pero si yo tomo vacaciones, paré.
Entonces, la idea de la oración es que nosotros
tengamos una oración sin cesar en esta vigilia nocturna.
No podemos darnos lugar a estar durmiendo.
¿Por qué?
Porque si no, las tinieblas van a ocasionar algo en nosotros.
Entonces, tenemos que orar, así como Jesús en
la vigilia de noche, sin cesar toda la noche.
Entonces, menciono esto porque en Isaías 60, se menciona y dice,
Entonces, hay un problema, hay un detalle ahí, porque a veces nosotros, ese
versículo de Isaías 60, solo tomamos la primera parte de,
levántate y resplandece, porque el Señor ha nacido sobre ti.
Pero no vemos la otra parte.
Dice, Entonces, ahí nos dan un sentido de emergencia, que la idea de despertar y
entrar en una vigilia es porque van a venir acontecimientos difíciles.
Si seguimos durmiendo, esos acontecimientos nos van a arrastrar.
Y aquí es donde entra lo que quiero mencionar, de Mateo 26, 36 al 46,
dice de la siguiente manera, versículo 36, Entonces,
Jesús llegó con ellos a un lugar que se llama Getsemaní.
Y dijo a sus discípulos,
Y tomando con él a Pedro y a los dos hijos de
Zebedeo, comenzó a entristecerse y angustiarse.
Entonces, les dijo,
Y adelantándose un poco, cayó sobre su rostro, orando y diciendo, Padre mío,
si es posible que pase de mí esta copa, pero
no sea como yo quiero, sino como tú quieras.
Entonces vino Jesús a los discípulos y los ayudó durmiendo y dijo a Pedro,
Velen y oren para que no entren en tentación.
El espíritu está dispuesto, pero la carne es débil.
Apartándose de nuevo, oró por segunda vez, diciendo, Padre mío, si esta copa no puede
pasar sin que yo la beba, hágase tu voluntad.
Vino otra vez Jesús y los ayudó durmiendo porque sus ojos estaban cargados de sueño.
44.
Dejándolos de nuevo, se fue y oró por tercera
vez y dijo otra vez las mismas palabras.
45.
Entonces vino a los discípulos y les dijo, Todavía están durmiendo y descansando.
Vean, ha llegado la hora y el Hijo del
Hombre se ha entregado en manos de pecadores.
46.
Levántense, vamos, miren, está cerca el que me entrega.
Entonces aquí hay un detalle, porque Jesús sabía, Jesús
sabía muy bien de que iban a venir acontecimientos difíciles.
Y por esos acontecimientos difíciles y claramente también la situación que Jesús
se encontraba, les dice a los discípulos, quédense y velen junto a mí.
No sólo porque él necesitaba, podemos llamarlo así, de una intercesión,
sino porque también él sabía que la carga de la prueba o de las situaciones
difíciles que iba a venir sobre él, también iba a recaer sobre sus discípulos.
Menciono esto porque recordemos que después de este acontecimiento,
de la entrega de Jesús, pues lastimosamente Pedro le
quita la oreja a alguien, Pedro niega a Jesús tres veces.
Prácticamente miran algunos de lejos la muerte de Cristo y no
necesariamente todos fueron acompañados en la vida con Jesús.
O sea, los acontecimientos fueron, lo voy a llamar de esta manera,
la persecución hacia Jesús fue realmente fuerte, que
no pudieron resistir como deberían porque no oraron.
Por eso Jesús los estaba preparando para la situación que iban a acontecer.
Y esto vemos claramente que habla de un contexto en la noche.
Jesús estaba pidiendo que velaran juntamente con él, por eso dice velen.
Si hablamos de velen significa que estamos en la noche, no estamos en el día.
Entonces en este tiempo Dios nos está llamando para que velemos con él.
¿Por qué?
Porque él constantemente está orando.
Él ya tiene ese ejercicio de oración, por eso mencionaba que él está orando
delante del Padre continuamente por nosotros.
Y él nos llama para que nosotros estemos velando y orando juntamente con él.
Y que a veces nosotros no lo estamos haciendo, realmente nosotros no le estamos
poniendo importancia a veces a la oración, no estamos orando con constancia.
Un día puede ser que oremos, otro día no.
Puede ser que, como algunos dicen, es que no siento orar, es que no siento leer.
Entonces hay un detalle, porque Dios nos está
pidiendo, quédense aquí, velen junto a mí.
No es una solicitud de sugerencia, háganlo.
Pero a veces nosotros estamos tomando la vida solo como sugerencias, que puede que
sí, puede que no, si me gusta, si no, no me gusta, no.
Y así a veces no funcionan las cosas.
Si a veces nosotros no hacemos lo que Dios nos dice, va a traer consecuencias.
Y literalmente lo que vemos aquí en Mateo 26
del 36 al 46, y en los versículos que le siguen.
Entonces veámoslo de un sentido actual, veámoslo de un sentido profético que hemos
estado hablando, de que nosotros estamos en una vigilia nocturna, que estamos en un
tiempo que es de noche, y Dios nos está llamando a velar y orar juntamente con él.
No solo por nosotros, sino también por las
personas que necesitan de intercesión por nosotros.
Por eso cuando hablábamos de Lucas 6, cuando Jesús está velando y orando toda la
noche, vimos que no era solo porque iba a escoger a los 12 apóstoles, sino que
tenía, por así decirlo, un propósito que venía de Mateo 9, porque hay una conexión
entre Mateo 9 del 35 al 37, relacionado con Lucas 6.
Porque Mateo muestra lo que pasa antes de que Jesús se volque a orar toda la noche.
Y era porque habían ovejas sin pastor, angustiadas y abatidas, que Jesús le
estaba liberando, sanando, y que él mismo dijo, porque la cosecha es mucha,
pero los obreros son pocos, pedir al Señor
de la cosecha que envíe obreros a la cosecha.
Entonces en ese momento vimos cómo Jesús se volca a orar para poder pedir a esas
personas para la cosecha, y ahí es donde escoge a los 12 apóstoles.
Entonces lo que quiero resaltar con esto es que no es solo el sentido o el hecho de
que nosotros seremos para nosotros mismos, sino que en este sentido de alerta que
Dios nos está diciendo a nosotros que debemos estar orando, porque si no lo
hacemos podemos ser arrastrados a las tinieblas.
¿Por qué?
Porque recordemos que las tinieblas operan en la noche.
Las tinieblas no necesariamente operan en el día.
Por eso en el libro de Salmos 91 dice el espanto nocturno.
En el libro de Cantares, cuando dice que estaba la litera de Salomón con los 60
valientes, por causa de las amenazas de la noche.
Entonces ya nos está mencionando eso, inclusive en el mismo Jesús menciona y
dice, porque el amor de muchos se enfriará.
También se habla de los días de Noé como los días de Lot.
Ya nos está anunciando un incremento de la oscuridad.
En el caso también de las vírgenes prudentes e insensatas, se muestra que
cuando se hizo más de noche, cuando estaba más oscuro,
se comenzó a anunciar la voz del esposo que venía.
Entonces está hablando que las cosas se están
poniendo más oscuras en el sentido de lo nocturno.
