Bendiciones, que Dios los guarde y los bendiga
en la verdad conforme a su amor y benevolencia.
Gracias a Dios nuestro Padre que nos da la fuerza
para seguir adelante y vivir conforme a su majestad.
Hoy es el 17 de mayo del 2026, son las 10.50 y pues por la gracia de Dios
necesitamos un tiempo más para poder compartir de la palabra.
En este caso pues el título del tema de hoy es un mismo sentir en oración.
Hemos estado enfocándonos ahora en lo que es los
versículos sobre lo que se conoce como la transfiguración.
Ahí hemos iniciado ya que nuestro enfoque ha sido ver a Jesucristo e imitar a Jesús,
en este caso específicamente en la oración.
Por esa razón es el título del tema de hoy y también lo que vamos a leer que ya lo
hemos leído, o sea, comenzamos hace dos semanas con la parte de la
transfiguración, ya habíamos hablado de otros temas de oración con relación a
Jesús y por esa razón es el título de hoy, un mismo sentir en oración.
Así que vamos a orar para entregar el tiempo al Señor
y que Él sea glorificado y honrado en esta hora.
Dios y Padre nuestro Señor Jesucristo ayúdenos hoy para dar gloria a tu nombre,
para que nuestro corazón se alegre en tu salvación, podamos
adorarte en espíritu de verdad y podamos reconocerte eternamente.
Queremos hoy darte la gloria, la honra y queremos recibir de ti tu sabiduría y
revelación y que nuestro entendimiento sea abierto, que el enemigo no nos quite la
semilla sino que podamos ir conforme a tu misericordia y a tu piedad.
Te lo agradecemos Señor y Salvador, ayúdanos a habitar
en tu plenitud y ayúdanos a ser fieles a ti Señor.
Queremos hoy adorarte y bendecirte y prepararnos como una virgen pura sin tacha
y sin mancha para esperar a tu venida
conforme a tu palabra, conforme a tu verdad.
En el nombre de tu Hijo Jesús amén y amén.
Muy bien, ok.
Declaramos que no nosotros somos los que van a nosotros sino que tu nombre sea la
gloria por tu misericordia, por tu fidelidad, porque
tú nos has hecho y no nosotros, a nosotros mismos.
En el nombre de Jesús, amén y amén.
Ok, listo.
Vamos a iniciar.
A ver si me pasa esto.
Perdón, hay que... que a veces pasa que me saca de ahí.
Voy a hacerlo mejor a la próxima.
Ahí está, perdón.
Ya le veo.
Ok, entonces como mencionamos el título es un mismo sentir en oración.
Ahora, hemos estado mencionando Lucas 11 1, lo vamos a leer.
Aconteció que estando Jesús orando en cierto lugar, cuando terminó le dijo uno
de sus discípulos, Señor, enséñanos a orar,
así como Juan enseñó también a sus discípulos.
Hemos estado hablando de este versículo como nuestra base, ¿verdad?
¿Por qué?
Porque hablamos sobre imitar a Jesús en oración, porque regularmente a veces
aprendemos de lo que él enseñó y está excelente, o sea, no estamos
menospreciando, desacreditando esa parte, sino que estamos hoy viendo lo que Jesús
enseñó en diferentes partes como el Padre
Nuestro y también en Lucas 11 2 en adelante.
Pero también hemos querido ahora ver la situación de qué es lo que Jesús vivió
en oración para nosotros también aprender de eso y hay que recordemos que podemos
aprender de lo que vemos o de lo que vimos.
Jesús dijo yo todo lo que hago lo voy a hacer a mi padre y
yo todo lo que digo lo digo de lo que oí decir a mi padre.
Entonces ahí habla de dos cosas de lo que oí yo y lo que vio.
Ok, entonces por eso dice acá, aconteció que estando Jesús orando en
cierto lugar y después de después de su vida
de oración, traslada la enseñanza de oración.
Entonces una cosa es la vida y otra cosa es la
enseñanza, pero obviamente van relacionadas.
Por eso que Jesús mencionaba sobre los fariseos que ellos sólo enseñaban,
pero no vivían.
Pero Jesús vivía y enseñaba.
Entonces por esa razón es de que también el otro que hemos mencionado es que
antiguamente lo que se hacía era seguir al rabino, no sólo para escuchar sus
enseñanzas sino también verlo a él y aprender de él en sus acciones,
actuar y otras cosas por observación y por aprendizaje.
Igual queremos hacer nosotros.
Ok, entonces vamos a entrarnos aquí un pequeño lo que
hemos venido leyendo de Lucas capítulo 9 del 28 al 36.
Dice de la siguiente manera, versículo 28.
Y como ocho días después de estas palabras, Jesús tomó con él a Pedro,
a Juan y a Jacobo y subió al monte a orar.
29.
Mientras oraba, la apariencia de su rostro se hizo
otra y su ropa se hizo blanca y resplandeciente.
30.
Y de repente dos hombres hablaban con él, los cuales eran Moisés y Elías.
31.
Quienes apareciendo en gloria hablaban de la partida
de Jesús que él estaba a punto de cumplir en Jerusalén.
32.
Pedro y sus compañeros habían sido vencidos por el sueño, pero cuando
estuvieron bien despiertos vieron la gloria de
Jesús y a los dos varones que estaban con él.
33.
Y al retirarse ellos de él, Pedro dijo a Jesús, maestro, es bueno quedarnos aquí.
Hagamos tres enramadas, una para ti, otra para Moisés y otra para Elías.
Pero Pedro no sabía lo que decía.
34.
Entonces, mientras él decía esto, se formó una nube
que los cubrió y tuvieron temor al entrar en la nube.
35.
Y una voz salió de la nube que decía, este es mi hijo amado, este es mi hijo,
mi escogido, oigan a él.
36.
Después de oírse la voz, Jesús quedó solo.
Ellos mantuvieron esto en secreto por aquellos días.
No contaron nada de lo que habían visto.
Muy bien, esto es lo que hemos venido hablando o lo que hemos venido leyendo de
lo que es o lo que se conoce como la transfiguración, ya que en otros pasajes,
tanto en Mateo como en Marcos, se menciona literalmente la palabra
transfiguración, que ya lo vimos hace dos semanas.
Pero este escenario tiene muchas partes que
podíamos observar o que Dios nos podía mostrar.
Y que ciertamente una de ellas que vimos la semana pasada era el testimonio del
Padre en oración, porque prácticamente ellos estaban, Jesús estaba orando y los
discípulos vieron a Jesús transfigurado y el Padre en ese momento, que era un
momento de oración, no era cualquier momento,
porque la idea de subir al monte era orar.
Entonces el Padre testifica, oigan a mi hijo en la oración.
Entonces estos casos o este escenario de la transfiguración, que obviamente a veces
nos podemos enfocar más en la parte de la transfiguración, pero también nos está
mostrando una idea principal de la oración.
Por eso que he colocado Lucas, porque si nos damos cuenta en Lucas,
a diferencia de Mateo y de Marcos, es de que Mateo y Marcos colocan la
transfiguración, algo así como que se presenta
Jesús y se transfigura en frente de ellos.
Pero Lucas no, Lucas lo muestra como que Jesús junto con los tres discípulos Pedro,
Jacobo y Juan suben al monte, se ponen a orar, los cuatro por así decirlo,
sólo que obviamente Pedro, Jacobo y Juan
les vence el sueño, pero Jesús sigue orando.
Mientras Jesús sigue orando, se comienza a transfigurar.
Pero no es que Jesús haya hecho una señal o haya hecho algo con las manos,
sino que simplemente por la gloria que está siendo
ministrada en él, se comienza a manifestarse.
No es como que él de repente diga Jesús ahorita me transfiguro y se transfiguró.
Él seguía orando, es decir, fue algo que pasó durante la oración y cuando se
despierta Pedro, Jacobo y Juan lo ven en gloria, pero no
fue que Jesús dijo ahorita me transformo para que me miren.
Entonces, pero también en este suceso es lo que ocurre cuando dice que,
cuando se transfigura, dice y de repente dos hombres
hablaban con él, los cuales eran Moisés y Elías.
Claramente sabemos que pueden haber muchas interpretaciones acá, pero yo me quiero
enfocar en una parte, la parte que dice que hablaban
con él y luego nos aparece que está Moisés y Elías.
Dice, hablaban con él, ¿qué podían estar hablando con Jesucristo?
Y eso es muy importante porque cuando nosotros hablamos con personas,
regularmente buscamos tratar temas en común, buscamos
tratar temas prácticamente que nos agradan a ambos.
Es como cuando uno se junta con alguien, por ejemplo, para hablar de la Palabra de
Dios, hay otra gente que se junta para hablar de fútbol, hay otra gente que tal
vez se puede juntar para tratar temas de la universidad o de alguna comunidad.
O sea, se hace un énfasis en algo y se habla.
No se puede hablar con alguien a veces si hay diferentes temas, a veces,
que no pueden estar en un mismo común acuerdo.
Uno quiere hablar de fútbol y el otro tal vez quiere hablar de política,
entonces ¿para qué juntarse con él si van a hablar cosas diferentes?
Inclusive si de repente una persona le quiere hablar de política a la persona que
juega fútbol, pues no le va a poner atención porque él no quiere eso,
él quiere hablar de fútbol, no de política.
O viceversa, el otro está hablando de fútbol y el otro no le interesa,
el que quiere es hablar de política.
Entonces aquí nos hablan algo muy importante,
el mismo sentir o andar en una misma comunión.
Y por eso también quiero leer acá Amos, dice lo siguiente.
Andan dos hombres juntos si no se han puesto de acuerdo.
Otra vez, andan dos hombres juntos si no se han puesto de acuerdo.
Entonces aquí nos muestra algo que nos hace una referencia entre la relación
entre Jesús, Moisés y Elías, que ellos no están juntos sólo por un azar del destino,
porque tiraron unos dados, sino que hay algo importante de lo cual Dios nos quiere
hablar en este escenario, porque hemos mencionado en otras ocasiones que cuando
hablamos de la oración o cuando hemos hablado de Jesús y la oración,
a veces mencionamos de que no miramos qué decía Jesús en oración o qué pasaba en
oración en escenarios como Marcos 1, cuando dice que Jesús se levantaba muy
temprano una mañana, que se muestran malas acciones de Jesús, o en otros casos,
por ejemplo, cuando dice que Jesús oraba toda la noche, o en otros casos cuando
dice que Jesús buscaba orar, no miramos qué
pasaba en esos escenarios durante su oración.
Pero este caso en particular con la transfiguración, sí se muestra qué está
pasando y un escenario particular, porque tampoco
significaba de que Moisés y Elías se le aparecían siempre.
La transfiguración, como mencionamos, sí podría pasar que él si era continuo,
que le podía pasar eso, pero obviamente sólo lo vemos aquí una vez.
Ahora, ¿por qué señalo esta parte?
Porque aquí dice claramente que están hablando con Jesús.
¿De qué están hablando con Jesús?
¿En qué se están poniendo de acuerdo?
¿O qué temas están tratando?
Porque es un es un tema de afín, verdad?
Es un tema que a todos les corresponde tratar en una misma manera de pensar.
Y vamos a ver aquí también este otro versículo que dice Filipenses 2 5.
Haya, pues en ustedes esta actitud que hubo también en Cristo Jesús.
La actitud habla de ambas maneras, tanto la
manera de sentir como la manera de pensar.
Eso se habla en la palabra actitud.
La Biblia de las Américas lo dejo un poquito más claro, porque hay otras
traducciones que dicen hay esta misma manera de
sentir y otras dicen hay esta misma manera de pensar.
Pero cuando se habla de actitud se habla de las dos cosas sentir y pensar.
Entonces aquí nos habla que nosotros tengamos esa misma manera de pensar o de
sentir que nos va a llevar a un mismo camino.
¿Por qué?
Porque cuando aquí en Filipenses 2 5 se habla de un mismo sentir o una actitud y
dice que Jesús se despoja de todo, toma forma de siervo, se hace obediente
hasta la muerte y muerte de cruz y luego Dios lo glorifica.
Entonces nos muestra de un camino que hay que seguir.
Y cuando Pablo dice hay esta misma manera de sentir o esta misma actitud,
está hablando de que si nosotros tomamos ese mismo sentir, esa misma actitud,
vamos a tomar los mismos pasos por así decirlo.
Es decir, nos vamos a despojar de todo, vamos a tomar forma de siervo,
vamos a ser obedientes hasta la muerte y
muerte de cruz y después Dios nos va a exaltar.
En el sentido de que nos va a honrar, vamos a ser honrados.
Entonces aquí muestra un mismo camino.
Entonces obviamente cuando uno va a tratar de temas o cuando uno va a hablar con
alguien, en este caso en particular Moisés y Elías, están
hablando de Jesús en un mismo sentir, en un mismo fluir.
La pregunta sería ¿cuál es este mismo sentir?
Y ¿cuál es este mismo fluir?
Porque no andarán dos juntos si no se pusieran de acuerdo.
O en como dice la Biblia, dos o mejor que uno, pero también
dice que una cuerda de tres dobleces no se rompe fácilmente.
Y aquí hay un pequeño, una pequeña pista verdad, versículo 31, dice quienes
apareciendo en gloria hablaban de la partida de
Jesús que él estaba a punto de cumplir en Jerusalén.
O sea que había un tema muy puntual.
¿Cuál era?
La partida de Jesús que él estaba a punto de cumplir en Jerusalén.
O sea que había un tema de conversación y este
tema de conversación iba relacionado a qué?
A una partida.
Y esto nos llama mucho la atención porque nos deja ver también el mismo sentir que
pudo haber en Moisés y el mismo sentir que hubo
en Elías, que es el mismo sentir que hay en Jesús.
¿Por qué lo menciono?
Porque también acá vamos a ver que la palabra que aparece en partida,
que aparece en el griego, es la palabra que se conoce como éxodo.
Pero éxodo.
Aquí la palabra para partida se utiliza para éxodo.