Entonces nosotros debemos estar más preparados porque vienen peligros.
Por eso Jesús menciona y dice, como el ladrón en la noche.
El ladrón no vino de día.
¿Por qué?
Porque lo están viendo.
En el sentido de que el ladrón no va necesariamente a robar
de día porque lo pueden ver más fácilmente en la noche.
Entonces nos está mencionando que hay una situación que se va a incrementar.
Un peligro inminente en este tiempo.
Y que Dios dice, velen juntamente conmigo.
Estén juntamente conmigo atentos en oración.
Oren sin cesar en esta vigilia.
Con esto no quiero decir que nos estemos todos los días, por ejemplo, sin dormir.
No estoy hablando de eso.
No lo estén considerando de esa manera.
Es que este hermano nos quiere a nosotros que estemos sin dormir.
Nos vamos a enfermar.
No estoy hablando de eso.
Estoy hablando en el sentido de que la Biblia dice, orad sin cesar.
Es decir que no hay que darle lugar a, hoy no voy a orar porque voy a descansar.
Eso no debe ser válido ya porque claramente
vemos acá de que ellos se quedaron durmiendo.
Ellos se quedaron agotados y Jesús no dijo por así decirlo.
Aquí en el versículo 40 dice, entonces vino
Jesús a los discípulos y los ayudó durmiendo.
Y dijo a Pedro con quien no pudieron velar una hora junto a mí.
Entonces Jesús no le está diciendo, ala, pobrecitos, vayan a descansar.
No les dijo eso.
Jesús no dijo, ah, sí, pobrecitos, él tiene mucho sueño.
No, no, no.
Váyanse a descansar.
Váyanse con los otros apóstoles y sigan descansando.
No, Jesús le dice, mire, estos, o sea, ¿por qué no lo han hecho?
O sea, no pudieron orar juntamente conmigo una hora.
Alguien dirá, hermano, pero usted está diciendo que
oremos, aunque sea una hora, ustedes como todos los demás.
Yo no estoy diciendo eso.
Yo lo que estoy diciendo es de que Jesús requiere que nosotros oremos sin cesar.
Que velemos juntamente con él en este tiempo.
Porque es necesario para nosotros y para otras personas.
Pero nosotros no estamos viendo la importancia de la necesidad de orar
continuamente y también de la importancia o el entendimiento
de que van a venir acontecimientos difíciles sobre la tierra.
Nosotros no lo estamos viendo.
Y por eso no hay este impulso, no hay esta entrega, no hay esta dedicación.
Y lastimosamente, cuando venga el tiempo, van a venir consecuencias.
Porque prácticamente perder los discípulos
no significa que no tuvieran consecuencias.
Ellos tuvieron fuertes consecuencias por no haber orado.
Porque la idea de que Jesús los llamara a orar era
porque sobre ellos iba a recaer una fuerte carga.
Si no oraban, no iban a poder sobrellevar las cosas.
Inclusive esto lo hablamos hace, creo que hace
dos años, cuando hablamos acerca del Getsemaní.
Entonces, ¿qué quiero entender?
Que Jesús no es como que, ah, pobrecito, sí, pues no oraste, no tengas pena.
No, Dios nos requiere que lo hagamos.
Inclusive creo que en su momento, cuando hablamos de
eso, una palabra que menciona aquí, no sé si es en esta.
No sé si es en esta de aquí.
Cuando dice, oren, hace referencia a por obligación.
O sea, no le estoy sugiriendo, lo tienen que esforzarse para hacerlo.
No es una sugerencia, no es, mira si quieres o no, lo debes hacer.
No me recuerdo si está, es que no me recuerdo
si hay una palabra que habla de suplicar.
Pero en el original hace referencia como que,
algo como obligatorio, no una sugerencia.
Y lastimosamente, si nosotros no lo hacemos, van a venir consecuencias.
Por eso aquí, velen y oren para que no entren en tentación.
Es decir, que ya nos están diciendo nosotros por qué a
veces nosotros caemos en pecados, porque no estamos orando.
A veces podemos decir, hermano, pero por qué pequé si voy a la iglesia.
Hermano, pero por qué pequé si yo hago mi devocional diario.
Como a veces se menciona el devocional, la pregunta sería, ¿está orando?
No tanto si está haciendo su devocional.
Hermano, pero si estoy orando, si yo oro antes
de comer, oro cuando me levanto en la mañana.
No estamos hablando de ese tipo de oración.
No estoy diciendo que sea menospreciable que uno
ore cuando se levante, o que uno ore cuando coma.
Lo que quiero es entender que el impulso, y la diligencia, y la dedicación a la cual
Jesús llama por los peligros nocturnos, es una dedicación en oración.
No estamos hablando de orar cinco o diez minutos.
Alguien podrá decir, pero hermano, ¿por qué nos está exigiendo a nosotros tanto?
Yo no estoy exigiendo, la escritura lo está haciendo.
Así como dijo Jesús, yo no lo juzgo, la palabra que está escrita lo juzga.
El quiero entender con esto está de que la palabra nos está enseñando que hay
dificultades que se acercan, cuestiones de tinieblas que se asoman, pero que nosotros
no estamos atendiendo a eso, y no nos estamos involucrando en oración.
Nuestro impulso a veces de orar es porque necesitamos un trabajo, o porque
necesitamos que nos den una esposa o esposo, porque nos den, qué sé yo,
a veces un carrito, o que nos den un buen lugar para estudiar, una casa, etc.
Todo es terrenal.
Pero cuando se vienen situaciones que son necesarias una oración para que otros sean
salvados, rescatados, renovados, etc., no lo hacemos, porque somos muy egoístas.
Y cuando Jesús está diciendo a nosotros,
miren, oren, no le estamos tomando atención.
¿Por qué?
Porque no nos interesa, porque queremos más estar en
este sistema del mundo con nuestras cosas terrenales.
Entonces debemos comenzar a evaluar la manera en que nosotros estamos viviendo y
atender al llamado de Jesús en oración, no para orar por nuestros bienes
personales, sino orar para estar cerca de Él bajo el mismo sentir que Él tiene,
bajo el mismo propósito que Él tiene.
Por eso que Él está presentando su sentir, por eso que aquí menciona y dice...
Entonces le dijo, mi alma está muy afligida hasta el punto de la muerte.
Entonces Jesús está dándole su sentir para que ellos oren.
No sólo dijo, miren, aquí pónganse a orar.
No, le dio un sentir para que entraran bajo ese mismo sentir de oración.
Claramente no se quiere decir que ahorita Jesús está triste en los cielos,
sino que quiero entender de quien nos está diciendo que va a venir a acontecer.
Por eso que la palabra cuando nos habla, nos habla acerca
del postre del tiempo que viene en cosas difíciles.
Por eso mencioné Isaías 60, cuando dice, levántate y resplandece porque va a venir
tu luz, porque la gloria que va a venir sobre
ti, porque tinieblas cubrirán la tierra.
O sea, ya hay un sentido de la alarma ahora.
Entonces nosotros debemos estar preparados para eso.
Pero la invitación que Jesús nos hace a orar, no la estamos considerando.
Y está buscando Jesús que no nos durmamos en el camino.
Cuando hablamos de dormir, claramente habla de
estar distraídos, estar ocupados en otras cosas.
No significa que nos quedemos dormidos o que no nos durmamos en la noche.
Sino que quiere entender que estemos atentos a las cosas de Dios.
Por eso que la mención de velen y oren, el velar hace referencia a estar atentos,
estar alertas.
Y mientras estoy atento y alerta, estoy orando y debo continuar orando.
Porque también bajo lo que hemos visto acerca de los centinelas, cuando hablamos
de eso también, el centinela estaba atento toda
la noche para ver si no venía algún peligro.
O también el centinela estaba atento para ver
si no venía a través de algún tipo de beneficio.
Porque recordemos que los reinos hacían tratos con
otros reinos o tenían enemistades con otros reinos.
Entonces podía venir un trato de un, por ejemplo,
de un enemigo a levantarse en guerra en la mañana.
Algo así como, por ejemplo, pasa a veces en las
guerras que de en la madrugada les caen a todos.
Pero por otro lado, pues también puede ser de que un rey
solicite enviar un mensaje temprano para el otro reinado.
Y el otro va a avisar que viene un mensajero
de paz para anunciar buenas nuevas.
Entonces menciono esto porque nosotros estamos siendo llamados de parte de Dios
para comenzar a entrar en pelar en oración.
Vuelvo y repito, no estoy diciendo que nos pasemos toda la noche orando, sino que lo
estoy diciendo es el llamado que hace el apóstol Pablo de orar sin cesar.
Acompañar juntamente a Jesús en sus intercesiones y oraciones y en su mismo
sentir de nosotros con nuestra propia vida, la iglesia y familia.
Y de que no permitamos que interrumpan nuestras oraciones.
Porque Jesús tuvo una noche ininterrumpida de oración.
Él oró sin cesar toda la noche.
Entonces eso nos llama a nosotros que en este
tiempo que estamos hablando proféticamente nocturno.
Nosotros nos dediquemos sin interrupción a orar.
Porque si no, él va a venir a reclamar.
No sé si llaman la palabra reclamar o va a venir a decirnos, a despertarnos.
Miren, pues porque están dormidos.
Por aquí dice, los halló durmiendo y dijo a Pedro.
O sea que si los halló durmiendo y le dijo a
Pedro, significa que lo despertó para decirle.
Si no, no lo va a decir, no necesariamente ya dormido y dormitado ahora.
Despertó a Pedro con que no pudieron velar una hora junto a mí.
Velen y oren para que no entren en tentación.
42 Apartándose de nuevo, oró segunda vez.
Es decir que Jesús, en estos casos vemos que él continúa orando.
Sólo llegó a despertarlos para ver cómo estaban, porque estaban dormidos.
Lo despierta y él sigue orando.
Es decir que en la misma situación que vemos en Lucas.
Lucas 6 está pasando con Mateo 26.
Él sigue teniendo una vigilia de oración.
Únicamente con la interacción de sus discípulos,
porque ahora lo están acompañando a él.
En Lucas 6 no se ve ese llamado a miren, oren juntamente conmigo.
Aquí ya.
Y quiere que le sigamos el ritmo.
Es decir que Dios quiere que nosotros le sigamos su ritmo de oración.
Y recordemos de que el ritmo de oración es muy diferente a nuestro propio ritmo.
Por eso en su momento hemos hablado también de que cuando Jesús dice,
este género no sale sino con oración y hay uno.
O en algunos otros casos, en un sentido más estricto, según ciertas fuentes,
este género no sale sino con oración.
Entonces cuando Jesús le dice a los discípulos, y los discípulos le preguntan
a Jesús, ¿por qué nosotros no pudimos echarlo fuera, al demonio?
Y Jesús dice, por su incredulidad.
Este género no sale sino con oración.
Y ahí, por menos para mí, cuando yo pensaba en eso, decía, pues ellos oraban, ¿no?
Yo no creo de que estaba Jesús orando y que es una
persona que ore, y no le diga a sus discípulos que no ore.
Es más, en los judíos tienen horario de oración.
Ellos iban a la sinagoga, oraban.
Entonces, ¿por qué Jesús dice que este género no sale sino con oración?
Y no oraban, pues.
O sea, podía sonar contradictorio.
Pero no es contradictorio.
Más bien es que el sentido de oración de Jesús no
era el mismo sentido de oración de los apóstoles.
Entonces, Jesús lo estaba diciendo bajo su propio sentido.
Voy a poner un ejemplo, tal vez muy terrenal.
Pero, por ejemplo, había un basquetbolista que se llamaba Kobe Bryant.
Él, por lo que menciona y las entrevistas que he visto, dice que él era una persona
muy disciplinada y muy entregada, en este caso, al baloncesto.
Y había otros, por así decirlo, personas que decían, ah, lo voy a ganar.
Y dice que se levantaban a las seis para poder entrenar,
porque tal vez los otros se levantaban a las ocho.
Y dice, me voy a levantar a las seis.
Cuando miraban, ya estaba ahí Kobe Bryant, desde las
cinco de la mañana, ya le llevaba una hora de ventaja.
Entonces, los demás eran disciplinados que se levantaban a las ocho.
El otro trataba de ser más disciplinado a las seis, pero
el otro, que era Kobe Bryant, ya lo superaba en disciplina.
Entonces, para cualquier otro decía, ah, en el deporte hay que ser
disciplinado, pero para él la disciplina es a las ocho de la mañana.
Pero el otro dice, ah, para mí es disciplinado a las seis de la mañana.
Pero para el otro, que era Kobe Bryant, a las cinco de la mañana.
Entonces, vemos que el concepto de disciplina no puede ser el mismo.
Aunque los tres estén hablando de disciplina, no es lo mismo.
Inclusive, creo yo, también mencionaban que a veces este Kobe Bryant llamaba a
otro, en este caso a Michael Jordan, que era una figura muy amplia en el
baloncesto, a las tres de la mañana para preguntarle de jugadas.
O sea, vemos el enfoque que este personaje tenía, porque no necesariamente lo estoy
mencionando para alabar su forma, sino que un
ejemplo de lo que para él podría ser disciplina.
Es decir, si él hablaba de disciplina, tenía un enfoque.
Entonces, en este caso, Jesús, cuando hablaba de oración, no hablaba de
orar en la comida, no hablaba de orar cinco minutos antes de despertarse,
sino que cuando Jesús hablaba de orar, hacía referencia a orar toda la noche.
Cuando Jesús hablaba de orar, hacía referencia
a levantarse muy temprano en la mañana a orar.
Cuando Jesús hablaba de orar, era que se apartase frecuentemente para orar.
O sea, no es el mismo concepto que nosotros tenemos de orar.
Si yo le pregunto, y que a veces se le preguntaba
a la gente, y le digo, mira, ¿cuánto tiempo oras?
Las personas a veces dicen, ah, es que no sé, es fariseo, no me preguntes cuánto es.
Esa expresión para mí ya es solo una situación de oro poco y no te quiero decir.
Otras personas dicen, ah, lo que pasa, hermano,
es que yo oro 24-7, siempre estoy orando.
Eso es mentira.