Entonces cuando uno comienza a ver la relación con Moisés y la relación con
Elías o por lo menos con Moisés puede ser un caso como que algo más marcado y más
entendido porque obviamente cuando uno piensa en éxodo automáticamente piensa en
el segundo libro de la vida que es el libro de éxodo cuando
el Moisés toma al pueblo de Egipto y lo lleva hacia Canaán.
O sea Dios a través de Moisés toma al pueblo en
liberación para sacarlo y llevarlo hacia Canaán.
Pero en el caso de Elías podría ser un poquito difícil de entender así como así
que con Elías puede haber un éxodo por así mencionarlo.
Pero si ya lo vemos un poquito más en un sentido espiritual y un entendimiento que
obviamente la idea de Moisés era salir de una esclavitud o de un régimen por así
decirlo del mundo porque eso representa Egipto del mundo de un sistema
prácticamente de este imperio faraónico para ir a una tierra donde realmente el
reinado o el imperio iba a ser conforme a Dios.
Esa es la idea del hecho del éxodo salir de las tinieblas a la luz admirable si lo
queremos llamar de este ámbito como nosotros hemos sido rescatados de Dios
salir de las tinieblas hacia la luz eso fue lo que habla Pedro.
Entonces es salir del imperio de Egipto para ir
a la tierra prometida es un éxodo una salida.
En el caso de Elías cambia un poco porque Elías ya nos habla de un sistema que ya
está en Canaán una nación que ya está en Canaán o en este caso ya está en lo que se
conoce como Israel o Judah pero aquí hay una diferencia que el pueblo se había
vuelto atrás el pueblo se había sumergido en una apostasía en prácticamente rendirse
a los baales inclusive no tener esta encrucijada si servir a Dios o no pero si
nos damos cuenta también nos lleva a la misma el punto de contexto ...de salir de
las tinieblas para regresar a la luz de Dios, porque ellos estaban o no sabían,
como dice la Biblia también, que estaban divididos entre dos caminos.
No sabían si declarar a Baal como Dios o declarar a Jehová como Dios.
Por eso que cuando el día se hace descender fuego el cielo es una idea de
marcar de que Jehová es Dios y que la persona salga de la oscuridad de los
Baales para que vaya hacia la realidad de
la verdad de Dios, o en este caso de Jehová.
Entonces, si nos damos cuenta, ambos, tanto Moisés como Elías,
están mostrando esta transición de tinieblas a luz, solo que uno lo dirigimos
en el sentido del mundo hacia Canaán, o de Egipto a Canaán, o de las tinieblas
del mundo hacia la luz de Dios, pero en el caso de Elías pasa lo mismo,
salir de las idolatrías de la apostasía para regresar al camino de Dios.
En ambos casos hay una partida, salida de las tinieblas a la luz,
si lo resumimos de ese sentido.
En el sentido del caso de Cristo es lo mismo, porque recordemos que cuando Cristo
vino, Cristo no vino prácticamente a un lugar donde había luz, donde habían
personas realmente dedicadas plenamente a Dios.
Él se topó con una realidad de personas buscando sus propios intereses,
como lo que es el fariseo, saduceo, herodiano, y muchas otras personas.
Claramente habían algunos, tal vez bien bajo la esperanza de lo que es el Mesías,
pero no todos estábamos con la verdadera idea de la búsqueda de Dios.
Por eso que también tuvo que venir, Dios tuvo que enviar a Juan el Bautista
para preparar un pueblo para Jesucristo, porque esa es la
idea del ministerio, por así decirlo, de Juan el Bautista.
Preparar el camino para el Señor, enderezar sus veredas.
¿Qué significa enderezar?
Que estaban torcidas, porque ¿cómo voy a
mandar yo a enderezar a lo que está enderezado?
O sea, no se puede, o sea, que estaban perdidos, había oscuridad.
Por eso que Jesús dice, yo soy la luz del mundo.
Y la idea del sentido de Jesús también es de que él, al morir en la cruz del
Calvario, nos va a trasladar de las tinieblas a la luz admirable.
Por eso cuando uno cree en Cristo, la Biblia dice que somos linaje escogido,
nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que enunciemos
aquel que nos sacó de las tinieblas a la luz admirable.
Entonces, si nos damos cuenta, Moisés es
una idea de salir de las tinieblas a la luz.
Elías también de las tinieblas, de la idolatría, de la apostasía,
de andar en las tinieblas de Val, hacia la luz de Cristo y la realidad de Dios.
Y vemos a un Jesús que hace lo mismo, trasladar prácticamente a todo un pueblo,
pero espiritual, de las tinieblas a su luz admirable.
Están los tres en un mismo sentir, de las tinieblas a la luz.
Moisés, Elías y Jesús, los tres, de las tinieblas a la luz.
Y los tres están hablando de la partida, los tres están hablando del éxodo.
¿Qué éxodo?
De las tinieblas a la luz.
Están los tres en un mismo sentir espiritual, por así mencionarlo.
Obviamente los estoy mencionando en figura, pues porque obviamente ellos están
poniendo a hablar de ciertas cosas de la cruz o los acontecimientos, pero lo que
quiero resaltar, como dice la Biblia, como es el libro de Hebreos, qué es lo que
el Espíritu Santo nos quiere dar a entender.
Cuando personas se juntan, ¿a qué se juntan?
Inclusive a veces cuando uno se sienta a hablar con personas, a veces uno quiere
andar buscando de qué tema tratar, qué le va
a gustar a la persona para hablar de ese tema.
Porque obviamente si yo me pongo a hablar de mecánica y la
persona es abogado, pues como que no hay algo que va a regir.
Entonces hay una relación, hay un mismo sentir, hay que andar en un mismo camino.
¿Y qué nos quiera entender esto con la oración?
Por eso la idea es esta, pues no es hablar necesariamente sólo de Moisés o de Elías o
de Jesús, de que se pusieron ahí a hablar o que se pusieron a orar, sino que el
sentido también como nosotros, ¿qué es lo que Dios nos quiere hablar a
nosotros de lo que nosotros debemos estar en un sentir en oración?
Y si tomamos esta idea de hablar, porque recordemos que cuando hablamos de
orar, estamos hablando también de hablar,
por eso se dice que orar es hablar con Dios.
Entonces la pregunta sería, ¿qué es lo que Dios quiere?
¿Cuál sea nuestro tema de conversación en oración?
¿Cuál debería ser nuestro sentir en oración delante del Padre?
Y vemos, o por lo menos según lo que yo entiendo acá,
nuestro tema de conversación debería ser un éxodo.
Es decir, en pocas palabras, que nosotros salgamos de cualquier pecado, de cualquier
oscuridad, de cualquier dominio que podamos tener del mundo en nosotros,
para que estemos en la plenitud de su reino.
El tema de conversación nuestro en oración debería ser que nosotros dejemos
cualquiera idolatría o cualquier mover o cualquier tipo de apostasía que nos pueda
estar dando, como en el caso de Elías, ¿verdad?