Entonces, vemos que nosotros nos autoengañamos.
Entonces, cuando Jesús dice, este género no sale sino con oración, Jesús no está
hablando de la oración que tenían los fariseos, la oración que tenían Saduceos,
o que los mismos discípulos ya tenían, o
inclusive la oración que tenía Juan el Bautista.
Está hablando de la forma de orar que él tenía.
Y vemos claramente ejemplos aquí, pues, de cómo está orando.
Y a veces nosotros decimos, sí, hermanos, que hay que orar.
O sí, es que lo que pasa es que yo estoy orando.
Entonces, ¿por qué yo no puedo echar fuera demonios?
Porque no ora como Jesús oraba.
O sea, Jesús no está haciendo una referencia de orar así como nosotros,
que a veces, si bien nos va, oramos dos horas, o a veces, tal vez, qué sé yo,
una hora, si nos va bien.
Sino que a veces Jesús, tal vez, se lanzaba tres,
cuatro horas, cinco horas, seis horas, ocho horas.
Y a veces hay personas que dicen, no, hermano, lo que pasa es que usted lo
que está haciendo es presionar a la gente para que ore ocho horas.
Y eso no debe ser así, porque no importa la cantidad, sino la calidad.
Eso es lo que mucha gente también menciona.
Yo digo, eso es ridículo, pues, porque si yo sé que tengo una calidad de
cinco minutos, obviamente voy a querer más.
O sea, es ilógico que alguien tenga una
calidad de cinco minutos y no va a pedir más.
Eso no tiene sentido.
Ya por eso que cuando uno tiene una buena calidad de vida, uno quiere tener más vida.
Si alguien tiene una mala calidad de vida, quiere vivir menos.
Por eso hay gente que dice, es que, hermano, yo no quiero vivir.
O cuando a veces la vida dice que hay que ser...
Y uno va a dar vida eterna, dice la gente, ay, yo no quiero vida eterna.
¿Por qué?
Porque están hastiados de la vida.
Y cuando dicen vida eterna, se hacen la referencia
como que uno va a vivir en sufrimiento toda la vida.
Pero hay gente que a través ha sido millonaria, ha tenido una vida acomodada.
Ellos, inclusive, han pagado a gente para que los metan en... ¿Cómo se llama?
Criogenia, no sé cómo le llaman a eso.
Para que si encuentran una cuestión en el futuro, ellos puedan tener una vida nueva,
que tengan más años, que estén rejuvenecidos.
Entonces, lo que quiero resaltar con todo esto y con la oración, es de que es
necesario para nosotros tomar la postura de Jesús, ir al ritmo de Jesús de oración.
No a nuestro ritmo.
Claramente tampoco estoy mencionando que uno se lance de
orar cinco minutos a ocho horas, porque a veces cuesta.
Pero sí estoy hablando bajo el incentivo de crecer en oración.
Es como cuando uno sale a correr.
Cuando uno sale y comienza a correr, a veces uno no
necesariamente va a correr unas cinco horas o inclusive dos horas.
A veces uno va a correr diez minutos y se va a cansar.
Pero es obvio y es normal que si yo comienzo a correr todos los días y tal vez
me propongo diez minutos, tal vez en un mes, tal vez siempre
voy a correr los diez minutos y tal vez siempre el mismo tramo.
Pero ya al mes voy a tener, hasta cierto punto, me voy a
sentir más fácil alcanzar esos diez minutos y ese tramo.
Y claramente le puedo dar otros diez minutos.
Entonces ya ahora se me va a ser más fácil
pasar los diez minutos y alcanzar los veinte.
Y si yo me voy así cada mes, pues
claramente después ya voy a correr una hora.
Es lógico y obvio que eso pasa.
Inclusive cuando uno estudia pasa lo mismo.
Uno entre más va estudiando, más se va
ejercitando y más va practicando y creciendo.
Inclusive también había visto unas cuestiones científicas
que se mencionaban con respecto a la forma de aprendizaje.
Pero lo que quiero llegar con el tema, porque no me quiero desviar de esa parte,
sino que quiero dar a entender con el ritmo de oración de Jesús, que nos está
llevando a orar y velar, pero también con el ritmo que Él
tiene, porque vemos que el ritmo que Él tiene es toda la noche.
Yo también debería adquirir eso e ir en pos de eso.
Alguien podría verlo como cargado, cansado, pero hermano, fíjese qué costoso,
qué difícil.
Vea su beneficio y vea también, como algunos mencionan, vea el pro y el contra.
O sea, puede ser que se le canse aparentemente, que usted lo pueda ver
aburrido, pero vea la gloria que va a tener,
vea que va a poder resistir al pecado.
Pecado que nos pese a veces continuamente porque no estamos orando.
O sea, las veces que nosotros regularmente hemos caído en pecado es porque no hemos
orado, porque hemos descuidado la oración,
porque hemos descuidado la intimidad con Dios.
Y lo hemos vuelto muy protocolario.
Y no hemos visto la necesidad de comunión, de relación, de entrega.
Y vemos el beneficio que es estar en la presencia de Dios.
Pero lastimosamente nosotros, por la forma en
que lo hemos hecho, lo hemos vuelto muy cargoso.
Es decir, que no hemos visto nosotros el deleite o la
plenitud que se presenta o se expresa en la oración.
¿Por qué?
Porque a veces no hemos entendido la oración.
La oración la hemos entendido como una serie
de peticiones que se presentan delante de Dios.
Y por eso que hay gente que solo ora 5 o 10
minutos porque se le acaba la lista de peticiones.
Pero no es el enfoque de Dios cuando habla de ese sentido de orar.
Cuando habla del sentido de orar, habla de un sentido de estar con Él,
de tener una relación con Él.
Y aunque muchas personas a veces podemos decir, sí
hermano, lo que pasa que orar es hablar con Dios.
Pero eso es en la teoría.
En la práctica no lo hacen.
En la práctica ya hacen peticiones.
Aunque en la teoría ellos digan, no hermano, es que es una relación.
Es hablar como con una persona así, cara a cara.
Sí, pero en la práctica no practican eso.
En la práctica practican el estar pidiendo cosas a Dios.
Entonces vemos que tenemos que comenzar a mejorar.
Inclusive si alguien lo puede ver, pues miren más prédicas de la oración.
Lea más la Biblia sobre la oración y va a ver lo que
trae consigo la gloria de la oración en diferentes casos.
Para superar dificultades, para estar en la presencia de Dios, para tener esa
hermosura en la comunión que a veces uno tiene en oración.
Al principio puede costar en cierto momento, pero cuando uno va avanzando en
la oración, uno comienza a sentir el deleite, el calor, la liberación de Dios,
la bondad de Dios.
Porque hay muchas personas que a veces también dicen,
sí hermano, pero yo necesito a alguien que me libere.
Bueno, vaya a orar.
La presencia de Dios lo va a liberar.
Por eso dice la Biblia en filipenses, porque por medio de la oración y la
suministración del Espíritu de Dios, esto causará mi liberación.
Porque regularmente citamos para liberación, utilizamos el pasaje que dice,
y conoceréis la verdad y la verdad os hará libres.
Pero también en el caso de filipenses dice, por la oración y la suministración
del Espíritu de Dios, esto vendrá en mi liberación.
Entonces vemos que aquí nos habla dos cosas.
El conocimiento de la verdad no solo implica agarrar un libro, o en este caso
la Biblia, y ponerme a leer y conocer una verdad.
Sino que también me habla de que cuando yo estoy en oración y yo recibo la
ministración del Espíritu de verdad de parte
de Dios, me va a procurar en una liberación.
Porque lo estoy conociendo, y por eso dice, y conoceréis.
Cuando habla la Biblia de conocer, habla también de intimidad.
Entonces cuando yo estoy en la comunión con el Hijo, cuando yo estoy entregándome
en comunión con Él, la liberación de la verdad en mí, es decir, la suministración
de su Espíritu en mí, me va a causar una libertad.
Pero a eso solo queremos el texto o la teología, pero no la intimidad.
Entonces tenemos que nosotros involucrarnos en el llamado de Jesús para
que entremos en orar y velar con Él a su ritmo.
Porque claramente vemos el ritmo que está pidiendo Jesús para con los apóstoles.
No se lo está pidiendo a los demás.
A estos tres se lo está pidiendo.
Entonces Dios nos está pidiendo a nosotros que lo acompañemos a entrar en esta
disciplina o en esta constancia de oración en esta vigilia nocturna.
¿Por qué?
Porque vienen peligros.
Por eso aquí en el versículo 46 dice...
45.
Entonces vino a los discípulos y dijo, todavía están durmiendo y descansando.
Vean, ha llegado la hora y el Hijo del Hombre es entregado en manos de pecadores.
46.
Levántense, vamos, miren, está cerca el que me entrega.
En pocas palabras, hay un peligro inminente que se acerca.
O sea, no es un juego que Dios los llame a orar.
No los está llamando a orar bajo alma y a llorar, así como que practiquen.
No, está llamando de que hay peligro que viene.
Hay un peligro que acecha.
Y que si no se está orando, vamos a sufrir las consecuencias.
Porque a veces pensamos de que Dios nos alcahuetea o que Dios nos...
No, no tenga pena, hay que dormir.
No pasa nada.
Y que a veces cuando uno le pregunta a alguien,
mirada, ¿estás preparado para que Cristo venga?
Sí, yo estoy preparado y con muchos pecados.
Porque a veces piensan de que como que Dios va a venir.
Ah sí, no te preocupes, te perdono todos tus pecados, venite conmigo.
No, por eso Dios nos llama a estar preparados para su venida.
Por eso la idea de una responsabilidad de nosotros estar en ese trato.
Inclusive el libro de Apocalipsis, capítulo 2 y 3, cuando habla hacia las
siete iglesias, les llama a ese sentido de que se tienen que arreglar.
Dices, si no te arreglas, te quito tu candelero.
Si no haces esto, va a pasar esto.
O sea, no es que Dios esté buscando nosotros, como para decirlo, maleducarnos.
Sino la idea es que estemos preparados y por eso requerimos de la oración.
Para que nosotros estemos preparados para los peligros que han de venir.
Peligros que a veces nosotros no entendemos, porque a veces pensamos
nosotros que viene una tentación y que vamos a cometer, como aquí menciona,
pero no entren en tentación.
Y a veces nosotros pensamos que la tentación es que tal vez uno, que se yo,
en lugar de comerse un pastelito, uno se coma dos pastelitos y ya entra en gula.
O que a veces uno, que se yo, diga tal vez una mala
palabrita, una mala palabra que se le salga a uno.
Y uno dice, ay sí, perdón Dios, pequé.
Porque no, cuando habla de la tentación, recordemos que el
enemigo viene con niveles de tentación muy particulares.
Por ejemplo, cuando vemos a Jesús, le dice, si postrado me adoras,
te daré todos estos reinos.
O sea, en la caída de esa situación, que satanás le diga a alguien,
mira, si tú me postras y me adoras, te daré todo esto.
Vemos que no es una tentación como que uno se coma, por ejemplo, un pastelito más,
o que uno diga una mala palabra.
Estamos hablando de una negación completa a Jesús y esas tentaciones pueden venir.
Lo único que esas tentaciones a veces pueden venir por medio de faldas,
o pueden venir por medio de corbatas, en el sentido de que a una mujer le van a
presentar un varón y a un hombre le van a presentar una mujer.
Y con eso puede derrumbarse toda su entrega hacia Dios.
Veamos el caso de Acab y Jezabel.
Él se casa con Jezabel y todo el reino cae por un casamiento.
Porque de alguna manera también Acab se deja ver la escritura como que él sí
quisiera buscar a Dios, pero que como que lo refrenaba Jezabel.
O sea, como que Jezabel le impulsaba sobre él y él se retraía.
Eso es más o menos lo que a veces se deja ver cuando uno lee esos pasajes.
Pero a lo que quiero resaltar con esto está de que las tentaciones que el enemigo
va a poner no necesariamente es como que dice
una mentira piadosa, sino que él va a seguir.
Inclusive cuando alguien puede pecar, la idea es de que se
desenfrene cada vez más, entre en depravaciones mayores.
Es como una puerta.
Por eso que hay personas que cuando se entran en el alcoholismo o en la
drogadicción, no comenzaron tomándose 20 cervezas.
Ellos esta vez comenzaron con una cerveza y tal
vez un par de sorbitos, igual con las drogas.
Puede ser que alguien comenzó con una droga y tal vez solo con una pequeña
dosis, pero después fue creciendo hasta depender completamente de ello.
Entonces no veamos las tentaciones como que algo...
Ah, ahí lo puedo yo sobrellevar, ya me ha pasado.
Pero recordemos de que las tentaciones pueden crecer más porque hay más tinieblas.
Ahora no es como antes en el sentido de diferentes casos.
Por ejemplo, en la televisión.
Por ejemplo, para no ir tan lejos, el caso de las series para niños.
Antes, por lo menos lo que yo estaba viendo,
pues se enseñaban a los niños ciertas cosas.
Ahora las caricaturas de los niños rayan el homosexualismo y rayan otras cosas.
Por ejemplo, tal vez malas expresiones u otro tipo de cosas que estaban...
Hay una comparación que mencionaban sobre las series de televisión para niños.
O sea, ya se está depravando hasta para depravar a la niñez.
Y estamos con un gran bombardeo prácticamente con un montón de cosas.
Televisión, radio, internet.
Entonces cada vez más se está haciendo más visible y más fuerte la tiniebla.
Y va a arrastrar a muchos, porque eso es lo que dice la palabra claramente.
Que el amor de muchos se enfriará.
No está diciendo de poquitos.
El problema es que a veces nos creemos intocables, nos creemos esto, lo otro.
Ay no, si Dios me va a guardar y con tremendos pecados.
Dios hay ciertos momentos de que va a permitir que nos pasen cosas.
Y nosotros a veces no lo entendemos.
No sé por qué a veces lo hacemos, pero debemos entrar en el arrepentimiento.
Y la oración nos va a ayudar para eso, la oración.
Inclusive la misma petición que Jesús nos hace
y el llamado para que oremos juntamente con él.