Cualquier tipo de influencia jezabélica y que nosotros nos vayamos a una realidad,
si lo queremos llamar así, profética, a una verdadera adoración en Dios,
que no estemos cavilando entre dos deidades, por así decirlo, entre una,
por ejemplo, una idolatría hacia algo y una adoración a Dios.
Porque a veces se ve prácticamente en la vida de algunas personas como a veces
pueden estar adorando a Dios, pero también adorando otras cosas.
Porque recordemos de que acá, que está en la figura de Elías, él prácticamente
estaba colocando a Jezabel como aquella que lo dirigía y lo guiara.
No fue Dios el que quiso, pero no fue a Dios el que quiso colocarlo.
Inclusive cuando vemos a Elías, acá de alguna manera quería volver a Dios,
pero Jezabel lo estaba impulsando a que no lo hiciera.
Entonces él estaba idolatrando a Jezabel en
lugar de estar colocando su gobierno en Dios.
Entonces vemos de que hay personas que tienen lo mismo.
Pueden estar yendo a la iglesia, pueden estar orando, pero también tienen
otras influencias de las cuales necesitan salir e ir en pos de Dios.
Es decir, un cambio de tinieblas a luz.
De igual manera nosotros, como el caso de Cristo.
Porque Cristo que nos dice a nosotros, el que quiera venir en pos de mí,
tome su cruz y sígame.
¿Y eso qué significa?
Salir, negarse al mundo e ir en pos de Dios.
Salir de las tinieblas e ir a la luz.
Por eso que también vemos en el libro de Santiago, dice que a todo aquel que se
hace amigo del mundo se constituye enemigo de Dios.
¿Y qué hay en el mundo?
Tinieblas.
¿Qué quiere Dios?
Que nos vayamos a su luz admirable.
Que salgamos de la enemistad de tinieblas que tenemos y que vayamos a la luz con él.
Que ya no habitemos ni caminemos en tinieblas.
Por eso le di la lámpara a mis pies, tu palabra y lumbrerá mi camino.
O sea que la idea es buscar ser crucificados porque la
crucifixión significa el éxodo para ir hacia la luz.
Salir de las tinieblas y entrar en la luz.
Pero también bajo la idea de la perspectiva de que Jesús dijo,
cuando aparece en el libro de Hechos, que dice así mismo como se fue,
así mismo volverá.
Y la Biblia nos habla claramente de qué?
De lo que se conoce como el arrebatamiento.
¿Qué significa?
Que Cristo pronto volverá y que nosotros seremos tomados.
Nosotros también tendremos un éxodo.
¿Y cómo nos requiere Dios?
Que estemos sin tacha y sin mancha.
Que permanezcamos en su luz.
No que nos permanezcamos en Egipto.
No que permanezcamos sirviendo a Bales, sino que la Biblia dice que él procura
presentarse con su esposa sin tacha y sin mancha delante de él.
Que hemos hablado también la iglesia de Sardis.
Con la iglesia de Sardis le dice Dios que guarde sus vestiduras, que las santifique,
que se recuerde de lo que de lo que se le ha hablado y que lo ponga en práctica.
No sea que él venga como ladrón en la noche y no se entere de que él vino.
Entonces Dios está diciendo mira yo vengo en mi venida.
Yo vengo para darles un éxodo, por así decirlo.
Pero tienen que estar preparados.
Es decir, de que nuestro sentir en oración como Jesús, como Moisés, como Elías,
debe ser buscar la oración para salir de las tinieblas a la luz.
Para estar preparados para el éxodo que nos va a tocar en la venida de Cristo.
Para estar preparados para ello.
Pero cuando nosotros a veces vamos a orar, a veces no vamos a
orar para el sentir de salir de las tinieblas e ir a la luz.
O estar preparados para su venida.
A veces nosotros vamos a orar simplemente para que Dios nos dé cosas terrenales.
Y por eso que hay mucha gente que se queja verdad.
Porque dicen no hermano, lo que pasa es que oro y no funciona.
La vida dice pedir y se va a dar.
Eso no funciona.
¿Por qué?
Porque como dice Santiago, ustedes piden y no reciben
porque piden mal para gastar en sus propios deleites.
Entonces, ¿qué hace la persona?
No va a orar con el sentido de quitar la
tiniebla que hay en él para ir hacia la luz.
No va con el sentido de buscar a Dios para estar preparado para la venida de Cristo.
La persona va a orar para amar y disfrutar de este mundo.
La persona va a orar para mantenerse en Egipto.
Las personas van a orar para mantenerse sirviendo los vales.
Sólo que con los beneficios del reino, por así decirlo.
Es como querer tener doble ciudadanía.
O sea, tengo los beneficios de una nación y
tengo los beneficios de otra cuando me conviene.
Por eso que hay algunos países que sólo le
piden a uno renunciar a la otra ciudadanía.
Por ejemplo, creo que España sí permite una doble ciudadanía.
Es decir, que yo pueda ser, hagamos de cuenta,
ciudadano español, pero también guatemalteco.
Pero hay otros países, no sé si estoy mal, creo que Japón.
Si yo me hago ciudadano japonés, yo tengo que renunciar a la ciudadanía
guatemalteca para poder volverme ciudadano japonés.
Entonces, yo pierdo, si lo queremos llamar así, los beneficios y derechos de
Guatemala para optar por los derechos de Japón.
Pero en el caso de España, si yo me hago ciudadano español, yo
tengo los beneficios de vivir ahí y también los de Guatemala.
Entonces, ¿qué hay que entender con esto?
Que a veces nosotros, como personas, queremos seguir con los aparentes
beneficios del mundo y también los beneficios
que puede haber en el reino de Dios.
Y eso no se puede.
Por eso que habla de un traslado de las tinieblas a su luz.
Es decir, abandonen la ciudadanía de Egipto, la ciudadanía que tenían en el
mundo, porque ahora tienen la ciudadanía en los reinos de los cielos.
No pueden andar en las dos ciudadanías, porque tienen que salir de allí.
No tienen que buscar refugio allí.
Pero lastimosamente la persona, o nosotros
a veces, queremos buscar refugio en Egipto.
Eso lo hemos visto, por ejemplo, en el caso de Jeremías.
Cuando leímos, creo que es Jeremías, no recuerdo si es 42, cuando hablamos de
eso, cuando las personas le fueron a pedir consejo a
Jeremías, diciendo mire, pregúntale a tu Dios qué nos dice.
Y Dios dice, quédense aquí.
Pero ellos decidieron irse a Egipto, porque en
Egipto pensaron que iban a tener un refugio.
También vemos el caso de también en el libro de Jeremías, cuando una persona que
era profeta similar a Jeremías, pero él por la persecución huye a Egipto.
Y en Egipto lo capturan y lo traen de vuelta a Jerusalén y lo matan.
Entonces, ¿qué pasa allí?
A lo que voy está que cuando nosotros a veces vamos a orar, no vamos con la idea
de salir de las tinieblas a la luz admirable.
Vamos con la idea de mantenernos en tinieblas, pero pensando que Dios va a
suplir todas las cosas en nuestras tinieblas.
Por eso que hay personas que dicen, señor, dame una esposa o un esposo.
Pero lo que piden no es necesariamente una ayuda idónea.