Es para poder resistir a todas las cosas que vienen.
Es para que nosotros podamos sobrellevar
todas las cosas que se vienen hacia nosotros.
Pero si no estamos atentos, lastimosamente no vamos
a conocer nuestra visitación en tiempos peligrosos.
Lo menciono por el caso de Lot, ¿verdad?
Porque cuando vemos a Lot, Lot estaba a las puertas esperando algo.
Es decir, todo lo demás estaba corrompido.
Toda Sodoma y Gomorra estaba corrompida, pero él estaba a la puerta esperando algo.
Cuando él ve, vie los mensajeros de Dios.
Y los recibe.
Entonces él estaba atento a algo, pero no se dejó corromper.
Sus hijos se corrompieron.
Sus hijas, perdón, se corrompieron.
Y su esposa.
Entonces tenemos que tener cuidado.
No sabemos lo que nos rodea.
No sabemos lo que puede afectar.
De eso nosotros no, pero así tal es a la familia.
Entonces nosotros tenemos que estar muy atentos.
Tenemos que estar orando y protegiendo.
Así como Dios y Jesucristo.
Como la figura del pastor que hablamos.
Que velaba por las ovejas.
Nosotros debemos velar por nuestra familia.
Si Dios lo ha puesto a cargo de una congregación.
Tiene que velar por la congregación.
Porque eso es lo que hacen los pastores.
¿Por qué?
Porque no sea que el enemigo venga a atacar.
Y vaya a hacer algo en contra.
Por nosotros habernos perdido.
Por nosotros haber dejado orar.
Por eso que una de las cosas que hace el enemigo es poner cargas.
Para que nosotros ya no oremos.
Eso lo hemos hablado, por ejemplo, en el caso de Éxodo capítulo 5.
Cuando se da una petición de liberación.
De Dios por medio de Moisés y Aarón hacia Faraón.
Lo primero que hace Faraón es poner grandes cargas.
Y la idea es para que no creyeran a la palabra de Dios.
Entonces a veces no es que el enemigo venga con cachos, con cola.
O un montón de cosas.
Porque a veces uno piensa que va a venir así.
O que le jalen las, como algunos dicen, las cobijas de noche.
O los piedras.
Sino que a veces es de que el enemigo se va a presentar con saco corbata.
Y nos va a dar más trabajo.
Con menos recursos.
Algunos dicen, hermano, qué gran bendición.
Sí, pero el problema está que eso lo va a dejar que no ore.
Porque el tiempo que usted antes usaba, el poquito que tenía para orar,
lo va a usar para hacer cosas del trabajo.
Con eso no quiero decir que no tomemos el trabajo.
Lo que quiero decir es que Faraón, una de sus estrategias, va a ser poner más
trabajo con menos recursos para absorbernos el tiempo.
Que es lo que pasa con Faraón.
Por eso debemos estar atentos a ver que cuando entregamos a
Dios, cómo el enemigo viene a operar en contra de nosotros.
Porque él no va a usar estrategia necesariamente que me va a tirar un carro,
o que de repente va a aparecer una señorita o
una persona varón para atentar a la persona.
Sino que a veces van a hacer cosas tan muy cotidianas.
En este caso, como el trabajo.
Como mencioné con el caso de Faraón.
Y a veces uno dice, no, es que eso es normal, eso siempre pasa, es la temporada.
Pero no sabemos que es el enemigo que se está introduciendo
y afectando todos nuestros tiempos para que no oremos.
Porque él ya sabe que llevamos un tiempo de oración y lo que hace es cortar,
interrumpir de diferentes maneras.
Solo se pone en un ejemplo el caso de Faraón, pero pueden haber diferentes
medios con el cual el enemigo va a buscar la interrupción de las oraciones.
¿Por qué?
Porque Jesús oró ininterrumpidamente toda la noche.
Nosotros debemos estar en esta época o temporada nocturna orando sin cesar,
sin que nos estén interrumpiendo,
independientemente de cómo se presente hacerlo.
¿Por qué?
Porque Jesús nos está llamando a velar y orar con Él.
Y Jesús se va a hacer cargo también de estarnos despertando.
Mira, ponete a orar.
Mira, hace esto.
Claramente Jesús puede utilizar a otras personas.
Es decir, que no es necesariamente que solo Jesús venga o el Espíritu Santo nos
re dar guía, sino que a veces lo que hace Dios es enviar a personas para que nos
prediquen de la oración, para que nos hablen
de oración, o que si, mira, ya oraste.
Pero lastimosamente nosotros, como somos
muy, a veces, huraños, nos dicen, ya oraste.
Ah, ¿vos qué pensás?
Yo soy carnal.
Y no oró uno.
La pura gana a veces de reclamar.
O te dicen, mira, hermano, usted debería orar más.
¿Y usted qué se cree?
Usted no conoce mi comunión.
Usted esto, usted lo otro.
Y no saben que Dios les puede estar hablando por medio de esas personas.
Entonces, uno a veces es así como que, ah, sí, ya tiene esas cuestiones altives y
no ver como que, o sea, Dios me está llevando a orar más con Él.
O sea, Él quiere que esté más en intimidad con Él.
Sino que ya se ve como que, ah, si es que vos de pronto sos un fariseo,
un carnal que le estás poniendo cargas a la gente.
Y ya en lugar de ver el mensaje que Dios les está dando para que entren en mayor
comunión con Él, lo están viendo como un ataque.
¿Por qué?
Porque hay carnalidad.
¿Por qué?
Porque no quieren hacerlo.
¿Por qué?
Porque hay pecado en ellos.
Y no lo digo yo, lo dice la palabra.
La Biblia dice que no se acercan a la luz porque sus
obras son malas y no quieren ser reprendidos por la luz.
Pero alguien que hace lo que es bueno se acerca
a la luz para que sea recompensado por ella.
Entonces, ¿por qué a veces no oramos?
Porque andamos en pecado.
Si vamos a acercarnos a la luz, en la oración vamos a ser reprendidos por la luz.
Y por eso no queremos acercarnos.
Puede ser de una manera consciente o inconsciente.
En el caso de Jonás fue consciente.
Jonás dice que huyó de la presencia de Dios
porque él no quería ser la voluntad de Dios.
Pero en otros casos uno puede ser inconsciente.
Uno dice, ¿pero por qué no oro?
Porque ya tiene pecado.
Y sabe que si uno se va a orar, Dios le va a decir, mira, deja de pecar en esa área.
Puede ser que alguien diga, pero hermano, yo no escucho la voz de Dios.
Sí, no escucha la voz, pero sí el sentir algo que le hace ver dentro de usted de
que debe dejar de pecar en esa área y no lo quiere hacer.
Y por eso sabe que si se acerca a orar, le
van a pedir eso que usted no quiere entregar.
Entonces, ese es el punto que nosotros tenemos que ver, pero no entendemos
también que si recibimos del amor de Dios o nosotros queremos más de Dios,
si dejamos de pecar en esas áreas, vamos a recibir más de la presencia de Dios.
Y el deleite que vamos a tener en la oración va a ser mucho más grato,
pues mucho más grande.