Lo que están pidiendo es alguien a quien idolatrar.
Porque piden, señor, dame una mujer como que fuera carro último modelo,
en el sentido que fuera una modelo de las pasarelas de modelaje.
Pero él que está pidiendo, él está pidiendo una mujer a quien idolatrar.
Están pidiendo, está pidiendo un Dios prácticamente.
Entonces, ¿qué va a hacer Dios?
¿Cómo se la va a dar?
Pues.
Porque para Dios este señor me estás pidiendo
un ídolo, me estás pidiendo a quien adorar.
No me estás pidiendo a mí.
Más aún cuando la gente dice, señor, dame antes de que tú vengas, me quiero casar.
No, no vengas hasta que yo me case.
Hay gente que se atreve a decir eso y hay gente que es más lo postea en Internet.
Algunos dicen es que lo dicen por broma.
No, no es broma.
Lo están diciendo en una realidad.
Entonces, ¿qué están poniendo ellos?
Atención.
Le están poniendo atención al éxodo en el sentido
de estar preparados para la venida de Cristo.
No, ellos quieren permanecer aquí y disfrutar lo que hay aquí.
No quieren un éxodo.
No quieren salir de las tinieblas.
Quieren disfrutar de sus tinieblas, pero con los beneficios del otro reino.
Y esto no va a funcionar de esta manera.
Entonces, Dios quiere que nos arrepintamos realmente.
Por eso se habla de salir de las tinieblas a la luz.
¿Por medio de qué?
Del arrepentimiento.
Entonces, cuando uno va a orar, no está en el mismo tema de conversación
que Moisés, el mismo tema de conversación que Elías,
el mismo tema de conversación que Jesús, ¿verdad?
Y por lo tanto, el mismo tema de conversación que le compete al Padre,
de salir de las tinieblas a la luz admirable.
Vamos sobre otro sentir, sobre permanecer y disfrutar de este mundo, que inclusive
lo menciona Pablo en 1 Timoteo 7, dice y el que disfruta de este mundo como
si no lo disfrutara, porque el tiempo está cerca.
Porque eso es lo que menciona Pablo en 1 Timoteo 7, cuando hace referencia a muchas
cosas, entre ellas la relación entre parejas, ¿verdad?
Dice el que esté alegre como que no estuviera, el que esté triste como que si
no lo estuviera, el que estuviera casado como que si no lo estuviera, el que
disfruta de este mundo como que si no lo disfrutase,
porque el tiempo de la venida del Señor está cerca.
Dando a entender que nuestro enfoque es la venida de Cristo, el éxodo, por así
decirlo, el hecho de que vamos a salir de acá,
en el arrebatamiento y en las bodas del Cordero.
Y claramente también eso da a entender pues la transición que va a haber del
reinado de las tinieblas y el imperio del anticristo para
lo que va a ser el reino milenial y luego el reino eterno.
Entonces vemos de que ese debería ser nuestro
sentido en oración, pero a veces no buscamos eso.
Inclusive en el ámbito, si lo queremos llamar así, ministerial, verdad gente?
Señor, dame un ministerio.
¿Para qué quiero un ministerio?
Para que lo alaben, lo idolatren.
¿Para qué quiere?
Ah, señor, si queremos sanar, liberar.
¿Para qué?
Para que lo idolatren, para dar como que sentido que tiene poderes o realmente es
para enseñar a las personas que deben apartarse del mal
camino y para validar la palabra que están predicando.
Porque la idea de las sanidades o liberaciones no es solamente para ahí,
por eso la gente está enferma, por eso la gente necesita ser liberada,
sino porque tienen que creer a la palabra de verdad.
Hay una palabra del reino que es arrepentimiento y de que para establecer
esa palabra o para que crean esa palabra, Dios ha dado estos dones o estos poderes,
lo que la vida conoce como los dones espirituales, para que
la persona crea y se arrepienta, no que quede en este mundo.
Porque si alguien puede venir y sanar, ciertamente así como ha habido
testimonios, que la persona le devuelve sus dos brazos y se va a la cantina a
beber con los dos brazos, ya no bebe con un solo brazo, sino
que ahora bebe con los dos brazos, se embriaga con los dos.
Entonces la idea es llevarlo a un arrepentimiento, a un cambio, a una salida
de las tinieblas, a un éxodo de las tinieblas hacia la luz de Cristo Jesús.
Este sentir tenemos que tener nosotros.
Y por eso se relaciona también Filipenses 2.5, porque cuando dice hay esta misma
actitud que hubo Cristo Jesús, en los versículos que sigue dice que no
teniendo forma de Dios, tuvo cosas que aferrarse, sino
que se despojó de sí mismo, tomando forma de siervo.
Es decir, que Dios estando en gloria, no se consideró en esa gloria,
sino que se despoja y toma forma de hombre y de siervo.
Entonces qué significa esto?
Que nosotros tenemos cosas que realmente no valen la pena.
Dios tenía una gloria que valía la pena ahí arriba.
Nosotros no tenemos que tener vanidad de vanidades,
todo es vanidad de lo que hay debajo del sol.
Eso es lo que dice la palabra.
Entonces qué significa?
Que de esta vanidad tenemos que despojarnos.
Lo único que tenemos son pecados, maldades y otras
cosas que son terrenales, que no son eternas.
Debemos despojarnos y tomar la figura de Cristo y de siervos e ir camino hacia la
cruz, porque la cruz es la única manera de salir de las tinieblas.
Todo aquel que quiera venir en poder de mí, tome su cruz.
Qué significa la cruz?
La negación de algo.
Porque a quienes crucificaban?
A los que prácticamente se revelaban en contra del imperio.
En este caso el imperio romano.
Y el hecho de ser crucificado significaba, miren, él está yendo
en contra del imperio y lo mataron, porque él les representa.
Por eso que la idea de crucificarlo era para que las personas que se revelaran lo
vieran y dijeran, bueno, mejor para yo recibir ese castigo,
mejor no me revelo, pues, porque qué castigo tan cruel.
Esa era una de las ideas de la crucifixión.
Entonces a lo que quiero dar a entender con esto está de que el sentir al que nos
están llamando es un sentir de salir de las tinieblas a la luz admirable que se ve
en Moisés, se ve en Elías, inclusive si quisiéramos colocar
a otro personaje podríamos inclusive colocar a David.
¿Por qué David?
Porque recordemos de que cuando estaba el reinado de
Saúl era un reinado de alguna manera de tinieblas.
Ellos habían perdido la gloria de Dios, que era icabot, habían perdido el arca y
cuando David toma el reinado él recupera prácticamente todo el reino, pero también
le vuelve la gloria porque él recupera el arca y vuelve a traer el arca a Jerusalén.
¿Qué significa?
Que la gloria de Dios volvió, que antes estaban en oscuridad por no tener la
gloria y ahora con David traer nuevamente el arca
a Jerusalén estaban trayendo la gloria nuevamente.
Entonces pasaron de tinieblas a luz otra vez, poniendo la figura de David.