Pero lo que quiero resaltar con todo esto que hemos estado hablando es que Dios nos
llama a orar y a velar juntamente con él en este tiempo.
¿Por qué?
Porque las tinieblas se acercan.
¿Por qué?
Porque la oscuridad se está haciendo más palpable.
¿Por qué?
Porque hay un espíritu de anticristo que se va a hacer más manifiesto cada vez.
Por eso que aquí menciona en el versículo 46 dice, levántense, vamos, miren,
está cerca el que me entrega, está cerca el que me entrega.
Y esto está hablando claramente de Judas, que
Judas lo va a entregar para que lo crucifiquen.
Entonces vemos claramente que el enemigo está al acecho en contra de nosotros y
cada vez se va acercando más esta idea de
persecución, esta idea de en contra de nosotros.
Y la gente a veces también decimos nosotros muy a la
ligera, sí, hermano, pero siempre ha habido persecución.
Nosotros los cristianos debemos soportar.
Si la iglesia primitiva antes...
Pero una cosa es hablarlo, otra cosa es vivirlo.
Cuando ya vengan las situaciones de persecuciones que se manifiestan y que nos
dan cierta idea la iglesia primitiva de cómo se manejaban las persecuciones y los
ataques, no es lo mismo que lo hagamos leído u oído a que se
esté manifestando y que estemos sintiendo nuestra propia vida.
Por eso tenemos que dejar de hacer alardes de ese tipo de cosas.
Más bien orar al Señor que nos ayude si esas situaciones van a presentarse.
¿Y por qué lo digo?
Porque claramente nosotros cuando leemos la Biblia leemos y dice claramente ahí que
recibimos persecuciones, afrentas y demás o vituperios.
Pero cuando vienen las situaciones nosotros a eso nos quejamos.
Nosotros decimos, Señor, ¿por qué me pasó esto a mí?
Y hay mucha gente que ha dejado el Evangelio por eso.
Porque ha recibido dificultades, persecuciones, etc.
Entonces digo yo, bueno, si lo estamos leyendo, entonces ¿por qué nos quejamos?
Los estamos leyendo y nos están avisando por qué nosotros reclamamos.
¿Por qué entonces nos apartamos?
Quiere decir que lo tomamos a la ligera.
Quiere decir que no le tomamos importancia a lo que está diciendo.
Quiere decir que no lo consideramos bien y no
oramos para prepararnos para lo que ahí dice.
Entonces cuando vienen las murmuraciones, vienen los
o vituperios, vienen las persecuciones, reclamamos.
No tenemos que reclamar si ahí está escrito.
Entonces por eso menciono yo que no tomamos a la ligera, porque hay unos que
se la llevan de valientes y dicen, sí hermano, que hay que ir a la
persecución, no importa, ahí le vamos a hacer batalla.
Y algunos también lo lanzan con el hecho de que aquí
al anticristo también nosotros lo vamos a derrumbar.
Pero no es así.
Entonces tenemos que tener cuidado con lo que estamos
diciendo, con cómo estamos viendo también la palabra.
No estoy tampoco diciendo que somos cobardes.
Lo que quiero dar a entender es que estamos leyendo, pero fortalezcámonos por
la oración para poder resistir a lo que habrá de venir.
Porque hay cosas que vienen fuertes.
Y alguien dirá, hermano, pero usted está hablando del año 2026.
No yo estoy hablando del año 2626.
Yo estoy hablando desde cualquier tiempo que se acerca.
Porque entre más nosotros avanzamos los años, más está cerca la venida de Cristo.
Sin poner una fecha.
Y eso no lo digo yo, lo dice el apóstol Pablo.
El apóstol Pablo dice que está más cerca de cuando creímos.
Entonces, claramente, entre más avanzamos, las
tinieblas siempre se están haciendo más fuertes.
Y claro, si lo comparamos a algo normal, por ejemplo, los años 1960 a esta fecha,
cuando uno ve, por ejemplo, lo que son los trajes
de baño de mujer, cubrían ciertas partes del cuerpo.
Si ahora vemos los trajes de baño de mujer, ni tela es.
O sea, es una poquita de tela, a
comparación con lo que había en los años 60.
Solo en esa línea, o en esa área, sin mencionar el crecimiento de la
pornografía, que también en esos años, como la revolución sexual se comenzó a
dar, ahora alguien puede entrar a páginas de
internet y ahí está la pornografía a flor de piel.
Sin mencionar otras áreas, como la televisión, la pereza y otros ámbitos.
O sea, todo ha encaminado cada vez hacia la maldad.
Todos queremos algo instantáneo del avivamiento y que pase, pero aunque venga
el avivamiento, no significa que las tinieblas se van a quedar ahí.
O sea, el avivamiento de Jesús no quitó al Imperio Romano.
El Imperio Romano siguió.
Y Jesús trajo un avivamiento, sí, pero también en el Imperio Romano.
En la época apostólica había, sí, pero también se mantuvo el Imperio Romano,
inclusive con este señor Nerón.
Entonces, el avivamiento va a traer salvación.
Dios no vino a salvar al mundo en el sentido de
cambiar el mundo así de la noche a la mañana.
Por eso que dice que vendrá después el Anticristo.
Y el Anticristo va a ser una apariencia de piedad
y luego eso va a mostrar realmente cómo es.
Y después de eso dice que vendrá Cristo con la espada en su boca y la espada en su
mano con su poder a destruir al Anticristo.
Y ahí ya se establece un reino milenial.
Entonces nosotros tenemos que estar bien
conscientes de las cosas que habrán de venir.
Que ciertamente podrá venir un avivamiento, si lo queremos llamar así,
pero tampoco significa que todos se van a salvar.
Y tenemos que estar conscientes en la lucha de eso.
Porque a veces es como que...
lo veo a veces yo como que quisiéramos quitarnos las cosas solo con el
avivamiento y no tener nosotros una responsabilidad de entrega.
Y eso que hay un avivamiento tampoco significa que todos se van a convertir.
Va a haber gente que va a resistir al evangelio.
Va a haber gente que no va a aceptar el evangelio.
Y eso no lo digo solo porque sí, sino que vemos en las épocas, en los
diferentes avivamientos que han venido, llámese bíblicos o llámese como se llama
la primera ola o la segunda ola que a veces se menciona
referente a Inglaterra con Wesley y otras cosas.
La gente se convirtió, pero hubo gente que no y fue en contra.
Y diferentes avivamientos que han surgido en diferentes
países, gente que creyó y gente que no creyó.
Entonces nosotros tenemos que estar muy atentos.
No perder la oportunidad de continuar avanzando y lo
que nos va a ayudar a nosotros es perseverar en oración.
Continuar orando.
Si nos dormimos vamos a sufrir las consecuencias como en este caso.
Pedro negó a Jesús tres veces.
Dice que lloró amargamente.
Y después tuvo como un sentido de apostasía breve, porque no lo encontraron
a Pedro orando, sino que Jesús lo encontró pescando.
También la situación con Juan o con los otros
apóstoles que huyeron, fueron dispersos.
No digamos, Tomás, si yo no pongo mis manos en las llagas, no podré ver, no creeré.
O sea, hubo una situación de ellos.
¿Por qué?