Entonces lo que quiero resaltar es que tenemos que comenzar a ver si nuestro
sentir de oración va conforme a salir de las tinieblas hacia la luz o si va bajo
una idea simplemente de mi propio egoísmo de mantenerme en Egipto, si lo queremos
llamar así, bajo el dominio y el servicio de otros personajes como en el de Isabel o
de otros reinos o de otros ídolos o de otros servicios sacerdotales porque decían
que eran profetas de Baal o que queremos realmente estar en el reconocimiento de
que Dios es Dios, en la guianza por medio de su palabra, en el sentido de ir hacia
una perfección, hacia una tierra prometida, como también lo dice Hebreos,
que nuestra ciudadanía no está en la tierra sino que está en los cielos y que
somos peregrinos nosotros en esta tierra, nosotros somos extranjeros, sólo vamos de
paso, pero esa es la idea que nosotros tenemos que comenzar a cambiar y ponernos
de acuerdo con Dios porque cuando hablamos de orar obviamente hablamos de tener una
conversación pero también habla de una manera de andar porque cuando oramos nos
dan direcciones, es como cuando dice el caso de Enoch, que Dios caminó con Enoch
pero también que Enoch caminó con Dios, era porque estaban de acuerdo,
era porque le dirigían y le decían mira no vayas por acá, andate por acá,
entonces iba una dirección, iba un camino, iba una comunicación, de igual manera con
nosotros vamos a orar, nos van a decir a nosotros qué camino tenemos que seguir y
aquí claramente se ve que dice que estaban hablando de la partida que iba a generar
en Jerusalén, le estaban dando una dirección, dónde tenían que ir,
cuál era el sentido de ir para ese lugar, entonces en la oración necesitamos recibir
la dirección y ponernos de acuerdo con Dios para ir en ese mismo camino,
no vamos a ir por así decirlo a contender contra Dios en oración porque ahí no vamos
a estar de acuerdo y esa es la idea de estar en el mismo sentir con Dios,
esa es la idea de orar, estar en el mismo sentir que él, cuál es el propósito de la
oración y yo tomar ese mismo propósito con Dios, no tomar otro propósito.
Por eso mencionaban el caso de cuando mucha gente dice pedíd y se os dará,
buscad y hallaréis, tocád y se os abrirá y
lo pueden ellos entender en referencia de sus
propios propósitos de su mente carnal o terrenal y no en la realidad espiritual,
por eso que Jesús también dice que si vuestros padres que son malos saben dar
buenas dádivas cuanto más vuestro padre celestial os dará el Espíritu Santo a
quien se lo pida, entonces ahí está dando Jesús una
explicación del sentir del padre, cuál es el sentir del padre?
Que tengamos el Espíritu Santo, para qué necesitamos el Espíritu Santo?
Para que nos dirija a la santificación y a la consagración, para que cualquier ámbito
de tinieblas que podamos tener nos lo pueda mostrar y apartarnos de ello,
por eso que es la idea de santidad o de espíritu de santidad, nos aparta del
mundo, nos saca de cualquiera del mundo para llevarnos hacia Cristo.
Por eso dice la Biblia que el Espíritu Santo vendrá a convencer de pecado,
de justicia y de juicio.
Dice pecado por cuanto no creen en mí, o sea que cuando el
Espíritu Santo opera para que creamos en Jesús, que hace?
Sacarnos de las tinieblas para llevarnos a la luz de
Cristo, para que creamos en él, para que vayamos a su reino.
Entonces vemos que el sentir que el Espíritu Santo tiene es el mismo que el
padre, el mismo que el hijo, el mismo que Moisés, el de Elías y David, en el sentido
de lo que estamos hablando, una transición de tinieblas a luz.
Cuando vamos a orar tenemos que buscar eso, no sólo que
voy a orar para que el Señor me bendiga mi negocio, verdad?
O no sólo orar para que el Señor me dé una mi esposa, un esposo, u orar para que Dios
me abunde en mis cuestiones de los estudios, verdad?
Porque sólo se está viendo Dios como que alguien que me
ayude en algo, pero no está en el mismo sentir que él.
Porque uno puede ayudar a veces a alguien con algo, a veces a gente que le pide a
uno dinero, mira préstame tanto, ahí estaba, te lo damos, pero él lo puede
usar para cosas que incluso uno no está muy de acuerdo, pero eso ya es la decisión
que ellos tienen, uno de alguna manera tal vez lo ayudó, incluso nos puede decir,
mira dame 10 quetzales o 20 o 50 para mi comida, uno se los puede dar, está bien,
pero ellos pues lo pueden gastar para otras cosas,
pero lo que quiero dar a entender es de que.
Hay un sentir que tenemos todos que tienen oración, pero no lo estamos considerando,
no estamos considerando a Dios, sino que sólo nos estamos considerando
nosotros, no estamos viendo el sentir que hay en Dios y él quiere para nosotros,
sino que a veces nosotros sólo nos metemos en el yo, en el Señor.
Por qué me pasa esto a mí o por qué?
Por qué paso por esto?
Sin entender la realidad que todo obra para bien y la idea que obre para bien es
para quitarnos la maldad, el pecado, la inmadurez, que eso prácticamente sería
tinieblas para llevarnos aquí a la luz, a la
madurez, a la imagen del hijo que es Jesucristo.
Entonces tenemos que enfocarnos nosotros.
En orar para salir de las tinieblas hacia luz, hacia su luz admirable y obviamente
también eso requerirá leer un poquito acerca de Moisés y
acerca de Elías para entender este sentir que hay en cada uno.
Ahorita yo lo estoy resumiendo obviamente por el conocimiento que ya tenemos de
Moisés y de Elías, porque obviamente recordemos cómo era que Egipto tenía
sometido al pueblo de Israel, porque dice que el rey, el faraón que había sido
colocado no conocía a José y él se trató de aprovechar del pueblo, poniéndole duras
cargas, esclavitudes e inclusive bajo el temor de que no sea que se una a los
enemigos de Egipto y que lo destruyan a ellos.
Y ciertamente, aparentemente ellos tenían comida, refugio y un montón de cosas,
porque inclusive cuando ellos van en el desierto dicen ah es que lo que pasa que
en Egipto teníamos nuestras melones, cebollas y otras cosas.
Lo que pasa es que en Egipto yo me podía tener mi sepulcro en Egipto, o sea no
significaba que ellos no tuvieran aparente una estabilidad en Egipto, tenían
aparentemente una estabilidad, trabajo y demás, pero no
entendían hacia dónde Dios realmente los quería llevar.
Y a veces nosotros cuando estamos en relación a la Señor, pero lo que pasa es
que cuando yo estaba en el mundo yo hacía esto y lo otro y me iba bien.
¿Por qué no me das esto y lo otro?
No se ha logrado sacar a veces la naturaleza, la forma de vida de esa
oscuridad y que se está viendo como que fuera luz.
Y debemos realmente sacarla de nosotros completamente.
Pero eso es un trato que constantemente vamos a
tener y solo lo vamos a lograr yendo a oración.
En oración Dios nos va a dar de su espíritu, nos va a dar de su palabra,
de su gracia, para que nosotros logremos sacar
cualquier cosa antigua que hay en nuestro corazón.
Es lo que hemos hablado también con la levadura,
en los temas de los sábados acerca de la levadura.
Dice que nos limpiemos de la levadura vieja para que seamos masa nueva,
que es la fiesta de los panes y levadura.
En el Éxodo, quitar la levadura.
¿Para qué?
Para salir de Egipto sin levadura, porque la levadura lo único que hace es
atrasar, porque si ellos esperaban a levitar el pan se tardaba
bastante tiempo y eso iba a retrasar su salida de Egipto.
Entonces vemos que en Moisés Dios tiene una promesa, Dios tiene una expectativa,
algo glorioso para nosotros, pero que a veces nosotros no lo estamos viendo,
no estamos considerando las bendiciones que significa salir de Egipto y avanzar y
que inclusive el mismo enemigo no los puede usar, porque a veces de repente a mí
me ha pasado que el enemigo dice mira pero tú si tú
tomaras la decisión que si tomas el control te iría mejor.
Y uno dice no es mentira pues porque realmente uno no sabe, el que sabe es Dios.
Entonces uno mejor va a orar para preguntarle a Dios cuál es su dirección,
cuál es su decisión, porque él sabe realmente
dónde está la luz y cuál es la dirección de la luz.
Nosotros podemos dar media vuelta y estar en oscuridad.
Y en el caso de Elías recordemos de que Elías también entra en una situación muy
particular, porque el reino en este caso cuando estaba
gobernando acá estaba prácticamente ya sumido en oscuridad.
Cuando hablo de oscuridad estamos hablando de corrupciones, de idolatrías e inclusive
de persecución a los profetas de Dios para matarlos.
Por eso si no esté mal dice que Abdías estaba
cuidando para que no mataran a los profetas.
Es decir que cuando se hace referencia a profetas estamos hablando de todo lo que
representa la palabra de Dios o la voz de Dios.
Entonces ellos estaban destruyéndolo, ellos estaban prácticamente en una
situación muy difícil y que inclusive muchos también se estaban dando a los
ídolos, estaban idolatrando, estaban buscando a los profetas de Baal.
Por eso que cuando entra en escena Elías, no sólo por la sequía que se manifestó,
sino cuando vuelve a reaparecer, él quiere dejar las cosas claras.
La cosa es que hay que servir a Dios y hay que dejar de servir al enemigo,
a los Baales, a las idolatrías, a los otros altares, pero el pueblo no se decidía.
¿Por qué no se decidía?
¿Qué aparentes beneficios podían haber?
¿Qué aparentes placeres le podían otorgar estas
rituales o estas situaciones que ellos podían vivir?
Y que ellos cavilaban, dice que no sabían a quién hacerlo.
Por eso que Elías tuvo que hacer lo que hizo, es decir, manifestar esta idea de
descender fuego del cielo para que sepan quién realmente es Dios.
Cuando ya desciende ellos dicen realmente Jehová es Dios, Jehová es Dios.
Entonces él hizo una transición de alguna manera, de declararla por así decirlo con
la boca de ellos hacia los Baales o hacia otros dioses.
Ahora declarar hacia Jehová y el pueblo se comenzó a inclinar hacia Dios y por eso
volvió la bendición porque se volvieron a Dios.
Entonces vemos estas transiciones con Moisés y con Elías.
Obviamente en términos espirituales lo que hemos
estado hablando nosotros tenemos que hacer lo mismo.
Si hay cosas en nuestro corazón del mundo de idolatría, de hechicería, de engaños y
otras cosas, renunciar a eso, salir de eso y avanzar hacia la plenitud de Dios.
Pero ¿dónde se va a lograr?
En oración.
Esos temas se tratan en oración.
Aquí vemos que están tratando la salida, prácticamente el éxodo, en oración.
¿Se habló de eso dónde?
En la oración se trató eso.
¿Por qué?
Porque subieron al monte a orar.
Pero tenemos que estar como en este sentir de salir de las tinieblas a la luz.
Orar para eso, no solo orar.
Señor, yo oro para que tú me bendiga.
¿Y para qué quiero que le bendiga?
Para presumirle al vecino que tiene un mejor carro, para eso.
¿O para qué quiere que lo bendiga?
Para tener abundancia e ignorar al pobre y al desamparado.
Así como aparece la Biblia acerca de la historia del Lázaro y el rico.
El rico con sus abundancias y Lázaro estaba afuera sin tener que comer.
Y esa figura no habla de personas que no eran creyentes.
Habla de dos creyentes, un creyente con abundancia y un creyente en escasez.
Porque en ese pasaje se muestra claramente que los dos
eran creyentes, los dos sabían acerca de la ley de Moisés.
Por eso cuando él le pide, que le pide por... creo que
no sé si es resucitar para predicarles, dicen no creerán.
Ahí tienen a Moisés que lo escuche.
O sea, tú lo escuchaste y no te arrepentiste.
Es que ellos lo escuchan y se arrepientan.
¿Acaso se convertirán en alguien resucitado entre los muertos?
Entonces ahí habla de creyentes.
Había un creyente que tenía abundancia, pero ¿qué le importó?
No le importó nada al pobre, creyente o no creyente.
Entonces a veces uno quiere bendiciones, pero
nada más para sí mismos y no para ayudar a otros.
Entonces la gente, por eso que la situación con lo que se conoce como el
evangelio de la prosperidad o la doctrina de la prosperidad o la falsa llamada
prosperidad, va hacia eso, sólo va hacia un egoísmo sobre deseos de la tierra,
deseos carnales, deseos de política y otros aspectos, pero no realmente bajo el
deseo de arrepentirse de los pecados para ir hacia la gloria de Dios.
Porque la Biblia dice que por cuanto todos pecaron fueron destituidos de la gloria.
Entonces la idea de ir a orar es para andar en el sentido de regresar a la
gloria, pero para regresar a la gloria hay que arrepentirnos de nuestros pecados.
Al arrepentirnos salimos de las tinieblas para
ir hacia la luz de Jesús y caminar en esa luz.
Lámparas a mis pies tu palabra, y lumbrerá mi camino.
Porque tenemos que estar preparados para la venida de
Cristo y preparar a otros para la venida de Cristo.
Ese es el tema, tratar, andar en ese mismo sentir, andar con... como dice Abraham,
andarán dos juntos si no se pusieran de acuerdo.
Entonces yo me tengo que poner de acuerdo con el Padre o por ejemplo con el Espíritu
Santo para que yo vaya en oración bajo este mismo sentir que hubo en Cristo Jesús.
Pero necesitamos claramente disponer nuestro
corazón para que cuando vayamos a orar.
Voy a orar para qué?
Para salir de las tinieblas hacia la luz.
Para qué?
Para arrepentirme de todos mis pecados y avanzar.
Porque sabemos que claramente tenemos una lucha contra el pecado y por eso mismo
Jesús dijo, velad y orad para no caer en tentación.
Es decir, nuestra falta de consagración, nuestra falta de oración permite que la
tentación llegue y que nosotros andemos en la oscuridad.