Porque no oraron.
Y sobre nosotros cabe una responsabilidad también, que Dios nos está llamando a orar.
¿Por qué?
Porque hay cosas que habrán de venir, independientemente sea 25, 26,
27, en sentido de años, algo que ya hay costumbre.
Este año 2026 va a venir esto.
No.
Las cosas van avanzando y a veces no nos damos cuenta porque es paulatino.
Se va en un incremento poco a poco.
A veces pensamos que las cosas van a venir así catastróficas de una noche a la mañana.
Y a veces va incrementándose la maldad poco a poco.
Se van permitiendo ciertas cosas.
Sin darnos cuenta ya se vinieron todas esas maldades.
Claramente también pueden haber acontecimientos
muy puntuales y marcados como lo que fue el COVID.
Pero lo que quiero entender es que si nos descuidamos, vamos a ser capturados.
Si nos descuidamos, vamos a ser tentados.
Si nos descuidamos, los acontecimientos difíciles nos
van a caer y no vamos a saber cómo lidiar contra ellos.
Porque no estamos aceptando el llamado de Jesús de acercarnos a velar con Él.
Porque si Jesús los llamó a ellos es porque Él sabía lo que iba a acontecer.
Es más, Él ya venía hablándoselo.
Es decir, si uno lee Juan capítulo 14, 15, 16 y 17,
ahí se ve muy marcado que Él les comenzó a hablar.
Es decir, Jesús les comienza a hablar a ellos
acerca de su muerte y resurrección del capítulo 14.
Desde el 14 Él comienza a hablar acerca de que viene el
Espíritu Santo, que Él ya se va a ir, que ellos se entristecen.
14, 15, 16 les comienza a hablar de todo eso.
Y en el 17 Él ora por ellos.
Y de ahí comienza a marcarse otros acontecimientos.
Es decir, que ellos no era que no supieran.
Inclusive Jesús por eso los llama a orar.
Pero ellos como que no le pusieron atención, como que no lo vieron.
Y por eso que inclusive, me recuerdo que en el pasaje también
Él dice, ahora nosotros sabemos que tú eres el Cristo.
Y Jesús dice, y hasta ahora.
Eso lo tenían que haber sabido desde antes, no ahora.
Entonces, vamos a orar para ponerle atención a las palabras de Jesús.
Vamos a orar para buscar acompañar en oración a Jesús.
Vamos a orar para buscar seguir el ritmo de oración de Jesús.
Porque eso es lo que de alguna manera hemos
estado tratando de mencionar en esta reunión.
Entonces vamos a orar, Padre, en el nombre de Jesús
venimos hoy delante de ti porque necesitamos tu palabra.
Necesitamos tu amor, necesitamos tu justicia.
Necesitamos aceptar tu llamado, envelar juntamente contigo en oración.
Queremos aceptar, Señor Jesús, estar cerca de ti.
Queremos buscar orar sin interrupciones.
Así como tú velaste toda la noche sin interrupción, así queremos nosotros
también buscar estar continuamente en oración.
También hoy queremos, amado Padre y amigo, no dormir
en el proceso y buscar seguir tu paso en oración.
Te agradecemos hoy y ayúdanos hoy, Padre.
¿Por qué?
Porque hay acontecimientos que habrán de venir, que debemos estar preparados.
No sabemos cuándo van a venir, tú lo sabes, nosotros no.
Así que ayúdanos a estar preparados y avisar a otros para que se entreguen en
oración porque no sabremos lo que habrá de venir.
O por lo menos el tiempo específico, porque aquí tú ya les habías avisado a ellos.
Ellos tal vez no aceptaron o no reconocieron o no entendieron.
Nosotros queremos hacerlo.
Ayúdanos, por favor.
¿Por qué?
Porque la palabra dice que lo que antes se
escribió para nuestra enseñanza se escribió.
Así que ayúdanos, por favor, a prestar atención, a estar atentos.
A no dormir, sino dar nuestra entrega hacia ti, verdad, Padre.
Dar nuestro sentir hacia ti.
Que lo agradecemos en el nombre de Jesús, amado Padre, a mí y a mí.
Vamos a orar por las diferentes necesidades.
Como dice la palabra de mi Dios, pues suplirá todas vuestras necesidades
conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús.
Dios y Padre, venimos hoy delante de ti porque necesitamos estar en tu presencia.
Necesitamos estar en tu verdad.
Necesitamos estar en tu bondad.
Necesitamos que tú nos llenes con tu Espíritu Santo.
Que nos fortalezcas con un espíritu de oración y de gracia.
Y de que nosotros podemos volcarnos en oración hacia ti.
Provéenos hoy de un espíritu de oración.
Provéenos de un espíritu de Elías.
Provéenos hoy del Espíritu Santo para orar en el Espíritu.
También te pedimos, amado Padre y Pastor, que
proveas de justicia, de bondad, de gracia.
Que envíes tu sanidad, tu liberación, tus prodigios, señales y maravillas.
Y también pedimos para que tú bendigas a aquellas
personas que tienen ciertas situaciones de dificultad.
Ya sea en comida, en trabajo, en alimento, en vivienda, etc.
Y también pedimos que los padres y madres solteros,
a los guardias, también al anciano y a la anciana.
Y también, Padre bendito, a las viudas y los huérfanos.
Te pedimos hoy en el nombre de Jesús, trae liberación
sobre Guatemala y sobre los países que nos rodean.
Que nos volquemos en arrepentimiento para salvación.
Y también pedimos, Padre, que nuestro corazón se alegre en tu salvación.
Pedimos de que envíes obreros a la cosecha, porque
la cosecha es mucha y los obreros son pocos.
Y si lo aplicamos hoy también que traigas medicina, que traigas cuidado,
cariño, bondad a las personas que lo necesitan.
Y que tengan consejo y aliento y exhortación para la
alabanza de la gloria y tu gracia en Cristo Jesús.
Amén.
Y por último, vamos a orar por las personas que quieran
aceptar a Jesús como Señor y Salvador, reconciliar.
O arrepentirse de sus pecados para que entren en el reino de Dios.
Padre, hoy venimos delante de ti arrepintiendo de nuestros pecados,
buscando tu rostro, buscando tu gloria.
Buscando darte la gloria y la honra.
Queremos hoy arrepentir nuestros pecados.
Sabemos que hemos hecho mal delante de ti los hombres y queremos confesarlo.
Queremos hoy, Señor Jesús, declarar a Jesús como Señor
y Salvador y que tú lo resucitaste de entre los muertos.
Habiéndonos dado hoy una reconciliación por el sacrificio de la cruz.
Por eso tenemos hoy esta oportunidad de estar cerca de ti.
Porque tú has delegado únicamente sobre
Jesús el ser un intercesor, un intermediario.
Únicamente por él y para él.
En el nombre de Jesús te damos las gracias.
Ayúdanos a caminar conforme a tu palabra.
Llénanos de tu Espíritu Santo.
Bautízanos en agua.
Bautízanos con tu Espíritu Santo.
Y llenos, Señor Jesús, a participar de la Santa Cena.
En Cristo Jesús a mí y a mí.
Bendiciones amados en Cristo Jesús.