Pero si oramos, Dios nos va a dar la fuerza, nos va a dar de su poder,
de su potencia para poder vencer al pecado que tanto nos hace y nos atrapa y podemos
resistir y apartarnos de la oscuridad y permanecer en la luz de Cristo.
Guardándonos para el tiempo de su venida, porque no sabemos cuándo ha de venir.
Entonces claramente dispongamos nuestro corazón para así como lo hizo Jesús,
tener el mismo tema de conversación, el mismo sentir de apartarnos de las
tinieblas para ir a la luz admirable o
permanecer en la luz admirable por medio de qué?
De la oración.
Que nuestra oración sea para apartarnos, que cuando oremos Señor ayúdame a vencer
este pecado o a vencer este error o a lograr superar esta otra área de mi vida
para buscarte más, para orar más, para leer más, para
entregarme a ti, para estar preparado para tu venida.
Y que sean temas que estén hablando claramente de su esencia, de su punto
principal, de que estén diciendo el apartarse de las
tinieblas a la luz admirable, no permanecer en ellas.
No que cuando se examinen las palabras que salen de nuestra boca hablen de seguir
habitando en tinieblas, de deleitarse en tinieblas
y otras cosas que a veces las personas oran verdad?
Con eso no quiero decir que uno pueda brindar ciertas situaciones o beneficios o
ayudas como en los estudios o en el trabajo, en otras áreas, pero una de las
cosas que se pide en ayuda en estas áreas es siempre para glorificar a Dios verdad?
Para poder testificar de él, para que cuando nos vean ya sea en el trabajo,
en los estudios, en otras áreas, podamos testificar que Dios lo ha hecho
nosotros y que nos ha ayudado para que las personas sean una pauta para poder hablar
del evangelio y que ellos puedan salir de las tinieblas a su luz admirable.
O sea, ya no va a ser como un ego de que yo quiero sacar la mejor nota para que
miren qué bueno soy, sino que va a ser el que yo quiero sacar la mejor nota para que
pueda ser una manera de testificar y que cuando
me pregunten por cómo lograste sacar eso?
Ah, porque yo busqué a Dios y porque él me ayudó.
Y él es el que si nos ayuda en estas áreas que
son pequeñas, cuánto no más para la vida eterna.
Entonces vemos que la esencia de nuestra oración ya puede cambiar.
Entonces vamos a orar para que el Señor nos ayude a que nuestro sentir en oración
sea para salir de las tinieblas a la luz, para que estemos enfocados en el éxodo,
por así decirlo.
Salir de tinieblas hacia la luz, estar preparados para su venida y que
nuestros temas de conversación y oración sean en ese sentir.
No quiero decir que uno se repita como el Señor, ayúdenme a estar preparado,
sino que cuando uno ora, Dios obviamente examina las intenciones del corazón.
Él pesa los corazones.
Sabe por qué razón estamos pidiendo las cosas, no sólo de
pedirla, sino bajo qué intención está pidiendo una de las cosas.
Es como dice Filipenses, algunos predican por amor, otros predican por envidia y
otros predican por contienda, pero el mensaje del reino está siendo llevado.
Es decir, hagamos de cuenta, todos pueden estar predicando Juan 3.16, ¿verdad?
Y hagamos de cuenta que los tres digan lo mismo, pero el sentir de uno es amor,
el sentir de otro es contienda y el otro sentir es envidia.
Vamos a orar.
Padre, nos gustemos las gracias por tu amor inagotable.
Queremos hoy que el sentir en oración, que la intención de
nuestra oración sea salir de las tinieblas hacia la luz.
Que cualquier pecado, halla que nosotros tengamos, la dispongamos en oración para
salir de ellos, para estar preparados en santidad,
porque la venida de tu Hijo Jesucristo está cerca.
Y nosotros necesitamos salir de toda maldad, necesitamos salir de todo pecado,
necesitamos permanecer en la luz, preparados para la venida de tu Hijo.
Tomar todos los días nuestra cruz e ir en pos de ti, Señor Jesús.
Te lo pedimos en el nombre de Jesús, porque ese debe ser nuestro tema de
conversación contigo, debe ser el sentir de salir de cualquier tinieblas,
de habitar en la luz, de permanecer en la luz y que Cristo viene pronto.
Padre, te agradecemos hoy por todo tu amor y cariño.
A ti, gloria, honra, honor, por el alabanza, por los cielos de los cielos.
Amén.
Vamos a orar por las personas que quieran aceptar a Jesús como Señor y Salvador y
quieran salir de las tinieblas para ir a la luz admirable.
Padre, venimos hoy delante de ti sabiendo que tú eres un Dios poderoso.
Queremos estar en este mismo sentir de salir de las tinieblas, porque también lo
hemos experimentado, que es estar en tinieblas.
Pero ahora queremos habitar en la luz inigualable tu Hijo, en el reino tu Hijo.
Por eso hoy venimos confesando a Jesús como Señor y Salvador, que tú lo has
resucitado dentro de los muertos y que en él tenemos vida eterna.
Te lo pedimos y agradecemos Dios y Padre, nuestro Señor Jesucristo.
A ti, gloria, honra, poder, honor y alabanza por los cielos de los cielos.
También, Padre, reconocemos que él es el único medidor entre tú y nosotros y que a
través de tu Hijo nos ha reconciliado con él.
Te pedimos a ti que tú nos ayudes, restaure nuestras vidas
y que nos dirijas para poder dar gloria y honra a tu nombre.
A ti, Señor, el honor y la alabanza.
Amén.
Ayúdanos a ser bautizados en agua, bautizados con el Espíritu Santo y
participar de la Santa Cena en Cristo Jesús.
En el nombre de Jesús, Amén y Amén.
Vamos a hablar por las otras, por las diferentes necesidades.
Padre, venimos hoy delante de ti sabiendo que tú suplirás todas nuestras necesidades
conforme a tus riquezas en gloria en Cristo Jesús.
Por eso queremos pedir la necesidad de ser llenos del Espíritu Santo.
Queremos estar preparados para tu venida.
Queremos estar sin tacha y sin mancha.
Queremos también, Padre, que tú auxilies a la viuda y al huérfano, al padre y madre
soltero, al anciano y a la anciana, que haya un sentir sobre toda la tierra
para buscar tu rostro, para que Guatemala y las naciones que nos escuchan entren en
arrepentimiento para la salvación, que busquen cada día, Madre, tu amor
inigualable, que envíes obreros a la misa, porque la misa es mucha y los obreros son
pocos, que cada día cimentes tu verdad en cada corazón y que los pueblos aclamen a
tu nombre, que traigas lo necesario, sanidad, alimento, comida, refugio y la
diversidad de necesidades que se plantean en el mundo para la gloria de tu nombre,
Señor Jesús, para que nosotros estemos bajo la expectativa
de que tú vienes pronto y prepararnos para ello.
Te lo agradecemos Dios y Padre Nuestro Señor Jesús, guarda Guatemala,
libéranos de toda hechicería, altivez,
vanagloria y cualquier otra cosa en Cristo Jesús.
Te lo pedimos, amado Padre, Amén.